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Ricardo Alemán
Ricardo Alemán
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23 Abril 2018 04:00:00
¡Todos ganan!
¡Cantó la gorda…! Y todos ganaron. Al arranque del debate el desenlace era incierto, impredecible.

Y es que según todas las mediciones –encuestas de las que todos dudan, pero en las que casi todos se apoyan–, el puntero llegó con todo para ratificar su ventaja. Incluso, el mismo puntero se encargó de desdeñar los ensayos y la importancia del debate.

Al final, como en la ópera o en el futbol americano, “cantó la gorda” y él parecía un desenlace sólo de trámite, terminó en un resultado impensable. El puntero ganó, pero el último lugar, en medio de una de las más penosas presentaciones públicas que se recuerdan. Y claro, es que no tuvo periodistas a modo. Tuvo enfrente periodistas. Y punto.

Y “cantó la gorda”, porque Andrés Manuel López Obrador no acertó a manejar el tiempo en ninguna de sus intervenciones, porque mintió de manera reiterada sobre el fracaso en su gobierno capitalino, porque no ofreció una sola idea distinta de las ya conocidas y repetidas en 20 años y porque fue superado, de manera contundente, por casi todos sus adversarios en cuanto a propuestas, congruencia y contundencia.

Si no lo saben, “Cantó la gorda” (o el desenlace no se da hasta que cante la gorda), es una expresión coloquial surgida de la ópera, del clásico de Wagner, El Anillo del Nibelungo, en donde Brunilda anuncia el fin del mundo, hasta que la voluminosa cantante aparece y cambia la historia.

La metáfora “cantó la gorda” suele aplicarse a situaciones en donde un contrincante que parece haber perdido no se rinde y, en referencia al aria final de la representación operística, la historia cambia de manera radical.

Y en política no es político el que se da por vencido.

Acaso por ello, en el debate de ayer ganó, por  las mejores propuestas, el candidato José Antonio Meade. El aspirante de la alianza PRI, PVEM, Panal, fue el que formuló las propuestas mejor articuladas, más a fondo, mejor estructuradas.

Fue el candidato que menos acusaciones personales tuvo de corrupción y el que dio las mejores respuestas y la mayor autocrítica respecto a las fallas y la corrupción de los gobiernos priistas.

Contrariamente, el candidato Ricardo Anaya (PAN, PRD, MC) resultó ganador en la capacidad de engañar y de evadir las acusaciones por sus actos de corrupción. Mintió de manera reiterada sobre el lavado de dinero por el que son investigados sus socios y amigos por la construcción y venta de una nave industrial que hasta el momento sigue siendo investigada.

Anaya también ganó al dar algunos de los mejores golpes contra Andrés Manuel López Obrador, a quien retó de manera insistente a responder por qué en sus libros ha acusado de ladrones a muchos de los que hoy son sus colaboradores y candidatos de Morena.

Ganó “El Bronco” porque exhibió ser el más capacitado para las ocurrencias, los chistoretes y para desatar la risotada de “el respetable”. Ya es un clásico el meme que señala que si va a cortar la mano de los pillos dejará a “medio país manco”.

Margarita Zavala también resultó ganadora, ya que defendió de manera digna la provocación reiterada sobre el gobierno de Felipe Calderón, sobre su relación con el expresidente y, en especial sobre su capacidad personal para hacer política sin depender de Felipe Calderón.

Margarita también ganó en nerviosismo, en equivocaciones, en tropiezos. Pero igualmente ganó en presencia, ya que su mensaje corporal fue bien aceptado. Pero, sobre todo, ganó en la defensa de las mujeres, esa otra mitad de la población a la que logró llegar con un discurso que no ha mostrado ninguna candidata presidencial.

Pero acaso los verdaderos gananciosos somos los ciudadanos, ya que por fin tuvimos un verdadero debate, por fin vimos la confrontación de ideas, el contraste de posiciones, las debilidades y las habilidades para convencer o para decepcionar.

Y es que el de ayer fue el primer debate verdadero, con cuestionamientos periodísticos, con intención, con colmillo, sin miedo a los que aceptar entrevistas a cambio de buen trato.

Ganaron, de la misma forma, los tres moderadores, quienes dejaron ver habilidades periodísticas, cuestionamientos punzantes y preguntas fundamentales.

¡Cantó la gorda…! Todos ganaron… Y todos ganamos.

Pero que nadie se equivoque. Apenas es el primero de tres ejercicios en los que podemos fortalecer aún más la participación ciudadana.

Al tiempo.
22 Abril 2018 04:00:00
¡Inútil votar si ya hay ganador!
Si hacemos caso a las encuestas, esas que fallaron en las elecciones de todo el mundo en los últimos 10 años –en las que todos los analistas apoyan sus hipótesis–, no sólo sería inútil el debate de hoy sino la campaña toda. Incluso sería inútil votar. ¿Por qué?

Porque según todas las encuestas, hoy en México todos saben quién va a ganar la elección presidencial, igual que en la “dictadura perfecta” de Vargas Llosa todos sabían que el PRI ganaría las presidenciales.

Incluso, si seguimos creyendo en las encuestas, la del 1 de julio sería una elección emparentada con “la democracia cubana” en donde el nuevo presidente “por poco y pierde”, pues sólo fue elegido por el 98% de los votos posibles.

Y si hoy todas las encuestas dan como ganador al que casi todos saben que ganará, entonces la democracia electoral mexicana “sirve para maldita la cosa” y podíamos ahorrar miles de millones de pesos en un proceso que se resume en una encuesta.

Dicho de otro modo, según las encuestas, la presidencial de 2018 es idéntica, por ejemplo, a las de López Mateos, Díaz Ordaz, Echeverría o López Portillo, en las que todos conocían con antelación la victoria del PRI.

Lo cierto, sin embargo, es que nadie sabe lo que pasará el 1 de julio y nadie tiene una aproximación al resultado. ¿Por qué?

Porque son tantas las nuevas variables a considerar que nadie sabe cuál será el comportamiento del votante frente a la urna; nadie sabe cuántos votarán, cuál será el efecto de las redes en la percepción y el ánimo de los electores y porque podría pasar cualquier cosa.

Incluso podría ocurrir que los encuestadores atinen “a la cuadratura del círculo” y terminen por acertar. Habrán localizado “la piedra filosofal” de las encuestas modernas.

Y en ese caso habremos regresado a las elecciones en las que todos conocían al ganador –antes de votar–, y entonces hoy las elecciones y el ganador serán como en los años 50 y 60 del siglo pasado. Democracia con ojos en la nunca y caminando en reversa, como Michael Jackson.

Pero si no hacemos caso a las encuestas, el debate de hoy estará dirigido a los votantes indecisos; entre 3 o 4 de cada 10, que aún dudan y moverían un resultado en el que –vale reiterar–, todo puede pasar. Y es que el voto duro de todos los candidatos ya está cristalizado.

Lo cierto es que el primer debate decantará lo turbio de las aguas de estrategas y estrategias y de aquellos candidatos menos aplaudidos. Y vendrá el cambio de caballo, de estrategas, en plena carrera.

¡Claro, si es que quieren ganar!

Al tiempo.
20 Abril 2018 04:06:00
AMLO: ¡dictadura tardía!
A lo largo de 59 años, los hermanos Fidel y Raúl Castro se mantuvieron en la cúpula de la sangrienta dictadura cubana.

La suya fue una dictadura unifamiliar que aniquiló a todos sus aliados y que, sin embargo, está lejos de haber concluido. ¿Por qué?

Porque la rueda del poder cubano colocó en la cúspide a un “pelele” de nombre Miguel Díaz-Canel, en tanto que el verdadero poder –el militar– sigue en manos de la prole de los Castro, quienes llevaron a Cuba a la tiranía, la miseria y el hambre.

En Venezuela, el dictador Hugo Chávez llegó al poder el 2 de febrero de 1999 y la muerte lo echó en 2013. Antes de morir, la revolución bolivariana y su dictadura fueron heredadas a Nicolás Maduro, quien llevó a la Venezuela de la abundancia petrolera a la peor tragedia humanitaria del continente. Millones han huido del terror, la miseria y el hambre, incluidos no pocos chavistas.

Cuando Fidel Castro llegó al poder en Cuba, hace casi 6 décadas, a nombre del pueblo prometió libertades, democracia y elecciones libres. Todo lo hizo a nombre del pueblo, hasta llevar al pueblo cubano al sometimiento y la total antidemocracia de la que han huido millones.

Y es que Castro instauró una dictadura feroz que aniquiló a todos los hijos de la revolución, que empobreció al pueblo y perpetuó el poder. Incluso, arrepentidos y en el exilio, periodistas que exaltaron la revolución cubana y endiosaron a Castro escaparon mediante el suicidio.

A su vez, también a nombre del pueblo, Hugo Chávez pregonó que su Gobierno estaba dispuesto a fortalecer la democracia venezolana y libertades como la de expresión.

Rechazó que se convertiría en una copia de la dictadura cubana, prometió someter su Gobierno a un refrendo cada 2 años, juró respetar libertades como el libre tránsito, libre mercado, libre asociación y… en pocos años instauró una dictadura copia de la cubana que encarceló a los opositores, a los periodistas críticos y canceló todos los partidos políticos contrarios.

Hoy, en manos de Nicolás Maduro, Venezuela es una dictadura terminal, igual que la dictadura cubana.

Lo curioso es que cuando esos modelos dictatoriales han probado ser un fracaso, cuando esas y otras dictaduras de partido único, de un solo hombre, de un líder mesiánico, de economía estatizadora y populistas sólo han servido para el empobrecimiento del pueblo al que dicen salvar, en México son muchos los que apuestan por ese camino fallido.

Y es que, como todos saben, Morena es el partido de un solo hombre; en rigor, no es ni partido político, sino un movimiento social al servicio de una deidad, en donde todo lo decide el mesías, dueño, fundador e iluminado; en donde no existe democracia, en donde se cometen toda clase de barbaridades en nombre “del pueblo” al que, en rigor, sólo usan para justificar el saqueo del dinero público.

¿Quién, si no Andrés Manuel López Obrador, es el único que dice y hace en Morena? ¿Quién pone y quita candidatos? ¿Quién juega con la vida y las carreras políticas de las mujeres y los hombres de Morena? ¿Quién perdona a los pecadores de otros partidos, quien santigua a los criminales y sataniza a los que no perdona ni satán?

Morena es un remedo de partido político. Es una empresas familiar en la que sólo manda su dueño; es una dictadura unifamiliar en la que igual que en Cuba y en Venezuela se heredan los puestos, los cargos y las candidaturas.

Y en esa dictadura llamada Morena mandan el mandamás Andrés y sus hijos. ¡Y punto! El resto son sólo sirvientes del mesías que da y quita, ordena y manda, reclama y regaña.

Y si en Morena se vive la peor dictadura de un solo hombre, por qué los ingenuos, los incautos, los bobos o los idiotas que ciegos y sordos siguen al mesías pueden imaginar que un eventual gobierno de Morena sería diferente.

¿De verdad creen que un tirano que creó su propio partido, que es dueño del partido, de las vidas y las carreras de los que militan en su partido, estaría dispuesto a someterse a las reglas de una democracia representativa como la que supone el presidencialismo mexicano?

¿Por un momento se imaginan al dictador de Morena sometido a la división de poderes?

Pues no lo tienen que imaginar. Sólo basta recordar que cuando fue jefe de Gobierno del DF, ignoró a la Asamblea Legislativa, a cuyos mandatos dio la vuelta con los llamados “bandos”. Uno de esos “bandos”, por cierto, dio origen a un caos inmobiliario.

Pero si aún dudan que López Obrador va por una dictadura con medio siglo de retraso en la historia, basta leer, ver y escuchar a sus leales; todos febriles adoradores de dictadores como Chávez y Nicolás Maduro; como los Castro y el sátrapa de Corea del Norte.

Así o más claro que estamos ante una dictadura que llega tarde medio siglo.

Al tiempo.
19 Abril 2018 04:00:00
¿Será candidato ‘El Jaguar’?
El 4 de julio de 2016 –con el título Guerra Mortal, antes de 2018–, aquí dijimos que la “verdadera guerra a muerte” previa a la presidencial de 2018 no se dará en el Estado de México, como muchos suponían.

También explicamos que la verdadera batalla tampoco se produciría en la disputa por las candidaturas presidenciales del PRI, PAN y PRD, sino que “la madre de todas las batallas para 2018 se producirá en la renovación del Tribunal Electoral del Poder Judicial”.

Por eso, señalamos que “de los equilibrios que se consigan en el nuevo Tribunal Electoral dependerá la suerte legal de las elecciones de 2018… por eso “el toma y daca” entre la Corte y el Senado; entre los poderes Legislativo y Judicial”.

Hoy, casi 2 años después, los hechos nos dan la razón. En medio de la escandalera general, de la crítica y de acusaciones sin fundamento en todos los frentes, el Tribunal Electoral subió a la boleta presidencial a Jaime Rodríguez Calderón, un tramposo de “siete suelas”.

¿Pero qué creen? Sí, el mismo Tribunal Federal podría incluir en la misma boleta “al rey de las trampas”, Armando Ríos Piter.

En efecto, por increíble que parezca, el aún precandidato Armando Ríos Piter podría llegar a la boleta presidencial, a pesar de la montaña de trampas que hizo durante la recopilación de apoyos ciudadanos.

¿Y por qué un tramposo de ese calado podría ingresar a una boleta presidencial de por sí manchada por otro tramposo como “El Bronco” y por un pillo como Ricardo Anaya?

Por una razón elemental. Porque si los magistrados del Tribunal Electoral siguen un guion idéntico al que utilizaron para llevar a la boleta a “El Bronco”, esos mismos magistrados tendrán que subir a “El Jaguar”. La zoología electoral, “unos bueyes que ayudan a un bronco y a un jaguar”, dicen en redes.

Pero la gran pregunta está en otro lado. ¿Quién es responsable de lo que parece “una monstruosidad” electoral a los ojos ciudadanos? ¿Quién debe asumir la culpa, el INE o el Trife, por llevar a la boleta a “El Bronco” y de abrir la posibilidad de que “El Jaguar” también sea premiado, a pesar de las trampas?

Cuando se consulta al INE, los consejeros del árbitro electoral acusan a los magistrados del Tribunal y dicen que no tomaron en cuenta las trampas cometidas por los candidatos independientes.

Sin embargo, los magistrados del Tribunal dicen que los verdaderos responsables son los consejeros del INE, quienes incluso tratan de meter la mano en las decisiones del colegiado conocido como Trife.

¿A quién le asiste la razón?

Una primera aproximación sobre lo ocurrido muestra que el Tribunal Electoral se limitó a verificar si el candidato motejado como “El Bronco”, contaba o no con el número de apoyos para alcanzar el umbral que exige la ley.

En cambio, le correspondía al INE, y no al Tribunal, valorar la calidad y legalidad de los apoyos recibidos por “El Bronco”. Y es que el INE es la única instancia capaz de demostrar la validez y/o la nulidad de los apoyos, en tanto que la responsabilidad del Tribunal era valorar y calificar, como ya se dijo, si los candidatos reunían el número de apoyos estipulados por la ley.

Sólo el INE en tanto instancia responsable de todo el procedimiento para la recolección de firmas podía acreditar si los respaldos ciudadanos eran legales, legítimos y podían ser validados o si habían sido recolectados de manera tramposa, incluso de personas muertas.

Es decir, el INE tenía la responsabilidad “cualitativa” de los apoyos y el Trife la responsabilidad “cuantitativa”.

En una primera aproximación a la crisis, el problema radica en que la aplicación desarrollada por el INE para la captación de los apoyos no habría cumplido con los estándares prometidos.

Por eso preguntamos: ¿quién debe investigar las fallas y deficiencias de la aplicación y, en su caso, quién debe ser sancionado?

Y es que la aplicación debió rechazar los apoyos ilegales desde el momento en que estos fueron incluidos en el sistema, mediante la propia aplicación. Y como falló la aplicación y como el INE se habría negado a reconocer esa falla, mudó la culpa al Trife.

En el caso del Tribunal –institución determinante para la certeza del proceso electoral–, el resolutivo que convirtió en candidato presidencial a Jaime Rodríguez Calderón –y que podría incluir a Armando Ríos Piter– se haría apegado –acaso de manera rigorista– a la aplicación del debido proceso, la seguridad jurídica, la certeza, el derecho a ser votado y los derechos ciudadanos a contar con más alternativas electorales a las que ofrecen los partidos políticos.

¡Sin duda, alguien falló! ¿Quién? ¿Se debe ir el que falló antes de la elección presidencial? Al tiempo.
18 Abril 2018 04:00:00
AMLO ya es ‘el mayor peligro para México’
Durante años aquí documentamos que el más influyente líder social de las décadas recientes, Andrés Manuel López Obrador, sigue siendo el mismo “peligro para México” que en el año 2000, cuando llegó de manera ilegal al Gobierno del DF.

Documentamos el andamiaje para construir a un líder social de diseño –en el que participó el Diario La Jornada–, y documentamos la farsa de la toma de pozos petroleros, la negociación con Carlos Salinas –que le dio 9 mil millones de pesos a AMLO–, el pacto con Ernesto Zedillo, a cuyo Gobierno apoyó a cambio de la candidatura ilegal a la capital.

Documentamos el parricidio político cometido por AMLO contra su padre, Cuauhtémoc Cárdenas –en el año 2001–, la traición a Rosario Robles, al PRD, a “Los Chuchos”, a Miguel
Macera…

Documentamos de manera contundente la construcción de Morena en el estado de Guerrero, a partir de dinero negro –del crimen organizado–, a cambio de candidaturas como la de José Luis Abarca, implicado en el crimen de los 43.

Pero no sólo documentamos una montaña de mentiras de Obrador, sino un diccionario en donde –por ejemplo– la derrota significa “fraude”, la democracia es sinónimo de “dedazo” y pensar distinto significa “pertenecer a la mafia del poder”.

Durante muchos años muchos dijeron que la crítica a Obrador era exagerada, que no era para tanto y que, en el fondo “Andrés es un pan”. Conocimos a AMLO en la jornada y fuimos testigos de su vena dictatorial, autoritaria y nada democrática; de su mesianismo y su ambición de poder, sin límite.

Desde entonces abundan insultos y ofensas por cuestionar a un falso demócrata y la impostura de un falso redentor.

Pero a 70 días de la elección presidencial más importante en muchas décadas, son más los que coinciden en que hoy, López Obrador ya no es un peligro, sino “el mayor peligro” para México.

Así lo expuso Carlos Slim al defender el NAICM. Y es que el poderoso presidente del Grupo Carso y mayor inversionista en esa obra, dijo que sería un grave retroceso echar abajo el nuevo aeropuerto

Explicó: “En mi vida he visto un proyecto que pueda tener tanto impacto económico en una área como la del NAICM. Es un gran detonador, sólo comparable con el Canal de Panamá… Lo que se necesita en México es inversión y más inversión, porque si no hay inversión hay estancamiento y menos empleo”, dijo Slim.

La inédita presencia de Slim ante los medios coincidió con la aparición de una tira cómica promovida por López Obrador en la que engaña al argumentar “porque no debe aterrizar el nuevo aeropuerto”.

Horas después de la defensa pública de Slim del nuevo aeropuerto, el Consejo Coordinador Empresarial difundió un cómic animado en el que advierte: “hay quienes piensan que es posible transformar un país con esto… (al tiempo que un mago muestra su varita mágica)”.

El mensaje del CCE –cúpula de los mayores empresarios del país– insiste: “hay quienes piensan que con un hechizo las cosas pueden ser diferentes, que se puede aparecer (un montón de billetes) o desaparecer (corrupción desempleo y pobreza) de la noche a la mañana, como si un mejor futuro dependiera de una varita mágica… Dejemos la magia para los cuentos. Un país se construye con el trabajo de todos”.

Los reproches de Slim y del CCE contra las ocurrencias de AMLO, se sumaron a un severo llamado de atención que días antes formuló la Conferencia del Episcopado Mexicano, luego de la invitación que hicieron los jerarcas católicos a los candidatos presidenciales.

Dijo la CEM: “Invitamos a los partidos políticos, a los candidatos independientes y a toda la ciudadanía a sumar esfuerzos para que prevalezca la propuesta y el compromiso por la transparencia, la legalidad, la honradez, la equidad, el diálogo y la verdad; a evitar la mentira, el fraude, la coacción, la simulación, la violencia y el engaño a los pobres, con dádivas pasajeras”.

Los católicos mexicanos, igual que los grandes empresarios, también cuestionaron las soluciones mágicas y las mentiras de candidatos presidenciales, como AMLO. Es decir, coin-cidieron que hoy, más que nunca, Obrador es “el mayor peligro para méxico”.

Además de que todos los candidatos parecen competir por el “premio del Pinocho 2018”, con propuestas como regalar dinero, incrementar el salario por decreto, regalar becas a diestra y siniestra, eliminar los exámenes en universidades públicas, homologar salarios entre México, Canadá y Estados Unidos, invitar al Papa a resolver la crisis de seguridad, conseguir un crecimiento del 5% del PIB, reducir el IVA y el ISR y perdonar a narcotraficantes, criminales, secuestradores y matarifes.

AMLO ya no es “un peligro”, sino “el mayor peligro para México”

Al tiempo.
17 Abril 2018 04:00:00
¡Manual del votante idiota!
No había ocurrido en otras elecciones. Hoy los votantes mexicanos acudirán a las urnas con los sentidos alterados por exitosas campañas de odio y violencia en redes, las que, al final, parecen haber creado mutantes con los ojos en la nuca y las neuronas en las tripas.

Mutantes atrapados en las redes en donde suelen ver el mundo al revés. ¿Lo dudan? ¡Va el manual del votante mutante, o votante idiota!

1.- El votante idiota es un furioso antipriista que pregona que nunca sufragará por el tricolor, pero que –en el mundo al revés de las redes–, propone votar por Morena, copia de lo peor del viejo PRI, ya que en sus filas tiene joyas como Manuel Bartlett, Napoleón Gómez Urrutia, Elba Esther Gordillo…

2.- El votante idiota dice que AMLO es el candidato antisistema, pero cierra los ojos a una grave contradicción: por décadas, AMLO ha vivido del sistema, del dinero público, sin trabajar, junto a toda su prole.

3.- El votante idiota aplaude cuando AMLO se compara con Juárez, pero guarda silencio cuando Obrador promete traer al Papa para que atienda la violencia y la inseguridad; un grosero antijuarismo.

4.- El votante idiota hace mofa del dominio limitado del inglés por parte del presidente Peña Nieto, pero no quiere ver que López Obrador con dificultades habla español.

5.- El votante idiota hace mofa de que Peña Nieto no supo el nombre de tres libros que haya leído, pero enmudecen cuando sabe que AMLO tardó casi dos décadas en obtener un título universitario.

6.- Los votantes idiotas se quejan de la violencia y el crimen, pero son los mayores consumidores de “churros” de mota, “líneas” de coca y del “pinchazo” de meta.

7.- El votante idiota censura que los gobiernos de Calderón y Peña combatieron al crimen con la fuerza del Estado –Marina y Defensa- , pero aplauden que AMLO prometa perdonar a los criminales, a los barones de la droga, traficantes de personas, tratantes de blancas, secuestradores y matarifes.

8.- El votante idiota aplaude, también en este caso, el juarismo de AMLO, pero no quiere ver y menos entender, que cuando un obispo negocia con el crimen organizado está cometiendo un delito, delito que aplaude López Obrador.

9.- El votante idiota aplaude la chabacana mentira de quitar la pensión a expresidentes, pero se queda callado sobre la escandalosa pensión con la que todos los mexicanos mantenemos a la familia de AMLO, a través de Morena.

10.- El votante idiota comparte la promesa de AMLO de “combatir la violencia con abrazos, no con balazos”, pero nada dicen de la violencia y el odio desatados por la CNTE; callan el escándalo de los 80 candidatos a puestos de elección popular asesinados desde que arrancó el proceso electoral.

11.- El votante idiota festeja hasta el delirio el video en donde “Amlovich” dice estar esperando a “los rusos”, pero se quedan callados cuando Mark Zuckerberg, dueño de Facebook, reconoce ante el Congreso de Estados Unidos que los rusos ya penetraron la elección mexicana, a través de Facebook.

12.- El votante idiota aplaude la promesa de AMLO de mandar al IMSS y al ISSSTE a todos los servidores públicos –¡para que vean lo que se siente!–, pero aplauden que AMLO se atienda en uno de los hospitales privados más costosos.

13.- El votante idiota comparte la expresión de fastidio de su líder cuando dice “ya chole con Venezuela”, pero cierran ojos, oídos y “entendederas” ante las evidencias lapidarias del vínculo que tiene toda la claque lopista con la Venezuela dictatorial de Nicolás Maduro.

14.- El votante idiota condena la ineficacia del Gobierno federal en el combate al crimen organizado y la violencia, pero guarda silencio cuando el portal anónimo “Pejelicks” revela pruebas sobre vínculos familiares de AMLO con el narcotráfico.

15.- El votante idiota se queja de la corrupción de los malos gobiernos del PRI, pero cierra los ojos ante la corrupción y el deplorable gobierno de AMLO en el entonces Distrito Federal.

16.- El votante idiota critica, con toda razón, las corruptelas de gobiernos del PRI como César y Javier Duarte, entre otros, pero cerró los ojos ante las raterías de René Bejarano, Gustavo Ponce, Carlos Imaz y del mítico “Nico”, el chofer de AMLO, que es un feliz potentado gracias al dinero público.

17.- Con toda razón, el votante idiota desprecia todo lo que está emparentado con el PRI, pero cierra ojos y oídos a una verdad lapidaria; Margarita Zavala y José Antonio Meade son los únicos candidatos que no han militado en el PRI.

¿Algún día abrirán los ojos los votantes idiotas? Los cachorros abren los ojos a los 30 días de nacidos. ¡Muchos ciudadanos nunca los abren!

Al tiempo.
16 Abril 2018 04:06:00
CNTE-AMLO: ¡represión, venganza y odio!
En efecto, no es novedad que los violentos –que no maestros–, de la CNTE utilicen el lenguaje de la violencia, la venganza y el odio, para expresar su estado de ánimo.

Lo han hecho durante décadas, en las que han impuesto el terror en las regiones que mantuvieron bajo su control, al tiempo que han llevado a la ruina la educación de millones de niños.

Incluso lo hicieron mediante métodos de violencia extrema cuando se opusieron a la reforma educativa –aprobada por todos los partidos menos por Morena–, porque significaba el fin de su cacicazgo y una de las mayores derrotas a la mafia en que se convirtieron la CNTE en estados como Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán y la Ciudad de
México.

Por eso, las gemelas de violencia y represión en que hoy se han convertido la alianza CNTE-Morena, reaccionaron con el único lenguaje que conocen, el de la agresión contra el único candidato que ha prometido llevar hasta sus últimas consecuencias la reforma educativa.

Y es que, como saben, el pasado sábado un turba de violentos de la CNTE se lanzó contra los asistentes a un mitin de la alianza PRI-PVEM-Panal, a los que atacaron con piedras y palos.

¿Y cuál fue la razón de la agresión?

Precisamente que el candidato José Antonio Meade es el único que ha prometido que, de ganar la elección presidencial, continuará con la reforma educativa, en tanto que el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador pregona a lo largo y ancho del país que tirará la reforma educativa.

¿Y eso qué significa?

Elemental, que de continuar la reforma educativa, tarde o temprano se acabará la mafia conocida como CNTE. En cambio, de ganar la elección el aliado de los mafiosos de la CNTE, el candidato de Morena, la reforma educativa será revertida y la mafia magisterial habrá triunfado.

Y, por increíble que parezca y por insensato que resulte, son muchos los ciudadanos que parecen estar dispuestos a votar por esa demencial regresión.

Sin embargo, lo grave del asunto no es que la CNTE recurra a la violencia que siempre ha utilizado como método de “lucha”. No, la tragedia es el mensaje de violencia política que el grupo magisterial manda a a todo el proceso electoral –por un lado–, y –por el otro lado–, sobre la represión que imperaría en un eventual gobierno de Morena.

En el primer caso, queda claro que la CNTE se suma a la clase de los grupos criminales que han convertido el proceso electoral en rehén de la peor violencia de la historia electoral mexicana, con casi 80 candidatos asesinados desde que arrancó la contienda electoral.

Y es que, como todos saben, las bandas criminales han recurrido al crimen como modelo de expresión –para mandar sus mensajes de terror–, en una lucha en la que tratan de apoderarse de municipios y espacios en los congresos locales.

A su vez, la CNTE utiliza el lenguaje de las piedras, los palos y el insulto verbal, para romper las concentraciones de sus adversarios. Es decir, recurren al lenguaje de la represión, la venganza y el odio, métodos que desde siempre ha utilizado el dueño de Morena, el candidato López Obrador.

Pero el segundo mensaje es aún más temerario. ¿Por qué?

Porque si bien la CNTE es portadora del mensaje de venganza, represión y odio contra los adversarios electorales, también podría ser –de ganar el candidato de Morena–, mensajero de que viene un gobierno represor, al mejor estilo de Díaz Ordaz, Luis Echeverría y López Portillo.

En pocas palabras, que un eventual Gobierno federal de Morena podría recurrir a los métodos de la venganza, la represión y el odio que siempre ha empleado el gremio
magisterial.

Y se sienten tan seguros de la victoria electoral que los violentos de la CNTE ya no guardan las formas y no les importa exhibir sus objetivos en plena campaña presidencial.

¿Y por qué recurren a la violencia la represión y el odio a ojos y oídos de todos, en plena campaña presidencial?

Porque se saben respaldados y solapados por su principal aliado, el candidato presidencial de Morena, que no sólo no condenó la agresión sino que igual que en la histórica marcha contra la violencia en su gobierno en el DF, se burló del agredido y solapó a los agresores.

Luego de la mayor movilizacion social que se ha producido contra la violencia, AMLO llamó “pirrurris” a los manifestantes. Hoy copió el mote que aquí endilgamos en su momento al “#Yosoy132” y llamó “ternurita” al candidato Meade.

Pero la agresión tampoco fue condenada por el resto de candidatos presidenciales, tampoco por el INE y no la condenaron la mayoría de intelectuales y opinadores y menos las llamadas izquierdas o las derechas dizque democráticas.

Frente a esa impunidad generalizada, la CNTE vuelve por sus fueros; los fueros de los impunes.

Al tiempo.
15 Abril 2018 04:08:00
¡El papa Francisco a la PGR!
En las campañas presidenciales es tal la competencia de disparates y mentiras que, incluso, la Conferencia del Episcopado –cabeza de los católicos mexicanos–, llamó a los candidatos de todos los partidos a no mentir con paraísos que no cumplirán.

En un comunicado, la CEM dijo: “Invitamos a los partidos políticos, a los candidatos independientes y toda la ciudadanía a sumar esfuerzos para que prevalezca la propuesta y el compromiso por la transparencia, la legalidad, la honradez, la equidad, el diálogo y la verdad, y evitar la mentira, el fraude, la coacción, la simulación, la violencia y el engaño a los pobres con dádivas pasajeras”.

