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Salvador García Soto
Salvador García Soto
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Salvador García Soto es periodista. Nació en Guadalajara Jalisco, donde cursó la licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac. En Guadalajara colaboró en varios medios locales y en oficinas de los gobiernos estatal y federal. Fue reportero de la fuente política en El Heraldo de México y en el diario La Crónica de Hoy. Desde 1998 escribe la columna política Serpientes y Escaleras que se ha publicado en los periódicos La Crónica, El Independiente y actualmente en el Universal Gráfico. Fue director general de Crónica y ha colaborado en revistas como Vértigo y Cambio. Durante dos años fue conductor del programa Cambio y Poder que se transmite por Cadena Raza y desde noviembre 2003 colabora en W Radio como comentarista del noticiario Hoy por Hoy tercera emisión y en el programa El Weso.

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20 Julio 2017 04:04:00
Priístas quieren cerrar paso a Meade
En contra de la intención del Documento de Trabajo del CEN del PRI, que planteaba abrir la candidatura presidencial a un “ciudadano simpatizante” y no militante de ese partido, el martes se reunieron dirigentes de varias corrientes del priísmo y acordaron impulsar que en la XXII Asamblea Nacional se mantenga en los estatutos el requisito de 10 años de militancia para el abanderado presidencial, con lo que le cerrarían el paso al secretario de Hacienda, José Antonio Meade. Ulises Ruiz, Ivonne Ortega, José Ramón Martel y Encarnación Alfaro establecieron también unir sus corrientes para impulsar la consulta directa a la base para la elección de candidatos en 2018 y un nuevo “candado” para que diputados y senadores plurinominales no puedan brincar de una cámara a otra en los próximos comicios federales.

Esas propuestas de corrientes como Alianza Generacional, Experiencia Militante y Democracia Interna son apoyadas por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, con quienes esos grupos tienen coincidencias en sus propuestas rumbo a la Asamblea Nacional de agosto. Y es que la misma exigencia cobra fuerza entre la militancia priísta de los estados. En las mesas de trabajo que se llevan a cabo en las entidades, con miras al cónclave priísta, afloran propuestas que apuntan hacia el método de consulta directa a militantes y simpatizantes para elegir candidatos a cargos de elección, además de “candados” para los aspirantes presidenciales, según las conclusiones de la Mesa de Aguascalientes, contenida en un documento del Comité de Documentación y Memoria de la XXII Asamblea priísta, fechado el 18 de julio.

En ese mismo documento, los priístas de Chihuahua proponen “que la selección de los candidatos sea bajo el escrutinio partidario y popular”, mientras que los delegados de Colima y Guanajuato piden “respetar los estatutos de los requisitos para los candidatos” y “elecciones abiertas a la militancia”. En Hidalgo, la Mesa sobre Requisitos para los candidatos, arrojó: “Que se reforme y adicione el artículo 166, fracción IX para que el militante postulado como candidato a Presidente de la República o Gobernador, además de cumplir los 10 años de militancia, hayan ocupado por lo menos un cargo de elección popular”, es decir restablecer los “candados” eliminados en la pasada Asamblea, por órdenes directas del presidente Enrique Peña Nieto.

Ese documento, en poder del PRI nacional y del que esta columna tiene copia, también recoge las propuestas de las mesas de Michoacán: “Blindar la elección de candidatos plurinominales, exigiéndoles que hayan ocupado al menos un cargo de elección popular”; de Nayarit: “Acreditar la capacitación el cargo al que se pretende postular”; de Nuevo León: “Establecer que la elección del candidato a la Presidencia sea por consulta a la base; y para Presidente y Gobernador, el requisito de haber ocupado un cargo de elección popular”; de Puebla: “Artículo 166, último párrafo, impulsar las candidaturas ciudadanas”; Quintana Roo: “Se solicita de nuevo entren a los estatutos consultas a las bases, para que se elijan personas con imagen limpia y sin acuerdos en lo oscurito”; Sinaloa: “Acreditar que además del perfil necesario que cuentan con capacidad para el cargo al que aspiran; y postular candidatos ciudadanos que garanticen aceptación del electorado”; Veracruz: “No a la imposición de candidatos y consulta a la base para designarlos”; y Zacatecas: “Que se reforme el artículo 166 para que el método sea de consulta a la base para cargos de elección popular”.

Y mientras crece entre priístas la exigencia de Consulta a la Base para elegir a sus candidatos, incluido el presidencial y el regreso de “candados” para aspirantes a la Presidencia, desde Los Pinos y la dirigencia nacional del PRI han designado como sus “operadores” para la Asamblea, en busca de controlar a las Mesas de Trabajo y evitar “rebeliones y sorpresas”, a José Murat, presidente de la Fundación Colosio, y a Alejandro Moreno, gobernador de Campeche; ellos son los designados por Peña Nieto y Enrique Ochoa para “operar” una “asamblea bajo control” del Gobierno.

En la batalla por la Asamblea, todos se mueven en el agitado ambiente priista, y a Claudia Ruiz Massieu se le vio el lunes en una reunión con la corriente de César Augusto Santiago, en la que la secretaria general busca tender un “puente” con ese grupo con miras a que la apoyen en un posible relevo de Ochoa en la dirigencia. Por cierto, según asistentes a ese encuentro a puerta cerrada, Ruiz Massieu se sinceró y volvió a repetir algo que ella y Emilio Gamboa habían dicho cuando Ochoa quiso nombrar a José Murat como dirigente de la CNOP: “Murat es impresentable”, le escucharon decir a doña Claudia.

Así están las cosas en el viejo partido, a punto de ebullición, a sólo tres semanas de la asamblea de las definiciones.
13 Julio 2017 04:00:00
Empeoran seguridad y burocracia en CDMX
Los habitantes de la Ciudad de México y su Zona Metropolitana del Estado de México se sienten más “insatisfechos” con la seguridad en sus colonias, la eficiencia en sus delegaciones y municipios y con el servicio de transporte que utilizan, al mismo tiempo que perciben un deterioro en el concepto de la “solidaridad ciudadana” en su comunidad. De hecho, los habitantes de la metrópoli reprueban el desempeño de las autoridades en esos rubros y perciben un incremento mayor de la inseguridad, ineficiencia gubernamental y la mala calidad del transporte en el último año (2016) que en los últimos 3 años.

Así se resume el estudio ¿Cómo Vamos Ciudad de México?, elaborado por El Universal, universidades y organizaciones de la sociedad civil, que anoche se presentó en su quinta edición y que mide, a través de encuestas realizadas a población abierta en las 16 delegaciones de la CDMX y 52 municipios del Estado de México, la calidad de vida de los habitantes de la megalópolis, en rubros como la calidad de la vivienda, el empleo, el servicio de energía, la educación, el agua potable, los servicios de salud, drenaje y alumbrado público, además de los referidos servicios de transporte público, eficiencia de delegaciones y municipios y seguridad.

Los resultados de este estudio, que se realiza cada año, desde 2013, fueron presentados anoche en un evento que encabezó en Polanco el presidente ejecutivo y del Consejo de Administración de El Universal, Juan Francisco Ealy Ortiz, y al que asistieron, para conocer las calificaciones de los ciudadanos y la percepción sobre sus gobiernos, el jefe de Gobierno de la CDMX, Miguel Ángel Mancera, y el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, así como dirigentes políticos, congresistas y líderes de organizaciones civiles.

Los únicos rubros en los que los capitalinos y mexiquenses percibieron algún tipo de mejoría en 2016, en relación con los 3 últimos años, fueron la calidad de la vivienda que habita, donde calificaron con 4.13 –en escala del 1 al 5, donde 1 es “muy insatisfecho” y 5 “muy satisfecho”– y se dijeron satisfechos con sus viviendas, por encima del 3.97 registrado en 2015 y el 4.05 del 2013. Sobre su empleo actual, también mejoró la satisfacción, al calificarlo con 4.09, igual que el servicio de energía, que tuvo una ligera mejoría de décimas de punto en el año anterior y los servicios de agua potable y salud que también mejoraron su satisfacción con 3.43 y 3.27 respectivamente, mientras que la educación en universidades y preparatorias se mantuvo en el mismo nivel de calificación que en 2015 con 3.53 de satisfacción en la citada escala.

De los 13 rubros que se miden en las encuestas con la pregunta “¿Qué tan satisfecho se siente?”, los peores calificados y que retrocedieron más en relación con los 3 últimos años en que se realizó esta medición fueron precisamente la seguridad en las colonias, la eficiencia de las oficinas de Gobierno delegacional y municipal y los servicios de alcantarillado, mientras que el transporte, si bien mostró una ligera mejoría de 5 décimas de punto con relación al año pasado, su calificación de 3, es apenas satisfactoria.

Tras presentarse esos resultados, tanto Mancera como Eruviel Ávila reconocieron que, si bien ha mejorado la coordinación y el trabajo conjunto en la metrópoli, y hay rubros que registran una mejoría en la percepción ciudadana, la seguridad es el principal reto que enfrentan sus administraciones.

Eruviel aprovechó el foro para despedirse de estos ejercicios en los que ha participado desde 2013, ante la próxima terminación de su gobierno el 14 de septiembre, pero se comprometió a que “desde cualquier trinchera donde me toque estar (después de la Gubernatura) seguiré apoyando los esfuerzos por mejorar la calidad de vida y la construcción de ciudadanía activa en esta gran metrópoli”, dijo el Gobernador, de quien se menciona una posible incorporación al Gabinete federal al terminar su sexenio.

Mientras tanto Mancera reconoció la complejidad de los retos comunes que tienen la ciudad y los municipios conurbados y, al referirse a la baja calificación en el tema de seguridad, mencionó el argumento que, desde la Conferencia Nacional de Gobernadores, que actualmente preside, ha empujado para explicar el agravamiento de los índices delictivos en la ciudad: “las fallas en algunos rubros del Sistema Penal Acusatorio que tenemos que revisar y modificar”, dijo el gobernante capitalino.

En su mensaje, el licenciado Ealy Ortiz dijo que tanto el país como la metrópoli “viven tiempos difíciles, momentos de adversidad” que se reflejan en “indicadores preocupantes de seguridad y economía en varias regiones del país”, y aunque reconoció que es difícil pedir unidad “cuando hay una disputa de poder”, el presidente de El Universal reiteró su llamado a que sólo con “cohesión y trabajo conjunto entre sociedad y Gobierno” se podrán superar estos “tiempos difíciles”.
12 Julio 2017 04:00:00
Cruje la alianza PRI-PVEM al 2018
La alianza PRI-PVEM, que llevó al poder a Enrique Peña Nieto y que fue determinante para que el priismo ganara los recientes comicios del Estado de México, se tambalea. Desde Chiapas, donde gobierna el Verde con Manuel Velasco, ha iniciado un movimiento para exigirle a la dirigencia nacional de su partido que no negocie otra alianza con el PRI y que en 2018, los candidatos verdes “vayan por sí mismos a conquistar las elecciones y a convencer ciudadanos”, tanto en las nueve gubernaturas que se renuevan el próximo año (incluida la chiapaneca) como en la elección por la Presidencia de la República.

“Llegó la hora de superar la simple aritmética electoral… Llegó la hora del Verde… el partido tiene cuadros probados y de experiencia para presentar un candidato 100% Verde a la Presidencia de la República”, señalan en un desplegado que se publica hoy en un diario de circulación nacional, 19 diputados federales y locales del PVEM, así como 57 alcaldes de ese partido que gobiernan en municipios de Chiapas. “Así como el Partido Verde en #Chiapas tuvo la capacidad de lograr el 45% de la votación federal con más de 700 mil votos en el 2015, también puede hacerlo a nivel nacional para ir por sí mismo en las elecciones del 2018”, señalan los legisladores y alcaldes chiapanecos.

La propuesta de que el PVEM no apoye más al PRI en las elecciones presidenciales y estatales del próximo año, significaría romper una alianza que ha funcionado desde 2006, cuando los verdes apoyaron la fallida candidatura de Roberto Madrazo. Hoy el desgaste de las dos marcas hace que tanto en el Gobierno y en la cúpula priísta, como en las propuestas que surgen desde Chiapas, se considere que a los dos partidos les conviene más ir solos en 2018. Hay incluso voces en Los Pinos y en Insurgentes Norte que le dicen al Presidente que la alianza con el partido del tucán “ya no aporta votos en porcentajes significativos” y que podría convenirle más a los priistas que hubiera un candidato verde en la elección presidencial que ayudara a fragmentar el voto opositor.

Sin embargo, la experiencia reciente del Estado de México, podría contradecir a los estrategas de Los Pinos que hoy desprecian al aliado que ayudó a Peña a ganar la Presidencia. Es cierto que en los comicios mexiquenses los verdes apenas alcanzaron 72 mil votos, pero también es una realidad que sin esos votos del PVEM, sumados a los del PES y Nueva Alianza, el PRI hubiera perdido y Delfina Gómez le habría ganado a Alfredo del Mazo, precisamente con poco más de 70 mil votos. ¿Quién entonces necesita más a quién?

El hecho es que no es casual que la rebelión verde provenga desde Chiapas, el único estado que gobierna actualmente ese partido, con Manuel Velasco. Las disputas internas en el PRI chiapaneco y el intento de imponer la candidatura del senador Roberto Albores Gleason para la Gubernatura en 2018, provocó que en el Verde se molestarán no sólo porque consideran que tienen más votos y fuerza ellos que el PRI en el estado, sino porque la polémica figura de Albores y las divisiones que genera en el priismo, no se ven como una opción ganadora para el gobernador Velasco que tiene todo el interés de definir la sucesión en su estado.

Por eso en el desplegado de hoy los verdes destacan que en Chiapas su partido pasó de gobernar tan sólo cuatro municipios en el 2001 a ganar la Gubernatura en el 2012 y volvió a ganar 59 municipios en el 2015 que representan 3 millones 500 mil chiapanecos. Con esas cifras exigen un “candidato a gobernador surgido de nuestras filas” y rechazan “una candidatura que no sea propia”.

Detrás de ese desplegado hay varios mensajes: primero, que el PVEM ya no ve al PRI como un aliado atractivo, con el fuerte desgaste de ese partido y del propio presidente Peña Nieto; segundo, que romper la alianza no significa que los verdes dejen de jugar del lado del priismo en 2018, si con un candidato propio ayudan a fragmentar el voto opositor y de esa forma ayudan a un candidato priísta; tercero que Manuel Velasco sí está pensando en ser candidato presidencial y cuarto, que el mismo gobernador chiapaneco no está dispuesto a cederle al PRI la candidatura a gobernador de Chiapas que, por votos y por fuerza, le corresponde a su partido.

NOTAS INDISCRETAS… Los lectores de señales en la política mexicana, que son muchos, ven que “ya hay definiciones” en el PRI, o al menos en Los Pinos, rumbo a 2018 y que éstas favorecen al secretario de Educación, Aurelio Nuño. ¿Será por eso que Nuño aparece todos los días, con cualquier pretexto, programa o declaración en los medios y que algunas plumas cercanas al poder empiezan a hablar de su candidatura?
10 Julio 2017 04:00:00
Murmullos que matan
Como a “Juan Preciado”, el personaje de Juan Rulfo al que lo mataron los murmullos de Comala, a Enrique Peña Nieto y a su canciller Luis Videgaray tal vez no los maten los murmullos, pero sí la ingenuidad de no entender y no escuchar lo que les dice la bipolaridad política del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Porque más allá de sus vagas y zalameras promesas diplomáticas de “una buena y constructiva relación” entre los dos países, el Mandatario estadunidense volvió a mostrar su total irrespeto y su poca confiabilidad, al espetarle en la cara (“in your face”, dirían los gringos) lo que el Presidente mexicano dice no entender y el secretario de Relaciones Exteriores afirma no haber escuchado: que para Trump “absolutamente” México pagará por el muro en la frontera común.

Esos “murmullos”, como los llama Peña Nieto, que en la obra cumbre de Rulfo lo son todo y que 30 segundos definieron una reunión de media hora, son tan claros y contundentes como los escuchó el resto del mundo tras la primera declaración conjunta de los presidentes que por primera vez se reunían en Hamburgo el viernes pasado, en el marco del encuentro del G20, justo después de la abrupta cancelación de México del encuentro previsto en Washington el pasado 27 de enero, por la misma afirmación de Trump sobre el pago del muro hecha entonces por su cuenta de Twitter.

Seis meses después, en Alemania, cuando los dos habían hablado de “cooperación, trabajo conjunto y relación de entendimiento”, Trump se lo volvió a hacer (“Oops, I did it again”) y frente a las cámaras y micrófonos de la prensa mundial, definió, con una sola palabra, el verdadero sentido que para él tuvo la reunión que para la parte mexicana era tan promisoria y esperanzadora: “Absolutely”, dijo el magnate de la boca fruncida y el gesto amenazante sobre si los mexicanos pagarán el muro que tanto le obsesiona.

Quién sabe qué sea más grave, que el Presidente mexicano no haya entendido una respuesta tan breve pero tan contundente y ofensiva que le decían en su cara o que no haya tenido, una vez más, la capacidad de reaccionar rápida y enérgicamente contra una afirmación que contradice todo lo que por media hora le habló y le prometió Donald Trump. Porque eso que Peña pretende minimizar calificando de “murmullos” fue la noticia que marcó su primera reunión con el Presidente estadunidense, fue lo que le dio la vuelta al mundo y quedó en la percepción no sólo de los mexicanos sino de la opinión pública internacional: que al Presidente de México su colega y vecino no le tiene respeto y no parece tomarlo en serio.

Porque igual de grave que la incomprensión del Presidente (ya sea que no entendió la pregunta y la respuesta en inglés o que no comprendió la gravedad de un señalamiento que dejó pasar) es la pretendida sordera del canciller Videgaray que tiene problemas de audición –que no de comprensión porque él sí domina el inglés– y no escucha la manera en que sus supuestos “amigos” exponen y exhiben a nivel internacional al Mandatario mexicano al que, se supone, él debe cuidar. Es curioso que nuestro secretario de Relaciones Exteriores no haya oído el “absolutely” de Trump el viernes en Hamburgo, pero sí haya escuchado lo que nadie más en México escuchó: que nuestro país tenía un interés prioritario en condenar a Venezuela y promover una resolución en la reciente reunión de la OEA, tal y como se lo susurraron a Videgaray en Washington. Aquellos murmullos, que escuchó tan claros, llevaron a México y a su canciller a un fracaso mayúsculo en Cancún, mientras que esa sentencia ofensiva y grosera en inglés nomás no entró en los oídos del secretario.

En fin, que si en Comala los murmullos que habitaban y llenaban ese pueblo imaginario pero real, terminaron por matar no sólo a “Juan Preciado”, sino a todos los habitantes de la tierra donde vivía “Pedro Páramo”, en la muy compleja relación México-Estados Unidos esos “murmullos”, como los percibe Peña Nieto o los desplantes, groserías o falta de respeto que ven otros sectores por parte de Donald Trump, también acabarán minando las muy pocas posibilidades de acuerdos positivos para nuestro país. Porque si dos veces, frente a las cámaras y en su cara el Presidente estadunidense se ha burlado de esa forma de Peña, qué será cuando de verdad murmuran sobre México en la Casa Blanca.
29 Junio 2017 04:00:00
Chiapas 2018: el PRI se desmorona
El estado que vio nacer la rebelión zapatista, de donde surgirá la primera candidata mujer indígena a la Presidencia de la República, vivirá en 2018 no sólo la efervescencia de una complicada elección presidencial, sino la agitación también de una elección de gobernador con visos de una nueva alternancia política por el crecimiento de Morena en el estado.

La alianza PVEM-PRI que hoy gobierna Chiapas, con Manuel Velasco, se ha desdibujando y tendrá problemas para retener el poder por la fuerza que han perdido los aliados: los verdes vienen a la baja en su votación nacional y el priismo acusa el severo desgaste de su marca en el país, mientras que en el estado, sin jefe político ni liderazgo, vive una segmentación y desmoronamiento por su cuestionado dirigente.

La operación política del gobernador Velasco se mantiene, al igual que su cercana relación con el presidente Peña Nieto. Aunque el ejercicio del poder acabó con las aspiraciones presidenciales del Gobernador chiapaneco, hoy se concentra en la sucesión de su estado con dos cartas del PVEM: por un lado Eduardo Ramírez, presidente del Congreso local, que no ha crecido como se esperaba, y por otro, con más fuerza y arrastre en el estado, se mueve el senador verde Luis Armando Melgar. Pero mientras el Mandatario opera en su partido, su abuelo, Manuel Velasco Coello, ha apoyado públicamente a Andrés Manuel López Obrador, a quien califica como “el mejor candidato a la Presidencia”.

El PRI, por su parte, es un caos en Chiapas. La dirigencia de Roberto Albores Gleason, que es al mismo tiempo líder estatal, senador y declarado aspirante por la Gubernatura, ha desatado la ira de varios grupos del priismo local que le reprochan a su dirigente nacional, Enrique Ochoa, el abandono y la complacencia con la situación irregular y abusiva de su dirigente estatal.

Porque además de negarse a soltar la dirigencia del partido, Albores ha sido acusado e investigado por la FEPADE por utilizar en su proselitismo programas sociales federales, como Progresa y Pimaf, lo mismo acarreando a beneficiarios a sus actos, como su “Informe legislativo” en abril pasado en Tuxtla, que entregando apoyos a campesinos promoviendo su imagen.

El activismo de Albores afecta la unidad priísta con amenazas de desbandadas. Porque el senador y dirigente no es el único aspirante. También se mueven el diputado local Willy Ochoa, quien promociona su imagen en espectaculares y con un polémico programa de regalar pantalones a los chiapanecos. Los pantalones de Ochoa van marcados con la “W” de su nombre, además del secretario del Campo estatal, José Antonio Aguilar Bodegas, quien ya fue candidato en 2006 y perdió con el perredista Juan Sabines.

El PRI no la tiene fácil en Chiapas, sobre todo por la división y el encono que genera la dirigencia de Roberto Albores. Si a eso se suma la caída del PVEM, el panorama para la alianza que hoy gobierna el estado no es alentador. ¿Podría ser Chiapas el primer estado que gobierna Morena? Si los priístas siguen por la ruta que van, es muy probable.

NOTAS INDISCRETAS…El fin de semana pasado Andrés Manuel López Obrador anduvo de gira por Durango, Zacatecas, Aguascalientes y Guanajuato, y en sus recorridos llamó la atención uno de sus acompañantes: el delegado en Cuauhtémoc, Ricardo Monreal, quien organizó la gira y participó como testigo de los Acuerdos de Prosperidad y Renacimiento de México firmados por AMLO. La presencia de Monreal desmiente versiones de que el zacatecano no está cerca del ánimo del líder de Morena, de cara a elección del candidato en la CDMX. Por cierto, el 9 de julio se reúne el Consejo Nacional morenista para definir criterios y reglas para la elección de sus candidatos a puestos de elección en 2018. Los criterios serán privilegiar “consensos”, pero donde no los haya los candidatos se definirán “por encuesta”.

Monreal encabeza las encuestas en la CDMX, aunque muy cerca está Claudia Sheinbaum, a quien algunos ven más cercana a López Obrador, aunque recientemente presentó el programa como coordinadora política y de gobierno, lo que hace pensar que podría ser más bien considerada para un cargo de gabinete si Morena ganara la Presidencia. ¿El candidato de Morena a la Jefatura de Gobierno será por “consenso” o por “encuesta”?... Un dato que explica la reciente renuncia del procurador capitalino, Rodolfo Ríos: quiere ser magistrado del Tribunal Superior de Justicia y para poder aspirar, necesita haberse separado del cargo nueve meses antes. ¿Será?... Otro dato que también podría explicar mucho: el lujoso restaurante Mar y Tierra, en Culiacán, de donde narcotraficantes secuestraron a más de una decena de personas la madrugada del lunes pasado, es propiedad del ex gobernador Juan S. Millán… Los dados cierran con Serpiente y se guardan por inmerecidas vacaciones. Vuelven a girar el lunes 10 de julio. Hasta entonces amables lectores.
28 Junio 2017 04:00:00
Espionaje: ¿otro GIEI?
Cada vez queda más claro que en la persecución y procesamiento de los exgobernadores priistas acusados de corrupción, el Gobierno de Peña Nieto y su procurador Raúl Cervantes, administran los tiempos, las órdenes de aprehensión, las capturas y hasta las extradiciones, con acuerdos y negociaciones extralegales que dan a estos tres presuntos delincuentes tratamientos y concesiones especiales, al tiempo que el Gobierno maneja los procesos judiciales con razonamientos políticos.

A Javier Duarte, por ejemplo, que hasta ayer se allanó a la extradición –tras dos meses que tardó la cancillería de Luis Videgaray en presentar la petición formal a Guatemala–, la negociación con su familia permite hoy a su esposa Karime Macías vivir plácidamente en Santander, España, con dinero saqueado a los veracruzanos y apoyada por la familia Porres, empresarios beneficiados por el exgobernador en su sexenio, además de sus suegros que siguen en Chiapas, igual que su cuñada, todos indiciados en averiguaciones de la PGR sobre la red de corrupción y lavado de dinero público en Veracruz.

Pero mientras su familia disfruta de esos acuerdos, Duarte no lo pasó tan bien en la cárcel de Matamoros, donde se quejaba de tratos restrictivos del Gobierno guatemalteco y de acoso, amenazas y maltrato físico y sicológico de maras que solían ofenderlo y hostigarlo. “Dale gordito; te vamos a madrear, mexicano; limpia bien, después te vamos a limpiar nosotros”, le decían los salvatruchas a un deprimido y asustado Duarte que, narra Alejandro Aguirre en su columna de El Universal, se mantenía con antidepresivos.

Tal vez por eso el veracruzano prefirió allanarse a la extradición, tras negarse en un principio, porque entendió que, con los acuerdos y tratos con el Gobierno de Peña, estará mejor y más protegido en la cárcel mexicana a donde sería trasladado en las próximas horas. Porque, con todo y la protección a su familia, el Gobierno peñista sí le cobró a Duarte, con esos dos meses en la cárcel guatemalteca, el haberse burlado del secretario de Gobernación, Miguel Osorio, cuando salió de su despacho “para enfrentar las acusaciones” en su contra, pero luego, alertado por otra área del mismo Gobierno, huyó en un helicóptero oficial horas antes de que ordenaran su aprehensión.

Muy distinto el trato a Roberto Borge. Al exgobernador de Quintana Roo lo ubicaron en Panamá desde el viernes 2 de junio, pero por alguna extraña razón –política por supuesto– esperaron a la noche del domingo 4, al concluir las votaciones del Estado de México, para anunciar su detención. Borge no fue detenido, como dice la versión oficial, “en el aeropuerto de Panamá”; lo capturaron a bordo del avión Airfrance 745 con destino a París. Ese elemento podría usarlo su defensa porque no lo detuvieron en territorio panameño, sino en territorio de Francia, a bordo de un avión francés.

En todo caso, el exgobernador quintanarroense, que se paseó varios meses plácidamente por el mundo, tuvo más suerte que su amigo Javier Duarte en cuanto a la cárcel a donde lo enviaron. Está recluido en el Penal “El Renacer”, una cárcel de lujo ubicada en las afueras de Panamá y junto al canal del mismo nombre. Quién sabe qué arreglos haría Borge con el Gobierno panameño y el mexicano, que la celda que le dieron es la misma que ocupaba en su momento el general Antonio Noriega, acondicionada con todas las comodidades, y en ella el exgobernador recibe constantemente visitas de amigos y paisanos de Quintana Roo. Su extradición también será tardada y negociada.

Y finalmente está el caso de César Duarte, exgobernador de Chihuahua, cuya primera orden de aprehensión federal apenas se libró la semana pasada por el desvío de 14 millones de pesos a campañas del PRI y la orden estatal librada desde el 28 de marzo por peculado. Ninguna de las dos ha sido ejecutada, ante la extraña tardanza de la PGR para activar la “ficha roja” con la Interpol, que permita detenerlo entre El Paso y Houston, donde se mueve y ha sido visto muy tranquilo. ¿También esperarán a una coyuntura política o una crisis del Gobierno para anunciar su captura y empezar otro largo proceso de extradición también pactado y acordado? No cabe duda que la perra mansa, a los de casa los cuida y los muerde, pero suavecito.

NOTAS INDISCRETAS… Cónclave izquierdista “antifrente” ayer en el restaurante Capital Grill de Reforma. En una mesa del lugar Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Alejandro Encinas, Dolores Padierna e Ifigenia Martínez conversaban largo, entre comida y bebida, del reciente Frente Amplio anunciado por el PRD y aplaudido por el PAN. Ninguno parecía estar de acuerdo con el llamado FAD, a pesar de que el ingeniero Cárdenas también ha llamado a un “frente ciudadano” y que Alejandro Encinas en algún momento coqueteó con que el PAN apoyara su fallida candidatura al Edomex ¿Qué prepara ese grupo contra el Frente?... Los dados mandan Escalera doble. Mejora el tiro.
27 Junio 2017 04:00:00
Espionaje: ¿otro GIEI?
El anuncio del fiscal especializado de la PGR, Ricardo Sánchez, sobre la creación de un “grupo de apoyo técnico” formado por expertos de varias instancias internacionales y del Instituto Politécnico Nacional para “coadyuvar” en la investigación del espionaje del Gobierno a través de Pegasus que denuncian activistas, defensores y periodistas, parece la reedición de un esquema que ya conocimos bien los mexicanos: el Gobierno que, en busca de credibilidad para sus indagatorias, va tras la opinión de expertos internacionales que luego, cuando opinan, si no le gustan al Gobierno o a sus defensores oficiosos, son descalificados, cuestionados y su actuación, capacidad e imparcialidad se pone en entredicho.

Eso hizo la PGR y el Gobierno mexicano con el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que pidieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para revisar el caso Ayotzinapa, a los que luego terminaron descalificando cuando cuestionaron los fundamentos de la “verdad histórica” y la versión oficial de ese caso. Hoy que la misma Procuraduría, según anunció ayer el fiscal Sánchez, busca a expertos del FBI, del Ministerio de Justicia de Canadá, de Telecomunicaciones de la ONU, de la Asociación Mundial de Teléfonos Móviles, y también del IPN y al exdirector de Cofetel, Héctor Osuna, habrá que ver si las opiniones de estos expertos sí son atendidas por el Gobierno, aun cuando difieran de la versión oficial, que de entrada ya la fijó el presidente Peña Nieto al calificar de “falsedades” las denuncias de espionaje.

Fue la desconfianza de los espiados y denunciantes la que hizo que se propusiera un Panel de Expertos Internacionales que, ante la falta de autonomía de la PGR, investigue el espionaje. Se pedía que mediante algún mecanismo de cooperación internacional el Gobierno mexicano convocara a ese panel. Pero lo anunciado ayer por la Fiscalía Especializada fue sólo un “grupo de apoyo técnico” que no investigará y a la que sólo se le pedirán sus “opiniones y peritajes técnicos” para determinar si existió o no el espionaje –cosa de la que duda el presidente Peña y así lo dijo públicamente– y determinar cuál fue el origen de los servidores espías y si éstos fueron o no de agencias del Gobierno, algo también negado por el Jefe del Ejecutivo.

Ayer mismo, el grupo de denunciantes de espionaje descalificaban el anuncio de la PGR y cuestionaban los criterios con los que se definió a los expertos internacionales que serán consultados. Es evidente que la Procuraduría en manos del mismo Gobierno que va a autoinvestigarse no genera la más mínima confianza. Y los expertos independientes, más allá de la figura utilizada, no suelen ser escuchados por las autoridades mexicanas cuando su opinión difiere de la “línea oficial”. Una investigación dudosa y otro conflicto con instancias internacionales, como el que ya ocurrió con el GIEI y la CIDH, serían letales para un gobierno que está bajo sospecha de espionaje y en la mira internacional.

NOTAS INDISCRETAS… “Felizmente casado”, como se definió él mismo en sus redes sociales un día después de su boda del sábado pasado, el gobernador Eruviel Ávila ya prepara maletas. Pero no para la luna de miel, sino para un “inminente llamado” que, dicen sus cercanos, podría recibir desde el centro para incorporarse ya sea al gabinete de Peña Nieto o a la dirigencia nacional del PRI. Eso sí, en el Palacio de Gobierno de Toluca no descartan que a su jefe recién casado el matrimonio le traiga una enorme torta bajo el brazo con la leyenda: “candidatura al 2018” ¿Será?... Por cierto que la boda y las versiones de que Eruviel Ávila podría pedir licencia pronto al cargo, ya desataron también nombres de posibles “gobernadores interinos” para terminar los tres meses que le restan al sexenio. Y el que más suena es el de José Manzur, el cercano secretario de Gobierno, hombre de todas las confianzas del actual Gobernador y quien, por cierto, fue el único miembro del gabinete estatal que fue invitado a la boda ¿Sería la señal?… Y ya que andamos por los ecos de la Hacienda de Santa Mónica, nos cuentan que llamó la atención que del gabinete federal, a quien no se vio en la unión del Gobernador mexiquense fue al titular de la Secretaría de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. ¿Será que no fue invitado? Los dados se baten. Serpiente y caída libre.
24 Junio 2017 04:00:00
Espiados, regañados y amenazados
Entre la rudeza y el cantinfleo, el presidente Enrique Peña Nieto sorprendió a todos con su respuesta oficial a las denuncias de espionaje de su Gobierno; lejos de mostrar indignación con un tema tan delicado que afecta a sus gobernados, el Presidente optó por una defensa de su Gobierno, al negar el espionaje del que se le acusa, pero en lugar de sensibilizarse y dimensionar la gravedad de los hechos, llevó su defensa al extremo y ubicó a los que se quejan de espionaje como enemigos y no como las víctimas de un delito grave que vulnera todas las garantías constitucionales de libertad, privacidad y seguridad que merece cualquier ciudadano y que el jefe de un gobierno como él tiene la obligación primaria de proteger y garantizar.

La respuesta es desafortunada y confusa. Porque al mismo tiempo que condena “de manera categórica cualquier intervención que se tenga en la vida privada de cualquier activista o cualquier persona” y reconoce que el espionaje “no cabe en una democracia como la que vivimos”, desestima las denuncias de quienes se dicen víctimas de espionaje y considera no sólo que no son reales, sino que no causaron ningún daño a los denunciantes. Con esta respuesta Peña nos remitió a aquella ocasión en la que, en medio de la tormenta por las denuncias de corrupción y tráfico de influencias por su “casa blanca de Las Lomas”, el jefe del Ejecutivo, para diluir y evitar reconocer sus probables actos de ilegalidad, prefirió repartir la culpa con su aseveración de que “la corrupción en México es cultural”.

Y si no fuera el Gobierno, ¿quién espía?...En la apresurada autoexoneración de su Gobierno, cuando ni siquiera ha habido una investigación a fondo para saber si alguna agencia de su Gabinete de seguridad hizo un mal uso del software Pegasus que sí compraron varias dependencias entre 2013 y 2015 al grupo israelí NSO “para temas de seguridad”, Peña confía ciegamente –hasta meter las manos al fuego–en lo que le dijeron sus secretarios involucrados, a saber, el de la Defensa, Gobernación y el procurador. Y eso puede entenderse, pero no justifica que ponga en duda que los 16 activistas, defensores y periodistas, además de los dirigentes del PAN, hayan sufrido espionaje en sus vidas profesionales y privadas o que hayan sido atacados en sus teléfonos con ese malware. ¿Son todos ellos mentirosos?

“Ninguna de las personas que se sienta agraviada, puede afirmar, demostrar o evidenciar siquiera que su vida se haya visto afectada o lastimada por esas supuestas intervenciones o por ese supuesto espionaje”, dice el presidente constituido en juez. Y luego lanza la amenaza que más tarde trató de negar y rectificar culpando a los medios –para variar– de poner palabras que según él no dijo. “Espero que la Procuraduría General de la República con celeridad pueda deslindar responsabilidades y espero, al amparo de la ley, pueda aplicarse contra aquellos que han levantado estos falsos señalamientos contra el Gobierno”. ¿La ley contra los espiados pero no contra los presuntos espiadores?

Porque eso es lo más grave de la polémica respuesta de Peña; que además de rechazar, a priori y exonerar a su Gabinete del espionaje, no concede siquiera la posibilidad de que, si no fueron agencias de su gobierno, alguien más esté utilizando esos programas de espionaje tecnológico en México. En los dos casos denunciados públicamente, tanto en el de los activistas y periodistas como en el de los panistas, los señalamientos fueron sustentado en las investigaciones tecnológicas realizadas por expertos, en el primer caso del Citizen Lab canadiense y en el segundo del equipo de técnicos cibernéticos del CEN del PAN, que comprobaron que los vínculos enviados a los teléfonos celulares analizados sí llevaban a los softwares maliciosos del programa de espionaje “Pegasus”. Y que se sepa ese programa en México solo lo podría tener el gobierno, pues según afirma NSO group, sólo vende sus licencias a gobiernos para ser usadas exclusivamente en temas de lucha contra el terrorismo y la delincuencia.

Y ¿entonces? ¿No le correspondería al Presidente ordenar que se investigue quién más puede estar usando esos programas de espionaje ilegalmente contra ciudadanos? ¿No le preocupa a Peña saber que haya grupos de poder, políticos, económicos o incluso criminales que puedan estar espiando y utilizando las herramientas que sólo deberían estar en manos de sus agencias de seguridad y ser usadas, como él afirma, para labores de inteligencia contra el crimen?

Si nada de eso le preocupa ni le afecta al Presidente, y lo que más le molesta es que acusen a su Gobierno y se digan espiados los dirigentes civiles y políticos, a los que amenaza con aplicarles la ley por “falsos señalamientos”, entonces algo no está bien en el razonamiento con que el presidente respondió a este delicado tema que ya ha merecido exigencias, condenas y reclamos de investigación desde instancias internacionales como la ONU.

¿Qué le pasa a Peña?... Una explicación que pudiera ayudar a entender lo que el Presidente quiso decir o lo que le sucede en su fatídico quinto año de gobierno, es lo que comenta Miguel Alemán Velasco, priista, exgobernador de Veracruz, e hijo del expresidente Miguel Alemán, en su libro Si el Águila hablara, editado en 1996: Peña padece “el síndrome del quinto año, el de Iván “El Terrible”, que de todo desconfía, de todos teme traiciones y a todos ataca”.

¿Será que a Peña ya le entró el síndrome de Iván “El Terrible” y va contra los que se atreven a acusar de espionaje a su Gobierno pero no así contra los presuntos espiadores?
21 Junio 2017 04:00:00
Se abren los frentes del 2018
Lo mismo en forma de “espontáneas” protestas que les gritan “¡asesinos!” a Margarita Zavala y a Felipe Calderón, que en descalificaciones a priistas que piden “democracia interna” y elección abierta de su candidato presidencial y son tachados de “políticos de café” por sus dirigentes, o en filtración de versiones de renuncias masivas del gabinete del jefe de Gobierno que hacen sonreír a dos o tres gobernadores perredistas, la sucesión presidencial se aceleró y en los partidos se abren frentes al 2018.

Algunos más rudos, como el PAN, donde se acusan públicamente de “mentirosos”, “traidores”, “asesinos” y de “aprovecharse del cargo” para promocionar su imagen; otros más silenciosos, pero emergiendo a la superficie, como los priistas que empiezan movimientos y expresiones internas de rebelión, no del liderazgo del Presidente, al que reconocen como “jefe máximo”, pero sí del tratamiento patrimonial que Peña Nieto y su grupo –léase Luis Videgaray– le han dado al PRI en este sexenio; y otros más, como el PRD, con la incertidumbre de si será posible una alianza con el PAN, presionada por un Miguel Ángel Mancera que ya tiene un pie fuera del Gobierno “para caminar” y otros gobernadores que, con pocos méritos pero muchas ambiciones, están listos para dejar el “cochinero” en sus estados y sacrificarse por la grande.

Quizás el único partido donde nada se mueve en materia de sucesión presidencial es en Morena. Ahí no hay posibilidades de disidencia ante el candidato predestinado que ya levita hacia 2018. Eso sí, los morenos tampoco están exentos de sus frentes rumbo a las elecciones del próximo año, sólo que en su caso la disputa caliente es por la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, cuna y bastión del lopezobradorismo, que se tensa y tironea ante el arranque adelantado de Ricardo Monreal, la tranquilidad de Claudia Sheinbaum, dueña de los afectos patriarcales, y la incesante grilla del exlíder ceuísta Martí Batres.

En el PAN el principal frente abierto es entre Ricardo Anaya y Margarita Zavala. La declaratoria de “guerra” de la exprimera dama, justo un día después de las elecciones del 4 de junio, con un video en el que acusó al líder panista de “traición” y de seguir jugando con doble cachucha, la de dirigente y aspirante, no mereció respuesta verbal por parte de Anaya, pero al parecer sí una respuesta política. A partir de entonces la señora Zavala no sólo enfrentó la censura de varios cuadros y figuras de la cúpula del PAN, sino en sus eventos proselitistas y también en los de su esposo el expresidente Calderón, les brotan enardecidos críticos que al grito de “¡asesinos!” sabotean sus reuniones. Y mientras, desde barrera, Rafael Moreno Valle sólo observa y sigue en su frenético proselitismo con el panismo de la República, en tanto otros apuntados, como Miguel Ángel Yunes, esperan agazapados, con la perversidad que les caracteriza, su momento de saltar a la encendida batalla panista por el 2018.

La batalla en el PRI, que hasta ahora se mantuvo soterrada, acaba de aflorar con las expresiones de grupos que se resisten a la imposición de un candidato presidencial que no tenga el perfil de militancia clara y experiencia suficiente para abanderar al viejo partido. Esos grupos, los mismos que cuestionan el débil liderazgo de Enrique Ochoa y proponen su inmediato relevo, no están en contra de Peña Nieto, pero sí del estilo patrimonial y personalista con el que el Presidente y sus consejeros han manejado al partido. Son los que empiezan a pugnar, de cara a la XXII Asamblea Nacional de agosto, por un método más abierto para elegir al candidato presidencial, por abrir y transparentar también las candidaturas al Congreso y, en los casos más extremos, por la introducción de “candados” que eviten un “candidato por capricho” del Presidente, pero sin militancia ni afinidad con su partido.

La movilización priista, respondida por el dirigente de la CNOP, Arturo Zamora, con la etiqueta de “políticos de café”, cobra forma y en ella se ubica a personajes del tamaño de los exdirigentes Manlio Fabio Beltrones y Santiago Oñate, además de figuras que ya declaran públicamente como la exgobernadora yucateca Ivonne Ortega, el exmandatario oaxaqueño Ulises Ruiz o el diputado capitalino y exsecretario del CEN, José Encarnación Alfaro. Esos grupos, que comulgan más con aspirantes como Miguel Osorio Chong o José Narro Robles, se preparan para la batalla política e ideológica que se librará en la Asamblea, frente al bloque formado por el grupo cercano del Presidente, que encabeza el canciller Videgaray, quien hizo público su proyecto “de más de 30 años de caminar juntos” con el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, y que también apoyaría al titular de la SEP, Aurelio Nuño.

Los frentes están abiertos. Las batallas internas por el 2018 ya comenzaron.
20 Junio 2017 04:00:00
Un Gobierno que espía
Las denuncias de espionaje contra el Gobierno mexicano no son algo nuevo; históricamente se ha documentado cómo, desde la época del partido de Estado, las escuchas telefónicas, los seguimientos personalizados y hasta la vigilancia y acoso permanente fueron prácticas comunes del régimen priísta contra opositores y disidentes del sistema. Con sus distintas estructuras y denominaciones, la DFS, Inteligencia Militar, policía federal o Cisen, las “policías políticas” y agencias de seguridad siempre espiaron a organizaciones y personajes considerados “peligrosos”, “amenazas” o incluso “agentes extranjeros”. La práctica se realizó siempre desde las instancias federales, aunque también hay gobiernos estatales que, en su afán de control y vigilancia, impulsaron sus propios “centros de espionaje”, algunos ubicados en el Estado de México.

La técnica más recurrente han sido las escuchas telefónicas, que aún hoy se realizan y son motivo de filtraciones constantes de conversaciones entre dirigentes políticos, periodistas y activistas de la sociedad civil. Esa práctica nunca se fue, pero ahora se ha sofisticado con nuevas tecnologías que realizan espionaje ya no basado en líneas domiciliarias, ni en seguimiento de personas con fichas físicas –como las que aún se guardan en un enorme archivo del Cisen con datos, vida y milagros de personajes públicos– sino en el uso de malware que convierten a los teléfonos celulares –que hoy tienen 8 de cada 10 mexicanos– en auténticos espías de la vida privada, personal y profesional de esos mismos personajes.

Eso es lo que ayer denunció The New York Times en un reportaje que afirma que el Gobierno mexicano, a través de diversas agencias de seguridad (PGR, Cisen y el Ejército) habría espiado a través de sus celulares a varios dirigentes de Organizaciones No Gubernamentales, defensores de derechos humanos y periodistas a los que se les inoculó en sus aparatos móviles el llamado software malicioso Pegasus, que convierte a los teléfonos móviles en robots espías que lo mismo reportan conversaciones telefónicas que correos, mensajes de texto, chats, videos, fotografías, ubicación y hasta funcionan como cámara y micrófono que transmite, en vivo y directo, cualquier actividad del dueño del teléfono infectado.

Los casos mencionados ayer por el NYT de activistas como Juan Pardinas, del IMCO, Mario Patrón, del Centro Pro, o los periodistas Carmen Aristegui (a quien incluso intentaron espiar a su hijo cuando era menor de edad), Carlos Loret de Mola, Salvador Camarena, Rafael Cabrera y Daniel Lizárraga, autores estos últimos del reportaje de la Casa Blanca de Las Lomas, constituyen una gravísima denuncia en contra de la administración del presidente Enrique Peña Nieto que, en el discurso dice respetar la “libertad de expresión y de crítica”, así como el trabajo de defensores de derechos humanos y periodistas, pero en la práctica permite que, según el rotativo estadunidense, sus agencias de seguridad espíen a “personajes incómodos”, utilizando la tecnología.

No es la primera acusación de este tipo al Gobierno peñista, sin que haya algo más que un deslinde y una recomendación desganada para que los personajes espiados “denuncien ante la PGR para que se puedan realizar las investigaciones correspondientes”. Lo mismo que ayer dijo en una carta al editor del NYT el Director de medios Internacionales de la Presidencia de la República, Daniel Millán, fue lo que declararon desde el gobierno el pasado 24 de mayo cuando los dirigentes de 10 organizaciones civiles acusaron a la administración de Peña Nieto de “espionaje contra activistas” y se levantaron de la mesa de la Alianza para el Gobierno Abierto (AGA).

