×
Dan T
Dan T
ver +
[email protected]

" Comentar Imprimir
04 Junio 2020 04:08:00
Cinco cosas que no me pasaron en la cuarentena
Escuchar Nota
Creo que mi cuarentena ha sido la más aburrida de todo México. Porque viendo lo que se publica en las páginas de nuestro periódico y lo que postea la gente en Facebook, Twitter e Instagram, digo: ¿pos cómo le hacen para tener una vida tan interesante y tan intensa? Estas son cinco cosas que no me pasaron en la cuarentena por más que lo intenté:

1.- Triunfar en la cocina. Por todos lados veo gente que en esta cuarentena aprendió a hacer chilpachole de jaibe, pozole verde vegetariano, tarta de fresas sin gluten o, mínimo, a hacer un huevo estrellado sin que se les desmadre la yema. No fue mi caso. Intenté hacer unas “hamburguesas” de quinoa y frijol que, al final, no sabían tan mal, pero parecían croquetas de perro remojadas en agua. Además, uno de mis sueños ha sido saber hacer pan y cada vez que lo intento, lo único que logro es desperdiciar tres tazas de harina, una cucharadita y tres cuartos de levadura, agua y sal. Y eso cuando me va bien. El sábado, en realidad, fue un día en el que más me valdría haber suicidado, porque cuando ya tenía toda la mezcla lista, se me cayó el recipiente y en el piso de la cocina se formó una especie de engrudo que me tardé dos días en poder quitarlo. Lo peor fue que repetí todo el proceso para hacer el pan y al final obtuve una cosa tan dura que sirve para clavar clavos de media pulgada. Si alguien necesita un pisapapeles o una mano para el molcajete, le regalo mi pan.

2.- Triunfar en la cama. Durante el tiempo de cuarentena vi a mucha gente que aprovechó para dormir lo que nunca había dormido. Los veías muy felices levantándose a las 10, 11, 12 del día. ¿Cómo diablos? Entre que no puedo dormir en la noche y que no puedo dormir cuando me despierto a las 7 de la mañana, han sido los peores dos meses de mi vida (sin contar cuando regresé con mi ex durante cuatro semanas). Otra forma de triunfar en la cama es teniendo sexo desenfrenado todos los días. Soy casado, imposible.

3.- Triunfar en la solidaridad. Inspirados por los italianos que salían cada noche a cantar a los balcones, en varias partes de la ciudad mucha gente hizo o trató de hacer más o menos lo mismo, ya sea para animar a quienes están en cuarentena o como una muestra de apoyo para el personal médico que se la parte todos los días contra el coronavirus. Yo quise hacer lo mismo, abrí la ventana y comencé a cantar. De inmediato mis vecinos comenzaron a seguirme, pero a zapatazos. Al parecer mi versión de El Triste no fue mucho de su agrado.

4.- Triunfar en el amor. En estas últimas semanas he leído historias maravillosas, como la del tipo que estaba mirando desde la ventana con sus binoculares y, de pronto, vio que a unas cuadras una vecina hacía ejercicio en su azotea. El sujeto se enamoró de inmediato a través de las lentes y lo que hizo fue de película: prendió su dron y le ató una cartita para la susodicha y se lo mandó a control remoto. Así estuvieron carteándose un mes hasta que finalmente pudieron conocerse en persona, pero usando tapabocas. Yo intenté hacer lo mismo, pero créeme que es muy mala idea estar espiando a la vecina con binoculares, sobre todo cuando eres casado.

5.- Triunfar en la autosuficiencia. Dado que no podía ir a la peluquería porque estaba cerrada y ya tenía una especie de nido de golondrinas en la cabeza, tuve la genial idea de preguntarme: ¿qué tan difícil puede ser cortarme el cabello yo mismo? ¡No lo hagan! Cortarlo, en realidad, es bastante fácil. Lo que es imposible es que te quede bien, o al menos presentable. Quedé igualito que Tizoc, el de Pedro Infante. Estoy pensando seriamente en raparme por completo o cortarme la cabeza.



Imprimir
COMENTARIOS