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Silvia Guadalupe Garza Galván
Silvia Guadalupe Garza Galván
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Senadora Silvia Guadalupe Garza Galván
Partido Acción Nacional
Primera Senadora de Mayoría Relativa en la historia de Coahuila

Nació en Monclova, Coahuila. Es Licenciada en Biología por la Universidad Autónoma de Nuevo León (1984) y actualmente es Senadora de la República representante del Estado de Coahuila en la LXII y LXIII Legislatura (2012-2018).

COMISIONES EN EL SENADO:

• Comisión Especial de Cambio Climático, (Presidenta).
• Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, (Secretaria).
• Comisión de Recursos Hidráulicos, (Secretaria).
• Comisión de Agricultura y Ganadería, (Integrante).
• Comisión de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico, (Integrante).
• Coordinadora de Globe México.
• Parlamento Latinoamericano de las comisiones de Medio Ambiente y Turismo.

RESPONSABILIDADES ANTERIORES

• Delegada Estatal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente PROFEPA (2008–2011)
• Diputada del H. Congreso de Coahuila de Zaragoza, en la LVII Legislatura (2006–2009).
• Subdelegada de PROFEPA (2005)∫
• Directora de Ecología, Parques y Jardines y Fomento Agropecuario de la Presidencia Municipal de Monclova, Coahuila (1997-1999)
• Miembro del Consejo Consultivo para el Desarrollo Sustentable-Región Noreste de la SEMARNAT.
• Coordinadora region centro del Edo de la SEMARNAT (2003-2004)

Otras Actividades

• Miembro de la Comision Permanente del CEN del PAN (Comité Ejecutivo Nacional)
• Consejera Nacional PAN
• Vicecoordinadora Administrativa del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional en el Senado de la República.
• Miembro Honorario del Colegio Mexicano de Biólogos A.C.

Ubicación en el Senado: Av. Paseo de la Reforma 135, Hemiciclo Piso 05 Oficina 32, Colonia Tabacalera . Cp. 06030, Delegación Cuauhtémoc, México D. F.
Teléfono: 53-45-30-00 Ext.: 3337, 3446
Correo Electrónico: [email protected]
Facebook: Silvia Garza Twitter: @Silvia_Garza Instagram: silvia_garzag

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14 Enero 2018 03:00:00
México y las energías renovables
En México, la generación de energía proviene en su mayor parte de combustibles fósiles. Por ejemplo, estos combustibles representaron el 74.6% de la matriz energética nacional durante 2015. No obstante, en un contexto en donde el cambio climático y sus consecuencias son inminentes, surge el cuestionamiento de cómo disminuir las emisiones de gases efecto invernadero (GEI) del sector energético, sin dejar por ello de cubrir las necesidades de la sociedad.

Las energías renovables representan una variedad de opciones viables de mitigación de las emisiones de GEI, ya que además de su gran potencial para reducir los efectos del cambio climático, pueden aportar otros beneficios al desarrollo sostenible de manera directa. El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), ha identificado tales beneficios en los siguientes términos: contribución al desarrollo social y económico, favorecimiento del acceso a la energía, y reducción de los efectos negativos sobre el medio ambiente y la salud.

Actualmente me encuentro participando en el Foro 2018 de Legisladores así como la Octava Asamblea Anual de la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA), en cuyo marco hemos compartido la experiencia de México en la materia y aprendido de otros países sobre sus marcos legislativos y políticas para hacer frente al cambio climático e impulsar el uso de las energías renovables.

En ambos eventos he constatado que el uso de las energías renovables ayuda al cumplimiento de importantes compromisos de la agenda política internacional de México. Entre ellos el Objetivo 7 de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, Energía Asequible y No Contaminante, el cual tiene entre sus metas, al 2030, aumentar sustancialmente el porcentaje de la energía renovable en el conjunto de fuentes de energía, así como aumentar la cooperación internacional a fin de facilitar el acceso a la investigación y las tecnologías energéticas no contaminantes.

Asimismo, dichas energías son un auxiliar de gran importancia para dar cumplimiento al Acuerdo de París, en cuyo marco México presentó su Contribución Determinada Nacionalmente (NDC), en la que se compromete a generar 35% de energía limpia para 2024 y 43% para 2030, así como a reducir el 22% de sus emisiones de GEI y 51% de carbono negro para 2030 de manera no condicionada, es decir, con sus propios recursos.

En esta línea, la Ley General de Cambio Climático señala que nuestro país está obligado a reducir un 30% de sus emisiones con respecto a la línea base en 2020, así como 50% para 2050 en relación con las emisiones del año 2000.

Cabe recordar que en diciembre de 2015 entró en vigor la Ley de Transición Energética, cuyo objeto es regular el aprovechamiento sustentable de la energía, así como las obligaciones en materia de energías limpias y de reducción de emisiones contaminantes de la industria eléctrica. La Ley sienta las bases para transitar del uso de combustibles fósiles al uso de energías limpias y busca que la participación de este sector sea como mínimo en 2018 del 25%, en 2021 del 30% y en 2024 del 35%.

A pesar de la gran dependencia de nuestro país por el uso de combustibles fósiles, contamos con un potencial de generación eléctrica renovable de más de 200 mil megavatios (MW) a través de las diferentes formas de producción de energías renovables: solar, eólica, maremotriz, geotérmica, hidráulica y de biomasa.

Debido a los beneficios en materia de medio ambiente y salud, al interés del mercado en energías alternativas y sobre todo a la situación actual de los combustibles fósiles, es necesario brindar un fuerte impulso a la investigación, desarrollo e instalación de las energías renovables en el país.

México se ubica entre los cinco mercados más atractivos para la inversión en energía limpia, al subir del noveno sitio en el 2016 al cuarto lugar en el 2017, de acuerdo con el ranking Climatescope elaborado por Bloomberg New Energy Finance. En tal contexto, en 2016 la generación de energía limpia en México representó una inversión de 6 mil 600 millones de dólares. Por ello, la Secretaría de Energía tiene previsto establecer en 2018 y 2019, con el apoyo de empresas privadas, 52 nuevas centrales eléctricas generadoras de energía limpia.

La decisión de México de sumarse a acuerdos internacionales para reducir su dependencia de los combustibles fósiles, implica un reto a nivel social, económico y ambiental, ya que estos combustibles representan una importante fuente de empleo para miles de familias, incluyendo aquellas que dependen de las actividades extractivas en la Región Carbonífera del estado de Coahuila de Zaragoza.

Por ello, es necesario trabajar en los mecanismos y estrategias con las que el Gobierno mexicano propone eliminar gradualmente el uso de las energías fósiles, a la vez que se asegure el desarrollo económico de la Región Carbonífera del país y el bienestar de las familias que dependen de esta actividad.

Como senadora de la República por Coahuila, siempre he defendido a las familias coahuilenses, además de sumarme a las causas ambientales de relevancia no sólo nacional, sino mundial, buscando que la protección del ambiente sea compatible con el desarrollo social y económico.

Nos leemos la próxima semana. ¡Muchas gracias!
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