Fundar, Imco, Artículo 19, Observatorio Nacional Ciudadano, México Evalúa, Social Tics, Cultura Ecológica y Control Ciudadano rompieron con el Gobierno peñista por la misma razón que ayer documentó el NYT: espionaje a Alejandro Calvillo de El Poder del Consumidor, y Luis Manuel Encarnación, de ContraPESO. La denuncia la hicieron desde febrero al Gobierno mexicano, al que pidieron investigar esos señalamientos, y como no hubo respuesta alguna, decidieron abandonar la iniciativa de Gobierno Abierto y denunciar a México para que fuera desconocido por esa iniciativa global que promueve justamente la transparencia gubernamental.

Esta es la segunda denuncia pública y fundamentada que, en menos de un mes, acusa de espionaje al actual gobierno federal. Si no hay una investigación a fondo y un deslinde de responsabilidades, se estaría validando y reconociendo una práctica violatoria de derechos y garantías constitucionales, además de que se confirmaría que con Peña no sólo retrocedimos en indicadores sociales, en seguridad y violencia, o que volvió el “partido de Estado” en las elecciones; también sigue, más sofisticado e igual de intimidante, el #GobiernoEspía.
19 Junio 2017 04:00:00
¿Alianza antimorena en la CDMX?
La experiencia de las últimas elecciones confirma que, en varios estados, la formación de alianzas entre distintos partidos han tenido como objetivo, sí, la conquista del poder, pero también enfrentar a la fuerza emergente de Morena en varias entidades y frenar el avance de Andrés Manuel López Obrador y su ascendente partido en las regiones y con miras a la elección presidencial del próximo año.

En Veracruz el PAN buscó al PRD para enfrentar a Morena y evitar que el lopezobradorismo siguiera creciendo y se hiciera de más ciudades en la elección reciente de alcaldes. Y funcionó. Esa alianza equilibró las fuerzas rumbo a la sucesión de la Gubernatura en 2018. O el caso más gráfico del Estado de México, donde la diferencia que evitó la derrota del PRI –que como partido sacó casi 70 mil votos menos que Morena– fue la alianza de los priistas con Nueva Alianza, PVEM y PES, que aunque no alcanzaron cada uno la votación suficiente (3%) y perderán el registro local, en conjunto sí le aportaron al PRI poco más de 5 puntos que hicieron ganar a Alfredo del Mazo.

Tan efectivas han sido las alianzas “antimorena”, que para 2018 ya se anuncia la pretendida alianza PAN-PRD de Ricardo Anaya y Alejandra Barrales, que es una respuesta, sí, a la demostración de fuerza y cinismo del aparato federal y gubernamental del PRI en el Estado de México, pero también es el reconocimiento de que, solos, panistas y perredistas no pudieron competir con Morena y su crecimiento en territorio mexiquense. El mismo PRI repetirá en la elección presidencial el esquema de sus alianzas con partidos que, aunque pequeños, en la sumatoria de sus votos ayudarían al partido gobernante a superar el tercer lugar en las encuestas y lo pueden volver competitivo.

Por eso cada vez cobra más fuerza en la Ciudad de México, en la próxima elección local del 2018, una gran alianza de partidos para enfrentar y frenar el avance de Morena en la capital y evitar que se apropie de la jefatura de Gobierno, de la mayoría de 16 delegaciones, ahora alcaldías, y del control de la Asamblea Legislativa. Esa alianza, para la que ya hay conversaciones y acercamientos, sería encabezada por el PRD y podrían sumarse el PAN, PRI y el PVEM.

La clave de esa coalición “antimorena” radicaría no sólo en número y tamaño de partidos, sino en el candidato que llevarían a la jefatura de Gobierno. Y ahí cobra fuerza la propuesta de que, para enfrentar a Morena en el principal bastión nacional del lopezobradorismo, nada mejor que un candidato morenista como Ricardo Monreal, jefe delegacional en Cuauhtémoc que ya ha expresado sus intenciones de ser abanderado al Gobierno capitalino, “con o sin Morena”. Monreal dijo que en septiembre dejará la delegación Cuauhtémoc para buscar la candidatura de su partido, pero ante la posibilidad de que Andrés Manuel López Obrador optara por un perfil más cercano a sus afectos, como el de Claudia Sheinbaum, el zacatecano no descarta aceptar la postulación de otro partido o de una alianza de partidos.

Una alianza para frenar a Morena no incidiría en la elección capitalina; el cálculo es que si a López Obrador se le derrota en la capital, donde está su mayor reserva de votos, también se le puede ganar la presidencial, de ahí que la coalición capitalina tendría ese doble incentivo para los partidos políticos que podrían integrarla ¿Todos contra AMLO en la CDMX?

NOTAS INDISCRETAS…

¿Qué pasó el sábado entre Miguel Ángel Mancera y su gabinete? Las versiones sobre la petición de renuncia del jefe de Gobierno a todos los miembros de su gabinete, que luego fueron desmentidas por voceros y operadores del gobierno capitalino, sí tuvieron un fondo real que confirman fuentes bien informadas de la administración mancerista. Resulta que quien hizo el comentario, en una reunión de gabinete, de que “todos deberían poner su renuncia sobre la mesa”, ante la crisis de confianza y la sospecha de “traiciones” porque no apoyan debidamente al jefe de Gobierno, fue precisamente su jefe de Gabinete y hombre de mayor confianza de Mancera, Luis Serna. El comentario fue más en el sentido de una renuncia simbólica para que le dieran a Mancera la posibilidad de evaluar el trabajo de cada uno de sus colaboradores, a raíz de varios frentes que se le han abierto al gobernante capitalino por temas de aumento de inseguridad, obras cuestionadas y otros asuntos. Pero al filtrarse el mensaje de Serna y ante el escándalo en medios, de inmediato comenzaron a desmentirlo. El propio Serna, en reconocimiento de un problema que no buscaba crear, le presentó su renuncia a Mancera pero éste se la rechazó. Al final todo quedó en una filtración no deseada, un desmentido oficial y una reu-nión y un mensaje mal operado que metió mucho ruido al Gobierno capitalino, justo a un par de meses de que el jefe de Gobierno se separe de su cargo para buscar la candidatura presidencial…Se lanzan los dados. Escalera. Bien comienza la semana.
17 Junio 2017 04:03:00
AMLO: freno en la tercera
Enfundado en su traje de beisbol, Andrés Manuel López Obrador tiró la bola de la resignación y se dispuso a dar vuelta a la hoja de la elección mexiquense y sus impugnaciones de fraude, para enfilarse hacia su verdadero y primordial objetivo: la Presidencia de la República en el 2018. “Nos acaban de robar la elección del Estado de México, pero la tercera es la vencida. Vamos a seguir adelante”, decretó el dirigente nacional de Morena, que pareció cerrar así el capítulo de su lucha postelectoral por los recientes comicios mexiquenses.

Podría decirse, utilizando un símil beisbolero, que López Obrador decidió meter freno en la tercera base y dejar de discutir con al Ampáyer y de acusar de trampa al equipo contrario, para esperar una mejor pelota de su equipo Morena –en lugar del apretado “hit” que metieron en los comicios del Edomex– para tratar de emprender la carrera definitiva con todo hacia el “Home”, que en su caso es ganar la elección presidencial del próximo año. Así, el colmilludo jugador que desde sus años mozos práctica el llamado “rey de los deportes”, se detiene en la tercera, ya no discute más y deja que siga el juego, mientras flexiona las rodillas y se coloca en posición de arranque para anotar la carrera que realmente le importa: la del 2018.

Con estas declaraciones beisboleras, con las que mandó una bola simple a los bateadores del PRI y de Los Pinos, el dirigente de Morena confirmó lo que muchos análisis dijeron desde antes de las elecciones del pasado 4 de junio: Andrés Manuel jugó con todo en el Estado de México, buscó ganar este partido, aunque siempre previó el escenario de “perder ganando”, como finalmente ocurrió. Y sí, lanzó sus mejores bolas, mandó a batear a una jugadora desconocida y que parecía de bajo perfil, Delfina Gómez “La maestrita” que, para sorpresa de los contrincantes, con los consejos de su entrenador logró pegar un triplete que casi se volaba la barda, pero que al final le cacharon la pelota con la punta del guante (la punta fueron los votos de Nueva Alianza, PVEM y el PES) evitando un jonrón que había puesto a temblar al equipo de “Los Primos” de Atlacomulco.

Y cuando todos pensaban que el líder, “couch” y bateador estrella de “Los Morenos” iba a seguir gritándole al Ampáyer y parar el partido hasta que se revisará la jugada, éste se serenó, regresó a la tercera base a la que ya había llegado antes de esa jugada y prefirió dejar seguir el partido en espera de un “hit” que lo lleve a pisar el “home” de las presidenciales.

Hoy que López Obrador prácticamente da por cerrada su protesta política en los cuestionados comicios mexiquenses –sabedor que entre más estridente se volvía su discurso más puntos podía perder en su aspiración presidencial– y que decide enfocarse de nuevo en la elección que más le importa (aunque las impugnaciones y recursos legales sigan su curso hasta la última instancia) también cabe otro análisis que algunos hacían antes del 4 de junio: al tabasqueño en el fondo le convenía más no ganar la Gubernatura con Delfina Gómez, porque de haber sucedido eso, en ocho meses ese gobierno se le hubiera convertido en un severo problema, en un agujero por el que sus detractores y críticos habrían aprovechado para cuestionar un potencial desastre de Morena como gobierno en la entidad más poblada y con mayor presupuesto de la República.

De ahí que ahora el discurso, tanto del dirigente como de la candidata de Morena, sea decir, casi al unísono, que “nos fue requetebién” y presumir que su partido fue el que mayor votación obtuvo en el Edomex, superando al PRI y mandándolo al segundo lugar de votación, por casi 70 mil votos. Y si a eso se añade el extraordinario crecimiento que lograron en Veracruz, al gobernar varias de las principales ciudades incluida Xalapa la capital, y los terceros lugares de votación en Nayarit y Coahuila, el mensaje de que, “en tan sólo dos años”, Morena se convirtió en el partido con mayor crecimiento de votos en México, perfectamente sostiene la idea de que perder la codiciada Gubernatura mexiquense no fue una derrota tan costosa, si se contrasta con la muy alta votación obtenida que finalmente suma para el proyecto presidencial lopezobradorista.

Así que, “pa´atrás los fielders”, que el beisbolero tabasqueño ha mandado una nueva jugada, más cerebral y con menos víscera. Busca definir, por su puesto a su favor y en la última entrada, el partido de la sucesión 2018, con un “sprint” final que lo lleve a pisar la almohadilla del “home”, ya sea que logre entrar trotando o incluso con un “safe in home”. La pregunta es qué van a hacer al respecto de esta nueva estrategia la novena tricolor de “Los Pinos” y la muy posible novena azul y amarilla que formarán panistas y perredistas para intentar frenar, a como dé lugar, la carrera del “Peje” e impedirle que llegue al “home” presidencial ¿Juego limpio o juego sucio en el diamante? ¿Y el Ampáyer del INE, volverá a hacerse el ciego, loco y sordomudo? ¿Habrá un ganador claro en la novena entrada del 1 de julio del 2018 o nos iremos a extrainnings? Todo puede pasar en este impredecible y trepidante deporte nacional llamado la sucesión presidencial.
14 Junio 2017 04:00:00
Una terna para el PRI
Entre las decisiones que se cocinan en Los Pinos, de cara a la sucesión presidencial de 2018, el relevo en la dirigencia nacional del PRI es de los primeros pasos que se ven necesarios y urgentes dentro del mismo priismo. La realización de una Asamblea Nacional en agosto, de pronóstico reservado –por la agitación interna que vive el partido y el reto de operar las mesas de trabajo sin “sorpresas” o rebeliones de corrientes que suele haber en esos cónclaves– requieren, a decir de los priistas de la cúpula, de un “dirigente más experimentado, un priista probado y que inspire más respeto entre los militantes y grupos del partido”.

Al riesgo de una Asamblea Nacional que se salga de control, se añade la conducción de un proceso para elegir al candidato del PRI a la Presidencia, ya sea abierto y con varios aspirantes moviéndose en campañas internas o incluso una decisión presidencial cerrada en la que el dirigente del PRI tendría que tener un liderazgo fuerte para operar la elección que se haga en Los Pinos y evitar divisiones o fracturas internas como las que hoy se ven posibles si el “ungido” por el dedo presidencial no tiene el perfil de militancia y experiencia que demandan varios grupos y corrientes dentro del priismo.

Hay grupos que ya empujan nombres y perfiles para sustituir a Ochoa Reza; se menciona a tres políticos de experiencia política y partidista. El primero de la terna es el director del ISSSTE, José Reyes Baeza. Al exgobernador de Chihuahua se le analiza como una de las opciones no sólo por la lealtad y confianza que le reconocen en Los Pinos, sino por considerarlo también un operador político capaz y con una militancia priista reconocida. Aunque Reyes Baeza tiene buena relación con varios de los aspirantes a 2018 que se mencionan en el gabinete, se le ve más cercano al secretario de Gobernación, Miguel Osorio, y al titular de Salud, José Narro.

El segundo es otro exgobernador, José Calzada Rovirosa, de Querétaro. Del actual secretario de Agricultura es conocido su interés por ocupar el despacho principal de Insurgentes Norte y se le considera uno de los pocos exmandatarios estatales del PRI que salió con “buena imagen” de su estado, aunque en su contra algunos esgrimen el hecho de que perdió la sucesión de su entidad a manos del panista y actual gobernador, Francisco Domínguez. Calzada, dicen algunos, “juega para Calzada”, refiriéndose a la sucesión presidencial, aunque otros lo ven como propuesta cercana a Luis Videgaray.

Y finalmente el tercer político que suena para el PRI es el senador Emilio Gamboa Patrón. Cercano al afecto y la comunicación con el Presidente, el líder senatorial que ha sobrevivido a más de 6 sexenios siempre en posiciones de poder, es visto como un operador de confianza para Peña Nieto y tiene la ventaja de que el actual CEN priista fue integrado en su mayor parte por él, con operadores de su confianza, en una alianza con Videgaray para arropar al inexperto Ochoa Reza cuando fue impuesto en el partido en agosto de 2016. Gamboa tiene el colmillo y la experiencia de haber vivido cinco sucesiones presidenciales y ha sido un cercano operador de las reformas e iniciativas peñistas.

El relevo en el PRI podría darse a más tardar en julio, en la idea de que la nueva dirigencia se meta de lleno a la organización y preparación de la XXII Asamblea y en la implementación del nuevo esquema que preparan ya en Los Pinos para elegir al próximo candidato priista a la Presidencia. Del liderazgo que se elija para el viejo partido se derivarán también señales y definiciones para un 2018 que sigue siendo cuesta hacia arriba para el PRI.

NOTAS INDISCRETAS…

El fallo de la Suprema Corte de Justicia ayer sobre la transparencia y la rendición de cuentas arroja un poco de luz sobre el oscuro panorama de la corrupción institucionalizada en el país. Porque los ministros ordenaron que a partir de ahora todos los servidores públicos y funcionarios estarán obligados a hacer públicas sus declaraciones patrimoniales, desde el Presidente, gobernadores, legisladores, funcionarios y hasta los propios ministros y magistrados.

Ya no podrán escudarse, dijo la Corte, en supuestas “razones de seguridad personal”, ni en riesgos de ser secuestrados u otros pretextos para evitar la transparencia. El mandato de SCJN es que los ciudadanos que integran el nuevo Sistema Nacional Anticorrupción sean los encargados de diseñar el formato de las declaraciones 3de3 que serán obligatorias para evitar “mañas y trampas” de políticos y candidatos que juegan con el discurso de la transparencia, cuando lo único que hacen es ocultar sus riquezas de dudosa procedencia. ¿Acatarán los políticos la decisión de la Corte, comenzando por los propios ministros y el Presidente?... Los dados mandan Escalera doble. Buen tiro.
10 Junio 2017 04:00:00
Lágrimas de Lozoya
Mientras crecen las versiones que hablan de un “golpe inminente” en Pemex por el caso Obedrecht, a días de que la Fiscalía de Brasil entregue a la PGR el expediente de los sobornos pagados por la empresa brasileña a funcionarios de México, también crece la expectación por saber el nombre de quién habría recibido esos recursos ilegales con los que la empresa compraba la asignación de contratos de obras y servicios de la petrolera mexicana. Las últimas versiones apuntan al exdirector de Pemex Refinación, Miguel Tamez Rodríguez, como la identidad del funcionario misterioso en este escándalo y quién se afirma, podría ser acusado con una orden de aprehensión dentro del escándalo de corrupción que ha sacudido al continente americano.

Sin embargo, esa no es la versión de los hechos que maneja el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin. Al menos dos testimonios de amigos cercanos de Lozoya, que afirman haberlo visto y conversado con él en fecha reciente, aseguran que el exfuncionario despedido por el presidente Enrique Peña Nieto en febrero de 2016, en plena crisis de la empresa productiva del Estado, tiene una versión muy distinta de los pagos de Obedrecth a funcionarios del Gobierno mexicano.

Lo primero que resaltan las dos fuentes consultadas es el estado de ánimo “sumamente alterado” en el que han visto a Lozoya Austin. Narran cómo al hablar del caso Obedretch se comienza a descomponer y repite insistentemente que él no recibió ningún dinero de la compañía brasileña. “Ellos (el Gobierno federal) saben bien a dónde y a quién se entregó el dinero que mandaron de Obedrecth, saben que yo no recibí ni un centavo”, dice afectado el exdirector de Pemex, a quien los testigos han visto desesperarse al punto del llanto cuando toca ese tema.

Pero luego viene la parte más fuerte de lo que el desesperado Lozoya dice sobre el dinero que sí habría mandado la compañía investigada por la Fiscalía de Brasil: una parte fue entregada, dice, al Gobierno anterior, en los últimos meses de su mandato (el de Felipe Calderón) y la otra se la dieron a una mujer que manejaba las finanzas del Gobernador de un estado que luego se convertiría en el operador político más importante del candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto. Es decir, que los “sobornos” que pagó Obedrecht a cambio de contratos en Pemex, se habla de hasta 10.5 millones de dólares, no necesariamente se dieron para la asignación de obras específicas, sino más bien pudieron ser, el menos en el caso del Gobierno actual, como “ayuda financiera” a la campaña para que luego, una vez en el poder, se le favoreciera con las asignaciones importantes. Esa sería la ruta del dinero que sugiere, en su desesperación, el exdirector de Pemex.

Y es que para Lozoya Austin este tema se sumó a las acusaciones de desvíos, corrupción y dispendio durante su gestión en Pemex y lo ha colocado en la lupa pública como el principal sospechoso en México de una investigación que ya le costó la destitución y la cárcel a varios funcionarios y gobernantes de varios países de América Latina acusados de haber recibido “sobornos” y “apoyos financieros” de la compañía brasileña cuyo socio mayoritario, Marcelo de Odebrecht, negoció con las autoridades de su país proporcionar la lista de los políticos y funcionarios petroleros a los que sobornó a cambio de que le conmuten años de cárcel por el mayor escándalo de corrupción en la región en los últimos tiempos.

En medio del hermetismo, la lentitud y la opacidad con la que el gobierno de Peña Nieto y su procurador Raúl Cervantes Andrade, han manejado las investigaciones sobre la actuación de la petrolera brasileña en nuestro país, al grado de declarar ·reservada” buena parte de las indagatorias, las especulaciones y rumores apuntaron siempre hacia Emilio Lozoya por haber sido su gestión la que llevó a Pemex a la crisis presupuestal y de producción más grave de su historia. Las voces que desde su salida en 2016, lo mismo desde el Congreso que desde la iniciativa privada, lo acusaban de diversos actos de corrupción, venta de “citas” para ver al director, gastos millonarios en proyectos suntuarios y decisiones equivocadas que tiraron la producción y la exportación de crudo a sus niveles más bajos en la historia reciente, vieron en Lozoya el blanco natural y perfecto cuando estalló el escándalo Obedrecht en todo el continente.

Citas a 3 millones de pesos. Aunque Emilio Lozoya se ha deslindado de señalamientos de corrupción durante su gestión, hay empresarios del ramo petrolero que confirman que en el círculo cercano del entonces director de Pemex había un grupo formado por el coordinador ejecutivo de la Dirección, Froylan Gracia; el coordinador de Asesores, Carlos Roa, y el secretario particular, Rodrigo Arteaga, que incurrían en prácticas ilegales. Un contratista, cuya identidad se reserva, afirma que para obtener una cita con Lozoya tuvo que pagar 3 millones de pesos.
07 Junio 2017 04:00:00
2018: Y el dinosaurio se mueve…
Mientras se aprestan a defender “con todos los recursos” políticos y jurídicos su apretado triunfo en el Estado de México, ante el recuento voto por voto pedido ayer por Andrés Manuel López Obrador, los priistas ya están pensando también en el 2018 y en estas semanas comenzarán a salir varios aspirantes a la candidatura presidencial que, con la venia del presidente Peña Nieto, intensificarán sus movimientos, declaraciones y giras por todo el país, desde sus posiciones en el Gabinete federal.

En la forma, los priistas aparecen unidos para defender –al grito calderonista del “haiga sido como haiga sido”– los resultados electorales del pasado domingo 1 en Edomex y con más reservas en Coahuila; pero en el fondo también están divididos en la valoración de esta victoria entre los que la festejan como “el gran logro que reposiciona al PRI” y los que piden “mesura para no caer en la soberbia” y no ver las señales negativas de triunfos demasiado apretados, a pesar de la enorme y millonaria inyección de recursos federales y estatales que se realizó en ambos comicios; 2.9 y 1 punto de diferencia no son para festejar, cuando desplegaron, a toda su potencia, las maquinarias priistas, otrora poderosas.

Pero los llamados a la prudencia no evitan que en Los Pinos y el PRI se echen las campanas al vuelo y, bajo la lógica del “sí se pudo” (2017) y el “sí se puede” (2018), hay corrientes que le dicen a Peña Nieto que es momento de “sacar a la vitrina” a un grupo de prospectos y aspirantes para aprovechar el impulso electoral y acortar la enorme ventaja que le llevan los precandidatos de los otros partidos. Incluso hay un grupo que propone reeditar una versión actualizada de la “pasarela de presidenciables” idealizada por Miguel de la Madrid en 1987 con seis precandidatos que simularon una competencia interna en la que, igual en aquel entonces que ahora, se definirá por un solo elector: el dedo Presidencial.

Y parece que Peña Nieto oye esas voces que le piden simular una apertura que ayude a reposicionar a su desprestigiado partido; porque a todos los secretarios del Gabinete les dio una instrucción en Los Pinos a principios de mayo pasado: “Necesito que se muevan, que vayan por todo el país, que se reúnan con todos los sectores sociales y que hablen de todos los temas”.

Así, lo mismo vemos al secretario Miguel Osorio Chong terminar de “soltarse el pelo” para moverse como aspirante, aunque ya lo hacía de manera contenida, que también presenciamos el resurgimiento de José Antonio Meade que hoy habla de todo y todos los días, luego de que él mismo se había descartado cuando interpretó mal un comentario del Presidente que, cuando lo nombró secretario de Hacienda, le dijo: “Quiero que te quedes conmigo hasta el final del sexenio”. Pero no serán los únicos, junto a un apuntado José Narro que también ya sigue la orden presidencial y hace de la salud una bandera, vemos ahora sumarse a un avispado Enrique de la Madrid, de quien algunos empiezan a hablar como “la carta oculta” no sólo por la marca del apellido, sino por sus excelentes números en el turismo, e igual resurgen los ánimos en la SEP, con el joven príncipe Aurelio Nuño que también se encarta en la lista, y también en la Sagarpa, donde José Calzada se mueve con dos escenarios enfrente: la posibilidad de ser el nuevo dirigente nacional del PRI y su interés, nunca abandonado, de buscar “la grande”. Sin olvidar al único Gobernador que figuraría, el mexiquense Eruviel Ávila que, tras el apretado triunfo, aún sujeto a revisión, tan se ve presidenciable que ya prepara una nueva boda en las próximas semanas que lo coloque en la lista de presidenciables.

No faltará quien, dentro o fuera del PRI, opine que con sus números actuales, su marca deteriorada y una pesada y tóxica losa llamada Peña Nieto, poco importa el nombre del candidato priista; incluso dirán que “la caballada está flaca” o de plano que “de todos no se hace uno”, pero la historia enseña que al PRI no se le puede ni se le debe dar por muerto; hacerlo es un error que han pagado la sociedad y sus adversarios. El dinosaurio sigue ahí…y todavía se mueve.

NOTAS INDISCRETAS…Multidudinarias movilizaciones ayer en Saltillo y Torreón. Gritos de “¡Fuera el PRI!” y “¡No al fraude!”, resonaron en las calles y plazas de las principales ciudades de Coahuila. Hoy se sabrá el resultado final de la elección. Pero parece un hecho que si gana el PRI arderá Coahuila…Mientras tanto en el Edomex por fin apareció López Obrador junto a Delfina, a la que abandonó durante toda la jornada del domingo y nunca apareció con ella en la noche angustiosa del domingo. Ayer juntos, el tabasqueño y la maestra se levantaron los brazos para gritar la consabida consigna: “Voto por voto, casilla por casilla”. ¿Podrán contra la poderosa maquinaria que ya los arrolló, con todas sus mañas en las votaciones? Está por verse… Los dados mandan escalera doble. Se compone la semana.
06 Junio 2017 04:00:00
Coahuila y Edomex: ‘algo huele a podrido’
De la incertidumbre a la desconfianza y ahora a la impugnación judicial, los procesos electorales del domingo, en Coahuila y el Estado de México, han entrado en una fase de cuestionamientos sobre la completa legalidad de los resultados. En ambos casos, como se preveía, con diferencias tan apretadas de 1 y 2 puntos, aparecieron discursos que hablan de “fraude”, “robo de elección” o “irregularidades grave”, que llevarían a los candidatos perdedores y sus dirigencias partidistas a recurrir a la vía legal para que se revisen casillas, actas y conteo de los votos, además de otras prácticas y denuncias que, eventualmente, podrían constituir causas de anulación parcial o total de las votaciones.

En el Estado de México, el señalamiento de “elección de Estado” que se oyó profusamente en las campañas, cobró fuerza la noche de los comicios. Candidatos que reconocieron la derrota, como Josefina Vázquez Mota, del PAN, o Juan Zepeda, del PRD, anunciaron “impugnaciones y denuncias”. Y el caso totalmente previsible de Morena, con su dirigente Andrés Manuel López Obrador, que desde que conoció el resultado del Conteo Rápido elaborado por el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) habló de que “nos robaron la elección” y anunció denuncias y recursos por la vía legal, “sin violencia ni confrontación”, precisó el dirigente.

¿Qué tantas pruebas o evidencias documentales lograrán reunir los candidatos del Edomex y Coahuila para sustentar sus acusaciones? ¿Qué tan abiertos estarán los tribunales estatales y federales para valorar esas denuncias? Y, sobre todo, ¿qué tan sólidas serían las pruebas para lograr anulaciones de casillas que logren incidir en un vuelco en los resultados que este miércoles se harán oficiales con los conteos distritales? Un par de meses tomará responder esas preguntas, hasta agotarse las instancias procesales.

Por lo pronto, la sensación que flota en el ambiente, a partir de evidencias que surgen en fotografías y videos del día de los comicios —principalmente de Coahuila y en menor grado del Edomex— es que efectivamente, junto a las maquinarias electorales y el dinero público que corrió a raudales en las dos entidades gobernadas por el PRI, también hubo prácticas que se creían superadas y que en la mayoría de los casos favorecieron a los candidatos priistas, como el robo de paquetes electorales y la manipulación de los votos.

En Coahuila, el extraño comportamiento del PREP, que terminó con el triunfo con 1 punto de diferencia al priista Miguel Riquelme, ya provocó que el resto de los candidatos aparecieran ayer en conferencia conjunta para denunciar “irregularidades graves”. Guillermo Anaya, del PAN, y quien se proclama “ganador” de la elección, junto al tercero y cuarto lugar, Armando Guadiana, de Morena, y el independiente, Javier Guerrero, anunciaron el Frente por la Dignidad de Coahuila y convocaron a una gran marcha hoy por la tarde, en la Plaza Mayor de Saltillo, en “defensa del voto”.

Las denuncias en Coahuila se agravan cuando no sólo los opositores hablan de “fraude”, sino también el exgobernador Humberto Moreira, candidato del Partido Joven a diputado local, quien acusa un “robo de elección” que involucra a su hermano el exgobernador Rubén Moreira y al priista Riquelme, quien también era candidato de su partido a la Gubernatura.

En un audio telefónico en poder de esta columna, Humberto Moreira habla con un tal “Lobo”, a quien le dice: “A ver mi querido Lobo, tú ganaste, se robaron la puta elección, nos hicieron la misma chingadera. Ejemplo, donde votó Tato llevó a 18 familiares con él a votar y salió un voto, que no mamen. Pancho Colonias, juntó a sus 80 familiares, todos marchando a votar, y sacó un voto, que no mamen, nos están robando la puta elección”. Luego, en una segunda parte de la misma conversación, el exgobernador y exdirigente del PRI, alude al Gobernador y amenaza con movilizarse: “Nos robaron la elección de la manera más burda, estamos pensando en hacer una gran concentración, pero gran concentración, la nunca vista en todo el estado, lo que te hicieron a ti nos lo hicieron a nosotros en todo el estado. Ejemplo concreto: ¿111 votos Hervey Faz en Acuña?, cuando hice una encuesta iba en primer lugar por de a madre, y el PRI 5 mil y feria cuando iba en tercer lugar el PRI; es lo más burdo que he visto en mi vida, son unos hijos de la chingada, hagamos una gran concentración, pero organicemos todos los que fuimos asaltados por el puto tirano del gobernador (Rubén Moreira) y con su bola de secuaces”, dice Humberto Moreira su florido lenguaje.

Cuando un exdirigente nacional del PRI habla de “robo de elección”, algo sabe sobre el tema.
03 Junio 2017 04:04:00
5 de junio, la sucesión se acelera
De las pocas cosas ciertas en el incierto escenario electoral de este domingo, es que gane quien gane en el Estado de México, Coahuila, Nayarit y Veracruz –y por encima incluso de muy posibles conflictos postelectorales– el efecto inmediato que seguirá a estas votaciones locales es el aceleramiento del proceso de sucesión presidencial que ya está en marcha. A partir de este lunes 5 aumentará el ritmo y la intensidad con que los aspirantes presidenciales, y prospectos de todos partidos, se moverán públicamente con miras a las nominaciones del 2018.

En donde se notará más claramente cómo meten el acelerador los precandidatos presidenciales es en el PRI, por la razón obvia de que son los más rezagados y hasta ahora contenidos. A partir del lunes, veremos con mayor claridad quiénes son los priistas que, además de los conocidos en las encuestas –Miguel Osorio Chong, José Narro o José Antonio Meade– buscarán mejorar su posicionamiento público para ser considerados en un eventual proceso interno para seleccionar a su candidato al 2018, como el que impulsan en la cúpula gubernamental y del tricolor, con la idea de que una “pasarela” de aspirantes ayudaría a mejorar los números del viejo partido que hoy se ubica en tercer lugar de las encuestas.

Peña al Gabinete: ¡muévanse! Una señal clara de que las cosas se van a acelerar en el PRI y por consiguiente en el resto de los partidos rumbo al 2018, es la instrucción directa que dio el presidente Enrique Peña Nieto a todos los secretarios de su gabinete en una reunión ocurrida en los primeros días de mayo en Los Pinos. “Les pido a todos que se muevan. Que recorran la República y cambien su forma de hacer giras en los estados”, instruyó el Presidente y pidió a sus colaboradores que ya no se reúnan sólo con organismos de su sector y que estén mínimo un par de días en cada lugar para que tengan reuniones con empresarios, dirigentes sociales y organizaciones de todos los ámbitos.

Peña Nieto les dio “carta abierta” a todos los secretarios para que, en sus giras y recorridos por el país, “hablen de todos los temas, de cualquier cosa que les pregunten, aunque no corresponda a sus funciones”. En los hechos, el Presidente “soltó” a todos sus colaboradores, sean o no aspirantes presidenciales, con la idea de que se muevan en lo que seguramente es una estrategia para observar su desempeño en los siguientes meses y a partir de ahí, según lo que se observe, definir los perfiles de quienes pueden integrar una “baraja más amplia” de posibles precandidatos del PRI en el 2018.

“La instrucción fue la misma para todos y varios la están atendiendo con toda la libertad que el Presidente nos dio para movernos y tener reuniones con distintos sectores o incluso opinar y declarar sobre temas diversos y distintos a nuestros campos de acción. El mensaje es claro y quien lo entendió lo entendió”, dice un integrante del Gabinete presidencial que confirma la orden dada por el Mandatario a todos sus colaboradores de primer nivel.

¿Baraja tricolor ampliada? A partir de la señal dada por Peña a su gabinete, es muy probable que la lista de precandidatos presidenciales del PRI se amplíe en la idea que ya permea en las cúpulas de ese partido de abrir un proceso interno para seleccionar al candidato y de ese modo tratar de jalar reflectores mediáticos que ayuden a reposicionar al PRI y recuperar algo del tiempo y la ventaja que le llevan aspirantes de otros partidos que tienen ya más de dos años en campaña como Andrés Manuel López Obrador, Margarita Zavala, Rafael Moreno Valle y el mismo Ricardo Anaya. ¿Quiénes podrían quedar en una baraja ampliada de aspirantes prisitas?

De entrada estarían las cartas más conocidas y mejor posicionadas en este momento del viejo partido: Osorio Chong, Narro Robles, José Antonio Meade y Manlio Fabio Beltrones. Y, dependiendo del resultado del Estado de México, Eruviel Ávila. Pero a esos hay que añadir otros que se habían rezagado o algunos de nueva incorporación en la baraja priista: Enrique de la Madrid, Aurelio Nuño y, contra todos los pronósticos, Luis Videgaray. Esos son, los más visibles hasta el momento, pero en la lógica de mayor apertura y visibilidad que ahora se maneja, podrían sumarse incluso otros, aunque todo apunta a que, en una lista definitiva de precandidatos se hablaría máximo de 5 o 6 aspirantes.

Es probable incluso que, derivado de esas decisiones que los priistas tienen claro que, por más proceso abierto que hubiera, sólo le corresponden al dedo presidencial, se comiencen a ver, pasadas las elecciones de mañana, algunos cambios y reacomodos en el Gabinete, la posible salida de algunos integrantes y la llegada de otros, todos movimientos que ya serán en la lógica clara de la sucesión presidencial acelerada que veremos a partir del próximo lunes.

Las fechas se irán definiendo pero un plazo importante para las decisiones que se tomen en el PRI en materia de sucesión presidencial, será la XXII Asamblea Nacional programada para iniciar el 23 de agosto próximo. Las mesas de trabajo serán un buen termómetro de cómo vendrá la elección del candidato priista, pues hay desde los grupos afines al presidente Peña que buscarían garantizar el control absoluto del grupo gobernante, hasta algunas corrientes internas que disienten de Los Pinos y del grupo de poder que encabeza el canciller Luis Videgaray, y que buscarían arrebatarles el manejo y las definiciones del 2018 con cambios en los estatutos que podrían incluir nuevos “candados” que modifiquen los requisitos para la candidatura presidencial y evitar la llegada de personajes afines a Videgaray con un perfil más técnico que político o sin militancia partidista.

De hecho, hay grupos que empujan que, inmediatamente después de la Asamblea, se inicie la “pasarela” de aspirantes con miras a un proceso interno.
31 Mayo 2017 04:00:00
Miyuli y su sueño guajiro 2018
Hace meses el Gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, se acercó al director de un periódico de la Ciudad de México para pedirle un extraño favor: “Méteme en tus encuestas. Quiero aparecer entre los aspirantes presidenciales del PAN, haz que me metan”. A cambio de aparecer mencionado entre los precandidatos panistas, el Mandatario veracruzano ofrecía una generosa suma de dinero. No sabemos si la oferta se concretó o si el favor se le hizo, pero ayer que, de manera “espontánea” los dirigentes estatales de Acción Nacional y de la Revolución Democrática “destaparon” a Yunes Linares como prospecto de una alianza entre esos dos partidos para 2018, la anécdota que cuentan de primera mano cobró sentido.

El “autodestape” simulado de Yunes, que él mismo salió a comentar por la tarde en noticieros con un discurso ambiguo en el que no negó ni confirmó sus aspiraciones, mostró una operación política-mediática como las que sabe hacer muy bien el Gobernador veracruzano que logró hacer de la corrupción escandalosa de su antecesor priista, Javier Duarte, y de su promesa de castigarla, no sólo la bandera de campaña que lo llevó al poder, sino todo un show mediático y una estrategia política que le ha permitido “flotar” durante los cinco meses que lleva en el cargo sin grandes programas de Gobierno y mucho menos obras, pero sí con un posicionamiento constante y permanente no sólo en los medios locales, sino nacionales.

Lo que sorprende de la maniobra de Yunes no es su aspiración en sí, ya deslizada desde diciembre en medios del estado, sino el timing para sondearla. Porque justo a unos días de las reñidas elecciones locales, en donde se renovarán las 234 alcaldías, en las que el PAN pelea con Morena las grandes ciudades del estado y con el PRI en zonas rurales, el Gobernador manda el mensaje de su encarte al 2018, cuando a nivel local su nepotismo político, con sus hijos Fernando Yunes Márquez, candidato a la alcaldía de Veracruz, y Miguel Ángel Yunes Márquez, aspirante a la gubernatura en 2018, le sigue costando cuestionamientos y críticas. ¿Cómo se vería, hipotéticamente, que el padre fuera candidato presidencial, el hijo candidato a gobernador y el otro hijo alcalde de la ciudad de Veracruz?, ¿la nueva dinastía azul veracruzana?

Lo otro es cómo se toma al interior del PAN la jugada de Yunes Linares que, por un lado, parece dar madruguete a Ricardo Anaya, al montarse en la alianza PAN-PRD que propuso el dirigente nacional panista, pero por otro lado es conocido que Anaya y Yunes trabajan juntos y en las cúpulas de ese partido se ubica al Gobernador de Veracruz como “el brazo fuerte” del líder nacional del blanquiazul.

¿Fue entonces una jugada orquestada entre Yunes y Anaya para jalar reflectores y quitar presión a la dirigencia nacional ante las próximas elecciones o de plano el veracruzano decidió probar suerte por su cuenta y romper su alianza con el presidente panista?

Porque además el anuncio de los dirigentes estatales del PAN y el PRD, que proponen la candidatura presidencial de Yunes, ocurre justo el día en que otro aspirante panista, Rafael Moreno Valle, andaba de visita por el estado en gira proselitista por varios municipios veracruzanos de la zona limítrofe con Puebla. ¿Fue acaso un mensaje de hostilidad a Moreno Valle?

En fin, que ya veremos qué de real hay en el destape inducido de Yunes Linares al 2018 y sí son de verdad sus sueños guajiros o si se trata, como en muchas otras acciones y estrategias del personaje, de otro juego de ilusión y de artificio a los que es tan proclive, para engañar, manipular y distraer, el Gobernador veracruzano.

NOTAS INDISCRETAS…

Lectores del Estado de México que pidieron omitir su identidad, afirman tener testimonios directos de personas que trabajan con ellos y que aseguran que en distintos municipios mexiquenses el PRI está ofreciendo “cañonazos de 2 mil 500 pesos” a los funcionarios de casilla que participarán en la elección del domingo, a los que ofrece hoy miércoles un “curso de manejo de casilla”, y hasta 2 mil pesos por cada credencial de elector que presenten de vecinos y familiares. ¿Ganarán a cañonazos?

A propósito de Rafael Moreno Valle, habló para aclarar que él no participó ni operó “en ninguna zona del Estado de México” para la campaña de Josefina Vázquez Mota, como aseguran cercanos al CEN del PAN. “Me ofrecieron operar, pero yo me negué porque no tenía ni estructura ni confianza”, dice el exgobernador poblano, que rechaza que “no me quieran achacar a mí derrotas de otros ni haber perdido casillas porque yo no operé nada en esa elección”…

Ayer el IFT presentó demanda penal contras Tecnoradio y su presidente Ali Bañuelos, “por falsear información” que podría derivar en delitos de orden federal, al engañar al instituto y ocultar sus vínculos con el dueño de Radiorama, Javier Pérez de Anda… Los dados repiten Serpiente. Mala racha.
30 Mayo 2017 04:00:00
¿Si pierde Josefina, pierde Anaya?
La lógica y sus opositores internos dirán que sí, que el dirigente nacional del PAN apostó todo por Josefina Vázquez Mota como “candidata ganadora” en el Estado de México y se equivocó. Y querrán achacarle y cobrarle a Ricardo Anaya el fracaso de una campaña que arrancó compitiendo por el primer lugar y terminará, en el mejor de los casos, peleando por el tercero, si no termina en la cuarta posición que le dan la mayoría de encuestas. Seguro ahí estarán, para pedirle cuentas al líder panista, Margarita Zavala y el expresidente Felipe Calderón, al igual que Rafael Moreno Valle.

Pero Anaya tiene una estrategia con la que busca neutralizar el efecto de una derrota como la que se viene para su partido en el Edomex y tratar de salir airoso de lo que sí fue un fracaso: lo primero para frenar andanadas internas en su contra, serán los otros resultados del próximo domingo: un triunfo contundente en Nayarit, en alianza con el PRD, y las principales alcaldías de Veracruz son hasta ahora lo seguro; pero en el cálculo del CEN panista también está sumar la gubernatura de Coahuila este 4 de junio, con una alternancia histórica y una derrota simbólica al PRI de los Moreira, le darían a Ricardo Anaya argumentos para desactivar movimientos para “pedir su cabeza” por la derrota mexiquense: “ganar 3 de 4 elecciones, es un gran resultado”, dirán.

El “blindaje” anayista no termina ahí. Según colaboradores cercanos, la estrategia del dirigente del PAN frente a la inminente derrota de su candidata Vázquez Mota fue anticiparse con la conferencia de prensa conjunta que dio con su colega del PRD, Alejandra Barrales, para anunciar un Frente Opositor en el 2018 que es, en términos llanos, una alianza PAN-PRD para la sucesión presidencial que, con su anuncio adelantado, buscó mandar un mensaje interno al panismo, por encima de las muchas reacciones y efectos externos que esa alianza provocó.

Anaya y sus estrategas creen que una alianza con el PRD en 2018 coloca al PAN en posición ganadora en 2018, además de que internamente tendría el efecto de evitar una elección interna del candidato presidencial panista que, en las actuales circunstancias, con un panismo dividido y confrontado, terminaría con un partido debilitado rumbo a la sucesión del próximo año. Y si no hay proceso interno y sí hay alianza, el único que traería el apoyo de los sectores del perredismo que impulsan la alianza para ser candidato sería Anaya, no Margarita y no Moreno Valle.

Ese fue el fondo del anuncio adelantado de Anaya y Barrales: una alianza de beneficio mutuo; él como candidato presidencial aliancista y ella como candidata a jefa de Gobierno de la Ciudad de México. El plan anayista buscaría negociar con los otros aspirantes: Margarita a una senaduría (no como coordinadora) y para Moreno Valle la Gubernatura de Puebla para su esposa Martha Ericka Alonso. Por lo demás, ante cuestionamientos por la derrota estrepitosa de Vázquez Mota, en el CEN del PAN ya anticipan la respuesta de que también a Margarita y a Moreno Valle les tocó operar en partes del Estado de México ¿acaso ellos ganaron en donde les tocó? La derrota entonces, dirán los defensores de Anaya, “es de todos”.

NOTAS INDISCRETAS…A propósito de Vázquez Mota en el PAN ya empieza el reparto de culpas anticipado: “quién saboteó su campaña fue su hija ‘Majo’”, dicen panistas. A la joven María José Ocampo, a quien su madre le confió la estrategia de campaña, se le acusa de “errores de principiante” al traer al colombiano Mauricio de Vengoechea, despedido a media campaña, además de poner a un amigo suyo, de profesión joyero, a manejar las finanzas y a su socia Estefanía Durán como operadora. Además “Majo” siempre llegaba a las reuniones de estrategia con su novio, el representante de Sonora en la Ciudad de México, priísta, que se enteraba de todo. Eso sí, muchos se preguntan en el PAN ¿cuánto cobraron “Majo” y sus amigos por todos sus servicios? Mucho dinero. Los costos del nepotismo azul…Mientras la violencia del narcotráfico no cede y su Fiscalía no logra resolver el crimen del periodista Javier Valdez y la condena internacional crece, en Sinaloa las noticias económicas son mejores. Ayer el INEGI informó que la economía sinaloense fue la que más empleos nuevos creó en el de marzo a abril de este año con 9 mil 616 nuevas fuentes de trabajo, lo que ubicó al estado como uno de los más altos en creación de empleos formales con 522 mil 662 empleos registrados en el IMSS. Unas por otras…
29 Mayo 2017 04:00:00
Incertidumbre
¿Qué va a pasar en el Estado de México? ¿Quién gana el próximo domingo? Preguntas que se repiten en muchas mesas y muchas reuniones a lo largo y ancho del país y que reflejan la enorme expectación e incertidumbre que rodean a los comicios de una entidad federativa, como es el Estado de México, que no sólo por su tamaño político y económico, sino por todo lo que representa justo en estos momentos, ha atraído la atención nacional. Quizás no se recuerde una elección tan incierta ni que haya despertado tal expectación, salvo la del año 2000, cuando el país entero, y buena parte del mundo, esperaban entre tensión, nerviosismo y esperanza de un cambio, la histórica caída del PRI de la Presidencia de la República.

Pero si todos dicen que “Toluca no es México”, por qué entonces tanto interés en lo que suceda en los comicios mexiquenses. La primera explicación y la más generalizada es la idea cierta, aunque no del todo exacta, de que lo que suceda en la entidad este 4 de junio determinará inevitablemente el resultado de la elección presidencial de 2018. Es cierto que el resultado del Edomex impactará inevitablemente la sucesión del próximo año, aunque no es automático que quien gane esta importante Gubernatura también se llevará la Presidencia. Depende de diversos factores y diversas combinaciones.

