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28 Marzo 2017 04:06:00
Vamos pa’ Miami
¿Qué le ven los políticos mexicanos a Miami? Evidentemente no son sus playas, pues éstas son más feas e insípidas que un taco al pastor hecho en Estados Unidos. Por alguna extraña razón muchos funcionarios, legisladores y dirigentes partidistas han decidido mostrarle al mundo lo nacos que son, comprándose casas y condominios en Miami.

Ahí está, por supuesto, el caso de Angélica Rivera, quien tenía su nido de Gaviota en un condominio de lujo del cual ni el predial pagaba, porque tenía un amigo buena onda que le prestaba dinero y hasta le hacía los trámites del depa. ¿A cambio de qué? De nada, por supuesto, no sean malpensados. Apenas la semana pasada se supo que la perredista Alejandra Barrales también tiene su departamentito de interés social en las playas de Miami, el cual le costó un millón de dólares, que seguramente pagó con un crédito del Infonavit.

Y como ellos hay muchos casos más, pues resulta que, de acuerdo con un estudio, de cada 100 casas y departamentos que se compran en la zona de Miami, cinco ¡son de mexicanos! Es decir, alrededor del 5% de las compras de inmuebles que se hicieron el año pasado en esa zona, fueron de mexicanos con muuucha lana. Claro, seguramente todos se ganaron la lotería.

Uno de los casos más escandalosos fue el de Sebastián Rodríguez Robles, un político que trabajó en la Secretaría de Finanzas de Chiapas, quien compró ¡13 condominios! Eso es no tener ni tantita madre.

Quiero ser mexiquense

De aquí a junio me gustaría vivir en el Estado de México. ¿Por qué? Pues porque hasta el día de las elecciones los mexiquenses se van a convertir en los mexicanos más mimados de todo el país. Les están arreglando las calles, pintando las banquetas y poniéndoles alumbrado público, nomás para que no se les olvide votar por el PRI. Se nota que el gobernador Eruviel Ávila, pero sobre todo el presidente Enrique Peña, traen los desos en la garganta debido al miedo que les da la posibilidad de que Morena gane la Gubernatura. Y es que, obviamente, no sería Delfina Gómez la ganadora, sino Andrés Manuel López Obrador. Y no es por quitarle el mérito a la señora, sino simple y sencillamente porque quedarse con el Gobierno del Estado de México sería de gran ayuda para AMLO en las elecciones presidenciales del próximo año.

Nomás hay que pensar que es precisamente este estado el que más ciudadanos tiene registrados en el padrón electoral. Bastaría con que Delfina se dedicara un año enterito a regalar dinero, para que AMLO llegara nomás a cosechar en las urnas lo que su colaboradora sembró. Es por eso que están yendo al Estado de México, un día sí y otro también, tooodos los secretarios del gabinete presidencial.

Igualito como si hicieran una procesión a Chalma, a pedirle el milagrito al Santo Niño, así andan paseándose por toda la entidad, entregando obras, repartiendo beneficios, útiles y hasta dinero en efectivo. Así que como en mi casa no me quieren, me voy a ir a vivir al Estado de México, nomás pa’ sentirme apapachado.

Notas al pastor

En Chihuahua fue detenido el priista Javier Garfio. ¿De qué lo acusan? ¿De haber maltratado a Peter Pan? *** Amparan a uno de los “Porkys” de Veracruz que abusaron de una menor. Queda claro que, también en el caso de los “Porkys”, los jueces cada día son más puercos *** Afirma el presidente Enrique Peña que “no vivimos en el peor de los mundos”. Tiene razón, podría ser peor: podría estar lloviendo.

¡Nos vemos el jueves!
23 Marzo 2017 04:07:00
Invierno en primavera
Mamá, te tengo una noticia mala y una buena.

–¿Cuál es la mala?

–Que en la escuela me dicen maricón.

–¿¿¿Y la buena???

–¡Ay! Que me nombraron reina de la primavera, ¡wuuu!

Es curioso pero en el partido del sol (azteca) la primavera no ha llegado. De hecho, los perredistas están viviendo un invierno político terrible. Les pasó lo peor: para cuando pudieron ganar la Presidencia de la República, ¡ya no tuvieron con qué!

Pese a que me cae más mal que un barro en la punta de la nariz, la realidad es que Miguel Mancera es la mejor oportunidad que tiene el PRD para llegar a Los Pinos. El problema es que para 2018, es probable que no quede suficiente PRD para darle fuerza a la candidatura de Mancera. Lo dicho: el peor enemigo de un perredista es otro perredista. Y eso lo estamos viendo en estos días con la guerra en contra de Alejandra Barrales. Como que muchos perredistas les cae de peso que los dirija una mujer, y por eso han emprendido una serie de ataques que no se atreverían a hacer si fuera hombre quien presidiera el partido. Cosa de ver las cochinadas que está haciendo el senador Miguel Barbosa para desprestigiarla. La más reciente trastada del poblano fue filtrar que Barrales tiene un departamento en Miami, simple y sencillamente para hacerla parecer más mala que el “Señor de los cielos”. Lo curioso es que mientras Barbosa se presenta como una víctima de su malvada madrastra Barrales, a todo el mundo se le olvida que durante el tiempo que él fue coordinador del PRD en el Senado, nueve senadores renunciaron a esa bancada. Es decir, de los 19 que tenía la bancada perredista, Barbosa perdió a la mitad. No debe haber sido por bueno, ¿verdad?

A todo eso hay que sumarle las ansias locas que trae Silvano Aureoles de ser presidente. Por alguna extraña razón, el Gobernador con nombre de personaje de Pedro Infante, siente que ya hizo mucho en Michoacán –¡no!– y eso le permite soñar con buscar la Presidencia en 2018 –¡menos!–, pasando por encima de Barrales y, claro, del propio Mancera.

Y que conste que no he hablado de los impresentables “Chuchos”: Jesús Ortega y Jesús Zambrano, los dirigentes de la tribu Nueva Izquierda, quienes llegaron a tener todo el poder dentro del perredismo y terminaron convirtiéndose en marionetas del Gobierno.

Historia de ladrones

Una pareja de ladrones, marido y mujer, iba caminando muy cariñosamente por el centro comercial, cuando de pronto vieron una joyería y se detuvieron a ver el aparador.

Después de unos segundos, él le preguntó a ella:

–Mira ese anillo de diamantes, el de los 521 kilates, ¿cuánto crees que nos darían por él.

–Mmmmh, no sé, tal vez de 20 a 25 años de cárcel, sin derecho a fianza.

No sé tú, pero yo sigo en shock con la historia del periodista ratero que se robó el jersey de Tom Brady. Simple y sencillamente no me cabe en la cabeza cómo el director de un periódico puede ir hasta el Super Bowl con la sola intención de hurtar el uniforme del tipo más mamón del mundo. Robarle el uniforme a Tom Brady es como robarle el traje a Ricardo La Volpe, ¡guácala!

Lo peor del asunto es que el tal Mauricio Ortega, el ratero, tiene una larga historia de abusar de su posición como periodista en La Prensa. Quienes conocen al tal Ortega, dicen que no les sorprende que se haya robado los uniformes. Lo que les sorprende es que hayan podido atraparlo.
21 Marzo 2017 04:05:00
¡Muera Benito Juárez!
El lunes no hubo clases y la mayoría de la gente no trabajó porque fue puente patrio. ¿Y qué celebró la Patria? El nacimiento de Benito Juárez. Yo creo que la verdadera fiesta será cuando matemos a Benito Juárez y todo lo que representa. Desde niños nos enseñaron que Juárez fue una especie de santo peinado con limón. A lo largo de los años se nos habló de que fue un pastorcito que llegó a ser Presidente, lo cual sería un muy buen ejemplo, si no fuera por algunos detallitos. Para empezar, en la historia oficial, la de los libros de la SEP, se evitaba mencionar que era de origen indígena. Como que ser pastor estaba lindo para nuestros líderes políticos, pero eso de indio como que no tanto. De hecho, fueron muchas cosas las que nos ocultaron de Juárez, como el hecho de que se casó con Margarita Maza cuando ella tenía 17 años y el 37 años; y tuvieron ¡12 hijos!, lo que demuestra que lo prócer no quita lo caliente. Pero, bueno, cada quien su cama. Lo grave con Juárez es que se nos vendió la idea de un tipo bueno, bueno, bueno, que tuvo que salvar a México de los malos, malos, malos. Y eso, obviamente, no existe en ninguna parte. De hecho, Juárez fue un delincuente electoral, como cualquier priista. Gracias a eso fue que se mantuvo en el poder casi 15 años, reeligiéndose a la mala. Lo curioso es que quien se levantó en armas contra la reelección fue Porfirio Díaz, del que ya mejor ni hablamos. Lo peor es que don Benito también fue un vendepatrias, pues firmó el Tratado McLane-Ocampo, que le daba a Estados Unidos, ¡a perpetuidad!, el control del Istmo de Tehuantepec. Por puritita suerte, los gringos jamás ratificaron el tratado y de la regada de Juárez ni quién se acuerde. ¿Por qué digo que debemos matarlo? Porque el culto y la veneración a Benito Juárez es un invento del régimen de 70 años del PRI. Los priistas encontraron en Juárez al perfecto santo de su devoción, vendiéndoselo a los mexicanos como “uno más” de ellos. Si Juárez pudo ser presidente, cualquier mexicano puede. Si te suena conocida la historia es porque es exactamente la misma que la de Juan Diego. A uno se le apareció la Virgen, al otro la Patria. La realidad es que Juárez no fue perfecto, ni mucho menos fue el dechado de virtudes que todos los políticos nos quieren vender. Fue un político como cualquier otro: con aciertos y errores, uno al que le tocó vivir una época complicadísima, pero que también se volvió adicto al poder. El día que aprendamos a ver a Juárez como lo que realmente fue, tal vez podamos ser mejores mexicanos. De hecho, el otro día estuve haciendo investigaciones en la Biblioteca Nacional y me encontré con que Juárez le dijo a sus más cercanos: “El que se coma mi torta, le rompo la madre”. Y su secretario le comentó: “Señor presidente, no podemos poner eso”. Y Juárez corrigió: “Está bien. A ver, que diga: El respeto al derecho ajeno es la paz”.

NOTICIAS AL PASTOR

El PRI está pidiendo se audite a los directores de las cárceles de la Ciudad de México. Ha de ser porque quieren que haya todas las comodidades... por si acaso. *** El Partido Verde pide 5 años de cárcel para quien maneje borracho. Al enterarse, el Niño Verde comentó: ¡Salud! *** Un estudio publicado en internet reveló que el consumo de alcohol afecta la salud del pene. Se recomienda dejar de leer tonterías en la red.

¡Nos vemos el jueves!
16 Marzo 2017 04:07:00
De José José aprendí
Una noticia sorprendió a México: José José fue hospitalizado y se reporta grave. La sorpresa, claro, no fue que lo hayan internado, sino que no lo hayan hecho antes. Y aunque la familia insiste en que no pasa nada y “El Príncipe de la Canción” está más sano que un jitomate orgánico, la realidad es que al cantante lo venimos zopiloteando desde hace varios años. Unos 40, más o menos, cuando empezó a chupar como si fuera columnista de este periódico.

Todos quisiéramos que José José viviera para siempre, pero ese privilegio está reservado exclusivamente para Chabelo. Es por eso que hoy quiero rendirle homenaje recordando todo lo que José José nos enseñó a los mexicanos.

Lo primero que aprendimos de José José es que a la hora de repartir los moches, los diputados tienen que tener las cuentas muy claras: “Yo tengo 40 y tú 20”.

También aprendimos que amar es como andar en campaña electoral, y que querer es ya estar en el cargo público, pues “amar es sufrir y querer es gozar”. Y, claro, que todos los puestos políticos hay que aprovecharlos al máximo, porque “el querer pronto puede acabar”. En cambio, los que andan en campaña toda la vida, como Andrés Manuel, son más felices, pues “el amor no conoce el final”.

Fue José José quien nos enseñó que, pese a todo, Felipe Calderón puede ser una persona cariñosa: “A veces regreso borracho de angustia, te lleno de besos y caricias mustias”. Y claro, también que Margarita Zavala es dura con su marido: “Te abrazo a mi pecho me duermo contigo, mas luego despierto tú no estás conmigo... sólo está mi almohada”.

Si no fuera por José José, no se podría entender por qué la gente volvió a votar por el PRI en 2012, con todo y que el candidato era Enrique Peña Nieto: “Amor como el nuestro no hay dos en la vida, por más que se busque, por más que se esconda, tú duermes conmigo toditas las noches”.

“Que triste fue decirnos adiós cuando nos adorábamos más, hasta la golondrina emigró, presagiando el final”... No, eso no se lo cantó el PRI a Javier Duarte, sino José José allá por 1972. Era todo un profeta, el maestro.

Al cantante se le debe el himno de los senadores que dejaron el PRD para irse corriendo a treparse al tren de Morena: “Ya lo pasado, pasado; no me interesa. Si antes sufrí y lloré, todo quedó en el ayer. Ya olvidé...”.

La enseñanzas del maestro no son sólo sobre política, dado que también hizo importantes reflexiones teológicas, como su estudio sobre las fallas estructurales del espíritu: “Porque el tiempo tiene grietas, porque grietas tiene el alma, porque nada es para siempre y hasta la belleza cansa”.

Nadie como José José ha logrado desentrañar la desesperación que siente un mexicano al final de la quincena: “(Reloj) Detén el tiempo en tus manos, haz esta noche perpetua, para que nunca se vaya de mí, para que nunca amanezca”.

Y, sí, cuando en México no se hablaba de eso, José José hizo interesantes revelaciones sobre la capacidad humana para transformarse en otras especies: “Pobre tonto, ingenuo charlatán, que fui paloma por querer ser gavilán”. Los envidiosos dirán que es la historia de un borracho que levanta un travesti, pero no les creas.

Ya para acabar, quiero agradecerle personalmente a José José haberme orientado para encontrar mi verdadera vocación: “Y es verdad soy un payaso, pero qué le voy a hacer, uno no es lo que quiere, sino lo que puede ser”. ¡Salud, maestro!

¡Nos vemos el martes!
14 Marzo 2017 04:07:00
La mala elección
Lo que separa al hombre del animal es la capacidad para elegir su destino. La vida son opciones: en el amor, en la política, en la educación de los hijos. A veces se elige bien, otras se elige mal, pero siempre se tiene que hacer una elección. Inclusive, uno puede decidir no decidir nada. Tomando en cuenta esto, déjame te platico que el otro día fui a un congal muy curioso, pues al entrar había dos puertas. cada una tenía un letrero distinto. La primera decía: “Si es viejo, entre por esta puerta”. Y la otra: “Si es joven, entre por aquí”. Después de meditarlo unos segundos tuve que reconocer que, pese a lo que cree mi hígado, en realidad ya no soy tan joven, por lo que tuve que entrar por la de los viejos. Además, lo confieso, entrar a un congal como si fuera un chamaco, dudo que pudiera sobrevivir. Pasé la puerta de los viejitos y, ¡sorpresa!, me encontré con otras dos puertas. La primera decía: “Si la tiene grande, entre por esta puerta”. Y la otra: “Si la tiene chiquita, pase por aquí”. Obviamente todos sabemos la respuesta, pero no quise verme presumido, por lo que decidí entrar por la segunda puerta, nomás para saber qué se siente tenerla chiquita. Al pasar, ¡claro!, había otras dos puertas. La primera decía: “Si tiene mucho dinero, pase”. Y la segunda: “Si no tiene tanto dinero, pase aquí”. Como ya había mentido con lo del tamaño, no quise mentir con lo del dinero, por lo que entré por la puerta de los que no tenemos dinero. Bueno, más que entrar, en realidad salí, pues resultó que la puerta daba a la calle. Y ahí había un letrero más: “Estás viejo, la tienes chiquita y no traes dinero. ¿A qué chingaos vienes aquí? ¡Sáquese pa su casa, viejo caliente!”.

DE MUJERES Y TRAICIONES

En este caso la mujer es Alejandra Barrales y los traidores son los senadores del PRD o, mejor dicho, los senadores que antes eran del PRD y ahora le voltearon la espalda para irse con Andrés Manuel López Obrador. Que se vayan con quien quieran, eso es lo de menos. Es su decisión. Lo que se ve muy chafa es que quieran ningunear a Barrales sólo por ser mujer. Miguel Barbosa, Zoé Robledo, Armando Ríos Piter y el propio Alejandro Encinas se comportan como auténticos cavernícolas al decir que Barrales responde a los intereses de Miguel Mancera. Como si por ella misma no pudiera tomar decisiones, ni hacer sus propios planteamientos políticos. Decir que una mujer sólo actúa por lo que le dicta un hombre, a estas alturas del partido, es una mentada de madre. Y esos son los senadores “progresistas”. Imagínate cómo estarán los otros.

AY, EL PRI

Una monja necesitaba escribirle al obispo una carta, pero no sabía cómo dirigirse a él, si como “don obispo” o como “señor obispo”. Entonces le preguntó a la madre superiora:

–Madre, ¿obispo se pone con don?.

–¡Claro, hermana! Si no se lo pusiera, este convento sería una guardería.

Hasta el obispo sabe lo que es guardar las formas, pero los priistas nomás no saben cómo hacerlo. Resulta que en Veracruz fue detenido Flavino Ríos, por haber ayudado a Javier Duarte a escapar cuando ya existía una orden de aprehensión en su contra. ¿Y qué dijo el PRI al respecto? Pues salió con que era ¡una venganza política! Eso confirma que en el PRI están desesperados buscando a Javier Duarte y lo que se robó, rezándole a Dios para no encontrarlo nunca.

¡Nos vemos el jueves!
09 Marzo 2017 04:07:00
Si es mujer, es culpable
Una las cosas más desconcertantes de México es que en el Día Internacional de la Mujer, algunas personas les digan ¡felicidades! a las mujeres. ¡No, carajo! ¡Si no es fiesta! La idea de la celebración del 8 de marzo no es como la del 10 de mayo. Al rato van a salir con que Coppel tiene ofertas en brasieres y tangas para agasajar a las mujeres. No, no, no. La idea, se supone, es todo lo contrario: que al menos un día en el año nos acordemos que la igualdad no es real para las mujeres, que es más bien un bonito discurso político, pero que en la realidad es puro cuento.

¿No me crees? ¿Entonces por qué tenemos vagones y camiones especiales para mujeres? Pues porque sigue habiendo patanes que se sienten con derecho a acosarlas, manosearlas y hacerlas sentir menos. ¿A poco en donde trabajas ganan lo mismo los hombres y las mujeres que hacen el mismo trabajo? Te puedo apostar que no es así. De hecho, por increíble que parezca, hasta las mujeres con mucho poder se enfrentan todos los días a agresiones que se nos hacen de lo más normal, pero que no lo son. O no deberían de serlo.

Por ejemplo: ¿cuándo has visto que a algún político se le critique por feo? Y mira que hay unos más feos que un coche por abajo, pero no, si son hombres no importa su aspecto. ¿Pero qué tal a Elba Esther Gordillo? De bruja no la bajan. Hay mucho que criticarle a la señora, pero todos se ensañan con su físico.

Otro caso: Margarita Zavala. Todas las críticas que oigo de la panista son por estar casada con Felipe Calderón. El propio Andrés Manuel López Obrador, que se las da de santo, no deja de decir que la señora es un títere de su esposo. ¿En serio? ¿A poco en tu casa tu mamá hace todo lo que dice tu papá? Más bien suele ser al revés, ¿no crees? El colmo es que hasta hay quien le dice “la Calderona”, como si fuera una especie de apéndice de su marido. Sería mejor criticarla a ella por lo que hace y por lo que dice, no por el delito de portación de marido prohibido.

El otro día, por ejemplo, escuché que descalficaban a la perredista Mary Telma Guajardo por ser comadre de un priista. No le cuestionaban ni su trayectoria, ni su propuesta como candidata al Gobierno de Coahuila. Nada de eso. Su gran pecado era ser comadre del exgobernador Humberto Moreira, como si eso definiera lo que es ella. ¿A poco todos los que la critican tienen puros amigos santos? Y, sobre todo, ¿el hecho de que yo tenga un amigo ladrón, a mí me hace ladrón?

En fin, si eso les pasa a las mujeres que pueden alzar la voz y que tienen foros para hacerse escuchar, ¿qué se pueden esperar las personas que tienen una vida normal? Así que, en lugar de andar diciendo “felicidades”, mejor piensa cómo le hacemos para cambiar las cosas.

Perra vida

Ayer leí que una diputada pedía incluir la depresión entre las enfermedades básicas de la Ley General de Salud. Creo que tiene razón, pero antes deberíamos calificar como enfermos mentales a todos aquellos que llaman “hijos” a sus perros. Cada vez hay gente más loca y obsesionada con sus mascotas. Vamos, yo entiendo que les tengan cariño, pero el otro día escuché a un señor decir por teléfono: “Hola, soy el papá de Luca y Gala, dos poodle que dejé para corte de cabello y de uñas”. Si yo fuera perro me suicidaría sólo de imaginarme tener un padre tan loco.

¡Nos vemos el martes!
07 Marzo 2017 04:00:00
¡Somos ricos!
En su lecho de muerte, un señor mandó llamar a su esposa y a sus hijos. Reunidos los cuatro, llorosos y cabizbajos ante el agonizante anciano que era atendido por una enfermera, el señor comenzó a repartir su herencia. –A ti, Pedro, por ser mi hijo mayor, te dejo todas las fábricas y parques industriales. A ti, Marthita, mi pequeña princesa, la luz de mis ojos, te dejo todas las bodegas, oficinas y departamentos. A ti, Carlitos, el más pequeño de mis hijos y el más inquieto, para que te sigas divirtiendo te dejo todas las casas de apuestas, casinos, bares y antros. Y a ti, mi amada Martha, esposa mía, te dejo todos los colegios, asociaciones, clubes e institutos de beneficencia, además de todas las casas y departamentos del sur de la ciudad. Impresionada al escuchar la descripción de ese imperio, la enfermera le comentó en voz baja a la esposa: –Oiga, ¡qué rico es su esposo! Nunca me imaginé que tuviera tantas propiedades. Qué bueno que no la dejará desamparada. –¡Que rico ni que la chingada! Esas no son propiedades, son las rutas en las que reparte garrafones de agua.

Cada vez que leo las noticias en este, nuestro periódico, pienso que los mexicanos somos ricos. ¡Qué digo ricos! Somos multimillonarios. México no es un país pobre. Eso es una mentira gigantesca, una mentira más grande que la sombra de Agustín Carstens. En realidad México es un país rico y de ricos. ¿No me crees? Sólo necesitas leer las noticias. Por ejemplo: ayer leía en estas mismas páginas que la Secretaría de Gobernación debe pagar 15 millones de pesos la renta de unas oficinas... ¡que nunca usó! ¿A poco crees que ese tipo de lujos se los puede dar un país pobre? Hay que ser pudiente para tirar, así como así, 15 millones de pesos a la basura. Aquí nada de miserias: tenemos dinero pa’ aventar pa’ arriba.

A ver, ¿para qué gastamos en mejorar las condiciones de los salones de clase, si podemos usar esa lana para rentar oficinas que nadie nunca usó? No hay necesidad de subirle el sueldo a los maestros si podemos aprovechar mejor ese dinero, por ejemplo, en dárselo a los partidos políticos para que hagan unas ingeniosísimas campañas que cada vez atraen a menos electores. Así, al tener cada vez menos votantes, podemos gastar más, mucho más, en organizar unas elecciones ya de por sí carísimas. ¿No te parece que eso es saber utilizar como los grandes el dinero?

Lo curioso es que todos los millonarios que conozco –¡ay, sí, claro!– en realidad no andan tirando el dinero a lo pendejo, sino que más bien lo cuidan con mucho celo. Ha de ser porque ese dinero es de ellos y, en cambio, el dinero que se gastan los políticos no es el suyo, sino el de todos nosotros.

ATAR A LA RATA

Un palíndromo es una frase que se lee igual al revés que al derecho, como atar a la rata. Y hablando de ratas, Ricardo Monreal quiere hacer un palíndromo político que nomás no le sale. Resulta que al delegado en Cuauhtémoc lo exhibieron porque le dio contratos millonarios a una empresa, ¡claro!, de amigos de su hija. ¿Y qué hizo el de Morena? Pretende acusar de fraude, evasión fiscal y hasta de comer carne en vigilia a los organismos que lo encueraron, como Mexicanos contra la Corrupción. Lo que no entiende Monreal es que para tener la lengua larga, hay que tener la cola corta... y limpia.

¡Nos vemos el jueves!
02 Marzo 2017 04:07:00
Cuando el jefe se vuelve jefecita
Si tú aprendiste que no se dice “qué”, sino que se dice “mande”; si alguna vez tuviste que terminarte la maldita sopa de verduras sólo porque en África hay miles de niños que no tienen nada qué comer; si a ti te dijeron más de una vez que tu casa no era hotel; y, sobre todo, si tuviste que responder si tú te aventarías por la ventana sólo porque tus amigos lo hicieron... no hay duda: te crió una madre mexicana. Como la mía.

Pero hoy no vamos a hablar de madres, sino de jefes. Todos hemos tenido alguna vez en la vida un jefe que, de pronto, da el viejazo. Y no en cuanto al físico, sino a la actitud. Pasan de ser esos líderes que admirábamos y seguíamos hasta el infinito y más allá, a convertirse en unos viejitos amargosos y amargados, cuya única obsesión es recordarte todo el maldito día que son El Jefe, así, con mayúsculas.

Lo curioso es que esa imagen de grandes machos líderes de la manada que quieren proyectar, en realidad se transforma en una imagen maternal, por decirlo de alguna manera decente. Dicho de otra forma: tu jefe se vuelve tu jefecita chula. Y entonces lo que debería ser una relación profesional, regida por las leyes laborales, se convierte en una nueva versión de la relación ¡con tu madre!

De esa forma, tu jefe de llamarte la atención por los errores que cometiste en el trabajo y comienza a darte consejos sobre, ¡chíngate ésta!, cómo manejar tu vida. Quién sabe de dónde, pero se creen con la autoridad para opinar sobre tu matrimonio, sobre tu decisión de no tener más hijos e, inclusive, ¡sobre tu dieta! Ah, porque ya no son sólo tus jefes, sino que sienten que son sicólogos, nutriólogos, abogados, médicos y, si te descuidas, hasta líderes espirituales. Alguna vez me dijo uno:

–Estás bajando de peso.

–Sí, me puse a dieta. Ya estaba muy panzón.

–¡Ten cuidado!

–¿Con qué?

–Bajar mucho de peso es peligroso.

–Es peor estar tan gordo.

–No, no, no –me respondió como si fuera el Nobel de la obesidad–. Uno tiene el cuerpo que necesita –¡ah, chingá!– y si de pronto le quitas alimento, así como así, pues se descompensa y puede provocarte un infarto –¡ah, chingá!, ¡ah, chingá!– porque tú no sabes si, en realidad, tu organismo necesita toda esa grasa. Por algo la ha acumulado.

–Este, pero es que según el doctor –sí, el que estudió medicina 12 años– corro más riesgo de que me dé un infarto siendo gordo, que bajando de peso.

–Pues yo nomás te digo.

Y ahí es cuando pasamos a la siguiente etapa del jefe-jefecita: ¡porque lo digo yo! Cuando tu jefe no tiene más argumento que su propia opinión, ya valió, paradójicamente, madres. Porque en ese momento dejan de tener valor los datos duros, las estadísticas, el trabajo de todo el equipo, lo que dicen las cifras, pues lo que importa es lo que diga el jefe. Y las cosas se hacen no porque sean buenas para la empresa o para atraer más clientes, ni siquiera para fregarse a la competencia. Nada, nada, nada: las cosas se hacen ¡porque lo digo yo! Y lo mismo pasa en una empresa que vende muebles, que una que vende periódicos –digo, ¡no!, este, aquí no– o en un partido político. Cosa de recordar que en 2012, Andrés Manuel López Obrador perdió porque se sintió mejor encuestador que los encuestadores, mejor mercadólogo que los mercadólogos y mejor estratega que sus estrategas. Dio el viejazo, se sintió infalible, que todo lo sabía y que no había más verdad que la suya. ¡Y perdió! Ahora parece haber recuperado un poco la cordura, o al menos quiere hacernos creer que ya cambió. Igualito que tu jefe.

¡Nos vemos el martes!
28 Febrero 2017 04:06:00
Barbosa hace la barba
Estaba el tigre haciendo pesas cuando lo vio el elefante y le preguntó:

–¿Qué haces, amigo tigre?

–Me estoy entrenando para enseñarle al león quién es el verdadero rey de la selva.

Como todos los gordos que conozco, el elefante salió corriendo en chinga a llevarle el chisme al león. El tigre siguió con su rutina de ejercicios y ahora estaba haciendo crossfit. En eso pasó por ahí una gacela:

–¡Oh, guapo tigre, qué fuerte estás! ¿Para qué estás haciendo tanto ejercicio?

–Pa’ romperle su madre al león y dejar de una buena vez en claro quién es el verdadero y auténtico rey de la selva.

–¡Oh, vaya! –dijo la emocionada gacela por poder llevarle al león un chisme tan suculento.

El tigre comenzó a hacer 200 abdominales –la mitad de las que yo hago cada mañana– y justo en ese instante pasó por ahí la jirafa.

–Querido tigre, ¿por qué entrenas como si te preparas para un gran combate?

–Elemental, mi querida jirafa: para enfrentarme al león, derrotarlo sin dejar lugar a dudas, echarlo de la región y, ya siendo yo el rey, hacer a la selva grande de nuevo.

–¡Fantástico! –dijo la jirafa antes de salir disparada en busca del león para contarle del desafío del tigre. Cuando el león terminó de escuchar a la jirafa, decidió hacerle una visita al tigre, para cerciorarse de eso que tanto habían ido a contarle. Y, efectivamente, al llegar se lo encontró haciendo unas rutinas de krav maga.

–A ver, tigre baboso, ¿qué es lo que estás haciendo?

–Aquí, de pinche hocicón, mi rey; aquí, de puro hablador.

Algo similar le pasó al senador perredista Miguel Barbosa. Desde hace cuatro años es el líder del PRD en el Senado, y fue él quien firmó el Pacto por México con el presidente Enrique Peña y los dirigentes del PRI y del PAN. Empezó siendo parte de la tribu perredista de Nueva Izquierda, mejor conocida como “Los Chuchos”, pero los traicionó e hizo su propio grupo. Cuentan que, pese a ser perredista, se entregó por completo a los brazos del panista Rafael Moreno Valle, porque quiere ser gobernador de Puebla.

Hasta hace poco decía que el bueno para la elección presidencial de 2018 era Miguel Ángel Mancera. ¿Y qué creen? Ya volvió a dar el cambiazo: ahora Barbosa salió a hacerle la barba a Andrés Manuel López Obrador. Con eso de que ahora todo el mundo ve a AMLO como el mero bueno, pues Barbosa ya hasta lo ve guapo y, sin morderse la lengua, anunció que lo apoyará en su obsesión, digo, en su candidatura presidencial.

Lo curioso es que Barbosa era de los que más criticaba a López Obrador por demagogo y fantoche. Pero, por lo visto, ya cambió de parecer. Cae más rápido un hablador que un cojo. Y conste que no lo digo porque a Barbosa le amputaron un pie.

Trumpadas

¿Viste la entrega de los Óscares? Al final los conductores se equivocaron y dijeron que la ganadora de Mejor Película era La La Land, pero en realidad fue Luz de Luna. Qué lástima que eso sólo pasa en las películas. Me hubiera encantado que lo mismo pasara en las elecciones de Estados Unidos: “Y el ganador es... ¡Donald Trump! Ah, no, ¡perdón! Es Hillary Clinton”. Pero, no, no fue así Y esta noche el agente naranja que habita en la Casa Blanca y tiene el alma negra, anunciará los detalles de su plan financiero. O lo que es lo mismo: el principio del fin. ¡Pos ya qué!

¡Nos vemos el jueves!
23 Febrero 2017 04:07:00
Exoplamesta
Estaba el gangoso en su casa cantando mientras lavaba los trastes:

–Paga liguega, la magdita pimavegda... paga liguega, meg magdice golo a miiig...

En eso que llega una nave espacial y aterriza en su jardín. ¡Bzzz! Se abrió la escotilla. ¡Piiiiip! Salió un marciano y bajó con rápidos pasos. ¡Tutututu! Tocó a la puerta del gangoso. ¡Toc, toc, toc!

–¿Guién es?

–Venimos de Marte.

–¿De magte de quién?

Ayer la NASA puso a temblar al mundo tras anunciar que había hecho un gran descubrimiento que iba más allá de nuestro Sistema Solar. Al principio se creyó que iba a dar a conocer, ¡por fin!, que Chabelo era más viejo que el Universo. Pero no, no fue eso. Lo que informaron los científicos fue que habían descubierto siete exoplanetas. ¿¿¿Exo qué??? Exoplanetas son unos planetas afuerita de nuestro sistema solar, lo suficientemente lejos para no considerarlos nuestros vecinos, pero lo suficientemente cerca para pensar en que podríamos algún día visitarlos. ¿Y qué tienen de interesante estos pedazos de roca a millones de kilómetros de distancia? Pues que al parecer tres de los siete exoplanetas tienen las características necesarias para que... ¡haya vida en ellos!

Al enterarse de esto, Donald Trump firmó de inmediato una orden ejecutiva para prohibir que viajeros de esos exoplanetas puedan ingresar a Estados Unidos. De hecho, se dice que en breve comenzará a construir un muro para mantener a raya a los aliens.

Acá en México las reacciones no se hicieron esperar. El primero en convocar a conferencia de prensa fue Enrique Peña Nieto, el problema es que todavía no sabemos qué dijo porque lleva varias horas tratando de pronunciar exo-pla-ne-tas.

Para tranquilidad de los capitalinos, Miguel Ángel Mancera aclaró que, en caso de que los aliens decidan invadir la Ciudad de México, primero tendrán que pasar la verificación, pues de lo contrario ni madres que circulan sus platillos voladores.

Menos optimista fue Andrés Manuel López Obrador, quien afirmó que la posibilidad de que hubiera vida en otros planetas era una trampa de la mafia en el poder. Según dijo AMLO, lo que se busca es distraer al pueblo bueno y abnegado, para que no se dé cuenta que él va adelante en las encuestas y nada, ni siquiera un méndigo extraterrestre verde y con un ojo, podrá arrebatarle el triunfo en 2018. Eso sí: dijo que si alguno de los invasores extraterrestres se arrepiente de sus pecados, será cordialmente bienvenido en Morena, pues les hace mucha falta una nave como el Halcón Milenario para mover a tanto acarreado que se moviliza para llenar los mítines del viejito chulo.

