Si hay algo que dejó el anterior sexenio del presidente López Obrador fue su poco temor para utilizar el engaño de manera sistemática hasta en los informes de “resultados” de su Gobierno, lo que siempre hizo con el único fin de aumentar su popularidad, al punto de hacer de esta conducta maliciosa su forma de Gobierno.
Como todos vimos, el precursor de la autollamada cuarta transformación, desde el principio y hasta el último día de su mandato, anunció resultados falsos, hizo promesas que no cumplió, pero que jamás lo reconoció, y hasta dijo que nunca había se había metido con los otros poderes, al punto de asegurar que por él se había terminado con la supremacía del Ejecutivo, cuando en la realidad sometió al Legislativo, cooptó al Poder Judicial y controló los órganos autónomos utilizando métodos legales, ilegales y de extorsión.
La anterior referencia viene al caso, dado que es evidente que la conducta del expresidente y su método de Gobierno, permearon en esta nueva generación de gobernantes, que igual que él, no dudan, al momento de rendir un informe de resultados, o simplemente para contestar preguntas de reportes, en hacer uso de datos falsos o engañosos, sólo para defender su gestión, sus obras y sus políticas públicas, para salir al paso sin reparar en la posibilidad de que, de manera casi inmediata, esos datos puedan ser desmentidos.
Así pues, hace algunos días, el magistrado presidente Miguel Felipe Mery Ayup rindió el Informe Anual de Actividades 2024 ante el Pleno del Tribunal Superior de Justicia y el Consejo de la Judicatura, en el cual señaló que durante su mandato, y en especial, en 2024 este realizó múltiples acciones que dan cuenta del trabajo del Tribunal Superior de Justicia de nuestro estado, asegurando que él mismo ha hecho cabal frente al compromiso de tutelar los derechos de las y los coahuilenses.
En dicho informe, el magistrado presidente resaltó la labor para consolidar los esfuerzos mediante seis ejes estratégicos, con lo que ha logrado conformar un órgano jurisdiccional cercano, profesional, eficiente y de calidad, innovador, así como abierto y transparente, y que gracias a eso, el Modelo Coahuila se convirtió en un referente a nivel nacional al ser colocado por “México Evalúa” como el segundo mejor sistema de Justicia Penal en el país por segundo año consecutivo, lo que evidenciaba la coordinación y corresponsabilidad entre los poderes y organismos del Estado.
Pues bien, debo mencionar que, precisamente esta organización denominada México Evalúa, hace sólo una semana publicó los resultados de una encuesta realizada en nueve estados, para medir la percepción de la sociedad coahuilense sobre las instituciones del sistema de justicia, teniendo como resultado que la población que ha enfrentado un proceso en nuestros juzgados la considera bastante mala, al punto de recomendar que los responsables de estas instituciones del sistema de justicia se hagan cargo de tal realidad.
Pues bien, en nuestro estado, esta mala costumbre de mentir por convivir, o más bien, por promoción, impuesta por la 4T, ha empezado a aplicarse por nuestros políticos o magistrados locales. Y es que, ante la imposibilidad de meterle dinero a una campaña mediática para lograr votos en la elección judicial, al presidente de este Poder, no le quedó otra más, que aprovecharse de cualquier espacio.
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