×
Denise Maerker
Denise Maerker
ver +

" Comentar Imprimir
17 Octubre 2011 03:00:50
Hay que evitar que llegue Peña
Muchos no quieren (queremos) el regreso del PRI a la Presidencia por muchas y diferentes razones. Quizá la más importante es porque no hay signos de que se trate de un partido distinto del que gobernó a este país durante décadas. Todo lo contrario, se percibe entre los actuales priístas una genuina añoranza por las formas de antaño: la solemnidad, los rituales, el consenso obligado, la falta de debate, la imposición de la línea, el pragmatismo. Justo esta semana nos volvieron a dar una muestra de ello: Varios diputados priístas se habían pronunciado a favor de la reelección de diputados hace tres años cuando estaban en campaña, pero como Peña Nieto se opone a esa reforma, se alinearon y votaron en contra. En la Cámara no presentaron argumentos y tampoco pareció importarles, les bastó con tener la mayoría.

Otra razón de este rechazó de muchos –aunque minoritario según las encuestas– de que el PRI regrese a los Pinos, es la forma en que han gobernado los estados estos últimos años. En general, les sigue molestando la crítica y prefieren buscar formas de callarla. Cualquier reportaje revelador y crítico es sistemáticamente interpretado como parte de una campaña orquestada por alguien en su contra. Si se señala a Humberto Moreira porque hubo falsificación de documentos en el proceso de endeudamiento de Coahuila, los priístas nunca cuestionan el hecho sino la intención “oculta” de quienes lo revelan.

Los priístas siguen anteponiendo sus reglas y valores a las exigencias normales de una democracia: la reputación no es nada comparada a la lealtad. Por eso ni las conversaciones grabadas de Mario Marín en el caso de Lydia Cacho ni la torpeza y abusos del gobierno de Ulises Ruiz en Oaxaca fueron cuestionadas por los priístas, a ambos los defendieron a ultranza.

La cultura priísta es autoritaria y aunque se han tenido que adaptar a diferentes circunstancias siempre han tratado de limitar la pluralidad. Si no tenían mayoría en el Congreso local buscaron obtenerla, no a base de alianzas, sino cooptando individuo por individuo gracias a favores o prebendas.

Dicho esto ¿qué proponen los que quieren evitar a toda costa que llegue Peña Nieto? Poca cosa. Marcelo Ebrard insiste en que: es él encabezando una alianza electoral del PAN y del PRD o la restauración del viejo régimen. Más allá de que los números en las encuestas no muestran que esa sea realmente una opción ganadora ¿por qué sería una opción convincente? Después de todo ¿quiénes son los responsables de haber pavimentado el camino para el regreso del PRI? El PAN y el PRD. Si Ulises Ruiz siguió gobernando Oaxaca fue porque en el Senado los panistas no votaron por la desaparición de poderes en el estado, si Elba Esther sigue teniendo el poder que tiene es porque Vicente Fox y Felipe Calderón pactaron con ellos, si los sindicatos siguen siendo un pozo de oscuridad es porque Fox y Calderón se acomodaron con ellos. Si tantos parecen añorar al PRI es porque el PAN no ofreció una mística distinta ni un discurso fundacional y diferente. Si Pena Nieto les parece a tantos un oasis de paz y serenidad es porque PAN y PRD se enfrascaron desde el primer día del gobierno de Fox en una cruenta batalla que doce años después los tiene exangües.

La única alternativa que ven es movilizarnos a través del miedo: ellos o el regreso del PRI. La verdad es que se merecen el regreso del PRI, los que no nos lo merecemos somos todos los demás.

Con esta columna abro un paréntesis en mis colaboraciones en “El Universal”. Concentraré mi esfuerzo profesional en un proyecto que requiere toda mi concentración en los meses por venir. Pero es eso simplemente, sólo una pausa, después de la cual espero regresar a este mismo espacio y continuar esta vía de comunicación con los lectores.
12 Octubre 2011 04:04:31
El Gobierno compra productos milagro
¿Alguna vez ha caído en la trampa y ha comprado alguno de esos productos que prometen la figura más esbelta, un estómago plano, la piel más tersa o los músculos más visibles y potentes? Si le ha pasado, tranquilícese, porque no es el único, y además ya está acompañado por unos ingenuos de peso: Pemex, el Ejército Mexicano y varias policías estatales.

En tiempos de tanta violencia qué mejor forma de proteger a quienes se la juegan por el país que dándoles un aparatito, que cuesta unos 280 mil pesos, para que detecten a una buena y segura distancia armas, pólvora y todo tipo de drogas. La tentación, como en todos estos casos, es grande; ya no se requiere de mayor investigación ni arduos trabajos de inteligencia, un aparato basta para indicar dónde hay armas, droga y quién trae pegadas partículas invisibles de cualquier sustancia prohibida.

El problema es que, al igual que las lociones mágicas no hacen que le salga pelo a los que llevan años calvos, este aparato no sirve de nada. Y no crea que es tan difícil de descubrir, la información abunda en la red y no sólo en artículos de periódico, también los trabajos serios como el del Entry Control and Contraband Detection Department del Sandia National Laboratories en Albuquerque, que desde el 2002 ya había hecho experimentos para probar la capacidad de detección de explosivos de un aparato similar y había concluido que los mismos resultados se obtenían con el aparato que si alguien estuviera tratando de adivinar.

El lunes, “El Universal” publicó la historia de un indígena mixe, Ernesto Cayetano, que en un retén carretero en Veracruz, a principios de este año, fue bajado junto con los otros pasajeros del autobús en el que viajaba y un militar se paseó delante de ellos portando el GT200. Para desgracia de Ernesto Cayetano, la aguja lo señaló. Pasó ocho meses en la cárcel y salió gracias al buen trabajo de la juez Karla Macías Lovera, quien se puso a investigar y determinó que la aguja esa no podía ser una prueba de cargo.

Recurrió, entre otros, a la opinión del físico Luis Mochán, especialista en propiedades electromagnéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Mochán considera, y así se lo hizo saber, que ese aparato es una vacilada. Mochán dice que lo que hace el GT200 es “literalmente como la ouija, en el sentido que la gente lo mueve inconscientemente sin darse cuenta de qué lo mueve y lo hace de acuerdo con sus deseos, sus creencias o ideas”.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos ya alertó a las autoridades sobre las violaciones a los derechos humanos que se han provocando por la “creencia” en la efectividad de este aparato y atribuye parte del aumento de los cateos ilegales a que policías y militares confunden una “indicación” del GT200 con el descubrimiento de un delito que se está cometiendo en flagrancia.

No puede haber nada más atemorizador que ver a un aparato dirigir su antenita contra uno y quedar así marcado frente a todos y científicamente como parte de los malos. Hay poco qué decir frente a la ciencia, los policías y militares aceptan el resultado como una verdad incontrovertible y uno seguro acaba en la cárcel dudando de uno mismo. ¡Qué miedo! Porque la antenita esa, es un hecho, se mueve según los prejuicios o humores de quien la carga.

Cuando nosotros caemos en la trampa y compramos la crema milagrosa perdemos dinero, pero cuando el Gobierno es el ingenuo, son mexicanos que acaban perdiendo meses de su vida en las cárceles y con sus familias dañadas.

¿Cuándo nos anuncia el Gobierno que ya dejaron de usar esa ouija? ¿Cuándo nos dicen cómo van a reparar todo el daño que ya se ha hecho?
10 Octubre 2011 03:00:37
Hacer lo inimaginable
Sedientos como estamos todos de ideas que contribuyan a sacarnos de esta espiral de violencia y muerte, podemos apreciar quizá como en pocos países la extraordinaria historia detrás de dos de las ganadoras del Nobel de la Paz de este año. Sus nombres no nos dicen nada. Su país es ajeno y remoto. Y sin embargo la lucha que emprendieron hace años para pacificar a su nación y desarmar a miles de hombres y niños que asolaban sus pueblos y ciudades no nos puede dejar indiferentes.

Leymah Gbowee, mujer liberiana de 30 años, madre de tres y harta de una guerra que en 2002 había ya costado la vida de 200 mil de sus compatriotas, tiene un sueño y decide pedirle a las mujeres de la iglesia cristiana a la que acudía que se pongan a rezar por que se acabe la guerra y para que los hombres dejen de matarse. Al poco tiempo se les unen mujeres de confesión musulmana que empiezan a hacer lo mismo en las mezquitas.

Tiempo después, juntas y bajo el liderazgo de Leymah Gbowee, se trasladan a las afueras de un mercado de pescado, lugar que eligen por su ubicación estratégica: Charles Taylor, presidente de Liberia, tenía que pasar enfrente cada día con su convoy de seguridad. Las mujeres se visten de blanco y se sientan, todos los días, en el suelo a rezar y a cantar, sin importar el abrasador sol ni la lluvia, por la paz en Liberia. Buscan otras maneras de presionar a los hombres y pactan una huelga de sexo. Los señores de la guerra musulmanes tienen prácticamente sitiada la capital Monrovia, que defiende Charles Taylor; la masacre en la capital es inminente. Los países africanos citan a las partes para que acudan a Accra, la capital de Ghana, para iniciar conversaciones de paz. No parece haber disposición de asistir de ninguno de los grupos enfrentados. Las mujeres por la paz en Liberia logran convencer a las grupos para que vayan a Accra y un contingente de ellas se traslada a la capital de Ghana para apostarse en las puertas del centro de convenciones donde se llevan a cabo las pláticas. Las semanas pasan y no hay avances. En Monrovia los combates continúan y las masacres también. Después de seis semanas, Leymah Gbowee decide que las mujeres se sienten en las puertas del salón donde las negociaciones se están llevando a cabo con la orden de no dejar salir a nadie hasta que los hombres de Liberia alcancen un acuerdo. La tensión es enorme. El presidente de Ghana interviene para que las mujeres no sean arrestadas. El mundo entero observa.

La historia de Liberia y de este movimiento está magistralmente captado y narrado en el documental “Pray the Devil Back to Hell” (Reza Para que el Diablo Regrese al Infierno). El valor de esas mujeres, que sin disparar un tiro fueron capaces de poner fin a una guerra que parecía interminable, es un ejemplo que emociona e inspira.

Nadie dice que estemos en una situación similar y ojalá nunca ni nosotros ni nuestros descendientes tengan que estarlo. Pero hay que ser capaces de ver el ejemplo cuando lo tenemos enfrente y de reflexionar. El movimiento de “Las mujeres de Liberia por la paz” surgió cuando cada familia en esa población de 3 millones ya había sido afectada en lo personal. Estamos lejos de eso, pero ojalá a alguien entre nosotros se le ocurra una simple y poderosa idea antes de llegar a esa situación.
05 Octubre 2011 04:08:55
35 menos
“En la lucha contra los criminales todo se vale”. Es la máxima que parece estar ganando terreno en estos últimos tiempos. Será por desesperación, por miedo, no lo sé, pero es un hecho que cada vez más personas están dispuestas a que las autoridades, o quien sea, utilice todos los medios necesarios para acabar con este flagelo y más concretamente con estas personas.

El miércoles 21 de septiembre escuché de un hombre culto la expresión de: “¡35 menos!”, se refería, claro, a las 35 personas que fueron asesinadas y cuyos cuerpos fueron esparcidos a plena luz del día en un lugar céntrico de Boca del Río, Veracruz. La implicación era clara, puesto que las autoridades habían declarado el mismo día del hallazgo que se trataba de delincuentes, eran muertes que no había que lamentar ni ameritaban que se escarbara mucho investigando sus historias.

Los días pasan y seguimos sin saber quién mató a los 35, peor aún, desconocemos con certeza la identidad de los muertos. “Por razones de confidencialidad y del sigilo de las investigaciones”, me explicó ayer la vocera del Gobierno de Veracruz. Mentira, la verdadera razón de por qué desconocemos con certeza sus identidades es porque ocurren en una sociedad aterrorizada en la que nadie se atreve, con fundadas razones, a hacer lo normal: ir al Semefo, ver quién reclama los cuerpos, entrevistar a los familiares, conocer sus historias. ¿Alguien ha visto al familiar de alguno de estos muertos? Y créame, por muy delincuentes que hubieran podido ser, tenían padres, hermanos y parejas.

Es fácil, o así parece, condenar a la muerte en abstracto a “los malos” cuando se ignora si se trataba de sicarios, narcomenudistas o soplones al servicio de los grupos delincuenciales de la zona. No importa, en la lógica de todo se vale, la pena de muerte es un buen castigo para todos.

Y la tolerancia hacia esas acciones ilegales pero que van “en el buen camino” continúan. Ayer la Marina presentó a 18 policías municipales que presuntamente trabajaban para los criminales y dejó a 19 libres “al no comprobarse vínculos con un grupo de la delincuencia organizada”. Todos esos policías fueron capturados por los marinos desde el 30 de septiembre y sólo tres días después fueron puestos a disposición de un Ministerio Público. Es decir, ahora la Marina se puede quedar tres días con la gente que detiene y se pone a investigar quiénes sí y quiénes no son narcos. ¡Una minucia!, dirán los que piden rigor.

El terror es una salida posible a la situación que vivimos, pero es una muy mala salida. Matar a todos los que están de cerca o de lejos en contacto con delincuentes y a los que se atreviesen en el camino acabaría sin duda imponiendo una situación de tranquilidad, ¿pero es esa la paz que queremos? ¿Estamos dispuestos a ceder nuestras libertades y la aspiración de vivir en una democracia por solucionar, sea como sea, esta crisis que atravesamos? La aniquilación indiscriminada de un grupo no puede ser el cimiento de una sociedad libre. Se trata sí de pensar en una solución pero no sólo para mañana, sino para dentro de 5, 10, 20 y 50 años.

Matar no es la opción porque genera más asesinos. Hacernos de la vista gorda cuando las autoridades violan la Constitución sólo garantiza que después de esta crisis tengamos que luchar durante años por liberarnos del yugo de nuestros libertadores.

No, no son 35 menos, son 35 familias más lastimadas, 35 vidas truncadas, 35 historias que desconocemos y que si ameritaban un castigo por sus actos seguro era diferenciado y no incluía ni la tortura, ni la muerte. No en la sociedad civilizada y con fuertes instituciones, que creo, todos queremos construir.
21 Septiembre 2011 04:06:26
Peña Nieto y las tradiciones del PRI
Enrique Peña Nieto, por si alguien lo dudaba, sí quiere ser Presidente y viene, dice, a representar a la generación “a la que le corresponde, tiene la obligación y está en la gran oportunidad de demostrar que sí se puede renovar la esperanza, construir una mejor nación y vivir en un país tranquilo y seguro”.

¿Pero representa Peña Nieto a esta nueva generación? Se lo pregunté ayer porque todos tenemos en la memoria reciente las ceremonias de su último informe de gobierno y de la toma de protesta de su sucesor Eruviel Ávila. A todos, a algunos seguro con entusiasmo y nostalgia, estas ceremonias nos trajeron a la mente imágenes, sonidos, rituales y formas que pensábamos se habían quedado en el pasado. Peña Nieto las defiende. Dice que la solemnidad, las tradiciones y costumbres del PRI no “riñen en lo más mínimo” con la aceptación y el acuerdo con los nuevos tiempos democráticos que vive el país. Dicho de otro modo, que en una sociedad democrática, las prácticas internas, las tradiciones de un partido no tienen por qué asustar a nadie si ese partido está adaptado al contexto democrático que vivimos, compite por el poder y acepta sus derrotas.

O sea ¿qué más nos da que a ellos les gusten las ceremonias solemnes, grandiosas y personalistas si la decisión que importa se toma en las urnas?

Es cierto, hoy las formas del PRI no son las formas de México, como lo fueron durante muchas décadas, pero hay, sin embargo, razones válidas por las cuales interesarse en la vida interna de los partidos. Un partido es también una cultura donde se forman quienes serán los candidatos y gobernantes de nuestro país. ¿Cuáles son los valores que nos revelan “las formas” del PRI?

En el PRI se valora la disciplina y la obsequiosidad. Uno de los máximos elogios priístas es decir que alguien demostró disciplina e institucionalidad, lo que significa que ese alguien acató sin chistar una decisión que se le impuso, que lo perjudicaba o con la que disentía. La priísta es una cultura cortesana: las jerarquías son muy marcadas y se juega con las formas y el lenguaje para agradar a quien está, en ese momento, en la cúspide de la pirámide. Por eso el ceremonial es tan importante: sirve para reafirmar jerarquías y distancias, importa quién fue invitado, en dónde lo sentaron, al lado de quién y si el líder le dedica o no unas palabras. No se estila hacer cuestionamientos ni críticas a los superiores porque suele implicar el destierro. En el PRI los asuntos de importancia se dirimen entre unos cuantos y en las buenas épocas basta con la voluntad de uno. No les gustan los debates y las discusiones internas, y menos si son públicos, lo asocian con debilidad, ruptura y derrota.

Cuestión de gustos, dirán algunos. El problema es que es una cultura muy poco democrática la que produce al “homo priísta”. ¿Qué pasa cuando los priístas llegan a las asambleas deliberativas de nuestra democracia? Actúan por consigna y se disciplinan a la línea impuesta por sus superiores. ¿Qué tan bien preparados llegan para aceptar las críticas? Suelen ser poco tolerantes e imaginan siempre que hay alguien detrás, con motivaciones ocultas. ¿Qué capacidad de argumentación tienen? Prefieren siempre un buen arreglo a un debate intenso. Entonces, sí juegan según las reglas de la democracia, pero muy a regañadientes.

Dicho esto, no comparto la posición de quienes ven en un posible regreso del PRI un peligro para México. Me parece una forma de menospreciar el enorme camino que todos hemos recorrido: la sociedad hoy tiene una fuerza, una vitalidad y una capacidad de exigencia incomparables. Es un impulso antidemocrático descalificar de esa forma a quien nos disgusta y tememos. Lo mismo se hizo con López Obrador en el 2006 de manera incorrecta y perniciosa. Pero no deja de sorprenderme y preocuparme que 12 años después, esos ritos y esas formas, resulten tan atractivas para tantos. Al menos, es lo que dicen las encuestas.
19 Septiembre 2011 04:09:33
Javier Sicilia
Javier Sicilia provoca pasiones. irrita a muchos porque no se limita a pedir que se le haga justicia a las víctimas de la violencia. Y es cierto, que en sus dos Caravanas, ha ido tomando partido por las causas más diversas. A veces acierta, a veces sorprende, a veces confunde.

Y luego sus modos. Irritable y cansado se enganchó con los periodistas que le preguntaban, como solemos hacer, lo mismo una y mil veces. Los insultó y los mandó al diablo. No es López Obrador que podía torear y salir triunfante cada mañana en una conferencia de prensa.

Tironeado por los grupos afines y disímbolos que lo acompañan, un día pide iracundo la renuncia de García Luna y luego se sienta con él en la mesa del Alcázar de Chapultepec.

Les pide perdón a los centroamericanos a nombre de todos los mexicanos por el horror que muchos de sus compatriotas han padecido en nuestro territorio y muchos alzan la ceja preguntándose quién le dio la representatividad para hacer eso.

No se cansan de criticarlo por protagónico y dicen que su atuendo es un disfraz y “que ya se la creyó”.

Es cierto, Sicilia comete errores. No es político y no tiene esa piel dura que se necesita para serlo. Pero nunca ha dicho que esa sea su ambición. Es un hombre acostumbrado a otra tipo de vida, que una tragedia, el horrible asesinato de su hijo, lanzó a las calles y puso bajo los reflectores.

Un sentido agudo del deber lo ha hecho encabezar este movimiento en medio de un duelo que seguro ha tenido que posponer.

Es cierto también que su convicción religiosa lo ha llevado a tener un discurso a veces ambiguo y poco comprendido sobre los delincuentes: que si se pacta con ellos, que si les pide que “le bajen”. Es obvio que él los quiere perdonar.

Pero también es cierto, que él y quienes lo acompañan, han logrado varios triunfos indiscutibles: el mayor de ellos ha sido el sacar a las víctimas de la oscuridad en la que estaban. Hoy las víctimas de la guerra están en la agenda y nadie puede seguir ignorándolas. Ser asesinado era sinónimo de haber sido narco. El movimiento ha contribuido a matizar esa división tajante e inaplicable de los “buenos” y los “malos”. Hoy cualquier autoridad que pretenda minimizar la muerte de alguien bajo el supuesto de que era “un malo” se cuidará mucho antes de hacerlo. Y si no es la Fiscalía para las Víctimas creada por este gobierno será una Comisión de la Verdad, pero el recuento de los muertos, sus nombres y sus historias se hará y no se hundirán en el olvido

Me platican quienes lo acompañan que se le ve harto. Lo puedo entender. Soñará con la paz de su casa y con tiempo para llorar.

Yo creo que todos los mexicanos le debemos mucho, aunque no seamos cristianos, aunque no compartamos todas sus ideas, aunque disintamos de varias. Gracias, Javier.
14 Septiembre 2011 04:04:01
La (poca) importancia de llamarse Cordero
¿Se puede hoy en día construir un candidato ganador a la Presidencia de la República a partir de un desconocido miembro del gabinete? La pregunta es válida frente a la magnitud de la apuesta que parecen estar haciendo el presidente Felipe Calderón y su equipo.

La respuesta de ellos es claramente que sí, que en una democracia como la nuestra, un equipo, el del Presidente, puede lanzar a la conquista de la Presidencia a uno de los suyos sin importar que no se haya significado por algo en especial a lo largo de los últimos años. Porque no nos hagamos, es Cordero porque no fue Mouriño, pero igual hubiera podido ser Lujambio. Para la opinión pública no habría habido diferencia, ninguno construyó un vínculo propio con la ciudadanía ni se destacó en un momento de crisis o despuntó por su arrolladora simpatía y personalidad. Sólo el Presidente sabe por qué él y no otro.

Es lo que hizo el PRI muchas veces en el pasado. ¿Cuántos mexicanos sabían quién era Miguel de la Madrid cuando lo destapó López Portillo? Y el otro Ernesto, Zedillo, cuál habría sido su popularidad o nivel de conocimiento antes de convertirse en el candidato de relevo luego del asesinato de Colosio? (Dos Ernestos al relevo, por cierto) Y si vamos más atrás descubrimos que el hombre más gris del entorno de Miguel Alemán, Adolfo Ruiz Cortines, llegó a la Presidencia de México. La diferencia es que entonces no había competencia. Y por eso los candidatos priístas –incluso cuando literalmente nadie se les oponía como a López Portillo– hacían intensas y exhaustivas campañas a lo largo y ancho del país: no para pedir el voto sino para darse a conocer como aquel que se había decidido sería el nuevo Presidente.

En unos meses y con toda la fuerza y el dinero del Estado, el desconocido se convertía en el inevitable y deseado líder que el país reclamaba. La operación era muy costosa y las voces discordantes o críticas no tenían foro para expresarse. Así llegaron a la Presidencia personajes que por su falta absoluta de carisma difícilmente imaginamos ganando una contienda electoral.

El asunto es que las cosas ya no son así y que sin embargo, el Presidente y su equipo piensan que sí se puede ganar con esa vieja fórmula: no importa el candidato, lo crucial es qué tan bien lo envuelves y qué tan bien lo presentas y lo vendes.

Y lo están haciendo bien. En estos primeros días de presentación del candidato en sociedad se ve un gran trabajo detrás de Cordero. El discurso es claro: él representa con orgullo la continuidad de lo hecho hasta ahora por Calderón; el eslogan se nutre del imaginario histórico del PAN: él va a luchar con “valor, determinación y coraje”; y el adversario o cuasi enemigo es: la inmoralidad, el autoritarismo y la irresponsabilidad del “nuevo” PRI.

Hay muchos obstáculos pero citemos sólo los más obvios: no sólo ahora sí hay oposición sino que ésta tiene una fuerza abrumadora. López Obrador y Peña Nieto, por buenas o malas razones, tienen vínculos muy fuertes con el electorado. Y Cordero a diferencia de Calderón no se va a beneficiar de un voto del miedo a su favor porque el puntero no preocupa a las élites.

Falta mucho tiempo pero de cómo se desarrolle esta apuesta del Presidente aprenderemos todos mucho de nuestra democracia: ¿qué se necesita para ganar? ¿Cualquiera puede convertirse en un candidato que dé la pelea? ¿Qué es lo que de verdad importa: el personaje, sus apoyos, una buena lectura de las circunstancias?
12 Septiembre 2011 03:00:40
Todo es electoral, estúpido
¿Por qué el PAN está a punto de expulsar de sus filas a una de sus jóvenes promesas antes de que se compruebe que cometió un ilícito? ¿Por qué le pidieron que renunciara a su cargo sin demora? Porque Fernando Larrazábal se convirtió en un lastre del que había que deshacerse cuanto antes.

Si él o su hermano se corrompieron, ya es lo de menos, la presión y la duda quedaron sembradas y eso podría bastar para darle al traste a toda la estrategia que va a enarbolar el candidato de los oficialistas, Ernesto Cordero. Dejó muy claro en su primer evento como candidato cual va a ser su mensaje: el PAN no es como el PRI y el PRI de hoy es el mismo de ayer. “No es el PRI de antes el que me preocupa, sino el de ahora, el PRI de la inmoralidad de Marín, del autoritarismo de Ulises Ruiz, de la irresponsabilidad de Moreira. Al perder la presidencia, el PRI ni aprendió nada ni tampoco olvido nada”. Habló también de principios y de conseguir la candidatura promoviendo una visión de funcionarios honestos y comprometidos con los problemas que padece el País. ¡Ni modo Larrazabal!

¿Por qué el Senado vota leyes y en la Cámara todo se congela? Juan Pardinas, director del Instituto Mexicano de la Competitividad, IMCO, se lamentaba ayer en su columna de que “la Cámara de Diputados se ha convertido en un territorio anegado” y en cambio en el Senado “sí han cumplido con su principal función constitucional: discutir y aprobar las leyes relevantes para la vida de México”.

La respuesta no radica en un mayor sentido del deber de parte de nuestros senadores, ni un ataque contagioso de indolencia entre los diputados. No, la razón es que el líder de los priístas en el Senado, Manlio Fabio Beltrones, quiere distinguirse de Peña Nieto por ser un hombre de ideas y de proyectos y lleva años construyéndose una imagen de hombre responsable y propositivo. En la Cámara, donde los priístas obedecen a los intereses de Peña Nieto, lo único que quieren es no hacer olas que puedan perjudicar al puntero en las encuestas. De hecho ningún priísta está en contra de la Reforma Laboral, pero los simpatizantes de Peña Nieto temen que si la aprueban le van a dar un magnifico pretexto a López Obrador para que inicie una ruidosa movilización en contra de la reforma, y lo prefieren calladito. A Beltrones entonces le conviene ser visto como un reformista y los de Peña Nieto quieren que nos sumamos en una dulce somnolencia que nos lleve tranquilitos hasta la víspera de la elección. ¡Ni modo país!

Fue exactamente lo mismo que provocó una de las tantas rupturas entre Carlos Navarrete y Andrés Manuel López Obrador: cuando discutían qué posición tomar respecto a la reforma energética, Navarrete abogaba por una posición que tomara en cuenta las dificultades por las que atravesaba la paraestatal y López Obrador lo interrumpió bruscamente diciéndole que de eso se encargarían cuando ellos estuvieran en el poder.

El mensaje es clarísimo: lo primero es que el otro no se anote ningún punto. ¡Ni modo por el país!

En sociedades polarizadas, como en últimas fechas, son la nuestra y la estadounidense, lo primero, lo que importa, es sacar al otro del poder, o mantener al poder a toda costa, los intereses del país vienen luego.

05 Septiembre 2011 03:00:43
Ni con el pétalo de una rosa
Ya no aguantan nada. Autoridades, políticos y sobre todo candidatos ya no están dispuestos a que se les señale ni critique, con razón o sin ella, ni desde la oposición, ni por sus adversarios, pero tampoco desde la ciudadanía. Y han decidido poner serias limitaciones a la libertad de expresión.

Mañana se votará en la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados una propuesta para agregar un articulo al Código penal, el 412 Bis que dice: “Se impondrán de 100 a 200 días de multa y prisión de 1 a 6 años a quien injurie o difame a las instituciones, autoridades electorales, partidos políticos, precandidatos, candidatos o coaliciones; si el responsable fuese funcionario electoral, funcionario partidista, precandidato, candidato o servidor público, la pena será de 200 a 300 días de multa y prisión de 2 a 9 años”. ¡Qué tal! ¿Y qué entienden por injuriar? El dictamen dice: “Injuria es toda expresión proferida o acción ejecutada en deshonra, descrédito o menosprecio de otra persona. Lo fundamental no es la efectiva deshonra, descrédito o menosprecio que resulta difícil de constatar, sino la intención del sujeto”. ¿Cómo separamos la crítica de la injuria? ¿Cómo para expresar disgusto o desaprobación respecto de cualquier autoridad o candidato? Imaginemos: plena campaña, las encuestas van cerradas y en un mitin de un candidato presidencial un ciudadano cualquiera se le acerca y se pone a gritarle que es un corrupto, vendido y ladrón. No tiene cómo probarlo, desde luego, es su íntima convicción, y él es militante de otro partido y defensor de otro candidato. ¿Corre el riesgo de irse seis años a la cárcel?

