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Carlos Oswaldo Orta
Carlos Oswaldo Orta
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28 Marzo 2017 03:00:00
Saraperos por la reivindicación
Los Saraperos de Saltillo inician la temporada 2017 con una cara muy parecida a la anterior, aunque con algunas adiciones que les ayudarían a contender por un lugar en postemporada.

Aunque la carrera por la cima parece lejana con equipos que reforzaron planteles ya muy competitivos como Tijuana y Unión Laguna además de la total renovación de los Acereros de Monclova, que buscan por fin llegar a un campeonato.

Aunque la base de buen pitcheo y ofensiva de poder podría estar cubierta, el desa-rrollo de la temporada deberá tener mayor estabilidad que la anterior para poder aspirar a un boleto, pues equipos como Monterrey y Diablos Rojos del México han logrado conjuntar un buen grupo de jugadores que seguramente contenderán como lo tienen acostumbrado. Posiblemente sean sólo los Generales de Durango (si es que no fueron sacados de la liga en la junta de la Liga Mexicana de Beisbol, que se realizó ayer), quienes tienen menos posibilidades reales de tener una participación ganadora durante la temporada.

Saltillo trajo de regreso a Orlando Sánchez como manejador del equipo, buscando la disciplina que instauró durante las temporadas en que logró campeonatos en años
consecutivos.

Sánchez es conocido por mantener a jugadores veteranos bajo control y por explotar lo mejor de los novatos, por lo que para un equipo que no cuenta con el más alto presupuesto significa una ventaja.

Aunque la inversión no fue alta este año, las incorporaciones fueron suficientes para cubrir puestos que significaron problemas el pasado año como el bateo de poder, renglón en el que se añadió a José Julio Ruiz, cañonero que lideró el bateo de los Acereros en 2016 y fue dejado en libertad y Rainel Rosario, que tiene experiencia en el beisbol de Japón.

Con una base de jóvenes mexicanos que tienen ya varios años buscando un lugar en la organización se podría afrontar una temporada que será dominada por los “billetazos” de otros equipos, pero que podría dar una vista hacia el futuro del equipo saltillense, que desea regresar a los primeros planos que abandonó apenas la temporada pasada.

EN TRES Y DOS

El pitcheo, sector que lucía como una fortaleza al iniciar la temporada anterior y que terminó siendo el principal factor para la eliminación tempranera del equipo de Saltillo, ha sido reforzado, aunque no con grandes nombres, buscando cubrir los lugares que fueron dejados por extranjeros como Edgmer Escalona y Víctor Gárate.

Carlos Pimentel y Frankie de la Cruz serán cartas fuertes durante el 2017, que se unen a su compatriota el cerrador Tony de la Peña Jr, que ha tenido buenos años en la LMB, pero que quedó a deber durante su estancia el año anterior con los Saraperos, por lo que buscará retomar su camino.

El éxito, como se sabe, estará en el desempeño de los peloteros, pero también en hacer ajustes de parte de la directiva para conservar piezas clave y atraer de nuevo a la afición a un estadio que perdió uno de los lugares de honor en relación a la asistencia, que había mantenido por años.

Saltillo tiene un calenda-rio complicado de entrada en el año, por lo que el primer mes será clave para determinar el rumbo de una campaña que podría reivindicar a una franquicia que ha tenido años complicados últimamente.
21 Marzo 2017 03:00:00
Contendientes y pretendientes
La temporada 2017 ha tenido una muy accidentada pretemporada, con temas extra deporte que dejaron mal paradas a sus directivas y dirigencia. A menos de 15 días del arranque, todavía hay muchas dudas sobre los Generales de Durango, que un día son baja y al otro reciben el apoyo para seguir siendo el equipo 16 de la Liga Mexicana de Beisbol.

Con esa única excepción, el resto de los demás ya se prepara y de entrada son tres escuadras las que sobresalen del resto.

Toros de Tijuana y Leones de Yucatán mantienen una base que han conservado durante los últimos tres años y que les ha permitido llegar a postemporada.

Mientras los tijuanenses han peleado por el campeonato de zona en 2015 y por el título de liga en 2016, los de Yucatán se han quedado en la orilla, a pesar de haber sido líderes durante gran parte del año. Este año, dos de las directivas que más dinero han invertido, buscan redondear todo con un campeonato.

Los Leones tienen un camino menos complicado en el papel, pues en el Sur las dos novenas que alcanzaron la final los últimos dos años fueron prácticamente desmanteladas.

Los Tigres de Quintana Roo superaron una potencial desaparición y mantuvieron el nombre a pesar de que su dueño se negaba a vender, pero sus nuevos propie-tarios de inmediato vendieron a varias de las cartas fuertes del equipo, en un intento por reducir costos y sanear finanzas.

Esteban Quiroz, el más destacado mexicano en el Clásico Mundial, es ahora parte de los “melenudos” que también agregaron al ex Diablo, Leo Heras, quien volvió de un paso breve por las sucursales de los Astros de Houston. Además salió su inicia-lista y cuarto bate, Alex Liddi.

El caso del finalista sureño del pasado año, Pericos de Puebla es aún más dramático, pues fue el mismo dueño el que envió a 21 peloteros a Monclova, equipo que adquirió este año.

Aunque el roster de Puebla es completamente nuevo, sus jóvenes podrían tener una buena oportunidad de lucir este año, pero son los Piratas de Campeche, que mantienen también una sólida base de jugadores, quienes podrían dar más pelea a sus rivales regionales.

Norte para muchos

En el norte del país la competencia es mucho más cerrada, pues con los finalistas Toros, reforzando su roster con Alex Liddi y el cátcher de los Tigres, Gabriel Gutiérrez, quién será contrapeso para el venezolano, Juan Apodaca.

Tijuana fue el centro de la controversia pues tiene el mayor número de jugadores mexicoamericanos y se enfrascó en una lucha contra los Sultanes de Monterrey y su dueño, durante varias semanas para mantener ese derecho, la cual finalmente ganaron.

Los fronterizos han tenido una pretemporada por los Estados Unidos donde han vencido a los Rangers de Texas en dos ocasiones, así como victorias frente a Padres de San Diego y Dodgers de Los Ángeles, nada mal para un equipo de nivel AAA. La figura de los Acereros crece gracias a que la mayor parte de su roster es el que fue campeón el pasado año con Puebla. Aunque la base es totalmente distinta a la que los últimos calificó a playoffs, están respaldados por una directiva que gusta de invertir para garantizar participaciones exitosas. El cambio radical, sin embargo, deja abierta la duda si el experimento funcionará desde el primer año.

En Torreón, tras la renovación de nombre y el regreso a los antiguos colores de Unión Laguna, se prevé un buen año, de la mano de los hermanos Arellano Hernández, también dueños de la franquicia de los Leones de Yucatán.

Saltillo, Monterrey y Aguascalientes podrían dar de qué hablar, aunque no hicieron grandes cambios, pues reforzaron algunas áreas importantes y competirán por un puesto en postemporada.
15 Marzo 2017 03:00:00
La bofetada de MLB a México
La última semana semana dejó al mundo del béisbol, que tanto presume de ser diferente al resto de los deportes en relación a honestidad y organización, muy mal parado ante los ojos del mundo.

Lejos de la manera en que México jugó los primeros juegos, el “papelón” de MLB al cambiar su criterio de desempate hasta el final del juego dejará una marca difícil de borrar en este tipo de torneos, que jamás han contado con la credibilidad necesaria.

Como en pocos deportes, México es considerado una potencia mundial en el béisbol. Actualmente los mexicanos están en el sexto lugar mundial sólo detrás de países como Japón, Estados Unidos, Cuba, Corea y China Taipei; equipos como República Dominicana, Puerto Rico o Venezuela, los tres que más aportan jugadores a la MLB, quedan debajo de México, pues sus selecciones menores, es decir las que compiten en categorías infantiles y juveniles, no tienen los mismos resultados que su combinado de súper estrellas.

Es ahí donde se puede entender un poco más la decisión de Joe Torre y compañía a la hora de definir a un ganador con reglas poco entendidas. El interés es mayor si el equipo de súper estrellas avanza.

Lejos de querer justificar que la selección mexicana cuyo equipo de coaches encabezado por Édgar González cometió un sinnúmero de errores, es mejor entender lo ocurrido a lo largo de todo este proceso.

Los beisbolistas mexicanos tuvieron que vivir una muy mala experiencia, luego de que antes del juego contra Venezuela se les informó que venciendo por dos carreras a su rival avanzaban a juego de desempate contra Italia.

Aunque se enfrentaba al rankeado siete del mundo, uno menos que ellos, las diferencias entre el roster de los sudamericanos y el mexicano son abismales.

Entre los titulares venezolanos están dos futuros miembros del Salón de la Fama, Miguel Cabrera y Víctor Martínez, que son dirigidos por Omar Vizquel. El resto son titulares en sus equipos incluidos los súper estrellas José Altuve, Alcides Escobar y Carlos González, así como el cátcher Salvador Pérez.

Aún con esto, la desmotivada selección mexicana sacó un juego cardíaco que, según las reglas iniciales, les daba el pase al desempate y así se celebró.

Quedaba tan claro que México avanzaba que los venezolanos se retiraron de inmediato y mostraron la cara de la derrota, las entrevistas se centraron en el pitcher ganador y se anunciaron a abridores en las cuentas oficiales del WBC (Clasico Mundial de Béisbol). Horas después, las Grandes Ligas, organizadoras del evento, dieron para atrás todo y le dieron el pase a Venezuela.

La lógica, las estadísticas, los nombres todo, dan a Venezuela el peso para estar en ese lugar, tal vez fue esa misma lógica la que empleó la MLB para desechar todo lo antes dicho y darles la oportunidad de unirse al show a un equipo que recibió 32 carreras en tres partidos.

En otros deportes, el peso de esta decisión estaría cargado a quién ocupa un lugar superior en la clasificación mundial, se beneficiaría al anfitrión o cualquier otro acostumbrado método para disfrazar decisiones que son más de escritorio que deportivas.

Si bien el equipo de México no hizo lo necesario para avanzar, al perder una ventaja de cuatro carreras ante Italia y mostrar un descontrol al perder una ventaja de 7 contra Venezuela, mostró mucho más que los venezolanos durante este último juego.

El súper equipo venezolano jugará a pesar de todo con el halo de duda sobre la manera en que fueron enviados más por decreto que por merecimientos a esta instancia.

En tres y dos

Mientras esto ocurre, la pretemporada del béisbol mexicano avanza y los Saraperos de Saltillo han mostrado buenas cosas en casa y en gira.

Si bien se ha hablado mucho de los movimientos de otras franquicias, Saltillo mantuvo una base y reforzó algunas posiciones lo que podría darle algunos buenos dividendos al principio de este año.
07 Marzo 2017 03:00:00
Sin pies, ni cabeza
La Liga Mexicana de Béisbol dio muestras de una clara desorganización durante su pretemporada, con pleitos entre dirigentes, el “despido” temporal de su presidente, cambios de sede, multipropiedad, jugadores con doble nacionalidad tomando una gran parte de las plazas y ahora una investigación por lavado de dinero...

La LMB y sus dirigentes permitieron cambios improvisados, ventas a plazas que ni siquiera contaban con estadio adecuado (los Generales de Durango siguen sin mánager ni sede a 24 días del inicio ), intercambio de jugadores sin control entre equipos de un mismo dueño (los Acereros tienen ahora ¡VEINTIÚN! jugadores que pertenecieron a Puebla el año pasado) y sobretodo requirieron la intervención del presidente de las Ligas Menores (MILB) para resolver el conflicto interno, algo que dejó sin autoridad a Plinio Escalante.

Es increíble que una liga que está considerada como AAA, exista un equipo que aún no ha presentado su plantilla, mánager y que tiene solo el 40 por ciento de las obras requeridas para jugar en su estadio.

Durante meses, tras los problemas de Generales y Bravos de Durango, el otro equipo “nuevo”, se especuló que la liga jugaría sólo con 14 equipos, evitando así mayores complicaciones, sin embargo finalmente dio luz verde a dos proyectos que avanzan a tropezones.

La multipropiedad, criticada en todos los deportes profesionales, llegó con más fuerza a pesar de que ha existido por años con equipos como Diablos y Sultanes, pues debido a la falta de regulación permitió el paso de casi todo equipo campeón, Pericos de Puebla, a otra plaza. Con este precedente, podríamos ver una situación similar entre los Leones de Yucatán y Vaqueros de Unión Laguna, durante el transcurso del año, eso si cualquiera de los equipos puede jugar luego de que la por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), congeló las cuentas de los hermanos Arellano Hernández, por investigaciones de lavado.

Así se alista una nueva temporada del béisbol profesional con muchas más dudas que respuestas y con peligro de mayores complicaciones en el camino.

En tres y dos

El Clásico Mundial de Béisbol inició ayer por la madrugada con la primera sorpresa del torneo, la victoria de Israel sobre el quinto favorito, Corea del Sur.

Una edición más de este torneo que parecía prometer mucho en su inicio en el 2007, pero que increíblemente ha sido afectado por las mismas Ligas Mayores, quienes permiten a los dueño negar jugadores a sus selecciones.

Posiblemente esta sea la última edición que veamos con el formato actual, a pesar de que Rob Manfred, el comisionado de MLB haya reafirmado una edición más para 2021.

Será interesante ver si con las bajas anunciadas, México puede superar una primer vuelta muy complicada al jugar contra dos potencias como Venezuela y Puerto Rico y superar a un equipo de Italia plagado de italoamericanos que tiene un buen nivel.

Aunque en el papel parecen estar por debajo de los otros equipos americanos, el pitcheo que lleva el equipo mexicano es su principal fortaleza, algo que podría significar llegar a la segunda ronda luego que durante las dos primeras ediciones lograron, venciendo en dos ocasiones al equipo de MLB de los Estados Unidos.
07 Marzo 2017 03:00:00
Sin pies, ni cabeza
La Liga Mexicana de Beisbol dio muestras de una clara desorganización durante su pretemporada, con pleitos entre dirigentes, el “despido” temporal de su presidente, cambios de sede, multipropiedad, jugadores con doble nacionalidad tomando una gran parte de las plazas y ahora una investigación por lavado de dinero...

La LMB y sus dirigentes permitieron cambios improvisados, ventas a plazas que ni siquiera contaban con estadio ade-cuado (los Generales de Durango siguen sin mánager ni sede a 24 días del inicio ), intercambio de jugadores sin control entre equipos de un mismo dueño (los Acereros tienen ahora ¡VEINTIÚN! jugadores que pertenecie-ron a Puebla el año pasado) y sobretodo requirieron la intervención del presidente de las Ligas Menores (MILB) para resolver el conflicto interno, algo que dejó sin autoridad a Plinio Escalante.

Es increíble que en una liga que está considerada como AAA exista un equipo que aún no ha presentado su plantilla, mánager y que tiene sólo el 40% de las obras requeridas para jugar en su estadio.

Durante meses, tras los problemas de Generales y Bravos de Durango, el otro equipo “nuevo”, se especuló que la Liga jugaría sólo con 14 equipos, evitando así mayores complicaciones, sin embargo finalmente dio luz verde a dos proyectos que avanzan a tropezones.

La multipropiedad, criticada en todos los deportes profesionales, llegó con más fuerza a pesar de que ha existido por años con equipos como Diablos y Sultanes, pues debido a la falta de regulación permitió el paso de casi todo equipo campeón, Pericos de Puebla, a otra plaza. Con este precedente, podríamos ver una situación similar entre los Leones de Yucatán y Vaqueros de La Laguna, durante el transcurso del año, eso sí cualquiera de los equipos puede jugar luego de que la por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) congeló las cuentas de los hermanos Arellano Hernández, por investigaciones de lavado.

Así se alista una nueva temporada del beisbol profesional con muchas más dudas que respuestas y con peligro de mayores complicaciones en el
camino.

En tres y dos

El Clásico Mundial de Beisbol inició ayer por la madrugada con la primera sorpresa del torneo, la victoria de Israel sobre el quinto favorito, Corea del Sur.

Una edición más de este torneo que parecía prometer mucho en su inicio en el 2007, pero que increíblemente ha sido afectado por las mismas Ligas Mayores, quienes permiten a los dueños negar jugadores a sus selecciones.

Posiblemente esta sea la última edición que veamos con el formato actual, a pesar de que Rob Manfred, el comisionado de MLB, haya reafirmado una edición más para 2021.

Será interesante ver si con las bajas anunciadas, México puede superar una primer vuelta muy complicada al jugar contra dos potencias como Venezuela y Puerto Rico y superar a un equipo de Italia plagado de italoamericanos que tiene un buen nivel.

Aunque en el papel parecen estar por debajo de los otros equipos americanos, el pitcheo que lleva el equipo mexicano es su principal fortaleza, algo que podría significar llegar a la segunda ronda luego de que durante las dos primeras ediciones lograron, venciendo en dos ocasiones al equipo de MLB de los Estados Unidos.
28 Febrero 2017 03:00:00
“Comprar” un campeonato
En 2011, Hollywood decidió llevar a la pantalla la vida profesional de Billy Beane, el famoso gerente general de los Atléticos de Oakland, desde su vida como beisbolista hasta el punto donde su método casi científico convirtió un equipo más bien mediocre, en un contendiente al título en las Ligas Mayores.

Al final de esa historia, se ve a Beane acercándose al dueño de los Red Sox quien le ofrece un contrato millonario que este rechaza para seguir con su equipo.

Lo que esta historia no muestra es que luego de que Beane declinara, el ahora famoso Theo Epstein tomó las riendas y en solo dos años llevó a los Red Sox a conquistar su primera Serie Mundial en 86 años.

Epstein, quien el año pasado repitió su hazaña como gerente general pero ahora con los Cachorros de Chicago, utilizó en gran parte la fórmula que Beane había patentado en Oakland, priorizando a jugadores que cumplieran con el propósito de embasarse contrario al tradicional sistema de estadísticas y espectacularidad.

Desde ese año Boston ha ganado tres series mundiales y los Atléticos siguen sin poder ganar más de dos series en postemporada.

La diferencia es que, a pesar de que el método que inspiró Moneyball es útil y en realidad logra potenciar a jugadores y a la misma organización, carece de algo que el equipo de Boston tiene: dinero, mucho dinero.

Durante muchos años, los Red Sox intentaron seguir el paso de los Yankees para alcanzar su éxito, gastar millones en contrataciones y esperar a que los súper estrellas logren el cometido, pero no hubo éxito.

Cuando algo no funciona debe cambiar y fue precisamente eso lo que se hizo en Boston.

Pero si algo no debía cambiar en rival de Yankees era la manera en que trataban y consentía a sus jugadores, algo que el equipo de California muy pocas veces podía hacer.

Ese ingrediente secreto que faltaba a Beane fue hallado de inmediato por Epstein, jugadores funcionales pero baratos, pero con un elemento que pocos tenían: estrellas que recibían millonadas año con año

Ahora, en nuestro ese fenómeno se revive con los equipos que aspiran a dominar la Liga Mexicana de Béisbol. Tijuana, Monclova, Laguna y Yucatán tienen el poder económico para hacer una mezcla de talento con estrellas, pues garantizan con dinero, que eso se mantendrá durante varios años.

La fidelidad y romanticismo que muchos aficionados quieren dar al deporte, no aplica en el profesionalismo. Un pelotero (o cualquier deportista a ese nivel) no es muy distinto a un trabajador común y corriente, si recibe buen trato, billetes e incentivos y respeto, entregará mejores resultados.

Es difícil que si un pelotero recibe una oferta económica fuerte, seguridad de vivienda, protección para su familia y uno que otro gusto excéntrico rechace una oferta.

En tres y dos

Aunque los movimientos que ahora hace Monclova pueden ser criticados, por desmantelar un equipo “hermano”, son los que la mayoría de los campeones en México y en Major League Baseball han hecho durante los últimos años.

Si el método ha logrado romper las dos maldiciones más largas en las mayores, con Chicago y Boston celebrando después de décadas de frustración, porque no habrían de hacerlo en una liga AAA.

Tal vez ahora, el aficionado que alguna vez sufrió por ver a su equipo perder a su mejor pelotero y esfumarse campeonatos, podrá sentir lo que en realidad es “comprar” un campeonato.
21 Febrero 2017 03:00:00
‘Extreme makeover’ en la LMB
La Liga Mexicana tuvo un “makeover” durante la postemporada. No fue por cuestiones estéticas ni por vanidad, se podría decir que fue una operación de emergencia para mantener con vida a una liga que parecía morir y fue resucitada de último momento.

Ahora la LMB luce una cara totalmente distinta a la de años anteriores; muchos podrían no reconocerla.

Sufrió la amputación de dos de sus miembros, Delfines de Ciudad del Carmen y Broncos de Reynosa. El espacio que tenía la ciudad campechana, fue reemplazado con los Generales de Durango, mientras que se implantó a los Bravos de León, en el lugar que ocupaban los de Reynosa.

Otras partes vitales de la liga tuvieron cirugía mayor y ahora lucen como nuevas, pero aún queda por confirmar si son funcionales.

En Monclova y Tigres se confirmó la venta total de la organización a Gerardo Benavides Pape y a un grupo de inversionistas que encabeza el legendario Fernando Valenzuela, respectivamente. Benavides Pape también es propietario de los Pericos de Puebla, a quienes en dos años cambió el rostro con fuertes contrataciones y un gran número de jugadores mexicoamericanos, que reforzaron su estructura interna.

En Laguna se decidió que lo mejor era volver al pasado y buscar aquellas viejas glorias del Unión Laguna, usando el antiguo color que dio tantas satisfacciones, pero conservando el mote de Vaqueros.

En Monterrey, una de las plazas con más tradición y que había conservado su “corazón” intacto por varias décadas, se concretó la venta de la mitad del equipo al grupo Multimedios, uno de los de mayor fuerza en el país.

La cabeza seguirá siendo “Pepe” Maiz, pero algunas de la piezas fundamentales serán distintas, en búsqueda de un campeonato que se les ha negado desde 2007 y que es el único desde hace más de dos décadas, algo no aceptable para una de las organizaciones que son cabeza de la liga por tradición ganadora.


Si bien la reconstrucción en el beisbol de México era necesaria, dejará la puerta abierta para que una agrupación que solía tener paridad en la mayoría de sus equipos luzca más desequilibrada y con problemas como la multipropiedad por resolver.

Será difícil definir favoritos con base en lo presentado en el año anterior, pero se puede decir que las mismas organizaciones que hacían funcional el sistema de la LMB durante los años pasados tendrán de nuevo un papel fundamental.

Resultará interesante conocer si la Zona Sur no rechaza un sistema con nuevos miembros. El viejo gigante que son los Tigres de Quintana Roo deberá enfrentar su primer año sin el apellido Peralta dentro de sus filas, mientras que Campeche y Yucatán, dos partes del sistema que se han hecho fuertes con el tiempo, pueden tener frente a ellos la posibilidad de competir de manera real contra el nuevo cerebro, los Pericos de Puebla.

En el Norte, la pelea que se gestó en pretemporada entre Tijuana y Monterrey, deberá ser entretenida durante el año, mientras que dos equipos de Coahuila podrían tener años de confirmación, con Unión Laguna y Acereros como claros ejemplos de ese nuevo rostro de la LMB.

En tres y dos

Poco antes de que empiece el Clásico Mundial, la selección de México se ha metido en problemas con la baja del cañonero Khris Davis, que declinó a pesar de haber sido confirmado meses antes y con la lesión que ha marginado a Adrián González de la pretemporada con los Dodgers dejando en incógnita su participación en el equipo que, se podría decir, comanda.

Ante selecciones tan potentes como Puerto Rico y Venezuela, será fundamental contar con lo mejor de lo mejor o de nuevo se podría quedar fuera del cuadrangular final.
15 Febrero 2017 03:00:00
¿A dónde va el beisbol mexicano? 2/2
En Monclova se respiran aires parecidos a los que alguna vez disfrutó Saltillo con la llegada de la familia Ley a finales de los 90, con un empresario reconocido por su amor al béisbol y el interés por armar franquicias ganadoras.

Al igual que el arribo de Gerardo Benavides Pape a la liga, la llegada de Ley López, causó molestia entre esa “vieja guardia” siempre fue evidente la rivalidad que se dio con Monterrey y su jefe Pepe Maiz.

Aunque Benavides aún no cuenta con las cartas que el “Chino” Ley ostentaba a su llegada a Saraperos, un campeonato en dos temporadas como dueño, no es nada despreciable.

El monclovense trató de hacerse de los Saraperos en una compra que estaba casi concretada hace tres años, pero finalmente situaciones “irregulares” lo obligaron a voltear a Puebla.

No es un secreto que su intención era llegar a Monclova.

Con nuevo autobús, mejoras en la calidad del terreno y hasta una pantalla gigante (¿suena familiar, Saltillo?), el dueño del Grupo Industrial Monclova, busca dar a sus coterráneos el ansiado campeonato que ha huido durante las últimas dos temporadas.

Su reto, más allá de tener contenta a una afición que está acostumbrada a apoyar a su equipo en buenas y malas, es dar a los jugadores incentivos necesarios para jugar los playoffs de la misma manera que lo hacen en temporada regular.

Fue innegable que el nivel de la mayoría del roster Acerero cayó dramáticamente en la postemporada anterior, época del año donde el pelotero busca el “algo” extra de la directiva, algo que seguramente nunca llegó.

Junto a él, los hermanos Arellano Hernández (dueños de los Leones de Yucatán desde 2013 y Vaqueros de Laguna desde 2016), así como Alberto Uribe, propietario de los Toros de Tijuana, representan una nueva ola de empresarios que apuestan por este deporte.

Por supuesto que la intención de fomentar el béisbol y mejorar el espectáculo no es nada despreciable, sobre todo cuando cada vez más franquicias tradicionales desaparecen ante el desinterés de invertir.

Pero con la llegada de estos nuevos empresarios, también se revive uno de los fenómenos que más problemas causó en el pasado, la multipropiedad.

El problema que representaba que los Diablos Rojos del México se surtieran a antojo de jugadores de los Guerreros de Oaxaca, propiedad también de Alfredo Harp Helú, ahora se ha extendido a cuatro franquicias más.

Benavides Pape es propietario de Pericos y Acereros, mientras que Yucatán y Laguna son pagados por la misma empresa, algo que podría causar conflicto de intereses.