Y ahí viene la otra idea que explica por qué esta elección estatal genera tanta expectación e incertidumbre: al volcarse con todo y su gabinete a operar personalmente esta elección y al aferrarse a mandar a su primo, Alfredo del Mazo, como candidato, el presidente Enrique Peña Nieto la convirtió en un plebiscito sobre su gobierno y sobre el PRI y su permanencia en el poder. Lo que se define entonces es si Peña, con sus altos niveles de rechazo y la enorme inconformidad social, en la entidad de donde son originarios, puede o no puede ganar en su tierra.

Si Peña no es capaz de ganar en el estado que gobernó y que lo llevó a la Presidencia –donde además se asienta el grupo político (Atlacomulco) que lo respalda– entonces el Presidente se acercará al final de un sexenio que para muchos terminó prematuramente, con el signo de la derrota en su casa y aumentará la percepción de debilidad e incapacidad que muchos mexicanos atribuyen al inquilino de Los Pinos. Y de paso, al perder esta elección plebiscitaria, condenará y arrastrará a su partido, el PRI, a un escenario electoral más adverso y difícil en la elección presidencial del siguiente año.

Caso contrario, si con toda la apuesta política que hizo en estos comicios –despliegue de programas, recursos y funcionarios federales incluidos– el Presidente no sólo asestará un golpe importante a su principal adversario y opositor, Andrés Manuel López Obrador, sino que tomará un eventual triunfo priista no sólo como un triunfo suyo, sino también como la señal de que “no todo está perdido” y que, con el mismo esquema de operación económica, política y electoral con el que hizo ganar a su primo Del Mazo, que arrancó con todo en contra y con enormes niveles de rechazo hacia él y hacia el PRI, podría hacer ganar a cualquier candidato que él decida postular en el PRI para la sucesión en 2018, por impopular o poco conocido y valorado en este momento en las encuestas.

La duda que se vuelve incertidumbre ante lo cerrado que están las encuestas y los datos que apuntan a un posible voto de castigo al partido gobernante en el Edomex, es cómo le resultará al presidente Peña su plebiscito mexiquense. Y hay un factor clave que va a definir el resultado, por encima de los miles de millones de pesos invertidos en esta elección, el despliegue de programas públicos y la guerra de acusaciones y encuestas entre los dos grupos que cierran esta semana sus campañas en un virtual empate técnico: el nivel de participación en las urnas. Qué tantos mexiquenses salen a votar será al final el factor decisivo. Si el nivel de participación se queda en los porcentajes históricos en el estado, de entre 43 y 47%, es muy probable que la estructura y el voto duro del PRI se impongan, pero si se rebasa esa cifra y más de 50% del padrón sale a votar y a expresar la rabia contenida y a veces indetectable en las encuestas, entonces Peña Nieto y el PRI perderán no sólo su estado, sino su plebiscito rumbo a la Presidencia.

NOTAS INDISCRETAS…

Fuentes de primer nivel y bien informadas de la situación de la pareja que habita Los Pinos afirman que la discusión del jueves pasado no es nada nuevo y confirman que, en efecto, la amenaza que causó alarma en la casa presidencial no fue la de salirse de la residencia, pues desde enero de este año la señora se trasladó y vive en Los Ángeles, donde acompaña a una de sus hijas. Lo que realmente preocupó fue el amago de hablar y hacer públicos “temas” que tienen que ver con una relación en crisis… Escalera doble de los dados. Bien comienza la semana.
27 Mayo 2017 04:00:00
Contratando a una malteada
“McDonald’s quería vender más malteadas. Les pregunté: ¿cuál será el trabajo que los clientes desean de estas?”.

Aunque no lo crea, esta curiosa frase podría ser muy útil para cualquier empresario o ejecutivo mexicano.

Así explica Clyde Christensen una manera distinta de conceptualizar cualquier producto. Descubrir para que “trabajo” lo contrata un cliente.

El profesor de Harvard narra en un video (véalo en nuestros sitios) cómo enfrentó la petición del gigante de comida rápida.

Primero, descubrió que la mayoría de las malteadas las compraban hombres solos bien tempranito (6:30 am) y que se las llevaban en sus vehículos (no se las tomaban ahí).

Intrigado, realizó sondeos y descubrió la chamba de las malteadas: los clientes tenían un largo y aburrido trayecto al trabajo y querían algo que los entretuviera y matara su hambre.

“No tengo hambre ahorita, pero para las 10, ¡ufff! Prefiero una malteada, porque un plátano te ensucia y es difícil ponerle el queso a un bagel. En cambio, la malteada es espesa, me lleva 23 minutos ingerirla y cabe en el portavasos”, explica el profesor en el Harvard Business Review (HBR).

Ya con esta información, McDonalds rediseñó sus productos. Por la mañana (50% de las ventas), malteadas espesas. Para el resto del día, otra fórmula. Distinto “trabajo”, distinto producto.

Christensen coescribió el libro Compitiendo Contra la Suerte, donde propone que la innovación inicia al identificar ese trabajo: “el progreso que el cliente busca en una circunstancia específica”.

El segundo paso es enfocar los productos para resolver estas chambitas. “Pasar de segmentar basado en quién es o qué hace el cliente a por qué lo hace”, explica en un artículo de Inc.

La revista explica por ejemplo que el servicio OnStar de GM tomó forma cuando se definió su trabajo: dar tranquilidad al que maneja. O bien Ikea, que completa perfectamente esta tarea: amueblar mi depa hoy mismo.

Este enfoque puede terminar ampliando el mercado. “Como las malteadas competían ya contra plátanos o donas, McDonalds creció siete veces sus ventas donde implementó esta estrategia”, concluye.

Inc explica que el libro distingue entre la compra inicial (la gran contratación) y el uso subsecuente (pequeños trabajos). Ahí, en el uso constante, es donde se define el éxito. Y si no se cumple, “a veces tras contratar un producto se despide a otro”.

¡Muy interesante! Bien vale la pena evaluar la oferta de cualquier negocio a sus clientes bajo esta óptica. De hecho, Christensen afirma que así inicia generalmente cualquier aventura emprendedora.

“Al inicio, las empresas exitosas casi siempre se enfocan a completar un trabajo para sus clientes. Y luego la lógica se impone: si triunfaron en algo, ¿por qué no expandirse?”, explica al HBR.

Así se pierde el enfoque y se puede quedar expuesto ante competidores ágiles (Relea ¡Destruya su Negocio!). Christensen advierte una trampa más: equivocarse al elegir la chamba.

Por ejemplo, Kodak. Inventó la fotografía digital invirtiendo ¡8 mil millones de dólares!, pero no le atinó a la chamba que solucionaría. Pensó: preservar recuerdos para la posteridad. Y nada: ¡98% de las fotos tomadas nunca se vuelven a ver!

Años después con las redes sociales y los smartphones queda bien claro el trabajo: usamos las fotos para comunicarnos.

Por eso el profesor advierte: estos trabajos son descubiertos, no creados. Y hay que “cazarlos” observando intensamente a los clientes.

“La perspectiva del trabajo a realizar provoca que te metas bajo la piel del cliente, que lo sigas en su día y siempre preguntes cuando hace algo: ¿por qué lo hizo así”, concluye Christensen en el HBR.

Estos serían un par de buenos lugares para afinar la puntería y cazar trabajos que desean contratar sus clientes: encontrando cualquier atajo que usen para sacarle la vuelta a algo o notando todo aquello que el cliente sencillamente no desea.

¿Y luego? Tras encontrar estas chambas, la empresa debe de organizarse alrededor de ellas, creando “una fuente constante de innovación”. No suena nada mal para clientes cada vez más poderosos y con necesidades muuuy cambiantes, ¿no?


EN POCAS PALABRAS.

“El marketing es demasiado importante para dejarlo en manos del departamento de marketing”.

Dave Packard, cofundador de HP
27 Mayo 2017 04:00:00
Tres cierres ‘de foto’ y una abierta
Salvo Nayarit, que según las últimas encuestas parece ya definida, en los otros tres estados donde habrá elecciones el domingo 4 de junio, cerrarán campañas el miércoles en medio de la incertidumbre. La cerrada competencia que registran las encuestas no permite anticipar un ganador claro en el Estado de México, en Coahuila ni en los municipios de Veracruz.

Los sondeos registran empate técnico entre los candidatos del PRI, Alfredo del Mazo, y de Morena, Delfina Gómez, en la elección más reñida e incierta que se recuerde en el Estado de México. El voto indeciso y el nivel de participación de los votantes definirán quién gana esta elección en donde se han enfrentado claramente el presidente Enrique Peña Nieto y el dirigente de Morena, Andrés Manuel López Obrador, en una batalla donde los gastos excesivos de campaña, las descalificaciones entre los dos grupos y las denuncias de un uso electoral abierto de recursos y programas sociales federales han sido la constante.

En la incertidumbre que ronda al Estado de México hay “cifras alegres” de los dos bandos en disputa. En el PRI tanto su dirigencia nacional como el cuartel de campaña de Del Mazo afirman que “vamos a ganar y nuestras encuestas hablan hasta de 4 puntos de diferencia”. La meta del priismo es ganar la elección con una diferencia mínima de 5 puntos porque estiman que de esa manera le restarían argumentos y fuerza a las denuncias de “fraude” o a las impugnaciones en Tribunales que, dan por hecho, realizarán Morena y López Obrador si pierden la elección.

La batalla electoral se librara en todo el estado, pero en el corredor de la Zona Oriente, que concentra poco más del 40% de la votación total (Ecatepec, Neza, Texcoco, Iztapaluca, Chalco, Chimalhuacán y Los Reyes) es la zona donde más operadores y representantes están desplegando los dos partidos, con “ejércitos” coordinados por figuras nacionales de ambos bandos: del lado del PRI secretarios de Estado y directores de organismos y gobernadores de varios estados; del lado de Morena senadores como Manuel Bartlett, Miguel Barbosa y Mario Delgado, el jefe delegacional en Cuauhtémoc, Ricardo Monreal y la secretaria del partido, Yeidckol Polenvsky.

En el Estado de México la moneda está en el aire y todo puede pasar: la cerrada elección se define en el duelo entre estructura priista contra participación histórica y voto indeciso alentado por Morena. Lo único cierto en el incierto escenario de cierre mexiquense es que, gane quien gane, está será una elección que acabará impugnada, en tribunales y con un complicado proceso postelectoral.

Coahuila: ¿continuidad moreirista o alternancia? Muy parecido es el cierre en Coahuila, donde la ventaja de Miguel Riquelme, del PRI se redujo en los últimos días apenas a unos tres puntos del candidato del PAN, Guillermo Anaya, por lo que los dos llegarán a las votaciones con posibilidades de triunfo. Y otra vez en Coahuila el resultado lo puede definir el porcentaje de participación de la ciudadanía: a mayor participación más posibilidades de alternancia y de que gane el PAN, a menor salida de votantes a las urnas, la maquinaria electoral de los Moreira le dará el triunfo al PRI. También cierran fuerte y con crecimiento en las encuestas el candidato de Morena, Armando Guadiana, y el independiente Javier Guerrero que se van a disputar un tercer lugar muy codiciado.

La apuesta priista el 4 de junio también radica en la efectividad de la estructura que por más de 15 años y dos sexenios continuos en el poder consolidaron los Moreira, protagonistas indiscutibles en estas campañas, por un lado Humberto, quien es candidato a diputado local y se volvió el blanco de los ataques y denuncias del PAN por la corrupción y el endeudamiento que le dejó al estado, y por el otro el gobernador Rubén Moreira, quien con Riquelme se juega no sólo la continuidad de su grupo en la Gubernatura, sino también su futuro político, pues sobre los dos hermanos pesa una consigna que les mandaron decir directamente de parte del presidente Enrique Peña Nieto: “Tienen que ganar porque si pierden, lo que vendría para los dos es la cárcel”.

El PAN, por su parte, apostó a una campaña de contraste en la que su candidato, Guillermo Anaya, si bien se mantuvo a la ofensiva y con el discurso de “un cambio necesario y urgente” para el estado basado en el hartazgo de los coahuilenses, también el abanderado panista recibió varias acusaciones de manejos excesivos de recursos de origen incierto en su campaña. Anaya enfrentó además la dualidad de ser un político muy cercano al expresidente Felipe Calderón, pero al mismo tiempo necesitar el apoyo de la dirigencia nacional que encabeza Ricardo Anaya, justo en momentos en los que el dirigente y el exmandatario no pasaban por los mejores términos en su relación y comunicación por el enfrentamiento anticipado por la candidatura presidencial del PAN.

No se ve fácil el escenario del domingo 4 en Coahuila: la tensión y acusaciones mutuas dominaron las campañas, hace prever una jornada electoral intensa y con riesgos de violencia, en una disputa palmo a palmo entre la continuidad del moreirismo --que si gana como afirman sus estrategas con diferencia de hasta 6 puntos, aseguraría 18 años ininterrumpidos del apellido Moreira por la cercanía total del candidato Riquelme con los hermanos-- en contra de la posibilidad de una alternancia histórica en el único estado del norte del país, y de la frontera con los Estados Unidos, que hasta ahora no ha conocido un cambio de partido político en su administración estatal, y el único que no gobierna el PAN.
23 Mayo 2017 04:00:00
Contingencia: lo que hemos hecho mal
Hoy cumplimos una semana respirando aire de mala calidad y con niveles de ozono por arriba de la norma que la Organización Mundial de la Salud considera apta para la salud humana, que es de 100 microgramos de partículas por metro cúbico. Aquí llevamos desde el lunes 15 de mayo por la tarde, respirando un aire que concentra entre 150 y 170 microgramos de partículas de ozono, y salvo el brevísimo respiro de ayer lunes, cuando bajamos por unas horas de ese nivel, estamos ante la emergencia ambiental más larga de las últimas décadas, con todo lo que eso significa para la salud de los habitantes de la ciudad y el Valle de México, especialmente los niños, a quienes más daña el ozono.

De nada sirve –salvo para el escarnio y el enojo públicos– que la secretaria del Medio Ambiente de la ciudad, Tanya Müller, nos diga que no estamos tan mal, que están peor en China y en Los Ángeles, como si nosotros viviéramos en Beijing o respiráramos aire de Bel Air o de Pico Rivera; a los capitalinos, y al resto de habitantes de esta megalópolis, nos importa y nos afecta que el aire que aquí se respira sí está contaminado y daña nuestra salud, sin importar comparativos o clasificaciones internacionales que no resuelven nuestro problema.

Tampoco ha ayudado mucho la intervención del Gobierno federal, ordenada por Peña Nieto ante las contingencias de hace un año, en las que el Presidente ofreció “mejorar la calidad del aire y disminuir emisiones de dióxido de carbono en el Valle de México”, cosa que un año después no ha ocurrido. Las dependencias federales que encabezan la CAMe (Comisión Ambiental Metropolitana) como la Semarnat, tienen buenas intenciones y proyectos para obligar a industrias contaminantes, como la automotriz, a modificar por ley sus parámetros de emisiones tóxicas; pero en la práctica se sigue privilegiando, a nivel federal y en la Ciudad de México, los intereses económicos de consorcios e industrias contaminantes, por encima de la crisis real de salud pública que la contaminación provoca en la región, que ni siquiera es reconocida por las autoridades de salud.

Otra gran falla de la CAMe ha sido el esquema de coordinación entre las seis entidades que forman la megalópolis (Estado de México, Morelos, Puebla, Hidalgo, Tlaxcala y la CDMX) y que no ha logrado homologar la aplicación estricta de normas para que en las ciudades de esos estados operen, con el mismo rigor que en la capital, los programas de verificación vehicular y de control de emisiones tanto de automóviles como industriales.

Los expertos coinciden en que la contaminación, generada en su mayor parte por los vehículos automotores no se resolverá mientras no haya un plan integral de movilidad en todo el Valle de México que favorezca el transporte público eficiente y de calidad, y que aumente los costos de los vehículos tanto de compra (a un precio real que incluya su impacto ambiental y daño a la salud) como de mantenimiento y estacionamiento cada vez más restringido.

En opinión de Ramón Ojeda Mestre, miembro de la Corte Internacional de Arbitraje Ambiental y padre del “Hoy No Circula”, el fracaso de autoridades federales y locales en el manejo de la contaminación atmosférica es evidente en el nulo efecto que están teniendo las pocas medidas implementadas hasta ahora, que se reflejan en contingencias cada vez más largas, como la que vivimos. Mestre propone, como una solución urgente al problema, que un grupo de expertos de la sociedad civil conforme un nuevo organismo no gubernamental que atienda el tema ambiental en el Valle de México y que tome decisiones drásticas, por impopulares que sean, y sin favorecer los intereses económicos, como hacen los gobiernos.

Sólo así, sacando al Gobierno, opina el experto, se avanzaría en un tema urgente, como son las emisiones de ozono y de partículas finas que, aunque no se reconozca oficialmente, toma ya tintes de emergencia de salud para los habitantes que respiramos aire de mala calidad en más de 250 días de 365 que tiene el año. Así que ¿fuera el Gobierno que no puede disminuir la contaminación y que vengan los expertos de la sociedad civil?

NOTAS INDISCRETAS…

Al que se ha visto muy movido es a Ulises Ruiz, buscando apoyo de los priistas a su cruzada contra el PRI de Enrique Ochoa, cuya presidencia impugnó ante la Comisión Nacional de Justicia Partidaria. Hace unas semanas estuvo en Chiapas a invitación de José Antonio Aguilar Bodegas y los dos políticos hablaron de integrar una alianza que beneficie a ambos: el chiapaneco al sacar al senador Roberto Albores Gleason (#lordprospera) de la carrera por la candidatura del PRI, y el oaxaqueño para operar cerca de su tierra de donde, él mismo dice, fue echado por el priismo cupular de Murat y Ochoa. El juego de Ulises Ruiz contra Ochoa Reza no preocupa en Chiapas, pero sí a qué juega Aguilar Bodegas. Es la pregunta que se hacen en el priismo chiapaneco… Dados rodando. Tocó Escalera. Buen tiro.
20 Mayo 2017 04:00:00
Guerra total y represalias en Edomex
Para hacer aún más intensa la elección encarnizada del Estado de México, a la lucha política por el control del estado –con todo su impacto en la sucesión presidencial del próximo año y en la supervivencia política del presidente Enrique Peña Nieto y de su partido– se añade ahora un nuevo elemento: una batalla abierta por la dirigencia nacional del SNTE, con la división en dos facciones del magisterio oficial en esa entidad: los que apoyan a Morena y su candidata Delfina Gómez, encabezados por líderes elbistas como el profesor Rafael Ochoa Guzmán, y los que respaldan la candidatura de Alfredo del Mazo, bajo el liderazgo oficialista de Juan Díaz de la Torre y la dirigencia del Panal.

La pelea dentro del magisterio de la poderosa Sección 36 del Edomex, no es sólo por ver cuál de los dos candidatos gana la Gubernatura; también podría derivar en un movimiento interno que busque “recuperar el SNTE” y destituir a la actual dirigencia de Juan Díaz, impuesta por el presidente Enrique Peña Nieto, tras el encarcelamiento de Elba Esther Gordillo en febrero de 2013. Y de paso, los grupos magisteriales que apoyan a Delfina, también buscarían que Morena y su dirigente nacional, Andrés Manuel López Obrador, impulsaran en 2018 una derogación de la reforma educativa de la administración peñista, por considerarla “regresiva” para los “avances y conquistas laborales y de escalafón profesional del magisterio”.

Esa naciente disputa interna por el SNTE, que tendría a la elección mexiquense como su primer escenario, afloró en el mensaje del profesor Ochoa Guzmán el sábado pasado en el evento de apoyo que unos 3 mil profesores de la sección 36 le hicieron a Delfina Gómez en Tlalnepantla. Ahí, Ochoa, quien fuera secretario general del sindicato, con el respaldo de Elba Esther Gordillo, se pronunció abiertamente por una “defensa” de los maestros que, dijo, “fuimos despojados de nuestros legítimos derechos: promoción escalafonaria, carrera magisterial, derecho a la doble plaza y cambio arbitrario de categorías docentes a administrativas”. Y luego, cuestionó duramente, sin mencionarlo por su nombre, al actual dirigente, Juan Díaz de la Torre: “con el argumento de una mejora educativa que no llega y ni siquiera les preocupa, tomaron por asalto nuestro sindicato y pusieron al mando a un pelele, que hoy atiende los asuntos magisteriales a nombre del propio gobierno; se apoderaron del Partido Nueva Alianza, una opción que miles de trabajadores de la educación formamos”.

Represalias contra familia de Ochoa. El acto masivo de apoyo a Delfina Gómez, con el que se destapó la división del magisterio de la Sección 36, ya tuvo repercusiones políticas que hablan de la ira que causó la irrupción de Rafael Ochoa Guzmán en la reñida elección mexiquense. Desde Toluca, el pasado 15 de mayo, dos días después del discurso en el que el exdirigente del SNTE también cuestionó la reforma educativa y habló contra “la misma y corrupta familia que ha gobernado siempre el Estado de México” –“no podemos permitir que otro Peña, otro Eruviel, disfrazados ahora de Del Mazo, nos mantengan secuestrados”– hasta la notaría pública 139, ubicada en Ecatepec, llegó una “AMONESTACION” en contra de la notaria Arabela Ochoa Valdivia, quien es hija del profesor Ochoa Guzmán.

En el documento oficial del Gobierno del Estado de México, del que esta columna tiene copia, se le notifica a la licenciada Arabela Ochoa que por no haber cumplido con un “requerimiento de la Consejería Jurídica del Ejecutivo estatal” y haberse negado a dar fe pública de la ejecución de un decreto para la posesión y deslinde de predios expropiados, se le aplica la amonestacion “por no ejercer sus funciones cuando fueron solicitadas y no atender los requerimientos de la Consejería Jurídica, según lo establecido por el Artículo 157 de la Ley del Notariado del Estado de México”. El oficio, del que se turna copia al Colegio de Notarios del estado y al consejero jurídico estatal, lo firma Aarón Navas, director de Legalización y de la Gaceta del Gobierno mexiquense.

¿Fue una represalia política contra la familia del profesor Ochoa por atreverse a apoyar a la candidata de Morena y criticar al Presidente y sus reformas? La misma Arabela Ochoa, notaria 139, afirma en una carta de respuesta que le dirigió al gobernador Eruviel Ávila Villegas, que en el Colegio de Notarios, a donde se comunicó para investigar y dar respuesta a la “amonestación” que le mandaron, “el señor maestro Sabino Sánchez Benhumea asegura que está ordenada esta amonestación y una inspección ordinaria porque en realidad me acusan de proselitismo político”, señala la hija de Ochoa Guzmán. Y se defiende ante el Gobernador: “es de conocimiento público que mi familia tiene participación en distintos partidos políticos por más de 40 años sin ninguna relación con mi trabajo y con una conducta honorable en mis funciones”.

Arabela Ochoa pide dejar sin efecto la amonestación y afirma que su trabajo “ha sido siempre apegado a Derecho y sin ningún empeño y acciones que intenten conseguir partidarios de una doctrina o una ideología”. Rechaza haberse negado a dar fe pública sobre la ejecución del decreto de predios expropiados y aclara que nunca fue notificada por escrito por la Consejería Jurídica de esa petición y lo único que recibió fue una llamada telefónica de Sabino Sánchez, gerente del Colegio de Notarios, el pasado 15 de mayo, unas horas antes del momento en que se tenía que realizar la fe pública, sin darle mayores detalles ni ubicación, por lo que ella le informó que ya tenía compromisos en esa fecha. Luego hace una lista de la varias ocasiones en que acudió a dar servicio y fe a petición del gobierno mexiquense y el Instituto Electoral del estado, e incluso menciona que apoyó “al PRI dando fe de los compromisos de campaña, de los entonces candidato a Gobernador y del candidato a la Presidencia municipal de Ecatepec, así como de la protocolización de los compromisos cumplidos”, que eran el propio Peña Nieto y Eruviel Ávila.
18 Mayo 2017 04:00:00
Peña pide silencio;  periodistas gritan: ¡justicia!
El momento no pudo ser más simbólico para expresar el desencuentro y la enorme desconfianza que marcan en estos momentos la relación entre Enrique Peña Nieto y la acechada y golpeada prensa mexicana. Mientras el Presidente pedía “un minuto de silencio” en señal de duelo por los periodistas caídos, asesinados, la respuesta de los reporteros presentes en el salón Adolfo López Mateos de Los Pinos fueron gritos de rabia y exigencia: “¡Justicia!, ¡justicia! ¡No más discursos!.. ¡Se abren carpetas de investigación que no finalizan! ¡Que no haya impunidad!”, se escuchó en medio del silencio que guardaban los gobernantes de toda la República reunidos, cinco años después, para acordar “protocolos”, “acciones y medidas urgentes” para investigar los crímenes contra periodistas (33 en lo que va del sexenio).

El escepticismo flotaba en el ambiente de Los Pinos cuando, con cara compungida y gesto apretado que no ocultaba la incomodidad por los reclamos, el Presidente, los 31 gobernadores y el jefe de Gobierno de la Ciudad de México intentaban por primera vez mandar un mensaje político e institucional, con el anuncio de “medidas de protección”, para decir que sí les preocupa la masacre de periodistas, activistas y luchadores de derechos humanos, ocurrida los últimos años en la República, ante la indolencia e incapacidad de todos ellos y sus áreas de seguridad y procuración de justicia.

Esa masacre que hoy tiene al gremio periodístico encabronado, dolido, decepcionado. Con la rabia de ver tirado en el pavimento de Culiacán, el cuerpo baleado de Javier Valdez, o el de Miroslava Breach, en las calles de Chihuahua, o el de Cecilio Pineda en un autolavado de un pueblo de la Tierra Caliente, o el de Maximino Rodríguez que yace en el estacionamiento de un centro comercial de La Paz o el de Ricardo Monlui afuera de un restaurante en Yanga, Veracruz, frente a su esposa y sus hijos o… el de tantos otros, de 38 periodistas que, según la CNDH, han sido asesinados en esta administración o los 153 ejecutados desde el año 2000. Esa lista roja de comunicadores a las que se suman activistas y defensores de derechos, que ha hecho de México un “territorio letal” para el periodismo y un área de muerte también para quienes se atreven a exigir justicia, sea como padres que buscan a hijos desaparecidos o como defensores de derechos.

Porque a 5 años de iniciado su gobierno y 38 periodistas muertos después (se habla hasta de 45), el Presidente y los gobernadores apenas intentan entender la gravedad del problema: “Un crimen contra un periodista es un atentado a la libertad de expresión y contra la ciudadanía… Tienen razón quienes dicen que no se mata la verdad matando periodistas”, dijo Peña en un intento forzado de mostrar empatía, repitiendo consignas que hace años resuenan en las calles y en las plumas de periodistas ignorados que protestan por la violencia que mata a compañeros. Y ahora sí, sin una explicación de por qué no antes, por qué la apatía, la omisión y la negligencia de todos ellos –que al permitir la impunidad alentaron a los asesinos a seguir disparando balas para callar plumas incómodas–, sin ofrecer siquiera una disculpa por el tiempo perdido y la culpa de no haber actuado a tiempo, Peña ofreció que “el Gobierno de la República está resuelto a actuar con firmeza para detener y castigar a los responsables de los asesinatos de periodistas”.

Y anuncios que repiten lo que siempre debió ser su obligación y reconocen la insensibilidad ante la masacre: “fortalecer estructura y presupuesto del mecanismo de protección de periodistas y defensores de derechos humanos (el mismo que su secretario de Hacienda dejó sin recursos este año por considerarlo “no prioritario”); se creará un esquema nacional de coordinación con los estados, y un protocolo para la protección de periodistas en situación de riesgo, y se fortalecerá la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Libertad de Prensa, ese elefante blanco que no ha resuelto un solo homicidio de periodistas en varios años y al que hoy se le dotará de “mayores recursos, ministerios públicos especializados”, etc., etc.

Sólo en una cosa se puede dar razón al Presidente: “el homicidio de periodistas y defensores de derechos humanos es síntoma de un fenómeno mayor de impunidad”, que afecta a todos los ciudadanos de este país. Por lo demás, cuesta mucho darles siquiera el beneficio de la duda a un Presidente y 32 gobernadores, cómplices de esta violencia.
16 Mayo 2017 04:00:00
Tardes negras
Como suele decir la maestra Gabriela Warkentin, cuando una de esas noticias de violencia irracional domina el panorama informativo: “Somos un país enfermo”. Y ayer, cuando el tema original de esta columna versaba sobre el conflicto entre huachicoleros y el Estado y cómo ahora todos reparten culpas de un problema largamente ignorado y tolerado, de pronto hablar de política, en una tarde como la de ayer, llena de sangre, crímenes y noticias violentas, parecía banalidad.

Porque aunque la violencia no es noticia en un país ya acostumbrado a la muerte, el crimen y la irracionalidad como pan de cada día, ayer fue uno de esos días que rompieron nuestros parámetros, ya de por sí abiertos a los sucesos violentos. Y si no juzgue usted: en Culiacán, Sinaloa, sicarios mataron a tiros por la mañana al periodista Javier Valdez Cárdenas, exdirector y fundador del semanario Río Doce, especializado en temas de narcotráfico y violencia, a plena luz del día y mientras iba en su auto; también ayer fue encontrada muerta de un tiro en la cabeza, en una carretera entre Ciudad Cuauhtémoc y Chihuahua, la joven estudiante de 20 años, Andrea Athié, aparentemente por robar su camioneta; en Autlán, Jalisco, ayer por la tarde, asesinaron a balazos a la subdirectora del semanario El Costeño, Sonia Córdova, y a su hijo, también periodista, Jonathan Rodríguez, también iban a bordo de su automóvil cuando sujetos armados les dispararon; por la tarde en la Catedral Metropolitana, un sujeto de 31 años, de nombre John René Rockschill, de origen francés, acuchilló, en plena misa al sacerdote Miguel Ángel Mascorro, de 51 años; el agresor fue detenido por la Policía.

¿Tienen algo en común esos hechos de violencia ocurridos por distintos rumbos de la geografía nacional? Tal vez no, pero todos son el reflejo de una sociedad enferma de violencia, donde la constante que se repite es la de un Estado rebasado, incapaz de brindar seguridad, ya no sólo a los periodistas, sino a los ciudadanos comunes. En los dos casos la pérdida violenta de una vida humana es indignante y dolorosa, pero cuando además de segar una vida se calla una voz que, con su trabajo y sus denuncias, incomodaba a poderes tanto oficiales como de facto, el impacto social es aún mayor.

¿Y qué hacen los representantes de ese Estado fallido e incapaz? Indignarse, sumarse al coro de azorados ciudadanos que los condenan por su ineptitud, y entonces también ellos, los cuestionados condenan y se lamentan: “El @GobMx condena el homicidio del periodista Javier Valdez. Mis condolencias a sus familiares y compañeros”, dicen desde su cuenta de Twitter, como si con condenas y condolencias se pudiera frenar la violencia impune que tan sólo este año le ha costado la vida a cinco periodistas en Chihuahua, Guerrero, Veracruz y Baja California Sur, o detener la cacería de informadores y comunicadores que de 2000 a la fecha suma 114 asesinatos sin resolver y colocan a México como uno de los países “más letales” del mundo para el periodismo, según organizaciones como Reporteros Sin Fronteras o el Comité de Protección a Periodistas (CPJ).

Eso por no hablar de los más de 100 mil asesinatos violentos reportados en lo que va de este sexenio, las más de 10 mil mujeres muertas por violencia desde 2012, y así toda una danza de cifras oficiales y no, que convierten en números y estadísticas el horror de la violencia y la muerte en México, rematadas por un porcentaje de impunidad que ronda el 95% en los homicidios violentos en el país, según organismos internacionales como el Instituto para la Economía y la Paz.

Y para rematar esta tarde negra, de noticias funestas, a la contingencia por la violencia y la inseguridad en el país, se sumó otra contingencia, la ambiental decretada por la Comisión de la Megalópolis. Lo dicho: somos un país enfermo y con una capital contaminada.

NOTAS INDISCRETAS…

El magisterio se dividió en el Estado de México. La irrupción de una alianza entre dirigentes de la sección 36 con la candidata de Morena, Delfina Gómez, significa, en los hechos, que los maestros jugarán por dos vías en las próximas elecciones de gobernador. De un lado está la alianza del Panal, que comanda Luis Castro, con el candidato del PRI, Alfredo del Mazo, que en estos momentos, junto con Juan Díaz de la Torre, dirigente del SNTE, serían algo así como el “magisterio oficial” que va con el presidente Peña Nieto y el priismo, mientras otra parte de la Sección 36, con influencia de Rafael Ochoa y Fernando González, ambos operadores de Elba Esther Gordillo, apoyan a Morena y a Andrés Manuel López Obrador. ¿Cuál de las dos facciones del magisterio mexiquense le dará el triunfo a su candidato?...Los dados mandan irremediablemente Doble Serpiente.
13 Mayo 2017 04:00:00
La ejecución intolerable y la ordeña tolerada
En menos de una semana el país fue testigo de dos hechos graves, que pusieron en el centro del debate y la agenda pública dos temas que llevan todo el sexenio ocurriendo y que han sido ignorados, tolerados y pospuestos, ya sea por la apatía política y la falta de acuerdos o de plano por la incapacidad de un Estado rebasado y superado por la delincuencia: el robo de combustibles como negocio creciente del crimen organizado y los riesgos de violaciones graves a derechos civiles por el uso indiscriminado del Ejército en labores policiacas para enfrentar a la delincuencia.

El robo de combustibles, que tiene por lo menos 10 años ocurriendo de manera intensiva en el país, nunca creció tanto como en lo que va del sexenio del presidente Peña Nieto. Cada año, en los últimos cinco años, la extracción ilegal, perfeccionada y orquestada de gasolinas y diésel de los ductos de Pemex, se incrementó en un promedio de casi 300%, para un incremento total de más del mil por ciento durante esta administración. Los reportes oficiales reconocen que diariamente, el crimen organizado que controla esa industria ilegal y millonaria, con cárteles como Los Zetas, Del Golfo y Jalisco Nueva Generación, se roban un promedio de 5.5 millones de litros diarios de combustibles en 53 municipios, provocando pérdidas multimillonarias a la empresa petrolera y al presupuesto federal.

Toda esa gasolina circula y se vende una buena parte en el mercado nacional y a la vista de todos lo mismo en carreteras, donde se despacha en bidones, que en almacenamientos clandestinos, donde se vende entre 5 y 6 pesos el litro, o en la misma red de gasolineras controladas por Pemex que, a pesar de sus rígidos sistemas de control, no la detecta, y otra parte, sobre todo en los estados fronterizos como Tamaulipas, es exportada incluso a Estados Unidos y comprada por refinerías de Texas que luego se la revenden a Pemex como gasolina legal y a precios en dólares.

Es un negocio criminal y redondo en el que todos ganan. Ganan los narcos, que encontraron en este robo, relativamente fácil ante un Estado débil e incapaz de cuidar la kilométrica red de ductos, un actividad más lucrativa incluso que el tráfico de drogas; también ganan los pobladores de zonas depauperadas a los que, con el discurso ideologizado de que “el petróleo es de todos los mexicanos y por lo tanto tenemos derecho a usufructuarlo”, los cárteles han logrado meterlos a la ordeña donde obtienen ingresos que nunca ganarían como campesinos y obreros en trabajos eventuales y mal pagados. Aunque, igual que en el narco, al ganar dinero fácil, también se jueguen la vida por el riesgo de explosiones y derrames de combustibles hombres, mujeres y niños empleados como “carne de cañón”.

Y por supuesto también ganan los trabajadores de Pemex, ingenieros o sindicalizados, parte indiscutible de la red de corrupción que desde dentro de la empresa petrolera ayuda y apoya, con información de horarios, ubicaciones y presiones del paso programado de los combustibles por la red de ductos. Corrupción de la que no habla ni combate Petróleos Mexicanos ni su corrompido sindicato, aun cuando la empresa cuenta con sistemas y tecnología capaz de detectar variaciones de presión y merma de flujos en los ductos que transportan la gasolina y el diésel.

La cadena de la corrupción sigue con los empresarios gasolineros que, sabiendo el origen, compran y comercian combustibles robados, a través de sistemas duplicados de registro y almacenaje, de los que no se enteran o si lo hacen se coluden, las áreas de Pemex encargadas de controlar los combustibles entregados y vendidos a los expendios de su red. Y por supuesto, el círculo de la corrupción se cierra con el mismo Gobierno que, a través de una vigilancia deficiente o en muchos casos inexistente, tolera y permite toda esa cadena que empieza en la ordeña y termina en la distribución y comercialización de millones de litros en el mercado negro; pero que además, a través de Petróleos Mexicanos importa de algunas petroleras y refinerías de Texas, a precios en dólares, parte de esa gasolina robada que luego es revendida más cara a los mexicanos.

¿De nada de eso se enteró el Presidente que, después del desastroso operativo militar en Palmarito –detonado a su vez por el brutal ataque a una familia poblana en el que mataron a un niño de 2 años y violaron a una madre y su hija menor de edad– habló por primera vez en cinco años del problema y se comprometió a combatirlo?

La declaración tardía de Peña es de una ingenuidad total y preocupante: “El robo de combustible, hay que decirlo y tenerlo presente, es un delito. Quienes lo practican exponen a sus familias y dañan a sus comunidades. La delincuencia organizada engaña y utiliza a la población para cometer el ilícito […]. He dado indicaciones […] para instrumentar una estrategia integral para combatir este ilícito en toda la geografía nacional”, dijo Peña en la conmemoración del 5 de mayo.

La ejecución y la emboscada. El otro hecho que tampoco es nuevo, pero que esta semana volvió a desatar el debate, es el abuso cometido por un soldado que en el operativo del Ejército en Palmarito, y luego de haber sido agredidos por sujetos armados que emboscaron al convoy militar provocándole cuatro bajas, decidió dispararle a uno de los presuntos delincuentes a quemarropa y cuando ya estaba abatido en el piso. ¿Es nuevo que algunos miembros del Ejército incurran en ejecuciones extrajudiciales? No, aunque esta vez quedó registrada en un video tomado por una red sofisticada de cámaras montadas por los mismos delincuentes que se roban el combustible.

Y a pesar de la defensa oficiosa que muchos quisieron hacer del Ejército, la misma Sedena reconoció y pidió que se investigue y se sancione a uno de sus integrantes que actuó fuera del orden legal.
09 Mayo 2017 04:00:00
El final de la ‘verdad histórica’
El documento elaborado por el exvisitador general de la PGR, César Alejandro Chávez Flores, y revelado ayer por El Universal, es el golpe definitivo que termina de derrumbar la cuestionada “verdad histórica” del exprocurador Jesús Murillo Karam y toda la investigación oficial del Gobierno mexicano que se tejió y se construyó sobre ilegalidades. Según lo documentado en su momento por el visitador de la Procuraduría, las averiguaciones previas federales incluyeron testimonios obtenidos bajo tortura, diligencias fuera de la legalidad, imputaciones de delitos con base en violaciones graves al debido proceso y a derechos humanos de los detenidos, además del rompimiento de la cadena de custodia, lo que significa que ningún tribunal ni nacional ni internacional sostendría esa investigación, si se impugna su legalidad o constitucionalidad.

La denuncia interna, hecha por Chávez Flores, la cual le costó su separación del cargo en septiembre de 2016, fue conocida en su momento por la procuradora Arely Gómez y por el presidente Enrique Peña Nieto; tras entregar el documento, al visitador general le pidieron “retirar o modificar” su documento, en el que ya denunciaba las irregularidades, incluidas las diligencias ilegales realizadas por Tomás Zerón en el río San Juan para la “siembra de evidencias” en el hallazgo de los primeros restos y el traslado ilegal, sin presencia de su abogado, del reo Agustín García Reyes, a la zona donde se encontraron, supuestamente, las primeras osamentas que después se identificaron como pertenecientes al normalista de Ayotzinapa, Alexander Mora.

Pero ante la negativa de César Chávez de desaparecer o desdecirse de su investigación, el presidente Peña Nieto ordenó su destitución y el nombramiento de una nueva visitadora, y en lugar de proceder legalmente en contra de Tomás Ruiz, por delitos contra la administración de la justicia, aun cuando ya era señalado públicamente por el GIEI y los padres de los normalistas como responsable de la “siembra de evidencias”, el Presidente le ordenó a la procuradora Arely emitir un comunicado anunciando su “renuncia” de la Agencia de Investigación Criminal y “reconociéndole su trabajo”, al mismo tiempo que desde Los Pinos salía, con unas horas de diferencia, otro comunicado en el que Peña premiaba a Zerón y lo invitaba como secretario del Consejo de Seguridad Nacional, dependiente de la Presidencia de la República.

Se sellaba así no sólo la impunidad de Tomás Zerón, quien fuera coordinador de Investigación de la Procuraduría mexiquense en los tiempos del gobernador Peña Nieto y estuviera al frente de polémicas investigaciones como la del caso de la niña Paulette, bajo el mando del entonces procurador Alfredo Castillo, además de otras “polémicas” y dudosas investigaciones.

Y de paso, el Gobierno peñista confirmaba una vez más que detrás de todo el entramado de ilegalidades, mentiras y violaciones sobre el que se construyó su “verdad histórica” del caso Ayotzinapa, estaba la intención de ocultar, de desviar y de enterrar los verdaderos sucesos y responsables involucrados en la desaparición de los 43 normalistas en septiembre de 2014.

Hoy que se revive el documento elaborado por Chávez Flores –por cierto aspirante a la Fiscalía Anticorrupción que sigue pendiente en el Senado de la República– no sólo queda en evidencia que durante los últimos 2 años y 8 meses las investigaciones de la PGR no sirvieron para esclarecer ni los móviles ni las razones por las que desaparecieron con tanta saña a 43 jóvenes, sino que además tergiversaron evidencias y siguieron pistas y declaraciones forzadas que no necesariamente dijeron la verdad sobre todas las personas, grupos criminales o instituciones que participaron o fueron cómplices, ya sea por acción o por omisión, en la detención, secuestro, desaparición y asesinato de los normalistas. Y también la reaparición y difusión de esa investigación interna, con sus documentadas violaciones al debido proceso y a los derechos humanos de varios de los acusados, abre la puerta a que se caiga definitivamente la indagatoria oficial. Y entonces sí, 32 meses después, el Caso Ayotzinapa volvería a empezar de cero. Y tal vez esta vez ya no sea el gobierno federal quien investigue, sino las instancias internacionales a las que tanto se criticó y se atacó por su colaboración en este caso impune y paradigmático.
06 Mayo 2017 04:00:00
Los otros amigos del ‘Dragón’
Las redes de corrupción y los millonarios negocios de Luis Carlos Castillo “El Dragón” no sólo se extendieron desde el centro de la República Mexicana, el Estado de México, Aguascalientes y el antiguo Distrito Federal hasta la frontera norte del país en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas; la capacidad de este empresario para mezclar los negocios privados con la política también traspasó el río Bravo y alcanzó al sur de Texas, en donde sentó las bases de su emporio financiero, lo mismo como empresario constructor que como socio de un banco, el International Bank, donde lavaba el dinero –el suyo y el de sus amigos políticos– proveniente de contratos ilegales, sobornos, recursos públicos y negocios al margen de la ley.

De hecho fue la clase política texana, del Partido Republicano, la que primero ayudó a encumbrarse a este empresario mexicano de origen humilde, originario de Anáhuac, Tamaulipas, que, aprovechando sus relaciones políticas y su habilidad para corromper a funcionarios y gobernantes, primero conquistó el sur de Texas, desde Mission, McAllen y hasta Houston. Es conocida su sociedad política y de negocios con el alcalde de Mission, Texas, Norberto Salinas, del Partido Republicano, y con el exgobernador Rick Perry.

Fue desde Estados Unidos, donde ya tenía una amplia red de relaciones con los republicanos texanos, de donde vino a México para hacer sus primeros contactos con dos personajes claves: Enrique Martínez y Martínez, empresario y gobernador priista de Coahuila de 1999 a 2005, y Alfredo del Mazo González, exgobernador mexiquense y uno de los líderes del Grupo Atlacomulco que hoy gobierna el país. Estos dos “amigos” lo conectaron con el resto de los gobernadores mexicanos que después formarían parte de sus redes: Humberto Moreira, Tomás Yarrington, Eugenio Hernández, Egidio Torre, Natividad González, Rodrigo Medina, Enrique Peña Nieto y Armando Reynoso Femat. A varios de ellos los ha mencionado y acusado “El Dragón” en sus declaraciones como “testigo protegido” en la Corte federal de Corpus Christi.

Pero antes de cruzar la frontera, Luis Carlos Castillo ya había sentado sus reales en Texas. Su relación con el alcalde varias veces reelecto de Mission, Norberto Salinas, llegó a ser tan cercana que hasta se hablaba de una “sociedad” entre el empresario constructor y banquero y el político republicano. Con Salinas en Mission, Castillo vivió su mayor bonanza económica y de negocios. De hecho, actualmente en el juicio en la Corte del Sur de Texas, a donde fue presentado tras ser detenido en agosto de 2016, su abogado era Rick Salinas, hijo del alcalde Salinas. Sus vínculos estrechos con la clase política republicana de Texas también quedaron de manifiesto cuando, en 2005, el entonces gobernador Rick Perry asistiera a la inauguración de su lujosa mansión en el club de Golf Cimarrón 3 en McCallen, valuada en casi 10 millones de dólares y la cual hoy le ha sido confiscada por el Gobierno de Estados Unidos.

En esa época de cercanía con los republicanos fue cuando logró hacerse socio del International Bank, institución financiera de McAllen, en donde abrió infinidad de cuentas para triangular y lavar el dinero que obtenía de sus negocios turbios con políticos tanto en México como en Estados Unidos.

La “reconquista de Texas”. Porque fueron esas relaciones políticas sólidas en Estados Unidos y su papel como socio de un banco texano importante, lo que llevó a muchos gobernadores de México a confiar en Luis Carlos Castillo Cervantes para hacer “negocios” de corrupción con él. ¿Si era bien visto en Texas, amigo cercano de encumbrados políticos republicanos y hasta socio de un banco del vigilado sistema financiero estadunidense, ¿cómo no creer que era un empresario “confiable” para aceptar darle contratos a sobreprecio, recibirle a cambio millonarios sobornos y además confiarle el dinero producto de esa corrupción para que él los ayudará a “lavarlo” con una sofisticada ingeniería bancaria y financiera que terminaba en cuentas de Estados Unidos?

