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Gerardo Hernández
Gerardo Hernández
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29 Mayo 2017 04:00:00
Espíritu de alternancia
Coahuila decidirá su futuro el 4 de junio. Ese día, 2 millones 65 mil ciudadanos podrán acudir libremente a las urnas para elegir gobernador, único cargo donde no ha habido alternancia desde la fundación del PRI, en 1929. El cambio de partido en el poder empezó en Monclova, en 1978, hasta abarcar la mayoría de los 38 municipios en las cuatro décadas siguientes. Desde los más poblados (Saltillo, Torreón, Monclova, Acuña…) hasta los menos habitados (Abasolo, Hidalgo, Sacramento…). En la mayoría de los distritos también ha habido diputados de oposición. El primero fue Diego Partida Aviña (PARM).

El ánimo en Coahuila es de alternancia. Por ser la segunda fuerza electoral en el estado, el cambio natural sería hacia el PAN, cuyo candidato es Guillermo Anaya. El PRI postuló a Miguel Ángel Riquelme. Ambos fueron alcaldes de Torreón. Sin embargo, por primera vez existen otros dos aspirantes de peso: el independiente Javier Guerrero y Armando Guadiana (Morena). El desgaste del PRI y del PAN, la desconfianza que aún suscita el partido de Andrés Manuel López Obrador (Morena) y el perfil de su candidato, favorecen a Guerrero. Así pasó en Nuevo León, hace dos años, donde la mayoría se decantó por Jaime Rodríguez, el “Bronco”, cuyo gobierno ha sido un fiasco.

Las elecciones del 4 de junio, al final, serán plebiscitarias: SÍ o NO al PRI otros seis años. Las circunstancias no le favorecen por la marcha del país y problemas tan profundos como la corrupción y la impunidad, agravadas en el Gobierno de Peña Nieto; la crisis humanitaria por las masacres, las desapariciones; el deterioro de la economía y las promesas incumplidas de las reformas, cuyo impacto más negativo hasta ahora han sido los gasolinazos; la incapacidad del Estado para proteger a la población del crimen organizado, en particular a periodistas y defensores de los derechos humanos, y la crisis por la presencia de las Fuerzas Armadas en las calles, en tareas ajenas a su función. Entre el 3 y el 15 de mayo, otra activista (Miriam Elizabeth Rodríguez), otro presunto delincuente (Paulino Martínez Silva) y otro periodista (Javier Valdez Cárdenas) fueron ejecutados en Tamaulipas, Puebla y Sinaloa.

A escala local, las condiciones tampoco son propicias para el PRI después del docenio trágico de los hermanos Humberto y Rubén Moreira, el mayor lastre para Miguel Riquelme. Deudas por más de 40 mil millones de pesos –sin investigar ni castigar–, nepotismo, masacres, desapariciones, fosas clandestinas, empresas fantasma, exclusivismo, soberbia, represión, descrédito y procesos en Estados Unidos contra figuras políticas relevantes –por peculado, lavado de dinero y delitos contra la salud– son una herencia difícil de olvidar por su impacto diario en la vida social, política y económica.

El PAN tampoco atraviesa por su mejor momento. El principal partido de oposición faltó a su promesa de combatir la corrupción. Resultó más fácil y lucrativo abonarla en vez de atacarla de raíz. Los debates del 19 de abril y el 4 de mayo entre los aspirantes al Gobierno debieron ser en el Ministerio Público por las denuncias que Riquelme y Anaya intercambiaron. El porvenir de Coahuila está en las manos y en la conciencia de poco más de 2 millones electores, según crucen su boleta en las casillas: continuismo o alternancia, esa es la cuestión. Cuatro tipos de voto decidirán la elección: el de castigo, el oculto, el útil y el razonado.
27 Mayo 2017 03:00:00
El codiciado voto útil
A ocho días de las votaciones para Gobernador, alcaldes y diputados, los principales candidatos a suceder a Rubén Moreira centran su atención en el voto útil, clave en una elección sin ganador a la vista. La competencia es cerrada. Algunas encuestas colocan arriba al priista Miguel Riquelme por 3-4 puntos y otras conceden la misma ventaja al panista Guillermo Anaya, lo cual, para efectos prácticos, equivalen a empate técnico. Al final, la brecha podría ampliarse.

El candidato de Morena, Armando Guadiana, ocupa el tercer lugar en la intención de voto. El independiente Javier Guerrero, cuarto en las encuestas, podría capitalizar el voto contra el bipartidismo PRI-PAN e incluso el de militantes y simpatizantes de ambos partidos, con cuyos candidatos no se identifican.

En su columna “Juego de espejos” del domingo pasado en “Milenio”, Federico Berrueto escribió al respecto: “Llama la atención que los priistas más ortodoxos y leales simpaticen con Javier Guerrero”. Basado en una investigación no convencional de tipo digital (“con Leviatán a la cabeza”), advierte: “El único que le disputa el triunfo (a Guillermo Anaya, candidato del PAN) es Javier Guerrero”.

En los últimos días, los candidatos del PAN y el independiente han intensificado sus discursos y mensajes en redes sociales hacia los indecisos. “La campaña del voto útil, propagada por el PAN y UDC es porque están viendo mi crecimiento. El voto útil es el que realmente representa un cambio. El voto útil es votar por el mejor y el mejor soy yo”, dice Guerrero.

Guadiana declara que sufragar por el PRI o por el PAN “significa desperdiciar el voto y darle continuidad a la corrupción e impunidad en Coahuila”. El expresidente Felipe Calderón reconoce la legitimidad de las aspiraciones de Guadiana y de Guerrero, así como “su lucha contra los Moreira”, pero señala que con una intención de voto conjunta no mayor de 15%, ninguno ganaría las elecciones del 4 de junio. “Es vital que todos los votos del cambio en Coahuila no se desperdicien, no vayan a otras opciones”.

El candidato del PRI recibió el lunes pasado en Torreón a un grupo de diputados, encabezado por Jorge Estefan Chidiac, presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, quien ofreció apoyos federales por 8 mil millones de pesos a la gestión del “próximo gobernador Miguel Riquelme”.

Otra vertiente de las campañas son las denuncias y las filtraciones. Después de la nota de Reforma sobre transferencias por 61.2 millones de dólares a Mónaco y las Islas Caimán que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos le adjudica al exgobernador Humberto Moreira y a familiares suyos (17.05.17), El Financiero publicó el lunes pasado que el panista Guillermo Anaya posee fondos por 32 millones de dólares en Barbados y 211 millones de pesos en Banorte. El mismo día, Anaya desmintió la especie y la atribuyó a Humberto Moreira.

Posteriormente, Anaya denunció una presunta red de corrupción y peculado del candidato priista, por más de 180 millones de pesos, a través de empresas fantasma, entre las cuales figuran Camel 23, Vibla Edificaciones, Digital Plotter y Eventos Heroca, entre otras. En la conferencia de prensa le acompañaron el líder del PAN, Ricardo Anaya, y el senador Luis Fernando Salazar. El 3 de mayo, el PRI denunció a Anaya ante el INE por presunto lavado de dinero consistente en la distribución de tarjetas a cambio de votos. Todo eso favorece a Guerrero.

Nota

Por respeto a los periodistas asesinados y ante la infinidad de agravios contra el gremio, los festejos por el día de la Libertad de Expresión deben suspenderse. Primero justicia.
26 Mayo 2017 03:00:00
El voto de la dignidad
Coahuila es una isla en el mapa político de México. Los seis estados circundantes han tenido alternancia por lo menos una vez. La primera fue en Chihuahua (1992) y luego siguieron Nuevo León (1997), Zacatecas (1998) y San Luis Potosí (2003). Durango y Tamaulipas se atrevieron apenas el año pasado. El péndulo se movió en todos los casos hacia el PAN, excepto en Zacatecas donde el PRD postuló al expriista Ricardo Monreal.

Después de ser gobernado por el PRI en los últimos sexenios, como todavía hoy ocurre en San Luis Potosí y Zacatecas, Nuevo León registró su tercera alternancia en 2015, esta vez con el independiente Jaime Rodríguez, el “Bronco”. En las elecciones de 2016, el PAN ganó Chihuahua, Durango y Tamaulipas. El único estado del norte donde no ha habido alternancia es el nuestro, pero el 4 de junio podría cambiar la historia si los coahuilenses se deciden y acuden a las urnas masivamente.

Coahuila no es la única isla en la geografía de la alternancia. Colima, Estado de México e Hidalgo también son gobernados por el PRI desde hace 88 años. Sin embargo, en la tierra de Madero y de Carranza, lo mismo que en la de Isidro Fabela y López Mateos, el partido fundado por Calles podría vivir sus últimos días en el poder. Si aquí Guillermo Anaya (PAN) y Javier Guerrero (independiente) pueden encabezar la primera alternancia, allá es Delfina Gómez, de Morena, la principal preocupación del PRI.

Ironías de la vida, una gobernadora en uno de los estados más misóginos y con mayor incidencia de feminicidios del país. El PRI le sirvió en bandeja de plata a los mexiquenses la oportunidad de pasarle a Peña Nieto facturas viejas y nuevas (como gobernador y presidente) el 4 de junio, cuando en las boletas vean a su primo. Para impedir la imposición de un tercer Del Mazo en el Gobierno, la Organización Nacional Anticorrupción, dentro de su campaña “#AlzaLaVoz”, dice cómo hacerlo: “Ni un voto más al PRI. Sí a la alternancia”.

En un video de un par de minutos publicado en YouTube, Víctor Trujillo, Brozo, Fernanda Castillo, Mauricio Barrientos, el Diablito, Ximena Sariñana y otros nueve artistas exponen sus argumentos de manera alternada: 87 años de gobiernos priistas, más de 8 millones de personas en pobreza extrema, delincuencia en ascenso, feminicidios, niñas y mujeres asesinadas (…) impunidad, corrupción sin medida. “Ese es el Estado de México”.

El abstencionismo juega a favor del PRI, advierte Brozo. Arturo Montiel, su sobrino Peña Nieto y Eruviel Ávila ganaron las tres últimas elecciones porque el 52% de los mexiquenses no acudió a las urnas, dice el comediante. El conductor del programa El Mañanero, suprimido ya por Televisa, sabe que la alternancia no cura todos los males –incluso algunos los puede agravar–, pero aun así incita a asumir el riesgo: “Que suceda algo, si no mejor, por lo menos diferente. Por tu dignidad, sal a votar”.

Dignidad es justamente el eje de la campaña del candidato independiente al Gobierno de Coahuila, Javier Guerrero. Cambio es la palabra clave del panista Guillermo Anaya. El sentimiento anti-PRI recorre al país. En Estado de México, Nayarit y Coahuila, los principales promotores de la alternancia son el PRI y sus gobiernos. El problema de México es la corrupción, se lo dijo The Economist al Presidente en 2015 por el escándalo de la “casa blanca”. Peña jamás lo entendió.
24 Mayo 2017 04:01:00
Tercera vía y voto útil
En Coahuila, la alternancia obvia sería hacia el PAN, con Guillermo Anaya, pero también podría ocurrir por una tercera vía, representada por el independiente Javier Guerrero. Sin embargo, después del triunfo de Jaime Rodríguez, “El Bronco”, en Nuevo León, donde el bipartidismo PRI-PAN se rompió por primera vez en 2015, ningún candidato sin partido ha estado cerca de triunfar. Quien más votos obtuvo el año pasado fue José Luis “Chacho” Barraza, en Chihuahua: 242 mil 756 (18.6% del total), casi la mitad de los captados por el panista Javier Corral (517 mil/ 39.6%). El PRI quedó en segundo lugar con el 30.7% de la votación.

En 2016 participaron candidatos independientes en los 12 estados donde hubo elecciones para gobernador; en Zacatecas compitieron dos. Excepto Barraza, los demás obtuvieron votaciones marginales. En Puebla, la expanista Ana Teresa Aranda, última secretaria de Desarrollo Social con Vicente Fox, captó sólo el 3.7%. Chacho registró 150 mil firmas (el doble de lo exigido por la ley), de las cuales el Instituto Electoral de Chihuahua validó 130 mil.

Javier Guerrero y “El Bronco” están ubicados políticamente en las antípodas. Ambos militaron en el PRI, pero en cultura, experiencia y trayectoria el coahuilense es superior. En menos de dos años de Gobierno, Rodríguez ha decepcionado a tirios y troyanos por su falta de capacidad y liderazgo. La promesa de encarcelar a su antecesor Rodrigo Medina, por peculado y enriquecimiento ilícito, y la de eliminar la tenencia han sido vanas.

En lugar de gobernar, “El Bronco” busca ser candidato presidencial con la asesoría del exgobernador Humberto Moreira. Otro de sus amigos es Édgar Veytia, el fiscal nayarita detenido el 27 de marzo en San Diego, California, acusado de delitos contra la saludad y vínculos con el Cártel de Jalisco Nueva Generación. Veytia ya había sido denunciado por despojo de tierras, amenazas, extorsión, feminicidio, secuestro y desaparición de personas. Cuando era líder del PRI, Moreira presumió como propio el triunfo de Roberto Sandoval, gobernador de Nayarit.

De las casi 400 mil firmas recabadas por Rodríguez para ser candidato independiente, la Comisión Electoral de Nuevo León legitimó 334 mil 480 (tres veces más del requisito legal). El 7 de abril de 2015, ese caudal se multiplicó por tres y “El Bronco” hizo historia: más de un millón de neoleoneses votaron por él y acabaron con el bipartidismo PRI-PAN, cuyos candidatos no alcanzaron juntos tal cantidad de sufragios. En Chihuahua, las firmas de Barraza se multiplicaron por dos: consiguió casi un cuarto de millón de votos.

Javier Guerrero juntó alrededor 200 mil firmas para su registro (seis veces más de las fijadas por la Constitución local). Si cada una de ellas se multiplica por dos, como pasó en Chihuahua, o por tres, como sucedió en Nuevo León, el lagunero podría convertirse en el segundo gobernador independiente del país. El expriista ha declarado que no se unirá al candidato de Morena, Armando Guadiana, cuyo tercer lugar en la intención de voto se debe más a López Obrador.

El exalcalde de San Pedro ha reunido suficiente capital político para liderar un movimiento ciudadano, capaz de incidir en las decisiones y en el futuro del estado. Guerrero podría dar la sorpresa y convertirse en el próximo gobernador. Así lo promueven empresarios prominentes (no sólo Pedro Luis Martín Bringas, de Soriana; Alonso Ancira, de AHMSA, se decantó por Miguel Riquelme) y líderes de otros sectores, incluso del PRI. Lo que acucia ahora a ciudadanos y partidos es el voto útil, clave para no frustrar la alternancia. La circunstancia, histórica, exige altura de miras.
23 Mayo 2017 03:00:00
Pájaro de cuenta (II)
Fiel a su filosofía conciliadora de “tirar demanda por guamazo” contra quienes critican sus desmanes en vez de rendirle culto, el exgobernador Humberto Moreira demandó a Reforma y al PAN por los 62.1 millones de dólares que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos le detectó a familiares suyos en paraísos fiscales. Al primero por informar de la investigación, falsa, según él, y al segundo por utilizarla.

El candidato del PAN al gobierno, Guillermo Anaya, otro de los acusados, sugiere, en un video, que el dinero descubierto en Mónaco y las Islas Caimán podría proceder del erario de Coahuila o de “los vínculos directos que los Moreira mantienen con el crimen organizado”. Llama “al pueblo de Coahuila a acabar con la impunidad de los mayores delincuentes de nuestra historia y así poner fin a la grave crisis moral de esta familia que nos ha gobernado por 12 años”. Asimismo pide a las autoridades “impedir la fuga de Humberto Moreira y (de) sus cómplices” y exige la cancelación de su candidatura a diputado por el Partido Joven.

En un video subido a su cuenta de Twitter, el independiente Javier Guerrero demanda investigar el origen de los 62 millones de dólares. “Pero saben qué, no va a pasar absolutamente nada”, advierte. Si los Moreira no tienen nada qué ocultar, desafía, que “crucen la frontera y desde Estados Unidos nos digan que no hay nada que investigar (…). Pero saben qué, tampoco va a pasar absolutamente nada. La única manera en que podamos saber la verdad”, dice a los ciudadanos, “es que salgan a votar el 4 de junio, que les cobremos con su voto (…). Voten por la alternativa que realmente representa el cambio, la transformación, la experiencia y la honestidad”.

En conferencia de prensa, Armando Guadiana, candidato de Morena, declaró que “las cuentas millonarias de Humberto Moreira y sus familiares en el extranjero confirman la corrupción y podredumbre política que se vive en Coahuila”. El estado “es referencia internacional de impunidad”, dijo, y reiteró su promesa de castigar con cárcel “todos los agravios a los coahuilenses”.

Forzado por las oposiciones y ante la inminencia de la primera alternancia en Coahuila, el líder del PRI, Enrique Ochoa, pidió en la Ciudad de México investigar a Moreira “para deslindar responsabilidades”. En un intento por quitarle lastre al candidato priista al Gobierno del Estado, Ochoa dijo que Miguel Riquelme no se apellida Moreira. Sin embargo, el presidente del PAN, Ricardo Anaya, lo refutó en conferencia de prensa: “Riquelme y los Moreira son lo mismo y son los mismos”.

Carlos Ramírez, vicecoordinador del PRI en la Cámara baja y aliado del diputado Jericó Abramo, quien aspiró a ser candidato al Gobierno, advirtió: “Cualquier político que haga aparecer de la noche a la mañana un patrimonio del que se tenga sospechas, está obligado a dar explicaciones, se llame como se llame y sea del partido que sea”. Además de las investigaciones en Estados Unidos sobre los 62 millones de dólares, México debe hacer las propias, apuntó.

Los mil 200 millones de pesos que el Departamento del Tesoro le atribuye a Humberto Moreira y a sus familiares se transfirieron entre 2013 a 2016. Sin embargo, el político dejó de percibir ingresos de una fuente conocida desde diciembre de 2011 cuando fue despedido del PRI por el escándalo de la megadeuda. ¿De dónde entonces el dinero? La respuesta la han dado los principales aspirantes de oposición al Gobierno. Si en 1996 Pajaritos hundió al PRI, 21 años después un pájaro de cuenta escandaliza a los coahuilenses y los incita a votar por la alternancia. Entonces, para el clan, será “el llanto y el rechinar de dientes”.
22 Mayo 2017 03:00:00
Pájaro de cuenta (I)
La mayor derrota del PRI en Coahuila, el 10 de noviembre de 1996, la precedió el escándalo de Pajaritos, complejo agroquímico de Fertimex en Coatzacoalcos, Veracruz. Una investigación de El Norte (aún no se fundaban los diarios Reforma, Palabra y Mural del mismo grupo) reveló que cuatro años antes, el gobierno de Carlos Salinas vendió la planta a una empresa familiar del futuro gobernador Rogelio Montemayor, en condiciones ventajosas. Entonces no existían las redes sociales, pero los coahuilenses tomaron nota y votaron por la alternancia en Saltillo, Torreón, Monclova y Ramos Arizpe, los municipios más industrializados, y en casi la mitad de los distritos.

Si en un conflicto de interés como ese, en el cual no existió una afectación directa para el estado, los electores castigaron al Gobierno y a su partido, ¿cómo reaccionarán el 4 de junio próximo por la deuda, las empresas fantasma, los casi 300 millones pesos que el Tribunal de Justicia y la administración perdieron en Ficrea y los depósitos por 62.1 millones de dólares (mil 200 millones de pesos al tipo de cambio actual) en bancos de Mónaco y las Islas Caimán, entre 2013 y 2016, detectados a familiares del exgobernador Humberto Moreira, los cuales sí suponen un quebranto para las finanzas de Coahuila?

El 16 de mayo, Reforma anunció que “Conforme (a) una investigación del Departamento del Tesoro por corrupción, lavado de dinero y narcotráfico en contra de Humberto Moreira, exlíder nacional del PRI, y (de) su hermano Rubén, actual gobernador de Coahuila, se da cuenta de una serie de movimientos financieros sospechosos de sus familiares”. Según el diario, los documentos –que “forman parte de un expediente de la Red contra Crímenes Financieros (FinCEN) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos– revelan la riqueza acumulada por Vanessa Guerrero Martínez, cónyuge de Humberto Moreira, y Cecilia Aguilar Morales, esposa de Iván, hermano del exgobernador”.

Con números de cuenta y firmas de bancos, la investigación traza la ruta del dinero: de San Antonio, Texas, a Mónaco y a las Islas Caimán. Algunas transferencias las habría realizado Ricardo Mendoza Reyes, esposo de Elisa Moreira Valdés. El encono ciudadano hacia los hermanos Moreira se reflejó en las redes sociales y atizó el ambiente para las elecciones del 4 de junio, en las cuales se votará para gobernador, 38 alcaldes, 16 diputados de mayoría relativa y nueve de representación proporcional.

Ausente de los medios de comunicación y de las redes sociales desde el 26 de abril, cuando el PRI lo expulsó por haberse postulado por el fantasmal Partido Joven para diputado local, Humberto Moreira publicó en Facebook un video donde niega las acusaciones y las atribuye a una acción “desesperada de la derecha” y de Reforma ante la caída de su candidato a gobernador, Guillermo Anaya. Según el político, detenido en España el 15 de enero de 2016 por orden de la Fiscalía Anticorrupción, la competencia por el Gobierno se redujo a dos: el priista Miguel Riquelme y el independiente Javier Guerrero.

Moreira no responde por los cargos, simplemente los elude, como la deuda. Propenso a la evasión y al victimismo, crea fantasías, inventa conjuras. Dice no conocer Mónaco y que para saber la ubicación de las Islas Caimán recurrió a Google, como si las transferencias bancarias debieran ser en persona. El exlíder priista desmiente, en un comunicado, ser investigado por el Departamento del Tesoro. “(…) la documentación que se está utilizando como supuesta prueba es asimismo rotundamente falsa”.
20 Mayo 2017 03:00:00
Cruzado de brazos
El presidente Enrique Peña Nieto (EPN) no es, que digamos, muy afecto a los medios de comunicación y tiene alergia a los periodistas críticos. Rara vez concede conferencias de prensa. Se conoce y prefiere no meter la pata. En eso y en su incultura congenia con su par estadunidense Donald Trump. En el Estado de México, la luna de miel de EPN con las empresas mediáticas, que no con los periodistas, duró todo el sexenio. La mayoría estuvo siempre de su lado, como lo está con los gobernadores, excepto con el independiente Jaime Rodríguez, “El Bronco”, de Nuevo León, quien desde su campaña le declaró la guerra a la prensa sin separar el trigo de la cizaña. Dudo que EPN sienta realmente el asesinato de colegas en lo que va de su Administración (45, según la CNDH; en el Gobierno de Calderón las víctimas sumaron 51). En caso contrario, no seguiría cruzado de brazos.

El bisemanario Espacio 4 publica en su nueva edición una nota de Édgar London sobre el último colega abatido (ojalá no haya ni uno más):

“El asesinato de Javier Valdez Cárdenas –séptimo periodista abatido en lo que va del año–, corresponsal de La Jornada en Sinaloa y redactor del semanario estatal Ríodoce, agrava el estado de indefensión del gremio en México. Antes, habría que sumar el atentado contra Sonia Córdova, directora comercial del semanario El Costeño, en Guadalajara, que le costó la vida a su hijo (Héctor Jonathan Rodríguez, reportero del mismo medio). Y por si no bastara, la retención de un grupo de reporteros por la delincuencia organizada en Guerrero. La incapacidad de las autoridades para salvaguardar al periodismo refleja una crisis de gobierno cada vez más profunda.

“No hablamos sólo de narcotráfico, una de nuestras acechanzas más feroces. Hablamos también de cómo nos acecha el Gobierno. De cómo vivimos en una redacción infiltrada por el narco, al lado de algún compañero en quien no puedes confiar porque quizá sea el que pasa informes al Gobierno o los delincuentes.

“Señalamos también a los empresarios, a los dueños y ejecutivos de los medios, que priorizan el negocio, que están más preocupados por la ganancia que por contar la historia de lo que está pasando en nuestro país, o de lo que pueda pasarles a sus reporteros, a sus empleados.

“Las frases son de Valdez Cárdenas, quien a finales del año pasado presentó su libro ‘Narcoperiodismo, la prensa en medio del crimen y la denuncia’. Ése fue el último título de una lista de obras que incluye Huérfanos del Narco, Los Morros del Narco, Miss Narco y Con una granada en la boca.

“Acreedor de varios premios por su trabajo periodístico, Valdez se convirtió en una de las voces más seguidas, dentro y fuera del país, por su conocimiento sobre el crimen organizado y sus efectos.

“El 15 de mayo, un sicario lo despojó de su camioneta y le disparó en repetidas ocasiones. Su muerte indignó al gremio y a la sociedad mexicana, unidos en un clamor: ‘ni uno más. Artículo 19 –organización defensora de la liberad de prensa– exige a la Fiscalía de Sinaloa investigar como primera línea la labor del periodista.

Animal Político, Noroeste, Vice, Cultura Colectiva News, Luces del Siglo, Lado B, Zona Franca, Proyecto Puente, Kaja Negra, Horizontal, El Siglo de Durango, Tercera Vía, El Popular de Puebla y Contraseña repudiaron con un paro la falta de respuesta del Gobierno. En Torreón, decenas de colegas hicieron un plantón frente a la Plaza Mayor.
19 Mayo 2017 03:00:00
Se acabó el tiempo
La sociedad civil ha tomado partido para las elecciones de gobernador del 4 de junio. No es por candidato alguno o por siglas desgastadas, sino para contener, prevenir y castigar el fenómeno que más agravia, empobrece y avergüenza a Coahuila y a México en el mundo: la corrupción. Con un exgobernador buscado por la DEA por lavado de dinero y fraude bancario (Jorge Torres); otro investigado en Estados Unidos por blanqueo de capitales y presuntos nexos con los Zetas (Humberto Moreira) y funcionarios de las dos últimas administraciones denunciados por enriquecimiento ilícito y operación de empresas fantasma (David Aguillón y María Esther Monsiváis), los coahuilenses dijeron “¡Basta!”.

El 7 de abril, medio centenar de organismos no gubernamentales, académicos, profesionistas, empresarios y universidades públicas y privadas anunciaron la Alianza Coahuila Anticorrupción (ACA). El propósito –no planteado en esos términos– consiste en acelerar la creación del Sistema Local Anticorrupción, cuyo plazo vence el 18 de julio, y que el Gobierno no los excluya en su implementación. Campeche, Chihuahua, Coahuila y Tabasco no han reformado sus constituciones para tal efecto. Junto con Jalisco, Morelos y Veracruz, donde las iniciativas o modificaciones son deficientes, “ponen en peligro la entrada en funcionamiento del SNA (Sistema Nacional Anticorrupción)”, según el monitoreo del grupo Reforma. (06.04.15)

Los antecedentes de la ACA son la Megamarcha contra la Corrupción y la Impunidad y el Foro Ciudadano Saltillo Despierta, celebrados el 5 de febrero. Ese día, frente a unas 4 mil personas concentradas en la Plaza Mayor de Torreón, Patricia Vargas, presidente de Participación Ciudadana 29, batió los tambores del cambio y de un nuevo despertar cívico orientado a combatir la rapacidad, el cinismo y el desapego de gobiernos y partidos:

“Hoy la sociedad civil nos asumimos como verdaderos ciudadanos. Salimos a la calle a expresar nuestra inconformidad, nuestro desengaño y nuestra frustración. (…) a decirle a nuestros gobernantes que ya basta, que es hora de que nos tomen en cuenta, que necesitamos un cambio. (…) que ya se acabó el tiempo en que los funcionarios públicos toman decisiones unilaterales, que ya no más acciones que sólo le convengan a los políticos y a sus partidos. Que se acabó el tiempo de engañarnos, de mentirnos, de no darnos cuentas claras”.

Vargas, una de las voces más críticas, congruentes y consistentes de La Laguna, ha rechazado invitaciones de partidos para ser candidata a distintos cargos de elección. Con su talla moral, la cual excede en mucho su estatura, advirtió a un poder político arrogante, egocentrista e insensible: “Le guste o no al Gobierno, hoy empezamos a intervenir, a vigilar, a aportar, (…) a negociar y a planear el mejor desarrollo de la región. (…) los gobernantes empezarán a escucharnos, a tomarnos en cuenta y a planear mejor el desarrollo de la región. Vamos a acabar con las obras que no le sirven a nadie. Hoy los ciudadanos iniciamos una nueva relación con el Gobierno, con un gobierno que exigimos que sea honrado, eficaz (…). Ya basta de improvisados, de aprendices y de compadrazgos”.

La rabia de millones de coahuilenses por la megadeuda, la corrupción, la impunidad, el narcotráfico, las empresas fantasma, la simulación, el enriquecimiento de funcionarios que ayer no tenían nada y a los cuales hoy les sobra todo, se expresa en un cartel. “¡Ya basta! Humberto Moreira (dibujado tras las rejas) debe estar en la cárcel por haber entregado Coahuila a los Zetas”. La exigencia de “Cárcel a (los) Moreira” es la principal bandera de los candidatos de oposición al Gobierno: Guillermo Anaya (PAN), Javier Guerrero (independiente) y Armando Guadiana (Morena).
17 Mayo 2017 03:00:00
De Forbes a prisión
Sólo tres de los 10 mexicanos más corruptos de 2013 de la revista Forbes están en la cárcel. Dos en el país (Elba Esther Gordillo, expresidenta del SNTE, y Andrés Granier, exgobernador de Tabasco) y uno en Italia (Tomás Yarrington, exgobernador de Tamaulipas, detenido el 9 de abril). Estados Unidos investiga a los exgobernadores Humberto Moreira, de Coahuila, y Fidel Herrera, de Veracruz, por narcotráfico y lavado de dinero, entre otros delitos; los 62.1 millones de dólares descubiertos por el Tesoro a familiares de HM forman parte de la misma causa.

Forbes no ha actualizado la lista, pero cuatro exgobernadores más del PRI están bajo proceso por delitos de corrupción: Rodrigo Medina (Nuevo León), Javier Duarte (Veracruz), César Duarte (Chihuahua) y Roberto Borge (Quintana Roo). Tras la captura de Javier Duarte, la Interpol va ahora tras el otro (César). En las cuatro entidades hubo alternancia, entre 2015 y 2016. Guillermo Padrés, exgobernador de Sonora, donde el PRI le ganó al PAN, está preso desde noviembre pasado por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero. El exgobernador panista de Aguascalientes, Armando Reynoso, fue sentenciado a seis años por peculado y uso indebido del servicio público.

Raúl Salinas de Gortari, tercero en la nómina de Forbes, pasó 10 años en una prisión de máxima seguridad (de 1995 a 2005) por el asesinato de su excuñado José Francisco Ruiz Massieu y enriquecimiento ilícito. Suecia le decomisó 160 millones de dólares. En una entrevista con Carmen Aristegui para el libro Transición, el expresidente De la Madrid acusó a los Salinas de corruptos y de vínculos con el narcotráfico. Raúl fue exonerado y recuperó dinero y propiedades confiscados en México.

El resto de la lista, en orden de aparición, la componen el líder petrolero Romero Deschamps; Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública en la administración de Felipe Calderón; Arturo Montiel, exgobernador del Estado de México y tío del presidente Peña Nieto; y Alejandra Sota, exvocera de Calderón y actualmente consultora en gestión de Gobierno, campañas políticas y opinión pública. Entre sus clientes figuran el PRI de Coahuila y del Estado de México. La Secretaría de la Función Pública, en el gobierno de Peña, “determinó que Sota no se enriqueció ilícitamente cuando fue funcionaria pública”. Forbes consignó la nota, pero no la retiró del grupo de los 10.

Fidel Herrera enfrenta un nuevo cargo: Miguel Ángel Yunes, Gobernador de Veracruz, lo acusa fraude por haber suministrado medicamentos falsos a menores de edad en lugar de quimioterapias. El escándalo provocó su renuncia como cónsul de México en Barcelona. Forbes incluyó a Humberto Moreira en la lista de los más corruptos por la deuda de 35 mil millones de pesos contratada a espaldas de los coahuilenses. Sin embargo, empresarios, exfuncionarios y narcotraficantes lo han acusado en una corte de Texas de haber protegido y recibido “millones de dólares” de los Zetas y de lavar dinero en Estados Unidos “robado” del erario de Coahuila.

España extraditará pronto a Estados Unidos a Juan Manuel Muñoz Luévano, operador de los Zetas. Su nombre y el de Humberto Moreira aparecen en las mismas investigaciones. El exgobernador niega conocer al empresario, apodado “El Mono”, pero el 15 de mayo de 2005 le inauguró un negocio de publicidad en Saltillo. Moreira era entonces alcalde y estaba a punto de ser postulado por el PRI para suceder a Enrique Martínez. Después se volverían a encontrar. Su siguiente cara a cara podría ser en Texas.
16 Mayo 2017 03:00:00
El miedo cambió de acera
Javier Guerrero, quien renunció al PRI en diciembre pasado (en “un valeroso acto de dignidad y coherencia personal que será reconocido y apreciado por la gente de bien”, Armando Fuentes Aguirre, “Catón”, Reforma 16.12.16), identificó desde un principio una de las armas preferidas del grupo gobernante para mantenerse en el poder: el miedo. La encuesta de Reforma del 24 de abril lo confirma: uno de cuatro coahuilenses utilizó esa palabra (miedo) para reflejar “mejor su estado de ánimo en relación a cómo se vive en Coahuila”.

