×
Javier Villarreal Lozano
Javier Villarreal Lozano
ver +

" Comentar Imprimir
14 Enero 2018 03:00:00
Uno de esos días
Hoy sábado es uno de esos días. El solitario cursor de la blanca pantalla de la computadora aparece y desaparece. Semeja el latir de un corazón. Su cadencia no cambia, lo cual, si se tratara de un corazón, seguramente haría feliz a cualquiera sometido a un electrocardiograma. Sin embargo, tratándose de una computadora, el acompasado ritmo del cursor tiene por momentos efectos hipnóticos en quien lo mira con la mente en blanco sin encontrar un tema capaz de cumplir al menos dos condiciones: interesar al lector y hacer posible teclear 3 mil 400 caracteres (espacios incluidos) intentando ser original, sin usar paja de relleno o repetir lo que otros han dicho hasta el cansancio.

De pronto, el latir del cursor deja de hipnotizar y parece impacientarse. Le desespera la falta de actividad de quien está obligado a ponerlo en movimiento e ir llenando la pantalla con letritas. Pero el presunto escribidor sigue allí sin empezar ni siquiera una frase. Sólo mira fijamente la pantalla en cuyo impoluto vacío palpita el solitario cursor. Por la mañana leyó un par de periódicos y leyó noticias en su celular. No puede negarlo, hay en la agenda de los medios infinidad de asuntos merecedores de un análisis o una opinión. Ninguno que le atraiga y lo induzca, finalmente, a trabajar.

Quizá los avances tecnológicos hayan aumentado el número de musas, y exista alguna ocupada de inspirar a los opinadores. Si la hay, como diría Joan Manuel Serrat, andará de vacaciones o de plano ya se jubiló. De nada sirve apartar la vista de la pantalla, mirar el techo, observar la vieja fotografía donde aparece niño con mirada ausente rodeado de sus hermanos, hacer como que acomoda los libros que fatigan a la mesa de trabajo o tomar un paño para limpiar el inexistente polvo en la computadora. Nada. Y el cursor, dale que dale. No para.

Claro, está la política como tema posible. No. Más que un analista, la clase política mexicana urge de un réferi, como los de la lucha libre, del box o del futbol americano. Alguien capaz de amonestar a quien en el ring castiga a su contrincante con golpes bajos y lance un pañuelo al campo cuando un jugador se excede utilizando rudeza innecesaria. No, la política no le atrae este día.

¡La inflación y la cuesta de enero! Decenas de especialistas han abordado ya estos graves asuntos económicos, y cosa rara, todos han coincidido que son muy malos para el bolsillo de los ciudadanos y el bienestar de las familias. ¡Ni modo que buscando ser original, defienda la inflación y la cascada de aumentos de precios de los productos básicos! Tampoco está tan desesperado.

¿Y el libro de moda? Sí, ese, Fire and Fury, de Michael Wolff. No, definitivamente no es necesario leer 336 páginas para saber que Donald Trump, en mala hora Presidente de Estados Unidos, es imbécil. Imbécil, y encima arrogante, capaz de llamar países de mierda a un puñado de naciones africanas y centroamericanas.

También está la galopante corrupción que agobia a México. ¿La corrupción es un mal endémico? ¿Es parte de nuestra cultura? ¿Históricamente acompaña a nuestra patria desde la conquista, o incluso antes? Sí, es cierto, pero con perdón de ustedes, eso de condenar la corrupción e instar a tirios y troyanos a ponerle freno es más viejo que la misma corrupción. ¿Y los chapulines que brincan de un partido a otro? Tampoco. La verdad es un tema desechable alegando escrúpulos tanto estéticos como morales.¿Para qué gastar más tinta en gente así?

Tú sigue palpitando, cursor… Hoy es uno de esos días.
Imprimir
COMENTARIOS



1 2 3 4 5 6 7 8