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hace 1 semana
Mónica Delgado

Viven mexicanos terror en Francia

Reforma

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Cuatro jóvenes mexicanos quedaron atrapados en una tienda durante el ataque terrorista ocurrido ayer en los Campos Elíseos de París.

Además de sus compras en la avenida de los Campos Elíseos, cuatro jóvenes mexicanos se llevan de París una experiencia que pocos turistas viven. Al filo de las nueve de la noche se encontraban en la tienda Nike cuando un terrorista mató a un policía e hirió a otros dos en la acera de enfrente.

"Estábamos comprando y ya íbamos saliendo cuando de repente nos dijeron que nos fuéramos hacia adentro, primero no sabíamos qué pasaba, no entendemos francés. El guardia de seguridad nada más nos hizo 'boum boum' y nos empujó hacia adentro", contó a REFORMA Maximiliano Salazar.

El acto, que fue rápidamente calificado de atentado terrorista por el presidente François Hollande, y un par de horas más tarde reivindicado por el Estado Islámico, movilizó a una importante cantidad de policías y patrullas que acordonaron los casi dos kilómetros de la avenida de los Campos Elíseos mientras helicópteros sobrevolaban la zona.

"Vimos pasar en la calle a muchos policías y patrullas, fue cuando nos pasaron a un patio, en la parte de atrás", explicó Salazar.

El joven de 20 años, de la escuela Esquina, acompaña en esta visita a París a su hermano menor, que con otros jóvenes, estuvo estudiando de intercambio en Londres. En este paseo por la famosa avenida de los Campos Elíseos tenían dos horas para recorrer las tiendas.

"Nos vamos a acordar de estas compras. No me asusté, mantuve la calma por mi hermano que es más chico", agregó.

Una experiencia similar vivió Thierry, un contador parisino de 40 años, que se encontraba en la terraza de un restaurante en la acera de enfrente al número 101 de la avenida de los Campos Elíseos, en donde estacionaban un vehículo de granaderos, parte del dispositivo de seguridad especial que prevalece actualmente en las calles de la capital francesa.

"Yo estaba de espaldas a la avenida, me di cuenta por el ruido, como un tac tac muy fuerte y por toda la gente que empezó a correr y gritar", dijo.

"Instintivamente se agacha uno y nos metimos al restaurante en donde nos quedamos encerrados de las 21 a las 23 H15", dijo.

Al igual que Thierry y Maximiliano, varias otras personas sólo pudieron salir después de un par de horas encerradas en los comercios de la avenida pero con acceso únicamente a las calles aledañas, sin poder cruzar la avenida.

Durante ese par de horas, la policía también estuvo a la búsqueda de un posible cómplice del terrorista, aunque hasta el momento parece haber actuado sólo, lo que no excluye que haya tenido cómplices para preparar y organizar el atentado.

A Maximilano y tres otros jóvenes, la situación les impidió reunirse con su maestra y el resto de jóvenes que estaban en la avenida de compras. Durante una hora estuvieron buscando como reunirse con su maestra, hasta que la policía los ayudó a contactarla y los puso en un taxi para cruzar al otro lado de la avenida.

A Doris, una turista estadunidense, en cambio le impidió acceder a su hotel situado en plena zona acordonada.

"Ya les dijimos a los policías que estamos en ese hotel pero nos han indicado que por el momento no podemos pasar", explicó Doris a REFORMA.

La turista señala que no es la primera vez que visita la capital francés y tiene confianza en el trabajo de la policía francesa, por lo que entiende la necesidad de esperar hasta que la policía termine su trabajo.

"No creo que París sea insegura, esto es algo que hoy puede suceder en cualquier parte del mundo", comentó.

El atentado que interviene a tres días de la primera vuelta de la elección presidencial, que se llevará a cabo el próximo domingo 23 de abril, se produce dos días después de que la policía francesa arrestara a dos hombres en Marsella que preparaban un atentado contra el candidato de la derecha conservadora, François Fillon. Los actos confirman que la amenaza terrorista se mantiene en Francia a su más alto nivel.