Guerrero consiguió alrededor de 200 mil firmas para registrarse como candidato independiente. El diputado federal con licencia ocupa el cuarto lugar en la intención de voto (5%) después de Miguel Riquelme (PRI/ 36%), Guillermo Anaya (PAN/ 36%) y Armando Guadiana (Morena/ 16%). En Coahuila, el financiamiento público y el acceso a los medios electrónicos para los candidatos sin partido son mínimos. En el debate del 19 de abril, Guerrero puso de relieve la iniquidad de la contienda.

La columna “Opción ética” de Catón, del 16 de diciembre, cobra actualidad en vista de la captura de exgobernadores del PRI en las últimas semanas (Tomás Yarrington y Javier Duarte), de la persecución de otros (Jorge Torres, César Duarte y Eugenio Hernández) y de las investigaciones en Estados Unidos contra Humberto Moreira: “Guerrero deja de pertenecer al PRI que ha tendido un manto de protección, fincado en la impunidad y las complicidades, sobre el régimen que los coahuilenses llaman ‘moreirato’, el cual pretende perpetuarse mediante la imposición por parte del actual gobernador, Rubén Moreira, de un sucesor que le sea incondicional”.

Acosado desde el poder, Fuentes Aguirre denunció entonces: “Con actitud despótica el Gobernador ha implantado un ambiente opresivo en el cual quienes disienten de su proyecto –tengo el honor de contarme entre ellos– son objeto de insultos, de ilegal espionaje, de acoso en las redes sociales, de bajunos ataques en los medios que ha comprado. (…) No es posible permitir, y menos aún apoyar, la continuidad de un régimen que así actúa para seguir detentando el poder otros seis años. Desde luego Javier Guerrero afrontará la persecución de ese sistema”.

Según Guerrero, las 200 mil firmas reunidas para respaldar su candidatura –equivalentes al 10% de la lista nominal de Coahuila– “derribaron el muro del miedo”. En sus actos de campaña, ciudadanos del estado se expresan con libertad… sin temor, a pesar de las represalias contra personal y funcionarios del Gobierno despedidos por brindarle apoyo. El exalcalde de San Pedro sumó a su proyecto a la CTM de Piedras Negras y de la zona Carbonífera. Exlíderes del PRI y cuadros de ese y otros partidos también promueven el voto por Guerrero.

Su posición en las encuestas más difundidas no refleja ese empuje, pero ha dado pábulo a especulaciones sobre posibles alianzas para asegurar la primera alternancia en el estado. “No voy a declinar. Eso es un rumor, una campaña permanente de desinformación del Gobierno y de los partidos, de quienes tienen miedo, de quienes ya se dieron cuenta de la fuerza que significan más de 197 mil firmas reales, apoyos más reales de los que tienen muchos partidos”, declaró en Monclova.

Significa, en palabras del candidato independiente, que si antes los coahuilenses le tenían miedo al poder, ahora es el Gobierno quien teme a las legiones de votantes indignados por la corrupción, la impunidad y la marcha del estado. Mala, según el 60% de los ciudadanos encuestados por Reforma (26.04.17).
15 Mayo 2017 04:01:00
El fin del cacicazgo
La encuesta de Reforma del 26 de abril aporta elementos para prefigurar la primera alternancia en el estado y el fin del cacicazgo de los hermanos Moreira, incluso si no la hubiera y gana Miguel Riquelme: a) 60% de los entrevistados considera “que Coahuila va por mal camino”; b) 32% escogió la palabra “enojo” para expresar su estado de ánimo sobre la situación en el estado; c) 61% desaprueba la gestión del gobernador Rubén Moreira, cuatro puntos más con respecto a marzo; y d) 95% considera “que las cosas en Coahuila deben cambiar definitivamente”.

En la intención de voto, Miguel Riquelme (PRI) y Guillermo Anaya (PAN) aparecen empatados con 36%; el primero retrocedió 2 puntos y el segundo se mantuvo estable. Armando Guadiana, de Morena, avanzó de 13 a 16%. El independiente Javier Guerrero y Mary Telma Guajardo (PRD) conservaron sus mismos números (5%), José Ángel Pérez bajó de 3 a 2% y Luis Horacio (independiente) se estancó en el 1%.

En el escenario hipotético de que los únicos candidatos al Gobierno fueran Anaya y Riquelme, el 37% votaría por el panista y el 35% por el priista. De nuevo, empate técnico. En las mediciones sobre desempeño (mejorar la seguridad, la salud y la economía familiar; generación de empleos y lucha contra la corrupción), Anaya supera a Riquelme por diferencias de 1 a 4 puntos; y a Guadiana, con márgenes más amplios.

La situación se repite en el tema de atributos personales. Anaya aventaja por pocos puntos a Riquelme en experiencia para gobernar, cercanía a la gente, confiabilidad y honestidad. El margen es mayor en imagen personal: 41 contra 18%. En carácter empatan con 29%. Pero es en el renglón de atributos negativos donde el priista retrocede, pues se le considera “más mentiroso” y “más corrupto”. El 20% de los encuestados respondió “puede provocar violencia en Coahuila” y el 19% “tiene vínculos con el narcotráfico”.

La encuesta, patrocinada por grupo Zócalo de Coahuila, fue domiciliaria y se aplicó del 20 al 23 de abril a un millar de electores, inmediatamente después del primer debate entre los candidatos, celebrado el 19. El error de estimación es de +/- 3.8% y el grado de confianza de 95%. Casi uno de cada cuatro ciudadanos (24%) rechazó responder. El dato es relevante, pues coincide con la segunda causa que define el estado de ánimo actual de los coahuilenses: “miedo”, al cual se ha referido Javier Guerrero. También puede tratarse de “gente que no quiere saber nada de política, pero si el 10% vota por hartazgo, tumba al PRI”, me dice un experto.

La investigación de Reforma también proyecta tendencias del voto útil. Si los candidatos del PRI y de Morena no tuvieran posibilidades de ganar, la segunda opción de quienes prefieren a Riquelme y a Guadiana sería Guillermo Anaya. Si el panista estuviera en desventaja, la alternativa sería Armando Guadiana. Los aspirantes al Gobierno más conocidos son Riquelme (84%) y Anaya (82%). El panista supera al priista por 3 puntos en opiniones favorables. Anaya y Riquelme han sido alcaldes de Torreón. El primero lo fue en el periodo 2003-2005, y el segundo entre 2014 y diciembre pasado, cuando pidió licencia para postularse para gobernador. Por primera vez en medio siglo, La Laguna tendrá gobernador propio. ¿Rojo, azul o independiente? Falta menos de un mes para saberlo.
13 Mayo 2017 03:00:00
Enemigos de la libertad
Al presidente Peña Nieto todo se le ha salido de control. Y si la economía no, todavía, es porque él no la maneja, sino Agustín Carstens, gobernador el Banco de México. En la nueva edición del catorcenario Espacio 4, Édgar London centra su atención en uno de los temas donde EPN ha fallado más.

“La libertad de prensa retrocedió en 2016 más que en los 13 últimos años, a escala global. Por desgracia, la situación apunta a cerrar este año con peores estadísticas, según el último informe de Freedom House (FH). Estados Unidos, que no solía tener malas relaciones con la prensa, ha dado un giro brusco y para mal. Donald Trump ha puesto en claro que su trato con los medios de comunicación dependerá de sus propios intereses. Sus choques con la prensa se han multiplicado y sus críticos han sido objeto de campañas de descrédito.

“Los gobiernos, el sector empresarial y la delincuencia organizada recurren a estrategias propias –y no siempre exclusivas– para coartar el derecho universal a informar y estar informado. FH refiere que funcionarios y actores privados utilizan incentivos económicos para manipular el entorno a su favor, cuando no deslegitiman a los medios, ejerciendo influencia sobre emisoras públicas y favoreciendo a medios privados amigables. ‘El Gobierno influye en los principales mercados comerciales a través de la distribución de publicidad oficial, y hay pocos mecanismos reguladores para limitar o estandarizar ese gasto’, advierte.

“Mientras tanto, el crimen echa mano de la violencia, en grados extremos, para eliminar a quienes denuncian sus atropellos. El asesinato de periodistas es una práctica cada vez más común. En buena medida, debido al alto grado de impunidad que sella estos actos. Las autoridades, cuando no están directamente involucradas, suelen hacer la vista gorda o demoran hasta la eternidad las investigaciones. Los culpables, si son atrapados, no pasan de ser la mano ejecutora. Rara vez se atrapa a los peces gordos que ordenan las ejecuciones.

“‘La mayoría de los asesinatos y otros ataques violentos no son castigados, lo que lleva a una expectativa de impunidad, y los periodistas enfrentan una presión editorial extrema –incluyendo amenazas creíbles de violencia– de organizaciones criminales y autoridades corruptas’, apunta la organización.

“Dentro de los países donde se considera más peligroso el ejercicio del periodismo, México vuelve a estar presente. Freedom House califica el estado de la libertad de prensa en el país con 66 puntos en una escala de 100 y, dentro del continente americano, ubica a México en el lugar 31 de un total de 35 naciones, sólo por encima de Ecuador, Honduras, Venezuela y Cuba. (…)

“Esta apreciación la apuntala el diario estadunidense The New York Times al registrar 104 periodistas asesinados en territorio mexicano desde el año 2000 hasta la fecha, y otros 25 están desaparecidos. Cuando se trata de lugares mortíferos para un profesional de la comunicación, México queda enclaustrado entre Afganistán, un país devastado por la guerra, y Somalia, categorizado como Estado fallido. En 2016 fueron asesinados 11 periodistas mexicanos, la mayor cifra durante este siglo. (…) Los frecuentes vínculos que se establecen entre carteles del narcotráfico y funcionarios públicos inhabilitan la posibilidad real de proteger el trabajo periodístico”.
12 Mayo 2017 04:00:00
La alternancia llama
El PRI ganó las cuatro últimas elecciones para gobernador con rangos del 55 al 60% de los votos. En la anterior a ellas, Eliseo Mendoza obtuvo el 81% y la panista Teresa Ortuño Gurza el 14. En los procesos de 1993 a 2011, Acción Nacional no subió del 36%, más o menos en línea con las encuestas. Para los comicios del 4 de junio próximo, la mayoría de las proyecciones marcan un empate técnico entre Miguel Riquelme (PRI) y Guillermo Anaya (PAN), algo inédito en una entidad donde jamás ha habido alternancia.

Coahuila tuvo la primera oportunidad real de mudar de partido y de probar con un gobierno de coalición en 1999, cuando Juan Antonio García Villa fue postulado por el PAN, el PRD, el Partido Verde y el PT. Las condiciones eran propicias, pues tres años antes, bajo el gobierno de Rogelio Montemayor, el PRI había perdido los municipios más importantes y la mitad del Congreso con Acción Nacional. Para evitar riesgos, el PRI suprimió el dedazo (reimplantado por Humberto Moreira en 2011) y abrió por vez primera la elección de su candidato a militantes y simpatizantes.

La decisión mantuvo unido al PRI y evitó que Enrique Martínez, cuyo discurso lo enderezó contra el dedazo y el centralismo, fuera postulado por el PRD. Ricardo Monreal había dado ese paso el año previo en Zacatecas y derrotado a Marco Antonio Olvera, delfín del gobernador priista Arturo Romo. Apoyado en una ley electoral diseñada para obstaculizar las coaliciones, Martínez ganó los últimos comicios del siglo 20 con 405 mil votos (59.5% del total). García Villa captó 229 mil (33.7%).

En 2011 ocurrió lo insólito: la primera sucesión en el país entre hermanos. Las consecuencias para Coahuila han sido atroces. Rubén Moreira recibió todas las facilidades de Humberto para vencer a Guillermo Anaya, candidato del PAN y de Unión Democrática de Coahuila (UDC). Con esa experiencia y con un moreirato que además de haber entrado en barrena es asediado por investigaciones de corrupción, Anaya está ahora cerca de la Gubernatura. Además de la UDC, esta vez lo apoyan también los partidos Primero Coahuila y Encuentro Social, aliados del PRI en elecciones pasadas.

La ventaja del candidato priista Miguel Riquelme, favorito del gobernador Rubén Moreira, es mínima. Las encuestas lo empatan con Anaya. En tales circunstancias, no se puede aventurar un resultado. Riquelme ha cuidado su campaña, pero las redes sociales son implacables, sobre todo con el PRI y los Moreira. Su principal oferta consiste en mantener a Coahuila fuera de las zonas críticas del país en materia de violencia e inseguridad. Para extender la hegemonía del PRI otros seis años, argumenta que los estados donde ha habido alternancia (Durango, Chihuahua, Tamaulipas y Nuevo León) volvieron a ser tomados por la delincuencia organizada.

Anaya promete encarcelar a los Moreira, rescatar al estado de la corrupción, investigar la deuda y reconstruir el sistema de salud, ahora en crisis. Hace seis años, en la encuesta de Mitofsky (mayo) previa a las elecciones, Rubén Moreira registraba el 64% de la intención de voto y Anaya el 15%. Un mes después, GCE-Milenio proyectó 66% (PRI) / 30% (PAN). Hoy, a 22 días de las elecciones, Anaya y Riquelme están tablas. ¿Qué romperá el empate? Las últimas semanas de campaña lo dirán. Faltan escándalos por desvelar. El voto de castigo acecha. La alternancia llama a la puerta.
10 Mayo 2017 03:00:00
Lastre presidencial
La corrupción e impunidad de gobernadores y funcionarios federales, los gasolinazos y otras decisiones impopulares precedidas de discursos triunfalistas sobre empleo y abaratamiento del gas y la electricidad –promesa de las reformas–, han tenido el efecto positivo de indignar a los ciudadanos y movilizarlos a las urnas para manifestar su enojo y forzar el cambio. El año pasado, el voto contra gobernadores rapaces e incompetentes como Javier Duarte, Jorge Herrera, Egidio Torre y Roberto Borge, terminó con 87 años de gobiernos priistas en Veracruz, Tamaulipas, Durango y Quintana Roo.

También hubo alternancia (del PRI al PAN) en Aguascalientes y Chihuahua. Acción Nacional fue castigado en Sinaloa y Oaxaca, donde seis años antes se había hecho con la Gubernatura en coalición con el PRD, Convergencia y el PT. El PRI ganó ambos estados y además conservó Hidalgo, Zacatecas y Tlaxcala, de menor peso electoral. El PAN retuvo Puebla, cuyo exgobernador Rafael Moreno aspira a la Presidencia. Moreno mantiene una alianza estratégica con Guillermo Anaya, candidato del PAN al Gobierno de Coahuila.

El voto de castigo no distingue colores. Es contra el partido en el poder, según su desempeño en los ámbitos local y federal. En este sentido, el presidente Peña Nieto es un lastre para el PRI. Sin liderazgo político y moral, y presionado por Estados Unidos por su pasividad o abierta complicidad con gobernadores corruptos (Javier Duarte, encarcelado en Guatemala; Roberto Borge y Jorge Herrera, investigados por la PGR y las procuradurías estatales; Tomás Yarrington, de Tamaulipas, detenido en Italia; y Humberto Moreira, de Coahuila, en la mira del Gobierno norteamericano), se ha visto forzado a retirar su apoyo al sindicato de sátrapas locales, al cual debe su ingreso a Los Pinos.

¿Cómo puede el PRI conservar Coahuila, Estado de México (donde en 88 años no ha habido alternancia) y Nayarit el 4 de junio, si las condiciones locales y nacionales (endeudamiento, inseguridad, corrupción e impunidad), con respecto al año pasado, en vez de mejorar se han agravado? Después de un inicio prometedor debido al Pacto por México que permitió desarrollar un ambicioso proyecto de reformas, las cuales pronto devinieron en frustración ciudadana, y de promoverse en la prensa extranjera como “el salvador de México”, el Presidente fue sepultado por un alud de escándalos y sucesos frente a los cuales no supo reaccionar ni ha tenido respuesta:

1. La Casa Blanca de 7 millones de dólares adquirida por su esposa Angélica Rivera a Grupo Higa, contratista del Gobierno federal; el despido de la periodista Carmen Aristegui y de su equipo, en represalia por la investigación; y el nombramiento de un fiscal (Virgilio Andrade) cuya consigna era exonerar al Presidente.

2. La desaparición de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa y las masacres en Tlatlaya, Apatzingán y Ecuandureo, entre otras.

3. La fuga del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, recapturado y desde enero pasado preso en Estados Unidos; y

4. La corrupción desbocada en todos los órdenes de gobierno, y un sistema político y judicial cómplice y venal.

Peña quiere ganar el Estado de México –Coahuila y Nayarit son accesorios– con su primo Alfredo del Mazo para tener un lugar donde refugiarse. En términos del Presidente, ese chile tampoco embonará. Lo sabe él, lo sabe Enrique Ochoa, líder del PRI, y lo sabe César Camacho, quien ayer estuvo en Torreón para deslindar a Miguel Riquelme de los pecados del clan y ofrecer presupuesto a cambio de votos.
09 Mayo 2017 04:07:00
Los días contados
Las elecciones del 4 de junio están marcadas por la incertidumbre y la expectativa de la primera alternancia en uno de los cuatro estados del país gobernados por el PRI desde 1929 (hace 88 años). Esta vez, nadie sabe a ciencia cierta quién será el sucesor de Rubén Moreira, cuyo ocaso se acelerará cuando cierren las casillas, pero en cualquier circunstancia los días del moreirato están contados. Los tiempos de cuando en México se sabía por cuántos votos ganaría el candidato oficial, antes de que las urnas abrieran –como Óscar Flores Tapia se jactó ante su homólogo Bill Clements, hace casi 40 años, en el Capitolio de Austin, Texas– terminaron. Forman parte de la historia, añoranzas de la “dictadura perfecta” desterrada a escala federal pero reimplantada en las entidades a golpe de presupuesto.

El PRI desarrolló en los últimos años nuevos métodos para agenciarse el voto de los grupos marginales, basados en la entrega de apoyos municipales, estatales y federales (pequeñas obras, despensas, láminas, tinacos, dinero en efectivo…), el adoctrinamiento, la organización territorial y la movilización de los beneficiarios a las urnas. Sin embargo, en elecciones altamente competidas, como las del 4 de junio en Coahuila, Estado de México y Nayarit, operaciones y estructuras tipo Zafiro (exportada por Coahuila al resto del país) y Comppas (Comités de Política Popular y Acción Social) no aseguran resultados positivos, pues su alcance es limitado.

Por única vez desde su fundación, el PRI no tiene el triunfo como en la bolsa debido a la concurrencia de una serie de factores. El más grave consiste en la erosión de la marca Moreira, acumulada en 12 años de gobierno; la deuda de 40 mil millones de pesos impuesta por Humberto; los juicios en Estados Unidos contra exfuncionarios y empresarios de Coahuila vinculados al poder por lavado de dinero, robo de caudales públicos, delincuencia organizada y fraude bancario; el caso de las empresas fantasma y otros escándalos de corrupción.

La presentación del exgobernador Humberto Moreira como candidato a diputado por el Partido Joven y las bravatas contra sus críticos –periodistas, líderes de oposición y el expresidente Felipe Calderón– reavivan la inquina social y política contra el clan y agravan el escenario para el PRI en los comicios del 4 de junio. Moreira pudo haber sido exonerado en Coahuila y en México por la sustracción de recursos públicos para pagar a empresas fantasma y por la deuda irregular adquirida en su mandato –parte de la cual habría servido para financiar campañas en otros estados e incluso la del presidente Peña–, pero aún no se salva de los procesos iniciados en Estados Unidos y en nuestro país por lavado de dinero y delincuencia organizada.

La inminente extradición a Estados Unidos del empresario lagunero Juan Manuel Muñoz Luévano, el “Mono”, operador de los Zetas, puede significar para Moreira el inicio de una nueva pesadilla. Tomás Yarrington ya empezó a vivir la suya. El exmandatario de Tamaulipas fue apresado el 9 de abril en Florencia, Italia, a petición del Gobierno norteamericano, justamente por los delitos de narcotráfico y blanqueo de capitales. También se investiga su participación en el asesinato de Rodolfo Torre Cantú, candidato del PRI a la Gubernatura de Tamaulipas, el 28 de junio de 2010.

Aun expulsado del PRI, Humberto Moreira representa una bomba de relojería para Peña Nieto. Si no explota antes de las elecciones del 4 de junio en Coahuila, lo hará en las presidenciales de 2018. Todo el mundo escucha el tictac, menos el valentón.
08 Mayo 2017 04:01:00
De Guatemala a Guatepeor
Uno de los propósitos de la reforma electoral de 2014 consistió en rescatar para la democracia los institutos locales electorales secuestrados por los gobernadores (del PRI, el PAN, el PRD y el Verde) en complicidad con los congresos locales, donde los diputados aprobaban sin chistar a consejeros nombrados previamente por el Mandatario en turno. Después del fraude de 1988, los cambios más audaces en materia comicial ocurrieron en el sexenio de Ernesto Zedillo, los cuales posibilitaron la primera alternancia en Los Pinos, aceptada por el PRI de mala gana. El Instituto Nacional Electoral (INE) es hoy una caricatura del IFE del año 2000.

La reforma referida la forzó el desaseo de las elecciones presidenciales de 2012, de las cuales Peña Nieto resultó beneficiario. El gasto de su campaña excedió por mucho el tope legal; se repartieron tarjetas para la compra de votos y las grandes televisoras inclinaron la balanza en perjuicio de los aspirantes del PRD (Andrés Manuel López Obrador) y del PAN (Josefina Vázquez Mota). Aun así, el candidato del PRI y del Verde apenas consiguió el 38% de los votos. AMLO y Vázquez captaron juntos el 57%. En cuatro años y medio de Gobierno, Peña perdió más de dos tercios del apoyo obtenido en las urnas, pues solo 12% aprueba su gestión. (Reforma, encuesta de enero pasado)

El INE no ha recuperado la confianza de los mexicanos, pese a la reforma, acaso por la influencia de los partidos en su consejo general, pero sí eleva cada año su gasto en burocracia, sueldos, prestaciones y privilegios. A escala local, los órganos comiciales hicieron el tránsito de “Guatemala a Guatepeor” tan conocido en nuestro país. La desaparición de los institutos estatales y su reemplazo por Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE), cuyos consejeros nombró el INE –en teoría sin influencia de los gobernadores– devino nuevo capítulo de otra novela repetida en México hasta la saciedad “La misma gata, pero revolcada”.

El OPLE de Coahuila no es confiable ni garantiza unas elecciones auténticamente libres e imparciales, razón por la cual los principales candidatos de oposición (Guillermo Anaya, de la Coalición Alianza Ciudadana por Coahuila, formada por el PAN, la UDC, Primero Coahuila y Encuentro Social; Armando Guadiana, de Morena; y el independiente Javier Guerrero) han pedido al INE atraer el proceso. Guerrero ya lo hizo formalmente el 29 de abril por una serie de elementos que prefiguran una elección de Estado.

Las elecciones de Coahuila merecen la atención del INE por sus características inéditas: alto grado de incertidumbre sobre el resultado, crispación social, campañas cuyos temas dominantes son la corrupción y la oferta de llevar a prisión a las figuras más relevantes del grupo en el poder, así como la posibilidad real de la primera alternancia. Existe un precedente cercano. En Durango, a menos de un mes de los comicios del año pasado, el INE removió a los directivos del OPLE y asumió el control del proceso, debido a los desacuerdos entre la presidencia y la estructura ejecutiva del organismo.

En el OPLE de Coahuila no hay discrepancias visibles entre la mayoría del consejo y los directores de área, sino un conveniente entendimiento, lo cual resultaría positivo para el desarrollo del proceso en condiciones normales. Sin embargo, existe algo peor: escepticismo social con respecto a su independencia y recelo de los candidatos de oposición sobre su aptitud y neutralidad en unas elecciones que pueden cambiar el curso de la historia.
06 Mayo 2017 03:00:00
Debate fallido
En el segundo careo de candidatos al Gobierno prevalecieron de nuevo las descalificaciones, sobre todo entre los candidatos del PRI, Miguel Riquelme, y del PAN, Guillermo Anaya –por sus casas, sus relojes, sus propiedades–, así como las denuncias contra las administraciones de los hermanos Humberto y Rubén Moreira. Armando Guadiana, de Morena, insistió en la prueba del polígrafo para conocer la verdad sobre las fortunas de sus rivales priista y panista, los cuales, reiteró, representan los mismos intereses.

En un estado cuya deuda se disparó de cero a más de 40 mil millones de pesos, de los cuales se han pagado cerca de 20 mil millones de intereses sin reducir el capital, y donde hasta ahora los responsables siguen impunes, el tema dominante fue la corrupción. De nuevo resonaron las consignas de “cárcel para los Moreira”, de la mayoría de los aspirantes, y la promesa de Riquelme de aplicar la ley “caiga quien caiga”.

El independiente Javier Guerrero advirtió que el reto de Coahuila consiste en “nombrar al fiscal Anticorrupción e integrar el Comité de Participación Ciudadana; impulsar la ley de adquisiciones y obras públicas para transparentar la gestión de Gobierno y una ley de contabilidad gubernamental para que se conozca cómo, cuándo, por cuánto y con quién establece contratos el Gobierno”.

José Ángel Pérez, del PT, acusó que las empresas fantasma, a las cuales se desviaron más de 500 millones de pesos el año pasado, afectaron el abasto de medicamentos y los apoyos sociales. Mary Telma Guajardo (PRD) dijo que la transparencia y la rendición de cuentas son el antídoto contra la corrupción, en tanto que el independiente Luis Horacio Salinas denunció que el ICAI “está coludido con el Gobierno”.

Guadiana aseguró que en su administración “no habrá espacio para la opacidad (…) la transparencia llegará para quedarse. “Memo”, le dijo al candidato del PAN, “dices que no quieres a los Moreira, pero tu compadre Calderón lo exoneró”. También cuestionó a Anaya y a Riquelme por no haber aceptado el reto de mostrar las declaraciones fiscales de los últimos diez años para saber el origen de sus fortunas.

Anaya –replicó el priista– no tiene autoridad moral para hablar de transparencia y las ganancias de Guadiana no salen de los toros. “La corrupción es un mal que aqueja a funcionarios de todos los niveles, de todos los partidos y de todos los sectores de la sociedad”. Por representar al partido que este año cumplirá 88 años en el poder y por su relación con los hermanos Moreira, Riquelme acaparó las críticas de Anaya, Guadiana, Guerrero y Pérez.

Guerrero deploró: “Coahuila no debe ser nunca más nota roja por la corrupción o por la violencia. La herida no se resuelve con el perdón y olvido que es lo que haría Anaya. Tampoco con la complacencia y tapadera que sería si queda Riquelme”. (…) A mí me gusta hablar con la verdad”.

Frente a los cuestionamientos y dudas, Anaya atajó: “Nosotros sí vamos a proceder hasta sus últimas consecuencias en el fraude de la megadeuda. Investigaré la ruta del dinero, cómo salió de las arcas del gobierno, cómo llegó a los bolsillos de los Moreira y de sus cómplices”. Fue él quien cerró el debate con un llamado para terminar con 88 años de gobiernos del PRI, aunque los peores –dijo– fueron los dos últimos. La moderación de Carlos Puig fue buena, pero el discurso que sacudiera la conciencia de los coahuilenses nunca llegó.
05 Mayo 2017 03:00:00
Debate y voto oculto
Después de un primer debate insípido, mal organizado y peor difundido por el Instituto Electoral de Coahuila –descalificado por los principales candidatos de oposición al Gobierno del Estado por su parcialidad–, se espera que el de ayer, en Torreón, impacte e incite al electorado a acudir a las urnas el 4 de junio. Las cuestiones más candentes fueron finanzas públicas (por la megadeuda de 40 mil millones de pesos que Humberto Moreira impuso a varias generaciones); transparencia y rendición de cuentas (por inexistentes en el sexenio anterior y cuestionables ahora por las empresas fantasma). El tema de desarrollo económico, en apariencia inocuo, en La Laguna es motivo de reclamos por la prolongada sequía de inversiones públicas y privadas y la preferencia hacia la capital del estado.

El cara a cara fue entre cuatro laguneros (Guillermo Anaya (PAN), Miguel Riquelme (PRI), Javier Guerrero (independiente) y José Ángel Pérez (PT)); un saltillense por adopción (Armando Guadiana (Morena)), otro de nacimiento (Luis Horacio Salinas (independiente)) y una cieneguense ((Mary Telma Guajardo (PRD)). El dato es relevante porque, después de medio siglo, el próximo inquilino del Palacio Rosa no será de Saltillo y sus alrededores, sino de Torreón o San Pedro.

Después de ayer ya no se volverá a ver juntos a los siete aspirantes al Gobierno. Incluso es probable que dos de ellos declinen en los próximos días (Guerrero llegará hasta el final). Antes del debate hubo un bombardeo de alta intensidad contra los candidatos con mayor intención de voto (Riquelme y Anaya) a través de las redes sociales y de medios de comunicación por actos de corrupción, represión y algunas complicidades. También circularon encuestas, una favorable para el priista y otra para el aspirante del PAN. En la primera, el rango de indecisos supera el 25%; en otra es de 11.9. El voto oculto decidirá las elecciones.

Andrés Manuel López Obrador, quien hace campaña para sí mismo, más que para Guadiana (como ocurre en Estado de México donde las posibilidades de Delfina Gómez de ganar son reales), aprovechó el debate para cargar contra el PRI, el PAN y sus respectivos candidatos al Gobierno de Coahuila; y por extensión, contra Felipe Calderón y Enrique Peña, a quien no cita por su nombre, pero a sí a su protegido Humberto Moreira. En un desplegado a página completa, el líder de Morena advierte: “La mafia en el poder (…) utiliza al PRI y al PAN para simular que habrá cambios”.

Para López Obrador, la alternancia hacia la derecha no es opción. En el texto, desliza que Anaya es el plan B del PRI para el 4 de junio. “En Coahuila ante la corrupción de los Moreira, muchos han sido engañados con el cuento de que el PAN es la solución, cuando en realidad son lo mismo, la única diferencia que hay entre los priistas y los panistas de arriba, es que los priistas son corruptos cínicos y los panistas corruptos hipócritas”. Para desacreditar la promesa de Anaya de “encarcelar a los Moreira”, AMLO inserta, debajo su nombre, documentos de la PGR sobre “el no ejercicio de acción penal” contra el exgobernador Humberto Moreira por el delito de enriquecimiento ilícito. El acta tiene fecha 22 de octubre de 2012, poco antes de que Calderón entregara la Presidencia a Peña Nieto.

En el primer debate y en lo que van de las campañas han faltado ideas y el discurso capaz de conmover a los electores; en cambio, han sobrado denuncias, golpes bajos y descalificaciones. Quien haya conectado mejor en el careo de anoche, el cual abordaré más adelante, habrá dado un gran paso, quizá definitivo.
03 Mayo 2017 04:00:00
Pantomima por votos
Después del ridículo internacional por haberse adjudicado parte del crédito por la detención del exgobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, sin haber movido un dedo, la PGR quiso salvar la cara y echó la garra a otro ladrón protegido: el veracruzano Javier Duarte, en Guatemala, donde lo tenía ubicado. No sólo narcos como Édgar Valdez Villarreal, la Barbie, sonríen esposados. En México los delincuentes se sienten libres, pues incluso pueden huir de los reclusorios más “seguros”. La risa desaparece cuando Estados Unidos los reclama. Valdez y Jorge Eduardo Costilla, el Coss, líder del cártel del Golfo, fueron extraditados en 2015.

Duarte mostró frente a las cámaras la misma insolencia que “La Barbie”. Quizá sea un código entre delincuentes. La suerte del “reteapendejado”, según describió Fidel Herrera —otro extraditable de la lista de corruptos de Forbes— a su ahijado político por las barbaridades cometidas en campaña, es distinta a la de Yarrington. El tamaulipeco será juzgado en Estados Unidos donde podría pasar el resto de sus días —allá sí, en una cárcel de máxima seguridad—, a menos que confiese, se declare culpable, entregue dinero y propiedades y proporcione información sensible. El temor del Gobierno mexicano es ese: que Yarrington delate al grupo Atlacomulco y por extensión al presidente Peña.

Duarte no tiene ese problema. Su extradición será a México, donde recibirá trato de hijo consentido del sistema. No se puede actuar de otra manera con uno de los gobernadores modélicos del “nuevo PRI”, según lo ponderó Peña. La primera señal la dio la PGR, cuya agenda es política, no de justicia, al dejar en libertad a la esposa del capo, Karime Macías, la recatada primera dama cuyo gasto en ropa, joyas y viajes ascendió a 8 millones de pesos en el primer año de Gobierno de su esposo. Quizá lo hizo para no dejarse impresionar por la maestra Gordillo. Así de lucrativo puede ser el DIF, mientras millones de mujeres en México carecen de lo indispensable y muchas mueren —o se suicidan— por falta de servicios médicos y otros motivos.

