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Salvador García Soto
Salvador García Soto
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Salvador García Soto es periodista. Nació en Guadalajara Jalisco, donde cursó la licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac. En Guadalajara colaboró en varios medios locales y en oficinas de los gobiernos estatal y federal. Fue reportero de la fuente política en El Heraldo de México y en el diario La Crónica de Hoy. Desde 1998 escribe la columna política Serpientes y Escaleras que se ha publicado en los periódicos La Crónica, El Independiente y actualmente en el Universal Gráfico. Fue director general de Crónica y ha colaborado en revistas como Vértigo y Cambio. Durante dos años fue conductor del programa Cambio y Poder que se transmite por Cadena Raza y desde noviembre 2003 colabora en W Radio como comentarista del noticiario Hoy por Hoy tercera emisión y en el programa El Weso.

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19 Septiembre 2017 04:00:00
‘El Padrino’ y su ahijado
El emporio de corrupción e impunidad que construyeron en Quintana Roo los gobiernos priistas tuvo dos protagonistas fundamentales en los últimos 12 años: el exgobernador y actual senador del PRI, Félix González Canto, y su sucesor, Roberto Borge Angulo. Esa mancuerna política, respaldada y apoyada desde el centro por el presidente Enrique Peña Nieto, es lo que explica por qué el paraíso ambiental quintanarroense se volvió un cacicazgo en el que florecieron el abuso de poder, el tráfico de influencias y el enriquecimiento de los funcionarios a partir de las riquezas estatales, mientras la población del estado se empobrecía.

Hoy “El Padrino” Félix González Canto y su ahijado Roberto Borge están en medio de investigaciones judiciales por ese abuso de poder que los enriqueció brutalmente, mientras el saqueo y el desorden financiero que heredaron lo padecen los quintanarroenses. Curiosamente, el pasado fin de semana los dos exgobernadores recibieron noticias sobre su complicada situación legal: el 14 de septiembre el Gobierno de Quintana Roo inició una denuncia ante la PGR en contra de González Canto “por el remate de 165 predios patrimonio del estado entregados a funcionarios, empresarios y diversas personas a precios subvaluados durante su Gobierno”, mientras que el 15 de septiembre a Borge Angulo le llegó la noticia de que el Gobierno de Panamá había concedido su extradición al Gobierno mexicano para ser juzgado por el delito federal de lavado de dinero y tres expedientes más del fuero común por peculado, aprovechamiento ilícito y ejercicio indebido de la función pública.

En los dos casos el lucro con terrenos del Estado, que en muchos casos eran patrimonio ambiental, y que eran vendidos a personas cercanas o incluso a prestanombres de los mismos gobernadores, aparece como uno de los principales modus operandi de la mafia que gobernó Quintana Roo en los últimos años y que se benefició de las riquezas y el valor de zonas de Cancún, Cozumel, Isla Mujeres, Playa del Carmen, Tulum y Puerto Morelos, en donde se hicieron de enormes extensiones de tierras.

No será fácil que “El Padrino” y su “ahijado” realmente paguen por el robo y el saqueo al patrimonio y el erario de Quintana Roo. A Félix González Canto lo protegen su fuero de senador y su partido, el PRI, que no se ha deslindado de quien fue la cabeza de la corrupción escandalosa de su ahijado. Y a Borge, entre la lentitud y la burocracia de la PGR de Raúl Cervantes, le falta todavía un tramo para que pueda ser juzgado y apresado en una cárcel mexicana, pues todavía la justicia panameña le permite “apelar” el fallo que concedió su extradición.

Veremos si Peña Nieto y su procurador “carnal” realmente quieren y pueden acabar con la mafia quintanarroense a la que, hace apenas cinco años, el entonces presidente electo defendían y presumían como “la cara del nuevo PRI”, que resultó ser la del priismo de siempre vinculado a la corrupción, el tráfico de influencias y el saqueo del presupuesto público.

NOTAS INDISCRETAS… Un intenso movimiento se registró el fin de semana en la sede nacional del PRI. “Algo se está cocinando en Insurgentes Norte”, nos dicen y desmienten rumores de que vaya a haber relevo en la dirigencia del partido. Lo que sea que preparen en el viejo partido lo va a encabezar su actual dirigente Enrique Ochoa Reza… El dicho de que “cae más pronto un hablador que un cojo” aplica bien en este momento para el flamante gobernador Alfredo del Mazo Tercero. Y es que apenas asumió la Gubernatura, ya se echó para atrás en una de sus más emblemáticas y polémicas promesas de campaña: el salario “rosa” para todas las mujeres amas de casa del Estado de México. Ayer Del Mazo corrigió su populismo de campaña: los mil 200 pesos prometidos en su respectiva “tarjeta rosa” no van a ser para todas las amas de casa mexiquenses “sólo para las mujeres que estén en condición de pobreza extrema”. ¿Así o más habladores?… Donde sí cobran fuerza las versiones de un posible cambio, a la luz de los reacomodos en el Gabinete con miras al 2018, es en Los Pinos. La Coordinación de Comunicación y la Vocería de la Presidencia, a cargo de Eduardo Sánchez, es una posición para la que el Presidente ya estudia un relevo en un intento de “corregir” y “mejorar” lo que ha sido una de las grandes fallas del sexenio: su pésima comunicación. Y ya se barajan varios nombres para entrar al quite del “talón de Aquiles” del peñismo: desde Alfonso Navarrete Prida, actual secretario del Trabajo, hasta Mauricio Vázquez Ramos, de la OEM, pasando por el recién salido Eruviel Ávila, el ya de casa Roberto Calleja o el experimentado Otto Granados. La lista de “posibles” voceros presidenciales la completan el eficiente Roberto Campa, el colmilludo Heriberto Galindo y el exvocero zedillista, Liébano Sáenz. ¿Alguno de ellos podrían enderezar la maltrecha comunicación de este Gobierno?
18 Septiembre 2017 04:00:00
El adiós de Mancera
El de ayer, más que un informe de su quinto año de gobierno, Miguel Ángel Mancera pronunció un discurso de despedida y que prepara su próxima salida de la Jefatura de Gobierno. Si bien enumeró y defendió lo que a su juicio han sido los principales logros de sus cinco años, el gobernante capitalino dedicó la parte central de su mensaje a explicar y defender sus decisiones más polémicas y las que más pérdida de popularidad le costaron en la CDMX: el aumento a la tarifa del Metro; el doble Hoy no Circula; la cancelación de permisos de microbuses y el no haber utilizado la fuerza pública durante el bloqueo de la CNTE a la ciudad en agosto de 2013.

Para Mancera, todas esas decisiones, que le valieron puntos de aprobación en las encuestas y hasta el repudio de algunos sectores capitalinos, fueron “hechos y no cálculos políticos”. Justificó cada una de esas acciones por “un desarrollo sustentable” de la ciudad y en una “urbe de todos y para todos”. En el caso de la CNTE, dijo que si bien la ciudad fue secuestrada por ese organismo, “los hechos me dieron la razón y el conflicto concluyó sin que la ciudad se manchara de sangre”. Por lo que respecta al incremento del Metro, afirmó que gracias a eso se creó un Fideicomiso para el Mantenimiento del Sistema de Transporte Colectivo y que, en su administración, “el dinero del Metro dejó de tener un uso discrecional” y cada peso que entra a ese transporte es utilizado en el funcionamiento del que calificó como “el metro más barato del mundo”.

En el pleno de la Asamblea Legislativa y tras escuchar las posiciones de los partidos, que en su mayoría avalaron su gestión con “aplausos y reconocimientos” del PRD, en voz del diputado Mauricio Toledo, y suaves críticas de PAN y PRI que sólo hablaron de “pendientes” y se autonombraron “oposición responsable”. El único que cuestionó la gestión de Mancera fue Morena. Su coordinador, César Cravioto, calificó de “fracaso total” la administración mancerista y habló de inseguridad, violencia, privatización del espacio público, desarrollo urbano y medio ambiente, como saldos negativos de cinco años de gobierno. “Todos los días son asesinadas tres personas en la Ciudad, ¡ah!, pero ‘todo es percepción’, dice el Jefe de Gobierno”, mencionó Cravioto.

Y mientras Mancera anunciaba 10 mil nuevas plazas para regularizar a trabajadores del Gobierno de la ciudad y agradecía, en tono de despedida, “a todo mi equipo de trabajo. A ellos y ellas todo mi reconocimiento”, en el salón de sesiones, entre las curules, dos estampas llamaban poderosamente la atención: la primera, el efusivo abrazo entre Claudia Scheinbaum y Ricardo Monreal, que por primera vez se encontraron desde que estalló la crisis por la encuesta interna que ganó la delegada en Tlalpan, lo que confirmó que la ruptura de Monreal es directa con Andrés Manuel López Obrador más que con la Scheinbaun; y la segunda imagen que jaló reflectores fueron los dirigentes del Frente Ciudadano por México, Ricardo Anaya, Alejandra Barrales, Dante Delgado y por primera vez con ellos el líder de Nueva Alianza, Luis Castro. Los líderes frentistas entraron, se sentaron y salieron juntos; nunca se separaron, en un claro mensaje de “unidad”, incluso cuando el diputado Cravioto, los calificó como “un engaño para mantener privilegios”.

Estoico y con perfil bajo, en el que se negó a hablar con la prensa, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, escuchó con la representación presidencial las casi dos horas de mensaje del Jefe de Gobierno. Al final, Mancera no ocultaba que este era su discurso de despedida y hablaba de su nuevo objetivo, una vez que en octubre, pida licencia al cargo: “Transformar el proyecto de ciudad en un verdadero proyecto de nación, esta es la vía”, dijo el jefe de Gobierno, que hablaría de sus “últimas palabras” a los habitantes de la ciudad. Empieza pues la cuenta regresiva para el relevo en la Jefatura de Gobierno y el inicio de la aventura presidencial de Mancera.

NOTAS INDISCRETAS…Ayer mismo, tras el tono del mensaje, se reavivó la danza de nombres sobre quién será el jefe de Gobierno sustituto. Dos nombres fueron los más mencionados: Manuel Granados, consejero Jurídico, y el titular de Desarrollo Social, José Ramón Amieva. Otros insistían en Luis Serna, quien se recupera de sus padecimientos de salud, y algunos más incluían al secretario que manejó el programa insignia del sexenio mancerista y el más mencionado ayer en Donceles, “Médico en tu casa”, el doctor Armando Ahued ¿Quién despachará en el Palacio del Ayuntamiento a partir de octubre?…A propósito de Monreal, ayer entre los que se acercaron a saludarlo, estuvo Cuauhtémoc Cárdenas, que aprovechó el abrazo para preguntarle a Ricardo: “¿Cuándo vas a tomar tu decisión, ya es tiempo de que lo hagas. Muchos estaremos apoyándote”, le dijo el ingeniero ¿Cárdenas en una candidatura monrealista?...Los dados abren con Escalera. La semana promete.
12 Septiembre 2017 04:00:00
El secretario que no sabía de nada
Luis Miranda Nava no se entera de nada. Si le preguntan por las cifras de pobreza, el secretario de Desarrollo Social no sabe que la esperanza de vida se mide en años y no en porcentajes; no sabe de siquiatría para entender las preguntas de la diputada Araceli Damián, especialista en el tema de pobreza, cuando ésta exhibió su ignorancia en el tema. Si tiene que ir a votar no sabe si su credencial está vencida ni que hay que renovarla para emitir el sufragio; y en todo caso, tampoco es culpa suya sino del tonto de “Rafa”; y claro, si su hermana y su cuñado son atrapados vendiendo gasolina robada en sus gasolineras del Estado de México, Miranda tampoco tiene idea: “¿Cómo voy a saber lo que tiene mi hermana y mi cuñado, no sé de sus negocios ni me interesa. No les ando revisando su patrimonio”, dice el funcionario federal.

De lo único que sabe y se hace cargo el titular de la Sedesol es de su amistad y cercanía con su compadre, Enrique Peña Nieto. De que esa relación no sólo le ha permitido tener poder sino ganar mucho dinero desde que conoció al hoy Presidente cuando los dos eran parte del gabinete de Arturo Montiel y de que haberse acercado a aquel jovencito que venía creciendo meteóricamente, con el apoyo de su padrino Montiel, fue una de las decisiones más redituables de su vida política, pues el gobernador Peña lo llevaría no sólo a ser su secretario de Gobierno, sino después a las alturas de la política nacional primero como subsecretario de Gobernación y luego como responsable de la política social de todo un país, sin tener la más mínima idea del desarrollo social.

Miranda sí sabe, por ejemplo, cómo le gusta a Peña jugar golf y cómo complace al Presidente que le acompañen mientras avanza entre hoyos de los mejores campos de México; también sabe extorsionar y amenazar a comuneros y ejidatarios con averiguaciones penales, para que vendan sus tierras en 10 pesos el metro y luego valuar esos terrenos a precios millonarios, tal como hizo en 2005 con los campesinos de San Salvador Atenco para el primer proyecto fallido del Aeropuerto.

Y por supuesto entiende bien cómo pactar en lo oscurito con la oposición, como en 2010 cuando fue testigo del “pacto” entre César Nava y Beatriz Paredes, por el que el PAN se comprometía “a no hacer alianzas en el Edomex en los comicios de 2011”, a cambio de que los diputados federales del PRI le aprobaran al presidente Calderón su Ley de Ingresos de aquel año.

Sabe también complacer a la CNTE y sus aguerridos dirigentes que en agosto de 2013, en medio de tomas, plantones y bloqueos que secuestraron a la Ciudad de México, encontraron en Luis Miranda al mejor aliado para avanzar en sus demandas y lograr, entre otras cosas, evitar despidos y regularización de plazas ilegales, con todo y su rechazo a la reforma educativa.

En fin, que Luis Miranda puede ignorar muchas cosas, pero definitivamente sabe lo que hay que saber para ser hoy, con todo y sus escándalos y probada ineficacia, un hombre poderoso y cercano al presidente: que en este sexenio no se requiere ni de capacidad, ni de experiencia, mucho menos expertise para estar en el gabinete; lo único que cuenta es la amistad, la cuatitud y la incondicionalidad a Peña Nieto. Y en eso sí, don Miranda es maestro.

NOTAS INDISCRETAS…Dos cosas quedaron claras en el primer Informe del aliancista Carlos Joaquín en Quintana Roo: la primera que su primer año enfrentó el desastre del huracán “Beto Borge”, que dejó saqueadas las finanzas estatales, alterado el paraíso ambiental quintanarroense y devaluado el ejercicio de poder por abusos y autoritarismo, y la segunda que en el difícil primer año –al que se sumó la disputa entre cárteles del narco y su violencia–, Joaquín no ha estado solo y tuvo el respaldo de los dos partidos que lo postularon cuando el PRI lo despreció en 2016.

Porque las cúpulas del PAN y del PRD en pleno, sus dirigentes y gobernadores, acudieron el sábado a apoyar al gobernador quintanarroense. Eso sí, llevará varios años recuperarse de los daños de Borge y su pandilla, a los que Carlos Joaquín dice que no sólo quiere ver en la cárcel, sino “que regresen lo robado” ¿Lo harán?...

Otra cosa muy clara el sábado pasado en Chetumal, fue la soledad de Ernesto Cordero dentro del panismo. El presidente del Senado sintió el frío azul de sus compañeros que, sin saludarlo o haciéndolo apenas por compromiso, dejaron ver que sí hay molestia por sus ambiciones y pactos secretos con el PRI y con Emilio Gamboa para dividir al panismo. Y es que fue evidente que apenas sus amigos Carlos Mendoza y Rosas Aispuro lo saludaron, mientras la mayoría de gobernadores del PAN, Francisco García Cabeza de Vaca, Miguel Márquez, Martín Orozco y hasta el calderonista Francisco Domínguez rodeaban a Ricardo Anaya con quien se tomaban fotos y le daban palmadas en señal de respaldo. Ni hablar, pintarse de tricolor cuando se es azul, tiene sus costos…Se baten los dados. Serpiente.
11 Septiembre 2017 04:00:00
Tiran la operación antichapulín
Un triunvirato formado por Los Pinos y los dos coordinadores priistas del Congreso, César Camacho y Emilio Gamboa, estuvo detrás de la operación política que intentó frenar y echar abajo la reforma “antichapulines” a los estatutos del PRI, aprobada en agosto por la XXII Asamblea Nacional de ese partido.

A eso obedeció que los consejeros del INE Benito Nacif y Marco Baños votaran en contra del artículo 212 de los documentos priistas, por considerarlo inconstitucional y que “violaba el derecho a ser votado”, a pesar de que el resto de las reformas del tricolor sí fueron aprobadas y validadas por el instituto.

La operación para tirar el candado “antichapulín”, proclamado como un “triunfo de la militancia y de las bases”, fue denunciada y combatida por los liderazgos del tricolor que impulsaron esa reforma en la Mesa de Estatutos de Campeche.

Los dos creadores originales de la propuesta, el presidente de la Fundación Colosio, José Murat, y el gobernador Alejandro Moreno, se activaron de inmediato para cabildear y presionar por que se respetara la decisión mayoritaria de los delegados. Murat, al enterarse de la intentona por tirar su reforma, montó en cólera y reclamó en el CEN del PRI para que Enrique Ochoa defendiera “una de las propuestas más populares” y que mayor simpatía tuvo dentro y fuera de priismo.

Aunque en los corrillos políticos le achacaron la operación “antichapulín” –por su relación con el consejero Baños– al exdirigente priista Manlio Fabio Beltrones, éste se deslindó: “A mí no me aplica. Yo ni en cuenta. Hay que ver la redacción, sólo los que están actualmente en una representación de una posición plurinominal se ven afectados”, señaló el sonorense consultado por esta columna. “¿Pero se afirma que usted la promovió por su hija?”, se le cuestionó sobre Sylvana Beltrones, actual diputada plurinominal y a quien se buscaría promover para senadora por la misma vía.

“Mi hija gana el Senado por Sonora, todas las encuestas la dan como la mejor posesionada”, afirmó Beltrones.

En efecto, la reforma estatutaria que impide a cualquier priista que ocupe hoy un cargo plurinominal volver a postularse por esa vía en las elecciones de 2018, afectaba directamente a muchos personajes del viejo partido que están en el Congreso. Entre ellos están, indudablemente, César Camacho Quiroz, coordinador en San Lázaro, y quien buscaría “brincar” al Senado como pluri y, por supuesto también a Emilio Gamboa, líder del Senado.

Aunque al preguntarle a Gamboa sobre el tema dijo que él estaba de acuerdo con “una reforma hecha por las bases del partido que reclaman posiciones”; incluso, ante la pregunta de si sentía que la propuesta llevaba dedicatoria en su contra, contestó: “No, creo que alude a un derecho y una exigencia de los militantes del PRI, que respetamos”.

–“¿Qué hará si ya no puede brincar a otro cargo de elección inmediata por vía plurinominal, se ve retirado de la política?” –le cuestionamos a Gamboa en la pasada Asamblea en Campeche, donde fue delegado.

–Bueno yo tengo un hijo (Pablo Emilio Gamboa, diputado federal por Yucatán) que viene emergiendo en esta carrera y mi interés estaría en apoyarlo a él –contestó el priista, que acumula seis sexenios en posiciones de primer nivel en la política mexicana, varias de ellas en el Congreso y por la vía plurinominal.

Tal vez por eso hay en el PRI la idea de que la reforma al 212 de los estatutos, iniciada por Murat y Alito y apoyada por los grupos “rebeldes” de Ivonne Ortega, Ulises Ruiz y Encarnación Alfaro en Campeche, llevaba dedicatoria para Gamboa y para Camacho, aunque también entran ahí muchos otros priistas como los líderes sindicales Carlos Romero Deschamps, Joel Ayala y un sinfín de dinosaurios que se han eternizado en cargos parlamentarios, donde no sólo mantienen su influencia política, sino que cobijan sus enormes fortunas, no todas explicables, con el fuero constitucional.

NOTAS INDISCRETAS…Una encuesta de Parametría, levantada tras la aprobación del Frente Amplio Ciudadano para 2018, arroja un interesante resultado para la coalición encabezada por PAN, PRD y MC, que supera, con 32% de intenciones del voto a la alianza Morena-PT, que obtiene 23% y a la del PRI-PVEM-PES que logra 15%.

Es decir que, de arranque, el Frente Amplio saldría con ventaja, la cual se mantiene al mencionar a distintos posibles candidatos presidenciales. Por ejemplo, a la pregunta de ¿por cuál de los candidatos votaría? El más adelantado sigue siendo Ricardo Anaya con 17%, pero le sigue en segundo lugar Miguel Ángel Mancera, con 13% y en tercero Margarita Zavala con 12%.

En las distintas combinaciones, medidos como candidatos del Frente en contra de López Obrador, Margarita obtiene 24%, contra 30% de AMLO; Mancera logra 22%, contra 29% de Andrés Manuel; y Anaya también obtiene 22% contra 30% del candidato de Morena. Es decir que la pelea por la candidatura del frente no sólo estaría entre los panistas Anaya y Margarita, sino también entre un Mancera que aparece muy competitivo en la encuesta de Parametría…

Los dados abren con Escalera. Pinta bien la Semana.
05 Septiembre 2017 04:00:00
EU cuestiona ‘independencia’ del IFT
En las mesas de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, cuya segunda ronda hoy concluye en la Ciudad de México, el Gobierno de Estados Unidos cuestionó la falta de un órgano regulador “independiente” en el sector telecomunicaciones en México y, sin mencionar por su nombre al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), pide al Gobierno mexicano que promueva “una regulación transparente y un regulador independiente” para la competitividad y facilitar la entrada de empresas al mercado de telecomunicaciones.

La falta de confianza de la delegación estadunidense en la operación independiente de un órgano como el IFT, que según las leyes mexicanas es “autónomo y constitucional”, está contenida en el capítulo Buenas Prácticas Regulatorias, del documento Resumen de Objetivos de la Renegociación del NAFTA, elaborado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, y la Oficina Ejecutiva del presidente estadunidense, Donald Trump.

Una copia en inglés de ese documento, fechada el pasado 17 de julio, y presentada por la delegación estadunidense en la rondas de negociación, enlista las prácticas regulatorias que a juicio del Gobierno estadunidense deben “facilitar el acceso a los mercados y promover gran compatibilidad entre las regulaciones de Estados Unidos, México y Canadá”. El objetivo, dice el texto, es regular el comercio en servicios, incluidos las telecomunicaciones y los servicios financieros, y evitar prácticas y reglas que eviten la discriminación a proveedores extranjeros de servicios y restricciones al número de proveedores de esos servicios en el mercado.

Es ahí donde, al referirse específicamente al sector de telecomunicaciones, la delegación de Estados Unidos pone en entredicho que en México exista un órgano “independiente” del Gobierno en su actuación. Y, sin tomar en cuenta la supuesta “autonomía” del Instituto Federal de Telecomunicaciones, pide “facilitar el acceso a los mercados (de comunicaciones) con regulación transparente y con un órgano regulador independiente”. También menciona la necesidad de que México y Canadá garanticen “compromisos seguros para proveer un razonable acceso a las redes a todos los proveedores de telecomunicaciones a través de la interconexión y facilidades físicas de acceso a bajos costos”, eso en una clara alusión a la “tarifa cero” que deberá definir precisamente el cuestionado IFT.

Es decir, que los cuestionamientos a la falta de “independencia y autonomía” del IFT, por sus cercanos vínculos con el Gobierno de Peña Nieto –documentados al actual presidente, Gabriel Contreras, a quien el Gobierno quiere ratificar en el cargo– son tan reales, que no son sólo una queja de empresas del sector o de organizaciones de la sociedad civil, que piden un “proceso abierto, transparente y participativo” al Senado, que elige nuevo presidente del IFT la próxima semana. La percepción de falta de independencia de ese instituto es tan fuerte, que trasciende fronteras y es incluso tema en las mesas de renegociación del TLC.

NOTAS INDISCRETAS… A 10 días de tomar posesión, el Gabinete de Alfredo del Mazo para el Gobierno mexiquense es una incógnita; lo que sí se sabe es que hay un fuerte golpeteo entre grupos cercanos al gobernador electo. Ayer, en una cuenta de Twitter a nombre de Del Mazo, se publicó un Gabinete, con todo y organigrama, que incluía nombres como César Camacho, secretario de Gobierno, Emilio Chuayffet en Educación y Enrique Jacob en Desarrollo Económico. La información fue desmentida por el gobernador electo, quien aseguró que su cuenta fue hackeada y negó su veracidad. Y debió serlo porque en ese Gabinete se mencionaba a Ana Lilia Herrera como secretaria de Desarrollo Urbano, cuando la senadora ya fue anunciada por Emilio Gamboa como presidenta de la Junta de Coordinación del Senado, pero lo que sí confirman fuentes del equipo delmacista es que sigue la pugna interna que se remonta a la campaña. Y ubican como protagonista de esos pleitos a Francisco Sarmiento, cercano asesor de Alfredo del Mazo y cabeza del llamado “grupo Oaxaca” en su equipo. Sarmiento, era parte del equipo cercano junto con Enrique Jacob, pero este fue removido casi al inicio de la campaña. Luego, el oaxaqueño pactó con el grupo de Eruviel Ávila en la campaña, encabezado por Erasto Martínez y Carlos Aguilar, y también con Alejandra Sota y Alejandra del Moral, del grupo de Videgaray. Esas alianzas alteraron los equilibrios internos y se habló de “traiciones y deslealtades” de Sarmiento, a quien también se involucró con manejos turbios de recursos y con el ocultamiento de riesgos que causaron la baja votación del priista en las elecciones de junio. Con todo y eso, dicen que hoy, de los pocos firmes en el próximo Gabinete de Alfredo Del Mazo Tercero, es Federico Sarmiento, que ocuparía un cargo importante en la oficina del gobernador ¿Amor apache?...Dados mandan Serpiente. Caída libre.
04 Septiembre 2017 04:00:00
Peña va por control de los medios
En el objetivo de ganar “a como dé lugar” el 2018, el Gobierno de Enrique Peña Nieto y el PRI han echado a andar una estrategia que intenta resolver uno de los “talones de Aquiles” de su administración: su deficiente comunicación y la falta de control absoluto en los medios electrónicos (internet, radio y televisión), considerados un problema en el objetivo peñista de retener la Presidencia. Para lograrlo, el instrumento para someter a concesionarios y permisionarios del sector telecomunicaciones, es el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), cuyo control ya tienen, pero necesitan ratificar al actual presidente Gabriel Contreras.

Contreras –segundo del exconsejero jurídico de Presidencia, Humberto Castillejos– termina su periodo el 11 de septiembre y el Gobierno quiere ratificarlo, a pesar de las fallas y errores del IFT en su presidencia como licitaciones de televisión sin pagar u otras desiertas hasta en 80%, la única licitación de radio en la que Radiorama –vía Tecnoradio– alteró las bases y deslegitimó el proceso o la reciente concentración de nuevas señales de TV abierta (hasta 12 canales) en personajes señalados de corrupción como Remigio Ángel González, “El Fantasma”.

Esos errores son “borrados” en un estudio de la OCDE, presentado el 31 de agosto pasado, en el que, por petición del Gobierno federal, el organismo internacional habla “maravillas” de la gestión del presidente del IFT. Eso contrasta con la carta enviada al Senado la semana pasada por 16 organizaciones civiles, Artículo 19, Amedi, RD3, A Favor de lo Mejor, Fundar, ONEA y Observatel, entre otras, además de intelectuales y académicos, que exigen a los senadores “un proceso legal y transparente” para elegir a un nuevo presidente del IFT y rechazan la ratificación de Contreras.

El sometimiento del IFT “autónomo” al Gobierno peñista es incluso denunciado por el Gobierno de Estados Unidos que, en las actuales negociaciones del TLC, cuestiona la independencia de ese instituto. En el documento Objetivos para la Renegociación del NAFTA, elaborado por la Oficina del Presidente de EU, menciona los cambios que debe hacer México en Telecomunicaciones: “promover competitividad suplementaria de servicios de telecomunicaciones, facilitando la entrada al mercado a través de una regulación transparente y de un regulador independiente”. Es decir, que en la visión estadunidense, el IFT no es un regulador independiente del Gobierno.

La operación para ratificar al presidente del IFT está a cargo del exconsejero y hoy próspero abogado Humberto Castillejos. Y para asegurar “lealtad incondicional”, el Gobierno nombró recientemente a la esposa de Contreras, Arcelia Olea Leyva, vicepresidenta de Normatividad de la CNBV, y a su hermano, Josué Miguel Contreras, en un alto cargo en la Procuraduría Fiscal.

El IFT se convierte así en factor en la sucesión presidencial. Desde ahí pueden controlar y someter a medios electrónicos e internet porque una resolución del instituto no admite ni el amparo. Y ahí están temas como el refrendo de todas las concesiones de radio, la declaración de “poder sustancial” de Televisa y hasta la tarifa cero de interconexión que la Corte dejó en manos del instituto y que afecta no sólo al poderoso Carlos Slim, sino también a los otros proveedores de internet ATT, Telefónica o Megacable.

En los medios y las telecomunicaciones Peña Nieto y el PRI van por todas las canicas. Saben que ha sido una de sus mayores debilidades y que medios electrónicos e internet dóciles, facilitarían ocultar todo “lo que se tenga que hacer” para ganar la Presidencia. Tal vez para eso quieren la mayoría de votos que les dan los senadores del PAN encabezados por Ernesto Cordero, Roberto Gil y Javier Lozano ¿Será el control del IFT y desde ahí de los medios el verdadero pacto y no la Fiscalía para Raúl Cervantes?

NOTAS INDISCRETAS…Por cierto, los cinco senadores del PAN acusados de “traición” y que pactaron con el PRI y otros partidos votar a Ernesto Cordero como presidente del Senado, ayer se deslindaron del #FiscalCarnal y negaron estar a favor del “pase automático” a Raúl Cervantes. “Votaremos contra la Minuta de la Cámara de Diputados que pone en antesala la conversión de la actual Procuraduría”, dijeron y recordaron que el pase automático fue aprobado por “el error que cometieron los diputados panistas encabezados por Ricardo Anaya en la legislatura anterior”. Se dijeron dispuestos a enfrentar una demanda de expulsión del PAN “con dignidad” pero exigieron “juicio justo” al PAN… En Palacio Nacional el sábado fue notoria la ausencia de Ricardo Anaya. El presidente del PAN no sólo faltó por primera vez a un informe de Peña, sino que prohibió ir a la actual presidenta del Congreso, que es panista. Quedó claro dónde están ahora los afectos azules de Peña Nieto, el más aplaudido después del presidente fue Ernesto Cordero… Los dados abren con Escalera doble. La semana promete.
02 Septiembre 2017 04:00:00
Calderón y la división de los panes
Como si se tratara de una profecía bíblica cumplida después de mucho anunciarla, el PAN se partió después de varios años de una profunda división interna que hizo crisis la noche del jueves en la elección del presidente del Senado, pero que tiene su origen desde que perdieron el poder en 2012. La añeja pugna, primero entre maderistas y calderonistas, reeditada ahora en anayistas contra calderonistas, terminó por partir a Acción Nacional en dos “panes” enfrentados, justo en vísperas de la sucesión presidencial, en una disputa que podría incluso llevar a la expulsión de varios senadores blanquiazules acusados de “traición” a su partido.

En la lucha de poder que estalló en el panismo, con la elección de Ernesto Cordero como presidente del Senado, aparecen por un lado el liderazgo del dirigente nacional Ricardo Anaya, y por el otro el del expresidente Felipe Calderón Hijonosa, encabezando los dos bloques enfrentados. Como telón de fondo está la disputa por la candidatura presidencial del panismo y, tras bambalinas, azuzando la ira acumulada de los blanquiazules, está la mano del Gobierno federal, que prendió la llama de un enfrentamiento interno ya existente con la ayuda de un viejo lobo colmilludo como Emilio Gamboa Patrón.

Porque es evidente que, después de varios años de haber empujado y cobijado el crecimiento de Anaya desde Los Pinos, con varios “pactos y acuerdos” que iniciaron desde el Pacto por México suscrito por Gustavo Madero, tutor político del actual dirigente panista, el interés del gobierno de Peña Nieto cambió de unas semanas a la fecha, derivado de varias decisiones del llamado “Joven Maravilla” que causaron molestia y decepción en los altos círculos del peñismo, en donde primero tacharon a Anaya de “desagradecido”, cuando comenzó a cuestionar el resultado electoral del Estado de México y luego intentó “chantajear” con que le entregaran Coahuila, para después empujar la idea de un “Frente Amplio Opositor”, que empezó a ser visto como una amenaza y un desafío a los intereses del Gobierno y su partido, que le habían dado al líder del PAN un trato de “interlocutor” privilegiado.

La guerra de Anaya y el bazukazo de Los Pinos. La declaración de “guerra” que hizo Ricardo Anaya al Gobierno y al PRI, tras acusarlos de estar detrás de las investigaciones periodísticas de El Universal que documentaron el rápido crecimiento de su fortuna personal y familiar en los últimos años, fue la gota que derramó el vaso.

La molestia que ya existía antes de esas acusaciones mediáticas hechas por el joven dirigente, sumada al tema de Edomex y Coahuila, fue el detonante para que primero le respondieran en batería varios secretarios de Estado y el dirigente priísta –algo pocas veces visto en este sexenio, en el que a Peña Nieto siempre lo dejaban solo con las broncas– y luego para que el PRI tomara como “bandera” un tema que Anaya trajo al debate: el del nombramiento de Raúl Cervantes como fiscal general que, sin que estuviera en la agenda inmediata del PRI, se convirtió en una “prioridad” a partir de que el dirigente panista lo utilizara como argumento para explicar supuestos “ataques” en su contra desde el Gobierno.

Ya en plena confrontación, el PRI y Peña Nieto decidieron utilizar el nombramiento del presidente del Senado, otro asunto que había impugnado Anaya a través de su coordinador, Fernando Herrera, y en vez de meter a un priIsta, como era la decisión original de Los Pinos y de la bancada tricolor, optaron por utilizar el nombramiento para mandarle un mensaje claro y contundente al líder del PAN, de que ya no se le veía como el “interlocutor privilegiado” que llegó a ser para este Gobierno y que ahora la Administración de Peña Nieto tenía un nuevo y conocido aliado dentro del panismo: Felipe Calderón Hinojosa.

Las opciones que dio Gambia siempre fueron calderonistas: primero Ernesto Cordero, luego Roberto Gil, e incluso en algún momento propuso a Mariana Gómez del Campo, prima de Margarita Zavala. Al final todo volvió a la propuesta que originalmente le interesaba al PRI: Ernesto Cordero Arroyo.

Hoy la división en el PAN es evidente no sólo en el desconocimiento de la dirigencia del partido y la mayoría de senadores a la presidencia de Cordero, sino en las voces que exigen “aplicar sanciones” a los senadores que califican de “traidores” y hablan hasta de expulsión de varios legisladores. Anaya está en la disyuntiva de decidir si rompe definitivamente con el bloque calderonista y los expulsa, pero hacerlo tendría un alto costo para el actual dirigente y debilitaría inevitablemente al panismo como opción electoral para 2018. Porque al final, detrás de toda esta lucha interna de Acción Nacional, y de la interesada intervención del gobierno peñista, parece haber una definición estratégica del Presidente y de su partido: el candidato “idóneo” del PAN, desde la óptica de Los Pinos, ya no es más el llamado “Joven Maravilla”, sino Margarita Zavala, quien va de la mano de su esposo, el expresidente.
31 Agosto 2017 04:00:00
¿Quién es traidor en el PAN?
Roberto Gil Zuarth niega que en el tema de la Fiscalía General de la República y el “pase automático” él esté a favor designar al procurador Raúl Cervantes y afirma que siempre se opuso, y “hay constancia en votaciones, declaraciones y publicaciones”, al transitorio que autoriza nombrar fiscal al procurador actual. Con documentos en mano, el expresidente panista del Senado acusa a su dirigente nacional: “¿Quién es el traidor en el PAN cuando el ‘pase automático’ se aprobó con el voto de los diputados panistas, primero en comisiones en diciembre de 2013, cuando el presidente de esa Cámara era Ricardo Anaya Cortés y luego en el pleno de San Lázaro cuando él era el dirigente nacional del partido? Yo me abstuve en esas votaciones. Los traidores están en otro lado”, dice Gil.

En medio de la división interna surgida en el panismo por la Fiscalía, utilizada por el líder panista como escudo político para calificar de “ataques del Gobierno” las denuncias periodísticas que documentan aumento de propiedades y negocios de su familia política, Gil Zuarth se deslinda, primero, de la estrategia política y mediática de Anaya y, segundo, de ser uno de los panistas que votarían con el PRI una eventual aprobación de la Ley de la Fiscalía que designará a Cervantes Andrade al frente de la nueva FGR.

“Yo me opuse desde el principio al ‘pase automático’ aprobado como parte de la reforma política, cuando Anaya era legislador y presidente de San Lázaro, en diciembre de 2013; entonces hubo una negociación política para que el procurador Jesús Murillo Karam, fuera el primer fiscal general de la República. Eso lo votó la fracción de diputados de la que el hoy dirigente era parte”, sostiene el senador.

Y las actas de oficiales del Congreso lo confirman. El 13 de diciembre de 2013 Comisiones Unidas aprobaron cambios a la Constitución para la Reforma Política, que incluía la Ley para crear la Fiscalía General de la República y contemplaba el “pase automático”. 99 congresistas votaron a favor –incluidos los pancistas– 11 en contra y hubo dos abstenciones, una de ellas del senador Gil.

Luego, el 10 de febrero de 2014 se publicó en el DOF el decreto que reformaba, entre otros, al Artículo 102 constitucional para crear la FGR e incluía ya el transitorio XVI que decía que “el procurador general de la República que se encuentre en funciones al momento de que se haga la declaratoria de autonomía (de la Fiscalía) quedará designado (como Fiscal)…por el tiempo que establece el artículo 102 (nueve años)”.

El 10 de diciembre de 2014 la Cámara de Diputados aprobó la Ley de la Fiscalía enviada por Peña Nieto en septiembre de ese año. 96 diputados del PAN votaron a favor, incluida la suplente de Ricardo Anaya, Ana Paola López, porque él había pedido licencia para ser presidente interino del PAN, desde donde operó la aprobación de esa iniciativa. La iniciativa se envió al Senado, a la Comisión de Justicia, presidida por el panista Gil Zuarth, quien frenó su dictaminación por no estar de acuerdo con el pase automático.

Meses después, el 3 de marzo de 2015, la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa (septiembre de 2014) le costó el cargo a Jesús Murillo y el Senado votó la ratificación de Arely Gómez como nueva titular de la PGR. Se congelaba así el pase automático y la Fiscalía General de la que no se volvería a hablar hasta octubre del 2016, cuando Arely Gómez era destituida por Peña y éste proponía a Raúl Cervantes Andrade como procurador.

La ratificación de Cervantes fue “unánime”, con el voto y aplausos de los senadores del PAN. Anaya ya era el presidente del partido y apoyó el nombramiento con el que el procurador quedaba habilitado para ser fiscal general de la República. PRI, PAN y PRD negociaron repartirse los magistrados del Tribunal Electoral federal entre los tres y ampliarles la gestión, a cambio de aprobar la Ley de la Fiscalía y dar el “pase automático” a Cervantes Andrade.

Vino después la “tormenta” y la movilización de las ONG contra el #FISCALCARNAL. La presión social y mediática dividió al Senado. Roberto Gil propuso una “Fiscalía Base cero” en la que se fortalecieran facultades, estructura y la autonomía de la institución, antes de nombrar al fiscal. Fue la primera vez que Anaya se dijo en contra del “pase automático”; pero detrás de esa oposición, dicen panistas, había otra negociación del dirigente nacional: aprobar la Fiscalía General y a Cervantes como fiscal, a cambio de que le dieran al PAN, con César Chávez, la Fiscalía Anticorrupción. El PRI se negó a soltar Anticorrupción y la discusión se entrampó. En medio de una fuerte polémica, Peña Nieto mandó el 29 de noviembre de 2016 un oficio al Senado para modificar el Decreto de 2014 y eliminar el “pase automático” del artículo XVI transitorio.

La propuesta de Peña, por extrañas razones, fue congelada y nunca se discutió su aprobación, a pesar de que el presidente del Senado en el último año fue el panista Fernando Herrera, cercano a Anaya. ¿Por qué en todo un año ni Anaya ni Herrera promovieron la eliminación del “pase automático” del que ahora dice estar en contra y que es la causa de su “guerra con el Gobierno”?

Eso se preguntan en el grupo de senadores que marcan distancia de su dirigente nacional. Y en particular, Gil Zuarth, que se deslinda de cualquier voto a favor del #FISCALCARNAL, y vuelve a preguntar: “¿Dónde están los traidores del PAN?”.
29 Agosto 2017 04:00:00
Alta traición de PRI-PVEM en el Senado
Por increíble que parezca, el presidente Enrique Peña Nieto, con el apoyo del PRI y de sus esbirros del PVEM, intenta consumar en el Senado algo que, de concretarse, sería una alta traición para el país, los mexicanos y la ausencia de justicia que padecemos en esta nación, donde la impunidad es la norma. Revivir el intento de imponer como primer titular de la Fiscalía General de la República (FGR) al actual procurador Raúl Cervantes Andrade significa matar no sólo a una institución autónoma antes de nacer, sino aniquilar toda esperanza de que algún día la dolorosa situación de injusticia, corrupción e impunidad realmente pueda cambiar en este país.

Justo un año después de que intentaron, sin éxito, apropiarse de la nueva FGR, como parte de una estrategia para “blindar” a Peña Nieto y a su grupo gobernante de investigaciones futuras de corrupción u otros delitos al terminar el sexenio, hoy se reactiva la intentona de aplicar el cuestionado “pase automático” para nombrar al procurador como primer fiscal general, si se aprueba, por mayoría simple de los senadores, la ley que rige a la nueva Fiscalía.

Hace un año, organizaciones civiles denunciaron el intento de apropiación del grupo peñista de la institución que busca cambiar la ineficaz y politizada procuración de justicia que hay en México, y a través del hashtag en redes sociales #FISCALCARNAL, generaron todo un rechazo a la imposición de Raúl Cervantes y obligaron al PAN y PRD a rechazar las presiones del PRI para aprobar la Ley de la Fiscalía General, y a que Peña Nieto mandara una propuesta al Senado para cancelar el “pase automático”.

Pero pasaron los meses y el tema se mandó a la congeladora, sin modificar la ley ni eliminar dicho nombramiento automático, hasta que hoy los senadores priistas, apoyados por el servil presidente del Partido Verde, Pablo Escudero, están a punto de consumar la imposición del #FISCALCARNAL.

Los cuestionamientos a Raúl Cervantes Andrade no tienen que ver con su experiencia como jurista; lo que se cuestiona, y a juicio de muchos lo descalifica, es la excesiva cercanía política que tiene con el presidente Peña, de quien fue su abogado en la campaña presidencial, además de ser primo del influyente exconsejero jurídico de Los Pinos, Humberto Castillejos Cervantes ¿Realmente tendría independencia y autonomía para servir al país y no a un grupo político un fiscal tan comprometido con el PRI y con la actual clase gobernante mexiquense?

Ayer el PAN y el PT en el Senado denunciaron, en voz de sus coordinadores Fernando Herrera y Miguel Barbosa, que el PRI y sus lacayos del PVEM buscan sólo 3 votos –que intentarían coptar de otras fracciones– para completar la mayoría simple que requieren para aprobar la Ley de la Fiscalía, pues las dos bancadas oficialistas suman 62 (55 priistas y 7 verdes).

¿Serán capaces Peña Nieto, los priistas y sus achichincles verdes de traicionar y aniquilar la esperanza de todo un país para tener una Fiscalía que sirva a los ciudadanos y no sólo a los intereses políticos, y que acabe con la impunidad que genera tanto dolor, inequidad e injusticia entre los mexicanos? Si los dejamos, lo harán porque a ellos no les importa el país, sino garantizar su propia impunidad ante la corrupción y el saqueo cometido por el actual Gobierno.

NOTAS INDISCRETAS... La Suprema Corte de Justicia de la Nación validó ayer, en un fallo histórico, la ley Kumamoto en Jalisco, que modifica la fórmula de asignación de recursos públicos a los partidos en ese estado y les otorga sólo el dinero proporcional al porcentaje de votos efectivos durante la elección inmediata. Conocida como “Sin voto no hay dinero”, esta ley, que ya se aplica en la entidad jalisciense, es una de las vías surgidas desde la sociedad civil para poner un alto al brutal derroche de miles de millones de pesos (más de 12 mil millones en 2018 entre asignaciones federales y estatales) que se destinan a los partidos políticos. Los ministros decidieron por mayoría, después de un intenso debate y contra la propuesta del ministro Pardo Rebolledo, que es constitucional que los partidos aprueben sus propias fórmulas de asignación de recursos a los partidos, con lo que se abre la puerta a que otras entidades imiten el modelo de Jalisco para disminuir su gasto público en partidos. Y de eso a que a nivel federal se empujen iniciativas similares, para acabar con el millonario dispendio actual de la partidocracia, hay un paso. Apenas el INE informó que su presupuesto de 2018 será de 25 mil millones de pesos, “el más alto de la historia”, lo que hace a nuestra democracia una de las más caras del mundo, pero también de las más ineficientes para garantizar satisfactores básicos y seguridad a los electores. Se acabaron pretextos para el INE y el Congreso. Sí se puede y se deben modificar las fórmulas constitucionales para detener el saqueo brutal de recursos públicos. La Corte ha dicho… Los dados mandan Escalera doble. Subimos.
28 Agosto 2017 04:00:00
Democracia cara, pueblo pobre
Con el anuncio del presupuesto del INE para 2018, 25 mil 45 millones de pesos (el “más alto de la historia”), se confirma que la democracia mexicana es una de las más caras del planeta, aunque no necesariamente una de las más efectivas. Porque si a ese gasto multimillonario solicitado por el instituto electoral –18 mil 256 millones para su gasto operativo y 6 mil 788 millones para los partidos políticos– le sumamos lo que recibirán los partidos por parte de los gobiernos estatales, otros 5 mil millones de pesos, el dinero de los contribuyentes que va a organizar elecciones y mantener a las burocracias partidistas, se eleva a casi 31 mil millones de pesos, que significa 30% del gasto social total en este 2017, 25% del gasto invertido en salud, 50% de lo que se gastó en el campo y es casi lo mismo que se gastó en el cuidado del medio ambiente en el año en curso.