Así fue que varios políticos mexicanos, Martínez y Martínez, Moreira, González Parás, Medina, Yarrington, Hernández, Egidio, Peña, Reynoso no sólo aceptaron gustosos hacer “negocios” con “El Dragón”, sino que además comenzaron a comprar, con el dinero ilícito que obtenían de esos manejos financieros, casas y residencias de lujo en McCallen, Missión, El Paso y hasta en Houston. El 95% de los dueños de casas, negocios y desarrollos en la zona del Cimarrón 3 eran mexicanos, lo mismo gobernadores, empresarios y familias acomodadas de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas que se hicieron de propiedades en esa zona. Era tan fuerte la presencia mexicana en esa región, la de mayor auge económico en el sur texano, que “El Dragón” y sus amigos políticos solían decir en tono de broma que al comprar propiedades estaban llevando a cabo “la reconquista de Texas”.

La pregunta es si ahora que Castillo Cervantes declara como “testigo protegido” también hablará de sus negocios y relaciones con los políticos del Partido Republicano en Texas o si sólo denunció a políticos mexicanos. Porque hasta ahora, en las 79 hojas filtradas, de una declaración de 30 mil hojas, sólo han salido a relucir, en los interrogatorios que realiza el fiscal Keneth Madgison, nombres de políticos en México a los que “El Dragón” acusa de haberles ayudado a lavar dinero proveniente tanto de sobornos que él les pagaba por contratos inflados de pavimentación de carreteras, como del saqueo de recursos públicos de los presupuestos de los estados que gobernaban.

¿Será que los fogonazos que escupe el también llamado “Rey de los Dragones” igual alcanzarán a los políticos estadunidenses que pudieron ser parte de su red de corrupción o el fiscal Madgison –que ya parece más bien fiscal anticorrupción de México– sólo está interesado en perseguir a los gobernantes corruptos de origen mexicano y no a los de su país?
03 Mayo 2017 04:00:00
¿Quién amenaza al ‘Peje’?
La elección del Estado de México se perfila, a un mes de las votaciones, hacia una contienda final entre dos candidatos, Delfina Gómez, de Morena y Alfredo del Mazo, del PRI. El escenario original de una elección a tercios, que se veía al arranque de las campañas, cambia según las últimas encuestas publicadas, por la caída de la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, que se rezaga en el tercer lugar. Y mientras la caída de Josefina coincide con pleitos verbales y amenazas de ruptura en las cúpulas panistas por la sucesión presidencial, en la entidad mexiquense el ambiente se polariza y se enrarece con la aparición de “mantas” y autos incendiados que, imitando el estilo del narco, lanzan amenazas contra el dirigente de Morena, Andrés Manuel López Obrador.

A estas alturas la disputa por la codiciada Gubernatura mexiquense se centra entre el poderío de la maquinaria priista y su capacidad de movilización y acarreo de votantes, y un nivel de participación ciudadana importante que refleje el alto nivel de inconformidad social presente y que pudiera poner en jaque al voto duro del partido gobernante. Pero el tema de las “mantas” con amenazas contra López Obrador introduce elementos de incertidumbre que, sin ser nuevos en las elecciones mexicanas, sí resultan preocupantes por los antecedentes en el país: las amenazas de violencia y el llamado “voto del miedo” que con ellas se puede inducir.

Y aunque todavía no es claro si las “mantas” que aparecieron primero en Acolman y luego en otros municipios mexiquenses son mensajes reales de algún grupo criminal, como se quiere hacer parecer, o si se trata de un montaje político para inducir miedo a los electores, el tema ya provocó toda clase de reacciones: desde una carta del dirigente de Morena al presidente Peña Nieto, donde lo responsabiliza de ataques en su contra y de ordenar la filtración de los videos en los que su candidata Eva Cadena recibe dinero a manos llenas y hasta en tres ocasiones, hasta un debate sobre el tema de la seguridad de candidatos y dirigentes.

Pero, ¿quién está detrás de esas mantas y sus delicados mensajes? La pregunta se la hicieron desde el lunes en una reunión interna de Morena, en la que varios dirigentes expresaron preocupación por el tema y recomendaron que López Obrador acepte reforzar los guardias que lo custodian. Pero, según afirman participantes en esa reunión, Andrés Manuel se negó a aumentar su seguridad con el argumento de que “me van a aislar de la gente”. Y, según dicen, el líder de Morena se tomó el tema con humor tabasqueño: “Es muy sencillo. No hay que preguntar de quién son las mantas, sino más bien como diría Chico Ché ¿de quén Chong esas mantas?”.

Porque en el círculo lopezobradorista tienen la teoría de que hay “manos políticas” de alto nivel detrás de la estrategia echada a andar el sábado en el Estado de México. Se busca, dicen, sembrar miedo en la ciudadanía y meter la idea de que puede haber violencia para desalentar la participación electoral. Algunos ven incluso el sello y la mano de Miguel Ángel Yunes, el Gobernador de Veracruz, quien ha sido el rostro visible de la estrategia de golpeteo contra López Obrador, en alianza con otros grupos de poder. El propio Andrés Manuel, en la carta a Peña Nieto, menciona al secretario de Gobernación, Miguel Osorio, como supuesto “filtrador” de los videos de su candidata en Veracruz, basado en un “dato” que dice tener, del que no da mayores elementos.

Pero más allá de datos y sospechas, en Morena sí hay preocupación y no todos toman el tema de las amenazas tan a la ligera. “Así comenzó lo de Colosio y hay que ver como terminó”, expresó un colaborador cercano. Ayer mismo, en su colaboración habitual en el diario “Milenio”, Ricardo Monreal, jefe delegacional por Morena, habla de un “Deja vú mexiquense” y señala paralelismos entre los mensajes amenazantes contra López Obrador y los hechos trágicos de 1994 por el asesinato del candidato presidencial del PRI: “El país no aguanta otro 1994 (Colosio, EZLN, crisis económica y Ruiz Massieu). Alguien quiere soltar nuevamente a los demonios (Mario Ruiz Massieu dixit). Las autoridades federales y mexiquenses deben aclarar ya el incidente de las mantas, sino el mantra de la autoría mafiosa caerá sobre sus cabezas inevitable y fulminantemente”, dice Monreal.

En la carta de López Obrador a Peña aparece esa vocación de mártir de la que hablan sus colaboradores cercanos que le recomiendan aumentar su seguridad: “No se equivoque, Presidente. Yo no lucho por cargos ni por dinero. Lucho por ideales y principios. Y es la honestidad lo que estimo más importante; por eso, su actitud hirió mi dignidad. Y, como decía El Quijote, cuando está de por medio la libertad o la honra, se puede y se debe arriesgar hasta la vida”.

Si alguien piensa que un nuevo mártir político le sirve en estos momentos al país, se equivoca rotundamente.
02 Mayo 2017 04:00:00
Las idas de Calderón
Desde que dejó la Presidencia en 2012, Felipe Calderón parece no superar el síndrome de haber sido el gran mandamás del PAN y haber perdido el control absoluto que tuvo del blanquiazul. Porque van al menos dos ocasiones en que el expresidente, molesto con sus dirigentes y sus decisiones, amaga con abandonar su militancia en el partido que lo llevó a Los Pinos, a donde pretende volver ahora de la mano de su esposa, Margarita Zavala.

La amenaza de Calderón en el pleito verbal que protagonizó durante el Consejo Nacional con Juan José Rodríguez Prats, en el que reclama un manejo discrecional del PAN por parte de Ricardo Anaya y su grupo, además de inconsistencias en el padrón de militantes, según el audio difundido por El Universal, no es la primera que hace el expresidente de abandonar el partido en el que creció y que lo encumbró hasta la Presidencia de la República.

A principios de mayo de 2014, cuando estaba por consumarse la reelección de Gustavo Madero como dirigente, Calderón, quien ya se encontraba en Boston, dando cátedra en la Escuela de Gobierno de Harvard, dejó ver su rabia contra Madero, a quien nunca quiso porque en 2010 derrotó a su candidato Roberto Gil Zuarth. Y en busca de revancha, el calderonismo mandó a Ernesto Cordero en aquel 2014 a competir con Madero, desatando una fuerte polarización entre panistas que se acusaron de toda clase de corrupción entre ellos.

Por aquellos días, un grupo de diputados panistas que estaba de viaje en Boston se encontró al expresidente Calderón en un bar; se acercaron a saludarlo. Cuando uno de los legisladores le preguntó cómo veía la elección en su partido, que se realizaría esa misma semana, Calderón se descosió y comenzó a hablar pestes de Gustavo Madero: “Si gana Madero prefiero crear otro partido”, les dijo entonces a los diputados.

Ni lo creó ni se fue del PAN, y un par de meses después de esa amenaza, en julio de 2014, Calderón volvía a México con un nuevo objetivo: que Margarita Zavala fuera candidata a diputada en las intermedias de 2015, pero al no lograr los votos suficientes en la Comisión Permanente del panismo, Margarita no pudo ser diputada y, enojados, los Calderón se plantearon otro objetivo: si no podía ser legisladora, Zavala sería entonces candidata a la Presidencia.

Por eso ahora que el expresidente, enojado por los reclamos de Rodríguez Prats, vuelve a amenazar con irse del panismo, habría que tomar con reservas al exinquilino de Los Pinos.

Esto le dijo Rodríguez Prats: “Te voy a pegar Felipe, te voy a pegar, porque el periodo más gris fue cuando tú entraste a la Presidencia de la República. Ahí se acabaron los debates, nos impusiste a Germán, nos impusiste a César Nava; nos quisiste imponer a Roberto Gil, nos quisiste imponer a Ernesto Cordero, hiciste declinar en la forma más cruel y más ruin a los otros candidatos… entonces recuerdo tu lema cuando aspiraste a la Presidencia del partido: ‘Ganar el Gobierno sin perder el partido’, y resulta que cuando entraste al gobierno se perdió el partido”. Fue cuando Calderón respondió con varias quejas y su amenaza de que “no me ayuden porque sí he pensado en irme del PAN”.

Incluso en algún momento de ese escarceo verbal entre Calderón y Prats, el tabasqueño le reprochó al matrimonio presidencial “su falta de compromiso con el PAN” porque mientras el expresidente “se quiere salir del partido” Margarita amagaba con irse “como candidata independiente”. Y en ese momento la señora Zavala se molestó y se defendió diciendo que ella nunca había mencionado lo de ser candidata independiente y que sólo iría por el PAN, aunque Juan José le insistía a Margarita que sí llegó a declarar su posible candidatura independiente.

Al final quedan claras dos cosas: la primera, que el panismo sigue tan dividido y enfrentado como desde hace 7 años, cuando los calderonistas perdieron el control del partido que reclaman desde entonces. Y esa división se vuelve a hacer presente y se puede ahondar con la elección del candidato del PAN a la Presidencia en 2018. Y la segunda, que con tanta amenaza de que se va y se va y no se ha ido (como dijera José Alfredo) el expresidente Calderón parece querer emular los pasos de su padre, don Luis Calderón Vega, quien en 1981, después de 42 años de militar en el partido del que fue fundador, renunció al PAN en un arranque de ira contra el entonces dirigente Abel Vicencio Tovar. Entre sus motivos de renuncia estaban sus diferencias con el cambio ideológico del panismo, que abría sus puertas a los primeros empresarios.
29 Abril 2017 04:00:00
Y el dragón escupió fuego
En noviembre pasado, tras la detención en Estados Unidos del empresario Luis Carlos Castillo, acusado de lavado de dinero y fraude bancario en ese país, además de haber pagado “sobornos” millonarios a varios gobernadores mexicanos a cambio de contratos de pavimentación carretera “inflados” y a “sobreprecios”, le dijimos en este espacio que tras la caída de este millonario constructor, muchos políticos en México iban a salir “quemados” si el llamado “Dragón”, como apodan a Castillo, comenzaba a escupir fuego y a hablar a las autoridades estadunidenses sobre las redes de corrupción millonaria que tejió en México con varios gobernadores del PRI y del PAN.

Y, tras convertirse en “testigo protegido” para el Departamento de Justicia de EU, para evitar una sentencia de 20 años de cárcel, el “Dragón” escupió. Y entre los nombres que acusó este empresario carretero –en sus primeras declaraciones oficiales, desclasificadas y obtenidas por los periodistas Francisco Pazos y María Idalia Gómez, y publicadas en el semanario Eje Central de Raymundo Riva Palacio– están los de los priistas Humberto Moreira, exgobernador de Coahuila y actual candidato a diputado local por el Partido Joven, junto a su sucesor interino Jorge Torres López; Eugenio Hernández, exgobernador de Tamaulipas, junto con el hoy preso en Italia, Tomás Yarrington; y Armando Reynoso Femat, exgobernador panista de Aguascalientes. A todos ellos dice haberles pagado, a cambio de contratos carreteros “inflados”, sobornos millonarios que él mismo les ayudaba a “lavar” en bancos estadunidenses a través de empresas fantasma. También aparece mencionado en esas indagatorias, por el empresario coahuilense Guillermo Flores Cordero, “lavador” de dinero para Eugenio Hernández, el hoy presidente Enrique Peña Nieto, como “amigo” del “Dragón”, cuando fue gobernador del Edomex.

“El empresario Guillermo Flores Cordero aseguró en su testimonio que la influencia de Castillo Cervantes se fortalecía por la amistad que tenía con los exgobernadores Humberto Moreira y Eugenio Hernández, e incluso con el presidente Enrique Peña Nieto, cuando éste fue gobernador del Estado de México”, señala la investigación de Pazos y María Idalia para Eje Central.

En las SERPIENTES Y ESCALERAS del 11 de noviembre pasado le comentamos de una reunión en McAllen, Texas, en la residencia de “El Dragón” en esa ciudad, realizada a finales de agosto de 2010 y a la que asistieron varios gobernadores priistas de aquella época. Entre los mandatarios que acudieron a aquel encuentro con el empresario Castillo Cervantes, hoy “testigo protegido”, estaban varios de sus amigos que hoy está denunciando en la Corte Federal de Corpus Christi: Humberto Moreira, Eugenio Hernández, Armando Reynoso Femat, y Enrique Peña Nieto, entre otros. Y en aquel encuentro, le dijimos, se selló el llamado “Pacto de McAllen”, según el cual los mandatarios asistentes se comprometían, junto con el empresario anfitrión, a apoyar la candidatura del mexiquense Peña Nieto.

Moreira, ¿la primera víctima? Justo cuando se conocía el contenido de las primeras declaraciones de “El Dragón” Castillo como testigo protegido en EU, el PRI nacional, a través de su Comisión de Justicia Partidaria, decidió de manera sorpresiva la expulsión de sus filas del exgobernador de Coahuila, Humberto Moreira Valdés, quien fuera también ex dirigente nacional de ese partido entre 2010 y 2012. El motivo oficial de quitarle su militancia a Moreira fue que había sido postulado como candidato del Partido Joven a diputado local en su estado, con lo cual violó los estatutos priistas. Pero la premura por apurar la expulsión de su exlíder nacional más bien parecía responder al escándalo que se viene sobre Humberto Moreira y hasta una posible orden de aprehensión por los señalamientos que le hace Castillo Cervantes, quien afirma haberle pagado 40 mdp, entre diciembre de 2007 y enero de 2008, como sobornos a cambio de contratos con sobreprecios que recibió el empresario para pavimentar carreteras de Coahuila.

Moreira es uno de los principales mencionados en las declaraciones de Castillo Cervantes, quien dice haber conocido al exgobernador en 2008 y haber comenzado con él las relaciones de intercambio de contratos inflados a cambio de sobornos, que después se repetirían en otras entidades como Tamaulipas y Aguascalientes. “El Dragón” asegura que él llevó personalmente en aquellas fechas 80 millones a Coahuila en su avión y se los entregó al entonces secretario de Hacienda de Moreira, Jorge Torres López, quien después sería su sucesor, y a Héctor Javier Villareal, que después sería el titular de Finanzas de Torres López. De esos 80 millones, 40 millones le fueron llevados “en sacos de tela” a Moreira en su residencia de Saltillo, por Torres López y Villarreal, según relató este último en un testimonio en Estados Unidos. Los otros 40 millones, fueron repartidos a funcionarios de Moreira que los invirtieron en Las Bahamas para lavarlos.

El mismo modus operandi continuaría entre el empresario Castillo y el gobernador Torres López cuando este sustituyó a Humberto Moreira al ser nombrado dirigente nacional del PRI, apoyado por el entonces gobernador y precandidato presidencial, Enrique Peña Nieto. Todo el dinero que Castillo les pagaba a los dos gobernadores de Coahuila era movido a través de complejas redes financieras en cuentas de bancos de México que luego eran movidos, a través de empresas fantasma y prestanombres.
26 Abril 2017 04:00:00
¡Que devuelvan las entradas!
Como ejercicio democrático para conocer posiciones, pensamientos y propuestas de los candidatos ante la problemática social, estuvo lleno de lugares comunes y propuestas genéricas; como espacio de contraste para evaluar debilidades, fortalezas, historias personales, honestidad o capacidad de los aspirantes resultó decepcionante; y hasta en términos de formato y producción televisiva, el primer debate entre los candidatos a gobernar el Estado de México fue demasiado pobre y aburrido. Un debate gris y anodino que no despertó entusiasmo alguno, con candidatos robotizados y contenidos que ni sacaron sus mejores armas, ni lucieron su mejor imagen, ni se atrevieron a lanzar una sola frase audaz o una propuesta osada fuera de la demagogia tradicional. Nada para recordar.

Si se hubiera tratado de un Pago por Evento los varios millones de televidentes o internautas que siguieron la transmisión de este primer debate en la elección mexiquense tendrían que exigir que les devuelvan lo gastado. En hora y media de duración no hubo un solo momento climático ni de tensión. Ni siquiera cuando Josefina Vázquez Mota abrió el debate con una acusación de descuentos ilegales de Delfina a los trabajadores de Texcoco, que la candidata de Morena dejó pasar sin responder; tampoco cuando al correcto y pulcro Alfredo del Mazo lo acusaron de beneficiarse de la corrupción de OHL e Higa, o de ser “amigo de los Duarte, los Borge o los Yarrington”; y menos cuando el priista intentó un tibio revire a Josefina “por los mil millones que te robaste de los migrantes”. Nada que sacudiera, que preocupara y mucho menos que descompusiera al adversario. Ataques que fueron como balas de salva y repitieron acusaciones ya sabidas, que no sorprendieron a nadie, menos a los supuestos acusados.

Fue como si de pronto la llamativa y estratégica elección mexiquense se volviera intrascendente; como si la llamada “joya de la corona”, a juzgar por el nivel de debate mostrado por sus aspirantes, se volviera un vulgar brillante. Porque ni en las cifras, ni en los datos, ni mucho menos en sus diagnósticos o propuestas de solución, los candidatos supieron reflejar las dimensiones de un estado que, tanto en sus recursos como en su grave problemática económica, política y social, es de primer orden. De la inseguridad, con mucho el problema más grave y sensible para los mexiquenses, apenas menciones, esbozos, promesas vagas; del feminicidio y la violencia contra las mujeres, que colocan a la entidad mexiquense como la de mayor incidencia nacional y con “alerta de género” en varios municipios, sólo menciones superficiales que no reflejaron ni por asomo –ni siquiera en el discurso de tres candidatas mujeres– el drama y la tragedia de miles de mujeres violadas, maltratadas y asesinadas brutalmente todos los días en ese estado.

Del narcotráfico y su violencia en la zona sur del estado, colindante con Guerrero y Michoacán o la operación de cárteles de las ciudades más pobladas ni una sola mención y de la inseguridad en el transporte, quizás el delito más común en las grandes zonas urbanas mexiquenses sólo hicieron comentarios generales y ningún dato o estadística que lo dimensionara y mucho menos propuestas concretas y aterrizadas para combatirlo. Lo mismo pasó con la corrupción, el otro gran tema de la noche: menciones genéricas a las grandes constructoras beneficiadas en el estado, Higa y OHL, alusiones rápidas a la “casa blanca” de Peña Nieto y del Grupo Atlacomulco y una sola cifra constatable del costo de la corrupción en la entidad de 117 mil millones de pesos. Para combatirla los mismos planteamientos demagógicos: fiscalía autónoma, eliminación del fuero, persecución de los funcionarios corruptos y hasta cadena perpetua para ellos. Una sola mención al gobernador Eruviel Ávila y al presidente Peña Nieto del candidato del PT, Óscar González, que dijo que “los voy a meter a la cárcel” por “lo que han robado al estado”.

Un Alfredo del Mazo contenido, acartonado, demasiado preocupado en demostrar superioridad y preparación para gobernar “fuerte y con todo”, como su predecible eslogan. Una Delfina Gómez que, aunque apeló a la idea de ser “una gente como tú”, no tuvo argumentos convincentes y confirmó que sola y sin López Obrador pierde fuerza y presencia; una Josefina Vázquez Mota que, aunque enseñó el colmillo y fue la que mejor le hablaba a la cámara, no dejó de ser la misma Josefina de siempre: plana, acartonada, hablando siempre como si estuviera grabando un spot. De Juan Zepeda, que había despertado expectativas, decepcionó su insistencia en presentarse como “alcalde exitoso” y en hablar de Ciudad Neza como si fuera Estocolmo.

Al final, el primer debate de la competida elección mexiquense no reflejó el fragor de la contienda que se libra en ese estado. Fue tan anodino que difícilmente hubo un ganador claro y creíble, pero eso sí, muchos perdedores en el electorado mexiquense, sobre todo el indeciso, que tendrá que esperar a ver si un segundo debate lo ayuda a decidirse. Porque este, literalmente, pasó de noche.

25 Abril 2017 04:00:00
Morena y los nuevos videoescándalos
Justo cuando se anticipaba a decir que su partido “no recibe dinero de corruptos”, a Andrés Manuel López Obrador se le cumplió su peor presagio. La aparición de un video donde la diputada de Morena, precisamente en Veracruz, Eva Cadena, recibe dinero en efectivo (500 mil pesos) de una mujer no identificada, coloca al dirigente y aspirante presidencial en una tormenta mediática y política que, por primera vez en mucho tiempo, le quita la iniciativa y lo coloca a la defensiva tanto en los comicios estatales de este año como en la adelantada sucesión presidencial.

Por más que López Obrador acuse que a su diputada le pusieron “una trampa” y argumente ofensivas de “la mafia del poder ”, o por más que en su partido nieguen cercanía con la legisladora veracruzana –a quien él abraza y defiende en un mitin en Las Choapas, por las mismas fechas que ella recibió el medio millón “para López Obrador”–, la contundencia de las imágenes y el audio del video obtenido por El Universal no deja dudas de la entrega de esos recursos, aceptada de total conformidad por la candidata de Morena, que dice que los entregará a su líder nacional.

Es cierto que 500 mil pesos parecen poco comparado con otras entregas ilegales de recursos –como los mil millones de pesos que, él mismo refiere, le dio el Gobierno de Peña Nieto a Josefina Vázquez Mota, o incluso los mil 500 millones que Javier Duarte se ufanaba de haber dado a la campaña peñista; pero la discusión no es sobre montos o quién es más corrupto a partir de la cantidad de dinero ilegal que recibe: el hecho contundente es que, cuando López Obrador pregonaba que ni él ni su partido recibían dinero “de corruptos”, a una diputada de su partido la grabaron recibiendo recursos ilegales y aceptando ser “conducto” para dárselos a él, cosa que no se sabe si finalmente ocurrió.

Y aunque la reacción en Morena fue inmediata al cancelar la candidatura de Cadena, López Obrador necesitará más que un video para parar el escándalo. Debe investigar a fondo si, como Eva, a la que defendía y negaba con su “dedito” que fuera corrupta, no tiene en su partido otros dirigentes, legisladores o candidatos susceptibles de caer en “trampas” y recibir dinero dudoso por “donaciones al movimiento”. Porque si hay otras “Evas” o “Adanes” dentro de Morena, el golpeteo contra el puntero en las encuestas será inmisericorde. No basta que él lo niegue y sus fieles le crean; el daño entre simpatizantes puede crecer si no hay acción o explicación clara del dirigente y aspirante a 2018.

Tampoco se trata de desgarrarse las vestiduras, como hizo ayer el dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa, que aprovechó la balconeada morenista para apuntar su dedo flamígero hacia la corrupción ajena, exigir “investigaciones” y hasta pedir la renuncia de su dirigente, cuando el priismo no explica aún porque toleró y tapó la corrupción de Javier Duarte por más de 5 años o la de César Duarte, la de Roberto Borge o la de Emilio Lozoya, exdirector de Pemex exonerado ayer de juicio político por diputados del PRI, los mismos que protegieron al chihuahuense Antonio Tarim para que no fuera detenido y que hoy se niegan a desaforar al ex secretario de Finanzas de Duarte, Tarek Abdalá.

Pero sin duda López Obrador debe bajarse de la nube y dejar de creer que su sola palabra o la ausencia de riquezas y propiedades que pregona, desactivará la posible existencia de casos de corrupción en su partido. Suponer que porque él no se corrompe tampoco lo hacen todos los que le rodean es un error que ya cometió como jefe de Gobierno del DF, cuando creyó o, al menos eso dijo, que René Bejarano no se corrompía ni pedía dinero a su nombre a Carlos Ahumada y otros empresarios. ¿Volverá a tropezar con la misma piedra?

NOTAS INDISCRETAS...

Cada vez son más fuertes las versiones atribuidas a supuestos “cercanos a Duarte” que aseguran que el hoy preso en Guatemala tiene lista toda una videoteca con filmaciones de muchos amigos, aliados y hasta opositores a los que les dio dinero para financiar campañas o proyectos. Y la lista de videograbados, dicen, es amplia y va desde candidatos del PRI hasta diputados opositores en su estado o abanderados también de la oposición morenista. Si eso resulta cierto, preparémonos para los videoescándalos versión 2017… A propósito de Enrique Ochoa, anda tan ocupado grabando videos contra sus adversarios que tal vez descuida la operación interna con el priismo. Porque en la Fundación Colosio se escucha que varios de los consejeros de ese órgano preparan un duro revés para Ochoa y su propuesta de dar la presidencia del organismo a José Murat.
22 Abril 2017 04:00:00
Duarte, mientras más le mueven, más apesta
Como el excremento, que entre más se le mueve más apesta, así está el caso de Javier Duarte. No pasa un día, desde que detuvieron al político veracruzano, que no surjan nuevos elementos, nuevos datos, que aumentan el escándalo y la enorme desconfianza de los mexicanos sobre su captura. Y si alguien en el Gobierno federal pensó por un momento que esta detención con tintes de entrega pactada, les iba a traer algún beneficio político o electoral, está claro que se equivocaron; hoy el nombre de Duarte es un desecho pestilente que no sólo sigue dañando al PRI, sino que al remover toda la suciedad concentrada en seis meses de su fuga, se ha convertido en una invocación tóxica con la que todos los partidos intentan ensuciarse unos a otros.

Qué tanto apestará Duarte y su millonaria corrupción, que hoy todos buscan deslindarse, desmarcarse, alejarse lo más posible de la hediondez que despide. Los que fueron sus amigos, protectores y promotores, ya ni se acuerdan: “No recuerdo ya la alusión, pero seguramente alguna vez la hice”, ha dicho el mismo Peña Nieto que en 2012 elogiaba a Duarte y otros gobernadores priístas como “la cara del nuevo PRI”. “No es mi amigo, sólo tuve con él una relación institucional”, afirmó el candidato priísta Alfredo del Mazo, quien felicitaba en Twitter a “mi amigo Javier Duarte” el día que tomó posesión del cargo. Lo mismo han acusado en redes a Felipe Calderón y a Margarita Zavala, por aparecer junto a Duarte tomando un café lechero en La Parroquia; a Roberto Gil, que aparece sonriente junto al expresidente Salinas y al veracruzano en una fiesta, o a Ernesto Cordero, que como secretario de Hacienda, aparece en un video grabado en 2011 elogiando y poniendo como ejemplo “la disciplina financiera” del gobierno duartista de Veracruz.

Pero de todos los deslindes apresurados y los intentos por huir del hedor que despide el detenido en Guatemala, el más público y notorio —por no decir burdo— fue el que hizo Andrés Manuel López Obrador. Su video en las redes sociales, en el que advierte que la captura “del gobernador corrupto de Veracruz” se hizo “para perjudicar y enlodar a Morena” y vaticina que “Duarte va a salir a decir que le dio dinero a Morena”, no sólo le ha valido críticas y mofas de sus detractores por el tono profético que utiliza, sino que además fue interpretado como una señal de nerviosismo del dirigente nacional de Morena.

Porque aunque López Obrador buscaba mandar el mensaje a sus fieles seguidores y simpatizantes, a los que pide “no preocuparse porque no es cierto” y afirma que en su partido no son corruptos y que no recibieron dinero de Duarte, lo anticipado de sus comentarios, apenas unas horas después de la detención del priísta en Guatemala, también fue tomado como un signo de preocupación, al revivir las versiones que circularon fuertemente en las pasadas elecciones locales de Veracruz sobre la existencia de un “pacto” entre el Gobierno duartista y dirigentes de Morena para apoyar el crecimiento notable que tuvo ese partido en la entidad, a partir de la candidatura del académico Cuitláhuac García, apoyado fuertemente por López Obrador.

El olfato político de López Obrador, que ha demostrado ser una de sus cualidades políticas, esta vez parece que puso nervioso al tabasqueño. Porque aún con su hablar pausado y el tono patriarcal con el que les explica a sus seguidores sobre las mentiras que vendrán, el intento por autovacunarse y blindarse del escándalo que significará un juicio a Duarte y la suciedad política que puede salpicar el exgobernador, pareció demasiado apresurado por parte del líder de Morena, cuando todavía ni siquiera se ve seguro que se producirá su extradición ante las maniobras legaloides que ya empezaron a utilizar el veracruzano y sus abogados para evitar allanarse a la solicitud de extradición del Gobierno mexicano, que la PGR y la Cancillería parecen estar redactando a paso de tortuga, y a la que ayer la Fiscalía de Guatemala le puso un plazo de 60 días máximo para ser presentada.

¿Por qué la premura de Andrés Manuel si su condición de puntero en las encuestas no ha variado hasta ahora salvo en un sondeo? ¿Teme que aparezcan evidencias de algún arreglo hecho por dirigentes locales de Morena o por personajes cercanos a su partido en aquellos comicios veracruzanos? Porque, salvo que hayan firmado documentos o recibos, cosa que no suele ocurrir en ese tipo de pactos, si es que lo hubo, no habría manera de que le pudieran probar un supuesto financiamiento de Duarte. Claro que el dicho de un personaje tan tóxico en estos momentos, en un eventual y aún no inmediato juicio en México, podría salpicar a cualquiera, aun con el teflón que ya parece tener López Obrador, pero en todo caso, en este como en cualquier caso de imputaciones de palabra, aplica la máxima que varias veces ha esgrimido el mismo tabasqueño: “el que nada debe nada teme”.
18 Abril 2017 04:00:00
El nulo ‘efecto Duarte’
Si, como piensan la mayoría de los mexicanos, la captura de Javier Duarte de Ochoa fue un asunto pactado o administrado por el Gobierno federal con la idea de ganar una supuesta rentabilidad electoral para las complicadas elecciones que enfrenta el PRI en el Estado de México, Coahuila y Nayarit, podría afirmarse desde ahora que el cálculo fue fallido. En medio del escepticismo generalizado, que se niega a reconocer un logro de la justicia mexicana en esa sorpresiva y tardía detención, es muy difícil –y así lo reconocen en altos niveles del Gobierno– que el tener a Duarte preso y sujeto a juicio en estos momentos, vaya a generar algún beneficio que impacte el competido escenario electoral en los tres estados que eligen gobernador en junio próximo.

“Darnos no, sabemos que no nos va a dar, pero más que buscar que nos diera, la captura en estos momentos puede al menos evitar que Duarte nos siga quitando votos”, comentó a esta columna un alto funcionario del gabinete. Y tal vez allá apunte la escueta declaración que hizo el Presidente sobre las detenciones, en menos de una semana, de dos exgobernadores que en su momento fueron amigos y aliados suyos: Tomás Yarrington y Duarte. “Quienes quebrantan la ley deben responder por sus actos. Independientemente de lo que determine el Poder Judicial, estas detenciones son un mensaje firme y contundente del Estado contra la impunidad”, dijo ayer Peña sobre esas capturas ocurridas mientras él estaba de vacaciones.

Lo que se buscaría entonces es detener en estos comicios el “efecto Duarte”, que en 2016 provocó sangría de votos para el PRI y la pérdida de 8 de 12 gubernaturas en disputa. Por ahora el operativo de “inteligencia” que llevó a detenerlo en Guatemala no tuvo el impacto que en el Gobierno buscaba y despertó más especulaciones y suspicacias sobre la información oculta tras la versión oficial.

Un tema que impactó negativamente fue que el subprocurador Alberto Elías Beltrán, descartara que Karime Macías, la esposa de Duarte, no sería detenida porque no hay orden de aprehensión en su contra. Eso avivó versiones de un arreglo con la familia del mismo Duarte negociado a cambio de información sobre su paradero.

Con todo, la fuente federal consultada asegura que Karime “no está exonerada” y si bien en este momento no hay acusación en su contra, “no significa que no pueda haberla en un futuro”. Eso lleva a pensar dos cosas: primero que el presidente Peña pidió respetar “a la familia”, como cuando afirman que se molestó porque Yunes exhibió diarios y cosas de la señora en un montaje político en febrero; y segundo que, dejar libre a la esposa, podría ser un “as bajo la manga” que el Gobierno se guarda para tener un elemento de presión y control sobre lo que Duarte sabe y puede declarar en un juicio sobre las redes políticas y de complicidad que lo protegieron.

Un dato confirmado sobre la detención es que Javier Duarte supo que estaba cercado día y medio antes de que la Policía Nacional de Guatemala y la AIC entraran por él al complejo de Atitlán. El jueves por la noche, cuando lo ubicaron y tendieron un cerco los dos gobiernos en torno a la lujosa residencia que rentaba, Duarte supo que no había escapatoria y –aunque la fuente no dice si hubo o no comunicación con él en ese lapso– lo que sí afirma es que al saberse copado mandó traer a sus hijos en un vuelo privado desde Toluca, ya sin ninguna precaución, para despedirse de ellos. Y lo hizo, todavía junto a su esposa. Por eso cuando los agentes entraron al complejo, a él lo encontraron solo en un pasillo, mientras el resto de la familia permanecía encerrada en las habitaciones. Y ya no mostró sorpresa, aunque quiso jugar con los agentes al cambiarse el apellido, pero tras tomarle las huellas dactilares, vino el esposamiento y luego su sonrisa, esa sonrisa que para algunos rayó en el cinismo y la soberbia, y para otros en el nerviosismo y el delirio; en el primer caso sería la sonrisa de quien se sabe protegido y en el segundo, de quien se evade de la realidad.

NOTAS INDISCRETAS… Sigue el enojo en el Gobierno federal por la “burda maniobra política” de Miguel Ángel Yunes al colgarse la medalla de una detención en la que no participó. De hecho, en la PGR se quejan de que Yunes politice el tema, cuando ni siquiera ha terminado de comprobar los 420 millones de pesos que le entregó públicamente el procurador Raúl Cervantes entre noviembre de 2016 y enero de 2017. A la fecha el Gobernador panista sólo ha podido comprobar 350 millones y del resto no ha entregado comprobación. Así que desde el Paseo de la Reforma le mandan un mensaje al grillo de Xalapa: que en vez de andar politizando y colgándose de investigaciones federales mejor atienda la inseguridad que sigue creciendo en su estado. ¡Zas!...Los dados mandan Serpiente doble. Caída libre.
17 Abril 2017 04:03:00
¿De qué se ríe Javier Duarte?
Lo que más llamó la atención de todos los mexicanos en la sorpresiva captura de sábado de gloria fue esa sonrisa burlona y cínica de Javier Duarte. En el momento en que el grupo de agentes de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR lo detuvieron y lo esposaron para sacarlo del hotel donde tenía ya varios días alojado en la rivera del lago Atitlán, en Panajachel, el exgobernador de Veracruz, que justo cumplía ese día 6 meses prófugo de la justicia mexicana, se reía de una manera extraña, como si se burlara de haber puesto en jaque a todas las agencias de seguridad e inteligencia del Gobierno mexicano por más tiempo incluso que Joaquín “El Chapo” Guzmán al que detuvieron tres días antes de que se cumpliera el semestre de su espectacular fuga de Almoloya.

Esa extraña sonrisa de Duarte, que el puñado de policías de la PGR y de la Policía Nacional de Guatemala que lo detuvo en el búngalo que ocupaba hacía varios días, definen como una “actitud de cinismo y soberbia, casi de locura” y que irritó tanto a los mexicanos que dio pie a teorías y suspicacias en las redes sociales sobre una “entrega pactada”, también recordaba a la de otro peligroso criminal, Édgar Valdez “La Barbie” que sonreía y se burlaba cuando lo llevaban esposado y detenido en agosto de 2010. ¿Será que la mente criminal del corrupto Gobernador priista y la de aquel temido narcotraficante funcionan de la misma manera?

El caso es que en la oportuna captura del político veracruzano, en su momento apoyado, promovido y aliado del presidente Enrique Peña Nieto, no fueron finalmente las sofisticadas células de inteligencia de la Marina, que varias veces estuvieron a punto de detenerlo pero se les escapaba de último momento –producto de “filtraciones de información” según se quejó alguna vez un alto mando naval–, tampoco fue el Ejército ni la Policía Federal; fue un grupo de agentes de la AIC, comandados por el joven director Omar García Harfusch, quienes desde el jueves llegaron a Guatemala con un discreto operativo basado en información que ya indicaba la presencia de Duarte en ese complejo turístico ubicado en las orillas del lago Atitlán, cerca de Antigua, Guatemala. Ya ese día sabían que en ese lugar, en una cabaña rentada, dormían Duarte y su esposa Karime Macías. Para el viernes santo, la información del aterrizaje en Guatemala de un vuelo privado contratado en México por su cuñada y en el que viajaban los hijos del exmandatario, vino a confirmar la pista que ya seguían los policías mexicanos.

Para el sábado por la mañana el equipo de la PGR se regresó para solicitar en la ciudad de Guatemala, junto con la Policía Nacional de ese país, una orden a un juez guatemalteco para poder entrar al complejo privado donde se alojaba. La orden de aprehensión tardó una hora en salir, pero el lugar seguía estrictamente vigilado. Para la tarde que comenzó el operativo para ingresar, no sabían al 100% si lo iban a encontrar aún en el lugar y al ingresar los agentes de la AIC y de Guatemala se encontraron de frente con Duarte en un pasillo de la casa y ahí fue detenido y esposado. Su esposa Karime Macías se encontraba dentro de la habitación y aunque vio llegar a los agentes de seguridad decidió ya no salir de su cuarto y no quiso despedirse de su esposo con el que había huido durante los últimos seis meses. Fue cuando él salió sonriendo, como burlándose, y abandonado por su inseparable Karime y su familia, que hasta entonces lo había protegido. ¿Sería que más que entrega pactada, la de Duarte fue una entrega de su propia familia política?

Como sea, la mayor parte de la inteligencia para la captura fue de la Agencia de Investigación Criminal, apoyada en el operativo y las órdenes judiciales por la Policía Nacional de Guatemala. Fue tan sigiloso el operativo en PGR que sólo 10 personas supieron de su existencia todas de alto mando, para evitar “fugas” de información. A nadie más se avisó ni del Gabinete de seguridad ni de ninguna otra instancia. Nada tuvo que ver, por cierto, el Gobierno de Miguel Ángel Yunes, que ayer salió de inmediato a “celebrar y festinar” la captura como un mérito también de su Gobierno que, dijo, tiene varias órdenes pendientes contra Duarte. La realidad es que esa “politización” descarada de Yunes sorprendió y molestó en el Gobierno federal pues la aprehensión fue por las denuncias de la Auditoría Superior y de la Secretaría de Hacienda.

Por ahora, y en espera de que Duarte rinda sus primeras declaraciones –en las que podrían aflorar los nombres de sus socios, amigos y aliados, incluidos los de Los Pinos– hay muchas dudas y pocas certezas; una de las certezas es que nadie va a cobrar la recompensa de 15 millones de pesos que la PGR había ofrecido y dos grandes dudas: ¿qué tanto quiere o puede revelar Du
08 Abril 2017 04:00:00
Merodio es el mensaje
La designación-imposición de Paloma Merodio como vicepresidenta del INEGI no es algo nuevo en el estilo de ejercer el poder del Presidente. Imponer a funcionarios en poderes, dependencias o instituciones públicas autónomas, por puro capricho, intereses de grupo y cercanía política, más que por experiencia, trayectoria o méritos reales, ha sido una práctica constante y repetida en la administración de Enrique Peña Nieto. Ejemplos sobran: desde ministros de la Corte cuestionados, serviles e impugnados, hasta consejeros, magistrados o comisionados incondicionales o secretarios aprendices, este ha sido el sexenio donde la amistad, el interés político y el desprecio por las instituciones han prevalecido en nombramientos que propone el Presidente (y en la mayoría de los casos impone) y que le aprueba una servil mayoría del PRI y de congresistas de oposición del PAN, el Verde y el PRD.

Pero si bien en muchos casos anteriores de designaciones conjuntas importantes del Ejecutivo y el Legislativo también pasó que las críticas de la sociedad civil y la opinión pública, junto con señalamientos y evidencias de falta de capacidad, autonomía, requisitos legales o de idoneidad de los propuestos para el cargo fueron desoídas por manotazos en la mesa del Presidente, en el caso de la joven maestra Paloma Merodio parece haber detrás de su accidentado y polémico nombramiento todo un mensaje de fuerza y autoridad –que raya en autoritarismo– especialmente de cara a lo que viene en los próximos meses: las elecciones del Estado de México, tierra de Peña Nieto, y la sucesión presidencial del 2018.

La preocupación de que Merodio sea en ese sentido una Paloma mensajera –que viene a recordarnos que, contra lo que muchos crean y a pesar de sus muy bajos niveles de aprobación popular, el poder del Presidente sigue siendo el máximo poder en este país– encaja perfectamente con lo que varios personajes, lo mismo empresarios importantes que políticos encumbrados, dicen haber escuchado de voz del inquilino de Los Pinos: “Voy a ganar la Presidencia en el 2018. ¿No me crees? Escúchame: voy a ganar la Presidencia”, les ha repetido en el despacho de Los Pinos a varios visitantes el hombre que hoy muchos ven como débil y acabado. ¿Lo hará a pesar de todo lo que tiene en contra y, como en muchas decisiones de su Gobierno, pasando por encima de la sociedad o incluso de la ley?

Los relinchos del “Bronco”. A menos de dos años de un triunfo histórico y un fenómeno político que impactó a todo el país y llegó incluso al extranjero, el gobierno de Jaime Rodríguez “El Bronco” en Nuevo León, el primero formado por un candidato independiente parece desmoronarse no sólo por sus cuestionables resultados: descomposición en la seguridad, malos manejos presupuestales y presuntos vínculos con personajes acusados de narcotráfico; también por las rupturas que empiezan a surgir en el equipo gobernante, con la renuncia ayer, “por razones personales”, del coordinador Ejecutivo del Gobierno del Estado, Fernando Elizondo.

Elizondo no sólo era el segundo hombre a bordo del Gobierno de Nuevo León; también era el personaje que, desde la campaña, fue visto como el factor de experiencia política y de Gobierno para conducir una administración encabezada por un candidato carismático y dicharachero, pero que no tenía ni toda la experiencia para gobernar un estado tan complejo, cuna de algunas de las familias industriales más importantes de México, ni toda la confianza de las cúpulas empresariales y de poder que dominan esa entidad norteña y que habían incrustado al expanista, exsenador, es secretario de estado y exgobernador interino, como su enlace y hombre de confianza en la primera administración estatal independiente.

Ayer en Monterrey circulaban versiones de que el Gobernador está próximo a solicitar al Congreso que le autoricen adelantar la fecha de su segundo informe de Gobierno, prevista para octubre de este año, y que la premura tendría que ver con su petición de licencia inminente para abandonar la Gubernatura y comenzar a hacer campaña nacional para su candidatura “independiente” por la Presidencia en el 2018.

De hecho, en la prensa local también se hablaba ayer que la renuncia repentina de Elizondo tenía que ver con la próxima salida de “El Bronco” y con que este se negó a dejar a su segundo de a bordo como Gobernador sustituto o interino, por lo que los mismos grupos de poder que llevaron a Fernando a la campaña y luego al Gobierno de Rodríguez Calderón, le habrían pedido que renunciara ante el grave desgaste que ven en la Administración estatal y la negativa de darle el interinato.

Si “El Bronco” se va de Nuevo León en las próximas semanas dejará una Administración en crisis, un estado con problemas de seguridad y una sociedad inconforme y decepcionada de quien les prometió lo mismo meter a la cárcel a su antecesor Rodrigo Medina –algo que no ha podido ante la defensa jurídica y política que protege al priista–, que hacer un Gobierno distinto al de los partidos que habían gobernado la entidad.

Tal vez los antiguos relinchos del “Bronco” que sedujeron y fascinaron a los nuevoleoneses y a buena parte del país, terminen ahora en la sucesión del 2018, en inofensivos reparos y rebuznos.

NOTAS INDISCRETAS...Si la sinceridad clasista de Nicolás Alvarado ya habían golpeado los criterios con los que se elige a directivos de TV UNAM, ahora las desafortunadas y deleznables declaraciones de Marcelino Perelló, con su muy particular y misógino punto de vista sobre la violación “y el placer que experimentan las mujeres al ser violadas”, dejan muy mal parada a la radio universitaria. Radio UNAM es y ha sido un espacio de libre expresión, pluralidad y diversidad que caracterizan la vida universitaria, pero las expresiones del exlíder estudiantil del 68 rayan en la misoginia y la legitimación de la violencia de género. No se trata de ser “políticamente correcto”, pero afirmar que “hay mujeres que disfrutan la violación” y que sólo al ser violadas “han tenido un orgasmo” o que no se puede considerar violada a una persona a la que le introducen “los dedos, palos de escoba o vibradores” sin su consentimiento, es francamente inaceptable.
06 Abril 2017 04:00:00
Monreal y Mancera: ¿alianza por la CDMX?
Los recientes guiños y acercamientos públicos entre Miguel Ángel Mancera y Ricardo Monreal Ávila no fueron del todo inofensivos.