Y es que las coaliciones de izquierdas y derechas –que postulan a AMLO y a Anaya–, parecen competir para saber quién se lleva el título de “Pinocho 2018”.

Al mismo tiempo, en la sublimación del engaño y la estupidez, el candidato López Obrador prometió que, si él gana, traerá a México al papa Francisco, ya que –según dijo–, es tiempo de poner alto a la inseguridad. ¿Qué tiene que ver el ministro de Roma con la violencia y la inseguridad en México?

La tontería desató una madriza en redes porque muchos entienden que Obrador parece dispuesto a darle al Papa la titularidad de la PGR o –por lo menos–, de la Secretaría de Seguridad Pública Federal.

Y es que el mismo candidato había dicho –en consonancia con la “visionaria” invitación del papa Francisco a México–, que en su hipotético gobierno la violencia y el crimen “se van a combatir con abrazos, en lugar de balazos”.

¿Y eso qué significa?

Según la lógica “chabacana” y engañabobos de AMLO, el papa Francisco encabezaría la lucha contra la violencia y el crimen en México, teniendo como colaboradores al locuaz padre Solalinde y al descocado obispo de Chilapa-Chilpancingo, con quienes llevaría a cabo una cruzada paras perdonar a jefes narcos, criminales de la venta de droga, lenones que controlan la trata y el tráfico de personas.

Y, claro, la “purga” de feroces criminales mediante el “abrazo” y no a través de la justicia, incluiría a secuestradores, violadores y matarifes a quienes AMLO pediría perdón –luego de cursos intensivos de amor–, para que en lugar de balas, los criminales sean reducidos a ciudadanos amorosos.

¡Chingados… por qué a nadie se le había ocurrido!

¡Idiotas gobernantes que por más de 2 mil años no entendieron que guerra y maldad no se combaten con balazos, sino con abrazos!

¿Y si en lugar de votar “AMLO presidente”, lo votan como Papa?

Al tiempo.
13 Abril 2018 04:00:00
¡Un pillo y un tramposo manchan la boleta!
No sabemos si por pudor, por vergüenza, por omisión o, de plano, por complicidad, pocos críticos del proceso electoral han reparado en que la boleta presidencial está manchada.

¿Manchada? Sí, la han manchado un pillo y un tramposo; Jaime Rodríguez Calderón, candidato independiente y gobernador de Nuevo León con licencia, además de Ricardo Anaya, candidato del Frente PAN, PRD y MC, señalado por lavado de dinero, considerado delito grave.

Lo simpático del tema es que buena parte de los “intelectuales”, críticos y opinantes que hoy defienden “a capa y espada” a Ricardo Anaya –y que gestaron su proyecto–, son los mismos inventores de la “botarga” electoral motejada como “El Bronco”, quien ganó el Gobierno de Nuevo León con el cuento del “independiente limpio, puro y preclaro”.

En pocas palabras, muchos callan sobre la boleta presidencial manchada porque son parte de los inventos electorales mencionados –dizque lejanos de la corrupción endémica del viejo PRI–, a pesar de que en la práctica “El Bronco” y Anaya resultaron peor de tramposos y corruptos que el PRI al que pretenden sustituir.

En realidad son juez y parte; inventores del tramposo “Bronco”, que fue no sólo un fracaso en Nuevo León sino un costal de mañas de lo peor del PRI, y promotores de la corrupta campaña de Ricardo Anaya, construida a partir de la peor práctica de la clase política; “los moches” y el presunto lavado de dinero.

Pero el asunto se vuelve aún más escandaloso si hacemos una comparación elemental.

¿Imaginan la escandalera, la paliza y hasta “la madriza” que se habría llevado el candidato José Antonio Meade, si “los moches” y el lavado de dinero hubiesen sido cometidos en su desempeño como servidor público? Sin duda la escandalera ya lo habría sacado de la contienda presidencial.

Pero como las pillerías las cometió Ricardo Anaya, el invento de buena parte de intelectuales y opinantes, prefieren que el tiempo se lleve de la memoria de los votantes el cochinero. Doble moral.

¿Imaginan la escandalera si el candidato José Antonio Meade hubiese cometido las trampas detectadas al candidato presidencial motejado como “El Bronco”? ¿Cierto o no que la paliza habría sido descomunal?

Sin embargo, hoy son muy pocos los que cuestionan las trampas, las mentiras y los engaños de “El Bronco”. Pareciera que están de acuerdo en premiar la trampa, antes que sancionar al tramposo. Doble moral.

Y si dudan del tamaño de las trampas de Jaime Rodríguez Calderón, el propio INE ofreció el detalle del cochinero, que incluye todo tipo de transas y engaños, en especial el uso de dinero público del Gobierno de Nuevo León.

Peor aún, en el caso de Ricardo Anaya, crecen las voces que suponen o imaginan una perversa confabulación por parte del Gobierno federal contra el “indefenso candidato” del PAN, PRD y MC; ejemplo de todas las virtudes de un político juvenil. Ejemplo de “el que no transa no avanza”.

Olvidan, por ejemplo, que la primicia sobre las transas de Anaya la dimos a conocer en este espacio, en tres entregas –31 de octubre, 29 de noviembre y 7 de diciembre, de 2016–, y que desde entonces la PGR inició las averiguaciones respectivas sobre el presunto lavado de dinero.

Pero hay más, también olvidan que la primicia de los detalles de “los moches”, orquestados por Anaya desde el CEN del PAN, también la dimos aquí, en el Itinerario Político del 7 de noviembre de 2016.

Tampoco ahí termina el escándalo. Si aún lo dudan, durante los debates entre Ricardo Anaya y Javier Corral por la presidencia del partido, el hoy Gobernador de Chihuahua dijo lo siguiente:

“Puede alguien hablar de anticorrupción, cuando ha utilizado recurso públicos de la Cámara de Diputados para promover su candidatura al partido incluso de manera anticipada. He dicho que el diputado Anaya utilizó recurso de la Cámara de Diputados, tengo testimonios notariales y varias tablets que repartieron durante el mes de abril y mayo, incluso con los softwares, los instructivos, los videos y las dos aplicaciones para detectar simpatizantes para su candidatura”

¿No es Ricardo Anaya “el rey de los moches”? Hoy Javier Corral es Gobernador de Chihuahua, ya olvidó que tenía pruebas notariales de “los moches” de Anaya y, contrario a la honestidad que dicen defender en el PAN, Javier Corral es aliado político de Anaya, el mismo al que llamó corrupto meses antes.

¿Quién puede defender las corruptelas de Ricardo Anaya y de Jaime Rodríguez, “El Bronco”? ¿Eso son los que dicen ser alternativa a las transas y raterías del PRI?

¿No será que asistimos a la feria del cinismo, el doble rostro y la doble moral?

Al tiempo.
11 Abril 2018 04:00:00
‘El Bronco’: ¡se los dije!
Con el título de ¿Perdón a los Tramposos?, el 5 de abril adelantamos la posibilidad de que el Tribunal Federal Electoral perdonara a los tramposos “candidatos independientes” y los metiera a la boleta presidencial. El perdón estaba “cantado” no porque los independientes sean blancas palomas o políticos honestos víctimas de una fea persecución, sino que era previsible porque entre los magistrados sigue viva una tara burocrática –que confronta al INE y al Tribunal–, en donde los segundos no están dispuestos a avalar –sin chistar–, lo dictaminado por los primeros. Lo cierto es que Jaime Rodríguez Calderón y Armando Ríos Piter están lejos de la honestidad valiente. En realidad son parte de la peor escoria de la clase política –que salta de partido en partido– que terminó por escudarse en esa baratija llamada “independientes”, en medio del lodazal.

Hoy, una “pandilla” –así motejados en redes– de cuatro magistrados del Tribunal avalaron que Jaime Rodríguez Calderón aparezca en la boleta como candidato presidencial, a pesar de sus probadas trampas. Pero no es todo, iniciada la fiesta de los tramposos, Armando Ríos Piter está listo para recibir su premio como el mayor tramposo. En la entrega de ese 5 de abril exploramos el efecto de una exoneración de los tramposos, a partir del recurso narrativo de la pregunta. Y formulamos las siguientes interrogantes.

“¿Qué pensarían los ciudadanos de a pie, si el Tribunal Federal Electoral, en una decisión por demás polémica, determina que los tramposos dizque independientes deben ser incluidos en la boleta presidencial?

“¿Qué pensarían si, a pesar de que el INE probó que Jaime Rodríguez Calderón y Armando Ríos Piter cometieron toda clase de trampas, el Tribunal se hace de la vista gorda y por una decisión política perdona el cochinero y el engaño a ciudadanos y electores?

“¿Qué credibilidad podrían tener el INE y el Tribunal Federal Electoral luego que el instituto sacó la tarjeta roja a los tramposos y el tribunal los perdona y hasta los mete de nuevo a la canchas?

“¿Qué confianza tendrían los ciudadanos en la boleta presidencial y en la elección toda, si junto con los cuatro candidatos inscritos de manera legítima –Margarita Zavala, AMLO, Meade y Anaya–, el Tribunal Federal Electoral se empeñara en subir a ‘El Bronco’ y a ‘El Jaguar’?

“¿Quién podría confiar en los consejeros del INE y en los magistrados del Tribunal Electoral Federal, si históricamente han confrontado decisiones, hasta producir verdaderas aberraciones jurídicas y electorales?

“¿Qué confianza tendríamos los ciudadanos en los árbitros electorales si, al final de cuentas, se confirma que las trampas no son castigadas, que los tramposos son premiados y metidos a la boleta electoral por razones políticas?

“¿Qué pensarían los ciudadanos si gracias al Tribunal Electoral se confirma que la ley tiene precio y que los tramposos como ‘El Bronco’ y ‘El Jaguar’ le llegaron al precio a los magistrados del Tribunal Electoral?

“¿Quién puede creer en los argumentos de ‘El Bronco’ y de ‘El Jaguar’ para exigir ser perdonados, cuando conocían a la perfección las reglas del juego y, aun así, trataron de engañar al árbitro y, sobre todo, intentaron meterse a la boleta de manera tramposa?”.

Hoy todas las dudas se han disipado. Los cuatro magistrados irresponsables dieron un golpe mortal al proceso electoral federal; acabaron con la escasa credibilidad en el árbitro y el Tribunal. Destruyeron, en general, la confianza en las instituciones y regalaron un poderoso misil a los candidatos bribones y nada demócratas que compiten y que en cualquier momento pueden invocar el fraude.

¿Qué necesidad y qué necedad de destruir la fragilidad del proceso electoral mexicano? ¿A cambio de qué? Hoy tampoco nadie cree en los conejeros del INE y menos en los magistrados del TEFPJ. Eso sí, nos dejaron en la boleta a otro imbécil sólo recordado por tonterías como las siguientes. Un candidato presidencial que ilustra con melones la atención del cáncer de mama; que reprocha los requisitos electorales porque “Tengo que decirle al INE todo lo que no le digo a mi vieja”; que compara a su caballo “con mi vieja, que come más que mi caballo”; que rechaza las desapariciones forzadas porque “lo cierto es que las muchachas se van con el novio” y que niega el problema del embarazo adolescente “porque a las niñas gordas nadie las quiere”.

El tamaño de los magistrados electorales es del tamaño de sus decisiones y del tamaño de las estupideces que pregonan candidatos como “El Bronco”.

¿Y los ciudadanos? ¡Esos valen madre, que siga la fiesta de la sociedad de idiotas! Al tiempo.
10 Abril 2018 04:00:00
Corral y Anaya; ¡el teatro cae!
Son muchos los que defienden ciegamente la supuesta honestidad de Ricardo Anaya. Se niegan a ver no sólo un severo problema de mitomanía del candidato presidencial, sino su culto “a la transa” con dinero público.

Tampoco ven que antes de que la PGR investigara a Anaya –por lavado de dinero y desvío de recursos públicos–, las “transas” del queretano fueron denunciadas de manera pública por uno de los suyos: Javier Corral.

Y si dudan, las pruebas las exhibe el portal
http://www.laotraopinion.mx, en donde Javier Corral acusa a Ricardo Anaya de las peores pillerías por las que un panista de prosapia ha acusado a otro.

Hoy, los dos panistas, uno como gobernador de Chihuahua y el otro como candidato presidencial, olvidaron sus mutuas acusaciones, las pillerías que los enfrentaron, limaron asperezas y hasta se placean como comparsas del mismo proyecto; el Frente PAN, PRD y MC.

Lo curioso es que el Gobierno del frentista Javier Corral, en Chihuahua, es hoy un avance del Gobierno que propone Ricardo Anaya, a nivel federal.

¿Lo dudan?

Vamos por partes.

1.- Cuando Javier Corral y Ricardo Anaya se enfrentaron por la dirigencia del PAN, el primero exhibió con santo y seña lo que luego fue motivo del escándalo de corrupción de Anaya; “los moches” para financiar la candidatura presidencial de Anaya.

2.- Es decir, un aspirante a la dirigencia del PAN fue exhibido como responsable de las peores trapacerías del viejo PRI, pero cometidas dentro de la presidencia del PAN.

3.- Corral dijo, entre otras cosas: “He dicho que el diputado Anaya utilizó recurso de la Cámara de Diputados, tengo testimonios notariales y varias tablets que repartieron durante el mes de abril y mayo, incluso con los softwares, los instructivos, los videos y las dos aplicaciones para detectar simpatizantes para su candidatura”. Todo, antes de que la PGR iniciara la indagatoria por lavado de dinero de Ricardo Anaya.

4.- Luego de esa acusación pública, Corral y Anaya limaron asperezas a cambio de que el primero fuera candidato al Gobierno de Chihuahua –con todo el apoyo del PAN, PRD y MC–, mientras el segundo se quedó como jefe nacional del PAN y con el dinero de “los moches” que denunció Corral –y que documentamos aquí a plenitud– compró la candidatura presidencial.

5.- Javier Corral llegó al Gobierno de Chihuahua con una campaña cuya consigna fue combatir la corrupción de César Duarte. Sin embargo, lo primero que hizo fue designar a un “fiscal a modo” –fiscal carnal–, y promovió la llamada “ley Corral”, que no fue más que someter a su antojo al Poder Judicial estatal.

6.- Mediante las peores corruptelas que se recuerden en Chihuahua, Corral logra el control absoluto de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial. Para ello compró y chantajeó a buena parte de los diputados locales, mientras que lanzó una campaña contra medios de comunicación locales, a los que retiró todo patrocinio. En pocas palabras, hizo todo lo que criticó como opositor.

7.- Al mejor estilo de los dictadores Fidel Castro y Hugo Chávez, persiguió a los periodistas críticos y estableció su prensa domesticada. Incluso llegó a decir que el asesinato de la periodista Miroslava Breach era una lección para la prensa local.

8.- Ya convertido en todo un “rey” de Chihuahua, inició la persecución de políticos de alto registro del PRI y abrió una batalla frontal contra el gobierno de Peña Nieto.

9.- Sin embargo, mientas Corral soportó todo su activismo en el circo mediático, en el engaño, la mentira y la difamación del propio Ejecutivo federal, el engranaje institucional hizo lo suyo. Quedó al descubierto que Corral impuso un “fiscal” a modo, en tanto que el Consejo de la Judicatura federal no sólo declaró inconstitucional la “ley Corral”, sino que ordenó la destitución del presidente del Tribunal de Chihuahua, impuesto por Corral, a modo.

10.- Además, el máximo tribunal ordenó al Poder Legislativo de Chihuahua restablecer la legalidad en el Poder Judicial del estado, al tiempo que el Ejecutivo federal, a través de la Secretaría de Gobernación, declaró como “falsas” las acusaciones del gobernador Corral, quien culpó a Peña Nieto de someter al Poder Judicial federal dizque para dañar al Gobierno de Chihuahua. De locos los delirios de un gobernador locuaz.

Es decir, un autócrata llamado Javier Corral, aliado de un mitómano como Ricardo Anaya, hicieron en el PAN y en el Gobierno de Chihuahua todo aquello que han cuestionado en el viejo PRI; saquearon dinero público y violaron la división de poderes, para conseguir impunidad total. Pero se cayó el teatro. Las instituciones que quieren destruir aún funcionan. Al tiempo.
09 Abril 2018 04:00:00
Candidatos: ¿y la salud física y mental?
Ante la cercanía de la elección abundan los ciudadanos preocupados por la honestidad, transparencia y las posibles pillerías de los aspirantes que veremos en la boleta presidencial.

Por eso, el candidato José Antonio Meade subió el listón de la honestidad con el 7de7; reto impensable e imposible de cumplir por Ricardo Anaya y Andrés Manuel López Obrador quienes, por eso, lo desestimaron.

Sin embargo, en la contienda gravitan dos variables poco atendidas y nunca respondidas por partidos y candidatos: la salud física y mental de los aspirantes presidenciales.

¿Los candidatos están capacitados física y mentalmente para ejercer el poder presidencial? ¿Tienen problemas de salud física? ¿Tienen padecimientos mentales? ¿Son medicados? ¿Qué medicina utilizan? ¿Alguien sabe si tal o cual medicamento altera sus facultades mentales? ¿Qué institución sería responsable de una evaluación de las facultades físicas y mentales de los presidenciables?

¿Se debe atender como alteración mental la recurrencia al engaño y la mentira de algunos presidenciables? ¿La mitomanía es enfermedad mental? ¿Cuántos de los candidatos son mitómanos? ¿Quiénes son? ¿Está capacitado un mitómano para asumir el timón del Poder Ejecutivo?

Las interrogantes se pueden extender al infinito. Pero no existen respuestas. ¿Por qué?

Porque la legislación mexicana no está preparada y menos interesada en atender una potencial bomba de tiempo como la salud física o mental de un candidato y luego presidente.

Pero antes de buscar respuestas, primero debemos atender un conflicto de ética periodística. ¿En el caso de la salud física y mental, periodistas y medios tienen (tenemos) derecho a invadir la vida privada de los aspirantes presidenciables y, en su caso, del Presidente?

La vida privada y el evitar daño a terceros son derechos constitucionales de todo ciudadano. Sin embargo, en el caso de un servidor público –del Presidente–, el interés público prevalece sobre el derecho a la intimidad, sobre todo cuando se trata de una enfermedad que limita, altera o interfiera en la toma de decisiones de un presidente o mandatario.

En rigor, un servidor público es “un bien público”. Por tanto, el potencial daño a ese bien público –por enfermedad–, debe ser publicitado para el conocimiento del ciudadano que, en una democracia representativa como la mexicana –y en el caso del Presidente–, es el mandante del Mandatario.

De esa manera, difundir la enfermedad física o mental de un candidato o, en su caso, del Presidente –así como las implicaciones en su desempeño–, no son un derecho periodístico o mediático, sino una exigencia social.

Es decir, el interés público prevalece sobre el derecho a la privacidad de aquel ciudadano que se desempeña como candidato o presidente.

Así pues, tenemos derecho a preguntar si el infarto que llevó a urgencias de un caro hospital privado a Andrés Manuel López Obrador, repercute o repercutirá en su desempeño como candidato y potencial presidente. Tenemos derecho a saber si toma medicamentos, qué medicamentos y si esos fármacos afectan su equilibrio emocional.

Debemos saber si el vitiligo de José Antonio Meade es un impedimento fìsico o emocional para su desempeño como potencial presidente, o si los medicamentos para combatirlo afectan su desempeño presente y futuro.

En ese caso, la juventud de Ricardo Anaya sería una ventaja. Pero vale preguntar: ¿no tiene una enfermedad oculta? Lo mismo aplicaría para Margarita Zavala, cuya salud física y emocional parecen evidentes.

En todo el mundo –y a lo largo de la historia–, la salud de presidentes, mandatarios, monarcas y dictadores ha sido tratada como “secreto de Estado”. Son populares las enfermedades de Hitler, Stalin, Churchill, Mao… y en América Latina, Fidel Castro, Cristina Fernández de Kirchner, Hugo Chávez, Lula, Daniel Ortega, Juan Manuel Santo…

En Estados Unidos, especialistas recomendaron una evaluación psiquiátrica a Donald Trump, luego de su disparatado comportamiento. En Ecuador, hace años, fue destituido de su cargo “el loco”, como motejaban los medios a un presidente que, al final fue diagnosticado como incapaz mental para el cargo.

Un reconocido estudio de Jonathan Davidson, de la Duke University Medical Center, revisó la salud mental de los primeros 37 presidentes de Estados Unidos –entre 1776 y 1974–, y concluyó que la mitad enfrentó una deficiencia mental.

Por ejemplo, a Roosevelt y Jefferson se les diagnosticó “ansiedad y desorden bipolar”, en tanto que eran depresivos compulsivos Lincoln, Pierce y Quincy Adams.

¿Cuál es el estado físico y mental de los candidatos mexicanos? ¿Pueden con el cargo?

Al tiempo.
08 Abril 2018 04:08:00
¡La sabiduría de los idiotas!
De tanto en tanto, sea en medios tradicionales, a través de redes o digitales, abundan los ciudadanos que de “su ronco pecho” asumen el papel de expertos, a pesar de que nada saben de lo que hablan.

El mejor ejemplo lo vimos el fin de semana, luego que Donald Trump militarizó la frontera entre México y Estados Unidos.

Ante la amenaza, en redes se produjo una andanada contra el Gobierno mexicano, al que los repentinos sabios de la diplomacia casi exigen declarar la guerra. Luego vino el puntual y potente pronunciamiento del presidente Peña Nieto que, curiosidades mediáticas, sublimó la fiesta de la sabiduría de los idiotas.

En todos los medios –en redes y digitales–, menudearon voces de dizque expertos que “por el vuelo de la mosca” apalearon al Mandatario mexicano, a pesar de que su mensaje estará en la historia de la dignidad diplomática con el vecino del norte, según verdaderos expertos.

¡Que si se equivocó Peña, que si fue un mensaje tardío, que si es de “dientes para afuera”, que…! No hubo chile ni acomodo en la idiotez de los sabios.

Pero en donde la sabiduría de “atarbucks” sublimó la estupidez –debido a la polarización electoral–, fue durante el debate por el nuevo aeropuerto.

De risa loca que en Twitter, Facebook y en medios, todos eran expertos en aeronáutica, geología, vientos, en climatología y hasta salieron los sabios en la ingeniería financiera de un aeropuerto.

La feria de la estupidez que antaño no cruzaba las fronteras de “la pulcata”, “el putero” y “la cantina” hogaño marca tendencia local, regional o mundial, en esa novedad que son las “benditas redes”.

Bueno, no faltó el idiota que se quejó porque “nunca lo consultaron” porque su afore buscó mejores rendimientos en un negocio redondo como el de la construcción de uno de los más modernos aeropuertos del mundo.

Pero lo más preocupante y verdaderamente grave es que –en mala hora–, “la sabiduría de la estupidez” se apoderó de partidos, políticos y candidatos presidenciales, a un nivel tal que los ciudadanos ya no piensan por sí mismos y tampoco son dueños de su pensamiento.

Hoy, “robots” y “botargas” –motejados como bots–, piensan por millones de mexicanos que, rehenes de esas “botargas”, repiten como idiotas las líneas y los argumentos de un tuit, sin saber si es verdad.

Lo trágico es que los “bots” no existen y tampoco votan.

El ejemplo lo vimos en Costa Rica, en donde el AMLOTico perdió luego de que las encuestas lo daban ganador.

La realidad puede ser traumática y destruir la democracia. Y es que AMLO tiene todo para
perder. Al tiempo.

06 Abril 2018 04:00:00
¡Gracias, Andrés Manuel!
Gracias, Andrés Manuel López Obrador, porque a la par del avance de la campaña presidencial, todos los días nos regala usted un puñado de “perlas” que le confirman a muchos mexicanos por quién no deben votar y por quién sí votarán.

Gracias, porque cuando hace unos días su mano derecha, la señora Yeidckol Polevnsky, pretendió engañar a los ciudadanos con la fotografía de un inexistente mitin en Monterrey –inexistente porque el de la gráfica no correspondía a la pírrica convocatoria del acto que sí se llevó a cabo–, usted y los suyos confirmaron que su partido tiene en el engaño y la mentira su mejor propuesta de gobierno.

Gracias, porque cuando usted regañó a simpatizantes de Morena en un acto en Coahuila y Durango –que reclamaban la imposición de expriistas corruptos convertidos en abanderados de Morena–, usted mismo ratificó que la honestidad, la honorabilidad y las buenas costumbres no son requisitos para pertenecer a Morena. Morena es un “nido de ratas”, le dijeron en pancartas.

Gracias, porque apenas en días pasados de su boca ratificó el odio y la desconfianza que usted tiene por la sociedad civil, la misma sociedad que durante su Gobierno en el DF organizó la más grande y más numerosa movilización social que recuerde la historia mexicana; marcha contra el peor Gobierno que ha tenido la capital del país; el Gobierno que usted encabezó.

Gracias, porque al hacer memoria de la violencia callejera, del secuestro, la extorsión y la deficiente aplicación de la justicia durante su gestión como jefe de Gobierno del DF, muchos capitalinos recuerdan que una cosa es prometer –como usted hoy promete– y otra cosa muy distinta es cumplir. Lo simpático es que aquello que usted promete hoy para todo el país no fue capaz de cumplirlo en el DF.

Gracias, porque si usted desconfía de la sociedad civil, como lo mostró con la multitudinaria “marcha blanca” en protesta de su Gobierno, queda claro que será un fracaso la “valla blanca” que promete organizar contra otra locura, la de Donald Trump, a lo largo de los 300 mil kilómetros de frontera entre los dos países.

Gracias, porque queda claro que no será imposible esa manifestación y porque esa promesa, igual que muchas que pregona todos los días, confirman que lo suyo son las ocurrencias, no las soluciones reales y menos realizables.

Gracias, por el homenaje que le dedicó hace meses a Fidel Castro en un mitin en Colima, en donde elogió sin límite a un dictador criminal que debe muchas vidas y que está lejos del heroísmo que usted pregona.

Y gracias porque con ese elogio sin límite a la dictadura de Castro en Cuba y con su silencio ante la dictadura de Maduro en Venezuela, usted le confirma a muchos mexicanos que lo suyo son las dictaduras.

Gracias, señor Obrador, porque al apoyar la negociación del obispo de Chilapa-Chilpancingo con el crimen organizado, en realidad le confirma a muchos mexicanos que su pretendido juarismo es, en los hechos, “una botarga” retórica; un robo discursivo a la historia.

Gracias porque, sin darse cuenta, señor Obrador, usted apoya todo aquello contra lo que luchó el presidente Juárez; la grosera intromisión de la Iglesia en las responsabilidades del Estado.

Gracias, porque nos ratifica –de viva voz– que usted todos los días manda al diablo a las instituciones, algunas de ellas fundamentales, como el Estado laico.

Gracias porque al perdonar a sicarios, matarifes y varones del narco está avalando el negocio del crimen, el enriquecimiento de bandas criminales a costa de la vida de miles de mexicanos.

Gracias porque al rechazar la protección del Estado Mayor, vuelve a ratificar que a usted no le importan las instituciones y confirma su ignorancia. ¿Por qué? Porque si el Estado Mayor cuida y defiende a un candidato presidencial, está actuando en defensa de una figura institucional, no de una persona. Porque el Estado y sus instrumentos cuidan que un eventual atentado no destruya las instituciones. Gracias por su ignorancia.

Gracias porque al escapar del debate sobre el patrimonio personal y familiar y sobre la revisión histórica de su forma de vida –como lo propone el candidato José Antonio Meade–, confirma usted, señor Obrador, que algo oculta y que su conciencia no está limpia.

Gracias porque en carta enviada a empresarios –y difundida por El Financiero– confirma en privado lo que niega en público: que su proyecto económico es populista, estatista e idéntico al modelo de Luis Echeverría y José López Portillo.

Y gracias porque en sólo 7 días de campaña enseña su real retrato; sepia de cuerpo completo. ¡Siga por ese camino, la Nación se lo agradecerá!

Al tiempo.
04 Abril 2018 04:00:00
¡Sociedad de idiotas!
Sólo una sociedad de idiotas puede dar crédito a la campaña contra la construcción del nuevo aeropuerto, sin cuestionar las raterías de los segundos pisos del Periférico y la gran estafa de la Línea 12 del Metro.

Sólo una sociedad de idiotas puede olvidar que para la construcción de los segundos pisos el entonces jefe de Gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador, nunca licitó dicha obra sino que la entregó por asignación directa a sus amigos, empresarios y mecenas, del Grupo Riobóo.

Sólo una sociedad de idiotas puede olvidar que hoy, a más de una década, nadie sabe y nadie supo el costo de los segundos pisos; nadie conoció el sobrecosto de la obra, las condiciones para su construcción y los detalles.

Sólo una sociedad de idiotas cierra los ojos, los oídos y “las entendederas” sobre la opacidad y la impunidad de un gobernante como AMLO, que por decreto escondió a los ojos ciudadanos todos los detalles de los segundos pisos y que hoy pregona transparencia en “los bueyes del compadre”.

Sólo en una sociedad de idiotas un gobernante y supuesto líder social, como AMLO, decreta la opacidad de una obra como los segundos pisos sin que nadie diga nada, sin que muchos olviden por mucho tiempo la impunidad de ese líder y gobernante, sin que nadie exija la rendición de cuentas que todos exigen a otros gobernantes, políticos y líderes.

Sólo una sociedad de idiotas se traga el cuento de que el de la Casa Blanca de Enrique Peña Nieto es un acto de corrupción mayor al de los opacos y tranzas segundos pisos, a la estafa maestra de la Línea 12 del Metro que, por cierto. mantuvo “huido” a Marcelo Ebrard.

Sólo una sociedad de idiotas puede olvidar que en ese grosero acto de corrupción y de opacidad oficial –conocido como segundos pisos–, la estratega fundamental fue la señora Claudia Sheinbaum, secretaria de Medio Ambiente del DF y a quien AMLO impuso por encima del secretario de Obras, para que manejara a su antojo “el enjuague” del símbolo de la corrupción, que fue el segundo piso.

Sólo una sociedad de idiotas puede tener como puntera en las encuestas de la capital del país -para renovar al jefe de gobierno capitalino–, a una candidata como Claudia Sheinbaum, la responsable de ocultar el fraude de los segundos pisos.

Sólo una sociedad de idiotas aplaude a una candidata como Claudia Sheinbaum, también culpable de la opacidad en una tragedia como el Colegio Rébsamen, a pesar de sus transas en la demarcación de Tlalpan; además de sus antecedentes familiares de “pacas de billetes” en bolsas de súper.

Sólo una sociedad de idiotas puede permanecer callada e inmóvil, ante la monstruosidad de que el candidato Obrador pretende encargar un nuevo aeropuerto, en Santa Lucía, al Grupo Rioboó el mismo grupo empresarial que por asignación –y no por concurso–, realizó los segundos pisos. ¿Imaginan los años que se guardará la infomación de esas obras, que costarán muchas veces más que los segundos pisos?

