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Rafael Loret de Mola
Rafael Loret de Mola
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Rafael Loret de Mola Vadillo (Tampico, Tamaulipas; 25 de octubre de 1952). Periodista y escritor mexicano, conocido por ser uno de los más serios críticos del sistema político mexicano. Sus libros, muchos de los cuales han sido best-sellers, contienen información confidencial sobre numerosos actores políticos de México. Jamás ha sido desmentido públicamente.

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21 Septiembre 2017 04:00:00
Los intocables ríen
¿Alguien habló, hace menos de cinco años, del fin de los “intocables” en México? Por supuesto, no es referencia a los indómitos policías de Chicago que pusieron el cerco para atrapar al célebre Al Capone por evasión fiscal y no por sus sonados crímenes? Esto significa que la impunidad, al fin y al cabo, terminó por imponerse. Pero, me suena la voz de uno personaje de altos vuelos repitiendo que confiáramos en él porque no permitiría el brutal desequilibrio en la justicia entre los amigos protegidos y hasta estimulados y los demás, reos de las persecuciones y las amenazas, algunas de ellas consumadas.

Ya he dicho, pero viene de nuevo a colación por el inmovilismo preocupante de un sector de nuestra sociedad y un gobierno plagado de funcionarios ávidos de enriquecerse más rápido que los narcos para que “valga la pena”, y repetido una sentencia cuyo fondo no ha sido siquiera motivo de réplica: hace mucho que los cargos públicos no se pueblan de los mejores egresados de las universidades, mujeres y hombres, porque éstos prefieren rendirse a los atractivos inmensos del sector privado, esto es mejores sueldos, menos fiscalización y menos prensa sobre el mismo. En cambio, los puestos gubernamentales, se supone, son más escudriñados y motivos, por desgracia, de cientos de transacciones soterradas entre los informadores y sus fuentes. El peor de los maridajes sigue siendo un factor determinante en la orientación de las noticias. Y, como periodista, lo reconozco con vergüenza porque no pocos de los colegas conocidos han extendido la mano para sobrevivir bajo la crisis de liquidez evidente que el secretario de Hacienda niega.
¿Lo percibirá así Luis Videgaray Caso, a quien suponía un buen aspirante para el gobierno del Estado de México y ahora se arrellana como ex presidenciable, tras ser cesado en Hacienda y hacer el ridículo en estatus de Canciller? Sólo en la utopía podría explicarse que sea factible financiar las obras monumentales proyectadas, en septiembre de 2014, con la recaudación a la baja y, en muchos casos, desviada hacia los narcos. No, no se horroricen ante una verdad que ya no debe ni puede ocultarse. ¿Quiénes vamos a pagar los platos rotos?¿Quiénes ejercemos la crítica y somos cautivos del fisco, sin remedio, enlistados con perversos acentos y escarnecidos por una propaganda que, por fortuna, opera en sentido contrario, esto es para bien? Menos mal que la ciudadanía ya está muy acostumbrada a las falacias, la maledicencia pública y el cruce constante de amenazas. Es nuestro desagradable modus vivendi, una especie de “cuota” para poder disfrutar, sobre todo en “el mes de la patria”, las bellezas de nuestro país tan atenaceado no sólo por el “mal gobierno”, como gritaba el Padre Hidalgo, sino por especuladores, neoconquistadores de carretilla y potencias en fase de expansión, de la mano de las reformas peñistas. ¿O nos creemos el cuento de que somos más libres que hace un año? El torbellino nos lleva a las alturas... para destruirnos y reducirnos a escombros.

Cada que reflexiono sobre ello me percibo impotente ante las agresiones cotidianas. Por ejemplo, ¿cuándo va a procederse, de lleno, contra los multimillonarios dueños de la industria de la minería? No me refiero sólo a Germán Larrea –o “di” como primera sílaba-, Mota-Velasco, quien contamina cuanto toca y le produce millones como un rey Midas de las zahúrdas, sino igualmente a los otros dos dueños de compañías perfectamente concesionadas por sus interrelaciones con el poder, entre ellos Carlos Slim Helú, nada menos, y Alberto Bailléres González, primero y tercero entre los mayores multimillonarios de México y el primero también líder en el ámbito universal. ¿Puede explicarse tanta prosperidad en tres familias a costa de la injusticia, la impunidad y el blindaje a tres familias con colusiones profundas con el poder público? Si me equivoco, luego de una investigación a fondo, no sólo rectificaré sino sería capaz, por vergüenza, de dejar de ejercer mi vocación. Pido lo mismo para los “intocables”.

¿No es sorprendente, por decir lo menos, que las fortunas se reúnan en torno de personajes que presiden compañías en donde cientos, miles de obreros trabajan en condiciones infrahumanas? Es tan obvio que no hay posibilidad de errar ante el señalamiento que distingue a los adinerados de la “prole” –como llamó la hijita del señor Peña, Paulina, a quienes cuestionaban a su padre; bien que lo defienda, está en su derecho, pero sin generalizaciones grotescas y producto de una formación de elite, de niña bien, en una nación de hondas desigualdades sociales-, y a los intocables de cuantos somos reos de persecución soterrada, a veces, y descarada, en otras. De todo he visto y sufrido en esta viña del Señor.

La Anécdota

Por cierto, ¿no se llama Paulina también, la hija de José López Portillo, en cuyo sexenio se dio a cantar como estrella mientras su progenitor anunciaba que defendería al peso en caída inexorable “como un perro”? Hay algunos que incluso compraron sus discos –la mayoría de los forzados oyentes los recibió de regalo-, y hasta consideraron a la incipiente solista una promesa que se esfumó, por desgracia, con el finiquito presidencial de su progenitor. ¿Alguna diferencia con la hijita de “La Gaviota”?
El hecho es que, cada seis años, se nos ofrece el fin de la impunidad y éste no llega; a cambio de ello nada se dice de ciertos proyectos, reformas y obras monumentales, que nos endilgan más allá de la expresión de la soberanía popular en las urnas. Este es un punto en el que reitero porque, sin duda, significa el motivo por el cual las decisiones de esta administración son ilegales de fondo, nulas de origen, porque no cuentan con el aval de la ciudadanía a través del sufragio universal.


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20 Septiembre 2017 04:00:00
El árbitro no sirve
Sencillo: si para 2018 el árbitro electoral decide proceder con las anquilosadas viejas jugarretas, alquimistas incluidos, será imposible evitar el desarrollo y consumación de un nuevo fraude electoral, mucho peor a de 1988 y más cercano al modelo de 2006. Da igual, en todo caso, si el objetivo de vulnerar la voluntad ciudadana se cumple.

Hace seis años, felipe calderón –quien encabezó el sexenio de la violencia y la parálisis, alcoholizado casi siempre-, tuvo un momento de inspiración al proponer una reforma electoral de diez puntos entre los que destacaba el imperativo de construir escenarios para una segunda vuelta electoral para el caso de que ninguno de los candidatos a puestos ejecutivos –la presidencia y los gobiernos estatales-, no fuera capaz la mitad más uno de los sufragios emitidos. Y así ocurre en buena parte de las naciones del sur del continente sin presagios de marabuntas inciertas.

En una democracia, sencillamente no puede gobernarse con una apretada minoría. Fíjense, más allá de los fraudes recurrentes, desde 1994 el postulante “vencedor” acumula más votos en contra que a su favor en cuanto a los comicios presidenciales. El señor Zedillo, el gran simulador, apenas alcanzó a rozar la media –con 48.77 por ciento- pero ni con toda la parafernalia del priísmo avasallante pudo sacar el cuello como sí lo hizo, apenitas, el usurpador Carlos Salinas al adjudicarse el 50.71 por ciento de acuerdo a la infectada versión oficial.

Lo más curioso de todo es que Vicente Fox, después de encabezar la más exitosa campaña por el cambio, encabezando un fenómeno de masas sin precedentes, solo llegó al registro del 42.52 por ciento de los sufragios emitidos aún cuando, en aquella ocasión, fue evidente la participación ciudadana y el llamado voto útil –no pocos de la izquierda votaron por la derecha con tal de que cayera “el muro” priísta-, lo que le colocó en el predicamento de enfrentar a un Congreso mayoritariamente en contra y, obviamente, paralizante y faccioso en grado mayor. En lugar de extender el diálogo y hacerlo público, Fox fue inhibiéndose, poco a poco, hasta desaparecer en cuanto a la toma de decisiones, dando lugar a un cogobierno no elegido por nadie y al consiguiente, y odioso, matriarcado.

Y todavía fue bastante peor en 2006 cuando el usurpador Calderón, con toda la estructura presidencial apoyándole como aceptó el señor Fox, solo pudo llegar al nivel del 35.89 por cierto por el 35.33 por ciento reconocido al icono de la izquierda, Andrés Manuel, en su segunda experiencia como candidato. Cuando éste protestó, lo recuerdo bien, surgieron los defensores que le hacían ver que el sesenta y cinco por cierto de los sufragios habían sido contrarios a su causa y favorables a otras opciones partidistas; y también la memoria no me falla y asimila cuando respondí a la diatriba con una simple ecuación:

--Si asumimos como verdad absoluta eso tendremos que aceptar que Calderón gobernará, cuando menos, con el sesenta y cinco por ciento de los mexicanos en contra. Son porcentajes similares diferenciados por la maquinación de poco más de 200 mil votos en los laboratorios políticos de Guanajuato, Jalisco y, muy posiblemente, Veracruz. No había siquiera necesidad de fraguar un fraude generalizado.

La Anécdota

Por desgracia, la soberbia de López Obrador –un defecto asumido hasta por sus cercanos, como explicación para quienes se enfurecerán porque lo señalo-, con quien hablé durante el plantón en el Zócalo convencido de la maniobra oficial contra él, no permitió desahogar la verdad porque con ella se vendría abajo la tesis de que la campaña, por él dirigida en todos los sentidos, había bajado de nivel en las últimas semanas al cometerse todos los errores concebibles, entre ellos el guerrear con Fox, quien no era el candidato, mientras despreciaba a sus adversarios no asistiendo a foros y debates con diversos grupos de opinión salvo uno, el final, cuando las encuestas inducidas daban un empate técnico o, de plano, anunciaban un rebase insólito de Calderón, faltando seis semanas para la jornada comicial, sobre quien fue puntero, en las mismas, durante casi dos años. Ningún politicólogo serio, externo o interno, ha podido, hasta hoy, explicarse tal fenómeno en términos democráticos y no en el de usureros de los escrutinios.

Fue clara, evidente, la consigna en pro del fraude.

Finalmente, ¿cuál es la dimensión de la culpa de los mexicanos en el desastre del periodo actual de gobierno? Pues si nos atenemos a las cifras oficiales, sin cita de los monederos electrónicos de Monex o las despensas de Soriana –financiera y almacén que debieron ser boicoteados por los electores amancebados y no lo fueron-, Enrique Peña Nieto rebasó los 19 millones de votos por más de doscientos mil, erigiéndose así como el mexicano más votado de la historia, superando, precisamente a Zedillo, quien atesoró diecisiete millones 300 mil sufragios. Qué mal olor despiden estos recuerdos.

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19 Septiembre 2017 04:00:00
Miradas al Norte
1981 fue el año de los intentos de magnicidios; no concluyeron como tales por efecto de la cercanía de los objetivos respecto a quienes dispararon contra dos personajes de enorme trascendencia: En marzo, a las afueras del Hotel Hilton en Washington, el presidente estadounidense, Ronald Reagan, fue víctima de los disparos de John Hincley Jr., quien fue rápidamente contenido pero sin que pudieran evitarse seis detonaciones algunas de ellas sobre el mandatario; y en mayo, en el aniversario de la Virgen de Fátima, el Papa Juan Pablo II fue alcanzado, en pleno recorrido por la Plaza de San Pedro, por los tiros del extremista Mehmet Alí Agca, de nacionalidad turca y adiestrado por órdenes de la mafia rusa.

Los dos salieron bien librados de los atentados aún cuando las secuelas de las mismas posiblemente bajaron sus rendimientos y redujeron sus vidas aunque fueran prolongadas en sendos casos. De hecho, Reagan fue uno de los mandatarios de mayor edad al ocupar la presidencia del vecino país con setenta años cumplidos al tomar posesión del cargo. (Por cierto, esta es la misma edad del perro rabioso Donald Trump, quien parece haberse crecido en los últimos días con cargo a la torpeza inconcebible de Enrique Peña Nieto; hay quienes hablan de otra cosa, un conjura, pero preferimos alejarnos de comentarios muy escasamente corroborados aún cuando el exsecretario de Hacienda y actual canciller, Luis Videgaray Caso, debiera responder a una indagatoria seria al respecto).

Volviendo a Washington, recientemente, el señor Trump, el personaje más aborrecido en México y quien fue invitado como candidato a escupir sobre Los Pinos en una decisión infortunada o perversa del gabinete peñista, acaba de inaugurar un hotel de súper lujo a cien metros de la Casa Blanca, al otro lado de la calle.

Con Reagan se dio un juego muy peligroso: A diferencia de su víctima, el enajenado Hinckley, quien disparó para llamar la atención de Jodie Foster, al sentirse despreciado por ella luego de escribirle cientos de cartas, sobrevive hasta hoy y acaba de recuperar su vida luego de treinta y seis años tras las rejas. Salió de la prisión el sábado 10 de septiembre de 2016, con escaso ruido, bajo el supuesto de estar rehabilitado. Los cuidadores de la señora Foster, ya veterana, debieran tomarlo en cuenta.

La Anécdota

Es oportuno mirar a los antecedentes cuando se sabe que no fue la señora Clinton la única en contraer una enfermedad preocupante, durante la campaña presidencial, sino también sucedió lo mismo con su séquito principal que cayó sin remedio en cama como si se hubiera cortado el aire con un cuchillo para aislar y detener la campaña de la dama. El hecho concreto es que seis de sus empleados de alto nivel fueron contagiados de inmediato, incluyendo a su jefe de campaña lo que eleva sospechas sobre un atentado bacterial en poder de sus enemigos -¿proveniente de Rusia?-; o de los republicanos exaltados –desde Trump a través de sus raíces-, dispuestos a todo con tal de asegurar vivienda –como si la necesitara con el gigantesco consorcio turístico puesto en marcha-, en la emblemática Casa Blanca. La verdad le resultaría más barato alquilar la alcoba de Lincoln, a disposición de quienes quieran pagar diez mil dólares por noche, que pretender meter al mundo en cintura alrededor de la suya, bastante gruesa como consecuencia de la abundancia culinaria, mientras millones mueren de hambre en el mundo por su causa.

Si un mal físico es inducido con tanta facilidad, entonces tendríamos que abrir los expedientes sobre las secuelas cancerosas del venezolano Hugo Chávez Frías, cuya muerte elevó los decibeles del rencor y alejó a su país de la democracia con un sucesor, Nicolás Maduro Moro, quien parece enemigo de su pueblo pero no deja de proveer petróleo a los Estados Unidos, cuyo gobierno se empeña en agotar las reservas de los demás para dominar al mundo, en cien años, con las propias. Un deplorable y largo imperio construido sobre la peor de las mentiras: Un falso liderazgo del “mundo libre”, entendido este como su área de influencia; los demás, todos, pueden irse al infierno... de Trump.

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17 Septiembre 2017 04:00:00
Pleitos inútiles
No puede soslayarse un hecho incontrovertible: Los miembros de la cúpula del poder, en cada uno de los Poderes de la Unión, poco hacen para evitar, en el futuro inmediato, la prolongación de la ingobernabilidad por efecto de las rebatiñas sectarias, sobre todo entre legisladores opositores y el Ejecutivo atrapado en una minoría que gana las elecciones por escaso margen y contra la voluntad de la suma de sus contrarios que suman mucho más de la mitad más uno.

De sobra hemos atestiguado que no prosperan iniciativas importantes –así provengan de una derecha calculadora, de un priísmo convenenciero o de un perredismo calculador además de los morenistas más radicales-, tendientes a modernizar, siquiera, los usos políticos actuales y no mantener los viejos vicios con los que, por desgracia, volveremos a acercarnos al precipicio en el 2014 cuando tantas adversidades se presagian, desde la inminente crisis económica –la segunda universal desde 2008-, hasta las asechanzas del poderoso vecino del norte que, al parecer, aguarda la descomposición integral de nuestro gobierno para tener pretextos suficientes destinados a intervenir, militarmente, en nuestro país en busca de narcotraficantes y también terroristas tras el montaje contra Siria y la posibilidad de que los extremistas puedan utilizar a México, como también advertimos desde hace una década sin que se tomaran las previsiones necesarias, como plataforma de entrada hacia los Estados Unidos. Todo parece armado como un guión cinematográfico al gusto de los fuertes.

Pero, por desgracia, el daño peor lo han causado las instituciones nacionales, no los mexicanos en su conjunto a quienes ahora se achaca, como pecado compartido, la tolerancia, cuando el propio sistema se ha preocupado por mantener en la ignorancia política al grueso del electorado para manipularlo. No es la ciudadanía culpable de los desaseos comiciales. Fíjense: Ante las evidencias de las maniobras para asegurar la continuidad panista en 2006, no pocos reprocharon a Andrés Manuel López Obrador, más allá de su arrogancia e intolerancia, sus protestas y bloqueos sin sopesar que hubiera podido desatar una batalla civil cuyas consecuencias no quiero ni pensar. Como Cuauhtémoc Cárdenas, más burdamente defraudado en 1988, optó por contenerse y evitar el derramamiento de sangre.

(Pese a ello debe anotarse que, en la fase terminal del régimen de Miguel de la Madrid -1982-88-, sin duda alguna ocurrió la mayor matazón de líderes políticos o de opinión en la historia contemporánea, precisamente antes y después de la célebre “caída del sistema” para evitar el flujo de votos a favor de Cárdenas en 1988 y perpetrada por el execrable Manuel Bartlett Díaz, cuyo nombre ya está instalado en el basurero de la historia aunque ahora pretenda salvarse asumiéndose como izquierdista en su etapa más alta de hipocresía. Ancianidad decrépita, la suya, que, sin embargo, no debiera ser pretexto para no fincarle responsabilidades severas como en el caso de Luis Echeverría, quien se mantuvo arraigado más de dos años en su mansión de San Jerónimo).

El hecho es que, como van las cosas, es de temerse que las distancias aparentes se acorten –más por la intervención de la mercadotecnia española destinada a desviar y contener la voluntad del electorado- y que volvamos al escenario de la crispación sin desfogues posibles. Esto es: A suponer que avanzamos en democracia porque con el 38 por ciento de los sufragios podemos instalar a un presidente en Los Pinos, rechazado por ocho de cada diez mexicanos considerando como referentes también a los abstencionistas. De esta realidad hubiéramos podido salir de haberse acordado, entre las distintas corrientes partidistas, la segunda vuelta electoral para consolidar la madurez política de nuestro sistema; a trueque de ello cada quien vio para su santo.

Por las alcobas

Existen dos propuestas para asegurar, o tratar cuando menos, la gobernabilidad hacia el futuro luego de varios sexenios de estancamiento. Por cierto, las diferencias severas entre el Ejecutivo y el Legislativo no iniciaron con los regímenes panistas sino desde 1997, en las elecciones intermedias federales, cuando Ernesto Zedillo y sus operadores perdieron la mayoría absoluta en la Cámara baja y comenzaron a fraguar la primera alternancia, traicionando a su partido debajo del agua, para salvar sus propios pellejos... como ha sucedido hasta hoy.

La primera iniciativa trata de lo que ha dado en llamarse cláusula de gobernabilidad para blindar, en las Cámaras, los asuntos de Estado que tiendan a defender y asegurar la soberanía nacional y los asuntos graves para la nación. Imagínense, por ejemplo, en caso de una invasión si los sectores en pugna se revuelven en una estéril lucha verbal sobre la conveniencia o inconveniencia de la amenaza. Y esto que hoy nos parece tan lejano, por desgracia no lo está ante la evidente descomposición general de la nación, en manos de mafias, sí, también las que surgen por las complicidades entre figuras públicas en algunos gobiernos estatales y, sobre todo, en la administración federal en donde se fraguan las mayores intrigas con tal de confundir a la ciudadanía y trocar, como en 2006, y acaso 2012, la voluntad del electorado a costa de sofismas que mucho después se confirman... como en el caso de la intervención de los fox, en 2006, contra una izquierda a punto de alcanzar la segunda alternancia y con ésta al viraje drástico, indeseable para los dueños del continente.

Y la segunda, habilitada por un consenso entre un sector del PRI, liderado por Manlio Fabio Beltrones, y en algún momento por Marcelo Ebrard Casaubón, tiende hacia “un gobierno de coalición”, incluyente, en donde el Ejecutivo deba someter a las Cámaras los nombramientos de su propio gabinete para evitar casos tan bochornosos como la obsesiva defensa de personajes turbios. Pobres de nosotros, los mexicanos.

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15 Septiembre 2017 04:00:00
Fiebre y Sustos
En la noche en la que la mayor parte de los mexicanos –no digo todos porque hay apátridas desdeñosos de nuestras fiestas e incluso lacayos aún de cuanto huela a hispánico-, se sienten patriotas con una media botella de tequila adentro y un monumental grito de cara al Palacio Nacional –las protestas callan cuando los vítores comienzan y la enseña tricolor ondea-, nadie recordará los estragos de la semana anterior, de estos días cercanos, en los cuales los sustos tuvieron en vilo a la mitad de la población con mucha más fuerza que en aquella jornada de Dolores en 1810.

Con las torrenciales aguas llegaron los socavones, como nunca antes, exhibiendo la podredumbre de las complicidades entre la clase política y las constructoras cómplices a las que nadie ha reclamado con procesos judiciales en ristre. Cuando el sismo de 1985 y el derrumbe de algunos edificios, entre ellos el Nuevo León, se giraron órdenes de aprehensión contra los constructores Abelardo Meneses Vara y Max Tenembaum, pero jamás se realizaron obras para apuntalar el sitio y todavía hay quienes permanecen fuera de sus departamentos. Por cierto, una investigación seria determinó que no se había cumplido el noventa por ciento de las especificaciones básicas; lo hizo el ingeniero Raúl Pérez Pereyra, cuya familia también fue víctima. Inapelable.

Y así hemos seguido. El jueves pasado –otra vez jueves-, once minutos antes de la medianoche, el fuerte temblor, en realidad un terremoto, de 8.4 grados en la escala Ritcher, no causó daños mayores ni la devastación que se vivió en 1985 con un sismo de menos graduación. ¿Fue un milagro? Los técnicos no creen en ellos y asumen dos razones: Que el epicentro, setecientos kilómetros alejado de la capital por las costas de Chiapas, no fue tan cerca como el de hace treinta y dos años, situado en Oaxaca a cuatrocientos kilómetros. También se alega que aquel fue trepidatorio y oscilatorio y no solo oscilatorio como el de hace unos días. El caso es que el susto fue mayor a las consecuencias mientras, por Veracruz, comenzaba a pegar con fuerza Katia en medio de la tragedia de su mal gobierno.

En el calendario cuatro días marcaron la diferencia con diferencia de treinta y dos años; en la conciencia colectiva, en cambio, se ahondaron los rencores por cuanto la negligencia oficial en las zonas de desastre –desde Chiapas y Oaxaca hasta Veracruz-, y los politiqueros aprovecharon para sacar el rostro prohibiendo las clases en once entidades del país. ¡Qué bien le vino a Aurelio Nuño el sacudimiento telúrico! Y a peña también, mucho más que su deplorable y oscuro V Informe, cuando salió ante las cámaras para aparentar preocupación ante el drama que no se dio salvo en Chiapas, Oaxaca y Tabasco en donde la cuenta de muertos llegó a dieciséis sumadas las tres entidades.

Hoy, la festividad patria, aligerará los rencores pero no acallará la justa rebeldía ciudadana... aunque las transmisiones de televisión se realicen con micrófonos apagados y mostrando solo a los acarreados oficiales. Bien sabemos, todos, del terremoto interior que llevamos incrustado al no haber sido capaces, todavía, de superar los temblores de los descastados y rufianes que nos gobiernan.

La Anécdota

La partidocracia, sin duda, se anotó su segunda gran victoria contra el presidencialismo. La primera fue, no lo olvidemos, cuando paralizó al panista Fox al grado de que este, desesperado, giró órdenes para la conquista de la mayoría de curules y escaños a mitad de su gestión, en 2003, cuando su régimen ya se había perdido entre las faldas de la señora Marta y los Prozac que ingería el mandatario como las aspirinas de López Mateos.

El segundo éxito, glamuroso, consistió en tirar por la borda la burda imposición de un Fiscal General hermanado con el señor Peña, el actual procurador general Raúl Cervantes Andrade, bajo la presión del propio Legislativo y el frente creado por el PAN, PRD y MC –absteniéndose los 46 diputados de MORENA-, además de los señalamientos de la ONU y la CNDH para que se abrieran los candados y pudiera el dirigente del PAN, acosado por su enriquecimiento, cantar victoria sobre los inútiles exabruptos del pederasta Emilio Gamboa Patrón, el nepotista que quiere hacer gobernador de Yucatán a su vástago inútil.
México se gobierna por inercia; hay que romperla.

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14 Septiembre 2017 04:00:00
Violencia mafiosa
Con unos cohetones disparados al aire como protesta, un helicóptero de la comitiva del señor Peña fue impactado y rota la ventanilla del mismo. Fue un sacudón que pudo terminar en tragedia, apenas el jueves pasado en Oaxaca.

No es la primera vez. El 30 de abril de 2015, en las inmediaciones de Guadalajara, los elementos del poderoso e intocado grupo criminal, “Nueva Generación”, derribaron un helicóptero Cougar, matrícula 1009, con dieciocho elementos a bordo: Cinco de tripulación, once pasajeros militares de mando medio y dos agentes de la Policía Federal. Al grave incidente se le restó importancia a sabiendas de que, por primera vez, se confirmaba que los cárteles más radicales ya contaban con misiles capaces de un operativo similar.

Hace un año, el martes 6 de septiembre de 2016, la Defensa Nacional reportó la caída de otro helicóptero que transportaba a tres policías federales, quienes murieron luego de intentar perseguir a uno de los grupos enfrentados en La Huacana, Michoacán, en donde, según dice, se “tiene controlada” la zona. Baladronadas del gobernador Silvano Aureoles Conejo, perredista de cepa y suspirante lejano a una candidatura presidencial, quien sigue rebasado por los mandos castrenses.

No hay duda de que el poder de fuego se ha acrecentado entre las mafias dominantes. La diferencia es que, en el caso de La Huacana –esto es en los alrededores de Pucuán del Río, otra comunidad perdida que se hará célebre por efectos de la violencia y la torpeza extrema de los organismos institucionales con poder de fuego-, y pese a que la aeronave pertenecía a la Procuraduría General y no al Ejército, fueron los responsables militares quienes precisaron que en la agresión se utilizó una Barret calibre 50, acaso para despejar sospechas sobre la posibilidad de que se hubiese dado al banco con un misil. Ahora, los voceros de la Defensa actuaron más rápidamente para intentar despejar sospechas sobre los pertrechos en manos de las bandas de mayor rango en el país y ya capaces de operar igual a los terroristas de Medio Oriente y sus derivados.

El hecho, desdeñado por la mayor parte de los medios locales, encendió una aguda polémica entre los informadores estadounidenses –favorables al partido Demócrata, por lo general-, por cuanto a que confirman la tesis reciente de Hillary Clinton en el sentido de que “en México la violencia crece, la tortura también, y los feminicidios continúan”; un deplorable informe, pero cierto, como severa respuesta a la parodia de Trump, el perro rabioso, tras aquella visita infamante a México en condición de candidato “republicano”.

No puede negarse, a estas alturas, que el mayor riesgo para este país, en este momento, no es solo la ingente corrupción de sus dirigentes políticos –cada uno peor al otro-, ni la falta de visión en torno a los descalabros financieros que dañan la perspectiva de nación; lo más serio, y preocupante, es la capacidad bélica de cárteles y otras células delincuenciales, armadas hasta los dientes y con suficiente movilidad como para poner en riesgo la estabilidad nacional. De hecho, tienen en sus manos la llave de la puerta hacia la anarquía; y esto lo saben bien quienes, desde el poder, no saben cómo decírselo al señor de la banda... tricolor.

La Anécdota
Insisto: desde 1999, cuando menos, he señalado a Jaime Camil Garza, padre del actorcito, como el principal contrabandista de armas desde Estados Unidos a México desde donde se colocan y envían a diversas naciones de Asia y África; es un negocio superior al de las drogas y, sin embargo, aún definiendo el nombre, NUNCA nadie, mucho menos la autoridad judicial, se ha dignado a abrir una indagatoria al respecto, porque resulta que Camil se hace “amigo” de cada uno de quienes se convierten en huéspedes perentorios de Los Pinos. Solo falta que duerma también allí como ya lo hizo e célebre guerrillero guatemalteco, Gaspar Ilóm, quien tomó el nombre del personaje central de “El Hombre de Maíz”, escrito por su padre, el Nóbel ilustre Miguel Ángel Asturias. Sí, fue precisamente en 1993, unos meses antes del levantamiento neozapatista en San Cristóbal de las Casas, como si se hubiera urdido todo, hasta sus consecuencias actuales, en los salones de la residencia oficial en donde, acaso, el rebelde no necesitó de sus cartucheras.

Este es uno de los puntos que me han hecho dudar, siempre, de la verosimilitud de este movimiento, venerado por cientos de indígenas que, eso sí, lograron cuando menos el respeto y la dignidad pisoteadas con el paso del tiempo.

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13 Septiembre 2017 04:00:00
Colapsos políticos
En el penúltimo año del sexenio de Calderón ocurrió lo que, en sí, debió dar paso a una crisis institucional severa: Durante varios meses no pudo integrarse la Suprema Corte de Justicia en ausencia de las tercias que debió presentar el titular del Ejecutivo para cubrir vacantes y hacer operable a la cúspide del poder Judicial. Pese a ello, como suele suceder en las autocracias –que no son “casi” perfectas como diplomáticamente refirió Mario Vargas Llosa, sino lo son de verdad-, los tiempos se deslizaron y el asunto se subsanó sin escándalo alguno, acaso porque la población solo sale a la calle cuando el agua o a sangre le llegan al cuello.

Ahora, con peña al frente de la Presidencia de la República, otro poder ha estado en situación semejante ante las dificultades generadas por los caprichos del señor Peña quien se vio acorralado en cuanto a la caprichosa designación de un fiscal general, por nueve años, siempre y cuando fuese, de manera automática, el actual procurador Raúl Cervantes Andrade, su amigo personal y más que un cómplice. La batalla tuvo como epicentro al dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya Cortés, quien recibió dos golpes severos por ello: El señalamiento al enriquecimiento de sus familiares y el saludo antidemocrático del mandatario federal a Miguel Ángel Riquelme Solís, en condición de “gobernador electo” de Coahuila antes de que el TEPJF emitiera un laudo al respecto por el cuestionamiento de los excesivos gastos de campaña perfectamente corroborados. En pocas palabras, las consignas cambiaron por capricho de quien ocupa la residencia oficial.

En esta tesitura, el país puede operar, como se ha visto, aún cuando está fracturado el gobierno, sea sin la cabeza del poder Judicial o en ausencia de órganos operadores de la Cámara de Diputados, la Mesa Directiva y la Junta de Coordinación Política, revenadas en principio por el llamado Frente Amplio –PAN, PRD Y Movimiento Ciudadano-, y con los legisladores de MORENA deshojando las margaritas, sin ponerse de acuerdo en apoyar a este o repudiar a Peña. Un galimatías que evidencia la pobreza de nuestra vida institucional.

No dudamos que, andado el tiempo, este tipo de cuestiones se resuelvan por mayoría simple y no considerando a las tres cuartas partes de los miembros de las Cámaras. Siempre las reformas de este tenor, por desgracia, tienden a proteger los intereses cupulares y ahora, con la figura presidencial en franca decadencia –solo con el apoyo mínimo de entre diez y quince por ciento de los mexicanos en su conjunto-, la prolongación de la impunidad es cas estratégica para posibilitar la aparición de la amnesia colectiva y dejar correr el paso a favor del presidencialismo enfermo, el mal más ponzoñoso del sistema –como decía el maestro Ignacio Burgoa Orihuela-, ahora más venenoso con la integración de la partidocracia.

Está visto que la última jugada la ganó la partidocracia y, con ello, las postulaciones de candidatos, ya inminentes, podrán tener un sesgo diferente muy a pesar de las presiones de los operadores de Los Pinos que ya metieron las narices hasta en los grupos supuestamente más radicales, es decir, en la MORENA de Andrés quien se ha dado el lujo de viajar a los Estados Unidos y Europa –a dos países monárquicos, por cierto-, placeándose descaradamente para mostrar un perfil distinto al del irascible mitotero que le endilgaron. Y por ello, dejó ir el triunfo de su partido en el Estado de México y dentro de dos días nos darán el mazazo.

La Anécdota
El artículo 82 de la Constitución, desde su promulgación en 1917, delinea las condiciones de elegibilidad de quienes busquen la Presidencia. Una de ellas, por cuanto al necesario arraigo, ordenaba tener una residencia de un año sin salir del país. Pero ahora, muy por debajo del agua, se reformó el mandato considerando que no se perdía la residencia si la ausencia no duraba más de un mes lo que hace perder el espíritu de la ley y lo convierte en materia desechable, sin importancia.

Tal es el escudo con el cual viaja Andrés a estas alturas –a nueve meses y medio de los comicios-, y Anaya puede ir y venir por cuestiones familiares a Atlanta, Georgia-. Todos felices, incluso el muy presidenciable José Antonio Meade Kuribreña, secretario de Hacienda, quien fue invitado recientemente a acompañar a su jefe a China a la reunión de las economías emergentes en plena crisis institucional.

Todos velan para su entierro, mientras los Niños Héroes yacen en sus nichos.

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12 Septiembre 2017 04:00:00
El extraño caso Meade
Cuando al principio del mandato del señor Peña, José Antonio Meade Kuribreña fue designado canciller de México, un distinguido colega se refirió a él como un caso de lo más extraño:
--En la diplomacia son extremadamente cuidadosos de la formalidad y la presentación de quienes la desarrollan. Y Meade tiene una enfermedad que desluce e incluso puede ser repelente: E C l vitíligo, que causa decoloración en diversas partes del cuerpo. Como sucedía con Michael Jackson, por ejemplo.

