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Otto Schober
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Otto Schober. Profesor y Licenciado en Educación Primaria; Comentarista radifónico con cápsulas en Núcleo Radio Zócalo; Funcionario de la Secretaría de Educación Pública nivel Primarias en Piedras Negras, Coahuila, Mex.; Historiador de Piedras Negras, Coahuila, México

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19 Enero 2018 04:00:00
Iribarren y Fleming
Cuando se viaja por la carretera 57, se puede ver en el tramo Monclova a Sabinas un monumento al lado de la carretera en el punto conocido como rancho Los Pirineos, en el municipio de Progreso, donde nace un ramal de terracería rumbo a San José de Aura, kilómetro 78+180, es el monumento a Alexander Fleming, el científico escocés descubridor de la penicilina que abrió las puertas de la era de los antibióticos, que curaron infinidad de enfermedades que se consideraban incurables o muy difíciles de sanar.

En este lugar, un residente de origen español, Feliciano Iribarren Arrese, ya en edad adulta, había prometido levantar un monumento a quien lograra curar enfermedades que terminaban con el fallecimiento de quienes las padecían, como la neumonía, que ocasionaba una gran mortandad durante la temporada de invierno. Así que en la década de los 60’s quedó admirado de la facilidad con que la penicilina curaba la neumonía e infinidad de enfermedades infecciosas.

Pronto se dio cuenta que el descubridor del mágico remedio era el escocés Alexander Fleming e Iribarren decidió cumplir su palabra. Solicitó al fotógrafo y escultor Dámaso Rodríguez García, originario de Cloete y avecindado en Sabinas, que creara el busto del científico escocés que fue colocado en 1962 en un monumento de tipo obelisco a la entrada de su rancho. Es el único monumento a Alexander Fleming que se ubica en América Latina costeado por un particular.

En 1998, tuvo que ser desmantelado para permitir la ampliación de la carretera federal 57 de 2 a 4 carriles, pero el gobierno estatal de Enrique Martínez y Martínez lo reinstaló en el mismo lugar, casi frente a la entrada principal del rancho Los Pirineos, propiedad de sus descendientes. Feliciano Iribarren Arrese nació el 23 de octubre de 1895 en Abaurrea, en la Baja Navarra de España. Sexto de 10 hermanos que se dedicaban a la crianza y pastoreo de ovejas y a la agricultura.

El 19 de enero de 1916, se embarcó junto con sus hermanos en Burdeos, Francia, con rumbo a Nueva York, luego siguió hasta California, donde laboró por 5 años. Siguieron hasta Texas, cruzaron a México y se asentaron en Agujita, Coahuila, donde iniciaron una panadería. Pero es su conocimiento sobre la ganadería lo que les hace tener éxito, adquiriendo la antigua hacienda Milmeña, lo que ahora es Pirineos y El Sauz, convirtiéndola en uno de los más grandes ranchos ovejeros de Coahuila.

Fue un hombre de contrastes: Rudo, sensible, alegre y triste, se sintió bienvenido en las áridas tierras de Coahuila y regresó algo de lo mucho que recibió, distinguiéndose por su don de dar al necesitado, por cuidar a las familias que trabajaban para él y por atender y educar a su propia familia. Sobre el monumento dijo: “Cuando vean este monumento, dirán que lo hizo un vasco loco, pero no me importa, quiero reconocer a la gente que lo merece, ojalá todos hiciéramos algo por los demás”. Iribarren falleció en Sabinas el 28 de marzo de 1978. Su descendencia aún posee Los Pirineos y el Sauz, donde está Roncesvalles. El monumento a Fleming aún perdura como también el recuerdo de Feliciano Iribarren.

Aún resuenan los ecos de su voz cantando y bailando la tradicional danza española conocida como la Jota, acompañado de sus inseparables castañuelas. (Datos proporcionados por su hija, Aída G. Iribarren)
18 Enero 2018 04:00:00
República de Río Grande
La dictadura de Santa Anna provocó innumerables levantamientos en su contra en todo el país. El 18 de enero de 1840, en el rancho Oreveña, cerca de la hoy ciudad de Zapata en Tamaulipas, una convención encabezada por Antonio Canales transformó su rebelión en un movimiento separatista al proclamar la República de Río Grande, con los territorios de los estados de Texas, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, nombró al abogado Jesús Cárdenas como presidente, el propio Canales como comandante del ejército, Antonio Zapata como primer teniente, a Juan Nepomuceno Molano, como concejal representante de Tamaulipas, a Francisco Vidaurri y Villaseñor, como concejal representante de Coahuila, Manuel María del Llano como concejal representante de Nuevo León y José María Jesús Carbajal, como secretario.

Plantaron su bandera el 28 de enero en la plaza del pueblo en Guerrero, Tamaulipas, establecieron provisionalmente su capital en Laredo, Texas. Canales y su ejército invadieron Tamaulipas y avanzó hasta cerca de Monterrey, donde sufrió su primer descalabro, retrocediendo a Texas, pero dejando parte de sus tropas en Nuevo León. En Coahuila fue atacado Antonio Zapata en el presidio de Agua Verde y hecho prisionero el 15 de marzo, cerca de Santa Rita de Morelos. Canales al enterarse, acudió en su ayuda, siendo también derrotado por el Gral. Mariano Arista, cerca de Morelos. Zapata y algunos americanos que combatían a su lado fueron llevados cerca de Monclova y fusilados.

Canales con su escasa tropa restante se retiró a San Antonio, Texas, mientras que Jesús de Cárdenas y el gabinete provisional de la República de Río Grande huyeron a Victoria, Texas. Viajaron por Texas en busca de ayuda, estuvo en Austin, Houston y en San Patricio, donde reorganizó su ejército, integrado en ese momento por 300 mexicanos, 140 estadounidenses y 80 indios, aunque su número se incrementaba diariamente. El líder principal de los norteamericanos era el coronel Jordania, quien el mes de junio asignó noventa hombres para que fueran a la vanguardia del ejército de Río Grande.

Ellos avanzaron por el interior de Tamaulipas, tomando a Ciudad Victoria sin una sola batalla. Subordinados traicioneros de Jordania lo conducían hacia San Luís Potosí, pero el coronel -sospechando la traición- cambió la dirección y marchó rumbo a Saltillo. Allí, el 25 de octubre de 1840, fueron atacados por las tropas centralistas del Gral. Rafael Vásquez, y a pesar de que muchos de sus hombres desertaron, logró defenderse y regresar a Texas. Una comisión de Canales se encontró con Arista en noviembre para rendirse en ciudad Camargo. Canales se integró al ejército centralista de México como oficial. El federalismo estaba muerto y los estados rebeldes se reincorporaron a México. La República de Río Grande solo duró 283 días.
17 Enero 2018 04:00:00
Misión de San Juan Bautista –II parte-
En 1797, varios ciudadanos del distrito solicitaron la división de tierras de la misión de San Juan Bautista, pero esto se logró hasta 1829, después de que México consiguió su independencia de España, hasta que las misiones habían sido secularizadas y se había completado la distribución de sus tierras. Para 1810, en que se inició la guerra por la independencia, prácticamente habían dejado de funcionar las misiones. El nombre del presidio cambió a Río Grande y un decreto legislativo signado en 1827, cambió el nombre de la población y su categoría, quedando como villa de Guerrero, para honrar al patriota Vicente Guerrero.

Del 10 de enero al 16 de febrero de 1836, la villa de Guerrero sirvió en el norte para los movimientos bélicos que organizó el general Antonio López de Santa Anna, para enfrentar las rebeliones en San Antonio de Béxar. En marzo de 1842, Rafael Vásquez, se retiró a la villa de Guerrero después de sus correrías en San Antonio.

En junio de ese año, el general Adrián Woll congregó a sus hombres y sus cabalgaduras en el antiguo presidio y lanzó su invasión de Texas. La última fuerza de la invasión vino a la villa de Guerrero durante la guerra de intervención norteamericana, cuando el 9 de octubre de 1846, el general John E. Wool, acampó su ejército proveniente de Chihuahua cerca del pueblo. Después de la guerra, el tráfico cambió cada vez más a Laredo y Paso del Águila, hoy Eagle Pass, dejando a la villa de Guerrero en el remanso, incluso aislado de Piedras Negras hasta la creación de la nueva carretera de Piedras Negras a Nuevo Laredo, que cruzó por la población en los años setenta.

La villa de Guerrero, tiene como centro la plaza de armas del presidio de Río Grande, los restos arquitectónicos de la misión de San Juan Bautista en ese momento, cada vez estaban más deteriorados. Las ruinas de la misión de San Bernardo resistieron al tiempo, pero en la actualidad los restos de la misión de San Juan Bautista quedaron reducidos a un montón de tierra, gracias a la ambición de perturbados cazadores de tesoros, que, apoyados por maquinaria pesada, arremetieron contra sus muros.

Un estudio histórico que se publicó en 1968, despertó el interés de algunos investigadores por el área de la villa de Guerrero, con tres misiones y un presidio, enfocando sus esfuerzos en su arquitectura, su arqueología y consolidando las investigaciones con las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia del gobierno mexicano. El sitio en donde estuvo la misión de San Juan Bautista fue excavado parcialmente, y restauraron las ruinas de la misión de San Bernardo. (A. Canales).
16 Enero 2018 04:00:00
Misión de San Juan Bautista –I parte-
La misión de San Juan Bautista se fundó el día de San Juan, el 24 de junio de 1699, en el río de Sabinas, a veinticinco millas al norte de Lampazos, Nuevo León, con 150 indios coahuiltecas, pero meses después se reubicó el 1 de enero de 1700, a donde hoy está la villa de Guerrero, Coahuila. Fue fundada por el sacerdote franciscano Francisco Hidalgo, Antonio de San Buenaventura y Olivares y Marcos de Guereña de la Universidad de Santa Cruz de Querétaro, apoyados por un escuadrón militar al mando del capitán Diego Ramón.

El 1 de marzo de 1700, se estableció en el área una segunda misión, la de San Francisco Solano. Un año después el virrey, respondió a las súplicas de los misioneros que pedían protección, creando una compañía volante bajo las órdenes de Diego Ramón y en 1703 la compañía volante se estableció, creando el presidio de San Juan Bautista de Río Grande. Una tercera misión se fundó la primavera de 1702, la de San Bernardo. Las tres misiones formaban un sólido triángulo. La misión de San Juan se reubicó en 1740 al oeste, a muy corta distancia del presidio, ya que el agua no era suficiente para el presidio ni las tres misiones, así que la de San Francisco Solano se movió en 1703 a 16 leguas al oeste, cerca de la hoy Zaragoza, Coahuila, pero se regresó en 1708 a la villa de San José, 5 leguas al norte de San Juan Bautista.

De 1700 a 1716, el presidio de San Juan Bautista era el más avanzado al norte de la frontera nororiental de la Nueva España, sirviendo de base para la exploración más allá del Río Grande. La misión de San Juan Bautista fue la madre de las misiones de Texas. Los soldados del presidio de San Juan Bautista mantuvieron las escoltas a los viajeros, sus suministros, campañas contra los indios, jugando un papel vital en las exploraciones. Las nuevas regulaciones para presidios de 1772 trajeron grandes cambios para la misión de San Juan Bautista.

Con establecimiento de las provincias internas y la formación de una línea de defensa, las tropas del presidio de San Juan estaban continuamente envueltas en campañas apaches en el Bolsón de Mapimí y al norte del Río Grande. El 22 de noviembre de 1772, el personal de las misiones de San Juan y de San Bernardo se transfirió a la provincia de Jalisco, pero regresaron en 1781. De 1790 a 1791, se habían bautizado en la misión de San Juan Bautista a 1,434 indios, tenía solo sesenta y tres nativos bajo instrucción.

En la época de oro de la misión, en que mañana presentaremos la conclusión de esta historia. (A. Canales)
15 Enero 2018 04:00:00
Las Vacas
El antecedente más antiguo y documentado que se conoce sobre “Las Vacas”, que fue el primer nombre que tuvo la ciudad de Acuña, según el libro Acuña en la historia del ingeniero José Juan Medina Zapata, cronista oficial de Acuña, libro que tuvo a bien obsequiarme, en él se narra el contenido del diario que dejó Gaspar Castaño de Sosa, fechado en el mes de septiembre de 1590, donde se describe un paraje de un arroyo que habían encontrado después de acampar para ir en busca de agua y de alimento. Este grupo de soldados encontraron un aguaje corriente y a orillas de él sesteaban una gran cantidad de vacas de monte o cíbolos.

Castaño de Sosa bautizó el sitio como el “Río de las Vacas”. Existe otra versión que se señala como incorrecta, que involucra al norteamericano Mack Bill, que habitó en el lugar entre los años de 1850 y 1860, poseedor de un rancho en las pastas del Cedro, desde ahí salían partidas de vacas cada 15 días con destino a Kansas, City, ganado que cruzaba el río Grande, por el sitio conocido como la Vega del Protestante, donde ahora esta la cortina hidrométrica, a la altura del camino viejo a la serranía acuñense, pasando por el Cedro hasta la Vinata.

También los cuatreros traían ganado de la serranía y lo pasaban para su venta a Estados Unidos. Entre los años de 1850 a 1865, llegaron a Las Vacas don Demencio Charles y 10 familias, que se asentaron a orillas del arroyo de Las Vacas, abrieron las primeras labores en las fértiles tierras de lo que ellos llamaron “García”, propiedad del coronel Fructuoso García, que fue presidente municipal de Piedras Negras, también sembraron en Las Cuevas, al que llamaron rancho Las Cuevas.

Estas familias procedían de San Luis Potosí, Abasolo Viejo, Viesca y San Buenaventura. Al poco tiempo las familias de “García” se extendieron con la llegada de otras, tomaron las márgenes del arroyo Las Vacas y otras se ubicaron en la confluencia del arroyo con el río Bravo. Con frecuencia los habitantes del Paso de Las Vacas eran víctimas del atraco de cuatreros y de los indios salvajes de la región, solicitaron ayuda al gobierno, quienes crearon puestos militares en la frontera, que fue el antecedente de las colonias militares.

El 27 de junio de 1870, llegan al Paso de las Vacas para resguardar a los habitantes de las depredaciones indígenas y de los cuatreros, 60 familias enviadas por el capitán Manuel Leal desde Resurrección, lo que hoy es la villa de Jiménez, creando el 9 de julio de 1877 la congregación Manuel Leal, iniciando oficialmente la vida de lo que hoy es ciudad Acuña. (Acuña en la historia de José Juan Medina Zapata)
14 Enero 2018 04:00:00
Enero en la historia de Piedras Negras
El 14 de enero de 1958, se instala un tercer horno en la Consolidada (AHMSA).

El 14 de enero de 1960, queda terminada la nueva estación del ferrocarril y de inmediato se procedió a ocuparla y a la demolición de la antigua estación de madera, para que su área sea utilizada para una nueva vía y la construcción de andenes.

Toman posesión como comandantes de la Guarnición Militar de Piedras Negras el 15 de enero de 1966, el general de división Julio Pardiñas Blancas, quien ha sido el único general de división en comandar la guarnición y el que más tiempo permaneció en el puesto a la fecha; en 2005, el general brigadier Sergio Augusto Carro Bautista; en 2012, el general de brigada D.E.M. José Ricardo Bárcena Rosiles; y en 2017, el general de brigada D.E.M. Ricardo Trevilla Trejo, aunque físicamente lo hizo hasta el 19 de enero.

El 15 de enero de 1997, el archivo municipal es cambiado del edificio de la Presidencia Municipal a la Casa de la Cultura.

El 15 de enero de 2010, el gobernador del estado, Humberto Moreira Valdés, presenta en la ciudad el proyecto de la Gran Plaza para construirse en el área que ocupó la Plaza de los Héroes y las instalaciones del Pronaf.

El 16 de enero de 2004, el gobernador del estado Enrique Martínez y Martínez, el presidente municipal Claudio Mario Bres Garza y el obispo de Piedras Negras, Alonso Gerardo Garza Treviño, inauguran y ponen en funcionamiento la fuente de la nueva plaza de la Puerta de México, consiste en tres grandes esculturas de metal, de 13.60, 11.60 y 9.60 metros de altura, en la actualidad retiradas y almacenadas.

El 16 de enero de 2017, toma posesión como comandante del 12° Regimiento de Caballería Motorizada, el coronel de caballería, D.E.M. Leonel Alcaraz Alarcón, en sustitución del coronel de caballería, D.E.M. César Hernández Arroyo, primer comandante en Piedras Negras.

El 17 de enero de 2000, se erige en parroquia la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de la colonia Bravo y como párroco a Martín Bustillos Martínez.

El 18 de enero de 1967, toma protesta el comité de la primera feria de Piedras Negras, encabezándola como presidente el Sr. Manuel Garza Fernández.

El 18 de enero de 1968, el ayuntamiento entrega al CAPFCE $250,000.00 para construir una escuela primaria de 20 aulas (Sec. Benito Juárez) y de $75,000.00 que donó el Sr. Rodolfo de los Santos para edificar una escuela primaria en Villa de Fuente (Venustiano Carranza).

El 18 de enero de 2008, el Cabildo acuerda ceder a la Secretaría de Educación y Cultura un terreno en el fraccionamiento Los Pinos para que se construya una escuela primaria (Ejército Mexicano).

El 19 de enero de 1973, el cabildo acuerda denominar Chapultepec a la colonia llamada Kilómetro 5, frente al hoy Hospital de Zona no. 11 del IMSS.

El 19 de enero de 1974, se inaugura el edificio de la Asociación Ganadera Local por la Ave. Progreso, hoy instalaciones portuarias del puente internacional Coahuila 2000.

El 20 de enero de 1947, entra en funcionamiento el segundo horno de la Consolidada (AHMSA).

El 20 de enero de 1995, El gobernador del estado, Rogelio Montemayor Seguy, inauguró en el antiguo edificio que ocupó la Esc. Prim. Club de Leones 1, la primera Ludoteca del país con el nombre de 28 de Junio.
13 Enero 2018 04:00:00
VICTORIA ES EL NOMBRE DE LA PATRIA
En famosa la portada de los libros de texto gratuito de 1959, conocido como La Patria, en la que aparece una hermosa mujer de rasgos indígena, de tez morena, vestida de blanco, portando un libro en su mano derecha y en la izquierda el lábaro patrio. Lo único que se conocía es el nombre del autor, el pintor muralista Jorge González Camarena, a quien se le da el crédito como autor de la cubierta del libro en la página 7 en el decreto expedido por el presidente López Mateos el 12 de febrero de 1959, con una breve explicación: “Es la reproducción de un cuadro que representa la nación mexicana avanzando al impulso de su historia y con el triple empuje cultural-agrícola-industrial que le da el pueblo”, y de la modelo… nada.

Esta mujer nació en Cuaxamalucan, registrada en Tetla el 16 de diciembre de 1922, población que perteneció a Tlaxco, Tlaxcala el San Agustín Tlaxco, Tlaxcala, en que se dividió en dos municipios. Su nombre fue Victoria Dorantes.

Llegó a la Ciudad de México en los años 40’s a la edad de 19. A los 17 se había casado con un joven guardaespaldas al servicio del general Corona del Rosal.

Ella laboraba como mesera en el bar “El Rancho del Artista” por la Ave.

Coyoacán, entre las calles de Matías Romero y Ángel Urraza, propiedad de Francisco Cornejo, de quien se insinúa era amante de Victoria.

Ahí se daban cita pintores, turistas, poetas y políticos, donde Victoria conoció a Diego Rivera, Pablo Neruda y por supuesto, a Jorge González Camarena. En alguna ocasión Victoria le mostró unos dibujos a Diego Rivera y éste exclamó: “Miren a la Doré, digámosle mejor La Dorénlas”, en alusión a Gustave Doré, desde entonces la joven era conocida como Victoria Dorenlas. El pintor Jorge González Camarena quedó impresionado de la belleza de Victoria e intentó cortejarla con el pretexto de que fuera su modelo, sin que la bella mujer respondiera a sus requerimientos estéticos y sentimentales.

El esposo de la joven murió en una refriega, González Camarena se entera, espera que transcurran 40 días por el duelo y regresa al cortejo, ahora con éxito, la hizo su amante, a pesar de estar casado con una bellísima francesa. Fue entonces que nació el famoso cuadro de González Camarena, un óleo sobre tela de 1.20 por 1.60, pero no fue el único cuadro en que utilizó a Victoria como modelo, la pintó y dibujó frenéticamente en óleos, tintas, estudios, bocetos, retratos, murales, proyectos y carteles, como lo fue la portada del libro que nació como cartel.

A la muerte de González Camarena, Victoria se fue a París donde tuvo una vida disipada ahogada en alcohol, vagando de un lugar a otro, hasta que una dama de apellido Braylowsky la rescató y la regresó a México. Regresa a Tlaxcala a vivir en San Martín Xaltocan al lado del pintor, escultor y poeta Cutberto Escalante, del que pronto se separó después de pleitos constantes, muriendo sola y olvidada en su pueblo natal. Su rostro quedó grabado por décadas y generaciones en la memoria de millones de mexicanos, fue impreso en 400 millones de libros de texto gratuito desde 1960 a 1972 y adorna un mural de la Universidad de la Concepción en Chile. Victoria, es el nombre olvidado de la Patria. (Datos tomados de: “Buscarán a descendientes de Victoria Dorantes de Rubén Hernández/Quadratin Tlaxcala”; “La Patria nació y murió en Tlaxcala de Ismael Vidales”; “La Patria fue mesera de Carmen Libertad Vera, 15 may 2013” y “Artículo de Willebaldo Herrera en Revista proceso, 7 sep. 1992”).
12 Enero 2018 04:00:00
General Emilio Langberg
Eduardo Emilio Langberg (Edvard Emil), nació en Copenhague, Dinamarca, el 16 de mayo de 1810, fue uno de los seis hijos de Knud Engelbreth Langberg y Birgette Jacobsen. Vino a México por invitación de su hermano Ludvig en 1835, vía Hamburgo – Nueva Órleans – Matamoros. Se incorporó al ejército del Gral. Antonio López de Santa Anna, pero no participó en la revolución Tejana. En 1837 fue profesor de la Academia Militar de la capital.

Fue el segundo al mando de la Academia en 1838; ascendió a capitán en 1839; a teniente coronel en 1841; a coronel en 1846 y a general de brigada en 1856. Durante la guerra de intervención norteamericana participó en ataques guerrilleros al mando del Gral. José de Urrea en Marín, Agua Negra y Cerralvo, en Nuevo León; en las batallas de Contreras y Churubusco, por el que fue condecorado. Fue nombrado subinspector de las Colonias Militares de Chihuahua y tuvo a su cargo escoltar a las partes mexicana y estadounidense para el estudio de la nueva frontera entre ambos países, presentó informes sobre el estado de las colonias militares e hizo un reconocimiento de la zona de la gran curva, en un viaje desde San Carlos, Chihuahua a Monclova Viejo, Coahuila.

Participó en varias batallas en contra de los indios hostiles, la más notable fue en Laguna del Jaco contra los comanches. Condujo las fuerzas militares de Chihuahua para tomar el control de la parte opuesta de la zona de La Mesilla; combatió el contrabando y el filibusterismo en la nueva frontera. Dimitió al puesto en 1854. Contrajo nupcias con Elizabeth Seraphine Trepagnier en Nueva Órleans, el 19 de abril de 1855, con quien no tuvo descendencia, pero tuvo una hija con Agustina Pereda de nombre Helene María. Ese mismo año regresó al país, como comandante militar en Coahuila en el reclutamiento de apoyo en contra del Gral. Santa Anna, en el manejo de los problemas indígenas y hacer frente a los esfuerzos de los filibusteros de Texas para capturar fugitivos en México.

Apoyó al presidente Comonfort y a los liberales en 1856 y 1857, en que pasó como comandante militar en el estado de México. Al triunfo de los conservadores le permitieron partir a Nueva Órleans, pero regresó en 1859 para apoyarlos de nuevo, aunque no llevaba una buena relación con el presidente Juárez. Al iniciarse la intervención francesa estaba en el puerto de Mazatlán entrenando tropas para los liberales, que combatieron en la segunda batalla de Puebla, en la que no participó por encontrarse enfermo. La derrota lo desilusionó, renunció y se sometió a la ocupación francesa. En 1864 fue reclutado por los franceses y nombrado comandante militar por el emperador Maximiliano en Sonora en 1865.

Fue admitido como miembro honorario de la prestigiosa Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística y los mapas de las fronteras de Chihuahua, Coahuila y Texas, que fueron ejecutados por sus ingenieros, están en la colección cartográfica de la Sociedad en la Ciudad de México. Cuando se unió a los franceses durante la intervención, expresó la visión idealista de que una monarquía constitucional moderada emergería y que los conservadores no se mantendrían en el poder. Le dispararon y murió en una batalla contra las fuerzas republicanas en Guadalupe, Sonora, cerca de Ures, el 4 de septiembre de 1866.
11 Enero 2018 04:00:00
La Explosión de la Mina de Hondo
En 1887, se abrió a la explotación las minas de carbón de El Hondo, a orillas del río Sabinas, a 22 kilómetros de la entonces Estación Sabinas, entonces municipio de Juárez. La Coahuila Coal Company, que funcionó hasta 1908, estaba encargada de la explotación, empresa con capital norteamericano en su totalidad, su producción estaba destinada para surtir a las locomotoras de los ferrocarriles, a la del Ferrocarril Internacional Mexicano de Colis Potter Huntington y al Southern Pacific Railroad, de Eagle Pass, Texas, y como combustible de las máquinas de vapor que se utilizaba en las incipientes industrias de México.

Las minas de carbón se explotaban abriendo tiros en el mismo terreno y para su identificación se numeraban. En 1902 estaba en explotación el tiro número 6, mina que sufrió una catástrofe que tuvo repercusiones a nivel mundial. La seguridad de las minas era muy endeble y su ventilación deficiente, no había puentes de aire y se utilizaban puertas, estas consistían en abrir y cerrar una puerta que se instalaba en la bocamina, esta puerta era de madera y lona que impedía que penetrara el aire a los cañones secundarios.

El portero abría y cerraba estas puertas cada vez que entraba o salía un viaje de cada carro o también vacíos del cañón general a los cañones secundarios. La mina número 6 no tenía los suficientes abanicos para inyectar aire, acumulándose en su caso gas grisú, que es un detonante muy fuerte cuando se acumula en los cañones de la mina. El 7 de enero de 1902 sucedió la gran catástrofe.

Una violenta explosión tuvo efecto en el segundo turno, provocando la muerte de la totalidad de los 125 mineros que laboraban en ese horario. La población entera participó en las tareas de salvamento, pues siempre existió la esperanza de encontrar sobrevivientes. Los esfuerzos fueron vanos, pues solo se rescataron cadáveres despedazados por la explosión y los derrumbes. Un mes después, el entonces presidente de la república, Gral. Porfirio Díaz visitó el mineral y con todo su aparato oficial procedió a condecorar a los mineros que participaron en el rescate, entre ellos a Eutiquio Canales, abuelo del historiador Álvaro Canales Santos, quien rescató esta historia.

Después de inspeccionar la mina y premiar a los trabajadores, uno de ellos se dirigió al dictador, explicándole las malas condiciones en que se laboraba y le suplicó su valiosa intervención para remediar esta situación. El presidente Díaz ofreció dictar algunas medidas, pero las cosas siguieron igual. En aquella época no se pagaban indemnizaciones, no existía ningún tipo de seguro, ni de atención médica y los mineros siguieron laborando en su condición de sumisión con turnos interminables de 12 horas diarias. Después de enterarnos como fue la explosión de Hondo, de analizar la situación y compararla con la ocurrida en Pasta de Conchos, ubicada muy cerca de lo que fue Mina de Hondo de la cual aún existen vestigios, cualquier parecido, no es coincidencia.

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10 Enero 2018 04:00:00
“El Güero Reyes”
En Piedras Negras tuvimos nuestro “Michael Jordan” en basquetbol. El 28 de octubre de 1942, nació en la ciudad uno de los mejores jugadores que se recuerden: Héctor Manuel Reyes Morales, El Güero. Desde pequeño invadía la legendaria cancha del Departamento de Bomberos donde entrenaba día a día, driblando, encestando y haciendo maravillas con el balón, sin importar que fuese de noche o los bomberos lo corrieran del lugar. En aquella época lo recuerdan por su terquedad y por su delgadez, aunque era muy fuerte.

