×
Gerardo Hernández
Gerardo Hernández
ver +

" Comentar Imprimir
26 Mayo 2020 04:01:00
Clientelismo electoral
Escuchar Nota
Mientras Enrique Peña Nieto traducía el poder en negocios, privilegios e impunidad para él y sus secuaces políticos, empresariales y tecnócratas, Andrés Manuel López Obrador todo lo convierte en votos. En ese sentido, la emergencia sanitaria también le cayó como “anillo al dedo” para las elecciones de 2021.

Los gobernadores afrontarán el proceso con las arcas semivacías por las deudas, los gastos extraordinarios por la pandemia del coronavirus, la disminución de ingresos, la falta de apoyo federal y una ley que ya tipifica la compra de votos y el fraude como delitos graves.

La Federación también resiente los efectos por la Covid-19, pero en julio del año próximo, cuando los mexicanos acudan a las urnas para renovar la Cámara de Diputados, 15 gubernaturas y la mayoría de los ayuntamientos y legislaturas locales, los programas clientelistas del Presidente podrían ser la tabla de salvación de millones de familias y generar sufragios suficientes para consolidarse en el poder. A menos que la crisis económica y la inseguridad le pasen factura y catalicen voto de castigo contra AMLO y su partido.

Morena aventaja en este momento al PRI, PAN y PRD en las encuestas preelectorales. Incluso en abril, cuando los contagios y las muertes por coronavirus se empezaron a disparar, la pandemia obligó al confinamiento social, al paro de actividades económicas no primordiales y en algunos sectores se cuestionaba severamente la estrategia del Gobierno para encarar la emergencia, la aprobación de AMLO volvió al nivel de septiembre de 2019 (68%), después de caer ocho puntos el mes previo. En el mismo lapso, la desaprobación bajó del 37 al 29%, de acuerdo con la encuesta mensual de El Financiero (04.05.20).

La necesidad de reabrir la industria y el comercio –sin relajar las medidas para prevenir un repunte de la enfermedad–, así como el riesgo electoral para AMLO y Morena por la pandemia, también los advierte la pesquisa.

Tras mencionar como principales problemas del país el coronavirus y los relacionados con la salud, el 53% calificó positivamente la forma como el Gobierno los gestiona (el 29% no está de acuerdo). Empero, el 55% ve “muy mal/mal” el manejo de la economía (el 27% lo apoya).

En seguridad pública, citado como tercera preocupación nacional pese a la espiral de violencia, el resultado varía poco: 54% reprueba al Presidente y el 30% lo acepta. La Covid-19 y sus efectos económicos han hecho mella en la actitud de los mexicanos. Y no es para menos: el impacto lo resiente ya el 81% del país y la mitad de los hogares, dice la encuesta.

Además, en el entorno de los entrevistados, la proporción de familiares que perdieron su empleo se disparó del 11 al 32% entre marzo y abril. Con respecto a la economía, el estado de ánimo del 53% es “malo/muy malo” y el 21% comparte el optimismo presidencial.

Ronald Reagan, quien junto con Margaret Thatcher dio nuevo impulso al neoliberalismo radical tras ganar la Guerra Fría, advierte en su autobiografía, Una Vida Americana, que los ciudadanos votan según las condiciones de la economía.

Si después de cubrir la hipoteca, los gastos familiares y otras obligaciones tienen dinero en su billetera para darse algunos gustos, en la siguiente elección apoyarán al partido en el poder. Bajo esa lógica, Morena estaría perdido, pero hasta hoy las encuestas dicen otra cosa.
Imprimir
COMENTARIOS