Sólo una sociedad de idiotas puede quedarse callada ante la insensatez de que Marcelo Ebrard pudiera encabezar el grupo encargado de revisar la transparencia y honestidad de los contratos del nuevo Aeropuerto –por parte de Morena– mientras que nadie rinde cuentas por la llamada estafa maestra de la Línea 12 del Metro; obra emblema del gobierno de Marcelo Ebrard y cuyo costo y fallas la tiene clasificada como una de las grandes obras fallidas en el mundo.

Sólo una sociedad de idiotas, mal informados y amnésicos puede ignorar que en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador –en el extinto DF–, se vivieron los mayores niveles de violencia, de inseguridad desempleo y pérdida del poder adquisitivo.

Sólo una sociedad de idiotas olvida la “marcha blanca” contra la violencia y el secuestro en el gobierno de AMLO en el DF, al tiempo que el jefe de gobierno les llamó “pirrurris”. Ese mismo gobernante miente sobre su fracaso en la hoy CDMX, ante el aplauso de muchos.

Sólo una sociedad de idiotas mira complacida que un candidato presidencial que no ha trabajado en más de una década –igual que toda su prole–, tiene la desvergüenza de acusa de corrupción, opacidad y transas, a diestra y siniestra, mientras él se coloca en calidad de nuevo mesías.

Sólo una sociedad de idiotas se traga el cuento de que el candidato López Obrador regalará becas, universidad, ayudas, bonos, empleo a millones de personas, sin explicar que presupuestalmente, ese populismo colapsará al país.

Sólo una sociedad de idiotas aplaude el perdón a criminales y matarifles, en tanto millones de mexicanos son víctimas de los criminales y de sus negocios millonarios.

¿Somos una sociedad de idiotas?

Al tiempo.
03 Abril 2018 04:00:00
¡La dictadura que viene!
En un video reciente, Andrés Manuel López Obrador dice que alguien pretende asustar a los mexicanos y hacerlos creer que si gana el 1 de julio “México va a ser como Venezuela”.

En respuesta al mensaje de AMLO, en redes y digitales comenzó a circular un video que exhibe, de manera contundente, la forma en que Héctor Díaz Polanco, Yeidckol Polevnsky, René Bejarano y Dolores Padierna –en entre otros “morenistas” del primer círculo–, promueven abiertamente la anexión de México “al exitoso modelo chavista de Venezuela”.

Incluso, en más de una ocasión –en distintas entrevistas–, el propio López Obrador ha dicho que en Venezuela “se vive una democracia real”, no como la democracia mexicana que, según el tabasqueño, es una simulación.

Sin embargo, los hechos demuestran que aún en su calidad de candidato presidencial –y lejos de una eventual victoria –, todo el aparato “lopezobradorista” trabaja en crear las condiciones para dar el primer paso a una dictadura como la venezolana, en México.

¿Y cuál es ese primer paso? Hablamos de un ataque sistemático a las libertades fundamentales; una de ellas la libertad de expresión.

¿Lo dudan? Van las evidencias.

1.- En días pasados Federico Arreola, propietario de la página el Sendero del Peje, dictó “línea” para que el “pejismo” de todo el país entienda quiénes son los periodistas, articulistas, columnistas y opinadores buenos y malos.

Es decir, los periodistas y críticos que según el principal empleado de AMLO deben ser leídos o atacados. ¿No fueron esos los primeros signos de las dictaduras de Castro y Chávez?

2.- En realidad se trata de un vulgar déjàvu de otras elecciones. Y es que basta recordar que en 2006, en los previos a la presidencial de ese año, el propio Arreola acudió a distintos medios para pedir a los dueños de esos medios “la cabeza” de periodistas como Jorge Fernández Menéndez y Ricardo Alemán, entre otros. Hoy la historia se repite.

3.- En el semanario Proceso –hoja parroquial del credo lopista–, los cartonistas fanáticos “del establo” Obrador, Helguera y Hernández, prestaron sus trazos para sembrar odio contra algunos críticos de AMLO. En una viñeta que siembra odio y ataca “la libertad sagrada en democracia” –la libertad de expresión–, los “moneros” dibujan a Pablo Hiriart y a Ricardo Alemán con cuerpo canino, acompañado el trazo con un reproche por criticar a AMLO.

El odio contra el que piensa distinto, que cuestiona, critica y disiente. ¿No fueron esas las primeras señales de la dictadura de Castro y Chávez?

4.- Cualquiera que lo desee puede hacer el siguiente experimento. Busque en redes el video en el que se demuestra que los más cercanos colaboradores de Obrador promueven convertir la democracia mexicana al modelo venezolano. Una vez localizado el video “muévalo” en Facebook o Twitter con la etiqueta o arroba de alguno de los periodistas que Federico Arreola clasificó como nocivos para AMLO.

El resultado es asombroso. Una paliza, seguida de la distorsión o el hackeo del video. Persecusión dictatorial.

5.- Justo el 30 de marzo en el arranque formal en las campañas, un usuario de Facebook exhibió un video en el que denuncia y prueba que bots de AMLO “tiraron” la difusión de un resumen –en video–, del debate de obrador con periodistas de Milenio. “El pecado” del usuario de Facebook fue editar las contradicciones de lo dicho por AMLO a Milenio.

6.- Idéntico mecanismo para inducir ataques masivos en Facebook y Twitter han sido utilizados por “botargas” de Morena para tirar páginas críticas de AMLO, de candidatos de Morena o que exhiben lo delirante de las propuestas presidenciales de Obrador.

7.- Entre las páginas “tiradas” por intolerantes lopezobradoristas que inundan redes y digitales, se localizan algunas afines a la candidatura de Margarita Zavala, además de otras como “Chochos”, “Letra Roja”, “La Otra Opinión”, “Pinche Metro”, “Operaciones Especiales México” y más.

8.- En todos los casos el signo distintivo es la intolerancia a la crítica, al pensamiento diferente, al disenso y, sobre todo, se ataca una libertad fundamental en democracia: la libre expresión.

9.- Los ataques a las libertades básicas por parte de bots de AMLO se cuentan por cientos. Hace horas, el historiador Enrique Krauze movió un tuit contrastando la violencia de los fanáticos de AMLO, con el amor que pregona el candidato presidencial. La respuesta fue demencial.

10.- Lo pueden creer o no, pero el primer paso de toda dictadura es la persecución de los críticos y la cancelación de la libertad de expresión, el odio contra el que cuestiona y piensa distinto, la segregación de “malos” y “buenos” periodistas.

¿Se atreven a decir que no estamos en la antesala de una dictadura?

Al tiempo.
02 Abril 2018 04:00:00
¡‘Chaqueteros sin pudor’!
El más reciente –que no el último–, se llama Jorge Castañeda. Y es que repentinamente, de la noche a la mañana, el excanciller mudó de bando político sin pudor alguno.

Y de severo crítico de Ricardo Anaya –a quien no sólo “pendejeó” sino dijo que era incompetente–, se convirtió en jefe de estrategia del queretano.

¿Cómo es posible que un reputado intelectual, un exservidor público riguroso, analista “chabacano” y político de café, como Castañeda, cambie de bando, de preferido, aliado y hasta de elogiado, de la noche a la mañana, sin más explicación que “me convenció” en una sentada.

El fenómeno, el milagro y hasta el mérito de esa mudanza repentina y convenenciera se llama –en el lenguaje de Cervantes–, “chaqueterismo” y su práctica viene de lejos.

Pero vale preguntar: ¿A quién o a quiénes se le puede adjudicar el adjetivo “chaquetero”? Según la Real Academia, el “chaquetero” es un “acomodaticio”, “adaptable”, “interesado”, “camaleónico” y “oportunista” que “lo mismo dice una cosa que dice otra”.

En el lenguaje cotidiano un “chaquetero” es lo mismo que la popular “chimoltrufia”. Es decir, aquel ciudadano o político que “como dice una cosa, dice otra”. O si se quiere, es el político que “salta de cama en cama”, de partido en partido y de preferencia política en preferencia partidista.

Pero si acudimos al origen del adjetivo basta recordar que “chaquetero” proviene de la reforma protestante del siglo 16, cuando partidarios de cada ideología o postura religiosa eran identificados por el color de la “chaqueta” que portaban.

Y ay de aquel que traicionara su postura religiosa, porque era motejado como “chaquetero”. Es decir, el que mudaba la chaqueta de origen –cambiaba de bando, de ideología o de partido–, era visto como traidor, o “chaquetero”.

Pero en la rupestre política mexicana –plagada de oportunistas como Castañeda– abundan los “chaqueteros”. En todos los partidos pululan los aprendices de brujos que –de tanto en tanto– cambian de ideología, preferencia electoral y cama política en la que retozan.

Y los hay que son campeones del “chaqueterismo”, como Ricardo Monreal, que lleva cinco títulos partidistas; PRI, PRD, PT, MC y Morena, pero también los que saltan de la farándula y el desnudismo a la política –que son los mismo, para efectos prácticos–, como el stripper Sergio Mayer y hasta se dan casos de “periodistas” que, como Lily Téllez, un día despertó con la buena nueva de que todo lo que había criticado en toda su vida era, en realidad, la salvación de su alma. ¡Milagros de la conversión!

Lo cierto, sin embargo, es que pueden existir “chaqueteros” de chile, de mole o de pozole, pero todos tienen un común denominador: un bien dotado olfato para detectar los cambiantes vientos del dinero y del poder. ¿Y qué tiene que ver el olfato?

Casi nada. ¿Se han preguntado por qué un chaquetero o chaquetera cambia de bando, de partido, o credo religioso, como cambiar de calcetines?

Pueden decir misa, como Castañeda –a quien una sentada bastó para ser convencido por Ricardo Anaya–, o pueden intentar engatusar a los ciudadanos –como si los votantes fueran bebés de pecho–, como pretendió hacerlo el inmoral Germán Martínez, pero lo cierto es que sólo existen dos razones para el “chaqueterismo”: dinero y poder.

Sí, el dinero y el poder son el motor del “chaqueterismo”, esa pareja perversa que va de la mano y que suele derrotar la fragilidad de los principios, valores, lealtades, credos y pertenencia política.

¿De verdad, alguien le puede creer a Jorge Castañeda, a Germán Martínez, a Sergio Mayer, Lily Téllez, a Miguel Barbosa… y a decenas de “chaqueteros”, cuando dicen que su cambio repentino tuvo que ver con esa luz divina que un día iluminó las virtudes de Anaya o del mesías de Tabasco?

Está claro que pocos creen y menos confían. ¿Quién puede creer en los dichos, las promesas, arengas, lealtades, y virtudes políticas para el servicio público, de impresentables como Castañeda, como Germán Martínez, como Miguel Barbosa… y como las decenas de “chaqueteros” que saltan de bando, de ideología, de de credo político, porque su olfato dicta la dirección del poder y el dinero?

El problema es que para la política mexicana de poco o nada sirven las credenciales de honestidad, lealtad y verdad. ¿Por qué?

Porque al morir las ideologías también han muerto los valores y los principios. Hoy, el “chaquetero” de un bando, el que traiciona y engaña, es vitoreado como héroe en el bando contrario. Hoy, el valor supremo, el único motor de la política, es “el poder por el poder”.

El mejor político, el más aplaudido y votado, es el tramposo, el mentiroso y el “chaquetero”. ¿Y la honestidad, la lealtad y la verdad? ¡Que se chinguen!

Al tiempo.
01 Abril 2018 04:08:00
AMLO y Anaya: colonias del viejo PRI
En una sociedad informada, bastarían los mensajes de los candidatos de la derecha y las izquierdas –al arranque de la contienda presidencial– para confirmar que lo más viejo del PRI colonizó a los partidos representados por Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Anaya.

Y es que el mensaje del primero y las promesas del segundo no son más que copia en sepia de los reyes del populismo mexicano; Cárdenas, Echeverría y López Portillo. ¿Lo
dudan?

López Obrador arrancó la contienda con un mensaje que representa el sello clásico del populismo; “bajar el sueldo del Presidente”. Está claro que se trata de un mensaje de austeridad, de la “justa medianía” juarista y que contrasta con el derroche de la política, los políticos y el ejercicio del poder.

Sin embargo, para una sociedad informada, esa promesa no es más que un “mensaje engañabobos”. ¿Por qué?

Porque AMLO debe empezar por aclarar de qué ha vivido en décadas y porque bajar el salario del presidente, del Gabinete, gobernadores, alcaldes, diputados locales, federales, senadores… significaría un pingüe ahorro que no repercutiría más que en reforzar un mensaje populista, que parecía superado en la sociedad mexicana.

Y ante esa realidad, la pregunta obliga: ¿Por qué si el de AMLO es un “mensaje engañabobos”, es aplaudido por muchos?

La respuesta está en la colonización de la peor cultura populista del PRI, no sólo en Morena, sino en AMLO y hasta en la sociedad misma.

Es decir que el discurso de arranque de AMLO –lo mismo que el de Anaya–, es evidencia contundente de la victoria cultural de lo más viejo del PRI en las izquierdas y la derecha mexicanas, la victoria del populismo.

Y si dudan, Ricardo Anaya arrancó la contienda presidencial con una promesa que –el PAN de hace pocos años– habría criticado como el mayor estandarte
populista.

Dijo Anaya que si gana bajará el precio de la gasolina y reducirá en 50% el IVA en la fronteras. Según especialistas, se trata de promesas que regresan al México de Echeverría y López Portillo.

Pero las preguntas están en otra dirección. ¿Qué dirían, por ejemplo, el fundador del PAN, Manuel Gómez Morín, o el excandidato presidencial Manuel J. Clouthier, ya que el fundador del PAN y “Maquío” lucharon contra los populismos de Cárdenas, Echeverría y López Portillo?

Pero el contraste es mayor cuando el PRI –padre del populismo mexicano– no sólo abandonó esa destructiva práctica, sino que hoy va a la contienda con candidatos ciudadanos.

¡Votar por AMLO o por Anaya será votar por lo más viejo del PRI!

Al tiempo.
30 Marzo 2018 04:00:00
¡El gran mago…!
La conclusión del Itinerario Político de ayer es que vivimos tiempos de magos y de idiotas que –en los procesos electorales– se creen capaces de descubrir el truco de los ilusionistas que aparecerán en la boleta presidencial. Y frente a la magia electoral y los magos de la política, surgen las preguntas elementales.

¿Quién es “el gran mago” que, convertido en candidato presidencial, ha vivido de la caridad pública durante décadas? ¿Quién es el mago y candidato que, milagrosamente, mantiene a su prole sin trabajar, sin pagar impuestos, sin rendir cuentas a nadie, a pesar de que la prole vive la fantasía de “pequeños burgueses”?

¿Quién es el mago de la política que se dice de izquierda –y al que muchos le creen la impostura de mesías–, cuando los hechos muestran que vive, piensa y se persigna como ferviente adorador de la “derechona mexicana”?

¿Cuántos mexicanos, como “el gran mago” de la política, pueden vivir sin pagar impuestos, sin trabajar y con un ingreso que les permita ser los reyes la honestidad valiente?

¿De verdad existen ciudadanos sensatos, capaces de ver la diferencia entre la magia que pregonan –en mayor o menor medida– los candidatos presidenciales de todos los partidos?

¿Quién, de los cuatro aspirantes presidenciales que aparecerán en la boleta, debe ser motejado como “el gran mago”, no sólo por el tamaño de su mágicas mentiras, sino porque millones creen sin chistar esas mentiras?

¿Cuántos ciudadanos creen, por ejemplo, que por arte de magia –porque así lo decide un iluminado– se acabará con la violencia criminal? ¿Cuántos creen en el pase mágico de que la violencia y el crimen se resolverán mediante un voluntarismo “chabacano” y ramplón?

¿Cuántos ciudadanos creen que se acabará la violencia criminal ofreciendo amnistía a criminales y matarifes; a barones de la droga, del crimen organizado, de la trata de personas, de la extorsión y el secuestro?

¿Cuántos de esos criminales dejarán sus feos negocios –por arte de magia o porque lo pide un iluminado– para dedicarse al trabajo productivo como empleados, taxistas, burócratas, empresarios o gerentes de grandes empresas?

¿Cuántos mexicanos honestos, trabajadores, producto de la cultura del esfuerzo, creen que la educación debe regresar al control de una mafia magisterial como la CNTE? ¿Por arte de magia, por la promesa de un iluminado, esos mafiosos de la CNTE, se transformarán en buenos maestros y ejemplares ciudadanos?

¿Cuántos mexicanos con dos dedos de frente pueden creer la milagrosa promesa de que “por arte del gran mago” se acabará la corrupción? ¿Cuántos creen que porque así lo propone “el gran mago”, los corruptos marcharán de rodillas, con los brazos al cielo, rumbo a la Basílica de Guadalupe, en un multitudinario acto de “mea culpa” para redimir sus pecados y para no volver por el camino de la corruptela?

¿Cuántos electores pueden creer el engaño y la mentira de que con un pase mágico “el dinero que se recupere de la corrupción” servirá para que en México se produzca un crecimiento económico de 6 puntos del PIB?

¿Existirá un mexicano, uno solo, capaz de creer que será posible que –por arte de magia– el presupuesto federal alcance para que los millones de “ninis” de todo el país puedan recibir un bono solidario de 3 o 5 mil pesos, para que puedan salir adelante?

¿Quién, con dos dedos de frente, cree que por arte de magia habrá recursos presupuestales para llevar a la universidad a millones de jóvenes sin escuela y sin empleo? ¿Imaginan la cantidad de aulas, plazas magisteriales que se requieren para hacer realidad esa mentirosa promesa? ¿Y cuántos entienden que para hacer realidad esa mentira será necesario elevar los actuales impuestos?

¿Existe un mexicano sensato que crea que por arte de magia se puede destruir el Nuevo Aeropuerto? ¿Cuántos entienden que el dinero público que costaría indemnizar a los inversionistas, será mayor a lo que resta del costo de la obra?

¿Serán capaces de entender los seguidores del “gran mago” que la destrucción del Nuevo Aeropuerto significaría la pérdida de 500 mil nuevos empleos, de personas de la región de Texcoco y que esa magna obra detonará el desarrollo de esa región del país?

El gran mago pregona que, por arte de magia, tirará la reforma energética, que ya trajo a México uno de los mayores montos de inversiones extranjeras de la historia.

¿Cuántos ciudadanos entienden que la ultima licitación de campos petroleros fue tal éxito que ninguno de los inversionistas hizo caso a las amenazas de tirar la reforma energética del “gran mago”? ¿Sabrán algo que no sabemos los mortales?

¿Quién es “el gran mago”? ¡Que cada cual le ponga nombre! Al tiempo.
29 Marzo 2018 04:06:00
El idiota y el mago
No es novedad que, en la mentira, los políticos tienen uno de sus más acabados recursos de comunicación con los ciudadanos, en tanto votantes en potencia.

Tampoco es nuevo que, en su calidad de electores, a los ciudadano les gustan ser engañados. Más aún, hay votantes que sufragan –por tal o cual partido o candidato– a sabiendas de que su preferido los engaña.

Incluso muchos ciudadanos tienen conciencia clara de que las propuestas de su respectivo candidato o partido son, en el mejor de los casos, irrealizables. Y existen extremos en los que –literalmente– cierran los ojos ante las evidencias de engaño. “Es un compló”, dicen, al tiempo que se niegan a ver, escuchar y entender.

Y una prueba la encontramos en el clásico de Fernando Savater: Los Diez Mandamientos del Siglo XXI. Dice: “Nos quejamos de que los políticos mienten, pero en forma inconsciente les pedimos que lo hagan. Nunca los votaríamos si dijeran la verdad tal cual es… De modo que aquí hay una especie de paradoja: por un lado no queremos ser engañados por los políticos, pero a la vez exigimos que lo hagan, que nos engañen”.

En el México de hoy dos grandes mentirosos son candidatos; Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Anaya. Aún así, puntean en las encuestas porque muchos ciudadanos aplauden el engaño y el autoengaño.

Y tampoco es novedoso que en la “chabacana” democracia electoral mexicana abundan los intelectuales y políticos que “pendejean” a todo el que no recurre a los clásicos del pragmatismo, la mentira y el engaño –a través de las biblias de Maquiavelo y Sun Tzu– para engatusar a votantes y ciudadanos en tiempos electorales.

Y el mejor ejemplo lo vimos hace semanas, cuando Lorenzo Meyer, el reputado historiador e ideólogo de Andrés Manuel López Obrador, justificó las mentiras del candidato presidencial de Morena y que ese partido se haya convertido en feo receptáculo de lo peor del “cascajo político”, porque si AMLO dice la verdad o es honesto, será derrotado.

Es decir, el fin –que es el poder por el poder– justifica los medios –que son la mentira, el engaño, la trampa y la transa– y hasta se justifican alianzas con “narcos” y matarifes, a los que Morena regala candidaturas.

De esa manera, el proceso electoral presidencial que arrancará en horas se ha convertido en un grotesco circo de cuatro pistas, en donde todos los partidos, sus político y candidatos son, además de culpables, los protagonistas. ¿Por qué?

Porque candidatos y partidos juegan el papel de magos, ilusionistas y prestidigitadores –si no es que payasos– capaces de ofrecer el más sorprendente truco para engañar –que es arte de la magia, el ilusionismo y la prestidigitación– al “respetable”.

Lo vergonzoso es que en ese circo, el ciudadano –en su calidad de votante–, juega el papel de idiota. ¿Por qué?

Porque los electores mexicanos acudirán al circo de la contienda presidencial a sabiendas de que los magos de todos los partidos –los cuatro candidatos en contienda– estarán tratando de convencerlos de la menor o la mayor mentira de que son capaces para arrebatarles el voto.

Dicho de otro modo, cuando acudimos a un espectáculo de magia, ilusionismo o prestidigitación, todos sabemos que seremos testigos de la sublimación del engaño.

En mayor o menor medida, un mago, ilusionista o prestidigitador se ha preparado hasta la excelencia para engañar a nuestros sentidos: la vista, el oído… la razón y el corazón.

Y cuando algún ciudadano es llamado por el ilusionista a ser parte del truco, el ciudadano cuida su sortija, no quita la vista de sus joyas, pero no entiende que el truco está en despojarlo de la cartera.

¿Quién, de los cuatro candidatos que aparecen en la boleta, es el rey de la magia, la mentira, el engaño y es el maestro para despojar la cartera de la razón al votante, sin que elector se percate del robo?

La respuesta está en la honestidad de cada votante.

Queda claro que en la contienda electoral que viviremos en los próximos 90 días, tanto candidatos como partidos jugarán el papel del mago o del ilusionista capaz de engañar al espectador. Mostrarán hasta la náusea su capacidad para engañar, mentir y para que el truco sea perfecto.

A su vez, no pocos ciudadanos jugarán el papel del espectador idiota –sobre todo los que han sido atrapados por las cultura idiota de las redes y de las botargas a sueldo–, porque creen que la información y la cultura están en las breves líneas de lo digital y de las redes.

Y en medio de la exaltación del momento, esos espectadores idiotas –que son muchos votantes– querrán descubrir el truco, la trampa, la mano negra, el engaño perfecto… sin darse cuenta de que el mago –el candidato presidencial en el que creen ciegamente– ya les robó su voto.

Tiempo de magos y de idiotas.

Al tiempo.
29 Marzo 2018 04:06:00
El idiota y el mago
No es novedad que, en la mentira, los políticos tienen uno de sus más acabados recursos de comunicación con los ciudadanos, en tanto votantes en potencia.

Tampoco es nuevo que, en su calidad de electores, a los ciudadano les gustan ser engañados. Más aún, hay votantes que sufragan –por tal o cual partido o candidato– a sabiendas de que su preferido los engaña.

Incluso muchos ciudadanos tienen conciencia clara de que las propuestas de su respectivo candidato o partido son, en el mejor de los casos, irrealizables. Y existen extremos en los que –literalmente– cierran los ojos ante las evidencias de engaño. “Es un compló”, dicen, al tiempo que se niegan a ver, escuchar y entender.

Y una prueba la encontramos en el clásico de Fernando Savater: Los Diez Mandamientos del Siglo XXI. Dice: “Nos quejamos de que los políticos mienten, pero en forma inconsciente les pedimos que lo hagan. Nunca los votaríamos si dijeran la verdad tal cual es… De modo que aquí hay una especie de paradoja: por un lado no queremos ser engañados por los políticos, pero a la vez exigimos que lo hagan, que nos engañen”.

En el México de hoy dos grandes mentirosos son candidatos; Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Anaya. Aún así, puntean en las encuestas porque muchos ciudadanos aplauden el engaño y el autoengaño.

Y tampoco es novedoso que en la “chabacana” democracia electoral mexicana abundan los intelectuales y políticos que “pendejean” a todo el que no recurre a los clásicos del pragmatismo, la mentira y el engaño –a través de las biblias de Maquiavelo y Sun Tzu– para engatusar a votantes y ciudadanos en tiempos electorales.

Y el mejor ejemplo lo vimos hace semanas, cuando Lorenzo Meyer, el reputado historiador e ideólogo de Andrés Manuel López Obrador, justificó las mentiras del candidato presidencial de Morena y que ese partido se haya convertido en feo receptáculo de lo peor del “cascajo político”, porque si AMLO dice la verdad o es honesto, será derrotado.

Es decir, el fin –que es el poder por el poder– justifica los medios –que son la mentira, el engaño, la trampa y la transa– y hasta se justifican alianzas con “narcos” y matarifes, a los que Morena regala candidaturas.

De esa manera, el proceso electoral presidencial que arrancará en horas se ha convertido en un grotesco circo de cuatro pistas, en donde todos los partidos, sus político y candidatos son, además de culpables, los protagonistas. ¿Por qué?

Porque candidatos y partidos juegan el papel de magos, ilusionistas y prestidigitadores –si no es que payasos– capaces de ofrecer el más sorprendente truco para engañar –que es arte de la magia, el ilusionismo y la prestidigitación– al “respetable”.

Lo vergonzoso es que en ese circo, el ciudadano –en su calidad de votante–, juega el papel de idiota. ¿Por qué?

Porque los electores mexicanos acudirán al circo de la contienda presidencial a sabiendas de que los magos de todos los partidos –los cuatro candidatos en contienda– estarán tratando de convencerlos de la menor o la mayor mentira de que son capaces para arrebatarles el voto.

Dicho de otro modo, cuando acudimos a un espectáculo de magia, ilusionismo o prestidigitación, todos sabemos que seremos testigos de la sublimación del engaño.

En mayor o menor medida, un mago, ilusionista o prestidigitador se ha preparado hasta la excelencia para engañar a nuestros sentidos: la vista, el oído… la razón y el corazón.

Y cuando algún ciudadano es llamado por el ilusionista a ser parte del truco, el ciudadano cuida su sortija, no quita la vista de sus joyas, pero no entiende que el truco está en despojarlo de la cartera.

¿Quién, de los cuatro candidatos que aparecen en la boleta, es el rey de la magia, la mentira, el engaño y es el maestro para despojar la cartera de la razón al votante, sin que elector se percate del robo?

La respuesta está en la honestidad de cada votante.

Queda claro que en la contienda electoral que viviremos en los próximos 90 días, tanto candidatos como partidos jugarán el papel del mago o del ilusionista capaz de engañar al espectador. Mostrarán hasta la náusea su capacidad para engañar, mentir y para que el truco sea perfecto.

A su vez, no pocos ciudadanos jugarán el papel del espectador idiota –sobre todo los que han sido atrapados por las cultura idiota de las redes y de las botargas a sueldo–, porque creen que la información y la cultura están en las breves líneas de lo digital y de las redes.

Y en medio de la exaltación del momento, esos espectadores idiotas –que son muchos votantes– querrán descubrir el truco, la trampa, la mano negra, el engaño perfecto… sin darse cuenta de que el mago –el candidato presidencial en el que creen ciegamente– ya les robó su voto.

Tiempo de magos y de idiotas.

Al tiempo.
28 Marzo 2018 04:00:00
El narco, con AMLO y con Anaya
Desde mayo de 2012, cuando Andrés Manuel López Obrador impuso como alcalde de Iguala a José Luis Abarca –a pesar de que sabía que era del grupo criminal Guerreros Unidos–, inició un recuento de vínculos de Morena con el narcotráfico.

Y si desde entonces era inocultable que el narcotráfico se había metido en el círculo más cercano a los que entonces construían Morena, hoy es un hecho que el narco se metió a las campañas de AMLO y de Ricardo Anaya.

¿Lo dudan?

1.- En julio de 2017, opositores a Morena en la Asamblea Legislativa de CDMX exigieron la renuncia del jefe delegacional de Tláhuac, Rigoberto Salgado, por presuntos vínculos con “El Ojos”, jefe del narco en Tláhuac. Morena se opuso a pesar de que “Rigo” es brazo político de “la mafia de Tláhuac”, integrada por Rigoberto, Ricardo, Raúl y Rosendo Salgado. Hoy “Rigo” Salgado es candidato de Morena a diputado federal.

2.- También en julio de 2017, el senador Alejandro Encinas –acólito de AMLO–, exigió que Miguel Mancera explicara por qué la Marina intervino en Tláhuac para abatir a “El Ojos”. Encinas comparó el operativo contra el crimen con “el 68”. ¿”El Ojos” es igual a los “sesentayocheros”?

3.- En febrero de 2017, la Marina enfrentó y abatió al jefe del cártel de los Beltrán Leyva, en Nayarit, “El H2”. De manera insólita, AMLO defendió al narco porque “fueron masacrados jóvenes y niños”. Nada dijo luego que se aclaró que los abatidos eran narcos, no jóvenes y menos niños. Meses después Obrador propuso la amnistía a narcotraficantes, mismos que en días pasados emboscaron y mataron a marinos con fusiles para derribar aviones.

4.- En el Itinerario Político del 17 de febrero de 2007 revelamos que –según militantes de Morena–, Citlali Ibáñez, alias Yeidckol Polevnsky, y Delfina Gómez, excandidata al Gobierno mexiquense, fueron enlace de López Obrador para financiar la construcción de Morena en Guerrero. Las señoras habrían pactado con Lázaro Mazón y José Luis Abarca la entrega de dinero a cambio de candidaturas; dinero de Guerreros Unidos, que mataron a “los 43”.

5.- Hoy, las señoras Yeidckol y Delfina están apuntadas al Congreso de la Unión, en tanto Lázaro Mazón es candidato a diputado local de Guerrero por la alianza PAN, PRD y MC.

6.- Desde noviembre de 2014 denunciamos al alcalde de Soledad de Graciano, San Luis Potosí, Ricardo Gallardo, quien a punto de ser candidato a gobernador por Morena, fue detenido por la PGR –luego de una denuncia del PRD–, por presuntos vínculos con el crimen organizado.

Hoy, Gallardo y su hijo Ricardo Gallardo Cardona son dueños de la franquicia del PAN, PRD y MC en San Luis Potosí y son candidatos a puestos de elección popular local y federal, respectivamente, con el aval de Ricardo Anaya y con la complicidad del PRD.