En 1959 inicia oficialmente su carrera deportiva formando parte de la selección de la ciudad que gana en Parras el campeonato estatal. Al año siguiente representa a Coahuila en el Nacional en Tijuana y en la Ciudad de México ese año, obtienen el subcampeonato nacional de los Juegos Deportivos de la Revolución y después de su grandiosa participación, el equipo es recibido como héroes en Piedras Negras.

En los últimos juegos realizados en la cancha de los Bomberos, con una increíble actuación logra el último enceste en los estertores del encuentro, que le da la victoria a Piedras Negras sobre el poderoso Houston Olympians de Texas, formado por altos y habilidosos jugadores de color. La Ola Verde de Poza Rica, el mejor equipo de México en aquel entonces, vence apuradamente a la selección de Piedras Negras donde El Güero, los hizo ver mal, anotando 21 puntos. Un equipo de San Antonio, Texas invitó a Héctor a reforzarlos en su encuentro con la selección mexicana en Nuevo Laredo donde se lució obteniendo el triunfo.

Con Piedras Negras venció en varias ocasiones a la selección de Nuevo León, el gigante regional, para pasar a las etapas prenacionales, a tal grado, que el entrenador rival, Antonio González, lo invitó a reforzarlos para poder conseguir la victoria en la etapa nacional. Emigró a la capital del país y participa con el equipo Hacienda de la Liga Mayor de la Capital, la primera liga profesional, alcanzando la titularidad en su primera incursión, etapa donde vive sus mejores momentos de su carrera, siendo nominado en varias ocasiones para ser seleccionado nacional.

En 1980, organizó un torneo navideño anual llamado Hermanos Reyes, para reencontrarse con sus amigos y practicar el deporte de sus amores, un torneo que ya es una tradición en Piedras Negras, donde uno de los contendientes, siempre es el equipo familiar que él dirigía, que jugó por última vez en 2005, en que un 9 de enero se apagó su luminosa estrella para siempre, pero el torneo sigue realizándose, ahora para recordarlo. La Liga Municipal lleva su nombre como un homenaje a su trayectoria.

“El Güero” formó parte de la época dorada del basquetbol en Piedras Negras, que marcó un ritmo dominante durante una década y a 12 años de su partida, aún persiste su irradiante figura botando velozmente el balón, incursionar como el viento bajo el aro, manteniéndose en el aire algunos segundos, conseguir la victoria con el último enceste y luego huir para festejar con quienes tuvieron el privilegio de verlo en acción. Ahora está convertido en un ícono deportivo, que enorgullece a sus familiares y a Piedras Negras. (Datos proporcionados por su sobrino Ángel Arturo Reyes)
09 Enero 2018 04:00:00
Julio Santoscoy Cobo –II parte-
Continuando con la semblanza de Julio Antonio Santos Coy y Cobo (cómo él lo escribía), que se desempeñó como Cronista de la Ciudad desde 1973 hasta 2011, quien siempre se caracterizó por su excelente humor y por hacer patria con todos, según lo describía acertadamente el periodista José Luis Medrano Martelet, con igualdad de circunstancias dialogaba con un humilde bolero que con un encumbrado político. Después de su jubilación difícilmente se le encontraba, aunque él se defendía con una frase que le es famosa: “Soy Julio Santoscoy, del cielo preferido, si no me encuentras en casa, me encuentras en el zumbi…”, lo que nos demuestra su interés por la vida bohemia. Muchas son las anécdotas que se cuentan de su vida.

En su primer aniversario luctuoso se reunieron sus amigos en el auditorio de la Pirámide del Sol de la Plaza de las Culturas para recordarlo. Rescatamos algunas de ellas: En una ocasión una reportera periodística entrevistaba a Julio sobre lo que creía era una amplia trayectoria pública, “¿Don Julio, que era usted antes de ser Jefe de la Oficina de Hacienda de Piedras Negras?”, y Julio acertadamente y de manera automática respondió: “Niño”.

Julio nunca aprendió a manejar automóvil, siempre encontró quien lo llevara a donde deseaba: Amigos, no amigos, hasta servidores públicos en funciones, como llevarlo como pasajero en una patrulla a su casa o algún sitio de diversión nocturna, si utilizaba un taxi, los choferes se presentaban a cobrar en su domicilio al día siguiente. Joaquín Villarreal Peña narra que en una ocasión en que la conocida actriz del cine nacional Isela Vega, se presentó a actuar en el teatro del IMSS de Piedras Negras, solicitó localizarán a su amigo Julio Santoscoy que había conocido en la Ciudad de México, una vez que se encontraron y la plática se extendía, se acercaba la hora de la función e Isela Vega manifestó que Julio la llevaría al Teatro, lo que la actriz no sabía, era que Julio no tenía ni sabía manejar un automóvil y ella se encaprichó que Julio la tenía que llevar a su lugar de su presentación, así que a alguien se le ocurrió conseguir un par de bicicletas y en ellas se trasladaron al Teatro, recorrieron la avenida Emilio Carranza, no se sabe cómo batallaron para subir la larga cuesta de “Las Gringas” (frente a la colonia del ISSSTE), pero llegaron, muy, pero muy cansados pero felices de la experiencia, pero Julio le cumplió su deseo.

En otra ocasión, Julio visitó en su casa a la Sra. Conchita Harper para recoger un pan del que gustaba paladear, pero al ingresar y antes de llegar a la puerta fue recibido por un bravo y furioso can, una hija de la sra. Harper intentó tranquilizar al asustado Julio diciéndole desde el interior de la casa: “No tenga miedo Julio, el perro esta castrado” y Julio respondió: “Tengo miedo de que me muerda no de… otra cosa…”. En la última ceremonia que participó en ocasión del aniversario de la fundación de la ciudad, al final de su discurso dijo: “La gloria del mundo es pasajera, pero aquí en esta tierra bendita de Piedras Negras, no se olvidan nuestros héroes”, y tiene razón, Para nosotros Julio fue un héroe en la difusión oral de la historia y a 6 años de su ausencia, aún lo mantenemos presente, recordando su narrativa pícara que nos hacía sonreír.
08 Enero 2018 04:00:00
Julio Santoscoy Cobo -I parte-
Julio Antonio Santos Coy y Cobo (como él lo escribía) nació el 10 de febrero de 1935, el lugar no importa, él siempre afirmó ser originario de Piedras Negras. Fue hijo de Julio Santos Coy Perea y de Angelina Cobo Zambrano, ambos nativos de Piedras Negras. Siempre se manifestó orgulloso de su padre, que de ser un agente del Ministerio Público llegó a ocupar la subsecretaría de Trabajo y Previsión Social con los gobiernos de Adolfo López Mateos y de Gustavo Díaz Ordaz. Sus estudios los realizó en la Ciudad de México hasta el bachillerato.

Le atrajo la historia desde pequeño y mientras estudiaba secundaria acudía como oyente al Instituto de Antropología e Historia y participó en diferentes exploraciones en el área de Teotihuacán en calidad de ayudante de los arqueólogos Ignacio Marquina, Agustín Villagna y Lizardi Ramos. Ingresó a laborar en el gobierno federal como jefe de la oficina de Hacienda en Piedras Negras en 1955 hasta su jubilación en 1990. Se desempeñó además como diputado de la XLIV legislatura de Coahuila y como regidor del Ayuntamiento de Piedras Negras en el trienio 1982-1984 que encabezó Humberto Uribe Flores. Por sus amplios conocimientos de la historia de Piedras Negras fue nombrado cronista de la ciudad en 1973, cargo que ostentó hasta su muerte, ocurrida el 8 de enero de 2011 en la ciudad que tanto amó: Piedras Negras.

Fue el Decano de los cronistas de Coahuila. Fue miembro fundador de la Asociación Estatal de Cronistas e Historiadores de Coahuila, fundador y de número del Colegio de Investigaciones Históricas del Norte de Coahuila y del Colegio Coahuilense de Investigaciones Históricas. Además fue consejero del Instituto Estatal de Documentación que luego se transformó en el Archivo General del Estado, y del Instituto Estatal de Acceso a la Información; miembro del Comité Municipal de Desarrollo Urbano; del Patronato del Centro Histórico; del Comité de Nomenclaturas de Piedras Negras y miembro fundador de la Junta de Protección y Conservación del Patrimonio Histórico y Cultural de Piedras Negras.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia le otorgó en 1994 la medalla “Miguel Othón de Mendizábal”; el Ayuntamiento de Piedras Negras le otorgó en dos ocasiones la presea “Piedras Negras” por sus méritos en la divulgación de nuestra historia; el Programa Estatal de Estímulos a Creadores le entregó la presea “Creador Emérito 2007”, que se entrega a un personaje coahuilense con trayectoria trascendente; el Consejo Internacional de la Buena Vecindad México–Estados Unidos lo nombró “Mister Amigo” en 2010. Cristalizó en dos ocasiones su proyecto de la Galería de Presidentes Municipales de Piedras Negras.

El Instituto Municipal de Cultura publicó una serie de sus artículos titulada “Las Hojas Sueltas del Cronista”. Fue un asiduo conferencista en diversos escenarios de Piedras Negras y de Coahuila, que siempre amenizaba con multitud de chascarrillos ante la delicia de su auditorio.

El Ayuntamiento de Piedras Negras bautizó en vida con su nombre la biblioteca del Centro Interactivo Poder Joven en 2008, en lo que fueron terrenos de la Feria, biblioteca que fue desmontada para dar paso a las oficinas de Simas y colocada en espera en la nueva Infoteca. Mañana la continuación de esta semblanza.
07 Enero 2018 04:00:00
Enero en la historia de Piedras Negras
El 1 de enero de 1859, se erige en parroquia la iglesia de Santa María de Guadalupe, el hoy Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.

Toman posesión como comandantes de la Guarnición militar de Piedras Negras: El de enero de 1924, el coronel de infantería Teodoro Escalona Cortez; el 1 de enero de 1932, el general brigadier Ignacio Elizondo Menchaca; el 1 de enero de 1959, el general de brigada Albino Hernández Galarza; el 1 de enero de 1961, el general de brigada D. E. M. Alberto Pérez Ortiz; el 1 de enero de 1983, el general brigadier D. E. M. Mario Pérez; el 1 de enero de 2003, el general de brigada D. E. M. Alonso García Vega; el 1 de enero de 2007, el general de brigada D. E. M. Marco Antonio Covarrubias Aguilar; el 1 de enero de 2013, el general de brigada D. E. M. Rogelio Terán Contreras; el 11 de enero de 1928, el coronel de caballería Gabriel Cortínez Cobos.

El 2 de enero de 1985, el presidente municipal, Carlos Juarísti Septién, instala provisionalmente la sede de su gobierno en el Hotel Casa Blanca, en la habitación 330, por el incendio que sufrió el edificio que fue presidencia por la calle de Abasolo, el 29 de diciembre de 1984.

El 3 de enero de 1998, muere la incansable luchadora social, María de los Ángeles Trillo de Osuna (doña Gelo).

El 5 de enero de 1985, los poderes municipales se instalan provisionalmente en el Centro de Convenciones, edificio que tuvo que ser adaptado durante los cinco días anteriores.

El 8 de enero de 1986, por segundo año consecutivo, se presentó una bella nevada, que dejó el municipio incomunicado por más de 24 horas, la capa que se formó tuvo un espesor de 4 pulgadas.

El 8 de enero de 2003, el obispo fray Raúl Vera López, anunció en rueda de prensa que por disposiciones del papa Juan Pablo II, la creación de la Diócesis de Piedras Negras el 25 de marzo inmediato, con el 44.75% del territorio de la Diócesis de Saltillo que comprenden 16 municipios, teniendo como cabecera la ciudad de Piedras Negras, donde la rectoría de Mártires de Cristo Rey del fraccionamiento Tecnológico, se convertirá en la Catedral y tomará posesión como obispo, Alonso Gerardo Garza Treviño.

El 8 de enero de 2011, muere en Piedras Negras a los 75 años de edad, Julio Antonio Santoscoy Cobo, que fue el cronista de la ciudad desde 1973.

El 9 de enero de 1901, nace en Cd. Porfirio Díaz (Piedras Negras), el general de brigada Roberto Siller Falcón.

El 9 de enero de 1969, el Cabildo acuerda construir una escuela primaria en la Col. Central, la hoy “Presidente Gustavo Díaz Ordaz”.

El 11 de enero de 1985, el Cabildo declara al Centro de Convenciones como recinto oficial para desempeñarse como Presidencia Municipal.

El 12 de enero de 1985, una intensa nevada dejó una capa de 10 pulgadas de nieve en la ciudad, trastornando las actividades citadinas, dejando incomunicada la población por casi 48 horas.

El 12 de enero de 2000, se erige en parroquia la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de la Col. Bravo, nombrando como párroco al sacerdote Martín Bustillos Martínez.

El 13 de enero de 1955, el Ayuntamiento recibe la escultura de bronce del busto de don Venustiano Carranza, para su colocación en un monumento, aún sin definir.
06 Enero 2018 04:00:00
LOS REYES MAGOS
La tradición de los Reyes Magos procede de una sola y muy breve mención en los evangelios. Mateo habla de unos peregrinos del oriente que llegaron a Judea guiados por una estrella, para adorar a Jesús recién nacido y que fueron recibidos en Jerusalén por el rey Herodes I, quien se interesó por saber quién era y dónde se encontraba ese “rey de los judíos” que buscaban los extranjeros.

Mateo hablaba simplemente de peregrinos, pero con el tiempo esa visión se fue enriqueciendo. Los peregrinos pasaron a ser magos, o sea sabios, y más tarde Reyes.

Esta última transformación fue al parecer producto de un intento por adaptar el nacimiento de Jesús a la profecía de un salmo que señalaba que todos los reyes caerán frente a él. Mateo no precisa cuántos eran los peregrinos: La tradición oriental original señalaba 12, pero en occidente el número se redujo definitivamente a tres. Según la Enciclopedia Británica, en el siglo VIII surgió una crónica, que le daba por primera vez nombre a los sabios orientales: Bithisarea, Melichior y Gathaspa.

Con el tiempo los nombres se occidentalizaron y se convirtieron en Baltazar, a quien la tradición posterior identificó como rey de Arabia; Melchor, convertido en rey de Persia, y Gaspar, que pasó a ser rey de la India. A pesar de la escasa documentación histórica sobre los Reyes Magos, y sobre su real identidad, su presencia en la tradición cristiana, especialmente en la ortodoxa y en la católica, es muy poderosa. Para la tradición cristiana original era muy importante que los peregrinos descritos por Mateo hubiesen llegado del oriente.

Esto subrayaba la universalidad del culto a Jesús en un momento en que el cristianismo se veía como una simple secta del judaísmo. Los sabios, según Mateo, presentaron oro, incienso y mirra como un homenaje a Jesús. Con el tiempo estos presentes se convertirían en una tradición de regalos de juguetes, en la epifanía del 6 de enero, que harían las delicias de los niños en buena parte del mundo. Esta tradición se limita, en buena medida, a los países católicos y ortodoxos. En las naciones protestantes el intercambio de regalos tiene lugar en Navidad.

De ahí que, nuestras clases medias y altas, influidas por la vida en Estados Unidos, hayan adoptado la costumbre de dar regalos a los niños en Navidad, a veces sin abandonar completamente la tradición de los Reyes Magos. Sin embargo, en los sectores más pobres de la población mexicana, donde se mantienen con más fuerza las tradiciones católicas, los dadores de regalos son por antonomasia los Santos Reyes. El festejo de los Reyes Magos tiene un sentido popular en nuestro país, que está en buena medida ausente de la celebración más comercial en que hemos convertido el festejo navideño con su jocoso protagonista nórdico.

Quizá en ello radica finalmente su fuerza. Aunque en el norte esta costumbre no tenga tanto arraigo como en el sur de nuestro país.
05 Enero 2018 04:00:00
La rosca de reyes
La tradición de la Rosca de Reyes, es una costumbre que tomó la iglesia de los romanos incluyéndola en la celebración de la epifanía, que recuerda la revelación de Jesús a los Reyes Magos. Esta celebración cobró fuerza durante la edad media y llegó a México en los primeros años del virreinato. La rosca se sirve acompañada de tamales, hechos de maíz por que era la comida prehispánica y chocolate caliente.

El chocolate también es un regalo de las gentes nativas del nuevo mundo. Una rosca se caracteriza por su forma redonda, sin embargo, en México, posiblemente porque cada vez eran más los invitados a la merienda, la Rosca de Reyes fue adquiriendo poco a poco una forma ovoide con el fin de que fuera más grande y alcanzara para todos los asistentes.

Dentro de esta rosca deliciosa, se esconde una estatuilla plástica del bebé Jesús. El bebé está oculto porque simboliza la necesidad de encontrar un lugar seguro dónde Jesús podría nacer, un lugar dónde rey Herodes no lo encontraría. Cada persona corta una rodaja de la rosca. El cuchillo simboliza el peligro en que el bebé Jesús se encontraba. Uno por uno los invitados inspeccionan su rodaja cuidadosamente, mientras anuncian que ellos no consiguieron la estatuilla.

Quien quiera que consigue la estatuilla del bebé será el organizador, y también invita a todos los presente a una nueva celebración el 2 de febrero, día de la Candelaria y él conseguirá un nuevo ropón para vestir al bebé Jesús de la escena del nacimiento. Actualmente la partida de la rosca ha contribuido a establecer lazos de convivencia en los centros de trabajo, puesto que esta tradición se ha hecho extensiva y ha dejado de ser exclusiva del ámbito familiar.

Los niños escondidos en la rosca se han multiplicado y los padrinos de los mismos han de regalar a los comensales con atole y tamales el 2 de febrero. En ocasiones se han llegado a los extremos de tragarse al niño para eludir el compromiso que dicta la tradición.

La navidad mexicana se extiende hasta el 2 de febrero, cuando la escena del nacimiento se guarda, y otra cena familiar de tamales deliciosos y chocolate caliente se sirve con el gran amor y felicidad. La gente del pueblo, que se identifica con los sabios de oriente, no puede dejar de aspirar a la celebración navideña, ya que la percibe como más moderna. El deseo de lograr un progreso social influiría así en la creciente predilección por Santa Claus.

La televisión, con su enorme influencia y sus intereses comerciales, apoyaría de alguna manera esta tendencia. Quizá en ello radica finalmente su fuerza. Aunque en el norte esta costumbre no tenga tanto arraigo como en el sur de nuestro país, aunque sí consumimos la rosca de Reyes, pero para ver quien será quien pague el festejo que organizarán el día de la Candelaria. Así somos en México, mezclamos todas las tradiciones y las dejamos como nos conviene.
04 Enero 2018 04:00:00
Coahuilita
El 2 de junio de 1893, se dio la concesión para que pudiese operar un ferrocarril que conectara la ciudad de Saltillo en Coahuila, con la de Concepción del Oro en Zacatecas. La longitud total de la línea férrea era de 125 kilómetros, una línea férrea de las llamadas de vía angosta. La creación de este ferrocarril fue para utilizarlo predominantemente para favorecer a las compañías mineras que operaban en el norte de Zacatecas y enviaban al norte de esa entidad su cargamento minero. El servicio empezó a operar el 1 de enero de 1898.

Este ferrocarril financiado con capital privado fue entregado al Gobierno federal en 1959 y luego fue administrado por la entonces Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, que después se transformó en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. En el mes de febrero de 1970, la línea fue incorporada oficialmente a Ferrocarriles Nacionales de México y desapareció en el mismo momento en que esta paraestatal dejó de funcionar, para ser subastada. Este pintoresco ferrocarril partía de Saltillo, tocaba las poblaciones de Encantada, Punta Santa Elena y El Jazminal en el estado de Coahuila y en el de Zacatecas, llegaba a las poblaciones de Ávalos y Concepción del Oro, población cuyos habitantes han llamado por mucho tiempo como: “Concha del Oro”. Durante 51 años funcionó de manera ininterrumpida, los usuarios le llamaban “El Coahuilita”, era lento pero muy seguro.

Lo abordaban en Concepción del Oro los comerciantes en abarrotes para comprar en Saltillo las mercancías que revenderían a sus clientes “conchenses” durante la siguiente semana, retornando al tercer día con su carga. Saltillo era puerto provisor para varios miles de trabajadores mineros y sus familias, ya que el tren de carga salía diariamente, menos los domingos, con los carros tolva cargados de mineral ferroso que se reexpedía luego a las fundiciones de San Luis Potosí, a Monterrey y a Torreón. El 17 de abril de 1959 la sucesión de la Casa Purcell suspendió el funcionamiento del “Coahuila y Zacatecas” alegando incosteabilidad en la operación. No dieron aviso al Gobierno federal, como estaban obligados por la concesión y la SCOP requisó la línea e inició el procedimiento de caducidad, lo cual fue notificado a la empresa en enero de 1962.

Ferrocarriles Nacionales de México recibió el equipo y las instalaciones del “Coahuila y Zacatecas”. Don Pablo Cuéllar, prolijo historiador, consigna que Ferronales empezó a construir entonces una vía ancha para reemplazar la vía angosta original que dejó de funcionar el 22 de junio de 1977, y al día siguiente empezó a dar servicio por la nueva línea construida a partir de la estación Gómez Farías, en la vía del ferrocarril México-Laredo, hasta la estación Margaritas, en Zacatecas. Aún se pueden ver algunos vagones que en su tiempo fueron lujosos carros del desaparecido ferrocarril, abandonados en lo que fueron patios ferrocarrileros en Saltillo y en los patios del archivo municipal, oxidados, deteriorados y cargando todo el polvo de años de abandono.
03 Enero 2018 04:00:00
Doña “Gelo” Trillo
El 3 de enero de 1998, se solicitó vía telefónica una ambulancia de la Cruz Roja para la calle Sexta número 223 de la colonia Buenos Aires, para trasladar una persona con problemas de salud. Minutos más tarde los paramédicos encuentran a una persona ya sin pulso, se intenta reanimarla, pero una rótula de la ambulancia se quiebra al subir el bordo de contención sin pavimentar. Otra ambulancia llega, pero la paciente ya había fallecido. Así murió María de los Ángeles Trillo de Osuna, mejor conocida como “doña Gelo”, luchadora social y presidenta del seccional 0621 del partido revolucionario institucional. Extraordinaria lideresa que se caracterizó por su trabajo incansable en beneficio de los habitantes de la colonia Buenos Aires.

El 5 de enero se efectuó su sentido funeral, sus “compañeros” de batalla le rindieron homenaje en la sede municipal del PRI, donde una gran cantidad de personas hicieron guardias de honor o pasaron frente a su féretro, con la presencia de su esposo Gabriel Osuna, su hija Sara Isabel y su señora madre, Margarita López de Trillo. El servicio religioso se desarrolló en la iglesia de San Juan de los Lagos y más tarde sepultada en el panteón Santo Cristo de Villa de Fuente. Doña Gelo se caracterizó por su obesa y gran figura, su gruesa y fuerte voz, su “florido” lenguaje, siempre directo y eficaz, llamando las cosas por su nombre.

Nació en Piedras Negras el 19 de diciembre de 1952, sus padres fueron Francisco Trillo y Margarita López, vivió muchos años en la colonia Bravo, se casó el 22 de diciembre de 1973 y al año, ya tenía su terreno en la hoy colonia Buenos Aires. Desde la administración municipal de Humberto Acosta Orozco, al que acudió para buscar beneficios para su colonia, todos los alcaldes que le siguieron escucharon los reclamos de doña Gelo hasta darle solución a sus problemas. Su casa en la colonia Buenos Aires, era una parada obligada de los gobernadores en turno, que llegaban a saludarla y a disfrutar sus deliciosos platillos que acostumbraba, sobre todos sus tamales de carne de venado con una increíble sazón, a la que se unían funcionarios estatales, los presidentes municipales y funcionarios locales.

A los niños de su colonia siempre les obsequió con exclusivas fiestas en diciembre que celebraba frente a su residencia que incluía juegos mecánicos; a los miembros de su comunidad les tramitaba todo tipo de actas en la dirección estatal del registro civil, viajando con frecuencia a Saltillo, donde siempre era muy bien recibida. Presintió su muerte y alcanzó a despedirse de su familia, dejando sus pendientes en orden hasta que su corazón dejó de latir de manera fulminante. Al pavimentarse la prolongación Centenario, casi posterior a su fallecimiento, surgió la propuesta de colocar ahí un pequeño monumento a su memoria, para homenajear a una luchadora social como ella a quienes los colonos de la Buenos Aires le deben los servicios públicos que hoy disfrutan, pero en la actualidad, pocos la recuerdan.

20 años han transcurrido y las nuevas generaciones no tienen idea de quien fue Gelo Trillo y quienes le conocieron ya la tienen injustamente en el olvido. Han existido todo tipo de representantes de colonias, pero ninguno como doña Gelo, que, a 20 años de su partida, sus amplios zapatos no han podido ser llenados.

02 Enero 2018 04:00:00
Las cabañuelas
Según algunos diccionarios, las cabañuelas son el cálculo que hace la gente de los pueblos, con base en las características climáticas que se presentan en ciertos días de determinados meses, según el país y sus costumbres, para pronosticar el clima del año en curso. Para México se definen a las lluvias en los meses de invierno. Para quienes habitan en áreas rurales es sin duda parte de su habla cotidiana durante ciertos meses del año. Es difícil establecer con exactitud los orígenes de esta tradición, pero se cree que surgió en el Zamuc o fiesta de las suertes del calendario babilónico, cuya versión hebrea sería la fiesta de los tabernáculos.

En la India también tenían doce días en la mitad del invierno para vaticinar las próximas condiciones climáticas. Para el México prehispánico se cree que los aztecas adoptaron de los mayas este conocimiento, que luego se adaptó al calendario cristiano. Como en ambos casos sus calendarios constaban de 18 meses de 20 días cada uno, más 5 días adicionales que no entraban en los meses, los primeros 18 días de enero servían para cada uno de los meses y los dos días restantes predecían otros fenómenos: el 19 para pronosticar el tiempo del solsticio de verano y el 20 para el solsticio de invierno.

Son parte del conocimiento empírico del tiempo, para lo cual la gente se basa en todos los días del primer mes del año y con ello vaticinan las condiciones para los próximos 334 días; es una auténtica sabiduría oral. Cada día tiene un mes que se le atribuye de manera sistemática, del 1 al 12 es ascendente, de enero a diciembre y del 13 al 24 descendente, de diciembre a enero; del día 25 al 30 se toman por medio día para cada mes, desde la madrugada hasta el medio día, la tarde y noche: enero-febrero, marzo-abril, etc.; el día 31 con sus 24 horas. Cada 2 horas son asignadas a cada mes, a partir de la madrugada.

El sistema parece complicado, pero es cuestión de ser pacientes y observar con detalle cada día, realizar las anotaciones adecuadas, analizar y comparar todos los datos obtenidos para luego sacar las conclusiones de cómo será el clima en los próximos meses del año. Con mucha anticipación se conocerá cuándo lloverá, qué meses serán muy calientes, cuáles serán fríos, cuándo habrá heladas y demás, sin necesidad de estar pendientes de los pronósticos del tiempo en la televisión, los cuales son poco confiables debido a que manejan datos muy globales y temperaturas máximas y mínimas en los extremos para asegurar poco margen de error.

El conocimiento popular suele ser muy certero, pues con base en la observación ancestral y cotidiana de los fenómenos naturales, del comportamiento de los animales, del desarrollo de la vegetación, incluso de las dolencias repentinas de nuestro propio cuerpo, llegamos a descubrir otros acontecimientos del entorno, aunque se diga que ese conocimiento ya se ha perdido.
31 Diciembre 2017 04:00:00
LA NAO DE CHINA
Siempre que se habla de la Nao de China, se piensa que era un solo barco el que iba y venía desde oriente a nuestro país, al cual se le llamaba también “El Galeón de Manila”, pero lo real es que más que un solo barco, fue una verdadera línea náutica, que por cierto no era china ni tocaba ningún puerto de ese lejano país.

Las naves se fabricaron en Filipinas, que fueron construidos por carpinteros chinos, dirigidos por técnicos europeos, utilizando maderas duras para las armazones y flexibles para el casco.

Las velas se hicieron en Filipinas y las partes de metal, como herrajes, anclas, clavos, cadenas, fueron fundidos en Japón, China y la India.