Herrera impuso sucesor para cubrirse las espaldas, y Peña lo premió con el consulado en Barcelona. Sin embargo, la estupidez de Duarte se exacerbó en el Gobierno y puso a Herrera también en la picota. En Veracruz, como en la mayoría de los estados, se cumple el aforismo del político e historiador inglés Lord Acton, según el cual “el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Entre los cárteles de la droga y la delincuencia política existe una diferencia: la guerra entre los primeros es a ultranza; el segundo es monolítico. El cártel de gobernadores —en ejercicio o desde otras posiciones— goza de cabal salud.

Sin embargo, mientras el narcotráfico y los políticos corruptos sean perseguidos por Estados Unidos y no por México, Duarte y el Gobierno de Peña no podrán cantar victoria. Hasta hoy no existen denuncias contra Duarte de la DEA, pero sí lo ha investigado —lo mismo que a Herrera—, debido a la expansión de los Zetas durante su Gobierno. Si la agencia antinarcóticos solicita en un futuro su extradición, la PGR doblará las manos —como lo hizo ya con “El Chapo” Guzmán— y la sonrisa sardónica del exgobernador derivará en pánico.

El arresto de Duarte tiene todas las características de una mascarada para desviar la atención del ridículo en Italia. Pensar que el PRI puede salvar con una pantomima la elección en el Estado de México —Coahuila y Nayarit no le interesan— equivale a suponer que en el país todos somos Duarte. Por idiotas, no por ladrones.
02 Mayo 2017 03:00:00
Conexión Tamaulipas
El caso Yarrington atrajo de nuevo los reflectores a Coahuila. Humberto Moreira fue el primer exgobernador mexicano detenido en Europa, por lavado de dinero y presuntos vínculos con los Zetas. Para tener una idea de la importancia que el Gobierno de Estados Unidos concede a la lucha contra la corrupción y el narcotráfico, el diario digital Breitbart, cuyo dueño, Steve Bannon, es el principal asesor del presidente Trump en temas de seguridad, ridiculizó a la PGR: “Las autoridades mexicanas no jugaron un papel en la detención (de Yarrington)”.

Urgida de legitimidad, la PGR, cuyo titular, Raúl Cervantes, colaboró con Humberto Moreira en el PRI, había celebrado como propio el éxito del operativo. Dijo que la detención de Yarrington ocurrió “gracias a la colaboración de la Subprocuraduría Jurídica y de Asuntos Internacionales, la Agencia de Investigación Criminal (…)” y de autoridades de Italia. El Gobierno de ese país puso las cosas en claro e informó que el arresto del tamaulipeco lo solicitó Estados Unidos, no México.

El portal de Bannon aprovechó para asestar un nuevo golpe a la administración peñista: “Las tensiones diplomáticas han surgido con respecto al Gobierno mexicano tratando de evitar la extradición a Estados Unidos de un político corrupto que enfrenta cargos de tráfico de drogas y lavado de dinero”.

Los tres últimos gobernadores de Tamaulipas –base de los cárteles del Golfo y los Zetas– son investigados en Estados Unidos por narcotráfico y lavado de dinero: 1) Manuel Cavazos. Como delegado del PRI en Coahuila en 2011, habría conectado a políticos locales con los Zetas. 2) Tomás Yarrington. Se relacionó con Arturo Montiel, gobernador del Estado de México, cuando ambos eran aspirantes a la Presidencia por el Tucom. Ese vínculo podría explicar la protección a Yarrington durante tanto tiempo. 3) Eugenio Hernández. En junio de 2015, el fiscal federal del Distrito Sur de Texas ordenó su aprehensión por lavado de dinero e “incitar transacciones bancarias ilícitas a favor del cartel de los Zetas”.

Hernández y los exgobernadores de Coahuila, Enrique Martínez, Humberto Moreira y Jorge Torres López son vinculados al contratista Luis Carlos Castillo, el “Rey de los Dragones”, quien el 3 de enero pasado se declaró culpable ante una Corte de Texas de conspirar para lavar dinero en Estados Unidos. El Gobierno le ha decomisado cuentas y propiedades por 36 millones de dólares.

El escándalo podría escalar a Los Pinos. En su columna Serpientes y Escaleras (30.11.16) titulada “Los amigos del Dragón”, Salvador García Soto dice: “En los primeros días de agosto de 2010, en la mansión del empresario Luis Carlos Castillo en McAllen (…) al menos 10 gobernadores mexicanos del PRI sellaron un pacto para apoyar e impulsar a uno (de ellos) a la Presidencia de la República; al que apoyarían era el entonces gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto, y el empresario anfitrión, a quien apodan “El Dragón”, financiero y amigo de varios mandatarios priistas ahí presentes, es el mismo que el 11 de noviembre pasado fue detenido en Estados Unidos y acusado de lavado de dinero y fraude bancario”.

En Texas, el exlíder del PRI Humberto Moreira es investigado por algunos de los mismos delitos que se le imputan a Yarrington. El gobernador interino Jorge Torres López figura entre los “fugitivos más buscados” por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), “debido a que fue uno de los peones de Humberto Moreira Valdés para depositar los fondos saqueados del erario de Coahuila en paraísos fiscales y bancos de Texas”. (Proceso, 07.02.16)
01 Mayo 2017 04:05:00
Coahuila: efecto Trump
La corrupción política es el eje de las campañas para gobernador, alcaldes y diputados del 4 de junio. La apuesta al olvido y los intentos de la administración por pasar página a la deuda por más de 40 mil millones de pesos, los créditos ilegales y el manejo opaco y discrecional de esos recursos en el gobierno de Humberto Moreira, fracasaron. Seis años después del escándalo, la oferta más atractiva de los candidatos de oposición (Guillermo Anaya (PAN), Javier Guerrero (independiente) y Armando Guadiana (Morena)) consiste en “meter a la cárcel a los Moreira” y al grupo que se hizo con el poder hace 12 años y pretende mantenerse en él otro sexenio.

La detención de Tomás Yarrington, exgobernador de Tamaulipas, en Florencia, Italia, por narcotráfico, lavado de dinero, fraude y otros delitos; la captura de Édgar Veytia (fiscal de Nayarit), en San Diego, California, por tráfico de drogas; y la extradición previa del “Chapo” Guzmán, jefe del cártel de Sinaloa, a Estados Unidos, pueden responder a presiones del presidente Trump para combatir el narcotráfico y la corrupción en México. (El caso de Javier Duarte es otro tema.)

El procurador norteamericano, Jeff Sessions, describió a los Zetas en una gira por Nogales, Arizona: “(…) convierten las ciudades y los suburbios en zonas de guerra, que violan y matan a inocentes y que se benefician con el veneno del contrabando y de otros seres humanos en nuestra frontera”. (Reforma 12.04.16) Historias así abundan en Coahuila, donde el cártel asesinó a centenares de personas en Allende y en el penal de Piedras Negras, e igual causó muerte, terror y destrucción en La Laguna y otras regiones.

Yarrington era prófugo desde 2012, pero fue hasta que Trump resultó electo cuando la PGR ofreció 15 millones de pesos por su captura, en la cual no participó. Así lo hizo creer en un principio para reclamarlo, evitar su extradición a Estados Unidos y ahorrarle al presidente Peña un nuevo escándalo. La maniobra funcionó el año pasado en España, donde el exlíder del PRI, Humberto Moreira, fue detenido por orden de la Fiscalía Anticorrupción bajo los cargos de blanqueo de capitales y malversación de fondos públicos durante su gestión como gobernador.

El arresto lo realizó la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), “órgano que asume casos criminales de especial envergadura como terrorismo, narcotráfico y entramados de desfalco. Según fuentes de la investigación, la justicia española ha actuado a petición de un tribunal de Estados Unidos que investiga la red de blanqueo en Coahuila”. (El País, 15.01.16)

El Gobierno de Peña movilizó a su embajada para liberar a Moreira. Desde entonces, no ha vuelto a España. Tres meses después, la UDEF detuvo en Madrid a Manuel Muñoz Luévano, el “Mono”, por lavado de dinero y organización criminal. Fiscales de Estados Unidos relacionan al “Mono” y al exlíder priista con los Zetas, cuyos principales líderes, según el expresidente Calderón, vivían en Coahuila “muy a gusto”.

La Fiscalía de San Antonio, Texas, “tenía (al Mono Muñoz) en su punto de mira (…) por su relación con el empresario (Rolando) González Treviño, dentro de la misma causa en la que se señaló a (Humberto) Moreira como persona también vinculada al cártel de los Zetas. El 30 de abril de 2014 la Corte de San Antonio anunció el procesamiento del empresario González Treviño (…). Este (…) alcanzó un pacto con la Fiscalía (…) y se declaró culpable. En su confesión, (…) señalaba, entre otros, a Moreira como máximo responsable del saqueo público. En la misma investigación también sale implicado Muñoz Luévano”. (El Español. (18.03.16)
29 Abril 2017 03:00:00
Lo que Natura non da…
El Instituto Electoral de Coahuila (IEC), donde despachan satélites de dos de las figuras más siniestras y cuestionadas del grupo en el poder, contra las cuales existen demandas olímpicamente ignoradas por el Instituto Nacional Electoral (INE) y por la Procuraduría de Justicia del Estado, ha vuelto a incurrir en el error del primer debate: dar centralidad a los moderadores, en vez de a los candidatos al gobierno del estado. Ana María Salazar (contratada para el de Saltillo) y Carlos Puig (quien conducirá el del jueves próximo en Torreón) son magníficos periodistas, mejor preparados incluso que la mayoría de los aspirantes y sobre todo creíbles.

Ninguno de ellos vino a ofrecer sus servicios. El IEC los contrató, por iniciativa propia o para agradar a alguien. Pero como el perfil de los candidatos es de bajo a regular, los moderadores terminan por opacarlos a todos. Salazar, abogada por Harvard y la Universidad de California en Berkeley, experta en temas de seguridad nacional y seguridad pública, liderazgo y política exterior, colaboró en el Departamento de Estado de Estados Unidos, en el gobierno de Clinton. Puig, con mayor trayectoria en prensa escrita y electrónica, es licenciado en Comunicación por la Universidad Iberoamericana, becario Nieman de la Universidad de Harvard, fue corresponsal de Proceso en Washington y creador de la Fundación Prensa y Democracia México, A. C., financiada por The Open Society Institute.

El tema es que un estado con las carencias económicas del nuestro –por la deuda, su servicio y otros devaneos– no puede darse el lujo de pagar a los moderadores mejor cotizados del país, al margen de su talento y resultados. Si se los contrata y su agenda se los permite y aceptan, vienen, cobran y se van. No hay nada de raro en esto. El problema es otro: el IEC pretende suplir su falta de brillo, capacidad, credibilidad e independencia con figuras que sí poseen esos atributos, y eso no funciona.

Como en el primer debate, la promoción para el segundo (4 de mayo a las 19:00 horas en el Teatro Nazas de Torreón) vuelve a ser insuficiente, casi nula. El IEC puede argumentar falta de recursos (económicos), lo cual es un sofisma, pues ¿cómo sí tiene para los moderadores? Si ese dinero se invirtiera en espectaculares y volanteo, por ejemplo, más personas sabrían del cara a cara y podrían interesarse en verlo. Igual pudo sustituir los anuncios que ya tiene con el tema del debate y el rostro de los candidatos. Con voluntad es posible hacer muchas cosas.

En la academia, en los medios de comunicación y en los organismos de la sociedad civil de Coahuila deben existir personas dispuestas a moderar debates sin cobrar honorarios, como una aportación a la democracia. Sin embargo, para lucirse y tratar de ocultar sus taras, el IEC invita a líderes de incuestionable prestigio, lo cual no sería imprudente si la situación financiera del estado fuera otra y no hubiera aquí gente capaz de moderar una controversia política. Los principales candidatos de oposición (Guillermo Anaya, Armando Guadiana, Javier Guerrero) han expresado dudas sobre la imparcialidad de la autoridad electoral. El virtual secretismo de los debates las confirma.

Si el público no manifiesta interés por este tipo de ejercicios se debe en gran medida a la rigidez de los formatos, pero sobre todo a un IEC medroso y anodino que no está a la altura de unas elecciones cruciales para el futuro de Coahuila. El INE debe considerar seriamente la posibilidad de atraer el proceso, como ya lo han planteado el líder del PAN, Ricardo Anaya, y el candidato de Morena.
28 Abril 2017 04:00:00
HMV: el fin del mito
El activismo de Humberto Moreira –el exgobernador, recién expulsado del PRI, que más ha agraviado y avergonzado a Coahuila dentro y fuera del país– no puede anticipar nada bueno en un proceso electoral de por sí enconado. En un ambiente político y social de cambio, su insolencia expone al PRI a perder el Gobierno, después de monopolizarlo 88 años, y a un desfondamiento en las votaciones para alcaldes y diputados del 4 de junio. Si el escenario se cumple, mucho se deberá a él y al grupo en el poder desde 2005. “Camarilla”, lo llama el candidato independiente Javier Guerrero.

Moreira es un político acabado, y su fuerza electoral un mito. Él mismo declaró a Ciro Gómez Leyva que el PRI rehusó postularlo para diputado federal, alcalde de Saltillo y diputado local. No de balde, pues él y sus hermanos son candidatos a correr la misma suerte que Javier y César Duarte, exgobernadores de Veracruz y Chihuahua. En esa dirección apunta el discurso de Guillermo Anaya, Armando Guadiana y Javier Guerrero, candidatos opositores al Gobierno.

En la entrevista del 24 de marzo con Gómez Leyva, un Moreira demudado y avejentado (tiene apenas 50 años) se jactó de ser uno de los tres coahuilenses que han ocupado la presidencia del PRI. Compararse con Manuel Pérez Treviño –combatiente en la revolución bajo las órdenes de Carranza, gobernador de Coahuila, secretario de Estado, fundador del PNR, antecedente del PRI, y precandidato presidencial– es una de sus usuales desmesuras.

Pérez Treviño era un hombre honrado. Él no fue a España a estudiar con una beca, sino como embajador. Sus contribuciones al exilio republicano, durante la Guerra Civil, todavía son hoy reconocidas. Moreira estuvo preso en Madrid por orden de la Fiscalía Anticorrupción, acusado de lavado de dinero. Una investigación de El País reveló que el presidente Peña Nieto “puso a su disposición toda la maquinaria diplomática y legal de su embajada en España para intentar conocer su situación hasta el mínimo detalle, atender a su familia y sacarle de la cárcel”. (Aristegui Noticias 22.03.16)

El segundo coahuilense líder PRI fue Humberto Roque (1996-1997). Antes, como líder del Congreso, celebró el aumento del 50% al IVA con la “roqueseñal”. Moreira no hizo el ademán de su tocayo, pero se lo aplicó a los coahuilenses con la deuda de más de 40 mil millones de pesos (de los cuales se han pagado alrededor de 15 mil millones de intereses). Moreira fue despedido de la presidencia del PRI por el escándalo de la megadeuda. Hoy, como candidato a diputado plurinominal por el Partido Joven, reta al sistema que en mala hora lo encumbró.

Además de tóxico, Moreira es mal entendedor. En su charla con Gómez Leyva, reprochó no haber sido invitado a la toma de posesión del candidato del PRI al Gobierno, Miguel Riquelme, “ni como consejero municipal, ni estatal, ni nacional ni como exgobernador”. Acusó a Enrique Ochoa de cerrarle las puertas para contender. “No sé si conozca los estatutos”, dijo con sarcasmo. Semanas más tarde, sería expulsado del PRI por haber aceptado la candidatura del Partido Joven para diputado local. “Así lo marcan los estatutos”, replicó Ochoa. La decisión se confirmó este miércoles cuando se retiró el retrato de Moreira de la galería de presidentes. Hasta hoy, el valentón ha guardado silencio. En un audio divulgado en medios de comunicación locales a finales de diciembre pasado, Moreira amaga: “si me expulsan en Coahuila, expulsamos al PRI”.
26 Abril 2017 04:07:00
¿Atentado o embuste?
El supuesto atentado contra Reyes Flores Hurtado, coordinador de la campaña del candidato de Morena al Gobierno de Coahuila, Armando Guadiana, ocurrido el domingo en Nuevo León, debe aclararse para no echar más leña a la hoguera de un proceso electoral caracterizado por la violencia verbal, las acusaciones de corrupción contra las administraciones de los hermanos Humberto y Rubén Moreira y la promesa de los principales aspirantes de oposición de castigar con cárcel a los responsables de la deuda subrepticia por más de 40 mil millones de pesos –en el Gobierno del primero–, las empresas fantasma a las cuales se desviaron más de 500 millones de pesos, según el diputado panista Jesús de León, y otros escándalos.

Sobre el caso existen sospechas y dudas. La oficina de prensa de Guadiana, quien contribuyó al despido de Humberto Moreira de la presidencia del PRI por la megadeuda, informó en un comunicado que el domingo por la mañana “sujetos desconocidos en dos camionetas negras sin placas, cerraron el paso a la camioneta donde se trasladaba (Reyes Flores), obligando que se saliera del camino, provocando que perdiera el control de la unidad y (…) se volcara”. Las fotografías del vehículo muestras daños casi en toda la carrocería, parabrisas y cristales rotos. En la ventana posterior se aprecia una fotografía del candidato de Morena.

El político viajaba de San Pedro a Saltillo para reintegrarse a la campaña de Guadiana, en el marco de una nueva gira de Andrés Manuel López Obrador por Coahuila. Reyes fue hospitalizado en Monterrey después de ser atendido por paramédicos. Sin especificar su estado ni el tipo de lesiones, la nota lo reporta “estable”, pero “aislado por razones de seguridad” a petición de su familia.

Guadiana, hasta ahora el tercero en la intención de voto para las elecciones del 4 de junio, después del priista Miguel Riquelme y del panista Guillermo Anaya, prepara “acciones legales para garantizar la seguridad de todo su equipo de campaña”, informó su vocería.

En noviembre de 2009, Reyes Flores, entonces líder del PAN en el estado, se declaró en huelga de hambre frente al Palacio de Gobierno para protestar por la anulación del triunfo de la candidata de ese partido a la alcaldía de Lamadrid, Rosalía Arredondo Esquivel, por parte del Tribunal Electoral del Estado. El gobernador era Humberto y el líder del PRI su hermano Rubén. Las elecciones extraordinarias, celebradas en 2010, las ganó el partido oficial.

El 1 julio de 2016, la Policía Investigadora de la Procuraduría de Justicia del Estado detuvo en Torreón a un hermano de Reyes Flores (Lorenzo) por la supuesta posesión de mariguana. El ahora coordinador de la campaña de Guadiana, aseguró que Lorenzo fue sacado por la fuerza de su hogar para sembrarle la droga. Asimismo, responsabilizó al Gobierno del Estado de posibles represalias contra él o su familia. Lorenzo fue liberado días después por falta de pruebas. Denunció haber sido torturado por la Policía para que le proporcionara información sobre las actividades, direcciones y teléfonos de sus hermanos.

La versión del atentado beneficia a Guadiana, quien tiene razones para mirar de reojo hacia el Gobierno, pero ¿qué dicen las autoridades de San Pedro? Según la Secretaría de Seguridad Pública, no se trató de una agresión, sino de un accidente atribuido “a la falta de precaución del conductor del vehículo #1 al conducir sobre pavimento mojado, perder el control, estrellarse y volcarse”. (El Norte, 25.04.16) Si en el sector existen cámaras de vigilancia y confirman el informe, Guadiana y Reyes Flores se habrán dado un tiro en el pie.
25 Abril 2017 04:00:00
¿Quién es más creíble?
La pregunta recorrió el país y contribuyó a la derrota del PRI en las elecciones presidenciales en 2006: “¿Tú le crees a Madrazo? ¡Yo tampoco!”. La campaña se atribuyó a la entonces poderosa líder del SNTE, Elba Esther Gordillo, presa desde 2013, más por venganza política que por los delitos atribuidos a ella. La frase podría aplicarse hoy a Humberto Moreira (HM), candidato del Partido Joven a diputado local. El 26 de marzo, el expresidente Calderón declaró en Saltillo que en el gobierno de HM “todos los cabecillas de los Zetas vivían cómodamente en el estado de Coahuila”.

En septiembre pasado, un exjefe del cártel acusó al exgobernador ante la PGR de permitir la operación de “más de 400 tienditas para tirar droga y vender alcohol en Saltillo y áreas conurbadas, 240 en Piedras Negras, 100 en Acuña y 80 en la región de Cinco Manantiales. A cambio, él recibía dos millones de dólares mensuales”. En los acuerdos participaba “Juan Manuel Muñoz Luévano, alias el Mono Muñoz, quien servía de intermediario (…)”, reveló la fuente. (Reforma 14.01.17) Moreira niega los cargos: “Todas y cada una de las afirmaciones en referencia a mi persona que contiene el artículo son absolutamente falsas” (Vanguardia 15.01.17).

El 13 de enero, España autorizó la extradición de Muñoz a Estados Unidos. Según las autoridades de ese país, el “Mono” “sería un gran narcotraficante y blanqueador de capitales en Saltillo, así como estrecho colaborador de Roberto Casimiro González Treviño y Humberto Moreira Valdés”, publicó Reforma con base en un informe presentado al Juzgado Central de Instrucción Número Uno en Madrid. El Mono, de Matamoros, Coahuila, fue detenido el 18 de marzo por lavado de dinero y otros delitos.

A los Zetas se atribuyen las masacres en Allende, en el penal de Piedras Negras, donde 150 personas fueron incineradas, la fuga de 131 reos del mismo reclusorio, el campo de exterminio en Patrocinio y la escalada de violencia, secuestros y extorsiones en La Laguna y otras regiones.

“Cuando vinieron los marinos del Gobierno federal a defender a las familias coahuilenses (…) de la inseguridad, del secuestro, de la extorsión, del abuso, del asesinato. Cuando vinieron los marinos a liberar junto con el Ejército mexicano a los coahuilenses de ese yugo, ¿saben qué me dijo el gobernador Humberto Moreira? Me habló muy indignado: que retirara a los marinos de Coahuila, que no tenían que estar aquí, que Coahuila no tenía mar, que sacara a los marinos”. (Reforma 27.03.17)

Durante la administración de Moreira, en Saltillo aparecieron bardas donde se acusaba a Calderón de alcohólico. Sobre la expansión del crimen organizado en la entidad, el expresidente sostuvo: “Los principales cabecillas de los Zetas (…) vivían en Coahuila. Todos, el Z-40, el Coss, el Z-42. Todos vivían en Coahuila, y vivían muy a gusto”.

Moreira respondió con una clase de civismo: “Que no se haga tarugo. Calderón se robó la Presidencia, se la robó a Andrés Manuel López Obrador”. También lo comparó con Victoriano Huerta: “(es) igual de borracho, igual de ratero, igual de usurpador, igual de hocicón, igual de represor, igual de asesino”. (Proceso 27.03.17)

El tema lo reabrió el expresidente a raíz de la supuesta exoneración de Humberto Moreira, por parte de la PGR, al final de su sexenio, según Andrés Manuel López Obrador, de gira por Coahuila. Calderón habla de nuevas evidencias y acciones legales contra HM por sus presuntas relaciones con los Zetas. El exlíder del PRI volvió a responder con improperios. Ningún argumento para rebatir las acusaciones. Al final, quién es más creíble, ¿Moreira o Calderón?
24 Abril 2017 03:00:00
Impunidad por silencio
Gobierno que siembra impunidad no puede cosechar sino escepticismo e ira social. La captura de Javier Duarte (PRI), exgobernador de Veracruz, en Guatemala, se interpretó como una acción desesperada de la administración federal para frenar su caída y la de su partido en las elecciones del 4 de junio, las cuales presagian tormenta. Bajo el mismo cálculo, la reaprehensión de Joaquín “El Chapo” Guzmán se hubiera reflejado en los comicios del año pasado, pero, en lugar de carro completo, el PRI perdió 7 de 12 gubernaturas en juego. Los ciudadanos han dejado de comulgar con ruedas de molino. El instrumento de cambio es el voto libre.

Por “razón de Estado”, Duarte es más seguro en la madriguera. Suelto y en otro país representaba un riesgo. El mayor, que Estados Unidos también lo reclamara por lavado de dinero y nexos con los Zetas, como lo hizo con Tomás Yarrington, uno de los presidenciables del Tucom (Todos Unidos Contra Madrazo) hace 12 años. Y todavía así escandaliza a las autoridades y a los partidos que a México se le equipare a un narcoestado o a un Estado fallido. Si aún no lo es, en este sexenio dio pasos agigantados en esa dirección.

El Gobierno actúa como bando en temas electorales (la maquinaria está ahora volcada en el Estado de México) y en asuntos de justicia. Con un exfuncionario del PRI (Raúl Cervantes) en la PGR, ésta se convirtió en su brazo político. La corrupción debe perseguirse y castigarse con el mismo rasero e igual rigor. Acusado por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita y defraudación fiscal, el exgobernador panista de Sonora, Guillermo Padrés, se entregó en noviembre pasado para ser enjuiciado. La PGR agregó otros dos cargos: delincuencia organizada y lavado de dinero. También detuvo a uno de los hijos del político.

Duarte, en cambio, escapó en helicóptero oficial, con protección y todas las ventajas. Como parte de un acuerdo de impunidad por silencio, su detención ocurrió en el momento más conveniente para el Gobierno: una semana después de la captura de Yarrington en Italia, con quien la PGR hizo la vista gorda. La recompensa de 15 millones de pesos por su localización sirvió sólo para cubrir las apariencias. Duarte fue detenido junto con su esposa Karime Macías Tubilla, la “Dama de la abundancia”, contra la cual también existen investigaciones federales y del Gobierno panista de Veracruz. Sin embargo, inmediatamente fue puesta en libertad. Quizá para no sentar un precedente. No sea que en el futuro también las primeras damas vayan a prisión.

Para la Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala, el exgobernador de Veracruz es una pieza menor, aunque no por ello menos voraz, digamos una barracuda. Pez gordo, el expresidente Otto Pérez, a quien la PNC encarceló el 3 de septiembre de 2015 –horas después de su renuncia al cargo– por el caso de “La Línea”. El proceso por corrupción (cohecho pasivo, asociación ilícita y defraudación aduanera) lo iniciaron la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público. Una fiscalía autónoma, el apoyo de Naciones Unidas a través del CICIG y una sociedad indignada que denunció en las calles la venalidad de sus autoridades, propiciaron primero la renuncia y custodia de la vicepresidenta Roxana Baldetti en un hospital privado, antes de su traslado a prisión, donde aún continúa, por el mismo escándalo. La expresión no es nueva, pero el presidente Peña sigue sin entender que el problema de México es la corrupción. Guatemala ejemplifica lo que se puede lograr contra el flagelo cuando existe ciudadanía y voluntad política.
22 Abril 2017 04:00:00
Democracia en pañales
La siguiente es la crónica del escritor y periodista Édgar London del cara a cara del miércoles pasado entre los candidatos al Gobierno, publicada por el bisemanario Espacio 4.

“(…) queda demostrado que la democracia en México sigue en pañales y que se debe trabajar muy duro, especialmente en el seno de la clase política, para que podamos hablar de un sistema plural, inclusivo, tolerante y realmente democrático. El debate entre candidatos a la Gubernatura de Coahuila fue menos de lo poco que, de por sí, ya se esperaba. Las propuestas terminaron ahogadas por los insultos y las acusaciones (…).

“Los tres temas propuestos (…) apenas representaron una excusa, más que una guía, para lanzar ataques. Los escasos proyectos presentados se desvanecieron entre las ofensivas y contradicciones que se cruzaron los representantes de las dos facciones políticas más importantes de Coahuila, Guillermo Anaya (PAN) y Miguel Riquelme (PRI) o los exabruptos de la candidata del PRD, Mary Telma Guajardo, y de su homólogo del PT, José Ángel Pérez, cuando no bajo las leves ironías que esgrimió el defensor de Morena, Armando Guadiana.

“Inmersos en el tópico de justicia, todos los candidatos, excepto Riquelme, coincidieron en que la seguridad no se ha recuperado en el estado pues hoy ocupa el tercer lugar, a nivel nacional, en número de desaparecidos. Además, la ciudadanía no ve en los cuerpos de seguridad un aliado sino un peligro, especialmente en el caso de Fuerza Coahuila, el más temido de todos. Por lo tanto, coinciden en la necesidad de cambiar estas dependencias por otras con mayor nivel de profesionalización, sin máscaras y más cercanas al pueblo.

“El representante del PRI, en cambio, insistió en que votar contra su partido es sinónimo de hacer regresar la inseguridad al estado, algo sobre lo que alertó, posteriormente el candidato independiente, Javier Guerrero, cuando dijo que es el Gobierno el que utiliza el miedo y la amenaza como estrategia para consolidarse en el poder.

“Para el expriista, la corrupción en los cuerpos policiacos y los órganos de impartición de justicia representa la causa fundamental de la inseguridad. Los temas siguientes sufrieron mucha desatención porque, poco a poco, los candidatos optaron por seguir sus propias agendas, cargadas de acusaciones y agravios hacia sus contrincantes.

“No obstante, en la sala cundió un murmullo de desaprobación cuando Miguel Riquelme insinuó que el desabasto médico en la entidad se debe a que Coahuila se desarrolla más rápido que la federación y el IMSS no podía surtir las medicinas necesarias. A lo que Anaya respondió alegando que Rubén Moreira sí tenía dinero para pagar la deuda que su hermano le dejó al estado, también para pagar a empresas fantasma e incluso para promocionar su imagen, pero no para abastecer de fármacos a los hospitales. (…)

“Si acaso, el debate sirvió para definir las personalidades de los candidatos y las disímiles circunstancias con que cada uno llega a esta contienda. (…) la experiencia frente a las cámaras y el uso de los tiempos de Guillermo Anaya; la presión evidente que tiene sobre sus hombros Riquelme consciente de la posibilidad real de la alternancia—; la tranquilidad, casi desapego, de Luis Horacio Salinas; la llaneza y verticalidad de Armando Guadiana; así como contrasta la explosividad de José Ángel Pérez y Mary Telma Guajardo –quien levantó risas al reprocharles a sus contrincantes que ninguno había sido madre– con la serenidad de Javier Guerrero, acaso el más comedido de los allí presentes”.
21 Abril 2017 04:00:00
Juicio en el debate
El primer cara a cara entre los siete candidatos al Gobierno devino en un juicio contra el moreirato. La sentencia contra los hermanos Humberto y Rubén Moreira fue condenatoria por la corrupción, la deuda no aclarada por más de 40 mil millones de pesos, a la cual se sumó este mes un nuevo crédito por 2 mil 100 millones; la impunidad, las empresas fantasma, la crisis de los sistemas de salud, educativo y de justicia, y el “saqueo” de 400 millones de pesos de la Dirección de Pensiones. También, por la “entrega” del estado a los Zetas y por las masacres en Allende y en el penal de Piedras Negras y las desapariciones forzadas.

El periodo de los Moreira comprende los 12 años más oscuros de la historia de Coahuila, acusaron, cada quien a su manera, Guillermo Anaya (PAN), Armando Guadiana (Morena), Javier Guerrero y Luis Horacio Salinas (independientes) y José Ángel Pérez (PT). En otro momento, se acusó a Carlos Moreira de tener secuestrada la educación del estado. Miguel Riquelme (PRI) soportó la andanada, centró sus réplicas en el panista Anaya y ofreció, como lo ha hecho en su campaña, aplicar la ley “caiga quien caiga”. Mary Telma Guajardo (PRD) embistió contra el bipartidismo PRI-PAN e hizo señalamientos tibios contra los Moreira, a quienes no citó por su nombre.

Los aspirantes de oposición reprobaron el decenio de los Moreira en seguridad y justicia, educación y salud pública, temas del debate y propusieron obras planes –algunos coincidentes– para rescatar al estado de la postración. Anaya, Guadiana, Guerrero y Pérez se comprometieron a castigar con cárcel los delitos cometidos por los Moreira y su primer círculo.

El tema recurrente fue la corrupción. Anaya acusó a Riquelme de ser “tapadera” de los Moreira, de haberse enriquecido y de recibir de un contratista una costosa mansión. Asimismo, lo responsabilizó, como alcalde con licencia que es, de tener a Torreón entre las ciudades del país con el mayor número de desaparecidos.

Riquelme respondió con las mismas armas. Habló de que Anaya convirtió a Torreón en una de las ciudades más peligrosas del país, de su millonaria casa en una colonia donde el metro cuadrado se cotiza en 9 mil 500 pesos, de su rancho y de otras propiedades valuadas en 100 millones de pesos. El priista ofreció gobernar con pulso y sin depender de nadie. Sus críticas al gobierno de Rubén Moreira fueron sutiles, pero insistió que cambiará lo necesario.

El candidato de Morena desoyó las peticiones de Anaya de no caer en la trampa de los Moreira para confrontar a las oposiciones y dividir el voto. El independiente Luis Horacio Salinas embistió contra los partidos. Todos, dijo, han decepcionado. “En Coahuila”, advirtió, “no hay Comunicación Social, sino culto al gobernador Rubén Moreira”. Su plan consiste en reducir 70% el gasto anual de mil millones de pesos en ese concepto y destinarlo a mejorar los servicios de salud.

Javier Guerrero (expriista) se refirió a las 200 mil firmas que reunió para su registro como una muestra del deseo de cambio que priva entre los coahuilenses, hizo propuestas realistas con la experiencia de haber sido secretario de Finanzas y advirtió que el cáncer de Coahuila tiene nombre: corrupción. A diferencia de Anaya y de Riquelme, quienes intercambiaron los golpes más fuertes, Guerrero salió indemne.