7.- En diciembre de 2014, Miguel Ángel Almaraz salió de prisión; era líder del PRD en Tamaulipas, luego de coordinar la campaña de AMLO en 2006. Fue preso en 2009 por encabezar una banda vinculada a Los Zetas, dedicada al robo y tráfico de gasolina. Hoy Almaraz es candidato independiente a la alcaldía de Río Bravo.

8.- En mayo de 2013, cuatro maestros de la CNTE fueron presos por el secuestro de niños oaxaqueños. Los “maestros” secuestraban para financiar al EPR. Según la prensa oaxaqueña, Morena y la CNTE se manifestaron para exigir la liberación de los delincuentes. Una negociación política hoy tiene libres a los secuestradores.

9.- El 23 de septiembre de 2010, la bancada de AMLO en San Lázaro presentó a Julio César Godoy Toscano como triunfo de la impunidad narca. Con ayuda de Alejandro Encinas, Godoy Toscano tomó posesión como primer narcodiputado mexicano. Godoy era lugarteniente de “La Tuta”.

Hoy, el exgobernador Fausto Vallejo y uno de sus hijos –ligado a “La Tuta”–, buscan cargos de elección popular por el PES, aliado de Morena.

10.- En Quintana Roo, AMLO impulsó a Greg Sánchez como alcalde de Benito Juárez, detenido en 2010 por vínculos con los Beltrán Leyva y Los Zetas. En 2013, luego de negociaciones de AMLO, Greg fue liberado, dejó el PRD y al PT. Hoy Greg Sánchez es candidato a diputado federal por el PES.

11.- En abril de 2012, durante un baile en Zacatecas, integrantes de la Banda Jerez fueron detenidos por presuntos vínculos con Los Zetas, en un operativo para detener a Heriberto Lazcano, “El Lazca”.

A pesar de los presuntos vínculos criminales, el líder de la banda, Marcos Flores, hoy es candidato de Morena a diputado federal.

¿A quién le importa la nueva generación de narcopolíticos? ¿Así o más claro?

Al tiempo.

27 Marzo 2018 04:06:00
¡En 2018 chocan Echeverría y la IP!
No, el título del Itinerario Político de hoy no es sólo una referencia al choque que en los años 70 protagonizaron Luis Echeverría –como secretario de Gobernación y como Presidente–, y los empresarios más influyentes del país.

No, lo que exhibimos son las paradojas entre el choque que hoy protagonizan el candidato presidencial de Morena y el Consejo Coordinador Empresarial –a propósito del Nuevo Aeropuerto y de la reforma energética–, que confirma que la historia se repite, más como tragedia que comedia.

¿Por qué? Porque la moderna versión de Luis Echeverría hoy se llama Andrés Manuel López Obrador, el populista que ve en los empresarios su principales objetivos de guerra; visión idéntica a la de Echeverría hace medio siglo.

Y es que hoy, igual que hace 50 años, un político populista, aspirante a ser Presidente, amenaza con destruir uno de los proyectos más importantes en la historia mexicana, mientras que el sector empresarial parece muerto de miedo. Y en lugar de exigir legalidad en una obra como el aeropuerto, los empresarios aceptan ser tratados como la CNTE, a la que el populista exige “una mesa de negociación”.

¿Y qué van a negociar; la legalidad y el Estado de Derecho? ¿Van a condicionar la libre empresa y el libre mercado, en un proyecto como el del aeropuerto?

Olvidan los empresarios que Obrador sólo es candidato presidencial por Morena y que la amenazó de tirar el Aeropuerto y echar abajo la reforma energética sólo es parte de su propaganda engañabobos. Olvidan que en calidad de candidato no tiene facultad alguna para tirar ninguno de los dos proyectos.

Lo cierto es que AMLO “chamaqueó” y “chamuscó” al CEE, cuyos jerarcas presurosos establecieron “una mesa” para suplicar al candidato que no haga realidad sus
amenazas.

¿Qué no es el voto el único camino para decir no a un populista? ¿Qué significa la sumisión del sector empresarial? ¿Acaso asumen como un hecho la eventual victoria del candidato de Morena? ¿Ya olvidaron, los líderes del CCE que esa organización nació para enfrentar populismos locuaces como el de Echeverría y López Portillo?

Van las paradojas

en septiembre de 1973 un grupo extremista asesinó al patriarca del empresariado regiomontano, Eugenio Garza Sada. El secretario de Gobernación era Luis Echeverría, a quien no pocos acusaron del crimen y quien debió recibir el reproche contundente de los empresarios, durante el sepelio.

Ese crimen marcó el inicio de la guerra entre los populismos de Echeverría y López Portillo, que consideraban a los empresarios como “la mafia del poder” de
entonces.

En el caso de Echeverría, la pelea con el empresariado llegó al extremo de pretender privatizar “la niña de los ojos” del “Grupo Monterrey”; El Tecnológico de Monterrey, a través de la SEP de Víctor Bravo Ahuja y del secretario del Trabajo, Porfirio Muñoz Ledo.

Y es que según los intelectuales de ese tiempo, afines a Echeverría, el “Grupo Monterrey” era “la mafia del poder” que incluso había participado en la caída del Gobierno socialista de Salvador Allende en Chile.

Hoy, un populista –apenas candidato–, sometió al CCE “con el petate” de tirar el Aeropuerto y de revertir la reforma energética. ¿Por qué?

Porque asistimos a la reedición de la pelea entre empresarios y la versión moderna del populismo al estilo Echeverría, reencarnada en AMLO.

Pero otros empresarios –cuyos padres enfrentaron a Echeverría–, olvidaron el origen del CCE y hoy no sólo aplauden sino que son aliados del moderno Echeverría. Uno de ellos es Ricardo Salinas Pliego, quien volcó empresas y medios al servicio del candidato de Morena. Otros que también olvidaron la histórica lucha del “Grupo Monterrey” contra el populismo, son los propietarios de Reforma y El Norte, hoy aliados de Morena y del moderno Echeverría.

Además, un jerarca emblema del CCE (1981-1985) se llamó Manuel J. Clouthier. El “Maquío”, como lo motejaban, enfrentó el populismo de Echeverría y las corruptelas nepotistas de López Portillo.

Clouthier se opuso a la privatización bancaria. Clouthier encabezó una revolución empresarial “contra el populismo”, al que llamaba “el peor cáncer” del libre mercado. Clouthier incursiona en política, en el PAN, del que fue candidato presidencial en 1988.

Sin embargo hoy, Tatiana Clouthier, –hija del “Maquío”– jefatura la campaña presidencial del populista de Morena, la moderna versión de Echeverría y López Portillo juntos. Tatiana tiene “los ojos en la nuca” va en dirección contraria a la historia y elogia a populistas a los que combatió su padre, en luchas por las que dio la vida.

Y hoy sólo falta escuchar el grito empresarial: “¡Echeverría o el caos!”, como gritaron intelectuales de los años 70. ¡No aprendemos de la historia!

Al tiempo.
26 Marzo 2018 04:00:00
¡Anaya, peor que Fox!
Durante meses, en los previos al proceso electoral del año 2000, aquí cuestionamos con severidad la precampaña y luego la campaña de Vicente Fox.

Documentamos que por la vía de la popularidad –que no de las ideas y las propuestas–, Fox se impuso como candidato del PAN.

Aún así, la dirigencia de los azules llevó la designación del candidato a una convención en donde los adversarios del guanajuatense tuvieron “derecho de pataleo”. En el caso de Anaya la imposición fue vulgar y al peor estilo del viejo PRI.

La crítica que hicimos a Fox en su momento fue de tal severidad, que –igual que ahora– los malquerientes dijeron que nos pagaba la izquierda y/o el PRI.

Y es que en esos años lo políticamente correcto era impulsar la propaganda de “el bulto”, el “alto vacío”, y “el hablantín sin propuestas”, como motejamos a Fox.

Y sin duda Fox era un buen candidato, pero –como también lo dijimos–, de ganar la elección presidencial terminaría como un gobierno fracasado. ¿Por qué un gobierno fracasado?

Por su probada inexperiencia –a pesar de que fue diputado, gobernador y que se decía empresario exitoso–, y porque no contaba con grupo político y menos un proyecto de gobierno. Lo suyo eran un puñado de
ocurrencias.

En el caso de Ricardo Anaya su experiencia se limita a una diputación federal y a dos cargos de segundón. Claro, además de efímero jefe del PAN, partido que manejaba a distancia, desde Atlanta.

Como recuerdan, en el año 2000 Fox ganó una elección pactada con Ernesto Zedillo y a los pocos meses de estar en Los Pinos, fue evidente el fracaso anunciado.

¿Y por qué resultó un fracaso el Gobierno de Fox? Porque no había un proyecto de nada. Más aún, con Santiago Creel y Jorge Castañeda como estrategas del guanajuatense, naufragó en las aguas turbulentas de la restauración del viejo PRI.

Y es que si la de Fox fue una campaña de ocurrencias y chistoretes –como “sacar al buey de la barranca”, “acabar con las víboras y las tepocatas”–, el gobierno fue más de lo mismo.

En el fondo Fox protagonizó una gestión de “quítate tu para ponerme yo”, en donde la única diferencia con el PRI fueron las siglas del Gobierno. Y nada más.

Lo curioso es que dos de los artífices del fracasado Gobierno de Fox –Creel y Castañeda–, hoy son pilares de la campaña de Ricardo Anaya, quien en materia de experiencia no le llega ni a los talones al de Guanajuato. Fox fue gobernador y diputado federal, además de empresario. Anaya fue diputado y… nada más.

Por eso las preguntas. ¿Qué le pueden aportar a la campaña de Ricardo Anaya dos burócratas profesionales como Jorge Castañeda y Santiago Creel?

¿Recuerda el electorado que Creel y Castañeda nunca han ganado ni la presidencia de su colonia, que no saben nada de elecciones, que se han equivocado en todos sus pronósticos y que, por si hiciera falta, en el Gobierno de Fox protagonizaron una guerra civil?

Peor aún, el pasado 24 de enero, Ricardo Anaya dijo que el Gobierno de Vicente Fox “fue un fracaso”. ¿Por qué? Porque según Anaya, cometió el error de no desmontar la estructura del viejo régimen y a su partido, el PRI.

Y por supuesto que le asiste la razón a Ricardo Anaya.

Sin embargo, lo que no dijo el candidato del PAN, PRD y MC es que los artífices del fracaso de Fox son sus dos principales estrategas; Santiago Creel –hoy el jefe de campaña de Anaya–, y Jorge Castañeda –hoy jefe de estrategia del queretano–, a quienes “la muchachada” de la campaña de Anaya bautizó como “los nuevos soplanucas” del candidato.

Pero si hacemos un ejercicio memorioso elemental vamos a recordar que buena parte del trabajo para desmantelar al régimen en el año 2000, le debió corresponder a los jefes de la gobernación y la diplomacia en la gestión del guanajuatense. Es decir, Santiago Creel y Jorge
Castañeda.

¿Pero qué creen? que debido a la inexperiencia, la guerra civil emprendida entre Creel y Castañeda y las ambiciones presidenciales de la sucesión, Santiago y Jorge sólo jugaron su juego
personalísimo.

¿Por qué debemos creer los ciudadanos que esos dos burócratas, sin más experiencia que sus correrías de “padrotes de la política”, hoy serán capaces de ofrecer algo nuevo para un país al que hicieron fracasar en el primer sexenio del siglo?

¿Qué elección han ganado Castañeda y Creel? ¿Qué aporte han hecho a la democracia, a las libertades, la cultura, además de sus escándalos personales?

¿Esa es la brillante propuesta de Ricardo Anaya? ¿Una mala copia del Gobierno de Fox, con sus “percherones”
incluidos?

Al tiempo
25 Marzo 2018 04:08:00
¡No va por el aeropuerto, va contra el Ejército!
La conclusión es delirante.

Un grupo de estudiosos de distintas disciplinas, convocados por un puño de empresarios, analizaron las vertientes –políticas, sociales y económicas–, de la fijación del candidato de Morena en la destrucción del Nuevo Aeropuerto.

Concluyeron que sólo existe una explicación posible a esa obstinación: que al candidato presidencial de Morena no le importa el Nuevo Aeropuerto. Lo que le importa es quitarle a las instituciones armadas su principal base de operaciones: la Base Aérea de Santa Lucía.

Sí, parece delirante, pero no es descabellada, ¿por qué?

Porque si reunimos las piezas del complejo rompecabezas del proyecto político del candidato presidencial de Morena, la conclusión es que pretende instaurar un régimen dictatorial, en donde el pueblo –que él dice representar–, será origen y destino en el ejercicio del poder.

Es decir, el pueblo manda y el mandato del pueblo es para el beneficio del pueblo.

Y en ese objetivo –que significa la destrucción de las instituciones democráticas–, el último reducto, dique y muro de contención son las fuerzas castrenses: la Armada y la Sedena.

Y es que en los delirios de grandeza y poder del candidato de Morena –quien se comparó con Juárez y Madero luego del registro como candidato–, el mayor obstáculo para su gobierno dictatorial son las fuerzas castrenses que, según el dueño de Morena, estarían ante la tentación de un golpe de Estado.

Y una de las principales medidas de prevención de un potencial alzamiento castrense sería la destrucción de la Base Aérea de Santa Lucía, misma que el candidato morenista quiere convertir en el nuevo aeropuerto.

De esa manera, la destrucción de la Base Aérea de Santa Lucía sería el primer paso de la propuesta de Morena para desmantelar instituciones fundamentales como la Sedena, la Marina y la Policía Federal.

Si hacemos memoria, recordaremos que el jefe de Morena propuso modificar la estructura de las instituciones castrenses, para crear un solo cuerpo, al mando exclusivo del Presidente y sin contrapesos del Congreso, con lo que –según dijo– se haría frente al crimen organizado y al narcotráfico.

Queda claro, el objetivo real es desmontar las instituciones que pueden ser el último dique para impedir que un gobierno de Morena se convierta en una dictadura, al estilo de Cuba y
Venezuela.

Y en esa estrategia, una pieza clave es desmontar la Base Militar de Santa Lucía, con el cuento de que sería el aeropuerto ideal.

Así o más claro.

Al tiempo.
23 Marzo 2018 04:00:00
¡Tramposos sin vergüenza!
Para cerrar el circulo de la desvergüenza sólo falta que el Tribunal Federal Electoral deseche la resolución del INE que deja fuera de la boleta presidencial a dos de los tres aspirantes independientes. Y es que, como está el pleito entre los árbitros electorales, no sería extraño que el Tribunal ordene que lo tramposos sean metidos a la boleta presidencial. Y es que, como saben, a causa de las trampas en la recolección de apoyos, el INE negó el registro como candidatos independientes a Armando Ríos Piter y Jaime Rodríguez Calderón.

Los revisores del INE encontraron que la constante de los supuestos independientes había sido la alteración de apoyos. Dicho de otro modo, que cometieron una triple trampa. La trampa de alterar las firmas, las credenciales y los apoyos de supuestos ciudadanos; la trampa de presentar esos documentos falsos ante el INE, con la esperanza de que el árbitro electoral se hiciera de la vista gorda y la trampa de engañar a los ciudadanos con el cuento de que son dizque aspirantes independientes, honestos y distintos a los partidos. Pero no fue todo. Resulta que los expulsados son, además de tramposos, desleales a las instituciones y a la democracia toda. ¿Por qué? Porque no sólo cometieron un vergonzoso acto de deshonestidad, sino la desvergüenza de acusar al INE de ser parte de una trama perversa dizque para dejarlos fuera de la contienda.

Es como el ladrón que cayó preso “porque los policías son unos ojetes que no aceptaron una lana”. El ladrón no está preso por sus pillerías, sino porque los policías que lo atraparon no se dejaron sobornar. Aun así, ya metido en la desvergüenza total, el expriista, experredista y exindependiente, Armando Ríos Piter, ya no acudió siquiera al derecho de pataleo –ante lo descomunal de la trampa–, sino que se concretó a señalar al INE, al tiempo que gritó: “al ladrón, al ladrón”.

Pero lo curioso es que uno de los promotores de Ríos Piter es el señor Jorge Castañeda, quien estableció una nueva alianza temporal, ahora con Ricardo Anaya, otro tramposo de la política, candidato presidencial acusado de lavado de dinero y de muchas otras pillerías. Y en este punto pasamos de lo curioso a lo simpático. ¿Por qué?

Porque resulta que Jorge Castañeda fue uno de los constructores de la tramposa campaña de Jaime Rodríguez Calderón, motejado como “El Bronco” y quien de manera impensable se convirtió en gobernador “independiente” de Nuevo León, luego de derrotar al PRI y al PAN. Lo que pocos saben es que la de “El Bronco” fue una campaña financiada “por debajo del agua” por algunos de los poderosos grupos empresariales de Nuevo León –enfrentados con el PRI y el PAN–, y que al tiempo que financiaron a “El Bronco”, ensayaron una candidatura independiente a 2018. El caso de “El Bronco” era “la punta de lanza” de un experimento político electoral que pretendía demostrar que si un gobernador podía alcanzar la victoria por la vía independiente, de la misma forma otro independiente podría ser presidente de los mexicanos.

Sin embargo, “El Bronco” terminó convertido en un verdadero “chivo en cristalería”. Su Gobierno en Nuevo León fue un desastre. Siempre dijo que no sería candidato presidencial porque el pueblo lo nombró por 6 años, pero a los pocos meses de estar en el poder ya se había peleado con todos sus constructores, a los que amenazó con destruirlos cuando fuera Presidente. “El Bronco” creyó que si cometía las mismas trampas que en Nuevo León estaría en la boleta presidencial. Sin embargo, el INE le demostró que en la boleta no hay lugar para tramposos.

Lo cierto es que en el diseño original, “El Bronco” sólo sería gobernador de Nuevo León, y la candidatura presidencial –por la vía independiente– estaba reservada para Jorge Castañeda, quien durante muchos meses trabajó en ese proyecto, junto con reputados intelectuales, hasta que llegó a la conclusión de que no llegaría. Entonces apoyó al tramposo Armando Ríos Piter. Pero las trampas derrumbaron al “Bronco” y al “Jaguar”, y Castañeda se quedó “como el perro de las dos tortas”. Pero “El Güero” –como lo motejan sus amigos– tenía un plan B.

Resulta que el excanciller fue uno de los promotores de la tramposa candidatura presidencial de Ricardo Anaya, quien hace pocas horas lo incorporó a su equipo de campaña, en una posición de privilegio. ¿Qué va a hacer Castañeda en la campaña de Anaya?

Todos lo saben: clavar el último clavo del ataúd del queretano. ¿Por qué? Porque Castañeda no trabaja para nadie más que para Castañeda.

Y es curioso que quienes hicieron fracasar el Gobierno de Fox hoy harán fracasar la candidatura de Anaya. Al tiempo.
22 Marzo 2018 04:00:00
Despertó la IP y ‘el peligro para México’ seguía allí
Como “anillo al dedo” calzó el clásico de Augusto (Tito) Monterroso a la pesadilla que ven venir empresarios y banqueros mexicanos, al arranque de la contienda presidencial de 2018.

¿Cuál es el par entre el poema breve de Monterroso y las pesadillas de empresarios y banqueros?

Escribió “Tito” Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

Y luego de recientes mensajes del candidato de Morena –en la Convención de Banqueros y en su registro como candidato presidencial–, empresarios y financieros parecen caer en la cuenta de que cuando despertaron del idilio con el candidato de Morena, “el peligro para México” seguía allí.

¿Lo dudan?

Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, dijo lo siguiente durante la presentación de la agenda México, Mejor Futuro.

1.- “No tenemos candidato ni partido, pero sí tenemos y proponemos una visión clara de país e ideas puntuales para alcanzarla, porque un pueblo que carece de una visión de futuro está en grave riesgo de reeditar su pasado y (si bien) es fundamental cambiar lo que no ha funcionado, es igual de importante preservar, consolidar y fortalecer lo que sí ha funcionado”.

¿Cuál es el pasado que se podría reeditar si se equivocan los electores en la selección del candidato presidencial? ¿Cuál partido, cuál candidato presidencial o grupo social carece de visión de futuro?

¿Acaso se refería Castañón al regreso autoritario, dictatorial, represivo y nada democrático del Gobierno de Luis Echeverría, que confrontó y hasta combatió al empresariado? ¿Le queda el saco al candidato de Morena?

2.- “Necesitamos construir juntos un proyecto que nos convoque a la unidad y a la acción. Por eso, presentaremos la agenda México Mejor Futuro a todos los candidatos a la Presidencia y al Congreso, y los invitaremos a que se comprometan con sus propuestas y metas”.

¿Qué partidos, candidatos presidenciales o grupos sociales convocan de manera sistémica a la división y la confrontación antes que a la unidad? ¿Qué candidato clasificó a la sociedad en buenos y malos, la llamada “mafia del poder”? ¿Cuál candidato o coalición de partidos apuesta históricamente por la división y el encono de los mexicanos? ¿Serán Morena y su candidato?

3.- “Los invitaremos también, a que definan qué es exactamente lo que proponen y cómo plantean lograrlo. Es fundamental que sostengamos un diálogo abierto, sincero y un debate plural en el marco de la democracia”.

¿Qué candidato y qué partido se han negado al debate abierto, sincero, plural? ¿Qué candidato y qué partidos gritan desde hace años “los qué”, pero nunca han dicho “los cómo”? Será Morena, PT y PES o serán PAN, PRD y MC?

4.- “Todos debemos asumir una responsabilidad de participar, de respetar las instituciones que dan sustento a nuestros derechos y de garantizar la certidumbre jurídica y la estabilidad política”.

¿Qué candidato ha mandado al diablo a las instituciones y ha mostrado la tentación de vulnerar al Congreso? ¿Qué candidato invoca el “fraude electoral” como sinónimo de derrota en las urnas? ¿Qué candidato amenaza con la desestabilización y “con soltar al tigre” si no gana? ¿Es el candidato de Morena?

5.- “Por eso, a los candidatos les decimos: ya basta de agravios, de respuestas fáciles y superficiales que sólo apelan al encono social y la división, ya es tiempo de un debate serio, profundo y responsable sobre el país que estamos construyendo.

¿Qué partido, candidato o candidatos son expertos en el agravio, en la respuesta fácil y superficial? ¿Qué partido o candidato apela al encono social, a la división? ¿Qué candidato o candidatos rehuyen el debate serio, profundo y responsable? ¿Será el de Morena?

6.- “Frente a los retos internos y los desafíos externos, el sector empresarial tiene un compromiso firme y sin regateos con México. Reconociendo que la única ruta al bienestar está en la libertad, en la productividad, en el emprendimiento, la apertura, la competencia, la estabilidad y las instituciones, y no en la dádiva, la corrupción, el privilegio o el caudillismo”.

¿Qué partidos y qué candidato apuestan por el caudillismo, por la opacidad del caudillo, por el perdón a los criminales, por mantener los privilegios de líderes como Napoleón Gómez Urrutia; por cancelar libertades básicas, por cancelar la apertura comercial y cancelar la competencia y el desarrollo estratégico como el Nuevo Aeropuerto? ¿Es Morena y su candidato?

En efecto, cuando los empresarios despertaron del idilio con Morena y su candidato, asustados vieron que “el peligro para México seguía allí”.

Al tiempo.
21 Marzo 2018 04:00:00
AMLO: ¡a trabajar, deje el ‘bla, bla’!
Lo dijo Andrés Manuel López Obrador en el caso de la reforma energética y lo repitió en el caso del Nuevo Aeropuerto.

“Se van a revisar todos los contratos que se han firmado en este tiempo y uno por uno se van a someter a un análisis para ver si cumplen con los requisitos legales y para que además no sean contratos producto de la corrupción”.

Lo curioso es que no haya empezado dicha revisión desde hace meses semanas –incluso hoy–, si es que Obrador está tan seguro de su victoria y si tanto le preocupa la eventual corrupción en el caso de la reforma energética y del Nuevo Aeropuerto.

Y es que pueden despotricar contra la obra de infraestructura más grande en la historia del país –el Nuevo Aeropuerto de Ciudad de México–, y hasta pueden asustar a inversionistas y empresarios con el cuento de que AMLO tirará la reforma energética, pero lo cierto es que no hay un solo obstáculo para que hoy mismo empiecen la revisión de dichos contratos.

¿Por qué?

Porque tanto en el caso del aeropuerto como en el de las licitaciones petroleras, toda la información de todo el proyecto, de todos los concursos, de todas las empresas y todos los contratos, están al alcance de cualquier interesado en su revisión. Incluso, si fuera el caso, la revisión de todos los proyectos podría producir misiles mediáticos para bombardear al Gobierno de Peña y para combatir con ventaja al candidato del PRI.

Sin embargo, será casi imposible que encuentren algo irregular. ¿Por qué? Porque en los casos del aeropuerto y las licitaciones de campos petroleros, el Gobierno de México ha recibido felicitaciones por parte de organismos internacionales, como la OCDE, por la transparencia y la pulcritud de los contratos y las concesiones.

Por eso, no pocos especialistas en transparencia y fiscalización han urgido a que López Obrador deje “el bla, bla… y se ponga a trabajar en la revisión de contratos y concesiones”. En el fondo, las habladurías, ocurrencias y las expresiones “perdonavidas” del candidato de Morena no son más que propaganda.

Y es que si al candidato y a su equipo de trabajo realmente les importan la transparencia y la honestidad, ya habrían montado un equipo de trabajo, de expertos del más alto nivel, para descubrir las horribles transas y triquiñuelas del perverso gobierno del PRI.

Claro, también correrían el riesgo de que la revisión pudiera concluir en el mismo sentido que el de la OCDE. Es decir, que se trata de proyectos ejemplares.

Lo demás, “el bla, bla”, las amenazas, ocurrencias, el perdón y hasta la tontería de “el tigre”, no son más que recursos retóricos de un candidato que nada entiende y poco explica. Pero el tema de la revisión de contratos –y que la revisión se puede hacer a partir de hoy mismo si así lo quisieran–, es sólo una de las variables de la ecuación.

¿Por qué?

Porque la otra variable, la de echar abajo las reformas –tanto la energética como la educativa, la fiscal, e incluso tirar el Aeropuerto–, no son decisiones unipersonales, no es la ocurrencia de un rey o de un dictador bananero.

En realidad la responsabilidad compete a los tres Órdenes de Gobierno y los tres Poderes de la Unión.

Primero, ante una eventual propuesta de enmienda constitucional para tirar la reforma energética, las cámaras del Congreso discutirían y evaluarían un dictamen que deberían aprobar dos tercios más uno de los diputados federales y los senadores., además de dos tercios de los congresos estatales. En el supuesto de que el Congreso y los estados aprueben dar marcha atrás a las reformas y decidan tirar el Aeropuerto, entonces entrará en juego el Poder Judicial.

¿Por qué?

Porque las empresas no se quedarían calladas, no estarían dispuestas a perder su inversión y, por eso, exigirían costosas indemnizaciones. Ello sin contar con el descrédito internacional y de México. Pero ahí no termina la historia. Existe un factor clave que pocos quieren ver y que muchos insisten en ignorar; que la del 1 de julio no sólo es una elección presidencial, sino que renovará las cámaras del Congreso y nueve gobiernos estatales ¿Y eso qué?

Elemental, que en una elección fuertemente competida como la que se avecina, ningún partido político tendrá mayoría en el Congreso.Más aún, los adversarios de Morena podrían tener dos tercios del Congreso. Y con dos de cada tres diputados y senadores contrarios a la regresión, no se puede reformar la Constitución, no se puede cambiar la reforma energética y el Nuevo Aeropuerto sería intocable.

¿Quién, qué partidos y qué legisladores estarían dispuestos a apoyar, en el Congreso, destruir lo construido?

No, candidato Obrador, deje el “bla, bla” y póngase a trabajar en la revisión que promete. Y si no, a callar.

Al Tiempo.
20 Marzo 2018 04:06:00
La ‘niña bien’ de AMLO
La estratagema mediática es idéntica a la utilizada en las presidenciales de 2012, contra el candidato Enrique Peña Nieto, a través de los “ternuritas” del “#Yosoy132”.

La diferencia es que hoy el golpe fue empleado a favor del candidato de Morena y que, de inmediato, el video, “topó con la Iglesia católica”, que los obligó a recular.

Se trata de un video que según reputados morenistas, habría elaborado la casa productora Argos, de Epigmenio Ibarra, y que en redes trató de ser “vendido” como tarea de una inexistente alumna del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (Iteso), en donde se invita a jóvenes acomodados, de universidades privadas, priistas y panistas, a votar a favor de AMLO.

El material audiovisual –que por horas fue tendencia–, apareció la mañana del domingo en YouTube, firmado por Almudena Ortiz Monasterio, titulado “Niña bien llama a votar por a sabes quién”, quien dijo haber realizado el video para la materia de Problemas Contemporáneos, de la Licenciatura de Psicología.

Sin embargo, todo resultó falso, desde la supuesta estudiante hasta las cuentas de redes –que no existían antes y desaparecieron luego del escándalo–, según ratificó El Informador de Jalisco.

A su vez, el (Iteso) se deslindó de la supuesta alumna, del supuesto trabajo universitario, del video y desautorizó el uso de la institución con fines político electorales.

La joven protagonista del video –cuyo nombre real es Paulina Laborie–, aparece bailando en una iglesia, en el gimnasio y en la calle. Repetidamente llama a votar “por ya sabes quién”, en referencia a López Obrador.

La escena que desató un encontronazo entre Morena y sectores de la jerarquía católica se puede ver en los primeros 20 segundos de los casi 3 minutos del video. La protagonista aparece junto con sus amigas y luego en una iglesia católica en donde el sacerdote que oficia el servicio religioso también canta: “El voto es como la virginidad, no se los des a quien defiende la impunidad”.

En otra escena se observa a la joven conducir un auto de lujo mientras revisa su celular que tiene la imagen de López Obrador y en off se escuchan estrofas de “no te quiero ofender, pero lo de hoy es sacar al PRI”.

Los primeros en reaccionar de manera virulenta fueron grupos católicos de Jalisco, Guanajuato, Puebla y CDMX, a través de miles de mensajes de condena en redes sociales.

La reacción fue tal que mediante un comunicado, la Coordinación de la campaña de Andrés Manuel López Obrador en Jalisco se deslindó del video y destacó que son respetuosos “de las creencias religiosas de los ciudadanos”.

Además, Morena Jalisco llamó a los medios de comunicación y a la ciudadanía “a no permitir la manipulación y la confusión a través de las “fake news”, que son burdos intentos de guerra sucia. Siempre hemos expresado un profundo respeto a las creencias religiosas, por lo que condenamos esta grave forma de ridiculización de un culto religioso que merece todo nuestro respeto”.

Y mientras el bulo se caía a pedazos, el locuaz y desinformado Alejandro Solalinde aplaudía el video: “Genial, Almudena Ortiz Monasterio, el Jesús oficial y los fariseos de hoy están escandalizados! Pero el Jesús real está muerto de risa! Y siguiendo el ritmo de jóvenes valientes y creativas como tú. Con jóvenes y mujeres como tú, si cambiamos México!”.