Con el argumento de que quieren salvaguardar el derecho de los candidatos y precandidatos a su honra y dignidad están anulando cualquier debate público intenso, critico y fecundo que por fuerza se debe dar antes de una elección. No les ha gustado, por lo visto, esto de la democracia, la libertad de expresión y los medios críticos. Se sienten lastimados y exigen respeto, o la cárcel. Dice el dictamen: “…el autor del hecho no sólo pretende difamar, denostar o descalificar per se sino que por estos medios pretende lograr un fin determinado, que es influir negativamente en la información que el elector tenga disponible sobre un precandidato, candidato”. De eso se tratan justamente las campañas, de que partidos, candidatos y ciudadanos interesados y apasionados en la cosa pública busquen influir o influyan sin buscarlo en sus entornos acentuando los rasgos negativos de un candidato o enfatizando los positivos de otro. Imaginemos una conversación, privada o pública, en la que se lancen criticas o se enfaticen supuestas debilidades de carácter de uno de los contendientes. ¿Peligro de cárcel?

Y en Tabasco el congreso acaba de votar el artículo 312 bis del Código Penal que dice: “A quien utilice el servicio telefónico o cualquier medio de comunicación masiva para dar aviso de alarma o emergencia falsa, provocando con ello la movilización o presencia de servicios de emergencia o cuerpos de seguridad pública, o provoque caos o inseguridad social, se impondrá prisión de seis a dos años y de cincuenta a trescientos días de multa”. Es decir, si Juan le llama a su mamá porque alguien le dijo que en el centro comercial donde está hay gente armada y ella y sus amigas corren y provocan un pánico ¿seis años de cárcel a Juan? Son las razones de la psicosis las que debe atacar el Estado y no las reacciones plenamente justificadas de temor de la población frente a la incertidumbre en que vive.

En todo caso, no es la libertad de expresión la que nos tiene inmersos en la violencia, con una democracia de baja calidad e instituciones débiles. Por si alguien anda confundido.
31 Agosto 2011 04:06:03
Sedimento de tristeza
“Te noto triste”, me dijo una amiga el lunes. Me conoce bien, así que rápido busqué si algún asunto personal no andaba bien y yo no le había puesto la atención debida, pero no, no encontré nada por ahí que explicara su impresión. Pero ella, como siempre, tenía razón.

Nos despedimos y lo sentí de inmediato, como un peso, no es un halo pasajero, es un sedimento de tristeza que se ha ido acumulando y que no obedece a nada personal, sino a la parte que me toca del ánimo colectivo. Sí, es cierto, estoy triste y viene de lejos. Las últimas semanas han sido difíciles: ver el terror de las familias en el estadio de futbol de Torreón, conocer de primera mano las condiciones de vulnerabilidad en la que están trabajando muchos amigos periodistas en Torreón, en Veracruz; el artero asesinato la semana pasada del periodista Humberto Millán en Culiacán; el incendio provocado en el Casino Royale; el dolor de tantas familias, la crueldad de los asesinos, el tufo de corrupción que todo lo envuelve.

Imágenes y noticias que se van acumulando una tras otra, día con día, y que de botepronto se traducen en rabia, enojo o dolor, pero que todas juntas al paso de los días van dejando ese sedimento de tristeza que estoy segura no es sólo mío, sino un lamentable patrimonio que nos pertenece ya a todos.

No es fácil escapar ni siquiera para quienes han decidido deliberadamente no estar enterados, mucho menos para los que diario seguimos en detalle los pormenores de esta macabra historia.

Ayer el presidente Calderón les dijo a los niños ganadores de las becas Bicentenario que sabía que estaban preocupados y angustiados, pero les pidió que no se angustiaran ni se alarmaran por lo que escuchaban en sus casas y lo que veían en los noticieros, porque el Gobierno está haciendo lo que debe. ¿Y sí lo está haciendo? Porque si hubiera certeza a ese respecto supongo que los reveses serían más tolerables. Pero si hay una razón para el desasosiego es justamente porque no hay ninguna evidencia, en ninguna parte, de que el Gobierno está haciendo lo que se necesita para que estemos más seguros.

Todo lo contrario, sin negar el problema de inicio que enfrentó este gobierno, el asunto es que de diciembre del 2006 a la fecha no hay menos sino más muertos, más violencia, más inseguridad y en más lugares. Y no nos confundamos, no se trata aquí de criticar a un gobierno ni de abonar a favor de otro partido, remitiéndonos a los hechos y partiendo del genuino deseo que todos tenemos de que esta espiral de violencia, inseguridad y miedo se detenga, ¿hay un indicador, cualquiera, que indique que esto está mejorando? ¿Que se ha hecho lo que se tenía que hacer para que los mexicanos vivamos en paz y con cierta seguridad?

Honestamente no lo veo. He leído a todos los especialistas del tema y ninguno sostiene que estemos mejor hoy que en diciembre del 2006, la única diferencia es que unos, los menos, creen que para mejorar esto tenía que empeorar y otros no.

No se trata de ser fatalista, ni derrotista y anticipó las críticas por el tono del texto pero creo que a veces, más allá de análisis y opiniones, importa hacer un alto en el camino y escuchar lo que nos dice el corazón, y la parte del mío que me conecta con esa comunidad que somos todos, está dolido.
29 Agosto 2011 04:06:15
Monterrey
Pasan las horas y las autoridades siguen sin decirnos que llevó a la muerte de 52 personas el pasado jueves en el incendio provocado del Casino Royale en Monterrey. Ni una palabra sobre quiénes son los responsables, cómo se llaman, cuál es su alias, a qué grupo pertenecen, por qué incendiaron el lugar, cuáles son las antecedentes y cómo se inserta este evento en la batalla entre grupos criminales por el control de Monterrey, nada. Cuatro días y no hay una narrativa oficial de lo sucedido. Las autoridades se han limitado a calificarlo: fue un acto terrorista —dicen— aunque ignoran todo de quienes lo perpetraron y de cuáles eran sus intenciones.

El viernes Eduardo Guerrero, especialista en asuntos de seguridad, me dio públicamente la única versión sobre los hechos que conozco: Que el Casino Royale estaba siendo extorsionado por delincuentes que pedían 120 mil pesos a la semana para dejarlos operar, que los dueños se negaron a pagar y que como suele ocurrir en estos casos el extorsionador buscó intimidar a la víctima para que pagara siguiendo para ello un modus operandi muy conocido: primero rafagearon el Casino Royale y luego provocaron un incendio. Nos insistió en que ésta es la forma usual en que estos criminales proceden y nos dio datos: los incendios provocados son muy comunes en las ciudades o municipios donde existen mafias que extorsionan los negocios, en Ciudad Juárez por ejemplo en los primeros dos meses del año se reportaron 119 incendios provocados. Lo inusual es, por supuesto, que estos incendios provoquen la muerte de tantas personas.

Y en medio de este silencio y de este dolor nos inunda la propaganda de un gobierno que escogió esta tragedia para martillarnos con sus certezas y exigirnos que no dudemos: que se está con los bárbaros asesinos o con ellos. El viernes el Presidente dijo: “A todos nos queda claro que los enemigos de México son los criminales. Ayer nos demostraron hasta donde son capaces de llegar en su violencia estúpida e irracional. Hoy nosotros, los mexicanos de bien, tenemos que demostrar hasta donde somos capaces de llegar en defensa de México y en defensa de los nuestros. Es momento de unirnos todas las fuerzas políticas, los Gobiernos municipales, estatales y Federal, el Congreso de la Unión, el Poder Judicial, las organizaciones civiles, los comunicadores y todos los mexicanos, que sabemos que nuestro país es mucho más fuerte que un puñado de criminales… Las fuerzas del orden, señaladamente las Fuerzas Federales, están defendiendo a los ciudadanos de los criminales. Déjennos hacer nuestro trabajo, dejen a un lado la mezquindad política y los intereses que buscan, precisamente, frenar la acción de las Fuerzas Federales simplemente por obtener, quizá, un lucro mediático o político”.

Sí, hagamos lo que nos toca a todos; sí, unámonos para recuperar los espacios públicos y la tranquilidad que hemos perdido, pero déjenos a todos hacer nuestro trabajo: que en una democracia se expresen diferencias sobre la estrategia a seguir no es por mezquindad ni complicidad con “los malos” sino la expresión de un disenso genuino y legítimo de partidos y grupos que ven salidas distintas; que se critique o señale los errores de las fuerzas federales no debe ser entendido como un obstáculo sino como parte de la exigencia en una sociedad abierta y vigilante.

Hagamos todos nuestra parte, pero que este momento de dolor no se use para acallar a nadie ni provocar falsos consensos.
24 Agosto 2011 04:06:16
No se coordinan
¡Falta coordinación! ¡Sin coordinación va a ser imposible!: son las frases que repiten una y otra vez los responsables de la seguridad en todo el país cada vez que se les pregunta por las razones de su ineficacia. Y a ese mismo tópico hizo referencia Alejandro Poiré el lunes temprano, cuando habló frente a los reporteros acerca de la balacera del sábado afuera del estadio del Santos Laguna y que conmocionó a los espectadores que ahí se encontraban y al país entero que lo vio por televisión.

El vocero del Gobierno en materia de seguridad dijo: “Lo que ocurrió el sábado pasado es un fuerte llamado de atención para los tres órdenes de gobierno […] para profundizar en la coordinación y asumir la responsabilidad compartida que todos tenemos para acabar con la inseguridad que priva en ciertas localidades del país”. Pues ese mismo día, el propio Gobierno federal se encargó de demostrarnos lo lejos que están de poder coordinarse, ya no digamos con los gobiernos estatales y municipales, sino en el interior del mismo Gobierno federal y no para emprender un operativo de alta peligrosidad, sino para sostener una misma versión de lo que ocurrió en un evento de alto impacto nacional.

Los medios ya habían dado por buena la explicación de las autoridades locales: la balacera se desencadenó luego de que un convoy de tres automóviles con gente armada y pertenecientes a un grupo de la delincuencia organizada se topó en una de las esquinas del estadio con una patrulla municipal. Incluso, Poiré hizo alusión a esa versión en su conferencia de prensa. Unas horas más tarde, sin embargo, el subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación, Juan Marcos Gutiérrez, dio la nota. Según él, el ataque “fue contra la policía municipal” porque “sabemos que el jefe policiaco (Adelaido Flores Díaz) estaba en las inmediaciones… fue una agresión, en general, a la Policía Municipal”. Le pregunté al respecto a Eduardo Olmos y dijo que no entendía de dónde había salido esa información, porque el mando único de las fuerzas federales en la zona, designado por el propio secretario de Gobernación, Francisco Blake, le había dicho que desconocía el origen de esa versión. Aclaró, además, que el director de la Policía Municipal sí estaba ese día en el estadio, pero en el tercer piso junto al palco de prensa, muy lejos de donde se dio el intercambio de fuego.

Es un asunto menor, dirán muchos, un simple error del subsecretario que declaró sobre lo que no sabe o se le escapó algo que escuchó en una reunión a puerta cerrada y que no se debía saber. Es, sin embargo, muy revelador de la falta de cuidado en el manejo de estos temas, de la falta de comunicación entre autoridades federales y locales y de la falta de confianza que priva entre las autoridades federales respecto de prácticamente la totalidad de policías estatales y municipales del país.

Decir que iban por el jefe de la policía en un contexto en el que se responsabiliza en general a la víctima, es dejar que un velo de sospecha se instale respecto a la probidad y honestidad de ese policía y esa corporación. Aquí no se defiende a nadie pero sí que haya transparencia y congruencia.

El lunes, el alcalde Olmos pedía que la Federación –entiéndanse policías federales– los fuera a ayudar, y no para patrullar las calles sino para generar información, para investigar, para intervenir teléfonos y ubicar guaridas. “Vamos juntos por ellos” les lanzó. NO parece que vaya ocurrir pronto. Porque, por lo pronto, la desconfianza, justificada o no, sigue siendo mucha y la coordinación sólo una palabra para salir del paso.
22 Agosto 2011 03:00:38
Tronaban como palomitas
Así describe Juan Carlos el sonido que alcanzó a escuchar mientras estaba con sus amigos, detrás de la portería norte del estadio TSM (Territorio Santos Modelo) viendo el partido entre Santos Laguna y Monarcas Morelia. Vio a la gente correr y una ráfaga lo sacó de la duda: “No, no eran palomitas, sino auténticos balazos”. Alguien entre el público gritó: todos al suelo, y él y sus amigos como pudieron se acomodaron entre las butacas. La incertidumbre y el miedo —me dice Juan Carlos— era porque “no sabíamos de dónde venían los disparos”. Como no todos cabían entre las butacas, él se quedó con la cabeza levantada buscando impaciente con la mirada el origen de la balacera. Un día después lo tiene claro: lo que lo estremeció fue pensar que un grupo de sicarios se hubiera metido al estadio con el objetivo de llevar a cabo una matanza, como las de los bares del año pasado ahí mismo en Torreón, recuerda. A Juan Carlos no se le quita de la cabeza la imagen de una niña sentadita que no dejaba de llorar. Luego siguió el pánico y gente siguiendo el ejemplo de una joven pareja: saltaron al campo y empezaron a correr, algunos sin dirección, otros buscando el túnel hacia los vestidores y por el cual habían desaparecido los jugadores.

Recuperada la calma, todos quisieron hablar para tranquilizar a sus familias, pero fue imposible. Las líneas estaban saturadas.

Hoy sabemos que los sicarios no estaban dentro del estadio y que no buscaban entrar para matar a diestra y siniestra. La balacera se dio afuera cuando un convoy de tres camionetas se encontró en la esquina del estadio con una patrulla de municipales. En el estadio se vieron armas largas, pero las autoridades dicen que eran de guardaespaldas de políticos y empresarios que estaban en palcos.

“Esta fue una de tantas”, me dice un reportero de la zona. Aquí las balaceras son cosa de todos los días, la única novedad es que fue junto al estadio con 20 mil personas dentro y en evento que se transmitió a nivel nacional.

“Ahora sí que ni modo que no se den por enterados allá en el centro”, me dice con un dejo de amargura el directivo de un diario. “Quizá esto es lo que hacía falta para que también aquí manden a fuerzas federales y respondan a nuestros repetidos llamados de auxilio”. ¿Acaso las autoridades federales van a esperar a que maten a muchos o a que caiga un notable para reaccionar? Las llamadas de autoridades, empresarios y periodistas se acumulan en las oficinas de la Presidencia y de la Policía Federal. Lo que tienen que saber ya lo saben. Y los números son contundentes: La Laguna está en el top tres de los lugares más violentos del país, pero no se le da la misma atención y apoyo que a Monterrey, Ciudad Juárez o Acapulco. El alcalde Eduardo Olmos lleva años pidiendo ayuda federal.

Por lo pronto, la imagen de la gente aterrada guareciéndose entre las butacas de un estadio de futbol ya le dio la vuelta al mundo y conmovió a millones. Esperemos que mañana no salgan las autoridades a minimizarlo. En La Laguna se sienten dejados a su suerte, pero todavía se atreven a levantar la voz.


17 Agosto 2011 04:06:12
La batalla por el dinero
Nos conviene enterarnos de cómo están las finanzas de todos y su urgencia de recursos para que se fortalezcan los mecanismos de control.

En la batalla para el 2012 la centralísima cuestión del dinero ya hizo su aparición. El tope de gastos de campaña hace mucho que está definido y la cantidad que recibirán los partidos como parte del financiamiento público se conoce también; sin embargo, no es un secreto para nadie que en las campañas de ahora se gasta mucho más de lo que se reporta a las autoridades electorales.

Recordarán que Demetrio Sodi lo contó en una conferencia en Estados Unidos: “Si quieres competir tienes que obtener dinero de todos lados… 70% de lo que gastas no está controlado por el Instituto Federal Electoral”. Es mucho lo que se va en lo que el mismo Demetrio definió como el trabajo de tierra: el pago a los promotores del voto, en las despensas y en los 500 pesos que le dan a algunos electores el día de la votación.

Fluyen enormes cantidades de dinero en efectivo, indetectable para las autoridades, y que tienen que salir de algún lado. Y como nadie va a poner de su bolsa, agarran del dinero público y del que está menos controlado: el de las arcas de los estados.

Pequeño problema: como llevan años haciéndolo, las finanzas de los estados están en números rojos, rojísimos en algunos casos, y esto justo antes de empezar la “madre de todas las batallas”, la de la Presidencia.

De ahí que el 8 de agosto pasado, en Campeche, Humberto Moreira soltara: “A mí que no me salgan con que quieren la reforma laboral primero ni la de seguridad ni la política. Primero la reforma a la Ley General de Coordinación Fiscal… para arrebatarles un poquito de todo lo que se llevan del dinero de los campechanos”. Primera noticia de que esa era una condición para discutir lo demás. Seguramente alguien hizo cuentas en el PRI.

Pero la exigencia se revirtió. Y es que Moreira no es el más indicado para andar exigiendo recursos para los estados. Imaginando que esa petición tuviera alguna legitimidad, lo que es muy dudoso, él es el menos indicado para defenderla.

Como ya se ha encargado el PAN de difundirlo, cuando Moreira fue electo gobernador Coahuila tenía una deuda de 323 millones de pesos y cuando se fue lo dejó con una deuda de 31 mil 934 millones. No sólo eso, existen denuncias de que para endeudarse su equipo de gobierno incluso falsificó dos decretos del Congreso en los que supuestamente los diputados aprobaban que se incurriera en más deuda cuando en realidad esos decretos correspondían a asuntos muy distintos.

El lunes Moreira se quejaba: “Yo planteo problemas nacionales, y se avientan con temas personales”. ¿Qué esperaba? Si el PRI quiere dinero, Moreira es su talón de Aquiles. Y lo mismo puede ocurrir al PAN con Ernesto Cordero, porque, aun si tuvieran la razón, que el secretario de Hacienda sea al mismo tiempo el posible beneficiario de que no se les dé más dinero a los estados, debilita su posición.

A nosotros nos conviene enterarnos de cómo están las finanzas de todos, de su urgencia de dinero y empujar para que si se reparten algo a cambio se fortalezcan los mecanismos de control. Ya veremos.
15 Agosto 2011 03:00:10
Está en nosotros… ¡Y qué viva el futbol!
El triunfo el pasado sábado de la Selección mexicana de futbol Sub 20 frente a la de Colombia, en un partido emocionante e intenso, y ante un rival que jugaba ante su público, nos hizo ver —como hace un mes la Sub 17—, la mejor cara de nuestros jóvenes y el resultado del esfuerzo, no sólo de los jugadores, sino de padres, entrenadores y equipos que, a través del futbol, le están dando una oportunidad a miles de jóvenes y haciendo su parte en la batalla contra los criminales. Porque esta guerra, o como se le quiera llamar, no se puede ganar —no solamente— con policías y en enfrentamientos armados. No hay ejército ni policía, por moderna y depurada que sea, que pueda por sí misma solucionar el problema que vivimos. Hay que evitar, día con día, que más jóvenes mexicanos opten por el camino de la violencia. Y hay gente que lo está haciendo.

Los autores de la propuesta de la UNAM para una política de Estado para la Seguridad y la Justicia en Democracia lo recordaron esta semana: “No se puede permitir que por falta de oportunidades lícitas el destino (de los jóvenes) sea la drogadicción y el crimen u otras opciones que no beneficien a su comunidad, a su familia y al país. (…) si no se les ofrecen oportunidades de realización personal a los jóvenes, los mismos seguirán en peligro de desarrollar actividades que no contribuyan a su desarrollo y al de sus comunidades…”.

Desde luego, como lo señala el documento de la UNAM, el Estado tiene la responsabilidad de apoyar los proyectos que ya existen y de generar otros muchos. Y es evidente que hasta ahora ha sido incomparable el esfuerzo, económico y humano, que ha hecho el Gobierno a favor de la policía y de la estrategia punitiva respecto de las políticas de prevención. Pero más allá del Estado hay que aplaudir a quienes sí lo están haciendo. Ayer en su discurso en la puerta de Los Pinos, Julián Le Barón dijo: “La responsabilidad de acabar con la violencia está en nosotros. Lo que nosotros no estemos dispuestos a hacer por nosotros, nadie lo hará… nos engañamos y es hasta un sueño e ilusión si creemos que la esperanza está en los políticos, en un mesías populista o un Quetzálcoatl que vendrá a salvarnos”. Tiene razón, la solución no puede venir exclusivamente del Estado. Regresando al futbol, no deja de ser sorprendente que sólo unos cuantos clubes de primera división inviertan seriamente en la formación de jugadores. Ahí están el Pachuca, el Atlas, las Chivas y los Pumas, dando el ejemplo, pero ¿y los demás?

Es increíble lo mucho que se puede hacer con muy poco. El jueves en Punto de Partida mostramos la historia de Rubén Vázquez, un chofer de transporte de personal que vive en la colonia Siglo 21, una de las más pobres de Ciudad Juárez y que, sin ayuda de nadie, en tres años ha logrado crear una liga de futbol en la que participan 32 equipos de hombres, mujeres y niños, y que ha modificado para bien la vida de las 5 mil personas que ahí viven. (
http://www.youtube.com/user/PuntodePartidaMX)

A eso se refiere Le Barón en sus discursos y creo que debemos escucharlo.
10 Agosto 2011 04:06:47
Dispuestos a matar
Parecería un chiste malo, pero no lo es. Quienes se autodenominan como Individualidades Tendiendo a lo Salvaje (ITS) y que enviaron el artefacto que explotó en un cubículo del Tecnológico de Monterrey, en su campus del Estado de México estaban dispuestos a matar. Son ellos los que lo afirman en lo que pudo reconstruirse del mensaje que enviaron: “No nos importa herir o matar a maestros y estudiantes”. Afortunadamente carecen de los conocimientos para construir artefactos más potentes. Los peritos refieren que sus artefactos son muy primarios y que por su propia seguridad no pueden usar mayor cantidad de pólvora. Sin embargo la intención está ahí.

Estos grupos anarquistas no son desconocidos para las autoridades del Estado de México, que ya tienen identificados a la Coordinadora Informal de Grupos e Individuos por la Liberación Animal y de la Tierra, a La Conspiración del Fuego, a las Células Autónomas de Revolución Inmediata Praxedis, a un grupo que se autodenomina Bordaxe, y otros más que parecen derivaciones de los mismos.

Hasta ahora, estos grupos se habían dedicado a atacar con bombas molotov u otros artefactos explosivos cajeros automáticos de diferentes bancos, casetas de Telmex, camiones de las perreras, restaurantes de comida rápida y una comandancia de policía. La diferencia con este grupo ITS, es que con ésta sería la segunda ocasión en que intentan herir o matar a alguien en concreto. El primer evento ocurrió el 14 de abril de este año, en la Universidad Politécnica del Valle de México (UPVM) y estaba dirigido contra el profesor Carlos Alberto Camacho, director de Ingeniería en nanotecnología. En esa ocasión un guardia encontró el paquete y, en lugar de entregarlo lo abrió, resultando gravemente herido en la cara.

Este grupo está contra la tecnología en general y les horroriza lo que el hombre ha conseguido gracias al conocimiento. Su visión del hombre moderno es la de un ser depredador que está acabando con la naturaleza. La tecnología es, en su imaginario, el arma que ha posibilitado los peores horrores y por eso intentan detener su avance. Imaginan en un futuro robots y clones sumisos sustituyendo a los humanos y ven playas llenas de peces muertos, y pájaros y misiles nucleares con carga nano-bacteriológica cayendo del cielo.

A raíz del atentado fallido en contra del director de nonetecnología de la UPVAM escribieron: “La nanotecnología es lo más avanzado que pueda existir hasta ahora en la historia del progreso antropocentrista. Ésta consiste en el total estudio, el escrutinio de la manipulación y la dominación de todo lo más diminuto, invisible para los ojos humanos. Con esto lxs Humanxs han logrado controlar ya todo, absolutamente todo, desde los cambios en el clima hasta la más pequeña molécula atómica”. Reconocen a Theodore J. Kaczynsky, el llamado Unabomber –quien en 18 años envió 16 bombas, matando a tres personas e hiriendo a otras 23– como su modelo, aunque discrepan con algunos de sus escritos porque lo consideran ingenuo. Su momento fundador: el 25 de mayo de 1978, cuando Kaczynsky dejó abandonada una bomba, la primera, en la Universidad de Northwestern en Illinois.

Tienen un mártir: Mauricio Morales, un anarquista chileno que murió en 2009, a los 27 años, cuando le explotó la bomba que llevaba en su mochila.

La verdad, ¡es lo único que nos faltaba!
08 Agosto 2011 04:05:03
En política nada es imposible
Eso me respondió Carlos Navarrete cuando le comenté, lo que todo el mundo sabe, que en el Distrito Federal quienes parecen tener posibilidades de ser candidatos del PRD a la jefatura de Gobierno son los cercanos a López Obrador o, a lo mucho, quienes no sean vetados por López Obrador y sus simpatizantes. Y Navarrete no es ni cercano a López Obrador ni un posible candidato de compromiso en el que pudieran coincidir Ebrard y Andrés Manuel. ¿Entonces? ¿Cómo explicar el dinero que está invirtiendo en hacerse publicidad? ¿Cómo entender la energía que despliega para colocarse como precandidato? ¿La enjundia que derrocha en sus discursos y actos? La respuesta podría parecer una tomadura de pelo, pero no lo es. Sin duda, detrás de Navarrete, y de otros aspirantes a la candidatura del PRD a la jefatura de Gobierno como de los que pretenden ser candidatos a la Presidencia, hay esa convicción de que en política nada es imposible.

Porque, visto fríamente, con objetividad, muchos de los que se mencionan no parecen tener ninguna posibilidad, no obstante se apuntan y juegan el desgastante juego de los destapes, las frases sibilinas y los actos que son para una cosa y en realidad son para otra. Desde luego hay razones estratégicas detrás de muchas de estas aspiraciones; algunos saben que no van a ser candidatos pero simulan creer y querer y derrochan convicción porque buscan ser tomados en cuenta por quien gane para más adelante. Sin embargo, no es tan sencillo. Cualquiera podría imaginar que Manlio Fabio Beltrones está en esa situación y que lo único que está esperando es el momento adecuado para vender caro su apoyo a Peña Nieto y asegurarse un lugar destacado en su gobierno en caso de que gane la Presidencia en el 2012. Los datos son contundentes, en cualquier encuesta Peña Nieto le saca una ventaja apabullante, no parecería haber espacio para la ambigüedad y, sin embargo, es evidente que a Beltrones le zumba permanentemente en los oídos la frase de que “en política nada es imposible”. Se le nota en la energía que despliega y en la forma en que aprovecha cualquier resquicio, por mínimo que sea, para figurar y para diferenciarse. Y lo mismo se puede decir de varios de los precandidatos panistas a la Presidencia, Lujambio y Lozano, por ejemplo: nunca han ganado una elección, llevan poco tiempo en el PAN, no tienen una popularidad arrolladora y el Presidente parece que ya optó por otro, sin embargo, ahí están (o estaban). Quizá es cuestión de estrategia y Lozano sólo buscaba ganarse a Cordero declinando por él, pero ¿cómo descartar que a ambos alguien les haya susurrado la tentadora frase acompañada de un “nunca se sabe” e ilustrada con convincentes ejemplos históricos?

Todos saben lo que hace falta para ser candidato de sus partidos: los apoyos que resultan decisivos, las reglas internas y lo que dicen las encuestas, pero a menudo se comportan como si lo ignoraran. Desde luego ha habido grandes sorpresas, pero las recordamos porque son la excepción.

La verdad es que más allá de estrategias y cálculos, en las miradas, en los gestos que despliegan, se adivina sobre todo la fuerza de la ambición. Un poderoso motor que explica lo mismo comportamientos irracionales que grandes hazañas.
03 Agosto 2011 04:06:40
Desaparecidos en Apatzingán
¡Cómo si se los hubiera tragado la tierra! Seis encuestadores de campo de Consulta Mitofsky, cinco hombres y una mujer, y tres de Parametría, todos hombres, llevan días desparecidos en el municipio de Apatzingán y es hora que no se sabe nada, nada de ellos, nada de los vehículos que manejaban.

Las autoridades locales dicen que no descartan que se hayan perdido en las muchas brechas de la zona, pero cada hora que pasa disminuye las posibilidades de que esa sea la explicación. Lo cierto, y lo saben bien todos en la zona, es que es un municipio que controlan los Caballeros Templarios, una escisión de “La Familia Michoacana” encabezada por la “Tuta”.

Por lo pronto, nadie vio nada. Los tres de Parametría iban a La Cofradía y sin embargo en esa comunidad dicen que nunca llegaron, se les pierde la pista en San Antonio la Labor. Los de Consulta Mitofsky estaban trabajando en La Nopalera Oriente, un asentamiento que está a sólo cinco minutos de la cabecera municipal y sin embargo en ambos casos ni un solo testimonio, nadie los vio pasar, nadie oyó nada. Pero no son sólo los lugareños los que tienen miedo, ayer el subprocurador Ciro Jaimes Cienfuegos encargado de la zona de Apatzingán, en entrevista y a pregunta expresa no se atrevió a nombrar al grupo delincuencial que opera en la zona: “…tú sabes que aquí se manejan varios grupos…pero yo… a mí no me consta nada la verdad, yo no podría hacer señalamientos en ese aspecto”.

El Alcalde de Apatzingán, Genaro Guízar, se desentiende y pidió no entrar al aire porque dice que él no sabe nada y sólo se enteró del asunto por los medios. Las autoridades locales tienen miedo y actúan amedrentadas por los criminales. ¡Qué se puede esperar de una autoridad que no se atreve siquiera a nombrar a quienes delinquen en la zona que le compete!

Pero que las autoridades locales tengan miedo no significa que los delincuentes reinan en la zona. Al contrario, la desaparición de los nueve encuestadores ocurre cuando el grupo de los Templarios está muy presionado por la presencia en la zona de 3 mil policías federales. Los habitantes dicen que los templarios llevan semanas acorralados y que se les ve poco.

¿Qué pasó con los encuestadores? ¿Los confundieron? ¿Quieren negociar su liberación a cambio del retiro de la Policía Federal? No se sabe. Lo único cierto es que hay nueve personas desaparecidas en una zona donde el grupo delictivo dominante puede estar desesperado.