¿Se justifica que se destinen tantos recursos públicos al costo de la democracia? No necesariamente. Por importante y necesario que sea el mantenimiento de la vía electoral para elegir a nuestras autoridades y por más que se tenga que invertir dinero público, las cantidades multimillonarias para ese fin son cada vez mayores y nunca disminuyen, lo que provoca una entendible molestia de la sociedad y los contribuyentes siguen sin entender por qué una democracia, que además no está resolviendo sus necesidades más básicas: seguridad, tranquilidad, educación, salud, empleo y crecimiento económico, tiene que costarles tanto.

Es falso que los procesos electorales sean necesariamente costosos, debido a la desconfianza de la población o derivado de causas externas. Ese es el argumento que nos vendieron desde hace 20 años, cuando se nos dijo que construir un sistema electoral ciudadano y confiable, y un sistema de partidos que representara la pluralidad de la sociedad, requería una inversión de recursos públicos importante para construir la “confianza, transparencia y equidad” de las elecciones. Pero 20 años después, cuando se supone que esa inversión multimillonaria ya se realizó y tenemos un sistema y un servicio electoral profesional, incluso imitado por otros países, el costo para los contribuyentes no disminuye, por el contrario, se incrementa cada año de manera exponencial, parte por una fórmula abusiva de asignación de financiamiento a los partidos y parte también por un aparato electoral formado por instituciones cada vez más onerosas, burocratizadas y llenas de privilegios y sueldos caros para sus integrantes.

Primero el IFE y ahora el INE no han querido realizar programas que impliquen reducción de costos del voto. Ninguno de sus materiales o documentos electorales ha sido sometido a un proyecto serio de análisis o rediseño, con miras a reducir los costos de producción. No tienen los actuales consejeros electorales ni tampoco los anteriores, manera de probar que hayan hecho alguna acción realmente efectiva para disminuir el costo de las elecciones. Y si sumamos que tampoco promueven disminuir el costo operativo, mucho menos sus onerosos salarios y prestaciones, la conclusión es clara: la austeridad, más allá de la simulación y los recortes superficiales, no les interesa.

Por supuesto que los partidos tampoco han hecho nada, ni lo harán, para disminuirse su millonaria fórmula constitucional de la abundancia de financiamiento público, porque eso atenta contra el interés económico que en el fondo sostiene burocracias, grupos de interés y hasta familias que se enriquecen con el dinero público destinado a los partidos.

Así que seguiremos oyendo discursos y declaraciones de simulación de partidos y autoridades electorales, diciendo que les preocupa mucho la molestia de la sociedad por un gasto más racional en las elecciones. Pero en la realidad ninguno de los dos hará nada para cambiar el costo multimillonario de nuestra democracia; porque en el fondo a los dos les conviene mantener la ley y las cosas como están porque así mantienen su bienestar económico y sus privilegios millonarios a costa de los contribuyentes y de la pobreza de un pueblo. Es más sencillo echarle la culpa a los ciudadanos y a “los peligros que acechan a la democracia”, que asumir su responsabilidad en el tema.
26 Agosto 2017 04:00:00
¿Viene otro ‘monrealazo’?
Igual que hace 20 años, Ricardo Monreal está otra vez en la encrucijada de definir si se queda en su actual partido, Morena, de donde prácticamente lo están echando tras aplicarle la “aplanadora” de una decisión previamente tomada y sólo simulada con una “encuesta interna”, o si se mueve a buscar ser postulado por otras fuerzas políticas a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. A finales de 1997, el entonces diputado federal del PRI salía de una reunión en la sede nacional de ese partido con Mariano Palacios Alcocer, quien le había dado la noticia de que “no era él” el designado por el presidente Ernesto Zedillo para contender como candidato a la Gubernatura de Zacatecas y, al salir de Insurgentes Norte, hacía contacto con Amalia García, secretaria de Alianzas y con el entonces líder nacional del PRD, Andrés Manuel López Obrador, para informarles de su interés de aceptar la candidatura que se habían acercado a proponerle.

Dos décadas después, el hoy jefe delegacional en Cuauhtémoc se enfrenta a la misma disyuntiva, paradójicamente hoy López Obrador no es quien lo acoge, sino quien lo empuja a salir, con el manejo vertical de su partido y la perpetuación de la herencia priísta del “dedazo”, revestida hoy con dudosas y opacas encuestas, en las que Monreal pasó de estar peleando el primer lugar, a ser enviado a un tercer sitio y ayer hasta una humillante cuarta posición incluso por debajo del convidado de último momento, Mario Delgado. Y enfrente, esperando la decisión del zacatecano hay un grupo de partidos que lo buscan y le insisten en que deje Morena y se vaya como candidato de un “Frente Amplio Opositor”, sabedores de que la única fórmula que puede equilibrar la contienda por la Ciudad de México, hoy claramente cargada hacia el partido lopezobradorista, y generar un escenario de competencia en la capital, es un “moreno disidente” postulado por varios partidos en coalición.

Quienes han visto a Monreal en las últimas horas, luego de su salida abrupta de la reunión de los cuatro aspirantes con la Comisión de Elecciones, la tarde del jueves en el hotel Benidorm de la colonia Roma, afirman que el delegado “está sereno y tranquilo”. Pero también refieren que reflexiona, porque sí hay un malestar y una clara inconformidad del político que dijo que no se iría de Morena, pero advirtió que “será difícil luchar contra la nomenclatura” de su partido.

Con esa declaración, claramente el delegado en Cuauhtémoc acusó recibo de la estrategia que echaron a andar en su contra los sectores más duros del morenismo que, en las última semanas, fueron “cercando” a Monreal y tejiendo las alianzas internas (Sheimbaun y Batres, más la suma de Delgado como comparsa para legitimar la decisión tomada) con las que neutralizaron al aspirante incómodo que, sorpresivamente, y con mil 400 cuestionarios aplicados a misteriosos encuestados, fue relegado a los últimos lugares de las preferencias en contra de casi todas los sondeos previamente conocidos de encuestadoras privadas.

La ausencia de Ricardo Monreal en la conferencia de la “coordinadora” y futura candidata Claudia Sheinbaum, en la que esta apareció junto a Martí Batres y Mario Delgado, más “de relleno” Clara Brugada, fue la constatación pública de que la pretendida “unidad” de Morena quedó tocada desde la tarde del jueves con la inconformidad de uno de los cuatro precandidatos participantes en el opaco método de selección. Y ayer mismo se conocía de intentos de negociación y ofrecimientos que están llegado a la oficina del zacatecano: que si una senaduría –“ni de tacos”, dicen que respondió Monreal en privado –; que si la promesa de una posición importante de Gabinete en la eventual presidencia de López Obrador; o si integrarse a la campaña de Sheinbaum.

Pero junto con los “ofrecimientos” desde Morena, también llegaban hasta el despacho principal de la Cuauhtémoc los mensajes de “apoyo”, de “solidaridad” y de una interesada comprensión de dirigentes de otros partidos con los que Monreal mantiene comunicación. “No es que tú te vayas, es que te están echando”, le comentó un líder de uno de los partidos que le han propuesto al delegado que acepte una postulación de un frente de partidos.

Y es que la propuesta de una “alianza amplia” o “frente opositor” en la Ciudad de México, como la que han venido negociando fuerzas como el PRD, Movimiento Ciudadano y el PAN, está más viva que nunca. Los contactos, que nunca se suspendieron con Monreal, se han reactivado porque no se descarta que el zacatecano pueda tomar una de las vías alternas, aunque hasta ahora su posición pública es decir que permanece en Morena. Hay incluso la propuesta sobre la mesa de un “frente ampliado” ya no sólo con PRD-PAN y MC, sino al que podrían también integrarse el PVEM y Encuentro Social, lo que conformaría una fuerza capaz de enfrentar al poderío indiscutible de López Obrador en la Ciudad de México.

Esa sería la única fórmula capaz de alterar el escenario actual que muestran las encuestas, en el que Morena gana prácticamente en todas las combinaciones de alianzas e incluso con Scheimbaun como candidata en cualquier tipo de careo.

La pregunta, pues, que hoy flota en el ambiente de la disputa por la Ciudad de México es si veremos la reedición del “monrealazo” y si Ricardo se atreve a romper con la lealtad que le ha demostrado y profesado a Andrés Manuel López Obrador en los últimos 20 años, desde que el tabasqueño fue, junto con Amalia García, el artífice de su ruptura con el PRI y su arribo al PRD en aquella contienda por la Gubernatura de Zacatecas en 1998.

Después de todo, la decisión que estaría por tomar Ricardo Monreal, por cuestionada que fuera, tendría la justificación evidente de un pésimo manejo y un desaseo notorio en el método de “encuesta” aplicado por Morena. Lo que llevaría al zacatecano a irse, dicen sus allegados, no sería el no haber sido electo candidato, sino la innecesaria rudeza aplicada por él único que decide en el morenismo.
24 Agosto 2017 04:00:00
Anaya, amenazas y riquezas
La bonanza económica de la familia política de Ricardo Anaya, documentada en actas del Registro Público de la Propiedad de Querétaro, junto a la coincidencia de fechas entre el meteórico ascenso político del dirigente del PAN y el crecimiento de las propiedades y empresas a nombre suyo y de sus familiares (mil por ciento los últimos 14 años) le pega directamente al discurso de “acabar con la corrupción” enarbolado por el carismático líder panista y es un golpe directo a su doble papel protagónico como líder de un partido y aspirante a la Presidencia de la República.

Porque sin duda la corrupción, o la sola sospecha de ésta, será una de las agendas que dominarán la sucesión presidencial, en la que no sólo aspirantes o candidatos tendrán que revisar muy bien sus cuentas personales, sino también cuidar que, en su entorno más cercano, colaboradores, amigos, familia consanguínea o política, no haya “frentes” o temas que los involucren directa o indirectamente en escándalos. La contienda y la competencia por el poder en 2018 será, en ese sentido, no tanto sobre capacidades, experiencia o trayectoria, sino por un electorado que buscaría elegir al candidato que perciban, ni siquiera más honesto, sino el “menos corrupto”.

La respuesta de Anaya a la investigación de El Universal de acusar un “golpe político” del Gobierno de Peña Nieto, por la definición de su partido de eliminar el “pase automático” al actual procurador, Raúl Cervantes, a la nueva Fiscalía General de la República (FGR) no alcanza para desmentir las cifras de propiedades y empresas ni el crecimiento del patrimonio de sus suegros, Donino Ángel Martínez Diez y Maribel Natalia Franco, o el que su nombre y el de su esposa aparezcan como socios de varias empresas familiares registradas en Querétaro.

El dirigente habla de “infamia” y refiere haber recibido “amenazas” sobre publicar su patrimonio familiar si el PAN iba contra el “pase automático” a la FGR. Pero al preguntar a su círculo cercano quién o como le hicieron esa amenaza, hablan de “llamadas telefónicas” recibidas por su secretario particular, Osiris Hernández, cuyo contenido no informan. “Fue un mensaje general, como ya se lo habían enviado antes. Sin nombre ni género”, afirma un colaborador del CEN panista, quien asegura que “le dolió al gobierno” que el PAN elimine a Cervantes y sostiene que la riqueza de la familia política del dirigente “no es de los últimos 14 años, sino desde el abuelo de su esposa que tenía restaurantes, hoteles y otros negocios”.

No es la primera vez que Anaya utiliza la riqueza de sus suegros para justificar. Lo hizo también cuando El Universal le documentó sus viajes semanales para visitar a su esposa e hijos que vivían en Atlanta, donde los niños iban a una escuela privada estadunidense ¿Será que además de suegro, el próspero Donino Ángel es “mecenas” y patrocinador de su yerno? En todo caso, Anaya no debiera asustarse de que, desde el gobierno o cualquiera de sus adversarios, le pongan lupa a él y a su familia.

Tal vez el llamado “joven maravilla” se mal acostumbró al trato deferente y amable que hasta ahora le dispensaban en Los Pinos por mediación de su amigo el canciller Videgaray, que impedía que lo vieran como real opositor. Pero se acerca 2018 y él, como cualquier otro dirigente o aspirante –en su caso ambas cosas– metidos en la lucha por el poder, serán blancos de la que quizás vaya a ser la sucesión más sucia e inmisericorde de la historia reciente del país. Bienvenido a la oposición, joven Anaya.

NOTAS INDISCRETAS… El de la Fiscalía General no será el único enfrentamiento del PAN con el PRI. Ahora mismo los blanquiazules denuncian el “agandalle” del coordinador priísta Emilio Gamboa. Y es que el destape de Enrique Burgos para presidir la Mesa Directiva prendió focos rojos en el PAN y el PRD, que ven una jugada del colmilludo Gamboa: quedarse con la Mesa Directiva y con la presidencia de la Junta de Coordinación para el PRI. “Eso no ocurre desde el año 2000 y viola acuerdos que decían que el PRI ocupa 3 años la presidencia del Senado, dos años el PAN y 1 el PRD, además de que cuando un priísta preside la Mesa, la Junta la tiene un panista”. Sin embargo, en la bancada del PRI ven las cosas distintas: “Ninguna violación, fue un acuerdo desde el principio entre los coordinadores Ernesto Cordero, Miguel Barbosa y Emilio Gamboa. El PRD presidiría un año, a pesar de no tener el número de legisladores, dos el PAN, y al PRI, por ser el partido mayoritario, le corresponde presidir el último año la Mesa y la Junta, no sería la primera vez, ya hay antecedentes de eso en San Lázaro”, dice un priísta. Al final, si el tema de la Mesa se define por votación del pleno va a estar parejo; porque aunque el PRI reúne 61 votos con sus aliados, PAN y PRD tienen 45, mientras Morena y Manuel Bartlett tienen 15. Se ve difícil que Bartlett se incline por el PRI… Los dados mandan Escalera doble. Buen tiro.
22 Agosto 2017 04:00:00
Septiembre recargado
Septiembre arranca en 10 días con una agenda saturada de sucesos y eventos políticos y económicos de la mayor trascendencia para el país. De entrada, el 1 de septiembre habrá tres hechos de alto impacto: el Quinto Informe de Gobierno del presidente Peña Nieto, la Segunda Ronda de Negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte con la presencia de las delegaciones de los tres países en la Ciudad de México, y también ese día comienza el penúltimo periodo ordinario de sesiones del Congreso de la Unión de la actual LXII Legislatura que concluye el próximo año.

Peña llega a su penúltimo informe en la soledad del quinto año y en la antesala de la sucesión presidencial, que se anticipa complicada por la presión de grupos priistas, que rechazan la “imposición” de un candidato sin consenso. 20% de aprobación en las encuestas y el fracaso de su estrategia de seguridad, con cifras récord como los 12 mil 155 asesinatos en el primer semestre de este año y delitos de “alto impacto” en tendencia creciente, serán saldos negativos para el presidente en este informe.

La propaganda oficial se centra en un Peña Nieto grabado en calles y plazas del país, mostrando cifras optimistas de empleo, obra pública y programas sociales, pero nada hablará de la corrupción y escándalos no resueltos como el de Odebrecht, donde, además de la falta de castigo a los responsables (México es el único país donde el caso sigue en la impunidad), también ronda la sospecha de que los sobornos de 10 millones de dólares de la compañía brasileña hayan ido a su campaña en 2012, ante la afirmación de Emilio Lozoya y sus abogados de que ellos no recibieron ni retiraron ese dinero que ingresó a cuentas de paraísos fiscales.

México como país tampoco llega en la mejor condición a la segunda fase de negociación del TLC, que inicia también el 1 de septiembre. Si bien seremos anfitriones, el ambiente, con el que inicia esta segunda vuelta, está marcado por las presiones de Washington para imponer su agenda y sus condiciones, además de la premura que hay, para apurar el calendario de la renegociación a fin de evitar “contaminación política” con las elecciones presidenciales de México y las del Congreso de Estados Unidos en el 2018.

También el primer día de septiembre inicia en el Congreso el penúltimo periodo ordinario de sesiones que será, en los hechos, el último llamado para los acuerdos ante la cercanía de la disputa presidencial. Leyes como la de Seguridad Interior y el Mando Mixto podrían tener en este periodo su última oportunidad, además de decisiones largamente pospuestas en el Senado como la elección de un Fiscal Anticorrupción, 18 magistrados del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, quienes sancionarán también la corrupción, y la elección aplazada de un nuevo fiscal general de la República, que sigue pendiente en medio de la probada ineficacia de la actual PGR.

El 8 de septiembre habrá otros dos eventos importantes: la Secretaría de Hacienda entregará a la Cámara de Diputados el Proyecto de Presupuesto Federal para 2018, junto con los criterios de política económica, que determinarán las metas y variables económicas: PIB, déficit público, inflación, precio del dólar y precio del petróleo que regirán la política económica y financiera del país en el año de la sucesión presidencial.

Porque el mismo 8 de septiembre inicia oficialmente el proceso electoral federal 2018, con lo que el INE dará inicio a los trabajos de organización de las elecciones en las que se renovará la Presidencia de la República, las dos cámaras del Congreso de la Unión y nueve elecciones estatales para elegir gobernador, diputados locales y alcaldías, para un total de 3 mil 326 cargos que se renovarán el 1 de julio de 2018, en la jornada de votaciones más grande que haya tenido lugar en la historia democrática del país.

El inicio del proceso electoral federal, en el contexto de un INE cuestionado y cuya autoridad ha sido puesta en duda por algunos actores, supone para el organismo electoral lo mismo echar a andar toda la maquinaria profesional y ciudadana para organizar los comicios, que también aplicar medidas correctivas y reglamentos estrictos, como el de prohibición de contratación de publicidad pagada a aspirantes o el de uno próximo, que impida el uso de programas sociales y tarjetas monetarias y de prepago, con los que los consejeros del Instituto Nacional Electoral buscarían no sólo mandar un mensaje de fuerza y autoridad, sino evitar las fallas y cuestionamientos por debilidades y errores cometidos en las elecciones del Estado de México y Coahuila.

A todo eso súmele, usted, el grito de Independencia, que suele ser un termómetro político poco favorable para los presidentes en su quinto año, y tendremos una agenda política y económica recargada en este septiembre, un mes donde puede pasar de todo, aunque tal vez, como siempre en este país, no pase nada.
21 Agosto 2017 04:00:00
No tienen llenadera
Cada año, por estas fechas, hay un debate público que se recicla, casi con las mismas expresiones de hartazgo y condena, con idénticas explicaciones y justificaciones y, lo que es peor, con la misma actitud y respuesta de cinismo –rayando en valemadrismo– de los acusados en toda esta polémica: los desgastados y poco confiables partidos políticos. Nos referimos por supuesto al financiamiento público que el Instituto Nacional Electoral propone al Congreso para definir el monto de dinero que los contribuyentes destinarán a las actividades y campañas de los partidos y candidatos independientes, que esta vez será de 6 mil 788 millones de pesos para el año electoral 2018.

El 99% de ese monto (6 mil 702 mdp) se lo llevarán los partidos y menos de 1% (42 mdp) será para candidatos independientes. La cifra aprobada el viernes pasado por el Consejo General del INE ha vuelto a desatar el mismo debate. Y es que, en medio del hartazgo ciudadano por el dispendio gubernamental, los escándalos de corrupción y el descrédito y desconfianza a la política y los políticos, percibidos como “mafias”, otra vez en nuestra cara –“in your face”, dirían los gringos– se vuelve a proponer, y así lo aprobará el Congreso, un gasto mayor para los partidos, que en 2018 se incrementa casi 40% más en relación con el gasto de 2017, que fue de 4 mil 256 mdp, y 25% más si se le compara con los 5 mil 292 mdp gastados en las elecciones de 2012.

La paradoja es que mientras los recursos a programas sociales, educativos y de inversión pública disminuirán en el Presupuesto 2018, por los “ajustes y recortes al gasto” anunciados por Hacienda, el gasto a partidos nunca se reduce; por el contrario, se incrementa cada año y en cada elección presidencial. ¿Dónde queda la austeridad y “disciplina fiscal” cuando a los partidos políticos se les sigue dando “manga ancha”?

Las críticas repetidas dirán que los partidos “no tienen llevadera”, que “son un barril sin fondo” y que “seguimos pagando una democracia cara e ineficiente para el ciudadano”. También vuelven los cuestionamientos al INE por proponer carretadas de dinero público a los partidos y los consejeros vuelven a defenderse justificando que ellos “no aprueban la fórmula y sólo la aplican”, mientras reiteran las “bondades” de mantener el financiamiento público para evitar que “oscuro dinero privado y de origen incierto” domine nuestras elecciones.

Como si no acabáramos de ver en el Edomex y Coahuila, que todos los partidos –desde el gobernante hasta los opositores más “puros”– se meten cantidades exorbitantes de dinero de origen incierto, privado o público, y gastan en campaña mucho más dinero del legalmente autorizado.

La dichosa fórmula de cálculo, del Artículo 41 constitucional, dice que el dinero público a los partidos se decide por el número de ciudadanos inscritos en el padrón electoral multiplicado por 65% “del valor diario de medida y actualización”; así se calcula el 30% del monto total a repartir en cantidades iguales a los partidos, y el 70% restante se define por los votos que cada fuerza obtuvo en la última elección de diputados federales. Por eso los partidos nunca pierden: aun cuando su votación baje y disminuyan sus ingresos por esa vía, siempre tendrán garantizado el fondo del padrón electoral que crece cada año.

Contra esa fórmula, que se niegan a modificar los mismos partidos en el Congreso, hay iniciativas como la del diputado independiente de Jalisco, Pedro Kumamoto, que plantea un cambio radical en la fórmula: que los recursos públicos a los partidos se calculen con base en la votación total emitida en una elección. Es decir, que si sólo vota 50% del padrón, sobre ese porcentaje se calcule la fórmula y no sobre el total del padrón. Con eso, afirma Kumamoto, el estado de Jalisco, que ya aprobó su iniciativa, ahorrará hasta 40% menos en el gasto a los partidos a partir de 2018.

A riesgo de caer en la misma repetición que criticamos, ¿no llegó el momento, en medio del descrédito actual de la política y la poca eficiencia pública, de aplicar a los partidos un criterio de racionalidad que disminuya su costo? Si los seguimos engordando con nuestros impuestos no habrá dinero que alcance. Porque ellos, visto está, no tienen llenadera.

NOTAS INDISCRETAS…Mientras aquí y en Toluca lo apuntaban para la Secretaría de Gobierno del gabinete de Alfredo del Mazo, Roberto Campa sigue con su intensa agenda como subsecretario de Derechos Humanos y niega cualquier interés de dejar Bucareli. De hecho, el viernes que su nombre era mencionado, Campa estaba reunido con los líderes de San Salvador Atenco encabezados por Ignacio y América del Valle, con quienes dialogaba sobre las afectaciones del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México. “Yo sigo trabajando en la agenda de derechos humanos y no voy a ningún lado”, dice seguro el subsecretario a los que le buscan “chamba” en tierras mexiquenses… Los dados abren con Escalera. Pinta bien la semana.
19 Agosto 2017 04:07:00
La PGR, ¿al servicio de Lozoya?
Muchas dudas más que certezas dejó la actuación de la PGR en el reciente citatorio al exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin. Si la imparcialidad de la institución y de su titular, el procurador Raúl Cervantes, ya estaba en entredicho con la extraña tardanza para actuar en el escándalo de corrupción de Odebrecht, que en todo el continente ha sido castigado con decisión y rapidez para procesar y juzgar a empresarios, políticos y funcionarios involucrados, ahora tras su primera acción tardía en este caso, queda la percepción de que el Ministerio Público federal se prestó a validar una estrategia jurídica y mediática de Lozoya y sus abogados para pregonar a los cuatro vientos su inocencia.

Porque si, como afirmaron el exdirector de Pemex y sus abogados, en su conferencia de prensa el jueves, “en la carpeta de investigación no existe un solo elemento de prueba o evidencias que acredite que yo recibí dinero ni de ellos ni de nadie”, la pregunta que surge de inmediato es ¿por qué entonces la Procuraduría citó a Lozoya Austin en calidad de “imputado”, si sabía de antemano que no había aún en los registros de investigación ningún señalamiento en contra del exfuncionario?

Si fuese cierto que no había señalamientos en su contra, el MP debió citarlo entonces en calidad de “testigo”, pero, de haberlo hecho así, Lozoya y sus abogados no habrían tenido acceso al expediente de la investigación ni tampoco habría podido invocar el beneficio constitucional que prevé el Artículo 20, para reservarse, como lo hizo, su derecho a declarar. Luego entonces, ¿se trató de una diligencia acordada entre la PGR y la defensa de Lozoya? Hay elementos que sugerirían que así fue.

Según juristas consultados, con esa “facilidad” que se le dio al citarlo como “imputado” fue que el exdirector de Pemex armó la estrategia con la que horas después de estar en la PGR, donde pudo consultar las carpetas de investigación, salió a los medios para pregonar que no había “pruebas ni elementos” en su contra y a presumir así su inocencia, sin que la Procuraduría saliera ni a confirmar ni a desmentir los dichos de un presunto “imputado”.

En todo caso, la denominación de “imputado”, contenida en el Artículo 112 del Código Nacional de Procedimientos Penales, dice que “se denominará genéricamente imputado a quien sea señalado por el Ministerio Público como posible autor o partícipe de un hecho que la ley señale como delito”; es decir que, si bien Emilio Lozoya tiene derecho a la “presunción de inocencia” que consagra el Nuevo Sistema de Justicia Penal, el citatorio específico que le hizo la PGR sí lo señalaba como “posible autor o partícipe de un delito”.

¿Hay o no acusación? Si Lozoya compareció en calidad de “imputado” ante la PGR fue en atención al citatorio que debió enviarle el agente del Ministerio Público que conoce del caso, como es requisito en todo proceso judicial. Y en ese caso, según expertos, se da por sentado que en tal diligencia se le hizo saber que “se le acusa”, porque todas las carpetas de investigación, como la que el exfuncionario dice haber consultado, se inician a partir de un acta de aviso de hechos probablemente delictivos.

Todo eso es contrario, de acuerdo con los expertos, a las afirmaciones que el hoy “imputado” hizo en su conferencia ante los medios, en el sentido de que “en la carpeta de investigación no hay pruebas” en su contra. Y en todo caso, por la etapa en que se encuentra el procedimiento en su contra, eso le correspondería analizarlo y determinarlo al Ministerio Público y no al “imputado”, por lo que lo dicho por Lozoya “es parte de la estrategia de la defensa, la cual hace valer, sin decirlo puntualmente, el principio de presunción de inocencia y las reglas del debido proceso”.

Tras esta dudosa actuación de la PGR vale la pena preguntar si realmente hay voluntad de la institución y de su jefe orgánico, el Presidente de la República, para que se investigue a fondo qué pasó con los sobornos que Odebrecht y sus directivos dicen haber depositado en cuentas de paraísos fiscales a petición de Lozoya.

La respuesta a esa pregunta no es tan complicada y está en el razonamiento que el abogado Javier Coello ha declarado en defensa de su cliente: “Si a Emilio Lozoya le acreditan que él recibió el dinero, está dispuesto a ir a la cárcel si es necesario. Pero no recibió. Ahora, qué fácil es depositar en una cuenta y luego ¿por qué no le dan seguimiento a esa cuenta? Que le den seguimiento. Alguien sacó el dinero, ¿quién lo sacó? No quiero hablar de más”.

Si no permiten que sepamos la verdad sobre ese dinero, sus beneficiarios finales y el acto ilegal que significó, México será el único país del continente en el que, penosamente, la corrupción en vez de castigarse se ocultará y protegerá con el manto de la impunidad.
15 Agosto 2017 04:00:00
Los enemigos de Lozoya
Sin dar la cara públicamente y a través mensajes en su cuenta de Twitter, Emilio Lozoya Austin lanzó ayer sendas amenazas de demandas “a quien corresponda, por daño moral y otros”, a quienes lo han acusado de haber recibido 10 millones de dólares en sobornos de la constructora brasileña Odebrecht. Calificó esos señalamientos como “acusaciones sin fundamentos” y negó conocer a los directivos brasileños que lo acusan. Y mientras crecen las voces de partidos y sectores políticos que exigen investigar a Lozoya y hasta detenerlo, él habla de “impunidad”, pero de quienes, dicen, lo acusan “sin sustento”.

En una clara estrategia jurídica, mediática y política, el ex director de Pemex, quien se encuentra en el ojo del huracán tras ser señalado por tres altos directivos de Odebrecht como el contacto que les pidió dinero a cambio de favores y contratos de obra, primero en la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, en marzo de 2012, cuando le depositaron en varias transferencias 4 millones de dólares, y luego ya como director de Pemex en 2013 y 2014, cuando los testigos de la justicia brasileña, Luis Alberto de Meneses, Luis Mameri y Hilberto Da Silva, aseguran haberle transferido, tras varias reuniones con él, 6 millones de dólares a cambio de un contrato de 115 millones de dólares para remodelar la Refinería de Tula.

¿De plano se siente intocable o se sabe protegido el señor Lozoya Austin? Porque su actitud retadora, amenazante desde su escondite y escudado en sus influyentes abogados como Javier Coello Trejo, parece la de alguien que, si bien tiene derecho a defenderse y los medios para hacerlo, tampoco aporta pruebas de su inocencia ni se presenta ante la sociedad y menos ante las autoridades, que extrañamente tampoco lo investigan.

El silencio del procurador Raúl Cervantes, en medio de los reclamos y voces que exigen una investigación a fondo, parece querer ocultar lo que hay detrás de la corrupción de Odebrecht en México con decisiones como declarar “reservada” toda la información que obtuvo la PGR de la justicia brasileña sobre los sobornos pagados en México.

¿Qué habrá detrás de todo este asunto que en el mismo gabinete se escuchan voces que aseguran que “Lozoya inventa su verdad para ocultar su realidad”? Emilio hizo demasiados enemigos en su paso por Pemex, desde un ex presidente de la República, de quien se dice que le envió al dueño de Tradeco, Federico Martínez, con una recomendación y que Lozoya lo trató “con la punta del pie”, hasta varios petroleros y proveedores de los más grandes y con presencia en medios a los que afectó y desplazó por no entrar al juego.

Hoy Lozoya no sólo tiene que responder por la corrupción de Odebrecht, sino por una serie de decisiones equivocadas y actos de ilegalidad que dejaron a la petrolera nacional en bancarrota. “Lo de Odebrecht puede ser el menor problema de Lozoya. Tendría que responder por su actuación en el caso Oceanografía, donde abogados que defendieron a Amado Yáñez y a Martín Díaz, acusan que detrás de la persecución y encarcelamiento de los dueños del mayor proveedor de Pemex, hubo una intención deliberada de Lozoya Austin de apropiarse de Oceanografía y que en algún momento le propusieron a Yáñez que entregara la empresa a cambio de su libertad”, afirma una fuente de alto nivel en el gabinete.

Las extrañas compras de Agro Nitrogenados en 2014 y Fertinal en 2016, por las que pagó 11 mil millones de dólares para una supuesta “reactivación de los fertilizantes”, que terminó bajando la producción y con pérdidas multimillonarias para Pemex, es otro expediente por el que no ha rendido cuentas Lozoya Austin, además de las múltiples denuncias de corrupción, venta de contratos y dispendios en su administración que terminaron llevando a la petrolera a la peor caída en la producción de su historia y a una deuda tan grande que las calificadoras internacionales estuvieron a punto de castigar con la calificación de riesgo del país.

El propio Lozoya, en comentarios hechos a cercanos suyos, afirma que él no recibió dinero de Odebrecht, pero apuntaba a que esos recursos llegaron a través de una “operadora financiera de un gobernador” y mencionaba en concreto el nombre de Nuvia Mayorga, exsecretaria de Finanzas de Hidalgo y actual titular de la Comisión Nacional de Pueblos Indígenas.

Ayer Nuvia hizo contacto para negar rotundamente las afirmaciones del exdirector de Pemex. “Yo nunca manejé ni recibí ningún dinero en la campaña. Mi cargo en el CEN priista fue presidir la Comisión de Presupuesto y Fiscalización, nunca fui secretaria de Finanzas ni manejé recursos. No tengo nada que ver en este asunto (de Odebrecht) y hay quien utiliza cobardemente mi nombre para defenderse o eludir responsabilidades”, dijo la exdiputada federal del PRI.

Así que, por más protegido que se sienta Lozoya Austin y por más que ahora él hable de “impunidad” y amenace con demandas, sus enemigos son muchos y están dispuestos a cazarlo.
10 Agosto 2017 04:00:00
Fuera ‘candados’ y chapulines del PRI
La Mesa de Estatutos del PRI en Campeche aprobó ayer dos cambios de fondo con miras a las elecciones de 2018: por un lado eliminó los “candados” del Artículo 166 para que cualquier “ciudadano simpatizante” pueda ser candidato presidencial de ese partido, siempre y cuando “se comprometa” con sus principios y programa de acción, con lo que se abre la puerta a aspirantes que no son militantes; y por otra parte, en una rebelión de las bases militantes, aprobaron una reforma al Artículo 194 para que ningún diputado o senador plurinominal pueda ser postulado a otro cargo por la misma vía plurinominal de manera inmediata, en lo que llamaron el estatuto antichapulines que aprobaron los delegados con gritos de “¡Sí se pudo, sí se pudo!”.

En contraparte, la mayoría rechazó una propuesta de Ivonne Ortega para incluir un artículo transitorio en los estatutos que hiciera obligatoria la consulta a la base para elegir al candidato presidencial del PRI en 2018. Los que defendieron la consulta decían que la Asamblea debía aprobarlo por ser el máximo órgano priista, mientras que los que la rechazaron alertaron que “las consultas abiertas dejaron fracturas y divisiones al PRI” y propusieron que fuera el Consejo Político Nacional el que definiera posteriormente el método de elección del candidato presidencial. “Yo destapé a Luis Echeverría. Le estamos abriendo la puerta a la división del partido. No se vale que se vengan a dar ‘baños de idealismo democrático’”, dijo el “dino” Augusto Gómez Villanueva, al rechazar la consulta.

Los cambios estatutarios, que desataron acalorados debates, gritos y hasta mantas en el salón del Centro de Convenciones de Campeche, tendrán impacto directo en las elecciones federales del próximo año. Eliminar candados a simpatizantes fue una victoria para Peña Nieto y su grupo, que con esta reforma abren su abanico de aspirantes a 2018, que ahora puede incluir al secretario de Hacienda, José Antonio Meade, e incluso al de Educación, Aurelio Nuño, sin que les cuestionen su militancia. Por otro lado, impedir que congresistas electos por la vía plurinominal puedan “saltar” por esa misma vía a otro cargo legislativo, es un revés para muchas figuras de la cúpula priista (senadores, diputados, líderes sindicales, exgobernadores y exdirigentes) que se eternizan en cargos legislativos por la vía plurinonimal. Ahora, si alguno de ellos quiere “brincar” a otra Cámara (de ahí el mote de chapulines) tendrá que pedir el voto como candidato de mayoría.

La propuesta de quitar los candados llegó planchada ayer a esta mesa, pero faltaba la redacción final. Ante los 15 delegados que se inscribieron para la reforma al Artículo 166, el presidente de la mesa, Jorge Carlos Ramírez Marín, pidió a todos ellos reunirse en una oficina alterna al pleno para “consensuar” una redacción única. Una hora después, José Ramón Martel, exasesor de Meade en Sedesol, subió a hacer la propuesta formal que, producto de la negociación de último momento, incluyó un compromiso que se negaban a aprobar los promotores de quitar el candado: que los simpatizantes ciudadanos que quieran ser postulados a la Presidencia por el PRI “se comprometan” públicamente con su programa de acción y su declaración de principios.

Tras de esa negociación el debate fue testimonial. Ulises Ruiz encabezó la defensa de los candados citando a Colosio: “Nunca más candidatos que sorprendan al partido” y pidió a los delegados “no prestarse a una Asamblea a modo” y “defender a la militancia priista”. Pero la batería de oradores a favor de eliminar esa limitante fue mucho mayor: desde el poblano Jorge Estefan Chidiac, quien dijo que el PRI “no puede cerrarse a la sociedad porque seguiremos perdiendo elecciones”, hasta el sonorense José Encarnación Alfaro (cercano a Manlio Fabio Beltrones) quien dijo que “abrir el partido a los ciudadanos no es ir en contra de la militancia”. Al final la aprobación fue aplastante y la reforma al 166, que abrió la puerta a un candidato presidencial “ciudadano” en el PRI, quedó incluida en el dictamen final.


El otro tema que ayer detonó la primera “rebelión” de las bases priistas, fuera del predictamen aprobado por la mañana, fue la reforma antichapulines al Artículo 194. Durante el día, operadores del CEN y Los Pinos buscaron frenar esa propuesta. José Murat que había pactado con el “bloque rebelde” de Ulises Ruiz e Ivonne Ortega, fue presionado para que la retiraran. El gobernador Alejandro Moreno Cárdenas entró también a la operación, pero cuando fue presentada en el pleno por el delegado de Quintana Roo, Mario Machuca, estalló la revuelta con gritos de “¡Aprobado!”.

Jorge Carlos Ramírez Marín pedía orden. Subieron una batería de oradores apoyando: Ivonne apoyó la propuesta; Ulises operó e hizo mancuerna con su enemigo Murat, que volvió a apoyar la propuesta. Aparecieron mantas a favor. “Fuera chapulines, fuera chapulines” gritaban los delegados. Ramírez Marín no tuvo más alternativa y cuando preguntó quienes estaban a favor la mayoría alzo la mano y los aplausos estallaron junto con los gritos de “¡Sí se pudo!E1 ¡Sí se pudo”, mientras el líder petrolero, Carlos Romero Deschamps, y muchos otros pluris afectados ponían cara de funeral.

Otra reforma importante a los estatutos fue la que propuso el delegado Mauricio López para que el Artículo 88 incluyera la obligación del CEN de definir los criterios para que el PRI pueda proponer y formar “gobiernos de coalición”, algo que no estaba contemplado por ese partido y que ahora será obligatorio para formar gobiernos coaligados a nivel federal y en los estados y municipios.
08 Agosto 2017 04:00:00
¿Nervios en Atlacomulco?

La decisión del Instituto Electoral del Estado de México de convocar a sesión “ininterrumpida” a partir de mañana para declarar gobernador electo a Alfredo del Mazo y otorgarle su constancia de mayoría, obedece más a la presión política y a la urgencia del PRI y Los Pinos que a una tema de tiempos legales por parte del órgano electoral. El nerviosismo que rodea al candidato priista y a todo el Grupo Atlacomulco –ante el temor de perder “inversiones” y no cumplir compromisos pactados con consorcios empresariales que apoyaron a Del Mazo– ha hecho que el cuestionado presidente del IEEM, Pedro Zamudio Godínez, emita una convocatoria que, según el PAN y Morena, “viola los tiempos y etapas procesales” de los comicios mexiquenses, por lo que los dos partidos de oposición amenazan con pedir la remoción de los consejeros del Instituto local.

Queda un mes y 7 días para que se produzca el cambio de poderes en el Estado de México, oficialmente la noche del 15 de septiembre, pero el IEEM decidió no esperar más a que fallara el Tribunal federal, y se apresta a consumar hoy la declaratoria del priista Del Mazo como gobernador electo. Lo extraño es que, aun antes de saber el sentido de los fallos de los magistrados federales –o tal vez porque tienen información privilegiada y ya lo saben–, en el Instituto Electoral Mexiquense ya tienen listo el documento con la resolución que declara a Del Mazo como gobernador electo y procede a darle su constancia de mayoría.

Los dos partidos de oposición, que han descalificado e impugnado el proceso, buscan frenar la consumación anticipada del IEEM y ayer el PAN presentó un recurso ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación contra la convocatoria del Instituto, que podría ser resuelto en las próximas horas, mientras que Morena, en voz de su candidata Delfina Gómez y su representante Horacio Duarte, amenazan con promover la remoción de todos los consejeros electorales del órgano local, por violentar las etapas procesales de los comicios mexiquenses.

En toda esta trama de presiones y nerviosismo del Grupo Atlacomulco, un personaje central ha sido Alfredo del Mazo González, padre del candidato del PRI y quien opera desde sus oficinas en Toluca para que, con apoyo de Los Pinos y del Gobierno estatal, ya se otorgue la constancia de mayoría a su vástago. Los intereses económicos y políticos en juego son muchos y se habla no sólo de presiones al interior del grupo político mexiquense, del que forma parte el propio presidente Peña Nieto, sino también de empresarios que aportaron “generosas” sumas a la campaña de Del Mazo y que ven igualmente con nerviosismo la incertidumbre sobre si el júnior podrá finalmente sentarse en el Palacio de Gobierno de Toluca y cumplir con los compromisos que se hicieron con esos grupos económicos y de poder que lo apoyaron en la entidad mexiquense.

El IEEM se apresta así a consumar una elección que ellos mismos organizaron con todos los vicios de origen en las campañas y con las impresionantes cantidades de dinero público y privado (se calcula que hasta 15 mil millones de pesos) que se destinaron a la campaña priista de Alfredo del Mazo Maza, ante la complacencia de los órganos electorales nacionales. ¿Terminará el Tribunal federal por validar la consumación anticipada de todo ese proceso?

NOTAS INDISCRETAS… A propósito de los comicios mexiquenses, un detallado estudio sobre las votaciones del 4 de junio en esa entidad, realizado por José Merino y Carolina Torreblanca para la Revista Nexos, concluye que fueron tres municipios rurales, Villa Victoria, San Felipe del Progreso y San José del Rincón, en los que más votos obtuvo Del Mazo y sólo esos tres significaron 40% de la diferencia total que el priista le sacó a la candidata de Morena, Delfina Gómez. También concluye que buena parte de los votos que perdió el PRI en esta elección (casi un millón) se fueron a Morena, que le arrebató a los priistas 44% de las secciones electorales que habían ganado en 2015. Es decir, que los votantes de Morena en el Estado de México fueron en buena parte priistas, mientras que el voto del PAN también se dividió entre Morena y el PRI… Los datos del estudio de Merino y Torreblanca confirman lo que pasa en varios estados: priistas que se fugan a Morena. Es el caso del exgobernador de Chihuahua, Patricio Martínez, quien, tras ser un duro crítico de su partido, ya está en tratos con Morena para sumarse al proyecto de López Obrador. También en Sinaloa, aunque ya no es priista, el exgobernador Mario López Váldez, junto con su exsecretario de Gobierno, Gerardo Vargas, él sí priista, se reunieron hace unas semanas con Andrés Manuel, en una cena en Culiacán, realizada en la casa del director del diario El Debate, para hablar de una posible adhesión a Morena ¿Será que habrá más tránsfugas priistas que se acerquen a Morena en los estados?... Los dados mandan serpiente. Caída libre.
03 Agosto 2017 04:00:00
¿Tienen futuro el PRI y su candidato?
La eterna pregunta que ronda al viejo partido –desde que en el año 2000 perdieran la Presidencia de la República– vuelve hoy ante el complicado escenario que enfrenta el priismo de cara a 2018. Tras su regreso al poder hace 5 años, de la mano de un carismático Peña Nieto, hoy el PRI se enfrenta al dilema de perder nuevamente el Gobierno de la mano de un desgastado Peña Nieto; y para evitar que su regreso a Los Pinos resulte fugaz, con una derrota que hoy parece inevitable en las presidenciales del próximo año, los priistas ven en su Asamblea Nacional de la próxima semana el último llamado: reinventarse o perder.

Dos mesas serán escenarios centrales de la sorda batalla por la sucesión priista del próximo año: la de Estatutos, en Campeche, donde, en teoría, podrían darse los mayores cambios, aunque la tendencia y la operación política de las últimas horas apunta a un gran acuerdo cupular para “que no se mueva nada de los Estatutos”; y la mesa de Visión de Futuro, en Guadalajara, a donde irán la mayoría de los pesos pesados del priismo, Manlio Fabio Beltrones, Miguel Osorio Chong, Emilio Gamboa, Ivonne Ortega, Arturo Zamora, además de varios gobernadores que se han anotado, porque parece que ahí se van a tomar definiciones importantes sobre la pregunta que da título a esta columna.

Lo que se vive de fondo es la lucha por saber cómo va a definirse su candidato presidencial, si por el método histórico y tradicional del “dedazo” y la decisión unipersonal del Presidente o si, como empujan la mayoría de grupos y militancia de los estados, hay posibilidad de “abrir” la elección a una consulta a la base y “dar piso parejo” a los aspirantes, algo que supondría una cesión de la definición que hoy corresponde al presidente Peña Nieto.

Para evitar discutir sobre “candados” y modificaciones estatutarias, se está operando desde el CEN para que no se modifiquen los Estatutos –ni para abrir ni para cerrar el paso a ningún aspirante interno o externo–, que se queden como están, y que a cambio haya pronto una sesión de Consejo Político Nacional en donde se discuta expresamente la posibilidad de una consulta abierta a las bases para elegir al candidato presidencial del PRI.

Pero los políticos no siempre tienen palabra y las asambleas nacionales siempre son terreno fértil para las “rebeliones espontáneas”. Por lo pronto, se percibe un fuerte jaloneo por la sucesión entre un grupo fuerte que impulsa la idea de un “priista identificado y militante probado”, posición que apunta claramente a Miguel Osorio Chong como primera opción, con José Narro en la segunda línea; y la otra corriente predominante que pide que la militancia o los 10 años no sean requisito indispensable, y esos ven en Aurelio Nuño o José Antonio Meade como sus cartas a 2018.