Se sabe también que Felipe Calderón intentó viajar a los exoplanetas, pero a la mera hora se arrepintió, pues nadie en la NASA pudo garantizarle que allá hubiera del tequila que le gusta. Al respecto, Margarita Zavala pidió que a ella la juzguen por sus propias tonterías y no por las de su maridín.

Quien causó auténtico revuelo en las redes sociales fue el gobernador de Nuevo León, Jaime “El Bronco” Rodríguez, ya que salió a afirmar que los extraterrestres, en realidad, son los papás.

Ahora ya sólo falta que los científicos encuentren la forma de recorrer esos 40 trillones de kilómetros, que es más o menos como ir de Observatorio a Los Reyes La Paz parado de manos, en reversa, durante una noche lluviosa.

Al cierre de esta edición, Peña Nieto seguía tratando de pronunciar exoplanetas.

¡Nos vemos el martes!
21 Febrero 2017 04:05:00
Merezco abundancia
Un tipo iba caminando por la calle y de pronto se encontró un chunche que era igualito a las lámparas de los genios que salían en las caricaturas. Al señor le dio risa el artefacto ese y decidió llevárselo a su casa para tenerlo de adorno. Dado que estaba todo sucio, en el camino comenzó a limpiarlo con la manga del suéter y, de pronto, ¡alakazam!, que se le aparece un genio de verdad. No, no era su esposa, era un genio de esos que son humo de la cintura para abajo, llevan turbante y lucen una barbita negra tan ridícula como la mía. –Por haberme liberado –le dijo el genio– te concederé tres deseos. Pero antes debo advertirte: soy el genio del mal genio. –¿Y… eso qué significa? –preguntó asustado el señor. –Que me pone muy de malas que me pidan deseos. Así que sé muy cuidadoso con lo que pides porque soy más ojete que un inspector del SAT. –Bueno, pues antes de pedir por mí, quisiera pedir algo bueno para el mundo: no quiero ver más pobreza. –¡Concedido! –dijo el genio. –¡Ay, mis ojos! ¡Estoy ciego, pinche genio! –Tú dijiste que no querías ver más pobreza. No volverás a ver un solo pobre en tu vida. ¿Cuál es tu segundo deseo? –No, pues si te vas a poner en ese plan, mejor pido cosas para mi beneficio. Quiero que me conozcan por el tamaño de mi miembro. Lo quiero tan largo que se me arrastre por el suelo. –¡Concedido! –¡Pinche genio maldito! ¡Me cortaste las piernas! –Y ya te arrastra el dese, ¿no? ¿Cuál es tu tercer deseo? –No, pues ciego y mutilado, lo único que me queda es pedir que me hagas rico. –¡Concedido! –¡No, pinche genio! ¡Así no! Genio, suéltame, no me voltees, ay, ay... ¡ay, qué rico!

¡Carajo! Cómo es injusta la vida. Hoy no enteramos en las páginas de este, nuestro periódico, que el transa gobernador veracruzano Javier Duarte y su esposa Karime creían en eso de “decretar” las cosas para que sucedieran. ¿Quién cree en esas tonterías? Es como rezarle a San Judas, pero sin el santito. Bueno, pues los emperadores de Veracruz sí creían en esas cosas y las practicaban.

Resulta que el actual Gobierno de Veracruz descubrió una bodega en la que, entre otras cosas, había varios cuadernos en los que Duarte y su esposa escribieron planas enteras con la frase: “Merezco abundancia, sí merezco abundancia”. Y tan se les cumplió que se llevaron miles de millones de pesos de las finanzas estatales.

¿Por qué es injusta la vida? Porque yo también hice eso de llenar cuadernos con la frase “merezco abundancia, sí merezco abundancia”... y me cayó la abundancia de kilos, de problemas, de deudas, de políticos que mantener y lo único que ya no tengo abundante es el cabello.

QUÉ BONITA FAMILIA

Resulta que Ricardo Monreal no es tan santo como él mismo dice. De hecho, creo que él mismo era el único que se creía ese cuento. El grupo Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad reveló que el delegado en Cuauhtémoc ha favorecido desvergonzadamente a los amigos de su hija con contratos millonarios. Casualmente, los chavos fundaron una empresa que ofrece los mismos servicios que la Delegación necesita contratar. Y no es cualquier baba de perico: son contratos por 266 millones de pesos. Y, ojo, eso fue sólo en 10 meses. Diría mi madre: “¡Y este es el bueno! No me quiero imaginar a los malos”. Si esta es la carta fuerte de la honestidad valiente de López Obrador, el futuro para la Ciudad de México se puede delinear en dos palabras: estamos jodidos.

¡Nos vemos el jueves!
16 Febrero 2017 04:07:00
¿Qué pez, Andrés?
A veces me da la impresión de que Andrés Manuel López Obrador ya se volvió loco. Otras veces no tengo la menor duda. Que alguien me explique por qué ahora al abuelito de todos los pejes le dio por defender... ¡a los narcos!

El otro día la Secretaría de Marina abatió –así le dice el Gobierno a matar– al capo “H2” y seis de sus pinches compinches. Nomás para darse una idea de la clase de angelito que se trataba, habría qué decir que era el jefe del cártel de los Beltrán Leyva en Nayarit, estado al que tenía con el Jesús en la boca por tanta narcoviolencia. Según se sabe, traía pleito con la gente de “El Chapo” por el control del tráfico de la droga en esa zona. Es decir, la Marina no se echó a la madre Teresa de Calcuta ni a Pedrito Sola, sino a un verdadero hijito de su madre.

¿Y qué dijo al respecto López Obrador? ¡Que fue una masacre! ¡Uy! Casi llora diciendo que pobrecitos narquillos, que cómo es posible que el Gobierno los haya matado. Y donde de plano ya no me quedaron dudas de que a “El Peje” se le botó el tornillo, la tuerca y la rondana fue cuando dijo que los narcos y asesinos habían tenido que volverse malos... ¡por culpa del Gobierno! Santa María del Alzheimer: ¿pues qué no le están dando su medicina a mi viejito chulo?

Pero ya conoces a AMLO: no le basta con regarla, sino que hasta abono le echa. Y así a su drama le agregó un elemento desconcertante: que en el tiroteo habían muerto menores de edad. ¡Ándale, güey! ¿Y de dónde sacó Andrés Manuel esa idea? Pos quién sabe. ¿Y qué pruebas presentó? Pos ninguna. ¿Y cómo se llamaban los chamacos muertos? Pos nadie los conoce. ¿Y quién le cree? ¡Todo el mundo!

Entiendo que la misión de López Obrador en la vida es desprestigiar al Gobierno. Pero lo que nomás no logro entender es qué diablos gana defendiendo –con mentiras– a una pandilla de narcotraficantes, haciéndolos parecer como si fueran mártires. ¿Y si le aumentamos la dosis de Ritalín?

BUEN CHISTE…

Le dice el niño a su madre: –Mamá, cuéntame un chiste. –Qué chiste ni qué nada: ven a lavar los trastes. –Jajajajaja, muy bueno, mamá, muy bueno. Así de chistoso anda en estos días el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, pues dijo que el Gobierno todavía está pensando si aplica mañana viernes el segundo gasolinazo. Jajajajajaja. ¿Lo habrá dicho en serio o será chiste? Porque si fue chiste, salió peor que los míos (y eso ya es mucho decir).

¿Te imaginas que, de verdad, el Gobierno de Enrique Peña Nieto se atreviera a subir de nuevo la gasolina y el diesel? Me imagino que muchos mexicanos irían corriendo a la gasolinería a comprar suficiente combustible, pero para quemar el Palacio Nacional, San Lázaro, el Senado, la Torre de Pemex y hasta la Cabeza de Juárez (esta nomás por fea).

Siendo que en estos momentos lo que se busca es la unidad nacional ante los ataques de Donald Trump, tendría que ser muy tonto el Presidente para... ¡Ash! Olvídalo: no dije nada.

¡EL PAAAN!

El otro día el presidente nacional del PAN, el queretano Ricardo Anaya, anduvo presumiendo sus fotos con Angela Merkel, la canciller alemana. Lo que no contó el güerito de pelo rapado fue que al llegar a la oficina del Gobierno de Alemania, los guardias le cerraron el paso y le dijeron que la señora no recibía a neonazis. Hasta que sacó su escapulario del Santo Niño de Atocha fue que lo dejaron pasar.

¡Nos vemos el martes!
14 Febrero 2017 04:05:00
Bendita crisis
¡Aleuya, hermanos! Alcemos los corazones, alcemos las copas (las de vino y las del brasier) y demos gracias al Cielo porque... ¡no estamos en crisis! Bueno, al menos eso dice Enrique Peña Nieto.

Según nuestro siempre ilustre y lustroso Presidente, en México no estamos en crisis. Lo que tenemos es una bonita época de desafíos. Es decir, si a ti que lees esto cada vez te cuesta más trabajo llegar al fin de quincena, no es porque los precios hayan subido, sino porque tu estómago te está desafiando a que aprendas a vivir con menos comida.

Así que más vale que te vayas borrando esas tontas ideas que tienes, bueno, tenemos en la cabeza. Si subió el dólar no es porque haya crisis, sino porque al peso le gustan los desafíos y jugarle al valiente con el tipo de cambio.

Eso significa, por supuesto, que el gasolinazo no sólo no existió, sino que, además, cada día pagas menos por llenar. Y no, por supuesto deja de necear con que los precios de todo están subiendo. Eso sólo pasa cuando hay c-r-i-s-i-s y ya dijo Peña Nieto que no hay ninguna crisis cerca.

Cuando oigo al Presidente decir esas cosas, me pregunto si se habrá tomado su medicina por las mañanas.

AMLO LO LO EN LA LA LAND

Ayer fui al sicólogo y al salir de terapia sentí que tenía menos problemas, que el país en el que vivo no está tan mal y que, si queremos, realmente los mexicanos podemos estar juntos. Entonces me acordé que es porque Andrés Manuel López Obrador anda de viaje en California. Nomás se va “El Peje” y como que el ambiente se distiende, se vuelve más fácil respirar, como que no hay tantos pinches problemas. Mi abue AMLO es como esos compañeros de trabajo conflictivos, intrigosos y amargados que el día que se enferman y no van a trabajar, la oficina se vuelve un lugar agradable. ¿A poco no? Todos conocemos a alguien que no le deseamos la muerte, pero sí al menos una tifoidea marca jumbo que lo deje en cama unos 15 días hábiles. ¿No habrá manera de que los gringos se queden con López Obrador? Ni les va a costar dinero tenerlo allá: con eso de que es tan austero, no necesita nada.

Mi abue AMLO vive del amor de la gente, se alimenta de la esperanza, viste ropas de armonía y duerme sobre un colchón de buena vibra. En serio: ¿no hay manera de que se lo queden los gringos? A cambio no pedimos mucho, bueno, en realidad no pedimos nada. Es más: ¡pagamos por que se lo queden!

DÍA DEL... ¿QUÉ?

Hoy es 14 de febrero y todos sabemos lo que eso significa: todos los hoteles de paso estarán llenos.

Tengo 521 razones para creer en el amor, pero la experiencia me dice que en realidad es una mera ilusión. Algo que inventó alguien muy malvado para vendernos canciones, chocolates, flores, ositos, frascos de Nutella, globos, anillos y, claro, condones.

El otro día me tocó ver a una pareja ya mayor, muy acaramelada. Iban caminando por el parque y, de pronto, el marido volteó y le preguntó a la señora:

–Mi amor, ¿crees en el amor a primera vista?

–Claro que sí, mi cielo. Si te hubiera visto más de una vez, de pendeja me caso contigo.

–Oye, ¿y cuando muera, me llorarás?

–Por supuesto, mi vida, ya ves que yo lloro por cualquier babosada.

–Dime una cosa, ¿cuando platicamos en qué piensas?

–En el mar, querido.

–¡Qué linda! No sabía que te impresionara tanto.

–No, me mareas.

–Ay, vida, hace mucho que no me dices nada con amor.

–Tienes razón. Perdón. A ver, déjame pensar. Mmmm... Ya sé: ¡amortiguador!

¡Nos vemos el jueves!
09 Febrero 2017 04:07:00
Mueran las tradiciones
El pasado 2 de febrero, cuando celebramos la tradición del Día de la Candelaria, le pregunté a mi tía Clarita: –Tía, ¿y ustedes cuántos se chingó? –Pues contando a tu tío, como unos 16. –¡Tamales, tía, tamales! –Ah, nada más dos, mijo.

¿Por qué tragamos tamales el 2 de febrero? Supuestamente el origen de la tradición es religioso, pero, sinceramente, no existe una sola mención en La Biblia sobre que ese día sea obligatorio tragarse uno de rajas, uno verde y rematar con uno de zarzamora con queso Filadelfia. De hecho, dudo mucho que Jesús y los 12 apóstoles hayan llevado tamales para escuchar el sermón del huerto. No obstante, en México la tradición es que ese día quienes venden tamales se hacen millonarios, porque la gente los compra por docenas para compartirlos en la oficina o en la casa, con familiares y amigos. No exagero si digo que, en este momento, en el refrigerador tengo por lo menos ocho tamales tanto chiapanecos como oaxaqueños, chilangos y dizque gourmet. Yo no los pedí, yo no los compré, de hecho ni siquiera pienso comérmelos. Pero no los puedo tirar. Supongo que si los congelo, podré sobrevivir a un holocausto zombi fácilmente.

La tradición de los tamales es una que nomás no entiendo. Lo mismo me pasa con la tradición que tenemos tan arraigada los mexicanos de dejarnos ver la cara cada 6 años. Da la impresión de que el principal problema de salud de los mexicanos no es la obesidad –¿otro tamalito?–, sino el Alzheimer, porque siempre se nos olvida quiénes nos transaron con nuestro voto. Nos quejamos, mentamos madres, incendiamos Twitter y Facebook, vienen las elecciones, vamos a las urnas, votamos por los mismos (sin saber ni siquiera quiénes son) y, ¡tómala!, nos vuelven a ver la cara, nos sentimos engañados, nos quejamos, mentamos madres, incendiamos Twitter y Facebook, vienen las elecciones, y así hasta el fin de los tiempos.

ENCONTRARLE EL MODO

Bien dicen que a la madera se le encuentra el hilo y a los pendejos el modo. Lo comento porque el huracán Donald Trump parece estarse ahogando en su propia saliva. Aunque el Presidente norteamericano insiste en incendiar todos los días las noticias, contando una historia de éxito que ni él mismo se cree, la realidad lo está poniendo en su lugar. Ahí está, por ejemplo, el trancazo que le puso el Poder Judicial al suspender su prohibición para la entrada de musulmanes provenientes de siete países específicos. Para Trump se trata de una medida que busca la “seguridad” de su país, pero tanto para la sociedad como para los jueces, se trata de un acto de racismo y discriminación que, además, es inconstitucional. México debería poner atención porque a lo mejor por ahí es el caminito: en lugar de pelearse directamente con el señor de la piel naranja, habría que cuestionarlo ante los tribunales en todas y cada una de sus decisiones. Viendo lo que hemos visto hasta ahora, es fácil predecir que la gran mayoría de sus grandes ideas, terminarán en el bote de la basura por decisión de los jueces. Total: de todas formas Trump seguirá haciendo berrinche en Twitter todos los días.

PEÑA Y LOS PAISANOS

Seguramente en Los Pinos dijeron: “¡Es una gran idea! Sí, sí, que el Presidente vaya a recibir a los deportados de Estados Unidos. Sí, sí, igualito que el canadiense Justin Trudeau. ¡Saldrá en todos los periódicos!”.

Ahora imagínate la otra parte: estabas chingándole en el gabacho para mandarle lana a tu familia, aquí en México. Te agarró la Migra. Te llevó a un centro de detención, te maltrataron, medio te dieron de comer, te subieron a un avión, te regresaron a México, bajas del avión y... ¡te encuentras a Enrique Peña Nieto! Sin duda piensas: “¿Para qué nací, Dios mío?”.

¡Nos vemos el martes!
07 Febrero 2017 04:00:00
El bebé de Mancera
Mi mamá siempre me decía: “No hagas cosas buenas que parezcan malas”. Te cuento esto porque el otro día un empleado de una funeraria estaba trabajando en el turno de la noche y su chamba era examinar y limpiar los cadáveres antes de ser cremados. En ese momento le llevaron un muerto que, de acuerdo con la etiqueta, se llamaba Chefo. Entonces el señor se puso a revisar al tal Chefo desde los dedos de los pies hasta las orejas, y al levantar la sábana, ¡tómala!, descubrió que el muertito estaba muy bien dotado (no, no se espanten, no era yo). Más que bien dotado, el tal Chefo tenía un animalón de tales dimensiones que el sujeto de la funeraria no podía dejar de mirarlo y admirarlo. Y, no, por supuesto era gay el señor. Simple y sencillamente estaba maravillado que pudiera haber un miembro viril tan perfecto y colosal (en serio, te juro que no me he muerto). Total que después de meditarlo unos segundos, el funerario llegó a una conclusión: “Es un desperdicio quemar este pedazote de carne. Tengo que llevárselo a mi mujer para que lo mire y lo admire”. Y, dicho y hecho, sacó una sierra eléctrica del cajón y le cortó el miembro al difunto Chefo. Lo guardó en una mochila envuelto entre toallas y se lo llevó a casa. Al llegar, le dijo a su mujer con tono juguetón:

–Mi amooor, te tengo una sorpresita.

–Ay, mi vida, ¿qué es? ¿Unos aretes?

–Noup.

–¿Una bolsa?

-No, tampoco.

–¡Unos zapatos!

–No, no, para nada.

–¿Entonces qué es?

–¡Mira! –exclamó el señor al tiempo que sacaba de la maleta el monumental pene del Chefo. Su mujer al verlo abrió los ojos como si fueran platos y, soltándose a llorar, exclamó:

–¡Ayyy, no puede ser!... ¡¡¡Se murió Chefo!!!

No sé si realmente tengan relación, pero esta historia me recordó a Miguel Ángel Mancera. Y, no, por supuesto no es porque crea que el Mandatario capitalino tiene un animalón. ¡Para nada! De hecho tengo la sospecha de que es de pie pequeño.

Por lo que me recordó al Jefe de Gobierno, es porque Mancera fijó como uno de los principales objetivos de su Administración que la capital tuviera su propia Constitución y se convirtiera en un estado libre y soberano, esto es que dejara de ser el Distrito Federal. De esa forma asumiría los mismitos derechos que el resto de los estados del país. Y, finalmente, el pasado domingo fue promulgada la flamante Constitución.

Hasta ahí todo muy bien. El problema para Mancera empieza cuando a los capitalinos les vale lo mismo que le cortaron al Chefo la nueva Constitución. Por lo que he visto a lo largo del proceso constituyente, sólo estaban al pendiente los políticos involucrados en el asunto. A la gran mayoría de los habitantes de CDMX, simple y sencillamente les tiene sin cuidado tener o no Constitución. Y, por lo mismo, Mancera nomás no logra tener la simpatía de sus gobernados.

¿Y por qué tanto desdén? Por una simple y tristísima razón: porque en el país de la impunidad, el que haya nuevas leyes no nos garantiza ni mejor vida, ni mayor seguridad, mucho menos mejor situación económica. Pobre Mancera: tendrá que festejar a solas a su bebé.

El México del mañana

Antes de que se nos acabe la página, déjame preguntarte algo: ¿eres de esas personas que deja para mañana cosas importantes? Creo que ese es uno de los principales problemas que enfrenta México: en lugar de aplicarnos hoy, lo dejamos todo para mañana. Tan es así que el otro día el juez le preguntó a la acusada:

–¿Cómo es que, después de 40 años de casados, un día de pronto usted decidió matar a su marido?

–Ay, señor juez, pues ya ve que una es desidiosa y lo va dejando, lo va dejando.

¡Nos vemos el jueves!
02 Febrero 2017 04:07:00
De chivo los tamales
Debo de confesar algo nunca he entendido de dónde diablos viene la frase “le hicieron de chivo los tamales”. Sé que tiene que ver con serle infiel a alguien, no necesariamente en cuestiones amorosas. Es decir, generalmente se usa cuando a alguien le dan gato por liebre (otra pinche frase que no entiendo, pero en fin). Todo esto lo digo porque Mr. Trump sigue dando señas de que no sólo está idiota, sino también está loco. Según he leído en algunos periódicos gringos, sus empleados se quejan de que se comporta como un niño de 7 años: berrinchudo, caprichoso y que no entiende razones. Eso explica que cambia de enemigos con la misma facilidad con la que tú te dejas caer hoy, Día de la Candelaria, un par de tamalitos, verde y oaxaqueño, y un atole de guayaba.

Un día el presidente gringo se pelea con los periodistas de su país, al día siguiente prácticamente le declara la guerra a México, al tercero acusa a la oposición de querer dar un golpe de Estado; y después se lanza contra una actriz que se atrevió a criticarlo y a llamarlo con todas sus letras f-a-s-c-i-s-t-a. En este ir y venir de odios y amores de Trump, ayer nos enteramos de una historia que, de ser cierta, sería suficiente para levantar nosotros mismos el muro en la frontera.

Según esto, en la llamada telefónica de una hora que tuvo con Enrique Peña Nieto, Trump habría amenazado con ¡enviar tropas gringas! a combatir al narco. Y no sólo eso: también le habría dicho a nuestro siempre valiente presidente –ok, es broma, ¿lo sabes?– que el Ejército Mexicano parecía “asustado” y que, en cambio, sus soldados no tenían miedo de venir a México. “Fuck!”, habría dicho Shakespeare al enterarse de tal noticia. Llamarle cobarde al Ejército es una de las cosas que más puede ofender a cualquier mexicano. Por la forma en que supuestamente lo dijo, parece bastante creíble que Trump haya pronunciado esa frase. Quiero pensar que no lo hizo, porque algo dentro de mí todavía tiene una pequeña, milimétrica esperanza, de que el Presidente del país más poderoso del mundo no es un pendejo.

Pero, bueno, lo que pasa es que yo soy muy ingenuo, aunque no tan ingenuo como aquel señor que se inscribió en un club nudista, cuya membresía le costó 50 mil pesos. En su primer día de visita, se quitó como todo el mundo y fue a caminar. De pronto se topó con una hermosa muchacha e inmediatamente tuvo una erección.

–¿Me ha llamado, señor?

–¿Yo? No, ¿por qué?

–Usted debe ser nuevo. Le voy a explicar. Aquí tenemos una regla: si le provoco una erección, eso quiere decir que usted me desea y me está llamando. Y tenemos que satisfacernos –le explicó la mujer antes de tomarlo de la mano, llevárselo a una hamaca y darle el mejor sexo de su vida.

El señor estaba fascinado, por lo que decidió seguir explorando el lugar. Entró al sauna y, como no queriendo la cosa, dejó escapar un pedo. Inmediatamente se le acercó un tipo grande y musculoso, con una erección del tamaño de un bate de béisbol (no, no era yo).

–¿Señor, me ha llamado?

–¡¡¡Nooo!!! ¿Por qué lo dice?

–Usted debe ser nuevo aquí. Le explico: tenemos una regla que dice que si alguien se tira un pedo, significa que me desea y me ha llamado. Y tenemos que satisfacernos –le explicó el sujeto al tiempo que lo volteaba, lo ponía en 20 uñas y lo hacía suyo.

Al terminar, el tipo se dirige con mucha dificultad, apenas podía caminar, a la oficina de administración del club nudista. Pide una cita con la directora y le dice:

–Le devuelvo su llave, la credencial y puede quedarse con los 50 mil pesos de la inscripción.

–Pero, señor, ¡usted sólo ha estado aquí un par de horas! le falta mucho por conocer de nuestro club.

–Ya conocí lo que tenía que conocer y, mire, le voy a explicar: a mis 60 años apenas tengo una erección al mes, pero me tiro como 25 pedos al día. No me conviene este lugar.

¡Nos vemos el martes!
26 Enero 2017 04:07:00
La Trump-visa
Mi madre decía que yo era el hombre del mañana, porque todo lo dejaba para el día siguiente. Y cuando llegaba ese mañana, volvía a posponer las cosas una y otra vez. Eso mismo me pasó con la visa gringa. Se me venció desde el año pasado y como no tengo dinero para estar aquí, pues menos tengo para irme a pasear al otro lado. Pero resulta que del periódico me mandaron a Estados Unidos y, ¡sorpresa!, mi visa está vencida. Lo grave del asunto, evidentemente, ya no es sólo el engorroso trámite, la desmañanada y el precio de oro, sino que ahora, además, ya es presidente Donald Trump. Y todos sabemos que eso no es una buena noticia. Total que con todo el dolor de mi corazón y de mi bolsillo fui a tramitar la visa. ¡Pum! Casi me da un infarto, pues con eso del muro, Trump aumentó drásticamente los requisitos para los mexicanos. Si estás pensando en ir al gabacho, más vale que tengas paciencia y dinero para juntar todo lo que piden ahora. Ahí te va:

1.- Dos fotografías de tamaño reglamentario.

2.- Credencial del INE vigente.

3.- Acta de nacimiento (de las nuevas).

4.- Comprobante de que tienes dinero en el banco (tus estados de cuenta de los tres últimos meses).

5.- Cuatro bultos de cemento.

6.- Cinco varillas de media pulgada.

7.- 10 metros de alambre de púas.

8.- 20 metros de cable eléctrico del 10.

9.- Guantes de faena.

10.- Dos semanas de trabajo voluntario en la construcción del muro.

Yo empiezo la próxima semana. ¿Quién se va conmigo?

POBRE PEÑA

En una pelea de box, el retador estaba recibiendo la paliza de su vida. Conforme avanzaban los rounds, los ojos se le iban convirtiendo en dos delgadas líneas, debido a los trancazos. La nariz era un río de sangre y tenía los labios tan inflamados como si le hubieran picado 20 abejas. Llegado el sexto round, su manager se apiadó del muchacho y decidió parar la pelea.

–¿Sabes qué, hijo? –¿Qué, Micky? –Ya fue demasiado castigo. Voy a aventar la toalla. –¡No, Micky, no! No se la avientes, no se vaya a encabronar más. Mejor dásela en la mano.

Más o menos así anda en estos días Enrique Peña Nieto. Hace una cosa y todos lo critican. Hace otra cosa y lo vuelven a criticar. No hace nada, ¡y lo critican más! Con el asunto de Donald Trump, su muro y sus patanerías, al Presidente se le ve confundido, como quien se baja de las tazas voladoras.

En cuanto se anunció en Estados Unidos que Trump había firmado la orden para construir el muro, de este lado se empezaron a escuchar voces exigiendo que el Gobierno asumiera las más distintas posturas, unas hasta contradictorias. Cuauhtémoc Cárdenas, por ejemplo, dijo que por dignidad Peña Nieto no debe acudir a la cita con Trump la próxima semana.

Otros dicen que, ahora es cuando, y hay que aprovechar el momento para ser los primeros y negociar con él de la mejor manera posible. Vaya: hasta el Peje salió por ahí a arropar al Presidente, diciendo que todos debemos estar de su lado (pero sólo en esto).

Ante esto, la pregunta obvia es: ¿por qué todo el mundo quiere decirle al presidente Peña Nieto qué hacer? Pues, seguramente, porque nadie confía en que haga bien las cosas. Yo por eso insisto: que no vaya a Washington. No por dignidad, sino por puritita precaución. No nos lo vayan a chamaquear.

¡Nos vemos el martes!
24 Enero 2017 04:06:00
¡No vayas, Peña!
Que Donald Trump sea un racista, no me espanta. Que Donald Trump sea una hijo de la fregada, no me preocupa. Que Donald Trump sea un transa maldito que nunca juega derecho me tiene sin cuidado. Que Donald Trump sea un maldito ignorante me da exactamente lo mismo. Lo que realmente me da miedo de Donald Trump es que se reúna en privado con Enrique Peña Nieto.

¿Te imaginas lo que va a ser eso? No quiero ni pensar lo que sería una negociación entre nuestro presidente que dice infrestrureichon y el infeliz nuevo inquilino de la Casa Blanca. La experiencia nos dice que Peña Nieto no es muy bueno para negociar. De hecho, tengo la sospecha de que siempre le ven la cara. Por ejemplo, le dijeron que casarse con “La Gaviota” sería un éxito en términos de popularidad, pero la realidad es que ha sido todo lo contrario. Si alguien concita los odios dentro del Gobierno es, precisamente, la esposa del Presidente. Creo que no le cae bien ni a él mismo.

Otro ejemplo: alguien le dijo que subir el precio de las gasolinas era una brillante idea para que el Gobierno tuviera más dinero, dados los recortes presupuestales. No sé si Peña entendió lo que le estaban diciendo, pero el caso es que subir de trancazo hasta en 42% el precio de los combustibles fue una decisión casi tan tonta como la del América de contratar a Ricardo La Volpe.

Tengo miedo de sólo imaginarme a Trump negociando con Peña: no sólo vamos a terminar pagando el muro, sino que hasta las gracias les vamos a tener que dar a los gringos. No me sorprendería que, luego de reunirse con Trump, el presidente Peña regresara a México y emitiera un anuncio en cadena nacional, diciéndole a los mexicanos en tono festivo:

“Compatriotas, tengo el gusto de informarles que tras mi visita a Washington, el presidente Donald Trump no sólo me dijo que ya no va a construir el muro en la frontera, sino que, además, nos va a perdonar todo el dinero que le debemos, de tal manera que la deuda externa queda cancelada. Además el dólar ya no costará 22 pesos, sino que bajará para que valgan lo mismo ambas monedas. Además, nos va a apoyar para que el precio de las gasolinas sea igual de barato que en Estados Unidos. Y por si todo esto fuera poco, el señor Trump me aseguró que vienen muy buenos tiempos para México. Eso sí, me pidió informarles que tenemos 48 horas para desalojar el país”.

Así que si alguien ve por ahí a Enrique Peña, díganle que por favor no vaya a Estados Unidos. No vaya a ser que, como acostumbra, intente apagar el incendio echándole más gasolina.

Cuentan que una vez fue un presidente de México a entrevistarse con el mandatario de Estados Unidos en la Casa Blanca. No voy a decir el nombre de Ernesto Zedillo, pero para darte una pista te diré que México estaba entrando en una grave crisis y necesitaba mucho dinero para no caer en el hoyo. Y el único que podía ayudarlo era el entonces presidente Bill Clinton.

Por esos días había llovido en Washington, por lo que Zedillo –¡oh, diablos! Ya dije su nombre– se arremangó el pantalón, para que no se le mojara al caminar del hotel a la cita. Al llegar a la Casa Blanca, el entonces secretario de Hacienda, al ver que Zedillo iba a entrar a la cita con el pantalón metido en los calcetines, le dijo al Presidente:

–Doctor, ¡doctor Zedillo! Bájese los pantalones.

–¡No chingues! ¿Tanto dinero necesitamos?

Yo no sé si Zedillo se los bajó o no, pero Clinton le prestó el dinero a México y nos salvamos de lo que hubiera sido una de las peores crisis de nuestra historia. Lo que no entiendo es por qué desde entonces Hillary Clinton odia a Ernesto Zedillo. Pero Bill, ¡lo ama!

¡Nos vemos el jueves!
19 Enero 2017 04:07:00
Es el fin del mundo
Esa gente insoportable que se siente muy sabia porque habla con puros refranes (en realidad sólo los repiten sin saber qué quieren decir realmente), bueno, ellos seguramente dirían: no hay plazo que no se cumpla. Y, en efecto, llegamos al fatídico día en que Donald Trump se convertirá en el presidente de Estados Unidos. Fuck! El sólo escribirlo hizo que se me congelaran los dedos por dos horas, por lo que entregué tarde mi columna, Inti, el jefe editor, hizo un coraje como el de los seguidores de los Taqueros de Dallas que perdieron el domingo, la edición no cerró a tiempo, el retraso provocó que la rotativa se sobrecalentara, un tornillo salió volando y rompió la ventana del director de Producción que, por suerte, estaba viendo porno y ni cuenta se dio; pero quien sí se percató fue el repartidor del periódico que tuvo que salir hecho madre para entregarlo a tiempo en toda la ciudad y en el camino se llevó de corbata a un perrito que resultó ser la mascota de mi cuñada la gorda, que ya de por sí me odiaba y, creo, ahora quiere ahorcarme. Todo por culpa de Trump.

Y mientras el mundo anda de cabeza, se truena los dedos y sufre por la llegada de Trump a la Casa Blanca, hay alguien que realmente está muy feliz. ¿Sabes quién es? Enrique Peña Nieto. Dicen mis fuentes de alto nivel que el Presidente anda como Ana la de Frozen, cantando y bailando por los jardines de Los Pinos, sin poder disimular su alegría. Dicen que la sonrisa de Peña es casi tan grande, tan franca y tan sincera, como cuando todavía no conocía a La Gaviota. Te preguntarás: “¿Y por qué diablos está tan contento?”. Pues por una simple y sencilla razón: porque a partir de mañana dejará de ser el Presidente más bruto y menos querido de todo el mundo. Le cederá el trono a Donald Trump.

QUINTA-TA-TA-TANA DRUGS


A un tipo le llegaron con el chisme de que su esposa le era infiel con un enano. Muy enojado, el marido engañado decidió regresar temprano a su casa para atrapar in fraganti a su mujer y su amante. Abrió la puerta de la casa de una patada, subió las escaleras de dos en dos escalones y abrió de golpe la puerta: –¿Dónde está? –¿Qui–qui–quién, mi amor? –preguntó nerviosa la señora, quien, por cierto, estaba en la cama desnuda y temblando. Si se hubiera tapado no tendría frío. –¡No te hagas! Sé que tienes un amante enano. ¡Lo voy a encontrar! Y te lo advierto: lo voy a matar de una patada.

El sujeto salió del cuarto y comenzó a buscar por todos lados, abriendo con enojo cada puerta a su paso: del baño, de las recámaras, de los clósets. “Aquí no está”, y siguió al baño. “Aquí tampoco”, y se metió al cuarto de los niños. “Aquí tampoco”, exclamó molesto y abrió la puerta de la alacena donde se encontró al enano, que lo esperaba con una pistola Glock 9 milímetros lista para disparar. El marido vio al enano, vio la pistola, miró el cañón, se fijó que el dedo estaba en el gatillo y, sumamente molesto, aventó la puerta diciendo: “Aquí tampoco está”.

