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hace 3 meses
Erika P. Bucio

Buscan sede para Los Cojolites

Reforma

Con el temblor de 7 de septiembre del año pasado, el Centro de Documentación del Son Jarocho, en Jáltipan, se quedó sin sede.

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En 153 segundos, el Centro de Documentación del Son Jarocho se quedó sin sede.

Golpeó con tal fuerza el sismo del 7 de septiembre de 2017 en Jáltipan, Veracruz, a sólo 200 kilómetros de Juchitán, Oaxaca, que el edificio quedó en ruinas y debió ser desalojado. Ninguna autoridad llegó. Ni el gobierno municipal ni el estatal. Como inútil fue el llamado hecho al Gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes.

"No perdimos la vida ni un sólo documento de lo que conservamos", dice Ricardo Perry, director fundador de Los Cojolites y del Centro de Documentación, que resguarda cerca de 4 mil libros, útiles no sólo para quien quiera estudiar el son jarocho sino también el sur de Veracruz. En una bodega provisional resguardan el acervo, que incluye además mapas, fotos, piezas arqueológicas e instrumentos.

Aprovecharon un techo de cemento que ya existía para levantar una oficina y seguir con las clases. "Ahí estamos amontonaditos", dice Perry, quien como los demás Cojolites, se quedó sin casa. Salieron en su auxilio colegas músicos.

El Centro de Documentación habrá de cumplir 20 años en 2018. La cantante Natalia Lafourcade empuja el proyecto para la construcción de una nueva sede. "Quiere hacer un centro cultural que sea ejemplo en el País", dice Perry. Es una condición que ningún político meta las manos. La asociación civil Nido Social está a cargo del proyecto.

Contempla que tendrá un museo, biblioteca, sala de conferencias, espacios para la enseñanza, espacio para alojar huéspedes, oficinas y un estudio de grabación.

Prevé tres casas para mostrar la casa indígena con la cocina tradicional; el telar de cintura de doña Leocadia Cruz, Premio Nacional de Ciencias y Artes 2006, y un taller-escuela de laudería.

Nido Social lanzará el 22 de abril, día del concierto de Los Cojolites en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, la convocatoria pública para presentar propuestas para el proyecto arquitectónico, que estará abierta un mes.

Ese día, a las 18:00 horas, presentarán su nuevo disco Rema, rema, producido por Greg Landau. Los Cojolites, grupo de son jarocho fundado en 1995, dos veces nominado al Grammy por sus discos Sembrando flores y Zapateando, presenta en el nuevo álbum seis composiciones del grupo, dos de Antonio García de León, investigador y músico a quien consideran el padre del son jarocho y un son de la tradición.

La intención original de Los Cojolites no era el escenario sino la recuperación del son jarocho, ya no había jóvenes tocando.

Un disco que plasma la situación geográfica y pensamiento mítico de la región, con los dioses del maíz, del agua y del trueno. Tres de las canciones no son propiamente son jarocho. Es el caso de "Nada es verdad, interpretada por Natalia Lafourcade, en respuesta a la violencia: "Se escucha en la madrugada, un estruendo de terror. Gente corriendo en las calles, lágrimas de dolor. Debemos cambiar el rumbo, el sistema no sirvió". Cuando grababan el disco, ese día enterraban en Jáltipan, a una ex alumna del Centro de Documentación, que estaba desaparecida con otros estudiantes de la Universidad Veracruzana.

Perry sabe que la violencia ha recrudecido como en otros estados del País. Ha alterado la vida. A los fandangos, la esencia del son jarocho, en la noche, iban los chamacos. Ahora ya no. Se prefiere los fandangos de día. Y si hay que viajar a otra comunidad, es preferible pernoctar allá y volver de mañana. Por eso Perry defiende el trabajo que hacen. Una forma de restituir el tejido social.

Confía en que el Centro de Documentación, donde han vivido de manera comunitaria los últimos 20 años, pronto esté en pie.

"Me quiero morir el día de mañana con eso: que se quede para siempre para el sur de Veracruz", concluye Perry.