¿Quiénes van con una u otra opción? Con Osorio y/o Narro podrían coincidir desde Manlio Fabio Beltrones, si es que él decide no entrar a un proceso abierto, hasta Ulises Ruiz, Ivonne Ortega, José Murat, gobernadores y otras figuras políticas tradicionales ¿Quiénes impulsan a Nuño? Enrique Ochoa, Carlos Salinas de Gortari, Emilio Gamboa y otros grupos de poder. ¿Quiénes quieren habilitar a Meade, sin cambio estatutario, pero con una alianza con otros partidos que le abriría la puerta como externo? Luis Videgaray y todo el grupo ITAM, José Ramón Martell, y gobernadores afines al canciller.

Al final, la lucha en el PRI reedita el pleito que ha vivido ese partido los últimos 30 años: políticos (militantes) contra tecnócratas (economistas neopriistas y externos). La decisión final está en Los Pinos ¿A quién apunta el dedo: Osorio, Nuño, otro?

NOTAS INDISCRETAS… Gerardo Ruiz Esparza afirma que sí se van a hacer públicos los resultados del peritaje independiente sobre el socavón del Paso Exprés de Cuernavaca. Que serán los propios peritos de la UNAM y colegios de ingenieros los que convoquen “en los próximos días” a una conferencia para dar a conocer sus “hallazgos independientes” y que lo que ha retrasado la conclusión de los peritajes es el taponamiento del tubo de drenaje que se colapsó y que no ha podido ser desbloqueado de la enorme cantidad de basura que tiene dentro. También asegura el titular de la SCT que él no ha rehuido su responsabilidad en ningún momento y que si no renunció fue porque el presidente Peña le pidió esperar al peritaje técnico, “antes de sacar conclusiones”, aunque niega que se le pueda culpar a él de lo ocurrido. Sobre las empresas, asegura que “sí habrá sanciones fuertes” contra las constructoras, si es que el peritaje concluye que hicieron mal las cosas o incumplieron con las especificaciones de calidad de la obra. “Puede haber sanciones fuertes hasta de tipo penal e, incluso, si hay los elementos, se les pueden rescindir otros contratos con el Gobierno federal”, dice Ruiz Esparza. Veremos qué sucede cuando se conozca el peritaje independiente… Los dados mandan escalera doble. Buen tiro.
31 Julio 2017 04:00:00
El día que Anaya pidió Coahuila
Era domingo 4 de junio por la noche; los resultados de los comicios locales en cuatro estados fluían ya en conteos rápidos que confirmaban el triunfo del PRI en el Estado de México, el del aliancista, Antonio Echavarría en Nayarit, y en Veracruz el reparto de municipios importantes entre Morena y el PAN. Sólo Coahuila estaba en suspenso por el sospechosamente lento PREP del Instituto Estatal Electoral. Pasaba de medianoche cuando, en Los Pinos, Enrique Peña Nieto estaba reunido con un grupo cercano revisando los resultados electorales; había euforia por las noticias que llegaban de Toluca e incertidumbre por lo que vivía Saltillo, pero los números que le daban al Presidente decían que había ganado Miguel Riquelme.

Testigos presenciales de aquella reunión cuentan que casi a la 1 de la mañana llegó a esa reunión en Los Pinos Enrique Ochoa Reza. Cuando entró a la oficina donde estaban reunidos, el dirigente del PRI se dirigió al Presidente con un mensaje “urgente” que todos escucharon: “Ricardo Anaya propone que le entregue Coahuila a cambio de que el PAN ya no haga ruido en el Estado de México, acepte el resultado y dejar solos a Andrés Manuel López Obrador y a Morena en sus denuncias”.

La propuesta causó extrañeza entre los asistentes y el primero en reaccionar fue Peña Nieto: “¡Qué, y eso por qué. Está loco! A ver Poncho, ¿qué números tenemos?”, preguntó el Presidente a Alfonso Navarrete Prida y quien había sido designado “responsable político” de las elecciones en Coahuila por el mismo Presidente. “Nuestros números están claros, ganó Riquelme con 2.5 por ciento”, respondió el secretario del Trabajo con copias de actas en mano. “Que se vaya a la chingada, no tenemos por qué negociar nada”, cerró la discusión el Presidente.

Los asistentes a esa reunión ya no cuentan qué hizo después Ochoa Reza, pero es muy probable que haya llamado por teléfono para transmitirle al dirigente del PAN la contundente respuesta que le mandaban desde Los Pinos. Se cerraba así el intento de “concertasesión” panista por Coahuila y eso llevaría a la dirigencia de Anaya a endurecer la posición para “pelear hasta el final” por esa gubernatura, a partir de las irregularidades que lograron documentar en las campañas, entre ellas el gasto excesivo del candidato priista.

Rechazados en la negociación, el CEN del PAN se volcó con abogados y expertos a documentar violaciones del PRI en Coahuila, al tiempo que Anaya y panistas de alto nivel salían a cuestionar, en “la elección de Estado” en el Estado de México y a anunciar impugnaciones al triunfo de Del Mazo. En los días posteriores y hasta el 12 de junio, anunciaron que impugnarían las elecciones mexiquenses con “juicios de inconformidad” e incluso llegaron a hablar de “pedir la anulación”, algo que finalmente no se solicitó formalmente.

Hoy, lo que no logró por negociación, Anaya está a punto de lograrlo por la vía legal. El reciente dictamen de la Unidad de Fiscalización del INE, validado ya por el Consejo General, confirmó el rebase de topes de gasto del priista Miguel Riquelme por 7.9%, abre la puerta para la anulación de esos comicios, aunque falta saber si el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, a donde impugnará el PRI los criterios del INE, declara la nulidad del proceso en las siguientes semanas.

La pregunta es si los magistrados confirmarán los criterios del INE y el revés a Peña y al PRI, con lo que algunos piensan se fortalecería la cuestionada imagen del instituto y sus consejeros electorales de cara al 2018 o si darán la razón al partido del Presidente, validando la elección en Coahuila, con lo cual también mandarían todo un mensaje para las presidenciales del próximo año.
30 Julio 2017 04:00:00
¿Con qué ojos, divino ‘Peje’?
Como en la paráfrasis y refrán en la que nos preguntamos “¿con qué ojos, divino tuerto?” –para enfatizar la imposibilidad de concretar algo ante la falta de recursos–, así de imposible de creer, en estos momentos, suena el discurso de Andrés Manuel López Obrador para desligar al delegado en Tláhuac, Rigoberto Salgado, del escándalo en que está envuelto por haber ayudado, por omisión o colusión, al crecimiento, consolidación y operación del grupo de delincuencia organizada que controla su demarcación. Repetir, una vez más, que “la mafia del poder busca dañar” a su partido, como respuesta a la exigencia de que se investigue a Salgado, es una respuesta que no le va alcanzar al dirigente de Morena para evitar un daño –de tamaño aún impredecible, pero daño– a Morena y a su propio proyecto, ante la gravedad de las denuncias contra el delegado.

Porque, aunque no lo quiera ver López Obrador, el golpe al cártel de Tláhuac (denunciado primero en notas periodísticas y confirmado por el operativo de la Marina que mató al capo Felipe de Jesús Pérez López, “El Ojos”) salpicó políticamente hacia muchos lados. Por un lado, evidenció, en la subrepticia acción federal, realizada sin avisar a las áreas de seguridad capitalina y en ausencia del jefe de Gobierno, un mensaje político duro y contundente a un Miguel Ángel Mancera que andaba desbocado en su anticipada carrera por la Presidencia; pero también, por otro lado, desnudó la protección o complicidad de un grupo político, antes del PRD y hoy de Morena, que volteó los ojos hacia otro lado, mientras “El Ojos” crecía y afianzaba su organización criminal de 2005 a la fecha en el oriente y el sur de la Ciudad de México.

No se entiende, en ninguna parte del país y la capital no es la excepción, que una organización criminal que tiene su sede en un municipio o estado específico, surja, crezca y opere en sus actividades delictivas (narcotráfico, narcomenudeo, secuestro, extorsión o derecho de piso) sin el conocimiento de las autoridades locales que, al verse rebasadas en la inmensa mayoría de los casos, tienen dos opciones: o lo denuncian públicamente y piden ayuda urgente a instancias superiores de Gobierno que puedan enfrentar y someter a esa organización, o recurren a la práctica tan socorrida de hacerse “de la vista gorda” y no hacer nada, y en ese caso su actitud sólo puede obedecer a dos cosas: o prefieren ser omisos y renunciar, por miedo o incapacidad, a su obligación constitucional de velar por la seguridad de sus ciudadanos, o de plano se callan y cierran los ojos, porque ya se coludieron de alguna manera con la delincuencia.

¿Cuál de las dos faltas, igual de graves, cometió el delegado en Tláhuac en el caso de “El Ojos”? Porque nadie le va a creer a estas alturas a Rigoberto Salgado que él “no sabía y no vio nada”, primero por simple lógica y, después, por las evidencias que empiezan a surgir, como su auspicio al servicio de mototaxis que coordinaba su hermano y que operaban como halcones del cártel. Decir que supo y que lo denunció en su momento en uno o varios “oficios” en los que pedía la intervención del Gobierno central de la ciudad no parece suficiente ante el tamaño de la organización criminal que ya existía cuando él llego a gobernar, pero que alcanzó su mayor auge y crecimiento en los dos años que lleva como delegado ¿Por qué nunca denunció, en una conferencia de prensa por ejemplo, que ni la Procuraduría de Justicia ni la Secretaría de Seguridad Pública capitalinas, vaya, ni siquiera el jefe de Gobierno, le hacían caso a sus denuncias y peticiones, para que se actuara contra el cártel de Tláhuac?

No hay un solo registro mediático o declarativo que contradiga el silencio y la limitada acción burocrática de Salgado para pedir ayuda contra el monstruo delictivo que crecía en su delegación y se extendía a Xochimilco, Iztapalapa y Tlalpan.

La posible responsabilidad del delegado de Morena no exime de sospecha al Gobierno capitalino, concretamente a sus áreas de seguridad, por no haber actuado en casi cinco años de esta Administración contra “El Ojos” y su creciente poder delictivo, pero igual que para cualquier alcalde del país, la responsabilidad primaria de saber qué sucede en su comunidad es de la autoridad municipal, en este caso delegacional

¿Se debe investigar si hubo corrupción o complicidad policiaca en la protección de Felipe de Jesús Pérez? Por supuesto que sí, pero también se tiene que investigar cómo es que Salgado nunca habló, en los varios oficios que sí envío al Gobierno central, de la presencia de un grupo delictivo en concreto, ni del nombre de “El Ojos” o del agravamiento del narcomenudeo, el secuestro y la extorsión, y sólo se limitó a pedir apoyo “por problemas de seguridad”, según afirma la secretaria de Gobierno, Patricia Mercado.

Por todo eso López Obrador está equivocado al comparar el caso de Eva Cadena con el de Rigoberto Salgado, y creer que la versión del complot y el montaje, que sí tuvo sentido y evidencias en el caso veracruzano de financiamiento ilegal, puede aplicarse al caso Tláhuac, donde su delegado sí tuvo una responsabilidad directa, ya sea por omisión o por complicidad, y eso sólo se sabrá si se le investiga a fondo. Y en todo caso, si para el dirigente de Morena hay similitud entre el caso de la diputada de Veracruz y el delegado en Tláhuac, ¿por qué a Eva no la defendieron ni él ni su partido y se deslindaron rápido de ella, para que enfrentara sola las investigaciones y procesos judiciales, mientras al delegado sí parecen arroparlo y no le piden que renuncie o lo expulsan del partido para que enfrente una investigación?
20 Julio 2017 04:04:00
Priístas quieren cerrar paso a Meade
En contra de la intención del Documento de Trabajo del CEN del PRI, que planteaba abrir la candidatura presidencial a un “ciudadano simpatizante” y no militante de ese partido, el martes se reunieron dirigentes de varias corrientes del priísmo y acordaron impulsar que en la XXII Asamblea Nacional se mantenga en los estatutos el requisito de 10 años de militancia para el abanderado presidencial, con lo que le cerrarían el paso al secretario de Hacienda, José Antonio Meade. Ulises Ruiz, Ivonne Ortega, José Ramón Martel y Encarnación Alfaro establecieron también unir sus corrientes para impulsar la consulta directa a la base para la elección de candidatos en 2018 y un nuevo “candado” para que diputados y senadores plurinominales no puedan brincar de una cámara a otra en los próximos comicios federales.

Esas propuestas de corrientes como Alianza Generacional, Experiencia Militante y Democracia Interna son apoyadas por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, con quienes esos grupos tienen coincidencias en sus propuestas rumbo a la Asamblea Nacional de agosto. Y es que la misma exigencia cobra fuerza entre la militancia priísta de los estados. En las mesas de trabajo que se llevan a cabo en las entidades, con miras al cónclave priísta, afloran propuestas que apuntan hacia el método de consulta directa a militantes y simpatizantes para elegir candidatos a cargos de elección, además de “candados” para los aspirantes presidenciales, según las conclusiones de la Mesa de Aguascalientes, contenida en un documento del Comité de Documentación y Memoria de la XXII Asamblea priísta, fechado el 18 de julio.

En ese mismo documento, los priístas de Chihuahua proponen “que la selección de los candidatos sea bajo el escrutinio partidario y popular”, mientras que los delegados de Colima y Guanajuato piden “respetar los estatutos de los requisitos para los candidatos” y “elecciones abiertas a la militancia”. En Hidalgo, la Mesa sobre Requisitos para los candidatos, arrojó: “Que se reforme y adicione el artículo 166, fracción IX para que el militante postulado como candidato a Presidente de la República o Gobernador, además de cumplir los 10 años de militancia, hayan ocupado por lo menos un cargo de elección popular”, es decir restablecer los “candados” eliminados en la pasada Asamblea, por órdenes directas del presidente Enrique Peña Nieto.

Ese documento, en poder del PRI nacional y del que esta columna tiene copia, también recoge las propuestas de las mesas de Michoacán: “Blindar la elección de candidatos plurinominales, exigiéndoles que hayan ocupado al menos un cargo de elección popular”; de Nayarit: “Acreditar la capacitación el cargo al que se pretende postular”; de Nuevo León: “Establecer que la elección del candidato a la Presidencia sea por consulta a la base; y para Presidente y Gobernador, el requisito de haber ocupado un cargo de elección popular”; de Puebla: “Artículo 166, último párrafo, impulsar las candidaturas ciudadanas”; Quintana Roo: “Se solicita de nuevo entren a los estatutos consultas a las bases, para que se elijan personas con imagen limpia y sin acuerdos en lo oscurito”; Sinaloa: “Acreditar que además del perfil necesario que cuentan con capacidad para el cargo al que aspiran; y postular candidatos ciudadanos que garanticen aceptación del electorado”; Veracruz: “No a la imposición de candidatos y consulta a la base para designarlos”; y Zacatecas: “Que se reforme el artículo 166 para que el método sea de consulta a la base para cargos de elección popular”.

Y mientras crece entre priístas la exigencia de Consulta a la Base para elegir a sus candidatos, incluido el presidencial y el regreso de “candados” para aspirantes a la Presidencia, desde Los Pinos y la dirigencia nacional del PRI han designado como sus “operadores” para la Asamblea, en busca de controlar a las Mesas de Trabajo y evitar “rebeliones y sorpresas”, a José Murat, presidente de la Fundación Colosio, y a Alejandro Moreno, gobernador de Campeche; ellos son los designados por Peña Nieto y Enrique Ochoa para “operar” una “asamblea bajo control” del Gobierno.

En la batalla por la Asamblea, todos se mueven en el agitado ambiente priista, y a Claudia Ruiz Massieu se le vio el lunes en una reunión con la corriente de César Augusto Santiago, en la que la secretaria general busca tender un “puente” con ese grupo con miras a que la apoyen en un posible relevo de Ochoa en la dirigencia. Por cierto, según asistentes a ese encuentro a puerta cerrada, Ruiz Massieu se sinceró y volvió a repetir algo que ella y Emilio Gamboa habían dicho cuando Ochoa quiso nombrar a José Murat como dirigente de la CNOP: “Murat es impresentable”, le escucharon decir a doña Claudia.

Así están las cosas en el viejo partido, a punto de ebullición, a sólo tres semanas de la asamblea de las definiciones.
13 Julio 2017 04:00:00
Empeoran seguridad y burocracia en CDMX
Los habitantes de la Ciudad de México y su Zona Metropolitana del Estado de México se sienten más “insatisfechos” con la seguridad en sus colonias, la eficiencia en sus delegaciones y municipios y con el servicio de transporte que utilizan, al mismo tiempo que perciben un deterioro en el concepto de la “solidaridad ciudadana” en su comunidad. De hecho, los habitantes de la metrópoli reprueban el desempeño de las autoridades en esos rubros y perciben un incremento mayor de la inseguridad, ineficiencia gubernamental y la mala calidad del transporte en el último año (2016) que en los últimos 3 años.

Así se resume el estudio ¿Cómo Vamos Ciudad de México?, elaborado por El Universal, universidades y organizaciones de la sociedad civil, que anoche se presentó en su quinta edición y que mide, a través de encuestas realizadas a población abierta en las 16 delegaciones de la CDMX y 52 municipios del Estado de México, la calidad de vida de los habitantes de la megalópolis, en rubros como la calidad de la vivienda, el empleo, el servicio de energía, la educación, el agua potable, los servicios de salud, drenaje y alumbrado público, además de los referidos servicios de transporte público, eficiencia de delegaciones y municipios y seguridad.

Los resultados de este estudio, que se realiza cada año, desde 2013, fueron presentados anoche en un evento que encabezó en Polanco el presidente ejecutivo y del Consejo de Administración de El Universal, Juan Francisco Ealy Ortiz, y al que asistieron, para conocer las calificaciones de los ciudadanos y la percepción sobre sus gobiernos, el jefe de Gobierno de la CDMX, Miguel Ángel Mancera, y el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, así como dirigentes políticos, congresistas y líderes de organizaciones civiles.

Los únicos rubros en los que los capitalinos y mexiquenses percibieron algún tipo de mejoría en 2016, en relación con los 3 últimos años, fueron la calidad de la vivienda que habita, donde calificaron con 4.13 –en escala del 1 al 5, donde 1 es “muy insatisfecho” y 5 “muy satisfecho”– y se dijeron satisfechos con sus viviendas, por encima del 3.97 registrado en 2015 y el 4.05 del 2013. Sobre su empleo actual, también mejoró la satisfacción, al calificarlo con 4.09, igual que el servicio de energía, que tuvo una ligera mejoría de décimas de punto en el año anterior y los servicios de agua potable y salud que también mejoraron su satisfacción con 3.43 y 3.27 respectivamente, mientras que la educación en universidades y preparatorias se mantuvo en el mismo nivel de calificación que en 2015 con 3.53 de satisfacción en la citada escala.

De los 13 rubros que se miden en las encuestas con la pregunta “¿Qué tan satisfecho se siente?”, los peores calificados y que retrocedieron más en relación con los 3 últimos años en que se realizó esta medición fueron precisamente la seguridad en las colonias, la eficiencia de las oficinas de Gobierno delegacional y municipal y los servicios de alcantarillado, mientras que el transporte, si bien mostró una ligera mejoría de 5 décimas de punto con relación al año pasado, su calificación de 3, es apenas satisfactoria.

Tras presentarse esos resultados, tanto Mancera como Eruviel Ávila reconocieron que, si bien ha mejorado la coordinación y el trabajo conjunto en la metrópoli, y hay rubros que registran una mejoría en la percepción ciudadana, la seguridad es el principal reto que enfrentan sus administraciones.

Eruviel aprovechó el foro para despedirse de estos ejercicios en los que ha participado desde 2013, ante la próxima terminación de su gobierno el 14 de septiembre, pero se comprometió a que “desde cualquier trinchera donde me toque estar (después de la Gubernatura) seguiré apoyando los esfuerzos por mejorar la calidad de vida y la construcción de ciudadanía activa en esta gran metrópoli”, dijo el Gobernador, de quien se menciona una posible incorporación al Gabinete federal al terminar su sexenio.

Mientras tanto Mancera reconoció la complejidad de los retos comunes que tienen la ciudad y los municipios conurbados y, al referirse a la baja calificación en el tema de seguridad, mencionó el argumento que, desde la Conferencia Nacional de Gobernadores, que actualmente preside, ha empujado para explicar el agravamiento de los índices delictivos en la ciudad: “las fallas en algunos rubros del Sistema Penal Acusatorio que tenemos que revisar y modificar”, dijo el gobernante capitalino.

En su mensaje, el licenciado Ealy Ortiz dijo que tanto el país como la metrópoli “viven tiempos difíciles, momentos de adversidad” que se reflejan en “indicadores preocupantes de seguridad y economía en varias regiones del país”, y aunque reconoció que es difícil pedir unidad “cuando hay una disputa de poder”, el presidente de El Universal reiteró su llamado a que sólo con “cohesión y trabajo conjunto entre sociedad y Gobierno” se podrán superar estos “tiempos difíciles”.
12 Julio 2017 04:00:00
Cruje la alianza PRI-PVEM al 2018
La alianza PRI-PVEM, que llevó al poder a Enrique Peña Nieto y que fue determinante para que el priismo ganara los recientes comicios del Estado de México, se tambalea. Desde Chiapas, donde gobierna el Verde con Manuel Velasco, ha iniciado un movimiento para exigirle a la dirigencia nacional de su partido que no negocie otra alianza con el PRI y que en 2018, los candidatos verdes “vayan por sí mismos a conquistar las elecciones y a convencer ciudadanos”, tanto en las nueve gubernaturas que se renuevan el próximo año (incluida la chiapaneca) como en la elección por la Presidencia de la República.

“Llegó la hora de superar la simple aritmética electoral… Llegó la hora del Verde… el partido tiene cuadros probados y de experiencia para presentar un candidato 100% Verde a la Presidencia de la República”, señalan en un desplegado que se publica hoy en un diario de circulación nacional, 19 diputados federales y locales del PVEM, así como 57 alcaldes de ese partido que gobiernan en municipios de Chiapas. “Así como el Partido Verde en #Chiapas tuvo la capacidad de lograr el 45% de la votación federal con más de 700 mil votos en el 2015, también puede hacerlo a nivel nacional para ir por sí mismo en las elecciones del 2018”, señalan los legisladores y alcaldes chiapanecos.

La propuesta de que el PVEM no apoye más al PRI en las elecciones presidenciales y estatales del próximo año, significaría romper una alianza que ha funcionado desde 2006, cuando los verdes apoyaron la fallida candidatura de Roberto Madrazo. Hoy el desgaste de las dos marcas hace que tanto en el Gobierno y en la cúpula priísta, como en las propuestas que surgen desde Chiapas, se considere que a los dos partidos les conviene más ir solos en 2018. Hay incluso voces en Los Pinos y en Insurgentes Norte que le dicen al Presidente que la alianza con el partido del tucán “ya no aporta votos en porcentajes significativos” y que podría convenirle más a los priistas que hubiera un candidato verde en la elección presidencial que ayudara a fragmentar el voto opositor.

Sin embargo, la experiencia reciente del Estado de México, podría contradecir a los estrategas de Los Pinos que hoy desprecian al aliado que ayudó a Peña a ganar la Presidencia. Es cierto que en los comicios mexiquenses los verdes apenas alcanzaron 72 mil votos, pero también es una realidad que sin esos votos del PVEM, sumados a los del PES y Nueva Alianza, el PRI hubiera perdido y Delfina Gómez le habría ganado a Alfredo del Mazo, precisamente con poco más de 70 mil votos. ¿Quién entonces necesita más a quién?

El hecho es que no es casual que la rebelión verde provenga desde Chiapas, el único estado que gobierna actualmente ese partido, con Manuel Velasco. Las disputas internas en el PRI chiapaneco y el intento de imponer la candidatura del senador Roberto Albores Gleason para la Gubernatura en 2018, provocó que en el Verde se molestarán no sólo porque consideran que tienen más votos y fuerza ellos que el PRI en el estado, sino porque la polémica figura de Albores y las divisiones que genera en el priismo, no se ven como una opción ganadora para el gobernador Velasco que tiene todo el interés de definir la sucesión en su estado.

Por eso en el desplegado de hoy los verdes destacan que en Chiapas su partido pasó de gobernar tan sólo cuatro municipios en el 2001 a ganar la Gubernatura en el 2012 y volvió a ganar 59 municipios en el 2015 que representan 3 millones 500 mil chiapanecos. Con esas cifras exigen un “candidato a gobernador surgido de nuestras filas” y rechazan “una candidatura que no sea propia”.

Detrás de ese desplegado hay varios mensajes: primero, que el PVEM ya no ve al PRI como un aliado atractivo, con el fuerte desgaste de ese partido y del propio presidente Peña Nieto; segundo, que romper la alianza no significa que los verdes dejen de jugar del lado del priismo en 2018, si con un candidato propio ayudan a fragmentar el voto opositor y de esa forma ayudan a un candidato priísta; tercero que Manuel Velasco sí está pensando en ser candidato presidencial y cuarto, que el mismo gobernador chiapaneco no está dispuesto a cederle al PRI la candidatura a gobernador de Chiapas que, por votos y por fuerza, le corresponde a su partido.

NOTAS INDISCRETAS… Los lectores de señales en la política mexicana, que son muchos, ven que “ya hay definiciones” en el PRI, o al menos en Los Pinos, rumbo a 2018 y que éstas favorecen al secretario de Educación, Aurelio Nuño. ¿Será por eso que Nuño aparece todos los días, con cualquier pretexto, programa o declaración en los medios y que algunas plumas cercanas al poder empiezan a hablar de su candidatura?
10 Julio 2017 04:00:00
Murmullos que matan
Como a “Juan Preciado”, el personaje de Juan Rulfo al que lo mataron los murmullos de Comala, a Enrique Peña Nieto y a su canciller Luis Videgaray tal vez no los maten los murmullos, pero sí la ingenuidad de no entender y no escuchar lo que les dice la bipolaridad política del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Porque más allá de sus vagas y zalameras promesas diplomáticas de “una buena y constructiva relación” entre los dos países, el Mandatario estadunidense volvió a mostrar su total irrespeto y su poca confiabilidad, al espetarle en la cara (“in your face”, dirían los gringos) lo que el Presidente mexicano dice no entender y el secretario de Relaciones Exteriores afirma no haber escuchado: que para Trump “absolutamente” México pagará por el muro en la frontera común.

Esos “murmullos”, como los llama Peña Nieto, que en la obra cumbre de Rulfo lo son todo y que 30 segundos definieron una reunión de media hora, son tan claros y contundentes como los escuchó el resto del mundo tras la primera declaración conjunta de los presidentes que por primera vez se reunían en Hamburgo el viernes pasado, en el marco del encuentro del G20, justo después de la abrupta cancelación de México del encuentro previsto en Washington el pasado 27 de enero, por la misma afirmación de Trump sobre el pago del muro hecha entonces por su cuenta de Twitter.

Seis meses después, en Alemania, cuando los dos habían hablado de “cooperación, trabajo conjunto y relación de entendimiento”, Trump se lo volvió a hacer (“Oops, I did it again”) y frente a las cámaras y micrófonos de la prensa mundial, definió, con una sola palabra, el verdadero sentido que para él tuvo la reunión que para la parte mexicana era tan promisoria y esperanzadora: “Absolutely”, dijo el magnate de la boca fruncida y el gesto amenazante sobre si los mexicanos pagarán el muro que tanto le obsesiona.

Quién sabe qué sea más grave, que el Presidente mexicano no haya entendido una respuesta tan breve pero tan contundente y ofensiva que le decían en su cara o que no haya tenido, una vez más, la capacidad de reaccionar rápida y enérgicamente contra una afirmación que contradice todo lo que por media hora le habló y le prometió Donald Trump. Porque eso que Peña pretende minimizar calificando de “murmullos” fue la noticia que marcó su primera reunión con el Presidente estadunidense, fue lo que le dio la vuelta al mundo y quedó en la percepción no sólo de los mexicanos sino de la opinión pública internacional: que al Presidente de México su colega y vecino no le tiene respeto y no parece tomarlo en serio.

Porque igual de grave que la incomprensión del Presidente (ya sea que no entendió la pregunta y la respuesta en inglés o que no comprendió la gravedad de un señalamiento que dejó pasar) es la pretendida sordera del canciller Videgaray que tiene problemas de audición –que no de comprensión porque él sí domina el inglés– y no escucha la manera en que sus supuestos “amigos” exponen y exhiben a nivel internacional al Mandatario mexicano al que, se supone, él debe cuidar. Es curioso que nuestro secretario de Relaciones Exteriores no haya oído el “absolutely” de Trump el viernes en Hamburgo, pero sí haya escuchado lo que nadie más en México escuchó: que nuestro país tenía un interés prioritario en condenar a Venezuela y promover una resolución en la reciente reunión de la OEA, tal y como se lo susurraron a Videgaray en Washington. Aquellos murmullos, que escuchó tan claros, llevaron a México y a su canciller a un fracaso mayúsculo en Cancún, mientras que esa sentencia ofensiva y grosera en inglés nomás no entró en los oídos del secretario.

En fin, que si en Comala los murmullos que habitaban y llenaban ese pueblo imaginario pero real, terminaron por matar no sólo a “Juan Preciado”, sino a todos los habitantes de la tierra donde vivía “Pedro Páramo”, en la muy compleja relación México-Estados Unidos esos “murmullos”, como los percibe Peña Nieto o los desplantes, groserías o falta de respeto que ven otros sectores por parte de Donald Trump, también acabarán minando las muy pocas posibilidades de acuerdos positivos para nuestro país. Porque si dos veces, frente a las cámaras y en su cara el Presidente estadunidense se ha burlado de esa forma de Peña, qué será cuando de verdad murmuran sobre México en la Casa Blanca.
29 Junio 2017 04:00:00
Chiapas 2018: el PRI se desmorona
El estado que vio nacer la rebelión zapatista, de donde surgirá la primera candidata mujer indígena a la Presidencia de la República, vivirá en 2018 no sólo la efervescencia de una complicada elección presidencial, sino la agitación también de una elección de gobernador con visos de una nueva alternancia política por el crecimiento de Morena en el estado.

La alianza PVEM-PRI que hoy gobierna Chiapas, con Manuel Velasco, se ha desdibujando y tendrá problemas para retener el poder por la fuerza que han perdido los aliados: los verdes vienen a la baja en su votación nacional y el priismo acusa el severo desgaste de su marca en el país, mientras que en el estado, sin jefe político ni liderazgo, vive una segmentación y desmoronamiento por su cuestionado dirigente.

La operación política del gobernador Velasco se mantiene, al igual que su cercana relación con el presidente Peña Nieto. Aunque el ejercicio del poder acabó con las aspiraciones presidenciales del Gobernador chiapaneco, hoy se concentra en la sucesión de su estado con dos cartas del PVEM: por un lado Eduardo Ramírez, presidente del Congreso local, que no ha crecido como se esperaba, y por otro, con más fuerza y arrastre en el estado, se mueve el senador verde Luis Armando Melgar. Pero mientras el Mandatario opera en su partido, su abuelo, Manuel Velasco Coello, ha apoyado públicamente a Andrés Manuel López Obrador, a quien califica como “el mejor candidato a la Presidencia”.

El PRI, por su parte, es un caos en Chiapas. La dirigencia de Roberto Albores Gleason, que es al mismo tiempo líder estatal, senador y declarado aspirante por la Gubernatura, ha desatado la ira de varios grupos del priismo local que le reprochan a su dirigente nacional, Enrique Ochoa, el abandono y la complacencia con la situación irregular y abusiva de su dirigente estatal.

Porque además de negarse a soltar la dirigencia del partido, Albores ha sido acusado e investigado por la FEPADE por utilizar en su proselitismo programas sociales federales, como Progresa y Pimaf, lo mismo acarreando a beneficiarios a sus actos, como su “Informe legislativo” en abril pasado en Tuxtla, que entregando apoyos a campesinos promoviendo su imagen.

El activismo de Albores afecta la unidad priísta con amenazas de desbandadas. Porque el senador y dirigente no es el único aspirante. También se mueven el diputado local Willy Ochoa, quien promociona su imagen en espectaculares y con un polémico programa de regalar pantalones a los chiapanecos. Los pantalones de Ochoa van marcados con la “W” de su nombre, además del secretario del Campo estatal, José Antonio Aguilar Bodegas, quien ya fue candidato en 2006 y perdió con el perredista Juan Sabines.

El PRI no la tiene fácil en Chiapas, sobre todo por la división y el encono que genera la dirigencia de Roberto Albores. Si a eso se suma la caída del PVEM, el panorama para la alianza que hoy gobierna el estado no es alentador. ¿Podría ser Chiapas el primer estado que gobierna Morena? Si los priístas siguen por la ruta que van, es muy probable.

NOTAS INDISCRETAS…El fin de semana pasado Andrés Manuel López Obrador anduvo de gira por Durango, Zacatecas, Aguascalientes y Guanajuato, y en sus recorridos llamó la atención uno de sus acompañantes: el delegado en Cuauhtémoc, Ricardo Monreal, quien organizó la gira y participó como testigo de los Acuerdos de Prosperidad y Renacimiento de México firmados por AMLO. La presencia de Monreal desmiente versiones de que el zacatecano no está cerca del ánimo del líder de Morena, de cara a elección del candidato en la CDMX. Por cierto, el 9 de julio se reúne el Consejo Nacional morenista para definir criterios y reglas para la elección de sus candidatos a puestos de elección en 2018. Los criterios serán privilegiar “consensos”, pero donde no los haya los candidatos se definirán “por encuesta”.

Monreal encabeza las encuestas en la CDMX, aunque muy cerca está Claudia Sheinbaum, a quien algunos ven más cercana a López Obrador, aunque recientemente presentó el programa como coordinadora política y de gobierno, lo que hace pensar que podría ser más bien considerada para un cargo de gabinete si Morena ganara la Presidencia. ¿El candidato de Morena a la Jefatura de Gobierno será por “consenso” o por “encuesta”?... Un dato que explica la reciente renuncia del procurador capitalino, Rodolfo Ríos: quiere ser magistrado del Tribunal Superior de Justicia y para poder aspirar, necesita haberse separado del cargo nueve meses antes. ¿Será?... Otro dato que también podría explicar mucho: el lujoso restaurante Mar y Tierra, en Culiacán, de donde narcotraficantes secuestraron a más de una decena de personas la madrugada del lunes pasado, es propiedad del ex gobernador Juan S. Millán… Los dados cierran con Serpiente y se guardan por inmerecidas vacaciones. Vuelven a girar el lunes 10 de julio. Hasta entonces amables lectores.
28 Junio 2017 04:00:00
Espionaje: ¿otro GIEI?
Cada vez queda más claro que en la persecución y procesamiento de los exgobernadores priistas acusados de corrupción, el Gobierno de Peña Nieto y su procurador Raúl Cervantes, administran los tiempos, las órdenes de aprehensión, las capturas y hasta las extradiciones, con acuerdos y negociaciones extralegales que dan a estos tres presuntos delincuentes tratamientos y concesiones especiales, al tiempo que el Gobierno maneja los procesos judiciales con razonamientos políticos.

A Javier Duarte, por ejemplo, que hasta ayer se allanó a la extradición –tras dos meses que tardó la cancillería de Luis Videgaray en presentar la petición formal a Guatemala–, la negociación con su familia permite hoy a su esposa Karime Macías vivir plácidamente en Santander, España, con dinero saqueado a los veracruzanos y apoyada por la familia Porres, empresarios beneficiados por el exgobernador en su sexenio, además de sus suegros que siguen en Chiapas, igual que su cuñada, todos indiciados en averiguaciones de la PGR sobre la red de corrupción y lavado de dinero público en Veracruz.

Pero mientras su familia disfruta de esos acuerdos, Duarte no lo pasó tan bien en la cárcel de Matamoros, donde se quejaba de tratos restrictivos del Gobierno guatemalteco y de acoso, amenazas y maltrato físico y sicológico de maras que solían ofenderlo y hostigarlo. “Dale gordito; te vamos a madrear, mexicano; limpia bien, después te vamos a limpiar nosotros”, le decían los salvatruchas a un deprimido y asustado Duarte que, narra Alejandro Aguirre en su columna de El Universal, se mantenía con antidepresivos.

Tal vez por eso el veracruzano prefirió allanarse a la extradición, tras negarse en un principio, porque entendió que, con los acuerdos y tratos con el Gobierno de Peña, estará mejor y más protegido en la cárcel mexicana a donde sería trasladado en las próximas horas. Porque, con todo y la protección a su familia, el Gobierno peñista sí le cobró a Duarte, con esos dos meses en la cárcel guatemalteca, el haberse burlado del secretario de Gobernación, Miguel Osorio, cuando salió de su despacho “para enfrentar las acusaciones” en su contra, pero luego, alertado por otra área del mismo Gobierno, huyó en un helicóptero oficial horas antes de que ordenaran su aprehensión.

Muy distinto el trato a Roberto Borge. Al exgobernador de Quintana Roo lo ubicaron en Panamá desde el viernes 2 de junio, pero por alguna extraña razón –política por supuesto– esperaron a la noche del domingo 4, al concluir las votaciones del Estado de México, para anunciar su detención. Borge no fue detenido, como dice la versión oficial, “en el aeropuerto de Panamá”; lo capturaron a bordo del avión Airfrance 745 con destino a París. Ese elemento podría usarlo su defensa porque no lo detuvieron en territorio panameño, sino en territorio de Francia, a bordo de un avión francés.

En todo caso, el exgobernador quintanarroense, que se paseó varios meses plácidamente por el mundo, tuvo más suerte que su amigo Javier Duarte en cuanto a la cárcel a donde lo enviaron. Está recluido en el Penal “El Renacer”, una cárcel de lujo ubicada en las afueras de Panamá y junto al canal del mismo nombre. Quién sabe qué arreglos haría Borge con el Gobierno panameño y el mexicano, que la celda que le dieron es la misma que ocupaba en su momento el general Antonio Noriega, acondicionada con todas las comodidades, y en ella el exgobernador recibe constantemente visitas de amigos y paisanos de Quintana Roo. Su extradición también será tardada y negociada.

Y finalmente está el caso de César Duarte, exgobernador de Chihuahua, cuya primera orden de aprehensión federal apenas se libró la semana pasada por el desvío de 14 millones de pesos a campañas del PRI y la orden estatal librada desde el 28 de marzo por peculado. Ninguna de las dos ha sido ejecutada, ante la extraña tardanza de la PGR para activar la “ficha roja” con la Interpol, que permita detenerlo entre El Paso y Houston, donde se mueve y ha sido visto muy tranquilo. ¿También esperarán a una coyuntura política o una crisis del Gobierno para anunciar su captura y empezar otro largo proceso de extradición también pactado y acordado? No cabe duda que la perra mansa, a los de casa los cuida y los muerde, pero suavecito.

NOTAS INDISCRETAS… Cónclave izquierdista “antifrente” ayer en el restaurante Capital Grill de Reforma. En una mesa del lugar Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Alejandro Encinas, Dolores Padierna e Ifigenia Martínez conversaban largo, entre comida y bebida, del reciente Frente Amplio anunciado por el PRD y aplaudido por el PAN. Ninguno parecía estar de acuerdo con el llamado FAD, a pesar de que el ingeniero Cárdenas también ha llamado a un “frente ciudadano” y que Alejandro Encinas en algún momento coqueteó con que el PAN apoyara su fallida candidatura al Edomex ¿Qué prepara ese grupo contra el Frente?... Los dados mandan Escalera doble. Mejora el tiro.
27 Junio 2017 04:00:00
Espionaje: ¿otro GIEI?
El anuncio del fiscal especializado de la PGR, Ricardo Sánchez, sobre la creación de un “grupo de apoyo técnico” formado por expertos de varias instancias internacionales y del Instituto Politécnico Nacional para “coadyuvar” en la investigación del espionaje del Gobierno a través de Pegasus que denuncian activistas, defensores y periodistas, parece la reedición de un esquema que ya conocimos bien los mexicanos: el Gobierno que, en busca de credibilidad para sus indagatorias, va tras la opinión de expertos internacionales que luego, cuando opinan, si no le gustan al Gobierno o a sus defensores oficiosos, son descalificados, cuestionados y su actuación, capacidad e imparcialidad se pone en entredicho.

Eso hizo la PGR y el Gobierno mexicano con el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que pidieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para revisar el caso Ayotzinapa, a los que luego terminaron descalificando cuando cuestionaron los fundamentos de la “verdad histórica” y la versión oficial de ese caso. Hoy que la misma Procuraduría, según anunció ayer el fiscal Sánchez, busca a expertos del FBI, del Ministerio de Justicia de Canadá, de Telecomunicaciones de la ONU, de la Asociación Mundial de Teléfonos Móviles, y también del IPN y al exdirector de Cofetel, Héctor Osuna, habrá que ver si las opiniones de estos expertos sí son atendidas por el Gobierno, aun cuando difieran de la versión oficial, que de entrada ya la fijó el presidente Peña Nieto al calificar de “falsedades” las denuncias de espionaje.

Fue la desconfianza de los espiados y denunciantes la que hizo que se propusiera un Panel de Expertos Internacionales que, ante la falta de autonomía de la PGR, investigue el espionaje. Se pedía que mediante algún mecanismo de cooperación internacional el Gobierno mexicano convocara a ese panel. Pero lo anunciado ayer por la Fiscalía Especializada fue sólo un “grupo de apoyo técnico” que no investigará y a la que sólo se le pedirán sus “opiniones y peritajes técnicos” para determinar si existió o no el espionaje –cosa de la que duda el presidente Peña y así lo dijo públicamente– y determinar cuál fue el origen de los servidores espías y si éstos fueron o no de agencias del Gobierno, algo también negado por el Jefe del Ejecutivo.

Ayer mismo, el grupo de denunciantes de espionaje descalificaban el anuncio de la PGR y cuestionaban los criterios con los que se definió a los expertos internacionales que serán consultados. Es evidente que la Procuraduría en manos del mismo Gobierno que va a autoinvestigarse no genera la más mínima confianza. Y los expertos independientes, más allá de la figura utilizada, no suelen ser escuchados por las autoridades mexicanas cuando su opinión difiere de la “línea oficial”. Una investigación dudosa y otro conflicto con instancias internacionales, como el que ya ocurrió con el GIEI y la CIDH, serían letales para un gobierno que está bajo sospecha de espionaje y en la mira internacional.

NOTAS INDISCRETAS… “Felizmente casado”, como se definió él mismo en sus redes sociales un día después de su boda del sábado pasado, el gobernador Eruviel Ávila ya prepara maletas. Pero no para la luna de miel, sino para un “inminente llamado” que, dicen sus cercanos, podría recibir desde el centro para incorporarse ya sea al gabinete de Peña Nieto o a la dirigencia nacional del PRI. Eso sí, en el Palacio de Gobierno de Toluca no descartan que a su jefe recién casado el matrimonio le traiga una enorme torta bajo el brazo con la leyenda: “candidatura al 2018” ¿Será?... Por cierto que la boda y las versiones de que Eruviel Ávila podría pedir licencia pronto al cargo, ya desataron también nombres de posibles “gobernadores interinos” para terminar los tres meses que le restan al sexenio. Y el que más suena es el de José Manzur, el cercano secretario de Gobierno, hombre de todas las confianzas del actual Gobernador y quien, por cierto, fue el único miembro del gabinete estatal que fue invitado a la boda ¿Sería la señal?… Y ya que andamos por los ecos de la Hacienda de Santa Mónica, nos cuentan que llamó la atención que del gabinete federal, a quien no se vio en la unión del Gobernador mexiquense fue al titular de la Secretaría de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. ¿Será que no fue invitado? Los dados se baten. Serpiente y caída libre.
24 Junio 2017 04:00:00
Espiados, regañados y amenazados
Entre la rudeza y el cantinfleo, el presidente Enrique Peña Nieto sorprendió a todos con su respuesta oficial a las denuncias de espionaje de su Gobierno; lejos de mostrar indignación con un tema tan delicado que afecta a sus gobernados, el Presidente optó por una defensa de su Gobierno, al negar el espionaje del que se le acusa, pero en lugar de sensibilizarse y dimensionar la gravedad de los hechos, llevó su defensa al extremo y ubicó a los que se quejan de espionaje como enemigos y no como las víctimas de un delito grave que vulnera todas las garantías constitucionales de libertad, privacidad y seguridad que merece cualquier ciudadano y que el jefe de un gobierno como él tiene la obligación primaria de proteger y garantizar.

La respuesta es desafortunada y confusa. Porque al mismo tiempo que condena “de manera categórica cualquier intervención que se tenga en la vida privada de cualquier activista o cualquier persona” y reconoce que el espionaje “no cabe en una democracia como la que vivimos”, desestima las denuncias de quienes se dicen víctimas de espionaje y considera no sólo que no son reales, sino que no causaron ningún daño a los denunciantes. Con esta respuesta Peña nos remitió a aquella ocasión en la que, en medio de la tormenta por las denuncias de corrupción y tráfico de influencias por su “casa blanca de Las Lomas”, el jefe del Ejecutivo, para diluir y evitar reconocer sus probables actos de ilegalidad, prefirió repartir la culpa con su aseveración de que “la corrupción en México es cultural”.

Y si no fuera el Gobierno, ¿quién espía?...En la apresurada autoexoneración de su Gobierno, cuando ni siquiera ha habido una investigación a fondo para saber si alguna agencia de su Gabinete de seguridad hizo un mal uso del software Pegasus que sí compraron varias dependencias entre 2013 y 2015 al grupo israelí NSO “para temas de seguridad”, Peña confía ciegamente –hasta meter las manos al fuego–en lo que le dijeron sus secretarios involucrados, a saber, el de la Defensa, Gobernación y el procurador. Y eso puede entenderse, pero no justifica que ponga en duda que los 16 activistas, defensores y periodistas, además de los dirigentes del PAN, hayan sufrido espionaje en sus vidas profesionales y privadas o que hayan sido atacados en sus teléfonos con ese malware. ¿Son todos ellos mentirosos?