José Ángel Pérez (expanista), quien padeció a Humberto Moreira como alcalde de Torreón, dijo que hablar de Coahuila, hoy, es decir “saqueo de los Moreira megadeuda, lavado de dinero corrupción, impunidad”. El estado “ya está hasta la madre de todo esto”. En Coahuila huele a alternancia.
19 Abril 2017 04:00:00
Moreira I: la desmesura
Siete años antes de Trump. Ensayo sobre la Imbecilidad, de Aaron James, el médico y político inglés David Owen publicó En el Poder y en la Enfermedad. La obra aborda los males que han afectado a jefes de Estado y de Gobierno en el último siglo y la repercusión de sus decisiones en la vida de millones de personas. También observa el síndrome de hybris y las alteraciones que provoca en los hombres del poder. El concepto, de origen griego, equivale a desmesura. “No hace referencia a un impulso irracional y desequilibrado, sino a un intento de transgresión de los límites impuestos por los dioses a los hombres mortales y terrenales” (Wikipedia).

“En la Antigua Grecia (la hybris) aludía a un desprecio temerario hacia el espacio personal ajeno unido a la falta de control sobre los propios impulsos, siendo un sentimiento violento inspirado por las pasiones exageradas, consideradas enfermedades por su carácter irracional y desequilibrado, y más concretamente por Ate (la furia o el orgullo). Como reza el famoso proverbio antiguo, erróneamente atribuido a Eurípides: ‘Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco’” (ibíd.)

Los jefes de Estado y de Gobierno suelen ocultar sus enfermedades, pero el secretismo da pábulo a todo tipo de interpretaciones. Las redes sociales y algunos medios de comunicación, por ejemplo, han atribuido lo macilento del presidente Peña a un cáncer, versión desmentida por Los Pinos. Con respecto a la depresión y la enfermedad mental, Owen advierte “están extendidas y no pueden ser consideradas como una incapacidad automática para desempeñar un cargo público”.

Pero “cuando un dirigente político se comporta de un modo que el público no sólo desaprueba, sino que además interpreta instintivamente como la consecuencia de un cambio de su estado mental (se dice): el dirigente ha ‘perdido la chaveta’, está ‘desequilibrado’, ‘desquiciado’, ‘fuera de control’”.

El exgobernador Humberto Moreira causó esa impresión en la entrevista con Gelacio Reyes, para La Mejor FM 99.1 de Piedras Negras. Entre gestos, obscenidades y bufonadas, abrió la charla así: “Vengo a tirar chingazos y a revelar secretos de todos los hocicones”. (El video está disponible en
https://www.youtube.com/watch?v=3lYry-z53X8).

Owen previene: “Aun cuando quizá no sean manifiestos en su conducta suficientes síntomas para respaldar un diagnóstico profesional de enfermedad mental, el público está convencido de que el dirigente no está simplemente cometiendo errores, sino que da muestra de algún género de incapacidad mental para tomar decisiones racionales. Aquí, el lenguaje médico sirve de poco aún. Nos vemos obligados a hablar en términos más tradicionales (…). Uno de esos términos (…) cuyo uso por parte de las gentes es, a mi juicio, totalmente legítimo, es ‘megalomanía’”.

Para diagnosticar el síndrome de hybris, agudizado por la permanencia en el poder, el autor enlista 13 síntomas, pero sólo bastan tres o cuatro para presentar este tipo de desmesura psicológica. Por ejemplo: “una inclinación narcisista (…) (…); una (…) tendencia a la exaltación; una identificación de sí mismos con el Estado hasta el punto de vista de considerar idénticos los intereses y perspectivas de ambos; excesiva confianza en su propio juicio y desprecio del consejo y la crítica ajenos; inquietud, irreflexión e impulsividad; pérdida de contacto con la realidad”.

El lector tiene bases para diagnosticar a Humberto Moreira.

Nota. Hoy a las 19:00 horas será el primer debate de los candidatos al Gobierno del Estado, pero tal parece que el Instituto Electoral de Coahuila no quiere que nadie se entere.
18 Abril 2017 04:00:00
El show de la política
Aaron James (filósofo) advierte en Trump. Ensayo Sobre la Imbecilidad (Malpaso, 2016), el ascenso de los bufones al poder. Su país ignoró el aviso y eligió a Donald Trump, quien, una vez en el Despacho Oval, devino “payaso autoritario”, declaró al diario digital español “Vozpópuli”.

Publicado antes de las elecciones presidenciales, el egresado de Harvard repara en su libro: “Me preocupaba la profusión de imbéciles que se estaba dando en la sociedad y la posibilidad, nada gratificante, de que Estados Unidos se hubiera convertido ya o estuviera a punto de trocarse en un sistema ‘capitalista imbécil’ abocado de manera inherente a decaer. (…) Aunque el modelo que describo es aplicable a una sociedad más amplia, podemos reconocer sin miedo a equivocarnos que muchos de nuestros males proceden de forma directa de nuestra política”.

Once años antes, a escala local, Humberto Moreira (HM) se había hecho con el poder con relativa facilidad y algunos de los mismos trucos del magnate neoyorquino. Lo mismo que Estados Unidos con Trump, Coahuila tampoco escuchó las voces que anticipaban el desastre de gobernador que sería HM, algunas de las cuales se publicaron en Espacio 4. Para comprar voluntades, rendirse culto e imponer un proyecto transexenal, HM convirtió el presupuesto en caja chica, la política en burdel, el Congreso en tapete, el Tribunal de Justicia en corte de secuaces y la tribuna en pista de baile. Se autoproclamó Hijo del Pueblo. Se disfrazó del Santo y de Blue Demon, se contoneó en el estadio de los Saraperos, pero sus mejores representaciones son las de populista, demagogo y víctima.

El exgobernador minimiza los estragos de la deuda por más de 40 mil millones de pesos contraída en su gobierno, la mitad de la cual se gestionó con documentos falsos. Guillermo Anaya y Armando Guadiana, candidatos del PAN y Morena al Gobierno, denunciaron la estafa en 2011. Con el mismo desparpajo, HM culpa a otros de la violencia, la expansión del narcotráfico (en particular de los Zetas), las masacres y las desapariciones forzadas durante su sexenio. Donde hay miseria, mira progreso. Acosado por sus demonios, en el séptimo lugar de los “10 mexicanos más corruptos” de 2013 (Forbes) e investigado en España y Estados Unidos por lavado de dinero y otros delitos, HM está de nuevo en el “callejón de los trancazos”, su espacio natural: “tiran guamazo, tiro demanda”, amenaza a sus críticos.

En su libro, James advierte “A diferencia del estúpido (…) un imbécil de verdad, aquel para el que el ser imbécil es un rasgo estable de personalidad, no hallará motivo alguno que lo lleve a pedir perdón o a escuchar siquiera el reproche de los demás: vive afianzado en el convencimiento de que está en su derecho y de que, por lo tanto, puede hacer oídos sordos. (…) No se inmuta cuando lo miran con indignación o protestan”. Sobre la riqueza que propicia “un sistema capitalista imbécil politizado” (también presente en México), el profesor de la Universidad de California apunta: “El sistema se vuelve corrupto y genera más corrupción en un proceso que se alimenta a sí mismo (…)”.

James tendría en México material suficiente para una enciclopedia sobre la imbecilidad política. Lo mismo que él en su país, en el nuestro vemos cómo “el espectáculo cotidiano de la pugna política se vuelve repugnante”. En nuestro caso, mucho de ello se debe al exlíder del PRI, HM. “Sólo los más sobornables o presuntuosos pueden tener el estómago necesario para presentar su candidatura”, acota el autor.
17 Abril 2017 04:00:00
Debate entre cuatro
En México los políticos le tienen un miedo cerval a los debates por el riesgo de ser exhibidos en su ignorancia, en sus riquezas inexplicables, en sus vínculos con el narcotráfico. Un ejercicio natural e imprescindible en las democracias maduras e incluso en otras que se hallan en tal proceso, incluidas algunas de América Latina, en nuestro país aún se evade o se edulcora. El primero entre candidatos presidenciales (12 de mayo de 1994) permitió medir su impacto en el electorado –sin revertir como en Estados Unidos, en 1960, la tendencia favorable a Nixon, vencido finalmente por Kennedy–. El tribuno Diego Fernández (PAN) salió del cara a cara como el gran favorito. Ernesto Zedillo (PRI), candidato emergente tras el asesinato de Colosio, y Cuauhtémoc Cárdenas (PRD) no pudieron con la fogosidad y elocuencia del panista.

in embargo, algo extraño sucedió. Fernández abandonó la escena política, o dio esa impresión, Zedillo repuntó y ganó las elecciones. Entonces se especuló sobre un arreglo entre Diego y el presidente Salinas. El panista siempre lo ha negado. Asegura que los medios de comunicación, por línea del Gobierno, le cerraron las puertas para frenarlo. Zedillo resultó ser buen presidente; sobre todo, honrado. Además de superar la crisis económica incubada en el sexenio de Salinas, la cual estalló en los primeros días de su gestión, su mayor legado fue la reforma electoral que posibilitó la primera alternancia en Los Pinos. Tuvo carácter para afrontar las presiones del PRI para evitarla; y antes, para encarcelar a Raúl Salinas por el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu y enriquecimiento ilícito.

Los debates son obligatorios, mas no por ello han dejado de ser rígidos. Les falta vitalidad y espontaneidad. Los formatos deben ser abiertos y atractivos para persuadir a los ciudadanos de acudir a las urnas y no para alejarlos de ellas. En Coahuila, el primero de los debates entre los candidatos al Gobierno del estado –de los dos organizados por el Instituto Electoral– será este miércoles a las 17:00 horas en el Museo del Desierto. (¿Por qué siempre no en el Tecnológico de Monterrey?) Los temas serán Seguridad y Justicia, Educación y Salud Pública.

El segundo será en Torreón sólo 15 días después (el 4 de mayo). ¿Por qué la premura del Instituto Electoral? ¿No hubiera sido mejor acercarlo al 4 de junio, día de las votaciones? En La Laguna, donde surgió la Alianza Anticorrupción Coahuila, se tratarán los asuntos más espinosos por su relación con la deuda, las empresas fantasma y otros escándalos: Desarrollo Económico, Finanzas Públicas, Transparencia, Rendición de Cuentas y Desarrollo Social.

El Artículo 56 del Código Electoral de Coahuila, fracción 2, advierte: “Los debates obligatorios de los candidatos al cargo de Gobernador serán transmitidos por las estaciones de radio y televisión de las concesionarias de uso público. El Instituto promoverá la transmisión de los debates por parte de otros concesionarios de radiodifusión con cobertura en el Estado y de telecomunicaciones”. Sin embargo, la difusión entre la ciudadanía ha sido nula o insuficiente.

El cara a cara será entre siete, pero la atención se centrará en Guillermo Anaya (PAN), Miguel Riquelme (PRI), Javier Guerrero (independiente) y Armando Guadiana (Morena). De los otros tres, José Ángel Pérez (PT), quien padeció y afrontó a Humberto Moreira como Gobernador, aportará más que Mary Telma Guajardo (PRD) y Luis Horacio Salinas (independiente). El debate se reflejará en la intención de voto e incluso puede modificarla.
15 Abril 2017 04:01:00
Cacería de periodistas
La siguiente es la segunda parte del reportaje de Gerardo Moyano, publicado en la edición 559 del catorcenario Espacio 4, sobre la situación del periodismo en México, el peor lugar del mundo para ejercer el oficio:

“Miroslava Breach fue la tercera periodista asesinada en el mes de marzo. Cecilio Pineda Birto, director del periódico La Voz de la Tierra Caliente, fue ejecutado en Altamirano, Guerrero, el 2 de marzo, mientras que Ricardo Monlui Cabrera, periodista de los diarios El Sol de Córdoba y Diario de Xalapa, fue asesinado en Veracruz, el 19 del mismo mes. Veinticuatro periodistas han sido ultimados en Veracruz durante los sexenios de los gobernadores priistas Fidel Herrera (2004-2010) y Javier Duarte (2010-2016).

“En marzo, otros tres periodistas salvaron su vida de milagro. El 24 de ese mes, Israel Hernández, reportero de ‘Imagen del Golfo’ y colaborador del portal Aristegui Noticias, fue herido de bala en un enfrentamiento entre obreros del Sindicato de la empresa Tubos de Acero de México (Tamsa), en Boca del Río, Veracruz.

“El 28 de marzo, Julio Omar Gómez, reportero de 911 Noticias, fue atacado a balazos en su domicilio de Cabo San Lucas, Baja California Sur. En el ataque, perdió la vida Alfredo de la Cruz, el escolta que la FEADLE le había asignado al comunicador, luego de que dos de sus vehículos fueran incendiados meses antes. ‘Me atacan porque he evidenciado actos de corrupción por parte también de dependencias federales’, dijo Gómez en entrevista con Ciro Gómez Leyva.

“Un día después, el 29 de marzo, Armando Arrieta Granados, jefe de Redacción del diario ‘La Opinión de Poza Rica’, en Veracruz, recibió dos balazos frente a su domicilio. Su estado de salud es grave, pero evoluciona favorablemente.

“El mismo día, Jorge Alejandro Saucedo Alvarado, comunicador del medio digital Red es Poder, denunció el allanamiento de su domicilio, en Torreón. El comunicador dice que tanto en la policía municipal como en la estatal se negaron a recibir su denuncia, pues ‘no hubo robo’. Esto, pese a que Saucedo ya ha denunciado amenazas (documentadas por Artículo 19) y ha pedido medidas cautelares a la Comisión de Derechos Humanos de Coahuila. Entre otras investigaciones, el comunicador ha abordado el conflicto de intereses de diversos políticos, entre ellos, los diputados Shamir Fernández Hernández (presidente del PRI en Torreón), Armando Luna Canales y Georgina Cano Torralva, quienes a la par de su tarea legislativa siguen actuando como notarios públicos. ‘Temo por mi integridad y la de mi equipo de colaboradores’, señala.

“En los recientes ataques a periodistas, el móvil parece el mismo: el trabajo de las víctimas, en particular los que denuncian la colusión entre autoridades y el crimen organizado.

“En el caso de Miroslava Breach, la principal línea de investigación va en ese sentido. El año pasado, un reportaje de la periodista le costó la candidatura a la alcaldía de Bachíniva a la priista Silvia Mariscal Estrada, suegra de Carlos Arturo Quintana, el 80, uno de los líderes de La Línea, brazo armado del cártel de Juárez.

“Una cartulina dejada junto al vehículo en el que fue baleada Breach sentencia: ‘Por lengua larga. Siguen llegados al Gobernador y el gober. El 80’. Días más tarde, el 30 de marzo, otra manta supuestamente firmada por el 80, dice: ‘Corral si me sigues mandando a tus achichincles los voy a matar a todos, querías guerra, pues ya las tienes’. (…)

“Por ello, el llamado de Reportero Sin Fronteras: ‘Frente al estallido de la violencia observado durante el mes de marzo, RSF se une a la prensa mexicana e insta al gobierno mexicano a que tome medidas firmes para frenar esta mortífera espiral. (…) Este país (México) es, más que nunca, un territorio hostil para la prensa’”.
14 Abril 2017 04:00:00
Verdades históricas
En uno de los peores momentos del país, con los mayores índices de desaprobación ciudadana hacia su gobierno y grados de corrupción, impunidad e impudicia escandalosos, Enrique Peña muestra un optimismo incomprensible, cuyos cimientos están asentados sobre arenas movedizas. La sociedad no ve la hora en que termine el sexenio para iniciar un nuevo gobierno, con un partido distinto y un proyecto diferente que oxigene y adecente la política, ofrezca seguridad, justicia y paz social, y castigue a los pillos protegidos por el fuero.

En su discurso por los 88 años del PRI, el pasado 4 de marzo, Peña no apeló a un mejor país, sin escándalos ni motivo de escarnio por culpa de sus máximas autoridades. Libre de corrupción, de conflictos de interés, de tráfico de influencias, de riquezas instantáneas, de pobreza en expansión constante, de violaciones sistemáticas a los derechos humanos, de amiguismo, de incompetencia y cinismo gubernamentales. No, esas son bagatelas, pecados veniales, exigencias sociales irrelevantes, visiones de iluminados, populistas o demagogos. Bajo esa retórica trata de impedirse la alternancia con López Obrador.

La preocupación del gobierno de Peña y su partido no consiste en resolver los problemas del país, muchos de los cuales ellos agravaron, sino en ganar elecciones, después de haber perdido el año pasado siete estados. Para los optimistas del poder, la falta de argumentos para legitimar victorias es irrelevante. Y si no, a las pruebas se remiten. El gabinete se ha volcado en el Estado de México para reafirmar la máxima hankista según la cual el poder está vedado a los políticos sin dinero en los bolsillos ni cuentas bancarias conectadas al presupuesto y al capitalismo de compadres.

Bajo la misma lógica de retener el poder para prolongar borracheras, cuya resaca pagan siempre los más pobres, los gobernadores de Veracruz (Javier Duarte) y Chihuahua (César Duarte) apostaron todo por sus candidatos. Hoy los dos priistas son buscados por la Interpol por el desvío de miles de millones de pesos del erario, parte de los cuales utilizaron para incrementar sus patrimonios familiares. ¿Y la PGR? Atenta a los movimientos de la oposición y de activistas sociales. La agenda de la Procuraduría, con un titular que antes de ocupar el cargo colaboró con Humberto Moreira en la presidencia del PRI, es política. Por eso los Duarte, Tomás Yarrington (detenido en Florencia, Italia) y otros de su ralea se vuelven invisibles para las autoridades mexicanas.

El asesinato de periodistas –entre el 2 y el 23 de marzo fueron abatidos otros tres– tampoco merece atención del Gobierno, más allá de retórica y compromisos incumplidos. Las fiscalías especiales terminan por no servir; ya sea por falta de presupuesto o por desprecio al oficio más incómodo para el poder. El discurso intolerante contra los críticos del sistema y la falta de castigo para los criminales alienta nuevos atentados contra la prensa y la libertad de expresión. Por esa causa, el periódico Norte de Ciudad Juárez prefirió cerrar.

En el Gobierno de Peña han sido asesinados 30 periodistas y 38 en el sexenio de Calderón, según Artículo 19. El estado con mayor incidencia es Veracruz, donde el anterior gobernador, Duarte de Ochoa, amenazaba al gremio: “Pórtense bien, todos sabemos quiénes andan en malos pasos”. En México se criminaliza a los periodistas aun antes de matarlos. Pero, para el Presidente, las crisis del país son imaginarias. Sólo las verdades oficiales son históricas e incuestionables.
12 Abril 2017 04:00:00
Memoria histórica
México tuvo su primavera democrática con Francisco I. Madero, pero fue interrumpida por las bayonetas. Andrés Manuel López Obrador promete regresar a ella, pero antes ganar Coahuila, tierra del mártir, con Armando Guadiana, candidato de Morena al Gobierno del Estado. En la presentación de su libro 2018: La Salida, el 29 de marzo en Saltillo, el aspirante presidencial con mayor intención de voto leyó cartas de Madero a varios caciques de la época para pedirles equidad y respeto al sufragio. Lo mismo se pide ahora –más de 100 años después– en Coahuila, Estado de México y Nayarit, donde el 4 de junio habrá elecciones para gobernador.

Guadiana debe su regreso a la política a los Moreira, después de un retiro de cuatro décadas, cuando fue diputado local. Sobre todo a Humberto, a quien acusa de la ruina del estado por la deuda de 36 mil millones de pesos que contrató sin informar a los coahuilenses sobre su destino. Para que los delitos por las masacres en Allende y en el penal de Piedras Negras no prescriban, acudió a la Corte Internacional de Justicia. Empresario del carbón, ganadero y promotor deportivo, Guadiana fue el principal destinatario de la ley antitaurina, impuesta por el actual Gobierno. Espiado por el poder, no se arredra ni deja de embestir.

La lucha contra la corrupción, la impunidad y el nepotismo figura entre sus banderas. El objetivo de las oposiciones reales y de amplios sectores sociales consiste en lograr la primera alternancia en Coahuila después de 88 años de gobiernos del PRI.

El candidato de Morena, cuyos signos son el bigote estilo Walrus y el sombrero Stetson, centra su atención en un tema cada vez más acuciante, reflejo de las crisis causadas por la deuda: el deterioro de los servicios de salud. Por tal razón, ofrece un Coahuila “en el que el sistema de salud brinde atención profesional y eficiente a todo el que necesite de atención médica, (...) en el que sus policías pierdan el miedo de enseñar el rostro y los ciudadanos pierdan el miedo a sus policías”.

También propone un estado “en el que se deje de tomar de rehén político a la universidad y en cambio se formen estudiantes competentes en el ámbito profesional y humano, (…) en el que dejemos atrás la vergüenza de ser referencia nacional de corrupción, (...) en el que las bandas criminales no se refugien en instituciones penitenciarias. Pero, sobre todo, un Coahuila de justicia y progreso, donde el castigo a los corruptos sea ejemplar, que quien robe un peso del erario público, vaya como cualquier vulgar ladrón, sin distinción, a la cárcel”.

Desde el monumento ecuestre de Francisco I. Madero, inspirado en la Marcha de la Lealtad que el Presidente encabezó el 9 de febrero de 1913, 10 días antes de su asesinato, Guadiana invocó el arma de la democracia más temida por los gobiernos: el sufragio libre, lema maderista cuyo candado era la no reelección. “No hay tirano que nos impida ejercer ese derecho”, advirtió el candidato de Morena. “Asumamos la responsabilidad de este momento histórico y acabemos con este sistema oligárquico que tanto daño le ha hecho a Coahuila. De mi parte, tienen el compromiso de que no habrá tregua para los corruptos”. Guadiana demanda elecciones limpias. Dice que los candidatos del PRI (Miguel Riquelme) y del PAN (Guillermo Anaya) representan los mismos intereses, y exige al Instituto Electoral de Coahuila respetar la voluntad de los coahuilenses.
11 Abril 2017 04:00:00
Discurso carcelario
Guillermo Anaya asumió el compromiso que miles, tal vez millones de coahuilenses agraviados por la deuda, la arrogancia, la corrupción y la impunidad querían escuchar, en especial los votantes indecisos: “Meteré a la cárcel a los Moreira”. La misma promesa hicieron el año pasado Miguel Ángel Yunes y Javier Corral (PAN) como candidatos a los gobiernos de Veracruz y Chihuahua. Sus triunfos convirtieron en prófugos a Javier y a César Duarte (PRI) por haberse enriquecido en sus mandatos y desviar miles de millones de pesos del erario. Ambos son buscados por la Interpol.

En México, autoridades locales y federales facilitaron su huida. El aspirante a Gobernador de la Alianza Ciudadana por Coahuila, formada por el PAN, la UDC, Primero Coahuila y Encuentro Social, utiliza la capitular del apellido Moreira como signo de continuismo y para definir a su rival del PRI, Miguel Riquelme: “(es) el candidato de las tres emes: miedo, maldad, mentiras”. Anaya, mencionado en columnas y círculos políticos como plan B del gobernador Rubén Moreira, había sido criticado por su discurso “suave” contra el moreirato, lejos del sentimiento mayoritario contra el clan. Ya como candidato, su discurso es de confrontación.

En sus primeros días de campaña, iniciada en Torreón con médicos y enfermeras ante los cuales denunció la crisis del sector salud y la corrupción en la compra de medicamentos, Anaya identificó a los responsables: “Los Moreira van a pagar, ni les debemos ni les tememos (…) van a responder por sus actos y sus ilícitos (…) van a devolver lo robado”. (…) Los voy a meter a la cárcel”. En Veracruz, el Gobernador de la primera alternancia, Miguel Ángel Yunes, asegura haber recuperado ya mil 250 millones de pesos “robados” por su antecesor priista Javier Duarte de Ochoa.

Anaya se ha comprometido también a investigar el caso de las empresas fantasma, cuya figura más visible es hasta ahora María Esther Monsiváis, quien encabeza la lista de sacrificables junto con David Aguillón. El monto de las operaciones, originalmente calculado en 180 millones de pesos, podría exceder los 500 o 600 millones. Antes del escándalo, el PRI perfilaba a la secretaria de Infraestructura y Transporte para diputada plurinominal. Monsiváis es todavía una mujer influyente. Después de su defenestración, colocó a María Antonieta Gil, ex subsecretaria de Obra Pública, como directora ejecutiva de Administración del Instituto Electoral de Coahuila (IEC), el cual podría tener su propia red de negocios familiares.

Los principales candidatos de oposición al gobierno desconfían del IEC. Su presidenta, Gabriela de León Farías, exfuncionaria estatal, nada en un mar infestado de tiburones. Alejandro González, quien fue director general y consejero del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, precedente del IEC, en el Gobierno de Humberto Moreira, actúa como satélite del PRI. Armando Guadiana (Morena) pide que la elección de Coahuila sea atraída por el Instituto Nacional Electoral.

Antes de iniciar su campaña, Anaya dijo ante el expresidente Felipe Calderón, su compadre: “Los días de abuso del PRI y de los Moreira están contados (…) porque el pueblo de Coahuila tiene sólo una idea en mente: el cambio. Sus días de impunidad están contados, porque Coahuila ya no quiere sentir vergüenza por tener los peores gobernantes de México”.
10 Abril 2017 03:00:00
Comisión de la verdad
Javier Guerrero, el aspirante a gobernador con más trayectoria y horas de vuelo en la política local y nacional; el secretario de Finanzas de la administración que liberó al estado de deudas; el hombre que renunció a 40 años de militancia priista para oponerse a la continuidad de “la camarilla de vividores” que asumió el poder hace 12 años y pretende enquistarse otro sexenio, promete investigar el origen y destino de la deuda por más de 36 mil millones de pesos contraída en el Gobierno de Humberto Moreira. Para castigar “a quienes han robado del erario público, llámense como se llamen (y) estén donde estén”, creará una comisión de la verdad y una fiscalía especial.

Guerrero, como los demás candidatos, inició campaña el 2 de abril; en su caso, como independiente. Su primer discurso lo dio en San Pedro, donde fue alcalde a los 29 años, en el gobierno de Eliseo Mendoza. La Laguna y el país vivían entonces tiempos convulsos, como ahora. Igual que en 1908, cuando Francisco I. Madero escribió en San Pedro La Sucesión Presidencial (contra la dictadura porfirista), el clamor nacional era de justicia, democracia y libertad.

En la campaña presidencial de 1988, Carlos Salinas fue apedreado en San Pedro durante un mitin campesino. En La Laguna, el recuerdo del general Cárdenas se había volcado en favor de su hijo Cuauhtémoc, candidato del Frente Democrático Nacional. La elección fraudulenta de Salinas marcó al país, pues su proyecto neoliberal desplazó por las malas el socialdemócrata de Cárdenas. Dos figuras recompusieron la relación Laguna-Salinas: Carlos Rojas, sucesor de Luis Donaldo Colosio en la Secretaría de Desarrollo Social, y previamente secretario general del PRI; y Javier Guerrero, quien después de ser alcalde ganó la diputación federal por su distrito.

Rojas y Guerrero se han vuelto a encontrar. El primero, ligamayorista de la política nacional, coordina la campaña del segundo. Poco antes de la renuncia de Guerrero al PRI, en diciembre pasado, Rojas participó en la presentación de su libro Mi Visión de Coahuila, en la Ciudad de México. Con la sucesión estatal encima, el cerebro de Solidaridad, programa estrella de Salinas, dijo en el Museo Casa del Risco: “Espero (…) que el PRI no se equivoque, porque si no, va a suceder lo que pasó en diversas entidades en 2015, por permitir que los mandatarios estatales tomaran las decisiones caprichosas, convenencieras, (que) volviéramos a tratar de dejar herederos nunca resulta lo más conveniente”. (El Norte, 6.12.16)

Pocos pensaban que Guerrero renunciaría al PRI, pero lo hizo. Igual dudaban que tuviera el valor y el coraje para denunciar a los Moreira, pero empezó a hacerlo incluso antes de ser candidato. “Vamos a sacar del Palacio de Gobierno a quienes han traicionado al pueblo de Coahuila”, declaró al iniciar campaña al lado de su esposa Nicté, cuyo padre (Rafael Ruiz Béjar) fue amigo y colaborador del general Lázaro Cárdenas. También le acompañaron Carlos Rojas, Federico Berrueto y Arturo de las Fuentes, hijo del exgobernador José de las Fuentes. Todos ellos del equipo de Colosio.

Guerrero, funcionario en el gobierno de Rubén Moreira antes de ocupar la subsecretaría de Desarrollo Social, sabe que uno de los elementos que más inhiben la participación política de los coahuilenses es el miedo. “El muro ya cayó”, asegura. Los 200 mil ciudadanos que firmaron para apoyarlo como candidato independiente lo confirman.
08 Abril 2017 04:00:00
Democracia bajo fuego
Donde la libertad de expresión está en peligro constante, la democracia no puede estar segura. Es lo que pasa en México desde hace varios años, mientras el Estado no hace otra cosa que mirarse el ombligo. El siguiente fragmento del reportaje de Gerardo Moyano, en la nueva edición del catorecenario Espacio 4, es prueba irrefutable:

“México sigue consolidándose como uno de los países más peligrosos del mundo, no sólo para periodistas, sino para activistas y cualquier crítico del Gobierno.

“Así lo confirman varios hechos recientes: 1) la ‘mortífera espiral’ de violencia contra periodistas (como la calificó Reporteros Sin Fronteras, RSF), registrada en el mes de marzo; 2) el cierre del periódico Norte de Ciudad Juárez, el 2 de abril, ‘por falta de garantías’ para informar; 3) las amenazas contra el periodista Jorge Saucedo, del medio Red es Poder, cuyo domicilio fue allanado el 29 de marzo, en Torreón; y 4) el espionaje cibernético de periodistas y activistas, por parte de autoridades, revelado en los últimos meses.

“Este ambiente de censura e impunidad confirma la calificación de México como país ‘No libre’ para la libertad de expresión (junto a Ecuador, Venezuela, Cuba y Honduras), en el informe ‘Libertad de la Prensa 2016’ de la organización internacional Freedom House.

“El año pasado, el país registró 11 asesinatos de periodistas y trabajadores de medios de comunicación (casi uno por mes), sólo por detrás de Irak (15) y Afganistán (13) y por encima de Yemen (8), Guatemala (6), Siria (6), India (5) y Pakistán (5), según cifras de la Federación Internacional de Periodistas (FIP). (…)

“Y en 2017 la tendencia va al alza: tres periodistas fueron asesinados tan solo en marzo (uno por mes en promedio), aunque la cifra podría haber sido mayor, pues al menos dos comunicadores sobrevivieron a ataques con armas de fuego.

“Si bien las recientes agresiones a la prensa se registraron en varios estados del país, destaca el caso de la ejecución de la periodista Miroslava Breach, en Chihuahua, el 23 de marzo, por el contenido de sus reportajes, así como por las mantas con amenazas contra la prensa y el gobernador del estado, Javier Corral Jurado, quien calificó el asesinato como ‘narcopolítico’.

“Entre otras investigaciones, el año pasado, Breach reveló la imposición de candidatos del PRI a diferentes alcaldías, relacionados con grupos criminales, así como la infiltración del narcotráfico en las estructuras de seguridad pública del estado.

“El asesinato de Breach obligó al periódico ‘Norte’ a cerrar sus puertas. (…) En las protestas realizadas en varias ciudades del país, los miembros del gremio periodístico acusan la incompetencia del gobierno, la cual se refleja en la falta de resultados de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE). De 2010 a 2016, esta dependencia de la Procuraduría General de la República (PGR) abrió más de 800 averiguaciones por delitos cometidos contra periodistas, de los cuales 99.7% permanecen impunes.

“En contraste con la falta de recursos con los que funciona la FEADLE, el gobierno mexicano destaca por ser uno de los mejores clientes de empresas internacionales que venden programas de ciberespionaje, los cuales han sido utilizados para intentar espiar al menos a un periodista, así como a activistas a favor del impuesto a las bebidas azucaradas, según revelaron organizaciones no gubernamentales”.
07 Abril 2017 04:01:00
En casa del ahorcado
Puede ser el primer gobernador lagunero del siglo 21 o el primero del PRI en perder las elecciones. En esa tesitura se halla Miguel Riquelme (MR), candidato del partido en el poder desde hace 88 años. Según la encuesta de Berumen y Asociados, aplicada entre el 10 y el 19 marzo, el 32.7% de los entrevistados votaría por MR, y el 24.1 por Guillermo Anaya, de la Alianza Ciudadana por Coahuila, encabezada por el PAN y de la cual forma parte la UDC. El priista subió 4.9 puntos con respecto a febrero, y el panista bajó 4.9. La ventaja del primero se amplió 8.6%. (Zócalo 29.03.17)

La encuesta de Reforma, levantada entre el 24 y el 27 de marzo –también patrocinada por Zócalo–, arroja otro resultado. La intención de voto por MR bajó de 40 a 38% con respecto al mes previo y la de Anaya se mantuvo en 36. En ambas mediciones, el candidato de Morena, Armando Guadiana, capta el 13% de las preferencias, y el independiente Javier Guerrero, el 5, en la de Reforma. El dato relevante es que el 95% de los encuestados “Considera que las cosas en Coahuila tienen que cambiar definitivamente”. ¿Alternancia, pues?