Detrás de los elogios y reconocimientos mutuos entre el jefe de Gobierno y el jefe delegacional en Cuauhtémoc hay una coincidencia política que los ha ido acercando y los ha puesto en la ruta de algo que de realizarse, cambiaría el escenario de la próxima sucesión capitalina: una alianza entre el PRD-PAN, MC y otros partidos que podrían sumarse, como el Verde y el PRI, para postular en 2018 a Ricardo Monreal como candidato a jefe de Gobierno y disputarle a Morena y al lopezobradorismo el Gobierno de la Ciudad de México en los comicios de 2018.

La propuesta de alianza apenas se ha planteado, pero ya hay partidos que se han acercado a Monreal a expresar su interés de ir en una coalición si el zacatecano abandona Morena. Incluso se ha planteado la posibilidad de la fórmula Mancera-Monreal para 2018, el primero como candidato presidencial por el PRD, y el delegado en Cuauhtémoc como abanderado a jefe de Gobierno por una coalición más amplia, aunque eso pasa primero por las definiciones políticas que cada uno tome y por la construcción de las alianzas entre los distintos partidos.

Fuentes del PRD y del equipo monrealista confirman contactos y pláticas para evaluar la viabilidad de una alianza multipartidista con el zacatecano como candidato; partidos como MC y el PVEM han dicho que se sumarían a un frente para frenar al lopezobradorismo en la capital.

“Monreal podría ser candidato de cualquier fórmula que lo postule, hay pláticas y acercamientos y ante la caída de Alejandra Barrales, luego del escándalo por sus propiedades no declaradas, Mancera evalúa la posibilidad de apoyarlo porque de otra manera no tendría un candidato con la fuerza suficiente para enfrentar a López Obrador y evitar que tome el Gobierno capitalino”, comentó un senador perredista cercano a las conversaciones.

En el mismo equipo del jefe delegacional aceptan los contactos, aunque aclaran que “Monreal buscaría primero agotar sus posibilidades de ser candidato de Morena” y, a pesar del fuego amigo que ha recibido desde dentro de su mismo partido, “él está seguro de que les puede ganar a cualquiera de los aspirantes en una encuesta”.

Aun así, denuncian que grupos internos, como el de Martí Batres, inducen una “cargada” en favor de Claudia Scheimbaun, en abierta violación a los estatutos internos de Morena que prohíben expresiones de ese tipo en su partido.

Veremos si la cercanía entre Miguel Ángel Mancera y Ricardo Monreal, que comenzó en 2015 como una relación de colaboración –que el propio Monreal reconoció que le ha costado un distanciamiento con López Obrador, en entrevista con El Universal– termina en una alianza política y electoral de varios partidos que vendría a revolucionar la sucesión por la jefatura de Gobierno de la CDMX y a cambiar el panorama actual de las encuestas sobre el triunfo de Morena y el lopezobradorismo. Una alianza de varios partidos con Monreal como candidato no sólo le disputaría a López Obrador el Gobierno capitalino; también podría arrebatarle votación en su principal bastión para la elección presidencial de 2018.

NOTAS INDISCRETAS… En San Lázaro los diputados de la Comisión de Puertos, Aeropuertos y Aduanas están que trinan por el grosero plantón que les dio el director del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Alexandro Argudín Le Roy, quien no llegó a una cita con ellos el pasado 29 de marzo a las 10 de la mañana. Argundín nunca se disculpó con los legisladores y una semana después ni siquiera responde las llamadas de la presidenta de la comisión legislativa, Claudia Sánchez Juárez. Días antes el director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares tampoco se presentó a una cita con los diputados federales, aunque él sí llamó horas antes de la reunión para disculparse por “enfermedad de un familiar”.

Algo les pasa a los funcionarios de la SCT que, o no saben que están obligados constitucionalmente a atender los requerimientos de información del Congreso o de plano no tiene educación.

Y es que en el caso del director del AICM hay temas “urgentes” por los que lo habían llamado los diputados, entre ellos una denuncia de nepotismo y conflicto de interés por una concesión a una franquicia de restaurantes que operan en la Terminal 1, de la cual es socio un hijo de Argudín, además del tema de la seguridad y el tráfico de drogas en las instalaciones aeroportuarias y las constantes denuncias de pasajeros provenientes de Centro y Sudamérica, que se quejan de maltrato, revisiones excesivas y violaciones de derechos humanos sólo por sus países de procedencia.

¿Sabrá el secretario Ruiz Esparza de los desplantes de sus subalternos al Congreso y de los señalamientos de corrupción? Si lo sabe y no actúa, grave, si no lo sabe, peor… Los dados mandan serpiente doble. Caída libre.
05 Abril 2017 04:05:00
2018: ¿empezó la guerra de encuestas?
En momentos en que las encuestas electorales en México, y en buena parte del mundo, no logran reponerse de la crisis de credibilidad que les ocasionaron varios errores y fallas en los resultados de comicios recientes, los sondeos que miden la anticipada carrera por la Presidencia de México comenzaron a ser motivo de golpeteos, ataques y cuestionamientos, lo mismo entre partidos y aspirantes que entre los encuestadores que las realizan y medios que las publican. Y es que por primera vez en los últimos meses una encuesta, la de Alejandro Moreno publicada por El Financiero, colocó a Margarita Zavala, del PAN, en primer lugar de preferencias con 32%, desplazando a Andrés Manuel López Obrador, de Morena, al segundo lugar con 29%, y levantando a un competitivo tercer lugar a Miguel Osorio Chong, del PRI, con un 27 por ciento.

La fotografía de Moreno, levantada del 17 al 21 de marzo pasados, afirma que el reacomodo en la carrera presidencial se debe a una caída de 4 puntos de López Obrador, quien tras beneficiarse con el enojo del gasolinazo, desciende en las preferencias. Y el mismo encuestador interpreta esa caída: “El líder de Morena, quien viajó a Estados Unidos en días pasados, pudo haber sufrido un raspón, luego de entrar en controversia con el padre de uno de los estudiantes de Ayotzinapa”. Junto con Andrés Manuel, sigue, “quien también cayó en las preferencias fue Jaime Rodríguez ‘El Bronco’, de 10 a 4 puntos entre febrero y abril”.

En contraparte, el encuestador asegura que en su “encuesta nacional” subieron Margarita Zavala con 5 puntos más, y Miguel Osorio con 7 puntos más, en relación con su medición de febrero, aunque en ambos casos no explica por qué razón subieron ni si su crecimiento se debe a la caída de López Obrador y “El Bronco”. Lo que sí hace Moreno es interpretar, a manera de conclusión, que: “los subes y bajas electorales hacen que lo que apenas unas semanas atrás parecía una contienda con un puntero y un lejano partido gobernante, ahora se cierra y en lo que podría considerarse un escenario casi a tercios”.

La encuesta de Moreno difiere en sus resultados con las últimas presidenciales publicadas, la más reciente, la semana pasada, por GEA-ISA, que afirmaba que la contienda presidencial se definiría sólo entre Morena y el PAN, y colocaba como punteros a López Obrador y a Margarita Zavala con porcentajes de 18 y 19% respectivamente, relegando al PRI y a Osorio a un lejano tercer lugar con 11 por ciento. Veremos si otros sondeos confirman esos movimientos en la carrera por 2018, sobre todo la caída de AMLO y la subida de Zavala y de Osorio que afirma este encuestador.

Si los números citados se confirman en próximos sondeos y AMLO perdió su condición de puntero, Margarita crece y Osorio se mete de lleno a la pelea, entonces el escenario de la sucesión cambia radicalmente hacia una contienda más cerrada y a tercios; en caso contrario, si volvemos a ver una “guerra de encuestas” que modifica sus números o porcentajes dependiendo de la casa encuestadora y el cliente que las paga, muy poco se abonará a la dañada credibilidad, ya no sólo de los sondeos, sino de las mismas elecciones y del sistema electoral en su conjunto.

NOTAS INDISCRETAS… Precisamente hablando del encuestador Alejandro Moreno, hace unos días el CEN del PAN salió públicamente a cuestionar sus resultados, a raíz de un sondeo en el que daba una ventaja amplia al candidato del PRI en Coahuila, Miguel Riquelme, sobre el abanderado panista José Guillermo Anaya. Y con fotos en redes sociales la dirigencia de Ricardo Anaya cuestionó que en las elecciones de junio de 2016 Moreno pronosticó triunfos de los candidatos del PRI en Chihuahua, Aguascalientes, Veracruz y Durango, y en todos los casos fallaron sus encuestas… Y hablando de porcentajes, los presentados ayer por el procurador capitalino, Rodolfo Ríos, en su comparecencia ante la Asamblea Legislativa del DF afirman que la incidencia de delitos de “alto impacto” en la Ciudad bajó en 7.7 por ciento. Según el procurador, todos los delitos bajan: 4% robo de vehículos; 8.2% robo a transeúnte en vía pública; 10.6% robo a transportista; 13% robo a casa habitación; 16.5% robo a repartidor; 19.6% menos en violaciones; 21.4% en robos en taxi; 21.5% robo a pasajero de microbús; 21.6% en secuestros; 27.1% en robo a cuentahabiente; y 28.3% robo a negocio con violencia. Las cifras del procurador, que difieren de las de ONG como el Observatorio Nacional Ciudadano, fueron en general bien recibidas por los diputados, salvo los panistas, que denunciaron la inseguridad en la CDMX. Un comparativo de la PGJDF afirma que en los últimos gobiernos López Obrador lo tomó en 233.1 y lo bajo a 152.2, Marcelo lo tomó con 152.2 y lo baja a 132.3, mientras que Mancera lo toma con 132.3 y lo baja a 77.0 hasta el 2016 con un ligero repunte en los primeros meses del año. ¿Será lo que perciben los ciudadanos?...

Los dados mandan escalera doble. Mejora el tiro.
04 Abril 2017 04:00:00
Los Moreira: juntos, pero no revueltos
Como los cuentos mitológicos de Rómulo y Remo, de Caín y Abel, de Eteocles y Polinices, o la historia verídica de los hermanos Manuel y Maximino Ávila Camacho, la relación de Rubén y Humberto Moreira ha estado siempre cruzada por la ambición del poder, por encima incluso de sus lazos sanguíneos. Los dos hermanos que conquistaron juntos el poder en Coahuila y luego se lo pasaron como una herencia de sangre, hoy viven profundamente distanciados y enfrentados en lo familiar y en lo político, pero hay algo que sin acabar con su distanciamiento hoy los ha hecho volver a coincidir en una misma causa: evitar la derrota del PRI en las elecciones del próximo 4 de junio y conservar en poder de su grupo, familiar y político, a la productiva entidad coahuilense.

Porque aunque no han vuelto a sentarse desde que Humberto se sintiera traicionado y abandonado por su hermano, durante el lamentable episodio del secuestro y muerte de su hijo a manos de Los Zetas en octubre de 2012, y de hecho se confrontaron recientemente cuando el gobernador Rubén bloqueó las intenciones de su hermano de ser candidato a diputado local por el PRI, y operó directamente en Los Pinos y el CEN priista para cerrarle el paso, todo apunta a que en estos momentos los Moreira trabajan para impulsar la campaña del candidato del PRI, Miguel Riquelme, aunque cada uno lo haga por su lado y buscando sus propios intereses.

Y es que la posibilidad de que la alternancia política toque a las puertas de Coahuila, de la mano del candidato del PAN, Guillermo Anaya, y en medio del clima de inconformidad y las denuncias de corrupción y desvío de recursos públicos en el Gobierno actual, sumados al endeudamiento histórico de 35 mil millones de pesos heredado por la Administración anterior, ha hecho que en el PRI busquen cerrar todos los frentes de división interna, y salvo la ruptura del candidato independiente Javier Guerrero, que salió del priismo, buscan evitar a toda costa que el pleito entre Rubén y Humberto mine las posibilidades de triunfo y la capacidad de la sólida estructura electoral construida por los dos hermanos.

Se sabe que fue el propio Riquelme quien, a principios de marzo, cuando ya era el candidato virtual del PRI a la Gubernatura de Coahuila, buscó a Humberto Moreira y se reunió con él en un restaurante de la Ciudad de México para buscar una negociación en la que el influyente exgobernador, que conserva con todo y su desprestigio político una fuerza real entre el priismo coahuilense, pudiera apoyar su candidatura no sólo a través de la alianza ya cerrada con el Partido Joven, manejado por él, sino con la posibilidad de que pudiera finalmente ser candidato a pesar de la oposición fehaciente que había mostrado su hermano el gobernador.

Las fuentes que confirman ese encuentro entre Riquelme y Humberto, celebrado en un restaurante del sur de la ciudad, al que también asistieron Eduardo Olmos y Marco Flores, no señalan si la negociación del candidato estuvo avalada por Rubén Moreira, pero el hecho es que unas semanas después de que se celebró aquella reunión en la capital, y luego de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación cerrara el 16 de marzo la candidatura de mayoría, 10 días después, el 25 de marzo, se anunció que Humberto Moreira sería candidato a diputado plurinominal por el Partido Joven y la nominación fue validada el domingo pasado por el Instituto Electoral de Coahuila.

Así que, bajo la lógica de preservar el poder y ante la amenaza real que ven en el PAN y su candidato, los hermanos Moreira decidieron dejar de lado su orgullo y sus rencores acumulados en casi 5 años de distancia y enfrentamiento, para luchar, cada uno por su lado, por el feudo familiar y político en el que han convertido al estado de Coahuila. No se les va a ver juntos, al menos no pronto, pero en esta campaña los dos trabajarán por un mismo objetivo: Rubén movilizando la estructura priista y de Gobierno, y Humberto haciendo campaña desde el Partido Joven a favor de Riquelme. El poder los une, aunque aún trabajen juntos pero no revueltos.

NOTAS INDISCRETAS... A propósito del poder y los milagros que realiza, al actor Eugenio Derbez, que había sido un crítico del Gobierno del presidente Peña Nieto, se le ha visto a últimas fechas muy cerca del gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, con quien primero firmó un Convenio para la Protección de los Animales y luego apareció en un spot en el que el comediante mexicano avecindado en Hollywood reconocía las bondades de los programas de protección a los perros y otras especies en la entidad mexiquense. ¿Será que el amor de Derbez por las mascotas lo llevó a hacer de lado sus convicciones políticas o sería otro tipo de motivación, más sonante, la que lo hizo acercarse al Gobierno priista de un estado en donde, casualmente, habrá elecciones el próximo 4 de junio? Nomás es pregunta… Se baten los dados. Serpiente. Mal tiro.
01 Abril 2017 04:00:00
El ‘narcofiscal’ y la zarandeada nayarita
Como el famoso pescado que se prepara en la costa de Nayarit, la política mexicana se está zarandeando con el caso del fiscal Édgar Veytia, que resultó todo un capo del narcotráfico que con la cobertura política de la Fiscalía General del Estado manejaba desde esa institución un millonario negocio de producción y tráfico de drogas. Y en una clara muestra de la “narcopolítica” imperante en estados y regiones del país, el funcionario utilizaba la fuerza pública y la procuración de justicia para eliminar adversarios de otros cárteles e imponer en el estado una “paz narca”, elogiada, reconocida y hasta premiada en su momento por su jefe, el gobernador Roberto Sandoval, por personajes de la sociedad civil como Isabel Miranda de Wallace, quien dio un “reconocimiento” público al narcofiscal, y hasta por el Gobierno federal y el presidente Enrique Peña Nieto, que hace apenas un mes ponía a Nayarit y a su “narcoprocurador” como “ejemplo” a nivel nacional en el “combate” a la inseguridad.

“Sí, es cierto, todavía tenemos importantes retos en algunas partes del país en materia de seguridad. Sí, es cierto que en algunas regiones muy específicas hemos visto que se ha revertido una tendencia a la baja que llevamos en materia de seguridad… Pero Nayarit es una evidencia de los buenos logros y resultados que hemos tenido en materia de seguridad”, dijo el 21 de febrero pasado cuando visitó el estado para inaugurar un libramiento carretero en Tepic, junto al gobernador.

Peña estuvo en la capital de Nayarit 12 días después de que la Marina eliminara en un enfrentamiento armado, en el que utilizó un helicóptero artillado, a varios integrantes del cártel de los Beltrán Leyva, entre ellos “El H2” Juan Francisco Beltrán Ley-va, cabeza de ese grupo en la entidad. Y ahí el Presidente elogió las cifras oficiales presentadas ante el Sistema Nacional de Seguridad Pública por el fiscal Édgar Veytia –a quien el Gobierno de Estados Unidos acusa de ser un “narcotraficante en gran escala” y señalado como operador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)– y las puso como muestra de los “resultados” obtenidos por su estrategia de seguridad en el país: “En 2012 el número de homicidios registrados por cada 100 mil habitantes, que es el principal indicador, es como tomarle la temperatura con un termómetro a la seguridad de un lugar, aquí había 25 homicidios por cada 100 mil habitantes y este indicador se ha reducido a que en 2015 se registraron solamente 15 homicidios por cada 100 mil habitantes, una disminución del más del 50% del nivel de inseguridad que se vivía en Nayarit, esos son resultados”, presumió Peña.

Hoy se sabe que como parte de su trabajo como cabeza del CJNG en Nayarit, Édgar Veytia, que en los últimos 4 años producía y traficaba heroína, cocaína, metanfetaminas y mariguana, según afirma el fiscal Robert Capers, de la Corte federal de Nueva York –justo el mismo que lleva el juicio contra Joaquín “El Chapo” Guzmán–, el procurador nayarita efectivamente mantenía una “aparente calma” en el estado y que en sus reportes al Gobierno federal, vía el Secretariado Técnico del SNSP, simulaba una disminución de homicidios dolosos cometidos, cuando en realidad hacía una “limpia” de los cárteles enemigos, entre ellos el de Sinaloa y los Beltrán Leyva, lo cual explica la aparición frecuente de cuerpos en las ciudades nayaritas que, sin embargo, no siempre entraban a los conteos oficiales. Es decir que, efectivamente, el presunto “narcofiscal” mostraba un estado supuestamente “en paz”, cuando lo que realmente hacía era tranquilizar y enfriar la plaza para poder operar, utilizando los recursos y las policías estatales desde la misma Fiscalía estatal, el tráfico de estupefacientes “en gran escala”, al grado que la jueza Marylin G. Do, de la Corte de Brooklyn, autorizó un decomiso de 250 millones de dólares en bienes y propiedades, dentro de la fortuna que presuntamente habría amasado Veytia como capo del negocio del narcotráfico.

¿Fue Peña Nieto engañado y seducido por las cifras oficiales para exaltar y presumir la labor de un procurador que era también operador del narco? ¿Nunca supieron el Cisen, ni la inteligencia de la Marina y el Ejército a quién apoyaban con operativos en tierras nayaritas contra otros cárteles como los Beltrán Leyva, mientras desde la Fiscalía estatal operaba el Cártel Jalisco Nueva Generación? Porque Édgar Veytia asistió muchas veces, en casi seis años, a la Conferencia Nacional de Procuradores, donde el Gabinete de Seguridad define junto con las procuradurías estatales y sus titulares las estrategias del combate al crimen organizado. ¿Sabían todas las áreas federales que entregaban información estratégica y confidencial, hasta de seguridad nacional, a un dirigente de un cártel? Si lo sabían el tema es en extremo delicado, porque supone complicidades al más alto nivel, y si no lo sabían es aún peor porque supone incompetencia mayúscula.

Tal vez el caso del “narcofiscal” sea un elemento para entender por qué el CJNG y su “escurridizo” líder Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho” –a quien las fuerzas federales no han podido atrapar en varios operativos fallidos porque, supuestamente, se esconde “en zonas altamente pobladas” de la sierra sur de Jalisco– se han convertido en corto tiempo, y en lo que va del sexenio, en una de las organizaciones criminales que más fuerza han cobrado y que ha extendido su presencia y su poderío en casi toda la República; desde Michoacán, donde desplazaron a Los Templarios con apoyo de autodefensas y operativos federales, hasta plazas importantes de organizaciones más antiguas como el cártel de Sinaloa, del Golfo y hasta a los Arellano Félix.

¿Será que el Jalisco Nueva Generación, con sus cabezas incrustadas en instituciones como la Fiscalía nayarita, es el cártel del sexenio?
29 Marzo 2017 04:00:00
Tres fugas que indignan
En los últimos meses los mexicanos hemos sido testigos de al menos tres fugas que han desatado la ira y la indignación populares: la fuga de Javier Duarte, que se escapó desde hace 5 meses, la de César Duarte, el exgobernador de Chihuahua que a partir de ayer fue declarado oficialmente prófugo, acusado también de encabezar una red de corrupción, y la tercera, y más penosa, la fuga de la realidad protagonizada por Enrique Peña Nieto, que hace un rato se nos fue a habitar, con su discurso y su mente, a un país muy distinto al que viven la mayoría de los mexicanos.

¿Cuál fuga hace más daño a una sociedad desencantada y decepcionada de su clase política? ¿Cuál de esas tres evasiones –dos físicas y una mental– lastima e indigna más cuando se sabe y se conocen a detalle la manera en que esos tres personajes mintieron, engañaron, se corrompieron y defraudaron la confianza de sus votantes y gobernados?

En el caso de Javier Duarte ya se cumplieron 165 días desde que, sin vigilancia federal a pesar de la inminente orden de aprehensión en su contra, el gobernador de Veracruz huyera de su estado el 14 de octubre de 2016, en una fuga que de tan fácil se volvió sospechosa de haber contado con el apoyo de Los Pinos y de áreas del Gobierno federal a las que no les conviene que Duarte aparezca y hable de financiamientos comprometedores para la Presidencia. Lo que indigna y ofende la inteligencia de los veracruzanos y los mexicanos es que todo el aparato de seguridad federal, la Marina y sus células de élite, el Ejército, la Policía Federal, la PGR y hasta la Interpol no puedan encontrar a un político y a su esposa que resultaron, supuestamente, más listos e inteligentes que toda la inteligencia federal.

¿Realmente no pueden o no quieren encontrarlo?, o ¿de plano a Javier Duarte lo desaparecieron para que no hablara y comprometiera a sus jefes políticos?

Del otro Duarte, el que gobernó Chihuahua literalmente como César, con una corrupción que lo mismo lo convirtió en próspero banquero que en poderoso terrateniente o ganadero con miles de cabezas, era cuestión de tiempo para que pasara de indiciado a prófugo por una investigación estatal ordenada por su sucesor panista Javier Corral, y armada e integrada por el exsecretario del Gobernador y abogado Fernando Gómez Mont. La orden de aprehensión por encabezar una “red de corrupción” en su estado también ya le costó la detención a varios excolaboradores suyos, uno de ellos diputado federal suplente por el PRI, Antonio Tarín García, al que ayer se impidió rendir protesta para evitar que adquiriera fuero. César Duarte está, según los últimos reportes, en El Paso, Texas, y si no se entrega podría ser solicitada su extradición.

Pero de todas las fugas recientes de políticos –por no hablar de reos y narcotraficantes fugados de los penales– quizá la que más desazón provoca en estos momentos a los mexicanos es la fuga de la realidad del Presidente. Si ya se sabía de la carencia total de autocrítica que caracteriza a Peña y a su equipo, y de su proclividad a descalificar y poner en duda todo lo que contradiga su visión eufemística y autocomplaciente de los problemas nacionales, dos expresiones recientes del Mandatario provocaron preocupación porque su optimismo y desinformación habitual haya mutado en una evasión y desconexión patológica de la realidad.

“Quienes les digan que vivimos en un país que está en crisis, crisis es seguramente lo que pueden tener en sus mentes, porque no es lo que está pasando, y las cifras hablan por sí mismas. Honestamente somos un país que en un entorno mundial complejo y difícil, sí hemos venido creciendo”, dijo ayer el Presidente de un país cuyo promedio de crecimiento, de 2.0 en lo que va de su sexenio, si bien no es malo, tampoco se puede presumir como satisfactorio porque no acaba con las profundas desigualdades sociales, ni las enormes carencias y bajos ingresos de la mayoría de los mexicanos.

Y si esa frase ya preocupaba, un día antes, Peña, en la euforia de las cifras positivas del turismo, borraba de un plumazo la violencia del narcotráfico y la inseguridad, que reflejan casi 100 mil asesinatos violentos en lo que va de su Gobierno, según las cifras oficiales, al afirmar que “pareciera que viviéramos en el peor de los mundos, cuando realmente no es así”, y hablar de un mundo que “vive en orden y tranquilidad, con ciertos niveles de paz”. Lo dicho, junto con las ominosas fugas de Javier y César Duarte, el Presidente se nos fugó de la realidad que vemos y vivimos la mayoría de los mexicanos.
28 Marzo 2017 04:00:00
Narcopolítica en Guerrero
Mientras el país no se repone aún del nefasto crimen de la periodista Miroslava Breach en Chihuahua, y periodistas de todo el país exigen justicia y castigo a los asesinos, en Guerrero prevalece también la impunidad de otro asesinato de un periodista que denunció los vínculos de la narcopolítica en esa entidad, al hacer pública la protección a Raybel Jacobo, líder del grupo de Los Tequileros, por parte de priistas del estado como el diputado local Saúl Beltrán.

La tarde del 2 de marzo pasado, justo después de transmitir un reportaje en el que denunciaba el escondite donde se ocultaba Raybel en la región de Tierra Caliente y los nexos con el diputado Beltrán, dos sicarios a bordo de una motocicleta mataron a tiros a Cecilio Pineda, en Ciudad Altamirano, sin que hasta el momento el gobierno de Héctor Astudillo haya capturado a los asesinos.

Cuando mataron a Cecilio, director del periódico La Voz de Tierra Caliente y excolaborador de El Universal, había pasado más de un mes de que el 30 de enero pasado, el noticiero nocturno de Televisa presentó un video en el que el diputado del PRI Saúl Beltrán Orozco aparecía en un festejo junto a Raybel Jacobo de Almonte, a quien las autoridades responsabilizan de la inseguridad en la Tierra Caliente (secuestros, homicidios, extorsiones y disputas por el territorio por el tráfico de drogas).

Incluso periódicos de la región como El Sur y el propio periodista asesinado habían publicado un acta de nacimiento y un libro de bautizos que confirma el vínculo de compadrazgo entre el líder de Los Tequileros y el diputado priista.

Pero a pesar de todas esas evidencias nada ha sucedido casi dos meses después. Ni el Gobierno federal ni el del Estado han podido atrapar a Raybel Jacobo y ni siquiera han procedido contra el diputado Beltrán Orozco por sus vínculos con la delincuencia organizada. Lo único que sí ocurrió fue el crimen brutal contra Cecilio Pineda, por sus denuncias contra “El Tequilero” y los narcopolíticos del PRI.

El 1 de febrero el fiscal del estado, Xavier Olea Peláez, hizo pública la existencia de una orden de aprehensión en el Ministerio Público en contra del diputado Saúl Beltrán, emitida el 9 de enero pasado, y anunció que “se promovió juicio de procedencia ante el Congreso del estado”.

Es decir, que según el fiscal Olea, primero se giró la orden de aprehensión y después se solicitó el desafuero del legislador, en un grave error de procedimiento que fue aprovechado por el diputado priista para cuestionar la actuación del MP del fuero común, ya que se procedió en su contra sin haber sido previamente desaforado, por lo que Beltrán promovió un amparo por “violaciones al debido proceso”.

Ese error, casi de primaria para un fiscal estatal, impidió la detención del diputado Beltrán y le abrió las puertas para ampararse; y ante ello Olea Peláez sólo atinó a acusar al agente del Ministerio Público que solicitó la orden de aprehensión contra el legislador priista, al igual que el de la juez que la concedió, afirmando que ambos “fueron obligados por la delincuencia organizada mediante amenazas o soborno para no agotar el procedimiento legal respectivo y consignar la indagatoria con muchos errores”. Lo que no explicó el fiscal de Guerrero es que cuando él difundió la existencia de esa orden de aprehensión y anunció el inicio del juicio de procedencia, validó la actuación ilegal de sus subordinados.

Tanta torpeza e impericia del fiscal, el MP y hasta del juez, hace dudar, ¿quién autorizó la consignación del diputado Beltrán Orozco y por qué razón se gestionó e hizo pública la existencia de una orden de aprehensión en su contra, a sabiendas que cuenta con fuero y que conforme al Código Penal del estado de Guerrero, se incurre en la comisión del delito contra la administración de justicia? ¿Fue de verdad un “error” o fue más bien una estrategia jurídico-política en la que se equivocaron intencionalmente para ayudar y proteger al legislador priista y de paso a su compadre delincuente?

Porque hoy es muy probable que el diputado Beltrán Orozco logre un amparo de la justicia federal ante las violaciones graves en el procedimiento en su contra y que los funcionarios de la Fiscalía estatal y hasta los jueces involucrados terminen acusados de delitos en la impartición de justicia. Mientras tanto Raybel Jacobo seguirá libre y su compadre priista con fuero.

Y el crimen de Cecilio Pineda impune; el gobernador Astudillo seguirá diciendo que “no lo hemos podido capturar” y el Gobierno federal –como hiciera en Iguala antes del crimen de los 43 de Ayotzinapa– sigue evadiendo su responsabilidad de investigar a la delincuencia organizada que opera en Guerrero y a los políticos que la protegen. ¿Volverán a pretextar, como hicieron en su momento con José Luis Abarca, que el caso del diputado Saúl Beltrán y sus vínculos con el narcotráfico es un “asunto local”?
25 Marzo 2017 04:00:00
La batalla por la Constitución de la CDMX
En una guerra en la que se mezcla lo jurídico con lo político, los gobiernos federal y de la Ciudad de México se enfrentan, por primera vez en lo que va de este sexenio, por la Constitución capitalina. Con la Suprema Corte de Justicia de la Nación como el árbitro que tendrá la última palabra en esta confrontación, está de un lado la ofensiva armada desde Los Pinos y orquestada a través de diversas instituciones que interpusieron una batería de impugnaciones (controversias, acciones y amparos sobre la constitucionalidad) todas bajo la batuta del consejero jurídico, Humberto Castillejos, mientras del otro lado, abogados de la ciudad, senadores, diputados y asambleístas preparan una defensa que buscará tirar esas impugnaciones por diversas inconsistencias, mientras acusan un “centralazo” en el intento de frenar una Constitución “de avanzada” por el temor a que fuera replicada en otras entidades federativas.

En lo jurídico ya se buscan argumentos, tesis, jurisprudencias e interpretaciones para llevar ante los ministros de la Corte que tomarán una decisión que puede ser histórica, como lo fue también la promulgación de la Constitución de la capital de la República; en lo político se lanzan declaraciones, sentencias, afirmaciones. Por ejemplo, mientras los perredistas y la jefatura de Gobierno hablan de una “venganza política” del presidente Peña contra Mancera, por temas políticos como sus amparos contra el “gasolinazo”, entre los priistas y peñistas que defienden las impugnaciones, muchos de ellos que por cierto fueron Constituyentes y votaron a favor de la Constitución que hoy impugnan, se asegura que “se los dijimos a tiempo, que había fallas graves y temas que excedían el ámbito de una Constitución local, pero no quisieron atenderlo”.

Uno de esos priistas más activos en la ofensiva contra la carta capitalina es justo César Camacho, coordinador del PRI en la Cámara de Diputados. Él sostiene, por ejemplo, que siempre alertó a Porfirio Muñoz Ledo y Alejandro Encinas, y a través de ellos a Mancera, de las contradicciones en algunos artículos que podrían ser controvertidos constitucionalmente. Lo que no explica el diputado Camacho, que también fue constituyente, es cómo es que él y otros diputados priistas que estuvieron en la Asamblea constitucional no votaron en contra o se abstuvieron al momento de aprobar la Constitución.

Y como en todo, siempre hay dos versiones, porque en el Gobierno capitalino sostienen que César Camacho quería ser quien presidiera la Asamblea Constituyente, algo en lo que siempre insistió para que fuera un priista quien encabezara el órgano deliberativo, como una petición expresa del presidente Peña. Sin embargo, la respuesta que le dieron al exgobernador mexiquense fue que mientras el PRI no fuera ni mayoría ni primera minoría en la Ciudad de México, no podía pretender presidir el Constituyente. “Cuando seas primera mayoría en la ciudad entonces hablamos”, le respondieron los perredistas al priísta Camacho cuando pidió la presidencia del Constituyente para su partido.

Notas indiscretas… Todos los candidatos ajustan sus equipos para la batalla electoral en el Estado de México. Alfredo del Mazo cambió de coordinador de campaña esta semana y en lugar de Enrique Jacobson, quien se dieron cuenta era “demasiado reflexivo” para una contienda tan intensa, metieron al experimentado político Ernesto Nemer, que dejó la Profeco para irse como mariscal a la campaña que él hubiera querido encabezar pero que ahora sólo coordinará.

Mientras tanto, Josefina Vázquez Mota también cambió de coordinador y movió al poblano Eduardo Rivera, que ahora quedó como delegado del CEN en el estado, para nombrar nuevo jefe de campaña a Víctor Hugo Sondón, el aguerrido dirigente estatal del PAN mexiquense que, a diferencia del poblano, sí conoce bien la entidad y al panismo mexiquense.

El ajuste de Josefina también es estratégico y la apuesta es a que Sondón al menos le salga mejor coordinador que Roberto Gil en su campaña presidencial. Y finalmente Delfina que no necesita muchos coordinadores porque su campaña la maneja Andrés Manuel López Obrador, lo que sí hizo es nombrar a un excolaborador de Josefina, Abelardo Martín, como su nuevo jefe de prensa de la campaña. Martín fue vocero de Vázquez Mota en Sedesol y ahora se pasa al lado de Morena…

Aunque los 23 aspirantes a fiscal anticorrupción siguen con posibilidades de ser nombrados y cualquiera de sus nombres podría ser electo por la Junta de Coordinación Política del Senado que se reúne el próximo martes, entre los cuatro seleccionados por el Comité de Acompañamiento Ciudadano están los cuatro perfiles que ese grupo consideró “mejor calificados” para el cargo. Y estos son, en el orden del mejor evaluado: César Alejandro Chávez, José Bernardo Rafael Espino, Miguel Ángel González Félix y Manuel Luciano Hallivis Pelayo. La duda es si habrá elegido este martes y si saldrá de esos cuatro o de los otros 19 aspirantes…

Los dados cierran con escalera doble. Buena semana.
24 Marzo 2017 04:00:00
Línea 12, la herencia costosa de Marcelo
Luego de 5 años de fallas, suspensiones y litigios legales entre el Gobierno de la Ciudad de México y el consorcio de empresas que diseñó y construyó la Línea 12 del Metro, un juez mercantil dictó ayer una sentencia en la que ordena a la administración capitalina pagar 4 mil millones de pesos a las compañías ICA, Carso y Alstom por concepto de “trabajos realizados fuera del alcance del contrato celebrado” para esa obra realizada durante la gestión de Marcelo Ebrard; sin embargo, en la misma sentencia el juez también condena al consorcio formado por esas tres empresas a pagar al Gobierno de la Ciudad mil 45 millones 454 mil 311 pesos por concepto de “pago de vicios ocultos” en el mismo contrato, que generaron costos económicos a la capital.

Esta resolución del juicio mercantil, cuya sentencia aún puede ser apelada por ambas partes, puede marcar la pauta para culminar una larga contienda de juicios que durante el último lustro ha enfrentado a las autoridades capitalinas y al consorcio constructor, luego de las irregularidades detectadas en la obra, como el desgaste prematuro de las vías que llevaron al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, a ordenar el cierre temporal de once estaciones, que permanecieron en rehabilitación por 20 meses, de marzo de 2014 a noviembre de 2015.

En realidad el consorcio de las constructoras había pedido un pago de 6 mil millones de pesos, tanto en el juicio mercantil referido como en otras tres demandas civiles y un par de juicios de amparo iniciados desde 2012; la Ciudad a su vez contrademandó a las tres compañías, en ese mismo juicio mercantil, además de exigir el pago de la fianza estipulada en el contrato y solicitar al Juzgado Civil 61 que determinara los alcances del contrato para que se declarara a los supuestos “trabajos extraordinarios” alegados por las empresas como parte del contrato de obra pública a precio alzado.

En ese sentido, el fallo del juez mercantil, a cuya sentencia tuvo acceso esta columna, disminuye el monto final que el gobierno capitalino tendría que pagar de 6 mil a 4 mil millones de pesos, al tiempo que le ordena también pagar al consorcio los mil 45 millones de pesos a la Ciudad por haber incurrido en los llamados “vicios ocultos” en las obras realizadas. Y aunque en el Gobierno de Miguel Ángel Mancera hay disposición de acatar la determinación que tome el Poder Judicial en torno a este juicio mercantil, también se considera que la pretensión del consorcio es “excesiva”, por lo que todavía es posible que las dos partes apelen la sentencia y que en segunda instancia finalmente se resuelvan los montos finales que tendrían que pagar tanto las autoridades como las empresas por sus respectivas demandas.

La línea 12 del Metro, también llamada “Del Bicentenario” o Línea Dorada, fue concursada y contratada por Marcelo Ebrard e inaugurada de manera preliminar –con la premura de entregar la obra antes de que concluyera su gestión– por el entonces jefe de Gobierno el 12 de octubre de 2012, un mes antes de terminar su sexenio y con muchas obras e instalaciones inconclusas. Más allá del acto para la foto de Marcelo, la entrega final de los trabajos se realizó el 8 de julio de 2013.

Unos meses después, el 12 de marzo de 2014, Miguel Ángel Mancera, tras recibir un peritaje de expertos que indicaba que había peligro en el funcionamiento del Metro por el “desgaste prematuro de rieles y llantas de los trenes” (ante el uso inadecuado de un sistema de fricción en lugar del tradicional sistema utilizado en la Ciudad) ordenó el cierre de once estaciones de su tramo elevado y superficial, que estuvieron cerrados por los siguientes 20 meses, hasta que se reabrieron en noviembre de 2015, tras los trabajos de rehabilitación y corrección. Es decir, que la mitad de la línea, considerada la “obra cumbre” de Marcelo Ebrard, estuvo cerrada durante casi dos años por los errores y fallas cometidas en su construcción, con los altos costos financieros para la Ciudad y los contribuyentes y las molestias ocasionadas a los usuarios.

Así es que, por primera vez, tras los litigios y la larga contienda que han sostenido el gobierno de la Ciudad y el consorcio constructor de la Línea 12, se abre la posibilidad de que termine este enfrentamiento, ya sea con el pago de los 4 mil millones ordenados por el juez y que recibirían las empresas, como por los mil millones que éstas tendrían que pagar a las autoridades. ¿Se pondrá fin a la costosa herencia de Marcelo Ebrard?
23 Marzo 2017 04:00:00
AMLO y las Fuerzas Armadas
Primero fue Tepic y luego Nueva York. En un mes Andrés Manuel López Obrador se enredó con dos declaraciones públicas en las que cuestionó a las Fuerzas Armadas y su actuación en temas de seguridad pública.

Los dos señalamientos de Andrés Manuel calaron al interior de las instituciones castrenses. La Marina expresó su molestia en voz de su titular, almirante Vidal Francisco Soberón, quien salió personalmente a negar, “con información al 100%”, la afirmación del precandidato presidencial sobre la presencia de menores entre los fallecidos en aquel operativo y a aclarar que no hubo abuso de la fuerza. Y en el caso del Ejército, en una inusual y fuerte respuesta, el secretario de la Defensa mandó al director de Derechos Humanos de la institución, José Carlos Beltrán, a rechazar “injurias y ofensas provocadas” y a denunciar “señalamientos de diferentes orígenes” sobre violaciones de derechos humanos. “Si hay alguien que tenga pruebas que las presente”, dijo el militar, en alusión al comentario de López Obrador sobre que debía cuestionarse al Ejército sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

En los dos casos, la Marina y la Defensa Nacional, no hizo falta que los mandos castrenses mencionaran su nombre para que todos interpretaran que se trató de una respuesta directa y frontal al aspirante presidencial de Morena. Y fue evidente que los comentarios y señalamientos públicos del tabasqueño causaron molestia e indignación dentro de las instituciones militares. Eso no quita que el tema haya sido aprovechado políticamente por los adversarios del tabasqueño que, lo mismo desde el Gobierno que desde otros partidos o desde los medios, aprovecharon los resbalones declarativos –expresados con convicción por el declarante– para tundir con calificativos (“irresponsable”, “intolerante”, “irrespetuoso”, “mentiroso”) al puntero en las encuestas presidenciales.

AMLO no midió el impacto de dos señalamientos públicos que pretendían cuestionar de fondo la estrategia de combate al narcotráfico, que él ofrece cambiar, “porque ha fracasado”, y abrió un innegable frente político con las Fuerzas Armadas. De paso le dio a sus adversarios, desde el secretario de Gobernación, Miguel Osorio, hasta otros contrincantes, un filón apetitoso para hacerlo ver como un candidato que se confronta con un poder real del Estado y una institución aún bien evaluada y apoyada por los mexicanos, a pesar de casos documentados de abusos y violaciones. Si en 2006 Fox y sus estrategas lograron aprovechar las expresiones del tabasqueño para confrontarlo con los empresarios –“el peligro para México”– hoy desde el Gobierno peñista se esfuerzan por mostrar a AMLO como “enemigo del Ejército”.

López Obrador reaccionó con mensajes en redes pidiendo a sus detractores “serenarse” y asegurando que “los soldados van a votar por mí como lo hicieron en 2006 y 2012”. Y tal vez no le falte razón. Encuestas levantadas en las afueras de varios cuarteles militares arrojan simpatías del personal militar de hasta 65% hacia el tabasqueño. Por eso su declaración de que, de llegar al Gobierno, “les vamos a aumentar el sueldo a los soldados”. Pero Andrés Manuel pierde de vista que, si bien puede tener apoyo de las tropas, a las que se refiere como “pueblo uniformado”, en las cúpulas castrenses, a nivel de generales, sus cuestionamientos sí han causado malestar. Y al final las Fuerzas Armadas son instituciones verticales, y un enfrentamiento con los mandos castrenses no es algo que convenga a ningún aspirante a la Presidencia.

Todo esto podría resumirse en una conclusión para el adelantado aspirante de Morena que, al mismo tiempo que obtiene un guiño público de los banqueros que dicen que podrían “trabajar con él”, también se gana una reprimenda pública del Ejército. Y la conclusión es: están “cazando” al Pejelagarto. Y reza el dicho popular que el pez por su boca muere. Y por ahí pueden agarrar a López Obrador.

NOTAS INDISCRETAS…

Ya se supo quién le consiguió a Edgar Elías Azar el exilio dorado de la embajada en Países Bajos: el influyente consiglieri de Los Pinos, Humberto Castillejos Cervantes. ¿Sería también él quien convenció al expresidente del Tribunal capitalino de impugnar la Constitución de la CDMX y traicionar al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera?... La declaración de Ricardo Monreal, en la que casi ora por sus adversarios –“Que Dios los ayude porque les voy a ganar”– fue la respuesta del torpedeado jefe delegacional en Cuauhtémoc a todos los líderes y grupos de Morena que han operado en su contra. Así contestó el zacatecano al llamado Tucom (Todos Unidos contra Monreal) dentro de Morena. Y es que, aun violando los estatutos de su partido que prohíben expresiones de “cargada” en favor de alguna persona, todos a los que alude Monreal apoyan a la autodestapada Claudia Sheinbaum que, sin haber hecho mucho en Tlalpan, ya suspira por el Palacio del Ayuntamiento… Paran los dados. Escalera.
20 Marzo 2017 04:00:00
Coahuila: entre pleitos, rupturas y hartazgo
Después de la del Estado de México, la elección en Coahuila es la segunda en llamar la atención de los comicios de este 4 de junio. Primero porque el estado es el único de la frontera norte del país que nunca ha vivido la alternancia política y hay en el ambiente la percepción de que ésta sería la primera ocasión en la historia política de la entidad que un partido distinto al PRI podría llegar al Gobierno del Estado. El hartazgo social contra la corrupción y el desgaste de la marca priista que permea en el país también existe entre los coahuilenses, en donde ese fenómeno se identifica con el apellido de la familia que ha gobernado en los últimos 12 años, que además se encuentran divididos y enfrentados por las fuertes diferencias públicas entre el gobernador Rubén y su hermano y antecesor Humberto Moreira Valdés.

La percepción sobre una alternancia posible se ahonda, además del pleito familiar de los Moreira, en la ruptura que sufrió el PRI con la salida del diputado federal Javier Guerrero, que hoy es candidato independiente a la Gubernatura, que registrara su postulación con casi 200 mil firmas, y aunque hasta el momento no figura en las encuestas que registran un empate técnico entre el PRI y el PAN, hay quienes prevén que el expriista podría crecer con parte del voto tricolor y capitalizando también la molestia social por la corrupción y el endeudamiento excesivo en los dos últimos sexenios en la entidad coahuilense.

El candidato del PRI, Miguel Riquelme, cuenta con todo el apoyo de la maquinaria moreirista en el estado, que a pesar de la división de los hermanos, continúa siendo una sólida estructura de operación y de un acabado clientelismo que, aunque en su momento fue creado por Humberto Moreira, con el apoyo de su entonces operador Rubén Moreira, hoy ese aparato se encuentra bajo el control total del Gobernador, quien sabe operar muy bien política y electoralmente. Esa es la realidad contra la que se topan los pronósticos y los escenarios de alternancia política en Coahuila: que para que eso ocurriera y el PRI perdiera el poder después de 85 años ininterrumpidos, primero tendría que romperse el férreo control de la estructura política y clientelar que hoy se maneja desde el Gobierno del Estado.

Porque aunque el PAN ha crecido en la entidad y aprovecha el descontento social contra la dinastía de los Moreira, la realidad es que su candidato Guillermo Anaya, compadre del expresidente Felipe Calderón, pero impulsado ahora por el dirigente nacional panista, Ricardo Anaya, no tiene hasta hoy la fuerza ni la contundencia para enfrentar a la maquinaria moreirista que, por encima del aparato del PRI en otros estados de la República, tiene un manejo muy particular y una fidelidad que hasta ahora ha apoyado a toda prueba primero al exgobernador, Humberto Moreira, aún después de todas las acusaciones y señalamientos en su contra, y que ahora obedece fielmente al gobernador Rubén Moreira.