Igualito que el señor cornudo, así mismo está el gobierno de Quinta–ta–ta–ta–tana Drugs luego de la violencia desatada por las bandas de narcotraficantes que operan en Cancún y Playa del Carmen. En lugar de atrapar y castigar a quienes dispararon contra los asistentes a un festival de música electrónica, ¡cancelaron el festival! Así, quienes terminan pagando la cuenta son: los turistas, los hoteleros, los restauranteros, los taxistas y todos los que viven del turismo. ¿Y los narcos? Bien, gracias.

¡Nos vemos el martes (si es que el mundo sigue aquí)!
17 Enero 2017 04:06:00
Horóscopo 2017
Aries: Eres un signo de fuego, pero eso no justifica que estés tan ardida sólo porque te quitaron de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Tómalo por el lado positivo: Luis Videgaray dice que viene a aprender, cosa que, por cierto, tú nunca hiciste. Ya en serio: ¿por qué no aceptaste ser la nueva secretaria de Cultura? ¿Será porque es más fácil disimular ser diplomática que culta?

Tauro: Aunque se supone que eres toro, a veces más bien pareces buey. A ver, ¿de dónde diablos sacaste la idea de subir de trancazo la gasolina? Pero, sobre todo, ¿por qué permites que un burro escriba tus discursos para justificar el alza de combustibles? Te lo voy a poner así: si un colaborador me hace quedar como tonto, lo corro. ¿Y tú qué hubieras hecho?

Géminis: Dado que tu signo es de aire, se supondría que deberías tener un poco más oxigenado el cerebro. Pero no, no es así. Más bien sigues construyendo castillos en el aire, creyendo que la tercera es la vencida y que, ahora sí, haciéndote pasar por el amoroso tabasqueño y no por el iracundo de Macuspana, la gente va a correr a votar por ti. No, viejito chulo, es tiempo de que entiendas: ese tren ya se te jue.

Cáncer: Eres un pequeño cangrejito que camina para atrás en la Ciudad de México. Ahí la llevas, querido cáncer de los capitalinos, si mantienes el paso en reversa, te aseguro que en 2018 el PRD tiene asegurada la derrota en el Gobierno de la CDMX. Si nos llega a gobernar el insufrible de Ricardo Monreal, será tu culpa.

Leo: Déjame te explico una cosa: originalmente eras “Leo” en homenaje al majestuoso león, pero ahora lo eres porque tienes mucho que “ler”, dado que no sabes ni hablar en público pese a que eres secretario de Educación.

Virgo: Ya sabemos que tu virginidad política está intacta porque nunca te has afiliado a algún partido político, de tal forma que lo mismo trabajaste en el Gobierno panista que ahora con el priista. Pero, ¿qué crees? Desde que te hicieron secretario de Hacienda todas tus posibilidades de ser Presidente se esfumaron. ¿O acaso crees que alguien votaría por el hombre del gasolinazo?

Libra: Las librarianas son, por regla general, hermosas. Y como toda regla tiene una excepción, tú eres la excepción. Pero eso no sería importante, si no fuera porque tampoco sirves como funcionaria pública. No la hiciste en la PGR y ahora, se supone, debes combatir la corrupción. No, pos sí.

Escorpio: Deja de tratar de negar lo que eres. La traición está en tu esencia, por algo eres un escorpión. Así que, aunque digas que no, todos sabemos que tarde o temprano traicionarás, primero, a los habitantes de la delegación Cuauhtémoc y, luego, a AMLO.

Sagitario: Eres un signo de fuego y estás que ardes. Pero no por sexy, sino porque se te está haciendo bolas la sucesión en el Estado de México. Quieres ser un gobernador al viejo estilo, de esos que traen en la mano todos los hilos y mantiene disciplinados a los suspirantes. La realidad es que no te hacen caso ni tus hijos.

Capricornio: Eres un cabrón. Y, conste, no es insulto, es traducción, pues eso quiere decir capricornio. Faltan sólo 3 días para que te conviertas en presidente de Estados Unidos, y sigues comportándote como si estuvieras en los quinceaños de tu prima Chelita, haciéndosela cansada hasta al que carga las bocinas del grupo versátil. Ya ponte serio. O, de menos, ponte borracho para que podamos justificar tus estupideces.

Acuario: No te conformaste con saquear Veracruz, sino que ahora, además, haces quedar en ridículo al Gobierno que no sabe dónde buscarte. De verdad que no tienes llenadera.

Piscis: Con todo y que eres un pececito, te ahogas en un vaso de agua. Competiste para ser candidato del PAN al Gobierno de Coahuila y perdiste. ¡Acéptalo! El berrinche que está haciendo –con pataleta incluida– confirma que sólo eres un júnior de la política.

¡Nos vemos el jueves!
12 Enero 2017 04:07:00
Mad Max CDMX
En un mundo apocalíptico, la Ciudad de México vive inmersa en el caos. Lejos, muy lejos quedaron las promesas del Gobierno, unas autoridades de las que ya nadie se acuerda. Hoy lo que impera es la ley del más fuerte y el bien más preciado es la gasolina. Quien tiene gasolina, tiene el poder. Y eso lo sabe nuestro héroe, Mad Max CDMX, que no tiene otra misión en la vida que tratar de sobrevivir a las terribles tribus caníbales perredistas, a los hombres rata tricolores y a los pejelagartos morenos, todos ellos mutantes que surgieron tras la crisis del gasolinazo.

Mad Max CDMX es un aventurero, mitad pirata, mitad microbusero. Bueno, en realidad es un microbusero pirata, pero eso no suena tan cool. Hábil con el volante, es también un as con las mujeres. En este nuevo mundo escaso de combustible, Mad Max CDMX sabe cómo hacer que caigan rendidas a sus pies. “¿Te lleno el tanque, mamacita?”, es su frase infalible para derretir el corazón de cualquier chica banda del oriente capitalino. Porque, a fin de cuentas, en este nuevo mundo los verdaderos machos y hembras alfa eran quienes traían gasolina.

Y para conseguir un litro de gasolina había que enfrentarse a todo tipo de peligros, como cruzar a nado el río de Churubusco y sus terribles aguas infestadas de todos los desechos –eso sí, muy orgánicos– que dejaron las hordas de hipsters en su huida de la ciudad. Sólo así era posible llegar a la gasolinería de División del Norte, donde, lo más probable, era que tuviera que pelear a golpes con algún Ubernagual, de esos que creyeron en el dinero fácil y terminaron en la miseria, mendigando un poco de pan, sin dejar de ver la pantalla de su celular.

Otra de las pocas fuentes de abastecimiento del ansiado combustible se encontraba en las inhóspitas llanuras de Polanco, donde gobernaba el clan Godínez, un pueblo sanguinario y salvaje que desollaba a sus enemigos con grapas de escritorio, pero sólo de 9 de la mañana a 6 de la tarde, con una hora de comida.

Pero sólo los más valientes se atrevían a ir por gasolina al mismísimo infierno: el reino de los chavorrucos, en lo que alguna vez fue el popular barrio de la Roma-Condesa. Poseedores de una infinita riqueza en cuestión de combustible, los chavorrucos exigían como tributo, invariablemente, la entrega de una docena de millennials. Su sangre, decían, les permitía permanecer jóvenes, sin canas, y sin culpas por seguir usando camisetas negras ajustadas, jeans y tenis, después de los 30 años.

Para Mad Max CDMX, cada día en la otrora capital del otroro país, era una aventura. O, mejor dicho, una salvajada. Y esa noche quería acción, pues había conocido a una auténtica niña bien, cuyo aroma lo volvía loco, pues era de esas que usan el irresistible perfume de dos gotas de Premium detrás de las orejas.

Temerario como era, Mad Max CDMX subió a su microbús, atrancó las puertas para evitar que alguno de los miles de políticos que quedaron en el desempleo intentara asaltarlo, y se lanzó en busca de su amada a toda velocidad. Bueno, a la velocidad que del vuelito que agarraba el micro en las bajaditas, pues ni modo de andar pisándole al acelerador estando la gasolina tan cara. Atrapado en el tráfico milenario, ese que no se sabía si algún día avanzaría, Mad Max CDMX recordó sus años felices, aquellos en los que gobernaba la ciudad y la gente lo llamaba doctor Mancera.

¡Nos vemos el martes!
10 Enero 2017 04:00:00
Hagamos un pacto
Dos políticos mexicanos se fueron de viaje. Llegaron a un bello pueblo enclavado en la Huasteca y pidieron un cuarto, pero resultó que todo estaba lleno y sólo había una habitación con una cama matrimonial. Luego de hacer cara de “guácala” decidieron tomar el cuarto, pues estaban realmente cansados, era medianoche y difícilmente iban a conseguir otro lugar dónde quedarse. Total que se pusieron sus pijamas, se metieron a la cama y se echaron a dormir. Una hora después uno de los políticos le dice al otro:

–Oye, no la chingues, ¿me estás jodiendo?

–¿¡¡¡Qué!!!? ¿Yo joderte? ¡Cómo puedes decirlo! Yo no le hago a eso. Yo soy machín y tengo no una sino varias mujeres, así que no, por supuesto no te estoy jodiendo.

–Bueno, bueno, ya vamos a dormir.

Y una hora después:

–¡Cabrón! ¿Ya ves? ¡Sí me estás jodiendo!

–Que no hombre, que no te estoy jodiendo. Yo soy macho, machito.

–¿Cómo puedes decir que no me estás jodiendo si estoy viendo que me la estás metiendo?

–¡Oh, bueno! Ya, pues, la saco.

–No, no. Déjamela adentro, nomás te digo que me estás jodiendo.

Algo como lo anterior es el supuesto pacto que ayer firmaron el Gobierno, los sindicatos oficialistas y una parte de los dirigentes empresariales. Se trata de un gran acuerdo nacional para que los mismos nos sigan jodiendo a los de siempre. Es decir, después del gasolinazo y ante el desmadre que se armó, Enrique Peña Nieto sacó del baúl de los recuerdos el Pacto de Solidaridad Económica de su padrino Carlos Salinas de Gortari. Pero como no es lo mismo el violón que el violón, para variar, a nuestro querido Presidente se le desmadró el asunto. Primero, porque ya nadie le cree, ¡ni cuando da la hora! Y, segundo, porque un organismo empresarial muy importante, la Coparmex, se levantó de la mesa y dijo que no firmaba ni madres, porque aquello era una cosa improvisada y sin sentido. O sea que el gran pacto nacional quedó en pactito.

Claro que no todo es culpa de Peña. Ahí está por ejemplo el caso del insensible –no me atrevo a llamarlo imbécil– del líder de la CTM, Carlos Aceves del Olmo, que tomó el micrófono para hablar de las penurias de la clase obrera... mientras en la mano lucía, como una reluciente mentada para los trabajadores, un reloj Patek Philippe de 400 mil pesos. Y luego se quejan de que nadie les cree.

Pero lo peor, por supuesto son los compromisos que se firmaron en el pacto. Están para reír, si no fuera que la cosa está para llorar. Ahí van:

1. Mantener estables los precios de la canasta básica. Ojalá le hubieran avisado antes a todos aquellos que ya subieron precios y tarifas, como el transporte público, los restaurantes y el desalmado de mi casero.

2. Modernizar el transporte público y facilitar movilidad urbana. Es decir, ahora sí, esta vez en serio, deveritas, deveritas, los microbuses circularán limpios, a una velocidad decente, sin exceso de pasaje y serán manejados por hombres guapos y educados. ¡Ah! Y el Metro olerá a rosas todas las mañanas.

3. Fomentar inclusión laboral de grupos vulnerables. ¡Claro! ¿Cómo no se le ocurrió a nadie antes que era importante generar empleo? Son unos genios, carajo.

4. Impulsar recuperación del salario mínimo. Para que se recupere rápido, le van a inyectar vitamina B12.

5. Acciones en favor de la libre competencia. Déjenme adivinar: ¿vamos a empezar por eliminar todas las leyes absurdas que existen en el país y que matan a cualquiera que quiera poner un changarro? ¿O mejor de eso no hablamos?

6.- Fomentar la repatriación de capitales. Empezaremos por pedirle a La Gaviota que se traiga su lana de Miami.

7. Ejercer el presupuesto de manera clara, transparente y austera. El chiste se cuenta solo. Lo chistoso es que no da risa.

¡Nos vemos el jueves!
05 Enero 2017 04:07:00
El piloto ciego
El otro día en el aeropuerto estaban los pasajeros en la sala de abordaje cuando vieron llegar al copiloto, impecablemente uniformado con su gorra, sus galones, sus anteojos oscuros y su bastón de ciego, tanteando el camino. Los murmullos de espanto y asombro entre los pasajeros no se hicieron esperar, pero todavía no se reponían de la impresión cuando vieron llegar al piloto: un hombre alto, de barba de candado, con un aplomo varonil entre Han Solo y el Dan T.; y que también traía un bastón de ciego para ir tanteando el camino.

La gente se quedó boquiabierta y ojicuadrada –supongo que naritriangulada también– y después de varios segundos de pasmo, comenzaron a protestar y a decir que jamás viajarían en ese avión. La sobrecargo tomó el micrófono y los tranquilizó: “Damas y caballeros, bienvenidos a Aerolíneas Milagro, queremos informarles que el piloto y el copiloto es cierto que son ciegos, pero son los mejor capacitados de toda la empresa y han ganado toda clase de premios debido a la seguridad con la que transportan a los pasajeros. Y, por si fuera poco, también tienen certificación por parte de la Asociación Internacional de Pilotos, por lo que ustedes jamás estarán en mejores manos”.

Hecha la aclaración, los pasajeros tomaron sus asientos, se abrocharon los cinturones y el avión comenzó a andar por la pista. Cada vez más rápido, el avión seguía avanzando, seguía avanzando, sin despegar. Los pasajeros iban sintiéndose presas del pánico conforme veían que la pista se acababa y el avión no despegaba. Cuando estaban a punto de llegar al final de la pista, los pasajeros, todos juntos, lanzaron un grito aterrador: “¡Aaaaaaaargh!”. En ese momento, como de milagro, el avión levantó la nariz e inició el vuelo.

Con todos a bordo, el avión comienza a moverse, tomando cada vez más velocidad y con los pasajeros aterrorizados. El avión sigue tomando velocidad pero no despega... continúa la carrera y sigue en tierra. Cada vez el final de pista está más cerca y en una explosión de histeria general los pasajeros comienzan a gritar como poseídos. Satisfecho con el despegue, el piloto ciego le dice al copiloto ciego:

–Me cae que el día que los pasajeros no griten, ¡nos carga la chingada!

Como en el chiste, México es el avión, nosotros los pasajeros y, por supuesto, Enrique Peña Nieto es el piloto ciego. La diferencia es que nuestro piloto no despega por más que le gritemos, protestemos y nos quejemos. Tal vez sea porque en nuestro país las protestas y manifestaciones se han convertido también en un negocio. Aunque el 99% de los mexicanos están molestos con el gasolinazo, la realidad es que quienes están haciendo los bloqueos y las manifestaciones son sólo unos cuantos, pero no lo hacen por convicción, sino porque los mandan.

Es decir, no se trata de protestas espontáneas de ciudadanos conscientes, sino acciones de presión y chantaje político. ¿Quién es el principal beneficiario de esto? Evidentemente Andrés Manuel López Obrador. A él más que a nadie le conviene hacernos creer que el país se cae a pedazos, para convencernos, así, de que sólo él puede salvarnos. Y, bueno, el Presidente no ayuda mucho, pues quiere apagar el fuego ¡echándole gasolina!

Vámonos con una anécdota: el otro día fui a la oficina del delegado Ricardo Monreal y le pregunté al guardia:

–Disculpe, ¿por la tarde no trabajan?

–No, por la tarde no vienen. Cuando no trabajan es en la mañana que están aquí.

¡Nos vemos el martes!
03 Enero 2017 04:00:00
El presidente inválido
Estaba un niño en silla de ruedas cuando llegó su mamá y le dijo: –Mira, si te pones esta crema en las piernas y la dejas que se seque, en un par de horas podrás volver a caminar. –¿De verdad, mami? –Sí, mi rey. Déjame ponerte la crema para que podamos ir al parque, para que puedas jugar futbol y que también puedas nadar. –Sí, mami, sí, por favor –respondió el niño y después de un rato le preguntó a la señora– Mami, ¿ya me puedo parar? –No, mijito, apenas va media hora. Tenemos que esperar. –¿Ahora sí? –volvió a preguntar el niño una hora después. –Ay, hijito, no te desesperes. Ya sólo falta media hora. –¿Ahora sí, mami? ¿Ahora sí? –volvió a preguntar ansioso pasados los 30 minutos que contó con reloj en mano. –Sí, mijito, ahora sí ya pasó el tiempo necesario: ¡Feliz Día de los Inocentes!

Antes de que llames al Conapred para acusarme por decirle inválido al Presidente y no discapacitado, déjame aclarar un pequeño detalle. Enrique Peña Nieto no puede ser considerado discapacitado porque, hasta donde sabemos, no tienen discapacidad física alguna. Pero sí es un inválido, porque como Jefe del Ejecutivo no vale ya nada. En Estados Unidos, cuando el Presidente está en los últimos meses de su Gobierno lo llaman “lame duck”, que se podría traducir como el pato tullido o inválido y se refiere a que es una persona con el cargo, pero no con el poder, porque el presidente electo es quien trae ya todos los reflectores y las decisiones.

El problema es que, en el caso de México, a Peña Nieto todavía le faltan 2 largos años. Y serán larguísimos para él porque el Presidente, simple y sencillamente, ya no le importa a nadie. Como al niño del chiste, alguien le hizo creer que el aumento a la gasolina era una buena idea, pero ya se vio que no es así. Tan fue una mala idea, que hasta los gobernadores priistas están protestando en contra de la medida. Es decir, poco les importa si fue una orden presidencial, eso a ellos les tiene sin cuidado. Como si fueran políticos de oposición, como si el espíritu de López Obrador se les hubiera metido en el cuerpo, varios gobernadores surgidos del PRI están encabezando las protestas en sus estados. La más reciente en sumarse al tren de los inconformes fue la sonorense Claudia Pavlovich. Como quien dice, Enrique Peña Nieto está como Mandibulín: ¡nadie lo respeta!

¡AGÁRRENLO!

Un tipo iba en su auto y se le ponchó la llanta justo frente al manicomio. Se bajó a cambiar el neumático y vio que en la barda estaba un loquito sentado. El señor no le hizo caso, sacó la refacción, le quitó las cuatro tuercas a la llanta ponchada y cuando se disponía a cambiarlas, ¡chin!, que se le van a la coladera las tuercas.

–¡Carajo! ¿Y ahora cómo me voy a ir? No tengo otras tuercas para fijar la llanta –comentó para sí mismo el señor, cuya manía de hablar solo servía muy bien para contar chistes.

–Oiga, joven, yo lo puedo ayudar –le dijo el loquito.

–¡Por favor! Si tú estás encerrado en el manicomio, ¿qué vas a saber?

–Es muy fácil: a cada una de las otras tres llantas, quítele una tuerca y se las pone a esta llanta. Y así, con tres en cada una, ya se puede ir sin problemas.

–Oye, ¡es cierto! Qué bárbaro, ¿cómo no se me había ocurrido? Pero, sobre todo, ¿por qué estás encerrado en el manicomio si eres un genio?

–Pues es que estoy aquí por loco, no por pendejo.

¿Y si dejamos de hacer pendejadas con los políticos corruptos? Siempre queremos encarcelarlos ya que se robaron los recursos públicos, escondieron la lana en las islas Caimán y se dieron a la fuga. Si queremos realmente combatir la corrupción, debemos hacer las cosas diferentes. Ahí está, por ejemplo, el caso de Hilario Ramírez “el amigo Layín”, que reparte dinero en efectivo, contrata a Julión Álvarez para su cumpleaños, reconoce que ha robado “pero poquito” y quiere ser gobernador de Nayarit. Si la PGR lo investiga y encarcela desde ahora, le ahorrará mucho sufrimiento –y dinero– a los nayaritas.

¡Nos vemos el jueves!
29 Diciembre 2016 04:00:00
Mis 12 deseos
Me cuentan que el otro día, el presidente Enrique Peña Nieto mandó llamar al jefe de protocolo de la residencia de Los Pinos para hacerle una pregunta trascendental. El Mandatario quería saber qué tipo de calzones se deben usar en la fiesta de Año Nuevo para que se cumplan los deseos.

–¿Y si quiero encontrar el amor? –dijo el Mandatario.

–Tiene que usar calzones rojos, señor Presidente.

–¿Y para fortalecer la amistad?

–Use calzones azules.

–¿Y qué pasa si quiero ganar más dinero en el año?

–Tiene que usar calzones amarillos, señor Presidente.

–Oiga, ¿y para mejorar la relación Estados Unidos ahora que Donald Trump se convierta en Presidente? ¿Qué me recomienda en cuestión de chones?

–Que se los baje, señor Presidente, que se los baje.

Nunca he creído en supersticiones porque es de mala suerte, así que en la cena de Año Nuevo ni salgo y entro de la casa con una maleta para viajar más en el año; ni uso calzones rojos para encontrar el amor; y mucho menos hago mi lista de buenos propósitos porque ya sé que no la cumplo. Sin embargo, lo que no perdono es expresar 12 deseos, uno por cada uva en la copa, antes de que suenen las 12 campanadas del último día del año. Por cierto que el año pasado se ahogó con las uvas mi tío y fue una lata tener que ir a buscar el acta de defunción en plena cena. Pero esa es otra historia. Mis deseos para 2017 son:

1. No tener que vender mi coche para poder pagar la gasolina.

2. Conseguir alguien que me acepte el trueque de una iPhone 6 Plus de medio uso por un garrafón de 20 litros de Magna. Si tiene gasolina Premium, además del celular le incluyo un iPad.

3. Irme a vivir a Azcapotzalco, que es la delegación en la Ciudad de México en la que la gasolina será un centavo más barata.

4. Convencer a López Obrador de que, ahora sí, ya tiene que sacar su credencial de viejito porque está chocheando durísimo.

5. Leer más libros que Enrique Peña Nieto. Ok, lo admito: este es el deseo más fácil de todos.

6. Beber alcohol sólo la mitad del año. Es decir: un día sí y un día no.

7. Adoptar un millennial y enseñarle que no es el centro del mundo, que no todo lo que hace es maravilloso y que no, definitivamente no tiene razón en todo.

8. Pagar todos y cada uno de mis impuestos, sin evadir ni un solo centavo, a fin de que mis queridos y adorados diputados y senadores puedan seguir contando con sus jugosos salarios, sus envidiables bonos y sus millonarios moches. Se merecen eso y más. dijo nunca nadie.

9. Dejar de tirarme al drama porque Donald Trump ganó la Presidencia de Estados Unidos y preocuparme, mejor, por arreglar mis cajones, que están hechos un verdadero desmadre.

10. Dejar de hacerle mal de ojo al Cruz Azul.

11. Dejar de gritar “Eeeeeeeeeh, ¡puto!” en el estadio. Excepto, claro, cuando mis Pumas jueguen contra el América.

12. Dejar de decirle Clavillazo al dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, porque la verdad no se parece: ¡es igualito!

Eso es lo que quiero para mí y para todos los lectores de esta columna (ay sí, como si fueran un montón) para 2017. Sobre todo me gustaría decirles que no se preocupen, porque el año que viene estoy seguro que será mejor. Lo malo es que será mejor que el 2018. Pero, bueno, podría ser peor: podría estar lloviendo.

¡FELIZ AÑO NUEVO!
27 Diciembre 2016 04:07:00
Recalentado político
Oye, tengo una duda navideña. –¿Cuál es? –Si me acuesto con mi ex, ¿puede considerarse recalentado? Esto del recalentado es todo un arte mexicano. De hecho, conozco gente –no digo nombres para no exhibir a los tragones de mi familia– que prepara, digamos, el bacalao, pero no lo come en la cena de Nochebuena, sino que se espera para echárselo en tortas (dos diarias) del 25 de diciembre al 2 de enero.

Y así como en la vida diaria el recalentado es uno de los mayores placeres (de pensar en los romeritos), en la política también se da el recalentado. Aunque, claro, este no es tan sabroso. Esta vez el recalentado será Luis Videgaray, aquel que fue despedido como secretario de Hacienda luego de la desastrosa visita de Donald Trump a México.

Videgaray es una de las personas más cercanas al presidente Enrique Peña Nieto. Es como su gurú de cabecera, su Mhoni Vidente de Los Pinos. Echarlo de su equipo fue una decisión más para apaciguar las aguas en ese momento que por verdadero convencimiento. Pero todo indica que el castigo para Videgaray ya acabó y ahora volverá al equipo presidencial.

Curiosamente, se habla que aquello que lo sacó del Gobierno es lo mismo que lo regresará a él: su cercanía con Donald Trump. Tan es así que ahora se le menciona como el próximo secretario de Relaciones Exteriores, para que sea él quien conduzca la nueva relación de México con el troglodita, digo, con el nuevo Presidente norteamericano.

¿Por qué se llevan tan bien Trump y Videgaray? No lo sé, supongo que es porque a ambos les encanta el dinero. Y el golf. Esperemos que nuestro próximo canciller no comparta muchos de los valores (es un decir) del magnate neoyorquino.

¡AH, LA NAVIDAD!

Bueno, ¿y cómo te fue de Navidad? La mía no fue la mejor, pues la crisis económica está terrible. Tan mal andan las cosas que este año abrí más tamales que regalos. Y en lugar de regalos, Santa Claus me dejó una factura para pagarle todo lo que me trajo en otros años. Quise jugar a la Lotería, para ver si corría con suerte y le pegaba al gordo. Cuando llegué al expendio, le dije a la señora: “Me da un huerfanito”, y ya quería entregarme a cinco chamacos que le dejaron empeñados. Una de las mejores cosas de la Navidad es la unión familiar que se genera. Lástima que se rompe en cuanto mi tío Jorge empieza a hacer campaña por el Peje en plena cena; y mi tía Lupita comienza a quejarse de que su hijo es un desgraciado que no la pela, a pesar de que Antonio tuvo que divorciarse porque ella es una de esas suegras que en todo se mete; y a mi cuñado le da por ponerse a contar unas historias tan fascinantemente aburridas y largas que me hacen sospechar que sigue fumándose hasta el pasto de los camellones.

Pero, sí, es linda la Navidad, sobre todo cuando todos llevan un platillo para compartir y, entonces, para una cena de 10 personas, tenemos 18 kilos de romeritos, una cazuela tipo reclusorio de espagueti a la crema, bacalao como para alimentar a todo un regimiento, seis litros de ponche y un horroroso platón de esas cosas llamadas orejones. Y, sí, en efecto: comen como si se odiaran. Como si el objetivo fuera tragarse todo eso y reventar ahí mismo, en la mesa, y salpicar a todos con sus vísceras y sangre. ¡Ah, la Navidad! Qué época tan hermosa para recibir unos pinches calcetines que jamás me pondré. Pero, bueno, sobrevivimos.
22 Diciembre 2016 04:07:00
Bronca Navidad
Le dice el niño a su padre: –Papá, ¿quién es Batman? –Es un señor que duerme de día y todas las noches se disfraza para salir a trabajar. –¿Entonces mi tío Cristian es Batman? –No, él es travesti.

A los niños hay que decirles las cosas como son, pero no a lo grey, como lo hizo Jaime “El Bronco” Rodríguez. El gobernador de Nuevo León se aventó la puntada –por no decir la pendejada– de decirle a los hijos de unos policías con los que festejó la Navidad que los Reyes Magos ni Santa Claus existen, que son los papás. Así. Sin anestesia. ¿Será que alguien le rompió la ilusión de ser Presidente y está buscando con quién desquitarse? ¿Será que, para variar, no traía conectado el cerebro cuando abrió la boca? ¿O será simplemente que ya no sabe cómo llamar la anterior? Supongo que la respuesta correcta es: todas las anteriores.

El tema de Santa Claus y los Reyes Magos se ha convertido en un auténtico asunto de debate en muchas familias. Cuando yo era niño, Melchor, Gaspar y Baltazar llegaban porque llegaban, aunque curiosamente ese día mi papá dormía hasta tarde y todo el día tenía unas ojeras como de mapache desvelado. Hoy, en cambio, me ha tocado ver papás que se niegan a que sus hijos crean en Santa Claus o los Reyes Magos. ¿Por qué? Que porque no quieren desilusionarlos después. ¡Háganme el fabrón cavor! Son ese tipo de padres modernos que creen que pueden –y deben– proteger a sus hijos hasta el extremo ridículo. Siguiendo la misma lógica, seguramente harán todo lo posible para que cuando sean grandes no se enamoren, pues no vaya a ser la de malas de que les rompan el corazón. (Como si no supieran que el amor se encuentra después de que te lo rompen 521 veces).

Por eso hay que ser como aquella tía que estaba platicando con su sobrina consentida. La niña le preguntó: –Tía, tu abrigo de piel está hermoso. ¿Cómo lo conseguiste? –Este... pues mira, me porté muy bien un rato con un hombre mayor, mucho muy viejo, y él me lo regaló. –¡Ah! Oye, tía, y ese collar de perlas ¿dónde lo conseguiste? –Bueno... me porté bien un rato con otro hombre y él me lo regaló. –¡Ah, okey! ¿Y tu Cadillac, tía, cómo te hiciste de él? –Pues lo mismo, mijita, me porté bien otro rato con otro señor y fue él quien me lo regaló. –¡Carajo! –exclamó la niña– Yo portándome bien todo el año, y el hijo de la chingada de Santa Claus no me trajo una Barbie.

ESPÍRITU NAVIDEÑO

El otro día me tocó ser testigo de una hermosa escena de espíritu navideño, protagonizada por un diputado federal.

Resulta que el legislador se compró un Mercedes, el de mayor lujo: con rines de estrella, vestiduras de piel y el escudo del América en el cofre. Claro: también tenía una especie de altar para colocar su charola de diputado.

El diputado, sabedor de que tiene fuero, se estacionó en doble fila, valiéndole madre el tráfico que causaba, abrió la portezuela y... ¡pum! pasó un camión y se la arrancó. El diputado estaba como loco: “¡Mi coche!, ¡mi coche! Llamen a la Policía. Que alguien detenga a ese desgraciado que le rompió la madre a mi coche. ¡Dios mío, mi coche!”.

Un señor que iba pasando le dijo: “Oiga, diputado, cómo se nota que a usted sólo le interesa el dinero, lo material. Se le olvidó el espíritu navideño. Está tan preocupado por su coche, que no se ha dado cuenta de que el camión también le arrancó el brazo”.

Al escuchar aquello, el diputado miró atónito hacia donde creía que tenía el brazo y descubrió, horrorizado, que en su lugar sólo tenía un muñón ensangrentado del que colgaban jirones de músculo y piel. Al ver eso, lanzó un grito desgarrador: “¡Nooooooo! ¡¡¡Mi Rolex!!!”.

¡Nos vemos el martes!
20 Diciembre 2016 04:05:00
Don Graco y su pandilla
Para concluir el año, un reportero entrevistó al Gobernador de Morelos, el perredista Graco Ramírez, y le preguntó:

–Señor gobernador, ¿por qué siempre empieza sus discursos diciendo “hermanas y hermanos”?

–Ah, es para que nadie me grite “ratero, hijo de la chingada”.

Y, claro, nadie tendría por qué gritarle así al Gobernador morelense. Salvo por el simple hecho, claro, de que el perredista está actuando como si fuera un mafioso. O, mejor dicho, como un dictador bananero.

Es curioso que después de haber militado durante años en la izquierda, Graco Ramírez terminó convertido en un gobernante autoritario y despótico, como aquellos contra los que protestaba en su juventud. Lo que está haciendo contra Cuauhtémoc Blanco, alguien tiene que decirlo, es una cochinada y un auténtico golpe constitucional.

Porque resulta que al exfutbolista lo quieren destituir, que porque no dio correctos los datos de su domicilio cuando se registró como candidato a la Alcaldía de Cuernavaca. Con ese pretexto, los diputados del Congreso local iniciaron juicio político en su contra para destituirlo. Pero, ¿qué crees?, que para empezar eso no es un delito que amerite la separación del cargo. Además, no es algo que le toque revisar a los diputados, sino al Instituto Electoral de Morelos, el cual por supuesto hace mucho dio por bueno ese trámite.

Entonces, ¿qué está pasando en Cuernavaca? Pues que Graco y su pandilla están queriendo robarse por medio de artimañas legales, lo que los electores les negaron en las urnas. Y ese es el fondo de todo este asunto: nos podrá caer bien o mal Cuauhtémoc Blanco, pero la realidad es que él fue quien ganó las elecciones. Que no nos gusta, que nos parece una tontería, que no sabe nada de política, que si lo contrataron como candidato... sí, pero él ganó. Y así es la democracia. Punto.

Pero ya se está viendo que Graco Ramírez no es un demócrata sino un emperadorcito mareado por el calor de la eterna primavera.

¿Dónde andará?

Ayer leí que el veracruzano Javier Duarte hace mucho anda en el extranjero. O al menos eso fue lo que le dijo su abogado a un juez que citó a declarar al exgobernador de Veracruz acusado de corrupción. Si algo he aprendido en todos estos años en el periodismo, es que cuando un abogado abre la boca es para decir una mentira.

Así que si el defensor de Duarte dice que el expriista está disfrutando sus millones, o mejor dicho, nuestros millones en algún paraíso tropical del Caribe, es porque seguramente está escondido en una cabaña en medio del bosque en la sierra hidalguense.

Si el veracruzano decidiera comprarse un gran yate para irse a pasear topless en el Mediterráneo, sería muy fácil descubrirlo. ¿Por qué? Porque es obvio cuál sería su embarcación. Hasta el detective más novato sabe que el barco de Javier Duarte es el que no trae salvavidas, porque, a fin de cuentas, la caca flota.

Una buena noticia...

Esta noticia pondrá de muy buen humor a todos los lectores que se preocupan y defienden los derechos de los animales. Ayer, los principales laboratorios médicos anunciaron que dejarán de usar ratas en sus experimentos. A partir de ahora utilizarán políticos mexicanos, porque con ellos se encariñan menos que con las ratas.