Pese al referente anterior, no puede olvidarse que el difunto rockero se impuso al mal “convirtiéndose” en casi blanco acaso cansado de los desplantes réprobos contra las familias de color en la falsamente “vanguardista” sociedad mexicana. En la misma vía, la de la curación, Meade Kuribreña logró desaparecer el vitíligo desde que inició sus tareas como responsable de la política exterior del país y, en poco tiempo, a su llegada a la secretaría de Hacienda el 7 de septiembre de 2016 –ha pasado poco, pero parece una eternidad-, estaba libre del pequeño defecto que, en realidad, no causaba, por lo menos a mí, incomodidad alguna; otra cosa son los de cuello alto acostumbrados a deambular por los salones como los de Versalles.

Meade se convirtió en el caballo negro en la carrera por la sucesión presidencial, dentro de un PRI fuertemente resquebrajado por el factor peña y la historia negra del nepotismo y los cacicazgos, desde los Moreira en Coahuila hasta los Murat en Oaxaca y los Del Mazo en el estado de México, más por el desprestigio de las figuras del régimen –Osorio, Videgaray, sobre todo-, que por haber laborado en pro de la precandidatura. De hecho, estoy seguro, ni siquiera al inicio de la actual administración lo imaginaba.

Meade llegó al gabinete del actual mandatario, quien levantó cortinas de humo junto a las esperanzas a flor de piel de cada mexicano, con sello más bien de panista por sus actuaciones como secretario de e C energía desde enero de 2011 –cargo que también desempeñó calderón bajo el mando de Fox-, hasta que fue designado, por primera vez, secretario de Hacienda en septiembre del mismo año y hasta el final de aquel sexenio ominoso del que salió sin ser señalado como uno de los responsables del desastre.

Y luego, como Canciller, acompañó al presidente en la última visita a Fidel Castro, en La Habana, cuando el viejo revolucionario ya era carroña de una dictadura inamovible, y abrió cauces con las naciones del este. Pese a ello, no contaba con afiliación partidista alguna, ni en el PAN por cuyos dominios pasó sin integrarse, ni en el PRI pese a las discretas presiones de los allegados al mandatario.

Desde luego, ahora, confronta el dilema de convertirse en militante priísta lo que, desde luego, sería la señal para indicar cuál sería su camino: Apostar por el continuismo con la bandera de un partido al que repelen ocho o acaso nueve de los mexicanos, entre ellos incluidos los viejos miembros del mismo cansados de vergüenzas.

La Anécdota
La semana anterior ocurrió una coincidencia que no podemos soslayar. El señor peña viajó a China, a una reunión de inversionistas de rango alto a la que pudo enviar precisamente a José Antonio Meade –pero con ello quedaría anulado como posible abanderado por lo que dispone la ley en cuanto a que los aspirantes no deben dejar el territorio nacional desde un año antes de los comicios-, y Andrés se lanzó a la conquista del mundo con sendas escalas en Washington, Madrid, Londres y Nueva York, esto es por la gran potencia del continente americano y las dos monarquías más publicitadas y coloridas de Europa, junto a la de Noruega cuyo prestigio, en buena medida, gira en torno de los Premios Nobel cada diciembre.

El señor peña se alejó cuando el pleito legislativo comenzaba a convertirse en una grieta institucional insalvable por la necedad presidencial de imponer al fiscal general desde la Procuraduría y con Raúl Cervantes Andrade, el dormilón, como aliado; y Andrés se marchó diez días antes de consumarse el fraude en el estado de México, sin dar la cara en este conflicto salvo mediante discursos vacuos y dejando que la amnesia colectiva asimile la afrenta contra un millón 800 mil mexiquenses, cuando menos. Turbiedades en cada extremo.

Suele ocurrir que los políticos siempre anteponen sus plataformas personales a los intereses de quienes dicen representar aunque salten como chapulines los incondicionales de cada extremo, los peores vasallos de la moderna aristocracia mexicana.

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10 Septiembre 2017 04:00:00
» Estocadas sin faena
Ya les decía yo que septiembre es hermoso como lo es el principio del otoño que exhibe el fin y el principio, las hojas cayendo del árbol de la vida pero sin mover su firme tronco. Es una buena época para otear por los parques y llenarse de los vientos que despiertan los sentidos, todos ellos, enfriando por fuera y dando calor por dentro. Vida y muerte, como la existencia toda que no tendría sentido sin un principio y un final. Mi padre lo describía muy taurinamente:
--De nada sirve una gran faena a lo largo de ochenta años si no somos capaces de asestar una buena estocada final; sin una caída del telón digna se puede ir el éxito, el recuerdo e incluso en anhelo de la inmortalidad que anida entre quienes nos recuerdan.

Es verdad: los hombres morimos cuando deja de haber alguien que nos cite, un corazón que ame nuestra memoria y una razón para extender la memoria. Es un pensamiento aterrador que suele agobiarme cuando asisto a algún lugar público, digamos las plazas de toros que se convierten en hogueras de pasiones, y pienso que acaso dentro de medio siglo cuantos estamos allí, salvo alguna excepción, estaremos en otro plano, fuera de este mundo y, si se tiene fe, en la contemplación etérea del ser supremo. ¿Por qué nos duele dejar tanto esta vida si nos espera una eternidad sin diferencias de clase ni opresión? Es una pregunta que también me atormenta.

En fin, vamos caminando por septiembre y también dejamos, detrás de nuestros pasos, las efemérides. Ya recordamos, muy cerca, al 2 de octubre que quiero tener presente mientras esté en este mundo; sencillamente porque nos marcó y acaso cercenó el valor de varias generaciones de jóvenes quienes venían pisándonos los talones y optaron por salirse de las filas que conducían a los liderazgos políticos para acomodarse a la sombra de los grandes capitales y de los herederos, a sabiendas de no poder escalar el último peldaño porque, en las pequeñas dinastías particulares, los tronos están ocupados por los que son señalados por sus progenitores sin que nadie les señale como hijos del nepotismo: Dicen que con su dinero y sus empresas pueden hacer cuanto quiera, hasta saquearlas llevándose divisas al exterior y dejando sus empresas depauperadas con trabajadores en quiebra, éstos sí. Pero esta es la visión de la justicia para quienes no entienden de xenofobias ni de racismos al más puro estilo de las autocracias que perviven.

Y tenemos muy pendiente la efeméride del Paro Nacional como referente indiscutible de la fe de los mexicanos, de los bien nacidos, en busca de un mejor futuro para quienes vienen detrás. ¡Pobres de aquellos que se cruzaron de brazos! Perdieron su oportunidad de levantar las cabezas humilladas, como caravanas de súbditos a los monarcas, ante el oprobio del conformismo, el virus que carcome el alma.

No espero, claro, que en este mes, el último del verano, caiga la monarquía de los zánganos Borbones ya renovados, a quienes tanto desprecio por mi fe republicana, pero sí puede darse un sacudimiento que inicie el tormento hacia el finiquito. Lo mismo pienso del presidencialismo, en México, rebosante de elementos que ven al mandatario en funciones como inimitable e inigualable; lo he escuchado hasta la saciedad al paso de cada sexenio... y solo al final algunos rectifican para acomodarse de nuevo dentro de las esferas del poder público porque no saben trabajar en otra cosa. Incluso muchos de los viejos funcionarios, crecen en sus negocios privados al calor de las influencias que conservan o tuvieron. Un vivo ejemplo de ello es cada uno de los muy ricos miembros de la derecha a quienes nadie persigue a pesar de los daños infringidos a la República.

Cada que aparece el exmandatario Calderón en México, se ríe como no lo hacía ni cuando le quedó larga la casaca militar y parecía una caricatura de sí mismo. Yo no sé porque lo hace, acaso alguien le convenció de contar con una falsa galanura –para ello sería ideal que se divorciara para luego matrimoniarse con la execrable Laura Bozzo quien se pasea con un chico a quien dobla la edad bajo el glamour de la vanidad que entregan las candilejas-, y caminar con la cabeza erguida luego de seis años de mantenerla baja salvo en las ceremonias públicas en donde debía fingir. Ahora no lo hace porque, sencillamente, se siente intocable por obra y gracia de las facturas por pagar de quienes ejercen gobierno en la actualidad. Eso sí: En cada llamada relámpago hace aseveraciones presuntuosas...pero no se hace acompañar del nefasto Genaro García Luna, el exsecretario de Seguridad Pública, bastante más cauto conociendo los precedentes y avecindado hoy en Florida.

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08 Septiembre 2017 04:00:00
Pedestal hipócrita
Quien crea en la popularidad del presidente, y lo difunda además certificando el uso mercenario de los medios de comunicación, hace un daño semejante al de los incondicionales de cualquier dirigente partidista listo a confundir, por derivación de las viejas formalidades de nuestra política putrefacta, la lealtad con la lacayunería, el apoyo con la ausencia de dignidad y la simpatía con la ambición inocultable. De allí, igualmente, las serias desviaciones ideológicas y el paulatino desmantelamiento de los partidos políticos incapaces, hasta hoy, de ser representantes de la comunidad y no nidos de víboras para explotarla.

Fue evidente, durante el mensaje presidencial sabatino del 2 de septiembre –contraviniendo, al antojo del mandatario y por interpretación ad hoc, el ordenamiento sobre la presentación del informe en la sesión de apertura del Congreso de la Unión, dejando la papelería hueca sobre la mesa y nada más-, para quien se gobierna: Para los cómplices, empresarios e improvisados, los altos miembros del clero, incluso los que están en vías de retiro, el mando militar impenetrable y todavía sumiso en apariencia, los diplomáticos que gozan de la generosidad de los mexicanos y de sus festines, encabezados por la estadounidense Roberta S. Jacobson, muy inquieta por cierto, en torno siempre a las mesas de la simulación. ¡Y hablamos de Venezuela!

La reverencia es tal que se ignora al Legislativo y se coloca al Judicial en calidad de comparsa presidencial, siempre atento a los designios de la voluntad superior; de allí la urgencia descarada con la cual se pretende erigir como fiscal general, hasta por diez años –esto es para cubrirle las espadas a peña como compromiso toral que solo la traición podría romper-, al actual procurador Raúl Cervantes Andrade cuyo trabajo, desde que sustituyó a la televisiva Arely Gómez González Blanco, el 26 de octubre de 2016 –esto es hace menos de un año-, tras las escapatorias de “El Chapo” Guzmán Loera y el burdo tratamiento sobre los genocidios y asesinatos de líderes de opinión, independientes claro, y sociales, bajo el signo de la impunidad.

Es este un gobierno cuyos negativos saldos hacen tartamudear al presidente en ejercicio quien recurre al cantinflesco lenguaje de los evasores de hechos para justificar la inmovilidad patética del país y su gobierno, en medio de las tempestades por el inminente fin del TLCAN sin planes alternativos ni perspectivas para soportar los embates de las potencias del norte, sobre todo los exabruptos constantes del multimillonario de la Casa Blanca, deseoso de convertir a esta en la cúpula dorada de Jerusalén –no se me tome la expresión como antisionista porque es sólo un referente didáctico-.

Nunca anduvo un régimen tan a tumbos como el actual. Pareciera que vamos en un ferrocarril descarrilado que no termina de caerse ni por la inercia sostenida por los vaivenes de la inevitable fatalidad. Y esto es México, no Venezuela ni Irak.

La Anécdota
¡Qué bella Malala Yousafzai, la ahora joven paquistaní, ganadora del Nobel de la Paz en 2014! Nos recordó, en una visita relámpago, que existe el amor sobre el odio y que las divisiones son juegos erróneos de una humanidad rebasada por las ambiciones de los poderosos que erigen muros y no tienden puentes. Solo un pero: También exhibió que hasta las almas más puras deben rendir pleitesía al poder terrenal... y visitó al señor Peña Nieto en su búnker de Los Pinos.

Pero, entre líneas, dejó clara su postura acerca de la dirigencia mundial: “hay líderes ignorantes”, dijo mirando fijamente al mandatario mexicano y haciendo suponer que solo se dirigía al de la Casa Blanca, la de Washington. Quizá recordó, en ese momento, al joven mexicano quien, durante la premiación de Malala, saltó al podio y expuso, en un cartón y a gritos, el drama de México a pocas semanas de los genocidios de Iguala y Tlatlaya, precisamente en 2014. Lo debe tener muy grabado en la memoria y de allí su recelo.

Y mientras seguimos simulando ser una democracia cuando falta una semana para la consumación del fraude en el Estado de México con la asunción del junior Alfredito del Mazo Maza. Pobre México tan repleto de nepotismo y tan alejado de la justicia social.

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07 Septiembre 2017 04:00:00
Y si gana Andrés…
Hasta los que no simpatizan con Andrés Manuel, sin llegar a la fobia del desalmado Fox –delincuente electoral confeso e impune que admitió su participación directa en el fraude comicial de 2006 del cual salió el usurpador Calderón-, admiten la posibilidad inminente de una victoria de “su” MORENA en los próximos comicios presidenciales con las campañas adelantadas, en las atrofiadas narices de Lorenzo Córdova Vianello, el racista presidente consejero del INE. No entiendo, no puedo considerar si es mayor su fuero a la ofensa imperdonable contra las etnias de México.

La situación, de cara a tal perspectiva casi inminente, se volvió más turbia ante la negativa de ofrecer una iniciativa para legislar sobre las segundas vueltas electorales y así recuperar, cuando menos, la mitad más uno de los votantes aunque el abstencionismo no pudiera ser derrotado en las urnas. De allí que sea compleja la perspectiva del icono de la izquierda, quien acapara toda la atención y no ha sido capaz de construir liderazgos propios al grado de depender de los cooptados de la propia “mafia del poder” como la llama. Es él, naturalmente, el único candidato actuante y no hay nadie que dude al respecto contraviniendo con ello los usos democráticos de cada organismo político.

Quizá en este punto recala la debilidad mayor de Andrés: En la ausencia de competencia interior y, por ende, en la imposibilidad, teórica y práctica, que pudiera surgir un adversario morenista -¿qué podría hacer Ricardo Monreal, por ejemplo, o un “externo” surgido de la burguesía gobernante como Jorge Castañeda Gutman o el eterno referente Juan Ramón de la Fuente?-, dispuesto a disputarle la bandera y la causa con mayores posibilidades de cobertura y sin agitar tanto a los mercados financieros de Estados Unidos en donde se percibe como alto riesgo la eventual llegada de López Obrador sin meditar sobre las razones por las cuales un treinta por ciento de sufragantes puede llevarlo al triunfo.

De lo anterior surgen las confusiones de Moody´s Investor Service, la agencia consultora de los grandes capitalistas, que primero aseveró que si gana MORENA no sería un peligro y luego, días después tan solo, modificó su postura y lanzó a los cuatro vientos un rumor tenebroso: Tal situación acarrearía “un choque brutal” en el mundo financiera por la incertidumbre que provocaría, sobre todo en los Estados Unidos dominado por la xenofobia de su anaranjado presidente, cortar las líneas entreguistas establecidas... si se animara a tanto, naturalmente.

El hecho es que la carrera, que oficialmente no ha comenzado según el burro prieto del INE, parece marcada por los intereses trasnacionales y como no tenemos poderío nuclear, como Norcorea digamos, somos fácilmente asustadizos ante las advertencias del norte que pesarán bastante más que quince millones de votos emitidos, los calculados para llevarse la contienda desigual y tramposa desde su inicio.
Pobre México, tan lejos de la democracia y tan cerca de los enloquecidos fascistas modernos.

La Anécdota

El imbécil “pato” Donald Trump Macleod, en uno de sus habituales arrebatos, desechó la idea del cambio climático y decidió que su país, el más contaminador entre las naciones del mundo, saliera del “Acuerdo de París”, firmado de antemano por su predecesor Barack Obama, para intentar sortear los graves riesgos meteorológicos causados por el descuido humano desde la llamada “revolución industrial” del siglo XVIII.

Del mismo modo, la poderosa vecina del norte, desechó sumarse al “Protocolo de Kioto”, que data de diciembre de 1997 –hace ya dos décadas-, que tiende a combatir y reducir las emisiones con efecto “invernadero” que son el origen del calentamiento global que ahora padecemos y ocasiona, entre otros efectos, el deshielo de los polos y las variaciones en los océanos. De allí, el creciente número de huracanes, como el devastador Harvey que obligó a Trump llevarse a Texas a su Melanie con tacones de aguja. ¡Ah, estos millonarios insensibles! ¿Hasta cuándo se les permitirá mantenerse en la Casa Blanca? ¿O ya enloqueció la mayor parte de los estadounidenses?

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06 Septiembre 2017 04:00:00
Rebatiñas por Peña
Fortunas mal habidas, espionajes peores a los del célebre Watergate que derrumbó a Nixon en 1974, división de pareceres irreconciliables dentro de los partidos políticos, acusaciones extremas contra algunos funcionarios provenientes de la administración pública y también, al otro lado, de supuestos opositores vencidos por el atractivo de formar parte de las filas del narco, donde radica el verdadero poder hoy en día, todo ello, y mucho más, es el entorno diario de la clase política más putrefacta de todos los tiempos; ni en los tiempos de Victoriano Huerta se llegó a tanto.

Cuando se carece de autoridad moral no es posible pretender ver paja en el ojo ajeno. ¿Con cuál argumentación, por ejemplo, el priísta Enrique Ochoa Reza –el iraní que nunca ora a contrario sensu de su segundo apellido-, puede señalar al dirigente panista, Ricardo Anaya Cortés, por enriquecimiento –el suyo y el de sus familiares cercanos que eran ricos pero no multimillonarios antes de las faenas políticas-, cuando él cuenta con ocho mil taxis, en diversas ciudades del país, y ha reunido un capital mucho mayor al de su adversario? Y no digamos el señor Peña, experto en inmuebles blancos de lujo.

De la misma manera, ¿cómo se atreve el secretario de Gobernación a advertir al exgobernador de los antros poblanos, Rafael Moreno Valle, que será objeto de la justicia si se corrobora que montó una red de espionaje cuando el acusador fue el primero en aplicar esta práctica para cercar a los periodistas y líderes de opinión, además de empresarios y opositores, interpretando informaciones a su gusto y sin medir cuando se trata de sarcasmos o de hechos incontrovertibles? Habla la gallina clueca de lo que hacen los pollitos alebrestados.

De la misma manera, ¿cómo es posible que el Instituto Nacional Electoral cierre los ojos ante evidencias tan claras del adelanto de campañas con rumbo al 2018? Ya hasta la ladrona voladora de Yucatán, la tal Ivonne Ortega, se promueve aduciendo que ella le cae bien a todos pero arrastra el estigma de ser priísta y debe convencer a sus oyentes de por qué milita en este partido. Sinvergüenza, cínica y deplorable oportunista que agarra parejo cuando se trata de romper la piñata.

Y no se diga de los panistas, perredistas y morenistas. Los últimos, por cierto, disimularon la encuesta para determinar a su candidata al Gobierno capitalino designándola “coordinadora” pero con la nominación en la bolsa, sin marcha atrás posible. Y, claro, Ricardo Monreal Ávila, ex gobernador de Zacatecas cuando era miembro del PRD, asume que puede, con o sin MORENA, ser candidato a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México. Todos velan para su santo aunque Andrés parece estar apagando sus propias veladoras a costa de caer en los mismos vicios que tanto abomina del PRI.

Y respecto al PAN, la guerra sucia contra este partido, más allá de simpatías y perjuicios, tiene su núcleo central en la negativa a apoyar la asunción como fiscal general, por diez años, de Ricardo Cervantes Andrade, el actual procurador llamado a cubrirle las espaldas no solo a Peña sino a todos sus rufianes como, por ejemplo, Luis Videgaray, Gerardo Ruiz Esparza, Aurelio Nuño Mayer, los herederos de las familias De la Madrid y Salinas, y un largo etcétera.

La burla es manifiesta; y los mexicanos no pueden darse el lujo de acostumbrarse al masoquismo a costa de reacomodos en la esfera infectada de la política.

La anécdota

Todas las intrigas caben en la perspectiva actual; y cada una nace en el seno del Gobierno federal con puntajes evidentes de la Secretaría de Gobernación, cuyo titulas es mentiroso, engreído y totalmente ineficaz. Ni un caso resuelve ni conoce la geopolítica nacional desde su soberbia cerrazón.

Preocupa, eso sí, la postura que inició el gobernador de Chihuahua, el panista Javier Corral Jurado, al defender al líder de su partido y lanzar denuestos al Gobierno federal, es decir al Presidente Peña, como arma de presión. Creo que el último precedente semejante se dio cuando Don Venustiano desconoció, en 1913, al usurpador Victoriano Huerta, y se convirtió en el “primer jefe” de la Revolución y así llegó a Tlaxcalantongo, Puebla, donde se volvieron contra él las traiciones que ya se habían hecho habituales y prosiguen.

Cuidado. Porque, de seguir así, el pacto federal estaría en riesgo y con este la estabilidad de la República. Solo esto le falta dejar como herencia, aunque se ignorará en su informe, el señor Peña.

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05 Septiembre 2017 04:00:00
Cárcel selectiva
Luego del pobre y deleznable informe de gobierno, el penúltimo de una administración deficitaria y corrupta como ninguna otra, es hora de hacer el recuento sobre las múltiples fallas de la justicia, desde genocidios matizados o ignorados hasta espionajes que ponen en riesgo a seguridad nacional cuando se exhibe la vulnerabilidad del jefe del Estado y la insípida debilidad del secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, igualmente víctima de quienes intervienen teléfonos y se aseguran de seguirlo por radares; ¡a él, quien es responsable directo de la protección del Estado mexicano!
Si el exgobernador de Puebla, en campaña desatada por la presidencia ante las narices del Instituto Nacional Electoral, es capaz de tejer una red de espionaje con elementos de CISEN y la complacencia de su cuñado y ex secretario de gobierno –para seguir la ruta del panismo nepotista-, Fernando Manzanilla Prieto, ¿qué podríamos decir de quienes han hecho del espionaje el instrumento del poder mayor de la historia, desde la CIA, el FBI, la NSA y la DEA? En sus manos estamos y todavía no se definen candidaturas.

Sabemos que Andrés es el único candidato con listeza suficiente para hacer campaña con rumbo al 2018 vadeando los límites de espacio y tiempo impuestos por el organismo electoral más ramplón y mentiroso de cuantos existen en la órbita mundial, y esto ya es decir, bajo el argumento de que como dirigente de “su” partido, MORENA, está facultado a recorrer el país –ya perdí la cuenta de las veces que ha llegado hasta el último rincón, aunque se le han escapado algunos sitios como Real de Catorce, en San Luis Potosí, ante la imposibilidad de reunir a más de cincuenta personas-, y llevar adelante su descarado proselitismo.

Mientras, el señor peña nieto reconoce que acaba de conocer el Cañón del Sumidero, acaso porque le dijeron que podría encontrar las viejas armas con las que se contuvo, desde el Istmo, a la Marina estadounidense en los prolegómenos de la Revolución. Con estos antecedentes, tolerar el espionaje ordenado por Rafael Moreno Valle, pretenso precandidato presidencial del PAN –su abuelo fue priísta de cepa, es poco menos que reconocer la incapacidad de los órganos de seguridad para proteger al Ejecutivo federal y a los miembros de su insignificante gabinete.

Son tan malos los “ministros” priístas que aparecen como posibles aspirantes a la sucesión presidencial figuras como José Antonio Meade Kuribreña –acaso el elemento menos malo de los colaboradores de peña pero SIN militancia dentro del partido ofuscado-, y el descocado doctor José Narro Robles, a cargo del sector salud acaso el más afectado por la miseria humana de los funcionarios públicos, destazado sí para pagar derechos de paso a las mafias del narcotráfico con dinero destinado al mantenimiento de los hospitales y la distribución de las medicinas básicas.

El espionaje es la piedra angular de la anarquía que lega el señor Peña a las instituciones por él mancilladas, como el Tribunal Electoral que no le mereció respeto alguno cuando reconoció a Miguel Ángel Riquelme antes del laudo de la institución electoral usada como trapeador. ¿Qué importa entonces que se intervengan las conversaciones de Peña Nieto? Tanto como los girones de soberanía que nos deja.

Sin duda, la cárcel es selectiva como los hoteles de gran turismo.

La anécdota

Siguiendo la muestra acerca de las matemáticas y el álgebra de altos vuelos, con fórmulas tan sobresalientes como las utilizadas para distribuir curules y escaños plurinominales –una aberración de la demagogia, no de la democracia justiciera que se basa sólo en la voluntad mayoritaria, verdaderamente mayoritaria-, la dirigencia de Morena designó, como coordinadora en la Ciudad de México, a Claudia Sheinbaum, esposa del pandillero Carlos Imaz Gispert, uno de los colectores del dinero del empresario argentino Carlos Ahumada Kurtz, en los rubros de la minería y el futbol, digamos el cóctel ideal para hacerse multimillonario con aseguradas complicidades.

Y nadie entendió cómo fue la encuesta de marras, disfrazada para que no pareciera una designación anticipada de la candidatura al gobierno de la capital del país, aunque lo fue sin duda porque así fue estipulado, en las narices tapadas del Instituto Nacional Electoral y del racista consejero presidente Lorenzo Córdova Vianello. Y, claro, ahora no hay regla que no pueda ser eludida, ignorada o sencillamente violada con la facilidad de quien abusa de sus hijas en el seno familiar.

Si MORENA aduce que es el futuro de México, debemos apuntar que comenzó a recorrer el camino al revés, hacia el pasado que algunos creyeron extinto, en busca de dinosaurios ex priistas y de empresarios ladrones, como Alfonso Romo y Ricardo Ahued. Una mezcla con sabor a pestilencia.

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03 Septiembre 2017 04:00:00
Oscuro amanecer
Es muy temprano todavía pero a este columnista le gusta amanecer cuando pocos están despiertos; es como una manera de ganar terreno al tiempo que los adversarios desarrollan sueños de grandeza en la omnipotencia del poder. Y desde que tengo uso de razón –algunos pensará n que aún no lo desarrollo en seis décadas de vida y no ochenta años como alguna perversa sugirió por allá-, los mexicanos nos entretenemos jugando a la sucesión presidencial aun cuando apenas digerimos la reciente asunción de Enrique Peña Nieto y sus tantos discursos prometedores y reformistas cuyas aplicaciones parecen bastante más complejas que las meras palabras y los papeles en donde están escritas. Lo importante es hacer... que para eso es ejecutivo, ejecutor y no proyectista con ribetes mesiánicos, característica permanente de cuantos han pasado por la residencia oficial de Los Pinos.

Pues bien, para nadie es un secreto que en cuanto al gabinete del Presidente Peña –por cierto, hasta Andrés Manuel le concede esta condición generosamente al contrario del adjetivo de “espurio” que le endilgó, con razón, a Calderón-, puede hablarse de una suerte de triangulación respecto a los personajes con mayores posibilidades de convertirse en candidatos y defender la causa priísta... con una izquierda hasta ahora dividida, con buena convocatoria callejera, y una derecha entre vaivenes pero con mantenido poder en el Congreso y más gubernaturas que en toda su historia.

Desde luego, el PRI pretendió volvió para quedarse a como dé lugar, esto es sin pretender “concesiones” que, de nueva cuenta, le pusieran al pie del abismo, como está inexorablemente ahora. Ya puede asegurarse que se mantendrá en una burbuja optimista hasta llegada la hora de las nominaciones. Lo que sí es seguro es el handicap notable con el cual sus adversarios juegan a la política de cara al futuro... esto es como si este fuera una lejana utopía.

Ya hemos dicho que López Obrador, el último de los líderes naturales de nuestro país –quien transitó con esta condición por el PRI antes de convertirse en el gran factor neocardenista en el sureste de México en 1989-, tiene una apuesta distinta: Calcula que el presidente Peña puede claudicar, temeroso, de acuerdo a sus declaraciones últimas y a sus traspiés como felicitar al gobernador “electo” de Coahuila sin esperar la resolución del Tribunal Electoral, ¿acaso, para él, una institución prescindible? Esta circunstancia pareciera andar paralela al cansancio de la ciudadanía insurgente que, sin mover pieza alguna a favor de la partidocracia, podría convocar a nuevas manifestaciones y paros en cualquier momento.

Acaso el desquiciamiento del nuevo gobierno, sopesando la evidente ineptitud de sus cuadros –porque incluso aplican las ideas del propio Andrés Manuel pero “demagógicamente”, subraya, sin explicar en donde radican las diferencias-, con el apoyo de ciertos grupos armados –por ejemplo, el “sup” Marcos, ahora Galeano, quien salió de la oscuridad para convertirse en cartonista de sí mismo- con los que debió dialogar a su paso, cansino y largo, por las zonas llamadas de conflicto. ¿O acaso no fueron aquellos periplos espléndidas oportunidades para convertir al líder político en un rehén todavía de mayores alcances mediáticos que el secuestrado Diego Fernández de Cevallos quien mantiene en el misterio los pormenores a lo largo de sus siete meses de cautiverio y calvario?

Tal es uno de los misterios a resolver mientras se intenta consolidar un gobierno partido en tres...

Secretos de Estado.

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01 Septiembre 2017 04:00:00
Papelito no habla
¿Informe? ¿Y el quinto? Cada día, lo confieso, me parece más increíble la resistencia de nuestro pueblo ante el mal gobierno, la corrupción ingente, los genocidios impunes y la crecida de la guerra a la que, ni siquiera, se reconoce como tal, entre las distintas mafias incrustadas en la estructura gubernamental. Una administración que, como sus predecesoras, se blinda con estadísticas sacadas, cual si fuera de la chistera de un mago, para prolongar la manipulación mediática y cooptar a los ingenuos, crédulos y ambiciosos deseosos de continuar desangrando al presupuesto; las modernas sanguijuelas les llamo.

Hace mucho que dejamos de creer en las estadísticas oficiales y en los “informes presidenciales” que, al paso como vamos, acabarán gritándose en la calle en condición de pendones medio festivos y fatuo en medio de las tormentas. De verdad, no me explico cómo los mexicanos tenemos tal nivel de resistencia ante el oprobio de la caballería de ladrones y asesinos con poder, influencia y arrebato para disponer de vidas, heredades y hasta de la historia.

¿Soportaremos más el cinismo de un mandatario federal capaz de recibir a un defraudador deseoso de usurpar la gubernatura de Coahuila, cuando aún la querella poselectoral estaba viva con olor a comicios extraordinarios como mínimo y sin posibilidad de que el agasajado en Los Pinos pudiera participar en ellos? Miguel Riquelme Solís, entenado de los Moreira, fue solícito a Los Pinos para recibir la bendición del ocupante de la casona con menor popularidad de todos los tiempos; ni siquiera Díaz Ordaz, tras la matanza de Tlateloco, fue tan repelido y señalado.

¡Y nos salen con la tontería de que su aprobación ganó tres punto entre los mexicanos –será los masoquistas- cuando se evidencia el rencor general! Espero que lo coahuilenses bien nacidos –de los otros, los cobardes acomodaticios, no hablo porque me dan pena-, no permitan ultraje semejante. No me importa si es el PAN, el PRD, Morena o cualquiera otra opción partidista la que haya triunfado; me inflama que se otorgue un supuesto bono de impunidad al priismo de los Moreira, los hermanos cuyas perversidades, financieras y políticas, asombran a México y lo reducen a la posición de nación bananera en donde sólo importa el boato de los sinvergüenzas.

¿De esto, la antidemocracia como seño, va a tratar el presidente peña en su rendición de cuentas, muy de lejitos, al Congreso? La cobardía es, a la larga, muy cómoda. Siquiera Fox, repudiado, dio la cara y se presentó en el vestíbulo de San Lázaro con la intención de ofrecer su informe que, al fin, fue recibido por el presidente del Congreso, el ahora alcalde de Torreón, Jorge Zermeño Infante, la primera víctima electoral de los Moreira, en este caso de Humberto el llorón.

Esta vez, los papelitos de Palacio Nacional y Los Pinos no hablan, salvo para los secuaces, sino sólo exhiben el nivel alcanzado por la hipocresía oficial en estos años de indecoro y latrocinios protegidos incluso sobre las miles de tumbas clandestinas.


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31 Agosto 2017 04:00:00
Sin estridencias
“Sin estridencias”, aseguran los secretarios de Hacienda y Relaciones Exteriores, hermanados por las carreras y los nexos casi familiares por las estrechas amistades, se dan las negociaciones para renovar el Tratado de Libre Comercia de América del Norte, mismo al que, desde hace nueve días, le tiró la sal encima el anaranjado “pato” Donald Trump –hay que colocar bien las vocales para evitar agravios innecesarios respecto al ave inmortalizada por Disney-, quien aseguró que no se firmaría porque México ha sacado mucha ventaja aunque bastante menos que el hurto descarado de las reservas petroleras del Hoyo de la Dona cuyo acuerdo jamás fue seguido por los vecinos ladrones.

¿Beneficios? De haberse dado, como se calculó demagógicamente en los tiempos más negros del priísmo, no estaría en el mismo nivel el incesante flujo de migrantes mexicanos hacia el espejismo de la sociedad de consumo de la que regresan prefiriendo tomarse un litro de Coca-Cola que uno de leche porque con ello muestran, ante los suyos, el estatus adquirido por haber cruzado el Bravo arriesgando el pellejo en las posesiones de lo “minutemen” y por encima de los enrejados que pronto serán muralla, como la China o la de Berlín, símbolos de los autoritarismos de todos los tiempos, entre el nazismo, el capitalismo, el comunismo y los veneros orientales.

Mientras ello ocurre en los foros internacionales en donde los representantes caminan hacia el fracaso por su insolvencia ante las grandes potencias del norte, en el interior de nuestra atenaceada nación debemos registrar una mayor violencia en casi todas las entidades del país –excepto en las urbes-hoteles en donde descansan las familias de los peores, como Yucatán-, el acoso criminal contra los informadores, las obras de infraestructura que suelen solo dar ganancias a los cómplices y las abiertas corruptelas de los dirigentes partidistas quienes, a esta hora, ya resolvieron sus propias papeletas de cara a la parodia de 2018 aunque los jilgueros repitan el nombre de su icono.

Con esta perspectiva, el señor peña presentará cuentas de su administración al Congreso, sin pararse por la sede de San Lázaro, con argumentaciones falaces como la hipotética recuperación de la economía –que no se siente en los bolsillos salvo en los de los grandes multimillonarios acaparadores-, el éxito de la reforma educativa –porque se arreglaron algunas aulas-, la exitosa democracia –dado que ganó el PAN en Nayarit, con un cacique en punta, en Coahuila se optó por comicios extraordinarios y en el Estado de México se disfrazó el fraude con tal de que Andrés no volviese a aparecer como correoso o subversivo. Puras simulaciones.