Y es que, en efecto, la estratagema era inventar miles de cuentas y falsos grupos de apoyo a “la niña bien”, hasta convertir el fenómeno en una nueva versión del #Yosoy132. El problema es que sólo algunos bobos se la tragaron.

Profesionales de la política como Jorge Triana –diputado federal panista de Jalisco–, no sólo reveló la identidad de la joven del video “Niña bien llama a votar por ya sabes quién”, sino que ratificó en sus redes sociales que “el video lo hizo el partido Morena, a través de una casa productora al sur de CDMX y se cuidó de hacerlo pasar por una tarea escolar de alumnos del ITESO”.

A continuación un fragmento de “Niña bien invita a votar por ya sabes quién”:

Padre usted dirá que estoy loca, algo me provoca

Y el corazón no se

equivoca

No puede ser, ya me cansé

Sé que alguna vez pequé, ocupo su ayuda

Tengo mil dudas, no sé qué hacer

Aunque sea una niña bien, voy a votar por ya sabes quién…

Escúchenme please, cambiemos el destino de nuestro país…

Papi no te quiero ofender y así, pero lo de hoy es sacar al PRI…

Escúchenme please, cambiemos el destino de nuestro país…

No me apures, neta no me censures…

No me apures, neta no me tortures…

Cero te quiero ofender y así

Pero lo de hoy es sacar al PRI

Sé que mi gente es panista y me tacha de populista…

Pero México ya es un mal viaje y este gobierno me da mil coraje...

Y la guerra apenas empieza.

Al tiempo.

19 Marzo 2018 04:06:00
¡Gracias, señor dictador!
La pregunta obliga.

¿Por qué a pocos preocupa lo declarado por Andrés Manuel López Obrador, durante su registro como candidato presidencial?

¿Qué dijo...?

1.- “Repito ahora que buscamos el cambio por el camino de la concordia, este es el momento de volver a extender la mano abierta y franca a nuestros adversarios, a quienes ni siquiera consideramos enemigos, porque no tenemos enemigos, ni queremos tener enemigos, tenemos adversarios”.

De risa, sin más se acabaron la mafia del poder y las amenazas a periodistas, políticos y se acabó el riesgo de soltar “al tigre”. Pero cualquier curioso encontrará que Castro, en Cuba y Chávez, en Venezuela, hicieron idéntica promesa antes de instaurar sus dictaduras.

2.- “Ahora de nueva cuenta manifestamos a los integrantes del poder económico y político del país que no les guardamos rencor y les aseguramos que tras su posible derrota en el 2018 no habrá represalias, ni persecución, ni destierro para nadie, declaramos enfáticamente lo que se necesita es justicia, no venganza, no odiamos a nadie…”.

Cual dictador bananero reduce la democracia al amor y el odio. Y en su dictadura imaginaria anuncia la buena nueva: “no habrá represalias ni persecución ni destierro para nadie”. ¿Y por qué habría que haberlos? En democracia, la división de poderes es clara. La Constitución impide al presidente, del partido que sea, perdonar y/o aplicar justicia.

3.- “Sencillamente deseamos con toda nuestra alma: lograr el renacimiento económico, social político y sobre todo el renacimiento moral de nuestro querido México… nuestro propósito es iniciar una etapa nueva en la vida pública del país con un presidente que no esté subordinado a ningún grupo de intereses creados y que sólo tenga como comandante y jefe máximo, que sólo tenga como amo al pueblo de México”.

No, señor dictador, “el pueblo” elige –mediante el voto–, representantes a cargos de elección popular, pero no le dice al presidente qué hacer y cómo hacerlo. El presidente sólo debe someterse al mandato constitucional. No vivimos en una dictadura popular. Lo que propone Obrador es anular al Congreso y el mandato constitucional, para instaurar su dictadura popular.

4.- “Nuestros adversarios tendrán que entender que ningún grupo por importante y poderoso que sea podrá seguir conspirando contra la paz social en beneficio propio. Nada, ni nadie puede valer más que el bienestar y la felicidad de nuestro pueblo”.

De nuevo la amenaza dictatorial. ¿Qué significa “seguir conspirando contra la paz social”? ¿Quiénes “conspiran” actualmente? ¿Quiere decir que perdonará al crimen organizado pero destruirá a empresarios, medios, periodistas que piensen distinto o disientan? ¿Cuál será el criterio para acusar a un ciudadano o grupo de “conspiración”? ¿No es eso lo que hicieron Castro, Chávez y Maduro contra los opositores?

5.- “El nuevo gobierno democrático garantizará las libertades y cada quien podrá dedicarse a la actividad que más le satisfaga y más les convenga, pero obviamente todos tendremos que ceñirnos a la legalidad vigente.

Las nuevas reglas serán lo suficientemente claras y señalo algunas: se podrá hacer negocios, pero no habrá influyentismos, corrupción, ni impunidad; el presupuesto será realmente público, se dará preferencia a los pobres… la riqueza nacional se distribuirá con justicia, y no se permitirá que los privilegios de pocos se sustenten en la opresión, en la inseguridad y en la miseria de millones de mexicanos”.

Otra vez el tufo dictatorial. No señor, el Gobierno no es garante de nada, el Gobierno debe respetar la Constitución, que es la garantía de las libertades democráticas. Además se vuelve a equivocar el dictador, porque la propia Constitución –y no el presidente electo el 1 de julio–, establece que cada ciudadano es libre de dedicarse a la actividad laboral, empresarial, política que le plazca.

Peor, AMLO pregona que acabará con el influyentismo, la corrupción y la impunidad, pero su partido, señor dictador, sus ingresos y su actividad política se han movido en el influyentismo, la corrupción y la impunidad. Y si quiere más, podemos citar el desastre que dejó en el entonces Distrito Federal.

6.- “Tengo una legítima ambición: quiero pasar a la historia como uno de los mejores presidentes de México. Aspiro a estar a la altura de Benito Juárez, aspiro estar a la altura de Francisco I. Madero, el apóstol de la democracia y aspiro a estar a la altura de un presidente popular y patriota, el general Lázaro Cárdenas del Río”.

Queda claro. Importa el sueño de gloria, al costo que sea, incluso la destrucción de la democracia.

¡Por su claridad, gracias señor dictador!

Al tiempo.
18 Marzo 2018 04:06:00
¡Tramposos e impostores…!
En efecto, los precandidatos presidenciales independientes a los que el árbitro electoral mostró tarjeta roja, tienen derecho “de pataleo”.

También es cierto que la metodología empleada para recolectar firmas y alcanzar la postulación como candidato independiente no es la mejor y se presta a confusiones, equívocos y trampas, que afloraron en el caso de los expulsados.

Y, de igual manera, es cierto que el dinero influyó en la compra de paquetes de supuestos votantes, práctica empleada incluso por partidos como el PES, que hoy están en la contienda como si nada.

Sin embargo –y a pesar de las fallas–, también es cierto que los expulsados de la contienda presidencial, Armando Ríos Piter y Jaime Rodríguez Calderón, confirmaron que no son demócratas y que además de tramposos copiaron la impostura de Andrés Manuel López Obrador. ¿Por qué?

Porque cuando el INE los pilló en la trampa y tratando de engañar a ciudadanos e instituciones, Ríos Piter y Rodríguez Calderón respondieron con la fórmula de AMLO; descalificaron al árbitro, le lanzaron un escupitajo al rosto y gritan “al ladrón”, “fraude”, “mano negra” y hasta acusan de quién sabe qué perversión, para dejarlos fuera de la boleta
presidencial.

Mienten y engañan pero, cuando el árbitro los expulsa por mentirosos e impostores, entonces satanizan, debilitan y contribuyen a la destrucción del árbitro.

Pero resulta más curioso que, a pesar de que sostienen que el árbitro es “inexistente”, “ineficaz” e “inexperto”, pelean con uñas y dientes para estar en la contienda que ellos mismos califican como amañada. Es decir, participan en una elección en donde “el árbitro es parcial y está vendido”. ¿No es de risa?

Los expulsados no quieren ver y menos entender que –a los ojos ciudadanos–, no son más que tramposos e impostores del poder y la política, que pretenden engañar a los electores con una supuesta independencia que desaparece cuando las viejas marrullerías partidistas se imponen como norma de conducta.

“El Bronco” y “El Jaguar” confirman su priismo de clóset, que son demócratas de plastilina, tramposos de profesión e impostores por convicción.

Y es que si el árbitro no perdona “la mano de Dios”, entonces lo que sigue es matar al árbitro y destruir la cancha de juego.

Pero lo grave es que Ríos Piter y Rodríguez Calderón se suman al creciente ejército de políticos, partidos, periodistas e intelectuales empeñados en la destrucción de la democracia y de sus
instituciones.

¿Cuántos votarían a favor de un presidente tramposo e impostor?

Al tiempo.
16 Marzo 2018 04:00:00
Meade; deslinde de Peña y del PRI
Una de las críticas más recurrentes al candidato de la alianza PRI, PVEM, Panal, es que su mayor lastre se localiza en su vínculo con el PRI y con el “corrupto” Gobierno de Peña Nieto.

Algunos dicen, incluso, que “esos lastres” son los que lo mantienen lejos del puntero y con pocas posibilidades de remontar en los 100 días de campaña.

Por ello, muchos han urgido al candidato Meade –y casi le han exigido– romper con el Gobierno federal y “pintar su raya” del partido que lo cobijó y lo hizo su candidato: el PRI.

Sin embargo, se equivocan quienes suponen que el candidato José Antonio Meade romperá con el Gobierno de Peña Nieto como del PRI.

Y es que por mucho que insistan, no existirá tal ruptura y menos se producirá un distanciamiento como el que otros suponen. ¿Por qué?

Porque renegar del Gobierno de Peña Nieto y “mandar al diablo” al PRI significaría no sólo “el desmoronamiento” de la candidatura de Meade, sino el rompimiento de la alianza PRI, PVEM, Panal.

Además, también son muchos los que opinan en sentido contrario. Es decir, que a pesar de la mala fama que las redes le crearon al Gobierno de Peña, son muchos los aspectos positivos que, bien manejados, gravitarían de manera positiva en la campaña presidencial de Meade.

¿Y entonces qué va a ocurrir…? ¡No va a ocurrir… Ya está ocurriendo!

En efecto, ya empezó la metamorfosis de José Antonio Meade, el candidato que no se presentará como militante de ningún partido, sino como el abanderado de una coalición de partidos.

Y tampoco aparecerá como heredero de un partido, sino como cabeza de un futuro gobierno sin partido. Por eso, no se prestará para pagar culpas del Gobierno federal y menos para golpear al Gobierno del que fue parte.

En pocas palabras, la metamorfosis –que ya es visible en el candidato– consiste en que el Gobierno de Peña Nieto asumirá sus propias culpas, responderá a los señalamientos en su contra y no contaminará al candidato presidencial.

Y lo mismo ocurrirá con el PRI y con los partidos aliados a la candidatura de Meade, cuyos jefes darán la cara y resolverán los escándalos políticos que vinculen a sus gobiernos, sus políticos y militantes. Y la razón de todo ello es que no sea el candidato presidencial quien deba pagar “los platos rotos”.

¿Y cómo se va a producir tal deslinde del Gobierno federal y de los partidos de la coalición PRI, PVEM y Panal?

1.- En el caso de “las reformas estructurales”, que han sido cuestionadas tanto por López Obrador como por Ricardo Anaya, el candidato Meade no se deslinda y tampoco las niega, pero ya empezó a colocar en el imaginario colectivo de los electores la idea de que él prepara su propio proyecto de reformas.

2.- ¿Y eso qué significa…? Que tal como lo dijo la OCDE, el nuevo Gobierno mexicano debe consolidar y ajustar las reformas ya existentes y avanzar en las reformas de nueva generación que se requieren.

3.- En cuanto a escándalos como el supuesto perdón a César Duarte, exgobernador priista de Chihuahua, José Antonio Meade no entró en polémicas y sólo respondió que la PGR debía explicar el caso. Horas después la Procuraduría aclaró que no hay tal exoneración de Duarte y que siguen firmes el 99% de las acusaciones en su contra.

4.- En realidad se trató de una interpretación caprichosa y mañosa, movida con dolo para causar daño a la imagen del Gobierno y del candidato Meade.

5.- Algo similar ocurrió con el escándalo de la supuesta corrupción en Sedesol, durante la gestión de Rosario Robles. En este caso el equipo del candidato Meade prepara una respuesta contundente respecto a la responsabilidad del candidato durante su paso por Sedesol y Hacienda, al tiempo que la PGR inició una indagatoria en torno a Rosario Robles.

6.- No se descarta –en ese caso– una eventual responsabilidad de funcionarios altos y medios, a los que la autoridad respectiva sancionará en su momento.

7.- En el tema del nuevo aeropuerto de la capital del país –una de las obras más importantes en la historia de México–, Meade se comprometió a terminar su construcción, porque se trata de una obra clave para el desarrollo nacional. Sin embargo, no compró los bonos negativos endilgados al titular de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza.

8.- De manera simultánea, en cualquier momento la autoridad federal sancionará a los presuntos responsables del socavón en el libramiento carretero de Cuernavaca.

En suma, la imagen que José Antonio Meade y sus estrategas pretenden posicionar al arranque de las campañas será la del candidato de una coalición de partidos, enganchado con el futuro de los mexicanos, no anclado en el pasado.

¿Lo conseguirá?

Al tiempo.
15 Marzo 2018 04:00:00
Anaya: el montaje, paso a paso
La historia comenzó en 2007 con un codiciado predio y un codicioso joven, de 29 años, integrante de una presunta red de corrupción incrustada en el Gobierno de Querétaro (2003-2009), de Francisco Garrido.

El joven es Ricardo Anaya, hoy aspirante a ser Presidente de México y que podría ser acusado de tráfico de influencias, defraudación y evasión fiscal, triangulación de recursos, lavado de dinero y crimen organizado.

Los anteriores son los delitos presuntamente cometidos en el proceso de enajenación de un predio propiedad del Gobierno queretano y que pasó a manos de Ricardo Anaya, con una ganancia estimada de 54 millones de pesos (mdp).

En octubre de 2007, Anaya era secretario particular de Garrido, quien decretó enajenar un terreno baldío, adquirido en febrero de 2008 por la empresa Tyson –representada por Manuel Barreiro–, en 111.4 millones de pesos.

El predio se dividió en lotes, de los cuales 50 fueron comprados en 137.5 millones de pesos por otra empresa representada también por Barreiro, llamada Park Development.

En 2014, Ricardo Anaya compró el lote 82 del terreno, por 10.7 mdp, a través de su empresa Juni Serra y en 2016 construyó una nave industrial.

La nave industrial fue comprada en 54 mdp por la empresa Manhattan Master Plan constituida por Barreiro exprofeso para dicha transacción.

Los socios eran el chofer de Barreiro y una empleada, ambos sin capacidad de compra. La compañía resultó declarada “fantasma”, lo que representa el delito de defraudación fiscal.

Además, el dinero utilizado para la compra, previamente fue enviado a paraísos fiscales, lo que tipifica delitos de lavado de dinero, crimen organizado y defraudación fiscal.

De igual manera, los socios originales de la empresa Manhattan Master Plan –el chofer y la empleada de Barreiro–, declararon que no sabían que eran socios de la empresa, hasta que los medios difundieron la noticia.

En este caso, el presunto delito es falsificación de documentos. Además, si es fraudulenta la constitución de Manhattan Master Plan, se invalida no sólo la sociedad anónima sino los actos jurídicos derivados de ésta, como la compraventa de la bodega de Anaya.

En septiembre de 2016, Barreiro y Anaya pagaron la nave industrial en dos partes a través de empresas en el extranjero.

El primer pago, de 16 mdp, por medio de la empresa Mas Sailing en Gibraltar. Dicha cantidad fue “prestada” –en una simulación–, a Manhattan Master Plan (de Barreiro) y ésta realizó una transferencia a Juni Serra (de Anaya).

En abril de 2017 pagaron la segunda parte por los restantes 38.7 millones de pesos, a través de la empresa Didelfut (en Jalisco) a una cuenta en el paraíso fiscal suizo, para transferirlos de empresa en empresa (Turcas y Caicos, Canada Inc, Aurora Private Fund y Tesorem) y terminar el 8 de mayo en Manhattan Master Plan, de Barreiro.

Vale recalcar que Manhattan Master Plan, de Barreiro y Juni Serra, de Anaya, fueron creadas exprofeso para la triangulación de recursos, disfrazar su origen y evitar que fuera detectada la procedencia del dinero

Anaya intentó explicar que la compraventa de la nave industrial es legal y negó haber realizado transacciones con Barreiro del que, al final, resultó ser compadre.

El asunto se tornó aún más escandaloso, cuando Manuel Barreiro se percató del escándalo contra Ricardo Anaya y decidió “parchar” los hoyos visibles de la transa.

Para ello habría simulado el cambio de accionistas –de manera retroactiva–, de la empresa Manhattan Master Plan. Es decir, su chofer y su empleada dejaron de ser socios y en su lugar colocó a un socio de otros negocios, para darle sentido a la compra de una nave industrial por 54 millones de pesos.

Pero resulta que el Notario Público que habría testificado el cambio de socios en la empresa Manhattan Master Plan y aceptado de manera ilegal una operación notarial retroactiva, de nombre Salvador Cosío, declaró ante la PGR que su firma fue falsificada y que nunca llevó a cabo dicho trámite.

En este caso el delito que se configura es presunta falsificación de documentos, además de que Anaya y su socio, Manuel Barreiro, habrían conspirado para cometer un ilícito, lo que se traduce en la figura de delincuencia organizada.

En su defensa, Anaya y el PAN argumentaron que el notario, Salvador Cosío, es candidato del Partido Verde al Gobierno de Jalisco. Lo cierto es que cuando habrían realizado la falsificación de documentos, no era candidato de nada.

Como tampoco Ricardo Anaya era candidato de nada cuando la PGR inició la investigación sobre lavado de dinero, a finales de 2016, por la compraventa de la nave industrial. Aún así, Anaya acusa persecución oficial.

¿Cínico o víctima? Usted juzgue.

Al tiempo.
14 Marzo 2018 04:00:00
AMLO y ‘El Tigre de Santa Julia’
Pocos dudan que la amenaza de Andrés Manuel López Obrador –de que “suelten al tigre”–, sea una advertencia seria, de alto riesgo y que incluso coloca a la democracia elecciones mexicanas frente a un riesgo latente.

Pero muchos creen que, por eso, ese “animal político” llamado López Obrador midió bien su batalla con los banqueros a quienes asustó “con el petate del muerto”.

Y es que luego de la amenaza “del tigre” Andrés les dijo a los banqueros que tiraría la reforma energética, que tiraría el nuevo aeropuerto y que él, y sólo él, decidiría cuáles contratos renovar y cuáles cancelar.

Además, horas antes de la pasarela frente a los banqueros, Obrador “le midió el agua a los camotes” al deslizar la especie de que la reelección presidencial sigue siendo tema a discutir.

Por eso la primera pregunta: ¿Los anteriores pueden ser considerados mensajes conciliadores para los banqueros y los empresarios en general?

Está claro que no. En realidad se trata de una bien calculada declaratoria de guerra al sector privado, por parte del puntero en las encuestas, quien “estira la liga” para asustar a los sectores productivos y para provocar un mayor acercamiento con sus capitanes, a los que luego venderá cara la tranquilidad.

Y es que, por si lo han olvidado, Andrés Manuel López Obrador, utiliza estrategias políticas idénticas a las estratagemas de negociación de Donald Trump. Es decir, asusta al contrario con posturas extremas, para luego negociar en condiciones de ventaja.

No es casual, por eso, que poco después de la convención bancaria y de las amenazas de AMLO, manos traviesas llevaron a nivel de Trending Topic –en redes– un meme en el que sus creadores ponen en boca de Carlos Slim otra amenaza al estilo de AMLO. “Votar por el PRI es como volver a contratar a un empleado que te robó”, dice la falsa declaración de Slim.

El meme fue desmentido por la oficina de Slim, pero el mensaje quedó sembrado. ¿Cuál mensaje? Que AMLO no promoverá reformas que les quiten las jugosas ganancias de escándalo a los empresarios. En pocas palabras la zanahoria y el garrote.

Pero no todo ha sido miel para el candidato de Morena, luego de la pasarela con los banqueros. En el influyente The Wall Street Journal, el periodista Robbie Whelan escribió que las propuestas de AMLO en materia energética podrían tener las consecuencias más dramáticas para la economía mexicana. Es decir, el susto por “el tigre” de AMLO llegó hasta los grandes empresarios globales.

Pero lo que no calculó la sagacidad de Obrador –político originario del trópico–, es el humor cáustico de los mexicanos del Altiplano. ¿Por qué?

Porque a la amenaza de que se puede “desatar el tigre”, la voz popular respondió con ingenio, sarcasmo y burla. Abundaron los memes, parodias y comparaciones chuscas.

1.- ¿A cuál tigre se refiere López Obrador? ¿Acaso habla del “Tigre de Santa Julia”?, dice una parodia que juega con el mítico bandolero del porfiriato, capturado al momento de realizar sus necesidades fisiológicas. “¡En una de esas y nos agarran calabaceando!”.

2.- ¿Se referirá Obrador al regreso del mítico y poderoso “Tigre Azcárraga”, Emilio Azcárraga, padre de Televisa? ¿O será un mensaje de la importancia de “el cachorro” Azcárraga, en el proceso electoral actual?

3. Otros aventuran que López Obrador tenía ganas de fiesta. Por eso “invocó a Los Tigres del Norte”. También hubo quienes dijeron que posiblemente recordó a “Tigger” personaje carismático de The Winnie Pooh.

4.- Los que presumen de cultura literaria se aventaron la puntada de que López Obrador trataba de recordar al clásico de Guillermo Cabrera Infante “Tres Tristes Tigres”, en tanto que otros con un dejó de vulgaridad invocaron a “La Tigresa”, Irma Serrano, o a su par peruana, “La Tigresa del oriente”.

5.- Más simpáticos resultaron quienes evocaron al “Tigre Toño”, emblema de cereales infantiles. O aquellos para los que el futbol es la vida, que se dijeron ofendidos “porque Tigres sólo hay unos” los de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

6.- Y no faltaron los que recordaron refranes, trabalenguas y frases célebres. En el primer caso muchos evocaron “La rifa del Tigre”, que apela a la mala suerte hasta cuando se gana un sorteo. Otros deletrearon el viejo trabalenguas: “Tres tristes tigres tragaban trigo en un trigal…”.

Mientras los “cultos”, trajeron a la memoria la célebre y celebrada de John F. Kennedy: “en el pasado aquellos que locamente buscaron el poder cabalgando a lomo de un tigre, acabaron dentro de él”, frase que dicen los biógrafos del presidente asesinado, dedicó a los regímenes cubano y Chino.

¿A cuál tigre se refería López Obrador?

Al tiempo.
13 Marzo 2018 04:00:00
Gobiernos de PAN y PRD rechazan a Anaya
El día de su registro como candidato presidencial –el pasado domingo 11 de marzo– Ricardo Anaya entendió que no es un invento la debacle de su candidatura. ¿Por qué?

Porque el rechazo de los suyos está a la vista de todos. Sólo seis –de 16 gobernadores del PAN y PRD–, acudieron al registro de Anaya ante el INE. ¿Y eso qué significa?

Pequeño detalle. Quiere decir que 10 de los gobernadores azules y amarillos “dejaron colgado de la brocha” a Ricardo Anaya; no asistieron al emblemático acto de postulación. ¿Y por qué se ausentaron?

Cualquiera que entienda la simbología de los mensajes políticos descubrirá con facilidad que si un candidato presidencial tiene reales posibilidades de triunfo, ningún político –desde un humilde alcalde hasta un poderoso gobernador, pasando por diputados y senadores–, se atrevería a desdeñar el evento del futuro presidente: el registro ante la autoridad electoral.

Y es que la zalamería, el elogio sin límite, el saludo personal y el “respaldo cariñoso” se expresan de manera abierta, clara y entusiasta sólo en eventos públicos como el registro. “¡Hermano, cuentas conmigo!”, suelen decir. Y es en público en donde luce y son rentables el abrazo, el apapacho, la felicitación y, sobre todo, la incondicionalidad.

Por eso las preguntas. ¿Por qué 10 de 16 gobernadores azules y amarillos no acudieron al evento? ¿Será que a esos 10 mandatarios estatales no les importa estrechar la mano del futuro presidente? ¿Acaso un tercio de gobernadores estatales sufren de miopía para no ver y no entender que Anaya es la versión moderna del mesías prometido?

Lo cierto es que esos 10 gobernadores tienen claro que Ricardo Anaya no será presidente; saben que respaldar públicamente a Anaya durante el arranque de su candidatura significaría un serio tropiezo no sólo para su eficacia como mandatarios estatales, sino para su futuro político.

En pocas palabras, 10 de los 16 gobernadores de PAN y PRD que supuestamente debieran incondicionalidad a Anaya le dieron la espalda porque saben que no es un candidato ganador.

Pero resulta que para justificar la ausencia del 70% de los gobernadores azules y amarillos –centros reales de poder que representan dinero, apoyo político y movilización de votos–, Ricardo Anaya y sus estrategas volvieron a recurrir al plagio y la mentira. ¿Tramposo el candidato Anaya?

Para justificar la ausencia del 70% de mandatarios estatales del PAN y PRD –en el acto de registro de Ricardo Anaya–, los estrategas del queretano divulgaron mensajes de gobernadores que supuestamente respaldaron a Anaya. ¿Y eso qué tiene de malo?

Resulta que la mayoría de esos mensajes no fueron grabados para el acto de registro, sino que el PAN los tenía “enlatados”. Incluso algunos de esos mensajes fueron reciclados. Es decir, ya habrían sido utilizados para otros eventos de respaldo a Ricardo Anaya.

Sí, por increíble que parezca, Ricardo Anaya no sólo ha sido pillado en el plagio de conferencias de famosos. No, al parecer hoy también fue pillado simulando apoyos inexistentes. Carga sus videos de apoyo para el momento que sea necesario.

Pero es aún más curiosa la lista de gobernadores panistas que acudieron a respaldar a Ricardo Anaya ¿Y por qué es curioso el dato?

Porque todos los estados que representan están en el ojo del huracán a causa de los elevados niveles de violencia y de las cuestionables gestiones de sus mandatarios.

¿Lo dudan? Se trata de Francisco Vega, de Baja California; Miguel Márquez, de Guanajuato; Antonio Echavarría, de Nayarit, y Francisco García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas.

Por el PRD sólo respaldaron a Ricardo Anaya, un mal encarado Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno de CDMX, y un debilitado Arturo Núñez, gobernador saliente de Tabasco. En el caso de Mancera, el que intentó apapachar al Jefe de Gobierno fue Ricardo Anaya, ante el evidente enojo de Mancera. ¿Y por qué se enoja?

Otra vez elemental, porque hasta la mañana de ayer Anaya no cumplió con el pacto de hacer candidato plurinominal a Miguel Mancera. Por la tarde, Gustavo Madero reculó y dijo que no impugnaría más la eventual candidatura del aún jefe de Gobierno. ¿Manita de puerco?

Los gobernadores que no consideraron oportuno aparecer abrazando a Ricardo Anaya son: Antonio Gali, de Puebla; Martín Orozco, de Aguascalientes; Silvano Aureoles, de Michoacán; Graco Ramírez, de Morelos; y Carlos Joaquín González de Quintana Roo.

Los mandatarios que enviaron un mensaje grabado, presumiblemente reciclados, son los de Baja California Sur, Chihuahua, Querétaro, Veracruz y Durango.

¿Quién le dice que no al futuro presidente? ¡Los que saben que no será!

Al tiempo.
12 Marzo 2018 04:00:00
¡El PRI es inmortal…!
Son muchos los opinantes profesionales, los intelectuales serios y los ocurrentes de ocasión que pregonan la muerte del PRI, en julio próximo.

Está claro que en todos los casos el ánimo es de hartazgo y de justo deseo de cambio.

Sin embargo, también es cierto que tanto los profesionales de la opinión como los intelectuales de renombre y los ocurrentes de temporal se niegan a ver que el PRI no es sólo el viejo acrónimo del partido tricolor y tampoco son sólo sus gobiernos corruptos, políticos sátrapas y sus viejas prácticas.

No, el PRI también es la herencia corrupta, clientelar y saqueadora del dinero público que –desde el último medio siglo–, corrompen a la derecha panista y a las izquierdas convertidos en supuestos adalides del cambio.

Hoy, por ejemplo, Ricardo Anaya es el mejor ejemplo del político que en pocos años reunió una fortuna millonaria y alcanzó los niveles más altos del poder, gracias a la transa, la engañifa y la mentira.

En realidad Anaya es la imagen emblema de la victoria cultural del PRI, metido a las entrañas del PAN.

¿Recuerdan cuando el PAN de Luis H. Álvarez y Castillo Peraza rechazó las prerrogativas electorales porque eran “la señal inequívoca de la corrupción del PRI”?

Pues resulta que esas prerrogativas, convertidas en millones de spots, llevaron al PAN al peor nivel de corrupción de su historia, con un Ricardo Anaya transa y depredador del dinero público.

Y gracias a la transa, al “agandalle” y a que el PAN copió lo peor del PRI, hoy Anaya es candidato presidencial.

Vista así la victoria cultural de lo peor del PRI, más que a los funerales del tricolor asistimos a una suerte de “democratización de lo peor de las prácticas del antiguo PRI”. ¿Democratización de la transa y la corrupción? Sí, porque el PAN de hoy es igual de transa y corrupto que el viejo PRI.

Pero el PAN es apenas un “remedo” de la universalización del PRI. ¿Por qué?

Porque el verdadero éxito cultural, político, ideológico y clientelar del PRI se llama Morena.

¿De verdad los profesionales de la opinión, los maestros del intelecto y los pensadores de temporal no han visto que la verdadera victoria cultural del PRI se llama Morena; partido motejado como “PRIMOR”?

¿No han visto “los sabios” que el producto más acabado del viejo y rancio PRI se llama Andrés y que lo motejan como “El Mesías”?

Morena y su dueño son los verdaderos herederos de lo más cuestionable del viejo PRI; son el puente histórico para transitar de los primeros 90 años de PRI, a las próximas décadas de un viejo partido que, le pese a quien le pese, ya es inmortal.

¿Y por qué es inmortal el PRI?

Por una razón elemental. Porque durante 90 años –y gracias a su vocación de cacique decimonónico–, el PRI mantuvo vivo el “derecho de pernada” con todos los partidos, todos los políticos y, en general, con toda la clase política. Por eso germinó su herencia perversa en todas las formaciones partidistas.

Dicho de otro modo, hoy todos los partidos con registro, desde el derechista PES, hasta el venezolano PT, llevan la genética del PRI, partido al que demonizan de dientes para afuera, pero del que nunca se podrán separar.

Pero lo más curioso es que aquellos que pregonan la muerte del PRI en los próximos 100 días, no ven, cierran ojos y oídos para no presenciar que más que la muerte del PRI vivimos el cambio de casa y de amante del vetusto partido tricolor.