La compañía disponía de dos barcos y viajaban en ellos alrededor de 500 personas, entre marineros, comerciantes, el capellán, el médico, cocineros y carpinteros, acomodados entre las maderas, toneles, cargas y cañones para la defensa.

Fue la primera comunicación comercial de la historia del Nuevo Mundo, durante más de 250 años continuos.

Los barcos que integraban la flota, tardaban de 3 a 7 meses en hacer el viaje desde las costas filipinas a las mexicanas, y a veces cuando se presentaban contratiempos -piratas, ciclones, etc.-, tardaban hasta 10 meses en hacer la travesía.

Las escalas de los barcos a lo largo del litoral mexicano, iban dejando las mercancías asiáticas en San José del Cabo, Baja California, en Bahía de Banderas, hoy Puerto Vallarta y Santiago, hoy puerto de Manzanillo, hasta llegar a Acapulco.

Estos galeones procedentes de Filipinas, genéricamente conocidos como “La Nao de China”, fueron en ese tiempo la base de un importante comercio de importación y exportación, que se inició en el siglo XVI (1565) y se prolongó hasta el siglo XVIII, cuando el último galeón llamado “El Magallanes”, partió en marzo de 1815 hacia oriente, dando por concluida así toda una era marina, debido a la situación política que se vivieron en las colonias novohispanas y en la metrópoli española, la cual fue la más antigua línea de navegación en el mundo.

Aparte de “El Magallanes”, también figuraron El Santa Ana, que fue capturado por el inglés Cavendish, “El Covadonga”, que fue asaltado por Lord Anson.

Los fabulosos tesoros que transportaron los hizo presa de la ambición de piratas ingleses y holandeses.

De Acapulco se enviaba plata en barras y en moneda, cochinilla para tintes, semillas, camote, tabaco, garbanzo, chocolate y cacao, sandía, vid e higueras.

Desde Manila se enviaba, de China: Telas y objetos de seda; de Medio Oriente alfombras persas; de la India el algodón; de Japón salían abanicos, cajoneras, arcones, cofres y joyeros laqueados, peines y cascabeles, biombos y porcelanas; de Java y Ceilán traían las especies; de Oriente la lana de camello, cera, marfil labrado o tallado, bejucos para cestas, jade, ámbar, piedras precisas, madera y corchas de madreperla, fierro, estaño; de China la pólvora, entre otros. Feliz Año 2018.
30 Diciembre 2017 04:00:00
CUATROCIÉNEGAS
Los jesuitas, al parecer trataron de incursionar por el paraje donde se encuentra la actual Cuatrociénegas, pues se menciona una misión de Cuatrociénegas por el año de 1602, que pertenecía al curato de San Pedro, 30 leguas al norte de la laguna de Mayrán. El lugar permanece despoblado y durante el Siglo XVIII se asienta en una hacienda con el mismo nombre y perteneciente al marquesado de Aguayo. El historiador Esteban López Portillo hace referencia del lugar: “Desde el año de 1797, había practicado un reconocimiento de la hacienda de Cuatrociénegas, don Antonio Cordero y Bustamante, que era el gobernador de la provincia de Coahuila, con capital en Monclova, acompañando al cura don Juan Francisco Montemayor, del capellán de la compañía de Monclova, presbítero José Vicente de Arizpe, el teniente de justicia don Vicente Camacho, el procurador de justicia don José Menchaca Baeza, el administrador de rentas reales don Juan Ignacio Arizpe y don Francisco Barrera”.

“En esta fecha se encontraban las fincas en estado ruinoso, paredes destruidas y techos caídos, con excepción de la viña que guarda muy buen estado, debido a la feracidad del terreno, la hacienda estaba completamente abandonada y solo frecuentada por los salvajes, también había una huerta con 85 árboles frutales”.

Una noticia que recibió el gobernador Cordero y Bustamante, según versión de don Esteban López Portillo, “que en 1781 su padre había recibido en arrendamiento la hacienda de Cuatrociénegas, pagando una renta anual de veinticinco pesos, que las fincas estaban en muy buen estado, la capilla tenía una imagen de lienzo de la Virgen de los Dolores, un par de ornamentos y una campana, que tuvieron que abandonar por las incursiones indígenas que se llevaron los animales, la imagen de la capilla e incendiaron la troje y la mayor parte de las casas”.

En vista de ese reconocimiento y siguiendo el informe que presentó el gobernador Cordero y Bustamante al comandante general de las provincias internas, don Pedro de Nava, ordenó en abril de 1800, se erigiese una villa en el punto de las Cuatrociénegas, que había sido hacienda del marquesado de Aguayo, cuyo dueño se opuso a esta medida, exigiendo una indemnización por el valor del terreno. Así el gobernador Cordero y Bustamante fundó definitivamente la Villa de Nuestra Señora de los Dolores y Cuatrociénegas el 24 de mayo de 1800, nombrando como jefe de la villa a don Julián de la Riva, el cual, junto con otras diez personas, se les considera los verdaderos fundadores de esta población que posteriormente cambió de nombre a Villa de Venustiano Carranza y en el Siglo XX alcanzó el rango de ciudad con el nombre de Cuatrociénegas de Carranza.

El 26 de diciembre de 1975, el congreso local emitió un decreto declarándola Ciudad prócer. Que fue cuna de don Venustiano Carranza el 29 de diciembre de 1849. Mejoró su desarrollo con la llegada del ferrocarril en 1894 y en 1955, cuando fue pavimentada su carretera a Monclova. (A. Canales)
29 Diciembre 2017 04:00:00
SAN FERNANDO DE AUSTRIA
Por decreto del virrey conde de Revillagigedo, expedido el 29 de diciembre de 1749, fue fundada San Fernando de Austria en el área en donde hoy se encuentra la ciudad de Zaragoza. La población se fundó con la categoría de villa el 1 de Febrero de 1753, por cédula expedida y ratificada por el virrey marqués de Altamira. Su fundación había sido una petición de los vecinos de varios poblados, entre los que se encontraban San Juan Bautista de Río Grande, la hoy villa de Guerrero. De entre los fundadores de la villa de San Fernando de Austria destacan: Juan José Vásquez Borrego, Gerónimo Flores, Pedro José Cepeda, Juan Antonio Ramos, Juan José Rodríguez, José Navarro, Juan Flores, Nicolás Sánchez, José Antonio de León García, Francisco León, Juan Olvera, Joaquín Flores, Andrés de la Garza, Francisco de la Garza, Diego Jiménez, Mateo Rodríguez, Pedro Charles, José Guadiana, Petra Longoria, Javier Jiménez, José Pérez, Juan Guajardo, Juan Seco, Francisco Reducindo Porel y Manuel Flores.

La solicitud de estas personas fue presentada al virrey por conducto del general don Pedro de Rábago y Terán, que se desempeñaba como gobernador y capitán general de la provincia de Coahuila. Para lograr la fundación el gobernador salió el 24 de enero de ese mismo año acompañando a los veintinueve peticionarios y custodiado con una fuerza de 20 soldados, 10 de ellos pertenecían al presidio de Santa Rosa, 6 del presidio de Santiago de la Monclova y los 4 restantes adscritos al presidio de Río Grande. Este grupo emprendió el viaje hasta los terrenos en donde sería fundada la población, llevando con ellos al franciscano fray Juan Rubio de Monroy, que era misionero de Santa Rosa de los Nadadores. Llegaron los pobladores al ojo de agua de las ánimas, en donde se procedió a repartir las tierras y agua para cada colono, midiendo luego las 120 varas que se destinaría para la plaza principal, señalando después el terreno para construir la iglesia, ordenándose que esta tuviera la puerta principal para el lado poniente y frente a ella debería de estar el terreno que se destinaría para el ayuntamiento y la cárcel.

A las calles se les dieron 12 varas de luz, quedando desde entonces conocido con el nombre de villa de San Fernando de Austria, Valle de las Ánimas. El nombre de Austria es por la casa real regente de España. Se nombró un procurador general de tierras, recayendo este nombramiento en Gerónimo Flores. Se dejaron 18 hombres para cortar madera y edificar las primeras casas. Terminado el trámite, el gobernador regresó al presidio de San Juan Bautista de Río Grande. El 7 de Agosto de 1827, el congreso local decretó que cambiara de nombre a San Fernando de Rosas, de igual manera, el 27 de Febrero de 1868 se le cambia el nombre a Zaragoza con la categoría de ciudad, para honrar la memoria del general Ignacio
Zaragoza.

Pero San Fernando de Austria fue el antecedente de esta pintoresca y antigua población que ya tiene 266 años de haber sido ordenada su fundación. (“Las Cosas de Coahuila –San Fernando de Austria-“, columna periodística de Álvaro Canales Santos)
28 Diciembre 2017 04:00:00
EL DÍA DE LOS SANTOS INOCENTES
Cuando el rey Herodes gobernaba Israel, llegaron a Jerusalén los tres Reyes Magos, preguntando dónde había nacido el futuro rey de Israel, pues habían visto aparecer una estrella en Oriente. Ellos recordaron la profecía del antiguo testamento, que decía que “Cuando aparezca una nueva estrella en Israel, es que ha nacido un nuevo rey que reinará sobre todas las naciones”. La noticia se extendió por Jerusalén y Herodes se sintió terriblemente amenazado. El era tan celoso del poder, que ya había asesinado a dos de sus esposas y a varios de sus hijos, por temor a que lo reemplazaran.

Cualquier persona que pudiera aparecer como futuro rey de Israel era su potencial enemigo. Lleno de intriga y de temor, reunió a los sabios de Israel, a los sumos sacerdotes y escribas, y les preguntó qué decían las escrituras sobre el lugar en que debía nacer el rey de Israel que habían anunciado los profetas.

Ellos le citaron al profeta Miqueas, que había dicho que en Belén nacería el Mesías.

Entonces, les dijo a los Magos: “Vayan y se informan bien acerca de ese niño, y cuando lo encuentren, vienen y me informan, para ir yo también a adorarlo”. Los magos salieron de Jerusalén y partieron a Belén, guiados por la estrella. En
sueños, recibieron la visita de un ángel, quien les ordenó que no contaran nada.

Y así fue como después de encontrar a Jesús, adorarlo y regalarle oro, incienso y mirra, volvieron a sus países por otro camino y sin haber revelado la verdad a Herodes. Desesperado y sin información, Herodes hizo rodear la pequeña ciudad de Belén y mandó a sus soldados que mataran a todos los niños menores de dos años.

No se sabe de verdad cuántos fueron, pero la tradición establece que unos 30 niños menores de dos años murieron a manos de los soldados romanos.

Desde entonces, la iglesia católica celebra cada 28 de diciembre la fiesta de los Santos Inocentes, para recordar esas crueles muertes de niños. Y desde hace algunos años, la iglesia católica realiza también oficios especiales, para rezar por todos los niños que no han podido nacer y han muerto víctimas del aborto. La tradición ha transformado este día también en el elegido para hacer “bromas inocentes”. En la edad media, acostumbraban celebrarse los “días de locura”, que eran desde Navidad hasta Año Nuevo; y buscando frenar un poco los excesos de la gente, la iglesia mezcló ambas tradiciones para celebrarse el día 28.

Desde entonces monaguillos, sacristanes, y el pueblo en general lo recordaban paradójicamente con humor; y la tradición bromista ha seguido hasta la fecha.
27 Diciembre 2017 04:00:00
COLONIA CAPITÁN LEAL
A petición de un grupo de 60 militares que habían servido al país en diferentes frentes de batalla, que fueron comandados por el capitán Manuel Leal, le solicitaron al gobernador del estado, general Hipólito Charles, la creación de una colonia agrícola que llevara el nombre de Capitán Leal en honor de su fallecido comandante, en el sitio en donde hoy se ubica Ciudad Acuña, en la confluencia del río Bravo con el arroyo Las Vacas, esto se realizó el 27 de diciembre de 1877 y la viuda del capitán donó 30 lotes de su propiedad.

La diminuta población vivió sus primeros 25 años víctima de las incursiones indígenas que bajaban del vecino estado de Texas perseguidos por las tropas norteamericanas, del aislamiento con las poblaciones vecinas del estado, sus deficientes comunicaciones que eran muy difíciles e impracticables en todo tiempo, como consecuencia no les quedó otra opción que establecer nexos con la vecina población de Del Río, en Texas y de otras poblaciones de Estados Unidos cercanas a la frontera. Pronto elevó su categoría en 1860 por villa Las Vacas, que la perdió en 1884 para agregarse al municipio de Jiménez como congregación, pero el 11 de febrero de 1890, a propuesta del Lic. Constancio de la Garza, entonces secretario de Gobierno del Estado, cambió su nombre a Villa Garza Galán para complacer al entonces gobernador. El 17 de febrero de 1894, el gobernador Francisco Arizpe y Ramos, decreta que la población se agregue una vez más a la de Jiménez, en calidad de congregación.

En Las Vacas principiaron a difundirse las ideas revolucionarias de los hermanos Flores Magón y no tardaron en surgir simpatizantes e inquietos dirigentes que comenzaron a gestar en la apartada frontera un movimiento revolucionario que tenía como finalidad el derrocamiento del gobierno de Porfirio Díaz.

En plena revolución mexicana, el gobernador de Coahuila, don Venustiano Carranza, decreta el 16 de febrero de 1912, que la congregación de Las Vacas eleve su categoría a villa, nombrándola Villa Acuña en honor del más grande de los poetas coahuilenses del siglo antepasado, como un reconocimiento además de los proto-revolucionarios de Las Vacas: Benjamín Canales, Encarnación Díaz Guerra y Juan José Arredondo, a quienes reconoció como pioneros del movimiento de liberación que fructificaría años después.

Pasada la revolución, villa Acuña inicia su transformación económica, con la llegada de la industria sin chimeneas y su próspero comercio que adquirió una pujanza sin precedentes después de la segunda guerra mundial como centro de atracción turístico y por decreto del 16 de septiembre de 1951, se decreta su ascenso a la categoría de ciudad, la cual fue sede de la reunión que tuvieron los presidentes de México y de Estados Unidos, Adolfo López Mateos y Dwight D.

Eisenhower, que trajo como consecuencia la construcción de la gran presa denominada Amistad. (“Las Cosas de Coahuila –Colonia Capitán Leal”, columna periodística de Álvaro Canales Santos).
26 Diciembre 2017 04:00:00
DESPUÉS DE NAVIDAD
En los primeros minutos del día 25, son de júbilo en casa, muchos pequeños madrugaron entusiastas y sin sueño, en una mañana que esperaron con gran impaciencia durante un largo año, registrando cuidadosamente el árbol de Navidad en busca de los esperados obsequios de Santa Claus, el Niño Dios, como le llaman en los lugares con más apego a la religión cristiana, el ruido de las envolturas al romperse violentamente ante la natural impaciencia de los pequeños, gritos, saltos jubilosos, otros con caras serias y llorosas.

En la gran mayoría de los casos se criticó de “codo” a Santa Claus, porque no trajo lo que le habían pedido, sin comprender, que para recibir esos modestos o costosos presentes, se tuvieron que realizar grandes esfuerzos y sacrificios para poder financiarlos, en un amanecer que no permitió que los niños se fueran sin nada, tratando de demostrar que Santa si se acuerda de los niños, sobre todo de los nuestros.

En algunos hogares no se recibieron obsequios y no porque no se haya podido, sino por la creencia religiosa de que los regalos los recibió Jesús el día 6 de enero, el día que ahora conocemos como el de los Santos Reyes, en que Melchor, Gaspar y Baltasar, los conocidos como reyes de oriente, llevaron sus presentes a otro Rey, estos niño recibirán sus presentes hasta ése día.

Nosotros los adultos, NO pensamos en que esta temporada navideña sirve para encarecer casi todos los productos, sin pensar en la nefasta posibilidad de sobregirar nuestro presupuesto familiar, en la adquisición de diferentes objetos que adquirimos y que resultaron ser innecesarios, triviales y vanos, dejando fuera del programa de compras lo que en realidad le hace falta a la familia, lo que con toda seguridad habremos de lamentar una vez pasada la euforia del mágico momento que representa la celebración de la Navidad y cuando el gasto familiar apremie y nos aumenten los precios de las gasolinas y los principales productos básicos y todo lo que se le ocurra o no a usted, entonces, tendremos que empeñar o vender algunas de nuestras mas preciadas pertenencias o en los casos mas severos, vender o empeñar los mismos regalos navideños que recibimos, para poder completar los costos de las necesidades mas apremiantes en la familia, en una época en esta época ya no solo vivimos, sino sobrevivimos y para lograrlo tendremos que desprendernos de aquello que en un momento nos hizo felices, pero son gajes del oficio y de las época navideña.

Adiós posadas que se fueron con la maravillosa Navidad, adiós Santa Claus como dicen los niños, adiós a los ansiados aguinaldos dicen los adultos. Se fue la Navidad, esperamos vivirla de nuevo el siguiente año y todavía vivimos la natural euforia y si para ser feliz se tiene que realizar algunos sacrificios, que importa si nos tengamos que arrepentir el día de mañana, mientras tanto despediremos al “golpeado en el campo de la economía” 2017, y recibiremos al año esperanzador de 2018, aunque también vendrá acompañado de escalofriantes aumentos y atemorizantes tiempos de elecciones.
24 Diciembre 2017 04:00:00
SÍMBOLOS NAVIDEÑOS
El obispo romano Liberio, ordenó en el año 354, que la fecha definitiva de la Navidad fuese el 25 de diciembre, coincidiendo con el solsticio de invierno, donde los romanos celebraban la victoria de la luz sobre las tinieblas; es posible que los padres de la iglesia hayan deseado cristianizar el símbolo de la fiesta pagana al elegir esta fecha, que, según los investigadores, no coincide con la del nacimiento de Jesús por razones climáticas.

Entre las tradiciones que han surgido alrededor de la Navidad, la más arcaica es la de los armenios, que celebran el nacimiento de Jesús el 6 de enero comiendo manjares especiales hechos con espinaca hervida.

El clima influye sobre la celebración, al norte del ecuador están en pleno invierno y la fiesta es hogareña e íntima, al sur, padecen los calores del verano y las fiestas son populares.

Las raíces del árbol de Navidad están en Alemania, El misionero inglés San Bonifacio en el Siglo XVIII, cambio la insignia sagrada de oriente por un pino adornado.

Se creía que el mundo estaba sostenido por un árbol y en sus ramas estaban las estrellas, la luna y el sol. Ahora el árbol de Navidad es iluminado como símbolo de esas estrellas.

Esta tradición pasó a Finlandia, a Inglaterra, a Estados Unidos, al resto del continente y al resto de Europa, donde se agregó el poner regalos bajo el árbol.

El pino oyamel es el árbol tradicional en la Navidad.

La temporada navideña se inicia desde el 6 de diciembre con la aparición de Santa Claus, Papa Noel, San Nicolás, Christkindl o Shen Koll, cargado de obsequios para todos los niños.

En los países latinos, predomina la costumbre recomendada por la Iglesia católica, de colocar el nacimiento navideño, donde aparecen las imágenes de la sagrada familia, los pastores de Belén, los Reyes Magos, los animales del pesebre, las montañas de Palestina y pequeñas casas de madera coronadas en las alturas por la estrella de oriente.

Los antiguos y bellos villancicos españoles suman su humilde homenaje a la escena. También aparece la piñata, jarrón forrado y lleno de golosinas que se le rompe a golpes.

En Alemania usan el árbol sin adornos, solo con velas y dulces.

En Finlandia la familia reunida se come un pastel de arroz que tiene en su interior una sola almendra, al joven o la joven a quien le corresponda la almendra, se supone se casará antes de la próxima Navidad.

Los polacos ayunan la víspera de la Navidad e inician el festín al aparecer la primera estrella en la noche buena, esparcen paja en la mesa, dejando un lugar vacío para el Niño Dios.

En Irlanda, los niños encienden largas velas que colocan junto a las ventanas para alumbrar el camino del Niño Jesús.

En Francia, acuden a misa de gallo a la medianoche, después se inicia la fiesta hasta horas de la madrugada, en México, destacan las tradicionales posadas que nos han dado fama en todo el mundo cristiano.

Y en esta nochebuena, nuestros mejores deseos para todos nuestros amables lectores al llegar la Navidad. ¡Feliz Navidad!
23 Diciembre 2017 04:00:00
SANTA CLAUS
¿Existió o no Santa Claus? Su historia ya es una leyenda, pero en lo que no hay duda, es que fue un santo muy popular en la antigüedad. Invocado en los peligros, en los naufragios, en los incendios y cuando la situación económica se ponía difícil, y la gente conseguía por su intercesión favores admirables. Por haber sido tan amigo de la niñez, en su fiesta se reparten dulces y regalos a los niños y prácticamente con esta fecha se empiezan las festividades de diciembre. Como en alemán se llama San Nikolaus, lo empezaron a llamar Santa Claus, y lo pintan como un anciano vestido de rojo, con una barba muy blanca, que pasaba de casa en casa repartiendo regalos y dulces a los niños.

De San Nicolás escribieron San Juan Crisóstomo y otros grandes santos. Su biografía la escribió San Metodio, arzobispo de Constantinopla, de donde se obtienen estos datos. Nació en Licia, Turquía, de padres muy ricos. Desde niño se caracterizó porque todo lo que conseguía lo repartía entre los pobres. Decía a sus padres: “Sería un pecado no repartir mucho, siendo que Dios nos ha dado tanto”. Tenía un tío que era obispo y este lo consagró como sacerdote.

Al morir sus padres atendiendo enfermos en una epidemia, heredó una inmensa fortuna, que repartió entre los pobres y se fue de monje a un monasterio. Visitó la región donde vivió y murió Jesús, y al volver llegó a la ciudad de Mira, en Turquía, donde los obispos y sacerdotes discutían en el templo la elección del nuevo obispo de la ciudad. Dijeron que elegirían al próximo sacerdote que entrara al templo y sin saber esto, entró Nicolás y por aclamación de todos fue elegido obispo. Por eso se le llama San Nicolás de Mira.

Lo pintaban con niños, porque los antiguos contaban que un criminal hirió a cuchillo a varios niñitos y al rezar por ellos obtuvo su curación instantánea.

También lo pintaban con una joven, porque en su ciudad había un anciano muy pobre con tres hijas y no lograba que se casaran. Nicolás echó por la ventana una bolsa con monedas de oro cada noche y por tres días y así el anciano logró casarlas.

Es patrono de los marineros, porque podía calmar las tempestades al bendecir el mar. El emperador Licino decretó una persecución contra los cristianos y Nicolás fue encarcelado y azotado, pero siguió aprovechando toda ocasión para enseñar la religión a cuantos trataban con él. El emperador Constantino lo liberó. Luego apareció la herejía de Arrio que decía que Jesucristo no es Dios. San Nicolás se opuso y no permitió que los arrianos entraran a su ciudad.

Dicen que el santo murió el 6 de diciembre del año 345. En oriente lo llaman Nicolás de Mira, por la ciudad donde fue obispo, pero en occidente se le llama Nicolás de Bari, porque cuando los mahometanos al invadir Turquía, un grupo de católicos sacó de allí en secreto las reliquias del santo y se las llevó a la ciudad de Bari, en Italia.
22 Diciembre 2017 04:00:00
VILLA UNIÓN
El primer asentamiento humano en esa área, que resultó infructuoso se consigna por fray Juan Larios en 1674, cuando es atacado por una fracción de los indios tobosos que habitaban en esos lugares “en una mota de encinos”. En 1698, se funda el paraje la misión de San Bartolomé de Jesús, situada en un ojo de agua distante 50 leguas de Monclova, misión que sustituía a la de San Ildefonso de la Paz, que había fundado el padre Larios.

En 1724 se conoce la misión con el nombre de Dulce Nombre de Jesús de Peyotes, por estar asentada en el lomerío de Peyotes, donde en ese año se descubren cerca del lugar vetas minerales, probablemente donde ahora se encuentra la ex-hacienda de Palmira. Permiso de explotación que se otorgó a Jacinto Charles y Juan de Lugo el 4 de febrero de 1730. A un cuarto de legua de la misión, se fundó la misión de San Francisco Vizarrón de los Pausanes, el 5 de septiembre de 1737, por fray Joseph Antonio Rodríguez y un grupo de indígenas pausanes y tampajuayas.

El 19 de agosto de 1749, don Pedro Rábago y Terán, gobernador de la provincia de Coahuila, fundó la población de San Pedro de Gigedo, en honor del virrey Revillagigedo en el sitio en donde estaba la Misión del Dulce Nombre de Jesús.

El 14 de febrero de 1868, San Francisco Vizarrón de los Pausanes fue erigido villa con el nombre de Rosales, en memoria del general Antonio Rosales y con la misma fecha el poblado de San Pedro de Gigedo también se le eleva a villa, con el nombre de Gigedo. Población que posteriormente se le cambió el nombre de Naranjo, en honor del general del mismo nombre.

Como dato curioso, la villa de Gigedo fue incorporada a la de Rosales, porque a juicio del congreso su población era pequeña y carecía de medios para sostener un ayuntamiento, promulgando el decreto el 18 de enero de 1883, pero los habitantes de Gigedo le solicitaron al congreso se les concediera un plazo para demostrar su capacidad de subsistir independientemente, accediendo el gobierno a esta petición, suspendiendo por dos meses la ejecución del
decreto anterior.

Al finalizar el plazo, Gigedo demostró su capacidad para sostener el ayuntamiento y una escuela, obteniendo la derogación de la ley que suprimía el municipio, el 24 de octubre de 1883. El gusto solo les duró 43 años, porque finalmente el decreto del 22 de diciembre de 1927, fusionó a los municipios de Rosales y al de Naranjo, al que la gente nunca dejó de llamar por su anterior nombre de Gigedo, formando la villa y cabecera del hoy municipio de Villa Unión, aunque en realidad el municipio de Gigedo se agregó al de Rosales, aunque ambos con un nuevo nombre. (Las Cosas de Coahuila –Villa Unión-. Columna periodística de Álvaro Canales Santos).
21 Diciembre 2017 04:00:00
LA ENTREVISTA QUE SENTENCIÓ A VILLA -II parte-
Continuando con la entrevista que le realizó a Francisco Villa el reportero de El Universal, Regino Hernández Llergo, del 12 al 18 de junio de 1922 en la hacienda de Canutillo, que recientemente fue reproducida por el reportero de ese mismo periódico Víctor Jesús Martínez el 20 de noviembre de este año, señala que la declaración de Villa que los historiadores destacan como las más significativa de la entrevista es la siguiente: “Soy un soldado de verdad. Yo puedo movilizar 40 mil soldados en 40 minutos”. En otra parte, afirma: “Últimamente, las prensas se han ocupado mucho de mí, diciendo que quiero ser gobernador de Durango.

Eso se debe a que de muchos del distrito de Durango me han mandado cartas y comisiones para ofrecerme mi candidatura. Pero yo les he dicho que esperen; que no se muevan, que estén silencitos, porque no es tiempo... Hay miles de mexicanos partidarios míos que están silencitos porque saben que no estoy metido en política”. Varios autores como Friedrich Katz, Fernando Benítez y Jean Meyer, coinciden en que Villa prácticamente firmó su “sentencia de muerte” con la entrevista, bien por motivaciones políticas, como el manifestar su apoyo entusiasta a De la Huerta; por los amagos velados de un levantamiento armado, o por el cobro de una factura personal de parte de Obregón.

Katz dice que “la entrevista causó consternación en el gobierno y muy especialmente entre Calles y sus partidarios, en particular cuando afirmó que su promesa de no participar en política solo se refería al gobierno de Obregón, que terminaría en 1924, y que a partir de esa fecha podía ser candidato a gobernador de Durango. Aún más inquietante para el gobierno y sobre todo para Calles, fue que Villa mostró una clara preferencia por De la Huerta... No está claro qué pretendía Villa con esa entrevista... Su referencia a los 40 mil hombres también puede tomarse como una advertencia para que el gobierno no permitiera una elección fraudulenta y respetara la victoria electoral de De la Huerta”.

Fernando Benítez afirma que al escribir la entrevista, el reportero Hernández Llergo trató de cuidar a Villa suprimiendo frases vehementes en favor de De la Huerta, y duras críticas contra Obregón y Calles, “pero las palabras comprometedoras no se las llevó el viento. El presidente (Obregón), a quien el pueblo llamaba el Manco de Celaya, era un mutilado gracias a Villa, y Villa en aquel momento, a pesar de su palabra de honor, lanzaba veladas amenazas. Villa no había cambiado. Significaba un peligro y Obregón decidió eliminarlo y cobrarse el brazo faltante”.