“Ninguna de las personas que se sienta agraviada, puede afirmar, demostrar o evidenciar siquiera que su vida se haya visto afectada o lastimada por esas supuestas intervenciones o por ese supuesto espionaje”, dice el presidente constituido en juez. Y luego lanza la amenaza que más tarde trató de negar y rectificar culpando a los medios –para variar– de poner palabras que según él no dijo. “Espero que la Procuraduría General de la República con celeridad pueda deslindar responsabilidades y espero, al amparo de la ley, pueda aplicarse contra aquellos que han levantado estos falsos señalamientos contra el Gobierno”. ¿La ley contra los espiados pero no contra los presuntos espiadores?

Porque eso es lo más grave de la polémica respuesta de Peña; que además de rechazar, a priori y exonerar a su Gabinete del espionaje, no concede siquiera la posibilidad de que, si no fueron agencias de su gobierno, alguien más esté utilizando esos programas de espionaje tecnológico en México. En los dos casos denunciados públicamente, tanto en el de los activistas y periodistas como en el de los panistas, los señalamientos fueron sustentado en las investigaciones tecnológicas realizadas por expertos, en el primer caso del Citizen Lab canadiense y en el segundo del equipo de técnicos cibernéticos del CEN del PAN, que comprobaron que los vínculos enviados a los teléfonos celulares analizados sí llevaban a los softwares maliciosos del programa de espionaje “Pegasus”. Y que se sepa ese programa en México solo lo podría tener el gobierno, pues según afirma NSO group, sólo vende sus licencias a gobiernos para ser usadas exclusivamente en temas de lucha contra el terrorismo y la delincuencia.

Y ¿entonces? ¿No le correspondería al Presidente ordenar que se investigue quién más puede estar usando esos programas de espionaje ilegalmente contra ciudadanos? ¿No le preocupa a Peña saber que haya grupos de poder, políticos, económicos o incluso criminales que puedan estar espiando y utilizando las herramientas que sólo deberían estar en manos de sus agencias de seguridad y ser usadas, como él afirma, para labores de inteligencia contra el crimen?

Si nada de eso le preocupa ni le afecta al Presidente, y lo que más le molesta es que acusen a su Gobierno y se digan espiados los dirigentes civiles y políticos, a los que amenaza con aplicarles la ley por “falsos señalamientos”, entonces algo no está bien en el razonamiento con que el presidente respondió a este delicado tema que ya ha merecido exigencias, condenas y reclamos de investigación desde instancias internacionales como la ONU.

¿Qué le pasa a Peña?... Una explicación que pudiera ayudar a entender lo que el Presidente quiso decir o lo que le sucede en su fatídico quinto año de gobierno, es lo que comenta Miguel Alemán Velasco, priista, exgobernador de Veracruz, e hijo del expresidente Miguel Alemán, en su libro Si el Águila hablara, editado en 1996: Peña padece “el síndrome del quinto año, el de Iván “El Terrible”, que de todo desconfía, de todos teme traiciones y a todos ataca”.

¿Será que a Peña ya le entró el síndrome de Iván “El Terrible” y va contra los que se atreven a acusar de espionaje a su Gobierno pero no así contra los presuntos espiadores?
21 Junio 2017 04:00:00
Se abren los frentes del 2018
Lo mismo en forma de “espontáneas” protestas que les gritan “¡asesinos!” a Margarita Zavala y a Felipe Calderón, que en descalificaciones a priistas que piden “democracia interna” y elección abierta de su candidato presidencial y son tachados de “políticos de café” por sus dirigentes, o en filtración de versiones de renuncias masivas del gabinete del jefe de Gobierno que hacen sonreír a dos o tres gobernadores perredistas, la sucesión presidencial se aceleró y en los partidos se abren frentes al 2018.

Algunos más rudos, como el PAN, donde se acusan públicamente de “mentirosos”, “traidores”, “asesinos” y de “aprovecharse del cargo” para promocionar su imagen; otros más silenciosos, pero emergiendo a la superficie, como los priistas que empiezan movimientos y expresiones internas de rebelión, no del liderazgo del Presidente, al que reconocen como “jefe máximo”, pero sí del tratamiento patrimonial que Peña Nieto y su grupo –léase Luis Videgaray– le han dado al PRI en este sexenio; y otros más, como el PRD, con la incertidumbre de si será posible una alianza con el PAN, presionada por un Miguel Ángel Mancera que ya tiene un pie fuera del Gobierno “para caminar” y otros gobernadores que, con pocos méritos pero muchas ambiciones, están listos para dejar el “cochinero” en sus estados y sacrificarse por la grande.

Quizás el único partido donde nada se mueve en materia de sucesión presidencial es en Morena. Ahí no hay posibilidades de disidencia ante el candidato predestinado que ya levita hacia 2018. Eso sí, los morenos tampoco están exentos de sus frentes rumbo a las elecciones del próximo año, sólo que en su caso la disputa caliente es por la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, cuna y bastión del lopezobradorismo, que se tensa y tironea ante el arranque adelantado de Ricardo Monreal, la tranquilidad de Claudia Sheinbaum, dueña de los afectos patriarcales, y la incesante grilla del exlíder ceuísta Martí Batres.

En el PAN el principal frente abierto es entre Ricardo Anaya y Margarita Zavala. La declaratoria de “guerra” de la exprimera dama, justo un día después de las elecciones del 4 de junio, con un video en el que acusó al líder panista de “traición” y de seguir jugando con doble cachucha, la de dirigente y aspirante, no mereció respuesta verbal por parte de Anaya, pero al parecer sí una respuesta política. A partir de entonces la señora Zavala no sólo enfrentó la censura de varios cuadros y figuras de la cúpula del PAN, sino en sus eventos proselitistas y también en los de su esposo el expresidente Calderón, les brotan enardecidos críticos que al grito de “¡asesinos!” sabotean sus reuniones. Y mientras, desde barrera, Rafael Moreno Valle sólo observa y sigue en su frenético proselitismo con el panismo de la República, en tanto otros apuntados, como Miguel Ángel Yunes, esperan agazapados, con la perversidad que les caracteriza, su momento de saltar a la encendida batalla panista por el 2018.

La batalla en el PRI, que hasta ahora se mantuvo soterrada, acaba de aflorar con las expresiones de grupos que se resisten a la imposición de un candidato presidencial que no tenga el perfil de militancia clara y experiencia suficiente para abanderar al viejo partido. Esos grupos, los mismos que cuestionan el débil liderazgo de Enrique Ochoa y proponen su inmediato relevo, no están en contra de Peña Nieto, pero sí del estilo patrimonial y personalista con el que el Presidente y sus consejeros han manejado al partido. Son los que empiezan a pugnar, de cara a la XXII Asamblea Nacional de agosto, por un método más abierto para elegir al candidato presidencial, por abrir y transparentar también las candidaturas al Congreso y, en los casos más extremos, por la introducción de “candados” que eviten un “candidato por capricho” del Presidente, pero sin militancia ni afinidad con su partido.

La movilización priista, respondida por el dirigente de la CNOP, Arturo Zamora, con la etiqueta de “políticos de café”, cobra forma y en ella se ubica a personajes del tamaño de los exdirigentes Manlio Fabio Beltrones y Santiago Oñate, además de figuras que ya declaran públicamente como la exgobernadora yucateca Ivonne Ortega, el exmandatario oaxaqueño Ulises Ruiz o el diputado capitalino y exsecretario del CEN, José Encarnación Alfaro. Esos grupos, que comulgan más con aspirantes como Miguel Osorio Chong o José Narro Robles, se preparan para la batalla política e ideológica que se librará en la Asamblea, frente al bloque formado por el grupo cercano del Presidente, que encabeza el canciller Videgaray, quien hizo público su proyecto “de más de 30 años de caminar juntos” con el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, y que también apoyaría al titular de la SEP, Aurelio Nuño.

Los frentes están abiertos. Las batallas internas por el 2018 ya comenzaron.
20 Junio 2017 04:00:00
Un Gobierno que espía
Las denuncias de espionaje contra el Gobierno mexicano no son algo nuevo; históricamente se ha documentado cómo, desde la época del partido de Estado, las escuchas telefónicas, los seguimientos personalizados y hasta la vigilancia y acoso permanente fueron prácticas comunes del régimen priísta contra opositores y disidentes del sistema. Con sus distintas estructuras y denominaciones, la DFS, Inteligencia Militar, policía federal o Cisen, las “policías políticas” y agencias de seguridad siempre espiaron a organizaciones y personajes considerados “peligrosos”, “amenazas” o incluso “agentes extranjeros”. La práctica se realizó siempre desde las instancias federales, aunque también hay gobiernos estatales que, en su afán de control y vigilancia, impulsaron sus propios “centros de espionaje”, algunos ubicados en el Estado de México.

La técnica más recurrente han sido las escuchas telefónicas, que aún hoy se realizan y son motivo de filtraciones constantes de conversaciones entre dirigentes políticos, periodistas y activistas de la sociedad civil. Esa práctica nunca se fue, pero ahora se ha sofisticado con nuevas tecnologías que realizan espionaje ya no basado en líneas domiciliarias, ni en seguimiento de personas con fichas físicas –como las que aún se guardan en un enorme archivo del Cisen con datos, vida y milagros de personajes públicos– sino en el uso de malware que convierten a los teléfonos celulares –que hoy tienen 8 de cada 10 mexicanos– en auténticos espías de la vida privada, personal y profesional de esos mismos personajes.

Eso es lo que ayer denunció The New York Times en un reportaje que afirma que el Gobierno mexicano, a través de diversas agencias de seguridad (PGR, Cisen y el Ejército) habría espiado a través de sus celulares a varios dirigentes de Organizaciones No Gubernamentales, defensores de derechos humanos y periodistas a los que se les inoculó en sus aparatos móviles el llamado software malicioso Pegasus, que convierte a los teléfonos móviles en robots espías que lo mismo reportan conversaciones telefónicas que correos, mensajes de texto, chats, videos, fotografías, ubicación y hasta funcionan como cámara y micrófono que transmite, en vivo y directo, cualquier actividad del dueño del teléfono infectado.

Los casos mencionados ayer por el NYT de activistas como Juan Pardinas, del IMCO, Mario Patrón, del Centro Pro, o los periodistas Carmen Aristegui (a quien incluso intentaron espiar a su hijo cuando era menor de edad), Carlos Loret de Mola, Salvador Camarena, Rafael Cabrera y Daniel Lizárraga, autores estos últimos del reportaje de la Casa Blanca de Las Lomas, constituyen una gravísima denuncia en contra de la administración del presidente Enrique Peña Nieto que, en el discurso dice respetar la “libertad de expresión y de crítica”, así como el trabajo de defensores de derechos humanos y periodistas, pero en la práctica permite que, según el rotativo estadunidense, sus agencias de seguridad espíen a “personajes incómodos”, utilizando la tecnología.

No es la primera acusación de este tipo al Gobierno peñista, sin que haya algo más que un deslinde y una recomendación desganada para que los personajes espiados “denuncien ante la PGR para que se puedan realizar las investigaciones correspondientes”. Lo mismo que ayer dijo en una carta al editor del NYT el Director de medios Internacionales de la Presidencia de la República, Daniel Millán, fue lo que declararon desde el gobierno el pasado 24 de mayo cuando los dirigentes de 10 organizaciones civiles acusaron a la administración de Peña Nieto de “espionaje contra activistas” y se levantaron de la mesa de la Alianza para el Gobierno Abierto (AGA).

Fundar, Imco, Artículo 19, Observatorio Nacional Ciudadano, México Evalúa, Social Tics, Cultura Ecológica y Control Ciudadano rompieron con el Gobierno peñista por la misma razón que ayer documentó el NYT: espionaje a Alejandro Calvillo de El Poder del Consumidor, y Luis Manuel Encarnación, de ContraPESO. La denuncia la hicieron desde febrero al Gobierno mexicano, al que pidieron investigar esos señalamientos, y como no hubo respuesta alguna, decidieron abandonar la iniciativa de Gobierno Abierto y denunciar a México para que fuera desconocido por esa iniciativa global que promueve justamente la transparencia gubernamental.

Esta es la segunda denuncia pública y fundamentada que, en menos de un mes, acusa de espionaje al actual gobierno federal. Si no hay una investigación a fondo y un deslinde de responsabilidades, se estaría validando y reconociendo una práctica violatoria de derechos y garantías constitucionales, además de que se confirmaría que con Peña no sólo retrocedimos en indicadores sociales, en seguridad y violencia, o que volvió el “partido de Estado” en las elecciones; también sigue, más sofisticado e igual de intimidante, el #GobiernoEspía.
19 Junio 2017 04:00:00
¿Alianza antimorena en la CDMX?
La experiencia de las últimas elecciones confirma que, en varios estados, la formación de alianzas entre distintos partidos han tenido como objetivo, sí, la conquista del poder, pero también enfrentar a la fuerza emergente de Morena en varias entidades y frenar el avance de Andrés Manuel López Obrador y su ascendente partido en las regiones y con miras a la elección presidencial del próximo año.

En Veracruz el PAN buscó al PRD para enfrentar a Morena y evitar que el lopezobradorismo siguiera creciendo y se hiciera de más ciudades en la elección reciente de alcaldes. Y funcionó. Esa alianza equilibró las fuerzas rumbo a la sucesión de la Gubernatura en 2018. O el caso más gráfico del Estado de México, donde la diferencia que evitó la derrota del PRI –que como partido sacó casi 70 mil votos menos que Morena– fue la alianza de los priistas con Nueva Alianza, PVEM y PES, que aunque no alcanzaron cada uno la votación suficiente (3%) y perderán el registro local, en conjunto sí le aportaron al PRI poco más de 5 puntos que hicieron ganar a Alfredo del Mazo.

Tan efectivas han sido las alianzas “antimorena”, que para 2018 ya se anuncia la pretendida alianza PAN-PRD de Ricardo Anaya y Alejandra Barrales, que es una respuesta, sí, a la demostración de fuerza y cinismo del aparato federal y gubernamental del PRI en el Estado de México, pero también es el reconocimiento de que, solos, panistas y perredistas no pudieron competir con Morena y su crecimiento en territorio mexiquense. El mismo PRI repetirá en la elección presidencial el esquema de sus alianzas con partidos que, aunque pequeños, en la sumatoria de sus votos ayudarían al partido gobernante a superar el tercer lugar en las encuestas y lo pueden volver competitivo.

Por eso cada vez cobra más fuerza en la Ciudad de México, en la próxima elección local del 2018, una gran alianza de partidos para enfrentar y frenar el avance de Morena en la capital y evitar que se apropie de la jefatura de Gobierno, de la mayoría de 16 delegaciones, ahora alcaldías, y del control de la Asamblea Legislativa. Esa alianza, para la que ya hay conversaciones y acercamientos, sería encabezada por el PRD y podrían sumarse el PAN, PRI y el PVEM.

La clave de esa coalición “antimorena” radicaría no sólo en número y tamaño de partidos, sino en el candidato que llevarían a la jefatura de Gobierno. Y ahí cobra fuerza la propuesta de que, para enfrentar a Morena en el principal bastión nacional del lopezobradorismo, nada mejor que un candidato morenista como Ricardo Monreal, jefe delegacional en Cuauhtémoc que ya ha expresado sus intenciones de ser abanderado al Gobierno capitalino, “con o sin Morena”. Monreal dijo que en septiembre dejará la delegación Cuauhtémoc para buscar la candidatura de su partido, pero ante la posibilidad de que Andrés Manuel López Obrador optara por un perfil más cercano a sus afectos, como el de Claudia Sheinbaum, el zacatecano no descarta aceptar la postulación de otro partido o de una alianza de partidos.

Una alianza para frenar a Morena no incidiría en la elección capitalina; el cálculo es que si a López Obrador se le derrota en la capital, donde está su mayor reserva de votos, también se le puede ganar la presidencial, de ahí que la coalición capitalina tendría ese doble incentivo para los partidos políticos que podrían integrarla ¿Todos contra AMLO en la CDMX?

NOTAS INDISCRETAS…

¿Qué pasó el sábado entre Miguel Ángel Mancera y su gabinete? Las versiones sobre la petición de renuncia del jefe de Gobierno a todos los miembros de su gabinete, que luego fueron desmentidas por voceros y operadores del gobierno capitalino, sí tuvieron un fondo real que confirman fuentes bien informadas de la administración mancerista. Resulta que quien hizo el comentario, en una reunión de gabinete, de que “todos deberían poner su renuncia sobre la mesa”, ante la crisis de confianza y la sospecha de “traiciones” porque no apoyan debidamente al jefe de Gobierno, fue precisamente su jefe de Gabinete y hombre de mayor confianza de Mancera, Luis Serna. El comentario fue más en el sentido de una renuncia simbólica para que le dieran a Mancera la posibilidad de evaluar el trabajo de cada uno de sus colaboradores, a raíz de varios frentes que se le han abierto al gobernante capitalino por temas de aumento de inseguridad, obras cuestionadas y otros asuntos. Pero al filtrarse el mensaje de Serna y ante el escándalo en medios, de inmediato comenzaron a desmentirlo. El propio Serna, en reconocimiento de un problema que no buscaba crear, le presentó su renuncia a Mancera pero éste se la rechazó. Al final todo quedó en una filtración no deseada, un desmentido oficial y una reu-nión y un mensaje mal operado que metió mucho ruido al Gobierno capitalino, justo a un par de meses de que el jefe de Gobierno se separe de su cargo para buscar la candidatura presidencial…Se lanzan los dados. Escalera. Bien comienza la semana.
17 Junio 2017 04:03:00
AMLO: freno en la tercera
Enfundado en su traje de beisbol, Andrés Manuel López Obrador tiró la bola de la resignación y se dispuso a dar vuelta a la hoja de la elección mexiquense y sus impugnaciones de fraude, para enfilarse hacia su verdadero y primordial objetivo: la Presidencia de la República en el 2018. “Nos acaban de robar la elección del Estado de México, pero la tercera es la vencida. Vamos a seguir adelante”, decretó el dirigente nacional de Morena, que pareció cerrar así el capítulo de su lucha postelectoral por los recientes comicios mexiquenses.

Podría decirse, utilizando un símil beisbolero, que López Obrador decidió meter freno en la tercera base y dejar de discutir con al Ampáyer y de acusar de trampa al equipo contrario, para esperar una mejor pelota de su equipo Morena –en lugar del apretado “hit” que metieron en los comicios del Edomex– para tratar de emprender la carrera definitiva con todo hacia el “Home”, que en su caso es ganar la elección presidencial del próximo año. Así, el colmilludo jugador que desde sus años mozos práctica el llamado “rey de los deportes”, se detiene en la tercera, ya no discute más y deja que siga el juego, mientras flexiona las rodillas y se coloca en posición de arranque para anotar la carrera que realmente le importa: la del 2018.

Con estas declaraciones beisboleras, con las que mandó una bola simple a los bateadores del PRI y de Los Pinos, el dirigente de Morena confirmó lo que muchos análisis dijeron desde antes de las elecciones del pasado 4 de junio: Andrés Manuel jugó con todo en el Estado de México, buscó ganar este partido, aunque siempre previó el escenario de “perder ganando”, como finalmente ocurrió. Y sí, lanzó sus mejores bolas, mandó a batear a una jugadora desconocida y que parecía de bajo perfil, Delfina Gómez “La maestrita” que, para sorpresa de los contrincantes, con los consejos de su entrenador logró pegar un triplete que casi se volaba la barda, pero que al final le cacharon la pelota con la punta del guante (la punta fueron los votos de Nueva Alianza, PVEM y el PES) evitando un jonrón que había puesto a temblar al equipo de “Los Primos” de Atlacomulco.

Y cuando todos pensaban que el líder, “couch” y bateador estrella de “Los Morenos” iba a seguir gritándole al Ampáyer y parar el partido hasta que se revisará la jugada, éste se serenó, regresó a la tercera base a la que ya había llegado antes de esa jugada y prefirió dejar seguir el partido en espera de un “hit” que lo lleve a pisar el “home” de las presidenciales.

Hoy que López Obrador prácticamente da por cerrada su protesta política en los cuestionados comicios mexiquenses –sabedor que entre más estridente se volvía su discurso más puntos podía perder en su aspiración presidencial– y que decide enfocarse de nuevo en la elección que más le importa (aunque las impugnaciones y recursos legales sigan su curso hasta la última instancia) también cabe otro análisis que algunos hacían antes del 4 de junio: al tabasqueño en el fondo le convenía más no ganar la Gubernatura con Delfina Gómez, porque de haber sucedido eso, en ocho meses ese gobierno se le hubiera convertido en un severo problema, en un agujero por el que sus detractores y críticos habrían aprovechado para cuestionar un potencial desastre de Morena como gobierno en la entidad más poblada y con mayor presupuesto de la República.

De ahí que ahora el discurso, tanto del dirigente como de la candidata de Morena, sea decir, casi al unísono, que “nos fue requetebién” y presumir que su partido fue el que mayor votación obtuvo en el Edomex, superando al PRI y mandándolo al segundo lugar de votación, por casi 70 mil votos. Y si a eso se añade el extraordinario crecimiento que lograron en Veracruz, al gobernar varias de las principales ciudades incluida Xalapa la capital, y los terceros lugares de votación en Nayarit y Coahuila, el mensaje de que, “en tan sólo dos años”, Morena se convirtió en el partido con mayor crecimiento de votos en México, perfectamente sostiene la idea de que perder la codiciada Gubernatura mexiquense no fue una derrota tan costosa, si se contrasta con la muy alta votación obtenida que finalmente suma para el proyecto presidencial lopezobradorista.

Así que, “pa´atrás los fielders”, que el beisbolero tabasqueño ha mandado una nueva jugada, más cerebral y con menos víscera. Busca definir, por su puesto a su favor y en la última entrada, el partido de la sucesión 2018, con un “sprint” final que lo lleve a pisar la almohadilla del “home”, ya sea que logre entrar trotando o incluso con un “safe in home”. La pregunta es qué van a hacer al respecto de esta nueva estrategia la novena tricolor de “Los Pinos” y la muy posible novena azul y amarilla que formarán panistas y perredistas para intentar frenar, a como dé lugar, la carrera del “Peje” e impedirle que llegue al “home” presidencial ¿Juego limpio o juego sucio en el diamante? ¿Y el Ampáyer del INE, volverá a hacerse el ciego, loco y sordomudo? ¿Habrá un ganador claro en la novena entrada del 1 de julio del 2018 o nos iremos a extrainnings? Todo puede pasar en este impredecible y trepidante deporte nacional llamado la sucesión presidencial.
14 Junio 2017 04:00:00
Una terna para el PRI
Entre las decisiones que se cocinan en Los Pinos, de cara a la sucesión presidencial de 2018, el relevo en la dirigencia nacional del PRI es de los primeros pasos que se ven necesarios y urgentes dentro del mismo priismo. La realización de una Asamblea Nacional en agosto, de pronóstico reservado –por la agitación interna que vive el partido y el reto de operar las mesas de trabajo sin “sorpresas” o rebeliones de corrientes que suele haber en esos cónclaves– requieren, a decir de los priistas de la cúpula, de un “dirigente más experimentado, un priista probado y que inspire más respeto entre los militantes y grupos del partido”.

Al riesgo de una Asamblea Nacional que se salga de control, se añade la conducción de un proceso para elegir al candidato del PRI a la Presidencia, ya sea abierto y con varios aspirantes moviéndose en campañas internas o incluso una decisión presidencial cerrada en la que el dirigente del PRI tendría que tener un liderazgo fuerte para operar la elección que se haga en Los Pinos y evitar divisiones o fracturas internas como las que hoy se ven posibles si el “ungido” por el dedo presidencial no tiene el perfil de militancia y experiencia que demandan varios grupos y corrientes dentro del priismo.

Hay grupos que ya empujan nombres y perfiles para sustituir a Ochoa Reza; se menciona a tres políticos de experiencia política y partidista. El primero de la terna es el director del ISSSTE, José Reyes Baeza. Al exgobernador de Chihuahua se le analiza como una de las opciones no sólo por la lealtad y confianza que le reconocen en Los Pinos, sino por considerarlo también un operador político capaz y con una militancia priista reconocida. Aunque Reyes Baeza tiene buena relación con varios de los aspirantes a 2018 que se mencionan en el gabinete, se le ve más cercano al secretario de Gobernación, Miguel Osorio, y al titular de Salud, José Narro.

El segundo es otro exgobernador, José Calzada Rovirosa, de Querétaro. Del actual secretario de Agricultura es conocido su interés por ocupar el despacho principal de Insurgentes Norte y se le considera uno de los pocos exmandatarios estatales del PRI que salió con “buena imagen” de su estado, aunque en su contra algunos esgrimen el hecho de que perdió la sucesión de su entidad a manos del panista y actual gobernador, Francisco Domínguez. Calzada, dicen algunos, “juega para Calzada”, refiriéndose a la sucesión presidencial, aunque otros lo ven como propuesta cercana a Luis Videgaray.

Y finalmente el tercer político que suena para el PRI es el senador Emilio Gamboa Patrón. Cercano al afecto y la comunicación con el Presidente, el líder senatorial que ha sobrevivido a más de 6 sexenios siempre en posiciones de poder, es visto como un operador de confianza para Peña Nieto y tiene la ventaja de que el actual CEN priista fue integrado en su mayor parte por él, con operadores de su confianza, en una alianza con Videgaray para arropar al inexperto Ochoa Reza cuando fue impuesto en el partido en agosto de 2016. Gamboa tiene el colmillo y la experiencia de haber vivido cinco sucesiones presidenciales y ha sido un cercano operador de las reformas e iniciativas peñistas.

El relevo en el PRI podría darse a más tardar en julio, en la idea de que la nueva dirigencia se meta de lleno a la organización y preparación de la XXII Asamblea y en la implementación del nuevo esquema que preparan ya en Los Pinos para elegir al próximo candidato priista a la Presidencia. Del liderazgo que se elija para el viejo partido se derivarán también señales y definiciones para un 2018 que sigue siendo cuesta hacia arriba para el PRI.

NOTAS INDISCRETAS…

El fallo de la Suprema Corte de Justicia ayer sobre la transparencia y la rendición de cuentas arroja un poco de luz sobre el oscuro panorama de la corrupción institucionalizada en el país. Porque los ministros ordenaron que a partir de ahora todos los servidores públicos y funcionarios estarán obligados a hacer públicas sus declaraciones patrimoniales, desde el Presidente, gobernadores, legisladores, funcionarios y hasta los propios ministros y magistrados.

Ya no podrán escudarse, dijo la Corte, en supuestas “razones de seguridad personal”, ni en riesgos de ser secuestrados u otros pretextos para evitar la transparencia. El mandato de SCJN es que los ciudadanos que integran el nuevo Sistema Nacional Anticorrupción sean los encargados de diseñar el formato de las declaraciones 3de3 que serán obligatorias para evitar “mañas y trampas” de políticos y candidatos que juegan con el discurso de la transparencia, cuando lo único que hacen es ocultar sus riquezas de dudosa procedencia. ¿Acatarán los políticos la decisión de la Corte, comenzando por los propios ministros y el Presidente?... Los dados mandan Escalera doble. Buen tiro.
10 Junio 2017 04:00:00
Lágrimas de Lozoya
Mientras crecen las versiones que hablan de un “golpe inminente” en Pemex por el caso Obedrecht, a días de que la Fiscalía de Brasil entregue a la PGR el expediente de los sobornos pagados por la empresa brasileña a funcionarios de México, también crece la expectación por saber el nombre de quién habría recibido esos recursos ilegales con los que la empresa compraba la asignación de contratos de obras y servicios de la petrolera mexicana. Las últimas versiones apuntan al exdirector de Pemex Refinación, Miguel Tamez Rodríguez, como la identidad del funcionario misterioso en este escándalo y quién se afirma, podría ser acusado con una orden de aprehensión dentro del escándalo de corrupción que ha sacudido al continente americano.

Sin embargo, esa no es la versión de los hechos que maneja el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin. Al menos dos testimonios de amigos cercanos de Lozoya, que afirman haberlo visto y conversado con él en fecha reciente, aseguran que el exfuncionario despedido por el presidente Enrique Peña Nieto en febrero de 2016, en plena crisis de la empresa productiva del Estado, tiene una versión muy distinta de los pagos de Obedrecth a funcionarios del Gobierno mexicano.

Lo primero que resaltan las dos fuentes consultadas es el estado de ánimo “sumamente alterado” en el que han visto a Lozoya Austin. Narran cómo al hablar del caso Obedretch se comienza a descomponer y repite insistentemente que él no recibió ningún dinero de la compañía brasileña. “Ellos (el Gobierno federal) saben bien a dónde y a quién se entregó el dinero que mandaron de Obedrecth, saben que yo no recibí ni un centavo”, dice afectado el exdirector de Pemex, a quien los testigos han visto desesperarse al punto del llanto cuando toca ese tema.

Pero luego viene la parte más fuerte de lo que el desesperado Lozoya dice sobre el dinero que sí habría mandado la compañía investigada por la Fiscalía de Brasil: una parte fue entregada, dice, al Gobierno anterior, en los últimos meses de su mandato (el de Felipe Calderón) y la otra se la dieron a una mujer que manejaba las finanzas del Gobernador de un estado que luego se convertiría en el operador político más importante del candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto. Es decir, que los “sobornos” que pagó Obedrecht a cambio de contratos en Pemex, se habla de hasta 10.5 millones de dólares, no necesariamente se dieron para la asignación de obras específicas, sino más bien pudieron ser, el menos en el caso del Gobierno actual, como “ayuda financiera” a la campaña para que luego, una vez en el poder, se le favoreciera con las asignaciones importantes. Esa sería la ruta del dinero que sugiere, en su desesperación, el exdirector de Pemex.

Y es que para Lozoya Austin este tema se sumó a las acusaciones de desvíos, corrupción y dispendio durante su gestión en Pemex y lo ha colocado en la lupa pública como el principal sospechoso en México de una investigación que ya le costó la destitución y la cárcel a varios funcionarios y gobernantes de varios países de América Latina acusados de haber recibido “sobornos” y “apoyos financieros” de la compañía brasileña cuyo socio mayoritario, Marcelo de Odebrecht, negoció con las autoridades de su país proporcionar la lista de los políticos y funcionarios petroleros a los que sobornó a cambio de que le conmuten años de cárcel por el mayor escándalo de corrupción en la región en los últimos tiempos.

En medio del hermetismo, la lentitud y la opacidad con la que el gobierno de Peña Nieto y su procurador Raúl Cervantes Andrade, han manejado las investigaciones sobre la actuación de la petrolera brasileña en nuestro país, al grado de declarar ·reservada” buena parte de las indagatorias, las especulaciones y rumores apuntaron siempre hacia Emilio Lozoya por haber sido su gestión la que llevó a Pemex a la crisis presupuestal y de producción más grave de su historia. Las voces que desde su salida en 2016, lo mismo desde el Congreso que desde la iniciativa privada, lo acusaban de diversos actos de corrupción, venta de “citas” para ver al director, gastos millonarios en proyectos suntuarios y decisiones equivocadas que tiraron la producción y la exportación de crudo a sus niveles más bajos en la historia reciente, vieron en Lozoya el blanco natural y perfecto cuando estalló el escándalo Obedrecht en todo el continente.

Citas a 3 millones de pesos. Aunque Emilio Lozoya se ha deslindado de señalamientos de corrupción durante su gestión, hay empresarios del ramo petrolero que confirman que en el círculo cercano del entonces director de Pemex había un grupo formado por el coordinador ejecutivo de la Dirección, Froylan Gracia; el coordinador de Asesores, Carlos Roa, y el secretario particular, Rodrigo Arteaga, que incurrían en prácticas ilegales. Un contratista, cuya identidad se reserva, afirma que para obtener una cita con Lozoya tuvo que pagar 3 millones de pesos.
07 Junio 2017 04:00:00
2018: Y el dinosaurio se mueve…
Mientras se aprestan a defender “con todos los recursos” políticos y jurídicos su apretado triunfo en el Estado de México, ante el recuento voto por voto pedido ayer por Andrés Manuel López Obrador, los priistas ya están pensando también en el 2018 y en estas semanas comenzarán a salir varios aspirantes a la candidatura presidencial que, con la venia del presidente Peña Nieto, intensificarán sus movimientos, declaraciones y giras por todo el país, desde sus posiciones en el Gabinete federal.

En la forma, los priistas aparecen unidos para defender –al grito calderonista del “haiga sido como haiga sido”– los resultados electorales del pasado domingo 1 en Edomex y con más reservas en Coahuila; pero en el fondo también están divididos en la valoración de esta victoria entre los que la festejan como “el gran logro que reposiciona al PRI” y los que piden “mesura para no caer en la soberbia” y no ver las señales negativas de triunfos demasiado apretados, a pesar de la enorme y millonaria inyección de recursos federales y estatales que se realizó en ambos comicios; 2.9 y 1 punto de diferencia no son para festejar, cuando desplegaron, a toda su potencia, las maquinarias priistas, otrora poderosas.

Pero los llamados a la prudencia no evitan que en Los Pinos y el PRI se echen las campanas al vuelo y, bajo la lógica del “sí se pudo” (2017) y el “sí se puede” (2018), hay corrientes que le dicen a Peña Nieto que es momento de “sacar a la vitrina” a un grupo de prospectos y aspirantes para aprovechar el impulso electoral y acortar la enorme ventaja que le llevan los precandidatos de los otros partidos. Incluso hay un grupo que propone reeditar una versión actualizada de la “pasarela de presidenciables” idealizada por Miguel de la Madrid en 1987 con seis precandidatos que simularon una competencia interna en la que, igual en aquel entonces que ahora, se definirá por un solo elector: el dedo Presidencial.

Y parece que Peña Nieto oye esas voces que le piden simular una apertura que ayude a reposicionar a su desprestigiado partido; porque a todos los secretarios del Gabinete les dio una instrucción en Los Pinos a principios de mayo pasado: “Necesito que se muevan, que vayan por todo el país, que se reúnan con todos los sectores sociales y que hablen de todos los temas”.

Así, lo mismo vemos al secretario Miguel Osorio Chong terminar de “soltarse el pelo” para moverse como aspirante, aunque ya lo hacía de manera contenida, que también presenciamos el resurgimiento de José Antonio Meade que hoy habla de todo y todos los días, luego de que él mismo se había descartado cuando interpretó mal un comentario del Presidente que, cuando lo nombró secretario de Hacienda, le dijo: “Quiero que te quedes conmigo hasta el final del sexenio”. Pero no serán los únicos, junto a un apuntado José Narro que también ya sigue la orden presidencial y hace de la salud una bandera, vemos ahora sumarse a un avispado Enrique de la Madrid, de quien algunos empiezan a hablar como “la carta oculta” no sólo por la marca del apellido, sino por sus excelentes números en el turismo, e igual resurgen los ánimos en la SEP, con el joven príncipe Aurelio Nuño que también se encarta en la lista, y también en la Sagarpa, donde José Calzada se mueve con dos escenarios enfrente: la posibilidad de ser el nuevo dirigente nacional del PRI y su interés, nunca abandonado, de buscar “la grande”. Sin olvidar al único Gobernador que figuraría, el mexiquense Eruviel Ávila que, tras el apretado triunfo, aún sujeto a revisión, tan se ve presidenciable que ya prepara una nueva boda en las próximas semanas que lo coloque en la lista de presidenciables.

No faltará quien, dentro o fuera del PRI, opine que con sus números actuales, su marca deteriorada y una pesada y tóxica losa llamada Peña Nieto, poco importa el nombre del candidato priista; incluso dirán que “la caballada está flaca” o de plano que “de todos no se hace uno”, pero la historia enseña que al PRI no se le puede ni se le debe dar por muerto; hacerlo es un error que han pagado la sociedad y sus adversarios. El dinosaurio sigue ahí…y todavía se mueve.

NOTAS INDISCRETAS…Multidudinarias movilizaciones ayer en Saltillo y Torreón. Gritos de “¡Fuera el PRI!” y “¡No al fraude!”, resonaron en las calles y plazas de las principales ciudades de Coahuila. Hoy se sabrá el resultado final de la elección. Pero parece un hecho que si gana el PRI arderá Coahuila…Mientras tanto en el Edomex por fin apareció López Obrador junto a Delfina, a la que abandonó durante toda la jornada del domingo y nunca apareció con ella en la noche angustiosa del domingo. Ayer juntos, el tabasqueño y la maestra se levantaron los brazos para gritar la consabida consigna: “Voto por voto, casilla por casilla”. ¿Podrán contra la poderosa maquinaria que ya los arrolló, con todas sus mañas en las votaciones? Está por verse… Los dados mandan escalera doble. Se compone la semana.
06 Junio 2017 04:00:00
Coahuila y Edomex: ‘algo huele a podrido’
De la incertidumbre a la desconfianza y ahora a la impugnación judicial, los procesos electorales del domingo, en Coahuila y el Estado de México, han entrado en una fase de cuestionamientos sobre la completa legalidad de los resultados. En ambos casos, como se preveía, con diferencias tan apretadas de 1 y 2 puntos, aparecieron discursos que hablan de “fraude”, “robo de elección” o “irregularidades grave”, que llevarían a los candidatos perdedores y sus dirigencias partidistas a recurrir a la vía legal para que se revisen casillas, actas y conteo de los votos, además de otras prácticas y denuncias que, eventualmente, podrían constituir causas de anulación parcial o total de las votaciones.

En el Estado de México, el señalamiento de “elección de Estado” que se oyó profusamente en las campañas, cobró fuerza la noche de los comicios. Candidatos que reconocieron la derrota, como Josefina Vázquez Mota, del PAN, o Juan Zepeda, del PRD, anunciaron “impugnaciones y denuncias”. Y el caso totalmente previsible de Morena, con su dirigente Andrés Manuel López Obrador, que desde que conoció el resultado del Conteo Rápido elaborado por el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) habló de que “nos robaron la elección” y anunció denuncias y recursos por la vía legal, “sin violencia ni confrontación”, precisó el dirigente.

¿Qué tantas pruebas o evidencias documentales lograrán reunir los candidatos del Edomex y Coahuila para sustentar sus acusaciones? ¿Qué tan abiertos estarán los tribunales estatales y federales para valorar esas denuncias? Y, sobre todo, ¿qué tan sólidas serían las pruebas para lograr anulaciones de casillas que logren incidir en un vuelco en los resultados que este miércoles se harán oficiales con los conteos distritales? Un par de meses tomará responder esas preguntas, hasta agotarse las instancias procesales.

Por lo pronto, la sensación que flota en el ambiente, a partir de evidencias que surgen en fotografías y videos del día de los comicios —principalmente de Coahuila y en menor grado del Edomex— es que efectivamente, junto a las maquinarias electorales y el dinero público que corrió a raudales en las dos entidades gobernadas por el PRI, también hubo prácticas que se creían superadas y que en la mayoría de los casos favorecieron a los candidatos priistas, como el robo de paquetes electorales y la manipulación de los votos.

En Coahuila, el extraño comportamiento del PREP, que terminó con el triunfo con 1 punto de diferencia al priista Miguel Riquelme, ya provocó que el resto de los candidatos aparecieran ayer en conferencia conjunta para denunciar “irregularidades graves”. Guillermo Anaya, del PAN, y quien se proclama “ganador” de la elección, junto al tercero y cuarto lugar, Armando Guadiana, de Morena, y el independiente, Javier Guerrero, anunciaron el Frente por la Dignidad de Coahuila y convocaron a una gran marcha hoy por la tarde, en la Plaza Mayor de Saltillo, en “defensa del voto”.

Las denuncias en Coahuila se agravan cuando no sólo los opositores hablan de “fraude”, sino también el exgobernador Humberto Moreira, candidato del Partido Joven a diputado local, quien acusa un “robo de elección” que involucra a su hermano el exgobernador Rubén Moreira y al priista Riquelme, quien también era candidato de su partido a la Gubernatura.

En un audio telefónico en poder de esta columna, Humberto Moreira habla con un tal “Lobo”, a quien le dice: “A ver mi querido Lobo, tú ganaste, se robaron la puta elección, nos hicieron la misma chingadera. Ejemplo, donde votó Tato llevó a 18 familiares con él a votar y salió un voto, que no mamen. Pancho Colonias, juntó a sus 80 familiares, todos marchando a votar, y sacó un voto, que no mamen, nos están robando la puta elección”. Luego, en una segunda parte de la misma conversación, el exgobernador y exdirigente del PRI, alude al Gobernador y amenaza con movilizarse: “Nos robaron la elección de la manera más burda, estamos pensando en hacer una gran concentración, pero gran concentración, la nunca vista en todo el estado, lo que te hicieron a ti nos lo hicieron a nosotros en todo el estado. Ejemplo concreto: ¿111 votos Hervey Faz en Acuña?, cuando hice una encuesta iba en primer lugar por de a madre, y el PRI 5 mil y feria cuando iba en tercer lugar el PRI; es lo más burdo que he visto en mi vida, son unos hijos de la chingada, hagamos una gran concentración, pero organicemos todos los que fuimos asaltados por el puto tirano del gobernador (Rubén Moreira) y con su bola de secuaces”, dice Humberto Moreira su florido lenguaje.

Cuando un exdirigente nacional del PRI habla de “robo de elección”, algo sabe sobre el tema.
03 Junio 2017 04:04:00
5 de junio, la sucesión se acelera
De las pocas cosas ciertas en el incierto escenario electoral de este domingo, es que gane quien gane en el Estado de México, Coahuila, Nayarit y Veracruz –y por encima incluso de muy posibles conflictos postelectorales– el efecto inmediato que seguirá a estas votaciones locales es el aceleramiento del proceso de sucesión presidencial que ya está en marcha. A partir de este lunes 5 aumentará el ritmo y la intensidad con que los aspirantes presidenciales, y prospectos de todos partidos, se moverán públicamente con miras a las nominaciones del 2018.

En donde se notará más claramente cómo meten el acelerador los precandidatos presidenciales es en el PRI, por la razón obvia de que son los más rezagados y hasta ahora contenidos. A partir del lunes, veremos con mayor claridad quiénes son los priistas que, además de los conocidos en las encuestas –Miguel Osorio Chong, José Narro o José Antonio Meade– buscarán mejorar su posicionamiento público para ser considerados en un eventual proceso interno para seleccionar a su candidato al 2018, como el que impulsan en la cúpula gubernamental y del tricolor, con la idea de que una “pasarela” de aspirantes ayudaría a mejorar los números del viejo partido que hoy se ubica en tercer lugar de las encuestas.

Peña al Gabinete: ¡muévanse! Una señal clara de que las cosas se van a acelerar en el PRI y por consiguiente en el resto de los partidos rumbo al 2018, es la instrucción directa que dio el presidente Enrique Peña Nieto a todos los secretarios de su gabinete en una reunión ocurrida en los primeros días de mayo en Los Pinos. “Les pido a todos que se muevan. Que recorran la República y cambien su forma de hacer giras en los estados”, instruyó el Presidente y pidió a sus colaboradores que ya no se reúnan sólo con organismos de su sector y que estén mínimo un par de días en cada lugar para que tengan reuniones con empresarios, dirigentes sociales y organizaciones de todos los ámbitos.

Peña Nieto les dio “carta abierta” a todos los secretarios para que, en sus giras y recorridos por el país, “hablen de todos los temas, de cualquier cosa que les pregunten, aunque no corresponda a sus funciones”. En los hechos, el Presidente “soltó” a todos sus colaboradores, sean o no aspirantes presidenciales, con la idea de que se muevan en lo que seguramente es una estrategia para observar su desempeño en los siguientes meses y a partir de ahí, según lo que se observe, definir los perfiles de quienes pueden integrar una “baraja más amplia” de posibles precandidatos del PRI en el 2018.

“La instrucción fue la misma para todos y varios la están atendiendo con toda la libertad que el Presidente nos dio para movernos y tener reuniones con distintos sectores o incluso opinar y declarar sobre temas diversos y distintos a nuestros campos de acción. El mensaje es claro y quien lo entendió lo entendió”, dice un integrante del Gabinete presidencial que confirma la orden dada por el Mandatario a todos sus colaboradores de primer nivel.

¿Baraja tricolor ampliada? A partir de la señal dada por Peña a su gabinete, es muy probable que la lista de precandidatos presidenciales del PRI se amplíe en la idea que ya permea en las cúpulas de ese partido de abrir un proceso interno para seleccionar al candidato y de ese modo tratar de jalar reflectores mediáticos que ayuden a reposicionar al PRI y recuperar algo del tiempo y la ventaja que le llevan aspirantes de otros partidos que tienen ya más de dos años en campaña como Andrés Manuel López Obrador, Margarita Zavala, Rafael Moreno Valle y el mismo Ricardo Anaya. ¿Quiénes podrían quedar en una baraja ampliada de aspirantes prisitas?

De entrada estarían las cartas más conocidas y mejor posicionadas en este momento del viejo partido: Osorio Chong, Narro Robles, José Antonio Meade y Manlio Fabio Beltrones. Y, dependiendo del resultado del Estado de México, Eruviel Ávila. Pero a esos hay que añadir otros que se habían rezagado o algunos de nueva incorporación en la baraja priista: Enrique de la Madrid, Aurelio Nuño y, contra todos los pronósticos, Luis Videgaray. Esos son, los más visibles hasta el momento, pero en la lógica de mayor apertura y visibilidad que ahora se maneja, podrían sumarse incluso otros, aunque todo apunta a que, en una lista definitiva de precandidatos se hablaría máximo de 5 o 6 aspirantes.

Es probable incluso que, derivado de esas decisiones que los priistas tienen claro que, por más proceso abierto que hubiera, sólo le corresponden al dedo presidencial, se comiencen a ver, pasadas las elecciones de mañana, algunos cambios y reacomodos en el Gabinete, la posible salida de algunos integrantes y la llegada de otros, todos movimientos que ya serán en la lógica clara de la sucesión presidencial acelerada que veremos a partir del próximo lunes.