Y resulta de risa loca que mientras “le mientan la madre” a las siglas del PRI, a los rateros gobernadores del PRI, a los impresentables líderes del rancio PRI, al mismo tiempo aplauden al nuevo PRI de Morena, empezando por su dueño, pasando por Napoleón Gómez Urrutia, Manuel Bartlett, Elba Esther Gordillo, Marcelo Ebrard, René Bejarano…

¿De verdad creen que el PRI estará muerto en los próximos 100 días?

Pocos se han dado cuenta que el PRI al que supuestamente matará la elección de julio, en realidad empezó a morir cuando el gobierno de Peña Nieto decidió acabar “con los candados” que prohibían candidaturas sin militancia partidista.

Hoy el PRI tiene gobernadores no priistas que llegaron al poder gracias a las siglas del PRI, como el de Sinaloa. El PRI tiene como candidato presidencial a un no priista y tiene como candidato a CDMX a otro no priista.

Y es que el PRI al que muchos odian, hace tiempo empezó su mutación hacia los ciudadanos sin partido, que ocuparán los más relevantes cargos de elección popular.

Y el verdadero PRI, el de la transa y la corrupción anida en Morena y en el PAN. ¡Les guste o no!

Al tiempo.
11 Marzo 2018 04:06:00
AMLO: ¡o gano, o el caos!
No se requiere más que el sentido común elemental para entender que la advertencia del candidato de Morena, a los banqueros, fue un ultimátum de guerra.

Les dijo con todas sus letras: “Si hay fraude –en las elecciones de julio próximo–, me voy… pero a ver quién amarra al tigre”.

Para empezar, todos saben que en el diccionario de Andrés Manuel López Obrador, la palabra “derrota” es sinónimo de “fraude”.

También saben que en todas las derrotas electorales y políticas que ha vivido López Obrador la responsabilidad siempre ha sido el horroroso fraude que imaginarias máquinas de guerra imponen.

De igual manera debemos recordar que en la derrota presidencial de 2006, AMLO respondió con un plantón simulado –que paralizó la Ciudad de México–, a manera de venganza contra los empresarios y, en general, contra los ciudadanos que votaron por el PAN y el PRI.

Y para justificar la venganza poselectoral, Obrador dijo que debió abrir el espacio del plantón, para dar cauce a la inconformidad social que, según su mentirosa versión, pretendía la revuelta. Lo cierto es que al segundo día de instalado el plantón, los acarreados llevados a las guardias lo dejaron solo.

Hoy, Obrador olfatea su derrota. Por eso vuelve a la carga. Y lo hace frente al nervioso sector de los banqueros, a quienes Obrador promete que no habrá expropiación, ni represión, pero a los que asusta con el petate del muerto; tirar el aeropuerto, que es la mayor inversión en la historia y el patético: ¡o gano o viene el caos!

Esa es la traducción del amenazante, “si hay fraude me voy, pero a ver quién amarra al tigre”. Amenaza idéntica a la que Hugo Chávez lanzó a los banqueros y a los venezolanos, en general, a quienes dijo que no habría nacionalización y menos represión, siempre y cuando la elección fuera legal.

Lo curioso es que el tiempo, siempre terco, le dio la razón a quienes advirtieron de la amenaza adelantada del locuaz John Ackerman –asesor de AMLO–, quien en su perorata para la televisión Rusa dijo que si perdía López Obrador en la elección presidencial “habrá madrazos”.

Está claro. Debemos entender que López Obrador apuesta a la revuelta social si es que la componenda –y no los votos–, no le regalan la Presidencia.

Y el mensaje no lo ven y o lo escuchan sólo quienes cierran los ojos y los oídos. AMLO dice que habrá violencia social si lo derrota la democracia, y es que ya olfatea el olor de la derrota.

¿Y qué dice ahora el intelecto mexicano, ciego y sordo a las pruebas de que un solo hombre intenta destruir la democracia mexicana? ¿No es Obrador un peligro para la democracia mexicana?

Al tiempo.
09 Marzo 2018 04:00:00
¿Es creíble la no reelección de AMLO?
Primero debemos partir de la trampa discursiva que lleva implícita la promesa del candidato presidencial de Morena de que no buscaría la reelección.

El mensaje de fondo, el que quiere grabar en la conciencia colectiva de los potenciales electores, es el de la fatalidad de su victoria el 1 de julio próximo. Pretende convencer a sus muchos detractores de que es inevitable su llegada al poder presidencial. Y ahí comete el primer error. ¿Por qué? Porque igual que ocurrió en 2006 y 2012 –en donde también pecó de exceso de confianza–, hoy el núcleo duro de los votantes antiLópez Obrador –dos de cada tres potenciales electores– es más duro que nunca, está más radicalizado en su contra y, de manera impensable, esos ciudadanos tienen muy claro el valor del voto útil.

Está claro que el mensaje de la no reelección no va para los seguidores de AMLO –uno de cada tres–, sino para sus detractores –dos de cada tres–, quienes lo ven como un potencial dictador y copia de los sátrapas que con idéntico discurso llegaron para quedarse, sea en Cuba, Nicaragua, Ecuador, Bolivia y, sobre todo, en Venezuela. También es evidente que, por mandato constitucional, está prohibida la reelección presidencial y que, por su valor histórico, ese postulado es uno de los que parecen intocables. Sin embargo, para un potencial dictador, como AMLO, torcer la Constitución tampoco sería problema, como no lo sería acabar con el fuero constitucional, ordenar juicios políticos y todo lo que gusten y manden. Por tanto, el problema se reduce a la confianza y la credibilidad ciegas que muchos tienen a las palabras, las ocurrencias y las promesas de AMLO.

Por eso obliga preguntar. ¿De verdad existen ciudadanos sensatos, que puedan creer en la palabra de Obrador? Muchos dirán que es congruente entre las locuras que pregona y su quehacer político. Otros creen que, en efecto, hará realidad la destrucción del país.

Sin embargo, la historia confirma que López Orador miente y engaña todos los días y ante todos los auditorios que se presenta, sobre todo miente en temas clave para su ambición de poder. ¿Lo dudan?

1.- AMLO faltó a la verdad cuando dijo que cumplía el requisito de residencia en el entonces DF. Consiguió la candidatura a jefe de Gobierno gracias a una negociación política con Ernesto Zedillo. Mintió.

2.- Ya como jefe de Gobierno, siempre dijo “denme por muerto” para la aspiración presidencial. Mintió.

3.- En los previos a la elección presidencial de 2012, pregonó por todo el país que, de perder la elección, se retiraría a su rancho, La Chingada. Mintió.

4.- Durante décadas, pregonó un “juarismo” a toda prueba. Cuando era jefe de Gobierno estableció una vergonzosa alianza político económica con Norberto Rivera, primado de México y hoy estableció otra alianza con el ultraderechista PES. Juarista de sotana. Mintió.

5.- Se dice “maderista”, pero todo indica que AMLO terminará a favor de la reelección. La suya, claro.

Pero la historia también es implacable con aquellos que han instaurado las llamadas “dictaduras democráticas”, es decir, dictadores que llegaron al poder no por un golpe de Estado, sino a través de una elección democrática, para luego apoderarse del poder absoluto.

¿Los quieren recordar?

En septiembre de 2004, el presidente venezolano Hugo Chávez negó pretender “perpetuarse” en el poder. “No es cierto que tenga ningún plan para perpetuarme en el poder y la propuesta del diputado Luis Velázquez fue hecha de buena fe, pero no la comparto, no estoy de acuerdo ni la apoyo”, aseguró.

Tres mandatos presidenciales después, falleció Chávez, quien no pudo asumir el que iba a ser su cuarto mandato presidencial, desde que llegó al poder en 1999. El presidente de Bolivia, Evo Morales, siempre pregonó que nunca quiso ser jefe de Estado, sino que “el pueblo me obligó”. Busca una tercera reelección para un cuarto mandato y quedarse en el poder hasta 2025. Para explicar la contradicción, en entrevista con BBC Mundo, el mandatario hizo un recorrido por todos sus cargos que ha ocupado, “gracias a que el pueblo me obligó”. Por décadas, el brasileño Lula navegó con la bandera de los trabajadores y la igualdad social. Convenció al mundo “del éxito de su revolución” pacífica, hoy convertida en fracaso. Llegó a la Presidencia de Brasil en 2002, después de tres intentos fallidos. Se mantuvo en el poder durante ocho años y hoy, en medio de escándalos por corrupción y lavado de dinero, pretende regresar al poder.

¿Así, o más claro? Al tiempo.
08 Marzo 2018 04:07:00
Droga en IPN, UAM y UACM
Resultaba ingenuo suponer que el mercado cautivo de drogas sólo se localizaba en la UNAM.

Por eso, luego de ser el primer medio en documentar en video la venta de droga en la UNAM, el portal
http://www.letraroja.com buscó en el sistema educativo de CDMX y descubrió que tanto en primarias, como secundarias, preparatorias y universidades se vende droga.

Existen primarias y secundarias en cuyo exterior las “tienditas de dulces” y “comida chatarra” son expendios de droga. Y no se diga en preparatorias, vocacionales y universidades, públicas y privadas.

En un primer momento, Letra Roja acudió a la UAM, la UACM y el IPN, en donde testificó la venta de droga.

La UAM cuenta con casi 50 mil alumnos, en cinco unidades y la de mayor población es Xochimilco –localizada entre las delegaciones Coyoacán y Tlalpan–, en donde ocurre lo mismo que la UNAM; los encargados de vigilar el campus son trabajadores con más armas que el pocos o nulo respeto de la comunidad estudiantil.

Un informante (estudiante) lo explica así: “En teoría, la universidad tiene controlado el acceso de personas con credencial. Pero si no la tienes te da acceso sólo con mostrar cualquier identificación y con anotarte en una libreta.

“Son frecuentes los casos en los que vecinos de colonias como la CTM Culhuacán ingresan a consumir y comprar drogas o, incluso, para robar las pertenencias de los alumnos”.

Y agrega: “Dentro de la universidad, el consumo de drogas y la venta de todo tipo de estupefacientes se da con normalidad, ni los vigilantes ni sus recorridos a pie son suficientes para erradicarlos.

“En su mayoría los alumnos son quienes se encargan de traficar la droga. En la mayor parte de los casos se trata de jóvenes que estudian en la institución y viven en los alrededores; aunque ellos no se consideran narcomenudistas sino distribuidores, ya que le compran a su dealer para revenderla dentro de la universidad”, explica.

“La droga que más se vende es la mariguana, pocos comercian con otro tipo de estupefacientes, pero a quien necesite cocaína, piedra, LSD o cualquier droga sintética, te la lleva bajo pedido.

“El mayor punto de venta y consumo es el jardín Zapata. Dicho jardín es el equivalente a Las Islas de CU, donde te ofrecen ‘brownies mágicos’. Aquí la constante es ver a grupos esparcidos a lo largo de las áreas verdes, fumándose un toque.

“La rectoría de la UAM-X ha tomado medidas para erradicar las drogas dentro del campus; la última, en 2017, cuando infiltró a trabajadores para dar con los alumnos narcomenudistas y suspenderlos o darlos de baja, según su historial. También se aumentó la vigilancia en el jardín Zapata para evitar el consumo”.

Pero de nada sirvió. “Para seguir ‘quemando’ dentro de la UAM sólo fue necesario moverse hacia otro jardín, conocido como el picnic, más cercano a la entrada que da con la calzada del Hueso, una de las dos entradas que tiene la unidad de Xochimilco”.

Por su parte, en la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencias Sociales y Administrativas (Upiicsa) del Instituto Politécnico Nacional y en la UACM, plantel Centro Histórico, el consumo y venta de drogas tampoco es un secreto; aunque en estos espacios no se cuenta con un lugar específico para la compraventa de drogas, de acuerdo con los testimonios.

En Upiicsa –ubicada en la colonia Granjas, delegación Iztacalco–, María, estudiante de ingeniera industrial señala que la venta de drogas en esta unidad se hace a través de grupos de Facebook entre los alumnos de la universidad.

“A mí me han dicho, si necesitas algo ve con tal ¿no? o así, no les da miedo aunque los cachen o algo porque yo veo que se están exponiendo en Facebook, básicamente”.

No hay puntos específicos para comprar drogas en el plantel. “Eso no, yo sabía que en CU había puntos específicos a donde ibas a comprar y todos sabían, pero aquí no, de hecho está prohibido fumar aquí adentro cigarro y no te dejan estar con tu cigarro ni en los espacios verdes.

“Tú contactas a la persona y ya quedan de verse en algún lugar, normal, como si fueras a darle algo. Las drogas que más se comercian son mariguana, en bruto o en “panquecitos”; cocaína y LCD.

“Te digo que son los mismos alumnos (los que venden), hasta yo tengo un conocido, compañero mío que vendía”, o sea, no es que sea externo, todos los que yo he visto (vendiendo) son de aquí”.

En las unidades profesionales de Zacatenco y “El Casco” de Santo Tomás, las más grandes del IPN, la venta es abierta, sin freno.

A su vez, consumidores de la UACM negaron compraventa de drogas dentro de las instalaciones porque “no hay patio y en la calle es inseguro”. Sin embargo, “se las ingenian para vender y consumir”, relata la fuente.

¡Epidemia a los ojos de todos!

Al tiempo.
07 Marzo 2018 04:00:00
¿Y por qué Anaya no declara?
Tienen razón escritores y periodistas preocupados por la investigación que lleva a cabo la PGR contra Ricardo Anaya.

Es correcta la llamada de atención, a la autoridad respectiva, respecto a la urgencia que tiene el caso, en especial ante los tiempos fatales del proceso electoral presidencial de julio próximo.

Es decir, la autoridad debe acelerar las indagatorias que vinculan a Ricardo Anaya con un presunto lavado de dinero, a fin de esclarecer la presumible comisión de un delito en el caso del aún candidato presidencial de la coalición PAN, PRD y MC.

Sin embargo, resulta simpático –si no es que ridículo– que tanto los escritores, periodistas y activistas de la llamada “sociedad civil organizada” que urge en la aclaración del caso, no sean capaces de entender que los relojes de la justicia, de la política y de los procesos electorales no están sincronizados a partir del interés de un solo “huso horario”.

Dicho de otro modo, que los tiempos de la política, de un proceso penal y de una elección presidencial tienen distintos plazos, diversos intereses, diferentes motivaciones y objetivos dispares.

En efecto, hay políticos que quieren vencer a Ricardo Anaya “en la báscula”.

También es cierto que son muchos los indicios de que Ricardo Anaya “se condujo por los meandros de la corrupción”. Y es perfectamente claro que la sociedad merece saber si uno de los principales candidatos presidenciales “es una rata” o se trata de “una blanca paloma”.

Por eso la primera pregunta.

¿Es posible conciliar tres o más intereses prioritarios en torno al caso Anaya?

Hasta hoy nadie ha dicho “esta boca es mía”. Más aún, la experiencia dice que no existe antecedente al respecto. Nunca, como hoy, un precandidato presidencial había estado “bajo sospecha” de corrupción.

Recientemente –y en abono al tema–, los españoles vivieron un caso similar. Un referéndum inconstitucional llevado a cabo en Cataluña convirtió en Presidente electo a Charles Puigdemont.

Resultó curioso que una abrumadora mayoría de analistas ibéricos respaldaron al Gobierno español a favor de llevar preso al supuesto presidente electo, mientras que en México menudearon las voces que sostenían que había judicializado el derecho separatista. Muchas de esas voces hoy se oponen a que Ricardo Anaya sea llevado a juicio.

Pero la verdadera aberración de la mirada unidireccional de los periodistas, analistas, y representantes de la dizque “sociedad civil” que exigieron al Gobierno federal celeridad en la indagatoria que vincula a Ricardo Anaya con lavado de dinero, fueron incapaces de invitar a la parte contraria, al señor Anaya a que haga todo lo que está de su parte para ajustar los relojes de la justicia, la política y el proceso electoral.

¿Qué quiere decir lo anterior?

La respuesta es elemental; que está en manos de Anaya acelerar el proceso, catalizar una resultante y sacar a la elección de la zona de riesgo.

En pocas palabras y en una pregunta.

¿Por qué los “abajo firmantes” no invitaron, exhortaron, llamaron o exigieron a Ricardo Anaya, que acudiera ante la autoridad respectiva, para rendir su declaración?

Si muchos de los “abajo firmantes” creen, suponen, imaginan o están seguros de la inocencia de Anaya; si están convencidos de que se trata de una persecución política, ¿por qué no le recomendaron a su promovido Ricardo Anaya que acudiera ante la SEIDO a declarar?

Y es que parece aberrante y, sobre todo parcial, que los “abajo firmantes” exijan claridad, celeridad, seriedad y transparencia sólo en una de las partes ¿Por qué no le exigieron a Ricardo Anaya que deje de justificar y declare todo lo que sabe del tema?

Una declaración “motu proprio” de Ricardo Anaya sería una muestra contundente de que “el que nada debe nada teme”. Además, esa contundencia colocaría a la autoridad no sólo contra la pared sino que lanzaría a Ricardo Anaya a los cuernos de la credibilidad.

¿Por qué Ricardo Anaya se negó a declarar cuando fue a la PGR? ¿Por qué, hasta hoy, se sigue negando?

¿No será que buena parte de los “abajo firmantes” son los mismos que diseñaron la candidatura de Anaya y que hoy están defendiendo su Frankenstein?

¿Cuántos de los “abajo firmantes” saben que Ricardo Anaya tiene una larga “cola que le pisen” y prefieren guardar silencio, porque es parte de su proyecto político personal; cuántos apuestan no por el esclarecimiento sino por la simulación y por llevar a Los Pinos a “una rata pintada de azul”?

¿Por qué no le exigen a Anaya que declare?

Si, el Gobierno federal tiene mucho que explicar, pero también Ricardo Anaya y, sobre todo, sus patrocinadores y solapadores. ¿O no?

Al Tiempo.
05 Marzo 2018 04:07:00
Anaya: ¡Más mentiras!
Ya metido en la victimización, Ricardo Anaya se dice perseguido político. ¿Ustedes le creen? Van más pruebas del presunto lavado de dinero.

1.- Una de las grandes dudas es si el candidato presidencial del PAN, PRD y MC está o no acusado en la carpeta de investigación de la PGR. La respuesta es que tiene calidad de imputado, mas no de acusado.

2.- ¿Por qué imputado? Primero, porque de viva voz y de puño y letra, Anaya reconoció en videos y entrevistas que intervino en calidad de vendedor, en el presunto lavado de dinero.

Y, segundo, porque incurrió el más de una de las conductas penales del Artículo 400 bis del Código Penal Federal “… adquiera, enajene, administre, custodie, cambie, deposite, dé en garantía, invierta, transporte o trasfiera dentro del territorio nacional, de este hacia el extranjero o a la inversa, recursos, derechos o bienes de cualquier naturaleza, con conocimiento de que proceden o representan el producto de una actividad ilícita, con alguno de los siguientes propósitos: ocultar o pretender ocultar, encubrir o impedir conocer el origen, localización, destino o propiedad de dichos recursos, derechos o bines, o alentar alguna actividad ilícita”.

3.- También es público que en la operación inmobiliaria motivo de investigación participaron Anaya, Manuel Barreiro, los denunciantes, aquellos que ejecutaron y planearon la triangulación de dinero, así como los que intervinieron en el contrato de compra venta y hasta los empleados del banco que le entregaron 54 millones de pesos a Anaya. Todos se encuentran en alguna de las causales del citado Artículo 400 bis del Código Penal Federal.

4.- Además, Anaya engaña a la sociedad al señalar que él, en su calidad de vendedor, no tiene la obligación de investigar el origen de los recursos que recibe por la venta de un inmueble.

Sin embargo, lo desmiente otro párrafos del mismo Artículo 400 bis, que dispone: “Para los efectos de este artículo se entiende que son producto de una actividad ilícita, los recursos, derechos o bienes de cualquier naturaleza, cuando existan indicios fundados o certeza de que provienen directa o indirectamente, o representan las ganancias de la comisión de algún delito y no pueda acreditarse su legítima procedencia”.

5.- Conforme a esa disposición, el hecho de que Anaya conociera o no el origen de los recursos es irrelevante. ¿Por qué? Porque se impone al imputado la carga de la prueba, obligación confirmada en jurisprudencia de la SCJN.

6.- Además, en su video de ocho minutos, Anaya pretende que no le corresponde verificar si tiene o no origen ilícito el dinero que recibe por una compra venta. Y con ingenuidad de niño bobo explica que para eso pactó un contrato privado, que dice: Cláusula
VIGÉSIMA:

“En este acto, LA PARTE COMPRADORA MANIFIESTA BAJO PROTESTA DE DECIR VERDAD que: -----------------

Los recursos económicos que serán utilizados en la presente operación de compraventa tienen una naturaleza lícita y no contravienen bajo ningún concepto las leyes aplicables en materia de recursos de procedencia ilícita y además regulaciones legales aplicables relacionadas con dichas normas, comprometiéndose en sacar en paz y a salvo a LA PARTE VENDEDORA en caso de cualquier infracción de su parte a cualquiera de los ordenamientos relativos a la procedencia de recursos y lavado de dinero; (…).

7.- Dicha cláusula –además de risible–, pone en evidencia que Ricardo Anaya conocía del origen ilícito de los recursos, por eso ingenuamente pensó que un pacto entre particulares lo dejaba libre del presunto lavado de dinero.

8.- Más aún, la cláusula inculpa a Anaya. ¿Por qué? Porque en su video de maestro decimonónico, el mismo Anaya afirma que el precio de la compra venta, los 54 millones de pesos, los recibió a través de tres transferencias bancarias, del banco Bajío.

El abogado Anaya engaña al sostener que no existió lavado de dinero, por el hecho de que los 54 millones de pesos de la compra venta salieron del banco Bajío. Oculta que –por eso y para eso–, se hizo la triangulación del dinero por el mundo, para que ya lavado, el dinero entrara al sistema financiero. No, los ciudadanos no son idiotas.

9.- Pero una joya de la que poco habla “los talentos” que defienden a Anaya, es que los compradores de la nave industrial que vendió fueron Alberto López López y María Amada Ramírez Vega; uno chofer y otra empleada de Manuel Barreiro. ¿Y qué creen? Que ninguno contaban con capacidad financiera para una compra por 54 millones de pesos. Así o aún más claro.

Y es que existen causales sólidas del presunto delito cometido por Ricardo Anaya, quien se esconde en las amplias faldas de la impunidad política, esa que dice que combatirá cuando sea
Presidente.

¿Por qué ya no acepta preguntas en las conferencias?

Al tiempo.
04 Marzo 2018 04:06:00
¡Candidato ‘copy paste’!
¿Qué pensarían si el candidato José Antonio Meade es cachado al copiar –en una de sus presentaciones– a un reputado conferencista?

¿Imaginan, por ejemplo, que el candidato presidencial del PRI hubiese copiado una conferencia a Bill Gates?

¿Pueden ustedes imaginar la escandalera y la madriza? Pues no tienen que llevar muy lejos su imaginación.

En redes apareció un trabajo de edición gráfica que confirma a Ricardo Anaya –aspirante del PAN, PRD y MC– como copión de conferencias magistrales, para su presentación como candidato presidencial.

La prueba del “candidato #copypaste”, como ya lo motejan, se puede ver en la pagina
http://www.laotraopinion.com, en donde también aparece la respuesta de Anaya a uno de los tres ejemplos de plagio.

En efecto, a pesar de que resulta “difícil de creer”, lo cierto es que el “joven maravilla” está lejos del estadista que “vende” a sus electores. Y basta ver el video para probar que Anaya “no pasa la prueba de la risa”.

Anaya plagió el discurso del 6 de mayo de 2012 de Selim Ismael, emprendedor y uno de los conferencistas indios más reputados de Sillicon Valley; ponencia en la que explica el funcionamiento del Google Car.

También plagió a Tony Seba, reconocido conferencista y número uno en ventas de Amazon, por su libro Clean Disruption o Energy and Transportation. La conferencia 2016 versó sobre el cambio de tecnologías en pocos años, para lo cual utilizó el ejemplo de la empresa Kodak.

Y si aún dudan, Anaya plagió el discurso de Peter Diamandis, presidente ejecutivo de la Fundación X-Prize, en donde compara los discos duros y las cámaras digitales de 1976 y la tecnología actual.

Anaya plagió a los tres en su conferencia del 18 de febrero de 2018, al ser presentado como candidato presidencial.

Quienes presenciaron “la espectacular ponencia” de Anaya al asumir la candidatura presidencial, se sorprendieron de los pobres recursos empleados por el candidato presidencial para explicar su riqueza inexplicable.

A través de un video de ocho minutos, Anaya aparece frente a un pizarrón –como decimonónico maestro de escuela– que explica lo inexplicable: la magia para hacer una fortuna de casi 60 millones de pesos, en su paso por el Congreso federal.

Esa pobre explicación incluso ridiculizada por el senador Javier Lozano, contrasta con los recursos y habilidades mostrados por Anaya en su presentación como candidato presidencial. ¿Qué pasó?

Elemental, que además de lavar dinero, Ricardo Anaya plagia discursos. Al tiempo.
02 Marzo 2018 04:00:00
PGR: ‘Hijos de puta’
¿Bueno o malo que la PGR difundiera el video de Anaya? ¿Son o no, en la PGR, “hijos de puta”? Juzguen ustedes.

1.- La difusión del video no viola ninguna ley a que está sujeta la actuación de la PGR, ni la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ni el Código Nacional de Procedimientos Penales, ni su Ley Orgánica, ni el reglamento de ésta.

2.- En todas las dependencias del Poder Judicial y del MP se capta video y se toma una fotografía a quien acude a cualquier trámite. Incluso, el video es utilizado, en ocasiones, como prueba de asistencia.

3.- Contrario a las ocurrencias ignorantes de no pocos opinantes, el video permitió conocer la improcedencia de lo solicitado por Ricardo Anaya, en su líbelo fechado el 25 de febrero pasado.

4.- Sobre la frase electorera de “uso faccioso del video”, empleada por Anaya y repetida sin conocer por muchos opinante, lo primero es la ley. Nadie explica por qué Anaya dirigió la carta al procurador Alberto Elías Beltrán, cuando debió dirigirla a la Unidad de Lavado de Dinero dependiente de la Subprocuraduría de Investigación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, que cuenta con su propia Oficialía de Partes.

5.- Queda claro que Anaya preparó un golpe mediático contra el encargado de despacho de la PGR.

6.- Además, en el escrito de Anaya no aparece número de expediente al que se dirige, sea Carpeta de Investigación o número de proceso penal. Es decir, se trata de una “carta a Los Reyes Magos”.

7.- Se entiende que Ricardo Anaya pretende ocultar su calidad jurídica en la Carpeta de Investigación, que es la de imputado. Por eso, mientras Anaya no ratifique la carta entregada a la PGR, ésta no produce ningún efecto jurídico. Confirma, eso sí, que se trató de un circo mediático.

8.- Dice Anaya que comparece por “derecho propio” y “como candidato a la Presidencia de la República”. ¡No, señor Anaya! Ser candidato presidencial no le da privilegios. En la Carpeta se investiga a ciudadanos, no a un candidato presidencial.

9.- El candidato presidencial dice en su carta: “Que en términos del artículo octavo constitucional, formulo a esta Procuraduría la exigencia que en este escrito se contiene”.

El Octavo Constitucional, señor Anaya, no concede el derecho a exigir. El precepto consagra “el derecho de petición”, derecho que no lo faculta para llegar a la PGR en forma tumultuaria y señalando “hijos de puta”.

10.- En el propio artículo octavo, el derecho de petición se condiciona a que se formule de manera pacífica y respetuosa, lo que no fue el caso.

Por eso, una primera conclusión es que –contra las opiniones de los “políticamente correctos”–, resulta positiva la difusión del video, ya que permitió a los ciudadanos conocer a Ricardo Anaya; que no cumplió con los requisitos inherentes al derecho de petición y que, al salir de la PGR, mintió a los medios al negar que le hubiesen solicitado comparecer. En el video le reiteran que si lo desea, puede comparecer, pero se niega de manera repetida.

Sobre el contenido de la carta entregada por Anaya a la PGR, ninguno de los “doctos” metidos al tema ha dicho nada. ¿Por qué? Porque el libelo también exhibe al candidato presidencial.

Dice Anaya:

a).- “Es del dominio público que, con motivo de una compraventa estrictamente legal, mis adversarios políticos me imputan, falsa y dolosamente, una conducta delictiva”.

No, señor Anaya, el “dominio público” son los bienes del Estado, usted debió escribir “de conocimiento público”. Y, no, “la compraventa” no es motivo de la investigación, lo que se investiga es el origen del dinero para pagar “la compraventa”.

b).- “Es del dominio público que los hechos SUPUESTAMENTE irregulares son atribuidos exclusivamente a la parte compradora, no a la vendedora que yo representé, que recibió el precio de la operación a través de una transferencia bancaria y que pagó los impuestos respectivos”.

No, señor Anaya, las procuradurías no investigan “hechos SUPUESTAMENTE irregulares”.

c).- “Por estar en curso un proceso electoral y que los ciudadanos tienen derecho a conocer la verdad, le exijo a usted que sin dilación ni pretextos haga del conocimiento de los mexicanos si de las investigaciones realizadas se desprende alguna conducta mía que conforme a la ley pueda ser constitutiva de delito”.

¿Estudió Derecho, señor Anaya? ¿Entiende que el titular de la PGR incurriría en ilicitud si hace público lo que usted absurdamente pretende?

En la administración de justicia hay división de competencias y, conforme al 21 constitucional, corresponde a la PGR investigar delitos y a los jueces administrar justicia; determinar si hay o no delito.

¿Lo entendió, señor Anaya?

Al tiempo.
01 Marzo 2018 04:00:00
¿Y qué tal si habla Barreiro?
Se equivocan –de principio a fin–, quienes suponen que tanto el PRI, como el Gobierno federal o los estrategas del candidato José Antonio Meade, pretenden tirar la candidatura de Ricardo Anaya.

Los que difunden la especie –y quienes al mismo tiempo hacen crecer la especulación–, no entienden que si un gobierno o un partido deciden aplastar a un adversario político, lo primero que consiguen es la creación de un mártir.

Por eso, sabedor de los efectos positivos para su causa de la estrategia del “martirologio”, el candidato Ricardo Anaya “fanfarroneó” con el clásico: “Si el Gobierno tiene algo en mi contra, que venga por mí”, dijo.

Y es que Anaya sabe que el Gobierno federal, el de Peña, no cometerá el mismo error que Vicente Fox, cuyo gobierno persiguió penalmente al jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador, y lo único que logró fue convertirlo en un poderoso mártir que casi gana la elección presidencial del 2006, a pesar de los escándalos de corrupción de Bejarano y más, y Ponce.