Y, para colmo y con muy buen presupuesto de por medio, algunos cotidianos aseguran que ha mejorado “tres puntos” la popularidad del señor peña situándola con el 28 por ciento de aprobación. De risa loca. Si cualquiera de ustedes se anima a preguntar a quienes se crucen por sus caminos y encuentran algún simpatizante del mandatario, háganmelo saber para registrarlo en la casilla cuyo recuento está en ceros.

¿Quinto Informe? Más bien quince meses, cuando más, para que el depositario del Ejecutivo federal sea atropellado por su propia, nefasta historia.


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30 Agosto 2017 04:00:00
Salud o drogas
El problema reventó por todo las entidades del país. Sencillamente, el sector salud se anquilosó, reducido su presupuesto al límite y abandonadas no pocas de las instalaciones “modernas” inauguradas con bombo y platillo por los demagogos que nos gobiernan de manera alevosa y sin el menor sentido social. De hecho, ni siquiera se tocan el corazón cuando dejan morir a decenas de niños, como sucedió en Comitán hace una década, si con ello subrayan su animadversión al sucesor.

Respecto a lo anterior, así actuó, y tengo todos los elementos para afirmarlo en mis manos, el sátrapa Pablo Salazar Mendiguchía quien ahora, bajo los pantalones de Andrés, es pretenso aspirante a un “senaduría” segura, esto es plurinominal, para ni siquiera tener que dar la cara a sus electores cautivos, los de las sectas antinacionalistas. Estos sujetos, arraigados al presupuesto con frenesí insultante, aunque el ícono de la izquierda los exalta por ser políticos “profesionales” –digamos como Ricardo Monreal Ávila, ex gobernador de Zacatecas y rufián de cepa en la Delegación Cuauhtémoc-, piensan solo en ellos y no se perturban ni con el dolor más profundo.

Otro caso es el de la ladrona yucateca Ivonne Ortega Pacheco, sobrina del cacique que debe estarse quemando en Xibalbá, el inframundo de los mayas, quien abandonó a su suerte, por pura vendetta partidista, los hospitales de Mérida, Ticul y Tekax, construidos por su antecesor, el panista Patricio Patrón Laviada –quien tuvo otros pecados pero no el de hacer política con la sangre y la muerte-, hasta dejarlos en estado inservible; hace poco más de dos años, el propio Patrón Laviada realizó una marcha, solo –los panistas ni siquiera quisieron darse por enterados-, desde la capital yucateca hacia el sur de la entidad, de varios cientos de kilómetros, para protestar por la infamia.

Hace unos días, conversé con un joven brillante, Carlos Manzo, quien labora en el sector salud de Michoacán, o mejor dicho en la selva de Silvano Aureoles Conejo -¡no lo vayan a cazar!-, y me reveló el brutal abandono de quienes apostaron por el “seguro popular” inventado por felipe calderón: Los asegurados saturaron los hospitales civiles particulares, por ejemplo el de Guadalajara al que se le deben miles de millones de pesos, y estos ya no admiten a los enfermos salvo si se paga parte de la deuda lo que ya no es posible por falta de fondos.

Lo peor viene de otra revelación que llegó a este columnista: Buena parte de las participaciones federales, en materia de infraestructura y, sobre todo, de salud pública –sea a través del IMSS, del ISSSTE o del Seguro Popular-, pasan por la aduana de los grandes sicarios del narcotráfico quienes disponen de buena parte de las mismas, y a veces de la totalidad, untando las manos de las autoridades con la ambición maldita que golpea a los enfermos y a los marginados.

Esta es la peor historia del México contemporáneo; más grave aún que la crecida de la violencia o la pretensión de asegurar el continuismo. Una vez más elevo mi voz: ¡MUERA EL MAL GOBIERNO!


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29 Agosto 2017 04:00:00
Farsante en Los Pinos
Así que el PRI con dirigentes desconocidos e insulsos, como Enrique Ochoa Reza –ya les diré su árbol genealógico- se constituye en la espada vengadora al servicio del señor Peña Nieto, uno de los mandatarios, sin duda de ninguna especie, más repudiados por sus gobernados quienes, además, tienen motivos de sobra, aunque le queden pocos meses de patrón, para exigir su inmediata salida de Los Pinos, a menos que permanezca en la casona como parte de la servidumbre; y ni así, porque las acusaciones en su contra son tan graves que no ha lugar al perdón.

Pregúntenles a los maestros –quienes sí lo son- de Chiapas, Oaxaca, Michoacán y una decena de entidades más y sabrán de lo que hablo: Entre ellos y las autoridades de Educación, encabezadas por el turbio Aurelio Nuño Mayer, se encuentran las estructuras estatales a las que hacen pedazos como recipiendarias del odio popular; mientras, los responsables del caos se mofan manipulando a la opinión pública al señalar a los mentores en lucha como meros vándalos al servicio de bastardos intereses. Así pensaba, igualito, Gustavo Díaz Ordaz.

Y algo han conseguido de la mano de los empresarios que se dicen afectados, y lo han sido, por los bloqueos y manifestaciones constantes sin medir, claro está, el auténtico origen del problema: La obcecación de Peña y Nuño por imponer una reforma sin otro sentido que el de intentar controlar al gremio, usando las plazas para favorecer a los sumisos y extirpar a los rebeldes. Ustedes, amables lectores, que tanto cuestionan al gobierno “peñista” debieran igualmente entender sus maniobras para imponerse a rajatabla sobre la sociedad mexicana.

Desde luego, quien miente una vez lo hace siempre. Es una regla que puede corroborarse a diario cuando, por desgracia, los mexicanos optan por el silencio ante el temor de perder empleos y comodidades –quienes las tienen-, o simplemente por creer que si alzan las manos serán arrojados a la fosa de los leones. No es así, insisto, cuando el colectivo se une y no está dispuesto a seguir soportando manipulaciones y golpes bajos. Esto es exactamente lo que está pasando ahora.

Tenemos enfrente a un mandatario federal poco preparado para gobernar –lo mismo que los últimos tres ex presidentes-, soberbio, enfermo –aunque la quimioterapia le haya resultado bien hasta el momento-, y dispuesto a seguir manchándose las manos. Y, por otra parte, sus defensores insisten en lanzar advertencias contra quienes deberían ser estimulados para desarrollarse y no sólo para hacerla de soldados virtuales en defensa del mal más corrosivo de la vida institucional: el presidencialismo; en la actualidad, además, fundido con la partidocracia en un escenario asfixiante.

El señor peña, repudiado por entre ocho y nueve de cada diez mexicanos –la imprecisión tiene que ver con las constantes fluctuaciones de la ciudadanía, bombardeada por los misiles de la ignorancia-, no ha entendido que su mandato ya no es legítimo; por ello, no debiera serlo en una sociedad democrática, si la hubiere, en donde la voz del mandante, el pueblo mismo, impere sobre las decisiones de élite. Si fuera así, naturalmente, ninguna de sus reformas aterrizaría en medio del caos provocado por las mismas, pero las imposiciones tienen, siempre, una reacción diferente al aplauso fácil o a la actitud lacayuna de los incondicionales, en su caso, cada vez menos ante la creciente indignación.


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27 Agosto 2017 04:00:00
Historias renovadas
Apenas se designó a Luis Donaldo Colosio candidato del PRI a la Presidencia en noviembre de 1993, el exmandatario Luis Echeverría, desde su heredad de San Jerónimo y ante un apretado grupo de contertulios variopintos –un empresario, un político y un escritor entre otros-, se permitió una reflexión sobre el pasado y el futuro del país:

--La verdadera dimensión de un político –expresó sin requiebros en la voz-, la otorga el ejercicio del poder. Sólo entonces podemos medirlo.

Él mismo confesaba, aunque no fuese esa su intención, las limitantes que debió asimilar durante el largo preámbulo a la nominación esperada. Más todavía cuando quien le señaló pasó a la historia como uno de los personajes más autoritarios de la segunda mitad del siglo XX: Gustavo Díaz Ordaz. Es fama que éste no dejaba ni respirar a sus colaboradores en su presencia y a algunos los trataba francamente mal, desdeñoso y mordaz. Quizá por eso Echeverría agregó sobre el perfil del nuevo abanderado del entonces partido invencible:

--Se parece a mí. Ha sido muy discreto como secretario de Estado. Ya tendrá tiempo para hablar.

¡Y lo decía quien se había caracterizado por su irrefrenable locuacidad! El horizonte, dada esta condición, no resultaba nada halagüeño y no teníamos, al alcance cuando menos, refugio alguno.

De acuerdo al modelo presidencialista, estructurado por la Carta Magna para legitimar y aglutinar la representación del Estado y el ejercicio del gobierno en una sola voluntad, son escasas las salidas de la sociedad ante los excesos de quien desempeña la titularidad del Ejecutivo. No hay recursos jurídicos válidos, aunque técnicamente existan, ante la constancia de impunidad que delinea el cauce del sistema político mexicano. De esta forma, las querellas contra los mandatarios, lo mismo ayer y hoy, no dejan de ser pasajes anecdóticos anclados en la ironía popular. Hay mofa, no justicia aun cuando la descalificación colectiva sentencie a los predadores.

Pongamos ejemplos. Al propio echeverría, señalado como genocida por su intervención en la matanza de Tlatelolco, se le procesó sin alcanzar castigo por razones de edad y consideraciones políticas que determinaron el uso electoral del caso –en vísperas de los comicios de 2006- para luego zanjarlo sin el menor rubor. Esto es: se aprovechó el escándalo para escarnecer a los herederos del priísmo presidencialista y después se bajaron las cortinas con el propósito de no interrumpir la continuidad sustentada con el aval de los viejos aliados del establishment perfectamente reacomodados después de la primera alternancia.

También josé lópez portillo fue denunciado, por peculado, bajo el alegato de haber hecho uso incorrecto de los empréstitos signados bajo su mandato puesto que no había constancia alguna de haber sido destinados a “causas de utilidad pública” como reza el ordenamiento superior. El maestro Ignacio Burgoa Orihuela, cuya presencia se añora, instrumentó la querella, armada sin el menor resquicio visceral y con apego a derecho del que fue él uno de sus mayores especialistas, sin que se le diera continuidad a la misma. El presidencialismo, sencillamente, obró para desdeñar el asunto y archivarlo sin la menor intención de proceder legalmente. Primero la consigna; después la ley y quienes están destinados, supuestamente, a aplicarla.

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25 Agosto 2017 04:00:00
Monarquía terrífica
El mundo parece caerse a pedazos y no se vislumbra, al corto plazo, la renuncia y destitución del anaranjado “pato” Donald Trump MacLead, a la presidencia estadounidense. Por menos, mucho menos –el caso Watergate complicado con investigaciones de evasiones fiscales por las cuales también fue juzgado Al Capone y no por sus crímenes brutales-, rodó la cabeza de Richard M. Nixon, acaso el mejor político estadounidense de su generación, brutalmente difamado aunque se le guarde un respeto mayor al que cualquier ex mandatario mexicano reciba.

Varias veces, en este mismo espacio, explicamos que la brutalidad del terrorismo no era sino una derivación de la guerra de guerrillas –tan audaz como la del centauro del Norte, Pancho Villa, quien se atrevió a incursionar Columbus en donde hoy se le rinde culto, paradójicamente-, destinada a asestar golpes pequeños, mismos que sumados hacían valer una Revolución, para colapsar a potencias bélicas imbatibles en el campo de batalla o en la nueva modalidad del terror, el nuclear: por eso se le teme tanto a Norcorea y se minimiza cualquier resistencia que pueda ofrecer, por ejemplo, Venezuela o cualquier otra nación emergente.

Si no supiéramos cuántas intrigas y componendas soterradas se han dado a través de la historia, padres e hijos peleando por una corona –la de las testas no la cerveza multimillonaria-, liberales y conservadores que mantienen sus rencores intactos, ambiciones desmedidas de primeras damas quienes parecen estar listas a cualquier desafío con tal de sentirse superiores a sus consortes –en México, concretamente, tal no parece difícil dada la calidad del marido empequeñecido-, entonces no nos atreveríamos a sugerir que no solo fue el estado Islámico el responsable del atropellamiento masivo sobre las célebres Ramblas de Barcelona, aunque haya vindicado el absurdo atentado.

Y es que Cataluña está a un paso, poco más de un mes, concretamente el primero de octubre, de lanzar su plebiscito independentista y, de ganar el sí, proclamar su soberanía respecto a España con todas sus consecuencias y cansados de ser observada como un jirón más de la vieja Hispania pese a las diferencias hondas y los odios asimilados por centurias y exacerbados por el franquismo que llegó a prohibir que se hablara en catalán como rasgo extremista de su repudio.

Y es que, considerando el comportamiento de Franco y sus herederos del trono español, las armas del terrorismo sirvieron para lanzar un mensaje al mundo: Toda la península se unió en torno a la herida Barcelona, no por el número de víctimas –en México se suman más cada día, en cada fosa descubierta, entre ellas las setenta y cinco de Baja California-, recuento de los criminales internacionales, sino por las implicaciones políticas de las que los Borbones no pueden estar fuera de contexto... como tampoco el franquista Mariano Rajoy Brey, presidente del gobierno quien nunca logró formar mayoría en las Cortes.

Cataluña es, ahora mismo, un polvorín al que se intenta apagar por el temor; lo mismo que en México, en 1994, cuando los votos del miedo modificaron la tendencia de la voluntad general y nos legaron al deplorable Zedillo.

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24 Agosto 2017 04:00:00
Fanatismos Derechistas
Para los miembros de la ultra derecha, tan acendrada en grupos como “el yunque” panista –una sociedad secreta en apariencia cuyos ritos obligan a iniciaciones cargadas de fanatismos encendidos-, no hubiese habido mejor regalo que modificar los fastos del bicentenario de nuestra Independencia para posponerlos, precisamente, al 27 de septiembre, considerando el paso de ciento noventa y cinco años hasta este 2016, para conmemorar la toma de la ciudad de México por parte del ejército trigarante. El fondo de la cuestión es que con ello exaltarían la figura compleja de Agustín de Iturbide cuyas donaciones a la Iglesia de aquella época fueron tan cuantiosos que un poco más de resistencia le habría colocado en un nicho al lado de los santos mexicanos, el primero de los cuales Felipe de la Cruz, a quien consideran el primer mártir mexicano pero no de la Colonia miserable sino de la represión en Asia en 1576. Cuando el “emperador” se creyó el cuento de imponerse en México ya el santo era honrado.

En las escuelas privadas con maestros religiosos, aún hoy se habla maravillas del “verdadero padre” de la Insurgencia en una tergiversación severa de los acontecimientos. Y cada vez se menciona menos a San Felipe de Jesús, perseguido y muerto por los antiguos fundamentalistas que profesan otra fe.

Resumiendo, la confrontación permanente entre liberales y conservadores, con apuntes favorables a los primeros cuando se repasa la historia patria, llegó al punto de disponer de los personajes claves como si de piezas de ajedrez se tratará como si con ello fuera posible convertir en antihéroes a los primeros desde la perspectiva de los segundos, esto es con la mayor superficialidad concebible. Para mal, claro, la derecha entronizada en el poder en 2000 y mantenida en esta durante doce años más el tiempo que dure el continuismo actual, no fue capaz y no lo será de convocar a una revisión profunda de los hechos para, de una vez por todas, poner a cada quien en su lugar y no llegar al absurdo de que los restos de los magnicidas y sus víctimas permanezcan unidos, por ejemplo, en urnas cercanas dentro del Monumento a la Revolución.

Es interesante apuntarlo porque ya comienzan a escucharse las voces en pro del retorno de los restos de Porfirio Díaz Mori, por ahora muy visitados en el cementerio de Mont-Parnase, en París, donde también yacen figuras como Camus, Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir, entre otros más. Pese al descuido de la capilla en cuestión, las tarjetas de los mexicanos incluyen un abanico de epítetos y elogios, confirmando la tendencia en pro de forjar una suerte de línea divisoria incontestable que, por supuesto, iría cambiando con las alternancias del futuro... si de verdad lo son y no se estancan, como hasta ahora, en el falaz continuismo en los renglones estratégicos para el país, desde la educación hasta la industria energética pasando por la tributación excesiva, corrosiva diríamos, en contra de la clase media productiva; los ricos, los multimillonarios mejor dicho, tienen donde arrojarse a diferencia de cuantos integran la masa amorfa que, por lo general, resuelve las tendencias políticas a pesar de la alquimia intransitable aplicada entre los pobladores más marginados que aceptan vender sus voluntades políticas, incluso sin estar presentes por efecto de la pizca en los Estados Unidos, por unos cuantos, miserables billetes que, por desgracia, son para ellos un alivio para sus penurias. Hablamos hasta de cincuenta y cien pesos, como los que se distribuyeron en las zonas rurales de la por ahora panista Guanajuato –cuna de la Independencia y de no pocos liberales extraordinarios como contraste-, y en el Estado de México –además de Coahuila- en donde solo se pintaron de otro color los antiguos vicios del viejo PRI. Me consta y tengo pruebas de ello.

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23 Agosto 2017 04:00:00
Muertes y Dinero
Un juzgado federal ordenó reabrir el caso de la matanza de San Pedro Limón, Tlatlaya –en la que tanto hemos insistido-, en el peñista Estado de México en donde se repudian a los entenados y parientes del mandatario federal, sobre todo a Alfredo del Mazo Maza. Y solo con esta actitud se pone en predicamento las actuaciones judiciales sobre la matanza de veintidós personas, la mayor parte civiles a quienes se pretendió situar como narcotraficantes, y se descubre el hilo fino de las masacres similares: La búsqueda de botines multimillonarios –en el caso mencionado fueron 80 millones de dólares, en efectivo, escondidos en una “casa de seguridad”-, y tomados por las tropas que los llevaron a la oficina principal de la SEDENA.

Solo en un día, los militares tomaron el control de la desquiciada Colima, donde residen los zares de las mentafetaminas, uno de los más potentes estimulantes que afectan el sistema neurológico, a la sombra de dos familias ex presidenciales: Los de la Madrid y los Zedillo, con raíces por allí sobre todo los primeros. Todo ello, además, con la complacencia de los cómplices infiltrados dentro de la estructura gubernamental; además, se produjeron balaceras y narcobloqueos en Reynosa, con saldo de seis muertos, amén de descubrirse diez cadáveres en Guerrero y registrarse ocho asesinatos en Veracruz o Yuneslandia en donde el caos se extiende, sin disminuir un ápice desde la captura de Javier Duarte de Ochoa.

Frente a estos hechos, en la misma jornada, el señor Peña, listo a presentar su quinto informe en ausencia como es ya su costumbre, inventándose formatos y desplantes que solo son lugares comunes, anunció una “cifra histórica” en cuanto a las inversiones extranjeras: 156 mil millones de dólares, 52 por ciento más de cuanto se captó en el sexenio anterior cuando la cloaca del entreguismo ya estaba abierta. Esto es: La administración actual NO HA TENIDO LÍMITES PARA VENDER AL PAÍS A PEDAZOS.

Algo similar ocurrió durante el mandato del odiado Carlos Salinas de Gortari quien presumió de haber alcanzado, por primera vez en la historia reciente, un superávit en cuanto a los ingresos y egresos anuales, gracias a la venta de paraestatales útiles y con entradas seguras, como TELMEX. A la larga aquello resultó una fatalidad porque disminuyó notoriamente la captación de recursos aunque se instituyera el conocido “terrorismo fiscal”.

Podría sintetizarse que la prioridad de Peña, de cara a su muy próxima letanía de autoelogios el primero de septiembre, es vendernos que hay confianza entre los extranjeros aunque se siga asesinando a los mexicanos y se reprima, cada día, a los periodistas valientes y libres, no a los malditos mercenarios de la letra impresa que, tantas veces, esconden la mano detrás de las bambalinas de sus empresas corroídas.

Las mentiras siguen; los asesinatos y los rencores también. Esto no puede terminar bien de manera alguna.

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22 Agosto 2017 04:00:00
Informe para sordos
En estas fechas suelen los mandatarios mexicanos recluirse; cuando menos así lo hacían los predecesores de la triada infernal, ANTES del 2000. Después, el Prozac no era suficiente para Fox ni el alcohol dejaba pensar a calderón; y con Peña, el actual depositario del Ejecutivo –insisto: no creí que llegáramos a estos niveles de su sexenio-, los frecuentes dislates mentales le pasan factura en medio de una batahola de señalamientos, incluso criminales, que aleja a la mayoría de los mexicanos de los escenarios por él escogidos.

No irá al Congreso –tradición perdida por el maniqueísmo legislativo y la perdición presidencialista-, y se inventará otro escenario –el de las preguntas y respuestas le salió por la culata, arrollado por las interrogantes planteadas supuestamente a modo-, rebasado el del Palacio Nacional en donde la elite entra al carnaval, disfraces incluidos, para aparentar vivir en una democracia que no tenemos si bien no puede equipararse a la de Venezuela en donde los opositores son aprehendido por “subversivos”, cuando, por esencia, quienes están en contra del estado de cosas deben considerarse así, en la nación hermana y en cualquier parte del mundo.

Es curioso que algunos defensores de Nicolás Maduro, el heredero de un chavismo ahora desviado por las ambiciones de perpetuidad de la cúpula gobernante –este sólo signo es antidemocrático, claro-, se empeñen a fustigar a sus adversarios acusándolos de servirles la mesa a los presuntos invasores estadounidense y sin percatarse que la persecución política y judicial contra ellos desmitifica la figura del dictador y lo coloca a la altura de los fascistas más conocidos.

En Venezuela, debemos decirlo sin ambages, Andrés sería visto como un sedicioso al servicio de la Casa Blanca, y el priismo sería considerado patriótico por defender a las instituciones, en este caso la torpe e ilegal Asamblea Constituyente que acapara más vientos negativos que perfumes como el de “la espinita que en la sabana florea” del comandante Chávez. Los tibios serían vistos como responsables en medio de un desabasto que México, por fortuna, no ha conocido aún cuando, en los momentos de crisis, el alza a los precios desmedida disimula la pobre oferta e inhibe la demanda sin necesidad de “colas”; sencillamente, alegan los eruditos, los mexicanos se aprietan el cinturón, comiendo menos y dejando a los ricos en los restaurantes de lujo... para perros y otras mascotas intocables. Y mientras, los niños en miseria extrema tienen menos derechos que los animales, como proclaman los infelices manifestantes subvencionados por algunos partidos políticos para marchar a favor de nuestros “iguales” de cuatro patas. Es asombroso.

Envueltos en esta deformación, el caos de Charlottesville, Virginia, en pro de la “supremacía blanca”, es, sencillamente, la victoria “cultural” de Hitler aunque Trump haya rechazado estos radicalismos racistas con cara de oso gruñón, como la de Mussolini antes de ser colgado por lo enardecidos de Milán.

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18 Agosto 2017 04:00:00
Fascistas al aire
El tono fascista de Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación por eliminación –la de Emilio Chuayfett Chemor, la daga-, para afirmar que “nada ni nadie” podrá “echar abajo” la reforma educativa, en su actual estado, revela el proceder de un gobierno antidemocrático, y por ende sin capacidad para dialogar ni, mucho menos, rectificar sobre una medida que, según es evidente, es repelida no sólo por el gremio magisterial sino por distintos sectores de la sociedad.

De tener otro perfil la administración peñista, deleznable, cuando menos convocaría a un referéndum entre la población para así intentar tener el aval del mandante y no el del pequeño grupo que impone normas sólo para sentirse importantes. Porque, además, las normativas no buscan dotar a los escolapios de una educación de calidad sino sólo tener a los maestros bajo control para deshacerse de ellos, mediante el truco de las evaluaciones, cuándo así convenga a los intereses de la cúpula gobernante. En el fondo se trata de un proceder autoritario y sin otro sentido que volver a ocupar a los mentores para fines electorales-alquimistas. ¡Qué vergüenza!

Y, por cierto, ¿al señor Nuño quién le ha dicho que nuestro ordenamiento superior faculta al gobierno para imponer reformas estructurales sin el debido consenso? Y, peor aún, ¿cuáles son las bases reales, además de haber encarcelado a la caciquil Elba Esther Gordillo, para proceder con tanto rencor y furia contra la disidencia magisterial?

¿Por qué, en lugar de lanzar amenazas cada vez más cercanas a la justificación de la represión, las autoridades simplemente razonan para reconocer la enorme equivocación de imponer una reforma no consensuada? Ya es hora de que, cuando menos alguno de los miembros del gabinete con acceso al despacho presidencial, se propusiera reciclar el tema y explicarle al mandatario en funciones que más graves serán las consecuencias de la obcecación que lo que pudiera perderse rectificando y ampliando la reforma para que, de verdad, fuera educativa, esto es a favor de los alumnos necesitados de elevar su nivel.

Nuño, como la mayor parte de los altos miembros del gabinete presidencial, tuvo una formación plenamente anglosajona: Es licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad de Oxford –Gran Bretaña-, graduándose con una tesis especialmente significativa: “Construyendo un Estado-Nación sin impuestos: Las consecuencias políticas de la evolución fiscal en México después de la revolución armada (1920-1930)”

El largo título de su tesis profesional lo pinta de cuerpo entero. En principio habla de construir un Estado-Nación sin impuestos, fundiendo los términos como si Estado y Nación fueran lo mismo; lo primero implica la soberanía nacional de una región y lo segundo es el conjunto de afines dentro de ese territorio. Pero, además, insiste en que podría subsistirse sin impuestos, lo contrario a lo que ha aplicado este régimen que mete aguja para sacar barreta en cuanta oportunidad tiene para ello, por ejemplo a través del alza de las gasolinas y las tarifas eléctricas.

Pero, además, puntualiza como fecha para reconocer a la Revolución, la década entre 1920 y 1930, esto es entre la caída y muerte de Don Venustiano Carranza, el verdadero revolucionario porque fue él quien finiquitó la continuidad política hija del porfiriato y la contrarrevolución –Madero siguió la línea luego del mandato interino de Francisco León de la Barra, queretano, quien suplió la vacante de Porfirio Díaz Mori-, el asesinato de Obregón y el maximato callista que determinó la fundación del Partido Nacional Revolucionario, abuelo del PRI. La academia de Nuño es deleznable.

La Anécdota

Para no pocos, la insurrección catalana comenzó con el fútbol y los clásicos entre el Real Madrid –entiendo lo de Real por cuanto a que son los monarcas del deporte, en un eufemismo, y no por su cercanía a la deplorable Corona hispánica- y el Barcelona cuyos gastos no declarados, obviamente con la intervención oficial, pusieron en el filo del abismo al equipo de Messi –un argentino convertido en bandera catalana-.

Lo cierto es que el nacionalismo catalán y el vasco pusieron en entredicho al destemplado y anacrónico reinado de Felipe VI durante la final de Copa de 2015. La bulla fue inmensa como el rubor de quien tomó del suelo el cetro que su padre dejó infamado. Una guerra auténticamente acicateada por la furia de los aficionados al balompié. Algo que no puede decirse de las corridas de toros, tan estigmatizadas a últimas fechas.

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16 Agosto 2017 04:00:00
Oferta: Ira y furia
El mundo –y dentro del mismo, México, porque no somos una isla deshabitada y desconocida como algunos proponen cuando exigen sólo hablar de nuestro entorno-, tiene ante sí una envidiable oferta de la Casa Blanca: Ira y furia, referida a Corea del Norte cuyo gorilita de pacotilla, Kim Jong-un –o King Kong primero-, exhibe su arsenal nuclear como si estuviera jugando al “turista” y enciende las alertas al subrayar que, en condición de potencia, aumentará su capacidad de ataque para cualquier eventualidad con los Estados Unidos; y en el centro de la batahola se sitúa Putin, de Rusia.

Son más negros estos vientos que cuantos antecedieron a la primera y segunda conflagraciones mundiales tras el asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo, heredero del imperio austro-húngaro, en junio de 1914, y la invasión de Hitler a Polonia en 1939. La gravedad de los hechos, sin embargo, no ha sido ponderada por el desarrollo de otras conflictivas, como la de Venezuela en el continente americano –estamos en el mismo, señor Nicolás Maduro; Portugal, no, aunque usted la situara en el nuestro-, y la sostenida invasión en Medio Oriente, rastreando petróleo hasta debajo de las piedras mientras se justifica el accionar por el terrorismo implacable, imposible de justificar, del llamado Estado Islámico o ISIS.

El horizonte es amargo porque conlleva amenazas colaterales que, sin duda, tocan a los mexicanos aun cuando nuestro “gobierno” –si puede considerarse tal-, cierra los ojos y se convierte en el tuerto de la película de horror que se ha salido de las pantallas para apoderarse de la “vida real”. ¿Ficciones? Ni los arrebatos de los aliens y los “superhéroes”, campeones del entretenimiento, son tan duros de digerir como los hechos crudos y brutales del presente encabezado por quien se cree dueño de las vidas de todos, Donald “el pato” Trump o el anaranjado de la Casa Blanca.

Y allí va, corriendo, Luis Videgaray Caso, pretenso aún aspirante presidencial –sólo en caso de una intervención estadounidense o de una claudicación cobarde de peña para despejar la ruta, sería posible-, para sumarse a las líneas de Washington olvidándose de nuestra doctrina estelar, la Estrada –redactada bajo los auspicios del parlamentario Gerardo Estrada durante el régimen del infamado Pascual Ortiz Rubio-, a favor de la autodeterminación de los pueblos. No percibe el ciego lo que las demás miradas observan: si Venezuela cae, México no hallará más respaldo en Latinoamérica y aumentará su dependencia, más bien el entreguismo traidor, respecto al gobierno de Washington y a los pisotones de Trump. No falta mucho para que retorne a México a reírse de nosotros con picos y palas para elevar el muro de la ignominia; y peña será el primer albañil de la República, sin desdoro de los nobles trabajadores de la construcción.

El panorama es siniestro, tanto como las mentes de los nuevos conquistadores del orbe, ansiosos de contar con más súbditos para proclamar la superioridad estadounidense aunque aún no se ponen de acuerdo sobre quiénes ocuparán el primer sitio, si negros o blancos, considerando el dolor de Michelle Obama por haber sido llamada “simio” durante su estancia en la casona de la Avenida Pensilvania. ¡Y a los mexicanos la mafia pretende castigarnos por gritar en el futbol, y al paso de Peña por Chiapa de Corzo, “ehhhhhh, puto”! Qué no nos vengan con hipocresías y falacias.

La Anécdota
La rebatiña entre los aspirantes a gobernar la compleja Ciudad de México, una de las grandes urbes más anárquica y peligrosa queramos o no, me indica el interés de adelantar, de una vez, las definiciones de los postulantes a la Presidencia de la República, sobre todo cuando se constata la sorprendente ventaja –por lo amplia- de Morena.

El PRI, por ejemplo, mira de cerca al secretario de Hacienda, José Antonio Meade –se dice mid- Kuribreña, como una opción bipartidista aunque no ostente militancia. No es un hombre lacayuno, como otros, ni parece haberle importado gran cosa la política hasta ahora. Inteligente sí es aunque su liderazgo deje mucho que desear por falta de eco.

Y en estos términos, el supuesto “frente amplio”, con el PAN a la cabeza y el PRD como cabús, tiene encima un problema latente: ¿Quiénes se retirarán? ¿Mancera y Silvano? ¿Moreno Valle o Margarita? De ser así, los caminos de los supuestos independientes se llenarán a tope con El Bronco y la ladrona Ivonne Ortega financiados desde Los Pinos con el propósito único de disolver los votos opositores y permitirle al PRI obtener un mínimo margen ganador, además de la alquimia conocida con la cual el Instituto Electoral del Estado de México reverenció al peñismo a costa de asestar uno de los mayores golpes a la democracia. ¿Ganó el PRI con ello de cara al 2018? Me temo que fue todo lo contrario.

Pero los ciegos no quieren ver y los tuertos miran hacia el lado donde “no pasa nada”.

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15 Agosto 2017 04:00:00
Póngase a trabajar
No hay remedio, señor peña. Tiene que ponerse a trabajar. Faltan apenas dieciséis días para que presente su cuarto informe. ¿Me sincero? Creí que no llegaría hasta aquí; la medicina del poder no es solo afrodisiaca sino igualmente estabilizadora mental y emocional sobre todo en un país presidencialista no acostumbrado a hacer valer el concepto de soberanía popular. Por eso, usted sigue gobernando a pesar de los genocidios, la corrupción ingente y la torpeza evidente por su desconocimiento de la geografía, de la geopolítica y hasta de su entorno.

Ya sabemos, de antemano, que Peña Nieto no reparará en lo anterior y dejará un enorme legajo de hojas en el Congreso para cumplir, literalmente, el ordenamiento constitucional sin necesidad de confrontar y responder las agudas interrogantes de una oposición convenenciera y hasta comodina. Luego habrá posicionamientos estériles, las comparecencias de algunos secretarios de Estado y el largo intercambio de opiniones, algunas ofensivas y de relumbrón, sin que las condiciones y causas de cada grupo parlamentario. Los diputados y senadores, como es costumbre, se limitarán a dialogar con los colaboradores del presidente mientras este evita dar explicaciones de cara; mejor para él, no vaya a ser que se equivoque y confunda la sede del Legislativo con la Suprema Corte de Justicia.

Unos pocos gobernadores, en cambio, mantienen la ceremonia del Informe como una manera de nutrir la egolatría. Hace unos días, por ejemplo, Alejandro Moreno Cárdenas, gobernador de Campeche –una entidad víctima igualmente de los cacicazgos locales bajo el cielo de la impunidad-, se dio a la tarea de dedicar un buen tiempo a leer sus proezas anuales sin el menor sentido de autocrítica. No habló, por ejemplo, sobre si realizó o no auditorías a la administración de su predecesor, Fernando Ortega Barnés, uno de los más señalados por su enriquecimiento (in) explicable y quien, obviamente, tiene un retiro por demás lujoso como tantos otros que ya están listos a estrenar sus casas palaciegas en los Estados Unidos y España, los destinos más frecuentes de los ladrones mexicanos. Los reciben muy bien porque, claro, pagan mejor que ningún otro cliente y dejan las caravanas, a las que son muy afectos los hispanos hosteleros acaso por derivación de los usos de la monarquía caduca, en cuanto detectan que las fortunas bajan y las persecuciones fiscales y políticas suben, como ocurrió en el “incidente” carcelero de Humberto Moreira. “No tengo ni hago negocios”, enfatizó el ya veterano efebo de varios mandatarios y aspirantes a serlo.

