×
Ricardo Rocha
Ricardo Rocha
ver +
Ricardo Rocha ha sido redactor, reportero, corresponsal de guerra, productor y conductor de programas. En 1977 cubrió por dos meses la Revolución Sandinista en Nicaragua, lo que le valió el premio nacional de periodismo. Diseñó y condujo los programas "Para Gente Grande" y "En Vivo". Es co-autor de "Yo Corresponsal de Guerra" y autor de "Conversaciones para Gente Grande". En el 97 creó el concepto "Detrás de la Noticia" y en 1999, al separarse de Televisa, lo consolidó con la agencia informativa.

" Comentar Imprimir
21 Junio 2017 04:00:00
Segunda vuelta: con carácter de urgente
Lo que realmente indigna y enerva en la polémica sobre la segunda vuelta es que, quienes se oponen a ella tengan una visión tan chata, miope y cortoplacista. La cantaleta de que ya no da tiempo y de que en México todavía no estamos listos no sólo resulta irritante sino ofensiva. Porque Nignora que lo que está en juego es el futuro; el destino del país que habremos de decidir con la elección presidencial del 2018.

A ver: que alguien nos diga cuántas señales luminosas hay en el horizonte en materias definitivas como disminución de la pobreza, distribución del ingreso, creación de empleos o índices de educación, salud y seguridad. En cambio, los gobiernos de todo signo en los 30 años recientes han provocado que hoy uno de cada dos mexicanos -de los 127 millones que somos– sea pobre y que uno de cada tres esté hambriento cada día; tenemos todavía 6 millones de analfabetas y al menos 5 millones de jóvenes “ninis”; somos uno de los países más injustos del planeta, porque cada vez menos tienen más y cada vez más tienen menos; y en materia de inseguridad y violencia, el número de miles de muertos y desaparecidos cada año nos aleja de la civilización para instalarnos en la barbarie.

Cualquiera con dos dedos de frente y un gramo de patriotismo supondría que para enfrentar estos desafíos gigantescos requerimos de un Gobierno fuerte y avalado por una mayoría indiscutible de mexicanos que acudan a las urnas. Y está claro que en el esquema actual estamos generando gobiernos que, como en el caso de Alfredo del Mazo, obtienen apenas la tercera parte de los votos y tan sólo el 15% del padrón total. En cambio, con la segunda vuelta se obliga a que uno de los candidatos alcance al menos la mitad más uno, sino es que una proporción todavía mayor de votos a su favor. Lo que le daría no sólo legalidad, sino legitimidad y una fortaleza moral extraordinaria.

Por eso, es una ofensa a la inteligencia la postura del líder senatorial Pablo Escudero cuando afirma que “legislar en materia de segunda vuelta es en estos momentos inviable jurídica, operativa y logísticamente…”. Mientras que voces tan respetables como esa infatigable luchadora por la democracia que es María Amparo Casar, han demostrado una y otra vez con los argumentos de la razón que por supuesto que estamos en tiempo y forma para discutir, debatir y aprobar las propuestas y modificaciones legales en que se basen las reglas de una segunda vuelta pareja, equitativa y confiable; tal como las que ya se practican en la mayoría de nuestros países en América Latina, para no ir muy lejos.

Por eso, desconcierta también la postura de Lorenzo Córdova de que “una segunda vuelta sería inviable sin reingeniería electoral y que ya no hay tiempo para introducir modificaciones sobre la marcha”: ¿De verdad, el presidente del INE, sus consejeros y sus 14 mil empleados no creen que valdría la pena el esfuerzo? ¿Y si el TRIFE de acuerdo con la ley ordenara una elección extraordinaria, también se declararían incapaces?

Por la gran posibilidad que representa y los absurdos argumentos en contra, yo estoy convencido de que vale la pena luchar por la segunda vuelta. De lo contrario, perderemos una oportunidad histórica y tal vez única.
14 Junio 2017 04:00:00
PRD: ganar perdiendo
Como dice la canción: “…y por esas cosas raras de la vida”. Ahora resulta que el PRD puede ser el gran ganador del 4 de junio. Aunque no lo parezca. Y aunque no lo merezca.

Desde luego que, si nos vamos a la aritmética, las victorias en alianza con el PAN en Nayarit y un centenar de municipios medianos y pequeños en Veracruz –también coaligado con los blanquiazules– parecen poco para los perredistas y su historial. No pintaron en Coahuila y en la disputa por la llamada Joya de la Corona en el Estado de México quedaron en tercer lugar.

Pero en una segunda mirada es precisamente ese resultado el que representa una auténtica resurrección para el Partido de la Revolución Democrática. Porque, aunque nada está escrito, si extrapolamos los más de 17 puntos a la elección presidencial de 2018, el PRD se convertirá en el fiel de la balanza para los dos o tres más fuertes que disputarán con uñas y dientes las llaves del reino de Los Pinos. Más aún, si descartamos –con la lógica más elemental– una alianza con el PRI, el PRD se convertirá en “la manzana de la victoria” tanto para el PAN como para Morena. Lo cual es un patrimonio gigantesco y un poder de negociación de igual magnitud.

En el primer caso, aunque las alianzas PAN-PRD no son nuevas, se ha tratado más de matrimonios por conveniencia entre las cúpulas que, aun dando resultado, luego se diluyen en los ejercicios de gobiernos estatales o municipales. Pero está claro que la Presidencia de la República no es un estado más: será la madre de todas las batallas, porque estarán en juego la definición y el rumbo del país. En ese sentido, la del PAN con el PRD parecerá una alianza antinatural. A la que habría que añadir la muy probable imposición de un candidato de filiación panista que tal vez no garantice el voto de las bases perredistas.

Por ello, la lógica más elemental apuntaría a una gran coalición de izquierdas encabezada necesariamente por Morena, dado su nuevo peso específico como tercera fuerza en todo el país sólo después del PRI y el PAN. En este hipotético grupo de partidos el PRD jugaría también un papel secundario, pero en un terreno mucho más afín, al menos ideológicamente.

Sin embargo, esta posibilidad por ahora parece todavía más remota incluso que la sociedad electoral con el PAN. Y es que a pesar de la supuesta cercanía PRD-Morena en principios doctrinarios, la distancia que han establecido los agravios entre unos y otros parece insalvable.

Paradójicamente, el fracaso del intento aliancista entre morenos y perredistas en el Estado de México ha sido el detonador de la ruptura entre estas dos fuerzas políticas, que sumadas hubieran tenido una victoria contundente y hasta avasallante. Pero que al repelerse favorecieron al supuesto enemigo común que es el PRI.

Por ello, los oxigenados priistas aún albergan esperanzas de retener la Presidencia en el 18. Porque los dirigentes del PRD y Morena muy probablemente seguirán imponiendo los jugos gástricos a las neuronas. Y porque la única posibilidad de una alianza total de las izquierdas pasa por un gran acuerdo político entre Andrés Manuel López Obrador y Miguel Ángel Mancera. Cualquier otra vía será una pérdida de tiempo. Se ve difícil. Pero no imposible.
31 Mayo 2017 04:00:00
Edomex: los caballitos,  por una nariz
Está bien, juguemos. Y no porque se trate de trivializar o minimizar el asunto. Qué va. Bien sabemos que es la elección estatal que más expectativas ha generado en los años recientes. Y probablemente una contienda histórica.

Pero, como nadie tiene una infalible bola de cristal, entremos al juego de elucubraciones que todos practicamos profesional o amateurmente. Así que, metidas a la licuadora encuestas, tendencias, declaraciones, acontecimientos recientes, percepciones y mi propio ojo en las campañas, les comparto las tres alternativas más probables a mi entender:

Primer escenario.– Gana Alfredo del Mazo, el candidato del PRI y anexos, por un margen de 4 o más puntos. Abundarán las declaraciones de que se trató de un proceso injusto, de una elección de Estado o de Estados, pero privará la percepción de que la victoria priista fue finalmente legal y que el margen no justifica conflicto post-electoral alguno. El PRI está de fiesta y hasta enseña los dientes. El Gobierno peñanietista respira profundo; luego se envalentona y asegura que la elección ha sido una especie de plebiscito que prueba que los tricolores son la salvación nacional y que tienen todo para conservar la Presidencia de la República en 2018, casi con cualquier candidato que postulen. Un año más sin cambios en el estilo personal de gobernar, que diría don Daniel Cosío Villegas. Y un daño colateral en las aspiraciones presidenciales de Andrés Manuel López Obrador, que tendría que conformarse con pregonar un avance sustantivo de Morena y muy probables triunfos en alcaldías veracruzanas.

Segundo escenario.– Gana Delfina Gómez la candidata de Morena por un margen incontrovertible de cuatro o más puntos. No da lugar a conflictos post-electorales. La percepción es que se trata de un triunfo inobjetable y casi heroico, luego del rechazo perredista a la declinación y los tres puntitos que finalmente sí se decidió a aportarle el PT. En medio del asombro, el PRI y el mismísimo presidente Peña Nieto se ven obligados a un acto inédito en el reconocimiento de la victoria morena. El propio mandatario y su partido cambian radicalmente su estrategia a un año de la decisoria elección presidencial de 2018; han de llevar al mejor candidato químicamente apto y con posibilidad de triunfo, y no al más cercano ni al más cortesano. Un último año insólito en los eventos y los modales de un gobierno que buscará perpetuarse a toda costa. Y una batalla brutal contra un Andrés Manuel López Obrador, quien se fortalecería desproporcionadamente como el mejor candidato para ganar la Presidencia de la República en el 2018. Nada más. Y nada menos.

Tercer escenario.– Cualquiera de los dos: Alfredo del Mazo o Delfina Gómez ganan por un escasísimo margen de menos de 2 puntos. Ninguno reconoce la victoria del otro. Se genera un conflicto post-electoral de enormes proporciones que trasciende a las calles, ciudades y pueblos del Estado de México. Días aciagos para la entidad y para todo el país. El enfrentamiento Peña Nieto-López Obrador es ya total y de alto riesgo.

Cuarto escenario.– Gana Juan Zepeda, el candidato del PRD. Se produce la sorpresa electoral más estremecedora de los últimos tiempos. El caballo que alcanzó y ganó; tan espectacularmente que a los otros caballitos no les queda más que relinchar, pero a manera de estupefacto homenaje.
24 Mayo 2017 04:03:00
¿Anaya: presidente; Barrales: jefa?
Solamente así se explicaría el extrañísimo anuncio del fin de semana de los dirigentes del PAN y el PRD para la creación de un Frente Amplio Opositor que en el 2018 logre “sacar al PRI de Los Pinos”. Una insensatez por donde se le vea. Y no me refiero a la intención que puede ser muy válida en la lucha política, sino a un montón de razones más.

En primer lugar hay un fuerte tufo a hipocresía en el exhorto mismo: de lo que se trata es, sobre todo, de impedir que Andrés Manuel López Obrador llegue a la Presidencia de la República. Propósito que, casualmente, es el mismo que persiguen partido y habitante de la casa oficial, contra el que supuestamente iría la coalición para desalojarlo de una residencia de la que muy probablemente se habrá de ir solito.

A ella le quedan días, cuando mucho semanas. A él le restan semanas, si acaso meses. Por eso no se explica el planteamiento de armar “una convocatoria muy amplia donde no solamente cabrían partidos, sino organizaciones sociales, académicos y hasta candidatos independientes. “Eso sí –me dice la Barrales– sin que nadie venga a tratar de imponer su candidatura; sino con la disposición de construir una plataforma y luego someterse a un proceso de selección detallado y confiable. Alguien se imagina una fila compuesta por Margarita Zavala, Rafael Moreno Valle, Miguel Ángel Mancera y hasta el mismo Andrés Manuel, para hacer sus exámenes y que al final Ricardo y Alejandra decidan que los mejores candidatos serán él para la presidencia y ella para la Jefatura de Gobierno. Ridículo. Por no decir estúpido.

Porque, además, para llegar a ese remoto supuesto ambos todavía dirigentes tendrán que superar la oposición que su sospechosa propuesta ha generado ya al interior de sus propios partidos. Él con las rabiosas reacciones de los calderones y el ex de Puebla y ella con los aullidos de las tribus y la descalificación total del pater Cuauhtémoc que ha señalado como absurda y antinatural la propuesta que los de más abajo califican ya de un vulgar sabadazo.

Para acrecentar el demonio de la suspicacia: resulta todavía más extraño que Ricardito y Alejandrita digan que están dispuestos a ir juntos en el 2018, pero que no en este 2017 en la elección clave del Estado de México. Para nadie es un secreto que la suma de votos que alcanzarían Josefina Vázquez Mota del PAN y Juan Zepeda del PRD –en una declinación de cualquiera de los dos en favor del otro– podría arrebatarle el triunfo a los punteros: Alfredo del Mazo del PRI y/o Delfina Gómez de Morena. A propósito, no sé si Alejandra Barrales consideró que esta propuesta eliminaría de facto la posibilidad de una alianza amplia de izquierda no sólo con Morena, sino con otros partidos izquierdosos, aunque sean de membrete.

Por cierto, y más allá de la anécdota, el anuncio de la nueva pareja Anaya-Barrales tiene una sola virtud: anticiparnos que nuestra capacidad de asombro estará sometida a prueba cada uno de los días y meses de aquí al 18. Cuando lo que menos importarán serán las ideologías y las propuestas. Y que la batalla por la Presidencia de la República será tan encarnizada como desesperada; capaz de generar episodios tan tragicómicos como éste. Una versión electoral de El Circo de los Horrores.
17 Mayo 2017 04:00:00
Javier Valdez: lo que iba a denunciar
Cuando veo la foto que nos tomaron sonrientes y abrazados después de la entrevista, me niego a aceptar que sea suyo el cuerpo tendido a mitad de una calle en Culiacán. Salvo por su infaltable sombrero.

En esa ocasión hablamos de Huérfanos del Narco, que con Malayerba, Miss Narco, Narcoperiodismo y Con una Granada en la Boca, conforman su herencia periodístico-literaria. Fácil de palabra, me dijo cosas como esta: “Yo sostengo que ahora en muchas regiones del país, no sólo en Sinaloa, el narco dejó de ser un fenómeno policiaco y ahora es una forma de vida. Ya no es un asunto de buenos y malos, de policías y sicarios, de militares y capos. Ahora el narco ha salpicado todos los aspectos de la vida en estas regiones”.

Pero igual pasaba de la contundencia a la ternura: “En Huérfanos del Narco quiero contar la historia de miles de niños, hijos de desaparecidos y ejecutados; hijos de policías, hijos de secuestrados, hijos de periodistas y también hijos de narcos; porque en todos se repite una tristeza sin fondo, un duelo íntimo. En ninguno de mis libros había tenido un tema tan espinoso y sensible como el de estos niños. Por eso, más que hablar de la muerte, quise hacer un canto a la vida de los que se quedan a seguir viviendo”.

En contraste, el crimen de Javier Valdez culmina un ciclo de violencia y ataques directos a periodistas que en tan sólo cinco años ha cobrado ya más de 100 vidas. Aunque en las semanas recientes se ha recrudecido brutalmente: Cecilio Pineda, director de La Voz de Tierra Caliente, en Guerrero (2 de marzo); Ricardo Monlui, director del portal El Político de Córdoba (19 de marzo); Miroslava Breach, del Norte de Ciudad Juárez y corresponsal de La Jornada (23 de marzo); Maximino Rodríguez del portal de noticias Colectivo Pericú en Baja California Sur (14 de abril); y Filiberto Álvarez, locutor de radio en Tlaquiltenango, Morelos (29 de abril).

Sin embargo, y con el debido respeto a la memoria y la labor de todos ellos, este crimen tiene una especial relevancia: Javier Valdez y su columna Malayerba fueron un baluarte del periodismo en Sinaloa, donde por décadas su cártel y otros más han manchado de sangre y violencia ciudades y pueblos. Su revista Ríodoce –porque en Sinaloa hay 11 ríos– ganó prestigio regional, nacional e internacional. Por sí mismo, Javier era el referente obligado de quienes íbamos a reportear lo que ahí pasaba. Además, nadie como él sintetizó todo ese conocimiento profundo del fenómeno del narco y su cultura en espléndidos trabajos de investigación plasmados en sus libros. Por cierto, me dicen que estaba terminando uno nuevo sobre las relaciones entre narcotraficantes y gobernantes. Yo creo que por eso lo mataron. No sólo por lo que ya había dicho, sino por lo que estaba dispuesto al revelar sobre esa simbiosis del poder político con los grandes cárteles de la droga, que definen el concepto de crimen organizado. Ojalá, algo pueda rescatarse de ese trabajo.

Por lo pronto, me quedo con lo que me dijo sobre los mexicanos que viven en zonas del narco, sin participar en él y por el simple amor a su tierra: “A ellos no les gana ni la desolación, ni la desesperanza, a pesar del dolor y la tragedia. Esta gente está luchando, está sobreviviendo y nos dan todos los días una lección de civismo, de ciudadanía, de heroicidad y de dignidad, que a este país tanta falta le hacen”.
10 Mayo 2017 04:00:00
La segunda fila
En la Presidencia de la República están muy preocupados: si continúan desgastándose los señalados para ser candidatos del PRI a la grande en 2018, los ojos del gran elector mirarán cada vez más a la fila que sigue.

Con mayor o menor insistencia se mencionan en el círculo más íntimo del poder, los nombres de quienes por méritos propios, simpatías o empatías podrían representar una opción ganadora en la contienda presidencial, que se anticipa como la más feroz de la historia. Incluso, varios de los que están en esa segunda fila ya son incluidos en los sondeos ordenados por Los Pinos junto a los nombres que ya todos sabemos. Algunos han arrojado resultados sorprendentes. Aquí están por estricto orden alfabético.

Mikel Arriola. No sería la primera vez que un director del Seguro Social sea mencionado precandidato. En su caso, ha ganado notoriedad por sus programas inscritos en el concepto de innovación, tan apreciado en estos tiempos. De limpísimo historial, no arrastra negativos que le impidan crecer.

José Reyes Baeza Terrazas. El actual director del ISSSTE es uno de los políticos más sólidos y sensatos del gabinete ampliado, siendo un hombre discreto pero de resultados. Cuenta además con una amplia trayectoria como legislador. Y en cuanto a experiencia al mando, ahí está su gestión como gobernador de Chihuahua, el estado más extenso del país.

José Calzada Rovirosa. El sector agropecuario ha crecido al triple de la media nacional y eso se debe en buena medida al empuje modernizador de “Pepe” Calzada, quien ha sabido impulsar la productividad, a la vez que conciliar con grupos extremos y hasta rabiosos. Como gobernador de Querétaro fue considerado el mejor de todos sus colegas.

Enrique de la Madrid Cordero. Encabeza con éxito reconocido dentro y fuera el otro sector que más ha crecido en los tiempos recientes, reposicionando a México en las grandes ligas del turismo mundial en millones de visitantes. Su juventud, energética y carismática, se complementa con una sólida carrera en la banca y las finanzas públicas. Cada vez lo ven con más simpatía.

José Ángel Gurría. La mirada ha llegado hasta París en busca de este mexicano distinguido que ahora encabeza la OCDE; el llamado Club de los Ricos, en el que nuestro país es de los más pobres. Un político-tecnócrata que ha sido secretario de Hacienda y de Relaciones Exteriores. Nada más. Pero nada menos.

José Narro Robles. Todavía en la segunda pero ya con un pie en la primera, el secretario de Salud ha sido cada vez más una alternativa priista. Su paso como rector de la UNAM, le da un aura intelectual que rompe con el arquetipo del político tradicional y lo ha ejercitado en la relación con los jóvenes. Una versión ganadora de Bernie Sanders a la mexicana, dicen sus panegiristas.

David Penchyna Grub. Dirige y entregando muy buenas cuentas el Infonavit, una de las instituciones más entrañables para los mexicanos. Su atrevimiento ha impuesto esquemas innovadores para el financiamiento de vivienda. En el Senado, siempre echado para adelante, fue el gran apoyo para las reformas estructurales del presidente Peña Nieto. Además, se la deben, cuando la candidatura de Hidalgo.

Ahí están. Muy dispuestos a dejarse ver. Aunque por ahora ocupen la segunda fila.
03 Mayo 2017 04:00:00
100 días de Trump: el triunfo del odio
“No importa que nunca se levante el muro, Trump ya nos jodió la vida”, coinciden los cuatro formidables luchadores sociales con los que hablé en los días recientes. Los de a de veras; aquellos que en Los Angeles, en Chicago, en Denver, Houston y otras grandes ciudades, pelean todos los días con la ley en la mano o con el grito en la calle por los más elementales derechos humanos de quienes están allá trabajando muy duro para la sobrevivencia. Y que ahora han sido condenados por Trump a subsistir en las sombras de las iglesias o a encerrarse en sus casas y hacer sus compras en la noche. Los cientos de miles que cargan todos los días con el pánico de ver destrozadas sus familias por las deportaciones de unos y la permanencia de otros.

Es verdad que el racista xenófobo y fascista que ahora manda en la Casa Blanca, ha sido frenado en el Congreso y los tribunales por iniciativas tan absurdas como el freno a la entrada de musulmanes y el castigo a las Ciudades Santuario. Pero no ha sido suficiente. Lo deleznable es que el discurso sistemático de odio a todo lo mexicano ha permeado a buena parte de la sociedad estadunidense: ahora, los migrantes ilegales son todos criminales y echarlos de regreso para acá es un acto de estricta justicia. Por todo ello y más, es verdaderamente admirable que decenas de miles de ellos hayan tenido el valor de salir a marchar contra las medidas de este autócrata ignorante, que al llegar a sus primeros 100 días de Gobierno tiene una aceptación de apenas 43%, la más baja para un presidente en la historia moderna.

El problema para México, es que no hemos aprendido a lidiar con este psicópata empoderado en la Casa Blanca. Lo atendimos como Jefe de Estado cuando era un candidato deslenguado que nos llamaba criminales y amenazaba con el muro. Desde luego que no estoy sugiriendo que descendamos a sus niveles de lenguaje, pero sí que reconozcamos que convivimos con un perturbado mental, como concluyeron una veintena de psiquiatras estadunidenses que han estudiado su comportamiento. Citando al joven filósofo harvardiano Aaron James (“Trump: un tratado sobre la imbecilidad” Editorial Malpaso) Trump es un idiota que disfruta con la debilidad de los demás y se deleita humillando a quien tiene enfrente. Prueba de ello es que hace apenas una semana, el 26 de abril anunció al mediodía que Estados Unidos saldría del TLCAN, para salir en la noche con que había aceptado las llamadas de Peña Nieto y Trudeau –“esos caballeros que merecen mi respeto”– con quienes acordó que siempre sí renegociaría, siempre y cuando el nuevo pacto tripartita le fuera completamente satisfactorio. O sea, al estilo Trump: primero golpeo y luego negocio. Así que será absolutamente ingenuo pensar que será una concertación justa y equitativa. Por el contrario, Trump querrá comerse todo el pastel y dejarnos migajas. Habrá que enseñarle la dignidad, pero también los dientes.

La pregunta obligada es si estamos a tiempo de diseñar una estrategia inteligente para tratar con el demente que amenaza con un ataque nuclear a Corea del Norte, que bombardea a Siria y Afganistán, pero que todos los días nos hace la guerra a los mexicanos.
26 Abril 2017 04:00:00
Duarte: seis largos años de saqueo y muerte
Llegó a robar. Y lo hizo desde el primer instante. Incluso, desde antes de llegar a la Gubernatura. Desde que era secretario de Finanzas en el Gobierno de su padrino Fidel Herrera. Javier Duarte no llegó a gobernar para los veracruzanos. Sino a operar una eficiente maquinaria para llevarse hasta el último peso de las arcas públicas de Veracruz.

Y tenía prisa. La prueba más palpable es el más reciente informe de la Auditoría Superior de la Federación. Apenas antier su titular, Juan Manuel Portal, ha revelado que son 52 denuncias que suman la monstruosa cantidad de 45 mil millones de pesos por desvíos de fondos federales. Pero lo más aterrador es que este monto gigantesco corresponde únicamente a los tres primeros años de su gobierno, de 2011 al 2013; aún falta otro maloliente paquete por las auditorías faltantes de 2014 y 2015 y la que se espera todavía más escandalosa de 2016 –el último año de su gobierno– que se está revisando en la ASF. Aunque lo más indignante es que en todos esos años, la Procuraduría General de la República recibió las denuncias de la ASF, pero nunca investigó y menos aún informó de pesquisa alguna contra el exgobernador ahora preso en Guatemala: “Cada expediente entregado a la PGR está bien fundamentado; no señalamos ni los delitos, ni los responsables, sino qué y cuánto fue lo que se desvió, faltó y mal usó; y la Procuraduría tiene la facultad de señalar a los responsables con base en esa información y determinar qué delitos tiene que perseguir. Esa es su función”.

Pues no lo ha sido. Porque en todos estos años, la PGR nunca investigó al Gobierno de Duarte y si lo hizo se reservó los resultados de esas indagatorias. En cambio, lo que ha hecho es cubrirlo con un manto de impunidad. Blindarlo, contra cualquier acción de la justicia. Así que la pregunta obligada es por qué la PGR fue tanto tiempo la tapadera de un gobernador tan señaladamente corrupto. Por cierto, una prueba crucial para la Procuraduría será la integración de la solicitud de extradición de Duarte ante el Gobierno guatemalteco. Sería inadmisible que lo requiriera únicamente –como hasta ahora– por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada y se quedara fuera la tonelada de expedientes que ha acumulado y denunciado la ASF. Porque el tratado de extradición con Guatemala establece que el exgobernador sólo podrá ser juzgado en México por los delitos consignados en el proceso de extradición.

Aunque el otro capítulo fundamental por el que Duarte también tendría que ser procesado es por la sangre derramada durante su Gobierno. La implacable maquinaria del saqueo sólo se explica con un abominable mecanismo paralelo para acallar voces críticas y aplastar todo asomo de disidencia. Como gritaron las madres veracruzanas a las puertas de la cárcel militar de Matamoros: “Duarte: debes miles de muertos y 15 mil desaparecidos en Veracruz”.

Por eso, los próximos días serán decisivos para dilucidar si hay la suficiente voluntad política para que se haga justicia en este caso abominable. El Gobierno peñanietista tiene sólo dos opciones: lavarse mínimamente la cara o pasar a la historia como el gran cómplice de un sátrapa llamado Javier Duarte.

19 Abril 2017 04:00:00
Javidú y su blanca paloma
Desde luego que sería injusto acusarla de portación de marido prohibido. Pero no es su caso: Karime Macías Tubilla era el poder tras el trono; la mano que mece la cuna; o como la definió mi admirado colega Alejandro Aguirre, la Córdoba Montoya veracruzana.

No fue nunca la típica ama de casa, de bajo perfil y “compañera” de un mandatario. De familia rica, sorprendió a todos al fijarse en un simpático gordito de clase media baja llamado Javier Duarte cuando estudiaron y se graduaron en Derecho en la Universidad Iberoamericana; donde, por cierto, fungió de cupido su amigo Moisés Manzur que luego cobraría con creces sus gestiones. Más tarde, Karime haría una maestría y doctorado en la Universidad Complutense de Madrid en la especialidad de Asistencia Social. Todo indica que se trajo esos conocimientos para convertir en negocio tan noble propósito.

Los cercanos refieren que Karime fue fundamental en la carrera política que, ya felizmente casados, llevaría a Duarte a la Gubernatura. Y aunque al principio jugó un papel discreto y pasaba casi inadvertida, poco a poco las mieles del poder endulzaron su ambición: armó un equipo de ocho “cerebros” incondicionales en su propia oficina dentro de la casa de Gobierno. Ahí se apoderó primero de las relaciones públicas y de la estrategia de redes sociales al grado de quitarle su cuenta de Twitter a su jurásico marido. Ahí mismo se fraguó todo un entramado de corrupción que incluyó a las celebérrimas 600 empresas fantasma. Para soportarlo, Macías Tubilla hizo que Javidú nombrara a decenas de parientes en cargos públicos que le reportaban directamente a ella. Una elemental revisión al organigrama del Gobierno duartista es para desternillarse de risa si no fuera un asunto tan grave: en todas las dependencias gubernamentales había cinco o más funcionarios o funcionarias –de Direcciones Generales para arriba– de apellidos Macías o Tubilla; todos abusivos, todos intocables, todos insoportables. Sólo tres ejemplos: su prima Brenda Tubilla Muñoz fue designada productora general de Cumbre Tajín, el evento anual más importante del estado con un presupuesto millonario; a otra prima, Córsica Ramírez Tubilla, le encomendaron los cuantiosos recursos de Comunicación Social; pero el nombramiento más significativo fue el de Jorge Fernando Ramírez Tubilla en el estratégico cargo de subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Finanzas y Planeación. El hombre de la lana y primo de Karime. Nada más y nada menos.

Sólo los muy torpes, los muy ingenuos, los muy necios o los muy interesados podrían negar que muchos de esos dineros del erario público veracruzano fueron a parar en la compra de mansiones en Estados Unidos, Centroamérica o Europa, lo mismo que en las tiendas de Nueva York donde Karime gastaba escandalosamente. Por esas y otras razones la gente en Veracruz está indignada porque, a pesar de la detención de Duarte, Karime y su parentela gozan de absoluta libertad. Por lo que ahora, a su mantra aquel de “Sí merezco abundancia” agregará como dice el genial cartón del gran HELIOFLORES: “Sí merezco impunidad”.

A ver: Javier Duarte de Ochoa es el peor gobernador en la historia de este país. No sólo se robó miles de millones y llevó a la quiebra a su estado, sino que dejó una herencia macabra de 300 cráneos y restos humanos, así como una veintena de periodistas ejecutados en seis años de un gobierno de horror.

Pero Duarte nunca –salvo ahora– estuvo solo. Tenía a su lado a la que él tal vez veía como su blanca paloma. Que así también la miran los señores del gobierno federal, aumentando la sospecha de lo que sería un histórico suicidio político: un pacto deleznable con la listísima señora Karime.
12 Abril 2017 04:00:00
Las paradojas de la izquierda
Curioso, dos pruebas de músculo casi simultáneas: la del PRD en el Zócalo el pasado sábado y la de Morena en el Monumento a la Revolución el domingo; más allá de las estadísticas sobre asistentes, dos demostraciones similares de la fuerza de estos partidos de izquierda y su capacidad de convocatoria.

Lo paradójico es que al mismo tiempo se evidenció la brutal división izquierdosa en el país y en su corazón, que es la Ciudad de México.

Todo indica que esta es la crónica de una ruptura anunciada. De una izquierda dividida en la batalla por la Presidencia en el 2018. La inevitable levedad de las convicciones ideológicas frente al peso gigantesco de las conveniencias y el oportunismo político.