No, el Gobierno de Peña Nieto no llevará a prisión al candidato Ricardo Anaya. No, lo cierto es que la justicias va por su “compadre” y operador financiero, Manuel Barreiro, quien podría ser “la mano que mece la cuna”. Es decir, Barreiro podría ser el encargado de señalar la responsabilidad de Ricardo Anaya en el presunto delito de lavado de dinero.

Por eso, para los estrategas políticos del PRI, se convirtió en una verdadera joya la aparición del video que muestra la boda de Barreiro, su amistad con Anaya y la relación de compadrazgo.

Y pueden decir misa los malquerientes del Gobierno federal del PRI y de la candidatura de José Antonio Meade, pero lo cierto es que el video de la boda de Barreiro fue producto no sólo del fuego amigo, sino que se trata de la primera señal contundente de que el grupo compacto de Ricardo Anaya empieza a desmoronarse.

¿De qué estamos hablando?

Resulta que Ricardo Anaya llegó al control del partido y se apoderó de la candidatura presidencial, “montado” en la lealtad, la amistad, y la complicidad de un pequeño grupo de amigos y aliados.

Esa claque se mantuvo unida con el cemento de los negocios y las promesas de un futuro prometedor. La lealtad al jefe del clan, a Ricardo Anaya, se mantuvo mientras no estaba en riesgo la libertad y el prestigio de sus aliados.

Sin embargo, a partir del descubrimiento de las presuntas corruptelas de Anaya “la mazorca se empezó a desmoronar”.

¿Qué quiere decir lo anterior?

Que ninguno de los socios, aliados o cómplices de Anaya parece dispuesto a cargar con el fardo de la culpa, cuando –dicen– el principal culpable es Anaya.

La investigación contra el lavado de dinero y contra otros presuntos delitos en los que habrían participado socios y amigos de Anaya ya empezó a dar resultado. Y el primero de ellos fue el video de la boda de Barreiro, que según algunos panistas no fue una casualidad, tampoco un hallazgo policiaco y menos “un buscapiés” lanzado por el Gobierno.

Se trata de una advertencia a Ricardo Anaya y a su círculo cercano. ¿Y qué es lo que le advierten?

El mensaje es suficientemente claro. Nadie, entre el grupo de amigos, operadores y aplaudidores de Anaya está dispuesto a jugar el papel de “chivo expiatorio”.

Y entre ese grupo compacto empieza a cundir no sólo miedo, sino verdadero pánico. Y es que sólo falta que uno de los cercanos a Anaya diga lo que sabe de los escándalos de manejo irregular de dinero, para que la cascada se desborde.

La ola expansiva del escándalo tocará a muchos más que uno. ¿Cuántos de ellos estarán dispuestos a pagar por culpas ajenas? Cuántos sacrificarán nombre, carrera, fortuna y hasta la libertad, por un candidato presidencial con escasas o ninguna posibilidad de victoria.

Por lo pronto la autoridad federal está cerca de conseguir el regreso de Manuel Barreiro y de iniciar la carpeta de consignación en su contra, por el presunto delito de lavado de dinero.

¿Se imaginan lo que podría decir Barreiro en su declaración si es consignado? El Gobierno federal va por Barreiro, quien podría ser “la mano que mece la cuna”.

Por eso la preocupación en el PAN, el PRD y MC, partidos a los que muchos advirtieron sobre el riesgo de “la papa caliente” que significaba para la contienda presidencial el hoy candidato Ricardo Anaya. Los focos rojos se prendieron desde mucho antes y desde todos los flancos, pero nadie hizo caso.

Por eso en esos tres partidos ya es posible descubrir el fantasma de la sustitución de Ricardo Anaya.

Al tiempo.
28 Febrero 2018 04:00:00
UNAM: ¡agua bendita contra el narco!
¿Por qué el negocio del crimen organizado y del narcotráfico llega a niveles extremos de violencia? La respuesta está en los elevados porcentajes de rentabilidad económica del crimen y el narco.

Es decir, el tamaño del negocio de las drogas es del tamaño de la guerra de quienes lo disputan.

Por ejemplo, todos saben que la UNAM es un mercado cautivo para la venta de drogas, igual que un estadio de futbol es un mercado cautivo para la venta de cervezas.

En el segundo ejemplo –la cerveza–, las empresas pelean por esos mercados y ofrecer dádivas y concesiones por la exclusividad, al tiempo que sus estrategas de mercado reciben fuertes compensaciones por cada territorio ganado.

En el negocio criminal ocurre algo parecido. Las bandas que regentean la venta y distribución de droga, como en el caso de la UNAM, están en permanente disputa, todos los días tratan de ganar mayor mercado y territorio, compiten en precio, calidad y diversidad de las drogas que ofrecen y, en el extremo, se disputan el mercado a balazos.

Y una disputa a balazos –por el territorio narco–, es lo que vimos recientemente en la UNAM.

La diferencia entre el mercado de cerveza en un estadio y el mercado de drogas en un espacio impune como la UNAM, es que la cerveza es “una bebida de moderación” y de venta legal, mientras que el consumo de drogas –sobre todo las llamadas duras–, está prohibido en México.

Por eso, suponer que el problema de la violencia, las drogas y la degradación de los espacios universitarios se resolverá con la legalización de la mariguana no sólo es una tontería sino un signo de ignorancia.

¿Por qué? Porque hoy la venta de mariguana no es el negocio más rentable, ni en la UNAM ni en México. El negocio son otras drogas duras, en especial las sintéticas.

Y viene a cuento porque otra vez asistimos a la doble moral entre la autonomía universitaria –que se debe entender como autonomía para la libertad de cátedra– y la tontería de suponer que los espacios universitarios son un territorio al margen de las responsabilidades del Estado.

Como saben, la UNAM recibe su presupuesto del dinero de los contribuyentes; dinero tiene por objetivo la educación pública, de excelencia en una institución como la UNAM.

A su vez la educación es una de las principales responsabilidades del Estado y, en el extremo, es un derecho constitucional.

Por eso, sorprende que el rector Enrique Graue declare que la UNAM, su espacio físico y todo lo que pasa ahí dentro no es responsabilidad del Estado.

Velar por la calidad de la educación universitaria no es caminar contra la autonomía, como perseguir a las bandas criminales en el territorio universitario no debe seguir siendo una tara “ochentayochera”. Y dejar que las bandas del narco se adueñen de la UNAN es complicidad e impunidad.

Graue dijo:“En los días y semanas por venir, escucharemos voces, internas y externas, que clamarán por otras alternativas más agresivas, algunas que quisieran vernos o armados o militarizados. A ellos habrá que decirles que estamos conscientes de la fragilidad de la seguridad en nuestra Universidad como espacio plural, abierto y democrático; pero que nuestra fortaleza está en el saber, en la libertad, en la autoridad moral, en la autonomía y en el respeto a la normatividad universitaria”.

¿Qué significa que el rector se niegue a que la fuerza pública intervenga en el territorio universitario para combatir la venta y distribución de droga en la máxima casa de estudios?

¿Acaso Graue supone que la venta de drogas y la violencia y se van a resolver quemando incienso o con golpes de pecho? ¿Piensa el rector que el ambiente hostil en la UNAM, generado por las bandas criminales, se va a resolver con una constitución moral, como la que propone ya saben quién?

El asunto empeora si la UNAM tiene un rector mentiroso. ¿Por qué Graue mintió sobre el mensaje “¡Fuera narcos de la UNAM!”, aparecido en la pantalla monumental del Estadio Universitario y por qué luego reconoció que él ordenó ese mensaje? ¿Por qué el doble discurso?

¿Por qué la cruzada moral emprendida desde la gaceta universitaria, que reza: “No es tu amigo. Es un narco”, cuando lo que se requiere es un diseño institucional, una política de Estado contra las drogas y la violencia en escuelas y universidades públicas y privadas; un diseño de Estado para que las fuerzas del Estado garanticen la seguridad de los estudiantes en todas las instituciones de educación superior?

No es capaz, la mayor universidad del país, de realizar un diseño de seguridad utilizando la fuerza pública, antes que defender una tara de hace medio siglo? Valiente autonomía.

Al tiempo.
27 Febrero 2018 04:00:00
Anaya, la primera baja
Dicen los que saben que la caída de Ricardo Anaya está cerca. Caerá, dicen, por la ley de la gravedad. Es decir, por su propio peso… o por sus propias transas.

Y es que, aseguran, de un momento a otro podrían aparecer evidencias para “la puntilla” sobre su cauda de corruptelas, en especial a causa de los llamados “moches” que le habrían dado a ganar a manos llenas.

Y es que la voracidad del joven maravilla habría sido tal que las huellas de sus “negocios” aparecen por todas partes.

Pero además con la caída de Anaya se inicia la segunda etapa de una estrategia que confirma que el PRI eligió las batallas que libraría, eligió al enemigo, las armas para enfrentarlo y el momento para combatirlo. En pocas palabras, asistimos una bien aprendida lección del “arte de la guerra”. De la guerra política, claro.

Y es que a partir de que el candidato Meade tomó en sus manos su propia campaña –lo que se confirmó ayer cuando anunció a sus generales–, queda claro que para el PRI la campaña presidencial “se mueve por nota” y a partir de principios básicos de una batalla político electoral; guerra apegada “al librito”, en donde el rival más débil debe seleccionar adversario, la hora de la batalla, las armas que utilizará y la letalidad de las mismas.

Y es que sería suicida para el PRI y para sus candidatos –presidencial y de CDMX–, plantear una batalla en dos o más frentes al mismo tiempo, sobre todo cuando la pelea formal aún no empieza.

Por eso, el primer paso fue combatir “al rival más cómodo”. ¿Y cuál es para el PRI el más cómodo? Todos saben que se trata de Ricardo Anaya, cuya debilidad está precisamente en las que parecían sus fortalezas.

Dicho de otro modo, Ricardo Anaya alcanzó la candidatura presidencial gracias a una poderosa red de corrupción a través de los llamados “moches” en donde casualmente contó con la ayuda de los que hoy son sus adversarios.

Es decir, el PRI combate a Anaya con las mismas trampas de Anaya; la transa, el “cochupo”, la mentira y el engaño. “sopa de su propio chocolate”.

Y es que si los ingenuos creen que los escándalos de corrupción de Anaya terminan con la triangulación de dinero público para acrecentar su patrimonio, lo cierto es que ese escándalo apenas es la punta de la madeja; una madeja que dejó huellas por todo el Gobierno federal.

Por eso, al tiempo que Ricardo Anaya pretende posicionarse con una feroz campaña contra la corrupción, el PRI
reaciona con la exhibición de la corrupción de Anaya.

También por eso, la respuesta de la alianza PAN, PRD y MC –en complicidad con su prensa leal–, inventó una supuesta red de corrupción en torno a Rosario Robles, red que no existe pero cuya sospecha es alentada para hacerla crecer de manera artificial en medios.

Es decir, ante las evidencias de corrupción por parte de Anaya, los aliados del queretano responden con obuses falsos lanzados contra Rosario Robles. Lo que no saben es que las pruebas de corruptelas contra Ricardo Anaya no tienen límite.

Y es que a lo largo de los próximos 120 días veremos evidencias de esa descomunal red de corrupción que tejió Ricardo Anaya y que tiró a muchos de sus propios correligionarios del PAN, conocedores de las transas, de sus destinatarios y de las evidencias.

Pero la batalla del PRI contra Anaya es sólo el primer paso de la guerra que todos conocen como elección presidencial de 2018.

La segunda etapa ya empezó –en el spot con actores centrales como Napoleón Gómez Urrutia y Elba Esther Gordillo–, que va dirigido a minar la imagen y credibilidad de Morena, de su candidato y, sobre todo, de sus delirios.

Lo curioso es que la batalla contra Morena y su candidato sigue el mismo patrón que la peleas del PRI contra Ricardo Anaya. Es decir, exaltar las mentira, engaños y escándalos, como los de convertir en senadores a “Napito” y a Nestora Salgado y además de convertir a Elba Esther Gordillo en pieza clave de AMLO.

En los dos casos –el de Anaya y el de AMLO–, el PRI está utilizando las debilidades de Ricardo Anaya y de Andrés Manuel López Obrador para combatir sus inconsistencias. ¿Cuáles inconsistencias?

La corrupción de Anaya por su enriquecimiento inexplicable y de sus aliados y las corruptelas de Morena al pretender llevar al Congreso a pillos como “Napito” y Nestora Salgado, entre otros.

En respuesta, como ya dijimos, los panistas y morenistas buscan “hasta por debajo de la tierra” pruebas de supuestas corruptelas en el Gobierno federal “para embarrar” al candidato del PRI.

Pero resultará difícil que le puedan encontrar transas a José Antonio Meade. ¿Por qué? Porque antes de ser candidato presidencial se investigó si pasaba a prueba del ácido, de la corrupción. Y pasó la prueba.

Al tiempo.
26 Febrero 2018 04:00:00
¡El votante idiota…!
Nadie duda que la corrupción y las propuestas para combatirla serán el tema central de la elección presidencial de julio próximo.

Muchos votantes, incluso “de dientes para afuera” mientan madre contra gobiernos, políticos y partidos corruptos, a pesar de que son parte de las corruptelas.

Sin embargo, pocos votantes, candidatos y partidos parecen entender que de nada sirve prometer “que bajarán el cielo y las estrellas” para acabar con la corrupción –una vez sentados en el poder–, si desde las precampañas y luego en las campañas los votantes, candidatos y partidos exhiben una profunda deshonestidad.

¿De verdad quieren una cruzada contra la corrupción los miles de empresarios que por todos los medios y en todo el país niegan facturas para robar al fisco? ¿Quieren honestidad cientos de estudiantes que se roban exámenes, incluso para ser jueces o para estudiar medicina? ¿Quieren honestidad los constructores que “pagan mordida” para que les autoricen edificaciones que tiran los terremotos?

¿Quieren honestidad los miles de jóvenes que en la UNAM compran a escondidas “su churro” o “su grapa” todos los días? ¿Quieren honestidad los jóvenes que abrazan con amor filial la máxima de que “quien no transa no avanza”?

¿Quieren honestidad los cientos que se roban el cable, la señal de internet, que se roban hasta el papel de baño de la oficina; los ladrones de celulares del Metro; los miles que trafican con alcohol adulterado, los miles que viven del tráfico de drogas, del tráfico de personas; los sindicalizados que se roban piezas de equipos médicos en el IMSS, el ISSTE? ¿Quieren un gobierno honesto “los reyes del huachicol” en Pemex; los miles de maestros que sin dar clases cobran dos o tres plazas…?

La lista de las trampas y tramposos es infinita.

Por eso las preguntas clave: ¿En serio todos esos tramposos estarían dispuestos a vivir sin todas esas transas? ¿Con qué cara todos esos tramposos –que existen en casi todas las familias–, hoy exigen un candidato, un partido o un presidente honesto? ¿No será que esos votantes transas son los votantes idiotas que sufragarán por AMLO?

Pero la anterior es apenas la primera parte de la ecuación.

La segunda son los partidos. ¿Con qué cara van a pedir el voto los aspirantes al Senado, al Congreso federal y a los congresos locales, que sólo buscan la impunidad del fuero? ¿Cuántos aspirantes a una curul –seas federal o estatal–, son solapados por sus partidos a pesar de que sólo buscan el fuero para ocultar sus pillerías?

¿Cuántos como Napoleón Gómez Urrutia, como Nestora Salgado, como Marcelo Ebrard… y muchos otros quieren ser senadores para tener fuero y para no ser perseguidos por la justicia?

Si los ciudadanos saben –sabemos–, que AMLO sólo propone a muchos candidatos al Senado, al Congreso federal y a los congresos estatales, para darles amnistía criminal adelantada, ¿con qué cara el partido Morena, el candidato AMLO y los propios aspirantes a diputados y senadores piden el voto? ¿Esas ratas de la política son las que acabarán con la corrupción?

Peor aún: ¿Con qué cara los ciudadanos siguen creyendo en esos pillos y esas pillerías? ¿Con qué cara van a dar el voto a Morena, a su dueño y a sus candidatos? ¿Con qué cara esos votantes hablan de corrupción en otros partidos, cuando Morena, su candidato presidencial y sus candidatos a otros puestos de elección popular, son emblema de la corrupción?

¿No será que se trata del votante idiota promedio?

Y el tercer factor de la ecuación es el caso de los presidenciables.

¿Con qué cara el señor Ricardo Anaya pide el voto para acabar con la corrupción y llama a votar contra los corruptos, cuando él es el emblema de la corrupción; el rey de de “los moches” y del enriquecimiento inexplicable?

¿Con qué cara el candidato Ricardo Anaya explicará que ayer acudió a la PGR dizque para demostrar que “el que nada debe nada teme” y cuando la Seido le pidió declarar de manera voluntaria, salió corriendo muerto de miedo? ¿Por qué se negó a declarar, si nada esconde?

Lo cierto es que Anaya confirma que es “un candidato presidencial bajo sospecha”. Y no, la sospecha no empezó cuando Anaya se convirtió en candidato presidencial. Esa es una de las grandes mentiras de Anaya y de su claque.

Les guste o no, la sospecha empezó cuando a finales de 2016 aquí publicamos tres entregas del Itinerario Político en las que demostramos que no era compatible el nivel de vida de Anaya, sus ingresos como jefe del PAN y sus negocios ocultos.

Lo cierto es que Anaya está tocado de muerte, la muerte natural de un corrupto.

Y sólo el votante idiota promedio creerá en su “honestidad de dientes para afuera”.

Al tiempo.
23 Febrero 2018 04:00:00
¡El milagro de la estupidez!
Del “milagro del hueso” mudamos al “milagro de la estupidez”. Como saben, en la “canina” clase política mexicana, “el hueso” se ha convertido en otro “obscuro objeto del deseo”. Es decir, la compulsión por perseguir y morder “un hueso” –entendido como cargo de elección popular, sea diputado, senador, gobernador o alcalde–, lo mismo derrite ideologías que rompe convicciones y hasta mueve a la traición de las ideas. El “milagro del hueso” es tan poderoso que aquellos privilegiados que lo consiguen desarrollan un potente anticuerpos para digerir –sin hacer gestos– los peores sapos y las más venenosas serpientes.

Basta ver –si dudan– el ridículo argumental de aquellos privilegiados a los que bendijo el “milagro del hueso”, como Germán Martínez, que ayer era visto como ejemplo de crítica y congruencia sobre los despropósitos del de Tabasco y hoy, luego de “morder el hueso”, resulta la caricatura de sus propias ideas.

Y es que en un celebrado artículo de Reforma –29 de marzo de 2017, titulado Obediencia Anticipatoria–, Germán Martínez dibujó un retrato de cuerpo completo del jefe de Morena. Hoy, gracias “al milagro del hueso” sus pinceladas son caricatura de sus actos de fe a favor de AMLO.

Dijo aquel 29 de marzo de 2017: “¿López Obrador ganó, ya, la Presidencia? Una mezcla de inevitabilidad histórica, derrota anticipada, cobardía cívica, cargada política, cuidado de negocios y trasiego de privilegios se siente en el ambiente. El rey se pasea, sus súbditos salen a vitorearlo. “Son varios con ese síntoma del sumiso: el gobernador Velasco de Chiapas y su abuelito le costearon y organizaron en febrero pasado un acto multitudinario a López Obrador: Alfonso Romo lo compara impunemente con el expresidente colombiano Álvaro Uribe y nadie lo desmiente. Muchos empresarios con el ‘no vaya a ser’ o el ‘más vale’ en la boca tienden puentes por si las canijas dudas. ‘No fue tan malo como jefe de Gobierno en el DF’, sostienen con resignación. “El senador Barbosa, sin complejos, ejecutó en lo alto de su circo el vuelo en el trapecio, intentó brincar de la barra horizontal del PRD a la de Morena, pero ¡sin soltarse de ninguna! (ni del dinero de la coordinación), resultado: armó la tremolina mediática y desnudó al perredismo.

Con la imagen de jefe de Estado –abrigo negro incluido–, el tabasqueño AMLO fue a Washington a denunciar en la OEA al presidente Trump por violación a los derechos humanos y nadie reclamó con fuerza la estafa: Estados Unidos no forma parte plena del Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Manipula el dolor de los migrantes porque su denuncia sirve tanto como ‘la carabina de Ambrosio’…

“Es una herejía periodística exigirle aclarar sus nexos en Guerrero con los gobiernos manchados con la sangre de estudiantes de Ayotzinapa. Nadie tampoco le cuestiona que en la era de las energías renovables quiera construir una refinería de petróleo. ¿Es sostenible?

“¿Quién le cuestiona su voluntarismo frente a la corrupción? ¿Quién le va a decir que el costo de un avión (seguro es deuda financiera) no alcanza para pagar la educación de todo el país? ¿Mandela igual a Fidel Castro…?”.

Sí, resulta increíble que el autor de las ideas citadas arriba, Germán Martínez, hoy es la caricatura de todo lo que ayer pensó y escribió. Convirtió en caricatura sus ideas, gracias al “milagro del hueso”. Además, el propio Germán confirmó que al primer milagro le sigue el segundo; “el milagro de la estupidez”. ¿Por qué? Porque si bien en el texto citado Germán se burla de que Alfonso Romo comparó a AMLO con el expresidente Álvaro Uribe, “sin que nadie lo desmintiera”, hoy Germán comparte establo con Alfonso Romo, el mismo que también comparó a Napoleón Gómez Urrutia con Mandela. ¡De risa loca!

¿Y qué creen? Que ante el nuevo sacrilegio de Romo, Germán tampoco se atrevió a aclarar nada. ¿No es de risa loca?

Y es que la condición para estar en Morena y para disfrutar del “milagro del hueso” es trabajar ardorosamente para hacer realidad “el milagro de la estupidez”. ¿Por qué?

Porque todos los feligreses de Morena, deben callar, “apechugar”, justificar y/o defender las estupideces de su benefactor. ¿Qué dicen los bendecidos del “milagro del hueso” sobre la postulación de ladrones como “Napito” y “Nestora” al Senado y a diputados; qué dicen de la “constitución moral”, qué dicen de la alianza con la profesora Gordillo, qué dicen de la confesión del mesías de que no respetará la división de poder…? La respuesta está a la vista. Se llama “el milagro de la estupidez”. Al tiempo.
20 Febrero 2018 04:00:00
Germán, ¡político del montón!
Lo primero, reconocer que me equivoqué. ¿Por qué? Porque a Germán Martínez sí le llegaron al precio. Y, como suele ocurrir, el tiempo lo puso su lugar.

Y es que el expresidente del PAN está entre los políticos que olvidaron ideología, ideales e ideas, por un vulgar “hueso”. Vulgar clase política.

Y viene a cuento porque en el Itinerario Político del 1 de febrero recordamos dos ocurrencias del presidente Álvaro Obregón, que son parte de la picaresca de la clase política mexicana.

La primera, cuando Obregón dijo que sería el Presidente más honesto… “Porque sólo tengo un brazo para robar”. La segunda, cuando acuñó lo que hoy se considera epítome de la corrupción: “Nadie aguanta un cañonazo de 50 mil pesos”.

El tema surgió luego de que Germán Martínez, reveló “una joya de la forma y el fondo” utilizados por Andrés Manuel López Obrador Obrador para estimular la cooptación, traición y deslealtad a partir del reparto de cuotas.

Es decir, AMLO estimula la codicia y la impunidad –con la entrega de cargos públicos–, y con ello dobla ideas, ideales e ideologías.

Como recuerdan, el expresidente del PAN reveló que AMLO lo había invitado a ocupar la Fiscalía General en su hipotético gobierno, cargo que el exjefe del PAN dijo rechazar.

Por eso, aquí dijimos que Germán Martínez “es uno de los políticos con la más sólida educación y con los principios mejor colocados. En realidad es un ideólogo del PAN y uno de los demócratas más acabados”.

Y es que, en su momento, el jefe panista también renunció a la dirigencia de los azules por vergüenza, luego de una escandalosa derrota.

Al final, dijimos que lo importante no era “si Germán Martínez cree o no en López Obrador, tampoco si López Obrador engaña a Germán Martínez o engaña a todos los ciudadanos. No, lo importante es la revelación de la metodología empleada por Obrador para despertar la codicia de los políticos”.

Queda claro que la codicia se desata con los cañonazos de AMLO, al mejor estilo de Álvaro Obregón; “cañonazos que resistió Germán Martínez”, rematamos.

Sin embargo, me equivoqué. La realidad, terca e inflexible, demostró que el implacable tiempo siempre coloca a todos en su lugar.

Y es que Germán Martínez se dobló ante los cañonazos de López Obrador; olvidó ideas, ideales e ideología del PAN por un plato de lentejas.

Me equivoqué porque Germán Martínez no es el político con los principios mejor colocados, tampoco es un ideólogo del PAN y menos uno de los demócratas más acabados. Tiró al bote de basura toda su historia partidista, a cambio de una plurinominal de Morena en el Senado. Un plato de lentejas.

La realidad mostró que Germán Martínez es un político del montón, de los que se derriten al calor de un pequeño hueso, de los que se acuestan como férreos defensores de los principios que Gómez Morín convirtió en partido político –el PAN– y despiertan bañados por el populismo de izquierda y el servilismo “chabacano” al mesías.

Díganlo si no tras la siguiente declaración: “Estoy listo para apoyar lo que ordene el candidato… Soy de los que con orgullo va a entregar volantes de López Obrador porque quiero que sea presidente… Porque con López Obrador habrá un mejor mañana”.

¿Qué debió pasar en la cabeza de Germán Martínez para producir un cambio ideológico de 180 grados? ¿Dónde quedaron lecturas, ideas, doctrina, congruencia, principios…?

Aquí documentamos la cachaza de “los políticos basura” que han saltado de un partido, a un segundo partido, a un tercer partido, sin hacer gestos por tragar sapos y serpientes. Y hoy se confirmó que “el hueso” derrite lo mismo la fortaleza ideológica del más iletrado, que del llamado “intelecto de angora”.

Lo curioso es que Germán Martínez ratificó su amor a Morena y a López Obrador, justo cuando el tres veces candidato presidencial nos regala, a los mexicanos todos, la más acabada pieza de su ambición dictatorial.

Y es que en su discurso de aceptación de la candidatura presidencial, Obrador no sólo regresa a lo más viejo del PRI, sino que construye su retórica al más puro estilo de Goebbels, el teórico del nazismo criminal de Hitler. ¿A qué nos referimos?

Sólo los ciegos como Germán no la ven; López Obrador convierte las peores aberraciones de su personalidad en méritos de campaña y de gobierno, como la locura, la necedad, la tozudez y las ocurrencias. ¿El Hitler mexicano?

¿Habrá entendido el inteligente y culto Germán –derretido por un escaño–, que detrás “de las nuevas virtudes” de AMLO; de “la locura”, “la necedad”, “la tozudez” y el fanatismo, está Goebbels?

El tiempo pone cada cual en su lugar. El tiempo puso a Germán Martínez en el bote de basura. Al tiempo.
19 Febrero 2018 04:00:00
Facebook y Twitter militan con AMLO
Muchos usuarios de redes creen que esas plataformas son espacios al servicio de la voluntad social. Otros no quieren ver que son empresas globales al servicio del mejor postor. Si dudan, basta mirar al estudio de Radar Digital que concluye: “en la red social ‘#Facebook @facebook’ existe una lista negra de páginas que se tiran porque generan comentarios negativos acerca de Andrés Manuel López Obrador”, según Manuel Cossío, director de Radar.

También dice: “existen miles de cuentas en Facebook que se meten a los comentarios de las notas criticas a López Obrador”, para amenazar a los críticos “mediante denuncias masivas de spam o de acoso (de 100 a 200 cuentas de manera simultánea) hasta que Facebook baje las ‘fan page’”.

Y señala: “AMLO tiene el doble de seguidores que sus oponentes”; Obrador “apareció en 3 millones 583 mil publicaciones en el último mes… generó 47 millones de comentarios (participaciones) de 690 mil autores” y que “28.57 % de las publicaciones provienen de fuera de México”.

Explica que del anterior porcentaje, “el 36.9% de los autores son extranjeros y 88% vienen de Rusia y de Ucrania”.

¿Datos descabellados? No lo son. Van las pruebas.

Apenas el pasado sábado, a las 19 horas, la red social #Facebook bajó de su plataforma la página
http://www.letraroja.com ¿La razón? Que cientos de usuarios –como (sic) “Odiceo Itáka”–, llamaron a tirar la página por incluir artículos críticos a Obrador.

¿Quién paga esos ataques y quién ordena qué páginas atacar? ¿Por qué la red social censura a los críticos de AMLO? ¿Por qué nadie dice nada?

¿Está indefenso el Estado mexicano ante el manoseo electoral de la red social @Facebook que se mete impune en las elecciones mexicanas? ¿Dónde está el @INEMexico que dizque acordó con la red social evitar los bulos o noticias falsas?

¿Tirarán #Facebook y @Twitter la democracia mexicana? ¿Son arietes para imponer el populismo de AMLO? ¿Estamos indefensos los ciudadanos y las páginas que son bajadas de @Facebook por ‘bots’ de AMLO? ¿Estamos ante la mayor censura de la historia? ¿Será que por la censura y el manoseo electoral de #Facebook y @Twitter las encuestas colocan como puntero a AMLO?

La siguiente es la nota publicada por Letra Roja sobre el ataque sufrido por “pejebots” que llevaron a @Facebook a bajarla de su plataforma.

“Hace unos minutos reportamos que Facebook bajó de su plataforma la página de Letra Roja. Ante la insistencia de comentarios contra nuestra página, Facebook decidió someterla a revisión. Hasta el momento la página no está visible.

“No sabíamos el origen de la censura, revisamos y casualmente coincide con dos notas publicadas hoy sobre el candidato presidencial López Obrador. Una de ellas titulada “Exchofer de AMLO ganó 15 millones en cinco años”, que provocó casi 100 comentarios, la mayoría amenazantes.

“En uno de los comentarios se lee: (sic) “Odiceo Itáka. Chinguen a su madre putos Perñaboots mediocres dan risa pendejos a bloquear está página de pendejos todos a hacer lo mismo.

“Como se leer, se invita a los llamados “chairos” a bloquear la página.

“Además, la segunda nota –con el título “Inversiones preocupados por posturas económicas de AMLO”–, también recibió decenas de comentarios, agresiones e invitaciones a tirar la página”. Hasta aquí la cita.

Pero el de Letra Roja no es el único caso. La propia página denunció otros ataques: “Desde hace meses pasa algo raro en Facebook, páginas de denuncia e información ciudadana están desapareciendo por motivos nada claros. La primera en caer fue Tláhuac Denunciómetro; página que reportaba fallas de la Línea 12 del Metro y noticias de la delegación.

“La caída de esta página se dio justo después de la muerte del líder del Cártel de Tláhuac, Felipe de Jesús alias ‘El Ojos’ y de que la página fuera la que mejor cobertura tuvo en redes, incluso por encima de grandes medios. Pero alguien la reportó y la bajaron cuando tenían más de 300 mil seguidores.

“Meses después cayó una de las páginas más importantes de nota roja y denuncia ciudadana. Pionera en las transmisiones de accidentes –y que para ese momento contaba con más de un millón 300 mil seguidores–, Operaciones Especiales México fue censurada sin motivo.