Las fechas se irán definiendo pero un plazo importante para las decisiones que se tomen en el PRI en materia de sucesión presidencial, será la XXII Asamblea Nacional programada para iniciar el 23 de agosto próximo. Las mesas de trabajo serán un buen termómetro de cómo vendrá la elección del candidato priista, pues hay desde los grupos afines al presidente Peña que buscarían garantizar el control absoluto del grupo gobernante, hasta algunas corrientes internas que disienten de Los Pinos y del grupo de poder que encabeza el canciller Luis Videgaray, y que buscarían arrebatarles el manejo y las definiciones del 2018 con cambios en los estatutos que podrían incluir nuevos “candados” que modifiquen los requisitos para la candidatura presidencial y evitar la llegada de personajes afines a Videgaray con un perfil más técnico que político o sin militancia partidista.

De hecho, hay grupos que empujan que, inmediatamente después de la Asamblea, se inicie la “pasarela” de aspirantes con miras a un proceso interno.
31 Mayo 2017 04:00:00
Miyuli y su sueño guajiro 2018
Hace meses el Gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, se acercó al director de un periódico de la Ciudad de México para pedirle un extraño favor: “Méteme en tus encuestas. Quiero aparecer entre los aspirantes presidenciales del PAN, haz que me metan”. A cambio de aparecer mencionado entre los precandidatos panistas, el Mandatario veracruzano ofrecía una generosa suma de dinero. No sabemos si la oferta se concretó o si el favor se le hizo, pero ayer que, de manera “espontánea” los dirigentes estatales de Acción Nacional y de la Revolución Democrática “destaparon” a Yunes Linares como prospecto de una alianza entre esos dos partidos para 2018, la anécdota que cuentan de primera mano cobró sentido.

El “autodestape” simulado de Yunes, que él mismo salió a comentar por la tarde en noticieros con un discurso ambiguo en el que no negó ni confirmó sus aspiraciones, mostró una operación política-mediática como las que sabe hacer muy bien el Gobernador veracruzano que logró hacer de la corrupción escandalosa de su antecesor priista, Javier Duarte, y de su promesa de castigarla, no sólo la bandera de campaña que lo llevó al poder, sino todo un show mediático y una estrategia política que le ha permitido “flotar” durante los cinco meses que lleva en el cargo sin grandes programas de Gobierno y mucho menos obras, pero sí con un posicionamiento constante y permanente no sólo en los medios locales, sino nacionales.

Lo que sorprende de la maniobra de Yunes no es su aspiración en sí, ya deslizada desde diciembre en medios del estado, sino el timing para sondearla. Porque justo a unos días de las reñidas elecciones locales, en donde se renovarán las 234 alcaldías, en las que el PAN pelea con Morena las grandes ciudades del estado y con el PRI en zonas rurales, el Gobernador manda el mensaje de su encarte al 2018, cuando a nivel local su nepotismo político, con sus hijos Fernando Yunes Márquez, candidato a la alcaldía de Veracruz, y Miguel Ángel Yunes Márquez, aspirante a la gubernatura en 2018, le sigue costando cuestionamientos y críticas. ¿Cómo se vería, hipotéticamente, que el padre fuera candidato presidencial, el hijo candidato a gobernador y el otro hijo alcalde de la ciudad de Veracruz?, ¿la nueva dinastía azul veracruzana?

Lo otro es cómo se toma al interior del PAN la jugada de Yunes Linares que, por un lado, parece dar madruguete a Ricardo Anaya, al montarse en la alianza PAN-PRD que propuso el dirigente nacional panista, pero por otro lado es conocido que Anaya y Yunes trabajan juntos y en las cúpulas de ese partido se ubica al Gobernador de Veracruz como “el brazo fuerte” del líder nacional del blanquiazul.

¿Fue entonces una jugada orquestada entre Yunes y Anaya para jalar reflectores y quitar presión a la dirigencia nacional ante las próximas elecciones o de plano el veracruzano decidió probar suerte por su cuenta y romper su alianza con el presidente panista?

Porque además el anuncio de los dirigentes estatales del PAN y el PRD, que proponen la candidatura presidencial de Yunes, ocurre justo el día en que otro aspirante panista, Rafael Moreno Valle, andaba de visita por el estado en gira proselitista por varios municipios veracruzanos de la zona limítrofe con Puebla. ¿Fue acaso un mensaje de hostilidad a Moreno Valle?

En fin, que ya veremos qué de real hay en el destape inducido de Yunes Linares al 2018 y sí son de verdad sus sueños guajiros o si se trata, como en muchas otras acciones y estrategias del personaje, de otro juego de ilusión y de artificio a los que es tan proclive, para engañar, manipular y distraer, el Gobernador veracruzano.

NOTAS INDISCRETAS…

Lectores del Estado de México que pidieron omitir su identidad, afirman tener testimonios directos de personas que trabajan con ellos y que aseguran que en distintos municipios mexiquenses el PRI está ofreciendo “cañonazos de 2 mil 500 pesos” a los funcionarios de casilla que participarán en la elección del domingo, a los que ofrece hoy miércoles un “curso de manejo de casilla”, y hasta 2 mil pesos por cada credencial de elector que presenten de vecinos y familiares. ¿Ganarán a cañonazos?

A propósito de Rafael Moreno Valle, habló para aclarar que él no participó ni operó “en ninguna zona del Estado de México” para la campaña de Josefina Vázquez Mota, como aseguran cercanos al CEN del PAN. “Me ofrecieron operar, pero yo me negué porque no tenía ni estructura ni confianza”, dice el exgobernador poblano, que rechaza que “no me quieran achacar a mí derrotas de otros ni haber perdido casillas porque yo no operé nada en esa elección”…

Ayer el IFT presentó demanda penal contras Tecnoradio y su presidente Ali Bañuelos, “por falsear información” que podría derivar en delitos de orden federal, al engañar al instituto y ocultar sus vínculos con el dueño de Radiorama, Javier Pérez de Anda… Los dados repiten Serpiente. Mala racha.
30 Mayo 2017 04:00:00
¿Si pierde Josefina, pierde Anaya?
La lógica y sus opositores internos dirán que sí, que el dirigente nacional del PAN apostó todo por Josefina Vázquez Mota como “candidata ganadora” en el Estado de México y se equivocó. Y querrán achacarle y cobrarle a Ricardo Anaya el fracaso de una campaña que arrancó compitiendo por el primer lugar y terminará, en el mejor de los casos, peleando por el tercero, si no termina en la cuarta posición que le dan la mayoría de encuestas. Seguro ahí estarán, para pedirle cuentas al líder panista, Margarita Zavala y el expresidente Felipe Calderón, al igual que Rafael Moreno Valle.

Pero Anaya tiene una estrategia con la que busca neutralizar el efecto de una derrota como la que se viene para su partido en el Edomex y tratar de salir airoso de lo que sí fue un fracaso: lo primero para frenar andanadas internas en su contra, serán los otros resultados del próximo domingo: un triunfo contundente en Nayarit, en alianza con el PRD, y las principales alcaldías de Veracruz son hasta ahora lo seguro; pero en el cálculo del CEN panista también está sumar la gubernatura de Coahuila este 4 de junio, con una alternancia histórica y una derrota simbólica al PRI de los Moreira, le darían a Ricardo Anaya argumentos para desactivar movimientos para “pedir su cabeza” por la derrota mexiquense: “ganar 3 de 4 elecciones, es un gran resultado”, dirán.

El “blindaje” anayista no termina ahí. Según colaboradores cercanos, la estrategia del dirigente del PAN frente a la inminente derrota de su candidata Vázquez Mota fue anticiparse con la conferencia de prensa conjunta que dio con su colega del PRD, Alejandra Barrales, para anunciar un Frente Opositor en el 2018 que es, en términos llanos, una alianza PAN-PRD para la sucesión presidencial que, con su anuncio adelantado, buscó mandar un mensaje interno al panismo, por encima de las muchas reacciones y efectos externos que esa alianza provocó.

Anaya y sus estrategas creen que una alianza con el PRD en 2018 coloca al PAN en posición ganadora en 2018, además de que internamente tendría el efecto de evitar una elección interna del candidato presidencial panista que, en las actuales circunstancias, con un panismo dividido y confrontado, terminaría con un partido debilitado rumbo a la sucesión del próximo año. Y si no hay proceso interno y sí hay alianza, el único que traería el apoyo de los sectores del perredismo que impulsan la alianza para ser candidato sería Anaya, no Margarita y no Moreno Valle.

Ese fue el fondo del anuncio adelantado de Anaya y Barrales: una alianza de beneficio mutuo; él como candidato presidencial aliancista y ella como candidata a jefa de Gobierno de la Ciudad de México. El plan anayista buscaría negociar con los otros aspirantes: Margarita a una senaduría (no como coordinadora) y para Moreno Valle la Gubernatura de Puebla para su esposa Martha Ericka Alonso. Por lo demás, ante cuestionamientos por la derrota estrepitosa de Vázquez Mota, en el CEN del PAN ya anticipan la respuesta de que también a Margarita y a Moreno Valle les tocó operar en partes del Estado de México ¿acaso ellos ganaron en donde les tocó? La derrota entonces, dirán los defensores de Anaya, “es de todos”.

NOTAS INDISCRETAS…A propósito de Vázquez Mota en el PAN ya empieza el reparto de culpas anticipado: “quién saboteó su campaña fue su hija ‘Majo’”, dicen panistas. A la joven María José Ocampo, a quien su madre le confió la estrategia de campaña, se le acusa de “errores de principiante” al traer al colombiano Mauricio de Vengoechea, despedido a media campaña, además de poner a un amigo suyo, de profesión joyero, a manejar las finanzas y a su socia Estefanía Durán como operadora. Además “Majo” siempre llegaba a las reuniones de estrategia con su novio, el representante de Sonora en la Ciudad de México, priísta, que se enteraba de todo. Eso sí, muchos se preguntan en el PAN ¿cuánto cobraron “Majo” y sus amigos por todos sus servicios? Mucho dinero. Los costos del nepotismo azul…Mientras la violencia del narcotráfico no cede y su Fiscalía no logra resolver el crimen del periodista Javier Valdez y la condena internacional crece, en Sinaloa las noticias económicas son mejores. Ayer el INEGI informó que la economía sinaloense fue la que más empleos nuevos creó en el de marzo a abril de este año con 9 mil 616 nuevas fuentes de trabajo, lo que ubicó al estado como uno de los más altos en creación de empleos formales con 522 mil 662 empleos registrados en el IMSS. Unas por otras…
29 Mayo 2017 04:00:00
Incertidumbre
¿Qué va a pasar en el Estado de México? ¿Quién gana el próximo domingo? Preguntas que se repiten en muchas mesas y muchas reuniones a lo largo y ancho del país y que reflejan la enorme expectación e incertidumbre que rodean a los comicios de una entidad federativa, como es el Estado de México, que no sólo por su tamaño político y económico, sino por todo lo que representa justo en estos momentos, ha atraído la atención nacional. Quizás no se recuerde una elección tan incierta ni que haya despertado tal expectación, salvo la del año 2000, cuando el país entero, y buena parte del mundo, esperaban entre tensión, nerviosismo y esperanza de un cambio, la histórica caída del PRI de la Presidencia de la República.

Pero si todos dicen que “Toluca no es México”, por qué entonces tanto interés en lo que suceda en los comicios mexiquenses. La primera explicación y la más generalizada es la idea cierta, aunque no del todo exacta, de que lo que suceda en la entidad este 4 de junio determinará inevitablemente el resultado de la elección presidencial de 2018. Es cierto que el resultado del Edomex impactará inevitablemente la sucesión del próximo año, aunque no es automático que quien gane esta importante Gubernatura también se llevará la Presidencia. Depende de diversos factores y diversas combinaciones.

Y ahí viene la otra idea que explica por qué esta elección estatal genera tanta expectación e incertidumbre: al volcarse con todo y su gabinete a operar personalmente esta elección y al aferrarse a mandar a su primo, Alfredo del Mazo, como candidato, el presidente Enrique Peña Nieto la convirtió en un plebiscito sobre su gobierno y sobre el PRI y su permanencia en el poder. Lo que se define entonces es si Peña, con sus altos niveles de rechazo y la enorme inconformidad social, en la entidad de donde son originarios, puede o no puede ganar en su tierra.

Si Peña no es capaz de ganar en el estado que gobernó y que lo llevó a la Presidencia –donde además se asienta el grupo político (Atlacomulco) que lo respalda– entonces el Presidente se acercará al final de un sexenio que para muchos terminó prematuramente, con el signo de la derrota en su casa y aumentará la percepción de debilidad e incapacidad que muchos mexicanos atribuyen al inquilino de Los Pinos. Y de paso, al perder esta elección plebiscitaria, condenará y arrastrará a su partido, el PRI, a un escenario electoral más adverso y difícil en la elección presidencial del siguiente año.

Caso contrario, si con toda la apuesta política que hizo en estos comicios –despliegue de programas, recursos y funcionarios federales incluidos– el Presidente no sólo asestará un golpe importante a su principal adversario y opositor, Andrés Manuel López Obrador, sino que tomará un eventual triunfo priista no sólo como un triunfo suyo, sino también como la señal de que “no todo está perdido” y que, con el mismo esquema de operación económica, política y electoral con el que hizo ganar a su primo Del Mazo, que arrancó con todo en contra y con enormes niveles de rechazo hacia él y hacia el PRI, podría hacer ganar a cualquier candidato que él decida postular en el PRI para la sucesión en 2018, por impopular o poco conocido y valorado en este momento en las encuestas.

La duda que se vuelve incertidumbre ante lo cerrado que están las encuestas y los datos que apuntan a un posible voto de castigo al partido gobernante en el Edomex, es cómo le resultará al presidente Peña su plebiscito mexiquense. Y hay un factor clave que va a definir el resultado, por encima de los miles de millones de pesos invertidos en esta elección, el despliegue de programas públicos y la guerra de acusaciones y encuestas entre los dos grupos que cierran esta semana sus campañas en un virtual empate técnico: el nivel de participación en las urnas. Qué tantos mexiquenses salen a votar será al final el factor decisivo. Si el nivel de participación se queda en los porcentajes históricos en el estado, de entre 43 y 47%, es muy probable que la estructura y el voto duro del PRI se impongan, pero si se rebasa esa cifra y más de 50% del padrón sale a votar y a expresar la rabia contenida y a veces indetectable en las encuestas, entonces Peña Nieto y el PRI perderán no sólo su estado, sino su plebiscito rumbo a la Presidencia.

NOTAS INDISCRETAS…

Fuentes de primer nivel y bien informadas de la situación de la pareja que habita Los Pinos afirman que la discusión del jueves pasado no es nada nuevo y confirman que, en efecto, la amenaza que causó alarma en la casa presidencial no fue la de salirse de la residencia, pues desde enero de este año la señora se trasladó y vive en Los Ángeles, donde acompaña a una de sus hijas. Lo que realmente preocupó fue el amago de hablar y hacer públicos “temas” que tienen que ver con una relación en crisis… Escalera doble de los dados. Bien comienza la semana.
27 Mayo 2017 04:00:00
Contratando a una malteada
“McDonald’s quería vender más malteadas. Les pregunté: ¿cuál será el trabajo que los clientes desean de estas?”.

Aunque no lo crea, esta curiosa frase podría ser muy útil para cualquier empresario o ejecutivo mexicano.

Así explica Clyde Christensen una manera distinta de conceptualizar cualquier producto. Descubrir para que “trabajo” lo contrata un cliente.

El profesor de Harvard narra en un video (véalo en nuestros sitios) cómo enfrentó la petición del gigante de comida rápida.

Primero, descubrió que la mayoría de las malteadas las compraban hombres solos bien tempranito (6:30 am) y que se las llevaban en sus vehículos (no se las tomaban ahí).

Intrigado, realizó sondeos y descubrió la chamba de las malteadas: los clientes tenían un largo y aburrido trayecto al trabajo y querían algo que los entretuviera y matara su hambre.

“No tengo hambre ahorita, pero para las 10, ¡ufff! Prefiero una malteada, porque un plátano te ensucia y es difícil ponerle el queso a un bagel. En cambio, la malteada es espesa, me lleva 23 minutos ingerirla y cabe en el portavasos”, explica el profesor en el Harvard Business Review (HBR).

Ya con esta información, McDonalds rediseñó sus productos. Por la mañana (50% de las ventas), malteadas espesas. Para el resto del día, otra fórmula. Distinto “trabajo”, distinto producto.

Christensen coescribió el libro Compitiendo Contra la Suerte, donde propone que la innovación inicia al identificar ese trabajo: “el progreso que el cliente busca en una circunstancia específica”.

El segundo paso es enfocar los productos para resolver estas chambitas. “Pasar de segmentar basado en quién es o qué hace el cliente a por qué lo hace”, explica en un artículo de Inc.

La revista explica por ejemplo que el servicio OnStar de GM tomó forma cuando se definió su trabajo: dar tranquilidad al que maneja. O bien Ikea, que completa perfectamente esta tarea: amueblar mi depa hoy mismo.

Este enfoque puede terminar ampliando el mercado. “Como las malteadas competían ya contra plátanos o donas, McDonalds creció siete veces sus ventas donde implementó esta estrategia”, concluye.

Inc explica que el libro distingue entre la compra inicial (la gran contratación) y el uso subsecuente (pequeños trabajos). Ahí, en el uso constante, es donde se define el éxito. Y si no se cumple, “a veces tras contratar un producto se despide a otro”.

¡Muy interesante! Bien vale la pena evaluar la oferta de cualquier negocio a sus clientes bajo esta óptica. De hecho, Christensen afirma que así inicia generalmente cualquier aventura emprendedora.

“Al inicio, las empresas exitosas casi siempre se enfocan a completar un trabajo para sus clientes. Y luego la lógica se impone: si triunfaron en algo, ¿por qué no expandirse?”, explica al HBR.

Así se pierde el enfoque y se puede quedar expuesto ante competidores ágiles (Relea ¡Destruya su Negocio!). Christensen advierte una trampa más: equivocarse al elegir la chamba.

Por ejemplo, Kodak. Inventó la fotografía digital invirtiendo ¡8 mil millones de dólares!, pero no le atinó a la chamba que solucionaría. Pensó: preservar recuerdos para la posteridad. Y nada: ¡98% de las fotos tomadas nunca se vuelven a ver!

Años después con las redes sociales y los smartphones queda bien claro el trabajo: usamos las fotos para comunicarnos.

Por eso el profesor advierte: estos trabajos son descubiertos, no creados. Y hay que “cazarlos” observando intensamente a los clientes.

“La perspectiva del trabajo a realizar provoca que te metas bajo la piel del cliente, que lo sigas en su día y siempre preguntes cuando hace algo: ¿por qué lo hizo así”, concluye Christensen en el HBR.

Estos serían un par de buenos lugares para afinar la puntería y cazar trabajos que desean contratar sus clientes: encontrando cualquier atajo que usen para sacarle la vuelta a algo o notando todo aquello que el cliente sencillamente no desea.

¿Y luego? Tras encontrar estas chambas, la empresa debe de organizarse alrededor de ellas, creando “una fuente constante de innovación”. No suena nada mal para clientes cada vez más poderosos y con necesidades muuuy cambiantes, ¿no?


EN POCAS PALABRAS.

“El marketing es demasiado importante para dejarlo en manos del departamento de marketing”.

Dave Packard, cofundador de HP
27 Mayo 2017 04:00:00
Tres cierres ‘de foto’ y una abierta
Salvo Nayarit, que según las últimas encuestas parece ya definida, en los otros tres estados donde habrá elecciones el domingo 4 de junio, cerrarán campañas el miércoles en medio de la incertidumbre. La cerrada competencia que registran las encuestas no permite anticipar un ganador claro en el Estado de México, en Coahuila ni en los municipios de Veracruz.

Los sondeos registran empate técnico entre los candidatos del PRI, Alfredo del Mazo, y de Morena, Delfina Gómez, en la elección más reñida e incierta que se recuerde en el Estado de México. El voto indeciso y el nivel de participación de los votantes definirán quién gana esta elección en donde se han enfrentado claramente el presidente Enrique Peña Nieto y el dirigente de Morena, Andrés Manuel López Obrador, en una batalla donde los gastos excesivos de campaña, las descalificaciones entre los dos grupos y las denuncias de un uso electoral abierto de recursos y programas sociales federales han sido la constante.

En la incertidumbre que ronda al Estado de México hay “cifras alegres” de los dos bandos en disputa. En el PRI tanto su dirigencia nacional como el cuartel de campaña de Del Mazo afirman que “vamos a ganar y nuestras encuestas hablan hasta de 4 puntos de diferencia”. La meta del priismo es ganar la elección con una diferencia mínima de 5 puntos porque estiman que de esa manera le restarían argumentos y fuerza a las denuncias de “fraude” o a las impugnaciones en Tribunales que, dan por hecho, realizarán Morena y López Obrador si pierden la elección.

La batalla electoral se librara en todo el estado, pero en el corredor de la Zona Oriente, que concentra poco más del 40% de la votación total (Ecatepec, Neza, Texcoco, Iztapaluca, Chalco, Chimalhuacán y Los Reyes) es la zona donde más operadores y representantes están desplegando los dos partidos, con “ejércitos” coordinados por figuras nacionales de ambos bandos: del lado del PRI secretarios de Estado y directores de organismos y gobernadores de varios estados; del lado de Morena senadores como Manuel Bartlett, Miguel Barbosa y Mario Delgado, el jefe delegacional en Cuauhtémoc, Ricardo Monreal y la secretaria del partido, Yeidckol Polenvsky.

En el Estado de México la moneda está en el aire y todo puede pasar: la cerrada elección se define en el duelo entre estructura priista contra participación histórica y voto indeciso alentado por Morena. Lo único cierto en el incierto escenario de cierre mexiquense es que, gane quien gane, está será una elección que acabará impugnada, en tribunales y con un complicado proceso postelectoral.

Coahuila: ¿continuidad moreirista o alternancia? Muy parecido es el cierre en Coahuila, donde la ventaja de Miguel Riquelme, del PRI se redujo en los últimos días apenas a unos tres puntos del candidato del PAN, Guillermo Anaya, por lo que los dos llegarán a las votaciones con posibilidades de triunfo. Y otra vez en Coahuila el resultado lo puede definir el porcentaje de participación de la ciudadanía: a mayor participación más posibilidades de alternancia y de que gane el PAN, a menor salida de votantes a las urnas, la maquinaria electoral de los Moreira le dará el triunfo al PRI. También cierran fuerte y con crecimiento en las encuestas el candidato de Morena, Armando Guadiana, y el independiente Javier Guerrero que se van a disputar un tercer lugar muy codiciado.

La apuesta priista el 4 de junio también radica en la efectividad de la estructura que por más de 15 años y dos sexenios continuos en el poder consolidaron los Moreira, protagonistas indiscutibles en estas campañas, por un lado Humberto, quien es candidato a diputado local y se volvió el blanco de los ataques y denuncias del PAN por la corrupción y el endeudamiento que le dejó al estado, y por el otro el gobernador Rubén Moreira, quien con Riquelme se juega no sólo la continuidad de su grupo en la Gubernatura, sino también su futuro político, pues sobre los dos hermanos pesa una consigna que les mandaron decir directamente de parte del presidente Enrique Peña Nieto: “Tienen que ganar porque si pierden, lo que vendría para los dos es la cárcel”.

El PAN, por su parte, apostó a una campaña de contraste en la que su candidato, Guillermo Anaya, si bien se mantuvo a la ofensiva y con el discurso de “un cambio necesario y urgente” para el estado basado en el hartazgo de los coahuilenses, también el abanderado panista recibió varias acusaciones de manejos excesivos de recursos de origen incierto en su campaña. Anaya enfrentó además la dualidad de ser un político muy cercano al expresidente Felipe Calderón, pero al mismo tiempo necesitar el apoyo de la dirigencia nacional que encabeza Ricardo Anaya, justo en momentos en los que el dirigente y el exmandatario no pasaban por los mejores términos en su relación y comunicación por el enfrentamiento anticipado por la candidatura presidencial del PAN.

No se ve fácil el escenario del domingo 4 en Coahuila: la tensión y acusaciones mutuas dominaron las campañas, hace prever una jornada electoral intensa y con riesgos de violencia, en una disputa palmo a palmo entre la continuidad del moreirismo --que si gana como afirman sus estrategas con diferencia de hasta 6 puntos, aseguraría 18 años ininterrumpidos del apellido Moreira por la cercanía total del candidato Riquelme con los hermanos-- en contra de la posibilidad de una alternancia histórica en el único estado del norte del país, y de la frontera con los Estados Unidos, que hasta ahora no ha conocido un cambio de partido político en su administración estatal, y el único que no gobierna el PAN.
23 Mayo 2017 04:00:00
Contingencia: lo que hemos hecho mal
Hoy cumplimos una semana respirando aire de mala calidad y con niveles de ozono por arriba de la norma que la Organización Mundial de la Salud considera apta para la salud humana, que es de 100 microgramos de partículas por metro cúbico. Aquí llevamos desde el lunes 15 de mayo por la tarde, respirando un aire que concentra entre 150 y 170 microgramos de partículas de ozono, y salvo el brevísimo respiro de ayer lunes, cuando bajamos por unas horas de ese nivel, estamos ante la emergencia ambiental más larga de las últimas décadas, con todo lo que eso significa para la salud de los habitantes de la ciudad y el Valle de México, especialmente los niños, a quienes más daña el ozono.

De nada sirve –salvo para el escarnio y el enojo públicos– que la secretaria del Medio Ambiente de la ciudad, Tanya Müller, nos diga que no estamos tan mal, que están peor en China y en Los Ángeles, como si nosotros viviéramos en Beijing o respiráramos aire de Bel Air o de Pico Rivera; a los capitalinos, y al resto de habitantes de esta megalópolis, nos importa y nos afecta que el aire que aquí se respira sí está contaminado y daña nuestra salud, sin importar comparativos o clasificaciones internacionales que no resuelven nuestro problema.

Tampoco ha ayudado mucho la intervención del Gobierno federal, ordenada por Peña Nieto ante las contingencias de hace un año, en las que el Presidente ofreció “mejorar la calidad del aire y disminuir emisiones de dióxido de carbono en el Valle de México”, cosa que un año después no ha ocurrido. Las dependencias federales que encabezan la CAMe (Comisión Ambiental Metropolitana) como la Semarnat, tienen buenas intenciones y proyectos para obligar a industrias contaminantes, como la automotriz, a modificar por ley sus parámetros de emisiones tóxicas; pero en la práctica se sigue privilegiando, a nivel federal y en la Ciudad de México, los intereses económicos de consorcios e industrias contaminantes, por encima de la crisis real de salud pública que la contaminación provoca en la región, que ni siquiera es reconocida por las autoridades de salud.

Otra gran falla de la CAMe ha sido el esquema de coordinación entre las seis entidades que forman la megalópolis (Estado de México, Morelos, Puebla, Hidalgo, Tlaxcala y la CDMX) y que no ha logrado homologar la aplicación estricta de normas para que en las ciudades de esos estados operen, con el mismo rigor que en la capital, los programas de verificación vehicular y de control de emisiones tanto de automóviles como industriales.

Los expertos coinciden en que la contaminación, generada en su mayor parte por los vehículos automotores no se resolverá mientras no haya un plan integral de movilidad en todo el Valle de México que favorezca el transporte público eficiente y de calidad, y que aumente los costos de los vehículos tanto de compra (a un precio real que incluya su impacto ambiental y daño a la salud) como de mantenimiento y estacionamiento cada vez más restringido.

En opinión de Ramón Ojeda Mestre, miembro de la Corte Internacional de Arbitraje Ambiental y padre del “Hoy No Circula”, el fracaso de autoridades federales y locales en el manejo de la contaminación atmosférica es evidente en el nulo efecto que están teniendo las pocas medidas implementadas hasta ahora, que se reflejan en contingencias cada vez más largas, como la que vivimos. Mestre propone, como una solución urgente al problema, que un grupo de expertos de la sociedad civil conforme un nuevo organismo no gubernamental que atienda el tema ambiental en el Valle de México y que tome decisiones drásticas, por impopulares que sean, y sin favorecer los intereses económicos, como hacen los gobiernos.

Sólo así, sacando al Gobierno, opina el experto, se avanzaría en un tema urgente, como son las emisiones de ozono y de partículas finas que, aunque no se reconozca oficialmente, toma ya tintes de emergencia de salud para los habitantes que respiramos aire de mala calidad en más de 250 días de 365 que tiene el año. Así que ¿fuera el Gobierno que no puede disminuir la contaminación y que vengan los expertos de la sociedad civil?

NOTAS INDISCRETAS…

Al que se ha visto muy movido es a Ulises Ruiz, buscando apoyo de los priistas a su cruzada contra el PRI de Enrique Ochoa, cuya presidencia impugnó ante la Comisión Nacional de Justicia Partidaria. Hace unas semanas estuvo en Chiapas a invitación de José Antonio Aguilar Bodegas y los dos políticos hablaron de integrar una alianza que beneficie a ambos: el chiapaneco al sacar al senador Roberto Albores Gleason (#lordprospera) de la carrera por la candidatura del PRI, y el oaxaqueño para operar cerca de su tierra de donde, él mismo dice, fue echado por el priismo cupular de Murat y Ochoa. El juego de Ulises Ruiz contra Ochoa Reza no preocupa en Chiapas, pero sí a qué juega Aguilar Bodegas. Es la pregunta que se hacen en el priismo chiapaneco… Dados rodando. Tocó Escalera. Buen tiro.
20 Mayo 2017 04:00:00
Guerra total y represalias en Edomex
Para hacer aún más intensa la elección encarnizada del Estado de México, a la lucha política por el control del estado –con todo su impacto en la sucesión presidencial del próximo año y en la supervivencia política del presidente Enrique Peña Nieto y de su partido– se añade ahora un nuevo elemento: una batalla abierta por la dirigencia nacional del SNTE, con la división en dos facciones del magisterio oficial en esa entidad: los que apoyan a Morena y su candidata Delfina Gómez, encabezados por líderes elbistas como el profesor Rafael Ochoa Guzmán, y los que respaldan la candidatura de Alfredo del Mazo, bajo el liderazgo oficialista de Juan Díaz de la Torre y la dirigencia del Panal.

La pelea dentro del magisterio de la poderosa Sección 36 del Edomex, no es sólo por ver cuál de los dos candidatos gana la Gubernatura; también podría derivar en un movimiento interno que busque “recuperar el SNTE” y destituir a la actual dirigencia de Juan Díaz, impuesta por el presidente Enrique Peña Nieto, tras el encarcelamiento de Elba Esther Gordillo en febrero de 2013. Y de paso, los grupos magisteriales que apoyan a Delfina, también buscarían que Morena y su dirigente nacional, Andrés Manuel López Obrador, impulsaran en 2018 una derogación de la reforma educativa de la administración peñista, por considerarla “regresiva” para los “avances y conquistas laborales y de escalafón profesional del magisterio”.

Esa naciente disputa interna por el SNTE, que tendría a la elección mexiquense como su primer escenario, afloró en el mensaje del profesor Ochoa Guzmán el sábado pasado en el evento de apoyo que unos 3 mil profesores de la sección 36 le hicieron a Delfina Gómez en Tlalnepantla. Ahí, Ochoa, quien fuera secretario general del sindicato, con el respaldo de Elba Esther Gordillo, se pronunció abiertamente por una “defensa” de los maestros que, dijo, “fuimos despojados de nuestros legítimos derechos: promoción escalafonaria, carrera magisterial, derecho a la doble plaza y cambio arbitrario de categorías docentes a administrativas”. Y luego, cuestionó duramente, sin mencionarlo por su nombre, al actual dirigente, Juan Díaz de la Torre: “con el argumento de una mejora educativa que no llega y ni siquiera les preocupa, tomaron por asalto nuestro sindicato y pusieron al mando a un pelele, que hoy atiende los asuntos magisteriales a nombre del propio gobierno; se apoderaron del Partido Nueva Alianza, una opción que miles de trabajadores de la educación formamos”.

Represalias contra familia de Ochoa. El acto masivo de apoyo a Delfina Gómez, con el que se destapó la división del magisterio de la Sección 36, ya tuvo repercusiones políticas que hablan de la ira que causó la irrupción de Rafael Ochoa Guzmán en la reñida elección mexiquense. Desde Toluca, el pasado 15 de mayo, dos días después del discurso en el que el exdirigente del SNTE también cuestionó la reforma educativa y habló contra “la misma y corrupta familia que ha gobernado siempre el Estado de México” –“no podemos permitir que otro Peña, otro Eruviel, disfrazados ahora de Del Mazo, nos mantengan secuestrados”– hasta la notaría pública 139, ubicada en Ecatepec, llegó una “AMONESTACION” en contra de la notaria Arabela Ochoa Valdivia, quien es hija del profesor Ochoa Guzmán.

En el documento oficial del Gobierno del Estado de México, del que esta columna tiene copia, se le notifica a la licenciada Arabela Ochoa que por no haber cumplido con un “requerimiento de la Consejería Jurídica del Ejecutivo estatal” y haberse negado a dar fe pública de la ejecución de un decreto para la posesión y deslinde de predios expropiados, se le aplica la amonestacion “por no ejercer sus funciones cuando fueron solicitadas y no atender los requerimientos de la Consejería Jurídica, según lo establecido por el Artículo 157 de la Ley del Notariado del Estado de México”. El oficio, del que se turna copia al Colegio de Notarios del estado y al consejero jurídico estatal, lo firma Aarón Navas, director de Legalización y de la Gaceta del Gobierno mexiquense.

¿Fue una represalia política contra la familia del profesor Ochoa por atreverse a apoyar a la candidata de Morena y criticar al Presidente y sus reformas? La misma Arabela Ochoa, notaria 139, afirma en una carta de respuesta que le dirigió al gobernador Eruviel Ávila Villegas, que en el Colegio de Notarios, a donde se comunicó para investigar y dar respuesta a la “amonestación” que le mandaron, “el señor maestro Sabino Sánchez Benhumea asegura que está ordenada esta amonestación y una inspección ordinaria porque en realidad me acusan de proselitismo político”, señala la hija de Ochoa Guzmán. Y se defiende ante el Gobernador: “es de conocimiento público que mi familia tiene participación en distintos partidos políticos por más de 40 años sin ninguna relación con mi trabajo y con una conducta honorable en mis funciones”.

Arabela Ochoa pide dejar sin efecto la amonestación y afirma que su trabajo “ha sido siempre apegado a Derecho y sin ningún empeño y acciones que intenten conseguir partidarios de una doctrina o una ideología”. Rechaza haberse negado a dar fe pública sobre la ejecución del decreto de predios expropiados y aclara que nunca fue notificada por escrito por la Consejería Jurídica de esa petición y lo único que recibió fue una llamada telefónica de Sabino Sánchez, gerente del Colegio de Notarios, el pasado 15 de mayo, unas horas antes del momento en que se tenía que realizar la fe pública, sin darle mayores detalles ni ubicación, por lo que ella le informó que ya tenía compromisos en esa fecha. Luego hace una lista de la varias ocasiones en que acudió a dar servicio y fe a petición del gobierno mexiquense y el Instituto Electoral del estado, e incluso menciona que apoyó “al PRI dando fe de los compromisos de campaña, de los entonces candidato a Gobernador y del candidato a la Presidencia municipal de Ecatepec, así como de la protocolización de los compromisos cumplidos”, que eran el propio Peña Nieto y Eruviel Ávila.
18 Mayo 2017 04:00:00
Peña pide silencio;  periodistas gritan: ¡justicia!
El momento no pudo ser más simbólico para expresar el desencuentro y la enorme desconfianza que marcan en estos momentos la relación entre Enrique Peña Nieto y la acechada y golpeada prensa mexicana. Mientras el Presidente pedía “un minuto de silencio” en señal de duelo por los periodistas caídos, asesinados, la respuesta de los reporteros presentes en el salón Adolfo López Mateos de Los Pinos fueron gritos de rabia y exigencia: “¡Justicia!, ¡justicia! ¡No más discursos!.. ¡Se abren carpetas de investigación que no finalizan! ¡Que no haya impunidad!”, se escuchó en medio del silencio que guardaban los gobernantes de toda la República reunidos, cinco años después, para acordar “protocolos”, “acciones y medidas urgentes” para investigar los crímenes contra periodistas (33 en lo que va del sexenio).

El escepticismo flotaba en el ambiente de Los Pinos cuando, con cara compungida y gesto apretado que no ocultaba la incomodidad por los reclamos, el Presidente, los 31 gobernadores y el jefe de Gobierno de la Ciudad de México intentaban por primera vez mandar un mensaje político e institucional, con el anuncio de “medidas de protección”, para decir que sí les preocupa la masacre de periodistas, activistas y luchadores de derechos humanos, ocurrida los últimos años en la República, ante la indolencia e incapacidad de todos ellos y sus áreas de seguridad y procuración de justicia.

Esa masacre que hoy tiene al gremio periodístico encabronado, dolido, decepcionado. Con la rabia de ver tirado en el pavimento de Culiacán, el cuerpo baleado de Javier Valdez, o el de Miroslava Breach, en las calles de Chihuahua, o el de Cecilio Pineda en un autolavado de un pueblo de la Tierra Caliente, o el de Maximino Rodríguez que yace en el estacionamiento de un centro comercial de La Paz o el de Ricardo Monlui afuera de un restaurante en Yanga, Veracruz, frente a su esposa y sus hijos o… el de tantos otros, de 38 periodistas que, según la CNDH, han sido asesinados en esta administración o los 153 ejecutados desde el año 2000. Esa lista roja de comunicadores a las que se suman activistas y defensores de derechos, que ha hecho de México un “territorio letal” para el periodismo y un área de muerte también para quienes se atreven a exigir justicia, sea como padres que buscan a hijos desaparecidos o como defensores de derechos.

Porque a 5 años de iniciado su gobierno y 38 periodistas muertos después (se habla hasta de 45), el Presidente y los gobernadores apenas intentan entender la gravedad del problema: “Un crimen contra un periodista es un atentado a la libertad de expresión y contra la ciudadanía… Tienen razón quienes dicen que no se mata la verdad matando periodistas”, dijo Peña en un intento forzado de mostrar empatía, repitiendo consignas que hace años resuenan en las calles y en las plumas de periodistas ignorados que protestan por la violencia que mata a compañeros. Y ahora sí, sin una explicación de por qué no antes, por qué la apatía, la omisión y la negligencia de todos ellos –que al permitir la impunidad alentaron a los asesinos a seguir disparando balas para callar plumas incómodas–, sin ofrecer siquiera una disculpa por el tiempo perdido y la culpa de no haber actuado a tiempo, Peña ofreció que “el Gobierno de la República está resuelto a actuar con firmeza para detener y castigar a los responsables de los asesinatos de periodistas”.

Y anuncios que repiten lo que siempre debió ser su obligación y reconocen la insensibilidad ante la masacre: “fortalecer estructura y presupuesto del mecanismo de protección de periodistas y defensores de derechos humanos (el mismo que su secretario de Hacienda dejó sin recursos este año por considerarlo “no prioritario”); se creará un esquema nacional de coordinación con los estados, y un protocolo para la protección de periodistas en situación de riesgo, y se fortalecerá la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Libertad de Prensa, ese elefante blanco que no ha resuelto un solo homicidio de periodistas en varios años y al que hoy se le dotará de “mayores recursos, ministerios públicos especializados”, etc., etc.

Sólo en una cosa se puede dar razón al Presidente: “el homicidio de periodistas y defensores de derechos humanos es síntoma de un fenómeno mayor de impunidad”, que afecta a todos los ciudadanos de este país. Por lo demás, cuesta mucho darles siquiera el beneficio de la duda a un Presidente y 32 gobernadores, cómplices de esta violencia.
16 Mayo 2017 04:00:00
Tardes negras
Como suele decir la maestra Gabriela Warkentin, cuando una de esas noticias de violencia irracional domina el panorama informativo: “Somos un país enfermo”. Y ayer, cuando el tema original de esta columna versaba sobre el conflicto entre huachicoleros y el Estado y cómo ahora todos reparten culpas de un problema largamente ignorado y tolerado, de pronto hablar de política, en una tarde como la de ayer, llena de sangre, crímenes y noticias violentas, parecía banalidad.

Porque aunque la violencia no es noticia en un país ya acostumbrado a la muerte, el crimen y la irracionalidad como pan de cada día, ayer fue uno de esos días que rompieron nuestros parámetros, ya de por sí abiertos a los sucesos violentos. Y si no juzgue usted: en Culiacán, Sinaloa, sicarios mataron a tiros por la mañana al periodista Javier Valdez Cárdenas, exdirector y fundador del semanario Río Doce, especializado en temas de narcotráfico y violencia, a plena luz del día y mientras iba en su auto; también ayer fue encontrada muerta de un tiro en la cabeza, en una carretera entre Ciudad Cuauhtémoc y Chihuahua, la joven estudiante de 20 años, Andrea Athié, aparentemente por robar su camioneta; en Autlán, Jalisco, ayer por la tarde, asesinaron a balazos a la subdirectora del semanario El Costeño, Sonia Córdova, y a su hijo, también periodista, Jonathan Rodríguez, también iban a bordo de su automóvil cuando sujetos armados les dispararon; por la tarde en la Catedral Metropolitana, un sujeto de 31 años, de nombre John René Rockschill, de origen francés, acuchilló, en plena misa al sacerdote Miguel Ángel Mascorro, de 51 años; el agresor fue detenido por la Policía.

¿Tienen algo en común esos hechos de violencia ocurridos por distintos rumbos de la geografía nacional? Tal vez no, pero todos son el reflejo de una sociedad enferma de violencia, donde la constante que se repite es la de un Estado rebasado, incapaz de brindar seguridad, ya no sólo a los periodistas, sino a los ciudadanos comunes. En los dos casos la pérdida violenta de una vida humana es indignante y dolorosa, pero cuando además de segar una vida se calla una voz que, con su trabajo y sus denuncias, incomodaba a poderes tanto oficiales como de facto, el impacto social es aún mayor.

¿Y qué hacen los representantes de ese Estado fallido e incapaz? Indignarse, sumarse al coro de azorados ciudadanos que los condenan por su ineptitud, y entonces también ellos, los cuestionados condenan y se lamentan: “El @GobMx condena el homicidio del periodista Javier Valdez. Mis condolencias a sus familiares y compañeros”, dicen desde su cuenta de Twitter, como si con condenas y condolencias se pudiera frenar la violencia impune que tan sólo este año le ha costado la vida a cinco periodistas en Chihuahua, Guerrero, Veracruz y Baja California Sur, o detener la cacería de informadores y comunicadores que de 2000 a la fecha suma 114 asesinatos sin resolver y colocan a México como uno de los países “más letales” del mundo para el periodismo, según organizaciones como Reporteros Sin Fronteras o el Comité de Protección a Periodistas (CPJ).

Eso por no hablar de los más de 100 mil asesinatos violentos reportados en lo que va de este sexenio, las más de 10 mil mujeres muertas por violencia desde 2012, y así toda una danza de cifras oficiales y no, que convierten en números y estadísticas el horror de la violencia y la muerte en México, rematadas por un porcentaje de impunidad que ronda el 95% en los homicidios violentos en el país, según organismos internacionales como el Instituto para la Economía y la Paz.

Y para rematar esta tarde negra, de noticias funestas, a la contingencia por la violencia y la inseguridad en el país, se sumó otra contingencia, la ambiental decretada por la Comisión de la Megalópolis. Lo dicho: somos un país enfermo y con una capital contaminada.

NOTAS INDISCRETAS…

El magisterio se dividió en el Estado de México. La irrupción de una alianza entre dirigentes de la sección 36 con la candidata de Morena, Delfina Gómez, significa, en los hechos, que los maestros jugarán por dos vías en las próximas elecciones de gobernador. De un lado está la alianza del Panal, que comanda Luis Castro, con el candidato del PRI, Alfredo del Mazo, que en estos momentos, junto con Juan Díaz de la Torre, dirigente del SNTE, serían algo así como el “magisterio oficial” que va con el presidente Peña Nieto y el priismo, mientras otra parte de la Sección 36, con influencia de Rafael Ochoa y Fernando González, ambos operadores de Elba Esther Gordillo, apoyan a Morena y a Andrés Manuel López Obrador. ¿Cuál de las dos facciones del magisterio mexiquense le dará el triunfo a su candidato?...Los dados mandan irremediablemente Doble Serpiente.
13 Mayo 2017 04:00:00
La ejecución intolerable y la ordeña tolerada
En menos de una semana el país fue testigo de dos hechos graves, que pusieron en el centro del debate y la agenda pública dos temas que llevan todo el sexenio ocurriendo y que han sido ignorados, tolerados y pospuestos, ya sea por la apatía política y la falta de acuerdos o de plano por la incapacidad de un Estado rebasado y superado por la delincuencia: el robo de combustibles como negocio creciente del crimen organizado y los riesgos de violaciones graves a derechos civiles por el uso indiscriminado del Ejército en labores policiacas para enfrentar a la delincuencia.

El robo de combustibles, que tiene por lo menos 10 años ocurriendo de manera intensiva en el país, nunca creció tanto como en lo que va del sexenio del presidente Peña Nieto. Cada año, en los últimos cinco años, la extracción ilegal, perfeccionada y orquestada de gasolinas y diésel de los ductos de Pemex, se incrementó en un promedio de casi 300%, para un incremento total de más del mil por ciento durante esta administración. Los reportes oficiales reconocen que diariamente, el crimen organizado que controla esa industria ilegal y millonaria, con cárteles como Los Zetas, Del Golfo y Jalisco Nueva Generación, se roban un promedio de 5.5 millones de litros diarios de combustibles en 53 municipios, provocando pérdidas multimillonarias a la empresa petrolera y al presupuesto federal.

Toda esa gasolina circula y se vende una buena parte en el mercado nacional y a la vista de todos lo mismo en carreteras, donde se despacha en bidones, que en almacenamientos clandestinos, donde se vende entre 5 y 6 pesos el litro, o en la misma red de gasolineras controladas por Pemex que, a pesar de sus rígidos sistemas de control, no la detecta, y otra parte, sobre todo en los estados fronterizos como Tamaulipas, es exportada incluso a Estados Unidos y comprada por refinerías de Texas que luego se la revenden a Pemex como gasolina legal y a precios en dólares.