Riquelme debe estar consciente de esa situación, pues se lo presenta como el delfín del gobernador Rubén Moreira y continuación del moreirato. “No me apellido Moreira, en primer lugar, y, en segundo lugar, Miguel Riquelme no se inventó en los últimos dos sexenios, Miguel Riquelme trabaja en el Gobierno, inicia su carrera política desde el sexenio de Rogelio Montemayor (…) soy servidor público de carrera”, declaró a El Norte antes de registrarse como precandidato en el PRI, el 18 de enero. El alcalde con licencia de Torreón no puede romper con los Moreira, aunque quisiera. No todavía. Quizá después del 4 de junio. Hacerlo hoy lo colocaría en el pelotón contra el clan, cuyos fusileros son Anaya, Guadiana y Guerrero.

MR empezó a hablar de cambio –bandera del PAN– desde su tercer informe. Ya como candidato, en la presentación de su oferta política, declaró ante el líder del PRI, Enrique Ochoa (ya sin la presencia del gobernador Rubén Moreira, cuya fuerza empieza a declinar): “hay cosas que no funcionan” (en Coahuila). El abasto de medicinas (la crisis del sector salud destaca en la agenda de los candidatos opositores) “tenemos que cambiarlo”. (También) la organización de nuestras policías para combatir los delitos del fuero común”. (Fuerza Coahuila es una amenaza para la sociedad, sobre todo para los ciudadanos indefensos, según consta en la Comisión de los Derechos Humanos del Estado).

Poco antes de que el PRI expulsara a Humberto Moreira debido a su candidatura por el Partido “Joven”, y tres años después de que Rubén Moreira anunciara una comisión plural del Congreso –la cual jamás ha funcionado– para investigar la megadeuda por más de 36 mil millones de pesos contratada en el Gobierno de su hermano, en parte con documentos falsos, MR afinó la puntería, consultó su “reloj de calculadora” y disparó: “el combate a la corrupción y la rendición de cuentas tampoco funcionan”.

El discurso del 3 de abril no se equipara ni de lejos al de Colosio en el Monumento de la Revolución del 6 de marzo de 1994 –el de la ruptura frontal con el salinato–, pero tampoco estuvo exento de crítica. Mencionar la palabra “corrupción”, en estos tiempos de Coahuila, equivale a nombrar la soga en casa del ahorcado. Riquelme cerró el párrafo con una advertencia (¿a los corruptos?): “No me temblará la mano para cambiar lo que tiene que cambiar”.
05 Abril 2017 03:00:00
Agenda anticorrupción
La lucha contra la corrupción y la impunidad va en serio, al menos en La Laguna. En Torreón, la sociedad civil empieza a llenar el vacío dejado por las cámaras patronales y los partidos, la mayoría de los cuales es comparsa del poder. El 5 de febrero, unas 4 mil personas desfilaron para demandar acciones contra ambos flagelos y cárcel para los políticos rapaces. Incluso, en un fotomontaje premonitorio, exhibieron al exgobernador Humberto Moreira tras las rejas.

Por su posición crítica e irreductible, las 20 asociaciones que formaron parte de la marcha, lideradas por Participación Ciudadana 29, fueron marginadas de la mesa donde se inició la preparación del Sistema Local Anticorrupción (SLA), el 28 de febrero en Saltillo.

El temor es que, como otros organismos “autónomos” creados para cubrir las apariencias y atemperar la presión social, el SLA termine subordinado al Gobierno, en lugar de vigilarlo; y de que, en vez de castigar a funcionarios venales, los proteja.

En Veracruz y Chihuahua, los gobernadores Javier y César Duarte (PRI) apresuraron la designación de fiscales Anticorrupción, leales a ellos, luego de perder las elecciones, pero fracasaron. Hoy son investigados por la PGR. Javier Duarte es prófugo desde el pasado 20 de octubre por lavado de dinero y delincuencia organizada. César Duarte está en la misma situación desde el mes pasado.

En Coahuila, el procurador Homero Ramos Gloria podría ser propuesto para fiscal Anticorrupción. ¿Se imagina? El estado esperó casi hasta el límite para implementar el SLA, pues el plazo para reformar la Constitución y promulgar las leyes secundarias vence el 18 de julio, mes y medio después de las elecciones para gobernador, alcaldes y diputados.

Coahuila era uno de los nueve estados que no habían iniciado el proceso legislativo correspondiente, según el Semáforo Anticorrupción, presentado el 28 de febrero por el Instituto Mexicano para la Competitividad, Transparencia Mexicana y la Coparmex.

El Consejo Cívico de las Instituciones de La Laguna (CCIL) criticó su exclusión, y la de otros organismos, de la asamblea celebrada en Saltillo. El único convocado fue el CCI de Coahuila, pero sólo representa a la capital y no al resto de las regiones. Para que el proceso “no comience de manera equivocada”, toda la sociedad civil debe ser tomada en cuenta, declaró Marco Zamarripa, director del CCIL. “Está latente un retroceso, y desgraciadamente siempre estamos a las carreras. Coahuila era uno de los estados más atrasados en la conformación de ese sistema”. (Milenio Laguna 09.03.17)

El 14 de marzo, 16 asociaciones cívicas de La Laguna dirigieron una carta al líder de la Junta de Gobierno del Congreso, Jesús María Fraustro, donde expresan su “interés en participar de manera activa” en la conformación del SLA. Demandan:

1. Transparencia y acceso total a la información sobre la reforma constitucional, la Ley del Sistema Local Anticorrupción y el proceso para elegir a los comités de selección y de Participación Ciudadana;

2. “Condiciones máximas de apertura” a la participación de todas las organizaciones ciudadanas del estado interesadas en el tema;

3. “Rendición de cuentas a través de la explicación pública y escrita de cada decisión que tomen los legisladores y sus instancias”; y

4. La difusión máxima del proceso mediante el uso de las tecnologías de la información.

La Laguna está en pie de lucha contra la corrupción y la impunidad, temas centrales de las elecciones del 4 de junio.
04 Abril 2017 03:00:00
Muera el mal gobierno
El desmantelamiento del Torreón, erigido en 1974, para construir en su lugar una terminal de autobuses, en uno de los accesos más transitados, representa un nuevo agravio para los laguneros. Las 18 piezas del monumento, de casi 20 toneladas de peso, fueron retiradas el 10 de marzo y depositadas en la Unidad Deportiva. Era uno de los pocos símbolos de identidad en pie, o acaso el único, de una ciudad despojada de su patrimonio histórico por la incuria y la codicia gubernamentales.

Bienes públicos como arbotantes, baldosas y bancas, sustituidos por equipamiento moderno o simplemente desaparecidos del paisaje urbano pertenecen ahora a funcionarios o exfuncionarios. Uno de los coleccionistas es Gerardo Berlanga Gotés, director de Obras Públicas, cuya integridad se cuestiona recurrentemente por su desmesurado éxito económico en el servicio público. En otra administración fue despedido por su propensión a los negocios al amparo del poder.

Las manifestaciones contra la arbitrariedad –in situ y en los medios de comunicación– fueron olímpicamente ignoradas. Igual ha pasado con otros proyectos ejecutados sin tomar en cuenta a la sociedad ni el interés y prioridades de la ciudad. Ningún organismo empresarial, partido o candidato a gobernador o alcalde protestó por el absurdo de desaparecer una plaza cívica y desarmar su elemento principal –el Torreón– para crear un problema donde no lo había y agravar uno ya existente: el congestionamiento vial.

El monumento del Torreón, en los límites de Coahuila y Durango, se construyó en uno de los momentos de mayor tensión entre Saltillo y la metrópoli lagunera. El objetivo era dotar a los torreonenses de un símbolo de unidad frente al “abandono” y los “embates” del estado. La “capital de adobe”, como se conocía entonces a la sede de los poderes locales, por el material de sus construcciones y su incipiente industria, rondaba entonces los 190 mil habitantes; Torreón rebasaba el cuarto de millón. José Solís Amaro había sido alcalde contra la voluntad del gobernador Eulalio Gutiérrez Treviño, cuyo favorito era Mariano López Mercado. Solís fue bloqueado sistemáticamente desde Saltillo.

Los papeles se empezaron a invertir en 1980. Mientras la capital desarrollaba una robusta industria automotriz –ahora en riesgo por las políticas fiscales y proteccionistas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump–, La Laguna empezaba a decaer. En 2010, Saltillo tenía ya 725 mil habitantes y Torreón 639 mil (INEGI). El Índice de Calidad de Vida 2016 de Gabinete Estratégico de Comunicación ubicó a la capital en el segundo lugar nacional, por segundo año consecutivo, y a la metrópoli lagunera en el 23.

Las decisiones políticas repercuten en el ánimo social. El retiro del Torreón volvió a enconar a la ciudadanía contra las autoridades, según las cuales la plaza y el monumento serán restituidos cuando termine la estación del Metrobús. Ver las 18 placas del monumento maltratadas y abatidas no era el reflejo de una ciudad vencedora, sino vencida por la soberbia de los gobiernos, el abandono de los políticos y la falta de participación de los laguneros en sus propios asuntos. Un clamor se escuchó durante el desmantelamiento del Torreón: “¡Muera el mal gobierno!”. El 4 de junio serán las elecciones. ¿Morirá? La alternancia no es automática, pero hoy –como nunca– existen condiciones para que ocurra. Miguel Riquelme trata de convencer de que, con mano firme, el cambio puede ser posible incluso dentro del mismo PRI.
03 Abril 2017 04:00:00
Los tres mosqueteros
Tres laguneros compiten por primera vez por la Gubernatura. Según la regla de la adición, uno de ellos ganará las elecciones del 4 de junio. Armando Guadiana, originario de Múzquiz, es la única opción capitalina. La cuestión es, como lo expuse en la columna del viernes pasado, ¿por cuál de los cuatro se decantará Saltillo, en particular los grupos económicos? Su favorito era Isidro López, pero la postulación del PAN recayó Guillermo Anaya. La mayor parte del voto duro del PRI será para Miguel Riquelme, delfín de Rubén Moreira, pero no basta. Menos en un contexto de alternancia y división en las filas tricolores.

El único aspirante lagunero al Gobierno con arraigo en Saltillo es Javier Guerrero. Renunció al PRI el pasado 14 de diciembre para plantarle cara al clan Moreira como candidato independiente. “Hace meses, si no es que años, el Gobernador decidió imponer candidato, poniendo al servicio de ese propósito recursos de carácter económico y político de toda índole, lo que configura en los hechos un fenómeno de simulación irreversible”, escribió al taxista líder del PRI Enrique Ochoa.

Guerrero nació en San Pedro, igual que los únicos gobernadores de Coahuila de origen lagunero (Pedro Rodríguez Triana, Braulio Fernández Aguirre y Eliseo Mendoza Berrueto). Radica en Saltillo desde diciembre de 1999, cuando Enrique Martínez lo nombró secretario de Finanzas, en sustitución de Eloy Dewey, quien no asumió el cargo. Desde esa posición, tendió puentes con la iniciativa privada capitalina y del resto del estado, así como con otros sectores. Esa situación y la deuda cero (en realidad se dejaron pasivos por 320 millones de pesos) juegan ahora a su favor.

La relación de Guillermo Anaya con Saltillo empezó en 2006, cuando era aspirante a senador. En 2011, el PAN lo postuló para gobernador por primera vez y amplió sus contactos. Como alcalde de Torreón, en el trienio 2003-2005, trabó amistad con el gobernador Enrique Martínez. En 2011, destapó la deuda oculta de Humberto Moreira, la cual rebasó al final los 36 mil millones de pesos. Uno de los asuntos que más agravia a los empresarios y a la sociedad en general es la falta de castigo para los responsables del desvío de recursos, investigado en Estados Unidos, pero no en México.

Miguel Riquelme, quien reside en esta ciudad desde febrero, es el candidato que menos trato ha tenido con el sector privado de Saltillo y otros grupos de poder. Su paso por las secretarías de Gobierno y de Desarrollo Social –con Rubén Moreira– no le permitió extender sus relaciones, pues regresó a Torreón como diputado federal y alcalde. Sin embargo, desde la Presidencia Municipal desplegó un plan para llenar ese vacío, el cual reforzó en los últimos meses con encuentros tête à tête y reuniones privadas en los cuales ha avanzado.

Armando Guadiana, el empresario que forzó el despido de Humberto Moreira de la presidencia del PRI por el escándalo de la megadeuda, tiene aceptación en algunos sectores de la capital del estado, pero otros lo miran con recelo. Guadiana ha afrontado a los Moreira y denunciado sus excesos. En 2012 renunció al PRI para sumarse a la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador. Hoy es candidato de Morena. La pregunta de por cuál de los cuatro pretendientes al Gobierno –tres de La Laguna y uno de Saltillo, por adopción– se inclinará el poder económico de la capital, sigue en el aire. Sus líderes escuchan, analizan, pero no enseñan sus cartas.
01 Abril 2017 03:00:00
EPN entra en barrena
La prioridad del Gobierno de Peña Nieto y del PRI es retener a cualquier costo el Estado de México. Coahuila y Nayarit no les importan. Sin embargo, la tarea es difícil de lograr por su desprestigio y sus frecuentes provocaciones a los mexicanos. A la corrupción y a la impunidad suman una frivolidad que ni en tiempos de López Portillo y de Fox resultó tan exagerada. En la nueva edición del bisemanario Espacio 4, el periodista Gerardo Moyano escribe sobre el tema:

“En la recta final de su Gobierno, Enrique Peña Nieto se perfila como uno de los peores presidentes de la historia de México. El respiro que le dio la ola de nacionalismo desatada por ‘el efecto Trump’ no alcanzó para levantar su nivel de aprobación. Según la última medición de Consulta Mitofsky, difundida el 1 de marzo, el 77% de los ciudadanos desaprueba su mandato (…)

“Peña se ubica como el Presidente mexicano peor evaluado en su quinto año de gestión, muy por debajo de sus cuatro antecesores: Felipe Calderón (46% de desaprobación), Vicente Fox (36%), Ernesto Zedillo (40%) y Carlos Salinas de Gortari (16%), en el trimestre 17 de sus mandatos.

“Al igual que su homólogo estadunidense, Peña culpa a la prensa por no difundir ‘las buenas noticias’ de su Gobierno, pero lo cierto es que no hay muchos logros que divulgar. El país atraviesa por una crisis económica y social sin precedente, atizada por la devaluación del peso, los aumentos de las gasolinas y las tarifas eléctricas, la corrupción rampante en los gobiernos federal y estatales, la inseguridad y el deterioro de los derechos humanos, con casos simbólicos como Ayotzinapa y Tlatlaya, que sin duda han marcado su sexenio.

“Pese a ello, el Presidente insiste en que las críticas a su Gobierno no tienen fundamento. El pasado 19 de marzo, en el marco del 79 aniversario de la expropiación petrolera, defendió la reforma energética y dijo que los que están en desacuerdo con ella es por ‘irresponsabilidad’, porque buscan ‘el aplauso fácil’ y por el ‘poco conocimiento’ que se tiene sobre el contexto petrolero a escala mundial. Ese mismo contexto es el que Peña utilizó como justificación para aumentar el precio de las gasolinas a principios de año, pese al ‘enojo y molestia de la población’ y sus promesas de que la reforma energética permitiría, justamente, evitar los llamados ‘gasolinazos’.

“Pero no es sólo la prensa la que critica las reformas del Presidente. Entre sus detractores más férreos se encuentra la Iglesia católica, que el pasado 19 de marzo fustigó el Nuevo Modelo Educativo, presentado días antes por el Gobierno federal. Lo calificó como ‘un atractivo botín político’.

“A través del Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México (Siame), la Iglesia dijo que la reforma educativa ha sido ‘una de las más sonadas en todos los sexenios, no sólo por la relevancia social, sino por su histórica carencia de resultados’.

“Semanas antes, el 26 de febrero, a través de un editorial publicado en su semanario Desde la Fe, la Arquidiócesis señaló que el Gobierno de Enrique Peña Nieto está mostrando ‘cobardía’ y ‘sumisión’ ante el ‘terrorismo migratorio’ del ‘indigno’ presidente estadunidense Donald Trump. (…) la Arquidiócesis destaca que ‘la cobardía no es prudencia’ y que ‘no vemos firmeza en la defensa de nuestra soberanía; no vemos dignidad en el trato con nuestro vecino del norte; no vemos estrategias eficaces para ayudar a nuestros connacionales; no vemos altura ni inteligencia en los responsables de atender esta crisis humanitaria”.
31 Marzo 2017 03:00:00
El voto de Saltillo
Armando Guadiana, saltillense por adopción, es la única carta local para las elecciones de gobernador del 4 de junio. Sin embargo, la fuerza del polémico y carismático empresario, tercero en las encuestas, no está en la capital. El alcalde Isidro López era el preferido del poder económico. ¿Por cuál de los cuatro aspirantes (Miguel Riquelme, Guillermo Anaya, Javier Guerrero y Guadiana) se inclinará ahora?

Saltillo no necesitaba salir a las calles o gastar en desplegados para pedir un gobernador capitalino, como ocurría en La Laguna. No tenía necesidad. Como sede de los poderes públicos, imponía su jerarquía. De los 16 mandatarios electos en el periodo 1929-2011 (todos del PRI), 11 nacieron en esta ciudad o en sus alrededores; dos radicaban en la Ciudad de México; dos eran originarios de San Pedro y uno de Zaragoza. Aquí, el equilibrio lo ejercen los grupos económicos y en menor medida la Iglesia. El peso de algunos medios de comunicación aumentó ostensiblemente tras la renuncia de Óscar Flores Tapia (1981), la cual se atribuyeron después de haber sido sus aliados. La prensa perdió influencia a causa de sus abusos. Ahora son las redes sociales y algunas publicaciones las que cuestionan y exhiben a los intocables.

El poder económico decidía o vetaba candidatos (del PRI y del PAN). Uno de los casos paradigmáticos fue el de Flores Tapia, quien perdió la postulación para la Presidencia Municipal por presiones de la oligarquía. Una vez en la Gubernatura (1975-1981), atrajo a los notables e impuso a una calzada el nombre de Isidro López Zertuche, fundador del Grupo Industrial Saltillo (GIS). Pero cuando empezó su caída, volvieron a darle la espalda y se unieron a sus rivales de antaño. El capital también influyó en la renuncia del alcalde Eleazar Galindo. Su lugar lo asumió Mario Eulalio Gutiérrez Talamás, integrante de una de las dinastías políticas y económicas.

En sus mejores tiempos, el capital imponía condiciones a los gobernadores (incluso intervenía en asuntos de la UAdeC). La mayoría procuraba su aceptación, muchas veces más allá de lo aconsejable; otros, de plano, cedían poder. Si un mandatario oponía resistencia, le organizaban campañas de prensa para ablandarlo. La pertenencia de algunos de sus líderes al club de los empresarios más importantes del país les brindaba acceso al Presidente de la República y al Gabinete.

Para introducirse en esos círculos, donde por razones de cuna no tenía cabida –y ahora menos–, Humberto Moreira (HM) utilizó a Jorge Torres López, nieto del fundador del GIS, quien fue interino suyo como alcalde y gobernador. HM, por su origen, solía mofarse de los ricos. Dios lo castigó y ahora es uno de ellos, mas no de su clase. HM renegó después de Torres, prófugo de la justicia de Estados Unidos por lavado de dinero y fraude bancario. Según fuentes confiables, Moreira y Torres habrían intercambiado golpes en una discusión sobre la megadeuda de 36 mil millones de pesos.

Tampoco es casual que los tres únicos alcaldes de oposición de Saltillo, postulados por el PAN, pertenezcan a la misma familia (Rosendo Villarreal y Manuel e Isidro López). Otro de los ejemplos de la relación política-negocios lo representa Enrique Martínez, alcalde de la capital con Flores Tapia y gobernador en el periodo 1999-2005. Pero como en el caso de los medios de comunicación, el poder económico también tuvo su némesis. Sin embargo, pasada la tempestad, volvió a cobrar aliento. Hoy su voto es uno de los más codiciados.
29 Marzo 2017 03:00:00
Gobernador lagunero (II)
La probabilidad de que el próximo gobernador de Coahuila sea lagunero es de 3 a 1. La más alta después de la elección de Braulio Fernández Aguirre, en 1963. La Laguna tiene dos opciones partidistas (Guillermo Anaya, PAN, y Miguel Riquelme, PRI) y una apartidista (Javier Guerrero, independiente). ¿Qué explica, entonces, que los laguneros no se hayan volcado en las calles o empleen las redes sociales para destacar este hecho y manifestar su apoyo por alguno de los tres?

En los parachoques de autos y camiones no se observan calcas con leyendas así: “¡Justicia! Por fin tendremos un gobernador lagunero”. ¿Por qué, en lugar de expresiones de ese tipo, la gente toma las calles para manifestar enojo? El 5 de febrero, justo el día del centenario de la Constitución, el Frente Ciudadano de La Laguna celebró la megamarcha Unidos contra la Corrupción y la Impunidad. Afiliados y simpatizantes de 20 organizaciones cívicas desfilaron hasta la Plaza Mayor, sede del Ayuntamiento, en la más nutrida concentración de que se tenga registro en las últimas décadas, en una ciudad por mucho tiempo aletargada.

Varias razones pueden explicar el enfado de los laguneros:

1. Su desafecto por la política, los partidos y el sistema de justicia. Existe un divorcio tácito entre sociedad y Gobierno. Autoridades y partidos privilegian a sus clientelas por encima de la población. La maquinaria para comprar votos ya no sólo funciona el año de las elecciones, sino de manera permanente y a un costo cada vez más oneroso para los contribuyentes. La prioridad consiste en conservar el poder –vía presupuesto y deuda– a cualquier costo, no en gobernar.

2. En la civilización del espectáculo, un negocio particular, como el equipo Santos, es más creíble y mueve más personas que cualquier político, partido o causa ciudadana. Cuando el club gana un título, su entrenador es “postulado” para presidente. El equipo distrae a los laguneros de sus problemas, y en ese sentido actúa como aliado del poder. No en balde Humberto Moreira les regaló a sus socios más de 150 millones de pesos (dinero de los coahuilenses), sin consultar al Congreso, para el nuevo estadio.

3. Las candidaturas de Miguel Riquelme (PRI) y Guillermo Anaya (PAN) provocaron escepticismo en vez de entusiasmo. En el primer caso, por sus vínculos con los Moreira; en el segundo, por las dudas acerca de su probidad; y en ambos, por su supuesto enriquecimiento en el servicio público. Vertiginoso. El mensaje es palmario: gobernador lagunero, sí; pero no cualquiera.

Aquí aparece Javier Guerrero. Sin la misma exposición mediática que Riquelme y Anaya, su nivel de conocimiento entre la población era bajo antes de juntar 200 mil firmas para su registro. Originario de San Pedro y avecindado en Saltillo desde 1999, el independiente tiene bases de apoyo en La Laguna y las otras regiones del estado. Una vez que el domingo próximo inicien las campañas, es quien más puede crecer.

Las encuestas lo registran con mayores opiniones positivas y menos negativas que las del resto de los aspirantes. Por lo tanto, puede resultar una buena opción para los indecisos.

El diputado con licencia atraerá además el voto de los sectores del PRI –donde militó cerca de 40 años– y del PAN insatisfechos por las candidaturas de Riquelme y Anaya. Carlos Farías, esposo de la senadora y exaspirante al Gobierno, Hilda Flores, apoyó con su firma la candidatura independiente de Guerrero, cuyo mayor filón está en una sociedad civil indignada y dispuesta a dar el paso hacia la alternancia.
28 Marzo 2017 04:00:00
Gobernador lagunero
Los laguneros clamaron por décadas ser gobernados por uno de los suyos para terminar con un centralismo asfixiante. La preferencia por Saltillo y la concentración de inversiones públicas y privadas en la capital –argüían– eran las causas de su rezago crónico. El sentimiento se acentuó a partir de los 80 del siglo pasado, cuando la Comarca perdió la tutela de la Federación y el trato preferente por su centralidad en el reparto agrario del presidente Lázaro Cárdenas.

En sus años dorados, La Laguna no miraba a Saltillo ni al resto del estado; y si lo hacía, era por encima del hombro. Los laguneros negociaban directamente con el Gobierno federal, pues tenían derecho de picaporte en Los Pinos. En 1976, en medio de un conflicto por la muerte de ganado, el gobernador Flores Tapia telefoneó a Luis Echeverría para pedir su intervención. El Presidente viajó a Torreón ese mismo día y resolvió el problema… con subsidios. El Banco Ejidal (popularmente conocido como “Bandidal”) era el poder real. Su presupuesto superaba a los de Coahuila y Durango juntos. En cada campaña presidencial, la banca rural condonaba cientos o miles de millones de pesos en cartera vencida.

El modelo ejidal era improductivo, pero servía para legitimar la “dictadura perfecta” (Mario Vargas Llosa dixit) con papeletas electorales. La Laguna era una de las principales reservas del “voto verde” del PRI. Esa función la cumplen ahora las colonias populares y los cinturones de miseria, donde se reparten tinacos, despensas, focos ahorradores. En una gira por Yucatán, Óscar Brauer, secretario de Agricultura, enjuició: “El campo no está organizado para sembrar, sino para votar”. Echeverría lo despidió. Salinas de Gortari sepultó la reforma agraria y con ello terminó el último periodo de bonanza en La Laguna –ya para entonces en declive–, contaminado por la corrupción. Líderes, funcionarios y empresarios se enriquecieron a costa del erario y de los campesinos.

La exigencia de un gobernador lagunero se alterna con movimientos para fundar el estado de La Laguna, con municipios de Coahuila y Durango. En 1990 y 2007, los diputados Teodoro Altamirano Robles (PARM) y Carlos Bracho González (PAN) presentaron iniciativas con tal propósito. Pero mientras el Artículo 73 de la Constitución General de la República no se reglamente, el estado 33 será sólo un buen deseo. El último intento provino de la asociación civil ELLA (Estado de La Laguna), con un despliegue inusitado de recursos. La campaña incluyó recolección de firmas, anuncios espectaculares y entrevistas de su líder, Pedro Luis Martín –amigo o examigo del exgobernador Humberto Moreira, y crítico de su hermano Rubén– en medios de comunicación nacionales.

Sin embargo, el protagonismo y temperamento atrabiliario de Martín (perteneciente a una de las familias más acaudaladas de México –propietaria de Soriana–, Forbes 30.1.17.) y su súbito interés separatista, generaron sospecha entre los promotores originales del hipotético estado. También corrió la versión de que el empresario había sido inducido por Humberto Moreira, entonces radicado en Barcelona, con el ofrecimiento de convertirlo en el primer gobernador de La Laguna. El rumor inhibió la participación de sectores sociales más amplios en la iniciativa de ELLA; no por el objetivo, sino por la aparente intención política de sus patrocinadores.

La idea del Estado de La Laguna sigue latente, pero hoy se abren nuevos horizontes para una región huérfana de liderazgos y banderas: la posibilidad, al fin, de ver a uno de los suyos en el despacho principal del Palacio Rosa. El primero después de más de medio siglo.
27 Marzo 2017 03:00:00
El turno de Coahuila
El domingo 2 de abril iniciará el periodo de campañas para gobernador, alcaldes y diputados locales, en un contexto inédito por las condiciones del estado, caracterizadas por la competencia política y el enojo social por la corrupción, la inseguridad, el deterioro de la economía y el monopolio del poder. La administración de Rubén Moreira ha hecho juegos malabares para gobernar con una deuda por 36 mil millones de pesos –herencia de su hermano Humberto–, de la cual se han pagado alrededor de 15 mil millones por concepto de intereses, comisiones y otros compromisos. La resta de esos recursos, pagados a una banca vampira, ha significado menor inversión y servicios para los coahuilenses.

Coahuila y Sonora son los únicos estados fronterizos en manos del PRI desde su fundación, en 1929. Baja California, Chihuahua y Tamaulipas tienen gobiernos panistas. Nuevo León es el único de los seis con un gobernador independiente. El año pasado, el PAN ganó la mayoría de los estados en disputa –7 de 12–, entre ellos Veracruz, la tercera entidad con el mayor número de electores. Cuatro de los ocho estados donde hubo relevo de partido en el poder –del PRI al PAN y viceversa– no conocían la alternancia. Los tiempos, pues, son de cambio.

En Durango, Chihuahua y Veracruz, donde la alternancia tardó 87 años en llegar, el discurso de los candidatos del PAN fue de denuncia por el endeudamiento, la corrupción, la impunidad, la violencia y el enriquecimiento de los gobernadores y funcionarios de alto rango. El caso más obsceno es el del veracruzano Javier Duarte de Ochoa y de su esposa Karime Macías Tubilla, cuya extravagancia y apetito por el dinero del erario es equiparable al del matrimonio de Ferdinand e Imelda Marcos, los saqueadores de Filipinas. La PGR y la Interpol buscan a De Ochoa, sin muchas ganas de encontrarlo.

El otro Duarte (César), exgobernador de Chihuahua, también es investigado por enriquecimiento, desvío de recursos y otros delitos. En Durango y Quintana Roo, donde hubo alternancia por primera vez, los exmandatarios Jorge Herrera y Roberto Borge usaron el poder en beneficio propio y de sus allegados. También contra ellos existen denuncian en las procuradurías locales y en la PGR. En Veracruz, el Gobierno ha recuperado varios cientos de millones de pesos sustraídos de la hacienda local. Nada de eso hubiera sucedido sin alternancia.

En Coahuila, la acumulación de agravios es igualmente prolija. El destino de la deuda adquirida por el gobierno de Humberto Moreira –de la cual se supo después de haber abandonado el cargo para dirigir el PRI– no se ha dilucidado ni existe voluntad para investigarlo por sus implicaciones políticas. Sin embargo, en Estados Unidos, colaboradores y socios de Moreira –relacionados con los medios de comunicación y otros sectores– confesaron su participación en una trama para lavar dinero del Estado. Para recuperar su libertad, y aún en espera de sentencia, entregaron decenas de millones de dólares al Gobierno de aquel país.

Ahora el turno es de Coahuila. El 4 de junio, deberá decidir si continúa otros seis años bajo la férula del PRI, con Miguel Riquelme, o da el paso hacia la alternancia, como ya lo hicieron todos los estados colindantes, en distinta oportunidad. Por primera vez, existen tres posibilidades reales de cambio, representadas por el PAN (Guillermo Anaya), oposición histórica y segunda fuerza electoral del estado; Morena (Armando Guadiana), cuyo líder Andrés Manuel López Obrador se perfila como futuro presidente de México; y el independiente Javier Guerrero. El futuro está en las urnas.
25 Marzo 2017 04:00:00
El vecino distante
Ya se cumplieron 2 meses del Gobierno de Donald Trump, y con ese motivo el bisemanario Espacio 4 publica, en su nuevo número, un recuento de Gerardo Moyano sobre los primeros “trumpazos”:

“La era Donald Trump apenas comienza. A poco más de 2 meses de haber asumido la Presidencia de Estados Unidos, el magnate inmobiliario ha intentado cumplir con sus promesas de campaña a través de órdenes ejecutivas (decretos), algunas de las cuales se han estancado en tribunales.

“Entre ellas, destaca la que niega la entrada al país a ciudadanos de siete naciones islámicas hasta en tanto ‘se desarrollen políticas más seguras’. La primera versión del decreto (que entraba en vigor el 27 de enero) fue bloqueada por un juez del estado de Washington, mientras que la segunda (en vigor desde el 23 de marzo) está siendo analizada en cortes federales de Maryland, Washington y Hawái. Pese a que Trump y el secretario de Prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, han acusado a la prensa de hablar de ‘prohibición’ en lugar de ‘restricción’, ambas autoridades han utilizado el término ‘prohibición’, tanto en Twitter como en declaraciones públicas.

“En la misma línea, el pasado 18 de marzo, el Departamento de Seguridad Interior (DHS) inició el proceso de licitación para construir un muro en la frontera con México. En la primera fase se destinarían unos 2 mil 600 millones de dólares, de los 3 mil millones presupuestados para mejorar la seguridad fronteriza del país. El costo del proyecto, el cual enfrenta un sinfín de obstáculos logísticos (Espacio 4, 557), oscila entre 12 mil millones (según Trump) y 21 mil 600 millones de dólares (de acuerdo con informe interno del DHS).

“Además del endurecimiento de las políticas migratorias, las minorías de raza en Estados Unidos se verán afectadas por otro decreto que ordena ‘aliviar la carga’ del sistema de salud conocido como ‘Obamacare’ (la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible, que amplía la cobertura sanitaria), lo cual podría dejar sin seguro médico a más de 18 millones de personas en 2018. En el mismo ámbito, el Mandatario firmó una orden ejecutiva para impedir el uso de fondos públicos para financiar a organizaciones extranjeras que ofrezcan servicios o asesoramiento sobre el aborto, lo que ha suscitado críticas de los sectores que defienden los derechos reproductivos de la mujer.

“Pero Trump no sólo cumple promesas a ‘decretazos’, sino a ‘billetazos’. Una primera propuesta de gastos para 2018, presentada al Congreso, establece aumentos en el área de defensa y recortes en medioambiente, vivienda y medios de comunicación públicos.

