PUES AHORA sí que quedamos requete bien.
RESULTA que a partir de hoy y por disposición del humanista Gobierno Federal, los niños no podrán ya no sólo consumir comida chatarra en las escuelas —que viéndolo desde el punto de salud está bien—, sino tampoco los acostumbrados y obligados —por aquello de la situación económica— taquitos de frijoles, huevo, papas, etcétera.
SI A MUCHOS padres de familia no les alcanza más que para eso, tendrán que darle a sus hijos lo que tengan para que desayunen en casa; si los niños no quieren almorzar temprano, pues ni modo, porque no podrán llevar sus taquitos a la escuela.
SÓLO LES PERMITIRÁN que en sus planteles consuman fruta.
PERO ¿CUÁNTOS padres de familia tendrán para la adquisición de fruta, nada barata y menos rendidora que los frijolitos?.
NO IMPORTA, esa es la disposición del Gobierno Federal que por cierto no ayudará en nada para que los padres puedan económicamente para comprar esa clase de alimento.
COMO QUE no checa porque, ¿cuándo en la historia de nuestro ahora aporreado país, el gobierno había determinado qué pueden y qué no comer los niños en las escuelas?
NO DUDAMOS la posible buena intención de las autoridades para combatir la obesidad, que se dice, es lo que se busca.
PERO en millones de casos, más que obesos hay “flaquitos” que lo que requieren es comer, no lo que quieran, sino lo que tengan, así de sencillo.
YA SÓLO falta que más adelante las autoridades determinen que de las frutas autorizadas para comer en escuelas, sólo sea plátanos y que sean importados de Cuba…
AYER EN PRÁCTICAMENTE todo el país y también en Piedras Negras hubo actos para “conmemorar” el quinto aniversario de aquella devastadora pandemia del Covid-19 que cobró millones de vidas en el planeta.
PERO EN NINGUNO de ellos se recordó o manifestó públicamente el irresponsable y criminal manejo que a la contingencia se dio en México, donde fallecieron alrededor de un millón de personas, muchas de las cuales se habrían salvado si las autoridades de Salud hubieran actuado con la prudencia y responsabilidad, eficacia y a tiempo para atender el problema.
NO SE OLVIDA que el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador sacó una estampilla, la puso enfrente y dijo “vete… no te acerques”, palabras más, palabras menos, considerando que con ello ahuyentaba a la pandemia.
PERO ADEMÁS hizo declaraciones en el sentido de que se debía continuar con una vida normal, con las reuniones habituales, que no se usara cubrebocas —como él lo hizo siempre aunque en dos ocasiones se contagió— y que anunció la vacuna “Patria”, que hasta ahora, a cinco años de aquella terrible tragedia, no ha funcionado.
Y CREEMOS que más que conmemorar—antes no dijeron festejar— lo que se debió manejar en esas ceremonias de ayer es un recuerdo respetuoso a quienes murieron y también quienes debieron hacerlo, pedir perdón por las fallas en la atención de la emergencia…
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