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Federico Muller
Federico Muller
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13 Octubre 2017 04:00:00
Cambios en las formas de pago
Es interesante revisar la historia económica en cuanto a la evolución que han tenido los medios de pago, iniciando con el trueque, que requería una doble coincidencia de necesidades entre los consumidores para poder efectuar los intercambios comerciales; posteriormente se acuñaron las monedas y se fabricaron los billetes, lo que dio lugar a la economía monetaria que prevalece hasta nuestros días. No obstante, han surgido nuevas formas de pago y enseguida haremos un breve recuento.

El dinero plástico. Las tarjetas de crédito, aunque son una extensión del crédito del usuario, han venido revolucionando algunos indicadores macroeconómicos, como la reducción de la demanda de dinero: la gente utiliza cada vez menos efectivo para hacer sus compras, y casi todos los negocios formales aceptan las tarjetas de crédito como medio de pago. También se acostumbra usar las tarjetas de débito, aunque los consumos que se hacen se pagan de una cuenta bancaria en la que el usuario debe contar con los recursos que respalden sus operaciones.

El pago por medio del teléfono celular. Consiste en bajar una aplicación al teléfono móvil que está interconectada a una cuenta bancaria del cliente, quien simplemente muestra su código -que aparece en su teléfono- al cajero del establecimiento comercial, quien a través de un lector óptico lo lee y se realiza la transferencia monetaria y obviamente el pago de la mercancía o el servicio respectivos. En China y Japón esta nueva forma de transacción comercial está llegando a pequeños comercios que en México podríamos catalogar como callejeros e informales. En términos generales se ha venido cambiando el uso de la tarjeta por el celular, lo que implica el ahorro del plástico y las comisiones que implica. En el país, este tipo de operaciones se empieza a usar en las entradas a los cines de las grandes cadenas.

Las monedas electrónicas. Son monedas digitales que actualmente no han sido reguladas por ninguna autoridad financiera, se desconoce quiénes las emiten y, por supuesto, no son de curso legal, pero tienen un mercado paralelo al del sistema monetario formal. Entre las más populares está el bitcoin, una moneda virtual. Una de las formas de adquirirla es mediante el pago con dólares o euros, de acuerdo con la cotización en que se encuentre al momento de la compraventa, que se fija en función de la demanda y oferta. Su uso aún se restringe a sectores muy específicos como el mercado libre de internet y otros, pero que se consideran ilegales porque se asocian con el blanqueo de dinero y mercado de drogas. En países como Tailandia y China las han proscrito por considerarlas un riesgo para el sistema financiero formal.

La inseguridad que pueden tener los sistemas de pagos mencionados son los ataques cibernéticos, que pueden ser intervenidos por los hackers en cualquier momento y dejar las cuentas sin fondos; otro problema que se presenta particularmente con las criptomonedas es la volatilidad en sus cotizaciones frente a las monedas duras, que puede resultar en la baja de la burbuja especulativa creada, trayendo pérdidas para sus tenedores.
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