Tampoco peña dirá la verdad en cuanto a la inseguridad pública, dispersa por todo el país ni acerca de la guerra entre las mafias, la oficial y la de los cárteles que no disminuyen sus exportaciones hacia el mercado de consumo mayor del mundo, las tierras de Trump. Ni explicará las condiciones impuestas por Estados Unidos –la presencia de marines camuflados dentro de la Marina Nacional-, para simular mil batallas cuando las agencias de inteligencia del norte son las que regulan los mercados para mantener precios y mercancías y así evitar un colapso social. Metanfetaminas y cocaína se venden desde las oficinas estresantes de Wall Street hasta los barrios perdidos de Los Ángeles.

La Anécdota
No dirá nada sobre si hay o no avances en las investigaciones sobre los genocidios de Iguala, Tanhuato y Tlatlaya –los principales- ni, mucho menos, acerca de los magnicidios que han marcado la vida institucional del país desde 1993 cuando fue asesinado el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo y ni siquiera el augusto Papa Juan Pablo II fue capaz de presionar lo suficiente en busca de la verdad; optó por recoger la invitación oficial en pro de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre México y El Vaticano. ¿Por qué, siquiera, los jerarcas de la Iglesia no insisten, salvo el Cardenal en el retiro Juan Sandoval Íñiguez, a quien extiendo mi respeto por su valor y congruencia, en continuar el proceso indagatorio que, necesariamente, tocaría fondo en la figura de Joseph-Marie Córdova Montoya, el asesor del demonio?

Desde luego, no nos dirá cuáles son las alternativas para México frente al impertinente Trump, encaprichado con arrastrar al gobierno de México, pisoteando la Doctrina Estrada, para justificar sus acciones bélicas contra Venezuela y la consiguiente destitución de Nicolás Maduro puesto al nivel de Saddam Hussein y Muamar el Kadafi, tiranos sí aunque no sé si hubiera sido mejor para sus pueblos evitar la invasión estadounidense y el robo descarado de sus recursos naturales, sobre todo el petróleo. Con el control de los pozos liberados en Kuwait, hace años, Estados Unidos aseguró reservas por una centuria más... cuando hasta México no tenga ni pizca del oro negro.

Será, pues, una farsa mientras, a cada uno de sus pasos, se alzan los puños, las mantas que aparenta no ver el mandatario y las barricadas para protegerlo. Pobre México que lo consiente.


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13 Agosto 2017 04:00:00
No Sirve el Gobierno
Está claro que el gobierno no le sirve a la sociedad, en su conjunto, sino solo a sus grandes socios, precisamente aquellos que suelen acrecentar sus fortunas en tiempos de crisis severas, sean naturales o financieras. Todavía no pasa lo peor en cuanto a los meteoros anunciados que siempre enlutan a cientos de familias y destruyen la endeble infraestructura armada por un gobierno siempre deseoso de mojarse los pies en las rías desbordadas o en los caseríos devastados por los sismos para simular su hipocresía molecular sobre la “justicia social”.

Ahora mismo se frotan las manos con los vaivenes incesantes de la moneda gracias a los cuales especulan, siempre con información ilegal proporcionada por sus cómplices de la Secretaría de Hacienda, y aumentan sus haberes para luego devolver los favores a los miserables ex presidentes quienes les permitieron todo. El caso más patético es el del célebre “doctor zeta”, Ernesto Zedillo, convertido en consejero con enorme caudal en cada una de las trasnacionales beneficiadas durante su sexenio. Ha sido, sin duda, con excepción de Peña, el mayor vendedor de cuanto formaba parte del patrimonio nacional y fue él quien ideó, además, la grotesca reforma energética con la visión puesta en la privatización mientras los corderitos camarales aprobaban sin chistar por obra de las diligencias de Manlio Fabio Beltrones Rivera, en sus épocas de mayor poder.

Solo los busca-chambas y los paracaidistas que irrumpen sobre las nóminas piensan lo contrario y aprovechan la dualidad competitiva entre la dirigencia del PRI y la residencia oficial de Los Pinos para granjearse pleitesías y mantener intacta la sagrada sentencia de que vivir fuera del presupuesto es el mayor error concebible. Quizá por ello cuantos ganamos la subsistencia por nuestra cuenta somos quienes percibimos las tremendas desigualdades que se acentúan con la pérdida del poder adquisitivo y la consiguiente devaluación del infeliz peso que ya va en camino de perder otros tres ceros, como en los tiempos del infeliz salinato luego de la ambigüedad que duró tres años, desde 1993 a 1996, ya bajo el régimen del simulador Zedillo.

Algunos sudamericanos se mofan de eso. En Colombia, por ejemplo, el dólar se sitúa a más de tres mil pesos lo que nos hizo descuadrarnos ante la urgencia de multiplicar y dividir al ritmo de las cajas registradoras. Cuando comentamos que nos costaba trabajo el ejercicio, una de las despachadoras del Museo Botero –en donde los volúmenes comenzaron a cobrar vida a partir de sus visiones taurinas, seguramente psicópatas para los imbéciles-, nos replicó:

--Pero ustedes se engañaron solos; le quitaron ceros a su moneda. Tres me parece. Así que ahora, ¿en cuánto está el peso
mexicano?

--Alcanzando los diecinueve pesos –respondimos-.

--Allí lo tienen; en realidad son diecinueve mil pesos por dólar, casi seis tantos a lo que estamos nosotros... no sé para que les sirve el disfraz.

Pensé en salinas de gortari y sus elevadas truculencias tratando de descifrar el enigma: ¿Pretendía que la manipulación colectiva nos devolviera la confianza? Por desgracia, tal ocurrió entre millones de mexicanos quienes se sintieron aliviados por no tener que pagar un millón de pesos por los mil de ahora.

Por las alcobas

Durante varias entrevistas que sostuve con José López Portillo, éste insistió siempre en un punto:

--Me avergüenza decirte que los primeros saqueadores –en 1982-, formaban parte de mi gabinete. Tengo la lista en una caja fuerte y algún día la daré a conocer.

Por más que insistí en revelarla... Se llevó el secreto a la tumba o éste quedó en manos de Sasha Montenegro de quien se separó en los últimos años de su ajetreada y frívola existencia. La tontería peor, en todo caso, es volver a caer en el mismo agujero.

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11 Agosto 2017 04:00:00
Gases contaminantes
Nuestro poderoso vecino del norte –hay quienes creen que debemos emitir un gracias multitudinario por haber favorecido la prolongación de las ilusiones sobre las remesas que casi son como limosnas por esfuerzos similares a los de otros mejor pagados-, produce el veinticinco por ciento de los llamados gases con efecto invernadero, esto que retienen parte de la energía que el planeta emite por la radiación solar. Tal fenómeno, consecuencia del mal uso de la naturaleza y el daño a la atmósfera consiguiente –como si, poco a poco, nos estuviéramos consumiendo-, conlleva la aparición de meteoros, cada vez más numerosos y diversos fenómenos naturales que se salen de control no solo por lo imprevisto, sino por una fuerza y frecuencia sin antecedentes, y es claramente la consecuencia de las catástrofes naturales que hemos padecido en México en donde era inusual que después del 3 de octubre –con el llamado “cordonazo de San Francisco”- se presentaran las más devastadoras tormentas.

La Comisión Nacional del Agua señaló, por ejemplo, que “México es uno de los países que menos gases con efecto invernadero producen en el mundo”. Nuestra aportación, sin embargo, es alta: El 1.4 por ciento de éstos en el globo terráqueo, si consideramos que otros países, con escasa industria y máxima pobreza, casi se quedan en cero en este renglón destructivo. Entonces la coyuntura parece ser entre la riqueza “industrial” que atrofia al planeta y la miseria de quienes no tienen otro remedio que depender de su entorno, de manera sedentaria o como nómadas, para sobrevivir; por ejemplo, en algunas regiones de África y Oceanía.

El asunto es delicado por varias razones. Examinemos algunas de ellas:

A).- Las empresas “endulzantes” se quejan porque han aumentado el impuesto –entre el cinco y el diez por ciento de acuerdo al desarrollo de las mismas-, e incluso hubo quienes arguyeron que subiría con ello “los alimentos para gatos”, prioridad nacional sin duda en un país en donde la cultura anglosajona ha desviado nuestros valores morales. ¿Por qué no se preocupan, mejor, sobre el costo de un litro de leche, desplazado por el consumo de bebidas elaborados a partir de la calmante planta de coca, para asegurar, como en algunas naciones, digamos Cuba, que ningún niño se quede sin ella? Lo que no dicen es cuanto contaminan el ambiente; de ello podría hablar el parlanchín señor Fox, bajo las muchas faldas de su señora, porque fue gerente regional de la compañía con mayor presencia en el mundo, la inefable Coca-Cola. Desde luego, hay muchos millones bailando en las filas del Senado y de las altas esferas de la política a las que más interesan los acuerdos momentáneos –y redituables debajo del agua, es decir los sobornos-, que la salud pública muy relacionada, en nuestro país, con la obesidad y la consiguiente diabetes, una de las principales causas de muerte. ¿Es necesario agregar más?

B).- Es por más evidente que si la poderosa nación del norte emite la cuarta parte de los gases que retienen la energía terrestre, no hace falta demasiada preparación para entender cómo han logrado desviar y asentar los desvíos de meteoros y sacudimientos sísmicos hacia el sur de sus fronteras. Esto es: México padece no solo los fenómenos naturales, sino los que correspondían a los Estados Unidos antes de que su gobierno se arrogara el papel de Dios incluso para hacer sufrir a sus “satélites”, con la xenofobia habitual, para proteger a una de las poblaciones más obesas del mundo. ¿O no se han dado cuenta quienes se desayunan un “grand slam” en algunas de los almacenes de calorías con franquicias de alto valor? Solo de verlo, este columnista...ha optado por tomarse solo un jugo de tomate, su preferido.

C).- Además, debe subrayarse un hecho notable: No pocos gobernantes, preocupados por la evidente alteración del clima optaron, desde 1992, por organizar una Convención Marco sobre el tema en las Naciones Unidas; y cinco años después surgió el llamado “Protocolo de Kioto”, fijando reglas limitantes generales en cuanto a la emulsión de los gases devastadores, aunque uno de los pocos países que se negaron a firmarlo es, nada menos, ¡Estados Unidos!, el mismo en donde nadie observa los cargamentos de drogas que circulan por sus “freeways” ni aceptan ser el mayor mercado de consumo de estupefacientes en el mundo mientras en México sufrimos las presiones de ellos mismos que nos cuestan, además, un promedio de mil 300 asesinatos al mes; por otro lado, ¿de dónde provienen las armas de la llamada “delincuencia organizada”?

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10 Agosto 2017 04:00:00
Pretextos para invadir
En el juego de las grandes potencias universales, en lo militar debemos suponer que son Estados Unidos y Rusia, además de China –Corea del Norte busca el pódium por su parte en este renglón devastador-, las invasiones bajo el supuesto de preservar el “orden mundial” no son sino pretextos para dominar las reservas petroleras, las minas de oro y plata, y en general los recursos naturales y riquezas del subsuelo ajeno. Tener reserva de oro negro es, en realidad, un terrible riesgo para la supervivencia de las naciones emergentes o tremendamente explotadas al paso de las centurias.

Son, entre otros muchos, los casos de México, Venezuela y las naciones heridas del Medio Oriente cuyos sacrificios son in extremis mientras el mundo “civilizado”, esto es quienes supuestamente lo integran y defienden sus estatus de comodidades a costa de extender el hambre por los cinco continentes, mira hacia otra parte y limita su perspectiva acaso a la exposición universal de EPCOT, en el mundo de Disney, donde todo es tan “espectacular” como irreal.

Al descubrirse, y comprobarse, la mayor afrenta contra la democracia cometida en más de cien años en el mundo, esta es la intervención de los hackers rusos para modificar los guarismos electorales en Estados Unidos, supuestamente su mayor adversario, la lógica elemental señalaba hacia el desconocimiento de tales comicios, los del pasado noviembre de 2016, y la exigencia de realizar otros, más allá de cuánto podría acarrear el correctivo a los ojos de la comunidad universal.

Por experiencia, los grandes terremotos políticos dan cauce a un mejoramiento integral del sistema, del establishment. Así ha sucedido cuando, por ejemplo, han sido enjuiciados los presidentes de distintas naciones de Latinoamérica e incluso ejecutados por revueltas civiles incontrolables como en Rumanía a la caída de Nicolás Ceausescu en 1989, casi a la par con la caída del Muro de Berlín, menos resistente al del priísmo que reconstruye los males sobre las propias cenizas: Doce años le bastaron para un retorno que ahora nos indigna y llena de justificado rencor.

Ahora el juego de la guerra simulada, con las sanciones mutuas entre el poderoso vecino del norte y el gobierno de Moscú, donde cada día aumenta la fuerza de Vladimir Putin, nacido en la otrora Leningrado, hoy San Petersburgo, en 1952 –unas semanas antes que yo lo hiciera en mi querida Tampico-, no es sino un pacto soterrado para negociar, me temo, las invasiones que tienen en mente: algunas naciones de la antigua Unión Soviética o las que atraviesen el territorio asiático hasta el Mar Negro, rebosante de yacimientos, por el lado ruso, y Venezuela, claro, con la siempre infame intervención de los marines quienes ya tienen su avanzada instalada en nuestro México con un pequeño Guantánamo en las inmediaciones de Puebla. ¿Lo sabían, amables lectores?

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09 Agosto 2017 04:00:00
Toda la furia
La arbitrariedad del poder aumenta. En Hermosillo, la comunicadora Alejandra Alegría Alvarado, fue detenida, sin orden de aprehensión ni un solo papel para proceder contra ella, bajo los supuestos delitos de fraude y asociación delictuosa, obviamente prefabricados por el gobierno de Claudia Pavlovich, la hija putativa de Manlio Fabio Beltrones; y en Rosarito, un testigo afirmó que el asesinado colega Luciano Rivera Delgado fue víctima de una persecución y muerto de un solo tiro en la cabeza. Las versiones oficiales dicen otra cosa; los hechos son incontrovertibles.

¡Muera el mal gobierno! En México y en cada rincón del planeta en donde se acose a la libertad de expresión bajo supuestos de faltas prefabricadas o de escenarios montados a gusto de la clase gobernante intolerante. Sólo a partir de marzo, nueve colegas han sido asesinados –no ocho como sostienen algunos rotativos excluyendo a alguno por cuestiones gremiales de bajo monto-, sin que las indagatorias sean efectivas siquiera en los casos más escandalosos y publicitados, como el del escritor Javier Valdez cuyo libro “Narco periodismo” debiera ser de lectura obligatoria... y miren que no suele recomendar ningún texto, salvo los de mi autoría, sea por vanidad o por una pizca de egoísmo. Lo reconozco.

Debe apuntarse que, en esta materia, nuestro país está considerado entre las naciones con mayor índice de homicidios contra periodistas, por encima incluso de las naciones en guerra, con el superficial justificante de que las ejecuciones son consecuencia del clima de violencia generalizado o de los arrebatos criminales de los cárteles... infiltrados en la estructura gubernamental. Es evidente que caen quienes no sólo señalan a los “capos” sino, sobre todo, a los políticos relevantes que sirven a los primeros; éstos son los verdaderamente peligrosos.

La sorda barbarie, abanicada por una clase política inescrupulosa y criminal, es el síntoma más claro de la descomposición aguda de un sistema rebasado por una sociedad que clama justicia; digamos como Venezuela, en donde perdidas las proporciones, se encarcela a los opositores por expresarse contraviniendo acuerdos carcelarios sacados bajo torturas. Hay que subrayarlo: En todos los tiempos, en todas las regiones, a través de la historia, quienes se oponen y critican son subversivos por naturaleza al exigir cambios irreversibles que, por supuesto, exhiben a las tiranías y derrumban los mitos. A mí, lo digo con sinceridad, me causa enorme escozor observar cómo, en Venezuela, se colocan a la par las imágenes del inmenso Bolívar, el libertador, y de Hugo Chávez Frías, cuyos claroscuros se alejan infinitamente de la heroicidad y se acercan más a las de los dictadores de Latinoamérica.

Lo terrífico, para los mexicanos, es que el espejo de la hermana Venezuela, con los riesgos inminentes de una invasión, salpiquen el derrotero social y político cuando debemos dirimir el drama terrible de elegir entre varios suspirantes a quien nos parezca, otra vez, “el menos malo”, cerrados los cauces independientes, esto es sociales, y aplastados los liderazgos naturales.

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08 Agosto 2017 04:00:00
Planes soterrados
En la última semana de junio de 2015, Jaime Rodríguez Calderón, conocido como “El Bronco” –si bien sus opositores le califican como “muy mansito”, esto es como los toros que salen huyendo y brincan el callejón-, fue citado por el presidente de la República en la residencia oficial de Los Pinos. El “independiente” había ganado la gubernatura de Nuevo León, tras una larga trayectoria priista que le impulsó como alcalde de Garza García, diputado local y federal, y llegó puntual cumpliendo con el protocolo y sin permitirse la audacia de romper las sagradas reglas del sistema; sin embargo, a la hora de las negociaciones, como se dice en el rancho, “se montó en su macho”.

El perentorio dueño de la casona de Chapultepec le hizo varias propuestas a cambio de un apoyo incondicional a su gobierno pese a la endeble situación política de su invitado: Como gobernador, Rodríguez Calderón no tendría bancada propia en el Congreso local ni alcaldes incondicionales. Era una moneda en el aire con una enorme presión general sobre la posibilidad de abrir una compuerta para el finiquito de los partidos políticos cuya representatividad, a la baja, constituye uno de los factores que elevan el rencor entre los mexicanos por la ausencia de líderes, los acuerdos soterrados y las alianzas turbias.

El señor peña le pidió, en principio, no perseguir a su predecesor, Rodrigo Medina de la Cruz, a quien había exhibido durante su campaña; y el interpelado se negó aduciendo que proceder contra Medina era una bandera de campaña irreductible. Entonces, el mandatario federal solicitó que cumpliera pero sin dejar en la cárcel al susodicho, su amigo, a trueque de los apoyos ofrecidos. “El Bronco” se removió en el asiento y acabó cediendo, no sin antes puntualizar que esperaba igualmente el aliento presidencial si decidía competir para la Presidencia en su misma condición de “independiente”; y Peña, naturalmente, accedió comprometiéndole a suplir las debilidades de quien resultara postulado por el PRI ante la fuerza creciente de MORENA.

--Pan comido –le respondió Rodríguez Calderón-.

Pese a lo anterior, peña Nieto no se confió y comenzó, con los galanteos a la execrable yucateca Ivonne Ortega Pacheco, a quien aborrece la mayor parte de sus paisanos por sus descarados latrocinios y sus infames arbitrariedades –con su socia, Angélica Araujo, alcaldesa entonces de Mérida hizo crecer sus heredades alrededor de la capital yucateca y su ranchito de Dzemul se convirtió en latifundio-. En este punto, acaso para contrarrestar los arrebatos ambiciosos del neolonés, los “genios”, sin conocimiento de la geopolítica nacional, convencieron a la tal señora para que iniciara una precampaña presidencial absurda, simulando señalamientos de corto alcance contra la administración federal y preparando así el camino para otra candidatura “independiente” financiada por Los Pinos. No hay lealtad, ni la habrá, en quien ha sido capaz de traicionar al país.

Esta es la triste historia de los personajes cuya verdadera misión es cerrar los conductos y canales para los auténticos independientes quienes buscan, a tiempo, un escape para evitar el estallido que se prevé. Ya hablaremos sobre ello.

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06 Agosto 2017 04:00:00
Temor, el Síntoma
Entre muchos mexicanos, pensemos que no la mayoría para no sentirnos tan mal, existe un atávico temor a remover al presidente o a que su relevo resulte “peor a la enfermedad”. Los priístas en el poder, por ejemplo, aducen que sería tanto como reventar al país destinándolo a un fin incierto como inseguro en medio del caos social y económico; otros repiten la sentencia, atribuida a Franklin D. Roosevelt, acerca de que el jinete no debe bajarse a mitad de la jornada; pero ello es posible cuando se tienen firmes las riendas y no se ha sufrido un colapso durante la carrera.

El ya próximo quinto informe presidencial apenas reflejará, con perdones incluidos, el drama del año reciente –de septiembre a septiembre-, con el sello de los genocidios, la caída de la economía y la mayor corrupción de nuestra historia reciente. Nada hay que pueda justificar la burla de los cambios en el gabinete de personajes poco activos con otros de dudoso comportamiento o los trueques de funciones cual si se tratase de una de esas tómbolas colegiales con las madres de los escolapios rifando cuanto se les ocurre por causas poco claras.

Desde luego, la clase política hace lo imposible por evitar que la ciudadanía no pensante tome conciencia de cuanto sucede cerca de México o en el mismo continente mirando hacia el sur e incluso a las potencias del norte: las acciones judiciales contra los mandatarios depredadores son, siempre, plataformas para nuevos despegues gracias a la limpieza que entrañan de los espacios contaminados y a la fortaleza institucional para cambiar de liderazgo sin prejuicio para el gobierno; al contrario: Insisto en las bondades de los efectos.

Por ejemplo, en 1974, la estrepitosa caída de Richard M. Nixon, tras el escándalo de espionaje conocido como “Watergate” –el nombre del edificio en donde despachaban los demócratas rivales-, aunque lo que le asfixió fue la evasión tributaria y las grabaciones insolentes que él creyó exclusivas para uso del propio mandatario, no devino siquiera en una crisis que hubiese posibilitado el avance de la potencia soviética, en esos tiempos, aun cuando no se explicará ésta cómo podría perder el poder un mandatario tan poderoso por un incidente digamos tan de poca monta comparándolo con las atrocidades de otros a lo largo y ancho del planeta. Pero no pasó nada: Llegó Gerald Ford, sin haber sido electo siquiera como vicepresidente, a la oficina oval, colocó sus piernas sobre el escritorio de la misma y siguió con el juego previsto.

Casos similares se han dado en Brasil, Argentina, Perú, Venezuela, Chile, Colombia, ahora Brasil y otras naciones sudamericanas sin que los procesos contra presidentes o ex mandatarios, escandalosos eso sí, asfixien el tejido político de sus naciones. Al contrario, en no pocos casos han determinado el fin de las dictaduras disfrazadas sin agobio de las instituciones ni persecuciones posteriores. En cada caso, la opinión general, dentro y fuera de cada país, ha sido por demás favorable y las consecuencias también sin catástrofes ni terremotos sociales.

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04 Agosto 2017 04:00:00
Falta de autoridad
Una nación sin historia ni estructura ideológica cae, siempre, en el abismo y es objetivo de invasiones, explotaciones y ambiciones de extranjeros ávidos de conquista. México, contra la creencia de los intérpretes superficiales no ha sido y espero no será conquistado jamás. Los invasores españoles, aprovechando las discordias entre los pueblos de Mesoamérica, lograron superarlos cuando ya había perdido ominosamente Tenochtitlán –en la noche triste para ellos y feliz para quienes ocupaban esta tierra-, con todo y sus cabalgaduras y su equipamiento de acero. Cuitláhuac es el símbolo de esa gesta gloriosa.

En 1825 cayó el último bastión hispano, el castillo de San Juan de Ullúa y un vano intento de reconquista fue repelido exitosamente mandando a la Corona española a freír espárragos, como ellos dicen. Desde entonces, y por fortuna, somos una nación soberana y libre, en apariencia, de los yugos multinacionales; y subrayo que así parece por cuanto a que las dependencias siguen, la esclavitud también y los intentos de gobernarnos desde el exterior, a través de corporativos sin límites, persisten lastimosamente en contra de los intereses de los mexicanos. Quizá estamos peor que quienes, llamados indígenas por la ignorancia cartográfica de los navegantes podridos por fuera –la higiene nunca fue su fuerte y todavía hoy pueden observarse casos extremos-, soportaron el yugo de la colonia a través de tres centurias ominosas.

Viene a colación lo anterior porque, a partir de entonces, nuestra diplomacia entró en una oleada de vaivenes hasta que Juárez, el inmenso Indio de Guelatao, un zapoteco mucho mejor a cualquier otro mexicano, restauró la República, nos dotó de una Constitución vanguardista y, de paso, acabó con los bienes de manos muertas, en poder del clero, un acto de justicia emancipadora que no le perdonan todavía los retrógradas religiosos –no los modernos-, que aún perviven por aquí y por allá, en calidad de abogados del diablo, esto es investigando a los demás sin ver la viga en el ojo propio.

Sirva lo anterior para explicar la evolución del raciocinio que llevó al parlamentario Gerardo Estrada –no Borrego porque a este lo trasquiló la corrupción-, en tiempos de Pascual Ortiz Rubio, un personaje difamado por el callismo, a ponderar su doctrina basada en la No Intervención y la Autodeterminación de los Pueblos, verdadera barrera de la razón contra los intentos intervencionistas de las potencias, sobre todo las del norte.

Perdida la brújula, ahora el gobierno mexicano pretende erigirse en juez para señalar el mal rumbo de Venezuela sin detenerse en los agravios cometidos contra todos los mexicanos, desde genocidios –que suman en diez años doscientas mil víctimas o más-, hasta latrocinios sin fin bajo la prepotencia del poderoso que deja a sus colaboradores hacer y deshacer cuanto les viene en gana. El criminal Gerardo Ruiz Esparza, secretario de Comunicaciones y Transportes, es el ejemplo más reciente.

SOlo puede aspirarse al ridículo cuando el “canciller” Luis Videgaray Caso alza la voz para condenar a Nicolás Maduro Moro, autócrata por supuesto, cuando México consolida y no interrumpe la dictadura perfecta.

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03 Agosto 2017 04:00:00
Violencia y Redes
La violencia no surge por generación espontánea; tiene nombre y, no pocas veces, apellido. Debemos considera esta condición incontrovertible para podernos explicar los fenómenos de increíble sadismo que se están dando no solo en México sino en casi todo el globo terráqueo. Desde el atroz atentado en París, hemos registrado las matanzas en Kabul, Berlín, Japón y varios estados de la Unión Americana como Florida, Texas, Lousiana e incluso Nueva York. Cada vez nuestra capacidad de asombro, que creímos agotada, aumenta un peldaño más ante la inaudita crueldad desplegada y la caída de inocentes como si se tratara de naipes mal colocados.

Pareciera que estamos siendo azotados por un huracán de rencores profundos capaz de devastar a la humanidad; y, pese a ello, hay muchos que permanecen tan tranquilos creyendo que todo es solo una exageración mientras no lleguen los tiroteos y la devastación hasta nuestros hogares, colonias o barrios. Para muchos solo la inmediación cuenta y lo demás debe observarse a la distancia al grado de cuestionar a quienes se conduelen por los sucesos lejanos y se solidarizan con el dolor de las sociedades afrentadas si no es la mexicana. Una visión bastante egoísta y torpe, por no escribir algún epíteto, que no se asienta en la realidad del mundo globalizado sino en el esquema virtual de cuantos ejercen de reporteros con su celular bien enfocado.

Cuidado con las deformaciones de las redes sociales, que han modificado la información en el mundo y obligado a los profesionales a seguirlas porque es allí donde surgen las noticias relevantes, por cuanto a que, no pocas veces, las deformaciones e interpretaciones plantean situaciones inexistentes. Por ejemplo, en plena fiebre de terror por la matanza en el malecón de Niza, se divulgó que la emblemática Torre Eiffel estaba en llamas cuando no era así sino un efecto del estallido de un camión cargado de fuegos artificiales dispuestos para celebrar la Toma de la Bastilla el pasado 14 de julio. Muchas veces la precipitación puede causar serios trastornos en una comunidad, la cibernética, ávida de noticias para compartir.

Para desgracia de los mismos, los periódicos y los demás medios masivos de comunicación, no han sabido adaptarse a los nuevos tiempos exhibiendo la importancia del profesionalismo en los informadores y editorialistas que van a la zaga de quienes simplemente encuentran en Internet cuanto requieren para sentirse informados y al segundo. El desplazamiento, además, tiene una razón de fondo: la pérdida permanente de credibilidad entre quienes ejercen, cada quien como puede, la vocación periodística llevados por las versiones oficiales siempre acomodadas a los intereses de la superioridad política.

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02 Agosto 2017 04:00:00
Luchas Pírricas
La profesora, Esta sí de verdad, Delfina Gómez Álvarez, aunque no lo declare, debe haber sentido vergüenza del inmovilismo postelectoral su partido, MORENA, luego del atraco que sufrió en Estado de México a manos de los órganos electorales estatales y del gobierno federal mismo, empeñados en imponer al nuevo usurpador por antonomasia, el junior Alfredito del Mazo Maza. Contra el establishment es casi un imposible pretender vencer en solitario o con un apretado grupo de seguidores. Y me revuelve el estómago la pasividad del millón ochocientos mil mexiquenses, cuando menos, cansados, dicen, del prolongado proceso posterior al escandaloso fraude comicial.

No es que Delfina camine, con su protesta a cuestas a manera de crucifijo –ni en la Basílica le dejaron pernoctar en un inmenso acto de simulación política y social-, sino que la población olvida y asimila las afrentas a la misma velocidad con la que los ladrones de la voluntad popular dan forma a las peores estrategias destinadas a violentarla, cada día, con mayor cinismo y más sofisticados ardides. ¿Quién iba a pensar que Andrés se mostrara tan débil arguyendo el imperativo de superar el estigma de violento endilgado por el propio establishment dispuesto, de nuevo, a arrebatarle cada sufragio a su favor, como en 2006 y 2012? ¿Cómo creer en quien no muestra alternativas para romper con la cerca de las reglas del juego que impiden, desde hace lustros, el libre pronunciamiento de la soberanía popular? ¿Le habrá aconsejado el pillastre Bartlett, el mal nacido, que espere para ver si puede alterar el sistema de cómputo como lo hizo en 1988 sirviendo al PRI, a salinas y a su entonces jefe Miguel de la Madrid?

Mientras tanto, son los hijos de Andrés, José Ramón –llamado así para recordar al hermano que cayó baleado por el propio líder morenista-, y Andy, quienes salen al paso y se muestran cercanos a Delfina, uno, o sirven para medir o tranquilizar, el otro, a los aspirantes a la candidatura de MORENA –que prevén ganadora-, en la Ciudad de México. Apoyaron de esta manera, alegan, las justas vacaciones de su padre quien, como es evidente, ha debido reducir su agenda por recomendación de sus cardiólogos, preocupados por las cardiopatías del icono. ¿Éste factor no cuenta a la hora de mirar hacia el futuro?

En la medida en que el tiempo se acorta para llegar a septiembre, al 15 emblemático, el fraude mexiquense se exalta sin llegar a constituir uno de los más graves atentados no solocontra una entidad federativa sino en agravio del país entero tan castigado por los genocidios, latrocinios, escándalos, violencia, migración mutiladora, corrupción ingente e impunidad agigantada. Lo del Estado de México, según dicen los miembros de la cúpula del poder, es ya historia vieja y todo se centra en la visión de 2018, mirando hacia atrás y no adelante.

Total: los mexicanos somos amnésicos y olvidamos pronto.

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01 Agosto 2017 04:00:00
» Violencia incubada
Sin duda alguna la violencia no se genera de manera espontánea pero los brotes de indignación social sí. Recuérdese el célebre “Fuenteovejuna” de Lope de Vega cuyo desenlace, anárquico y brutal, es consecuencia del cansancio de la ciudadanía ante los múltiples abusos de las autoridades, “el comendador”, cuya opresión era ilimitada; y así fue durante años hasta que los encendidos pobladores decidieron tomarse justicia por propia mano y dispusieron de la vida del sátrapa. El relato es preciso y el mensaje, todavía hoy, debiera sacudir las conciencias de los opresores en todas las latitudes.

Hace un año, en San Juan Chamula, Chiapas, y en Pungarabato –Ciudad Altamirano-, Guerrero, sendos alcaldes fueron linchados por un centenar de exacerbados y empobrecidos residentes, la mayor parte de ellos pertenecientes a etnias indígenas con historias de valentía singular ante los falsos conquistadores e impostores, sin que nadie puede precisar quien asestó los golpes mortales. Podrían responder, como sugirió Lope, “Pungarabato, señor” o “San Juan Chamula”, señor”, en vez del legendario “Fuenteovejuna, señor”. Es la misma línea aunque, después de los dramas, no se perdiera el respeto a la autoridad señalada, acaso por temor, con el reverente “señor”. No era insubordinación sino justicia;
redención más no incitación a la violencia sin causa. Entendámoslo así.

Por desgracia, la distancia abismal entre los gobernados y quienes ejercen el gobierno –mandantes, es decir el colectivo, y mandatarios, los funcionarios al servicio del primero-, ofusca y obnubila la visión de la realidad y nos aparta, por tanto, de la posibilidad de razonar y entender la realidad aplastante; más aún cuando los mexicanos nos hemos caracterizado por ser el pueblo más resistente del planeta. De verdad, causa asombro en el mundo –lo constaté recientemente-, la capacidad de asimilación de cuantos formamos esta gran nación y no hemos sido capaces de levantar las cabezas, muchas veces por cobardía o por acomodaticios, ante los más atroces e indignantes abusos. En otros países, me aseguran, Peña Nieto ya habría sido despedido, cuando menos.

Y es cierto. La sensación de impunidad es tan agobiante que impulsa al desfogue de muchas maneras. Los tan cuestionados bloqueos magisteriales, el arma de este gremio para hacerse sentir ante la sordera de un gobierno incapaz de ofrecer alternativas, son efectos de la cerrazón y la negligencia de quienes debieran, precisamente, intercambiar opiniones para llegar a salidas viables y no sólo condicionar cada reunión a la aceptación de una reforma incompleta, laboral más bien y no educativa, llevada adelante por una élite de falsos sabios que no se dignaron siquiera a consultarla con los presuntos afectados; como en las dictaduras –casi por costumbre diríamos en el caso de México-, las nuevas reglas se impusieron sin medir los daños colaterales.

De allí que la sociedad mexicana sienta que ha perdido años valiosos por causa del oficioso andar de un grupo de malversadores, corruptos para decirlo sin eufemismos, capaces de vender hasta el alma de sus madres con tal de sacar agua de su molino. La traición de los Fox, por ejemplo al trucar el cambio para mantener el continuismo –con los mil pretextos de la demagogia barata-, significó caer en la hipocresía de medir a la pobreza con parámetros infamantes aduciendo que la miseria extrema se daba cuando se percibían ingresos inferiores a un dólar por día. ¿Y con dos o tres podrían paliarse las penurias?

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30 Julio 2017 04:00:00
» La peor aristocracia
Uno de mis colegas colombianos me hizo una observación a bocajarro, casi sin defensa posible:

--Cuando escuchamos y observamos lo que pasa en tu país nos da la impresión de que están retornando al pasado... de la misma manera como el PRI regresó a la Presidencia.