Pero más allá de cómo se solucione este caso, que todos deseamos sea con el regreso inmediato y sin condiciones de los encuestadores, hay que preguntarse cómo se pretende que haya elecciones en estos municipios en septiembre próximo. ¿Cómo van a hacer campañas los candidatos a las presidencias municipales si no se pueden mover con libertad? ¿Cómo van a hacer campaña si no pueden mencionar ciertas palabras ni plantear abiertamente asuntos de la mayor importancia para esas poblaciones? ¿Cómo pedirle a nadie que se lance si eso equivale a elegir entre su vida y el sometimiento a estos grupos? ¿No sería hora de que se empezara a reconocer la realidad y se suspendieran las elecciones en ciertos municipios de Michoacán como antes se debió hacer en Tamaulipas? Mantenerlas, por lo pronto, es jugar con la vida de mucha gente.
20 Julio 2011 04:06:37
Salir de vacaciones
“¿Y qué? ¿Este año no vamos a la playa...?”. Esa fue la pregunta que desató la discusión en la hasta entonces apacible comida familiar. En la familia, desde siempre, salir de vacaciones significa ir al mar, y no a cualquier mar, al Pacífico mexicano.

“A Acapulco no se puede ir”, dijo, de inmediato y categórico, uno de mis hermanos. Y no porque la carretera sea peligrosa, que sí es peligrosa, ni siquiera porque ya no se puede salir de noche, sino porque no se puede vacacionar en un lugar donde sabes que se están matando a unas cuadras y que una mañana cualquiera amanecen puentes con cabezas colgadas.

Silencio. “¿Y Zihuatanejo?”, preguntó tímido mi sobrino. “¿Y cómo llegamos hasta allá?”, preguntó otro de los comensales. “Ni modo de irnos en caravana, recuerden que la última vez en Michoacán un joven nos aconsejó que no nos fuéramos siguiendo muy de cerca porque alguien se podía confundir. Y ni hablar de ir en avión, es muy caro, somos muchos y luego cómo nos movemos allá”.

Lorenzo quiso abrir posibilidades: “Podemos irnos por Morelia, la carretera es increíble”.

–Ya se te olvidaron los retenes llegando a Lázaro Cárdenas y el ambiente que se respira– le respondió su mujer.

Muy a mi pesar y contrario a la posición que defendí en años anteriores intervine dando datos: “Ahora que mataron al joven arquitecto en Ixtapa me enteré de que van 59 ejecutados en la zona”.

–Bueno, pero nada más falta que tomemos la decisión con base en el número de ejecutados...

–Pues no sería tan mala idea– me defendió mi hermana.

La conversación se fue muriendo y en los ojos de los niños se podía ver hacia dónde apuntaba el consenso: no iríamos al Pacífico y quién sabe si al mar porque las otras playas quedan lejos y no hay dónde dejar a los perros.

Se veía venir. Ya hace dos años cuando fuimos a las costas de Michoacán la gente se paseaba cargando el silencio que imponía la prudencia, como nos lo explicó una lugareña: “Ni una palabra sobre violencia o sobre ellos, nunca sabes quién te está escuchando”. Y a Oaxaca hace años dejamos de ir porque nuestros amigos nos alertaron sobre la llegada de delincuentes que estaban extorsionando en la zona y que secuestraron y mataron al dueño de un popular restaurante de Puerto Escondido.

Ayer me puse a hacer unas llamadas a la zona para retomar contacto con mexicanos y gringos que eligieron vivir en esas playas: retirados, músicos, artistas, ecologistas. La información fue descorazonadora: está peor, me dijeron todos. Algunos ya no están, cerraron sus casas y pierden dinero: “Ni modo de irte por la violencia y rentarle a unos incautos”, me dijo una amiga.

Calderón tiene razón cuando dice que las posibilidades de que maten a un turista son muy bajas. La mayoría de los muertos son gente vinculada de alguna manera con los grupos criminales. Pero, ¿se puede agarrar carretera pensando en los retenes? ¿Se puede vacacionar en pueblos donde la gente tiene miedo? ¿Jugar en las olas fingiendo que se ignora que a unos metros hay gente jugándose y perdiendo la vida?

Cuelgo con Susana, una mujer que ha trabajado durante años en hoteles y casas de la costa de Ixtapa a Troncones; me dijo que no va a trabajar en estos días porque le cayeron 37 familiares que viven en la sierra.

–¿Y por qué llegaron, Susana?

–Pues, ya ve... –me contestó.

Ahora a ver a dónde vamos.
18 Julio 2011 03:00:14
Nuevas formas de fraude electoral
Cabría esperar que la creatividad y el ingenio se dedicaran a mejores fines, pero por lo pronto hay un buen número de personas imaginando cómo violar la ley electoral.

Puesto que la participación de los ciudadanos el día de la elección como funcionarios de casillas sí ha funcionado y desterró el llenado de urnas, el “ratón loco” y otras prácticas que eran la delicia de los tramposos, éstos se han puesto a innovar. La última y confirmada invención consiste en trasladar, con meses de anticipación y en vísperas de elecciones, a cientos de personas de un lugar a otro, de un estado a otro, para que tramiten su credencial de elector o su cambio de domicilio en municipios muy competidos. Lo hacen con engaños y aprovechando la necesidad de las personas. Las mentiras varían, van desde la promesa de apoyo para mejorar las viviendas y los caminos hasta jugar con su ilusión de conocer el mar.

El caso más escandaloso y documentado, pero no el único, es el de Veracruz. El 4 de julio del 2010 se llevaron a cabo elecciones en ese estado para gobernador, diputaciones locales y ayuntamientos. En los meses previos y cuando todavía lo permitía la ley —entre julio del 2009 y febrero del 2010— se registraron más de 45 mil nuevos electores en Veracruz provenientes de Baja California, Chihuahua, Tamaulipas, San Luis Potosí, Estado de México, Morelos, Puebla, Chiapas, Oaxaca y Tabasco. Una cifra muy alta e inusual. Por el número y porque se detectó que grupos enteros venían de algunos municipios muy específicos, la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales se puso a investigar. De los 3,055 casos en los que inspectores fueron a comprobar que el cambio de domicilio fuera real encontraron que 2 mil 234 eran ficticios, es decir, que la gente no vivía en Veracruz. Así se descubrió, por ejemplo, que en febrero del 2010, 492 personas fueron trasladadas de Cuernavaca a Boca del Río a invitación del delegado priísta en Veracruz, César Cruz, y con la complicidad de los priístas de Cuernavaca encabezados por Erick Salgado Fernández.

Les dijeron que iban a un mitin y a conocer el mar, pero en realidad todos se pasaron el día tramitando una nueva credencial de elector con domicilio en ese municipio. El día de las elecciones el PRI recuperó Boca del Río en una elección muy cerrada: la coalición encabezada por el PRI obtuvo 31 mil 277 votos y el PAN 30 mil 293, una diferencia de 984 votos. Imposible saber ahora cuál fue el impacto del turismo electoral y si fue determinante, ignoramos cuántas fueron en total las personas que fueron trasladadas de otros estados y domiciliadas ahí, pero es un hecho que las autoridades, IFE, fiscalía y tribunales electorales, tienen que tomar en cuenta estos datos y estas nuevas prácticas para castigarlas con la anulación de esas elecciones.

Por lo pronto, son los acarreados los únicos que están siendo procesados; es cierto, cometieron un delito, pero falta castigar a los incitadores, que siguen libres y pensando seguramente que ya encontraron, otra vez, la fórmula de hacer trampa y voltear elecciones a su favor.
13 Julio 2011 04:06:08
Elba Esther o la ilusión del atajo
¿A quién no le gustaría cambiar al país y dejar una huella indeleble en la historia sin tener que pasar por el engorroso trámite de convencer a los demás de la pertinencia de sus ideas, sin militancias agotadoras y campañas extenuantes? Imaginemos que bastara con seducir a una sola persona para que se hiciera realidad nuestra visión de lo que el país necesita. ¡Qué tentador! Imaginemos que la ambición de una vida –ser Presidente o ser gobernador o manejar una secretaría– esté finalmente al alcance de la mano gracias a que una sola persona está convencida de que somos los indicados y los más capaces.

Así ha tentado y seducido Elba Esther, durante décadas, a hombres y mujeres reconocidos por su inteligencia o simplemente movidos por la ambición. Elba es el atajo. ¿Quieres ser gobernador pero no tienes el apoyo de tu partido? Elba te apoya porque piensa que eres el mejor y te va a hacer gobernador. ¿Quieres transformar la educación del país, a eso le has dedicado la mayor parte de tu vida y eres un especialista prestigiado? Elba, para tu sorpresa, se muestra convencida de que tienes toda la razón y te propone hacerlo juntos. Y lo piensas: la lucha para hacerlo desde afuera es agotadora e incierta, tú sabes lo que hay que hacer, Elba te escucha y con su poder y desde la cúpula sindical todo sería más fácil. ¡Ya agarraste el atajo!

Muchos lo han hecho: Olac Fuentes, Alfonso Zárate, Gabriel Díaz, Miguel Ángel Yunes, Roberto Campa, Tomás Ruiz, Emilio Zebadúa. La lista es larga y se puede consultar en el libro de Ricardo Raphael “Los socios de Elba Esther”.

Como nunca antes Jorge G. Castañeda narra el mecanismo de la seducción, del atajo y de su inutilidad en un reciente artículo sobre su relación con Elba Esther: “Amiga, sindicalista, aliada y adversaria”. Castañeda también se fue con la ilusión del atajo: sin ser miembro de un partido, sin haber sido diputado o cercano colaborador ni de Fox ni de Calderón, buscó en los últimos dos sexenios ser secretario de Educación. ¿Cuál era su carta? Su amistad y cercanía con Elba Esther. ¿Y por qué secretario de Educación? Porque Castañeda ve a Elba como: “El único punto de apoyo de la palanca en el que un Arquímedes educativo podría apoyarse para transformar la espantosa mediocridad de la educación en México”. ¡Y Castañeda soñaba con ser ese Arquímides educativo! También quiso ser candidato independiente en la presidencial del 2006, no cargar con los vicios de los partidos, pero perdió la batalla en tribunales y en lugar de seguir luchando para que se modificara la ley se prefirió candidato por el Panal. Castañeda no ha sido ni secretario de Educación ni candidato a la presidencia porque el atajo nunca funcionó y Elba Esther siempre optó por lo que mejor convenía a sus intereses. Le falló a él y a Miguel Ángel Yunes. A Fox no le consiguió su tan ansiada reforma fiscal y según los datos y análisis más confiables a Calderón tampoco le dio los votos que lo hicieron presidente y por los que tan caro ha pagado. (ver. Javier Aparicio, “La directiva Elba y el 2006”)

Claro que Elba Esther ha repartido premios menores: si Martha Sahagún quería una guía para padres sin pasar por los filtros de la Secretaría de Educación, Elba Esther se encargaba de que llegaran directamente a manos de los maestros; si el sueño es ocupar un cargo público, se puede lograr; un buen negocio, no debe ser difícil; una diputación local o federal sin problema, pero lo grande, lo trascendente y lo que importa, es simplemente imposible. Y es que Elba Esther no puede ser el atajo para que el sindicato se democratice ni para que los maestros ganen según su capacidad y se les premie según su desempeño porque el cimiento de su poder yace en que no sea así y la condición de su supervivencia es que nunca llegue a ser de otra manera.

Pero la ambición suele ser tan persuasiva y la ilusión de trascender tan tentadora que treinta años de ejemplos de carreras y reputaciones destrozadas quizá no sean suficientes para acabar con la seducción del atajo.
11 Julio 2011 04:06:35
Cómo no me voy a emocionar
“Frívolos, manipulados, facilotes”, así calificaban ayer algunos a quienes nos emocionamos de ver durante una semana a los jóvenes de la Sub 17 hacer proeza tras proeza, ganándole a las principales potencias futbolísticas y coronándose campeones del mundo. “Un poco de pan y circo y a ustedes se les olvida todo… qué fácil es atarantarlos”, nos espetaban unos cuantos mientras la ilusión, la emoción y el orgullo inundaban las redes sociales y las comidas familiares.

¿Cómo no emocionarse con un grupo de jóvenes que demostraron coraje, valentía, perseverancia, capacidad de sacrificio, solidaridad entre ellos y orgullo de representarnos? ¿Cómo no emocionarse cuando un muchachito de 16 años sale asustado de la cancha por la cantidad de sangre que brota de una herida de 10 centímetros en la cabeza pero insiste en regresar al terreno de juego cuando se entera que ya no hay más cambios posibles? ¿Cómo no emocionarnos cuando todos los días nos preguntamos qué habremos hecho tan mal como comunidad, dónde y cuándo se perdió la brújula dentro de nuestras familias para que chamacos de 21 años estén hoy en la cárcel acusados de haber ordenado o participado en cientos de asesinatos? Hay en nuestras calles adolescentes que descabezan, torturan, golpean, secuestran. Jóvenes adictos y abestiados, sin capacidad de sentir dolor y mucho menos de empatizar con el dolor ajeno. Tienen la misma edad que los chicos de la selección, nacieron en las mismas ciudades, se cruzaron quizá en alguna primaria pública de Jalisco o Sinaloa, pero optaron por caminos que separa un abismo. Es de ellos de los que solemos enterarnos.

La dosis de realidad que recibimos los que seguimos las noticias —algunos prefieren no enterarse— es suficiente. ¿Quién puede hoy escapar del miedo de andar de noche en las calles, del miedo de salir a carreteras en muchos estados de la República, del miedo de las madres y padres de dejar salir a sus hijos adolescentes de noche, del miedo a acabar sin quererlo, buscarlo ni merecerlo en el lugar equivocado a la hora equivocada con la compañía equivocada? ¿Quién puede hoy vivir en esta sociedad ignorando el dolor de quienes han perdido a un hijo o de los que deambulan de oficina en oficina buscando un indicio del paradero de sus familiares desaparecidos?

No son baños de realidad lo que nos hace falta, sino oportunidades para soñar. Por eso se equivocan los “lúcidos” que ven con desprecio cómo millones nos emocionamos con los logros de la Sub 17. Aquí no hay mentira, no hay engaño, no hay superchería, nadie está detrás de estos chicos manipulando los hilos de esta historia. Han sido su entrenador, el sacrificio de sus familias y sobre todo su esfuerzo y dedicación los que los han llevado a trascender sus límites y dejarnos este ejemplo de éxito tan fabuloso.

¡Cómo no emocionarse cuando vemos que también hay jóvenes así! Y no sé a ustedes, pero a mí su éxito y ejemplo me da energía para levantarme mañana, seguir trabajando, haciendo y confiando en que de ésta vamos a salir.
06 Julio 2011 04:06:18
El problema no es que gane el PRI
Que el PRI gane no es sinónimo de involución democrática. Aquí dije el lunes que el retroceso democrático que se percibe es independiente de los resultados y no causa de ellos. Muchos mexicanos votaron el domingo libremente por ese partido. Mal haríamos en decir o pensar lo contrario.

Mucho se ha criticado que se considere democrático un proceso sólo cuando el ganador es el que a uno le gusta. Si se es demócrata, hay que aceptar que cualquier partido puede ganar, de lo contrario incurrimos en el error en el que han caído tanto panistas como perredistas.

En el PAN pasaron de anatemizar en el 2006 a López Obrador por ser “un peligro para México” a advertirnos de que si Peña Nieto y el PRI ganan en el 2012, son las matanzas de estudiantes y los acuerdos con el narco los que vuelven. López Obrador es muy claro: o son ellos los que ganan o es la mafia la que avanza.

En este país hemos aprendido a contar los votos y a que esos votos cuenten a la hora de decidir quién gobierna, pero eso no quita que nuestra democracia sea hoy una democracia de baja calidad. La involución no radica en quién gana, sino en la calidad del proceso en su conjunto: las reglas que no se cumplen, el uso de recursos públicos, la falta de debate, el énfasis en el reparto de bienes y de promesas asistencialistas como medio para obtener votos. Prácticas que no son un obstáculo invencible como lo demostraron las victorias de Gabino Cué en Oaxaca, o de Malova en Sinaloa.

Pero más allá de estas prácticas hay indicadores de un deterioro:

* No hay partidos competitivos. Catorce años después de la primera alternancia en el Distrito Federal y de que el PRI perdiera la mayoría en el Congreso, el PAN y PRD no tienen cuadros propios y han demostrado que sólo ganan cuando van juntos y con un candidato recién salido de las filas del PRI.

La verdad es que la lucha descarnada y suicida que emprendieron desde los albores del foxismo acabó debilitándolos a ambos y alejándoles de parte importante del electorado. El desafuero emprendido por Fox; las pullas cotidianas de López Obrador desde el púlpito de sus conferencias mañaneras; el eslogan del peligro para México; el plantón en Reforma, la presidencia legítima, la toma de posesión entre gritos y silbatazos, episodios todos de una batalla descarnada que dividió a México.

* Las derrotas no se aceptan. Una condición indispensable en una democracia es el consentimiento del perdedor: al reconocer la victoria de un adversario se reconocen las reglas básicas del juego y por lo tanto la legitimidad del sistema en su conjunto.

* Un líder antisistema. Que uno de los líderes más populares del país y que cuenta con un arrastre importante entre la población juegue de facto contra las instituciones es otro de los elementos que explican el deterioro. Es él o la mafia y la mafia es la traición, en sus palabras: “el regreso del PRI sería como el retorno de Antonio López de Santa Anna… y terminaríamos como esclavos en nuestra propia tierra”. Para él, los otros no pueden ser adversarios sino enemigos, porque buscan “seguir aplastando a los mexicanos y seguir hundiendo al país”.

Cualquier derrota de López Obrador o de sus candidatos es sólo la prueba de la inexistencia de la democracia.

* Todos hacen lo que pueden y no lo que deben. Los gobernadores se apoderan porque pueden de los institutos electorales de sus estados, y los grandes actores de la política nacional se pelean sin pudor, porque pueden, los asientos en el IFE. Y si conviene y se puede, no dudan en cambiar las reglas electorales de última hora.

Ayer en su columna, el gran Gil Gamés recordó la frase de Edmundo O’Gorman: “La historia no avanza en línea recta hacia delante; muchas veces da saltos y no pocas veces hacia atrás”.

Así es, sin duda, igual hoy el panorama no es alentador.
04 Julio 2011 03:00:25
Involución democrática
Vivimos en el país una involución democrática, y no lo digo por los resultados de ayer, que a la hora que escribo son sólo encuestas de salida que confirman tendencias conocidas, no, me refiero a todo el proceso que hemos visto en las últimas semanas y que concluyó con las votaciones de ayer.

* El día de la elección. A las 11 de la mañana de un día de elecciones, de lo único que debería hablarse es del número de casillas instaladas, de si la lluvia está siendo un obstáculo para que los ciudadanos salgan a votar y mostrar el momento, siempre idéntico y sin trascendencia, de cuando los diferentes candidatos y autoridades acuden a votar. Así debería ser, pero así no fue. Increíble, pero se sigue justificando que los medios cubran la elección desde muy temprano. Ayer la nota fue la detención en Hidalgo de 16 panistas en la mañana. El procurador de Hidalgo, Alejandro Straffon, nos explicó —luego cambiaría su versión— que se recibió de madrugada una llamada anónima denunciando movimientos inusitados de automóviles con placas de otros estados y de personas que entraban y salían de varios hoteles. Fue suficiente para que fueran a investigar. Entraron a los hoteles, pero no a las habitaciones, eso dijo, y en la calle detuvieron a panistas que venían a hacer proselitismo. Insistió varias veces en señalar lo sospechoso que le parecía que personas de otros estados estuvieran ahí en un día de elecciones. El PAN denunciaba la detención injustificada de militantes que habían traído de otros estados para apoyarlos en la parte jurídica.

Se prometió y se hizo uso de los programas sociales en todos los estados. Los candidatos compitieron a tarjetazos, cada uno ofreciendo tarjetas de asistencia, en Coahuila: “La más mejor” y “La cumplidora”. Las campañas terminaron por ser una competencia entre la capacidad de los gobernadores priístas, que ganaron, de movilizar a sus clientelas y el Gobierno federal tratando de hacer lo mismo con Oportunidades.

* Compra de votos. Como siempre, abundaron las pruebas de regalo de materiales de construcción, entrega de tinacos, despensas. Los partidos tienen dinero y los que gobiernan usan además los recursos públicos.

¿Qué nos pasó? Nuestra democracia no tiene la calidad que podíamos esperar, la que imaginamos en 1997 o en el 2000. Parece que regresamos a una etapa que creíamos superada. ¿Es el cinismo de una clase política mediocre? ¿Son las reglas? ¿Es el dinero? Habrá que tener una respuesta lo más pronto posible, porque construir este sistema nos tomó décadas y no nos podemos sentar a ver cómo se desbarata. Es cierto que contar votos y contarlos bien no ha resuelto los problemas del país como quizá algunos esperaban, pero es el mejor sistema conocido para mantener una auténtica circulación en la cúspide del poder.
27 Junio 2011 03:00:38
Sobre el diálogo
El evento del jueves pasado no fue uno más en nuestra historia. Se equivocan quienes se desembarazan aprisa del esfuerzo de tener que pensar descalificándolo todo. Desde las antípodas ideológicas lo han festejado Enrique Krauze, que lo calificó como “uno de los actos más dramáticos y significativos” que ha presenciado y que nos recuerda que el sistema en el que nacimos “estaba construido en torno a la verdad oficial y al monólogo presidencial”, y Miguel Ángel Granados Chapa, que asegura que “algo cambió en la relación de gobernantes y gobernados” ese día porque “por primera vez en la historia estuvieron frente a frente, cara a cara, las víctimas y el poder”.

–¿De qué se sorprenden? –dicen algunos–, así debería de ser siempre. Así nunca ha sido, valdría la pena recordarles.

Que sólo fueron palabras. La palabra nunca ha sido poca cosa porque sirve para construir la visión que tenemos del mundo y, por tanto, determina las acciones que emprendemos. Si cambiamos la definición de un problema cambiamos las acciones que suscita.

Que no se ganó nada. El evento es un triunfo en sí mismo y si logra sacar de la oscuridad a las víctimas e imponer una política de la memoria y la reparación del daño se habrá dado un paso de gigante.

Que el Presidente no se arrepintió públicamente. Tenía muchas razones para pedir perdón, no para asumir como propios los 40 mil muertos, pero sí por la criminalización de todas las víctimas, sí por los excesos y errores de las fuerzas federales, sí por los intentos de encubrir esos errores mintiéndonos y sí por la sordera y el rechazo de todo su gobierno frente a ese dolor que sienten o imaginan subversivo.

Que no aceptó cambiar de estrategia. Imposible e impensable que lo hubiera hecho. Él cree en lo que hace y nos lo dijo con vehemencia. No vio ni ve otro camino. Pero oyó lo que le dijo Javier Sicilia, una y otra vez, y el efecto de esas palabras es por lo pronto una incógnita. Una de las condiciones de entrar a un diálogo genuino es apostar a que las razones de uno son tan fuertes y fundadas que terminarán por modificar la posición del otro. Terminarán sí, mas no borrarán de tajo y de inicio lo que el otro piensa como si sus posiciones no estuvieran, como las nuestras, arraigadas en una experiencia y en una visión del mundo.

Que ganó Calderón. Sí porque nunca lo habíamos visto defender de forma tan personal y con tanta convicción las decisiones que ha tomado y que han marcado a su gobierno y al país. Heroicas o equivocadas, son decisiones en las que cree y de las que se hace totalmente responsable. Vimos también algo de él que ya se sabía: su decisión de rodearse de colaboradores de poca estatura, incapaces de elevarse sobre su posición burocrática y conectar emocional e intelectualmente con sus interlocutores. Estaban ahí para ayudarlo y fue él el que acabó ayudándolos a ellos.

No sólo ganó Calderón, ganó Sicilia, que ha transformado su dolor en un motor fuerte y generoso al servicio de muchos. Ganaron las víctimas que ahora serán escuchadas por el Congreso y el Poder Judicial. Ganó la democracia y, por todo eso, ganamos todos.
22 Junio 2011 03:00:58
IFE: la joya democrática en el abandono
Dos han sido las instituciones creadas por la democracia mexicana: el IFE, Instituto Federal Electoral y el IFAI, Instituto Federal de Acceso a la Información Pública, nada más. Y en los pocos años que tienen, ambas instituciones han sufrido los embates de una clase política que una vez pasada la emoción democrática inicial no soporta que se les señale, se les exija y menos que se les multe.

El IFAI se defiende desde hace años de quienes se resisten a aceptar sus decisiones sin poder anularlas vía un tribunal de apelación y el IFE lleva ocho meses funcionando sin tres consejeros.

La destrucción del IFE inició hace años. Cuando terminó el periodo de siete años de los primeros consejeros encabezados por José Woldenberg, los partidos políticos, y en especial el PRI y el PAN decidieron no reelegir a ninguno de los consejeros salientes y renovar de tajo el instituto. La razón: no les gustó que un órgano independiente los exhibiera ante la sociedad, especialmente por los casos de “Amigos de Fox” y “Pemexgate”. Toda la experiencia y reputación acumuladas en esos consejeros fue barrida de golpe.

Luego vino la caótica designación del segundo IFE. Elba Esther Gordillo, entonces líder de los diputados priístas, llevó la voz cantante, ella personalmente seleccionó figuras de segundo nivel, sin trayectoria propia, pero eso sí, cercanas a ella. Eso, y la terquedad de Pablo Gómez del PRD que por mantener a uno de los anteriores consejeros acabó fuera de la negociación, dejaron un IFE de bajo nivel, avalado sólo por el PRI y el PAN. La inexperiencia hizo estragos y la exigente noche del 2 de julio de 2006 dejaría al descubierto los titubeos de ese inexperto grupo. Más de un día tardaron en explicar en dónde estaban las actas con inconsistencias y abrieron así el espacio para que López Obrador y su grupo hablaran de la desaparición de cientos de actas.

Luego vino la reforma del rencor en la que todos los partidos saldaron cuentas con los consejeros y con los medios. Se nombró parcialmente a un tercer IFE y acabamos con algunos consejeros que en lugar de ser representantes del sentir de la izquierda o de la derecha en general ahora responden a liderazgos concretos de fracciones dentro de un partido.

El IFE funciona desde hace ocho meses sin tres consejeros y los que hay están totalmente divididos. ¡La joya de la corona de nuestra transición democrática yace arrumbada y olvidada por la clase política! A nadie parece preocuparle, ni a los diputados, ni al Presidente, ni a los partidos que el árbitro electoral esté a punto de enfrentar otra contienda presidencial en una posición de debilidad alarmante.
20 Junio 2011 03:42:25
¿Dónde estea Moreira?
La semana pasada toda la atención se la llevó el caso Hank y no era para menos: un personaje impresentable, un operativo extraño y confuso y, finalmente, el ridículo y la burla de su doble excarcelación en un solo día. Un duro golpe para el Presidente y prácticamente el nocaut para su recién estrenada procuradora, que quedó en la lona por un operativo mal hecho del Ejército mexicano y por su pobre y titubeante defensa en televisión con Adela Micha.

Pero en medio del escándalo de Hank, el gobierno sí le dio un duro golpe al PRI. Hace una semana, en el periódico Reforma, apareció la información de que Vicente Chaires, el hombre de todas las confianzas de Humberto Moreira, quien fuera durante años su secretario particular, se enriqueció inexplicablemente al grado de ser ahora socio de una empresa dueña de estaciones de radio, un canal de televisión y comprar y vender propiedades en Texas de un millón de dólares.

Vicente Chaires tiene sólo 34 años, es hijo de un profesor amigo y compañero de luchas de Moreira que falleció hace más de 20 años, funcionario público de segundo y tercer nivel, siempre muy cerca de Moreira, hoy es millonario. El caso Chaires está aparentemente bien documentado y parece un ejemplo de escuela de cómo se han hecho ricos los políticos gracias a la cercanía con el poder. ¡Muy mal le viene al PRI este caso cuando buscan regresar a la Presidencia, presumiendo que son un nuevo PRI y, peor aún, cuando cada vez es más claro que Calderón, para evitarlo, piensa recordarles todos los días lo que fueron y demostrar que no han cambiado!

Por lo pronto, Humberto Moreira desapareció de la escena pública nacional. Con el pretexto de que está apoyando a sus candidatos en los estados donde va a haber elecciones el próximo 3 de julio, suspendió sus conferencias de prensa de los lunes y mantiene un absoluto bajo perfil. ¿Dónde quedó el presidente del PRI que no les dejaba pasar una al Presidente y a sus secretarios? ¿Dónde, el Moreira que fustigaba a los secretarios y que frente a señalamientos de Javier Lozano respondía: Para Lozano, lo sano es que no hable; su barriguita se llenó del salario de ese pasado del que habla…?

Ahora es un dechado de moderación. Nada dijo luego de que el presidente Calderón recordó en Stanford que el régimen priísta masacró estudiantes y desapareció opositores. Y cuando se le hizo ver su recién estrenada contención, en el programa de radio de Ciro Gómez Leyva, explicó: “Estoy en la concha chica… estamos en elecciones, yo tengo ocupación en cuatro estados de la república, y estoy realmente agotado…”.

¿Qué va a hacer el PRI? La dupla Moreira-Peña Nieto parecía hecha para durar. Uno respondía con enjundia norteña a todas las críticas y el otro se mantenía fuera de la polémica, siempre ecuánime y —literalmente— sin despeinarse.