¡Nos vemos el jueves!
15 Diciembre 2016 04:07:00
La cura infalible
Después de largos años de estudio, finalmente el joven se graduó de médico. Y para celebrarlo, decidió tomarse unas largas vacaciones, por lo que tomó su coche y se fue a recorrer cuantos pueblos pudo del país. En una de las tantas etapas de su viaje, llegó a un pueblito en medio de la Sierra Gorda de Querétaro en la que sólo había una gasolinera. Bueno, en realidad era un taller que vendía gasolina, funcionaba como caseta telefónica y también como quiosco de periódicos. Pero ese día no había nadie. La estación estaba vacía. El joven doctor tocó y tocó el claxon, pero nadie apareció. Después de varios minutos pasó por ahí un adolescente y le dijo:

–Señor, no lo va a atender nadie. Se murió la hija del patrón y están todos en el velorio.

–¡Uy! ¿Y ahora qué hago? Me urge cargar gasolina.

–Pues vaya al velorio, a ver si los convence de que vengan a despacharle. Yo le digo dónde es.

Y ahí fueron el joven doctor y su repentino guía. La casa donde se llevaba a cabo el velorio estaba a reventar. Todo el pueblo se había congregado ahí, no sólo por el mole y los tamales, sino porque realmente le tenían aprecio al viejo y a su hija. Al llegar, el médico no pudo resistir la curiosidad y se asomó al ataúd para ver a la muchacha y entonces descubrió algo que lo inquietó. Llamó aparte al padre de la difunta y le dijo:

–Oiga, don Zenaido, yo soy médico y esta mujer no está muerta. Está en estado catatónico.

–¿Cata... qué?

–Catatónico. ¡Olvídelo! Dígame, rápido, ¿tiene novio la chica?

–Sé, es aquel que está en aquel rincón llorando como la zarzamora.

–Mire, don Zenaido, a lo mejor le parece raro, pero necesito que lleven el cuerpo de su hija a una habitación y que el novio que le haga el amor.

–¿¿¿En serio doctor???

–Le juro que si quiere revivir a su hija, esa es la única manera.

Dudoso pero ilusionado, el padre hizo lo que le ordenó el médico y dejó a solas al cadáver de su hija con el novio. El muchacho rápido perdió el miedo –creo que nunca tuvo asco de echarse una muerta– y comenzó a darle como para que se volviera a morir del puro gozo. El contacto con la piel, el bombeo de la sangre o un milagro del cielo, lo que haya sido, pero en pleno acto de necrofilia, el sujeto se llevó tremendo susto cuando, de pronto, su novia abrió los ojos y comenzó a jalar aire, como si se hubiera estado ahogando en el agua. En pocos minutos la joven estaba más que repuesta, muy animada y a punto del orgasmo. Don Zenaido no podía creer aquello: su hija, su pequeña, su tesoro, había regresado de las tinieblas, había logrado vencer a la muerte. El velorio se transformó en fiesta y, por supuesto, el médico fue el héroe de todo el pueblo, le llenaron el tanque de gasolina, le regalaron una canasta con 521 tejocotes y cientos de personas salieron a despedirlo para continuar su viaje.

Varios días después, ya de regreso a la ciudad, el joven médico volvió a pasar por el pueblo y decidió visitar a sus amigos, para saber cómo se había recuperado la muchacha. Llegó a la gasolinera tocó el claxon y, casualmente, volvió a aparecer el mismo adolescente de la primera vez:

–¡Doctor! ¡Qué bueno que volvió! Tenemos un grave problema.

–¿La muchacha? ¿Recayó? No, no, para nada, doctor. Ella está muy bien. De hecho, ya hasta está planeando su boda. El que está mal es don Zenaido.

–¿Qué le pasó?

–Pues a lo mejor fue la impresión de ver a su hija muerta o a lo mejor fue la impresión de ver que ya no era virgen o a lo mejor fue la impresión de ver cómo se la echaba el novio sin estar casado, el caso es que le dio un infarto al día siguiente y se murió.

–¡No me digas! ¿Y yo qué puedo hacer?

–Pues déle otra medicina, porque la otra no funcionó.

–¿De qué hablas?

–De que a don Zenadio ya se lo echó medio pueblo... ¡y no resucita!

Moraleja: La misma medicina no sirve igual a todos. Así que, por favor, en esta época de frío, de gripa y mocos, ¡no te automediques! Por más que creas que sabes, la realidad es que no, no sabes. Mejor ve al médico. No queremos que te pase lo mismo que a don Zenaido.

¡Nos vemos el martes!
13 Diciembre 2016 04:05:00
Querida virgencita:
Te escribo un día tarde, no por malagradecido, sino porque el pinche tráfico no me dejó llegar a tiempo a tu festejo. Entre los peregrinos que iban a verte, las compras decembrinas que se pagarán a 24 meses a partir de febrero, las obras desquiciantes y eternas de Miguel Mancera y que ya somos demasiados en la Ciudad de México, ¡me quedé atorado!

De pronto, en Revolución casi esquina con Molinos, a un costado del mercado, ¡pum!, dejamos de avanzar. Ni pa atrás, ni pa delante, ni pa los lados porque está el paso a desnivel. Uno a uno, los autos y los microbuses se fueron apagando por falta de combustible. Yo, previsor que soy, apagué mi nave cuando todavía tenía como un cuarto de tanque, que me sirvió para un carajo porque estaba rodeado. Al principio había cierto desconcierto, pero después de las primeras 3 horas de estar ahí parados, comenzamos a intercambiar algunas palabras, tal vez un cigarro, una señora de plano comenzó a besarse con el microbusero. Inclusive abandonó a su esposo y a sus hijos en la minivan y se fue a vivir al micro. Hasta donde pude ver, ya hasta habían sembrado una bonita hortaliza. Ya no supe más porque logré escapar saltando escabulléndome entre los vehículos atrapados.

Algunos automovilistas me decían que no fuera tonto, que me quedara ahí, que formaríamos una nueva sociedad, algo utópico basado en la solidaridad y no en el dinero ni, mucho menos, en la gasolina. Pero no, yo tenía que venir a darte las gracias, virgencita, por todo lo que nos has dado a los mexicanos este año. Lo primero, por supuesto, es la muerte de Juan Gabriel. Nunca lo voy a entender, virgencita; ahí estaban Cristian Castro, Mario Bautista, Maluma, ¡hasta Paulina Rubio!, pero no, decidiste que era mejor llevarte al gran Juanga. Ni modo, Morenita del Tepeyac, por algo lo decidiste. ¿Y Muhammed Alí? Digo, ya sé que estaba viejito, pero era mi ídolo de niño. Me dolió, virgencita, pero por algo lo quisiste así. Y, bueno, pues ya ni te digo de David Bowie, ni de Prince, ¿verdad?

Y, luego, cuando creíamos que ya no podía pasar nada peor, ¡chin!, que le cambias el nombre al Distrito Federal y entonces el lugar en el que viví toda la vida ya no tiene nombre, sino unas siglas: CDMX. Si fuera un hereje, te diría que ya ni friegas, virgencita, pero por suerte no lo soy. Yo me apego a tus designios. Lo que me cuesta trabajo es entender, ¿por qué decidiste que se devaluara el peso? Vamos, yo entiendo que quieres ponernos pruebas, virgencita, pero ¿el dólar a 21 pesos? ¿No te parece que ahora sí nos pusiste a sufrir? Bueno, todo sea por ganarnos el reino de los cielos que nos tienes prometido.

Una cosa es segura, virgencita, la gran prueba de tu amor hacia nosotros es el triunfo de Donald Trump. Supongo que lo hiciste para que todos los días, todos los mexicanos recordemos que debemos rezar un avemaría y encomendarnos a ti, porque con ese loco en la Casa Blanca, más vale contar con protección divina.

Ya por último, virgencita, también debo agradecerte que tengas a Andrés Manuel López Obrador en el primer lugar de las encuestas presidenciales. Sé que lo haces porque nos quieres. Yo, por mi parte, sólo te pido una cosa y no es para mí, sino para todos los mexicanos: a ver si para 2017, te agarras a otros de tus puerquitos.

¡Nos vemos el jueves!
08 Diciembre 2016 04:07:00
El Gabinete de Trump
En Educación, Donald Trump nombró a alguien que no cree en el sistema educativo federal, sino que prefiere aquel en el que los padres deciden lo que estudien sus hijos, aunque sea mentira o no les sirva para nada.

En Comercio, míster Trumpetas nombró a un infeliz que odia el Tratado de Libre Comercio con México y Canadá. De hecho, prácticamente no quiere que Estados Unidos tenga comercio con otros países, sino que los colonice. En Vivienda, Trump nombró a un médico cirujano que cree más en la religión que en la ciencia.

Y como su jefe de asesores designó a un tipo que cree en ovnis, que promueve el racismo, que se siente superior por ser güero y que, además, también odia a los mexicanos.

Visto todo lo anterior, ¿qué clase de embajador crees que nombrará Donald Trump para México? Si estás pensando en que nombrará un diplomático de carrera que sepa todo sobre la relación bilateral y le interese una sana y productiva convivencia entre ambos países, entonces no estás pensando.

Siguiendo la línea de sus anteriores nombramientos, queda claro que el próximo embajador o embajadora de Estados Unidos en México será alguien que no sólo no hable español, sino que realmente deteste a los mexicanos. Obviamente, esta columna te trae en exclusiva, antes que nadie, quiénes son los candidatos a ocupar esa posición.

De entrada, Trump analiza el currículum de uno de los más aguerridos antimexicanos de la historia: el sheriff Joe Arpaio, sí, el loquito de Arizona que construyó su propia cárcel para detener a todos aquellos que tengan pinta de aztecas o etnias similares, o que al menos lleven puesta su playera del América. Otra opción para la Embajada en México, por supuesto, es Landon Donovan, el exjugador de la Selección Nacional de Estados Unidos. De acuerdo con un estudio de la UNAM, Donovan es más odiado que Porfirio Díaz y poquito menos que un diputado del Partido Verde.

Otras opciones son el filipino Manny Pacquiao, el holandés Robben y, por supuesto, el canadiense Justin Bieber, que obviamente no son estadunidenses, pero igual nos caen pésimo y ya con eso cumplen el principal requisito que busca Trump.

ARDIDOS

Un tipo llega su casa completamente madreado: traía un ojo cerrado por la inflamación y el otro ya morado; la nariz rota y el labio partido; le faltaba un pedazo de oreja, traía dos costillas rotas y cojeaba de la pierna derecha.

–¿Pero qué te pasó? –le preguntó ingenuamente la esposa, quien nunca había visto a alguien después de haber perdido un tiro.

–Pos es que me agarré a madrazos con un güey. Y aunque me puso mis chingadazos, ¡no se fue limpio!

–¿Tú también lo golpeaste?

–No, pero se fue todo manchado de la camisa con mi sangre.

Más o menos así está Soledad Luévano, la diputada de Morena que fue a denunciar al exgobernador de Zacatecas ante la PGR. Según ella, Miguel Alonso Reyes cometió actos de corrupción al contratar empresas fantasma, al estilo Javier Duarte.

La realidad, sin embargo, es que la morenista, su partido y el propio propio Andrés Manuel López Obrador nomás le hacen al cuento. ¿Por qué? Porque la diputada Luévano no sólo no presenta pruebas, sino que está dando patadas de ahogado. Resulta que ella había ganado la Alcaldía de la capital zacatecana, pero el Tribunal Electoral le dio palo al comprobarse que violó la ley.

Y con eso de que los lopezobradoristas casi ni son ardidos, ahora la señora anda inventado cuentos, con tal de desviar la atención y que nadie se acuerde de que ella no es alcaldesa por ser transa.

¡Nos vemos el martes!
06 Diciembre 2016 04:04:00
Fantasía presupuestal
Estaba un señor cincuentón, de esos que se sienten galanes, sentado en el bar y llamó al mesero: –¡Joven! –Dígame, señor. –Quiero invitarle algo a la mujer que está sentada en la barra, la guapísima con el vestido rojo de seda y tacones de aguja de 20 centímetros. ¿Que está tomando? –Está tomando un whisky Etiqueta Platino, con 24 años de añejamiento, y cada trago vale 5 mil pesos, señor. En las rocas. –¡Ah, caray! Este... no hay problema. Mándele otro hielo de mi parte.

Esta historia me recordó a los diputados que aprueban el Presupuesto, tanto para el país como para sus respectivos estados. Por ejemplo, en la Ciudad de México los diputados de la Asamblea Legislativa son mágicos, pues quieren sacar dinero de donde no lo hay.

El gobierno de Miguel Mancera dice que tiene algo así como 195 mil millones de pesos para gastar a lo largo de 2017. Pero a los diputados les parece poco y quieren que se programe un gasto superior a los 200 mil millones de pesos. ¿Y de dónde va a salir el faltante? ¡Quién sabe! A los diputados no les importa inventar una cifra, un número mágico. Lo que quieren es quedar bien con los electores, pero no haciendo cosas buenas, sino inventando dinero donde no existe. Por algo dicen que prometer no empobrece, la bronca es cumplir.

MIRA QUIÉN HABLA

–Ahora sí estás en problemas, chamaco, me dijo un pajarito que te estás metiendo drogas. –Ay, mamá. Aquí la única que se droga eres tú, que crees que los pajaritos hablan.

Andrés Manuel López Obrador anda contento porque habló, no con el pajarito, sino con el espejo de las encuestas. Cuando sale bien, como ahora, presume por todos lados lo bien que va en la competencia presidencial, lo bien hechas que están las encuestas y lo honestos que son los medios que las publican. Pero cuando sale mal, dice que este periódico que estás leyendo es parte de la mafia del poder, que las encuestas no son más que una manipulación absurda de la opinión pública y que él va a toda madre. La última encuesta de Grupo Reforma reveló que AMLO subió dos puntos en las preferencias electorales. ¿Eso qué significa? Pues, de entrada, que la autoestima de los mexicanos bajó dos puntos. Quienes ven al viejito chulo como la mejor de las opciones son quienes de plano ya no ven opciones. El elector que piensa en votar por AMLO se me figura al enfermo de cáncer que, para curarse, decide pegarse un balazo.

Pero lo más extraño del asunto, y que nomás no entiendo, es que en segundo lugar y muy pegadita a Andrés Manuel, está Margarita Zavala. ¿Cómo por qué podría alguien pensar que sería buena presidenta? ¿Qué experiencia tiene? Ya dijo la señora que sí quiere ser candidata, pero ¿eso basta? Y que conste: no me parece importante que su marido sea Felipe Calderón. ella tiene derecho a que la juzguemos por lo que haga ella misma, no su marido. Por eso insisto: ¿qué ha hecho para ser presidenta? Si alguien sabe, ¡que me avise!

Y en tercer lugar en las preferencias aparece Miguel Osorio Chong, pero como el chinito: nomás milando, porque resulta que el secretario de Gobernación está muy lejos de los dos primeros. Creo que tengo más posibilidades de ser Miss Universo que Osorio Chong de ser Presidente. ¿Y Miguel Mancera? ¿Y “El Bronco” Rodríguez? En las encuestas son como las esferas de Navidad: nomás están de adorno. ¡Nos vemos el jueves!
01 Diciembre 2016 04:00:00
Felicidades, Peña
¡Qué felicidad! ¡Qué gusto! Hoy es día de celebrar, de abrir la champaña, el tequila o, ya de perdida, el bacacho. ¿O a poco no amerita una gran pachanga el hecho de que justo hoy Enrique Peña Nieto cumple cuatro años como Presidente? No, no me hagas caras, ni me peles esos ojotes. Y no me enchueques la boca, que se te va a quedar así. Piénsalo bien: claro que debemos festejar que Peña cumpla cuatro años como Presidente. ¿Por qué? A ver, te explico: primero, porque nadie, ni él mismo, pensó que fuera a durar tanto en Los Pinos. Si sigue ahí, significa que el país no se ha caído a pedazos, como suponíamos en 2012.

Pero lo más importante es que al cumplir un nuevo aniversario su gobierno, significa que... ¡ya falta menos! Y en dos añitos podremos deshacernos del mexiquense, su copete y su abusiva familia. Y si votamos bien en 2018, en una de ésas hasta a la cárcel los mandamos. Pero, bueno, no nos adelantemos. Sigamos como los alcohólicos: un día a la vez. Es como aquel señor que le dijo a su esposa:

–Mi amor, hoy cumplimos 30 años de casados. ¿Qué hacemos?

–Ay, mi vida, pues hagamos lo de siempre: aguantar, carajo, aguantar.

A’i va el muerto

Ayer se puso en marcha la caravana que llevará al Comandante desde La Habana hasta Santiago, en una especie de camino de reversa a la marcha triunfal de la Revolución que tomó la capital cubana en 1959.

Mientras su cadáver es paseado a lo largo de esta semana por los polvorientos caminos de Cuba, Fidel Castro llegó al cielo y lo primero que pidió fue hablar con San Pedro. El guardián de las puertas del cielo lo recibió con desconfianza, pero lo recibió.

–¿En qué te puedo ayudar, hijo?

–Bueno, chico, es que, mira, yo no sé si lo mío, lo mío es esto del cielo.

–¿Por qué no, Fidel?

–¿Pero qué tú dices? Pues es que esto de las alas y el cielo azul y los sillones de nubes, nomás no me hallo. Es demasiado lujo para mí, se parece a mi castillo en Francia, pero no a la casa que todos los cubanos tienen en la isla.

–¿Te gustaría entonces ir al infierno, Fidel Castro?

–Pues sí, si no es mucha molestia, chico.

–No te preocupes. Es muy fácil: sigue aquel camino dorado y yo mientras le echo una llamada por teléfono al diablo para convencerlo de que te reciba.

El Comandante se levantó, se echó a andar camino del infierno, peeero dejó abierta la puerta del cielo, debido a que estaba acostumbrado a que le hicieran todo en la Tierra. Cuando unos pequeños demonios vieron que la puerta celestial estaba de par en par, lo demoñitos corrieron a meterse al cielo para hacer travesuras.

–¡Joder! –exclamó San Pedro, al que le daba por maldecir como español cuando se emocionaba.

–¿Qué pasa? –le inquirió su querubín asistente que, por lo poco que dejaba ver (sólo hasta el cuello), de haber sido ángel sería de Victoria Secrets.

–¿Que no ves? Tiene sólo cinco minutos que Fidel Castro se fue al infierno... ¡y ya tenemos refugiados!

El del estribo

Se dice que Cristóbal Colón fue el primer tecnócrata de la historia. Cuando zarpó del Puerto de Palos no tenía la menor idea de a dónde iba. Cuando arribó a América desconocía por completo dónde diablos estaba. Todo eso lo hizo con el dinero que le dio el Gobierno y, al final, ¡se llevó toda la fama!

¡Nos vemos el martes!
29 Noviembre 2016 04:00:00
Fidel, Fidel…
Cierto día llegó Fidel Castro a una escuela primaria en Cuba y comenzó a platicar con los alumnos. De pronto, les preguntó: –Bueno, niños, ¿y qué van a hacer el día que me muera? –Yo haré un dibujo en su honor, comandante –dijo Leidy, mientras el pequeño Pepito permanecía en silencio. –Yo me organizaré con mis amigos del barrio, comandante, para llevarle flores todos los días a su tumba –comentó con fervor revolucionario el pequeño Camilo. Y Pepito, en silencio. –Pues yo sé que mi familia se reunirá toda e iremos juntos a presentarle nuestros respetos, sea donde sea que lo velen, querido comandante, pero nuestro mayor homenaje será vivir de acuerdo a los principios que nos inculcó –dijo al borde de las lágrimas la pequeña Celia, quien por supuesto era hija de un funcionario del Partido Comunista Cubano. Y Pepito, callado. –Yo le compondré una canción –exclamó el niño Silvio. –Y yo le haré una escultura en papel, porque no tenemos plastilina, querido comandante –dijo la niña Silvina. –Pues yo le prometo, comandante, que el día que usted muera, tomaré la antorcha de la revolución para continuarla –le dijo un espía cubano disfrazado de alumno de primaria. –Bueno, Pepito, ¿y tú por qué tan callado? –le dijo Fidel Castro al chamaco– ¿Acaso serás de los que irán a escupir sobre mi tumba, Pepito? –Eso jamás lo haré, comandante. –Muy bien, Pepito. ¿Por patriota y revolucionario? –No, más bien por güevón: no me gusta hacer ¡colas tan largas! Y para ir a escupirle en su tumba va a haber muuucha gente.

¿Viste las imágenes de los funerales de Fidel Castro? Miles y miles y miles de personas hicieron fila durante horas para poder rendirle un último tributo al padre, amo y señor de la Revolución Cubana. Bueno, al menos eso es lo que dijo el Gobierno de la Isla. En realidad, creo, toda esa gente iba a asegurarse, de que el infeliz ¡estuviera muerto!

Es curioso cómo en México hay quienes le lloran a Fidel Castro. Quien lo hace es esa gente que alaba lo que creen que es el socialismo cubano, pero nunca lo han padecido. Presumen de los “logros” sociales, pero callan de lo lindo ante la pérdida de las libertades individuales. ¿De qué le sirve a Cuba ser un país sin analfabetismo si no hay nada qué leer que no sea propaganda oficial? ¿Qué objetivo tiene un servicio de salud con cobertura total, si los médicos huyen de la Isla en busca de una mejor vida? Y lo peor: ¿qué tiene de digna una revolución que se sostiene con la prostitución de mujeres y hombres? En fin.

Fidel Castro se salvó muchas veces de morir. Varias de ellas fueron intentos fallidos por parte de Estados Unidos. Otro día, sin embargo, fue una cosa accidental. Estaba en una alberca, se resbaló, se pegó en la cabeza y comenzó a ahogarse dentro del agua. Tres niños lo rescataron. Cuando Castro despertó les dijo que le pidieran lo que fuera. –Yo quiero una muñeca que camine y hable –le dijo Malena. –Y yo quiero un uniforme de beisbol –exclamó Orlando. –Yo no quiero nada –dijo Pepito. –Oye, chico, ¿cómo que no quieres nada? Recuerda que soy el jefe máximo de la Revolución. Te puedo dar cualquier cosa que pidas. –Bueno, pues... yo quiero un ataúd blanco –dijo Pepito. –¿Y eso por qué, Pepito? –preguntó extrañado Castro. –Porque cuando mi papá se entere de que le salvé la vida, comandante, ¡me va a matar!

¡Nos vemos el jueves!
24 Noviembre 2016 04:00:00
Ratones perredistas
Un ratoncito iba caminando por la orilla de la carretera cuando, de pronto, se encontró con un churro de mariguana. Pa’ pronto, el ratón decidió quemarle las patas al diablo y comenzó a darle unos jalones a la bacha. Obviamente el ratoncito se puso más loco que un seguidor de Donald Trump y creyó que era el ratón más fuerte del mundo. Cuando vio que por la carretera venía un tráiler, pensó: “lo voy a detener con una sola mano”. Y fue el animalito a pararse en medio del asfalto, infló el pecho, miró desafiante al camión que se acercaba a toda velocidad y extendió el brazo para marcarle el alto con la palma. Justamente en ese instante, al tráiler se le reventó una llanta, por lo que el chofer tuvo que frenar bruscamente. Con tanta suerte para el ratoncito, que el tráiler fue a pararse justo al tocar la palma de su manita. El trailero se bajó refunfuñando por la descompostura y dijo:

–¡Carajo! Voy a tener que sacar
al gato.

–No, ni madres –le respondió desafiante el ratón–. A mí no me amenaces con tu pinche gato, porque ahorita mismo te volteo el tráiler, cabrón.

Así como el ratoncito que quiere detener un tráiler, justo así, se me figuran los gobernadores perredistas que quieren impedir que Miguel Ángel Mancera sea el candidato del PRD a la Presidencia de la República.

Se trata del michoacano Silvano Aureoles y del morelense Graco Ramírez, que por alguna extraña e inexplicable razón, creen que tienen méritos y capacidad para ser, alguno de ellos, Presidente. Si no fuera porque en sus estados impera el desastre y, sobre todo, la delincuencia, podrían provocarme ternura sus aspiraciones presidenciales. En realidad me provocan una especie de repulsión mezclada con incredulidad: ¿de verdad tienen cara para venir a decirnos que, pese a lo mal que hacen su trabajo, la gente debería tomarlos en serio para 2018? Diría mi abuelito: primero aprendan a lavarse las nalgas y luego vienen a pedir
candidaturas.

Cambio de opinión

Le preguntó la maestra a Pepito:

–Si hay cinco pájaros sobre una rama y le pego una pedrada a uno de ellos, ¿cuantos me quedan?

–Ninguno, maestra.

–¿Por qué ninguno, Pepito?

–Porque uno está muerto y los demás se van volando del susto.

–No es la respuesta que esperaba, pero me gusta tu forma de pensar, Pepito.

–Ahora yo le voy a poner un acertijo, maestra.

–A ver...

–Están dos mujeres en el parque, cada una con su cono de helado. Una de ellas lo está chupando y la otra lo está mordiendo. La pregunta es: ¿cuál de ellas es la que está casada?

–Este... ay, Pepito... bueno... pues... supongo que la casada es la que lo está
chupando.

–No, maestra. La casada es la que tiene la argolla en el dedo anular de la mano izquierda. Pero, sin duda, me gusta su forma de pensar, maestra.

El que sorprendentemente dio un giro radical a su forma de pensar, es el líder de los empresarios, Gustavo de Hoyos. El presidente de la Coparmex salió con que, siempre sí, está a favor de que ¡aumente el salario mínimo! La noticia me resulta realmente sorprendente, porque, como todo patrón, se oponía a que siquiera se mencionara la posibilidad de un aumento a los minisalarios. Quién sabe qué polvos mágicos habrán utilizado Miguel Mancera y Salomón Chertorivski para convencerlo, pero creo que es importante que lo hayan logrado.

Ahora ya nomás falta un detallito: que el gobierno de Enrique Peña Nieto deje de estarle dando vueltas al asunto y haga efectivo el aumento a los salarios mínimos, que cada vez son más mínimos y menos salarios.

¡Nos vemos el martes!
22 Noviembre 2016 04:00:00
Ay, el Alex
¿A quién chingaos se le ocurre llamarse Alex? Obviamente a alguien que no sabe cómo pasar desapercibido (o que tiene el ego muy grande). Porque, de entrada, lo primero que le van a preguntar es: “Alex... ¿se llama usted Alejandro?” Y, pues no, obviamente no se llama Alejandro, así que tendrá que decirle a esa persona, policía o agente de migración, que en realidad así se las gastaba su mamá a la hora de ponerle nombres a sus hijos. Lo cual no tendría nada de malo, si no fuera porque el supuesto Alex es, en realidad, el prófugo Javier Duarte. ¿A quién chingaos se le ocurre llamarse Alex por gusto? Al gordito veracruzano. Así lo demuestra el pasaporte falso que fue decomisado por las autoridades en Chiapas, donde fue detenido un sujeto que llevaba la identificación apócrifa del exgobernador de Veracruz y de su esposa. Alex, el Alets. ¿a quién se le ocurre? De hecho el nombre completo es Alex Huerta del Valle. Supongo que entre Duarte y Huerta hay suficiente semejanza como para que al imbécil del priista no se le olvide que anda huyendo con una personalidad falsa.

Seguramente es tan bruto que en todos lados se presenta: “Hola, soy Alex Duar...Duer... Huarte... ¡Huerta!”. Pero si el nombre es curioso, por llamarle de alguna manera, lo que no tiene madre, perdón, es la foto del pasaporte. Para que nadie lo reconozca, Javier Duarte aparece con un bigotito como de agente de Tránsito. No se dejó la barba, no se rapó, no se cambió el peinado, ni tampoco se tiñó el cabello. Simplemente se dejó un bigotito, porque seguramente de niño veía las caricaturas de Superman y creía que, de verdad, naaadie se daba cuenta de que era Clark Kent sólo por las gafas. A propósito de caricaturas, detrás de ese bigote Duarte me recuerda al Elefagente Secreto, un elefante con gabardina que se escondía detrás de un farol, claro, para que nadie lo viera. Igualitos.

Aguas, gringos, aguas

A pesar de tantas advertencias y precauciones por parte de todos los países del mundo, los gringos insisten en seguir adelante con su locura de hacer presidente a Donald Trump. Allá ellos. Que luego no vengan a llorar que les demos asilo, porque se van a quedar de aquel lado de su muro. La soberbia de Estados Unidos es tan grande, como aquel enorme portaaviones que navegaba de noche por el Océano Atlántico cuando, de pronto, a lo lejos, vio unas luces. De inmediato el vigía avisó al capitán del navío norteamericano.

El militar tomó el radio y ladró por el micrófono:

–Recomendamos que desvíen su rumbo 15 grados norte, para evitar colisión –dijo no en tono de recomendación, sino de orden. Del otro lado le contestaron unos gallegos.

–Negativo. Son ustedes los que deben desviar su rumbo 15 grados sur para evitar colisión.

–What the fuck! Le habla el capitán de un navío de Estados Unidos de América. Insisto en que se muevan de nuestra ruta para evitar un choque.

–Joder, tío, que se muevan ustedes.

–Le informo que a este portaviones, el segundo más grande de la flota norteamericana, lo escoltan dos acorazados, seis destructores, cinco fragatas y dos submarinos. Nos dirigimos al golfo Pérsico para preparar maniobras militares. No les sugiero, les ordeno que se quiten de nuestro camino ¡ahora mismo!

–Joer, tío, le habla Manolo. A mí me escolta sólo mi perro y un canario, pero ese está durmiendo. No voy a desviarme, porque yo no voy a ningún lado. Yo estoy en un faro en la costa gallega y por mí puede estrellar su pinche barco en las rocas. ¡Cambio y fuera!

¡Nos vemos el jueves!
17 Noviembre 2016 04:07:00
¡Muérdetelo!
Mucha gente está preocupada porque Donald Trump se convertirá el 20 de enero en el presidente de Estados Unidos. Varias personas, tanto amistades como lectores, me han preguntado qué podemos hacer para que no nos pegue tan fuerte la llegada al poder del orangután naranja. En lo que se refiere propiamente a los gringos, no podemos hacer nada. Su decisión está tomada y es completa y absolutamente de ellos. Y qué bueno que sea así, pues a mí no me gustaría que ellos quisieran venir a decirnos que elegimos mal y que nos van a cambiar de presidente. Los errores que cometemos como sociedad, los cometemos entre todos, y entre todos pagamos las consecuencias. Pero, bueno, volviendo al asunto de la trumpada, donde sí podemos actuar, tomar decisiones y empezar a movernos es respecto de nosotros mismos. No dependemos de nadie, mucho menos de los gringos para salir adelante. Y la mejor manera de ejemplificar esto, es contarte la historia de “El Chaquiras”. Era un gran luchador olímpico muy famoso hace algunos años. Se decía que podía ganar la medalla de oro, pero para lograrlo tendría que vencer al competidor ruso que era imbatible.

Un día antes de la final, el entrenador del “Chaquiras” le advirtió:

–Este pinche ruso tiene una llave especial, creada por él mismo: la llave de la jerga. Todos a los que se la ha aplicado tuvieron que rendirse. De hecho, algunos hasta terminaron en el hospital porque realmente los enrolla de pies y manos con la misma facilidad con la que se exprime una jerga para trapear. Así que, por ningún motivo dejes que te la aplique. ¡Si te agarra con esa llave, ahí termina todo!

–Sí, entrenador –respondió lacónico “El Chaquiras”.

Llegó el día de la gran final y, tal como se esperaba, el mexicano tuvo que enfrentarse al ruso. “El Chaquiras” y su contrincante daban vueltas y más vueltas, tratando de encontrar el mejor modo de atacarse. De pronto, el ruso saltó sobre “El Chaquiras” y, ante el estupor de todo el público, comenzó a aplicarle la temida llave de la jerga.

Los comentaristas de la televisión, el público asistente y toda la multitud que seguía la transmisión, lanzaron un alarido, entre emocionados y decepcionados, pues sentían que la ansiada medalla dorada se le iba a de las manos al mexicano. Algunos hasta se taparon los ojos, entre ellos el propio entrenador nacional. Sin embargo, de pronto se escuchó otro grito, este de incredulidad, porque de manera sorprendente “El Chaquiras” logró zafarse de la temida llave, tomó al ruso, lo levantó por los aires como una muñeca de trapo y lo lanzó hasta el otro lado del ring, dejándolo instantáneamente noqueado. Y, obviamente, nunca falta los 12 mexicanos de siempre que comenzaron a gritar eufóricos: Mé-xi-co... Mé-xi-co...

“El Chaquiras” ganó y se colgó al cuello la medalla de oro. Ya en el vestidor, su mánager le preguntó curioso:

–Óyeme, cabrón, ¿cómo le hiciste para salirte de la llave de la jerga? Hasta ahora nadie lo había podido lograr.

–Fácil, jefe, cuando me aplicó la llave y ya iba yo a rendirme, de pronto abrí los ojos y vi frente a mí sus testículos y dije: “ya te chingaste, pinche ruso”. Y, ¡chin!, que le pego una mordidota.

–¿Y entonces?

–Entonces, entrenador, descubrí la fuerza sobrenatural que se adquiere cuando se muerde uno mismo los huevos.

Moraleja: para lograr lo imposible... ¡hay que morderse un huevo! Y para vencer a Trump... ¡los dos!

¡Nos vemos el martes!
15 Noviembre 2016 04:00:00
Su factura, Mr. Trump
No le quitaré mucho tiempo, don Donald Trump. Sólo vengo a traerle la factura de su muro que nos encargó para la frontera de su país con nuestro México.

Ya sé que había calculado que costaría sólo 8 mil millones de dólares, pero híjole don Don, se quedó usted muy corto. Pero no es la primera vez que se lo dicen, doña Melania me ha contado su pequeño problemita.

A ver, le explico. Para empezar, usted quería que hiciéramos sólo mil 600 kilómetros de muro, pero eso era nomás hacerle al güey. ¿A poco cree que no sabemos nadar? Usted cree que porque el Río Bravo está muy bravo, a nuestros paisanos les dará miedo cruzar. ¡Bitch, please! Entienda que venimos de las inundaciones del Gran Canal en todo el oriente de la Ciudad de México. Bueno, pues ahí van ya 16 mil millones de dólares. Y que conste que le doy precio de marchante.