Esto es como si fuéramos sentido inverso a los pueblos en desarrollo dispuestos a salir de sus propios abismos. A diferencia de ellos, a nosotros nos han situado en los filos de las barrancas para que podamos ser lanzados hacia el vacío del silencio, la ominosa quietud de los postrados. ¿Democracia? No, hemos caído en manos de una nueva y esnobista aristocracia a la cual no le interesan las vidas de los reporteros, ni las de sus trabajadores, sino sólo la especulativa acumulación de riquezas y de poder a la sombra de su maridaje con un gobierno en condición de concesionario y, como tal, únicamente receptivo respecto de quienes les ofrecen “moches”, igualas, comisiones o cualquier tipo de ganancia para acrecentar fortunas personales.

Por eso el país está paralizado y da la impresión de viajar hacia el Jurásico acaso porque en Chicxulub, Yucatán, cayó el aerolito que extinguió a los dinosaurios. Vamos hacia atrás, ni duda cabe. Lo percibimos en 2000 cuando fox, un minuto después de sentarse en la silla presidencial, alegó que no sabía lo mucho bueno del legado priísta y optó por olvidarse del cambio y apostar por el continuismo; también al trocarse la democracia en demagogia y posibilitar con ello el juego de las encuestas que pretendió justificar la asunción de Calderón al poder; y, finalmente, la misma sensación nos invadió cuando el mediático Peña inició su andanada de “decisiones” de las cuales se deslindó en cuanto los grandes consorcios privados le pasaron facturas y debió inclinarse por las reformas antipopulares, sin consenso y en vías de un solemne fracaso. Como los cangrejos, con respeto a otras acepciones del término.

Por ello, a los presidentes democráticos del mundo, a cuantos conciben la paz con la convivencia y solidaridad con otras naciones que sufren, a los mandatarios humanistas para quienes preservar una vida, en cualquier parte del mundo, es alimentar el ideal de justicia plena, les pedimos hacerle llegar al señor Peña Nieto más que una recomendación: Un diplomático llamado para que cesen las persecuciones descocadas, solicitando la renuncia de quienes han sido señalados por crímenes y negligencias –desde la fuga de “El Chapo” Guzmán Loera hasta el asesinato de periodistas recurrentes en Veracruz y otras entidades-, llamándole a la cordura para que pueda ser un representante del pueblo mexicano y no un invitado por obligación, cínico además, listo a recibir preseas a costa de elevar las cortinas de humo hasta cuando se toma vacaciones.

Sabemos que el prestigio de Peña está por los suelos en México; sin embargo, en los corrillos políticos de otras latitudes pareciera haber una divergencia absurda respecto a la visión que de él tienen las comunidades de otras regiones del mundo. La clase gobernante, acaso, observa en él a un personaje reformista dispuesto a vender al país con tal de sacarlo de su marasmo; y, claro, los dirigentes por todas partes lo suman a las ofertas más jugosas, junto a la ofrecida por la “nueva” Cuba sin Fidel, para expandirse y enriquecerse a expensas de los mexicanos.

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28 Julio 2017 04:00:00
» Marina de asfalto
Desde 1985 cuando la sede del Almirantazgo, atrás de la avenida Juárez de la Ciudad de México –en la calle José Azueta-, se vino abajo, insistimos en la inutilidad de mantener esta dependencia tan alejada de las costas mexicana que tiene la misión de preservar; alegábamos que en la capital del país los marineros de asfalto solo podrían aspirar a dragar y mantener en condiciones a los dos lagos de Chapultepec y dada la contaminación de éstos ni eso podían hacer con efectividad.

Pese a ello, desde el sexenio calderonista, uno de los más entreguistas y ominosos de la historia –quizá por ello e aplaudieron tanto los congresistas estadounidenses en Washington-, la Marina realiza cateos, operativos y detenciones en zonas urbanas en las cuales no hay agua, muchas veces, ni para bañarse y deben alquilarse “pipas” –a mil pesos-, para intentar subsanar necesidades básicas; pero, además, fue notoria la intervención de esta fuerza en zonas como galería del “Palacio de Hierro”, una de las firmas del protegido intocable Alberto Baillères, en donde, por cierto, se encontraba comprando ropa de lujo la antes discreta Xóchitl Gálvez, hoy delegada de la Miguel Hidalgo como hidalguense que es.

Viene a cuento lo anterior ante la acción de los marinos, en la Ciudad de México, a centenares de kilómetros de la costa más cerca, la de Veracruz hoy Yuneslandia, para desmantelar al llamado “cártel de Tláhuac” abatiendo a Felipe de Jesús Pérez, “El Ojos”, distribuidor de cocaína y amapola en Ciudad Universitaria. Murieron ocho de las bandas y, de hecho, tal fue una declaración de guerra contra otras similares, la de Tepito es la más fuerte, con la ciudadanía como rehén en el nuevo campo de batalla.

Pero, ¿por qué la Marina realiza estas funciones fuera de su jurisdicción? ¿Es parte del acuerdo para asegurar la infiltración de la misma por parte de los marines estadounidenses? Resulta que Barack Obama y Calderón transaron la posibilidad de que esta fuerza armada, caracterizada por las invasiones, entrara a México “pacíficamente” para coadyuvar esfuerzos con la llamada “guerra de Calderón” –cien mil muertos como saldo según informes de las organizaciones no gubernamentales-, y mantener de esta manera los equilibrios en el mercado de consumo de drogas mayor del mundo, administrado, además, por las agencias de inteligencia estadounidenses. Círculo cerrado con otra presea para los Calderón cuya infamia no tiene fin.

Los precedentes son funestos y también explican la insolencia de felipe, a quien le sobraba tela en su casaca militar, al apoyar las descocadas presunciones de su otrora discreta mujer, Margarita, para alcanzar la Presidencia de la República. ¿Vamos cayendo en cuenta? La invasión simulada, las ovaciones en el Capitolio, las buenas maneras de Barack y la traición de Calderón están en el mismo coctel.

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27 Julio 2017 04:00:00
» Temor a la Ausencia
Durante los primeros meses de 2010 solicité hablar con cada uno de quienes “sonaban” para ser candidatos a la Presidencia de la República. Solo uno se negó por cuestiones viscerales alejadas de la relación cordial que sostuvimos durante años: Andrés Manuel López Obrador. Pero aún sin el testimonio fresco de este, tenía un acervo de conversaciones que cubrieron el espacio con suficiencia aunque me quedé con la idea sobre la imposibilidad de gobernar sin tomar en cuenta a quienes no son incondicionales; de modo alguno puede asegurarse una ruta democrática con exclusiones emocionales y circunstanciales.

En esos días me esforcé para llegar a cada capilla con buen talante, sin demostrar mis propios juicios aunque estos, inevitablemente, dieron cauce a las interrogantes que fueron el hilo conductor de la obra, “2012: La Sucesión”. Ya conté, por tanto, la desazón de Manlio Fabio Beltrones, entonces senador de la República, por cuanto a las imprecisiones para designar al titular del Ejecutivo si este faltara definitivamente aun cuando en la Constitución se señala el camino muy claramente. Pero Manlio insistió en que no era suficiente y había muchos puntos sueltos intentando convencerme de la necesidad, por ejemplo, de una inmediata substitución para dejar en manos del secretario de gobernación –cargo al que él también aspiraba-, la responsabilidad de la Presidencia, más allá de las deliberaciones camarales para señalar al sucesor como marca el Derecho.

Lo que se percibía, en esos momentos -2010-, era una ausencia total de presidente aunque Felipe Calderón tuviera a su cargo la gestión. El mandatario alcohólico –tanto como el beodo y criminal Victoriano Huerta Márquez-, creía que concentrando a su alrededor a los mandos de las fuerzas federales, desde el secretario de la Defensa Nacional, general Guillermo Galván Galván, hasta el de Seguridad Pública, el ahora autoexiliado Genaro García Luna, rey de los montajes y de las interrelaciones de las mafias dominantes dentro y fuera del gobierno, pasando por alguno de los aspirantes a sucederlo aunque estos, al final, se quedaron al margen y redujeron la cobertura panista en 2012.

Con lo anterior, como sabemos, se produjo el retorno del PRI a la residencia oficial, un hecho inaudito considerando que los pueblos capaces de salir de una dictadura, por lo general, no votan para volver a ella. Ni siquiera en España en donde hay todavía jirones franquistas si bien incapaces de recrear las atrocidades del pasado si bien reacios a abrir los expedientes de la tiranía y hacer valer la ley de memoria histórica que destazó al juez Baltasar Garzón, degradado de la Asamblea Nacional.

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26 Julio 2017 04:00:00
» Procuraduría inútil
A los extraditados, en México, suele irles muy bien. Incluso el célebre Arturo Durazo Moreno, “El Negro”, quien fue detenido en Puerto Rico en 1984, dos años después de que cesara su ilimitado poder en “los tiempos” de José López Portillo, y cuyo proceso costó al Gobierno mexicano un millón de dólares de esa época, pudo salir libre ocho años después, sin terminar de purgar su condena en atención a su salud y a las secuelas y vacíos dejados por la Procuraduría General para cumplir así el mandato, no escrito, de preservar y proteger a los hijos del sistema más sucios. A otros, de menor calado, como el ex gobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva Madrid, se les deja pudrirse, ahora en una prisión de Morelos, dieciocho años después de su peliculesca aprehensión.

No fue así el caso de Ángel Isidoro Rodríguez, ex director de Banpaís, y buscado por todo el mundo durante largo tiempo, quien solo visitó la prisión en México unos días después de haber llegado... ¡tras cinco años de encarcelamiento en España! Deben haberse reído a carcajadas allende el océano al enterarse de que retuvieron a un personaje con el poder suficiente para resolver las causas de fraude a él imputadas, sobre todo la defraudación fiscal, para que sólo fuera parte de una parodia al llegar a su tierra en donde tanto se
escandalizó su persecución.

Luego me diría “El Divino” que le daba gran orgullo ser saludado e interceptado por las calles por miles de personas que lo reconocían –no había “selfies” entonces y todos éramos menos infelices-, para vitorearlo por haber dejado a la justicia con un palmo de narices. Otro caso fue el del último regente del Distrito Federal, Óscar Espinosa Villarreal, quien fue buscado desde 1997 tras dejar la titularidad de Turismo –donde suelen anidar los protegidos, como los Ruiz Massieu y los De la Madrid-, y capturado en Nicaragua en donde logró ser asilado político. Cuando volvió a México no hubo siquiera necesidad de que fuera puesto tras las rejas.

De hecho, los extraditados suelen apegarse a esta fórmula para librar cargos de mayor responsabilidad como ocurre hoy con el execrable veracruzano Javier Duarte de Ochoa, señalado por delincuencia organizada y lavado de dinero –únicos delito por los cuales puede ser procesado de acuerdo a los tratados internacionales-, y no por los asesinatos negligentes de los niños con cáncer ni por el oprobio criminal de sus venganzas contra los periodistas que lo cuestionaron. De esta manera todavía tiene recursos a la mano, por la torpeza del procurador Raúl Cervantes Andrade y sus operadores quienes armaron su expediente con las patas, literalmente, dejando lagunas, vacíos e imprecisiones para solaz de su defensa que sabrá cobrar muy caros sus servicios.

La maraña mexicana sigue creciendo. Ya nubla por completo el cielo de la esperanza y nos conduce a los peores abismos –no solo socavones ni
despeñaderos-, de nuestra historia.

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25 Julio 2017 04:00:00
» De las maldiciones
Los abogados de prosapia insisten, con razón, que no ha lugar a “tribunales especiales” porque, en todo caso, los delitos tipificados como tales ya tienen cauce y desenlace jurídico previsto. Sin embargo, no es así. Bastaría citar al Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal para corroborar que, cuando conviene, los órganos de poder hacen y deshacen el derecho a su antojo y lo adaptan a las peculiaridades de cada periodo, esto es como si se tratase de una moda interpretar la ley al antojo de quienes se encaraman en la cúspide del poder.

De esta concepción de los tribunales especiales surgió también la Comisión de Derechos Humanos, durante el nefasto régimen de Carlos Salinas, destinada a demostrar al mundo, tras la usurpación del poder Ejecutivo en 1988, la transición de México y su gobierno a escenarios libres de la tortura –una quimera-, y con una tendencia hacia una auténtica democracia alejada de estigma de la dictadura “casi” perfecta como años después asentó el Nobel peruano-español, Mario Vargas Llosa, quien después sería honrado por el mismo sistema, con vicios mayores a los por él observados, en una de esas paradojas frecuentes en la vida institucional de nuestro país, rebasada siempre la capacidad de asombro.

Si la irrupción de los fox al poder, tras consumarse la primera alternancia, dio origen, como verdadero contrapeso, a la Conferencia Nacional de Gobernadores, en principio solo priístas si bien fueron integrándose los demás, una minoría no acorde con el mandato entregado al PAN en la Primera Magistratura, cuyas actuaciones frenaron ciertos abusos del gobierno central –no federal-, en una hora coyuntural, en la actualidad la Conago derivó en una especie de último cabús del presidencialismo ya no para amortiguar a este sino con miras a preservarlo de los forcejeos con la
partidocracia ambiciosa.

Al principio del mandato del señor Peña fue clara la marginación de la Conago y evidente que el mandatario no deseaba confrontarse con los gobernadores quienes ya se habían acostumbrado a una autonomía mayor respecto a la Presidencia y consideraban estar en una especie de concurso de zancadillas, sobre todo los priístas, para doblegar al presidente y obligarlo a rectificar en no pocos casos. Los Fox no aguantaron el pulso, mucho menos con el Congreso convertido en un “freno” según los propios huéspedes de Los Pinos, y optaron por marginarse, cuando menos, en el segundo tercio de aquel sexenio malhadado. El resultado fue deplorable.

De hecho, el único fruto del presidencialismo foxista, sin vencerse al autoritarismo como falsamente promulgó, fue el antidemocrático desenlace a favor de su sucesor, Felipe Calderón, quien fue incapaz durante su penosa gestión de sacudirse la malla de la ilegitimidad que lo atrapó para siempre, también en la crónica nacional. Mala perspectiva que permitió, por otro lado, una concatenación de soberbias en los mandos estatales como si se tratara de treinta y un presidentitos con el jefe de gobierno defeño armándose a su vez y desafiando a los moradores de la residencia oficial instalada en la Delegación Miguel Hidalgo en donde, por cierto, los desfalcos a la ciudadanía son de muy alto nivel.


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24 Julio 2017 04:00:00
Hay más Pendientes
Tras la extradición de Javier Duarte de Ochos, la semana anterior, se plantearon varias interrogantes acerca de asuntos paralelos. Por ejemplo, ¿qué sucederá, por fin con el ex gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington Ruvalcaba, preso en Florencia, Italia, y reclamado por los Estados Unidos? Otra, ¿y Roberto Borge Angulo, segundo ex mandatario de Quintana Roo tras las rejas –el primero fue Mario Villanueva Madrid, ahora recluido en Morelos por un toma y daca incomprensible-, en Panamá precisamente, sin que se haya dado a su caso la misma relevancia?

Y hay otros que divagan por allí, como César Duarte Jáquez, de Chihuahua, a quien acaban de obsequiar –hace dos semanas- la orden de aprehensión por peculado cuando las autoridades estadounidenses han tolerado que viva en El Paso, Texas, y las mexicana nada le hacen cuando cruza la frontera hacia Ciudad Juárez para entrevistarse con alcaldes y políticos a su servicio y al del dinero que derrocha. Y lo mismo se podría decir con cuatro ex de Tamaulipas, además de Yarrington: Manuel Cavazos Lerma, con quien comenzaron los amarres de los narcos y sirve como parlamentario –es senador con fuero-, Eugenio Hernández Flores, acaso uno de los conjurados en el asesinato del doctor Rodolfo Torre Cantú, asesinado el 28 de junio de 2010 en beneficio de su hermano Egidio, el descastado, quien siguió la secuela del narco estado en esta entidad tan entrañable. Faltan tres además de Tomás quien siempre se creyó invulnerable por tener a medio centenar de periódicos comiendo de su mano.

Lo mismo sucede en cuanto a la exigencia de renuncia para Gerardo Ruiz Esparza, cuyo cinismo es ilimitado –adujo que el millón de pesos entregados a la familia de las víctimas del socavón de Cuernavaca era para aligerarles “del mal trago” que pasaron, esto es como si se hubieran solo llevado un susto y no perdido las vidas, padre e hijo-, cuya salida de la Secretaría de Comunicaciones y Trasportes debiera estar acompañada con las de otros funcionarios, entre ellos y sobre todo, el de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, primer responsable por los genocidios de Iguala, Tanhuato, Tlatlaya, etcétera, así como de las fugas de los penales de alta seguridad; y la de Luis Videgaray Caso, fracasado secretario de Hacienda y Canciller sordo que no captó las insolencias del anaranjado Trump en Bruselas.

Sobre los socavones, tras la tragedia en Morelos, “aparecieron”, además, sendos agujeros por Oaxaca, el Estado de México y, en general, en todo el país, incluyendo las carreteras de cuota en el sureste y, peor aún, en las “libres” de peajes, como la de Coatzacoalcos a Villahermosa, en las que no se invierte un centavo –porque no son negocios-, y se exhiben obras nunca útiles, con inmenso cinismo, como el puente inaugurado por Echeverría, hace casi medio siglo, que no conecta nada ni lleva a ninguna parte; es como un inmenso monumento a la corrupción, abandonado.

Y, por si fuera poco, ya nadie habla de los fraudes electorales de este año. Aducen algunos que, en el caso de Delfina Gómez Álvarez, no se le defendió más para evitar que Andrés volviera a manchare como provocador. Y también me pregunto: Si él va a jugar con las mismas reglas del juego que hundieron a la profesora en cuestión, ¿cómo va a garantizar que se respeten los votos que logre reunir?
Todo nos parece una farsa; porque lo es.

La Anécdota
La peor vergüenza para los mexicanos con memoria fue el viaje de Vicente Fox, a quien Hugo Chávez llamó “el cachorro del imperio”, para “defender” la democracia en Venezuela, esto es sólo si Nicolás Maduro rodara por los suelos de una soliviantada oposición.

Mientras Andrés dice que la democracia allí es mejor que la de aquí –más bien tan nula es una como otra-, Fox sale a mostrar el rostro de la venganza y presumir de demócrata cuando él confesó, sin miramientos, que había sido el protagonista de los comicios de 2006 cerrándole el paso al entonces candidato presidencial del PRD.

¿Acaso los criminales electorales confesos, como Fox, no deberían estar en la cárcel y no paseando por el mundo con México en calidad de trapeador?

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23 Julio 2017 04:00:00
» De arreglos sucios
¿Con los gobiernos del PAN habrían retornado los Salinas a la primera esfera y devuelto sus bienes a Raúl como si nada hubiese pasado? La pregunta conlleva, por desgracia, la seguridad de una marcha hacia atrás... ¡Pese a las desastrosas cuentas, sociales y políticas, de la derecha en el poder! Pero, claro, pareciera estarse refrendando la duda de cuantos se resistían a sufragar por el PRI –no pocos, ni pocas, lo hicieron más por la galanura del candidato y su aparente buena salud, un engaño memorable, que por conocimiento real de su currículo-, surgen con fuerza inapelable en una tardía reconciliación con Acción Nacional.

Ojalá hubiese escrito parlamento para subrayar que en éste radica la representación de la soberanía nacional; la de verdad, claro.

No es adecuado expresar lo anterior; sobre todo porque, sin duda, el gobierno peñista, a cuatro años y medio de su asunción, ha dado muestras de ser un gran continuador del deplorable calderonismo, condenado por la historia desde la consumación del escandaloso fraude de 2006 y hundido, después, por su temor al entregar sus fueros a la cúpula –no cópula, por favor-, castrense. Pues lo mismo con peña nieto: no sabe cómo actuar ante las andanadas de violencia generadas por el narcotráfico, no sólo en Michoacán ni en el norte de México, y la pobre respuesta de las fuerzas públicas, sin siquiera poder hacer efectivo el organigrama propuesto, para la creación de la Gendarmería Nacional, porque en el Congreso prefieren debatir agarrándose de los chongos. ¡Y ya nos acercamos al parto de los nacidos a tiempo y con buena energía! Con diferencia: Peña está enfermo y lo refleja; atrapado, como calderón –minúsculas-, y lo exhibe.

Desde luego, el PRI hace lo posible por ser odioso ante la sociedad que le brindó, sea como fuese –incluyendo los bonos de Monex y los vales de Soriana-, una segunda y magnífica oportunidad. Lo de los “intocables” extintos, según alardeó el propio presidente, parece a estas alturas tan falso como un billete de dos pesos. Nada se ha hecho contra los líderes subversivos y chantajistas, ni contra aquellos que amenazan, debajo del agua, con paralizar el país. El colmo, el “petrolero” Carlos Romero Deschamps se negó, así como suena, a rendir cuentas de su patrimonio ante el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), considerando prioritaria la “autonomía” sindical que cubre las complicidades y las malversaciones escandalosas. ¿Qué es primero? ¿La justicia o la capacidad de las mafias para eludirla?
Desde luego, hay bastante más. ¿Por qué el gobierno de peña se empeña en ensuciarse? Rehabilitar hace dos años, a estas alturas a raúl salinas, devolviéndole su rancho “El Encanto” y otras treinta y seis propiedades –el mero número de ellas comprueba su apego a la corrupción más abominable-, en medio de las turbulencias y la exaltación de cuanto la nación, digamos la opinión pública, demanda. Esto es: el finiquito de los intocables, ya prometido, con las consiguientes indagatorias sobre fortunas mal habidas y transacciones con dinero público, ilegales y tortuosas. Digo, para comenzar la redada contra los ex presidentes Salinas, Zedillo, Fox –el hablantín marihuanero- y, desde luego, el abominable calderón a quien ahora se “premia” en la España de los zánganos Borbones, claro, tan beneficiada por él, y Haití con el engaño de una ayuda que sirvió, en primera instancia, para atender a los mexicanos desplazados allí por órdenes de sus consorcios comprometidos en aquel territorio. Los “mecenas”, claro, poco expusieron mientras a los reporteros casi los matan en emboscadas febriles.

Por las Alcobas
Hace unos meses, como expresé ayer, Don Manuel Jiménez Guzmán, una de las mentes más lúcidas de la actualidad, ahora ex Soberano Gran Comendador del rito Escocés para México –en donde ya hay registro de un millón de masones, cuando menos-, me confió que quienes traicionan a su patria, sojuzgan la soberanía de un país y alimentan la guerra y los magnicidios, como lo hizo Maximiliano, se sitúa, de hecho, fuera de la masonería cuyos ideales de fraternidad se ven comprometidos con quienes se desvían. Como el enajenado barbado de Miramar, Salinas y Zedillo, pertenecientes a esta fraternidad de carácter universal, deben observarse fuera de cualquier Logia y sólo sometidos a la justicia llana y clara. Lo demás es bordar en falsas expectativas justificatorias sin el menor peso posible.

En esta línea, fox y calderón, quienes conforman el bando opuesto –lo mismo que los traidores conservadores que opusieron, contra Juárez, a un emperador espurio con sangre de los austriacos Habsburgo-, debiera esperarles un destino similar al del Cerro de las Campanas; o, cuando menos, la cárcel o el manicomio, sobre todo para el primero a quien el Prozac cotidiano ya no le es suficiente. Como ya el cerro queretano está cubierto por la historia, con una capillita que pretenciosamente clama por el martirio del enajenado y los traidores quienes le acompañaron –Miguel Miramón y Tomás Mejías-, debiera pensarse sólo en las armas de fusilamiento de la justicia. Pero, al parecer, Peña Nieto está obligado a respetar ciertos pactos soterrados con los que pudo escalar la Presidencia “como haiga sido”.

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21 Julio 2017 04:00:00
» Tremendas heridas
Murió Liu Xiaobo, uno de los grandes hombres de este siglo y ganador del Preimo Nobel en 2010, mientras purgaba sentencia por subversivo al alentar la igualdad y la justicia; en Perú, en cambio, se dictó arresto provisional al ex presidente Ollanta Humala mientras en Brasil, Lula da Silva desafía a sus juzgadores, que le sentenciaron a nueve años y medio de cárcel, y les asegura que estará listo para 2018. ¿Y en México? Los funcionarios púbicos -no públicos-, aseveran que sirven al país acumulando años como burócratas aunque sean asesinos por negligencia, tal el caso de Gerardo Ruiz Esparza, quien debiera renunciar si tuviera un atisbo de vergüenza y dignidad, tras las denuncias de que, cuando menos, su “Paso Exprés” por Cuernavaca ha causado ya VEINTE MUERTOS. Pero estamos en México... donde la reina impunidad va de la mano con la aristocracia perfecta.

Ollanta es acusado por sus vinculaciones con el caso Odebrecht, llevado a los más a los más altos niveles por Marcelo Odebrecht, hijo del fundador de la empresa constructora de Brasil con enorme capacidad de accionar, mediante las clásicas “mordidas” en naciones de África y América, incluyendo México y los Estados Unidos –pero curiosamente no en Brasil donde otras compañías adherentes tienen mayor peso-, y se entregó de manera voluntaria cuando el escándalo se viralizó mediante las redes sociales como suele suceder en estos días cuando la información impresa parece de anteayer cuando aparece.

El caso es que Odebrecht también hizo del gobierno mexicano una de sus cúpulas con dinero sucio gracias a las facilidades brindadas por el presidente Peña y, claro, el ya mencionado Ruiz Esparza, cuyas décadas en el gobierno no fueron para servir al país, como pomposamente exclaman quienes ocupan cargos públicos desplazando a los demás asalariados, sino para servirse del mismo. Las consecuencias están muy a la vista y no se requiere subrayarlas más. Es un criminal, sin atajos ni eufemismos.

Y también lo son, por atentar contra la estabilidad nacional, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, en funciones de primer ministro capaz de manejar a sus anchas a la Secretarías de la Defensa y Marina, cuyos saldos son los de “más sangre, sudor y lágrimas”, parafraseando a Winston Churchill capaz, éste sí, de ganar una guerra para exaltar su propia gloria –no la de los
británicos-.

Odelbrecht es hoy el punto y aparte de la corrupción internacional y una de las redes más contaminadas por el mal uso las “comisiones” y de los intereses soterrados; y, pese a ello, ninguna indagatoria se ha abierto en México, donde la empresa hincó el diente hasta tocar hueso, porque de hacerlo saldría a la luz apellidos tan célebres como Peña, Ruiz Esparza, Osorio y, sobre todo, Videgaray. La historia, no me cabe la menor duda, los castigará y hará pagar a sus descendientes.

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20 Julio 2017 04:00:00
» ¿Acabará la impunidad?
No siempre fue así. Mal destino tuvo, por ejemplo, Antonio López de Santa Anna, en el retiro, cuando Juárez lo despreció y humilló dejándole morir bajo el desprecio luego de haber sido exiliado dos veces sin que nadie tuviera consideración por sus once mandatos presidenciales cuando “Su Alteza Serenísima” iba y venía desde su hacienda Manga de Clavo, cerca de Xalapa, allá donde ahora misma se asfixian por el autoritarismo y la corrupción. Yuneslandia es un remedo de aquel sujeto que llegó a ser también gobernador de Yucatán con el propósito de crear un triángulo dorado con Cuba. Los tiranos siempre tienen sueños utópicos porque se alejan de la realidad.

Lo último es aplicable a la actualidad con un presidente que calla ante los insultos a México –los del anaranjado Trump, recientemente, en su cara-, y presume por ser el presidente del empleo por crear plazas que, en realidad, sirven para sustituir a los trabajadores cesados o simplemente hartos de la explotación humana mientras crecen los indicios de esclavitud en diversas entidades del país, sobre todo Guerrero y Baja California Sur –en esta para favor de los fox-, como hace un siglo, en Cananea, en donde los mineros protagonizaron uno de los primeros conatos revolucionarios. Después sobrevino el caos de los caudillos para anclar en el partido único y el
presidencialismo.

Estoy convencido de que el señor Peña no se plantea terminar en prisión porque no hay antecedentes de ello y se equivoca. Victoriano Huerta, el usurpador, en su huida hacia el norte luego de ser derrocado, transgredió leyes migratorias por las que fue detenido y recluido en Fort Bliss, muy cerca de El Paso, hasta su muerte bajo los horrores de operaciones sin anestesia y la sorprendente mirada de los médicos que observaban a un paciente que no tuvo el menor signo de dolor en su rostro ajado.

Fue, sí, hace poco más de un siglo; pero el precedente quedó como una advertencia de que si es posible conducir a los peores escenarios coercitivos a los mandatarios del país aunque algunos lo hayan olvidado. Hace menos, por ejemplo, el nonagenario Luis Echeverría, acusado por el delito de lesa humanidad más grave, el genocidio –esto es por los sucesos de Tlatelolco y el Jueves de Corpus-, debió pasarse una temporada en prisión domiciliaria en su palacete de San Jerónimo donde sigue haciéndose viejo, cada vez con menos invitados haciendo antesala, despreciado, eso sí, por la sociedad y la historia.

Con tales referentes no es disparate alguno sugerir cuál puede ser la perspectiva ara el señor Peña, más ahora cuando se encienden las alarmas por la aparición de socavones en obras de reciente inauguración encargadas a la empresa española OHL, con la cual, sin duda alguna, ha tenido arreglos soterrados muy redituables. Los de allende el mar volvieron, ya sin carabelas, en busca de oro que dejaron en estas tierras cuando fueron sacados a patadas por los insurgentes. Dos siglos después, lo traidores los han traído de vuelta contradiciendo con ello las lecciones de la historia. ¡Fuera con ellos! Por la dignidad de los mexicanos.

Pero el señor peña no se da cuenta de que sus sociedades, basadas en el favoritismo desde el poder, serán exhibidas por la próxima administración aun en el espinoso caso de que se consume un nuevo fraude electoral destinado a cubrirse las espaldas ante la crecida de la izquierda y la amenaza de la derecha de unirse con sus antagonistas de la izquierda sin MORENA de por medio. De cualquier manera los polvorines están encendidos y, cada vez, es mayor el riesgo. Despierte, señor Peña; el poder no es inmortal y el deshonor lo perseguirá en la medida en que vayan saliendo todos los negocios, todas las concesiones, todas las comisiones, viva en donde usted decida; no en México, desde luego, donde le será muy difícil asomar el rostro por la ventana. ¿No lo observa así? Lo entendemos porque a su alrededor los jilgueros, aunque desafinen, le hacen creer otra cosa. Pobre de
usted.

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19 Julio 2017 04:00:00
» ¡Se ponen de pie!
La negligencia oficial, aunada a las complicidades soterradas que generan grandes beneficios –antes se identificaban como “mordidas”- a una pequeña elite de funcionarios con la bendición de la voluntad superior, comienza a provocar estallidos sociales de envergadura diversa, peligrosos todos, en buena parte del territorio nacional; no hay entidad, ni una sola, que esté conforme con sus autoridades locales ni, mucho menos, con las imposiciones del Gobierno federal.

En los días recientes se han dado graves reacciones a los intentos de los abusadores, sean empresarios extranjeros con mentes coloniales o soldados comandados por mandos profundamente infiltrados y sin condiciones para llevar a cabo operativos contra grupo criminales sin afectar a los civiles ni a quienes defienden a sus familias y sus bienes de la rapiña incesante de narcos, secuestradores, bandidos y, además, de las llamadas fuerzas armadas que no son sino una colisión de uniformados con marines estadounidenses exaltando los privilegios por acciones ruines. Al principio de su gobierno, Peña Nieto se negó a validar esta “cooperación” mentirosa pero bastó un mal gesto de Barack Obama para modificar su dignidad por conformismo; y ahora ni quien se atreva a enfrentar al bárbaro anaranjado, Trump, quien ofende y humilla a sus interlocutores en sus narices; en Hamburgo se le pasaron las manos no pocas veces.

Honra sí que los pobladores afrentados reaccionen ya aunque los riesgos son elevadísimo. Por ejemplo, en Tepalcatepec, el doctor Juan Manuel Mireles intentó frenar la asfixia por parte de los militares, alertando por las redes sociales sobre su angustia. El pretexto de los oficiales era perseguir a uno de los líderes del cártel “Jalisco, Nueva Generación”, Juan José Farías Álvarez, “El Abuelo” –ya es toda una familia-, supuestamente avecindado en la población mencionada en donde, esto sí, permanece el doctor Mireles tras salir de la cárcel, luego de una injusta detención por el supuesto de portar armas
exclusivas del ejército. Atroz.

A Mireles intentaron asesinarlo cuando ganó relieve y se dijo dispuesto a colaborar para extinguir a los criminales sin saber que, en ese momento, los miembros de las fuerzas armadas eran los más peligrosos saqueadores so pretexto de obtener sus botines de guerra entre la población indefensa. Y algo por el estilo han debido hacer los habitantes de Santiaguillo y Bajío de la Tesorera, en Zacatecas, para bloquear el paso hacia una mina, controlada por la empresa británica Arian Silver, que acapara el agua de la región y conduce, irremisiblemente, a la destrucción. Lo mismo que hacen las inefables mineras canadienses en Guerrero, otra de las entidades, sin ley ni futuro, en manos de cómplices sin moral ni el menor sentido de patriotismo.

Por supuesto, estos casos no son una casualidad sino significan, más bien, un “hasta aquí” luego de muchos años de explotación perversa que ninguna de las supuestas instancias de seguridad ha sido capaz de frenar. México está despertando mientras el peñismo duerme el sueño de la soberbia creyéndose intocable.

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18 Julio 2017 04:00:00
» De otros gobernadores
Los gobernadores que dejaron una cauda detrás de desprestigio y corrupción, unidos con el presidente de esta República tantas veces burlada, nunca comprendieron ni analizaron el dilema de enfrentarse a una pensión no tan amplia como sus ambiciones o acabar en las prisiones hacia donde llegarán, sin remedio, luego de las intervenciones de Interpol ante la inutilidad de las policías nacionales, listas solamente para las vejaciones a la ciudadanía habituales. En ninguna otra parte del mundo las corporaciones destinadas al orden público están más desprestigiadas que en México. Tanto, que las guías de turismo, en varios idiomas, alertan sobre el fenómeno. Una vergüenza.