¿Moreira sigue una estrategia de campaña o las acusaciones de corrupción, hechas y por venir, lo neutralizaron? Habrá que esperar. Por lo pronto, Peña ya ha tenido que subirse al ring: ha sido él y no Moreira el que descalificó por anticipada la invitación a debatir de Cordero, es él y no Moreira el que ha salido recientemente a declarar en el caso Hank y a defender los legados del PRI.

Es pronto para saberlo, pero si Moreira desapareció y no vuelve; la semana pasada no le fue tan mal a Calderón y al PAN en su estrategia rumbo a 2012.
15 Junio 2011 03:00:15
Entre la burla y el ridículo
Hank está libre y su detención, a diferencia de lo que decíamos aquí la semana pasada, no ayudó en nada a desterrar de la política la corrupción y la impunidad. No hubo un enfrentamiento de las élites políticas que por la tensión de la competencia electoral se dieron un golpe entre ellas y desenmascararon prácticas que suelen tolerar. Nada de eso. Aquí lo único que hubo fue una torpeza increíble que deja al descubierto al Ejército, a la Procuraduría General de la República y a las autoridades estatales, y que contribuye a desprestigiar, aún más, a las instituciones frente a toda la sociedad.

La juez noveno de Distrito en el estado de Baja California, Blanca Evelia Parra Meza dejó libre a Jorge Hank Rhon porque consideró que la puesta a disposición hecha por el Ejército, es decir, la narración que hicieron los militares cuando entregaron a los inculpados a la PGR, sobre cómo ocurrieron los hechos, dónde detuvieron a los acusados y cómo se encontraron las armas no se sostenía, lo que ella habría corroborado en una inspección ocular del lugar. ¿Qué quiere decir esto? Varias posibilidades:

Que el Ejército se metió a casa de Jorge Hank Rhon sin una orden de cateo y sin que hubiera flagrancia. Es decir, que de forma ilegal allanó un domicilio particular.

(Si se atreven a hacer eso en la casa de un hombre poderoso como Hank Rhon no es difícil imaginar la garantía que tenemos todos los demás de que no nos ocurra lo mismo).

Que el Ejército incurrió en muchas contradicciones a la hora de explicar exactamente dónde y cómo encontró a cada uno de los detenidos y las 88 armas y los más de 9 mil cartuchos que presentaron. ¿Simple torpeza de los militares a la hora de hacer una narración precisa en tiempos y lugares o se abre la posibilidad aterradora de que las armas nunca hayan estado ahí? A nadie escapa la gravedad de esta posibilidad.

Que la PGR no frenó en seco la averiguación al constatar la debilidad de la narración de los militares y se expuso, ¿por razones políticas? a un revés al hacer suyas las acusaciones.

Se puede, desde luego, poner en tela de juicio a la juez Blanca Evelia Parra Meza. Sin duda, y presionada por una defensa de una calidad que no suele tener ningún mexicano, fue inusualmente estricta a la hora de corroborar el parte del Ejército. Si a usted o a mí el Ejército nos presenta con 88 armas y 9 mil cartuchos ¿el juez se pondría a constatar minuciosamente si la narración que hacen los militares es verosímil? Debería hacerlo siempre, pero no suelen hacerlo nunca, imposible sin embargo quejarnos de eso. En segunda instancia sabremos si actuó con probidad.

La juez ni siquiera entró a considerar la acusación de acopio de armas porque al no sostenerse la narración de los militares lo demás se desecha porque es prueba ilícita.

Lo decíamos la semana pasada, para detener a alguien como Hank, se necesita que el delito exista y que se proceda de forma impecable y eso fue lo que no hicieron. Lejos de asestar un golpe contra la impunidad o contra un adversario, la torpeza o el desaseo del Ejército y de la PGR van a confirmar en muchos que la justicia no es igual para todos y que los que nos gobiernan hoy no son ni mejores ni más honestos que cualquiera que nos haya gobernado en el pasado.

La burla: que en un país como el nuestro en donde hay personas condenadas por testimonios dudosos, está libre y en la calle un hombre en cuya casa, el Ejército y la Procuraduría General de la República dicen haber encontrado 88 armas, 78 sin permiso, 49 de uso exclusivo del Ejército y dos que se presume fueron utilizadas en sendos asesinatos en Baja California.

El ridículo: La Procuraduría de Baja California tratando de impedir que Hank Rhon quedara libre y acusándolo precipitadamente de ser el autor intelectual de un asesinato en base a un supuesto testigo. Ahora dormirán aterrados imaginando a un Hank fortalecido por sus errores disputándoles la Gubernatura del estado.
13 Junio 2011 03:00:33
Una caravana atrapada
¡Qué difícil lo tienen quienes se proponen de alguna manera cambiar el mundo! Por pequeño que sea su objetivo. Ahí tienen a Javier Sicilia y a Julián Lebarón recorriendo mil kilómetros, escuchando testimonios de miles de víctimas de la violencia, elaborando un discurso nuevo, diferente, tratando, no sin dificultad, de escapar de la lógica simple de confrontación entre un ellos y un nosotros, y una semana después, cuando le ceden la palabra a sus seguidores, éstos les devuelven un texto ajeno del todo a sus esfuerzos y al espíritu de la caravana.

Algunos ejemplos. En Monterrey Julián Lebarón dijo: “Me queda cada vez más claro que las mexicanas y los mexicanos somos profundamente ignorantes y terriblemente pobres. No tenemos, ni entendemos, la noción más elemental de comunidad: somos ignorantes. Y no somos capaces de ver a los otros como seres humanos: somos pobres (...) Es por eso que en esta plaza no hay 100 millones de personas tomadas de la mano para repudiar la muerte de más de 40 mil de nosotros. ¿Dónde están? (…) Todos los que no están aquí es porque hay algo que les importa más que la vida. Así de simple”.

En el texto del pacto, muy lejos de este espíritu de autocrítica, somos una sociedad fabulosa víctima de los otros: “Somos un México que se ha puesto de pie ante las múltiples violencias que lo han desgarrado, que han horadado su tejido de solidaridad, que han lacerado la generosidad natural de nuestro pueblo. Somos un México que camina, cansado de que le siembren temor y desconfianza, cuando lo que en nuestra gente brota son el abrazo y la fiesta. Somos un México harto de la impunidad, del crimen, de la inseguridad, porque en el día a día ama la justicia, la solidaridad y la paz”. La culpa de que haya familias enteras dedicadas al secuestro o de que algunos de nuestros jóvenes estén dispuestos a torturar y a descabezar es culpa de los otros, del gobierno actual y de todos los gobiernos que lo han precedido y, por supuesto, consecuencia de “nuestra dependencia y sumisión a los intereses imperiales”.

En San Luis Potosí, Lebarón dijo: “La violencia no está ni en las armas ni en las drogas. La violencia está en nosotros. Las instituciones, gobierno, Ejército y policía también son ciudadanos, no son cosas ajenas a lo humano… Juntos creamos la violencia, todos los días, o la dejamos que exista. Y sólo juntos vamos a poder terminar con ella. Estoy convencido que tenemos que revisar nuestra vida cotidiana, hay que empezar por ahí. Porque la violencia se hace invisible y después nos devora”.

De la exigencia de Javier Sicilia de que cambie la estrategia seguida por el gobierno en la lucha contra el crimen organizado pasamos a la definición de que vivimos “una guerra contra el narcotráfico, que oficialmente no existe, pero que en realidad es una guerra contra el pueblo”. De la mano tendida para dialogar con todos, a un movimiento que hace emplazamientos y se dice dispuesto a expresar sus demandas al Estado “no porque tengamos confianza en ellos ni les queramos legitimar”, sino porque están “obligados a responder a nuestro emplazamiento ético”.

Al terminar de leer el Pacto de Ciudad Juárez me imaginé a Lebarón y a Sicilia muy cansados. No por el trayecto y las largas jornadas, sino por esa lucha titánica en contra de los viejos reflejos. Ahí siguen, es un hecho, esperemos que no intactos.
06 Junio 2011 03:00:14
Hank: ¿cuestión de tiempos políticos?
Es un hecho, y cualquiera lo sabe en Tijuana, el ex alcalde Jorge Hank Rhon tenía un contingente de hombres armados a su servicio y al de su familia. La narración que hace el Ejército de cómo y por qué fue arrestado Hank pudo haberse dado cualquier día de cualquiera de los últimos años: “en atención a una denuncia ciudadana, la cual hacía referencia sobre la presencia de tres personas armadas a inmediaciones del hotel Palacio de dicha plaza, mismos que al ser aprehendidos por el personal militar, señalaron que en un domicilio de la colonia Hipódromo ocultaban armamento… El personal castrense se desplazó a la citada colonia, localizando el inmueble de referencia, detectando fuera del mismo a personas armadas, quienes se introdujeron al domicilio. Ante la flagrancia de este ilícito se les persiguió al interior del mismo, donde se aseguró a ocho personas más y se localizaron 40 armas larga, 48 armas cortas, 9 mil 298 cartuchos útiles, 70 cargadores y una granada de gas”.

¿El momento fue entonces escogido para golpear políticamente al PRI? Todo indica que así fue. ¿Eso invalida de entrada la detención? No necesariamente. Una de las razones por las que la democracia, con todo y sus defectos, es el mejor sistema conocido, es porque a pesar de los muchos intereses en común que unen a las élites económicas y políticas, la competencia electoral forma burbujas en el tiempo en el que el conflicto es genuino y puede llevarlos a asestarse golpes contundentes. ¡De súbito dejan de tolerar la corrupción que ignoraban y señalan el delito que se cometía a la vista de todos!

Cuando lo que está en juego es quién se queda con el poder el incentivo para el acuerdo y la negociación disminuyen y la posibilidad de que opten por acciones que enfrentan y generan conflicto aumentan. En eso estamos: el Presidente y su partido ven a un PRI muy fuerte que se enfila a un triunfo holgado en las elecciones del Estado de México y la presidencial muy cerca, sin que alguno de sus candidatos haya cuajado. En el horizonte Calderón y los panistas se ven perdiendo la Presidencia frente a un grupo que desprecian pero al que han tenido que cortejar por interés durante años. Dicho de otro modo para ellos es: ahora o nunca.

El problema es qué hacen y cómo lo hacen. Malos ejemplos los tenemos aún frescos: el intento de descarrilar a López Obrador con el desafuero y el “Michoacanazo” en el 2009. En ambos casos la intención de golpear no vino acompañada de pruebas irrefutables y delitos incuestionables, todo lo contrario. Si el delito existe y hay pruebas la democracia no se ve afectada, si no hay fundamento y la forma de proceder es desaseada estamos ante un caso de uso ilegal e ilegítimo de la fuerza del Estado para desprestigiar a un adversario.

Dicho de otro modo el problema no es el momento que eligen, sino la existencia efectiva del delito. El PRI se escandaliza por el momento de la detención de Hank y hace mal. Algunos lo disculpan porque todo empresario en el norte tiene hoy milicias de autodefensa. Hacen mal. La realidad no puede ocultar el hecho de que si ningún político o empresario pudiera tener contingentes armados defendiéndolos sin arriesgar la cárcel, la exigencia de mejorar las policías sería mucho mayor y miles de veces más eficaz.

Se puede exigir pulcritud en el procedimiento y pruebas irrefutables pero no amnistía a uno de los suyos porque todos delinquen igual.

Y en lo político el golpe es menor y está muy lejos de ser lo que el PAN necesita.
01 Junio 2011 03:00:21
¿Por qué nos miente el Ejército?
Todos los días el Ejército Mexicano comunica a la opinión pública sus actividades a través de los comunicados que sube a su página de Internet. Ayer, por ejemplo, fechado en Culiacán, Sinaloa, las comandancias de la III Región Militar y la 9a. Zona Militar informaron de un enfrentamiento: “…personal militar al realizar reconocimientos terrestres en la ruta San Miguel Zapotitlán-Villa de Ahome, al llegar a la altura del poblado Macapule del municipio de Ahome, Sinaloa, fueron agredidos con disparos de arma de fuego por un grupo indeterminado de individuos que viajaban a bordo de siete vehículos, por lo que en defensa de su integridad física y de la ciudadanía repelieron la agresión, falleciendo en el lugar de los hechos dos agresores”. Esto lo hacen diario y sobre todas las actividades que realizan.

Un ciudadano quiso saber cuántos soldados habían muerto en la lucha contra el crimen organizado y solicitó la información vía el sistema de información pública –solicitud número 700004411–. La Sedena respondió con un documento en el que especifica las bajas por mes desde el 2001. Entre julio del 2010 y enero del 2011 murieron, según este documento, 38 militares. Sorprendido, el equipo de investigadores de Animal Político –el sitio de Internet dedicado a información política– se dio a la tarea de contar cuántos militares habían sido reportados como bajas en los comunicados que se hacen públicos todos los días. El resultado: el Ejército sólo reportó a la “opinión pública” en ese mismo periodo cinco muertes. La diferencia es muy grande y las razones de la Sedena para minimizar sus bajas, un misterio. ¿Nos quieren hacer creer que van ganando de forma apabullante? ¿Es para mantener alta la moral de la tropa?

Lo sorprendente es que estos comunicados han dado pie a especulaciones, muchas de ellas lesivas para el propio Ejército. Recuerdo en particular el comunicado del 2 de septiembre del año pasado firmado por la comandancia de la IV Región Militar que “informaba a la opinión pública” que: “Al efectuar reconocimientos aéreos en el municipio de Ciudad Mier, Tamps., observaron a varios individuos armados frente a un inmueble, mismos que al detectar la presencia del personal militar se dispersaron en el área en diversos vehículos. Ante este hecho, efectivos militares desplegados a inmediaciones del referido municipio, acudieron al mencionado lugar en donde fueron agredidos con disparos de arma de fuego, por lo que en defensa de su integridad física y de la ciudadanía, procedieron a repeler la agresión con los siguientes datos preliminares: 25 presuntos agresores muertos, (…) se liberaron a 3 personas que se encontraban privadas de su libertad; asimismo, dos militares resultaron heridos…”. Veinticinco muertos de un lado y sólo dos heridos del otro. ¿Qué tipo de enfrentamiento había sido ese? Mucho se especuló a partir de éste y otros comunicados en los que la desproporción de bajas de uno y otro lado era tan elevada. ¿Estaría el Ejército disfrazando como enfrentamientos lo que eran ejecuciones extrajudiciales? Pero estas especulaciones se originaron con base en una información no confiable. Ahora sabemos que el Ejército sólo reporta en sus comunicados dos de cada 10 militares que pierden la vida.

Falta por saber por qué nos miente el Ejército en sus comunicados y qué parte de estos son narraciones fieles de lo que ocurre en el terreno en cada una de sus operaciones.
25 Mayo 2011 04:00:35
García Luna y su medalla
Amenazar al secretario de Seguridad Pública Federal, Genaro García Luna, con que le van a iniciar un juicio político o una controversia constitucional que llevaría a quitarle la ciudadanía mexicana por haber aceptado y recibido una medalla que le otorgó el Gobierno colombiano sin tener la autorización previa del Congreso, es francamente ridículo.

Es cierto que la Constitución estipula en el Artículo 37 que la nacionalidad se pierde por aceptar o usar condecoraciones extranjeras sin permiso del Congreso Federal o de la Comisión Permanente, pero nadie en su sano juicio puede hacer efectivo ese castigo hoy. La disposición es absurda y responde a las preocupaciones de una nación –el párrafo está presente desde la Constitución de 1857– apenas independiente que dudaba de la lealtad de sus ciudadanos y temía por su integridad.

Dicho esto, Genaro García Luna aceptó la condecoración sin permiso del Congreso, sabiendo que era indispensable obtenerlo con anticipación. Y aquí es donde está el problema. Porque igual de absurda es la disposición que impedía –hoy ya lo puede hacer hasta por siete días– al Presidente ausentarse del país sin previa autorización del Senado y sin embargo cuando a Vicente Fox, siendo presidente, el Senado le negó en dos ocasiones el permiso para salir, no agarró un avión y se fue. Y es que por absurdas que sean estas disposiciones no se pueden ignorar y ningún ciudadano puede so pretexto de que son anacrónicas violarlas, mucho menos el Presidente de la República o un secretario de Estado.

El verdadero asunto aquí es si al recibirla en conocimiento de causa, Genaro García Luna no demostró que se siente por encima de las reglas. Eso sí es importante tratándose de la persona que tiene a su cargo a la policía federal y gran parte de la operación de la lucha contra el crimen organizado.

Si no se siente obligado por la Constitución cuando lo que estipula le parece absurdo o porque puede incomodar a un país amigo, quizás tampoco se sienta obligado por leyes mucho menores cuando interfieren, según su criterio, con la eficacia de un operativo o porque le estorban a la hora de detener y acusar a quien él considera un criminal.

Así como no aceptaríamos que un presidente se ausentara del país 15 días sin más, tampoco es aceptable que el secretario diga que recibió la medalla en custodia en tanto le daban el permiso. Esa figura no existe en la ley.

A Genaro García Luna y a su policía se le ha acusado en varias ocasiones de falsear las condiciones de una detención, una es el caso Casesez, pero no es el único. ¿Le parecerá importante al secretario cambiar la fecha de una detención en un expediente si la explicita prohibición de la Constitución no lo detuvo?
23 Mayo 2011 03:00:45
¿Por qué no dejarse evaluar?
¿Por qué un gobernador tomaría la decisión de no certificar al personal encargado de la seguridad de su estado? ¿Por complicidad con los criminales? ¿Por olvido o desidia? Es indudable que al no hacerlo queda muy mal frente a la opinión pública, y más cuando sale el secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública señalando públicamente a los estados incumplidos.

Recibí de parte de un alto funcionario de uno de esos estados una carta con la siguiente explicación:

“Soy el primer interesado en depurar y contar con estructuras policiales confiables. A mí ya me ha evaluado la federación. Conozco muy bien los exámenes de control de confianza y sé que dichos exámenes son como los testigos protegidos, se usan a conveniencia. Puedes pasar el polígrafo, pero la psicóloga puede pensar que eres soberbio y, por tanto, no eres apto. Recuerdo bien que la primera vez después de 12 horas de pruebas me pusieron a armar un rompecabezas y le dije a la evaluadora: ‘Olvídelo, mi capacidad de abstracción no es buena, para qué le hago perder su tiempo, ya estoy cansado’.

“La evaluadora puso que yo tenía un desprecio para acatar instrucciones. Después me preguntaron si estaba dispuesto a dejar todo por mi trabajo, y dije que no, que yo no vivía para trabajar, y también puso que no tenía el compromiso suficiente para ser servidor público. Me pidieron que dijera 10 defectos de mi persona y puse cuatro, y la evaluadora puso que no me conocía lo suficiente. Y así varios absurdos más. En el polígrafo no tuve ningún problema, ni en el entorno social, ni en el toxicológico.

“No existe mandato legal para que la federación evalúe a los estados, cuando los estados tienen sus centros certificados. La ley es muy clara. Hoy quieren que un acuerdo esté por encima de la ley. Si la federación certifica los centros locales para que estos centros evalúen a su personal, ¿cuál es el razonamiento para que no puedan evaluar a sus mandos? Apenas este año la SSP acreditó su Centro de Control de Confianza y la PGR, el 27 de diciembre del 2010; sin embargo, apenas se certifican, la federación pretende exhibir a los estados que legalmente tienen hasta octubre de 2011 para tener sus centros certificados y hasta el 3 de enero de 2013 para tener certificados a todos sus integrantes.

“Yo me hago el control de confianza con el laboratorio internacional que sea con cuatro preguntas claves: 1) ¿Ha hecho tratos con el crimen organizado?, 2) ¿Ha recibido dinero por algún trato con la delincuencia?, 3) ¿Ha sido intimidado por la delincuencia y por tanto ha dejado de actuar en contra de ellos? y 4) ¿Ha utilizado la institución en la que labora para afectar políticamente a contrincantes? Lo haría porque sé quién soy, qué he hecho, y por la formación y educación que me dieron mis padres.

La respuesta entonces es: por desconfianza en la neutralidad electoral de las instituciones de seguridad federales.
18 Mayo 2011 03:00:45
Un caso hipotético
¿En cuántos países la denuncia de una mujer humilde habría resultado en el arresto inmediato de uno de los hombres más poderosos del mundo?

A media mañana del sábado, Alicia, la recamarera de origen guatemalteco, aparece en la puerta del cuartito donde se reúnen los trabajadores del hotel más lujoso de la ciudad llorando y con la ropa desgarrada. Apenas puede hablar. Llora descontrolada y se exprime las manos con ansiedad. Sus compañeras tratan de tranquilizarla, le hacen preguntas. Después de un rato Alicia logra hablar. Empieza a contar y se detiene, llora y se recompone, pero lo esencial sale: el señor de la suite presidencial la atacó, se le apareció desnudo y la arrastró a la habitación, la golpeó y la intentó violar, la tocó con violencia y la obligó a hincarse. Ahí se detiene y gime, no puede seguir.

Sus compañeras previenen al gerente del hotel. El gerente oye la historia y les pide a todas que regresen a sus labores, él se hará cargo. A solas le pide a Alicia que le vuelva a contar todo, con detalle. Alguien aparece y sugiere hablarle a la policía, el gerente lo detiene. El señor de la suite presidencial, les explica, no es cualquiera y les ordena que nadie haga nada hasta que lo consulte con el dueño.

Alicia previene a su hermano. El gerente regresa y propone que todos y todas se tranquilicen. A él se le nota muy nervioso. Le pide a Alicia que haga memoria, quizá sin querer, como el señor es extranjero, hizo un gesto que él malinterpretó. Alicia lo niega. El gerente se desespera y reúne a todos, el asunto es el siguiente: el dueño no quiere oír hablar de policías ni de denuncias, el señor de la suite presidencial es muy poderoso y nadie le va a creer a Alicia, ella va a perder y el hotel va a salir desprestigiado con sus clientes que lo que buscan es confidencialidad y discreción. Lo que está en juego es el trabajo de todos. Además el dueño ofrece hacerse cargo de todo: qué necesita Alicia, ir a un doctor, le pagan el mejor, tranquilidad, que se tome unos días.

El hermano de Alicia previno a la policía. Cuando el gerente los está convenciendo, llegan los policías. Luego de escuchar la historia suben al cuarto. No encuentran nada. El gerente por órdenes del dueño mandó que se hiciera la habitación. El jefe de la policía ministerial previene al procurador y el procurador le habla a su jefe. “En nuestra ciudad no pueden ocurrir estas cosas”, reacciona indignado. “Sea quien sea tiene que hacerse justicia”. Pero eso sí, le advierte al procurador, no puede haber ninguna equivocación ni pueden caer en una trampa porque entonces lo ponen a él en riesgo de hacer un ridículo internacional.

El policía reporta más tarde: “Jefe, hay cosas que no cuadran. La recamarera gana poco, pero tiene coche. Es madre soltera. Vive con gente que está ilegalmente en el país. Dicen que el coche lo compró hace poco. No logramos encontrar su casa porque nos da una dirección sin número en una zona marginal. Además hay contradicciones que me preocupan”.

“Investíguenla entonces”, dice el procurador, y al colgar respira aliviado. En ese momento en el aeropuerto internacional de la ciudad despega un avión, en el interior y en primera clase viaja tranquilo el cliente de la suite presidencial.

Lo anterior es sólo una ficción de lo que ocurriría en nuestro país en un caso como el que tiene al gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn en la cárcel.

¿En cuántos países la denuncia de una mujer humilde, en este caso además madre soltera, negra y musulmana, habría desembocado en el arresto inmediato de uno de los hombres más poderosos del mundo?

Aquí en México no desde luego, pero tampoco en Francia ni en otros países del primer mundo.
16 Mayo 2011 04:00:01
La fragilidad de los favoritos
No estaba de más que nos recordaran que los favoritos, los bendecidos por las encuestas, por las multitudes y supuestamente por los medios de comunicación, se pueden caer del caballo cuando nadie se lo espera. Y vale para Enrique Peña Nieto, que va muy arriba en todas las mediciones rumbo al 2012, y para su delfín Eruviel Ávila, que hoy empezó de madrugada y con treinta puntos de ventaja su campaña para la gubernatura del Estado de México. Aunque parezca lo contrario y a pesar de que cualquiera sucumbe ante el fatalismo de las cifras, nunca nada está escrito. Y por si alguien lo había olvidado este fin de semana nos dejó un ejemplo para recordar.

En unas horas, quien parecía encaminarse sin obstáculos mayores a la presidencia de Francia quedó fuera de la competencia y con su reputación hecha pedazos.

Dominique Strauss-Kahn, hasta ayer presidente del Fondo Monetario Internacional, ya se imaginaba presidente de Francia: su larga trayectoria, ha sido diputado, ministro de industria y comercio, ministro de economía y finanzas; su matrimonio con una de las periodistas francesas de televisión más respetadas y que fue elegida en el bicentenario de la Revolución Francesa para que encarnara a La Marianne, uno de los símbolos de su país; su reputación internacional como economista brillante y buen director del FMI; el desgaste de la derecha francesa y de su presidente Nicolas Sarkozy, los números en las encuestas, su posición de outsider de una izquierda francesa muy desunida, todo indicaba que el camino rumbo al palacio del Elíseo —versión francesa de Los Pinos— estaba libre.

Fue cosa de unas horas. El sábado en la tarde, hora de Nueva York, unos policías irrumpieron en el avión de Air France que se disponía a salir del aeropuerto JFK rumbo a París. Ahí frente a los demás pasajeros detuvieron a DSK —como le dicen en Francia— y se lo llevaron. La camarera de un hotel de Nueva York lo había acusado horas antes de agresión sexual. Los cargos que se le imputan son: intento de violación, acto sexual delictivo y retención ilegal. Según el portavoz de la policía, DSK salió desnudo de la regadera y se abalanzó sobre la camarera que arreglaba en ese momento la suite y la arrastró a la recámara.

Él se ha declarado inocente. Pero el daño está hecho. La prensa francesa, que no suele reportar nada relativo a la vida privada de los políticos, traía ayer varios comentarios en el sentido de que se sabía que las mujeres eran “su debilidad”.

La noticia provocó una conmoción en Francia. En seis semanas inician las primarias del partido socialista para definir al candidato presidencial y se daba como un hecho que DSK participaría y ganaría. Y aunque muchos llaman a la prudencia y a respetar la presunción de inocencia, las malas lenguas ya se desataron y no queda tiempo para que un tribunal lo absuelva, si es el caso, antes de las elecciones presidenciales.

Hoy en Francia hay juego nuevo.
11 Mayo 2011 03:00:41
La marcha más allá de García Luna
La sentencia de algunos ya cayó y es como siempre inapelable: la marcha por la paz fue una marcha contra el Gobierno de parte de los mismos sediciosos y violentos de siempre. Y el mensaje —dicen— se limitó como en cualquier marcha partidista en pedir la cabeza de un adversario político.

No fue así. Se agarran de un error cometido por alguien que no es un especialista ni un profesional de la representación política para quedarse cómodamente instalados en sus trincheras, aliviados porque todo sigue igual: el dolor no garantiza la superioridad moral y nadie ha logrado vencer la polarización que nos divide desde hace años.

Yo oí otra cosa. Entiendo a Javier Sicilia y a los que marcharon cuando dicen: “Si hemos caminado y hemos llegado así, en silencio, es porque nuestro dolor es tan grande y tan profundo, y el horror del que proviene tan inmenso, que ya no tienen palabras con qué decirse.”

Tienen razón en señalar que miles han sido asesinados “con un desprecio y vileza que pertenecen a mundos que no son ni serán nunca los nuestros y que hay que demostrarles a los señores de la muerte que estamos de pie y que no cejaremos de defender la vida de todos los hijos y las hijas de este país”.

Me parece esperanzador que los que marcharon y que han padecido dolorosas perdidas puedan decir que vinieron para “decirse y decirnos que este dolor del alma en los cuerpos no lo convertirán en odio ni en más violencia.”

No se equivocan cuando señalan a los culpables y dicen que hay que hacer algo para no heredarle a nuestros hijos “una casa llena de desamparo, temor, indolencia, cinismo, brutalidad y engaño, donde reinan los señores de la muerte, de la ambición, del poder desmedido y de la complacencia y la complicidad con el crimen”.

Comparto sus referencias: sí, Salvador Nava, Heberto Castillo y Manuel Clouthier merecen los tres ser considerados como ejemplos de hombres que contribuyeron a construir un país más justo.

Coincido cuando nos responsabilizan a todos: “¿Dónde estaban los partidos, los alcaldes, los gobernadores, las autoridades federales, el Ejército, la armada, las Iglesias, los congresos, los empresarios; dónde estábamos todos cuando los caminos y carreteras que llevan a Tamaulipas se convirtieron en trampas mortales?”.

Coincido en que es “urgente que los ciudadanos, los gobiernos de los tres órdenes, los partidos políticos… (todos)… hagamos un pacto... y… asumamos nuestras diversas responsabilidades”.

Y justamente por todas estas coincidencias es que considero que esa marcha no podía terminar pidiendo la renuncia de Genaro García Luna ni de nadie, porque su objetivo fue y es mucho más ambicioso y pretende trascender las diferencias que nos tienen derrotados.
09 Mayo 2011 03:00:43
Unidos por el dolor
Nada va a cambiar con la marcha, dicen algunos. Puede ser. Pero siempre está la posibilidad de que el reclamo cale y conmueva, se multiplique y genere cambios.

Nada hubiera presagiado que alguna vez caminarían juntos: amas de casa, pequeños y grandes empresarios, norteños y morelenses, mormones y católicos, militantes ocasionales o ciudadanos ajenos a lo público o incluso alérgicos a lo político. Y sin embargo ahí estaban caminando brazo con brazo unidos por el dolor.

