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Coahuila

Impactantes palabras

Por Mons. Alfonso G. Miranda Guardiola

Hace 1 mes

Haciendo un recorrido por las acciones y mensajes más impactantes, que los últimos tres Papas han aportado a la humanidad, resalto las palabras que el Papa JPII, dijo tanto en sus visitas a la ONU, como en sus viajes a numerosos países, donde sin ambages, exigió el desarme, urgió a detener las guerras, a no incluir niños en los bandos de combate, a la necesidad de la verdad como fundamento de la acción humana, y del diálogo entre la fe y la razón como camino a una sociedad que solo unida puede sobrevivir.

“No tengan miedo”, retumbó su voz en todos los areopagos modernos, porque “Dios, siempre puede más”, gritó a los jóvenes reunidos en Chile, y nos lo sigue gritando a nosotros.  

Tras su elección en 2005 como Papa, Benedicto XVI, reconoció los terribles “pecados” de pederastía de la Iglesia y emprendió con mucha valentía una operación para limpiar la institución con la dimisión de decenas de obispos. Incluyendo la destitución del padre Marcial Maciel. Fue el primero que dedicó todo un documento a esa crisis, con la publicación en 2010 de una carta a los católicos de Irlanda tras la revelación ahí de miles de casos. Como pontífice aceptó las críticas, estableció nuevas normas y se encontró con las víctimas. 

Todavía en 2022, con 95 años, enfrentó acusaciones de negligencia, respecto a cuatro casos de abuso de sacerdotes cuando él era Arzobispo de Múnich, sobre los cuales, escribió de frente una carta en la que pedía perdón y expresaba su profunda vergüenza, aunque rechazó con firmeza las acusaciones de haberlos encubierto. 

Con no menos valentía el Papa Francisco ha proseguido los temas de sus antecesores, y no le ha temblado la mano, al denunciar a los países poderosos y a las multinacionales en el desgaste de la tierra, en defender la deuda social a los países pobres, tantas veces abandonados a su suerte después de haber sido expoliados. Sobran las citas en las encíclicas Laudato Sí (21, 22, 26, 31), y Laudate Deum. En esta última habla a los políticos sobre la tarea de enaltecer y manifestar la nobleza de la política y no la vergüenza de ella. 

Últimamente en ocasión de las nuevas políticas americanas, y en carta a los obispos de Estados Unidos, ha sido uno de los pocos que ha levantado la voz en el mundo, afirmando: 

“La conciencia rectamente formada no puede dejar de realizar un juicio crítico y expresar su desacuerdo con cualquier medida que identifique… la condición ilegal de algunos migrantes con la criminalidad.

Es cierto que se debe reconocer el derecho de una nación a defenderse y mantener a sus comunidades a salvo de aquellos que han cometido crímenes violentos o graves mientras están en el país o antes de llegar.

Sin embargo, el acto de deportar personas que en muchos casos han dejado su propia tierra por motivos de pobreza extrema, de inseguridad, de explotación, de persecución o por el grave deterioro de su medio ambiente, lastima la dignidad de muchos hombres y mujeres, de familias enteras, y los coloca en un estado de vulnerabilidad e indefensión.

Exhorto, dice el Papa Francisco, a los fieles de la Iglesia católica, y a los hombres y mujeres de buena voluntad, a no ceder ante las narrativas que discriminan y hacen sufrir innecesariamente a nuestros hermanos migrantes y refugiados.

Porque un auténtico estado de derecho se verifica en el trato digno que merecen todas las personas, en especial, los más pobres y marginados. Lo que se construye a base de fuerza, y no a partir de la verdad sobre la igual dignidad de todo ser humano, mal comienza y mal terminará”.

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