El asesinato de Villa -asegura Jean Meyer- fue solo el primero de una serie de hechos de violencia que ensangrentaron la sucesión presidencial de 1924. Las pugnas entre grupos de poder, como los sindicatos, los militares revolucionarios y la burocracia, sirvieron como factores que aceleraron la crisis política que culminó con la revuelta encabezada por De la Huerta a finales de 1923, en la que, según Meyer, 60% del Ejército se levantó contra el gobierno y se realizó una purga en la que perecieron unos 7 mil soldados y 54 generales.
20 Diciembre 2017 04:00:00
LA ENTREVISTA QUE SENTENCIÓ A VILLA -I parte-
Víctor Jesús Martínez, reportero del Universal, publicó el 20 de noviembre pasado, un reportaje seriado sobre la visita del reportero de ese mismo periódico, Regino Hernández Llergo al entonces exrevolucionario Francisco Villa, en su retiro en la hacienda de Canutillo, en el estado de Durango, visita que se realizó del 12 al 18 de junio del año de 1922. Ese trabajo periodístico, además de tener valor histórico por retratar la vida cotidiana del caudillo, significó un importante punto de quiebre en la política de la época y que representó, según varios historiadores, la sentencia de muerte para Francisco Villa, quien fue acribillado el 20 de julio de 1923 en Parral, Chihuahua.

Al publicarse la entrevista, México vivía una efervescencia política con miras a la sucesión presidencial de 1924. El poder se equilibraba en torno al “triunvirato sonorense” formado por el presidente Álvaro Obregón y los secretarios de gobernación, Plutarco Elías Calles, y de Hacienda, Adolfo de la Huerta. Aunque faltaban dos años para las elecciones, se sabía que Álvaro Obregón ya se había decidido a favor de Plutarco Elías Calles, y los grupos oposicionistas buscaban que De la Huerta fuera su candidato presidencial.

En ese contexto, Francisco Villa estaba retirado en Canutillo, con el compromiso de mantenerse en paz durante el gobierno de Obregón. Había rechazado hablar con periodistas e involucrarse en temas políticos. La entrevista de Hernández Llergo fue la primera que concedió en dos años. En mayo de 1922, Hernández Llergo consiguió ser recibido por Villa por intermediación de Gonzalo Escobar, jefe de operaciones militares en La Laguna. Junto con el fotógrafo Fernando Sosa, vivió durante una semana en Canutillo, donde el propio Villa y su secretario, el coronel Miguel Trillo, mostraron el funcionamiento de la hacienda y cómo habían logrado hacer autosuficiente una propiedad que el gobierno federal les entregó en ruinas. Hernández Llergo aclara que aunque Villa pidió expresamente no tocar el tema político en sus charlas, fue el propio militar quien tocó el tema y dio abundantes declaraciones.

Desmintió por completo el rumor de que estuviera preparando un levantamiento armado. “El general Obregón me conoce mucho... él no desconfía de mí, sabe que Francisco Villa tiene palabra”. Sobre Plutarco Elías Calles, asegura que tenía cualidades, pero criticó su radicalismo. Los elogios de Villa se centraron en Adolfo de la Huerta, quien ya había ocupado la presidencia en 1920 y le había concedido la amnistía. “Fito es muy buen hombre, y si tiene defectos, señor, es debido a su mucha bondad. Es un político que le gusta conciliar intereses de todos, y el que logra esto hace un gran bien a la patria.

Es una buena persona, muy inteligente, muy patriota y no se verá mal en la Presidencia de la República”. Mañana la continuación de esta reseña.
19 Diciembre 2017 04:00:00
CIUDAD PIEDRAS NEGRAS
El antecedente mÁs antiguo de la ciudad data de abril de 1850, en que un grupo de colonos se asentó bajo su cuenta y riesgo frente al Fuerte Duncan, de Eagle Pass, Texas, y los 56 vecinos decidieron solicitar al coronel Juan Manuel Maldonado, subinspector de las colonias militares de oriente, el permiso y aval para crear la nueva Villa de Herrera, permiso que se da, reconociéndola como una de las colonias que están a su cargo.

Dispuso que a pluralidad de votos nombraran alcalde que se entendiera con sus asuntos gubernativos y judiciales y un síndico personero que le ayudase en la economía interior de la nueva villa, quedando nombrados para estos encargos don Luciano de la Cerda y don Antonio Arredondo. Naciendo así nuestra población el 15 de junio de 1850. Dos meses después, la comandancia general de las colonias militares de oriente decidió el establecimiento de una colonia militar en el “Paso de Piedras Negras”, la cual fue denominada Colonia Militar de Guerrero en Piedras Negras, estableciéndose oficialmente la colonia el 14 de agosto de ese año, dejando así a la Villa de Herrera totalmente fusionada a la nueva colonia Militar.

En agosto de 1856, la colonia militar se transformó en villa de Piedras Negras, retomando su nombre original, volviendo la población a la vida civil. La villa de Piedras Negras se había convertido en 1884, en una de las más importantes aduanas del país y por tal situación y crecimiento, decidieron un grupo de vecinos y comerciantes, solicitar la erección de la villa en ciudad, a pesar de no tener el número de habitantes que marcaba la legislación. Que después de varias gestiones, se da el decreto número 246, del 30 de noviembre de 1888, que, en su artículo único, se erige en ciudad, la villa de Piedras Negras, tomando la denominación de “Ciudad Porfirio Díaz”, que entró en vigor el 1 de diciembre de ese año, siendo el cuarto nombre que tuvo la ciudad.

A la caída del gobierno del Gral. Porfirio Díaz, siendo gobernador del estado de Coahuila el Sr. Venustiano Carranza, expidió el decreto número 119, que en su artículo 1° dice: “Que se deroga el decreto número 246 de fecha 30 de noviembre de 1888, que impuso a la población de Piedras Negras el nombre de Ciudad Porfirio Díaz, debiendo subsistir su antiguo nombre de Piedras Negras. Dado en el Salón de sesiones del H. Congreso del Estado, en Saltillo, a los 14 días del mes de diciembre de 1911. Francisco P. Cuéllar, diputado vicepresidente; Gabriel Calzada, diputado secretario; J. G. Hermosillo, diputado secretario. Imprímase, comuníquese y obsérvese. Saltillo, Coah. 18 de Diciembre de 1911”.

Aunque se ordenó su publicación el 18 de diciembre, apareció en el Periódico Oficial hasta el día 20. Así que ya hace 106 años, llevamos el quinto y hasta ahora último nombre que ha tenido nuestra progresista ciudad.
18 Diciembre 2017 04:00:00
Sargento Juan Ferrer
Juan Ferrer nació en la Villa de Juárez el 24 de junio de 1900, cuando ya iniciaba la última década del Porfiriato en nuestro país. Fue hijo de Esteban Ferrer y de Celsa Reyna. Su infancia transcurrió en la clásica vida campirana de su pueblo natal, su padre se desempeñaba como caporal en una hacienda y fue testigo del duro trabajo del campo. Cuando iniciaron las hostilidades revolucionarias de las huestes maderistas, las clases se suspendieron en la escuela y Juan Ferrer apenas cursaba el tercer grado, así que solo aprendió a leer y escribir y el resto lo cursó en la Universidad de la Vida.

En un día robado de la memoria, pero del mes de agosto de 1913, las tropas carrancistas del capitán primero Juan Hernández García llegaron a la Villa, entraron a la casa de sus padres y se lo llevaron, a pesar de la oposición de su padre y las súplicas de su madre, argumentando que apenas era un niño que no sabía manejar armas de fuego y que solo montaba a caballo. Así que a los 13 años de edad ya era un soldado carrancista.

Participó en los combates de Los Charcos de Risa, Santa Teresa y San Pedro de las Colonias, del Puerto de Perrito y el Garabato Cañón de Aguahilo, que se presentaron el 16, 24 y 26 de agosto y en septiembre de 1913. El 27 de septiembre, participó en el combate de Tanque de Aura, el 10 y 11 de marzo de 1914 en Monclova. En contra de los villistas en Barroterán, Sabinas, Puente Negro y Estación Blanco, todos en el estado de Coahuila. Por su valentía y responsabilidad en cumplimiento del deber, fue ascendido a sargento segundo.

En 1917, fue dejado por su regimiento en Sabinas, Coahuila sin instrucciones y ya no regresaron por él. Entonces se desplaza a su pueblo natal donde es recibido con júbilo por su familia, reincorporándose a las labores del campo y desempeñándose como comandante de la Villa de Juárez por varios años.

Contrajo matrimonio en 1920 con Elvira Ramón Sánchez, con quien procreó tres hijos: Guadalupe, Gilberto y Mario. Una fuerte sequía provocó que se trasladara con su familia a la cercana población de Sabinas. Murió el 15 de abril de 1990, en su domicilio en la colonia Flores Magón, rodeado de su gran familia, que se extendió a 13 nietos, bisnietos y tataranietos. Sus restos descansan en el panteón de San Fernando.

Su nieto Fernando Ferrer Flores, tuvo la gentileza de obsequiarme los datos biográficos de su abuelo, para publicarlos si es que así lo consideraba. Es un honor escribir sobre la vida de un más de los coahuilenses patriotas, que se desempeñaron durante la revolución en aras de mejores oportunidades de mejorar la vida del país, a expensas de su propia vida. Considero injusto que estas historias permanezcan anónimas.
17 Diciembre 2017 04:00:00
DICIEMBRE EN LA HISTORIA DE Pn
El 16 de diciembre de 1968, entra en funciones la escuela primaria federal Venustiano Carranza en Villa de Fuente. El 16 de diciembre de 1968, entra en funciones la escuela primaria federal Venustiano Carranza, en Villa de Fuente.

El 16 de diciembre de 1972, toma posesión como comandante de la Guarnición Militar de Piedras Negras el general de brigada D. E. M. Arturo Zepeda Venegas.

El 17 de diciembre de 1884, sale el primer tren de Cd. Porfirio Díaz (Piedras Negras) a San Felipe, en el municipio de Ramos Arizpe, cerca de Paredón.

El 17 de diciembre de 2010, Aeromar utiliza por última vez su ruta a Monterrey, anunciando que a partir del día 20, operará tres vuelos semanales a Saltillo y la Cd. de México. El 18 de diciembre de 1899, sale a la circulación en la ciudad el periódico El Internacional, propiedad de quien fungió como director general, el Sr. Lorenzo Cantú. Dejó de editarse en 1910. Fue el primer periódico de Piedras Negras. El 19 de diciembre de 1871, el coronel Pedro Advíncula Valdés Laurel, el famoso Wincar, vengó su rendición del 10 de octubre anterior, retomando la plaza de la villa de Piedras Negras, venciendo en toda la línea a las fuerzas intervencionistas al mando de Nicolás Grisantí.

El 19 de diciembre de 1961, el gobernador del estado, gral. Raúl Madero González, inaugura los mercados de las colonias Buenavista Norte y Bravo, el Motel 57 y la Biblioteca Pública Municipal en el segundo piso del Mercado Zaragoza. El 19 de diciembre de 1996, el Ayuntamiento acuerda cambiar el nombre de la calle Alfredo Nobel del Fracc. Tecnológico por el de José Vasconcelos. El 19 de diciembre de 2002, el Cabildo otorga licencias para construir varios fraccionamientos: Piedras Angular, propiedad de Carlos López Reyes; El Oasis, de Jonadab Rodríguez Rebolledo; Ampliación SUTERM 1, del Lic. Manuel García Bermea; Ampliación SUTERM 2, de Mauricio Arredondo Bustamante; y Privada Presidentes del ing. Juan Gerardo Colunga Longoria. Además, se acuerda entregar la presea “Piedras Negras” por su obra altruista en beneficio de la ciudad al Gral. Gustavo Adolfo Guevara Martínez, comandante militar de la plaza; al Lic.

Jorge Ernesto Espejel Montes, cónsul de México en Eagle Pass; al Lic. Armando Olivares Félix, administrador de la Aduana y a Urbano Santos Benavides, presidente municipal.

El 20 de diciembre de 1911, entra en vigor el decreto que regresa a la ciudad el nombre de Piedras Negras, retirando el de Porfirio Díaz. El 20 de diciembre de 2010, el gobernador del estado, Humberto Moreira Valdés, inauguró la Casa de las Artes y el Auditorio José Vasconcelos, que antaño fue el cine Cinelandia, que ahora tiene capacidad para 328 personas.

El 22 de diciembre de 2010, el gobernador del estado Humberto Moreira Valdés, el presidente municipal Óscar Fernando López Elizondo, y los comandantes militares de la XI región, de la 6° Zona y la Guarnición local, gral. de Div. Mario Marco Antonio González Barreda, gral. de Brig. Dagoberto Espinosa Rodríguez y el gral.

de Brig. Alejandro Pinacho López, respectivamente, inauguraron la asta monumental de la gran plaza de 120 metros de altura e izaron la bandera de 60 por 34 metros.

Hasta ese momento la asta más alta del continente y la bandera más grande del mundo.













16 Diciembre 2017 04:00:00
LAS POSADAS
Desde la época pre-hispánica, se celebraban festividades conmemorando el nacimiento del Dios azteca de la guerra, Huchilopochtli y durante la colonia se aprovechó esta situación para la evangelización.

En 1587, fray Diego de Soria, prior del convento de San Agustín Acelman, hizo que el pueblecito participara en esta celebración y obtuvo del Papa Sixto V, un permiso para celebrar un novenario de misas que iniciaba el día 16 y terminaban el 24 de diciembre.

A estas misas se les llamó aguinaldo y en un principio se realizaban por la mañana y después por las tardes con el tradicional rezo del rosario. En el
siglo VII, se establecieron las procesiones, naciendo así las posadas.

La procesión representa a José y María saliendo de Nazaret y el nacimiento posterior de Jesús en Belém. 9 posadas en total, en que un grupo solicita alojamiento en el simbólico camino a Belén, hasta el día 24, en que nace Jesús.

Las primeras posadas se efectuaron en los atrios de las iglesias, en donde pasaron en el siglo XVIII a formar parte del ritual familiar y del barrio.

En las iglesias no desaparecieron, pero en las casas adquirieron mayor popularidad; después de la procesión se estableció el rompimiento de la piñata, que según la tradición mexicana, representa al diablo panzón que atesora en su barriga los frutos de la Tierra y es rota durante la posada.

La piñata es una olla de barro cocido, forrada con papel y adornada según la imaginación del artesano, en su interior se le colocan golosinas y se comen al final los platillos propios de cada región.

Las posadas de las postrimerías del siglo XX y principio del XXI, tienen menos fervor religioso que las primeras.

Los cambios económicos e intereses creados en su alrededor le han mercantilizado, dispersando a la población hacia diferentes enfoques y objetivos.

En su nueva versión, las casas se adornan con motivos navideños, con nacimientos de diferentes tamaños y materiales, árboles de navidad como los pinos naturales y artificiales, luces eléctricas blancas o multicolores con efectos diversos, faroles de papel para colocar en su interior una vela encendida, heno o musgo en el nacimiento, un grupo pide cantando posada llevando las imágenes de José y de María, y el tradicional pesebre, otro grupo responde la petición dentro de la casa, negándola en varias ocasiones, hasta que se acepta.

Se instalan las imágenes, se reparte la colación, canastas de cartón, luces de bengala, cohetes, buscapiés, serpentinas y silbatos, el ambiente al principio solemne, se transforma en festivo, con mucho ruido, colocándose la piñata y se cantan versos muy conocidos.

Ya rota la piñata, se reparte la jurria, que es una porción de fruta para quienes no ganaron nada, se dan atoles, buñuelos, tamales, agua de chía o frescas de varios sabores, o alimento sólido o líquido propios de cada región.

La repartición de alimentos hace disminuir el natural ruido y se pasa a la diversión de los adultos: como lo es el muy esperado baile, según los ritmos de cada lugar.
15 Diciembre 2017 04:00:00
EL SARGENTO MARTELLET
Para hacer el libro “Seen in a mexican plaza”, George Weeks entrevistó en 1910, en la plaza de Cuatro Ciénegas, en una banca bajo un árbol de bayas chino, a un sinnúmero de personajes por don Martín, un lugareño que era su intérprete y custodio en su caja fuerte de las condecoraciones de Alphonse Martellet. Este último se acercó al grupo, con el pelo blanco y gran bigote del mismo color, el rostro finamente arrugado y curtido por el sol del desierto, caminando con energía y ritmo militar.

Martellet era el sargento del quinto batallón del cuadragésimo tercer regimiento de línea, veterano de la guerra de Crimea y de la invasión francesa de México bajo las órdenes del mariscal Bazaine, orgulloso propietario de las condecoraciones Cruz de la Victoria y la Legión de Honor. Un hombre tranquilo y sin pretensiones. Nació en Saint Laurent en la Gran Riviere en la provincia de Jura, en Francia. Ingresó al ejército francés en su juventud y lo dejó hasta el final de la ocupación francesa a nuestro país.

El sargento Martellet narró que estuvo presente en todos los combates
sangrientos de la campaña de Crimea, que junto con los ingleses combatieron a los rusos. Fue testigo desde su batería en unas de las colinas del valle de la famosa carga de la brigada ligera, donde galoparon 600 dragones hasta la muerte, producto de un malentendido entre dos oficiales demasiados orgullosos para perder el tiempo en explicaciones, evento que ha perpetuado el cine.

Al ser cuestionado sobre los eventos que lo hicieron merecedor de las condecoraciones, el antiguo militar se levantó, se cuadró, saludó y dijo: “Las gané cumpliendo con mi deber, señor” y se retiró. Cuando el sargento Martellet llegó a México se enamoró del país, al momento del retiro de las tropas solicitó su baja y se quedó. Se casó con una hermosa mexicana y eligió el desierto de la villa de Ocampo para vivir, donde se recuerda que izaba su bandera para distinguir su casa.

Cuando Weeks entrevistó a Martellet, éste tenía 93 años y según el norteamericano parecía de 40 años. Sabemos que tuvo dos hijos: Amado y Rita. El primero tuvo cuatro: Alfonso, Alfredo, Armida y María Luisa. Alfonso se vino a Piedras Negras donde fue director de la escuela Salvador Ugarte, quien procreó a María Luisa, Amparo que también dirigió coincidentemente la misma escuela, Argentina, Alma y Alfonso Martelet Dávila; Alfredo vivió en Ciudad Acuña y tuvo 6 hijos y su hermana Armida 4: José Isabel, el conocido periodista José Luis, Flor Adela y Yolanda Medrano Martelet (los descendientes le quitaron una “ele”), son algunos de los descendientes de Alphonse Martellet, que nunca se tomó una fotografía, dejó Francia, viajó a Crimea y terminó en Ocampo, en el desierto de Coahuila. (George Weeks)
14 Diciembre 2017 04:00:00
REVOLUCIONARIAS DE PIEDRAS NEGRAS
Buscando carbón, encontré oro. En la búsqueda de nombres de mujeres que tuvieron participación en la Revolución mexicana, encontré nombres de mujeres coahuilenses, algunas nacidas en Piedras Negras, que son reconocidas por su valiosa colaboración en beneficio de la causa revolucionaria. En el libro “Las Mujeres en la Revolución Mexicana, 1884-1920”, producida por el Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución mexicana, de la Secretaría de Gobernación y el Instituto de Investigaciones Legislativas de la H. Cámara de Diputados, publicado en 1992, presentan una investigación muy interesante con breves reseñas de mujeres sobresalientes como precursoras del movimiento armado, como militantes al inicio, de las que estaban en contra de la usurpación, las seguidoras de los caudillos y las organizadas.

Aparece el nombre de Ana Pérez de Villarreal, nacida en Ciudad Porfirio Díaz, Coahuila, como se le conocía en aquella época a Piedras Negras, en el año de 1894, ella se incorporó al movimiento constitucionalista liderado por Venustiano Carranza en el mes de febrero de 1913. Fue integrante de la Junta Revolucionaria de San Antonio, Texas, en donde organizó a un grupo de mujeres mexicanas residentes en aquella población, que se encargaba de atender a los heridos en la campaña y en la compra de armamento y de uniformes para los militares que formaban parte del Ejército constitucionalista.

Otra importante carrancista fue Manuela de la Garza de Jackson, que nació en la villa de Piedras Negras en 1880, después del cuartelazo realizado por Victoriano Huerta y de que la legislatura de Coahuila lo desconociera como presidente de México, el personal de las oficinas del Gobierno del Estado se trasladó a la vecina población de Eagle Pass, Texas, donde Manuela, junto con otras mujeres, se hicieron cargo del funcionamiento de estas oficinas en el vecino país del norte, hasta entregarlas en su momento a las autoridades revolucionarias cuando ocuparon la ciudad.

Desde el exilio, Manuela se dedicó a hacer propaganda contra el régimen huertista, a pasar armamento y municiones de Eagle Pass a Ciudad Porfirio Díaz, a cuidar a los heridos que se encontraban internados en el hospital temporal de Eagle Pass, Texas. Además, recurrió a diversos medios con el objeto de recolectar fondos para ayudar al sostenimiento del hospital y de la Revolución constitucionalista. Prestó sus servicios a los carrancistas hasta 1915, cuando contrajo matrimonio con el Sr. Jackson. Existe una interesante proclama escrita por ella el 4 de abril de 1914 en Eagle Pass, firmada como Manuela de La Garza Laurel.

Ana Pérez de Villarreal y Manuela de la Garza de Jackson se unen a Rosita H.

Saucedo, la oradora oficial en el norte de la entidad del Ejército constitucionalista y también abastecedora de recursos para este cuerpo castrense, como las mujeres más destacadas durante la Revolución mexicana, que son oriundas de Piedras Negras. (Las Mujeres de la Revolución mexicana)
13 Diciembre 2017 04:00:00
SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE –II parte-
La reconstrucción de la iglesia de Guadalupe después del incendio del 15 de mayo de 1935, continuó, las columnas que antes eran de sillar, ahora eran de ladrillo y de mayor grosor, en forma cuadrada y con arco en la parte superior. Los albañiles aportaron su mano de obra y el comité proconstrucción que se formó, los fondos necesarios. El techo de la parroquia se construyó de concreto con armazón de acero hecho en forma de cuadros, en donde los yeseros colocaron en cada uno de ellos un rosetón de yeso, que con el tiempo se iluminaron con hermosos colores, se construyó un espacio para el coro, dado que la nueva construcción era más grande que la anterior, tomando en cuenta el largo y el ancho y lógicamente con mayor capacidad para albergar a los feligreses.

Después de edificados los altares, los pisos se colocaron en forma de rombos, se colocó el presbiterio y el púlpito. La muerte del párroco, don Martiniano Ruiz, acaecida el 29 de diciembre de 1939, impidieron ver su obra concluida. Hasta la llegada del queridísimo párroco, monseñor José Jáuregui, el 16 de diciembre de 1941, las obras siguieron su proceso, al colocar los altares de mármol; el marco de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, los ángeles con las antorchas de focos y el sagrario.

En agosto de 1950 y para conmemorar el centenario de la fundación de la ciudad, con la presencia del obispo, don Jesús María Echeverría y Aguirre, se colocaron las primeras piedras de las que son ahora las hermosas torres. La inundación de 1954 afectó la iglesia de Guadalupe, el agua llegó hasta los escalones del altar mayor, dañando el mobiliario, pero monseñor José Jáuregui con la ayuda del sacerdote Cristóbal Yáñez, rescató el archivo, los ornamentos y todo lo que se pudo, subiéndolo al área del coro en el primer piso. Después de la inundación, se cambiaron los pisos por mármol y se reconstruyó el salón don Bosco, ubicado contiguo a la parroquia.

Su primer reloj de cuatro caras, fue posible gracias al donativo del comerciante Juan Rodríguez. En los años 80’s, los donativos del filántropo don Santiago V. González, permiten la remodelación de los exteriores, al forrársele con cantera rosa, imagen que conserva a la fecha. Durante la administración del Lic. Ernesto Vela del Campo como presidente municipal, se reemplazaron los relojes de las torres, conectándose con las campanas para hacer armonioso los toques de la hora.

Al crearse la nueva diócesis de Piedras Negras, la iglesia de Guadalupe estuvo a punto de convertirse en la nueva catedral; el obispo de la Diócesis de Saltillo, Raúl Vera López, inició los trámites para convertir la parroquia en santuario, lo que decretó el 12 de marzo del 2003 y el nuevo obispo Alonso Gerardo Garza Treviño, como una de sus primeras medidas, le correspondió darlo a conocer el 26 de ese mismo mes.
12 Diciembre 2017 04:00:00
SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE –I parte-
La Diócesis de Saltillo reconoce que el 1 de enero de 1859 se erigió en parroquia el hoy Santuario de Guadalupe de Piedras Negras, Coahuila, con el nombre de Santa María de Guadalupe, a iniciativa de la Diócesis de Linares, N. L., que se construyó en la esquina de las calles de Zaragoza y de Juárez. Su construcción inicial fue a base de sillar, piso de cemento y el techo de madera, conocida como tejamanil, sus altares eran de madera labrada muy bien trabajada.

La parroquia de Guadalupe pasó a formar parte de la nueva Diócesis de Saltillo, que se creó el 30 de octubre de 1891, siendo una de las 19 parroquias con que inició el nuevo obispado.

En 1896, el párroco de la iglesia de Guadalupe era el presbítero Jesús Hernández, único párroco que se recuerda de la época de Ciudad Porfirio Díaz. De entre los sacerdotes que han estado al frente de la iglesia, entre diocesanos y religiosos, destacan el sacerdote jesuita, Jesús María Esparza, quien estuvo aproximadamente entre los años de 1918 a 1921, posteriormente el sacerdote Nicanor González, al parecer de origen español y con salud muy deteriorada, que murió en la ciudad en 1923; le sustituyó el sacerdote diocesano, don José María García Siller, que estuvo al frente de la iglesia hasta el 29 de junio de 1927, fecha en que la parroquia fue cerrada por el Gobierno federal producto de la guerra conocida como cristera y su párroco tuvo, como todos los sacerdotes de la diócesis, que abandonar el país rumbo al destierro.

La iglesia de Guadalupe se reabrió el 29 de julio de 1929, con la llegada del sacerdote, don Martiniano Ruiz, estableciendo el culto normal, aunque con muchas limitaciones. Le correspondió reconstruirla ya que durante el tiempo en que permaneció cerrada, sufrió un serio deterioro y con la cooperación de fieles voluntarios, entre albañiles, carpinteros, pintores, etc. Se inició su remodelación, quedando hermosa y muy bien presentada. El 15 de mayo de 1935, la parroquia sufrió un incendio, que fue provocado por una explosión de un tanque que almacenaba gas butano, que estaba en la vivienda contigua sobre la calle de Zaragoza, propiedad de las señoritas García, que posteriormente pasó a los descendientes del Lic. Gustavo Jiménez.

El fuego pasó de este sitio al techo de madera de la iglesia, el padre Martiniano se encontraba en ese momento celebrando una misa en la capilla de San Isidro y mientras regresaba, los fieles lograron rescatar algunas imágenes, el archivo, ornamentos y hasta mobiliario, este último de la iglesia y de la casa parroquial, que con suma tristeza, el sacerdote alcanzó a ver cómo se consumía por el fuego. El obispo don Jesús María Echeverría y Aguirre, el párroco don Martiniano Ruiz y los feligreses, se dieron a la tarea de reconstruirla y para el 12 de diciembre de ese año, la obra gruesa, como son: Las paredes y el techo, altares de madera y algunas bancas, ya estaban concluidas y se pudo celebrar nuevamente la misa.

Mañana la continuación de esta historia.

11 Diciembre 2017 04:00:00
Héroes anónimos revolucionarios
La pérdida de vidas durante los años álgidos de la etapa conocida como revolución mexicana, no se ha podido cuantificar, pero la gran mayoría coincide que fue del orden del millón de personas. Muertes que elevaron hasta el mito y la leyenda a algunos de los caudillos, como Francisco I. Madero, Emiliano Zapata, Venustiano Carranza, Francisco Villa y Álvaro Obregón, por citar algunos, que murieron de manera trágica. Otros no menos importantes al morir, alcanzaron un lugar preponderante en la historia, como Aquiles Serdán, por citar un ejemplo.