Pero si no son estos pocos “valientes” quienes invierten en el béisbol nacional ¿quién lo hará?.

En tres y dos

En Saltillo parece haber un poco de movimiento previo al inicio de la pretemporada, con la llegada de algunos jugadores probados en Grandes Ligas, aunque ya en un nivel inferior al de hace algunos años, pero que por lo menos garantizan la intención de volver a primeros planos.

El tener una cara conocida en el timón, con Orlando Sánchez, podría garantizar que la disciplina dentro del terreno se mantenga.

Solo queda esperar que sea desde la oficina de donde se dé el apoyo necesario para regresar al antiguo protagonismo al que estaba acostumbrada la capital de Coahuila
14 Febrero 2017 01:00:00
¿A dónde va el beisbol mexicano? 1/2
En septiembre del año pasado, al salir del estadio Monterrey, fui testigo del evento que a la postre desencadenaría una de las situaciones más tensas (y desagradables) que ha vivido la Liga Mexicana de Beisbol en sus más de 70 años de vida.

José “Pepe” Maiz, el histórico dueño de los Sultanes, estallaba en una entrevista y tenía que ser retirado a la fuerza, luego de que su equipo fuera derrotado en un juego 7 por los Toros de Tijuana.

El trasfondo parecía ser el tema de los jugadores mexicoamericanos, mexicanos con todos sus derechos constitucionales por cierto, pero el enojo de Maiz iba más allá.

Uno de los líderes de la vieja guardia del beisbol mexicano se mostró fúrico ante los cuestionamientos sobre la falta de campeonatos y terminó criticando a equipos como los Tigres de Quintana Roo, aún propiedad de la familia Peralta, uno de sus antiguos aliados.

Pepe Maiz hizo clara alusión al apoyo millonario que los Tigres recibieron del Gobierno de Quintana Roo por años y aprovechó el momento para reclamar la falta de dinero del Gobierno de Nuevo León.

Así hizo público algo que por años fue un secreto a voces en el circuito: los equipos de liga veraniega no son autosuficientes.

Desde ese momento comenzó una debacle que dividió a los equipos en aquellos que pretenden seguir con la vieja guardia y aquellos que han apostado por invertir en la modernidad.

Al contrario del futbol, el beisbol depende de apoyos externos, de inversión a “fondo perdido”, si se pretende competir.

“Un estadio lleno no alcanza ni para pagar la factura de luz que se genera por un solo juego nocturno”, aseguraba un exdirectivo de los Saraperos de Saltillo, y no está tan alejado a la realidad.

Con la salida de los Tigres de la Liga quedó claro que sin el apoyo del Gobierno de Roberto Borge, es imposible mantener una franquicia, al menos no sin aceptar pérdidas cuantiosas.

Se dice que el exgobernador, ahora señalado por irregularidades y corrupción en su mandato, cubría el pago de electricidad, de agua, mantenimiento al estadio y hasta la nómina del equipo.

Tal vez esto suene algo familiar en Saltillo, donde fue necesario el dinero del Gobierno del Estado para por fin completar un campeonato que por años rehuyó a pesar de las fuertes inversiones de la familia Ley. La situación se repite en muchas otras plazas, a menor o mayor grado.

Así como Carlos Peralta dejó claro que el beisbol no es negocio, Alonso Ancira dueño de los Acereros de Monclova por más de 25 años, hizo patente que el equipo era sólo una carga para AHMSA, al declarar que se perdieron más de 50 millones de dólares en su gestión.

EN TRES Y DOS

Un estadio lleno no genera ganancia para un equipo y muestra de ello es que equipos como Sultanes, Saraperos y Acereros, que están en el top cinco de asistencia desde hace más de cinco años, han tenido movimientos importantes con el afán de mantener vivos sus proyectos.

Mientras Sultanes cambió su plan para atraer aficionados, la mayoría regalando boletos, con la intención de que los patrocinios volvieran a sus arcas, otros como Monclova optaron por vender el equipo.

La llegada de Gerardo Benavides representa una esperanza, pues se trata de uno de los pocos empresarios que apuesta al beisbol, muestra de ello es su inversión en la Liga del Norte, con los Rieleros de Frontera, que han conseguido múltiples campeo-natos y en año pasado con los Pericos de Puebla, un equipo que también dependía del Gobierno del Estado y que estuvo a punto de desaparecer, y ahora presume un título.

07 Febrero 2017 04:00:00
Receta para ser odiado
Tom Brady no tenía que ganar un campeonato más para ser considerado un grande dentro de la historia de la NFL, pero hacerlo de la manera en que lo hizo, a los 39 años y saliendo de una suspensión impuesta a la fuerza por la liga a la que ha ayudado a hacer grande, dan una nueva dimensión a su leyenda.

El domingo, previo al Super Bowl LI, un grupo con los mejores atletas de varias disciplinas presentaron un video donde hablan de Brady, su legado y lo que significa lograr ese nivel en la más competida y física de las ligas profesionales de los Estados Unidos.

Serena Williams, Lebron James y Michael Phelps, dejan claro que lograr el nivel de excelencia al que el quarterback de los Patriots ha llegado, es la meta de cualquier deportista profesional, todo esto antes de que lograra su última hazaña.

A esa voz se unieron leyendas del deporte como Deion Sanders, Jerry Rice o Terry Bradshaw, quienes ya antes de su último triunfo lo llamaban “el más grande de todos los tiempos”.

Brady no solo ganó su quinto campeonato y su cuarto trofeo de MVP, lo hizo de la manera en que pocos podrán debatir la valía y dificultad de lograrlo.

La victoria tras empezar el tercer cuarto perdiendo por 25 puntos queda corta si se considera la carrera que el egresado de Michigan ha enfrentado a lo largo de toda su carrera.

La vieja historia de ser el elegido 199 en su draft, con seis quarterbacks antes que él. La manera en que asumió la titularidad hace 17 años y nunca la dejó ir, su relación con el que ahora es considerado el mejor entrenador de todos los tiempos, sus lesiones, castigos, el perder una temporada perfecta, los constantes cambios de jugadores, de sistemas ofensivos, todo aderezado con vivir en la época de las redes sociales donde cada movimiento es monitoreado y “juzgado”.

En una situación normal, la carrera de Brady no debería tener más motivaciones para ganar, pero este año, con la presión de una suspensión controversial, encontró un nuevo motivo de probar lo que para otros jugadores hubiera sido suficiente.

Es natural que sea odiado por una gran parte de quienes no sean aficionados a los Patriots, de la misma manera que Lebron no es del agrado de muchos y de que otros no soportaban la personalidad de Maradona o siempre ver ganar a Derek Jeter y sus Yankees.

Pero contrario a lo que muchos parecen pensar, el fútbol americano no es un deporte de apreciación, es de resultados, de estadísticas y sobre todo triunfos. Una victoria de este calibre, deja claro que para que alguien reclame el puesto que ahora ostenta TB12, pasarán muchos años y muchos jugadores, para lograr esos números.

No es trabajo de la generación actual juzgar la grandeza de Tom Brady, serán las futuras generaciones las que le den su lugar, de la misma manera que se lo dieron a Joe Montana, quien estuvo en la cima de la montaña durante muchos años.

Tercera y largo

Con esta victoria, los Patriots seguramente tendrán el doble de fanáticos y probablemente el triple de “haters”, algo que pone un toque especial al duelo que celebrarán el año entrante en el Estadio Azteca contra los Raiders.

La posibilidad de ver a Tom Brady jugar en el terreno del histórico estadio será atractiva para muchas más personas. Ya sea que lo odien o lo idolatren, el solo hecho de poder ver al mejor de la historia, aumenta la calidad de este partido.
07 Febrero 2017 03:30:00
La excepción de la regla
Cuando Jameis Winston inició su carrera en la NFL, lo hizo de la peor manera, lanzando dos pases de intercepción y perdiendo dos balones en casa. Winston además tuvo la pésima suerte de perder ese partido contra Marcus Mariota, con quien estuvo en competencia desde que ambos estaban en la universidad.

Mariota, quien venció al quarterback de Florida State 50-29, en su último enfrentamiento en el futbol colegial y lo eliminó en camino a la final colegial, fue relegado a la segunda selección colegial en el Draft del 2015.

La decisión de Tampa Bay fue cuestionada desde un principio y ese primer duelo, en el que el hawaiano acabó por vencer de nuevo al de Alabama, dio pie a muchos comentarios en su contra.

Winston tuvo muchos altibajos esa primera temporada, pero al final logró un mejor récord que el de Mariota, sin embargo las apuestas a quién era el que tenía un mejor futuro en la NFL, siempre se inclinaron por el mariscal de campo de los Titans.

Aunque el desarrollo de ambos ha sido distinto, el titular de los Buccaneers, ha dado muestras de su atletismo con jugadas que parecen sacadas de videojuegos y logrado un alto entendimiento con Mike Evans, otra primera selección de los de Tampa Bay, que los ha llevado a tener altos puntajes y el respeto de las defensas rivales.

Con la ayuda de una defensa que este año logró elevar su nivel de manera considerable, fue la primera selección global del 2015, quien logró colocar a su equipo en postemporada antes que su eterno rival.

Winston y Tampa Bay están calificados en la posición número seis, pero están relativamente cerca de los Falcons de Atlanta, por lo que podría quedarse incluso con el título divisional, con una combinación de resultados.

Mariota, tampoco está muy lejos de lograrlo y Tennessee podría colarse al primer lugar de su división si los Texans de Houston siguen perdiendo, pues los Titans juegan cada vez mejor y cuentan con uno de los mejores ataques terrestres de la Liga, lo que ha dado la libertad al quarterback de lucir sus facultades a plenitud.

Los dos jóvenes de apenas 22 años tienen un futuro brillante y han, por ahora, echado por tierra la premisa de que sólo uno de los dos quarterback seleccionados como uno y dos en un draft tiene éxito.

Tercera y largo

Este jueves uno de los mejores juegos de la temporada tendrá lugar en Kansas City cuando los Chiefs reciban a los Raiders en el juego que podría definir quién se queda con la división Oeste de la Conferencia Americana, posiblemente la mejor del momento.

Oakland no ha perdido un solo juego desde que lo hicieron hace siete semanas en contra de sus rivales de división en su casa, situación muy diferente a la actual, con dos de los equipos que mejor juegan al momento, y que son serios candidatos a avanzar al Super Bowl.
10 Enero 2017 03:00:00
Favoritos de visita
Como el ex jugador de los Giants, el mexicano Raúl Allegre, ha hecho énfasis durante sus transmisiones, la semana de Wild Card demostró ser de trámite en los playoffs, con cuatro juegos que estuvieron totalmente cargados hacia el lado de los favoritos.

Incluso el juego que lucía para estar parejo, con el equipo de los NYG que llegaba con 11 victorias y una sólida defensa, terminó por ser un espectáculo cargado a los locales.

Ahora, la mejor etapa de los playoffs comienza y ha dejado los duelos esperados con los cuatro mejores lugares de cada conferencia en competencia, en los que extrañamente tres de los visitantes lucen como favoritos.

Mientras los Patriots reciben en Foxborough al cuarto mejor equipo de la AFC, los Texans, con una clara ventaja en cada línea, el resto de los partidos lucen un poco más cargados hacia quienes ocupan los lugares más bajos en la tabla.

Los Cowboys reciben en casa su primer duelo divisional desde el 2007, pero lo hacen contra de los Packers de Green Bay, el equipo más enrachado con siete victorias y que tiene al que para muchos es el mejor quarterback de la liga en Aaron Rodgers.

El número uno de la NFC tiene en contra la inexperiencia de casi todos sus jugadores en estas instancias, algo que los de Wisconsin tienen de sobra, aunque el golpe de perder al receptor súper estrella, Jordy Nelson por fractura de costillas, podría equilibrar la balanza entre ambos.

Mientras en Atlanta, la mejor ofensiva de la liga, tendrá que enfrentar a la Legión del Boom, que aunque cuenta con grande nombres, no es la misma sin su líder, Earl Thomas que está fuera por lesión por el resto del año.

Seattle tiene también la ventaja por la experiencia de un equipo que ya jugó dos Super Bowls, pero todavía tienen que afianzar su ofensiva, que es irregular, principalmente en el ataque terrestre que tuvo su mejor juego apenas la semana pasada contra los Lions en casa, donde generalmente el nivel de los Seahawks sube notablemente.

En el último juego, serán los Steelers, quienes llegan como favoritos, a pesar de ser la visita en Kansas City, contra el segundo sembrado, los Chiefs.

La ofensiva de los de Pittsburgh es espectacular, pero se enfrenta a una de las mejores líneas defensivas de la liga, aunque la clave podría estar en Alex Smith y su unidad, que podrían tener la clave en el tiempo de posesión, para evitar que Ben Roethlisberger y su arsenal sean tan letales como en la última etapa del año.

Tercera y largo

La semana por venir resulta, año con año, la de mejor nivel y que mejores juegos ha dado en las últimas postemporadas, por lo que cada uno de ellos tiene un atractivo especial.

En los actuales rosters hay cuatro quarterbacks ganadores de Super Bowl (Brady, Rodgers, Roethlisberger y Wilson), además de Brock Osweiler que fue suplente en la victoria de los Broncos hace un año y Alex Smith que lo hizo en la derrota de los 49ers en el 2012.
03 Enero 2017 03:00:00
La leyenda de Aaron Rodgers
Cuando Aaron Rodgers hizo su profético comentario, con su equipo casi eliminado y la necesidad de ganar todos sus juegos restantes, las críticas no hicieron esperar para el quarterback ganador de un Super Bowl.

Mes y medio después de sus polémicas declaraciones, las cosas pintan muy diferente para Rodgers y sus detractores.

Los Packers ganaron sus últimos seis partidos incluido el último que les dio el título divisional y mandó a sus rivales de Detroit hasta el sexto lugar, para jugar en la difícil casa de los Seahawks en Seattle.

Rodgers no solo hizo sus comentarios y se echó a dormir para que sus compañeros hicieran el trabajo, en cambio, aportó números dignos de MVP entre los que destacan los dos cruciales juegos de las semanas 16 y 17 en los que lanzó para cuatro anotaciones y ninguna intercepción en cada uno de ellos.

Green Bay ahora luce de nuevo como contendiente para llegar al Super Bowl, aunque para esto le tocó el difícil camino de los Giants de Nueva York, que ya han vencido a los “cabeza de queso” en su casa en playoffs anteriores.

Situaciones como la que logró el mariscal de campo, suceden poco y son indicativo de la grandeza de este tipo de jugadores, que con un golpe de autoridad logran cambiar el rumbo de una campaña para toda una organización, que parecía dar por perdido un año en que se plagaron de lesiones en su ofensiva y que veía sus aspiraciones apoyadas en una endeble defensa, que sigue siendo el punto débil de los Wisconsin.

En los playoffs, por lo menos en la Conferencia Nacional, Rodgers se topará con otros quarterbacks que están cerca de su nivel, como Matt Ryan, Russell Wilson, Eli Manning o Matthew Stafford, pero ninguno que realmente lo iguale.

Tercera y largo

Los Raiders parecen tener todas las malas encima de ellos, ahora con la lesión de su suplente, Matt McGloin, quien se lastimó el hombro en el segundo cuarto de su partido contra los Chiefs, que terminaron perdiendo.

Ahora, frente tienen al equipo que en papel luce más débil de los actuales calificados, los Texans de Houston, pero el panorama anímico no es bueno.

Una temporada que parecía mágica para los de negro y oro, podría acabar de la peor manera si pierden el primer juego de los playoffs, este sábado en casa de los Texans.
27 Diciembre 2016 03:00:00
Negro panorama en tierra Raider
Ventaja cómoda con poco tiempo de juego, situación de corto yardaje, una jugada rota y de pronto, el silencio. Derek Carr, el mariscal de tercer año de los Raiders, supo de inmediato que su pierna estaba rota y sus gritos hacia la banca eran lo único que se escuchaba en el Coliseo de Oakland.

El sentimiento general de desolación invadió el resto del partido en el que los Raiders vencieron a los Potros de Indianápolis. Muchos culparon a Jack del Río, por la selección de jugadas o simplemente por hecho de tener en el juego al quarterback, otros más pensaron en si hubo mala fe en la tacleada, pero en realidad no había mucho qué hacer.

El diagnóstico confirmó la fractura en la fíbula de la pierna derecha de Carr y la necesidad de una operación, curiosamente el mismo día que otro joven quarterback, Marcus Mariota, sufrió la misma lesión y dejó eliminado a sus equipo.

Los Raiders poco a poco se convirtieron en protagonistas, con una ofensiva que se volvió espectacular y una defensa que tuvo que mejorar semana a semana, pero en realidad todos sabían que el liderazgo y fuerza dependían de la posición de mariscal de campo, que representaba el egresado de Fresno State.

En la mente de algunos expertos, la probabilidad de una Final de Conferencia entre Raiders y Patriotas era alta, ahora luce muy lejana.

Los Raiders podrían argumentar que la razón de que Carr estuviera aún en un juego prácticamente ganado era que aún pueden ganar la primera posición de la Conferencia Americana y así jugar todos los playoffs en casa, pero ahora ganar un solo partido del brazo de Matt McGloin luce muy complicado.

Si bien algunos se quieren aferrar a una historia al estilo Tom Brady, donde una selección baja del Draft tome control y gane un campeonato, en esta ocasión eso luce lejano, simplemente por el hecho de que Brady concretó la hazaña al quedarse la mayor parte de la temporada al mando, mientras que McGloin apenas tendrá una semana de prueba antes de entrar al gran escenario.

Ahora el peso ofensivo pasa a los jugadores veteranos, que encabeza Michael Crabtree y a nombres como Amari Cooper o Latavius Murray.

Tal vez la historia del jugador de Penn State pueda parecerse más a la de Kurt Warner en 1999, un jugador no seleccionado que terminó por ganar el MVP en un Super Bowl, por ahora todo queda en un tal vez.

Tercera y largo

En Tennessee la lesión de Mariota dolió igual, pero el hecho de que fuera mientras el hawaiano buscaba regresar en el marcador para tener una última posibilidad de calificar a postemporada, cambia la percepción de la misma.

Mariota será operado, pero su equipo ya no tiene ninguna posibilidad de postemporada, por lo que su recuperación para el próximo año será diferente a la de su contraparte de Oakland.

El futuro luce promisorio en tierra de los Titanes, que tendrán que apostar a apuntalar su defensiva secundaria para volver a los primeros planos de la Liga.


20 Diciembre 2016 04:00:00
Explosión/Implosión
En el 2011, cuando los 49ers de San Francisco llegaron por primera vez en más de una década a los playoffs, sus vecinos de la bahía al norte de California, los Raiders, luchaban por terminar una campaña con récord de 8-8.

De entrada, el futuro prometía mucho más para los de rojo y oro, pues además de su primer temporada positiva desde principios de la década del 2000, tenían en el roster a una legión de buenos jugadores jóvenes y a un quarterback primera selección de Draft, que por primera vez lucía cómodo y empezaba a ganar juegos importantes.

A unos kilómetros, el legendario dueño de los Raiders, Al Davis moría y dejaba su imperio a su hijo Marc.

Davis fue el creador de un equipo de época en los 70 y 80, pero en las últimas décadas había tomado muy malas decisiones en el Draft y en la administración de un equipo que poco a poco empezó a desvanecerse.

Luego de llegar al Super Bowl en el 2002, los Raiders no volvieron a la postemporada y en los años posteriores a su muerte, terminaron con un máximo de 4 victorias y relegados al último lugar de una competida división Oeste de la Conferencia Americana.

Mientras, los 49ers regresaban al Super Bowl por primera vez desde la temporada 1994-1995 y, aunque lo perderían, dejaban en la mente de todos, que el equipo seguiría en postemporada por muchos años, debido a su juventud y que una nueva dinastía estaba en puerta.

Apenas unas cuantas temporadas después, en 2016, las cosas son muy distintas para ambos equipos, con una dinastía que nunca fue y una esperanza nueva para los de negro y plata.

En San Francisco las cosas parecen dadas para que la franquicia tenga la peor temporada en la historia y por fin se de la salida al gerente general, Trent Baalke, quien propició la salida de Jim Harbaugh y de más de una decena de jugadores titulares durante los siguientes dos años.

Mientras, del otro lado del Puente de la Bahía, los “malosos” celebran su primera calificación en 14 temporadas, acompañada de una vibra similar a la que sus vecina tenían hace apenas cuatro años.



Tercera y largo

Las malas decisiones de solo un año costaron a los Niners más de 8 años de trabajo, ahora son los Raiders, quienes tienen una lección al otro lado de su puerta que aprender.

La postura más moderada y previsora de Marc Davis, quién dejó su gerente general, Reggie Mckenzie, trabajar sin restricciones, pero siempre dando un lugar a sus jugadores y devolviendo la identidad del equipo.

Ahora la parte más complicada es mantener esa tendencia en la franquicia es el principal reto para el heredero de uno de los equipos más populares de la NFL.
13 Diciembre 2016 03:00:00
Gigantes, tumba gigantes
Las cosas cambian radicalmente en un semana, mucho más en una liga tan pareja como la NFL, un día estás arriba, el siguiente...

Los Giants parecen tienen ese toque especial para derrocar a los mejores equipos en su mejor momento. Lo hicieron con los Patriots en dos ocasiones, cuando no eran favoritos, en dos Super Bowls y lo volvieron a hacer esta semana con los enrachados Cowboys.

El equipo de Nueva York tiene una mística especial, que no solo viene de años recientes, para no ser favoritos y siempre estar en el momento correcto en el lugar correcto.

En 1990, el equipo dirigido en ese entonces por Bill Parcells, tenía enfrente a los poderosos 49ers de San Francisco, bicampeones y en camino de su tercer título consecutivo.

Los Niners no solo eran favoritos en ese juego, lo habían sido durante todo el año y con Joe Montana y Jerry Rice en plenitud, parecían solo un paso más en su camino.

Un juego casi perfecto de su defensiva, en el que golpearon hasta que se cansaron a “Joe Cool”, los Giants dieron la mayor sorpresa y terminaron por ganar su segundo Super Bowl.

Ya sea con el legendario Parcells o con el también ganador Tom Coughlin, los New York Football Giants, encontraron la fórmula para tumbar a otros “gigantes”, y parece que esa cualidad ya fue heredada a Ben McAdoo.

Para Eli Manning además es la reafirmación con un quarterback de élite que, cuando cuenta con una buena defensiva, generalmente logra sus mejores números en postemporada, por lo que convierte al equipo neoyorquino en una amenaza no sólo para Dallas, sino para todos los contendientes de la Conferencia Nacional, mucho más ahora que cuenta con un arma como Odell Beckham Jr, podrá ser odiado por muchos, pero en juegos cruciales es siempre la solución para cualquier problema.

Ahora, la lucha por un lugar en la postemporada se ha puesto aún más interesante, pues aún existe la posibilidad que, en caso de un empate en récord, los Giants sean quienes se apropien de ese primer lugar en la conferencia.

Tercera y largo

La salida de Jeff Fisher de los Rams obedece a un pésimo récord en sus cinco años como titular del equipo, desde sus años en San Luis, pero también a la necesidad de que esa franquicia se afiance lo más pronto posible en un mercado como el de la ciudad californiana.

Los dueños de los Rams no parecían tan preocupados por el récord de su equipo, pues durante la semana pasada anunciaron que Fisher se quedaba dos años más en LA, pero luego de una humillante derrota contra Atlanta en casa y, sobre todo, una pésima entrada apenas en el quinto juego en casa, orillaron a tomar la decisión de despedir al head coach que más derrotas tiene en la historia de la liga.

Ahora, el equipo tiene un nuevo problema en puerta, pues la posibilidad de que los Chargers se muden a la misma ciudad el siguiente año está latente, lo que les quitaría un mercado de aficionados decepcionados.
06 Diciembre 2016 03:00:00
La excepción de la regla
Cuando Jameis Winston inició su carrera en la NFL, lo hizo de la peor manera, lanzando dos pases de intercepción y perdiendo dos balones en casa. Winston además tuvo la pésima de suerte de perder ese partido contra Marcus Mariota, con quien estuvo en competencia desde que ambos estaban en la universidad.

Mariota, quién venció al quarterback de Florida State 50-29, en su último enfrentamiento en el fútbol colegial y lo eliminó en camino a la final colegial, fue relegado a la segunda selección colegial en el Draft del 2015.

La decisión de Tampa Bay fue cuestionada desde un principio y ese primer duelo, en el que el hawaiano acabó por vencer de nuevo al de Alabama, dio pie a muchos comentarios en su contra.

Winston tuvo muchos altibajos esa primer temporada, pero al final logró un mejor récord que el de Mariota, sin embargo las apuestas a quién era el que tenía un mejor futuro en la NFL, siempre se inclinaron por el mariscal de campo de los Titans.

Aunque el desarrollo de ambos ha sido distinto, el titular de los Buccaneers, ha dado muestras de su atletismo con jugadas que parecen sacadas de videojuegos y logrado un alto entendimiento con Mike Evans, otra primer selección de los de Tampa Bay, que los ha llevado a tener altos puntajes y el respeto de las defensas rivales.

Con la ayuda de una defensa que este año logró elevar su nivel de manera considerable, fue el primera selección global del 2015, quien logró colocar a su equipo en postemporada antes que su eterno rival.

Winston y Tampa Bay están calificados en el posición número seis, pero están relativamente cerca de los Falcons de Atlanta, por lo que podría quedarse incluso con el título divisional, con una combinación de resultados.

Mariota, tampoco está muy lejos de lograrlo y Tennessee podría colarse al primer lugar de su división si los Texans de Houston siguen perdiendo, pues los Titans juegan cada vez mejor y cuentan con uno de los mejores ataques terrestres de la liga, lo que ha dado la libertad al quarterback de lucir sus facultades a plenitud.

Los dos jóvenes de apenas 22 años tienen un futuro brillante y han, por ahora, echado por tierra la premisa de que solo uno de los dos quarterback seleccionados como uno y dos en un draft tiene éxito.

Tercera y largo

Este jueves uno de los mejores juegos de la temporada tendrá lugar en Kansas City cuando los Chiefs reciban a los Raiders en el juego que podría definir quién se queda con la división Oeste de la Conferencia Americana, posiblemente la mejor del momento.