En el caso del PRD, el desgaste ha sido sistemático y hasta creciente desde aquel cochinero de 2008, cuando dos de sus agrupamientos tribales se disputaron con ferocidad inaudita la dirigencia del partido. Aunque el momento crítico, el gran desgajamiento se produjo hace casi 5 años con la salida de Andrés Manuel López Obrador para fundar su Movimiento de Regeneración Nacional –Morena– que a pesar de los malos augurios de sus detractores ha venido creciendo inexorablemente. Tan sólo en los tiempos recientes con una migración incesante de miles de simpatizantes y militantes de a pie, igual que algunas figuras relevantes como los legisladores que recientemente han creado en el Senado de la República una poderosa fracción Morena-lopezobradorista, a partir de las renuncias al PRD y la fusión con los senadores del PT.

Cada quien sus cálculos: los dirigentes perredistas que aún perviven en ese partido, consideran que todavía están a tiempo de detener la hemorragia que los llevaría a la muerte. El mismo Miguel Ángel Mancera reconoció ayer en El Universal, que el Partido de la Revolución Democrática debe depurarse y acepta que el PRD sigue siendo clave en sus aspiraciones como candidato a la Presidencia en el 2018; aunque debe crearse un frente ciudadano de izquierdas. Por cierto, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México anunció que en tres meses dará a conocer su propuesta nacional de país. Calculando que pasen las elecciones en el Estado de México, a fin de que no le quiten los reflectores.

A propósito, está muy claro que la llamada Joya de la Corona será determinante para fijar las condiciones de una hipotética alianza. Si el PRD logra el milagro con su candidato Juan Zepeda será la sorpresa del siglo y moverá todo el tablero. No obstante, las posibilidades favorecen hasta ahora precisamente a la candidata de Morena, Delfina Gómez, que, según las encuestas, llegará al final en carrera parejera con Alfredo del Mazo, del PRI. De triunfar su candidata, el mensaje será que López Obrador puede y merece ser el próximo presidente de México. Aun sin una alianza de izquierda con los perredistas, los petistas y los de Movimiento Ciudadano.

Hay sin embargo un escenario que no puede descartarse: con tal de impedir el triunfo de AMLO, el PRI y el PAN se unirían para postular en coalición a un candidato fuerte e independiente. Así que por la suma de recursos y votos de sus adversarios, una izquierda dividida perdería la oportunidad histórica de llegar la Presidencia de la República. Que con su PAN y su PRI se lo coman.
05 Abril 2017 04:00:00
Edomex: ‘corren, corren los caballitos…’
No sé ustedes, pero de chiquillo era de mis canciones favoritas: “…los grandotes y los chiquitos”, continuaba diciendo. Y así parece el arranque de la temporada electoral que nos durará 14 meses de aquí al 18. Por lo pronto, todos dicen que van ganando desde ahora o que ganarán al final. Al fin y al cabo, y parafraseando al insigne dramaturgo don Luis G. Basurto: cada quien su encuesta.

Este lunes Bajo Reserva de El Universal reveló una ordenada por la Presidencia que reconoce 23.98% de las preferencias para Josefina Vázquez Mota del PAN; 23.86 para Alfredo del Mazo del PRI; 21.37 para Delfina Gómez de Morena; y ya se incluye a Juan Zepeda del PRD con 6.78. También antier se publicaron dos encuestas contradictorias: El Financiero le da la cabeza a Del Mazo con 32; establece que Josefina sigue en 26, pero reconoce el avance de Delfina también con 26 puntos. Admite la llegada a la contienda de Zepeda con 12.

Sin embargo, el mismo lunes SDP Noticias ha publicado su sondeo según el cual la candidata de Morena ya rebasa con 31 al priista, que trae 24, y a la candidata panista rezagada a 18, así como al aspirante perredista en un lejano 9 por ciento.

La enorme disparidad en las mediciones ha originado desde ahora polémicas tan encendidas que llevan a la afirmación de que “alguien miente”. Espero que no sea así y que después de tan sonoros fracasos, los encuestadores se laven la cara con la verdad. Si son los propios partidos y sus candidatos quienes están maquillando las cifras, allá ellos y sus autoengañifas que habrán de pagar en las urnas el domingo 4 de junio, en escasos 60 días.

Aunque, más allá de los porcentajes reales o virtuales, ya podríamos ir elucubrando algunas reflexiones al arranque de estas campañas por la Madre de Todas las Batallas electorales de este año y antesala inevitable de La Grande, la presidencial en 2018.

Alfredo del Mazo: tiene todo el apoyo de los gobiernos federal y estatal en una elección de Estado abierta y hasta impúdica. A Enrique Peña Nieto y Eruviel Ávila les va la vida: para uno representa la sucesión, para el otro ser el sucesor. Una derrota es tan factible como inadmisible. Del Mazo tendrá que decidir si el aire de familia lo beneficia, lo perjudica o todo lo contrario. Ya se está dando cuenta de que Atlacomulco no es todo el Estado de México.

Josefina Vázquez Mota: es una incógnita; deberá demostrar que sabe navegar no sólo en aguas plácidas, sino también turbulentas; si no aclara de una vez por todas lo de los mil millones peñanietistas para su fundación, esa bomba de tiempo pueden activársela a control remoto; tiene que demostrar con fiereza que aprendió de la derrota.

Juan Zepeda: desde ahora ya los dan por muertos a él y a su partido el PRD. Tendría que haber una resurrección milagrosa; jalar todos los votos de Neza y anexas para conseguir un buen número de los 11 millones en disputa.

Delfina Gómez: es ya la gran sorpresa; con la mejor imagen entre el electorado, tiene apenas tiempo para que la conozcan y la prefiera la mayoría de los mexiquenses; para ello cuenta paradójicamente con el apoyo formidable del líder de Morena; pero a la vez debe probar que tiene voz propia; y que no practica ni la fonomimia ni la ventriloquía cuando se para al lado de Andrés Manuel López Obrador.
29 Marzo 2017 04:00:00
Turismo: la gallina amenazada
Las cifras no sólo son alentadoras, sino francamente espectaculares: únicamente en el 2016 llegaron a México 37 millones de turistas extranjeros que nos dejaron más de 20 mil millones de dólares. Así, la actividad turística es la tercera en importancia para la captación de divisas, con un crecimiento de 53% respecto al 2012.

Por ello, el turismo representa ya el 9% del producto interno bruto (PIB) y genera más de 9 millones de empleos directos e indirectos; además del efecto multiplicador que tiene en prácticamente todas las ramas productivas.

Por tanto, frente a un escenario global adverso en el panorama petrolero y un antimexicanismo enfermizo de nuestro principal socio comercial encarnado en Donald Trump, el turismo se plantea en el presente como la gran probabilidad para el futuro. Por lo pronto, como un gran detonador del mercado interno, un distribuidor natural del ingreso y a la vez un revulsivo que mucha falta hace a nuestra economía estancada en un crecimiento de apenas 2 por ciento.

El optimismo para el futuro inmediato tiene su fundamento: en 3 años pasamos del lugar número 14 al noveno como destino turístico más atractivo del planeta. Hoy, dicho por Taleb Rifai, secretario general de la Organización Mundial del Turismo, podríamos estar ya en el octavo o tal vez el séptimo sitio de los países más visitados.

Estos datos y prospectivas llevaron a un exultante presidente Peña Nieto a decir en el Tianguis de Acapulco que “…por supuesto que presumo las buenas noticias, porque todos los días estamos impregnados de noticias que a veces nos desmotivan. Pareciera que vivimos en el peor de los mundos, cuando realmente no es así”.

Desde luego, no se trata de ser aguafiestas. Soy el primero en reconocer que a este país le urgen buenas noticias; sin duda las del turismo lo son. Sin embargo, en el mismo evento pudimos percibir entre los asistentes abiertamente o en voz baja, una enorme preocupación común: la inseguridad incipiente amenazante o creciente en nuestros principales destinos turísticos. Y ahí están los casos evidentísimos de Guerrero y sobre todo Acapulco, donde son más que frecuentes los delitos del fuero común y las matanzas por enfrentamientos entre células o cárteles de narcotraficantes. En Los Cabos asustan los cuerpos desmembrados de los días anteriores. Y en la Riviera Maya alertan los tiroteos en bares y otros lugares.

En pocas palabras: nuestros principales destinos turísticos no son sólo enormemente atractivos para los turistas nacionales y extranjeros, lo son también para el crimen organizado, porque en ellos hay dinero y hasta el glamour que dan los grandes hoteles y los restaurantes de cinco estrellas.

Por ello es indispensable implementar una estrategia especial para evitar en lo posible los delitos que pudieren marcar como peligrosos ciertos centros turísticos. Yo diría que se trata de un asunto de Estado, a fin de preservar la productividad de esta nueva gallina de los huevos de oro, para no apretarle el pescuezo como hicimos con Pemex.

Por lo pronto, ahí están los números presentados por el todavía joven secretario de Turismo Enrique de la Madrid, los cuales –aunque él no quisiera– lo colocan en una segunda pero observable fila de presidenciables.
22 Marzo 2017 04:00:00
País de huesos
Las cifras de cada día son espeluznantes: decenas y a veces cientos de cuerpos son hallados bajo tierra. A veces en fosas clandestinas como las que vi en Iguala, perfectamente excavadas con trascabos o sepultados a la carrera en entierros improvisados.

Pero lo más aterrador es que estos hallazgos horripilantes ya no nos horroricen. Como si las continuas bofetadas a nuestra capacidad de asombro nos hubieran puesto en estado de shock.

A ver: tan sólo en el último recuento del 2006 al 2016 fueron desenterrados mil 87 cadáveres en 365 sepulcros ilegales. Lo alarmante es que en esa misma década se reportaron más de 29 mil desaparecidos, por lo que es fácil suponer que al menos 20 mil están todavía enterrados.

En los días recientes, nos volvimos a estremecer con el descubrimiento de la ahora célebre fosa de Jojutla en Morelos, donde fueron desenterrados los restos de al menos 35 personas. Hallazgos que, por cierto, no son producto de pesquisas de gobiernos o policías, sino de las indagatorias de organizaciones de la sociedad civil como El Solecito en Veracruz que –en busca de sus muertos– acaba de descubrir dos fosas gigantescas en Colinas de Santa Fe, donde por cierto se informa del hallazgo de 249 cráneos. Así que la pregunta obligada es una mezcla de escatología y horror: ¿Cómo que puros cráneos…y los cuerpos? Más de 10 mil fragmentos de huesos en pedacería.

Pero más allá de las cifras, no se necesita ser tremendista para suponer las miles y miles de horas de dolor, de tortura, de violaciones, vejaciones y sufrimiento detrás de estas estadísticas. Y la vergüenza inaudita de que esto ocurra aquí. Porque en ningún país del mundo que se considere medianamente civilizado sería admisible tanta barbarie. Ni siquiera entre los que enfrentan situaciones de guerra. Qué sentido tiene hablar de reformas estructurales o cosa que se le parezca cuando tenemos gran parte del territorio sembrado de muerte y sangre. Porque fosas también hay en Guerrero, Michoacán, Chihuahua, Tamaulipas, Jalisco y el Estado de México.

Tenemos que aceptar que, además de la crueldad, detrás de cada fosa y cada cuerpo hay también una historia de abuso criminal e impunidad absoluta. Porque no es verdad que –como dice la sistemática versión oficial– se trate siempre de enfrentamientos entre células o carteles rivales.

Para empezar, en el crimen organizado hay por definición una complicidad obligada con el poder político. Bien sabemos de la delincuencia uniformada y de gobiernos asesinos. ¿O alguien podría suponer que un gobernador tan escandalosamente voraz como el prófugo Javier Duarte –quien salió loco de contento con su cargamento– se enriqueció hasta la náusea debido únicamente a sus raterísticas habilidades financieras? O dicho de otro modo, ¿quién dudaría que Duarte haya estado detrás de los crímenes en las 43 ciudades veracruzanas donde se han descubierto fosas clandestinas?

Por eso indigna la complicidad de gobiernos municipales, estatales y por supuesto el Gobierno federal, que prefieren echar sus muertos bajo la alfombra del territorio nacional. Un amontonamiento infame de huesos en fosas y cementerios clandestinos donde no hay siquiera una cruz.
15 Marzo 2017 04:00:00
El día que se quebró el futbol
Tenía yo el privilegio de comer con él de vez en cuando. Sólo que ese día lo encontré con los codos en la mesa y las manos apoyando la barbilla de aquel rostro de ojos de cristal a punto de agua. –¿Qué pasó don Julio, porqué lo veo tan triste? –Y cómo iba a estar don Ricardo, si hoy se nos quebró el futbol. –¿A qué se refiere, don Julio? –Pues que hoy el Guadalajara vendió a Ramón Ramírez al América. –¿Y por qué es tan grave? –Pues porque no se vale; hay reglas no escritas, pero sagradas, que no deben romperse nunca, a menos que rompamos todo.

Esas palabras se me quedaron para siempre. Si un hombre como Julio Scherer García, que cargaba en sus hombros parte de la conciencia nacional le daba esa importancia al futbol, es que se trataba de algo más que un deporte o un negocio; era sobre todo un asunto de Estado. Lo recordé muchas veces cuando el ánimo nacional se derrumbaba por una eliminación oprobiosa de nuestra “selección” o una nueva derrota en un Mundial. Igual que convertíamos en día de fiesta una victoria desesperada.

Otra lección sobre el significado profundo del futbol la tendría después con Eduardo Galeano, aquel de “Las venas abiertas de América Latina”: –¿Por qué siendo un intelectual y un periodista tan comprometido con las buenas causas, eres también un fanático del futbol, calificado como el opio de los pueblos y una maquinaria de enajenación? –Yo soy un futbolero perdido desde que nací, en realidad quería ser jugador. –¿Hay todavía jugadores excepcionales como Messi, que parece un niño chiquito cuando dribla a dos o tres y luego hace un gol fantástico? –Sí, por suerte quedan quienes juegan por placer más que por deber; pero el futbol, en los altísimos niveles que está ubicado ahora, es la industria más lucrativa y también la más rentable desde el punto de vista del prestigio político.

Cierto. El futbol es aquí y en China –sobre todo ahora en China– la gran válvula de escape social que equilibra las furias y las alegrías de los pueblos de todos los signos políticos y religiosos. Por eso la FIFA tiene más afiliados que la mismísima ONU y su poder económico y político es superior al de la gran mayoría de los países del planeta.

A ver: el futbol es la locura colectiva que nos permitimos los seres humanos. Basten algunos datos desquiciantes: las economías de algunos de los grandes clubes de Europa –boletaje, tv, mercadotecnia– son equivalentes o más abundantes que las de muchos gobiernos completos; en Inglaterra hay estadios vendidos con años de anticipación; desde España, un juego de liga entre el Barcelona y el Real Madrid es visto por mil millones de personas en toda la Tierra; un solo jugador de élite gana en un año lo que decenas de miles de campesinos o cualquiera de nosotros en toda la vida. Así de loco, así de injusto, así de espectacular es el futbol mundial.

En México somos una mala copia: un futbol mediocre, salvo en el negocio. Por eso inventamos la “liguilla”, con dos “campeones” cada año, de los que luego nadie se acuerda.

En este escenario se acaba de producir un hecho inédito: los árbitros no pitaron el pasado fin de semana con la exigencia de un año de castigo para quienes los cabecearon y empujaron. Por ahora ganaron. Pero desde ya, se habla de la venganza.

¿Que el futbol vuelva a romperse? No lo creo. Sólo sé que están matando a la gallina de los huevos de cuero.
08 Marzo 2017 04:00:00
Diamante excepcional
Eran como las nueve de la noche de un día de los 80 cuando llegué al restaurante de moda en Acapulco. Él ya se iba solito con su esposa en un jeep alquilado. –¿Cenaron temprano, secretario? –No, fíjese que no hay lugar, Ricardo, me saludó sonriente. –Deme por favor un minuto. –Oiga, no se moleste. Así que me introduje rápidamente y encontré a mi cuate el gerente. –¿Ya sabes a quién acabas de mandar al carajo? Es Silva Herzog, el secretario de Hacienda. Por poco le da un infarto. Total que les instalaron una mesa con vista al mar, por supuesto.

Unos meses antes lo había entrevistado sobre las medidas draconianas a que nos estaba obligando para sobrevivir a una nueva crisis económica que incluía devaluaciones, recortes y un peso cada vez más chiquito. Remedios amargos, pero que como médico de emergencia nos empujaba a todos. –¿Qué se siente ser el malo de la película?, le pregunté; a lo que respondió con una estentórea carcajada para añadir con su voz de bajo profundo: “Lo de malo ya ni modo, es el papel que me tocó; espero por lo menos no ser tan antipático”. Curioso, la prueba de su sencillez y carisma la tendría tiempo después en aquel espontáneo episodio de Acapulco.

Tal vez por eso aceptaba con humildad lo de Diamante, dada su brillantez en el debate, y lo de Negro, con gran sentido del humor debido al color de su piel. Hombre nodal de una estirpe de orgullo hacia atrás y hacia adelante. Su padre, don Jesús Silva Herzog, fue el economista clave para precipitar la expropiación petrolera de Lázaro Cárdenas, e incluso autor de aquel discurso histórico del 18 de marzo del 38. Su hijo Jesús Silva Herzog Márquez es hoy por hoy una de las inteligencias más luminosas en este país y una conciencia viva y valiente contra los abusos y desatinos del poder.

Yo sé que es un lugar común el referirse a alguien como un mexicano de excepción. Sin embargo, Jesús Silva Herzog Flores lo fue y por muy diversas razones:

–Como secretario de Hacienda en los gobiernos de López Portillo y De la Madrid (con quien tuvo el valor de discrepar y no ser sumiso) tuvo una actuación definitoria en esos años de bancarrota económica y moral. Recorrió medio mundo para renegociar una deuda que parecía impagable sin otros argumentos que su inmensa capacidad negociadora y su mirada a los ojos.

–Como embajador en Washington fue protagonista fundamental en aquel rescate de Clinton en el 95, luego del error de diciembre del 94.

–Aun en sus amarguras, supo perder con dignidad e ignorar el canto de las sirenas para mantenerse fiel a su partido, el PRI: las dos ocasiones en que no pudo ser su candidato a la Presidencia y luego, cuando su carisma no le alcanzó y fue derrotado en la contienda por el DF en el 2000.

–Su aportación histórica fue la creación del Infonavit, pilar de las instituciones sociales e institución constructora de millones de casas para los mexicanos.

Luego del servicio público vivió con dignidad en la medianía republicana juarista en la academia y como conferencista formidable. Jamás un escándalo ni en lo público ni en lo privado. Jamás siquiera una insinuación por corrupción o abuso del poder a pesar de los altísimos cargos que llegó a ocupar.

Yo creo que en el fondo Jesús Silva Herzog Flores era muy vanidoso. Tanto que quiso que lo recordáramos así, como un mexicano excepcional.
15 Febrero 2017 04:00:00
Estado de México: estado de ánimo
Un experimentado y curtido mexiquense así lo define: vamos a ver de qué humor se levantan el domingo 4 de junio los priistas que han reinado en las cortes de Toluca y Atlacomulco; cómo despiertan los panistas del corredor azul, del Toreo para adelante; cómo encaran el día los perredistas populosos de Neza y Ecatepec; qué tal abren los ojos los morenos que han irrumpido con fuerza en el Edomex; y también si están de humor los indecisos que deciden en la fila o a boca de urna quién quieren que sea su gobernador. “Somos intensos y cambiantes según nos amanezca”, puntualiza mi amigo.

Pero, mientras llega el día, ya El Universal nos anticipó antier que si la elección fuera hoy, sería la más cerrada de una historia de décadas en las que siempre ha ganado el PRI. Eso, si los contendientes fueran: Alfredo del Mazo Maza del PRI, Verde, Panal y PES con 19.8% de las preferencias; Josefina Vázquez Mota del PAN con 19.6 y Delfina Gómez Álvarez de Morena con 17.8. Sin embargo, no está claro si Josefina va a participar o no; lo mismo que el perredista Juan Zepeda, quien tuvo un buen gobierno en Neza, pero aún no ha sido postulado y que buscaría catapultarse desde el 11.5 de preferencia por partido para alcanzar a los punteros. De ser así tendríamos una inédita elección, ya no a tercios sino a cuartos, y muy probablemente un conflicto post-electoral en la nerviosísima antesala de la elección presidencial de 2018.

Mientras tanto, lo que sí podríamos hacer es entrarle al mexicanísimo deporte de la especulación electoral, caso por caso:

–Alfredo del Mazo Maza es un todavía joven político que sin embargo acumula una larga experiencia como legislador, presidente municipal y funcionario y que pretende ser el tercero de la dinastía Del Mazo que después de su abuelo y su padre gobierne su entidad. Además el sistema “se la debe” desde hace seis años cuando se disciplinó para evitar fracturas, por lo que se presume contará con todo el apoyo del actual gobernador Eruviel Ávila, quien ha sabido consolidar un gobierno suficientemente fuerte.

En contraste, el respaldo que puedan darle desde Los Pinos podría ser contraproducente por su cercanía de parentesco y hasta de apariencia con quien atraviesa por una crisis aciaga de aceptación popular: Enrique Peña Nieto. Cuyos resultados de gobierno también pueden pesar como una losa sobre el estado de ánimo de los mexiquenses el 4 de junio.

–El caso del PAN es patético: la oposición del cacique local Ulises Ramírez ha retrasado hasta el límite la postulación de doña José, quien ha exigido todas las garantías de su partido y pospuesto hasta la exasperación su aceptación formal de la candidatura.

–La gran “sorpresa” de este 17 puede ser el triunfo de Delfina Gómez Álvarez, candidata de Morena, un partido que en pocos meses pegó un salto espectacular de 5 a 11.6 puntos en las preferencias. Ya como candidata está ahora en un tercer lugar con 17.8, pero pegada al primero. De seguir las tendencias, Delfina seguirá creciendo con dos fortalezas: la de su trayectoria con expediente limpio como alcaldesa de Texcoco; y el apoyo formidable de Andrés Manuel López Obrador que, con un triunfo de esta dimensión, estaría tocando firmemente la puerta de Los Pinos en 2018. ¡Ah! Faltan sólo 109 días para el 4 de junio.
08 Febrero 2017 04:00:00
La llamada del diablo
Es el episodio más melodramático de los últimos tiempos. Una auténtica comedia de equivocaciones y farsas. Y es que en esta puesta en escena uno o varios de los actores han mentido una o varias veces deliberadamente. Si no fuera porque se trata de un asunto muy serio, sería de esquizofrénica risa loca.

A ver: a quién se le ocurrió proponer o aceptar una llamada del presidente Peña Nieto con un dealer de los casinos como Donald Trump. ¿Luego de una primera semana de pesadilla, alguien pensó que el teléfono podría contribuir en algo para negociar cualquier cosa o disminuir la beligerancia con que el troglodita empezó a golpear a México apenas llegó a la Casa Blanca? ¿No había las señales suficientes desde la campaña trompuda? ¿Cómo pudimos ser tan cándidos de –según la versión presidencial– no haber grabado y transcrito la conversación cuando sabíamos bien que ellos sí lo harían?

Pero más aún, Trump y sus halcones han empleado la llamada como un arma letal con un propósito claro: debilitar todavía más al Gobierno mexicano. Primero con la filtración a la AP de aquel párrafo escalofriante de Trump a Peña: “Tienen muchos ‘bad hombres’ ahí (…) no están haciendo lo suficiente para detenerlos. Creo que su Ejército está asustado, el nuestro no, así que podría enviarlo para que se haga cargo”. Frases en que hasta las comas son amenazantes y que encierran además un insulto de cobardía a nuestros soldados de parte de nuestro extraño enemigo.

Días después de la bomba de AP, una nueva versión de CNN matizó que lo que realmente dijo Trump a Peña Nieto fue: “Ustedes tienen muchos hombres rudos en México, con los que quizá necesitan ayuda. Nosotros estamos dispuestos a ayudarlos (…) ellos tienen que ser puestos fuera de combate y ustedes no han hecho un buen trabajo”. Una interpretación que, sin embargo, reafirma la intención original: el envío de tropas estadunidenses a México; aun cuando digan que todo fue en un tono coloquial. Como si fuera admisible bromear con esas cosas.

Pero, si quedaba alguna duda de la manipulación, apenas este domingo la perversión carcajeante fue restregada en el rostro de los ingenuos: previo al megarrating del Super Bowl, la cadena Fox transmitió una larga entrevista de Trump con el periodista Bill O’Reilly, quien pregunta: “¿El señor presidente Nieto de México está abierto a la posibilidad de fuerzas de Estados Unidos ayudándolo a combatir a los cárteles de la droga?”. A lo que un generoso Trump responde: “Como el muy buen hombre que es él y por ser alguien a quien respeto, yo preferiría que él respondiera eso (…) Pero yo ciertamente le ofrecí ayuda para derrotar a los cárteles de la droga (…) Y pareció muy dispuesto, porque tiene problemas controlando algunos aspectos de su país y yo diría que los cárteles de las drogas son lo primero”.

En resumen, Trump y su Gobierno bárbaro han logrado su propósito: mostrarse como el todopoderoso, listo para invadir el territorio de un vecino inepto y blandengue. En cambio, nuestro Gobierno –que al principio negó que el tema se hubiera tocado siquiera– sigue sin informarnos lo que todos estamos esperando: qué respondió Enrique Peña Nieto a las vociferantes amenazas de Trump. La vieja y soberbia tesis de que en este país, salvo ellos, todos somos idiotas.
01 Febrero 2017 04:00:00
Trump al desnudo
Debe ser escatológico. Así que, desde luego, hablo de desentrañar la personalidad de un tipo llamado Donald Trump, que casualmente es presidente de Estados Unidos; el mismo que en sus primeros y frenéticos 10 días ha trastocado su país, a México y al resto del mundo:

–Todo comenzó con el burdel del abuelo, Frederich Drumpf, nacido en Kallstadt, Alemania, un pueblito alemán, quien con apenas 16 años huyó del servicio militar y llegó a Nueva York. Sin una palabra en inglés, pero dispuesto a todo, incluso cambiarse el nombre a Frederick Trumpf y luego a Trump, para asimilarlo al inglés.

–Luego de seis años de ahorro y en plena fiebre del oro, el abuelo Trump se fue al otro lado del mapa, hasta Seattle, en cuya zona roja compró un restaurante que bautizó como el Poodle Dog, donde ofrecía alcohol, comida y prostitutas al mejor postor. Ya con cierta fortuna regresaría a Nueva York, para dedicarse al negocio inmobiliario.

–Aparece entonces en escena Fred junior, el padre de Donald, que se dedica obsesivamente a la compra, venta y renta de viviendas y edificios en las populares zonas de Brooklyn y Queens. Donde, según la hemeroteca del New York Times, Fred Trump se vincula al Ku Klux Klan y participa en una pelea que enfrenta a mil racistas contra 100 policías, siendo uno de los arrestados.

–Ya en plena Segunda Guerra Mundial, los Trump intentan borrar su origen alemán para que no los relacionen con los nazis y aseguran tener ascendencia sueca.

–El caso es que, a la muerte de su hermano mayor Fred por alcoholismo, Donald se integraría al negocio inmobiliario de su padre, con una frase que lo marcaría para siempre: “ganar lo es todo, no hay límites”.

–La irrupción de Donald Trump como cobrador de rentas, no estuvo exenta de escándalos, como cuando en 1971 la empresa enfrentó una demanda por negar el alquiler de departamentos a negros e hispanos.

–Luego seguiría una compra compulsiva de edificios en litigio que, con mil artimañas y sobornos, multiplicaban su valor por 10 veces o más.

–Pero el despegue de su fortuna se da con la compra de hoteles y casinos en Atlantic City, no lejos de Nueva York, donde Trump, como se acostumbra en esos establecimientos, juega cinco a uno de ventaja sobre los incautos apostadores. Y donde si a alguien se le ocurre ir ganándole a la casa, se le envía una belleza de película para llevárselo de la mesa a un lugar más íntimo. ¿Reminiscencias del abuelo?

–En lo personal Trump también ha sido impetuoso: casado con la deportista checa Ivana Winkelmair, la actriz Marla Maples y la modelo eslovena Melania Knauss, ha tenido hijos con todas ellas. Cortejó sin éxito a la mismísima Diana de Gales luego de su divorcio y a la celebérrima Madonna, de la que ahora ha dicho que “es asquerosa”.

–En lo mediático, ha escrito cinco libros sobre cómo triunfar en los negocios: “si mi adversario es débil primero lo aplasto, luego negocio; si es fuerte primero negocio, luego lo aplasto”. Igual condujo un reality show en la televisión y en marzo del 90 apareció con una conejita en la portada de Playboy: “no importa lo que escriban, si estás arrimado a un buen culo”, dijo.

–En lo político, pues ya sabemos que, a pesar de todo, fue electo presidente de Estados Unidos.

Señoras y señores del Gobierno, con ustedes, Donald Trump. Con él, están “dialogando”.
25 Enero 2017 04:00:00
Trump: imbecilidad de alto riesgo
El libro me hizo ojitos en un Sanborns de Carlos Slim quien –¡oh casualidad!– ha sido invocado como el único rival capaz de enfrentarlo: “Trump: ensayo sobre la imbecilidad”, del joven y exitoso escritor y filósofo contemporáneo, el estadunidense Aaron James. Desde la portada es una provocación, citando al vendedor de millones de ejemplares, Stephen King: “Trump es un imbécil sin idea de cómo funciona un gobierno”.

Y no crean ustedes que se trata de uno de esos folletines oportunistas al calor de los acontecimientos. En realidad son un centenar de páginas escritas hace unos meses cuando se resolvió la candidatura republicana en favor de Donald Trump. Aunque ya para entonces James –graduado de Harvard– se había revelado como un experto en el tema, al publicar en 2012 una obra deslumbrante. “Imbéciles: una teoría”.

En el ensayo que ahora nos ocupa, su diagnóstico no tiene desperdicio:

–Donald Trump es un rico trepador de escasa educación y enemigo de la clase intelectual.

–Sin embargo, nos pide (y ahora los tiene) que le confiemos los códigos de lanzamiento de las armas nucleares y con ellos el futuro de nuestros hijos.

–Ojo: no estamos preguntando si Trump es o no un imbécil, porque a este respecto parece existir un consenso generalizado. ¿O se le ocurre al lector un modo mejor de definirlo con una sola palabra?

–El imbécil reúne tres condiciones: se asume sistemáticamente con derecho a ventajas en sus relaciones con los demás; se siente inmune a las quejas del prójimo; y en casos patológicos como el de Trump se proclama como el dueño de la verdad absoluta.

–¿No parece evidente que Trump es imbécil, aunque sea sólo por burlarse de un periodista discapacitado, por tildar de “violadores” a los inmigrantes mexicanos ilegales o por sus comentarios descaradamente sexistas sobre la mujer: “cabecita hueca”, “gorda cochina”?

–Trump busca en el electorado lo mismo que los que quieren atraer mujeres guapas: afirmar su valía haciendo que lo vean como un ser poderoso, convertirse en el centro de atención; sostener a cualquier precio la imagen de “pez gordo” y de “triunfador” que tiene de él mismo. Al grado de haberse atrevido a decir de su propia hija, Ivanka: “Vaya si es impresionante; toda una belleza. Si no fuera porque estoy felizmente casado y, en fin, porque soy su padre…”.