Pero un grupo mayoritario, anónimo, que brilló en el campo de batalla, sobre todo en el inhóspito norte del país, que galoparon miles de kilómetros sin importar el cansancio, que dispararon miles de cartuchos en las innumerables batallas, que absorbieron el polvo de los largos caminos, que consumieron el olor de la pólvora de la metralla, que soportaron el cansancio, el hambre, las heridas, la debilidad física, la hostilidad del enemigo, que sacrificaron sus familias y los pocos o muchos bienes en pos de un ideal, que les contagiaron los grandes caudillos que encabezaron el movimiento armado, que los motivó a arriesgar su vida ante las certeras balas, las poderosas granadas y la pesada artillería, que no les importó regar con su sangre el recorrido histórico que trazó la revolución mexicana en sus diferentes etapas y que obsequiaron el máximo tributo que pudieron otorgar, como lo es su vida misma, que dejaron en su momento en el paredón o en el glorioso campo de batalla y que el tiempo injustamente los ha olvidado, a esos héroes revolucionarios desconocidos, que hoy recordamos.

Algunas ciudades del país han empezado a levantar monumentos para perseverar sus recuerdo por las grandes hazañas logradas, pero falta aún un elemento que injustamente no le hemos dado la importancia y justa dimensión, a las soldaderas revolucionarias, una verdadera casta de mujeres mexicanas valientes, que no dudaron en partir a la “bola” persiguiendo a su hombre o su “Juan”, sin llevar casi ninguna pertenencia, improvisando cocinas en las grandes correrías que realizaban, a caballo, a pié o en ferrocarril, algunas cargando a sus hijos y que al caer su hombre, ellas no dudaron en tomar su máuser y continuar disparando junto a él, en defensa de sus convicciones y su vida.

Otras participaron con su agresiva pluma exponiendo las diferencias sociales y críticas a la oligarquía; otras fueron luchadoras sociales, agentes confidenciales, enfermeras, voluntarias, telegrafistas, administradoras y realizando actividades para la sobrevivencia de los ejércitos y sus seguidores. Así nacieron grandes leyendas, como la Adelita, la Valentina, la Marieta, Juana Gallo, Jesusita, la Rielera, el grupo conocido como Las Coronelas y tantas que registra la historia oral. Aún no se da el reconocimiento a estas “Adelitas” revolucionarias, que a 106 años del inicio de la revolución armada, recordamos con mucho orgullo, por ser mexicanas, muy valientes y la gran mayoría de ellas, norteñas.
10 Diciembre 2017 04:00:00
DICIEMBRE EN LA HISTORIA DE PIEDRAS NEGRAS
El 9 de diciembre de 1997, el gobernador del estado, Rogelio Montemayor Seguy, da junto con funcionarios de Eagle Pass, Texas, del gobierno estatal y municipales, la primera palada para la construcción del segundo puente urbano internacional (Coahuila 2000) en el lado mexicano; más tarde inauguró el bulevar Aeropuerto y puso en marcha la primera etapa de remodelación del aeropuerto internacional, que contempla mayor longitud y anchura de la pista, algunas nuevas áreas y equipos.

El 9 de diciembre de 2010, el presidente municipal Óscar Fernando López Elizondo inauguró la sucursal No. 84 en México de la cadena comercial The Home Depot.
El 10 de diciembre de 1981, Residencial Las Colinas, S.A. dona al ayuntamiento un predio en que se encuentra la Unidad Deportiva Santiago V. González, otro donde está la Esc. Sec. Técnica No. 38; otro donde se ubica el jardín de niños Argentina Sierra y uno de 687.50 donde ahora está el Fraccionamiento Sección 5.

El 10 de diciembre de 2015, el secretario de la Defensa Nacional, Gral. Salvador Cienfuegos y el gobernador de Coahuila, Rubén Moreira Valdez, develaron en la Gran Plaza el Monumento al Defensor de la Patria.

El 11 de diciembre de 1996, el Cabildo acuerda que la calle Gardenia de la Col.

Guillén cambie a Daniel Hernández Isáis; que la vialidad conocida como Bordo Norte se llame Julio Santoscoy Perea; que el parque de béisbol de la Unidad Deportiva Santiago V. González se llame Alfonso de la Cerda; que la calle Nobel del Fracc. Tecnológico cambie a José Vasconcelos.

El 12 de diciembre de 1935, finaliza la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, después del incendio que la destruyó el 15 de mayo de ese año. El 12 de diciembre de 1959, se erige en parroquia la capilla de Nuestra Señora de la Luz en la Col. Roma con el nombre de Nuestra Señora de San Juan.

El 12 de diciembre de 1979, el presidente municipal, Humberto Acosta Orozco, inaugura la Plaza Las Flores, en el fraccionamiento Las Fuentes.

El 13 de diciembre de 1992, se inaugura el edificio de Seguridad Pública sobre el bulevar 16 de Septiembre.

El 13 de diciembre de 1996, se impone el nombre de Profr. Félix Campos Corona, a la escuela primaria que funciona en la colonia Doña Pura.

El 13 de diciembre de 2001, el Cabildo otorga licencias para la creación del Fracc. Valle Real y para El Fracc. Deportivo”.

El 13 de diciembre de 2007, se instala en la Plaza de las Culturas la Librería Educal No. 75.

El 14 de diciembre de 1911, se firma el decreto que deroga el que daba el nombre de Ciudad Porfirio Díaz, regresando al nombre de Piedras Negras.

El 14 de diciembre de 1995, el gobernador del estado, Rogelio Montemayor Seguy, inaugura la remodelación del complejo deportivo denominado Macroplaza II. Toman posesión como comandantes de la Guarnición Militar, en 1985, el general brigadier Prisciliano Leyva García y en 1972, el general de brigada D. E. M.

Arturo Zepeda Venegas. En 1963, se inauguró oficialmente el Gimnasio Municipal (Beto Estrada).

El 15 de diciembre de 1991, se inauguró la concha acústica en la Macroplaza de los Fundadores. El 16 de diciembre de 1968, entra en funciones la escuela primaria federal Venustiano Carranza en Villa de Fuente.
09 Diciembre 2017 04:00:00
“EL SOLDADO DESCONOCIDO” TIENE NOMBRE –II parte-
El militar que fue el elegido como modelo para la escultura Al Defensor de la Patria, conocida popularmente como El Soldado Desconocido, del escultor Ignacio Asúnsolo Mason, es Víctor Valenzuela Buitimea, nacido en Río Mayo de Huatabampo, Sonora en 1885. Hijo de indios yaquis: Ignacio Valenzuela y Josefa Buitimea y formado entre los indios mayos. A los 34 años de edad se enroló en las filas del 1er batallón del Mayo y luego cambió al 47° batallón de infantería. Sus rasgos físicos ya mencionados y su edad avanzada para el grado que ostentaba, lo hicieron sobresalir sobre el resto de los soldados. Fue un militar de vida intensa, se distinguió como hombre de acción para la guerra.

El 1 de marzo de 1916 ascendió a sargento segundo de infantería y en 1929 a sargento primero. De 1912 a 1929 participó en más de 40 hechos de armas. Quienes le conocieron aseguran que no asistió a la escuela, no aprendió a leer ni a escribir. Fue un soldado irregular de la generación de la revolución. Cuando el movimiento armado finalizó se quedó en el ejército. Se contrató once veces consecutivas para el servicio de las armas.

Sus comandantes y jefes lo calificaron de manera notable por su buena conducta. “Hombre serio, intachable y de responsabilidad probada en sus más de 42 años de servicios a la patria, tuvo muy pocos arrestos, nunca cambió de unidad militar, siempre en el 47° batallón de infantería”. Cuando el presidente Lázaro Cárdenas designó para su protección personal y familiar ese Batallón en 1936, lo convirtió en el pie veterano de lo que más tarde se conoció como Unidad Especial de Guardias Presidenciales, aunque este cuerpo se formó más tarde con el 28° batallón.

El 16 de junio de 1942, por acuerdo de la Secretaría de la Defensa Nacional, el Gral. Pablo Macías Valenzuela lo ascendió a subteniente de infantería, un mes después se le concedieron las condecoraciones de 5ª, 4ª, y 3ª clase por el mérito de perseverancia, o sea, por 15, 20 y 25 años de servicio. En abril de 1943 sirvió como sub-ayudante encargado accidental del grupo de agregados en el 12° batallón de infantería. En junio de 1943 causó baja y se fue a laborar a la Intendencia General del Ejército, designado conserje por su avanzada edad.
El 1 de septiembre de 1945 pasó como ayudante del Servicio de Conservación de Campo de los establecimientos militares. Aquí su historia se pierde, fue pensionado del Instituto armado y se desconoce la fecha de su fallecimiento.

Vivió en una época en donde este tipo de sargentos viejos, eran quienes conducían el trabajo cotidiano, inculcaban la disciplina, eran maestros y consejeros para sobrevivir, los comandantes de las partidas y los destacamentos y en muchos de los casos evitaron las catástrofes y la muerte misma.
Gracias a este soldado revolucionario que sirvió de modelo para la escultura en honor “Al Defensor de la Patria”, elaborado por Ignacio Asúnsolo Masón, uno de los escultores mexicanos más fecundos, permite mostrar a los mexicanos, a un auténtico soldado, que transmite el espíritu y valores de la institución castrense que sirve al país, que se mantiene orgullosa en la Gran Plaza de Piedras Negras, Coahuila, donde fue develado por el Secretario de la Defensa Nacional, Gral. Salvador Cienfuegos, el 10 de diciembre de 2015. (“Ignacio Asúnsolo Masón, Creador del monumento ‘Al Defensor de la Patria’”, de Sargento 1° Gabriela Martínez Toribio, Revista del Ejército y Fuerza Aérea, abril 2015, páginas 36 a 39)











08 Diciembre 2017 04:00:00
“EL SOLDADO DESCONOCIDO” TIENE NOMBRE –I parte-
El escultor Ignacio Asúnsolo Mason, propuso en 1936 al Gobierno Federal del Gral. Lázaro Cárdenas, crear una escultura en honor a todos aquellos soldados que murieron en tiempo de guerra sin haber sido identificados, que mostrara a un soldado que transmitiera el espíritu y valores de la institución castrense y que al paso del tiempo, se convirtiera en un emblema institucional a nivel nacional, lo que fue aceptado. Debido a la trascendencia del proyecto, se puso especial cuidado en elegir al militar que sirviera de modelo para la escultura. Las características físicas de un soldado, en ese entonces sargento segundo, perteneciente al 47° batallón de Infantería, asignado para la protección personal del Presidente de la República, con base en el Cuartel de Chivatito frente al Molino del Rey, de la Cd. De México, llamó poderosamente la atención del escultor.

El soldado medía 1.84 metros de altura, cabello negro, cejas amplias y grandes, color trigueño, de rostro requemado casi como de bronce, nariz recta, frente y boca rectangular, labios gruesos y escasa barba. De ancha espalda, cuerpo corpulento y de largas piernas, lo convirtieron en el modelo para la escultura conocida popularmente como “Soldado Desconocido”. Los moldes para fundir la escultura del soldado de infantería pronto configuraron el rostro; el cuerpo con el uniforme de guarnición de paño de los años treinta; la gorra de guarnición con visera; la guerrera de manga larga ligeramente entallada con siete botones, dos bolsas de pecho grandes al frente y dos a los costados, con cuello recto y doblado; el pantalón es un modelo para montar, holgado en la parte superior hasta la rodilla, donde se ajusta hasta el tercio inferior de la pantorrilla, en los costados exteriores de cada pierna tiene una hilera de cinco botones para cerrar la pierna ajustada, además de bolsas laterales y traseras; polainas lisas lo cubren desde el tobillo hasta la rodilla, las que tienen una vara de acero a lo largo; zapatos de tipo borceguí; la fornitura se integra por medio de cinturón de cuero, lleva diez estuches con tapa de pasador y broche de presión, del lado izquierdo tiene el tahalí con el cuchillo de campaña, dos tirantes formados cada uno por dos correas en cruz, en la parte trasera del cinturón tiene dos cartucheras; la mochila de armazón de baqueta rectangular, al frente contiene sujetas dos mantas, con dos sacos de ración al centro y el fusil máuser de siete milímetros.

Todo quedó grabado en 1000 kilogramos de bronce de la escultura de 3.2 metros de alto por 1.3 de ancho, con terminación de patina café, procesada a la fundición a la cera perdida. Esta escultura fue colocada inicialmente en un pedestal de chiluca en la Ave. Ejército Nacional esquina con 5 de febrero en la Ciudad de México, inaugurada en 1937. Del mismo molde se han elaborado otras esculturas para honrar al soldado mexicano, algunas de ellas colocadas en el puerto de Veracruz, la ciudad de Durango, Gómez Palacio y en noviembre de 2015, en Piedras Negras, Coahuila.

Esta última donada por la Sedena al gobierno de Coahuila y este último, en coordinación con la 6ª Zona Militar la cedió para Piedras Negras, con el título: “Al Defensor de la Patria”, inaugurado por el secretario de la Defensa Nacional, Gral. Salvador Cienfuegos, el 10 de diciembre de 2015, pero, ¿quién es el Soldado Desconocido? Mañana la 2ª parte. (“Ignacio Asúnsolo Masón, creador del monumento ‘Al Defensor de la Patria’”, de Sargento 1° Gabriela Martínez Toribio, Revista del Ejército y Fuerza Aérea, abril 2015, páginas 36 a 39)
07 Diciembre 2017 04:00:00
LA VILLA DE JUÁREZ
Fue la primera población de México a la que se le puso el nombre del Benemérito, don Benito Juárez, en 1874 ya se le llamaba congregación Juárez. Cuando el país estaba en poder de los republicanos, varios vecinos de la villa de Abasolo solicitan el 17 de marzo de 1866 al entonces gobernador del estado, general Andrés S. Viesca, les otorgue permiso para abrir una toma de agua del Río Sabinas, en el paraje conocido como El Salto, situado poco más arriba de La Casita, hacia el vado denominado Eduardo, sobre la margen derecha del mencionado Río.

El gobierno del estado les otorgó a los vecinos de Abasolo la cantidad de cuatro sitios de ganado mayor, que equivale a una legua cuadrada (1,756 hectáreas). Ya instalados los vecinos, le vuelven a solicitar al nuevo gobernador, licenciado Antonio García Carrillo, les extendiera sus propiedades y se erigiera en villa la congregación Juárez. Los terrenos que solicitaban los vecinos de la congregación eran los que pertenecían a la hacienda de El Álamo, que había sido propiedad del latifundista Carlos Sánchez-Navarro y eran considerados terrenos de propiedad federal.

La villa de Juárez y su municipio quedaron erigidos el 5 de diciembre de 1874, por medio del decreto del congreso local de Coahuila, número 211, que en su artículo único dice: “Queda erigida en municipio la congregación de Juárez, con la misma denominación, agregándosele la hacienda de El Álamo y el rancho Los Fresnitos”. El latifundista Carlos Sánchez-Navarro había perdido su extenso latifundio, en donde estaba comprendida la hacienda El Álamo, por haber servido en la corte del emperador Maximiliano como gran chambelán del imperio y por esa causa el gobierno de Juárez le había expropiado ese territorio en 1868, repartiéndose las bastas tierras entre colonos y soldados que habían servido en el ejército republicano.

El municipio de Juárez colinda por el oriente con el estado de Nuevo León, al occidente con Progreso y Sabinas, al norte con Villa Unión y al sur, también con Progreso; tiene como montañas a los lomeríos de Peyotes, al norte y al poniente el Cerro del Barril. En su territorio de unen dos ríos, el Sabinas y el Salado y en sus aguas se construyó en 1927 la presa Venustiano Carranza, mejor conocida como Don Martín, que quedó terminada en 1929. En sus terrenos estuvieron enclavados los dos primeros minerales de carbón de piedra y de hulla en el país, los de Hondo y San Felipe, que se dejaron de explotar hacia 1910.

Las principales congregaciones o rancherías del municipio, son: Guadalupe Victoria, Hacienda El Álamo, Ranchos de Agua Dulce, El Barril, Los Borregos y El Consuelo y el pueblo de pescadores Don Martín. En la villa de Juárez nació el general Arnulfo González Medina en 1887, que fue gobernador del Distrito Federal, de Chihuahua, del Estado de México y de Coahuila. (“Las Cosas de Coahuila”, columna periodística de Álvaro Canales Santos).
06 Diciembre 2017 04:00:00
ESCUDO DE ARMAS DE SALTILLO
El escudo de armas de Saltillo, ciudad capital de Coahuila, cuyo nombre original fue Santiago del Saltillo del Ojo de Agua, fue diseñado por el notable historiador e ingeniero, don Vito Alessio Robles, quien también le correspondió diseñar el escudo de armas de Piedras Negras, luego, el mismo Alessio Robles se lo ofreció al Ayuntamiento. El escudo de Saltillo fue pintado por Mateo Saldaña y adoptado por el Ayuntamiento de Saltillo el 3 de diciembre de 1937 y al día siguiente, el presidente municipal transcribió el acuerdo.

La descripción del escudo de armas de Saltillo es la siguiente: “Se divide en cuatro cuarteles. En el cantón diestro del jefe, -o sea, el derecho, en fondo de plata, se yergue una torre almenada que lleva en los flancos dos árboles de sinople (color verde), coronados por tres estrellas de gules. Representa las armas de la aldea vasca, inmediata a San Sebastián, que lleva el nombre de Muy Leal y Noble Valle de Oyarzún, poblado vasco el cual fue el solar nativo del capitán Francisco de Urdiñola, como reconocimiento a lo mucho que este hombre influyó en los primeros años de vida de Saltillo. El cantón siniestro del jefe, -que es el lado izquierdo-, lleva, en campo de oro, una garza en actitud de emprender el vuelo desde un teocalli, tal es el escudo de armas del señorío de Tizatlán en la antigua República de Tlaxcala, gobernada por la estirpe de Xicoténcatl, lugar de procedencia de los tlaxcaltecas que llegaron al valle de Saltillo en 1591, en donde fundaron San Esteban de la Nueva Tlaxcala.

En el cantón diestro de la punta, o sea, el lado derecho, lleva, sobre campo azur (azul), una montaña de cuya cumbre surgen abundantes linfas cristalinas, que representa el jeroglífico del nombre Saltillo”. Al crear este escudo, Vito Alessio Robles consultó con el Profr. Mariano J. Rojas, sobre el posible origen náhuatl de la palabra “Saltillo” y se encontraron sus raíces en ese dialecto. Continuando con la descripción: “En el cuartel siniestro de la punta, el águila roja que representa a la tribu de “cuachichiles” que habitaban el valle de Saltillo en el momento del arribo de los hispanos.

El escudo de armas tiene al exterior una orla volutada en la parte superior, con una leyenda que reza: HOMBRES FUERTES, TIERRA RICA, CLIMA BENIGNO, y rematado por dos antorchas: La de la diestra, -o sea, el derecho-, es el símbolo que usa el benemérito Ateneo Fuente, centro luminoso de la cultura del norte de México; la de la izquierda la tea de la revolución mexicana, que nació en la ciudad de Saltillo”. El escudo de armas de Saltillo, ya cumplió 80 años.
05 Diciembre 2017 04:00:00
ESCUELA FRANCISCO P. ESTRADA -parte II-
En el programa que se preparó en la ceremonia de inauguración de la escuela Francisco P. Estrada, participaron la banda de música de la High School de Eagle Pass con una obertura; el profesor Fausto Z. Martínez, que fue nombrado director de la nueva escuela, dirigió un emotivo mensaje; la declaratoria inaugural del nuevo edificio que quedó anexo a la escuela Normal de la ciudad, estuvo a cargo del presidente municipal Rolando González; quien inmediatamente después, izó por primera vez la Bandera nacional, donde participó la banda de guerra de la escuela secundaria “Benito Juárez”.

Al término de la ceremonia, los asistentes se congregaron en el estadio de la escuela secundaria ubicada frente al nuevo plantel, en donde volvieron a disfrutar la música de la banda de la High School, donde posteriormente alumnos de la nueva escuela presentaron un bailable; el discurso estuvo a cargo del licenciado Antonio Berchelmann Iruegas, catedrático de la escuela secundaria; doña Encarnación Garrido entregó al presidente municipal los documentos de donación del edificio, momento que aprovecha el funcionario para entregarle a doña Encarnación un pergamino de agradecimiento; el evento fue rubricado por un corto segmento artístico, con la participación de alumnas de la escuela secundaria, que presentaron la ronda “Casita Blanca” y “China Poblana”, la profesora Lilia Margarita García interpretó el baile “Valencia”, que fue cantado por el joven José Francisco Jiménez y las alumnas de la escuela normal anexa a la nueva escuela bailaron “Las Sílfides”.

Días antes, el 25 de noviembre por la noche, la sociedad de padres de familia de la nueva escuela, los maestros del nuevo plantel, de la secundaria “Benito Juárez”, de la Normal, de Farmacia y de la Preparatoria, le ofrecieron a doña Encarnación una cena en el que fue un elegante salón, el “Club Victoria”, para patentizarle el agradecimiento por la gran muestra de desprendimiento generoso, que no guardó paralelo en esa fecha en la historia de la educación de Piedras Negras, construyendo de su peculio personal un moderno y funcional edificio, para que fuesen atendidos los alumnos de la escuela primaria anexa a la Normal, que adoptó el nombre del que fue compañero de su vida, don Francisco P. Estrada.

Así nació una de las escuelas de mayor prestigio en Piedras Negras, galardonada en múltiples ocasiones, donde han cursado la educación primaria miles de niños, que, debido a su gran demanda, funciona en dos turnos. Hoy, esta institución celebró su aniversario número 64.
04 Diciembre 2017 04:00:00
Escuela Francisco P. Estrada –I parte-
La creación de la escuela Francisco P. Estrada, es producto del altruismo de la señora Encarnación Garrido viuda de Estrada, que nació en la ciudad de Málaga, en España, hija de ciudadanos españoles: Don José Garrido y de doña Josefa Campos. Su familia se mudó a Madrid, para que Encarnación recibiera una esmerada educación y fue en la capital española donde cultivó su intelecto y pulió sus sentimientos humanitarios que le caracterizaron durante su vida. Muy joven aún, sus padres dejaron España para llegar a México, fijando su residencia en la capital de la República.

Ahí conoció a Francisco Pascual Estrada y se casaron en la ciudad de los palacios. Decidieron recorrer el norte del país como luna de miel y así llegaron a Piedras Negras en la época revolucionaria, eligiendo a Eagle Pass para fijar su residencia. Francisco P. Estrada fue un connotado hombre de negocios importantes, a él le correspondió la responsabilidad de construir el puente internacional número 1, fue fundador y propietario de la empresa “Maderería Mexicana” y de la “Estrada Lumber Company” de Eagle Pass, explotó importantes minas de carbón en Río Escondido y en Piedras Negras, además de grandes plantaciones en El Quemado y en La Rosita, Texas.

Francisco P. Estrada murió en 1949 en la Ciudad de México, sus restos fueron traídos para ser sepultados en Piedras Negras en donde aún reposan. Doña Encarnación se dedicó a viajar por el mundo, cruzó el océano atlántico más de 30 veces, visitando principalmente a Inglaterra, Francia e Italia, recorrió casi todo Estados Unidos, visitó la isla de Cuba, las islas Hawai, etc.

Se interesó por realizar obras altruistas y filantrópicas en Piedras Negras, becando a un buen número de estudiantes, sobre todo a los de muy escasos recursos económicos. Su obra altruista culminó con la adquisición de un terreno, en donde ordenó construir un edificio con los mejores materiales de la época, asesorándose con personas conocedoras de los requerimientos educativos, como el Profr. Fausto Z. Martínez, para que sirviera de escuela para los alumnos de la anexa a la escuela normal, que entregó al gobierno, con la condición de que la nueva escuela llevara el nombre de su difunto esposo, Francisco P. Estrada, que fue inaugurada oficialmente el 3 de diciembre de 1953, ceremonia que se efectuó en el nuevo edificio a las 19 horas, que fue encabezada por el presidente municipal, Rolando González González. Mañana la continuación de esta historia.
03 Diciembre 2017 04:00:00
DICIEMBRE EN LA HISTORIA DE PIEDRAS NEGRAS
En fecha no determinada de diciembre de 1866, una patrulla de soldados norteamericanos disparó sobre una lancha mexicana, hiriendo a dos señoras y unos niños. En fecha no determinada de diciembre de 1990, se coloca la primera piedra de lo que hoy es la clínica hospital del ISSSTE, a un costado de la colonia del mismo nombre.

El 1 de diciembre de 1888, se eleva oficialmente a la categoría de ciudad la villa de Piedras Negras con el nombre de Ciudad Porfirio Díaz.

El 1 de diciembre de 1955, se inicia la construcción de la Escuela Primaria Federal Lic. Melchor Ocampo en la colonia Buenavista sur.

El 1 de diciembre de 1990, En el primer minuto de este día, el que fue poderoso consorcio camionero, Autobuses Anáhuac, S.A. de C.L. que fue propiedad de los hermanos David y Josué Cárdenas Valdésm, se dividió en dos partes: Autobuses El Águila, en propiedad de la señora Dora González viuda de Cárdenas, absorbiendo a Transportes Praxedis Guerrero y Transportes Guadalupe; y la otra, Autobuses Blancos, propiedad de Josué Cárdenas Farías, que absorbe a Transportes Norteña y Potosinos del Norte.

El 1 de diciembre de 1995, toma posesión como comandante de la Guarnición Militar de Piedras Negras el general de brigada Diplomado de Estado Mayor, Jorge García Arredondo.

El 2 de diciembre de 1955, se desplomó una sección de aproximadamente 150 metros del puente internacional provisional que funcionaba, 32 personas resultaron lesionadas de gravedad.

El 2 de diciembre de 2011, Johanna Hessling, representante de Guinness World Records, certifica que la Bandera que ondea en el asta monumental de la Gran Plaza es a partir de este día “La Bandera Nacional más grande del mundo izada”.
El 3 de diciembre de 1883, sale el primer tren de Ciudad Porfirio Díaz (Piedras Negras) rumbo a Sabinas, Coahuila.

El 3 de diciembre de 1953, se inaugura la Escuela Primaria Federal Francisco P.

Estrada, donada al municipio por la señora Encarnación Garrido Vda. de Estrada.
El 3 de diciembre de 2011, el gobernador del estado, Rubén Moreira Valdez, pone en servicio de manera oficial el libramiento Alonso Ancira Elizondo. También inicia actividades el Teatro de la Ciudad José Manuel Maldonado Maldonado con el concierto del tenor mexicano Fernando de la Mora.

El 5 de diciembre de 2009, Muere el que por 40 años fue muy querido y apreciado locutor radiofónico, Rogelio López Galindo.

El 7 de diciembre de 2008, despegó del aeropuerto internacional el SAAB 340B, matrícula XA-TKL de Aeroméxico Connect, cancelando así sus vuelos a Monterrey, Nuevo León, después de haber prestado el servicio durante 12 años, 6 meses y 27 días. El 8 de diciembre de 2010, el gobernador del estado, Humberto Moreira Valdés, inaugura la Gran Plaza.

El 8 de diciembre de 2013, el presidente municipal Óscar Fernando López Elizondo y el general brigadier Rogelio Terán Contreras, develan el nombre de Ejército Mexicano en la escuela primaria del fraccionamiento Los Pinos.
02 Diciembre 2017 04:00:00
Ciudad Porfirio Diaz –II parte-
Algunas características que tenía Piedras Negras cuando llevó el nombre de Ciudad Porfirio Díaz: Había servicio religioso en la parroquia de Guadalupe, nacionalista y mariana; en la iglesia Metodista y la liberal Logia Masónica. A mediados de los 90’s se estrenó el moderno mercado municipal.

En 1908 un segundo teatro: El inolvidable Manuel Acuña. En 1896 había una agencia del Banco de Nuevo León.

La industria se restringía a los molinos de trigo. Su aduana era de segundo orden y además del edificio de la aduana, destacaban otras construcciones como el de correos, el juzgado de distrito, la maestranza, también conocida como casa redonda, la estación del ferrocarril construida de madera y frente a la plaza principal el local del casino internacional.