Oakland no ha perdido un solo juego desde que lo hicieron hace siete semanas en contra de sus rivales de división en su casa, situación muy diferente a la actual, con dos de los equipos que mejor juegan al momento y que son serios candidatos a avanzar al Super Bowl.
29 Noviembre 2016 02:00:00
NFL: sobreprotectora a conveniencia
¿Qué hace a un jugador regresar al campo luego de sufrir un dedo dislocado o de perder el conocimiento por unos segundos?, ¿es el honor, es la competitividad, o simplemente el miedo a perder su puesto?.

Semana a semana decenas de jugadores sufren lesiones que enviarían a cualquiera de nosotros, mortales, al hospital por lo menos unas horas, pero que a ellos solo les toma algunos minutos recuperarse y seguir jugando.

El tema de las conmociones cerebrales, ha tenido alta exposición mediática durante los últimos años, principalmente desde la muerte de varios ex jugadores quienes fueron diagnosticados con una nueva enfermedad y que alertaron a un sinnúmero de colegas a prevenir un final similar.

Durante esta semana, Andrew Luck, mariscal de campo de los Colts de Indianápolis, fue dejado fuera del partido contra Pittsburgh, por un golpe que resultó en conmoción, pero que no fue detectado hasta el final de su partido en contra de Tennessee, hace 15 días.

El año pasado el mismo Luck jugó con un páncreas lacerado por varios juegos hasta que fue oficialmente dado de baja por el año.

Si bien una lesión en cualquier otra parte del cuerpo y un golpe en la cabeza no son lesiones para nada equiparables, es notable que la protección a un jugador que sufre un conmoción es hecha principalmente por la presión mediática que por una real preocupación de la NFL, por cuidar a sus jugadores.

La presión de la liga por mostrar que están cuidando a los jugadores que reciben estos golpes, ha dejado al descubierto que el resto de lesiones, golpes que incluso ponen en peligro la vida de jugadores son puestas a consideración de los equipos, en un claro doble estándar.

Esta semana Rob Gronkowski empezó un partido luego de descansar solo una semana por una perforación en el pulmón y solo bastaron dos caídas para que no pudiera continuar.

Es claro que el interés por el espectáculo y la presión por la competencia, muchas veces lleva a jugadores, entrenadores y a la misma NFL por pasar por alto este tipo lesiones que en muchas ocasiones afectan la vida futura de atletas.



Tercera y largo

Los estadounidenses son muy dado a encontrar estadísticas hasta abajo de la alfombra, datos que ni siquiera los jugadores conocen, pero que para los fanáticos resultan hasta cierto punto interesantes.

Inteligentes y siempre al tanto de lo que atrae público a sus productos los directivos de la NFL capitalizaron una idea que los aficionados ya venían manejando desde años antes, e hicieron en pocos años al fútbol de fantasía (Fantasy Football) interesante para hombres, mujeres y niños.

Se calcula que en el 2015 más de 75 millones de personas jugaron en el Fantasy, número que se tiene previsto aumente al terminar la actual temporada, negocio que además produce muy buenos dividendos a casas de apuesta a lo largo de Estados Unidos y México.

23 Noviembre 2016 02:03:00
Playoff picture
Con mes y medio por jugar, el panorama en la cima de la mayoría de las divisiones luce aún complicado, con cambios semana a semana y equipos que con solo descansar, quedan fuera de posibilidades.

Mientras equipos como los Patriotas y Seahawks lucen tranquilos con la mayoría de sus rivales de división lejos de hacerles competencia, hay otras donde las semanas por seguir serán decisivas.

El Oeste de la Americana y el Este de la Nacional, dos de las divisiones que peores récords aportaron en los últimos cinco años, ahora tienen a tres de cuatro equipos calificados.

Si la postemporada comienza hoy, así se jugarían los primeros juegos.

AFC

1
Raiders
Los Raiders recibieron apoyo en las tribunas del Estadio Azteca y de parte de los árbitros para ganar su octavo juego y por lo menos asegurar una temporada sin récord perdedor. Oakland luce sólido en su ofensiva, pero su defensa aún muestra huecos.

2
Patriots
Nueva Inglaterra ganó el juego más fácil de su calendario, pero se le complicó por algunos momentos, mostrando de nuevo debilidad en su defensiva secundaria desde que ganó Jamie Collins. Tom Brady sigue lanzando pases de touchdown, apesar de su mermada ofensiva.

I
6 Broncos
Descansaron luego de ganar un juego que no debieron, pero su duelo de esta semana ante Kansas City determinará su nivel real y sobre todo el de su quarterback, Trevor Siemian.
Los Broncos podrían recuperar a Aqib Talib y solidificar su perímetro

3 Texans
Perdieron un juego clave, pero no se vieron mal corriendo el balón, sin embargo su mariscal de campo Brock Osweiler sigue sin poner en actividad a sus dos principales receptores. Sea por sistema o por elección, los Texanos pierden mucho peso sin ese área de ataque.

II
5
Chiefs
Perdieron en casa y contra el equipo que menos debieron perder. Ahora están en desventaja en la división más competida de la liga y perdiendo esta semana se complicaría mucho el panorama sobre todo al carecer de un ataque terrestre decente.

4 Ravens
Los Ravens no lucen bien en ninguna de sus líneas, pero están en la división más floja de toda la NFL, por sorprendente que parezca. Su ataque terrestres luce ausente pero por aire Joe Flacco parece conseguir lo necesario para mantenerse en la pelea.

Cerca…
Delfínes
Acereros
Potros

NFC
1 Cowboys
No saben perder y cada que alguien es nulificado en el ataque otro aparece para salvar el día.
Dak Prescott ahora luce como un pasador, no sólo seguro, sino bastante competitivo en el pase largo, sobre todo ahora que Dez Bryant está de regreso.

2
Seahawks
Russell Wilson ha vuelto a su forma conocida y luce imparable, incluso con el peor año de ataque terrestre en la historia de su equipo. El regreso de Thomas Rawls podría ser la clave para mejorar esa área, pero la lesión de C.J. Prosise llegó en mal momento.

I
6
Redskins
Washington sigue ganando juegos y parece que en un buen día puede ganarle a cualquiera. Ahora la víctima fue un equipo de Green Bay que si bien luce perdido, fue un buen escaparate para que Kirk Cousins mostrara que tiene para ser de la élite de la NFL.

3

Lions
Los Lions ya no son una sorpresa, y es en gran parte gracias a su defensa que están en el borde de la calificación, sobre todo con unos Packers que lucen lejos de ser los del año pasado. El juego de Thanksgiving contra Minnesota podría definir la temporada de ambos.

II
5 Giants
Han basado sus últimas victorias en su recién encontrada capacidad por robar balones y en un ataque terrestre que revivió en las últimas semanas. Eli Manning no luce del todo bien, pero si logra conectarse serán una seria amenaza.

4
Falcons
Descansaron y perdieron un puesto en la calificación de la NFC. Su juego en contra de una buena defensiva de Arizona podría ser el parámetro por el que se les considere de cara a la postemporada.

Cerca…

Vikingos
Bucaneros
Águilas
21 Noviembre 2016 03:00:00
México, la garantía
El México que nosotros vemos, es muy distinto al que nuestros vecinos del norte tienen en mente.

El mercado mexicano es una garantía para que las ligas profesionales sigan trayendo espectáculos a este lado de la frontera con la seguridad de que sean un éxito.

El juego entre Raiders y Texans probó que las preocupaciones económicas que alejaron a la NFL desde el 2005, están lejos de ser reales.

La semana previa al encuentro una gran parte de la ciudad se volcó totalmente a las actividades que la liga y su oficina en México y Latinoamérica prepararon.

Lejos de los 60 minutos oficiales del partido, la CDMX se convirtió en una sucursal, no solo de Oakland, pero de un sinnúmero de franquicias.

Los medio internacionales resaltaron el apasionamiento de los mexicanos, sorprendidos, por la manera en que familias enteras usaban jerseys, gorras y cualquier símbolo que representara a su equipo.

Si bien en Inglaterra la NFL encuentra ingresos en libras esterlinas, ante las cuales los pesos lucen como opción débil, la manera en que el aficionado mexicano vive este deporte, debe atraer a muchas más personas durante los siguientes años para que por lo menos un partido al año se realice en nuestro territorio.

Sin embargo el trabajo en conjunto de las autoridades mexicanas y la liga de fútbol de los Estados Unidos debe trascender a solo modificaciones a un estadio que incluso para el fútbol soccer ha sido catalogado como obsoleto y que recibió algunas críticas de parte de los medios norteamericanos.

Incluso con una economía en decadencia, México sigue siendo un mercado altamente atractivo que anualmente recibe ya, juegos de baloncesto de la NBA y una fecha de la Fórmula Uno, donde se garantizan llenos totales y una buena derrama económica.

Tercera y Largo

Los Cowboys siguen imparables y solamente han perdido un juego en el año, pero frente a ellos tienen la parte más difícil de la temporada, donde enfrentarán a cuatro de los equipos que están clasificados a los playoffs, buena prueba para una pareja de novatos que, por ahora, lucen como favoritos en la Conferencia Nacional.
15 Noviembre 2016 03:10:00
Duelo en las alturas
México es uno de los mejores mercados en el extranjero para la NFL y que un juego de temporada regular volviera al país era cuestión de tiempo.

Pero la liga, siempre cuidadosa de su celoso mercado local, acostumbra enviar a equipos con baja afluencia en estadios a jugar partidos sin mucha trascendencia, apelando a que sea quién sea que juegue, obtendrá un lleno seguro con aficionados ávidos de juegos a este nivel y sobre todo con dólares y libras que gastar.

Cuando los Raiders acordaron tener su primer juego en México como locales, las posibilidades de estar al tope de su división, una de las más duras de la NFL, eran mínimas, con los campeones Broncos y dos equipos bien armados de San Diego y Kansas City en paso de otra temporada ganadora.

Ahora los nombres y jerseys de Derek Carr, Amari Cooper, Michael Crabtree y Khalil Mack, seguramente serán vistos en la postemporada en enero.

La gran afición de Oakland que se concentra en México fue factor preponderante para que el juego fuera asignado a la CDMX, pero ni Goodell, ni los dueños de los Raiders y Texans, esperaron llegar con tanto en juego a esta fecha.

Ahora, el Estadio Azteca será anfitrión de un juego entre dos líderes de división, la Oeste y la Sur, que aspiran a un lugar, no solo en los playoffs, sino entre los primeros tres de la Conferencia.

Houston parece haber superado el “shock” inicial de perder a JJ Watt y en una división bastante floja, está en camino a regresar a la postemporada, ahora de la mano de una ofensiva que empieza a acoplarse a sus nuevas piezas, el quarterback Brock Osweiler y el corredor Lamar Miller, y cuya defensiva ha sabido ganar los juegos accesibles.

El lleno está asegurado en el remodelado Coloso de Tlalpan y la calidad del espectáculo podría convertirlo en un juego que abra aún más los ojos a los directivos de la liga para atraer no solo juegos de relleno al extranjero

La derrama de 80 mdd puede aun ser muy corta en relación a los partidos en territorio europeo, pero seguirá creciendo en la medida de los equipos que se acerquen al aficionado mexicano.

Tercera y largo

La NFL es vista por muchos como una corporación malvada (tal vez no está muy lejos de serlo), pero si algo garantiza la segunda parte de cada campaña, es un espectáculo.

Ayer los juegos entre Steelers y Cowboys además del Patriots contra Seahawks dieron un total de 14 cambios de marcador, siete cada uno, algo que nunca había ocurrido.

Con equipos que poco a poco van encontrando su nivel real, cada vez serán más los juegos que lleguen a este nivel de dramatismo, donde se dividen a los contendientes de los pretendientes.
08 Noviembre 2016 03:00:00
Back to Black: los Raiders están de regreso
Los Raiders confirmaron el domingo por la noche, que están a un paso de ser equipo contendiente de la AFC. Derrotaron al actual campeón con mucha facilidad en ambos lados del terreno, anulando a la muy pobre ofensiva de los Broncos y sí, apaleando sistemáticamente por tierra y por aire a su poderosa defensiva.

Los aún hijos favoritos de la ciudad de Oakland no dieron ese “golpe de autoridad”, como algunos lo han llamado, de la noche a la mañana, tampoco lo hicieron apostando a grandes contrataciones o a la rudeza que por décadas los caracterizó, simplemente volvieron a las bases de un equipo exitoso.

Al Davis construyó el imperio del “Hoyo Negro” desde los años 70, dejando libertad a sus jugadores y coaches para volver a los Raiders uno de los equipos más rudos de la NFL, pero también en uno de los más dominantes.

Excéntrico como era, Davis cometió cada vez más locuras al paso de los años y acabó, casi el sólo con una franquicia acostumbrada a ganar.

Con chispazos al principio de los 2000, los “malosos” se apagaron y se convirtieron la burla de liga, pasando de ser el equipo más castigado gracias a la intimidación que ejercen en sus rivales a ser castigados por indisciplina y mala preparación.

Mark Davis, el hijo de Al, dirige la franquicia desde la muerte de su padre en el 2011, pero no todo es su mérito pues poco antes de morir, Al hizo cambios que dieron inicio a la era que hoy muchos fans están gozando.

Su largo historial de malas selecciones colegiales se vio coronado cuando en el 2007 tuvieron la primera general y se llevaron al quarterback, JaMarcus Russell, tal vez el peor mariscal titular de las últimas décadas. Darren McFadden y Darrius Heyward-Bey llegaron en 2008 y 2009 y jamás pudieron consolidarse con el equipo a pesar de algunas buenas semanas.

Esa tradición de malas selecciones se rompió en 2014 cuando, después de varios años de reforzar poco a poco la defensiva, Khalil Mack llegó para convertirse en la columna de esa unidad. Como segunda selección, la respuesta a la ofensiva, Derek Carr y al año siguiente su complemento perfecto, el receptor de Alabama, Amari Cooper.

Davis también aprovechó la desbandada del 2014-2015 en casa de sus vecinos de San Francisco y firmó a Michael Crabtree y luego al suspendido linebacker, Aldon Smith, dos súper estrellas que encontraron hogar a unos cuantos pasos de la bahía. Para sorpresa de muchos otro LB, Bruce Irving, un miembro de la Legión del Boom de los Seahawks prefirió dejar al contendiente para Super Bowl y apostar por los nacientes Raiders.

Jack del Río, llegó para cambiar la mentalidad del equipo y las piezas se han ido uniendo poco a poco, para que ahora el equipo negro y plata esté solitario en una de las divisiones más difíciles de la NFL.

Tercera y largo

Muchos siguen sin confiar en la defensiva que encabeza el legendario Ken Norton Jr, pero sus números de las últimas jornadas cada vez los hacen lucir más equilibrados con su ya funcional ofensiva.

Con tres duelos divisionales como visitantes, el calendario no luce del todo cómodo, pero si los pone en una posición en la que uno de los equipos más populares en México no estaba hace años.

El duelo en el Estadio Azteca del próximo lunes 21 de noviembre no podría llegar en mejor momento, para una afición que ya estaba acostumbrada a perder, pero que ahora puede disfrutar ser contendiente tal vez, al tener un roster muy joven, por muchos años más.

Solo queda esperar si la ya muy anunciada mudanza a Las Vegas, no afecta al equipo, como pasó con los Browns el año de su mudanza a Baltimore a finales de los 90.
01 Noviembre 2016 03:00:00
La vida injusta de Tony Romo
Cuando Jason Witten atrapó el pase para vencer a Filadelfia el pasado domingo en Dallas, tal vez fue el primero en saber que la carrera de su amigo y compañero de récords, Tony Romo, quedaba oficialmente terminada con la “estrella solitaria”.

Dak Prescott condujo la primera ofensiva del tiempo extra con la que los Cowboys sumaron su sextra derrota y dejó claro que ahora este es su equipo, algo que el mismo Jerry Jones confirmó al terminar el juego.

Romo no es extraño a esta situación, hace 10 años él era ese jugador desconocido que llegó a robar la titularidad al estrella.

El exquarterback de Eastern Illinois no fue seleccionado en el draft de 2003, pero tras algunos años como acomodador de patadas y suplente, pudo robar la titularidad a Drew Bledsoe luego de una lesión.

Romo es, sin duda, el mejor quarterback que Dallas ha tenido desde hace varias décadas, con un quarterback rating de 97.1, el tercero más alto detrás de Aaron Rodgers y de Russell Wilson, además de un récord de 78 ganados y 49 perdidos.

Los aficionados de los Cowboys han tenido una relación de amor-odio con Romo, a quien no le perdonan algunos errores del pasado y extrañamente reconocen virtudes, pero seguramente lo recordarán si la temporada del novato Prescott resulta ser uno de esos bien conocidos “one hit wonders” que el deporte nos regala.

LA VENGANZA DE TOM BRADY

La que podría ser la mejor campaña de Tom Brady está en marcha y, por ahora, parece que sólo una lesión podría detenerlo.

El ganador de cuatro anillos tiene en sólo 4 juegos números ridículos de 133.9 de QB rating, con 73.1 % de pases completos, 12 pases de anotación y ninguna intercepción.

Luego de su suspensión cargada de dudas y que lució más como una muestra de poder del comisionado Goodell, Thomas Edward Brady parece haber vuelto con un deseo inhumano de demostrar que es el mejor quarterback de esta generación y con la mitad de juegos que el resto de los quarterbacks, luce como favorito al MVP, y ha puesto en el mapa, de nuevo, a los Patriots como favoritos para tener una temporada de Super Bowl. Por cierto, ¿alguien recuerda que Brady tiene 39 años?
25 Octubre 2016 03:30:00
El futuro de la ‘Estrella Solitaria’
Los Cowboys de Dallas tienen hoy, el mejor récord de la Conferencia Nacional, en un año que parecía de reconstrucción, con dos novatos en el control de la ofensiva y un head coach que se jugaba su última carta.

El prematuro éxito de los Cowboys tiene nombre y apellido y por más que duela a muchos es el que sus fanáticos han aprendido a odiar poco a poco: Jerry Jones.

El dueño de la franquicia más popular de Norteamérica se ha empeñado en ser el centro de atención desde que en los 90’s despidió a Jimmy Johnson después de que ganara dos Super Bowls y desde hace 21 años ha condenado a uno de los equipos más populares de la NFL a la mediocridad.

Jones es uno de esos personajes que se odian o se aman, que goza de construir palacios y gastar millones en contratos de jugadores promedio y que ha dejado ir a entrenadores legendarios (sumen a la lista a Tom Landry y Bill Parcells) al no poder manejarlos a su antojo, pero que de pronto toma buenas decisiones.

Hace algunos años, Jones comenzó a involucrarse en las operaciones deportivas de su equipo y el sentimiento general fue de rechazo.

El texano representa al clásico magnate que quiere controlar toda su empresa, y al ser novato en la mayoría de las funciones de una organización deportiva, a este nivel, los orilla al fracaso.

Pero si el análisis que se hace de su labor de los últimos años es objetivo, las cosas que ha ido haciendo por el equipo cinco veces ganador del Trofeo Lombardi han tenido más sentido del que muchos quieren aceptar.

Jerry Jones comenzó a ser la cabeza, asesorado por expertos y miembros de su equipo, de las selecciones del Draft desde hace algunos años y contrario a lo que muchos esperaban no ha hecho selecciones sin sentido o para acaparar los encabezados de periódicos.

Por el contrario, los jugadores elegidos en los últimos drafts han llegado a formar la mejor línea ofensiva de la NFL con nombres como el centro Travis Frederick, el guardia Zack Martin.

Esa misma línea ofensiva, la que hizo a Demarco Murray el mejor corredor de la liga y lo volvió millonario, ahora abre huecos para el novato Ezekiel Elliott y protege casi a la perfección a Dak Prescott, la nueva joya de la corona, una selección de cuarta ronda de una universidad no tan grande que nadie veía como prospecto a titular. La paciencia con Jason Garrett también le ha pagado dividendos, a pesar de las críticas.

El hombre que pagó 40 mi-llones de dólares por una pantalla gigante en medio de su estadio no es un genio deportivo, pero hizo lo que muchos otros dueños deberían, asumió control pero dejó a los más informados en el tema encaminar las decisiones.

Muestra clara fue el hecho de dejar pasar a Johnny Manziel en el draft de 2014, aun con la tentación de vender millones de jerseys y souvenirs a costa del joven que al final resultó un completo fracaso.

TERCERA Y LARGO

Claro, Jones no es perfecto y hace poco tuvo un flashback a su viejo yo, al aseverar que Tony Romo volvería de su lesión como titular. Afortunadamente para los fanáticos, alguien lo asesoró de la mejor manera y antes de la semana de descanso de Dallas se dio a conocer que Prescott seguirá en los controles.

El futuro de Dallas luce promisorio y sólo errores en la administración o pleitos internos podrían afectar, algo que equipos como los 49ers de San Francisco conocen de primera mano.
18 Octubre 2016 02:59:00
La liga de los quarterbacks
La NFL es una Liga que prioriza el espectáculo y sus reglas han ido mutando año con año para dar prioridad a que los marcadores sean abultados.

Las defensivas tienen cada vez menos margen para errores y son castigadas constantemente, por faltas que antes eran consideradas rutina en el deporte.

Los comisionados anteriores y el actual saben que lo importante para una Liga tan poderosa como la NFL es que sus aficionados estén contentos, y jugadores como Tom Brady, Ben Roethlisberger y Drew Brees contribuyen perfectamente al plan.

Brady volvió apenas la semana pasada, pero dos partidos tiene seis pases de anotación y casi ¡790 yardas!, por aire, además que llegó a los 5 mil pases completos en su carrera.

Drew Brees se quedó cerca de las 500 yardas por aire y de nuevo lanzó para cuatro pases de anotación, algo que Big Ben había estado haciendo constantemente durante este año, en el que ya acumula 16 touchdowns por aire, hasta que se lesionó en los primeros cuartos del juego que los Dolphins de Miami le ganaron a sus Steelers, en gran parte aprovechando su ausencia.

Del otro lado de Estados Unidos, en Seattle, los Falcons de “Matty” Ice, estuvieron a punto de superar a los Seahawks en su casa e hicieron ver mal a la “Legión del Boom”, pero un error en una intercepción tardía a Ryan, abrió la puerta a la victoria de los pupilos de Pete Carroll. El juego terminó además con polémica por una clara interferencia de Richard Sherman sobre Julio Jones que no se señaló y que seguramente hará que varios de los oficiales que dirigieron el juego no tengan actividad muy pronto.

La liga es de los jóvenes

En Nueva York, Odell Beckham Jr. regresó a su #BeastMode y logró más de 200 yardas por pase, además que volvió a celebrar con su ya amada red del pateador.

Por tierra, el novato Ezekiel Elliott ya dejó claro que es uno de los mejores, y apoyado en la mejor línea ofensiva de la liga, lidera en yardas totales y promedio por acarreo, además que está a una sola anotación de David Johnson y Legarrette Blount.

LeSean Jackson montó otro espectáculo en Buffalo anotando en tres ocasiones contra una de las peores defensivas, la de los 49ers de San Francisco, mientras en Miami, Jay Ajayi, desfonda a una muy irregular defensiva de los Steelers que ahora va contra los Patriots sin Big Ben.

Tercera y largo

Las defensivas de Seattle y Denver ya no lucen como la aplanadora que eran en años anteriores y los Panthers de Carolina es ahora una de las peores, a pesar de sólo haber perdido algunas piezas. Con grandes marcadores en casi cada juego, ahora son los Bills de Buffalo (sí a los que dirigen los hermanos Ryan) y los Vikings de Minnesota quienes marcan la pauta como potencias defensivas. Una liga de espectáculo, pero que al final dominan aquellos que defienden mejor.
11 Octubre 2016 03:30:00
Brady regresa; Ben y ‘Matty Ice’ dominan
Al contrario de lo que muchos quieren creer, la NFL no es un deporte de apreciación, sino de números, de récords, de resultados.

Dicho esto, las primeras cinco semanas nos dejan para hacer estas aseveraciones irrefutables: Pittsburgh y Atlanta tienen a las dos mejores ofensivas de la Liga, Mike Zimmer ha convertido a Minnesota en la máquina defensiva que muchos esperaban, Dallas tiene a los dos más notables novatos (ofensivos) de la Liga y Tom Brady es el mejor quarterback activo de esta generación.

No, aquí la apreciación no cuenta, si no los hechos. Cierto, Brady puede no ser el tipo más agradable para muchos y la mancuerna con Belichick los ha vuelto odiados por el resto de la liga, pero van a pasar muchos años para que otro mariscal de campo logre lo que él hasta el momento. Pongan a Nueva Inglaterra en la carrera (ooootra vez) para llevarse el Super Bowl.

Olviden todo el humo alrededor y disfruten de poder ver domingo a domingo a uno de los mejores quarterbacks de todos los tiempos.

MÁQUINAS DE PUNTOS-

Y hablando de mariscales de primer nivel, “Big Ben” sigue destrozando defensivas, ahora la víctima fue el débil perímetro de los Jets de Nueva York. En los dos últimos juegos ha lanzado 9 pases de anotación y ninguna intercepción.

La ofensiva de los Steelers es tan buena que se dieron el lujo de sentar a DeAngelo Williams, cuando aún era el líder corredor de la Liga. Su defensiva será su mayor obstáculo para aspirar al séptimo trofeo Lombardi.

Atlanta y Matt Ryan dieron su propio golpe de autoridad al vencer a Denver y su dominante defensiva en casa, para dejar claro que la mano de Dan Quinn empieza a notarse. Habrá que esperar que no se desfonden como el año pasado.

LA MANO DE ZIMMER

Mike Zimmer es un genio. Primero puso en los primeros planos a los Bengals como su coordinador defensivo y ahora en apenas dos años tiene a los Vikings como serios contendientes, armando la unidad defensiva más temida actualmente y reviviendo la carrera de pasador, Sam Bradford.

Tal vez este no sea su año de campeonato pero si la suerte los acompaña, vendrán buenas temporadas a la tundra.

