Parece broma, pero es anécdota. José Elías Ganem Guerrero, quien hace dos semanas tuvo participación en una riña en el estacionamiento de una cantina, de la cual salió después del horario de cierre, será el encargado de la estrategia del ayuntamiento para meter paz en Torreón, ante la ola de violencia e inseguridad.
Una cosa es que “El Junior” sea el funcionario consentido del alcalde Román Alberto Cepeda González, ahora famoso como “Robán”, y otra, la evidente burla a las víctimas de la inseguridad pública campeante.
Aunque no lo crean, “El Bachiller” tiene a su cargo la estrategia para evitar que menores de edad participen en riñas y que los establecimientos donde se venden bebidas embriagantes cumplan con los horarios de cierre y mecanismos de seguridad. Literalmente, y en plena Cuaresma, la Iglesia, en manos de Lutero.
La que dio señales de vida fue la síndica de Torreón, Natalia Fernández Martínez. La mejor intérprete de “La Querida Socia” reapareció en escena en la comisión de Hacienda, Patrimonio y Cuenta Pública, presidida por el regidor Luis Cuerda Serna. Dicen los que todo lo ven que, tras unas vacaciones europeas, quizás no merecidas, pero sí necesarias, —o al menos bien autorizadas por ella misma—, Fernández regresó con las pilas cargadas y la agenda llena… tanto que también encabezó la comisión de Gobernación y Reglamentación. Habrá que ver cuánto le dura el ‘jet lag’.
En el Senado de la República está de estreno la comisión de la Guardia Nacional, en la que el coahuilense Luis Fernando Salazar Fernández participa como secretario.
La comisión la preside la senadora Juanita Guerra Mena, del Grupo Parlamentario del PVEM.
La Guardia Nacional cuenta con 135 mil elementos en todo el país.
En la instalación estuvo el general Hernán Cortés Hernández, titular de la Guardia Nacional. Luis Fernando se puso listo, y presumió foto. Sería bueno que la gestión no quede sólo en eso.
En Coahuila, los aspirantes a magistrados del Tribunal Superior de Justicia, al Tribunal de Disciplina Judicial y a los tribunales distritales podrán gastar hasta 588 mil 959 pesos en sus 20 días de campaña. Quienes buscan una plaza como jueces de primera instancia tendrán un tope de 294 mil 479.50 pesos.
El Instituto Electoral de Coahuila, que preside Oscar Daniel Rodríguez Fuentes, fijó los montos con base en una elección de diputados, ajustando proporcionalmente al número de días de proselitismo. Para los de toga larga, la campaña va del 9 al 28 de mayo; para los de primera instancia, del 19 al 28. Hasta ahí, todo suena técnico y ordenado, el detalle —y no menor— es que no habrá financiamiento público, y la gran incógnita es de dónde saldrá el dinero para que aspirantes a jueces y magistrados promuevan su imagen. ¿Habrá padrinos generosos?
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