Abogados del departamento Jurídico del Ayuntamiento de Torreón estuvieron en Saltillo para presentar las denuncias correspondientes por la venta de terrenos propiedad del gobierno municipal.
Los hechos habrían ocurrido en la pasada administración, es decir, en la primera temporada de Román Alberto Cepeda González como alcalde.
Entre los señalados están tres personajes clave: la ahora sindica y entonces secretaria del Ayuntamiento, Natalia Fernández Martínez; el ex director de Ordenamiento Territorial y Urbanismo, Francisco Torres Suárez y la ex regidora Olga Xóchitl Cepeda, quien ya de por sí tiene suficiente con el proceso penal por lesiones en razón de género, que la llevó a ser portadora de un dispositivo digital para que una jueza penal monitoree sus pasos.
La más comprometida con la alerta de los abogados de Torreón sobre la presunta venta ilegal de terrenos municipales es la sindica Natalia Fernández. Resulta que la mejor intérprete de “La Querida Socia” está en la mira de su sucesor, el actual secretario del Ayuntamiento, José Ganem Guerrero, quien habría dado todas las facilidades al equipo jurídico para el viaje a Saltillo, con miras a presentar la denuncia correspondiente.
Como secretaria del Ayuntamiento, Natalia Fernández habría hecho la vida imposible a la coordinadora del Centro de Justicia Municipal, Martha Rodríguez Romero, esposa de Ganem, y ahora mismo le estarían pasando la factura correspondiente. ¡Qué feo se llevan!
Muy desairado el arranque del periodo de campañas para los aspirantes a jueces y magistrados en la elección judicial extraordinaria.
En el caso de Coahuila, hay 99 candidatos a jueces federales y magistrados que corresponden al Octavo Circuito.
En el INE, de Guadalupe Taddei, dividieron el estado en dos grandes distritos. La parte norte de Torreón corresponde al Distrito Uno, cuya cabecera, imagínense, se encuentra en Piedras Negras. La otra parte territorial de Torreón se encuentra asignada a la cabecera distrital de Saltillo.
Aunque el PRD ya es parte de la historia electoral y perdió el registro por inanición de votos, Mary Telma Guajardo no suelta el látigo. Hostiga con el cobro de cuotas de militancia y “aportaciones” salariales a los regidores que llegaron al cargo bajo las siglas del agonizante sol azteca.
Mary Telma fue exhibida porque en grupos de WhatsApp presionó con mensajes con tono amenazante y advirtió que aquellos que no paguen se pueden olvidar de la posible reelección. El problema es que ya nadie le cree. Sin estructura, sin partido, sin fuerza… pero con las mismas mañas.
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