TERCERA Y LARGO

Ezekiel Elliott tiene más yardas por tierra que 23 equipos de la NFL; Dak Prescott sigue sin cometer errores graves y aprovecha al 100% tener la mejor línea ofensiva, pero Jerry Jones ya aseguró que Tony Romo sigue siendo su quarterback número 1. ¿Tendrá Jason Garrett el valor de ponerse al tú por tú con el obsesivo dueño de los Cowboys?.
04 Octubre 2016 04:00:00
La impredecible NFL
La NFL extrañamente decepciona a sus fans, a excepción de aquellos que deciden hacer puestas o predicciones.

El inicio de temporada siempre es una época confusa para la mayoría de nosotros, los auto proclamados analistas del juego, ya sea en modo fanático o profesionalmente.

¿Quién hubiera previsto que los Vikings de Minnesota estarían en el tope de su división?, a pesar de haber perdido a Teddy Bridgewater antes de empezar el año, mucho menos con Sam Bradford, un quarterback que venía de sus peores temporadas bajo el mando de un genio ofensivo como Chip Kelly.

¿Alguien vio a los Patriots ganando tres juegos muy complicados sin Tom Brady, Gronkowski y Nate Solder?, no, no mientan, absolutamente nadie lo hizo, y ese número se reduce si hablamos de cuántos más pensaron que luego de ganarlos perderían por blanqueada el siguiente juego contra los Bills en casa.

Ahora imaginen cuántas quinielas se vieron rotas por la aplastante derrota los Steelers la semana 3 en casa de los Eagles, probablemente la misma cantidad que vieron su dinero escurrirse al apostar en contra del equipo de Big Ben esta semana que parecían víctimas contra los Chiefs de Kansas City.

Y sí, año con años la liga más poderosa de deporte profesional en los Estados Unidos tiene ese ingrediente extra, lo impredecible. Las primeras semanas de una temporada regular son de ajuste, donde el estilo de juego de un equipo que ha sufrido cambios durante la pretemporada no está definido.

Por eso, equipos contendientes como Arizona o Carolina, han tenido serios problemas al perder a jugadores clave o hacer ajustes en su sistemas y no han mostrado su mejor cara aún.

Otros como Denver, han mantenido su filosofía intacta, con la misma base de jugadores en su juego defensivo, lo que los ha llevado a ser el único invicto en la Conferencia Americana.

Pero, es importante saber que ni los que han comenzado mal terminarán con marca negativa, ni los Broncos se irán invictos, es más, es probable que para el inicio de diciembre, el mes más crítico del año, donde se definen los contendientes y se separan a los pretendientes, el panorama el opuesto.

Durante octubre, quizá no en esta semana, pero sí a mediados del mes, los marcadores se vuelven más fáciles de predecir, con equipos volviendo a la normalidad y otros reafirmando lo hecho durante las primeras jornadas.

Por lo pronto Patriots, Bengals, Steelers y Broncos no dejarán su lugar como favoritos, pero sí tendrán que ver de cerca a Raiders, Ravens y Chiefs, que seguro retomarán paso y si están libres de lesiones complican el año.

En la Nacional las cosas lucen extrañas al momento, pues nadie ha mostrado una superioridad absoluta, pero es seguro que en octubre las cosas se inclinen hacia escenarios conocidos.

Por lo pronto, si de apostar al Pro Touch se trata, lo más recomendable es lanzar una moneda al aire mientras las cosas se asientan en la NFL, a riesgo de seguir quedando en ridículo gracias a esta impredecible liga.

Tercera y largo

Cinco quarterbacks novatos manejaron ofensivas en la liga, en la Semana 4, cuatro de ellos llegaron sin lanzar intercepciones, mientras Carson Palmer, Cam Newton y Aaron Rodgers, habían lanzado 16 de manera combinada. La NFL funciona de manera misteriosa.

27 Septiembre 2016 03:00:00
Odio a Bill Belichick
Todos tenemos un primer recuerdo NFL, el momento en que desarrollamos el gusto por un equipo, en que nos volvimos fans del jugador estrella o en el que empezamos a odiar al rival.

Para mí, es el momento en que Montana era lesionado por Leonard Marshall, ver a los Bills perdiendo cada año y a Michael Jackson en el Super Bowl, pero también a las constantes burlas que sufrían dos equipos, los más malos de la liga, aquellos que eran apaleados jornada a jornada, Buccaneers de Tampa Bay y Patriots de Nueva Inglaterra.

Ahora, para muchos la idea de un equipo de Nueva Inglaterra siendo muy malo, luce lejana, tal vez sólo aquellos miembros de nuevas generaciones que han escarbado en YouTube encuentren aquellas escenas clásicas de bloopers de un equipo que no vio la suya durante más de una década.

Hoy, después de 16 años de la llegada de Bill Belichick al control, los Patriots son una de las franquicias más ganadoras y más odiadas en la NFL.

A mediados de los 90, Nueva Inglaterra tenía un equipo malo, que desentonaba con una región acostumbrada a franquicias ganadoras o por lo menos protagonistas en el resto de las ligas profesionales de los Estados Unidos. Incluso Pat de Patriot, la mascota era parte de las burlas de toda una nación.

Cuando Robert Kraft compró el equipo, comenzó una remodelación desde los cimientos, eliminando casi todo lo que recordaba a su tradición perdedora, desde el uniforme, la mascota y hasta el viejo estadio.

Aunque Bill Parcells logró llevarlos a un Super Bowl pronto, de nuevo temporadas negativas llegaron, lo que orilló al despido del legendario head coach y la llegada de Pete Carroll, que pronto dejó su lugar a quién cambiaría su historia.

Bill Belichick llegó luego de fracasar con los Browns pero pronto hizo impacto en Foxborough con la decisión de darle a un joven desconocido el control del equipo.

Brady ha recibido mucho del crédito de esos cuatro anillos de campeón obtenidos en su paso por los Patriots, pero pocos han reparado en lo que Belichick aporta, no solo a esa franquicia si no al fútbol en general.

Durante sus 16 años, Belichick ha tenido pocas súper estrellas consumadas bajo su cargo, con la excepción de Randy Moss, Rodney Harrison, Junior Seau o Darrelle Revis, pero ha convertido a más de uno a ese estatus luego de su paso por el equipo.

Durante los años de Belichick y Brady como dúo frente al equipo, los Patriots sólo se han perdido dos postemporadas, una de ellas cuando Tom estuvo fuera toda la temporada por lesión, por lo que el crédito de su éxito se dio en gran parte al quarterback.

EL 2016 ha sido una historia distinta, pues la suspensión de Brady y la lesión del suplente Jimmy Garoppolo y de su ala estrella, Rob Gronkowski, abrió las puertas a la duda sobre el futuro del equipo.

Queda claro que los Patriots no tienen, ni cerca, a la mejor unidad defensiva, ni a un talentoso cuerpo de receptores, por lo que la idea de que un tercer mariscal de campo novato pudiera darles un triunfo era más que lejana.

Pero durante estos tres juegos, “El Monje” ha dejado claro que su genio va más allá de tener un buen quarterback, manejando magistralmente a un equipo que podría llegar invicto al regreso de sus súper estrellas.

Muchos de nosotros no tuvimos el gusto de ver a Bill Walsh dirigiendo en plenitud, mucho menos a Vince Lombardi (odiado por muchos en su época aunque venerado actualmente) o George Halas, pero tenemos la suerte de estar frente a uno de los mejores de la historia.

Belichick es mal encarado, no sonríe, viste mal, y odia a la prensa y el hecho que gane año con año, hace muy fácil odiarlo. A los genios se les odia en su tiempo, pero se les entiende a su partida.
20 Septiembre 2016 02:08:31
Herencia en los emparrillados
Desde hace algunos años, México es uno de los mercados más atractivos para la NFL, por el número de fanáticos con los que cuenta.

La frontera norte, es el mayor de ellos, sin contar a la Ciudad de México que por obvias razones tiene un gran alcance.

Desde la década de los 70 y 80, las preferencias de los fanáticos mexicanos son similares, siempre con una gran base de aficionados de Pittsburgh, San Francisco, Dallas y en una proporción más baja de los Raiders.

Los años pasan y son estos equipos quienes siguen acumulando “fan base”, a pesar de tener malas temporadas, perder o cambiar a jugadores estrella o hasta mudarse de ciudad.

¿Porqué ningún otra franquicia parece crecer en el gusto de los mexicanos, aunque pasen años de sequía, como los 80 y 90 para los Steelers?, simple, en México ser fan de la NFL es un asunto de herencia.

Todos o una gran mayoría de los aficionados, somos ajenos a las ciudades en donde tiene su sede los equipos de la liga, algunos ni siquiera hemos tenido el placer de visitar el estadio donde juega nuestro favorito, pero casi todos sentimos una identificación casi de familiar con los colores, con las costumbres de los fanáticos estadounidenses, con las glorias del pasado que mucho no alcanzamos a presenciar.

En realidad no hay una explicación rebuscada a esto, simplemente los tiempos dictaron la pertenencia a cada grupo.

Cuando la NFL llegó a la televisión abierta en México, allá por los años 70, comenzaba la historia moderna, la del Súper Bowl y con ella la de las grandes dinastías.

Green Bay y su aplanadora comandada por Vince Lombardi, eran del pasado y llegaba la dominación de quienes siguen siendo los equipos más populares de la liga, tanto en EU como en México, Cowboys y Steelers.

Fue en esos años cuando nuestros padres y abuelos comenzaron a enamorarse del fútbol profesional, que antes solo llegaba en informes de periódico y revistas.

Si bien existía una tradición de fútbol universitario en México, desde la década de los 40’s y 50’s, fue en los años setenta que se sentaron las bases para nuestro fanatismo.

Los Raiders fincaron también en esa década su estilo de juego rudo y de golpe y con ello el gusto de miles de mexicanos. Ya en los años 80, los 49ers y Joe Montana crearon junto a Bill Walsh las bases del fútbol americano moderno y conquistaron los aficionados más jóvenes.

En los 90, Dallas hizo mucho por aumentar su base de apoyo al ganar tres Super Bowls y Green Bay volvió a los primeros planos, atrayendo a un buen número de fanáticos de la mano de Brett Favre.

Pero la agencia libre y el tope salarial, dieron un giro a la manera en que se veía este deporte, las dinastías desaparecieron para la segunda mitad de la década y pocos equipos fueron llamativos para nuevas generaciones, las preferencias familiares se mantuvieron.

Fue hasta el dominio de los Patriots de Nueva Inglaterra a principio de los años 2000, además de la continuidad que han tenido durante las últimas dos décadas, lo que les generó un nuevo grupo de apoyo, pequeño aún, pero que seguramente crecerá cuando sus hijos desarrollen gusto por el deporte.

Así es que, el mapa en México sigue pintado de los mismos colores desde hace décadas y con un mercado como el actual, seguramente seguirá así por muchos años.

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Tercera y largo

Mención especial merecen equipos como Kansas City, que ganó fanáticos al llevar a Montana y Marcus Allen a sus filas en los 90, además los Titans y Texans que heredaron las glorias de los Oilers de Houston. Otros equipos que tienen apoyo por arriba del promedio en México son los Giants de Nueva York, Indianápolis y Denver.

13 Septiembre 2016 02:08:29
Los nuevos sheriffs
La semana 1 de la temporada 97 de la NFL ya es historia y, como siempre, la Liga nos regaló una jornada llena de juegos cardiacos, tres de los cuales se decidieron por un solo punto, la primera vez que ocurre desde la década de los 70.

Parece que cada semana la Liga escribe un guión cinematográfico que termina con un final… de película.

Pero para los verdaderos aficionados nada está fuera de lo normal, aquellos que desde que terminó el Super Bowl 50 tenían la lista de movimientos necesarios para su equipo, que siguieron los primeros grandes cambios de jugadores en pretemporada, sintonizaron el Draft y no perdieron detalle de su equipo y alguno que otro rival, la primera semana es sólo un reflejo de meses de preparación.

Los Raiders llegaron a su temporada de confirmación con el “monstruoso” Khalil Mack, jugando como veterano y siendo All-Star en dos posiciones, mientras que Derek Carr y Amari Cooper apoyados por un buen corredor como Latavius Murray dieron un golpe de autoridad en la casa de Drew Brees y los Santos, otro equipo que seguramente llegará a los playoffs.

Los Bengalíes también lucieron contra otro contendiente como los Jets, mientras que los Patriotas dejaron claro que no son sólo Tom Brady y Rob Gronkowski y vencieron al súper favorito de la Conferencia Nacional, los Cardenales de Arizona.

Poco a poco franquicias tradicionalmente perdedoras, como Jacksonville, Tampa Bay y Tennessee, toman forma con selecciones colegiales previas que empiezan a funcionar y que poco a poco los convierten en protagonistas, que si bien no aspiran a un título podrían hacerlo en pocos años.

La hegemonía de la Nacional, que ejercen Halcones Marinos y Empacadores, se volverá a ver amenazada por Carolina y Arizona, quienes tienen todas las cartas para pelear de nuevo por el campeonato de conferencia. Los Vikingos de Minnesota sufrieron un devastador golpe al perder a Teddy Bridgewater por toda la temporada, pero podrían encontrar en Sam Bradford la redención para pelear, ahora sí por algo más que un Wild Card.

Americana, para los Patriotas


No hay razones para glorificar a Nueva Inglaterra por la victoria de la Semana 1, tampoco las hay para no hacerlo.

Si se considera que jugaron sin sus dos estrellas a la ofensiva, además de Nate Solder y con un quarterback que es prácticamente un novato a pesar de estar en su tercer año, una victoria en casa del mayor favorito a pasar al Super Bowl no estaba presupuestada, ahora ganar un solo juego más de los tres restantes en que Brady estará suspendido, es ganancia.

Bengaíes y Broncos, otros dos favoritos, también ganaron y mostraron que mantienen la línea del año anterior, por lo que seguramente estarán jugando en enero.

Una de las grandes sorpresas se podría dar en la División Sur, donde la hegemonía de los Potros estará en riesgo de colapsar a pesar de contar con Andrew Luck, pues Texanos de Houston y Jaguares de Jacksonville están listos para asumir el control.

Tercera y largo

Será interesante ver la mano de Chip Kelly en un equipo en total reconstrucción como 49ers de San Francisco, una última oportunidad para él de probarse en la NFL mientras lidia con una gerencia general que le ha costado la debacle a un equipo que hace tres años peleaba por el Super Bowl.


20 Julio 2016 03:00:19
El último recurso
Cuando no haces la tarea, no estudias para un examen, cuando olvidaste enviar ese archivo al jefe, lo único que te queda es rezar y esperar a que las cosas salgan bien.

Esperar un milagro siempre es el último recurso de quienes no hicieron el trabajo de la manera correcta, que al final se atienen a esperar que las cosas salgan como en película motivacional de Hollywood, a pesar que durante todo el año procrastinar y dejar de hacer su labor.

Pues los Saraperos esperan que esto pase en la última parte de la campaña, luego de una pésima primera mitad y una no tan buena segunda parte donde la constantes ha sido la pobre labor del pitcheo que está en el penúltimo lugar colectivo de la liga.

Sí, el nombre del juego por lo general es pitcheo y cuando no se cuenta con el es imposible que las cosas funcionen, pero para llegar a ese punto es necesario que las cosas salgan mal desde la parte previa a la temporada.

Basta recordar que allá por marzo, las contrataciones y confirmación de regreso de algunos lanzadores hacían que este y otros columnistas dieran a Saltillo un lugar en el top 3 de la Liga Mexicana de Béisbol desde la lomita.

A la salida prematura de Michael Nix, el número uno en la rotación, se unieron pronto Edgmer Escalona y Víctor Gárate, quienes no lanzaron del todo mal, pero tuvieron complicaciones contractuales desde un principio.

El staff que lucía sólido y que cuenta con muy bueno lanzadores se vio muy afectado por todo esto y las derrotas desperdiciando ventajas en muchos juegos se hicieron una constante.

Saraperos se ha mantenido entre el tercero y el séptimo lugar de bateo colectivo, una buena posición para lo que se consideraba la debilidad del equipo, pero no ha sido suficiente.

Ahora, solo queda esperar el milagro. Saltillo está a seis juegos del quinto lugar y a 11 del cuarto con 25 juegos por delante, una misión casi imposible.

Y sí, el deporte ha dado muchos de estos casos, sobre todo en el béisbol, donde una buena racha puede llevar a un equipo que no ha hecho las cosas bien todo el año, a una historia de Cenicienta al final.

Un empujón final, la motivación de la directiva, un incentivo, el simple orgullo, todo puede pasar, para evitar que esta sea una de las peores campañas en la historia de un equipo que ya se había acostumbrado a ganar.

En tres y dos

Buen trabajo de los mexicanos en Grandes Ligas, que han mantenido un desempeño constante con sus equipos, destacando Roberto Osuna con Toronto y Ramiro Peña con San Francisco, que ha sabido aprovechar la oportunidad que se le ha dado.
02 Julio 2016 02:34:29
Noé y el Borrego
No, no se trata de una fábula infantil, tampoco es una película con inclinación religiosa, pero sí de una historia de valores, principalmente de lealtad.

La lealtad es difícil de encontrar en el mundo actual y el deporte profesional no es la excepción, mucho menos en una liga veraniega como la Mexicana de Béisbol.

Pocos son los jugadores que se identifican con una franquicia en la actualidad, si no es que ninguno. Quien permanece con un equipo por más de 10 años, resulta una rareza en un amplio mercado que obliga a las estrellas a buscar mejores horizontes dentro o fuera del país.

Es por eso que peloteros como Noé Muñoz y José Luis “El Borrego” Sandoval, insignias de Saraperos de Saltillo y Diablos Rojos del México, son respetados por sus organizaciones, quienes han rendido homenaje a sus carreras dentro del terreno de juego y que les dieron su primera oportunidad grande como mánagers del equipo grande.

Noé y “El Borrego” son mánagers jóvenes e inexpertos, pero con una gran conocimiento del juego de pelota y sobre todo el respeto de peloteros que conocen de lo que implica ser un símbolo para las organizaciones cuyas casacas defienden.

Las organizaciones decidieron respaldarse en ellos para llevar a buen puerto proyectos que involucran a buenos jugadores, y una base de aficionados sólida y fiel, equipos que están acostumbrados a los playoffs y generalmente son protagonistas, pero hasta el momento han fracasado.

¿Porqué aguantar a manejadores que han cometido errores y que tienen a las novenas fuera de puestos de calificación?, las respuestas son muchas, pero casi todas llevarán a respuestas comunes.
Nadie vive de glorias pasadas, pero para peloteros que son rarezas en el mundo globalizado actual, las cosas son distintas.

Muñoz es el último símbolo de los Saraperos, un muy buen receptor que estuvo durante todo el proceso Ley y soportó derrotas en finales para finalmente alcanzar un bicampeonato, siempre fue la cara del equipo y principalmente mantuvo un comportamiento a la altura.

El hecho de ser catcher además habla muy bien a su favor, tan solo en MLB, 8 de los 32 mánagers actuales jugaron la posición, y cerca del 22 por ciento del total histórico fueron receptores.
Cierto, el equipo de Saltillo, igual que los Diablos Rojos, tenían sólidas posibilidades al inicio de la temporada, en base a sus rosters, pero el pitcheo ha terminado por decepcionar, algo que realmente el mánager no puede prever, pero que ha terminado por hundirlos entre media y baja tabla en la Zona Norte.

Ambas escuadras tienen mucho talento en sus filas, y en una liga donde una buena racha acaba por meterte a puestos de playoff, no sería raro que la experiencia de Noé y “El Borrego”, puedan pagar bien la paciencia de Saraperos y Diablos.

La lealtad a un proyecto, siempre da mejores dividendos en un deporte de “resistencia” como el béisbol.

En tres y dos

La labor social de los Saraperos de Saltillo no ha parado a pesar de las dificultades del equipo y siguen realizado donaciones y visitas a niños en necesidad.

Este sello de la escuadra saltillense, no puede venirse abajo y da la oportunidad a la comunidad de convivir y dar a los pequeños un motivo de sonreir y enamorarse del deporte.
22 Junio 2016 03:00:07
El último estirón
En un equipo de beisbol, como en una relación de pareja, solamente aquellos que están dentro saben exactamente lo que está pasado.

Pues en la cueva de los Saraperos de Saltillo parece que el divorcio con ciertos jugadores era necesario para el bien de la relación, pues desde que varios cambios se dieron al terminar la primera mitad de la campaña, el barco enderezó un poco la ruta.

Aun con una buena racha en las primeras cuatro series del año, donde los Saraperos tuvieron racha de 8 ganados con 3 perdidos ante rivales de la Zona Sur, entre ellos el segundo y tercer lugar.

Para muchos resultará increíble que con la salida de los dos de los mejores lanzadores del equipo, la rotación comenzó a tomar forma y por lo menos luce sólida en comparación a lo ocurrido en la primera mitad de temporada.

No es necesario que un jugador se convierta en problema para la directiva, o que no rinda en el campo, para que sea un proble-ma para un equipo.

En muchas ocasiones son situaciones que sólo se pueden percibir dentro del dugout las que sitúan a un jugador como buen o mal elemento y es hasta que se da su salida que se nota un cambio en la manera en que se comporta el equipo.

El ajuste que se empezó a dar, ha servido para recortar la distancia que se había tornado abismal, pero aún no alcanza para salir del penúltimo lugar de la Zona Norte, aunque ya a sólo cuatro juegos de las posiciones de postemporada.

Ahora, la llegada de Tony Peña Jr, el líder en salvamentos del año anterior da un poco de esperanza en recuperar el peor departamento del equipo. Solo el tiempo dirá si esto alcanza.

En tres y dos hoy vuelve a lanzar Julio Urías, con los Dodgers de Los Ángeles, y lo hace frente a otra ofensiva explosiva como la de los Nationals de Washington, habrá que ver si en esta ocasión los bates de los Dodgers sí lo apoyan para llevarse su primer triunfo.
16 Junio 2016 03:00:13
Limpia en la Nave Verde
Saraperos hizo la tarea esta semana y logró su tercera serie por barrida de la temporada, contra la peor ofensiva de la liga además de dos triunfos contra un buen equipo de Piratas de Campeche que los pusieron a 2 juegos y medio de los Diablos y a 4 del quinto lugar, Toros de Tijuana.

Desde la pausa del Juego de Estrellas el equipo local hizo cambios en prácticamente toda su rotación inicial, con las salidas de Víctor Gárate y Edgmer Escalona.

La sacudida era necesaria para mover a una escuadra que lucía apagada y que estaba a casi 8 juegos del sexto lugar de la Zona Norte, pero la parte complicada del calendario apenas comienza.

Esta semana el equipo de Saltillo visita a segundo y tercer lugar de Sur, Tigres de Quintana Roo y Leones de Yucatán, y la siguiente semana los recibe en casa.

Los 12 juegos contra equipos contendientes de la zona contraria se complementan luego con una nueva gira al Sur para visitar a los dos equipos del estado de Campeche y luego recibir a Monclova en casa.

Serán 24 juegos en condiciones nada cómodas para un equipo que si bien se mantiene en la parte alta de las estadísticas de bateo, donde durante su ausencia por lesión ha fungido como coach en ex grandes ligas Karima García, sigue batallando en el pitcheo donde colectivamente son el penúltimo lugar de la liga.

Con Jeff Shields como nueva carta y otro posible refuerzo extranjero por llegar, Saraperos podría por fin encontrar una respuesta en el área que parecía su fuerte al inicio de la campaña y que ha probado ser un dolor de cabeza para su mánager y coach de pitcheo.

En tres y dos

Monclova ahora cuenta con Edgmer Escalona en su rotación de lanzadores, algo que deja ver la preocupación de su directiva por la posible salida de Josh Lowey al béisbol japonés.

Los que lucieron un poco confundidos fueron los aficionados de Acereros, quienes por lo menos en las redes sociales, no podían explicar como quien provocó un pleito durante la serie de playoffs de la temporada pasada ahora forma parte de su equipo.

Escalona es un lanzador diferente y como tal pone sal y pimienta a cada una de sus salidas, lo que saca de quicio a muchos de sus contrarios, algo que sin duda ahora aportará a los Acereros, además de su calidad en la loma.

No hay que olvidar que esto es un juego y las rivalidades se mantienen dentro del terreno de juego y son exclusivas de los jugadores. Será interesante ver al ex Sarapero de regreso al Madero en julio para montar su show.
08 Junio 2016 03:00:49
La crisis interna de Saraperos
Cuando se habla de deporte profesional, lo primero a entender es lo siguiente: el jugador no es más que un empleado más; si alguien te ofrece más dinero, cambias de empleo, si otra “empresa” se acerca y mejora tus condiciones laborales, te vas con ellos.

Ya situados en este escenario, imagina que como trabajador, de pronto tu empresa incumpliera ciertas partes del contrato que firmaste, que tu jefe no atiende tus peticiones y por ende, tu dejas de rendir igual.

“Hacen como que me pagan, hago como que trabajo”, esa frase que al final resume mucho la forma de pensar que muchos hemos tenido en alguna parte de nuestra vida.

Durante los últimos meses, integrantes de la plantilla de Saraperos de Saltillo, no solo jugadores y miembros directos del equipo sino, trabajadores de la institución, han manifestado sus quejas por el manejo interno del equipo (no olviden que en #Saltillo todo se transmite aun de primera mano).

Quienes trabajan en oficina han dejado ver que los problemas que comenzaron el año pasado tienen que ver con aspectos tan simples como el aire acondicionado y la falta de material de trabajo, pero que han ido en crecimiento.

La salida de Víctor Favela, así de intempestiva como injustificada, dicen los enterados, fue la primera gran reacción de un empleado ante el desequilibrio interno.

Los comentarios sobre la falta de pago de algunas primas también son constantes entre los jugadores.

Algunas otras señales fueron los tuits de Justin Green, líder productor, de robos y promedio en la campaña 2015 y campeón en la Serie del Caribe, días antes de su firma en los que dejaba ver molestia por no haber sido contratado a pesar de sus credenciales. El jugador lo desmintió y los tuits desaparecieron justo después de lograr el campeonato con los Venados de Mazatlán.

Algo similar pasó con Víctor Gárate, el zurdo venezolano, quien días antes de arribar a Saltillo desde Japón se enteró que no tenía firma asegurada, algo que desembocó a que no fuera activado sino hasta iniciada la temporada.