En 1895 existían en Ciudad Porfirio Díaz 8 escuelas, en las que se instruía a 700 pupilos, a comienzos del siglo XX la población escolar subió a 1,554 alumnos de nivel primaria, a quienes se enseñaban las primeras letras, operaciones varias y algo de historia patria.

El 5 de mayo de 1898, inició sus labores la hoy centenaria escuela Modelo, a la que Porfirio Díaz visitó el 1 de marzo de 1902, inaugurándola oficialmente.

En 1900 se fundó otra escuela primaria que fue bautizada con motivo del cercano centenario de la independencia en 1910, como Miguel Hidalgo.

La escuela primaria Benito Juárez fue puesta en servicio en 1905. Al hacer su entrada en el siglo XX, la población de Coahuila decreció un poco, pasó de 47 mil a 46 mil, en cambio la de ciudad Porfirio Díaz pasó de 7 mil 888 habitantes a 8 mil 518 y la pacífica y reposada población se convirtió en el escenario en donde habían de manifestarse las primeras efervescencias que procedieran al movimiento armado.

La revolución mexicana acabó con todo lo que realizó el porfiriato y por ende, el nombre de la ciudad, que por decreto del entonces gobernador de Coahuila, don Venustiano Carranza, el número 119, que se firmó el 14 de diciembre de 1911, que en su artículo 1° dice: “Que se deroga el decreto número 246 de fecha 30 de noviembre de 1888, que impuso a la población de Piedras Negras el nombre de ciudad Porfirio Díaz, debiendo subsistir su antiguo nombre de Piedras Negras. Dado en el Salón de sesiones del H. Congreso del Estado, en Saltillo, a los 14 días del mes de diciembre de 1911. Francisco P. Cuéllar, diputado vicepresidente, Gabriel Calzada, diputado secretario. J. G. Hermosillo, diputado secretario. Imprímase, comuníquese y obsérvese.

Saltillo, Coah. 18 de diciembre de 1911.”

Fecha en que este cambio entró en vigor, pasando definitivamente a la historia el nombre de Ciudad Porfirio Díaz, nombre que se mantuvo por 23 años y 18 días.

Ya hace 129 años, que Piedras Negras adquirió la categoría de ciudad, en ese entonces, como ciudad Porfirio Díaz.
01 Diciembre 2017 04:00:00
Ciudad Porfirio Díaz –I parte-
La villa de Piedras Negras se había convertido en 1884 en una de las más importantes aduanas del país y un grupo de vecinos y comerciantes solicitaron su erección en ciudad. La primera solicitud se hizo al entonces gobernador, Evaristo Madero, solicitud que no prosperó. Su sucesor, fue el coronel José María Garza Galán, quien recomendó a los interesados a que la solicitud se hiciera al presidente de la República, el general Porfirio Díaz Mori, lo que se hace en 1887, en donde personalmente se le pide que la ciudad lleve su nombre, lo que es aceptado y para que la población luzca sus mejores galas, les promete y realiza una serie de obras: Se edificó el edificio de la Aduana, con fachada entre semiclásica y artnouveau, que se estrenó e inauguró en solemne ceremonia en 1896.

Una nueva presidencia municipal, de estilo francés, que fue inaugurada el 15 de septiembre de 1899, edificación de piedra parecida al de la Aduana, los dos con cantera traída del estado de Oaxaca. Se instaló alumbrado, se levantó un nuevo puente internacional, más moderno y amplio, seguro y fuerte. En las principales calles se instalaron baldosas de cantera, también de Oaxaca. El 30 de noviembre de 1888, se firma el decreto No. 246 expedido por el congreso del estado, donde en su artículo único dice: “Se erige en Ciudad, la Villa de Piedras Negras, tomando la denominación de ‘Ciudad Porfirio Díaz’. Dado en el Salón de sesiones del H. Congreso del Estado.

Saltillo, noviembre 30 de 1888.- Mariano Sánchez Peña, diputado presidente.- Francisco Múzquiz, diputado secretario.- Marcos Castilla, diputado secretario. Imprímase, comuníquese y obsérvese. Saltillo, diciembre 1 de 1888. Firma de José María Garza Galán. Gobernador”. Decreto que entró en vigor desde el 1 de diciembre de ese año, coincidiendo con la tercera ascensión al poder federal del general Porfirio Díaz. Desde que tuvo la categoría de ciudad, se tuvo una aparente tranquilidad social y política. El tránsito comercial trajo una notoria prosperidad económica. Fruto de este progreso fue el avance urbano que vivió una de sus mejores épocas.

La línea de ferrocarril nos conectó con el resto de la entidad y del país. En 1885 existían en la población: 27 centros abarroteros, 15 carnicerías y 14 sastrerías, tenía buenos almacenes, mercerías y ferreterías. En 5 establecimientos se daba posada al peregrino, un casino y un teatro alegraban los ocios de la clase pudiente, 8 cantinas y 2 billares ayudaban a pasar el tiempo a los de abajo, 3 imprentas se turnaban para los 8 periódicos que vieron la luz entre 1885 y 1905, como El Demócrata, el Eco, el semanario El Fronterizo, El Pastor, El Internacional, La Voz del Obrero, El Obrero y el semanario político La Frontera.

Para cuidado del alma los fronterizos católicos podían acudir a la parroquia de Guadalupe, nacionalista y mariana, en ese entonces una construcción muy rústica con techo de madera y altares del mismo material. Mañana, la conclusión.
30 Noviembre 2017 04:00:00
Casa de la Cultura de Piedras Negras –II parte-
Entre las instalaciones originales que tuvo la Casa de la Cultura de Piedras Negras en su inauguración figuraban: El área destinada a la biblioteca, donde se unieron la federal y la municipal, hall, oficinas administrativas, galería de pintura que luego se transformó en sala para música con sus respectivos cubículos, área especial para cafetería, tipo ágora, que luego se destinó como taller de artes plásticas, taller de literatura, y albergó hasta desde el 15 de enero de 1997 hasta el 2002, los archivos del municipio, llamado Tetelezco, que se reubicaron al centro de convenciones; sala de baile para la práctica de ballet folclórico y moderno, equipada con espejos en las paredes, barras, duela, equipo electrónico, vestidores con anaqueles y sus respectivos servicios sanitarios, la que por cierto le fue retirada la duela.

En el piso superior se ubicó la galería de exposiciones, módulo de usos múltiples, amplio auditorio, que el 12 de agosto de 1990 se le impuso el nombre de Sala Polivalente Melchor Sánchez Jiménez, que luego se redujo a una mini-sala y el resto se adaptó para talleres diversos y varias bodegas. Piso que fue cerrado al público. Su primer director fue con justicia, el Arq. Germán Robles Gil, quien ostentó el puesto por año y medio, sustituyéndolo Joaquín Villarreal Peña, quien sobrevivió los sexenios estatales de Óscar Flores Tapia, de José de las Fuentes Rodríguez, de Eliseo Mendoza Berrueto y parte del correspondiente a Rogelio Montemayor.

En un inicio recibió un pequeño subsidio del Instituto Nacional de Bellas Artes, que se combinaba con el del Gobierno del Estado y el del municipio, cuando fue entregado a este último. La Casa de la Cultura fue el foro de los principales eventos citadinos, desde manifestaciones artísticas, foro de exposiciones itinerantes de extraordinario valor, conciertos musicales con elementos locales, nacionales e internacionales, hasta los políticos, donde se incluyen informes de gobierno de algunos munícipes y cambios de poderes. El 13 de diciembre de 1992, el Gobierno estatal inauguró la primera gran remodelación del edificio, que agregó vitropiso, pintura general, reposición de luminarias y plafones, financiado con los fondos de varios programas de gobierno, con un monto de 145 millones de viejos pesos.

El 5 de marzo de 1997, el Instituto Coahuilense de Cultura, entregó al Ayuntamiento las instalaciones mediante un convenio, para ser utilizada en la difusión de actividades artísticas, culturales, días después, y sin ninguna ceremonia, con una pequeña nota periodística muy escondida, el Ayuntamiento dio posesión como director al Lic. Carlos Flores Revuelta, quien sobrevivió cuatro administraciones municipales. A partir del 1 de enero de 2010, la Lic. Mirthala Barrera Tamez y en 2014 la Sra. Claudia Elena Sánchez González. A mediados de 2012, el Ayuntamiento decidió remodelar sus instalaciones y se mudó a la Casa de las Artes, dejando la Casa de la Cultura abandonada, excepción de la biblioteca federal José Vasconcelos que ocupa la planta baja.

En la planta alta se encuentran regados cientos de libros abandonados que se encuentran a merced del excremento de aves y de la humedad. La Casa de la Cultura, que ya cumplió 42 años de existencia y por el momento está fuera de servicio y se desconoce cuándo volverá a tener su acostumbrada vida cultural.
29 Noviembre 2017 04:00:00
Casa de la Cultura de Piedras Negras –I parte-
El 28 de julio de 1972, el filántropo Coahuilense, don Santiago V. González, donó un millón de viejos pesos al ayuntamiento de aquella época, para que se construyese una biblioteca pública. El 12 de abril de 1973, el ayuntamiento aprobó el proyecto del CAPFCE para construir lo que primero se llamó biblioteca municipal y museo, al que posteriormente don Santiago donó 600 mil pesos y la superficie para construirla en la colonia Roma, una manzana completa delimitado por las calles de Coahuila, Guanajuato, México y la avenida Adolfo López Mateos, donde quedaría el frente del edificio.

El 30 de diciembre de 1973, el entonces gobernador del estado, Ing. Eulalio Gutiérrez Treviño, colocó lo que fue la primera piedra, en una ceremonia muy sencilla. Los trabajos de construcción se iniciaron meses después, el 11 de febrero de 1974, con el diseño del Arqui de Piedras Negras, Germán Robles Gil Maza, llamado así por el gran número de joyas arquitectónicas que creó en la ciudad, quien se encargó de su construcción. Un año después, el 13 de febrero de 1975, el cabildo hizo público la noticia, de la donación de un millón de pesos y acuerda integrar un patronato llamado Centro de Difusión Cultural de Piedras Negras, que se encargaría de terminar la construcción y su posterior administración.

El 20 de febrero de ese mismo año, don Santiago V. González es nombrado presidente del patronato y recibió el donativo del entonces presidente de la república, el Lic. Luis Echeverría Álvarez, de un millón de pesos, quien inauguró la Casa de la Cultura el 30 de noviembre de 1975 y en la ceremonia del corte de listón, participaron el gobernador del estado, en su último día de gobierno, Ing. Eulalio Gutiérrez Treviño y el gobernador electo, a punto de tomar el poder, el Profr. Oscar Flores Tapia, quien curiosamente distanciados por el mundo de la política, no cruzaron ninguna palabra durante la ceremonia.

Además de don Santiago, también ayudaron económicamente el gobierno del estado, el gobierno federal, a través del presidente Echeverría, quien autorizó la ayuda al mismo tiempo que autorizaba la construcción del Tecnológico Regional de Piedras Negras. El mismo presidente de la república donó valiosísimos volúmenes para incrementar el acerbo cultural de la entonces biblioteca federal, que nació oficialmente en la Casa de la Cultura, obsequió cuadros autóctonos y de tipo moderno, interesantes artesanías, decenas de instrumentos musicales, como guitarras, pianos, mandolinas y violines; un sistema de proyector de videos con pantalla gigante, con el equipo necesario para su funcionamiento, una sofisticada hemeroteca que por cierto, nunca pudo funcionar, porque no hubo una persona capaz que la pudiera armar, al llegar sin los instructivos completos; una gran cantidad de mobiliario de oficina y otro de tipo colonial para las instalaciones. La Casa de la Cultura tiene ya 42 años de haber sido creada.
28 Noviembre 2017 04:00:00
Manuel Pérez Treviño
Muchos de nosotros alguna vez posamos nuestra vista, en un monumento que estuvo instalado casi frente al hospital general del Seguro Social, en un importante cruce vial, un monumento que representa un señor de pie con las manos en el bolsillo, no hace mucho tiempo, este monumento fue reubicado a otro sitio, donde no luce como antes, pero lo que más llama la atención, es que la gran mayoría de nuestra gente desconoce quien fue esa persona, que en vida llevó el nombre de Manuel Pérez Treviño, a quien recordamos cada año. Nació el 5 de junio de 1890, en la actual villa de Guerrero.

Es uno de los 10 generales que ha dado esa pequeñísima villa y que hoy forman parte de la lista de personajes ilustres de ese lugar. Durante la revolución mexicana se unió al carrancismo, cuando solo era un estudiante de ingeniería en la ciudad de México y regresó entonces a Piedras Negras para incorporarse al constitucionalismo. Por su notoria preparación técnica, don Venustiano Carranza lo dejó a cargo de la entonces novedosa fábrica de cañones que les dieron una extraordinaria fama, combatió bajo las órdenes del general Pablo González y al triunfo de la causa, fue designado como oficial mayor de la secretaría de guerra y marina, luego fue jefe del estado mayor del presidente Álvaro Obregón, ministro de industria y comercio, gobernador de su natal estado de Coahuila, cofundador y primer presidente del Partido Nacional Revolucionario, que posteriormente se transformó en el Partido Revolucionario Institucional, fue luego secretario de agricultura, precandidato a la presidencia de la república, embajador de México en España, embajador en Turquía y embajador en la república de Chile.

De este currículum destacan dos hechos muy importantes: Haber formado parte de la comisión organizadora del Partido Nacional Revolucionario donde alcanzó el puesto máximo, como primer presidente de su partido y el otro, la humanitaria labor que desempeñó, cuando fue embajador en España, en los días desafortunados de la guerra civil. Tuvo el tino de imaginar con los hombres de su época, una excelente organización política, que luego se transformó en el partido que durante muchos años ostentó el poder, donde colaboró para forjar la estabilidad y progreso postrevolucionario, que, por desgracia, no ha sido igualitario entre todos los mexicanos. Sus cualidades humanas y las de su extraordinaria esposa: doña Esther, una espartana mujer que supo vivir junto a él, las buenas y malas épocas que se reflejaron en los aciagos días de la guerra española, donde dio asilo por igual, a monárquicos y a republicanos.

Cuando la república subió al poder, muchos partidarios de la realeza tuvieron que buscar refugio seguro en la embajada, luego de la conflagración franquista republicana, los liberales españoles y sus familias, fueron acogidos por igual sentido de humanidad fraterna. Más de 2000 personas se recibieron en la Casa de México y todos disfrutaron del abrigo y de la seguridad de nuestros muy dignos embajadores. Personaje que recordamos en el mes del inicio del movimiento armado de 1910.
27 Noviembre 2017 04:00:00
Manuel Pérez Treviño -II parte-
Para la gente de hoy, poco o nada significa el nombre del general Manuel Pérez Treviño.

Si acaso, una reflexión leída de refilón, el nombre de una calle de la ciudad de Saltillo, el nombre de uno de los principales libramientos de Piedras Negras o el nombre del personaje que tiene una estatua, que en un inicio estuvo ubicada casi frente al Hospital General No. 11 del Instituto Mexicano del Seguro Social y que luego fue reubicada en el cruce del libramiento que lleva su nombre con la calle de Martínez y el paseo que continúa esta vialidad con el nombre de Fidel Villarreal, monumento donde aparece de cuerpo entero y con las manos dentro de los bolsillos del pantalón, una escultura imponente que dominaba el sitio de día y de noche, aunque en los últimos años, de noche solo se apreciaba un oscuro bulto sobre un pedestal por la falta de iluminación, hecho que se repite en lo que hoy es su nueva reubicación, donde solo recibe la luz artificial del libramiento que lleva su nombre, en un modesto pedestal de baja altura.

El olvido de los hombres que en su tiempo aportaron su esfuerzo para mejorar las condiciones nacionales, es un síntoma clarísimo de esa enfermedad llamada tecnocracia, enfermedad que no tiene más ídolo que una computadora ni otro nexo moral, que el que se produce con fugaz duración, entre un superior y un subordinado.

El 20 de noviembre de 1980, se inauguró este monumento en Piedras Negras, construido a iniciativa del gobernador Óscar Flores Tapia, quien inauguró la rotonda y el presidente municipal Humberto Acosta Orozco develó el monumento, que aún se mantiene en la ciudad, aunque en otro lugar.

El sábado 11 de abril de 1986, fue otra fecha importante dentro del extenso currículum vitae del general, porque volvieron a tierras coahuilenses sus cenizas, ya que Manuel Pérez Treviño, había fallecido el 29 de abril de 1945, en Nueva Rosita, Coahuila, cuando cruzaba de viaje por este lugar, en circunstancias nada claras.

Fue sepultado en primera instancia en el panteón español de la Ciudad de México.

Durante la reubicación de sus restos, el traslado de sus cenizas no estuvo investida de los honores castrenses que su alto cargo militar ameritaba, ni de los que debió hacerle la autoridad civil, ni mucho menos los militantes del partido del que fue su co-fundador.

Solamente sus familiares concurrieron a las sencillas honras fúnebres en el panteón Santo Cristo de Saltillo.

Hoy sus restos descansan en una modesta tumba de la ciudad capital de nuestro estado, estado que en alguna ocasión gobernó, junto a los suyos.

Dado el olvido en el que hoy le tenemos, es probable que solo sus familiares lo recuerden. Sin duda, un personaje más que hace efectiva la ineludible e infalible ley del tiempo, como lo es el olvido.
26 Noviembre 2017 04:00:00
NOVIEMBRE EN LA HISTORIA DE PN
El 27 de noviembre de 1969, se inauguró el Sistema de Agua Potable en Villa de Fuente. El 27 de noviembre de 1989, los hermanos Homero y Antonio de la Garza, lograron que aterrizara en la pista del aeropuerto internacional sin iluminación, un Jet perteneciente a una línea privada de taxi aéreo, matrícula XA-POJ, tan solo con la ayuda de un radiotransmisor y tres patrullas con torretas y luces encendidas después de las 20 horas. Transportaban el cuerpo de un infante que pereció en un accidente carretero cerca de Querétaro.

El 27 de noviembre de 1996, Piedras Negras es distinguido con el primer lugar del Certamen Estatal de Protección Civil 1996. El 27 de noviembre de 2010, el gobernador del estado, Humberto Moreira Valdés, inauguró el segundo centro comercial Súper Gutiérrez, sucursal Gutiérrez Plaza, del empresario coahuilense Antonio Gutiérrez. Después inauguró el edificio de la agencia de autos Vehículos de Coahuila, distribuidora de unidades de lujo GMC, Buick y Cadillac.
Finalmente, inauguró el Paseo del Río en las vegas del río Bravo. El 28 de noviembre de 2003, el Comité Municipal de Nomenclaturas decidió proponer bautizar el nuevo Libramiento Sur, que une el Puente Coahuila 2000 con el bulevar Aeropuerto, como Venustiano Carranza.

El 29 de noviembre de 2000, el Cabildo autoriza licencias para los fraccionamientos Ampliación Doña Irma y Ampliación Año 2000. El 29 de noviembre de 2003, el Cabildo acuerda donar un terreno para la construcción de la Curia Diocesana (Obispado), donde se instalarán las oficinas del obispo de Piedras Negras, sobre el Paseo Fidel Villarreal, entre las calles de Kepler y Tercera.

El 30 de noviembre de 1888, se firma el decreto que eleva a ciudad la Villa de Piedras Negras con el nombre de Ciudad Porfirio Díaz. El 30 de noviembre de 1975, el presidente de la República, Luis Echeverría Álvarez, inaugura las instalaciones del CECyT 173 (CBTIS 34) y la Casa de la Cultura.

El 30 de noviembre de 1990, en el último minuto de este día (23:59 horas), el que fue poderoso consorcio camionero, Autobuses Anáhuac, S. A. de C. L. que fue propiedad de los hermanos David y Josué Cárdenas Valdés se disolvió y al primer minuto del día siguiente se dividió en dos partes: Autobuses El Águila, en propiedad de la señora Dora González viuda de Cárdenas, absorbiendo a Transportes Praxedis Guerrero y Transportes Guadalupe; y la otra, Autobuses Blancos, propiedad de Josué Cárdenas Farías, que absorbe a Transportes Norteña y Potosinos del Norte. El 30 de noviembre de 1991, por decreto presidencial desaparece el Resguardo Aduanal Mexicano y se crea la Policía Fiscal.

El 30 de noviembre de 1994, Luis Javier Núñez Vigil recibe concesión para explotar comercialmente la estación de radio XHPNS FM y emitir su señal en el 107.1. El 1 de noviembre de 1996 es vendida al Grupo Radio Zócalo. El 30 de noviembre de 2010, a las 22:50 horas, se inician las maniobras para instalar la primera parte de la asta monumental en las instalaciones portuarias del puente Piedras Negras-Eagle Pass, colocando un tramo de 96 metros de altura, finalizando las maniobras tres horas después.
25 Noviembre 2017 04:00:00
Hechos insólitos revolucionarios
El general Rosalío Hernández combatió al porfiriato y al huertismo, fue uno de los principales dirigentes villistas, pero en 1916 dejó las filas villistas. En 1915 se dice que estuvo en Piedras Negras y visitó al barbero. Mientras lo llenaban de crema de afeitar, los hombres de su escolta irrumpieron para notificarle que en el tren que estaba por llegar venía un sacerdote con el que tenía cuentas pendientes. El general ordenó que lo aprehendieran y fusilaran. El barbero al escuchar la orden, colocó su navaja de afeitar sobre la yugular del militar diciéndole: “Revoque sus órdenes o aquí se muere”. Sorprendido, el general desistió y pidió a sus hombres que esperaran afuera, el barbero continuó rasurando consciente de que tendría que pagar con su vida el haber salvado al religioso.

El militar le dijo: “Tengo que reconocer que es usted muy hombre, pero tengo que admirar que su amistad es aún mayor. Considéreme desde este momento su amigo” y le estrechó la mano. El barbero y el cura salvaron la vida. El 30 de noviembre de 1911, el presidente Francisco Y. Madero sorprendió a los mexicanos al volar como pasajero durante cuatro minutos sobre los llanos de Balbuena, tripulado por el piloto Diyot, en los principios de la aviación en México donde había escasa seguridad.

Madero se convirtió en el primer presidente en la historia del mundo en volar en avión. Cuando estalló la revolución contra Huerta, los pilotos Gustavo y Alberto Salinas Carranza, lograron vender a Venustiano Carranza la idea de lo útil que podrían ser los aviones para el movimiento rebelde y autorizó la compra de algunos biplanos. Gustavo tuvo la suerte de ser enviado al Ejército del noroeste, cuyo jefe, Álvaro Obregón, se caracterizó por ser innovador en el arte de la guerra. En abril de 1914, en Topolobampo, Sinaloa, Gustavo fue comisionado para realizar el primer bombardeo aéreo en la historia de México. Durante hora y media y a una altura de mil pies, durante hora y media estuvo lanzando bombas sobre el cañonero Guerrero del ejército federal.

El espiritismo que rodeó a Madero y su asesinato, crearon un ambiente místico en los días siguientes a su muerte. Al acercarse la semana santa, en marzo de 1913, la gente esperaba que Madero resucitara. Su tumba en el panteón Francés de la Piedad, semejaba un hermoso jardín. Decenas de arreglos florales, coronas, hojas con poemas y pensamientos llenaban de luz aquel triste lugar. Al acercarse la fecha esperada, el gobierno de Huerta tomó sus providencias, colocando soldados alrededor del panteón, ya que se temía que sacaran el cadáver para que no dijeran que el domingo de resurrección había resucitado.

Amaneció el esperado día y no pasó nada. Sin embargo, se concluyó que Madero había resucitado en la conciencia nacional. (Tomado del Anecdotario Insólito de la Historia Mexicana de Alejandro Rosas).
24 Noviembre 2017 04:00:00
La cabeza de Francisco Villa
La noche del 5 de febrero de 1926, la tumba de Francisco Villa fue profanada por desconocidos y se llevaron la cabeza. De este hecho existen cinco versiones: En la primera, el gral. Francisco Durazo dijo que el gral. Arnulfo Gómez había sido el autor intelectual, afirmando que un hombre del que desconocía su nombre, apodado “el chololo”, había llegado a Parral enviado por el gral. Gómez y fue el que decapitó el cadáver y desapareció.

Durazo aseguró que la cabeza no salió del país. Segunda versión: Los doctores James Witney Hall y Orlando Scott, procedentes de Chicago, contrataron a un individuo de ascendencia sueca llamado Emilio Holmdhal y a Alberto Corral para que decapitaran el cadáver, se hospedaron en el Hotel Fuentes de Parral y la noche del 5 de febrero salieron del hotel en su automóvil para ir al panteón, saltaron la barda, abrieron la tumba y decapitaron el cadáver. Se cree que quien lo hizo se lesionó, porque quedaron algunos algodones tintos en sangre, regresaron al hotel y al día siguiente fueron aprehendidos por la policía, porque el administrador del panteón los identificó como sospechosos.

Se les encontró un hacha manchada con sangre, picos y herramienta, pero quedaron en libertad por falta de pruebas. Tercera versión: El gral. Francisco Durazo recibió una oferta de 10 mil dólares por la entrega de la cabeza de Villa, ordenando la tarea al cabo José Garcilazo y a los soldados José Martínez y Felipe Cruz. Emilio Holmadahl era el encargado de recibir la cabeza y pagar la cantidad convenida. El escándalo propició la detención de Holmdahl, el pago no se realizó, la cabeza estuvo de mano en mano hasta que fue sepultada en un lugar cercano a la carretera de Parral a Jiménez.

Cuarta versión: la prensa americana publicó una entrevista de Emilio Holmdhal cuando llegó a El Paso, Texas procedente de Parral, anunciando que la cabeza de Villa estaba en Chicago en poder del dr. Orlando Scott, quien se proponía estudiarla. Quinta versión: Unos americanos le ofrecieron 50 mil dólares al gral. Arnulfo Gómez por la cabeza de Villa, quien comisionó al gral. Francisco Durazo, pidiéndole llevara la cabeza a la estación Jiménez.
Durazo ordenó al médico militar Guillermo Villarauz que con un grupo de soldados realizara la misión, quienes entregaron la cabeza en una caja de madera con bisagras y cerradura al chofer de Durazo, Ernesto Weisel, quien la llevó a Jiménez, donde los americanos ofrecieron pagar la mitad de lo pactado, el chofer lo consultó con Durazo, quien le ordenó volver por todo el dinero, pero como solo recibió 10 mil dólares, Durazo ordenó que se deshiciera de la cabeza, la que fue sepultada entre Parral y Salaices.

Lo cierto es que la cabeza nunca apareció. Periódico “Siete Leguas” Parral, Chih., 4a edición de Ma. Margarita Caballero Ramírez.
23 Noviembre 2017 04:00:00
El mito de Doroteo Arango
Recordando el centenario de la Revolución, Doroteo Arango, mejor conocido como Pancho Villa, se había rendido a fines de 1920 al presidente provisional Adolfo de la Huerta. El gran defensor de la causa de los pobres, según el mito, se convirtió en un próspero hacendado en Durango, en Canutillo. Tenía una fuerte escolta, restos de sus antiguos dorados, bien pagados por el gobierno federal, que además se hacía de la vista gorda para que el exabogado de los pobres pasara maquinaria gringa a su hacienda sin pagar impuestos.

Por otra parte, ha demostrado Friedrich Katz, contra el mito de los villistas defensores de los campesinos, que fueron precisamente ellos, los villistas los que más se oponían al reparto agrario: preferían combatir, aun con riesgo de muerte, pero recibiendo puntualmente su salario, que dedicarse al tedioso y laborioso oficio de agricultores.

Avecinándose la pregunta de quién sucedería en la silla al Manco de Celaya, resultaba que Villa no quería a Calles, mientras que nunca había ocultado su respeto y aun aprecio a Adolfo de la Huerta. Si el dedo de la mano que le quedaba a Obregón señalaba a Calles como el ungido, era claro que el Centauro del Norte sería un estorbo.

Por otra parte, Villa, convertido en héroe admirable por la historia oficial, tenía cientos o miles de enemigos: en tierras norteñas rara era la familia que no recordaba a algún pariente asesinado por Villa: ningún trabajo costaba encontrar gente dispuesta a vengarse y eliminarlo. El hecho es que Pancho terminaría su vida en el mismo tenor en que había vivido: en la tragicomedia, en el drama continuado cada día con el buen humor y estoicismo de los norteños. A mediados de julio de 1923, Melitón Lozoya capitaneó a un grupito de mercenarios, todos buenos tiradores que se escabecharon a Pancho Villa, quien además de hacendado era propietario de un automóvil Dodge.