Ahora bien, como sabemos que le gustan las cosas lujosas, pues ni modo de hacer el muro con puro block, ¿verdad? Por eso lo fuimos adornando con artesanías. Cuando quiera, vamos a darnos una vueltecita, y así sirve que de paso conoce la frontera. Va a ver qué chulo de bonito nos quedó el sector de talavera poblana. Luego hay como 3 kilómetros completitos de muro con incrustaciones de Olinalá. N’ombre! Ni se imagina cómo se ve aquello. En la zona de Matamoros, debo de confesarle, nomás le pusimos pasta Texturi, de la garigoleada, porque la verdad con tanto balazo, hubiera sido tirar el dinero a la basura. Y no queremos que gaste usted de más, don Donald. Bueno, pues entonces por el decorado se lo voy a dejar baratito, digamos que son, nomás porque es usted cuate, unos 10 mil millones de dólares. Entonces, seis más cero, siete; uno más uno, dos; llevamos un subtotal de 28 mil millones de dólares.

Ahora vamos a los detalles interesantes. Tuvimos que construir puertas especiales, de un tamaño extra grande. Son para los autos de marcas gringas que se fabrican en México, y a los que usted les quiere cobrar un impuesto especial. ¡Hasta parece del Partido Demócrata! Para evitarle que la gente lo vea feo por subirles los impuestos, estas puertas permitirán que los coches entren a Estados Unidos como cualquier bracero: sin papeles. Entonces ya los venderán en sus agencias hasta más baratos, y todos los gringuitos estarán bien contentos con sus coches nuevos, mexicanos, sin papeles, pero comprados sin pagar impuestos. ¿A poco no le encantó la idea? De esto, van a ser 5 mil millones de dólares, así que ya van 35 mil millones.

Otra cosa que le va a encantar es que cada 250 metros, a todo lo largo de los más de 3 mil kilómetros, instalamos unas pequeñas puertitas de servicio, para los pedidos a domicilio. De esa forma, cuando cualquiera de sus compatriotas tenga necesidad de fumarse un churrito de mariguana o de meterse al diablo por la nariz, nomás le hablan a su dealer, y en menos de 30 minutos llegarán a entregarle directamente en la puertita fronteriza más cercana a su domicilio. Digo, ¿o a poco pensaba dejar a los gringos sin su dosis diaria de mota, cocaína y metanfetaminas? ¡Obvio no! Si así votaron por usted, imagíneselos bien erizos por la abstinencia, se vuelven locos y hacen a Andrés Manuel presidente.

Pensando en usted, dejamos varios pasadizos secretos bien señalizados e iluminados, para que puedan seguir entrando inmigrantes indocumentados de todo el mundo. ¿O a poco no piensa volver a casarse?

Bueno, pues, en total nos debe usted, ya cerrando los pesos y los centavos, nomás 50 mil millones de dólares. Pero no se preocupe, gracias al Buen Fin se lo dejaremos en cómodas mensualidades. Firme aquí, míster Trump.

¡Nos vemos el jueves!
10 Noviembre 2016 03:00:00
No era penal, Hillary
Este miércoles los mexicanos amanecimos peor que el 16 de septiembre. Porque ese día, como sea, el malestar es por la noche del Grito, por los dos litros de tequila, por el medio cartón de cervezas, por los dos platotes de pozole con sus respectivas 18 tostadas, por el baile cumbianchero de madrugada, por el medio kilo de Sabritones que nos tragamos y, claro, por haber coreado a todo pulmón los nombres de los héroes que nos dieron patria, libertad y desmadre.

Pero ayer fue distinto. Los mexicanos despertamos y no queríamos abrir los ojos a una realidad tristísima, pero tampoco queríamos tenerlos cerrados para no seguir con la misma pesadilla: Donald Trump ganó las elecciones y será Presidente de Estados Unidos. ¡Uta! El simple hecho de escribirlo se siente tan bien como arañar el pizarrón de arriba a abajo.

Despierta uno con esa misma pesadez y melancolía de cuando México perdió ante Holanda. No era penal, no era penal, no era penal... llevamos todo este tiempo echándole sal a esa herida cada vez que recordamos –y revivimos– lo cerca que estuvimos del triunfo y no llegamos. Como Hillary Clinton: tocó la puerta de la Casa Blanca, le abrieron, pero no alcanzó a entrar.

Y para colmo... estaba lloviendo. Como si no nos bastara con la nube negra de saber que el orangután naranja será, ahora sí, el hombre más poderoso del mundo, el cielo se presentó ante nosotros gris y pesimista. ¿Quién puede encontrar consuelo debajo de la lluvia, cuando adentro de uno mismo también hay un insistente chipichipi, de esos que no mojan, pero ¡ah, cómo joden!). Saber que Trump vivirá los próximos 4 años en la Casa Blanca es como ver mudarse al departamento de al lado a cuatro batos con acento sinaloense, botas de víbora, hebilla piteada, sombrero texano y una AK-47 en cada mano.

Sin duda el miércoles fue el día más triste del año para los mexicanos. Lo siento Juan Gabriel, te desbancaron. Pero, bueno, de nada nos sirve llorar. A fin de cuentas, la decisión fue de los gringos y a ellos les toca lidiar con su nuevo juguete. A nosotros nos toca seguir trabajando para que no nos pase lo mismo en las elecciones presidenciales de 2018. ¿Ya tienes lista tu credencial del INE? Si no votas, no te quejes.Lo único bueno de todo esto es que tenemos con nosotros a Enrique Peña Nieto. Y él que es un genio, ya habló con Trump para desarrollar una nueva agenda de trabajo bilateral. El primer acuerdo es que México no pagará el nuevo muro fronterizo. Bueno, no con dinero, pero sí como mano de obra. Así que si sabes algo de albañilería, más vale que vayas a apuntarte como voluntario a la oficina de la SCT más cercana. Todavía está por definirse si el muro será de tablarroca o de ladrillo.

En caso de que no puedas participar en la construcción, puedes apoyar con el pago de los viáticos de nuestros niños héroes albañiles, mediante un módico descuento vía nómina. También en los Oxxo, a la hora de pagar, te preguntarán si quieres redondear tu cambio para el muro. Lo que Trump no sabe es que a cargo de la obra estarán los ingenieros y arquitectos de la línea 12 del Metro. Además, se va a comisionar al “Chapo” Guzmán para que, antes de la edificación del muro, se aviente un par de túneles de dos pisos, de ida y vuelta, para que nuestros paisanos no la sufran al cruzar la frontera.

Claro que la única bronca va a ser explicarle a míster Trump que la cooperacha que hicimos para construir su dichoso muro la trae Javier Duarte.

¡Nos vemos el martes!
08 Noviembre 2016 03:00:00
Hoy gana Trump
No, no quiero que gane Donald Trump, pero ya ganó. Sea cual sea el resultado de las elecciones en Estados Unidos, el empresario ya ganó porque logró imponer una nueva forma de hacer -¿o será deshacer?- política. A partir de ahora ya ningún candidato deberá preocuparse si llega a decir cualquier tipo de estupidez, dado que Trump ya fijó la vara muy, pero muy alta. Digo, si el tipo se atrevió a decir que le gustaría echarse a su hija, si no fuera su hija, y está a punto de llegar a la Casa Blanca, ya nada debe sorprendernos. El otro día un comentarista gringo dijo en la televisión que el candidato republicano tenía el encanto de un pedazo de caca que se niega a irse por el excusado, el típico mojoncito necio que nomás no se va.

Una de las mejores descripciones que he leído sobre Donald Trump es que se parece a la película “Serpientes a Bordo”, porque la idea es bastante divertida, pero en la vida real sería algo terrorífico. El avión sería la Presidencia de Estados Unidos y Trump, obvio, la serpiente.

Hay quienes dicen que su cabello es como un gato después de haber tenido relaciones sexuales. Otros afirman que no es cabello, sino “un gas peludo”. Dicen que es como si hubiera nacido con la cola de una ardilla y sólo la cepillara para parecer humano. Inclusive hay quienes se han manifestado muy preocupados por saber si esa cosa que tiene en la cabeza, cuenta con todas las vacunas necesarias para andar en la calle.

Pero, obviamente, el problema no es su apariencia, sino su comportamiento. Se ha demostrado que Donald Trump es más falso que un billete de 25 pesos con la imagen de Cantinflas. A su lado, en cuestión de inteligencia, Vicente Fox parece Einstein. Vaya: hasta Enrique Peña ha leído más libros que Mr. Trump (y eso ya es mucho decir). Además se contradice más que la señalización de las calles de la Ciudad de México: es más fácil llegar desde Iztapalapa hasta el Ajusco siguiendo los letreros viales, que entender uno de los postulados de Don Donald. Su capacidad para generar odio es casi tan grande como la de Andrés Manuel López Obrador. De hecho no me sorprendería que se piratee la idea de “Morena” y cree su propio partido GÜERO (Gente Über Estirada Rica y Orgullosa). Para allá va, te lo firmo y te lo cumplo. Por si fuera poco, en marrullerías para evadir impuestos, incumplir contratos o no pagarle lo justo a sus trabajadores, se parece a cualquiera de los grandes empresarios mexicanos (que conste que no dije el nombre de Ricardo Salinas Pliego, ¡eh!). Hay veces que Trump me recuerda a esos viejos priistas que eran capaces de mentirte mirándote a los ojos, sin pestañear ni una sola vez. Pero, no, no es un cerebro del mal, como El Pingüino o como Carlos Salinas de Gortari. ¡Para nada! Se parece, más bien, al Tuerto que mete a la cárcel a Pepe El Toro, un villano de esos que odias para toda la vida. Por si fuera poco todo lo anterior, también se parece a la Arrolladora Banda El Limón, porque se ha llevado a todo el mundo al baile. Hoy se conocen denuncias de muchas pequeñas empresas que fueron contratadas con Trump, cumplieron con lo que les fue encargado y, en lugar de pagarles lo que les correspondía, les dijo que sólo les pagaría la mitad y que si no les parecía, que lo demandaran, al fin y al cabo él tiene el dinero y los abogados para asfixiar a cualquier persona o compañía con juicios eternos.

Pese a todo lo anterior, es posible que Donald Trump se convierta en el nuevo presidente de Estados Unidos. Más vale que te vayas haciendo a la idea. o que nos compres un boleto para irnos a vivir a Irlanda.

¡Nos vemos el jueves. si es que el mundo sobrevive!
03 Noviembre 2016 04:07:00
El quitarrisas
Le dice un señor a otro:

–Pues te cuento que mi hijo está feliz desde que entró a trabajar al Gobierno. Se siente como pez en el agua.

–¿Pues qué hace?

–¡Nada!

***

¿Qué le dijo un diputado del Partido Verde a un senador también del Partido Verde? Nada porque los animales no hablan.

***

¿Por qué Bob Esponja es amarillo? Porque si fuera verde sería Scotch Brite.

***

Iba un misionario por la selva cuando, de pronto, se encontró frente a frente con un enorme león. Un animal imponente con su melena negra, sus garras relucientes y unas fauces que explicaban por sí solas eso de “el rey de la selva”. Armado únicamente con su rosario y su fe, el sacerdote se arrodilló y elevó una plegaria al cielo: “Señor, te pido que este león se vuelva cristiano”. El cielo retumbó, de entre las nubes surgió un rayo de luz que fue a posarse directamente sobre la frente del león... ¡y el milagro se hizo! Entonces el león se arrodilló y dijo también mirando al cielo: “Señor, tú que bendices nuestros alimentos, bendice a este buen misionero... ¡que me lo voy a comer!”.

***

Jajaja. Jojojo. ¿Ya te reíste lo suficiente? Pues ahí te va el quitarrisas: Donald Trump va a ganar en las elecciones de Estados Unidos. En sólo dos semanas, el insoportable candidato republicano ha venido cerrando la distancia que lo separaba de Hillary Clinton en las encuestas. Y ya se sabe que caballo que alcanza... ¡gana!

Pero aun suponiendo que Trump perdiera las elecciones, la realidad es que será el gran ganón. ¿Por qué? Porque, como presidenta, Hillary Clinton no podría ignorar todas las propuestas del empresario. Porque, nos guste o no, Trump representa el sentir de la mitad de la población gringa. Y ningún presidente puede darse el lujo de hacer como si la mitad del país no existiera. Así que, en una de ésas, que nadie se sorprenda si doña Hilaria termina por construir el temido muro y, pa’ colmo, hasta nos pasa la factura.

Joder a México

El otro día el presidente Enrique Peña Nieto se aventó una de esas frases que entran de inmediato en los libros de frases presidenciales para la posteridad. Dijo que ningún presidente se levanta por la mañana con la idea de joder a México. ¡Ándale, pues! O sea que nuestro bienamado Mandatario es, más bien, espontáneo. Jode a México improvisando, no planeándolo. Es decir su gobierno no nos ha jodido ni nos tiene jodidos a propósito, sino que se le chispoteó. ¡No contaban con su astucia!

¿Quién lleva el control?

Cuando faltaban sólo 15 minutos para el aterrizaje, la sobrecargo del avión tomó el micrófono y lanzó un angustioso llamado:

–Estimados pasajeros, la tripulación del vuelo solicita su amable y pronta cooperación para sacar a una persona que se quedó atrapada en el baño. Si alguno de ustedes tiene conocimientos de cerrajería o sabe cómo desmontar la puerta del baño, le suplicamos que pase al frente de inmediato.

–Ay, señorita –le dice un pasajero–, ya mejor ni se angustie. Estamos a punto de aterrizar y seguramente los mecánicos del aeropuerto sabrán cómo abrir el baño en un santiamén.

–No creo, señor.

–¿No cree que puedan abrirla?

–No creo que aterricemos: el que está encerrado es el capitán.

Una historia similar se podría contar del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, pues ni es jefe, ni funciona su gobierno. Consultando con diversos expertos, parece haber consenso de que la capital nunca, nunca, nunca había estado tan mal como ahora. Y si no me creen, díganme si no les han tocado los embotellamientos, los asaltos, las inundaciones...

¡Nos vemos el martes!
01 Noviembre 2016 04:05:00
La ciudad de los GPSombies
Un señor odiaba al gato que su mujer trajo a casa. Tan harto estaba del animal que decidió desaparecerlo. Lo metió en una bolsa, subió a su coche y viajó 20 kilómetros lejos de su casa y ahí dejó al minino. Cuando regresó a casa, descubrió sorprendido que el gato ya estaba ahí. Muy molesto, el señor volvió a meterlo en la bolsa y esta vez viajó 60 kilómetros para deshacerse de él. Obviamente la quijada se le cayó al suelo y los ojos se le pusieron del tamaño de un plato cuando se encontró de regreso en su casa al gato, cómodamente echado en el sillón. Nervioso, molesto y confundido, el señor metió al gato por tercera vez en la bolsa y se alejó 75 kilómetros hacia el norte, 36 hacia el oeste, otros 18 hacia el norte y otros 45 más al oeste... Y hasta allá dejó al gato. Por la noche, más bien en la madrugada, en su casa sonó el teléfono. Espantada, su esposa medio despertó y contestó:

–Bueno...

–Querida, ¿el gato está por allí?

–Sí, viejo, llegó a la hora de la cena. Como tres horas después de que te fuiste con él. ¿Por qué?

–A ver, pásame a ese desgraciado porque... ¡estoy perdido!

Una plaga invade las ciudades mexicanas: los zombies del volante. Se trata de un ejército de analfabetas automovilísticos que andan circulando por las calles, sin tener la menor idea de dónde andan. Viven pegados al GPS y, para ellos, la voz del Waze es la voz de Dios. No se aprenden las calles, no conocen el sentido de las mismas y, por supuesto, no tienen capacidad de imaginar cómo es realmente la ciudad. ¿Eso en qué se traduce? En un montón de gente, muchos de ellos choferes de Uber, que van por la vida sin saber realmente cómo llegar. Se dejan guiar, pero son incapaces de trazar sus propias rutas, de buscar nuevos caminos, de darle la vuelta a un embotellamiento que –¡horror!– ningún usuario de Waze ha reportado. Conozco casos reales de gente que estaba esperando taxi, lo vio, le hizo señas, el chofer se dio cuenta, y nomás no se paró que porque el GPS le decía que la persona que estaba agitando el brazo, en realidad estaba media cuadra más adelante. Suena a chiste pero es real. Lo peor es que cada vez más gente se enchufa al GPS y se olvida de conocer su ciudad. Es como ir al cine, comprar palomitas, sentarse en la butaca... y ver la película en el celular.

Opinión pública

A pesar de que trabajo en un periódico, a veces no entiendo a los periodistas. De pronto resulta ser noticia lo que no tiene la menor importancia, y se deja de lado lo que realmente afecta a la gente. Hace poco me llamó la atención que el Gobierno de Eruviel Ávila inauguró una obra, me parece, bastante importante e interesante, como lo es el teleférico de Ecatepec. Dudo que ese transporte sea el remedio para salvar del subdesarrollo al municipio, pero no cabe duda que es algo que le cambiará el rostro. ¿Y al día siguiente qué decían las redes sociales y algunos diarios? Que la obra era una burla porque el pasto –¡el pasto!– sólo lo pusieron para la inauguración y ya se lo estaban llevando. Está bien que debemos ser críticos con el poder, pero esas ya, más bien, me parecen ganas de joder.

Es como la historia de aquel hombre que paseaba por un parque en Nueva York cuando, de pronto, ve que un perro rabioso ataca a una niña de 7 años. Nadie hacía nada. El lanzó sin pensarlo, tomó al perro por el cuello y lo mató. Un policía le dijo:

–Es usted un héroe. Mañana todos podrán leer en la portada del periódico: “Un valiente neoyorkino salva la vida de una niña”.

–Oiga, pero yo no soy de Nueva York.

–Bueno, dirán: “Un valiente americano salva la vida de una niña”.

–Pero es que tampoco soy americano, soy árabe.

Al día siguiente las ocho columna del periódico decían: “Un terrorista árabe masacra de manera salvaje a un perro americano de pura raza, a plena luz del día y delante de una niña de 7 años que lloraba aterrorizada”.

¡Nos vemos el jueves!
27 Octubre 2016 04:07:00
¿Le entiendes a la política?
Todos tenemos un tío que todo lo sabe (o un marido, o un cuñado o un jefe). No importa cuál sea el tema del que se esté hablando, él siempre tiene una postura que compartir y una lección que dar al respecto. De todo sabe, de todo opina, nadie le entiende mejor que él y tú eres un ignorante a su lado. Todos conocemos a alguien así: una persona a la que no le importa si está en lo correcto o si es falso lo que está diciendo, lo que le importa es que lo dijo.

Y, bueno, cuando se trata de política, la cosa se pone peor. Porque sobre la política todo el mundo opina, aunque nadie entienda nada (¡ouch!, me mordí la lengua durísimo).

Dicho lo anterior y como no me gusta que los lectores de esta columna anden haciendo el oso, me di a la tarea de recopilar y reseñar una docena de libros que son básicos para entender el panorama político nacional. Te recomiendo acabar de leerlos antes de las próximas elecciones.

Esta es mi lista de: Los 5 Mejores Libros sobre Política Mexicana:

5.- 100 Años de Soledad. La triste y desgarradora historia de Luis Videgaray, quien pasó de ser el hombre fuerte del sexenio, a convertirse en el apestado de esta administración. Es obvio que nadie le tendrá compasión, ni simpatía, ni mucho menos un poco de solidaridad al exsecretario de Hacienda, por lo que el libro termina siendo una comedia involuntaria en la que rezas por que al protagonista le pasen más y más desgracias.

4.- Yo Antes de Ti. Se trata de una obra de ficción en la que el protagonista, Enrique Peña Nieto, se imagina su vida si no hubiera conocido a su actual esposa, Angélica. Se trata de un desgarrador y fantasioso relato en el que Kike manda a volar a “La Gaviota” y, además, termina su sexenio con el mayor índice de popularidad que haya tenido nunca un Presidente.

Al día siguiente de entregar las llaves de Los Pinos, el héroe de esta película sufre una crisis nerviosa por aburrimiento.

3.- Pequeño Cerdo Capitalista. O como le llaman los expertos a este valioso libro: Informe Anual de Gestión del presidente del Banco de México.

Las primeras 100 copias del libro incluyen una foto autografiada de Agustín Carstens y un apéndice ilustrado de los 500 empresarios más grandes de México.

2.- Comer, Rezar y Amar. Escrita bajo el seudónimo de Norberto Rivera, la obra trata sobre las confesiones de un sacerdote que descubre el amor en otro hombre. Y aunque se siente mal porque cree que no es el que Dios quiere, el sacerdote termina cediendo al amor y se va a vivir a una montaña en el bosque con su nuevo novio, un veterinario bigotón que se cree Freddy Mercury.

1.- Juan Salvador Paloma. Esta magistral novela de Andrés Manuel López Obrador cuenta una no tan original historia de un político que se obsesiona con llegar a ser Presidente de la República, pero nunca lo logra. La primera vez que fue candidato perdió y dijo que le robaron la Presidencia; la segunda vez también perdió y dijo que fue porque lo agarraron cansado; la tercera vez creyó que era el enemigo a vencer y quedó en cuarto lugar. La escena final es terrible: el protagonista con ropa de vagabundo persiguiendo una paloma por las calles de Guanajuato, como si fuera la silla presidencial.

Pensé en regalarle cualquiera de estos libros al Presidente de México, pero creo que mejor esperaré a que salgan en audiolibros.

¡Nos vemos el martes!
25 Octubre 2016 04:10:00
Que verifiquen a Mancera
Cuando mi amiga Mafalda recibió como regalo una tortuga, decidió bautizarla con el nombre perfecto: Burocracia.

En los libros de texto se define a la burocracia como el “grupo social formado por los funcionarios o empleados públicos”, aunque también como el “conjunto de actividades y trámites que hay que seguir para resolver un asunto de carácter administrativo”.

La realidad es que la burocracia es mucho más que eso. Se trata de un animal vivo, un monstruo que todo lo complica, todo lo hace lento. La burocracia no mata, pero tampoco deja vivir. Con la burocracia 2 más 2 no son 4, sino el resultado de multiplicar 18 por 126 y el resultado (2,268) dividirlo entre la suma de 22 más 62, para finalmente sumar los dos dígitos de la cifra resultante y al nuevo número restarle dos. Así es como se obtienen los mismo cuatro de forma burocrática.

Esa burocracia es la que nos tiene en muy mal estado (por no decir jodidos) a todos los automovilistas de la Ciudad de México. ¿Por qué? Porque la verificación automotriz se ha convertido en un suplicio. Llevar a verificar el auto es más complicado que darle clases de inglés a Enrique Peña Nieto. Es tan complejo y absurdo todo el proceso, que no recuerdo haberme sentido tan confundido desde que reprobé Matemáticas 3 en la prepa, que era sobre Geometría Analítica.

Hasta hace unos meses, para verificar el auto bastaba con llevarlo al verificentro, hacer una breve fila, que le midieran las emisiones y, listo, te daban el engomado correspondiente. Claro: en los tres últimos días del mes aquello se convertía en un caos, pero era por esa tradición mexicana de dejar todo para la última hora.

Hoy las cosas son un poco diferentes, porque nadie, ni siquiera en los verificentros, sabe bien a bien qué diablos hay que revisarle al auto. Conozco casos de gente que tiene vehículo del año ¡y no pasan la prueba! Obviamente no es porque contaminen mucho, sino porque “el sistema” no tiene capacidad de analizarlos.

Pero lo peor no es eso, sino que el proceso se ha vuelto torpe, lento y absurdo. Se supone que ahora hay que sacar cita, pero en ningún verificentro hay citas. Entonces hay que hacerle como en la antigüedad se hacía en el IMSS: hay que ir a formarse en la madrugada para sacar una ficha. Pero sólo reparten 200 fichas al día. Hay gente que se va a formar desde la noche anterior y tiene que estar ahí, en la calle, expuestos a la inseguridad y el frío, nomás porque alguien en el Gobierno de Miguel Mancera decidió desmadrar lo que sí funcionaba. Lo peor del asunto es que no por mucho madrugar se verifica más temprano, pues suele suceder que un usuario llega a las 6 de la mañana y venturosamente alcanza ficha para las 4 de la tarde. Entonces sólo tiene que quedarse ahí afuera esperando, sólo 10 horas. ¡Uy! Y que no se te pierda el papelito de la ficha, porque te vas al diablo.

Esto ya es inaguantable. Hay quienes piden la destitución de la inútil de Tanya Müller, la secretaria del Medio Ambiente, por el desastre de las verificaciones. Creo que de nada sirve correr a alguien. Mejor deberíamos aplicarles la verificación a los funcionarios públicos y medirles los niveles de alcohol en la sangre, de dinero en los bolsillos, de inteligencia en la cabeza y de decencia en el corazón. Estoy seguro que todos tendrían que dejar de circular.

¡Nos vemos el jueves!

By Por Dant.
20 Octubre 2016 04:07:00
Rateros educados
La reciente ola de inseguridad, asaltos y robos que está azotando a la Ciudad de México me sigue causando asombro. Una de las cosas que más me desconcierta es la manera tan salvaje y, digamos, poco profesional con la que actúan los rateros actualmente. No sólo no tienen ética de ladrones, sino que no tienen madre, pues le sueltan un tiro en la cara, nomás porque pueden y no porque realmente tengan una razón para hacerlo. Ante esto, sólo tenemos dos opciones: o formamos mejores policías o formamos mejores rateros. Como ya vimos que el Gobierno nomás no sirve para garantizarnos seguridad en nuestras casas y en nuestras vidas, tendremos que buscar la manera de educar a los delincuentes, de tal forma que si nos van a robar, lo hagan de una manera decente y sobre todo profesional.

Y la mejor manera para enseñar un oficio es con casos reales, como el que preparó un académico que tenía mucho tiempo libre y que, gracias a internet, ahora reproduzco. Tomen nota, señores ratas:

Un ladrón entró al banco gritando: “Que nadie se mueva, el dinero no es de ustedes, su vida en cambio les pertenece”. Todos en el banco, en silencio y lentamente se tiraron al piso.

(A esto se le llama: Conceptos para Cambiar Mentalidades. Es decir, con unas cuantas palabras, el ladrón logró cambiar de inmediato el concepto que tenían en mente sus víctimas, facilitándoles el soltar la lana).

En eso, una atractiva mujer se acostó provocativamente en uno de los escritorios, pero el ladrón le gritó: “Por favor, compórtese, ¡se trata de un robo, no de un ligue!”.

(Esto se llama: Ser Profesional. Es decir, ese ladrón se enfocó en lo importante en ese momento, que era robar y no andar fajoteando con una desconocida).

Mientras los ladrones escapaban, el más joven, que tenía una maestría en Finanzas, le dijo al ladrón viejo, que apenas terminó la primaria: “Oye viejo, contemos cuánto nos llevamos”. Evidentemente enojado, el ladrón viejo le replicó: “No seas estúpido, es mucho dinero para contarlo, esperemos a que en las noticias nos digan cuánto perdió el banco”.

(A esto se le llama: EXPERIENCIA. La experiencia es más importante que un papel de una institución académica).

Cuando los ladrones se fueron el gerente del banco le dijo al supervisor que llamara de inmediato a la Policía, pero este lo detuvo: “Alto, alto, antes consideremos los 5 millones que nos faltan del desfalco del mes pasado y lo reportamos como si los ladrones también se los hubieran llevado”. El gerente vio la oportunidad de la bronca que venía arrastrando y aceptó.

(A esto se llama: Gerencia Estratégica, pues se logró obtener una ventaja de una situación desfavorable).

Al día siguiente en las noticias de la televisión se reportó que se habían robado 100 millones del banco, pero como el botín no parecía llegar a tanto, los ladrones decidieron contarlo y descubrieron que, en realidad, sólo tenían 20 millones. El jefe de la banda reflexionó: “Arriesgamos nuestras vidas por miserables 20 millones, mientras que el gerente del banco se robó 80 millones sin siquiera despeinarse. Me queda claro que puede robar el que estudia que el que no estudia”.

(Esto significa: El Conocimiento es tan Valioso como el Oro. Así que más vale que te pongas a estudiar, en lugar de andar arriesgando la vida por unos cuantos pesos).

MORALEJA: Dale un arma a un hombre y podrá robar un banco; dale un banco a un hombre y podrá robarle a todo el mundo.

¡Nos vemos el martes!
18 Octubre 2016 04:05:00
El problema no son ellos
Estaba Venancio con Manolo que, como ya se sabe, son un par de gallegos bastante brutos (sí, es pleonasmo). Resulta que Venancio se encontró tirada una bala calibre 45 y la estaba mirando detenidamente y entonces comenzó a tocarse en diversas partes del cuerpo con la bala. Lo hacía como si estuviera experimentando, como esos niños que tratan de meter las figuras geométricas en el hueco que les corresponde. Con la bala Venancio se tocaba el hombro y la retiraba. Luego se tocaba el estómago y la retiraba. En cada movimientos el gallego ponía cara de extrañeza. Volvió a tocarse con la bala en la mejilla, en el corazón, en la pierna, en la mano y hasta en una nalga. Extrañado y exasperado, Manolo le preguntó molesto:

-¿Pero que jolines te pasa, tío, por qué te estás tocando por todas partes con esa bala?

-Pues mira, Venancio, que he hecho un descubrimiento sorprendente sobre las balas y, en general, las armas de fuego.

-¿Qué cosa, Venancio?

-¡Joder! Que lo que mata es la velocidad, no la bala.

Bruto, bruto, pero no tan bruto el buen Venancio, que tenía claro lo que muchos mexicanos no entendemos: que el problema está en otra parte. ¿A qué me refiero? A que nos entretenemos y distraemos con escandalitos por aquí y por allá, y nos pasa de noche cuál es la verdadera bronca de nuestro país. Estamos tan atentos a lo que hacen y dicen los políticos, que nos olvidamos de los verdaderos protagonistas de esta historia: nosotros mismos.

Ahí está el caso, el triste caso, de Javier Duarte. Durante años se dedicó a saquear Veracruz, pero no lo hizo solo, pues en realidad contó con la complicidad de la gran mayoría de los veracruzanos. Aunque hubo muchos que alzaron la voz y denunciaron las transas y los atropellos del Gobernador priista, en el fondo fueron más los que guardaron silencio, los que optaron por ver de lejos el escándalo y simplemente criticar sin hacer algo que realmente marcara la diferencia. Al final, esa misma gente fue la que le dio el castigo a Duarte al negarle el triunfo al PRI y dárselo a otro partido. Claro, el daño ya está hecho, pero esa decisión ciudadana de salir a votar y cambiarle el rumbo a Veracruz, es la prueba que sí se puede lograr el cambio cuando lo hacemos entre todos. Ahora ya sólo falta un pequeño detallito: que el gobierno federal cumpla su parte y meta en lo más profundo y oscuro del penal de Almoloya al Gobernador en fuga, Javier Duarte.

Lo mismo pasa en Estados Unidos con Donald Trump. El problema no es que el empresario sea antimexicano, racista, mentiroso, embaucador, transa, ojete, malnacido, pocohombre, evasor de impuestos, comecuandohay, pocoshuevos y machista. Todo eso es bronca del propio Trump. El verdadero problema, el de fondo, es que haya tantos, pero tantos gringos estúpidos, dispuestos a votar por él. Eso es lo que nos debería preocupar. Que sus discursos sean incendiarios, en realidad da lo mismo. Lo grave es que haya tanta gente dispuesta a comprarle la gasolina a Trump.

Amor a primera vista

Un hombre y una mujer se conocieron por internet. ¿Alguna vez has hecho una cita por internet? Dicen que hay una app llamada Tinder que es única y exclusivamente para ligar. Dicen, me han contado, yo por supuesto no la tengo, ni mi cuenta es @DanTElGrandoteDeTodasPartes por si me quieren mandar fotos. Bueno, el asunto es que se conocieron, se vieron en un café y en la plática le dice ella a él:

-Bueno, Carlos, ¿y qué es lo que esperas de una mujer en una primera cita?

-Pues. este. Ah, ya sé: ¡Que no me cobre!

¡Nos vemos el jueves!
13 Octubre 2016 04:07:00
¡Arriba las manos!
¿Por qué Miguel Ángel Mancera se fue a la playa a construir un dique con sacos de arena? Para ver si así podía detener la ola delictiva. ¿Qué diablos está pasando en la Ciudad de México? En unas cuantas semanas la inseguridad parece haberse adueñado de la capital del país. Como hace mucho no se veía, la delincuencia está desatada. Todos los días escuchamos nuevas historias y nos presentan nuevos videos de asaltos a automovilistas, a cuentahabientes, a peatones, en casas y departamentos. Es como si hubiéramos dado un salta pa’ atrás en el tiempo regresando a mediados de los años 90, cuando se puso de moda la película Todo el Poder. Sí, esa en la que los ladrones entraban en comando, armados, a asaltar a los comensales de restaurantes mientras la Policía no podía contra ellos, ya fuera por complicidad o por incapacidad.

Dios me libre de defender nunca a Mancera, pero ¿de verdad estamos tan mal en la Ciudad de México? Sinceramente no lo creo. Hay quienes afirman que la reciente ola de de inseguridad es, en realidad, una maniobra política por parte de los enemigos de Mancera para desprestigiarlo y restarle posibilidades de ser Presidente de México. En lo personal, jamás votaría por el mal llamado “jefe de Gobierno”, pero creo que esta vez las teorías de la conspiración tienen razón. ¿A qué me refiero? A que hay elementos suficientes para pensar que los rateros que andan desatados por toda la ciudad en realidad responden a dos grupos políticos. El primero es el de Marcelo Ebrard, quien se tuvo que ir huyendo a París para no ser encarcelado por el fracaso de la Línea 12 del Metro. El otro grupo que anda moviendo a la delincuencia para golpear al Gobierno capitalino es Morena. O, más específicamente, Andrés Manuel López Obrador. ¿O acaso alguien duda que AMLO tiene los conectes necesarios para desatar, en un dos por tres, una oleada de delincuencia en toda la Ciudad de México? Quien piense que estoy exagerando es porque no sabe de política. Pero no se preocupen: para eso me tienen a mí.

Por cierto que el otro día un ladrón se metió a la casa de mis vecinos. Y, para su mala suerte, cuando estaba a punto de largarse con el botín, ¡chin!, que se aparecen los dueños de la casa. Obviamente el ladrón sacó su pistola y los sometió en un minuto. Fue entonces que les dijo: –No me puedo dar el lujo de dejar testigos de mi robo, así que tendré que matarlos. Pero antes de matarlos, necesito saber sus nombres. Usted primero, señora. –Yo, este, me llamó Isabel, señor ladrón. –¡Uy, señito! Ya no la voy a poder matar. Fíjese que mi mamá también se llamaba Isabel y, pues, le prometí que jamás cometería un asesinato en contra de alguien que me recordara a ella –entonces volteó a ver al marido y le dijo– ¿Y usted cómo se llama, señor? –Me llamo Arturo, ¡pero desde chiquito todos me dicen Isabel!