Igual de irregular han resultado casi todas las contrataciones de la directiva que encabeza el ex comentarista Rodolfo Ruiz Cabello. El cambio por José Manuel Rodríguez, el rostro de Saraperos durante la última década, ha resultado un desastre si se considera que Rolando Acosta no ha funcionado y que el otro jugador que se negoció jamás logró llegar al roster.

Solo Jon del Campo ha dado algunos resultados, aunque no ha alcanzado el nivel del año pasado, ni de sus temporadas con Puebla.

El pasado sábado la directiva a través de un comunicado anunciaba la salida del lanzador Edgmer Escalona, el líder en efectividad de la liga el año pasado, y al día siguiente Héctor Daniel Rodríguez hablaba en entrevista para medios de su inminente salida al béisbol de Japón.

En la misma carta donde se anunciaba la llegada del pitcher norteamericano, Jeffrey Shields, se hace alusión a una revisión jugador por jugador para “enderezar el camino” y volver a los puestos de postemporada.

La reacción no es tardía, pues el tiempo y los juegos de distancia de los Saraperos con los lugares postemporada son adecuados. La directiva ha cortado a quienes no han funcionado de manera adecuada, a excepción del a inexplicable salida de Michael Nix a principio de año, pero los refuerzos no han sido anunciados.

Las primeras series de la segunda vuelta, contra equipos de medio standing de la Zona Sur y en casa, abren posibilidad a ver una nueva cara del equipo local, pero con muchos problemas aún por resolver.
01 Junio 2016 03:00:48
¿Quién dirige “La Nave”?
Cuando se revisan los marcadores del día anterior en las páginas de un periódico o la Internet, solo se pueden ver la frialdad de numeros que hablan, de la victoria o derrota de un equipo.

El deporte, sin embargo, va mucho más allá de lo que los jugadores logran o no en un día de juego en el parque de pelota.

No es secreto que el deporte profesional es un negocio redondo para dueños, directivos y jugadores.

No hay necesidad de meterse muy a fondo en libros de contabilidad para ver que, se llenen o no estadios, los dueños de equipos tienen en sus franquicias un excelente negocio.

La gran diferencia entre el éxito de uno u otro equipo depende entonces de la capacidad de los propietarios y directivos de hacer los movimientos correctos, en el momento adecuado para asegurar una buena temporada de su equipo. Es decir, que en realidad gusten del juego de pelota, lo suficiente para que se preocupen por el éxito deportivo y no solo monetario.

Cuando la temporada de la LMB comenzaba, el roster de la mayoría de los equipos, por lo menos en la Zona Norte, no daba ventaja significativa a ninguno, pues quienes necesitaban reforzarse lo hicieron y pocos perdieron grandes nombres.

La gran diferencia la hicieron los jugadores méxico-americanos a quienes el reglamento permitió jugar como mexicanos y abrió la baraja a un sinnúmero de peloteros que antes quedaban marginados de Ligas Mayores y del beisbol veraniego en de nuestro país.

#Saraperos de Saltillo hizo buenos movimientos, aparentemente, y nombró a un símbolo como Noé Muñoz, para tener su primera oportunidad como mánager.

Un juego antes de la pausa de media temporada, Saraperos está en penúltimo a 10 juegos del primer lugar y sin muchas respuestas a su crisis.

Lo dicho, cuando la temporada comenzó los equipos lucían sumamente parejos, el pitcheo de Saltillo era señalado como el mejor de la liga y eran muchos los que añadían en sus columnas que solo unos detalles en la ofensiva darían posibilidad de pelear por el título.

Mientras el resto de los contendientes norteños, incluidos Monterrey y Monclova que no han dejado la cima desde el principio, hacen cambios de jugadores buscando cubrir huecos, Saltillo se ha visto impresionantemente pasivo, manteniendo a jugadores que simplemente no producen y dejando pasar oportunidades importantes de cambios con otras franquicias.

La también llamada #NaveVerde está en el fondo del pitcheo colectivo de la liga con 5.58 de porcentaje de carreras admitidas (ERA) y carreras limpias admitidas, con 272.

La salida del lanzador número uno en la rotación del año pasado Michael Nix luego de dos juegos lanzados sorprendió y fue el inicio de una serie de malas decisiones que determinaron el fracaso de la primera ronda.

Las posiciones de postemporada están a tiro de piedras, pero sigue resultando increíble la pasividad de la directiva, que encabeza Rodolfo Ruiz Cabello, por no mover piezas necesarias, ventaja que da el sistema de competencia de la liga.

Mientras unas voces critican la falta de experiencia de la directiva en los menesteres del béisbol profesional, esta se ha mantenido hermética y solo informa a través de su cuenta de Twitter @OficialSarapero las noticias del equipo, que generalmente se limitan a retuiteos de otras cuentas y algunos eventos de los juegos del equipo, dejando a aficionados confundidos sobre lo que en verdad se está haciendo para rescatar una campaña que parece perdida.

Mientras tanto las entradas en el Estadio Madero empiezan a ser flojas, algo que preocupa a los concesionarios y patrocinadores.

La directiva, sigue pasiva y solo hablan de movimientos después de la pausa del Juego de Estrellas. Solo queda esperar que la sacudida traiga efectos deseados antes de que sea muy tarde, para un equipo que no va a una Serie del Rey desde el campeonato de 2010.
18 Mayo 2016 03:00:32
Las reglas no escritas del beisbol
El beisbol no es un deporte violento, pero es un deporte de códigos, de reglas no escritas, donde extrañamente se olvida algo.

Esta semana los Rangers y los Blue Jays, protagonizaron una de las grandes peleas del beisbol, de la que quedará para siempre la imagen del golpe de Rougned Odor sobre el rostro de José Bautista.

Ese derechazo a la mandíbula, que ya le costó ocho juegos de suspensión al venezolano de 22 años, fue el resultado final de una enemistad que se venía gestando desde los playoffs del año pasado.

En lo que muchos tomaron como una burla, Bautista lanzó el bate a modo de celebración luego de un cuadrangular que dio el triunfo a Toronto. Bueno, siete meses después de eso, en el sexto juego de la segunda serie entre los dos equipos, en el último turno al bat del dominicano de Toronto, los Rangers decidieron ajustar cuentas.

Con el juego apretado, con apenas una carrera de diferencia a favor de los texanos, el pitcher de los Rangers golpeó a Bautista.

Golpear a un bateador en esa situación, no puede sonar a más que intencional y así lo tomaron ambas bancas.

Para muchos esto es la esencia del beisbol, jugar duro en momentos apretados, devolver las ofensas al rival y nunca perdonar las violaciones a ese librito de reglas no escritas.

Luego del primer empujón y el golpe de Odor, las cosas se salieron de control y unas cuantas expulsiones después una nueva rivalidad había nacido.

Es extraño para quienes entran al mundo del beisbol por primera vez toparse con esta situación, pero para aquellos que han pasado su vida en el diamante, es hasta un requerimiento.

Cierto: la violencia nunca debe ser promovida, pero en cuestiones de deporte, y siempre y cuando quede entre los mismos jugadores, serán sólo gajes del oficio.

Un pelotazo fue dado de inmediato al primer bateador de los Rangers durante la siguiente entrada y todo quedó listo, las cuentas primarias estaban saldadas, pero ya muchos esperan el próximo enfrentamiento entre ambos equipos.

Los históricos pleitos entre Boston y Yankees; aquél enfrentamiento entre Nolan Ryan y Robin Ventura en 1993, incluso el que el año pasado se desató entre #Saraperos y #Acereros en la serie de playoff, son y deben seguir siendo parte del beisbol, pero sólo en el terreno del juego y no extenderse a los aficionados, que poco tienen que ver entre lo que ocurre entre peloteros.

Mientras unos apoyan a Bautista y otros defienden a Odor en los medios de comunicación y en la tribuna, una voz más que autorizada en MLB ya dio su veredicto y éste parece ser definitivo.

“Él (Odor) ya es una leyenda dentro del círculo de los beisbolistas”, dijo Buster Posey, uno de los mejores catchers de las Grandes Ligas.

En tres y dos

Los Saraperos de Saltillo @OficialSarapero, siguen dejando ir juegos en las últimas dos entradas de los juegos, pero aún no se han hecho movimientos en el pitcheo intermedio y cerrador, a pocas semanas de la mitad de la
13 Mayo 2016 03:00:02
Los errores de Saraperos
Un aficionado tiene derecho a exigir a su equipo. El aficionado que paga boletos de temporada, el que ha sido constante en su apoyo, que ha hecho una “inversión” en la franquicia de su ciudad, el que llena estadios.

En la Liga Mexicana de Béisbol existen aficiones muy fieles, los Sultanes tuvieron la peor temporada en décadas y aún así terminaron el 2015 como líderes de asistencia; Yucatán y sus Leones llevan años llenando el Kukulcán y los renovados Toros de Tijuana han sabido atraer a una afición que tiene muy cerca a los Padres de San Diego al Estadio Gasmart.

El año pasado los Saraperos de Saltillo
@OficialSarapero y los Acereros de Monclova terminaron como cuarto y quinto lugar respectivamente en promedio de asistencia, ambos calificados a playoffs.

En el primer tercio de esta campaña las cosas se mantienen exactamente igual en la cima, con Monterrey superando los 14 mil asistentes por juego y Yucatán cerca con 9 mil. Ambos tienen equipos que han empezado bien el año y se han mantenido en los primeros lugares. Tijuana se mantiene en tercero a pesar de su paso irregular, pero Monclova ya superó a Saltillo, apoyados en su excelente arranque.

Los Saraperos de Saltillo siguen recibiendo a más de 6 mil aficionados por juego, pero están de nuevo cerca del fondo, tras una racha negativa.

Cierto, el béisbol es un juego que da y quita en la misma temporada, Saltillo perdió siete juegos consecutivos, para luego ganar siete seguidos y luego caer en otra seguidilla de derrotas.

Aun así, los aficionados siguen yendo al partido, a pesar de las constantes quejas por el cambio de proveedor de boletos que ha ocasionado fallas en la entrada, principalmente para los abonados, los que confían en su equipo desde el inicio de temporada. Irregular sería la palabra que podría definir a los Saraperos hasta este punto. El mal arranque y los constantes problemas entre directivos ocasionaron la salida de Víctor Favela, uno gran conocedor del béisbol mexicano y local, que voluntariamente pidió el retiro, tal vez para evitar los conflictos internos.

Sorprendentemente nadie ha ocupado su lugar como gerente deportivo, e igual de sorprendente es el hecho que no existan movimientos en el line up que ha carecido de bateo oportuno y pitcheo cerrador efectivo.

A pesar de la irregularidad, Saraperos no está lejos de la punta, en una Zona Norte muy pareja, pero las cosas se podrían complicar si estos pequeños aspectos no se toman en cuenta.

Al aficionado se le tiene que cuidar en los malos momentos y exigir en los buenos, pues de ellos depende el futuro de un equipo.

Muy a tiempo de corregir estos pequeños baches en el camino y no perder una temporada más, para un equipo al que, desde 2009 y 2010, no se le exige menos que un campeonato.

En tres y dos

Daniel Castro sigue luciendo a la defensiva con el peor equipo de las Ligas Mayores, Braves de Atlanta. Con pocas oportunidades de lucir en medio de una escuadra en reconstrucción, el ex segunda base de Saraperos ha logrado llamar la atención de MLB y su afición.
04 Mayo 2016 03:00:31
El sufrimiento de ser fanático
Entre más de 20 películas, que recuerdo haber visto, dedicadas al béisbol, una escena fue la que más quedó grabada en mi memoria.

En “Fever Pitch” o “Amor en Juego” (gracias, traducciones al español), sobre un ultra aficionado de los Red Sox que está a punto de perder a su pareja por su afición al deporte, se refleja la realidad del fanatismo.

El protagonista
está sufriendo en un bar junto a sus amigos luego de que Boston perdiera el tercer juego de la Serie de Campeonato contra los Yankees en 2004. De pronto logran ver a varios jugadores del equipo, Johnny Damon, Trot Nixon y Jason Varitek, comiendo y sonriendo al fondo del lugar, disfrutando después de ser humillados 19 a 8 por sus archirrivales en casa.

La moraleja es clara, mientras los aficionados lloran, se pelean y casi sienten que el mundo se les viene abajo tras una derrota, los jugadores se preocupan por otras cosas, como por ejemplo, cenar y esperar el siguiente partido. Claro, la historia tiene un final feliz, en 2004, los Red Sox de Boston lograron poner fin a una sequía de 86 años sin campeonato.

La “maldición del Bambino” se borró de una vez por todas y liberó a la afición de Boston, dando un nuevo giro a la rivalidad entre equipos, los Red Sox se volvieron trascendentes y NY tuvo por fin un digno competidor, una rivalidad real.

Aunque durante los últimos años los “Mulos” no han sido relevantes, cada juego entre los rivales es un acontecimiento para los aficionados, que es bien capitalizado por los medios.

En resumen, las rivalidades son hechas y mantenidas por los aficionados. El “odio” sin embargo, iba mucho más allá de lo deportivo y se traslada a cuestiones culturales y sociales, que pocas veces se pueden entender de manera simple.

Hoy, hay por lo menos tres rivalidades en el béisbol mucho más importantes, Dodgers contra Giants de San Francisco en el Oeste, y Cubs contra Cardinals y Pirates en la mejor división de las Ligas Mayores, pero su interés es solo regional, nada que llame mucho la atención a medios internacionales.

En México, son los mismos aficionados los que han creado una vibra similar en varios parques de pelota, sobre todo en el Norte del país y ya han atraído la atención de medios nacionales.

Al igual que en el béisbol de los Estados Unidos las rivalidades en nuestro béisbol veraniego son alimentadas por otros motivos, más allá del deportivo.

Monclova, tiene una muy amplia población avecindada en Saltillo y los juegos siempre son llenos seguros, muchas veces con más casacas azules que verdes en el Parque Madero.

Saltillo, siempre ha sido una ciudad satélite de Monterrey y fue hasta la década pasada cuando pudieron eliminar en varias ocasiones a los Sultanes que una verdadera rivalidad surgió de parte de los aficionados regios, que antes simplemente ignoraban la ansiedad de los saltillenses por llamar “Clásico del Norte” a esos enfrentamientos.

La lejanía de los Diablos Rojos del México no ha hecho posible que se alimenten más rivalidades con sus vecinos norteños, pero los duelos con Sultanes, Acereros y Saraperos, casi siempre son llenos asegurados en los parques locales.

Es notable que en nuestro béisbol también han sido los aficionados los que han creado esta aura alrededor de estos partidos, pero es aún más notable que en los últimos años, con el alza deportiva de Monclova y la manera en que Monterrey y Saltillo han mantenido hasta cierta medida un nivel competitivo, se han vuelto partidos redituables para la taquilla.

Si de imitar se trata, los pasos son buenos, ahora solo haría falta mantener el mismo orden que se tiene en los estadios del vecino del norte y evitar que prácticas de otros deportes como los pleitos, se sigan presentando en el juego de pelota.
29 Abril 2016 03:00:14
Dopaje y supervivencia
La columna anterior se habló del esfuerzo que requiere un lanzador para completar un juego en el nivel profesional, tanto físico como mental. En la época moderna los atletas tienen que pasar por incontables filtros para llegar a participar en el deporte profesional, mantenerse es una historia a parte.

Lanzadores, bateadores, todo aquél que desee participar a buen nivel en un equipo de béisbol, está bajo el escrutinio de decenas de personas que día a día determinan si debe o puede seguir en el equipo.

Al contrario de otros deportes, el béisbol se juega casi a diario y en muchas ocasiones los equipos, sobre todo en ligas mayores, no tienen descanso hasta por un mes. Una escuadra que no cuenta con suficientes elementos para ser competitivos por lo general pone mucha más carga en los peloteros de la que pueden resistir.

En niveles de ligas menores, (la LMB pertenece al nivel AAA), las reglas son las mismas, pero las comodidades no.

Los peloteros por lo general utilizan autobuses para sus traslados, algunos de muchas horas y solo cuentan con un solo día para su descanso.

No es sorpresa entonces que los casos por dopaje en el béisbol organizado sean muy numerosos.

La Liga Mexicana de Béisbol reveló una lista de 45 jugadores que han sido suspendidos durante los últimos cuatro años, algunos de los cuales han reincidido.

El béisbol de verano en México tiene una característica que lo diferencia de la invernal en el Pacífico, pues los controles antidopaje se aplican con las mismas exigencia de Major League Baseball, con las misma severidad de castigos.

En la Liga Mexicana del Pacífico, fue hasta esta pasada temporada que inició la aplicación de exámenes.

Aunque año con año han ido a la baja los casos, este año ya se han dado cuatro suspensiones, dos de ellas por esteroides.

La publicación de la información alarmó a algunos comunicadores, que criticaron la cantidad de jugadores involucrados en el engaño, pero también abrió la puerta a que miembros del fútbol organizado aceptaran que la cifra es similar a lo que ocurre en sus ligas, con la salvedad que los resultados no se dan a conocer de la misma manera.

Llama la atención, sin embargo, que sea un deporte menos “popular” en el país, el que dé resultados más transparentes.

Mientras los deportistas sean exigidos de la misma manera, pero los apoyos sigan siendo insuficientes, no debe sorprender que los casos de dopaje sigan en aumento, después de todo para alguien que vive del deporte, se trata de conservar o perder su modo de vida.

En tres y dos

Daniel Castro, el ex segunda base de Saraperos, sigue luciendo en la defensiva con los Braves de Atlanta, pero está en el mismo “slump” que sus compañeros, pues colectivamente sólo han dado 4 HR en el año, el más bajo por mucho en todas las Ligas Mayores.
27 Abril 2016 03:00:54
La hazaña de un juego completo
El 21 de abril pasado, Edgmer Escalona lanzó 10 entradas completas en la victoria de los Saraperos de Saltillo, ante los Olmecas de Tabasco. Escalona completó las 10 entradas con tan solo 117 lanzamientos, un número bajo para la cantidad de outs que sacó y de paso logró su primera victoria. El año pasado Escalona fue el líder de juegos completos de la liga con cinco.

La hazaña del venezolano no queda solo en los números de un juego ganado, lo que el pitcher realizó esa noche en el Parque Centenario de Villahermosa, trasciende incluso a los límites de un ser humano común y corriente.

No, no es exageración. La labor de los lanzadores del béisbol profesional va más allá de lo que los músculos, tendones y hueso de un hombre o mujer que no tenga la preparación adecuada resiste.

Escalona usa como sus lanzamiento principal la recta de cuatro y dos costuras, que por lo general promedian entre 95 y 92 millas por hora, unos 149 kilómetros por hora, durante su estancia en la loma.

En las Ligas Mayores, el lanzador con mayor promedio de velocidad es Aroldis Chapman, quien cerrará juegos para los Yankees de Nueva York.

El cubano tira un promedio de 100.2 mph, 161 kmh, pero su bola más rápida del 2015 fue de 103.9 millas. Sus estadísticas son tan superiores que la página oficial de la MLB, tiene un filtro para eliminar sus lanzamientos, que ocupan los primeros 50 lugares y así poder ver a los demás pitchers.

Los puristas del béisbol siguen criticando el hecho que los lanzadores abridores no soportan ya los juegos completos que sus antecesores lograron.

Si se buscan los récords por juegos completos, se encuentran rostros en blanco y negro o sepia y nombres históricos como el mismo Cy Young, pero nadie que haya formado parte de la historia moderna del juego.

La respuesta de porque los lanzadores relevistas se volvieron una necesidad es simple, porque el cuerpo de los atletas es exigido más que en el pasado.

Según estadísticas, el joven promedio de 15 años en los Estados Unidos, debe lanzar una bola rápida de 83 millas por hora; el número aumenta a 95 cuando se pasa al colegial.

Por eso, cuando un lanzador llega al nivel profesional, el ligamento lateral del codo, ha recibido impacto durante años. Se calcula que el 15% de los pitchers de ligas menores se han realizado la cirugía Tommy John. Durante 2014 más lanzadores se operaron que durante todos los años 90 y las estadísticas siguen en aumento.

Por eso muchos jugadores, coaches, managers y directivos de equipos cuidan en extremo a sus prospectos y les quitan carga de trabajo, buscando calidad, más allá de la cantidad.

Aunque la cirugía es milagrosa y ha salvado la carrera de cientos de peloteros, cerca del 20 por ciento no vuelve a su nivel anterior.

Escalona, completó el juego con 117 pitcheos, dos menos que los que hizo Jake Arrieta en el juego sin hit que lanzó la pasada semana contra los Reds en Cincinnati. Lo que hizo el “Tiburón Negro” no puede ser considerado una simple victoria.

En tres y dos

Mientras que Yovani Gallardo de los Orioles de Baltimore llegó a la lista de lesionados por problemas con el hombro, Miguel Ángel González consiguió nuevo equipo y abrió su primer juego para los White Sox de Chicago, saliendo sin decisión.
22 Abril 2016 03:00:06
Como construir a un ganador
Como fanáticos de los deportes, muchas veces somos superados por la pasión, que nubla realidades en torno al equipo que seguimos.

Cuando la temporada arranca, todos vemos a la escuadra local en los primeros lugares, un fracaso es inaceptable.

Años de frustración y reclamos se van y, de pronto, como por arte de magia, los triunfos llegan, las penurias se acaban y los estadios se llenan.

Una franquicia lucha contra muchos factores antes de poder alcanzar un éxito, encontrar una receta correcta para lograr por lo menos llegar a playoffs depende de infinidad de factores, tangibles e intangibles.

Y no, los billetes no son toda la razón por la que un equipo puede lograr un campeonato, mucho más en una liga como la de verano en el béisbol nacional.

La LMB tiene que lidiar con un problema que las ligas invernales no, los principales jugadores del orbe están concentrando sus esfuerzos en llegar a Ligas Mayores, batallando en pequeños equipos de ligas menores para obtener un lugar en un roster.

Cierto, la Liga Mexicana de Béisbol está considerada en nivel AAA, un paso antes de la Gran Carpa, pero la distancia que existe entre las organizaciones, dificulta mucho que quien ya juega en territorio nacional, aspire a ascender, por lo menos durante esa misma temporada.

Con un mercado reducido, las organizaciones buscan entre aquellos que tienen una carrera avanzada o quienes buscan probar su valía, para armar rosters competitivos. El resto llegará de aquellos que seguirán esperando un año más para subir a MLB.

Algo similar sucede con los mánagers, quienes muy difícilmente logran continuidad de una plantilla de jugadores competitiva, lo que rompe la posibilidad de armar escuadras que puedan competir por varios años.

El trabajo en las granjas de jugadores, los cambios, el mercado de invierno, la buena química entre el grupo, el pago a tiempo, las facilidades, los permisos, todo influyen para que alguien pueda coronarse a final de campaña.

Ahí resalta los campeonatos en años consecutivos de Tigres, Diablos y Saraperos desde la década del 2000, además de las constantes apariciones de los felinos y los del México en finales durante los últimos 15 años.

Un caso similar es el de los Acereros de Monclova, que desde que tuvieron al mando a Francisco “Chico” Rodríguez y en los controles deportivos a Víctor Favela, mostraron mejoría y aparecieron en playoffs constantemente.

Tal vez no fueron ellos quienes les dieron su segunda final, pero sí dejaron las bases desde el 2010 para que Omar Romero Tirado, un ex pelotero de los Tomateros de Culiacán, y ahora Homar Rojas, múltiple campeón en la Liga Mexicana del Pacífico los tengan en los primeros planos.

Los grandes nombres no están presentes, pero sí la constancia y el buen manejo de la directiva. De no romperse, como muy seguido ocurren en el béisbol mexicano, esta química podría darles muchas satisfacciones a una afición que está acostumbrada a quedarse en el camino.

En tres y dos

Jorge de la Rosa sigue sin levantar con los Rockies de Colorado que han empezado bien la campaña, apoyados en el poder ofensivo de su infield, y la gran historia de Trevor Story como novato.
20 Abril 2016 03:00:48
De buenas y malas rachas
En la vida, como en el deporte las malas rachas son inevitables. Cuando un equipo se arma en la pretemporada, busca siempre tener a los mejores en cada posición, algunos lo consiguen, otro no, pero sin duda ningún equipo entra a una temporada pensando en perder.

El inicio de la temporada 2016 de la LMB ha traído pronto malas rachas a varios equipos, incluídos los locales, Saraperos, quienes tuvieron que pasar 8 juegos con derrota para por fin conseguir una victoria.

Un día antes de romper esa racha, Saltillo le hizo el favor a los Guerreros de Oaxaca y los sacó de un inicio de pesadilla con 11 derrotas al hilo.

Con las rachas perdedoras de ambos, solo los Rojos del Águila de Veracruz siguen hundidos en una, con 9 derrotas seguidas. Veracruz era, hasta su primer derrota el único invicto de la liga, con cinco victorias consecutivas. Las malas rachas son impredecibles, pero no imprevisibles.

En temporadas tan largas como las del béisbol profesional, es imposible que un equipo no caiga en malas rachas, perder cinco, ocho o hasta 15 juegos no da señal a que el año de una escuadra se haya perdido, al contrario da pie a que una organización, responsable, se haga cargo de las fallas antes de la etapa final del año.

Como aficionados, es fácil confundir el mal paso de un equipo con carencias en lo deportivo, pero un mal pitcher no es definido por una salida desafortunada, ni siquiera por dos o tres.

El deporte profesional es un negocio en toda la extensión de la palabra, un equipo no es solo el roster de jugadores y coaches, va mucho más allá del dueño y los directivos.

No es difícil llegar a una explicación sobre por qué un equipo con buenos nombres en la plantilla de pronto se hunde en una racha de derrotas.

Igual que en cualquier empresa, un equipo requiere de líderes, de guías, de trabajadores e incluso de malos elementos para funcionar.

De la misma manera que un equipo de béisbol se hunde en juegos perdidos consecutivos, puede ganar una decena de duelos y dar un reflejo distinto a la realidad, sobre su calidad real.

En el 2007, los Rockies de Colorado estaban eliminados a finales de agosto, y su única esperanza era ganar la mayor parte de los juegos de septiembre. Ganaron 14 de sus 15 últimos juegos y luego barrieron sus dos series de playoffs para llegar con récord de 21-1 perdido a la Serie Mundial en contra de los Red Sox de Boston.