Así que el antiguo guerrillero tendría una muerte indigna de él: no el campo de batalla, sino al volante de un flamante automóvil último modelo. Igual que Zapata, no tuvo tiempo de desenfundar su pistola. El cuerpo, parecido al de Carranza tres años antes, quedó como coladera. Fue velado en el hotel Hidalgo, propiedad también del ‘defensor’ de pobres y campesinos que tanto había odiado a los ‘riquillos y perfumados’. El día siguiente, después de una misa en la parroquia de San José, el guerrillero con la cabeza en su lugar fue sepultado en la fosa 632, sección novena del cementerio municipal... tres años después la tumba del Centauro fue profanada: decapitaron el cuerpo y nunca se ha sabido dónde quedó la cabeza.

Villa ciertamente queda superado como estratega por su enemigo Obregón; Carranza lo supera con mucho en su significado revolucionario; Zapata queda muy arriba de Villa el mujeriego en recuento de mujeres violadas. Sin embargo, es un hecho que el Centauro del Norte se ha robado de calle el espacio en corridos y en mitos, en fama nacional e internacional: un ejemplo más de las paradojas y rarezas de nuestra historia. (Extractado de un artículo periodístico del historiador Jesús Gómez Fregoso).
22 Noviembre 2017 04:00:00
Las mujeres de Villa
Francisco Villa decía que tenía tres grandes vicios: Los buenos caballos, los gallos valientes y las mujeres bonitas. Su nieta Rosa Helia Villa, hija de Octavio, en su novela “Itinerario de una pasión. Los amores de mi General Villa”, reconoce que su abuelo tuvo 18 esposas, pero Martín Moreno en “Arrebatos Carnales” afirma que tuvo 29 mujeres y 25 hijos. Se asegura que su primer amor fue Guadalupe Peral; pero el que se considera el amor de su vida, fue Luz Corral a quien le apodaba “La Güera”, con quien tuvo una hija, con quien se casó en 1911, se hizo cargo de tres hijos de Villa cuando Venustiano Carranza lo declaró fuera de la ley, a quienes protegió llevándolos primero a La Habana, Cuba donde estuvo dos años, luego tres en San Antonio, Texas, Villa le ordenó regresar cuando llegó a la hacienda de Canutillo, pero de ahí se fue muy molesta a vivir a Chihuahua cuando se dio cuenta que también tenía en la hacienda a Austreberta Rentería.

Luz Corral fue la heredera universal de Villa y una de las mujeres que más influencia tuvo sobre él; con Austreberta Rentería, tuvo dos hijos: Francisco e Hipólito; de Soledad Seáñez Holguín, reconocida por el Congreso como su única viuda, a quien le otorgaron una pensión de 20 pesos diarios, que procreó un hijo: Antonio; Manuela Casas Morales que tenía 15 años a la muerte de Villa, que procreó a Trinidad. Otras de las mujeres de Villa fueron: María Leocadia; Ma. Isabel Campa, con quien tuvo una hija: Reynalda; Petra Espinoza que procreó a Micaela; Esther Cardona Canales, que tuvo cuates: Esther y Francisco; Asunción Villaescusa que tuvo un hijo: Agustín; Piedad Navárez, que procreó a Agudeo; Guadalupe Coss Domínguez, que tuvo un hijo: Octavio; Macedonia Ramírez que procreó a Ernesto; Juana Torres Benítez tuvo una hija: Juana María; Librada Peña, procreó a Celia; María Dominga Barraza tuvo un hijo: Miguel; Francisca Carrillo tuvo como hijo a Francisco; María Hernández tuvo un hijo; María Isaac Reyes procreó a Samuel; Paula Alamillo tuvo una hija: Evangelina; Cristina Vázquez y Dolores Galván tuvieron un hijo cada una; Aurelia Ceferina y Gabriela Villezcas procrearon una hija cada una; Otilia Meraz, María Amalia Baca; Pilar Escalona; María Anaya; entre otras.

En el sepelio de Villa en estuvieron presentes Luz Corral que vivía en Chihuahua, Manuela Casas que vivía en Parral y Austreberta Rentería que residía en la hacienda de Canutillo. Si bien, a Francisco Villa no se le consideraba guapo, era de complexión fuerte, robusta, con piel “rojiza”, de frente ancha con ligeras entradas, y ojos claros con tonos verdes, pero su gran problema era que no sabía cómo librarse de tantas mujeres que querían ser parte de su historia. Villa decía: “ No hagan nunca violencia a las mujeres, llévenlas a todas al altar, que al fin y al cabo, por la iglesia no obligan a nadie y por ese modo no se priven ustedes de su gusto ni las desgracien a ellas.

Ya me ven a mí, tengo una legítima esposa, pero tengo otras legítimas ante Dios, Ninguna tiene de que esconderse ni de qué avergonzarse porque la falta o pecado, si las hay, son míos. Los reparos y obstáculos de los curas que no los desazonen, que amenazándolos con echar bala, todo se arregla”. (Resumido de suplemento periodístico “Siete Leguas” de Margarita Caballero Rodríguez. Cuarta edición. Parral, Chih.)
21 Noviembre 2017 04:00:00
La Revolución Mexicana -II parte-
El revolucionario Atilano Barrera es puesto en libertad en la población llamada Las Vacas, como se le conocía anteriormente a Ciudad Acuña y se va a Ciudad Porfirio Díaz, comisionado por el Sr. Madero para insurreccionar el distrito de Río Grande. Es traicionado en la hoy Piedras Negras y es encarcelado. Medio año después, el propio Madero, durante su estancia en la ciudad, el 2 de junio de 1911, fecha en que llegó con la revolución triunfante procedente de Ciudad Juárez, liberó a Atilano Barrera y a otros presos políticos encerrados en la cárcel local.

Madero decide iniciar en Ciudad Porfirio Díaz una marcha triunfal hasta la Ciudad de México, para posteriormente ganar las elecciones y gobernar el país. Este episodio real no es mencionado en las ceremonias del 20 de noviembre, en ninguna parte del país, mucho menos en Coahuila ni en Piedras Negras. Quizás porque no tuvo éxito, pero el intento infructuoso realizado personalmente por don Francisco I. Madero tuvo frutos posteriormente, que es lo que finalmente cuenta. Definitivamente este episodio es ignorado por nuestras nuevas generaciones que lo ven como una festividad más, un día en donde no hay clases y algunos es de asueto en su trabajo, el festejo del inicio del movimiento armado que acabó con la dictadura porfiriana, recordando eventos lejanos que no saben, que estuvieron frente a nuestra ciudad desde la margen extranjera.

Que la revolución mexicana estuvo a punto de estallar en Piedras Negras, con la honrosa presencia del señor Madero, esto muy pocos lo saben. En 1996, el ayuntamiento de aquel entonces, después de 86 años de haberse iniciado el movimiento armado, se inauguró en un sitio de la Macroplaza de los Fundadores, un monumento a don Francisco I. Madero, una distinción que se le había negado durante todo ese tiempo, a pesar de haber compartido con nuestra gente los peores y mejores momentos de su vida, y en una ciudad por la cual tuvo marcada preferencia.

Como un dato extra, a la colonia Francisco I. Madero, de las más antiguas de la ciudad, pocos le llaman por este nombre, en cambio es excesivamente conocida como el Mundo Nuevo, una pequeña calle de la colonia Lázaro Cárdenas de dos cuadras de longitud y otra de 12 cuadras de extensión en Villa de Fuente, se llaman Francisco I. Madero, calles que no demuestran lo que significó para la historia ni para la ciudad este ilustre personaje; la Macroplaza estuvo a punto de ser bautizada como Francisco I. Madero, pero el cabildo de ese entonces le impuso el de Macroplaza de los Fundadores, el puente internacional No. 2 se propuso se llamase Francisco I. Madero, para caer esta propuesta ante el nombre actual de Coahuila 2000, parece que el nombre de Madero no tiene éxito en la ciudad, una injusticia que recordamos en el aniversario número 107 del inicio del movimiento armado conocido como la Revolución Mexicana.
19 Noviembre 2017 04:00:00
LA REVOLUCIÓN MEXICANA –I parte-
Desde la escuela nos enseñaron que la Revolución Mexicana se inició un 20 de noviembre de 1910; que don Francisco I. Madero fue el principal iniciador; pero la historia misma y como nos la cuentan, parece empeñada en olvidar el sitio en donde estaba Madero en esa fecha.

Al fracasar por tratar de lograr el cambio por la vía pacífica por medio de elecciones, Madero decidió huir del país para evitar perder la vida en manos del gobierno porfirista que combatía, estuvo en San Antonio, Texas y desde ahí planeó que el levantamiento armado debería iniciarse en todo México, el 20 de noviembre de 1910, él lo haría personalmente desde Ciudad Porfirio Díaz, como se le conocía a nuestra ciudad, la escogió porque él era coahuilense, orgulloso de su tierra y quería defender la democracia desde su estado natal, además de que la ciudad ostentaba el nombre del dictador, con cuyas ideas no compartía y que lógicamente combatía. Madero planeó el movimiento con dos jefes militares y 300 hombres cada uno.

El día señalado, a la una de la madrugada, después de haber pasado una noche de insomnio y de soportar una temperatura muy baja, Madero partió a la cabeza de un pequeño grupo con el que había pernoctado en la víspera, en el rancho texano llamado “El Indio”.

Le acompañaban su hermano Raúl, el periodista Paulino Martínez, los hermanos Rubén y Octavio Morales, Arturo Lazo de la Vega, Onésimo Espinosa, Julio Peña, Francisco Flores, el Lic. Roque González Garza, que después fue general y después presidente de México, Rafael Aguirre Olmos y José Díaz, para situarse a las 8 de la mañana, del 20 de noviembre de 1910, en las márgenes del río Bravo, en el lugar conocido como “Las Islas”, cerca de la ciudad, pero río abajo, para reunirse con el contingente programado, reclutado por Catarino Benavides, tío de Madero y las fuerzas revolucionarias reclutadas en Ciudad Porfirio Díaz por el jefe del Partido Antireeleccionista, Eduardo Bustamante y Erasmo Anguiano, contingente que nunca llegó. Uno de los jefes no se presentó y el segundo lo hizo con 10 hombres, de los cuales 4 o 5, iban armados solamente con carabina, los demás con pistolas y todos con una escasa dotación de cartuchos, llegaron al sitio programado a las 16:30 horas.

Madero entrevió su fracaso y comprobó que varias patrullas no dejaban de vigilar la frontera. A las 17 horas se disolvió el grupo y Madero resolvió ir hasta la hoy Villa de Guerrero, feudo controlado por su abuelo paterno, don Evaristo, para personalmente tratar de reclutar voluntarios, sin éxito. Tres días después, el 23 de noviembre, Madero regresó a Estados Unidos gracias a las simpatías de algunos colonos de Eagle Pass y de ahí partió de regreso a San Antonio, viajó por Estados Unidos, llegó hasta Chihuahua, donde finalmente logró iniciar y dirigir el movimiento armado en Ciudad Juárez, con el resultado que ya la historia consigna y que es de todos conocido.
17 Noviembre 2017 04:00:00
Los sietes de Francisco Villa
El historiador Adolfo Carrasco encontró 45 números siete en la vida del guerrillero. Esto quizás sea solo una inocente coincidencia que no signifique nada. Pero algunos de estos 45 números 7 son: La construcción de la casa donde nació esta en forma de siete. Bajo la sombra de un mezquite amamantaron a Doroteo (nombre inicial que tuvo Francisco Villa), en un sofá de piedra que tiene forma de siete. Nació en Durango, palabra que tiene siete letras. Siete fue el número de miembros en su familia: sus padres Agustín y Micaela, Doroteo, sus hermanos Ipólito (que fue registrado sin h), Antonio, Mariana y Martina. Cada nombre de esta familia tiene siete letras.

El hombre que violó a Martina, la hermana de Doroteo, se llamó Agustín López Negrete, que tiene siete letras. Ignacio Parra y Refugio Alvarado, fueron quienes lo llevaron a la gavilla del original Pancho Villa y sus nombres tienen siete letras. Esa gavilla estaba integrada por siete hombres. Doroteo formó parte de esa gavilla durante siete años. Siete años después llegó a Hidalgo del Parral. Siete años fueron de lucha continua. Siete años después de su ataque a Columbus lo asesinaron. Murió en el séptimo mes del año y como fue un viernes, esta palabra tiene siete letras. Siete era el número de la casa de Gabino Barreda en donde se estrelló su auto cuando fue asesinado. Siete era el número de los mercenarios que lo emboscaron.

Siete eran quienes venían en el automóvil y siete fueron los muertos ese día. Siete letras en el nombre y segundo apellido de Manuela Casas Morales, la esposa con quien compartió la última noche y única viuda que lo veló. Siete letras en el nombre del fotógrafo que llegó dos días antes de su muerte: Gustavo Casasola, que tomó loas históricas fotos el día de su muerte.

Siete letras en el nombre del escultor que le tomó la mascarilla. Siete letras en el nombre del panteón donde fue sepultado: Dolores. Siete fueron quienes profanaron su tumba para sacar su cabeza. El cráneo fue enterrado a siete leguas de su cuerpo. Siete letras en el segundo nombre de su consejero militar: Felipe Ángeles. Siete letras en el nombre de su verdugo villista: Rodolfo Fierro.

Siete fueron las personas que en 1929 cambiaron sus restos: Juan y José Guadalupe Jiménez Amparán, Gabino Alcalá, Catarino Leyva, José Calleros, Pedro Alvarado y su viuda Austreberta. Siete letras en los nombres de los que fueron sepultados en la fosa número 10 a la que fue cambiado: Hilario y Antonio. Siete letras en el nombre de la viuda que quedó como responsable de la fosa 632: Soledad Yañes. Siete letras en el nombre del arquitecto francés que esculpió una premonición en su tumba: Américo Fierro. Siete fueron las viudas que le sobrevivieron. Siete letras del nombre del hotel en que fue velado: Hidalgo. Siete letras en el título de su grupo selecto: dorados. Siete letras en el rango militar de Francisco Villa: general.
Siete fueron los soldados villistas que le rindieron honores el día de su muerte, siete letras en el calificativo a sus valientes mujeres: Adelitas.

Y aún falta la famosa yegua de Villa llamada inicialmente “La Muñeca”, que libró al Centauro de ser capturado a pesar de que la yegua había sido herida de bala, llevándolo así por espacio de 7 leguas y por su hazaña así fue rebautizada ¿Coincidencias?
17 Noviembre 2017 04:00:00
Destellos de Francisco Villa
Existen interesantes anécdotas poco conocidas de Francisco Villa, como la sucedida en Parral, Chihuahua en marzo de 1917, donde el Centauro del Norte después de disfrutar de un baño de vapor en baños “El Diamante”, solicitó que un peluquero le rasurara su abundante y cerrada barba. Villa empezó a hacerle preguntas al peluquero cuando llevaba media cara rasurada: ¿Peleó Usted en Parral contra los gringos? -”No señor”, contestó el peluquero, ¿y porqué no siguió el ejemplo de sus hermanos? cuestionó Villa de nuevo” - verá usted señor, no me metí en la bola porque tenía que comer-, respondió el peluquero. Villa muy enojado se levantó con la cara llena de jabón y tomando la sábana que tenía enrollada al cuello persiguió por el patio al peluquero pegándole en la espalda.

El hombre continuó su huída por la calle dando espantosos aullidos mientras que la gente que lo veía casi morían de la risa. José Ma. Jaurrieta, su secretario, terminó de rasurar a Villa que repetía constantemente: ¿Oyeron lo que dijo? No peleó por su Patria porque tenía que ir a comer... ¡Desgraciado! Ese mismo año, también en Parral, las tropas del Gral. Francisco Murguía, después de la batalla de Estación Reforma, persiguieron a los villistas hasta Parral donde Villa se dio cuenta de que no podría salvar los trenes traídos de Torreón y tomó la decisión de entregarlos al pueblo e invitó a la ciudadanía a llevarse lo que quisieran sin ningún pago.

En media hora el patio de la estación se llenó de camiones, carros tirados por mulas, caballos y burros, gente con cubetas, cajas y todo lo que pudiera servirle para transportar mercancías. Villa vio con asombro como el pueblo de Parral descargó en 6 horas todas las mercancías que sus hombres habían cargado en tres días: Harina, azúcar, sal, jabón, mantas y otros objetos, incluidas todas las camas del hospital de Torreón. La presencia de la gente pobre no sorprendió, pero si la gente rica enemiga de la revolución, que al grito de ¡Viva Villa! se aprovechó del botín.

Y a propósito de la gente rica de Parral, en una ocasión Villa ordenó que por cada dos hombres ricos de la población se capturara al menor, así fueron concentrados alrededor de 200 hombres que fueron encerrados en un corralón y ordenó que solamente se les proporcionara carne y costales de maíz para que comieran, la carne estaba revolcada en cenizas y de “esquites” como comían los pobres. Al principio los prisioneros se negaron a comer, pero dos días después el Gral. Villa contemplaba muy serio a esos hombres que no querían comer devorando los alimentos.

Después de la lección de humildad que les dio y al abandonar Parral, ordenó que fueran liberados. (Periódico “Siete Leguas” Parral, Chih., 4a edición de Ma. Margarita Caballero Ramírez).
16 Noviembre 2017 04:00:00
Torreón y los Dorados de Villa
La División del Norte de Francisco Villa, había tomado dos veces a sangre y fuego Torreón, que en l914, era uno de los más importantes centros de comunicación y abastos de la parte norte de la República. Los Dorados de Pancho Villa, que fueron su escolta personal, no le sirvieron desde el inicio de las hostilidades, como se ha mencionado equivocadamente, porque su creación tuvo lugar casi al final de la lucha contra el ejército de Victoriano Huerta. La creación de los Dorados no fue idea de Francisco Villa, sino de uno de sus generales y el nacimiento de la famosa corporación tuvo lugar en Coahuila y en Torreón.

Después de la batalla de Paredón y preparándose la División del Norte para atacar Zacatecas, el general Francisco Villa no tenía mayor preocupación que la de destruir a su enemigo Victoriano Huerta. Era tan manifiesto su propósito, que se entregó por completo a la organización de su cada vez más poderosa División del Norte. Así se prepararon en Torreón sus tropas para pasar revista el 9 de junio de 1914. A su contingentes militar se suman nuevos cuerpos independientes recién organizados que desfilan ante el general Villa, las tropas de las nuevas brigadas: La Chao, la Bracamontes, la Segunda Villa, la Guerrero y los Cazadores de la Sierra, también pasan revista las brigadas veteranas recién cargadas de municiones y reorganizadas.

Ese mismo día, Villa pasó revista a la brigada Cuauhtémoc en la alameda de Torreón, brigada que estaba al mando del general Trinidad Rodríguez. Se dice que cuando Villa la vio, le gustó, porque llevaban uniformes tipo cazadora y lucían sombreros texanos y al hacer alto, se podían apreciar unos listones con la leyenda “Brigada Cuauhtémoc. Escolta de Trinidad Rodríguez.

Dorados”. Villa preguntó de quién era esa escolta y el general Rodríguez respondió: “Es mía mi general”. Después de felicitarlo, le expresó sus deseos de que esa escolta pasara a formar parte de su cuerpo general y como su escolta personal. Así nació la famosa escolta de Los Dorados de Villa, como un cuerpo de hombres escogidos y entrenados para la guerra por el mismo Villa y que tendría su prueba de fuego en la legendaria batalla de Zacatecas.

Se dice que el general Rodríguez planeó formar otro cuerpo similar a los Dorados, llamándolo los Plateados, pero murió el 23 de junio de 1914 en la batalla de Zacatecas, nueve días después de que nacieron los famosos Dorados de Villa en Torreón, a quienes recordamos en el mes en que recordamos el inicio de la Revolución mexicana.
15 Noviembre 2017 04:00:00
Primicias de Francisco Villa
Las primeras noticias que se conocieron del célebre Francisco Villa, que nació en el pueblo de Río Grande, Durango, el 5 de junio de 1878, fue bautizado en la parroquia de San Francisco de Asís con el nombre de José Doroteo ARango. De familia pobre, llevó una niñez miserable y asistió a la escuela primaria de ese lugar donde aprendió solo los rudimentos de lectura y escritura. Desde pequeño dio muestras de ser inteligente, independiente y aguerrido.

En 1892 falleció su padre legal, Agustín Arango, dejando a su esposa Micaela Arámbula y a sus 5 hijos en la miseria absoluta. Se rumora que Agustín Arango no era su verdadero padre, sino un hacendado de nombre Luis Fernán, de origen judío-alemán, que llegó a México alrededor de 1830 y una vez que se estableció en la Ciénega de Basoco, Durango, conoció a Micaela, con quien se dice tuvo una relación amorosa de la que nació un hijo ilegítimo: José Doroteo.

En 1894 se supo en la hacienda de Santa Isabel de Berros, que un joven de 16 años, llamado Doroteo Arango, hirió de gravedad a balazos en el rancho de Guagojito, al hacendado Agustín López Negrete, de quien se dice intentó abusar de su hermana Martina. El agresor huyó del lugar y se ignoraba su paradero. Un año después, Jesús Alday, bandolero de la región, informó que apiadado de Doroteo Arango, que vivía solo en la Sierra de Gamón, lo presentó con Ignacio Parra y Refugio Alvarado, conocidos cuatreros de Durango, que comerciaban con carne seca que obtenían de ganado robado y que vendían en los mercados entre Durango y Parral, así llegó Doroteo Arango a esta última población por primera vez a vender mulas robadas en Durango, por la venta le tocaron 300 pesos que le fueron pagados en el barrio de Guanajuato.

Antes de salir de Parral, robó un caballo fino de color negro con montura nueva a don Ramón Amparán y parte de ese dinero lo repartió entre gente pobre de Durango y su madre Micaela. En 1899 cerca de Canatlán, Durango, murió en una emboscada el bandolero Ignacio Parra y poco después Doroteo Arango fue capturado en San Juan del Río y puesto en prisión. Fue enviado a la cárcel de Canatlán en donde quedó libre después de que se pagó una fuerte fianza. En 1902, el jefe político de San Juan del Río informó que Doroteo Arango se fugó del cuartel en donde prestaba servicio militar forzado, ya que había sido enrolado en el ejército por ser un bandolero peligroso.

Se dice que cansado de las persecuciones de las autoridades de Durango, emigró a los alrededores de Parral, donde se estuvo cambiando de nombre hasta quedarse con el de Francisco Villa, del que se dice, era un bandolero generoso zacatecano que murió en Durango en 1888. Periódico “Siete Leguas” Parral, Chih., 4a edición de Ma. Margarita Caballero Ramírez.
14 Noviembre 2017 04:00:00
Nace la leyenda de Francisco Villa
Después de que Doroteo Arango adoptó el nombre de Francisco Villa, a su llegada al estado de Chihuahua llevó una doble vida, alternando su vida de temido bandolero encuentra trabajo en la mina El Verde, en donde una piedra le cae en un pie y la herida se le gangrena por no curarse a tiempo. Tiene que vender su caballo, rifle y cobija para pagar un médico que lo curara. En plena desgracia conoce a Santos Vega, un constructor de Parral que lo protege dándole trabajo y cerca de la obra conoce a dos ancianas a quienes, cuando el médico le quiere amputar la pierna, lo curan con yerbamora. Cuando sana carga adobes y Santos Vega le enseña el oficio de albañil. Su trabajo termina cuando lo busca la Policía de Durango y vuelve a huir.

En 1908, un vecino de Minas Nuevas, Chihuahua, reportó a las autoridades de Parral que tres cuatreros habían pasado una mulada por esa población, al ser perseguidos se originó un tiroteo entre la policía y los bandoleros, resultando herido uno de estos últimos, que fue atendido en secreto por una familia humilde de Minas Nuevas. Cuando el herido sanó, se presentó el bandolero Francisco Lozoya que llegó con un buen caballo, una carabina calibre 44 con su dotación de parque y se lo llevó con él.

El bandolero herido se llamaba Francisco Villa. En 1910, el juez primero de lo penal del distrito de Hidalgo, Lic. Jesús L. Álvarez, bajo el número 53 da inicio a una averiguación sobre el robo de 23 reses en perjuicio de la señora Guadalupe Prieto viuda de Flores, la acusación incluía suplantación de personalidad, asalto a mano armada, robo de estampillas y sellos de la oficina del timbre en Valle del Rosario, Chihuahua y la destrucción de propiedad federal en contra del bandolero Francisco Villa y otros, se giran exhortos a las regiones del estado para que se proceda a la aprehensión de Villa por el delito de abigeato y lo que proceda.

Durante la averiguación es detenido Alfredo Villa, quien es acusado de ser Francisco Villa y de haber atacado la hacienda de Talamantes del robo de la señora Flores. Las fotografías mostradas a los testigos de los asaltos aclararon que Alfredo Villa no era Francisco Villa y es dejado en libertad. En agosto de 1910 en una entrada de negocios que hizo Villa en Parral, se enteró que en Chihuahua había una Junta que se organizaba para iniciar una revolución contra Porfirio Díaz encabezada por Abraham González, quien invita a Villa a ser parte del movimiento.

Villa acepta y recibe un nombramiento por escrito para buscar gente, caballos, armas y municiones para la causa, naciendo así la leyenda de Francisco Villa. Periódico “Siete Leguas” Parral, Chih., 4a edición de María Margarita Caballero Ramírez.
13 Noviembre 2017 04:00:00
Escudos de Armas de Sabinas y de Múzquiz
Dos escudos de armas nacieron un 12 de noviembre, el primero de ellos es el de Sabinas, que fue aprobado por el Congreso del Estado en 1943, cuya descripción y significado es el siguiente: “Por su forma se asemeja más al tipo francés que al español pero sin ajustarse estrictamente al primer tipo, es cortinado y tiene en la parte superior una antorcha roja que simboliza la revolución, a los lados del escudo hay una bordura con la leyenda: Voluntad Firme – Acción Perseverante y en la parte superior un listón anudado a la antorcha con la leyenda: Tierra Hospitalaria.

El escudo estÁ dividido en tres cortinas, en la diestra sobre campo de plata se ve un ferrocarril, porque la ciudad tuvo su origen como estación de la villa de San Juan de Sabinas al pasar la vía por ese lugar. En la cortina siniestra sobre campo de oro está el edificio de una mina, por ser la riqueza carbonífera la base de la prosperidad de esa zona y en la cortina inferior un río con sabinos que dieron el nombre a la población”. El otro escudo, el de Múzquiz, promulgado en 1950 por el Congreso del Estado, su descripción y simbolismo como aparece es como sigue: “Escudo de comunidad que adopta la forma de un escudo español moderno.

Cortado en campo de gules con un castillo de oro; el jefe de plata con fénix de sable en flama de gules y bordura de oro que lleva la leyenda: Ciudad Melchor Múzquiz. El todo sobre montado por corona mural. Campo de gules porque lo que originó su fundación fueron las incursiones de los bárbaros y porque hubieron de sostenerse con ellos continuas guerras. De plata el jefe por la protección que significó su existencia. De oro el castillo por haber sido creado como punto avanzado y fortaleza, y por su inherente obligación de dar protección y defensa de las poblaciones. Fénix que surge de las llamas como símbolo de las sucesivas reconstrucciones del Presidio de Santa Rosa de Sacramento, que fue origen de la ciudad y en color de sable por su obligación de defensa y protección.

Bordura de oro por haber tenido sus armas en combate con sangre de enemigos, como referencia a la lucha contra los bárbaros según la tradición heráldica de esta honorable pieza. Metales y colores de este escudo significan fuerza, fe, constancia, valor, intrepidez, pureza, ciencia, modestia, aflicción y todos imponen la obligación de protección y defensa a los pobres, doncellas, a los huérfanos, a los injustamente oprimidos, etc. A todo esto corresponde la razón de su origen, la historia y virtudes de la Ciudad de Melchor Múzquiz”. El escudo de armas del municipio de Sabinas ya tiene 74 años y el de Múzquiz, llegó ya a los 67.
12 Noviembre 2017 04:00:00
NOVIEMBRE EN LA HISTORIA DE PN
El 12 de noviembre de 1999, el presidente del Colegio de Investigaciones Históricas del Estado, profesor Jesús Alfonso Arreola Pérez, reunió en el restaurante del Hotel Casa Blanca a un grupo de selectas damas invitándolas a integrar el Taller de Historia para Damas del municipio, bajo el auspicio del colegio, nombrando como su coordinadora a la señora María Luisa Montemayor de Clamont.