¡Ah, qué Chabelo tan ocurrente!

LOS HUÉRFANOS

Hay tres políticos que son huérfanos, pues ya quedó claro que no tienen ni tantita madre. Se trata del veracruzano Javier Duarte, el chihuahuense César Duarte y el quintanarroense Roberto Borge. Además de ser unos corruptos sin remedio, los tres tienen algo en común: le vieron la cara hasta a los niños con discapacidad que atienden los centros de rehabilitación Teletón.

Resulta que César Duarte dejó el cargo quedándole a deber 70 millones al Teletón; Borge se fue sin pagarle más de 40 millones que adeudaba y Javier Duarte debe 100 millones y ni siquiera es capaz de tomarle la llamada a quienes les vio la cara.

Cuando un político se enriquece transando hasta a los niños del Teletón es porque, de verdad, no tiene madre.

¡Nos vemos el martes!
11 Octubre 2016 04:05:00
A las Trumpadas
Como sabes ya están en vigor en México los juicios orales, los cuales nos permiten tener un sistema de justicia más ágil y sobre todo más transparente. En lugar de las enooormes cantidades de papel que se utilizaban antes, con tomos y tomos y tomos de expedientes que nadie leía, ni el juez, ahora los procesos son de viva voz, más o menos como vemos en las películas gringas.

El otro día, en uno de estos juicio orales, el agente del Ministerio Público le preguntó a una viejita que rendía testimonio ante el juez.

–¿Cuál es su edad, señora?

–Tengo 86 años.

–¿Podría decirnos, en sus propias palabras, qué fue lo que sucedió?

–Pues, mire, estaba sentada en la mecedora, en el portal de mi casa. Recuerdo que era 28 de diciembre y, aunque hacía mucho frío, era una muy agradable tarde de invierno.

–¿Y qué pasó entonces?

–Que un guapo joven que pasaba frente a la casa se acercó y se sentó junto a mí.

–¿Usted lo conocía?

–No, pero él se mostró bastante
amigable.

–¿Qué sucedió después de que él se
sentó?

–Comenzó a acariciar mis piernas.

–¿Usted lo detuvo?

–No, la verdad es que no lo detuve.

–¿Por qué?

–Porque aquello se sentía muuuy bien, señor fiscal. Nadie me había hecho eso desde que mi esposo murió hace 30 años.

–¿Y qué sucedió después?

–El joven comenzó a acariciarme los senos.

–¿Ahí sí lo detuvo?

–No, yo no lo detuve.

–¿Por qué?

–Ay, señor, pues porque sus caricias me hicieron sentir viva de nuevo. Era como si renaciera en mí una pasión que yo creí, sinceramente, sepultada. Me da pena decirlo, pero realmente estaba muy excitada. No me había sentido así en muchos años.

–¿Qué sucedió después?

–Ay, qué pena tener que decirlo delante de todos ustedes aquí en el juzgado, pero es que estaba yo tan, pero tan excitada, que simplemente me olvidé hasta de mi edad, me aflojé la blusa y abrí las piernas. Me acuerdo que le dije: “Hazme tuya, jovencito,
tómame”.

–Entonces, ¿él la tomó, le hizo el amor?

–No. El joven sólo gritó “¡Feliz Día de los Inocentes!”. Y fue en ese preciso momento, señor fiscal, en que le disparé con la escopeta a ese hijo de la chingada.


No sé por qué, pero me acordé de Hillary Clinton en su último debate con Donald Trump. ¿Lo viste? Fue algo así como la pelea de “Pepe el Toro”, pero sin el drama: puros fregadazos entre uno y otra. Yo creo que ni “Kike” Peña Nieto y “La Gaviota” se han peleado tan feo como Clinton y Trump.

Vaya, ni siquiera cuando se supo que el vecino es quien le da mantenimiento a la primera dama, ¡perdón, esta dislexia!, quise decir que le paga el mantenimiento de su condominio de lujo en Miami.

Hillary y Donald juntos, atacándose micrófono en mano, parecían Pimpinela, pero en inglés. Algo así como Carmela y Rafael, pero en alta definición y con menos miel.

Al final creo que no ganó ninguno. Hay quienes dicen que Clinton dejó ir vivo a Trump, no por misericordia, sino por estrategia. Y es que como justo ahora se escuchan voces dentro del Partido Republicano para que Trump deje la candidatura, a la que menos le interesa que eso pase es a la propia Hillary. Ya lo tiene dominado y sentenciado, pa qué diablos se arriesga a que, de último minuto, le pongan enfrente a un candidato que realmente pueda hacerle sombra. Porque, visto el desastre que ha sido Trump, creo que hasta Vicente Fox lo podría hacer mucho mejor. Y eso, en serio, ya es mucho decir.
06 Octubre 2016 04:07:00
Valiente país
México es un país de valientes. O de pendejos. Depende de cómo se mire. Por ejemplo, se requiere mucho valor por parte de las autoridades para poner en marcha un teleférico en Ecatepec, sabiendo que en cualquier descuido ¡se roban el cable! Pero más valor va a requerir cualquier persona que se suba a las góndolas para transportarse de un extremo a otro de la línea, en lo más oscuro de la noche, llevando como compañero de viaje a un tipo con la playera del América. Y lo peor es que ya no está Mario Almada para que nos proteja. Ni el Chapulín Colorado.

Pero, bueno, sin duda son todavía más valientes quienes confían en que el Gobierno de Eruviel Ávila ha construido el teleférico con buenos materiales, y no con cuerdas de polietileno para ahorrarse una lana y que pudiera haber comisiones para todos los funcionarios involucrados en la transa. Claro, habrá quien me diga que eso no es nada y que el verdadero valor se demuestra no evitando el miedo, sino controlándolo. En ese caso, el Premio Nacional de Valentía es para Enrique Peña Nieto que, en sólo cuatro años, ha logrado controlar su miedo a decir tonterías en público. Ya nomás las dice, y ni pena le da.

En cambio había uno que presumía su “honestidad valiente”, pero a la mera hora resultó que Andrés Manuel López Obrador ni es honesto ni es valiente, pues ni siquiera se ha atrevido a decir si está o no en favor de los derechos de las minorías, como en el caso del matrimonio entre personas del mismo sexo. Le da miedo decir que no está de acuerdo, porque sabe que perdería votos. Y si a todo eso le sumamos la inseguridad en las calles, resulta claro que para seguir viviendo en este país se necesita ser muy valiente. ¿O será que somos otra cosa?

Jodedera

Llegaron 100 mujeres al infierno y el diablo las recibió:

-Entren aquellas que se pasaron la vida jodiendo a sus maridos por todo, por nada y por cualquier cosa.

¡Trrrrum! Noventa y nueve mujeres dieron un paso al frente. Al verlas, el diablo les dijo:

-¡Tráiganse también a la sorda!

No sé por qué me acordé de los diputados de Morena. Son ese tipo de legisladores que hasta lo que no comen, les hace daño. Nada les parece, están en contra de todo, pero no proponen nada. Ellos dicen que es orgullo, pero la realidad es que con su actitud le están fallando a los miles de personas que votaron por ellos. ¿A qué me refiero? A que no están ejerciendo el poder que les fue otorgado en las urnas. Y en la política, como en cualquier otra cosa, si no atiendes tu negocio, alguien más lo hará. Debido a eso, los diputados de Morena en la ALDF, pese a ser mayoría, son tratados como trapeadores. El PRI, el PAN y, sobre todo, el PRD se han visto más hábiles al hacerse del control de los principales cargos y estructuras de la Asamblea, pese a haber recibido muchos menos votos que los morenos.

Y lo mismo les acaba de pasar a los alumnos de AMLO en la Asamblea Constituyente. Técnicamente deberían tener el mayor grupo de constituyentes, pero por necios se dejaron comer el mandado. Resulta que les tocaba un lugar más por el lado de la Cámara de Diputados, pero se negaron a aceptarlo. Su acto de “dignidad” a nadie le importó y, para colmo, ese asiento se lo quedó el PRI. ¿Para eso quieren el poder? ¿Para desperdiciarlo? Es como tener una pantalla de 90 pulgadas y contratar Blim. ¡No me jodan!

¡Nos vemos el jueves!
04 Octubre 2016 04:05:00
Tortura mexicana
Un mexicano llegó a China y se hospedó en la casa de un viejo sabio. El anciano tenía una hija guapísima, como una princesa irlandesa atrapada en un cuerpo cholulteca, por lo que le dijo al visitante: “Eres bienvenido. Tu habitación está frente a la de mi hija. Si te atreves a mirarla con malos ojos o siquiera a rozarla, te aplicaré las tres torturas chinas”. Pero, pues, el mexicano es el mexicano y no le quitó los ojos de encima a la muchacha, por lo que las tres torturas llegaron.

Al despertar a la mañana siguiente, el mexicano descubrió que no podía respirar bien debido a que tenía una gran roca sobre el pecho. En la piedra estaba escrito: “Primera tortura china: Piedra gigante sobre el pecho”. El mexicano no le dio importancia, se levantó con la piedra en las manos y la tiró por la ventana. Entonces descubrió otro letrero en el marco de la ventana y leyó aterrado: “Segunda tortura china: Testículo izquierdo atado a la gran roca”.

El mexicano, desesperado, entendió que no tenía otra opción que lanzarse por la ventana junto con la roca, rezando para que el golpe no fuera demasiado grave. Cuando iba cayendo, el viejo sabio se asomó por la ventana y le gritó: “Tercera tortura china: Testículo derecho... ¡atado a la pata de la cama!”.

¡Ouch! Así es como me imagino la elección presidencial de 2018: como una tortura china en la que, sin importar por quién votemos, terminaremos jodidos. Digo, el panorama no es demasiado alentador viendo a quienes quieren y a quienes podrían ser candidatos. No hay uno o una que digas: “bueno, no el mejorcito, pero no está pa’l perro”. ¡Ni uno! Y lo peor no es eso, lo peor es que nosotros como ciudadanos tampoco estamos para presumirnos. Nos importa más parecer que ser. Sumarnos a lo que dicen los demás que tener una voz propia. Preferimos que nos hablen bonito a que nos hablen con la verdad. Hay que ver lo que acaba de pasar en Colombia: la gente votó “NO” al tratado de paz con la narcoguerrilla de las FARC. El problema es que, pese a ser la votación más importante en la historia de su país, el 60% de los colombianos no participó. Ya no importa si ganó el sí o ganó el no, si perdió la paz o ganó la guerra. Quien realmente ganó fue la indiferencia. Y lo mismo está pasando en Estados Unidos, donde el peligro no es que Donald Trump gane la Presidencia, sino que hay tantos millones de gringos apoyándolo. Pa allá vamos en 2018.

EL BOTÍN DEL BOTE

Le robaron sus joyas a Kim Kardashian, lo cual debería considerarse justicia divina, ya que la señora le ha robado la dignidad a este mundo. Desde que la mujer del amplio trasero es celebridad, no hay día que no piense en apuntarme como voluntario para la misión en Marte. Nunca he entendido cuál es el atractivo de esta señora que genera tanto interés en los medios, pues todo lo que hace se vuelve noticia. O, mejor dicho, lo que no hace pues en realidad es una fodonga. La única vez que se le vio moverse fue en el video porno que –ojo– su propia madre hizo público. Gracias a eso se convirtió en una “estrella”.

Y ahora de nuevo es noticia porque fue víctima de un robo a mano armada en París. Sinceramente, no veo por qué es novedad que le pongan la pistola en la cara (y el que entendió, entendió). De hecho, sospecho que, en realidad, todo es un compló para cobrar el seguro o simplemente hacerse la víctima. A lo mejor a Kim Kardashian la está asesorando el oaxaqueño José Murat, aquel exgobernador que se inventaba atentados en su contra.

¡Nos vemos el jueves!
29 Septiembre 2016 04:07:00
Mala suerte, Duarte
Un hombre iba caminando por el Bosque de Chapultepec en la noche, cuando de pronto vio a un señor que estaba abrazado a un árbol con una oreja pegada contra el tronco.

-Oiga, ¿qué hace? –preguntó curioso el que iba pasando.

-Estoy escuchando la música del árbol.

-¡Ah, chinga! ¿Y eso qué es?

-Son los sonidos que durante todos los años de vida del árbol, en este caso son un par de siglos, se han ido acumulando en su interior. Lo que ha vivido y presenciado este árbol, en su interior genera un murmullo que relaja y lo lleva a uno a reencontrarse con la naturaleza.

-¡Ay, no maaa…! ¿En serio?

-¡Claro! ¿Quiere escucharlo?

-¡Por supuesto! –dijo el tipo y pa pronto abrazó el árbol y puso su oreja contra el tronco.

En ese preciso momento, el otro tipo dio un salto y, ¡pum!, le colocó unas esposas que, obviamente, le impedían soltar el árbol. Le quitó la cartera, el anillo, el reloj, por supuesto el celular y hasta la ropa. Y se fue.

El tipo se moría de frío, pero no había nadie por ahí que pudiera ayudarlo. Finalmente, dos horas después, pasó por el lugar un sujeto que, al verlo desnudo y esposado al árbol, corrió hacia él.

-Amigo, ¿pero qué le pasó?

El hombre le contó la historia de cómo y por qué estaba ahí. Cuando terminó de contarle lo sucedido, el otro movió la cabeza en señal de comprensión, caminó hasta quedar detrás de él, lo besó suavemente en la nuca y le dijo:

-Ay, papacito, de veras que este no es tu día.

No sé por qué, pero me acordé de Javier Duarte. Al Gobernador de Veracruz sólo falta que lo orine un perro, pero como ya se robó todos, al menos en eso está a salvo. Pero en todo lo demás le está yendo de mal en peor. Sabes que ya eres la costra de la bacinica, la pus de la caca, cuando hasta en el PRI te hacen el fuchi. Al Mandatario le acaban de suspender sus derechos como militante del PRI y, todo indica que en cuestión de días será finalmente expulsado del partido.

¿Qué clase de rata tienes que ser para que te expulsen del PRI? Es como si te corrieran del Cruz Azul por jugar mal al futbol. De plano tendrías que ser un bulto de cemento.

Pero, bueno, dejar de ser priista no creo que sea tan malo. Lo que debe de ser muy preocupante para Duarte es terminar en la cárcel, como todo parece indicar que así será. El veracruzano se dedicó seis años al hurto y atracó de una forma tan descarada que las huellas de sus fechorías están por todos lados. Es más fácil que reconozca la totalidad de sus transas a que pueda ocultar siquiera la mitad de ellas. Veracruz es como esas escenas del crimen que aparecen en el programa CSI, en el que todas las evidencias, incluidas las que sólo se ven con la luz negra, dicen claramente: “Fue Duarte”.

Lo único bueno para el cuestionadísimo Gobernador es que cuando llegue a la cárcel, dado que ya ha perdido bastante peso, como 30 kilos, no le será difícil conseguir novio.

Está en chino.

¿Cómo se le dice a un chino que se limpia la cola con la mano? Cochino.

Y el que está haciendo cochinadas es Miguel Osorio Chong, pues, como no queriendo la cosa, ya comenzó a promocionarse como si fuera candidato a la Presidencia. Lo raro –o lo grave– es que sigue siendo secretario de Gobernación.

El hidalguense está circulando unos videos que no sirven para otra cosa más que para tratar de convencer a los electores de votar por él. Como quien dice, Osorio Chong no se destapó a lo chino, sino ¡a lo cochino!

¡Nos vemos el martes!
22 Septiembre 2016 04:07:19
El salto (y caída) de El Tigre
Después de la Tercera Guerra Mundial el mundo quedó destruido. En la Tierra sólo quedaban dos animales: un tigre y un burro. Después de varias semanas juntos, vagando en busca de comida, a ambos les entraron ganas. ¿De qué? Pues de eso mismo que estás pensando. Haciendo a un lado la pena y el qué dirán, el tigre le dijo al burro:

–Oye, burrito, no me lo tomes a mal, pero ya que somos los únicos animales sobrevivientes y los dos tenemos ganas, pues, este, mira, no me lo tomes a mal, pero... ¡vamos a darnos!

–Pero nos turnamos, ¡eh!

–Sí, sí. Primero te doy yo y luego me das tú, burrito.

–Sale y vale –dijo muy contento el burro que, pa pronto se volteó y dejó que el tigre lo hiciera suyo. El tigre estaba feliz y le dijo al burro:

–Muévete, burrito –y como si fuera toda una bailarina exótica el burro comenzó a contonearse sensualmente para goce y disfrute del tigre que muy pronto acabó su cometido.

–Ahora me toca a mí –dijo el burro al tiempo que se le dejaba ir por detrás al tigre con toda su burrez. Muy contento, el burro le dijo a su amigo:

–Muévete, tigrito, muévete –y el tigre, ensartado como un alambre de bistec rayado, sólo podía parpadear.

Este chiste me vino a la cabeza porque también ensartado quedó “El Tigre” de la Delegación Cuauhtémoc: Pedro Pablo de Antuñano. Se trata del principal operador, la mano derecha, el dedo chiquito de Ricardo Monreal.

Al angelito Antuñano lo atraparon con ¡600 mil pesos en efectivo!, los cuales por supuesto no pudo explicar de dónde los sacó. Bueno, si podía, pero no quiso, porque seguramente eso habría implicado reconocer que el funcionario honesto, valiente, intachable, incorruptible y santo del gobierno de Morena, en realidad, estaba recibiendo lana por debajo de la mesa.

Existen varias denuncias de que Antuñano, contrario a lo que tanto presumían en la Delegación Cuauhtémoc, sí cobraba moches; extorsionaba a restaurantes y bares; le pedía dinero a los ambulantes; y, con una corta feria, tramitaba cualquier cambio de uso de suelo. Al cliente lo que pida, pues el que paga manda, incluso a los gobiernos que se dicen de izquierda.

Lo curioso del asunto es que “El Tigre” –así se hace llamar el mamón– jura besando la cruz que esos 600 mil pesos, en realidad, se los prestaron unos amigos. ¿Y los recibos? Bueno, pues no hay, porque fue de cuates. ¿Y por qué no por medio de un depósito bancario? Bueno, pues es que ni era tanto, nomás medio millón de pesos y piquito más. ¿Y los impuestos de ese dinero? Ay, pues qué tanto es tantito. ¿Y su nieve de qué la quiere, licenciado Antuñano? De limón, por favor.

El colmo del asunto es que Ricardo Monreal pretende lavarse las manos diciendo que él no sabía nada. Ajá. Que él le cree a su colaborador más cercano que le prestaron esa lana. Sí, cómo no. Y lo mejor: que en realidad todo es un ataque político en su contra. ¡Ándale, pues! Ahora sí que como diría el clásico: ¡Es un compló!

Ante las versiones del funcionario y del delegado, me puse a buscar en internet, en la Sección Amarilla, en el Archivo General de la Nación y hasta en las bases de datos del INEGI, y debo informarles que nomás no encontré al pendejo que les crea.

Buenas noticias

Esta semana el dólar llegó a un nuevo máximo histórico y se vende a 20 pesos por cada dólar. Ante esto, tenemos que ser positivos y encontrarle el lado bueno: es más fácil multiplicar por 20 que por 17.

¡Nos vemos el martes!
20 Septiembre 2016 04:00:52
Está temblando…  ¡el peso!
Así como ya tenemos una alerta sísmica que suena cuando se acerca un sismo de alta intensidad, de la misma forma deberíamos tener una alerta devaluatoria que nos avise cuando el peso se esté yendo al carajo.

Porque en una devaluación, igual que en un sismo, no podemos hacer absolutamente nada, más que ponernos a rezar. Bueno, en el temblor sí podemos ponernos a salvo, pero cuando se trata de la caída del peso, no la detiene ni el piso.

En cuanto comenzaran a sonar por todas las calles los altavoces de la alerta devaluatoria, los mexicanos tendríamos que dejar de hacer lo que estuviéramos haciendo en ese momento y salir en chinga y concentrarnos en la iglesia, templo, mezquita, capilla o sinagoga más cercana para rezar todos juntos.

Santa Encarnación, que no se dispare la inflación. Santa Andrea Legarreta, que tengas voz de profeta. San Martín Valverde, que no se fugue el billete verde. San Agustín Obeso, cubre con tu manto al peso. Santo Ángel Gurría, que no se desmadre la economía. Santo Niño Meade, que no sea este nuestro fin.
Chucho Silva Bendito, protégenos del corralito. Beatos Niños de Chicago, ¡que alguien haga algo!

bueno, en lo que ese día llega, tendremos que irnos acostumbrando a la idea de que nuestro billete de 20 pesos es el nuevo billete de un dólar. Benito Juárez por George Washington. Jorge Juárez. Benny Washington. En tu cara, Donald Trump.

Por cierto que, para celebrar su jubilación un mexicano decidió hacer un largo viaje por Estados Unidos, durante todo un mes. El paseo incluía, por supuesto, ir hasta Green Bay a ver a su equipo favorito de futbol americano perder, una vez más, en su propia casa. El señor disfrutó su viaje como enano (nunca he
entendido por qué decimos que alguien se divierte como enano, ¿será que las personas de baja estatura se la pasan a lo grande? No tiene lógica). Gastó y gastó, pagando todo con la tarjeta de crédito, al fin y al cabo que pagaría en México con lo de su pensión, ahorrada durante más de 40 años de trabajo. Pero, el “pero” de todas las buenas historias, resulta que el señor se fue de viaje antes de que se devaluara el peso. Y justo el día que regresó, el dólar se cotizó en los 20 pesos que hoy nos tienen aterrados. Al llegar a la aduana del aeropuerto de la Ciudad de México, el agente le preguntó:

–¿Algo que declarar?

–Sí, señor: me declaro... ¡en bancarrota!

Civilidad de izquierda

El otro día se subieron a un avión dos dirigentes de Morena y se sentaron uno en la ventanilla y el otro en el asiento de en medio. Pocos minutos después se sentó un líder del PRD a su lado, en asiento junto al pasillo, cosa que por supuesto incomodó muchísimo a los lopezobradoristas. El perredista se quitó los
zapatos y se dispuso a dormir cuando uno de los morenistas dijo: –Voy por un refresco, ¿me permite pasar?

–Faltaba más, déjeme traérselo yo mismo.

Y en lo que aquel iba por el refresco, el de Morena, ¡pum!, que escupe dentro de uno de los zapatos. Apenas regresó el perredista, el otro morenista también quiso un refresco y de nuevo aquel se ofreció a ir por él. Y lo mismo: el de Morena escupió en el otro zapato. Regresó el del PRD, se sentó y no hablaron
más en todo el vuelo.

Cuando por fin llegaron, el perredista metió los pies a los zapatos y descubrió la cochinada que le habían hecho:

–¡Carajo! ¿Hasta cuándo vamos a acabar con estas agresiones? ¿Cuándo vamos a entender que Morena y PRD somos la izquierda que debe estar unida? ¿A dónde vamos a acabar si seguimos escupiendo en los zapatos de unos y orinando en los refrescos de otros?

¡Nos vemos el jueves!

15 Septiembre 2016 04:07:47
¿Independencia?
Esta noche todo México celebrará su independencia. Bueno, casi todo México. Te pido que esta noche que estés bebiendo hasta el vómito y la inconsciencia en honor de los héroes que nos dieron patria y libertad, le dediques un pensamiento, un minuto de tu noche, a esos mártires que no saben lo que es la independencia: los casados.

En estos días, hay un gran debate en México por la iniciativa para que los gays puedan contraer matrimonio. Yo estoy completamente a favor. Si un gay quiere ser miserable, no le podemos negar ese derecho. Y es que, según el doctor Marco Martínez, experto en relaciones personales (se ha casado cinco veces), el matrimonio es esto:

1. Es un acto religioso mediante el cual se crea un mártir más y una virgen menos.

2. Es un intercambio de malos humores durante el día y malos olores durante la noche.

3. Es la única sentencia a cadena perpetua que se cancela por mal comportamiento.

4. Es una situación en la que ninguna mujer obtiene lo que esperaba y ningún hombre esperaba lo que obtiene.

5. En términos matemáticos es: suma de afecto, resta de libertades, multiplicación de responsabilidades y división de bienes.

6. El matrimonio es, sorprendentemente, la principal causa del divorcio.

7. Es también un proceso químico por medio del cual una media naranja, se convierte en un medio limón. Amargo, amargo, amargo...

8. Es la forma más rápida de subir de peso y de perder el interés por el sexo.

9. Es la única guerra en la que se duerme con el enemigo.

10. El matrimonio es el único lugar en el que, hasta lo que no digas, será usado en tu contra.

El doctor Martínez propone tres reflexiones finales:

1. El matrimonio sirve para resolver problemas que nunca hubieras tenido si hubieras seguido soltero.

2. Si no fuera por el matrimonio, muchos maridos no tendrían nada en común con sus esposas.

3. El hombre soltero es un animal incompleto, el casado es un completo animal.

Después de leer esto, ¿quién realmente quiere festejar su independencia?

El Grito

Muchos nos preguntamos qué clase de Grito de Independencia dará esta noche Enrique Peña Nieto. Pa como están las cosas, se ve difícil que el Presidente quiera salir con una arenga tradicional de muchos vivas, vivas y poca sustancia y responsabilidad ante la crisis actual.

Soy de la idea de que Peña Nieto debe plantarse firmemente en el balcón central de Palacio Nacional, ondear la bandera con señoría y comenzar a tocar la campana gritando: “¡Fuego! ¡Fuego! ¡Llamen a los bomberos! ¡Auxilio! ¡Mujeres y niños primero! ¡Sálvese el que pueda”.

La gran ventaja para Peña es que en su equipo ya no está Luis Videgaray. Eso significa que no hay riesgo alguno de que alguien le aconseje al Presidente salir a gritar: “¡Viva Trump! ¡Más arriba el muro! ¡Viva Trump”.

Eso sí, no se descarta un emotivo “¡Viva Juanga! ¡Y arriba Juárez!”, por aquello de que la muerte del divo le sirvió al Gobierno federal como una gran cortina de humo para distraer la atención sobre sus propias tonterías. Y no, por supuesto no estoy diciendo que el Gobierno mató a Juan Gabriel. Nomás digo que aprovecho muy bien su muerte.

¡VIVA MÉXICO!

¡Nos vemos el martes!
13 Septiembre 2016 04:05:53
Nuevos niños héroes
Como dijo Juan Escutia: el mundo es de los aventados.

Hoy se celebra uno de los mitos geniales de México: el de los Niños Héroes, que ni eran niños, ni eran héroes y, al parecer, ni siquiera existieron, pero han sido objeto de veneración durante más de un siglo.

Nunca te has preguntado por qué no hay héroes modernos. Es algo que no entiendo, es como si esas personas que vivieron hace tantos años y que no tienen nada quE ver con lo que somos ahora, fueran los únicos a los que se les pueden reconocer valores. ¿De verdad ya no hay nadie valiente, honorable o mínimamente decente? Si nos ponemos a revisar el santoral patrio, el último héroe nacional debe haber sido Lázaro Cárdenas. ¿En serio? ¿Nadie más?

Si hoy vivieran Juan Escutia, Agustín Melgar, Juan de la Barrera, Fernando Montes de Oca y Francisco Márquez, ¿se habrían comportado como los héroes que nos dicen los libros de historia?

-Cadete Agustín Melgar.

-¿Eu?

-¿Cómo que “eu”? Se dice “a sus órdenes”, “presente”, “listo”, no “eu”.

-Oh, bueno, equis.

-Prepárese que viene el enemigo.

-¿Masiosare?

-No sea payaso.

-Avedá.

-Cadete Fernando Montes de Oca, ¿qué carajos hace caminando en los jardines del Castillo de Chapultepec?

-Estoy cazando pokémones.

-¡Póngase a resguardo! Se acerca el enemigo.

-Oh, pues.

-¡Muévase! Traiga esos barriles de pólvora y las cajas de municiones para que apoye a sus compañeros artilleros.

-Voooy.

-¡Ya!

-¡Ahora!

-Ya voy, es que estoy así, a nada, de subir de nivel.

-Cadete Juan de la Barrera, corra a avisarle a los fusileros que se preparen para el asalto enemigo.

-...

-¡Cadete!

-…

-¡De la Barrera!

-. ¿Me hablaba, comandante?

-Cadete, ¿cuántas veces le tengo qué decir que estando de servicio no puede ponerse los audífonos?

-No sé, mi comandante, nunca lo he escuchado.

-Porque trae todo el día esos pinches audífonos y no pela a nadie. Parece usted de esos enfermos que se encierran en su mundo y no salen nunca.

-¿Me está diciendo autista, comandante? Eso es discriminación, yo creo que voy a llamar a la Conapred.

-Qué Conapred ni que el panda del zoológico de Chapultepec. Póngase de inmediato en posición de combate porque están a nada de llegar esos malditos gringos.

-Oiga, comandante, de verdad: los niños tenemos derechos. No debe usted hablarme así, porque vulnera mi autoestima. Le pido que recapacite y me apoye en mi formación personal, alentándome a hacerlo mejor, no criticándome donde lo hago mal. De lo contrario, lo puedo demandar ante la procuraduría infantil que vela por mis derechos.

-¡Ya cállese!

-¿Qué es eso, comandante?

-¿Qué cosa?

-Callarse.

-Mejor dígame dónde está el cadete Juan Escutia.

-Está en la azotea, mi comandante.

-¿Y qué diablos hace allá arriba?

-Es que le dijeron que hoy iba a pasar justo por aquí el satélite de Google Maps tomando fotos. Y pues quiere salir en la foto, por eso se llevó hasta la bandera.

-¿C-c-c-cuál bandera?

-El trapo este verde, blanco y rojo que tenía usted en su oficina.

-¿Trapo? ¿trapo, infeliz? Esa bandera es… ¡tu madre!

-No, comandante, mi madre no vuela.

-¿Cómo que no vuela?

-SÍ, mire, en la ventana: ahí va Escutia con la bandera enredada en los pies. Se me hace que el menso se volvió a tropezar.

-¡Me rindo!

PD: ¿Qué crees? En la lista de los niños héroes faltó Vicente Suárez. ¿Te diste cuenta? ¿O eres de los mexicanos que veneran héroes sin saber ni siquiera quiénes son? ¡Ups!

¡Nos vemos el jueves!
08 Septiembre 2016 04:06:22
Se traspasa Gabinete
Pasado el novenario por la muerte de Juan Gabriel, el presidente Enrique Peña Nieto finalmente hizo los tan anunciados cambios en su Gabinete. Pero se me hace que se quedó corto, pues necesita correr a varios más y, sobre todo, reforzarse de mejor manera.

Se fue –¡por fin!– Luis Videgaray, quien se sentía el virrey de la República. Dada su cercanía, amistad y complicidad con el Presidente, se le consideraba como el único inamovible. Hasta él mismo se la creyó. La realidad ya lo bajó de su nube. En su lugar queda José Antonio Meade que, una de dos, o es muy bueno en lo que hace o es un político milusos, pues ha sido secretario de Energía, de Hacienda, de Relaciones Exteriores, de Desarrollo Social y ahora, de nuevo, de Hacienda.

Ya sé que, tras el empate pitero contra Honduras, todo el mundo está más interesado en saber si Juan Carlos Osorio seguirá siendo o no el director técnico del Tri. Pero como yo no puedo dejar de pensar en la República, mientras ustedes veían el futbol, me puse a hacer la lista de transferibles y fichajes que debe hacer el equipo presidencial si quiere llegar, más o menos a salvo, al final de sexenio.

GOBERNACIÓN: Miguel Ángel Osorio Chong se queda. Aunque decían que estaba como el chinito, “nomás milando” los problemas que se multiplican en el país, el hidalguense se puso las pilas y desactivó la bomba de la CNTE. Ayer regresaron a clase casi la totalidad de los alumnos de Oaxaca, que era el estado más afectado por los paros magisteriales.

CANCILLERÍA: Dicen que Claudia Ruiz Massieu presentó su renuncia al Presidente, desde el momento mismo en que, tras un acaramelado viaje con su marido, la funcionaria quiso regresar a México y se encontró con que Trump ya venía en camino. Da igual si se va o se queda, pues su papel como canciller ha sido francamente intrascendente. Yo en su lugar pondría a Carmen Salinas. Ella es la única que podría poner en su lugar a Trump. “¿No te cansas de decir pendejadas, mijito?”.

AGRICULTURA: A José Calzada lo dejaron plantado. El queretano ya se veía despachando en Gobernación, pero se quedará con las ganas. Al quedarse en la Sagarpa, sus posibilidades de ser candidato a la Presidencia se marchitan día con día. Un buen relevo en esa posición sería Andrés Manuel López Obrador, dado que es experto en andar sembrando odios e intrigas.

SALUD: José Narro todavía no da color como secretario. Se ha mantenido muy discretito, como si el sexenio no fuera a acabarse en dos años. En su lugar, yo pondría a Felipe Calderón... ¡salud!

TURISMO: En esta secretaría tenemos a un junior priista, al hijo del expresidente Miguel de la Madrid. Enriquito nunca ha brillado por sí mismo, lo cual significa que heredó lo opaco y gris se su papacito. Si queremos hacer de México una potencia turística, debemos poner al frente de Sectur a alguien que realmente sepa de viajes, como mi cuñado. Y no lo digo sólo por lo que se fuma, sino porque siempre que lo mando al carajo, ¡viaja de regreso!

ECONOMÍA: ¿Alguien sabe quién es el secretario de Economía? En ese puesto, no cabe duda, habría que nombrar a un ama de casa mexicana. ¿O acaso hay alguien mejor para hacer rendir los pesos y los centavos?

Me dicen que antes de renunciar, Luis Videgaray pasó a la farmacia y le dijo al dueño:

– ¿Tienes pastillas para los nervios?

–Sí.

–Ah, qué bueno. Tómese dos, porque vengo a hacerle una auditoría.

¡Nos vemos el martes!
01 Septiembre 2016 04:03:25
¡Welcome, Mr. Trumpetas!
De pronto, Enrique dio un golpe en la mesa que despertó al secretario de Salud y obligó al resto del Gabinete a ponerle atención:

-¡Ya lo tengo!

-¿Atrapó un pokémon, señor Presidente?

-No, no, esos ya los atrapé todos. Decían que no podía encontrar a 43 y encontré a los 150.