“Enrrachados”, muchos daban como favoritos a los Rockies, pero no pudieron ganar un solo partido a los Red Sox de Terry Francona.

En realidad, Boston tenía un mejor equipo, mejor organización, un mánager más experimentado y figuras consolidadas como David Ortiz, Josh Beckett y Jon Lester. La ilusión de una buena racha terminó ahí.

La mala racha de Saltillo tuvo solución cuando su mejor jugador, Héctor Daniel Rodríguez, lanzó siete innings casi perfectos y el bateo por fin respondió a la hora cero. Ahora ajustar las piezas flojas y deshacerse de las que no sirven, será clave para tener otro buen año.

En tres y dos

Roberto Osuna, el cerrador mexicano de los Blue Jays de Toronto, ha salvado 4 de las 4 oportunidades que ha tenido este año y se consolida como uno de los favoritos de la afición en Canadá, un futuro prometedor para este joven sinaloense de 21 años.
15 Abril 2016 03:00:53
¿Qué detiene al béisbol?
La concepción de que el futbol soccer es el deporte más popular en México es real, en cantidad de aficionados, equipos amateur, semi profesionales y profesionales, así como patrocinadores y medios que lo difunden es el deporte que domina, la mayor parte del territorio nacional.

El
futbol, es sin duda el deporte más popular a nivel mundial y tiene una fácil penetración en los niños, exige mucho menos equipamiento o espacios de juego especiales.

El beisbol, en cambio, ha ido perdiendo espacios con el paso de los años en ciudades como Saltillo, donde campos tradicionales han cedido espacio a otros espacios.

En el norte de México, principalmente en la zona del Pacífico, el beisbol sigue siendo el Rey de los deportes, siendo la cuna de la mayoría de los jugadores que llegan a nivel profesional, pero ¿qué pasa con el resto del país?.

No es difícil adivinar que la cercanía con los Estados Unidos da a los estados norteños una pertenencia con deportes como el futbol americano, el basquetbol y el beisbol. Miles de niños escogen estas disciplinas, pero muy poco terminan desarrollándose a un nivel colegial, muchos menos llegarán al profesionalismo.

Es fácil culpar a las autoridades y la falta de inversión en este tema, pero en realidad son muchos los factores que han restado adeptos a estas disciplinas.

Los costos, la falta de espacios, la falta de promoción en medios, todos se mezclan para que en la país el beisbol pierda protagonismo.

Cuando un buen pelotero surge en las ligas infantiles o juveniles, es mucho más duro mantenerlo interesado en un juego que, a nivel nacional, no promete las bondades que las ligas profesionales de soccer dan.

Muchos de los jugadores con futuro prometedor eligen una carrera en vez del juego, algunos otros sufren lesiones que no son tratadas de manera adecuada y terminan por ver truncado su sueño.

Esta ausencia de jóvenes valores contrasta con la calidad que se percibe en las academias y equipos y termina por afectar el espectáculo en el profesionalismo, que tiene que ser compensado con jugadores extranjeros y, desde este año, jugadores norteamericanos de origen mexicano, que pueden jugar con plaza nacional.

La Liga Mexicana de Beisbol ha buscado de una y otra manera suplir la ausencia de grandes nombres, pero son pocos los equipos que generan jugadores desde la base.

El problema viene de raíz y a pesar de los esfuerzos es poco el talento local que se produce, aunque sean varios mexicanos que están considerados como estrellas en las Grandes Ligas.

Rescatar al deporte es una tarea difícil, pero que debe empezar desde las autoridades locales y la conservación de espacios para la práctica del beisbol, que resultan indispensables en pro de fomentar el gusto en niños y jóvenes a lo largo del país.

En tres y dos

Saraperos está sumido en una mala racha, en la misma etapa que estuvo el pasado año cuando estaban en el fondo del estánding, pero con un mejor plantel al que Noé Muñoz puede sacar mucho jugo.
13 Abril 2016 02:59:59
El (muy) redituable “odio” deportivo
El domingo pasado, en Monterrey, la Liga Mexicana de Béisbol recibió una importante lección, que seguro deberá tomar en cuenta para años próximos. El “Palacio Sultán” registró su máxima asistencia en temporada regular desde que abrió sus puertas en 1990, con 25 mil 845 aficionados que pagaron boleto para el juego entre regios y Saraperos de Saltillo.

La capital de Nuevo León tiene dos de los equipos con mayor afición en el fútbol mexicano, equipo profesional de básquetbol y un sinnúmero de opciones para que las familias pasen un domingo, pero fue el béisbol el que reinó ese día.

Los Sultanes vienen saliendo de una de la peores campañas de su historia, en la que por poco terminan en el sótano de la Zona Norte y no hicieron grandes movimientos durante la pretemporada. El arranque, previo a la serie frente a Saltillo era irregular y no existían grandes motivos para la histórica cifra.

La LMB sin embargo ha olvidado promover algo que los patrocinadores si han sabido capitalizar, las rivalidades.

Cuando se habla de rivalidades en el béisbol la mente viaja de inmediato al añejo pleito entre Boston y sus Red Sox y Nueva York y sus Yankees o entre Dodgers y Giants, en el Oeste del país, sin olvidar el odio que existe entre Cardinals y Cubs en la división Central del Viejo Circuito.

En México, el béisbol también conoce este odio deportivo, con batallas en el Pacífico donde Tomateros de Culiacán y Naranjeros de Hermosillo donde por lo general se juega más que solo a la pelota.

En el verano, la vieja “Guerra Civil” era la principal de las atracciones por años, pero la salida de los TIgres de la capital del país e incluso de la misma zona que los Diablos, la ha ido enfriando poco a poco, a pesar de que los equipos se acaban de encontrar en una final hace apenas dos años.

Leones de Yucatán sostienen buena rivalidad con Piratas de Campeche y los mismos Tigres de Quintana Roo en el Sur, pero difícilmente se promueve más allá de sus mismos estados.

En la otra zona, sin embargo el que algunos llaman el “Clásico del Norte” demostró seguir vigente en la primer serie del año entre Sultanes y Saraperos, con entradas que superaron el 90 por ciento de asistencia en estados de 27 mil y 16 mil aficionados respectivamente.

Los equipos y la liga, sin embargo, parecen ignorar esto pues durante los últimos años han desaparecido dos series del calendario entre los equipos, que solo se visitan en tres ocasiones a lo largo del calendarios, dos como local y una como visitante dependiendo del año.

Para Saraperos, representa una ventaja que desde el año anterior, los juegos contra Acereros representan también un atractivo para la amplia población monclovense que residen en la capital del estado, abarrota el Estadio Madero, sin contar que la intensa serie de playoffs del año pasado creó por primera vez en la afición de Saltillo un sentimiento de rivalidad hacia el equipo azul.

Contrario a explotar esto, son pocas las oportunidades al año las que se tienen para disfrutar de estos juegos, desperdiciando las que podrían ser excelentes entradas en ambos parques, sin contar que en directivas como la de Saraperos parece pasar desapercibidas las pocas visitas de estos equipos, con nula promoción en redes sociales o medios de comunicación, o promociones, como las que sí se realizan en Monterrey o Monclova.

Una liga del nivel de la Mexicana, debería saber cuales son sus oportunidades, mucho antes de empezar una campaña, que luce todavía muy por debajo en estos aspectos a su par del invierno.

En tres y dos

A destacar el comportamiento de la afición de Sultanes y Saraperos durante la pasada serie, con cero incidentes en ambos estadios y sobre todo un ambiente cien por ciento béisbol, lejos de la violencia.
01 Abril 2016 03:00:35
¡Arrancan!
Cuando la temporada 91 de la Liga Mexicana de beisbol, arranque hoy en los dos extremos del país, muchas cosas habrán cambiado con relación al año pasado, dentro y fuera del terreno de juego.

La llegada de jugadores mexicoamericanos sin ocupar plaza de extranjero, las series mixtas y la transmisión de juegos en televisión por cable a nivel nacional son muestra clara de que la liga busca atraer a más aficionados, mejorando el espectáculo.

Equipos reforzados, sin claros favoritos en ambas zonas, ponen el elemento extra a esta nueva era del beisbol de verano en México.

En el norte las cosas lucen parejas entre los primeros cuatro lugares, destacando Diablos del México y Toros de Tijuana, los primeros manteniendo la base que los llevó a ganar más de 70 juegos el año pasado y los segundos invirtiendo bien su dinero al remediar las pocas debilidades de un roster que se quedó a un juego de llegar a la final.

Muy cerca de ellos están Acereros y Saraperos. Monclova también mantuvo la base que los llevó a la final por primera vez desde 1998, y agregó refuerzos a su pitcheo y su infield, luego de perder a Olmo Rosario.

Saltillo tiene, para algunos, la mejor rotación abridora de la liga, con Edgmer Escalona y Michael Nix a la cabeza, sin contar la llegada de Marco Camarena y Héctor Daniel Rodríguez.

La llegada del súper veterano, Karim García y el conocimiento de Noé Muñoz, ahora como mánager, serán dos elementos extra a observar este año en el Madero.

Un poco detrás vienen los Rieleros de Aguascalientes, con mucho poder ofensivo, pero algunas dudas en la rotación y el relevo. Sin un rival débil a la vista, es difícil predecir, pero con los rosters iniciales confirmados, las cosas pintan para mantenerse de manera similar a la temporada pasada.

La lucha por el Sur

Del otro lado del país, los Tigres mantienen la base que los ha vuelto exitosos en los últimos años, un line-up lleno de mexicanos, aderezado con buenos y experimentados pitchers que les han dado el dominio de la zona Sur.

Detrás se mantienen los líderes del año pasado, Leones de Yucatán, que si bien no tienen grandes nombres han conformado una buena escuadra que dirige un viejo conocido de Saltillo, Willie Romero.

Pericos de Puebla, con su gran inversión de este año y Piratas de Campeche darán pelea, pero pueden ser estos últimos los que den el paso extra, luego de quedarse a un paso de la final del Sur la temporada pasada.

En tres y dos

Los pitchers mexicanos Miguel Ángel González y Manny Bañuelos empezaron mal el año, el primero al ser dejado en libertad por los Orioles de Baltimore y el segundo con problemas en un codo, que lo alejarían durante un buen tiempo del montículo.
09 Febrero 2016 04:00:08
Las secuelas del Super Bowl 50
Durante las últimas décadas, la NFL se ha empeñado en volver la liga un espectáculo ofensivo, con nuevas reglas a favor del juego aéreo y duros castigos a golpes de los defensivos, disfrazados de prevención de lesiones.

A pesar de todos los esfuerzos hechos por la liga por convertir los juegos en una vorágine de anotaciones y cada vez menos tacleadas, han sido las defensivas las que han estado presentes en la mayor parte de los Super Bowls, incluyendo lo últimos.

El espectáculo que las defensivas de Carolina y Denver dieron el pasado domingo, fue digno de un juego por el campeonato, con líneas que anularon los ataques contrarios y definieron al campeón.

Con la victoria pasó desapercibido que los Broncos de Denver son el campeón con menor cantidad de yardas ofensivas en la historia del Super Bowl, que Peyton Manning tuvo el cuarto peor rating de quarterback en estos juegos, que perdió dos balones y que fueron acciones de la defensiva y equipos especiales los que pusieron puntos, y dieron posición de terreno a los Broncos para lograr el total de sus puntos.

Esta misma ofensiva fue la que hace dos años superó todos los récords históricos de la liga, pero terminó siendo destrozada por, ¡sorpresa!, la mejor defensiva de ese año, los Seahawks de Seattle.

Después de esta dura lección, John Elway sabía que para lograr el campeonato debía invertir en esa unidad y olvidar la espectacularidad, algo que tuvo su premio apenas dos años después de aquella humillación.

Cierto, Cam Newton cometió algunos errores, pero todos forzados por una avasalladora línea frontal de Denver que volvió locos a los generalmente dominantes linieros ofensivos de Carolina y capturó siete veces al MVP de la liga.

Del otro lado Luke Kuechly y compañía tampoco dejaron en paz a una pobre ofensiva de Broncos, pero no pudieron anotar puntos y fueron defraudados por su ofensiva, que sólo pudo de siete en una ocasión tras sumar 80 puntos en sus dos anteriores juegos.

Queda claro que aquel viejo adagio “las ofensivas ganan juegos, las defensivas campeonatos”, no se hace viejo.

En una liga centrada en quarterbacks y receptores, los linebackers y linieros defensivos se abren camino y poco a poco empiezan a adquirir el estatus de súper estrellas, con contratos grandes y la importancia que merecen.

Contrario a lo que parece, Carolina tiene un camino fácil para retornar a esta instancia en años próximos, mientras mantenga a jugadores clave e invierta en cubrir los huecos en la ofensiva, principalmente en la posición de segundo receptor.

La lección que recibió Newton este domingo podría ser más benéfica para la franquicia que una victoria, pues ahora sabe que en cualquier momento puede ser detenido y depende de sus compañeros para alcanzar el objetivo, algo que parecía haber escapado de su cabeza hace algunas semanas.

Mientras, los Broncos tienen un buen futuro incluso con el inminente retiro de Peyton Manning; encontraron soluciones con Brock Osweiler que, además de ser efectivo, seguirá protegido por la mejor defensiva de la liga,

Pick Six

John Elway había declarado en el pasado que, de no haber sido elegido por Carolina en el Draft del 2011, habría tomado a Cam Newton para dirigir a los Broncos. Parece que, por lo menos este año estará contento de haber decidido por Von Miller, hoy MVP del Super Bowl 50.
26 Enero 2016 04:00:05
Flashback
Peyton Manning llegó al Super Bowl XLVIII como favorito, tras su mejor temporada estadística y en la que comandaba una ofensiva para la que lanzó 55 pases de anotación.

La primera jugada de aquél juego vaticinó el desastre que estaba por llegar a Manning y los Broncos quienes nunca pudieron establecer su juego y fueron apabullados por la defensiva de los Seahawks de Seattle.

El joven equipo de la NFC basaba su juego en la presión que su línea ponía sobre los frontales rivales basada en la confianza en su dominante secundaria, que nulifican el juego aéreo, además de contar con un dinámico quarterback en Russell Wilson y un corredor pesado que garantiza avances cortos y era casi infalible en la zona roja.

Esa noche de pesadilla podría volver a Manning en el mismo escenario, cuando el próximo 7 de febrero enfrente a Carolina en el Super Bowl 50.

Los Panthers cuentan con un joven roster, en ambos lados del balón, solo cinco jugadores tienen experiencia de Super Bowl, pero su defensiva recuerda a esos Seahawks que destrozaron el sueño de Manning de ganar su segundo campeonato.

Russell Wilson y la efectiva ofensiva de Seattle pudo completar su primera jugada ofensiva con yardaje positivo cuando quedaban 6:23 minutos en segundo cuarto del juego divisional contra Carolina, luego de haber sido interceptado dos veces.

En la segunda mitad el mariscal y su head coach, Pete Carroll encontraron una solución al problema al correr la bola y utilizar el “read option” para poder hacer daño a la defensiva.

El panorama fue totalmente diferente para el equipo que dirige Ron Rivera al toparse con Carson Palmer en el juego por el campeonato de la NFC.

Aunque Arizona llegaba con un gran ataque aéreo y el apoyo de un buen corredor joven en David Johnson, fue la falta de movilidad de Palmer en la que Rivera basó su plan de juego.

Con una línea ofensiva que no pudo contener la presión, el quarterback se vio obligado a tomar decisiones rápidas (y malas) que fueron capitalizadas por el perímetro.

Peyton, como sabemos, ha perdido velocidad en piernas y brazo y seguramente será objeto de la misma cacería que Palmer, como ya lo fue en su último Super Bowl.

Sin duda un flashback a aquella noche en Nueva York cuando la Legión del “Boom” le hizo ver su suerte y marginó de la victoria.

Este año, sin embargo, Manning tiene un aliado nuevo, con el que jamás en sus 18 años de carrera había contado, una defensiva número uno.

Sin el peso de cargar al equipo por completo, Manning ha lucido relajado en sus últimos dos juegos, sin tener grandes números, pero también con pocos errores.

La presión que Denver ponga sobre Cam Newton y su relativa inexperiencia será fundamental para dar confianza a Manning y contrarrestar la presión que seguramente tendrá.

Con ese apoyo, tal vez y sólo tal vez, Peyton pudiera obtener su segundo título en el ocaso de su carrera y evitar repetir la pesadilla de años anteriores.

Pick Six

No es casualidad que Peyton esté en esta circunstancia en Denver en, quizá, el último año de su carrera. Manning llegó a Colorado gracias a la labor de convencimiento de John Elway, un exquarterback que sabe lo que es ganar en el ocaso de su carrera, luego de innumerables humillaciones en Super Bowls.
19 Enero 2016 04:00:22
Escenarios distintos;  misma historia
La NFL llega a su etapa final con escenarios distintos en las finales de Conferencia, pero que a la vez repiten un patrón similar al de los últimos 12 años.

La vieja NFC tendrá como protagonistas a dos equipos jóvenes, que completan con éxito un proceso de renovación que inició hace poco más de un lustro, dejando fuera la posibilidad de “dinastía” que este año buscaban los Seahawks y que años anteriores buscaron equipos como los 49ers de San Francisco o Packers de Green Bay.

Mientras, en la “nueva” AFC, serán por cuarta vez Peyton Manning y Tom Brady quienes se peleen el boleto al Super Bowl. Desde el 2004, Manning, Brady y Ben Roethlisberger han sido protagonistas de todos los Super Tazones a excepción del 2012 cuando fueron Joe Flacco y los Ravens de Baltimore quienes conquistaron el título.

Siempre será atractivo ver una final donde dos de los mejores mariscales de campo de todos los tiempos se enfrenten, mucho más si se trata de una rivalidad tan prolongada como la de Tom y Peyton.

Los ratings están garantizados, las apuestas ya dan a los Patriots como favoritos para ganar este domingo junto con los Panthers de Cam Newton, pero definitivamente la liga no puede estar tranquila con el mensaje que esto transmite.

La NFL se ha jactado por décadas de ser la liga más pareja, a la que la agencia libre y el tope salarial otorgan equidad a los 32 equipos y dejan la posibilidad abierta a cualquiera para ser campeón, donde el peor puede competir con el mejor.

Pero ¿en verdad el dominio del trinomio Ben-Tom-Peyton deja claro que el plan de la NFL no ha funcionado de la manera esperada?, ¿o se trata de aciertos de las franquicias?.

Los Patriots llegan a su novena final de Conferencia en 12 años, encabezados por Brady y Belichick, pero sin contar con un roster sobresaliente, a excepción del año de la temporada casi invicta.

Manning visita por quinta vez el escenario en el mismo número de años, pero por segunda con unos Broncos de Denver que han armado un equipo de súper estrellas en el costado defensivo, a base de buenas contrataciones y sacrificios durante varias temporadas.

Las ventajas que la liga da son aprovechadas por todos, pero es el trabajo de años el que acaba por reflejar si las decisiones fueron las adecuadas.

Carolina recibe dividendos positivos por primera vez desde que seleccionaron como número 1 en el draft a Cam Newton, Arizona ve el trabajo de Bruce Arians reflejado en su primera final de conferencia desde que Kurt Warner los comandaba.

Solo los años y la continuidad dirán si la NFC sigue los pasos de la AFC o si año con año veremos a nuevos protagonistas peleando por su pase al Super Bowl.

Pick Six

El domingo tres quarterbacks que fueron primera selección de draft son protagonistas, el otro fue el elegido 199 en su año. Entre los primeros tres tienen un anillo de campeonato, el último busca su quinto título, Thomas Edward Brady.
12 Enero 2016 04:00:04
Saber ganar en la NFL
La NFL se ha jactado desde finales de los años 80, de ser una de las ligas más parejas y competidas del deporte profesional.

Los ajustes en el tope salarial y la libre agencia dieron a finales de esa década y principios de los 90 una nueva imagen a las franquicias, muchas de las cuales no pudieron soportar el nuevo sistema y terminaron por hundirse en mediocridad por años.

Luego de una etapa de ajuste en la que no existió un equipo dominante, fueron los Patriotas de principios del 2000 quienes comenzaron a emplear la palabra dinastía de regreso a los emparrillados, pero su regularidad, aunque han mantenido presencia en playoffs no es la misma que tuvieron los equipos campeones de Pittsburgh, Dallas o San Francisco en décadas anteriores, cuando las plantillas no cambiaban y había total disparidad en la nómina con franquicias menores.

Ahora, a la mitad de la segunda década del nuevo milenio, son solamente cuatro equipos quienes siguen dando señales de mantener ese estatus, entre 32 franquicias de la liga.

Este fin de semana dos de ellas demostraron que mantienen la calidad de contendientes y superaron, con mucha suerte y una dosis de drama, la etapa de Wild Card.

Halcones Marinos y Acereros ganaron sus respectivos duelos como sembrados número 6 en NFC y AFC, a unos cuantos segundos del final con jugadas que podrían haber sido parte de un guión hollywoodense.

Cierto, nadie obligó a Vontaze Burfict de los Bengalíes a golpear en la cabeza a Antonio Brown cuando tenían el juego en la bolsa, o a Adam “Pacman” Jones a empujar a un coach de Pittsburgh que por alguna razón estaba a la mitad del campo, pero la victoria de los seis veces campeones estuvo cargada de una dosis de ayuda externa.

Al día siguiente los dos veces campeones de la NFC fueron apoyados por el pateador y sobre todo, el acomodador de los Vikingos de Minnesota que fallaron un gol de campo de 27 yardas para quedar fuera de los playoffs.

Los Halcones Marinos, a diferencia de los Acereros, tuvieron una sola serie ofensiva productiva en todo el juego y fueron limitados por tierra y por aire por Minnesota, un equipo en formación, aunque finalmente superaron su primer prueba en camino a su tercer Super Bowl seguido.

Ambos sostienen una base que los ha hecho exitosos, pero también mostraron debilidades que otros equipos pueden aprovechar, sin embargo su experiencia termina por ser suficiente para superar a otros menos acostumbrados a soportar la presión de estas etapas.

El tercer equipo acostumbrado a estas instancias espera ya a los Jefes de Kansas City, que con 11 juegos ganados en fila lucen como favoritos ante los Patriotas que perdieron sus últimos dos partidos de temporada regular.

Sin embargo, Andy Reid y compañía carecen de lo que los de Nueva Inglaterra han acuñado por años, una mentalidad ganadora que los ha mantenido al tope de la liga desde el 2000.

Serán entonces ellos, las Panteras de Carolina y Broncos de Denver quienes tengan la presión encima a pesar de estar por encima de sus rivales en los standings.

Pick Six

Los Empacadores son ese cuarto equipo que año tras año está en las últimas instancias desde que Aaron Rodgers tomó el mando, pero este años, las lesiones los han puesto en desventaja ante unos Cardenales que lucen fuertes en todas sus líneas, pero de nuevo, no están acostumbrados a ganar como los primeros ganadores del Super Bowl.
05 Enero 2016 04:59:59
El camino hacia el SB50
El escenario está listo para que la ronda de Wild Card arranque el próximo sábado a las 4:35 de la tarde en la casa de los Texanos de Houston. los 12 equipos calificados lucen sólidos, pero el momento que atraviesan es distinto para las franquicias.

En la Conferencia Americana los favoritos siguen siendo los Patriotas de Nueva Inglaterra, que quitaron el pie del acelerador las últimas dos semanas, pues sin descansar a sus titulares cambiaron el estilo de juego aéreo por uno terrestre que sirvió para probar a Steven Jackson, el veterano corredor que llegó apenas hace dos semanas a reforzar al muy golpeado “back field” de los campeones.

Los Pats perdieron la localía, pero luce complicado que los primeros sembrados, Broncos de Denver, lleguen lejos.

Con dudas aún sobre quién llevará las riendas del equipo, si Brock Osweiler o Peyton Manning y con una defensiva que de ser dominante, terminó con muchos problemas la última parte de la campaña, quienes tienen el derecho de recibir toda la postemporada en casa se enfrentarán posiblemente a Jefes de Kansas City, el equipo más enrachado de la liga con 10 victorias seguidas o a los siempre peligrosos Acereros de Pittsburgh, que lejos de su calificación de último minuto tienen a una de las mejores ofensivas de la liga, con el ya ganador de dos anillos, Ben Roethlisberger.

Es Pittsburgh, el que corre mayor riesgo de estos últimos dos al visitar a los Bengalíes de Cincinnati, que podrían o no recuperar a Andy Dalton, pero que definitivamente no se han visto nada mal con el joven Aaron McCarron, un dos veces campeón del futbol colegial con Alabama, que está acostumbrado a juegos bajo presión.

Si vemos la historia reciente de Dalton, que tradicionalmente se derrumba en juegos de postemporada, darle una oportunidad al quarterback de segundo año podría dar resultados.

Mientras, en la Nacional, las cosas terminaron siendo más interesantes de lo esperado, con la derrota de los favoritos Cardenales de Arizona de manera escandalosa a manos de Seattle, que de paso reafirmaron que llegan en su mejor momento luego de empezar la temporada con muchas derrotas y bajas por lesión.

Ahora los Halcones Marinos inician el camino a su tercer Super Bowl seguido en casa de los Vikingos el domingo a las 12 del mediodía como favoritos y con muchas posibilidades de visitar al primer sembrado, Panteras de Carolina.

Carolina cerró sin dudas en todas sus líneas descansando a quienes lo requerían pero reafirmando que llega entero para recibir toda la postemporada en casa.

Quizá el duelo más parejo será el menos esperado, cuando Empacadores visiten a Washington, pues son equipos que terminaron en escenarios totalmente distintos.

Mientras Pieles Rojas acabaron ganando sus últimos juegos, Green Bay fue barrido por primera vez en casa en su división, algo que no ocurría desde 1968, año de la salida del legendario Vince Lombardi. Esperen muchos puntos en el FedEx Field.

El camino a Santa Clara, California empieza con buenos partidos, con nuevos protagonistas y con la posibilidad de duelos distintos en los campeonatos de Conferencia.

Pick six

Con las posiciones definidas para el Draft 2016, serán los Cafés de Cleveland en la segunda posición quienes tendrán acceso a una muy buena generación de quarterbacks a elegir, con la salida de Johnny Manziel siendo casi inminente.
15 Diciembre 2015 04:00:36
Deja vú
Cuando Seattle alcanzó los playoffs en 2010, con marca perdedora de 7 ganados y 9 perdidos, la discusión de si el reglamento de la liga que da un lugar en los playoffs al ganador de cada una de las divisiones era adecuado, se activó.

