×
hace 1 semana
Selene Velasco

Ayudan canes equipo de primeros auxilios

Reforma

Imprimir

Profesionistas voluntarios brindan atención prehospitalaria y primeros auxilios psicológicos, labor que es apoyada por perros pequeños.

Profesionistas voluntarios y perros pequeños conforman un equipo que, además de brindar atención prehospitalaria, es especialista en primeros auxilios psicológicos.

Tres terrier escocés son el "equipo negro" del agrupamiento deportivo militarizado Cóndor, asociación civil con una trayectoria de 22 años y certificada por la Secretaría de Protección Civil capitalina y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).

La misión de "Bodoque", "Shadow" y "Sombra" es tranquilizar a los afectados en situaciones de emergencia. A diferencia de los perros rescatistas y de búsqueda, ellos son adiestrados para ser amigables y permitir el acercamiento de las personas.

"Ante una situación traumática, las personas se encuentran emocionalmente perturbadas y en ese momento el 'cuerpo negro' interviene. Ellos ayudan a favorecer el primer contacto que tenemos tranquilizándolas para que después podamos apoyarlas", explicó Érika Mendoza.

La suboficial del grupo ha estado en tragedias como la explosión del hospital en Cuajimalpa, el de la Torre Pemex, el incendio en la Merced y los sismos de septiembre.

"En México somos pioneros utilizando los perros en este tipo de herramientas para establecer el primer contacto, la empatía, cuando vamos a hacer labor de primeros auxilios sicológicos, tratar de serenar a las personas".

Son acciones similares, agregó, a las que realizan otros perros en Estados Unidos, por ejemplo, en los aeropuertos, donde apoyan tranquilizando a las personas que viajan por primera vez o experimentan estrés antes de abordar a los aviones.

La idea del "equipo negro" surgió hace dos años, por casualidad, recuerda Diego Alberto Contreras, jefe nacional de la agrupación.

Mientras esperaban que servicios periciales trasladaran el cuerpo de un pintor que murió tras caer de un cuarto piso. El hijo de la víctima, de 4 años, se olvidó por un momento la tensión al jugar con "Sombra".

Meses después, mientras atendían a una familia cuya casa se había incendiado, Cuando bajaron de la camioneta a la mascota. La mamá y la hija empezaron a abrazarlo, a sonreir y relajarse. Fue ahí, señala Contreras, cuando decidieron especializarse en la ayuda mental.

"Cuando la gente ha recibido un trauma, una emoción muy fuerte al perder su patrimonio, al tener herido un familiar, al tener una desgracia, el contacto con un animalito, con un perro, hace que sea más fluido sacar el dolor, la emoción que tienen", destacó.