Y es que la marcha fue eso: la suma de muchos dolores y de incontables agravios. A la pregunta de por qué estaban ahí, las respuestas se sucedían apabullantes: “Mataron a mi hijo hace unas semanas”… “Hace año y medio que mi hijo desapareció en Guadalajara”… “Somos de Coahuila, mi hermano nunca regresó a su casa”… “Me secuestraron hace dos años y es la primera vez que lo digo”.

Estoy segura de que todos hubieran preferido no estar ahí, no haberse conocido, que la violencia no los hubiera arrancado de sus vidas y profesiones. Porque fue la pérdida de un ser querido lo que los reunió y los llevó a encabezar una marcha. Los demás, la inmensa mayoría, se presentó por solidaridad y empatía, por miedo, por horror y con el deseo genuino y compartido de que México deje de ser el lugar de tantos muertos.

No faltaron los oportunistas, pero desaparecían en medio de los miles que en pequeños grupos se acercaban y acompañaban a los marchantes durante unos kilómetros.

Mientras caminaban, en las redes sociales algunos cuestionaban la utilidad de la marcha. ¿Para quién?, me pregunto. Porque para los que estaban ahí era una razón de vida en medio del dolor y de la pérdida, una forma de duelo compartido y de valentía contagiosa. ¿Para todos los otros? Una revelación de la magnitud y hondura del dolor que está desgarrando a nuestra sociedad.

Nada va a cambiar —decían otros justificando su ausencia—, mañana todo seguirá igual. Puede ser. Y sin duda nada habrá cambiado para quienes no fueron. Los que estaban ahí se sentirán menos solos, otros habrán ejercido por primera vez su derecho democrático de tomar las calles para manifestar un descontento y siempre está la posibilidad de que el reclamo cale y conmueva, se multiplique y genere cambios.

Fue una marcha de reclamo y el reclamo se dirigió a quien detenta la autoridad y por lo tanto la responsabilidad de mantener el orden. Y sí hubo gritos y pancartas contra Calderón. Pero qué gran equivocación la del Presidente de salir a manotearles por televisión un día antes de que empezaran la marcha exigiéndoles, más que pidiéndoles, comprensión para con su estrategia. Son ellos los que merecen comprensión.

Fue, así lo sentí, una marcha con mucha tristeza, con un anhelo: que el horror cese, con una exigencia: que nuestro aparato de seguridad y de justicia funcionen, con una propuesta: que el camino no sea el de la prohibición y que la estrategia no sea únicamente la de las armas.

Me quedo con una frase, la de un manifestante en bicicleta cuya pancarta rezaba: “No estoy llorando, es que se me metió una guerra en el ojo”.
13 Abril 2011 03:00:54
Qué pasó en Uruachi, Chihuahua
El Gobernador del estado, César Duarte informó el lunes que: en la comunidad de Jicamórachi sucedió lo que desgraciadamente sucede en otras regiones del país, eventos que “lastiman”. Agregó que “hay presencia de grupos delincuenciales, y luego hay algunos mozalbetes que se sienten dueños de vidas y haciendas y de ninguna manera vamos a permitir que eso suceda.” Y concluyó afirmando que todo estaba bajo control.

El Gobernador respondía a la preocupación que se fue propagando desde el domingo pasado a través de las redes sociales y desde sitios de Internet que manejan información sobre temas de violencia y de narcotráfico que suele confirmarse, en el sentido de que los pobladores de Jicamórachi en el municipio de Uruachi pedían auxilio porque llevaban varios días secuestrados por un grupo armado.

Jicamórachi está a seis horas por carretera y por caminos de terracería de la capital del Chihuahua, pero parecería que está en el fin del mundo por la dificultad que tuvieron las autoridades para responder con prontitud sobre lo que ahí estaba ocurriendo.

El domingo la Fiscalía decía que todo estaba en calma y que sólo tenían reportada una casa quemada. Imposible hablar con las autoridades locales. En las oficinas del Presidente Municipal no saben nada, excepto que el Presidente Municipal hace tiempo que se fue y que si hablan “nos cortan el pescuezo”.

Pero qué es eso que pasa en “otras regiones del país” como dice el Gobernador. A partir de testimonios de habitantes pudimos reconstruir el siguiente relato de los hechos: La última semana de marzo un grupo de hombres armados quemaron tres casas de una misma familia. Hubo también tres asesinatos. Esto como consecuencia de una disputa entre “jefes” de un mismo grupo delictivo que controlaban el tráfico por la zona, pero que llevan semanas enfrentados.

El sábado 9 los habitantes se fueron al monte porque nuevamente personas armadas estaban quemando casas y se escuchaban disparos. Pidieron ayuda a la 42 Zona Militar y los soldados llegaron la madrugada del domingo. Ese día las familias bajaron a sus casas por comida pero se regresaron a dormir al monte. Dicen que la mayoría de la población ya se fue y que queda poca gente. También explican que es muy arriesgado ir allá porque todo el camino está vigilado pasando Cuauhtémoc, que está a 104 kilómetros de Chihuahua hasta la comunidad.

La Fiscalía informó ayer: la localización de seis viviendas y cuatro vehículos incendiados, así como daños parciales en otras 10 unidades […] como consecuencia del enfrentamiento entre dos familias que ha dejado un saldo de cuatro personas muertas y una lesionada.

“Eventos que lastiman” los llamó César Duarte y sí la verdad ver que en regiones enteras del país la población está a expensas de los delincuentes es doloroso. Ojalá las autoridades además de lamentarlo hicieran algo y le pusieran fin al reino de los malos. Y si no pueden, de perdida acudan rápidamente en auxilio de cualquier población que lo pida. ¿O es mucho pedir?

11 Abril 2011 03:00:14
Hay un lugar en México….
Los choferes llegaban sin parte de su pasaje y ni ellos ni la empresa decían nada

Hay un lugar en la República Mexicana donde desde hace un año está desapareciendo gente. Lo primero que supimos fue en marzo del año pasado cuando unas mujeres temerosas denunciaron que 30 de sus familiares habían desparecido. Salieron de Landa de Matamoros en la Sierra Gorda de Querétaro con destino a Estados Unidos, iban en busca de trabajo. Nunca llegaron. Lo único que sus familias supieron por uno de los muchachos que organizó el viaje es que el “autobús se les perdió” en Tamaulipas. Luego nada, sólo el miedo y la advertencia de que es mejor no denunciar “para que no los vayan a matar”.

También en Tamaulipas en el municipio de San Fernando se dio el macabro hallazgo de 72 migrantes asesinados en agosto pasado. Un migrante que sobrevivió caminó herido varios kilómetros hasta que se encontró con marinos y dio la alerta. Fue un gran escándalo, pero nada cambió. La prueba es que hasta ayer las autoridades llevan más de 20 fosas descubiertas y 102 cuerpos desenterrados todos en el mismo municipio de San Fernando en Tamaulipas.

San Fernando está estratégicamente ubicado en el norte de Tamaulipas, unos kilómetros al norte de la cabecera municipal está lo que los lugareños llaman la “igriega” porque ahí se bifurca de un lado la carretera que lleva a Matamoros y del otro la que va a Reynosa. Desde la capital Ciudad Victoria, no hay forma de llegar a estas dos ciudades fronterizas sin pasar por San Fernando, a menos de hacer una vuelta de más de cuatro horas por Monterrey. Por San Fernando pasan las corridas de autobuses de las líneas comerciales Ómnibus de México, Transpaís, Grupo Senda. Por ahí pasan todos los centroamericanos que van rumbo a la frontera, muchos jornaleros, y cualquiera que quiere llegar por el trayecto más corto a los Estados Unidos.

Ahora sabemos que antes de la famosa “igriega” grupos de criminales detenían los camiones de pasajeros, se subían, seleccionaban a algunos de los viajeros y los bajaban dejando que el autobús continuara sin esos pasajeros. La razón, las autoridades que están interrogando a 14 detenidos manejan varias hipótesis: que los criminales escogían a hombres sobre los que habían recibido un pitazo de que trabajaban para bandas contrarias, que era para reclutarlos como sicarios, que los querían robar o pedir rescate por ellos.

Lo inaudito es que esto no ocurrió sólo una vez o dos veces, lleva meses pasando. Hay cuerpos que llevan meses de haber sido enterrados y se han encontrado fosas en diferentes lugares dentro del municipio, en la Joya, en la Noria y en la cabecera municipal, lugares que están hasta 30 kilómetros distantes entre sí. Si durante meses gente desapareció en esos kilómetros es porque nadie dijo nada y si lo hizo nadie lo escuchó. Sabemos que el actual gobierno que está en el cargo desde el primero de enero de este año nunca recibió una denuncia de parte de las empresas dueñas de los autobuses. Es decir, los choferes llegaban a sus destinos sin parte de su pasaje y ni ellos ni la empresa decían nada. Y seguían trabajando y seguían las corridas. Y cientos de familias asustadas o sin novedad de sus familiares. Peor es imposible.
06 Abril 2011 03:00:56
No hay con quién pactar
La verdad es que no hay a quién llamarle

En medio de la desesperación y del temor cada vez se escuchan más voces que piden que esto termine y que se arregle pactando con los narcos. ¡Si se pudiera! ¿Si toda esta sangre se pudiera detener con unas llamadas telefónicas reconviniendo a los capos para que regresen a las viejas formulas honorables de antaño? Pero no es así. Más allá de las implicaciones éticas que tendría que el Estado hiciera esas llamadas la verdad es que no hay a quién llamarle. No hay un selecto grupo de capos controlando desde algún lugar la violencia que asola a varios estados de la república. Cada nuevo caso nos revela que hay miles de pequeños y medianos grupos delincuenciales que buscan cada uno por su lado extraer como sea recursos de la sociedad: extorsionando, secuestrando, robando, matando.

El caso de los siete asesinados en Cuernavaca parece que va en ese sentido. Un asalto habría sido el origen de lo que terminó en tragedia. Dos de los jóvenes asesinados días antes habían sido asaltados, les quitaron sus pertenencias, los golpearon y los amenazaron para que no hicieran nada. Uno de los jóvenes le habría pedido ayuda a su tío, un ex teniente del Ejército que era jefe de seguridad de una farmacéutica y que también fue asesinado junto con los jóvenes. El tío, un hombre con antecedentes, envalentonó a los muchachos y se fueron a buscar al cadenero de un bar que ellos reconocían como parte del grupo que los había golpeado. Qué pasó después, es un misterio. Del grupo de delincuentes se menciona como líder a un ex capitán del Ejército.

En Ciudad Juárez interrogan a 60 policías porque cuatro muchachos fueron secuestrados y llevados a borde de patrullas de la Policía Municipal. Nada se ha vuelto a saber de ellos.

En Durango siguen incendiando casas en poblados remotos y pobres de la sierra. Familias enteras viven escondidas en el monte.

Lo que enfrentamos todos son a muchos hombres armados: militares, policías, ex militares, ex policías, narcos, talamontes, sicarios, psicópatas que en medio de la guerra de cárteles y del Estado contra los grupos criminales encontraron un terreno propicio para delinquir, enriquecerse y aterrorizarnos.

No hay pacto posible con ellos. Y el Estado, entendido como Gobierno federal y gobiernos de los estados, tampoco es una institución homogénea y confiable que pudiera hablar en nuestro nombre. Las policías y el Ejército, en mayor y menor medida están resquebrajados desde sus cimientos por la penetración del crimen.

Entonces ni se puede pedir un pacto, ni se puede seguir en esta lógica de guerra sin cuartel porque es una ficción eso de que los buenos están nítidamente separados de los malos y combatiendo limpiamente y con la ley en la mano.

¿Y la solución preguntaran muchos? Parece que tendrá que ser el resultado de un largo trabajo de orfebrería social que apacigüe, reconcilie y castigue, buscando rehacer un espacio de convivencia pacífica.
04 Abril 2011 03:00:25
Los Juanelos de México
Es una generación entera tocada por la violencia

“Estamos cansados, muy dolidos. Cada muchacho que se está muriendo ya se está volviendo el hijo de cada uno de los seres de esta nación”, dijo el viernes el escritor y poeta Javier Sicilia. El sábado le dedicó su último poema a su hijo Juan Francisco Sicilia Ortega, asesinado junto con otras seis personas el fin de semana pasado en Temixco, Morelos: “El mundo ya no es digno de la palabra, nos la ahogaron adentro… Por el silencio de los justos, sólo por tu silencio y por mi silencio, Juanelo”.

El Gobierno insiste en que la inmensa mayoría, el 89% de los más de 36 mil muertos que lleva contabilizados por la violencia de estos años, han sido “homicidios dolosos cometidos presumiblemente para amedrentar a sus rivales”. Es decir, malos, gente que no nos debe importar. Esa diferencia entre buenos y malos que ha impuesto el Gobierno busca limitar el impacto que esas cifras podrían y deberían provocar en todos nosotros. En la lógica del gobierno si los que están muriendo son asesinos, narcotraficantes, secuestradores y drogadictos no hay una verdadera pérdida para la comunidad. La magnitud de la tragedia se relativiza al quitarle, o pretender quitarle, peso a los muertos, peso a nuestra pérdida. Este discurso ha sido exitoso y es compartido por una parte significativa de la población.

Javier Sicilia, en medio de su tragedia personal, sin embargo, pone el dedo en la llaga cuando incluye a todos en la hecatombe: “Están destruyendo a lo mejor de nuestra gente, de nuestros muchachos, por un lado los que tienen posibilidades (…) y que son gente de bien y por otro lado un montón de muchachos que no tienen oportunidades y que están siendo carne de reclutamiento de los cárteles”. Es cierto, es una generación entera tocada por la violencia. Todos los muertos tienen familia y eran parte de nuestra comunidad; incluso aquellos que tomaron el camino equivocado han dejado una herida abierta en sus familias y enterrada la posibilidad de haber sido otra cosa.

Pero hay otra razón para refutar la forma en que el Gobierno presenta la cifra de muertos y es que en verdad no puede saber cuántos eran criminales. La prueba la aporta este caso. El crimen cumplía con todos los criterios para encasillarlo de entrada como un caso más de fallecidos por presunta rivalidad delincuencial, como los llama el gobierno. Murieron con extrema violencia, fueron encontrados encajuelados y con un narcomensaje. Problema: resultó que estos muchachos venían de una clase social y cultural que sí tiene la fuerza suficiente para que su voz sea escuchada y casi de inmediato la posibilidad de que fueran delincuentes quedó descartada. No hubo manera de sembrar la duda ni de presentar a sus defensores como sospechosos. Y qué bueno, porque en este caso no es un privilegio para ellos ni para sus familias que sus casos sí se vayan a investigar y que los culpables paguen, es una posibilidad para todos de que se debilite a los criminales y esa errónea y cómoda forma de proceder de la autoridad.

Una cosa es segura, estamos ante una tragedia mayor de nuestra historia porque, como bien dijo Javier Sicilia, lo que se está desgarrando no es sólo el corazón de muchos, es el tejido social que nos une.
30 Marzo 2011 04:09:31
La derrota cultural del PAN
El dedazo implica la concentración de la decisión final en uno solo

¿Qué puede ser peor para un partido que prometió el cambio que terminar adoptando los mismos métodos que su rival? La pregunta viene a cuento luego de que ayer, apurados por el tiempo, ausentes y debilitados mientras el PRI festejaba su unidad y a su candidato y en el PRD Alejandro Encinas mostraba músculo y decisión para ir por la candidatura pero sin ellos, los panistas creyeron encontrar la fórmula para mandar un mensaje de fortaleza.

Faltaban unos minutos para la una de la tarde, cuando empezó la conferencia de prensa a la que había convocado el presidente nacional del PAN. Gustavo Madero apareció frente al micrófono rodeado por los precandidatos del PAN a la Gubernatura del Estado de México y dijo: “El PAN cuenta con tres sólidos precandidatos que han tomado el reto de enfrentar con firmeza a la maquinaria política corrupta y mañosa del priísmo mexiquense. […] Ellos han puesto los intereses del Estado de México por encima de sus legítimas aspiraciones personales [...]

“Tan alto es su compromiso […] que de una manera generosa y ordenada, mediante el diálogo racional y respetuoso, acordaron unir las fuerzas en uno solo para robustecer una candidatura del Partido Acción Nacional. […] José Luis Durán y Ulises Ramírez son políticos capaces, competitivos y comprometidos con el partido, no hay duda de que cada uno de ellos representa una opción superior a la que plantea el PRI, pero unidos y sin reserva han decidido apoyar la candidatura de Luis Felipe Bravo Mena a la que se incorporan con energía, con generosidad, gentileza que los hace más grandes más fuertes y los ennoblece”.

Tomó después la palabra Luis Felipe Bravo Mena y tras felicitarse por ese “gran acuerdo de unidad en Acción Nacional”, lanzó: ¡Juntos vamos a la victoria y la victoria será de todos!

La similitud con el evento priísta del sábado anterior fue imposible de obviar. Increíble que el mismo Luis Felipe Bravo Mena que había calificado el destape de Eruviel Ávila como “un dedazo” no se haya dado cuenta que estaban haciendo lo mismo.

¿Cuál es la diferencia? Que el PAN solía elegir a sus candidatos a través de elecciones internas y democráticas. La unidad del partido no se ponía en juego porque hubiera una competencia abierta y real entre diferentes precandidatos. Los perdedores aceptaban el resultado y nadie temía que se fueran a ir a otros partidos. Ayer recurrieron sin embargo a la unidad impuesta y a la disciplina.

Imposible saber, y aquí no vamos a especular, que les dijeron a José Luis Durán y a Ulises Ramírez para que declinaran, ni quién se los pidió. Pero 11 años después de prometer un cambio para el país, quienes parecen muy cambiados son los panistas. Es una derrota cultural porque no sólo no supieron sustituir sus formas de hacer política a las del PRI sino que terminaron adoptándolas.

El dedazo implica la concentración de la decisión final en uno solo, a quien se encomienda la tarea de decidir por el grupo, es un sistema que desconfía de la competencia abierta y que asume que los perdedores no sabrán acatar el resultado y optarán por salirse. Es un sistema que evita las discusiones abiertas, los argumentos encontrados y que exige de sus militantes obediencia y disciplina. Los priístas pueden sentirse cómodos con esas reglas, ellos las inventaron, pero ¿qué le pasó al PAN?
28 Marzo 2011 03:00:22
Edomex:  ventaja del PRI
Si como dicen, las elecciones a gobernador en el Estado de México son el laboratorio de lo que puede ocurrir en las elecciones del año entrante para la Presidencia, grande debe ser en estos momentos la preocupación de los dirigentes y aspirantes a candidatos del PAN y del PRD. Y es que después de este fin de semana no hay duda, el PRI y Peña Nieto se han mostrado más hábiles y en mejores condiciones para competir y ganar. Usando, es cierto, las formas más viejas del PRI pero logrando sus objetivos: tener un candidato competitivo y preservando la unidad de su partido.

Frente a esto una consulta desangelada, sin candidatos, en la que las burocracias del PAN y del PRD se movilizaron frenéticamente para darse la razón. Ganó sin sorpresas y de calle el sí a la alianza, un resultado que quizá conforte a quienes la promueven pero que no resuelve ni mejora su capacidad real para competir. Ya se sabe que López Obrador, en este caso, no va a aceptar la alianza y que Encinas va a buscar que PRD, PT y Convergencia vayan con él. El PAN no tiene siquiera un precandidato para jugar dentro de la alianza, mucho menos por la gubernatura.

El PRI y Peña han ganado en toda la línea: de entrada lograron que durante tres meses nadie hablara mucho de ellos. Todos imaginábamos, incluido el Gobernador y su equipo, que estos meses iban a ser de un duro y constante golpeteo contra su gobierno: revelaciones, cuestionamientos, críticas de todo tipo. La verdad es que por lo pronto no se ha llevado ni un rasguño. Y la responsabilidad es de sus oponentes que han dedicado todo este tiempo a tratar de establecer una estrategia común y a resolver problemas internos.

El PRI, y sobre todo Peña Nieto, lograron resistir la tentación dinástica. Lo que parecía hasta el sábado que sería la gran equivocación de Peña Nieto, designar como candidato a un miembro de su familia y de la élite mexiquense, lo evitó al escoger a un político de orígenes humildes más acorde con ese viejo PRI que tanto le gusta a Peña y que siempre fue promotor del ascenso social dentro de sus filas. Eruviel Ávila lo entendió a la perfección y el mismo sábado declaró: “El PRI es un partido que da oportunidades”.

El miedo a la división quedó también conjurado. La cargada funcionó a la perfección y todos los contendientes disciplinados hicieron gala de solidaridad y apoyo con el elegido gritando frente al micrófono: “Todos para uno y uno para todos”. Un poco infantil, sin duda, pero igual eficaz.

Falta la campaña y la elección pero la ventaja hasta el momento es indiscutible: el PRI ha sabido manejar los tiempos, designar candidato, evitar rupturas y se perfila a un triunfo, que de ocurrir, mucho pesará en el ánimo de todos los contendientes.


23 Marzo 2011 04:04:03
El neotapado
El próximo fin de semana se conocerá quién es el candidato de Enrique Peña Nieto a sucederlo en el puesto de gobernador del Estado de México. Se puede jugar a las adivinanzas, de hecho, a muchos les encanta regresar a esa vieja práctica de interpretar y sopesar los gestos y dichos del fiel de la balanza –como definió López Portillo el rol de los presidentes en el proceso de la sucesión–, pero la verdad es que va a ser una decisión unipersonal tomada de último momento y que dependerá de las circunstancias y de las decisiones de sus adversarios.

Lo que sí sabemos gracias a este proceso de elección del candidato del PRI es que si los dejan y si las circunstancias le son propicias los priístas retoman felices sus más viejas prácticas. Hacía años que no veíamos en pleno el juego del tapado como lo hemos visto estas últimas semanas en el Estado de México. Todos los ingredientes están presentes: la decisión unipersonal, la pasarela amaestrada, los candidatos disciplinados, la duda bien trabajada, las legiones de adivinadores.

La razón es sencilla, en el Estado de México se dan en chiquito las condiciones que permitieron al PRI jugar a ese juego a nivel nacional durante muchos sexenios: nadie disputa dentro de su partido el derecho de Peña Nieto a tomar la decisión y los posibles candidatos tienen fuertes incentivos para que en caso de no ser los elegidos acepten disciplinados el resultado y permanezcan leales a su partido. Y los hemos visto como a Colosio y a Camacho, como a De la Madrid y a De la Vega, como a Salinas y a Bartlett, paseándose por varios foros juntitos y muy bien portados en una pantomima de competencia. Alfredo del Mazo, Eruviel Ávila, Ernesto Nemer, Ricardo Aguilar y Luis Videgaray no han competido abiertamente para convencer a nadie, lo que sí han tratado es de ganarse el favor de su jefe de todas las maneras posibles, al más viejo estilo cortesano del PRI. Y es que ven en Peña Nieto una promesa de futuro político: si no resultan gobernador, seguro serán incluidos en el posible gobierno a nivel nacional. Irse a encabezar la alianza opositora parece una aventura muy riesgosa dada esa promesa que seguro les han hecho de mil maneras.

Lo sorprendente es que se les ve como pez en el agua a estos jóvenes funcionando según las reglas del priísmo más rancio. El juego lo han jugado a la perfección, empezando por Peña Nieto, que dijo el lunes: “Yo no tengo que hacer comentarios, porque si algo digo, guiño, cierro los ojos o sonrío a alguno, van a decir que trae algún mensaje. No tengo comentario que hacer, dejemos que el partido tome la definición”. ¡¿En qué momento nos metimos en el túnel del tiempo sin darnos cuenta?!

Es cierto, a diferencia del pasado los mexiquenses tendrán la oportunidad de expresarse a través del voto y elegir entre el ungido y uno o dos candidatos de oposición. Pero lo que importa es tomar nota de los reflejos de Peña Nieto y de los jóvenes priístas, si los dejan, si pueden, ya sabemos a donde nos llevan.

No hay nada nuevo en el PRI, excepto una acendrada nostalgia quizá.
16 Marzo 2011 03:00:25
Herejía política
Responder a la ciudadanía no paga

¿A quién le responden los políticos? No es difícil contestar, ellos hablan por sí mismos y no hay sorpresas: su prioridad no está en lo que pensemos los ciudadanos de ellos, su lealtad es de quien los promueve y apoya políticamente. Lo otro es una herejía política.

Hay muchos ejemplos. En Cuernavaca, Morelos una joven activista, Vera Sisniega fue invitada a ser parte del equipo del joven alcalde priísta Manuel Martínez. Vera, ya como regidora, pidió que se transparentaran las cuentas de un préstamo de 600 millones que contrajo el Municipio. No gustó su posición y en respuesta le clausuraron a su familia un negocio. Pero lo más aleccionador fue lo que dijo al respecto el representante del PRI ante el Instituto Electoral de Morelos y cercano asesor del Alcalde, Juan Jaramillo: “En este caso ella (Vera Sisniega) llegó a una posición privilegiada por la cual nunca luchó, por la cual nunca hizo un esfuerzo.

“Y hoy, claro que muchos priístas no ven con simpatía su actitud que por razonable que fuera no se nos hace lo más justo y lo más correcto”. Es decir, aunque Vera Sisniega tuviera razón en sus señalamientos, lo imperdonable es que olvide que la lealtad que se espera de ella es para con los priístas que la llevaron hasta el Cabildo, no con los electores y mucho menos con los ciudadanos de Cuernavaca.

Pero no es cuestión de priístas. En Sonora, el senador panista Javier Castelo está en riesgo de que lo corran de su partido. La razón: le pidió a sus compañeros de partido en el gobierno que explicaran por qué le asignaron una obra a un grupo de empresas que carecían de la experiencia requerida para hacerla y que presentaron la propuesta más cara. El presidente del PAN en Sonora Juan Bautista dijo: “(El senador Castelo) Dio a entender que había actos de corrupción. Eso daña la imagen del Partido Acción Nacional en Sonora, daña la imagen de nuestro Gobierno”. Otra vez, lo que importa es la imagen del partido y no la veracidad o no de los señalamientos del senador.

¿Alguien se acuerda del diputado panista Gerardo Priego? Fue otro hereje. Cuando terminó su periodo como diputado en el 2009 le regresó a las arcas de la Cámara de Diputados un millón 100 mil pesos del dinero que le habían dado para viajes y no utilizó. Fue un escándalo. La ciudadanía lo aplaudió pero sus compañeros diputados y de partido estaban furiosos. Juan José Rodríguez Prats dijo que Priego no tenía autoridad moral y trató de ensuciarlo.

El gesto de Priego los había dejado a todos mal, pero sobre todo había faltado a la lealtad, que piensan, les debía a sus compañeros diputados y a su partido, una lealtad que los políticos mexicanos entienden como una obligación que está por encima de la honestidad y de la legalidad.

La diputada panista por Mexicali, Lolita de Méndez, luchó durante tres años por lograr lo que les había prometido a sus electores: reducir las tarifas de luz que les cobraba la CFE. Nunca quitó el dedo del renglón y se volvió incómoda. Cuando después quiso ser candidata de su partido a la Presidencia Municipal, no la apoyaron.

Y es que responder a los intereses de la ciudadanía no paga. Los votos cuentan, es cierto, pero mientras no exista alguna forma de reelección, son los partidos y sus burocracias los que seguirán controlando el futuro de los políticos y exigiéndoles lealtad.
14 Marzo 2011 03:00:10
Japón, segunda llamada
Y nosotros ¿qué hemos hecho y qué tan preparados estamos?

Japón es un espejo en el que no podemos dejar de vernos. Lo fue también Chile hace un año cuando un terremoto de 8.8 azotó ese país. Y ¿qué hemos visto? En ambos casos la demostración fehaciente de que los gobiernos y sociedades de esos países estaban preparados: que sus normas de construcción fueron un éxito porque sus edificios resistieron, que la mayoría de los ciudadanos sabía lo que tenía que hacer, que en los edificios japoneses había cascos disponibles para todos, que la evacuación se hizo sin pánico y que a pesar del desabasto no ha habido pillajes. Si Japón hoy sufre, y si en Chile se perdieron 525 vidas, es porque en ambos países al temblor le siguieron tsunamis que arrasaron en minutos con poblaciones portuarias.

Y nosotros ¿qué hemos hecho y qué tan preparados estamos? ¿Usted duerme con un par de zapatos al alcance de la mano? ¿Ha fijado un determinado lugar de reunión junto con sus familiares en caso de catástrofe? ¿Tiene a la mano un teléfono celular, linterna, botella de agua y cerillos? ¿Ya sabe en qué lugar preciso va a protegerse si no le da tiempo de salir? Si vive en casa propia ¿la tiene asegurada en caso de temblor?

El año pasado, el 7 de junio, en la portada de “El Universal” apareció una nota que se titulaba: El temblor que viene. Decía: “Lo que el Servicio Sismológico Nacional sí sabe del temblor que viene es que el epicentro muy probablemente se originará en la llamada Brecha de Guerrero, que desde 1911 no libera energía. Que rebasará los 7.5 grados. Que tardará casi un minuto en llegar al Distrito Federal, pues el epicentro está a 300 kilómetros de distancia entre Ixtapa Zihuatanejo y Acapulco. Que el mismo impacto se sentirá en la Diana de Acapulco que en la Diana Cazadora de la Ciudad de México. Que quienes se encuentren en una zona blanda, como Iztapalapa o la colonia Roma, lo sentirán 40 veces más que quienes se encuentren en zona rocosa, como Ciudad Universitaria o en San Jerónimo”. La fuente era Carlos Valdés jefe del departamento del Servicio Sismológico Nacional.