–Trump es un payaso-bobo, maestro del entretenimiento que no diferencia entre decir tonterías y hablar con cuidado y respeto a la verdad. Pero hay que reconocerle un instinto asombroso para dar voz a la vox populi o al menos a un segmento considerable de la población. Los mismos que al escucharlo admirados se asombran: “¡Ayer estaba yo diciendo la misma mierda!”.

Finalmente, y citando a Platón, Aaron James nos regala un párrafo que parece llevar dedicatoria: “Al tratar de manejar a un imbécil, puede que se esfume la dignidad para dar paso a una sensación desconcertada de incapacidad. Uno puede verse obligado a la humillante aceptación del abuso. Por inaceptable que pueda ser la conducta del imbécil desde el punto de vista moral, al final no queda más remedio que transigir con un sentimiento digno de paz o con cierta sensación de fracaso”.

Yo sé de alguien que debiera leer este libro; ahora mismo o en el vuelo a Washington. Con gusto le obsequio mi ejemplar. Porque está agotado.
18 Enero 2017 04:00:00
México, la Cuba de Trump
Sé que volverán a decirme que soy un alarmista; como cuando el 16 de noviembre titulé esta columna Trump construyó el muro y declaró la guerra a México. Entonces argumenté que con sus actitudes y amenazas, el presidente electo ya había levantado un cerco. Además de sus propósitos abusivos y racistas como confiscar la tercera parte de los 30 mil millones de dólares en remesas y la expulsión masiva e inhumana de indocumentados.

Lo que más me asombró fue la ingenuidad, sobre todo del Gobierno peñanietista, señalando que uno era el Trump de campaña y otro sería el Trump presidente. Desde entonces he venido sosteniendo que ha sido precisamente el antimexicanismo de Trump lo que más beneficios políticos y de imagen le ha dado, desde aquella nefasta visita a México, entre los sectores más retrógrados, fascistas e ignorantes de aquel lado. Más aún, ahora se ha envalentonado al grado de intentar imponernos un bloqueo comercial al estilo del que ha estrangulado a Cuba durante décadas.

Ahí están sus palabras y sus hechos: Ford canceló su planta en San Luis Potosí para llevársela a Michigan; apenas ayer General Motors anunció que trasladará parte de su producción de aquí para allá. Por supuesto que el propósito es desmantelar y llevarse las 14 plantas de estas empresas. Es obvio que esas armadoras han sido brutalmente presionadas por Trump y sus secuaces con impuestos de escándalo o promesas de terciopelo. Pero el colmo es que Trump ha amenazado a automotrices europeas tan poderosas como la alemana BMW con aranceles demenciales si sigue fabricando autos en territorio mexicano que crucen la frontera. Menos mal que los alemanes han dicho que continuarán con sus planes de inversión en México. Pero la pregunta obligada es cuántas empresas globales –no sólo del ramo automotriz, sino de otros sectores– resistirán las presiones del Gobierno todavía más poderoso del planeta para que dejen de invertir en México. Eso se parece mucho a un cerco, a un embargo, a un bloqueo.

Trump va a gobernar sobre la base del terror. Y su advertencia es que quien favorezca a México será su enemigo. Y aunque en el mediano plazo su aislacionismo será desastroso para su país, ahora presume del rescate de empleos y dineros. Su mensaje del viernes será el del heredero del negocio de la prostitución, los hoteles y casinos; del hombre que jamás ha tenido un cargo público; del bárbaro descendiente de abuelos escoceses y alemanes y esposa centroeuropea, pero que odia permanentemente a todos los no nacidos allá, a todo lo mexicano e hispano, e incluso a los estadounidenses que lo cuestionan y no están de acuerdo con sus atrocidades.

Por eso no nos extrañe que ya instalado en la Casa Blanca promueva ante el Congreso el cambio de nombres de algunas grandes ciudades: Los Angeles a The Angels; San Francisco a St. Francis; San Antonio a St. Tony; Las Vegas, lo está pensando. Y que ofrezca inmensos incentivos fiscales para que ciertas estrellas cambien su identidad: Cameron Díaz a Cameron Days; Cristina Aguilera por Kristie Eagle; Ariana Grande sería Big Arianne; y como en su caso no hay una traducción de su apellido en inglés, Jennifer Lopez pasaría a ser Jennifer Back que, a propósito, es por donde nos quiere patear Donald Trump. Y aquí, tan tranquilos.
11 Enero 2017 04:00:00
Infeliz año nuevo
Todo indica que así será: No hay una sola luz de optimismo en el horizonte de este 2017. Por el contrario, puras nubes negras y, en el mejor de los casos, espesas nieblas de incertidumbre.

El 2016 fue la crónica de una catástrofe anunciada y, al terminar el año, la declaratoria de guerra de Donald Trump –luego de su repudiada, pero para él fructífera visita– fue el principio de la tormenta. El inevitable próximo presidente de los Estados Unidos ha encontrado en su antimexicanismo una veta muy explotable que no sólo le ayudó a ganar la elección, sino que lo fortalece cada vez que nos golpea inmisericordemente. Para quienes me tildaron de exagerado por el término de “guerra”, ahí están sus primeras acciones aun antes de asumir la Presidencia: ya canceló la planta de Ford en San Luis Potosí; amenazó a General Motors con impuestos desproporcionados a los vehículos fabricados en México, y apenas ayer el mandamás de Fiat Chrysler advirtió que ellos se irán del país si Trump los presiona. Mientras tanto, nuestro Gobierno sigue sin entender que Donald jamás será un hombre de estado y ni siquiera es un político; es en cambio un troglodita de los negocios cuya familia ha hecho fortuna con prostíbulos, hoteles y casinos. El que nuestro canciller sea cuate del yerno que acaba de ser nombrado como nuevo gran consejero en la Casa Blanca no es garantía de que papi vaya a variar el maltrato a sus odiados prietos del sur.

A esa gran amenaza añádase el pago brutal del error histórico y absurdo de habernos convertido en productores de crudo y no refinadores de gasolina, lo cual nos ha colocado en el peor de los mundos: el petróleo en el piso, la gasolina en las nubes y el dólar en la estratosfera. Y en este escenario de pradera reseca, el Gobierno federal decidió el gasolinazo retirando el subsidio de 200 mil millones de pesos anuales que ahora nos hará pagar a todos con un incremento de 30% o más en febrero. Eso en cuanto al precio. Pero el costo ha sido gigantesco: un país incendiado no sólo por las protestas y los saqueos sino por la desilusión de las expectativas no cumplidas y la rabia de sabernos mexicanos de segunda frente a los excesos de gobiernos faraónicos, ladrones y en fuga.

Frente a este panorama aterrador, el gobierno de Peña Nieto ha decidido mirar al pasado en lugar de encarar al futuro. Así que al más rancio estilo del PRI de hace 30 años convoca a un acuerdo-pacto que para empezar no lo es, porque se trató de un acto mediático impuesto a producto de gallina a los “sectores representativos de la vida nacional”. Puros discursos sin ruta crítica, ni programa, ni números, ni agenda; por eso los patrones de la Coparmex se negaron a firmarlo. Y en el colmo del absurdo, el evento se programó a la misma hora que la reunión de los gobernadores, quienes obviamente se sintieron excluidos y abren otro frente de confrontación con un gobierno que ya tiene demasiados. Aunque el más grave de todos es el rechazo y la ira crecientes de sus gobernados.

¿Dónde están los Duarte, Borge y todo lo que se robaron? ¿Por qué un ministro de la Corte gana 400 mil pesos? ¿Por qué diputados y senadores derrochan millones en asesores buenos para nada? Y para ser honestos: ¿por qué hemos permitido que nos pongan al país al borde del precipicio?
30 Noviembre 2016 04:09:00
Fidel: el fin del siglo 20
A los 14 años le escribió una carta fechada el 6 de noviembre de 1940 en Santiago de Cuba: “Mi buen amigo Franklin Roosevelt, oí en el radio que serás presidente por un nuevo periodo…no se mucho inglés, pero sé muy mucho (sic) español…si quieres dame un billete, porque nunca he visto uno de diez dólares verde americano y me gustaría tener uno…si quieres hierro para hacer tus barcos, yo te enseño las minas de Mayarí Oriente, Cuba. Muchas gracias. Adiós. Tu amigo, Fidel Castro”.

Creo que esta carta precoz prueba que al principio Fidel no veía a Estados Unidos como su gran enemigo; también muestra la desfachatez descarada de un joven que todo lo creía posible. Que se atrevía a soñar y a luchar por sus sueños. Trece años después de esa carta insensata, a los 27, empezaría a fraguar la Revolución cubana, que se gestaría en México. Donde, por cierto, se entrelazan las leyendas urbanas con los hechos históricos: que su mítico compañero Ernesto “El Che” Guevara tomaba fotos a los niños con santacloses en la Alameda; que Fidel tenía una novia en Sanborns Del Prado, que después de los atracones que se daba con sus amigos, tan revolucionarios como hambrientos, le cobraba sólo tres cafés; que aquel bipolar político policía que fue Fernando Gutiérrez Barrios ya les tenía echado el ojo, pero simpatizaba con la conjura al grado de avisarles que en lugar de Veracruz, salieran cuanto antes de un puerto más discreto como Tuxpan. Alguna vez me enseñaron una fotografía de la cena de despedida que un miembro prominente de la comunidad judía, don Jorge Besquin, les ofreció en su casa de Polanco, antes de que los 87 locos maravillosos se embarcaran en el Granma para hacer una revolución de la que era fácil enamorarse; ahí están en la imagen Raúl y Fidel muy sonrientes con sus uniformes verde olivo nuevecitos que les obsequiaron su anfitrión y mecenas.

Luego, Fidel y ese puñado de fieles seguirían forjando su leyenda enfrentados a los miles del Ejército del dictador Fulgencio Batista en la Sierra Maestra, hasta la toma del Cuartel Moncada y la entrada triunfal a La Habana en el 59. Más tarde, la entrevista Nixon-Fidel y el rompimiento con la declaratoria del carácter socialista de la revolución, hasta la crisis de los misiles que puso al mundo al borde de una guerra nuclear con Kennedy en Washington y Khrushchev en Moscú. Por ello y más, Fidel Castro es uno de los líderes más carismáticos e influyentes de la historia contemporánea.

En cuanto a su legado: ahí esta una Cuba pobre, pero no miserable, que ha sabido enfrentar con dignidad un bloqueo criminal del país más poderoso de la tierra; ahí están también sus artistas, sus escritores, sus deportistas y sus médicos. Que no hay democracia y que Fidel se excedió en el sobreproteccionismo de su revolución también es cierto.

Lo que yo me pregunto es si estamos mejor en países democráticos como México, en donde la mitad son pobres, uno de cada tres padece hambre, tenemos miles de desaparecidos por policías y soldados e igual ejecutan a periodistas y líderes sociales; y donde se ha hecho costumbre que los gobernadores y funcionarios se roben cientos de escuelas y miles de camas de hospital en actos de corrupción cada vez más escandalosos.

Me quedo con lo hecho por el comandante Fidel Castro, quien alargó el siglo 20 hasta morirse finalmente.
23 Noviembre 2016 04:09:00
a.T.-d.T.
Sí, así será, sin exageración alguna, este planeta donde los mexicanos estamos incluidos: antes de Trump y después de Trump. Sólo que ahora se trata de un anticristo predicador del odio, la guerra, la destrucción, la injusticia y la supremacía de la raza blanca sobre todas las demás.

Para quienes me señalaron que estaba exagerando cuando dije que ya nos había declarado la guerra, ahí están sus palabras de antier: “he ordenado revisar acuerdos migratorios de los que se ha abusado”, en una clara alusión a su amenaza de regresarnos a 900 mil jóvenes del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), de la que el New York Times ha dicho que “deportar a los dreamers –que son jóvenes de probada valía en escuelas y trabajos– sería un crimen gratuito”; en la misma declaración, dijo que no perdería tiempo y que el mismo día de su llegada a la Casa Blanca, el 20 de enero, sacaría a Estados Unidos del “desastre potencial del Tratado Transpacífico” para buscar acuerdos bilaterales con cada país, lo que es un claro anticipo de lo que nos espera con el TLC.

Y para quienes argumentaban que ya en la presidencia Donald Trump moderaría su belicoso discurso de campaña y ponderaría sus actos, déjenme decirles que no hemos visto nada aún: Trump está envalentonado y cada día se endurece y enfurece todavía más; porque está total y absolutamente convencido de que eso lo legitima ante sus rabiosos seguidores, a pesar de haber tenido un millón de votos populares menos que Hillary Clinton. Las designaciones en su Gabinete no dejan dudas de lo que será su horroroso estilo de gobierno: una horda de jinetes del apocalipsis seleccionados en el más recalcitrante extremo de la extrema derecha. Aquí, algunos ejemplares: Steve Bannon será estratega principal y consejero superior de Trump, exoficial naval y promotor de la supremacía de la raza blanca en EU; Jeff Sessions ejercerá como procurador de Justicia, sistemático opositor a cualquier acuerdo de regularización de migrantes ilegales; Mike Pompeo tendrá la dirección de la CIA, sirvió en las Fuerzas Armadas desde la caída del muro de Berlín y es guerrero de tiempo completo; y el rudísimo Rudolph Giulianni, quien quiere ser secretario de Estado, pero suena también para embajador nada menos que en México, que será un cargo clave para cumplir las amenazas trumpistas.

Me cuentan que este lunes Trump convocó a un encuentro off the record en su torre de Nueva York a un grupo de altos directivos de las grandes cadenas como CBS, NBC, ABC, CNN y Fox, con sus principales conductores, a quienes recibió con dos frases escalofriantes: “Sé que me encuentro en un cuarto rodeado de mentirosos durante mi campaña… espero que hagan bien su trabajo de aquí en adelante”; ahora, todos estos medios saben que su preciada libertad de expresión está más amenazada que nunca. En cambio, los que gozarán de toda libertad son los racistas asesinos del Ku Klux Klan, quienes anuncian una gran marcha nacional para festejar el triunfo de Trump y su llegada a la Presidencia de los Estados Unidos.

En nuestra Presidencia de acá, instalamos un teléfono para orientar a nuestros paisanos de allá ante las amenazas del monstruo. Nada más.
16 Noviembre 2016 04:09:00
Trump construyó el muro y declaró la guerra a México
En un tiempo récord, a sólo unos días de haber ganado la Presidencia, Donald Trump ya levantó un muro gigantesco que ha dividido como nunca antes en su historia –oh paradoja– a los Estados Unidos: de un lado, los perdedores, quienes todavía creen en sus instituciones, en la educación, en las normas de convivencia civilizada, en los derechos humanos y en un concepto global de especie terrícola; del otro, los ganadores, los ignorantes, los iletrados, los rabiosos, los fascistas, los nazistas, los fanáticos de la Asociación del Rifle y los asesinos del Ku Klux Klan. Con Trump ganó el derecho al odio; la potestad arrogante del blanco caucásico que hitlerianamente revive la absurda convicción de sentirse y creerse raza superior.

Por lo pronto, las amenazas desquiciadas de Trump, su misoginia, su racismo y su brutalidad –en más de un sentido– han provocado en todo el país manifestaciones de rechazo a su llegada a la Casa Blanca: “He is not my president!” es el lema que desborda las redes sociales y se lee en todo tipo de mantas, playeras y cartulinas de quienes marchan consternados en las más diversas ciudades. Los mueve el terror a que un delirante como él encabece la nación más nuclearmente armada del planeta y apriete el botón de una Tercera Guerra Mundial, que sería la última. Los acompaña el fundamento moral de que en el voto popular el candidato republicano tuvo 200 mil sufragios menos que su adversaria demócrata Hillary Clinton, aunque el decrépito sistema de votos totales para el ganador en cada estado le haya dado el triunfo; por lo que ahora existe la esperanza posible, pero prácticamente remota, de que el Colegio Electoral, a través de un estrechísimo resquicio legal, revoque el resultado el próximo 19 de diciembre mediante la presión de millones de firmas en el sitio change.org.

Mientras tanto, Donald Trump le ha declarado la guerra a México. Y si piensan que exagero, basta enumerar algunas de sus amenazas:

–Construir el fronterizo muro de la ignominia a un costo de 17 mil millones de dólares que además nos hará pagar de algún modo.

–Expulsar hacia acá a 3 millones de indocumentados, lo que desataría una crisis humanitaria de infames proporciones.

–Desbaratar el TLC de América del Norte, lo que implicará 5 millones de desempleados allá y muchos más aquí.

–Robarnos 10 mil millones de dólares en remesas a través de impuestos demenciales.

–También a través de impuestos monstruosos, llevarse de regreso las inversiones de las empresas gringas en territorio mexicano.

Sí, me dicen los expertos que no le será tan fácil. Pero, para mí que un señor que nos quiere estrangular y cobrarse un gigantesco botín, nos está declarando la guerra.

Por eso me uno a Jorge Castañeda y Alejandro Hope cuando proponen medidas como un boicot nacionalista a todos los productos que vengan de allá. Y añado algunas sugerencias si es que el señor Trump decide terminar de enloquecer cuando despache en la Oficina Oval: qué tal una semana de brazos caídos de todos los mexicanos –desde campesinos a profesionistas– que trabajan allá; o una huelga de hambre de los millones que somos encabezada por el Presidente. No se rían, que es en serio.
09 Noviembre 2016 03:00:00
Padre nuestro que estás en los cielos…
SI GANA ELLA:

Contra lo que digan mis entrañables Vicente Fernández, Los Tigres del Norte, Salma Hayek y millones de latinos y mexicanos, un triunfo de Hillary Clinton no nos abrirá las puertas del paraíso, ni nos caerá maná del cielo y, en una de esas, hasta nos provoca desi-lusión cuando empiece a gobernar; como nos pasó con el candidato que por negrito, demócrata, simpático, inteligente y culto seguro nos trataría mejor que nunca y que terminó deportando casi a más de 3 millones de migrantes, 600 mil más que el antipático republicano llamado George W. Bush.

Así que con Hillary Clinton, la candidata demócrata, también corremos riesgos. Y motivos de preocupación hay suficientes: no hay un solo acto favorable a México durante la ya larga carrera de esta güerita –tan linda que se ve– ni como legisladora ni como secretaria de Estado; siempre se ha opuesto al TLC y se pronuncia con toda energía con que al menos se revise en términos más favorables para Estados Unidos y Canadá que para México; también ha cuestionado el Tratado Transpacífico que promovió su colega de partido Barack Obama y que supuestamente beneficiaría a México; apenas en abril lanzó una crítica brutal a nuestro Gobierno cuando, al referirse a los hechos de Ayotzinapa, Tlatlaya y otros más, fustigó que “el Estado mexicano haya sido omiso en ejercer justicia para las víctimas de estos actos represivos”. ¡Pácatelas! La única señal positiva es su postura en materia de derechos humanos cuando ha prometido luchar por “una reforma migratoria comprensiva que provea un camino a una ciudadanía completa y equitativa”.

Pero la principal preocupación que los mexicanos debiéramos tener con el muy probable triunfo de la candidata demócrata es que la señora Hillary Rodman Clinton está furiosa contra México y su presidente Peña Nieto. Porque hace apenas dos meses estaba encaminada a una apabullante e histórica victoria, cuando la inexplicable, absurda, ilógica, explosiva, humillante y ridícula invitación a Donald Trump –dándole trato de Jefe de Estado– le dio oxígeno y lo levantó de la lona en una contienda que ya él mismo daba por perdida. Dicen que Hillary no es rencorosa, pero tiene buena memoria; si no, que le pregunten a Bill.

En resumen, podríamos decir que, si gana ella, tendríamos una relación con alto grado de dificultad, lo otro sería la catástrofe.

SI GANA ÉL:

“Padre nuestro que estás en los cielos…”

Para no incurrir en plagio, debo decir que –según me contaron– eso fue todo lo que escribió aquel controvertido periodista, Carlos Denegri, en su columna de primera plana de Excélsior cuando Estados Unidos arrojó la bomba atómica sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945, dejando todo el resto de su espacio en blanco. Así que: más allá del estúpido muro; de que nos deporte a 11 millones de paisanos; de que se quiera agandallar 25 mil millones de dólares en remesas; de que derogue el TLC; de que nos dispare el dólar a 25 o 30 pesos; de que nos destroce la economía con 5% menos del PIB; mucho más allá de todo eso, yo rezo por que no llegue a la Casa Blanca un loco desquiciado capaz de oprimir el botón rojo y que pierda sentido todo lo que hemos logrado como especie humana: “Padre nuestro que estás en los cielos…”.
02 Noviembre 2016 03:00:00
Robaron, huyeron y los dejaron ir
Difícil encontrar una palabra que describa a dos sujetos tan deleznables como Javier Duarte y Guillermo Padrés. A cuál más de rapaces y ladrones. Pero me quedo con una: obscenos. Porque los dos representan lo peor de la condición humana: la impudicia total y desvergonzada. Aquella a la que no le importa que jamás puedan volver a su tierra porque los echarían a pedradas. Aquella que les impedirá siquiera verse al espejo sin asco de sí mismos. Aquella que les justifica cualquier crimen a cambio de llevarse una gigantesca fortuna producto de sus raterías como gobernadores de Veracruz y Sonora.

Allá en el norte, el panista Padrés se comportó con la hipocresía que caracteriza a los practicantes de la misa dominical: golpes de pecho ese día y voracidad sin límites todo el resto de la semana. Se hizo célebre cuando mandó construir una presa –con recursos federales, claro– en un rancho de su propiedad.

Actualmente la Procuraduría General de la República tiene una orden de aprehensión en su contra por enriquecimiento ilícito y desvío de recursos. También se le imputan sobornos por más de 8 millones de dólares para favorecer compras de su gobierno; lo mismo transacciones bancarias a través de una empresa holandesa. En suma, la Contraloría sonorense calcula en más de 30 mil millones de pesos el desfalco al erario público, equivalentes a 30 universidades, 300 escuelas y al menos 50 hospitales. En días pasados, le fueron retirados sus derechos partidistas en el PAN y se encuentra formalmente prófugo.

El caso de Javier Duarte en Veracruz es escandalosamente demencial: tan sólo en el 2015 el daño patrimonial que provocó a su estado asciende a 16 mil millones de pesos, y en el escenario del desastre un centenar de alcaldes tienen tomado el Palacio del Gobierno estatal en Jalapa por el desvío de al menos 3 mil millones de pesos en recursos federales, cuyo destino el Gobierno de Duarte nunca pudo comprobar.

Por esa corrupción desatada, por los crímenes contra periodistas, secuestros, desapariciones forzadas y decenas de fosas clandestinas, Veracruz vive un estado de emergencia como nunca antes en su historia. En contraste, cada día surgen nuevas pruebas y evidencias de la fortuna que este engendro de la inmoralidad ha amasado en su beneficio y el de toda su parentela convertida en una auténtica corte de ladrones.

También Duarte está prófugo e igualmente expulsado, en su caso del PRI. Pero lo más vergonzante, es que ambos fueron advertidos por el Gobierno y sus hipócritas partidos de que ya se armaban gruesísimos expedientes en su contra, lo que les permitió preparar una huida cómoda y segura.

A ver: tan sólo en los años recientes 11 gobernadores han sido señalados como ladrones y corruptos y sólo uno, el priista Andrés Granier, está en la cárcel: todos los demás disfrutan alegremente sus malhabidas fortunas: los priistas Humberto Moreira de Coahuila, Fausto Vallejo de Michoacán, César Duarte de Chihuahua, Rodrigo Medina de Nuevo León, Fidel Herrera de Veracruz, el panista Armando Reynoso Femat de Aguascalientes y los perredistas Narciso Agúndez de Baja California Sur, Juan Sabines de Chiapas y los ya mencionados aquí, Padrés y Duarte. Para quienes encontré una palabra que todavía los define mejor: escatológicos.
26 Octubre 2016 03:00:00
Algo más sobre los 43
Se ha dicho que la detención del exjefe policíaco de Iguala, Felipe Flores Velázquez, será clave para aclarar la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Tengo mis dudas y, es más, creo que puede ser un acto premeditado para dar la impresión de un avance sustancial en la investigación y que luego no pase nada y siga latente la pregunta: ¿dónde están?

A ver: Flores, además de primo, fue el verdugo del matrimonio formado por José Luis Abarca Velázquez y su esposa María de los Ángeles Pineda, quienes durante al menos dos años ejercieron como señores feudales de horca y cuchillo en Iguala, Guerrero. Donde instauraron un régimen de terror que incluía el asesinato a sangre fría de sus opositores y el pago de cuotas de todos los comercios. Ambos, luego de ser prófugos célebres, fueron capturados cinco semanas después de la desaparición de los jóvenes la noche del 26 de septiembre de 2014. ¿Alguien podría creer que en casi dos años de prisión ninguno de ellos ha podido aportar algo sobre lo ocurrido en esas horas de sangre?

Siempre he dicho que el más grave obstáculo para el esclarecimiento de este caso –que nos mostró al mundo como un país de bárbaros– es que se le ve como un hecho aislado. Y no en el entorno en que se fraguaron y luego hicieron explosión los acontecimientos: el municipio de Iguala es una de las zonas más calientes para la recepción y el trasiego de droga; por supuesto que mariguana, pero también cocaína pura que antes de los “cortes” tiene un valor de al menos dos mil dólares el kilo y conforme avanza hacia el norte alcanza hasta los 120 mil dólares. Por eso la disputa feroz entre los grupos del crimen organizado por ese territorio.

Es en ese escenario que José Luis Abarca y su esposa, dos de cuyos hermanos forman parte del cartel de Guerreros Unidos, compran en 2012 la candidatura a la alcaldía al PRD. En esa operación estuvieron apadrinados por Lázaro Mazón, secretario estatal de Salud, y con la venia del entonces gobernador Ángel Aguirre. Su plan era a mediano y largo plazo: Mazón, como candidato de Morena, sucedería a Aguirre; María de los Ángeles Pineda relevaría a su marido y Abarca iría al gabinete de Mazón para luego imponerse como gobernador de Guerrero.

Las preguntas se derraman en cascada: ¿quién mandó a los de Ayotzinapa a secuestrar camiones hasta Iguala, cuando les quedaba más cerca Chilpancingo? ¿Fue casualidad o causalidad el caso del quinto camión que muy probablemente trasladaba droga en su carrocería? ¿Fue una simple coincidencia que esa noche del 26 Pineda iniciara su campaña con una fiesta en la plaza y temiera un sabotaje de los normalistas? ¿Fue Felipe Flores el único responsable de la captura y entrega de los normalistas a los Guerreros Unidos? ¿Por qué nadie a nivel estatal, federal o en el PRD se alarmó por los crímenes cotidianos de un gobierno municipal extorsionador, secuestrador y asesino? ¿Se ha investigado a fondo si desde Iguala se enviaban cuantiosos recursos al gobierno de Guerrero y hasta a la propia Federación? ¿Cuál fue el papel del ejército en la desaparición de al menos parte del grupo de los 43? ¿Por qué no se han revelado las declaraciones de los choferes que los trasladaban? Finalmente: ¿cuántos años más seguiremos conmemorando y demandando la verdad sobre este crimen horrendo?
19 Octubre 2016 04:00:00
Dylan y Trump: de lo amoroso a lo detestable
“Cuántos caminos debe andar una persona, antes de que le llames hombre. Cuántos mares debe surcar una paloma blanca, antes de dormir en la arena. Cuántas veces deben volar las balas del cañón, antes de que sean prohibidas para siempre. La respuesta, amigo mío, está volando en el viento, la respuesta está volando en el viento. Cuántos años puede una montaña existir, antes de ser bañada por el mar. Cuántos años pueden vivir algunas personas, antes de que se les permita ser libres. Cuántas veces debe un hombre girar la cabeza, fingiendo que simplemente no te ve. La respuesta, amigo mío, está volando en el viento, la respuesta está volando en el viento. Cuántas veces debe un hombre mirar hacia arriba, antes de poder ver el cielo. Cuántos oídos debe tener un hombre, antes de escuchar a la gente llorar. Cuántas muertes harán falta, para que él sepa que han muerto demasiados. La respuesta, mi amigo, está volando en el viento, la respuesta está volando en el viento”.

Yo, tan sólo por estos versos, le hubiera dado el Nobel.

“Me lancé por ella como si fuera una perra…una puta…Cuando eres una celebridad, ellas te dejan hacer lo que quieras, puedes hacer con ellas lo que quieras, hasta agarrarlas por la vagina”.

Yo, tan sólo por estas imbecilidades, le hubiera impedido la Presidencia.

Y en ambos casos son palabras. Absolutamente distintas, aunque formen parte del mismo idioma. Como si se tratara de dos lenguas incomprensibles la una a la otra. Expresadas a años luz de distancia.

Aunque, en realidad, Bob Dylan y Donald Trump no están tan lejos en tiempo y espacio: cinco años y 500 millas son muy poco en el mismo lado de su país. Lo que es una distancia gigantesca son las frases de uno y otro. Que son también lo que los define. Como a todos. Porque eso somos los seres humanos. Fundamentalmente, palabra. Y se requieren muy pocas para saber quiénes somos realmente. Y hasta lo que nos merecemos en esta vida.

Por eso me congratula el castigo social al patán, cuyo único mérito es haber hecho una inmensa fortuna a partir de los prostíbulos de su padre y sus habilidades para traficar con edificios en litigio. Me reconcilia con la sensibilidad estadunidense que, luego de indignarse con sus palabras, haya diluido la posibilidad demencial de que este bárbaro ignorante llegase a la presidencia de Estados Unidos; para construir el muro y apretar el botón nuclear.

Y me sorprenden los sesudos analistas que cuestionan y regatean el Premio Nobel de Literatura a Bob Dylan, argumentando que su obra es mínima —unas cuantas canciones y dos novelas breves— como si la grandeza literaria se midiera por montones de letras. Como si los 10 mandamientos requirieran más de una pequeña tabla. Como si aquel discurso de Churchill, que cambió la historia hubiese necesitado más de ocho palabras: “Ciudadanos, sólo puedo ofreceros sangre, sudor y lágrimas”. Como si no fuera cierto lo que el Gabo decía de los boleros: “piezas literarias perfectas, porque cuentan toda una historia en tan solo 3 minutos”. Como si hubiera algo más importante que decir “te amo”.

PD. Cuántas horas hacen falta para saber si recogerá o no el premio. La respuesta, mi amigo, está en el viento.
12 Octubre 2016 04:00:00
Chihuahua: Duarte y Corral; el desastre y la esperanza
“¡Voy a llevar ante la justicia a César Duarte y a todos sus cómplices!”, fue la frase del día, la más esperada y la que motivó una sonora expresión de gritos de júbilo, de 5 mil asistentes que se pusieron todos de pie para aplaudirla. Confieso que yo también lo hice y que pocas veces un discurso político me había provocado tantos sentimientos y expectativas.

Hace apenas una semana, el panista Javier Corral rindió protesta como Gobernador constitucional del estado de Chihuahua, y todavía sus palabras resuenan en los oídos y los corazones de los chihuahuenses.

Periodista en sus inicios, representante popular en varias legislaturas y columnista de El Universal, Corral es un hombre de letras y de palabras. Por eso en su primer mensaje, elaboró un discurso que fue una mezcla perfecta entre contundencia, sentido político y emotividad popular.

Lo notable es que este mensaje puede trascender a su estado y, de traducirse en hechos, convertirse en un antes y un después en la forma de hacer política en este país.

A ver: en sus propias palabras y sin eufemismos, Corral ha dicho que Chihuahua está en bancarrota, con una deuda gigantesca de 46 mil millones de pesos, como herencia maldita del priista César Duarte, convertido en uno de los íconos de la corrupción, la voracidad y la rapiña; baste señalar que en su mandato se hizo de un banco, se autoprestó a su gobierno y con la complicidad de las autoridades federales sumió al estado en la insolvencia y el descrédito.

El saqueo fue absolutamente desvergonzado. Por eso en entrevista posterior Javier me asegura que “el problema fundamental del país es la corrupción política, que todo envilece y que le quita oportunidades a los más pobres…yo he venido a romper el pacto de impunidad con el que se entrelazan partidos, niveles de Gobierno, poderes de la Unión y donde a final de cuentas no pasa nada…Yo he llegado al Gobierno de Chihuahua no solamente para crear el sistema estatal anticorrupción más eficiente del país, sino para hacer un ajuste de cuentas con el pasado…el principio de “borrón y cuenta nueva” lo único que hace es perpetuar la impunidad… Estoy seguro que es un error denunciar la corrupción y ofrecer a mediano plazo una amnistía…yo creo que quienes saquearon al estado, no sólo que lo endeudaron irresponsablemente, sino que desviaron los recursos para enriquecimiento personal, no merecen ninguna dosis de perdón… Estoy convencido de que la persecución de la corrupción política en México no solamente debe pasar por la sanción penal o la inhabilitación administrativa… Tenemos que recuperar lo robado y resarcírselo al erario público…sólo así estaremos siendo efectivos y la gente tomará una mayor conciencia de lo importante que es perseguir la corrupción política en nuestro país”.

Si Javier Corral logra hacer justicia y, a partir de ahí, convocar la confianza de empresarios, trabajadores y profesionistas para responder a su propuesta de Un Nuevo Amanecer para Chihuahua y darle de nuevo viabilidad a su tierra, estará haciendo historia en el estado más extenso del país. Pero más aún, sería un ejemplo inquietante de cara a la elección presidencial del 2018. Incluida la posibilidad de él mismo como candidato del PAN. Nada más. Y nada menos.
05 Octubre 2016 04:00:00
Colombia: el triunfo del rencor
Por las venas abiertas de esta América Latina nuestra de todos los días, fluye ahora un dolor muy profundo: perdió la paz, ganó la guerra. Los buenos deseos y las encuestas que anticipaban que seis de cada 10 colombianos responderían que sí a la pregunta: “¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?”, se equivocaron.

Por muy poco, pero de manera clara: 49.78% de la población votó por el sí; mientras que 51.21% lo hizo por el no. O sea que 6 millones 377 mil 482 colombianos dijeron sí al acuerdo de paz entre Gobierno y guerrilla; pero 6 millones 471 mil 376 –apenas 90 mil menos– se pronunciaron por continuar una guerra que ha dejado en Colombia 220 mil muertos, 7 millones de desplazados y 45 mil desaparecidos.

A pesar de esas cifras brutales, una mayoría de colombianos ha decidido que el sangriento enfrentamiento continúe; en otras palabras, que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia sean exterminadas hasta sus últimas consecuencias. Que no haya ni perdón ni olvido para ninguno de sus 5 mil 765 combatientes. Puro rencor. Sectores ultraconservadores, azuzados por el expresidente derechista Álvaro Uribe, han reclamado que el pacto no hace justicia a las víctimas y en cambio otorga impunidad total a los victimarios.

No es así. Lo que establece es una amnistía para los señalados por delitos políticos como rebelión; pero no eximiría a los acusados de torturas, masacres y violaciones. Quienes confesaran por iniciativa propia estos crímenes podrían evitar la cárcel o recibirían penas alternativas. Pero si eran denunciados y encontrados culpables, serían condenados de ocho a 20 años de prisión. El pacto contemplaba también dos aspectos fundamentales: la desvinculación de las FARC de los cárteles del narcotráfico, con quienes mantuvieron una complicidad territorial de mutua conveniencia; a la vez había un compromiso de reforma agraria y desarrollo con reparto de tierras, créditos y servicios a productores, que era un reclamo histórico de las FARC, nacidas en 1964, precisamente de una sublevación campesina.

Apenas el pasado 26 de septiembre, en la emblemática Cartagena de Indias, el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el líder de las FARC, Rodrigo Londoño “Timochenko”, conmovieron a su nación y al mundo con un acuerdo de paz que en boca del propio Mandatario “no es perfecto, pero es el mejor que se ha logrado” para poner fin a 52 años de conflicto armado.

Apenas seis días después la brutalidad del resultado adverso ha cuestionado la naturaleza misma del plebiscito: absolutamente innecesario para muchos, luego de tantos años de negociación; un aval adicional –exceso democrático, dirían algunos– que el presidente Santos consideró necesario para reforzar el propio acuerdo.

Lo único rescatable del domingo negro es que Santos y “Timochenko” han reiterado su intención de consolidar la paz en los hechos. Sin embargo, se ha creado un vacío jurídico de incertidumbre que tal vez deberá resolverse, ahora sí finalmente, en una renegociación en la Corte o con una Asamblea Constituyente.

Para mí que el plebiscito del “no”, ha sido un errado cálculo político. En el que perdió la buena fe, pero donde no ha sido derrotada la esperanza.
28 Septiembre 2016 04:00:00
El Universal: un muchacho de 100 años
Desde el principio fue un diario incómodo para el poder y comprometido con sus lectores. Nacido en 1916, en los fragores de la Revolución Mexicana y la Primera Guerra Mundial, su fundador Félix F. Palavicini, provisto de un solo teléfono, arengaba en la redacción minúscula: “¡Apúrense muchachos!”, para terminar el periódico que con 8 páginas a un precio de 40 centavos y un tiraje de 60 mil ejemplares vería la luz aquel domingo 1 de octubre con dos grandes titulares: La Administración de Justicia se restablece en la República y Comienza la lucha electoral en el Congreso Constituyente. Apenas un año después y a causa de su línea editorial inquietantemente crítica, Palavicini fue detenido por militares carrancistas y obligado a vender sus acciones.

En 1996, el gobierno del cuasi priista Ernesto Zedillo, mandó a 50 agentes judiciales a arrestar por presunto fraude fiscal y sin prueba alguna a su director general Juan Francisco Ealy Ortiz, quien se había consolidado ya como el líder moral del diario que tomó en 1969, salvándolo de la ruina y el descrédito para transformarlo en el más importante del país. Pero, lo más significativo es que ese joven economista logró que grandes escritores y periodistas regresaran o se incorporaran a las páginas del diario.

Y más aún, Ealy tuvo el valor inconmensurable en esas décadas, de abrir El Universal a voces tan críticas y combativas como el ingeniero Heberto Castillo, que enviaba sus artículos desde la cárcel. Más tarde, El Gran Diario de México fue también precursor de la reforma política que le urgía al país al sumar a personajes francamente detestados por el gobierno como Arnoldo Martínez Verdugo y Gilberto Rincón Gallardo, dirigentes del entonces casi proscrito Partido Comunista Mexicano.

Siempre gracias a la audacia temeraria de Ealy Ortiz, quien define así la historia de estos primeros 100 años de vida de El Universal: “Es mucho más que una simple cronología de los sucesos que nos han llevado a un lugar de privilegio en el que hoy nos encontramos: es la memoria viva de todo un país; es la historia de una pasión independiente; es nuestra motivación y razón de ser; el espíritu que nos guía y anima y con el que seguimos avanzando cada día; creando opinión pública; asombrándonos junto con millones de mexicanos, de los avances tecnológicos que hemos experimentado; volviéndonos cómplices de los lectores que ven en nuestras páginas el reflejo fiel de sus inquietudes y esperanzas”.

Y a propósito de asombros, hoy hemos de maravillarnos con la fascinante capacidad que ha tenido este centenario medio de comunicación, no sólo para adecuarse sino adelantarse a los tiempos. Con el empuje generacional de Juan Francisco Ealy junior, ha logrado conectar con los jóvenes usurarios de internet y redes sociales hasta alcanzar casi 3 millones de visitas cotidianas, más de 100 millones por mes y 18 millones de usuarios únicos; más de 4 millones de seguidores en Twitter y 3 millones en Facebook.

Es por eso que hoy El Universal puede mirar con plena certeza al futuro y a la vez sentirse legítimamente orgulloso de un pasado que ha contribuido tan generosamente a la construcción de México, como el hecho irrepetible de que en sus rotativas se imprimió en 1917 la primera edición de nuestra Carga Magna, que pronto cumplirá también 100 años. ¡Felicidades, de todo corazón!
21 Septiembre 2016 04:00:45
Quién me ha robado el mes de septiembre
Han sido las fiestas patrias más pimpunflais que yo recuerde. Un Zócalo desangelado, hipervigilado, cercado y robótico. Un Presidente preocupado, nervioso y muy lejos del entusiasmo. Y un ambiente de pesadumbre “que no lo mata el licor”, diría la vieja canción ranchera.

Agréguense las turbulencias en el Gabinete con la crónica de la renuncia anunciada de Videgaray, la tolvanera neocristera provocada por la Iglesia católica, decidida a regresarnos al oscurantismo de “la familia como Dios la creó”, con su campaña de odio contra los gays y los matrimonios entre personas del mismo sexo. Un sermón maniqueo y olvidadizo de Maciel y los cientos de demonios encarnados en curas pederastas que han destrozado la vida de miles de nuestros niños. Y que a pesar de esos pecados mortales no sólo han sido perdonados, sino protegidos por jerarcas de sotana como el cardenal Rivera.

Para colmo, en este mismo mes del recuerdo doloroso del terremoto del 85, otro sismo de no sé cuántos grados amenaza con derrumbar nuestra de por sí endeble economía. Y es que el destino nos alcanzó y el peso rompió la barrera de los 20 por dólar, que llega así a su máximo valor histórico: una mancha indeleble que marcará para siempre este sexenio. Y lo que falta todavía en cuanto a niveles imparables de inflación, el aumento de la deuda externa y el endurecimiento en los bancos. Por supuesto que para la inmensa mayoría de los mexicanos será cada vez más difícil comprarse un coche y no se diga una casa. Es mentira la versión oficial de que un dólar por las nubes sólo afecta a los que hacen operaciones con él.

Lo peor del caso es que, más allá del amenazador anuncio de la Fed sobre el alza en sus tasas de interés y el sistemáticamente depresivo precio del petróleo, ahora resulta que es el “Efecto Trump” el que más está determinando la caída del peso. Y es que Trump sigue avanzando en su campaña montado en un efectista antimexicanismo que le sigue redituando: la construcción de un muro ignominioso a lo largo de toda la frontera, que además habrá de pagar México; la retención de los más de 30 mil millones de dólares que envían para acá nuestros paisanos de allá y que son ahora nuestra principal fuente de ingresos; la amenaza de ahorcar fiscalmente a las transnacionales como Ford, que tengan o pretendan abrir grandes plantas en nuestro país; y la abolición del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá. En pocas palabras, quebrar a México.

Lo tragicómico es que estos jinetes de una apocalíptica victoria de Trump avanzan acicateados por la visita que todavía nos revuelve las tripas. Porque, según las encuestas, después de estar prácticamente noqueado, el magnate del zorrillo en la cabeza fue levantado de la lona cuando lo mostramos desde Los Pinos con una imagen presidencial que hasta entonces no tenía.

Rápidamente, dos cosas: el presidente Peña Nieto habló ayer en la ONU. Ahora es urgente que nos hable a todos los mexicanos. Que, a falta de informe, nos diga exactamente dónde estamos parados y hacia dónde vamos. La segunda, en consecuencia –sí ya sé, qué fastidio–, sería una convocatoria con carácter de urgente para que, sin escenografías faraónicas y en mangas de camisa, se sienten él y el señor Meade con todos los que inciden en la economía para ver qué podemos hacer acá adentro.

PD. En el 2018, Sabina para presidente.
14 Septiembre 2016 04:00:28
Reconstruir México
Sí, ya sé que muchos pensarán que exagero. Que no es para tanto. Que soy un alarmista.

Pese a todo, estoy total y absolutamente convencido de que la reconstrucción es necesaria y urgente. Y no soy el primero en advertirlo. Todavía resuenan en mis oídos y mi corazón las palabras de mi entrañable y fraterno Miguel Ángel Granados Chapa, cuando le confirieron la Medalla Belisario Domínguez: reconstruir la casa.

Y yo creo que ha llegado el momento de hacerlo. Y que el instante es propicio. No porque los astros se nos hayan alineado. Por el contrario: es que ya tocamos fondo. Y si alguien lo duda, aquí un recuento elemental de los daños que a diario atormentan nuestra existencia. La vida cotidiana de la inmensa mayoría de quienes habitamos este país:

–La situación económica se agrava día con día con la baja sensible en el poder adquisitivo de las mayorías, el notable incremento en el número de pobres –ahora uno de cada dos mexicanos– y en la pérdida sistemática de empleos. La devaluación persistente del peso frente al dólar –llamada eufemísticamente depreciación– es otro indicador que influye indudablemente en la depresión nacional. Como si todos nos devaluáramos un poco cada día.

Lo peor es que no hay una sola señal luminosa en el horizonte: el petróleo seguirá a la baja en el mercado global; Standard and Poors, Moody’s y las otras, nos bajan de calificación cada semana, no sólo por los números, sino porque nos perciben como ineficientes y corruptos y advierten una crisis de gobernabilidad.

En lo social, el aumento de la criminalidad, el empoderamiento del crimen organizado, las decenas de miles de desaparecidos y las heridas abiertas de los 43, Nochixtlán, Tanhuato y tantas otras que no nos dejan estar en paz.

Y lo más grave es que en la acera de enfrente, apenas cruzando la calle, se exhiben los privilegiados: los altos funcionarios públicos, los ministros, los diputados, los senadores y los consejeros electorales que ganan millones cada año, mientras el ciudadano común, los empleados y los profesionistas son perseguidos permanentemente por los precios y los impuestos. Y es por eso que rebasaron lo del mal humor social y sobreviven furiosos contra nuestros gobernantes y las pequeñas y grandes cortes de parásitos que los rodean. A ver:

–Esta es la última llamada para que se convoque a una mesa de emergencia nacional para que quienes toman las decisiones en lo político, discutan con empresarios, académicos, sindicatos y otros factores de la producción fórmulas inmediatas y duraderas para reactivar el mercado interno, incentivar la inversión extranjera y local, y crear riqueza a partir de la pobreza; urge darle viabilidad al país, antes del colapso total. Sí, por supuesto. Hablo de un Nuevo Modelo Económico.

En lo social, es imperativo solucionar los obsesivos días circulares del conflicto con la CNTE. Y de una vez por todas, cerrar al precio que sea los casos de Iguala-Ayotzinapa, San Fernando, Tlatlaya y los otros que ya sabemos. Los hombres del poder saben todas estas verdades y ya es inaplazable revelarlas. Por más crudas y terribles que puedan ser.

Esto va a reventar si quienes nos gobiernan –que se consideran de primera– siguen creyendo que 60 millones de mexicanos están resignados a ser de segunda o hasta de quinta; o que, de plano, en este país todos somos idiotas.
31 Agosto 2016 04:00:07
Juan Gabriel: lo que alguna vez me dijo
La fama trato de no llevarla o cargarla, mi ambición siempre ha sido superarla.

–He pasado por muchos trabajos, muchas ofensas, muchas calumnias, humillaciones, pero todo ha tenido una recompensa.

–Yo creo que lo que menos se puede perdonar es el éxito.

–En mi vida carecí de muchas cosas, pero hoy que tengo mucho, carezco de lo más importante para mí, mi parte vital, que es mi mamá.

–A mi papá no lo conocí porque murió cuando yo tenía 6 meses, se volvió loco porque se le quemaron sus tierritas en Parácuaro e hizo no sé cuántas barbaridades; mi mamá y mis hermanos lo trajeron a la Ciudad de México y lo internaron en el manicomio de La Castañeda; dicen que se escapó o que se murió, el caso es que nunca jamás supimos de él.

–No uso joyas, porque no me gustan, no me van, pero todo lo que tengo en bienes materiales me lo he ganado.

–Empecé a escribir canciones a los 13 años. La primera fue La Muerte del Palomo y la primera que grabé fue No Tengo Dinero, en una compañía muy importante, en la que al principio me dieron todo su apoyo, pero después, por falta de cariño, me descuidaron y por eso los dejé.

–Para mí, componer canciones es una cosa muy natural, gracias a Dios nací con ese don y con esas cualidades.

–Lo más importante en la vida es estar enamorado. Pero cuando yo estoy enamorado todo marcha muy bien y me da mucha flojera escribir porque me la paso muy rico, aunque los problemas vienen cuando ya hay una separación.

–Claro que se escriben mejores canciones cuando uno está enamorado, solo y dolido… o cuando lo engañan a uno.

RR: Dice usted “cuando está uno enamorado”, como si lo hubiera estado muchas veces.

JG: Yo sí… ¡yo siempre me enamoro!

RR: ¿Y no le da pena?

JG: ¿Por qué?

RR: Por ser tan inconstante.

JG: No… porque yo tengo que enamorarme… en mi caso estoy exento de culpa, porque soy un autor y escribo canciones.

RR. Pero a veces está solo.

JG: Es cierto, a veces estoy muy solo.

RR: ¿Y es usted feliz a pesar de estar solo?

JG: Yo soy muy feliz, porque tengo la conciencia tranquila… estoy muy bien centrado… siempre trato de superarme… muchas veces lo logro… cuando tengo fracasos les he sacado buen partido… trato de ser un buen mexicano.

RR: Yo supongo que alguien que ha sufrido tanto como usted, que ha sido tan atacado así como querido y admirado, ahora que tiene tanto éxito con un público entregado que se rinde a sus pies puede tener un sentimiento algo así como de triunfo: “vean cómo hago lo que quiero con ustedes”. Una especie de revancha.

JG: Eso que dice usted desmoronaría todo lo que yo he hecho, si actuara de esa manera… eso sería actuar negativamente… sería como retar y decir “ahora va la mía”… no, de ningún modo.

RR: ¿Y en el escenario?

JG: En el escenario soy otro, porque la gente me está esperando… algunos van con admiración, otros con morbo, otros diciendo “a mí no me gusta”; pero todos salen muy convencidos. ¿Por qué? Porque en el escenario yo salgo a darlo todo y el público se da cuenta. Ahí arriba, cuando canto, es una sensación difícil de descifrar, yo siento algo bello y extraño.

RR: ¿Qué quiere heredarnos?

JG: Si puedo servir un poquitín de ejemplo, de verdad me daría mucho gusto, porque es para mí un honor haber nacido en este país y ser Juan Gabriel.

PD: Entrevista realizada en Para Gente Grande en 1984. Él tenía 34 años y era ya un ídolo.
24 Agosto 2016 04:00:32
CNTE-Gobierno:  al fondo del callejón
Y todo indica que ya no habrá salida para ninguno de los rivales. Como si se tratase de dos adversarios callejeros. Dos pendencieros que se han agraviado y amenazado hasta el cansancio y a los que sólo resta la pelea final.

Ya lo dijo antier el presidente Peña Nieto: primero la educación y luego el diálogo. En otras palabras, o los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación regresan a dar clases o se acabaron las mesas del fastidio en Gobernación.

Y es que a pesar de la optimista versión oficial de que las escuelas abrieron este lunes “en casi el 100%”, más de un millón de niños sin clases y el cierre de 25 mil planteles sobre todo en Chiapas, Oaxaca, Michoacán y Guerrero no son un dato menor.

Tampoco el empecinamiento de la CNTE de continuar con paros y plantones; todavía más, la advertencia retadora de una gigantesca movilización el próximo 1 de septiembre, el mero día del Cuarto Informe Presidencial.

Para respondernos cómo es que se ha llegado a este punto crítico, habría que ser parejos. En el caso del Gobierno, tuvo el pecado original de no explicarnos nunca los porqués y los propósitos de su reforma educativa. Salvo las frases demagógicas, nunca se plantearon las metas y los métodos en cuestiones tan fundamentales como la instrumentación de una estrategia para coordinar los planes y programas escolares con el modelo de país que buscamos para dentro de 20 años; la proporcionalidad de humanismo, nacionalismo, globalidad, tecnología e idiomas en los planes de estudio; la educación como instrumento para abatir males tan grandes como la corrupción, la obesidad o las respuestas pendientes a las vergonzantes estadísticas de 6 millones de analfabetas y 8 millones de ninis.

En cambio, se optó por culpabilizar a los maestros de todos los males del rezago educativo. Para lo que se implementó un esquema de evaluación inquisitorial y rigorista que más pareció un ajuste de cuentas laboral que un esfuerzo tendiente a elevar el nivel de los maestros. En un país donde hasta la mayoría de los funcionarios públicos resultarían reprobados en experiencia y conocimientos respecto a los cargos que ocupan.

Por su parte, la CNTE ha optado por la ilegalidad y la provocación. Ha trastornado hasta el hartazgo la vida de pueblos y ciudades como la de México; ha estrangulado carreteras, puertos y distribuidoras de alimentos, y ha colapsado miles de micros, pequeñas y medianas empresas con la consecuente pérdida de empleos. Y lo más grave, ha provocado la intervención de Fuerzas Armadas federales y locales con un número considerable de muertos, como los de Nochixtlán hace no mucho.

En paralelo, unos y otros han mantenido un diálogo de sordos en “mesas de diálogo” tan inútiles que ahora –en un golpe de mando– Peña Nieto ha dado por terminadas. Lo grave es que alrededor de los rijosos hay quienes quieren ver sangre. Así que los hombres del dinero reclaman el uso de la fuerza pública para aplastar de una vez por todas la rebeldía disidente. Una represión que los de la CNTE dicen estar preparados para soportar y que tal vez están deseando. Por eso el Gobierno piensa en función de cuántos muertos más. Si pasa a la historia como un blandengue o un represor. Y, en cualquier caso, si está dispuesto a asumir eso que llaman el costo político.
17 Agosto 2016 04:00:10
Encuerados en Río
Lo que está ocurriendo en los Juegos Olímpicos es un reflejo sintético de la realidad mexicana: ineficiencia, corrupción, improvisación y de manera muy gráfica el insultantemente excesivo abuso del poder, ejemplificado en las notas e imágenes del máximo dirigente del deporte mexicano: Alfredo Castillo con un séquito –masajista y fotógrafo personal incluidos– de 16 cuates que con sus esposas ocupan cargos con sueldos insólitos en la Conade que él encabeza; las disculpas que nuestra delegación ha tenido que ofrecer a los organizadores por el convoy exagerado de vehículos en el que el señor Castillo se desplaza de un lado a otro; y, por supuesto, Alfredito –así en diminutivo– entrándole a los kikoretes en plena inau-guración con su novia Jacqueline Tostado. Todo ello con cargo a un presupuesto de 2 mil 800 millones de pesos anuales que pagamos los contribuyentes.

Pero el colmo del cinismo de este funcionario público federal es que se coló como si nada para felicitar con un hipócrita abrazo al boxeador chihuahuense Misael Rodríguez, quien nos garantizó al menos una medalla de bronce como consuelo del pobrísimo desempeño de la delegación mexicana en Río 2016. Lo dicho por Castillo lo exhibe como lo que es, un mentiroso: “Lo que acaba de hacer Misael es una bocanada de aire. Estoy muy contento por él porque ha hecho un gran esfuerzo, como todos lo han hecho. Soy testigo del esfuerzo de Misael, de Joselito (Velázquez), nos tocó estar con ellos y platicar varias veces”.

Lo que no dice el gastalón Castillo es que estos y otros boxeadores tuvieron que salir a las calles de la Ciudad de México para botear y sufragar sus gastos en competencias previas a los Juegos. Todo porque el ínclito Alfredito traía pleito casado con la Federación de Boxeo y prácticamente con todas las otras federaciones a las que quería mangonear mediante la amenaza de auditorías y cancelación de dineros, empujándolas a protestar ante el Comité Olímpico Internacional que puso en riesgo la participación de México en Río por la injerencia indebida del señor Castillo. Todavía más: el Presidente de la Federación Mexicana de Boxeo, Ricardo Contreras, asegura que los uniformes de nuestros boxeadores fueron fiados y que Alfredito los obligó a que le firmaran pagarés a cambio de fondos para que pudieran ir a los Juegos, “por lo que Castillo no puede colgarse la medalla y ni siquiera merece salir en la foto”.

A ver, Alfredo Castillo no se debe a sus capacidades, sino a su suerte y su padrinazgo: llegó a la Procuraduría del Estado de México luego del escandaloso e increíble caso de la niña Paulette y su antecesor Alberto Bazbaz; ya con su protector en la Presidencia entró al relevo de Humberto Benítez, condenado por su hijita Lady Profeco; luego pegó un brinco increíble cuando fue nombrado Comisionado para la Seguridad y Desarrollo de Michoacán dada la crisis de-satada por el gobierno de Fausto Vallejo; tras un virreinato desastroso marcado por matanzas sospechosas como la de Apatzingán, fue nombrado Comisionado Nacional del Deporte con los resultados que ahora todos los mexicanos comentamos.

Por eso, la pregunta obligada es: qué nombramiento le tiene reservado el presidente Peña Nieto a su amigo favorito: ¿candidato del PRI a la Presidencia en el 2018? En una de esas.
10 Agosto 2016 04:00:31
México: 100 millones de pobres
Sí. Muy probablemente en este país ya hayamos alcanzado la cifra del horror, el espanto, la vergüenza y el fracaso. Gobiernos priistas y panistas van y vienen y de cualquier modo seguimos siendo la fábrica de pobres más eficiente del planeta.

Paradójicamente, una de las razones más graves de este deterioro sistemático es que no reconocemos la pobreza. Durante todo este tiempo no nos hemos atrevido a mirarnos al espejo para asumir una realidad que ahí está: en cada una de las miles de comunidades perdidas en las sierras inhóspitas de Guerrero, Chiapas o Oaxaca, lo mismo que en cada esquina del inmenso tianguis de ciudades y pueblos. Sobrevivimos en una economía de mayoría informal que no paga impuestos, con 5 millones de analfabetas y 6 millones de ninis. Peor aún, con 2 millones de niños esclavos que se ven obligados a trabajar en condiciones de sobreexplotación o padeciendo todos los días la condición aberrante de explotación sexual por parte de bandas criminales. Ese es el diagnóstico de nuestro gigantesco cuerpo social enfermo, sin embargo, nos negamos a verlo y cancelamos así cualquier posibilidad de curación.

Pero lo más absurdo es que, según nuestras autoridades, ese México no existe, no al menos con la brutalidad de los hechos. La versión oficial es que no son tantos los pobres, que el país mejora cada día y que el futuro será todavía mejor. Para intentar convencernos de esta contradicción entre realidad y ficción los subsecuentes gobiernos han venido usando un instrumento elemental que es el Método de Medición de la Pobreza, que cada uno va adecuando a su conveniencia para dar la impresión de que cada vez hay menos pobres. Las vías del engaño son dos: el cambio de criterios para determinar a los pobres extremos, a los que padecen hambre todos los días y a los pobres a secas; otra posibilidad son acciones superficiales que maquillan temporalmente la realidad, por ejemplo, una embarradita de cemento al piso de una vivienda, lo que según los engañabobos ya asciende a sus moradores a un decil superior en su estatus socioeconómico.

Una patraña por el estilo –pero a niveles nunca vistos– es la que intentó perpetrar el Instituto Nacional de Estadística y Geografía con su más reciente encuesta para medir la pobreza: se trata del Módulo de Condiciones Socioeconómicas. Creada en 2008 por el Consejo Nacional para la Evolución de la Política de Desarrollo Social, Coneval, que pagó al INEGI en 2015 para levantarla y procesar la información. Pero resulta que el INEGI recién informó que los datos no son comparables con ejercicios anteriores porque “se mejoró el trabajo de campo, al encuestar a los más pobres”. Aunque sí “se puede asegurar que 11 millones de mexicanos salieron de la pobreza”. Lo cual es una afirmación a todas luces tramposa e inaceptable.

En suma, otra oportunidad perdida para impulsar la idea de la discusión e implementación de un nuevo modelo económico, que deje los viejos moldes paternalistas que ven a la pobreza como un asunto de conmiseración y no como un asunto de economía. Un modelo que tenga como eje la productividad y el mercado interno conciliándose con políticas públicas de empleo, salud, educación y preservación del medio ambiente. La posibilidad de un México nuevo, donde podamos mirar al futuro.
03 Agosto 2016 04:00:49
Señor y señora Trump
“¡Querido, olvidé estas fotos!”, podría haberle dicho ella a él el pasado domingo cuando el New York Post la exhibió desnuda, desde la portada, con el título: The Ogle Office –que significa La Oficina Sexy– en un juego de palabras con “The Oval Office”, es decir, la celebérrima Oficina Oval de la Casa Blanca, la residencia donde la francamente bella Melania K. quiere vivir al lado de su marido Donald Trump. Por lo pronto, en la misma portada se anunció: “Usted nunca ha visto a una potencial primera dama como ésta”. Por supuesto que no.

“Querido, olvidé también estas otras fotos!”, tal vez le dijo ella a él este lunes, cuando el mismo diario publicó nuevas fotografías, especialmente la que más conmoción causó y que la muestra abrazada por otra mujer totalmente desnudas y en una cama. Imágenes todas que han desatado una fuerte polémica en redes sociales, que va desde los señalamientos de misoginia hasta la indignación porque una modelo de desnudos pudiera convertirse en la primera dama de los Estados Unidos.

Cierto que las ahora celebérrimas fotos provienen de hace 25 años, que todos tenemos un pasado y que Melania Trump tiene derecho al suyo: una niña nacida en un barrio obrero de la ciudad industrial de Sev-nica en Eslovenia, que entonces estaba bajo el régimen comunista de Yugoslavia, y quien a los 16 años descubrió que el mundo se le abría a través del modelaje, lo que la llevó a las pasarelas de Milán, París y finalmente Nueva York, donde en 1996, en un desfile, conocería al icónico Donald Trump, con quien se casaría un año después.

“¡Querida, olvidé decirte algunas cosas”, podría haberle dicho por cierto el magnate: que mi abuelo Friedrich Trump llegó aquí huyendo de su pueblo natal –Kallstadt, Alemania– y del servicio militar a los 16 años y que pronto hizo fortuna con pequeños y luego grandes y numerosos restaurantes donde instauró una fórmula ganadora: buena comida, abundante alcohol y muchas y accesibles prostitutas; y que mi padre Fred, construyó nuestro imperio inmobiliario en La Gran Manzana olfateando y haciendo trácalas con terrenos y edificios que tenían “lagunas legales” y que él compraba a precios ridículos; ah, y que ambos se inventaron un pasado sueco, para que no los relacionaran con la Alemania nazi; y que yo heredé los negocios familiares gracias a que mi hermano Freddy murió de alcoholismo”.

“¡Querida, también olvidé decirte que soy capaz de cometer cada vez más grandes estupideces!”: a los señalamientos del padre musulmán de un héroe estadunidense de la guerra en Irak sobre mis propuestas de un muro a lo largo de la frontera con México y el veto a la entrada de musulmanes al país, ya he respondido como se debe; les dije que el discurso del señor Kahn seguramente se lo escribieron los guionistas de Hillary y que su esposa no habló porque no tenía nada que decir o quizás no le permitieron decir nada por su condición de musulmana. ¿No te parece genial, querida?”.

Yo no sé cuántas sorpresas más se tengan reservadas entre ellos –y para todos nosotros– estos dos personajes. Pero me recuerdan, aunque en versión caricaturesca, a aquel pequeño clásico Sr. y Sra. Smith, con Brad y Angelina, en el que el peculiar matrimonio va descubriéndose uno al otro. Con la diferencia de que el Sr. y Sra. Trump, quieren habitar la Casa Blanca.
20 Julio 2016 04:00:28
Preguntas para el presidente Peña Nieto
¿De cada 100 mexicanos, de cuántos espera el perdón? ¿De cuántos la comprensión? ¿De cuántos el rechazo? ¿Cuántos cree que lo aman más ahora? ¿Cuántos cree que no lo perdonarán nunca o que lo odiarán todavía más que antes?

¿Por qué no entendió que este era un asunto de Estado desde el primer momento? ¿Alguien lo convenció de que se trataba de una anécdota pasajera? ¿Un capítulo menor? ¿De qué se podía apostar al olvido, a la desmemoria? ¿De verdad nadie en su gigantesco aparato de asesores, comunicólogos y expertos en opinión pública, se atrevió a decirle que era urgente una respuesta equivalente al tamaño del escándalo?

¿Por qué se tardó dos años en pedir perdón? ¿Fue tan extremadamente difícil el proceso decisorio? ¿Qué factores contribuyeron a retardarlo? ¿Cuáles, en cambio, lo motivaron a hacerlo: tiempos políticos, baja en las encuestas o una convicción personal inaplazable? ¿Quiénes de su entorno cercano le han venido diciendo que no? ¿Quiénes que sí? ¿Le gusta trabajar con “yes men”? ¿O aprecia a quienes se atreven a contradecirlo o sugerirle decisiones incómodas, oportunas y hasta dolorosas?

¿Qué lo llevó a optar por una mansión tan ostentosa como la llamada “casa blanca” apenas iniciado su gobierno? ¿Fue casualidad o causalidad que esa propiedad le fuera ofrecida por el señor Armando Hinojosa, beneficiario en miles de millones de pesos durante su mandato en el Estado de México? ¿Sigue usted manteniendo vínculos contractuales o amistosos con el Grupo HIGA del señor Hinojosa? ¿Nadie o usted mismo advirtió que este asunto podría ser tipificado como un claro conflicto de interés? ¿Nadie o usted mismo previó que una operación tan visible y de tal dimensión le podría provocar una crisis a usted, a su familia, a su Administración y a México todo?

En sus propias palabras: “Si queremos recuperar la confianza ciudadana, todos tenemos que ser autocríticos, tenemos que vernos en el espejo, empezando por el propio Presidente de la República. En noviembre de 2014, la información difundida sobre la llamada ‘casa blanca’ causó gran indignación. Este asunto me reafirmó que los servidores públicos (…) también somos responsables de la percepción que generamos con lo que hacemos y en esto, reconozco que cometí un error. No obstante que me conduje conforme a la ley, este error afectó a mi familia, lastimó la investidura presidencial y dañó la confianza en el Gobierno. En carne propia, sentí la irritación de los mexicanos y la entiendo perfectamente, por eso, con toda humildad les pido perdón, les reitero mi sincera y profunda disculpa por el agravio y la indignación que les
causé”.

No es poca cosa lo dicho, Presidente: y menos aún haberlo dicho. Incluso sectores muy críticos reconocen su valor civil al expresarlo públicamente. El propio hombre encarnación del antisistema, Andrés Manuel López Obrador, ha puntualizado que a nadie conviene un presidente débil o desgastado en este último tramo de su gobierno. La pregunta es si le creemos a usted o no: de no hacerlo, está en vilo la gobernabilidad del país. Pero si decimos que sí, que adelante, creo que mereceríamos respuestas muy precisas a todas esas preguntas que siguen rondando por nuestras cabezas. Esas que provocan algo más que el “mal humor social” que usted mismo reconoce.
20 Julio 2016 04:00:24
Preguntas para el presidente Peña Nieto
¿De cada cien mexicanos, de cuántos espera el perdón? ¿De cuántos la comprensión? ¿De cuántos el rechazo? ¿Cuántos cree que lo aman más ahora? ¿Cuántos cree que no lo perdonarán nunca o que lo odiarán todavía más que antes?

¿Por qué no entendió que este era un asunto de Estado desde el primer momento? ¿Alguien lo convenció de que se trataba de una anécdota pasajera? ¿Un capítulo menor? ¿De qué se podía apostar al olvido, a la desmemoria? ¿De verdad nadie en su gigantesco aparato de asesores, comunicólogos y expertos en opinión pública, se atrevió a decirle que era urgente una respuesta equivalente al tamaño del escándalo?

¿Por qué se tardó dos años en pedir perdón? ¿Fue tan extremadamente difícil el proceso decisorio? ¿Qué factores contribuyeron a retardarlo? ¿Cuáles, en cambio, lo motivaron a hacerlo: Tiempos políticos, baja en las encuestas o una convicción personal inaplazable? ¿Quiénes de su entorno cercano le han venido diciendo que no? ¿Quiénes que sí? ¿Le gusta trabajar con “yes men”? ¿O aprecia a quienes se atreven a contradecirlo o sugerirle decisiones incómodas, oportunas y hasta dolorosas?

¿Qué lo llevó a optar por una mansión tan ostentosa como la llamada Casa Blanca apenas iniciado su gobierno? ¿Fue casualidad o causalidad que esa propiedad le fuera ofrecida por el señor Armando Hinojosa, beneficiario en miles de millones de pesos durante su mandato en el Estado de México? ¿Sigue usted manteniendo vínculos contractuales o amistosos con el Grupo HIGA del señor Hinojosa? ¿Nadie o usted mismo advirtió que este asunto podría ser tipificado como un claro conflicto de interés? ¿Nadie o usted mismo previó que una operación tan visible y de tal dimensión le podría provocar una crisis a usted, a su familia, a su administración y a México todo?

En sus propias palabras: “Si queremos recuperar la confianza ciudadana, todos tenemos que ser autocríticos, tenemos que vernos en el espejo, empezando por el propio Presidente de la República. En noviembre de 2014, la información difundida sobre la llamada Casa Blanca causó gran indignación. Este asunto me reafirmó que los servidores públicos (…) también somos responsables de la percepción que generamos con lo que hacemos y en esto, reconozco que cometí un error. No obstante que me conduje conforme a la ley, este error afectó a mi familia, lastimó la investidura presidencial y dañó la confianza en el gobierno.

En carne propia, sentí la irritación de los mexicanos y la entiendo perfectamente, por eso, con toda humildad les pido perdón, les reitero mi sincera y profunda disculpa por el agravio y la indignación que les causé”.

No es poca cosa lo dicho, Presidente: Y menos aún haberlo dicho. Incluso sectores muy críticos reconocen su valor civil al expresarlo públicamente. El propio hombre encarnación del antisistema, Andrés Manuel López Obrador, ha puntualizado que a nadie conviene un presidente débil o desgastado en este último tramo de su gobierno. La pregunta es si le creemos a usted o no: De no hacerlo, está en vilo la gobernabilidad del país. Pero si decimos que sí, que adelante, creo que mereceríamos respuestas muy precisas a todas esas preguntas que siguen rondando por nuestras cabezas. Esas que provocan algo más que el “mal humor social” que usted mismo reconoce.

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
13 Julio 2016 04:00:40
PRI: Dinosaurios vs millennials
Enrique Ochoa Reza tiene 43 años. Es un dato elemental, de acuerdo, pero no hay que soslayarlo. Porque representa el cambio generacional tal vez más importante en la larga historia de ocho décadas del viejo partido. Una nueva y tal vez última oportunidad de renovación en serio y a fondo. Sobre todo después del atropellamiento sufrido el 5 de junio pasado, que dejó al otrora “partidazo” en estado de coma. Como se ve, un reto gigantesco para el nuevo dirigente que no solo por su juventud, sino por su formación y modernidad, llega rodeado de grandes interrogantes: ¿Un nuevo PRI?; ¿Un PRI menos ideologizado y más pragmático?; ¿Con menos discursos y más redes sociales?; ¿Un PRI digital? ¿O un PRI gerencial que solo recibirá instrucciones desde Los Pinos?

Porque está clarísimo que se trata de un golpe de mando del Presidente Enrique Peña Nieto, al imponer a alguien de su entera confianza por encima de la llamada “clase política” de su partido. Aunque la cosa no está tan sencilla. La dupla Peña-Ochoa se juegan el pellejo completo. Primero tendrán que calmar las iras de los dinosaurios desplazados por el meteorote que sigue cimbrando Insurgentes Norte. Al mismo tiempo deberán ir acomodando a los millennials —ya no más bebesaurios— que justifiquen el cambio de rumbo de un partido al borde de un ataque epiléptico. Si no, qué chiste.

El reto es de vida o muerte. No solo porque el PRI puede perder la Presidencia de la República en el 2018, sino porque tal vez sería su última oportunidad de disputarla. El achicamiento geográfico después de junio ha sido el primer aviso y los focos rojos estarán encendidos de aquí a entonces. Pero antes, Peña-Ochoa y todo el partido deberán enfrentar la madre de todas las batallas estatales: La del Estado de México en 2017. En caso de ganar, el PRI estará vivo para la presidencial del año siguiente. Pero, si la pierde, llegará prácticamente derrotado a la grande.

Por lo pronto, el mensaje está muy claro: Un cambio con rumbo en el partido y eso solo lo podrán hacer los millennials, aunque no sean priístas de hueso tricolor; en sentido contrario, los dinosaurios de viejo y nuevo cuño han fracasado y hay que desplazarlos y hasta castigarlos. En ese afán se inscribe sin duda la determinación presidencial de retirar —aunque tardíamente— todo apoyo político y legal a dos de los gobernadores más señalados como corruptos: Javier Duarte, de Veracruz y Roberto Borge, de Quintana Roo, quienes casualmente “perdieron” sus elecciones y que podrían terminar en la cárcel por sus públicas y escandalosas trapacerías.

Enrique Ochoa Reza es de otra especie. Por lo menos esa impresión me dio los tres días de trato intensísimo cuando literalmente anduvimos de arriba pa’ bajo en su helicóptero de la CFE, durante las inundaciones huracanadas de Los Cabos en 2014. Siempre mirando por la ventanilla y luego trabajando hábilmente en su iPad para girar instrucciones. Todos saben que el abasto de energía eléctrica se logró en un tiempo récord. Pero, más que nada, lo recuerdo sensible y afable platicando con los más pobres de las zonas afectadas a donde llegábamos por aire.

Hoy me pregunto si este millennial tendrá esa combinación de sensibilidad y agallas para reanimar un partido ahora en nocaut técnico. No habrá de pasar mucho tiempo para saber de qué está hecho.

Periodista
Correo electrónico: .(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
13 Julio 2016 04:00:24
PRI: dinosaurios vs millennials
Enrique Ochoa Reza tiene 43 años. Es un dato elemental, de acuerdo, pero no hay que soslayarlo. Porque representa el cambio generacional tal vez más importante en la larga historia de ocho décadas del viejo partido. Una nueva y tal vez última oportunidad de renovación en serio y a fondo. Sobre todo después del atropellamiento sufrido el 5 de junio pasado, que dejó al otrora “partidazo” en estado de coma. Como se ve, un reto gigantesco para el nuevo dirigente que no sólo por su juventud, sino por su formación y modernidad, llega rodeado de grandes interrogantes: ¿Un nuevo PRI?; ¿Un PRI menos ideologizado y más pragmático?; ¿Con menos discursos y más redes sociales?; ¿Un PRI digital? ¿O un PRI gerencial que sólo recibirá instrucciones desde Los Pinos?

Porque está clarísimo que se trata de un golpe de mando del presidente Enrique Peña Nieto, al imponer a alguien de su entera confianza por encima de la llamada “clase política” de su partido. Aunque la cosa no está tan sencilla. La dupla Peña-Ochoa se juega el pellejo completo. Primero tendrán que calmar las iras de los dinosaurios desplazados por el meteorote que sigue cimbrando Insurgentes norte. Al mismo tiempo deberán ir acomodando a los millennials –ya no más bebesaurios– que justifiquen el cambio de rumbo de un partido al borde de un ataque epiléptico. Si no, qué chiste.

El reto es de vida o muerte. No sólo porque el PRI puede perder la Presidencia de la República en el 2018, sino porque tal vez sería su última oportunidad de disputarla. El achicamiento geográfico después de junio ha sido el primer aviso y los focos rojos estarán encendidos de aquí a entonces. Pero antes, Peña-Ochoa y todo el partido deberán enfrentar la madre de todas las batallas estatales: la del Estado de México en 2017. En caso de ganar, el PRI estará vivo para la presidencial del año siguiente. Pero, si la pierde, llegará prácticamente derrotado a la grande.

Por lo pronto, el mensaje está muy claro: un cambio con rumbo en el partido y eso sólo lo podrán hacer los millennials aunque no sean priístas de hueso tricolor; en sentido contrario, los dinosaurios de viejo y nuevo cuño han fracasado y hay que desplazarlos y hasta castigarlos. En ese afán se inscribe sin duda la determinación presidencial de retirar –aunque tardíamente– todo apoyo político y legal a dos de los gobernadores más señalados como corruptos: Javier Duarte, de Veracruz, y Roberto Borge, de Quintana Roo, quienes casualmente “perdieron” sus elecciones y que podrían terminar en la cárcel por sus públicas y escandalosas trapacerías.

Enrique Ochoa Reza es de otra especie. Por lo menos esa impresión me dio los tres días de trato intensísimo cuando literalmente anduvimos de arriba pa bajo en su helicóptero de la CFE, durante las inundaciones huracanadas de Los Cabos en 2014. Siempre mirando por la ventanilla y luego trabajando hábilmente en su iPad para girar instrucciones. Todos saben que el abasto de energía eléctrica se logró en un tiempo récord. Pero, más que nada, lo recuerdo sensible y afable platicando con los más pobres de las zonas afectadas a donde llegábamos por aire.

Hoy me pregunto si este millennial tendrá esa combinación de sensibilidad y agallas para reanimar un partido ahora en nocaut técnico. No habrá de pasar mucho tiempo para saber de qué está hecho.
06 Julio 2016 04:00:58
Tortura a mujeres: vergüenza nacional
Mónica, de 26 años viajaba en automóvil con su esposo y su hermano el 12 de febrero de 2013 cuando les marcó el alto la Policía Municipal de Torreón. Sin orden de aprehensión alguna se los llevaron a un galpón de ellos mismos. Ya adentro, un oficial les dijo: “bienvenidos a la fiesta”, y al poco su marido y hermano estaban desnudos y ensangrentados por una golpiza brutal. A ella comenzaron a torturarla sumergiendo una y otra vez su cabeza en una cubeta.

Luego la asfixiaron con bolsas de plástico, le golpearon las nalgas con un tablón de madera y le hicieron preguntas que no podía contestar. Mientras ella veía cómo, a su esposo, le desprendían la piel con un cuchillo. A Mónica le aplicaron descargas eléctricas en los genitales; luego, un oficial la violó delante de sus familiares; después, seis policías la violaron también uno tras otro; más tarde, la obligaron a practicarles el sexo oral y a tragarse el esperma. Durante todo ese horrendo ultraje, miembros uniformados del Ejército estuvieron allí, mirando.

Finalmente, los tres detenidos fueron llevados a la PGR de Torreón; en el camino, el esposo de Mónica murió en sus brazos. Ya en la SEIDO de la Ciudad de México, Mónica Esparza Castro fue obligada a firmar una confesión donde admite ser parte del cártel de los Zetas. En agosto de 2014, expertos de la CNDH confirmaron las arbitrariedades aberrantes del caso y solicitaron una nueva investigación. Lo inadmisible es que Mónica está todavía en prisión en espera de ser juzgada por cargos de participación en delincuencia organizada, mientras que sus dos hijos menores se encuentran en un albergue porque su familia no puede pagar su manutención ni la defensa de Mónica.

Este es uno de los 100 casos de mujeres detenidas y torturadas que Amnistía Internacional ha documentado en un estremecedor informe de 60 páginas: Sobrevivir a la muerte; tortura de mujeres por policías y fuerzas armadas en México. En él, se establece claramente que los uniformados someten sistemáticamente a las mujeres a tortura y violaciones durante procesos de arresto e interrogatorios: golpes, amenazas, penetración con armas de fuego, objetos diversos y con el pene, asfixia, descargas eléctricas y otras formas de violencia son prácticas habituales en detenciones de mujeres.

Aunque desde luego la cobardía es selectiva: en prácticamente todos los casos se trata de mujeres jóvenes, de entornos pobres y de bajos ingresos que garantizan a sus torturadores que luego no serán molestados con una denuncia. Así que igual son acusadas de narcotráfico, que de criminales o secuestradoras; se trata de mostrar a la sociedad una eficacia anticrimen que en los hechos no existe.

Los datos duros son devastadores: AI calcula en miles los casos de tortura de mujeres por policías, soldados, marinos y fuerzas federales desde 1991 a la fecha, de los cuales sólo 15 han concluido en sentencias condenatorias para sus perpetradores.

Ante este panorama de la infamia, AI emite al final de su informe algunas recomendaciones: al Presidente de la República, que reconozca la magnitud del problema y retire a las Fuerzas Armadas de las labores de seguridad pública, y al Congreso, adoptar sin demora la Ley General contra la Tortura. Mientras esto no se haga, seguiremos siendo un país de bárbaros y desvergonzados.
06 Julio 2016 04:00:15
Tortura a mujeres: Vergüenza nacional
Mónica, de 26 años, viajaba en automóvil con su esposo y su hermano el 12 de febrero de 2013 cuando les marcó el alto la Policía Municipal de Torreón. Sin orden de aprehensión alguna se los llevaron a un galpón de ellos mismos. Ya adentro un oficial les dijo “bienvenidos a la fiesta” y al poco su marido y hermano estaban desnudos y ensangrentados por una golpiza brutal. A ella comenzaron a torturarla sumergiendo una y otra vez su cabeza en una cubeta.

Luego la asfixiaron con bolsas de plástico, le golpearon las nalgas con un tablón de madera y le hicieron preguntas que no podía contestar. Mientras ella veía cómo, a su esposo, le desprendían la piel con un cuchillo. A Mónica le aplicaron descargas eléctricas en los genitales; luego, un oficial la violó delante de sus familiares; después, seis policías la violaron también uno tras otro; más tarde, la obligaron a practicarles el sexo oral y a tragarse el esperma. Durante todo ese horrendo ultraje, miembros uniformados del Ejército estuvieron allí, mirando.

Finalmente, los tres detenidos fueron llevados a la PGR de Torreón; en el camino, el esposo de Mónica murió en sus brazos. Ya en la SEIDO de la Ciudad de México, Mónica Esparza Castro fue obligada a firmar una confesión donde admite ser parte del cartel de los “Zetas”. En agosto de 2014, expertos de la CNDH confirmaron las arbitrariedades aberrantes del caso y solicitaron una nueva investigación. Lo inadmisible es que Mónica está todavía en prisión en espera de ser juzgada por cargos de participación en delincuencia organizada. Mientras que sus dos hijos menores se encuentran en un albergue porque su familia no puede pagar su manutención ni la defensa de Mónica.

Este es uno de los cien casos de mujeres detenidas y torturadas que Amnistía Internacional ha documentado en un estremecedor informe de 60 páginas:

“Sobrevivir a la muerte; tortura de mujeres por policías y fuerzas armadas en México”. En él, se establece claramente que los uniformados someten sistemáticamente a las mujeres a tortura y violaciones durante procesos de arresto e interrogatorios: Golpes, amenazas, penetración con armas de fuego, objetos diversos y con el pene, asfixia, descargas eléctricas y otras formas de violencia son prácticas habituales en detenciones de mujeres. Aunque desde luego la cobardía es selectiva: En prácticamente todos los casos se trata de mujeres jóvenes, de entornos pobres y de bajos ingresos que garantizan a sus torturadores que luego no serán molestados con una denuncia. Así que igual son acusadas de narcotráfico, que de criminales o secuestradoras; se trata de mostrar a la sociedad una eficacia anti-crimen que en los hechos no existe.

Los datos duros son devastadores: AI calcula en miles los casos de tortura de mujeres por policías, soldados, marinos y fuerzas federales desde 1991 a la fecha, de los cuales solo 15 han concluido en sentencias condenatorias para sus perpetradores.

Ante este panorama de la infamia, AI emite al final de su informe algunas recomendaciones: Al Presidente de la República, que reconozca la magnitud del problema y retire a las fuerzas armadas de las labores de seguridad pública; y al Congreso, adoptar sin demora la Ley General contra la Tortura. Mientras esto no se haga, seguiremos siendo un país de bárbaros y desvergonzados.

Periodista
Correo electrónico: .(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
29 Junio 2016 04:00:57
Educación: La reforma en su laberinto
Ahora resulta que todo el gigantesco margayate de la reforma educativa es un problema de mera gramática. Es decir, de llamar a las cosas por su nombre. Así de simple.

Tan sencillo que hubiera sido decir en su momento que en vista de los inaceptables anomalías y abusos en que incurría la CNTE en varios estados del país —sobre todo en Oaxaca donde mandaba— el gobierno aplicaría un programa de ajustes administrativos y laborales para imponer la ley y el orden. Para empezar, restituyendo al estado los institutos educativos y aplicando medidas disciplinarias a quienes se dedicaban a agitar con marchas y bloqueos incluyendo, por supuesto, la Ciudad de México.

Pero no. En cambio estas medidas fueron presentadas como la gran reforma educativa que necesitaba el país. Así que muchos nos planteamos desde entonces varias interrogantes hasta ahora sin respuesta: ¿Cuál el plazo y el alcance para implementarla? ¿Cuál el modelo educativo propuesto para la nación? ¿Qué expertos y académicos participaron en su diseño? ¿Debíamos optar por un modelo preferentemente humanista u otro que privilegie la tecnología? ¿Consideraría por ejemplo ajustes especiales para las regiones más pobres y marginadas del país? ¿Abatiría el rezago de seis millones de analfabetas? ¿Deberíamos reescribir los tan cuestionados libros de texto gratuitos? ¿Qué importancia daríamos al civismo, a los valores patrios, la moral pública, la lucha contra la corrupción y el respeto a las minorías y los derechos humanos?

Todavía más: ¿estaría dispuesto el gobierno a dar el paso histórico —como lo hicieron Singapur y otros países del área— para cortar de tajo todo gasto superfluo y destinar a la educación el 21 por ciento de su presupuesto anual, y no el magro 6 por ciento recomendado por la ONU, y así transformar su destino? A propósito, estando por allá hace pocos años les pregunté cuál era el principal problema de un país tan envidiablemente próspero: me respondieron que el diseño educativo para los próximos 50 años. A mí me dio vergüenza decirles que nuestro principal problema es que por ese entonces nuestra secretaria de Educación andaba de la greña con la líder de los maestros y que como escuinclas malcriadas se sacaban la lengua en los actos públicos.

A ver: el país está en vilo porque no se ha podido apaciguar la rebeldía de la CNTE que se niega a perder los privilegios que hasta hace poco le prodigaron los gobiernos Federal y estatales; para ello organizan aquí y allá marchas, plantones y bloqueos que ya han cobrado una decena de muertos y cientos de heridos. La causa es la de siempre: Negarse a una reforma que los estigmatiza como los únicos culpables de un vergonzante atraso educativo en la mayor parte del país.

Como el gobierno logró elevarla a rango constitucional, afirma una y otra vez que ni la reforma ni la ley se negocian. Así que la pregunta obligada es ¿qué es lo que se está negociando en la Secretaría de Gobernación? Porque las frases después de las maratónicas sesiones no ayudan mucho al optimismo: “…se acordó la creación de diversas mesas y se hace un llamado a la corresponsabilidad para que haya condiciones de estabilidad y tranquilidad”; del otro lado: “…no hay avances, pero se construyen las rutas entre ambas partes para dar solución al conflicto”.

Así que: ¿cuánto tiempo más de palabras que no dicen nada?

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
29 Junio 2016 04:00:13
Educación: la reforma en su laberinto
Ahora resulta que todo el gigantesco margayate de la reforma educativa es un problema de mera gramática. Es decir, de llamar a las cosas por su nombre. Así de simple.

Tan sencillo que hubiera sido decir en su momento que en vista de las inaceptables anomalías y abusos en que incurría la CNTE en varios estados del país –sobre todo en Oaxaca donde mandaba– el Gobierno aplicaría un programa de ajustes administrativos y laborales para imponer la ley y el orden. Para empezar, restituyendo al estado los institutos educativos y aplicando medidas disciplinarias a quienes se dedicaban a agitar con marchas y bloqueos incluyendo,
por supuesto, la Ciudad de México.

Pero no. En cambio estas medidas fueron presentadas como la gran reforma educativa que necesitaba el país. Así que muchos nos planteamos desde entonces varias interrogantes hasta ahora sin respuesta: ¿cuál es el plazo y el alcance para implementarla? ¿Cuál el modelo educativo propuesto para la nación? ¿Qué expertos y académicos participaron en su diseño? ¿Debíamos optar por un modelo preferentemente humanista u otro que privilegie la tecnología?
¿Consideraría por ejemplo ajustes especiales para las regiones más pobres y marginadas del país? ¿Abatiría el rezago de 6 millones de analfabetas? ¿Deberíamos reescribir los tan cuestionados libros de texto gratuitos? ¿Qué importancia daríamos al civismo, a los valores patrios, la moral pública, la lucha contra la corrupción y el respeto a las minorías y los derechos humanos?

Todavía más: ¿estaría dispuesto el Gobierno a dar el paso histórico –como lo hicieron Singapur y otros países del área– para cortar de tajo todo gasto superfluo y destinar a la educación el 21% de su presupuesto anual, y no el magro 6% recomendado por la ONU, y así transformar su destino? A propósito, estando por allá hace pocos años les pregunté cuál era el principal problema de un país tan envidiablemente próspero: me respondieron que el diseño educativo
para los próximos 50 años. A mí me dio vergüenza decirles que nuestro principal problema es que por ese entonces nuestra secretaria de Educación andaba de la greña con la líder de los maestros y que como escuinclas malcriadas se sacaban la lengua en los actos públicos.

A ver: el país está en vilo porque no se ha podido apaciguar la rebeldía de la CNTE, que se niega a perder los privilegios que hasta hace poco le prodigaron los gobiernos federal y estatales; para ello organizan aquí y allá marchas, plantones y bloqueos que ya han cobrado una decena de muertos y cientos de heridos. La causa es la de siempre: negarse a una reforma que los estigmatiza como los únicos culpables de un vergonzante atraso educativo en la mayor
parte del país.

Como el Gobierno logró elevarla a rango constitucional, afirma una y otra vez que ni la reforma ni la ley se negocian. Así que la pregunta obligada es ¿qué es lo que se está negociando en la Secretaría de Gobernación? Porque las frases después de las maratónicas sesiones no ayudan mucho al optimismo: “…se acordó la creación de diversas mesas y se hace un llamado a la corresponsabilidad para que haya condiciones de estabilidad y tranquilidad”; del otro lado:
“…no hay avances, pero se construyen las rutas entre ambas partes para dar solución al conflicto”.

Así que: ¿cuánto tiempo más de palabras que no dicen nada?
22 Junio 2016 04:00:55
Beltrones, Basave, Anaya y el 5 de junio
Para los dos primeros ha significado el rito macabro y oscuro de los cuchillos largos que suele acompañar a las derrotas políticas. Para el tercero, representa en cambio un futuro luminoso y de buenos augurios.

Manlio Fabio Beltrones tomó la decisión de renunciar desde la noche misma del 5 de junio cuando se fue derrumbando el castillo ilusorio del triunfo en nueve de las doce gubernaturas en juego. Hombre polémico, se le puede acusar de cualquier cosa menos de traicionar sus convicciones. Por ello, en un acto de dignidad y congruencia “Manlio” decidió despertar del breve sueño de encabezar el partido de toda su vida. Y concluir así la pesadilla que significó ganar apenas cinco elecciones y en cambio perder siete, incluyendo estados estratégicos para la nación y el propio PRI. Una derrota estrepitosa, de la que sin embargo no se le puede culpar totalmente. En todo caso, su pecado fue el dejarse imponer desde las alturas algunas candidaturas sin destino; con el factor adicional y este sí definitorio, de gobiernos estatales sumidos en el miasma de corrupciones tan escandalosas como las de los Duartes de Chihuahua y Veracruz. Peor imposible.

Es evidente que Beltrones negoció con el Presidente Peña Nieto los términos de su salida. Después de todo es él quien manda en el partido. Y sé que sus poderosos malquerientes pidieron su cabeza. Pero Manlio se fue por decisión propia: Ejercitante de la política como el arte de los tiempos, se despidió en el momento oportuno con una lección para sí mismo y para el PRI: “…los electores dieron un mensaje a políticas públicas equivocadas o a políticos que incurrieron en excesos, que no tuvieron conductas transparentes y que no actuaron de forma responsable. Sus respectivos partidos recibieron la sanción de una ciudadanía vigilante que premia y castiga con su voto”.

En el caso de Agustín Basave, vivimos la crónica de una renuncia largamente anunciada. Arribado al cargo en un rarísimo experimento de invitar a un extraño a la dirigencia nacional del PRD, Basave encendió de entrada una hoguera que ardió los escasos siete meses que duró en el cargo: Las antinaturales alianzas con el PAN como única posibilidad de sobrevivencia. Y no se equivocó. Contra los pronósticos internos y externos, la dupla PAN-PRD obtuvo la joya de la corona en Veracruz y otros dos estados tan significativos como Quintana Roo y Durango.

Lo vi en acción y me pareció que pese a su fama de académico, lo hizo muy bien en las campañas. Aunque me asegura que desde antes del 5 de junio, ya tenía tomada la decisión de su renuncia al no poder lograr que las tristemente tribus se sentaran en torno al fuego para fumar la pipa de la paz. Misión imposible.

Quien vive una ensoñación luminosa es el llamado joven maravilla de la política mexicana: Ricardo Anaya, ha llevado a su partido, el PAN, a un triunfo histórico de siete gubernaturas que ni los propios panistas terminan de creerse. Una muestra de que aprende rápido es que me dice que no solo ganaron ellos sino perdieron los otros por sus pésimos gobiernos. Lo cierto es que Anaya ya se colocó a la cabeza de las encuestas entre los precandidatos panistas a la presidencia de la República; en un 2018 que desde ahora presiona con todo y a todos.

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
22 Junio 2016 04:00:40
Beltrones, Basave, Anaya y el 5 de junio
Para los dos primeros ha significado el rito macabro y oscuro de los cuchillos largos que suele acompañar a las derrotas políticas. Para el tercero, representa en cambio un futuro luminoso y de buenos augurios.

Manlio Fabio Beltrones tomó la decisión de renunciar desde la noche misma del 5 de junio, cuando se fue derrumbando el castillo ilusorio del triunfo en nueve de las 12 gubernaturas en juego. Hombre polémico, se le puede acusar de cualquier cosa menos de traicionar sus convicciones. Por ello, en un acto de dignidad y congruencia Manlio decidió despertar del breve sueño de encabezar el partido de toda su vida. Y concluir así la pesadilla que significó ganar apenas cinco elecciones y en cambio perder siete, incluyendo estados estratégicos para la nación y el propio PRI.

Una derrota estrepitosa, de la que sin embargo no se le puede culpar totalmente. En todo caso, su pecado fue el dejarse imponer desde las alturas algunas candidaturas sin destino; con el factor adicional y este sí definitorio, de gobiernos estatales sumidos en el miasma de corrupciones tan escandalosas como las de los Duartes de Chihuahua y Veracruz. Peor imposible.

Es evidente que Beltrones negoció con el presidente Peña Nieto los términos de su salida. Después de todo es él quien manda en el partido. Y sé que sus poderosos malquerientes pidieron su cabeza. Pero Manlio se fue por decisión propia: ejercitante de la política como el arte de los tiempos, se despidió en el momento oportuno con una lección para sí mismo y para el PRI: “…los electores dieron un mensaje a políticas públicas equivocadas o a políticos que incurrieron en excesos, que no tuvieron conductas transparentes y que no actuaron de forma responsable. Sus respectivos partidos recibieron la sanción de una ciudadanía vigilante que premia y castiga con su voto”.

En el caso de Agustín Basave, vivimos la crónica de una renuncia largamente anunciada. Arribado al cargo en un rarísimo experimento de invitar a un extraño a la dirigencia nacional del PRD, Basave encendió de entrada una hoguera que ardió los escasos siete meses que duró en el cargo: las antinaturales alianzas con el PAN como única posibilidad de sobrevivencia. Y no se equivocó. Contra los pronósticos internos y externos, la dupla PAN-PRD obtuvo la joya de la corona en Veracruz y otros dos estados tan significativos como Quintana Roo y Durango. Lo vi en acción y me pareció que pese a su fama de académico, lo hizo muy bien en las campañas. Aunque me asegura que desde antes del 5 de junio ya tenía tomada la decisión de su renuncia al no poder lograr que las tristemente tribus se sentaran en torno al fuego para fumar la pipa de la paz. Misión imposible.

Quien vive una ensoñación luminosa es el llamado joven maravilla de la política mexicana: Ricardo Anaya, quien ha llevado a su partido, el PAN, a un triunfo histórico de siete gubernaturas que ni los propios panistas terminan de creerse. Una muestra de que aprende rápido es que me dice que no sólo ganaron ellos sino perdieron los otros por sus pésimos gobiernos. Lo cierto es que Anaya ya se colocó a la cabeza de las encuestas entre los precandidatos panistas a la Presidencia de la República en un 2018 que desde ahora presiona con todo y a todos
15 Junio 2016 04:00:48
El evangelio según San Odio
Más allá de los retorcidos antecedentes de Omar Mateen, el criminal de Orlando, está claro que el origen de la masacre es el odio. Tan largamente incubado como el que ahora alardea la Iglesia católica mexicana.

Tan sólo en los días recientes dos de sus posturas homofóbicas se parecen más a las consignas rabiosas del Estado Islámico o a las peroratas estúpidas de Trump, que a los principios fundacionales de la Iglesia y los propios postulados del papa Francisco: primero, la descalificación ipso facto de la iniciativa que el presidente Peña Nieto envió al Congreso para elevar a rango constitucional el derecho humano a que los mexicanos puedan contraer matrimonio sin discriminación alguna, es decir entre personas del mismo sexo; en respuesta, la jerarquía católica pontifica que “la ideología de género es destructiva, perversa y deforma los valores de la familia y la sociedad mexicana; añade que lo único que hace es expresar sus convicciones y preo-cupaciones en relación con la convivencia humana y con la ética y moralidad de nuestras instituciones y sus leyes”.

Asombra que obispos y arzobispos apelen a principios éticos, morales y legales cuando son ellos los primeros en pecar contra su sexto mandamiento –“No cometerás actos impuros”– al haber violado y abusado de miles de niños y luego haber encubierto la horripilante pederastia de sus sacerdotes, sustrayéndolos del castigo legal que hubieran merecido. ¿No se parece esto al quinto mandamiento que establece a secas: “No matarás”? ¿Acaso no es un crimen el marcar para siempre a un inocente con una brutal violación?

Hace apenas unos días, la jerarquía católica volvió al ataque con dos ingredientes adicionales: la mentira y la burla. Primero, porque sin argumento alguno aseguró que las derrotas del PRI el pasado 5 de junio se debían a la iniciativa presidencial en favor de la comunidad LGTTTBI, pecando esta vez contra el octavo mandamiento: No mentirás. Por lo que hace al amor al prójimo, el obispo de Culiacán, Jonás Guerrero Corona, no le tuvo ni tantito respeto a Peña Nieto con su pésimo, burlón, ofensivo y provocador chiste sobre la masculinidad del Presidente. Por cierto, Guerrero está acusado, junto con el cardenal Norberto Rivera Carrera, de encubrimiento de curas pederastas.

Lo que jamás ha hecho algún dignatario católico es indignarse por los crímenes de odio contra la comunidad homosexual de México. Ninguna de sus voces se alzó para lamentar y menos condenar, por ejemplo, el reciente crimen múltiple que dejó 4 muertos y 13 heridos en un bar gay de Xalapa, donde tres sujetos desconocidos y con armas largas abrieron fuego sobre los asistentes y huyeron del lugar. Sin comparar los números, tan indignante como la masacre de Orlando.

Imposible soslayar que México es el vergonzante segundo lugar mundial en crímenes de odio según la Organización Mundial de la Salud. Más aún, en la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México, siete de cada 10 mexicanos homosexuales consideran que en este país no se respetan sus derechos. Añádase que el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación ha establecido que “el miedo o la fobia irracional hacia los homosexuales se expresa en rechazo, discriminación, ridiculización y otras formas de violencia”.

Un dogma de odio, cuyo fuego inquisitorio la Iglesia está avivando.
15 Junio 2016 04:00:42
El evangelio según San Odio
Más allá de los retorcidos antecedentes de Omar Mateen, el criminal de Orlando, está claro que el origen de la masacre es el odio. Tan largamente incubado como el que ahora alardea la Iglesia católica mexicana.

Tan solo en los días recientes dos de sus posturas homofóbicas se parecen más a las consignas rabiosas del Estado Islámico o a las peroratas estúpidas de Trump, que a los principios fundacionales de la Iglesia y los propios postulados del Papa Francisco: Primero, la descalificación ipso facto de la iniciativa que el Presidente Peña Nieto envió al Congreso para elevar a rango constitucional el derecho humano a que los mexicanos puedan contraer matrimonio sin discriminación alguna, es decir entre personas del mismo sexo; en respuesta, la jerarquía católica pontifica que “la ideología de género es destructiva, perversa y deforma los valores de la familia y la sociedad mexicana; añade que lo único que hace es expresar sus convicciones y preocupaciones en relación con la convivencia humana y con la ética y moralidad de nuestras instituciones y sus leyes”.

Asombra que obispos y arzobispos apelen a principios éticos, morales y legales cuando son ellos los primeros en pecar contra su sexto mandamiento —“No cometerás actos impuros”— al haber violado y abusado de miles de niños y luego haber encubierto la horripilante pederastia de sus sacerdotes, sustrayéndolos del castigo legal que hubieran merecido. ¿No se parece esto al quinto mandamiento que establece a secas: “No matarás”? ¿Acaso no es un crimen el marcar para siempre a un inocente con una brutal violación?

Hace apenas unos días, la jerarquía católica volvió al ataque con dos ingredientes adicionales: La mentira y la burla. Primero, porque sin argumento alguno, aseguró que las derrotas del PRI el pasado 5 de junio se debían a la iniciativa presidencial en favor de la comunidad LGTTTBI, pecando esta vez contra el octavo mandamiento: No mentirás. Por lo que hace al amor al prójimo, el obispo de Culiacán, Jonás Guerrero Corona, no le tuvo ni tantito a Peña Nieto con su pésimo, burlón, ofensivo y provocador chiste sobre la masculinidad del Presidente. Por cierto, Guerrero está acusado, junto con el cardenal Norberto Rivera Carrera, de encubrimiento de curas pederastas.

Lo que jamás ha hecho algún dignatario católico es indignarse por los crímenes de odio contra la comunidad homosexual de México. Ninguna de sus voces se alzó para lamentar y menos condenar, por ejemplo, el reciente crimen múltiple que dejó 4 muertos y 13 heridos en un bar gay de Xalapa, donde tres sujetos desconocidos y con armas largas abrieron fuego sobre los asistentes y huyeron del lugar. Sin comparar los números, tan indignante como la masacre de Orlando.

Imposible soslayar que México es el vergonzante segundo lugar mundial en crímenes de odio según la Organización Mundial de la Salud. Más aún, en la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México, 7 de cada diez mexicanos homosexuales consideran que en este país no se respetan sus derechos. Añádase que el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación ha establecido que “el miedo o la fobia irracional hacia los homosexuales se expresa en rechazo, discriminación, ridiculización y otras formas de violencia”.

Un dogma de odio, cuyo fuego inquisitorio la Iglesia está avivando.

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
08 Junio 2016 04:00:25
Lecciones del domingo 5
1ª.- Se puede votar en paz y el voto cuenta. Contra los agoreros del desastre, resulta que salvo incidentes menores, el proceso se dio pacíficamente en las 14 entidades donde hubo elecciones. La participación promedio de 55%, si no es para presumir, si resulta aceptable en términos democráticos y considerando el “mal humor” social que se ha apoderado del país. A pesar de ello, salimos a votar y cada voto fue una sumatoria que, en la mayoría de los casos, cambió radicalmente los pronósticos.

2ª.- No somos idiotas. La voluntad de los “ciudadanos de a pie” y de los “comunes y corrientes” no se decide desde las cúpulas del poder de gobiernos y partidos. Sobre todo en el Gobierno federal y en el PRI deben entender que, si quieren sobrevivir en las elecciones del 17 y sobre todo del 18, han de postular a sus mejores hombres y mujeres y no a los habilidosos cortesanos, los favoritos del Presidente o tal o cual secretario.

3ª.- La memoria cuenta. A ver si de una vez por todas los genios politiqueros se convencen de que la corrupción, el abuso, la ineptitud y el ejercicio impune y abusivo del poder de sus gobernadores, es el principal obstáculo para ganar de nueva cuenta una elección. ¿Cómo podrían competir Serrano y Yunes Landa en Chihuahua y Veracruz con la losa gigantesca de una corrupción escandalosa y un saqueo infame de los Duartes, que hasta en eso son iguales? A ver si ahora si les queda claro que la campaña del nuevo candidato comenzó el primer día de gestión del gobernador en turno, y que por eso hubo alternancia en ocho de los 12 estados donde se disputaron gubernaturas.

4ª.- No volveremos a creer en las encuestas. Porque las realizadas durante las campañas no reflejaron la realidad de la opinión pública. Por ineficiencia, omisión o distorsión, nos dieron porcentajes tan distantes como dos dígitos en los resultados de las urnas. Las llamadas encuestas de salida son una broma cruel hasta para los presuntos ganadores que así se proclaman y una distorsión generadora de conflictos. Deben prohibirse, porque no sirven de nada que no sea crear una peligrosa confusión la tarde-noche de las elecciones.

Pero en ambos casos, resulta indispensable que los señores encuestadores se sienten muy serios a analizar su trabajo desde una perspectiva metodológica. Pero también desde el enfoque de la ética, si quieren rescatar la confiabilidad de las encuestas como coadyuvantes de los procesos electorales democráticos y no como se sospecha ahora: instrumentos de propaganda de partidos al mejor postor. A ver: cómo es posible que haya habido “errores” de hasta 20 puntos en ciertos candidatos que se dijo que ganarían por cinco de ventaja y terminaron con 15 abajo. Parafraseando al gran Zapata: la encuesta es de quien la paga.

5ª.- El nuevo mapa del país. Con miras al 18, México parece otro. Basta ver los nuevos colores que describen la dominancia de los partidos en el territorio. Pero no nos engañemos. Eso no significa cambios sustanciales en el abusivo ejercicio del poder a la mexicana. En la mayoría de los casos se trata de hartazgo ciudadano o negociaciones convenencieras; hay pocas excepciones de liderazgos prometedores. A este país, no ha llegado todavía el gran cambio de rumbo que evite el precipicio.
08 Junio 2016 04:00:23
Lecciones del domingo 5
1ª.- Se puede votar en paz y el voto cuenta. Contra los agoreros del desastre, resulta que salvo incidentes menores, el proceso se dio pacíficamente en las catorce entidades donde hubo elecciones. La participación promedio de 55 por ciento, si no es para presumir, si resulta aceptable en términos democráticos y considerando el “mal humor” social que se ha apoderado del país. A pesar de ello, salimos a votar y cada voto fue una sumatoria que, en la mayoría de los casos, cambió radicalmente los pronósticos.

2ª.- No somos idiotas. La voluntad de los “ciudadanos de a pie” y de los “comunes y corrientes” no se decide desde las cúpulas del poder de gobiernos y partidos. Sobre todo en el Gobierno federal y en el PRI deben entender que, si quieren sobrevivir en las elecciones del 17 y sobre todo en el 18, han de postular a sus mejores hombres y mujeres y no a los habilidosos cortesanos, los favoritos del presidente o tal o cual secretario.

3ª.- La memoria cuenta. A ver si de una vez por todas los genios politiqueros se convencen de que la corrupción, el abuso, la ineptitud y el ejercicio impune y abusivo del poder de sus gobernadores, es el principal obstáculo para ganar de nueva cuenta una elección. ¿Cómo podrían competir Serrano y Yunes Landa en Chihuahua y Veracruz con la losa gigantesca de una corrupción escandalosa y un saqueo infame de los Duartes, que hasta en eso son iguales? A ver si ahora si les queda claro que la campaña del nuevo candidato comenzó el primer día de gestión del gobernador en turno, y que por eso hubo alternancia en ocho de los doce estados donde se disputaron gubernaturas.

4ª.- No volveremos a creer en las encuestas. Porque las realizadas durante las campañas no reflejaron la realidad de la opinión pública. Por ineficiencia, omisión o distorsión, nos dieron porcentajes tan distantes como dos dígitos en los resultados de las urnas. Las llamadas encuestas de salida son una broma cruel hasta para los presuntos ganadores que así se proclaman y una distorsión generadora de conflictos. Deben prohibirse, porque no sirven de nada que no sea crear una peligrosa confusión la tarde-noche de las elecciones.

Pero en ambos casos, resulta indispensable que los señores encuestadores se sienten muy serios a analizar su trabajo desde una perspectiva metodológica. Pero también desde el enfoque de la ética, si quieren rescatar la confiabilidad de las encuestas como coadyuvantes de los procesos electorales democráticos y no como se sospecha ahora: Instrumentos de propaganda de partidos al mejor postor.

A ver: Cómo es posible que haya habido “errores” de hasta 20 puntos en ciertos candidatos que se dijo que ganarían por cinco de ventaja y terminaron con quince abajo. Parafraseando al gran Zapata: La encuesta es de quien la paga.

5ª.- El nuevo mapa del país. Con miras al 18, México parece otro. Basta ver los nuevos colores que describen la dominancia de los partidos en el territorio.

Pero no nos engañemos. Eso no significa cambios sustanciales en el abusivo ejercicio del poder a la mexicana. En la mayoría de los casos se trata de hartazgo ciudadano o negociaciones convenencieras; hay pocas excepciones de liderazgos prometedores. A este país, no ha llegado todavía el gran cambio de rumbo que evite el precipicio.

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
01 Junio 2016 04:00:13
2016-2018: Mis pronósticos
Será la elección intermedia más atractiva y determinante de las décadas recientes. No solo porque están en juego 12 gubernaturas en este 2016; sino porque el 2018, de la elección presidencial, se adelanta para este domingo 5 de junio. El voto que ahora obtengan, los reclasificará en partidos de primera, segunda, tercera y hasta cuarta fila. Y así negociarán las alianzas que ya se perfilan rumbo a “la grande”.

También se definirá la suerte de quienes aspiran a ser candidatos a la presidencia: Manlio Fabio Beltrones, el líder priísta, deberá ganar al menos ocho de las 12 contiendas si desea mantener vivo su sueño de llegar a Los Pinos; Ricardo Anaya, del PAN, tendría que ganar al menos cuatro para demostrar que sus correligionarios no se equivocaron con él; Rafael Moreno Valle, el gobernador poblano se juega el pellejo, si quiere seguir estando vigente; finalmente, Andrés Manuel López Obrador, el dirigente de Morena, puede consagrarse como el favorito si se consolida como primera fuerza de la izquierda y tercera en el escenario nacional. Todo depende de si logra un gran número de votos y en una de esas hasta alguna gubernatura. Que será candidato a la presidencia nadie lo duda.

Pero que el domingo puede dispararse a alturas insospechadas es una posibilidad cada vez más robusta.

Así que en el cíclico deporte nacional de los pronósticos, aquí están los míos que —aclaro— no representan filias ni fobias, sino lo que creo que va a ocurrir con base en mis visitas reporteriles a media docena de estados, mi propia percepción y el análisis de las cuestionadísimas y contrastantes encuestas.

Creo que hay cuatro estados donde habrá resultados contundentes e incuestionables: En Hidalgo, el PRI, con Omar Fayad; en Sinaloa, PRI, con Quirino Ordaz Coppel; en Chihuahua, el también priísta Enrique Serrano, y finalmente Puebla, para el PAN, con Tony Gali.

Hay otro bloque de seis estados donde la contienda se ha cerrado: Aguascalientes, donde EL UNIVERSAL da como ganadora a la priísta Lorena Martínez (46.5 % de preferencias) sobre el panista Martín Orozco (39); en Durango, la señal es que Esteban Villegas del PRI (49) se impondrá a José Rosas Aispuro de PAN-PRD (42); en Oaxaca, pese a una diferencia estrecha, todo indica que el priísta Alejandro Murat (36) terminará imponiéndose al candidato del PAN-PRD Pepe Toño Estefan (29); otro priísta, Mauricio Góngora (42), obtendría el triunfo en Quintana Roo sobre Carlos Joaquín del PAN-PRD (29); Zacatecas está apretado, pero el priísta Alejandro Tello (35) mantendría su ventaja de seis puntos sobre el candidato de Morena, David Monreal (29); Tlaxcala podría ser el único estado que ganara el PRD si su candidata Lorena Cuéllar (31) mantiene su precaria ventaja de tres puntos sobre el priísta Marco Antonio Mena (28).

Hay dos estados donde puede pasar cualquier cosa y las encuestas son contradictorias: Tamaulipas, con Baltazar Hinojosa del PRI (39/32) se impondría a Francisco García Cabeza de Vaca (42/26); por último, Veracruz, donde en un final de fotografía Héctor Yunes del PRI (33/25) ganaría a su primo Miguel Angel Yunes del PAN-PRD (34/20), aunque el morenista Cuitláhuac García (26/24) meta fuerte el pecho en el cierre.

En suma, contiendas que, por desgracia, no terminarán el 5 de junio, sino semanas después en los tribunales electorales.

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
25 Mayo 2016 04:00:25
‘Yo soy Jacinta II’
Como todos los domingos, aquel 26 de marzo de 2006 los agentes llegaron a extorsionar al tianguis del pueblo de Santiago Mexquititlán, en Querétaro. Eran seis, armados y con alzadas de 1.80 pa’rriba. Con el pretexto de que ahí se comerciaba mercancía pirata amenazaban, destrozaban y exigían cuotas. Así que ante el abuso intolerable, los puesteros cercaron a los agresores para exigirles una indemnización inmediata. El episodio fuenteovejunesco llamó la atención de los medios y fue nota al día siguiente en los diarios y noticieros queretanos.

Pero los agentes ridiculizados se la guardaron al pueblo. De las fotos de los diarios escogieron a tres mujeres que atestiguaron el borlote: una de ellas, Jacinta Francisco Marcial, mexicana indígena otomí de 42 años, vendedora de aguas frescas, quien, con engaños, fue sacada de su casa y metida directamente a la cárcel.

En un juicio tan apresurado como infame, Jacinta y sus compañeras Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio fueron sentenciadas a 21 años de prisión acusadas de haber secuestrado a seis agentes de la AFI. Una acusación tan indignante que generó una ola de activismo inusitado en medios y organizaciones de derechos humanos que llevaron a Amnistía Internacional a considerar a Jacinta como presa de conciencia.

Pero eran los tiempos del gobernador panista Francisco Garrido, quien no movió un dedo y menos aún para pelearse con el también panista Gobierno federal encabezado por Vicente Fox. Así que la injusticia se consumó de manera aberrante, con fabricación de pruebas incluidas. He de reconocer que no fue sino a la llegada de José Calzada al Gobierno de Querétaro –quien la visitó en prisión– que el caso de Jacinta comenzó a enderezarse. Otras visitas como la del senador Manlio Fabio Beltrones también contribuyeron a visibilizar el caso.

Jacinta soportó tres años de prisión injusta, apartada de su familia y de sus soles de plaza los domingos. Fui testigo en varias ocasiones de aquel llanto rabioso e impotente tras las rejas. Fue gracias a la defensa inteligente y decidida del Centro Pro de Derechos Humanos, que Jacinta al fin alcanzó la libertad. Apenas el año pasado, el Tribunal Administrativo falló a su favor para que la Procuraduría General de la República procediera a la reparación del daño y ofreciera una disculpa pública a Jacinta. Pero la PGR apeló con el ofensivo argumento de que abriría la puerta a más de 8 mil 500 mexicanos indígenas presos y que no saben por qué están en prisión, ya que los juzgaron y sentenciaron en una lengua que no entienden como ocurrió con Jacinta, que apenas y aprendió español en la cárcel.

La diferencia ahora es que la sentencia de un Tribunal Colegiado es inatacable. Así que cabe esperar que la PGR –encabezada por doña Arely Gómez– tenga la suficiente sensibilidad para acatar al fin el fallo en favor de esta admirable mujer indígena ñhañhú y reparar el daño al tiempo que le ofrezca una gran disculpa pública.

Aunque tiene razón Jacinta: nada podrá devolverle los tres años que el archidevaluado sistema de justicia de este país le arrebató. Falta también castigar a los culpables de la trama inhumana que la encarceló. Sin embargo, esta lección de dignidad podría ser un precedente para evitar estos casos de injusticias vergonzantes. Por eso hoy más que nunca: todos somos Jacinta.
18 Mayo 2016 04:00:24
La corrupción de la corrupción
El actual Congreso mexicano está a punto de pasar a la historia como el más corrupto de todos los tiempos. O al menos como el más omiso y por lo tanto cómplice del más grande de los males de nuestro país: La corrupción.

A ver: en su más reciente evaluación del 2015, el Banco de México estableció que el costo de la corrupción para nuestro país fue del 9 por ciento del Producto Interno Bruto, es decir, la escandalosa cifra de 1 millón de millones 602 mil 986 millones de pesos; en paralelo, el Banco Mundial que avala estos pavorosos números añade que esa cantidad equivale al 80 por ciento de lo recaudado anualmente vía impuestos; por su parte, la Auditoría Superior de la Federación estimó que 86 mil millones de pesos fueron destinados el año pasado a desvíos, subejercicios, despilfarro de recursos públicos y pagos indebidos en los tres niveles de gobierno: federal, estatales y municipales.

Pero si alguien cree que el grueso de estos números se produce solo en transacciones gigantescas, hay que estremecerse con el dato de Transparencia Mexicana: en ese mismo lapso los mexicanos destinamos 32 mil millones de pesos a mordidas; aún en los hogares con ingresos de salario mínimo, 33 de cada cien pesos se emplearon en pagar actos de corrupción.

Otro enfoque brutal es que 90 de cada cien habitantes de este país reconocen a la corrupción como un problema y admiten que “es muy frecuente”. Lo grave es que 52 consideran que los actos de corrupción son ya un “acto normal, cotidiano y hasta un hábito”. Incluso hay quienes piensan que la corrupción es un lubricante que acelera los mecanismos del país, una característica crónico- degenerativa que nos distingue en el mundo y hasta un arte para el que los mexicanos estamos particularmente dotados.

Además de ese “factor cultural”, hay otros dos: El institucional, que implica que las reglas que rigen en todos nuestros gobiernos incentivan la corrupción y se alejan de la transparencia para refugiarse en los sótanos del poder; el otro factor y acaso el más relevante y definitorio es la impunidad, y es que en México 95 de cada cien actos de corrupción no se castigan jamás.

Pero lo verdaderamente terrorífico es que a pesar de este cáncer gigantesco, el Congreso ha sido incapaz de aprobar el paquete de leyes secundarias que determinarán la eficiencia del esperanzador Sistema Nacional Anticorrupción. El bloque PRI-Verde solo quiere aprobar cuatro de las siete leyes. En el mejor de los casos, propone aplazar la discusión para después de las elecciones del 5 de junio. Enfrente, PAN-PRD insisten en aprobar también leyes torales como la de una Fiscalía Anticorrupción realmente autónoma, las modificaciones al Código Penal Federal y la iniciativa ciudadana 3 de 3 que obligará a los funcionarios públicos a presentar su declaración patrimonial, de impuestos y de conflicto de interés.

Lo inadmisible es que de no aprobarse a más tardar este 28 de mayo, el Congreso estaría violando la Constitución ya que el presidente Peña Nieto publicó la reforma constitucional en materia de combate a la corrupción y se estableció un plazo de un año para implementarla. Cierto, no hay ningún castigo si los congresistas no cumplen. Salvo el moral, que los señalará de por vida como corruptos y cómplices.

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
18 Mayo 2016 04:00:20
La corrupción de la corrupción
El actual Congreso mexicano está a punto de pasar a la historia como el más corrupto de todos los tiempos. O al menos como el más omiso y por lo tanto cómplice del más grande de los males de nuestro país: la corrupción.

A ver: en su más reciente evaluación de 2015, el Banco de México estableció que el costo de la corrupción para nuestro país fue de 9% del Producto Interno Bruto, es decir, la escandalosa cifra de un millón de millones 602 mil 986 millones de pesos; en paralelo el Banco Mundial, que avala estos pavorosos números, añade que esa cantidad equivale al 80% de lo recaudado anualmente vía impuestos; por su parte, la Auditoría Superior de la Federación estimó que 86 mil millones de pesos fueron destinados el año pasado a desvíos, subejercicios, despilfarro de recursos públicos y pagos indebidos en los tres niveles de Gobierno: federal, estatales y municipales. Pero si alguien cree que el grueso de estos números se produce sólo en transacciones gigantescas, hay que estremecerse con el dato de Transparencia Mexicana: en ese mismo lapso los mexicanos destinamos 32 mil millones de pesos a mordidas; aún en los hogares con ingresos de salario mínimo, 33 de cada 100 pesos se emplearon en pagar actos de corrupción.

Otro enfoque brutal es que 90 de cada 100 habitantes de este país reconocen la corrupción como un problema y admiten que “es muy frecuente”. Lo grave es que 52 consideran que los actos de corrupción son ya un “acto normal, cotidiano y hasta un hábito”. Incluso hay quienes piensan que la corrupción es un lubricante que acelera los mecanismos del país, una característica cronicodegenerativa que nos distingue en el mundo y hasta un arte para el que los mexicanos estamos particularmente dotados.

Además de ese “factor cultural”, hay otros dos: el institucional, que implica que las reglas que rigen en todos nuestros gobiernos incentivan la corrupción y se alejan de la transparencia para refugiarse en los sótanos del poder; el otro factor y acaso el más relevante y definitorio es la impunidad, y es que en México, 95 de cada 100 actos de corrupción no se castigan jamás.

Pero lo verdaderamente terrorífico es que a pesar de este cáncer gigantesco, el Congreso ha sido incapaz de aprobar el paquete de leyes secundarias que determinarán la eficiencia del esperanzador Sistema Nacional Anticorrupción. El bloque PRI-Verde sólo quiere aprobar cuatro de las siete leyes. En el mejor de los casos, propone aplazar la discusión para después de las elecciones del 5 de junio. Enfrente, PAN-PRD insisten en aprobar también leyes torales como la de una Fiscalía Anticorrupción realmente autónoma, las modificaciones al Código Penal Federal y la iniciativa ciudadana 3de3, que obligaría a los funcionarios públicos a presentar su declaración patrimonial, de impuestos y de conflicto de interés.

Lo inadmisible es que de no aprobarse a más tardar este 28 de mayo, el Congreso estaría violando la Constitución, ya que el presidente Peña Nieto publicó la reforma constitucional en materia de combate a la corrupción y se estableció un plazo de un año para implementarla. Cierto, no hay ningún castigo si los congresistas no cumplen. Salvo el moral, que los señalará de por vida como corruptos y cómplices.
11 Mayo 2016 04:00:14
La batalla por el Golfo
Baste una ojeada al mapa para darse cuenta de su importancia sustancial. De norte a sur, Tamaulipas y Veracruz son prácticamente todo el Golfo de México y suman una cantidad impresionante de ciudades y enclaves estratégicos para la nación en su conjunto.

-Tamaulipas es la frontera más intensa con Estados Unidos. Tiene en Nuevo Laredo el puerto terrestre más importante de América en donde cada año cruzan más de 1 millón y medio de grandes trailers con exportaciones e importaciones. Añádanse Reynosa y Matamoros, donde se espera una inversión de miles de millones para su nuevo puerto.

Y considérese la industria maquiladora que en toda esa zona incluye grandes plantas, lo mismo de General Motors, Ford, BMW y Mercedes, que de Nike, Guess y otras tan atractivas como Victoria’s Secret. En el sur tenemos el gigantesco puerto industrial de Altamira, además de Tampico hermanado con el petrolerísimo Madero. Una zona costera con impresionantes volúmenes de captura de jaiba, lisa, camarón y trucha. Ni qué decir de la riquísima zona agrícola de El Mante, que hoy tiene el primer lugar de producción nacional de henequén, soya, sábila, chiles y sorgo.

Si revisamos Veracruz y a pesar de sus pesares, encontramos un estado que con sus tres puertos marítimos y cinco de cabotaje, sigue siendo nuestra principal cara comercial a los Estados Unidos y a Europa. En conjunto, por ahí pasan el 30 % de carga vía marítima y de contenedores. En el sector petrolero, más que suficiente mencionar Poza Rica, Minatitlán y Coatzacoalcos. En pesca, Veracruz es primer lugar en ostión, trucha, sierra y peto. Y en producción agrícola, también es líder en piña, caña, mango, naranja y papaya. Otro datito más, solo después del Edomex y la ahora CDMX, es el tercer estado que más aporta con más de cinco y medio millones de votos.

Y a propósito de asuntos electorales, hoy se vive en Tamaulipas y Veracruz una guerra feroz por sus gubernaturas de cara al 5 de junio. Y cada uno de los gobiernos, partidos y candidatos, se disputan mucho más que una elección estatal. Lo que está en juego son dos inmensas zonas estratégicas para todo el país. Por citar un solo ejemplo: ¿Alguien podrá imaginarse la reforma energética, clave para el Gobierno federal, si estos dos estados fueran gobernados por la oposición?

Lo grave es que esta Batalla por el Golfo se está dando en condiciones verdaderamente deplorables:

-En Tamaulipas, donde los carteles también son gobiernos, los dos principales candidatos se acusan de lo mismo. Baltazar Hinojosa y el PRI recuerdan que Francisco García Cabeza de Vaca estuvo en el 86, preso en McAllen por robo de armas y que tiene vínculos con la delincuencia organizada. A su vez, el panista rememora que Baltazar Hinojosa fue secretario de Educación Pública con el ahora prófugo Tomás Yarrington, señalado como narcogobernante.

-En Veracruz, Héctor Yunes del PRI apenas y soporta el peso muerto de la corrupción escandalosa y desastrosa de Javier Duarte, el actual gobernante priísta. Héctor se encuentra en empate técnico con su primo Miguel Ángel Yunes, el candidato del PAN-PRD, señalado cada día como dueño de una riqueza inexplicable de decenas de millones de dólares.

Así que la pregunta es obligada: ¿Se merecen Tamaulipas y Veracruz contendientes como los que hoy disputan esta Batalla por el Golfo?

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)


Detrás de la Noticia
11 Mayo 2016 04:00:07
La batalla por el Golfo
Baste una ojeada al mapa para darse cuenta de su importancia sustancial. De norte a sur, Tamaulipas y Veracruz son prácticamente todo el Golfo de México y suman una cantidad impresionante de ciudades y enclaves estratégicos para la nación en su conjunto.

Tamaulipas es la frontera más intensa con Estados Unidos. Tiene en Nuevo Laredo el puerto terrestre más importante de América, en donde cada año cruzan más de un millón y medio de grandes tráileres con exportaciones e importaciones. Añádanse Reynosa y Matamoros, donde se espera una inversión de miles de millones para su nuevo puerto. Y considérese la industria maquiladora que en toda esa zona incluye grandes plantas, lo mismo de General Motors, Ford, BMW y Mercedes, que de Nike, Guess y otras tan atractivas como Victoria’s Secret. En el sur tenemos el gigantesco puerto industrial de Altamira, además de Tampico hermanado con el petrolerísimo Madero. Una zona costera con impresionantes volúmenes de captura de jaiba, lisa, camarón y trucha. Ni qué decir de la riquísima zona agrícola de El Mante, que hoy tiene el primer lugar de producción nacional de henequén, soya, sábila, chiles y sorgo.

Si revisamos Veracruz y a pesar de sus pesares, encontramos un estado que con sus tres puertos marítimos y cinco de cabotaje, sigue siendo nuestra principal cara comercial a Estados Unidos y a Europa. En conjunto, por ahí pasa el 30% de carga vía marítima y de contenedores. En el sector petrolero, más que suficiente mencionar Poza Rica, Minatitlán y Coatzacoalcos. En pesca, Veracruz es primer lugar en ostión, trucha, sierra y peto. Y en producción agrícola, también es líder en piña, caña, mango, naranja y papaya. Otro datito más, sólo después del Edomex y la ahora CDMX, es el tercer estado que más aporta con más de cinco y medio millones de votos.

Y a propósito de asuntos electorales, hoy se vive en Tamaulipas y Veracruz una guerra feroz por sus gubernaturas de cara al 5 de junio. Y cada uno de los gobiernos, partidos y candidatos, se disputan mucho más que una elección estatal. Lo que está en juego son dos inmensas zonas estratégicas para todo el país. Por citar un solo ejemplo: ¿alguien podrá imaginarse la reforma energética, clave para el Gobierno federal, si estos dos estados fueran gobernados por la oposición?

Lo grave es que esta Batalla por el Golfo se está dando en condiciones verdaderamente deplorables:

En Tamaulipas, donde los cárteles también son gobiernos, los dos principales candidatos se acusan de lo mismo. Baltazar Hinojosa y el PRI recuerdan que Francisco García Cabeza de Vaca estuvo en el 86 preso en McAllen por robo de armas y que tiene vínculos con la delincuencia organizada. A su vez, el panista rememora que Baltazar Hinojosa fue secretario de Educación Pública con el ahora prófugo Tomás Yarrington, señalado como narcogobernante.

En Veracruz, Héctor Yunes del PRI apenas y soporta el peso muerto de la corrupción escandalosa y desastrosa de Javier Duarte, el actual gobernante priista. Héctor se encuentra en empate técnico con su primo Miguel Ángel Yunes, el candidato del PAN-PRD, señalado cada día como dueño de una riqueza inexplicable de decenas de millones de dólares.
04 Mayo 2016 04:00:56
Día del niño… hambriento
Científicamente, el hambre es un mecanismo de defensa que alerta al organismo de la necesidad de nutrientes. Pero si el hambre no es saciada, se produce una desesperante sensación de vacío; movimientos intestinales y se incrementan exponencialmente procesos en los que intervienen el cerebro y sus sentidos, el sistema nervioso periférico, los órganos de la digestión –sobre todo estómago y páncreas– además de alterar innumerables neurotransmisores y hormonas.

Privarse de alimentos durante 10 horas o más perjudica la salud mental y física. En el caso de los adultos, el deseo de comer se hace prioritario y se diluyen los valores morales; el hambre extrema y por periodos largos, puede tener efectos deshumanizadores que llevan al robo, el asesinato e incluso al canibalismo. Recuérdense casos como los sobrevivientes de los Andes.

Pero en los niños, los efectos del hambre son devastadores y para toda la vida. Pesan menos de 2 kilos al nacer, cuando el mínimo de la OMS es de 2 kilos y medio. La desnutrición en los niños hambrientos es una larga lista de carencias de proteínas, calorías que significan energía y micronutrientes básicos. En México, estos pequeños parecen de 5 años si tienen 7 o de 2, si tienen 4; presentan arrugas en la piel pegada a
los huesos y ojos hundidos, secos y fijos; no ven con claridad; no corren, caminan muy poco; tienen las panzas hinchadas de parásitos; y cuando el hambre los fustiga al extremo, simplemente duermen. Luego, entran a un periodo poco conocido, que es la “emaciación”, una penosa etapa de su vida que conduce a una pérdida de peso sustancial, pero además a la muerte por males tan comunes como el sarampión o la
diarrea, y en caso de sobrevivencia, a enfermedades degenerativas y a un deterioro no sólo físico sino mental cada día más grave.

A ver: el cerebro es el órgano que más rápidamente crece en condiciones de normalidad; pesa 35 gramos al nacer y a los 14 meses debe alcanzar ya los 900 gramos. Pero cuando hay desnutrición no sólo se detiene el crecimiento sino que además comienzan a presentarse diversos tipos de atrofias cerebrales: para empezar, cada vez más graves deficiencias cognitivas, un sustancialmente bajo aprendizaje básico y una
degradación sistemática en el desarrollo como persona.

Pero todavía más: el hambre es una amenaza no sólo para la vida de los individuos, sino también para su dignidad y la sociedad en su conjunto. Provoca apatía, pérdida del sentido social, indiferencia y a veces violencia ante la negativa de grandes grupos que se resisten a morir o sobrevivir apenas, condenados a la degradación.

En México, de 120 millones que somos, hay 60 millones de pobres. De ellos, 30 millones están en lo que eufemísticamente llamamos pobreza extrema y que en cristiano significa miseria. Veinte millones de ellos son menores. Pero lo más grave es que según los más recientes estudios del Coneval-UNICEF, hay 4 millones 600 mil niños que padecen hambre todos los días en este país. Y yo pregunto, ¿qué sentido tienen las
cifras de productividad y crecimiento, los indicadores de la Bolsa de Valores, las reformas estructurales, las polémicas sobre nuevas leyes, los gigantescos aparatos de gobiernos, partidos y aun los medios de comunicación, si hemos condenado a muerte a nuestros niños?

¿No es hora ya de cambiar este criminal modelo económico?


04 Mayo 2016 04:00:05
Día del Niño… Hambriento
Científicamente, el hambre es un mecanismo de defensa que alerta al organismo de la necesidad de nutrientes. Pero si el hambre no es saciada, se produce una desesperante sensación de vacío; movimientos intestinales y se incrementan exponencialmente procesos en los que intervienen el cerebro y sus sentidos, el sistema nervioso periférico, los órganos de la digestión —sobre todo estómago y páncreas— además de alterar innumerables neurotransmisores y hormonas.

Privarse de alimentos durante diez horas o más perjudica la salud mental y física. En el caso de los adultos, el deseo de comer se hace prioritario y se diluyen los valores morales; el hambre extrema y por periodos largos, puede tener efectos deshumanizadores que llevan al robo, el asesinato e incluso al canibalismo. Recuérdense casos como los sobrevivientes de los Andes.

Pero en los niños, los efectos del hambre son devastadores y para toda la vida. Pesan menos de dos kilos al nacer, cuando el mínimo de la OMS es de dos kilos y medio. La desnutrición en los niños hambrientos es una larga lista de carencias de proteínas, calorías que significan energía y micronutrientes básicos. En México, estos pequeños parecen de cinco años si tienen siete o de dos, si tienen cuatro; presentan arrugas en la piel pegada a los huesos y ojos hundidos, secos y fijos; no ven con claridad; no corren, caminan muy poco; tienen las panzas hinchadas de parásitos; y cuando el hambre los fustiga al extremo, simplemente duermen. Luego, entran a un periodo poco conocido, que es la “emaciación”, una penosa etapa de su vida que conduce a una pérdida de peso sustancial, pero además a la muerte por males tan comunes como el sarampión o la diarrea; y en caso de sobrevivencia a enfermedades degenerativas y a un deterioro no solo físico sino mental cada día más grave.

A ver: el cerebro es el órgano que más rápidamente crece en condiciones de normalidad; pesa 35 gramos al nacer y a los 14 meses debe alcanzar ya los 900 gramos. Pero cuando hay desnutrición no solo se detiene el crecimiento, sino que además comienzan a presentarse diversos tipos de atrofias cerebrales: para empezar, cada vez más graves deficiencias cognitivas, un sustancialmente bajo aprendizaje básico y una degradación sistemática en el desarrollo como persona.

Pero todavía más: el hambre es una amenaza no sólo para la vida de los individuos, sino también para su dignidad y la sociedad en su conjunto. Provoca apatía, pérdida del sentido social, indiferencia y a veces violencia ante la negativa de grandes grupos que se resisten a morir o sobrevivir apenas, condenados a la degradación.

En México, de 120 millones que somos, hay 60 millones de pobres. De ellos, 30 millones están en lo que eufemísticamente llamamos pobreza extrema y que en cristiano significa miseria. 20 millones de ellos son menores. Pero lo más grave es que según los más recientes estudios del Coneval-Unicef, hay 4 millones 600 mil niños que padecen hambre todos los días en este país. Y yo pregunto ¿qué sentido tienen las cifras de productividad y crecimiento, los indicadores de la Bolsa de Valores, las reformas estructurales, las polémicas sobre nuevas leyes, los gigantescos aparatos de gobiernos, partidos y aun los medios de comunicación, si hemos condenado a muerte a nuestros niños?
¿No es hora ya de cambiar este criminal modelo económico?

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
27 Abril 2016 04:00:40
El informe del GIEI
Fue demoledor. Terrible. Inquietante. La crónica de una revelación anunciada. Luego de escucharlo el domingo, tuve la oportunidad de hablar este lunes con Ángela Buitrago y Carlos Beristáin, del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la CIDH. De ambas experiencias se desprenden conclusiones que, en este caso doloroso y brutal, lo mismo arrojan luces que conducen a nuevas zonas de oscuridad. Aquí, las más estremecedoras:

* Las policías municipales, estatal, Federal y elementos del Ejército, monitorearon el movimiento de los normalistas de Ayotzinapa desde su salida la mañana del 26 de septiembre.

* Tenían orden de investigar, informar y transmitir, en el caso de inteligencia militar, a su cadena de mando, lo que estaba sucediendo frente al Palacio de Justicia de Iguala, y no se sabe qué decisiones se tomaron en relación con lo ocurrido esa noche.

* No se puede afirmar que los estudiantes estén muertos, porque no existe evidencia ni prueba que permita decir que lo están.

* Hay testimonios de gente que estuvo en el basurero de Cocula la mañana siguiente de la desaparición de los normalistas y que afirma que ahí no ocurrió nada extraño.

* Existen pruebas fehacientes de que los presuntos inculpados fueron víctimas de tortura.

* Funcionarios de la PGR, encabezados por Tomás Zerón, director de la Agencia de Investigación Criminal, y algunos detenidos, estuvieron en el río San Juan un día antes de que fuera reportado oficialmente el hallazgo de una bolsa con restos óseos. Se presume que sembraron pruebas. No existe acta circunstanciada de este hecho.

* Es ineludible averiguar el papel y la información de la Policía Estatal de Guerrero, la Policía Ministerial, la Policía Federal y de los miembros del Batallón 27 del Ejército, con sede en Iguala.

* No se está hablando de un caso de desaparición forzada que se comete en la clandestinidad, sino de un caso de desaparición masiva.

* El GIEI llegó hasta donde le fue permitido. Se trazaron rutas y se investigó al máximo; ahora, es un pendiente en la agenda del Estado mexicano. Sólo falta voluntad política.

* La campaña de desprestigio en medios en contra de los trabajos del GIEI, tuvo la intención de bloquear la investigación y desviar la atención de lo sigue siendo realmente importante: encontrar a los jóvenes.

* En el GIEI, quedó un sentimiento de frustración ante la posibilidad de avanzar en la investigación, sin embargo queda en los mexicanos hacer un esfuerzo para que estos nuevos elementos puedan ver la luz pública.

* Lo que más preocupa al GIEI son las familias, que desde hace un año y medio van con la herida abierta sobre el destino de sus hijos. Han sido maltratados, estigmatizados, señalados y criminalizados.

* Que la PGR diga que el caso sigue abierto es meramente una formalidad. Ayotzinapa y otros muchos registrados en el territorio nacional, necesitan una resolución colectiva.

* En una nación democrática la justicia debe ser pública. El juicio y el conocimiento de la sociedad, así como la exigencia de explicaciones, son parte de un Estado justo y transparente.

En un país en el que la clase política ha minado a las instituciones, ha trastocado sin miramientos el bienestar social y ha cancelado el futuro de sus jóvenes, los integrantes del GIEI nos dejan una reflexión que mueve a la esperanza: “México conserva la solidaridad, que nosotros ya hemos perdido en parte”.


20 Abril 2016 04:00:15
Muerte, torturas y videos
El miliciano español aquel captado por Frank Cappa justo cuando la bala lo detiene un instante en el aire. La niña que corre desnuda y abrazada por el napalm en Vietnam o el video de la ejecución brutal y absurda de Bill Stewart a manos del soldado somocista en aquella Managua que viví en la rebelión sandinista. Todas son imágenes que se nos quedaron para siempre en eso que se conoce como memoria colectiva y que yo digo que es una suerte de conciencia común. De un sentido de supervivencia para poder seguir considerándonos seres humanos.

En varios de esos casos, esas imágenes fijas o en movimiento han sido decisorias para cambiar la percepción, el rumbo de una guerra y hasta el destino de un pueblo. Aquí en México, no hemos llegado a ese grado, pero no andamos muy lejos. El video de Aguas Blancas desenmascaró al
gobierno asesino y mentiroso de los Figueroa en Guerrero, obligándolo a la renuncia. La emboscada y el crimen múltiple de 17 campesinos por policías estatales, transmitido una sola vez por el canal 2 de televisión fue suficiente. Y eso que no había entonces redes sociales. Ahora, ha sido
diferente, el impacto del video de la mujer torturada se ha reproducido como una piedra gigantesca que se deja caer en el estanque: sometida a ras de suelo; amarrada, vejada, humillada; los ayes del miedo y el dolor; las pequeñas muertes de los cartuchos cortados y luego el cañón de alto
poder presionando la cabeza; la agonía en la bolsa de plástico, los gritos ahogados por el terror y la ausencia absoluta de piedad: “¡pinche vieja dramática, si estabas respirando, hija de tu puta madre! ¿Ahora qué quieres, agüita, toques?”. Y al final el derrumbe de todos: el de la torturada,
exhausta, disminuida y marcada para siempre; y el de los cercanos a la animalidad más salvaje y degradados como seres humanos, los dos militares –él y ella– y los tres federales –ella y ellos– disfrutando la tortura.

El impacto ha sido tal, que incendió las redes sociales, los medios y los miedos de todos quienes lo han visto. Y en un hecho inédito motivó una insólita disculpa pública del mismísimo general secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, este sábado en el emblemático Campo Militar No. 1
ante más de 25 mil de tropa convocados para ese acto de perdón. Yo creo que se requiere de un enorme valor personal, aunque sospecho que en lo institucional no todos en el Gobierno estuvieron de acuerdo con Cienfuegos. Muchas otras voces han dicho que no es suficiente. Por supuesto
que no; pero, aunque cándidamente, tal vez podría ser un primer paso. Yo, en cambio, podría plantear unas cuantas preguntas: ¿Como parte del entrenamiento a soldados y federales, está enseñarles a torturar gente? ¿Es verdad que hay más de 300 casos de desapariciones forzadas y
tortura militar procesados en la PGR? ¿Qué son más de mil 200 los militares de diverso rango los acusados de esos delitos? ¿En cuántas de estas denuncias se ha hecho justicia?

Cuando el caso Aguas Blancas, siempre me pregunté quién y por qué había mandado grabar el video. Cómo lo obtuve, es un secreto que me llevaré a la tumba. Pero me sigue intrigando por qué y por quién fue grabado. Así que, añadiría un par de preguntas más: ¿quién y para qué ordenó
grabar este video de tortura? ¿Cuántos videos más están en manos del Ejército y la Policía Federal?
13 Abril 2016 04:00:37
Emilio y el GIEI: La polémica
“Jurídicamente sí” es la respuesta contundente a la posibilidad de que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) permanezca más tiempo en México. Eso me responde el mexicano Emilio álvarez Icaza, secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en entrevista apenas antier.

La pregunta concreta fue: “¿Hay la posibilidad, técnicamente, jurídicamente, de que permanezca más tiempo el grupo del GIEI?” Y la respuesta también es muy concreta: “Jurídicamente sí. El acuerdo de asistencia técnica establece que, en consulta con las partes, la Comisión tomará esta decisión y para eso hace dicha consulta esta semana tanto con los representantes de los muchachos, los padres y con el estado mexicano y, con base en eso, tomaremos una decisión”.

Así que está claro que estos días que restan de la semana serán cruciales para decidir si continúa la presencia o no del GIEI, que ya fue prorrogada en una ocasión. Por eso vale recordar que cuando los hechos brutales de Iguala, Ayotzinapa, escalaron a nivel global, fue el Gobierno federal el que buscó la legitimación a través de una solicitud de asistencia técnica a la CIDH, que a su vez conformó el grupo de expertos del GIEI.

El error de cálculo estuvo en que los especialistas no convalidaron la investigación oficial, sino que en septiembre del 2015 cuestionaron severamente la célebre verdad histórica de la PGR. Todavía más, vendría en octubre la visita de la propia CIDH, que emitió un informe demoledor en materia de derechos humanos, desapariciones forzadas y todos los trágicos y macabros eventos de impunidad que se han dado en los años recientes y que siguen siendo heridas abiertas en este país.

A partir de entonces, la relación entre Gobierno federal y el binomio CIDH-GIEI se quebró y nadie ha podido volver a juntar los pedazos. Al grado de que se inició una campaña de desprestigio que llegó al colmo de que la PGR “admitiera” una demanda de un personaje ultraderechista y tan oscuro como José Antonio Ortega, acusando de un presunto fraude al mismísimo álvarez Icaza.

“Se ha desatado una campaña que ha obligado a que la propia CIDH haya salido dos veces a respaldar al grupo de expertos para avalar sus indagatorias y resultados. Esa campaña ha buscado deslegitimar, atacar, desconocer el trabajo de los especialistas del GIEI. Y la cereza del pastel, el absurdo de los absurdos, es una denuncia (en mi contra) sin fundamento por un fraude que nunca existió. Yo ni siquiera manejo los recursos y es además una interpretación absolutamente distorsionada”, puntualiza el propio Emilio.

Para colmo, en días pasados se abrió el sobre con los resultados del Instituto Médico de Insbruck que no encontraron ninguna nueva identidad en los restos analizados del basurero de Cocula y el río San Juan. Lo que precisamente refuerza las tesis del GIEI y aun de los Forenses Argentinos en el sentido de que no hubo la horrenda quema de cuerpos en Cocula.

Así que la suerte está echada y son solo dos los escenarios: Que el GIEI permanezca por su cuenta y riesgo, en lo que sería un abierto desafío al estado mexicano. O que el Gobierno apresure su salida después de su informe a fines de abril. Solo tengo dos preguntas: ¿A quién le conviene que se vayan? Y la brutal, la persistente: ¿Dónde están los 43 de Ayotzinapa?

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
13 Abril 2016 04:00:22
Emilio y el GIEI: la polémica
“Jurídicamente sí” es la respuesta contundente a la posibilidad de que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) permanezca más tiempo en México. Eso me responde el mexicano Emilio Álvarez Icaza, secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en entrevista apenas antier. La pregunta concreta fue: “¿Hay la posibilidad, técnicamente, jurídicamente, de que permanezca más tiempo el GIEI?” Y la respuesta también es muy concreta: “Jurídicamente sí. El acuerdo de asistencia técnica establece que, en consulta con las partes, la Comisión tomará esta decisión y para eso hace dicha consulta esta semana, tanto con los representantes de los muchachos, los padres y con el Estado mexicano y, con base en eso tomaremos una decisión”.

Así que está claro que estos días que restan de la semana serán cruciales para decidir si continúa la presencia o no del GIEI, que ya fue prorrogada en una ocasión. Por eso vale recordar que cuando los hechos brutales de Iguala-Ayotzinapa escalaron a nivel global, fue el Gobierno federal el que buscó la legitimación a
través de una solicitud de asistencia técnica a la CIDH, que a su vez conformó el grupo de expertos del GIEI. El error de cálculo estuvo en que los especialistas no convalidaron la investigación oficial sino que en septiembre del 2015 cuestionaron severamente la célebre verdad histórica de la PGR. Todavía más, vendría
en octubre la visita de la propia CIDH, que emitió un informe demoledor en materia de derechos humanos, desapariciones forzadas y todos los trágicos y macabros eventos de impunidad que se han dado en los años recientes y que siguen siendo heridas abiertas en este país.

A partir de entonces, la relación entre Gobierno federal y el binomio CIDH-GIEI se quebró y nadie ha podido volver a juntar los pedazos. Al grado de que se inició una campaña de desprestigio que llegó al colmo de que la PGR “admitiera” una demanda de un personaje ultraderechista y tan oscuro como José Antonio
Ortega, acusando de un presunto fraude al mismísimo Álvarez Icaza. “Se ha desatado una campaña que ha obligado a que la propia CIDH haya salido dos veces a respaldar al grupo de expertos para avalar sus indagatorias y resultados. Esa campaña ha buscado deslegitimar, atacar, desconocer el trabajo de los
especialistas del GIEI. Y la cereza del pastel, el absurdo de los absurdos, es una denuncia (en mi contra) sin fundamento por un fraude que nunca existió. Yo ni siquiera manejo los recursos y es además una interpretación absolutamente distorsionada”, puntualiza el propio Emilio.

Para colmo, en días pasados se abrió el sobre con los resultados del Instituto Médico de Innsbruck, que no encontraron ninguna nueva identidad en los restos analizados del basurero de Cocula y el río San Juan. Lo que precisamente refuerza las tesis del GIEI y aun de los forenses argentinos en el sentido de que no
hubo la horrenda quema de cuerpos en Cocula.

Así que la suerte está echada y son sólo dos los escenarios: que el GIEI permanezca por su cuenta y riesgo, en lo que sería un abierto desafío al Estado mexicano. O que el Gobierno apresure su salida después de su informe a fines de abril. Sólo tengo dos preguntas: ¿A quién le conviene que se vayan? Y la brutal, la
persistente: ¿dónde están los 43 de Ayotzinapa?


06 Abril 2016 04:00:24
Los 43: Vergüenza nacional
A un año y medio de distancia, en este país no sabemos qué les pasó a los 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero. Pero llevamos todo este tiempo suponiéndolo: Fueron torturados —a uno de sus compañeros le arrancaron el rostro— y luego ejecutados y sus cuerpos quemados. Pero llevamos meses en una macabra discusión multinacional de si fueron incinerados o no en el ya tristemente célebre basurero de Cocula, por el cártel de los Guerreros Unidos.

De las pocas certezas que hay es que fueron entregados por policías municipales a los matarifes de ese grupo criminal dedicado al cultivo y proceso de la amapola en esa zona montañosa. Por eso huyeron y luego fueron detenidos el entonces presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca, y su esposa, María de los Ángeles Pineda, de familia narca, quienes, según el silencio oficial, no han aportado indicio alguno de lo que pasó en esas horas negras. A menos que hayan confesado una verdad tan horrenda que el Gobierno quiera ocultarla.

La incertidumbre de este caso ha sido uno de los golpes más severos a la credibilidad e imagen del gobierno peñanietista dentro y fuera. Para empezar, es vergonzante que su Procuraduría General de la República no haya resuelto el caso ni genere la menor confianza para cerrarlo. Por eso, en él han debido intervenir hasta cinco entidades internacionales, intentando dar claridad a una indagatoria hasta ahora francamente oscura.

Peor aun, en los días recientes hemos testimoniado una serie de descalificaciones y señalamientos cruzados entre el Gobierno mexicano y esas instancias, que serían de risa loca, si no se tratase de un hecho tan grave como doloroso.

A ver: Luego de una visita y diagnóstico de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos —de la que es secretario ejecutivo el denostado mexicano Emilio Álvarez Icaza— se creó el llamado Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, que echó abajo aquella “verdad histórica” de los tiempos de Murillo Karam, al asegurar que había pruebas científicas de que los 43 jóvenes nunca fueron incinerados en el basurero de Cocula.

Por ello, el Gobierno y el GIEI acordaron un tercer peritaje de 6 expertos internacionales en fuego —proponiendo 3 cada uno— cuya conclusión es que en Cocula sí se quemaron al menos 17 cuerpos, aunque no especifica cuándo.

Además, el anuncio de este grupo ha sido duramente cuestionado porque debió hacerse primero a los padres, por lo que el GIEI ha dado por rota la relación con la PGR y el día de hoy ofrecerá una conferencia que puede ser explosiva y de confrontación total con el Gobierno mexicano. También podría haber revelaciones inquietantes del Equipo Argentino de Antropología Forense, que igual ha negado la quema de cuerpos en Cocula.

En paralelo, el subprocurador de Derechos Humanos Eber Betanzos recibirá del Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Insbruck en Austria, un sobre cerrado que abrirá en estos días, frente a los padres, con el resultado de las pruebas genéticas realizadas a los restos recuperados en el basurero de Cocula y en el cercano río San Juan.

La pregunta es ¿cuántas verdades y cuántas mentiras más en este caso inadmisible aún en un país mediamente civilizado?

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
30 Marzo 2016 04:00:40
Conversaciones con Vargas Llosa
Mario Vargas Llosa es un prodigio literario de dos siglos. Su universalidad ha trascendido su Perú de origen, la patria grande de esta América Latina y aun eso que llamamos lo Iberoamericano. No sé ni me interesa el fasto de su fiesta en Madrid, ni lo de su nuevo romance, que es algo muy de él. De lo que estoy seguro es que, al cumplir 80 años, se reitera no como un hombre de mundo, sino como un hombre del mundo.

Porque, hay que decirlo con todas sus letras: Más allá de cualidades estrictamente literarias y por tanto absolutamente subjetivas, Mario es el escritor de habla española más universal de todos los tiempos. Porque nadie como él, ha abarcado todos los géneros y explorado con tanta pasión los más diversos escenarios de nuestras realidades y nuestras fantasías.

Cronicó las estampas urbanas en “La Ciudad y los perros”. Narró la gestación del extremismo en su “Historia de Mayta”. Enfrentó los horrores de nuestras dictaduras en “La Fiesta del Chivo”. Pero sobre todo, ha explorado como nadie un territorio profundamente humano y en su obra extensísimo: El del erotismo.

Primero, de manera tangencial en “La tía Julia” y el escribidor y “Pantaleón y las visitadoras”, y luego a todo galope en “Elogio de la madrastra”, “Los cuadernos de don Rigoberto”, “Las travesuras de la niña mala” y su novela más reciente: “Cinco esquinas”.

Yo me sumo gustoso a festejar su cumpleaños rescatando algunos fragmentos de las entrevistas que hemos tenido del 82 a la fecha. Palabras que tal vez contribuyan a definir al escritor y al hombre. Con todo y la insensatez de mis preguntas, aquí van: -¿Cómo ve el propio Vargas Llosa su trayectoria, en estos primeros 20 años de escritor? - En una actividad de tipo artístico; mientras más pasa el tiempo uno se vuelve más exigente consigo mismo, mucho más critico de lo que hace, y entonces, por lo menos es mi experiencia, cada libro me cuesta más esfuerzo, más trabajo que cuando comencé a escribir. -O sea, ¿Vargas Llosa no es genial? –Jajajajaja yo no creo.

Mire, la genialidad es algo muy difícil de catalogar, de definir, en todo caso creo que el libro logrado, o el libro frustrado, es algo que en gran medida se debe a dosis de esfuerzo, de trabajo, de empeño que un escritor haya puesto en él.

-¿Algunos otros escritores han asumido posiciones muy radicales en cuanto a su actitud política y Vargas Llosa no tanto, por qué? -Mire, es verdad que no me interesa la política de una manera exclusiva, no tengo ningún interés en hacer una carrera política ni mucho menos, pero he participado en política en la medida que he opinado, he criticado de temas políticos.

Creo que un escritor latinoamericano no puede dejar de intervenir de alguna manera en el problema político en países con problemas tan grandes como los nuestros, pero lo he hecho siempre desde una posición independiente y es verdad que mi posición no es tan radical como la de algunos otros escritores latinoamericanos.

Yo estoy a favor de reformas en nuestros países muy profundas, pero también estoy porque eso se haga dentro de un clima democrático, dentro de una legalidad democrática, respetando siempre la libertad de prensa, la crítica, que me parece fundamental. -Esto para algunos podría ser una actitud cobarde, tomando en cuenta que es usted un importantísimo líder de opinión y un hombre joven del que tal vez se esperaría una participación más activa.

-Cobarde, no creo. Curiosamente creo que hoy día se necesita más coraje, más valentía para defender posiciones reformistas que para defender posiciones extremistas. Lo más cómodo, lo más convencional hoy día es defender el apocalipsis.

PD. Las entrevistas completas con Mario Vargas Llosa las pueden encontrar en mis cuentas de Facebook y Twitter.

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
30 Marzo 2016 04:00:15
Conversaciones con Vargas Llosa
Mario Vargas Llosa es un prodigio literario de dos siglos. Su universalidad ha trascendido su Perú de origen, la patria grande de esta América Latina y aun eso que llamamos lo iberoamericano. No sé ni me interesa el fasto de su fiesta en Madrid, ni lo de su nuevo romance, que es algo muy de él. De lo que estoy seguro es que, al cumplir 80 años, se reitera no como un hombre de mundo, sino como un hombre del mundo.

Porque, hay que decirlo con todas sus letras: más allá de cualidades estrictamente literarias y por tanto absolutamente subjetivas, Mario es el escritor de habla española más universal de todos los tiempos. Porque nadie como él ha abarcado todos los géneros y explorado con tanta pasión los más diversos escenarios de nuestras realidades y nuestras fantasías.

Cronicó las estampas urbanas en La Ciudad y los Perros. Narró la gestación del extremismo en su Historia de Mayta. Enfrentó los horrores de nuestras dictaduras en La Fiesta del Chivo. Pero sobre todo, ha explorado como nadie un territorio profundamente humano y en su obra extensísimo: el del erotismo. Primero, de manera tangencial en La Tía Julia y El Escribidor, y Pantaleón y las Visitadoras, y luego a todo galope en
Elogio de la Madrastra, Los Cuadernos de don Rigoberto, Travesuras de la Niña Mala y su novela más reciente: Cinco Esquinas.

Yo me sumo gustoso a festejar su cumpleaños rescatando algunos fragmentos de las entrevistas que hemos tenido del 82 a la fecha. Palabras que tal vez contribuyan a definir al escritor y al hombre. Con todo y la insensatez de mis preguntas, aquí van: -¿Cómo ve el propio Vargas Llosa su trayectoria, en estos primeros 20 años de escritor? “En una actividad de tipo artístico; mientras más pasa el tiempo uno se vuelve más
exigente consigo mismo, mucho más crítico de lo que hace, y entonces, por lo menos es mi experiencia, cada libro me cuesta más esfuerzo, más trabajo que cuando comencé a escribir”. -O sea, ¿Vargas Llosa no es genial? “Jajajajaja yo no creo. Mire, la genialidad es algo muy difícil de catalogar, de definir, en todo caso creo que el libro logrado, o el libro frustrado, es algo que en gran medida se debe a dosis de esfuerzo,
de trabajo, de empeño que un escritor haya puesto en él”.

-Algunos otros escritores han asumido posiciones muy radicales en cuanto a su actitud política y Vargas Llosa no tanto, por qué? “Mire, es verdad que no me interesa la política de una manera exclusiva, no tengo ningún interés en hacer una carrera política ni mucho menos, pero he participado en política en la medida que he opinado, he criticado de temas políticos. Creo que un escritor latinoamericano no puede dejar de
intervenir de alguna manera en el problema político en países con problemas tan grandes como los nuestros, pero lo he hecho siempre desde una posición independiente y es verdad que mi posición no es tan radical como la de algunos otros escritores latinoamericanos. Yo estoy a favor de reformas en nuestros países muy profundas, pero también estoy porque eso se haga dentro de un clima democrático, dentro de una
legalidad democrática, respetando siempre la libertad de prensa, la crítica, que me parece fundamental”. -Esto para algunos podría ser una actitud cobarde, tomando en cuenta que es usted un importantísimo líder de opinión y un hombre joven del que tal vez se esperaría una participación más activa. “Cobarde, no creo. Curiosamente creo que hoy día se necesita más coraje, más valentía para defender posiciones
reformistas que para defender posiciones extremistas. Lo más cómodo, lo más convencional hoy día es defender el apocalipsis”.

PD. Las entrevistas completas con Mario Vargas Llosa las pueden encontrar en mis cuentas de Facebook y Twitter.
23 Marzo 2016 04:00:29
Hoy no respira
Se trata de que nos tatúen un número en la frente del uno al siete, correspondiente a un día de la semana, en el que de plano tendremos prohibido respirar. Así que en cuanto jalemos aire por la nariz o simplemente abramos la boca, uno de nuestros muy eficientes policías metropolitanos nos pondría un masquin tape doble, además de una megamulta.

El propósito fundamental es obvio, aprovechar y democratizar el poquito oxígeno que nos queda en este valle de lágrimas repartiéndolo en dosis mínimas entre los más de 20 millones que somos.

Yo sé que no respirar puede entrañar algunos riesgos para la salud. Pero como están las cosas, respirar implica riesgos todavía mayores. Además, el Hoy no respira aplicaría nada más de las 5:00 de la mañana a las 10:00 de la noche y generaría empleos al menos entre los maestros de yoga.

Para algunos, esta puede sonar como una propuesta desesperada. Por supuesto que lo es. Admito que hasta un tanto irracional. Pero créanme que no más que la respuesta de nuestros gobernantes a la contingencia ambiental que padecemos en la llamada megalópolis en los años, meses y días recientes y que nos ha convertido en los seres humanos que respiran más porquerías en todo el planeta.

A ver: la norma internacional señala que en cualquier país medianamente civilizado no deben excederse los cien puntos de los dichosos Imecas, salvo una hora anualmente. En la ahora CDMX los rebasamos ¡200 días cada año! Y no solo durante una hora, sino hasta cinco horas diarias.

En esta crisis reciente, estuvimos fuera de la norma por un criminal periodo de más de diez horas continuas. Pero lo más grave es que no hubo una coordinación elemental para suspender clases en las escuelas, sobre todo de educación básica. Así que mandamos a respirar ozono y pusimos en riesgo la salud de al menos dos millones de niños.

Y a propósito, nos falta coordinación, pero nos sobra confrontación. Eso y no otra cosa fueron las atrilescas, escenográficas y públicas intervenciones de los señores Peña Nieto, ávila y Mancera, que en un mismo día organizaron una batalla campal de culpas y descalificaciones; una auténtica guerra de basura.

En lugar de sentarse en mangas de camisa a dirimir cómo resolver una crisis que está afectando la salud del centro neurálgico del país.

Por cierto, y a riesgo de parecer ingenuo, lo único bueno que nos podrían dejar como lección estos días absurdos, es la urgente necesidad de implementar una gran reforma – pero de a de veras- en materia ambiental. Porque la catástrofe no se manifiesta solo en nuestras grandes ciudades:

Noventa de cada cien de nuestros ríos están contaminados, la mitad de ellos en grado irreversible; perdemos 20 mil hectáreas de bosques y selvas ¡cada día! Y hemos destrozado miles de kilómetros de hábitat marino en nuestras costas.

Sin embargo, habría que considerar la propuesta de mi amigo Ramón Ojeda Mestre, secretario de la Corte Interamericana de Arbitraje Ambiental, para –en vista del fracaso de los gobiernos- llevar al Congreso la creación de un organismo autónomo conformado por científicos, académicos, expertos y ciudadanos que –con todas las facultades- tenga a su cargo la política y las acciones concretas para preservar nuestra posibilidad de sobrevivencia.

Asumir por fin que nuestro colectivo crimen ambiental es un asunto de estado. Mientras tanto, vayámosle pensando al Hoy no respira.

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
16 Marzo 2016 04:00:47
La maestra y el dolor
Nunca he visto a nadie con tal capacidad de resistirlo. Encabezó ayer la misa de cuerpo presente y con el ataúd abierto donde se perfilaba el rostro de su hija Mónica Arriola Gordillo, senadora de la República por el Panal, y fulminada por un cáncer en el cerebro.

Estando bajo arresto en el hospital, La Maestra sufrió a la distancia la pena cotidiana de no poder consolar a Mónica desde que en julio del año pasado le dieron el diagnóstico brutal que la condenaba a muerte.

Tal vez por eso ahora la miraba infinitamente a veces sonriéndole, y por momentos ocultando el llanto y mesándose los cabellos. Aunque la mayor parte del tiempo con esa mirada inescrutable asintiendo apenas con milímetros las palabras nunca suficientes del sacerdote. Porque perder un hijo es siempre contra natura.

No es esta, sin embargo, la primera pérdida fatal para esta suerte de matriarcado bajo el signo de la tragedia. Hace unos años, Francisco, su nieto favorito, hijo de Maricruz, fue desnucado por un elevador. Pero seguramente el drama más prolongado de esta peculiar familia son los más de tres años de prisión que lleva La Maestra desde el 26 de febrero del 2013. Aun cuando ahora se encuentre en un hospital privado.

Conocí a Elba Esther Gordillo en un año convulso, aquel del alzamiento zapatista y la ejecución de Colosio, cuando ante la inminencia del “choque de trenes” que podría representar la elección entre Zedillo, Cárdenas y Fernández de Cevallos, a mitad de ese 1994 se creó el Grupo San ángel.

Un conjunto de notables encabezado por Carlos Fuentes y Jorge Castañeda y en el que destacaban figuras tan relevantes como Federico Reyes Heroles, Adolfo Aguilar Zinser, Tatiana Clouthier y la entonces poderosísima líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, el SNTE, con su millón de agremiados que lo hacían el más poderoso de América Latina.

Pese al paso de los años, nadie podría negar ahora que La Maestra fue una de las más decididas impulsoras de ese Grupo San ángel, que contribuyó a que ese no fuera el año del descarrilamiento y que como propuso el propio Fuentes, “siguiéramos a bordo del convoy de la democracia”.

Por supuesto que La Maestra fue también protagonista de las feroces disputas por el poder. Y disfrutó de los lujos y excesos con que se premian quienes ganan en este cíclico “sistema mexicano” en el que, por lo demás, nada ha cambiado sustancialmente en cuanto a corrupción y abusos.

Y tampoco en cuanto a la saña con que castiga a los enemigos y caídos en desgracia. Por lo pronto, los abogados de la maestra Gordillo aseguran que el Gobierno manipuló la ley para llevarla a prisión con fines de “vendetta política” y que por ello no ha podido probarle los graves delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero.

Así que en dos semanas tal vez obtengan el beneficio de prisión domiciliaria para su celebérrima defendida. Ayer y de acuerdo con preceptos legales, lograron que se le permitiera, durante 6 horas y vigilada por 6 custodios, asistir al funeral de su hija.

¿Es Elba Esther Gordillo completamente culpable o totalmente inocente? No soy quién para decirlo. Pero sí estoy moralmente convencido de que con su carga de dolor ha expiado ya todos sus pecados.

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
09 Marzo 2016 05:00:02
Gobernar estados: ¿para qué?
Es tal la ferocidad con que se han disputado las candidaturas al interior de cada partido, que me parece válida una “cándida” pregunta al más puro estilo de mi cuate Hefner en “Playboy”: ¿para qué quieren estos hombres y mujeres gobernar sus estados?
A ver: en los 12 donde habrá elecciones este año se concentran 37 de cada cien pobres y 42% de pobres extremos en este país. Son datos de la Sedesol.

Pero hay mucho más: Según la Auditoría Superior de la Federación, los 12 gobiernos estatales en los que se renovarán gubernaturas heredan un saldo negro de irregularidades detectadas y no subsanadas que en conjunto asciende a 32 mil 971 millones de pesos.

Un promedio de 2 mil 747 millones por estado. Aunque, desde luego, los reportes sobre los malos manejos financieros no son iguales en todas las entidades: en los cuatro años que hasta ahora se han revisado de las cuentas públicas brincan los números de Veracruz, que en el gobierno de Javier Duarte ha acumulado 18 mil 598 millones de pesos en irregularidades por justificar. Será por eso que el presidente nacional de su partido, Manlio Fabio Beltrones, ha dicho que “en Veracruz hay que corregir todo lo que se hizo mal”, intentando vacunar a su candidato Héctor Yunes, quien enfrenta un desafío gigantesco para retener el estado, deslindándose obligadamente de Duarte.

Lo más grave es que las bancarrotas que los gobernadores heredan a quienes los suceden no se originan únicamente en pésimos manejos económicos o enormes yerros administrativos, sino en gigantescos actos de corrupción que por sus dimensiones son absolutamente inocultables. ¿Cuándo ha visto usted a un ex gobernador de clase media? Por ejemplo en Nuevo León, cualquiera en la calle sabe de la inmensa fortuna que amasaron el ahora ex gobernador Rodrigo Medina y su padre, que dejaron a uno de los estados más ricos del país en una quiebra técnica. Lo que, por cierto, ha obligado al gobierno de Jaime Rodríguez “El Bronco” a recortes brutales en el gasto y a posponer muchas de sus promesas, entre ellas, meter a la cárcel a Medina.

Hace apenas unos días, desde el Senado, Fernando Herrera, del PAN, urgió a frenar el creciente endeudamiento de estados y municipios de todo el país, que ya rebasa la escandalosa cifra de 536 mil millones de pesos. Una verdadera bomba de tiempo.

Lo más alarmante es que todo este desorden se debe a que los gobernadores —en su gran mayoría— siguen operando como señores feudales: abusan del gasto corriente —todo tipo de lujos— por encima del gasto público; ejercen a su antojo un nepotismo insultante; mantienen y heredan sus cacicazgos para cubrirse las espaldas y prolongarse en el poder; manejan arbitrariamente todas las instituciones, desde Congresos locales hasta universidades y órganos electorales. Pero, sobre todo, gozan de la más vergonzante impunidad. En Mérida, en la exclusiva zona del Paseo Montejo, es famosa la confluencia donde coinciden las mansiones de tres ex gobernadores: Le llaman “el cruce de los tres ladrones”.

Lo indignante es que el saqueo sistemático de las arcas estatales —tan apetecibles para candidatos y sus partidos— es por supuesto en contra de todos y cada uno de sus habitantes. Y es una de las causas oprobiosas de pobreza y miseria.

Muy pronto vendrán las elecciones y la cándida pregunta seguirá siendo válida: ¿para qué quieren gobernar?

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
02 Marzo 2016 05:00:26
“El Negro” vs. Trump
Conocí a Alejandro González Iñárritu en la WFM que dirigía Miguel Alemán Magnani y desde entonces le decíamos “El Negro”. Y es que güerito precisamente no es.

También es cierto que desde entonces no ha dejado de sorprendernos como cineasta: “Amores Perros”, “21 gramos” y “Babel”, en una primera etapa, hasta llegar de modo fulgurante a “Birdman” y ahora “The Revenant”-“El Renacido” que le han valido inusitadamente dos Oscares consecutivos como mejor director.

Paradójicamente, en estos dos años recientes ha llamado también la atención un hombre con un apestoso zorrillo en la cabeza, que se llama Donald Trump y que puede llegar a ser presidente de los Estados Unidos. Magnate inmobiliario de origen ha basado su campaña republicana en un feroz discurso de odio y racismo a todo lo que México es y representa , incluido González Iñárritu; de quien el patético mister Trump dijo cuando los Oscares de “Birdman”: “no paraba de subir y de subir ¿se va llevar todo el oro? ¿Tan buena es la película? Yo no he escuchado eso”.

Apuesto a que ahora Trump debe haberse azotado como chirrionera —con el debido respeto a las víboras— cuando vio que “El Negro” ligaba su segundo Oscar, y que más el de Cuarón en 2014, ello representa tres odiosos mexicanos en obtener el Oscar en tres años consecutivos: México “está enviando gente con un montón de problemas, están trayendo drogas, el crimen y a los violadores”.

¡Hey, desquiciado, le faltó decir que también a los mejores directores del cine de su país!

Por ello no es casual que al recibir la celebérrima estatuilla Alejandro dijese: “Tengo mucha suerte estar aquí esta noche; pero por desgracia, muchos otros antes no tuvieron esa misma suerte. Hay una frase en la película en la que Glass —el protagonista interpretado por Leonardo Di Caprio— le dice a su hijo mestizo:
‘Ellos no te escuchan, solo ven el color de tu piel’.

Así que esta es una gran oportunidad para nuestra generación: Liberarnos de todos los prejuicios, de ese pensamiento tribal y estar seguros, de una vez para siempre, de que el color de nuestra piel se convierte en algo tan irrelevante como lo largo de nuestro cabello”.

Decir algo así desde una tribuna donde te ven y te escuchan millones en todo el mundo y en un país donde un fanático fascista, nazista y kukuxklanero como Trump puede ser presidente, es un acto conmovedor, valiente y admirable que muestra a “El Negro” no solo como un gran director de cine, sino como un hombre comprometido con sus causas y su tiempo.

Y es que Trump ha dejado de ser un mal chiste para convertirse en una horrible amenaza. Escribo esto sin saber los resultados del llamado Supermartes de ayer que podría ser el candidato republicano a la Presidencia de los Estados Unidos.

Y que muy probablemente se decida a la construcción de un muro fronterizo que, asegura, pagaríamos los mexicanos a través del chantaje de una guerra comercial.

El problema es que Trump tiene cada instante más posibilidades de ganar la candidatura republicana y tal vez la presidencia basado en una mala copia del discurso hitleriano de supremacía aria-blanca. Pero más grave aún es que no da la impresión de que el gobierno mexicano se esté preparando para soportar al menos cuatro años a este engendro demente y rabioso que quiere regresar a los tiempos del gran garrote.

Por eso, la petición sería al presidente, su cancillería, el Senado, la embajada y a todos quienes tienen que ver con nuestra política exterior: ¡No dejen solo al “Negro”!

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
24 Febrero 2016 05:00:09
Vacas flacas: Basta de lujos
No hay ni una sola señal luminosa en el horizonte: El dólar sigue al alza, el petróleo a la baja; cada vez peor la estimación del crecimiento; una inflación que ya llegó y ahora, un recorte brutal al presupuesto que anticipa despidos, suspensión de obras, cientos de miles nuevos desempleados y a ver cómo se las arreglan en la calle.

Y frente a este panorama desolador para la inmensa mayoría de los mexicanos, tenemos a los gobiernos más gastalones del planeta. ¿Quién da cuentas de lo que cuestan los aparatos de seguridad de cada uno de los que nos gobiernan? ¿Cuánto representan en dinero sus 20 o 30 guaruras, los escoltas permanentes en sus casas habituales o en las de “descanso”; los convoyes que los siguen a donde quiera que van; las Suburbans para llevar a sus esposas al súper aquí en el país, o los aviones que las llevan al súper y el shopping en McAllen y San Antonio?

El colmo es que acaba de saberse que hasta los enviados de chisguete de la Función Pública, se atragantaron con caviar y champagne en sus estúpidas misiones al extranjero. Por eso, su glostorizado jefe los ha castigado severamente con un exhorto tibiecito para que sean más discretos la próxima vez. Como se ve, la mediocridad también puede ser congruente.

A ver: ¿alguien en este país tiene idea de los miles de millones de pesos que gastamos y derrochamos cada año en dos de nuestros grandes males: Actitis e informitis? Y es que no hay acto en que no se recurra a grandes plataformas y apantallantes escenografías en los que se destaca —a veces con faltas de ortografía— el motivo de la convocatoria, como si los asistentes fueran retrasados mentales que no saben a qué van.

¿Alguien ha visto alguna vez que mandatarios de países un poquito más desarrollados que el nuestro como Obama, Merkel o Cameron requieran de estos templetes faraónicos para emitir un discurso?

La otra gravísima enfermedad derivada del abuso en el ejercicio del poder es la informitis: Ya no diga usted el Presidente, sino que cualquier senador o diputado federal o local dispone de cuantiosos recursos públicos para su promoción personal y política con el pretexto de sus “informes anuales de actividades”, que solo son un recuento de autoelogios.

Aunque lo más vergonzante ocurre con los gobernadores, que cada año hacen de su “Informe” un evento multitudinario, dispendioso y ridículo que incluye pantallas gigantes, gastos brutales de logística y una movilización escandalosa de la clase política en aviones y helicópteros.

Cada gobernador está invitado a 31 informes anuales de sus pares; si multiplicamos por seis años, la proporción del dispendio de gastos es geométrica.

Añádanse los sueldos ofensivos y las canonjías desproporcionadas de los hombres del poder, que incluyen la cauda de carísimos lambiscones a quienes llaman “asesores”, choferes, guardaespaldas, asistentes y coordinadores, y el resultado son gobiernos que representan un insulto en un país con 60 millones de pobres y 30 millones de hambrientos. Así que no es solo un asunto de números, sino de moral pública.

¿Qué es lo primero que se necesita para ser torero?, le preguntaron al ilustre matador. “Parecerlo”, fue su respuesta. Y eso urge a nuestros tres niveles de Gobierno: Que no solo digan que serán austeros, sino que lo parezcan. Pero ya.

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
17 Febrero 2016 05:00:02
El Papa nos desnuda
En pleno Palacio Nacional, ante el Presidente, el gabinete y el tout mexique de mil 500 poderosos de la política y el dinero, Francisco nos dijo corruptos:

“Cada vez que buscamos el camino del privilegio o el beneficio de unos pocos en detrimento del bien de todos, la vida en sociedad se vuelve un terreno fértil para la corrupción”.

También ahí nos dijo narcos y violentos:

“Cuando se persiguen privilegios ilegítimos triunfan el narcotráfico, la exclusión y la violencia”.

A propósito, a minutos y metros de distancia, en la Catedral, el Papa fustigó a los tres cardenales, 18 arzobispos y 168 obispos: “no minusvalúen el desafío ético y anticívico que el narcotráfico representa para la sociedad mexicana, comprendida la Iglesia”… “No pongan su confianza en los carros y los caballos de los faraones actuales”.

Claro que se refería a gobernadores, alcaldes y a los narcotraficantes que compran el perdón de sus pecados con generosos donativos o la remodelación de los templos donde casan a sus hijos.

Por cierto, y hay que decirlo con todas sus letras, la jerarquía católica mexicana nunca había estado tan distante de un Papa. Porque solo algunos obispos excepcionales, como Raúl Vera y sacerdotes como Alejandro Solalinde comulgan con los principios de humildad y austeridad de Francisco.

A ver: Cuántos jerarcas son jesuitas. A ver: El rostro hierático del cardenal Norberto Rivera en el papamóvil; el mismo que fue amigo de Maciel, protector de curas pederastas y que no votó por Francisco.

Pero más grave que eso es el dato de que el catolicismo ha bajado del 95% al 83% en tan solo 30 años debido al alejamiento imperdonable de la iglesia con su feligresía, sobre todo con los más pobres.

Como es el caso de Chiapas, donde los evangélicos han crecido hasta el 40% y aglutinan ya a más practicantes que los católicos.

Por eso no fue ninguna casualidad que Francisco decidiera ir precisamente ahí.

Al crisol llamado San Cristóbal de las Casas para convocarnos a pedir perdón a nuestros pueblos indígenas: “a ustedes que han sido incomprendidos y excluidos de la sociedad”… “a ustedes que han sido despojados de sus tierras”.

Aunque tal vez el acto no solo más conmovedor, sino más relevante de la fase pastoral de esta visita sea el rezo de Francisco ante la tumba de Tatic, Samuel Ruiz.

El pastor de los indios y los pobres al que el gobierno del nefasto Zedillo y la jerarquía católica mexicana —sin prueba alguna— crucificaron por, supuestamente, “haber empujado” el alzamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Estuve con Tatic varias veces.

E incluso lo entrevisté cuando aquellos olvidados de la tierra me dijeron que los querían matar; lo que ocurrió en Acteal diez días después con sus 45 masacrados. “La causa de esta rebelión es la pobreza”, me diría siempre don Samuel.

Y hete aquí que ahora, el mismísimo Papa, avala y reivindica a un hombre que, si no promovió, sí comprendió el hartazgo de un pueblo que se alzó frente a la injusticia.

Escribo esto sin saber qué diría Francisco en Michoacán y en Ciudad Juárez. Pero me temo que seguirá desnudándonos a todos en este país. Así que no estoy de acuerdo con quienes aseguran que han sido “ligeros” sus dichos y sus hechos.

Solo faltó que el máximo pastor de la Santa Madre Iglesia nos recordara a la santa madre de cada uno de nosotros.

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
10 Febrero 2016 05:00:41
Francisco: ¿Política o grilla?
“El Papa no viene a apoyar a ningún gobierno, ni a ningún partido”, me revira monseñor Eugenio Lira Rugarcía, secretario general del Episcopado Mexicano cuando lo provoco con la pregunta obligada de a qué viene el Papa a México.

El también coordinador general de la visita, puntualiza “…por el contrario, viene a recordarnos el sentido más amplio de la política, que es buscar el bien de todos”.

Y no es un celestial rollo. Monseñor Lira sabe de qué habla. Luego de varias invitaciones fallidas, él y todos los obispos mexicanos fueron a visitarlo en El Vaticano hace poco más de un año, en lo que la Iglesia denomina como “visita ad limina”.

A puerta cerrada, le expusieron la situación del país sobre todo en lo que hace a la violencia, las desapariciones forzadas y las ejecuciones masivas.

Por ello no fue gratuita aquella frase que tanto irritó al Gobierno y que Francisco expresó en una carta a su cuate de toda la vida, el diputado porteño Gustavo Vera, al que le pidió “evitar la mexicanización de Argentina… Estuve con los obispos mexicanos y la cosa está de terror”, pontificaría.

Es entonces que decide venir a nuestro país. Así que no es casual un itinerario en que, además de la Ciudad de México, se incluyen estados donde ha habido feminicidios, alzamientos, crímenes y feroces enfrentamientos entre cárteles de la droga.

En un video mensaje, Francisco ha dicho que “México está viviendo un pedacito de guerra” y asegura que viene a exhortarnos a “la lucha de todos los días, contra la corrupción, el narcotráfico, la desunión, el crimen organizado y la trata de personas”. Por cierto, el Papa Francisco tendrá 13 alocuciones —entre homilías, Angelus y discursos— durante sus seis días de visita a México; así que es seguro que dirá muchas cosas que incomodarán e irritarán a sus anfitriones.

A propósito, quienes sí harán grilla son los mandatarios de todos los niveles que están gastando hasta lo que no tienen para eximir sus pecados y bendecirse cada segundo que se pueda al lado del Pontífice:

Una foto con el Papa, no tiene precio. Aunque me dicen que Francisco dispuso que entre más apretada la agenda mejor. No se cómo se diga en latín “a lo que te truje Chencha”, pero puedo suponer que esa será la tónica de una visita en tres vías:

La pastoral, marcada por la necesidad imperiosa de reanimar una Iglesia Católica que pierde fieles cada día; en paralelo, un viaje apostólico que evidentemente tendrá una dimensión política; Francisco será el primer Papa en la historia de este país en ser recibido en el Palacio Nacional, con todos los honores de un Jefe de Estado, lo que representa un triunfo diplomático y de imagenología para el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Simultáneamente, se estará produciendo un fenómeno social todavía invaluable en una población mayoritariamente católica y ávida de un liderazgo moral en quién creer.

Y este tal vez sea el papel de un hombre que habla nuestra misma lengua; que también es latinoamericano; que fue cadenero en una discoteque; que le dijo a la novia “o nos casamos o me voy al seminario”; hincha del San Lorenzo de Almagro; que luego se convertirá en el primer jesuita en llegar al papado; que quiere acercar la Iglesia a las minorías y a los pobres; que tal vez por eso quería venir a México.

Periodista
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
03 Febrero 2016 05:00:14
El petróleo, el guacamole y el Super Bowl
La mala es que nuestro petróleo continúa cayendo en el mercado internacional.

Para muchos, ya no es negocio vender cada barril en 25 dólares o menos, cuando nos cuesta 23 dólares o más producirlo.

Aunque hay quienes sostienen que los dramáticos recortes en Petróleos Mexicanos todavía le dan viabilidad. Y que estamos aún lejos de un hipotético dilema shakespeariano respecto a Pemex:

Cerrar o no cerrar. Los optimistas señalan que las inversiones por las nuevas licitaciones le darán oxígeno.

Además se tiene prevista una gran inyección financiera-hacendaria de 25 mil millones de dólares, provenientes —si no, de dónde— de nuestras reservas internacionales para revitalizar Pemex de una vez por todas.

Una gran mordida que, sumada a los pellizcos de 200 y 400 millones de dólares diarios para apoyar al peso frente al dólar, representa una gigantesca tarascada de 50 mil millones; un 25 por ciento del total de 200 mil millones de dólares de nuestras reservas. 

La buena es que en Estados Unidos ya se hizo costumbre incluir al guacamole en el rito de las parrilladas en el Super Bowl.

Esto, que podría parecer meramente anecdótico, no es un dato menor cuando se sabe que este próximo domingo se consumirán allá 100 mil toneladas de aguacate mexicano, lo que representa 200 millones de dólares tan solo ese día. 

La mejor es la audacia de 12 mil pequeños y grandes productores, en su mayoría michoacanos, que decidieron agruparse en una comercializadora para destinar 5 centavos de cada libra exportada para un fondo que ha invertido ya 50 millones de dólares para promocionar allá el aguacate mexicano.

“Avocados from Mexico” hizo historia el año pasado como la primera marca de productos frescos en anunciarse en el evento unitario más visto de la televisión mundial; en un comercial de un minuto con estrellas de la NFL a una tarifa de cuatro y medio millones de dólares más medio millón de costo de producción.

Por lo que se ve, una muy productiva inversión que repetirán este domingo en otro divertido mensaje con la temática de la Guerra de las Galaxias. 

La excelente es que, según datos del INEGI, en el 2015 las exportaciones del sector agropecuario crecieron cinco por ciento más que en 2014, y representaron 24 mil 461 millones de dólares, superando en dos mil millones los ingresos por ventas de petróleo. Ahora se sabe que el crecimiento en el campo y actividades pecuarias es de 6 por ciento, es decir, más del doble del 2.5 del país.

Por cierto, algún mérito habrá que darle a Enrique Martínez y Martínez —¿dónde anda?— y al actual secretario de la SAGARPA, José Eduardo Calzada Rovirosa. 

Así que el domingo, además del duelazo entre mi favorito Peyton Manning de Broncos frente al chavo Cam Newton de Panteras y los contoneos vocales de Britney Spears, habrá que echarle un ojo a los aguacates mexicanos. 

Y a propósito, así como discutimos “reformas estructurales” que luego nadie ve, ¿no sería bueno plantearnos la convocatoria para una gran Estrategia Integral Agroalimentaria que incluya desde el combate a la obesidad hasta la creación de empleos en un sector económico cada vez más productivo?

En otras palabras, darle las gracias al petróleo por los servicios prestados a la patria y volver los ojos al campo, que ahora nos da tan buenas noticias, en un país al que tanto le urgen. 

Periodista 
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo) 

" Comentar Imprimir
columnistas

top-add