Es un negocio criminal y redondo en el que todos ganan. Ganan los narcos, que encontraron en este robo, relativamente fácil ante un Estado débil e incapaz de cuidar la kilométrica red de ductos, un actividad más lucrativa incluso que el tráfico de drogas; también ganan los pobladores de zonas depauperadas a los que, con el discurso ideologizado de que “el petróleo es de todos los mexicanos y por lo tanto tenemos derecho a usufructuarlo”, los cárteles han logrado meterlos a la ordeña donde obtienen ingresos que nunca ganarían como campesinos y obreros en trabajos eventuales y mal pagados. Aunque, igual que en el narco, al ganar dinero fácil, también se jueguen la vida por el riesgo de explosiones y derrames de combustibles hombres, mujeres y niños empleados como “carne de cañón”.

Y por supuesto también ganan los trabajadores de Pemex, ingenieros o sindicalizados, parte indiscutible de la red de corrupción que desde dentro de la empresa petrolera ayuda y apoya, con información de horarios, ubicaciones y presiones del paso programado de los combustibles por la red de ductos. Corrupción de la que no habla ni combate Petróleos Mexicanos ni su corrompido sindicato, aun cuando la empresa cuenta con sistemas y tecnología capaz de detectar variaciones de presión y merma de flujos en los ductos que transportan la gasolina y el diésel.

La cadena de la corrupción sigue con los empresarios gasolineros que, sabiendo el origen, compran y comercian combustibles robados, a través de sistemas duplicados de registro y almacenaje, de los que no se enteran o si lo hacen se coluden, las áreas de Pemex encargadas de controlar los combustibles entregados y vendidos a los expendios de su red. Y por supuesto, el círculo de la corrupción se cierra con el mismo Gobierno que, a través de una vigilancia deficiente o en muchos casos inexistente, tolera y permite toda esa cadena que empieza en la ordeña y termina en la distribución y comercialización de millones de litros en el mercado negro; pero que además, a través de Petróleos Mexicanos importa de algunas petroleras y refinerías de Texas, a precios en dólares, parte de esa gasolina robada que luego es revendida más cara a los mexicanos.

¿De nada de eso se enteró el Presidente que, después del desastroso operativo militar en Palmarito –detonado a su vez por el brutal ataque a una familia poblana en el que mataron a un niño de 2 años y violaron a una madre y su hija menor de edad– habló por primera vez en cinco años del problema y se comprometió a combatirlo?

La declaración tardía de Peña es de una ingenuidad total y preocupante: “El robo de combustible, hay que decirlo y tenerlo presente, es un delito. Quienes lo practican exponen a sus familias y dañan a sus comunidades. La delincuencia organizada engaña y utiliza a la población para cometer el ilícito […]. He dado indicaciones […] para instrumentar una estrategia integral para combatir este ilícito en toda la geografía nacional”, dijo Peña en la conmemoración del 5 de mayo.

La ejecución y la emboscada. El otro hecho que tampoco es nuevo, pero que esta semana volvió a desatar el debate, es el abuso cometido por un soldado que en el operativo del Ejército en Palmarito, y luego de haber sido agredidos por sujetos armados que emboscaron al convoy militar provocándole cuatro bajas, decidió dispararle a uno de los presuntos delincuentes a quemarropa y cuando ya estaba abatido en el piso. ¿Es nuevo que algunos miembros del Ejército incurran en ejecuciones extrajudiciales? No, aunque esta vez quedó registrada en un video tomado por una red sofisticada de cámaras montadas por los mismos delincuentes que se roban el combustible.

Y a pesar de la defensa oficiosa que muchos quisieron hacer del Ejército, la misma Sedena reconoció y pidió que se investigue y se sancione a uno de sus integrantes que actuó fuera del orden legal.
09 Mayo 2017 04:00:00
El final de la ‘verdad histórica’
El documento elaborado por el exvisitador general de la PGR, César Alejandro Chávez Flores, y revelado ayer por El Universal, es el golpe definitivo que termina de derrumbar la cuestionada “verdad histórica” del exprocurador Jesús Murillo Karam y toda la investigación oficial del Gobierno mexicano que se tejió y se construyó sobre ilegalidades. Según lo documentado en su momento por el visitador de la Procuraduría, las averiguaciones previas federales incluyeron testimonios obtenidos bajo tortura, diligencias fuera de la legalidad, imputaciones de delitos con base en violaciones graves al debido proceso y a derechos humanos de los detenidos, además del rompimiento de la cadena de custodia, lo que significa que ningún tribunal ni nacional ni internacional sostendría esa investigación, si se impugna su legalidad o constitucionalidad.

La denuncia interna, hecha por Chávez Flores, la cual le costó su separación del cargo en septiembre de 2016, fue conocida en su momento por la procuradora Arely Gómez y por el presidente Enrique Peña Nieto; tras entregar el documento, al visitador general le pidieron “retirar o modificar” su documento, en el que ya denunciaba las irregularidades, incluidas las diligencias ilegales realizadas por Tomás Zerón en el río San Juan para la “siembra de evidencias” en el hallazgo de los primeros restos y el traslado ilegal, sin presencia de su abogado, del reo Agustín García Reyes, a la zona donde se encontraron, supuestamente, las primeras osamentas que después se identificaron como pertenecientes al normalista de Ayotzinapa, Alexander Mora.

Pero ante la negativa de César Chávez de desaparecer o desdecirse de su investigación, el presidente Peña Nieto ordenó su destitución y el nombramiento de una nueva visitadora, y en lugar de proceder legalmente en contra de Tomás Ruiz, por delitos contra la administración de la justicia, aun cuando ya era señalado públicamente por el GIEI y los padres de los normalistas como responsable de la “siembra de evidencias”, el Presidente le ordenó a la procuradora Arely emitir un comunicado anunciando su “renuncia” de la Agencia de Investigación Criminal y “reconociéndole su trabajo”, al mismo tiempo que desde Los Pinos salía, con unas horas de diferencia, otro comunicado en el que Peña premiaba a Zerón y lo invitaba como secretario del Consejo de Seguridad Nacional, dependiente de la Presidencia de la República.

Se sellaba así no sólo la impunidad de Tomás Zerón, quien fuera coordinador de Investigación de la Procuraduría mexiquense en los tiempos del gobernador Peña Nieto y estuviera al frente de polémicas investigaciones como la del caso de la niña Paulette, bajo el mando del entonces procurador Alfredo Castillo, además de otras “polémicas” y dudosas investigaciones.

Y de paso, el Gobierno peñista confirmaba una vez más que detrás de todo el entramado de ilegalidades, mentiras y violaciones sobre el que se construyó su “verdad histórica” del caso Ayotzinapa, estaba la intención de ocultar, de desviar y de enterrar los verdaderos sucesos y responsables involucrados en la desaparición de los 43 normalistas en septiembre de 2014.

Hoy que se revive el documento elaborado por Chávez Flores –por cierto aspirante a la Fiscalía Anticorrupción que sigue pendiente en el Senado de la República– no sólo queda en evidencia que durante los últimos 2 años y 8 meses las investigaciones de la PGR no sirvieron para esclarecer ni los móviles ni las razones por las que desaparecieron con tanta saña a 43 jóvenes, sino que además tergiversaron evidencias y siguieron pistas y declaraciones forzadas que no necesariamente dijeron la verdad sobre todas las personas, grupos criminales o instituciones que participaron o fueron cómplices, ya sea por acción o por omisión, en la detención, secuestro, desaparición y asesinato de los normalistas. Y también la reaparición y difusión de esa investigación interna, con sus documentadas violaciones al debido proceso y a los derechos humanos de varios de los acusados, abre la puerta a que se caiga definitivamente la indagatoria oficial. Y entonces sí, 32 meses después, el Caso Ayotzinapa volvería a empezar de cero. Y tal vez esta vez ya no sea el gobierno federal quien investigue, sino las instancias internacionales a las que tanto se criticó y se atacó por su colaboración en este caso impune y paradigmático.
06 Mayo 2017 04:00:00
Los otros amigos del ‘Dragón’
Las redes de corrupción y los millonarios negocios de Luis Carlos Castillo “El Dragón” no sólo se extendieron desde el centro de la República Mexicana, el Estado de México, Aguascalientes y el antiguo Distrito Federal hasta la frontera norte del país en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas; la capacidad de este empresario para mezclar los negocios privados con la política también traspasó el río Bravo y alcanzó al sur de Texas, en donde sentó las bases de su emporio financiero, lo mismo como empresario constructor que como socio de un banco, el International Bank, donde lavaba el dinero –el suyo y el de sus amigos políticos– proveniente de contratos ilegales, sobornos, recursos públicos y negocios al margen de la ley.

De hecho fue la clase política texana, del Partido Republicano, la que primero ayudó a encumbrarse a este empresario mexicano de origen humilde, originario de Anáhuac, Tamaulipas, que, aprovechando sus relaciones políticas y su habilidad para corromper a funcionarios y gobernantes, primero conquistó el sur de Texas, desde Mission, McAllen y hasta Houston. Es conocida su sociedad política y de negocios con el alcalde de Mission, Texas, Norberto Salinas, del Partido Republicano, y con el exgobernador Rick Perry.

Fue desde Estados Unidos, donde ya tenía una amplia red de relaciones con los republicanos texanos, de donde vino a México para hacer sus primeros contactos con dos personajes claves: Enrique Martínez y Martínez, empresario y gobernador priista de Coahuila de 1999 a 2005, y Alfredo del Mazo González, exgobernador mexiquense y uno de los líderes del Grupo Atlacomulco que hoy gobierna el país. Estos dos “amigos” lo conectaron con el resto de los gobernadores mexicanos que después formarían parte de sus redes: Humberto Moreira, Tomás Yarrington, Eugenio Hernández, Egidio Torre, Natividad González, Rodrigo Medina, Enrique Peña Nieto y Armando Reynoso Femat. A varios de ellos los ha mencionado y acusado “El Dragón” en sus declaraciones como “testigo protegido” en la Corte federal de Corpus Christi.

Pero antes de cruzar la frontera, Luis Carlos Castillo ya había sentado sus reales en Texas. Su relación con el alcalde varias veces reelecto de Mission, Norberto Salinas, llegó a ser tan cercana que hasta se hablaba de una “sociedad” entre el empresario constructor y banquero y el político republicano. Con Salinas en Mission, Castillo vivió su mayor bonanza económica y de negocios. De hecho, actualmente en el juicio en la Corte del Sur de Texas, a donde fue presentado tras ser detenido en agosto de 2016, su abogado era Rick Salinas, hijo del alcalde Salinas. Sus vínculos estrechos con la clase política republicana de Texas también quedaron de manifiesto cuando, en 2005, el entonces gobernador Rick Perry asistiera a la inauguración de su lujosa mansión en el club de Golf Cimarrón 3 en McCallen, valuada en casi 10 millones de dólares y la cual hoy le ha sido confiscada por el Gobierno de Estados Unidos.

En esa época de cercanía con los republicanos fue cuando logró hacerse socio del International Bank, institución financiera de McAllen, en donde abrió infinidad de cuentas para triangular y lavar el dinero que obtenía de sus negocios turbios con políticos tanto en México como en Estados Unidos.

La “reconquista de Texas”. Porque fueron esas relaciones políticas sólidas en Estados Unidos y su papel como socio de un banco texano importante, lo que llevó a muchos gobernadores de México a confiar en Luis Carlos Castillo Cervantes para hacer “negocios” de corrupción con él. ¿Si era bien visto en Texas, amigo cercano de encumbrados políticos republicanos y hasta socio de un banco del vigilado sistema financiero estadunidense, ¿cómo no creer que era un empresario “confiable” para aceptar darle contratos a sobreprecio, recibirle a cambio millonarios sobornos y además confiarle el dinero producto de esa corrupción para que él los ayudará a “lavarlo” con una sofisticada ingeniería bancaria y financiera que terminaba en cuentas de Estados Unidos?

Así fue que varios políticos mexicanos, Martínez y Martínez, Moreira, González Parás, Medina, Yarrington, Hernández, Egidio, Peña, Reynoso no sólo aceptaron gustosos hacer “negocios” con “El Dragón”, sino que además comenzaron a comprar, con el dinero ilícito que obtenían de esos manejos financieros, casas y residencias de lujo en McCallen, Missión, El Paso y hasta en Houston. El 95% de los dueños de casas, negocios y desarrollos en la zona del Cimarrón 3 eran mexicanos, lo mismo gobernadores, empresarios y familias acomodadas de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas que se hicieron de propiedades en esa zona. Era tan fuerte la presencia mexicana en esa región, la de mayor auge económico en el sur texano, que “El Dragón” y sus amigos políticos solían decir en tono de broma que al comprar propiedades estaban llevando a cabo “la reconquista de Texas”.

La pregunta es si ahora que Castillo Cervantes declara como “testigo protegido” también hablará de sus negocios y relaciones con los políticos del Partido Republicano en Texas o si sólo denunció a políticos mexicanos. Porque hasta ahora, en las 79 hojas filtradas, de una declaración de 30 mil hojas, sólo han salido a relucir, en los interrogatorios que realiza el fiscal Keneth Madgison, nombres de políticos en México a los que “El Dragón” acusa de haberles ayudado a lavar dinero proveniente tanto de sobornos que él les pagaba por contratos inflados de pavimentación de carreteras, como del saqueo de recursos públicos de los presupuestos de los estados que gobernaban.

¿Será que los fogonazos que escupe el también llamado “Rey de los Dragones” igual alcanzarán a los políticos estadunidenses que pudieron ser parte de su red de corrupción o el fiscal Madgison –que ya parece más bien fiscal anticorrupción de México– sólo está interesado en perseguir a los gobernantes corruptos de origen mexicano y no a los de su país?
03 Mayo 2017 04:00:00
¿Quién amenaza al ‘Peje’?
La elección del Estado de México se perfila, a un mes de las votaciones, hacia una contienda final entre dos candidatos, Delfina Gómez, de Morena y Alfredo del Mazo, del PRI. El escenario original de una elección a tercios, que se veía al arranque de las campañas, cambia según las últimas encuestas publicadas, por la caída de la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, que se rezaga en el tercer lugar. Y mientras la caída de Josefina coincide con pleitos verbales y amenazas de ruptura en las cúpulas panistas por la sucesión presidencial, en la entidad mexiquense el ambiente se polariza y se enrarece con la aparición de “mantas” y autos incendiados que, imitando el estilo del narco, lanzan amenazas contra el dirigente de Morena, Andrés Manuel López Obrador.

A estas alturas la disputa por la codiciada Gubernatura mexiquense se centra entre el poderío de la maquinaria priista y su capacidad de movilización y acarreo de votantes, y un nivel de participación ciudadana importante que refleje el alto nivel de inconformidad social presente y que pudiera poner en jaque al voto duro del partido gobernante. Pero el tema de las “mantas” con amenazas contra López Obrador introduce elementos de incertidumbre que, sin ser nuevos en las elecciones mexicanas, sí resultan preocupantes por los antecedentes en el país: las amenazas de violencia y el llamado “voto del miedo” que con ellas se puede inducir.

Y aunque todavía no es claro si las “mantas” que aparecieron primero en Acolman y luego en otros municipios mexiquenses son mensajes reales de algún grupo criminal, como se quiere hacer parecer, o si se trata de un montaje político para inducir miedo a los electores, el tema ya provocó toda clase de reacciones: desde una carta del dirigente de Morena al presidente Peña Nieto, donde lo responsabiliza de ataques en su contra y de ordenar la filtración de los videos en los que su candidata Eva Cadena recibe dinero a manos llenas y hasta en tres ocasiones, hasta un debate sobre el tema de la seguridad de candidatos y dirigentes.

Pero, ¿quién está detrás de esas mantas y sus delicados mensajes? La pregunta se la hicieron desde el lunes en una reunión interna de Morena, en la que varios dirigentes expresaron preocupación por el tema y recomendaron que López Obrador acepte reforzar los guardias que lo custodian. Pero, según afirman participantes en esa reunión, Andrés Manuel se negó a aumentar su seguridad con el argumento de que “me van a aislar de la gente”. Y, según dicen, el líder de Morena se tomó el tema con humor tabasqueño: “Es muy sencillo. No hay que preguntar de quién son las mantas, sino más bien como diría Chico Ché ¿de quén Chong esas mantas?”.

Porque en el círculo lopezobradorista tienen la teoría de que hay “manos políticas” de alto nivel detrás de la estrategia echada a andar el sábado en el Estado de México. Se busca, dicen, sembrar miedo en la ciudadanía y meter la idea de que puede haber violencia para desalentar la participación electoral. Algunos ven incluso el sello y la mano de Miguel Ángel Yunes, el Gobernador de Veracruz, quien ha sido el rostro visible de la estrategia de golpeteo contra López Obrador, en alianza con otros grupos de poder. El propio Andrés Manuel, en la carta a Peña Nieto, menciona al secretario de Gobernación, Miguel Osorio, como supuesto “filtrador” de los videos de su candidata en Veracruz, basado en un “dato” que dice tener, del que no da mayores elementos.

Pero más allá de datos y sospechas, en Morena sí hay preocupación y no todos toman el tema de las amenazas tan a la ligera. “Así comenzó lo de Colosio y hay que ver como terminó”, expresó un colaborador cercano. Ayer mismo, en su colaboración habitual en el diario “Milenio”, Ricardo Monreal, jefe delegacional por Morena, habla de un “Deja vú mexiquense” y señala paralelismos entre los mensajes amenazantes contra López Obrador y los hechos trágicos de 1994 por el asesinato del candidato presidencial del PRI: “El país no aguanta otro 1994 (Colosio, EZLN, crisis económica y Ruiz Massieu). Alguien quiere soltar nuevamente a los demonios (Mario Ruiz Massieu dixit). Las autoridades federales y mexiquenses deben aclarar ya el incidente de las mantas, sino el mantra de la autoría mafiosa caerá sobre sus cabezas inevitable y fulminantemente”, dice Monreal.

En la carta de López Obrador a Peña aparece esa vocación de mártir de la que hablan sus colaboradores cercanos que le recomiendan aumentar su seguridad: “No se equivoque, Presidente. Yo no lucho por cargos ni por dinero. Lucho por ideales y principios. Y es la honestidad lo que estimo más importante; por eso, su actitud hirió mi dignidad. Y, como decía El Quijote, cuando está de por medio la libertad o la honra, se puede y se debe arriesgar hasta la vida”.

Si alguien piensa que un nuevo mártir político le sirve en estos momentos al país, se equivoca rotundamente.
02 Mayo 2017 04:00:00
Las idas de Calderón
Desde que dejó la Presidencia en 2012, Felipe Calderón parece no superar el síndrome de haber sido el gran mandamás del PAN y haber perdido el control absoluto que tuvo del blanquiazul. Porque van al menos dos ocasiones en que el expresidente, molesto con sus dirigentes y sus decisiones, amaga con abandonar su militancia en el partido que lo llevó a Los Pinos, a donde pretende volver ahora de la mano de su esposa, Margarita Zavala.

La amenaza de Calderón en el pleito verbal que protagonizó durante el Consejo Nacional con Juan José Rodríguez Prats, en el que reclama un manejo discrecional del PAN por parte de Ricardo Anaya y su grupo, además de inconsistencias en el padrón de militantes, según el audio difundido por El Universal, no es la primera que hace el expresidente de abandonar el partido en el que creció y que lo encumbró hasta la Presidencia de la República.

A principios de mayo de 2014, cuando estaba por consumarse la reelección de Gustavo Madero como dirigente, Calderón, quien ya se encontraba en Boston, dando cátedra en la Escuela de Gobierno de Harvard, dejó ver su rabia contra Madero, a quien nunca quiso porque en 2010 derrotó a su candidato Roberto Gil Zuarth. Y en busca de revancha, el calderonismo mandó a Ernesto Cordero en aquel 2014 a competir con Madero, desatando una fuerte polarización entre panistas que se acusaron de toda clase de corrupción entre ellos.

Por aquellos días, un grupo de diputados panistas que estaba de viaje en Boston se encontró al expresidente Calderón en un bar; se acercaron a saludarlo. Cuando uno de los legisladores le preguntó cómo veía la elección en su partido, que se realizaría esa misma semana, Calderón se descosió y comenzó a hablar pestes de Gustavo Madero: “Si gana Madero prefiero crear otro partido”, les dijo entonces a los diputados.

Ni lo creó ni se fue del PAN, y un par de meses después de esa amenaza, en julio de 2014, Calderón volvía a México con un nuevo objetivo: que Margarita Zavala fuera candidata a diputada en las intermedias de 2015, pero al no lograr los votos suficientes en la Comisión Permanente del panismo, Margarita no pudo ser diputada y, enojados, los Calderón se plantearon otro objetivo: si no podía ser legisladora, Zavala sería entonces candidata a la Presidencia.

Por eso ahora que el expresidente, enojado por los reclamos de Rodríguez Prats, vuelve a amenazar con irse del panismo, habría que tomar con reservas al exinquilino de Los Pinos.

Esto le dijo Rodríguez Prats: “Te voy a pegar Felipe, te voy a pegar, porque el periodo más gris fue cuando tú entraste a la Presidencia de la República. Ahí se acabaron los debates, nos impusiste a Germán, nos impusiste a César Nava; nos quisiste imponer a Roberto Gil, nos quisiste imponer a Ernesto Cordero, hiciste declinar en la forma más cruel y más ruin a los otros candidatos… entonces recuerdo tu lema cuando aspiraste a la Presidencia del partido: ‘Ganar el Gobierno sin perder el partido’, y resulta que cuando entraste al gobierno se perdió el partido”. Fue cuando Calderón respondió con varias quejas y su amenaza de que “no me ayuden porque sí he pensado en irme del PAN”.

Incluso en algún momento de ese escarceo verbal entre Calderón y Prats, el tabasqueño le reprochó al matrimonio presidencial “su falta de compromiso con el PAN” porque mientras el expresidente “se quiere salir del partido” Margarita amagaba con irse “como candidata independiente”. Y en ese momento la señora Zavala se molestó y se defendió diciendo que ella nunca había mencionado lo de ser candidata independiente y que sólo iría por el PAN, aunque Juan José le insistía a Margarita que sí llegó a declarar su posible candidatura independiente.

Al final quedan claras dos cosas: la primera, que el panismo sigue tan dividido y enfrentado como desde hace 7 años, cuando los calderonistas perdieron el control del partido que reclaman desde entonces. Y esa división se vuelve a hacer presente y se puede ahondar con la elección del candidato del PAN a la Presidencia en 2018. Y la segunda, que con tanta amenaza de que se va y se va y no se ha ido (como dijera José Alfredo) el expresidente Calderón parece querer emular los pasos de su padre, don Luis Calderón Vega, quien en 1981, después de 42 años de militar en el partido del que fue fundador, renunció al PAN en un arranque de ira contra el entonces dirigente Abel Vicencio Tovar. Entre sus motivos de renuncia estaban sus diferencias con el cambio ideológico del panismo, que abría sus puertas a los primeros empresarios.
29 Abril 2017 04:00:00
Y el dragón escupió fuego
En noviembre pasado, tras la detención en Estados Unidos del empresario Luis Carlos Castillo, acusado de lavado de dinero y fraude bancario en ese país, además de haber pagado “sobornos” millonarios a varios gobernadores mexicanos a cambio de contratos de pavimentación carretera “inflados” y a “sobreprecios”, le dijimos en este espacio que tras la caída de este millonario constructor, muchos políticos en México iban a salir “quemados” si el llamado “Dragón”, como apodan a Castillo, comenzaba a escupir fuego y a hablar a las autoridades estadunidenses sobre las redes de corrupción millonaria que tejió en México con varios gobernadores del PRI y del PAN.

Y, tras convertirse en “testigo protegido” para el Departamento de Justicia de EU, para evitar una sentencia de 20 años de cárcel, el “Dragón” escupió. Y entre los nombres que acusó este empresario carretero –en sus primeras declaraciones oficiales, desclasificadas y obtenidas por los periodistas Francisco Pazos y María Idalia Gómez, y publicadas en el semanario Eje Central de Raymundo Riva Palacio– están los de los priistas Humberto Moreira, exgobernador de Coahuila y actual candidato a diputado local por el Partido Joven, junto a su sucesor interino Jorge Torres López; Eugenio Hernández, exgobernador de Tamaulipas, junto con el hoy preso en Italia, Tomás Yarrington; y Armando Reynoso Femat, exgobernador panista de Aguascalientes. A todos ellos dice haberles pagado, a cambio de contratos carreteros “inflados”, sobornos millonarios que él mismo les ayudaba a “lavar” en bancos estadunidenses a través de empresas fantasma. También aparece mencionado en esas indagatorias, por el empresario coahuilense Guillermo Flores Cordero, “lavador” de dinero para Eugenio Hernández, el hoy presidente Enrique Peña Nieto, como “amigo” del “Dragón”, cuando fue gobernador del Edomex.

“El empresario Guillermo Flores Cordero aseguró en su testimonio que la influencia de Castillo Cervantes se fortalecía por la amistad que tenía con los exgobernadores Humberto Moreira y Eugenio Hernández, e incluso con el presidente Enrique Peña Nieto, cuando éste fue gobernador del Estado de México”, señala la investigación de Pazos y María Idalia para Eje Central.

En las SERPIENTES Y ESCALERAS del 11 de noviembre pasado le comentamos de una reunión en McAllen, Texas, en la residencia de “El Dragón” en esa ciudad, realizada a finales de agosto de 2010 y a la que asistieron varios gobernadores priistas de aquella época. Entre los mandatarios que acudieron a aquel encuentro con el empresario Castillo Cervantes, hoy “testigo protegido”, estaban varios de sus amigos que hoy está denunciando en la Corte Federal de Corpus Christi: Humberto Moreira, Eugenio Hernández, Armando Reynoso Femat, y Enrique Peña Nieto, entre otros. Y en aquel encuentro, le dijimos, se selló el llamado “Pacto de McAllen”, según el cual los mandatarios asistentes se comprometían, junto con el empresario anfitrión, a apoyar la candidatura del mexiquense Peña Nieto.

Moreira, ¿la primera víctima? Justo cuando se conocía el contenido de las primeras declaraciones de “El Dragón” Castillo como testigo protegido en EU, el PRI nacional, a través de su Comisión de Justicia Partidaria, decidió de manera sorpresiva la expulsión de sus filas del exgobernador de Coahuila, Humberto Moreira Valdés, quien fuera también ex dirigente nacional de ese partido entre 2010 y 2012. El motivo oficial de quitarle su militancia a Moreira fue que había sido postulado como candidato del Partido Joven a diputado local en su estado, con lo cual violó los estatutos priistas. Pero la premura por apurar la expulsión de su exlíder nacional más bien parecía responder al escándalo que se viene sobre Humberto Moreira y hasta una posible orden de aprehensión por los señalamientos que le hace Castillo Cervantes, quien afirma haberle pagado 40 mdp, entre diciembre de 2007 y enero de 2008, como sobornos a cambio de contratos con sobreprecios que recibió el empresario para pavimentar carreteras de Coahuila.

Moreira es uno de los principales mencionados en las declaraciones de Castillo Cervantes, quien dice haber conocido al exgobernador en 2008 y haber comenzado con él las relaciones de intercambio de contratos inflados a cambio de sobornos, que después se repetirían en otras entidades como Tamaulipas y Aguascalientes. “El Dragón” asegura que él llevó personalmente en aquellas fechas 80 millones a Coahuila en su avión y se los entregó al entonces secretario de Hacienda de Moreira, Jorge Torres López, quien después sería su sucesor, y a Héctor Javier Villareal, que después sería el titular de Finanzas de Torres López. De esos 80 millones, 40 millones le fueron llevados “en sacos de tela” a Moreira en su residencia de Saltillo, por Torres López y Villarreal, según relató este último en un testimonio en Estados Unidos. Los otros 40 millones, fueron repartidos a funcionarios de Moreira que los invirtieron en Las Bahamas para lavarlos.

El mismo modus operandi continuaría entre el empresario Castillo y el gobernador Torres López cuando este sustituyó a Humberto Moreira al ser nombrado dirigente nacional del PRI, apoyado por el entonces gobernador y precandidato presidencial, Enrique Peña Nieto. Todo el dinero que Castillo les pagaba a los dos gobernadores de Coahuila era movido a través de complejas redes financieras en cuentas de bancos de México que luego eran movidos, a través de empresas fantasma y prestanombres.
26 Abril 2017 04:00:00
¡Que devuelvan las entradas!
Como ejercicio democrático para conocer posiciones, pensamientos y propuestas de los candidatos ante la problemática social, estuvo lleno de lugares comunes y propuestas genéricas; como espacio de contraste para evaluar debilidades, fortalezas, historias personales, honestidad o capacidad de los aspirantes resultó decepcionante; y hasta en términos de formato y producción televisiva, el primer debate entre los candidatos a gobernar el Estado de México fue demasiado pobre y aburrido. Un debate gris y anodino que no despertó entusiasmo alguno, con candidatos robotizados y contenidos que ni sacaron sus mejores armas, ni lucieron su mejor imagen, ni se atrevieron a lanzar una sola frase audaz o una propuesta osada fuera de la demagogia tradicional. Nada para recordar.

Si se hubiera tratado de un Pago por Evento los varios millones de televidentes o internautas que siguieron la transmisión de este primer debate en la elección mexiquense tendrían que exigir que les devuelvan lo gastado. En hora y media de duración no hubo un solo momento climático ni de tensión. Ni siquiera cuando Josefina Vázquez Mota abrió el debate con una acusación de descuentos ilegales de Delfina a los trabajadores de Texcoco, que la candidata de Morena dejó pasar sin responder; tampoco cuando al correcto y pulcro Alfredo del Mazo lo acusaron de beneficiarse de la corrupción de OHL e Higa, o de ser “amigo de los Duarte, los Borge o los Yarrington”; y menos cuando el priista intentó un tibio revire a Josefina “por los mil millones que te robaste de los migrantes”. Nada que sacudiera, que preocupara y mucho menos que descompusiera al adversario. Ataques que fueron como balas de salva y repitieron acusaciones ya sabidas, que no sorprendieron a nadie, menos a los supuestos acusados.

Fue como si de pronto la llamativa y estratégica elección mexiquense se volviera intrascendente; como si la llamada “joya de la corona”, a juzgar por el nivel de debate mostrado por sus aspirantes, se volviera un vulgar brillante. Porque ni en las cifras, ni en los datos, ni mucho menos en sus diagnósticos o propuestas de solución, los candidatos supieron reflejar las dimensiones de un estado que, tanto en sus recursos como en su grave problemática económica, política y social, es de primer orden. De la inseguridad, con mucho el problema más grave y sensible para los mexiquenses, apenas menciones, esbozos, promesas vagas; del feminicidio y la violencia contra las mujeres, que colocan a la entidad mexiquense como la de mayor incidencia nacional y con “alerta de género” en varios municipios, sólo menciones superficiales que no reflejaron ni por asomo –ni siquiera en el discurso de tres candidatas mujeres– el drama y la tragedia de miles de mujeres violadas, maltratadas y asesinadas brutalmente todos los días en ese estado.

Del narcotráfico y su violencia en la zona sur del estado, colindante con Guerrero y Michoacán o la operación de cárteles de las ciudades más pobladas ni una sola mención y de la inseguridad en el transporte, quizás el delito más común en las grandes zonas urbanas mexiquenses sólo hicieron comentarios generales y ningún dato o estadística que lo dimensionara y mucho menos propuestas concretas y aterrizadas para combatirlo. Lo mismo pasó con la corrupción, el otro gran tema de la noche: menciones genéricas a las grandes constructoras beneficiadas en el estado, Higa y OHL, alusiones rápidas a la “casa blanca” de Peña Nieto y del Grupo Atlacomulco y una sola cifra constatable del costo de la corrupción en la entidad de 117 mil millones de pesos. Para combatirla los mismos planteamientos demagógicos: fiscalía autónoma, eliminación del fuero, persecución de los funcionarios corruptos y hasta cadena perpetua para ellos. Una sola mención al gobernador Eruviel Ávila y al presidente Peña Nieto del candidato del PT, Óscar González, que dijo que “los voy a meter a la cárcel” por “lo que han robado al estado”.

Un Alfredo del Mazo contenido, acartonado, demasiado preocupado en demostrar superioridad y preparación para gobernar “fuerte y con todo”, como su predecible eslogan. Una Delfina Gómez que, aunque apeló a la idea de ser “una gente como tú”, no tuvo argumentos convincentes y confirmó que sola y sin López Obrador pierde fuerza y presencia; una Josefina Vázquez Mota que, aunque enseñó el colmillo y fue la que mejor le hablaba a la cámara, no dejó de ser la misma Josefina de siempre: plana, acartonada, hablando siempre como si estuviera grabando un spot. De Juan Zepeda, que había despertado expectativas, decepcionó su insistencia en presentarse como “alcalde exitoso” y en hablar de Ciudad Neza como si fuera Estocolmo.

Al final, el primer debate de la competida elección mexiquense no reflejó el fragor de la contienda que se libra en ese estado. Fue tan anodino que difícilmente hubo un ganador claro y creíble, pero eso sí, muchos perdedores en el electorado mexiquense, sobre todo el indeciso, que tendrá que esperar a ver si un segundo debate lo ayuda a decidirse. Porque este, literalmente, pasó de noche.

25 Abril 2017 04:00:00
Morena y los nuevos videoescándalos
Justo cuando se anticipaba a decir que su partido “no recibe dinero de corruptos”, a Andrés Manuel López Obrador se le cumplió su peor presagio. La aparición de un video donde la diputada de Morena, precisamente en Veracruz, Eva Cadena, recibe dinero en efectivo (500 mil pesos) de una mujer no identificada, coloca al dirigente y aspirante presidencial en una tormenta mediática y política que, por primera vez en mucho tiempo, le quita la iniciativa y lo coloca a la defensiva tanto en los comicios estatales de este año como en la adelantada sucesión presidencial.

Por más que López Obrador acuse que a su diputada le pusieron “una trampa” y argumente ofensivas de “la mafia del poder ”, o por más que en su partido nieguen cercanía con la legisladora veracruzana –a quien él abraza y defiende en un mitin en Las Choapas, por las mismas fechas que ella recibió el medio millón “para López Obrador”–, la contundencia de las imágenes y el audio del video obtenido por El Universal no deja dudas de la entrega de esos recursos, aceptada de total conformidad por la candidata de Morena, que dice que los entregará a su líder nacional.

Es cierto que 500 mil pesos parecen poco comparado con otras entregas ilegales de recursos –como los mil millones de pesos que, él mismo refiere, le dio el Gobierno de Peña Nieto a Josefina Vázquez Mota, o incluso los mil 500 millones que Javier Duarte se ufanaba de haber dado a la campaña peñista; pero la discusión no es sobre montos o quién es más corrupto a partir de la cantidad de dinero ilegal que recibe: el hecho contundente es que, cuando López Obrador pregonaba que ni él ni su partido recibían dinero “de corruptos”, a una diputada de su partido la grabaron recibiendo recursos ilegales y aceptando ser “conducto” para dárselos a él, cosa que no se sabe si finalmente ocurrió.

Y aunque la reacción en Morena fue inmediata al cancelar la candidatura de Cadena, López Obrador necesitará más que un video para parar el escándalo. Debe investigar a fondo si, como Eva, a la que defendía y negaba con su “dedito” que fuera corrupta, no tiene en su partido otros dirigentes, legisladores o candidatos susceptibles de caer en “trampas” y recibir dinero dudoso por “donaciones al movimiento”. Porque si hay otras “Evas” o “Adanes” dentro de Morena, el golpeteo contra el puntero en las encuestas será inmisericorde. No basta que él lo niegue y sus fieles le crean; el daño entre simpatizantes puede crecer si no hay acción o explicación clara del dirigente y aspirante a 2018.

Tampoco se trata de desgarrarse las vestiduras, como hizo ayer el dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa, que aprovechó la balconeada morenista para apuntar su dedo flamígero hacia la corrupción ajena, exigir “investigaciones” y hasta pedir la renuncia de su dirigente, cuando el priismo no explica aún porque toleró y tapó la corrupción de Javier Duarte por más de 5 años o la de César Duarte, la de Roberto Borge o la de Emilio Lozoya, exdirector de Pemex exonerado ayer de juicio político por diputados del PRI, los mismos que protegieron al chihuahuense Antonio Tarim para que no fuera detenido y que hoy se niegan a desaforar al ex secretario de Finanzas de Duarte, Tarek Abdalá.

Pero sin duda López Obrador debe bajarse de la nube y dejar de creer que su sola palabra o la ausencia de riquezas y propiedades que pregona, desactivará la posible existencia de casos de corrupción en su partido. Suponer que porque él no se corrompe tampoco lo hacen todos los que le rodean es un error que ya cometió como jefe de Gobierno del DF, cuando creyó o, al menos eso dijo, que René Bejarano no se corrompía ni pedía dinero a su nombre a Carlos Ahumada y otros empresarios. ¿Volverá a tropezar con la misma piedra?

NOTAS INDISCRETAS...

Cada vez son más fuertes las versiones atribuidas a supuestos “cercanos a Duarte” que aseguran que el hoy preso en Guatemala tiene lista toda una videoteca con filmaciones de muchos amigos, aliados y hasta opositores a los que les dio dinero para financiar campañas o proyectos. Y la lista de videograbados, dicen, es amplia y va desde candidatos del PRI hasta diputados opositores en su estado o abanderados también de la oposición morenista. Si eso resulta cierto, preparémonos para los videoescándalos versión 2017… A propósito de Enrique Ochoa, anda tan ocupado grabando videos contra sus adversarios que tal vez descuida la operación interna con el priismo. Porque en la Fundación Colosio se escucha que varios de los consejeros de ese órgano preparan un duro revés para Ochoa y su propuesta de dar la presidencia del organismo a José Murat.
22 Abril 2017 04:00:00
Duarte, mientras más le mueven, más apesta
Como el excremento, que entre más se le mueve más apesta, así está el caso de Javier Duarte. No pasa un día, desde que detuvieron al político veracruzano, que no surjan nuevos elementos, nuevos datos, que aumentan el escándalo y la enorme desconfianza de los mexicanos sobre su captura. Y si alguien en el Gobierno federal pensó por un momento que esta detención con tintes de entrega pactada, les iba a traer algún beneficio político o electoral, está claro que se equivocaron; hoy el nombre de Duarte es un desecho pestilente que no sólo sigue dañando al PRI, sino que al remover toda la suciedad concentrada en seis meses de su fuga, se ha convertido en una invocación tóxica con la que todos los partidos intentan ensuciarse unos a otros.

Qué tanto apestará Duarte y su millonaria corrupción, que hoy todos buscan deslindarse, desmarcarse, alejarse lo más posible de la hediondez que despide. Los que fueron sus amigos, protectores y promotores, ya ni se acuerdan: “No recuerdo ya la alusión, pero seguramente alguna vez la hice”, ha dicho el mismo Peña Nieto que en 2012 elogiaba a Duarte y otros gobernadores priístas como “la cara del nuevo PRI”. “No es mi amigo, sólo tuve con él una relación institucional”, afirmó el candidato priísta Alfredo del Mazo, quien felicitaba en Twitter a “mi amigo Javier Duarte” el día que tomó posesión del cargo. Lo mismo han acusado en redes a Felipe Calderón y a Margarita Zavala, por aparecer junto a Duarte tomando un café lechero en La Parroquia; a Roberto Gil, que aparece sonriente junto al expresidente Salinas y al veracruzano en una fiesta, o a Ernesto Cordero, que como secretario de Hacienda, aparece en un video grabado en 2011 elogiando y poniendo como ejemplo “la disciplina financiera” del gobierno duartista de Veracruz.

Pero de todos los deslindes apresurados y los intentos por huir del hedor que despide el detenido en Guatemala, el más público y notorio —por no decir burdo— fue el que hizo Andrés Manuel López Obrador. Su video en las redes sociales, en el que advierte que la captura “del gobernador corrupto de Veracruz” se hizo “para perjudicar y enlodar a Morena” y vaticina que “Duarte va a salir a decir que le dio dinero a Morena”, no sólo le ha valido críticas y mofas de sus detractores por el tono profético que utiliza, sino que además fue interpretado como una señal de nerviosismo del dirigente nacional de Morena.

Porque aunque López Obrador buscaba mandar el mensaje a sus fieles seguidores y simpatizantes, a los que pide “no preocuparse porque no es cierto” y afirma que en su partido no son corruptos y que no recibieron dinero de Duarte, lo anticipado de sus comentarios, apenas unas horas después de la detención del priísta en Guatemala, también fue tomado como un signo de preocupación, al revivir las versiones que circularon fuertemente en las pasadas elecciones locales de Veracruz sobre la existencia de un “pacto” entre el Gobierno duartista y dirigentes de Morena para apoyar el crecimiento notable que tuvo ese partido en la entidad, a partir de la candidatura del académico Cuitláhuac García, apoyado fuertemente por López Obrador.

El olfato político de López Obrador, que ha demostrado ser una de sus cualidades políticas, esta vez parece que puso nervioso al tabasqueño. Porque aún con su hablar pausado y el tono patriarcal con el que les explica a sus seguidores sobre las mentiras que vendrán, el intento por autovacunarse y blindarse del escándalo que significará un juicio a Duarte y la suciedad política que puede salpicar el exgobernador, pareció demasiado apresurado por parte del líder de Morena, cuando todavía ni siquiera se ve seguro que se producirá su extradición ante las maniobras legaloides que ya empezaron a utilizar el veracruzano y sus abogados para evitar allanarse a la solicitud de extradición del Gobierno mexicano, que la PGR y la Cancillería parecen estar redactando a paso de tortuga, y a la que ayer la Fiscalía de Guatemala le puso un plazo de 60 días máximo para ser presentada.

¿Por qué la premura de Andrés Manuel si su condición de puntero en las encuestas no ha variado hasta ahora salvo en un sondeo? ¿Teme que aparezcan evidencias de algún arreglo hecho por dirigentes locales de Morena o por personajes cercanos a su partido en aquellos comicios veracruzanos? Porque, salvo que hayan firmado documentos o recibos, cosa que no suele ocurrir en ese tipo de pactos, si es que lo hubo, no habría manera de que le pudieran probar un supuesto financiamiento de Duarte. Claro que el dicho de un personaje tan tóxico en estos momentos, en un eventual y aún no inmediato juicio en México, podría salpicar a cualquiera, aun con el teflón que ya parece tener López Obrador, pero en todo caso, en este como en cualquier caso de imputaciones de palabra, aplica la máxima que varias veces ha esgrimido el mismo tabasqueño: “el que nada debe nada teme”.
18 Abril 2017 04:00:00
El nulo ‘efecto Duarte’
Si, como piensan la mayoría de los mexicanos, la captura de Javier Duarte de Ochoa fue un asunto pactado o administrado por el Gobierno federal con la idea de ganar una supuesta rentabilidad electoral para las complicadas elecciones que enfrenta el PRI en el Estado de México, Coahuila y Nayarit, podría afirmarse desde ahora que el cálculo fue fallido. En medio del escepticismo generalizado, que se niega a reconocer un logro de la justicia mexicana en esa sorpresiva y tardía detención, es muy difícil –y así lo reconocen en altos niveles del Gobierno– que el tener a Duarte preso y sujeto a juicio en estos momentos, vaya a generar algún beneficio que impacte el competido escenario electoral en los tres estados que eligen gobernador en junio próximo.

“Darnos no, sabemos que no nos va a dar, pero más que buscar que nos diera, la captura en estos momentos puede al menos evitar que Duarte nos siga quitando votos”, comentó a esta columna un alto funcionario del gabinete. Y tal vez allá apunte la escueta declaración que hizo el Presidente sobre las detenciones, en menos de una semana, de dos exgobernadores que en su momento fueron amigos y aliados suyos: Tomás Yarrington y Duarte. “Quienes quebrantan la ley deben responder por sus actos. Independientemente de lo que determine el Poder Judicial, estas detenciones son un mensaje firme y contundente del Estado contra la impunidad”, dijo ayer Peña sobre esas capturas ocurridas mientras él estaba de vacaciones.

Lo que se buscaría entonces es detener en estos comicios el “efecto Duarte”, que en 2016 provocó sangría de votos para el PRI y la pérdida de 8 de 12 gubernaturas en disputa. Por ahora el operativo de “inteligencia” que llevó a detenerlo en Guatemala no tuvo el impacto que en el Gobierno buscaba y despertó más especulaciones y suspicacias sobre la información oculta tras la versión oficial.

Un tema que impactó negativamente fue que el subprocurador Alberto Elías Beltrán, descartara que Karime Macías, la esposa de Duarte, no sería detenida porque no hay orden de aprehensión en su contra. Eso avivó versiones de un arreglo con la familia del mismo Duarte negociado a cambio de información sobre su paradero.

Con todo, la fuente federal consultada asegura que Karime “no está exonerada” y si bien en este momento no hay acusación en su contra, “no significa que no pueda haberla en un futuro”. Eso lleva a pensar dos cosas: primero que el presidente Peña pidió respetar “a la familia”, como cuando afirman que se molestó porque Yunes exhibió diarios y cosas de la señora en un montaje político en febrero; y segundo que, dejar libre a la esposa, podría ser un “as bajo la manga” que el Gobierno se guarda para tener un elemento de presión y control sobre lo que Duarte sabe y puede declarar en un juicio sobre las redes políticas y de complicidad que lo protegieron.

Un dato confirmado sobre la detención es que Javier Duarte supo que estaba cercado día y medio antes de que la Policía Nacional de Guatemala y la AIC entraran por él al complejo de Atitlán. El jueves por la noche, cuando lo ubicaron y tendieron un cerco los dos gobiernos en torno a la lujosa residencia que rentaba, Duarte supo que no había escapatoria y –aunque la fuente no dice si hubo o no comunicación con él en ese lapso– lo que sí afirma es que al saberse copado mandó traer a sus hijos en un vuelo privado desde Toluca, ya sin ninguna precaución, para despedirse de ellos. Y lo hizo, todavía junto a su esposa. Por eso cuando los agentes entraron al complejo, a él lo encontraron solo en un pasillo, mientras el resto de la familia permanecía encerrada en las habitaciones. Y ya no mostró sorpresa, aunque quiso jugar con los agentes al cambiarse el apellido, pero tras tomarle las huellas dactilares, vino el esposamiento y luego su sonrisa, esa sonrisa que para algunos rayó en el cinismo y la soberbia, y para otros en el nerviosismo y el delirio; en el primer caso sería la sonrisa de quien se sabe protegido y en el segundo, de quien se evade de la realidad.

NOTAS INDISCRETAS… Sigue el enojo en el Gobierno federal por la “burda maniobra política” de Miguel Ángel Yunes al colgarse la medalla de una detención en la que no participó. De hecho, en la PGR se quejan de que Yunes politice el tema, cuando ni siquiera ha terminado de comprobar los 420 millones de pesos que le entregó públicamente el procurador Raúl Cervantes entre noviembre de 2016 y enero de 2017. A la fecha el Gobernador panista sólo ha podido comprobar 350 millones y del resto no ha entregado comprobación. Así que desde el Paseo de la Reforma le mandan un mensaje al grillo de Xalapa: que en vez de andar politizando y colgándose de investigaciones federales mejor atienda la inseguridad que sigue creciendo en su estado. ¡Zas!...Los dados mandan Serpiente doble. Caída libre.
17 Abril 2017 04:03:00
¿De qué se ríe Javier Duarte?
Lo que más llamó la atención de todos los mexicanos en la sorpresiva captura de sábado de gloria fue esa sonrisa burlona y cínica de Javier Duarte. En el momento en que el grupo de agentes de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR lo detuvieron y lo esposaron para sacarlo del hotel donde tenía ya varios días alojado en la rivera del lago Atitlán, en Panajachel, el exgobernador de Veracruz, que justo cumplía ese día 6 meses prófugo de la justicia mexicana, se reía de una manera extraña, como si se burlara de haber puesto en jaque a todas las agencias de seguridad e inteligencia del Gobierno mexicano por más tiempo incluso que Joaquín “El Chapo” Guzmán al que detuvieron tres días antes de que se cumpliera el semestre de su espectacular fuga de Almoloya.

Esa extraña sonrisa de Duarte, que el puñado de policías de la PGR y de la Policía Nacional de Guatemala que lo detuvo en el búngalo que ocupaba hacía varios días, definen como una “actitud de cinismo y soberbia, casi de locura” y que irritó tanto a los mexicanos que dio pie a teorías y suspicacias en las redes sociales sobre una “entrega pactada”, también recordaba a la de otro peligroso criminal, Édgar Valdez “La Barbie” que sonreía y se burlaba cuando lo llevaban esposado y detenido en agosto de 2010. ¿Será que la mente criminal del corrupto Gobernador priista y la de aquel temido narcotraficante funcionan de la misma manera?

El caso es que en la oportuna captura del político veracruzano, en su momento apoyado, promovido y aliado del presidente Enrique Peña Nieto, no fueron finalmente las sofisticadas células de inteligencia de la Marina, que varias veces estuvieron a punto de detenerlo pero se les escapaba de último momento –producto de “filtraciones de información” según se quejó alguna vez un alto mando naval–, tampoco fue el Ejército ni la Policía Federal; fue un grupo de agentes de la AIC, comandados por el joven director Omar García Harfusch, quienes desde el jueves llegaron a Guatemala con un discreto operativo basado en información que ya indicaba la presencia de Duarte en ese complejo turístico ubicado en las orillas del lago Atitlán, cerca de Antigua, Guatemala. Ya ese día sabían que en ese lugar, en una cabaña rentada, dormían Duarte y su esposa Karime Macías. Para el viernes santo, la información del aterrizaje en Guatemala de un vuelo privado contratado en México por su cuñada y en el que viajaban los hijos del exmandatario, vino a confirmar la pista que ya seguían los policías mexicanos.

Para el sábado por la mañana el equipo de la PGR se regresó para solicitar en la ciudad de Guatemala, junto con la Policía Nacional de ese país, una orden a un juez guatemalteco para poder entrar al complejo privado donde se alojaba. La orden de aprehensión tardó una hora en salir, pero el lugar seguía estrictamente vigilado. Para la tarde que comenzó el operativo para ingresar, no sabían al 100% si lo iban a encontrar aún en el lugar y al ingresar los agentes de la AIC y de Guatemala se encontraron de frente con Duarte en un pasillo de la casa y ahí fue detenido y esposado. Su esposa Karime Macías se encontraba dentro de la habitación y aunque vio llegar a los agentes de seguridad decidió ya no salir de su cuarto y no quiso despedirse de su esposo con el que había huido durante los últimos seis meses. Fue cuando él salió sonriendo, como burlándose, y abandonado por su inseparable Karime y su familia, que hasta entonces lo había protegido. ¿Sería que más que entrega pactada, la de Duarte fue una entrega de su propia familia política?

Como sea, la mayor parte de la inteligencia para la captura fue de la Agencia de Investigación Criminal, apoyada en el operativo y las órdenes judiciales por la Policía Nacional de Guatemala. Fue tan sigiloso el operativo en PGR que sólo 10 personas supieron de su existencia todas de alto mando, para evitar “fugas” de información. A nadie más se avisó ni del Gabinete de seguridad ni de ninguna otra instancia. Nada tuvo que ver, por cierto, el Gobierno de Miguel Ángel Yunes, que ayer salió de inmediato a “celebrar y festinar” la captura como un mérito también de su Gobierno que, dijo, tiene varias órdenes pendientes contra Duarte. La realidad es que esa “politización” descarada de Yunes sorprendió y molestó en el Gobierno federal pues la aprehensión fue por las denuncias de la Auditoría Superior y de la Secretaría de Hacienda.

Por ahora, y en espera de que Duarte rinda sus primeras declaraciones –en las que podrían aflorar los nombres de sus socios, amigos y aliados, incluidos los de Los Pinos– hay muchas dudas y pocas certezas; una de las certezas es que nadie va a cobrar la recompensa de 15 millones de pesos que la PGR había ofrecido y dos grandes dudas: ¿qué tanto quiere o puede revelar Du
08 Abril 2017 04:00:00
Merodio es el mensaje
La designación-imposición de Paloma Merodio como vicepresidenta del INEGI no es algo nuevo en el estilo de ejercer el poder del Presidente. Imponer a funcionarios en poderes, dependencias o instituciones públicas autónomas, por puro capricho, intereses de grupo y cercanía política, más que por experiencia, trayectoria o méritos reales, ha sido una práctica constante y repetida en la administración de Enrique Peña Nieto. Ejemplos sobran: desde ministros de la Corte cuestionados, serviles e impugnados, hasta consejeros, magistrados o comisionados incondicionales o secretarios aprendices, este ha sido el sexenio donde la amistad, el interés político y el desprecio por las instituciones han prevalecido en nombramientos que propone el Presidente (y en la mayoría de los casos impone) y que le aprueba una servil mayoría del PRI y de congresistas de oposición del PAN, el Verde y el PRD.

Pero si bien en muchos casos anteriores de designaciones conjuntas importantes del Ejecutivo y el Legislativo también pasó que las críticas de la sociedad civil y la opinión pública, junto con señalamientos y evidencias de falta de capacidad, autonomía, requisitos legales o de idoneidad de los propuestos para el cargo fueron desoídas por manotazos en la mesa del Presidente, en el caso de la joven maestra Paloma Merodio parece haber detrás de su accidentado y polémico nombramiento todo un mensaje de fuerza y autoridad –que raya en autoritarismo– especialmente de cara a lo que viene en los próximos meses: las elecciones del Estado de México, tierra de Peña Nieto, y la sucesión presidencial del 2018.

La preocupación de que Merodio sea en ese sentido una Paloma mensajera –que viene a recordarnos que, contra lo que muchos crean y a pesar de sus muy bajos niveles de aprobación popular, el poder del Presidente sigue siendo el máximo poder en este país– encaja perfectamente con lo que varios personajes, lo mismo empresarios importantes que políticos encumbrados, dicen haber escuchado de voz del inquilino de Los Pinos: “Voy a ganar la Presidencia en el 2018. ¿No me crees? Escúchame: voy a ganar la Presidencia”, les ha repetido en el despacho de Los Pinos a varios visitantes el hombre que hoy muchos ven como débil y acabado. ¿Lo hará a pesar de todo lo que tiene en contra y, como en muchas decisiones de su Gobierno, pasando por encima de la sociedad o incluso de la ley?

Los relinchos del “Bronco”. A menos de dos años de un triunfo histórico y un fenómeno político que impactó a todo el país y llegó incluso al extranjero, el gobierno de Jaime Rodríguez “El Bronco” en Nuevo León, el primero formado por un candidato independiente parece desmoronarse no sólo por sus cuestionables resultados: descomposición en la seguridad, malos manejos presupuestales y presuntos vínculos con personajes acusados de narcotráfico; también por las rupturas que empiezan a surgir en el equipo gobernante, con la renuncia ayer, “por razones personales”, del coordinador Ejecutivo del Gobierno del Estado, Fernando Elizondo.

Elizondo no sólo era el segundo hombre a bordo del Gobierno de Nuevo León; también era el personaje que, desde la campaña, fue visto como el factor de experiencia política y de Gobierno para conducir una administración encabezada por un candidato carismático y dicharachero, pero que no tenía ni toda la experiencia para gobernar un estado tan complejo, cuna de algunas de las familias industriales más importantes de México, ni toda la confianza de las cúpulas empresariales y de poder que dominan esa entidad norteña y que habían incrustado al expanista, exsenador, es secretario de estado y exgobernador interino, como su enlace y hombre de confianza en la primera administración estatal independiente.

Ayer en Monterrey circulaban versiones de que el Gobernador está próximo a solicitar al Congreso que le autoricen adelantar la fecha de su segundo informe de Gobierno, prevista para octubre de este año, y que la premura tendría que ver con su petición de licencia inminente para abandonar la Gubernatura y comenzar a hacer campaña nacional para su candidatura “independiente” por la Presidencia en el 2018.

De hecho, en la prensa local también se hablaba ayer que la renuncia repentina de Elizondo tenía que ver con la próxima salida de “El Bronco” y con que este se negó a dejar a su segundo de a bordo como Gobernador sustituto o interino, por lo que los mismos grupos de poder que llevaron a Fernando a la campaña y luego al Gobierno de Rodríguez Calderón, le habrían pedido que renunciara ante el grave desgaste que ven en la Administración estatal y la negativa de darle el interinato.

Si “El Bronco” se va de Nuevo León en las próximas semanas dejará una Administración en crisis, un estado con problemas de seguridad y una sociedad inconforme y decepcionada de quien les prometió lo mismo meter a la cárcel a su antecesor Rodrigo Medina –algo que no ha podido ante la defensa jurídica y política que protege al priista–, que hacer un Gobierno distinto al de los partidos que habían gobernado la entidad.

Tal vez los antiguos relinchos del “Bronco” que sedujeron y fascinaron a los nuevoleoneses y a buena parte del país, terminen ahora en la sucesión del 2018, en inofensivos reparos y rebuznos.

NOTAS INDISCRETAS...Si la sinceridad clasista de Nicolás Alvarado ya habían golpeado los criterios con los que se elige a directivos de TV UNAM, ahora las desafortunadas y deleznables declaraciones de Marcelino Perelló, con su muy particular y misógino punto de vista sobre la violación “y el placer que experimentan las mujeres al ser violadas”, dejan muy mal parada a la radio universitaria. Radio UNAM es y ha sido un espacio de libre expresión, pluralidad y diversidad que caracterizan la vida universitaria, pero las expresiones del exlíder estudiantil del 68 rayan en la misoginia y la legitimación de la violencia de género. No se trata de ser “políticamente correcto”, pero afirmar que “hay mujeres que disfrutan la violación” y que sólo al ser violadas “han tenido un orgasmo” o que no se puede considerar violada a una persona a la que le introducen “los dedos, palos de escoba o vibradores” sin su consentimiento, es francamente inaceptable.
06 Abril 2017 04:00:00
Monreal y Mancera: ¿alianza por la CDMX?
Los recientes guiños y acercamientos públicos entre Miguel Ángel Mancera y Ricardo Monreal Ávila no fueron del todo inofensivos.

Detrás de los elogios y reconocimientos mutuos entre el jefe de Gobierno y el jefe delegacional en Cuauhtémoc hay una coincidencia política que los ha ido acercando y los ha puesto en la ruta de algo que de realizarse, cambiaría el escenario de la próxima sucesión capitalina: una alianza entre el PRD-PAN, MC y otros partidos que podrían sumarse, como el Verde y el PRI, para postular en 2018 a Ricardo Monreal como candidato a jefe de Gobierno y disputarle a Morena y al lopezobradorismo el Gobierno de la Ciudad de México en los comicios de 2018.

La propuesta de alianza apenas se ha planteado, pero ya hay partidos que se han acercado a Monreal a expresar su interés de ir en una coalición si el zacatecano abandona Morena. Incluso se ha planteado la posibilidad de la fórmula Mancera-Monreal para 2018, el primero como candidato presidencial por el PRD, y el delegado en Cuauhtémoc como abanderado a jefe de Gobierno por una coalición más amplia, aunque eso pasa primero por las definiciones políticas que cada uno tome y por la construcción de las alianzas entre los distintos partidos.

Fuentes del PRD y del equipo monrealista confirman contactos y pláticas para evaluar la viabilidad de una alianza multipartidista con el zacatecano como candidato; partidos como MC y el PVEM han dicho que se sumarían a un frente para frenar al lopezobradorismo en la capital.

“Monreal podría ser candidato de cualquier fórmula que lo postule, hay pláticas y acercamientos y ante la caída de Alejandra Barrales, luego del escándalo por sus propiedades no declaradas, Mancera evalúa la posibilidad de apoyarlo porque de otra manera no tendría un candidato con la fuerza suficiente para enfrentar a López Obrador y evitar que tome el Gobierno capitalino”, comentó un senador perredista cercano a las conversaciones.

En el mismo equipo del jefe delegacional aceptan los contactos, aunque aclaran que “Monreal buscaría primero agotar sus posibilidades de ser candidato de Morena” y, a pesar del fuego amigo que ha recibido desde dentro de su mismo partido, “él está seguro de que les puede ganar a cualquiera de los aspirantes en una encuesta”.

Aun así, denuncian que grupos internos, como el de Martí Batres, inducen una “cargada” en favor de Claudia Scheimbaun, en abierta violación a los estatutos internos de Morena que prohíben expresiones de ese tipo en su partido.

Veremos si la cercanía entre Miguel Ángel Mancera y Ricardo Monreal, que comenzó en 2015 como una relación de colaboración –que el propio Monreal reconoció que le ha costado un distanciamiento con López Obrador, en entrevista con El Universal– termina en una alianza política y electoral de varios partidos que vendría a revolucionar la sucesión por la jefatura de Gobierno de la CDMX y a cambiar el panorama actual de las encuestas sobre el triunfo de Morena y el lopezobradorismo. Una alianza de varios partidos con Monreal como candidato no sólo le disputaría a López Obrador el Gobierno capitalino; también podría arrebatarle votación en su principal bastión para la elección presidencial de 2018.

NOTAS INDISCRETAS… En San Lázaro los diputados de la Comisión de Puertos, Aeropuertos y Aduanas están que trinan por el grosero plantón que les dio el director del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Alexandro Argudín Le Roy, quien no llegó a una cita con ellos el pasado 29 de marzo a las 10 de la mañana. Argundín nunca se disculpó con los legisladores y una semana después ni siquiera responde las llamadas de la presidenta de la comisión legislativa, Claudia Sánchez Juárez. Días antes el director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares tampoco se presentó a una cita con los diputados federales, aunque él sí llamó horas antes de la reunión para disculparse por “enfermedad de un familiar”.

Algo les pasa a los funcionarios de la SCT que, o no saben que están obligados constitucionalmente a atender los requerimientos de información del Congreso o de plano no tiene educación.

Y es que en el caso del director del AICM hay temas “urgentes” por los que lo habían llamado los diputados, entre ellos una denuncia de nepotismo y conflicto de interés por una concesión a una franquicia de restaurantes que operan en la Terminal 1, de la cual es socio un hijo de Argudín, además del tema de la seguridad y el tráfico de drogas en las instalaciones aeroportuarias y las constantes denuncias de pasajeros provenientes de Centro y Sudamérica, que se quejan de maltrato, revisiones excesivas y violaciones de derechos humanos sólo por sus países de procedencia.

¿Sabrá el secretario Ruiz Esparza de los desplantes de sus subalternos al Congreso y de los señalamientos de corrupción? Si lo sabe y no actúa, grave, si no lo sabe, peor… Los dados mandan serpiente doble. Caída libre.
05 Abril 2017 04:05:00
2018: ¿empezó la guerra de encuestas?
En momentos en que las encuestas electorales en México, y en buena parte del mundo, no logran reponerse de la crisis de credibilidad que les ocasionaron varios errores y fallas en los resultados de comicios recientes, los sondeos que miden la anticipada carrera por la Presidencia de México comenzaron a ser motivo de golpeteos, ataques y cuestionamientos, lo mismo entre partidos y aspirantes que entre los encuestadores que las realizan y medios que las publican. Y es que por primera vez en los últimos meses una encuesta, la de Alejandro Moreno publicada por El Financiero, colocó a Margarita Zavala, del PAN, en primer lugar de preferencias con 32%, desplazando a Andrés Manuel López Obrador, de Morena, al segundo lugar con 29%, y levantando a un competitivo tercer lugar a Miguel Osorio Chong, del PRI, con un 27 por ciento.

La fotografía de Moreno, levantada del 17 al 21 de marzo pasados, afirma que el reacomodo en la carrera presidencial se debe a una caída de 4 puntos de López Obrador, quien tras beneficiarse con el enojo del gasolinazo, desciende en las preferencias. Y el mismo encuestador interpreta esa caída: “El líder de Morena, quien viajó a Estados Unidos en días pasados, pudo haber sufrido un raspón, luego de entrar en controversia con el padre de uno de los estudiantes de Ayotzinapa”. Junto con Andrés Manuel, sigue, “quien también cayó en las preferencias fue Jaime Rodríguez ‘El Bronco’, de 10 a 4 puntos entre febrero y abril”.

En contraparte, el encuestador asegura que en su “encuesta nacional” subieron Margarita Zavala con 5 puntos más, y Miguel Osorio con 7 puntos más, en relación con su medición de febrero, aunque en ambos casos no explica por qué razón subieron ni si su crecimiento se debe a la caída de López Obrador y “El Bronco”. Lo que sí hace Moreno es interpretar, a manera de conclusión, que: “los subes y bajas electorales hacen que lo que apenas unas semanas atrás parecía una contienda con un puntero y un lejano partido gobernante, ahora se cierra y en lo que podría considerarse un escenario casi a tercios”.

La encuesta de Moreno difiere en sus resultados con las últimas presidenciales publicadas, la más reciente, la semana pasada, por GEA-ISA, que afirmaba que la contienda presidencial se definiría sólo entre Morena y el PAN, y colocaba como punteros a López Obrador y a Margarita Zavala con porcentajes de 18 y 19% respectivamente, relegando al PRI y a Osorio a un lejano tercer lugar con 11 por ciento. Veremos si otros sondeos confirman esos movimientos en la carrera por 2018, sobre todo la caída de AMLO y la subida de Zavala y de Osorio que afirma este encuestador.

Si los números citados se confirman en próximos sondeos y AMLO perdió su condición de puntero, Margarita crece y Osorio se mete de lleno a la pelea, entonces el escenario de la sucesión cambia radicalmente hacia una contienda más cerrada y a tercios; en caso contrario, si volvemos a ver una “guerra de encuestas” que modifica sus números o porcentajes dependiendo de la casa encuestadora y el cliente que las paga, muy poco se abonará a la dañada credibilidad, ya no sólo de los sondeos, sino de las mismas elecciones y del sistema electoral en su conjunto.

NOTAS INDISCRETAS… Precisamente hablando del encuestador Alejandro Moreno, hace unos días el CEN del PAN salió públicamente a cuestionar sus resultados, a raíz de un sondeo en el que daba una ventaja amplia al candidato del PRI en Coahuila, Miguel Riquelme, sobre el abanderado panista José Guillermo Anaya. Y con fotos en redes sociales la dirigencia de Ricardo Anaya cuestionó que en las elecciones de junio de 2016 Moreno pronosticó triunfos de los candidatos del PRI en Chihuahua, Aguascalientes, Veracruz y Durango, y en todos los casos fallaron sus encuestas… Y hablando de porcentajes, los presentados ayer por el procurador capitalino, Rodolfo Ríos, en su comparecencia ante la Asamblea Legislativa del DF afirman que la incidencia de delitos de “alto impacto” en la Ciudad bajó en 7.7 por ciento. Según el procurador, todos los delitos bajan: 4% robo de vehículos; 8.2% robo a transeúnte en vía pública; 10.6% robo a transportista; 13% robo a casa habitación; 16.5% robo a repartidor; 19.6% menos en violaciones; 21.4% en robos en taxi; 21.5% robo a pasajero de microbús; 21.6% en secuestros; 27.1% en robo a cuentahabiente; y 28.3% robo a negocio con violencia. Las cifras del procurador, que difieren de las de ONG como el Observatorio Nacional Ciudadano, fueron en general bien recibidas por los diputados, salvo los panistas, que denunciaron la inseguridad en la CDMX. Un comparativo de la PGJDF afirma que en los últimos gobiernos López Obrador lo tomó en 233.1 y lo bajo a 152.2, Marcelo lo tomó con 152.2 y lo baja a 132.3, mientras que Mancera lo toma con 132.3 y lo baja a 77.0 hasta el 2016 con un ligero repunte en los primeros meses del año. ¿Será lo que perciben los ciudadanos?...

Los dados mandan escalera doble. Mejora el tiro.
04 Abril 2017 04:00:00
Los Moreira: juntos, pero no revueltos
Como los cuentos mitológicos de Rómulo y Remo, de Caín y Abel, de Eteocles y Polinices, o la historia verídica de los hermanos Manuel y Maximino Ávila Camacho, la relación de Rubén y Humberto Moreira ha estado siempre cruzada por la ambición del poder, por encima incluso de sus lazos sanguíneos. Los dos hermanos que conquistaron juntos el poder en Coahuila y luego se lo pasaron como una herencia de sangre, hoy viven profundamente distanciados y enfrentados en lo familiar y en lo político, pero hay algo que sin acabar con su distanciamiento hoy los ha hecho volver a coincidir en una misma causa: evitar la derrota del PRI en las elecciones del próximo 4 de junio y conservar en poder de su grupo, familiar y político, a la productiva entidad coahuilense.

Porque aunque no han vuelto a sentarse desde que Humberto se sintiera traicionado y abandonado por su hermano, durante el lamentable episodio del secuestro y muerte de su hijo a manos de Los Zetas en octubre de 2012, y de hecho se confrontaron recientemente cuando el gobernador Rubén bloqueó las intenciones de su hermano de ser candidato a diputado local por el PRI, y operó directamente en Los Pinos y el CEN priista para cerrarle el paso, todo apunta a que en estos momentos los Moreira trabajan para impulsar la campaña del candidato del PRI, Miguel Riquelme, aunque cada uno lo haga por su lado y buscando sus propios intereses.

Y es que la posibilidad de que la alternancia política toque a las puertas de Coahuila, de la mano del candidato del PAN, Guillermo Anaya, y en medio del clima de inconformidad y las denuncias de corrupción y desvío de recursos públicos en el Gobierno actual, sumados al endeudamiento histórico de 35 mil millones de pesos heredado por la Administración anterior, ha hecho que en el PRI busquen cerrar todos los frentes de división interna, y salvo la ruptura del candidato independiente Javier Guerrero, que salió del priismo, buscan evitar a toda costa que el pleito entre Rubén y Humberto mine las posibilidades de triunfo y la capacidad de la sólida estructura electoral construida por los dos hermanos.

Se sabe que fue el propio Riquelme quien, a principios de marzo, cuando ya era el candidato virtual del PRI a la Gubernatura de Coahuila, buscó a Humberto Moreira y se reunió con él en un restaurante de la Ciudad de México para buscar una negociación en la que el influyente exgobernador, que conserva con todo y su desprestigio político una fuerza real entre el priismo coahuilense, pudiera apoyar su candidatura no sólo a través de la alianza ya cerrada con el Partido Joven, manejado por él, sino con la posibilidad de que pudiera finalmente ser candidato a pesar de la oposición fehaciente que había mostrado su hermano el gobernador.

Las fuentes que confirman ese encuentro entre Riquelme y Humberto, celebrado en un restaurante del sur de la ciudad, al que también asistieron Eduardo Olmos y Marco Flores, no señalan si la negociación del candidato estuvo avalada por Rubén Moreira, pero el hecho es que unas semanas después de que se celebró aquella reunión en la capital, y luego de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación cerrara el 16 de marzo la candidatura de mayoría, 10 días después, el 25 de marzo, se anunció que Humberto Moreira sería candidato a diputado plurinominal por el Partido Joven y la nominación fue validada el domingo pasado por el Instituto Electoral de Coahuila.

Así que, bajo la lógica de preservar el poder y ante la amenaza real que ven en el PAN y su candidato, los hermanos Moreira decidieron dejar de lado su orgullo y sus rencores acumulados en casi 5 años de distancia y enfrentamiento, para luchar, cada uno por su lado, por el feudo familiar y político en el que han convertido al estado de Coahuila. No se les va a ver juntos, al menos no pronto, pero en esta campaña los dos trabajarán por un mismo objetivo: Rubén movilizando la estructura priista y de Gobierno, y Humberto haciendo campaña desde el Partido Joven a favor de Riquelme. El poder los une, aunque aún trabajen juntos pero no revueltos.

NOTAS INDISCRETAS... A propósito del poder y los milagros que realiza, al actor Eugenio Derbez, que había sido un crítico del Gobierno del presidente Peña Nieto, se le ha visto a últimas fechas muy cerca del gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, con quien primero firmó un Convenio para la Protección de los Animales y luego apareció en un spot en el que el comediante mexicano avecindado en Hollywood reconocía las bondades de los programas de protección a los perros y otras especies en la entidad mexiquense. ¿Será que el amor de Derbez por las mascotas lo llevó a hacer de lado sus convicciones políticas o sería otro tipo de motivación, más sonante, la que lo hizo acercarse al Gobierno priista de un estado en donde, casualmente, habrá elecciones el próximo 4 de junio? Nomás es pregunta… Se baten los dados. Serpiente. Mal tiro.
01 Abril 2017 04:00:00
El ‘narcofiscal’ y la zarandeada nayarita
Como el famoso pescado que se prepara en la costa de Nayarit, la política mexicana se está zarandeando con el caso del fiscal Édgar Veytia, que resultó todo un capo del narcotráfico que con la cobertura política de la Fiscalía General del Estado manejaba desde esa institución un millonario negocio de producción y tráfico de drogas. Y en una clara muestra de la “narcopolítica” imperante en estados y regiones del país, el funcionario utilizaba la fuerza pública y la procuración de justicia para eliminar adversarios de otros cárteles e imponer en el estado una “paz narca”, elogiada, reconocida y hasta premiada en su momento por su jefe, el gobernador Roberto Sandoval, por personajes de la sociedad civil como Isabel Miranda de Wallace, quien dio un “reconocimiento” público al narcofiscal, y hasta por el Gobierno federal y el presidente Enrique Peña Nieto, que hace apenas un mes ponía a Nayarit y a su “narcoprocurador” como “ejemplo” a nivel nacional en el “combate” a la inseguridad.

“Sí, es cierto, todavía tenemos importantes retos en algunas partes del país en materia de seguridad. Sí, es cierto que en algunas regiones muy específicas hemos visto que se ha revertido una tendencia a la baja que llevamos en materia de seguridad… Pero Nayarit es una evidencia de los buenos logros y resultados que hemos tenido en materia de seguridad”, dijo el 21 de febrero pasado cuando visitó el estado para inaugurar un libramiento carretero en Tepic, junto al gobernador.

Peña estuvo en la capital de Nayarit 12 días después de que la Marina eliminara en un enfrentamiento armado, en el que utilizó un helicóptero artillado, a varios integrantes del cártel de los Beltrán Leyva, entre ellos “El H2” Juan Francisco Beltrán Ley-va, cabeza de ese grupo en la entidad. Y ahí el Presidente elogió las cifras oficiales presentadas ante el Sistema Nacional de Seguridad Pública por el fiscal Édgar Veytia –a quien el Gobierno de Estados Unidos acusa de ser un “narcotraficante en gran escala” y señalado como operador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)– y las puso como muestra de los “resultados” obtenidos por su estrategia de seguridad en el país: “En 2012 el número de homicidios registrados por cada 100 mil habitantes, que es el principal indicador, es como tomarle la temperatura con un termómetro a la seguridad de un lugar, aquí había 25 homicidios por cada 100 mil habitantes y este indicador se ha reducido a que en 2015 se registraron solamente 15 homicidios por cada 100 mil habitantes, una disminución del más del 50% del nivel de inseguridad que se vivía en Nayarit, esos son resultados”, presumió Peña.

Hoy se sabe que como parte de su trabajo como cabeza del CJNG en Nayarit, Édgar Veytia, que en los últimos 4 años producía y traficaba heroína, cocaína, metanfetaminas y mariguana, según afirma el fiscal Robert Capers, de la Corte federal de Nueva York –justo el mismo que lleva el juicio contra Joaquín “El Chapo” Guzmán–, el procurador nayarita efectivamente mantenía una “aparente calma” en el estado y que en sus reportes al Gobierno federal, vía el Secretariado Técnico del SNSP, simulaba una disminución de homicidios dolosos cometidos, cuando en realidad hacía una “limpia” de los cárteles enemigos, entre ellos el de Sinaloa y los Beltrán Leyva, lo cual explica la aparición frecuente de cuerpos en las ciudades nayaritas que, sin embargo, no siempre entraban a los conteos oficiales. Es decir que, efectivamente, el presunto “narcofiscal” mostraba un estado supuestamente “en paz”, cuando lo que realmente hacía era tranquilizar y enfriar la plaza para poder operar, utilizando los recursos y las policías estatales desde la misma Fiscalía estatal, el tráfico de estupefacientes “en gran escala”, al grado que la jueza Marylin G. Do, de la Corte de Brooklyn, autorizó un decomiso de 250 millones de dólares en bienes y propiedades, dentro de la fortuna que presuntamente habría amasado Veytia como capo del negocio del narcotráfico.

¿Fue Peña Nieto engañado y seducido por las cifras oficiales para exaltar y presumir la labor de un procurador que era también operador del narco? ¿Nunca supieron el Cisen, ni la inteligencia de la Marina y el Ejército a quién apoyaban con operativos en tierras nayaritas contra otros cárteles como los Beltrán Leyva, mientras desde la Fiscalía estatal operaba el Cártel Jalisco Nueva Generación? Porque Édgar Veytia asistió muchas veces, en casi seis años, a la Conferencia Nacional de Procuradores, donde el Gabinete de Seguridad define junto con las procuradurías estatales y sus titulares las estrategias del combate al crimen organizado. ¿Sabían todas las áreas federales que entregaban información estratégica y confidencial, hasta de seguridad nacional, a un dirigente de un cártel? Si lo sabían el tema es en extremo delicado, porque supone complicidades al más alto nivel, y si no lo sabían es aún peor porque supone incompetencia mayúscula.

Tal vez el caso del “narcofiscal” sea un elemento para entender por qué el CJNG y su “escurridizo” líder Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho” –a quien las fuerzas federales no han podido atrapar en varios operativos fallidos porque, supuestamente, se esconde “en zonas altamente pobladas” de la sierra sur de Jalisco– se han convertido en corto tiempo, y en lo que va del sexenio, en una de las organizaciones criminales que más fuerza han cobrado y que ha extendido su presencia y su poderío en casi toda la República; desde Michoacán, donde desplazaron a Los Templarios con apoyo de autodefensas y operativos federales, hasta plazas importantes de organizaciones más antiguas como el cártel de Sinaloa, del Golfo y hasta a los Arellano Félix.

¿Será que el Jalisco Nueva Generación, con sus cabezas incrustadas en instituciones como la Fiscalía nayarita, es el cártel del sexenio?
29 Marzo 2017 04:00:00
Tres fugas que indignan
En los últimos meses los mexicanos hemos sido testigos de al menos tres fugas que han desatado la ira y la indignación populares: la fuga de Javier Duarte, que se escapó desde hace 5 meses, la de César Duarte, el exgobernador de Chihuahua que a partir de ayer fue declarado oficialmente prófugo, acusado también de encabezar una red de corrupción, y la tercera, y más penosa, la fuga de la realidad protagonizada por Enrique Peña Nieto, que hace un rato se nos fue a habitar, con su discurso y su mente, a un país muy distinto al que viven la mayoría de los mexicanos.

¿Cuál fuga hace más daño a una sociedad desencantada y decepcionada de su clase política? ¿Cuál de esas tres evasiones –dos físicas y una mental– lastima e indigna más cuando se sabe y se conocen a detalle la manera en que esos tres personajes mintieron, engañaron, se corrompieron y defraudaron la confianza de sus votantes y gobernados?

En el caso de Javier Duarte ya se cumplieron 165 días desde que, sin vigilancia federal a pesar de la inminente orden de aprehensión en su contra, el gobernador de Veracruz huyera de su estado el 14 de octubre de 2016, en una fuga que de tan fácil se volvió sospechosa de haber contado con el apoyo de Los Pinos y de áreas del Gobierno federal a las que no les conviene que Duarte aparezca y hable de financiamientos comprometedores para la Presidencia. Lo que indigna y ofende la inteligencia de los veracruzanos y los mexicanos es que todo el aparato de seguridad federal, la Marina y sus células de élite, el Ejército, la Policía Federal, la PGR y hasta la Interpol no puedan encontrar a un político y a su esposa que resultaron, supuestamente, más listos e inteligentes que toda la inteligencia federal.

¿Realmente no pueden o no quieren encontrarlo?, o ¿de plano a Javier Duarte lo desaparecieron para que no hablara y comprometiera a sus jefes políticos?

Del otro Duarte, el que gobernó Chihuahua literalmente como César, con una corrupción que lo mismo lo convirtió en próspero banquero que en poderoso terrateniente o ganadero con miles de cabezas, era cuestión de tiempo para que pasara de indiciado a prófugo por una investigación estatal ordenada por su sucesor panista Javier Corral, y armada e integrada por el exsecretario del Gobernador y abogado Fernando Gómez Mont. La orden de aprehensión por encabezar una “red de corrupción” en su estado también ya le costó la detención a varios excolaboradores suyos, uno de ellos diputado federal suplente por el PRI, Antonio Tarín García, al que ayer se impidió rendir protesta para evitar que adquiriera fuero. César Duarte está, según los últimos reportes, en El Paso, Texas, y si no se entrega podría ser solicitada su extradición.

Pero de todas las fugas recientes de políticos –por no hablar de reos y narcotraficantes fugados de los penales– quizá la que más desazón provoca en estos momentos a los mexicanos es la fuga de la realidad del Presidente. Si ya se sabía de la carencia total de autocrítica que caracteriza a Peña y a su equipo, y de su proclividad a descalificar y poner en duda todo lo que contradiga su visión eufemística y autocomplaciente de los problemas nacionales, dos expresiones recientes del Mandatario provocaron preocupación porque su optimismo y desinformación habitual haya mutado en una evasión y desconexión patológica de la realidad.

“Quienes les digan que vivimos en un país que está en crisis, crisis es seguramente lo que pueden tener en sus mentes, porque no es lo que está pasando, y las cifras hablan por sí mismas. Honestamente somos un país que en un entorno mundial complejo y difícil, sí hemos venido creciendo”, dijo ayer el Presidente de un país cuyo promedio de crecimiento, de 2.0 en lo que va de su sexenio, si bien no es malo, tampoco se puede presumir como satisfactorio porque no acaba con las profundas desigualdades sociales, ni las enormes carencias y bajos ingresos de la mayoría de los mexicanos.

Y si esa frase ya preocupaba, un día antes, Peña, en la euforia de las cifras positivas del turismo, borraba de un plumazo la violencia del narcotráfico y la inseguridad, que reflejan casi 100 mil asesinatos violentos en lo que va de su Gobierno, según las cifras oficiales, al afirmar que “pareciera que viviéramos en el peor de los mundos, cuando realmente no es así”, y hablar de un mundo que “vive en orden y tranquilidad, con ciertos niveles de paz”. Lo dicho, junto con las ominosas fugas de Javier y César Duarte, el Presidente se nos fugó de la realidad que vemos y vivimos la mayoría de los mexicanos.
28 Marzo 2017 04:00:00
Narcopolítica en Guerrero
Mientras el país no se repone aún del nefasto crimen de la periodista Miroslava Breach en Chihuahua, y periodistas de todo el país exigen justicia y castigo a los asesinos, en Guerrero prevalece también la impunidad de otro asesinato de un periodista que denunció los vínculos de la narcopolítica en esa entidad, al hacer pública la protección a Raybel Jacobo, líder del grupo de Los Tequileros, por parte de priistas del estado como el diputado local Saúl Beltrán.

La tarde del 2 de marzo pasado, justo después de transmitir un reportaje en el que denunciaba el escondite donde se ocultaba Raybel en la región de Tierra Caliente y los nexos con el diputado Beltrán, dos sicarios a bordo de una motocicleta mataron a tiros a Cecilio Pineda, en Ciudad Altamirano, sin que hasta el momento el gobierno de Héctor Astudillo haya capturado a los asesinos.

Cuando mataron a Cecilio, director del periódico La Voz de Tierra Caliente y excolaborador de El Universal, había pasado más de un mes de que el 30 de enero pasado, el noticiero nocturno de Televisa presentó un video en el que el diputado del PRI Saúl Beltrán Orozco aparecía en un festejo junto a Raybel Jacobo de Almonte, a quien las autoridades responsabilizan de la inseguridad en la Tierra Caliente (secuestros, homicidios, extorsiones y disputas por el territorio por el tráfico de drogas).

Incluso periódicos de la región como El Sur y el propio periodista asesinado habían publicado un acta de nacimiento y un libro de bautizos que confirma el vínculo de compadrazgo entre el líder de Los Tequileros y el diputado priista.

Pero a pesar de todas esas evidencias nada ha sucedido casi dos meses después. Ni el Gobierno federal ni el del Estado han podido atrapar a Raybel Jacobo y ni siquiera han procedido contra el diputado Beltrán Orozco por sus vínculos con la delincuencia organizada. Lo único que sí ocurrió fue el crimen brutal contra Cecilio Pineda, por sus denuncias contra “El Tequilero” y los narcopolíticos del PRI.

El 1 de febrero el fiscal del estado, Xavier Olea Peláez, hizo pública la existencia de una orden de aprehensión en el Ministerio Público en contra del diputado Saúl Beltrán, emitida el 9 de enero pasado, y anunció que “se promovió juicio de procedencia ante el Congreso del estado”.

Es decir, que según el fiscal Olea, primero se giró la orden de aprehensión y después se solicitó el desafuero del legislador, en un grave error de procedimiento que fue aprovechado por el diputado priista para cuestionar la actuación del MP del fuero común, ya que se procedió en su contra sin haber sido previamente desaforado, por lo que Beltrán promovió un amparo por “violaciones al debido proceso”.

Ese error, casi de primaria para un fiscal estatal, impidió la detención del diputado Beltrán y le abrió las puertas para ampararse; y ante ello Olea Peláez sólo atinó a acusar al agente del Ministerio Público que solicitó la orden de aprehensión contra el legislador priista, al igual que el de la juez que la concedió, afirmando que ambos “fueron obligados por la delincuencia organizada mediante amenazas o soborno para no agotar el procedimiento legal respectivo y consignar la indagatoria con muchos errores”. Lo que no explicó el fiscal de Guerrero es que cuando él difundió la existencia de esa orden de aprehensión y anunció el inicio del juicio de procedencia, validó la actuación ilegal de sus subordinados.

Tanta torpeza e impericia del fiscal, el MP y hasta del juez, hace dudar, ¿quién autorizó la consignación del diputado Beltrán Orozco y por qué razón se gestionó e hizo pública la existencia de una orden de aprehensión en su contra, a sabiendas que cuenta con fuero y que conforme al Código Penal del estado de Guerrero, se incurre en la comisión del delito contra la administración de justicia? ¿Fue de verdad un “error” o fue más bien una estrategia jurídico-política en la que se equivocaron intencionalmente para ayudar y proteger al legislador priista y de paso a su compadre delincuente?

Porque hoy es muy probable que el diputado Beltrán Orozco logre un amparo de la justicia federal ante las violaciones graves en el procedimiento en su contra y que los funcionarios de la Fiscalía estatal y hasta los jueces involucrados terminen acusados de delitos en la impartición de justicia. Mientras tanto Raybel Jacobo seguirá libre y su compadre priista con fuero.

Y el crimen de Cecilio Pineda impune; el gobernador Astudillo seguirá diciendo que “no lo hemos podido capturar” y el Gobierno federal –como hiciera en Iguala antes del crimen de los 43 de Ayotzinapa– sigue evadiendo su responsabilidad de investigar a la delincuencia organizada que opera en Guerrero y a los políticos que la protegen. ¿Volverán a pretextar, como hicieron en su momento con José Luis Abarca, que el caso del diputado Saúl Beltrán y sus vínculos con el narcotráfico es un “asunto local”?
25 Marzo 2017 04:00:00
La batalla por la Constitución de la CDMX
En una guerra en la que se mezcla lo jurídico con lo político, los gobiernos federal y de la Ciudad de México se enfrentan, por primera vez en lo que va de este sexenio, por la Constitución capitalina. Con la Suprema Corte de Justicia de la Nación como el árbitro que tendrá la última palabra en esta confrontación, está de un lado la ofensiva armada desde Los Pinos y orquestada a través de diversas instituciones que interpusieron una batería de impugnaciones (controversias, acciones y amparos sobre la constitucionalidad) todas bajo la batuta del consejero jurídico, Humberto Castillejos, mientras del otro lado, abogados de la ciudad, senadores, diputados y asambleístas preparan una defensa que buscará tirar esas impugnaciones por diversas inconsistencias, mientras acusan un “centralazo” en el intento de frenar una Constitución “de avanzada” por el temor a que fuera replicada en otras entidades federativas.

En lo jurídico ya se buscan argumentos, tesis, jurisprudencias e interpretaciones para llevar ante los ministros de la Corte que tomarán una decisión que puede ser histórica, como lo fue también la promulgación de la Constitución de la capital de la República; en lo político se lanzan declaraciones, sentencias, afirmaciones. Por ejemplo, mientras los perredistas y la jefatura de Gobierno hablan de una “venganza política” del presidente Peña contra Mancera, por temas políticos como sus amparos contra el “gasolinazo”, entre los priistas y peñistas que defienden las impugnaciones, muchos de ellos que por cierto fueron Constituyentes y votaron a favor de la Constitución que hoy impugnan, se asegura que “se los dijimos a tiempo, que había fallas graves y temas que excedían el ámbito de una Constitución local, pero no quisieron atenderlo”.

Uno de esos priistas más activos en la ofensiva contra la carta capitalina es justo César Camacho, coordinador del PRI en la Cámara de Diputados. Él sostiene, por ejemplo, que siempre alertó a Porfirio Muñoz Ledo y Alejandro Encinas, y a través de ellos a Mancera, de las contradicciones en algunos artículos que podrían ser controvertidos constitucionalmente. Lo que no explica el diputado Camacho, que también fue constituyente, es cómo es que él y otros diputados priistas que estuvieron en la Asamblea constitucional no votaron en contra o se abstuvieron al momento de aprobar la Constitución.

Y como en todo, siempre hay dos versiones, porque en el Gobierno capitalino sostienen que César Camacho quería ser quien presidiera la Asamblea Constituyente, algo en lo que siempre insistió para que fuera un priista quien encabezara el órgano deliberativo, como una petición expresa del presidente Peña. Sin embargo, la respuesta que le dieron al exgobernador mexiquense fue que mientras el PRI no fuera ni mayoría ni primera minoría en la Ciudad de México, no podía pretender presidir el Constituyente. “Cuando seas primera mayoría en la ciudad entonces hablamos”, le respondieron los perredistas al priísta Camacho cuando pidió la presidencia del Constituyente para su partido.

Notas indiscretas… Todos los candidatos ajustan sus equipos para la batalla electoral en el Estado de México. Alfredo del Mazo cambió de coordinador de campaña esta semana y en lugar de Enrique Jacobson, quien se dieron cuenta era “demasiado reflexivo” para una contienda tan intensa, metieron al experimentado político Ernesto Nemer, que dejó la Profeco para irse como mariscal a la campaña que él hubiera querido encabezar pero que ahora sólo coordinará.

Mientras tanto, Josefina Vázquez Mota también cambió de coordinador y movió al poblano Eduardo Rivera, que ahora quedó como delegado del CEN en el estado, para nombrar nuevo jefe de campaña a Víctor Hugo Sondón, el aguerrido dirigente estatal del PAN mexiquense que, a diferencia del poblano, sí conoce bien la entidad y al panismo mexiquense.