-Pero, ¿qué encontró ahora, señor Presidente?

-Encontré la solución a nuestros problemas.

-¡¿¡¿Va a renunciar?!?!

-¡Claro que no!

-¿Va a meter a la cárcel al “Peje”?

-No es mala idea, pero no.

-¿Va a expropiar el América y las Chivas para salvarlos del descenso?

-No, no. Me refiero a un problema mayor: el de Donald Trump.

-¿Qué sugiere, señor Presidente? ¿Quiere que se lo encarguemos al “Chapo”?

-Tengo una idea mejor: vamos a invitarlo a Los Pinos.

-Ay, señor Presidente, ¿volvió a tomar de las botellas que dejó Felipe Calderón? Ya le dije que ese señor chupaba puro adulterado.

-¡En serio! Piénsenlo: invitamos a Trump a México, le aplicamos la tradicional hospitalidad de nuestro país y lo hacemos ver que es nuestro amigo. Se va a sentir tan agradecido que, él solito, sin que se lo pidamos, se disculpará públicamente por todas las cosas horribles que dijo de los mexicanos.

-No lo sé, señor. Es un asunto muy delicado invitarlo. Si acepta venir, ¿qué hacemos?

-Pues chiles en nogada, ¿no?

-No, señor Presidente, me refiero a qué hacemos con las críticas de la sociedad, de la oposición, de los legisladores, de los medios y hasta de los niños.

-Déjenlo todo en mis manos.

-No sea payaso, señor, Presidente. Estamos hablando en serio.

-¡Yo también!

-Ay, Virgencita, no nos desampares.

(Dicho y hecho, de Los Pinos invitaron a Donald Trump. Y como a este le urge ganarse a los votantes latinos, aceptó de inmediato para poder presumir que es muy amigou de los mexicanous. En medio de un gran operativo de seguridad, el trumpavión aterrizó en el aeropuerto de la Ciudad de México. Quisieron llevárselo en helicóptero a Los Pinos, pero había contingencia y no se veía ni madres, por lo que decidieron tomar el Viaducto. Apenas salieron del perímetro del AICM, en una esquina le dieron cristalazo al trumpauto y al magnate le robaron el reloj y la peluca. Pese a eso, Trump siguió adelante, pero conforme avanzaba, se iba inquietando más y más al ver los peseros destartalados y atiborrados de gente; el Metro saturado, sudoroso y pestilente; las calles tapizadas de baches, las mordidas de los policías, los abusos de Uber. Le horrorizaron los programas de radio que pudo sintonizar y quedó impactado por la cantidad de propaganda política ilegal disfrazada de “informes de labores” tanto de delegados, como de diputados y senadores. Finalmente llegó a Los Pinos para reunirse con Peña Nieto).

-Güelcom, mister Trumpetas.

-Thank you, Kike. Es un honour estar aquí contigou.

-¿Qué le pareció el trayecto?

-Pues mira, amigou, debo decir que yo estar impresionado.

-¿A qué conclusión llegó mister Trumpetas?

-A una conclusión terrible: ¡que los mexicanos aguantan todo!

-Ah, qué bueno que lo entendió. ¿De veras quiere pelearse con los mexicanos?

-¡Nou! Como dicen ustedes: ¡ahí muere!

-Oiga, pero para que vea que no hay mala voluntad, quiero regalarle un frasco de gel para el cabello.

-Muchas gracias, Kike, pero yo uso secadora.

-Y también le regalo una copia de mi tesis para su esposa Melania, me dicen que también es buena citando autores sin usar comillas.

-Oye, Kike, ¿y la Gaviota?

-Esa no se la regalo, pero váyame apartando uno de sus penthouse en la Trump Tower para cuando termine mi sexenio. Pero que pague poco de predial, ¡eh!



-¡Adiós, amigou!

¡Nos vemos el martes!
30 Agosto 2016 04:06:56
Juan Gaguei
Cuando los paramédicos llegaron con Juan Gabriel al hospital, luego del infarto, el médico de guardia les preguntó: –¿Están seguros de que su corazón ya no late nada, nada, nada, nada, nada? –Que no, que no.

Al enterarme de la muerte del Divo de Juárez, lo primero que pensé fue que era broma. ¿Cómo diablos se va a morir Juan Gabriel? Y, como yo, la mayoría de los mexicanos. De la incredulidad pasamos al asombro y luego a los chistes. Creo que se han publicado más memes para cotorrear con el fallecimiento que esquelas para lamentarlo. Pero si Juan Gabriel era un desmadre arriba del escenario, ni modo que su muerte fuera solemne. Viéndola en perspectiva, una de las cosas que más sorprende de JuanGa es que fue un gay que triunfó en el México machista, en una época en la que la homosexualidad seguía siendo tabú. Y no sólo eso: no hay macho que no cante llorando sus canciones. Y en sus conciertos siempre había un momento en que preguntaba: “¿quién se casa conmigo?”; y hasta el más bigotudo y panzón de los machines gritaba: “¡Yooo!”. Hay quienes dicen que a Juan Gabriel le faltó salir del clóset públicamente, para convertirse en un héroe de la comunidad gay. No lo creo, ¿o a poco alguien pensaba que era heterosexual? Como él mismo dijo: “lo que se ve, no se juzga”.

Bueno, pues todo esto viene a cuento porque Juan Gabriel se vino a morir justo ahora que en México anda desatada una campaña en contra de los gays, que trae un fuerte olor a agua bendita. La Iglesia católica junto con varias iglesias evangélicas andan promoviendo marchas y manifestaciones en contra del derecho de los homosexuales a contraer matrimonio. Para ellos resulta pecado que se apruebe el matrimonio igualitario, como si las cosas de “su” fe pudieran estar por encima de las leyes de todos. Y lo peor no es eso: también quieren que se prohíba que se hable de homosexualidad... ¡en los libros de texto! Hazme el fabrón cavor. ¿Qué clase de alcohol adulterado bebí que desperté en el siglo 17? Ahí andan los curitas azuzando a la gente a protestar en contra de los abominables hombres de las pieles y la chaquira. ¿Por qué les molestan tanto los gays a los sacerdotes? ¿Será que se les antojan? No lo sé, pero ahora que todo el mundo anda lamentando la muerte del cantante y compositor, ¿van a llorarle con su letrerito antihomosexual en la mano?

Porque, efectivamente, muchos de los que hoy se oponen al matrimonio igualitario y quieren que a los gays se les oculte, son los mismos que lloran con Amor Eterno y cantan con despecho La Farsante cuando se meten tres tequilas en el pecho. Vamos a ver, pues, con qué cara el cardenal Norberto Rivera y sus secuaces salen a dar el pésame por la muerte de Juan Gabriel.

TORTURA

Ayer corrieron a Enrique Galindo y dejó de ser comisionado de la Policía Federal. Lo echaron porque se demostró que agentes de la PF cometieron actos de tortura en Tanhuato, Michoacán. ¿Qué castigo merece un torturador? Hace poco uno llegó al infierno y el Diablo le dio a escoger la tortura que debían aplicarlo. Lo llevó a tres cuartos. En el primero, un hombre desnudo, atado a la pared, recibía latigazos. En el segundo, un hombre desnudo, atado a la pared, era pateado por 12 demonios. Y en el tercero, un hombre desnudo, atado a la pared recibía sexo oral de una fantástica rubia. –Escojo este castigo. –¿Estás seguro? Pasarás mil años aquí. –Sí, sí, seguro. El Diablo se encogió de hombros, fue hasta donde estaba la mujer, la tocó en el hombro y le dijo: “párate, ya llegó tu reemplazo”. ¡Nos vemos el jueves!
25 Agosto 2016 04:05:35
¿Ya acabó?
Un borracho entra a un bar que estaba a reventar. Ese día era la final del futbol y todo el mundo estaba ahí para ver en las pantallas el partido en el que el equipo de la ciudad, después de más de 25 años, finalmente podría volver a ser campeón. No sólo las mesas estaban atiborradas: los pasillos y la barra también. “Compermisito, compermisito…”, el borracho se fue colando, se fue colando, hasta que por fin encontró un lugar y se sentó junto a una señora ya mayor. Pasado un rato, la mujer comienza a percibir un olorcito incómodo que, poco a poco, se fue transformando en una asquerosa peste nauseabunda. Asqueada e indignada, le preguntó muy molesta al borracho:

–Perdone, señor, pero, ¿se cagó usted?

–Chi...

–¡Qué horror! ¿Cómo es posible? ¡Qué asco! ¿Y por qué diablos no va a limpiarse?

–Es que todavía no acabo.

A veces me da la impresión de que el gobierno de Enrique Peña Nieto ya acabó, pero él no se ha dado cuenta. Y es que al Presidente cada día le surge un nuevo problema, le estalla un nuevo escándalo, le revienta una crisis. Venimos arrastrando la matanza de Iguala, los abusos de la Policía Federal, la ingobernabilidad en Michoacán, y ahora ya se le sumó a todo eso el alza del dólar, el frenón de la economía, el conflicto magisterial, las críticas de los empresarios. Vaya, hasta los resultados en los Juegos Olímpicos se han vuelto un problema para Peña Nieto. Su esposa misma es parte ya de la agenda de agravios que tienen hasta la madre a los mexicanos.

Pa donde voltee uno, hay un incendio y el Gobierno federal no tiene suficientes bomberos. Pero el verdadero problema, a fin de cuentas, es que todavía le quedan ¡dos años y medio! a este sexenio. ¿Cómo diablos le va a hacer Peña para llegar a diciembre de 2018 sin volverse loco o sin aventar la toalla y largarse a vivir a Miami al condominio de su señora? No lo sé. Quisiera creer que las cosas tienen que mejorar, porque ya tocamos fondo. Bueno, eso espero. Ojalá el Gobierno federal no se ponga a escarbar para irnos más abajo.

¿Cambios en el Gabinete?

A punto de tomar posesión, el presidente de un país muy, muy, muy lejano comenzó a armar su gabinete:

–Popeye, serás secretario de Marina.

–¡Sí, señor!

–Sherlock, tomas la PGR.

–Elemental, presidente.

–Chong, a Gobernación.

–¿Por mi amplia capacidad para el diálogo político?

–No, porque en Bucareli está el reloj chino.

–Chin.

–Drácula, tú cobrarás los impuestos.

–Será un sangrante placer, mi señor.

–Y usted, Gaviota, al ISSSTE.

–Al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado.

–No, aliste las nachas que nos vamos unos días a Acapulco para llegar bien bronceados a la toma de posesión.

Qué bueno que eso no pasó en México. Lo que sí está pasando es que hay mucho nerviosismo dentro del Gobierno federal, pues se habla, cada vez con mayor insistencia, en que habrá cambios en el Gabinete.

De entrada se dice que Miguel Osorio Chong dejaría la Secretaría de Gobernación. Unos dicen que para irse de regreso a Pachuca y otros que para hacerse cargo de Desarrollo Social, desde donde puede lucirse para ser candidato a la Presidencia.

Humildemente, yo sugiero que se vayan todos y les sigamos pagando su sueldo por lo que resta del sexenio. No importa que no trabajen y que cobren por no hacer nada, pues aun así, nos sale más barato eso a tener que seguir padeciendo sus decisiones. Bueno, yo nomás digo.


¡Nos vemos el martes!
23 Agosto 2016 04:00:04
Presidente pirata
Un grupo de expertos analizó la tesis de licenciatura de Enrique Peña Nieto y llegó a la conclusión de que era original y buena. Lo malo, dijeron, es que la parte buena no es original; y la parte que sí es original, ¡no es buena!

Según la gran revelación de esta semana, para titularse como abogado, Peña copió varios párrafos de algunos libros y los presentó como si fueran suyos al no aclarar quiénes eran los autores; en otras partes sí lo aclaró, pero no de acuerdo con los estándares académicos de ahora (la tesis la hizo hace 25 años). Lo que más sorprende de toda esta historia no es que el priista haya hecho trampa, sino confirmar que, contrario a lo que creíamos, Peña sí leyó más de tres libros. Digo, porque si se sentó a fusilarse párrafos enteros, es porque seguramente los estaba leyendo. En esa época no había escáneres que hicieran el trabajo sucio.

Obviamente esta revelación ha causado gran indignación, primero en todos aquellos que nunca en su vida han hecho una tesis. Vaya ni siquiera acudieron a la universidad. También levantó ámpula entre miles de jóvenes universitarios que jamás plagiarían ideas de un libro, porque ellos se fusilan todo de Wikipedia.

En respuesta a este escándalo, la Presidencia de la República emitió un comunicado en el que afirmó que se trataba de meros errores de estilo y no de un fraude, como lo quieren hacer creer los malquerientes del sacrosanto Jefe del Ejecutivo. De acuerdo con reportes preliminares, este comunicado fue plagiado de otro que se emitió durante el gobierno de José López Portillo.

Sea como sea, tenemos un Presidente pirata que se tituló copiando y pegando textos que son de otros autores. Pero, bueno, seamos sinceros, si Peña no sabe leer, ¿cómo querían que le hiciera?

Según ha trascendido, esta misma semana habrá nuevas revelaciones sobre el oscuro pasado de Enrique Peña Nieto. Se sabe, por ejemplo, que copió en un examen de Ciencias Naturales cuando iba en cuarto de primaria; que su frijolito no germinó cuando iba en kínder; y que usó acordeón en el examen de Química de tercero de secundaria. Graves acusaciones, sin duda, para un Presidente que dice querer mejorar la calidad en el sistema educativo. Lo peor de todo es que, al parecer, es muy triste decirlo, cuando le pidieron un cuaderno de cuadro chico, el muy desgraciado llevó... ¡uno rayado!

Todo esto me recuerda la historia del conejo que estaba sentado afuera de una cueva escribiendo en su computadora cuando llegó el zorro: –¿Qué haces, conejo? –Escribo una tesis sobre cómo los conejos se comen a los zorros. –¡Ay, no mames! –En serio, ¿quieres ver? Acompáñame a la cueva. Luego de unos minutos, el conejo salió con el cráneo del zorro y siguió escribiendo, hasta que llegó el lobo. –¿Qué escribes, conejo? –Mi tesis sobre conejos que se comen lobos. –¡No seas payaso! –¿Quieres comprobarlo? Acompáñame adentro de la cueva. Y lo mismo: al cabo de unos minutos, salió el conejo cargando el cráneo del lobo. Se puso a escribir hasta que llegó el oso. –¿Qué escribes, conejito? –Mi tesis. Es un estudio sobre cómo los conejos se comen a los osos. –Ay, no me chingues. ¿Quién te va a creer eso? –Tú lo creerás si me acompañas a la cueva. Ambos entraron a la cueva y, de sorpresa, un enorme león se lanzó encima del oso... ¡y se lo comió! Una vez satisfecho su apetito, el conejo recogió el cráneo y se salió a terminar su tesis. Moraleja: Lo importante no es el contenido de tu tesis... ¡sino tu asesor!

¡Nos vemos el jueves!
18 Agosto 2016 04:00:30
Campeones de la amargura
Iban caminando por la calle cinco buenos amigos. Uno de ellos era sádico, el otro era zoófilo, el tercero era pirómano, el cuarto era necrófilo y el quinto era masoquista. Iban charlando animadamente cuando, de pronto, cruzó delante de ellos un gato.

–¡Atrapemos al gato y lo matamos! –exclamó emocionado el sádico.

–Sí, sí, pero primero lo follamos, ah, ah, ah –dijo, al borde del éxtasis, el zoófilo.

–Y luego le rociamos gasolina y le prendemos fuego –evidentemente lo dijo el pirómano.

–Y ya que esté muerto, nos lo volvemos a dar –aulló de emoción el necrófilo. De pronto se hizo un silencio y todos voltearon a ver al masoquista:

–¿Y qué? ¿Tú no vas a decir nada?

–¿Miauuu?

A veces pienso que los mexicanos somos masoquistas, que nos gusta sufrir sin necesidad. Nos inventamos unos dramas que no tienen el menor sustento, pero ahí vamos todos a tirarnos al piso, a desgarrarnos la ropa y a llorar como borrachos en velorio. Veamos, por ejemplo, lo que ha estado pasando en los Juegos Olímpicos. La delegación mexicana no ha obtenido una sola medalla. Sin duda es un fracaso, porque en los pasados juegos, en Londres, México obtuvo un total de siete medallas: una de oro, tres de plata y tres de bronce.

En comparación, sin duda nos está yendo muy mal como país. Pero una cosa es que nos vaya mal y otra que le echemos limón a la herida. Nos concentramos en sólo ver lo malo, lo jodido. Por ejemplo, al celular me llegan a lo largo del día las distintas alertas sobre resultados. La constante en ellos es: fracasó, falló, no pudo. No reconocemos nunca el esfuerzo que hicieron los chavos, no les echamos ni tantitas porras, no les damos un aplauso más que merecido. Y lo peor: los criticamos como si nosotros pudiéramos hacer lo que ellos hacen. Les gritamos: “¡fracasados!”, mientras nos echamos en el sillón con una cocacolota en la mano. Si dieran medallas por negatividad y pesimismo, seguramente nos las darían todas.

Noticia de última hora: cuando estaba a punto de terminar de escribir esto, me enteré que los mexicanos se llevaron tres medallas de oro y cuatro de plata. Según el reporte, la Policía los detuvo cuando huían y el botín ya fue devuelto.

Del amor y otras perversiones

Quiero agradecerle a don Valentín Elizalde Márquez haberme escrito una carta de su puño y letra para darme su opinión sobre el tema de los matrimonios entre personas del mismo sexo.

Luego de que critiqué la postura de los obispos por oponerse al matrimonio gay, me dice don Valentín: “Creo que eres irresponsable al alentar conductas que podrían hacer que la gente no se salve”. Entiendo su preocupación por mi alma y por la de todos aquellos que apoyamos los matrimonios igualitarios, pero creo que la relación entre dos personas no es cosa de ningún dios, sino de la propia pareja, sea del tipo que sea. Le agradezco su cariño, don Valentín y le reitero el mío. Igualmente le reitero que los gays también tienen derecho a casarse y ser infelices por el resto de sus vidas.

Por cierto que el otro día mi primo estaba viendo la televisión y comenzó a gritar como poseído:

–No entres, pendejo, ¡no entres a la iglesia!

–¿Estás viendo una telenovela? –le preguntó su esposa.

–No, ¡cuál telenovela! Estoy viendo el video de nuestra boda.

¡Nos vemos el martes!
16 Agosto 2016 04:00:32
Yo soy AMLO
Nunca me lo hubiera imaginado. El otro día en esta mismas páginas de nuestro periódico, el que tú lees, el que nosotros hacemos, me enteré de que Andrés Manuel López Obrador finalmente había presentado su declaración 3de3.

De todos los presidentes de partidos fue el último en hacerlo, y supongo que lo hizo a regañadientes, más por necesidad que por convencimiento. Se supone que la declaración 3de3 es algo así como el “mamá, soy Paquito, ya no haré travesuras” de los políticos. En esa declaración revelan cuánto tienen (declaración patrimonial), cuánto pagan de impuestos (declaración fiscal) y dónde podrían hacer transas (declaración de intereses).

Gracias a la 3de3 nos hemos podido enterar, por ejemplo, que el presidente del PRI, Enrique Ochoa, tiene 50 taxis. O que la perredista Alejandra Barrales se compró un Mercedes Benz de contado. Y que el panista Ricardo Anaya gana menos dinero que su esposa.

¿Y qué nos revela la 3de3 de AMLO? ¡Que es igualito a mí! A sus 62 años, López Obrador afirma no tener casa, ni coche, ni ahorros. Lleva más de 45 años trabajando y el muy baboso ha sido incapaz de ahorrar, siquiera, para tener un retiro digno. ¿En qué más se parece a mí? En que, según su declaración, vive al día. No sólo no tiene dinero, sino que vive de arrimado porque la casa, según él, es de su mujer. Y lo que él gana, pues quién sabe en qué se lo gasta, porque no tiene ni un peso ahorrado. Se nota que Andresito el dinero le quema y, apenas tiene unos billetes en la mano, ¡pum!, antes de poder decir “pejelagarto”, ya se los gastó. Si hasta parecemos hermanos.

López Obrador nos quiere hacer creer que es pobre, cosa que no se la cree ni Carlos Slim, a pesar de que para él todos son (somos) pobres. Hasta donde sabemos, AMLO sí tiene casas, muchas, autos, camionetones, inversiones, ahorros y varios relojes Rolex, pero él afirma que todo se lo “donó” a su esposa y a sus hijos. No, pos’ sí.

Eso nos lleva de nuevo a mí: todo lo que he ganado se lo han acabado mi esposa, mis hijos, mi ex esposa, mis hermanos y, para mi desgracia, hasta el güevón de mi cuñado.

Ante esto, la conclusión lógica es que AMLO y yo somos. ¡somos uno mismo, uoo, oooh! Sabiendo todo esto, viene la pregunta importante: ¿votarías por mí para Presidente?

¡Pokémon!

Le dice la señora a su hijo:

–A ver, a ver, ¿quién esh el bebé de eshta casha?

–Mamá, por favor, ya tengo 23 años.

–Bueno, pues entonces deja de estar persiguiendo pokemones y mejor ponte a buscar trabajo, güevón mantenido.

–¡Ati toy, mamita! ¡Ati toyyy!

Cansado de ver cómo todos se divertían y me hacían sentir un anciano por no entender un carajo, decidí que era tiempo de unirme a la cacería mundial de pokémones.

Con todo y que me considero una persona muy tecnológica, me sigue costando mucho entender cuál es el chiste de ir por la calle buscando monstruitos peleoneros. Para eso no necesito una app, ni un celular. Me basta con ir a un plantón de la CNTE o a la Cámara de Diputados. O meterme a dar clases en cualquier prepa.

Lo único bueno de la euforia de los pokémones es que ha logrado algo que nadie había podido: que millones de nerds que se la pasan pegados a la pantalla salgan a hacer un poco de ejercicio.

Luego de jugar varios días me queda claro que el gobierno de Enrique Peña Nieto no sabe nada de atrapar pokémones, porque si realmente quisiera atrapar a los corruptos lo primero que necesita tener. ¡son bolas!

¡Nos vemos el jueves!
11 Agosto 2016 04:00:54
¡A volar, Gaviota!
Un señor en su lecho de muerte gira lentamente la cabeza hacia la derecha para mirar por última vez los dulces ojos de su esposa. La señora lo toma de la mano y trata de reprimir el llanto. El señor hace el mayor esfuerzo para despedirse de su amada y le dice:

–Mi vida, ¿te acuerdas la primera cita que tuvimos? Aquella en que se te cayó la taza de café y me quemaste la entrepierna...

–Ay, mi amor, claro que me acuerdo. Te portaste como todo un caballero, pues a pesar del dolor, no te quejaste ni una vez en toda la noche.

–¿Y te acuerdas, mi vida, que en nuestra luna de miel en Acapulco quisiste que nos subiéramos a uno de esos veleritos, que terminó volteándose y estuvimos a punto de morir ahogados?

–Jajajajaja, claro que me acuerdo, viejito, si no ha sido por aquel lanchero que te sacó de los pelos, me ando quedando viuda.

–Oye, mi cielo, y ¿te acuerdas que cuando se quemó el negocio y nos quedamos pobres, estabas a mi lado, tomándome de la mano?

–Sí lo recuerdo, corazón, fue terrible, pero míranos: salimos adelante.

–Y hoy que estoy aquí agonizando, a punto de morir por este maldito cáncer que se me esparció tan rápido, de nuevo estás a mi lado, mi vida. ¿Te digo algo, corazón?

–Sí, mi cielo.

–¡Tú me traes mala suerte, cabrona!

¿Qué va a hacer ahora Enrique Peña Nieto con su esposa “La Gaviota”? El otro día, en estas mismas páginas de nuestro periódico, se publicó la historia de cómo un empresario que busca contratos millonarios con el Gobierno, paga el predial del departamento de Angélica Rivera en Miami. Y no sólo eso: este sujeto de apellido Pierdant compró el departamento de al lado, para que lo use la primera dama como si fuera la extensión del suyo. Es decir, una vez más “La Gaviota”es exhibida como una persona que se aprovecha de los contactos de su marido para vivir a toda madre, a costa de los mexicanos.

Ante esto vale la pena preguntarnos: ¿Realmente “La Gaviota”es tan mala como villana de telenovela? ¿No será que, en realidad, las cosas están a su nombre para proteger a Enrique Peña y que él no aparezca como el transa? Sea como sea, lo que indigna ya no es tanto la transa, sino el cinismo. Después de tooodo el escándalo de la “casa blanca”, después del desprestigio que se ganó a pulso “La Gaviota” exhibiéndose en televisión como una furibunda corrupta, después de que el Gobierno quedó manchado para siempre, después del propio Presidente tuvo que salir a perdón... ¡salen con lo mismo! ¿En serio está tan necesitada de dinero Angélica Rivera, para que un empresario le pague sus gastos? Si ya no es por decencia, al menos por dignidad o disimulo, el Presidente y su esposa tendrían que haber puesto en orden todas sus propiedades y, sobre todo, dejar de hacer cosas que, según ellos, no son ilegales, pero se ven del carajo.

Con este nuevo escándalo, ¿qué hará ahora Peña Nieto? Ni modo que salga otra vez a pedir perdón. Más bien tendría que pedir licencia al cargo, por puritita vergüenza. Creo que le sería menos deshonroso salir a decir “la regué, ya me voy, compermisito”, que vivir toda la vida con la vergüenza de todos los mexicanos sepan el grado de corrupción y podredumbre al que llegó su Gobierno, él mismo y su propia familia.

Porque la otra opción es pedirle el divorcio a “La Gaviota”, pero no creo que Peña tenga el valor de hacerlo.

–Kike, ¿qué tienes? Te noto triste, como distante.

–Nada, Gaviotita, sólo necesito que me firmes aquí, aquí y aquí.

¡Nos vemos el martes!
09 Agosto 2016 04:06:13
Héroes o payasos
Le cuenta muy ufano un señor a otro: –¿Sabes? Ayer dije: ¡ya basta! –¿Y qué hiciste? –Le dije a mi esposa que ella no era nadie para andar criticando a mis amigos, que no tiene el menor derecho a contarme cuántas cervezas me tomo y, sobre todo, que el hombre de la casa soy, así que si me quiero ir de fiesta, pues me voy y no tengo por qué pedirle permiso. –¡Órale! Sí que tienes buevos. ¿Y qué te dijo tu mujer? –Que no murmure entre dientes, porque no se me entiende nada.

Ayer hubo varias marchas de campesinos que desmadraron por completo las vialidades de la Ciudad de México, pues partieron de distintos puntos para concentrarse, al final, en el zócalo capitalino. Cuando escuchaba el reporte en el noticiario, me sorprendió enterarme de que hasta el lugar habían acudido tanto Miguel Ángel Mancera, como José Calzada. De primera impresión, me pareció muy buen gesto tanto del jefe de Gobierno como del secretario de Agricultura del Gobierno federal. No es usual que los funcionarios den la cara y salgan a atender los problemas ahí donde están sucediendo. Sin embargo, el gusto me duró poco. Según quienes estuvieron ahí, en realidad, no fue que Mancera y Calzada fueran a atender el problema, sino que más bien fueron a lucirse. Como que el asunto fue, en realidad, un show muy bien armado, única y exclusivamente para que se vieran como que sí les importa la gente, y que no son capaces de meterse hasta en el más grande tumulto con tal de cumplir su labor de servidores públicos. ¡Uy, sí! Así, mientras en la radio los presentaban como los valientes funcionarios, en la realidad nomás le estaban haciendo al payaso.

DOS PESOS

Llega un diputado mexicano al cielo y es recibido por san Pedro, quien sin mayor preámbulo le dice: –Lo lamento, pero usted no puede pasar. Hizo mucho daño en vida. –Eso no es cierto, san Pedro. –Ah, ¿no? ¿No fue usted quien, a cambio de un jugoso moche, votó en favor de la ley que permitió destruir los manglares de Cancún? –Bueno, sí, pero... –¿Y no fue usted quien votó en contra de la ley anticorrupción que habría permitido llevar a la cárcel a todos los corruptos, incluido el Presidente de la República? –Sí, sí, san Pedrito, pero mire, también hice cosas buenas. –A ver, dígame una cosa buena que haya hecho. –Este... Pues yo... Mire, una vez, creo... No, pero es que... otro día, si la memoria no me falla, hice... No... ¡Ah, ya sé! Ayer le di a un limosnero 5 pesos. –Muy bien –dijo san Pedro al tiempo que se metió la mano al bolsillo celestial y sacó una moneda para dársela al diputado– Aquí tiene sus 5 pesos: ¡váyase al diablo!

No sé tú, pero para mí no hay nada peor que esos que dicen hacer el bien y, en realidad, están jodiendo a mucha gente. Ese es el caso de los sacerdotes que se oponen al matrimonio gay. Entiendo que no les guste, pero su religión no es la ley. La ley es para todos. Y lo que ellos están haciendo es esparcir odio, generar confrontación y poner en peligro a quienes sí creen en el derecho de todos a vivir como mejor les parezca.

NI TAN BRONCO…

El gobernador de Nuevo León debería tener más cuidado con su imagen. Primero, Jaime Rodríguez autorizó que bautizaran un tequila con el nombre de “El Bronco”. Y ahora ya salió con que también unas botas llevarán su famosa marca registrada. De lo que no se da cuenta el gobernador independiente es que ahora le van a preguntar en la calle: “¿De a cómo las botas?”. Y el que entendió, entendió. Y el que no, ¡pos no! ¡Nos vemos el jueves!
04 Agosto 2016 04:00:07
La dieta de Duarte
Hay preguntas que las esposas jamás deberían hacérselas a sus maridos. Y, en caso de que las hagan, los maridos nunca deberían responderlas.

-Mi amor –le dijo la mujer–, dime la verdad, ¿me veo gorda?

-No, mi Buda. Digo, ¡mi vida!

Mucha gente está sorprendida por la forma en que el Gobernador veracruzano, Javier Duarte, ha bajado de peso. En algo así como un año ha perdido no menos de 30 kilos.

Hay quienes dicen que hizo la dieta de la luna, que al parecer consiste en otorgarle contratos a tus empresas fantasma sólo en las noches en que la luna está en cuarto menguante, para que nadie se dé cuenta de tus transas.

Otros expertos en dietas aseguran que el Gobernador está siguiendo el régimen de la dieta volumétrica que es muy sencilla: bajarle el volumen a la radio cuando comiencen a criticar tu trabajo al frente del Gobierno estatal y concentrarte en escuchar sólo los halagos de tus subalternos.

Veracruzanos bien informados me aseguran que Duarte, en realidad, está haciendo la dieta de las manzanas. Todas las mañanas sale a caminar y después de 10 minutos, compra unas manzanas: las que van de la calle 15 de Septiembre a la avenida Revolución y de la calle Constitución a la avenida Hidalgo.

Pero todas esas versiones están equivocadas. En realidad el secreto de Javier Duarte para bajar de peso es que, desde que perdió el PRI las elecciones, trae los desos en la garganta y del puro susto no puede ni comer.

Moraleja: puedes dejar de parecer puerquito, pero nunca dejarás de ser un cerdo.

¡Changos!

A Tanya Müller se le puede criticar que sea sangrona, prepotente, creída y altanera, pero nunca de que no sabe de lo que está hablando. A mucha gente le cae mal la secretaria del Medio Ambiente de la CDMX porque tiene la osadía de decir las cosas como son. Es de esas raras políticas que prefieren hablar con la verdad en lugar de andar dorando la píldora, aunque eso le acarree broncas con la opinión. Eso es, por ejemplo, lo que está pasando con el caso del gorila Bantú. Se murió el chango y, ¡oh, sorpresa!, todos los mexicanos resultaron ser expertos en el estudio de los primates. Hasta mi primo el que no puede mascar chicle y caminar al mismo tiempo, me contó su teoría de cómo los veterinarios del zoológico de Chapultepec se equivocaron al aplicarle la anestesia al gorila y lo mataron. Y si mi primo lo dijo, es porque todo México lo anda diciendo. Aunque no sea verdad. Entiendo que es triste que se muera un animal tan hermoso, pero ¡qué drama hicieron!

Ahora la UNAM ya terminó su primer reporte sobre la muerte de Bantú y reveló que tenía problemas cardiacos, pero también dijo que sí se siguieron los procedimientos correctos tanto en la anestesia como en la autopsia. ¿Alguien le va a creer a los científicos? Supongo que no.

¿Se acuerdan de un jefe de gobierno capitalino que es bieeen caliente? Pues resulta que en el zoológico había una gorila que necesitaba ser preñada con urgencia, pero como no había machos de su especie, se le ocurrió que, si le pagaba una suma considerable, tal vez su superior jerárquico podría aventarse la faena.

-Jefe, por un millón de pesos, ¿se echaría usted a la gorila?

-Híjole, doctora, pues sólo si me dejas pagártelos a meses sin intereses.

¡Nos vemos el martes!
28 Julio 2016 04:02:50
Bloquéame esta
Los maestros de la CNTE la están regando con sus bloqueos. En lugar de ganarse la simpatía de la sociedad para que ésta los apoye en sus demandas, cada vez los odia más.

Y no es para menos: la CNTE ha optado por joderle la vida a los ciudadanos comunes y corrientes, que nada tienen qué ver en el pleito con el Gobierno federal. Pos así cómo quieres que te quiera.

Lo que la CNTE debería hacer es poner sus bloqueos al servicio de los ciudadanos. Por ejemplo: que se me pasaron las cubas y el dominó se puso muy bueno y me dieron las cinco de la mañana, llamo a la CNTE. Y de inmediato se instala un bloqueo en la esquina de mi casa. “Mi amor, perdóname que no he llegado, pero asómate a la ventana. ¡Están los pinches maestros! Y no me dejan pasar. Pero no te preocupes, en cuanto los reciba Osorio Chong, nos vemos”.

Imagínate: llegas a tu casa, después de nueve horas de trabajo y dos de traslado. Apenas abres, te enteras que tu suegra llega mañana a visitarte. ¿Qué haces? ¡Le llamas a la CNTE! Y ni siquiera podrá llegar la señora a la ciudad porque se encontrará con bloqueos en las terminales de autobuses, en el aeropuerto y, si fuera necesario, hasta en el embarcadero de Xochimilco.

Si los maestros de la CNTE se convirtieran en algo así como Los Cazafantasmas, serían los ídolos de los mexicanos. Who you gonna call? ¡Ghostbusters, no! ¡La CNTE!

