Arte
Por
Christian García
Publicado el lunes, 24 de febrero del 2025 a las 04:15
Saltillo, Coah.- Bueno, lo primero que me gustaría preguntarte, José Luis, tiene que ver con cómo fue abordar la figura de Díaz, su vida, después de venir de un libro como el de Juárez, que son dos personajes que van de la mano prácticamente, son dos monedas, digo, son dos caras de la misma moneda en la historia de México que siempre van juntas y que nunca se pueden separar, ¿no? ¿Para ti cómo fue, precisamente, ver este otro lado, ver esta otra figura que se contrapone pero que también se complementa con la figura de Juárez, ¿no? En ese sentido, ¿cómo fue escribirlo, abordarlo?
¿Qué tanto cambió para ti tu yo escritor, tu yo autoral, para abordar la figura de Díaz en este caso?
Fíjate que abordar a Porfirio Díaz era algo ya urgente para mí, ya se me quemaban las habas para decirlo como debe de ser. Fíjate, la primera vez que Porfirio apareció en alguna de mis novelas fue hace 14 años, y desde hace 14 años para acá, aquí a lo mejor pendiente, pero no ha salido en menos de cinco o seis novelas mías. Siempre era un personaje que estaba detrás, detrás, detrás, porque pasa, como bien lo dices, algo parecido con Juárez
Son hombres que recorren prácticamente el siglo XIX, que son capaces de crear no solo una época, sino también una idea de una nación tan poderosa que se queda pegada. Entonces, cuando terminé Juárez, sin darme cuenta, ya había pasado mucho tiempo desde que perseguía a Don Porfirio, y curiosamente yo dije, bueno, va, ahora te voy a contar la verdad. Decir va es una cosa, ir es otra.
Sí, son esos debates, cualquiera va, pero donde llego, no todos llegamos. Y entonces, el principal problema era cómo contar la historia de Don Porfirio. Y curiosamente, se me empezaron a cruzar varias cosas que me permitieron pensarla.
La primera es el silencio. Don Porfirio prácticamente guardó silencio durante los cinco años, casi seis, que estuvo en el exilio. Nada sabemos bien a bien de qué pensó sobre México.
¿Por qué ese silencio? Eso me tenía intrigado. Y en segundo lugar, había una cosa que también me tenía profundamente intrigado.
Era Francisco Gómez, este gran polémico de la época de Don Porfirio, que decía que él había leído las memorias de Porfirio Díaz, y que era pura novela, que eran puras mentiras, que Don Porfirio no podía haber sido tan bien portado. Cuando habla de la juventud, dice Pancho Gómez, ni siquiera le hizo el favor a una viudita. Y entonces, oiganme, Don Porfirio, ¿cómo va a ser usted así?
Las viuditas salen en mi novela, quiero que quede claro, salen en mi novela, y eso es por culpa de Pancho Gómez, no es mía. Y, por último, estaba Moisés González Navarro, sin duda alguna, uno de los historiadores más importantes de México, que decía que alguien debería de pensar y contar, sobre todo en una novela, que había sido Don Porfirio Díaz en sus días en París. Pues con esas tres cosas, y muchos años de lecturas, dije, vamos adelante.
Y el resultado, pues ya lo tienes en tus manos, espero que haya quedado bien, o al menos se deje leer.
Digo, de Juárez siempre tenemos la idea como del presidente bueno, de lo que hacía estas cosas, del defensor de los indígenas y tal. Y de Díaz tenemos esta otra mirada, o sea, la del hombre de las tiendas de raya, todo este tipo de cosas. En ese sentido, por ejemplo, para ti, José Luis, ¿cómo es también buscar estas dos cosas y, por ejemplo, ¿cuál es la otra cara que tú encontraste de Díaz en esta novela?
A LEER:
Díaz. La Otra Historia
De José Luis Trueba Lara
Océano, 2024
392 páginas
425 pesos
Más sobre esta sección Más en Arte
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias