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Salvador García Soto
Salvador García Soto
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Salvador García Soto es periodista. Nació en Guadalajara Jalisco, donde cursó la licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac. En Guadalajara colaboró en varios medios locales y en oficinas de los gobiernos estatal y federal. Fue reportero de la fuente política en El Heraldo de México y en el diario La Crónica de Hoy. Desde 1998 escribe la columna política Serpientes y Escaleras que se ha publicado en los periódicos La Crónica, El Independiente y actualmente en el Universal Gráfico. Fue director general de Crónica y ha colaborado en revistas como Vértigo y Cambio. Durante dos años fue conductor del programa Cambio y Poder que se transmite por Cadena Raza y desde noviembre 2003 colabora en W Radio como comentarista del noticiario Hoy por Hoy tercera emisión y en el programa El Weso.

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21 Junio 2018 04:00:00
Tribunal cantinflesco
A los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación les ha entrado, a tan sólo unos días de las elecciones, un extraño síndrome, entre cantinflesco y de la chimoltrufia, que se refleja en sus fallos recientes que resultan polémicos y hasta contradictorios con la legislación electoral y con resoluciones y jurisprudencias que el mismo órgano dictó con anterioridad. Por ejemplo, en el tema de Jaime Rodríguez, cuya candidatura independiente ellos validaron por mayoría, a pesar del cúmulo de irregularidades que le había documentado el INE, ahora deciden por unanimidad que siempre sí, “El Bronco” violentó la ley e incurrió en diversas trampas y conductas ilegales, desde recibir dinero de empresas mercantiles vía triangulaciones financieras, hasta utilizar a funcionarios del gobierno de Nuevo León y pagarle a los auxiliares para recabar firmas, conductas por las que le ratificaron la multa de 739 mil pesos impuesta por los consejeros electorales.

Fue como si, al desechar los agravios de “El Bronco” contra las multas del INE, los magistrados buscaran enmendar la decisión que tantas críticas y desconfianza les costó a su imagen y credibilidad como máxima autoridad electoral, por haberse prestado a presiones del gobierno federal. Al menos así sonaron las palabras de la magistrada presidenta, Janine Otálora, que aunque fue uno de los tres que votaron contra la candidatura de Jaime Rodríguez, reconoció de nuevo sus conductas fraudulentas. “Es cierto que estas conductas que hoy están siendo sancionadas deben ser extraordinarias en un proceso electoral (...) Y las autoridades no podemos tolerar conductas como las que ahora han sido sancionadas, que pretenden ser disfrazadas de esquemas de normalidad legal”, dijo la presidenta del Trife. ¿Y entonces por qué le toleraron ser candidato aun cuando el INE documentó que falseó credenciales y simuló apoyos ciudadanos?

La certeza que debe general el Tribunal Electoral no se ve tan clara con resoluciones que, aunque inatacables por ser la máxima instancia, generan dudas en sus razonamientos e interpretaciones de la ley electoral. Es el caso del fallo del lunes pasado, cuando los magistrados decidieron por mayoría de 4 a 2, que un ciudadano puede cruzar dos veces la boleta, por dos candidatos distintos, y aun así su voto será válido. La misma Otálora, como ponente, reinterpretó el acuerdo aprobado por 10 consejeros del INE, que decía que ante la imposibilidad de eliminar el nombre de Margarita Zavala de la boleta, si un ciudadano votaba por ella, el voto sería considerado a favor de “un candidato no registrado”.

El acuerdo fue impugnado por la coalición Por México al Frente, que tiene especial interés en captar los votos de Zavala para su candidato Ricardo Anaya, y a partir de “fuertes presiones” que hubo en el tribunal de la coalición anayista, la magistrada presidenta revocó el acuerdo mayoritario del INE y planteó que si un ciudadano vota por Margarita Zavala, el voto es nulo, pero si el elector vota por Margarita, pero además lo hace por otro candidato registrado, entonces el voto cuenta para el candidato registrado. Es decir, que aun tachando dos opciones en la boleta, el voto será válido y beneficiará al candidato que sí tenga registro.

Con ese fallo el Tribunal no sólo despertó suspicacias de favorecer a un candidato en particular, Ricardo Anaya, porque los votantes de Zavala son en su mayoría panistas, sino que no queda claro si interpretaron los magistrados que eso no viola el artículo 291 de la Ley General de Instituciones y Procesos electorales, que textual dice: 1. Para determinar la validez o nulidad de los votos se observarán las siguientes reglas: a) Se contará un voto válido la marca que haga el electora en un solo cuadro en el que se contenga el emblema de un partido político, atendiendo a lo dispuesto en el párrafo 2 del artículo inmediato anterior; b) Se contará como nulo cualquier voto emitido en forma distinta a la señalada y c) Los votos emitidos a favor de candidatos no registrados se asentarán en el acta por separado”.

¿Y entonces, de dónde salió la interpretación de Janine Otálora? ¿Y qué va a pasar, porque tampoco explicaron, si un elector además de votar por Zavala, escribe en el recuadro de candidatos no registrados otro nombre que no esté en la boleta y además vota por un candidato registrado, también es válido el voto triple? Vaya galimatías de un Tribunal que como dice una cosa dice otra. Y eso para ya no hablar de su decisión de validar el uso de los apodos o sobrenombres de los candidatos si el elector los escribe en la boleta.

Vaya galimatías de los magistrados, que como dicen una cosa, dicen otra. Y ellos son los que van a calificar la elección presidencial. Ahí está el detalle.
19 Junio 2018 04:00:00
Sacudida en los partidos
Una de las cosas seguras que vendrán después del 1 de julio, y que en algunos casos ya comienza a perfilarse, es un fuerte reacomodo en la partidocracia a partir del cambio en la correlación de fuerzas entre los partidos políticos. Independientemente de quién gane la Presidencia, la emergencia de Morena como nuevo partido con mayor votación nacional, llevará a las otras fuerzas históricas a sufrir cambios que irán desde las guerras intestinas entre grupos por el control de un partido como el PAN, hasta los ajustes de cuentas y posibles intentos de refundación en un PRI disminuido y en lo que quede del PRD.

En los ahora llamados “pequeños” es muy posible que Movimiento Ciudadano salga de esa categoría y se consolide como tercera o cuarta fuerza política, desplazando al PRD y en algunas regiones incluso al PRI; mientras Nueva Alianza se mantendrá en sus niveles históricos, el PVEM perderá votación a partir de su derrota en Chiapas, mientras que el PES ganará fuerza nacional y presencia en las cámaras federales, además de su primera gubernatura en Morelos, y el PT se fortalecerá colgado del voto lopezobradorista.

De las pugnas que sobrevendrán al 1 de julio, sin duda la del PAN será la más cruenta. La fractura panista que comenzó desde que perdieron el poder en 2012, que se ahondó con Gustavo Madero y que reventó con el rompimiento causado por la candidatura de Ricardo Anaya y la salida de Margarita Zavala, derivará en una “noche de cuchillos largos”. La posible derrota de Anaya alienta ya a varios grupos y personajes a moverse y a hablar de una “recomposición de Acción Nacional”, en la que pasarán factura al candidato y al fracaso de su Frente por México. Desde el 2 de julio podría desatarse una guerra intestina por arrebatarle al anayismo el control del partido.

Al menos tres grupos del PAN ya se mueven, antes de las votaciones, por una “restructuración” del panismo. El primer grupo es el del propio Anaya, quien impulsa la candidatura del gobernador de Chihua-hua, Javier Corral, para dirigir al partido, con lo que el anayismo intenta mantenerse dominante. Pero por arrebatarle el partido a Anaya van los excalderonistas Roberto Gil Zuarth y el casi expanista Ernesto Cordero, quien con un pie fuera del partido por su inminente expulsión, ya dialogan con gobernadores para buscar quedarse con la dirigencia nacional y tienen dos propuestas: los mandatarios de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, y Miguel Márquez, de Guanajuato, además de gobernadores como Carlos Mendoza Davis, Francisco Domínguez y José Rosas Aispuro que también irían con ese grupo. Y finalmente está el proyecto de Rafael Moreno Valle, exgobernador de Puebla, que ya recorre el país buscando apoyos para lanzarse a buscar el control de Acción Nacional, aprovechando la estructura nacional que construyó para su fallida candidatura presidencial.

Las pugnas en el PRI también serán fuertes. Es previsible que tras lo que puede ser la peor debacle en la historia del priismo, incluso por debajo de la votación de Madrazo en 2006, comiencen los intentos de varios grupos y liderazgos por asumir el control del viejo partido, con miras a plantear una reforma de fondo que incluso podría llevar a “la cuarta refundación del priismo”. Pero el enfrentamiento en el PRI podría darse no inmediatamente después de la elección, sino hasta después de 1 de diciembre, cuando deje el poder el presidente Peña Nieto, pues él será, junto con el grupo mexiquense, el principal blanco de las culpas y los ajustes de cuentas que buscarán los priistas para explicar una derrota estrepitosa que los llevaría a perder no sólo la Presidencia, sino sus mayorías en el Congreso, la mayoría de las gubernaturas en disputa y hasta su presencia en los estados.

Hay varios nombres de priistas que están en la lógica de “recomponer” a su partido tras estas elecciones. Uno es el exsecretario de Gobernación y futuro senador, Miguel Ángel Osorio Chong, quien intentaría asumir un nuevo liderazgo, que pasa por deslindarse de buena parte del grupo peñista, al menos del ala representada por Luis Videgaray. Osorio trabaja en su campaña con miras a ese objetivo. Pero los mexiquenses no se van a resignar a perder el control del PRI y el gobernador Alfredo del Mazo, con todo y los cuestionamientos a su Administración, intentaría asumir el liderazgo que dejará vacío Peña Nieto. Y finalmente hay algunos gobernadores priistas que también están planeando, sobre todo a los que les puede ir mejor en estas votaciones, saltar desde sus estados para lanzar un proyecto que proponga “sepultar” al PRI actual para dar paso a una nueva fuerza política.

Finalmente, en la sacudida partidista que viene después de estas elecciones, la más complicada será la del PRD. El partido que fuera líder de la izquierda y que hoy está disminuido y desfondado por el crecimiento del lopezobradorismo y de Morena, intentará un “salto mortal” para recrearse en un nuevo partido y el único grupo que en estos momentos puede intentar esa difícil transición, hacia una izquierda más socialdemócrata y moderada, son Los Chuchos que de la mano de Jesús Ortega y Jesús Zambrano, son la única estructura nacional que le queda al perredismo.

Así que una de las interrogantes tras estas elecciones, es cómo quedará el espectro político y la correlación de fuerzas en la cuestionada y repudiada partidocracia mexicana.
18 Junio 2018 04:00:00
¿Voto contra intención de voto?
La percepción casi generalizada de lo que ocurrirá el 1 de julio, tanto en México como en el extranjero, se basa en las enormes diferencias que se observan en la intención del voto de la inmensa mayoría de las encuestas realizadas hasta ahora en esta elección presidencial: que la ventaja del candidato puntero, Andrés Manuel López Obrador, es tan amplia (entre 20 y 30 puntos del segundo lugar según el sondeo) que no hay duda de su triunfo. Es lo que analistas y encuestadores llaman la “inevitabilidad” del triunfo de Morena, construido, en parte, con el fenómeno político de López Obrador, pero también como parte de una estrategia precisa que, a partir de moldear percepciones, terminó por influir también en la intención de los votantes.

Pero en contra de esa idea que proclama que “este arroz ya se coció”, hay grupos sociales y de votantes, entre los que están por supuesto los partidos que compiten con Morena, PAN y PRI con sus aliados y sus respectivos candidatos, que difieren de esa percepción y, en una apuesta política centrada en modificar escenarios ya consumados en los 13 días que restan a las campañas e incluso el mismo día de las votaciones, aseguran que “una cosa es la intención de voto que se mide con encuestas y otra muy distinta será el voto depositado en la urna el día de la elección”.

En la guerra de odios enconados, esto es quizá lo único en lo que coinciden en los cuarteles de Ricardo Anaya y José Antonio Meade: no se resignan a la derrota y pregonan la tesis de que “las encuestas miden la intención de voto de aquellos que la declaran, pero, al mismo tiempo, los estudios demoscópicos arrojan poca (o nula) información sobre aquellos que rechazan proporcionar una respuesta”.

En todas las encuestas –apuntan por igual panistas que priistas– la letra pequeña indica el porcentaje de personas que rechazaron la encuesta.

Por ejemplo, en el cuarto de guerra de Anaya afirman que incluso la metodología de la encuesta recientemente publicada por la Coparmex, que presume de 13 mil 317 entrevistas completas, la muestra más grande levantada en estas elecciones, también se indica que en 10 mil 115 domicilios ocupados hubo una negativa a contestar la encuesta. Es decir, hubo casi un rechazo (0.75 para ser precisos) por cada entrevista efectiva.

“La pregunta que se hacen muchos, incluyendo los equipos de campaña, es cómo votan, si votan, en esos 10 mil domicilios donde hubo rechazo. A eso hay que sumar que 27.8% de los entrevistados que contestaron (unos 3 mil 700 casos) fueron clasificados en la categoría de “No sabe/no responde”, comenta un asesor cercano del candidato de Por México al Frente.

Y añade el frentista: “Con estos datos, podemos llegar a la conclusión de que una cosa es la intención de voto y otra muy diferente será el voto depositado en la urna. Hay estados donde los partidos de la coalición Por México al Frente tienen fuerza electoral en las urnas, y los partidos que conforman la coalición Juntos Haremos Historia o, más específicamente, su candidato, Andrés Manuel López Obrador, ha sido débil en resultados”.

Los anayistas confían en que pueden ganar en al menos 15 estados donde el PAN gobierna municipios importantes o la entidad: Aguascalientes, BC, BCS, Coahuila, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Jalisco, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Yucatán. En Puebla y Veracruz se esperan resultados cerrados, mientras que en el Estado de México se estima que los votos se van a dividir en tres tercios. Los estados donde, reconocen en el PAN, mantiene ventaja López Obrador son CDMX, Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Quintana Roo, Sonora, Sinaloa, Tlaxcala, Zacatecas.

Así que en el Frente por México, tal vez más que en el PRI –cuyo partido aparece en tercer lugar casi en todas las encuestas–, aseguran que el resultado del 1 de julio será muy distinto a la ventaja que dan las encuestas a López Obrador, y basan su afirmación en el “músculo de los gobiernos municipales y estatales” en la operación del día de votación. Es el choque de percepciones entre los que dicen que “la historia aún no está escrita” y los que afirman que “el arroz ya se coció y juntos haremos historia”. ¿Cuál de las dos percepciones será realidad?

NOTAS INDISCRETAS…

El episodio de los 700 mil pesos gastados por Layda Sansores con cargo al presupuesto del Senado fue llevado por la candidata de Morena a una pugna política mayor al acusar de estos “ataques” al exjefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, a su operador, Héctor Serrano, y al presidente de la Asamblea, Leonel Luna.

Como a Layda no le alcanzaron sus facturas para probar que no incurrió en gastos suntuarios y onerosos con cargo a los contribuyentes, parece que un asesor suyo, Alberto Esteva, le sugirió escalar el reportaje documentado de Televisa a un asunto político mayor.

Y es que Esteva, quien fuera cercano colaborador de Marcelo Ebrard, fue quien convenció a la gastalona Sansores de apuntar sus baterías a lo más alto, en lo que del bando mancerista interpretan como “la primera acción de venganza de Ebrard”. En fin que como Layda no puede explicar sus lujos, buscó en su carta quién se la pagara por recomendación de Esteva, a quien, por cierto, en Oaxaca recuerdan como un mal secretario de Seguridad Pública que tuvo que renunciar cuando le hicieron paro los policías, además de las denuncias de desvíos de recursos de la oposición… Escalera mundialista de los dados. Sube México.
14 Junio 2018 04:00:00
Anaya estuvo a punto de no ir al debate
La tensión y el enojo que se observó en Ricardo Anaya a lo largo del tercer debate en Mérida tenía una razón de ser: el candidato de Por México al Frente estuvo reunido con su equipo la tarde de ese martes, hasta ya entrada la noche, para analizar si cancelaba su participación en el debate, como medida de protesta por la ofensiva lanzada en su contra, esa misma tarde, primero desde la PGR, que un par de horas antes del debate aceptó y turnó la denuncia del panista Ernesto Cordero a la SEIDO para que le abra una carpeta de investigación, y luego desde la página anónima elcasoanaya.com que 15 minutos antes de las 9, hora que iniciaba el debate, subió completo el video de Juan Barreiro con una empresaria argentina hablando de un presunto financiamiento ilegal a su campaña.

La molestia de Anaya y de su equipo llegó a tal nivel que se discutió en su círculo más cercano la posibilidad de ausentarse del tercer debate y emitir un mensaje en el que condenaba la “guerra sucia y los ataques desde el Gobierno del presidente Peña Nieto en su contra”, justo en las horas previas al debate, en un claro intento de afectar a su campaña y a su imagen en esa última confrontación organizada por el INE.

Según confirman colaboradores cercanos, el candidato estaba desencajado y molesto y puso sobre la mesa exhibir, con su ausencia sorpresiva en el último debate, la embestida oficial y gubernamental en su contra.

Al final los ánimos se serenaron y en la discusión interna, que duró más de una hora, se decidió que tenía que acudir al Gran Museo del Mundo Maya, que una cancelación repentina de su participación resultaría negativa y que lo mejor era ir y aprovechar el foro y la audiencia a nivel nacional para hacer ahí una nueva denuncia clara y puntual de la persecución en su contra por parte de Peña Nieto, utilizando incluso el aparato de justicia con fines políticos.

Eso explica por qué en el arranque se observó a un Anaya tenso, desconcentrado, que como en ninguno de los dos debates anteriores buscaba y ordenaba obsesivamente sus tarjetas y que por momentos perdía la precisión y contundencia que se le vieron en los dos primeros ejercicios.

Y fue en sus enfrentamientos con el candidato del PRI, José Antonio Meade, quien se refirió a él como “el único indiciado aquí esta noche”, cuando el candidato panista estalló con su denuncia:

“He sido blanco de una campaña brutal de ataques, de mentiras, por una razón simple: me atreví a decir que, cuando sea presidente de México, habrá una fiscalía autónoma para investigar al presidente Enrique Peña Nieto”, dijo. “Quiero decirles que no les tengo miedo”.

Luego, en otra intervención, Anaya volvió a encarar a Meade: “Ustedes han querido convencer a la gente de que son los buenos y yo soy el malo de la película. Y tal vez, si lo logran, si convencen a la gente, no voy a poder, pero si no lo logran, tú y tu jefe van a enfrentar la justicia, porque es lo correcto”, dijo el panista que mostraba el enojo causado en él y en su equipo por los ataques y golpes bajos previos al debate y de los que logró sobreponerse aunque la tensión y la rigidez le acompañaron a lo largo de todo el ejercicio.

Ahora la duda es si toda esa ofensiva, que seguirá en los 15 días que quedan de campañas, logrará tumbarle puntos a Anaya y subir a Meade, o si, como ha sucedido hasta ahora, el único que seguirá avanzando hacia Los Pinos, con esa lucha encarnizada, será López Obrador.

NOTAS INDISCRETAS… Por cierto, en respuesta a la mención de su nombre que hizo Ricardo Anaya en el debate, sobre haber sido beneficiado con contratos por “asignación directa” por 170 millones de pesos por el gobierno de López Obrador en el DF, el Grupo Rioboó, propiedad del empresario José María Rioboó emitió ayer una “Nota Aclaratoria” en la que niega “cualquier acto ilegal” en su participación en “el diseño, planeación y gerenciación de los viaductos elevados (segundos pisos)” construidos durante el Gobierno lopezobradorista. La empresa aclara que no es constructora ni nunca ha construido nada, que siempre ha hecho diseño y planeación de obras de ingeniería, que trabaja hace 40 años para distintos gobiernos de todos los partidos y que en el caso de los segundos pisos sí participó en esas labores y recibió algunos contratos por asignación, pero también concurso en licitaciones. “En todos ellos se participó dentro de las reglas. Nuestro actuar siempre ha sido legal. Cualquier afirmación en contrario tendrá que acreditarse y probarse en juicio”…

Entre los datos de la encuesta de la Coparmex las mediciones en varios estados confirmaron el avance de Morena en regiones en donde puede arrebatar el poder al PAN, PRI, PRD y hasta al PVEM. Es el caso de Chiapas y Tabasco, donde los morenistas Rutilio Escandón y Adán Augusto se perfilan como ganadores con ventajas de 3 a 1, el primero con 4.5% y el segundo con 57.2% de preferencias; en Morelos, Cuauhtémoc Blanco, de Morena y el PES, adelanta con 33.7%, mientras que en Puebla, Miguel Barbosa tiene en jaque el morenovallismo con 35.9%. Esos cuatro estados y sus candidatos serán sin duda de los que más aporten votos a Morena en la elección federal del 1 de julio… Paran los dados. Serpiente doble.
12 Junio 2018 04:00:00
En este pueblo ya no caben los dos
Ricardo Anaya y José Antonio Meade se enfrentarán hoy en el Tercer Debate Presidencial, como en las viejas películas del cine western: “En este pueblo ya no cabemos los dos”, es la consigna con la que los dos candidatos presidenciales llegan esta noche a Mérida a buscar el último boleto que les permita, desde el segundo lugar, tener alguna posibilidad de competir en la elección del 1 de julio en contra del puntero, Andrés Manuel López Obrador.

Ambos abanderados saben que sólo uno de los dos puede salir vivo y con posibilidades del Gran Museo del Mundo Maya, en la ciudad blanca; porque si llega a darse el caso que los dos salgan con vida, entonces podría significar que, en la recta final de las campañas, terminarán por anularse uno al otro, dejando el paso libre al candidato de Morena, que sin un rival claro en la segunda posición tendrá totalmente despejado y sin nadie que le haga sombra en su camino a Los Pinos.

Tal vez por eso anoche, desde la Ciudad de México, se movían demasiadas fuerzas, abiertas y ocultas, que buscaban inclinar la balanza hacia uno y otro candidato: los que buscaban fortalecer a Anaya como la opción del “voto útil” para intentar enfrentarlo a López Obrador, y los que creían que, tras el desgaste del panista y los recientes escándalos en videos en donde le reiteran sus operaciones financieras dudosas con la familia Barreiro, no hay otra opción para tratar de darle la pelea al tabasqueño que el “ciudadano” candidato priista, José Antonio Meade.

Desde la tarde de ayer corrían versiones de que “un grupo de empresarios”, que asociaban con organismos cúpula de ese sector, van a pronunciarse a favor de José Antonio Meade, en un intento “por definir” previo a este debate al “segundo lugar” en la contienda por el que apostarían en el último intento por evitar que Andrés Manuel se vaya solo en la votación del 1 de julio. Según voceros y estrategas de la campaña priista, algunos de esos empresarios que ahora le darán su respaldo a Meade, antes apoyaron a Anaya, pero ante la incapacidad del candidato del Frente para crecer en las encuestas y acercarse al abanderado de Morena, buscarían hacer una nueva apuesta por el exsecretario de Hacienda para ver si puede jalar, en los 15 días que restan de campañas, parte del voto panista inconforme y al llamado “voto útil” o indeciso.

En esa misma lógica fue que ayer el panista en rebeldía, Ernesto Cordero, presidente del Senado, acudió ante la PGR a presentar, supuestamente, una “denuncia” en contra de Ricardo Anaya por “lavado de dinero”. Aunque al final la maniobra de Cordero, quien ha declarado abiertamente su apoyo al candidato del PRI, resultó casi una vacilada, pues lo único que hizo fue llegar a la sede de la procuraduría para pedir “que se revise el video donde hay evidencia contra los Barreiro”. El senador dijo en su escrito entregado ante el Ministerio Público que “ese video es contundente y que hay dos notas periodísticas sobre lavado de dinero”.

Veremos hoy si esas “fuerzas” que se mueven sirven de algo para ayudar a definir el duelo a muerte por el codiciado segundo lugar en la contienda. Pero al final, como en los westerns, sólo estarán ellos dos, Anaya y Meade, Meade y Anaya, caminando de espaldas para ver quién de los dos dispara más rápido y es más certero en sus disparos. Sólo uno tiene posibilidades de llegar vivo al 1 de julio, ¿cuál de los dos será o de plano se eliminan uno al otro?

NOTAS INDISCRETAS… Quienes han visto a Miguel Ángel Mancera después de que los magistrados del Tribunal Electoral federal declararán legal su candidatura al Senado, afirman que el exjefe de Gobierno ya está en la lógica de buscar ser uno de los protagonistas del futuro escenario nacional que se verá después del 1de julio.
11 Junio 2018 04:00:00
Tercer debate: ¿guerra o reconciliación?
El último debate entre los candidatos presidenciales será también la última oportunidad para saber si eso que llaman “el voto útil” tiene realmente posibilidades, y si puede fortalecer a un candidato para que claramente se coloque en un segundo lugar fuerte que compita realmente por la Presidencia, o si eso no ocurre y del tercer ejercicio sale un candidato puntero ya inalcanzable e invencible y dos candidatos muy abajo, más cercanos al tercer lugar, que lleguen al 1 de julio ya solo para pelear entre ellos por ver quién gana más votación y se queda con la segunda posición.

Dicho de otro modo, del encuentro de Mérida puede salir ya un ganador claro de la Presidencia o también podrían salir dos contendientes con posibilidades de ganar esa elección, si es que Ricardo Anaya o José Antonio Meade logran ganar de manera clara y contundente este debate y eso coloca, solamente a uno de los dos, en posibilidades de atraer finalmente a los votantes indecisos y antilopezobradoristas para enfrentarse a Andrés Manuel; aunque también cabe la posibilidad de que Anaya y Meade terminen por anularse los dos, con su guerra furibunda y a muerte, recrudecida en las últimas horas con videoescándalos y acusaciones de “vulgar ladrón” y de “cárcel a Peña Nieto”, con lo cual ambos le estarían dejando el camino libre a Los Pinos a López Obrador.

Porque en este debate veremos dos estrategias completamente opuestas: por un lado a dos candidatos que van a hacer la guerra con todo, entre ellos y contra el puntero, con la misma táctica de ataques que el panista y el candidato priista repitieron en el primero y el segundo debate, y que es muy probable que vuelvan otra vez al tono bélico y de confrontación directa en su afán de “tirar y alcanzar” al primer lugar en las encuestas. Pero por otro lado, también veremos una estrategia mucho más pacifista y conciliadora por parte del candidato de Morena, quien difícilmente se va a arriesgar en el último debate –si no lo hizo ni en el primero ni en el segundo– y según afirman sus asesores, Andrés Manuel va a resaltar su condición de primer lugar con gestos como “tenderle la mano” a sus tres adversarios, Ricardo Anaya, José Antonio Meade y Jaime Rodríguez “El Bronco”, a quienes convocará “a trabajar unidos” en su “próximo gobierno”.

En cuanto a los temas que se abordarán en el tercer debate, hay materia para el lucimiento de todos: López Obrador tendrá su mejor discurso al hablar de “pobreza y desigualdad”; Meade tiene el tema de “crecimiento económico” para lucirse; y Anaya puede brillar con asuntos como el “desarrollo sustentable y cambio climático”, además de “ciencia y tecnología”. En cuanto al “Bronco”, tal vez no luzca en ninguno de los temas, pero eso sí siempre tendrá espacio para sus bromas y propuestas entre sensacionalistas y jocosas, pues como siempre es el que menos tiene que perder al ser también el rival más débil.

Así es que si los otros dos debates no modificaron sustancialmente las tendencias de esta elección, es muy probable que este tercer debate tampoco lo haga; pero lo que sí se logró con los debates anteriores y es posible que también ocurra con este último, es ahondar en las percepciones. Y si el debate de Minería y el de Tijuana reafirmaron la percepción de que sólo había un puntero con posibilidades de ganar la Presidencia (López Obrador) y un segundo y tercer lugar que no lograban darle alcance (Anaya y Meade), este debate de Mérida definirá la percepción final, a 15 días de la elección, de si al 1 de julio llega sólo un candidato con posibilidades reales de ganar o si de aquí sale un segundo lugar fortalecido que le pueda dar la pelea y dos candidatos, el tercero y el cuarto lugar, que ya no tendrían nada que hacer.

NOTAS INDISCRETAS… El pasado 8 de junio, la senadora Silvia Garza, representante de Medio Ambiente de la Coalición Por México al Frente, presentó en conferencia de prensa la Agenda Ambiental que proponen los tres partidos que forman esa alianza. Hasta ahí todo iba bien, pero horas más tarde comenzó a circular un documento que respalda las propuestas de Ricardo Anaya, y que incluía los logotipos de varias organizaciones ambientalistas que han pedido a los candidatos a la Presidencia que presenten sus propuestas en materia ambiental. El “oso” vino cuando varias de esas organizaciones civiles de ambientalistas comenzaron a denunciar, en redes y con comunicados, que ellos no habían autorizado el uso de sus logotipos y nombres ni apoyaban las propuestas de Anaya. Grupos como GYBN y la Red Global de Jóvenes por la Biodiversidad capítulo México se deslindaron y desconocieron el origen del documento de Anaya que utilizó sus nombres, lo mismo hizo el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, que emitió una “aclaración” para negar que “como organización estemos con algún candidato o coalición”. ¿Quién se quiso pasar de listo utilizando los logos y nombres de los ambientalistas serios para promocionar la propuesta de Ricardo Anaya?... Los dados mandan Serpiente doble. Mal comienza la semana.
07 Junio 2018 04:00:00
¿Quién le cierra la llave a Meade?
Nunca fue una campaña en la que abundaran, precisamente, los recursos económicos; pero en las últimas semanas, sobre todo a partir de que las encuestas lo confirmaron en tercer lugar y en el mejor de los casos con posibilidades de pelear el segundo lugar en la contienda presidencial, el proselitismo del candidato del PRI, José Antonio Meade, ha visto cómo se recortan cada vez más las fuentes de financiamiento, tanto de dinero público, vía las ministraciones de su partido, como los apoyos monetarios o en especie de empresarios que estaban apoyando la campaña, pero que han comenzado a retirar esos apoyos ante la falta de expectativas reales de triunfo del candidato.

Colaboradores cercanos de la campaña priista y algunos proveedores y consultores que no han recibido sus pagos a 20 días de que terminen las campañas, bajo la explicación de que “ya no tenemos recursos”, aseguran que la escasez de financiamiento se ha comenzado a reflejar en la decisión de algunos operadores electorales o del área de medios que ya están buscando moverse a otras opciones laborales o académicas, algunos incluso ya tramitando documentos y permisos para viajar al extranjero antes de la fecha de las elecciones del 1 de julio. A un consultor político que colaboró por varios meses en el “war romo” que llevaba la estrategia de la campaña, de plano le dijeron en la coordinación de la campaña que no había con qué pagarle facturas por varios servicios y asesorías que había prestado.

Se habla también de varias deudas y compromisos económicos que no ha pagado la campaña de Meade, mientras que algunos de sus operadores que fueron enviados a coordinar en los estados de la República, se quejan también de que no fluyeron los recursos para respaldar la labor proselitista, mientras que hay candidatos a diputados que, en el mejor de los casos, dicen haber recibido aportaciones del CEN del PRI o de la campaña presidencial por apenas 70 mil pesos para su campaña de promoción del voto de los últimos tres meses.

Un caso comentado de primera mano a esta columna, fue el de un empresario que por amistad y cercanía con Juana Cuevas y con José Antonio Meade aceptó apoyar financieramente a la campaña y lo hizo puntualmente y por convicción con su proyecto durante varias semanas. Pero cuando comenzó a ver que varias encuestas arrojaban resultados similares sobre el posicionamiento del abanderado del PRI, decidió salir de dudas y mandó él mismo a levantar una encuesta con una empresa de su confianza que a él le había realizado ya varias encuestas y sondeos a nivel nacional sobre temas y situaciones de interés para sus negocios. La muestra que pidió incluyó a los 31 estados y la Ciudad de México y se levantaron un total de 30 mil cuestionarios. Los resultados que obtuvo en su sondeo a mediados de mayo preocuparon seriamente al empresario: López Obrador tenía más de 45% de intención de voto, Ricardo Anaya 28% y José Antonio Meade 15% en ese momento. “¿Qué hago –preguntó el empresario a un político amigo suyo– me da mucha pena, pero voy a tener que hablar con ellos y comenzar a dejar de darles recursos”.

Finalmente las versiones de un supuesto “pacto” entre la presidencia de Peña Nieto y el candidato puntero de Morena, Andrés Manuel López Obrador, aunque son rechazadas rotundamente en el PRI y en su cuartel de campaña, sí impactan en el ánimo y en la percepción de que desde el mismo gobierno peñista también han disminuido los apoyos al proselitismo del candidato y que las “llaves” del sistema por las que debían fluir ciertos apoyos para la campaña presidencial han comenzado a cerrarse cuando quedan aún tres semanas para el cierre definitivo del proselitismo.

¿Será que Peña Nieto ya perdió la fe en su candidato?

NOTAS INDISCRETAS… Lo interesante de la votación de ayer en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, más allá de las validaciones a Miguel Ángel Mancera y a Napoleón Gómez Urrutia como candidatos, que ya sabíamos que vendrían, es la “nueva mayoría” que tomó forma ayer en el máximo tribunal electoral. Y es que después del polémico fallo del “Bronco” y su candidatura tramposa, para muchos se encendieron las alarmas ante la existencia de un bloque mayoritario “pro-gobiernista” formado por los cuatro magistrados que avalaron la postulación independiente del neoleonés. Pero fue tal la crítica y el golpeteo contra el Trife por ese fallo, que al parecer los equilibrios internos cambiaron y ayer, en los fallos sobre Mancera y el Napito, pareció emerger una nueva mayoría de cinco magistrados, a saber Janine Otálora, Felipe Mata, Reyes Mondragón, Indalfer Infante y Felipe Fuentes. Es decir que los magistrados José Luis Vargas y Mónica Soto se quedaron solos del lado “gobiernista”. La pregunta que algunos se hacen es si esa “nueva mayoría” del Tribunal Electoral, que atribuyen a la operación de la presidenta Otálora, no será más bien “obradorista”?… Se detienen los dados. Otra Serpiente.
05 Junio 2018 04:00:00
Hacienda, ¿sigue neoliberal con AMLO?
Los neoliberales y tecnócratas más ortodoxos de México ya dan por hecho el triunfo de Andrés Manuel López Obrador. Y en su lógica, que es la de los mercados internacionales, ya comienzan a proponer, a sugerir y deslizar los nombres de quién podría ser invitado por el candidato de Morena para ocupar la Secretaría de Hacienda, bajo la premisa también ortodoxa de que “tiene que ser alguien que mande una señal de estabilidad, certidumbre y confianza a los mercados y a los inversionistas”; y por tanto, ese “alguien” sólo puede pertenecer al mismo grupo que ha diseñado, controlado y monopolizado la política económica, presupuestaria y financiera en las últimas tres décadas: la tecnocracia neoliberal.

Ese grupo de poder político-económico que llegó al poder con el PRI de Carlos Salinas de Gortari, que se enraizó con la ortodoxia de Ernesto Zedillo, que supo hábilmente transitar la alternancia democracia con el PAN de Vicente Fox y de Felipe Calderón y que siguió controlando la política económica y la Hacienda Pública con Enrique Peña Nieto, hoy se apresta a subirse también al “arca” lopezobradorista.

Para hacerlo, vende un discurso si no de miedo, sí de incertidumbre: que cualquier otro economista que no pertenezca a la selecta casta tecnócrata, con carrera hacendaria, que no sea conocido por ministros del mundo, que no haya pasado por organismos financieros nacionales o internacionales, pero sobre todo que tenga ideas económicas “de izquierda”, no enviará “los mensajes financieros ni los mensajes políticos correctos” a los mercados y pondría nerviosos a sus asustadizos inversionistas.

Y en la danza de nombres que ya circulan en columnas o agencias internacionales, se ven claras las manos que siguen moviendo los hilos de la ortodoxia neoliberal en México: los expresidentes Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo. Si se habla, por ejemplo, de una idea de “continuidad” en Hacienda, para no repetir el “error de diciembre” por la mala decisión de sacar a Pedro Aspe de esa secretaría, lo que se sugiere, veladamente, es que López Obrador considere mantener a José Antonio González Anaya, que para mayores señas es concuño de Salinas, amén de su cercanía con el actual candidato del PRI, José Antonio Meade.

Pero si los nombres que se barajan son los de Guillermo Ortiz Martínez, exgobernador del Banco de México y exsecretario de Hacienda, a quien ayer la agencia Bloomberg mencionaba como un posible titular de Hacienda que buscaría Andrés Manuel; o el de Santiago Levy, también excolaborador de Ortiz y exvicepresidente del BID, entonces no hay duda: la mano que se mueve es la de Zedillo.

Así la tecnocracia neoliberal se acomoda a los “nuevos tiempos” y busca retener –con el petate de “por el bien de todos, la estabilidad económica y la salud de las finanzas públicas”–, el control de la misma política económica de los últimos 30 años. No importa que esos apellidos de la ortodoxia neoliberal estén todos vinculados entre sí a la estabilidad macroeconómica, al déficit de un dígito y a la apertura y globalización de la economía mexicana. Pero también están inevitablemente asociados con la tragedia del aumento de pobreza en más de la mitad de la población; con el ensanchamiento de la brecha de desigualdad entre los más ricos y los más pobres; con los delitos de cuello blanco (Fobaproa, extranjerización de la banca y privatizaciones opacas).

Eso por no hablar de los 1,500 millones de dólares que Ortiz le inyectó a Banamex, Banorte y Bancomer en 94 por órdenes de Zedillo para que no les afectara la crisis; o del papel de Levy en el recorte de programas sociales y su subsecretaría con Serra Puche que propició la fuga de información y de dólares que desató la peor crisis del 95. En fin, mantengamos la estabilidad y la certidumbre, todo sea por el mercado.

NOTAS INDISCRETAS… Faltan 8 días para el tercer y último debate presidencial. Y ayer se definió el orden de participación de los candidatos, quién abre y quién cierra cada bloque. Pero más importante que eso, ayer se definió que a este último debate, contra lo que se había especulado, sí asiste el candidato puntero. Y, según dicen en el cuartel de Morena, López Obrador va “a tenderles la mano” a sus contrincantes ya caídos ¿Será?... El pleito entre Ricardo Monreal y el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, que se desató la semana pasada, tendrá hoy su segundo round. A pesar de la petición del PAN estatal para que Monreal “no venga más a Tamaulipas porque desestabiliza”, el zacatecano llega hoy a Victoria y dará conferencia de prensa donde reiterara que el Gobierno estatal sigue “amenazando y amedrentando a los candidatos de Morena para que renuncien”. Así que el pleito escalará y de fondo está un Tamaulipas donde el retiro del Ejército, a petición del Gobernador hace unas semanas, disparó los índices de secuestro y homicidios dolosos, al tiempo que ahora se libra una disputa política feroz entre el PAN y Morena por el control político del estado; la “Tormenta Perfecta”… En Chiapas anoche el dirigente estatal del PVEM, Eduardo Zenteno, dijo que los candidatos del Verde y comités municipales “votarán por Andrés Manuel” en la elección presidencial. Esto porque el Comité Estatal les dio libertad para votar por quien quieran por la Presidencia, pero que cuiden la elección estatal. Más claro ni el agua…Los dados mandan Serpiente doble. Caída libre.
04 Junio 2018 04:11:00
Tribunal dividido; magistrados en pugna
En momentos en que su autoridad moral y su imparcialidad es puesta en duda, no sólo por sus orígenes y la forma en que se dieron sus nombramientos, sino también por sus fallos y actuaciones tan polémicas en el actual proceso electoral, los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación se encuentran en el centro de la mira pública y, varios de ellos, generan muchas más dudas que certezas sobre cuál será su actuación, con calificadores últimos e inatacables, en un escenario electoral tan tenso y polarizado como el que se ve venir el 1 de julio.

Encima, como si no bastaran las dudas sobre su papel de árbitro imparcial y jueces sin sesgos partidistas, los siete integrantes de la Sala Superior de la máxima instancia jurisdiccional en estas complejas elecciones se encuentran divididos, peleados y confrontados en una disputa interna en la que se observan claramente dos bandos: de un lado el “bloque gobiernista”, formado por tres magistrados: Felipe Alfredo Fuentes Barrera, José Luis Vargas y Mónica Aralí Soto Fragoso, a quienes se ve totalmente proclives al actual grupo gobernante y con vinculaciones claras desde su llegada al cargo con el poderoso ex consejero jurídico de la Presidencia, Humberto Castillejos Cervantes; un segundo grupo de otros tres magistrados, que podría ser el “bloque académico de centro izquierda”, formado por Felipe de la Mata Pizaña, Reyes Rodríguez Mondragón y por la presidenta magistrada Janine Otálora. Todos ellos con vínculos en sus orígenes y apoyados por distintos personajes del PAN, PRD y hasta del PRI, pero con sólidas carreras judiciales y académicas. Y en medio está el magistrado Indalfer Infante González, quien con una carrera reconocida en el Poder Judicial se le ve más del lado de los “académicos de centro Izquierda”, aunque votó con el “bloque gobiernista” en el polémico fallo a favor de la candidatura de “El Bronco”.

Las diferencias internas entre los magistrados del TEPJF han crecido en las últimas semanas, particularmente a partir de la votación mayoritaria que legitimó la candidatura independiente de Jaime Rodríguez “El Bronco”. Ese polémico fallo resultó una especie de “parteaguas” porque fracturó definitivamente al Tribunal, al mismo tiempo que lo colocó en el ojo de la tormenta y del cuestionamiento público porque confirmó lo “dúctil” y manipulable que podía ser el voto y la formación de mayorías en este Tribunal, con la injerencia de personajes ligados al gobierno, algo que afecta su legitimidad y confiabilidad como máxima autoridad electoral en el país y en la actual contienda.

Pero también el caso de “El Bronco” mostró lo endeble de los equilibrios internos del Tribunal y la existencia de agendas y grupos que no apuntan necesariamente a la cohesión de una instancia clave para la democracia mexicana. Porque los golpeteos internos, entre magistrados, han aflorado con “filtraciones” de expedientes y acusaciones, como las recientes denuncias de “nepotismo en el círculo cercano de la magistrada presidenta Janine Otólora”, que publicó en su columna En La Mira, el periodista Luis Cárdenas en estas mismas páginas. Esas denuncias documentadas, que referían cómo colaboradores cercanos de Otálora, como su secretaria de Acuerdos, Cecilia Sánchez Barreiro, tienen en la nómina del tribunal a familiares cercanos como su padre, Javier Barreiro Perera, y a su hermano, Carlos Manuel Sánchez Barreiro, con sueldos de 70 y 30 mil pesos respectivamente, fueron atribuidas por voceros del Tribunal a “filtraciones” provenientes de la oficina de otros magistrados, entre los que mencionaron a José Luis Vargas o Indalfer Infante. Es decir, que el pleito entre los magistrados es de tal intensidad que están buscando desacreditarse entre ellos mismos.

En todo caso, las divisiones y diferencias internas no son algo nuevo en un órgano colegiado como el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, entre ellos podrían despedazarse y acusarse de lo que puedan probar. Lo grave, y lo que realmente preocupa y puede afectar a su actuación como última instancia de estas elecciones en marcha, es que esas divisiones se expresen también en la forma en que unos y otros, magistrados de los distintos bloques u orientaciones, entiendan cuál es su papel como juzgadores y calificadores máximos de este proceso electoral histórico.

Y ahí sí, lo que se espera de todos ellos, los “gobiernistas” y los que se dicen “académicos de centro-izquierda”, es que entiendan bien cuál es el tamaño y la trascendencia de su actuación. Porque así como un Tribunal puede dar certeza y legalidad a una democracia, también puede empañar y enturbiar los procesos democráticos si genera la duda y la incertidumbre con su actuación.
31 Mayo 2018 04:00:00
AMLO y la Corte: ¿respeto o sometimiento?
Una de las incógnitas más importantes que plantea el posible triunfo de Andrés Manuel López Obrador en la elección presidencial, es cómo sería su relación si llega a ser titular del Ejecutivo, con los otros dos poderes federales que, en teoría y según la Constitución y el equilibrio de poderes, deben ser el contrapeso a un poder presidencial que por décadas, en la era priista, sometió y controló tanto a ministros de la Suprema Corte como a los diputados del Congreso de la Unión. La formación política del candidato de Morena, finalmente presidencialista de la vieja escuela, apunta a que sería un presidente invasivo y no muy respetuoso de la autonomía de los otros dos poderes.

Al menos hacia allá apuntan las recientes declaraciones y críticas de López Obrador con las que cuestionó tanto al trabajo y el desempeño de los ministros de la Corte, como a los elevados y onerosos sueldos que perciben ellos, los magistrados electorales y los diputados y senadores. “¿Saben de algo que hayan hecho los de la Suprema Corte en beneficio de México, se han enterado de algo que hayan resuelto a favor del pueblo?”, preguntó el candidato de Juntos Haremos Historia el lunes pasado en un mitin en Atlacomulco. Y él mismo se respondió de inmediato: “Nada”.

En lo que anticipa una relación entre poderes que podría ser algo ríspida, el tabasqueño prometió que si gana las votaciones del 1 de julio, va a reducir los sueldos de los ministros y magistrados, de los que afirmó, “cobran 650 mil pesos mensuales”; y como si esa fuera una facultad directa del Presidente y no un tema de aprobación del presupuesto en el Congreso, el candidato también ofreció, el martes en Amecameca, que igual va a disminuir las dietas mensuales que cobran los diputados y senadores, para que todos esos recursos, dijo, se utilicen para apoyar a los campesinos.

El interés de Andrés Manuel en la Corte y su conformación no es de los últimos días. Desde febrero pasado, cuando comenzó el último periodo de sesiones del Congreso, el entonces precandidato de Morena hizo un encargo particular, sólo uno, a los senadores de su partido Zoe Robledo y Manuel Bartlett: evitar a toda costa cualquier intento de realizar “nombramientos anticipados de ministros de la Corte” por parte del presidente Peña Nieto y su grupo. La instrucción tajante de López Obrador a sus operadores de confianza en el Senado, sigue vigente hasta el 30 de agosto que termina la actual Legislatura y tiene que ver con que sabían en Morena de las intenciones de Peña y su exconsejero jurídico, Humberto Castillejos, de adelantar la salida de algunos ministros (Margarita Luna Ramos que termina en noviembre y José Ramón Cossío, al que le propusieron ser fiscal) para que el Presidente alcanzara a proponer al menos a otro “ministro a modo”, incluso en la persona del mismo Castillejos.

Y es que, por ley, el Senado puede nombrar ministros desde el momento en que el presidente de la Corte, Luis María Aguilar, les notifique a los senadores de las próximas vacantes, sin importar que aún no se haya terminado la gestión de los ministros salientes. Por eso Morena quiere evitar más conflictos de intereses y “ministros a modo” en el ocaso del sexenio peñista.

De hecho, quienes conocen bien a López Obrador afirman que él buscaría que los nuevos nombramientos de ministros ya le correspondieran al próximo Presidente y precisan que, por sus votos garantistas en materia de derechos humanos y contra la corrupción, el perfil de ministros que buscaría tener el lopezobradorsimo serían de la línea de Arturo Zaldívar, a quien incluso se menciona como un posible futuro presidente de la Suprema Corte de Justicia, para lo cual ya se mueven votos y cabildeos en el Poder Judicial.

Así que, en su relación con el Poder Judicial, hay una parte segura y otra muy incierta: lo seguro es que de ganar la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador buscaría proponer al Senado que los dos futuros nombramientos de ministros sean con perfiles y gente externa al Poder Judicial, incluidos algunos nombres de juristas cercanos a él, pero de los cuales podría haber dudas de su honorabilidad. Y la parte incierta es qué tipo de relación llevará con los representantes de otro Poder fundamental para vida democrática y la constitucionalidad y justicia de un país que está, precisamente, ávido de justicia. ¿AMLO va a colaborar y respetar los fallos de la Corte o buscará, como hicieron la mayoría de los presidentes hasta ahora, someter y controlar al Poder Judicial?

NOTAS INDISCRETAS… No todas las reuniones de Peña Nieto con estudiantes terminan como la de hace seis años en la Ibero cuando en campaña tuvo que esconderse en el baño. Al menos ayer, al acudir a un encuentro con estudiantes de 20 preparatorias de todo el país, públicas y privadas, el Presidente tuvo buen diálogo con los jóvenes bachilleres que pertenecen a la Fundación Scholas en México. El entusiasmo de los jóvenes puso de buenas a Peña, que últimamente se muestra muy necesitado de reconocimiento a su gestión; y ya con los elogios que le dedicó el presidente de esa fundación, Héctor Sulaimán Saldívar, al llamarlo “el presidente de la inclusión”, al Mandatario le hicieron el día. Tanto que cuando preguntó a los preparatorianos quién de ellos quería ser Presidente muchos de ellos levantaron la mano. Qué bueno que no les preguntó quién quería ser alcalde porque con eso de que van 34 candidatos a munícipes asesinados en estas campaña. Los dados mandan Escalera doble. Ascendemos.
28 Mayo 2018 04:00:00
El ‘nuevo Diego’ o el ministro que no fue
Entre los nombres de los colaboradores más influyentes que tuvo Peña Nieto en su gobierno, el de Humberto Castillejos es sin duda de los de mayor influencia. El poderoso exconsejero jurídico que dejó Los Pinos hace casi un año, en junio de 2017, luego de haber sido el autor, operador y cabildero en el Congreso de todas las iniciativas y reformas importantes del Presidente, también manejó y manipuló toda el área de la justicia federal en este sexenio, donde impuso desde procuradores y magistrados, hasta ministros de la Corte, decidió renunciar a su cargo en busca de lograr, para él mismo, su máximo sueño: una silla entre los máximos jueces de la Suprema Corte, algo que finalmente no pudo alcanzar.

Pretextando su boda con Paulina Landa el pasado 8 de octubre, de la que Peña fue testigo, el exconsejero jurídico dejó su oficina en la residencia presidencial, en donde también impuso sucesor con su cercano colaborador Misha León Granados Fernández. Pero aunque ya no estaba en el gabinete, mantuvo intacta no sólo su influencia y cercanía, sino su comunicación directa y personal con el presidente, a pesar de que en estos últimos meses, ya había puesto un lujoso despacho de abogados en la colonia Condesa –donde antes estuvo el de su padre, el abogado Marcos Castillejos–.

“Humberto ve y habla más con el presidente, aun cuando ya no es consejero, que muchos secretarios del gabinete”, comentó un peñista cercano, quien asegura que el exabogado presidencial seguía “operando asuntos delicados y políticos por encargo de Peña”, entre los que mencionaba el reciente fallo de cuatro magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial federal que terminaron por validar la candidatura independiente de “El Bronco”, en buena medida por “peticiones y presiones” que realizó el mencionado Castillejos.

Pero a pesar de que su poder e influencia siguen intactos y de que ahora, en su lujoso despacho ha llegado a comentar a sus gentes de confianza: “yo voy a ser el nuevo Diego (Fernández de Cevallos)” por aquello de que también recibe y litiga casos de conflictos territoriales o agrarios de grandes superficies, además de otros casos que resuelve moviendo sus influencias lo mismo entre su “empleado” actual de la PGR, Alberto Elías Beltrán, que entre jueces, ministros y magistrados del Poder Judicial, hay algo que se propuso como objetivo y que no ha podido lograr: ser ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Cuando anunció su salida de la consejería Jurídica, Castillejos diseñó un plan que lo llevaría, según sus cálculos, a la Corte. Con el apoyo del Presidente, de quien ya era uno de los consejeros más influyentes –rivalizando incluso con Luis Videgaray y Aurelio Nuño– había ideado “promover” a la ministra Margarita Luna Ramos para que el gobierno la propusiera como jueza de la Corte Penal Internacional de La Haya, el cargo más alto al que puede aspirar cualquier jurista. Con esa “honrosa distinción”, Castillejos buscaba que la ministra abandonara su cargo antes de noviembre de 2018, cuando concluye su periodo, para que el Presidente tuviera que enviar una terna al Senado, en la que, por supuesto, él sería el futuro ministro.

Luna en principio se entusiasmó y ofreció que lo pensaría. Era un plan casi perfecto: la ministra iría a la Corte Internacional, Castillejos cumpliría su gran sueño de ser ministro y el presidente garantizaba un voto más en la SCJN que lo “blindara” de cualquier intento futuro por enjuiciar o investigar su gestión. Pero ocurrió que la ministra finalmente dijo “no, gracias”, y el plan se vino abajo.

El joven abogado trazó otra ruta y vendió un nuevo plan a Peña Nieto: proponer al ministro José Ramón Cossío como el primer fiscal general de la República. Pero tampoco Cossío se dejó seducir y respondió que ni le interesaba, ni constitucionalmente podía porque tendría el impedimento de no haber ocupado un cargo durante dos años.

Ahí fue cuando el ministerio de la Corte pareció írsele definitivamente al poderoso exconsejero que hoy tiene derecho de picaporte en Los Pinos y opera asuntos, mientras se esfuerza en consolidar, con sus influencias y contactos del más alto nivel en los circuitos judiciales, su despacho de abogados y su nueva meta profesional y política de convertirse en “el nuevo Diego” de la justicia mexicana.
24 Mayo 2018 04:00:00
Guerra por segundo lugar; Mancera en el Frente
Cuando queda un mes de campaña, entre los cuarteles de los candidatos Ricardo Anaya y José Antonio Meade se ha desatado una guerra ya abierta por el segundo lugar en la carrera presidencial y por ver quién de los dos sobrevive y logra atraer el “voto útil” para poder dar la pelea frente al puntero Andrés Manuel López Obrador.

En el entendido de que no hay futuro para los dos y que sólo uno de ellos podrá llegar a la recta final de esta elección y encabezar una muy posible alianza de facto operada desde las cúpulas del Gobierno y el empresariado antiAMLO, los dos abanderados y sus estrategas intentan posicionar la idea de que son “el mejor” o “el más competitivo” para recibir ese empujón, no sólo de los votantes indecisos, sino también de millonarios recursos económicos y una operación electoral y hasta de programas sociales que se daría, subrepticiamente y ya sin anuncios de alianzas formales, en favor del único que realmente garantice que puede contra el puntero tabasqueño. Y en esa guerra abierta todo se vale: desde piratearse a empresarios y financiadores, tratando de demostrar que el panista o el priista son más competitivos para el objetivo de ganarle a López Obrador, hasta buscar que gobernadores y políticos de alto nivel abandonen las filas de uno u otro partido y se sumen al contrario.

Ayer, en esa lógica, circuló muy fuerte un rumor en la sede nacional del PRI, donde afirmaban que Miguel Ángel Mancera, actual coordinador de gobiernos de la coalición Por México al Frente y candidato al Senado, iba a abandonar la campaña de Ricardo Anaya para sumarse a la de José Antonio Meade. La especie, que daban como “un hecho” entre priistas y hasta afirmaban que se daría en una semana y media el anuncio, iba acompañada por otros “tres gobernadores del PAN”, cuyos nombres no mencionaban, pero que también dejarían al Frente para apoyar al candidato del PRI.

Fuentes que hablaron directamente con Miguel Ángel Mancera respondían ayer a esas versiones con una negativa tajante: “Falso totalmente. No hay nada de eso. Mancera sigue firme en el Frente y cada vez se fortalece más en su papel de promotor y coordinador de los gobiernos de coalición”, decían sus allegados a nombre del exjefe de Gobierno. Un alto dirigente del PRD aseguró que se trataba de rumores “que muestran desesperación por parte del PRI para tratar de generar una percepción de que su candidato aún es competitivo, cuando las encuestas lo siguen relegando a un tercer lugar a la baja”, sostenía el integrante de la dirigencia nacional perredista.

Del lado del PAN también desmentían los rumores no sólo de Mancera sino de los supuestos tres gobernadores. “El Frente está sólido. Los gobernadores del PAN han reafirmado su lealtad a la candidatura de Anaya y Mancera tiene un papel importante en la campaña y en la consolidación de la figura de los gobiernos de coalición”, decía uno de los estrategas más cercanos al candidato del Frente. Veremos pues hasta dónde llega esta lucha a muerte entre los dos candidatos que buscan convencer a las élites del poder político y del poder económico de que son “la opción más competitiva” para pelear el 1 de julio contra el candidato puntero y tratar de ganarle en las urnas. Cualquiera de los dos tiene aún esa posibilidad: Ricardo Anaya porque es hasta ahora el que han elegido los empresarios que no quieren a López Obrador y José Antonio Meade porque conserva, al menos hasta ahora, el respaldo del presidente Peña Nieto. Pero, en esta guerra por el segundo lugar, que se recrudecerá en las siguientes dos o tres semanas, todo puede pasar y sólo uno de ellos va a terminar uniendo las fuerzas de las élites que temen el triunfo de Morena en la Presidencia para buscar una contienda cerrada entre dos el día de los comicios. Meade o Anaya, Anaya o Meade, lo que es un hecho es que el PRI-AN volverá a sentirse de facto en el último intento por evitar la entrega de Los Pinos al movimiento lopezobradorista.

NOTAS INDISCRETAS… A propósito de Miguel Ángel Mancera, la decisión sobre su candidatura sigue pendiente en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, junto con la de Napoleón Gómez Urrutia. Parece que las presiones y cabildeos que generaron esas dos impugnaciones, de uno y otro lado, hicieron que los magistrados dejaran para el último su resolución y votación. Ayer, por lo pronto, la Sala Superior declaró por mayoría que la candidatura de Cuauhtémoc Blanco a gobernador de Morelos por la coalición Morena-PT-PES es legal y que el exfutbolista y alcalde de Cuernavaca con licencia sí acreditó con documentos válidos su residencia legal en el estado, motivo por el que había sido impugnada su postulación. ¿Será que el fallo a favor de Cuauhtémoc anticipa que también validarán a Mancera y a Napo en sus aspiraciones pluris al Senado?... Dados girando. Capicúa. Repetimos el tiro.
21 Mayo 2018 04:00:00
Ni nocaut, ni propuestas, ni ganador
El segundo debate de los candidatos presidenciales no tuvo un ganador claro o contundente. Mostró, sí, a un Ricardo Anaya que vuelve a ser el más hábil y puntual a la hora de moverse y expresarse, a un José Antonio Meade muy preparado y mejor articulado, pero que no le alcanza para vencer su pesada losa del PRI-Peña, y a un Andrés Manuel López Obrador que llegó y salió del debate en su condición de puntero-favorito y que esta vez se defendió de los ataques, pero no con propuestas claras, sino con frases chistosas (“Ricky Riquín Canallita”) o con sus repetidas frases de “vamos a acabar con la corrupción”, como solución mágica, y “ellos son la mafia del poder”.

Si lo vemos en términos boxísticos, sería una pelea que tendría que definirse por decisión, pero que tuvo dos peleadores estelares que se dieron con todo: López Obrador y Anaya, y que se perfilan para enfrentar el combate final de esta contienda el 1 de julio; un púgil, Meade, que iba súper entrenado, que hasta bajó de peso para esta pelea, que traía buenos golpes y gran agilidad en ring, pero que tuvo que conformarse con ver desde la esquina la pelea de los dos que se apoderaron del cuadrilátero y que no le dieron oportunidad de mostrarse en toda su forma. Y un cuarto peleador que, sin punch, pero con gritos y ocurrencias, tuvo apenas dos momentos en los 9 asaltos, Jaime Rodríguez “El Bronco”, que con su propuesta de que se abrazaran los contendientes y con su ocurrencia de “expropiar Banamex” y aumentar “300% los salarios”, arrancó exclamaciones del respetable.

Y luego, para seguir en términos del box, un público entusiasta que por primera vez pudo presenciar en vivo una de estas peleas presidenciales, que lo dejaron participar con preguntas interesantes y sinceras, pero que lamentablemente no tuvieron respuesta clara y puntual de los cuatro boxeadores, y dos réferis, León Krauze y Yuriria Sierra, que se llevaron críticas y abucheos del respetable por un marcado protagonismo en el que interrumpían constantemente el combate de los contendientes, que tardaban horas para hacer una pregunta (casi siempre más tesis que pregunta) y que por momentos parecían querer atraer más reflectores que los fajadores sobre el ring.

En el balance final, aun cuando todos ellos se declaran desde anoche ganadores, lo que podría seguir a este segundo debate es que se ahonde, visto lo que se vio en el Gimnasio de la Universidad de Baja California, la percepción de que en la contienda por la Presidencia de la República ya sólo hay dos contrincantes con posibilidades reales de obtener el voto mayoritario de los elecciones: el puntero López Obrador, que después de esto seguirá administrando su ventaja de entre 20 y 10 puntos, según los sondeos, y el segundo lugar, Ricardo Anaya, que ayer metió el acelerador para tratar de acortar esa ventaja y ser el único que puede disputarle la elección al tabasqueño.

A José Antonio Meade, con todo y que fue el más preparado y el que mejor dominaba los temas tratados en el debate, le va a costar trabajo convencer de que él puede ser una opción para el voto útil e indeciso, en la medida en que ayer no se pudo meter de lleno a la pelea entre el primero y el segundo lugar y a que, a pesar de su innegable dominio de temas como el comercio internacional, las aduanas o la migración, sus acciones y decisiones como secretario de Hacienda, incluido el aval que dio en su momento a la polémica visita de Donald Trump a Los Pinos, le seguirán pesando.

“El Bronco”, tal y como lo hizo anoche, seguirá apostando a las propuestas populares y populistas y si el primer debate le funcionó su planteamiento de “mochar manos”, ahora la idea de “expropiarle Banamex” a los gringos, será un tema de burla y ocurrencia para el círculo rojo e informado, pero podría tener un efecto distinto en los grandes públicos masivos a los que apuesta el candidato independiente.

Al final, en golpes y ataques, el debate dio show. Lo mismo con Anaya cuestionando el “doble discurso” de AMLO y Meade, el primero por mandar a su hijo a estudiar a España y el segundo por haber estudiado en Estados Unidos becado por el Gobierno, mientras a él le critican su mansión en Atlanta, que por López Obrador llamando al panista “Ricky Riquín” y “Canallita”, o recordándole a Meade que le autorizaron mil millones de pesos a Josefina Vázquez Mota y su fundación Juntos Podemos “en lugar de apoyar a los migrantes”, o incluso por el mismo Meade que llamó a Andrés Manuel “empresario de partido” por que vive del partido que él mismo creó.

Pero si nos vamos a las propuestas e ideas de solución en temas como el apoyo a los migrantes, los dreamers, el comercio internacional o hasta el cultivo de la amapola en Guerrero, la verdad es que todos los candidatos quedaron a deber en los cómos, más allá de los lugares comunes de “combatir la corrupción”, “apoyar los migrantes”, “acabar con la pobreza” o “promover la cooperación con Centroamérica”. Vaya, ni siquiera cuando hablaron de cómo enfrentarían a Trump tuvieron un planteamiento claro y contundente más allá de “exigirle respeto”. Eso es lo que hay.
17 Mayo 2018 04:00:00
La codiciada Margarita
La candidatura de Margarita Zavala, con los pocos o muchos votos que logró concitar, nunca estuvo tan cotizada como el día en que renunció a ella. Su mejor discurso en toda la campaña lo pronunció la candidata independiente en el video que difundió ayer por las redes sociales titulado Renuncio a mi Candidatura, en el que, atinada y coherente –como muy pocas veces–, explicó puntual y pulcramente las razones de “la decisión que tomé hoy”. Y tras su aclaración de que no declinó en favor de ningún candidato y el llamado abierto a que sus seguidores “voten libremente y en conciencia por quien ustedes quieran” de entre las “opciones probables”, es casi seguro que ese voto, al que ayer ya le coqueteaban y por el que se peleaban varios aspirantes, se disperse y no acabe apoyando a un solo candidato.

Porque si bien la apuesta de quienes presionaron a Margarita para orillarla a su renuncia –el grupo de empresarios que quiere fortalecer a Ricardo Anaya como opción contra López Obrador y el propio candidato panista– fue que al sacarla de la contienda el voto zavalista se les transfiriera a ellos, primero vía una declinación que ella nunca aceptó, y luego por una cuestión de “simpatías y filiación panista”, la realidad es que en el discurso de ayer, la señora Zavala afirma contundente: “no negocié con nadie” y se asume como víctima de la partidocracia y de sus dirigentes “que defienden privilegios”, entre los que alude sin duda al que la obligó primero a irse del PAN y luego fue parte de la presión para que abandonara una candidatura ciudadana a la que le cerraron la llave del financiamiento y la asfixiaron.

Eso hace que, si bien en lo inmediato el primer beneficiario con la salida de Margarita puede ser sin duda Anaya, que podría jalar parte de sus votos panistas, también habría otros simpatizantes blanquiazules que rechacen al candidato del Frente y le quieran cobrar la afrenta de haber sido, por segunda ocasión, el verdugo de la única mujer, panista de cepa además, que logró –haiga sido como haiga sido– estar en la boleta presidencial, de la que por cierto ya no podrá ser eliminada y su nombre aparecerá el día de los comicios y seguro registrará todavía votos.

Y aquí se abre la principal interrogante que deja la primera renuncia de esta carrera presidencial: ¿qué pasará con los votantes de Margarita Zavala que no quieran apoyar a Anaya? ¿Se irán con el candidato del PRI, José Antonio Meade, que tiene filias panistas y que ayer ya mandó al dirigente priista René Juárez a guiñarle el ojo públicamente a la primera dama? ¿Podrían algunos apartidistas que la hubieran seguido ver una opción en el alocado Jaime Rodríguez “El Bronco”? o, y aquí viene lo más inquietante, ¿habría zavalistas dispuestos a votar por Andrés Manuel López Obrador como una de las “opciones probables que mencionó ayer Margarita, nomás por el puro gusto de ir contra Anaya?

Ya estaremos viendo en las próximas encuestas cómo se mueve esa franja de votantes que, según los últimos sondeos llegaba a los 5 puntos porcentuales. Por lo pronto, nos quedamos con algunas frases del mejor discurso de campaña de Margarita Zavala: “México requiere recuperar la dignidad de la política y líderes con principios… Voten en libertad, en conciencia y por quien ustedes quieran, los votos son de ustedes, los ciudadanos, ni de los políticos, ni de los líderes y mucho menos de los partidos”. Y finalmente, con lo que es sin duda, el anuncio del proyecto político futuro de Margarita –y tal vez del expresidente Felipe Calderón– que parece apostarle a “reconstruir” lo que quede del PAN si Anaya pierde esta elección o, dicho en las palabras textuales de la ex primera dama: “reparar lo que muchos irresponsables han destruido”. Los mismos que destruyeron su candidatura.

NOTAS INDISCRETAS… Juro que no es insidia ni cizaña, pero ¿alguien más notó que en las dedicatorias de su mensaje de renuncia, Margarita dijo tres “queridos”: a su “querido equipo", "queridos voluntarios" y, por supuesto, sus “queridos hijos”; y luego vino un seco: “Felipe”? Qué conste que nomás es pregunta… La imagen ayer del candidato del PRI, José Antonio Meade, saludando de mano al expresidente Vicente Fox, y agradeciéndole públicamente el apoyo a su candidatura despierta más dudas que certezas. ¿Todavía quedará algo en la incongruente e inconexa imagen del Presidente que, primero realizó la hazaña histórica de “sacar al PRI de Los Pinos” a patadas, y luego ayudó a meter a ese partido de regreso a la Presidencia? Seguro en el equipo priista creen que sí… Los dados mandan Capicúa. Repetimos el tiro.
15 Mayo 2018 04:00:00
La aduana del segundo debate
El domingo, en Tijuana, el resto de los candidatos presidenciales, sobre todo Ricardo Anaya y José Antonio Meade, podrían tener la última oportunidad real y tangible de modificar las percepciones actuales de la contienda y evitar lo que, según las últimas encuestas conocidas, se ve cada vez más como una “escapada definitiva” del puntero Andrés Manuel López Obrador. Porque aún con un número importante de “indecisos”, cuya cifra varía entre el 28 y el 35% de los posibles votantes, cada vez se generaliza más la percepción de una sola “campaña ganadora” y se antoja más difícil que fenómenos como el aún incipiente “voto útil” o la anunciada resurrección de la dividida maquinaria priista puedan alcanzar para revertir ventajas que hoy van de los 20 puntos entre el primero y el segundo lugar y hasta 26 puntos (más de dos a uno) de diferencia entre el puntero y el tercer lugar.

Prácticamente, por más que en sus encuestas atípicas y sus discursos triunfalistas los equipos de Anaya y Meade quieran generar la idea de que aún pueden dar “el campanazo” y hacer el milagro no sólo de alcanzar sino también de pasar a López Obrador, la realidad es que a 45 días exactos de las votaciones, no se ve claramente cómo puedan lograrlo, por más que los escenarios más realistas hablen de una tendencia a disminuir la ventaja del primer lugar conforme se acerque el día de la elección e, incluso, en el mejor de los casos para ellos, acortar la distancia final para llegar a un resultado más cerrado en la jornada comicial; pero de eso a que a Andrés Manuel lo tengan hoy, justo a la mitad de las campañas, “a tiro de piedra”, es una falacia total.

Es cierto que en el papel y por la experiencia del primer debate, en Tijuana las condiciones y los temas lucen favorables para el candidato de Por México al Frente y al abanderado del PRI. El panista porque su desempeño, frío, preparado y directo en el primer encuentro en el Palacio de Minería –aún con las imprecisiones y datos fake que se le documentaron después– lo coloca como el favorito para tener el mejor desempeño y lucimiento en este debate, y el priista porque los temas a tratar: seguridad transfronteriza, comercio internacional, inversión y migración están en la esfera de su experiencia y trayectoria, es el que mejor los domina de todos los candidatos y porque una vez más, Meade vuelve a tener la oportunidad, quizás la última, de salir del tercer lugar al que parece confinado y aspirar a cumplir su objetivo de alcanzar el segundo sitio en las encuestas.

López Obrador, mientras tanto, quizás no esté en sus mejores temas y, si vuelve a salir como en el primer debate, improvisado y apático, y sólo preparado para resistir el ataque conjunto de todos, tal vez no salga tan bien librado como en el primer ejercicio, porque esta vez enfrentará además preguntas directas y espontáneas del público y ya sabemos que el manejo de los tiempos y su hablar tan pausado no son su fuerte a la hora de responder a los cuestionamientos. Sin embargo, a favor del tabasqueño podría estar el ambiente en la ciudad fronteriza, una de las regiones en donde más ha crecido en simpatías en intención del voto, según los últimos sondeos.

De Margarita Zavala lo más seguro es que vuelva a profundizar en el que fue su mayor acierto en el primer debate: asumirse como la única mujer en la contienda y apelar al discurso de género, luego de que su narrativa como “ciudadana independiente” no ha tenido el eco que esperaban sus estrategas. En contra, la exprimera dama volverá a tener la pesada losa del apellido Calderón que, si no deja de lado, puede consumirle nuevamente sus tiempos y ocasionarle críticas. Y sin duda, el principal reto de Margarita es mejorar su dicción y coherencia, pero sobre todo su seguridad, al momento de expresar sus ideas y propuestas. En el caso de Jaime Rodríguez “El Bronco”, es de esperarse que vuelva a dar la nota en materia de propuestas estridentes; que insista en el tema de “cortar las manos” a ladrones hasta con propuesta de reforma constitucional y que, en una de esas, hasta suelta la bomba de la pena de muerte que analizan sus asesores.

Al final, es previsible que se repita la misma dinámica del primer debate, de “todos contra el puntero”, aunque con la atenuante de las preguntas de los ciudadanos que le darán una variante a este ejercicio inédito en las contiendas presidenciales. En todo caso, Tijuana y el campus de la Universidad Autónoma de Baja California, se convertirán literalmente en la “aduana” que puede significar para los candidatos la puerta de entrada, para un “escape definitivo” en el caso de Andrés Manuel López Obrador; para un “estirón real” de Ricardo Anaya en las encuestas que lo acerque a su objetivo de hacer realidad la “contienda de dos” hacia el último mes de campañas; y para una “migración difícil, pero posible” de José Antonio Meade del tercero al segundo lugar en la carrera presidencial.

¿Quién de los tres pasa la aduana?
10 Mayo 2018 04:00:00
¿Abren diálogo AMLO y Los 5?
Después del encontronazo público, con acusaciones y desplegados, y del frustrado plan para convertir a Ricardo Anaya en candidato único y hacer declinar a José Antonio Meade, algunos de los cinco empresarios que se pelearon con Andrés Manuel López Obrador iniciaron contactos para un diálogo con el candidato de Morena.

Ayer, en una mesa del restaurante San Angel Inn, al sur de la CDMX, Alejandro Ramírez, presidente de Cinépolis comió y conversó por tres horas con Gerardo Esquivel, asesor económico externo de López Obrador; al salir del lugar, con folders en mano, el empresario y el doctor en Economía por Harvard sonrieron a la pregunta del columnista “¿Iniciando el diálogo?”.

Ramírez fue de los cinco empresarios del Consejo Mexicano de Negocios que intentaron convencer al presidente Peña Nieto y a Ricardo Anaya de dejar sus diferencias y negociar una “candidatura única” para enfrentar a López Obrador y evitar que gane la Presidencia; para ello, según el tabasqueño, se reunieron en casa del panista y le hicieron la propuesta, en un encuentro negado por los empresarios, pero que fuentes de inteligencia federal confirman que sí ocurrió y fue parte de una operación más amplia de los cinco magnates –Ramírez, Larrea, Tricio, Bailleres y X. González– que presionaron también por la declinación del candidato del PRI, José Antonio Meade, y de la independiente Margarita Zavala.

Los mismos que después firmaron el desplegado titulado Así No, donde reprochaban al candidato de Morena sus “expresiones injuriosas y calumniosas”. Los cinco a los que, según fuentes cercanas a Los Pinos, el presidente Peña Nieto les respondió, contundente, que “con Anaya no”, que no iba a ninguna alianza con el panista, ni haría declinar a su candidato Meade.

Por eso llama la atención la reunión entre Ramírez y Esquivel en ese restaurante, que podría ser un principio de diálogo entre el candidato de Morena y el grupo de los cinco, tal y como los mismos empresarios planteaban en aquel desplegado, donde decían estar “siempre abiertos al diálogo con todas las fuerzas políticas para buscar soluciones…” y convocaban “a todos los candidatos a un diálogo abierto y respetuoso que sume voluntades”.

¿Será que el pañuelo blanco que les sacó Andrés Manuel a esos empresarios y el llamado de “amor y paz” tuvo algún efecto y que Ramírez, quien ha fungido como el vocero más visible de ese grupo, fue enviado a fumar la pipa de la paz con un nuevo interlocutor distinto a Alfonso Romo, como sería el doctor Gerardo Esquivel? Veremos si en el San Angel Inn comenzó ese “diálogo abierto y constructivo” que, al final, les conviene tanto al candidato puntero en las encuestas como a esos cinco poderosos empresarios y, sobre todo, al país y a la sociedad, que históricamente solemos ser los que pagamos los “platos rotos” por la confrontación entre empresarios y gobernantes.

NOTAS INDISCRETAS…

Duras acusaciones de nepotismo en el gobierno de Miguel Márquez en Guanajuato hizo el miércoles el candidato de Morena a la Gubernatura, Ricardo Sheffield, quien denunció que el gobernador tiene en la nómina estatal a buena parte de la familia del candidato del PAN, Diego Sinhué.

Al papá del abanderado panista, Javier Rodríguez M., lo nombró Márquez en 2013 como director general del Instituto de Seguridad de Tenencia de la Tierra, cargo donde cobra 118 mil pesos mensuales, cuando sólo terminó la secundaria; los cuatro hermanos de Diego Sinhué, Mauricio, Javier, Alma y Cristina, cobran en conjunto 217 mil pesos en la nómina estatal, además de cuatro tíos suyos: Gildardo Rodríguez, Enrique Rodríguez, Estrella Rodríguez y Nora Rodríguez, con sueldos mensuales de 118 mil pesos, y dos primas, Bertha Ciénega Rodríguez y Carolina Medina Vallejo, quienes en conjunto cobran 132 mil pesos mensuales.

Es decir que, según Sheffield, expanista y ahora abanderado de Morena, la familia del joven Sinhué le cuesta a los guanajuatenses 585 mil 623 pesos mensuales. ¿Así o más claro y más caro el nepotismo de Márquez y su delfín?...

En política tus enemigos de ayer pueden ser tus amigos de hoy o de mañana; y si no que le pregunten al gobernador Miguel Ángel Yunes, que ayer asistió en la CDMX a la presentación del documental Miguel Alemán González, un veracruzano en la Revolución, donde abrazó y se tomó la foto con el exgobernador Miguel Alemán Velasco.

Ninguno se acordó de los días en que el diputado Yunes atacaba con todo al gobernador Alemán y acusaba corrupción de su hijo Alemán Magnani en el estado. Las vueltas de la polaca…

Los dados mandan Escalera doble. Subimos.
08 Mayo 2018 04:00:00
La rebelión de Claudia
A Claudia Ruiz Massieu el grupo de Luis Videgaray se la hizo una vez cuando, sin causa justificada, convencieron a Peña Nieto de sacarla, literalmente, de la Cancillería para dar paso al “aprendiz” de Relaciones Exteriores. Aquella vez (enero de 2017), Claudia apretó los dientes, puso la cara y, frente a las cámaras, pasó el trago amargo en Los Pinos, ante una decisión que, gritaba su lenguaje no verbal, consideraba injusta. Pero ahora, ante un segundo intento del mismo grupo por desplazarla injustamente, la heredera de la dinastía política guerrense y salinista sacó el carácter y, ante el intento de sacarla de la Secretaría General del PRI, junto con Enrique Ochoa, la excanciller se rebeló y esta vez dijo: “No me voy”.

Todo sucedió entre el martes y miércoles pasados cuando, entre Los Pinos y el cuartel de campaña de José Antonio Meade, se tomó la decisión –largamente aplazada– de remover a Ochoa Reza de la dirigencia nacional del PRI. Fuentes del CEN que vivieron de cerca el relevo, afirman que cuando le comunicaron que el candidato Meade asumió públicamente como “una decisión mía”, Ochoa montó en cólera y puso una condición para su salida: “Nos vamos Claudia y yo. Renunciamos los dos”.

En su caída, Ochoa quería llevarse a la sobrina del expresidente Salinas, con quien nunca tuvo buena relación, a pesar de que esta no llegó con él al cargo y asumió la Secretaría General en marzo de 2017, tras la salida de Carolina Monroy. Cuando le dijeron a Claudia que tenía renunciar primero de manera “temporal” para permitir la “prelación” y dar paso a René Juárez, esta aceptó; pero al enterarse de que ya no iba a regresar al cargo y que en su lugar querían nombrar a la mexiquense Ana Lilia Herrera, Ruiz Massieu reaccionó y se rebeló contra su salida.

Las fuentes priistas aseguran que Ruiz Massieu tomó el teléfono y llamó a Los Pinos para decir que no estaba de acuerdo con que la obligaran a renunciar junto con Ochoa y menos por chantaje de este. Informó a la oficina del Presidente que si la instrucción era que se fuera, ella se iría, pero que varios gobernadores y dirigentes del partido, incluso un mando militar del Gabinete, le habían llamado para expresarle su apoyo y que, incluso, le habían ofrecido firmar y publicar un desplegado en la prensa para pedir que permaneciera en la Secretaría General porque ella no era responsable “de los errores, omisiones y descuidos” que le imputaban a Ochoa Reza.

Era la noche del miércoles 3 de mayo y, en la sede nacional del PRI, Meade, Juárez y el propio Ochoa trataban de operar el relevo, Claudia comenzaba a mover sus piezas para no renunciar definitivamente. Emilio Gamboa, coordinador del PRI en el Senado, confirmaría esa noche en declaraciones a la prensa, a su llegada a Insurgentes Norte, que el enojo de los priistas era sólo con Ochoa Reza. “No aguantó lo de las listas”, dijo Gamboa a pregunta expresa de los reporteros.

A la mañana siguiente, antes de convocar a la Comisión Política Permanente que el jueves hizo oficial la “presidencia provisional” de René Juárez, este confirmaba la salida de Ruiz Massieu y hablaba, en entrevista que le realizamos en Ciudad TV, que iba a “proponer varios perfiles de mujeres priistas para la Secretaría General para que se elija al más adecuado”. Pero por la tarde las señales cambiaron. Claudia había movido bien sus piezas y esta vez no se tragaba los sapos que le querían recetar Ochoa y el grupo de Videgaray. Y la ratificaron como secretaria general.

NOTAS INDISCRETAS... Ahora que el presidente del CCE, Juan Pablo Castañón, está en el ojo del huracán por el enfrentamiento con Andrés Manuel López Obrador, desde Sinaloa llegan versiones de empresarios, paisanos suyos, que cuestionan la figura del dirigente empresarial que, dicen, más que empresario, es un bróker que aprovecha su posición para hacer negocios y obtener contratos del Gobierno. Según empresarios de Sinaloa que piden el anonimato, Castañón nunca tuvo grandes empresas y sólo fue dueño de Almacenes Muebleros de Los Mochis, en su tierra. Pero, apoyado por el exgobernador Mario López Valdez, se afilió a la Coparmex y en 2012 llegó a la presidencia de ese organismo. Una vez en Coparmex, rompió con Malova y se alió a Gerardo Gutiérrez Candiani, quien lo introdujo al CCE y lo ayudó a llegar a su presidencia. Hoy, desde esa posición, promueve los negocios de quien, dicen, es “su verdadero jefe”, el empresario Ariel Picker, dueño de Seguritech, de quien se dice socio y le ayuda a conseguir contratos con gobiernos estatales y federal. En su labor de bróker, Castañon viaja por el país en el avión privado de Picker y ha obtenido contratos para Seguritech: uno en Sinaloa por mil 300 millones de pesos, otro en Michoacán por 5 mil 500 millones; en el Edomex por 6 mil mdp, y otros en Sonora por 2 mil 400 millones y en la CDMX por 2 mil 345 mdp. Todo con el apoyo y protección de políticos como el canciller Videgaray. En fin, que todo eso hace que miembros del CCE y paisanos suyos se pregunten si en su confrontación con el puntero en las encuestas, Castañón, a nombre del organismo, actúa como dirigente, como protector de los negocios de su jefe y socio Picker o, de plano, como empleado del Gobierno federal... Los dados mandan Escalera. Buen tiro.
07 Mayo 2018 04:00:00
La verdadera cacería del Peje
En un país como México –donde las estructuras y maquinarias electorales existen y se utilizan, desde para acarrear votantes a las urnas, cooptarlos o comprarles su voto, hasta para “operar electoralmente” el día de las votaciones– las elecciones no siempre las gana el candidato que más apoyo tiene de los electores, sino el que logra meter (en el sentido más amplio y pragmático del término) más votos a su favor a las urnas. La confianza y certidumbre en nuestros comicios son valores relativamente nuevos y, si bien hemos avanzado en la organización de las elecciones por órganos autónomos y la participación directa de los ciudadanos en la realización del proceso, aún persisten prácticas y acciones de las estructuras políticas que son tan reales, como nocivas e influyentes en los resultados de las elecciones; el “fraude generalizado” del pasado, ha dado paso a selectivas y sofisticadas formas de “operación electoral” sobre todo el día de los comicios.

La lucha por el poder que vivimos en México hoy está marcada y atravesada por una interrogante que recorre el país, desde los corrillos y cafés políticos, hasta las oficinas, centros de trabajo y por supuesto las familias: “¿Crees que vayan a dejar llegar (o ganar) a López Obrador”?, es la pregunta que muchos formulan con legítima y razonable duda por las experiencias del pasado reciente. La compleja dinámica electoral, con toda su polarización, apasionamiento y encono, se centra hoy en la premisa de cazar, políticamente hablando, al candidato puntero en las encuestas desde hace más de un año y al que sus contrincantes no han podido no sólo alcanzar, sino lograr que baje en intenciones del voto, aún con campañas, ataques, cuestionamientos y hasta estrategias de “miedo” al perfil intolerante o autoritario que le cuestionan.

Eso no significa que esa “cacería” política contra López Obrador vaya a cejar; por el contrario, se va a agudizar conforme se acerque la fecha de las votaciones. Por ahora el discurso es ideológico y de imagen, pero conforme se avecine el 1 de julio la operación “antilópez Obrador” se orientará más hacia la operación electoral, luego del discurso del “miedo” y de los presuntos riesgos que representaría un triunfo suyo para la “estabilidad”, “las inversiones” o la “intolerancia y el autoritarismo”, todo eso de lo que acusan sus detractores y adversarios.

Un intento de frenar al candidato de Morena mediante una operación en las urnas no puede descartarse. El modelo Estado de México y Coahuila, por cierto citadas ayer por el candidato priista José Antonio Meade como “ejemplos” de que una victoria del PRI aún es posible el 1 de julio, es una “operación” en la que se pueden perder las ciudades y grandes metrópolis, como ocurrió en el Edomex, pero en las zonas rurales, sobre todo en las casillas más lejanas y apartadas, la gente vota masivamente por la opción oficial.

Para que una operación así funcione se requieren dos factores: primero que el candidato al que se le quiera ganar no tenga representantes de casillas en todos los puntos de votación, o en su defecto cooptarlos el día de la jornada, y segundo que la diferencia entre el puntero y el segundo lugar sea máximo de entre 5 y 8 puntos. Por ejemplo, si en el país hay 155 mil casillas en total, con sólo “operar” en 10% de esas casillas (15 mil 500), en razón de 300 votos metidos o anulados en cada casilla, se obtendría una diferencia de hasta 4 millones 650 mil votos, suficientes para bajar hasta 8.5 puntos de votación (cada punto son 500 mil votos); es decir que con los “operadores electorales” y una estrategia bien cuidada y mejor ejecutada le pueden tumbar hasta 8 puntos a cualquier candidato. Esos datos los tienen contabilizados y analizados en la campaña de López Obrador y afirman que, “si las elecciones fueran hoy”, su candidato “soportaría” una operación de ese tipo; pero “si llegas con cinco puntos o menos de diferencia” del segundo lugar al día de la elección, ese modelo real y ya aplicado en entidades mencionadas, revertiría fácilmente esa ventaja.

Morena orgánicamente no tiene estructura para vigilar con representantes todas las casillas. En las tres elecciones que ha participado en 2015, 2016 y 2018 su promedio de cobertura de casillas es del 65%. En el Edomex el año pasado fue de 70%. Basta un análisis detallado y geográfico (mapas de la votación en la elección mexiquense 2017) para saber dónde se concentraron los 169 mil votos que le dieron el triunfo a Alfredo del Mazo: cuatro distritos, todos rurales, y con zonas apartadas y de difícil acceso (varios con participación del 80%), le dieron al candidato del PRI una distancia de 2.7% con la que derrotó a la candidata de Morena, Delfina Gómez. Ese es el riesgo mayor que hoy ven los estrategas de Morena y esa, dicen, es “la verdadera cacería del Peje” ¿Será que por esa vía sí lo cazan?
03 Mayo 2018 04:00:00
Se endurece el PRI: ‘ni un voto a Anaya’
Este 5 de mayo se vence el plazo para que el INE mande a imprimir las boletas electorales, y con él se cancela también la posibilidad de que un “candidato único” del PRI y el PAN, con sus respectivos aliados, pudiera aparecer en las papeletas de votación.

Y lo que aún quedaría como posible, una alianza de facto –en la que el voto duro de un partido sea orientado a votar por otro candidato–, ya fuera por una declinación pública o por una operación subrepticia en las estructuras partidistas, también se complica: ayer, una fuente interna del cuarto de guerra más cercano de José Antonio Meade aseguró que la definición que han tomado en su campaña, hoy en tercer lugar, es categórica: “Ni un voto a Anaya”, es la consigna de Meade, que promoverán entre la estructura priista de todo el país.

Para confirmar el “endurecimiento” del priismo y de su candidato, en contra de una alianza con el panista Ricardo Anaya, como la que presionan empresarios y una parte del Gobierno peñista, ayer hubo otras dos señales contundentes: la primera, la llegada fast track de René Juárez Cisneros al CEN del PRI, lo que apunta al regreso de los políticos al control del partido (además del ala cercana al exsecretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong) y la salida de Enrique Ochoa y con él también la de un artífice directo de Luis Videgaray, que mantuvo el control del CEN priista los últimos 2 años y que, según fuentes cercanas a Los Pinos, el canciller pugnaba al interior del Gobierno por la idea de una “candidatura única” y de una negociación con el PAN.

Y la segunda señal de rechazo a la alianza con Anaya la dio el presidente Peña Nieto, con un trabalenguas de palabras les respondió a los reporteros que le preguntaron si él estaba negociando una alianza con el panista: “Veo que no veo, no sé qué ven ustedes…

“Veo que no veo, nadie negocia conmigo, yo soy Presidente y los candidatos y sus campañas corren por otro camino. Yo soy Presidente de la República y estoy dedicado a trabajar y a cerrar bien mi Administración”, contestó enfático el Mandatario.

Es decir que, ante la presión real ejercida en las últimas semanas por empresarios de las cúpulas financieras, como los que sí participaron en la reunión confirmada en casa de Ricardo Anaya (Germán Larrea, Alberto Bailléres, Alejandro Ramírez, Eduardo Tricio y Claudio X. González) para proponerle que negociara con Peña Nieto una “candidatura única” y que presionaron también para una declinación de José Antonio Meade y de Margarita Zavala, al final pudieron más los enconos y el rechazo a la polémica figura del candidato panista y se impuso la línea que dice “no” a una alianza con el PAN, tanto en Los Pinos como en el PRI, mientras que José Antonio Meade parece que, tarde, pero empezó a tomar sus propias decisiones, a cortarse el cordón umbilical y a salir de la sombra de su amigo y compañero Luis Videgaray.

Lo que no está claro es si esa definición, tanto de Meade como de un PRI que decide pelear “hasta el último minuto” de esta contienda, les alcance cuando las encuestas le dan un tercer lugar a la baja al candidato presidencial, con diferencia de hasta 31 puntos del puntero Andrés Manuel López Obrador, mientras que al partido se le ve también en tercer lugar en prácticamente todos los estados de la República, incluidos los que renovarán gubernaturas, y en la contienda por el Congreso de la Unión. Repetimos la consabida pregunta: ¿tienen remedio, a estas alturas, el PRI y su candidato?

NOTAS INDISCRETAS… Para salvar el impedimento legal de cambiar a un presidente en plena contienda, en el PRI optaron por nombrar “presidencia temporal” a la que ocupa René Juárez a partir de anoche, luego de la renuncia de Enrique Ochoa, quien anunció que convocará a Consejo Político en las próximas horas para darle formalidad estatutaria al nombramiento del guerrerense.

Habrá que ver si esa figura de “presidente provisional” la contemplan los estatutos internos y, sobre todo, si la avala la ley electoral, porque, de lo contrario, vendría una impugnación en el Tribunal Electoral y habrá problemas para el PRI…

Y hablando de evitarse problemas, los contribuyentes de Sinaloa a partir de ahora tendrán que andarse con cuidado en el pago de los impuestos locales. Resulta que el gobernador Quirino Ordaz anunció la creación del SATES o Sistema de Administración Tributaria del Estado de Sinaloa, una versión local del SAT federal, avalada y asesorada nada menos que por el titular del órgano de Hacienda, Osvaldo Santín, que ayer estuvo en Culiacán para avalar la creación del organismo recaudador sinaloense.

De hecho, el SAT y el Gobierno estatal firmaron un convenio para “capacitar al personal estatal y aportar tecnología” para el funcionamiento del SATES. “Sinaloa va por el camino correcto para tener finanzas públicas más sólidas y estables”, dijo Santín. ¿Qué dirán los contribuyentes sinaloenses?... Paran los dados. Escalera doble. Bueno el tiro.
01 Mayo 2018 04:00:00
Anaya, el chico de las cúpulas
Que Ricardo Anaya diga que no cree en los “pactos cupulares”, en un intento de atenuar su dicho ante consejeros de Citibanamex de estar dispuesto a sentarse con Peña Nieto para negociar una alianza antiAMLO podría entenderse; pero que pretenda hacernos creer que no ha utilizado esos acuerdos cupulares para ascender políticamente, es casi un mal chiste. La meteórica carrera política del joven queretano, que en 14 años pasó de ser secretario particular de un gobernador a convertirse en candidato a la Presidencia de la República –con dos diputaciones plurinominales de por medio–, no se entendería si no fuera por su habilidad de moverse en las cúpulas políticas, de servirse y apoyarse en ellas para escalar posiciones, cargos y reconocimiento público, con una inteligencia notoria, pero siempre impulsada y potenciada por sus arreglos con las cúpulas.

Para decirlo claro: Anaya es gran orador y polemista, pero nunca fue un político de masas. Su única campaña en busca de votos, en 2000 por el Distrito XIV de su natal Querétaro, la perdió con 7.4% de los votos contra 62% del candidato del PRI que le ganó la diputación local. A partir de ahí su carrera despegó siempre cercano a los despachos del poder y del PAN. Primero bajo el padrinazgo cupular de Francisco Garrido Patrón, quien lo cobija e impulsa como su particular y luego como diputado plurinominal y coordinador panista en el Congreso local en 2009, y de ahí a la dirigencia estatal del PAN en 2010, donde comienza su despegue nacional al ser invitado por el presidente Felipe Calderón –el mismo del que hoy se deslinda y está enfrentado a muerte– como subsecretario de Planeación a la Secretaría de Turismo federal.

Ya en el escenario nacional, el joven queretano sigue la misma ruta y obtiene la diputación plurinominal federal, gracias a las cúpulas del PAN en 2012. En San Lázaro, su talento oratorio y manejo político resaltan y él se acerca al entonces coordinador del PRI, Manlio Fabio Beltrones, a quien pide “apoyo y consejo” en su carrera. Beltrones lo orienta y su relación con el priista se vuelve clave para que Anaya crezca también en la bancada panista encabezada por Luis Alberto Villarreal y entre a la “burbuja” de diputados panistas que lo conecta al grupo de Gustavo Madero, presidente nacional del PAN. Negociaciones cupulares entre Villarreal y Beltrones, con el visto bueno de Madero, de Gobernación y Los Pinos, hacen que Ricardo Anaya sea designado presidente de la Cámara de Diputados, pese a su corta experiencia política y parlamentaria, y el 1 de septiembre de 2013 recibe y responder el Primer Informe de Gobierno del presidente Peña Nieto.

Tras la caída de Villarreal por el escándalo de corrupción panista de los “moches”, en agosto de 2014 y la llegada de José Isabel Trejo como coordinador parlamentario, Ricardo ganó mayor cercanía al grupo maderista. La presidencia de la Cámara le sirvió en ese año para ganar reflectores y cultivar sus relaciones con el PRI y el Gobierno. En ese año apoya e impulsa, según datos de #Verificado2018, la aprobación de nueve de las “reformas estructurales” peñistas, incluidas las de educación, hacendaria, energética, financiera, transparencia, político-electoral y la penal.

En ese lapso, por instrucciones directas de Peña, Luis Videgaray se convierte en “enlace personal” entre Anaya y el Presidente, que ya lo veía entonces como “aliado estratégico” de sus reformas y su Gobierno. Su discurso en el Teatro de la República, el 5 de febrero de 2014, en el 97 aniversario de la Constitución, le valió aplausos y elogios de toda la clase y las cúpulas políticas, incluido Peña Nieto, y 3 meses después es nombrado secretario general del PAN, en mayo de 2014. Apoyado por Gustavo Madero, llega a la presidencia nacional del panismo y desde ahí desconoce al chihuahuense al negarle la coordinación de los diputados del PAN. Ricardo estaba ya en la cúpula y desde ahí trazaría su ruta impecable hacia la candidatura presidencial. En el camino fue aliado estratégico de Peña, pactó con él varias veces en Los Pinos en encuentros privados –20 de enero de 2017– y luego se enfrentó al Gobierno que lo apoyó por recibir consejos del expresidente Salinas.

Hoy, cuando las encuestas lo colocan en segundo lugar de la carrera presidencial, con diferencias de entre 10 y 14 puntos del puntero, Anaya tiene dos discursos para convencer de que es el único que puede competir contra López Obrador: uno, el privado, que les dice a los consejeros e inversionistas de Citibanamex, que sí estaría dispuesto a sentarse y a negociar con Peña Nieto para pactar una candidatura única en alianza (“Digamos que sí”) y otro el público, en el que afirma que sólo busca pedir el “voto útil” de los ciudadanos, del partido que sean, para enfrentar a AMLO, pero, para sacudirse un impacto negativo de un posible acuerdo con el peñismo y que no lo liguen al PRIAN, afirma que rechaza los “pactos cupulares”. Típico del chico de las cúpulas.
30 Abril 2018 04:00:00
El mensaje de Marcelo
Si ya la imagen era contundente y clara, el mensaje no dejó lugar a dudas. Marcelo Ebrard, de pie, codo a codo con la candidata de Morena a jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, lo dijo con todas sus letras: “(Miguel Ángel Mancera) abandonó la seguridad por frivolidad, igual que abandonó ahorita a la ciudad por irse a buscar un escaño”. Y en sus palabras, el exjefe de Gobierno y actual coordinador de campaña de Andrés Manuel López Obrador para el noroeste, enviaba un claro mensaje político a quien fuera su pupilo y sucesor en el cargo: “vamos por ti”.

Apenas hace unos días que los dos personajes, antiguos amigos y hoy enemigos irreconciliables, coincidieron en un restaurante en Tepic y, a pesar de que los separaban apenas unas mesas, ninguno de los dos fue capaz de transitar una distancia físicamente tan corta, pero que políticamente era un abismo. Y el jueves, Marcelo Ebrard dejó los estados del noroeste, donde promueve la campaña presidencial de Morena, para venir directamente al territorio de la Ciudad de México, la que gobernó de 2006 a 2012 y en la que él mismo operara para dejar como su sucesor, con la votación más alta de la historia electoral capitalina, a Mancera Espinosa.

Las palabras de Marcelo, en el evento en el que se presentó la estrategia de seguridad de la candidata de Morena para la capital del país, confirma lo que ya habíamos anticipado en otras entregas: que detrás de Claudia Sheinbaum y su propuesta de Gobierno para la CDMX no sólo está su jefe político López Obrador, sino también Ebrard con toda su experiencia de un Gobierno que terminó con altos niveles de aprobación en 2012, pero también con todos los rencores, resentimientos y facturas políticas que busca cobrar a Mancera, a quien considera que lo traicionó y que fue en parte culpable del golpeteo político y la persecución de Los Pinos y de Peña Nieto que lo llevó a tener que exiliarse por varios años entre Europa y Estados Unidos sin poder volver al país por el temor a ser acusado y detenido por alguna “investigación” federal en su contra.

Quién sabe si Mancera y su equipo cercano hayan tomado nota puntual del mensaje de Marcelo y sepan que lo que viene detrás del muy posible triunfo de Sheinbaum que anticipan las encuestas, no sólo es el embate de Morena que viene con toda la fuerza por la CDMX, sino también la venganza de Ebrard que tendrá en una administración afín, la mesa servida para comerse ese plato que se sirve frío y se disfruta al máximo.

Porque aunque ahora Mancera y sus cercanos están más dedicados a hacer campaña por el país que recorre el exjefe de Gobierno en busca de una senaduría plurinominal que aún no es validada por los magistrados del Tribunal Electoral federal, o en la misma ciudad otros manceristas como Julio Serna, que acompaña como coordinador a Alejandra Barrales, pareciera que han perdido el foco de que, más que un escaño en el Senado, que aún está en duda, lo que es vital para ellos y su supervivencia política sería que no se perdiera la CDMX y que la próxima jefa de Gobierno no se apellidara Sheinbaum sino Barrales.

Porque con Scheinbaum vendrá Marcelo y toda su furia contenida en contra de los manceristas y del propio Mancera. Y si eso no lo entiende desde ahora el exjefe de Gobierno, más le vale que el Tribunal le valide su candidatura pluri y que pueda llegar a un Senado en donde todavía exista el fuero, si es que la iniciativa que lo elimina la sigue frenando el PRI como acaba de hacerlo. De lo contrario el mancerismo será el blanco directo de las primeras acciones de una jefatura de Gobierno de Morena en contra de la “corrupción” con las que, además de terminar de legitimarse, buscarán ganar popularidad.

Así que más vale que lo entienda el jefe de Gobierno con licencia y todos los que acompañaron en su Administración. Si no apoyan a la candidata que se hace llamar la Jefay esta no logra alcanzar y pasar a Sheinbaum, entonces caerá sobre ellos la venganza delcarnal. Y de esa no se salvan ni yendo a rezarle a la Morena.

NOTAS INDISCRETAS…Nueva alianza y el Partido Verde están en problemas con su candidato presidencial José Antonio Meade. Al interior del alicaído equipo de campaña del PRI se escuchan quejas de que la agrupación de los maestros no está operando como debería y muchos maestros del SNTE están jalando con su antigua lideresa, Elba Esther Gordillo, a favor de “ya saben quién”. En tanto los verdes tienen problemas hasta para llenar los espacios disponibles para candidaturas. El mejor ejemplo de lo que está pasando es el Estado de México. Los verdes se robaron 65 candidatos del PRI a distintos puestos locales para presidenciales municipales, regidores y diputados locales. El robo es lo de menos, dicen en el PRI, lo más grave es que la autoridad electoral no los dejó pasar porque los aspirantes participaron en dos procesos al mismo tiempo. La pregunta que a estas alturas se hacen los priistas en el Edomex y en otros estados es: ¿qué tiene realmente el Partido Verde para aportarle a Meade?... Los dados mandan Serpiente.
24 Abril 2018 04:00:00
¿Helicópteros con misiles a la Marina?
El viernes pasado, los mexicanos nos enteramos por el Departamento de Estado de Estados Unidos que el Gobierno de Peña Nieto ha pedido a la Administración de Donald Trump ocho helicópteros artillados, equipados con misiles y torpedos, con un valor de mil 200 millones de dólares –casi 23 mil millones de pesos– que serían entregados a la Secretaría de Marina “para modernizar sus Fuerzas Armadas … y mejorar la habilidad de México de enfrentar amenazas actuales y futuras de los sistemas de armas enemigos”.

El contrato para la compra de los helicópteros, del cual el Gobierno mexicano no ha proporcionado información ni explicación de cómo se gestionó o quién autorizó una adquisición de tal magnitud, ya fue “aprobado” para su venta por el Departamento de Estado, y sólo falta que el Congreso de Estados Unidos dé su aprobación para concretar la transacción, cuyo monto significaría casi 75% del presupuesto total de la Secretaría de Marina para este 2018, que fue de 31 mil 305 millones de pesos.

La Administración Trump argumentó “el aumento de las capacidades marítimas de México y el combate al crimen organizado y el mejoramiento de la seguridad interna de un ‘socio estratégico’, que también beneficia a la seguridad de EU”, para aprobar esa venta de los helicópteros MH-60R Seahawk, también llamados Romeo y que son los más avanzados para vigilancia marítima, multimisiones y equipados, además de los mísiles Hellfire y Torpedos LTH, con metralletas, radares multimodo y hasta tecnología de guerra antisubmarina.

Según el portal especializado Defensa.com, la compra de las aeronaves navales fue hecha “a petición del Gobierno mexicano” y la Armada de México estaría evaluando la compra de los helicópteros para ser embarcados en sus patrullas oceánicas Damen Sigma 10514, que son la nueva generación de Buques con tecnología de punta de la Marina, que están siendo fabricados por astilleros mexicanos y de Países Bajos para comenzar a patrullar las aguas marítimas nacionales “a finales de 2018”, según un video oficial de la Semar.

Falta información oficial detallada, tanto de la Secretaría de Hacienda como de la propia Marina, sobre quién y cómo se autorizó una adquisición multimillonaria de aeronaves equipadas con armamento tan letal y sofisticado. Enterarnos, una vez más, desde Washington y por el Gobierno estadounidense, de la compra de esos ocho helicópteros artillados y con misiles, cuyo costo equivale a tres cuartas partes el presupuesto total de la Armada, no parece la mejor noticia, justo cuando se debate la Ley de Seguridad Interior en la Corte y ante la inminente firma del TLC.

Tampoco se sabe, en medio de la elección presidencial en curso, si la estrategia de seguridad y de combate al narcotráfico seguirá siendo la misma que la fallida política aplicada en el actual sexenio, que ha disparado los niveles de violencia en toda la República con más de 102 mil asesinatos violentos en lo que va del Gobierno de Peña Nieto. Pero parece que a algunas áreas del Gobierno les corre prisa por concretar una compra multimillonaria, opaca y poco clara, de armamento tan sofisticado para la Marina.

No está de más recordar el trágico “error” que personal de la Semar cometiera el pasado 24 y 25 de marzo, cuando dispararon desde el aire, con un helicóptero artillado, en contra de una familia de civiles que viajaba en su camioneta en Nuevo Laredo, Tamaulipas, en un fuego cruzado “por una emboscada de presuntos integrantes del crimen organizado”. El asesinato de una mujer y dos niñas de 4 y 6 años, por disparos de la aeronave naval, en principio fue negado por la Marina y luego confirmado por un peritaje de la PGR que obligó a la Semar a aceptar la responsabilidad. El caso se agravó ante acusaciones de familiares de las víctimas de que los marinos nunca les prestaron auxilio y huyeron del lugar tras darse cuenta de su “error”, además de que el abogado de la dependencia, Juan Velázquez, acusó a los parientes de “tratar de hacer negocio de la tragedia”.

Sin demeritar el trabajo de los marinos y de las Fuerzas Armadas en general en el combate al narcotráfico –cuya acción no ha estado exenta del abuso de fuerza, ejecuciones extrajudiciales documentadas y probadas y hasta de “daños colaterales” que han costado la vida de civiles inocentes– vale preguntarse: si con un helicóptero normal los marinos asesinaron por “error” a una familia y luego la abandonaron a su suerte, ¿qué podría pasar si esos “errores” se repiten con un helicóptero artillado con misiles y torpedos contra la población civil? Es pregunta.
19 Abril 2018 04:00:00
Culpas, cárteles y rufianes de la CDMX
Vista y descrita por los candidatos que aspiran a gobernarla, la Ciudad de México es una ciudad caótica, emproblemada, insegura e inmovilizada. Ninguno de los siete aspirantes que ayer debatieron por primera vez en la actual elección capitalina, habló de una sola virtud o de algo positivo de la urbe que buscan gobernar. Fue como si, a los que “aquí nos tocó vivir”, estuviéramos condenados a una realidad urbana marcada por la inseguridad, con un medio ambiente deteriorado, con escasez de agua, feminicidios, transporte público insuficiente y deteriorado, cárteles inmobiliarios, de la droga y narcopolíticos, autoridades ineficientes y corruptas, rufianes en el Gobierno y dividida entre “progresistas” y “conservadores”.

Para todo eso, los candidatos tuvieron promesas y propuestas tan genéricas como ambiciosas y en muchos casos irrealizables. Una rebatinga sobre si se pueden construir 100, 50 o 25 kilómetros de Metro y Metrobús; sobre cuántas cámaras de vigilancia se deben instalar y qué tipo de tecnología deben tener; sobre si la violencia y la inseguridad es culpa de los “rufianes que llenaron el gobierno” de la Ciudad o si se trata de un reflejo de la violencia e inseguridad causada a nivel nacional por el Gobierno federal.

Sobre si una candidata está “reprobada” como funcionaria y es responsable de tragedias por el sismo u otra no puede explicar 60 millones de egresos y propiedades inmobiliarias, o si algún otro candidato representa el conservadurismo y autoritarismo de los peores exponentes del PRI, como Gustavo Díaz Ordaz.

Si tuviéramos que resumir el desempeño personal de cada candidato, podría decirse que Claudia Sheinbaum supo defender su condición de puntera y logró proyectar una imagen de futura jefa de Gobierno, con planteamientos concretos y críticas demoledoras al exjefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera por haber perdido el control de la seguridad, renunciar a su autoridad y permitir los negocios inmobiliarios contra el uso de suelo y el espacio público, aunque también la candidata de Morena tuvo que dedicar tiempo a defenderse de ataques de Mikel Arriola, que la llamó “jefa del cártel de narcodelegados”, por sus vínculos con Rigoberto Salgado y Avelino Méndez, y al contestarle ayudó y elevó al candidato del PRI, al que puso al nivel de su contrincante.

Alejandra Barrales aprovechó sus tiempos y conectó propuestas puntuales en varias problemáticas de la ciudad, se vio preparada en datos y cifras; defendió el nuevo aeropuerto internacional de la CDMX, pero no se metió a una defensa del gobierno perredista de Mancera y logró asestar varios golpes a la puntera Sheinbaum, al reprobar su desempeño como titular del Medio Ambiente, por favorecer al auto con segundos pisos y no haber respondido a víctimas del sismo en Tlalpan; contrastó bien su origen en “la cultura del esfuerzo”, pero subir su 3de3 a redes sociales no evitó que la tocaran con el tema de su patrimonio –que ella dijo fue avalado favorablemente por Hacienda– ni de sus propiedades cuando la llamaron “jefa del cártel inmobiliario”.

Mikel Arriola, con todo y su carencia de estructura y con la desgastada marca del PRI, fue sin duda el candidato más ágil, puntilloso y puntual en su comunicación, dicción, claridad de propuestas y hasta en sus ataques a las abanderadas del PRD y Morena, a las que logró etiquetar como “los mismos que han gobernado mal a la ciudad los últimos 20 años y la han sumido en el caos”. Salvo su vinculación con el PRI y al Gobierno de Peña, que ha sumido al país en la violencia, y su planteamientos de “defensa de la familia y de la vida”, que le valieron una brillante descripción de Marco Rascón asociándolo con el autoritarismo más rancio del viejo PRI y el conservadurismo histórico de la derecha mexicana, podría decirse que Arriola fue el abanderado que mejor aprovechó y se desempeñó en este primer debate capitalino con planteamientos concretos en seguridad, transporte, acuaférico para Iztapalapa, Metro y hasta regulación de marchas.

Por lo demás, Marco Rascón mostró conocimiento de la Ciudad, su historia y sus problemas y fue el único que le dedicó un afectuoso guiño poético a la vilipendiada y maltratada urbe chilanga, aunque le faltó claridad y contundencia a la hora de exponer y no pudo responder al señalamiento de Mikel sobre los bloqueos y las marchas que encabezaba como “Superbarrio”; Mariana Boy sorprendió con un discurso articulado y una buena imagen y capacidad comunicativa, logrando contrastarse con Sheinbaum y Barrales; Purificación Carpinteyro mostró habilidad al polemizar y mucha vehemencia, pero le faltó contundencia y aterrizar sus propuestas, aunque tuvo el mérito de hablarle al ciudadano maltratado y abandonado por las autoridades; y de la única candidata independiente, Lorena Osornio, lamentable e inexplicable cómo logró ser la única “ciudadana” que nos representara sin partido.

¿Modificará tendencias y percepciones este primer debate? Ya veremos qué arrojan las encuestas. Por lo pronto a la disputa de dos mujeres en la punta por la Ciudad de México, podría colarse, más por efecto de su discurso que por posibilidades reales o por el repudiado partido que lo postula, el candidato que desde el tercer lugar logró centrarlas a ambas en el debate.
17 Abril 2018 04:00:00
Los padrinos del Napo
Cuando Andrés Manuel López Obrador aseguró, la semana pasada, ante empresarios que lo cuestionaron sobre su relación con Napoleón Gómez Urrutia: “No lo conozco, no lo he visto. Lo tengo como senador porque ha sido víctima, según nuestro punto de vista, de persecución”, no mentía. Los dos personajes nunca se han encontrado físicamente, aunque según testimonios sí han hablado telefónicamente; pero fueron otros dos personajes, una mujer de los medios de comunicación en México y el líder del Partido Laborista de Inglaterra, Jeremy Corbyn, los que le sugirieron al candidato presidencial de Morena la postulación del exdirigente del sindicato minero radicado en Canadá.

Entre la periodista mexicana –su amiga cercana– y el principal líder de la oposición británica convencieron a López Obrador de que una candidatura a Gómez Urrutia le ganaría apoyos políticos de la red mundial de sindicatos que respalda al exdirigente minero. Organizaciones tan poderosas como la Industrial Global Unión, que agrupa a más de 50 millones de trabajadores de 150 países; la Organización Internacional del Trabajo; The Workers Uniting, organismo global integrado por los sindicatos más importantes de Inglaterra, Estados Unidos, Irlanda, Canadá y México, junto al Partido Laborista de Gran Bretaña, apoyaron a Napoleón en su defensa de las acusaciones de fraude de grupos mineros alentados y financiados por el empresario Germán Larrea, de Grupo México, por el desvío de 55 millones de un fondo minero.

La relación con el líder de la oposición británica nació durante la visita de López Obrador a Londres en septiembre de 2017. A partir de contactos previos de Alfonso Romo, fue invitado por Corbyn al Parlamento del Reino Unido. La ideología socialdemócrata del dirigente que devolvió al Partido Laborista a la izquierda nacionalista y que propone renacionalizar servicios privatizados por gobiernos de Gran Bretaña, universidad gratuita y revisión de contratos precarios, entre otros temas que le ganan popularidad entre los británicos, hizo que los dos políticos se entendieran, además de que Corbyn habla un perfecto español, pues está casado con la mexicana Laura Álvarez, 20 años menor que él y con quien se casó en 2013, luego de que el político ayudara a encontrar a una sobrina de Laura que había sido secuestrada por su padre inglés.

Fue tal la coincidencia ideológica, política y hasta generacional –68 el británico y 64 el tabasqueño– que Corbyn le devolvió la visita a López Obrador el fin de año de 2017, cuando estuvo invitado en su rancho La Chingada, en Palenque, y recorrieron juntos Tabasco. En esas reuniones se armó la candidatura de Napoleón Gómez Urrutia, que se anunciaría en febrero de 2018, con todos sus apoyos internacionales, y al mismo tiempo se selló una alianza entre Morena y el influyente Partido Laborista.

Por eso y porque forma parte de un plan para reformar la minería en México, a partir de impuestos a las grandes compañías mexicanas y extranjeras que explotan minerales, López Obrador ha defendido, sin conocer personalmente, a Gómez Urrutia. Con todo y la campaña que, con desplegados, ha iniciado nuevamente el empresario al que se enfrentó el exdirigente minero, Germán Larrea, de Grupo México, que se opone a la candidatura del Napito.

Así que el Napito tiene muchos malquerientes, sobre todo los que se verían afectados con su regreso al país y a una posición de poder en el Congreso; pero también tiene poderosos e influyentes “padrinos” que lo cobijaron y lo impulsaron desde el sindicalismo internacional, los mismos que hoy están detrás de la frase de López Obrador. “No lo conozco, no lo he visto… pero va a ser senador”.

NOTAS INDISCRETAS… Cuando se habla de “focos rojos” y de “ultimátums” a la campaña del candidato del PRI, José Antonio Meade, la urgencia no es para todos. Al menos eso dicen jugadores y caddies que el viernes pasado, desde las 9 de la mañana, afirman haber visto al dirigente del PRI, Enrique Ochoa, jugando golf de lo más tranquilo en el Club de Bosques Santa Fe. A Ochoa lo acompañaban en el campo su secretario de Operación Política, Héctor Gómez Barraza, y el coordinador priista en el Senado, Emilio Gamboa. Tiraron varios hoyos mientras conversaban y reían relajados. Con razón dicen en Insurgentes Norte que ahora el PRI tiene un dirigente “formal” y al “real”, que es el secretario de Organización, Rubén Moreira… Los dados mandan Escalera doble. Bueno el tiro.
05 Abril 2018 04:00:00
Frontera militarizada
Muy lejos del “diálogo, el respeto y la cooperación” que proclama el Gobierno de México como su apuesta para la relación bilateral con el actual Gobierno de los Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha respondido a toda esa “cortesía” mexicana, del presidente Peña Nieto y de su canciller Luis Videgaray, con el envío de tropas de la Guardia Nacional a la frontera común, en una decisión que confirma las amenazas lanzadas en la víspera por el racista mandatario estadunidense que, una vez más, demuestra su desprecio por nuestro país y el nulo respeto a sus autoridades.

Porque aunque el canciller mexicano quiera minimizar el hecho y repita lo que le dijo telefónicamente la secretaria de Seguridad Nacional estadunidense, Kirjsten Nielsen, sobre que los militares de su país desplegados en la frontera “no portarán armas”, la gravedad del hecho no puede dejar de verse como lo que es: una amenaza a la soberanía del país y a la seguridad e integridad de los mexicanos y centroamericanos que diariamente, legal o ilegalmente, cruzan la línea fronteriza más transitada del mundo y en donde el intenso y complejo fenómeno migratorio no puede resolverse con el envío de tropas militares, menos cuando se supone que hay mecanismos vigentes de colaboración y cooperación bilateral en materia migratoria.

Menos aun cuando se supone que los dos países están dialogando sobre acuerdos de interconexión tan trascendentes como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte que hoy nuevamente se tambalea por las rabietas y los arranques de un Presidente inestable e irascible como es Donald Trump, que confunde una manifestación de protesta de centroamericanos que buscaban expresar en caravana su desacuerdo con las duras políticas migratorias estadunidenses y mexicanas, con una supuesta “vulnerabilidad” de sus fronteras.

Es cierto que mandar a la Guardia Nacional es decisión soberana y de seguridad del Gobierno de los Estados Unidos y también lo es que no es la primera vez que eso ocurre y que ya se había dado con los presidentes George W. Bush y Barack Obama en 2006 y 2010; pero nunca, como ahora, esa decisión llegó como consecuencia de un discurso tan amenazante y antimexicano como el que practica Donald Trump, ni tampoco con descalificaciones tan injustas como decir que México y sus autoridades no hacen nada para detener el flujo de drogas ni de migrantes hacia su país, cuando aquí estamos pagando con violencia, sangre y vidas de mexicanos –102 mil 885 en lo que va de este sexenio– una absurda guerra contra los estupefacientes que al otro lado de la frontera se consumen masivamente como caramelos por una sociedad cada vez más adicta, mientras desde allá nos regresan armas letales e ilegales que entran al por mayor para armar a las violentas organizaciones criminales y al sicariato que le roba la paz y la tranquilidad a millones de mexicanos.

Es una pena y una vergüenza que ante la decisión de militarizar la frontera y descalificar los esfuerzos y los cientos de miles de vidas que nos cuesta a México la fallida guerra contra las drogas, aunque sea por respeto a la memoria de todos esos muertos y al dolor que afecta a tantos mexicanos, tengamos un Presidente y un Gobierno timoratos que no alcen la voz para exigir respeto a la dignidad soberana de nuestro país, y que en lugar de eso agachen la cabeza y justifiquen las agresiones de un Presidente y un Gobierno claramente hostiles a nuestro país.

NOTAS INDISCRETAS… A José Antonio González Anaya, actual secretario de Hacienda, todos lo ubican como un técnico eficiente y un funcionario siempre discreto que evita los escándalos y cualquier señalamiento a sus equipos de trabajo. Pero siempre habrá “amigos incómodos” que se encarguen de atraer los reflectores negativos que tanto evita el secretario. Es el caso del actual director General de PMI Comercio Internacional, S.A de C.V, Isaac Volin Bolok, quien desde su llegada a esa empresa de Pemex en 2016 siempre se ha ufanado de ser “amigo cercano” de González Anaya. El problema no es esa amistad, sino que el funcionario de esa filial de Pemex tiene fama de ser un acosador de sus subordinados y de actuar como un “dictador” al frente de esa empresa internacional del Estado. Pero no sólo es su comportamiento interno, sino también su desempeño como “negociador” y money maker para Pemex el que se cuestiona, pues a pesar de los nuevos retos que enfrenta esta filial petrolera en los mercados internacionales, su desempeño ha sido desastroso y no ha sido capaz de llegar a un negocio ganador para que PMI Comercio Internacional empiece a despuntar como jugador predominante en el nuevo mercado de hidrocarburos. Son varios los proveedores de servicios de fletamentos marítimos, terrestres y ferroviarios los que se han beneficiado de la falta de talento para negociar del señor Isaac Volin, pues han cerrado tratos ventajosos para ellos pero que a Pemex le han valido perder millones de dólares en la comercialización de hidrocarburos. ¿Sabrá el cuidadoso secretario de Hacienda, que se esforzó por dejar un Pemex saneado de la crisis en que lo dejó su polémico antecesor Emilio Lozoya, los escándalos y acusaciones en que se encuentra envuelto su amigo Isaac?...Los dados cierran con Serpiente. Y se guardan hasta el próximo lunes 9 de abril.
03 Abril 2018 04:00:00
Las pascuas de Trump, ¿y los huevos de México?
Justo en el inicio de las Pascuas, como maléfico conejo gringo que nos pinta huevos, Donald Trump le dedicó a México otra de sus ya célebres andanadas en Twitter con fuertes ataques y acusaciones de ineficacia al Gobierno mexicano en sus políticas de migración y contra las drogas, además de que amenazó con acabar con el Tratado de Libre Comercio “si no acaban con la gran droga y el flujo de gente” proveniente de Centroamérica.

Las amenazas y ataques de Trump a México, que una vez más le dieron la vuelta al mundo, se dieron a unos días de que inicie la octava ronda de negociaciones del TLCAN, en la que hay relativo optimismo para llegar a acuerdos finales. “México está haciendo muy poco, si no NADA para evitar que la gente llegue a México a través de su frontera sur y, luego, a Estados Unidos. Se ríen de nuestras tontas leyes de inmigración. Tienen que acabar con la gran droga y el flujo de gente o voy a acabar con NAFTA. ¡NECESITAMOS UN MURO!”, dijo Trump en su cuenta de la red social.

Y otra vez la respuesta del Gobierno mexicano a las agresiones verbales del presidente de Estados Unidos, apostaron por la mesura y la contestación cuidadosa que desmiente sí, las “inexactas” afirmaciones del mandatario, pero lejos de exigirle respeto al agresor, apela a “la cooperación y el trabajo conjunto en temas migratorios”, al “diálogo propositivo y respetuoso” y a minimizar –como quien pretende ignorar a un loco– los ofensivos mensajes del vecino para privilegiar las “mesas de negociación” y los canales diplomáticos vigentes.

Así, el presidente Peña volverá a hacerse el “tío Lolo” y no acusará recibo de la acusación de que “hace muy poco o nada” para frenar las drogas –aunque en su sexenio la cifra de muertos ya vaya en 102 mil 859 asesinatos, 18.5% más que en todo el sexenio de su antecesor– o para detener el flujo de migrantes desde el sur, a pesar de que en los últimos años nuestro país haya endurecido sus políticas y la detención y deportación de centroamericanos haya crecido en más del 50%. “Seguiremos trabajando, a ver, yo creo que nosotros con toda seriedad nos hemos venido conduciendo en una mesa de acuerdo, de negociación y espero que siga ese espíritu propositivo, de respeto mutuo, pero sobre todo de buscar puntos que favorezcan al desarrollo de los tres países con quienes estamos negociando el NAFTA y la relación bilateral”, contestó EPN a las agresiones de Trump.

En el mismo tono le respondieron a Trump desde el Gabinete el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, y el de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida. El primero citó “datos” que confirman la cooperación México-EU en materia migratoria y reprochó que eso se cuestione por “reportes noticiosos imprecisos”, mientras que el segundo se quejó de lo “inexacto” de las afirmaciones de Trump en materia migratoria y refirió “las cifras, los números” y la actuación “con absoluta soberanía” en las políticas migratorias mexicanas. Eso sí, el canciller se dio tiempo de desear al final de su mensaje en Twitter “Felices Pascuas”, mientras que Navarrete dijo que aunque no las comparte “ve con respeto” los comentarios del Presidente de Estados Unidos ¿Y los huevos de Pascua mexicanos?

Al final, esa ha sido hasta ahora la estrategia con la que el Gobierno de Peña Nieto ha enfrentado las constantes agresiones de Trump: responderle sí, pero sin caer en su juego de provocación en público, aunque en privado y telefónicamente el Presidente haya tenido algunas posturas más firmes como la de no pagar por el muro. La pregunta es si hasta ahora ha dado resultados esa estrategia porque aunque se sigue negociando el TLC en una mesa que trata de ser inmune a las locuras y excesos del mandatario de Estados Unidos, al final, la incertidumbre y el escándalo de sus mensajes nos sigue afectando en términos generales, aunque cada vez menos en el tipo de cambio.

Pero eso tampoco evita que cada vez que Donald Trump lance uno de sus tuits envenenados contra México y acá la respuesta sea tan mesurada, cuidada y cortés, la imagen del país y sobre todo la de su Presidente, se achiquen un poco más de frente al mundo que perciben a un gobierno débil frente a los huevos pintados de Pascua que nos manda el conejo Trump.

NOTAS INDISCRETAS… Entre las muchas encuestas y concentrados de la carrera presidencial publicadas después del arranque de las campañas, dos ejercicios llamaron la atención. El de la consultora Oraculus que en su Poll de Polls proyectó la “probabilidad asociada” con base en las mediciones y sondeos recientes, y establece que López Obrador tiene 85% de probabilidad de ganar la Presidencia, Anaya 11%, y José Antonio Meade apenas 3%. El otro ejercicio similar fue del diario El País, que en su modelo electoral más reciente, concluyó que el candidato de Morena tiene 79% de “opciones” de ganar la Presidencia, el del PAN-PRD-MC un 16% y el del PRI-PVEM-PANAL, un 5%... Los dados mandan Escaleras pintadas de Pascua.
02 Abril 2018 04:00:00
Temporada de promesas… y suciedad
Si prometer no empobrece, los candidatos que este fin de semana arrancaron sus campañas van a prometer y prometer hasta meterse a Los Pinos, a las Gubernaturas o al Congreso. Después quién sabe si se acuerden de lo que prometieron, pero ahora no se van a medir en sus promesas y ofrecerán resolverlo todo: desde la complicada relación con un presidente racista y antimexicano como Trump, hasta la eliminación del fuero y la corrupción y deshonestidad que campean en el Gobierno; por no hablar de sus promesas de bajar el IVA y terminar con la violencia y los desaparecidos en el país. Según el cargo al que aspiren será la promesa, sin faltar, claro está la aplicación de la justicia y si son muy impopulares y eso les da votos, ofrecerán castigo y cárcel para sus antecesores.

Así tenemos que lloverán promesas de todo tipo y tamaño, al mismo tiempo que el golpeteo y los ataques a navaja limpia que se espera en estos 90 días de contienda por la Presidencia, primero para definir el irresoluto pleito por el segundo lugar, que aún se disputan los candidatos Ricardo Anaya y José Antonio Meade, y en una de esas hasta se cuela a la pelea la independiente Margarita Zavala, y después, una vez que se defina claramente quién secunda en las encuestas, la ofensiva con todo en contra del indiscutible puntero en el arranque de estas campañas, Andrés Manuel López Obrador.

Unos, como López Obrador, prometerán plantarse frente a Donald Trump –eso sí “con todo respeto”– para decirle que “ni México ni los mexicanos van a hacer piñata de ningún gobierno extranjero”, dijo el tabasqueño ayer a unos metros de la frontera con Estados Unidos en Ciudad Juárez. Otros como el priista José Antonio Meade, ofrecerán eliminar el fuero en todos sus niveles y hacer un “gobierno de gente decente”, en medio de las porras y matracas del priismo yucateco que buscan alejar los insistentes augurios de derrota anticipada en la campaña tricolor.

Anaya mientras tanto, presumiendo juventud y modernidad tecnológica, hará promesas cibernéticas a jóvenes de todo el país desde el primer minuto de campaña y, en busca de reconquistar el norte que alguna vez fue panista, prometerá bajar el IVA del 15 al 8% en la frontera. Y finalmente la única contendiente mujer y sin partido, Margarita Zavala, con un evento pequeño y desangelado desde El Ángel, llamando a los ciudadanos “valientes” a derrotar a las maquinarias partidistas que apuestan a las trampas y el dinero.

La lluvia de promesas también llegará con toda su demagogia a los estados y municipios que renuevan autoridades locales y se suma a la de los spots –23 millones en radio y televisión en tres meses, es decir que diariamente veremos y oiremos 255 mil 555 spots– y a la suciedad que también abundará en estas campañas. Y habrá lo mismo quien prometa justicia para las víctimas del temblor, como lo hizo en su arranque Alejandra Barrales, para los padres del Colegio Rébsamen, que quien ofrezca cancelar “el contrato de sistema de fotomultas, hecho para recaudación de un privado y no para mejorar la circulación en la ciudad”, como Claudia Sheinbaum que en su inicio de campaña también prometió “revocación de mandato a los tres años”, o quien de plano, al estilo del PRI, prometa traer el “salario rosa” a la CDMX, como el candidato Mikel Arriola, que dijo que pagará una pensión mensual de 2 mil 500 pesos a las amas de casa capitalinas.

Así que iniciaron las campañas; saque los paraguas, que lloverá suciedad. Pare oreja y no se deje engañar por el canto de las sirenas de todo lo que le prometerán los candidatos y, sobre todo, ármese de paciencia para aguantar por 90 días continuos las caras y las frases huecas y repetitivas de la “spotiza”. Sobre todo, infórmese y ejerza su derecho al voto con libertad y consciente; tan libre como se lo dicte su conciencia y tan consciente como le permita su libertad.
29 Marzo 2018 04:00:00
Anaya abusó en spots contra El Universal
En una decisión unánime que sienta un precedente importante en el tema de libertad de expresión durante las campañas políticas, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) determinó ayer que el PAN y su entonces dirigente nacional, Ricardo Anaya, hicieron uso indebido de la pauta publicitaria al sobreexponer la figura del dirigente y atentar contra la información y la labor periodística mediante la manipulación de contenidos publicados por El Universal, en su investigación periodística del 23 de agosto de 2017. Anaya y el PAN, según el TEPJF, no sólo utilizaron los tiempos oficiales para un fin distinto al de promover la participación democrática, sino que también el partido y su presidente “faltaron a dos deberes: cuidar la información y proteger la labor periodística”.

Los magistrados fallaron ayer sobre la queja interpuesta por El Gran Diario de México en torno al promocional “PANUN1S”, en el que Anaya Cortés, aprovechaba la pauta oficial para difundir en radio y televisión, una versión descontextualizada y manipulada de un fallo judicial en la que el hoy candidato presidencial atacaba y denostaba la labor periodística de esta casa editorial, con lo que cometió una infracción por el uso indebido de los spots oficiales que según la ley sólo deben promover al partido político, sus principios, ideología y propuestas, según establece el artículo 41 de la Constitución.

La magistrada presidenta del Tribunal Electoral, Janine Otálora, comentó en su alocución que “la labor periodística y libertad de expresión merecen protección especial y son fundamentales para la libre expresión de ideas. Los partidos políticos en su calidad de entes de interés público están obligados a proteger la actividad periodística. Si bien es válido que incluyan en sus promocionales contenidos noticiosos generados y difundidos por medios de comunicación, lo que no está permitido es que tales contenidos sean manipulados…Con su promocional el Partido Acción Nacional faltó a dos deberes, cuidar la información y proteger la labor periodística”, sentenció.

La única parte en la que las magistradas y magistrados no estuvieron de acuerdo con los agravios presentados por El Universal fue en lo referente a que el referido spot panista viola sus derechos de propiedad intelectual y de autor. “No se aprecia de qué forma las posibles violaciones a leyes en materia registral, de propiedad intelectual y de derechos de autor pueden incidir en el desarrollo del proceso electoral actualmente en curso”, señalaron en su fallo. Pero en la parte central de la queja de este diario en contra de Anaya y el PAN, la decisión sobre la infracción y el abuso de los tiempos oficiales en que incurrió el entonces dirigente y ahora candidato fue unánime por lo que le será impuesta al partido la sanción correspondiente.

De esta manera se sienta un precedente importante para que un dirigente político con aspiraciones de candidato, como era el caso de Ricardo Anaya, no utilice los spots oficiales para promocionar su imagen y sus ambiciones políticas ni para atacar y denostar la labor periodística de un medio que lo cuestiona en ejercicio de la libertad de expresión. Eso en el contexto de las campañas políticas que arrancan este fin de semana, y ante la actitud autoritaria e intolerante de varios de los candidatos y dirigentes partidistas ante la crítica periodística, es una garantía para el ejercicio libre del periodismo crítico y de investigación.

NOTAS INDISCRETAS…Tiempo de despedidas y de mariachis. En el Palacio del Ayuntamiento, Miguel Ángel Mancera, escuchó las golondrinas a unas horas de que haga efectiva su licencia a la Jefatura de Gobierno de la CDMX para irse a hacer campaña como senador. Sus colaboradores pagaron el mariachi que le tocó al ya casi exjefe de Gobierno varias sentidas melodías. Y así como sonaron Las Golondrinas, para despedirlo y dar paso a la llegada del nuevo jefe sustituto, José Ramón Amieva, también pudo haber sonado aquella tonada de “Decídete, no lo pienses más decídete”, pues ahora Mancera dice que también quiere ser fiscal general de la República ¿y entonces? O se dedica a coordinar un posible Gobierno de Coalición del Frente por México o se vuelve aspirante abierto a la Fiscalía. ¿O cómo van a explicar el PAN, el PRD y MC, que tanto han insistido en que se requiere un fiscal apartidista e independiente que un candidato y senador postulado por ellos se convierta en el primer titular de la FGR? ¿Hágase la autonomía del fiscal en los bueyes de mi compadre, dirá Ricardo Anaya?...

Otro que también se despide es el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco. El mandatario del PVEM que también se va a hacer campaña por el Senado, aprovechó su Quinto Informe de Gobierno para hacer un recuento de las acciones y de cómo deja al estado. “Chiapas dejó de ser uno de los 10 estados más endeudados del país”, afirmó Velasco, al referir que la Secretaría de Hacienda calificó de “manejable” la deuda estatal que se redujo en 4.27% por medidas como la restructuración y la austeridad, el 50% menos a los salarios del gobernador y demás servidores públicos, además de reducir en 20% el gasto operativo del gobierno. Mencionó la cancelación de la tenencia vehicular en los últimos tres años y aseguró que “ese impuesto no volverá para los chiapanecos; en la seguridad, el Gobernador afirmó que Chiapas es el segundo estado con la tasa más baja en delitos de alto impacto, según el Semáforo Delictivo, además de que el Índice de Paz México 2017 lo ubicó entre las 10 entidades más pacíficas. Así que Manuel Velasco se va de senador y seguramente será el próximo líder de los verdes en la Cámara alta…

27 Marzo 2018 04:00:00
Tamaulipas o la tierra de nadie
Si Michoacán representa el fracaso total de la estrategia de seguridad federal de Peña Nieto –que es la misma de su antecesor panista Felipe Calderón–, Tamaulipas es la expresión más clara de un estado fallido, en el que ni la autoridad federal ni el Gobierno estatal han podido –ni siquiera lo han intentado con voluntad y determinación clara– enfrentar y resolver la problemática de un narcoestado que lleva más de tres décadas dominado y controlado por organizaciones del narcotráfico. Los narcos en Tamaulipas no sólo definen y deciden la vida política, económica y social de la entidad, además, las constantes pugnas y reacomodos internos de sus muchos cárteles (tan antiguos como el narco en el país) mantienen en el miedo, la zozobra y la violencia cotidiana a amplias franjas del estado y a otras entidades del norte y Golfo de México.

El más reciente brote de la violencia cíclica y permanente en Tamaulipas, en la zona fronteriza, ya cobró la vida de al menos tres civiles, dos niñas y su madre que cayeron abatidas en su camioneta en un fuego cruzado entre sicarios y elementos de la Marina, en el que los marinos dispararon ráfagas de fuego desde un helicóptero. Y ha dejado también otras víctimas colaterales como un niño de 2 años herido, una familia baleada en su camioneta, además de una emboscada contra elementos de la Armada en la que falleció un marino. Todo en las últimas 24 horas en medio de un operativo de fuerzas especiales de la Semar para capturar a Juan Gerardo Treviño, líder regional del cártel del Noreste, una derivación de los Zetas, y quien según las autoridades es sobrino de Miguel Ángel Treviño, “El Z 40”, actualmente preso en Ciudad Juárez.

La muerte de civiles en los fuegos cruzados entre delincuentes y autoridades no es nueva en Tamaulipas, pero anoche la Marina se deslindaba del asesinato de la madre y sus dos hijas, que viajaban en una camioneta cuando fueron alcanzadas por los disparos cruzados que, en un primer momento se dijo, fueron disparados desde el aire por el helicóptero de la Armada. Anoche, en un comunicado, la Semar aseguró que, según sus “investigaciones preliminares” las tres víctimas fallecieron a causa de “fuego cruzado a nivel de tierra y no desde el aire”, además de que las balas encontradas en el cuerpo de la mujer y las dos niñas “no corresponden al calibre que manejan las aeronaves de la Armada de México”. En lo que se deslinda quién disparó las balas que mataron a esas nuevas víctimas inocentes –que se añaden a la larga lista de lo que Felipe Calderón llamó infortunadamente “los daños colaterales” de su violenta y fallida guerra contra el narco replicada este sexenio– lo que es un hecho es que el estado del noreste mexicano sigue encajando en la definición que alguna vez le oí a un alto mando de las Fuerzas Armadas cuando le pregunté por qué razón no había un operativo con toda la fuerza del Estado mexicano para rescatar de la tragedia y el abandono a Tamaulipas: “No hay nada qué hacer –me dijo serio el general de cuatro estrellas–, Tamaulipas es territorio perdido”.

Y ese es el tratamiento que desde hace décadas da la Federación a esta entidad en donde Juan N. Guerra fundara el cártel del Golfo, primero con el contrabando de whisky en la frontera de Matamoros, allá por los años 30 y luego con el contrabando ilegal de mercancías para iniciar con el trasiego de mariguana uno de los imperios más grandes del narcotráfico que hoy se ha fragmentado y dividido en varias organizaciones violentas. Durante los 78 años que fue gobernado por el PRI, Tamaulipas se convirtió, junto con Sinaloa, en uno de los dos territorios dominantes del tráfico de drogas en México. Juan N. Guerra, Osiel Cárdenas, Ezequiel Cárdenas, Miguel Ángel Treviño, son nombres de capos que extendieron y consolidaron los dominios de los cárteles tamaulipecos, primero del Golfo y luego su violenta derivación de Los Zetas y hoy cártel del Noreste, y en esas casi ocho décadas se mezclaron con los políticos priistas y de otros partidos para tejer la red más sólida y evidente de narcopolítica local que opera en México. No es casual que dos exgobernadores priistas hoy estén sujetos a proceso y pendientes de extradición acusados de vínculos con los cárteles. Pero para desgracia de los tamaulipecos, tampoco la alternancia política les ayudó a mejorar su desesperada situación, y hoy año y medio después de la llegada al poder del primer gobernador del PAN, Francisco García Cabeza de Vaca, la situación no es mejor y por momentos empeora con el desorden y el caos que la nueva Administración, apoyada por la Secretaría de Marina, ha traído al estado.

Tal vez la mejor descripción de lo que hoy pasa en Tamaulipas, con la violencia cíclica y repetida de fuegos cruzados, víctimas civiles inocentes y el terror permanente y constante de balaceras, bloqueos y caos en la frontera, es la que ayer hacía una usuaria de Twitter @LizzDelRey, oriunda del estado: “Solo diré que la situación en Nuevo Laredo Tamaulipas no es linda, siempre está así y nunca dicen pinshes nada. Me cagan. #NuevoLaredo #Tamaulipas”.
26 Marzo 2018 04:06:00
La guerra por las reformas
Si bien la lucha contra la corrupción dominará el discurso en las campañas políticas que comienzan el próximo fin de semana –como ya se ve en los spots que los candidatos presidenciales tienen listos para arrancar– hay otros temas que también serán utilizados en la búsqueda del voto, especialmente por la oposición. Y de esos temas, el de las reformas aprobadas en este sexenio será recurrente y ha abierto, ya en este momento, una auténtica batalla entre los opositores y defensores de esas reformas.

López Obrador abrió fuego al pronunciarse varias veces contra la reforma educativa, sobre la que incluso ha pactado con maestros del SNTE y la CNTE que lo apoyan para “revertir su contenido laboral”; y más recientemente también pronunciarse por una “revisión de los contratos” de la reforma energética, luego de que grupos internos, encabezados por Paco Ignacio Taibo II rechazaran comentarios de su asesor económico, Alfonso Romo, en el sentido de que un eventual gobierno de Morena no revertiría nada relacionado con las nuevas leyes sobre el petróleo y la energía.

La sola mención del candidato que lidera las encuestas provocó que se activara en el Gobierno una contraofensiva para defender las reformas, encabezada por el mismo presidente Peña Nieto. En público, Peña comenzó un discurso en el que advierte que “lo que está en juego en las próximas elecciones ya no es la continuidad de este gobierno, sino el futuro del desarrollo del país”, en alusión a que si se cancelan sus principales reformas, habría un retroceso “a épocas ya superadas”.

Pero en privado, el Presidente también se prepara para un posible resultado adverso en los comicios presidenciales, con las actuales tendencias en las encuestas, y a varios de los candidatos a diputados y senadores del PRI, sobre todo a los pluris que tienen un lugar asegurado en las cámaras, Peña les ha llamado para darles un mensaje que a muchos de ellos les sonó a resignación: “Pelea con todo por las reformas, vamos a tener que defenderlas desde el Congreso”, pide el Mandatario a los futuros congresistas de su partido.

López Obrador no quitará el dedo del renglón sobre las reformas peñistas. Y no lo hará porque ese discurso va directamente a una parte estratégica de su base electoral y le ayuda a ganar votos. Morena tiene 60 mil comités territoriales-seccionales en todo el país, que cubren 90% de las 68 mil secciones electorales que hay en la República, y 40% de los “promotores” que integran esos comités son maestros, petroleros o trabajadores de la extinta Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Es decir, 4 de cada 10 operadores territoriales del lopezobradorismo (los que van casa por casa, tocan puertas y llevan saludos y mensajes “de parte del licenciado López Obrador”) pertenecen a esos tres gremios.

Cuando el candidato de Morena dice “vamos a rechazar la reforma educativa”, le habla a esos maestros que lo apoyan, igual que cuando ofrece revisar contratos de la reforma energética, se dirige a petroleros o extrabajadores electricistas. Es la base operadora que hizo que la marca “Morena” creciera en casi todo el país y es una estructura nacional que hoy no tienen ni PAN ni PRD, si acaso se le acerca el PRI, pero hoy con su estructura debilitada y dividida.

Por ese “ejército”, en sólo tres años el partido lopezobradorista compite y ha rebasado a las marcas históricas de partidos tradicionales como el panismo, priismo o perredismo, con 16 millones 400 mil votos obtenidos por esa estructura. Hoy hay más comités de Morena en territorio mexicano que tiendas Oxxo; de ese tamaño es la estructura lopezobradorista, que sólo carece de presencia en 8 mil secciones electorales, curiosamente todas en zonas rurales y apartadas, las mismas en donde históricamente se operan fraudes.

Así que la guerra por las reformas apenas empieza. Y en los dos bandos defenderán con todo su discurso: unos, de que revertirlas dañará al país y su desarrollo futuro, incluidos “los niños y su educación”, como dice el Gobierno, y otros, tratando de aprovechar el rechazo y las afectaciones que generaron esos cambios constitucionales ¿Quién gana y quién pierde en esta guerra?

NOTAS INDISCRETAS…El nombre de Luis Cházaro en las listas pluris del PRD, como candidato a diputado en el lugar 5, provoca divisiones y rechazo en algunos grupos del sol azteca. Y es que a Cházaro, operador financiero de Los Chuchos, se le ubica como un “empresario polémico” por lo rápido que crecieron sus negocios en la ciudad en los últimos años. En Cuajimalpa, por ejemplo, se le asocia con personajes de dudosa reputación y hay incluso dentro del PRD quien afirma que en el sector financiero del gobierno federal “tienen información sobre actividades de presunto lavado de dinero en sus empresas”. ¿Será que el exdiputado, muy cercano a Jesús Ortega, resistirá el golpeteo y los cuestionamientos desde fuera y dentro de su partido?..Los dados mandan Escalera Doble. La semana mayor promete.
22 Marzo 2018 04:00:00
Cae otro presidente por Odebrecht, ¿y en México?
Un presidente más en Latinoamérica, el de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, dimitió ayer por el escándalo de los sobornos de Odebrecht, la compañía que corrompió políticos por todo el continente y que ha llevado a la cárcel a varios exmandatarios y políticos en casi toda la región, menos en México.

Porque aunque aquí hubo evidencias y declaraciones directas de directivos de la constructora brasileña que afirmaron haber hecho transferencias por 10 millones de dólares a cuentas vinculadas al ex director de Pemex, Emilio Lozoya Austin, a cambio de que los acercara al entonces candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, y a que después les asignaran obras desde el Gobierno federal. Pero a diferencia de todo el continente, en México no pasa nada y la investigación fue “congelada” por la Procuraduría General de la República por los vínculos directos entre Lozoya y el presidente Peña. Y al único fiscal que se atrevió a investigar un posible destino de los sobornos de Odebrecht al financiamiento de la campaña priista de 2012, Santiago Nieto, lo intentaron sobornar para callarlo, luego lo corrieron del cargo y amenazaron a él y a su familia, según denunció a The Wall Street Journal el exfiscal de delitos electorales.

¿Cuál es la diferencia entre México y el resto de países latinoamericanos donde los sobornos de Odebrecht a cambio de obras y contratos públicos sí han tenido consecuencias y le han costado cárcel y carreras políticas a presidentes y políticos del más alto nivel? Básicamente dos: La primera y principal es la impunidad. Aquí sigue siendo práctica generalizada cuando se trata de investigar y perseguir la corrupción política al más alto nivel, sobre todo delitos que involucren o vinculen a la figura del presidente, aún intocable para las leyes e instituciones mexicanas. La segunda es el sometimiento del sistema inoperante de procuración de justicia al poder presidencial. La PGR no funciona en general y menos cuando se trata de investigar y perseguir delitos que involucren a funcionarios del régimen o allegados directos al presidente y, sí en cambio es utilizada con total impudicia para acosar y acusar a disidentes y opositores políticos.

A Kuczynski la presión política y social lo obligó a presentar su renuncia al cargo, luego de que se difundieran videos en los que operadores de su Gobierno intentaban comprar votos de los diputados del Congreso del Perú para evitar que prosperara el nuevo pedido de “vacancia” que los congresistas presentaron contra el presidente el pasado 8 de marzo.

Kuczynski duró 1 año 7 meses en el cargo y aun cuando ganó popularidad al comienzo de su mandato con medidas de seguridad y combate a la corrupción, sus vínculos con el expresidente Toledo, encarcelado en febrero de 2016 por corrupción vinculada a Odebrecht, lo metieron en el escándalo por haber sido primer ministro y ministro de Economía en su Gobierno. Un año después, en marzo de 2017, la Procuraduría anticorrupción de Perú pidió la primera investigación contra el presidente por “irregularidades en la financiación de su partido”, y para noviembre de ese año, un medio peruano denunció que Kuczynski fue contratado como “asesor” de Odebrecht en 2006, después de dejar el gobierno de Toledo y que recibió financiamiento para su campaña en 2011, algo que él negó, hasta que el 13 de diciembre de 2017 Odebrecht confirmó que pagó 782 mil dólares a la consultora Westfield Capital, propiedad del presidente, entre 2004 y 2007.

Ahí comenzó su debacle. El Congreso peruano aprobó debatir una primera moción para destituirlo el 15 de diciembre pasado por “incapacidad moral permanente”, pero ganó la votación y superó la moción el 21 de diciembre, con el apoyo del diputado Kenji Fujimori. Tres días después le concedió el indulto al expresidente Fujimori, el 24 de diciembre, lo que desató protestas sociales. Sobrevivió al fin de año, hasta que llegó el nuevo pedido de destitución que ayer terminó con su dimisión obligada.

Y volvemos a la pregunta ¿hasta cuándo México será la vergüenza de Latinoamérica por su impunidad en el caso Odebrecht y su inoperante sistema de justicia?

NOTAS INDISCRETAS…A una semana del arranque de las campañas, la magistrada Janine Otálora, presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal, demandó frenar “la ola de violencia política” y garantizar elecciones democráticas. Exigió a las autoridades dar con los responsables de 31 asesinatos de candidatos y dirigentes ocurridos en el actual proceso. “No porque son políticos, sino porque en un estado de derecho no se puede permitir que existan formas alternas, ilegales e inaceptables de determinar quiénes aparecen en las boletas”, sostuvo la magistrada en el evento del martes donde se firmó una Declaración por la Democracia y Legalidad en las elecciones, en la que las autoridades electorales y los gobernadores se comprometen a hacer lo que ya están obligados por la Constitución… Los dados mandan Serpiente doble. Mala señal.
20 Marzo 2018 04:00:00
PRI: las listas del agravio
Como si le faltara un clavo a la muy frágil situación interna del PRI, las listas que este fin de semana se definieron para las posiciones plurinominales ahondaron aún más las grietas y fracturas en la simulada unidad interna y dejaron un “priismo agraviado”, que se reflejará en más renuncias y menos votos para el viejo partido. El reparto de posiciones no correspondió a una lógica interna de representación y equilibrio de todos los grupos, sino a los intereses de un solo grupo dominante: el ITAM-Hacienda-Edomex, que al colocar en las mejores posiciones a incondicionales y amigos, no sólo relegó y omitió a otros liderazgos políticos del viejo partido, sino que confirmó con estas listas que, en su lógica tecnócrata, el partido les pertenece, pues junto con su coordinador Aurelio Nuño, definió nombres y posiciones y manejó a distancia y en todo momento la definición de las listas que por una extraña secrecía, pero también por miedo a que una rebelión de inconformes intentara tomar la sede nacional priista, se trasladó a Toluca, a la sede estatal del Estado de México en donde, a puerta cerrada y aislados con seguridad, el blindaje mexiquense permitió la sesión de una Comisión Política incompleta a la que no asistieron varios integrantes de peso que expresaron con su ausencia su molestia con las formas y el manejo de los listados de candidatos.

No acudieron a Toluca, a pesar de estar convocados, entre otros ausentes, Manlio Fabio Beltrones, exlíder nacional y el exsecretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong. Justo el que fue designado por Meade “coordinador de las campañas del PRI al Senado”, no participó en las votaciones simuladas y a mano alzada de los nombres que fue presentando Enrique Ochoa –en todo momento coucheado y tarjeteado por Aurelio Nuño– y tal vez por eso lo relegaron de la primera posición de las listas hasta el cuarto sitio, incluso por debajo de la ex subsecretaria de Hacienda y colaboradora cercana de Meade, Vanessa Rubio, quien sin ninguna experiencia política previa ya aseguró un escaño en el Senado.

Fueron casi 10 horas de una sesión manejada a distancia por el candidato presidencial “ciudadano” y su equipo, lapso durante el cual los arreglos cupulares contrastaban con las expresiones de inconformidad y rechazo a los nombres que se iban filtrando en varios estados y a nivel central. Por la noche, al estilo silencioso de los priistas, la molestia crecía en chats y mensajes en los que el común denominador eran las quejas y expresiones de un priismo que se decía, una vez más, “agraviado y desplazado” por los que llamaban irónicamente “los nuevos dueños del partido” en alusión a Meade y sus cercanos.

Y es que, por ejemplo en las listas del Senado, en donde con las actuales tendencias de votación el PRI apenas lograría meter como plurinominales a unos 8 senadores, entre el candidato presidencial y el grupo mexiquense se apoderaron de 4 de esas ocho posiciones seguras con Vanessa Rubio, Lorena Cruz, Eruviel Ávila, Jorge Estefan. El resto fue para Claudia Ruiz Massieu, Osorio Chong, Beatriz Paredes y el enfermo líder de la CTM, Carlos Aceves del Olmo. Algo similar pasó en las listas de diputados plurinominales, donde las primeras posiciones, del 1 al 5 que serían las más seguras para llegar a San Lázaro, están ocupadas igual por cercanos a los grupos de Meade, Peña y hasta Aurelio Nuño. Es el caso de la Quinta Circuscripsión con Enrique Ochoa en la primera posición –de quien dicen asistentes que en la reunión de la Comisión Política del domingo no abogó por nadie, pero sí defendió con todo su propia postulación–, 2. Ana Lilia Herrera, 3. Luis Miranda, 4. Marcela Velasco González, prima del presidente Peña y 5. Brasil Alberto Acosta, líder Antorchista en el Edomex, y hasta Ximena Puente en el 6, quien fuera presidenta del supuestamente autónomo Instituto Nacional de Transparencia y Protección de Datos. También entraron en lugares privilegiados Fernando Galindo, actual subsecretario de Egresos Hacienda y parte del equipo de Meade; Cinthya López Castro, cercana a Aurelio Nuño y quien además es actualmente plurinominal en la Asamblea del DF, por lo que según el artículo 212 de los Estatutos del PRI no podría ser otra vez candidata plurinominal, lo que hace que otros priistas ya preparen impugnaciones a su candidatura, pues viola la reforma “antichapulín” aprobada por la Asamblea y ratificada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Como ya se esperaba, los pocos espacios, ante la baja votación que tendría el PRI y el agandalle del grupo de Meade y los mexiquenses, harán que las listas ahonden las divisiones internas en un PRI que, aunque con fracturas silenciosas por ahora, pagará esos costos en una merma histórica en su votación nacional que podría llevarlo a convertirse en tercera o cuarta fuerza
política.
15 Marzo 2018 04:00:00
Mano dura a ciudadanos; perdón a Duarte
En menos de 24 horas esos dos fallos de los máximos órganos de impartición y de procuración de justicia en México ilustraron muy bien el México de la impunidad (primer lugar en Latinoamérica y cuarto a nivel mundial en delitos impunes) y reafirmaron con sus decisiones la profunda desigualdad e inequidad de la casi inexistente justicia en nuestro país: mientras la Suprema Corte de Justicia de la Nación endurecía la persecución policial al declarar “constitucional” las inspecciones a personas y vehículos sin orden judicial y dejaba a los ciudadanos a merced del criterio y la “sospecha fundada” de policías inoperantes y corrompidas en México, la Procuraduría General de la República decidía ayer proponer el “no ejercicio de la acción penal” en contra del exgobernador priista de Chihuahua, César Duarte, prófugo de la justicia, por los delitos de operaciones de recursos de procedencia ilícita, delito bancario y defraudación fiscal.

Los ministros de la Corte, con el argumento de validar constitucionalmente las disposiciones del Código Nacional de Procedimientos Penales, abrieron la puerta al abuso policial y a las detenciones e inspecciones arbitrarias de policías mal capacitadas y en muchos casos coludidas con el crimen al aprobar, por mayoría, la constitucionalidad de tres polémicos artículos de ese Código vigente desde 2014, y que autoriza a que un policía pueda detener e inspeccionar a un ciudadano en su persona o en su vehículo o incluso en un domicilio, siempre y cuando “exista flagrancia en la comisión de un delito o sospecha fundada del policía de que la persona a la que detienen participó en la comisión de ese delito”.

Ayer, defensores de Derechos Humanos, desde el titular de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, hasta organizaciones civiles y el exombudsman nacional, Raúl Plascencia, cuestionaron el fallo que avaló las inspecciones, al considerar que abren la puerta “a abusos y arbitrariedades” de las policías y ponen en riesgo las garantías ciudadanas y los derechos humanos, como la presunción de inocencia, la seguridad jurídica, la libertad personal, el debido proceso y el principio de legalidad. La Corte respondió a esas críticas por la tarde con una tarjeta que explica en qué casos pueden realizarse las inspecciones y mencionó el tema de la “flagrancia” de un delito, la detención de un vehículo sólo cuando comete una infracción o una falta de tránsito y la “sospecha fundada” de los policías de que algún ciudadano participó en un delito.

“De esta manera actúan las policías en todo el mundo. No es un concepto exclusivo de México. Varios tribunales internacionales han adoptado esto como guía para la actuación de las policías”, justificó la Corte en su tarjeta. ¿Acaso no saben los ministros que las policías de México, federales, municipales y de los estados, no actúan como las de todo el mundo y no tienen ni los mismos estándares de comportamiento ético ni el apego a protocolos y leyes en sus actuaciones y detenciones? Si esas inspecciones se aplican en Suecia, Noruega o Estados Unidos, no hay problema porque seguro se harán bien en la mayoría de los casos, pero si se la aplica en México, un policía municipal en una calle oscura, una patrulla estatal en un camino rural o un federal en una carretera desierta, ¿quién garantiza que van a actuar tan honesta y legalmente como supone la Corte? Se ve que los ministros traen escoltas y seguridad permanente y por ello creen que viven en Suiza y no en el México violento e inseguro que padecen la mayoría de los mexicanos.

Y si la Corte pecó de ingenuidad al creer que tenemos policías capacitados, honestos y con criterio, la PGR pecó de perversidad y confirmó, con su decisión de no ejercer acción penal contra el priista prófugo César Duarte, los criterios políticos con los que se procura justicia en este gobierno, pues mientras esa procuraduría y su encargado de despacho, Alberto Elías Beltrán, son omisos y protegen a los “amigos de la casa”, a los adversarios políticos, como el panista Ricardo Anaya, los persiguen con la fiereza de los perros de caza, ante las órdenes directas del señor presidente.

Gracias a los señores ministros –en su mundo idílico en donde las leyes se cumplen y los policías cuidan a los ciudadanos– y a la PGR en su descarado papel de persecutor político de opositores y tapadera de los cuates del gobierno, esta noche los ciudadanos nos quedamos con la intranquilidad de saber que, con cualquier pretexto o falta de tránsito, un policía podrá bajarnos de nuestro auto, revisarlo y revisarnos a nosotros hasta en las partes más íntimas, si tiene “sospecha fundada”, si cree que hay “flagrancia” o, como pasa en la realidad, si simplemente se le da la gana; y mientras, esta misma noche, en una mullida cama de alguna de sus mansiones en Texas, el exgobernador César Duarte, gracias a la Procuraduría y a sus amigos priistas de Los Pinos, dormirá como bebé en sábanas de seda.
12 Marzo 2018 04:00:00
Peña-AMLO, ¿quién dará el primer paso?
Tal como se ve hoy la carrera presidencial, de seguir las actuales tendencias en las encuestas, hay un encuentro y un diálogo que se volverá inevitable: el presidente Enrique Peña Nieto y el candidato presidencial de Morena, Andrés Manuel López Obrador, que pasaron de ser contrincantes acérrimos en 2012 a ser, en este 2018, civilizados rivales. Podrían llegar a reunirse y a dialogar por primera vez en sus historias políticas, pues a la fecha los dos personajes no se conocen y nunca se han reunido en privado a pesar de haber coincidido y rivalizado políticamente al menos en la última década.

La idea de ese encuentro posible ya se maneja tanto entre los asesores de Peña como en los estrategas de López Obrador, luego de que en la actual contienda ha habido guiños políticos de ambos lados, muestras de civilidad y hasta una promesa de “amnistía política” para el Presidente de parte del actual puntero en las encuestas presidenciales. En ambos lados, tanto en Los Pinos como en el cuartel de Morena, empieza a verse como un escenario “sano y necesario”, antes o durante las campañas por la Presidencia, que hubiera un diálogo directo en el que se hablara de los términos políticos de una eventual transición de poder que les podría tocar protagonizar a los dos personajes si no hay un vuelco mayúsculo en las encuestas que hoy apuntan exactamente hacia esa dirección.

“Al presidente ya hay voces que le dicen que debe considerar esa posibilidad: un diálogo con quien puede ganar la Presidencia no en aras de negociaciones secretas u oscuras, sino en el necesario establecimiento de acuerdos o pactos que garanticen una transición pacífica y ordenada del poder, como ordena la Constitución y lo requiere el país”, dice un priista cercano a Peña.

Por el lado de López Obrador también son varias las voces que le sugieren mandar la primer señal de que hay interés en un diálogo con Peña Nieto. En las últimas semanas, Andrés Manuel ha respaldado varias posiciones del presidente Peña sobre el tema electoral. De hecho, el candidato de Morena aceptó ayer que su reconocimiento al presidente por ofrecer que no va intervenir en el proceso electoral y que va a respetar la voluntad popular es un “guiño” político de su parte. “Si una autoridad se compromete a hacer valer la democracia, merece respeto, merece reconocimiento”, dijo sobre las recientes declaraciones del mandatario.

En la actual contienda presidencial, ni Peña ni López Obrador se han atacado públicamente y los dos cuidan sus comentarios y declaraciones sobre el otro. El presidente criticó varias veces, durante 2016, el “populismo”, al que relacionaba con “amenazas de retroceso y promesas fáciles para resolver los problemas que están fuera de la realidad”; pero aun en esos discursos, que claramente aludían al líder de Morena, Peña nunca lo mencionó por su nombre. Lo mismo ha hecho en los últimos meses el candidato morenista, quien no sólo evita cualquier ataque directo al Presidente, sino que incluso ya ha ofrecido que de llegar al poder “no habrá represalias ni persecuciones contra los que hoy están en el Gobierno”.

Más aún, otro guiño abierto al inquilino de Los Pinos, que incluso le ha valido críticas de incongruencia, fue la reciente defensa que Andrés Manuel López Obrador hizo de Peña al criticar el ofrecimiento de su contrincante del Frente, Ricardo Anaya, de que llevaría a la cárcel a Peña Nieto si hay evidencias de corrupción en su contra. “No hay marco legal. Primero lo que se tiene que hacer es modificar el Artículo 108 constitucional… No se trata nada más del discurso demagógico de que va a meter a la cárcel a Peña; a mí me gustaría saber cómo lo va a hacer y cuál es el delito que se va a perseguir”, señala López Obrador.

Luego, entonces, sin que Peña deje de decir que “vamos a ganar” y haga todo para ayudar a su candidato, José Antonio Meade (hasta hoy en tercer lugar de las encuestas), sin que López Obrador renuncie a su discurso de hacer un “cambio histórico” en el modelo económico y político, y si las cosas siguen como van en la actual sucesión y no hay una “bomba” que modifique radicalmente las tendencias, ¿quién de los dos va a dar el primer paso para un diálogo civilizado que ordene una posible transición histórica?
08 Marzo 2018 04:00:00
Las predicciones de ‘El Bronco’
En espera de que el INE termine el proceso de revisión de las casi 900 mil firmas que presentó para registrar su candidatura independiente a la Presidencia de la República, Jaime Rodríguez, “El Bronco”, ya está reclutando y capacitando a su “ejército cibernético” de 2 millones de usuarios de Facebook, con los que pretende promover su campaña en las redes sociales e impactar a los votantes más jóvenes y “hartos de los partidos”.

El gobernador con licencia de Nuevo León busca replicar a nivel nacional el impacto que tuvo en ese estado en las elecciones locales de 2015 y dice que para lograrlo su estrategia será “no confrontarse con ninguno de los aspirantes ni buscar quitarle votos a nadie”, sino conquistar a sus propios votantes a través de una campaña “de propuestas reales de lo que la gente quiere” y de muy bajo costo, aprovechando su experiencia en la promoción cibernética.

“El Bronco” afirma que una vez que su nombre esté oficialmente en la boleta y el INE lo registre como candidato independiente, sus porcentajes crecerán en las encuestas y arrancará con al menos 10% de intención de voto en los sondeos presidenciales el 31 de marzo, cuando inicien formalmente las campañas.

Aun así, aclara que él y su equipo no trabajan con base en encuestas, porque “ya les fallaron en Nuevo León, donde no supieron medirnos”, y que ellos utilizan un modelo de “predicción” basado en algoritmos matemáticos, probabilidades y escenarios realizados a partir de lo que se dice y se comenta en las redes sociales, que para Jaime Rodríguez son “el gran foro y el gran termómetro donde hoy está el impacto real de un candidato y su discurso”.

Y en sus predicciones, que muestra con gráficas en un iPad, el nuevoleonense se ve rebasando al priista José Antonio Meade en el tercer lugar durante el primer mes de las campañas, para después pasar al panista Ricardo Anaya y llegar a la recta final de junio próximo al parejo con Andrés Manuel López Obrador. Así de optimista y de echado para adelante se le ve a este expriista que, con una novedosa forma de utilizar las redes sociales y un estilo fresco y dicharachero, llegara a ser un fenómeno político que derrotó al PRI y al PAN en aquellas elecciones en Nuevo León en 2015.

–Pero sus predicciones se ven muy optimistas y qué hay del desgaste de haber sido ya gobernador por 2 años y de sus resultados en Nuevo León, porque usted ganó la Gubernatura a causa de que se vendió como un no político, pero 2 años después de ejercer el poder la gente ya lo ve como político y trae un desgaste natural, le comentamos.

“Sí, lo reconocemos y lo estimamos en nuestra predicción. Nos costará 5 puntos ese desgaste. Si en 2015 ganamos la Gubernatura con casi un millón de votos, ahora estimamos que 700 mil nuevoleoneses nos refrendarán su voto en la presidencial; hay una pérdida, pero está calculada y la recuperaremos en otros estados donde estamos teniendo mucho impacto”.

Y en esa parte de la plática, cuando dice que él no hará una campaña “tradicional”, que no hará mítines ni discursos políticos, sino que “dejaré que se exprese la gente y diga lo que quiere y necesita”, Jaime Rodríguez desliza una de sus estrategias de contraste para tratar de ganar votos y simpatizantes: “Vamos a plantear que el norte trabajador e industrial deje de financiar con sus impuestos a un sur del país que no produce y vive de los subsidios. Yo que soy del norte ¿por qué tengo que pagar impuestos que van a subsidiar a gente que no trabaja y vive del Gobierno?”, dice como una de las propuestas con las que, está seguro, ganará la simpatía y el voto de la región norte de la República, donde está su mayor fuerza.“Ese será un contraste con otros candidatos como López Obrador, que tiene su fortaleza y su apuesta en el sureste”, añade.

–¿Pero eso no es un discurso peligroso que divide y polariza al país en norte y sur? –se le pregunta.

“Puede ser, pero es lo que la gente del norte piensa. También polarizan los grupos que desde el sur apoyan a López Obrador y dicen que ‘tiene que ganar porque tiene que ganar’, eso es más peligroso. Lo otro es un planteamiento que haremos con responsabilidad”.

Al final, “El Bronco” está confiado en que su candidatura presidencial independiente tendrá el mismo impacto de hace 3 años en su estado y niega trabajar para el PRI o para Peña Nieto. “Lo mismo dijeron en su momento en Nuevo León, que yo era palero del PRI, y casi los desaparecí del estado. Yo no voy contra nadie ni a favor de nadie, voy a ganar porque la gente está cansada y enojada con los partidos”, dice este personaje que, todo indica, estará en la boleta electoral el 1 de julio, y que se hace acompañar por un grupo de jóvenes desconocidos, especialistas en “análisis de riesgos”, “redes sociales” y “predicciones matemáticas”, que son sus estrategas. “Yo no quiero políticos ni invitaré a ninguno porque la gente detesta a los políticos”, dice ¿Será que este “Bronco” aún relincha 3 años después?
26 Febrero 2018 04:00:00
Peña vs. el muro, pero le voltean la bandera
Dos hechos singulares, uno privado e internacional y el otro público y doméstico, marcaron la semana pasada la agenda del presidente Peña Nieto. Por un lado, el Mandatario mexicano tuvo una llamada telefónica privada con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado martes 20 de febrero, y después de 50 minutos, el tono “áspero” de la conversación hizo que se interrumpiera no sólo esa llamada, sino también que se cancelara una visita de Peña a la Casa Blanca, la primera que realizaría y que estaba prevista para esta semana. Funcionarios estadunidenses y mexicanos, le dijeron al Washington Post que Trump “perdió el temperamento” cuando Peña insistió en que durante la visita el anfitrión desmintiera públicamente su afirmación de que “México pagará por el muro” que pretende construir en la frontera común.

Las propias fuentes estadunidenses del Post describieron a un Trump “exasperado y frustrado” por considerar “irracional” que Peña Nieto esperara que él se retractara de su promesa de campaña de forzar a México a pagar por el muro. Esa fue, según el influyente rotativo, la razón por la cual se suspendió abruptamente la que sería la primera visita del Presidente mexicano a Washington durante la presidencia de Donald Trump y su primera recepción en la Casa Blanca, tal y como la había negociado durante las últimas semanas el canciller Luis Videgaray en sus múltiples reuniones privadas y casi secretas con funcionarios de Washington.

Hasta ahí todo bien para Peña y las reacciones en redes sociales avalaban y apoyaban la posición del presidente mexicano en la cancelación de la visita y la llamada sobre el tema del muro. Pero el sábado 24, en la ceremonia oficial del Día de la Bandera en Campo Marte, ante las élites militares del país, la bandera monumental fue izada al revés por los soldados. La imagen del escudo nacional de cabeza, mientras subía lentamente y con la marcha solemne de fondo, explotó en redes sociales con fotos y videos que mostraban la cara de extrañeza del Presidente por el aparente error y descuido de los militares.

Todavía estaba fresca la imagen de hace un año, en la misma ceremonia oficial encabezada por Peña Nieto, cuando al izar la bandera monumental, ésta se atascó en una estructura metálica y se rasgó, ondeando rota en el mástil; ahora la situación bochornosa se prestó a múltiples versiones, análisis y especulaciones en medios y redes sociales, sino que la polémica creció por la “explicación” poco afortunada que el propio Presidente dio del penoso incidente:

“Me han informado que ya la bandera monumental la han retirado porque fue mal colocada, fue mal izada, justamente al revés. Pero a final de cuentas, estamos hoy aquí en este espléndido escenario, con muchas banderas, en este símbolo que nos da sentido de identidad. Y no importa si están al revés o al derecho, hacia atrás o hacia adelante, la bandera es el símbolo que nos da sentido de identidad, de pertenencia, del orgullo de ser mexicanos”, dijo Peña en un intento de minimizar el error atribuible al personal militar encargado de preparar y realizar el izamiento.

El Presidente parece ignorar que la Ley del Escudo, la Bandera y el Himno Nacional establecen normas estrictas para el uso adecuado de estos símbolos, que incluso su violación puede llevar penas y amonestaciones por la modificación de cualquiera de éstos. Lo más delicado fueron los análisis de varios medios que se preguntaron el significado de una bandera ondeando al revés y, de acuerdo a protocolos internacionales, eso significa desde la “rendición ante una fuerza extranjera”, hasta la señal de que una plaza o un país ha sido tomado y ya no es hostil para los invasores. Otras interpretaciones hablaban de una “solicitud de auxilio por amotinamiento, secuestro o, incluso en la época actual por terrorismo”.

¿Será todo esto una penosa anécdota más, de los muchos yerros y situaciones desafortunadas que pueblan este sexenio o habrá algún significado o trasfondo relacionado con alguna molestia en algún sector de las Fuerzas Armadas que tenga que ver, por ejemplo, con la tan impugnada y cuestionada Ley de Seguridad Interior que pende de un fallo de la Corte? Simple pregunta.

NOTAS INDISCRETAS…¿Por qué Ricardo Anaya no cumplió el ofrecimiento que hizo en redes sociales, donde dijo la semana pasada que “con muchísimo gusto acudo ante la autoridad que quieran y cuando quieran”? Ayer que se presentó voluntariamente en la PGR, el candidato presidencial se limitó a entregar un escrito donde pedía que le informaran si estaba siendo investigado, pero según el personal de la SEIDO, “se negó a declarar” a pesar de que le hicieron “reiteradas invitaciones” para que, aprovechando su visita, rindiera una declaración en el caso de lavado de dinero contra el empresario queretano, su amigo Manuel Barreiro ¿Pues no que muy salsa pues, le daría frío?... Los dados abren con Serpiente. Así pinta la Semana.
12 Febrero 2018 04:00:00
Campañas de triunfalismos y ocurrencias
La primera conclusión que nos viene a la mente, tras la terminación ayer de las llamadas “precampañas”, es que todos los partidos y sus respectivos candidatos a distintos cargos de elección, sufren una preocupante “desconexión de la realidad”. Un síndrome que los hace vivir en una realidad paralela, en la que los mexicanos no están hartos, ni cansados y menos decepcionados de la política y los políticos de todos los partidos; una fantasía en la que cada uno de ellos, aspirantes a diputados, senadores, gobernadores o presidentes de todos los signos y colores, son el “verdadero cambio”, la “esperanza”, “los más chinganees”, “los yo meros” o “los que saben”. Los prohombres y las súper mujeres aclamados por masas de votantes ignorantes que esperan ser rescatados por esos remedos de “salvadores de la Patria”.

Por ejemplo, la retórica y la forma del cierre priísta fue idílica y triunfal. “Vamos a ganar, vamos a ganar”, gritaban ayer los priistas en Tlalnepantla, donde su candidato José Antonio Meade, arropado por la más rancia y corrupta clase política mexiquense, encabezada por Arturo Montiel, se sentía emocionado y se desgañitaba al decir: “Yo mero voy a ser el presidente de las familias mexicanas”, como si todo fuera miel sobre hojuelas en su fallido proselitismo y las encuestas no lo ubicaran en el tercer lugar lejano. Sus dirigentes fantasiosos, como Enrique Ochoa, insistían en que “Meade está en empate técnico con López Obrador”. Así de irreales y triunfalistas los del PRI.

Y si los priistas pecaban de triunfalismo, el que cerró como puntero en estas precampañas, derrochaba grandilocuencia y mesianismo en su discurso de ayer en Guadalajara. Andrés Manuel López Obrador de plano se adelantó a la historia y equiparó su movimiento con la Independencia, la Reforma y la Revolución, y se colocó él y su posible triunfo como “la cuarta gran transformación de la vida pública de México… un cambio verdadero, una transformación, no un cambio violento, sino pacífico y ordenado, pero radical… vamos a arrancar de raíz a este régimen corrupto de injusticias y de privilegios”.

El colmo de las ocurrencias ayer lo protagonizó el panista Ricardo Anaya, quien como último acto de precampaña se trepó a una torre del escenario en Coatzacoalcos, Veracruz. “Me voy a subir aquí porque quiero que desde lo alto hagamos un compromiso”, dijo entre gritos de los panistas mientras trepaba la estructura metálica con agilidad de infante. Pero una vez que estuvo arriba, la proclama y el “compromiso” se redujeron a una arenga insulsa: “Arriba la V de la victoria quienes quieran un cambio para México, y que se escuche fuerte y claro ¡Viva Veracruz!”, luego bajó de la torre ¿Para eso tanta faramalla?

Pero los dislates no fueron exclusivos de las presidenciales. También los precandidatos a Jefe de Gobierno de la CDMX tuvieron lo suyo. Claudia Scheinbaum, de Morena, se olvidó de su pasado como funcionaria de gobiernos del PRD y acusó a ese partido de practicar la “compra de votos”, mientras que los de Morena, dijo, “no establecemos relaciones de contubernio porque somos comprometidos con lo que hacemos”. Y en un exceso de seguridad, pronosticó desde Tlatelolco un carro completo para su partido: “Vamos a ganar en 16 delegaciones”.

Si a triunfalismos vamos, la candidata del PRD, Alejandra Barrales, no se quedó atrás y en tres eventos llenos de su partido, en Iztacalco, Iztapalapa y GAM, mostró músculo clientelar y también lengua: “Caballo que alcanza gana y esta yegua ya alcanzó. Será la próxima jefa de Gobierno por el Frente”, dijo la perredista que asegura estar “en empate técnico” con la abanderada de Morena, a la que le acusó de anticipar un “fraude” porque teme perder y le dedicó otra frase: “Estoy aquí porque me lo he ganado, a mí no me puso el dedo nadie”.

Para cerrar en la ciudad, el candidato del PRI, Mikel Arriola, sacó su lado más mocho y conservador y, como si aspirara a gobernar Guanajuato y no la progresista Ciudad de México, se pronunció contra derechos de las parejas del mismo sexo. “No a la mariguana para el uso recreativo, sí a la medicinal. La familia será mi prioridad, la Ciudad de México será la ciudad de los valores de la familia, claramente les digo: Mikel Arriola está en contra de la adopción entre parejas del mismo sexo”, dijo el abanderado priista ¿Cree que eso le hará ganar votos de los capitalinos?

El cierre con broche del discurso facilón y de ocurrencias lo dio en Sinaloa el candidato del PRI al Senado, Mario Zamora, quien elogiando a su jefe, José Antonio Meade, definió desde Culiacán la nueva ideología y filosofía del priismo y su candidato: “Es un hombre que puede ver a los ojos, que no tiene nada que esconder y que cuando le preguntaron qué era convertir a México en una potencia, dijo: ‘es hacer de México un país chingón’, como tenemos un gobernador chingón aquí en Sinaloa… somos pura gente chingona y por eso vamos a ganar, ¡arriba el PRI!”.
06 Febrero 2018 04:00:00
6 preguntas para Ricardo Anaya
El grupo Ciudadanos Queretanos, Militantes del PAN, envió a esta columna seis cuestionamientos a la aclaración pública hecha por el precandidato presidencial de Por México al Frente sobre su participación en la Fundación Por más Humanismo, A.C., y los negocios inmobiliarios realizados al amparo de ese organismo partidista.

1. De acuerdo con Ricardo Anaya, “en fecha 6 de mayo de 2009, se constituyó legalmente la asociación civil, sin fines de lucro, Fundación Por más Humanismo, A.C. ¿Por qué, al constituirse se registra como su domicilio la casa particular de Eduardo de la Guardia, y no el domicilio del PAN de Querétaro, si la Fundación respondía a la operación del partido?

2. Según Anaya, los miembros fundadores de la AC fueron: José Luis Báez Guerrero (militante panista), Julio Sentíes Laborde (militante panista), Eduardo de la Guardia Herrera (simpatizante del PAN), Luis Antonio Rangel Méndez (militante panista) y Ricardo Anaya Cortés (militante panista) ¿Por qué un simpatizante como De la Guardia resulta el principal operador de la cuenta de dicha Fundación (junto con Ricardo Anaya, el otro apoderado de dicha cuenta)? ¿Los miembros del PAN estatal estuvieron de acuerdo con esta decisión? (la respuesta a esta última pregunta es no, ya que nosotros formamos parte de él). El año pasado la empresa de De la Guardia también participa en la construcción de las naves industriales de las empresas Cintla y Juni Serra, de Ricardo Anaya. Además, del 22 de junio de 2016 al 24 de marzo de 2017, se emitieron nueve cheques por un total de $1,006,875 pesos de la cuenta de la Fundación que fueron cobrados en efectivo por el propio De la Guardia ¿por qué cobra directamente cheques a su nombre?

3. Anaya dice que a principios de 2009, el Comité del PAN en Querétaro lo nombró responsable del proyecto para que el partido pudiera contar con una sede propia, por lo cual constituyó la Fundación Por más Humanismo, A.C. el 6 de mayo de ese año. Nunca explica por qué los únicos depósitos que se identificaron en la cuenta bancaria de la Fundación provienen del constructor Abraham Jaik Villarreal y de la constructora Agacel Agregados y Asfaltos, en lugar de provenir de instituciones bancarias. ¿Por qué gestionar un préstamo con un constructor en lugar de hacerlo con instituciones financieras?

4. Anaya menciona que, “al entrar en vigor la nueva Ley General de Partidos Políticos, la Fundación y el PAN, presididos por José Luis Báez Guerrero, decidieron comprar un inmueble en una ubicación más próxima al centro de la Ciudad de Querétaro, con recursos del partido y liquidar la Fundación”. ¿Por qué no regresó nada de los recursos obtenidos de la venta del inmueble que construyó, y que ya no se usó, al PAN estatal? ¿Por qué la actual sede del PAN estatal se encuentra en el sur de la ciudad de Querétaro y no en el centro como dice Anaya? Si la nueva sede del PAN Querétaro se financió con recursos del partido, ¿por qué se designó a la empresa DG Diseño y Construcción para diseñar o construir la nueva sede del Comité Directivo Estatal del PAN?

Hay operaciones financieras entre DG Diseño y Construcción y las empresas de Anaya y su familia política, Cintla y Juni Serra. El 28 de agosto de 2017 El Universal publicó que Anaya se habría beneficiado con terrenos expropiados en la administración de Francisco Garrido, ya que la empresa de su propiedad, Juni Serra, había comprado un lote de 15 mil 682 m2 en 10 millones 717 mil 644 pesos el 19 de mayo de 2014, que dos años después, el 25 de agosto de 2016, vendió en 53 millones 765 mil 31 pesos, con una nave industrial y seis bodegas el Parque Industrial Tecnológico Innovación Querétaro. Ese mismo día, el 25 de agosto de 2016, Juni Serra le compró a otra empresa, Park Development, el lote 22 del Parque Industrial con una superficie de 19 mil m2 en 23 millones 533 mil 656 pesos. Según la nota, en este terreno, los reporteros de El Universal encontraron un “letrero referente al proyecto de construcción de bodegas industriales tipo multitenant a cargo de la firma de ingeniería DG Diseño y Construcción”, la empresa de Eduardo de la Guardia.

5. Anaya afirma que el 15 de mayo de 2014 renunció como presidente y miembro de la Fundación Por más Humanismo, A.C. ¿Dónde está el Acta de Asamblea General de Asociados de la Fundación en la que se protocolizó su salida? No se encuentra en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio de Querétaro ¿Por qué no dejó de ser el apoderado de la cuenta bancaria de la Fundación? ¿Por qué renunció a la Fundación hasta el 15 de mayo de 2014, argumentando responsabilidades como servidor público si desde marzo de 2011 era subsecretario de Planeación Turística de la Secretaría de Turismo federal?

6. Según Anaya, el terreno que compró la Fundación se adquirió de un particular, que a su vez lo compró a un ejidatario, por lo que es falso que ese terreno haya sido expropiado por el gobierno panista (2003-2009). La Jornada realizó un reportaje en el que asegura que los terrenos contiguos al Centro de Congresos, donde la Fundación construyó el edificio que iba ser sede del PAN, multiplicaron su valor con el cambio de uso de suelo de 264 hectáreas en 2005, en el sexenio de Garrido Patrón, cuando Ricardo era su secretario particular. Lo que Anaya no explica es que él tenía información privilegiada sobre la ubicación del terreno y que, desde entonces, estaba involucrado el empresario Edmundo Jiménez, dueño finado de Agacel Agregados y Asfaltos empresa que después le depositaría un total de 7 millones 854 mil 232 pesos a la Fundación. Cuando la Fundación compró el terreno, existían planes de urbanización en la zona, los cuales conocían sólo los gobiernos estatal y municipal de Querétaro, lo cual significa que Ricardo Anaya tenía conocimiento del aumento de la plusvalía de los terrenos contiguos al Centro de Congresos.
05 Febrero 2018 04:00:00
A Javier lo metieron al Corral
El precio “por la dignidad de Chihuahua” fueron 900 millones de pesos que el Gobierno federal acordó entregarle a Javier Corral. A pesar de celebrar una aparente victoria política, al someter a la ultrapoderosa Secretaría de Hacienda, el Gobernador de Chihuahua también queda en entredicho por negociar una lucha que, según decía él mismo, no era “sólo por el dinero”, sino también por enfrentar el autoritarismo de la Federación en materia de coordinación fiscal y por sus investigaciones contra la corrupción. Todo por 900 millones que significan apenas el 1.5% del total de recursos federales a los que su estado tendrá acceso en el presupuesto federal de este año.

¿Valió la pena una victoria pírrica para el estridente Corral y su movimiento cuando lo que se comprometieron a darle en el Gobierno federal (porque aún ni siquiera tiene el dinero en mano) es del tamaño de un plato de lentejas comparado con el total de recursos federales a que tiene derecho Chihuahua este año y que son 43 mil millones de pesos?

De hecho, justo un día antes de negociar en la Ciudad de México con el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, el viernes pasado el Gobierno de Chihuahua recibió 2 mil 400 millones de pesos, correspondientes a sus participaciones presupuestadas para enero de este año, casi tres veces más de lo que puso como condición para frenar su movilización contra el gobierno peñista.

Corral llevaba la ventaja mediática con su Marcha por la Dignidad de Chihuahua y el ruido que logró al exigir un recurso extraordinario que ninguna otra entidad ni Gobierno estatal reclamaron y fijar agenda con una movilización que muchos le aplaudieron y apoyaron; pero otros también le cuestionaron un proselitismo político en plena etapa de campañas, además de preguntarse ¿a qué hora gobernaba don Javier su agitada entidad entre el activismo, la marcha y la arenga?

El Mandatario chihuahuense no sólo firmó con Navarrete un documento cuyos términos suenan sí a victoria, pero también a rendición. Porque al mismo tiempo que él se ufana de lograr su objetivo por la vía política, y le reconoce a la Segob “recuperar la gobernabilidad que estaba en manos de Hacienda”, también fue notorio que en la última semana el Gobierno federal fue cercando al rebelde Corral hasta llevarlo al terreno de la negociación política.

La acusación de tortura ante la CNDH y órganos internacionales por el trato que dieron al priista Alejandro Gutiérrez en Chihuahua, las denuncias del PRI ante la PGR contra Corral por uso de recursos públicos con fines electorales y las multas que el viernes le impuso la PGR al fiscal estatal César Augusto Peniche y a varios de sus colaboradores, por negarse a entregar información sobre las acusaciones de tortura en su contra, fueron parte de una estrategia con la que, al mismo tiempo que Navarrete Prida le ofrecía negociación, el gobierno federal apretaba y acorralaba a Javier Corral y a su administración para llevarlos a una negociación en la que el gobernador al final le puso precio a su movimiento. O sea que, con todo y su victoria, en el último momento a don Javier lo metieron al Corral federal.

NOTAS INDISCRETAS… Aunque Ricardo Anaya trató de deslindarse del reportaje de Proceso que lo señala de haber hecho negocios inmobiliarios y económicos con su Fundación por más Humanismo, al triangular recursos entre particulares y construir un edificio en terrenos desincorporados por el gobierno de Querétaro cuando él fue funcionario, que costó un millón de pesos y luego vendieron en 7.8 millones, el precandidato presidencial del PAN parece equivocarse en su deslinde: “Ya volvió a empezar la guerra sucia del PRI”, dijo sobre el documentado reportaje del periodista Álvaro Delgado. Y parece que se equivoca porque ayer, desde una cuenta de correo que firman como Militantes del PAN de Querétaro, mandaron varios documentos, estados de cuenta de la Fundación, actas constitutivas y otros “soportes documentales”, en los que esos panistas, paisanos de Anaya, preguntan cómo es que él dice que “desde 2014 quedé completamente fuera de la Fundación”, pero al mismo tiempo sigue siendo “apoderado legal” de la cuenta bancaria que la Fundación tiene en Santander, según documentos que tiene ese “Grupo de ciudadanos queretanos, militantes del PAN”. ¿Entonces señor Anaya, la guerra en su contra es tricolor o más bien azul?.. Esta semana el equipo de comunicación de Alejandra Barrales, definirá junto con la candidata varios ejes de sus propuestas más importantes en materia de educación, seguridad y modelo de policía de barrio, programas médicos y abasto de medicamentos, atención en caso de desastres y apoyo integral a mujeres en alimentación, salud y vivienda, entre otros. Y en lo político, también se define qué papel jugarán en la campaña Salomón Chertorivski y Armando Ahued…Los dados abren con Serpiente. Mal empieza la semana.
01 Febrero 2018 04:00:00
Armándose para la guerra
Los señalamientos y denuncias de conspiraciones en marcha en contra suya, por parte de “grupos fácticos y de poder” no son algo nuevo en el discurso de Andrés Manuel López Obrador; hay incluso quienes al escuchar al tabasqueño advertir sobre “los movimientos de la mafia del poder” y la organización de campañas sucias en su contra, se remiten a la “teoría del compló” y acusan “paranoia” del eterno candidato que tiende a victimizarse para justificar una eventual derrota.

Pero al gritar nuevamente “ahí viene el lobo”, el abanderado de Morena sabe que, como en 2006, se están alineando fuerzas y recursos de mucho poder y dinero para intentar descarrilar su ventaja en las encuestas y darle un vuelco a la contienda. Fuerzas que mezclan lo mismo empresarios que le temen al tabasqueño, dirigentes de la banca extranjera y personajes políticos en las sombras. No sólo buscan mermar la percepción de una candidatura “imparable” con mensajes “negros” en redes sociales y el ya probado “discurso del miedo” entre la población –sobre todo de clase media a perder sus limitados privilegios–, sino también ayudar a otras opciones políticas que les garantizan protección de sus millonarias ganancias y negocios y la preservación del modelo económico y el sistema de canonjías y ventajas a su actividad financiera y fiscal.

La estrategia será gradual en las próximas semanas de receso proselitista y con toda su fuerza y despliegue en el arranque formal de las campañas del 31 de marzo; aplica métodos probados como “el peligro para México” y se plantea metas específicas: que hacia la última parte de las campañas, en junio próximo, las encuestas se cierren entre dos candidatos, por supuesto López Obrador y el otro, todo indica, José Antonio Meade, para que hacia la recta final este último aventaje con un porcentaje de 2 a 5 puntos porcentuales en las encuestas. Por eso tienen sentido los nombramientos que hará el candidato –objetivo de la guerra negra y política– de personajes como Marcelo Ebrard, a quien en principio reservaba “para el gabinete” y le habían pedido esperar para figurar públicamente, como coordinador regional de la campaña, y el de Ricardo Monreal, que deja su breve periodo sabático para incorporarse a la batalla electoral. Tanto Ebrard como Monreal son operadores políticos y electorales probados, formados y fogueados en la vieja escuela del PRI, pero también han enfrentado con éxito al sistema. El primero va a la estratégica circunscripción 1, que abarca el occidente y noroeste (desde Jalisco hasta las Bajas Californias pasando por Sinaloa, Sonora, Durango, Nayarit y Chihuahua) y Monreal a la segunda, que va del centro a los estratégicos Guanajuato, Querétaro y San Luis Potosí, hasta el vital Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila, Zacatecas y Aguascalientes.

Viene la guerra por el poder y todos están sacando a los generales, algunos visibles otros desde las sombras, para un duelo que no sólo será de estrategias, sino también de lodo, mentiras y manipulaciones, en las que volarán misiles, obuses y demás artillería pesada. Y en medio, cual víctimas civiles de esta cruenta lucha de poder, los votantes bombardeados por toda la suciedad que va a escurrir esta elección.

NOTAS INDISCRETAS… Como Jeckyll y Mr. Hyde, el consejero jurídico del Gobierno de Chihuahua, Maclovio Murillo Chávez, que se había presentado como “héroe” por sus investigaciones contra la corrupción de César Duarte y las transferencias de recursos públicos al PRI, enseñó ayer su otro rostro: “Mira, cabrón, si yo fuera el pinche puto secretario de Gobierno ya te hubiera chingado”, se le oye decir a un periodista en una grabación telefónica. “¿Qué, qué hubieras hecho si fueras el secretario?”, le pregunta el reportero. “No, no me preguntes, pero yo sabría qué hacer… Yo sí sabría cómo hacer valer la charola, eh, por las buenas o por las malas, yo sí la haría valer”. Y no bromea el consejero, esa “charola” ya la ha hecho valer en su polémica carrera como juez federal y abogado. Él fue el juez que condenó, injustamente, a los ecologistas Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, a los que sentenció en 1999 a 6 y 10 años de prisión por defender los bosques de Guerrero de las mafias de taladores, en un fallo tan irregular que, en 2003, Maclovio Murillo fue destituido de manera unánime por el Consejo de la Judicatura por su actuación en ese caso, mientras los dos ecologistas fueron exonerados y su caso llevado hasta la CIDH. Luego de su paso por PGR y la Función Pública, en su faceta de abogado postulante, intervino en casos polémicos y dudosos como en la defensa de los magistrados que liberaron al asesino de Rubí Marisol Frayre en 2008, Sergio Rafael Barraza, quien después de ser liberado asesinó también a la madre de esta y activista, Marisela Escobedo, ejecutada a las puertas del Palacio de Gobierno de Chihuahua en 2010. Así que don Maclovio, investigador de la corrupción en Chihuahua, sí sabe de lo que habla cuando habla de corrupción y de amenazar a periodistas y “mover la charola”… Escalera doble. Buen tiro de los dados.
30 Enero 2018 04:00:00
La sombra de Salinas
Invocado hace unos días en las campañas presidenciales por su némesis, Andrés Manuel López Obrador, quien dijo que de ganar la Presidencia estaba dispuesto a “perdonarlo”, el expresidente Carlos Salinas de Gortari es una figura siempre presente y permanente en la política mexicana. El imaginario colectivo de los ciudadanos y de la clase política siempre lo ubica como el “gran titiritero”, el animal político que mueve los hilos desde las sombras. Pero esta vez, en la sucesión que está en marcha, la operación de Salinas, para tratar de influir en la definición del poder, es más realidad que mito.

El exmandatario tiene una participación directa como el gran asesor y consigliere de una de las figuras clave en la lucha sucesoria: Aurelio Nuño Mayer, el coordinador de la campaña del candidato del PRI, José Antonio Meade, según confirman fuentes del más alto nivel en la campaña priista. La cercanía del salinismo con Nuño no es nueva y comenzó hace algunos años cuando el grupo del expresidente vio en el joven político, impulsado por Luis Videgaray y ensalzado por Peña Nieto, la posibilidad de un retorno al poder con un candidato que empezaron a construir y a arropar desde la Secretaría de Educación.

Aunque Nuño siempre se dejó guiar y aconsejar por Salinas de Gortari y sus más capaces operadores, su personalidad soberbia, junto a los enormes negativos que acumuló primero en Los Pinos, como operador de las más fallidas estrategias políticas de Peña, y luego en la SEP donde la reforma educativa y sus repetitivas visitas a escuelas no le alcanzaron para crecer en las encuestas, aunque al final, hábilmente supo moverse y utilizar su enorme influencia en el Presidente y su amistad cercana con su antinguo mentor Videgaray, con quien hizo una alianza, para ser designado como el “coordinador de la campaña” de Meade, o lo que es lo mismo, el plan B del presidente.

En toda esa estrategia, que lo ayudó a colocarse en la segunda posición de la campaña del PRI, la ruta y el consejo de Salinas y sus hombres fue fundamental. El expresidente sabía, por experiencia propia, de lo estratégico que resulta el puesto de coordinador porque él vivió personalmente la obligada y dolorosa sustitución de Luis Donaldo Colosio cuando el sonorense fue arteramente asesinado en Lomas Taurinas el 23 de marzo de 1994. Sabía que quien ocupara esa posición, automáticamente se convertía en la segunda carta de Peña Nieto para la candidatura, como algo plenamente aceptado tanto en las cúpulas políticas como en la sociedad.

Por eso cuando a Nuño no le alcanzó para disputar la candidatura, a pesar de que siempre estuvo en el ánimo cercano de Peña Nieto, la estrategia trazada por Salinas fue mover al titular de Educación para presentarlo como la “mejor opción” para ocupar la coordinación de campaña. Si a Meade se lo vendió Videgaray a Peña como la opción “ciudadana” para lograr votos necesarios de la sociedad y fuera de la desgastada clase priista, ¿quién mejor que un joven como Aurelio que, al mismo tiempo que era priista –según su extraña credencial aparecida milagrosamente– también tenía la visión fresca y la capacidad operativa para dirigir una campaña novedosa y diferente que fuera más allá de la estructura tradicional del PRI?

Lo demás fue una conveniente alianza Videgaray-Nuño y, siempre de la mano del salinismo, el joven titular de la SEP se colocaba en la segunda línea de salida, siempre listo para que en caso de un “no deseado” pero necesario relevo del candidato, Aurelio estaba listo y habilitado para entrar al rescate en cualquier escenario, ya se de incapacidad física de Meade, de ausencia total o de plano de una sustitución necesaria en caso de que no resultara ser el exitoso candidato que compraron en Los Pinos. Eso podría explicar por qué los rumores de una caída próxima o inminente siempre han acompañado y no sueltan al extitular de Hacienda, que hoy se mueve en la incertidumbre, ya no sólo de un estancamiento, sino de un retroceso preocupante en las encuestas, atribuible en 50% a su poca capacidad de entusiasmar a los votantes, pero en otro 50% a las fallidas y torpes estrategias de su equipo de campaña coordinadas coincidentemente por el mismo Aurelio Nuño que se beneficiaría con su caída.
25 Enero 2018 04:00:00
Una campaña del PRI sin priistas
La queja se escucha cada vez más, tanto en las cúpulas como en la estructura del PRI: en la campaña de su candidato presidencial, José Antonio Meade, hay de todo menos priistas. La preponderancia e influencia del grupo ITAM en el primer círculo del candidato, junto a la llegada de cuadros provenientes del panismo, ha ahondado la percepción de dirigentes y cuadros políticos del viejo partido, de que en el proselitismo de su primer abanderado “ciudadano”, hay una suerte de desaire –que a veces raya en desprecio– por las estructuras y liderazgos del partido tricolor.

Y es que las bases, sectores y organizaciones del PRI en la campaña de Meade no tienen, hasta ahora, injerencia ni participación en la estrategia de campaña y sólo son usadas “para la foto” y para llenar eventos con el candidato en los estados que visita. Es común, por ejemplo, que cuando llega a un estado de la República, por disposición de su equipo de campaña, no sean los dirigentes estatales los que acudan a recibir al candidato al aeropuerto y más bien se ve a los delegados de la Sedesol o de Hacienda, parte de los mismos equipos técnicos del abanderado, ser quienes le dan la bienvenida y se encargan de su logística y traslados.

Un reflejo del poco peso que está teniendo el PRI y sus liderazgos en la campaña presidencial de su precandidato es la nula actividad que se observa en la sede priista de Insurgentes Norte. El CEN se ve sin movimiento, demasiado tranquilo para estar en marcha las elecciones más grandes de la historia. Nadie del equipo cercano de Meade opera en las instalaciones del partido y mucho menos tiene oficinas ahí. “Es una campaña del PRI con un candidato no priista y donde parece que desprecian a los priistas. Es el club de los tecnócratas; hacen a un lado a los cuadros experimentados por darle prioridad a técnicos amigos del candidato o a gente de otros partidos”, dice un exdirigente nacional del tricolor que pidió no citarlo.

Personajes como Alejandra Sota, Javier Lozano y Julio di Bella, se cuentan entre los panistas con más peso e influencia en la campaña del PRI que los propios priistas. Mientras se presume la adquisición de cuadros blanquiazules, se les garantizan candidaturas y se les muestra junto al candidato, a los políticos del viejo partido, expertos en operación electoral, se les hace de lado, como si el candidato quisiera alejarse lo más posible de cualquier cosa que lo ligue a la desgastada marca tricolor.

Si a la percepción de distanciamiento del candidato externo hacia el partido que lo postula, se le suma que no parecen haberse resuelto ni cicatrizado las pugnas y diferencias entre las cúpulas del PRI y miembros del gabinete como el canciller Luis Videgaray –al grado de que se habla de “fuego amigo” en las investigaciones de Chihuahua sobre presuntos desvíos de dinero público al PRI, en contra del exdirigente Manlio Fabio Beltrones–, la conclusión es que la maquinaria del viejo PRI, la que se supone impulsará y apuntalará a su primer candidato no priísta, no está jalando y eso se refleja en el estancamiento y las dificultades de José Antonio Meade para salir del tercer lugar en el que lo colocan la mayoría de las encuestas serias.

Ya se sabe que con Meade, Peña y su grupo político apostaron a sumar votos y adhesiones de la sociedad civil, más allá del voto duro priista, como una condición necesaria para aspirar a ganar está complicada elección. Pero algo tendrá que hacer el “ciudadano” candidato para que los priistas no sientan que los está desairando o haciendo a un lado, porque el dinosaurio también es susceptible. Y es bien sabido, entre la nomenklatura priista, que tal vez, en los actuales tiempos de alta competencia, el PRI no basta para ganar elecciones, pero sin el PRI es seguro que Meade iría directo a la derrota.

NOTAS INDISCRETAS… Otra campaña que empieza a generar la percepción de estancamiento es la de Ricardo Anaya. Al panista parecen habérsele agotado muy pronto las ideas, o le están fallando los estrategas, porque es notoria la ausencia de propuestas concretas sobre problemáticas urgentes del país. Sus apariciones en videos tocando instrumentos musicales no han generado el efecto que buscaban sus estrategas, cualquiera que éste haya sido, y la salida de panistas para apoyar a Andrés Manuel López Obrador, que dicen continuará incrementándose, confirma que Anaya cojea del mismo pie que Meade, con quien se pelea por el segundo lugar en las encuestas: trae un tobillo roto por la desunión y división en su partido… Por cierto que quienes “convencieron y operaron” la llegada de la senadora Gabriela Cuevas a Morena fueron tres compañeros del Senado: Ana Gabriela Guevara, amiga cercana y compañera de viajes de la expanista; David Monreal, el senador zacatecano y el poblano Manuel Bartlett. Y siguen cortejando a otros panistas de alto nivel… Los dados mandan Escalera doble. Buen tiro.
23 Enero 2018 04:00:00
AMLO: del fundamentalismo al pragmatismo
Muchos se preguntan si el Andrés Manuel López Obrador del 2006 cambió en algo en relación con el del 2018. Y sí hay cambios evidentes en el comportamiento y el estilo de hacer política del aspirante presidencial; no abandonó la formas verticales y autoritarias de ejercer su liderazgo político, pero sí moderó su carácter, al menos en público, donde sus expresiones ya no son tan soberbias como las de aquel candidato que hace 12 años pecaba de confiado y se sentía anticipadamente presidente.

La intolerancia lopezobradorista, resumida en la actitud de que la pureza está conmigo y la mafia contra mí y en los que me critican, persiste. Pero el cambio más importante en el político que desde hace un año lidera las encuestas rumbo a la Presidencia, es el pragmatismo manifiesto con el que ahora maneja su política de alianzas: “Si ellos deciden, tienen las puertas abiertas en Morena, nosotros no vamos a cerrar las puertas, no vamos a rechazar a nadie”, decía ayer el candidato que hoy, a diferencia de hace 12 años, no tiene restricciones de principios ni fundamentalismos que le impidan pactar y recibir apoyos en el objetivo de ganar la Presidencia.

Y así priistas, panistas, perredistas, evangelistas, del Verde, figuras de derecha, de izquierda, del deporte, del espectáculo, el empresariado o de cualquier geografía son recibidos en Morena. Una inclusión tan abierta, que levanta críticas y cuestionamientos de quienes no entienden tanta diversidad en un movimiento donde todo origen o pasado político de quienes llegan a él, se borra y “purifica” por adherirse y apoyar al “cambio”.

Muy lejos quedó aquel López Obrador que a inicios de 2006, cuando las encuestas le daban más de 10 puntos de ventaja, se negó a aceptar la alianza que le proponía la poderosa lideresa del magisterio, Elba Esther Gordillo. “Recíbela, platica con ella 5 minutos y ve qué te propone, la necesitamos para ganar”, le repetían el fallecido Manuel Camacho Solís y Ricardo Monreal. “No, díganle que nos vemos el 3 de julio…Si me reúno con ella serían los 5 minutos más caros de la historia; me costarían 5 puntos del PIB”, respondía sarcástico el entonces candidato del PRD.

Igual respuesta les mandó a varios empresarios, de las cúpulas financieras, que pidieron verlo en aquella campaña con la intención de sumarse a su proyecto, y también a varios gobernadores del PRI, rebeldes contra Roberto Madrazo, que lo buscaron sin éxito. “Díganles que con gusto los recibo el 3 de julio”, contestó al pacto que le ofrecían los mandatarios estatales, los mismos que después apoyarían a Felipe Calderón en sus estados y serían decisivos para su triunfo.

Era un López Obrador tan seguro y confiado de que ese 3 de julio amanecería siendo presidente electo de México, que en su rechazo a las alianzas y pactos con personajes externos, llegó a decir en privado a sus más cercanos: “Si para ser presidente tengo que sacrificar mis principios, prefiero no ser presidente”.

El de ahora ya no tiene pruritos ni remilgos para aceptar apoyos, pactos o respaldos. “Están abiertas las puertas de Morena. Bienvenidos todos los hombres y mujeres que quieran un cambio de verdad”, dice. Pero no todo es “buena voluntad”. El fundamentalismo de principios y la cerrazón a cualquier apoyo o adhesión externa dieron paso al más puro pragmatismo en el objetivo de ganar. Ese es el cambio más visible de Andrés Manuel López Obrador: que aprendió la lección de que, para sentirse presidente y actuar como tal, primero hay que ganar la Presidencia.

NOTAS INDISCRETAS…Primer acto: el alcalde de Cholula solicita que el Ejército vigile las carreteras federales de acceso a su municipio; segundo acto, el alcalde impugna, con Controversia Constitucional ante la Corte, la Ley de Seguridad Interior, por anular las facultades municipales de seguridad del 115 constitucional; tercer acto, tras ser presentada la controversia, los militares son retirados de las inmediaciones de Cholula, ¿cómo se llamó la obra? “Generales berrinchudos” o “Represalias políticas del Ejército”, elija el título…En Chiapas el desastre desatado por Peña Nieto, Videgaray y Nuño, al imponerle de candidato al PVEM al cuestionado priista Roberto Albores, quebró la alianza que necesita el PRI para evitar que Morena y López Obrador arrasen en los comicios chiapanecos. Anoche a las 12 vencía el plazo para registrar la coalición y si no lo hicieron el revés para José Antonio Meade está dado: el Verde hará a un lado a un priismo debilitado en el estado e iría solo por la Gubernatura. Y si eso ocurre hay dos opciones: o hacen candidato al senador Luis Armando Melgar, que puede conciliar el apoyo de sectores del priismo aún fuera de una alianza formal, o el gobernador Manuel Velasco hace regresar a su renunciado delfín Eduardo Ramírez de Aguilar y lo designa. ¿Se rebelará Velasco a la orden de su amigo Peña Nieto o de plano le entregará la plaza a Morena?… Los dados mandan Serpiente. Caída libre.
22 Enero 2018 04:00:00
Meade y los genios de la pobreza
En un spot reciente de campaña, el precandidato presidencial del PRI, José Antonio Meade, cuestiona sarcásticamente a sus contrincantes y los llama “unos genios”, por dar sólo “gritos y discursos” sobre problemas graves como la pobreza, mientras que el exsecretario de Desarrollo Social del Gobierno de Peña Nieto, se ufana de que en su gestión “2 millones de mexicanos salieron de la pobreza extrema”. Y pregunta al público en su video. “¿Qué prefieres, gritos y discursos o soluciones reales para tu familia?”.

La cifra presentada de 2 millones que salieron de la pobreza extrema fue avalada por el Coneval en su informe de agosto de 2016, cuando el organismo reconoció que de 55.3 millones de mexicanos que vivían en condiciones de extrema pobreza hasta 2014, para su medición dos años después, la cifra disminuyó a 53.4 millones, es decir casi 2 millones menos. El tiempo de esa reducción coincide con el paso del ahora precandidato priista como titular de la Sedesol, del 28 de agosto de 2015 al 6 de septiembre de 2016. ¿Pero qué hizo Meade para incidir en esa cifra y reducir, al menos en los números, la pobreza extrema en el país?

El Coneval cataloga como “pobreza extrema” a la población cuyo ingreso es insuficiente para comprar la canasta de productos básicos y que carece de acceso a tres de los siete indicadores que mide el organismo, entre los que están educación, salud, vivienda y alimentación, entre otros. Y como buen tecnócrata que visualiza la pobreza sólo como números y estadísticas, y no porque haya vivido alguna vez las carencias, el entonces titular de Desarrollo Social ideó un mecanismo “práctico y efectivo” para incidir en las cifras de pobreza del Coneval, con las que nunca estuvo de acuerdo. “Si el problema son carencias específicas, ataquemos en lo particular esas carencias –no necesariamente todas– y saquemos a la población que ya no las tenga de la clasificación extrema”, fue el razonamiento que el equipo de Meade Kuribreña usó para maquillar la pobreza.

A todas las instituciones y dependencias se les giraron oficios en esa época para reportar obligatoriamente a Sedesol cualquier acción o programa específico dirigido a la población más pobre. Nada del presupuesto social de cualquier área de gobierno se podía ejercer sin supervisión directa de los técnicos de Meade.

Si un indicador de pobreza extrema era que los niños no fueran al kínder o preprimaria, Sedesol ideó que en las guarderías de IMSS, ISSSTE y otras dependencias, se habilitara a las cuidadoras como maestras de kínder; y automáticamente los hijos de esas trabajadoras fueron eliminados de la carencia educativa de preprimaria, aunque no necesariamente recibieran educación de calidad. Si otro indicador era el piso de tierra en las viviendas, los técnicos de Sedesol hicieron que recursos específicos se dedicaran a poner piso de cemento; si la carencia que metía a las familias en la cifra de pobreza extrema era alimentaria, entonces se les metía a la Cruzada contra el Hambre y se les ponía en un padrón de comedores con lo que supuestamente ya no pasarían hambres.

Y así, atendiendo carencias específicas que resolvían “necesidades específicas”, aunque no los sacaban de la pobreza, las cifras de la Sedesol comenzaron a moverse y registrar menos “pobres extremos”. En esa estrategia, el tema principal que coloca a la población en pobreza extrema, según el Coneval, la insuficiencia de ingresos para comprar la canasta de productos básicos, fue la que menos avanzó, pero en otras específicas como el acceso al kínder, el piso de cemento o el acceso a comedores públicos, bastaron para que ya no se cumplieran las tres carencias necesarias para contarlos en “pobreza extrema”. Siguieron siendo pobres, pues, con algunas carencias e ingresos insuficientes, pero ya no cumplían el parámetro y se les sacó de “pobres extremos” a “pobres moderados”.

Siendo secretario de Desarrollo Social, Meade comentó a este columnista su estrategia para incidir en las cifras de la pobreza en México, que no creía y consideraba falaces. “La pobreza en el país, en las cifras que se maneja es una gran mentira –dijo el secretario en un desayuno a principios de 2016–. ¿Tú cuántos pobres crees que hay en México?”, preguntó al columnista. “Pues yo parto de la cifra oficial que dice que casi 50% de la población, más de 60 millones sufre pobreza”, le respondí. “Falso, eso es falso”, atajó Meade. “¿Cuántos pobres hay entonces, según tú?”, le reviré. La respuesta del titular de Sedesol me dejó atónito: “Pobres, pobres, 10 millones máximo, los demás tienen algunas carencias, pero no son pobres”.

He ahí por qué el hoy candidato presidencial del PRI cree que él sí acabará con la pobreza –que conoce por sus visitas con fotógrafos y guaruras a las zonas jodidas– y que, si llega a ganar las elecciones, “ya no nacerán más niños pobres en México”. Una genialidad.
18 Enero 2018 04:00:00
El encubridor de la PGR
Con una pasmosidad y un cinismo que raya en la complicidad, el encargado de despacho de la PGR, Alberto Elías Beltrán, el mismo que llegó a empantanar el caso Odebrecht, a proteger a Emilio Lozoya Austin y a frenar cualquier investigación incómoda de corrupción o ilegalidad para el Presidente y sus amigos, ayer salió a dar una conferencia en la que avisó con anticipación, como si quisiera alertar y avisar al indiciado y prófugo César Duarte Jáquez, que “esta semana” va a presentar “tres solicitudes de extradición” en contra del exgobernador priista de Chihuahua acusado por la Fiscalía de ese estado de peculado agravado, desvío de recursos públicos y delitos electorales.

De manera inusual, cuando se trata de pedir una orden de extradición a un gobierno extranjero, el procurador en funciones hizo pública la intención de solicitar la detención de un prófugo de la justicia como César Duarte, con lo que perfectamente le dará tiempo al exgobernador acusado de corrupción, que hasta los últimos reportes se movía libremente en el estado de Texas, para que cambie su residencia y ubicación.

El procedimiento normal, sobre todo en casos de alto perfil político, como el de exmandatario chihuahuense, es que la PGR maneje las solicitudes de extradición con sigilo y cuando informa a los medios es porque la orden ya está presentada y el presunto delincuente ubicado y vigilado en el país donde se encuentre. Si Duarte no se encuentra ya ubicado y vigilado por el Gobierno estadunidense, a petición previa del Gobierno mexicano, entonces lo que hizo ayer el subprocurador Elías Beltrán fue advertirle al acusado y prófugo, a quien le dio, literalmente, un “pitado” desde la Procuraduría General de la República.

De hecho, el Código Nacional de Procedimientos Penales, en su artículo 143 señala que el proceso de petición y otorgamiento de una orden de aprehensión con fines de extradición debe realizarse en total secrecía y en un plazo de 24 horas siguientes a la solicitud. “El juez de control resolverá la solicitud de aprehensión o comparecencia en audiencia, o a través del sistema informático; en ambos casos con la debida secrecía, y se pronunciará sobre cada uno de los elementos planteados en la solicitud”. ¿Y entonces, por qué el encargado de despacho convocó a conferencia de prensa para anunciar un procedimiento que debe ser secreto según la ley?

La actuación de Elías Beltrán confirma las denuncias del Gobernador de Chihuahua, Javier Corral, sobre la existencia de una protección deliberada desde el Gobierno federal y las cúpulas del PRI al prófugo Duarte Jáquez. Porque tampoco explicó ayer el procurador, en su extraña conferencia mediática, por qué solamente presentará tres solicitudes de extradición, correspondientes a dos averiguaciones previas de la Fiscalía chihuahuense y una de la Fiscalía Especializada para Delitos Electorales, cuando se sabe que el total de expedientes judiciales abiertos contra el exmandatario, por los que se le han girado órdenes de aprehensión, es de 11.

César Duarte ha gozado de un halo protector desde Los Pinos y el Senado de la República que explica por qué, a diferencia de su tocayo Javier Duarte y del quintanarroense, Roberto Borge, no ha sido buscado por la justicia federal y mucho menos detenido antes de que abandonara el país. Su estrecha amistad y relación política con el coordinador del PRI, Emilio Gamboa Patrón, le valió también cercanas relaciones con el exsecretario de Hacienda Luis Videgaray y con su sucesor José Antonio Meade, de quienes tuvo siempre un trato privilegiado en materia hacendaria, a pesar de las denuncias públicas y periodísticas de corrupción que ya se conocían desde que estaba en funciones. Esas mismas relaciones políticas lo acercaron al ánimo del presidente Peña Nieto.

De ese tamaño ha sido el halo protector que ha evitado que César Duarte pise la cárcel o que al menos responda a las acusaciones de millonarios desvíos de recursos del erario chihuahuense que le formulan tanto las autoridades estatales, por el escandaloso desfalco cometido durante su gobierno, como la Fepade por el desvío de recursos públicos, de origen federal, para apoyar las campañas del PRI. ¿Ni perdón ni olvido para los delincuentes, señor Presidente?

NOTAS INDISCRETAS… La designación de Alejandra Barrales como candidata del PRD y de la coalición Por México al Frente a jefa de Gobierno de la CDMX, que se formaliza hoy con el anuncio oficial, confirma lo que ayer adelantaban los dados: que por primera vez la Jefatura de Gobierno de la capital del país podría ser ocupada por una mujer electa por los votantes, pues según las encuestas la disputa se centrará entre la morenista Claudia Sheinbaum y la frentista Barrales. Eso no quita el dato histórico de que la primera mujer que gobernó el entonces Distrito Federal fue Rosario Robles, electa por la Asamblea Legislativa el 29 de septiembre de 1999 como jefa de Gobierno sustituta de Cuauhtémoc Cárdenas… Ruedan los dados. Serpiente doble.
16 Enero 2018 04:00:00
La visión afectada de Peña Nieto
El extraño incidente de las lámparas que dañaron la vista del Presidente, de varios miembros del Gabinete y del Gobernador de Querétaro la semana pasada, parece haber dejado secuelas en la óptica con la que Peña Nieto observa la problemática de criminalidad e impunidad en el país. Porque ayer que se subió al tren de las campañas presidenciales –tal vez preo-cupado por el rezago de su candidato y su partido– al cuestionar la propuesta de amnistía a narcotraficantes hecha por López Obrador, el Mandatario federal lanzó una proclama que confirma que, respecto a la inseguridad en el país, Peña tiene la visión afectada y sólo ve lo que le conviene.

“No puede haber perdón ni olvido para los delincuentes. No puede haber borrón y cuenta nueva. Dejar hacer y dejar pasar a los criminales, significaría fallarle a la sociedad y traicionar a México”, dijo el Presidente sobre el planteamiento del candidato de Morena. Pero en su crítica, el Presidente olvidó que, en lo que va de su Administración, más de 103 mil asesinatos violentos y al menos 40 casos de homicidios contra periodistas –por mencionar sólo un par de cifras– representan una “falla a la sociedad” y una “traición a México”. La impunidad escandalosa de 99.5% de asesinos y criminales libres y sin castigo, hablan de un Estado y un Gobierno, el suyo, que dejó “hacer y pasar” a los criminales.

Si bien la propuesta de López Obrador, el pasado 3 de diciembre, desató polémica y fue atacada por familiares y víctimas del narcotráfico, el planteamiento es debatible y en ese debate el Presidente tiene derecho a opinar. El problema es que, al no poder resolver la crisis de seguridad y violencia que heredó del Gobierno de Felipe Calderón y entregar un país con una inseguridad mayor y desbordada, Peña perdió autoridad política y moral sobre el tema.

El fracaso de la política de seguridad es perfectamente medible en el hecho de que nunca se logró la principal meta trazada el 1 de diciembre de 2012, en el primero de los cinco ejes que Peña Nieto definió para su Gobierno al asumir la presidencia: “1. Gobierno de paz. Reducir la inseguridad y violencia que han robado la paz y la libertad de diversas comunidades del territorio nacional”. ¿Se redujo la inseguridad y violencia? Todo lo contrario, permaneció y se agravó en regiones que ya estaban convulsionadas al inicio de esta Administración, y además se extendió a otras entidades que estaban en paz y configuró un mapa violento y de inseguridad que hoy abarca la mayor parte de la República.

El propio exsecretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, en defensa de la estrategia de seguridad, decía ayer en una entrevista con Milenio que desaparecer la Secretaría de Seguridad Pública y anexar la seguridad a la Segob, “no fue una ocurrencia” y buscó “acabar con la dispersión, competencia y cero coordinación” entre instituciones en los gobiernos de Fox y Calderón. La estrategia funcionó en los primeros tres años del Gobierno al reducir los homicidios dolosos de 21 a 17 por cada 100 mil habitantes, dijo Osorio, pero también aceptó que después la situación se descompuso por cambios de Gobierno en estados y municipios y porque el Poder Legislativo no entendió esa dificultad y no permitió consolidar el mando policíaco en las 32 entidades federativas. “Hoy no es echar culpas, sino ver que hay una dificultad”, reconoció Osorio.

Eso es lo que no quiere “ver”, con su visión afectada, el presidente Peña. Que lo que nos deja al final de su Gobierno es un país violentado, una sociedad agraviada, lastimada y sometida por la delincuencia, un Estado de derecho inexistente y una impunidad que aniquila a la justicia. Y sobre todo, un Gobierno rebasado, inepto y manchado por la corrupción de sus miembros y su partido que, si aplicara realmente la proclama presidencial de que “a los delincuentes ni perdón ni olvido”, terminaría con sus titulares, medio gabinete, gobernadores y dirigentes en la cárcel.
15 Enero 2018 04:00:00
Una primera tendencia
A un mes exacto de que iniciaron las precampañas por la Presidencia de la República, las encuestas empiezan a coincidir en un escenario que, a fuerza de repetirse en distintos sondeos de diferentes casas encuestadoras, comienza a perfilar una tendencia de lo que puede ser la lucha decisiva por el poder presidencial en México. Y esa primera tendencia dice que, más que una disputa de tres, la elección en marcha podría resolverse entre dos opciones políticas y dos candidatos que se despegarían en el primero y segundo lugar, mientras la tercera opción se rezaga y deja de ser competitiva, dando paso a fenómenos de “voto útil” que pueden definir la Presidencia.

Hasta ahora, con base en las encuestas, las dos fuerzas con posibilidades de disputarse la victoria en estos comicios son la coalición Juntos Haremos Historia, que encabeza Andrés Manuel López Obrador, y la alianza Por México al Frente, con Ricardo Anaya Cortés. El primer mes de estas campañas previas confirma las posibilidades de alternancia política en la Presidencia con un eventual triunfo de López Obrador y perfila que el segundo lugar, el que puede disputarle la Presidencia al tabasqueño, lo tiene hasta el momento Anaya Cortés.

Y en la tercera posición, que no avanza y se rezaga en la mitad de estas precampañas, aparece el candidato de la coalición PRI-PVEM-Panal, José Antonio Meade. Las razones y los análisis del estancamiento ya evidente del candidato oficialista en las encuestas abundan y son coincidentes: desde errores en la estrategia, exceso de “generales” en su equipo, debilidad del discurso y mala proyección del candidato, rechazo social y desgaste de la marca PRI y el Gobierno de Peña Nieto, división interna y pugnas entre liderazgos del priísmo y el gabinete, y un virtual “secuestro” de Meade por el grupo itamita encabezado por Luis Videgaray.

Como sea, el resultado de estas primeras cuatro semanas de precampaña –la quinta parte del proselitismo total– es negativo para el candidato del partido gobernante. El peor escenario para el PRI de Peña Nieto, es justo el que se empieza a configurar en las encuestas: un primer lugar que se consolida con López Obrador, un segundo lugar que se afianza Ricardo Anaya y un tercer lugar, que se rezaga y no logra en este mes meterse a la contienda, para su candidato José Antonio Meade.

Es cierto que las encuestas sólo reflejan el ánimo momentáneo del electorado y que falta mucho por ver en esta elección. Pero también lo es que, cuando esos sondeos comienzan a marcar tendencias que se repiten, se genera una percepción de debilidad o fortaleza de los candidatos y sus campañas. Y en este primer corte, a menos de un mes de concluir las precampañas –que son campañas adelantadas con candidatos y coaliciones ya definidos– la percepción es que el puntero se afianza, que la disputa por el segundo lugar se define a favor de la opción del Frente, y que la candidatura oficialista no camina y su estancamiento desata rumores de debilidad y revive fantasmas de sustitución.

NOTAS INDISCRETAS… Con más de 10 secretarios, la lista del PRI al Senado es casi un “gabinete ampliado”. La mayoría deja sus dependencias sin buenas cuentas y a más de uno le urge el fuero “por lo que venga”. Algunos dejan números rojos en materia de seguridad, investigaciones de corrupción o en la incierta negociación del TLC, pero al final solo importa asegurar “hueso” y su futuro político. También cinco exgobernadores buscan seguir pegados a la ubre pública y no faltan los dinos priistas y los hijos de políticos. Es la familia priista… De la denuncia política y mediática, el Gobernador de Chihuahua, Javier Corral, pasa a la movilización callejera en su pleito con la Hacienda federal por la retención de recursos y la inacción en la extradición de César Duarte. Corral lanzó su estrategia de marchas y protestas desde su estado y hacia el centro de la República, para presionar al gobierno y, tras recibir un apoyo “simbólico” a su movimiento del PAN. Hacienda, mientras tanto, niega retenerle partidas y dice que no hay ninguna controversia por recursos de Chihuahua ante la Suprema Corte. Lo que no responde el Gobierno peñista es por qué no ejecuta la orden de detención y extradición contra Duarte. ¿Complicidad?... Hoy es el primer informe de gobierno del panista Tony Gali en Puebla. El Gobernador dice llegar con buenos números económicos –crecimiento de 8.6% del PIB, 30 mil empleos y 2.1% de desocupación–. La pregunta es si en política Gali llega a su primer año con mayor independencia de su antecesor…En Fonatur se afirma que Miguel Alonso dejaría pronto el cargo para ser llamado a la campaña de Meade. Al candidato priista, que no avanza en las encuestas, le urgen operadores que hayan derrotado a Morena y Alonso lo hizo en Zacatecas…
14 Diciembre 2017 04:00:00
La embajada que se volvió licorería
Durante varios años, entre 2007 y 2016, la embajada de México ante el Reino de Arabia Saudita tuvo doble función: al mismo tiempo que llevaba los asuntos diplomáticos y la representación de nuestro país ante una de las naciones más poderosas del mundo árabe, funcionaba también como expendio clandestino de venta de licores y bebidas alcohólicas de todo el mundo, que eran comerciadas desde la sede diplomática en el cotizado mercado negro de ese país musulmán, donde La Sharia o Ley Islámica, prohíbe y penaliza con cárcel, castigos corporales y hasta ejecución pública, el tráfico y la ingesta de bebidas alcohólicas y drogas.

Ese comercio ilegal de alcohol, que generaba millonarias ganancias, era manejado personalmente por el embajador mexicano en Arabia Saudita, Arturo Trejo Nava, durante ese periodo. Aprovechando la “franquicia diplomática” para importar vinos y licores, que el gobierno saudiarabe da a embajadas extranjeras para consumo exclusivo de sus invitados y eventos, el diplomático llegó a importar hasta un contenedor de bebidas como whisky, vodka, tequila y ron, que vendía a clientes que acudían a comprarlas directamente a la residencia del embajador, habilitada como licorería.

Según el expediente de una investigación en curso, realizada por el Órgano Interno de Control (OIC) de la Cancillería, el embajador Trejo Nava montó un lucrativo negocio utilizando la residencia oficial, ubicada en una exclusiva zona de la ciudad de Riad, donde escondía, en bodegas, las cajas de licores y bebidas que vendía a clientes furtivos hasta en 200 dólares una botella de whisky o 300 una de vodka, por las que el embajador pagaba en promedio 20 dólares por botella. Las ganancias, en años que duró ese comercio ilegal, fueron estratosféricas para el representante de México. Por la investigación del OIC, que ya conoce la Secretaría de la Función Pública, Trejo Nava está “suspendido” de cualquier representación diplomática y fue regresado a México desde la embajada de Rumania el pasado 19 de octubre. Dejó la embajada Saudita, tras 9 años en el cargo, en agosto de 2016, al ser transferido a Europa del este.

Cercano a Carlos de Icaza, subsecretario la SRE, el embajador Trejo nunca utilizó recursos públicos para comprar las bebidas que comerciaba, sino que invertía sus propios recursos, aclaran las investigaciones. De ser encontrado responsable de conductas ilícitas que señala el artículo 58 de la Ley del Servicio Exterior Mexicano, por “hacer uso ilícito o con fines de provecho personal de las franquicias, valijas, correos diplomáticos, recursos financieros y materiales, así como inmunidades y privilegios inherentes al cargo”, al embajador se le aplicaría una sanción establecida en el articulo 57 de la citada ley, que va desde la “suspensión, destitución y sanción económica. En todos los casos de destitución el sancionado quedará inhabilitado para reingresar al Servicio Exterior o desempeñar algún puesto, cargo o comisión temporal en el mismo”, reza el artículo.

El mercado negro del alcohol en Arabia Saudita opera aún con la estricta prohibición. Las penas por comerciar o consumir bebidas alcohólicas van, según La Sharia, desde cárcel hasta azotes al infractor. Pero eso no evita que hasta la realeza sea parte del comercio ilegal. Como el escándalo protagonizado en 2010 por un príncipe de la familia Thunayan, cuando un cable de WikiLeaks reportó una fiesta clandestina de Halloween, en la que “el príncipe y más de 150 mujeres y hombres disfrazados consumían finas bebidas alcohólicas vendidas en el mercado negro”. Sólo que, mientras esas penas no se aplican a 15 mil príncipes y princesas de la Casa Real Saudí, las ejecuciones, latigazos y otros castigos sí se aplican a extranjeros y a ciudadanos árabes que no son de la realeza.

El contrabando y la venta ilegal de alcohol y drogas en ese país está asociado con gente rica, con “contactos políticos o diplomáticos”, además de pilotos, empleados de aduanas y contrabandistas dedicados a esa actividad ilícita.

En ese “selecto grupo” estaba nuestro embajador que, más allá de si cometió o no un delito para las leyes mexicanas, claramente violó las leyes del país en donde residía y utilizó, vergonzosamente, la representación de México para enriquecerse con una actividad ilícita, exponiendo al prestigiado Servicio Exterior Mexicano a un escándalo que, en la Secretaría de Relaciones Exteriores que encabeza Luis Videgaray, habían querido mantener y manejar hasta ahora como un “asunto interno”.
11 Diciembre 2017 04:04:00
Anaya, candidato; la sucesión se complica
La irrupción de Ricardo Anaya Cortés, como el anunciado candidato del Frente por México, no sólo completa la boleta electoral con las tres opciones más fuertes que tendrán los mexicanos para elegir el 1 de julio de 2018, sino que confirma el acomodo de las fuerzas políticas para el arranque de las precampañas, en las que la alianza PAN-PRD-MC se ubica de salida, ya con candidato en la segunda posición, atrás de Morena, pero por arriba del PRI que inicia en una difícil tercera posición que complica la sucesión y las posibilidades de mantener el poder para el partido gobernante.

Aunque no hubo sorpresa, al final la imposición de Anaya como candidato frentista, con todo y la evidente molestia de Miguel Ángel Mancera que acusó una “traición” de dirigentes de su partido, significa una primera derrota para el presidente Peña Nieto y para el PRI. Porque desde el Gobierno apostaron todo, primero por la no consolidación del Frente –para lo cual desplegaron toda una operación política y mediática que buscaba la muerte prematura del bloque opositor– y segundo, a que, de consolidarse esa alianza, el candidato no fuera el dirigente nacional del PAN. Fallaron en una y en otra y hoy el escenario de arranque formal de la carrera presidencial es el más complicado para el PRI y para su candidato José Antonio Meade.

Porque hoy se sabe que uno de los argumentos que le vendió el canciller Luis Videgaray para la postulación de Meade era precisamente que él le garantizaba que un “bloque de gobernadores del PAN” iban a “jalar y a apoyar” al secretario de Hacienda “porque les hemos dado recursos”. Pero ayer, durante el acto en el que Ricardo Anaya fue lanzado como candidato del Frente en el WTC, la asistencia de 11 de los 10 gobernadores panistas pareció echar por tierra la idea de Videgaray que, o le mintió al Presidente, o le vendieron un supuesto apoyo de los mandatarios del PAN que no era seguro. El único gobernador de Acción Nacional que no acudió al evento fue el de Puebla, Antonio Gali, quien se solidarizó con el aspirante poblano Rafael Moreno Valle, quien tampoco acudió en señal de molestia porque no se atendió su petición de un método abierto para elegir al candidato frentista.

Hoy Anaya se convierte en la “piedra en el zapato” para el proyecto de continuidad de Peña Nieto y la consolidación de la candidatura de José Antonio Meade. Todos los análisis de los estrategas de Los Pinos decían que, el PRI “tenía que arrancar en segundo lugar de la contienda” para poder dar paso a un enfrentamiento “cara a cara” con Andrés Manuel López Obrador y volver la elección presidencial una “contienda de dos”. Hoy, a reserva de lo que pase en las próximas semanas, de aquí al arranque formal de las campañas en marzo, en el inicio de las precampañas, ese escenario ya no se cumplió y el abanderado priista parte de un lejano e incómodo tercer lugar, mientras que la pelea con López Obrador la tiene en esta etapa el indeseado Ricardo Anaya.

Y ayer el abanderado de la coalición Por México al Frente ya dio una muestra de hacia dónde irá su discurso y su estrategia de campaña: la propuesta de un “cambio profundo” pero “no hacia ‘las locuras del pasado’ que representa López Obrador, ni a “continuar con más de lo mismo en corrupción, precarización salarial, deuda externa e inseguridad y violencia” de las que señala al candidato priista Meade Kuribreña. Está claro, pues, que en el contraste que buscan posicionar desde el Gobierno, entre el pasado del lopezobradorismo y el futuro que le atribuyen a la continuidad del candidato del panismo, ayer irrumpió la que apuesta a ser la “opción intermedia” con un candidato que se le impuso al panismo, derrotó al Gobierno y, contra todo lo que se ha dicho y documentado en su contra –traidor, enriquecimiento de su familia, autoritario, mentiroso, etc.– hoy está en la ruta de buscar la Presidencia.

NOTAS INDISCRETAS…La reacción contundente de Miguel Ángel Mancera a que se le haya cancelado “por consenso” la posibilidad de competir o al menos de hacer campaña como precandidato, aun cuando ya hubiera un acuerdo a favor de Anaya para que al final él fuera el candidato, fue abrir la contienda por la candidatura del Frente a la CDMX. Su enojo con Alejandra Barrales, a quien le retiró su apoyo y con otros dirigentes del PRD que siente que lo “traicionaron” al final, se manifestó al mandar a Armando Ahued y a Salomón Chertorivsky a competir por la candidatura que al final terminará definiendo él, por lo que es casi seguro que no será Barrales… La UAM envió una carta en la que niega la acusación de académicos y maestros de esa casa de estudios, de que el rector general, Eduardo Peñalosa Castro, “vendió” una candidatura a rector de la UAM-Xochimilco. Reconoce que el rector sí se reunió con la diputada y exrectora Patricia Aceves, días después del sismo del 19-S, pero que fue parte de la “intensa actividad en búsqueda de recursos para rehabilitar las instalaciones afectadas”. Y en efecto, acepta que se obtuvieron 50 millones de pesos adicionales al presupuesto pero no para la Unidad Xochimilco, sino para Azcapotzalco e Iztapalapa, dice la carta firmada por la directora de Comunicación de la UAM, Sandra Licona. El hecho es que, primero, el candidato que según académicos había sido “recomendado” por la diputada Aceves, Fernando de León, ya es rector de la UAM-Xochimilco, y segundo, que alguien con poder dentro de la Cámara de Diputados les consiguió los 50 millones al rector de la UAM, porque una denuncia de la Auditoría Superior de la Federación contra el exrector Salvador Vega, por manejo irregular de 130 millones, tenía detenidos los recursos para esa universidad… Los dados mandan Serpiente. Mal inicia la semana.
07 Diciembre 2017 04:00:00
Ya montaron al ‘El Bronco’
Jaime Ramírez “El Bronco” pasó de “independiente” a “codependiente” de Los Pinos. El Gobernador de Nuevo León, que hizo historia en 2015 al ser el primero en ganar una Gubernatura como candidato sin partido en la historia democrática del país, terminó entregándose a los brazos del presidente Peña Nieto y del PRI, partido en el que militó toda su vida hasta que la negativa de una candidatura lo empujó a explorar la vía independiente en la que, con el padrinazgo financiero de empresarios regios y hasta del narcofiscal de Nayarit, Edgar Veytia, preso en Estados Unidos por narcotráfico, se convirtió en un fenómeno político y electoral gracias a su manejo de las redes sociales.

Pero toda esa historia del personaje indomable, que cabalgaba contra la partidocracia y que fue capaz incluso de arrasar en una elección sin pagar “un centavo” de publicidad a medios tradicionales como la radio y la tv, ya quedó en el pasado. Hoy al Gobernador de Nuevo León de “Bronco” ya nomás le quedó el nombre, porque no sólo se mueve, en su nueva aspiración presidencial como “independiente”, como parte del sistema político y aprovechando los recursos públicos que le da su cargo, sino que además hay señales claras de que Jaime Rodríguez pactó con el Gobierno federal que apoyaran y alentaran su candidatura, a cambio de que él se concentrara en campaña en un solo objetivo que para Peña y el PRI es prioritario y un tema de supervivencia política: quitarle el mayor número de votos posibles a Andrés Manuel López Obrador.

Ese es el único objetivo y misión real de “El Bronco” que se dejó montar por Los Pinos: dividir y fragmentar el voto ciudadano, sobre todo de los inconformes y los antisistémicos que ven en López Obrador una opción de cambio. En la medida que más se fragmente el voto antipriista y antisistema –como ya lo probaron en el Estado de México– baja el porcentaje de votación necesario para ganar la elección presidencial y eso favorece al PRI porque sigue siendo el partido con el mayor voto duro y estructura a nivel nacional.

Ese es el “servicio” que el Mandatario neoleonés hará al sistema y a su candidato José Antonio Meade. Y a cambio no sólo está recibiendo apoyo efectivo y real para ser hoy en día el aspirante independiente que más firmas ha recabado con 625 mil, de las cuales la mayoría son “casualmente” del Estado de México donde lleva 127 mil firmas, incluso por encima del estado que gobierna, donde ha recabado 121 mil apoyos.

Pero eso no es todo, la negociación de Jaime Rodríguez con Los Pinos incluye un trato “especial” a su estado por parte de Hacienda, que de unos meses para acá ha enviado con prestancia y celeridad todas las partidas y recursos federales asignados al estado, cuando muchas otras entidades se quejan de atrasos y lentitud en la entrega de los recursos que les corresponden desde el centro. Hace unos días el secretario de Finanzas de Nuevo León, Carlos Alberto Garza, comentaba en confianza a periodistas locales que estaba feliz porque “nunca en los dos años del Gobierno habíamos tenido tanto apoyo federal y tanta rapidez en la entrega de las partidas federales como ahora”.

Así que ya no hay duda de dos cosas: Jaime Rodríguez estará en la boleta de 2018 como candidato “independiente”, y al “Bronco” ya lo montaron y le pusieron un herraje que dice: “este cuaco es de la cuadra de Los Pinos”.

NOTAS INDISCRETAS...

Dos rectores de dos de las principales universidades públicas en la Ciudad de México y a nivel nacional enfrentan señalamientos “delicados”. El primero es el rector Enrique Graue, a quien padres de familia que han denunciado al West Hill Institute de Santa Fe, por diversas irregularidades graves, se quejan de que el doctor que dirige la UNAM no ha hecho nada para retirar o investigar la incorporación y el reconocimiento de la máxima casa de estudios a la que ellos han denunciado como una “universidad fraudulenta”. Y es que los padres, que tienen interpuestas denuncias contra el West Hill de Santa Fe tanto ante la SEP como ante PGR, la CNDH y hasta el Conapred, sospechan que la apatía del rector Graue para proceder contra el instituto privado tiene que ver con “amistades y favores” de tipo político, porque el dueño del West Hill es nada menos que el empresario constructor Jaime María Rioboó Martín, que en su momento fue de los empresarios consentidos de Andrés Manuel López Obrador y el constructor de los segundos pisos.

¿Será que Graue tiene compromisos que van más allá de mantener el prestigio y el buen nombre de la UNAM para que no aparezca avalando a un Instituto que enfrenta denuncias hasta penales por incumplimientos e irregularidades en su actuación educativa?.. El otro rector al que acusan es al general de la UAM, Abel Peñalosa Castro, a quien académicos y profesores de esa casa de estudios señalan de haber “vendido” una candidatura para rector de la UAM-Xochimilco, la de Fernando de León, a la diputada federal por Morena, Patricia Aceves. La delicada acusación parte de que Peñalosa Castro se entrevistó hace tres semanas con la legisladora morenista, quien le ofreció gestionar 50 millones de pesos para las obras de reconstrucción del campus Xochimilco, a cambio de que el rector incluyera a Fernando de León en la terna que analiza desde ayer la Junta Directiva, que ya empezó las entrevistas con los candidatos a dirigir la UAM-Xochimilco.

Lo cierto es que la semana pasada se comunicó a la UAM que cuenta con ese dinero para la reconstrucción, mientras que De León ya es candidato a pesar de que no recibió un solo voto de apoyo en el Consejo Académico de Xochimilco, y de todas maneras se incluyó en la quinteta remitida al rector general. También se menciona que la diputada Aceves pidió “cerrarle el paso” a Luciano Concheiro, amigo de López Obrador, quien después de estar considerado en la quinteta final fue misteriosamente eliminado. Morena hace política en la universidad pública comprando voluntades, dicen en Xochimilco... Los dados mandan Serpiente doble. Caída libre.
06 Diciembre 2017 04:00:00
Meade y los tecnócratas
El doctor Meade es una persona muy preparada; cursó la carrera de economista y abogado al mismo tiempo. Habla perfectamente inglés, casi mejor que su lengua materna. Tiene fama de buena persona, respetuoso de su familia; militante católico, educado y decente. Es integrante del grupo de tecnócratas que coparon las áreas económicas del Gobierno federal desde el salinato y han sido, en la práctica, los dirigentes de este país. Con Meade como representante de la nueva generación tecnocrática –el Grupo ITAM que lidera con Luis Videgaray– ese grupo cumplirá 30 años ejerciendo el poder.

Para mantenerse en el poder, lo mismo en gobiernos del PRI que del PAN, argumentan ser “excelentes” administradores. Pero la economía nacional, a pesar de tener el TLC, uno de los tratados comerciales más grandes del mundo, sólo crece a un mediocre 2% en promedio; su mayor logro son las “buenas cifras macroeconómicas”, pero hoy la deuda externa supera la mitad del PIB (creció casi 10 puntos en 4 años del sexenio de Peña); la inflación dicen que baja y está controlada, pero la gasolina cuesta cada día más; el gas subió 30% el último bimestre; la electricidad es más cara y, con el pretexto de cambios en los medidores, aumentó doble o triple en los últimos meses.

Para no hablar de la tortilla, el pan y la canasta básica, cada vez más inaccesible para familias humildes. Cifras del Coneval destacan que el último trimestre de 2017, 42% de familias mexicanas no tuvieron ingresos suficientes para adquirir la canasta básica, es decir que pasan hambre. Los precios de los productos de los campesinos, como maíz y frijol, permanecen a la baja y hasta 57% de la gente que trabaja lo hace informalmente. Pero el salario mínimo avanza: en 2018 aumenta 8 pesos diarios.

El poder de la tecnocracia radica en su control de la Secretaría de Hacienda, por la que Meade pasó con Calderón y Peña Nieto. Desde ahí dominan al resto de instituciones públicas, incluyendo al Congreso de la Unión, al que engañan cada año con proyectos de ingresos y egresos trampeados que, al final del ejercicio fiscal, arrojan resultados opuestos a lo autorizado por los legisladores. Todos los proyectos del Gobierno federal, y la mayoría de los que ejercen estados y municipios, son revisados y aprobados por técnicos de Hacienda. Para ello idearon una estructura burocrática-administrativa que mantiene, supuestamente, las tres subsecretarías históricas, pero han creado 25 Unidades administrativas, cuyo presupuesto es igual al de una subsecretaría de Estado.

La mayoría de ellos son financieros, economistas y administradores reconocidos por el Banco Mundial, el FMI y la OCDE, “ministros de finanzas del año” o hasta presidentes del Banco Internacional de Pagos, etcétera, y aun así lograron lo imposible: quebrar a Pemex y a la CFE. Sobreexplotaron los pozos y derrumbaron la producción petrolera; exprimieron a la industria con IEPS y derechos de extracción hasta secarla; propiciaron el robo de combustibles e hicieron negocios desastrosos como comprar plantas chatarra en Coatzacoalcos y hasta unos astilleros en España, quitando trabajo a los nacionales. Se opusieron a construir nuevas instalaciones y refinerías porque, decían, “no es buen negocio”, y hoy compramos casi toda la gasolina a EU; despilfarraron recursos cuando el petróleo valía más de 100 dólares; le entregaron a Josefina Vázquez Mota 100 millones de dólares para supuestos proyectos de ayuda a mexicanos en EU; permitieron el saqueo de Sedesol en tiempos de Rosario Robles y se hicieron disimulados con la Estafa Maestra.

Donde sí han sido constantes es en mantener al menos a 50 millones de mexicanos en pobreza y si se apuran aumentan esas cifras. El campo mexicano está destruido. Los apoyos y el enorme presupuesto agropecuario se entrega, casi totalmente, a grandes agricultores, en especial a exportadores. De pueblos y comunidades indígenas ni hablar, ellos siguen olvidados y en la miseria.

Llegaron al poder con Salinas, pero con Ernesto Zedillo consolidaron su presencia omnipotente en las decisiones nacionales, a través de personajes como Aspe, Serra, Ortiz Martínez, Gurría, Gil Díaz, Carstens, Cordero, González Anaya, Lozoya, y destacadísimamente Luis Videgaray. Hoy, con la candidatura del doctor Meade, están a punto de seguir haciendo realidad la declaración-augurio del secretario de Estado norteamericano, Richard Lansing, quien dijo en 1924: “México es un país extraordinariamente fácil de dominar; basta controlar a un solo hombre: el Presidente. Tenemos que abandonar la idea de poner en la Presidencia mexicana a un ciudadano americano, ya que eso llevaría otra vez a la guerra. La solución necesita más tiempo: debemos abrirle a los jóvenes mexicanos ambiciosos las puertas de nuestras universidades y hacer el esfuerzo de educarlos en el modo de vida americano, en nuestros valores y en el respeto al liderazgo de los Estados Unidos. México necesitará de administradores competentes. Con el tiempo, esos jóvenes llegarán a ocupar cargos importantes y eventualmente se adueñarán de la Presidencia. Sin necesidad de que EU gaste un centavo o dispare un tiro harán lo que queramos. Y lo harán mejor y más radicalmente que nosotros”.
05 Diciembre 2017 04:00:00
Los últimos estirones del Frente
La negociación del Frente Ciudadano por México para definir su método y su candidato está en los momentos finales. El espaldarazo del PRD, que con todas sus tribus y corrientes cerró ayer filas en torno a la figura del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, es parte de los “últimos muñequeos, jaloneos finales en la negociación de posiciones”, pero el Frente va y en los próximos días, a más tardar el 14 de diciembre, será registrado con todo ante el INE, afirman negociadores de los tres partidos que están en proceso de las definiciones.

Todo apunta a que el apoyo político del PRD a Mancera fue una forma de ese partido de demostrar, hacia adentro del Frente, que “está unido” y que tiene fuerza para la negociación final de las posiciones; pero al final parece que todas las pláticas y los consensos finales que se buscan –parte de los cuales se avanzaron en el cónclave de dirigentes del jueves pasado, en la casa del director de la FIL de Guadalajara, Raúl Padilla– apuntan a que el candidato único del Frente será el líder del PAN, Ricardo Anaya, quien para lograr el consenso de los otros dos partidos tuvo que ceder posiciones en la representación del Congreso y los estados.

La clave estaría en el reparto de las candidaturas. El reparto final quedaría tal como se había planteado originalmente, desde el inicio de las negociaciones del Frente: el PAN, a la candidatura presidencial con Anaya; el PRD, a la Jefatura de Gobierno de la CDMX con Alejandra Barrales, o quien determine Miguel Ángel Mancera, que tiene el control total en la ciudad, y Movimiento Ciudadano, con su candidato en Jalisco, Enrique Alfaro, pero negociando con el PAN una senaduría de mayoría. En el resto de la República la proporción quedaría, en distritos de mayoría para la Cámara de Diputados, cerca de 150 para el PAN, 110 para el PRD y unos 40 para MC. Las senadurías quedan, en su mayor parte, encabezadas por una fórmula mixta PAN-PRD en al menos 16 estados de la República; del resto, todos los estados del norte, además de Guanajuato, Yucatán, Puebla, Tamaulipas y Querétaro, quedan para el PAN, mientras el PRD se queda con las senadurías de Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Morelos, Guerrero, el Estado de México y la Ciudad de México. MC se queda con todo Jalisco, Nayarit y Colima, salvo una de las dos senadurías que podría ceder al panismo.

En el PRD afirman que el consenso final “ya casi está listo”, pero su partido intenta con Mancera avanzar “con unidad y definición” y conocer ya los precandidatos de los otros partidos para avanzar a la candidatura única en los próximos días. En el PAN, mientras tanto, señalan que “todo se va arreglar y que el Frente saldrá fuerte y con un candidato respaldado por todos”. Y sobre el candidato del PRI, aseguran que, aunque ven una estrategia política y mediática “para inflarlo a como dé lugar”, en sus sondeos internos José Antonio Meade “no ha crecido”, aunque sí urge mandar ya la señal del nombre del candidato del Frente Ciudadano por México.

Así que el tercer gran contendiente en la boleta electoral de 2018 estará definido en días. Y aunque muchos pronosticaban la muerte anticipada del Frente –por la que prendían veladoras en Los Pinos y hasta volteaban de cabeza a san Antonio (Meade)–, todo indica que habrá candidato frentista y que será Ricardo Anaya, al mismo que quisieron evitar y tirar con todo desde el gobierno de Peña Nieto y el PRI. Por algo sería.

NOTAS INDISCRETAS… Si logra el consenso para ser candidato del Frente, el problema que le queda a Ricardo Anaya, nada menor, es al interior del PAN. El sábado, en su cuenta de Twitter, el presidente del Senado, Ernesto Cordero, jefe de los “rebeldes del PAN”, posteó una foto provocadora de una reunión, al parecer en su casa, en la que se veían juntos, en ambiente de camaradería, a los senadores Cordero, Gil Zuarth, Javier Lozano, Salvador Vega y Mariana Gómez con los gobernadores panistas Francisco Domínguez, José Rosas Aispuro, Carlos Mendoza Davis y Francisco García Cabeza de Vaca. La foto no tenía comentario alguno, pero ni falta que hacía. Parecía decir: “todo este PAN puede ir con Meade”. ¿Será que por eso Cordero la eliminó de su Twitter después de unas horas? Lo que no pudo hacer nunca el presidente Peña Nieto, lo logró ayer la fallecida Rosario Green. En el mismo salón, Manlio Fabio Beltrones y Luis Videgaray, enfrentados políticamente, hicieron a un lado sus diferencias para homenajear a la primera canciller mexicana de la historia, que muriera la semana pasada. Los dados mandan Escalera Doble. Subimos.
04 Diciembre 2017 04:03:00
Tiempo de ocurrencias y promesas recicladas
A 10 días de que comiencen oficialmente los tiempos de “precampaña” del INE, los precandidatos simulados –que ya son virtualmente candidatos– comienzan su concurso y carrera de promesas recicladas, ocurrencias y hasta comentarios de franca demagogia. Encima del grotesco y desproporcionado bombardeo de 50 millones de spots que soportaremos los ciudadanos en tiempos oficiales de radio y televisión, donde ya tendremos que aguantar verles la cara o escucharlos todo el día con mensajes huecos y propaganda barata, están los discursos que, con retórica simplista y reduccionismo de la realidad que viven la mayoría de los mexicanos, tratarán de vendernos “espejitos” y soluciones mágicas o de reciclar las mismas propuestas de crecimiento, desarrollo y seguridad que hoy nos tienen sumidos en la desigualdad, la pobreza y la violencia.

Ayer y el sábado hubo dos primeras muestras de esas ocurrencias que, con mercadotecnia y labia política, soltarán los candidatos a raudales. La primera surgió del discurso y el mensaje con el que José Antonio Meade se convirtió en “precandidato oficial” del PRI, al recibir en la sede nacional del partido que lo postula, sin ser priista, el certificado que lo acredita como tal. “Vamos a hacer de México una potencia que permita que todos vivamos mejor… Vamos a proponer una vía clara, realista y sensata de lo que México puede llegar a ser. De lo que va a llegar a ser cuando ganemos la Presidencia de la República”, dijo Meade.

Y es inevitable recordar la última vez que un candidato, que después llegó a presidente, nos embaucó con el cuento de que seríamos “potencia de primer mundo”. Se llamaba Carlos Salinas de Gortari y lo que vino después de su sexenio, con el sucesor que él eligió, Ernesto Zedillo, fue la peor crisis económica y social de que los mexicanos tengamos memoria. Tal parece que la tecnocracia, a la que pertenecen Meade, Salinas y Zedillo, reciclará sus promesas de prosperidad, crecimiento y desarrollo “como potencia”, basados sólo en el manejo impecable de la macroeconomía y la disciplina fiscal que en 30 años nos ha dado estabilidad, pero no crecimiento suficiente ni empleos bien remunerados y que sólo ha aumentado la pobreza y ahondado la desigualdad de un puñado de familias de las más ricas del mundo.

En ese “México próspero y rico” de la visión tecnocrática, no existen los indígenas, los más pobres, el sureste atrasado, y la violencia, la impunidad y la corrupción que padece la mayor parte de mexicanos, son meras anécdotas “que debemos corregir”, dice el candidato del priismo tecnocrático.

Lo lamentable es que la visión de enfrente, la que dice tener también la solución a todos los males y problemas nacionales por la magia de que “si la cabeza cambia y es honesta, todo lo demás va a cambiar”, también cae en el simplismo y la demagogia. El sábado Andrés Manuel López Obrador habló de la violencia del narcotráfico que está azotando a buena parte del país, con ejecuciones, secuestros, extorsiones y cuerpos desmembrados, la misma que ha afectado a millones de familias mexicanas, y abrió una polémica al decir que, para “pacificar al país” y acabar con esa violencia irracional y desbordada, piensa proponer una “amnistía” a los jefes del narcotráfico y el crimen organizado.

“Vamos a hacer todo lo que se pueda, para que logremos la paz en el país. Que no haya violencia”, dijo el sábado en Guerrero, López Obrador. “Si es necesario… vamos a convocar a un diálogo para que se otorgue amnistía, siempre y cuando se cuente con el apoyo de las víctimas, los familiares de las víctimas. No descartamos el perdón. En mi tierra siempre se dice ‘ni perdón ni olvido’, yo no comparto eso”, mencionó en su mensaje en Quechultenango.

¿Qué pensarán esas familias, que en México se cuentan ya por millones en los últimos 10 años, que han sufrido el dolor de la orfandad, de perder a un padre, una madre, un hijo o hermano por la violencia de “perdonar” a los criminales que nunca recibieron castigo por sus crímenes? El último gobierno en Latinoamérica que intentó negociar “amnistía” con los capos del narco, fue el de Belisario Betancur en Colombia en 1983, en medio de la crisis por el asesinato del ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla. El fracaso fue total cuando se filtró a los medios las propuestas de negociación de Pablo Escobar y el Cártel de Medellín al Gobierno que canceló toda negociación. Luego vino la peor guerra de violencia y terrorismo que recuerden los colombianos y sus autores fueron los mismos capos con los que se intentó negociar la amnistía. ¿Es eso lo que propone para un país dolorido y lastimado como México?

02 Diciembre 2017 04:00:00
Se calientan las gubernaturas
De los estados que renuevan mandato, en Morelos se prepara una candidatura que sería inédita en la historia política del país. Antonio Sandoval, exsacerdote católico que hace 3 años dejó la sotana y se dedicó a la labor social y educativa en Don Bosco, decidió inscribirse como aspirante a una candidatura independiente al Gobierno estatal. En su cuenta de Facebook, el exministro de culto anuncia que, a raíz de que “hubo gente que me empezó a insistir que había que entrar en lo público, que había que buscar un cargo de elección popular”, decidió solicitar al Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana su registro como candidato ciudadano a gobernador.

Su cercanía con el gobernador es conocida y ya se comenta en el estado que Antonio Sandoval puede ser “el as bajo la manga” de Graco Ramírez, quien incluso planea proponer al sacerdote retirado para encabezar el Frente Ciudadano por México como candidato a gobernador, pues además de su relación con él, también fue cercano al PAN cuando ejercía su ministerio.

¿Bendiciones contra cuauhtemiñas? El exsacerdote podría ser la única carta con la que Graco Ramírez y el Frente podrían competir contra la candidatura de Cuauh-témoc Blanco, el exfutbolista y actual alcalde de Cuernavaca que hoy encabeza todas las encuestas y se apresta a renunciar para ser postulado por el Partido Encuentro Social (PES). Incluso, en estos momentos los dirigentes del PES están en pláticas con Morena y López Obrador para que, a cambio de una alianza nacional en la candidatura presidencial de Andrés Manuel, Morena apoye a Cuauhtémoc, en lo que resultaría una coalición altamente ganadora.

Pero para postular al exsacerdote, Ricardo Anaya tendría que convencer a la dirigencia del PAN en Morelos de que acepte el Frente y revierta su resolutivo aprobado el pasado 12 de noviembre por el Consejo Político Estatal. El diputado Javier Bolaños, el aspirante más fuerte del panismo a la Gubernatura, podría ser enviado como candidato a la Alcaldía de Cuernavaca, mientras Graco retiraría la propuesta de su hijo político, Rodrigo Gayosso, cuyo nombre había provocado el rechazo de los panistas al Frente.

Si un exfutbolista, ídolo nacional, se enfrenta a un sacerdote retirado que colgó la sotana para dedicarse a la política, ¿qué ganaría más votos, las bendiciones o las cuauhtemiñas?

Chiapas, ¿verde o moreno?

Chiapas tendrá en 2018 una elección incierta. A la fuerza del Partido Verde, que arrasó en los últimos comicios locales de 2015, de la mano del gobernador Manuel Velasco, se le opone ahora un crecimiento emergente de Morena en el estado. Del Verde encabeza las preferencias Eduardo Ramírez Aguilar, diputado local apoyado por el gobernador Velasco. En segundo lugar de los verdes aparece el senador Luis Armando Melgar y en tercer lugar, Fernando Castellanos, hoy alcalde de Tuxtla Gutiérrez.

Del PRI arranca en primer lugar el senador Roberto Albores, cuestionado por hacer proselitismo con programas sociales como Prospera; en segundo lugar de los priistas está Antonio Aguilar Bodegas, exsecretario del campo en el gobierno de Velasco, y en tercer lugar Willy Ochoa, hoy diputado local y presidente del Congreso, exdiputado federal.

Pero en casi todas las encuestas en primer lugar aparece Morena. La fuerza de López Obrador en Chiapas –en Palenque está su rancho La Chingada, a donde dice que se iría si no gana la Presidencia– hace que Rutilio Escandón, presidente del Poder Judicial estatal, aventaje en todos los careos con aspirantes de todos los partidos. En segundo lugar aparece el PVEM, con Eduardo Ramírez Aguilar y, en un lejano tercer lugar, el priista Albores Guillén.

El Frente Ciudadano, formado por PAN-PRD y MC, aparece rezagado en la contienda y de confirmarse la alianza la candidata frentista podría ser la actual dirigente de MC en el Estado, María Elena Orantes, “La Nena”.

Puebla, ¿matrimonio al poder?

Otra elección llamativa será la de Puebla. Martha Éricka Alonso, esposa del exgobernador panista Rafael Moreno Valle, figura como puntera en las encuestas y el matrimonio político formado por ambos tratará de retener el poder en el estado, apoyados en la operación política y el ejercicio de gobierno de Antonio Gali. Los Moreno Valle serían otro caso de parejas políticas que disputan el poder; ya ocurrió en Nayarit, con Antonio Echevarría Domínguez, quien en 2011 impulsó la candidatura de su esposa, Martha García, quien perdió contra el priista Roberto Sandoval. También está el caso de los Fox y las frustradas aspiraciones presidenciales de Marta Sahagún –otra Martha– y justo ahora la candidatura independiente de Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón.

Morena ha crecido en Puebla en los últimos comicios y sería la fuerza emergente que podría disputarle la gubernatura al PAN, con el senador Miguel Barbosa como su candidato, quien desplazó al exrector de la UDLAP, Enrique Cárdenas, quien tras ser rechazado por Morena busca ahora una candidatura independiente sin muchas posibilidades. En el caso del PRI, el aspirante mejor posicionado es Enrique Doger, exrector de la BUAP, aunque también busca la nominación el diputado federal Jorge Estefan Chidiac, cercano al grupo de Videgaray. ¿Sonará la marcha nupcial en Puebla el día de los comicios del 1 de julio de 2018?
28 Noviembre 2017 04:00:00
El Frente en su hora cero
Consumados los rituales de un PRI restaurado por Peña Nieto, que apuesta por primera vez a un candidato externo, como José Antonio Meade –más cercano a la derecha panista que al priismo histórico–, en un reconocimiento tácito de que su desgaste lo vuelve “impresentable” ante los electores y que no tiene ni un solo militante limpio en sus filas, toca ahora el turno de voltear a ver cómo se dan las cosas en el Frente Ciudadano por México (FCM), donde el proyecto de una alianza opositora de gran calado para competir en las elecciones del próximo año, está llegando a su hora cero.

Las definiciones de candidaturas y el reparto de posiciones tienen al Frente al filo de la supervivencia. Son tres fuentes de tensión que los dirigentes del PAN, PRD y MC tratan de resolver a marchas forzadas, para poder tener listos los acuerdos antes de que venza el plazo para registrar ante el INE su método de selección de candidatos y aprovechar los tiempos de precampaña que inician el 15 de diciembre próximo.

El primer foco de tensión frentista es el reparto de candidatos a senadores y diputados. El PAN pretende entre 145 y 150 distritos federales para abanderados panistas, mientras el PRD busca 110 distritos y Movimiento Ciudadano pretende unos 40. Aunque en las cúpulas esas cifras han sido más o menos consensuadas, todavía hay grupos, tribus y corrientes internas, sobre todo en los estados, que no están de acuerdo y cuestionan las cifras cupulares. De las senadurías, los perredistas llevarían mano en la CDMX, y el Estado de México y en los estados del sureste, salvo Yucatán, en donde el PAN quiere encabezar la fórmula, mientras que en el norte y Puebla, Veracruz, Guanajuato, Querétaro, los panistas encabezan las senadurías, en tanto que a MC le dan Jalisco. En general se espera que la fórmula PAN-PRD vaya en las nominaciones al Senado en al menos 16 de los 32 estados del país y el resto se repartan entre los tres partidos.

El segundo foco de tensión para el FCM es que el tiempo de Alejandra Barrales al frente de la presidencia del PRD se agota el próximo 8 de diciembre, y no hay garantías de a quién nombrarán las tribus perredistas y si un nuevo dirigente querría continuar con el Frente y los acuerdos ya alcanzados o rompería la alianza. Por eso, en pláticas entre los actuales dirigentes se busca “acelerar” todas las decisiones sobre candidatos y método antes de que se produzca la salida de Barrales del CEN perredista.

Y finalmente el tercer foco de tensión, y el más grave para la supervivencia del Frente Ciudadano, es el método para elegir al candidato presidencial. El PAN insiste en que un panista debe encabezar la candidatura por su supremacía electoral; el problema es que Mancera rechaza la designación “por consenso” y limitada a un militante de Acción Nacional que, supone bien, sería Anaya. Ya se lo dijo abiertamente a Anaya, Barrales y Dante Delgado cuando lo invitaron a comer el 17 de noviembre pasado: no acepta el reparto de “cuotas y posiciones” y exige un proceso abierto y por voto ciudadano. El mismo día de esa comida, en un claro mensaje de presión, el jefe de Gobierno apareció con Margarita Zavala y Moreno Valle en un café de Polanco.

Ante la presión política y mediática, Acción Nacional propone un “método semiabierto” en el que Mancera, el propio Anaya y un aspirante ciudadano, que estaría entre Juan Pardinas y Jorge Castañeda, pudieran hacer precampaña interna, sostener varios debates públicos y luego aceptar una elección “por consenso” de una comisión de los tres partidos. De ese modo, dicen, aprovecharían los tiempos de precampaña del INE y abrirían su método de elección, sin llegar a un voto directo, que los panistas consideran “altamente riesgosa” por una posible injerencia del Gobierno y el PRI. Previamente, el CEN del PAN buscaría una contienda interna entre Anaya y Moreno Valle para definir al precandidato panista que buscaría la nominación del Frente.

El problema con esa propuesta es que podría llegar tarde y ser insuficiente. Miguel Ángel Mancera manda señales de que podría buscar ser candidato sólo del PRD al 2018. De hecho ya se anunció que Nueva Alianza, que dejó el Frente, podría ir como aliado de los perredistas en la CDMX y se dice que también el PVEM podría sumarse a una candidatura de Mancera. Al jefe de Gobierno lo convencieron de que, con una alianza de partidos pequeños y el PRD, tendría la fuerza para ser candidato sin el Frente y para pelear incluso con Morena en la elección capitalina.

Eso significaría la ruptura definitiva del Frente Ciudadano y obligaría al PAN a ir sólo con su candidato, mientras que el PRD postula a Mancera, en un escenario de fragmentación del voto que es el que más le conviene al PRI y a López Obrador. Llegó la hora de la definición para saber si el Frente vive o muere. De eso depende el escenario final de la batalla por el 2018 y hasta la composición de la boleta en la elección presidencial.
27 Noviembre 2017 04:04:00
Meade candidato;  Videgaray se impone
Desde el viernes, a lo largo del día, Peña llamó, uno a uno, a los aspirantes. En privado, le comunicó a Osorio, Narro Robles, Nuño y De la Madrid, por separado, que no serían ellos

Los “despistados” no andaban perdidos: como lo anticipó desde el jueves el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, el presidente Peña Nieto sí se dejó llevar por los “elogios y aplausos” de su poderoso canciller y decidió que el candidato del PRI a la Presidencia de la República será un no priista como José Antonio Meade Kuribreña. Hoy, a las 10:00 a.m., Meade renuncia a la Secretaría de Hacienda y se consuma el ritual del viejo partido; que no sale totalmente unido, ante la inconformidad de grupos internos que ven “imposición” de Videgaray en la decisión sucesoria de Peña y se quejan de “maltrato e inequidad” a los militantes priistas, al imponerles un sinfín de requisitos en una convocatoria hecha a la medida de un externo, a quien le piden mínimos requerimientos.

Desde el viernes pasado, a lo largo del día, Peña llamó, uno a uno, a los aspirantes a Los Pinos. Ahí, en privado, le comunicó a Miguel Osorio Chong, José Narro Robles, Aurelio Nuño y Enrique de la Madrid, por separado, su decisión de postular al “mejor candidato” para el PRI en 2018, y les dijo que no eran ellos. “Es mi decisión y les pido su disciplina y lealtad para apoyar al candidato y llegar unidos a una elección muy competida”, les dijo a los que no serían.

Entre el viernes y domingo comenzaron los descartes públicos y las señales. José Narro, de gira en Zacatecas ese día, respondió parco a reporteros que le preguntaron sobre sus posibilidades: “Uno tiene que entender que los partidos tienen sus métodos para seleccionar. No se trata nada más de querer, se trata de ver si uno puede. Uno tiene que ser muy honesto y muy responsable y ver si no hay alguien más que tenga mejores posibilidades”, dijo el secretario de Salud, que sabía que la decisión no le favorecía.

Fue la misma información la que llevó la misma noche del viernes a Miguel Ángel Osorio Chong, el último en ser recibido por Peña en Los Pinos, a reunir a sus principales colaboradores para darles la noticia: “El Presidente ha tomado su decisión y no nos favorece. Me voy a disciplinar y a apoyar al Presidente y al candidato que él ha elegido”, les dijo el secretario de Gobernación a los suyos esa noche de caras largas en Bucareli.

Por eso ayer domingo Eruviel Ávila soltó los nombres de Aurelio Nuño, Narro, Enrique de la Madrid y Adrián Rubalcava, como “posibles candidatos” del PRI a la Jefatura de Gobierno de la capital.

No fue casual que el sábado empezara a circular en redes sociales un video donde, sin identificarse, grupos inconformes del PRI se quejan de “inequidad” en la convocatoria de su partido y denuncian “facilidades” para un “candidato externo” al que piden requisitos mínimos, mientras a los militantes les piden firmas, apoyos y trabas para dificultar su registro. “Es traición a los militantes del PRI”, se quejan en el video. En otro escrito, también en redes y chats de whatsapp, priistas anónimos dan el pésame a su partido en una esquela donde lamentan “la pérdida de sus militantes en todo el país” y le dan condolencias a Peña Nieto y a Videgaray “por perder a todos los militantes de su partido al invitar a un ciudadano a ocupar la candidatura del partido de Plutarco Elías Calles”.

Al final, es un hecho que en la forma todo el priismo se disciplinará a partir de hoy a las 10 cuando José Antonio Meade se convierta en precandidato al renunciar a Hacienda y, tras su registro esta semana, en futuro candidato del PRI. Pero al interior, sin atreverse a hablar públicamente por miedo al poder presidencial, hay priistas de cúpula que sostienen que fue Videgaray quien decidió la sucesión, que Peña se sometió a la imposición del canciller, y que, aunque muchos no lo expresen abiertamente, la inconformidad con un candidato que esos grupos “duros” del priismo identifican más cercano al PAN que al priismo, provocará una forma de ruptura silenciosa que llaman “huelga de brazos caídos”.

Por lo pronto, el dedo ha hablado y Meade Kuribreña –“haga sido como haiga sido”– será candidato tricolor con todo el apoyo del Gobierno y porque así lo quiso el que decide. La pregunta es ¿quién fue el que decidió?

NOTAS INDISCRETAS…Y mientras la maquinaria del PRI ya se echa andar, en el Frente Ciudadano por México tratan de tapar grietas que anuncian derrumbe. La rebeldía de Miguel Ángel Mancera, quien desde el 17 de noviembre en una comida les dijo claramente a Ricardo Anaya, Alejandra Barrales y Dante Delgado que él no aceptaba el “reparto de posiciones” que le propusieron en esa comida (PAN a la presidencial, PRD a la CDMX y MC a Jalisco) y que exigía “método abierto”, está tensando al máximo al Frente. Al grado de que a Mancera ya lo convencieron de que puede ir él solo como presidencial del PRD, con el apoyo de Nueva Alianza, el Verde y hasta el PES para formar su propia alianza y competir tanto a nivel federal como en la CDMX ¿Se rompe el Frente?... Los dados mandan Escalera. Sube para el destapado y baja para los descartados.
25 Noviembre 2017 04:00:00
La hora de definiciones
La siguiente semana será clave para las definiciones de la sucesión presidencial. En el PRI, la molestia evidente de Peña Nieto con el “despiste” y el desplante soberbio de su canciller Luis Videgaray –que se sintió con más ínfulas que el Presidente para mandar señales de “destape” del candidato priista– metió mucho ruido a una sucesión que hasta ahora había sido llevada con pinzas por el jefe del priismo y podría tener consecuencias en la decisión final que entre el lunes y el jueves próximos se hará pública con el registro del “precandidato” para atender la convocatoria priista. De hecho, este fin de semana podrían ya saber, en el hermético círculo de Los Pinos, el nombre del elegido y hasta podrían avisarles a los que no serán.

La polémica presentación de Videgaray al secretario de Hacienda, por más que no haya sido la única que hizo en el evento con diplomáticos, sí fueron los elogios y las menciones al “liderazgo” de José Antonio Meade lo que cayó muy mal en Los Pinos, por tratarse del único aspirante con posibilidades reales que estaba en ese evento. Tanta fue la reacción que provocó este hecho, que desde el jueves campean rumores de una posible “renuncia” del canciller para eliminar las dudas y la descomposición que su intento de “destape” le metió al proceso de designación que estaba, única y exclusivamente, en manos del Presidente.

Ayer mismo ese rumor, de un Videgaray fuera del Gabinete “en las próximas horas”, se escuchó en la sede nacional del PRI, al término de una comida que el dirigente Enrique Ochoa tuvo con expresidentes del partido, en la que fue notoria la ausencia de Manlio Fabio Beltrones –que no asistió por estar fuera de la ciudad–, aunque sí estuvieron César Camacho, Beatriz Paredes, Humberto Roque, Pedro Joaquín Coldwell, Dulce María Sauri, Cristina Díaz, Roberto Madrazo, Jorge de la Vega y Adolfo Lugo Verduzco. Los rumores tras ese encuentro es que, de darse la salida del canciller, Peña podría optar por quien él decidiera –incluido Meade–, sin que se cuestionara de quién fue realmente la decisión.

Pero más allá de esas versiones, lo que sí está confirmado es que la reacción de Peña Nieto no fue ni casual ni producto de un “chacaleo” de la fuente de reporteros que lo acompañaron a La Paz. Fue el propio personal de Comunicación Social de la Presidencia el que dio aviso a los reporteros que cubren la fuente presidencial de que se salieran antes de la comida donde estaban en la capital sudcaliforniana “porque el Presidente quería darles un mensaje”, y afuera sólo estaban los periodistas que cubren a la fuente de la Armada de México, cuyo aniversario era el motivo central de la visita a Baja Sur.

Sólo una vez que los reporteros estuvieron reunidos el Presidente salió y soltó la frase que de inmediato se leyó como un duro mensaje de regaño al secretario de Relaciones Exteriores y que quedó para el anecdotario político: “Andan muy despistados… No se despisten que el PRI no va a elegir candidato por elogios ni por aplausos”. Peña no reaccionó a las columnas ni a las interpretaciones políticas, nunca lo hace, pero sí a lo que claramente fue percibido como un “exceso” de uno de sus hombres de mayor confianza, que tuvo un impacto directo y negativo en el manejo cauteloso que hasta ahora había hecho el presidente de la elección del candidato priista.

Plática en el avión presidencial. Justo un día después de los elogios de Videgaray a su amigo del ITAM, que causaron molestia e incertidumbre entre el resto de los aspirantes priistas, el presidente viajó en el avión presidencial a La Paz con el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, el otro precandidato que muchos ven como “finalista” junto con José Antonio Meade. Junto al secretario de Gobernación acompañaban a Peña el secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, y el de Marina, Francisco Vidal Soberón. La gira para conmemorar el Día de la Armada de México en el puerto sudcaliforniano llevaba toda la intención de mandar un mensaje a los habitantes de ese estado, azotado por la violencia del narcotráfico y en donde los homicidios dolosos se han disparado en casi 700% en los últimos meses, según las cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Peña aprovechó su visita a la convulsionada ciudad de La Paz para ofrecer apoyo a las autoridades estatales en el reciente asesinato violento del titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Silvestre de la Toba, que causó conmoción y severas críticas y exigencias de justicia de Federación de organismos defensores de derechos humanos en México, encabezados por el ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, quien cuestionó la “indolencia y apatía de las autoridades” ante lo que calificó como un “golpe al Estado mexicano”.

Pero la nota de la gira definitivamente fue la declaración del Presidente sobre el comentado “destape” anticipado que su canciller hizo en la víspera nada menos que ante el cuerpo diplomático extranjero acreditado en el país ¿Se comentaría ese tema en el trayecto del avión presidencial hacia Baja sur, considerando que junto a Peña viajaba Osorio, quien en la víspera se había quejado de un golpeteo político “brutal” en su contra por filtraciones periodísticas sobre constructoras hidalguenses a las que vincularon con él y de las que en su equipo cercano responsabilizaban al grupo de Luis Videgaray?

Lo que sí confirman fuentes cercanas a Los Pinos es que, de regreso de la gira, cuando el avión presidencial aterrizó en el hangar del aeropuerto capitalino, Peña Nieto no bajó de inmediato de la aeronave y permaneció por espacio de 50 minutos, en una plática a bordo, en la que estaban con él Osorio, el general Cienfuegos, el almirante Vidal Soberón y el director del CISEN, Eugenio Imaz. Los cuatro funcionarios del Gabinete y el Presidente conversaron en privado durante ese tiempo a bordo del avión. ¿De qué versaría esa plática y tendría algo que ver con las declaraciones que en la víspera había hecho Peña sobre los “despistados” y la definición del candidato presidencial que, dijo, va a decidir “de acuerdo con lo que necesite el país”?

Veremos a partir de este lunes qué decisión tomará Peña Nieto y si el episodio de los elogios de Videgaray tuvo finalmente algún impacto en la definición final del Mandatario. Los dados manan Serpiente doble. Semana de altibajos.
23 Noviembre 2017 04:00:00
El Maximato de Luis o ¿quién manda aquí?
Como quien toma realmente las decisiones, anticipándose incluso a la definición del presidente Peña Nieto, Luis Videgaray Caso dio ayer una señal que agitó el avispero de la acelerada sucesión priista: “Bajo el liderazgo de Meade, hoy México tiene rumbo”, dijo el secretario de Relaciones Exteriores con la contundencia de quien destapa al “tapado”. Y cuando sus palabras ya habían levantado una ola de especulaciones sobre la postulación inminente del abanderado priista, Videgaray tuvo el tino –bueno o malo, pero no casual– de comparar a José Antonio Meade Kuribreña, un técnico economista, con Plutarco Elías Calles, el viejo lobo sonorense que, además de fundar al PNR, impuso en el país un Maximato, por el que gobernó durante 10 años y terminado su gobierno manipuló a tres presidentes más de la República.

¿Hubo algo de proyección psicológica en la alusión de Videgaray al Jefe Máximo de la Revolución que manejó como “títeres” a varios presidentes? Parecía que al traer al presente a don Plutarco, más que referirse a las cuatro secretarías ocupadas por Meade en dos gobiernos distintos, el poderoso canciller hablaba de sí mismo; que aunque no llegará a ser presidente, sí podría –de confirmarse la candidatura de su amigo y si este gana la Presidencia– mantenerse como el gran consejero de Los Pinos, el poder tras el trono por 12 años seguidos, que sumados los 6 que prácticamente gobernó en el Estado de México, serían 18 años de mover los hilos.

Revivir la memoria de Calles, además de su poder transexenal que terminó cuando Lázaro Cárdenas lo envió al exilio legal el 10 de abril de 1936, también recuerda el oscuro papel que Plutarco jugó en el asesinato de Álvaro Obregón el 17 de julio de 1928, siendo presidente electo. En el imaginario de la posrevolución y en referencias de algunos historiadores, quedó claro que detrás de la mano asesina del fanático León Toral y otros posibles tiradores, hubo un autor intelectual que siempre se asoció al presidente saliente que proclamaba la necesidad de “acabar con los caudillos” de la Revolución para consolidar la etapa institucional del movimiento. Con Obregón eliminado por las balas en La Bombilla de San Ángel, Plutarco Elías Calles tuvo el camino libre para imponer el interinato de su primer títere, Emilio Portes Gil, y dirigir al país seis años más.

La ambición manifiesta de Videgaray Caso de ser siempre el “gran decisor” y el hombre más poderoso de Peña fue evidente desde la campaña, luego en el equipo de transición y ya en el gobierno en Hacienda y ahora como jefe de la diplomacia. Es su sello y estilo: hacer sentir su poder y enorme influencia sobre el Presidente.

Pero nunca como esta vez Videgaray dejó claro quién manda y quién toma las decisiones importantes. Si Peña nombra candidato a Meade, confirmará quién fue el “titiritero” todo el sexenio. Y ante tal confirmación, el secretario de Relaciones Exteriores ya no sólo parecería don Plutarco y su poder transexenal, sino que, comparado con don Luis, Limantour sería casi “un niño de pecho”.

NOTAS INDISCRETAS… Como prueba de la “cargada” en el PRI, ayer en San Lázaro se afirmaba que todos los sectores y organizaciones, junto a los Comités Directivos Estatales, ya firmaron el documento de “apoyo al candidato”, todavía en blanco y sin nombre, pero ya listo para ponerle Pepe al niño… Lo cierto es que ayer estuvo en Los Pinos el presidente del PRI, Enrique Ochoa, para “acordar” la convocatoria para el “proceso interno” para elegir al candidato que, anoche se informó, será emitida el 4 de diciembre. Arranca la maquinaria tricolor, con todo y matracas… El robo-homicidio del director de Izzi, Adolfo Lagos, ha vuelto a evidenciar la ineficiencia en la inseguridad y la procuración de justicia en el Estado de México. En los peritajes de la Procuraduría mexiquense hay serias dudas sobre la cadena de custodia y sorprende que el procurador Alejandro Gómez haya dicho que no había casquillos de las armas de los delincuentes, cuando sabían que estos llevaban armas que no dejan casquillos. No han citado, por ejemplo, a los directivos de Santander, responsables de poner escoltas a Lagos, pero eso sí, el gobierno de Alfredo del Mazo ha filtrado a medios fotos y teorías que, según afirman, fueron elaboradas por su asesora, Alejandra Sota, poniendo en riesgo el debido proceso y revictimizando a la víctima y a sus familiares. Parece que más que resolver el crimen, les preocupa procurar justicia en los medios… Dados girando. Escalera.
21 Noviembre 2017 04:00:00
PRI: entre destapes y un raro optimismo
Como parte de la restauración de la antigua cultura priista, que nos trajo el Gobierno de Enrique Peña Nieto, los rituales del viejo partido han vuelto. Intactos y alentados por un análisis político y mediático que rememora los estilos y las tradiciones de un priismo que nunca se fue a pesar de haber perdido el poder, hoy estamos inmersos en los mismos ritos del “destape” que por más de 75 años dictó el destino de la sucesión presidencial de este país.

Sólo hay dos diferencias, no menores, entre los rituales priistas del pasado y los de la época actual. La primera diferencia es que la ansiedad por conocer el nombre del “ungido” ya no necesariamente tiene que ver con la certeza de quién será el próximo presidente, si acaso, el de un candidato más que competirá por el poder; la segunda diferencia es que, como no ocurría en el pasado, cuando no sentían pena alguna en ocultarlo, hoy el PRI se esfuerza por montar toda una gran simulación –otra de sus más acendradas prácticas– para revestir de “democracia interna” y de una “Convención de Delegados”, el mismo “dedazo” presidencial que, hoy como en el pasado, decidirá quién es su candidato al 2018. Así tenemos de vuelta, también restaurados, a los prestidigitadores que se esfuerzan por adivinar la fecha en que el gran “dedo” se moverá para apuntar al elegido. “No pasará del 25 de noviembre”, dicen algunos. “El lunes 27 se conocerá la gran decisión”, apuntan otros. Y puede que unos u otros tengan razón, aunque en el despacho principal de la sede priista de Insurgentes Norte, su dirigente, Enrique Ochoa Reza, afirma que no será tan pronto y que la definición, que por supuesto él no toma en ningún sentido, ocurrirá más cerca del plazo legal para el inicio de las precampañas, es decir, el 14 de diciembre próximo.

Entre las cúpulas priistas se afirma que el nombre de su candidato se conocerá la primera semana de diciembre, es decir, entre 15 y 20 días más, lapso en el cual se publicará primero la convocatoria para la Convención de Delegados en donde habrá de simularse y revestirse de “democrática y estatutaria” la decisión que previamente tome en Los Pinos el presidente Peña Nieto.

Pero mientras llega ese momento, por el que muchos se comen las uñas y esperan nerviosos la señal del Tlatoani, lo que es un hecho es que en el PRI y en el Gobierno peñista hay un extraño optimismo de que la cosas han mejorado para su partido. A partir de algunas encuestas que colocan al PRI, en los careos entre posibles candidatos, en un empate técnico con los aspirantes del Frente Ciudadano por México y, en las mediciones por partido incluso ya en algunos sondeos en el primer lugar de preferencias, se ha de-satado toda una euforia en Insurgentes Norte y en Los Pinos, en donde hablan ya de un triunfo posible en el 2018.

“Ya estamos en el segundo lugar, hemos desplazado al Frente que se desplomó”, sostiene el presidente del PRI, Enrique Ochoa, quien atribuye la “recuperación” de su partido a que también el presidente Peña Nieto se recuperó en sus niveles de aprobación. “Del 10% que llegó a tener durante el gasolinazo (enero 2017) ahora el Presidente anda en niveles de aprobación del 30 por ciento.

Las mismas cuentas alegres de Ochoa Reza se le han escuchado en Los Pinos a Peña Nieto. Y esa confianza “exultan” que describen en el Presidente, tiene que ver con la estrategia que ya preparan en el Gobierno y su partido para llegar al 2018 con todo el aparato de poder, programas y recursos públicos incluidos, para apuntalar al que resulte candidato del PRI.

NOTAS INDISCRETAS…

Una versión inquietante que se escucha sobre el arbitrario decomiso de las “cajas de seguridad” en Cancún, por parte de la PGR, es que en una de esas cajas un sobrino de Javier Duarte de Ochoa, el exgobernador preso de Veracruz, guardaba videos que su tío le dio en resguardo y en donde aparecen políticos de alto nivel, algunos de ellos de nivel federal, que recibían dinero en efectivo del Gobierno de Veracruz. La versión no la confirman por supuesto en la hermética PGR, pero si se liga con las recientes declaraciones amenazantes de Duarte, en las que dijo desde la cárcel: “Me estoy mordiendo un huevo por no decir lo que tengo que decir”, parece que el rumor de las cajas de Cancún cobra sentido… Los dados mandan Escalera Doble. Buen tiro.
20 Noviembre 2017 04:00:00
El TUCA y los gobernadores del PAN
Para lograr su candidatura presidencial Ricardo Anaya tiene en este momento un enorme aliciente y dos grandes obstáculos. El aliciente es su ambición por convertirse en candidato.

El dirigente sabe que este es su momento y que si no lo aprovecha difícilmente se le volverán a alinear los astros como en esta ocasión; por eso se ha obsesionado con ser el abanderado de un Frente Ciudadano por México (FCM) que ideado a la medida de su proyecto y, emulando el “modelo Madrazo”, está dispuesto a todo –desde apropiarse del PAN hasta aplastar a sus contrincantes internos, sin contar su largo historial de traiciones– para lograr una nominación que no está dispuesto a soltar.

Pero los dos grandes obstáculos que se interponen entre Anaya y una candidatura presidencial exitosa y competitiva son, curiosamente, los mismos que en su momento enfrentó el candidato presidencial del PRI en 2006, Roberto Madrazo Pintado.

Como Madrazo entonces, Anaya no cuenta hoy con el apoyo ni las simpatías de la mayoría de los 12 gobernadores de su partido; se diría que de la docena de mandatarios apenas cinco (Francisco Vega, de Baja California; Miguel Márquez, de Guanajuato; Javier Corral, de Chihuahua; Antonio Echevarría, de Nayarit, y Miguel Yunes de Veracruz) simpatizan con el dirigente, aunque eso no significa que apoyen totalmente la idea del Frente y sobre todo el reparto de candidaturas al PRD y MC en sus estados.

El resto (Francisco Domínguez, Querétaro; Antonio Gali, Puebla; Francisco García, Tamaulipas; Carlos Mendoza, BCS; Martín Orozco, Aguascalientes; José Rosas, Durango; y Carlos Joaquín, de Quintana Roo) de plano se ven opuestos a las aspiraciones de Anaya y tienen “serias dudas” y cuestionamientos al esquema por el que el Frente pretende arrebatarles la designación de candidatos u obligar a los comités estatales y municipales a aceptar la postulación de abanderados perredistas y de MC, aun cuando esos partidos no tengan presencia o sean minoría en sus estados.

El papel de los gobernadores panistas y su posicionamiento final ante el Frente podría definir la supervivencia de esa coalición y su nivel competitivo frente a la maquinaria de gobierno y recursos públicos del PRI y también frente al avance de Morena en las encuestas.

Ya le pasó a Madrazo en 2006 y le puede pasar ahora a Ricardo Anaya en 2018: los gobernadores que, abierta o silenciosamente se opongan a su postulación, pueden sabotear al Frente y a su candidato. Por eso, cualquier escenario de una alianza PAN-PRD-MC competitiva y fuerte por la Presidencia pasa obligadamente por un “pacto” o gran acuerdo entre el líder panista y los gobernadores. Sin ese entendimiento y apoyo Anaya sería un candidato débil –si llega a serlo– y el FCM estaría condenado al tercer lugar de la elección presidencial el próximo año.

Y ahí entra el segundo gran obstáculo a la candidatura automática y por consenso que pretende el “joven maravilla”. El encuentro del viernes pasado, en un restaurante de Polanco, confirmó el surgimiento del grupo que ya bautizan como el TUCA (Todos Unidos contra Anaya) y que formado por Miguel Ángel Mancera, Rafael Moreno Valle y la independiente Margarita Zavala, evoca inevitablemente aquel TUCOM en el que cinco aspirantes pristas –Arturo Montiel, Enrique Martínez, Enrique Jackson, Tomás Yarrington y Manuel Angel Núñez Soto– se unieron para enfrentar a Roberto Madrazo –también dirigente y aspirante en 2006– y evitar su imposición.

Sobra recordar que aquel TUCOM no logró su objetivo y su lucha, efímera y mediática, terminó abruptamente cuando una filtración, con todo el sello madracista, exhibió la inmensa riqueza de Arturo Montiel, electo candidato de los Tucomes.

Eso no evitó que a la postre ese grupo fuera causante de la estrepitosa derrota de Roberto Madrazo que por primera vez mandó al PRI al tercer lugar de una elección presidencial; sus gobernadores y políticos pactaron con Elba Esther Gordillo para movilizar sus estructuras estatales a favor de Felipe Calderón, luego de que varios de ellos intentaron acercarse a López Obrador pero éste los despreció.

La pregunta es si el TUCA, con Mancera, Moreno Valle y Zavala ya como testigo y presión externa, exigiendo elección abierta y rechazando la “imposición”, terminarán también sin poder evitar que Anaya sea candidato; pero igual podrían ser los promotores de un sabotaje o de una campaña de “brazos caídos” para un candidato autoimpuesto en el Frente. ¿Se repetirá la historia?

NOTAS INDISCRETAS…

Por cierto que la reunión “de café” del viernes por la tarde en el Balmoral, se armó durante un desayuno ese mismo día en la oficina del jefe de Gobierno de la CDMX. La idea fue de Moreno Valle, quien desayunaba con Mancera y luego éste llamó por teléfono a Margarita. Lo demás fue filtrar a algunos medios y periodistas el lugar y la hora del encuentro y “tarannnn” había nacido el TUCA…Los dados mandan Serpiente. Mal pinta la semana.
16 Noviembre 2017 04:00:00
Un mes después, ¿y los expedientes de Cervantes?
Hoy se cumple un mes de que renunció a su cargo Raúl Cervantes; un mes de que la Procuraduría General de la República está descabezada, sin titular, en medio de la crisis más grave de inseguridad, violencia y procuración de justicia que haya vivido el país en la época reciente.

Y en 30 días desde que Cervantes se fue, en medio de acusaciones al Senado de utilizar su nombre para frenar la falta de acuerdo en las designaciones y reformas urgentes del nuevo modelo de procuración de justicia que le urge al país, nada se ha movido ni en el Congreso, donde los legisladores hoy se van de “puente revolucionario” de 5 días y siguen sin nombrar a ninguno de los fiscales que deben perseguir los delitos, ni en la PGR se avanza un milímetro en las investigaciones urgentes y de mayor trascendencia que dejó pendientes y, supuestamente con expediente y acusaciones integradas, el exprocurador que fuera bautizado como el fallido fiscal carnal.

Alberto Elías Beltrán, el polémico encargado de despacho, ha resultado lento e ineficaz y en un mes su única acción ha sido la polémica destitución, cuestionada y aparentemente ilegal, del fiscal para Delitos Electorales, Santiago Nieto. La cercanía y confianza que Beltrán tenía supuestamente con Cervantes, no se ha visto reflejada en el mínimo intento para activar las averiguaciones e investigaciones que su exjefe afirmó haber dejado “concluidas y listas para ejercer acción penal contra presuntos responsables” en casos tan delicados y apremiantes como los sobornos de Odebrecht a funcionarios de Pemex, los presuntos desvíos millonarios en Sedesol a cargo del oficial mayor de Rosario Robles, Emilio Zebadúa, además de avances que parecen haberse frenado, en el caso de las adquisiciones ilegales y a sobreprecios del software de espionaje Pegasus por varias áreas del Gobierno federal.

Ninguno de esos expedientes que Cervantes afirmó, tanto en privado como en el Senado, haber dejado “concluidos” y con solicitudes elaboradas de órdenes de aprehensión, ha sido retomado por Elías Beltrán, que parece haber llegado al despacho que le fue encargado para “tapar” a presuntos acusados e investigados por su antecesor o para cumplir ciegamente las órdenes de Los Pinos, en donde parecen haberle pedido la destitución de Nieto y, al mismo tiempo, que pusiera a dormir los “expedientes incómodos” de Cervantes que tocarían a figuras del Gabinete y a amigos cercanos del presidente Peña Nieto.

A esa extraña parálisis de la PGR se suma la incertidumbre y la falta de cohesión y de motivación al interior de la Procuraduría y entre los mandos encargados de investigar los delitos y detener a los presuntos culpables. El descabezamiento y la pésima decisión del Presidente de aplazar la propuesta de un nuevo procurador al Senado, “por falta de condiciones políticas”, ha agravado la crisis de una Procuraduría que se percibe casi agonizante y en la que, el cambio constante de titulares y los distintos nombramientos y rotaciones que se dieron desde la salida de Jesús Murillo Karam, y luego bajo el mando de Arely Gómez y de Raúl Cervantes, ha provocado una situación caótica y de falta de operatividad en una dependencia fundamental para el momento crítico que está viviendo nuestro país en seguridad.

Hay, en el descontrol que vive la PGR, herencias de funcionarios fuertemente cuestionados como el subprocurador de Delitos Federales, Felipe Muñoz, cuya ineficacia en el cargo sólo se justifica por su cercana relación con el influyente exconsejero de la Presidencia, Humberto Castillejos Cervantes, quien se lo recomendó a su primo Raúl para que lo llevara a esa posición, donde ha pasado prácticamente de noche.

Y para abonar la crisis interna, ayer varias mujeres que trabajan en la Subprocuraduría Especializada de Investigación en Delincuencia Organizada, SEIDO, hicieron una grave denuncia en la oficina del encargado de despacho, Elías Beltrán, para que investigue y castigue el “acoso sexual” y “maltrato laboral” del que dicen ser víctimas por parte del coordinador general de Servicios de Apoyo de la SEIDO, Enrique Valencia Lira. Según copias de escritos entregados por estas trabajadoras, Valencia las acosa con expresiones sexuales e insinuaciones y las invita a salir. Cuando no le hacen caso, dicen las denunciantes, les grita, las insulta y comienza a presionarlas con cambios de adscripción y bajas en sus plazas. Al acoso, las empleadas añaden una acusación de nepotismo contra el coordinador, quien tiene a su hermano Ernesto Valencia Lira trabajando como fiscal ejecutivo en la SEIDO.

Así de grave esta la descomposición en la PGR. No sólo no hay avance en la investigación y persecución de delitos, con todo y expedientes supuestamente ya integrados, sino que además permea la incertidumbre, el descontrol y ahora hasta acusaciones de acoso sexual a sus funcionarios.

Esa es la procuración de justicia que heredará Peña Nieto a su sucesor: investigaciones detenidas, inconclusas y cuestionadas internacionalmente, como el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa, impunidad y protección a los implicados en el caso Odebretch que en toda América Latina tiene a políticos y gobernantes en la cárcel, y una Procuraduría que, en su agonía, se convierte en un ente caótico y tapadera de corruptos y delincuentes.
14 Noviembre 2017 04:00:00
Inseguridad y violencia: dos Méxicos
Cuando se habla de la crisis de inseguridad cotidiana y en aumento que padecemos los mexicanos, hay dos visiones: una, de voces de la sociedad civil y la ciudadanía que perciben y padecen una violencia generalizada, desbordada y de “proporciones bélicas”, en donde las policías no han sido profesionalizadas y se recurre al Ejército como sustituto de la seguridad civil; y otra, la de los gobiernos que, en la óptica del Presidente y gobernadores, nos hablan de una violencia e inseguridad focalizada, parcial y que es exagerada y malinterpretada por los ciudadanos que no reconocen su trabajo y “sólo critican y descalifican al grado de hacer bullying a las instituciones”.

Dos visiones de dos Méxicos, el real, en el que viven y padecen los ciudadanos todos los días por la inseguridad que se agrava, y el oficial, en el que la falta de seguridad “no es tan grave”, sólo ocurre en “puntos específicos de la geografía nacional” y es producto exclusivamente de “enfrentamientos entre bandas del crimen organizado”, y que chocaron ayer en el Castillo de Chapultepec durante un foro sobre seguridad.

María Elena Morera, de Causa en Común, presentó un diagnóstico lapidario. Habló de una “masacre de proporciones bélicas”, pero la percepción de Peña Nieto fue que los índices de violencia inseguridad, “que logramos disminuir en los primeros 3 años de este gobierno”, sí han “ganado mayores espacios en 2016 y 2017”, pero “no en toda la geografía nacional, sino en puntos específicos del territorio”; que su gobierno ha capturado a 108 “objetivos prioritarios” del crimen organizado, de 122, y que la sociedad “critica más de lo que valora” los esfuerzos de las instituciones.

“Este sexenio tenía como meta alcanzar una tasa de 12 homicidios por cada 100 mil habitantes, como vamos, es muy probable que esta tasa quede por encima de 24 homicidios por cada 100 mil habitantes. Esta masacre para nosotros, sí la consideramos de proporciones bélicas.

Asesinatos, desapariciones, violaciones a derechos humanos, secuestros, extorsiones, robos, ya se hicieron parte de la vida misma de los ciudadanos en México. La violencia que vivimos ya no es temporal ni regional, es endémica y de alcance nacional, no se ha logrado contenerla y mucho menos revertirla”, dijo Morera.

La crisis de inseguridad y violencia fue respaldada por el ómbudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, quien pidió poner fin “a la simulación y discursos de optimismo triunfalista” para reconocer una situación que pone en riesgo la integridad y la vida de los mexicanas y hasta de la democracia, para hacer una urgente reforma policial y de seguridad; mientras la embajadora de Estados Unidos, Roberta Jacobson, elogió a la sociedad civil mexicana y la conminó a seguir exigiendo “estándares de calidad en la atención policiaca” que, dijo, deben ser los mismos en todo el mundo, para lo que puso como ejemplo al consorcio estadunidense Starbucks que, dijo, “maneja los mismos estándares de calidad en todo el planeta”.

Un golpe duro de Morera fue cuando acusó, a los “responsables políticos federales y estales” –ahí estaban el Presidente, el secretario de Gobernación, el jefe de Gobierno y varios gobernadores– de que ante el desastre de seguridad, “sólo sumen pretextos, primero acusando a sus antecesores, luego culpándose entre ellos y últimamente culpando al nuevo Sistema de Justicia Penal que sus mismos partidos aprobaron”. Y es que justo antes Miguel Ángel Mancera había vuelto a culpar, al Nuevo Sistema de Justicia Penal de la liberación masiva de detenidos y de provocar el incremento de los índices delictivos. El jefe de Gobierno se quejó de que no se ha aprobado la propuesta de los gobernadores de la Conago para modificar el tipo penal por la portación de armas y defendió la actuación de los gobiernos estatales en seguridad.

Luego Peña Nieto cerraría el foro con un discurso en el que, en tono de reproche –aunque aclaró que “no son regaños, María Elena”– se quejó de que se exija a las instituciones de seguridad y a las policías, cuando se les intenta demoler con descalificaciones a su trabajo. “Lamentablemente a veces se escuchan más las voces que vienen de la sociedad civil que condenan, que critican y que hacen bullying sobre el trabajo de las instituciones de seguridad del Estado mexicano”, se quejó el Presidente, quien cuestionó que “nadie respalda la buena actuación de los policías, las dejamos solas, las abandonamos”.

¿Cuál de las dos visiones sobre la crisis de seguridad es más realista? ¿La del ciudadano que percibe violencia desbordada, un Estado y policías incapaces y corrompidos y una “emergencia nacional” que amenaza la estabilidad social, o la del gobierno que sólo ve “violencia e inseguridad focalizadas”, policías e instituciones de seguridad del Estado que sí funcionan pero son atacadas y hasta “buleadas” y que reclama exageración en las críticas y las quejas de los ciudadanos por la inseguridad?
13 Noviembre 2017 04:00:00
Anaya vs. Mancera, choque en el Frente
Aunque lo han aplazado con la intención de dejarlo para el “último momento”, se aproxima la decisión más difícil para el Frente Ciudadano por México (FCM), una que incluso podría romper la inédita coalición opositora de derechas e izquierdas en una elección presidencial: la definición de quién será el candidato presidencial frentista. Si bien el plazo formal para registrar candidato de la coalición del PAN-PRD-MC sería hasta el 29 de marzo, el próximo 14 de diciembre vence el plazo para que registren ante el INE el método por el que definirán a sus candidatos, porque el 15 de diciembre inician las precampañas que duran hasta el 11 de febrero. Y si “por el método lo conoceréis”, sabremos en un mes exacto quién será el candidato del Frente.

En estas semanas que faltan para esa definición la tensión crece entre las dos opciones que hoy se ven más claras para la nominación presidencial frentista: Ricardo Anaya Cortés, el dirigente del PAN y creador del Frente y, quien todo apunta, impulsó esta coalición pensando claramente en su candidatura, y el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, quien, con una ciudad aún dolida y en un lento y complicado proceso de reconstrucción, no quita el dedo del renglón e insiste en buscar su aspiración presidencial que hoy tiene en la alianza opositora su última posibilidad.

Anaya y Mancera chocan directamente no sólo porque los dos querrían abanderar al Frente y se sienten con los merecimientos y la oportunidad para hacerlo, sino porque su visión sobre el método por el que debe definirse al candidato, difiere totalmente: mientras el dirigente panista busca un mecanismo cerrado y “por consenso”, que prácticamente apunta a que el partido de mayor fuerza en el Frente, es decir el PAN, sea a quien le corresponda designar al candidato presidencial; el gobernante capitalino quiere y exige una votación abierta de la ciudadanía, esa a la que el Frente dice representar, para decidir quién debe ser el abanderado de la coalición en el 2018.

Con Mancera coincide un tercero en discordia, el panista Rafael Moreno Valle, quien presiona también por un “método abierto” con voto directo de los ciudadanos e incluso ha amenazado con que “el Frente se romperá si hay una imposición del candidato presidencial”, en clara alusión a Ricardo Anaya, con quien se ha disputado desde hace meses la candidatura del PAN. Moreno Valle es el único rival interno que le queda a Anaya, tras la ruptura de Margarita Zavala, quien renunció a su militancia panista para buscar la candidatura independiente, aunque todo está acomodado en Acción Nacional para que el dirigente nacional sea la única propuesta de candidatura para el Frente y al Mandatario poblano se le ve como un aspirante que, al final, negociará con el dirigente de su partido por el control de su estado.

Así que el choque real que viene en el FCM es entre Miguel Ángel Mancera y Ricardo Anaya Cortes. Sólo hay dos cosas que impedirían que estos dos políticos se enfrenten en una lucha directa de cuyo procesamiento dependen el futuro del Frente: una complicación mayor en la Ciudad de México y su compleja reconstrucción, que obligara a Mancera a renunciar a sus aspiraciones y decidir su permanencia definitiva como jefe de Gobierno; o que la cacería política y mediática contra Anaya –en la se anuncian nuevos “expedientes” en su contra– terminen por afectar tanto la imagen del dirigente panista, como para afectar su postulación como abanderado frentista, algo que hasta el momento no ha ocurrido. Hagan pues sus apuestas ¿quién gana en el choque frontal entre el joven maravilla y el apartidista jefe de Gobierno?

NOTAS INDISCRETAS…Por cierto, a Mancera no le pareció el terrible plantón a su secretario de Salud, el doctor Armando Ahued, quien después de haber sido invitado a Roma, por los organizadores del galardón “Giussepe Sciacca” para entregarle ese reconocimiento por el exitoso Programa “Médico en tu casa”, de última hora cancelaron el premio al funcionario. El evento se realizó en el Aula Magna de la Universidad Pontificia Urbaniana de El Vaticano, donde ya estaba el doctor Ahued cuando le avisaron que “siempre no” estaba en la lista de los galardonados. En el Gobierno de la Ciudad de México no se explican cómo, mientras el papa Francisco se pronuncia “a favor de la inclusión y la misericordia”, algunas estructuras vaticanas se resisten a la realidad social del siglo XXI. Al parecer, el abrupto plantón tuvo que ver con que Médico en tu Casa, un programa reconocido a nivel internacional y replicado por 14 países y 12 estados de la República, y que incluso cuenta con protocolos de investigación en 6 universidades de Estados Unidos, como Harvard, finalmente fue “censurado” por la Curia vaticana por la política de la legalización del aborto en la CDMX. Total que Ahued regresó de Roma sin premio ni bendición… Los dados abren con Serpiente. Mal comienza la semana.
11 Noviembre 2017 04:00:00
Presupuesto 2018: ¿castigo al INE?
El recorte de 800 millones de pesos al presupuesto del INE, dentro del Presupuesto Federal 2018, fue recibido por los consejeros del instituto como un “castigo” de los partidos políticos en el Congreso por las decisiones que han tomado en casos como el rebase de topes de gastos de campaña en Coahuila. “No hay otra razón para que sólo al Instituto le hayan aplicado un recorte tan drástico, como a ningún otro organismo autónomo ni dependencias del Gobierno federal; nos están cobrando decisiones que no les gustaron en las recientes elecciones locales”, dice un consejero electoral consultado al respecto.

La disminución de recursos, en pleno año de elecciones y sobre todo en los que serán los comicios “más grandes y concurridos en la historia democrática del país”, donde se renovarán más de 3 mil 415 cargos de elección de los niveles federal, estatal y municipal, cayó como un balde de agua fría en la sede del Instituto Nacional Electoral, que hoy es el responsable de los procesos electorales de todo el país.

El descontón que en plena madrugada le dieron las bancadas de diputados al organismo comicial fue sobre todo leída en el edificio de Viaducto Tlalpan y Periférico como “un mensaje del PRI y del gobierno” por las posiciones y decisiones que la mayoría de consejeros tomaron con respecto a las elecciones en Coahuila, donde los dictámenes de la Comisión de Fiscalización, que documentaron un rebase de topes del candidato priIsta Miguel Riquelme –aunque también lo hicieron con el panista Guillermo Anaya— fueron avalados por el Consejo General del INE y constituyen una causal de nulidad que hoy analiza el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, lo que ha retrasado la calificación de esa elección por parte de los magistrados.

Este viernes mismo los consejeros fueron convocados por la mañana a reuniones “de emergencia” para revisar el recorte de recursos que representan cerca de 5% del total del gasto operativo de 18, 256 millones de pesos que el organismo había solicitado para 2018, y que la Cámara de Diputados bajo a 17, 456 millones.

Al INE le quitan, pero no a partidos: Córdova. El extrañamiento oficial a la decisión de la Cámara de Diputados lo hizo el presidente del INE, Lorenzo Córdova Vianello, quien calificó de “preocupante e inédita” la disminución de recursos ordenada por los legisladores y, aunque dijo que la acataran y asumirán el recorte, no dejó de cuestionar que mientras al organismo electoral se le disminuyó presupuesto, al gasto de los partidos políticos, que el próximo año será de 6 mil 788 millones de pesos.

Y aquí la pregunta que surge es si, de cara a las complicadas elecciones del próximo año, que se avizoran no sólo como las más grandes por el número de cargos a elegir, sino como quizás las más competidas, las más intensas y las más llenas de ataques y descalificaciones en la lucha por el poder, hay un replanteamiento de la relación entre el INE y el Gobierno de Peña Nieto que, en actuaciones como la del Estado de México, muchos actores y observadores vieron con recelo y desconfianza.

NOTAS INDISCRETAS…

A diferencia de lo que dicen algunos de sus aspirantes, como el doctor José Narro, de que “muy pronto se sabrá el nombre del candidato”, en la dirigencia nacional del PRI dicen que no hay prisa y que los tiempos del viejo partido están marcados por el plazo electoral de precampañas del 15 de diciembre. “Nos vamos a ir hasta el límite, no antes”, afirma el dirigente priista Enrique Ochoa. Y así parece confirmarlo la convocatoria emitida ayer para que el próximo lunes la Comisión Política Permanente sesione en Insurgentes Norte y elijan a los integrantes de la Comisión Nacional de Procesos Internos, que será el órgano que conduzca los procesos de postulación de candidatos a cargos federales, diputados, senadores y presidente de la República. Es decir que el “dedo” de Peña Nieto se mueve “despacito” y hasta los primeros días de diciembre, si no es que el 14, dice Ochoa Reza, hará su apunte decisivo. O sea que los acelerados que ya ven un candidato despachando desde Hacienda, tendrán que seguirse comiendo las uñas…Vaya mensaje el que mandó ayer el presidente de la Corte, ministro Luis María Aguilar, a los jueces y magistrados federales: “La corrupción es absolutamente inaceptable y debe combatirse sin tregua, sin demora y sin descanso”. Ante los funcionarios judiciales de todo el país que asistieron a la Asamblea de la Asociación de Impartidores de Justicia, ayer en Campeche, el también presidente del Consejo de la Judicatura Federal pidió a los jueces “ser enérgicos para castigar todos los casos de corrupción que han llegado a sus manos” ¿En quién o quienes estaría pensando el ministro Aguilar? ¿En los Duartes, los Hernández, los Borges o en cuántos apellidos más?...En el mismo evento, al que acudió el gobernador de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas, la magistrada presidente del Tribunal de Justicia Administrativa de la CDMX, Yasmin Esquivel, secundó al presidente de la Corte al pedir que los jueces y magistrados dejen de impartir justicia en la oscuridad. “Es necesario que nos mostremos de cara a una sociedad que clama por ver a sus instituciones funcionar, sobre todo para sancionar a los malos servidores públicos y a los particulares que se ha coludido para abusar del Estado”, dijo la magistrada ¿Será que, además de destituir a delegados y funcionarios que incurran en desacato, ahora el Poder Judicial se va a poner las pilas para castigar a los corruptos? Ahí si se les va a juntar la chamba… Capicúa de los dados. Se repite el tiro.
09 Noviembre 2017 04:00:00
Y ¿dónde está el gobernador?
Hace una semana estalló el escándalo por los videos que exhibieron el autogobierno y las brutales torturas a reos del penal estatal de Neza-Bordo, en el Estado de México, a manos de otros reos que extorsionan a sus familias, y no hay una sola declaración al respecto del gobernador Alfredo del Mazo Maza. La grave crisis de ingobernabilidad, corrupción, hacinamiento y descontrol en los penales mexiquenses, parte del fenómeno de inseguridad que vive el estado, no le mereció, hasta el momento, ni un comentario al mandatario mexiquense.

Del Mazo ha hecho mutis en el mayor problema de la entidad que gobierna y dejó el manejo de la crisis a subalternos, a los que se les fue de las manos. Tras la denuncia de las familias y la difusión de los videos el 27 de octubre pasado, la decisión de cesar al director del penal Neza-Bordo y trasladar al reo que lideraba el autogobierno y el terror en ese centro, Luis Alberto N., “El Tatos”, lejos de resolver el problema, lo trasladó al penal de Chiconautla, en Ecatepec, donde el 31 de octubre se desató un motín que requirió la entrada de la fuerza pública para sofocarlo.

En todos esos hechos nunca apareció en público el gobernador para hablar del problema y, cuando el caos amenazó con desbordarse, tuvo que entrar el Gobierno federal a su rescate. La Comisión Nacional de Seguridad, encabezada por Renato Sales, llegó al penal de Chiconautla para asegurar a “El Tatos” y trasladarlo a un penal federal en Durango, con todo y amparo del delincuente para no ser sacado del Estado de México. ¿Qué hubiera hecho Del Mazo con la crisis que le provocó un joven delincuente de 31 años, protegido por autoridades, si la Federación no salva la situación y se lo lleva a Durango?

Lo grave no es sólo el extraño silencio del gobernador Del Mazo, que heredó la grave problemática en los penales; lo delicado es que, a mes y medio de sentarse en el cargo, el mandatario priista no haya asumido como “emergencia” y prioridad la situación de la seguridad en el estado, que tiene en sus sobrepobladas y corrompidas cárceles los principales centros operativos de la delincuencia que azota a los mexiquenses.

El tema no debió ser desconocido para Del Mazo. La Comisión Nacional de Derechos Humanos había advertido, en su Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria de 2016 y luego en una recomendación a “los gobernadores de las entidades federativas” en mayo de 2017 –en plena campaña por la Gubernatura mexiquense– de las condiciones de “autogobierno” y corrupción en los penales estatales. “El aumento de reos vinculados con la delincuencia organizada, o con suficiente capacidad económica, genera situaciones de autogobierno y son esas personas quienes generalmente tienen el control de esos centros”, decía la CNDH en su recomendación 30/217 que llegó al Palacio de Gobierno de Toluca.

El propio ómbudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, cuestionó tras la crisis de Neza y Chiconautla, que el Gobierno estatal “hizo caso omiso” de advertencias y recomendaciones sobre el autogobierno en sus centros penitenciarios. “En estos dos penales del Estado de México, la CNDH ya había alertado al Gobierno mexiquense sobre lo que sucedía de la violación por parte de los mismos presos”, dijo el presidente del organismo.

No sólo desoyeron las recomendaciones de la CNDH, el 25 de septiembre, 10 días después de que Alfredo del Mazo tomó posesión, el diario Reforma publicó las denuncias sobre la existencia de una red de extorsiones formada por internos de Neza-Bordo que, con ayuda de autoridades del penal, cobraba dinero, drogas, armas y favores sexuales. La respuesta del Gobierno mexiquense fue negar la ingobernabilidad. “Puedo asegurarle que no existe. ¿Por qué?, porque estamos desarrollando una serie de mecanismos, una serie de medidas para ir inhibiendo precisamente ese tipo de conductas”, afirmó Luis Arias, quien un par de semanas después sería destituido tras los videos donde “El Tatos” torturaba y extorsionaba a reos y a sus familiares con la complacencia del Gobierno mexiquense.

Así que después de miles de millones de recursos públicos gastados en su campaña, de volcar el aparato y programas de Gobierno, federal y estatal, para hacerlo ganar una elección tan turbia y cuestionada, la pregunta, dos meses después y en medio de la crisis de seguridad que vive su estado, es ¿dónde está el gobernador Del Mazo? ¿Para eso quiso ganar, a cualquier precio, la Gubernatura?

NOTAS INDISCRETAS… En la Suprema Corte afirman que el fallo inédito de la destitución del delegado perredista de Venustiano Carranza, Israel Moreno, y la consignación de su antecesor José Manuel Ballesteros, no es el único caso de “desacato” de laudos y sentencias de amparo de distinto tipo que analiza el máximo tribunal. “Hay varios casos más de jefes delegacionales que han incurrido en desacato y podrían ser sancionados también con destitución”, confió un ministro de la Corte. Hay otros casos de laudos incumplidos en otras delegaciones del PRD, pero también de Morena. Incluso en Tlalpan, donde la delegada Sheinbaum está a punto de hacer maletas para irse de candidata a jefa de Gobierno, se menciona un expediente en la Corte. ¿Será?... Giran los dados. Serpiente doble.
07 Noviembre 2017 04:00:00
Paradise Papers: la prueba de Meade
¿Es ilegal que los millonarios mexicanos (empresarios, sacerdotes, líderes sindicales y funcionarios públicos) sacaran miles de millones de dólares del país para invertirlos en paraísos fiscales? Si no declararon esas sumas de dinero al fisco mexicano, sí fue ilegal y eso los convierte en evasores; pero aun cuando lo hayan declarado –como inocentemente supone el secretario de Hacienda, José Antonio Meade–, no dejaría de ser una conducta totalmente inmoral de quienes, ya sea en la empresa privada, en el servicio público, en la recaudación de limosnas y hasta en la representación –por no decir explotación– de los trabajadores, hayan utilizado mecanismos de inversión para ocultar enormes fortunas y evadir el pago de impuestos de un dinero cuyo origen no está del todo claro.

La gran revelación de los Paradise Papers, que exhibió junto con la realeza europea, a un secretario de Trump, millonarios de Hollywood, estrellas de rock, inversionistas de todo el mundo y, por supuesto, a un “selecto” grupo de mexicanos encumbrados de la empresa privada y ligados a la política, constituye un escándalo de proporciones mayúsculas, porque exhibe, cuando no la ilegalidad y la evasión de impuestos de quienes esconden su dinero en paraísos fiscales, sí una vergonzosa e inmoral práctica que intenta esconder de manera deshonesta grandes fortunas en el extranjero para evitar, eludir o burlar el pago de impuestos en el país en donde ganaron el dinero.

Todavía no terminan las investigaciones de los Panamá Papers y la recuperación de dinero evadido al fisco mexicano por al menos 26 empresas y más de 215 personas físicas investigadas por el SAT tras aquellas filtraciones, cuando esta nueva filtración del Consejo Internacional de Periodistas, publicado en México por Proceso y Mexicanos Contra la Corrupción, arroja nuevos nombres –algunos repetidos en ambas listas– de al menos 62 empresarios, políticos, jugadores de futbol, líderes religiosos y sindicales y otros personajes mexicanos que ocultaron fortunas tasadas en miles de millones de dólares lo mismo en paraísos del Caribe (Barbados) que en Malta, la pequeña ciudad europea, donde el 16 de octubre pasado asesinaron con una bomba en su auto a la periodista Daphne Caruana, por participar en los Panamá Papers ¿Habrá vínculo de inversores mexicanos con los autores de ese atroz asesinato?

Este nuevo escándalo constituye una prueba de fuego para el secretario de Hacienda José Antonio Meade, justo cuando busca ser candidato presidencial. De los Panamá Papers Meade recibió las investigaciones ya avanzadas por su antecesor y amigo, Luis Videgaray, y del director del SAT al que destituyó, Aristóteles Núñez. Esta será la primera vez que Meade enfrente un escándalo de posible evasión fiscal de tales dimensiones, junto con su administrador del SAT, Osvaldo Santín Quiroz, además del jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera, Alberto Bazbaz, del cuestionado grupo de la Procuraduría mexiquense.

Será interesante ver qué tanto Meade y su equipo ejercen la autoridad para castigar a posibles grandes evasores y defender al fisco –y a los contribuyentes cautivos mexicanos que sí son obligados a pagar impuestos, so pena de cárcel y embargos despiadados– sobre todo por los nombres que aparecen en la lista del Paradise Papers, desde Carlos Slim, Ricardo Salinas Pliego, Enrique Coppel, Miguel Quintana Pali, Carlos y Óscar Constandse Madrazo (Grupo Xcaret), Carlos Hank González, Isaac Hamui Sitton (Tiendas Julio) Luis Daporto Alejandro, Guillermo Francisco Voguel (magnate del acero) y Luis Fernando Talavera Abdala (Grupo Dasi), además de los ya fallecidos, pero no por ello no investigables sus fortunas heredadas, Marcial Maciel, de los Legionarios de Cristo, y el exlíder de la CTM, Joaquín Gamboa Pascoe.

La primera declaración de José Antonio Meade fue casi exculpatoria, aún antes de investigar posibles evasiones millonarias: “No es ilegal tener dinero en el extranjero”, dijo el presidenciable que ocupa la Secretaría de Hacienda. Luego matizó que “lo inapropiado (no dijo “ilegal”) es no reportarlo”, para luego decir que se va a investigar, pero que a los 62 grandes contribuyentes mexicanos que aparecen en la lista “no se les puede cobrar ni un peso más de lo que están obligados a pagar, pero tampoco vamos a aceptar un peso menos”.

El secretario de Hacienda demostrará si tiene madera de presidente, en la medida que sea capaz, de al menos iniciar, en el tiempo que le quede en el cargo, investigaciones serias a fondo para castigar a grandes empresarios si incurrieron en evasión al no declarar sus fortunas que llevaron a los paraísos fiscales. O de plano el señor Meade confirmará lo que dicen sus detractores, que es “el candidato de los ricos”, si le deja la papa caliente de los Paradise Papers a quien le sustituya en Hacienda si es que él se va a hacer campaña. Aquí se verá el tipo de presidente que José Antonio Meade aspira a ser.
04 Noviembre 2017 04:03:00
Réquiem por la reforma Telecom
La parte esencial de la reforma de Telecomunicaciones, promovida por el presidente Enrique Peña Nieto, quedó desmantelada y enterrada por la decisión el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) de eliminar la “tarifa cero” de interconexión y permitir que el agente económico preponderante, América Móvil, de Carlos Slim, cobre a sus competidores una tarifa de 3 centavos por llamada o mensajes de telefonía celular que terminen en su red, con lo que se afectará no sólo la competencia que apenas despegaba en el mercado de telefonía móvil, sino las tarifas que se cobran al usuario final, quienes serán, según han adelantado las compañías afectadas, quienes carguen con el nuevo costo autorizado por los consejeros del IFT.

El regreso de la tarifa de interconexión representa una concesión millonaria al consorcio que aún controla cerca de 68% del total de clientes de telefonía celular (73 millones en Telcel, de 81 millones de usuarios en el país) y 71% del mercado de internet de banda ancha. Apenas cuatro años de operación de la reforma, que aprobó medidas para permitir que otras empresas pudieran crecer frente al preponderante Telcel, no fueron suficientes para modificar el desequilibrio en el mercado, que prevaleció, y que, cuando apenas mostraba visos de competencia, vuelve a darle la ventaja del cobro a sus competidores a la compañía que siempre ha dominado el sector, y que difícilmente perderá esa dominancia al subirle los costos a sus competidores.

Porque por más que digan que la “tarifa cero” no era el único motor de la competencia y que hubo otras reformas a las leyes que permanecen, lo cierto es que el espíritu de los cambios constitucionales y legales que aprobó el Congreso, que manoseó luego la SCJN con un fallo ambiguo y que terminaron de liquidar los comisionados del IFT, era justo hacer equitativos los costos de operación de las compañías telefónicas para, sobre eso, promover la competencia. Se trataba de eliminar desigualdades que durante las últimas dos décadas tuvo el consorcio que se benefició de la privatización de infraestructura y redes públicas y de las primeras concesiones de radiocomunicación y banda ancha, gracias a lo cual se convirtió casi en un monopolio que llegó a controlar más de 80% del mercado de servicios de telecomunicación. Eso hoy, con el cobro de tarifas por interconexión y con el costo que eso significará para las otras compañías y para los consumidores finales, claramente se ha roto.

¿IFT autónomo? La decisión del Instituto Federal de Telecomunicaciones se da un contexto político y económico bastante particular. Recientemente la mayoría en el Senado ratificó, con 81 votos, a Gabriel Contreras como presidente del órgano regulador, a pesar de las evidencias de su cercanía con el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, por haber sido el segundo a bordo del influyente exconsejero jurídico de la Presidencia, Humberto Castillejos. Ya en su primer periodo, que comenzó en 2013, Contreras –cuya esposa y familiares cercanos han obtenido puestos en organismos del Gobierno federal durante su presidencia– había sido cuestionado por analistas del sector por su falta de acciones para regular, en los hechos y no sólo en el papel, a los agentes preponderantes del sector, como Telcel. Si bien fue en su primer periodo cuando se les declaró dominantes, al momento de su reelección poco ha cambiado en la dominancia real que esos agentes siguen ejerciendo, a pesar de supuestos planes para vender activos y separar empresas que habían comprometido y que no han ejecutado.

De hecho la Corte, cuando falló sobre el amparo de América Móvil, si bien le dio la razón al ingeniero Carlos Slim, al declarar inconstitucional el Artículo 131 de la Ley Federal de Telecom que estableció la “tarifa cero”, lo que hizo fue trasladar al IFT la decisión de “fijar las tarifas y las medidas asimétricas” en su sector, que le correspondían al órgano regulador y no al Congreso de la Unión, que había invadido esa función en el citado artículo de la reforma. Pero la Corte, si bien abrió la posibilidad de que Slim volviera a cobrar tarifas a sus competidores, también dejó a criterio de los comisionados del instituto el poder ratificar la “tarifa cero”. La pregunta es ¿por qué no lo hicieron y optaron por autorizar el cobro de 3 centavos por llamada o mensaje que termine en la red de Telcel?

Sería muy saludable que una decisión que va a tener un impacto mayor en las tarifas de un servicio que hoy es casi de primera necesidad para la población mexicana de todos los niveles sociales, tuviera una explicación clara y convincente por parte de los comisionados del IFT y su recién reelecto presidente. Porque con la decisión de cancelar definitivamente la “tarifa cero” y con ello enterrar el espíritu de la reforma de telecomunicaciones, los siete comisionados del Instituto, incluido su presidente, sólo favorecieron el aumento de ingresos del actor preponderante de las telecomunicaciones, que ganará miles de millones de pesos más por ese cobro, en detrimento de una mayor competencia en la telefonía celular y, sobre todo, en un golpe claro a los usuarios finales de los teléfonos celulares, que hoy son casi 70% de la población mexicana. Y todos pagaremos más para aumentar las arcas de Telcel y de sus dueños, desde los usuarios de más bajos ingresos, hasta los de la disminuida clase media y los de la elitista clase alta.

Al final el IFT y sus comisionados agachones confirman que “todo México es territorio”… de Slim.
02 Noviembre 2017 04:00:00
Los muertos vivos en la memoria
Hoy es día de recordar; de aferrarnos a la memoria de nuestros antepasados, nuestros muertitos, los que se nos adelantaron y se nos fueron en la materia, pero siguen aquí, presentes en esencia y espíritu. Hoy vienen a nuestra mente sus rostros, su sonrisa, sus cariños o sus palabras sabias y también, por qué no, sus regaños y consejos que nos enseñaron a ser gente de bien.

Hoy no es día de sufrir, aunque la muerte siempre injusta y a veces demasiado temprana nos golpeara llevándose a esos que tanto queríamos y necesitábamos, al final es un día en el que podemos traerlos de nuevo con nosotros, sentirlos muy cerquita, pensándolos como eran, como nos miraban y nos daban calor con un abrazo, un gesto o una caricia.

Los que se fueron hace tiempo, pero que aún recordamos con cariño, los ancestros que nunca conocimos, pero cuya existencia nos explica, los que partieron recién al sacudirse la tierra, los que murieron incógnitos y terminaron en una fosa clandestina, los que se llevó la violencia irracional que nos afecta, los difuntos del odio y la venganza, los que murieron por la indolencia y corrupción de las policías y autoridades, los que cayeron en un fuego cruzado o por una bala perdida; los inocentes que se fueron siendo niños, las mujeres que murieron golpeadas y abusadas por sus propias parejas o a manos de un enfermo criminal. Todos son nuestros muertos, todos son hoy ausencia y presencia, recuerdo vivo de un país que celebra a la muerte y que al mismo tiempo desprecia la vida.

NOTAS INDISCRETAS… Y aún en Día de Muertos hay muchas historias de los que se pasan de vivos. Este viernes, por ejemplo, se dará a conocer el fallo del Centro Intermodal de Transporte del Nuevo Aeropuerto Internacional de la CDMX, un contrato federal de varios miles de millones de pesos. Y según afirman compañías constructoras que participaron en la licitación, en la definición del ganador hubo “dados cargados”. La obra será para Mota Engil, constructora de origen portugués de la cual es socio José Miguel, el compadre y amigo del presidente Peña Nieto. Otro, por cierto, con el que juega golf. Su propuesta estuvo arriba por más de mil millones de las otras compañías participantes, pero aun así ganó. Lo dicho, vivos los hay… Viva también, al rojo vivo, se puso la última reunión de la Comisión Política Permanente del PAN, el pasado viernes 13 de octubre. Los panistas trataban temas de estrategia política de cara a las próximas elecciones, cuando el expresidente Felipe Calderón tomó la palabra. Recién se había ido su esposa Margarita Zavala del partido y Calderón andaba filoso. “Cómo no quieren que perdamos o que nos afecte si la corrupción está metida en el partido. Por ejemplo, en la Benito Juárez, ¿cuántos de los edificios que se cayeron fue por la corrupción en la delegación? Eso no puede permitirse”. El exmandatario siguió hablando de corrupción y varias veces se refirió a la delegación Benito Juárez. Atrás de él estaba Jorge Romero, el delegado panista de esa demarcación que le pedía que lo mencionara por su nombre para responderle “por alusiones personales”. Cuando por fin Calderón lo mencionó, Romero negó sus acusaciones: “Esto no es cierto expresidente y tú lo sabes. Los edificios que se cayeron eran en su mayoría del 85”. Pero Calderón volvió a la carga: “No es cierto hombre, claro que eran edificios nuevos con permisos que tú otorgaste. Tú mismo me llegaste a presumir que ganabas millones con tantos permisos que dabas de construcción”. Y ahí la cara del delegado Romero se descompuso: “No, Presidente, yo no te dije eso, lo que pasa es que tú me entendiste mal porque estabas borracho”. Las risas y gritos se oyeron en el salón. “Nooo, ahora siempre que digo algo me salen con que soy borracho, así no se puede”, se quejó el expresidente. Entre risas y tensión, la reunión de la Permanente del PAN se dio por terminada. Qué nivel… Y a otro que se pasó de vivo con el caso Odebrecht, varias organizaciones civiles ya le preparan una demanda de juicio político que presentan por estos días ante la Cámara de Diputados. La demanda dice al calce: “Solicitud de juicio político al C. Presidente de la República, Enrique Peña Nieto” y los demandantes, asesorados por abogados, diputados y constitucionalistas, acusan a Peña de “recibir financiamiento ilegal de la compañía extranjera Odebrecht durante su campaña proselitista en el año 2012”. No será la primera solicitud de juicio político contra el Presidente, pero sí la más reciente y con una acusación tan grave que, si estuviéramos en otro país, vaya, en una democracia real con estado de derecho, procedería y tendría consecuencias graves para el jefe del Ejecutivo federal... Escalera doble para los difuntos.
31 Octubre 2017 04:00:00
El juego de los Claudios
En menos de una semana y haciendo el 1-2, Claudio X. González Laporte y su hijo Claudio X. González Guajardo dieron señales claras de por quién está su apuesta en la sucesión presidencial y contra quién van este 2018. Mientras el padre, el 24 de octubre desde San Luis Potosí, se desvivió en elogios para José Antonio Meade y dijo ver en el secretario de Hacienda “a uno de los candidatos más fuertes del PRI” porque “nos va a poner la mesa” y porque “es alguien que ve hacia el futuro”, el hijo lo secundó ayer al declarar que para 2018 “México necesita un hombre de instituciones”.

Al tiempo que mostraban sus simpatías por Meade, los dos Claudios también exhibían sus fobias contra Andrés Manuel López Obrador, al que tacharon de “populista” y “mesías”. El padre, llamándolo por su apodo: “Lo que veo del ‘Peje’ (para mí no es Andrés Manuel López Obrador; para mí es ‘El Peje’) es que es un hombre profundamente atado al pasado; vive en lo peor del siglo 20, no es capaz de ver el siglo 21 y todos sus retos”. Mientras que el hijo sólo dijo que el país no necesita “de iluminados ni mesías” en 2018.

La definición de esta influyente familia empresarial ocurre semanas antes del “destape” del candidato del PRI, partido al que siempre fueron afines y para el que siempre trabajaron de manera cercana, tanto el padre (con el expresidente Carlos Salinas de Gortari) como el hijo, hasta que este último se dedicó más al activismo desde la sociedad civil, tras su paso por Televisa.

Sus diferencias con el presidente Peña Nieto, por la actividad de González Guajardo en la investigación y denuncia de la corrupción de este sexenio, a través de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, se hicieron públicas luego de que The New York Times publicara el 30 de agosto sobre una amenaza de Peña a Claudio X. González padre durante una reunión en Los Pinos, en la que el Presidente se quejó con el empresario de que las denuncias de corrupción de su hijo contra el Gobierno federal “no han pasado desapercibidas y la sociedad civil no tiene que estar hablando siempre de corrupción”.

Luego de esas revelaciones del diario estadunidense, a Claudio X. González hijo le cayeron auditorías de la Secretaría de Hacienda y el SAT a sus negocios y nueve auditorías fiscales a las ONG que dirige, en lo que fue claramente un mensaje de intimidación desde el gobierno de Peña Nieto, utilizando como brazo político a los órganos hacendarios, justamente dirigidos por Meade. Por eso llama la atención que, por convicción o buscando una tregua al acoso fiscal y político del gobierno, el padre se pronunciara abiertamente por el secretario de Hacienda como su candidato, mientras que el hijo, si bien no le ponía nombre, hablaba de un “hombre de instituciones” (Meade encabezó tres secretarías de Estado los últimos 10 años) y ambos se lanzaban contra López Obrador.

¿Será que los Claudios, presionados por el Gobierno y su persecución fiscal, finalmente decidieron apoyar al que puede ser candidato designado por Peña Nieto o será que al apostar por Meade buscan deslindarse de Peña y pactan directamente con el apartidista secretario de Hacienda?

Como sea, el PRI no es la única apuesta. Claudio X. González Guajardo fue mencionado en algún momento como posible candidato del Frente Ciudadano por México, pero ante la dificultad de que su nombre transitara –entre otras cosas por su pleito abierto con el Presidente al que ubicó en los primeros lugares del “top ten” de la corrupción– el presidente de Mexicanos Contra la Corrupción prepara un “plan B” con la posible candidatura de Juan Pardinas, director del IMCO, otra de las ONG que él financia. Pardinas sería la “opción ciudadana” que diversos académicos e intelectuales han pedido considerar a los dirigentes del Frente, Ricardo Anaya, Alejandra Barrales y Dante Delgado. “Si es ‘ciudadano’, entonces queremos a un ciudadano”, han dicho varias figuras de la misma sociedad civil que promueve Claudio hijo.

Tal vez los dos Claudios no son los únicos empresarios mexicanos que apostarán en la sucesión presidencial, pero de que son dos de los que más van a influir, ni duda cabe.

NOTAS INDISCRETAS… Pocas veces un panista le tira flores a un priista, como las que el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, le lanzó a Reyes Baeza, director del Issste y también exmandatario chihuahuense. El fin de semana en una gira conjunta por el estado, estaban en Camargo inaugurando una clínica familiar, cuando Corral se soltó: “Reyes es un chihuahuense que contribuye a generar mejores condiciones para los ciudadanos…tenemos una relación de afecto somos amigos, no todos los exgobernadores pueden volver a ver a su gente a la cara”, comentó el mandatario panista. Pues serán muy amigos, pero es cierto que no muchos exgobernadores pueden volver a su estado sin que los abucheen, los corran o hasta los metan a la cárcel… Los dados mandan Serpiente. Caída libre.
30 Octubre 2017 04:00:00
El giro de AMLO y sus razones
Hace cuatro meses que Andrés Manuel López Obrador no habla con Ricardo Monreal. El diálogo entre los dos personajes fue cortado por el tabasqueño un par de meses antes de definirse, a través de encuestas, la “Coordinación” de Morena en la Ciudad de México, que ganó Claudia Sheinbaum. Nunca hubo ningún intento de diálogo directo entre el dirigente nacional y el delegado de Cuauhtémoc, mucho menos cuando éste último se inconformó públicamente y desconoció los sondeos internos que lo mandaron al cuarto lugar de los aspirantes de su partido.

Después del 24 de agosto, Monreal buscó algún contacto, alguna forma de diálogo directo con López Obrador, pero la puerta del político que siempre estuvo abierta para él, sin explicación, se había cerrado. Todo fueron declaraciones públicas de Yeidckol Polevnsky, secretaria general, que le decía a Monreal “las puertas de mi oficina están abiertas, cuando él quiera dialogar”.

Pero el viernes pasado, durante una gira por el país, Andrés Manuel, que ya casi no habla con nadie del partido –y todas sus reuniones las deriva a su hijo Andrés Manuel López Beltrán– le lanzó un llamado público al político zacatecano distanciado de Morena: “Le voy a pedir a Ricardo Monreal que siga con nosotros, lo voy a buscar para convencerlo, que siga con nosotros, que no se vaya. Que no le haga el servicio a los de la mafia del poder”, dijo entre aplausos de sus seguidores.

Luego, en un video en sus redes sociales, confirmó que ahora sí quiere platicar con Monreal, pero aclaró que la candidatura ya tiene dueña: “Claudia Sheinbaum es la coordinadora de organización en la Ciudad de México, una mujer inteligente, honesta, y de convicciones, pero voy a buscar a Ricardo Monreal para que siga con nosotros y no se vaya con los de la mafia del poder. Necesitamos de su apoyo en el movimiento de transformación de México”, dijo en un texto.

¿Qué cambió para que López Obrador bajara de su pedestal para convocar a un diálogo al que él mismo se negó los últimos meses?

Varias razones: la primera, que los sondeos internos de Morena confirmaron una caída de 7 puntos de su virtual candidata, sobre todo después del sismo del 19 de septiembre y de la crisis que la delegada de Tlalpan enfrentó por el Colegio Rébsamen. Una disminución que preocupó a los estrategas no sólo de la ciudad sino de la campaña del propio López Obrador, por la importancia estratégica de la votación en su principal bastión a nivel nacional.

Pero no fue la única causa. Las expresiones de inconformidad con las encuestas para definir “coordinadores”, que comenzó Monreal, se esparcieron a otros estados. En Puebla Enrique Cárdenas, exrector de la Universidad de las Américas y director del Centro Espinosa Yglesias, se inconformó con los sondeos que dieron ganador al senador Miguel Barbosa; en Quintana Roo, cuadros de Morena denunciaron que las encuestas favorecieron a expriistas, y en las encuestas para el Senado, la diputada Araceli Damián, se inconformó con el resultado. “No hay base técnica para eliminarme como candidata al Senado, la diferencia con la ganadora es menor al error muestral”, decía la diputada sobre el triunfo de Citlali Hernández, cercana a Martí Batres.

El riesgo de que el “efecto Monreal” y su rebelión cundieran en Morena fue otra razón para decidir buscarlo. Sobre todo porque López Obrador sabe de los contactos y reuniones que el zacatecano ha tenido con Ricardo Anaya y Dante Delgado, para hablar de una posible candidatura del Frente Ciudadano a Jefe de Gobierno. Sabe también que, incluso desde Los Pinos, buscan abrirle paso a esa candidatura y que hoy sólo falta el “sí” de dos personas, Miguel Ángel Mancera y Alejandra Barrales, para que Monreal abandere esa coalición que sí compite con Morena y Sheinbaum por el Gobierno de la ciudad.

Y finalmente, otra causa detrás de la búsqueda repentina de diálogo de Andrés Manuel con el político al que descalificó y llamó “traidor” varias veces (“Hay casos en donde el movimiento ha apoyado a que lleguen a gobernadores y antes de que cante el gallo, ya nos están traicionando”) tiene que ver con las investigaciones federales contra sus aliados del PT: Alberto Anaya y su esposa, acusada de desviar 100 millones de pesos del Gobierno de Nuevo León para los Cendis.

Aunque lo defendió y dijo que se trataba de “persecución política”, López Obrador debe saber que la cacería federal contra Anaya tiene materia, pues en el Gobierno federal dicen tener documentos que involucran no sólo 100 millones de Nuevo León, sino varias transferencias realizadas desde la Secretaría de Hacienda a Alberto Anaya y su esposa para “apoyar sus Cendis”, por sumas millonarias entregadas en cada negociación de presupuesto de los últimos años a cambio de los votos del PT. Es decir, que el asunto va en serio y es parte de un embate directo desde el Gobierno contra el proyecto lopezobradorista.
26 Octubre 2017 04:03:00
El reto de Eruviel
A Eruviel Ávila muchos lo veían, al final de su sexenio, llegando a alguna posición del Gabinete de Enrique Peña Nieto; luego, cuando eso no ocurrió, se especuló que su destino tras dejar Toluca podía ser la presidencia nacional del PRI, en sustitución de Enrique Ochoa. Ninguna de las dos cosas sucedió y el exgobernador del Estado de México fue mandado por su amigo el Presidente a una misión casi imposible: revivir al PRI en la Ciudad de México, después de 20 años de que ese partido perdiera no sólo el Gobierno de la capital, que controló 70 años por designación presidencial, sino también sus estructuras clientelares, que fueron coptadas en su mayoría por el PRD y hoy están con Morena, y se volviera prácticamente una minoría política entre los capitalinos.

¿Fue premio o castigo para un exgobernador que finalmente logró ganar las recientes elecciones en su estado y mantener en el poder local a su partido, “haiga sido como haiga sido”, el enviarlo a dirigir a uno de los priismos más débiles, dispersos y disgregados de toda la República? Depende de cómo se le vea. La lógica más simple diría que “Eruviel se cayó para abajo”, porque luego de gobernar al estado más rico del país y de entregar las cuentas políticas que le entregó a Peña, que hoy tiene la tranquilidad de volver al término de su Presidencia a su tierra natal, cuando estuvieron más cerca que nunca de perder el poder mexiquense; pero si se analiza más detenidamente el encargo, tal vez no le fue tan mal al único político que llegó a gobernar el Edomex sin ser parte del Grupo Atlacomulco.

Porque al final de cuentas, parece claro que a Eruviel Ávila le deben haber garantizado, al aceptar el PRI de la CDMX que irá en las listas pluris del Senado en una posición privilegiada, algo ideal para un exgobernador que quiera mantenerse activo en la política. Por lo demás, supongo que nadie le pidió al dos veces alcalde de Ecatepec que llegue a ganar la Jefatura de Gobierno o recuperar la capital del país para una administración priista; nadie en su sano juicio pediría y mucho menos aceptaría algo a todas luces imposible. Lo más probable es que al exgobernador le hayan fijado una meta que debe estar por arriba de un millón de votos para el PRI, la misma que hace 6 años Peña Nieto le había pedido a Beatriz Paredes cuando la hizo candidata a jefa de Gobierno, y que la tlaxcalteca, que se tiró a la hamaca en aquella campaña, no pudo alcanzar, aunque sí logró un incremento notable en la votación priista en la Ciudad y el triunfo en tres delegaciones: Milpa Alta, Cuajimalpa y Magdalena Contreras.

Podría pensarse que a Eruviel le pidieron más que aquel millón de votos, considerando que el padrón capitalino ha crecido de 2012 a la fecha, pues en la última elección federal había 7 millones 88 mil electores en la lista nominal, mientras que para los comicios de 2018 habrá 7 millones 389 mil votantes registrados nominalmente. No parece una meta fácil, pero, tomando en cuenta la tendencia creciente que ha tenido la votación del PRI en los últimos procesos locales, tampoco es imposible. De hecho, el PRI obtuvo en la última elección de jefe de Gobierno, con Paredes como candidata por segunda vez, su votación más baja, de 940 mil votos, aunque luego, en la elección intermedia de 2015, se recuperó y además de las tres delegaciones ganó tres distritos de mayoría y aumentó a 7 su número de diputados en la Asamblea Legislativa, colocándose como la tercer fuerza política en la ciudad y desplazando al PAN al cuarto lugar.

En este momento las encuestas por la Jefatura de Gobierno le dan 8% de intención del voto, que con un buen candidato (se habla de José Narro o Aurelio Nuño si ninguno de los dos va a la presidencial) podría llegar a convertirse en un 15 o 16% de la votación total. Eso no alcanzaría para el discurso de victoria con el que llegó Eruviel Ávila, pero claramente sería una recuperación importante para el PRI en la ciudad y contribuiría a aumentar la votación nacional para ese partido y su candidato presidencial.

Ávila ya superó el desaire de Ricardo Monreal, que declinó su invitación a ser candidato del PRI, y comenzó a buscar a los pocos liderazgos y grupos que quedan del priismo capitalino. Se reunió con María de los Ángeles Moreno, con Beatriz Paredes y hasta con el impresentable Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre. Pero para lograr su meta de llevar al PRI a mejores niveles de votación se requerirá mucho más que apapachar a las dinosaurias y trogloditas del priismo chilango. Veremos qué tanto logra el exgobernador mexiquense que viene del éxito, nada menor, de haberle ganado a Andrés Manuel López Obrador la que el tabasqueño juraba que sería “la primer Gubernatura de Morena”. ¿Podrá Eruviel, si no ganarle a AMLO en su bastión de la Ciudad de México, al menos sí aumentar la votación y la presencia del priismo en la capital? Ese es su reto.
24 Octubre 2017 04:00:00
Sismo empareja contienda en CDMX
El sismo del pasado 19 de septiembre sí impactó la carrera por el Gobierno de la Ciudad de México. Según la Décima Cuarta Encuesta por la Jefatura de Gobierno de la CDMX, atribuida al Cisen y levantada del 18 a 20 de octubre pasado, aunque Morena sigue liderando las preferencias de los capitalinos como partido, con 31.8%, contra 18% del PRD; 12% del PAN y 7% del PRI, al preguntar por los candidatos, Ricardo Monreal, medido como posible candidato del Frente Ciudadano por México, supera en los distintos careos a Claudia Sheinbaum, como abanderada de Morena, con diferencias de entre 2 y 3 puntos a favor del zacatecano.

La encuesta, con margen de error de más o menos 4% y mil 500 entrevistas en 100 puntos de la ciudad a personas mayores de edad, plantea cuatro escenarios o careos entre candidatos. Monreal logra 31.2% contra 29.9% de Sheinbaum, en el primer careo donde el candidato del PRI fuera José Narro con 13.7% y Pablo Escudero del Verde con 2.6%, y 19% de indecisos.

En un segundo careo, Claudia Sheinbaum le gana sin problema a Alejandra Barrales, como candidata del Frente, al obtener la morenista 32.7% contra 26% de la dirigente del PRD; ahí el abanderado del PRI sería Aurelio Nuño con 10.8% y Escudero llega 3.42%, con 23% de votantes indecisos. En un tercer escenario, nuevamente Sheinbaum gana con 31.8% contra 25% de Barrales, si el candidato del PRI fuera Narro con 14%, Escudero con 3.8% y 22% de indecisos.

Y, finalmente, en el cuarto careo, otra vez Ricardo Monreal se impone por el Frente con 32.6% contra 31.1% de Claudia Sheinbaum, Aurelio Nuño con 11%, Escudero con 3.2%, y 18% de indecisos.

En la medición por partidos, Morena se mantiene a la cabeza y creció ocho décimas de punto al pasar de 31% en julio pasado a 31.8% en octubre; el PRD, por su parte, cayó casi un punto de 19.2 que tenía en julio a 18.4% este mes, algo similar le pasó al PAN que bajó 4 décimas, de 12.7 a 12.3, mientras que el PRI creció de 7.1 a 7.3.

Sumados matemáticamente los porcentajes de los tres partidos que forman el Frente Ciudadano por México –aunque electoralmente esa suma no es válida–, alcanzarían hipotéticamente 32.5 contando el 1.8% que obtiene Movimiento Ciudadano en esta
encuesta.

Los números de este sondeo explicarían por qué Ricardo Monreal rechazó la invitación del PRI para ser su candidato, con un político “no gracias” y aduciendo un tema de “ética y congruencia”. En realidad, el delegado en Cuauhtémoc, que hoy sigue en pláticas y se disputa con Alejandra Barrales la candidatura del Frente, sabe que sólo sería competitivo ante Morena como abanderado del PAN-PRD-MC.

Cálculos internos estiman que el 7.3% del PRI en la ciudad, con todo y su nuevo delegado Eruviel Ávila, llegaría hasta un 20% con Monreal como candidato, insuficiente para ganar y muy distinto al 32% que logra el delegado en Cuauhtémoc como candidato del Frente.

Por eso, muchos ven al zacatecano como la única opción para pelear a Morena la CDMX y, de paso, arrebatarle a AMLO su principal bastión de votos a nivel nacional en la elección presidencial.

Por ahora, los primeros sondeos confirman que el sismo sí sacudió el escenario político y puede traer una elección fuertemente cerrada y competida por la estratégica capital de la República, que hoy ya no se ve tan fácil para Morena como ocurría antes del movimiento telúrico.
23 Octubre 2017 04:00:00
¿A quién puso nervioso Nieto?
Detrás del cese intempestivo del fiscal especial para delitos electorales, Santiago Nieto, y más allá de fundamentos jurídicos o motivaciones políticas de su despido, el tema de fondo es la investigación que realizaba el titular de la FEPADE al momento de correrlo: si ingresó dinero ilegal de Odebrecht a la campaña presidencial del PRI en 2012, en forma de sobornos a colaboradores del candidato Enrique Peña Nieto. Esa era la condición de uno de los investigados por Nieto, Emilio Lozoya Austin, coordinador de Asuntos Internacionales del abanderado priista en aquella elección y, quien según testimonios jurados de directivos de la compañía brasileña, fue el conducto para entregar dinero (hasta 10 millones de dólares) enviado a paraísos fiscales pero cuyo objetivo final, según los ejecutivos de Odebrecht, era apoyar a Peña.

De comprobarse en una investigación judicial, como la de FEPADE, que ese monto o sólo una parte financiaron ilegalmente a un candidato presidencial, sería una “infracción” o delito electoral grave, estipulado en la Ley General de Instituciones Electorales que establece (artículos 443 y 444) el incumplimiento de prohibiciones en materia de financiamiento como “infracción” de los partidos que amerita una sanción, que en “casos graves y reiterados” de violaciones constitucionales y legales, “en cuanto a sus obligaciones en materia del origen y destino de sus recursos, con la cancelación del registro como partido político”.

Una posible sanción al PRI, si la investigación que dirigía Santiago Nieto Castillo comprobara que existió ese delito sería la pérdida de registro al partido por la gravedad del caso o mínimamente quitarle el 50% de sus prerrogativas en pleno año de elección presidencial. Cualquiera de las dos cosas serían explosivas, un golpe letal para el partido de Peña Nieto y para el Presidente. ¿Serían por eso las presiones de Emilio Lozoya en su carta prepotente que –ilegalmente, dice la PGR– el fiscal filtró a un periódico y por eso su despido fulminante?

También la Ley General de Partidos Políticos establece claramente, en su artículo 51, que “no podrán realizar aportaciones o donativos a los partidos políticos ni a los aspirantes, precandidatos o candidatos a cargos de elección popular, en dinero o en especie, por sí o por interpósita persona y bajo ninguna circunstancia: d)…personas físicas o morales extranjeras; e) Los organismos internacionales de cualquier naturaleza; f) Las personas morales, y g) Las personas que vivan o trabajen en el extranjero”. Es decir, que en ningún caso una compañía como Odebrecht, persona moral extranjera, y ni siquiera ninguno de sus directivos, que eran personas físicas extranjeras y que vivían y trabajaban en el extranjero, podrían haber aportado nada, ni un solo dólar, mucho menos 10 millones de dólares, a la campaña del candidato Peña Nieto.

Si hubiera dudas, el artículo 55 de la misma ley, señala que “los partidos no podrán recibir aportaciones de personas no identificadas”, que las aportaciones en dinero o en especie hechas por simpatizantes sólo puede ser de “personas físicas mexicanas con residencia en el país” y que el financiamiento privado que reciban los partidos por parte de “simpatizantes” se ajustará a los siguientes límites anuales: b) durante los procesos electorales, el 10% del tope de gasto para la elección presidencial inmediata anterior, para ser utilizadas en las campañas de sus candidatos. Ese porcentaje en 2012 equivalía a 65 millones de pesos, que en dólares de aquella época eran más o menos 4.8 millones de dólares al tipo de cambio de entonces.

Tal vez esa posibilidad, de que el PRI perdiera el registro si la FEPADE prueba que recibió dinero ilegal en su campaña o que mínimamente le quitaran el 50% de sus prerrogativas para 2018, fue lo que puso tan nervioso al Gobierno de Peña Nieto y a su encargado de despacho, Elías Beltrán, que con la justificación del “debido proceso”, ejecutó el despido de un fiscal incómodo como Santiago Nieto. ¿A quién puso nervioso Nieto?

NOTAS INDISCRETAS…Si uno analiza la trayectoria del contador público, Ismael Hernández Deras, senador y exgobernador de Durango, de “campesino” sólo hallará un cargo menor allá por los 80 en una “vanguardia juvenil agraria”. Fuera de eso, es un político urbano ciento por ciento que será nombrado líder de la Confederación Nacional Campesina. No sería el primer líder agrarista con mocasines de lujo y sería el premio que le da Peña Nieto por su papel como delegado del PRI en las polémicas elecciones que llevaron a la Gubernatura a Alfredo del Mazo, “haga sido como haiga sido”… Los dados abren con Serpiente. Mal inicia la semana.
21 Octubre 2017 04:00:00
El otro fiscal de la discordia
Todavía resonaban los ecos por la salida sorpresiva de Raúl Cervantes, que puso fin a la ruidosa discusión del #FiscalCarnal y el polémico pase automático, y ayer, desde la agonizante PGR, el encargado de despacho, Alberto Elías Beltrán, dio un manotazo jurídico con repercusiones políticas, al despedir de manera fulminante al fiscal Especializado en Delitos Electorales, Santiago Nieto Castillo. La remoción del fiscal responsable de investigar los delitos electorales, en pleno proceso comicial de 2018, desató una ola de reacciones y rechazo en la opinión pública, que la interpretó como una “burda venganza”, y en los partidos de oposición, que calificaron la medida de “autoritaria”, y anunciaron que buscarán que la mayoría del Senado lo restituya en el cargo.

La pregunta anoche era si se trató de una decisión política o estrictamente jurídica. El fondo político del despido era visto como represalia por la filtración de Santiago Nieto a un diario sobre el contenido de una carta en la que el extitular de Pemex, Emilio Lozoya Austín, lo amenazó y le exigió “disculpas públicas” por investigar un presunto financiamiento al PRI en el caso de los sobornos de Odebrecht; mientras que ese mismo hecho, sin mencionarlo claramente, fue la justificación jurídica esgrimida por el encargado de despacho, Elías Beltrán, quien dijo que al hacer público el contenido de documentos que forman parte de una averiguación en curso, como la que seguía la Fepade en el caso Odebretch, se violó “el debido proceso” y el “código de conducta” de la PGR.

Depende de cómo se le vea, este despido ya abrió un conflicto político, al tomarlo el PAN como una nueva causa y una decisión atribuida al Gobierno federal que abona a la impunidad en el caso Odebretch y de personajes como Emilio Lozoya. Aunque Nieto de origen era más cercano al senador Miguel Barbosa, en su designación y actuación como fiscal se le ligó más con Acción Nacional. El PAN era anoche el partido que más defendía la actuación de Santiago Nieto y anunciaba que ejercerá la facultad de “objeción” que el Artículo 102 constitucional le da al Senado en caso de que el procurador destituya al fiscal, mientras que Barbosa, desligándose prácticamente de Nieto Castillo, decía en un comunicado que “el fiscal pudo haber incurrido en una falta en su desempeño al revelar el contenido de un documento parte de una investigación a su cargo”, aunque también veía un trasfondo político, un intento de “impunidad para Emilio Lozoya”.

Fiscal incómodo. Aunque desde la óptica oficial no hay duda del fundamento legal para despedir al titular de la Fepade, lo cierto es que para el PRI y Los Pinos, Nieto siempre fue un “fiscal incómodo”. En sus actuaciones se le veía “más allá de su función imparcial” y desde hace tiempo se habría buscado una coyuntura o un error suyo para justificar su remoción. Incluso hay quien afirma que el propio Raúl Cervantes, antes de su renuncia voluntaria u obligada, ya había buscado hacer esta remoción, aunque al final fue su subalterno y sustituto a quien le tocó ejecutarla en la actual coyuntura.

En ese sentido, el resbalón legal que tuvo el fiscal, al haber revelado las presiones de Lozoya, en una carta que era parte de las indagatorias oficiales de la Fepade, fue aprovechado rápidamente por el Gobierno y ejecutado por el encargado del despacho de la PGR. Y ahí entra la duda: al decidir el cese sólo se buscó sancionar una violación al “debido proceso”, como argumentó Elías Beltrán, o también influyó la gran cercanía que el extitular de Pemex tiene con el presidente Peña y la aparente protección que se le ha dado en toda la investigación de los sobornos del caso Odebrecht.

¿Lo puede restituir el Senado? La batalla que se viene en el Senado, para intentar restituir en el cargo a Santiago Nieto Castillo, por parte de las bancadas del Frente Ciudadano por México, PAN, PRD y MC, en contra de la posición defensiva del cese que tomará el PRI –con la posición aún indefinida de Morena y PT– dependerá primero de que pueda formarse una mayoría calificada de “dos terceras partes de los senadores presentes”, según establece la ley, en un plazo de 10 días hábiles para objetar esa remoción.

La objeción de los senadores es meramente política, no existe una razón jurídica para votar a favor o en contra de la objeción. Por eso, más que discutir, como anoche lo hacían equivocadamente los panistas con el Artículo 102, que habla del fiscal general de la República, una figura que aún no existe porque no se ha aprobado la Ley que creará ese cargo, el único argumento constitucional que podría tener Santiago Nieto a su favor es una interpretación literal del Artículo 17 Transitorio de la Ley de la Fiscalía, en el que supuestamente se basó el subprocurador Elías Beltrán para despedirlo. Ese artículo dice, textual, que “el procurador puede remover al titular de la fiscalía (Especializada de Delitos Electorales)”. Es decir que, Nieto únicamente podía ser removido “por el procurador general de la República” y no por quien es titular en funciones, como fue el caso de Elías Beltrán.

En todo caso, el tema Nieto y su remoción y posible restitución se inscribe claramente en la guerra política que ya libran el PAN-Frente Ciudadano con el PRI-Los Pinos, y la batalla claramente es por ver cuál de las dos fuerzas se queda con el segundo lugar en la carrera presidencial y desde ahí busca desbancar al puntero López Obrador. Mucho de lo que veamos de aquí en adelante en materia política se explicará por esa lucha cada vez más cruenta y sin miramientos.
17 Octubre 2017 04:04:00
Cervantes, el golpe y lo que deja
Antes de anunciarle su renuncia al presidente Peña Nieto, el viernes 13 de octubre, el procurador Raúl Cervantes calculó, con precisión milimétrica, el efecto político y parlamentario de su decisión al inicio de esta semana. Al anticiparse a la reforma constitucional que, una vez más, intentarían discutir en el Senado para eliminar el “pase automático” a la Fiscalía General de la República –sin la mayoría calificada de votos para aprobarla, pero con dedicatoria a su persona–, Cervantes quiso poner fin al tremendo desgaste y manoseo al que lo sometieron las fracciones parlamentarias, incluido su partido, el PRI, y voltearles la jugada a los senadores de oposición, especialmente al Frente Ciudadano por México, a los que golpeó porque su renuncia les quita una bandera política que les ayudó a justificar, desde el freno a iniciativas legales para reformar las fiscalías, hasta las denuncias sobre su abultado patrimonio familiar.

Al redactar su renuncia, en la que acusó a los partidos de utilizar su nombre para impedir el cambio en la procuración de justicia y del Nuevo Sistema de Justicia Penal, el exprocurador había dejado listos, en su oficina, varios expedientes judiciales que, con total hermetismo, terminó de integrar en las últimas semanas.

Uno de esos expedientes contiene acusaciones penales contra exfuncionarios de Pemex, de nivel medio y alto, por el caso Odebrecht y Baskim, las dos firmas del consorcio brasileño que recibieron contratos a cambio de sobornos millonarios.

Otro expediente que dejó terminado y que podría ejecutarse en los próximos días incluye la acusación penal contra el exoficial mayor de la Sedesol, Emilio Zebadúa González, por desvío de recursos y peculado que, según fuentes de primer nivel de PGR, se imputan al hombre de confianza de Rosario Robles, quien aparece como acusado y responsable de la transferencia de recursos a universidades públicas por miles de millones de pesos que fueron a parar a comités privados cuyo destino nunca se comprobó, en lo que mediáticamente fue llamado “La Estafa Maestra”, y que Cervantes investigó y documentó junto a la Función Pública desde antes de aparecer los reportajes periodísticos.

En el despacho, hoy ocupado por el subprocurador Alberto Elías Beltrán, que junto con el resto del equipo de Cervantes sigue intacto en la PGR, también están los expedientes del proceso contra Javier Duarte, la solicitud de extradición de Tomás Yarrington a Italia, los expedientes contra Guillermo Padrés, encarcelado en su gestión, y el proceso de extradición contra Roberto Borge, además de la ficha roja contra César Duarte y las indagatorias de la Fepade.

¿Qué pasará ahora? Es incierto. Ni Peña Nieto tiene claro en estos momentos si propondrá a un nuevo procurador que tendría que aprobar el Senado; ni se ve fácil que haya consensos para aprobar la Ley General de la Fiscalía que dé paso al primer fiscal, en cuyo nombre y perfil será difícil que los partidos se pongan de acuerdo en medio de la lucha por el 2018. Hasta en eso saldría ganando, con todo el desgaste que se llevó, Cervantes: “Después de mí, la incertidumbre”, podría decir el exprocurador, cuyo futuro también es difícil predecir; mientras, comienzan a desgranarse nombres y posibles órdenes de aprehensión por los casos que dejó terminados, desde Odebrecht hasta la Estafa Maestra.

NOTAS INDISCRETAS…Vaya molestia generó en Mazatlán, entre varios presidenciables del PRI, el equipo del secretario de Hacienda, José Antonio Meade, con su “cargada” que lo apoyó. Varios precandidatos se quejaron de la operación “desaseada” de Mario Zamora, director de Financiera Rural, quien como buen sinaloense, hizo de las conferencias en el Icadep un acto en favor de su jefe y en detrimento del resto de los aspirantes. Lo más grave fue que los precandidatos se quejaron de que Zamora no actuó solo y tuvo apoyo del dirigente del PRI, Enrique Ochoa, que permitió el arribo de 100 jóvenes “espontáneos” que coreaban un ridículo corrido con banda dedicado a Meade ¿Y la imparcialidad? Se quejaban duramente los otros aspirantes. Mal comenzó la pasarela priísta…

Quienes vieron ayer por la mañana a Emilio Gamboa, en la reunión de senadores del PRI, cuentan que estaba de muy mal humor. A esa hora ya eran virales las fotos donde se le ve abordar un helicóptero del Estado Mayor para alcanzar a Peña Nieto en un campo de golf. Más tarde Gamboa explicaría que fue llamado por el Presidente a “reflexionar” sobre la renuncia de Raúl Cervantes y daría explicaciones.

Pero la imagen de lo que se veía como un exceso –no sólo usar el helicóptero oficial, sino interrumpir un torneo mundial de tiro para su despegue– ya había permeado. No faltó quien recordara que, en la cercanía que ha mantenido con los presidentes los últimos sexenios, Gamboa ha sido un hábil deportista.

Con su mentor Miguel de la Madrid jugó al tenis, deporte favorito del Presidente; con Carlos Salinas se volvió asiduo asistente al desaparecido Parque de Beisbol del Seguro Social, donde un puñado de políticos de primer nivel se daba cita para sacar “acuerdos”; con Zedillo visitaba las cristalinas aguas del Caribe, con Fox y Calderón no tuvo tanta confianza, pero con Peña Nieto aprovecha sus habilidades de golfista desde que era gobernador y en cada swing reafirma la cercanía que hoy lo convierte en uno de los políticos que más escucha el Presidente, de los muy pocos. ¿Qué es un viaje en helicóptero ante tanto talento deportivo?...

Los dados mandan Serpiente Doble.

Caída libre.

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