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hace 5 meses
Club/Staff

Un día muy especial

Agencia Reforma

Los hermanos Lucía y Santiago de la Hoz reciben por primera vez la eucaristía.

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Después de un año de preparación espiritual, los cuates Lucía y Santiago de la Hoz dieron un paso más dentro de su religión al realizar juntos su primera comunión.

“Me sentí muy agradecida y feliz por recibir el cuerpo de Cristo; me gustaba mucho el catecismo porque aprendía cosas e hice varios amigos que pensaban igual que yo”, expresó Lucía, 9 años de edad.

Con una fiesta organizada en el salón de eventos de Residencial Veramonte, Mariana Arce, mamá de los festejados, fue la encargada de preparar la fiesta en la que predominó una decoración en tonos amarillos, así como rosas y limones en el centro de las mesas.

“No quería ni el rosa ni el azul, porque quería un color fresco, uno que representara a la armonía; también, cambié los dulces por los postres porque a mi hija le encantan, y contraté muchos juegos para que estuvieran entretenidos toda la tarde”, platicó Mariana.

Para el papá de los pequeños, Tomás de la Hoz, esta fiesta tuvo un significado muy especial, ya que, después de que Lucía tuvo fuertes problemas de salud tiempo atrás, el poder estar juntos en familia representa un milagro y un acto de fe.

“Desde que eran chiquitos les inculcamos el amor a Dios, aprendieron sus primeras oraciones cuando apenas sabían hablar y con esa pasión tuvieron la fuerza para enfrentar los retos de su vida. Hoy estamos aquí celebrándolo”, externó.

Rodrigo y Mónica Arce, hermanos de Mariana, fueron los padrinos de Santiago; así como Rafael de la Hoz y su esposa, Miren Elizalde, apadrinaron a Lucía.

“Ella es toda una guerrera que admiro muchísimo, ambos son unos niños increíbles, como hermanos para mi hija, Paloma; les encanta hacernos shows, tienen sus nombres artísticos, preparan los tickets, las palomitas, cantan y bailan rock, reguetón y break dance, tienen mucha imaginación”, explicó Miren.