“Entre las dependencias afectadas destaca la Agencia de Protección Medioambiental (EPA, por sus siglas en inglés, dirigida hoy por Scott Pruitt, un escéptico del cambio climático). El recorte presupuestario de 31% obligará al despido de unos 3 mil empleados, eliminará programas de investigación y reducirá los fondos del plan de energía limpia de Barack Obama para reducir las emisiones de efecto invernadero. (…)

“En contraste, se propone un incremento en los gastos de defensa de un 9.3% (54 mil millones de dólares), el más grande de la última década. ‘Desafortunadamente, no tenemos otra alternativa que reinvertir en nuestro cuerpo militar y convertirnos de nuevo en una potencia militar de primer orden’, dijo el asesor económico de la Casa Blanca, Gary Cohn, a la televisora Fox, la favorita del Presidente”.
24 Marzo 2017 04:00:00
Cadáveres políticos
Un hedor proveniente del norte invadió el miércoles buena parte del estado. No era por los muertos de Allende, del penal de Piedras Negras o de alguna fosa clandestina descubierta o por descubrir. No era olor a cuerpos incinerados, sino a cadáveres políticos. ¡Claro!, el titular de la súper poderosa e igualmente inútil Secretaría de Gobernación, Miguel Osorio Chong, visitaba la frontera junto con otro presidenciable desahuciado, Aurelio Nuño. Siquiera el arrogante y fracasado secretario de Educación Pública puede presumir un éxito: su recomendación de “ler” empieza a ser atendida por el presidente Peña Nieto. La declaración de que el populismo (de AMLO) es un riesgo para el liberalismo (de él, EPN) da pistas de sus lecturas. Nunca es tarde para aprender.

Aunque igual de anodino, Francisco Labastida tenía al menos personalidad, empaque. Lo aludo por el paralelismo. Labastida fue el último secretario de Gobernación postulado por el PRI para la Presidencia. Y el primero en perder, con Vicente Fox, quien, sin tener la misma agudeza de López Obrador, empezó por humillarlo y luego lo aplastó en las urnas. Osorio, como Labastida (Sinaloa) y Fox (Guanajuato) también fue gobernador (Hidalgo). Su desempeño lo descalificaba para despachar en Bucareli, pero, en la lógica “cuatista” del Presidente, reunía la condición de ser más incompetente que su jefe.

Osorio vino en plan de precandidato. ¿Tiene sentido gastar recursos del erario para unas elecciones perdidas de antemano? El hidalguense vivió el culmen de su carrera cuando subió a un templete con la camisa remangada para dialogar con estudiantes del IPN en paro. Después cayó en picado. Osorio, responsable de la seguridad interna, habló en Piedras Negras con total desparpajo. Como si “El Chapo” Guzmán no se le hubiera fugado. Como si hoy mismo Juan José Esparragoza, hijo del “Azul”, jefe del cártel de Sinaloa, permaneciera todavía en prisión y no en un lugar desconocido luego de poner en ridículo al Gobierno federal. Como si la violencia en el país no hubiera repuntado y como si el secuestro y los homicidios dolosos fueran a la baja, cuando la realidad desmiente a diario el triunfalismo oficial.

Ninguna referencia de Osorio a la masacre en Allende –a 60 kilómetros de la ciudad gobernada despóticamente por Fernando Purón–; a la fuga de 131 reos del Cereso de Piedras Negras, en septiembre de 2102, donde, según la PGR y la CNDH, fueron asesinadas 150 personas por órdenes de los Zetas y sus restos arrojados al río San Rodrigo; al asesinato de periodistas en el país; a las desapariciones forzadas; al acoso de activistas sociales y religiosos de derechos humanos, entre ellos el Obispo de Saltillo, Raúl Vera López (varias veces candidato al Nobel de la Paz), contra el cual el sistema dirige su inquina, ahora a través del alcalde títere de Arteaga, Jesús Durán Flores, incomodado por las denuncias del dominico contra los funcionarios y políticos corruptos.

¿A qué vino realmente Osorio a Coahuila? ¿A reunirse de nuevo en secreto con el exgobernador y exlíder del PRI, Humberto Moreira? ¿A pavonearse en la tierra de otro de los raquíticos presidenciables del gabinete, José Narro Robles, secretario de Salud y exlopezobradorista? ¿O a buscar una fosa para sepultar los restos del PRI después de las elecciones de 2017 y 2018? Un par de veces entrevisté a Jesús Reyes Heroles, el último ideólogo del PRI. El tuxpeño infundía admiración y respeto. Osorio causa pena.
22 Marzo 2017 03:00:00
Firmas guerreras
Javier Guerrero no busca derrocar a la mafia del poder, como Andrés Manuel López Obrador caracteriza a la plutocracia del PRI y el PAN implantada por el salinato, sino a “la camarilla” que hace 12 años secuestró al estado: el moreirato. El primer paso lo dio con casi 200 mil firmas para ser candidato independiente. La cifra representa el 10% de la lista nominal, compuesta por 2 millones de electores, es decir 6.5 veces por encima del requisito legal (1.5%), lo cual pone en aprietos al bipartidismo PRI-PAN.

El diputado federal con licencia renunció al PRI por falta de equidad para competir contra Miguel Riquelme, cuya candidatura decidió el gobernador Rubén Moreira tres años antes. Haber marginado a Guerrero y a otros cuadros valiosos (Hilda Flores y Jericó Abramo) significará una sangría de votos para el PRI. El impacto real se medirá en las elecciones del 4 de junio. Las condiciones son propicias para la primera alternancia en Coahuila.

En Nuevo León, el expriista Jaime Rodríguez, “El Bronco”, acreditó 334 mil firmas (el triple de lo exigido por la ley), equivalentes casi al 10% de una lista nominal de 3.5 millones de ciudadanos. Rodríguez, primer gobernador independiente del país, obtuvo un respaldo histórico en las urnas: más de un millón de votos. El PRI y el PAN, juntos, no los reunieron. Sin embargo, no ha cumplido con las expectativas.

La recolección de cédulas para las candidaturas independientes a gobernador, alcaldes y diputados empezó el 20 de enero. El 28 de febrero, Guerrero agradeció la firma del periodista Armando Fuentes Aguirre, “Catón”, uno de los más firmes opositores al moreirato. “Es un voto de confianza que valoro. Me honra me acompañes en esta lucha! #somosguerreros”, publicó en su cuenta de Twitter.

Carlos Farías Martínez –esposo de la senadora Hilda Flores, quien también aspiró al Gobierno del Estado y desde el 2 de marzo preside el ONMPRI– escribió: “Creo en la democracia, y necesitamos que en Coahuila la gente ejerza su derecho a elegir a quien apoyar sin ser intimidad@ ni amenazad@! Ya firmé por Javier Guerrero García!”.

El lagunero ha sumado a su proyecto a cuadros del PRI y de otros partidos, a empresarios, líderes de opinión, universitarios, burócratas y funcionarios. “La lucha por estas firmas”, dijo en su discurso frente al Instituto Electoral de Coahuila, acompañado de su padre Baltazar Guerrero, “es un triunfo de la dignidad contra este gobierno, que actuó facciosamente contra (…) ciudadanos con la intención de debilitar su libertad, utilizando medidas (…) reprobables de amedrentamiento, de coacción y de amenazas, no sólo contra los empleados públicos a los que se somete y amenaza con la pérdida de su puesto laboral, sino contra los (…) derechohabientes de programas sociales (…) a los que se coaccionó para someter su voluntad política. (…) nada podrá hacer el poder y la corrupción para anular su determinación de cambio”, aseguró.

Guerrero exigió al IEC proteger la información de los firmantes para no exponerlos a presiones del Gobierno, y le recordó su obligación de “garantizar las condiciones del sufragio y el desempeño de las campañas en condiciones de equidad y apegadas a la legalidad. (…) ¡Lo que los ciudadanos de Coahuila exigen es un gobierno honrado y eficiente! (…) ¡Lo que a Coahuila corresponde es terminar con la pesadilla de 12 años!”, dijo en relación con el eslogan de Miguel Riquelme. Por último, llamó a acabar “de derrumbar el muro del miedo. ¡Vivamos nuestra primavera democrática en Coahuila!”.
21 Marzo 2017 04:00:00
La cofradía del poder
“Me quieren expulsar por señalar de corruptos a los corruptos y de ineficientes a los ineficientes, pero mi formación no me permite callar y ser su cómplice”, denunció Armando Guadiana Tijerina ante Andrés Manuel López Obrador (AMLO), candidato del PRD a la Presidencia de la República, el 17 de enero de 2012 en Saltillo. Cincos años más tarde, en la antesala de Los Pinos, el líder del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) impulsa al coahuilense para encabezar la primera alternancia en Coahuila.

AMLO había presentado su plan económico ante inversionistas del país. Después pasó a un salón con los empresarios Alfonso Romo –quien coordina el nuevo Proyecto de Nación 2018-2024– y Alejandro Gurza –uno de los pocos mexicanos que tuvieron acceso al presidente Ronald Rea-gan–, donde escuchó decir a Guadiana: “En el PRI me han amagado con expulsarme por criticar los excesos de Humberto Moreira y de otros funcionarios públicos. La verdad, no hay razón más digna por la que me pueden expulsar”.

En ese momento, Humberto Moreira ya había sido despedido de la Presidencia del PRI por el escándalo de la megadeuda de 36 mil millones de pesos, oculta hasta el final de su sexenio; Rubén empezaba su Gobierno, y Coahuila se ajustaba a una nueva realidad: su atadura, por décadas, al pago de una hipoteca que, en lugar de disminuir, se ha acrecentado. El hombre del sombrero Stetson al que, en venganza, HMV involucró con el crimen organizado en el negocio del carbón, soltó de su ronco pecho:

“No seré cómplice otorgando el silencio. (…) lo que digo es la voz de muchos (…) y lo que hago lo harán otros porque aún tenemos la oportunidad de cambiar el rumbo de nuestro país, y la buscaremos siempre, como antes, por el bien de México, por la concordia y por la reivindicación de los valores de la vida pública. (…) Hoy renuncio al PRI, pues ha dado muestra, desde Coahuila, de su lógica en el ejercicio del poder, donde no existe el interés común, sino el de unos cuantos, reducidos a una familia; y en el mejor de los casos, a una cofradía del poder. No quiero seguir formando parte del partido político de hombres como Humberto y Rubén Moreira. No quiero formar parte de un partido político cuyo candidato presidencial (Enrique Peña Nieto) es sólo un producto de la mercadotecnia”.

López Obrador y Guadiana, al igual que millones de mexicanos, no se equivocaron: el país está al borde de una nueva crisis económica de alcances imprevisibles, por el sobreendeudamiento, el fracaso de las reformas energética, educativa y fiscal, el desfondamiento de Pemex, el encarecimiento de la vida, una nueva escalada de violencia y un presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que conoce las debilidades de su contraparte mexicana, Enrique Peña, y las explota para humillar al Gobierno de México y avanzar su proyecto aislacionista.

En su nuevo peregrinar por la entidad, AMLO y Guadiana han visto municipios devastados. “No hay medicinas en los hospitales, pues gran parte del presupuesto se utiliza en comprar votos y en pagar los intereses de la deuda”, denuncia hoy el candidato de Morena.

–La regeneración de México empezará en Coahuila, con un gobierno que no será del PRI ni del PAN, pues son la misma cosa. Representan los mismos intereses. No al bipartidismo. Es indigno que Coahuila, cuna de Madero y de Carranza, sea gobernado por los Moreira –declaró López Obrador en Saltillo, en su gira de febrero.
20 Marzo 2017 04:00:00
Acabar con el moreirato
Cuando Guillermo Anaya (PAN) era presidente de Torreón, Humberto Moreira (PRI) ostentaba en Saltillo el mismo cargo. Moreira fue alcalde (y gobernador) porque Enrique Martínez lo permitió; Anaya, por decisión ciudadana. La competencia entre los jóvenes alcaldes no sólo era política, también se disputaban el apoyo del Gobernador. Hoy el amigo de Martínez –para muchos, “el priista más panista”– es Anaya y no Moreira, quien además de acabar con la herencia financiera de su predecesor (cero deuda pública), también terminó con la paz social y la concordia entre los coahuilenses.

Anaya denunció las deficiencias del Gobierno municipal de Moreira. En Torreón, el manejo financiero era más o menos transparente. En Saltillo imperaba la opacidad –tolerada también por el Gobernador y por el Congreso–. Mientras Anaya saneaba las finanzas y dejaba deuda cero, Moreira endeudaba al Municipio, anticipo de lo que vendría después (pasivos por más de 36 mil millones de pesos, antes de intereses, que mantienen a Coahuila sometido a una banca usurera, y a la población a una pérdida constante en su calidad de vida).

Anaya fue declarado candidato del PAN al Gobierno del Estado –por segunda ocasión consecutiva; en 2011 contendió con Rubén Moreira– el 28 de febrero, después de una competencia simulada con Roberto López García. El PRI utilizó la misma fórmula para tratar de legitimar la postulación de Miguel Riquelme. Ambos tuvieron a los líderes nacionales de sus partidos (Ricardo Anaya y Enrique Ochoa) en el anuncio de sus respectivos triunfos. Sin embargo, los abanderados del PAN y el PRI afrontan oposición dentro y fuera de sus partidos.

La división en el PRI es mayor por la renuncia de Javier Guerrero, según consta en los medios de comunicación y en las redes sociales, después de reunir 200 mil firmas para participar en las elecciones del 4 de junio próximo. En un clima favorable para la alternancia y contrario a los partidos tradicionales, Guerrero se ha convertido en una opción real de cambio, como Armando Guadiana lo es por Morena. El PRI, el PAN y el Gobierno temen el crecimiento de ambos y podrían emprender acciones para descalificarlos, e incluso eliminarlos de la contienda. En esa tarea cuentan con un Instituto Electoral de Coahuila débil, infiltrado y en poder de ambos partidos.

El 26 de febrero, el exgobernador de Puebla y aspirante presidencial, Rafael Moreno Valle, estuvo en Torreón para apoyar a Anaya. El dato es revelador por los nexos de Moreno con la expresidenta del SNTE, Elba Esther Gordillo, y de esta con el exgobernador de Coahuila y exlíder del PRI, Humberto Moreira, quien, según versiones, habría pagado su campaña para el Gobierno de Puebla, presuntamente con recursos públicos, por instrucciones de Gordillo.

Tales vínculos refuerzan la sospecha –temida por el PAN y otros sectores, pero que el Gobierno ha dejado correr– de que Anaya es el plan B de Rubén Moreira. Por otra parte, uno de los temas del PRI para debilitar al candidato panista es su presunta relación con la delincuencia organizada, por haber sido cuñado de un hermano del narcotraficante Sergio Villarreal, “El Grande”. Anaya niega ambas especies y advierte que el único plan es la alternancia y acabar con el moreirato. En su primer discurso como candidato, el lagunero prometió castigar a quienes robaron a Coahuila y aún siguen impunes. “Los que la hicieron, la van a pagar”. Ninguna mención explícita a los Moreira. Quizá lo haga en campaña. Quizá, quizá, quizá…
18 Marzo 2017 03:00:00
Entre narcos y dragones
La extradición del narcotraficante Juan Manuel Muñoz, “El Mono”, a Estados Unidos, podría ocurrir antes de las elecciones del 4 de junio. Tal situación tiene en ascuas al grupo en el poder desde hace dos sexenios. El periodista Gerardo Moyano trata en la nueva edición de Espacio 4 otro de los temas que han puesto a Coahuila en el ojo del huracán:

“Las confiscaciones del Gobierno de Estados Unidos relacionadas con el lavado de dinero supuestamente robado a las arcas de Coahuila suman cerca de 25 millones de dólares –sin contar las fianzas de los detenidos y todo lo incautado a Luis Castillo Cervantes, “El Rey de los Dragones”. Los recursos van a parar a un fondo de confiscación del Servicio de Rentas Internas (IRS, por sus siglas en inglés), una dependencia del Departamento de Tesorería de Estados Unidos.

“En 2013, a propuesta del senador panista Fernando Salazar, la bancada del PAN en la Cámara alta pidió la intervención de la Procuraduría General de la República (PGR) para recuperar más de 25 millones de dólares ‘de la deuda de Coahuila’, en manos de la justicia estadunidense. A la par, contrató un despacho de abogados en Estados Unidos, por 175 mil dólares, para entablar un juicio de reclamación.

“En 2014, Salazar presentó un punto de acuerdo en el Senado para exhortar a la PGR a pedir la extradición del extesorero Javier Villarreal, quien se declaró culpable de lavado de dinero ‘robado’ a Coahuila y espera sentencia en mayo. Entre propiedades y cuentas bancarias, a Villarreal se le han confiscado más de 20 millones de dólares. El 15 de diciembre de 2016, al comparecer ante el Congreso del Estado, el titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), Homero Ramos Gloria, dio a conocer que fue solicitada la extradición de Villarreal. Sin dar más detalles, dijo que ‘evidentemente la temporalidad la dará el organismo federal correspondiente (la Secretaría de Relaciones Exteriores)’ y que ‘nosotros tenemos nuestros procedimientos abiertos, vamos a ver qué razón jurídica nos dan. El hoy candidato del PAN a la Gubernatura, Guillermo Anaya, acusó entonces que el pedido de extradición era una ‘acción electorera’, dado que se viene pidiendo desde hace por los menos 2 años. Recordó que la justicia de Estados Unidos está buscando también al exgobernador interino Jorge Torres López, quien ‘vive campante en Saltillo’. ‘¿Por qué no lo detiene? ¿Por qué esperar a que la justicia de Estados Unidos los detenga y los haga confesar?’.

“En la misma línea, el 24 de febrero, el coordinador de los diputados del PAN, Jesús de León Tello, dijo que demandarán al auditor superior del Estado, Armando Plata, por denunciar fuera de tiempo las irregularidades detectadas en las cuentas públicas durante el mandato de Humberto Moreira (2005-2011). Sin embargo, las baterías panistas deberían dirigirse hacia la PGJE, cuyo titular también fue funcionario en el Gobierno de Humberto Moreira. Según De León, ‘Una de las más graves irregularidades (…) fue haber denunciado hasta 6 años después un importante desvío de recursos que se hizo a través de Pideco, tiempo en el que incluso el principal involucrado había fallecido, quedando improcedente toda acción penal en la tardía denuncia’.

(...) “La ASE presentó ante la Procuraduría General de Justicia otras cuatro demandas por la contratación ilegal de créditos, por parte de la Tesorería del Estado, las cuales se encuentran en calidad de ‘reservadas’”.
17 Marzo 2017 03:00:00
Romper con el pasado
El presidente que liberó a Coahuila y al país del dedazo fue Zedillo. Ofreció una sana distancia entre la Presidencia y el PRI, y cumplió. Para impedir que los duros de su partido torcieran el resultado de las elecciones de 2000, como en 1988 lo hicieron para imponer a Salinas, se anticipó al Instituto Federal Electoral (hoy INE) y anunció el triunfo del candidato del PAN, Vicente Fox. El monopolio del PRI había acabado. Ese año, la banda presidencial cruzó otro pecho después de 71 años de ostentarla puros priistas.

Zedillo predicó con el ejemplo y los gobernadores, contra su voluntad, debieron hacer lo mismo, salvo excepciones. El amigo coahuilense del presidente era el lagunero Humberto Roque Villanueva a quien, en algún momento, se refirió como su brother. Por el despacho de Roque, en la Aseguradora Hidalgo, donde su “hermano” lo instaló después de haberlo convertido en líder del Congreso y del PRI, empezaron a desfilar políticos de todo el estado. Suponían que sería el sucesor de Rogelio Montemayor.

Sin embargo, el candidato del gobernador era el empresario Jesús María Ramón, exalcalde de Ciudad Acuña y exdiputado federal. Al final, ni uno ni otro. En 1999, como hoy, el horno sucesorio no estaba para bollos. Un año antes, en Zacatecas, Ricardo Monreal había renunciado al PRI por excluyente y antidemocrático (razones por las cuales Javier Guerrero hizo lo mismo ahora en Coahuila), y derrotado al favorito del gobernador, Marco Antonio Olvera, bajo las siglas del PRD. El Monreal de Coahuila, en aquel momento, era Enrique Martínez.

Frente al riesgo de perder otro cuadro importante –un sexenio atrás, el presidente Salinas había impuesto a Montemayor– y una Gubernatura más, el PRI –con Zedillo en Los Pinos– recurrió por primera vez al método de consulta abierta. Martínez ganó sin dificultades a Jesús María Ramón y Braulio Manuel Fernández Aguirre. Sin embargo, el PRI no se libró de conflictos: el exministro de la Corte, Atanasio González, se postuló por el PT, mas por su falta de arraigo obtuvo sólo una votación marginal.

Con los panistas Fox y Calderón en la Presidencia, los gobernadores se reimplantaron el dedo que Zedillo les había cortado e impusieron a sus sucesores. La situación explica la ruina financiera de los estados y los elevados niveles de corrupción, violencia e inseguridad en la República. Para darle un barniz democrático a sus decisiones continuistas, los mandatarios pervirtieron el método de consulta abierta. En Coahuila pasó con Humberto Moreira. Su hermano Rubén, quien le sucedió en el cargo, fue candidato único.

Ante la imposibilidad de un tercer Moreira en el Gobierno, hace tres años el clan se decantó por el lagunero Miguel Riquelme. El 26 de febrero, el alcalde con licencia de Torreón ganó un proceso interno marcado por la suspicacia, debido al torpe manejo de la información por parte de la presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Verónica Martínez. La diputada, quien pertenece al equipo de Riquelme, anunció la impresión 400 mil boletas, pero al final votaron más de medio millón de priistas. Las aclaraciones posteriores sólo ahondaron la sospecha. Según el cómputo, Riquelme obtuvo 454 mil 447 votos y Jesús Berino 37 mil 379.

El principal lastre de Riquelme no es él ni su gestión como alcalde –donde tuvo aciertos y errores–, sino su relación con los Moreira. Las oposiciones y las redes sociales lo presentan como Moreira III. Él dice que no lleva el apellido del clan en el poder desde hace dos sexenios, pero no basta. Deberá hacer más para demostrar, como dice AMLO –y antes lo escribió José Alfredo– con respecto al PRI y al PAN: “que no somos iguales”.
15 Marzo 2017 03:00:00
Peje, pero no lagarto
El pueblo es honrado, no corrupto como piensa Enrique Peña Nieto, porque carece de autoridad moral. Nuestro país posee una gran reserva ética. En México, desde la Constitución de 1857, el presidente no puede ser juzgado por corrupción, como ocurre en otros países. Necesitamos eliminar los privilegios y los fueros y poner por delante la honestidad. Esa es la revolución que se requiere, el verdadero acuerdo nacional, dijo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en una comida con empresarios de Saltillo, el 28 de febrero. Un día antes, se había reunido en Torreón con líderes del sector privado.

“Sí se puede eliminar la corrupción y la impunidad. La mafia del poder –representada por el PRI y por el PAN– dice que no porque no le conviene. Debemos cortarle el copete de los privilegios. Calderón renunció a una pensión mensual de 200 mil pesos –equivalente al sueldo de un secretario de Estado–, pero los 120 funcionarios a su servicio, entre los cuales hay generales, le cuestan al país 52 millones de pesos anuales. Las pensiones de los presidentes de México son las más altas del mundo. Obama recibe la mitad”, expresó el líder de Morena.

AMLO buscará la Presidencia en 2018 por tercera vez consecutiva. El fracaso de las alternancias entre el PAN y el PRI y la descomposición del país con Peña Nieto, aumentan sus posibilidades. –No estamos contra los empresarios, quienes invierten deben tener utilidades, sino contra la riqueza mal habida –declaró el autor del libro “2018: La salida, decadencia y renacimiento de México”, que presentará en Saltillo en fecha próxima. Una de las acciones de López Obrador para reactivar la economía consiste en reducir 50% el Impuesto Sobre la Renta, cuya tasa máxima actual es de 40%.

En respuesta a una de las preguntas del público, AMLO ofreció revisar todas las reformas de Peña Nieto. Mantendrá las positivas, y las ruinosas las someterá a consulta nacional. México llegó al límite, advirtió. Ya no pueden subirse los impuestos ni contratar más deuda, la cual ronda los 10 billones de pesos. La reforma energética fue mal negocio para el país, pues los socios extranjeros de Pemex obtendrán mayores beneficios por la exportación de crudo. Los diputados de Morena fueron los únicos que votaron contra el gasolinazo, pero de eso no se informa por el control del gobierno sobre la mayoría de los medios de comunicación. Las importaciones de gas exceden los 12 mil millones de dólares y la CFE compra electricidad, pero no subsidia a los consumidores, sino a los productores extranjeros, apuntó.

Sólo con eliminar la corrupción y aplicar un plan de austeridad estricto, México se puede ahorrar un billón de pesos anuales para desarrollo social e infraestructura, sostuvo. El país tiene 30 años estancado. Antes del neoliberalismo, el crecimiento anual era de 6%, pero a partir de 1983 el promedio bajó a 2%, el cual, descontado el aumento de la población, se reduce a cero.

“Mi regla”, advirtió, “consiste en no robar, no mentir y no traicionar. (…) El PRI y PAN son puro cuento. No somos iguales. Nosotros tenemos autoridad moral. Me pueden decir peje, pero no soy lagarto”, bromeó.

AMLO vuelve a marcar la agenda política nacional como lo hizo cuando fue jefe de Gobierno. En el 88 aniversario del PRI, el presidente Peña le dedicó su discurso para tratar de descalificarlo como opción. Miguel Ángel Yunes (PAN) lo había acusado antes de recibir dinero del gobierno de Javier Duarte (Veracruz), y salió trasquilado. El nepotismo no es exclusivo de Coahuila, advirtió el aspirante presidencial. En Veracruz, un hijo del gobernador (Yunes) es Alcalde de Boca del Río y otro quiere serlo del puerto.
14 Marzo 2017 04:00:00
Votos por lentejas
Horas antes de que el PRI eligiera candidato a gobernador, y frente a una multitud apiñada en la Plaza de Armas, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) apuntó hacia el despacho de Rubén Moreira para denunciar: “(Ellos) compran votos en 500, en mil, en 2 mil pesos. Los Moreira son especialistas y los panistas lo mismo, son unos sinvergüenzas. Tanto los del PRI como los del PAN entregan dinero a cambio de votos. Compran la dignidad de la gente, compran la libertad de los ciudadanos, entregan despensas, frijol con gorgojos, láminas de zinc, láminas de cartón, tinacos”.

“(Entregan) pollos, patos, chivos, borregos, puercos, cochinos, cerdos, marranos… Eso es lo que son: corruptos, sinvergüenzas, que se valen de la necesidad de la gente. Siempre lo he dicho: (eso) no sólo es inmoral, es antirreligioso”, denunció en la firma del Pacto Político de Unidad por la Prosperidad del Pueblo y el Renacimiento de México, suscrito por líderes políticos y sociales, empresarios, artistas, asociaciones religiosas y periodistas, el 25 de febrero.

El líder de Morena y aspirante presidencial con mayor intención de voto para las elecciones del año próximo, explicó: “En este movimiento hay cabida para mujeres y hombres de buena voluntad de todas las clases sociales, de todas las religiones, también librepensadores”. Justo cuando las campanas de la Catedral de Santiago tañían para la misa de 6 y tres drones sobrevolaban la plaza a distinta altura, López Obrador recurrió a su vena mística. Advirtió cómo “un personaje (Jacob) se valió del hambre de su hermano (Esaú) para quedarse con su herencia por un plato de lentejas”. (Esaú vendió a Jacob su primogenitura. 25 Génesis 25:34.)

Sin dejar de apuntar al segundo piso del Palacio de Gobierno, donde hasta hace poco despachó Humberto Moreira (calificado por la revista Forbes como uno de “Los 10 mexicanos más corruptos de 2013”), AMLO volvió a la carga. “Eso es lo que hacen estos corruptos: empobrecen a la gente y luego trafican con la misma pobreza de la gente. Ellos se roban el dinero de este pueblo, el dinero del presupuesto (…), eso mismo no sólo está en la Biblia, y lo saben perfectamente los cristianos evangélicos, también el papa Francisco lo ha dicho en muchas ocasiones, cómo se empobrece al pueblo y luego se valen de la necesidad del pueblo, del hambre del pueblo. Eso es indigno, es inmoral. Es una verdadera perversidad”.

Con dos campañas presidenciales y varios recorridos por los 32 estados y los 2 mil 435 municipios del país, López Obrador pidió a los asistentes –de distintos sectores sociales– decirle “a la gente: eso que (les) dan es pan para hoy y hambre para mañana. El pueblo ya no está para migajas. El pueblo lo que exige y necesita es justicia. Eso es lo que significa este movimiento: justicia”. A cada frase del exjefe de Gobierno de la Ciudad de México, a quien Vicente Fox quiso desaforar para eliminarlo de la carrera presidencial de 2006, el público coreaba con el corazón encendido y la mirada puesta en Los Pinos: “¡Pre-si-den-te… Pre-si-den-te… Pre-si-den-te!”. En la tribuna, una mujer agitaba la bandera nacional (no rasgada como la del Campo Marte) sujeta a un palo.

El ánimo en la plaza es contagioso. La esperanza, el deseo de cambio, impregna el ambiente. AMLO, animal político, lo huele. Hace un guiño a Armando Guadiana, el candidato de Morena al Gobierno del Estado, e incita al público: “También les voy a decir que vamos a ganar en Coahuila. Aquí empieza el cambio verdadero”.
13 Marzo 2017 04:00:00
Colosio y el PRI de hoy
El PRI celebró 88 años de fundado, el 4 de marzo. En vísperas de la efeméride, Fernando del Collado entrevistó a Luis Donaldo Colosio Riojas para el programa Tragaluz de Milenio Televisión. El joven, de 30 años, declaró que si su padre “volviera y viera al PRI de hoy (…) de vergüenza se volvería a morir”. Luis Donaldo Colosio Murrieta, candidato presidencial de ese partido, murió asesinado el 23 de marzo de 1994 en una ratonera de Lomas Taurinas, Tijuana, después de un mitin entre cuyos organizadores participó el coahuilense Jaime Martínez Veloz, entonces delegado de la Sedesol.

En aquel momento, Colosio lidiaba con el desafecto de Carlos Salinas y la presión del también perverso Raúl, quien utilizaba su influencia para tensar aún más la campaña del sonorense. En una entrevista con Carmen Aristegui, el presidente Miguel de la Madrid calificó a los hermanos de corruptos; y al mayor de ellos, Raúl, de haber tenido tratos con el narcotráfico con el consentimiento de Carlos. Dos figuras clave del salinismo, Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa, lo son ahora del presidente Peña Nieto. El primero se desempeñó como líder del PRI, hasta el año pasado, y el segundo dirige la bancada de ese partido en el Senado.

Colosio Riojas respondió crípticamente a Del Collado: “una de las pruebas más importantes, y su cadena de custodia (…), fue lo que sembró más dudas dentro de todo este asunto”. En marzo de 1994, Beltrones era gobernador de Sonora y Gamboa secretario de Comunicaciones y Transportes, de la cual dependía la Policía Federal de Caminos. La idea prevaleciente es que Colosio fue abandonado a su suerte por discrepancias con el clan de los Salinas, quienes manejaban la seguridad del candidato y el aparato de justicia.

Peña Nieto encabezó la ceremonia del PRI junto con Beltrones y Gamboa. En su discurso, dibujó el país de las maravillas donde habita y pidió a los mexicanos permanecer fieles a la férula de su partido seis años más, después de terminado su mandato en 2018, para no retroceder. Como si México viviera hoy sus mejores tiempos, cuando la realidad lo refuta cada día. Estamos al borde del abismo por la corrupción, la impunidad, el sobreendeudamiento, la carestía, la inseguridad, la violencia y la falta de liderazgo frente al insolente y paranoico gobierno de Donald Trump.

El discurso de Peña no fue inocente. Desde hoy culpa a las oposiciones de la crisis por venir, como Salinas de Gortari lo hizo con Zedillo tras del “error de diciembre” de 1994 que destruyó la economía. El poder no se entrega, es cierto, pero tampoco puede retenerse contra la voluntad popular. El poder se gana y se pierde con votos, y la tendencia para las elecciones de este año, en Coahuila, Estado de México, Nayarit y Veracruz, pero sobre todo para las presidenciales, anticipa derrotas para el PRI.

Peña borró la “sana distancia” entre Los Pinos y el PRI, establecida por Zedillo, para volver –él sí– al pasado y actuar como cacique de partido y jefe de Estado e imponer su voluntad. Su primo, Alfredo del Mazo, es candidato al Gobierno del Estado de México. La arenga presidencial pudo haber terminado en el auditorio Plutarco Elías Calles, pero, con tal de ganar, puede incitar a excesos en los estados con elecciones este año y en el país en 2018. El Presidente no sólo le ha dado al PRI y a sus gobiernos las armas del presupuesto y de las instituciones para operar como extensiones de su partido, sino también garantía de impunidad. ¿O no la tienen hoy mismo Humberto Moreira, Fidel Herrera, los Duarte, Borge? Sí, la vergüenza mataría a Colosio por segunda vez.
11 Marzo 2017 04:00:00
La ruta del dinero
El periodista Gerardo Moyano actualiza en la nueva edición del bisemanario Espacio 4 uno de los temas pendientes de resolver en México y en Coahuila: el lavado de dinero en Estados Unidos con recursos presuntamente sustraídos del erario estatal:

“El cerco se estrecha desde el norte. Pese a que el exgobernador Humberto Moreira insiste, a través de cartas y demandas a la prensa, en que no tiene relaciones con los ‘criminales’ que lo involucran en una red para lavar dinero ‘robado’ de Coahuila en Estados Unidos, el rastro del capital confiscado en aquel país sigue llevando hacia su persona.