El ajuste de Josefina también es estratégico y la apuesta es a que Sondón al menos le salga mejor coordinador que Roberto Gil en su campaña presidencial. Y finalmente Delfina que no necesita muchos coordinadores porque su campaña la maneja Andrés Manuel López Obrador, lo que sí hizo es nombrar a un excolaborador de Josefina, Abelardo Martín, como su nuevo jefe de prensa de la campaña. Martín fue vocero de Vázquez Mota en Sedesol y ahora se pasa al lado de Morena…

Aunque los 23 aspirantes a fiscal anticorrupción siguen con posibilidades de ser nombrados y cualquiera de sus nombres podría ser electo por la Junta de Coordinación Política del Senado que se reúne el próximo martes, entre los cuatro seleccionados por el Comité de Acompañamiento Ciudadano están los cuatro perfiles que ese grupo consideró “mejor calificados” para el cargo. Y estos son, en el orden del mejor evaluado: César Alejandro Chávez, José Bernardo Rafael Espino, Miguel Ángel González Félix y Manuel Luciano Hallivis Pelayo. La duda es si habrá elegido este martes y si saldrá de esos cuatro o de los otros 19 aspirantes…

Los dados cierran con escalera doble. Buena semana.
24 Marzo 2017 04:00:00
Línea 12, la herencia costosa de Marcelo
Luego de 5 años de fallas, suspensiones y litigios legales entre el Gobierno de la Ciudad de México y el consorcio de empresas que diseñó y construyó la Línea 12 del Metro, un juez mercantil dictó ayer una sentencia en la que ordena a la administración capitalina pagar 4 mil millones de pesos a las compañías ICA, Carso y Alstom por concepto de “trabajos realizados fuera del alcance del contrato celebrado” para esa obra realizada durante la gestión de Marcelo Ebrard; sin embargo, en la misma sentencia el juez también condena al consorcio formado por esas tres empresas a pagar al Gobierno de la Ciudad mil 45 millones 454 mil 311 pesos por concepto de “pago de vicios ocultos” en el mismo contrato, que generaron costos económicos a la capital.

Esta resolución del juicio mercantil, cuya sentencia aún puede ser apelada por ambas partes, puede marcar la pauta para culminar una larga contienda de juicios que durante el último lustro ha enfrentado a las autoridades capitalinas y al consorcio constructor, luego de las irregularidades detectadas en la obra, como el desgaste prematuro de las vías que llevaron al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, a ordenar el cierre temporal de once estaciones, que permanecieron en rehabilitación por 20 meses, de marzo de 2014 a noviembre de 2015.

En realidad el consorcio de las constructoras había pedido un pago de 6 mil millones de pesos, tanto en el juicio mercantil referido como en otras tres demandas civiles y un par de juicios de amparo iniciados desde 2012; la Ciudad a su vez contrademandó a las tres compañías, en ese mismo juicio mercantil, además de exigir el pago de la fianza estipulada en el contrato y solicitar al Juzgado Civil 61 que determinara los alcances del contrato para que se declarara a los supuestos “trabajos extraordinarios” alegados por las empresas como parte del contrato de obra pública a precio alzado.

En ese sentido, el fallo del juez mercantil, a cuya sentencia tuvo acceso esta columna, disminuye el monto final que el gobierno capitalino tendría que pagar de 6 mil a 4 mil millones de pesos, al tiempo que le ordena también pagar al consorcio los mil 45 millones de pesos a la Ciudad por haber incurrido en los llamados “vicios ocultos” en las obras realizadas. Y aunque en el Gobierno de Miguel Ángel Mancera hay disposición de acatar la determinación que tome el Poder Judicial en torno a este juicio mercantil, también se considera que la pretensión del consorcio es “excesiva”, por lo que todavía es posible que las dos partes apelen la sentencia y que en segunda instancia finalmente se resuelvan los montos finales que tendrían que pagar tanto las autoridades como las empresas por sus respectivas demandas.

La línea 12 del Metro, también llamada “Del Bicentenario” o Línea Dorada, fue concursada y contratada por Marcelo Ebrard e inaugurada de manera preliminar –con la premura de entregar la obra antes de que concluyera su gestión– por el entonces jefe de Gobierno el 12 de octubre de 2012, un mes antes de terminar su sexenio y con muchas obras e instalaciones inconclusas. Más allá del acto para la foto de Marcelo, la entrega final de los trabajos se realizó el 8 de julio de 2013.

Unos meses después, el 12 de marzo de 2014, Miguel Ángel Mancera, tras recibir un peritaje de expertos que indicaba que había peligro en el funcionamiento del Metro por el “desgaste prematuro de rieles y llantas de los trenes” (ante el uso inadecuado de un sistema de fricción en lugar del tradicional sistema utilizado en la Ciudad) ordenó el cierre de once estaciones de su tramo elevado y superficial, que estuvieron cerrados por los siguientes 20 meses, hasta que se reabrieron en noviembre de 2015, tras los trabajos de rehabilitación y corrección. Es decir, que la mitad de la línea, considerada la “obra cumbre” de Marcelo Ebrard, estuvo cerrada durante casi dos años por los errores y fallas cometidas en su construcción, con los altos costos financieros para la Ciudad y los contribuyentes y las molestias ocasionadas a los usuarios.

Así es que, por primera vez, tras los litigios y la larga contienda que han sostenido el gobierno de la Ciudad y el consorcio constructor de la Línea 12, se abre la posibilidad de que termine este enfrentamiento, ya sea con el pago de los 4 mil millones ordenados por el juez y que recibirían las empresas, como por los mil millones que éstas tendrían que pagar a las autoridades. ¿Se pondrá fin a la costosa herencia de Marcelo Ebrard?
23 Marzo 2017 04:00:00
AMLO y las Fuerzas Armadas
Primero fue Tepic y luego Nueva York. En un mes Andrés Manuel López Obrador se enredó con dos declaraciones públicas en las que cuestionó a las Fuerzas Armadas y su actuación en temas de seguridad pública.

Los dos señalamientos de Andrés Manuel calaron al interior de las instituciones castrenses. La Marina expresó su molestia en voz de su titular, almirante Vidal Francisco Soberón, quien salió personalmente a negar, “con información al 100%”, la afirmación del precandidato presidencial sobre la presencia de menores entre los fallecidos en aquel operativo y a aclarar que no hubo abuso de la fuerza. Y en el caso del Ejército, en una inusual y fuerte respuesta, el secretario de la Defensa mandó al director de Derechos Humanos de la institución, José Carlos Beltrán, a rechazar “injurias y ofensas provocadas” y a denunciar “señalamientos de diferentes orígenes” sobre violaciones de derechos humanos. “Si hay alguien que tenga pruebas que las presente”, dijo el militar, en alusión al comentario de López Obrador sobre que debía cuestionarse al Ejército sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

En los dos casos, la Marina y la Defensa Nacional, no hizo falta que los mandos castrenses mencionaran su nombre para que todos interpretaran que se trató de una respuesta directa y frontal al aspirante presidencial de Morena. Y fue evidente que los comentarios y señalamientos públicos del tabasqueño causaron molestia e indignación dentro de las instituciones militares. Eso no quita que el tema haya sido aprovechado políticamente por los adversarios del tabasqueño que, lo mismo desde el Gobierno que desde otros partidos o desde los medios, aprovecharon los resbalones declarativos –expresados con convicción por el declarante– para tundir con calificativos (“irresponsable”, “intolerante”, “irrespetuoso”, “mentiroso”) al puntero en las encuestas presidenciales.

AMLO no midió el impacto de dos señalamientos públicos que pretendían cuestionar de fondo la estrategia de combate al narcotráfico, que él ofrece cambiar, “porque ha fracasado”, y abrió un innegable frente político con las Fuerzas Armadas. De paso le dio a sus adversarios, desde el secretario de Gobernación, Miguel Osorio, hasta otros contrincantes, un filón apetitoso para hacerlo ver como un candidato que se confronta con un poder real del Estado y una institución aún bien evaluada y apoyada por los mexicanos, a pesar de casos documentados de abusos y violaciones. Si en 2006 Fox y sus estrategas lograron aprovechar las expresiones del tabasqueño para confrontarlo con los empresarios –“el peligro para México”– hoy desde el Gobierno peñista se esfuerzan por mostrar a AMLO como “enemigo del Ejército”.

López Obrador reaccionó con mensajes en redes pidiendo a sus detractores “serenarse” y asegurando que “los soldados van a votar por mí como lo hicieron en 2006 y 2012”. Y tal vez no le falte razón. Encuestas levantadas en las afueras de varios cuarteles militares arrojan simpatías del personal militar de hasta 65% hacia el tabasqueño. Por eso su declaración de que, de llegar al Gobierno, “les vamos a aumentar el sueldo a los soldados”. Pero Andrés Manuel pierde de vista que, si bien puede tener apoyo de las tropas, a las que se refiere como “pueblo uniformado”, en las cúpulas castrenses, a nivel de generales, sus cuestionamientos sí han causado malestar. Y al final las Fuerzas Armadas son instituciones verticales, y un enfrentamiento con los mandos castrenses no es algo que convenga a ningún aspirante a la Presidencia.

Todo esto podría resumirse en una conclusión para el adelantado aspirante de Morena que, al mismo tiempo que obtiene un guiño público de los banqueros que dicen que podrían “trabajar con él”, también se gana una reprimenda pública del Ejército. Y la conclusión es: están “cazando” al Pejelagarto. Y reza el dicho popular que el pez por su boca muere. Y por ahí pueden agarrar a López Obrador.

NOTAS INDISCRETAS…

Ya se supo quién le consiguió a Edgar Elías Azar el exilio dorado de la embajada en Países Bajos: el influyente consiglieri de Los Pinos, Humberto Castillejos Cervantes. ¿Sería también él quien convenció al expresidente del Tribunal capitalino de impugnar la Constitución de la CDMX y traicionar al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera?... La declaración de Ricardo Monreal, en la que casi ora por sus adversarios –“Que Dios los ayude porque les voy a ganar”– fue la respuesta del torpedeado jefe delegacional en Cuauhtémoc a todos los líderes y grupos de Morena que han operado en su contra. Así contestó el zacatecano al llamado Tucom (Todos Unidos contra Monreal) dentro de Morena. Y es que, aun violando los estatutos de su partido que prohíben expresiones de “cargada” en favor de alguna persona, todos a los que alude Monreal apoyan a la autodestapada Claudia Sheinbaum que, sin haber hecho mucho en Tlalpan, ya suspira por el Palacio del Ayuntamiento… Paran los dados. Escalera.
20 Marzo 2017 04:00:00
Coahuila: entre pleitos, rupturas y hartazgo
Después de la del Estado de México, la elección en Coahuila es la segunda en llamar la atención de los comicios de este 4 de junio. Primero porque el estado es el único de la frontera norte del país que nunca ha vivido la alternancia política y hay en el ambiente la percepción de que ésta sería la primera ocasión en la historia política de la entidad que un partido distinto al PRI podría llegar al Gobierno del Estado. El hartazgo social contra la corrupción y el desgaste de la marca priista que permea en el país también existe entre los coahuilenses, en donde ese fenómeno se identifica con el apellido de la familia que ha gobernado en los últimos 12 años, que además se encuentran divididos y enfrentados por las fuertes diferencias públicas entre el gobernador Rubén y su hermano y antecesor Humberto Moreira Valdés.

La percepción sobre una alternancia posible se ahonda, además del pleito familiar de los Moreira, en la ruptura que sufrió el PRI con la salida del diputado federal Javier Guerrero, que hoy es candidato independiente a la Gubernatura, que registrara su postulación con casi 200 mil firmas, y aunque hasta el momento no figura en las encuestas que registran un empate técnico entre el PRI y el PAN, hay quienes prevén que el expriista podría crecer con parte del voto tricolor y capitalizando también la molestia social por la corrupción y el endeudamiento excesivo en los dos últimos sexenios en la entidad coahuilense.

El candidato del PRI, Miguel Riquelme, cuenta con todo el apoyo de la maquinaria moreirista en el estado, que a pesar de la división de los hermanos, continúa siendo una sólida estructura de operación y de un acabado clientelismo que, aunque en su momento fue creado por Humberto Moreira, con el apoyo de su entonces operador Rubén Moreira, hoy ese aparato se encuentra bajo el control total del Gobernador, quien sabe operar muy bien política y electoralmente. Esa es la realidad contra la que se topan los pronósticos y los escenarios de alternancia política en Coahuila: que para que eso ocurriera y el PRI perdiera el poder después de 85 años ininterrumpidos, primero tendría que romperse el férreo control de la estructura política y clientelar que hoy se maneja desde el Gobierno del Estado.

Porque aunque el PAN ha crecido en la entidad y aprovecha el descontento social contra la dinastía de los Moreira, la realidad es que su candidato Guillermo Anaya, compadre del expresidente Felipe Calderón, pero impulsado ahora por el dirigente nacional panista, Ricardo Anaya, no tiene hasta hoy la fuerza ni la contundencia para enfrentar a la maquinaria moreirista que, por encima del aparato del PRI en otros estados de la República, tiene un manejo muy particular y una fidelidad que hasta ahora ha apoyado a toda prueba primero al exgobernador, Humberto Moreira, aún después de todas las acusaciones y señalamientos en su contra, y que ahora obedece fielmente al gobernador Rubén Moreira.

Hoy el PAN es en los números y en las encuestas quien más puede disputar la Gubernatura al clan Moreira, pero falta ver si el panismo coahuilense tiene la fuerza para superar otro embate de la estructura moreirista que ya los ha arrasado en otras elecciones; la diferencia ahora puede ser la capacidad de Acción Nacional y su candidato Anaya para capitalizar el descontento social contra la corrupción y la continuidad del moreirismo en el poder, en la persona del candidato priIsta Miguel Riquelme.

NOTAS INDISCRETAS…

El sábado se cumplieron 79 años de le expropiación petrolera decretada por Lázaro Cárdenas en 1938 y uno se preguntaría, después de la reforma energética del presidente Peña Nieto, que revirtió esa expropiación y la estatización del petróleo, ¿cómo la celebran ahora los priistas y el Gobierno? La respuesta la dio el sábado el acto oficial encabezado por el Presidente en Campeche. Ahí el Gobernador, Alejandro Moreno, dijo en el discurso:

“Así como la expropiación petrolera fue la más grande hazaña nacionalista, en el siglo 20, ahora las reformas estructurales, incluyendo la reforma energética, son la gran obra que construye el México del siglo 21. Son reformas impulsadas por un mexicano de excepción, de valor y de valores, que se compromete y cumple; un líder nacional que sobrepone el crecimiento de los índices de desarrollo del país sobre los índices de popularidad; un líder que antepone el interés nacional sobre cualquier otro interés. Un estadista del presente para el futuro de México, me refiero al amigo de Campeche, al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto”. Y entonces, ¿cuál fue la celebración? ¿Alguien entiende?... Los dados abren con Serpiente. Mal comienza la semana.
11 Marzo 2017 04:00:00
2018: La carrera se mueve
La semana que concluye fue de intensos movimientos en la anticipada sucesión Presidencial. Pero lo que se movió no fueron necesariamente las encuestas, que no han variado mucho en el posicionamiento que mantienen los aspirantes, sino más bien en tropezones, declaraciones y reacomodos de fuerza entre los distintos precandidatos presidenciales y los grupos políticos y de poder que les apoyan.

Los dos aspirantes punteros en esta carrera arrancaron la semana con visitas al territorio de Estados Unidos. Margarita Zavala acudió a Washington, en donde sostuvo reuniones cupulares con políticos estadounidenses, como el senador republicano John McCain y hasta ahí su gira no pintaba mal. El problema vino cuando la señora Zavala aceptó una entrevista desde la capital estadounidense con el periodista Jorge Ramos de la cadena Univisión. Enlazada vía satélite, la panista comenzó la entrevista intentando mostrar seguridad y defendió el combate contra el narcotráfico en el sexenio de su esposo, Felipe Calderón, como una “decisión valiente” y una “obligación del Estado”. De las 12 mil muertes dijo que “fueron problemas de violencia entre las propias bandas criminales”. Incluso dijo no ser “vocera de un gobierno” y pidió no denostar la participación del Ejército.

Hasta ese punto, Zavala se defendió con dificultad. Su problema vino cuando Ramos insistió: ¿la pregunta es si su esposo se equivocó, usted cree que lo que hizo su esposo fue correcto? Y la respuesta mostró a una aspirante que, sin opinión ni una propuesta propia en materia de seguridad, se enredó y se tropezó con las palabras y conceptos en un fallido y cantinflesco intento por defender a su esposo y su sanguinaria guerra contra el crimen:

“En muchas materias, seguramente, puede no estar exento en equivocaciones, pero de que todos los días pensó, como debemos pensar los mexicanos que queremos trabajar en la política y que tomamos decisiones o tomaremos decisiones, lo que tenemos que decidir es lo mejor para México. Algunas veces se entenderá poco, algunas veces poco se comprenderá o como creo que fue uno de los grandes errores, fue la comunicación, puede ser uno de los grandes errores que se tuvieron, pero sí te quiero decir que nunca estuvo fuera de la decisión ni de los gobiernos panistas ni del sexenio del 2006 al 2012, estuvo fuera de foco la decisión de ayudar a México”.

¿Es lo único que propone Margarita, un regreso a la misma estrategia de Calderón, con la agravante de que ni siquiera tiene claridad para entender las consecuencias de una estrategia mal planeada y peor ejecutada con el Ejército y la Marina otra vez como los ejes del combate al crimen organizado?

Si Zavala quiere convencer a los mexicanos de que un voto por ella no sería votar por otros seis años más de calderonato, debe empezar no sólo por mejorar su discurso y hacerlo más sustancial y sin lugares comunes, si la capacidad le alcanza. Y también tendría que definir si en algún punto va a ser capaz de realizar una crítica, un cuestionamiento o decir en qué difiere de lo hecho en los seis años de la presidencia de su esposo. Porque si repetirá solo los argumentos tantas veces dichos por Calderón, sin la contundencia y ni la vehemencia del ex presidente –que “haiga sido como haiga sido”, siempre supo defender retóricamente su sangrienta guerra militar– Margarita simplemente confirmará que no tiene personalidad ni propuesta propias, como siempre han dicho sus críticos.

AMLO, el PRD y Mancera no se raja. El otro aspirante que comenzó la semana en Estados Unidos, por segunda ocasión en menos de un mes, fue Andrés Manuel López Obrador. El dirigente de Morena acudió a El Paso, Texas, donde se reunió con empresarios locales y encabezó un mitin texanos donde volvió a cuestionar la política racista y xenófoba de Donald Trump.

Pero la gira de López Obrador resultó de muy bajo perfil, comparado con la tormenta que provocó el líder de Morena al interior del PRD. Tras el pronunciamiento de Miguel Barbosa, que le dio su apoyo rumbo al 2018, el senador desató una crisis no sólo en la fracción perredista del Senado y hasta en la Mesa Directiva, involucrada en el pleito del sol azteca por la injerencia del presidente senatorial, Pablo Escudero, que respaldó a Barbosa y desconoció a la nueva coordinadora designada por el CEN perredista, Dolores Padierna.

El tema creció tanto que alcanzó al jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera, acusado también por Barbosa de haber orquestado su destitución a través de Héctor Serrano.

Mancera se deslindó con el argumento de que él ni siquiera es militante del PRD, pero luego, ante la presión, dejó en claro que no piensa renunciar a sus aspiraciones presidenciales, aunque colaboradores y apoyadores suyos, como Barbosa, abandonen su proyecto para apoyar a Andrés Manuel. “Nunca nos rajamos, no, no tengo porque rajarme, todo dependerá de la gente, si la gente entonces decide que no vayamos, pues eso ya será una decisión de la gente, mientras no sea eso, ahí vamos, vamos para adelante”, dijo el gobernante capitalino.

¿Será que Barrales de verdad estaría considerando esa posibilidad o ante los cuestionamientos que arreciaron contra su liderazgo quiso mandar una señal para calmar a las corrientes del perredismo proclives a AMLO?

Porque al final ella está “amarrada” al proyecto de Mancera, que fue quien la llevó a la dirigencia nacional del PRD, pues de eso depende también su propio proyecto por la jefatura de la Ciudad de México. ¿O habrá virajes extraños?
05 Marzo 2017 04:00:00
PRI: rebelión y aniversario
La reciente rebelión soterrada al interior del PRI, que obligó a su dirigencia nacional a cambiar de última hora el nombramiento de José Murat al frente de la CNOP para mandar al polémico exgobernador de Oaxaca a la Fundación Colosio, es un fiel indicador de cómo arriba el viejo partido a sus 88 años de existencia. Desgastado, dividido, con un desánimo creciente entre su militancia y una crisis de liderazgo entre sus cuadros dirigentes, el priismo, que apenas hace 5 años lucía como la poderosa “maquinaria electoral” resucitada y restaurada y presumía, de la mano de Enrique Peña Nieto, de una entelequia autonombrada “Nuevo PRI”, hoy parece agotado y relegado a un histórico tercer lugar en las encuestas.

Ese es el contexto en que hoy el presidente Peña Nieto encabeza, en la explanada de la sede nacional priista, un aniversario que, con arengas, intentará no sonar como exequias. La presencia de su jefe máximo, que también llega desgastado y convertido en un lastre que arrastra negativamente a la marca PRI, obligará al comportamiento institucional y disciplinado que caracteriza a los priistas, en un festejo convocado casi en secreto, con invitaciones tardías y discretas que apenas el jueves por la tarde comenzaron a enviarse a la selecta concurrencia de la cúpula priista, como si en la dirigencia temieran protestas que empañen la discreta celebración.

Porque justo horas antes del evento de hoy, el dirigente nacional Enrique Ochoa Reza tuvo que meter reversa a la decisión de nombrar a José Murat Casab como nuevo dirigente la Confederación Nacional de Organizaciones Populares. La llegada de Murat al sector popular desató una tormenta interna y externa que convulsionó al viejo partido.

Con todo y la cercanía personal y política que Ochoa tiene con Murat (por una beca económica que el entonces gobernador dio al joven estudiante de maestría, junto con alojamiento en un departamento de Nueva York que compartía con su hijo Alejandro Murat) la decisión de llevar al oaxaqueño a la CNOP no fue sólo del dirigente priista. Luis Videgaray, el secretario de Relaciones Exteriores que funge como “jefe político” del presidente del PRI, fue quien decidió que las habilidades de operador electoral consumado de Murat –vulgo mapache en lenguaje priista– eran necesarias para las difíciles elecciones del 4 de junio en el Estado de México, Coahuila y Nayarit.

Pero la idea de Videgaray, apoyada por Peña Nieto e instrumentada por Ochoa, no fue bien recibida ni al interior del priismo ni en la opinión pública. Corrientes y figuras priistas cuestionaron la designación a través de cartas y mensajes al dirigente de su partido, mientras en columnas políticas criticaron al exmandatario oaxaqueño. La rebelión soterrada que llevó a Enrique Ochoa a convocar a una reunión interna con su equipo y sus asesores más cercanos a finales de la semana pasada. “¿Cómo ven la decisión?”, preguntó el dirigente a sus asesores. “¿Tú que reacciones y comentarios has recibido?”, preguntó uno de los consejeros. Ochoa reconoció que había demasiados cuestionamientos y críticas al nombramiento entre dirigentes del partido que le habían expresado su opinión por diversas vías. Se analizaron entonces escenarios y salidas.

Gamboa, el “factótum” al rescate. La figura de Emilio Gamboa, convertida en factótum actual en el PRI, volvió a pesar y le dio a Enrique Ochoa una salida: Arturo Zamora, senador jalisciense cercano al líder senatorial, iría a la CNOP, mientras que a Murat se le daría una salida política mandándolo a la Fundación Colosio y a Hilda Flores al Organismo Nacional de Mujeres Priistas.

No fue esta la primera vez en que el grupo cercano de Peña Nieto intentó llevar a Murat a la CNOP. Durante la presidencia de Manlio Fabio Beltrones desde Los Pinos le pidieron al sonorense habilitar al exgobernador oaxaqueño como líder del sector popular, argumentando el “gran apoyo” y los servicios políticos que Murat Casab le prestó al Presidente al ser uno de los artífices del Pacto por México que operó por su cercanía con Jesús Ortega, líder de “Los Chuchos”, y con Santiago Creel en el PAN, a principios del sexenio peñista. Beltrones se opuso a la petición y argumentó el oaxaqueño provocaría polémica y cuestionamientos para el PRI.

Y esta vez, impulsado por Videgaray, aquel pronóstico se cumplió. Por eso el cambio obligado en el que el propio Murat, en un diálogo privado con Ochoa, aceptó declinar a su aspiración por la CNOP en la que ya había iniciado reuniones por el país. A cambio aceptó la muy conveniente salida de ir a la Fundación Colosio, desde donde más que ideas o reflexiones, desplegará sus oficios electorales para apoyar al dirigente del PRI. Al mismo tiempo Ochoa confirmó el único nombramiento totalmente suyo que sí pudo concretar: la llegada de Claudia Ruiz Massieu, su amiga cercana y excanciller, a la Secretaría General, tras la renuncia ayer de la incómoda Carolina Monroy, con la que el presidente del PRI tuvo una tensa relación.

Ayer Carolina recibió en las oficinas priistas a Ruiz Massieu y, con cordialidad política, le presentó al equipo de la Secretaría General y le hizo entrega del despacho. “¿Se va con algún resentimiento?”, le preguntaron la tarde de ayer los reporteros a la política mexiquense. “Yo no tengo ningún resentimiento. Son procesos, son ciclos que se cierran. Lo que estoy es agradecida”, dijo en su despedida Monroy del Mazo.

Resuelta la crisis de sus nombramientos –convenientemente definidos antes del evento de hoy en el que la presencia del presidente acallará cualquier inconformidad interna que pudiera haber en el priismo– Murat se convertirá en el nuevo ideólogo del PRI desde la Fundación Colosio, Gamboa retomará el control que ya ha tenido antes de la CNOP con Zamora y Ochoa tendrá a una aliada en la secretaría General, mientras que Claudia Ruiz Massieu, sin experiencia en operación partidista o electoral, es rehabilitada políticamente tras su abrupto despido de la cancillería, en lo que muchos interpretan como la confirmación de la vigencia política del salinismo.

Así llegará el PRI hoy a sus 88 años: tratando de darse ánimos y de ocultar las grietas cada vez más evidentes en la fracturada unidad partidista. Juntos, el presidente y su partido, se lamerán las heridas e intentarán mostrar una fortaleza aparente para enfrentar primero la difícil aduana de las elecciones locales de este año y luego una sucesión presidencial a la que llegarán en tercer lugar de las encuestas y con todos los pronósticos en contra. Con todo, nadie puede dar por muerto al viejo PRI. Los que cometieron el error de hacerlo después de su derrota histórica en el año 2000, después tuvieron que tragarse sus palabras. Con este dinosaurio, que hoy parece tocado, atravesado y herido de muerte por la lanza inocultable de la corrupción, todo puede suceder cuando se trata de mañas y operaciones políticas monetarias y fraudulentas. Pero eso no quita que, al menos este sábado, la fiesta en el PRI tenga un inevitable tufo de funeral anticipado y deseado por muchos mexicanos.
02 Marzo 2017 04:00:00
Videgaray y su diplomacia agachona
En apenas tres meses, Luis Videgaray pasó de ser un confeso “aprendiz” de canciller a un diplomático experto. Y con la autoridad no sólo de su cargo de secretario de Relaciones Exteriores, sino con el poder de facto que le ha cedido el Presidente, regañó a los senadores ignorantes –y con ellos al resto de los mexicanos– al pedir que no confundamos “diplomacia con debilidad” y asegurar que el Gobierno de Peña Nieto no es débil frente a Donald Trump, sino que aplica las buenas formas de la diplomacia. “Que no se confundan las buenas formas de la democracia y de la diplomacia con la falta de firmeza. Que no se confunda la prudencia con falta de claridad. Que no se confunda la falta de estridencia con la falta de estrategia. El Presidente y su gobierno enfrentan el reto histórico con claridad de miras y con claridad de estrategia”, afirmó.

No acababa de terminar la cátedra de diplomacia del novel canciller, cuando desde Washington dos nuevas bofetadas se estrellaban en la cara de Videgaray y su “prudencia diplomática”. Por un lado, Donald Trump, en su primer discurso ante el Congreso de su país –entre aplausos compulsivos de la mayoría republicana– reiteraba el martes que ya empezó la construcción de su “gran, gran muro” en la frontera sur (porque ni siquiera se dignó a mencionar en todo su discurso el nombre de México); mientras que ayer en entrevista televisiva en el programa Good Morning América, el vicepresidente Mike Pence aseguraba que México pagará por la construcción del muro en su frontera, con lo que el segundo de a bordo en la Casa Blanca rompía el “acuerdo” hecho por Trump y Peña Nieto de no hablar en público del muro y su pago.

Hace un mes que Los Pinos informara de la existencia de ese acuerdo entre los presidentes de los dos países, en aquella polémica conversación telefónica del 27 de enero, y el vicepresidente de Estados Unidos confirmó que para ellos los “acuerdos” con México son como llamados a misa. “(El presidente Trump) no dijo que México va a pagar (por el muro)”, le comentó a Pence el presentador George Stephanopoulos de la cadena ABC. “Bueno, pues ellos lo harán”, respondió el vicepresidente sin explicar cómo se hará el pago, justo ayer cuando la agencia Reuters revelaba un documento del Congreso que dice que Trump sólo tiene 20 millones de dólares de los 20 mil millones que necesita para financiar la construcción de su muro.

¿Para eso sirve la “estrategia” y la “diplomacia” de las “buenas formas” de Videgaray? ¿Para que se burlen Trump, Pence y todo su gabinete una y otra vez de México y su Presidente? Cuando pide a los mexicanos y a los senadores no confundirse, el canciller parece más bien él el confundido. En su rápido aprendizaje parece confundir la diplomacia, que es en esencia negociación y diálogo para defender los intereses de un país y su dignidad soberana, con un diálogo absurdo e infructuoso con un gobierno hostil al que no le interesa cumplir ni respetar acuerdos con nuestro país y su Presidente, y que ve a México como enemigo o en el mejor de los casos como un vecino inferior e indeseable.

Revindicar la diplomacia en lugar de la confrontación siempre será lo más deseable, el deber ser; pero cuando de una de las partes el interés diplomático es sólo simulado y el diálogo es más bien falaz e interesado, entonces de poco sirve aferrarse a la diplomacia por la diplomacia e invocar una negociación meramente ritual, que sólo puede complicar y empeorar las cosas en una relación dispar y desnivelada. Para que le quede claro al canciller: diplomacia no es consentir y aceptar las agresiones, disculpar los agravios reiterados y agachar la cabeza ante los golpes y las violaciones flagrantes de acuerdos. Y esos tampoco son los principios de la política exterior ni de la tradición diplomática de México.

Porque también decía Videgaray ante los senadores que “en caso de que hubiera violaciones a los derechos humanos de los migrantes” en los operativos racistas de Trump, “buscaríamos acudir ante la ONU”. ¿En caso de que hubiera? ¿No se ha enterado el canciller que todos los días policías y agentes migratorios y fronterizos en varias ciudades de la Unión Americana están deteniendo, con abuso de fuerza, agresiones y engaños a cientos de migrantes mexicanos y de otros países hispanos? ¿No ha visto los videos que documentan esos abusos y violaciones flagrantes a derechos consagrados en tratados internacionales para que a los migrantes no se les trate como criminales?

Aún la mejor diplomacia tiene sus límites y esos están en la dignidad de un país. Decía Maquiavelo que el secreto de la fuerza del príncipe consiste en ser al mismo tiempo zorro y león. Zorro para manejarse con diplomacia cuando se requiera, pero león para saber cuándo dar un manotazo y defenderse. Con su diplomacia “agachona”, Videgaray no llega ni a zorro; más bien es corderito frente al león que lo devora y lo mastica.
01 Marzo 2017 04:00:00
Calderón vs AMLO: el tercer round
La guerra política entre Andrés Manuel López Obrador y Felipe Calderón, iniciada en la campaña presidencial de 2006 y que se ha mantenido latente, se reactivó ayer con el inicio del tercer enfrentamiento directo entre los dos políticos que en la última década polarizaron y dividieron fuertemente a la sociedad mexicana. Del “peligro para México” al “presidente ilegítimo”, pasando por las denuncias de fraude, las acusaciones de desestabilización (“al diablo las instituciones”) y los “pactos secretos” con otros adversarios para cerrarse el paso, la confrontación entre AMLO y Calderón se perfila para una reedición en 2018 que puede resultar decisiva para uno de los dos personajes.

En la historia política reciente del país, pocos pleitos tan vigentes e intensos. Y ayer, tras el relanzamiento de la precandidatura de Margarita Zavala y el papel activo que Felipe Calderón juega en la estrategia de su esposa, se reavivó el enfrentamiento cuando López Obrador cuestionó en redes sociales el anuncio del expresidente de donar sus 200 mil pesos mensuales de pensión, pero no renunciar a la protección de guardias del Estado Mayor, asistentes y vehículos, que en conjunto, según una gráfica que subió el tabasqueño a Twitter, le cuestan a los mexicanos 54 millones de pesos al año, en contraste con 24 millones que se le pagan al expresidente de Estados Unidos George W. Bush o los 10 millones que los chilenos pagan anualmente a su exmandatario Sebastián Piñeira.

La frase sarcástica de Andrés Manuel, de que “esas pensiones no las tiene ni Obama” molestó sobremanera a Calderón, que salió a responderle fuerte en entrevistas radiofónicas. “(López Obrador) es un mezquino, porque está lleno de odio, porque no puede superar que le gané hace más de 10 años”, dijo el expresidente, que también llamó “mentiroso e hipócrita” al dirigente de Morena, al que le preguntó: “¿de qué ha vivido todos estos años específicamente? ¿De qué vivió él hasta 2006? Jamás nos ha dicho a los mexicanos de dónde sacó ese dinero, que él no tiene manera de probar el origen lícito de su dinero”.

Así que los adjetivos, las acusaciones y las descalificaciones mutuas han vuelto entre López Obrador y Calderón. Y como en 2006 y de nueva cuenta en 2012, seguramente volverán también entre los seguidores de ambos, especialmente entre los fanáticos de ambos lados, que revivirán las secuelas de una polarización y un odio político que nunca se fue del todo y que ha seguido latente en los últimos 10 años. La única diferencia ahora es que, en medio del pleito entre el expresidente panista y el ahora líder de Morena, estará la figura de Margarita Zavala, con quien Andrés Manuel evita debatir directamente y la descalifica sólo como “la señora esposa de Calderón” porque sabe que detrás de la que es hasta ahora su más cercana contendiente está la figura del adversario político que en 2006 lo etiquetó como “un peligro para México” y le ganó después (“haiga sido como haiga sido”) la Presidencia, con 0.56% de los votos en la elección presidencial más cerrada y cuestionada en la historia democrática del país.

López Obrador no se va a pelear con Margarita, pero sí lo hará con Calderón, que en 2012 volvió a cerrarle el paso, esa vez desde Los Pinos, con un “pacto secreto” con el hoy presidente Enrique Peña Nieto, al que apoyó para que consolidara su ventaja y cancelara cualquier posibilidad al tabasqueño, sacrificando incluso a la candidata del PAN, la hoy revivida Josefina Vázquez Mota, y mandando al panismo al tercer lugar de la votación nacional. Ese es el tamaño del encono y los agravios que existen entre los dos personajes que ayer revivieron su confrontación. Y si Margarita Zavala logra imponerse como candidata en Acción Nacional, algo que aún está por verse, en la campaña de 2018 la batalla AMLO-Calderón volverá a marcar la contienda presidencial, con toda su estela de división, polarización y tensión social y política para los mexicanos.

NOTAS INDISCRETAS… El secretario de Gobernación, Miguel Osorio, llegó ayer a Veracruz para darle una cubetada de realidad al Gobierno mediático de Miguel Ángel Yunes. La cifra de 129 ejecuciones en el estado durante febrero fue la confirmación de que a Yunes, dedicado en los tres meses desde que asumió el cargo a entretener a los veracruzanos con el show de la corrupción de Javier Duarte, perdió el control de la seguridad y violencia que, aunque heredada, había prometido contener. Por eso el anuncio de Osorio sobre la llegada de la Gendarmería al corredor Córdoba-Orizaba, donde se concentran el mayor número de asesinatos, y a otras regiones en el norte del estado, como Poza Rica, que vive una ola de secuestros y violencia, mientras la Marina seguirá en el Puerto de Veracruz; fue, sí, un apoyo, pero también un golpe de realidad para Yunes. A ver si ya deja el show y se pone a trabajar… Giran los dados. Escalera y subimos.
28 Febrero 2017 04:00:00
Los Calderón se juegan su resto
Dos hechos hicieron que el matrimonio Calderón decidiera apretar el paso en su carrera por la Presidencia. Y los dos tienen que ver con el crecimiento de los principales contrincantes de Margarita Zavala dentro y fuera del PAN. Por un lado el despegue de Andrés Manuel López Obrador en las encuestas, que aumentó hasta en 10 puntos la ventaja del tabasqueño sobre la señora Zavala, y por el otro el crecimiento de Ricardo Anaya que en algunos sondeos ya alcanza y hasta rebasa a Margarita en la competencia interna por la candidatura panista al 2018.

A eso obedece el relanzamiento de Margarita que, con nueva imagen que incluyó cambio de peinado, maquillaje y vestuario (sin renunciar al característico reboso) busca reposicionar su candidatura con una estrategia abierta de “pareja presidencial”. La señora Zavala ya no reniega ni oculta el apoyo de su esposo Felipe Calderón –por lo demás siempre detrás de su proyecto– y ahora intenta convertirlo en un activo de su campaña al presentarlo como un “expresidente querido y aceptado por los mexicanos”.

Así se explica que la aspirante panista se comparara a ella y a su esposo “con los Obama en Estados Unidos” al decir que igual que al matrimonio con el que tiene una cercana relación política, a ella y a Calderón también los extrañan los mexicanos. “Cuando Felipe y yo caminamos, nos dicen ‘los extrañamos’ y yo me acuerdo de ustedes, allá afuera los extrañan, México los extraña, una situación muy parecida a la que viven los Obama en Estados Unidos”, aseguró la señora Zavala de Calderón.

Tampoco es casual que, coincidente con el relanzamiento de la campaña de su esposa, Felipe Calderón anunciara la donación de su pensión de 200 mil pesos mensuales que cobra como ex presidente a una asociación que ayuda a niños con cáncer, ni tampoco que al ex mandatario –que gobernó el país de 2006 a 2012, y en cuyo sexenio se reportó la desaparición de más de 26 mil personas y el asesinato violento de 121 mil mexicanos en una cruenta y sanguinaria guerra contra el narco– apareciera de repente en un supermercado haciendo las compras como aspirante a “primer caballero” de la República. Además de dejarse ver en algo tan cotidiano como hacer el super y tomarse fotos con cuanta señora se le acercaba, Calderón mandaba así el mensaje de que, a diferencia del presidente Enrique Peña Nieto, él tal vez no sea “la señora de la casa” pero sí sabe cuánto cuestan los productos más básicos para los mexicanos.

Así que nadie se sorprenda si los Calderón, tratando de emular a sus amigos los Obama, se ven cada vez más juntos en abierta campaña de pareja, sonrientes y amables con quien se les ponga enfrente, sea un empresario que puede aportarles dinero para financiar sus aspiraciones o sea una señora de clase media que les dice que, a como está ahora el país con Peña Nieto (igual de sanguinario e inseguro que en su sexenio pero sin crecimiento económico y con una corrupción rampante y un presidente débil y agachado) algunos hasta “los extrañan”.

Felipe ya entendió que si no meten el acelerador en este momento, cuando Margarita se le desdibujaba tras la derrota de Clinton y el ascenso de Trump, combinado con el crecimiento de López Obrador y el fortalecimiento de Ricardo Anaya y sus acercamientos y pactos secretos con Peña Nieto, mañana sería demasiado tarde. Así que, en previsión de lo que pueda pasar en las tres elecciones de junio, principalmente en el Estado de México, en donde sus dos rivales más importantes, el de fuera y el de dentro, pueden ganar y reposicionarse, Margarita da un paso adelante para no quedarse rezagada; y junto a ella, siempre de acompañante y jefe de campaña, irá el ex presidente Calderón que quiere regresar a Los Pinos aunque sea de la mano de su esposa.

NOTAS INDISCRETAS…

La definición del coordinador del PRD en el Senado, Miguel Barbosa, a favor de Andrés Manuel López Obrador para el 2108 confirma la desbandada del perredismo provocada por el líder de Morena. Aunque Barbosa no se va del perredismo y su intención es seguir como líder parlamentario –salvo que la dirigencia perredista decida otra cosa– su apoyo abierto al tabasqueño apunta en la misma dirección que tomaron otros tres senadores, Mario Delgado, Rabrindanath Salazar y Zoé Robledo, aunque ellos sí se afiliaron a Morena; mientras que Alejandro Encinas también apoya a López Obrador pero como independiente; Manuel Merino y Benjamín Robles se fueron al PT, Sofío Ramírez al PRI, y Martha Tagle y Armando Ríos Piter se declararon senadores “ciudadanos”. Pero Barbosa, quien hoy ampliará sus razones para apoyar al líder de Morena, no va solo y el miércoles otros dos perredistas Carlos Sotelo y José Narro, también se pronunciarán por López Obrador para el 2018. ¿Así o más fuerte la sangría?...Batimos los dados. Serpiente.
25 Febrero 2017 04:00:00
El mal presagio de la bandera rota
El hecho parece anecdótico y seguramente lo es; pero en momentos en que el país enfrenta uno de los desafíos más graves de su historia reciente, la imagen de la enorme bandera monumental del Campo Marte, rota mientras la izaban en presencia del presidente Enrique Peña Nieto, justo el día de la conmemoración del lábaro patrio, parece retratar –casi proféticamente– la situación que priva en México de cara a la relación con Estados Unidos, frente a la agresiva y hostil política exterior de su presidente Donald Trump.

Una sociedad dividida entre sus filias y sus fobias políticas que intenta mandar un mensaje de dignidad y orgullo ante el fascista del norte; un Gobierno mexicano debilitado y que despliega una estrategia unilateral y sin consenso social y político, basada más en la fuerza de un vicepresidente de facto, como el canciller Luis Videgaray, que en la del Presidente constitucional, manipulado por su principal asesor; y una negociación opaca entre las dos administraciones, con acuerdos y compromisos poco claros para la población y un doble discurso de los dos gobiernos, que dicen una cosa en público y otra muy distinta negocian en privado.

Porque después de la presencia de los secretarios de Estado y de Seguridad Interior de Estados Unidos, Rex Tillerson y John Kelly, en territorio mexicano, y de que fueron recibidos por el presidente Peña Nieto en Los Pinos, en medio de la cacería racista iniciada por su gobierno contra los migrantes mexicanos en su país, muy poco se sabe de los acuerdos concretos o planteamientos específicos hechos por los enviados de Donald Trump.

Se conocen sí frases grandilocuentes en los discursos de los dos funcionarios de la Casa Blanca. “No vamos a deportar masivamente y no participará el Ejército”, dijeron los estadunidenses, aunque al mismo tiempo que ellos sostenían eso aquí, en Washington su Presidente sí hablaba de una “operación militar” que involucra al Ejército de Estados Unidos en la detención de migrantes. ¿A quién le creemos, a Trump o a sus secretarios?

Pero más allá de eso, el Gobierno de Peña Nieto no está siendo claro ni transparente con los mexicanos sobre qué propuestas o peticiones les formularon los dos visitantes, a los que recibieron con todo el protocolo diplomático –alfombra roja incluida– y les concedieron un gesto de “buena voluntad” del Presidente, al recibirlos por casi una hora en privado en Los Pinos, justo en momentos en que en las ciudades estadunidenses aumenta la persecución y la política racista y autoritaria en la detención y deportación de indocumentados de origen mexicano e hispano. Para decirlo tan gráficamente como la bandera rota que izó ayer en el Campo Marte: Peña volvió a responder a la brutalidad de Trump y su administración colocando la otra mejilla y, todavía sonreía, mientras les decía con su marcado acento en inglés: “Welcom tu Los Pinos misters”.

Exigirán a Videgaray que informe acuerdos. La molestia por la opacidad y discrecionalidad con que se maneja el Gobierno en sus tratos con la administración Trump no sólo se da entre la ciudadanía, acostumbrada a los tratos oscuros de sus gobiernos. Esa inconformidad por una negociación que avanza sin que se informe claramente de su contenido, se escucha en el Senado, el órgano que constitucionalmente comparte la conducción de la política exterior del país con el Poder Ejecutivo. Y aunque la complacencia de la primera minoría del PRI y sus aliados, y la debilidad y compromisos de las bancadas de oposición han impedido hasta ahora una actuación digna de los senadores en un tema en que tienen facultades y obligación de intervenir, hay voces críticas que desde la oposición exigen poner un límite a la actuación plenipotenciaria con la que se conduce el canciller Luis Videgaray en sus tratos con la administración Trump.

El próximo martes Videgaray está citado a comparecer en el Pleno y al menos desde las bancadas del PRD, el PT y algunos senadores del PAN –porque otros están cooptados por sus compromisos y cercana relación con el Gobierno peñista– se planea subir el tono en la exigencia de los senadores para que el titular de Relaciones Exteriores no se abrogue toda la autoridad en materia de política exterior y de la relación con Estados Unidos en un momento tan complejo y delicado para el país. Senadores como Miguel Barbosa y Gabriela Cuevas han adelantado que le exigirán al canciller un informe detallado de qué acuerdos, compromisos o propuestas escuchó o aceptó el Gobierno mexicano en la reciente visita de Tillerson y Kelly o en las varias ocasiones en que el propio Videgaray ha estado en Washington, D.C. dialogando con el Gobierno de Trump.

Los cuestionamientos de los senadores también tienen que ver con el retraso con el que Videgaray cumplió con su compromiso de definir una “estrategia conjunta” con el Senado para regir la negociación con Estados Unidos, a la que se comprometió el canciller un día antes de su primera visita a Washington el pasado 25 de enero, cuando todos los coordinadores del Senado le dieron un respaldo abierto en aquel viaje. Apenas el jueves los grupos técnicos de la Cancillería y el Senado terminaban de redactar el decreto conjunto, cuando ya el canciller y el Presidente habían dialogado con los enviados de Trump sin tomar en cuenta los planteamientos de los senadores.

Así que el martes se verá si el canciller sigue con la “manga ancha” y el enorme poder que le ha concedido Peña Nieto –que en la práctica rebasa con mucho las facultades de un secretario– o si el Senado tiene la capacidad y la dignidad de romper con la complacencia de una oposición a modo y erigirse en el contrapeso real con el que, en teoría, debieran contar los ciudadanos para evitar que un solo hombre, por más poderoso que sea, defina con sus decisiones, acuerdos o entendimientos, el tipo de relación que tendremos con un gobierno hostil y antimexicano como es el de Donald Trump.

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