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Columnista Invitado
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13 Enero 2018 04:00:00
Invitación al infierno
Un italiano, un argentino, un mexicano y un venezolano se encuentran frente a la puerta del infierno. El italiano dice…

Leído así, parece el inicio de uno de tantos chistes de nacionalidades, sin embargo, eso es lo que está sucediendo en este momento; bueno, no, ya van algo avanzados en su camino y se encuentran en uno de los cantos de una obra universal: La Divina Comedia, de Dante Alighieri. El italiano al que nos referimos es el autor de esta obra portentosa, nacido en Florencia en el siglo 13; el argentino es Pablo Maurette (@maurette79 en Twitter), nacido en Buenos Aires en 1979, ensayista, guionista y profesor de literatura radicado en Chicago.

El mexicano y el venezolano pueden ser cualquiera de los más de mil 300 usuarios de Twitter que han contestado afirmativamente a la pregunta “¿Estás participando activamente de #Dante2018?”, encuesta que el autor de esta iniciativa ha fijado en su cuenta. Pero, ¿en qué consiste #Dante2018? La propuesta es que desde el 1 de enero, quienes lo deseen, pueden sumarse a la lectura de La Divina Comedia, un canto por día.

Maurette, vía correo electrónico, nos dice sobre la obra de Dante:

“La Divina Comedia acaso sea el mayor logro de la literatura universal. Una obra inagotable, infinita, que conjuga teología y filosofía, literatura y tradición clásica, mundo medieval, política, vida cotidiana; y que se puede leer en clave literal, o literaria, alegórica, teológico-política.

“Una obra además de una perfección prosódica y lírica inigualables. Y que, a la base de todo, cuenta la historia de un hombre que ha caído en una profunda crisis existencial y personal y el viaje que hace para conocer su destino y conocerse a sí mismo. Por último, sus temas están siempre vigentes, son inmortales, trascienden toda época y toda cultura: el amor, las pasiones, el pecado, la culpa, el sacrificio, la superación individual, la fe, el miedo a la muerte”.

Por otra parte, ante la pregunta sobre qué opina de la respuesta de los lectores ante el llamado “reto” #Dante2018, nos contestó:

“No me gusta llamarlo ‘reto’. He visto que en muchos lugares lo han entendido así, como si fuera una dieta o una rutina de ejercicios para correr una maratón. Esto es una lectura colectiva. Muchos no llegarán al final, pero no tienen por qué sentirse menos por no haber cumplido. Cada uno lee como puede y lo que puede. Me sorprende la aceptación que ha tenido, claro. Jamás lo imaginé. Creo que hay más hambre de leer clásicos de lo que uno pensaría y espero que esto sea el comienzo de una serie de lecturas masivas”. 

El fenómeno de comunicación en tiempo real de internet, a través de las redes sociales, no es nuevo para nosotros, pero nos sigue asombrando: recordamos la llamada “Primavera Árabe”, que provocó un cambio estructural en países como Libia y Egipto. Vimos los combates en las polvorientas ciudades dominadas con mano dura por Khadafi y después su linchamiento, fuimos testigos de las manifestaciones en El Cairo y los testimonios de esperanza que cientos de personas lograron filtrar a pesar del intento del Gobierno por bloquear el acceso a internet.

Hoy hablamos de algo distinto: el contagio de leer una obra fundamental, la identificación de lectores que desde su espacio viven y comentan su visión de este texto. El entusiasmo ha sido desbordado: en las redes alguien interpreta un canto, otro recomienda una página de ilustraciones de los círculos del infierno, otro más celebra participar junto a sus hijas adolescentes, y así todos se acompañan del gozo lector. ¡Qué no se acabe nunca!

Drama–mine (para aliviar el mareo y la náusea): Si Dante viviera, ¿habría un círculo del infierno para los ciberpecadores?, ¿cómo sería?
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