La nota me pareció alarmista y ese mismo día le marqué para platicar con él en radio, imaginaba que se habían exagerado sus declaraciones. Estaba equivocada, en la conversación Valdés fue aún más contundente: los estudios del Servicio Sismológico les permiten decir que las posibilidades acumuladas de que ese temblor ocurriera ese día eran de 90% y que lo serán de 99% en 10 años. Lo mismo han declarado otros especialistas como Raúl Valenzuela Wong, investigador de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Es decir, no tarda.

Han pasado 26 años del sismo que sufrió la Ciudad de México en 1985 y a la luz de lo que hemos visto en Chile y en Japón no podemos honestamente decir que estamos preparados. Hay una responsabilidad individual y familiar, desde luego, pero también gubernamental. Elías Moreno Brizuela, secretario de Protección Civil del Distrito Federal, aceptó hace poco que “hasta la fecha hay 117 edificaciones que siguen en pie a pesar de los graves daños que sufrieron en sus estructuras en los sismos de 1985” y que otras muchas edificaciones “podrían colapsar por estar construidas en barrancas o terrenos irregulares”. La alerta sísmica que nos daría a los habitantes de la ciudad entre 45 y 60 segundos para prepararnos sigue sin poder ser escuchada en toda la ciudad, habría que traer la radio prendida día y noche o tener la suerte de estar en ciertos lugares cuando tiemble.

La información ahí está, las consecuencias de la inacción serán inadmisibles.
09 Marzo 2011 04:00:06
Los juicios orales
‘Presunto Culpable’ regresará a las salas

“Presunto culpable” ya ganó otra batalla. Ayer un Tribunal Federal en materia administrativa le enmendó la plana a la juez Blanca Lobo al revocar la suspensión provisional que llevó a que el documental saliera de las salas de cine. Los tres magistrados consideraron que la suspensión: “causa perjuicio al interés social y contraviene disposiciones de orden público, pues la sociedad está interesada en que sea respetado el derecho a la información contenido en el artículo sexto de la Constitución”. Y que ese derecho “goza de una vertiente pública, colectiva o institucional que lo convierte en pieza básica para el adecuado funcionamiento de la sociedad democrática, es decir, tiene una doble faceta que exige no sólo que los individuos no vean impedida la posibilidad de manifestarse libremente, sino también que se respete su derecho como miembros de un colectivo a recibir información y a conocer la expresión del pensamiento ajeno”.

En cuanto Cinépolis reciba la notificación, y esperemos que no tarden mucho, “Presunto Culpable” regresará a las salas.

Es un gran triunfo y qué bueno, porque este documental fue concebido desde un inicio como un arma de batalla, y al menos en este tema ya sentó precedente.

La historia viene de lejos. Desde que se funda en el año 2000 la División de Estudios Jurídicos en el CIDE, el equipo que encabezaba Ana Laura Magaloni se propuso retratar primero y luego promover reformas que mejoraran el sistema de justicia. En 2003 publicaron su primera encuesta de recolección de datos de población en reclusorios y confirmaron la gravedad del problema.

Algunos viajaron a Chile y se entusiasmaron con el éxito que estaba teniendo en ese país la Reforma Procesal Penal que introdujo allá los juicios orales. En 2006 Roberto Hernández y Layda Negrete hicieron en 2006 El túnel, un primer documental que exponía justamente las virtudes del ejemplo chileno. El tema siempre fue materia de estudio, pero también una causa.

Presunto culpable se financió inicialmente gracias a 60 mil dólares que Ana Laura Magaloni consiguió de la Fundación Hewlett. Después se irían sumando muchos otros, empresarios, productores, la mayoría por el convencimiento de que esta historia estaba destinada a despertar la indignación y a movilizar a una sociedad que en todo momento es víctima potencial de este sistema.

Conociendo esta historia me impresionó leer el lunes en “La Jornada” a Julio Hernández: “significativos representantes de las élites económicas y políticas de México y Estados Unidos son los patrocinadores e impulsores de un documental que forma parte del proyecto de promoción en México de los juicios orales como parte de una reforma judicial impulsada por Felipe Calderón, pero fundamentalmente por Estados Unidos”.

Felipe Calderón no había llegado a la Presidencia cuando este proyecto ya prendía los debates en la sala de lecturas del CIDE. Y el apoyo del Presidente a los juicios orales es de dientes para afuera, la verdad es que en este sexenio a lo que le han metido dinero es a la policía y no a la procuración de justicia. Este año, el presupuesto para la SSP federal aumentó 10%, el de la Procuraduría, sólo 1 por ciento.

Es cierto, lo que proponen es un cambio radical que conlleva riesgos, pero, ¿quién puede, sin tener que recurrir a complots internacionales, apoyar el actual sistema?
07 Marzo 2011 04:00:35
¿En quién está pensando Calderón?
¿Cómo interpretar la sugerencia del Presidente?

Que un ciudadano cualquiera sugiera que lo mejor para el país es buscar al mejor candidato sin importar su militancia política no tendría nada de extraño, parecería, de hecho, un comentario de sentido común, pero que lo diga el Presidente, que fue también presidente del PAN y militante desde joven de ese partido, invita a muchas interpretaciones.

El sábado, ante los consejeros nacionales de su partido, Felipe Calderón dijo: “Desde ahora, sugiero respetuosamente que nos aboquemos todos a ver en cada distrito electoral, en cada estado, en cada puesto de elección popular, quién verdaderamente, militante o no, puede responder a ese atributo de ser la o el mejor, porque lo que está en juego es nada menos que el futuro del país, y no sólo el futuro en el gobierno de Acción Nacional”. Y por si había quedado alguna duda de lo que quería decir, insistió: “…ganar elecciones significa también, y fundamentalmente, proponer los mejores candidatos y candidatas, no los que merezcan más por méritos partidistas, no los que pertenezcan a este o aquel grupo, simple y sencillamente los mejores”.

En el PAN obviamente la sugerencia cayó muy mal. De hecho, el discurso del Presidente no se encuentra reseñado ni referido en la página oficial del partido y el dirigente nacional Gustavo Madero salió de inmediato a limitar las posibilidades de un candidato no panista. A la pregunta que le hizo un reportero de “El Universal” al respecto, respondió: “99.99% que el candidato a la Presidencia va a ser panista, porque —agregó— el PAN tiene candidatos muy bien posicionados”.

¿Cómo interpretar la sugerencia del Presidente? Hay varias opciones y unas no excluyen las otras.

* Que el Presidente no ve que el PAN tenga candidatos bien posicionados, o dicho al viejo estilo priísta: que la caballada está flaca. Razones para pensarlo no le faltan, en la última encuesta de Mitofsky, Santiago Creel es el que mejores números saca, muy por encima del resto de aspirantes panistas que prácticamente no pintan.

* Que el Presidente no descarta una alianza con el PRD para la Presidencia de 2012. Viendo las pocas posibilidades de que uno de los aspirantes panistas pueda ganar y dada la ventaja en las encuestas de Peña Nieto, el Presidente estaría pensando que lo mejor sería postular a un candidato ciudadano o de plano a un perredista —que no podría ser otro que Marcelo Ebrard—. De hecho, esta sugerencia vendría a confirmar lo lejos que está dispuesto a ir Calderón con tal de no regresarle Los Pinos al PRI.

* Que el Presidente está jugando al tapado. Dado que hemos visto a muchos panistas, y entre ellos al Presidente, adoptar actitudes y prácticas del viejo sistema no se puede excluir que Calderón esté queriendo sembrar falsas pistas para destantear y mantener oculto a su verdadero candidato.

El tiempo dirá, pero lo del sábado no fue una inocente sugerencia.
02 Marzo 2011 05:06:16
Culpables o inocentes
A veces termina en la cárcel un inocente por mala fe del acusador

Lo único que nos separa de la cárcel es que nadie nos ha señalado como responsables de un crimen. Usted y yo, suponiendo que no me esté leyendo en algún penal, hemos tenido la suerte de que nadie haya levantado su mano acusadora en nuestra contra, porque 93% de las personas que sí están en prisión es porque alguien dijo que lo vio: robar, disparar, violar, matar o secuestrar.

Desde luego, abuso al expresarme de esta manera, porque quienes de verdad tienen que agradecer que nadie los haya señalado son los hombres jóvenes y de escasos recursos. Nuestra justicia no se equivoca al azar, el sistema que administra la injusticia en nuestro país lo hace sistemáticamente en perjuicio y detrimento de los que menos dinero, información y capacidad de defenderse tienen.

El documental “Presunto Culpable” puso el dedo en la llaga y nos dolió a todos. Cada semana podríamos, buscándolo, encontrar un caso similar. En “Punto de Partida” ya llevamos tres. Los escenarios cambian, pero hay una constante: alguien dijo que vio a alguien haciendo algo.

A veces termina en la cárcel un inocente por mala fe del acusador o de la policía y de los ministerios públicos, a los que premian por cada detenido y consignado, o porque están involucrados ellos mismos, o porque protegen a los culpables, a veces por incompetencia y por desidia.

A eso además hay que agregarle, y esto lo sé gracias a Roberto Hernández, autor de Presunto Culpable, que incluso sin mala fe, y en sistemas mucho más confiables que el nuestro como es el de los Estados Unidos, han descubierto la poca confiabilidad de las declaraciones de los testigos presenciales. Un dato: de 40 personas que han sido excarceladas en Estados Unidos gracias a las nuevas pruebas de ADN, 90% estaba presa porque había sido identificadas por un testigo presencial. Esto ha dado lugar a una enorme cantidad de literatura científica que trata de establecer los criterios que se deben cumplir para que la identificación que hace el testigo presencial sea válida. Ejemplo: que la policía no le muestre al testigo una sola foto, que la policía no le haga saber al testigo que tiene otras pruebas en contra del que se le pide identificar y otros más.

Aquí a cada rato nos vemos confrontados con casos criminales ante los que se nos pide implícitamente que tomemos partido: ¿violó o no Kalimba a una menor? ¿Es Florence Cassez inocente o culpable? Los elementos con los que construimos nuestras opiniones están compuestas por una mezcla de sentido común, de lo que nos parece verosímil, de nuestra historia personal, de nuestras filias y fobias políticas y de lo que nos dicen que dijeron los testigos presenciales.

Y esto cuando aquí nuestras autoridades recaban testimonios en condiciones que están a años luz de los criterios más básicos de confiabilidad.

¡Así no se puede!

No hay nada más delicado que determinar la inocencia y/o la culpabilidad de una persona: está en juego su vida toda y el nivel civilizatorio de nuestra comunidad.

Tenemos que exigir que se le dedique a este tema la misma energía y los mismos recursos que se emplean para encontrar a los presuntos culpables. Es una cuestión de ética y de decencia colectiva.
28 Febrero 2011 04:00:37
Quieren ser presidentes
El resto de los panistas juega como viejos priístas

Cada vez son más los que se apuntan a la carrera presidencial. En la forma de hacerlo y de jugarla revelan aspectos interesantes de su personalidad.

A pesar de venir del viejo PRI, o como lo acusó alguna vez Elba Esther Gordillo, de las cañerías del viejo sistema, Manlio quiere ser presidente y no lo oculta. Cuando Jorge Ramos le preguntó: “¿Le suena bien presidente Beltrones?”, respondió: “No me suena bien, me suena excelente”. En esa entrevista también dejó claro cuál piensa que es su ventaja comparativa. Cuando Jorge le preguntó si Peña Nieto sería un buen presidente, respondió: “Sería un gran candidato y como presidente tendríamos que ver qué es lo que plantea para el futuro”. Más claro, ni el agua. Manlio Fabio considera que los atributos que hoy se le reconocen a Peña Nieto: conocido, popular y carismático, le alcanzan sólo para ser un buen candidato, pero no un buen presidente. Él, en cambio, lleva años construyéndose un perfil de hombre de ideas, con Jorge se vendió como “aquel que está visualizando, mejor que nadie —porque yo sí lo he puesto sobre la mesa—, la transición”.

Enrique Peña Nieto es la otra cara de la moneda. Salió al escenario político nacional después de que el PRI perdiera la Presidencia y, sin embargo, en las formas de jugar por la grande ha resultado un alumno destacado del viejo priísmo. Contra todas las evidencias dice: “Ni me encarto, ni me descarto”. Y es que en el viejo manual de las reglas no escritas del sistema priísta se establecía como conveniente ocultar las ambiciones para no atraer el golpeteo y las zancadillas de los demás contendientes. Peña Nieto también ha eludido en la medida de lo posible pronunciarse sobre los grandes temas nacionales. Josefina Vázquez Mota busca como Manlio colocarse como una candidata de ideas. Cada domingo manda su editorial semanal y fija su posición sobre los temas más diversos. Se resiste a declarar abiertamente su intención de jugar en la grande y, como los viejos priístas, juega al tapado y a las frases engañosas: en su fiesta de cumpleaños, en la que convocó a todo el México político, declaró: “Voy a hacer un destape en este momento y yo lo que digo es que estamos festejando mis 50 años”. En las formas no le pide nada al viejo Ruiz Cortines, que adoraba decir sin decir y mantener expectantes a los periodistas y a la clase política.

Santiago Creel dice que quiere ser presidente abiertamente y en lo temático lleva varios años haciendo penitencia, busca que le perdonen la soberbia que demostró como secretario y algunas alianzas de entonces. El resto de los panistas juegan como viejos priístas: algunos lo niegan, otros dicen que aspiran, pero todos se guardan muy bien de hacer nada que llame la atención: no se mueven, no se distinguen, no buscan perfilarse ni ser conocidos ni reconocidos. Y es que todos le tienen miedo al Presidente.

Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard juegan ambos de manera abierta. Andrés Manuel busca la presidencia desde la confrontación y Marcelo tratando de atraer los votos de las clases medias. Ninguno pierde oportunidad de definir sus posturas respecto a los temas nacionales.
23 Febrero 2011 05:06:17
Cué no es Ulises Ruiz
En Oaxaca el problema es que sí ha habido cambios y no son menores

Quienes piensan que pueden actuar igual frente a Gabino Cué como lo hicieron con Ulises Ruiz están equivocados. Les sucede lo que muy acertadamente describió el sociólogo Norbert Elias en su libro “La dinámica del occidente”, a propósito de un señor feudal que se puso al frente de sus hombres en una batalla contra su vecino, cuando hacía tiempo que sus pares observaban las refriegas desde lo alto de la colina más cercana. El resultado: murió a manos de un campesino del otro bando que iba al frente y su muerte innecesaria fue vista con curiosidad por sus contemporáneos, que no entendieron el porqué de un comportamiento tan anacrónico.

Elías narra esta historia para mostrar cómo los que “siguen haciendo lo de siempre”, aquellos que por estar ensimismados en sus asuntos no perciben cuando las condiciones exteriores cambian, cuando las reglas que rigen la guerra y la paz se modifican, o que los hábitos dominantes y las buenas costumbres evolucionaron, suelen condenarse a desaparecer y en no pocas ocasiones se suicidan física o socialmente.

En Oaxaca hay varios grupos que parecen estar en esa situación. Actúan como siempre, presionan como siempre y quieren lo de siempre. El problema es que sí ha habido cambios y no son menores: ya no gobiernan los mismos y sobre el nuevo gobierno pesan expectativas muy distintas. A Gabino Cué lo observan, lo apoyan y le exigen grupos muy diversos y opuestos a los que respaldaban a Ulises Ruiz Ortiz o a José Murat.

Entonces, cuando un grupo de maestros de la Sección 22 –está probado que fueron ellos– se lanza violentamente contra la Policía Federal y denuncia represión, no es tan fácil que reciban el apoyo ni el beneficio de la duda de amplios sectores de la sociedad oaxaqueña y nacional como hace cinco años; todo lo contrario, despiertan una inmediata desconfianza. No es lo mismo rebelarse contra un gobierno que torpemente intentó por la fuerza desalojarlos del centro de Oaxaca, como lo hizo Ulises Ruiz el 14 de junio del 2006, que hacerlo contra un gobierno recién electo, que no ha hecho nada en su contra y que goza de una legitimidad excepcional porque derrotó, gracias a una gran alianza, a quienes detentaban el poder desde hacía décadas.

Pero algunos sí que lo entendieron, la prueba es que el pasado sábado en su asamblea estatal fueron más los que optaron sabiamente por enfriar la situación, que los que encabezados por Azael Santiago Chepi proponían bloqueos carreteros, marchas multitudinarias y ultimátums.

Se mantuvo en el acuerdo, eso sí, la petición de que salgan de la Secretaría General de Gobierno Irma Piñeyro Arias y Bernardo Vásquez Colmenares, director del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca. La razón es que ambos son cercanos a Elba Esther Gordillo. La disputa entonces no es ni por la democracia, ni en contra de la represión, ni a favor de la justicia, es la pelea por controlar el dinero y las plazas de la educación en el estado de Oaxaca. ¿Quién va a apoyarlos en esa batalla? No creo que muchos.

«»

Pocas cosas tan frívolas como la declaración de Gustavo Madero, dirigente nacional del PAN, de que “a la gente le encantan las alianzas”. No, señor Madero, como resultado del desgaste de su partido y del PRD luego de 10 años de antagonismo feroz y destructivo esa ha sido la manera que algunos han encontrado para evitar que el PRI se adueñe de todas las posiciones políticas importantes.
21 Febrero 2011 04:00:52
¿Quién mató al PRD?
El PRD huele a muerto y es una tristeza

Ayer, en pleno mitin en Texcoco, López Obrador quiso que Alejandro Encinas sellara la ruptura definitiva del PRD y que lo acompañara como candidato de su movimiento, sin el PRD, a la gubernatura del Estado de México. Anunció que él “pinta su raya” y se hace a un lado del PRD “mientras se mantenga el contubernio”. La razón de esta decisión fue que el día anterior en el Consejo Nacional del PRD se votó someter a una consulta ciudadana si el PRD y el PAN van juntos en las próximas elecciones para gobernador del Estado de México. Los grupos afines a López Obrador se oponían, pero perdieron la votación por 129 votos contra 72. Ante la derrota había aparentemente dos caminos: asumir la decisión mayoritaria o romper y salirse del partido. López Obrador optó por la figura inexistente de la licencia temporal, una ruptura que evita decir su nombre y que López Obrador quiso endosar a otro.

Alejandro Encinas fue conminado a tomar la decisión de si sería el candidato de una alianza del PT, Convergencia “con organizaciones sociales con organizaciones ciudadanas, con mujeres y hombres libres sin partido y de buena voluntad”, aunque eso sí, López Obrador le aclaró a Encinas que “no lo quería forzar”, pero que la planteaba “para que lo fuera pensando”; Alejandro resistió. Y planteó abiertamente lo que implicaba la decisión: “Lo que está en juego aquí en el Estado de México no es solamente cómo participamos por la gubernatura, lo que está en juego es además de definir la modalidad que adoptemos para participar en la elección presidencial de 2012, es definir el futuro de la izquierda. Una definición como la que se me plantea rebasa con mucho el ámbito de la decisión personal, porque implica la decisión de romper con el PRD y avanzar en un escenario de dos candidatos y dos proyectos distintos en 2012. El PRD no es patrimonio de sus dirigentes. Al PRD lo formamos muchos y es el resultado de la lucha de muchas generaciones de la izquierda mexicana. […] Y eso lo tenemos que defender. Si queremos un PRD y una izquierda unida a 2012 y al futuro dependerá de la decisión que tomemos en el Estado de México. […] Y espero que sea una decisión colectiva con una visión estratégica de largo plazo”. López Obrador le pedía una decisión individual y de corto plazo, Alejandro no se dejó. Arrastrar a Encinas en la ruptura hubiera significado un gran triunfo para Andrés Manuel y una herida mortal para el partido. Pero Encinas se resistió a ser el enterrador del PRD.

Explícitamente dijo: “¡Ahora sí que no me quieran cargar el muertito a mí solo”. Fue también una confrontación de estilos. Alejandro pedía una posición consensada y reflexiva de todos los involucrados, López Obrador planteó su posición y pidió para legitimarla un voto a mano alzada de los ahí presentes.

En cualquier caso, el PRD huele a muerto y es una tristeza —como bien lo recordó Alejandro— para quienes lucharon durante décadas por construir un partido de izquierda que tuviera posibilidades de llegar al poder y en general para la democracia mexicana porque se empobrece la oferta de formas distintas de gobernar.
16 Febrero 2011 04:00:32
Para entender el caso Cassez
* Que los modos del presidente Nicolas Sarkozy no le han hecho ningún bien a Florence Cassez ni a la relación México-Francia. Su actitud arrogante y despreciativa no ha hecho sino crispar el asunto y alejar cualquier posibilidad de arreglo entre ambos gobiernos. El Gobierno mexicano perdería cara ante la opinión pública nacional si accediera ahora a hacer cualquier concesión.

* Que es imposible defender a ultranza al sistema de justicia mexicano o declararse ofendido porque alguien más lo ponga en entredicho. Sabemos demasiado sobre cómo funcionan las policías, los ministerios públicos y los jueces. Como recordatorio y antes de sucumbir al nacionalismo irreflexivo mantengamos en mente los casos de Jacinta, Teresa y Alberta y el del documental de “Presunto Culpable”.

* Que México tiene razón de desconfiar del Gobierno francés. Si tomara Felipe Calderón la decisión de enviar a Florence Cassez a Francia para que cumpla una condena por secuestro allá es probable que el Gobierno francés la dejaría inmediatamente en libertad. Lo han hecho en otros casos. Ejemplo: el caso del Rainbow Warrior, barco insignia de Greenpeace que fue hundido por agentes secretos franceses en Nueva Zelanda. Los agentes que fueron detenidos por el atentado fueron trasladados a Francia para que ahí cumplieran su sentencia; Francia los dejó inmediatamente en libertad.

* Que condenar a cualquiera a pasar 60 años en la cárcel parece una condena desmedida, que además la tenga que purgar a más de 10 mil kilómetros de sus seres queridos parece efectivamente inhumano.

* Que decirle “mentiroso” en televisión nacional a García Luna pudo haber perjudicado a Florence Cassez.

* Que es un hecho comprobado que los AFIs que comandaba Genaro García Luna montaron un espectáculo para lucirse a través de la televisión haciendo creer que eran muy eficaces y que habían detenido en flagrancia a dos secuestradores. Todo era falso. Los detenidos llevaban un día en manos de las autoridades y habían sido detenidos en otro lugar.

* Que nadie ha pedido disculpas por el montaje ni perdido su puesto por la forma de proceder.

* Que parte de la vehemencia con la que los franceses defienden a Florence Cassez se explica porque consideran que es víctima de una venganza personal de parte del segundo hombre más poderosos del país.

* Que tres víctimas señalan a Florence Cassez. Una desde la primera declaración, dos después del enfrentamiento entre Cassez y García Luna en la televisión.

* Que las referencias en estos casos, Isabel Miranda de Wallace, Alejandro Martí y Eduardo Gallo están divididos. Los primeros están convencidos de su culpa y el último de procedimiento inaceptable.

* Que a Sarkozy se le da también muy bien lo del los shows pero de otra manera.

* Qué el secuestro es un delito terriblemente doloroso que muchos mexicanos han padecido.

* Que agarrar de rehenes a los cientos de artistas mexicanos que han planeado sus presentaciones en el marco del año de México en Francia no habla bien de ninguno de los dos gobiernos.

* Que la impunidad es inaceptable.
14 Febrero 2011 04:00:38
La vida por evitar un ‘pericazo’ ajeno
Lo que se critica es el enfoque y las prioridades

¿Quién está dispuesto a dar su vida para evitar que un neoyorquino se dé un pericazo? O peor, ¿para que le cueste un poco más? Creo que nadie. Sin embargo, eso es lo que estamos haciendo en México. Pruebas hay muchas. El Gobierno está invirtiendo dinero, esfuerzo y vidas humanas para que menos droga llegue a Estados Unidos en lugar de golpear a las organizaciones criminales cuando lastiman a la ciudadanía. Ejemplo: en la Secretaría de Seguridad Pública federal ya cuentan con un sofisticado y costoso equipo satelital que identifica la entrada a nuestros aires de cualquier aeronave no reportada. En cambio, el equipo antisecuestros, muy preparado y eficaz, no tiene la capacidad de intervenir en los mil 600 secuestros que se cometen al año en el país porque no les alcanza ni la gente ni el dinero. Felipe Calderón dice que su lucha no es contra la droga; sin embargo, la forma en que utiliza los recursos económicos y humanos con los que contamos dicen otra cosa. Por eso cuando se critica la guerra de Calderón, lo que se critica es el enfoque y las prioridades y no que se haga frente a criminales que tienen aterrorizada a la población en cada vez más ciudades del país.

Guadalajara es el caso más reciente. En los últimos años esa ciudad no figuraba en la lista de las más violentas, sin embargo, el inicio de año ha sido espeluznante: primeros narcobloqueos, ajustes de cuentas, atentados con granadas. ¿A qué se debe? Al descabezamiento de la organización que tenía el control de la zona. El 29 de julio del año pasado murió abatido en un operativo del Ejército Ignacio Nacho Coronel en Zapopan, Jalisco. Guadalajara quedó como una plaza disputable. Y grupos nuevos como “La Resistencia” y el cártel “Jalisco Nueva Generación” se están ahora peleando por el control de la zona.En el número de agosto del 2010 de la revista “Nexos”, Eduardo Guerrero escribió: La política de “desarticulación” de cárteles… basada en el descabezamiento de liderazgos… ha tenido tres efectos indeseados: genera o exacerba ciclos de violencia, multiplica el número de organizaciones criminales y extiende la presencia de éstas en nuevas zonas del país.

Nadie está pidiendo impunidad para los capos, pero muerto uno aparecerá otro; el negocio es muy rentable y siempre habrá alguien dispuesto a correr el riesgo. Y puesto que intentar detener el tráfico de drogas es tan descabellado y absurdo como querer con muros impedir el flujo de migrantes de los países pobres hacia Estados Unidos, el único objetivo realista es obligarlos a operar de otra manera: sin, o con la menor, violencia posible. Es exactamente lo que hacen en Estados Unidos, ahí están las declaraciones de Janet Napolitano advirtiéndole a los grupos criminales mexicanos que “afrontarán una reacción aplastante” si llevan su violencia a las comunidades de Estados Unidos fronterizas con México. ¿Y las drogas? De eso no dijo nada.

Ahí sí tienen claras las prioridades, deberíamos aprender.
09 Febrero 2011 05:07:17
Legitimidad usurpada
El gobierno lleva años confundiendo

Al ocupar la imagen de la marcha ocurrida el 27 de junio de 2004, el gobierno de Felipe Calderón trata de legitimar su guerra contra el crimen organizado, con lo cual engaña

¿Usted salió vestido de blanco el domingo 27 de junio del 2004 para exigirles a todos los gobiernos que se hicieran cargo del aumento de la inseguridad? Es probable, porque las cifras de ese día hablan de una manifestación de por lo menos medio millón de personas.

¿Estaba usted pidiéndole al Gobierno que le declarara la guerra al crimen organizado y que sacara al Ejército a las calles? Obviamente no, pero es lo que está diciendo el gobierno de Felipe Calderón.

En un cuadernito de 44 páginas escrito en inglés y repartido muy cuidadosamente entre gente que importa en los Estados Unidos, con el título: “La lucha de México por la seguridad, acciones y logros”, el Gobierno narra lo que –según ellos– desencadenó la lucha por la seguridad y que ha llevado a la captura de 37 de los delincuentes más buscados y a más de 30 mil muertos.

La narración empieza con lo que llaman el contexto y consiste en tres fotografías: la primera, una imagen aérea de avenida Reforma ese 27 de junio con el Ángel a la mitad y el río de gente vestida de blanco; la otra, un acercamiento a unos manifestantes, y la tercera, el Zócalo totalmente repleto y blanco con la bandera ondeando. El mensaje es claro, ahí empezó todo.

Pero, ¿a qué todo se refieren? No hay duda, a la guerra de Calderón en contra del crimen organizado, porque de la manifestación del 2004 pasan a la explicación de los cárteles, sus divisiones y pleitos; esa parte la conocemos, y terminan con un recuento de éxitos, entre ellos la captura de los 37 más buscados.

¿Qué tiene que ver la marcha del 2004 con esa otra historia? Nada. Todos recordamos que lo que detonó la movilización del 2004 fue el horror provocado por el secuestro y asesinato de los hermanos Vicente y Sebastián Gutiérrez Moreno. En junio del 2004 nadie pensaba en el crimen organizado, la preocupación eran los secuestros, los secuestros exprés, los robos con violencia y en general la inseguridad pública.

Al usar la imagen de esa marcha el Gobierno se apropia de algo que no le pertenece, y engaña. Usurpa una legitimidad que nadie le dio. ¿De qué tamaño debe ser la necesidad de legitimarse que frente a los incautos se permiten tergiversar así los hechos?

El objetivo se consigue y quienes desconocen los hechos imaginan que millones salieron, o salimos, a la calle a pedirle al Gobierno que declarara la guerra contra las organizaciones criminales y que Calderón, como buen gobernante valiente y demócrata, nos escuchó y en eso andamos.

La verdad es que, porque le conviene, este gobierno lleva años confundiendo dos asuntos muy distintos que son la seguridad pública y la seguridad nacional. La primera es la que nos concierne en lo cotidiano, la de los robos y demás, y por la que se llenaron las calles en el 2004. La otra es la que amenaza al Estado por la penetración del crimen organizado en las instituciones policiacas, carcelarias y de justicia. La guerra de este Gobierno busca detener esa penetración y eso no se ha traducido, al menos no todavía, en una mejora de nuestras condiciones de seguridad, todo lo contrario. Entonces: no mientan y no nos usen.
02 Febrero 2011 04:00:49
Ya le metieron miedo al PRI
Los candidatos pueden no ser buenos ni congruentes

Las lecciones de Guerrero son muchas. La noche del domingo y estos primeros días de la semana nos han aportado nuevos datos.