En lo personal, mi primer llamado a la CNTE sería para reforzar la defensa de mis Pumas. Que ahí viene el contraataque del otro equipo –¡CNTE, ven a mí!– y en chinga aparece un contingente de maestros bloqueando por completo el área chica, poniendo a salvo nuestro glorioso arco (eso sonó raro).

En fin, maestros, sólo es cosa de que le echen imaginación para ganarse el favor del público.

De esposas y esposos

Esos gringos son únicos para hacer negocios. Resulta que en Nueva York abrieron una tienda, en plena Quinta Avenida, en la cual las mujeres pueden comprar... ¡maridos!

Al entrar al edificio, lo primero que se encuentran las clientes es un gran letrero luminoso con las instrucciones para comprar en la tienda:

1. Se puede visitar la tienda una sola vez.

2. Hay seis pisos y las características del hombre mejoran a medida que se sube.

3. No se puede regresar al piso inferior.

Nadie me lo contó, yo lo vi. Cuando una mujer entra a comprar marido, sube al primer piso. Ahí se encuentra un letrero que dice: “Estos hombres tienen trabajo”. La mujer decide subir al segundo piso: “Estos hombres tienen trabajo y aman a los niños”. Sube al tercer piso: “Estos hombres tienen trabajo, aman a los niños y son muy guapos”. La oferta le parece tentadora a la mujer, pero decide subir un piso más. En el cuarto piso el cartel dice: “Estos hombres tienen trabajo, aman a los niños, son muy guapos y ayudan en las tareas del hogar”. “Increíble”, exclama la mujer, quien casi no se puede resistir, pero decide subir un piso más. En el quinto piso el cartel dice: “Estos hombres tienen trabajo, aman los niños, son muy guapos, ayudan en la tarea del hogar y bailan de maravilla”. A la mujer esa descripción le parece casi de fantasía, algo que siempre soñó, pero decide subir al sexto piso. Ahí el cartel dice: “Usted es la visitante número 85,676,385 de este piso. Aquí no hay hombres. Este piso existe solamente para demostrar que es imposible darle gusto a una mujer. Gracias por haber elegido nuestra tienda”.

Curiosamente, enfrente de este lugar abrieron una tienda en la que los hombres pueden comprar una esposa. En el primer piso están las esposas que no hacen panchos. Los pisos del 2 al 6 jamás han sido visitados.

¡Nos vemos el martes!
26 Julio 2016 04:06:25
El amor en tiempos de crisis
El Gobierno es como ese cuñado imbécil que gasta lo que no tiene. Gracias a las “ofertas” de meses sin intereses, deben el equivalente a ocho años de su salario y probablemente se tarden el doble de ese tiempo en saldar sus deudas de tarjetas, pues de una saca para la otra y así se la van llevando hasta que revienta... o acaban en la cárcel. Algo similar pasa con el Gobierno: tiene mucho dinero, pero lo gasta en tonterías. Y, obviamente, no le alcanza. Pero en lugar de encontrar nuevas formas de financiarse, lo que hace es buscar nuevas formas de exprimirnos a los de siempre: a ti, a mí y al resto de los ciudadanos. Es por eso que ya volvieron a subir la gasolina y subieron algunas tarifas de luz. A eso se debe que hoy tengamos que pagar un impuesto especial por tomar refrescos y otro más por beber alcohol; o hasta por jugar a la Lotería o el Melate. En lugar de gastar de manera inteligente lo que tiene, el Gobierno nos quiere sacar más y más y más. Y eso, evidentemente, afecta todo en nuestra vida. Suena difícil de creer, pero la crisis económica también le pega al amor. Ahí está el caso que se está comentando mucho en redes sociales, de la pareja que acudió al consultorio de un terapeuta sexual.

–Doctor –le dijo sin mayores preámbulos el hombre– Tenemos un problema. Queremos su ayuda profesional. ¿Nos podría ver mientras tenemos relaciones sexuales y analizar lo que hacemos? Tal vez usted pueda encontrar el problema entre nosotros.–Bueno... este... –comenzó a responder un poco desconcertado el terapeuta– Sí, claro que puedo hacerlo. Es un poco extraño, pero es precisamente para esto que estudié: para ayudar a parejas con problemas a encontrar de nuevo la felicidad. Dependiendo del problema, podemos programar varias sesiones a fin de detectar con precisión la falla y trabajar juntos en corregirla.

La pareja se quitó la ropa y, ahí mismo en el consultorio, comenzó a hacer el amor, ignorando la mirada analítica del terapeuta que no dejaba de caminar alrededor de ellos, tomando notas de cada movimiento, de cada beso, de cada risa y cada gemido. Inclusive anotó con lujo de detalle el momento en que la mujer quedó prácticamente como murciélago, con la cabeza colgando del sillón, ahogada en un grito de placer. Cuando por fin terminó aquello, el terapeuta les dijo: –Pues, bien, lo he visto todo con mucho cuidado y, sinceramente, no encuentro nada malo en la forma en la que tienen relaciones sexuales. Son 300 pesos de la consulta. –Muchas gracias, doctor –dijo el hombre, se vistió, pagó y se fue con su pareja. Tal como habían quedado, a la semana siguiente regresaron. Volvieron a tener sexo con el terapeuta como único testigo, un testigo, por cierto, cada vez nervioso y excitado. Y así ocurrió semana a semana. Y en cada sesión, el terapeuta llegaba al mismo dictamen: “No tienen ningún problema”. Por eso un día le dijo a la pareja antes de que comenzara a desvestirse:

–Miren, ya han venido varias veces a terapia y por más que analizo la forma en qué tienen sexo, simple y sencillamente no encuentro problema alguno. ¿Para qué quieren seguir viniendo?

–Mire, doctor, –le respondió el hombre– Ella es casada y no podemos ir a su casa. Yo soy casado y no podemos ir a la mía. El hotel Palo Grande cobra 850 pesos por un cuarto. El hotel Viagra pide mil 200 pesos, mientras que el hotel Mortis anda arriba de los mil 500 y un motelito barato no baja de los 450 pesos. En cambio aquí lo hacemos por 300 pesos y, con la factura de sus honorarios médicos, el seguro me reembolsa 250 y, además, ¡no pago IVA de 16 por ciento! Dígame si no es una ganga, doctor. ¡Nos vemos el jueves!
21 Julio 2016 04:00:47
Te pido perdón…
Te pido perdón por haberte dicho que sentía mariposas al mirarte. En realidad era gastritis. No es fácil pedir perdón, y menos cuando eres Presidente. Porque pedir perdón implica reconocer que la regaste en serio. Aclaro: pedir perdón no resuelve los problemas. El perdón que le pidió Enrique Peña Nieto a los mexicanos por la “casa blanca” no borra la evidente transa en la que se involucró con el constructor Juan Armando Hinojosa. Hay que ser muy tonto para pensar que con pedir perdón ya se acabó el problema y todos felices. ¡Para nada! No obstante, sí creo que es un asunto significativo, inclusive histórico, que el Presidente con todas sus letras haya dicho: “les pido perdón”. No se trata de creerle o no, ni tampoco de aceptar sus disculpas. Se trata de darnos cuenta de que esa disculpa nos la merecemos todos los mexicanos. Y si se la sacamos 2 años después, fue porque el propio Presidente sabía que no podía irse sin reconocer sus cochinadas. Para mi gusto, que Peña haya tenido que pedir perdón es algo que no nos concedió él, sino que nosotros se lo arrebatamos.

Para mí es fácil pedir perdón, estoy acostumbrado a hacerlo, pues estoy casado. No sé cómo sea en tu casa, pero en la mía es muy sencilla la cosa: si yo estoy equivocado, pido perdón; si ella es la que está equivocada, yo soy el que pide perdón. De hecho, cuando nos peleamos, usualmente es ella quien da el primer paso para la reconciliación y me dice: “Ya no quiero estar enojada contigo, anda, pídeme perdón”.

De hecho, estoy convencido de que pedir perdón y perdonar es un verdadero acto de amor. El otro día me tocó ver una escena conmovedora cuando, después de la tormenta que azotó la ciudad, un joven utilizó la última rayita de la pila de su celular para llamar a su novia y decir: “Perdón que no te contesté antes, mi amor, es que traía el teléfono en modo pa-que-veas-lo-que-se-siente-desgraciada”.

POKÉMONES

Esto del PokÉmon-Go me tiene con los nervios de punta. ¿Lo has visto? A alguien en Nintendo se le ocurrió que no estábamos suficiente tiempo metidos de narices en el celular, por lo que diseñó una app para ir por la calle cazando pokemones ¡con el celular! Dicen que el más difícil de atrapar es Pikachu, esa cosa amarilla con cola de rayo y que parece entre conejo, perro y piñata. Y el otro día, en la Cámara de Diputados, un legislador que estaba redactando una iniciativa de ley descubrió que su celular vibraba avisándole que en la misma sala en la que se encontraba había un pokemon. En ese momento se puso a buscarlo y se encontró al mismísimo Pikachu. Por supuesto, comenzó a dar brincos de alegría diciendo: “¡Me encontré un diputado que trabaja!”.

ANTICORRUPCIÓN

El otro día renunció Virgilio Andrade como secretario de la Función Pública. Se trata de ese funcionario igualito a Frodo, el de El Señor de los Anillos, que supuestamente iba a limpiar el Gobierno de la corrupción y, en realidad, dejó la “casa blanca” de La Gaviota rechinando de limpia.

Al parecer Andrade dejó la secretaria por un asunto, ¡shhh!, de tipo sexual. Según esto, el hoy exsecretario dejó el cargo por ser virgen. Y es que nunca se echó a nadie.

¡Nos vemos el martes!
19 Julio 2016 04:05:49
El pinche Gobierno
Oiga, ¿y de qué murió el compadre? –Lo mataron los triglicéridos. –Pinche Gobierno que no hace nada para acabar con estos grupos criminales.

Vivo en un país en el que la culpa de todo la tiene el Gobierno. El pinche Gobierno, para ser precisos. Si las calles se inundan con las tormentas de estos días, la culpa es del Gobierno, pero no de quienes tiran basura en la vía pública y tapan las coladeras. ¿Cuántas veces no has caído en un bache y has dicho “pinche Gobierno” que no lo tapa? Y al mismo tiempo: ¿cuántas veces has marcado a Locatel para reportar, precisamente, un bache y que lo tapen? O una fuga de agua, o una luminaria fundida, o un semáforo descompuesto, o una coladera peligrosa. En México todo es culpa del Gobierno, porque pareciera que los ciudadanos somos como enfermos cuadrapléjicos a los que hay que atender, alimentar, bañar, limpiarles la caca y los mocos; y hasta hacerles piojito para que se duerman. Si no hay trabajo, es culpa del Gobierno, no de quienes no se capacitan, ni se actualizan en sus respectivas ramas.

Si los trabajos que hay están mal pagados, también es culpa del Gobierno y no de los empresarios que hacen todo tipo de transas con tal de no pagar seguro social a sus trabajadores, ni permitirles formar sindicatos y, mucho menos, pagarles un salario decente.

Es curioso, pero muchos de los que salen marchando para culpar al Gobierno de la violencia que genera el narcotráfico suponen que el churrito de mota o la tacha que compran no forma parte del mismo esquema criminal. La culpa es del Gobierno, no de ellos.

He visto a más uno culpar al Gobierno de los malos servicios que ofrece, aun a sabiendas de que ellos mismos hicieron todo lo posible –legal o ilegalmente– para no pagar impuestos. Hace unas semanas lo vimos: el Hoy No Circula parejo era culpa del Gobierno, pero no de aquellos que ofrecían mordida en los verificentros para obtener la calcomanía cero, ni de quienes tienen dos juegos de placas para circular todos los días. Es decir, la crisis de la contaminación tenía que ver con demasiados factores, ¡hasta con el clima!, y sin embargo, todo era culpa del Gobierno. El tráfico cada vez más insoportable es culpa, obvio, del Gobierno, pero no de quienes se pasan en los cruceros sin tener espacio enfrente, bloqueando a quienes vienen en las calles perpendiculares.

Tampoco es culpa de quienes creen que las luces intermitentes son armas súper poderosas que les permiten pararse dónde sea y a la hora que sea, sin importar que entorpezcan la circulación de toda la avenida. La corrupción, por supuesto, es siempre culpa del Gobierno, y jamás lo será de esas empresas que aceptan pagar una “comisión” del 15 por ciento.

El Gobierno mexicano es tan ineficiente que hasta le echamos la culpa de los huracanes, las tormentas tropicales y los terremotos; y su culpa es doble si no corre a limpiar a los ciudadanos sus calles llenas de lodo. Ahora bien, suponiendo que todo eso fuera cierto, ¿cómo diablos llegó al poder el Gobierno? Hasta donde recuerdo, no lo hizo por medio de un golpe de Estado, ni por obra y gracia del Señor. No fue magia, ni fue un milagro. Fue el voto. ¿Y quién vota? ¿El Gobierno? No: votamos tú y yo y todos los demás. Entonces, ¿de quién es la culpa? ¡Nos vemos el jueves!
14 Julio 2016 04:05:22
Enrique Ochoa, dinobebé
Y cuando despertamos, el dinosaurio estaba disfrazado de Barney.

Si algo hay que reconocerle a los priistas es esa capacidad que tienen para comer caca sin hacer gestos y, luego, pedir otro plato. Así se vio la tarde del martes cuando los más importantes cuadros, triángulos y semicírculos del PRI se reunieron para aprobar lo que, en realidad, les ordenaron desde Los Pinos: elegir a Enrique Ochoa Reza como su nuevo dirigente nacional.

Es curioso cómo funciona la democracia priista: al presidente Enrique Peña Nieto se le ocurre, de puritita puntada, que la mejor opción para rescatar al partido del desastre que dejó Manlio Fabio Beltrones es poner al frente del PRI a un tipo que ni priista es. Acto seguido los “sectores” tricolores le dicen al Presidente: “Nos leyó usted el pensamiento, amo” y se pronuncian en favor del candidato de unidad, al que ni conocen pero bien que los une. Posteriormente, se
abre un proceso de registro de candidatos. Sólo por dos horas. ¿Y qué crees? Exacto: el único que se inscribe es el mismo que escogió el Presidente. Para rematar, los notables tricolores agrupados en el Consejo Político Nacional se reúnen para, de manera libre y democrática, levantar su dedito tal como se los indicó el dedazo. No, pos sí.

Y así el PRI pasó de Beltrones a Ochoa. O lo que es lo mismo: de Parque Jurásico a Barney. Y es que, en realidad, el nuevo líder nacional priista es de chocolate. Su priismo es más cachirul que un futbolista de Camerún. El tipo tiene de priista lo que yo tengo de neurocirujano. Porque si bien Ochoa presume que se afilió al partido a los 19 años, la realidad es que desde entonces se dedicó a esconder su militancia priista con la misma vergüenza con que se esconde
un chupetón en el cuello (claro, a los que alguna vez les han dejado un chupetón, pues yo no sé lo que es eso). De hecho, hace apenas unos años, de viva voz, negó ser militante del PRI en una entrevista que le hicieron en la Cámara de Diputados, cuando quería ser un imparcial, honesto y ciudadano consejero del IFE.

Pese a eso, hoy Ochoa Reza es el nuevo mandamás en el partidote. Bueno, es un decir, porque es evidente que es incapaz de mascar chicle y caminar al mismo tiempo, pues todos y cada uno de sus pasos dependen de lo que digan desde la Presidencia de la República.

De hecho, su discurso de toma de posesión como líder del priismo nacional reveló mucho de lo que podremos esperar de esta nueva etapa en el tricolor. Para empezar, ¡fuera máscaras!, nada de andar disimulando el PRI-gobierno. Enrique Ochoa se acordó de sus tiempos de jovencito, cuando compraba discos de Timbiriche, y le cantó a Peña y al gabinete: “Tú y yo somos uno mismo, uoh-oh-oh”.

En otro momento, Enrique Ochoa dijo que PRI era un partido de jóvenes, y entonces los octogenarios líderes de la CTM aplaudieron haciendo sonar sus tanques de oxígeno.

Luego, para estar a tono con la modernidad en cuanto a la igualdad de género, el nuevo líder anunció que su equipo estará integrado en partes iguales por hombres y mujeres. No aclaró de qué lado sentará a Beatriz Paredes.

Como ningún secretario de Estado lo ha hecho, el presidente del PRI defendió a Enrique Peña Nieto, diciendo que ha hecho muy bien las cosas desde que inició su gobierno, pero que nadie lo comprende porque no ha sabido comunicar sus logros a la sociedad. O lo que es lo mismo: los pendejos somos nosotros, no él.

El momento cumbre de su discurso fue cuando anunció la creación de una comisión anticorrupción al interior del PRI. El chiste, por supuesto, se cuenta solo. Y es tan bueno que, al escucharlo, se rieron a carcajadas Emilio Gamboa, Luis Videgaray, Javier Duarte, Roberto Borge, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre y, en general, todos los priistas.

Cuando veía la transmisión de la ceremonia, pensé: “Ahí están tooodos los líderes del PRI. Si en este momento cayera un meteorito en ese lugar, ¿quién se salva? ¡¡¡La Patria!!!”

¡Nos vemos el martes!
12 Julio 2016 04:00:01
Grilla gorila
Una pareja fue el domingo a pasear al zoológico y llegaron hasta la jaula del gorila. Le dijo la señora a su marido: –El otro día leí que el comportamiento de los gorilas es muy similar al de los humanos, sobre todo en cuestiones sexuales. –¿En serio? A ver, ¡enséñale un pecho! –¡Va! –dijo la señora y pa’ pronto se abrió la blusa y se sacó un seno generoso, lo que provocó que el gorila comenzara a brincar. –¡Órale! –dijo el marido– ¿Y qué pasa si le enseñas los dos? –Pues, a ver –y que se saca el otro la señora y que el gorila comienza a golpearse el pecho y a rugir como el macho alfa que era. –Oye, no, pues sí es cierto. ¿Y si te levantas la falda? –Sí, sí. –dijo la señora que poco quería para seguir con las investigaciones científicas sobre el comportamiento sexual de los gorilas, por lo que se levantó la falda y le enseñó el trasero. El simio se puso como loco y, excitado, rompió los barrotes de la reja y comenzó a aparearse con la señora. –¡Auxilio, mi amor! ¿Qué hago? –Uy, mi amor. Pues dile como a mí: que hoy no porque te duele la cabeza, que no tienes ganas porque los niños estuvieron muy latosos, que él sólo piensa en fornicar y tú no eres objeto sexual de nadie. O hazte la dormida, al fin que te sale rebien cuando llego con ganas.

No, no, no. El anterior no es un chiste autobiográfico. Nomás me acordé de él por el asunto del gorila Bantú que se murió por pendejo. Bueno, por pendejo el que le puso la inyección de anestesia que le provocó la muerte.

Como sabes, el gorila formaba parte del zoológico de Chapultepec y se lo iban a llevar a Guadalajara para que se apareara con dos hembras que ya están en edad de merecer. Además, nuestro Bantú era un partidazo, no sólo por guapo, sino porque era el único gorila macho en todo México. Pero, ¡oh, tragedia!, cuando lo iban a trasladar, alguien hizo mal las cosas y en lugar de dormirlo para que no se pusiera chango en el viaje, se les pasó la mano con la anestesia y lo mataron. Sí, tristemente Bantú murió sin conocer el amor del bueno.

Y con eso de que ahora la gente se preocupa más por los animales que por la propia gente, la muerte del gorila desató un escándalo más grande que el de la próxima boda de Lin May. (Esto de los animalovers me provoca un poco de náusea, sobre todo cuando la gente que conozco habla de sus perros como si fueran sus hijos; o cuando festejan que un torero haya muerto por una cornada en plena corrida).

Y ya se sabe que los políticos sólo reaccionan cuando hay cámaras y micrófonos de por medio, de ahí que cualquiera de nosotros puede ser asesinado en plena vía pública en un asalto ¡y no pasa nada! Pero que no le agarre la mano el chango al gorila porque, ¡uy!, todo mundo hace drama, se muestra consternado y promete una investigación, obvio, hasta llegar a las últimas consecuencias.

Pero la que de plano se voló la barda fue Perla Gómez, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la CDMX, quien anunció que abriría una investigación por la muerte del simio. ¿Qué parte de “humanos” es la que no entendió la funcionaria? No sé tú, pero a mí se me hace que Perla Gómez lo que quiere es verse muy mona trepándose a la liana del oportunismo. ¡Nos vemos el jueves!
07 Julio 2016 04:00:37
Instrucciones para sobrevivir a la CNTE
En estos días de marchas y bloqueos de parte de los maestros que reclaman su justo derecho a cobrar sin trabajar y a heredarles a sus hijos la plaza como si fuera de su propiedad, hay momentos en que uno se pregunta: ¿por qué no me morí de chiquito?

Yo, al menos, me he planteado más de una vez, al estar atrapado entre un plantón de la CNTE y un piquete de granaderos, ¿para qué diablos nací?

Siempre preocupada por la salud mental de sus lectores (que no deben tener mucha por ser lectores de esta columna), esta columna presenta hoy su Manual para Sobrevivir a la CNTE. Se recomienda discreción al seguir estas instrucciones ya que, si bien son infalibles, nada garantiza que funcionen.

1.- Antes de salir de casa verifique por internet cuál es el plan de acción del magisterio para ese día. Identifique cuántos bloqueos y dónde serán realizados. Si su destino está más allá de por donde pasará una marcha, sume a su trayecto un estimado de dos horas para no volverse loco ante la certeza de que ya llegó tarde.

2.- Recuerde: son maestros de la CNTE, no filósofos. No intente razonar con ellos, ni debatir. No están ahí cerrándole el paso para confrontar ideas, sino para defender privilegios. Para entenderlo, imagínese que a usted, por su linda cara (es un decir, no se la crea), le regalaron durante los últimos 15 años el 50% de su sueldo, y ahora, así de pronto, le dicen que pues ya no se lo pueden dar porque no le corresponde. Seguramente usted también pondría el grito en el cielo, sacaría las armas y cerraría hasta la avenida de los Insurgentes.

3.- En caso de toparse con un bloqueo en apoyo a la CNTE, antes de actuar, estudie la situación. Lo primero que tiene que determinar es si se trata de maestros reales o de paleros de Morena. Es importante hacer la diferencia, pues unos son unos necios talibanes ensoberbecidos que no entienden razones y los otros son sólo maestros.

4.- Si tiene usted prisa por pasar entre el bloqueo de maestros, utilice la siguiente técnica. Camine hacia el grupo de manifestantes, párese decididamente enfrente de ellos y con toda seguridad comience a cantar: “El que no se abra es Nuño. El que no se abra es Nuño”. Y conforme se vayan abriendo, usted va pasando, va pasando, va pasando, ¡pero en chinga!

5.- Si lo que está pasando frente a usted es una marcha, antes de pensar en atropellar a todos los que le impiden llegar a su trabajo, piense: ¿qué haría usted si su jefe fuera un auténtico imbécil? Una vez que lo haya meditado, vuelva a pensarlo. Si les deja ir el auto, el microbús o el camión de carga, seguramente se los van a cobrar como si fueran nuevos, güeritos y que hablaban inglés y chino mandarín.

6.- Una opción para abrirse paso entre los bloqueos magisteriales es aplicar la estrategia bíblica de Moisés. Nomás que en lugar de invocar el nombre de Dios, usted lo que debe hacer es echar por delante el nombre del secretario de Gobernación. Parado frente al montón de maestros embravecidos, comience a abrirse paso gritando: “Ahí viene Chong, ahí viene Chong”, y verá que los contingentes de la CNTE se abren como el Mar Rojo lo hizo ante el profeta.

7.- Dado que las seis anteriores opciones pueden fallar, lo recomendable es seguir al pie de la letra la séptima sugerencia para sobrevivir a la CNTE: ¡No salga de casa!

¡Nos vemos el martes!
05 Julio 2016 04:03:55
Obispos antinaturales
Estaban dos obispos platicando y, ya entrados en confianza, le pregunta uno al otro bajando la voz: –Oiga, monseñor, necesito hacerle una pregunta un tanto cuanto delicada. –Dígame, monseñor, sabe que cuenta con toda mi santísima discreción. –Pues bien, su ilustrísima, ¿usted anda diciendo que usted y yo nos besamos en el confesionario? –¡Ave María Purísima! ¡No, claro que no! –¡En la madre! Entonces ya nos vieron.

Los obispos mexicanos andan desatados con el asunto de los matrimonios entre personas del mismo sexo. Las bodas gay, pues. Primero pensé que era porque varios de ellos querían aprovechar la reforma para cumplir su sueño de entrar a la iglesia vestidos de blanco, no como el Papa, sino ¡de novias!

Sin embargo, no es así. Resulta que desde que Enrique Peña Nieto anunció su iniciativa, los obispos católicos y los jerarcas de otras religiones pusieron –¡oh, ironía!– el grito en el cielo y andan promoviendo marchas, protestas, mítines y plantones en contra de lo que los políticamente correctos llaman “el matrimonio igualitario” (que todos tengan igual derecho para casarse con quien se les dé la gana).

Quienes se oponen a las bodas gay tienen un argumento de lo más extraño: que no son naturales. ¿A qué se refieren con esto? Que no son entre un hombre y una mujer. Lo curioso es que su definición de “natural” no la sacaron de ningún libro de Ciencias Naturales, sino de la Biblia. ¡Ah, chinga! Según estas personas, no se debe permitir el matrimonio entre dos hombres o dos mujeres, porque las Sagradas Escrituras dicen que eso está mal. Que no es natural.

Y a lo mejor tienen razón, porque si hay algo natural, como bien dice la Biblia, es que las víboras hablen y te ofrezcan manzanas para que te echen del Paraíso. Y no mencionemos a los zombies que se levantan de su sepulcro al tercer día, pues evidentemente eso es lo más natural del mundo.

También resulta muy natural, siempre según la Biblia, que las hijas de Lot emborrachen a su padre para violarlo y quedar, las dos, embarazadas. Por suerte, el viejito estaba tan crudo que no se acordaba de nada al día siguiente y así no sintió remordimiento alguno.

Si le vamos a hacer caso a la Biblia en el asunto de los homosexuales, ¿también tenemos que mandar callar a las mujeres, como se ordena en la Primera Carta a los Corintios. Ahí clarito dice que a las mujeres “no les es permitido hablar”. Y no sólo eso: “(también) que estén sujetas, como la ley lo dice”. ¡Quién iba a pensar que eso que hago con la corbata iba a resultar tan bíblico!

Entonces, si lo natural es lo que dice la Biblia, ¿por qué hasta ahora no he visto uno solo de los gigantes, unicornios y dragones de los que tanto habla? Vaya, ni siquiera en Acapulco me he encontrado con un monstruo marino como el famoso Leviathan. Porque la Biblia habla de eso y de otras cosas sumamente naturales como que Jonás pasó “tres días y tres noches” dentro de un gran pez que, supongo, era una ballena o un atún Dolores. A menos, claro, que se
refiriera a aquellos carrosardinas en los que entrábamos 12 a Reino Aventura adentro de un vocho.

Claro que habrá quienes digan que todos esos son milagros. Si esto es así, entonces, ¿por qué Dios no hace el milagro de quitarle lo intolerante a la gente y que cada quien viva su vida como mejor le parezca?

Además, como siempre he dicho, si los gays se quieren casar, nadie tiene derecho a impedirles ser infelices.

¡Nos vemos el jueves!
30 Junio 2016 04:00:34
Gasolinazo
Cierto día estaba el león tomando el sol en medio de la selva cuando, de pronto, llegó la jirafa toda agitada, como son las jirafas cuando el calor rebasa los 40 grados.

-¡Mi rey, mi rey!

-¿Qué pasa, jirafa loca?

-Tengo algo urgente qué contarte.

-Tiene que ser, en serio, algo muy, pero muy importante para que te hayas atrevido a molestarme cuando tomo el sol. ¿De qué se trata? Pero que sea rapidito, porque me desconcentras el bronceado.

-Vengo a decirte que… este… bueno.

-¡Habla! –rugió el león.

-Pues que el tigre dice que él es el nuevo rey de la selva y va a romperte la madre.

-¿Eso te dijo?

-Y no sólo a mí. También lo vieron la boa, el lémur y el gorila.

Muy enojado, el león fue a buscar al tigre y se lo encontró haciendo una poderosa y extenuante rutina de ejercicios al tiempo que iba repitiendo: “Uno, dos, uno, dos, el león está acabado. Tres, cuatro, tres cuatro, El nuevo rey, soy yo”. Al escuchar aquello, el león dio un salto y se paró majestuoso y atemorizante ante el tigre:

-¿Qué haces, tigrito?

-Ay, mi rey: pues aquí, nomás, ¡de puro hocicón!

A ver si no nos sale con la misma respuesta Luis Videgaray cuando le preguntemos dónde diablos quedó su promesa de que ya no nos subirían el precio de la gasolina en el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Se suponía que con la reforma energética los mexicanos íbamos a tener acceso a mejores y más baratas gasolinas. Pero con la calidad del aire que tenemos y con los nuevos precios que pagaremos a partir de mañana, queda claro que el secretario de Hacienda no nos cumplió ninguna de esas dos promesas.

Sonoro trancazo

En un duro debate en la Cámara de Diputados, le dice un legislador a otro:

-Es usted un ¡corrupto!

-A ver, pruébalo.

-Te estoy acusando de ratero, no de pendejo.

Por increíble que parezca, a veces resulta muy difícil comprobar las raterías que todos vemos, sabemos y sospechamos de los gobernantes. Ahí está el caso del sonorense Guillermo Padrés, a quien la actual gobernadora Claudia Pavlovich le armó todo un expediente con sus raterías y, simple y sencillamente, no ha podido llevarlo a la cárcel.

Quien no ha querido o no ha podido hacerlo –no sé cuál de las dos opciones sea peor– es la procuradora Arely Gómez. Anda tan preocupada por encontrar la nueva bolsa Louis Vuitton, que no se ha puesto a trabajar en serio para que la PGR pueda aprehender al panista.

Por lo pronto, ayer por fin el SAT le embargó un ranchito al exgobernador. Se trata de una pequeña propiedad, tipo departamentito del Infonavit, de 3 mil 770 hectáreas. Es decir, el rancho de este infeliz es ¡seis veces más grande! que el bosque de Chapultepec.

La propiedad fue decomisada no porque se haya comprobado que se compró, remodeló y acondicionó con el dinero de todos los mexicanos, sino porque Padrés no ha pagado sus impuestos. ¡Hasta con esa el angelito!

Pero, bueno, lo importante es que ya le pusieron al sonorense un sonoro trancazo. A fin de cuentas, recordemos que al mafioso Al Capone lo pudieron meter a la cárcel, precisamente porque no pagó impuestos y no por tantas muertes que debía.

Por las nubes

A veces me espanto cuando veo que el dólar anda por las nubes, rozando ya la cotización de 20 pesos. Pero luego me acuerdo de que yo ni conozco los dólares. ¡Y se me pasa!

¡Nos vemos el martes!
28 Junio 2016 04:00:17
Y apenas la mitad…
Disculpe, sí, usted que está leyendo este periódico, ¿me puede ayudar? Fíjese que dejé por aquí un año nuevo, el 2016, y no lo encuentro. Le juro que fue apenas ayer cuando estábamos atragantándonos con las 12 uvas y ahora resulta que ¡ya se nos fue la mitad del año!

No entiendo en qué se me fue el 2016. A ver, veamos. El 1 de enero me desperté con un ligero dolor de cabeza, pero de ahí hasta hoy no entiendo cómo llegué. Según el archivo de éste, nuestro periódico, estos seis meses se nos han ido en puras pendejadas. Y si lo digo es porque, medio año después, no tenemos un mejor país. Si acaso es un poco diferente, pero no demasiado.

¿En qué se nos ha ido el año? Por supuesto en las pataletas de la CNTE contra la reforma educativa. Mientras en todo el país el asunto está más que superado, en Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Chiapas, las protestas han llegado a un nivel de violencia que ya nadie entiende. ¿Y qué hace el Gobierno? Manda al director de recursos humanos de la SEP, un tal Aurelio Nuño a advertirles a los maestros, con su linda vocecita, que si no trabajan los van a correr. Me pregunto cuándo le escucharemos al secretario de Educación Pública, un planteamiento, ¡doh!, educativo.

Otra parte del año se nos fue en las elecciones. Fueron meses de campañas y precampañas que sirvieron para convencernos de que ninguno de los candidatos convence. Lo único bueno que dejó el proceso electoral fue que nos recordó el poder de nuestro voto. Quedó claro que no votamos por los mejores, pero en la mayoría de los estados se votó por otros, los que no eran los mismos de siempre, o al menos los que no estaban en el poder y merecían un castigo.

También en este semestre se nos murieron Margarito y “El Profesor Jirafales”. Otro que se nos fue: ¡el dólar! Se nos fue a casi 20 pesos. Viendo así las cosas, ya no sé si quiero ver lo que nos traerá la segunda parte de 2016, o si mejor nos la saltamos y nos vamos directo al 2017.

Desconexión

Uno de los principales problemas que tenemos en México es que los funcionarios públicos se sienten de una casta superior. Apenas reciben su nombramiento, como por arte de magia se transforman: dejan de ser ciudadanos y se sienten una especie de semidioses. Mientras esa actitud siga, los ciudadanos seguiremos viendo con desconfianza a todos los políticos. Y eso es malo, como le pasó a aquel agente de la PGR que llegó a un rancho a investigar una denuncia. Lo primero que hizo fue hablar con el dueño, un ranchero ya entrado en años.

–Vengo a hacer una inspección.

–Adelante, señor. Nada más le pido, por favor, que no pase al terreno que está cercado.

–Mira, anciano –le respondió el agente sacando su charola con el escudo de la PGR en dorado– ¿Ves esto? Esta credencial dice que yo tengo la máxima autoridad del Gobierno federal que represento. Esta credencial me autoriza a ir a donde me dé la gana y entrar a cualquier lugar que me parezca sospechoso. ¿Entiendes? Esta credencial me autoriza a entrar, si quiero, en ese terreno cercado.

–Está bien, oficial, como usted diga.

Pasado un rato, el ranchero escuchó gritos y vio al agente federal corriendo por su vida, seguido muy de cerca por un toro semental con ganas de embarazarlo.

-¡Auxilio!, ¡sálveme!, ¡auxilio!

-¡¡¡La credencial, pendejo!!! ¡Enséñale la credencial!

¡Nos vemos el jueves!

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