Hoy el PAN es en los números y en las encuestas quien más puede disputar la Gubernatura al clan Moreira, pero falta ver si el panismo coahuilense tiene la fuerza para superar otro embate de la estructura moreirista que ya los ha arrasado en otras elecciones; la diferencia ahora puede ser la capacidad de Acción Nacional y su candidato Anaya para capitalizar el descontento social contra la corrupción y la continuidad del moreirismo en el poder, en la persona del candidato priIsta Miguel Riquelme.

NOTAS INDISCRETAS…

El sábado se cumplieron 79 años de le expropiación petrolera decretada por Lázaro Cárdenas en 1938 y uno se preguntaría, después de la reforma energética del presidente Peña Nieto, que revirtió esa expropiación y la estatización del petróleo, ¿cómo la celebran ahora los priistas y el Gobierno? La respuesta la dio el sábado el acto oficial encabezado por el Presidente en Campeche. Ahí el Gobernador, Alejandro Moreno, dijo en el discurso:

“Así como la expropiación petrolera fue la más grande hazaña nacionalista, en el siglo 20, ahora las reformas estructurales, incluyendo la reforma energética, son la gran obra que construye el México del siglo 21. Son reformas impulsadas por un mexicano de excepción, de valor y de valores, que se compromete y cumple; un líder nacional que sobrepone el crecimiento de los índices de desarrollo del país sobre los índices de popularidad; un líder que antepone el interés nacional sobre cualquier otro interés. Un estadista del presente para el futuro de México, me refiero al amigo de Campeche, al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto”. Y entonces, ¿cuál fue la celebración? ¿Alguien entiende?... Los dados abren con Serpiente. Mal comienza la semana.
11 Marzo 2017 04:00:00
2018: La carrera se mueve
La semana que concluye fue de intensos movimientos en la anticipada sucesión Presidencial. Pero lo que se movió no fueron necesariamente las encuestas, que no han variado mucho en el posicionamiento que mantienen los aspirantes, sino más bien en tropezones, declaraciones y reacomodos de fuerza entre los distintos precandidatos presidenciales y los grupos políticos y de poder que les apoyan.

Los dos aspirantes punteros en esta carrera arrancaron la semana con visitas al territorio de Estados Unidos. Margarita Zavala acudió a Washington, en donde sostuvo reuniones cupulares con políticos estadounidenses, como el senador republicano John McCain y hasta ahí su gira no pintaba mal. El problema vino cuando la señora Zavala aceptó una entrevista desde la capital estadounidense con el periodista Jorge Ramos de la cadena Univisión. Enlazada vía satélite, la panista comenzó la entrevista intentando mostrar seguridad y defendió el combate contra el narcotráfico en el sexenio de su esposo, Felipe Calderón, como una “decisión valiente” y una “obligación del Estado”. De las 12 mil muertes dijo que “fueron problemas de violencia entre las propias bandas criminales”. Incluso dijo no ser “vocera de un gobierno” y pidió no denostar la participación del Ejército.

Hasta ese punto, Zavala se defendió con dificultad. Su problema vino cuando Ramos insistió: ¿la pregunta es si su esposo se equivocó, usted cree que lo que hizo su esposo fue correcto? Y la respuesta mostró a una aspirante que, sin opinión ni una propuesta propia en materia de seguridad, se enredó y se tropezó con las palabras y conceptos en un fallido y cantinflesco intento por defender a su esposo y su sanguinaria guerra contra el crimen:

“En muchas materias, seguramente, puede no estar exento en equivocaciones, pero de que todos los días pensó, como debemos pensar los mexicanos que queremos trabajar en la política y que tomamos decisiones o tomaremos decisiones, lo que tenemos que decidir es lo mejor para México. Algunas veces se entenderá poco, algunas veces poco se comprenderá o como creo que fue uno de los grandes errores, fue la comunicación, puede ser uno de los grandes errores que se tuvieron, pero sí te quiero decir que nunca estuvo fuera de la decisión ni de los gobiernos panistas ni del sexenio del 2006 al 2012, estuvo fuera de foco la decisión de ayudar a México”.

¿Es lo único que propone Margarita, un regreso a la misma estrategia de Calderón, con la agravante de que ni siquiera tiene claridad para entender las consecuencias de una estrategia mal planeada y peor ejecutada con el Ejército y la Marina otra vez como los ejes del combate al crimen organizado?

Si Zavala quiere convencer a los mexicanos de que un voto por ella no sería votar por otros seis años más de calderonato, debe empezar no sólo por mejorar su discurso y hacerlo más sustancial y sin lugares comunes, si la capacidad le alcanza. Y también tendría que definir si en algún punto va a ser capaz de realizar una crítica, un cuestionamiento o decir en qué difiere de lo hecho en los seis años de la presidencia de su esposo. Porque si repetirá solo los argumentos tantas veces dichos por Calderón, sin la contundencia y ni la vehemencia del ex presidente –que “haiga sido como haiga sido”, siempre supo defender retóricamente su sangrienta guerra militar– Margarita simplemente confirmará que no tiene personalidad ni propuesta propias, como siempre han dicho sus críticos.

AMLO, el PRD y Mancera no se raja. El otro aspirante que comenzó la semana en Estados Unidos, por segunda ocasión en menos de un mes, fue Andrés Manuel López Obrador. El dirigente de Morena acudió a El Paso, Texas, donde se reunió con empresarios locales y encabezó un mitin texanos donde volvió a cuestionar la política racista y xenófoba de Donald Trump.

Pero la gira de López Obrador resultó de muy bajo perfil, comparado con la tormenta que provocó el líder de Morena al interior del PRD. Tras el pronunciamiento de Miguel Barbosa, que le dio su apoyo rumbo al 2018, el senador desató una crisis no sólo en la fracción perredista del Senado y hasta en la Mesa Directiva, involucrada en el pleito del sol azteca por la injerencia del presidente senatorial, Pablo Escudero, que respaldó a Barbosa y desconoció a la nueva coordinadora designada por el CEN perredista, Dolores Padierna.

El tema creció tanto que alcanzó al jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera, acusado también por Barbosa de haber orquestado su destitución a través de Héctor Serrano.

Mancera se deslindó con el argumento de que él ni siquiera es militante del PRD, pero luego, ante la presión, dejó en claro que no piensa renunciar a sus aspiraciones presidenciales, aunque colaboradores y apoyadores suyos, como Barbosa, abandonen su proyecto para apoyar a Andrés Manuel. “Nunca nos rajamos, no, no tengo porque rajarme, todo dependerá de la gente, si la gente entonces decide que no vayamos, pues eso ya será una decisión de la gente, mientras no sea eso, ahí vamos, vamos para adelante”, dijo el gobernante capitalino.

¿Será que Barrales de verdad estaría considerando esa posibilidad o ante los cuestionamientos que arreciaron contra su liderazgo quiso mandar una señal para calmar a las corrientes del perredismo proclives a AMLO?

Porque al final ella está “amarrada” al proyecto de Mancera, que fue quien la llevó a la dirigencia nacional del PRD, pues de eso depende también su propio proyecto por la jefatura de la Ciudad de México. ¿O habrá virajes extraños?
05 Marzo 2017 04:00:00
PRI: rebelión y aniversario
La reciente rebelión soterrada al interior del PRI, que obligó a su dirigencia nacional a cambiar de última hora el nombramiento de José Murat al frente de la CNOP para mandar al polémico exgobernador de Oaxaca a la Fundación Colosio, es un fiel indicador de cómo arriba el viejo partido a sus 88 años de existencia. Desgastado, dividido, con un desánimo creciente entre su militancia y una crisis de liderazgo entre sus cuadros dirigentes, el priismo, que apenas hace 5 años lucía como la poderosa “maquinaria electoral” resucitada y restaurada y presumía, de la mano de Enrique Peña Nieto, de una entelequia autonombrada “Nuevo PRI”, hoy parece agotado y relegado a un histórico tercer lugar en las encuestas.

Ese es el contexto en que hoy el presidente Peña Nieto encabeza, en la explanada de la sede nacional priista, un aniversario que, con arengas, intentará no sonar como exequias. La presencia de su jefe máximo, que también llega desgastado y convertido en un lastre que arrastra negativamente a la marca PRI, obligará al comportamiento institucional y disciplinado que caracteriza a los priistas, en un festejo convocado casi en secreto, con invitaciones tardías y discretas que apenas el jueves por la tarde comenzaron a enviarse a la selecta concurrencia de la cúpula priista, como si en la dirigencia temieran protestas que empañen la discreta celebración.

Porque justo horas antes del evento de hoy, el dirigente nacional Enrique Ochoa Reza tuvo que meter reversa a la decisión de nombrar a José Murat Casab como nuevo dirigente la Confederación Nacional de Organizaciones Populares. La llegada de Murat al sector popular desató una tormenta interna y externa que convulsionó al viejo partido.

Con todo y la cercanía personal y política que Ochoa tiene con Murat (por una beca económica que el entonces gobernador dio al joven estudiante de maestría, junto con alojamiento en un departamento de Nueva York que compartía con su hijo Alejandro Murat) la decisión de llevar al oaxaqueño a la CNOP no fue sólo del dirigente priista. Luis Videgaray, el secretario de Relaciones Exteriores que funge como “jefe político” del presidente del PRI, fue quien decidió que las habilidades de operador electoral consumado de Murat –vulgo mapache en lenguaje priista– eran necesarias para las difíciles elecciones del 4 de junio en el Estado de México, Coahuila y Nayarit.

Pero la idea de Videgaray, apoyada por Peña Nieto e instrumentada por Ochoa, no fue bien recibida ni al interior del priismo ni en la opinión pública. Corrientes y figuras priistas cuestionaron la designación a través de cartas y mensajes al dirigente de su partido, mientras en columnas políticas criticaron al exmandatario oaxaqueño. La rebelión soterrada que llevó a Enrique Ochoa a convocar a una reunión interna con su equipo y sus asesores más cercanos a finales de la semana pasada. “¿Cómo ven la decisión?”, preguntó el dirigente a sus asesores. “¿Tú que reacciones y comentarios has recibido?”, preguntó uno de los consejeros. Ochoa reconoció que había demasiados cuestionamientos y críticas al nombramiento entre dirigentes del partido que le habían expresado su opinión por diversas vías. Se analizaron entonces escenarios y salidas.

Gamboa, el “factótum” al rescate. La figura de Emilio Gamboa, convertida en factótum actual en el PRI, volvió a pesar y le dio a Enrique Ochoa una salida: Arturo Zamora, senador jalisciense cercano al líder senatorial, iría a la CNOP, mientras que a Murat se le daría una salida política mandándolo a la Fundación Colosio y a Hilda Flores al Organismo Nacional de Mujeres Priistas.

No fue esta la primera vez en que el grupo cercano de Peña Nieto intentó llevar a Murat a la CNOP. Durante la presidencia de Manlio Fabio Beltrones desde Los Pinos le pidieron al sonorense habilitar al exgobernador oaxaqueño como líder del sector popular, argumentando el “gran apoyo” y los servicios políticos que Murat Casab le prestó al Presidente al ser uno de los artífices del Pacto por México que operó por su cercanía con Jesús Ortega, líder de “Los Chuchos”, y con Santiago Creel en el PAN, a principios del sexenio peñista. Beltrones se opuso a la petición y argumentó el oaxaqueño provocaría polémica y cuestionamientos para el PRI.

Y esta vez, impulsado por Videgaray, aquel pronóstico se cumplió. Por eso el cambio obligado en el que el propio Murat, en un diálogo privado con Ochoa, aceptó declinar a su aspiración por la CNOP en la que ya había iniciado reuniones por el país. A cambio aceptó la muy conveniente salida de ir a la Fundación Colosio, desde donde más que ideas o reflexiones, desplegará sus oficios electorales para apoyar al dirigente del PRI. Al mismo tiempo Ochoa confirmó el único nombramiento totalmente suyo que sí pudo concretar: la llegada de Claudia Ruiz Massieu, su amiga cercana y excanciller, a la Secretaría General, tras la renuncia ayer de la incómoda Carolina Monroy, con la que el presidente del PRI tuvo una tensa relación.

Ayer Carolina recibió en las oficinas priistas a Ruiz Massieu y, con cordialidad política, le presentó al equipo de la Secretaría General y le hizo entrega del despacho. “¿Se va con algún resentimiento?”, le preguntaron la tarde de ayer los reporteros a la política mexiquense. “Yo no tengo ningún resentimiento. Son procesos, son ciclos que se cierran. Lo que estoy es agradecida”, dijo en su despedida Monroy del Mazo.

Resuelta la crisis de sus nombramientos –convenientemente definidos antes del evento de hoy en el que la presencia del presidente acallará cualquier inconformidad interna que pudiera haber en el priismo– Murat se convertirá en el nuevo ideólogo del PRI desde la Fundación Colosio, Gamboa retomará el control que ya ha tenido antes de la CNOP con Zamora y Ochoa tendrá a una aliada en la secretaría General, mientras que Claudia Ruiz Massieu, sin experiencia en operación partidista o electoral, es rehabilitada políticamente tras su abrupto despido de la cancillería, en lo que muchos interpretan como la confirmación de la vigencia política del salinismo.

Así llegará el PRI hoy a sus 88 años: tratando de darse ánimos y de ocultar las grietas cada vez más evidentes en la fracturada unidad partidista. Juntos, el presidente y su partido, se lamerán las heridas e intentarán mostrar una fortaleza aparente para enfrentar primero la difícil aduana de las elecciones locales de este año y luego una sucesión presidencial a la que llegarán en tercer lugar de las encuestas y con todos los pronósticos en contra. Con todo, nadie puede dar por muerto al viejo PRI. Los que cometieron el error de hacerlo después de su derrota histórica en el año 2000, después tuvieron que tragarse sus palabras. Con este dinosaurio, que hoy parece tocado, atravesado y herido de muerte por la lanza inocultable de la corrupción, todo puede suceder cuando se trata de mañas y operaciones políticas monetarias y fraudulentas. Pero eso no quita que, al menos este sábado, la fiesta en el PRI tenga un inevitable tufo de funeral anticipado y deseado por muchos mexicanos.
02 Marzo 2017 04:00:00
Videgaray y su diplomacia agachona
En apenas tres meses, Luis Videgaray pasó de ser un confeso “aprendiz” de canciller a un diplomático experto. Y con la autoridad no sólo de su cargo de secretario de Relaciones Exteriores, sino con el poder de facto que le ha cedido el Presidente, regañó a los senadores ignorantes –y con ellos al resto de los mexicanos– al pedir que no confundamos “diplomacia con debilidad” y asegurar que el Gobierno de Peña Nieto no es débil frente a Donald Trump, sino que aplica las buenas formas de la diplomacia. “Que no se confundan las buenas formas de la democracia y de la diplomacia con la falta de firmeza. Que no se confunda la prudencia con falta de claridad. Que no se confunda la falta de estridencia con la falta de estrategia. El Presidente y su gobierno enfrentan el reto histórico con claridad de miras y con claridad de estrategia”, afirmó.

No acababa de terminar la cátedra de diplomacia del novel canciller, cuando desde Washington dos nuevas bofetadas se estrellaban en la cara de Videgaray y su “prudencia diplomática”. Por un lado, Donald Trump, en su primer discurso ante el Congreso de su país –entre aplausos compulsivos de la mayoría republicana– reiteraba el martes que ya empezó la construcción de su “gran, gran muro” en la frontera sur (porque ni siquiera se dignó a mencionar en todo su discurso el nombre de México); mientras que ayer en entrevista televisiva en el programa Good Morning América, el vicepresidente Mike Pence aseguraba que México pagará por la construcción del muro en su frontera, con lo que el segundo de a bordo en la Casa Blanca rompía el “acuerdo” hecho por Trump y Peña Nieto de no hablar en público del muro y su pago.

Hace un mes que Los Pinos informara de la existencia de ese acuerdo entre los presidentes de los dos países, en aquella polémica conversación telefónica del 27 de enero, y el vicepresidente de Estados Unidos confirmó que para ellos los “acuerdos” con México son como llamados a misa. “(El presidente Trump) no dijo que México va a pagar (por el muro)”, le comentó a Pence el presentador George Stephanopoulos de la cadena ABC. “Bueno, pues ellos lo harán”, respondió el vicepresidente sin explicar cómo se hará el pago, justo ayer cuando la agencia Reuters revelaba un documento del Congreso que dice que Trump sólo tiene 20 millones de dólares de los 20 mil millones que necesita para financiar la construcción de su muro.

¿Para eso sirve la “estrategia” y la “diplomacia” de las “buenas formas” de Videgaray? ¿Para que se burlen Trump, Pence y todo su gabinete una y otra vez de México y su Presidente? Cuando pide a los mexicanos y a los senadores no confundirse, el canciller parece más bien él el confundido. En su rápido aprendizaje parece confundir la diplomacia, que es en esencia negociación y diálogo para defender los intereses de un país y su dignidad soberana, con un diálogo absurdo e infructuoso con un gobierno hostil al que no le interesa cumplir ni respetar acuerdos con nuestro país y su Presidente, y que ve a México como enemigo o en el mejor de los casos como un vecino inferior e indeseable.

Revindicar la diplomacia en lugar de la confrontación siempre será lo más deseable, el deber ser; pero cuando de una de las partes el interés diplomático es sólo simulado y el diálogo es más bien falaz e interesado, entonces de poco sirve aferrarse a la diplomacia por la diplomacia e invocar una negociación meramente ritual, que sólo puede complicar y empeorar las cosas en una relación dispar y desnivelada. Para que le quede claro al canciller: diplomacia no es consentir y aceptar las agresiones, disculpar los agravios reiterados y agachar la cabeza ante los golpes y las violaciones flagrantes de acuerdos. Y esos tampoco son los principios de la política exterior ni de la tradición diplomática de México.

Porque también decía Videgaray ante los senadores que “en caso de que hubiera violaciones a los derechos humanos de los migrantes” en los operativos racistas de Trump, “buscaríamos acudir ante la ONU”. ¿En caso de que hubiera? ¿No se ha enterado el canciller que todos los días policías y agentes migratorios y fronterizos en varias ciudades de la Unión Americana están deteniendo, con abuso de fuerza, agresiones y engaños a cientos de migrantes mexicanos y de otros países hispanos? ¿No ha visto los videos que documentan esos abusos y violaciones flagrantes a derechos consagrados en tratados internacionales para que a los migrantes no se les trate como criminales?

Aún la mejor diplomacia tiene sus límites y esos están en la dignidad de un país. Decía Maquiavelo que el secreto de la fuerza del príncipe consiste en ser al mismo tiempo zorro y león. Zorro para manejarse con diplomacia cuando se requiera, pero león para saber cuándo dar un manotazo y defenderse. Con su diplomacia “agachona”, Videgaray no llega ni a zorro; más bien es corderito frente al león que lo devora y lo mastica.
01 Marzo 2017 04:00:00
Calderón vs AMLO: el tercer round
La guerra política entre Andrés Manuel López Obrador y Felipe Calderón, iniciada en la campaña presidencial de 2006 y que se ha mantenido latente, se reactivó ayer con el inicio del tercer enfrentamiento directo entre los dos políticos que en la última década polarizaron y dividieron fuertemente a la sociedad mexicana. Del “peligro para México” al “presidente ilegítimo”, pasando por las denuncias de fraude, las acusaciones de desestabilización (“al diablo las instituciones”) y los “pactos secretos” con otros adversarios para cerrarse el paso, la confrontación entre AMLO y Calderón se perfila para una reedición en 2018 que puede resultar decisiva para uno de los dos personajes.

En la historia política reciente del país, pocos pleitos tan vigentes e intensos. Y ayer, tras el relanzamiento de la precandidatura de Margarita Zavala y el papel activo que Felipe Calderón juega en la estrategia de su esposa, se reavivó el enfrentamiento cuando López Obrador cuestionó en redes sociales el anuncio del expresidente de donar sus 200 mil pesos mensuales de pensión, pero no renunciar a la protección de guardias del Estado Mayor, asistentes y vehículos, que en conjunto, según una gráfica que subió el tabasqueño a Twitter, le cuestan a los mexicanos 54 millones de pesos al año, en contraste con 24 millones que se le pagan al expresidente de Estados Unidos George W. Bush o los 10 millones que los chilenos pagan anualmente a su exmandatario Sebastián Piñeira.

La frase sarcástica de Andrés Manuel, de que “esas pensiones no las tiene ni Obama” molestó sobremanera a Calderón, que salió a responderle fuerte en entrevistas radiofónicas. “(López Obrador) es un mezquino, porque está lleno de odio, porque no puede superar que le gané hace más de 10 años”, dijo el expresidente, que también llamó “mentiroso e hipócrita” al dirigente de Morena, al que le preguntó: “¿de qué ha vivido todos estos años específicamente? ¿De qué vivió él hasta 2006? Jamás nos ha dicho a los mexicanos de dónde sacó ese dinero, que él no tiene manera de probar el origen lícito de su dinero”.

Así que los adjetivos, las acusaciones y las descalificaciones mutuas han vuelto entre López Obrador y Calderón. Y como en 2006 y de nueva cuenta en 2012, seguramente volverán también entre los seguidores de ambos, especialmente entre los fanáticos de ambos lados, que revivirán las secuelas de una polarización y un odio político que nunca se fue del todo y que ha seguido latente en los últimos 10 años. La única diferencia ahora es que, en medio del pleito entre el expresidente panista y el ahora líder de Morena, estará la figura de Margarita Zavala, con quien Andrés Manuel evita debatir directamente y la descalifica sólo como “la señora esposa de Calderón” porque sabe que detrás de la que es hasta ahora su más cercana contendiente está la figura del adversario político que en 2006 lo etiquetó como “un peligro para México” y le ganó después (“haiga sido como haiga sido”) la Presidencia, con 0.56% de los votos en la elección presidencial más cerrada y cuestionada en la historia democrática del país.

López Obrador no se va a pelear con Margarita, pero sí lo hará con Calderón, que en 2012 volvió a cerrarle el paso, esa vez desde Los Pinos, con un “pacto secreto” con el hoy presidente Enrique Peña Nieto, al que apoyó para que consolidara su ventaja y cancelara cualquier posibilidad al tabasqueño, sacrificando incluso a la candidata del PAN, la hoy revivida Josefina Vázquez Mota, y mandando al panismo al tercer lugar de la votación nacional. Ese es el tamaño del encono y los agravios que existen entre los dos personajes que ayer revivieron su confrontación. Y si Margarita Zavala logra imponerse como candidata en Acción Nacional, algo que aún está por verse, en la campaña de 2018 la batalla AMLO-Calderón volverá a marcar la contienda presidencial, con toda su estela de división, polarización y tensión social y política para los mexicanos.

NOTAS INDISCRETAS… El secretario de Gobernación, Miguel Osorio, llegó ayer a Veracruz para darle una cubetada de realidad al Gobierno mediático de Miguel Ángel Yunes. La cifra de 129 ejecuciones en el estado durante febrero fue la confirmación de que a Yunes, dedicado en los tres meses desde que asumió el cargo a entretener a los veracruzanos con el show de la corrupción de Javier Duarte, perdió el control de la seguridad y violencia que, aunque heredada, había prometido contener. Por eso el anuncio de Osorio sobre la llegada de la Gendarmería al corredor Córdoba-Orizaba, donde se concentran el mayor número de asesinatos, y a otras regiones en el norte del estado, como Poza Rica, que vive una ola de secuestros y violencia, mientras la Marina seguirá en el Puerto de Veracruz; fue, sí, un apoyo, pero también un golpe de realidad para Yunes. A ver si ya deja el show y se pone a trabajar… Giran los dados. Escalera y subimos.
28 Febrero 2017 04:00:00
Los Calderón se juegan su resto
Dos hechos hicieron que el matrimonio Calderón decidiera apretar el paso en su carrera por la Presidencia. Y los dos tienen que ver con el crecimiento de los principales contrincantes de Margarita Zavala dentro y fuera del PAN. Por un lado el despegue de Andrés Manuel López Obrador en las encuestas, que aumentó hasta en 10 puntos la ventaja del tabasqueño sobre la señora Zavala, y por el otro el crecimiento de Ricardo Anaya que en algunos sondeos ya alcanza y hasta rebasa a Margarita en la competencia interna por la candidatura panista al 2018.

A eso obedece el relanzamiento de Margarita que, con nueva imagen que incluyó cambio de peinado, maquillaje y vestuario (sin renunciar al característico reboso) busca reposicionar su candidatura con una estrategia abierta de “pareja presidencial”. La señora Zavala ya no reniega ni oculta el apoyo de su esposo Felipe Calderón –por lo demás siempre detrás de su proyecto– y ahora intenta convertirlo en un activo de su campaña al presentarlo como un “expresidente querido y aceptado por los mexicanos”.

Así se explica que la aspirante panista se comparara a ella y a su esposo “con los Obama en Estados Unidos” al decir que igual que al matrimonio con el que tiene una cercana relación política, a ella y a Calderón también los extrañan los mexicanos. “Cuando Felipe y yo caminamos, nos dicen ‘los extrañamos’ y yo me acuerdo de ustedes, allá afuera los extrañan, México los extraña, una situación muy parecida a la que viven los Obama en Estados Unidos”, aseguró la señora Zavala de Calderón.

Tampoco es casual que, coincidente con el relanzamiento de la campaña de su esposa, Felipe Calderón anunciara la donación de su pensión de 200 mil pesos mensuales que cobra como ex presidente a una asociación que ayuda a niños con cáncer, ni tampoco que al ex mandatario –que gobernó el país de 2006 a 2012, y en cuyo sexenio se reportó la desaparición de más de 26 mil personas y el asesinato violento de 121 mil mexicanos en una cruenta y sanguinaria guerra contra el narco– apareciera de repente en un supermercado haciendo las compras como aspirante a “primer caballero” de la República. Además de dejarse ver en algo tan cotidiano como hacer el super y tomarse fotos con cuanta señora se le acercaba, Calderón mandaba así el mensaje de que, a diferencia del presidente Enrique Peña Nieto, él tal vez no sea “la señora de la casa” pero sí sabe cuánto cuestan los productos más básicos para los mexicanos.

Así que nadie se sorprenda si los Calderón, tratando de emular a sus amigos los Obama, se ven cada vez más juntos en abierta campaña de pareja, sonrientes y amables con quien se les ponga enfrente, sea un empresario que puede aportarles dinero para financiar sus aspiraciones o sea una señora de clase media que les dice que, a como está ahora el país con Peña Nieto (igual de sanguinario e inseguro que en su sexenio pero sin crecimiento económico y con una corrupción rampante y un presidente débil y agachado) algunos hasta “los extrañan”.

Felipe ya entendió que si no meten el acelerador en este momento, cuando Margarita se le desdibujaba tras la derrota de Clinton y el ascenso de Trump, combinado con el crecimiento de López Obrador y el fortalecimiento de Ricardo Anaya y sus acercamientos y pactos secretos con Peña Nieto, mañana sería demasiado tarde. Así que, en previsión de lo que pueda pasar en las tres elecciones de junio, principalmente en el Estado de México, en donde sus dos rivales más importantes, el de fuera y el de dentro, pueden ganar y reposicionarse, Margarita da un paso adelante para no quedarse rezagada; y junto a ella, siempre de acompañante y jefe de campaña, irá el ex presidente Calderón que quiere regresar a Los Pinos aunque sea de la mano de su esposa.

NOTAS INDISCRETAS…

La definición del coordinador del PRD en el Senado, Miguel Barbosa, a favor de Andrés Manuel López Obrador para el 2108 confirma la desbandada del perredismo provocada por el líder de Morena. Aunque Barbosa no se va del perredismo y su intención es seguir como líder parlamentario –salvo que la dirigencia perredista decida otra cosa– su apoyo abierto al tabasqueño apunta en la misma dirección que tomaron otros tres senadores, Mario Delgado, Rabrindanath Salazar y Zoé Robledo, aunque ellos sí se afiliaron a Morena; mientras que Alejandro Encinas también apoya a López Obrador pero como independiente; Manuel Merino y Benjamín Robles se fueron al PT, Sofío Ramírez al PRI, y Martha Tagle y Armando Ríos Piter se declararon senadores “ciudadanos”. Pero Barbosa, quien hoy ampliará sus razones para apoyar al líder de Morena, no va solo y el miércoles otros dos perredistas Carlos Sotelo y José Narro, también se pronunciarán por López Obrador para el 2018. ¿Así o más fuerte la sangría?...Batimos los dados. Serpiente.
25 Febrero 2017 04:00:00
El mal presagio de la bandera rota
El hecho parece anecdótico y seguramente lo es; pero en momentos en que el país enfrenta uno de los desafíos más graves de su historia reciente, la imagen de la enorme bandera monumental del Campo Marte, rota mientras la izaban en presencia del presidente Enrique Peña Nieto, justo el día de la conmemoración del lábaro patrio, parece retratar –casi proféticamente– la situación que priva en México de cara a la relación con Estados Unidos, frente a la agresiva y hostil política exterior de su presidente Donald Trump.

Una sociedad dividida entre sus filias y sus fobias políticas que intenta mandar un mensaje de dignidad y orgullo ante el fascista del norte; un Gobierno mexicano debilitado y que despliega una estrategia unilateral y sin consenso social y político, basada más en la fuerza de un vicepresidente de facto, como el canciller Luis Videgaray, que en la del Presidente constitucional, manipulado por su principal asesor; y una negociación opaca entre las dos administraciones, con acuerdos y compromisos poco claros para la población y un doble discurso de los dos gobiernos, que dicen una cosa en público y otra muy distinta negocian en privado.

Porque después de la presencia de los secretarios de Estado y de Seguridad Interior de Estados Unidos, Rex Tillerson y John Kelly, en territorio mexicano, y de que fueron recibidos por el presidente Peña Nieto en Los Pinos, en medio de la cacería racista iniciada por su gobierno contra los migrantes mexicanos en su país, muy poco se sabe de los acuerdos concretos o planteamientos específicos hechos por los enviados de Donald Trump.

Se conocen sí frases grandilocuentes en los discursos de los dos funcionarios de la Casa Blanca. “No vamos a deportar masivamente y no participará el Ejército”, dijeron los estadunidenses, aunque al mismo tiempo que ellos sostenían eso aquí, en Washington su Presidente sí hablaba de una “operación militar” que involucra al Ejército de Estados Unidos en la detención de migrantes. ¿A quién le creemos, a Trump o a sus secretarios?

Pero más allá de eso, el Gobierno de Peña Nieto no está siendo claro ni transparente con los mexicanos sobre qué propuestas o peticiones les formularon los dos visitantes, a los que recibieron con todo el protocolo diplomático –alfombra roja incluida– y les concedieron un gesto de “buena voluntad” del Presidente, al recibirlos por casi una hora en privado en Los Pinos, justo en momentos en que en las ciudades estadunidenses aumenta la persecución y la política racista y autoritaria en la detención y deportación de indocumentados de origen mexicano e hispano. Para decirlo tan gráficamente como la bandera rota que izó ayer en el Campo Marte: Peña volvió a responder a la brutalidad de Trump y su administración colocando la otra mejilla y, todavía sonreía, mientras les decía con su marcado acento en inglés: “Welcom tu Los Pinos misters”.

Exigirán a Videgaray que informe acuerdos. La molestia por la opacidad y discrecionalidad con que se maneja el Gobierno en sus tratos con la administración Trump no sólo se da entre la ciudadanía, acostumbrada a los tratos oscuros de sus gobiernos. Esa inconformidad por una negociación que avanza sin que se informe claramente de su contenido, se escucha en el Senado, el órgano que constitucionalmente comparte la conducción de la política exterior del país con el Poder Ejecutivo. Y aunque la complacencia de la primera minoría del PRI y sus aliados, y la debilidad y compromisos de las bancadas de oposición han impedido hasta ahora una actuación digna de los senadores en un tema en que tienen facultades y obligación de intervenir, hay voces críticas que desde la oposición exigen poner un límite a la actuación plenipotenciaria con la que se conduce el canciller Luis Videgaray en sus tratos con la administración Trump.

El próximo martes Videgaray está citado a comparecer en el Pleno y al menos desde las bancadas del PRD, el PT y algunos senadores del PAN –porque otros están cooptados por sus compromisos y cercana relación con el Gobierno peñista– se planea subir el tono en la exigencia de los senadores para que el titular de Relaciones Exteriores no se abrogue toda la autoridad en materia de política exterior y de la relación con Estados Unidos en un momento tan complejo y delicado para el país. Senadores como Miguel Barbosa y Gabriela Cuevas han adelantado que le exigirán al canciller un informe detallado de qué acuerdos, compromisos o propuestas escuchó o aceptó el Gobierno mexicano en la reciente visita de Tillerson y Kelly o en las varias ocasiones en que el propio Videgaray ha estado en Washington, D.C. dialogando con el Gobierno de Trump.

Los cuestionamientos de los senadores también tienen que ver con el retraso con el que Videgaray cumplió con su compromiso de definir una “estrategia conjunta” con el Senado para regir la negociación con Estados Unidos, a la que se comprometió el canciller un día antes de su primera visita a Washington el pasado 25 de enero, cuando todos los coordinadores del Senado le dieron un respaldo abierto en aquel viaje. Apenas el jueves los grupos técnicos de la Cancillería y el Senado terminaban de redactar el decreto conjunto, cuando ya el canciller y el Presidente habían dialogado con los enviados de Trump sin tomar en cuenta los planteamientos de los senadores.

Así que el martes se verá si el canciller sigue con la “manga ancha” y el enorme poder que le ha concedido Peña Nieto –que en la práctica rebasa con mucho las facultades de un secretario– o si el Senado tiene la capacidad y la dignidad de romper con la complacencia de una oposición a modo y erigirse en el contrapeso real con el que, en teoría, debieran contar los ciudadanos para evitar que un solo hombre, por más poderoso que sea, defina con sus decisiones, acuerdos o entendimientos, el tipo de relación que tendremos con un gobierno hostil y antimexicano como es el de Donald Trump.
22 Febrero 2017 04:00:00
Calderón y Cuba: cicatriz abierta
El inédito rechazo de Cuba a un expresidente de México para ingresar a su país es un duro revés diplomático de la isla, en momentos en que México necesita apoyo y solidaridad de naciones amigas ante la hostilidad de la política de Donald Trump. Pero en la determinación soberana del gobierno de Raúl Castro, de negarle la entrada a su país al expresidente Felipe Calderón (que desató molestia a nivel diplomático y rasgamiento de vestiduras en el PAN) también está la hostil y fría política exterior mexicana hacia la isla durante los dos gobiernos panistas y un reacercamiento no muy exitoso en la administración priísta de Peña Nieto.

Cuba lleva 17 años de un alejamiento político y diplomático con México que tuvo su peor momento en la crisis de relaciones con el gobierno de Fox, que vivió un intento de “cicatrización” que no cuajó con Calderón y que, aunque tendió a normalizarse con Enrique Peña Nieto, no ha recuperado el nivel de cercanía y confianza que hubo entre los dos países en las épocas de Fidel Castro y del PRI, en las cuatro décadas antes del arribo del PAN a la Presidencia.

¿Se justifica por eso un gesto ofensivo como el de la administración de Raúl Castro en contra, no de Felipe Calderón como ciudadano, sino de un ex presidente mexicano invitado a un evento en La Habana? Los diplomáticos dirán que no y que la acción es un error grave del Gobierno cubano; la vox populi en redes sociales lo tomará a chacota, como hacían ayer en las redes sociales, donde se mofaban del expresidente y su gusto por el ron isleño; mientras el gobierno cubano esgrimirá sus razones, que tienen que ver con su visión de intromisión en asuntos políticos internos.

Negar el acceso de un invitado internacional a un evento político es propio de un régimen dictatorial y cerrado; pero habría que revisar los antecedentes de la relación y la posición de Felipe Calderón como presidente en temas de libertad política y democrática en la isla. Desde la Presidencia, Calderón impulsó la ideología panista que ve en la Cuba de los Castro a una sociedad “reprimida y coartada en sus derechos políticos” y apoyó el financiamiento y la relación desde la embajada mexicana, a cargo del fallecido panista Gabriel Jiménez Remus, de grupos de la disidencia cubana.

En su único viaje a la isla como presidente, en abril de 2012, antes de dejar la Presidencia, Calderón intentó terminar la “cicatrización” en las relaciones, tras la tensión que heredó del foxismo, pero lo hizo con un doble mensaje para el gobierno de Raúl Castro. Por un lado, llegó a La Habana con un discurso que condenó el embargo estadunidense, pero por otro incluyó en su agenda una reunión con líderes de la disidencia cubana que fue tajantemente rechazada por el Gobierno castrista. En vez de esa reunión, al presidente de México le ofrecieron un encuentro con el cardenal de La Habana, Jaime Ortega.

Aquel desencuentro confirmó que no había la confianza de ninguno de los dos gobiernos en el otro y que el intento de normalización de Calderón había fracasado. Ese es el antecedente del incidente diplomático de ayer, en el que al expresidente, invitado por familiares del fallecido Osvaldo Payá a la entrega de un premio en su nombre, le negaron la entrada a territorio cubano y ni siquiera pudo abordar el avión de Aeroméxico en que viajaría. Felipe Calderón, como ciudadano mexicano y político de derecha es libre de tener sus posiciones sobre la falta de libertades políticas y la violación de derechos de los disidentes en Cuba, pero en su calidad de expresidente de México, el Gobierno cubano no quiso recibirlo en su territorio en un tema que para ellos es de política interna. La cicatriz entre la isla y los panistas sigue abierta.

NOTAS INDISCRETAS…

Luis Videgaray llega hoy a San Lázaro en comparecencia y encontrará a los diputados molestos por su “descuido y desatención” hacia ellos. Y es que los líderes de las fracciones se quejan de que a finales de enero, en reunión en Los Pinos, el presidente Peña Nieto pidió a los coordinadores “cerrar filas y apoyar” en la negociación con Estados Unidos, y a cambio Peña se comprometió a que Videgaray buscaría a los líderes de San Lázaro “para diseñar y delinear juntos la estrategia y el plan de acción”. El canciller nunca se comunicó con los diputados y ni siquiera les tomaba llamadas. Por eso en San Lázaro se sintieron “engañados y maltratados” y citaron a comparecer al canciller, al que hoy reciben con cajas destempladas y cuchillos afilados… También ayer en San Lázaro comenzó el proceso para elegir tres nuevos consejeros del INE con la creación del Comité Técnico que recibirá solicitudes de aspirantes a suplir a Javier Santiago, Arturo Sánchez y Beatriz Galindo que concluyen en abril. Para estar a tono con los escándalos por altos sueldos, privilegios y prestaciones de los consejeros electorales, la convocatoria bien podría decir: “¿Busca un trabajo que lo haga rico de la noche a la mañana? ¿Quiere jugosos bonos navideños, aguinaldo generoso, auto de lujo, teléfono gratis, asesores y secretarias a su gusto? ¡El trabajo de consejero electoral es para usted! Requisitos: mínima experiencia e, indispensable, buenos amigos diputados y en los partidos”… Los dados mandan Escalera doble. Mejora el tiro.
14 Febrero 2017 04:00:00
La desbandada
Las últimas encuestas rumbo a la carrera presidencial de 2018 coinciden en algo: el crecimiento de Andrés Manuel López Obrador, que se separa del resto de aspirantes con porcentajes que van del 30 al 36% –entre 8 y 14 puntos de ventaja de Margarita Zavala del PAN– es atribuible a la caída del PRI y de su candidato mejor posicionado en los sondeos, Miguel Ángel Osorio Chong, que en promedio ha perdido entre 8 y 10 puntos, mismos que parecen sumarse automáticamente al dirigente de Morena, que es quien capitaliza el derrumbe priista de los últimos dos meses, ligado al “gasolinazo” del 1 de enero y la caída en los niveles de aprobación del presidente Enrique Peña Nieto que casi llegan a un dígito.
El fenómeno que se registra en varias encuestas tiene relación directa con lo que ocurre también a nivel de dirigentes y personajes de otros partidos que se están sumando, abierta o silenciosamente, a la campaña del tabasqueño. Casos mediáticos más recientes como el del secretario de Turismo del Gobierno capitalino, Miguel Torruco, quien aunque siempre estuvo cercano a López Obrador, se suponía que por su pertenencia al gabinete de Miguel Ángel Mancera apoyaría el proyecto presidencial del jefe de Gobierno. Pero tuvo que ser el propio Mancera quien, al enterarse por El Universal de la asesoría que su funcionario daba al tabasqueño, le pidiera la renuncia inmediata al consuegro de Carlos Slim, en un intento del gobernante capitalino de mandar un claro mensaje a todos sus colaboradores que pudieran estar en esa situación.

Poco antes, el pasado 30 de enero, el senador por Chiapas del PRD, Zoé Robledo, anunció su renuncia a la militancia perredista y su adhesión inmediata a las filas de Morena, decisión que, según el chiapaneco, tuvo que ver con su identificación “con el proyecto de Nación que propone López Obrador” y no con una intención de buscar cargos o candidaturas como la de la Gubernatura de Chiapas, que se renueva en 2018 y a la cual Robledo es visto como aspirante. También en el Estado de México, grupos de perredistas con amplia fuerza local, como el que encabeza en Texcoco Higinio Martínez, Valentín González en Netzahualcoyotl, o José Luis Gutiérrez Cureño en Ecatepec, se han sumado a la candidatura de Morena que encabeza Delfina Gómez, previos acuerdos y la firma de un Acuerdo Político de Unidad con López Obrador el pasado 7 de febrero.

Pero el PRD no es el único partido donde se registra una desbandada a Morena. En el PRI también se registra ese fenómeno desde hace algunos meses.

Grupos de priistas en varios estados, principalmente en los que perdió el PRI en las pasadas elecciones del 2016 como Chihuahua, Tamaulipas, Veracruz y Durango, han comenzado a acercarse a las dirigencias de Morena en sus estados en busca de adherirse a ese partido esgrimiendo dos razones: su enemistad histórica con el PAN que ahora gobierna esos estados y una “traición” desde dentro del PRI que, dicen, los vendió en las pasadas elecciones locales.

Un alto dirigente del PRI en Tamaulipas, que fue cercano colaborador de la campaña del diputado Baltazar Hinojosa, afirma que en su estado la derrota del PRI sólo se entiende por un “acto de traición desde el centro.

Nosotros teníamos números claros de que podíamos ganar y en todo caso si perdíamos sería por una diferencia no mayor a 15 mil votos; pero de eso a los 180 mil votos de diferencia con la que nos ganó el PAN, sólo se explica por qué hubo operativos de compra del voto y de funcionarios de casilla que fueron apoyados y respaldados desde secretarías del Gobierno federal, incluso en algunos casos con custodia a los panistas que hacían la compra de votantes de la Policía Federal, el Ejército o la Marina”, dice el dirigente priista.

Pero ante la desbandada silenciosa en el PRI y más notoria y mediática en el PRD, en Morena no todos están de acuerdo en recibir “con los brazos abiertos” a políticos de otros partidos. Hay resistencia interna, sobre todo en el caso de priistas, con propuestas de que no deben asumir candidaturas de inmediato, sino hacer trabajo partidista por dos años antes de que puedan ocupar espacios en cargos de elección. Incluso estatutariamente Morena tiene un candado para recibir a militantes de otros partidos, no así con personas de la sociedad civil a los cuales se les otorga la posibilidad de “candidatos externos”.

¿Cuántos más, figuras y grupos locales, del PRD, del PRI o de otros partidos buscarán sumarse a la desbandada?

NOTAS INDISCRETAS…

Mañana a las 11 en conferencia de prensa, el senador Armando Ríos Piter anuncia su renuncia a su militancia del PRD, pero a diferencia de su compañero y amigo Zoé Robledo, el guerrerense no se integra a Morena. Ríos Piter se quedará como “senador independiente” y desde ahí buscará “otros proyectos políticos a futuro”, dicen sus cercanos. Sigue la sangría del perredismo en el Senado…Los dados mandan Escalera. Mejora el tiro.
12 Febrero 2017 04:00:00
Quién manda en Puebla
Una incógnita recorre Puebla tras la reciente transición del Gobierno estatal: ¿quién ejerce el poder real en el estado, el Mandatario constitucional que asumió funciones el 1 de febrero, Antonio Gali Fayad, o su jefe político y antecesor Rafael Moreno Valle? La pregunta se basa en la estrecha relación política y de intereses existente entre los dos personajes, y en el hecho de que en el Gabinete del Mandatario entrante, con el argumento de la “continuidad”, cinco secretarios del gobierno anterior fueron ratificados, entre ellos el influyente titular de Gobernación, Diodoro Carrasco, además de que el fiscal estatal, el auditor del Estado, el presidente de la CDH y el del Instituto de Transparencia, y hasta consejeros y magistrados de los órganos electorales locales y del Poder Judicial estatal, tienen vínculos directos con el exgobernador Moreno Valle.

La dependencia política de Gali con su antecesor y el escaso margen de maniobra que le dejaron para el año y 8 meses que estará en el cargo hace pensar que eso no cambiará. De hecho, antes de su salida, Moreno Valle no sólo negoció con su sucesor mantener en sus cargos a los secretarios más importantes del Gabinete, sino que además completó su “blindaje” jurídico con el nombramiento, desde el Congreso local, el último día de su gobierno, de tres magistrados del Supremo Tribunal de Justicia del estado: Israel Mancilla Amaro, Marcos Moreno Gavaldón y Héctor Sánchez, los dos primeros exfuncionarios y muy cercanos al Gobernador saliente y a su esposa, Martha Ericka Alonso, actual dirigente del PAN en Puebla.

Porque ese es otro elemento que apunta a que los analistas empiecen a hablar de la reedición de un “Maximato” como el que vivió Puebla con Maximino Ávila Camacho, quien controló el gobierno estatal desde 1937, que fue electo, hasta 1945 con gobernadores a los que manejaba a su antojo. El control brutal y absoluto que ejerció Maximino en Puebla hasta antes de ser envenenado por sus propios colaboradores, es hoy recordado en los corrillos políticos de la capital poblana a propósito de un nuevo gobernador que, aunque por un periodo tan breve, parece “atado de manos” por su antecesor y jefe político.

Sin embargo, aunque nadie duda de las intenciones transexenales de Moreno Valle, con el proyecto de perfilar a su esposa Martha Ericka como posible candidata del PAN en 2018, hay otros panistas que se mueven en contra de la idea de un “Maximato” que le dé al exgobernador el control del estado por los próximos ocho años. Uno es el diputado federal Juan Pablo Piña Kurczyn, hijo del exgobernador de Puebla, Mariano Piña Olaya, y quien después de haber sido secretario particular y consejero jurídico en el gobierno de Moreno Valle, se distanciara de él y hoy se ve más cercano a Ricardo Anaya.

