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Héctor Horacio Dávila
Héctor Horacio Dávila
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14 Febrero 2018 04:00:00
Nuestros jóvenes
Todos pasamos por esta etapa y algunos la están viviendo, pero nuestro país México y su Gobierno no están haciendo absolutamente nada para que las nuevas generaciones tengan fuentes de empleo y una mejor calidad de vida. No se ven por ningún lado acciones o programas que ayuden a largo plazo a que nuestros jóvenes tengan una fuente digna de trabajo, estamos entrando en el sexto año y final de esta Administración y tenemos tasas elevadas de subutilización de la mano de obra, así como un amplio porcentaje de trabajadores desa-nimados y una creciente incidencia de empleos a tiempo parcial, trabajo a medio tiempo o desde su computadora para hacer los trabajos y se ve esto por la desaceleración de la economía y debido a la caída de los precios de los productos básicos.

No entiendo la política de nuestro Gobierno de que en las universidades están creando empleados y no empleadores. ¿Qué significa esto? Que no estamos construyendo muchachos que generen fuentes de empleo, además de que esta nueva generación tendrá que competir con innovación y nuevos productos para el mercado. Las universidades públicas están generando jóvenes que al momento de salir de las universidades quieren que se les contrate por parte del sector privado o el Gobierno.

Sabemos que viene la cuarta revolución industrial, lo cual comentamos en artículos pasados, y también la impresión en 3D, que va a revolucionar el mercado de servicio y que también amenaza el empleo. En la cuarta revolución, en nuestra opinión y considerando una reducción importante en sus costos de producción, es más probable que los empresarios del sector servicios opten por la adquisición de tecnología que sustituya el trabajo humano, antes que invertir en educación o formalización del empleo.

La enorme cantidad de empleos existentes, como personas en las gasolineras, “cerillos” en los supermercados y una gran cantidad de vendedores en tiendas departamentales, demuestra que los bajos costos de la mano de obra permiten que existan estos trabajos, que en otros países como Estados Unidos, Canadá y en otros de Europa, ya han desaparecido.

Creemos, mis queridos seis lectores, que si no tenemos un proyecto de nación para ver por nuestros jóvenes, los talentos nuevos se estarán fugando a otras naciones como Israel, Francia, Canadá y Estados Unidos, ya que en su país no les están dando la oportunidad que merecen. ¿Qué tenemos que hacer para retenerlos?

¿Ustedes qué opinan?
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