Los negocios inmobiliarios de los mandatarios de Quintana Roo y Jalisco además del ex gobernador de Nuevo León, quienes se protegen detrás de sus progenitores en una tremenda cadena gregaria de corrupción, rebasan cualquier cálculo razonable sobre la indebida acumulación de recursos y exhiben, por sí, una tendencia evidente a saquear las arcas de sus estados para pretender cubrirse las espaldas. Los tres son priístas pero tales filiaciones ya no son, ni mucho menos, un signo de exclusividad sobre el trazo amoral de sus gestiones. Por ejemplo, hace un año, se recapturó al ex gobernador de Aguascalientes, Luis Armando Reynoso Femat, por uno de tantos peculados que le hacen crecer la cola, pero le bastó con pagar una fianza millonaria para retornar a la condición de libertad condicional a la que poco caso ha hecho tras dos excarcelaciones; es el campeón de ellos a la par con “El Chapo” Guzmán aunque, claro, mediante métodos distintos.

Al célebre capo, desde luego, no podría dejársele salir con el aval de la falsa y selectiva “justicia mexicana” y se optó por deportarlo a Nueva York; al ex mandatario hidrocálido, en cambio, le viene bien el sistema de jueces venales al servicio de la clase política que nunca fue capaz de indagar a dos de los principales pilares de las redes del vicio: Carlos Hank González y Víctor Cervera pacheco, extintos ambos si bien en circunstancias distintas: el primero, glamuroso, en su rancho Don Catarino, allá en Santiago Tianquistenco, y el segundo en su residencia de Mérida, en Itzimná, como efecto de la imposibilidad de asimilar el bofetón ciudadano que le privó de ganar la alcaldía de Mérida luego de violar la Constitución, a su antojo, permaneciendo diez años en la gubernatura sin confrontar elecciones, salvo una fraudulenta. La podredumbre en sus más altos decibeles.

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16 Julio 2017 04:00:00
Maldita censura
Ariel Rosales se reserva su segundo apellido. Sus razones tendrá, máxime que en Argentina tiene un homónimo que trabaja en la misma rama, la editorial. El “nuestro”, de talante afeminado –no se atreve siquiera a declararse, con dignidad, gay aunque pretende parecerlo por su andar y el movimiento de las manos-, labora en lo que ahora es Penguin Random House Mondadori-Grijalbo, una larga firma para subrayar una fusión de envergadura estadounidense-europea. Lo interesante de la cuestión es que es editor, ahora sin figurar en nómina pero no “free lance”, con enorme influencia sobre el directivo, en México, de la firma: El español, tenía que ser, Cristóbal Pera, acaso porque no ha llegado a la categoría de perón.

Sendos personajes presumen que publican obras de investigación periodística aunque solían presentar textos coyunturales sin la menor aplicación periodística, como los malhadados títulos de la argentina Olga Wornat, defendida por algunos diaristas mexicanos luego de publicar sobre las “muchas faldas” de Marta sin el menor sostén en algunos de sus episodios; por eso fue demandada. Este columnista, en cambio, no lo fue porque su libro “Marta”, en donde presenté incluso el certificado de disfunción sexual de Vicente Fox entonces en el cargo de presidente, no contenía elementos difamatorios y calumniosos... y golpeaba, a fondo, como consta a mis lectores, en la absurda pretensión de la dama en cuestión por reemplazar a su baldado consorte en la cabecera de la romántica cabaña de Los Pinos. La argentinita, en cambio, fue contratada ex professo, gastó una millonada antes de editar su pasquín –siempre hospedándose en hoteles de cinco estrellas- y me fue presentada precisamente por Rosales, su editor de “gala” quien me señaló como “el periodista” que más podría aportar sobre el tema... sin saber que ya realizaba un trabajo similar, pero bien sustentado. La prueba de ello es que, después de haber escrito treinta y tres obras de corte crítico –la mayor parte de ellas en Grijalbo y Océano-, jamás he sido desmentido públicamente ni, mucho menos, denunciado por difamación como la tal autora trepadora, para utilizar un término muy gaucho.

Pues bien, ahora Rosales, luego de estar cerca de la edición de una veintena de libros míos, pretende entrar en la oleada difamatoria contra quien esto escribe sosteniendo que lo elaborado por mí –y editado por él en algunos casos; por fortuna conté siempre con los servicios de un verdadero editor, Rogelio Carvajal Dávila, quien fuera jefe de Ariel por muchos años-, son simples cuentos y chismes de pasillo, que él avaló antes de sacarlos a la luz pública. Él mismo me dijo, igualmente y pese a su filiación incondicional al lópezobradorismo, que había descubierto que el mayor opositor del sistema mexicano, Andrés Manuel, no contaba siquiera con una cédula que lo acreditara como causante; esto es, carecía de folio en el Registro Federal de Causantes:
--Cuando pretendimos pagarle sus regalías –por un poker de obras en las que subrayaba el personaje haber sido detenido por la mafia política-, no pudimos hacerlo porque sólo nos presentó un recibo personal.
Un detalle semejante, por ejemplo en los Estados Unidos –recuérdese la acusación mayor contra Richard Nixon, la de evasor, que fue secuela del espionaje en el edificio Watergate en Washington-, habría dado al traste con el prestigio de un político de estas dimensiones; en México, sin embargo, sólo puede asentarse como anécdota mientras quien burla al fisco se siente políticamente intocable. Fue en este punto en donde Ariel se convirtió en cómplice.

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Por las alcobas

Desde luego, Rosales no es un buen editor o utiliza el malaje de acuerdo a su conveniencia. La última obra mía que publicó fue “Las Tumbas y yo”, en 2008, pensada para el mercado español y cuyos derechos para imprimirla en México cedí a Random House, o Grijalbo para entendernos en el tono castizo predominante, con un resultado fatídico. Me llamó a Málaga, en donde residía entonces –no les recomiendo esta experiencia-, y me dijo que había en la obra muchos referentes y tecnicismos ibéricos; claro, de eso se trataba. Y me pidió “mexicanizar” algunos vocablos para la edición nuestra a lo que accedí. Y vaya si lo hizo. Cuando me llegó el primer ejemplar, no pude contenerme:
--Ariel, ¿qué has hecho con el libro?

--¿Por qué me lo dices? -preguntó aparentando sorpresa-

--Porque no se trataba de modificar los términos españoles por los mexicanismos con errores de ortografía: por ejemplo al ascensor tenías que llamarlo elevador, no elebador con “b” alta. Y como éste hay cien...
No sé que balbuceó antes de que le colgara el teléfono. Ahora, cuando sabe que está en puerta la publicación de “Despeñadero” –la hará una editorial íntegramente mexicana-, optó por descalificarme aduciendo, eso sí, que era el único periodista que escribía... como escritor. Una especie de confesión de parte antes de agregar a mi representante legal –o agente literario-:
--Lástima que sea conflictivo. Ya viste lo que pasó con Océano.
14 Julio 2017 04:00:00
AMLO: Las cuentas de la lechera y los 20 millones del PRI en 88
En la elección presidencial de 1988, el PRI prometió que sacaría 20 millones de votos; pero el desencanto por el candidato Carlos Salinas de Gortari llevó la votación efectiva a apenas 19 millones; es decir, el PRI quería el 105% de los votos y apenas sumó 9.6 millones, el 50.3%.

La estadística electoral es muy engañosa porque depende del porcentaje de asistentes efectivos a las urnas. La votación más alta fue en 1994 con 77.8% de asistentes y la más baja en 1988 con 52%; hubo más votantes en el año del colapso que con la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas.

Andrés Manuel López Obrador declaró, en una entrevista con René Delgado, de Reforma, que su meta es 20 millones de votos --“o más--. Y aunque hoy hay un padrón de 87.3 millones, contra 45.7 millones de 1988, de todos modos hay cuando menos cinco participantes fuertes para repartirse los votos.
Las encuestas del líder de Morena no cuadran:
--En la elección de 2018 se estima una votación del 60% del padrón de 87.3 millones, es decir 52.4 millones de personas efectivas.

--Los 20 millones de votos morenistas significan el 38.2% de los posibles votantes efectivos. Las encuestas --base: Mitofsky-- hoy en día le dan a López Obrador el 17.7% de los votos; es decir, 9.2 millones de votos. Necesitaría sumar 11 millones de votos para llegar al 20.

--El problema de López Obrador es el PRD: para la presidencial tiene la tendencia de 7% de los votos --3.6 millones de sufragios--, con posibilidades de subir en cuanto tenga candidato aceptable o bajar si se pierde en las pugnas internas.

--Los indecisos suman 32% de los votantes potenciales, algo así como 16.7 millones de ciudadanos; si los demás votos están ya consignados, entonces la disputa por los 20 millones de López Obrador estará en los indecisos; y los 11 millones de votos que le faltan implicarían garantizar el 65% de los mismos, algo hasta ahora no registrado en escenarios anteriores.

--En el 2006 López Obrador registró una votación de 14.7 millones y en el 2012 subió a apenas 15.9 millones. Pero hay que señalar que en ambos casos fue candidato del PRD. Pero como el PRD se dividió por la separación de López Obrador para fundar Morena, entonces la base electoral del tabasqueño es menor a la cuantificada en las dos anteriores elecciones presidenciales.

--En las legislativas del 2015 la expectativa de votos del PRD fue de 20%, pero ya con Morena separado el voto se dividió: 10.9% para PRD y 8.4% para Morena. La división del voto entre PRD y Morena repartirá la base perredista.
En la realidad, López Obrador está vendiendo expectativas con declaraciones que no se ajustan a la estadística electoral. En todo caso, la esperanza del tabasqueño radica en ganar votantes del PAN, PRI y PRD.

Pero al mismo tiempo, hay inicios de que Morena perderá votos por la militancia de Manuel Bartlett, la corrupción panista del neomorenista Lino Korrodi, los datos de cobros de Delfina Gómez en Texcoco y Eva Cadena y otros recolectores ilegales de fondos, además de los empresarios salinistas que apoyan a López Obrador por mantener el neoliberalismo y su compromiso de equilibrio inflacionario vía control salarial, además de su rechazo a derechos a minorías sexuales.

Política para dummies: La política es el reino de la ilusión pero el páramo de la realidad desnuda y muchas veces cruel.

Sólo para sus ojos:
• Luego de auto fabricarse una posibilidad para ser el candidato del PRD o del Frente Opositor a la presidencia de la república, el gobernador morelense Graco Ramírez Garrido Abreu decidió regresar a la realidad y anunciar que esa posibilidad era imposible. En todo caso, se trató de un juego de poder para conseguir el aval del PRD para la designación del candidato del partido a la gubernatura. Sin embargo, en Morelos la oposición social arma un movimiento tipo anti Maduro en las calles para impedir la dinastía familiar.

• Por cierto, el gobernador Ramírez Garrido Abreu debió haberse tropezado con su propia lengua cuando dijo que Cuauhtémoc Blanco no cumplía el requisito de residencia para ser gobernador. En años pasado, el gobernador tampoco cumplía. Sólo que primero reformó la constitución local para hacerse un traje a su medida y luego se postuló. ¿Y si Blanco hace lo mismo?

• En los EE.UU. los medios han establecido su propio nivel de crítica: el miércoles el New York Post, de los de mayor circulación, tituló su editorial sin dobleces: “Donald Trump Jr. es un idiota”.
http://indicadorpolitico.mx
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@carlosramirezh
14 Julio 2017 04:00:00
Con alas cortadas
En septiembre del subversivo año de 1968, cuando los corazones jóvenes, equivocados o no, latían al ritmo de sus propias concepciones de libertad, algunos descocados se treparon, como monos de Papúa, al asta central del Zócalo capitalino, colocando allí una bandera pirata, bien definida la calaca y los huesos pero sin el aire del gran Posadas. (Si lo hubieran hecho ahora habría sido propaganda para el torero Juan José Padilla quien perdió un ojo, banderilleando en Zaragoza en octubre de 2011, y ahora emociona a los públicos por su temeridad y bajo el mismo pendón del Capitán Sparrow. ¡Y todavía hay necios que insisten en que los diestros, esto es cuantos se bajan al redondel de la vida y la muerte, no corren peligro alguno porque las bestias, criadas especialmente para la pelea, lo mismo en el Inframundo que en la superficie, salen de los corrales con las fuerzas mermadas y no sé cuantas mentiras más, muy al estilo de la cultura anglosajona que promueve la extinción de las corridas!)

En aquel año terrible, sobre todo porque se cortaron las alas a muchas generaciones jóvenes quienes optaron por el silencio, no por cobardía sino en razón a la supervivencia, muchos mexicanos, incluso los jóvenes agraviantes quienes no midieron el nivel de la profanación, unieron sus voces para exigir un acto de desagracio al lábaro patrio porque con los símbolos nacionales no se juega; y aquel trapo, que podría haber sido adorado por los corsarios ingleses en la Plaza de Trafalgar, en Londres, había tomado el lugar de la bandera tricolor que no es simple tela sino la representación de cuanto amamos, alrededor nuestro, a lo largo y ancho de un hermoso país, contrastante –a veces de manera brutal-, pero todavía con la calidez de la ternura de las viejecitas que hacen tortillas a mano –de maíz, naturalmente-, y las miradas de las hombres que no bajan la cabeza, observan de frente y miden así a quienes los encaran; son más, mucho más, que los despiadados sicarios dispuestos a matar cuanto encuentren en su camino para rendir culto al vicio y al dinero que este genera.

Por cierto, y Este es un apunte que podría aprovechar el presunto empresario mariguanero, Vicente Fox Quesada, el célebre capo del llamado “cártel de Medellín” -¿por qué no simplemente cartel, en castellano, sin acento?-, Pablo Escobar Gaviria, llegó a confesar que él, cuya fortuna se la debía a la cocaína colombiana, jamás había ingerido ni una sola “línea” de la misma. Por eso, dicen aún quienes le trataron –la serie televisiva sobre su vida fue espectacular-, le tenía tanto “cariño” mucho más que a los cientos de sus víctimas en atentados terroristas, brutales, por todos los rincones de su país. (Y esto lo digo para contrarrestar lo que dijo a una amiga mía una loca: que sentía más respeto por “El Chapo” Guzmán que por ella por la sola razón de ser la primera aficionada a los toros; la desproporción pinta de cuatro patas a quien emitió juicio semejante aun cuando entiendo, subrayo, a cuantos, por alejamiento e ignorancia sobre todo, no observan sino la sangre en las funciones taurinas –como si ésta no se viera, por ejemplo, en los mercados-, y descalifican torpemente al espectáculo cuyas raíces son varias veces centenarias).

La Anécdota
Pues bien, ahora los defensores de la naturaleza, quienes aborrecen el maíz transgénico porque consideran que con no tiene los nutrientes adecuados y merma a los campesinos –no les falta razón, aclaro-, miembros de Greenpeace, surgida en Norteamérica en donde conviven todas las simulaciones concebibles –entre ellas el racismo aún vivo con todo y que el presidente estadounidense sea un hombre de color –escribir “negro” puede representar un exceso como usar el término “puñal”, prohibido por la Suprema Corte de Justicia en México por denigrante, en plena exacerbación de libertades... e hipocresías-, escalaron el asta del zócalo -¿dónde estaban las autoridades que merodean por allí?-, y colocaron un pendón escatológico, culpando a Peña Nieto –hay formas de cuestionarlo y duramente sin necesidad de afrentar a todos los mexicanos-, del asunto de los transgénicos y sintiéndose omnipotentes en una tierra sin ley. No sé que me dio más asco: si la protesta atentatoria de Greenpeace el 4 de julio o la negligencia del gobierno para proceder a un justo desagravio en donde fue sustituida nuestra bandera por un paño pintado con leyendas políticas. Creo que lo segundo porque, en todo caso, los miembros de Greenpeace, en ocasiones, suelen defender a los animales en su hábitat no a las mascotas sometidas a un cautiverio de por vida; y tal representa una perspectiva muy diferente, en la conciencia y en la praxis.

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13 Julio 2017 04:00:00
Nueva República
¿Por qué querría Cataluña separarse de España? Quizá sea por no compaginar con una nación en donde la justicia está en pañales y es tendenciosa hasta por cuestiones de género; además, la jefatura de gobierno es engendro de corrupciones estrafalarias y hasta grotescas; y, finalmente, mantiene sobre los hombros de los súbditos una monarquía decadente, por no decir caduca, que le cuesta al Estado junto a la fría y rígida sonrisa de la reina plebeya que antes de ascender a las galanterías de la Corte proclamaba y saciaba su sed republicana en México.

Lo mismo sucede con los mexicanos nostálgicos del porfiriato algunos de los cuales acuden, con frenesí, a la tumba del dictador, en Mort-Parnasse, barda de por medio con algunos célebres tinglados parisinos, para rendirle pleitesía creyéndose así patriotas. Debo confesarles que, en una ocasión, por la obsesión de una mujer que ya no está, hice lo mismo acaso para curiosear, como reportero, más que para depositarle ofrendas que jamás hubieran salido de mi conciencia.

Me impresionaron los contrastes, por cierto. Junto a las tarjetas infamantes –que gritaban al denso espacio cerrado, había otras proclamando la devoción por “el caudillo” sin el menor conocimiento de la historia ni la necedad de perpetuarse del personaje cuando urgían cambios estructurales para evitar que nos devorara la ambición de los norteños vecinos a quienes tanto prohijó Díaz antes de pronunciar su sentencia sobre la cercanía con este territorio devastador. ¿Habrá conservadores, como los invitadores de Maximiliano, que prefieran la muerte de México antes del oprobio de ser gobernados por una tendencia liberal? Sí, por desgracia.

En Cataluña la fiesta ya empezó y culminará el primero de octubre cuando, en las urnas, quiéralo o no el gobierno español que ya perdió moralmente, definan su independencia y la proclamen dos días después según los planes de Carles Puigdemont i Casamajó, el presidente de la Generalitat. En principio, cuando Arturo Mass –el predecesor de Puigdemont-, se desbordaba, me parecía que la ruptura era un capricho regionalista sin un origen preciso; pero después se habló de fundar una República, desconociendo a los Borbones zánganos, y mi criterio cambió.

Es absurdo que el gobierno español proteste y pretenda imponer sus tribunales y sus reglas a una nación naciente que, por lógica, se ha separado de los estatutos primarios con los cuales se amarraban a España. Ya no podrá ser así porque el Parlamento de Cataluña está decidido a llevar a cabo la elección –sí o no-, con altas posibilidades de que gané la secesión, sobre todo por la larga secuela e insensibilidad que ha caracterizado a los funcionarios de la vieja Hispania, no dispuestos a perder los jugosos tributos de los catalanes.

Lo extraño es que todo se centra acerca del territorio español y no del francés, hacia donde se extiende Catalunya –como se escribe en la lengua de esta región ahora inquieta-, acaso por temor a una represalia más severa del gobierno de París; pero acaso no sea así con un presidente joven, Emmanuel Macron, quien puede entender la evolución y la modernización del mundo... a punta de segregaciones como las de la destazada Unión Soviética o la Yugoslavia de Tito, incluso la Irlanda del Norte sometida por la eterna Isabel II.

Proclamar la Independencia, de manera pacífica, es signo de los nuevos tiempos que anuncian el fin de los coloniajes, los parches históricos y las monarquías contrarias al desarrollo democrático de los pueblos.

La Anécdota
El gobierno mexicano atiza la hoguera y provoca. Ya estamos, dicen, como Venezuela en materia de instituciones inútiles. Ahora, en las entidades federales bajo el dominio de gobernadores falaces, ambiciosos e ignorantes, se proclaman leyes y decretos contrarios a la Carta Magna –en concreto al artículo 27 que defiende la propiedad colectiva-, para adjudicar tierras a los inversionistas privados pasando sobre el derecho de los antiguos ejidatarios.

Si esto no es provocar una revolución violenta, no podría clasificarla. Pareciera que el peñismo abona al estado fallido para ganar su blindaje después del 2018. ¡Muera el mal gobierno!

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12 Julio 2017 04:00:00
Historia a resolver
Si enrique peña nieto cree que los abusos de poder, cometidos durante su gestión, jamás serán investigados, comete el peor de sus cuantiosos errores. Son tantos los casos que sólo hace falta encontrar las conexiones –como ya sucedió en cuanto a los “desaparecidos” de Ayotzinapa-, para resolverlos incluso aquellos que los dirigentes del PRI y el PAN han cerrado, con verdadera negligencia criminal, para no afectar sus intereses políticos y electorales: Los magnicidios de Colosio y Ruiz Massieu, por una parte, y los irresolubles “accidentes” del Maquío Clouthier y de José Ángel Conchello –quien mejor sabía sobre el hurto descarado de nuestro petróleo en los yacimientos del Hoyo de la Dona, no de la doña por favor-, con tráileres de por medio.

No es sólo lo que debe. Sin duda, los actos de corrupción son tan grandes como la impunidad que cobija a los peores hijos del sistema –“de perra” les llamé en mi obra más reciente que pudiera ser la última-, entre ellos el “yucateco”, nacido en el otrora Distrito Federal, Emilio Gamboa patrón cuyo ascenso relampagueante se debió, en bune medida, a que su madre, “la tía Fina” como se le conoce en Mérida, se convirtió en la gran bufona en la corte insalubre y bipolar de Miguel de la Madrid y su esposa, Paloma Cordero, siempre tan modosita.

Ahora resulta que, como en el PAN no tienen límites al seguir aireando el nombre de Margarita Zavala como presunta precandidata con amnésicos como guardianes, hay voces en el PRI que comienzan a señalar, además del veteranísimo doctor José Narro Robles –de paso incierto por la UNAM la secretaría de Salud, al revés de uno de sus predecesores, Juan Ramón de la Fuente Ramírez, quien sí dejó huella entre los pumas pero no en el gabinete de Ernesto Zedillo, el gran simulador-, al hijo del ex presidente más entreguista en un siglo de desviaciones, Miguel de la Madrid.

El caso es que el infeliz Gamboa, deseoso de ver a su hijito Pablo convertirse en gobernador yucateco –será imposible porque tendría que pasar sobre mi cadáver-, produjo unas declaraciones que deben examinarse con rigor:
“Tendremos –los priÍstas, claro-, un buen candidato y un buen presidente que logre vencer a Andrés Manuel López Obrador”.

De la burda frase se despreden tres lecturas:
1.- Andrés va adelante y es el socarrón al que temen en el centro neurálgico de la dirigencia priísta.

2.- Al buscar un “buen presidente” se reconoce que en la actualidad estamos lejos de tenerlo lo que aumenta la barricada alrededor del señor Peña.

3.- El “buen candidato”, por la filiación del personaje,, tendría que ser Enriquito de la Madrid, secretario de Turismo, para convertir la contienda en un duelo entre la moderna aristocracia mexicana –o un “juego de tronos”-; salvo que se postule el propio Gamboa, como ya lo intentó tras el magnicidio de Lomas Taurinas, con la ayuda del nonagenario Echeverría.
Déjenme una pausa, amables lectores, para terminar de reírme.

La anécdota
Seguimos de carcajada. El almirante Vidal Soberón Sanz, secretario de la Marina, solemnemente emitió una sentencia perturbadora:
--La violación a los derechos humanos es contraria a la razón de ser de las Fuerzas Armadas.

Lo avalan, claro, casi doscientas mil tumbas, amén de las fosas clandestinas, resultado de la absurda guerra para mantener estables los precios de la droga, regulados por la CIA, el FBI, el NSA y la DEA. ¿Se sorprendieron? Pues vayan tomando sus precauciones, amigos lectores.

Además, Soberón pronunció su aserto, sin la menor aportación, colocando su mano sobre la pierna del presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez, quien no puede dejarse cooptar o usar por los funcionarios públicos porque son éstos quienes cometen las peores atrocidades de lesa humanidad y él lo sabe.

Si no fuera tan dramático, también me reiría; pero lo es y me entumece el espíritu.

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11 Julio 2017 04:00:00
De las maldiciones
Los políticos no tienen imaginación; y es tanta su ignorancia, además, que siguen creyendo que Puebla es solo camotes, Irapuato únicamente fresas, Aguascalientes puras uvas y Celaya nada más cajeta. Y así llegamos hasta Yucatán en donde las hamacas y los panuchos son los márgenes de una entidad gobernada por entenados del cacique extinto, Víctor Cervera, cuya alma deambula por Xibalbá, el inframundo de los Mayas acaso más terrible que el infierno de Dante y los horrores por él descritos como una premonición que siempre le atormentó como atormenta hoy a los vivos creyentes.

Nuestra tragedia, nuestro más allá castigador, se engendra en la clase política, peor a los más temibles seres demoníacos, siempre con cuernos y colas, o con círculos cerrados en donde los colores patrios son rehenes de un partido insolente que eleva la manipulación hasta en las siglas y los venerados símbolos de la nación. ¿Hasta cuándo se tolerará que el PRI usurpe, sin ningún derecho y con privilegios que exceden la civilidad, al pendón por cuya vigencia nos es enseñado ofrendar la vida? Aquí comienza el punto de no inflexión de una política ramplona, hipócrita y sólidamente demagógica –la antítesis de la democracia-.

Un dirigente partidista que tuviera vergüenza y decoro introduciría la iniciativa para desposeer al PRI del tricolor de su emblema porque México no es propiedad suya como tampoco lo son sus símbolos; este es el numen de la partidocracia odiosa que, unida al presidencialismo, nos asfixia y doblega. ¿Cómo entender a quién, jugando con las mismas reglas, se postula por tercera vez a sabiendas de que las “instituciones” no le dejarán pasar, menos aún después de la debilidad manifiesta exhibida tras los fraudes escandalosos en el Estado de México y Coahuila? Son dos partidos distintos, pero igualmente agraviados: MORENA y su extremo, el PAN.

Por eso fastidian las mismas cantaletas que oiremos hasta el fin de junio de 2018. El PRI no cesará en decirnos que “nadie saber gobernar mejor” –aunque los hechos prueben lo contrario-; el PAN habrá de replegarse al viejo discurso de que representa una transformación sin violencia –“más que un cambio”, rezaba la pobre Josefina-; el PRD, abogará por insistir en ser el núcleo de la izquierda “responsable” e incapaz de parecer artera; y MORENA, bueno Andrés insistirá, hasta el cansancio, en la mafia del poder, el frijol con gorgojo y en su inmaculado plumaje que sobrevuela los pantanos sin ensuciarse, como poetizaba Salvador Díaz Mirón.

Y nosotros, aguantando la catarata de adjetivos que no son sino maldiciones constantes a los adversarios en una lucha por el poder radicalizada. Por ejemplo, Andrés está seguro de vencer y los momios cada vez son más complejos sobre todo si se dan las alianzas turbias, ésta sí, bajo el influjo del presidencialismo dominante aún. Porque, por tercera vez, los millones que siguen al icono “intocable” pueden ser usados únicamente para la consabida histeria poselectoral que cesa cuando “alguien” así lo decide. Lo mismo si es justo el reclamo, como en el Estado de México y en el país de cara al 2006, o no, en el caso de cuantos aseguran que en el 2000 se dio “un fraude al revés” para permitir el paso de fox.
El purgatorio ya está aquí; y en no pocas entidades, Sinaloa, Tamaulipas, Coahuila, Guerrero, Quintana Roo y Michoacán, entre otras, hablamos del infierno.

La Anécdota
Allá por 1998, en el periódico en donde colaboraba como columnista principal, se apareció en mi cubículo José Luis Cuevas, acompañando al director de “México Hoy”. Fue una gratísima sorpresa. “Paisano”, me llamó por nuestro origen común yucateco, aunque ninguno de los dos hubiese nacido en la península, y de allí nos seguimos diseccionando la política nacional que, entonces, ya apuntaba hacia el desastre.

Cuevas y yo vimos venir el Apocalipsis y dialogando sobre él, de pronto, se levantó, tomó una crayola y comenzó a dibujar sobre el cristal de mi oficina. Hablaba y trazaba con la misma energía mientras, ante mis ojos, surgía una figura asombrosa, como un extraordinario regalo que emocionó a mis sentidos. Desde luego, al término de la reunión, mandé a buscar a un vidriero para desmontar aquello y busqué a alguien con capacidad para evitar que se borraran los crayolasos –palabra nueva-.

Por desgracia, ¡AY!, me ganó la limpieza y las chicas encargadas de ella, en el amanecer, limpiaron la puerta y me dejaron con una sensación de vacío que hasta hoy sobrellevo. Qué seas tan grande allá –no lo dudamos- como lo fuiste en la tierra, maestro.

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09 Julio 2017 04:00:00
» En Nuevo León
Para el devaluado y señalado ex gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina de la Cruz, los tiroteos registrados durante el fin de semana del 19 al 21 de junio de 2015 y mantenidos los días subsecuentes –dos años completos de impunidad-, con saldos de varias decenas de muertos, fueron casi rutinarios y debieron observarse como “hechos aislados” aunque el número de víctimas fuese impactante. En otras expresiones poco usuales en el vocabulario oficial, el ex mandatario repudiado y apenas alcanzado por “El Bronco” habló de “ajustes de cuentas” como si fuera parte de las redes delincuenciales y supiera los motivos de fondo que ocasionaron el violento finiquito de su régimen. ¿Fue ésta la manera de blindarse enviando un mensaje, de paso, a su sucesor, Jaime Rodríguez “El Bronco”, quien gobierna más solo que en el desierto en cuanto a la clase política y con menguante apoyo de la ciudadanía? Votaron por él, no se olvide, el 49 por ciento de los electores en una de las pocas regiones en donde NO venció el abstencionismo.

El señor Medina busca también cubrirse las espaldas respecto a los escándalos relacionados con sus movimientos inmobiliarios, sobre todo los que han estado a cargo de su padre, Humberto Medina Ainslie, de quien ha pretendido deslindarse alegando que cuanto éste ha labrado se debe a cuarenta y siete años de trabajo y por cuanto no es funcionario público es libre de hacer negocios y operaciones de acuerdo a sus intereses, lo mismo en el caso de sus hermanos igualmente “exitosos”... a partir de la entronización de Rodrigo.

Por cierto, los neoleoneses recuerdan, con precisión, cómo el señor Medina de la Cruz optó por refugiarse, junto con su familia, en San Antonio, Texas, durante casi dos años; sólo retornaba a Monterrey, a despachar brevemente en Palacio de manera perentoria y con una guardia digna de uno de los grandes dictadores del continente. El miedo rebasaba la superficie por el dominio de los narcos quienes se daban el lujo de cerrar, cuando querían, las arterias principales de la capital de la entidad y colgar cadáveres, con leyendas grotescas, sobre los pasos peatonales y los desniveles. Daba la impresión de que la productiva Monterrey viajó hacia el pasado para aterrizar, la ciudad y sus habitantes, en los escenarios del Viejo Oeste con John Wayne a la cabeza. Total, el entonces embajador de los Estados Unidos en México también pudo formar parte de la coreografía por su nombre: Tony Wayne.

Pero llegó el 4 de marzo de 2011 y los derroteros cambiaron. Ese día, un aniversario más de un PRI envalentonado por contar con un candidato mediático, el coahuilense Humberto Moreira Valdés, el hombre que más ha endeudado a su entidad para favorecer la campaña de Enrique Peña Nieto, cobraba sus bonos asumiendo la presidencia del PRI nacional con una parafernalia digna de una estrella de cine, con bombardeos constantes para exaltar su personalidad y un discurso atemorizado de acuerdo al análisis de la mayor parte de los concurrentes. Pocos sabían, salvo la delegación de Coahuila que a esa misma hora Saltillo, la capital, era centro de tiroteos por doquier acreditados a las mafias que habían herido a Monterrey y parecían desplazarse hacia el oeste con tal de amedrentar a quien estaba señalado para ser quien hiciera los trabajos sucios a la vera de Peña Nieto.

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07 Julio 2017 04:00:00
» Clero ‘político’
En julio de 1986, tras unos comicios por demás cerrados y controvertidos, monseñor Manuel Talamás Camandari –a quien tuve el honor de entrevistar unos días antes de su muerte, el 10 de mayo de 2005-, en franco apoyo al postulante del PAN, llamado entonces “el ayatollah” Francisco Barrio Terrazas –si bien no descendiente de los célebres latifundistas quienes presumían que Chihuahua era de ellos-, decretó la suspensión de los cultos en su diócesis, la de Ciudad Juárez, como protesta a lo que él calificó como un “fraude electoral” y con la anuencia y respaldo de otros altos prelados de la región, incluyendo los demás obispos de la entidad.

El hecho suscitó reacciones inverosímiles. Por ejemplo, la madre del priísta Fernando Baeza Meléndez, un priísta muy conservador –esto es un elemento más cercano a la derecha para evitar que Barrio fuera solo por este sector-, se presentó ante Talamás, con no se cuantas mujeres más, y le dijo:
--Yo he sido toda mi vida católica y voté por el PRI. ¿Este es un pecado porque le ganó al PAN? Y tengo derecho a que pueda asistir a Misa este domingo porque las cuestiones políticas son ajenas a Cristo, Nuestro Salvador.

Talamás, sorprendido, no tuvo entonces las respuestas adecuadas pero, ante este columnista, ya muy cansado pero deseoso de hablar, tomó asiento en un cómodo sillón de su casa, atendido por una monja, y habló sin parar de aquel suceso que, en el fondo, le enorgullecía:
--De no haber sido por Monseñor Prigione –Girolamo, entonces Delegado Apostólico en México -fallecido el 27 de mayo de 2016-, esto se hubiera fraguado; pero él fue con el chisme a Roma y el Papa Juan Pablo II me ordenó que no siguiera adelante. Debí respetar, por la obediencia a la que nos obliga el Derecho Canónico, y cumplir con las indicaciones de la Santa Sede. Hasta allí pudimos llegar –y esbozó una sonrisa un tanto pícara, con el rostro iluminado que los santos, como los hombres libres, jamás tienen límites en cuanto a su conciencia y pensamiento-.

Así, con estos tropezones, llegó al gobierno del Estado el señor Baeza Meléndez quien presumía de popularidad, meses después, andando solo por las calles de Chihuahua a la menor oportunidad. Una vez, estando el columnista en breve visita, me pidió que le acompañara. Y fue inmensamente feliz cuando se detuvo ante un automovilista que tenía el cofre de su vehículo abierto y no podía encenderlo; el gobernador, se arremangó la camisa y apretó las bujías. Y con esa sencillez, tan suya, me dijo:
--Ya lo ha visto usted: todos me quieren.

El caso es que al término de su mandato, en 1992, debió entregarle el poder estatal a su antagonista, Francisco Barrio, quien, a su vez, al finalizar su periodo, en 1998, debió cederlo a Patricio Martínez García, priísta y actualmente senador, quien dejó su huella en las escalinatas del Palacio chihuahuense, a un lado donde se levanta el “Altar a la Patria”, donde cayera fusilado el cura de Dolores, el inmenso Miguel Hidalgo y Costilla. A unos metros una placa señalaba el lugar exacto en donde Patricio había sufrido un atentado de bala, por parte de una señora perturbada, Victoria Loya, que casi le cuesta la vida: sólo disparó una vez...pero sobre la cabeza. Fue un milagro que se salvara. Y luego llegaría al Ejecutivo, en 2004, José Reyes Baeza Terrazas, sobrino del primer Baeza. Círculo cerrado.