Piña Kurczyn fue el único de los diputados poblanos del PAN que se rebelaron en contra de Moreno Valle en la votación en diciembre pasado de la Ley de Ingresos que autorizó el “gasolinazo”, ordenada por el exgobernador al coordinador poblano en San Lázaro, Eukid Castañón. Esa rebelión le valió acusaciones de “traidor” de los morenovallistas, aunque lo acercó al grupo de Marko Cortés, coordinador de la bancada blanquiazul, quien fue reservado sobre el artículo transitorio en que se incluían los aumentos a gasolina y diésel a partir del 1 de enero pasado.

la gran interrogante es qué papel jugará el gobernador Tony Gali en los planes transexenales de Moreno Valle. La duda es si una vez que se afiance en el cargo, Gali buscaría mayor independencia de su antecesor o si, acotado como está y con morenovallistas como Diódoro en su gabinete, el gobernador poblano no tendrá muchas lealtades que le apoyen al dar un manotazo a su antecesor.

El incidente más tenso que llegaron a tener Rafael Moreno Valle y Antonio Gali durante la campaña fue el día que a Gali invitó a Ricardo Anaya a un acto posterior al debate entre candidatos, sin consultar a Moreno, el 12 de mayo de 2016. Cuentan cercanos al hoy gobernador que al enterarse Moreno Valle llamó encolerizado al abanderado: “¡Cómo se te ocurre invitar a ese cabrón! ¿A quién le preguntaste? No puedes invitarlo, te exijo que retires la invitación”, le dijo. Para sorpresa de Moreno Valle su delfín no acató la orden: “No voy a desinvitarlo y si hay problema por eso, hoy mismo presento mi renuncia a la candidatura”. El tono del Gobernador cambió: “No, tranquilízate, pero esas cosas tienes que consultarlas antes”. Y Anaya estuvo aquella noche en el Hotel de la zona de Angelópolis celebrando con Gali su desempeño.

Esa es la gran pregunta que muchos se hacen hoy en Puebla: ¿Antonio Gali se sentará realmente en la silla de gobernador y ejercerá el poder (“haiga sido como haiga sido”, Calderón dixit)? Si eso ocurre, el juego de poder en Puebla puede cambiar; si no, el actual Mandatario será sólo un títere que dará paso al nuevo maximato del morenovallismo que conocerán los poblanos.

Notas indiscretas… José Luis Durán rechaza que Josefina Vázquez Mota sea la única panista que aparece bien posicionada en las encuestas. El aspirante panista a la Gubernatura, quien ha sido dos veces alcalde de Tlalnepantla, diputado y subsecretario de Gobernación, afirma que los sondeos en los que se afirma que Vázquez Mota es la aspirante más competitiva que tiene el PAN “están manipulados”; denuncia un intento de imponer “a como dé lugar” a la excandidata presidencial desde las cúpulas del partido.

“Yo tengo sondeos en donde aparezco con mucho más intención del voto que Josefina”, afirma, y muestra una encuesta en donde él aparece con 30.65% contra 31.41% de Delfina Gómez de Morena. “Si se cierran al compromiso de que sea Josefina la candidata única, el PAN perderá la oportunidad de ganar el Estado de México”, afirma Durán, quien dice que peleará hasta el último momento la candidatura blanquiazul, aunque no lo hará por la vía de la impugnación legal, como sí lo hizo el diputado Ulises Ramírez, quien ya interpuso un recurso en contra de la designación de candidato por parte del CEN panista… Los dados cierran con Escalera. Semana redonda
05 Febrero 2017 04:00:00
Anaya empuja a Josefina por pacto con Peña
Contra viento y marea, a pesar de la oposición interna de los panistas mexiquenses, el dirigente nacional del blanquiazul Ricardo Anaya empuja con todo la designación de Josefina Vázquez Mota como candidata a la Gubernatura del Estado de México, para cumplir con el primero de sus acuerdos en su pacto con el presidente Enrique Peña Nieto. Anoche, en la Comisión Permanente del blanquiazul, se buscaba aprobar el método de la encuesta para definir la candidatura panista y abrirle el paso a Vázquez Mota, quien estuvo presente en esa reunión, en espera de que se valide el método que la haría candidata.

La nominación de Vázquez Mota fue uno de los temas acordados por Anaya en su reunión del 20 de enero pasado en Los Pinos con el presidente Peña Nieto, según les confirmó el mismo dirigente a los gobernadores del PAN a los que les pidió “todo el apoyo, con operadores y recursos para hacer que gane Josefina”. Aunque Anaya acepta que sí acudió al encuentro con el Presidente aquella noche de viernes pasadas las 10:30 horas, pero niega que se haya hablado de las elecciones mexiquenses y de 2018, y de acuerdos para intentar evitar un triunfo de Andrés Manuel López Obrador en 2018. Uno de los gobernadores panistas que escuchó de voz de su dirigente la existencia de ese “pacto” corrobora los datos publicados el pasado lunes sobre una negociación Peña-Anaya.

Porque fue el propio Ricardo Anaya quien les pidió a los nueve gobernadores panistas que se comprometieran, a partir de sus acuerdos con Los Pinos, a dos cosas: la primera, apoyar “con todo” a Vázquez Mota, para lo cual se dividió el territorio mexiquense en nueve zonas que comprenden el total de municipios y se pidió a cada uno de los gobernadores responsabilizarse de una zona con el envío de operadores electorales, apoyos económicos y seguimiento personal de la campaña panista; y la segunda, que comiencen a trabajar desde ahora en sus estados para frenar el avance de Morena y desarticular cualquier ventaja del lopezobradorismo en sus entidades de cara al 2018.

“Yo se los cuento porque no me quiero pelear con el que puede ser el próximo presidente”, dijo el gobernador del PAN que, con la condición del anonimato, confirmó la existencia de esos acuerdos tomados entre Anaya y el presidente Peña y transmitidos después como estrategia partidista a los mandatarios estatales del blanquiazul.

Calderón indaga sobre legalidad de encuestas. Ayer por la tarde, durante la sesión de la Comisión Permanente del PAN que busca acelerar y validar la postulación de Vázquez Mota, el expresidente Felipe Calderón se apareció en el lugar donde sesionaba el organismo interno para indagar y hacer preguntas “sobre la validez y legalidad” de utilizar el método de las encuestas para postular al candidato en el Estado de México. Calderón, quien se vería desplazado de consolidarse el pacto Peña-Anaya, que podría afectar las aspiraciones de su esposa Margarita Zavala a la Presidencia de la República, se mostró preocupado porque la postulación de un candidato o candidata al Edomex basada en las encuestas esté totalmente apegada a derecho y no vaya a ser impugnada por otros panistas que se sientan afectados.

Y es que en el Estado de México los grupos locales, encabezados por el diputado federal Ulises Ramírez, ya impugnaron la decisión del Comité Directivo Estatal del PAN de facultar a la Comisión Permanente a definir la designación del candidato a la Gubernatura por el método de encuestas, lo que claramente busca allanar el camino a la nominación de Vázquez Mota.

Por eso llama la atención la repentina aparición de Calderón en la Comisión Permanente para expresar sus dudas sobre la legalidad del método de las encuestas y de posibles impugnaciones. El expresidente sabe que la postulación de Vázquez Mota y un eventual triunfo suyo fortalecería la dirigencia y el liderazgo de Anaya, así como también sus aspiraciones rumbo a 2018, pues Josefina claramente juega en favor del dirigente panista y nunca en favor de los Calderón, a quienes acusa de haberla traicionado y vendido en su campaña presidencial de 2012.

El papel de Josefina en EdoMex busca en gran medida frenar el avance de la candidata de Morena, Delfina Gómez, a quien recientemente el INE le suspendió un spot televisivo en el que aparecía junto a López Obrador por considerarlo un acto anticipado de campaña. El crecimiento de Delfina y del lopezobradorismo en Edomex es algo que preocupa sobremanera al PAN y a Peña Nieto, pues en ningún escenario les conviene a ambos el avance significativo de Morena en esa entidad y mucho menos un hipotético triunfo en la Gubernatura que colocaría al adelantado Andrés Manuel prácticamente en las puertas de un triunfo en 2018. Eso es también lo que está en juego en el Estado de México.

Finalmente una fuente cercana a la propia Vázquez Mota confirma que, tras sus acuerdos con Anaya y con Santiago Creel, y una vez que le garantizaron toda una operación a su favor de los nueve gobernadores panistas en el Estado de México, la excandidata presidencial ha aceptado ir como abanderada panista al Estado de México. Ahora sólo falta que Anaya arregle, con los órganos internos como la Comisión Permanente, su postulación y que logren calmar y someter a los grupos locales del panismo mexiquense para evitar impugnaciones o fracturas. Es el primer paso para la ruta trazada en el negado Pacto de Los Pinos.
09 Enero 2017 04:00:00
El Presidente se queda solo
La soledad del último año se le adelantó a Enrique Peña Nieto. Prácticamente desde el primer minuto del penúltimo año de su sexenio, el presidente de México se ha quedado solo y no hay un sector, ni una voz importante de la sociedad –a excepción de su gabinete de tecnócratas y desdibujados dirigentes de su partido– que respalden su controvertida decisión de aumentar los precios de los combustibles que ha desatado una rebelión con protestas civiles en su mayoría pacíficas, en las que se ha inoculado una ola de saqueos y disturbios inducidos. Hoy la baja aprobación que ya arrastraba Peña se convierte en asilamiento y rechazo popular que se expresa a gritos lo mismo en las calles, que en carreteras, puentes o casetas tomadas: ¡Fuera Peña!

Lo que según Los Pinos es una “conspiración de los partidos” que aprovechan el tema de las gasolinas para denostar al presidente y a su gobierno, toma ya tintes de una movilización social histórica que, aún si fue en sus inicios inducida por algún partido –sus detractores apuntan a Morena y a Andrés Manuel López Obrador– es claro que, por las dimensiones que ha tomado, al cubrir prácticamente todo el territorio nacional y por la intensidad y el tono airado de las protestas, ya rebasó cualquier liderazgo partidista y en varias regiones del país está creciendo como un movimiento real de descontento contra el gobierno peñista, ya no sólo por el tema de las gasolinas, sino por el rechazo y hartazgo contra la corrupción, la impunidad y los privilegios de la clase gobernante que han caracterizado a este gobierno.

Los argumentos repetidos del Presidente y de su secretario de Hacienda, que insisten en la “responsabilidad” y en los gastados “factores externos” como la justificación para su decisión que golpeó la economía de todos los mexicanos no son atendidos por una sociedad enardecida en parte porque perdió la confianza en su gobierno y en parte también por una muy mala estrategia de comunicación que primero mostró a un Peña Nieto sonriente y contento, hablando con improvisación e ignorancia del tema, y un día después, ante el recrudecimiento de las protestas y la violencia, mostró a otro Peña Nieto demasiado serio, casi enojado, regañando a los mexicanos y dando una serie de cifras y razonamientos economicistas y tecnocráticos que poco le dicen a una sociedad desesperada y que para colmo remató con una desafortunada pregunta: “¿Y ustedes que hubieran hecho?”. La cantidad de respuestas y propuestas distintas que le llovieron en las redes sociales confirmaron la nula efectividad de ese mensaje presidencial.

Y mientras esa sensación de ingobernabilidad e inestabilidad se extiende por todo el país, la lectura que de la situación hacen en el grupo gobernante parece no sólo limitada sino equivocada. En su aislamiento y encerrado en su burbuja de tecnócratas, el presidente no dimensiona que lo que despertó va más allá de un interés de sus opositores por atacar a su gobierno, opositores que por lo demás lo acompañaron y aplaudieron en la aprobación de sus reformas hoy repudiadas en las calles. Peña no entiende o no quiere entender que, al rechazo popular, se han sumado voces de sectores y grupos de poder como los empresarios, la iglesia, congresistas, gobernadores, académicos y buena parte de la opinión pública que piden una revisión de la medida y cuestionan la falta de acciones del gobierno para reducir su gasto y privilegios, además de la carga impositiva que aplica a los combustibles.

Hoy el Presidente volverá a referirse al tema, por tercera ocasión, para presentar un “acuerdo para el fortalecimiento económico y la protección de la economía familiar”, algo que le han reclamado varios sectores y que hoy propone más por la presión social y política que por una sensibilidad que, más allá de las palabras, no mostró en sus dos anteriores mensajes. Veremos qué es lo que propone hoy Peña Nieto y si se acerca, aunque sea en una mínima parte, a lo que en las calles y las plazas está gritando la sociedad. Si no hay una propuesta realista y sensible, que atenúe el malestar y el rechazo creciente, sería tal vez la última oportunidad del presidente para no terminar de ahogarse en la soledad en que se encuentra en su quinto año.

NOTAS INDISCRETAS…

Nada tersa se espera la reunión de hoy entre gobernadores de la Conago y el secretario de Hacienda, José Antonio Meade. Aunque el programa sólo contempla la repetición de notas y argumentos federales, hay varios gobernadores que llegan molestos por la situación de inestabilidad que el gasolinazo ha traído a sus estados.
12 Diciembre 2016 04:00:00
Peña pide a gobernadores ‘fortalecer a Ochoa’
En Palacio Nacional, en una comida privada la tarde del viernes pasado, el presidente Enrique Peña Nieto hizo dos “llamados apremiantes” a los gobernadores del PRI. El primero: “A unirse y trabajar en equipo antes las duras adversidades que se avecinan sobre el país”; y el segundo: “Apoyar con trabajo y resultados para fortalecer el liderazgo de Enrique Ochoa”.

Los 15 mandatarios priistas acudieron puntuales a la cita a la que, según testimonios de algunos asistentes, fueron requeridos “con carácter obligatorio” por el Presidente. “Era una reunión de fin de año, de unidad, pero también hubo un mensaje político del presidente: tenemos que unirnos para enfrentar un año especialmente difícil, tanto en lo económico como en lo político”, dijo un gobernador que asistió a la comida.

El llamado de Peña no sólo se refirió a las condiciones “difíciles” que enfrentará el país a partir del arribo al poder de Donald Trump en Estados Unidos y la volatilidad y turbulencia que afectan a la economía mexicana; también tuvo, a decir de dos mandatarios consultados, un componente político-partidista, en el que pidió a los mandatarios estatales de su partido –que hoy son el número más bajo en la historia– trabajar unidos para las elecciones complicadas tanto locales en 2017 como las presidenciales de 2018.

En particular, el Presidente se refirió al presidente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, para quien pidió “un voto de respaldo y de confianza” de los gobernadores para tratar de fortalecer su liderazgo ante el priismo de todo el país. “Nos pidió apoyar a Ochoa con resultados positivos en la labor de gobierno y respaldar su liderazgo en el combate a la corrupción dentro del priismo”, dijo otro de los mandatarios consultados.

La comida en Palacio Nacional comenzó después de las tres de la tarde, hora en que fueron citados los gobernadores, y concluyó pasadas las seis cuando la mayoría de las camionetas Suburban, que trasladaban a los invitados, salieron por la calle de Correo Mayor.

Las preguntas obligadas son: ¿qué tan complicado verá el panorama el presidente para el país y para su partido y qué tan débil verá el liderazgo de Ochoa que tuvo que pedir el apoyo y respaldo de los gobernadores?

NOTAS INDISCRETAS…

El impulsor del TLC Carlos Salinas de Gortari publicó ayer un artículo en el que explica razones y justificaciones que tuvo para signar ese acuerdo y los beneficios que a su juicio ha traído al país en los 23 años que se cumplen el próximo 1 de enero. Pero de todos los argumentos del ex presidente, nos quedamos con el cierre de su interesante texto: “Cancelar el TLCAN sería imponer costos en ambos países que van a generar tensiones, angustia y retroceso, así como procesos inflacionarios (...) La enorme inestabilidad que generaría la cancelación en su vecino al sur sería acompañada por un daño mayor: fracturaría el cambio histórico que significó para México relacionarse de manera diferente con Estados Unidos(…) Difícil sería para los mexicanos en México y los estadounidenses de origen mexicano comprender lo que sería un nuevo divorcio histórico entre las dos grandes naciones, cuya creciente interrelación no podrá ser impedida por decisiones burocráticas que irían contra la realidad efectiva. El TLCAN contribuyó a romper la fatalidad histórica de la vecindad con EU e inició la construcción de un destino compartido en una región comercial próspera y estable. Si se cancelara, ¿se acercaría Dios más a México para que ‘los cielos no se oscurezcan’?”. ¿Así de negro ve el panorama Salinas sin el TLC?...

La Corte concluyó sus sesiones ordinarias de 2016 la semana pasada. Los ministros se van de vacaciones y dejarán guardias para asuntos extraordinarios del fin de año. Fue un año intenso para la SCJN con fallos polémicos e importantes como los relativos a derechos fundamentales de los mexicanos como la educación, la salud y el “debido proceso”. También hubo decisiones controversiales como la legalización del consumo de la marihuana “para uso personal” a cuatro ciudadanos, la inviolabilidad de las comunicaciones y el desarrollo y preservación de lenguas indígenas en la radio concesionada…

Y mientras los ministros se van de vacaciones, en el Senado el coordinador del PRI, Emilio Gamboa, adelantó que propondrá un periodo extraordinario después del 15 de diciembre para discutir la Ley de Seguridad Interior. Luego del fuerte reclamo hecho por el secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos por la tardanza en la discusión de esa ley, Gamboa enseñó el colmillo al decir que los priístas “reconocemos al general Cienfuegos y al almirante secretario de Marina por su lealtad demostrada”. ¿Caló fuerte el mensaje del general descontento?...Los dados abren con Escalera Doble. La semana promete.
05 Noviembre 2016 03:00:00
¿Se puede, Ricardo Anaya?
¿Se puede ser dirigente nacional de un partido político en México, decir que te interesan mucho los graves problemas de tu país y que tú representas la opción para cambiarlos pero que tu familia viva en Estados Unidos y tus hijos se eduquen en costosas escuelas privadas del vecino país? ¡De que se puede, se puede! ¿Se puede ganar un sueldo de 48 mil pesos mensuales como dirigente del PAN pero pagar 142 mil 500 pesos en pago de renta de una casa en la ciudad de Atlanta más colegiaturas de tus hijos y otros 50 mil pesos mensuales en boletos de avión para ir a verlos cada fin de semana, más tus propios gastos de manutención en México como renta, comidas, ropa, vestido, transporte, etc.? ¡De que se puede, se puede! ¿Se pueden ganar 300 mil pesos al mes por la renta de locales en Querétaro y 53 millones de pesos por vender una nave industrial de tu propiedad para costear tu doble vida familiar entre México y Estados Unidos? ¡De que se puede se puede! Al menos Ricardo Anaya Cortés sí puede y lo hace milagrosamente.

Lo que no se puede es que tu cara y tu imagen personal aparezcan en 261, 385 “spots” pagados con recursos públicos para asumirte como un político que simboliza la honestidad y la lucha contra la corrupción y que de pronto se descubra que llevas una vida con muchos más lujos y recursos de lo que te dan tus ingresos totales declarados. Eso no puede hacerlo ni siquiera Ricardo Anaya, a quien sus compañeros de partido apodan “el chico maravilla”, por una simple y sencilla razón: es una total incongruencia política.

Porque el dirigente del PAN podrá hacer cuentas extrañas en la televisión, alegar negocios e ingresos no declarados en su 3de3 que le permiten costear una estadía familiar de dos años en los Estados Unidos para que sus hijos “conozcan una cultura distinta y aprendan inglés”, y también podrá jurar y perjurar que todo eso lo costea con sus propios recursos, que no son de origen público, y que “no tiene nada que esconder”. Pero lo que no podrá evitar Ricardo Anaya es que después de que se revelara su costoso estilo de vida, su nivel de gastos y el contraste con sus ingresos formales, es que la ciudadanía, a la que había seducido a fuerza de “spots” con su carisma personal y su imagen de un político “fresco, sencillo y transparente”, pueda volver a verlo de esa manera y a creerle que él es distinto del resto de los políticos mexicanos de todos los partidos, que han hecho de la política y de los cargos públicos una manera de enriquecerse y vivir como ricos.

Porque si bien el joven queretano tuvo una carrera meteórica y ascendió rápidamente en la política nacional, en su trayectoria pública y en su currículum laboral sólo figuran algunos cargos públicos que comenzaron en 2003, a los 24 años de edad, con haber sido secretario particular del gobernador de Querétaro, Francisco Garrido Patrón, de quien fue un alumno político muy cercano; de ahí brincó a una diputación plurinominal en el Congreso de Querétaro en 2006 por el PAN; luego fue dirigente estatal de su partido en 2010; y para 2012 volvió a ser diputado plurinominal, pero ahora federal en la LXII, donde empezó su despegue nacional al ser nombrado por Gustavo Madero coordinador de la bancada panista; después fue secretario General del CEN panista en 2014, luego presidente interino, para finalmente llegar en 2015 a su actual cargo de dirigente nacional del PAN. Es decir, que en tan sólo 13 años de trabajo en esos cargos públicos, Anaya logró no sólo convertirse en una figura política nacional de primer nivel sino también crecer económicamente para tener hoy un estilo de vida que la inmensa mayoría de los mexicanos no lograrían en toda una vida de trabajo.

No cabe duda que Ricardo Anaya es un joven talentoso, trabajador y carismático; pero también privilegiado porque encontró en la política una forma rápida y segura de crecer profesional y económicamente, tanto que hoy sus más cercanos y él mismo se asumen con aspiraciones, pero sobre todo con posibilidades, de ser candidato a la Presidencia de la República en el 2018. Si logra llegar a su objetivo, hasta ahora no negado ni desmentido de ser candidato presidencial del panismo, lo habría logrado tan sólo en 15 años de trayectoria pública y política, toda una hazaña. ¿Se puede? Y ahí entraría el slogan repetido más de un cuarto de millón de veces en la televisión nacional –en “spots” pagados con recursos públicos-- en la voz segura y decidida del joven Anaya: ¡De que se puede, se puede!

Fiscal anticorrupción, un proceso silencioso. Sin hacer demasiado ruido ni promoción, tal vez para no alborotar el avispero, o tal vez para manejarlo discrecionalmente y mediante “acuerdos políticos” secretos –como procesaron el nombramiento “fast track” de Raúl Cervantes como procurador-- en el Senado de la República avanza el proceso de elección de un cargo público de la mayor relevancia: el primer fiscal anticorrupción en la historia del país.

Esa decisión histórica, que se vio frustrada en el 2014 ante “la falta de acuerdos” entre las fracciones parlamentarias, fue retomada este año con la emisión de la convocatoria pública emitida por la Junta de Coordinación Política el pasado 25 de octubre, sin que los medios dieran demasiada cobertura a la noticia. Desde ese día a la fecha se abrió el proceso de “registro de aspirantes” y la recepción de sus solicitudes, cuyo plazo se cierra el próximo miércoles 9 de noviembre.

No se sabe hasta el momento cuántas solicitudes o registros ha recibido el Senado, en parte por la poca difusión que se le ha dado al tema, cuando en el proceso cancelado en 2014 se registraron 14 aspirantes. Pero sí se sabe, por ejemplo, de al menos tres nombres que están entre los registrados: María de los Ángeles Fromow, exfiscal Especial para Delitos Electorales de la PGR y que actualmente ocupa la Secretaría Técnica para la implementación del nuevo Sistema de Justicia Penal; José Fernández de Cevallos, doctor en Derecho, abogado litigante y experto en lavado de dinero. Es sobrino del panista Diego Fernández de Cevallos y participó como aspirante en 2014; y finalmente el académico de la UNAM, Ricardo Peralta Saucedo, actual catedrático de la Facultad de Derecho, experto en corrupción y lavado de dinero, y quien es visto como una apuesta de la universidad nacional para la Fiscalía Anticorrupción.
14 Septiembre 2016 04:00:33
¿Cuándo dará la cara, Presidente?
Una peligrosa polarización crece entre la sociedad mexicana por el tema de los matrimonios igualitarios. Las posiciones a favor y en contra de elevar a rango constitucional las uniones civiles entre personas del mismo sexo se exacerban y las expresiones de uno y otro lado dan paso a situaciones de intolerancia, odio y descalificaciones, mientras el autor de la iniciativa legal que dio pie a esta confrontación se esconde como avestruz y ni él ni su partido dan la cara en la defensa de un derecho y un concepto de igualdad que ellos propusieron.

¿Por qué no defiende y apoya el presidente Enrique Peña Nieto su propuesta de reforma constitucional para reconocer el matrimonio como tema de igualdad? ¿Por qué no despliega a favor de esta iniciativa, que él subió a la agenda pública y parlamentaria –cuando ya había una tesis de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que obligaba a los estados del país a reconocer el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo– una operación política y de cabildeo con el Congreso, como la que llevaron a cabo cuando se trataba de sus “reformas estructurales” y, en cambio, el Presidente permite que hasta su propio partido se acobarde y se rebele congelando su iniciativa?

Todo indica que al Presidente le dio miedo. En cuanto sintió el primer manotazo de la Iglesia católica y sus poderosos jerarcas que se mofaron de él con alusiones homofóbicas –“se me hace que el Presidente más que Gaviota busca Gavioto”– y llamaron a votar en su contra en las pasadas elecciones estatales del 5 de junio, Peña parece haberse asustado y arrepentido de una propuesta de vanguardia en materia de igualdad y equidad de derechos para todos los ciudadanos de este país sin importar su preferencia sexual.

Es cierto que el Presidente desafió a un poder real, como son las iglesias y sus brazos, y civiles que son los grupos más conservadores de la sociedad y que irritó a purpurados que alguna vez fueron sus aliados, pero ¿no sabía que eso pasaría cuando decidió mandar su iniciativa de reforma al Artículo 4to. constitucional al Congreso?, ¿o acaso le pasó lo mismo que con su repudiada invitación a Donald Trump que creyó, ingenuamente y por consejo de algún “genio” de su equipo, que todo sería “ganar-ganar” –“win-win”, Videgaray dixit– y que lo aclamarían sectores conservadores y religiosos de una sociedad aún machista y homofóbica?

Como dijera el clásico panista de Los Pinos, “haiga sido como haiga sido”, Peña tomó una posición y una decisión como mandatario de un país al apoyar los matrimonios igualitarios y proponer elevarlos a rango constitucional como un derecho, y lo menos que podría hacer ahora es defenderla y dar la cara como jefe de Estado; o en su defecto, si se arrepintió y sintió que el costo político se volvió muy alto o que no era el momento de plantearla, que tenga el valor de decirlo y retirar su propuesta. Porque lo que han hecho Peña Nieto y el PRI, al decir que “por el momento no es prioridad” un tema que ellos metieron a la agenda pública, es desentenderse de los efectos y las dimensiones que este debate empieza a tomar ante la intolerancia homofóbica de algunos grupos azuzados por las iglesias y la defensa de otros sectores que se sienten atacados.

El Presidente tendría que hacerse cargo, en un gesto de responsabilidad política, antes de que ese debate se desborde y que la polarización creciente dé paso a expresiones de peligrosa confrontación social. No vaya a ser que, así como le faltó para encarar al fascista Trump –con el que prefirió “dialogar y convencerlo”, aunque al final se burló– ahora el Presidente tampoco le haga frente al poder eclesiástico, que igual se mofa y desafía abiertamente la autoridad y laicidad del Estado.

NOTAS INDISCRETAS… La sucesión en el PRD se mueve a favor de Miguel Ángel Mancera quien, destapado por enésima vez por corrientes y dirigentes del partido, saca ventaja hacia el 2018. Con todo, el jefe de Gobierno dice que no se afiliará al PRD y sería candidato externo, aunque varios perredistas, como el senador Miguel Barbosa, le han pedido que se haga militante. Y ahora, con la campaña de su cuarto informe, Mancera aprovecha los reflectores y la publicidad que la ley le otorga para impulsar su proyecto, mientras los otros dos “suspirantes” perredistas, los gobernadores Graco Ramírez y Silvano Aureoles, están sumidos en tremendas crisis en sus estados. Por cierto que Graco salió a decir, tras el destape de perredistas a Mancera, que él no lo veía como el único candidato. “A mí se me acercan muchas personas para decirme que me apoyan”, dijo. Lo que no dijo el cuestionado Gobernador es que se le acercan más, sobre todo en su estado, para decirle “fuera” y “que renuncie”…Los dados repiten Serpiente. Mala racha.
03 Septiembre 2016 04:00:02
La torpeza de Videgaray y su fallido ‘win-win’
Cuando el poderoso secretario de Hacienda, Luis Videgaray, convenció al Presidente de su “genial” idea de invitar a México a Donald Trump, le aseguró que traer al candidato republicano era una jugada “win-win”. No sólo ganaría Peña Nieto, al dialogar con el magnate que “podía ser presidente de Estados Unidos” y darle información sobre el intercambio comercial entre los dos países, sino que también ganaría Trump al matizar su postura antiinmigrante y antimexicana con una visita al país al que tanto había criticado.

De hecho, en la estrategia diseñada y operada por Videgaray a espaldas de la canciller Claudia Ruiz Massieu y con el apoyo del jefe de la Oficina de la Presidencia, Francisco Guzmán, aunque se mandó también invitación a la candidata demócrata, Hillary Clinton, el verdadero interés y la prioridad era lograr que Trump viniera a México, porque de esa manera –decía el maquiavélico titular de Hacienda– se mandaría “un mensaje de apertura al diálogo y estabilidad a los mercados financieros”, que veían con preocupación un posible triunfo del abanderado republicano en las elecciones del próximo 8 de noviembre.

Pero con la visita de Donald Trump ocurrió de todo, menos el “win-win” pronosticado por el secretario de Hacienda. Al presidente Peña Nieto no sólo le llovieron las críticas y reclamos airados de la oposición y hasta de sus propios compañeros del PRI, sino que en las calles del país, en las redes sociales, los medios y en general en el ánimo de la gente, la invitación al repudiado candidato republicano desató los peores comentarios y la indignación popular al interpretar como una ofensa no sólo la presencia del personaje en la residencia presidencial de Los Pinos, sino como “debilidad”, “sometimiento” y “falta de valor” el tono empleado por el Presidente al responder a los ataques y agresiones que por más de un año ha dedicado Trump a los mexicanos.

Y mientras aquí la pretendida “ganancia” política se transformaba en la más fuerte crisis para el Gobierno de Peña Nieto y se hablaba de la visita como “burla y ofensa para México” –al grado de que senadores de oposición como Alejandro Encinas lanzaban en redes sociales llamados a discutir “la remoción del Presidente”– en los Estados Unidos a Donald Trump tampoco le reditúo ninguna ganancia su fugaz presencia en territorio mexicano.

Al republicano lo tundieron desde sus contrincantes demócratas, que hablaron de una “paliza” para el magnate en México, hasta los analistas y observadores que cuestionaron la “doble personalidad” del republicano que, “como el doctor Jekyll y Mr. Hyde” fue uno en la presidencia mexicana y otro totalmente distinto en su discurso sobre migración en Arizona pronunciado el mismo día, con diferencia de apenas unas horas.

Ni siquiera los mercados, a los que pensaba impactar Videgaray con su fallida incursión diplomática, mostraron ningún signo positivo ante la sorpresiva visita, y más bien las críticas rebasaron el ámbito nacional y se convirtieron en un tema internacional de burlas y cuestionamientos para el Gobierno mexicano que, con su extraña invitación, decían los medios de otros países, “fue utilizado por Donald Trump en su estrategia de campaña”.

Apoya Peña a Videgaray y pide “cerrar filas”. Con todo, la responsabilidad de la peor crisis política y diplomática para Peña Nieto –cuyas consecuencias aún no se conocen totalmente por los posibles daños en la relación con la candidata demócrata y con el mismo Gobierno de Barack Obama al que nunca se informó de la invitación a Trump– parece que no tendrá consecuencias para el influyente secretario de Hacienda. La noche del jueves, cuando ya el tema de Trump y su visita cobraba dimensiones críticas para el gobierno mexicano, el presidente convocó a una reunión de gabinete de “emergencia” para apaciguar los ánimos y dejar instrucciones a su equipo ante su salida este viernes al mediodía rumbo a China.

“Hay que defender la visita. Tenemos que cerrar filas todos con la decisión que se tomó y esperar a que bajen las críticas y que se entiendan los beneficios”, les habría dicho Peña Nieto a su equipo reunido en Los Pinos. Con ese mensaje, el Presidente buscaba también poner fin a las tensiones que generó el lance diplomático de Videgaray que, según publicó ayer la columna Bajo Reserva de El Universal, causó la molestia de la canciller Claudia Ruiz Massieu que no fue avisada de las gestiones realizadas por el titular de Hacienda a través del yerno de Trump, Jared Kushner.

La oposición de Ruiz Massieu y su equipo primero a la visita y luego a que el Presidente saliera junto a Trump a dar un mensaje en Los Pinos, ocasionaron tal tensión que la canciller amagó con renunciar al cargo ante la injerencia de Videgaray en su campo de trabajo.

Otras versiones periodísticas narraron también la oposición mostrada por el secretario de Gobernación, Miguel Osorio, quien incluso habría sugerido al Presidente cancelar la visita antes del miércoles y habría ofrecido él dar la cara ante la cancelación.

Pero todas esas muestras de rechazo en el gabinete a la “idea genial” de Videgaray, y la posterior crisis en que metió al Presidente y a todo el Gobierno, fueron desoídas por el presidente Peña Nieto que, con su respaldo al secretario de Hacienda, confirmó no sólo el poder enorme que ejerce sobre él, sino la confianza ciega que le profesa a su polémico hombre fuerte que, en su ambición de poder, quiso jugar al diplomático y terminó dinamitando la poca credibilidad e imagen que le quedaba a este Gobierno y a su Presidente.
01 Septiembre 2016 04:00:25
Dialogar con un necio
Cuando los ingleses se percataron en 1940 de que todos los pactos y negociaciones que hasta esa fecha habían hecho con Adolf Hitler no evitaron que el ejército nazi invadiera casi todo el continente y continuará su amenaza expansionista hacia la Gran Bretaña, entendieron, liderados por un valiente Churchill, que no podían dialogar más con un necio. Eso fue lo que ayer hizo en México el presidente Enrique Peña Nieto, que dedicó más de dos horas a “dialogar” con un hombre que durante todo un año ha insultado en todos los tonos posibles a México y los mexicanos; que llamó “gobierno completamente corrupto” a su administración y que amenaza con romper los acuerdos comerciales y con cerrar la frontera común con un muro, que además quiere que paguemos.

“Violadores, asesinos, corruptos, estafadores, ladrones de empleos, destructores de su economía gamberros, criminales”, eso y más nos ha llamado el candidato Donald Trump que ayer fue recibido, casi con trato de jefe de Estado, por el Presidente mexicano. ¿Qué le respondió a todas esas ofensas e insultos el presidente Enrique Peña Nieto? “Los mexicanos en Estados Unidos y en cualquier parte merecen respeto… (Le dije) que había habido mal interpretaciones o afirmaciones que lamentablemente habían lastimado y afectado a los mexicanos en la percepción que él viene haciendo de su candidatura, y de la cual soy absolutamente respetuoso… Que el pueblo de México se había sentido agraviado por comentarios que se habían formulado, pero que yo estaba seguro que su interés genuino es por construir una relación que nos lleve a darle a nuestras sociedades condiciones de mayor bienestar”.

¿Fue la respuesta y la defensa adecuada de un líder que sabe que, más que agraviados, sus compatriotas están enojados, enardecidos, molestos ante la agresión de un candidato racista que ha incitado al odio contra lo mexicano? En la lógica de la Presidencia de la República sí. “La reunión fue un éxito” y un gesto de audacia diplomática porque, decían ayer los voceros gubernamentales, el Presidente “le habló en tono fuerte y le dijo que no estábamos de acuerdo en pagar la construcción del muro”.

Pero en el sentir de los mexicanos que ayer recibieron con sorpresa e indignación la presencia sorpresiva de Trump en nuestro territorio, y en las reacciones de la oposición política, el presidente Peña Nieto se equivocó y cometió un error histórico y estratégico. No sólo al invitar y recibir a un personaje tan repudiado y a un candidato que va en picada en las encuestas, sino también en la forma en que lo trató y le habló, en un tono poco enérgico, excesivamente respetuoso y diplomático, como si se tratara de un jefe de Estado y no de un candidato.

En la Presidencia justifican la presencia de Trump “por el interés de dialogar con quién puede ser presidente de los Estados Unidos”, y aclaran que mandaron al mismo tiempo las dos invitaciones a él y a la candidata demócrata, Hillary Clinton, pero lo cierto es que al final el Gobierno mexicano fue el que se ajustó a la agenda y la conveniencia del republicano, que fue el único en responder y que dijo que sólo podía venir este miércoles por un par de horas y justo antes de pronunciar un discurso sobre su propuesta migratoria en Arizona, con el que busca levantar su alicaída campaña. ¿No pudieron en Los Pinos proponerle otra fecha y dar tiempo a que la señora Hillary respondiera?

Porque ese será otro impacto negativo que podría tener la presencia de Trump ayer en Los Pinos; que del lado demócrata se sientan maltratados por haberle dado prioridad a su rival republicano y que incluso ya no quiera venir la señora Clinton como “plato de segunda mesa”. Y si se lastiman susceptibilidades demócratas ¿de qué habrá servido la jugada diplomática ideada entre Los Pinos y la cancillería y gestionada por el embajador mexicano Carlos Sada? Sólo para darle al indeseable datos, cifras y estadísticas de todo lo que les compramos los mexicanos a Estados Unidos y de lo mucho que depende nuestra economía de la suya, más lo que les aportamos en mano de obra calificada y barata. Toda esa información, que afanosa y detalladamente le dio Peña Nieto, la debe saber muy bien el candidato republicano, pero poco le importa en nacionalismo a ultranza.

Trump debió bostezar cuando el Presidente mexicano, que en la reunión privada estuvo auxiliado por su secretario de Hacienda Luis Videgaray como su traductor y acompañante, le repetía números, porcentajes y cifras sobre la relación comercial que debieron entrarle por una de sus enormes orejas y salirle por la otra.

Decía Sófocles que un hombre sensato no dialoga con un necio. Y ayer nuestro Presidente no sólo se vio insensato sino ingenuo, si creyó que en dos horas y poniendo la otra mejilla, iba a cambiar la visión torcida de un fascista y un necio.
27 Agosto 2016 04:00:42
Morelos: indicadores vs teoría del complot
Mientras el movimiento social en su contra crece en Morelos y ayer llegó hasta la Secretaría de Gobernación para pedir su dimisión, el gobernador Graco Ramírez responde a los inconformes con el maniqueo discurso de “conspiración” en su contra y niega que la situación del estado en inseguridad, corrupción y violencia se haya agravado durante casi cuatro años de mandato. Sin embargo, indicadores y cifras oficiales, medidas por instituciones federales y organismos privados, contradicen el discurso de que “todo está bien” y arrojan saldo negativo en su administración.

La primera queja de los morelenses se refiere a la inseguridad. Antes de tomar posesión del cargo, en octubre de 2012, Graco Ramírez se comprometió como gobernador electo a que “en 180 días” devolvería al estado “la seguridad que le fue robada desde Jorge Carrillo Olea”. Pasaron esos seis meses y lejos de disminuir la inseguridad y los principales delitos, repuntaron en su gobierno.

Por ejemplo, el delito de secuestro, una de las principales denuncias del Frente Amplio Morelense cuya comisión fue recibida ayer en la Segob, creció en los primeros dos años de su administración, con 150 secuestros denunciados en 2013 (la cifra más alta en la historia del estado) y 115 secuestros en 2014, mientras en 2015 disminuyó a 32 secuestros, y en lo que va de 2016, ha repuntado con 23 denuncias hasta julio. Eso ha hecho que el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) ubicara a Morelos en primer lugar de secuestros en el país en 2012 y 2013, segundo en 2014 y tercero en 2015.

Los homicidios dolosos en el estado, aunque bajaron en relación con 2012 –el año más violento con 862 denuncias– se mantienen entre los más altos a nivel nacional, según datos del SNSP. En 2013 se denunciaron 596 homicidios, 416 en 2014, para 2015 subieron a 495 y hasta junio de 2016 se reportan 330 asesinatos violentos. En los últimos 4 años Morelos ocupó el cuarto lugar en homicidios dolosos a nivel nacional, por cada 100 mil habitantes.

Lo mismo ocurre con la extorsión; Morelos lleva cuatro años en primer lugar nacional y pasó de 260 denuncias en 2012 a 400 en 2013 y 350 en 2014. Para 2015 bajaron a 172 y hasta julio del presente año se reportan 39 casos. Mientras, el robo de vehículos está entre el lugar 3 y 4 del país, con un promedio de 2 mil 500 vehículos robados cada año, entre 2012 y 2015, y más de mil 537 autos robados hasta julio de 2016.

Pero la seguridad no es el único indicador que contradice el discurso de “mejoría y bienestar” del gobernador Ramírez. En materia de crecimiento y actividad económica la entidad reporta cifras negativas en los últimos años. El INEGI reportó que los últimos dos trimestres de 2015 y el primer trimestre de 2016, Morelos registró variaciones negativas en su actividad económica de 0.2 y 0.1 con relación a trimestres anteriores, muy por debajo de otras entidades que crecieron; mientras en su reporte de 2015 el observatorio económico México ¿Cómo vamos? ubicó al estado como el de menor crecimiento económico de todo el país, con 0.5%, con alto déficit en la generación de empleos y “pobreza laboral”, que creció de 47.5% a 52%. Eso por no mencionar las denuncias de “fuga de capitales” en la entidad ante el clima de inseguridad y la baja captación de Inversión Extranjera Directa.

Con esas cifras y datos en indicadores básicos de la situación del estado, ¿dónde está la conspiración de “sectores retardatarios” que vehementemente repite el gobernador de Morelos en espacios mediáticos que lo defienden? O parafraseando al clásico –al que por cierto detesta– ¿dónde está el compló contra Graco?

NOTAS INDISCRETAS… Tras varias horas, la comisión de 30 integrantes del Frente Amplio Morelense seguían reunidos en Gobernación con el director de Enlace de la dependencia, Alejandro Ozuna. Los morelenses insistían en la destitución del gobernador y en someterlo a juicio político… Hablando de gobernadores, el que libró ayer las acusaciones de “promoción personalizada” en elecciones locales y federales de 2014 y 2015 fue el de Chiapas, Manuel Velasco. Los magistrados del Tribunal Electoral federal exoneraron al mandatario chiapaneco y dijeron que no violó la ley con los spots donde se promocionaba su imagen durante aquellos comicios… En donde sí no termina de librarla Velasco es en el conflicto de la CNTE. Ayer seguían los paros en casi la mitad de escuelas del estado, mientras los daños por bloqueos y plantones seguían creciendo. Para dar una idea, el conflicto magisterial actual le ha costado a Chiapas más en términos económicos de lo que le costó el conflicto armado del EZLN en 1994. De ese tamaño es el daño a uno de los estados más rezagados del país…
20 Agosto 2016 04:00:51
Guerra mexiquense
Se desató la lucha con todo entre los priistas que buscan ser candidatos a la Gubernatura del Estado de México en 2017. Mientras ya hay contactos para negociar una alianza PAN-PRD que enfrente al PRI en la cuna misma del Grupo Atlacomulco, entre los tricolores han empezado los jaloneos y zancadillas para tratar de figurar en una selección para la que faltan al menos cuatro meses.

Las versiones que surgen del CEN priista apuntan a que, de al menos siete aspirantes que se mueven, algunos discreta y otros abiertamente, habría ya solamente dos “finalistas”: Ana Lilia Herrera, senadora con licencia y actual secretaria de Educación del Gobierno mexiquense, y el dirigente del PRI estatal, Carlos Iriarte.

Y dan razones por las que, según el diagnóstico que manejan en las cúpulas priistas, la lista se va reduciendo. En el caso del diputado Alfredo del Mazo, argumentan voces del CEN, su parentesco familiar con el presidente Enrique Peña Nieto, que hace seis años lo metió de lleno a la pelea, hoy pesa en su contra. “El electorado podría castigar a alguien tan cercano, incluso familiarmente, al Presidente”, dice un funcionario de la dirigencia priista.

De otros aspirantes, como el secretario de Gobierno, José Manzur, aseguran que aunque se trata de un funcionario con trayectoria y experiencia, su perfil podría no ser el adecuado y deslizan un dato: “es el mayor propietario de automóviles Mustang en el mundo”, dicen sobre una colección personal de más de 100 autos del funcionario.

La lista de descartes seguiría con otros “suspirantes” a los que, en su propio partido, no les ven en este momento posibilidades, aunque sí podrían figurar y competir en un proceso interno, si se decide que lo haya. Así estarían la secretaria General del PRI, Carolina Monroy; el secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete; el titular de Profeco, Ernesto Nemer.

Pero esas versiones no desalientan a los priistas apuntados. El diputado Del Mazo Maza –quien en 2011 ya festejaba su candidatura cuando sorpresivamente el gobernador Peña Nieto optó por Eruviel Ávila, ante el riesgo de que la oposición lo hiciera su candidato– está más que activo. Ayer presentó su informe como diputado en Huixquilucan, en un acto donde estuvo acompañado del coordinador parlamentario del PRI, César Camacho, quien en su mensaje dedicó elogios a “la trayectoria, experiencia, capacidad, tesón y vocación de servicio de Del Mazo”, lo que se interpretó casi como un destape del exgobernador mexiquense.

Lo mismo sucede con José Manzur. El responsable de la gobernación mexiquense dice sentirse “muy bien” para competir por la candidatura priista y rechaza versiones que lo descarten de la contienda. Acusa que hay exgobernadores interesados en orientar la selección del candidato y defiende su experiencia y trayectoria para ser considerado una de las opciones viables para el 2017.

Y Eruviel, ¿tiene candidato? El papel que jugará en su propia sucesión el gobernador Eruviel Ávila Villegas es importante, pero no será decisivo. El propio Mandatario se dice consciente que la decisión pasa por Los Pinos, donde el presidente Enrique Peña Nieto definirá, con base en encuestas y mediciones reales de efectividad, quién es el mejor candidato para contender por su estado. Pero si Eruviel no tiene el voto definitivo, sí puede tener veto y el Gobernador, aunque no tiene un candidato claro, sí mueve sus fichas y mide el crecimiento de los siete aspirantes, como lo demostró con el nombramiento en junio pasado de la senadora Herrera como titular de Educación en su gabinete.