Los Halcones Marinos eran una franquicia con tradición perdedora que tuvo algunos destellos en el 2005 cuando alcanzaron el Super Bowl, pero que no había logrado una identidad propia en décadas.

Pero gracias a una división mediocre, el equipo de Washington logró dar a conocer lo que sería la base de su éxito durante los siguientes años.

En una jugada que le dio notoriedad inmediata, Marshawn Lynch, el entonces despreciado corredor de los Halcones Marinos, arrastró a la defensa de los Santos de Nueva Orleans y mandó el mensaje que Pete Carroll tenía para la liga.

Desde ese año, Seattle ha ido en ascenso basado en las selecciones colegiales, muchas de las cuales llegaron en rondas suplementarias, para afianzar una defensa dominante y una ofensiva que está basada en el poder por tierra y la calidad de Russell Wilson.

La buena fundamentación del equipo ha permitido que arranques titubeantes como los de este año sean superados con facilidad tras varias semanas de adaptación a un nuevo sistema ofensivo y a lesiones claves en ambos lados.

Seattle está de nuevo en posición de postemporada y luce como una amenaza seria para cualquiera de sus oponentes, principalmente por la experiencia que han acumulado durante las últimas tres campañas, en dos de las cuales han alcanzado el Super Bowl.

Esa misma experiencia tiene a los Patriotas de Nueva Inglaterra de nuevo en la pelea, ahora en solitario al tope de la Conferencia Americana.

Con apenas dos derrotas, aunque en los últimos dos juegos, algunos comenzaron a hablar de la posibilidad de que la solidez mostrada por los Patriotas fuera afectada por las lesiones y la baja de juego en la defensiva.

Este domingo, ese dominio mostrado a principio de la temporada regresó, ahora contra un rival que estaba enrachado y que tenía en sus manos la posibilidad de apropiarse del liderato en su división.

La victoria de Nueva Inglaterra se dio además basada en su defensiva, que vapuleó de tal manera al quarterback de los Texanos de Houston, Brian Hoyer, que terminó obligándolo a salir del partido.

Si contamos que los receptores titulares Danny Amendola y Rob Gronkowski están de regreso y que Julian Edelman, el líder receptor estaría listo para la postemporada, la amenaza de los actuales campeones vuelve a ser real.

La posibilidad que los dos protagonistas del juego por el campeonato lleguen de nueva cuenta, está más fuerte que nunca durante este año, aunque serán los Seahawks quienes enfrentan mayor amenaza al tener en su Conferencia a las invictas Panteras de Carolina y al que parece ser el equipo más completo en cada una de sus unidades, los Cardenales de Arizona.

Pick Six

Chip Kelly y las Águilas de Filadelfia dieron un golpe de autoridad al vencer a los Bills de Búfalo y empatar en el primer lugar de la División Este de la Nacional con gran oportunidad de recuperar el camino.
08 Diciembre 2015 04:00:11
Newton y cómo superar las críticas
En el deporte, nada es casualidad y en ligas como la NFL, la paciencia con coaches y jugadores termina por pagar.

Cuando las Panteras de Carolina fueron el peor equipo del 2010 y por ende ganaron el derecho de ser el primer equipo en elegir en el draft del siguiente año, las dudas sobre a quién elegir rondaban al equipo.

Tras sólo ganar dos partidos durante esa temporada, el dueño de las Panteras decidió despedir a su coach de 9 temporadas, John Fox, así como al resto de su plantilla de entrenadores. Fox y la directiva habían tomado la decisión de dejar ir a Jake Delhomme en la pretemporada previa luego de que dirigiera al equipo por casi una década y los lleva a estar muy cerca de ganar un Super Bowl.

Con un libro en blanco y la posibilidad de empezar una restructuración, Carolina dio el empleo de head coach a Ron Rivera y decidió apostar por el ganador de ese año del trofeo Heisman y del título nacional de la NCAA, Cam Newton.

A pesar de sus impresionantes estadísticas, Newton no era una opción del todo segura, pues solo tuvo un año de titularidad en la universidad y venía de problemas legales cuando inició su carrera en la Universidad de Florida, de donde fue baja durante su segundo año y para su tercero optó por los Tigres de Auburn a quienes terminó llevando a la cima.

El primer año de Cam Jerell Newton fue positivo en relación a sus estadísticas individuales, pero no terminó por resolver todos los problemas de las Panteras.

Tras su designación con el Novato Ofensivo del Año, su segundo año lo puso en el ojo público por su baja de juego, y porque junto con él otros mariscales de campo como buena movilidad vieron sus promedios por corrida ir a la baja.

Con el alza de juego de Colina Kaepernick y Russell Wilson así como la llegada de Robert Griffin III parecía que la era de los quarterbacks corredores llegaba para quedarse, pero fue precisamente el máximo representante de esta corriente quien se alejó de ella.

Cam dejó su estilo corredor y cedió el balón a sus backfield, pero siguió perfeccionando su juego por aire el cual lo llevó a su primera campaña ganadora en 2013 lo que los llevó a playoffs.

Aunque durante la temporada 2014 las derrotas se acumularon, el pobre desempeño de la División Sur de la Conferencia Nacional llevó al equipo de Charlotte a la postemporada de nuevo y reafirmó a Rivera y Newton en sus puestos.

El equipo llegó a la temporada 2015 con más dudas que en años anteriores por la salida de varias de sus piezas clave, pero con un quarterback en plenitud física y mental que durante las primeras 12 semanas lo ha llevado a estar invicto.

“Superman” no sólo luce dominante en estadísticas individuales sino que ha sabido sacar lo mejor de una plantilla ofensiva que no tiene grandes nombres entre receptores, ni corredores.

Lejos del invicto que mantiene, Newton ha demostrado que, contrario a la mayoría de sus compañeros de generación (Kaepernick y RG3 como los más notables), ha sabido superar críticas y cambiar su estilo de juego para mantenerse en los primeros planos y aspira a llevarse el nombramiento como jugador más valioso por encima de Tom Brady, hasta el momento.

Pick Six

La victoria de Filadelfia en Nueva Inglaterra es tan importante que podría salvar el trabajo de Chip Kelly, que ahora tiene a las Águilas a un triunfo de lograr la cima de su división.
01 Diciembre 2015 04:00:50
Temor en el Imperio
El domingo por la noche, Broncos y Patriotas dejaron en claro que siguen siendo los dos equipos más fuertes de la Conferencia Americana y que óolo unos siempre impredecibles Bengalíes podrían ponerse en su camino hacia el juego de campeonato.

Brock Osweiler dejó claro que durante sus años de banca aprendió mucho de Peyton Manning y que tiene buenas cualidades para jugar y despertar a una ofensiva que padeció los errores del futuro Salón de la Fama, durante este año.

Pero lo más sobresaliente de la derrota de los Pats, pudiera ser la lesión de Rob Gronkowski que sea grave o no, representa una pérdida más para un equipo que pudiera haber perdido no sólo la calidad de invicto el domingo por la noche.

La manera en que Gronk abandonó el campo, puso a temblar a todos en el “imperio” de Nueva Inglaterra. El ala cerrada se unió a Julian Edelman, Danny Amendola y Dion Lewis como las piezas clave que han quedado fuera del roster de manera temporal por lesiones y de paso dejar con más dudas a Tom Brady y Bill Belichick de cómo establecer una ofensiva sin estrellas.

De paso el linebacker titular, Dont’a Hightower también salió con una lesión que podría ser seria.

Con la derrota en la última jugada del tiempo extra, los Patriotas podrían haber dejado además la calidad de equipo a vencer en la Americana, con Cincinnati luciendo más sólido en varios departamentos y los Broncos que poco a poco han ido llenando espacios en la ofensiva que además es respaldada por la mejor defensiva en contra del pase de la Liga.

Es imposible que un equipo opere de manera adecuada si además existen cambios muy notables en la línea ofensiva semana con semana y las opciones de pasar se limitan a un siempre inconsistente Brandon LaFell y dos corredores con poca experiencia en el “backfield”.

Cierto, que año con año los Pats demuestran nuevas maneras de ganar apoyados en el genio de Belichick y el liderazgo de Brady, pero este año las cosas parecen ponerse demasiado complicadas.

Frente a ellos existe un calendario que parece accesible, aunque tendrán que enfrentar a unos Jets que han demostrado saber jugar contra ellos, por lo que mantener la primera posición parece su principal tarea en espera del regreso de algunos de sus jugadores fundamentales.

Brady ya se convirtió en el tercer quarterback con más pases de anotación lanzados en la historia esta semana y su leyenda, junto con la de su head coach, podría crecer este año si logran superar las últimas semanas de la temporada y alcanzar de nuevo un Super Bowl.

Un poco más preocupante es que frente a ellos tienen a escuadras que han mantenido la salud en casi todas sus líneas y llegan a la recta final con victorias clave que además afianzan la seguridad de cara a importantes partidos.

Pick Six

Los Delfines de Miami despidieron al coordinador ofensivo Bill Lazor, luego de semanas de mantenerlo a pesar del despido del head coach Joe Philbin. Lazor no pudo establecer su novedosa ofensiva en la NFL, que aprendió en su época colegial e inicio de profesional con Chip Kelly. Un posible augurio de la fallida experiencia de Kelly en la liga profesional.
24 Noviembre 2015 04:00:10
Potencias a la baja
La constancia es difícil de lograr en cualquier aspecto de la vida, pero en un deporte a nivel profesional es una tarea casi imposible.

A excepción de los Patriotas que desde la década anterior han calificado constantemente a postemporada, el resto de la Liga navega en la inconsistencia de un año a otro, algo que esta  temporada ha quedado demostrado con casi una decena de equipos que han olvidado temporadas ganadoras y navegan en el fondo de sus divisiones u ostentan récords mediocres, a pesar de contar con buenos planteles.

Las lesiones han dejado a mucho viendo desde el fondo cómo sus posibilidades de Super Bowl desaparecen con dos meses de temporada de regular aún por jugar, mientras que otros como los 49ers de San Francisco simplemente dejaron que conflictos internos acabaran con una franquicia que tenía altas posibilidades de convertirse en dinastía.

De los asistentes a postemporada del pasado año, tres están prácticamente eliminados (Detroit, Dallas y Baltimore), mientras que otros como Halcones Marinos y Potros tienen posibilidades por lo flojo de sus divisiones o de la conferencia, pues apenas tienen .500 de récord.

Cierto, durante la temporada las lesiones de jugadores estelares han estado fuera de control, tan solo esta semana Justin Forsett y Joe Flacco dejaron el terreno de juego por el resto de la temporada al sufrir lesiones graves, sepultando de una vez por todas las esperanzas de Baltimore, una escuadra tradicional en los playoffs.

Leones y Vaqueros parecen no tener justificación a su baja de juego, aunque son los primeros quienes menor justificación tienen al conservar a la mayoría de los jugadores que el año pasado se quedaron a una jugada de llegar al juego divisional.

Mientras, en Dallas, el siempre menospreciado Tony Romo probó de nuevo que es la piedra angular de unos Vaqueros que con su regreso pudieron romper una racha de siete juegos perdidos.

Si bien Romo no es la solución para todos los problemas de Da-llas, dejó claro que su presencia da una mayor posibilidad de ganar al equipo, aunque lo complicado de su calendario y récord actual los alejan de la posibilidad de ser Wild Card y cierran su única posibilidad en ganar la débil división Este de la Conferencia Nacional.

Otro derrumbe increíble se dio en la división Oeste de la Americana, donde San Diego parece eliminado, a pesar de que desde que Philip Rivers tomó los controles siempre están en la pelea. Igual que ellos los Jefes de Kansas City también luchan por salvar una temporada que parecía acabada con la lesión de Jamaal Charles pero que ahora está más viva que nunca, en parte por la experiencia del head coach, Andy Reid.

Pero quienes parecen más desconcertados por su extraña temporada, son los aficionados de los Potros, quienes no han podido definir si la presencia de Andrew Luck, beneficia o afecta más al equipo, pues ha sido el súper vete-rano Matt Hasselbeck quien los mantiene en la pelea al conseguir tres de  los cinco triunfos de Indianápolis.

Cierto, los Potros están en primer lugar de división y con postemporada en puerta, pero apenas con récord de 5-5 y con empatados con los Texanos de Houston, a pesar que a principios de temporada eran los súper favoritos para llegar al Super Bowl.

Pick Six

La desastrosa temporada de otros favoritos, las Águilas de Fila-delfia, pone en duda la continuidad de Chip Kelly con el equipo y de paso vuelve a dejar claro que las filosofías de juego colegiales tienden a fracasar en la NFL.
17 Noviembre 2015 04:00:52
La gran ironía de Peyton
Cuando Peyton Manning salió al campo el pasado domingo, sabía que un solo pase completo bastaría para romper el récord de más yardas por aire en la historia de la NFL, que ostentaba Brett Favre.

Antes de hacerlo, el máximo ganador de premios al Jugador Más Valioso ya había sido interceptado una vez en el partido, que tuvo que abandonar durante el tercer cuarto no sin antes sumar tres pases interceptados más.

Manning rompió el récord con ese envío, pero durante el resto del partido solo pudo completar cuatro más, para unas 35 yardas, dejando a su equipo abajo en el marcador 0-22.

Su head coach, Gary Kubiak debió tomar una de las decisiones más difíciles, sentar al quarterback en el mismo partido donde consiguió la inmortalidad.

Cuando Peyton salió del partido tenía un rating de pasador de 0.0.

Es difícil pensar que el también líder de todos los tiempos en pases de anotación, sea esta temporada quien encabeza la lista de más intercepciones en toda la Liga con 17, casi el doble que sus pases de anotación, nueve.

Para quienes han seguido a Manning desde sus épocas colegiales con los Voluntarios de Tenesí, resulta hasta doloroso ver su condición actual.

sus casi 40 años, las lesiones que incluso amenazaron su capacidad de caminar y el cansancio, han empezado a dar señales de que tal vez sea el momento de pensar en el retiro.

Nadie más que el jugador sabe sus límites y alcances, pero para un equipo que tiene uno de los mejores años en relación a la calidad entre defensiva y ofensiva, seguir desperdiciando oportunidades resulta peligroso.

Es probable que la respuesta a los problemas de los Broncos de Denver no sea Brock Osweiler, pero por lo menos para la última parte del partido en contra de los Jefes de Kansas City, un poco de chispa se vio en la apagada ofensiva.

Ayer el equipo anunció que Peyton Manning no jugará el próximo domingo ante los Osos de Chicago debido a su fascitis plantar, por lo que Osweiler tendrá la oportunidad de redimirse en la ciudad de los vientos.

El momento de grandeza fue opacado por otro juego más con múltiples errores para Manning, pero de ninguna manera hace que su figura pierda el brillo de casi 20 temporadas en la NFL le han ganado.

Resulta difícil también pensar que esta podría ser la última oportunidad de que uno de los más grandes de todos los tiempos reciba, pero eso sólo el mismo Peyton lo decidirá.

Pick Six

Los Gigantes de Nueva York de nuevo demostraron ser el equipo que mejor le juega a los Patriotas y estuvieron a punto de quitarle el invicto a un equipo que parece sólo tener una preocupación en el camino: las lesiones.
10 Noviembre 2015 04:00:05
Camino a la perfección
Cuando hay 32 equipos, compitiendo al más alto nivel, con presupuestos similares, el predecir quién tiene ventaja sobre otro resulta complicado hasta para un experto.

Victorias como la de los Potros esta semana para arrebatar el invicto a los Broncos, con una hasta el momento inoperante ofensiva arrasando a la mejor defensiva a de la Liga, son imposibles de prever.

Con la derrota los Broncos se despidieron de su marca perfecta y dejaron a tres equipos con marca de 8-0, la única vez que esto ha ocurri-do en la historia de la NFL.

Patriotas, Bengalíes y la sorpresiva Carolina siguen dominando a sus oponentes y poco a poco alejan las dudas que muchos pusieron sobre ellos, principalmente los últimos dos.

Nueva Inglaterra no muestra un punto débil hasta el momento, aunque la lesión que alejará a su corredor titular Dion Lewis por el resto de la temporada podría pesar a los actuales campeones, pero si alguien puede suplir a jugadores titulares a la perfección es Bill Belichick, un experto en el tema.

Cincinnati y sobre todo su quarterback Andy Dalton no han dado señas de problemas que por años los han aquejado, como la irregularidad y errores en momentos clave.

Las Panteras dieron un golpe de autoridad este domingo al dominar a los Empacadores y Aaron Rodgers durante casi todo el partido, y demostrar que Cam Newton poco a poco llega al nivel en el que se le consideró, cuando fue elegido con la primera selección del Draft del 2011.

Estas tres organizaciones no han llegado a este punto de la campaña jugando a este nivel por casualidad, pues mantienen un elemento que pocas en cualquier deporte profesional pueden presumir, la estabilidad.

Desde que Bill Belichick asumió las riendas en Foxborough los Patriotas sólo han perdido tres títulos divisionales y una visita a los playoffs, la campaña en que Tom Brady fue lesionado en las primeras semanas.

La consistencia de los Patriotas se ha dado con plantillas de todos niveles, con jugadores corridos de otros equipos y con problemas legales a su alrededor, en gran parte a la disciplina impuesta por su head coach y el apoyo de un dueño como Robert Kraft que poco hace en intervención directa con la plantilla.

Las historia en Cincinnati es similar, pues Marvin Lewis es el segundo coach más longevo de la Liga con un solo equipo. En su campaña 11 con los Bengalíes, Lewis busca llevarlos a su séptima postemporada, con la misión de por fin ganar un partido en esta instancia.

Andy Dalton luce sólido y lejos de rumores que desde hace dos años pronosticaban su salida de la titularidad, la paciencia de coaches y dueño ha empezado a dar beneficios.

En Charlotte las cosas son similares, pues tras un pésimo segundo año para Newton seguido de dos temporadas mediocres, el exestrella de Auburn parece estar establecido como uno de los mejores de la Liga, respaldado por la defensa que encabeza Luke Kuechly y bajo el mando de un Ron Rivera que ha sabido equilibrar el talento del equipo.

Incluso si alguno pierde el invicto en las siguientes semanas, la prueba de que sólo los proyectos bien planeados y a largo plazo tienen éxito en la Liga, queda probada con esta histórica campaña.

Pick Six

Reggie Bush, exestrella de los Santos y quien tuvo un par de juegos este año con San Francisco, planea demandar a la ciudad de San Luis, Missouri por la lesión que sufrió en su estadio y que podría acabar su carrera.
03 Noviembre 2015 03:00:44
En presencia de gigantes
Hace poco más de un año, periodistas y aficionados destrozaban a Tom Brady luego de que la defensiva de los Chiefs de Kansas City destrozó a los Patriots en un juego de lunes por la noche.

Luego de que miles pidieran su retiro y la entrada de una nueva generación representada por Jimmy Garoppolo, Brady lideró a su equipo a ganar 10 de los últimos dos y no detenerse hasta ganar el Super Bowl, donde completó 37 pases para 328 yardas ante la “Legión del Boom” de los Seahawks de Seattle.

Las acusaciones de engaños y una suspensión de cuatro juegos, que finalmente fue revertida, aderezaron una pretemporada para el quarterback de 38 años, que en el año que debió ser de su consagración, regresó con una motivación especial.

Invictos hasta la semana 8, los Patriots lucen dominantes a pesar de tener una de las nóminas menos abultadas de la liga y apoyarse en jugadores desconocidos hasta este año como el corredor Dion Lewis, uno de los sellos de Bill Belichick a lo largo de los años.

Pareciera que las críticas y dudas de todos motivan a aquellos acostumbrados a ganar para dar aún más de lo que están acostumbrados a hacer.

Esta semana, Peyton Manning llegó a enfrentar a los invictos Packers de Green Bay con todas las apuestas en su contra, principalmente por la enorme cantidad de intercepciones.

Apoyado en una defensiva dominante, que apabulló a Aaron Rodgers y compañía desde el primer minuto, Peyton hizo lo que durante todo el año se le había negado, comandar series ofensivas sostenidas que terminaran en anotación por la vía aérea.

De una semana a otra, las críticas hacia el veterano cambiaron sustancialmente y la calidad del ganador de cinco premios a Jugador Más Valioso fue obvia en un momento clave.

Brady y Manning juegan en una liga aparte, con la posible excepción de Aaron Rodgers, que ellos y sólo ellos entienden.

En la última parte de su carrera, los dos siguen superando obstáculos que parecerían innecesarios para jugadores consagrados como ellos, pero que sirven como combustible para seguir demostrando de lo que son capaces.

Con equipos invictos que muestran ya equilibrio en todas sus líneas, los quarterbacks vuelven a ser serios candidatos Super Bowl y, de nuevo, a escribir un capítulo más en su ilustre carrera profesional.

Sus críticos tienen, como cada año, que retractarse de sus dudas y simplemente aceptar que nos encontramos ante dos de los mejores jugadores de todos los tiempos, le pese a quien le pese.

Pick Six

Semana de tragedias, lesiones que terminan la temporada de Le’evon Bell y Steve Smith y ponen en más aprietos a Steelers y Ravens. Para Smith podría significar el final de su carrera.
27 Octubre 2015 02:00:54
El salvaje Este
Durante los últimos 15 años, los Patriots de Nueva Inglaterra han dominado por completo la división Este de la Conferencia Americana, con 13 títulos.

A parte del equipo de Tom Brady, las otras tres franquicias han navegado en la mediocridad, con algunos años prometedores y otros de total decepción para sus aficionados.

Cada año, alguien vaticina la decadencia de los de Foxborough y cada año todos fallan.

Dolphins, Jets y Bills así como sus aficionados tienen un profundo resentimiento y odio deportivo que no ha podido ser canalizado para alcanzar a los Patriots.

La exhibición de los Jets este domingo en casa de los Pats, dejó claro que las distancias han sido acortadas y en poco tiempo podríamos tener en el Este un tiroteo al más puro estilo del salvaje Oeste.

La filosofía defensiva de Todd Bowles ha dado a los Jets un regreso automático a la identidad que los llevó a juegos de campeonato consecutivos en 2009 y 2010 y demostró tener el poderío para hacer frente en un corto plazo al equipo de Bill Belichick.

Aun con las dudas que generaba tener a Ryan Fitzpatrick en los controles de la ofensiva, los neoyorquinos tienen un récord positivo gracias al apoyo de su ataque por tierra que ha sabido capitalizar aciertos de su defensiva.

El eterno enemigo de la tropa de Belichick, Rex Ryan, ahora dirige a los Bills, que han perdido algo de gas desde que su quarterback titular, Tyrod Taylor, pero tienen lo necesario para mantenerse en la pelea, sobre todo por el conocimiento de Ryan de la división en la que ya antes comandó a los Jets.

La dos últimas actuaciones de los Dolphins, posteriores a la salida de su head coach, Joe Philbin, ha dejado ver el verdadero potencial del equipo en su costado defensivo y sorprendido con lo que parecía ser su lado débil en el ataque terrestre.

Tras siete semanas jugadas, parece que en cualquier momento la antes nada competida división Este podría convertirse en un campo de batalla en donde sólo el más fuerte sobreviva, algo que muchos aficionados han estado esperando por años, algo que parece ahora imposible para sus vecinos de la Conferencia Nacional.

Luego de un muy buen año de los Cowboys, quienes dominaron a sus rivales directos en 2014, aunque con un poco de competencia de Filadelfia, este año la división Este regresó a ser la peor de la Liga.

Con el proyecto Chip Kelly precipitándose al vacío en apenas su tercer año, y un equipo de Dallas plagado de lesiones, sin contar la ya acostumbrada irregularidad de los Giants y Redskins, la división ha recuperado su mote de (L)East Division (División Menor).

Algunos predijeron que la línea ofensiva mantendría a flote a los Cowboys mientras sus estrellas regresaban, pero fue su antes fuerte defensiva la que se derrumbó llevándolos a cuatro derrotas consecutivas.

Los Giants de Nueva York están al frente de la división, pero con apenas un juego de ventaja sobre el último lugar.

Es innegable la necesidad de Tony Romo que tienen los Cowboys y sin Dez Bryant para apoyar a los quarterbacks suplentes el equipo no luce ni como la sombra de lo que fue el año pasado.

Para todos los equipos resulta satisfactorio que nadie tenga una clara ventaja, pero para Dallas, el posible regreso de Romo y Bryant en las siguientes tres semanas podría significar un nuevo boleto a la postemporada en medio de escuadras que a pesar de contar con todas sus piezas no encuentran identidad.

Pick Six

Cinco equipos siguen invictos hasta el día de hoy, un récord nada positivo para una liga que se jacta de ser la más equitativa del mundo.
20 Octubre 2015 03:00:21
De invictos a invictos
Ha sido un buen año para los fanáticos y aficionados de la NFL, récords han sido rotos, casi una decena de juegos se han decidido en los últimos segundos o tiempo extra, grandes favoritos están muy por debajo de los .500 de porcentaje de victorias y cinco equipos siguen sin perder, todo, con apenas un tercio de la temporada cumplido.

De los seis invictos que llegaron a la jornada 6, cinco sobrevivieron, luego de la derrota el jueves de los Halcones de Atlanta contra su rival divisional los Santos de Drew Brees.

Las cinco escuadras llegan con historias muy distintas, pero ninguna surgida de la casualidad.

Mientras que Empacadores y Patriotas se encuentran en un lugar conocido, en la cima de sus respectivas divisiones y pocos obstáculos serios en el camino, otros como Carolina y Cincinna-ti, parecen consolidar el trabajo que comenzaron hace poco más de un lustro con la selección de quarterbacks (Cam Newton y Andy Dalton en el Draft del 2011) alrededor de los cuales comenzaron a formar equipos que ahora son sumamente competitivos.

Mientras, en Colorado, los Broncos enfrentan una realidad muy distinta a años anteriores, donde eran cargados por su ofensiva y ahora se apoyan totalmente en el otro lado del balón al contar con la segunda mejor defensiva total de la temporada.

Peyton Manning ha tenido su peor año estadísticamente y es el quarterback con más intercepciones de toda la liga, pero ha sido apoyado por una defensiva que ha anotado más del 61% de los puntos del equipo.