Lo lograron. El objetivo era meterle miedo al PRI y ya lo consiguieron. De ahí a que la izquierda haya ganado en Guerrero hay un salto gigantesco. Pero los perredistas insisten en privado en que lo importante por ahora es generar condiciones de competencia para el 2012. Dicho de otro modo, Guerrero puede esperar.

Siguen sin saber perder.

En el 2006 criticamos a Andrés Manuel por no aceptar un resultado de menos de un punto porcentual. El candidato del PRI en Guerrero salió el domingo y se declaró ganador cuando todos los datos indicaban que había perdido de calle. Su conferencia de prensa fue inaudita: “Solamente para decirles…la confirmación de una tendencia ganadora irreversible… en el distrito 28 tenemos casillas ganadoras la 153, 154, 155, la 358 donde sólo para poner un ejemplo 161 PRI, PRD 138…”. Y así se siguió dando resultados de casillas aisladas, mientras a su lado Arturo Escobar, senador de la República por el partido Verde, y Jorge Kawahgi, líder nacional del Panal gritaban: duro, duro, duro y aplaudían. ¿Qué pretendían? ¿Confundir? ¿Revolver las aguas de una elección tranquila?

A tribunales. El berrinche sigue. Añorve se quiere ir a tribunales a pesar de que perdió por más de 12 puntos. ¿Cuándo vamos a ver un reconocimiento inmediato de parte del perdedor?

Cuando lo hacen otros no les gusta. Añorve se queja de la elección como si en su campaña no se hubieran gastado millones, como si él no hubiera recibido el apoyo de los gobernadores priístas, como si no hubiera retirado o entregado apoyos a cambio de votos. Y eso sin contar con que sigue en el hospital un perredista por la golpiza que le pusieron. Beatriz Paredes indignada el domingo se lamentó de que Añorve y el PRI hubieran enfrentado una alianza que se caracterizo por el juego sucio. ¿Y las llamadas ilegales que ellos difundieron? ¿Y los apoyos que retiraron o entregaron a cambio de votos?

Sólo el triunfo los une. A los priístas no los une ninguna ideología común, a los priístas los mantienen unidos la perspectiva de ganar y la promesa que eso conlleva para todos. En la derrota cada uno se va por su lado. Moreira está desaparecido, Manlio dice que en Guerrero llevaban desventaja y lo sabían, y Peña Nieto reconoce la derrota pero inmediatamente advierte que a él no se la van a hacer en el Estado de México. ¿Habrá que ver si se debilita aun más esa certeza que tienen de que van a ganar en el 2012 si no se resquebraja la tan mentada unidad que han mantenido en los últimos años?

Sabemos votar. La mejor noticia de Guerrero llegó el día de la elección. Los candidatos pueden no ser buenos ni congruentes y los partidos estar enfrascados en una lucha del poder por el poder, pero la jornada electoral fue impecable. Los guerrerenses salieron sin miedo, votaron, sus votos se contaron y ellos decidieron. Es la mejor lección y un buen recordatorio de que los años de lucha por la democracia sí han tenido consecuencias.
31 Enero 2011 04:00:58
Lo que nos espera
El pleito fue una lucha descarnada por el poder

No conozco los resultados de la elección de ayer en Guerrero, lo que sí sé es que los partidos nos dieron una probadita de lo que pueden ser las elecciones para presidente en 2012. ¡Y no tienen nada que ver con la democracia que soñamos ni por la que miles de mexicanos lucharon durante décadas!

Algunas lecciones y anticipos para el 2012:

El triunfo del pragmatismo. Aquí no hubo ninguna confrontación de ideas ni el ofrecimiento de distintas formas de gobernar, nada de eso. El pleito —no merece otro nombre— fue una lucha descarnada por el poder. Una rebatinga en la que ni siquiera se preocuparon por ocultar lo que estaba para ellos en juego: ganarle al PRI a como diera lugar y sumar un estado más en el juego de ajedrez de 2012. ¡Guerrero y sus problemas a nadie le importan! Porque aquí, a diferencia de Oaxaca, el PAN, pero sobre todo el PRD, no tenían pretexto para desdibujarse ideológicamente en aras de una transición necesaria. Aquí, nada de que el PRI más caciquil llevaba años gobernando sin permitir la alternancia. En Guerrero ganó el PRD hace seis años y aún así los perredistas postularon a un priísta de viejo cuño porque fueron incapaces de sacar un candidato competitivo de sus propias filas.

El fin justifica los medios. Para Marcelo Ebrard, para Camacho, para Ortega y para el mismo Calderón, lo importante era que el PRI perdiera. Punto. ¿Con qué candidato y cómo? Como fuera. El objetivo: que el PRI no acumulara otra gubernatura, con todo lo que eso implica en recursos y gente, y evitar que se siga construyendo la percepción de que contra Peña Nieto no hay nada que hacer, ni en las elecciones de este año en el Estado de México ni el año que viene en las presidenciales.

Una democracia de enemigos y no de adversarios. Si en 2006 los panistas demostraron que estaban dispuestos a tensar la cuerda al máximo, incluso a jugar en los límites de la legalidad con tal de evitar que “el peligro para México” ganara, en Guerrero demuestran que siguen en lo mismo: ganar a cualquier costo justificando sus acciones por la supuesta malignidad de su adversario. Su candidato declinó de última hora para dejar abierta la posibilidad de alianzas en el futuro. Sólo así piensan que pueden detener al PRI. Lo que demuestran es su profundo carácter antidemocrático, ningún adversario es para ellos un legítimo competidor: López Obrador era un peligro para el país y Peña el símbolo de una restauración ominosa que se tiene que evitar a toda costa. Quizá porque es sobre todo el símbolo de su fracaso.

Todo se vale. Puestas así las cosas, nadie escatimó con el lodo. Hubo de todo: derroche de dinero, filtración de grabaciones ilegalmente obtenida, manejo electoral de los programas y apoyos sociales, golpizas, amenazas, narcomantas atribuyéndole a uno de los dos candidatos relaciones de complicidad con ellos, falsas portadas de periódicos. El remate fue la publicación en Reforma —con la complicidad del periódico— de las declaraciones de un testigo protegido de la PGR que buscaba de última hora dañar la imagen del candidato del PRI.

Mañana se estará hablando del nuevo gobernador de Guerrero y se harán cálculos sesudos sobre qué tanto avanza Ebrard, pierde López Obrador o se estanca Peña.

Pero no se necesita conocer los resultados para saber que la democracia mexicana perdió y, por lo tanto, todos nosotros.
26 Enero 2011 04:00:03
El infierno en una casa cualquiera
Qué bueno que los liberen, pero de fondo no se ha hecho nada

Los fiscales llegaron al número 51 de la calle de José María Castorena, en la delegación Cuajimalpa, y pidieron que se les diera acceso al lugar. La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal les había advertido que ahí podían encontrar a personas retenidas en contra de su voluntad, así constaba en una denuncia que habían recibido recientemente.

Los jóvenes que abrieron la puerta los dejaron pasar. Adentro, el horror. 75 personas: 72 adultos y tres menores, 72 hombres y 3 mujeres. Todos en pésimas condiciones de salud: desnutridos, con enfermedades respiratorias, con dermatitis y hongos. Tres viejitos, uno de ellos sin una extremidad, con enfermedades crónicas evidentes e infecciones no atendidas. Los 72 hombres dormían en un solo cuatro de 5 por 5. “Unos encima de otros”, dice el fiscal José Gil García que estuvo en el lugar.

Las actividades: permanecer acostados la mayor parte del día y cuando se les ordenara hacer la “fajina”: limpiar baños, trapear la escalera, barrer. Por las noches tocaba bajar a escuchar las “maratónicas”: pláticas nocturnas inspiradas probablemente –las autoridades todavía desconocen el contenido exacto de esas pláticas– en las sesiones que hacen los grupos de alcohólicos anónimos.

Las mañanas empezaban a veces con “latigazos”, así le llamaban a los baldes de agua fría que les echaban temprano. Los vigilaban los “padrinos” y cuando se portaban mal los metían en una cisterna. Nadie podía salir.

Llegaron ahí, dicen, para regenerarse. A algunos los metieron sus familias, otros dicen haber sido recogidos en la calle. No hay, por lo pronto, evidencia de que fueran explotados laboral ni sexualmente.

¿Cómo se beneficiaban los dueños del lugar? No está claro. Algunos dicen que sus familias pagaban cuotas o llevaban despensas y otros que ellos tenían que aportar personalmente dinero.

Los seis detenidos, entre quienes no hay ningún “padrino”, insisten en que ellos lo único que estaban haciendo es un favor a la sociedad. Lo que es un hecho es que “los adictos” estaban sometidos. Los fiscales constataron que los 75 presentan daño sicológico y está “minada su voluntad”. El lugar se llamaba “Aprendiendo a vivir”.

No es la primera vez. El 3 de diciembre del 2009 en un operativo similar la misma Procuraduría liberó a 105 personas que estaban retenidas y eran obligadas a trabajar en una supuesta clínica de rehabilitación para alcohólicos y drogadictos, “Los Elegidos de Dios”. La noticia le dio la vuelta al mundo y causó gran indignación. Sin consecuencias, por lo visto.

¿Qué se ha hecho para que esas seudoclínicas no se conviertan en depósitos de seres humanos a quienes por sus adicciones o enfermedades nadie quiere? ¿Qué se ha hecho para evitar que cualquiera por unos cuantos pesos se convierta en especialista en el tratamiento de adictos? Por lo pronto, si no los pusieron a trabajar o a prostituirse tuvieron suerte. Qué bueno que los liberen, pero de fondo no se ha hecho nada.
24 Enero 2011 04:00:49
La ceguera de Los Pinos
Los asesinatos son sólo la punta del iceberg

Es cierto, hay lugares en el mundo dónde están mucho peor. En Brasil y en Honduras, por ejemplo, el número de homicidios es más alto, pero aquí en sólo dos años se duplicó la cifra. El cambio ha sido súbito y radical.

El periódico ideal del presidente Felipe Calderón, dijo el pasado viernes, se llamaría “Balance” y tendría “en primera plana, de un lado, las noticias buenas, y del otro las malas, y en medio las regulares o neutras”. Y es que para el jefe del Ejecutivo: “A fuerza de puras malas, malas, malas (noticias) estamos haciendo un efecto de demolición del ánimo nacional. Y entonces eso afecta a la gente y afecta a la economía”. En resumen: no crecemos más porque los mexicanos tenemos una percepción errónea de nuestra realidad. “Que la gente que puede comprar, porque sí tiene dinero y sí tiene un ingreso, no compra; si sabe que puede cambiar el refrigerador, no, espérate, no compres; si quiere y ya se le antojó el coche el modelo 11, está padre. No, espérate… está muy fea la cosa; si quiere cambiar casa, se la prometió a la señora, ya tuvieron otro niño, tiene con qué, puede ir al banco a pedir, no mejor ahorita no compro”. ¿Qué pasa en Los Pinos que les cuesta tanto entender de qué está hecho el desánimo de la gente? ¿De verdad creen que existen sólo producto de malos noticieros y periódicos?

Es cierto, hay lugares en el mundo donde las cosas están mucho peor. En Brasil y en Honduras, por ejemplo, el número de homicidios por cada 100 mil habitantes es más alto, así ha sido desde hace años. Aquí, en cambio, en sólo dos años se duplicó el número de homicidios. El cambio ha sido súbito y radical. Y no sólo donde los narcotraficantes se pelean las plazas, sino en prácticamente todo el país. (ver: Fernando Escalante “La muerte tiene permiso”, Revista “Nexos”). Y los asesinatos son sólo la punta del iceberg; detrás vienen todos los otros elementos del deterioro que explican la angustia generalizada: robos de automóviles, extorsiones, asaltos en las carreteras, secuestros, balaceras. En tan sólo dos años, el entorno se ha vuelto en promedio el doble de peligroso: muchas más personas armadas en las calles y en las carreteras, granadas por aquí y por allá, coches con bombas o coches bomba.

Ni siquiera damos cuenta de una décima parte de lo que ocurre. Las balaceras, por ejemplo, ya no ameritan mención en los medios de comunicación; son muchas y en muchos lugares. Pero en Victoria, Tamaulipas, en Xalapa, Veracruz o en Tepic, Nayarit, quienes escuchan las ráfagas encerrados, temiendo que en cualquier momento se metan a sus casas o que los agarren descuidados en las calles, no necesitan de ningún noticiario para tener el ánimo por los suelos. ¿Les quedarán ganas de comprarse un automóvil nuevo? No lo creo, y no obedece a que tengan una percepción equivocada sobre su situación, todo lo contrario.

Quizá en Los Pinos deberían hacer un esfuerzo por buscar explicaciones más complejas ante el miedo y el desánimo de los mexicanos y no caer en el simplismo de echarle la culpa a los medios; es demasiado fácil.
19 Enero 2011 04:00:09
Elba ‘Estalin’ Gordillo
Ideó una estrategia para llegar a los electores de Baja California Sur

Que Elba Esther y su grupo no tengan escrúpulos, no debería ser tan preocupante si no fuera por la debilidad de las autoridades educativas.

Alonso Lujambio, que quiere ser presidente, dice que no conoce ningún país en el que el sindicato de maestros no participe en política. Puede que tenga razón, lo que se le olvida decir es que tampoco se sabe de ningún país en donde la autoridad educativa esté, de facto, en manos del sindicato de maestros, ni de ninguno en donde el líder sindical tenga su propio partido político, como es nuestro caso.

Por eso, ni él, ni el secretario de Educación de Baja California Sur se preocupan ni se ocupan de que ese partido político esté repartiendo propaganda política a la salida de las escuelas.

Es la última ocurrencia de Elba Esther, o como tan acertadamente la bautizó mi amigo y nuevo director del Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), Juan Pardinas: Elba Estalin Gordillo.

Juan tituló así su colaboración en el “Reforma” cuando descubrió que los consejos de participación social en las escuelas públicas, imaginados para que los padres y la comunidad tuvieran representantes dentro de la escuela, o no se habían instalado, o estaban en manos de gente del sindicato.

Ahora, no satisfecha con tener un partido político gracias a la falta de transparencia con la que maneja los recursos económicos y humanos del sindicato –porque es gracias a que nadie sabe bien dónde está cada maestro, que ella puede disponer de ejércitos de maestros “comisionados” para sus múltiples actividades político-electorales–, ahora ideó una estrategia para llegar a las casas de los electores de Baja California Sur, que van a salir a votar en tres semanas: entregarles afuera de las escuelas a los niños cuadernillos para dibujar que tienen leyendas sobre sus derechos y que rematan invariablemente con una frase que promociona al Panal. No contenta con controlar a los maestros, ahora quiere usar a los niños.

Hacerlo, dicen los especialistas en derecho electoral, no es ilegal, siempre y cuando la repartición no se haga dentro de las escuelas. Nuestra legislación no protege a los niños del proselitismo que quieran hacer a través de ellos los partidos políticos.

El que los niños no deberían ser objeto de la propaganda electoral, parecería ser un valor compartido por todos, pero no, fue demasiada tentación para el Panal, que tiene, además, garantizada la complicidad de los directores de escuela y la protección de los secretarios de Educación. Y es que, regalando cuadernillos se le llega a los padres vía sus niños, y de pasada se deja sembrada la semillita de la simpatía por el partido de los bonitos cuadernos en los futuros electores.

Que Elba Esther y su camarilla no tengan escrúpulos, no debería ser un asunto tan preocupante si no fuera por la debilidad manifiesta de las autoridades educativas. Ahí está Alonso Lujambio, un hombre preparado, escondiéndose como puede en vez de dar la cara y poner límites. No puede y aceptó el cargo sabiéndolo.

Entonces, habrá que hablarles a los niños de política y partidos rápido, porque si al Panal no lo detienen, mañana estarán a la salida de las escuelas junto al que vende chicharrones, los representantes del PRD, PAN, PT y PRI ofreciendo de todo, eso sí, siempre con las mejores intenciones.
17 Enero 2011 04:00:20
Kalimba
El interés no sólo es inevitable, sino plenamente justificado

¿Se le ha prestado demasiada atención en los medios a la acusación de una menor de que fue violada por un cantante conocido?

No lo creo. Una violación es muy grave y si a eso se le agrega que la víctima es menor de edad, que ocurre en un estado donde el índice de mujeres asesinadas por cada 100 mil habitantes es el más alto del país, donde la trata de mujeres y de menores es un tema ampliamente documentado y además el acusado es un personaje público que pudo haber abusado de su posición, el interés no sólo es inevitable sino plenamente justificado.

En México todos los días ocurren eventos que involucran la vida y la muerte de personas, ¡todos los días! Todos estuvimos informados la semana pasada de las balaceras en Monterrey y Nayarit, de la golpiza a un representante del PRD en Guerrero y de las cruentas matanzas de Acapulco. Pero que todo eso esté ocurriendo en nuestro país no disminuye en nada la gravedad de una acusación de violación de una menor contra un artista conocido.

Nadie puede dar por hecho que la violación ocurrió, pero tampoco nadie puede groseramente descalificar los dichos de la jovencita. La Procuraduría de Quintana Roo no acusó sin pruebas ni sólo en base a una declaración. Está el peritaje de la médico legista que confirma que hubo penetración anal con violencia, las fotografías de los raspones y moretones provocados por rasguños y por “un recargón” en el pecho.

Disiento de quienes minimizan el asunto. En Quintana Roo y en otros estados, menores son contratadas o invitadas como edecanes, hay gente que sin escrúpulos acercan jovencitas a los artistas que se presentan en sus ciudades y en algunos casos abusan de ellas. Estamos hablando de delitos graves.

¿Qué lo único que nos puede horrorizar son las ejecuciones y los descabezados?

Una rápida leída a los mensajes que lectores escudados en el anonimato subieron a internet debería bastar para que el asunto se convirtiera en materia de preocupación general. Algunos ejemplos:

“Brenda: pinches viejas sólo quieren dinero. arriba Kalimba tu eres hermoso y vas a salir de esto...”.

“Jorge: las golfas son las viejas, que las cuiden sus padres sólo quieren dinero…”.

“Eduardo A: pinche kalimba se las dejo caireles a los dos pollos ja ja ja. ese negro es cab´ron...”

“Mujer: la verdad yo pienso que una chica decente no tendria que andar tan noche en la calle, ademas creo que virgen ya ni era, quiere decir que le gusta el reventon y ahora trata de ver que saca…”.

“wIS rÄ: Puras mentiras de esta vieja lagartona si ha de ser corruptota y ya se gasto el dinero que le dieron, será la primera vez que hace eso??”

Que una menor salga de noche, que tome, que no sea virgen, ¿son razones suficientes para que si ella dice que la violaron, no se le crea? ¿Que vaya a despedir a su presunto agresor al aeropuerto demuestra que no hubo violación? En ningún lugar del mundo ni aunque la víctima fuera mayor sería prueba de lo contrario.

Por lo pronto, a reserva de lo que resuelva un juez, este caso está sirviendo para dejar al descubierto una gran insensibilidad frente a la víctima que resulta ser menor, desconocida y mujer.
12 Enero 2011 05:00:58
Caso Rubí: quién tiene la culpa
¿Sergio Barraza Bocanegra, el asesino de Rubí está libre porque tres jueces no hicieron bien su trabajo o porque el Ministerio Público de Chihuahua no investigó y fue incapaz de demostrar su culpabilidad durante el juicio? Y más allá de este caso ¿quiénes son los responsables de que la inmensa mayoría de los sujetos presentados por las policías como temibles criminales salgan libres?

En el caso de la Rubí Marisol Freyre Escobedo, asesinada la noche del 29 de agosto del 2008, la opinión pública en Chihuahua parece ser unánime: la incompetencia e insensibilidad de los jueces son las culpables.

Y es que la imagen del 29 de abril del 2010, día de la audiencia, es terrible:

la juez Catalina Ochoa, en toga y escoltada por sus dos compañeros, pronuncia el veredicto: “Se absuelve por unanimidad a Sergio Rafael Barraza Bocanegra de la acusación que le hizo el Ministerio Público como autor del delito consumado de homicidio agravado, previsto y sancionado por los artículos”… antes de que la juez termine sus palabras el grito desgarrador de Marisela Escobedo, la madre de Rubí, la interrumpe. La imagen la vimos todos y supimos entonces de la lucha de Marisela por demostrar que Sergio Barraza, la pareja sentimental de Rubí Freyre, era el culpable.

Sergio aprovechó ese veredicto para fugarse y a Marisela la mataron en diciembre pasado frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua mientras pedía justicia para su hija. Peor desenlace no podía haber y la indignación general hizo que las autoridades estatales buscaran –ahora sí– a los responsables de que no se haga justicia.

Pero el asunto no es tan sencillo. En el juicio contra Sergio Barraza el Ministerio Público no pudo demostrar la causa de la muerte de Rubí, ni presentó pruebas que apoyaran la confesión que había hecho Sergio ante su padrastro y dos policías municipales y que por ley no podía ser prueba suficiente para condenarlo.

En Chihuahua, lo saben bien los periodistas, ningún agente del Ministerio Público del estado se presenta a la escena de un crimen, por lo tanto, no recogen evidencias ni testimonios. La semana pasada los tres jueces que sustituyeron a los que dejaron en libertad a Sergio Barraza Bocanegra exoneraron a tres detenidos por el Ejército en octubre del 2009 y que fueron presentados como responsables de 55 homicidios, la razón: que la única prueba que presentó en un año el Ministerio Público fue la videograbación de sus confesiones hecha en la guarnición militar momentos después de su detención.

César Duarte Jáquez, el nuevo gobernador del estado, pidió que el peso de la ley cayera sobre los tres jueces que liberaron a Sergio Barraza, y quizá tenga razón en este caso, pero en su calidad de gobernador debería estar más preocupado por lo que a él le corresponde: que la Procuraduría de Chihuahua funcione y que el Ministerio Público estatal investigue y aporte pruebas. Ayer, por unanimidad, los diputados locales de Chihuahua decidieron iniciarles un juicio político a los tres jueces del caso Rubí Freyre e investigar la actuación de los agentes del Ministerio Público que integraron el expediente y a los efectivos de la Policía Municipal de Ciudad Juárez que intervinieron en el caso. A ver qué resulta.
10 Enero 2011 04:00:03
México: con el gatillo fácil
Una indignación moderada

Veintinueve ejecutados en Acapulco, otro alcalde asesinado, ataques a policías y penales en Nuevo León. Son los datos del fin de semana. Los podemos sumar a los más de 30 mil asesinados relacionados con el crimen organizado que según algunos llevamos en lo que va de este sexenio y dejarlos ahí. ¡Otro fin de semana sangriento en esta lucha entre narcos! Nada más. Una indignación moderada puesto que los muertos son aparentemente maleantes, y eso es parte de lo que ha sembrado exitosamente este Gobierno la distinción entre los muertos que cuentan y los que no, pero escándalo igual porque ocurrió en pleno Acapulco, los descabezaron y ellos había menores.

Hay sin embargo algo nuevo. Datos que nos permiten poner estas muertes en contexto, leerlos desde otra óptica, entender que dicen de lo que nos esta pasando como sociedad. Y esto es gracias al escalofriante estudio que Fernando Escalante publica este mes en la revista “Nexos” que se titula: “La Muerte Tiene Permiso”. El mismo autor que hace dos años desconcertó al demostrar, que a partir de la suma de las actas de defunción capturadas por el INEGI, contrario a nuestra percepción y temor, los asesinatos en nuestro país habían disminuido continua y significativamente entre 1992 y 2007. La tasa nacional (número de víctimas por cada 100 mil habitantes) pasó de 19 en 1992 a ocho en 2007. Un gran triunfo civilizatorio para el país pero del que no nos enteramos.

Lo de hoy es exactamente lo contrario. En sólo dos años (2008 y 2009) el número de asesinatos en el país se disparó de forma dramática acabando con esos 15 años de constante disminución y alcanzado nuevamente la cifra de 19 homicidios por cada 100 mil habitantes. El propio Escalante se sorprende de este violentísimo cambio de tendencia y busca explicaciones.

Y es que los homicidios se dispararon en todo el país, ahora se mata mucho más ahí donde matar ha sido una forma socorrida de dirimir los conflictos pero también en dónde no lo era. Escalante demuestra, y esto es por supuesto una invitación para que lo lean, que la explicación de que los narcos se están matando entre si no alcanaza para dar cuenta de este abrupto cambio de tendencia. La guerra en contra de los narcos, y en especial los Operativos Conjuntos que implican la presencia de muchos hombres armados en nuestras calles y pueblos, junto con la perdida de mecanismos de solución pacifica de conflictos locales han dado como resultado que matar sea hoy mucho más frecuente y una opción para personas que no lo hubieran considerado en el pasado muy reciente.

Los resultados del análisis de Escalante son perturbadores. Con ignorancia y con buenas intenciones, quiero creer, se desató en nuestro país una dinámica de muerte que no se ve bien cómo la van a detener.

Entonces, los 29 de Acapulco ¿son de verdad maleantes de una banda de narcos? ¿Se trato de una vendetta entre grupos de criminales luchando por la plaza?
15 Diciembre 2010 04:00:32
Ciudad Juárez: peligro en los hospitales
¿Cómo le harán para distinguir a los heridos malos de las víctimas inocentes?

El martes se propagó la versión en los medios como pólvora: los médicos de Ciudad Juárez, que estaban ese día en paro de labores y reunidos en una asamblea, estaban evaluando si iban a seguir atendiendo a los heridos de bala, algunos proponían abiertamente no atender más a aquellos que fueran secuestradores o delincuentes. La pregunta era obvia: ¿Cómo le van a hacer los doctores para distinguir a los heridos malos de las víctimas inocentes? La moción no prosperó. Ni siquiera se consideró seriamente.

“Producto de la desesperación” –me dice la doctora Leticia Chavarría. Y es que los médicos de Ciudad Juárez tienen razones de estar desesperados. No sólo padecen como todos los ciudadanos los niveles de violencia más altos del mundo sino que en su calidad de médicos están expuestos a peligros particulares.

Cada herido de bala es un dilema para ellos. De entrada, hace ya tiempo, dejaron de acudir prestos a cada llamado de emergencia. Ahora esperan a que el lugar donde yace el herido esté bajo control del Ejército o de la Policía Federal. Con sangre aprendieron que si eran los primeros en llegar podían encontrarse con los delincuentes o ser víctimas de un segundo enfrentamiento. Luego viene el peligro para el hospital o clínica a donde es trasladado el herido.

En los últimos meses han habido seis incursiones de grupos armados a clínicas y hospitales públicos. No sólo se meten a rematar a los heridos, el peligro es para todos, en octubre en una calle lateral del hospital General del IMSS número 6 y en el área de urgencias tres jóvenes que se encontraban de visita fueron asesinados. En noviembre en la Clínica 66 del IMSS se metieron a buscar al padre de un niño que estaba hospitalizado y golpearon a otro hombre por equivocación. Obviamente en cada una de estas incursiones son todos, médicos, enfermeras, pacientes y familiares los que corren riesgos.

Por si fuera poco algunos doctores reportan haber recibido amenazas de parte de los adversarios o “contras” de algún herido que atendieron.

Los médicos llevan años pidiendo ayuda. La doctora Chavarría, miembro del Comité Médico Ciudadano, dice que han hecho la petición expresa para que fuerzas de seguridad cuiden permanentemente los hospitales públicos a los que se canalizan a los heridos de bala y que las autoridades no han hecho nada.

Curiosamente en el “Pliego de Exigencias” de Médicos Unidos por Juárez no aparece ninguna petición sobre las inseguras condiciones en que trabajan. Los doctores piden que: se esclarezcan los casos de dos de sus colegas asesinados, que la policía realice su trabajo con el rostro descubierto y placa de identificación visible, el saneamiento y profesionalización de la policía municipal, que se asignen 200 agentes del Ministerio Público federal para la investigación de los delitos, entre otros. Quizá no quieren pedir algo para ellos cuando la ciudad entera vive inmersa en la violencia. Lo cierto es que sus demandas de seguridad son muy atendibles.

La desesperación de unos cuantos no llevó, por ahora, a los médicos de Ciudad Juárez a convertirse en jueces que en caliente deciden quién debe vivir y quién no. ¡Qué bueno! La tentación, sin embargo, está ahí como está en tantos otros que se sienten igualmente desesperados y abandonados a su suerte.
13 Diciembre 2010 04:00:08
La mutua desconfianza
La Policía Federal sospecha de todos y así los trata.

No había lugar para la duda, los testimonios de periodistas y ciudadanos de Apatzingán sudaban miedo y enojo el jueves pasado. Enojo contra quién, quise saber. La respuesta me sorprendió, se quejaban principalmente de “los azules”, como llaman a la Policía Federal.

Platiqué más detenidamente con un reportero que, por obvias razones, mantengo en el anonimato. Me explicó: “La Policía Federal duda de nosotros. Ellos ven en cada habitante de esta zona a un miembro o simpatizante de la Familia Michoacana, y eso se agudizó luego de que les mataran a 10 en junio de este año”.

Mi interlocutor acepta que muchos en la ciudad y en el municipio han tenido que ver, sabiéndolo o no, con los narcos, por asuntos de negocio, por la familia o en eventos sociales. La línea que divide a los buenos y a los malos no deja a las autoridades de un lado y a los narcotraficantes del otro; entre los buenos están los militares, pero también los narcos que los “protegen” de la pequeña delincuencia. Aquí se discute cada caso. El alcalde Genaro Guízar no escapó a la sospecha, fue de los que, como parte del michoacanazo, estuvieron presos en una cárcel de máxima seguridad y liberados por falta de pruebas.