Por encima de los apetitos desatados y de las pugnas soterradas que ya se dan entre los mexiquenses, lo que más preocupa en Toluca es la posibilidad de que se concrete una alianza entre el PAN y el PRD y que ésta lleve una candidata como Josefina Vázquez Mota, a la que temen en el PRI, pues saben que aunque carece de arraigo y trayectoria local, salvo por el hecho de que tiene su residencia en Huixquilucan, tiene altos niveles de conocimiento en el estado. Y para abonar a la preocupación priista, Vázquez Mota, que en un principio había dicho que ella no aceptaría ser candidata del Estado de México “donde se encuentra el panismo más corrupto”, a últimas fechas ha cambiado de opinión y dice estar “evaluando” si busca o no la postulación.

Las posibilidades de una alianza opositora, que matemáticamente podría derrotar al voto duro del PRI, pasan por negociaciones, acuerdos y hasta la operación política que realicen desde el Palacio de Gobierno de Toluca. Por ejemplo en el PAN, su dirigente nacional, Ricardo Anaya, y casi todos los grupos están a favor de una alianza, y aunque el panismo mexiquense está en estos momentos en proceso de elegir una nueva dirigencia estatal, uno de los aspirantes más fuertes, Víctor Hugo Sondón, se dice abiertamente “aliancista” y dispuesto a promover la coalición con el PRD si llega a la dirigencia blanquiazul.

Por lo pronto lo que queda claro es que la elección mexiquense, vista como referente directo de lo que puede venir en 2018 por ser la tierra de Peña Nieto y del grupo gobernante, será altamente competida. Tanto que hasta en lo interno los priistas ya empezaron una adelantada y feroz competencia por saber quién será el ungido de Los Pinos.
09 Julio 2016 04:00:19
Videgaray toma control de la sucesión; se cimbra el PRI
Con la imposición de Enrique Ochoa Reza desde Los Pinos –que con la vieja “cargada” será consumada el próximo martes aún con cuestionamientos y dudas sobre su escasa militancia y carrera partidista– Enrique Peña Nieto le cedió al grupo de Luis Videgaray el control de la sucesión presidencial del 2018. En una decisión que desató inconformidad interna de grupos priistas, el Presidente y su grupo más cercano eligieron un “nuevo perfil” para dirigir al PRI, pero para ungirlo recurrieron al viejo modelo de rancia tradición priista: convocatoria en fin de semana para que sólo uno se registre; cargada de los sectores y cercanía e incondicionalidad por encima de militancia y trayectoria partidista.

Con el director de la CFE, un brillante y joven técnico con vínculos estrechos con Aurelio Nuño y Luis Videgaray, el grupo peñista lograría lo que ya intentó en agosto de 2015 cuando sondearon la posibilidad de que Nuño fuera designado dirigente del PRI; en aquella ocasión una rebelión interna, en la que se dice participaron hasta expresidentes de la República, convencieron al presidente Peña de que “no era el momento” de mandar un perfil tan joven a dirigir al priismo.

aunque internamente hay grupos y exdirigentes nacionales que se expresa en contra, todo indica que se impondrá la “línea” presidencial y Ochoa será ungido, aún con la inconformidad que su nombramiento genera en los sectores políticos del viejo partido.

Porque sin menoscabo de su amplia preparación académica y su meteórica trayectoria como funcionario público (pasó de redactor y promotor principal de la reforma energética como subsecretario de Energía a dirigir la segunda paraestatal más importante), Enrique Ochoa es visto por el priismo tradicional como un técnico que carece de militancia, formación de partido y carrera dentro del PRI, requisitos que establecen sus estatutos (Artículo 156) para quienes sean nombrados dirigentes nacionales de ese instituto político.

Hay grupos en el PRI que le cuestionan incluso la autenticidad de la credencial que presentó como militante, foliada con el número 0003 y fechada en 1991 con la firma de Luis Donaldo Colosio como presidente del PRI, porque dicen que no es posible que se la haya asignado ese número que en la tradición del partido correspondería al secretario de Gobernación, en esa fecha Fernando Gutiérrez Barrios, o al secretario de Organización, que entonces era Roberto Madrazo. Y en los intentos por descalificarlo, se difundieron ayer audios de su comparecencia en 2010 ante la Cámara de Diputados, cuando Ochoa se presentó para aspirar a consejero nacional del IFE.

En un video que circula en redes sociales de aquella sesión de comisiones en San Lázaro, el diputado del PT y expriista, Enrique Ibarra le pregunta: ¿quisiera que me precisara si sigue siendo parte del Consejo Político Nacional del PRI y si es militante de ese partido? Y la respuesta del aspirante al dirigente nacional del PRI fue: “no formó parte del Consejo Político Nacional, ni soy militante… Fui durante meses, en 2006, hace más de cuatro años, miembro del Consejo Político Nacional y mi salida fue también pública a través de la presentación de un juicio de protección a los derechos civiles ante el TEPJF, con lo cual yo dejé de pertenecer al consejo”.

¿Y entonces, si hace seis años decía no ser militante, en qué momento el próximo presidente del PRI se volvió “orgulloso priista”, como presumía hace unos días en su cuenta de Twitter? ¿Es o no militante del PRI, porque si aspiraba a ser consejero del IFE no podía ser militante como él mismo lo afirmó ante los diputados? o ¿le inventaron una añeja militancia (con todo y credencial “antigua”) para cubrir los requisitos estatutarios? Se preguntan quienes impugnan su candidatura.

En contraparte, quienes promueven los méritos de Ochoa para dirigir al PRI, afirman que “todo sus documentos son reales” y que con el director de la CFE lo que se busca es “impulsar un nuevo perfil para el partido, un cambio generacional” que sólo es rechazado, dicen los que operan en medios a su favor, “por los dinosaurios y los viejos políticos de siempre que no quieren que nada cambie y pretenden seguir controlando ellos la burocracia partidista”.
02 Julio 2016 04:00:47
El Presidente, la risa y los libros
Dos situaciones distintas relacionaron esta semana al presidente Enrique Peña Nieto con la risa. La primera fue una mención en la columna del periodista Ciro Gómez Leyva sobre que el Presidente se reía, aun con las derrotas electorales de su partido, con un conflicto magisterial que estrangula varios estados y un contexto económico internacional delicado; y la segunda ocurrió en redes sociales, donde un video de la reciente cumbre de Norteamérica, donde se ve al mandatario mexicano junto a sus homólogos de Canadá y Estados Unidos, fue editado con risas de fondo lo que volvió una escena formal de esa Cumbre en una imagen cómica e hilarante.

¿Está mal que el Presidente se ría? Por supuesto que no. La risa, decía Sigmund Freud, sobre todo cuando es carcajada, ayuda a liberar energía negativa. ¿Está mal que en las redes sociales se rían del Presidente? Tampoco está mal. Libertad de expresión es signo de fortaleza de una democracia y reírse de los políticos y poderosos, incluidos los presidentes, es signo de libertad y democracia. La sátira política siempre ha existido en México, donde nos hemos reído de los gobernantes sea en las antiguas carpas, en magníficos cartones de caricaturistas y moneros o en los actuales memes y videos que circulan por internet. Cosa muy distinta son los contextos, tanto en el que un presidente se ríe, y eso ya motivó análisis en la prensa sobre si la situación del país está como para que Peña se ría, como el contexto en el que los gobernados se ríen del presidente y si es signo de debilidad o de apertura.

En todo caso, tan saludable es que el Presidente se ría y se le vea de buen humor, como también que el Gobierno tenga la capacidad de aceptar que a veces ante la situación de humor involuntario (por sus decisiones o indecisiones) la gente prefiere reírse del poder para no terminar llorando ante su realidad. Es cierto que en México, particularmente la figura presidencial, ha estado rodeada una solemnidad –y en el pasado incluso sacralización– que una broma sobre el presidente aún se entiende en algunos sectores como una “falta de respeto”, cuando en otros países es común ver incluso en la televisión sketches y sátiras donde se burlan y ridiculizan a sus gobernantes en programas con altos niveles de audiencia.

Así que dejemos que el Presidente se ría, aunque puede no gustarnos si vemos el panorama en Chiapas y Oaxaca donde tras varios días de bloqueos carreteros la CNTE impidió el abasto de gasolina y víveres a poblaciones enteras de esos estados.

El buen humor que se respira en Los Pinos, según las crónicas, no se parece al pesado humor que se respira en Insurgentes norte, donde más bien hay incertidumbre por saber qué va a pasar con su dirigencia nacional y a quien enviará, precisamente el relajado Presidente que es su “jefe máximo”, a encabezar al PRI tras la sonada y sorpresiva renuncia de Manlio Fabio Beltrones, quien el pasado 20 de junio se fue de la dirigencia nacional con un discurso que provocó de todo menos risas entres los priistas. “Lo que los gobiernos hacen, sus partidos lo resienten”, dijo parafraseando a Colosio.

Por lo demás el presidente Peña no se rió, y por el contrario se le congeló la sonrisa, cuando en plena conferencia de prensa de la citada Cumbre norteamericana en Ottawa el presidente Barack Obama le corrigió la plana sobre su discurso en contra de los “populistas y demagogos que ofrecen soluciones fáciles y que buscan destruir lo construido”. A pregunta de los reporteros, sobre sus comparaciones entre Donald Trump y Hitler, el mandatario mexicano repitió su alocución sobre el peligro que representan “populistas y demagogos que se presentan en distintas partes del mundo” y pretenden “eliminar y destruir lo que ha tomado décadas en construir”, la misma que se le escuchó en septiembre de 2015 ante la ONU; después de escuchar a Peña Nieto, el Presidente de Estados Unidos pidió la palabra para precisar “qué significa el término populista”.

Obama definió: “populista es quién trabaja por la gente, por los pobres, porque los niños tengan una buena educación y una madre trabajadora tenga un cuidado de su niño en el cual pueda confiar y un sistema tributario que sea justo y que permita que personas, como yo, que se han beneficiado de las oportunidades ofrecidas, deban pagar un poco más para permitir que niños de otros menos afortunados puedan tener las mismas oportunidades”. Dijo que se deben poner límites al sistema financiero para no repetir el desastre de 2008, y transparencia en los sistemas para que no existan personas que evadan el pago de impuestos estableciendo cuentas extraterritoriales y se aprovechen de situaciones que otros ciudadanos no pueden beneficiarse porque no tienen abogados o contadores para usar esos trucos”.

“Supongo que por eso se podría decir que yo soy un populista”, dijo Obama, y pidió distinguir a quienes nunca se han preocupado por los trabajadores o ha luchado por la justicia social o por los niños pobres porque “esos no se transforman de la noche a la mañana en populistas porque dicen algo controvertido para obtener votos. Eso no es ser populista, eso es xenofobia quizás o aún peor, es ser un cínico. Entonces yo les diría, tengan cuidado en darle a cualquier persona que emerja en un momento de ansiedad el título de populistas”, pidió el Presidente de Estados Unidos. Tras la precisión –que para algunos sonó a regaño– desapareció la sonrisa.

Los dados mandan doble Escalera. Bien termina la semana.
25 Junio 2016 04:00:17
Las historias detrás del encono
En tres derrotas emblemáticas que sufrió el PRI el pasado 5 de junio, la de Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo, hay dos denominadores comunes: por un lado, tres gobernadores acusados de escándalos de corrupción, enriquecimiento y frivolidad; por el otro, pleitos a muerte entre esos tres mandatarios y sus respectivos rivales políticos que, para su mala suerte, les ganaron en las urnas y hoy amenazan con meterlos a la cárcel e investigar sus polémicas gestiones.

Detrás de esas guerras hay historias de encuentros y desencuentros, confrontaciones y hasta rupturas que las vuelven algo más que una disputa política o partidista, y las colocan en el terreno del apasionamiento y los linderos de la venganza y el ajuste de cuentas.

AMISTAD Y TRAICIÓN

Muchos creen que el encono entre Yunes y Duarte fue herencia del pleito del primero con el exgobernador Fidel Herrera, pero no es así. Si bien Duarte se confrontó con Yunes mientras fue parte del equipo de Fidel, una vez que Herrera lo hizo candidato y, sobre todo a partir de que ganó la Gubernatura en 2010, Javier se acercó a Miguel Ángel y pactó una alianza con la que traicionó la “fidelidad” a su tutor político. El acercamiento entre Yunes y Duarte creció en la misma medida que el hoy gobernador se distanciaba de Fidel.

Duarte le prometió a Peña Nieto, entonces candidato, que “no se preocupara por Yunes porque ya está amarrado” y le garantizó que ganaría Veracruz en su elección. Pero ocurrieron dos cosas: primero, el padre de Duarte, Javier Duarte Franco, al enterarse de la cercanía y los negocios de su hijo con Yunes lo buscó y le expresó su rechazo a esa relación política: “Es un hombre traicionero y sucio, no te conviene aliarte con él”, le dijo el padre.

La segunda cosa que rompió el romance político entre Duarte y Yunes le dio la razón al papá fue que cuando llegó la votación presidencial de 2012 la traición de Yunes Linares se hizo evidente: Josefina Vázquez Mota arrasó en Veracruz y mandó a Peña al segundo lugar, mientras del otro lado, Fernando Yunes sí ganó la senaduría de mayoría con la ayuda de Duarte, quien sacrificó al candidato del PRI, Héctor Yunes Landa.

El ridículo de Duarte en la elección presidencial le valió fuertes reclamos y señalamientos de “traidor” del equipo de Peña Nieto y eso terminó la relación entre el gobernador y Yunes. Nunca más volvieron a reunirse y nació ahí la enemistad que después se volvería encono y luego guerra política. Hoy la cabeza de Duarte pende de las amenazas juradas de cárcel de su antiguo amigo, hoy enemigo y próximo sucesor.

HONOR DE FAMILIA

La profunda enemistad política entre Javier Corral y César Duarte comenzó cuando el entonces senador del PAN se convirtió en uno de los denunciantes de la “corrupción y el enriquecimiento” del gobernador de Chihuahua. Corral se acercó desde 2013 a sus antiguos aliados del PRD en el estado, Jaime García Chávez, Víctor Orozco y Alma Gómez, quienes tras renunciar a la militancia perredista, fundaron la Unión Ciudadana, organización que denunció la corrupción en el estado y apoyaría después la candidatura de Corral.

A través de esa organización, el dirigente de izquierda García Chávez documentó y presentó en 2014 denuncia penal contra el gobernador César Duarte, a quien acusaban de “enriquecimiento ilícito” al haber constituido un Banco, el Unión Progreso, del que eran socios él y su secretario de Hacienda, Jaime Ramón Herrera, y al que le depositaron recursos públicos por más de 800 millones de pesos. La denuncia, presentada en la PGR, fue utilizada por Corral para promover, en noviembre del 2014, un Punto de Acuerdo en el Senado, al que se sumaron 30 senadores del PAN, PRD y PT para pedir se investigara “la corrupción y en el enriquecimiento ilícito del gobernador Duarte Jaquéz”, a quien el senador Corral se refirió como “el nuevo rico de Chihuahua”.

Dos meses después, en una maniobra de la fracción priista en el Senado, el gobernador de Chihuahua fue invitado a participar en un foro sobre seguridad y fue subido a la máxima tribuna legislativa. Cuando César Duarte hablaba, el senador Corral sacó una pancarta en la que se leía: “Qué vergüenza que en estas audiencias participe el corrupto César Duarte sujeto a proceso penal”. Cuando el mandatario vio el cartelón, desde tribuna, le reviró a Corral: “El que tiene un conflicto de interés es usted. Me ha acusado en más de 20 ocasiones y la autoridad nunca ha descubierto nada… Su hermano fue procesado por narcotráfico… Su hermano estuvo en recaudo en la parte fronteriza donde está el mayor grupo delictivo de Chihuahua… Y su otro hermano estuvo en una cárcel de Estados Unidos”.

Ahí nació el enfrentamiento que, un año después, se trasladaría a la campaña por la gubernatura de Chihuahua. Javier Corral, ya candidato, comentaría que nunca le perdonaría a César Duarte el haberse metido con su familia y, aliado con la Unión Ciudadana, arrancaría una campaña basada en una sola promesa: “Meter a la cárcel al gobernador”, lo que finalmente lo llevó a capitalizar el hartazgo y el rechazo de los chihuahuenses a la corrupción. Hoy, esa promesa continúa y el pleito, lejos de amainar, se intensifica con expresiones de violencia y enrarecimiento en Chihuahua. Por supuesto ni se han reunido ni se han hablado el gobernador en funciones y el electo y la civilidad no llega ante el encono. Los dados mandan escalera doble. Buena semana.
18 Junio 2016 04:03:57
Estado de México 2017: la elección del orgullo
Después de la debacle histórica que sufrieron en siete estados el pasado 5 de junio, el presidente Enrique Peña Nieto y el PRI tendrán el próximo año las tres últimas elecciones locales antes de la sucesión presidencial del 2018. En los comicios de Coahuila, Nayarit y el Estado de México el partido gobernante se juega no sólo tres entidades que actualmente gobierna, sino también la posibilidad de revertir (o ahondar) la percepción de debilidad en la que quedó después de las sonadas derrotas que sufrió en los comicios de este año.

Pero de las tres gubernaturas en disputa en 2017, sin duda la que más impacto político tendrá es la del Estado de México, no sólo por ser la entidad con el mayor número de votantes a nivel nacional y de los últimos bastiones que el priismo nunca ha perdido, sino por ser también la tierra de Peña Nieto y el enclave político del grupo gobernante. Casi podría decirse, sin temor a exagerar, que la mexiquense es “la elección del orgullo” para el Presidente y su partido.
Ganar el Estado de México no sólo mejoraría el ánimo caído de los priistas sino que los reposicionaría rumbo al 2018; perderlo sería otra catástrofe histórica y confirmaría los pésimos augurios que hoy se ciernen sobre el partido gobernante de cara a la elección presidencial.

Encima de todo eso, el PRI podría enfrentar, por primera vez, una fuerte competencia en la elección por la Gubernatura mexiquense. La creación de una alianza PAN-PRD, como las que ya le ganaron al priismo en Veracruz, Quintana Roo y Durango, se da como un hecho y, tanto matemáticamente como por la fuerte presencia del panismo en la zona norte del Valle de México (Naucalpan, Atizapán y Tlalnepantla) y del perredismo en el oriente (Netzahualcóyotl y
Texcoco), pondría en serios aprietos a la poderosa maquinaria del priismo mexiquense. Electoralmente los municipios del Valle de México representan el 70% de la votación en el estado, mientras el 30% restante se ubica en Toluca y el resto del estado.

Entre el primo y otras opciones. Todos esos factores adversos presionarán la selección del candidato del PRI a la Gubernatura del Estado de México. Si hace seis años Enrique Peña Nieto sorprendió como gobernador al elegir a un candidato como Eruviel Ávila Villegas, que no necesariamente era de su grupo cercano, esta vez la decisión, nadie lo duda, estará nuevamente en manos del ahora presidente, sólo que esta vez no la tomará en Toluca sino en Los Pinos. La opinión del gobernador Ávila seguramente será escuchada y valorada pero, para nadie es un secreto, sólo habrá un “gran elector” del abanderado priista.

Una vez que las versiones que apuntaban al secretario de Hacienda, Luis Videgaray, como posible candidato al Estado de México se han disipado, pues el propio funcionario federal ha dicho que no tiene ningún interés en buscar esa postulación ante su nula presencia y arraigo en el estado, son varios los personajes que ya se mueven en pos de esa nominación.

Por segunda ocasión, el sacrificado en 2005, Alfredo del Mazo Maza aparece en la lista como uno de los aspirantes “favoritos”. Sin embargo, en el contexto complicado en que ocurrirán los comicios mexiquenses, la pregunta es si Peña Nieto no volverá a sacrificar otra vez a su primo, como ya lo hizo en aquella ocasión ante el riesgo de que el PAN y el PRD hicieran candidato a Eruviel Ávila, a quien ya había buscado en varias ocasiones antes de que el PRI lo
nominara. Esta vez los análisis indican que, ante los bajos niveles de aprobación presidencial, un nombre tan cercano a Peña como Del Mazo, incluso familiarmente, podría no ser el mejor candidato para enfrentar una elección competida con la alianza opositora.

Otro nombre que figura con posibilidades en la lista de aspirantes priistas es el del secretario de Gobierno, José Manzur Quiroga. A favor del segundo de a bordo en el Gobierno mexiquense pesan su amplia experiencia y trayectoria en la política estatal, además de una relación cercana con el secretario de Hacienda Luis Videgaray Caso, quien lo nombró presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, antes de que fuera llamado como
responsable de la Gobernación en el estado. También se le ve cercano al gobernador Eruviel Ávila y se le ubica como uno de los políticos más experimentados. Pero en contra de Manzur los problemas de inseguridad en la entidad mexiquense que, pese a los apoyos federales y a una fuerte inversión, serán uno de los talones de Aquiles en la próxima campaña. Apenas esta semana, una fuga masiva y un motín en el Penal de Barrientos exhibieron problemas graves de sobrepoblación y deficiencias en el sistema carcelario y de justicia mexiquense, a cargo del secretario de Gobierno.

En la terna de aspirantes mejor posicionados también está el dirigente estatal del PRI, Carlos Iriarte Mercado. A sus 49 años, este político combina un origen popular, una amplia trayectoria partidista y en el Gobierno mexiquense y hasta un posgrado en Harvard. Hijo de una lideresa popular del PRI en el estado, Iriarte fue alcalde de Huixquilucan, diputado federal y varias veces secretario en el Gobierno estatal. Conoce y maneja la estructura priista en el estado y
ha ganado varias campañas a distintos cargos de elección en la entidad mexiquense.

Después de esos tres nombres aparecen, con menores posibilidades, el exsubsecretario de Sedesol, Ernesto Nemer y el secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida. En el caso de las dos mujeres que figuran en la sucesión mexiquense, la senadora Ana Lilia Herrera, y la secretaria general del PRI, Carolina Monroy, sus posibilidades dependen de si la alianza PAN-PRD decidiera postular a una mujer como candidata. En ese escenario, dicen en el estado, una
candidata priista podría ser el contrapeso necesario para enfrentar a la alianza.

Cualquiera que sea el candidato, todo indica que la decisión del PRI se irá hasta enero o febrero del 2017 para que el abanderado arranque una campaña de dos meses de duración antes de las elecciones que tendrán lugar en la primera semana de junio.



11 Junio 2016 04:00:07
¿Después de la suciedad viene la calma?
Tres palabras resumen, casi una semana después, lo que ocurrió en las elecciones estatales del 5 de junio en 14 estados y sus respectivas campañas: suciedad, incertidumbre y sorpresa.

La suciedad fue más que evidente y nos dejó, a electores y actores políticos, la sensación de que, en la necesaria transparencia y denuncia a que se deben someter los candidatos en campaña, hubo excesos que rebasaron toda lógica de competencia democrática civilizada al abusar de denuncias y filtraciones anónimas en redes sociales que pierden consistencia y rayan en calumnia y difamación sin elementos probatorios.

La incertidumbre todos la vivimos cuando, semanas antes de los comicios y la misma noche de las votaciones, las cerradas contiendas, combinadas con la excesiva lentitud con que fluyeron los resultados oficiales, los errores de las encuestas y la actitud temeraria e irresponsable de los partidos y sus candidatos, generaron una dinámica de confusión y caos en donde todos se proclamaban ganadores.

Y finalmente la sorpresa cuando, después de la medianoche –y en algunos casos antes con los conteos rápidos oficiales y particulares– tomó forma la debacle histórica del PRI, que perdía bastiones importantes por primera vez a manos de un PAN ganador, un PRD que se oxigenaba con las alianzas, y una fuerza emergente, Morena, que si bien no lograba ganar gubernaturas confirmaba su tendencia creciente.

Hoy los análisis, comentarios y las tan gustadas “lecturas” en el mundo político, han repasado hasta el cansancio las causas y factores que contribuyeron a esos resultados: que si fue “un voto de castigo” contra la corrupción y la indolencia del gobierno de Peña Nieto que ve “mal humor social” donde hay niveles de auténtico enojo; que si fueron los gobernadores del PRI, corruptos e incapaces que desataron la ira de sus gobernados que salieron masivamente a votar en su contra; que si fue la inseguridad y la violencia en algunas regiones lo que provocó el rechazo de los votantes; que si fueron las alianzas PAN-PRD que funcionaron contra el PRI; que si fue el aviso de lo que viene en el 2018 ante la decepción peñista; o que si en medio de la irritación y desencanto, los electores prefirieron la opción conservadora y conocida del panismo a la propuesta radical de López Obrador y su Morena, que ya no tienen el monopolio de la inconformidad. En fin, tantas interpretaciones y respuestas como se quiera ver.

Lo que es un hecho es que, pasados los comicios y en espera de la etapa de impugnaciones y recursos legales a los que tienen derecho los partidos (que en algunos casos sólo dan “patadas de ahogado”, aunque en otros si vuelcan auténticos ejércitos de abogados en busca de modificar, revertir o de plano anular los resultados), la vida de los estados y de la República continúa y, poco a poco, las aguas que la turbulencia electoral agitaron vuelven a su cauce.

Diálogo, cárcel o reconciliación. Hay estados donde el eco de los tambores de guerra permanece y se escuchan amenazas de “cárcel” a los gobernadores salientes, como en Chihuahua o Veracruz, donde los ganadores, Javier Corral y Miguel Ángel Yunes, afirman que cumplirán su principal promesa de campaña, que fue llevar a juicio y al banquillo de los acusados a los mandatarios en turno, en medio de la expectativa de muchos y el escepticismo de otros. Pero también hay casos en los que, terminada la disputa por el poder, retorna el diálogo y la política.

Por ejemplo, los “primos” de Veracruz, que se enfrentaron en campaña, ya se reunieron a comer el miércoles pasado en una mesa de un concurrido comedero político de la Alameda Central, en la Ciudad de México. Ahí, a Héctor Yunes y Miguel Angel Yunes, los vieron de lo más tranquilos departiendo, en un encuentro que deja claro que el pleito no era de familias, sino de enemigos políticos, pues mientras Yunes Linares hace las paces con su primo, se enfrasca en una nueva confrontación pública con el gobernador Javier Duarte a quien, reitera, llevará a la cárcel.

La respuesta de Duarte, con un mensaje beligerante, en el que se defiende de las acusaciones del panista Yunes, a las que califica “de balandronadas y amenazas” y señala que “quien hoy agrede y vocifera…tiene un pasado de corrupción y perversiones, que trata de ocultar bajo un ridículo disfraz de justicieros y vengadores”, dijo en clara alusión al virtual gobernador electo. Rechazó las acusaciones de desvíos y dijo no temer “a los que usan la violencia verbal”. Al mismo tiempo, Duarte anunció la promulgación de una reforma constitucional, aprobada por el Congreso estatal, que elimina el fuero del gobernador del estado, en lo que se interpretó como una amenaza al gobernador entrante, quien dijo, sí tiene “denuncias formales por enriquecimiento ilícito y gravísimos señalamientos por falta de probidad como persona.

El mismo nivel de encono se observa aún en Chihuahua, donde el ganador de la elección del 5 de junio, Javier Corral, ha dejado claro que el ofrecimiento de “castigo a la corrupción” que lo llevó a derrotar de manera contundente al priismo en la entidad, no fue sólo un discurso de campaña. “No tiene vuelta de hoja, estoy convencido de que reconciliar la diversidad política en la unidad, debemos pasar por el encarcelamiento de César Duarte. La sociedad chihuahuense no encontraría motivos verdaderos para unificarse, si primero no se hace justicia…
06 Junio 2016 04:00:05
Guerra de cifras: entre la percepción y la mentira
Si el 2016, como tanto se dijo, fue ensayo del 2018, podemos respirar, pero también preocuparnos. Respirar porque los escenarios de violencia que auguraba el tono estridente y sucio de las campañas políticas no se cumplieron y si bien no fueron las jornadas color de rosa que veía Peña Nieto —por episodios de violencia armada en Tamaulipas y Veracruz— tampoco las incidencias afectaron el desarrollo normal de las 14 elecciones y hubo casos, como Oaxaca, que rompieron el pronóstico de comicios violentos.

Pero al mismo tiempo, hay motivos para preocuparse: hasta anoche la confusión reinaba en más de la mitad de los estados en disputa y, sin esperar resultados oficiales, los dos grandes bloques en disputa PRI y sus aliados contra PAN-PRD se declaraban ganadores en al menos siete estados que llegaron a la votación empatados y así se mantenían anoche, con diferencias mínimas de 3 a 5 puntos entre el primero y el segundo lugar.

Esos estados, que anoche vivían una auténtica guerra de cifras, son: Veracruz, Aguascalientes, Quintana Roo, Chihuahua, Tlaxcala, Oaxaca, Durango y Tamaulipas. Sólo en tres estados se veían hasta anoche ganadores claros: Puebla, donde el panista Antonio Gali aventajaba con casi 10 puntos; Sinaloa, donde el priista Quirino Ordaz tenía ventaja que parece irreversible, e Hidalgo, donde el priista Omar Fayad también lideraba con amplia ventaja en todas las encuestas.

Salvo esas, el resto de las entidades tenían anoche dos “ganadores” y la lucha mediática incluía cifras triunfales de uno y otro lado: Manlio Fabio Beltrones, que decía que el PRI llevaba ventaja “en 10 elecciones”, sin precisar cuáles, y Ricardo Anaya que celebrar “un número histórico de gubernaturas para el PAN” y hablaba de “3 estados ganados” y otros arriba, y hasta Agustín Basave se subía al carro del triunfalismo asegurando triunfos del PRD en Tlaxcala, Oaxaca y Quintana Roo, los dos últimos en alianza.

La única declaración sensata de la noche la daba el presidente del INE, Lorenzo Córdova, quien llamaba a todos los partidos, ante los duelos mediáticos y de encuestas, a esperar los resultados oficiales que comenzaron a marcar tendencias más o menos claras hasta pasada la medianoche de ayer.

Sobre la participación del electorado, otra de las incógnitas por el ruido de las campañas, en general se vieron elecciones concurridas en varios estados. Chihuahua, Tamaulipas y Quintana Roo reportaron filas para votar en varios momentos del día, mientras que en el resto de los estados la afluencia fue regular, así que es de esperarse una participación en porcentajes típicos de comicios estatales, por arriba del 50%, con grados variables de abstencionismo por estado.

El único caso donde la gente no salió a votar y se observaron escenas lamentables de casillas vacías a lo largo del día, fue en la Ciudad de México. La complicada elección de la Asamblea Constituyente no entusiasmó a los capitalinos, con todo y bombardeo publicitario y una costosa inversión de más de 200 millones de pesos en su organización, y entre la lluvia y el debut de México en la Copa América, dieron la puntilla a una elección que podría incluso ser descalificada uno de los partidos más fuertes que contendieron en ella: Morena.

Ese sería el principal motivo de preocupación que arrojan los comicios de ayer, como antesala del 2018: que en la cerrada competencia que se veía hasta anoche en buena parte del país, y que es casi seguro que se repetirá en la elección presidencial, la irresponsabilidad y falta de madurez de los actores políticos, sumado a escenarios de votación altamente competida, con diferencias mínimas, podrían llevarnos a vivir, en la próxima sucesión presidencial que ya está en marcha, un escenario de conflictividad, descalificación y desconocimiento de los resultados, como el que anoche se veía en varias entidades, y como el que ya conocimos los mexicanos en la compleja elección del 2006 con el apretado triunfo de Felipe Calderón, desconocido por Andrés Manuel López Obrador, y luego legitimado por el PRI.

Para colmo, los protagonistas de aquella noche aciaga del 2006 están otra vez en la escena de la sucesión 2018: López Obrador, como el único candidato seguro, Felipe Calderón, como promotor y estratega de su esposa Margarita Zavala, y hasta Manlio Fabio Beltrones, hoy dirigente y aspirante no declarado por el PRI.

La pregunta sería, si nos atenemos al ensayo, si así de confuso e incierto será el 2018 ¿Tendremos también dos ganadores por la Presidencia la noche de la elección?
04 Junio 2016 04:00:50
Entre el optimismo de Peña y el azoro de Osorio
Si quisiéramos saber qué piensa en estos momentos el Gobierno federal de las complicadas y competidas elecciones que habrá mañana en 14 entidades de la República, no sería algo fácil: por un lado, el presidente Enrique Peña Nieto nos dice en un tono optimista –que a la luz de lo visto en las campañas raya en la ingenuidad– que espera este domingo “una jornada electoral democrática, cívica y ejemplar”; pero por otro lado, su secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, no es tan positivo y en un tono de preocupación descalifica la democracia que se vivió en estos comicios y no dice que éste ha sido “el más despiadado de los procesos electorales por cómo se condujeron los partidos y los candidatos, que tocaron lo personal. Yo no entiendo así la democracia, creo que se han extralimitado”, sentencia.

Y entonces, ¿qué podemos esperar de las votaciones de mañana si nos atenemos al diagnóstico del Gobierno de la República? ¿Una jornada cívica ejemplar, como la que avizora el Presidente?

O más bien, desde la óptica del titular de Gobernación, una jornada en la que, acorde con lo “despiadadas” que fueron las campañas, los partidos y sus candidatos no se comporten a la altura y prevalezca el tono de descalificación, polarización, guerra sucia y violencia durante las votaciones?

El tema es más complejo que el cristal con que se mire. Por supuesto que todos deseamos y queremos que la total suciedad y la violencia verbal que privó en estas campañas quede atrás y que, durante la jornada comicial, los partidos y sus candidatos den muestras de la madurez y la civilidad. Pero eso es sólo un buen deseo.

Lo enrarecido del ambiente y la polarización y exacerbación de los ánimos en varias entidades, producto de las campañas “despiadadas”, están ahí y no desaparecerán ni por el optimismo presidencial ni por la fuerte presencia policiaca de las fuerzas federales que resguardarán estos comicios.

Los 80 mil policías que el Gobierno de Peña Nieto mandó a vigilar estas elecciones –16 mil en Tamaulipas, 15 mil en Oaxaca, 15 mil en Chihuahua y 10 mil en Veracruz, entre otras– son una fuerza de contención y disuasión más enfocada en controlar a poderes de facto, como los cárteles del narcotráfico tamaulipeco, o a disidentes radicales de la CNTE en Oaxaca. La pregunta es si la Policía Federal también vigilará a las
estructuras y maquinarias de los partidos –con su estela de mapaches, acarreadores y “promotores del voto”– que operarán durante las 10 horas que duren las votaciones en 14 estados. Ahí estarán los verdaderos delincuentes electorales y los grupos de choque que los partidos utilizan a conveniencia en secciones y casillas donde ven riesgo para sus candidatos. ¿A esos delincuentes también los van a detener o a
contener los federales?

Por lo demás, independientemente de quién gane, quién pierda, quién avance o retroceda en estos comicios, lo que queda muy claro es que los partidos políticos no han entendido nada sobre el hartazgo, enojo y rechazo ciudadano hacia ellos y sus prácticas.

En estas campañas, más allá del preocupante azoro del secretario de Gobernación, asistimos a un espectáculo penoso y denigrante, en donde la competencia democrática no se dio en términos de capacidades o experiencia de los candidatos, sino de quién era el más corrupto, el más ratero, el más narco o el más depravado; y la oferta política y la propuesta de gobierno, perdida en la estridencia, se redujo a simplezas y
lugares comunes como “soy el más limpio” o “a mí no me han acusado de nada (ni siquiera de ser capaz de gobernar)”.

Y ustedes, ¿cómo ven el vaso de los comicios de mañana, medio lleno o medio vacío?

Notas indiscretas… Hay una amenaza que flota en el ambiente de la elección de los diputados del Constituyente de la Ciudad de México. En el círculo cercano de Andrés Manuel López Obrador se asegura que el dirigente de Morena ha definido que, aun cuando su partido se ve como el más fuerte en la elección capitalina y todo indica que sería el gran ganador en las votaciones, si la participación ciudadana en la elección
no supera el 26% del padrón electoral de la Ciudad, entonces Morena no participaría con sus diputados en la instalación del Constituyente, bajo el argumento de que el nuevo órgano carecería de responsabilidad. Eso sería, de concretarse, un boicot, y habría que ver si la Asamblea Constituyente puede instalarse sin los representantes de Morena… Los dados mandan Serpiente doble. Mal augurio.
21 Mayo 2016 04:00:23
Vivir en la contingencia
La palabra “contingencia” ya es parte de nuestro vocabulario, con toda la dosis de estrés y angustia que nos causa. No sólo porque limita la movilidad en una ciudad donde ya de por sí moverse es complicado, sino también porque la contingencia ambiental nos coloca en una situación que afecta una función vital para los seres humanos: respirar aire limpio.

En los últimos tres meses –desde que el 15 de marzo pasado se declaró la primera emergencia por la mala calidad del aire en el Valle de México– hemos vivido ya cuatro contingencias, incluida en la que nos encontramos. De hecho, de 141 días transcurridos, apenas 19 han sido considerados “limpios” por la calidad del aire que respiramos, según las mediciones del Gobierno de la Ciudad de México.

El primer impacto de la mala calidad del aire es a la salud física de quienes vivimos en esta megalópolis; el segundo impacto es a la salud política de los gobernantes, que nomás no pueden con un problema que toma ya niveles de crisis sanitaria, pero también política. Primero nos dijeron que la elevada contaminación era por falta de vientos, pero estos llegaron y la contaminación sigue; luego nos dijeron que era por falta de lluvias, pero estas vinieron y los contaminantes no se dispersan; después nos convencieron de que era el exceso de automóviles y nos aumentaron la restricción con un doble “Hoy no Circula”, pero ni con más de 2 millones de vehículos fuera de circulación todos los días el problema de la mala calidad del aire ha disminuido. ¿Y, entonces, qué nos mantiene en contingencia?

Ni siquiera se puede decir que el problema sea sólo para la Ciudad de México, aunque el mayor costo político lo paga el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, que enfrenta severos cuestionamientos por la capacidad de su equipo para controlar la emergencia ambiental. Tampoco los otros cinco gobernadores de entidades que rodean a la capital y que forman parte de la llamada Megalópolis, Eruviel Ávila, Rafael Moreno Valle, Mariano González Zarur, Francisco Olvera y Graco Ramírez, han podido o han querido hacer mucho para enfrentar el problema, y el señalamiento de incapacidad abarca prácticamente a todo el espectro político por tratarse lo mismo de mandatarios surgidos del PRI, del PRD, del PAN y hasta “ciudadanos apartidistas”.

El fracaso para controlar la descontrolada contaminación en la región más poblada del país –22 millones de habitantes según INEGI y la tercera zona urbana más poblada del mundo, según la ONU– no se queda en el poder local y toca también al presidente Enrique Peña, quien el 13 de junio de 2013 ordenó crear la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), organismo federal de coordinación entre las seis entidades que, en teoría, debía “definir políticas para combatir la contaminación atmosférica”. Tres años después es claro que el organismo no hizo su trabajo.

Incluso, cuando comenzaron las “contingencias”, el 15 de marzo pasado, el presidente Peña ordenó a la CAMe adoptar “medidas más estrictas para reducir los altos índices de partículas suspendidas”. La única medida ordenada por la comisión, que coordina la Semarnat, fue endurecer el Hoy No Circula, con los resultados que ayer vimos. ¿Y entonces de quién es la culpa y la incapacidad?, ¿del Jefe de Gobierno, de los gobernadores, del titular de Semarnat, del Presidente o de todos?

Ni gobernantes locales, ni la Federación encuentran una solución urgente y efectiva para disminuir las emisiones contaminantes en el Valle de México, no sólo de los automóviles. En su sordera, las autoridades no escuchan planteamientos científicos, como los del Centro Molina, del premio Nobel mexicano, que ayer recomendaba seis líneas de acción urgentes: restricción al uso del automóvil, actualización de normatividad de verificación, acelerar el trasporte público de bajas emisiones, reducir contaminación industrial y contener la expansión de la mancha urbana.

Respirando veneno. Y el fracaso gubernamental tiene un costo muy alto para los ciudadanos. El daño cotidiano a la salud de casi un cuarto de la población nacional que lleva 141 días (casi cinco meses) respirando aire de mala calidad es evidente, mientras el secretario de Salud, José Narro Robles, aún piensa si entrará al grupo de funcionarios que atiende el problema, cuando sí es un problema de salud pública. Las consecuencias de estar expuestos a la contaminación son constantes enfermedades respiratorias de quienes aquí habitamos; infecciones asociadas a inflamación de vías respiratorias, crisis asmáticas, depresión del sistema inmune y riesgos para enfermos de EPOC, que según médicos expertos ocasiona respirar partículas de ozono como las que causan las contingencias.

¿Cuándo se actualizará la cifra de muertos directamente ligados al aumento de la contaminación? Hasta ahora se habla de 22 mil muertes en el país por esa causa; ¿cuántas de esas ocurren en el Valle de México? Porque ayer especialistas alertaban que, con los actuales niveles de ozono, esa cifra aumentaría hasta 18% este año, es decir casi 4 mil muertes más por contaminación.

Pero eso sí, mientras no pueden frenar la contaminación, miles de millones de pesos se gastan hoy en campañas políticas en buena parte del país. Aquí mismo, en la Ciudad de México, nuestros impuestos costean una elección de “candidatos al Constituyente”, que nos vende la falaz ilusión de que “los capitalinos vamos a construir la ciudad que queremos”. ¿La ciudad que queremos es una en permanente contingencia y contaminada?, ¿tener una Constitución local resolverá ese y otros problemas que tenemos en ésta que hoy es, dolorosamente, la región menos transparente?

De las lecciones que dejarán los procesos locales en marcha es que las llamadas campañas negras o guerra sucia, práctica cada vez más común en la lucha electoral en México, no siempre surte el efecto deseado, sobre todo si se utiliza como recurso desesperado y lo que se denuncia para denostar o desprestigiar a un adversario, resulta no estar sustentado.
25 Abril 2016 04:00:48
El trato que Elba rechazó
Hace unos meses, cuando la presión mediática y política crecía por la negativa de un tribunal unitario de otorgarle el beneficio de la prisión domiciliaria a Elba Esther Gordillo, con el argumento de que no tenía 70 años cuando se le detuvo (febrero de 2013), el Gobierno federal envió un mensajero a hablar con la maestra. En la habitación del hospital, habilitada como celda, donde está recluida, el enviado de la Secretaría de Gobernación propuso un trato: “Que se declare culpable del delito más grave que se le imputa, lavado de dinero, y en ese momento se le otorga el beneficio”.

Gordillo escuchó la petición acompañada de sus abogados y después de unos segundos dijo: “No, seguiremos por las vías judiciales porque es nuestro derecho y porque vamos a probar mi inocencia”, respondió la maestra atendida por deficiencia renal que la tiene bajo supervisión médica constante. El mensajero del Gobierno todavía pidió que lo pensara, que se podía acelerar la respuesta a su petición para que obtuviera un beneficio que la ley otorga a personas mayores de 70 años. “Declárese culpable en ese delito y el tema se resuelve”, insistió. Pero la exlíder magisterial y sus abogados reiteraron su negativa tajante.

Semanas después de aquel mensaje, en febrero de este año, el abogado de Elba Esther, Marco Antonio del Toro, interpuso demanda de amparo indirecto contra la resolución de un juez federal y un tribunal unitario en materia penal, que en 2015 negaron en dos ocasiones la prisión domiciliaria. Por esas fechas, el defensor aseguraba que era cuestión de “dos semanas” para que el amparo se consolidara y hubiera una resolución favorable a su cliente.

Pasaron las dos semanas y no ha habido nada para Gordillo Morales. En su círculo cercano se afirma que “de un momento a otro saldrá la resolución de la prisión domiciliaria” y adelantan que la maestra quedaría recluida en su departamento de Polanco. Cuando se les pregunta por qué rechazó el ofrecimiento de acuerdo que le hacía el Gobierno para acelerar el trámite, responden que “más que la prisión domiciliaria, lo que ella quiere es que se le declare inocente, por la falta de pruebas del Gobierno en delitos que la acusaron. Y no parará hasta que lo logre”.

También refieren que “Elba Esther ya no confía en la palabra del Presidente”. La última vez que la maestra hizo un acuerdo con Enrique Peña Nieto fue antes de que la detuvieran sorpresivamente el 26 de febrero de 2013. Según sus más cercanos, Gordillo y Peña habían acordado un cambio “pactado” de dirigencia en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Ella había aceptado hacerse a un lado y que una nueva dirigencia dialogara con el Gobierno sobre la reforma educativa, luego de que el Presidente le dijera abiertamente: “Necesito hacer algo con usted”.

Pero a pesar de ese acuerdo, se libró la orden de aprehensión por desvío de recursos del sindicato y lavado de dinero que motivó su detención en el aeropuerto de Toluca cuando aterrizaba en el jet del SNTE procedente de San Diego. Por eso, cuando la mujer de la Policía Ministerial subió a la aeronave y le dijo: “Señora Elba Esther Gordillo, está usted detenida. Tengo orden de aprehensión en su contra”, la maestra se resistía y repetía una y otra vez: “No, estás mal. Eso no era así. Ese no era el acuerdo. Hable con su jefe. Teníamos un acuerdo”. Y ahora que le ofrecieron un nuevo “acuerdo” desde el gobierno peñista, la otrora poderosa dirigente sindical les contestó: “Gracias, pero no”.

NOTAS INDISCRETAS… El informe final del GIEI llegó sin sorpresas, pero con una dedicatoria adelantada. Las 8 columnas del New York Times el sábado pasado, en las que el panel de expertos de la CIDH acusa al Gobierno mexicano de “obstruir sus investigaciones” sobre los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, fue el colofón de una ruptura total que no tiene vuelta atrás. Y se confirmó el domingo con las conclusiones del grupo que el 30 de abril termina su “colaboración” con el Gobierno. La pregunta es si en esa fecha también termina el enfrentamiento. Da la impresión de que no. El pleito seguirá y crecerá con el aparato internacional cuestionando las investigaciones y la deficiente justicia y derechos humanos en México… Ayer se realizó el primer debate oficial entre los candidatos al Gobierno de Tlaxcala. En el Teatro Xicoténcatl la confrontación entre los abanderados de todos los partidos que nos invitaron a moderar, confirmó la intensidad con que se viven las campañas en esta entidad que el próximo 5 de junio elige gobernador, ayuntamientos y Congreso local… Los dados abren con Escalera. La semana promete.

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