El 13 de noviembre de 1969, el Cabildo acuerda denominar plaza Hidalgo a la ubicada en la colonia
Roma.

El 13 de noviembre de 1990, se reanuda el transporte terrestre internacional entre Piedras Negras e Eagle Pass, Texas, con una empresa mexicana.

El 14 de noviembre de 1988, el doctor Víctor Nacip Harb Karam recibe concesión para explotar comercialmente la estación de radio XECPN y transmitir su señal en el 1320 del cuadrante con 10,000 watts de potencia durante el día y 1,000 durante la noche.

El 8 de febrero de 1999 traspasó la concesión con Radiorama por la estación XEMDA de Monclova, Coahuila.

En 2011, la estación mudó su señal a frecuencia modulada como XHCPN en el 101.7 del cuadrante.

El 15 de noviembre de 1999, el gobernador del estado, Dr. Rogelio Montemayor Seguy, devela la estatua de bronce que el municipio de Piedras Negras y el escultor español Lucas Miguez realizaron de él, ubicado en el paseo Fidel Villarreal.

Antes inauguró la plaza que se construyó en la calle Nueva de la colonia González, el paso a desnivel bautizado como 1850; la ampliación del bulevar República y la ampliación de la avenida Román Cepeda.

El 16 de noviembre de 1962, el Cabildo acuerda vender al Pronaf en $ 1,039,196.25, el terreno y edificio que ocupaba la Presidencia Municipal en la esquina de las calles de Juárez y de Zaragoza para ser demolido y se construya uno nuevo en el antiguo cuartel de Bomberos, en la esquina de Abasolo y de Zaragoza, a una cuadra del anterior rumbo al norte.

El 16 de noviembre de 1993, el gobernador del estado, licenciado Eliseo Mendoza Berrueto, inaugura la tercera etapa del arroyo El Tornillo; seis aulas en la escuela primaria federal Profr. Heriberto Salas; la remodelación y cambio de nombre al bulevar CBTIS 34, antes Gardenias; la segunda planta potabilizadora; la remodelación, alumbrado y cambio de nombre al libramiento Profr. Fausto Z. Martínez, antes Venustiano Carranza; y la remodelación y alumbrado al bulevar Lic. Eliseo Mendoza Berrueto, sector norte.

El 17 de noviembre de 1892, nace en Piedras Negras la insigne maestra, Ofelia Garza del Castillo.

El 17 de noviembre de 1993, el gobernador del estado, Lic. Eliseo Mendoza Berrueto, inaugura la remodelación del Gimnasio Municipal, ahora con el nombre de Beto Estrada.

El 17 de noviembre de 1996, la empresa regiomontana Promotora Ambiental, S. A. de C. V., gana la licitación para la concesión del servicio integral de limpieza en Piedras Negras.

El 17 de noviembre de 1996, visita Piedras Negras el secretario de la Defensa Nacional, general Enrique Cervantes Aguirre, para supervisar las instalaciones de la Guarnición local.

El 18 de noviembre de 1954, el Ayuntamiento cede el área donde funcionó el viejo panteón, entre las calles de Bravo, de Jiménez, de Victoria y de Anáhuac, para que construyan sus viviendas la Delegación de Veteranos de la Revolución.









11 Noviembre 2017 04:00:00
El destierro de Porfirio Díaz
El historiador Jesús Gómez Fregoso escribió sobre la partida de Porfirio Díaz de México, de donde extractamos algunas de sus ideas. El 5 de octubre de 1910, comenzó a circular el Plan de San Luis, invitando a levantarse en armas el 20 de noviembre, donde Francisco I. Madero anunciaba el día de su rebelión. El día señalado, Madero atravesó el río Bravo en Ciudad Porfirio Díaz, actual Piedras Negras, para encabezar los ejércitos rebeldes; pero en esa fría mañana norteña solo se encontró a su padrino de bautizo con unos 30 hombres y un total de ocho caballos, diez fusiles y algunas pistolas. No le quedó más remedio que volver a cruzar el río y esperar, de aquel lado, una ocasión más propicia.

A fines de enero de 1911, cuando las tropas de Pascual Orozco y Francisco Villa dominaban ya parte de Chihuahua, Madero cruzó el río de nuevo para encabezar la rebelión. A fines de abril llegaron a Ciudad Juárez, pero el fino y educado Madero se oponía al ataque a la ciudad por temor a que las balas cruzaran la frontera y pudieran perjudicar a los norteamericanos; Francisco Villa y Pascual Orozco no le hicieron caso y, en abierta desobediencia e indisciplina, tomaron la ciudad; Madero triunfó contra las órdenes terminantes que él mismo había dado...

Cuando Porfirio Díaz se enteró de la caída de Ciudad Juárez, vio que su hora de dejar la silla había llegado. Los especialistas en historia política y militar coinciden en que la toma de Ciudad Juárez estratégicamente no implicaba la caída del régimen: más bien se cree que en Díaz reverdeció el patriotismo de sus años de lucha republicana contra el Imperio: para nada quiso exponerse a una invasión norteamericana y prefirió retirarse. La madrugada del 26 de mayo, Porfirio Díaz, acompañado de su familia y un grupo de sus más íntimos, salió de su casa en las calles de la Cadena y vio por última vez el Palacio Nacional, mientras se dirigía a la estación de San Lázaro para abordar el tren a Veracruz; no tomó el de vía ancha que pasaba por Maltrata y Orizaba, sino el de vía angosta, por Jalapa.

Una escolta, comandada por Victoriano Huerta, cuidaba la seguridad del ex presidente fugitivo. Al comenzar la tarde, ya cerca de Perote, en Tepeyehualco, una partida de rebeldes trató de detener el tren, pero la escolta los dispersó, aunque sufrieron la baja de tres soldados. Alrededor de las ocho de la noche llegaron a Veracruz, donde las autoridades y el pueblo recibieron con afabilidad al anciano oaxaqueño.

El 31 de mayo de 1911, cuando el Ipiranga zarpó del puerto de Veracruz, después de que a don Porfirio le hicieron honores militares y le tocaron “Las Golondrinas”, Diódoro Batalla, periodista que había estado preso catorce veces por atacar a don Porfirio, escribió: “si el general Díaz hubiera dejado la presidencia en 1890 o en 1900, el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl hubieran sido poco para el pedestal de su estatua”.
10 Noviembre 2017 04:00:00
Carranza, el senador
Durante el porfiriato que duró más de 30 años, las gubernaturas y todos los puestos de elección popular eran por designación del general Porfirio Díaz. Eso propició que muchos de los mandatarios estatales se convirtieran en caciques, déspotas y arbitrarios. El general Díaz no dejó fuera a Coahuila y nombró como gobernador al coronel José María Garza Galán en 1886, puesto que ejerció en dos periodos, del 15 de febrero de ese año al 15 de diciembre de 1889 y el segundo de ese mismo día hasta el 9 de septiembre de 1893.

Fue un gobernador impopular y su caída obedeció a un levantamiento en contra de su imposición, que encabezaron los hermanos Carranza de Cuatrociénegas, Emilio, que era el mayor, Sebastián, Jesús y Venustiano, apoyados por Francisco Urquizo, padre del que después fue el general Francisco L. Urquizo, Francisco Z. Treviño, padre del también general Jacinto B. Treviño y por Emiliano Salinas, padre del general Gustavo Salinas. Su objetivo era impedir que siguiera como gobernador el mencionado Garza Galán. Iniciaron la rebelión en la congregación de Santa Catarina, hoy villa de Ocampo, formando una fuerza con asombrosa rapidez de más de dos mil hombres del norte y centro de la entidad.

Al conocerse esta inusitada rebelión, se ordenó al general Bernardo Reyes para combatirlos con un fuerte contingente militar, librándose un combate en el puerto del Carmen, a 4 kilómetros de Sacramento y 45 de Monclova, que no generó ganador ni vencido, por lo que el general Reyes, invitó a los hermanos Carranza a parlamentar en Rancho Nuevo, hoy Lamadrid. Venustiano Carranza fue la voz autorizada de los rebeldes que expresó sus demandas, que le parecieron razonables al general Reyes, que se comprometió a influir en el general Porfirio Díaz invitando a que los rebeldes nombraran un comisionado que le acompañara ante el general Díaz, nombramiento que recayó en Venustiano Carranza, que viajó a la ciudad de México donde el general Díaz lo escuchó y aceptó que Garza Galán abandonase el cargo de gobernador, nombrando en su lugar al Lic. José María Múzquiz.

Se convocó a elecciones libres para gobernador, alcaldes, senadores y diputados, resultando electo senador Venustiano Carranza, demostrando con este hecho que no fue un senador nombrado por Porfirio Díaz, sino a consecuencia de una rebelión que obligó a gobierno a respetar la voluntad de los coahuilenses, a quien recordamos en este mes de la revolución mexicana. (A. Canales Santos).
09 Noviembre 2017 04:00:00
El joven Carranza
La villa de Cuatrociénegas fue testigo de la niñez de Venustiano Carranza, quien desde temprana edad ingresó a la escuela primaria del lugar, que terminó en Saltillo bajo la dirección del distinguido educador Miguel López, el que no solo orientaba sus alumnos en el estudio, sino que también les impartía algunas manualidades y reglas de urbanidad con la finalidad de prepararlos para desempeñar algunos oficios en caso de no continuar sus estudios.

Carranza continuó sus estudios e ingresó al centro educativo más importante del norte de México, el Ateneo Fuente, donde de manera brillante cursó dos años de latinidad, llamando la atención de sus mentores por su laboriosidad y alto aprovechamiento. En 1874, en compañía de su hermano Emilio, ingresó a la Escuela Nacional Preparatoria de la Ciudad de México y en sus cuatro años de estadía se consolidó como uno de los alumnos más distinguidos del plantel.

Se preparaba para ingresar a la carrera de medicina cuando una peligrosa e inesperada enfermedad de sus ojos le impidió continuar sus estudios, fue en la época en que cortejó a una hermana del libertador de Cuba, José Martí, la que murió antes de que se presentara su enfermedad. Tuvo que someterse durante algunos meses al tratamiento del eminente doctor Carmona y Valle, como la enfermedad no cedía y ante el peligro de perder la vista se trasladó a Estados Unidos, donde un notable oculista logró salvar su vista.

La enfermedad obligó al joven Venustiano a abandonar por completo sus estudios que con tanta dedicación había emprendido. A su regreso se dedicó en su tierra natal a la agricultura y a la ganadería, obteniendo un gran éxito al lado de su padre. Muy joven contrajo matrimonio con una coterránea, Virginia Salinas, con quien procreó dos hijas que recibieron una esmerada educación.

Sus conciudadanos empezaron a notar en él sus dotes de organizador y de administrador, eligiéndolo para ocupar la Presidencia Municipal de Cuatrociénegas en 1887, cuando apenas tenía 28 años de edad. Aceptó con entusiasmo su primer y modesto puesto público, donde demostró sus dotes administrativas y políticas, su espíritu emprendedor y su criterio peculiar que caracteriza a los grandes hombres.

Tuvo graves problemas por la crisis aguda que padecía el erario, pero los resolvió con entusiasmo y resolviendo los problemas a tiempo. Así empezó su brillante carrera política el joven Venustiano Carranza, a quien recordamos en este mes de la Revolución Mexicana. (A. Canales Santos).
08 Noviembre 2017 04:00:00
Plutarco Elías Calles
En Agua Prieta, Plutarco Elías Calles tenía una tienda donde se vendían semillas, granos, implementos agrícolas, petróleo, manteca, carne, piloncillo, “como en cualquier tienda de pueblo”, según recordaba su hija Hortensia. La casa de la familia Calles en Agua Prieta fue la primera en disponer de electricidad, una instalación sanitaria con tina, además del conducto de desagüe y agua corriente. Además de ser comisario de Agua Prieta, Calles le vendía provisiones a las fuerzas de Álvaro Obregón. Tras su derrota en Naco, Sonora, se dice que Álvaro Obregón le puso el mote de Plutarco Elías Corres, porque no se acercaba al peligro.

En la segunda década del siglo XX, se dio una importante manifestación en contra de la población de origen chino en el norte del país. La discriminación a los chinos se acentuó en los años de la revolución, como en Sonora donde se les segregaba por sus hábitos y costumbres, por su capacidad como comerciantes, su afición por fumar opio y por su apabullante laboriosidad. Como gobernador de Sonora, Calles exigió al presidente municipal de Magdalena (donde se había pisado y escupido la bandera china) dar protección a los chinos pues “de seguir disimulando, sufrirá las consecuencias”. La primera esposa de Calles, Natalia Chacón, murió en 1927 por lo que su hija Hortensia realizó las funciones de primera dama. Se casó por segunda ocasión con Leonor Llorente, entonces soprano de la compañía nacional de ópera.

Durante su mandato presidencial, Calles debió enfrentar la llamada guerra cristera, cuyo principal foco de acción se dio en los Altos de Jalisco entre 1926 y 1929. Fue una cruenta guerra civil en la que los cristeros pelearon por sus creencias y en defensa de la religión, al grito de “¡Viva Cristo Rey!”, de donde el movimiento tomó su nombre. En la década de los veinte del siglo pasado, surgió el llamado indigenismo, una ideología que abogaba por lo autóctono como lo “auténticamente nacional”. Llegó acompañado de la proliferación de elementos artísticos que provenían de la artesanía y la manufactura popular, con lo que se logró una revaloración de la producción artística local.

Como presidente, se redactó un nuevo código civil, en el que se dispuso que “... la mujer no queda sometida, por razón de su sexo, a restricción alguna en la adquisición y ejercicio de sus derechos; y que al llegar a la mayoría de edad tiene la libre disposición de su persona y sus bienes, estando capacitada para celebrar toda clase de contratos...” En 1925 Plutarco Elías Calles encabezó la ceremonia de traslado de los restos de los “beneméritos de la patria”, de la catedral metropolitana a la columna de la independencia.

Su laicismo fue más evidente porque, a diferencia de Obregón que sí acudió en 1921 a la Catedral, él arribó a los pies del Ángel acompañado del cuerpo diplomático. Se cuenta que dijo, que a Agustín de Iturbide lo había dejado en Catedral “entre los de su clase, adonde pertenece”. (Datos extractados de la página web del bicentenario, propiedad del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México).
07 Noviembre 2017 04:00:00
Atilano Barrera
En el mes de la revolución recordamos a Atilano Barrera, que nació el 5 de octubre de 1869 en la Villa de Abasolo. Radicó en su juventud en Las Vacas, hoy Ciudad Acuña, donde contrae nupcias en 1894, se traslada a Allende, Coahuila, en donde se dedica al comercio. Se une a los hermanos Flores Magón, compartiendo algunos de sus ideales proclamados en el llamado Partido Liberal, por lo que fue perseguido por los porfiristas. Estando en Monterrey, Nuevo León en 1906, se gira una orden de aprehensión en su contra y decide salir del país hacia Estados Unidos por la frontera de Nuevo Laredo.

Su casa en Allende fue saqueada y sus familiares sufrieron las consecuencias con cárcel, la que dejan en breve tiempo, optando también por el exilio a Estados Unidos, radicando en Del Río, Texas. Mediante un engaño Atilano Barrera es conducido a Ciudad Porfirio Díaz, hoy Piedras Negras, en donde es aprehendido y conducido a la cárcel de Belén en la Ciudad de México, en compañía de algunos participantes del movimiento de Las Vacas. Tras 3 años y 11 días de prisión es liberado en 1910, año en que se entrevista en San Antonio, Texas con Francisco Y. Madero, quien le comisiona para incursionar en el distrito de Río Grande. Nuevamente es aprehendido en Piedras Negras y recluido en su cárcel, de donde el propio Madero lo libera el 1 de junio de 1911, cuando Madero iniciaba por esa población con la revolución triunfante su viaje a la ciudad de México.

Es elegido diputado al congreso del Estado y en la legislatura consigue para Acuña la categoría de villa y se crea el municipio con el mismo nombre, segregando tierras del de Jiménez.

Al asesinato de Madero, se une a los firmantes del decreto donde Coahuila desconoce el gobierno de Victoriano Huerta y se agrega al Plan de Guadalupe, donde Carranza lo designa comandante de las fuerzas constitucionalistas en Allende con el grado de mayor. En 1914 es designado jefe de armas en Piedras Negras, donde procedió en contra de un grupo de contrabandistas que pasaban trigo a Estados Unidos, entre los afectados de su proceder resultó Sebastián Carranza y Enrique Breceda, el primero sobrino de Venustiano Carranza y el segundo hermano del general Alfredo Breceda.

Fue destituido de su cargo a pesar de sus protestas y tras dejar su cargo se dirigió a Las Vacas en donde es aprehendido por el propio Sebastián Carranza y tras un juicio sumario en esa población es pasado por las amas en el lugar conocido como La Mezquitosa, el 12 de abril de 1915. (Las Cosas de Coahuila, columna periodística de Álvaro Canales Santos)
06 Noviembre 2017 04:00:00
Benjamín Canales
El combate de Las Vacas se inició en las primeras horas del día 26 de junio de 1908; los atacantes, que eran flores-magonistas que ya no soportaban la dictadura de Porfirio Díaz, buscaban la libertad y la justicia pero no eran seguidores de la anarquía. Buscaban el progreso de Coahuila que se presentaba dominado por los grandes terratenientes, amparados algunos por la dictadura y otros por el poder económico, entre los cuales destacaban extranjeros que habían comprado el favor al gobierno y sus atropellos y violaciones se sucedían a diario y como todos los coahuilenses ya no soportaban más injusticia.

Se formaron los atacantes en tres diminutas columnas y marcharon resueltos en dirección del pueblo, llegaron al borde del arroyo de Las Vacas, que le daba nombre a la población que hoy lleva el de Acuña, al otro lado del arroyo se encontraban las tropas del gobierno. Atravesaron el arroyo con el agua hasta la cintura, los soldados se levantaron en desorden ante la decidida acometida de los rebeldes, huyendo hacia el poblado, buscando el abrigo de las casas, otros desertaban pasando a nado el próximo río Bravo, para internarse en los Estados Unidos.

Al frente de los rebeldes iba un bravo norteño, su columna fue la primera en llegar a combatir la guarnición: Benjamín Canales Garza. Benjamín era primo de don Eutaquio Canales, abuelo del notable historiador Álvaro Canales Santos (de quien tomé los datos), y don Eutaquio describía a Benjamín como minero de carbón, procedía de Lampazos en Nuevo León, en donde nació hacia 1880, era alto, de buena figura, de grandes y vivos ojos en el rostro colorado, de mirada inocente, pero de mucho coraje. No se dejaba de nadie y su carácter le valió muchas reprimendas y amonestaciones de sus jefes y las autoridades, con perfil recto, puro, viril, magnífico con sangre de rebelde y de guerrillero, ya que varios de sus familiares se habían levantado en armas en contra de la dictadura.

La figura de Benjamín Canales se destacaba entre los demás en el combate de Las Vacas los soldados le dispararon y el siguió avanzando entre la lluvia de balas, disparaba su carabina, alentando a sus compañeros a avanzar y cuando se acercaba a la puerta del cuartel recibió una bala en la frente acabando con su vida. El combate se perdió, hubo muchos rebeldes muertos en acción pero la mecha quedó encendida.

Ciudad Acuña se enorgullece de Benjamín Canales, a quien consideran como su primero y único héroe, a quien recordamos en la celebración del centenario de la revolución mexicana. (Las Cosas de Coahuila, columna periodística de Álvaro Canales Santos)
05 Noviembre 2017 04:00:00
NOVIEMBRE EN LA HISTORIA DE Pn
El 5 de noviembre de 2010, entra en funciones oficialmente la escuela primaria de la colonia Hacienda de Luna (Esc. José Manuel Maldonado Maldonado). El 6 de noviembre de 1954, se funda la colonia Emilio Carranza, mejor conocida como: El Mirador y erróneamente llamada Venustiano Carranza en algunos planos de la ciudad. El 6 de noviembre de 2007, se reinician los trabajos de construcción de la nueva iglesia del Sagrado Corazón de Villa de Fuente, después de un mes de estar detenidas por un derrumbe. La iglesia fue destruida por el tornado del 24 de abril de 2004.

El 7 de noviembre de 1850, se levantó el plano correspondiente a la colonia Militar de Guerrero en Piedras Negras (2º nombre que tuvo Piedras Negras), por el comisionado del Gobierno del Estado, Marcial Borrego. El 7 de noviembre de 1963, el Pronaf inició los trabajos de reconstrucción de la Plaza de los Héroes.

El 7 de noviembre de 1989, el presidente municipal, C. Santiago Elías Castro Escobedo, solicita y obtiene licencia para separarse de su cargo, acusado de malos manejos en las arcas municipales.

El 8 de noviembre de 1973, se acondiciona el antiguo edificio de la escuela primaria federal José María Morelos, para que funcione el Instituto Municipal de Protección a la Infancia (IMPI). En la actualidad esta instalación se dividió para ser utilizado como Centro de Rehabilitación de Adicciones Instituto Al y Nara Ave Fénix, A.C., y como Casa Hogar Pueblo de Belén, A. C. (Éste último funcionó como sede de “Clamor en el Barrio”). El 8 de noviembre de 1992, el cabildo acuerda vender el terreno que ocupa el rastro municipal y sus instalaciones y un predio colindante a la Asociación Ganadera Local.

El 8 de noviembre de 1989, el Ing. Elías Sergio Treviño Earnshaw tomó protesta como presidente municipal sustituto, conforme a la determinación del Congreso del Estado en su decreto número 161 de la fecha en curso. El 8 de noviembre de 2007, se inaugura la agencia automotriz Del Río por la avenida Heroico Colegio Militar, la primera agencia de autos marca Honda en Piedras Negras.

El 9 de noviembre de 1961, el Ayuntamiento autorizó construir una escuela primaria al Comité Ejecutivo del SMMSRMS, Sección 123, en la esquina de las calles de Cuauhtémoc y Dr. Mier (escuela primaria federal Sección 123-1). El 9 de noviembre de 1992, Transportes Aéreos de Coahuila, S. A. (TACSA), inauguran el servicio entre Piedras Negras con Monterrey, Saltillo, Torreón y Monclova, en una unidad Metro-2.

El 10 de noviembre de 1958, entra en servicio la Clínica Familiar del IMSS en la esquina de las calles de Hidalgo y Matamoros. Edificio de dos pisos, en la planta baja funcionaba la farmacia, Rayos X, el almacén y las oficinas subdelegacionales; en la planta alta los consultorios, enfermería y el archivo clínico. El 10 de noviembre de 1982, se funda el Club de Leones de Villa de Fuente, A. C. El 11 de noviembre de 1993, el Cabildo acuerda ceder un terreno en la colonia Nueva Americana para que se construya la capilla de la Visitación de María, sobre la calle de Río Amazonas, y un terreno en la colonia Doña Pura que colinda con el bulevar Fidel Villarreal y las calles de Nicanora Valdés de Muñoz y Juan B. Muñoz para que se construya una escuela primaria (Félix Campos Corona).











04 Noviembre 2017 04:00:00
Vito Alessio Robles –II parte-
Continuando con la semblanza de Vito Alessio Robles, según la visión del Lic. Salvador Azuela en su trabajo “El ciudadano Vito Alessio Robles”, en enero de 1924, cuando se desempeñaba como senador por Coahuila, tuvo aquella actuación parlamentaria, equiparable a la de Belisario Domínguez. Amenazados los senadores de la República, que se oponían a los convenios de Bucareli que los juzgaban inconvenientes para el interés nacional por el Partido Laborista, se consuma el asesinato de don Francisco Field Jurado. En la tribuna del Senado, con entereza excepcional, reclamó enérgicamente el castigo de los responsables.

Don Vito, periodista y parlamentario, no renunció a su personalidad combativa. Partió como ministro plenipotenciario a Suecia. Retornando a la lucha política en 1927 y 1928. Se presentó como candidato antirreeleccionista a la gubernatura de Coahuila, fracasando en su intento. Desterrado en los Estados Unidos, se dedicó en la biblioteca de la Universidad de Austin al estudio de documentos históricos, sobre todo de los que se referían a las provincias internas de oriente y a Francisco de Urdiñola.

Acumuló entonces materiales para escribir libros de obligada consulta, en que el historiador cobra cuerpo cabalmente. Regresó como catedrático a la Escuela Nacional preparatoria y a la Facultad de Filosofía y Letras de la Ciudad de México. Fue miembro fundador del Seminario de Cultura Mexicana, recorrió la provincia en misiones fecundas. Amó profundamente a su ciudad de mito y de leyenda: A Saltillo.

Perteneció a la primera generación romántica de revolucionarios y pensó y soñó abrir posibilidades cívicas al pueblo mexicano.

La historia no era para él un museo poblado de reliquias polvorientas; no era un panteón con lápidas y losas funerarias, era una ciudad con sus foros y sus comicios, sus debates, sus tribunas y sus partidos.

Fue un ciudadano ejemplar, fue un cronista que escribió muchas páginas de sus libros como lo hizo Bernal Díaz del Castillo, con tinta empapada en la propia sangre. Manejó con la misma dignidad la pluma y la espada, que sirvió con denuedo en las armas y en las letras. Con Vito Alessio Robles, el más importante historiador que ha tenido Coahuila, parece que soplan sobre nuestras frentes las alas de la historia.
03 Noviembre 2017 04:00:00
Vito Alessio Robles -I parte-
La vida y el pensamiento de don Vito se conjugan en torno de un libro, en el periódico, en la vida militar o en la vida civil, en la cátedra, la prensa, el parlamento y la relación amistosa, fue un ilustre ciudadano mexicano. Así lo describe el Lic. Salvador Azuela, en su interesante trabajo “El Ciudadano Vito Alessio Robles”, de donde entresacamos algunas de sus ideas. Vito Alessio nació en la antigua villa de Santiago de Saltillo, donde estudió hasta llegar al Ateneo Fuente, de donde salió a los dos años de estudios para construir una vida limpia y laboriosa.

Pasa al ilustre Colegio Militar, de alumno a catedrático, se gradúa en ese plantel de ingeniero y luego sirve lealmente en el Ejército. Después de sus primeros combates, se incorpora a los revolucionarios. Francisco I. Madero lo envió a Italia como agregado militar. Al regresar, su carácter insumiso, inconforme con el régimen de Victoriano Huerta, le acarrea prisiones en Santiago Tlatelolco, en San Juan de Ulúa y en la penitenciaría de México, hasta que se incorpora a las tropas de Alberto Carrera Torres.

Derrotada la convención revolucionaria, al promulgarse la constitución de 1917, tiene la probidad de escribirle una carta a don Venustiano Carranza, en la que reconoce que las demandas fundamentales de carácter social, válidas para su época, han sido recogidas en el texto constitucional. Pronto se fue a la oposición. Su temperamento era el del fiscal, del crítico que habla y escribe abiertamente. Periodista de combate en El Universal, en El Demócrata, diario capitalino que dirigió varios años; fue diputado por el Distrito Federal y senador por Coahuila.

En el orden político, el momento estelar de su vida abarca esta etapa, intentó un empeño cívico destinado a la derrota, sin preocuparle el desenlace fatal. La muerte del general Álvaro Obregón fue el epílogo. El grupo que se le enfrentó puso empeño en la batalla por la no reelección. Se recuerda su valor extraordinario al recoger los restos del general Arnulfo Gómez, candidato presidencial fusilado, en aquella cruenta etapa en la que fueron asesinados el general Francisco Serrano y sus compañeros.

Don Vito localizó el cadáver de Gómez, lo veló en su domicilio, en un ambiente de terror, para luego conducirlo, con un cortejo valeroso de antirreeleccionistas, al cementerio y despedir al candidato con aquellas palabras memorables: “El alma joven de un viejo luchador remonta el vuelo”. Mañana la conclusión de la semblanza del más grande historiador que ha tenido Coahuila y autor del escudo de armas de Piedras Negras, diseñado por él e ilustrado por su hijo menor.

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