“Los últimos dos cabos que ató la justicia estadunidense tienen que ver con la detención de Luis Carlos Castillo Cervantes, apodado ‘El Rey de los Dragones’ (por su negocio de máquinas de recarpetado a base de calor), quien el pasado 3 de enero se declaró culpable de conspirar para lavar dinero en Estados Unidos:

“1) La mansión de San Antonio, Texas, que la suegra de Humberto Moreira, Herminia Martínez de la Fuente, entregó a la justicia estadunidense el año pasado –en un acuerdo confidencial– y que fue subastada el 23 de febrero por más de medio millón de dólares, la pagó Rodmax, una compañía de Castillo Cervantes, en 2009. Según los fiscales, se trató de un soborno por contratos públicos que sus empresas recibieron en Coahuila durante la administración de Humberto Moreira (2005-2011).

“2) Los fiscales acusan a Castillo Cervantes de haber pagado ‘millones de dólares en sobornos’ a través de una cuenta bancaria que el exgobernador interino Jorge Torres López (2011) abrió en Texas, en 2008, con su ayuda. En uno de los cheques pagados a Torres, por 184 mil dólares, Castillo Cervantes escribió: ‘comision Coahuila’ (sic).

“Si bien el expediente del caso no se ha hecho público, la información se conoce por una grabación de la audiencia de Castillo, cuyo contenido fue divulgado por el periódico San Antonio Express-News (25-02-17).

“Con respecto a la primera acusación (la compra de la casa de la suegra de HMV), el contratista niega que la transacción haya sido un pago de un soborno ni haber sabido que el dinero fuera para comprar una casa para Moreira.

“Sobre la segunda (incluido el cheque a Torres), podría ser uno de los cargos de lavado de dinero que Castillo Cervantes aceptó, como parte de un esquema para transferir dinero a Estados Unidos, derivado de contratos ‘inflados’ entre sus empresas y los gobiernos de Coahuila (durante las administraciones de los priistas Moreira y Torres), Aguascalientes (con el panista Luis Armando Reynoso Femat, 2004-2010) y de Tamaulipas (con el priista Eugenio Hernández Flores, 2005-2010), según acusan los fiscales. Ese dinero se habría ‘devuelto’ a los gobernadores para financiar campañas políticas, de acuerdo con lo que dijo la fiscal adjunta Julie Hampton durante la audiencia en la Oficina del Fiscal Federal para el Distrito Sur de Texas, según cita San Antonio Express-News (04-01-17).

“‘El Rey de los Dragones’ enfrenta una pena de 20 años de cárcel y su sentencia será dictada el 20 de marzo próximo.

“Por lo pronto, mientras Estados Unidos incauta cuentas bancarias y bienes financiados con dinero proveniente de Coahuila, en México, la justicia federal y estatal sigue sin reaccionar (apenas en diciembre pasado pidieron la extradición de Javier Villarreal). Sin embargo, la cosa podría cambiar de haber alternancia en el estado (este año) y/ o en Los Pinos (2018)”.
10 Marzo 2017 03:00:00
Los buenos políticos
La clase más odiada y vilipendiada es la política, principal responsable de la descomposición, empobrecimiento y ruina de México. Más que el muro de Trump y las deportaciones masivas –decisiones arbitrarias de un presidente fascista, ajenas a nosotros–, al país lo ha unido la corrupción y la impunidad. El enojo debe llevarlo a las urnas, este año y el próximo, para castigar a los rapaces. El endeudamiento del país y de los estados, el enriquecimiento y el cinismo de autoridades y funcionarios de todos los niveles, así como el exceso morboso de algunas “primeras damas” (el caso más visible ahora es el de Karime Macías, esposa del prófugo exgobernador de Veracruz, Javier Duarte) ha llegado a extremos inauditos.

Hablar bien de un político –vivo o muerto– resulta extravagante hoy en día, por la propensión a juzgar al conjunto por sus partes más representativas, aunque el argumento sea falaz. ¿Qué idea se puede tener de los políticos después del comportamiento y los daños causados por los Peña, los Fox, los Calderón, los Duarte, los Moreira, los Padrés, los Videgaray, los Herrera, los Borge, los Gamboa, los Beltrones, los Murat…? Sin embargo, la política también se ha ejercido con dignidad y decoro.

Entre junio de 2015 y el pasado 6 de marzo fallecieron cuatro figuras que, al margen de sus errores, nada comparables con las barbaridades de ahora, prestaron a México servicios de gran valía –algunos en momentos críticos, internos y externos– sin avergonzarlo, agraviarlo, enriquecerse ni permitir que otros lo hicieran en su nombre. Su conducta honró la política y le dio su justa dimensión, sin estridencias, por formación familiar, convicción personal y compromiso con su país. Hoy, en la mayoría de los casos, priman los intereses individuales y de facción.

Manuel Camacho Solís (1946-2015), Fernando Solana Morales (1931-2016), Gustavo Carvajal Moreno (1939-2017) y Jesús Silva Herzog Flores (1935-2017) fueron exaltados en textos periodísticos cuyos autores, de distinto signo, coinciden en su honestidad. Quizá los más polémicos hayan sido Camacho y Carvajal; el primero, por su papel en la sucesión de 1994, previa al asesinato de Luis Donaldo Colosio, ambos fueron víctimas de la perversidad de Carlos Salinas de Gortari; y el segundo, como presidente del PRI.

El exgobernador Eliseo Mendoza Berrueto pertenece a la generación de Solana, de quien fue subsecretario en Educación Pública, y de Silva Herzog, también amigo suyo. Un pequeño grupo de amigos cenamos con ellos hace varios años en Saltillo. A Silva lo entrevisté en Torreón cuando él era director del Infonavit y yo empezaba como reportero. Décadas después presencié en Guadalajara, donde se desarrollaba la Primera Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, uno de los mejores ejercicios de dialéctica, entre Silva Herzog, Porfirio Muñoz Ledo y Mendoza Berrueto. Los políticos de su estirpe, de los cuales necesita mucho el país, destacaron por su preparación, conocimiento de la historia, decencia, sencillez y buen humor. La actual generación en el poder, dominada por la codicia, es fatua, mendaz e hipócrita.

Silva Herzog contó en la cena que cierta noche un contratista del Infonavit lo visitó en su domicilio de la Ciudad de México para entregarle las llaves de un Vocho –hoy el más modesto de los funcionarios usa Suburban u otro vehículo de lujo–. Al regresar con su familia les contó lo sucedido y le pidió a su hija estrenar el auto. “¡Lo devuelves ahora mismo!”, le respondieron a coro. Nunca lo recibió. De haber sido Silva presidente, México hoy sería un mejor país y jamás habría habido casas blancas.
08 Marzo 2017 04:00:00
Cambiar la historia
Coahuila ha tenido gobernadores provisionales de Puebla, Aguascalientes, Zacatecas, Hidalgo, Durango y San Luis Potosí –entre 1913 y 1915, años de la Revolución–, pero ninguno de Torreón, en cualquiera de sus denominaciones. Incluso los saltillenses Nazario Ortiz Garza y Román Cepeda Flores fueron alcaldes de esa ciudad, antes de ocupar el Gobierno. Los únicos mandatarios laguneros –también bajo la férula del PRI– nacieron en San Pedro de las Colonias.

La metrópoli lagunera no sólo ha sido dirigida por capitalinos. En la década de 1970 el PRI postuló a Luis Horacio Salinas Aguilera (Ciudad de México) y a Carlos Ortiz Tejeda (Saltillo) para diputados por Torreón. Jamás regresaron. El único gobernador sustituto arraigado, pero nacido en San Antonio, Texas, fue Francisco José Madero. Eliseo Mendoza Berrueto, originario de San Pedro, no cayó en la tentación de ostentarse como candidato de La Laguna, pues vivió en Saltillo y su carrera política la desarrolló en la capital del país.

Javier Guerrero es el cuarto candidato sampetrino al Gobierno del Estado, después de Pedro Rodríguez Triana, Braulio Fernández Aguirre y Mendoza Berrueto; en su caso, como independiente. El pasado 14 de diciembre dimitió al PRI, entre otras razones porque:

“Hoy en Coahuila el partido se encuentra secuestrado y al servicio de un pequeño grupo. (...) el cacicazgo de unos pocos ha desnaturalizado al partido político en el que muchos coahuilenses confiaron”, dice en la carta de renuncia irrevocable dirigida al líder priista Enrique Ochoa.

Francisco I. Madero, el Apóstol de la Democracia, escribió en San Pedro el libro La Sucesión Presidencial en 1910, precedente del Plan de San Luis que derrocó la dictadura de Porfirio Díaz. Madero fundó el Partido Nacional Antirreeleccionista y en 1911 ganó la Presidencia. Francisco L. Urquizo, uno de los escritores de la novela revolucionaria, nació en San Pedro. El autor de Tropa Vieja y La Ciudadela Quedó Atrás, se incorporó al ejército de Venustiano Carranza para combatir al Gobierno usurpador de Victoriano Huerta.

Guerrero dio el paso que otros no se atrevieron: renunciar a una militancia de casi cuatro décadas y exponerse al encono del grupo aferrado al poder con uñas y dientes. “El PRI en Coahuila hoy se ha alejado de los principios y valores que le dieron no sólo presencia, sino fortaleza entre los ciudadanos”, escribió a Ochoa.

El sampetrino perdió militancia, pero ganó el respeto de tirios y troyanos, sobre todo entre quienes pensaban que sus críticas al moreirato y sus amagos de postularse como candidato independiente eran para negociar un escaño en el Senado. “El rechazo ciudadano a la continuidad, la ausencia de rendición de cuentas y la falta de convicción democrática de quienes toman las decisiones en el estado y en el partido, mantienen asfixiada la vida interna del PRI y (han) cancelado cualquier proceso de movilidad y de reconocimiento de los liderazgos naturales, en todos los niveles (...), denunció. Liderazgos del PRI coinciden con Guerrero y apoyan su candidatura en forma abierta o soterrada.

El exsecretario de Finanzas afronta a la maquinaria del PRI-gobierno. Vencerla es una empresa harto difícil, máxime como candidato independiente, mas no imposible. Si logra multiplicar por 1.5 o por dos las 200 mil firmas que recolectó para su registro, Coahuila podría cambiar su historia.
07 Marzo 2017 03:00:00
Alternativa de cambio
Javier Guerrero García, el aspirante al Gobierno con mayor experiencia y conexiones en la Ciudad de México, debe estar haciendo bien las cosas o el PRI ya midió el alcance de su renuncia y su posible efecto en los comicios del 4 de junio, pues empieza a ser atacado en medios de comunicación y sectores adictos al poder. La sociedad civil y periódicos de cobertura estatal, en cambio, le abren las puertas. El 8 de febrero, Grupo Zócalo publicó en la portada de sus ediciones de Saltillo, Piedras Negras, Acuña y Monclova una fotografía y una declaración del expriista donde pide a los coahuilenses no dejarse humillar ni condicionar. Después advirtió: “el miedo es el peor enemigo de la libertad”.

En la misma primera plana –excepto en Saltillo–, Claudio X. González, presidente de Mexicanos Contra la Corrupción, incluye a Coahuila “entre los estados con mayor índice de corrupción por la megadeuda y las empresas fantasma”, y señala que “tanto el presidente (Peña Nieto) como algunos exgobernadores y gobernadores deberían formar parte del llamado ‘Salón de la Infamia’”.

Guerrero ha denunciado la corrupción y pedido cárcel para los responsables de la megadeuda por más de 36 mil millones de pesos impuesta por el Gobierno de Humberto Moreira. Una parte significativa de los créditos se adquirió con decretos, firmas y sellos apócrifos. Todavía hoy se ignora el destino de esos recursos. El exalcalde de San Pedro y cuatro veces diputado federal inició a finales de enero la recolección de 30 mil firmas exigidas por la ley para ser candidato independiente, cifra que rebasó casi en 170 mil. En una reunión con simpatizantes de Saltillo, reconoció la decisión y valentía de quienes buscan “una alternativa (…) para cambiar le realidad que nos lastima (y) la posibilidad de recuperar la dignidad y el ejercicio de la libertad”.

El lagunero contrastó la apertura de sus actividades con las reuniones secretas de funcionarios estatales, federales y municipales que movilizan apoyos para el candidato del PRI, Miguel Riquelme. “Que se escondan quienes amenazan a líderes de colonias o a funcionarios públicos. (…) Un gobierno fuerte es el que tiene la confianza de los ciudadanos y su credibilidad. (En Coahuila) hay irritación, enojo, hartazgo, pero ese sentimiento debe convertirse en acción organizada”, resaltó.

En la encuesta de Berumen de enero, para Grupo Zócalo, Guerrero registra un nivel de conocimiento total de 23.7%, casi cuatro veces mayor que el resto de los aspirantes al gobierno por la vía independiente. El dato llama la atención, pues a diferencia de los candidatos del PRI, el PAN y Morena, el exsecretario de Finanzas todavía no aparece en medios electrónicos ni en anuncios espectaculares. Esa es sólo una de las limitaciones impuestas a los precandidatos sin partido. Guerrero lidera también la opinión favorable efectiva con el 23.9 por ciento. En los rubros de honestidad, preparación y cercanía con la gente fue calificado con 6.9. 7.0 y 6.8, respectivamente, en una escala de 1 a 10.

Al 16 de enero, la intención de voto por Guerrero era de 4 por ciento. La encuesta de Berumen ubica en primer lugar al panista Guillermo Anaya (32.1%) y en segundo al priista Miguel Riquelme (30.7%). Sin embargo, una vez que el 2 de abril inicien las campañas, Guerrero es quien más puede crecer en la preferencia ciudadana. El primer empuje lo dieron las casi 200 mil firmas que reunió para su registro. El PRI y el gobierno lo saben. Por eso están nerviosos.
06 Marzo 2017 04:00:00
El taurino y el demagogo
“Honrao, honrao… no soy”. La máxima, acuñada por Santana Armando Guadiana Tijerina hace varias décadas, parecería hoy una declaración de ética frente a la corrupción rampante. Exdiputado local, minero, presidente de los Saraperos de Saltillo en la década de 1980, empresario taurino y criador de reses bravas, Guadiana regresó a la política para combatir al clan de los Moreira, que ha gobernado Coahuila en los últimos 12 años.

Guadiana ha sido espiado y, para mayor escarnio, algunas de sus charlas se publicaron en las redes sociales.

El pasado 30 de mayo, el ahora candidato de Morena al Gobierno del Estado presentó una denuncia por espionaje en la PGR. Dos años antes, en un desplegado dirigido al presidente Peña y al secretario de Gobernación, Miguel Osorio, el Alcalde de Saltillo, Isidro López (PAN), acusó: “En Saltillo se violan (…) los derechos humanos mediante el espionaje sistemático de conversaciones telefónicas (…). Las grabaciones son utilizadas en una campaña difamatoria a base de medias verdades y mentiras completas, en víspera del proceso electoral” (para diputados locales de 2014). Los hechos los denunció también ante la PGR.

La respuesta del Gobierno de Peña fue la misma en ambos casos: silencio y complicidad. El espionaje se ha intensificado y generalizado ante la proximidad de las elecciones para gobernador, alcaldes y diputados del 4 de junio. La alternancia en el Poder Ejecutivo llama a la puerta, lo cual tiene inquieto al PRI. Las encuestas de Reforma y de Berumen –para Grupo Zócalo– marcan un empate técnico entre Miguel Riquelme, delfín del gobernador Rubén Moreira, y el panista Guillermo Anaya. Algo inédito.

Guadiana tiene el mérito de haber confrontado al tándem de Humberto y Rubén Moreira en su momento de mayor poder, mientras el PAN se contenía. Cuando el primero era líder del PRI nacional y el segundo gobernador electo, el empresario publicó desplegados a página entera en la Ciudad de México para denunciar la deuda y la corrupción en Coahuila. Impuesto por Peña para un periodo de cuatro años en la presidencia del PRI, el demagogo Moreira duró apenas 10 meses. El escándalo acabó con su carrera y Forbes lo incluyó entre “Los 10 mexicanos más corruptos de 2013”.

Guadiana renunció al PRI, en 2012, en repudio a los Moreira. En el mismo acto, se sumó a la campaña presidencial de López Obrador. En su nuevo intento por ocupar la silla del águila, el líder de Morena encabeza las encuestas para las elecciones del año próximo. Le siguen los panistas Ricardo Anaya y Margarita Zavala. Al PRI, desde ahora, se le da ya por perdido. El desprestigio de Peña y la corrupción en las élites del poder (federal y estatal) son la causa.

Destinatario de la ley antitaurina –“antidemocrática”, la llamó el cronista Heriberto Murrieta en la corrida del 12 de febrero en la Plaza México–, Guadiana ocupa el tercer lugar en la intención de voto (13%) después de Miguel Riquelme (PRI, 40%) y Guillermo Anaya (PAN, 36%), según la encuesta de Reforma (01.03.17).

Javier Guerrero, quien renunció al PRI para oponerse al cacicazgo de los Moreira y a su proyecto continuista, registró el 5% como independiente, antes de reunir casi 200 mil firmas y sin tener presencia todavía en los medios electrónicos. Guerrero y Guadiana se han convertido en una pesadilla para el PRI.
04 Marzo 2017 04:00:00
Carbón y narcopolítica
La zona carbonífera atrae la atención del Gobierno y de la prensa nacional y extranjera sólo cuando ocurren desastres como el de Pasta de Conchos. El 18 de febrero de 2006, en el criadero de Nueva Rosita, una explosión mató a 65 mineros. Los restos de 63 de ellos siguen sepultados. Cuando la noticia pasó de moda, los medios y las autoridades voltearon hacia otro lado, sin atender el problema de fondo, causa de múltiples desgracias: la corrupción.

El carbón es botín de políticos y empresarios, quienes aprovechan su influencia para obtener carretadas de dinero y volverse millonarios sin exponerse. En esa región, donde la pobreza es crónica, el riesgo lo asumen los trabajadores. La situación empeoró en los años aciagos del Gobierno de Humberto Moreira, pues el narcotráfico también entró en el negocio. Heriberto Lazcano, “El Lazca”, originario de Pachuca, Hidalgo, y jefe de Los Zetas, se arraigó en la comarca. El 7 de octubre de 2012, la Marina lo abatió en Progreso. Su cadáver lo “rescató” un comando de una funeraria de Sabinas.

Cuatro días antes, José Eduardo Moreira, hijo del exgobernador y exlíder del PRI Humberto Moreira, había sido asesinado en Ciudad Acuña, supuestamente por órdenes de Miguel Ángel Treviño, “El Z-40”, en venganza por la muerte de un sobrino suyo en un operativo de la Policía Estatal en Piedras Negras. Con ese argumento, Moreira refuta a quienes lo acusan de tener nexos con Los Zetas. Sin embargo, la idea sigue viva en el imaginario colectivo, pues fue justamente en su Gobierno cuando la violencia relacionada con el tráfico de drogas y la disputa de territorios llegó a extremos inauditos.

El 5 de febrero, en Torreón, unas 4 mil personas participaron en la megamarcha Unidos contra la Corrupción y la Impunidad, convocada por el Frente Ciudadano de La Laguna. Una de las proclamas fue: “¡Ya basta! Humberto Moreira debe estar en la cárcel por haber entregado Coahuila a Los Zetas”. La detención de Juan Manuel Muñoz Luévano en España, el pasado 18 de marzo, y sus presuntos vínculos con el exgobernador removieron la sospecha. “El Mono”, como se conoce a Muñoz, operó para Los Zetas y financió campañas políticas.

Las industrias del carbón, el narcotráfico y la política, funcionan en Coahuila sin fronteras. Tras la ejecución de su hijo, Moreira azuzó a la PGR –donde todavía hoy tiene influencia y acceso a expedientes– para investigar a Armando Guadiana por supuestos negocios con el crimen organizado. Lo llamó “delincuente” por su detención en el penal de Topo Chico (48 horas, en 1993, debido a la suspensión de pagos de una de sus empresas) y lo acusó de tratar de “burlarse de la justicia”. ¿Por qué la inquina contra el empresario? En 2011, Guadiana –originario de Múzquiz, en la zona carbonífera– contribuyó al despido de Moreira de la presidencia del PRI por el escándalo de la megadeuda de 36 mil millones de pesos, la cual, hasta la fecha, sigue impune.

El académico Sergio Aguayo, a quien HMV demandó por daño moral, publicó en su columna Ruleta Judicial: “(…) el gobierno de Peña Nieto y un juez capitalino consienten y protegen a Humberto Moreira…”. (Reforma 15.02.17) Lo mismo le consta a Guadiana, candidato de Morena al Gobierno del Estado. En 2013, la PGR lo indagó y le congeló sus cuentas, pero no encontró delito. En cambio, contra Moreira no ha movido un dedo a pesar de la deuda y de sus presuntos negocios con Los Zetas.
03 Marzo 2017 04:00:00
Efecto en las urnas
Javier Guerrero entró de lleno a la competencia por el Gobierno del Estado. Las 187 mil 642 firmas depositadas este miércoles en el Instituto Electoral de Coahuila (IEC) aumentan sus posibilidades para las elecciones del 4 de junio como candidato independiente. El PRI lo subestimó, como a otros aspirantes, pero en su caso el efecto en las urnas será mayor, pues le restará votos al partido donde militó por casi 40 años. Comparada con el proceso del PRI, donde 400 mil boletas se tradujeron en medio millón de votos, la recolección de cédulas impactó más por su organización, número y credibilidad. Las contradicciones y el pésimo manejo de la información convirtieron la histórica consulta priista en comedia.

El mismo día que Guerrero entregó en el IEC las cajas con las firmas, apiladas en diablitos, corrió la noticia sobre una presunta reunión del exgobernador Humberto Moreira con el candidato del PRI, Miguel Riquelme, el exalcalde de Torreón, Eduardo Olmos, representante del Gobierno de Coahuila en la Ciudad de México, y el secretario de HMV, Marco Flores, en el restaurante Sanborns de San Ángel, en la capital del país.

También se publicó la encuesta de febrero de Reforma, patrocinada por Grupo Zócalo, en la que Riquelme subió dos puntos en la intención de voto (de 38% a 40%) con respecto a enero, mientras el panista Guillermo Anaya conservó el 36 por ciento. Armando Guadiana, de Morena, aumentó un punto (de 12% a 13%) y Guerrero se mantuvo en 5 por ciento. El 76% de los consultados dijo no conocer al candidato independiente, situación que le brinda mayor margen de crecimiento. Las campañas empezarán el 2 de abril.

El discurso de Guerrero, en la entrega de firmas, evocó la Revolución de Terciopelo, impulsada por el político, escritor y dramaturgo Václav Havel. El movimiento marcó el fin de la hegemonía del Partido Comunista de Checoslovaquia en 1989. Entre 1993 y 2003, el autor de El Poder de los sin Poder (Encuentro Ediciones, 1990) fue el último presidente de Checoslovaquia y el primero de la República Checa. También recordó la Primavera Árabe que terminó, en gran parte gracias a la participación de los jóvenes, con las dictaduras en Túnez, Egipto y Libia.

Guerrero se inspiró en su amigo Luis Donaldo Colosio, de cuyo asesinato se cumplirán 23 años el próximo 23 de marzo. “Hoy Coahuila es un territorio con muchas ganas de cambio y de justicia”. Entonces citó una parte del discurso de Colosio del 6 de marzo de 1994: “‘(Veo) ciudadanos que se sienten agraviados por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por el abuso de las autoridades y por la arrogancia de las oficinas gubernamentales’. (…) Pero lo que no he visto en Coahuila es la cara de la derrota”.

También incorporó un tema que unifica a los mexicanos, el proyecto de Trump en la frontera, para incitar a los hombres, mujeres y jóvenes del estado a dar el paso hacia la alternancia sin partidos: “Hoy tengo la certeza de que el muro del miedo está cayendo en Coahuila. La dignidad florece y se va a multiplicar en esta primavera ciudadana que juntos hemos hecho posible”.

Advirtió que “para desmantelar este entramado de ilegalidad, que permitió endeudar al estado a límites intolerables; desmantelar la incompetencia, el amiguismo, el encumbramiento de la mediocridad y el manejo discrecional de los recursos para someter la voluntad de los ciudadanos (…) el cambio no puede esperar. (…) No más camarillas, no más castas familiares”.
01 Marzo 2017 03:00:00
Círculo presidencial
La senadora Hilda Flores asumirá mañana la presidencia del Organismo Nacional de Mujeres Priistas (ONMPRI), en el auditorio Plutarco Elías Calles. El 24 de marzo de 1994, en el mismo escenario, el priismo gritó un condenatorio “¡Él fue… él fue… él fue!” al presidente Carlos Salinas durante el homenaje de cuerpo presente a Luis Donaldo Colosio, asesinado la víspera en la colonia Lomas Taurinas, de Tijuana. Ayer, como hoy, el país se hallaba en crisis por la mala política y un Gobierno insensible para ver y escuchar el clamor de una sociedad agraviada por la corrupción, el nepotismo, la impunidad y la violencia política.

Flores es una de las figuras de Coahuila damnificadas por el Gobierno, en su propósito de allanarle el camino a Miguel Riquelme para la sucesión. Finalmente le hicieron un favor, pues la senadora abrió camino en la política nacional. En su tiempo hicieron lo mismo Óscar Flores Tapia, José de las Fuentes y Eliseo Mendoza, todos ellos, a la postre, gobernadores; en fila, por cierto. Flores fue vicepresidenta de la Cámara alta y estuvo a punto de encabezar la actual mesa directiva, encargada a Pablo Escudero, del Partido Verde (por fuera, corrupto por dentro).

Si a Flores no se le asignó esa tarea quizá fue para no atarla a una responsabilidad que la habría marginado del proceso sucesorio de este año; sin embargo, la cerrazón prevaleció hasta el final. Y aunque pidió licencia, en espera de una señal positiva, al no verla prefirió volver al Senado para no legitimar una simulación. El domingo pasado votó en el proceso interno del PRI –más por disciplina que por convicción– y se hizo la foto con Riquelme y con otros aspirantes fallidos.

En realidad, los únicos con posibilidades eran ella y Jericó Abramo, después de la renuncia de Javier Guerrero, quien hoy entregará en el Instituto Electoral de Coahuila cinco o seis veces más el número de firmas requeridas para ser candidato. ¡Cuidado con el independiente!

Hilda Flores llega al ONMPRI por voluntad del presidente Peña Nieto, como en su tiempo Manuel Pérez Treviño, Humberto Roque y Humberto Moreira fueron líderes del PRI por decisión de Calles, Ernesto Zedillo y el propio EPN. También, por línea de Los Pinos, Flores Tapia y José de las Fuentes encabezaron la CNOP. Mientras el gobernador Rubén Moreira hace campaña para ser candidato a senador, Flores es la única coahuilense con boleto de entrada a la sucesión presidencial de 2018, por devaluados que estén los sectores del PRI (CTM, CNOP, CNC y el de las mujeres). La senadora asegura desde ahora un asiento en el próximo Congreso federal.

El OMNPRI le dará a Flores proyección nacional y un sitio relevante en la política nacional. Peña Nieto, en sus giras por Coahuila, y pese a los bloqueos del Gobierno local, ha tenido un trato deferente con la legisladora.

En el caso de la sucesión local, quizá no se la quiso exponer a una elección donde las tendencias son adversas al PRI, como sucedió en Nuevo León con Ivonne Álvarez, en 2016; o en Puebla y Aguascalientes con Blanca Alcalá y Lorena Martínez, respectivamente, el año pasado.

El nombramiento también la protege de los coletazos del fin del sexenio, pues, si como senadora estaba expuesta a los estados de ánimo del poder, su nueva posición la incorpora al círculo presidencial. Sin embargo, el momento no es propicio, pues el PRI se encamina a una derrota en las presidenciales de 2018 y a procesos altamente competitivos en Coahuila, Estado de México y Nayarit el próximo 4 de junio.
28 Febrero 2017 04:00:00
La danza de los votos
¿Cuántos militantes y simpatizantes del PRI votaron el domingo para elegir a Miguel Riquelme como candidato a gobernador? “Más de 500 mil”, según el comunicado 377 del Comité Directivo Estatal del PRI. “Casi 500 mil”, dice una declaración del líder nacional de ese partido, Enrique Ochoa, difundida por el CEN. Votos más, votos menos, nada altera el resultado de una elección resuelta de antemano. La cifra más consistente, de acuerdo con el número de boletas distribuidas en las mil 500 mesas receptoras (400 mil, dato aportado previamente por Verónica Martínez), es la calculada por la misma presidente del PRI local antes del cierre de la jornada: 375 mil, 50% por encima de la proyección inicial (250 mil) y más aún del medio millón de sufragios celebrado a bombo y platillo.

El PRI debe aclarar cuanto antes la situación, pues lo que era una elección de mero trámite, con un actor principal (Miguel Riquelme) y un figurante (Jesús Berino), puede revertir el efecto deseado: anticipar imaginariamente un triunfo en las elecciones del 4 de junio, y en su lugar aumentar las dudas sobre un resultado positivo para su candidato. Como están las cosas, la impresión es que ni el mismo PRI sabía cuántos votos podía conseguir, y que durante el proceso se ajustaron los números. Pero al final sobraron 100 mil votos o faltó el mismo número de boletas.

Según Verónica Martínez, Riquelme obtuvo el 92% de los votos. Enrique Ochoa, en el comunicado del CEN, le asigna 2 puntos menos. Sin embargo, el margen vuelve a ser irrelevante. El vacío de información mueve a la sospecha. Lo primero que debe establecerse –para saber en realidad cuántos votos entraron a las urnas– es si las boletas estaban numeradas. En el supuesto de que hayan sido exactamente 500 mil, la participación habría sido del 100%. ¿Dónde se emitieron, por casilla y por municipio? El 8 o 10% de votos por Berino ¿eran los previstos o superaron los cálculos? En tal caso, ¿cuál es el mensaje del priismo? ¿Cuántas papeletas se anularon y cuántas se cruzaron por aspirantes marginados del proceso?

Las boletas contabilizadas para Riquelme (digamos 450 mil en números redondos) son las mismas en las que se fija el voto duro del PRI. Sin embargo, el ejercicio puede resultar engañoso, pues no es lo mismo el proceso interno de un partido que una elección constitucional donde la competencia no será con hombres de paja (la única en ese papel será Mary Telma Guajardo, del PRD), sino con figuras competitivas como Guillermo Anaya (PAN), Armando Guadiana (Morena) y Javier Guerrero (independiente).

Las encuestas sobre la intención de voto anticipan una elección cerrada entre Riquelme y Anaya, pero una vez iniciadas las campañas (el 2 de abril) podrá medirse mejor el ánimo de los coahuilenses, insatisfechos con los partidos tradicionales. En la firma del “Pacto Político de Unidad por la Prosperidad del Pueblo y el Renacimiento de México”, el sábado pasado en Saltillo, Andrés Manuel López Obrador insistió que el PRI y el PAN son lo mismo. Esa es la percepción mayoritaria en el país. En las encuestas sobre confianza en las instituciones, los partidos son los peor calificados.

El aspirante presidencial mejor posicionado advierte que la alternancia real en Coahuila y Estado de México la ofrecen Morena y sus candidatos Armando Guadiana y Delfina Gómez. Para el líder tricolor, Enrique Ochoa, con apenas dos visitas a nuestra entidad (AMLO sumó más en menos de una semana), “los mejores PRI” del país son justamente los que dirigen Rubén Moreira y Eruviel Ávila. El 4 de junio se sabrá quién tiene la razón.
27 Febrero 2017 04:01:00
Alternancia, ¿hacia dónde?
Coahuila se prepara para las elecciones más competidas de su historia. Las condiciones son propicias para la primera alternancia en el estado. A escala municipal, el cambio de siglas partidistas empezó en 1979, en Monclova, donde el empresario Carlos Páez Falcón (PAN) derrotó al líder magisterial Miguel Vargas Ortiz (PRI). De entonces a la fecha, las principales cabeceras han sido gobernadas por partidos distintos al PRI, en la mayoría de los casos por el PAN, segunda fuerza política en la entidad; la tercera es Unión Democrática de Coahuila (UDC).

El PRI jamás había acumulado tanto desgaste para unas elecciones como las del 4 de junio próximo. El desfondamiento podría ser incluso peor que el de 1996, cuando perdió los principales municipios y la mitad del Congreso local, en el gobierno tecnocrático de Rogelio Montemayor, por su alejamiento de la sociedad y la imposición de malos candidatos. Los gobiernos de los hermanos Humberto y Rubén Moreira han contribuido en gran medida a preparar el ambiente para que el poder lo ocupe el PAN, según proyectan las encuestas.

