Debido al interés que manifiestan quienes realizan senderismo y escalada, este patrimonio está expuesto a daños irreversibles.
El doctor en ciencias Francisco Valdés Pérezgasga solicitó el apoyo al personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia en Durango, y la arqueóloga Cintya Vidal confirmó que a petición del delegado Antonio Reyes, se realizará una inspección en el sitio, que previamente ya había sido restaurado ante los daños que ocasionan los turistas.
“ Hay un sitio arqueológico muy importante en el Cañón de Fernández, delante del ejido Nuevo Graseros que le llaman el Reliz de los Venados. Es una pared muy escarpada de roca y tiene un montón de petroglifos, algunos de ellos imitando la figura de un venado. Cuando se hizo Parque Estatal Cañón de Fernández en 2005 había gente dañando los petroglifos porque clavan ganchos para poner cuerdas y con los mismos pies van erosionando la roca y nosotros pusimos una denuncia”.
Saquean cercas
Recordó que entonces el personal del INAH defendió el espacio y amenazó a los turistas con llamar a la policía judicial. Y también se colocaron mensajes para dar a conocer la importancia del sitio arqueológico. Adicional se colocó una cerca para evitar que la gente llegara a dañar el patrimonio nuevamente.
Sin embargo, cuando la asociación ProDefensa del Nazas perdió la custodia de la reserva, las cercas fueron saqueadas también.
“ Hubo gente que se robó la madera y quedaron expuestos. Este fin de semana vimos lo que no ocurría hace mucho. Gente escalando en El Reliz del Venado. Eran dos camionetas por las que subieron. Aunque alguno se acercó para decirles que lo que hacían era un delito, dijeron que no sabían y se bajarían, cuando íbamos de regreso todavía estaban escalando. Algo así ocurrió en diciembre con personas en una camioneta con placas de Estados Unidos”.
Al consultar a la arqueóloga Cintya Vidal confirmó que le llegó una notificación sobre la presencia de turistas en el sitio.