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06 Julio 2017 04:00:00
» México y Venezuela
No seré yo quien exalte a Nicolás Maduro Moro, remedo del chavismo venerado en su país porque los autócratas siempre dejan una cauda detrás de falso paternalismo, pero no puede negarse que la brutalidad presente en Venezuela es obra, como siempre lo ha sido cuando se destruye a los gobiernos del con sor sobre todo, de la CIA y, por ende, de la Casa Blanca aunque sendas instituciones finjan alguna autonomía entre ellas aun cuando su epicentro sea el mismo: la oficina oval donde solo el presidente estadounidense tiene derecho a poner los pies sobre el bicentenario escritorio de madera en donde la leyenda cuenta que se guardan mensajes encriptados; uno de ellos debió advertir sobre la llegada del virus anaranjado, Donald, tan destructivo como la bomba atómica de Truman, un apellido muy cercano al de Trump por cierto. ¿Casualidades?
La misma estrategia se siguió, guardadas las proporciones naturalmente, el 11 de septiembre de 1973 cuando fue asaltado el Palacio de la Moneda, en Santiago de Chile, hasta acribillar a mansalva al gran presidente Salvador Allende, luego de la miserable traición del “chacal chileno”, Augusto Pinochet. Un pasaje muy similar al que se dio en México, durante la Decena Trágica, en febrero de 1913, cuando el mexicano “chacal”, Victoriano Huerta, tomó en sus manos las visas de los mártires Madero y Pino Suárez aconsejado por el inmundo beodo norteamericano, Henry Lane Wilson, en funciones de embajador y promotor de una invasión de su país al nuestro que, por suerte nada más, no fue consumada.

Siempre, detrás, se observa la mano de los mandatarios de la Unión Americana insensibles, prepotentes, como cuando quisieron invadir por Bahía de Cochinos, en 1962, a la Cuba entonces revolucionara tras la caída del custodio de los antros del país del norte, Fulgencio Batista, tres años atrás. Fue un grave error de percepción de Kennedy que ensució, para siempre, su expediente acerca del inexistente Camelot americano.

Y podemos contar con las atrocidades del peronismo en Argentina, el golpe de Estado “legislativo” en Brasil –en vía de otra siniestra conjura-, la “abducción” del “cara de piña”, Manuel Noriega, de Panamá justo cuando el tratado del Canal comenzaba a desmoronarse, o la bárbara invasión de Granada y la ayuda subterránea a los “contras” de Nicaragua, desviada hacia Irán, que se expandió como un escándalo universal por tanta sangre inocente derramada y las truculencias para ocultar la perversidad de un operativo sin sentido salvo el de la prepotencia.

La historia nos recuerda que, dos veces, hemos sufrido las humillantes invasiones de nuestro suelo por parte de Estados Unidos, además de la burlada “expedición Pershing” y la intervención de los “Rangers” texanos contra los huelguistas de Cananea, Sonora, que se convirtió en cita obligada como preámbulo de nuestra revolución. No hay más muro que los detenga salvo el de la razón ahora corroída porque nuestra diplomacia, de hinojos, no ha podido hacer respetar la Doctrina Estrada, sobre la autodeterminación de los pueblos, y ha caído en la trampa de unirse a la Casa Blanca para arrasar Venezuela sin darle oportunidad.

Como en 1913, en México, las líneas de los Estados Unidos siguen siendo las mismas.

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05 Julio 2017 04:00:00
» Santísima Trinidad
Hace días, en uno de mis videos más controvertidos, desnudé las razones por las cuales algunos “opositores” triunfan sobre las urnas y otros, como el panista Guillermo Anaya Llamas en Coahuila y la maestra Delfina Gómez Álvarez en el Estado de México, son objeto de una feroz censura electoral al grado de violentarse la voluntad de una ciudadanía cansada, harta de las triquiñuelas priístas pero incapaz de arriesgar un dedo para recuperar lo robado.

En esta historia tan reciente -apenas hace un mes-, los protagonistas más controvertidos son Andrés y su MORENA con todos los maniobreros entrometidos. Ganaron y no supieron, hasta hoy, defender la victoria de la maestra Delfina a quien, según los allegados a ésta, se dejó sola, desesperada y sin los apoyos partidistas –es decir de MORENA- que esperaba y le habían sido prometidos. Nada es más doloroso que ser usado (a) y dejar en quienes luego son despreciados la sensación de ingenuidad que raya en lo más alto de la pirámide de la manipulación.

Debemos analizar, por tanto, cuál es el hecho que separa a dos candidatos del mismo partido tratados de diferente forma, por ejemplo Miguel Ángel Yunes Linares, de Veracruz; Francisco García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas; Antonio Echevarría García, de Nayarit; Javier Corral Hurtado, de Chihuahua; Carlos Joaquín González, de Quintana Roo y Mario López Valdez de Sinaloa; por un lado, y Guillermo Anaya Llamas, de Coahuila; José Antonio Estefan Garfias, de Oaxaca; y Francisco Javier Berganza, de Hidalgo. Los primeros ganaron bajo supuestos de alianzas soterradas; los segundos vencieron sin los apoyos subterráneos ni el decidido apoyo de sus dirigentes. Una muy clara bifurcación que, en cuanto a la MORENA en el Estado de México se extiende lastimosamente hacia el abismo.
Es claro que, en política, domina la Santísima Trinidad sin cuyo cobijo es imposible escalar puestos ejecutivos en México: El presidencialismo, hijo del hombre, la Casa Blanca, la cúspide, y el narcotráfico con su Pentecostés cotidiano marcado por la sangre y ya no por el agua vivificadora.

Sin estos elementos, tres en uno como el gran misterio de la fe, inalcanzable -aseguran- para la mente humana más de dos mil años después del sacrificio en el Monte Calvario, no se mueve ni una hoja de los órganos electorales supeditados, en extremis, a la voluntad de las deidades descritas. Debajo de ellas, los demás son simples seres de la tierra capaces de cometer errores y reconocerlos cincuenta años después sobre las timbas de sus beneficiarios. Ya verán cuando Carlos Salinas se vaya cómo correrán las versiones de los arrepentimientos tardíos; o Calderón y su mujer, esperados en Aztlán, el inframundo de los aztecas, con frenesí.

Por supuesto, el fiel de la balanza está situado en Washington y pobre de aquel que le lleve la contraria... como los periodistas asesinados en 2017, 2016, 2012, 2000, 1986 -el año de la máxima barbarie contra informadores-, y un largo etcétera que acaso inicia en 1968. Pese a ello, ¡no nos callarán!

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04 Julio 2017 04:00:00
» Activista sin salida
Liu Xiaobo tiene 61 años y nadie duda que es un hombre excepcional. Intelectual, sabio y activista reclamó para China un “Estado libre, democrático y constitucional”, en medio de una oleada de protestas en contra de la represión y la autocracia, los males que siempre generan violencia como demuestra la historia universal. Tarde o temprano, los pueblos se cansan, se rebelan y someten a quienes fueron, o creyeron ser, los dueños de la vida colectiva imponiendo reglas tendientes sólo a salvaguardar los intereses de la clase gobernante. Los dictadores pasan, las naciones prevalecen, con alguna excepción.

La Unión Soviética, por ejemplo, pagó con dureza la aplicación de un nuevo modelo político, la perestroika, que abría no sólo las puertas a occidente sino tendía a una modernidad que terminó con la disolución y el surgimiento de una decena de países alrededor de la Rusia actual dirigida, además, por quien es considerado uno de los líderes mundiales con mayor poder e influencia. Esto es, perdida la Unión, los rusos lograron sostener el mono-liderazgo con Vladimir Putin a la cabeza y como amenaza creciente contra los vaivenes del mayor poder de América y Europa, los Estados Unidos, también cargados de vaivenes entre una familia de color, respetada pese a sus crímenes de guerra, y otra de empresarios anaranjados, de piel blanca, totalmente fuera de proporciones y ajeno a la realidad.

De estos polos extremos surgen los gobiernos sin sensibilidad ni autoridad moral, como el chino, capaz de detener por “subversivo” a un sabio luchador y mandarlos a las mazmorras. Ante la brutalidad del caso, como muy pocas veces, la comunidad internacional –formada por organizaciones dispersas-, reaccionó y gestionó para Liu Xiaobo el Premio Nobel de la Paz 2010 que le fue concedido bajo el escozor de la terrible policía china, contra la pared ante la visión del mundo. Ahora han determinado su excarcelación porque el héroe –me permito llamarlo así-, tiene cáncer en el hígado en fase avanzada. Esto es: Cínicamente evitan así que muera en el injusto oprobio de la prisión.

De poco sirvió la exaltación y el interés mundiales. El gobierno que atesora una de las culturas ancestrales, se cerró tanto como la Gran Muralla y no permitió que la presión universal se impusiera a la soberbia de sus gobernantes, entre ellos Xi Jinping, quien pretende dar una imagen equilibrada pero no tolera a los enemigos de su régimen central, lo mismo que en Venezuela... o México. Por ello, claro, el Nobel de la Paz 2010 es tan importante para la visión global en un mundo agobiado por la pérdida sustantiva de valores y los desequilibrios fomentados por el fanatismo, los odios de la xenofobia y la discriminación racial abierta.

No se trata de pretender una hegemonía universal –como la que quiere imponer el anaranjado Trump-, sino de ser congruentes con las reglas que hacen posible la convivencia humana: la paz, el respeto entre la diversidad de géneros, la libertad de movimientos y la de expresión sobre todo, la tolerancia hacia los distintos y las religiones de diversa índole y, sobre todo, un acusado rigor para salvar al medio ambiente y al mundo que es nuestra caso. No vendría mal un decálogo para la grandeza de nuestra gran patria, el globo terráqueo más allá de los jardines floridos de la Casa Blanca.

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02 Julio 2017 04:00:00
» Preguntas a Peña
En fin, he solicitado audiencia con el presidente Peña –la cual no me ha sido concedida a sabiendas de mis condiciones de crítico irredento-, para plantearle algunas preguntas medulares destinadas a entender, si las respuestas son correctas y no evasivas, la convulsa realidad del presente. Como no sé si lograré entrar a la vieja residencia Lázaro Cárdenas de Los Pinos, las formulo aquí mismo para que las vaya repasando y tratando de resolver o hasta desahogarlas, si puede, a través de sus discursos y posicionamientos o mensajes a la nación. Va a necesitar una guía y se la brindo.

1.- ¿Cómo explica que cada reforma por él sugerida convoca al rechazo de quienes deben cumplirla en primer grado, sean maestros, petroleros, médicos y hasta empresarios? La amalgama de tantos miembros de la sociedad, en distintos niveles incluyendo al clerical, por desgracia oscurantista, al no percatarse de los nuevos horizontes igualitarios, representa una de las mayores advertencias para la estabilidad de su gobierno, ya muy endeble, cuyo cauce son las convocatorias a la protesta que rebasa los lindes pacifistas porque la indignación supera a la prudencia. Vivimos ahora con el alma en un hilo porque muchos observan los brotes levantiscos como una llamada al infierno; no es tato, desde luego.

2.- ¿Por qué no rompe las cadenas de las complicidades para cumplir con su oferta más llamativa, el de evitar la presencia de personajes “intocables” dentro y fuera de la administración pública? Cualquiera pensaría, en su momento, que daría inicio a la tarea maniatando a sus tíos Montiel y del Mazo –una sobrina del segundo fue presidenta interina del PRI, Carolina Monroy del Mazo, y su hijo es pretenso usurpador del gobierno mexiquense-, y a sus socios, los de las constructoras como Juan Armando Hinojosa, íntimo amigo de Emilio Gamboa Patrón, quien aglutina todo cuanto nos es odioso del sistema y del PRI, o a sus familiares cercanos beneficiarios de las concesiones de las obras públicas más rutilantes –aisladas y, por ende, ineficaces-, como el ferrocarril entre la Ciudad de México y Toluca. Bien sabemos que, detrás de las palabras, se observa la cínica intención de simular y mentir.

3.- ¿A qué le teme para no proceder en contra de los grandes responsables de los genocidios como los de Tlatlaya, Tanhuato, Apatzingán y, sobre todo, Ayotzinapa por cuanto a la repercusión mundial? ¿No le apena ser señalado como asesino en cada foro internacional donde asiste arrastrando la representatividad de un país que no merece ser estigmatizado por su culpa? Nos ha reducido, en el escenario de la geopolítica mundial, al nivel de una nación bananera, de autocracia interminable, propicia para la conquista financiera y política gracias a su condición de “estado fallido” guarecida, por el momento, para no hacer escándalos de más a la sombra del ingerentismo.

4.- ¿Por qué no ordena hablar con la verdad sobre tales condiciones y la falsa “verdad histórica” del caso Iguala-Cocula-Ayotzinapa? ¿Acaso existen intereses mayores como los de quienes explotan las minas de oro, canadienses en complicidad del criminal Grupo México de Germán Larrea Mota-Velasco, impune entre los mayores predadores, o refinan cocaína en las cuevas infestadas por indocumentados centroamericanos y otros “desaparecidos” infamados con la esclavitud más atroz de la que se tenga memoria?

En el planteamiento, claro, está la respuesta aunque, por supuesto, dentro de los protocolos fascistas se niegue a rajatabla lo que es evidente... como el desastroso papel de Tomás Zerón de Lucio, titular de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, quien se dio el lujo de modificar los escenarios en Cocula para desvirtuar hechos y prefabricar versiones... como lo hizo hace poco más de veinte años, la famosa “Paca”, Francisca Zetina, utilizada por el panista Antonio Lozano Gracia, con la tutela del gran simulador, ernesto zedillo, para tratar de resolver el crimen contra José Francisco Ruiz Massieu?

5.- ¿Por qué se aferra a sostener a quienes ya no tienen ningún apoyo moral ni, mucho menos, de la ciudadanía? Así repite las tendencias de siempre, esto es de los mandatarios que privilegian a sus colaboradores con tal de esconder sus propias manos detrás de los telones de la “alta política”.

6.- Y, finalmente, la pregunta clave: ¿qué le orilla a proceder en contra de los postulados generales y de la soberanía popular? La única respuesta posible es el propósito de incendiar al país para, con ello, garantizar el continuismo en condiciones de emergencia y sin valorar siquiera a la voluntad general que pudiera expresarse en las urnas.

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30 Junio 2017 04:00:00
Repulsión a todo vapor
A cuatro años y medio de distancia de la asunción de Enrique Peña Nieto a la Presidencia de la República es claro que nunca un mandatario en ejercicio, desde la llegada del “primer jefe” de la Revolución al Palacio Nacional, ni siquiera el renunciado “nopalitos” Pascual Ortiz Rubio –el mote siempre ha sido injusto-, había sido tan repelido por la ciudadanía. Además de la oscuridad que rodea a su enfermedad física –con tratamientos cada dos semanas en el Hospital Militar-, la actuación del titular del Ejecutivo federal ha sido, para decir lo menos, inaceptable.

Las interrogantes serias no han sido respondidas por Peña ni por alguno de sus tantos voceros a quienes la ciudadanía apenas conoce por más esfuerzos que hacen para situarse bajo las candilejas; y no hay manera de ocultarlo ni siquiera por las encuestadoras a modo dispuestas a agradar a la clientela. De hecho, el político más conocido del país, para rabia de los presidenciables de otras procedencias, es Andrés Manuel lo que no significa tener ventaja por ello pues la mitad del presunto electorado lo conoce y también lo aborrece. Esto es: Si se mide desde otro ángulo el propio personaje estaría situado igualmente entre quienes más rechaza la mayoría aun cuando su minoría, situada en un treinta por ciento de los votantes como base, es la más ruidosa y consistente entre las de los demás.

Hace unos días, una dama con pocos conocimientos de causa insistió en que nadie debía hablar del “fraude” en el Estado de México y Coahuila porque ella y “la mayor parte de los votantes” habían elegido a conveniencia a un títere y a un primo incómodo; le respondí, aquí mismo, que tal era muy relativo porque sólo 1.7 de cada diez ciudadanos había señalado a los designados, guiados por el recelo tremendo hacia el PRI con rostro de Moreira. Y es que, en la perspectiva actual y en buena medida como una de las consecuencias del llamado “efecto peña” no existe la posibilidad de superar el escollo democrático nacido de la pulverización partidista. Llegamos al punto cero de nuevo.

Hace años, allá por 1991, el ínclito yucateco e ideólogo del PAN, Carlos Castillo Peraza, se congratuló porque la “reforma política” inspirada por Carlos Salinas ofrecía la posibilidad de que con un treinta por ciento en la colecta de votos podría establecerse la mayoría camaral para evitar los pantanos de la ingobernabilidad.

--Con ese porcentaje –reviré al “sabio” panista-, cabe la posibilidad de que tres partidos obtengan el derecho a formar mayoría y, entonces, ¿cuál sería el pronunciamiento?
Castillo se quedó meditabundo unos segundos y, al fin, concluyó:

--Bueno... falta mucho para que lleguemos a eso. Los mexicanos no son tan incisivos; sabemos negociar.

Tal era la democracia del proponente quien acabó sus días en Alemania, frustrado y sin partido, cuando al fin el PAN que había sido de sus amores había, al fin, alcanzado la Presidencia de la República con una figura con perfiles totalmente opuestos a los del influyente ex dirigente y guía moral. Con él, tampoco resistió el viraje el “legendario” Fernando Gutiérrez Barrios, fallecido unos meses antes de la llegada de los fox al poder. Seguramente recorrieron la misma senda para alejarse de las truculencias de este México todavía bárbaro.

La Anécdota
El sexenio que corre será recordado por dos condiciones: Los repetidos genocidios sin culpables –incluida las represiones que se exacerban por la ausencia de un manejo político adecuado-, y el cinismo para programar reuniones, una tras otra, sin alcanzar acuerdos ni soluciones ni alternativas, como en el caso de los enfrentamientos severos entre parte del gremio magisterial y las fuerzas armadas, la gendarmería y los agentes federales llevados al extremo de perseguir, herir y vulnerar a la sociedad en su conjunto.

No han ganado un ápice los falsos presidenciables –que miden la candidatura priísta como un boleto ganador cuando ya ha sido desechado, de antemano, por una ciudadanía cansada, harta-, Miguel Ángel Osorio Chong y Luis Videgaray Caso –escribo con mayúsculas para no convertir esta columna en una feria de minúsculas interminables-, envueltos en una larga secuela de falsedades –“verdades históricas”, las llaman-, que sólo provocan una mayor carga explosiva entre la ciudadanía.

Ya es tal la irritabilidad pública que las farsas de los encuentros en el Palacio Nacional o en el de Bucareli o en la oficina en donde yace el escritorio de Vasconcelos, son sólo remedos de las reacciones callejeras.

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29 Junio 2017 04:00:00
Red de gobernadores
Como casualmente siempre ocurre, desde los Estados Unidos surgió la primera alerta sobre la voracidad de la red de gobernadores, algunos ya detenidos –no por la Policía mexicana cabe aclarar-, que pudo desviar “al menos” 13 mil 400 millones de dólares según calcula el abogado fiscalista Luis Pérez de Acha, integrante además del Comité Ciudadano del Sistema Nacional Anticorrupción, un largo título para tan corta gloria.

Desde luego, se habla de los ex gobernadores ya recluidos como el extraditable Javier Duarte de Ochoa, de Veracruz, y no de las actuales aves de rapiña que se evidencian por sus acciones tramposas y el pretendido ocultamiento de riquezas inalcanzables por la vía legítima; tal es el caso del sucesor de Duarte, Miguel Ángel Yunes Linares, quien ha usado cabezas para ascender hasta su inusitado reclutamiento como “panista” en una de las cooptaciones más burdas y nauseabundas de los últimos años. Ahora es él quien encabeza los movimientos a través de bancos, caracterizados por ser lavanderías de dinero sucio –Citibank-Banamex, por ejemplo-, o inmobiliarias con larga cola como las protegidas por el presidente enrique Peña Nieto, digamos Higa.

La infraestructura del crimen organizado pasa por la residencia oficial de Los Pinos y se extiende hacia los palacios de gobierno de Tamaulipas –ya van cinco mandatarios ligados al narco y no sólo Tomás Yarrington-, Veracruz, Tabasco –con el perredista Arturo Núñez Jiménez, otrora entenado de Fernando Gutiérrez Barrios, “el legendario”-, Campeche –con otro de los grandes efebos, Alejandro Moreno Cárdenas-, y Yucatán, en donde el títere Rolando Zapata Bello marcha bajo la moda de Ivonne Ortega Pacheco, la pretensa presidenciable con aires de pasarela antigua. Pobre México.

Pero no son todos. Uno de los principales beneficiarios de la red es y ha sido, dado que manda en Puebla sobre su administrador de antros, Tony Gali-, Rafael Moreno Valle, quien pretende meterse a la carrera por la Primera Magistratura sin el menor pudor, aunque la alternativa panista podría resultar más escabrosa y ruinosa. (¿Nadie se anima a dedicarle un premio a Margarita, la camionera, quien desoye las advertencias de cientos de personas sobre los peligros que corre al presentarse en ciudades afrentadas por su pareja y ella misma?)

La red es como una sonda que pasa por el Istmo de Tehuantepec y arrolla a entidades situadas en el litoral del Pacífico, desde Oaxaca hasta Sonora, pasando por Sinaloa, Jalisco y Guerrero. Nadie se queda afuera del negocio y, por supuesto, la casa, es decir Los Pinos, siempre gana en este endiablado casino que tomó como rehenes a los mexicanos ingenuos y poco asiduos a la información.

Díganme, amables lectores, a su juicio, ¿algún gobernador se salva de sospecha? No digo que todos sean culpables pero sí que están señalados y es menester investigarlos para siquiera les sea posible recuperar su perdido honor entre las patas del gobierno federal y sus comodines virreyes, ahítos ya de decir mentiras, pero las repiten con tal de permanecer mamando de la loba de la corrupción.

La Anécdota
A cien días del asesinato de nuestra colega Miroslava Breach, en Chihuahua, no podemos olvidar a otros que igualmente han caído: Cecilio Pineda, en Tierra Caliente, Guerrero; Ricardo Monliú Cabrera, en Veracruz; Máximo Rodríguez Palacios, en Baja California Sur; Filibiero Álvarez Landeros, en Morelos; Javier Valdez Cárdenas, en Sinaloa; y Jonathan Rodríguez Córdoba, en Jalisco. Siete asesinatos en siete entidades distintas, lo que dibuja la tendencia nacional, agobiante aún más por el espionaje que anuncia nuevos atentados. ¿Para qué otras cosas querrían gastar tanto, decenas de millones de dólares, quienes fraguan estos actos pretendidamente intimidatorios?

En mi caso, ya lo saben. Estoy de pie y así permanecen muchos colegas a quienes quisiera abrazar, donde estén, para decirles que no están ni estarán solos pese al peligro inminente. Y si alguien toca a alguno de los míos, se los aseguro, no me tentaré el corazón.

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28 Junio 2017 04:00:00
Golpes venezolanos
Recuerdo un sonetillo venezolano que debe recordar, no sin temor oculto, el pobre diablo de Vicente Fox:

“Soy como la espinita
Que en la sabana florea;
Le doy aroma al que pasa
Y espino a quien me menea”.

Así respondió Hugo Chávez, en noviembre de 2005 –hace más de una década ya-, al entrometido mandatario mexicano quien pretendía la marcha atrás de su colega venezolano por sus intentos de perpetuarse en el poder como si el primero no fraguara lo mismo –lo confesó además-, para dejar a su compañero de partido, Calderón, utilizando una alquimia más sofisticada para dejar al ícono de la izquierda, Andrés, en el camino. Los resultados los conocemos todos: Ahora Fox promueve a Rafael Moreno Valle con tal de cortarle el paso a Margarita, la esposa de Felipe quien nunca se sometió al absurdo maximato que Vicente pretendía con una hiena cantándole al oído.

Pero el precedente no puede borrarse, sobre todo porque Chávez no se quedó en la jocosa cuartilla con sabor a selva y sarcasmo excepcional. Por cierto, a fox le aconsejaron, más por cuanto significaba México al que Chávez le cantaba –con mariachi y todo el folclor necesario-, responder con dureza a la agresión verbal del “comandante”; pero optó por guarecerse en la diplomacia... de los Estados Unidos. Y entonces Chávez cerró el círculo llamando al mexicano, nada menos, “cachorro del imperio”, un término que ya parecía caduco, de tanto repetirlo Fidel el cubano, y volvió a actualizarse sobre las migas del neoliberalismo.

El diferendo lo perdió el gobierno de nuestro país. Poco después, el venezolano alzó la voz para defender a sus compatriotas maltratados en los Estados Unidos y lo hizo con tal energía que, desde entonces y hasta la asunción del anaranjado Trump, sus coterráneos merecieron mayores consideraciones por parte de las fieras aduanales. Entonces me atreví a deslizar, pese a ser crítico del chavismo, que ya hubiéramos querido tener un presidente que hiciera lo mismo respecto a los tantos emigrantes sobajados, usados y perseguidos para que, en la clandestinidad de sus trabajos al sur de la Unión Americana, fueran pagados por debajo de cuanto cubren quienes realizan iguales tareas con la “tarjeta verde” en sus bolsillos.

Ahora, no puedo negar mi personal antipatía por el dictador ignorante de Venezuela, Nicolás Maduro Moro, y le auguro un final atroz, peor en la medida en que se mantenga en el poder –como Peña Nieto- a costa de elevar el número de reprimidos, espiados y amenazados. Pese a ello, soy partidario de la fuente que le dio fuerza a la diplomacia mexicana: la Doctrina Estrada que insiste en la autodeterminación de los pueblos para consolidar la no intervención. Sin ella, habríamos sido pulverizados por la soberbia de los poco sensibles vecinos del norte.

Es lo último que está en juego, no el valor como gobernante de Maduro. El fondo es bastante más oscuro.

La Anécdota
A la OEA llegaron las voces del bloque opositor de Coahuila y la réplica de los priistas que han perdido la vergüenza en aras del poder. Luis Almagro Lemes, secretario general de la OEA, recibió a los bandos sonrientes, dispuestos a subirlos en un avión y dejarlos volar junto con su imaginación; al tiempo, los familiares de los normalistas de Ayotzinapa clamaban en las dunas cercanas a la zona hotelera de Cancún hasta donde llegó la canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, a convertir el reclamo en mera volea de un juego interminable de verborreas indefendibles.

Pero el hálito de los fraudes volvió a sentirse, cada vez con menor fuerza, sobre todo en lo referente a Andrés y su MORENA, luego de que el triunfo les fuera arrebatado a mansalva en el Estado de México, para no parecer rijosos de cara a la carrera presidencial. Esto es, ¿vale más la imagen urdida artificialmente que los sufragios mancillados de casi un millón ochocientos mil mexiquenses? Si la respuesta, para los lectores, es afirmativa validarían la teoría maquiavélica de que el fin justifica a los medios, arrastrando los votos legítimamente obtenidos y dejando que otro cachorro, el junior de los Del Mazo, se apodere del gobierno.

Es una ecuación bastante simple.

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27 Junio 2017 04:00:00
Índice huachicolero
Hace algunos años, el guanajuatense José Luis Romero Hicks, priísta a diferencia de su hermano Juan Carlos. ex gobernador de la entidad cuna de la Independencia bajo la bandera panista-, gran conocedor del mercado exterior y del bursátil, me confiaba que él, donde paraba, es decir en casi todas las naciones del orbe, buscaba alguna “gratificante” hamburguesería de filiación estadounidense para devorarse una Big-Mac. Le pregunté por qué y respondió:
–Ya se acepta en el mundo el valor “bic-mac” como elemento para medir los satisfactores y niveles socioeconómicos. En términos de ingresos, el producto no cuesta igual en Bangladesh, en México o en los Estados Unidos.

Y comiendo hamburguesas –mi padre les llamaba “albóndigas aplastadas” para marcar un referente contra e dominio anglosajón–, es factible entender y reordenar, de manera global, las economías universales. México, en este sentido, está por debajo de la media y no parece que, al corto plazo cuando menos, levantemos vuelo ni con la ayuda altruista de Roy MacDondald, el payaso que representa a la firma como Brozo –con una erre de más para diferenciarse de un verdadero histrión–, se convirtió en “periodista” dentro del surco de lo sarcástico y el doble sentido, especialidad muy mexicana, para ejemplo de los mercenarios del periodismo incapaces de elaborar una crítica hacia el corazón del establishment.

Desde luego, nuestro país es pródigo en volatilidad y especulación; tanto que, a decir del secretario de Hacienda José Antonio Meade Kuribreña, el “alza” de la gasolina robada, el “huachicol”, se ha encarecido en un treinta por ciento como resultado de las políticas de seguridad que convirtieron en blancos más estimables a los ladrones de combustible dejando en segunda línea a los sicarios, secuestradores y pistoleros de carreteras. Curioso: Sobre los segundos no se habla de alzas ni de carestía.

No dijo el funcionario, porque hubiese estado fuera del guión preconcebido en la casona de Los Pinos, que si los huachicoleros suben de valor su producto, sin alcanzar los precios oficiales de los energéticos “legales” jamás, es porque el mercado está subiendo como consecuencia de las políticas energéticas del régimen más usurero de la historia y cuya principal finalidad es, al parecer, asfixiar a los mexicanos hasta adormilarlos para siempre; sin matarlos porque se quedarían sin pueblo para explotar.

La historia es corta y muy triste por cuanto demuestra que si suben hasta la gasolina robada es como consecuencia de una suerte de competencia con los precios fijados para la “legal”, aunque esta sea también un arma inocultable para saquear a la sociedad en estado de indefensión. Pobrecitos de los crédulos que sólo culpan a los huachicoleros.

La Anécdota
La fórmula de siempre de los operadores de la Casa Blanca cuando requieren extender los vientos bélicos, para sostener la muy poderosa industria armamentista, y tener argumentos para la injerencia en naciones soberanas, no sólo es pulverizarlas económicamente sino, sobre todo, dejarlas solas, náufragas de solidaridad incluso desdeñadas por los países vecinos. Tal es el caso, hoy, de Venezuela.

Por desgracia, los malos gobiernos le permiten el engaño a los hijos del anaranjado “pato” Donald Trump y a los de sus predecesores, sobre todo Obama, quienes presumen de sus invasiones a oscuras como parte de una misión que nadie les ha otorgado: Ser supuestos vigilantes de la “democracia” –que se atoró desde 2000 en su territorio-, y entrometerse en cualquier región para obtener sus riquezas so pretexto de perseguir a los dictadores. México, aunque nos neguemos a verlo, está muy cerca también de este punto.

Por lo visto, las torpezas de Nicolás Maduro Moro y su adicción por reprimir, es la carta de triunfo para cuantos desean aplastar la soberanía venezolana e incluso ordenar un operativo como el que sirvió para “abducir” al famoso “cara de piña” Manuel Noriega, en 1989. El personaje acaba de morir el 29 de mayo de este 2017.

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25 Junio 2017 04:00:00
» ¿Sólo un año?
Desde luego, es evidente que el PRI, gracias al peñismo devastador, no podrá remontar la cuesta en el año que faltan para la elección presidencial. Sufragar por este partido, tras el desastre del régimen actual, sería un acto de masoquismo imperdonable. Además carecería de sentido ante la escasez de liderazgos y la inclinación, entre quienes “suenan” para suceder al señor peña, hacia las conflictivas y no las resolutivas entre una sociedad cansada, hastiada diríamos, de que le vean la cara. A esto debe adjudicársele las derrotas estatales sufridas hace unas semanas y no a la negativa sobre el nuevo trato a las comunidades lésbico, gays, bisexuales y transexuales como alega el poco visionario y renunciante cardenal Norberto Rivera Carrera, quien desespera por candilejas y no mide sus propios límites, incluso constitucionales; está a un paso del desacato y debiera entonces proponer una nueva reforma al artículo 130 que permitiera a los religiosos expresarse sobre cuestiones políticas; antes, no.

En esta tesitura, la aprehensión de Rubén Núñez y la “desaparición forzada” de Francisco Villalobos, líderes visibles de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), se inscribe en un contexto más viciado que el de Los Pinos y da lugar a dudas extremas sobre la verosimilitud de las denuncias sobre lavado de dinero y su contexto. ¿Por qué exhibirlas ahora, precisamente, cuando se desarrolla un movimiento civil en las calles, y a través de plantones que incomodan a los ahítos? Esta es la interrogante que nadie quiere responder y demuestra, por sí, la proclividad del ejército de la “inteligencia” al servicio oficial hacia el cumplimiento a rajatabla de las consignas superiores.

Porque, a estas alturas, hasta la “novia de Chucky”, Elba Esther de las catacumbas, parece bastante ingenua al lado de figuras intocables como el tío del sexenio, Arturo Montiel Rojas, matrimoniado por cuarta ocasión en pleno festín aristócrata, Carlos Romero Deschamps, quien a imitación de “La Quina” pero sin autonomía alguna ha labrado su imperio eslabonando traiciones a los petroleros y Víctor Flores Morales, el pelafustán armado quien dice representar a un gremio en extinción, los ferrocarrileros. Y debemos mencionar a cada uno de los ex mandatarios vivos, a los gobernadores que se alejan impunes, a los empresarios cómplices de la cúpula del poder y hasta algunos, no pocos, elevados ministros de culto quienes dicen, como explicó el deleznable Onésimo Cepeda Silva:
--En México todavía las sotanas pesan más que la banda presidencial...

Y así parece ser si observamos la negligencia de las autoridades para proceder, por su parte y sin esperar que El Vaticano actúe, contra pederastas y delincuentes –fraudes al por mayor-, cuyos autores son sacerdotes de todos los niveles hasta llegar al color purpurado. Al parecer, con éstos Nuño no tiene problema alguno pese al enorme número de colegios privados –con altísimas colegiaturas, sólo accesibles para ricos-, en manos de diversas órdenes religiosas comenzando con los desprestigiados Legionarios de Cristo cuyo fundador, Marcial Maciel Degollado, debe ser reo favorito de las llamas del inframundo.

En el círculo demoníaco de las relaciones políticas los “adelantados” se quedarán atrás y la ciudadanía habrá de reaccionar impíamente, esto es en contra del sistema falsamente intocable. No más miedo, ni conformismos –todavía peor a lo primero-. Simplemente apliquemos el #cerocobardía y sentiremos que la asfixia merma.