Sin embargo, la participación de Armando Guadiana, de Morena, y de Javier Guerrero, candidato independiente, brinda a los coahuilenses la oportunidad no sólo de terminar con un ciclo de 88 años de hegemonía priista, sino de orientar la alternancia fuera del bipartidismo dominante en el estado. No es fácil, pues las estructuras del Gobierno estatal, del PRI y las delegaciones federales tienen la consigna de obtener la mayor cantidad de votos para su candidato Miguel Riquelme, el favorito de Rubén Moreira desde el principio de su gestión. Irónicamente, en esa fuerza radica también su principal debilidad, por el deterioro del Gobierno, los agravios acumulados y el malestar social creciente por la corrupción, la impunidad, los gasolinazos y la inseguridad.

Guadiana cobró relevancia por plantar cara a los hermanos Moreira. Primero por la megadeuda de 36 mil millones de pesos, herencia de Humberto, y después por la ley antitaurina, las matanzas en Allende y en el penal de Piedras Negras, las empresas fantasma y otros escándalos, los cuales denunció en la Corte Penal Internacional y en la PGR. En principio perfiló una candidatura independiente, pero las desventajas y los riesgos de participar bajo esa figura, por la animadversión del Gobierno, le hicieron cubrirse con las siglas del Movimiento de Regeneración Nacional. El liderazgo de Andrés Manuel López Obrador le ha dado a Morena una fuerza extraordinaria –ayudado por el desprestigio de los partidos tradicionales (PRI, PAN y PRD) y el descrédito del presidente Peña Nieto–, al grado de encabezar la intención de voto para las elecciones presidenciales del año próximo.

Javier Guerrero fue el único en tomarle la palabra al líder del PRI. En una gira por Torreón, el pasado mes de octubre, Enrique Ochoa exhibió falta de oficio e ignorancia de la realidad política del estado. Molesto por la ausencia de cuadros valiosos, llamó chantajistas a quienes, en su partido, demandaban equidad en la contienda para nombrar candidato al Gobierno local. Guerrero esperó el tiempo prudente, pero el PRI no rectificó. En diciembre renunció a su militancia y se puso de lado de la sociedad para buscar convertirse en el primer gobernador de Coahuila sin partido. Una decisión congruente, valerosas y apreciada por miles de ciudadanos. La elección está hoy menos resuelta que nunca. Alternancia, sí, ¿pero hacia dónde? Esa es la cuestión.
25 Febrero 2017 04:00:00
Gobierno empantanado
El Gobierno de Enrique Peña se empantanó. El Gabinete no funciona y los problemas del país se multiplican. La inseguridad y la violencia vuelven a escalar y el escepticismo domina al país. Por otro lado, las Fuerzas Armadas presionan para que los gobiernos locales cumplan su tarea y el Congreso la suya. Así lo plantea en el bisemanario Espacio 4 el periodista Gerardo Moyano:

“El pasado 19 de febrero, el general Salvador Cienfuegos no recibió el regalo que esperaba para festejar el Día del Ejército: una Ley de Seguridad Interior que regule las funciones de los militares en tareas policiacas. Mucho menos, una que establezca el regreso a los cuarteles.

“Al contrario, las iniciativas del PRI, PAN y PRD que se discuten en la Cámara de Diputados, abren la puerta a una presencia ilimitada de las Fuerzas Armadas en la vía pública. La de los diputados priistas César Camacho Quiroz y Martha Sofía Tamayo Morales permite incluso una estancia ‘permanente’, sin necesidad de declaratoria o decreto alguno, bajo un esquema de ‘acciones de orden interno’. Las otras dos, de los senadores Roberto Gil Zuarth (PAN) y Miguel Barbosa Huerta (PRD), fijan plazos semestrales o anuales –previa declaratoria de excepción–, pero con la posibilidad de prorrogarlos por tiempo indefinido.

“Además, a juicio del Instituto Belisario Domínguez, que elaboró el estudio ‘Seguridad Interior: elementos para el debate’, las tres iniciativas fallan en establecer desde lo más básico (definiciones de seguridad interior, nacional y pública, implicaciones constitucionales, orden ejecutiva, uso de la fuerza) hasta lo más crítico (mecanismos efectivos de control y rendición de cuentas).

“‘Las iniciativas de Ley de Seguridad Interior no necesariamente resuelven la carencia de un marco legal que regule y limite la participación de las fuerzas armadas, sino que parecen expandir sus facultades en temas de seguridad pública, estado de excepción, protección civil y salubridad general. (…) Los conceptos para describir afectaciones y amenazas a la seguridad interior son ambiguos, lo que podría dar lugar a un amplio margen de discrecionalidad. Finalmente, aunque las iniciativas sí incluyen algunos mecanismos de control y supervisión, no siempre apuntalan la cultura de rendición de cuentas propia de un orden democrático constitucional’”, señala el estudio.

“En este sentido, concluye: ‘Al igual que en 2006, México vuelve a atravesar por la disyuntiva de mejorar su sistema de justicia o incrementar las facultades de las autoridades militares en el país. (…) La segunda opción (...) significa dar sustento legal a acciones que, de facto, ya suceden todos los días (...). Esta es una medida considerablemente más sencilla de implementar, dado que (...) sólo requiere de la aprobación de una nueva ley (...). Pero esta opción mantendría los problemas que ahora nos aquejan: elevados niveles de violencia e impunidad; falta de capacidades por parte de policías y autoridades civiles; poca o nula información para la toma de decisiones; ocurrencia de violaciones graves a derechos humanos, etcétera.

“‘Mejorar el sistema de justicia de forma integral llevará tiempo, pero es la opción con el mayor potencial para aminorar la impunidad, disminuir los delitos más violentos, reducir la frecuencia y la gravedad de las violaciones a los derechos humanos, e incluso ayudar a resolver conflictos sociales agudos’”, indica. Mientras PAN y PRD denuncian debates ‘a modo’ para favorecer la iniciativa priista, el grupo parlamentario del PRI en la Cámara baja promete aprobar la ley antes del 30 de abril”.
24 Febrero 2017 03:00:00
Moreira en su laberinto
A Donald Trump no le interesa la política ni desea aprenderla para no “contaminarse”. Su discurso, antes de ocupar la Casa Blanca y ahora como Presidente, es una demostración palmaria. Un Gabinete de plutócratas refuerza esa abominación. Los vicios del narciso son otros. Para él, como para la mayoría de los estadunidenses, todos los políticos son corruptos. No yerra. Lo mismo se piensa en México, España, Brasil, Francia, Guatemala y todo el mundo. Trump vituperó a Hillary Clinton (primera dama, senadora y secretaria de Estado) por corrupta. Su inquina por Barack Obama, por socialista y por su color, es igualmente proverbial.

Una de las principales fuentes de poder del líder de la potencia es la información. Con ese arsenal presiona, disuade o persuade a jefes de Estado y de Gobierno, a sátrapas y a dictadorzuelos. Por deleznables que sean o parezcan, los políticos cargan sobre sus hombros responsabilidades monumentales, de las cuales depende el desarrollo de sus países. Deben poseer, además de preparación, cultura y estabilidad emocional, cualidades para tomar decisiones en un mar de intereses plagado de tiburones. Guste o no, son imprescindibles. En ambientes viciados y canallas como los actuales, es indispensable que la ciudadanía se involucre en la política para cambiarla y convertirla de nuevo en instrumento de servicio y no de aprovechamiento personal.

“La demagogia es la capacidad de vestir las ideas menores con palabras mayores”. La sentencia, de Abraham Lincoln, aplica igual a millonarios ignorantes como Trump, que a políticos pedestres convertidos hoy en nuevos ricos. El mayor demagogo de Coahuila ha sido Humberto Moreira, un mitómano incurable, a quien Enrique Martínez puso el poder en bandeja de plata. Esa circunstancia convierte al exgobernador de la deuda casi cero en corresponsable del desastre.

Además del muro y de sus políticas contra la emigración y el libre comercio, que el presidente de facto Luis Videgaray responde con bravatas en privado y sumisión en Estados Unidos, Trump tiene otra carta, una de sus preferidas, para presionar a Peña Nieto: la corrupción. Sabe que en México los políticos son corruptos hasta la médula y odia a los partidos, en particular al PRI. No de balde, la PGR atrajo las investigaciones contra el Gobierno de Humberto Moreira y funcionarios de primer nivel –la mayoría de los cuales lo son también en la Administración de su hermano Rubén– por los delitos de peculado, desvío de fondos públicos y enriquecimiento inexplicable, derivados de la megadeuda por más de 36 mil millones de pesos.

Como gobernador, legislador, magistrado y líder del PRI que aún supone ser, Moreira se absolvió a sí mismo de todos los cargos y de las acusaciones que lo vinculan con el cartel de Los Zetas. Incluso su estancia en la prisión española de Soto del Real, donde en enero de 2016 pasó una semana, la presume como una experiencia para confirmar su “liderazgo”. La justicia de Estados Unidos lo ve de otra manera. En San Antonio, Texas, ayer fue subastada en 515 mil dólares (más de 10 millones de pesos) la residencia incautada a Herminia Martínez de la Fuente, suegra de HMV, como parte de una investigación contra el exgobernador. Mientras tanto, el tictac electoral de Coahuila presiona al PRI y a sus candidatos. ¿Moreira tirará demanda contra el Gobierno de Trump?
22 Febrero 2017 03:00:00
El PRI está acabado
Una sola vez he estado en Toluca y juré jamás volver. Conocí poco la ciudad, pero me pareció fea, un rancho grande. Los héroes de allá no son Hidalgo, Juárez, Madero o Carranza; mucho menos Villa o Zapata. Las calzadas y bulevares tienen nombres de próceres locales: Carlos Hank González, Alfredo del Mazo, Emilio Chuayffet, Arturo Montiel. No vi ninguna llamada Enrique Peña, su héroe moderno, pero con toda seguridad debe haberla o pronto la inaugurará el oficioso gobernador Eruviel Ávila, como lo son también la mayoría de sus colegas. Máxime ahora que el Presidente, por lo visto, afronta una severa crisis emocional.

El matrimonio que nos recibió a mi esposa y a mí en la capital de Estado de México, recién había comprado a crédito una camioneta nueva para su negocio. A los pocos días le fue robada a plena luz del sol. Presentó denuncia ante el Ministerio Público, y lo primero que le exigieron fue una cuota para iniciar las investigaciones; cada vez que preguntaba le pedían más dinero, hasta que desistió. Para obtener copia de la denuncia y poder exigir el pago del seguro, un nuevo calvario. Allá se toman muy en serio la máxima hankista de que un político pobre es un pobre político. Por eso las casas blancas y las de Malinalco.

Cuando acompañé a mis anfitriones a una clínica del Seguro Social, paré mi auto en un cajón donde era permitido hacerlo hasta las ocho de la mañana. Salí a las 7:30 y lo primero que vi fue una boleta de infracción en el parabrisas. La agente se encogió de hombros y me dijo: “Es la costumbre aquí”. A los pocos meses, el presidente Peña declaró que la corrupción es un problema cultural. Lo único bueno de mi visita a Toluca, además del placer de compartir algunos días con personas queridas, fue un hotel, próximo a Valle de Bravo, apartado del mundanal ajetreo. Los cuartos son cabañas flotantes, de madera, rodeadas de bosque y envueltas en silencio.

Peña Nieto, originario de Atlacomulco, nació, creció y medio se desarrolló en Toluca. Pero sus modelos no fueron, con toda seguridad, gobernadores de la talla de Isidro Fabela (fundador del primer Grupo Atlacomulco, el bueno; carrancista, secretario de Relaciones Exteriores del Varón de Cuatro Ciénegas, no el remedo que es hoy Luis Videgaray, a quien dedicó el libro Carranza, su Obra y Ejemplo, y juez de la Corte Penal Internacional en La Haya) o Gustavo Baz Prada, revolucionario, secretario de Salud con Ávila Camacho y exrector de la UNAM. No, sus ejemplos –y lo vemos ahora en la Presidencia– son Hank y Arturo Montiel.

Para continuar la tradición nepotista y de negocios, Peña impuso como candidato del PRI a gobernador de Estado de México a su primo Alfredo del Mazo, cuyo padre, del mismo nombre, ocupó el cargo entre mediados y finales de los 80 del siglo pasado. En 1988 quiso ser candidato a la Presidencia, pero De la Madrid prefirió a Salinas de Gortari. Del Mazo es, justamente, quien criticó al Gobierno de su sobrino en una charla con el exvocero presidencial David López.

Es altamente probable que el PRI pierda, además de Coahuila, el estado natal del Presidente. La candidata más solvente es la panista Josefina Vázquez Mota, sin restarle méritos ni posibilidades a Delfina Gómez, exalcaldesa de Texcoco, de Morena. Nada más justo para un estado donde los feminicidios son una plaga, que una mujer lo gobierne en los próximos seis años. El PRI está acabado. Se lo acabaron Peña Nieto y gobernadores como Montiel, Moreira, Herrera y los Duarte. Todos merecían la abundancia, y la tomaron.
21 Febrero 2017 04:00:00
Juniorismo devaluado
Recorrió el estado. Se reunió con grupos políticos y económicos. Se acercó a los medios de comunicación (radio, prensa y televisión) para proclamar: “Quiero ser gobernador, no candidato”. Juró que su intención no era hallar trabajo u obtener alguna sinecura, pues, como empresario exitoso, no lo necesitaba. Para ganar credibilidad, criticó al gobernador Rubén Moreira por autoritario y excluyente, pero se cuidó de no tocar a su predecesor y hermano Humberto, acaso por ser su consejero (¿o titiritero?). Incluso amagó con renunciar a su militancia y postularse por otro partido si el PRI se mantenía en sus 13 y no garantizaba “piso parejo” para todos.

Román Alberto Cepeda, dijo cosas como esta: “Hoy por hoy, existe una especie de ceguera parcial en la que sólo algunos tienen el poder de decisión de seguir creciendo –en los últimos 6 años– y a otros nos quieren mandar al ostracismo político. Renuncié como delegado de Sagarpa para ser gobernador. No busco chamba, soy un hombre de proyectos”. También impugnó a Miguel Riquelme, sin mencionarlo por su nombre: “Lo importante no es haber salido primero y tener el aparato volcado en una sola figura, sino ser conocido, tener aceptación y que tus pasivos no sean mayores que tus activos. La candidatura aún no está resuelta y ahora tenemos un presidente del PRI en Los Pinos. Esa es la diferencia”. (El Cuarto Jinete, Capitolio, Zócalo Saltillo 6.06.16)

Después de tanta alharaca, Cepeda, quien no buscaba chamba menor a la de Rubén Moreira, fue conformado por el PRI con una candidatura a diputado por el X distrito de Torreón. Así, sin más ni más. Sin explicar, no a los medios de comunicación, ante los cuales sacó el pecho, sino a sus hipotéticos simpatizantes, tan drástico descenso en su autoestima y en sus aspiraciones políticas. El nieto del exgobernador Román Cepeda Flores, simplemente no dio la talla. Su medida es una curul.

Cepeda debutó electoralmente en 2005, también como aspirante a diputado local por el distrito VIII de Torreón. Perdió frente al panista Jesús Manuel Pérez Valenzuela. En el mismo proceso, los moreiristas Jesús Sotomayor, Demetrio Zúñiga y Miguel de los Santos fueron derrotados por Luis Gurza, José Maynes (ahora bajo la nómina del PRI) y Luis Alberto Mendoza (PAN) en los distritos IX, X y XI. El único candidato del PRI a diputado que ganó, por un margen de 600 votos, fue Miguel Riquelme; en su caso, al panista Jacinto Pacheco. Eduardo Olmos perdió la alcaldía con José Ángel Pérez. Este año, el escenario pinta igual o peor para el PRI.

Román Alberto accedió al primer Congreso de Humberto Moreira por la vía plurinominal, donde tuvo un desempeño anodino. En las elecciones del 4 de junio merece volver a perder, pero quizá el PRI lo proteja de nuevo con un asiento de representación proporcional. El problema de los políticos laguneros es que no se respetan. Esa es la razón por la cual ninguno ha vuelto a destacar en los planos local y nacional. La postulación del exsecretario de Desarrollo Rural aleja la posibilidad de que su hermano Carlos –exalcalde de Torreón– regrese a la arena política, al menos por el PRI. Ahora como candidato, quizá Román Alberto respete las señales de tráfico, no utilice retornos exclusivos para ambulancias y no ponga en riesgo la integridad de otras personas como lo hizo el pasado 3 de febrero frente al Hospital La Concepción.
20 Febrero 2017 03:00:00
Gabinete de crisis
Ahora que las circunstancias reclaman liderazgo político y visión de Estado, el país tiene el Gobierno más débil, vacilante y cuestionado dentro y fuera de sus fronteras. Acosado por su homólogo estadunidense, Donald Trump, cuyas armas de negociación son la amenaza, la mentira y la injuria, el presidente Peña pide unidad y la sociedad responde con marchas contra la corrupción, la impunidad, el gasolinazo y la inseguridad. Los mexicanos aman a su país y están juntos en lo fundamental, pero la falta de identificación con los poderes públicos crea barreras contra la retórica insuflada y patriotera.

El Presidente no entiende el nuevo momento mexicano. Si el de las reformas fue festivo y lo llevó prematuramente a las portadas de revistas y medios de comunicación internacionales, para después ser objeto de escarnio, el actual –el de Trump– lo encerró en Los Pinos y lo echó en manos de su alter ego Luis Videgaray. ¿No bastó el daño que causó al país en la Secretaría de Hacienda? Si Trump representaba una amenaza cuando no tenía información privilegiada, ahora que la posee puede ser letal y no dudará –como ya hemos visto– en utilizarla para acobardar y destruir a quien se lo permita.

México, por suerte, no ha caído en el patrioterismo, señal inequívoca de madurez cívica. Protesta contra el muro por ser un agravio contra la buena vecindad y un atropello a la libertad y a la dignidad. Pero sobre todo, por la forma como trata de imponerse: por la fuerza. Las críticas a Trump por racista, mitómano y barbaján no lo perturban; al contrario, son combustible, inflaman su ego. Si algo se le puede reconocer al magnate es su congruencia dentro de la incongruencia. Si como candidato era una pesadilla, en el Despacho Oval despertó el ogro. Mientras más pronto admitan su error y lo corrijan, los estadunidenses lo padecerán menos, y con ellos el mundo.

Pero mientras el nuevo tirano trata de imponer su agenda lanzando bumerán a diestro y siniestro, Peña recibe los golpes de las mismas armas por incumplir la suya. El problema de los mexicanos no es con Estados Unidos, sino con su Presidente; y el de Trump, en el fondo, no es con México, sino con su gobierno, por permitir la corrupción, el narcotráfico y descuidar la frontera por donde se cuelan a su país las peores lacras, según la visión distorsionada del troll de Twitter.

Peña clama unidad en el desierto. Su voz es escuchada, pero igualmente se le ignora, pues carece de autoridad moral. Trump tampoco la tiene, es cierto, sin embargo existe una salvedad: el Presidente de Estados Unidos puede ser odiado, pero tiene fuerza y poder. Peña, en cambio, es cada vez más débil y repudiado por la mayoría. La institución presidencial atraviesa también por una crisis profunda y urge repararla o de lo contrario vendrán males mayores. En México tenemos un Presidente para la foto, no un jefe de Estado a la altura de la circunstancia, como en su tiempo lo fueron Juárez, Carranza, paisano nuestro, y Cárdenas.

La situación de emergencia del país la agrava un gobierno pusilánime, desconectado de la realidad y corto de miras. El presidente Peña tiene la última oportunidad de trascender. Sólo podrá lograrlo si encarcela a una docena de corruptos. No necesita buscarlos. Puede empezar por los todavía intocables de la lista de Forbes de 2013, en la cual Humberto Moreira aparece en séptimo lugar. Otro paso debe ser reestructurar el gabinete y nombrar uno de crisis, donde primen la experiencia, el patriotismo, no los amigos ni los intereses.
18 Febrero 2017 04:00:00
Clase política, intocable
El principal problema de México no es Donald Trump, sino la corrupción, y de ahí se derivan todos los demás. Guatemala, El Salvador, Honduras y Perú han puesto tras las rejas a los expresidentes Otto Molina, Elías Antonio Saca, Rafael Callejas y Alberto Fujimori, respectivamente. Ahora mismo son investigados los brasileños Luis Inácio Lula y Dilma Rousseff, así como la argentina Cristina Kirchner. En nuestro país, no sólo los presidentes y expresidentes son intocables, también los gobernadores y la clase política en general. El tema lo aborda Gerardo Moyano en el número 555 del bisemanario Espacio 4:

“Mientras Enrique Peña Nieto intenta obtener réditos de la oleada de orgullo nacional que han desatado las agresivas políticas del presidente estadunidense Donald Trump, el país cae 28 lugares en el índice mundial de corrupción de Transparencia Internacional (TI) y alcanza los 64 millones de pobres. En este sentido, dos organizaciones que luchan contra la corrupción y la pobreza han advertido que las amenazas principales que enfrenta México no vienen desde Estados Unidos, sino desde el interior del país.

“‘Por razones muy legítimas y muy obvias, los mexicanos estamos muy preocupados por Donald Trump, pero debería ser nuestra prioridad número dos (...) La corrupción es el mayor problema que tenemos’, dijo Juan Pardinas, director general del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), el 30 de enero, en el marco de la conformación del Comité de Participación Ciudadana que conformará el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA).

“Días antes, el 25 de enero, Transparencia Mexicana presentaba el Índice de Percepción de la Corrupción 2016, elaborado por TI, en el que México cayó al puesto 123 de 167 países y se ubicó como el país más corrupto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

“Por su parte, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza (ACFP), un grupo de 60 organizaciones que busca instalar el combate a la pobreza en el centro de la agenda nacional, advirtió que la ‘unidad’ a la que apela el Gobierno federal no será suficiente para combatir las políticas de Trump, pues ‘el muro que más divide al país es la desigualdad’.

“En este sentido, destacó que en México existen 64 millones de habitantes pobres, mientras 12 millones concentran la mitad del ingreso y el resto vive al día. ‘La pobreza es hoy la misma que hace 25 años: 53% de la población (…) Nuestra economía hoy es mucho más potente, grande y dinámica que hace 25 años, pero los mexicanos trabajamos más y producimos más, pero la mayoría recibe menos’, señaló la organización al presentar la iniciativa Cohesión Social, el País que Queremos, la cual busca reorientar el llamado a la unidad nacional.

“Su objetivo es diseñar ‘cambios institucionales’ y buscar ‘nuevas soluciones’ para combatir la pobreza, sin repetir ‘las mismas recetas que ya demostraron nula efectividad’. Entre las propuestas, destacan: establecer un padrón único y transparente de beneficiarios de los más de 6 mil programas en la materia, crear una contraloría social sobre los servicios de salud, impulsar la recuperación gradual del salario mínimo y activar el mercado interno (sobre todo ante la renegociación del TLC).

“Esto, ‘para construir una sociedad donde las oportunidades de ingreso, empleo, educación y salud sean para todos y no haya privilegios para unos cuantos ni corrupción que desvíe sus propósitos’. Los ciudadanos están tomando cartas en el asunto. ¿Qué hará el Gobierno?”.
17 Febrero 2017 04:00:00
Universidad bajo asedio
Jaques Benigne Bossuet (1627-1704), obispo e intelectual francés, decía que “La política es un acto de equilibrio entre la gente que quiere entrar y aquellos que no quieren salir”. El aforismo explica por qué la sucesión estatal inició 3 años antes y sin embargo aún no hay nada para nadie. Las fuerzas que impulsan la primera alternancia son mayoritarias, pues no sólo representan a partidos, sino también a agentes y sectores sociales y políticos cada vez más amplios; incluso los hay dentro del mismo Gobierno. La Universidad Autónoma de Coahuila forma parte del equilibrio, presente y futuro. Por ese motivo, la rebelión estudiantil en la Facultad de Jurisprudencia se sofocó de inmediato.

Luis Efrén Ríos, el director defenestrado, se despidió el miércoles del Consejo Directivo de la institución. Su posible reemplazo, mientras se celebran elecciones, es José Ángel Rodríguez. Su padre, del mismo nombre, fue directivo del grupo de televisión y de radio RCG, y desde hace varios años maneja empresas del mismo ramo. Su hermano Diego es secretario particular de David Aguillón, el polémico y omnímodo exlíder del PRI y actual presidente de la Fundación Colosio. El candidato oficial para la dirección de Jurisprudencia es Alfonso Yáñez Arreola, secretario particular del gobernador Rubén Moreira.

Para lograr su objetivo, Yáñez tiene que vencer dos obstáculos: 1. El estatuto universitario que establece como condición, para ocupar una posición de autoridad, no ocupar “desde un año antes, al día de la elección, un cargo de poderes de decisión o representación en: I Los gobiernos federal, estatal o municipal y sus organismos, empresas y dependencias. (…) (Artículo 25); y 2. A un alumnado inconforme por la manera como se ha manejado la facultad en los últimos años. El primero lo puede salvar, aun en contra de la norma, pero el segundo, no.

En columnas anteriores advertí que la salida de Luis Efrén Ríos había sido contra la voluntad del gobernador Rubén Moreira, sin cuyo apoyo no habría llegado a la dirección ni gozado de plena libertad, incluso por encima del rector Blas Flores. Ahora tengo dudas sobre esa apreciación. Resultaba obvio que en los últimos meses de su gestión, lo que menos le convenía a Moreira era un conflicto en la UAdeC de mayores proporciones, máxime a unos meses de las elecciones del 4 de junio.

La cuestión es hasta qué punto el gobernador estaba satisfecho con el desempeño de Ríos, quien no sólo puso énfasis en uno de los temas preferidos de Moreira –los derechos humanos–, otro de los motivos de la rebelión, y en las relaciones de Jurisprudencia con universidades de España, sino que también las extendió a Italia, en otro plano. El hecho de que dos figuras cercanas al poder –Rodríguez y Yáñez– se proyecten para tomar el control de la facultad refleja cálculo político. Otra hipótesis es que Ríos haya caído de la gracia del gobernador por haber reactivado relaciones con figuras de la oposición, lo cual, con la sucesión a flor de piel, es anatema. Hoy todo el mundo espía a todo el mundo.

Para concluir: algo grande se cocina en la UAdeC en el marco de unas elecciones inéditas. La Universidad representa poder, presupuesto, transexenalidad. Y la enseñanza, por cierto, ¿dónde queda? ¿No es hora, ya, de respetar su autonomía y rescatarla de facciones políticas para que vuelva a su origen?
15 Febrero 2017 04:00:00
Riquelme:  ruptura forzosa
La presidencia imperial, cuyo modelo se enquistó en los estados, poseía poderes extraordinarios, pero no los compartía. Las sucesiones se resolvían sólo en Los Pinos. Agotada la figura del “tapado”, Miguel de la Madrid recurrió a la pasarela. Otra farsa. Los aspirantes desfilaban para legitimar… el dedazo. En reciprocidad, el monarca esperaba lealtad de su delfín e influencia en su Gobierno. Sin embargo, tan pronto como el nuevo monarca ocupaba la silla del águila (símbolo de la dictadura perfecta), imponía sus propias reglas y rompía con su predecesor. Cuando López Portillo sucedió a Echeverría, unos reporteros interrogaron a Díaz Ordaz sobre la situación del país. “Veo dos presidentes”, replicó. Al poco tiempo, Echeverría volaba a las islas Fiji –al otro lado del mundo– como embajador.

El choque más fuerte ocurrió en 1995. Ernesto Zedillo tuvo el valor de tocar a la familia real y al soberano anterior. En los primeros meses de su mandato, encarceló a Raúl Salinas por delitos de corrupción y el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, su excuñado. Carlos Salinas respondió con una ridícula huelga de hambre –no duró ni un día– y finalmente se autoexilió en Cuba e Irlanda. Zedillo ha sido uno de los mejores presidentes de México; de los pocos que no avergüenzan. Tampoco usó el poder para enriquecerse.

Antes de la alternancia presidencial, las sucesiones estatales también se decidían en Los Pinos. Por lo general, en contra de la preferencia del Mandatario local por alguno de los aspirantes. El presidente mantenía así el control de los estados, evitaba cacicazgos y anulaba competencias. Por ese motivo, la relación entre gobernador y exgobernador de Coahuila fue siempre nula o tirante. Las cosas cambiaron en 2011. Humberto Moreira dejó como sucesor a su hermano Rubén –situación inédita en 82 años de dominio priista–, lo cual no impidió que entre ellos también surgieran discrepancias. ¿Reales o ficticias para entretener a las galerías?

La pregunta es: si Miguel Riquelme sucede a Rubén Moreira, ¿cómo lidiará con quien lo convirtió en candidato único y con su equipo? (El registro de Jesús Berino Granados es una parodia.) Las mayores críticas contra el lagunero son por su dependencia del clan –se le considera una extensión del moreirato–, más que por su desempeño como alcalde de Torreón. Sin embargo, por esa relación es ahora candidato al Gobierno del Estado.

Los principales logros de la administración de Riquelme son en seguridad, abasto de agua, recuperación de espacios urbanos y obras como la línea verde y el Parque Cultural y Deportivo Jabonera La Unión. En cambio, la modernización del alumbrado público y el teleférico son severamente cuestionados. El primero por su costo, eficiencia e impacto (deuda) en las finanzas municipales, y el segundo por su utilidad frente a demandas de servicios públicos y el deterioro del pavimento en toda la ciudad.

¿Qué tanto dependerá Riquelme de Rubén Moreira, en caso de ganar las elecciones? Si el tema se extrapola a su relación con Eduardo Olmos, a quien sucedió en la Alcaldía, puede anticiparse un distanciamiento con el moreirato después del 4 de junio. ¿O antes? La exigencia política y social consiste en suprimir las estructuras montadas hace 12 años. Si Riquelme triunfa en las elecciones más competidas de la historia, por los vientos de alternancia que soplan en el estado, él debe ser quien gobierne. El ciclo del tándem de Humberto y Rubén, ya concluyó. Coahuila no aguanta seis años más de lo mismo.
14 Febrero 2017 04:00:00
La moral y sus frutos
Tiene razón: no se apellida Moreira, pero en su nombre lleva la “M” del clan, como también de Martínez, Montemayor y Mendoza. En cambio, acierta cuando advierte, refiriéndose a sí mismo en tercera persona: “Miguel Riquelme no se inventó en los últimos dos sexenios, Miguel Riquelme trabaja en el Gobierno, inicia su carrera política desde el sexenio de Rogelio Montemayor, con distintos cargos, soy un servidor público de carrera”, declaró a la periodista María Elena Sánchez (El Norte 19.1.17.) antes de registrarse como precandidato del PRI al Gobierno de Coahuila. El otro aspirante, Jesús Berino Granados, actúa de comparsa, pues le permite realizar proselitismo antes de ser ungido el próximo domingo 26.

En los gobiernos de Montemayor y Enrique Martínez, Riquelme se desempeñó como jefe de Espectáculos y Alcoholes de la Recaudación de Rentas de Torreón, recaudador interino en Matamoros y director de Control Vehicular. Montemayor lo despidió por apoyar a Martínez y no a su candidato, Jesús María Ramón. Una vez resuelta la sucesión por Martínez, el PRI postuló Riquelme –entonces operador electoral de Raúl Sifuentes– para diputado local por Torreón. Perdió frente el panista Jesús Flores Morfín.

Tras la renuncia de Sifuentes al PRI, Riquelme y otros integrantes de ese grupo (Eduardo Olmos, Lauro Villarreal, Noé Garza, Jorge Luis Morán…) fueron atraídos por Humberto y Rubén Moreira. Es cierto, Riquelme no es una invención de los hermanos, pero de ellos recibió las mayores oportunidades: diputado local, subsecretario de Desarrollo Regional, diputado federal, secretario de Gobierno, secretario de Desarrollo Social, alcalde de Torreón y virtual candidato del PRI al Gobierno, el primero de origen y arraigo en La Laguna después de medio siglo. La mayoría de los anteriores surgió de Saltillo.

Hasta 2011, ningún gobernador había nombrado candidato. Primero, porque bajo la presidencia imperial la potestad correspondía sólo al jefe de Los Pinos. Segundo, porque, cuando pudo, Enrique Martínez perdió el control de la sucesión. Distraído en sus sueños presidenciales, Humberto Moreira le comió el mandado. No sólo eso: seis años después, su hermano Rubén fue declarado Moreira II. Frente a la imposibilidad de una nueva sucesión fraterna, Rubén perfiló desde el principio de su gobierno a Miguel Riquelme. Por lo pronto, ya es candidato, pero sin poder quitarse el título de Moreira III.

El proceso resultó desgastante. Primero debía despejarse el tablero y cerrarle el paso a los otros aspirantes. La rotación de secretarios respondió a esa lógica. Ninguno creció, y quien se rebeló contra el proyecto lagunero fue defenestrado (p. ej. Noé Garza Flores). El mismo criterio se aplicó a los diputados y senadores. En Torreón y otros municipios, las candidaturas recayeron en hombres y mujeres dóciles, sin representación ni liderazgo. Javier Guerrero, Jericó Abramo e Hilda Flores fueron alejados de Coahuila y marginados del proceso, con la aquiescencia del líder del PRI, Enrique Ochoa.

Guerrero renunció y se postuló como candidato independiente. Los otros se abstuvieron de participar para no legitimar una consulta resuelta de antemano. Abramo, exalcalde de Saltillo, fue el único que acompañó a Riquelme a su registro. El reto del lagunero consiste en demostrar que moral (escrita con “M” de Miguel) no es un árbol que da moras y a últimas fechas mordieras.

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