En Denver no se habla de un cambio de quarterback, en parte por el estatus histórico de Manning, pero se sabe que su antes poderosa ofensiva debe carburar pronto pues sus últimos dos juegos han sido ganados gracias a su intercambios de balón y goles de campo.

Su eterno rival deportivo Tom Brady, por el contrario, está en uno de sus mejores años y junto con un equipo que se reinventa cada año luce imparable hasta el momento.

Brady no ha parecido humano con mil 700 yardas y 14 anotaciones (primer lugar de la liga empatado con Dalton y Carson Palmer) en un partido menos que el resto de sus rivales.

Luego de pasar por encima de sus primeros 4 rivales, Nueva Inglaterra llegó a la sexta semana para enfrentar al equipo que acusó a Brady de trampa en el juego de campeonato de la AFC el pasado año.

Aunque durante la semana negó motivación extra, el cuatro veces ganador del trofeo Lombardi lanzó para 312 yardas y 3 pases de anotación ante un rival al que ha vencido en 14 de las últimas 18 veces que se han enfrentado.

Con el mismo récord y estadísticas similares marcha, Aaron Rodgers y sus Empacadores, que sortearon un difícil juego contra los Cargadores en casa y se mantuvieron sin derrota.

Green Bay tiene más trabajo que hacer si quiere mantener ese marca, pues su defensiva muestra severos problemas en la secunda-ria, al permitir más de 500 yardas y 4 anotaciones a Phillip Rivers, aunque en la serie final lograron detener en zona roja y preservar el marcador.

Difícil predecir qué pasará con 10 jornadas más por jugar, pero los cinco invictos lucen como sólidos candidatos a acceder a la postemporada una vez más, donde la prueba más grande será para los Bengalíes, quienes no han podido con esa barrera desde que Dalton está al mando.

Pick Six

Los antes súper favoritos Halcones Marinos lucen mal y su principal fortaleza, la Legión del Boom, ha tenido problemas que ya se reflejaron en una discusión el pasado domingo entre sus dos estrellas Richard Sherman y Kam Chancellor, el equipo puede sufrir si esto trasciende.
13 Octubre 2015 03:00:46
Bad luck Lions
La afición de los Lions de Detroit tiene uno de los trabajos más difíciles de cualquier fanático en el deporte de los Estados Unidos, tal vez a la misma altura que aquellos que apoyan a los equipos profesionales de Cleveland, Ohio.

Cuando terminó el partido número 16 de la temporada 2008, los Lions consumaban lo que hasta ahora sigue siendo la peor campaña de cualquier equipo en la NFL, al perder su último juego y terminar con récord de 0 ganados y 16 perdidos.

Una de las franquicias más antiguas de la liga, se convertía una vez más en el hazmerreír, pero ganaba esperanza al recibir la oportunidad de elegir primero en el draft del 2009 y por primera vez en mucho tiempo teniendo a un buen prospecto en la posición de quarterback, para ayudar a su primera selección de 2007, Calvin Johnson.

Matthew Stafford, mariscal de campo de la Universidad de Georgia empacó sus maletas y se mudó a la “Ciudad Motor” para deleite de fanáticos que por primera vez guardaban la esperanza de recuperar el honor que no disfrutan desde la temporada de 1957, cuando ganaron su último campeonato, previo a la era del Super Bowl.

Desde que Stafford comanda a los Lions, “Megatron” Johnson se convirtió en el mejor receptor de la liga, rompiendo récords de recepciones y yardas por temporada y ayudando al exestrella colegial a ser el quarterback que más rápido alcanzó las 20 mil yardas.

Los récords siguen llegando, pero los triunfos en momentos clave siguen eludiendo a la franquicia fundada en 1930.

En 2011, tras una temporada de 10 ganados y 6 perdidos llegaban a enfrentar a lo Saints de Drew Brees, solo para ser aplastados 45-28, corriendo la misma suerte en 2014 contra los Cowboys de Dallas.

Aunque estas derrotas fue-ron dolorosas, el hecho de tener una de las mejores ofensivas de la liga y una buena defensa que encabezaba otra de sus primeras selecciones Ndamukong Suh, auguraba buenos años, hasta que todo empezó a derrumbarse.

Tras la salida de Suh su defensiva no luce de la misma manera y el liderazgo ofensivo de Calvin Johnson se ha visto reducido por lesiones.

Luego de iniciar con cuatro derrotas consecutivas, el duelo en contra de los Cardinals de Arizona lucía como buena oportunidad para Stafford de demostrar que se encuentra entre los quarterbacks élite de la liga, lugar en el que solo se encuentra gracias a su cheque de pago.

Iniciar con tres intercepciones provocó que el exprimera selección fuera banqueado y Dan Orlovsky tomara el control de la antes temible ofensiva, el resultado una apabullante derrota más.

No existe una aparente causa para el desplome inicial de los Lions, que lejos de perder piezas clave lograron buenas contrataciones e incluso reforzaron algunas posiciones en busca de continuar con su buen paso de los últimos años.

La historia no es vieja para la ciudad, que por años tuvo en sus filas al mejor corredor, posiblemente de todos los tiempos, en Barry Sanders, pero jamás pudo jugar un Super Bowl.

Ahora, con un equipo muy superior al de otros años, pueden estar perdiendo una temporada más, para alargar la racha de años sin campeonato a 58 años.

Pick Six

Del otro lado de la moneda están 6 equipos invictos hasta el momento, uno de los cuales tiene la oportunidad de sacudirse una historia de mala suerte similar a la de Detroit, los Bengals de Cincinnati, ¿será el año de Andy Dalton?
06 Octubre 2015 03:00:58
La conexión Philly-Miami
El cierre de la semana 4 dejó el primer despido del año, una noticia que si bien no es común en una campaña tan joven no sorprende a nadie, el despido de Joe Philbin como head coach de los Dolphins de Miami.

Año con año, Miami es candidato a los playoffs en una división que ha sido ampliamente dominada durante los últimos 15 años por los Patriots de Nueva Inglaterra, con buenas escuadras que al final se quedan en la raya.

La salida del coach, que durante los últimos tres años inició con récord de 1-3 y terminó con un mediocre 8-8 en 2013 y 2014, podría revolucionar las cosas en un vestidor que mostró desde principio de año problemas, con gran parte de la culpa atribuida a Philbin, que nunca fue visto como líder.

La llegada del problemático súper estrella Ndamukong Suh afectó mucho más la deteriorada imagen de Philbin quien sucumbió pronto ante la personalidad del defensivo, que pronto tomó control de esa unidad por encima del coordinador, Kevin Coyle.

Los rumores de que Suh empezó a jugar su propia defensa, sin respetar las llamadas de Coyle surgieron desde la semana 2 y pronto todo se derrumbó.

Después de empezar rankeada como una de las 5 mejores defensivas de la liga, los Dolphins están ubicados ahora como la séptima peor.

Pero es del otro lado de la bola donde Miami encuentra a un conocido en su debacle.

Bill Lazor, coordinador ofensivo desde el inicio del año pasado, consiguió su trabajo en Florida gracias a su pasado como entrenador de quarterbacks de los Eagles de Filadelfia y el éxito de la ofensiva de Chip Kelly, ahora ese mismo pasado es el que tiene en riesgo su empleo.

Lazor y Kelly han encontrado los mismos problemas, aunque el segundo cuenta con mucho más talento en jugadores que su alumno, al tratar de guiar ofensivas este año.

Con el mismo récord de 1-3, ambos equipos están en problemas en gran parte por la inoperancia de esta unidad, que encuentra su punto flaco en líneas ofensivas que no abren espacios para corredores y obligan a los quarterbacks salidas aéreas muy predecibles.

Sam Bradford en Filadelfia y Ryan Tannehill en Miami, han sido apresurados, golpeados e interceptados por defensivas que no tardan en descifrar los esquemas que apenas hace dos años daban éxito a una ofensiva espectacular, incluso si era comandada por Mark Sánchez.

Con equipos que parecen haber entendido pronto a lo que apuesta Kelly (¿alguien recuerda el “read option” o al famoso “wildcat”) y en consecuencia lo que Lazor busca hacer con los Dolphins, las esperanzas de éxito parecen limitadas.

Los reflectores están sobre un equipo que en el papel parecía invencible a la ofensiva y que ahora sufre por conseguir 100 yardas por tierra a pesar de tener a DeMarco Murray, Darren Sproles y Ryan Matthews detrás de la línea.

El trabajo de Chip Kelly está asegurado, por lo menos por dos años más en Pensilvania, pero el de Lazor corre el mismo riesgo que el de su jefe inmediato en Florida.

Pick Six

Este fin de semana Arsenio Gárate, un artista que ha encontrado su nicho en los “doodles” deportivos estuvo en el corporativo de los 49ers de San Francisco para quienes trabaja desde principios de año. “Doodlefreak” es el primer mexicano que desde su país labora con un equipo de la NFL al más alto nivel. Su trabajo puede ser visto en este
enlace y en la página de Primero y Diez
29 Septiembre 2015 03:00:17
“Élite en problemas”
El futbol americano, más que otros deportes, depende de cada una de las piezas que tiene sobre el emparrillado para que un equipo funcione correctamente.

Si un liniero ofensivo falla un bloqueo, si un esquinero pierde una marca por un segundo o si el pateador no conecta un gol de campo, todo el esfuerzo colectivo puede caerse en pedazos, pero es innegable que la mayor parte de los reflectores de la prensa y aficionados caen sobre los quarterbacks, a quién siempre se les atribuyen todas las calamidades del mal funcionamiento de un equipo.

Las primeras tres semanas de esta joven temporada de la NFL han estado plagadas de noticias, buenas para algunos, pésimas para otros equipos, sobre sus líderes ofensivos.

Mientras que Nueva Inglaterra camina sobre un terreno conocido, con marca de 3-0 y Tom Brady va en camino de tener la mejor temporada de su carrera a los 38 años, saliendo de un gran escándalo en Denver, con un Peyton Manning que no luce con la misma fuerza de otras campañas, pero cuenta con apoyo suficiente en sus cuadro de receptores, los Broncos también siguen invictos.

Aaron Rodgers, completamente sano, también luce en camino a otra de sus acostumbradas buenas temporadas.

Sin embargo, las noticias en el grupo de quarterbacks élite, algunos por sus logros otros por el dinero que reciben mes con mes, no son del todo alentadoras para todos.

En Dallas, Tony Romo sufrió fractura de clavícula y perderá de 8 a 10 semanas, dejando al equipo a cargo de Brandon Weeden, una primera selección fallida de los Cafés hace algunos años.

Extrañamente la primera prueba para los Vaqueros fue superada por su ofensiva y reprobada por su elogiada defensiva que permitió 39 puntos, entre ellos 3 touchdowns terrestres de Davonta Freeman, a los Halcones.

En el sur, los Santos cayeron por tercer juego consecutivo y la ausencia de Drew Brees podría prolongarse algunas semanas más, malas noticias para un equipo que se había acostumbrado a ganar y que ahora luce en serios problemas.

La misma situación ocurre en Chicago, donde Jay Cutler se per-derá por lo menos una semana más con unos Osos que lucen aún peor que el año pasado.

La seria lesión sufrida por Ben Roethlisberger el domingo complica el panorama a unos Acereros que acababan de recuperar a su corredor titular Le’Veon Bell.

Mientras el resto de los equipos que perdieron a su líder tienen severos problemas al dejar al mando a jugadores que ya demostraron no funcionar en otros equipos, los Acereros hicieron una buena inversión durante la última semana de la pretemporada al contratar a Michael Vick, que si bien no ha tenido la mejor de las suertes desde que dejó a Atlanta y Filadelfia, ha demostrado tener la calidad para jugar en la NFL, ahora cuenta con experiencia y buena compañía tanto detrás de la línea como en su cuerpo de receptores, sin embargo, llega a comandar la ofensiva en el punto más difícil del calendario para Pittsburgh con juegos contra Baltimore, San Diego, Arizona y Cincinnati, estos últimos dos con serias aspiraciones de ganar sus divisiones.

En algunos otros frentes, las sorpresas son mucho más positivas. Derek Carr, el mariscal de segundo año de los Raiders de Oakland, ha confirmado sus buenas actuaciones de el año de novato, poniendo de nuevo a los “malosos” en el radar de playoffs.

Pick Six

En el desierto, Arizona vuelve a tener serias esperanzas con tres actuaciones sólidas en las que han aplastado a sus rivales del brazo de Carson Palmer que, aunque temprano en la temporada, luce como un posible candidato al MVP.
22 Septiembre 2015 03:00:43
Deporte de alto riesgo
No es secreto que durante los últimos años, la NFL ha reforzado las penalidades dentro del campo, dando una mayor protección a jugadores ofensivos.

La liga ha enfrentado, desde entonces, críticas de jugadores, periodistas y aficionados sobre la pérdida de espectacularidad, debido a los constantes castigos en contra de las defensivas, que traban el juego y hacen que se pierda la esencia del deporte de contacto por excelencia.

Las reglas que año con año han ido endureciendo, comenzaron con la prohibición del contacto casco contra casco de manera deliberada, evitando así lesiones fuertes y principalmente conmociones.

Quienes jugaron este deporte de niños recuerdan que uno de los mayores orgullos de un jugador era tener en su casco la marca del color de sus rivales, algo que dejaba claro a quiénes habían enfrentado.

Año con año, la NFL y muchas de las ligas universitarias y juveniles alrededor del mundo tenían que lidiar con lesiones relacionadas con este tipo de contacto, pero poco se había dado seguimiento a la evolución de éstas en los jugadores al terminar sus carreras.

Los riesgos podrían parecer obvios, pero desde que se encontró la relación directa entre ellos y un padecimiento degenerativo conocido como encefalopatía traumática crónica o CTE, el mundo se vino encima a la liga deportiva más poderosa del mundo.

Fue en 2002, tras el suicidio del miembro del Salón de la Fama Mike Webster, miembro del equipo de los Steelers de Pittsburgh que ganó 4 Super Bowls, que las alarmas se dispararon.

El doctor Bennet Omalu descubrió tras la autopsia a Webster que su cerebro presentaba signos de CTE, que ocasiona desde mareos y dolores de cabeza, hasta pérdida de memoria, cambios de humor y agresividad, así como la pérdida de movilidad parecida al Parkinson.

Los recientes suicidios de jugadores como Junior Seau y el linebacker de los Chiefs de Kansas City, Jovan Belcher (quien primero asesinó a su novia y luego se pegó un tiro frente a su head coach), también fueron relacionados directamente con los efectos de la enfermedad producida por los constantes golpes a la cabeza.

Más de 5 mil exjugadores y sus familias demandaron a la NFL por ocultar los daños que las conmociones cerebrales ocasionan, lo que originó por primera vez que se formaran comités para tratar el tema al interior de la Liga.

Muchos de ellos llegaron a un acuerdo este año con el que se entregaron 5 millones de dólares para compensar los daños causados por estas lesiones.
Aunque el tema fue difundido por algunos medios, algunos aspectos han sido mantenidos en secreto, como el hecho de que muchos de los exjugadores y familiares, incluidas algunas leyendas como Dan Marino y Tony Dorsett señalaron que directivos y miembros de la NFL conocían estos riesgos desde décadas atrás y decidieron ocultarlas.

El tema llegará a millones de personas este diciembre con el estreno de la película Concussion (Conmoción), protagonizada por Will Smith, que trata directamente la vida del doctor Omalu y su lucha contra la NFL para tratar de que se diera a conocer el riesgo real de la práctica de este deporte, algo que aunque pareciera superficial, tiene preocupados a los líderes de la poderosa organización.

Pick Six

Hace algunos años el presidente Barack Obama puso a sudar a la NFL al comentar públicamente que no dejaría, de tenerlo, a sus hijos jugar fútbol americano profesional, por el peligro que esto representa. El Mandatario jamás hizo ninguna aclaración al respecto.
15 Septiembre 2015 03:00:44
El villano favorito
El mundo del deporte es muy parecido a una historieta, con superhéroes que semana a semana asombran al mundo con sus proezas, aplaudidos por millones, admirados por niños y mujeres, aquellos seres humanos que sobrepasan la imaginación y tienen logros fuera de este mundo.

En un universo de fantasía, muy lejano para muchos de los que fielmente siguen a estos “superhéroes”, debe existir un equilibrio, algo que dé balance, por eso nunca faltan los villanos.

La NFL y sus aficionados tienen a sus villanos favoritos aquellos que, hagan lo que hagan, siempre encontrarán una crítica o un detractor que demerita las buenas actuaciones y esté listo para recordar todos y cada uno de sus errores y fallas.

El año pasado, luego de cuatro jornadas, las cosas lucían cuesta abajo para Tom Brady y los Patriots, que tras derrotas consecutivas y pésimas actuaciones de su quarterback titular, enfrentaron duros señalamientos de prensa, aficionados y rivales sobre el fin de la era Brady-Belichick.

La baja en su juego dio el pretexto perfecto a sus detractores para atacar al entonces ganador de 3 anillos de Super Bowl, muchos incluso pidieron su retiro.

Brady y el equipo respondie-ron ganando 10 de los últimos 12 y conquistando su 4 Super Bowl.

Apenas terminaba la temporada cuando una nueva acusación caía sobre el Jugador Más Valioso del SB 49, ahora por desinflar balones en un juego que su equipo ganó por más de 30 puntos.

Siete meses de escándalos, acusaciones, suspensiones y de nuevo mucho, mucho odio, pasaron hasta que el jugador tuvo una nueva victoria.

Contrario a las historietas Brady, un ganador natural, jamás ha recibido el beneficio de la duda de aficionados a pesar de sus logros y como él mismo ha manifestado, constantemente se siente abandonado por directivos de la liga a la que ha ayudado a dar brillo durante más de 15 años.

Tras ganar una nueva batalla, el regreso del exquarterback de Michigan a los emparrillados llamaba al morbo, ¿estaría afectado por los escándalos?, ¿la decadencia por fin llegaría al eterno villano?, ¿por fin caería el imperio de los Patriots?

Brady respondió a todas las preguntas con 4 pases de anotación y 288 yardas, Los cuestionamientos volvieron a detenerse.

Tal vez no exista una explicación lógica de por qué un jugador es querido, mientras otro de igual o mejor calidad es odiado, pero para muchos de ellos la motivación que obtienen de las críticas resulta un mejor combustible que las alabanzas.

Pick Six

El respaldo que Brady obtiene detrás de sus cuatro campeonatos, no parece suficiente para que aquellos que lo han atacado durante su carrera cambien de opinión, por lo que deja claro que algunos otros “villanos favoritos”, como Tony Romo, estarán a merced de sus críticos hasta lograr algo importante.

Romo, un jugador que ni siquiera fue seleccionado en su año de draft, es sin duda uno de los blancos preferidos año con año.

Durante años el quarterback de origen mexicano ha sido blanco de burlas y cuestiona-mientos, con errores graves en momentos clave, que hacían olvidar campañas en las que implantó récords para su franquicia.

Luego de su actuación el domingo por la noche, donde guió a su equipo a un regreso con 1:27 segundos en el reloj y sin tiempos fuera, Romo por fin recibe crédito por su trabajo en Dallas.

Brady, sin duda está en una élite por encima de Antonio Ramiro Romo, pero comparte con el Cowboy el honor de ser personajes a los que la crítica ama odiar, y de la que generalmente escapan airosos, haciendo lo que mejor saben hacer, jugar al futbol americano.
08 Septiembre 2015 03:00:01
Temporada de oro
Cuando este jueves Steelers de Pittsburgh y Patriots de Nueva Inglaterra, pisen el terreno del Gillette Stadium, la temporada número 50 de la era Super Bowl, habrá dado inicio oficialmente.

Con el Levi’s Stadium de San Francisco esperando a recibir el gran juego en febrero y 32 escuadras con rosters definidos, todo lo ocurrido en los meses previos y en la pretemporada queda atrás y es a partir de ahora que contendientes y pretendientes se separan.

Aunque la NFL se jacta de ser la liga deportiva profesional con mayor paridad de los Estados Unidos, la realidad es que el panorama no cambiará mucho a años recientes en lo que a equipos con posibilidades reales de viajar al norte de California se trata, aunque existen escuadras cuyo trabajo de scouteo y desarrollo de jugadores empezará a surtir efecto.

Este es el panorama de ambas conferencias de cara a una nueva temporada y en camino al Super Bowl 50.

Conferencia Americana

Campeones de División: Patriots de Nueva Inglaterra, Ravens de Baltimore, Broncos de Denver y Colts de Indianápolis.

Comodínes: Jefes de Kansas City y Bengals de Cincinnati.

De no ser por alguna sorpresa de Dolphins de Miami y su defensiva o de un buen cierre de Steelers de Pittsburgh en el Norte, la Conferen-cia Americana debe reservar los mismos asientos que acostumbra desde hace una década para la postemporada.

Tom Brady y compañía no corren riesgo de perder el título divisional que han ganado los últimos seis años y el décimo segundo en las pasadas 13 temporadas, a pesar de los buenos movimientos hechos por los Bills de Búfalo y la mejoría de Dolphins, principalmente en su defensiva.

Las demás divisiones se mantendrán con los mismos protagonistas de años anteriores, aunque con equipos como Raiders de Oakland y Bills de Búfalo en búsqueda de romper con la sequía de años en postemporada, pero con algunos años de espera para llegar a niveles estelares.

La lucha en enero podría centrarse en dos equipos que se conocen muy bien y que ahora encuentran una nueva rivalidad encarnada por Brady y Andrew Luck. Los Ravens, saben ganar en playoffs y podrían dar alguna sorpresa.

Conferencia Nacional

Campeones divisionales: Eagles de Filadelfia, Packers de Green Bay, Seahawks de Seattle y Saints de Nueva Orléans.

Comodines: Cardinals de Arizona y Vikings de Minnesota.

La NFC ha tenido a algunas de las mejores defensivas de la historia en los últimos años encarnadas por Seahawks de Seattle y 49ers de San Francisco, ambos de la división Oeste, pero esta pretemporada fue fatal para los anfitriones del Super Bowl de este año.

Con el camino despejado por los errores de sus rivales, Seattle sólo tiene que preocuparse por unos nacientes Cardinals.

En el Norte, los Packers no la tendrán tan fácil como parecía, pues la lesión de Jordy Nelson y una muy buena defensiva de Minnesota podrían darles algunos dolores de cabeza.

El Este seguirá siendo competitivo con Eagles y Cowboys de Dallas batallando por el título, pero podría este ser el año para que el experimento de Chip Kelly en Filadelfia funcione.

Seahawks y Packers volverán a verse las caras, con una buena posibilidad de que la localía vuelva a marcar al contendiente a viajar en febrero a Santa Clara, California.

Pick Six

Una repetición del Super Bowl del año pasado no parece lejana, pero Seahawks y Patriots encontrarán oposición que podría abrir las puertas a uno de los duelos clásicos de la vieja NFL, entre Packers y Colts y con dos de los mejores quarterbacks de la actua-lidad y posiblemente de la historia en Aaron Rodgers y Andrew Luck. Sólo queda esperar seis mes más.
04 Septiembre 2015 03:00:18
Limpieza a toda costa
Hace poco más de 360 días, un video puso a temblar a la organización deportiva más poderosa de los Estados Unidos de América.

Ray Rice, una de las estrellas de la liga, era revelado como un golpeador de mujeres, con evidencia gráfica.

Pero más allá del escándalo que esto provocó, fue el castigo que el comisionado Roger Goodell, de apenas dos partidos, impuso al jugador y una red de mentiras sobre el desconocimiento del video lo que alertó a medios y aficionados sobre lo que en realidad ocurre dentro de la NFL.

El primer caso de violencia doméstica provocó que la liga se diera a la tarea de endurecer las penas en contra de jugadores que cometieran cualquier falta, esperando que la nueva “mano dura” fuera su nueva carta de presentación, sin embargo la imagen del comisionado no fue la misma desde aquel incidente.

Goodell se fue a lo grande, poniendo en la “cruz” a quién ha sido la imagen del triunfo en la últimos 15 años, Tom Brady.

El “deflategate” tuvo desde un inicio el mismo número de personas que lo apoyaban que aquellos que lo rechazaban.

Un poco de aire menos en los balones en un partido que Brady y los Patriotas de Nueva Inglaterra aplastaron por 38 puntos a los Colts de Indianápolis, causó que el después campeón fuera suspendido 4 juegos para iniciar la campaña del 2015.

La investigación estuvo llena de confusión y malos manejos de ambos lados, Brady manifestó su molestia de ser puesto en esa posición y la falta de respeto que eso representaba para su aportación al deporte de las tacleadas.

La NFL no mostró clemencia en su afán de demostrar que hasta el “todopoderoso” Tom sería castigado de manera ejemplar por algo que por muchos fue catalogado como ridículo.

Ayer, el juez Richard Berman echó por los suelos los argumentos de la liga y revocó el castigo en una corte federal significando una derrota más, ésta emblemática, para Goodell y compañía.

Durante el proceso exestrellas y leyendas como Joe Montana y Joe Theismann manifestaron su soporte total al jugador, dejando claro que sólo quienes jugaron esa posición al nivel que ellos hicieron podrían saber sobre la supuesta ventaja que esto significa.

La noticia de su absolución no sólo “rompió” las redes sociales, pero dejó ver la imagen que los miembros de la liga desde jugadores hasta directivos y dueños tienen del comisionado, negativa en su mayoría.

Goodell fue tras su propia “vaca sagrada” buscando su mayor victoria y terminó a merced de los verdugos que ya desde hace tiempo piden su renuncia. Hoy tras otro duro revés, tanto el comisionado como los dueños enfrentan una crisis de credibilidad que podría traer consecuencias graves en las futuras decisiones de castigo a jugadores o instituciones que se tomen.

Mientras tanto, la parte importante de la liga, la que involucra al juego, gana mucho con tener a un tetracampeón en el emparrillado en el juego inaugural, en el que por cierto, según se advirtió desde ayer, el asiento de Roger Goodell estará vacío por primera vez en un Kick Off.

Pick Six

La relegación a la banca de Robert Griffin III en los Redskins de Washington parece ser el clavo final en su ataúd, que ahora tiene en el aire el futuro de su carrera profesional.

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