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23 Junio 2017 04:00:00
De efebos y demás
Queda claro que Aurelio Nuño Mayer, efebo y funcionario altísimo de la Secretaría de Educación sin haber pasado jamás por una Normal, es el “tapado” del Presidente Peña Nieto para la sucesión adelantada. Tiene en él la confianza plena que nace de las complicidades muy personales y no sólo eso: Insiste el mandatario en dejarlo actuar porque es el único que, de verdad, es capaz de hacer cumplir sus deseos... como el de perseguir, maltratar y encarcelar no sólo a los maestros disidentes –quienes de pronto resultaron unos vulgares lavadores de dinero con cargos bastante endebles de acuerdo a su defensa-, sino advertir con ello a sus adversarios políticos por si llega el momento de someterlos. Entendí el mensaje y mi respuesta es ésta.

Nuño es egresado de la Universidad Iberoamericana –de ascendencia jesuita, tan de moda-, como licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública, dos materias alejadas de las funciones académicas si bien fue maestro en la Universidad de Oxford, en la especialidad de Estudios Latinoamericanos, una comunidad muy alejada de la idiosincrasia social y gremial de México –de allí su insolencia al desafiar a la disidencia considerándose intocable-.

Con estas medallas podemos considerarlo entre quienes crecen y se forman dentro de la sólida aristocracia mexicana y manifiestan un hondo desprecio hacia las luchas vindicatorias de una desigual sociedad mexicana.

Este es, pues, el “gallo” de Peña, superando a sus antiguos impulsores, Miguel Ángel Osorio Chong y, sobre todo, Luis Videgaray Caso quien atesora igualmente inconformidades. Como nunca antes, el duelo forzado en busca de la candidatura presidencial priísta se forja al calor de los empeños por hacerse odiosos ante una comunidad afrentada de manera reiterada. Nadie habla de servir sino de servirse; y el diálogo se ha convertido en un referente histriónico, sarcástico acaso, en una pequeña elite de funcionarios prepotentes sin el menor ánimo de superar los muros de la opresión generalizada.

Con estos antecedentes no extraña el adelantado pulso que sostiene con Andrés Manuel López Obrador sobre la reforma educativa cuando ésta ya ha sido promulgada con el entendimiento de un sector de la izquierda y sin el menor consenso de cuantos están “obligados” a seguirla, los maestros, quienes recibieron la puñalada en la oscuridad más intensa de la larga noche del priísmo en su retorno.

Andrés Manuel no sabe debatir. Tal se evidencia desde la campaña de 2006 cuando perdió no pocos puntos por su negativa a presentarse a dos de los tres llamados entre candidatos a la primera magistratura. Pretendió sólo actuar en una fecha cuando los cartones se igualaban –de acuerdo a las encuestadoras criminales, sí, porque no hay crimen mayor que atentar mercenariamente contra la democracia de una nación-, y su desplazamiento en distintos sectores conminaba a la campaña sucia que después habría de extenderse hasta nuestros días con “consejeros” catalanes, cubiertos de dólares y sin gloria, como Antonio Solá Recquer –servidor del PAN con Josefina y del PRI con Manlio, ambos derrotados en las urnas-, amén de esporádicos arribistas de Cuba, desde Florida, Chile y Argentina.

La anécdota
¿Los niños o los animales? Salen por doquier los descastados que dicen proteger a los predadores por encima de los seres humanos. Recientemente, el bárbaro incidente de hace un año en el hotel Grand Floridian de Disneyworld, en Florida, en el que un pequeño de dos años fue atacado y muerto por un caimán pese a la lucha que sostuvo el padre con éste –lo que invalida la torpe versión de un descuido de los progenitores del bebé-, desató las opiniones de quienes insisten en igualar los derechos de todo ser vivo a los de la humanidad.

Hubo una jovencita que escribió:
“Usted, al mencionar que el niño fue atacado, sugiere que el caimán era malo...”

Me quedé sorprendido. ¿Qué hubiera hecho la remitente si el niño fuera un hermanito suyo o un hijo o cualquiera de sus seres queridos? ¿Dejar que los caimanes los mordieran a placer, sin hacer nada más que mirar, respetando su “hábitat”?

Estamos perdiendo la mayor de las batallas: Las de la razón; sólo así podremos igualarnos a los animales, esto es sin raciocinio.

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22 Junio 2017 04:00:00
Liderazgo perdido
Hace unas décadas, digamos en el sexenio de Adolfo López Mateos -¿viaje o vieja?, dicen que le preguntaban al amanecer mientras mitigaba sus infames dolores de cabeza cuya secuela fue un aneurisma cerebral fatal-, nuestra política exterior era respetada y servía de inspiración para las naciones con escasos pertrechos militares y una aguda percepción de sus soberanías; todo ello gracias a la célebre doctrina Estrada, instrumentada por el legislador Genaro Estrada durante el breve lapso de Pascual Ortiz Rubio en la Presidencia, siempre en defensa de la autodeterminación de los pueblos como exigencia derivada de la no intervención.

Tal fue nuestra fortaleza y valladar durante varias décadas mientras nuestro país superaba los estragos de las guerra, las varias revoluciones y el maximato callista que dio cauce, con Lázaro Cárdenas del Río, al presidencialismo, aunque creo que el general michoacano jamás pensó en el daño que tal ocasionaría; al contrario, creyó, de firme, en abatir a los cacicazgos aldeanos y al incesante caudillaje posrevolucionario, sin imaginar, siquiera, que toda la vieja guardia autócrata se concentraría en la figura del llamado “primer mandatario” –por gracia de Dios, faltaría decir-.

Es por demás interesante recordarlo al calor de lo que sucedió, hace unos días, en Miami, Florida, la semana anterior con el canciller, Luis Videgaray Caso, en condición de marioneta de una Casa Blanca ennegrecida por las acusaciones contra el “pato” Donald Trump. Sin más, el representante mexicano asumió que “México y los Estados Unidos” están listos para “de manera conjunta promover el desarrollo de los países de Centroamérica”, si bien quedó sin definir si nuestro país, como nos enseñaron en la primaria, pertenece a esta región o se convirtió, por la vía del TLC, en la cola del león norteamericano.

La pregunta razonable sobre el tema tiene que ver sobre la soberanía de las naciones, hecha trizas por la injerencia de la Casa Blanca a través de su cabildero Videgaray, presidenciable si bien se bajó del caballo sobre el que andaba para después subirse al burro continental tratando de alcanzar hasta al volador de Saltillo, José Narro Robles, quien ya levantó la mano para soñar con la banda tricolor y el resonar de tambores cada amanecer.

Así las cosas, el canciller no fue figura central de la llamada “Conferencia para la Prosperidad y Seguridad de Centroamérica” –como si en México tales renglones estuvieran superados-, sino que cedió protagonismos al poderoso Carlos Slim Helú, quien se comprometió a invertir en el tema mucho más que los niveles de responsabilidad de nuestro superior gobierno. Trump debe estarse riendo a carcajadas de que las riendas hayan pasado a manos del sector privado y de quien, en algunos negocios, fue su socio mayoritario e incluso su patrón... aunque fuera mexicano.

Perdido el liderazgo, los diplomáticos de nuestra nación sólo pueden aspirar a ser testaferros de los operadores del norte continental, lastimosamente, y en términos más degradantes que los impuestos tras las invasiones estadounidenses de infelices y amargos recuerdos.

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21 Junio 2017 04:00:00
Segundas vueltas
No me importa que haya sido el PAN; de hecho, la iniciativa tiene el sello del calderonismo cuando fue rechazada por la partidocracia imbuida en el Legislativo junto a la mayor parte de los puntos sustantivos de una pretendida reforma electoral que acaso no convenía al priísmo en cauce de recuperar la Presidencia. Las segundas vueltas electorales han sido el espejo más reluciente de cuantos reflejan el estatus y las verdaderas intenciones de una clase política putrefacta; también el PAN porque su cálculo es acertado: Puede lucirse a sabiendas de que sus adversarios harán lo imposible por detener la propuesta.

La farsa camina pero no por eso debe dejarse a un lado el debate. Veamos lo que aseveran las dirigencias partidistas, en comunión con el presidencialismo asfixiante todavía a pesar de su evidente desprestigio:

1.- Para el PRI y sus corifeos la medida tiene dos aspectos negativos: Dicen que no hay tiempo para elaborarlas –cuando entre los comicios presidenciales y la asunción del mandatario existe un insólito espacio de cinco meses y fracción-, ni dinero para costearlas. Eso sí, gastan una barbaridad en la cooptación de votantes quienes acceden a sufragar por el PRI, creyendo que los observan a cada segundo, a cambio de enseres domésticos o limosnas con las que se compran las conciencias.

2.- Para el PRD, y Morena también, el riesgo de las segundas vueltas electorales lo definió, hace años, el próspero Martí Batres con todo y sus tapetes caseros para tapar huecos del suelo: “Si vamos a esta instancia la derecha suma y nos rebasa”. Una aseveración muy democrática que exhibe no sólo la corta visión de quienes integran a la izquierda sino su convencimiento de que, en cualquier caso, son más quienes los detestan. Por ello, claro, es mejor instalarse en la comodidad del treinta por ciento, suficiente para ganar aunque con ello se da cauce a las trampas como en el Estado de México. Pobre filosofía.

3.- El PAN, por su parte, sabe de sobra que las hipótesis anteriores no prosperarán, a menos de que ocurra un movimiento popular sensible, pero la idea les sirve para pintarse de demócratas dada la facilidad con la que son capaces sus líderes de formar alianzas hasta con el mismo diablo si con ello pueden avanzar. ¡Persígnense las beatas de pueblo en forma de puritanas (os) que dicen amar a su país pero viven en Atlanta!

En fin, si de algo vale la voz de un ciudadano común, doy mi voto a favor de las segundas vueltas por una sencilla razón: Es la única manera de recuperar el principio democrático fundamental, la voz de las mayorías, al forzar a elegir a quien reúna, cuando menos, la mitad más uno de los sufragios emitidos... aunque no se cuente a los abstencionistas. Con algo debemos empezar.

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20 Junio 2017 04:00:00
Sistema fallido
No funciona el gobierno; nadie confía en los órganos electorales y, para colmo, tampoco en el Ejército salvo las adiestradas plañideras que salvaguardan los botines. Lo peor de todo es el inmovilismo social que solo pareció despertar por un lapso determinado –la rebelión magisterial ante la reforma llamada educativa cuando era solo laboral, esto sin tocar nada relacionado con la academia-, para irse apagando sea por cansancio, miedo o simplemente desidia.

Muchos pensamos sobre las posibles reacciones populares, incluso violentas, si se llegaba al extremo de defraudar la voluntad popular en el Estado de México y en Coahuila. Y no salimos del asombro al constatar la tibieza de Andrés en el Estado de México a cambio de una mayor fogosidad en el llamado “frente opositor” de Coahuila en donde era de suponer que al efecto Peña se sumara el rencor al moreirismo caciquil; menos mal que el volador de Saltillo, Humberto, hasta se quedó sin partido pero, cínico y petulante, pretende ahora fundar otro y así hasta el infinito para cubrirse sus laceradas espaldas. No tiene vergüenza.

Por lo demás quedó evidenciado el nexo soterrado entre el presidencialismo perturbador, bajo las órdenes de un inculto mandatario quien desconoce las condiciones de cada uno de los estados de la afrentada República, y la partidocracia sin más rumbo que el conformismo retardatario capaz, además, de suscribir alianzas turbias y moralmente insostenibles, cuando acuerdan con la superioridad política, esto es el depositario del Ejecutivo federal y sus tantos corifeos, las concesiones necesarias para crecer a costa de aplastar a quienes, de verdad y por encima de los dirigentes, desean un cambio no de partido sino de sistema para encauzar al México del mañana, cada día con más desesperanza.

La barrera entre la democracia y su antítesis, la aristocracia, es cada vez más alta, con varios metros por encima de la barricada de Trump, el ingenuo “pato” Donald anaranjado, dispuesta para detener, dice, a la emigración ilegal cuando tanto necesitan de la mano de obra barata de los infamados con el señalamiento de “indocumentados”. Quedó el estigma, cuando menos, a buen recaudo hasta de los institutos electorales y los tribunales ligados por la bamba de la corrupción a la que ahora ni siquiera esconden, descaradamente diríamos, para exhibir el poder de la fuerza y despejar dudas de que el mando surge de las imposiciones, los fraudes y el terror a la violencia cruda y llana en cada región de la patria avasallada.

No; no me cansaré de señalar los epítetos contra los infelices operadores de los fraudes electorales comenzando con el “iraní” Enrique Ochoa Reza cuyo liderazgo nació del “dedito” de Peña y no de ninguna propuesta de la militancia. Ave, César. Y todos los priístas se arrodillaron, lastimosamente, como tantas otras veces; por ejemplo cuando se designó a Zedillo candidato sobre la sangre derramada por Colosio. El emblema tricolor, usurpado al pendón patrio, debió teñirse todo de rojo desde entonces.

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18 Junio 2017 04:00:00
» Rumbo extraviado
El rumbo está extraviado, la sociedad mexicana permanece, como zombi, en un estado de hipertensión que va desde la tristeza profunda al enfado de altos decibeles y el Gobierno de la República, en sentido contrario, parece centrarse en imponer decisiones, a rajatabla, mientras el Ejército, peligrosamente, tomas las iniciativas y divulga versiones inverosímiles e insostenibles ante el alud de las redes sociales que exhiben a los uniformados disparando, agrediendo, burlando, golpeando –lo mismo a ancianos y niños-, en pleno festín de impunidad. Nadie se mueve de una trinchera miserable escarbada para someter al colectivo.

Podría hablarse, como en la Gran Guerra, entre 1914 y 1918, hace exactamente un siglo, de una línea sobre la cual se asentaba la seguridad de los países en trance de ser invadidos y despojados; sí, la “línea Peña”, que por supuesto coloca de un lado a las fuerzas institucionales con poder de fuego y al otro a una ciudadanía en estado de indefensión e incapaz de resolver los desafíos planteados por las ambiciones políticas, las reformas sin consenso y los genocidios que han sido consecuencias de intereses infames contra México. Por ejemplo, el oro y la cocaína que sale de Iguala y Cocula es el escenario en donde la esclavitud obliga a proveer de “desaparecidos” –acaso los 42 normalistas de Ayotzinapa más uno, soldado en activo-, a las grandes empresas mineras, canadienses con respaldo del criminal Grupo México a quien las vidas de los obreros son marginales... como en Pasta de Conchos, Coahuila.

En el México de las grandes simulaciones se presume que pasan cosas inauditas; por ejemplo, las fuentes oficiales son tan torpes que arguyen, para los ingenuos e incautos claro, que la represión puede constituirse al revés; esto es, desde las organizaciones civiles hacia el gobierno que se cura en salud asegurando velar por los derechos generales cuando han sido ellos los proveedores de la violencia a través de la insensibilidad y las amenazas recurrentes. Es muy fácil sembrar drogas a cualquier inocente; y lo es más seguir la línea de los vetustos “halcones” de Alfonso Martínez Domínguez –Jueves de Corpus de 1971-, capaces de rematar heridos, cagarles las muertes a las propias víctimas y hasta asegurar que se servía a la estabilidad de la nación, masacrando. Así paso en la eterna jornada de Nochixtlán, en Oaxaca, el día del padre para ser preciso, cuando se recordó, más bien, a las progenitoras de genízaros y sus mandos militares y políticos.

La distorsión fue enorme, al grado de que se saqueó un almacén de Coppel, perteneciente a uno de los brazos de la familia a la que pertenece Quirino Ordaz Coppel, supuesto gobernador de Sinaloa en donde los pleitos entre narcos se acelera en la cuna de los mismos –¿quién explica las razones por las cuales los grandes capos surgen de Baridaguato, hoy incendiada, y se reproducen en Jalisco y el norte del país sobre todo en Tamaulipas?-, queriendo culpas a los civiles a la defensiva, no sólo maestros, de la rapacidad; por fortuna hay pruebas documentales de lo contrario y de los botines de guerra exigidos por los uniformados.

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16 Junio 2017 04:00:00
Los que aprueban
El voto de los mexicanos –volvimos a confirmarlo recientemente-, no es el que resuelve las contiendas electorales. No, señor. Por desgracia, la simulación ha alcanzado niveles tan altos, adobada por el cinismo creciente de la clase política, que no pocas veces nos tragamos los anzuelos de la “esperanza”, el “cambio” y la falsa modernización democrática cuando ocurre exactamente lo contrario.

Dirán algunos, sobre este espejo, cómo es que ganó el PAN en Nayarit y con tan amplia ventaja. La respuesta es bastante simple: Por la misma razón por la cual el pillastre Miguel Ángel Yunes Linares fue arropado por el mismo partido y convertido en un santón, falsamente infalible como los Papas de la cristiandad, con poder suficiente para maniobrar con todos los Yunes –incluso sus adversarios- y jugar a la democracia viéndole las caras a los pasivos habitantes de la otrora Veracruz, hoy Yuneslandia.

Me explico, en Nayarit, a través del PAN, ganaron los grandes consorcios, los intereses trasnacionales y, por supuesto, la familia con mayores tentáculos de la región. La madre de Tony Echevarría García, ganador de la contienda y panista por conveniencia –su papá pasó a este partido escindiéndose del PRI cuando este partido no lo hizo su candidato en 1999-, es senadora de la República y fue una de las pioneras, alentada por Marta Sahagún, en proponerse como sucesora de su marido en 2005. Fracasó en el intento.

Pero el padre de Tony, el ex gobernador Antonio Echevarría Domínguez, se lleva la mejor parte. Como mandatario defendió los intereses gregarios y, al salir, se dedicó a administrar no pocos negocios hasta convertirse en presidente del Consejo de Administración del Grupo Empresarial Alica –hubiese sido mejor nombrarlo Atila porque nada deja por donde pasa-, concesionario, entre otras, de firmas trasnacionales tan redituables como Coca-Cola –a imitación también de los señores Fox-, Volkswagen, Chrysler y Century 21. Una millonada de capitales, suficiente para financiar una campaña destinada a unificar el poder económico con el político. Nada menos.

Es obvio, pues, el interés de establishment en la victoria panista en Nayarit, sólo aquí, porque en Coahuila no se puede tocar a los socios, los Moreira, y en el Estado de México el grupo Atlacomulco, como espectro socarrón, no deja pasar ni el aire, mucho menos a Andrés, ni a su Morena ni a Delfina Gómez, la verdadera vencedora de los comicios más burdos desde los de 2006 cuando el sudoroso Calderón saludó, al lado de la perversa maestra Elba Esther Gordillo –no lo olvide el señor López Obrador-, una pírrica victoria que le dejó la señal de usurpador de por vida.

Para ganar, insisto, una gubernatura se requieren, ahora mismo, los avales de la descocada Casa Blanca, del narcotráfico, el clero y el ejército. Por supuesto, el presidente de la República compila y administra las presiones. Lo demás es simulación pura.

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15 Junio 2017 04:00:00
Desechos del sistema
De nada sirvió la creación del Instituto Federal Electoral, ahora Nacional, como tampoco han modificado los derroteros los concejos e institutos estatales dedicados a la función de servir como árbitros de las contiendas comiciales; más temprano que tarde se viciaron, hondamente, al grado de seguir consignas y prestarse a las llamadas “elecciones de estado” a favor de la clase gobernante o de quienes ejercen el poder perentoriamente.

Pese a lo anterior, y he aquí lo extraño, desde 2000 se dio la primera alternancia en la Presidencia de la República y antes, en 1989, ocurrió la primera victoria de la “oposición” en una gubernatura, en la era terminal del invencible partido oficial, el PRI, precisamente en Baja California y con Ernesto Ruffo Appel, actualmente senador, quien, pese a su nacimiento en San Diego, California, inició la era panista que aún permanece en esta entidad. Estamos hablando de hace veintiocho años. ¿Por qué se retrocedió?

En este punto habría que analizar las razones de Carlos Salinas para fundar al IFE –hoy INE–, pocos meses después de su turbulenta asunción presidencial, con la presencia de Fidel Castro y del actual monarca español entones en calidad de príncipe de Asturias. Derecha e izquierda radicales se juntaron en un Congreso en donde los miembros del entonces Frente Democrático Nacional, desintegrado poco después, llamaron usurpador, una y otra vez, al perverso sujeto que siguió la ruta de la barbarie por efecto del “boom” del narcotráfico tolerado por su antecesor, Miguel de la Madrid.

El caso es que se encontraron los antídotos para convertir a los órganos electorales en fieles acompañantes del sistema aun con las excepciones convertidas en alternancia cuando, y esto es lo grave, se negocian los cargos de antemano con algunas de las principales fuerzas influyentes: La Casa Blanca, los cárteles con mayor posicionamiento territorial en cada caso, la clase política que no cambia sino se transforma como la energía, el clero católico y el ejército. Juntando todos estos factores se escalan, hoy día, los muros de los institutos electorales.

Por aquí debiera comenzarse en la secuela de análisis sobre lo sucedido el pasado domingo 4 cuando en el Estado de México y Coahuila, los escrutinios reventaron dando cauce a una crisis cuya prolongación desestabiliza al país y pone en entredicho cuanto pueda ocurrir el año próximo con los aspirantes presidenciales.

¿Si Andrés, por ejemplo, es incapaz de rescatar el triunfo de Delfina Gómez en Edomex, volverá a ocurrir de nuevo el fenómeno de 2006 cuando fue imposible, plantón de por medio, abrir los paquetes electorales para demostrar el fraude evidente? Esta es la preocupación mayor entre sus votantes y, por ahora, no hay respuesta.

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14 Junio 2017 04:00:00
Sin legitimidad
Un gobierno sin legitimidad está condenado a perder, sobre cualquier mesa de negociaciones, y a sumarse a las condiciones infamantes impuestas por los demás. Así, por ejemplo, en el caso del azúcar de nuestro país que será exportada como materia prima para luego recibir el producto refinado en distintas modalidades. Nos cierran las puertas de la industrialización con merma en los ya de por sí derruidos ingenios mexicanos, algunos en fase de cierre por falta de apoyos e insumos sobre todo en Yuneslandia –otrora Veracruz- y el sureste, salvo aquello adquiridos a mansalva por destacados miembros de la casta política, Miguel Ángel Yunes Linares y Emilio Gamboa Patrón, entre otros sinvergüenzas.

Claro, los personajes mencionados y otros herederos de gobernantes de la zona más, serán beneficiarios: Venderán azúcar pero con cargo a los mexicanos quienes acabarán pagando mucho más por la refinación y el producto terminado; una vez más, el engaño es evidente mientras se beneficia la nauseabunda clase política adherida a un gobierno fallido por no decir putrefacto, capaz de trocar la voluntad de la ciudadanía en complicidad con los institutos electorales con enorme capacidad para modificar cifras, de manera electrónica, aun cuando sean tan descuidados que dejan rastros de sus patrañas. Así sucedió en el Estado de México en donde las meras sumatorias reales dejaron en el aparador de la basura política a escrutadores oficiales, falsos científicos y matemáticos que, por lo visto, ni siquiera terminaron la primaria o, peor, ponen sus conocimientos al servicio del mejor postor para beneficiarse de las limosnas de la nueva aristocracia. Así, traicionan a la democracia y a México, ensuciando a sus vástagos y nietos con el estigma imborrable.

Vamos, poco a poco, a dar los nombres de los tales “científicos” y “matemáticos” quienes se dieron a la tarea de engrosar la sumatoria, al ritmo de entre tres mil y siete mil sufragios por distrito, hasta lograr rebasar a quien había obtenido la mayoría en Edomex. No he visto, y he revisado ya miles de actas, un solo pliego en donde se observe ventaja alguna para el PRI a cambio de observar diferencias abismales en pro de la aspirante de MORENA a la que la otra parte de la izquierda, en plan de esquirol, dejó sola advirtiendo que la elección de Estado era un hecho consumado. Los electores jamás olvidarán esta afrenta; el PRD firmó en Toluca, y sobre todo en Neza, su sentencia de muerte.

Los gobiernos ilegítimos no duran aunque pretendan mantenerse en los cargos. A calderón jamás se le dejó de llamar usurpador, porque lo fue, y al señor peña habrá de sumarse un calificativo más a la larga secuela de descalificaciones. Cuando llegue al final de su desastroso mandato, sea en diciembre de 2018 o antes –lo que sería beneficioso para él-, recibirá, sin duda, el referéndum que lo situará en el camino del cadalso. Quizá por eso se paseó por Guatemala, rodeando el penal en donde se encuentra su antiguo “representante del nuevo PRI”, Javier Duarte de Ochoa. Mientras, ya cayó, en Panamá claro, otro de los peores: el quintanarroense Roberto Borge Angulo, el segundo de los mandatarios de la entidad paraíso, sepultado por la impudicia, la ambición y la devastación ecológica.

Los cargos no sirven como tapaderas ya cuando la perversidad los rebasa.

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13 Junio 2017 04:00:00
Hijos… del sistema
Pueden sembrarse esperanzas muchas veces; pero las semillas podridas solo pueden desecharse porque jamás quedarán limpias. Los mexicanos tenemos fama de ingenuos y, por ende, conformistas; no es así, pero soñamos siempre con la posibilidad de redimir nuestro entorno para salvar el futuro. Por ello, una y otra vez, acudimos a las urnas con el secreto propósito de que “ahora sí” las cosas puedan cambiar; hasta que la realidad nos fustiga y aplaca. De allí que los vicios amorales del sistema prevalezcan contra el interés colectivo en pro de una democracia sin prejuicios ni soeces interpretaciones: Se es o no.

Sobre los comicios ultrajados del domingo pasado lo que más duele no son los resultados a favor de la continuidad sino la manipulación permanente en pro de una “primera minoría” que, de ningún modo podemos acomodar dentro de los niveles de la democracia que tiende a favorecer a las mayorías, si bien sin segregar ni aplastar a los grupos ajenos. Existe la torpe idea de que los gobiernos solo deben operar a favor de quienes les eligieron como si los opositores a ellos dejáramos de ser mexicanos por pertenecer a alguna de las tantas minorías, sin reconocer que, desde hace ya varias décadas, exactamente desde 1988 cuando usurpó la presidencia Carlos Salinas, las estadísticas oficiales no reconocen a ningún candidato -salvo excepciones en dos o tres entidades-, que haya obtenido la mitad más uno de los sufragios; esto es vivimos suspendidos en el aire, entre el presidencialismo que define y la democracia al amparo de una demagogia que la anula.

A cambio de ello subsisten las prácticas tramposas desde la inmoral compraventa de sufragios, ejercicio realizado entre los ciudadanos con menos recursos y mayor desesperación por obtener algunos pesos para sobrevivir una o dos semanas, hasta el reparto de despensas a través de los mismos canales indignos que posibilitaron la pequeña ventaja del señor Peña Nieto en los sufragios de 2012. No fue tan evidente el fraude pero lo fue y no hay matices para ello salvo la postura apaciguada de los otrora exaltados partidarios de Andrés Manuel quienes dejaron entrar por la “puerta grande” del Congreso al nuevo usurpador.

El domingo anterior se repitieron las lecciones de los alquimistas con algunos incidentes que no deben ser olvidados. Sin unidad en el gremio magisterial –uno de los mejor adiestrados para las tareas de escrutinio falaces-, no fue sencillo adoctrinar a otros grupos para cubrir las mesas electorales en los lugares más alejados de las zonas urbanas en donde suele darse una mayor vigilancia.

Las mismas trampas, ahora además con aires aristocráticos: En tres de las cuatro entidades que tuvieron comicios fueron beneficiarios de “triunfos” putrefactos los hijos del nepotismo: Antonio Echevarría García, en Nayarit; Fernando Yunes Márquez, en el puerto de Veracruz –al lado, en Boca del Río aún manda su hermano Miguel Ángel-; y, por supuesto, Alfredito del Mazo Maza en el Estado de México, eso sí, bajo el estigma del fraude que será derrotero en cuanto resta del peñismo amoral.

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11 Junio 2017 04:00:00
» Gobierno vasallo
Puede parecer ingenua la interrogante, pero es necesaria plantearla. ¿Para quién trabaja el gobierno? Por una parte durante su discurso inicial al asumir la Primera Magistratura, Enrique Peña Nieto puso en trance a los poderes fácticos, cuyas cabezas visibles estaban frente a él, a través de sus célebres “decisiones presidenciales”; de todas ellas sólo cumplió, en ocho meses de ejercicio, la de mantener firme el timón de la reforma educativa –todavía discutida-, mientras se aprehendía a la nefasta Elba Esther Gordillo a quien no le ha salido un solo defensor ni siquiera de las filas que tanto decía controlar. Los demás, cada día, están más cómodos pese a las ofertas “sociales”, como la fallida “Cruzada contra el Hambre”, que pretendían ser ecuánimes y estabilizadoras. No fue así.

La tal “cruzada” inició en las entidades con mayores conflictos de violencia, las “tierras de nadie” muchas de las cuales resultan inaccesibles hasta para tropas y marines en este mar soterrado, la nueva Atlántida, que es México en donde los segundos tienen jurisdicción hasta en la Ciudad de México so pretexto de que deben dragar los lagos de Chapultepec. Resulta ridículo, aunque sea broma lo anterior, este centralismo absurdo que contrae a los marineritos de asfalto mientras nuestras costas son descuidados al grado de que ¡hasta desapareció la Isla Bermeja, en el Golfo, para posibilitar que la unión americana ampliara sus mares territoriales! ¿Y de esto quien responde? ¿El secretario de Agricultura o el de Reforma Agraria? ¡Por favor!
Ahora resulta que el dirigente del Consejo Coordinador Empresarial –en alguna etapa nacionalista y reacio a las fusiones y prestanombres-, ha iniciado una campaña de presión para evitar que los ricos paguen sus impuestos correspondientes, porcentual y equitativamente, de acuerdo a sus ganancias.

Considera que así –el pretexto de siempre- se reducirán los espacios para la inversión y la creación de nuevos empleos, sobre todo ahora que comienzan a sentirse los efectos de la crisis europea –por efecto de la de nuestra derruida “puerta de entrada”, España, cuyos corporativos le hincan el diente a nuestra economía sin el menor pudor-, y la desocupación va en aumento entre los mexicanos acaso con el ánimo de que se traslade aquí el desastre de allende el mar en donde perviven seis millones y medio de desempleados entre los hispanos.

Lo anterior nos pone en jaque y es bastante más que una advertencia. Abaratado al máximo nuestro mercado por efecto de la pésima publicidad que deriva de los enfrentamientos entre mafias –mientras se concentran en varias entidades fallidas las fuerzas públicas, en el norte se disparan los duros ajustes de cuentas entre cárteles asesinos al tiempo que sólo en apariencia se descabeza a los zetas quienes ya tenían listo el reemplazo del “40” por el “42”, evitando el “41” estigmatizado como zona gay desde los tiempos del porfiriato y por efecto del yerno del dictador, Ignacio de la Torre y Mier, aprehendido en flagrancia en un festín de homosexuales –reprimidos entonces- consignándose a cuarenta de ellos y restando uno, precisamente el familiar directo de la “familia real” del oaxaqueño intocable. Si hoy se hiciera una redada semejante –ilegal, por supuesto- algunos se llevarían un susto de altos vuelos. Porque, sin duda, “la cofradía de la mano caída” –en la que se obliga a ciertos políticos a rendir cuentas fálicas como parte del rito de iniciación-, sigue operando cada vez con mayor descaro.

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09 Junio 2017 04:00:00
Las descalificaciones
Es obvio, al medir las descalificaciones cruzadas de tantos y tantos militantes de una u otra causa, que nos mienten, con descaro, cuando menos las tres cuartas partes de los propagandistas. Y la cuarta parte restante no dice toda la verdad. De allí que la opinión pública sea casi virgen en materia de manipulación. Una y otra vez se aceleran las hormonas políticas cuando estamos cerca de los comicios y después de ellos también, entre otras cosas porque conociendo las reglas del juego dudamos de participar en el mismo al considerar los fraudes experimentados casi siempre.

Las elecciones del domingo anterior estuvieron minadas desde el principio, cuando el INE, desde hace un año, dio muestras claras de sumisión al poder público con un consejero presidente, quien se dijo acosado por el espionaje y dio así pautas para los institutos y/o consejos estatales. Luego cerró el grifo del dinero para los independientes –a quienes autorizó gastar lo mismo que los demás candidatos- , o intervino para autorizar candidaturas absurdas, como la de un payaso en Guadalajara en 2015 –acaso un experimento para que Televisa lance a Brozo como candidato presidencial en 2018-, lo que costó ocho millones de pesos adicionales para imprimir nuevas boletas... ¡a una semana de los comicios de hace dos años!

Si bien este columnista no cree en las encuestas, por lo descrito y mucho más, también ha propuesto que cese el libertinaje con el que se formulan de cara a los intereses de los contratantes y sin ponerse a deducir sobre las posibles consecuencias; más bien prefieren hacerse de oídos sordos cuando, en realidad, se está jugando con la estabilidad nacional siguiendo el derrotero de las propias ambiciones y caprichos. (No se olvide, en este sentido, que el presidente del Grupo Reforma, Alejandro Junco de la Vega, optó por trasladar a su familia, de Monterrey a Texas, por considerar que estaba en el punto de mira de las bandas de secuestradores y envió una carta descalificando, de hecho, la labor de las autoridades encargadas de la seguridad pública, desde la punta de la pirámide, esto es el titular del Ejecutivo federal. Tal es revelador de su ánimo, claramente revanchista, y de su postura perentoria a favor de una izquierda cuya amalgama puede durar poco más de un suspiro).

La situación, por tanto se tensa. Las consecuencias poselectorales pueden crecer en la medida de la incapacidad del INE y, sobre todo, del arribista Lorenzo Córdova Vianello, el árbitro vituperado por los mexicanos de bien y apoyado por el señor Peña y señalado para regulas los comicios de 2018. Tal es el verdadero desafío.

DEBATES SIN CONFRONTACIONES NO RESUELVEN VOTOS SINO LOS INHIBEN. EN MÉXICO ES TRADICIÓN, ADEMÁS, QUE QUIEN MEJOR QUEDA...PEOR LE VA EN LAS URNAS. LAS APUESTAS FALLAN A CADA RATO. YA LO HABRÁN COMPROBADO.

La anécdota

Cuando le pregunté a fox, vencedor, cómo habían actuado los dirigentes panistas durante su campaña presidencial en 2000, me contestó textualmente:

--Ellos, en plan de puros pen... no quería que ofreciera ni prometiera nada. ¿Y así como demonios iba a ganar las elecciones?

Y, claro, las ganó porque nos dio vuelo a todos los mexicanos.

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