La Policía Federal sospecha de todos y así los trata. Todo indica que el miércoles buscaban a alguien en particular, pero la imprecisión de sus datos acabó en un número indeterminado de allanamientos, cateos y golpizas.

La Policía Federal desconfía de toda la población y la población les corresponde igual. El viernes, cuando los ánimos no acababan de serenarse, mis interlocutores insistían: “los violentos son ellos, ellos mataron a la hija del ex alcalde, ellos mataron al niño de 8 meses”.

Ayer en una marcha por la paz convocada por el alcalde, unos cuantos levantaron pancartas a favor de La Familia Michoacana. El Alcalde se deslindó, pero el daño está hecho. Esas pancartas serán interpretadas dentro del Gobierno, o al menos en la Policía Federal, como la confirmación de que en esa ciudad todos son de La Familia. Lo más probable es que haya sido gente de esa organización o pagada por ellos. Ojalá, porque de lo contrario estaríamos frente a una narcoinsurgencia, esa que con tanta vehemencia desmiente el Gobierno.

En Apatzingán reina un ánimo brumoso: desconfían de la Policía Federal, respetan al Ejército y temen las consecuencias de la muerte de Nazario, como le llaman. En medio de la confusión, es la legitimidad del Estado la que se tambalea.

¿Qué es una casa allanada si muere el principal líder de un grupo delictivo?, me reclamarán los más belicistas.

Una familia mexicana más que desconfía del Estado.
08 Diciembre 2010 04:00:00
Digno de película, el lío sexual de Julian Assange
¿Es víctima de una venganza de Estados Unidos?

Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, está detenido en Inglaterra. ¿Es víctima de una venganza de Estados Unidos urdida desde hace meses con la complicidad de dos mujeres suecas o de su promiscuidad y de las complejas leyes suecas sobre violación?

En cualquier caso, la historia es digna de una película.

Assange es invitado a dar una conferencia en agosto pasado en la ciudad de Estocolmo, Suecia. La encargada de atenderlo es una guapa treintañera y conocida feminista, que en su época de universitaria se encargó de que la equidad sexual se respetara en el campus y a quien se conocía por su tenaz lucha en contra de cualquier forma de discriminación sexual.

Sarah, como la llama Richard Padlebury, periodista del “Daily Mail” que hizo la investigación, y Assange no se conocían, sin embargo, convinieron en que él se hospedaría en su departamento. La primera noche que estuvieron ambos en la ciudad salieron a cenar y al regresar tuvieron sexo. A la mitad del acto el condón se rompió.

Al día siguiente Sarah convocó a amigos y conocidos a una fiesta en su casa, en honor de Assange. Esa noche escribió en su Twitter: “Sentados afuera, casi congelados pero con el grupo de gente más cool del planeta. Increíble”.

Ese día Assange había dado la plática al grupo de sindicalistas que lo habían invitado, y en primera fila se sentó una joven admiradora de Assange, Jessica. Esa tarde, después de comer en grupo, Jessica y Assange fueron al cine.

Días después Jessica buscó a Assange y se vieron en Estocolmo. Jessica lo invitó a que se fuera con él a su ciudad y pagó los dos pasajes porque él no tenía dinero y le dijo que no quería usar sus tarjetas porque la CIA lo podía rastrear. En el departamento de Jessica tuvieron sexo en dos ocasiones. La segunda vez Assange no usó condón. Ella dice que se molestó, pero fueron vistos desayunando juntos muy amigablemente.

Jessica se quedó preocupada pensando que podría haber contraído una enfermedad sexual y llamó a Sarah, a quien le contó todo. Así se enteraron ambas mujeres de que habían tenido sexo con el mismo hombre.

Unos días después Sarah y Jessica van con la policía, Jessica quiere saber si puede obligar a Assange a hacerse una prueba de sida. La mujer policía que las interroga concluye que Jessica fue violada y que Sarah padeció abuso sexual. La prensa se entera. La procuradora desecha el caso por considerar que se trata de ofensas menores y no violación.

El caso se sale de control. Assange es mundialmente conocido y la prensa se desata. Las mujeres sostienen frente a los medios que no son agentes del Pentágono y que el acusado es un hombre que no sabe aceptar la palabra “no”. Un conocido abogado por su interpretación amplia del delito de violación toma el caso. En septiembre el caso se reabre.

¿Despecho o complot internacional?
06 Diciembre 2010 04:00:24
Si todos fuéramos como Isabel
Logró que la muerte de su hijo no quedara impune

Este fin de semana el único de los secuestradores y asesinos de Hugo Alberto Wallace que todavía estaba prófugo, Jacobo Tagle Dobin, fue detenido. Ahí, junto a las autoridades, estuvo durante horas Isabel Miranda de Wallace, con la misma energía y perseverancia con la que luchó durante cinco años para que el secuestro de su hijo no quedara impune. Y lo logró.

Cinco años en los que Isabel Miranda averiguó, interrogó e investigó. Desde la mañana del 12 de julio del 2005 cuando su hijo no le respondió el teléfono como solía hacerlo. Así cuenta ella el inicio de la investigación que culminó este fin de semana: “Mi familia y yo estuvimos días y noches afuera del edificio donde secuestraron a mi hijo. Entrevistamos a los vecinos, comerciantes y vigilantes del lugar. Gracias a esto nos enteramos de que la mujer era bailarina de un grupo de música llamado ‘Za-Za-Za’, y pudimos averiguar el nombre de los dueños del inmueble donde estuvo secuestrado Hugo. Fingiendo estar interesados en contratar al grupo logramos que nos enviaran fotografías de todas su bailarinas. El chofer de Hugo reconoció a una de ellas, era Juana Hilda González Lomelí. Logramos localizar a su familia que vivía en Guadalajara, y después de meses de investigarlos encontramos el domicilio donde vivía. Al llegar la policía a este domicilio se identificó con una credencial de elector falsa. Ese día fue arrestada”. Así empezaron a caer todos los implicados.

Cinco años en los que no sólo investigó y entregó a la justicia a los secuestradores, sino que supervisó los juicios que se siguieron en su contra, y cuando las sentencias le parecieron inadecuadas las apeló. Cinco años en los que mientras seguía la investigación cabildeó infatigable hasta que los diputados y senadores aprobaron una ley antisecuestros.

Isabel no buscó simplemente venganza. Cuando ubicó a los secuestradores y asesinos de sus hijos, a pesar de todo, pese a la comprensible desconfianza que debe haber sentido frente a las instituciones, los entregó a la justicia. Los secuestradores de Hugo Alberto Wallace están en la cárcel porque fueron sentenciados por jueces. Por eso es un ejemplo. Hacer justicia por mano propia puede para algunos resultar más sencillo y sin duda más rápido, pero al hacerlo así nada cambia.

Isabel, en cambio, logró que la muerte de su hijo no quedara impune, que un grupo de secuestradores y asesinos ya no puedan hacerle daño a otras familias y empujó, junto con otros, provocando un cambio dentro de las instituciones que hacen que hoy las posibilidades de que se detenga a un secuestrador sean mucho mayores que cuando su hijo fue la víctima. Gracias, Isabel.
01 Diciembre 2010 04:00:45
Es hora…
Quizá sea mejor ver a un presidente defendiendo su gobierno

Después de hacer una enérgica defensa de los cuatro años de su gobierno y de los 10 que llamó de gobiernos humanistas, el presidente Felipe Calderón convocó a millones de mexicanos a “ir por más”.

En el Auditorio Nacional se sintió el redoblar de los tambores y el llamado a la lucha fue inequívoco: “Es hora, amigos, es hora de renovar el ánimo para ver coronado con éxito el cambio que iniciamos. […] Reasumamos el coraje, la gallardía, para luchar contra los resabios del autoritarismo que aún aprisionan a muchos mexicanos, que aún frenan el desarrollo nacional. […] Es momento, amigas y amigos, de apretar el paso y de hacerlo con pasión, y de hacerlo con alegría, y proclamar que vamos por más… Porque México no se merece quedar varado a la mitad del camino del cambio democrático que hemos emprendido, y mucho menos la tragedia de regresar a lo antiguo, a lo autoritario, a lo irresponsable. […] Vamos por más. Porque nuestra obra no ha concluido”.

Antes de llamar a la batalla, el Presidente nos contó y les contó a los panistas lo que según él le ocurrió a México en esta última década. Y lo hizo de una manera que nunca antes habían intentado los panistas: cómo el recuento de una serie de éxitos que han transformado de forma positiva la vida de los mexicanos. “México no es el mismo”, dijo de entrada. Y enumeró 10 grandes cambios que deben hacer que los panistas se sientan orgullosos.

En una sucesión de contrastes entre el antes, es decir, cuando gobernaba el PRI, y un Hoy insistente, y con mayúscula, producto de 10 años de gobiernos panistas, el Presidente fue desgranando sus argumentos de por qué México es mucho mejor.

Algunas frases: “Hoy las familias tienen mayores oportunidades para superar la pobreza… En democracia, más familias mexicanas que nunca han adquirido su propia casa, hoy las familias pueden escoger su propia casa y no tienen, como antes, que vivir donde un burócrata decidía… Hoy México tiene una economía sólida, que protege a su gente... Hoy tenemos una democracia en la cual gozamos plenamente de nuestros derechos y de nuestras libertades… Hoy el poder público no tiene secretos”.

Es hora… les dijo a los panistas y todos entendieron. Los priístas se pusieron furiosos. César Augusto Santiago dijo ayer en la Cámara: “El jefe de Estado no debe ser un vulgar encargado del éxito electoral de su partido, sino mirar por el bien de la nación”. Ya quién sabe. No estamos acostumbrados, es un hecho, pero los presidentes priístas no lo hacían porque tenían el control de su sucesión.

Y quizá sea mejor ver a un presidente salir a defender abiertamente su gobierno y encabezar a su partido que jugar como Fox con las viejas reglas tratando de descarrilar al adversario, jurando que era sólo un espectador. Ganamos al menos en claridad.
29 Noviembre 2010 04:00:18
El mensaje de don Alejo
Es un caso que me duele, pero no me inspira.

¿Qué significa que un hombre se atrinchere en su propiedad y mate y muera defendiéndola? ¿Que era un hombre valiente? Sí, sin duda, pero sobre todo, que se sentía o sabía totalmente solo.

Los símbolos importan. Que don Alejo Garza Tamez, un hombre de 77, ante la amenaza de que lo despojaran de su propiedad, se haya atrincherado en su rancho y enfrentado hasta la muerte a un grupo de hombres armados nos habla, sobre todo, del estado de indefensión y de soledad en el que se encontraba. No pensó en pedir ayuda, explicó su hija, porque, seguramente con toda razón, no confiaba en las autoridades.

Los medios y los comentarios se han centrado en el carácter heroico de don Alejo, que sin duda lo fue; el diccionario dice: héroe, varón ilustre y famoso por sus hazañas.

Su historia ha sido narrada con acentos épicos: “Un anciano de 77 años se llevó por delante a cuatro sicarios antes de morir peleando como el mejor soldado: con dignidad, honor y valentía”. Y los comentarios de lectores y televidentes se deshicieron en elogios: ‘Mis respetos, señorón, descanse en paz’… ‘deberíamos de ser así, todos tener el valor y no dejar ke nos chinguen’… ‘Murió por la patria’… ‘es la única forma’… ‘si cada uno de nosotros matara a uno de esos cobardes analfabetas nos libraríamos muy pronto de la pestilencia del país’… ‘mis respetos para este hombre, ojalá y nos sirva de ejemplo esto porque desgraciadamente hoy en día no hay otra opción, JUSTICIA POR NUESTRA PROPIA MANO’… ‘Don Alejo que deshonra no ser su hijo, pero qué orgullo como mexicano saber que hay alguien que entregó su vida por su propiedad y su dignidad’.

Para muchos lo que hizo don Alejo debería ser un ejemplo para todos. Yo no lo veo así. Es un caso que me duele, pero no me inspira. Me indigna que en muchos lugares del país no exista otra opción para defenderse y defender el patrimonio arduamente logrado que ceder o resistir hasta la muerte. Me indigna la soledad en la que se sintió don Alejo, la total ausencia del Estado. Me indigna que no existan ahí y en otras partes del país autoridades confiables y que la legítima desesperación lleve a muchos a pensar que sólo a balazos lo vamos a resolver. ¡Ese ha sido el error de este gobierno!

Debemos aspirar a reconstruir nuestra convivencia a través de métodos no violentos. No idealizando al que elige la forma y la hora de su muerte y alabando al que se lleva a varios por delante. Esta batalla no se va a ganar porque todos muramos con dignidad, está en juego algo que trasciende el honor de cada uno de nosotros y es la posibilidad futura de una sociedad pacificada. Es a lo que creo que debemos aspirar, no a convertirnos en un país de valientes que en solitario y sin esperanza enfrentan a los malos —quienesquiera que éstos sean—, sino en una comunidad en la que podemos vivir sin armas y sin miedo, y donde los conflictos se resuelvan según reglas generales aplicadas por autoridades respetadas.
24 Noviembre 2010 04:00:34
No sólo mata el narco
La forma en que alguien es asesinado ya no explica quién está detrás del asesino

¿Quién se puede atrever hoy a decir que a alguien lo mató el crimen organizado solamente porque el “modus operandi” de los asesinos fue el que caracteriza a las llamadas ejecuciones? Que varios hombres a bordo de una camioneta se acerquen a alguien –así sea alcalde, ex gobernador, líder sindical, periodista, médico o campesino– que uno se baje y le dispare en varias ocasiones a su víctima provocándole la muerte, ya no puede explicar, si alguna vez lo hizo, ante qué tipo de crimen nos encontramos.

Nadie puede usar la frase simplona de que “fue ejecutado en lo que parece un ajuste de cuentas entre miembros del crimen organizado”. Tampoco se puede descartar a priori como inicialmente lo hizo el procurador de Colima, Arturo Díaz Rivera en el caso del ex gobernador Silverio Cavazos, porque el arma utilizada haya sido una 38 especial y no “con fusiles de alto poder, característicos del crimen organizado”.

Y hace mal el actual gobernador Mario Anguiano cuando le dice a Carlos Loret que “en lo personal” está convencido de que no es un crimen político por los datos que se tienen: un coche robado con placas sobrepuestas y sicarios preparados y profesionales, lo que dice “coincide más con lo de la delincuencia organizada”.

La verdad es que la forma en que alguien es asesinado ya no explica quién está detrás del asesino, ni el móvil del crimen, ni el tipo de relación que había entre víctima y victimario. Es decir, no sólo el asesino no es automáticamente un miembro de las bandas del narcotráfico que se pelean mercados y rutas de tráfico, sino que el muerto tampoco es, por la forma en que lo mataron, un delincuente.

Las evidencias se han ido acumulando. Si alguna vez esa relación existió cada vez encontramos más datos que nos dicen que en ciertas regiones del país matar es visto como una forma de solucionar todo tipo de conflictos. Dicho de otro modo, la exposición constante a la violencia, el que todas las muertes violentas se le endosaran sin mayores consecuencias al crimen organizado, le ha dado ideas a muchos y acabó con el tabú de que matar no es la manera.

Algunos ejemplos: al presidente municipal de Doctor González, Nuevo León Prisciliano Rodríguez, lo mataron por una disputa de tierras. El procurador de Nuevo León atribuía unos granadazos a pleitos políticos y algunas agresiones recientes a medios de comunicación no tienen explicación en su cobertura del narcotráfico, sencillamente porque llevan años sin mencionar el tema.

En el caso de Cavazos habrá que esperar, pero lo menos que se puede decir es que las cosas se complican.
22 Noviembre 2010 04:00:33
Los modos de López Obrador
El pronunciamiento fue un destape clásico

¡Que se cuide Marcelo Ebrard, que cada que le preguntan por el 2012, responde que tiene un acuerdo con López Obrador que consiste en que el que llegue mejor posicionado y en primer lugar de las encuestas en el 2011 será el candidato de la izquierda! Valdría la pena que revisara lo que acaba de ocurrir en el Estado de México, porque López Obrador demostró qué entiende por “acuerdo”, por “mejor posicionado” y por “encuesta”.

Después de recorrer durante semanas el Estado de México criticando a los dirigentes del PRD porque decía: “Hacen la alianza sin consultar a los militantes y creen que eso es política”, en la clausura de su gira, en Toluca, el domingo 14 de noviembre, propuso a los ahí congregados que: “Para elegir al candidato vamos a mandar a hacer una encuesta para saber quién de los que participan en nuestro movimiento están mejor posicionados, y se va a dar a conocer el resultado y vamos a apoyar el que aparezca en primer lugar de esa encuesta...”. En medio de gritos de: “Encinas”, “Encinas”, “Encinas”, la gente aceptó. Pero no pasó ni una semana cuando el jueves apareció un desplegado que decía: “Los que suscribimos miembros del Movimiento por el Cambio Verdadero actuaremos de manera responsable poniendo por encima de nuestros intereses personales el proyecto nacional de transformación de México que, imprescindiblemente, pasa por la elección del Estado de México, por lo que hemos decidido promover a Yeidckol Polevnsky Gurwitz…”. Lo firmaban nada menos que los dirigentes nacionales del PT y de Convergencia y algunos perredistas que habían sido mencionados como posibles candidatos. Nada se dijo de la encuesta anunciada el domingo: si se había hecho, qué empresa la hizo, cuáles habían sido los contendientes y cuál el resultado; absolutamente nada.

No hubo necesidad de buscar muy lejos para entender, bastaba con sacar del armario y desempolvar los viejos conceptos del régimen priísta: madruguete, tapado, cargada. El pronunciamiento fue un destape clásico de esos que solía hacer alguna organización obrera o campesina para tratar de ocultar que el autor del dedazo era uno solo, el presidente entonces, ahora el caudillo. Cuando Fidel Velásquez destapaba al candidato-futuro presidente, se señalaba que después de arduas consultas, habían llegado a la conclusión de que zutanito era el indicado. Ya luego el presidente en turno daba su apoyo. Así lo hizo López Obrador esta semana. Una vez que se manifestaron “las fuerzas vivas del movimiento”, él se “plegó” a esa voluntad y declaró: “Por lo pronto, para nosotros, (Yeidckol Polevnsky) ya es nuestra propuesta”.

Yeidckol no tiene ninguna posibilidad de ganar. López Obrador la puso ahí para que lo acompañe en su primer round contra Peña Nieto, Salinas y el mal. Él está preparando la cruzada que va a encabezar en el 2012. ¡Y a los mexiquenses, pues por el bien de México y en aras del cambio verdadero, que por mientras los siga gobernando el PRI!
17 Noviembre 2010 04:00:01
Un futuro sin sorpresas
Chiapas es la entidad con el segundo mayor índice de marginación

Hay de malas noticias a malas noticias. La que acaba de ponernos Mexicanos Primero”delante de nuestros ojos es de esas que deberían quitarnos el sueño a todos. No se trata de un caso de negligencia puntual o de corrupción despreciable, no, estamos ante el retrato puntual y acabado del fracaso del más sentido de los proyectos del siglo 20 mexicano: la construcción de la unidad nacional y de la posibilidad de ascenso social individual a través de la educación pública y gratuita.

Durante décadas se han invertido millones de pesos en la educación pública para darnos a todos los mexicanos, pero sobre todo, a los que menos tienen, la posibilidad de arrancar en condiciones de relativa igualdad y para que los niños no sean víctimas de su condición social original. Fue un rotundo fracaso.

El estudio que presentó ayer la organización Mexicanos Primero nos muestra con datos que hoy el sistema educativo no tiene ningún efecto nivelador y que los resultados de los niños son el resultado de su origen socioeconómico. Como lo dicen ellos: “La diferencia la lleva el estudiante a la escuela con el capital cultural de su casa y la escuela se conforma a esa diferencia”, no aporta nada más.

Así no hay sorpresas: Chiapas es la entidad con el segundo mayor índice de marginación y en términos de educación es la de mayor rezago, los niños indígenas son los que peores resultados obtienen y los que pagan educación privada logran los mejores. En este escenario, la educación pública repite y reproduce las condiciones económicas de quienes van a la escuela, no las corrige, ni siquiera marginalmente. Es trágico.

La responsabilidad no es de ahora, sino de quienes nos han gobernado los últimos 30 ó 40 años. Sin embargo, el Gobierno actual carga con la loza de no haber hecho de este tema una de sus prioridades.

No sé cómo podemos dormir todos, pero menos entiendo ¿cómo le hace Elba Esther Gordillo? Porque en estos datos está la mejor explicación de que miles de jóvenes opten por la migración, en los lugares en que la pobreza no ha destruido también las estructuras familiares, o de plano por el crimen, ahí donde a la falta de recursos hay que agregar la pérdida de cualquier contención familiar.

Es el futuro lo que se lee en esas páginas, y no es nada bueno.

Dice el Gobierno de Tamaulipas que mañana regresan a Ciudad Mier las familias que despavoridas abandonaron esa población la semana pasada y que desde entonces viven en un albergue en el municipio vecino de Miguel Alemán. No regresan, ¡los quieren regresar! La gente en el campamento tiene miedo porque dicen que no hay condiciones para volver. El Gobierno nada les garantiza, pero, eso sí, quiere acabar con la molestia de tener desplazados por razones de guerra.
15 Noviembre 2010 04:00:31
La Mandela mujer
‘Nunca la vamos a olvidar, es imposible’

En las calles le dicen simplemente “la señora”, lo hacen por precaución, para no pronunciar su nombre, pero todos saben a quién se están refiriendo, es Aung San Suu Kyi la líder birmana que acaba de ser liberada luego de pasar 15 de los últimos 21 años en arresto domiciliario impuesto por la junta militar que gobierna Birmania desde los años 60.

“Nunca la vamos a olvidar, es imposible” —dicen con humor los birmanos, porque el perfil que aparece en las monedas, idéntico al de ella, es el de su padre Aung San, héroe de la independencia y asesinado cuando ella tenía dos años.

La historia parece lejana y lo es, Birmania, hoy conocida como Myanmar por el nombre que los militares le pusieron, está efectivamente muy lejos de nosotros. Pero la historia de esta mujer trasciende cualquier distancia. Su ejemplo sólo puede ser comparado con el de Nelson Mandela. Ambos capaces de padecer enormes sufrimientos y privaciones por defender los principios de dignidad y libertad.

Aung San Suu Kyi regresó a su natal Birmania en 1988 para cuidar a su madre moribunda, ella vivía en Inglaterra donde se había casado y tenía dos hijos. Los estudiantes se manifestaban esos días en contra de la junta y le pidieron que tomara el liderazgo, ella lo hizo y su vida cambió. La junta reprimió al movimiento y mató a más de 5 mil birmanos. Surgió entonces la Liga Nacional por la Democracia, partido que encabezó Aung San Suu Kyi. En 1990 ganó las elecciones pero los militares nunca reconocieron los resultados. A partir de entonces la han mantenido en arresto domiciliario o confinada a Rangún. La han tratado de empujar al exilio, pero nunca se ha ido. En 1999 su marido murió en Londres víctima de un cáncer de próstata, la junta le había negado a él la visa y Aung San Suu Kyi no se fue para acompañarlo, sabía que si salía nunca podría regresar y decidió no hacerlo.

Lo que impresiona es la total ausencia de odio y rencor en su discurso. Liberada apenas hace unas horas y ya frente a sus partidarios dijo: “Voy a trabajar por la reconciliación nacional. No hay nadie con quien no pueda hablar; estoy preparada para hacerlo. No tengo rencor hacia nadie”.

Parece fácil, pero se necesita una fuerza excepcional para tenderle la mano a un grupo de militares que han mantenido en la pobreza y sometidos mediante el miedo a una población entera.

Estuve en Birmania en septiembre del 2007 cuando la junta militar reprimió el movimiento de protesta encabezado por los monjes budistas. El militar que nos interrogó en el aeropuerto dijo que estaban viviendo “tiempos de corrupción”. El término estaliniano y el temor que se respiraba en las calles me dio una medida de la valentía de Aung San Suu Kyi.
10 Noviembre 2010 04:00:19
Guardianes del despilfarro
Las cifras son escandalosas. En un país con tantas carencias y necesidades como el nuestro, el despilfarro es una forma de corrupción, sólo que sancionada por la ley y resguardada desde el Congreso por grupos políticos que reparten y se reparten estas rentas.

Algunos datos ya los conocíamos, pero gracias a la serie “El uso y el abuso de los recursos públicos” encabezados desde el CIDE por Ana Laura Magaloni y Carlos Elizondo podemos entender su verdadero significado. Estos documentos analizan la forma en que se gastan el dinero público instituciones como el IFE, la Suprema Corte de Justicia y la CNDH, entre otros. En todos los casos los avances que estas instituciones han significado para la democracia mexicana nos han salido muy caros, injustificadamente caros. Veamos algunos ejemplos:

El gasto electoral en el 2009 fue de 20 mil 887 millones de pesos, equivalente al 85% de lo gastado ese año en el programa Oportunidades. El gasto electoral es la suma de las prerrogativas que reciben los partidos políticos más el gasto de operación del IFE más el presupuesto de los institutos electorales locales más lo de la Fiscalía Especializada para Delitos Electorales más lo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

El presupuesto destinado a la CNDH empezó a aumentar muy significativamente desde que se volvió un organismo autónomo en 1996, y para el 2010 ya acumulaba un aumento presupuestal en términos reales de 104%. El 76% del presupuesto se va en salarios. Sumando el presupuesto de la CNDH y de las Comisiones Estatales de los Derechos Humanos, México gasta en este tema más del doble que lo que cuesta en Colombia la Defensoría del Pueblo.

En la Suprema Corte de Justicia de nuestro país trabajan 3 mil personas en contraste con las 400 de la Corte Suprema de los Estados Unidos y los salarios de nuestros ministros son, hasta donde permiten ver los datos recabados por los autores, los más altos del mundo.

Ana Laura Magaloni y Carlos Elizondo subrayan que: “Una de las características distintivas de todas las instituciones analizadas es que el número de personas que laboran en las mismas es excesivo, creciente y mucho mayor al de sus equivalentes internacionales. Este hecho podría sugerir que la vieja fórmula política de utilizar plazas burocráticas para intercambiar apoyos o favores sigue vigente en estas instituciones”.

Dicen diputados influyentes que ya es muy tarde para remediar estos despilfarros en el presupuesto que se está discutiendo en la Cámara. ¡Qué pena! La verdad es que cada una de estas instituciones tiene en el Congreso y en los partidos sus guardianes del despilfarro. Son los diputados o los grupos parlamentarios que se aseguran que estas instituciones sigan funcionado como hasta ahora, con el alto costo que esto representa para el país y con la consiguiente pérdida de credibilidad y legitimidad de tan importantes instituciones.
08 Noviembre 2010 04:00:32
‘Tony Tormenta’,
Los triunfos del Gobierno se traducen en mayor violencia

Murió “Tony Tormenta”. ¡Qué bueno que hayan detenido su trayectoria criminal, pero qué miedo!

Han pasado ya varios años de que el gobierno de Felipe Calderón declaró la guerra contra el narcotráfico para que no sepamos todos lo que significa la muerte o la detención de un capo. Pregúntele a los habitantes de Morelos lo que pasó cuando mataron a Arturo Beltrán Leyva. Y qué decir de la detención y luego extradición de Osiel Cárdenas, que acabó generando la lucha fratricida que tiene sumidos en el pánico, por lo menos desde hace dos años, a buena parte de Tamaulipas, norte de Veracruz y municipios fronterizos de Nuevo León.

Hasta el momento, esa es la paradoja: los triunfos del Gobierno se traducen en mayor violencia para los ciudadanos. Lo explica y documenta Eduardo Guerrero en su artículo “Cómo reducir la violencia en México” en la revista “Nexos” de este mes: “La estrategia actual del Gobierno mexicano para debilitar a las organizaciones criminales está dirigida a fragmentarlas. Una acción recurrente para lograr tal división es el arresto de sus jefes. Tales arrestos (…) desencadenan crisis internas de sucesión y propician la conducta oportunista de sus adversarios que aprovechan la crisis momentánea para atacarla”. El resultado: cada vez más violencia.

El 11 de diciembre de 2006, cuando los secretarios del nuevo Gobierno citaron a conferencia de prensa para anunciar el Operativo Conjunto Michoacán, Francisco Ramírez Acuña, entonces secretario de Gobernación, dijo: “una de las tres prioridades del presidente Calderón es fortalecer la seguridad de los mexicanos y sus familias, para traer la paz a los espacios públicos que la delincuencia organizada ha arrebatado”. Eso no sólo no se ha logrado, sino que cada vez son más los espacios públicos que nos están vedados.

No criticamos que se detenga o combata a los líderes de los cárteles, pero sí que se haga en detrimento de la ciudadanía. En una democracia no se puede luchar contra un grupo criminal sin tener en cuenta las consecuencias que una determinada estrategia tiene sobre la vida de los ciudadanos, de lo contrario se corre el riesgo de que entre la población se confundan estrategia y objetivos, y se quede el Estado sin apoyo ni legitimidad para hacer frente a la amenaza real que significan estos grupos.

En Tijuana tiemblan cuando se hacen grandes decomisos de droga porque anticipan una ola de secuestros y extorsiones de parte de los grupos criminales afectados. Los sinaloenses ya saben que después de una detención siguen los reacomodos y las venganzas, producto de las sospechas de traición.

Porque es indispensable para que sobrevivamos como comunidad que los grupos criminales no se apoderen de las estructuras de Gobierno, policiacas y de justicia el Gobierno tiene, cuanto antes, que redefinir la forma en que pelea esta guerra, anteponiendo a cualquier otro objetivo la disminución de la violencia que pesa sobre muchos mexicanos.

" Comentar Imprimir
columnistas

top-add