Y si aún dudan, la tarde de ayer, al momento de redactar la presente entrega, la red social “Twitter” bloqueó la cuenta @RicardoAlemanMx, luego de que cientos de usuarios enojados la reportaron por criticar a AMLO.

Queda claro: #Facebook y @Twitter militan a favor de AMLO. Por eso las preguntas: ¿Puede ser Presidente quien censura en las redes sociales? ¿Está indefensa la democracia mexicana frente a las redes militantes?

Al tiempo.
18 Febrero 2018 04:08:00
¡Política y muerte…!
La actividad política, el servicio público y, en general, el ejercicio del poder son por definición actividades frenéticas y de alto riesgo.

Por eso, no es casual que el frenesí del poder y de la política cobren la factura en vidas; sea la vida de políticos, servidores públicos o, en general, hombres de poder. Incluso, en algunos casos repercute en terceros que “sin deberla ni temerla” pierden la vida.

Y vale el tema porque dos eventos trágicos recordaron el riesgo que significa la actividad política, por un lado, y el ejercicio del poder, por el otro, en un proceso electoral como el que vivimos.

Las dos tragedias son un llamado de atención para todos los candidatos presidenciales, los que corren mayor riesgo cuanto más viajan –sea por tierra, sea por aire–, y cuanto más se polariza la contienda.

El primer caso es la caída del helicóptero en el que viajaban Alfonso Navarrete Prida, titular de Gobernación y Alejandro Murat, Gobernador de Oaxaca. Los servidores públicos se habían trasladado al municipio de Santiago Jamiltepec, Oaxaca, para atender daños por el terremoto del viernes. La tragedia, sin embargo, cobró 13 vidas.

El segundo es el accidente de María de Jesús Patricio “Marichuy”, la precandidata independiente, cuyo vehículo volcó y perdió la vida uno de sus acompañantes. Luego del percance la aspirante cancelo su campaña.

Pero la tragedia viene le dejos. Persigue a titulares de Gobernación. En septiembre de 2005, cayó el helicóptero en el que viajaba Ramón Martín Huerta, jefe de la Segob con Vicente Fox. El 4 de noviembre de 2008, cayó el avión de Juan Camilo Mouriño, secretario de Gobernación de Felipe Calderón. En el mismo accidente perdió la vida José Luis Santiago Vasconcelos, director del Cisen.

El 25 de febrero de 2005, se desplomó el avión en el que viajaba el Gobernador de Colima, Gustavo Alberto Vázquez, mientras que el 28 de junio de 2010 fue asesinado el candidato del PRI al Gobierno de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú.

Nadie ignora los crímenes de Luis Donaldo Colosio y José Francisco Ruiz Massieu, cometidos en marzo y septiembre de 1994. Por si fuera poco, en el actual proceso electoral han sido asesinados 19 candidatos y precandidatos a puestos de elección popular.

¿Hasta cuándo, partidos, candidatos presidenciales y las instituciones del estado entenderán que de la salud física y la vida de los actores políticos depende la salud del estado y la democracia.

A nadie conviene que una tragedia o un crimen empañe un proceso electoral crucial para la vida de todos.

Al tiempo.
16 Febrero 2018 04:00:00
Meade: ¡lo primero es ganar!
En el encuentro con Los 300 Líderes más Influyentes de México, José Antonio Meade dejó muchas caras de alivio. ¿Por qué?

Porque el candidato presidencial del PRI, PVEM y Panal no sólo respondió todas las interrogantes formuladas por la concurrencia, sino que convenció a muchos sobre su experiencia, capacidad política, honestidad y –sobre todo– su preparación en el servicio público.

Muchos, incluso, reconocieron públicamente que para ellos es la mejor alternativa en la presidencial de julio próximo, mientras que otros externaron temor, de manera abierta, por la eventual victoria del puntero de las encuestas, Andrés Manuel López Obrador.

Llamó la atención que la mayoría de los asistentes querían saber el qué y el cómo enfrentaría Meade los grandes problemas nacionales. En todos los casos respondió en medio del reconocimiento general. También dijo que, en el caso de su candidatura, la precampaña fue un ejercicio que buscó dos objetivos básicos.

Primero, emparejar el piso, entre un candidato con 18 años de campaña, uno con 2 años de campaña pero con millones de spots y él, sin partido, sin militancia y con apenas 2 meses de campaña. Y, segundo, recorrer todo el país para retener a su clientela del PRI, PVEM y Panal.

Aun así –y a pesar de que el PRI vive el peor momento de su historia en cuanto a imagen y popularidad–, la de Meade es una campaña que compite en el segundo puesto, en empate técnico con Ricardo Anaya.

Sin embargo, contra el imaginario colectivo, hoy la primera prioridad de todos los aspirantes no es sólo exhibir las propuestas y los mecanismos para hacerlas realidad. No, lo fundamental es la estrategia para ganar. Y es que en toda competencia electoral lo primero y lo único realmente importante para todo aspirante presidencial es ganar.

Y es que de poco o nada servirá si Meade, si Anaya o si Obrador tienen le mejor propuesta de gobierno si no tienen la mejor estrategia para ganar. De nada servirá si son punteros o coleros si no son capaces de ganar en la batalla por la percepción. Será inútil tener el mayor carisma si no cuentan con una estrategia electoral ganadora.

En pocas palabras, de poco le servirá a Meade ser visto como la mejor alternativa presidencial –por los 300 líderes mexicanos– si en el imaginario colectivo la percepción del 30% de los mexicanos es que Obrador es el mejor candidato, en tanto el 70% del total de votantes ve con terror la posibilidad de una vuelta al populismo de Echeverría y López Portillo, ante la eventual victoria de AMLO.

Por eso las preguntas.

1.- ¿Qué harán “Pepe Toño” Meade y su equipo de campaña para revertir la percepción de que la de López Obrador es una candidatura fatalmente ganadora?

2.- Si eso no es cierto, hasta hoy no han mostrado las cartas que acrediten lo contrario. Más aún, cada vez son más los “apanicados” ante la posible llegada de AMLO.

3.- ¿Qué harán Meade y sus generales del “cuarto de guerra” para frenar la rumorología de un enfrentamiento entre “los hombres del candidato”, un choque entre priistas y no priistas; una guerra entre “los de casa” y los que están llegando?

4.- Hasta hoy nadie ha dicho de manera contundente –y los hechos tampoco lo han probado– que es falso que la de Meade sea una candidatura con los ingredientes fallidos de la de Colosio y la de Francisco Labastida.

5.- ¿Qué harán Meade y sus estrategas –además del exitoso “yo mero”–, para jalar la atención y para imponer la agenda en las primeras 18 horas del día, de los 133 días que restan para la elección?

6.- Y es que, les guste o no a los estrategas de Meade, AMLO y sus leales llevan la delantera en cuanto a imponer agenda y en la elaboración de spots “pegadores”.

7.- ¿Que hará “los genios” del equipo de Meade, para que sus mensajes, sus spots, sus actos, sus giras, sean igual o más creativos que los de “ya sabes quién”? El propio “Pepe Toño” reconoció la genialidad del video del submarino ruso de AMLO, y dijo que él debe llegar a ese nivel de mensajes y superarlo.

8.- ¿Qué harán Meade y sus estrategas para sortear el lastre de la “marca PRI? Y es que, a querer o no, hasta hoy no lo han logrado. En cambio, golpean de bajo de la línea de flotación de la candidatura de Meade los bulos –las noticias falsas– mediáticas que suponen una guerra civil al interior del PRI.

En efecto, el candidato mejor preparado, el más capacitado, el de mayor experiencia, con mejor propuesta y el mejor visto por los grandes capitales externos se llama José Antonio Meade. Pero todo eso no servirá de nada si no tiene la mejor estrategia para ganar. Al tiempo.

15 Febrero 2018 04:00:00
El señor de las mentiras
No es nuevo que en política los aspirantes a puestos de elección popular, y en general los políticos, recurran a la mentira y al engaño como parte de su discurso para ganar votos. Más aún, en el clásico de Fernando Savater Ética para Amador, el autor español dice que si los políticos dijeran la verdad, al momento de buscar el voto, “nadie votaría por ellos”. Dicho de otro modo que los votantes –de México y del mundo– requieren de una dosis de engaño y mentira para mantener la confianza en su político preferido. Pero tampoco es nuevo que hay políticos que, en algunos casos, exceden todo límite y son mentirosos patológicos; mitómanos de la política.

Y uno de ellos se llama Ricardo Anaya, el candidato del PAN, PRD y MC que, según buena parte de la clase política, construyó su meteórica carrera a partir de una larga lista de mentiras y engaños. Ricardo Anaya, por ejemplo, llegó a las ligas intermedias de la política al colocarse como el preferido –y secretario particular– del exgobernador de Querétaro, Francisco Garrido, gracias a su eficaz capacidad para las mentiras, la traición y el engaño. Y, claro, a su gusto por negocios que hoy son conocidos por todos.

Como diputado federal, pidió el apoyo de priistas como Manlio Fabio Beltrones y del más cercano del presidente Peña Nieto, Luis Videgaray. A cambio del apoyo de esas figuras del PRI, Anaya consiguió que el PAN firmara el Pacto Por México, junto con el gobierno de Enrique Peña Nieto. Incluso –si alguien tiene dudas–, los estrategas del PRI utilizan a manera de spot un video en el que Anaya aparece elogiando sin freno a José Antonio Meade.

En el PAN y una vez en ligas mayores, Ricardo Anaya engañó y traicionó a Gustavo Madero y a Rafael Moreno Valle. En su momento, a los dos les prometió que apoyaría sus aspiraciones presidenciales a cambio de llevarlo a la presidencia del PAN. Al final los engañó y traicionó a los dos.

Más aún, cuando quiso ser presidente del PAN engañó a todos los consejeros nacionales, ya que a todos les dijo que no buscaría ser candidato presidencial y que sólo quería ser presidente del partido para impulsar al mejor panista rumbo a 2018. El propio senador Javier Lozano dijo: “En mi casa, en la sala de mi casa, frente a consejeros nacionales del PAN, Anaya juró que si lo apoyábamos para ser presidente del partido, no buscaría la candidatura presidencial”. Los engañó a todos. La historia es larga… Y viene a cuento porque el pasado lunes, en su cuenta de Twitter, Ricardo Anaya denunció que era espiado y perseguido por el Cisen. Acompañó la denuncia con un video en donde el propio Anaya se baja del vehículo para reclamar a los supuestos espías. Desde el primer momento, en distintos espacios sostuvimos que se trataba de un montaje.

¿Por qué? Porque no es la primera ocasión que Ricardo Anaya se vale del circo mediático para conseguir beneficios políticos. ¿Recuerdan el video en el que un grupo de diputados panistas aparecen bailando con mujeres en poca ropa en una fiesta, en enero del 2014, en Puerto Vallarta, Jalisco? El responsable del video y de su difusión fue Ricardo Anaya y su objetivo era una venganza política contra diputados que participaban en la fiesta. Por eso, en respuesta a Anaya, ayer el titular de Gobernación, Alfonso Navarrete, aclaró la supuesta persecución por parte del Cisen y dejó al descubierto la nueva mentira del expresidente del PAN. Dijo Navarrete que el equipo de campaña de Ricardo Anaya y el Gobierno de Veracruz tenían conocimiento de las actividades del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) en torno al seguimiento a las actividades del precandidato Anaya en su cierre de campaña en Veracruz.

En conferencia de prensa, el titular de Gobernación descartó que se trate de un asunto de espionaje clandestino y también rechazó que sea un acto ilegal, ya que forma parte de un protocolo del Cisen, “de protección a los candidatos”. El responsable de la gobernabilidad del país también dijo que “en una reunión en Boca del Río, Veracruz, celebrada el 10 de febrero, entre el Grupo de Coordinación local del Cisen, se consideró oportuno garantizar la seguridad de los aspirantes a un cargo de elección popular”. Y aclaró que el seguimiento se hizo con vehículos plenamente identificados y que el objetivo era cubrir el camino de Anaya en la carretera México-Veracruz, sin interactuar con el candidato o con su equipo. A su vez, para simular la persecución, Ricardo Anaya preparó un equipo de audio y video para simular una confrontación con sus dizque seguidores. Es decir, Ricardo Anaya engañó a todos; electores, simpatizantes y hasta a la autoridad. Así o más claro el retrato de “el señor de las mentiras”. Al tiempo.
14 Febrero 2018 04:00:00
Mikel, una lección política
De nueva cuenta la paliza fue general. Y, de nueva cuenta afloró la doble moral en no pocos espacios de redes y digitales.

Pero ahora el objetivo fue el candidato del PRI a Ciudad de México, Mikel Arriola, quien según sus críticos cometió algo así como “el pecado capital” de proponer a los capitalinos revertir los matrimonios igualitarios, además de dar marcha atrás al aborto y la adopción por parte de personas del mismo sexo.

Pero no fue todo, el exdirector del IMSS también cuestionó la despenalización de la mariguana, salvo para uso medicinal.

En todos esos temas, Mikel Arriola propuso un debate entre los capitalinos, que sería el punto de partida para proponer una controversia constitucional –entre la Carta Magna y la constitución de CDMX– que dado el caso podría desembocar en la inhabilitación de esos postulados en la capital del país, sin pasar por la Asamblea Legislativa.

Y es que, como todos saben, la Constitución General de los Estados Unidos Mexicanos está por encima de la Constitución de CDMX.

Pero mientras se llega al hipotético caso de una controversia constitucional, la propuesta del candidato independiente, que es apoyado por el PRI, desató feroces y numerosas críticas.

Y es que, según los críticos de Mikel, lo políticamente correcto en la llamada “capital de las libertades” es apoyar la legalización del aborto, el matrimonio gay y la adopción por parte de personas del mismo sexo, además de pronunciarse a favor de la despenalización de la mariguana.

Por eso, todo aquel que proponga revertir esas “libertades” es señalado como un retrógrada, un político con pensamiento decimonónico, un servidor público de extrema derecha y un aspirante a la jefatura de Gobierno de la capital del país “que no entiende la realidad que se vive en Ciudad de México”.

Sin embargo, la verdadera confusión está en otro lado. Y es que la propuesta de Mikel Arriola está lejos de ser un tropiezo, un desliz, una torpeza o una señal de derrota. Lo cierto es que –les guste o no–, asistimos a una lección de política como no habíamos visto en mucho tiempo ¿Lo dudan?

De acuerdo con encuestas levantadas por los estrategas de Mikel Arriola cuatro de cada 10 capitalinos no comparten la legalización del aborto, tampoco los matrimonios gay, la adopción por personas del mismo sexo y la legalización de la
mariguana.

Además, otro sondeo confirma que por lo menos la mitad de los panistas de la capital del país no votarán por Alejandra Barrales, candidata de la alianza PAN, PRD y MC en Ciudad de México.

¿Y qué significan las dos variables antes
mencionadas?

Elemental, que Mikel Arriola va por el voto que otrora simpatizó con el PAN, por el voto de los católicos de la capital del país a los que nadie hizo caso por los compromisos políticos del retirado Norberto Rivera y por el voto de aquellos que están hartos de todo lo que significan los gobiernos de las llamadas izquierdas.

En rigor, la apuesta es de pragmatismo puro y duro; es una apuesta por la capitalización de los votos inconformes con una izquierda no sólo dividida, sino agotada a causa de los malos gobiernos.

Por otro lado Mikel Arriola está presentando el rostro contrario al de las alianzas en torno al PRD y Morena, que se presentan como alternativas de izquierda en la capital del país y que, al mismo tiempo, han abandonado al militante del PAN.

Y sí, podrán decir misa, podrán apalear todo lo que quieran a Mikel Arriola, pero lo cierto es que está dando una lección de estrategia política en una contienda en la que, literalmente, partió de cero.

Pero además resulta de risa loca la doble moral de muchos de quienes apalearon a Mikel y que lo acusaron de ser un político decimonónico que propone el oscurantismo. ¿Por qué?

Por qué los mismos que hoy apalean a Mikel guardaron silencio en abril del 2012, cuando ante el pleno de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Andrés Manuel López Obrador prometió que de ganar esa elección “sometería a consulta popular” temas como el aborto, el matrimonio igualitario y la adopción por personas del mismo sexo.

¿Ya olvidaron que en esa ocasión a muchos de la llamada izquierda capitalina les pareció una genialidad el pragmatismo de AMLO? ¿Ya olvidaron que hace unas cuantas semanas Morena pactó una alianza con la extrema derecha mexicana, al sumar a su causa el Partido Encuentro Social?

¿Por qué en el caso de Mikel es un suicidio y en el de AMLO es una genialidad?

La respuesta todos la saben; porque los actuales son tiempos electorales y tiempos de demonizar todo lo que haga la marca política PRI, aunque sea una lección de política.

Al tiempo.
13 Febrero 2018 04:00:00
Ricardo Anaya-López Portillo
Todos los analistas serios coinciden en que la de Morena es la propuesta presidencial más cercana al viejo PRI; al de Ruiz Cortines, López Mateos, Miguel Alemán, Miguel de la Madrid y López Portillo.

Dicen y documentan que esa propuesta es el verdadero regreso del viejo PRI; vuelta a la cultura priista que, incluso, rechazó el actual partido tricolor con su candidato ciudadano, José Antonio Meade.

Sin embargo, lo que pocos dicen es que la de Ricardo Anaya –de la alianza PAN, PRD y MC– es otra candidatura que nos lleva al pasado, al más puro estilo del viejo PRI. ¿Por qué?

Porque los tres partidos no sólo tejieron una candidatura que es copia fiel del PRI de los tiempos de José López Portillo –con un candidato único–, sino que simularon una burda elección interna en donde el único candidato era Ricardo Anaya, motejado por tirios y troyanos como “Ricardo Anaya-López Portillo”.

Y no, no se trata de una broma de mal gusto y menos una interpretación “malalechosa”. Lo cierto es que a la vista de todos están los hechos y los dichos de la elección de Anaya y de los propios panistas, que no guardaron siquiera las formas de una farsa que –a querer o no–, marca el fin del PAN democrático, como lo conocimos en los últimos 60 años. ¿Lo dudan?

Como saben, el pasado domingo el PAN eligió candidato presidencial mediante un proceso simulado, en donde el único nombre en la boleta fue el de Ricardo Anaya. Es decir, a causa de la autoimposición, los militantes azules no tenían más que al “pequeño dictador” como alternativa de voto.

Es decir, la ausencia de candidatos alternos en “la elección” del PAN es prueba y pecado –los dos al mismo tiempo– de que Anaya terminó con la democracia en el PAN, el partido que hace más de 6 décadas nació para ser oposición al PRI populista y nada democrático del cardenismo.

Además –por si aún existen dudas–, en tanto dueño del PAN, Anaya se repartió puestos y posiciones –en una fea copia de las prácticas del viejo PRI que cuestionaron los azules, empezando por su fundador, Gómez Morín–, con sus aliados, Alejandra Barrales y Dante Delgado. Este último llegó al extremo nada democrático de apartar para su persona la Secretaría de Gobernación.

En medio de ese espectáculo –y a pesar de que en la boleta para las elecciones internas del PAN sólo apareció el nombre de Anaya Cortés–, el dirigente del PAN, Damián Zepeda, rechazó que la elección interna haya sido una simulación, pues dijo que el 72% de la militancia votó por Anaya.

Además, presumió la monumental simulación. Dijo que el PAN “es el único partido donde la militancia está eligiendo abiertamente a su candidato, no veo a Morena o al PRI haciendo lo mismo. Cualquier persona pudo registrarse, pero queda demostrado que hay un consenso de que la persona ideal es Ricardo Anaya”.

Pero no fue todo. En medio de la incredulidad de tirios y troyanos, el jefe del PAN se jactó de una “participación histórica” con el 100% de las casillas instaladas. Y es que, según dijo, se trató “de la participación más alta que haya tenido Acción Nacional para una elección interna presidencial en la historia moderna del partido”.

Lo que no dijo es que se trata de un engaño, ya que el PAN cuenta con sólo 281 mil 315 militantes, mucho menos que los 358 mil que tenían en 1999; menos que los 1.1 millones en 2006 y los 1.7 millones que había en 2012, antes que Ernesto Rufo depurara la lista por indicación de Anaya Cortés.

Pero si de números se trata, resulta ridícula la participación de panistas en la elección de Ricardo Anaya, por quien habrían votado sólo un poco más de 180 mil militantes, mientras que Margarita Zavala recolectó poco más de un millón de firmas que simpatizan con su aspiración presidencial.

Es decir, a la señora Zavala la llevarán a la boleta presidencial seis veces más simpatizantes que a Ricardo Anaya.

Por eso, y a del engaño y de la cachaza antidemocrática del PAN de hoy, vale preguntar: ¿Puede considerarse que la militancia del PAN eligió “abiertamente” a su candidato presidencial, como dijo Damián Zepeda, cuando sólo había una opción por la cual votar?

¿Acaso no existe conflicto de interés cuando ese único candidato fue quien ordenó la depuración del padrón encargado de elegirlo? ¿Por qué, entonces, Ricardo Anaya cerró la afiliación de militantes del PAN, una vez que se apoderó del partido?

¿De verdad, es posible creer que la de Anaya no fue una contienda interna simulada?

José López Portillo compitió en el PRI y en la elección constitucional, literalmente solo, sin opositores. Hoy Anaya y el PAN copian la fórmula al PRI. Por eso motejan a su candidato como “Ricardo Anaya-López Portillo”.

Al tiempo.
12 Febrero 2018 04:00:00
‘Los prietos’ que ‘no aprietan’
La doble moral de redes y digitales estalló de nuevo.

La presa fue el jefe nacional del PRI, Enrique Ochoa, a quien apalearon por jugar el juego de palabras que todos jugamos: el mexicanísimo albur.

Resulta que a Ochoa se le ocurrió motejar a los priistas tabasqueños desertores como “prietos”, en alusión a que se mudaron a Morena, el partido que ha sido motejado como “PRImor” o “PRIeta”.

La ocurrencia metió en “aprietos” al jefe del PRI, a quien le propinaron reverenda madriza los malquerientes del tricolor cuya epidermis “se enchina” porque según la “jauría de idiotas” a los mexicanos “prietos”, “prietitos” o “cafecitos” –que lo somos casi todos--, nos molesta el mote y hasta nos parece racista.

Y ay de aquel que se atreva a decirle pan al pan y vino al vino –al prieto, prieto, al chaparro chaparro, al güero, güero, al flaco flaco o al gordo gordo--, porque entonces enloquecen las redes y los digitales que, cual jauría babeante se convierte en jueces morales que satanizan, condenan y cuelgan al hereje, del tuit más alto de la plaza pública.

En éste caso el hereje fue el “prieto” jefe del PRI, quién fue llevado a la pira de redes y digitales por cometer el pecado capital de llamar “prietos” a los priistas que se mudan a Morena.

Lo simpático de la doble moralina de esos “chabacanos” jueces morales escondidos detrás de redes y digitales es que ninguno de ellos se escandaliza por barbaridades políticas que no sólo debían ser de escándalo, sino de abierta complicidad con criminales. ¿Cuáles barbaridades?

Por ejemplo, que “ya saben quién” promete el regreso del pillo de siete suelas del sindicato minero, que huyó de la justicia mexicana y se esconde en Canadá, luego de un desfalco de millones de dólares.

Incluso, la inmoral promesa de perdonar a “napito” y regresarlo al puesto de cacique minero mereció el aplauso de algunos sectores en redes y digitales. Pero nadie dijo que el perdón no es gratuito, que es parte del pago de favores económicos.

Sin embargo, llamarles “prietos” a los tránsfugas del PRI en Tabasco y jugar con el alburero “los prietos que ya no aprietan” desató una feroz persecución contra el jefe del PRI.

“Pinches priistas” que se atreven a insultar a los millones de mexicanos por llamarlos “prietos”, decía la condena en redes. “Cobardes priistas que se atrevieron a subir un tuit ofensivo a los mexicanos y luego a borrarlos!”.

Y así, en minutos creció la escandalera en redes y digitales hasta dejar perfectamente sembrada la idea de que asistimos al mayor de los horrores políticos y que lo políticamente correcto era exigir que se retracte “el pinche priista racista que insulta el color de piel de los mexicanos”.

De risa la doble moralina de “las jaurías” de redes y digitales que, en cambio, nada han dicho de la inmoral incorporación a Morena de los otrora jefes mafiosos de “la mafia del poder”. ¿Qué dijeron del regreso a Morena de Marcelo Ebrard, uno de los salinistas más puros? ¿Qué dijeron de la incorporación a Morena de Manuel Bartlett, otro de los salinistas de cepa? ¿Qué dijeron del perdón y la alianza grotesca de la profesora Gordillo con Morena?

Pero si aún dudan del carácter selectivo y hasta militante de esa doble moral, basta recordar que en días pasados, el candidato presidencial independiente, Jaime Rodríguez, motejado como “El Bronco”, dijo que el partido Morena hoy se llama “PRI-eta”, por la numerosa adhesión de expriistas, además de que sus militantes son los “prietos”.

Así lo dijo: “espero que no se enojen, pero su partido hoy es PRI-eta” y luego jugueteó con el mote de “prietos”.

¿Y qué creen...?

Que en ese caso no apareció la “jauría de idiotas” de redes y digitales y menos la doble moral para condenar con su dedo flamígero. Nadie dijo racista a “El Bronco”, nadie pidió que se disculpara, a nadie molestó la alusión a los “prietos” de la política y nadie lo metió en un “aprieto”.

Lo reprobable del tema, sin embargo, es que ya es tendencia, práctica común y costumbre aceptada, la doble moral expresada en redes y digitales y, por supuesto, de quienes se esconden detrás de esas fabulosas herramientas de comunicación.

Es decir, que una interpretación idiota, producto del maniqueísmo de los idiotas detrás de las redes, en minutos se convierte en ley, en regla general de pensamiento, en linchamiento, juicio y sanción.

¿De verdad es ofensivo, racista, denigrante llamarle “prietos” a los “prietos”, “gordos” a los “gordos”, “chaparros” a los “chaparros”?

Acaso lo más preocupante no es que las buenas conciencias de redes y digitales muestren el feo rostro de la hipocresía y la doble moral. Acaso lo lamentable es que muchos periodistas, analistas y opinantes se contagiaron de la moralina estupidizante.

Al tiempo.
11 Febrero 2018 04:00:00
¿Y la disculpa a Pepe Cárdenas?
A decir de las imágenes de televisión, su estado de salud no es el mejor. Incluso, es constante la dificultad para hilar ideas y articular palabras. Se trata de Andrés Manuel López Obrador, quien, a pesar de esas dificultades, hizo a un lado soberbia y amor propio para ofrecer disculpas por su talante autoritario, nada democrático y contrario a la libertad de expresión. Se disculpó con Jesús Silva-Herzog Márquez y con Enrique Krauze, luego de que al primero le dijo conservador con careta de liberal y de rechazar la invitación del segundo para debatir sobre liberalismo.

Está claro queuna mano amiga apretó tuercas y colocó tornillos en las ideas de AMLO. Lo simpático es que la disculpa confirma el diagnóstico de que Obrador hace lo necesario, incluso tragar sapos y serpientes, con tal de congraciarse con los votantes. El oportunismo en estado puro.

Pero AMLOpodrá decir misa y engañar a muchos, sin embargo, la disculpa a los intelectuales es apenas una cara del autoritarismo del tabasqueño. ¿Por qué? Porque no basta una disculpa para borrar la repulsión endémica de Obrador hacia libertades fundamentales, como la de expresión.

¿Recuerdan el retrato de cuerpo completo que mostró Andrés el 25 de mayo de 2017, al llamar “calumniador” al periodistas emblema de la pluralidad?
En esa fecha, José Cárdenas cuestionó a AMLO sobre la evidente alianza de Morena con la profesora Elba Esther Gordillo, cuyos operadores políticos respaldaron la candidatura de Morena en las elecciones mexiquenses.

Colérico, Obrador llamó “calumniador” a Pepe Cárdenas. “Ya no sigan calumniando ustedes, te lo digo con todo respeto, o sea, hagan un periodismo independiente distante del poder, cercano al pueblo y digan la verdad, y esto es de manera afectuosa y cariñosa”. Con dignidad, José Cárdenas rechazó el insulto y terminó la entrevista. ¿Y qué creen…? Sí, que el tiempo colocó en su lugar a cada cual.

Hoy, leales a la profesora Gordillo queman incienso a AMLO y hasta arropan a Claudia Sheinbaum, en abierto amorío con Morena. Y es que Fernando González Sánchez, René Fujiwara y Rafael Ochoa Guzmán –yerno, nieto, exlíder del SNTE y títere de Gordillo–, forman parte de las Redes Sociales Progresistas (RSP) de AMLO. La mafia del poder purificada. Tenía razón Pepe Cárdenas. La profesora Gordillo fue aliada de Morena y operó a favor de AMLO desde las elecciones mexiquenses.

¿Calumnia dePepeCárdenas o engaño del candidato presidencial de Morena, Andrés Manuel López Obrador? ¿Un candidato mentiroso? ¿Así quiere ser Presidente? Al tiempo.
09 Febrero 2018 04:00:00
‘Pejeleaks’ ¡no al anonimato!
Para muchos fue una gran noticia. Para otros se trató de la mejor manera de exhibir “las trapacerías” del candidato presidencial de Morena.

Y para los más radicales es la mejor forma “de darle una sopa de su propio chocolate” al candidato López Obrador.

No referimos a un sitio de supuesta información privilegiada bautizado como “PejeLeaks” y que, según sus creadores, difundirá la verdadera “historia negra” de Andrés Manuel López Obrador.

Sin embargo, en la propia exposición de motivos, los autores de “PejeLeaks”, explican que se tratará –la página ya puede ser visitada– de un trabajo cuyos autores permanecerán anónimos.

Como ya se dijo, el anuncio de que habría una página capaz de investigar y revelar todas las “historias negras” detrás de Morena, de su propietario y de sus gerentes, motivó el aplauso de los muchos malquerientes de López Obrador.

Y, en efecto, a simple vista se antoja saludable que periodistas profesionales se dediquen a investigar y difundir las “historias negras” del más aventajado de los aspirantes presidenciales mexicanos.

En efecto el trabajo de la prensa, de los medios y los periodistas es ese, investigar y revelar lo bueno y malo detrás de todas las expresiones del poder; sea el poder político, el poder de los servidores públicos, el poder empresarial, el poder mediático, el poder religioso y los pequeños poderes sociales.

Sí, la noticia de la aparición de los PejeLeaks podría ser una de las mejores noticias en la contienda presidencial del 2018.

Sin embargo, a los creadores, patrocinadores y periodistas detrás de PejeLeaks se les olvida que la difusión de anónimos no es periodismo; que ocultar el nombre y el rostro de quienes crearon, financiaron e investigan las historias que difunde PejeLeaks, no puede ser considerado un periodismo serio, inscrito en los estándares éticos elementales.

Los creadores de PejeLaks argumentan, con razón, que por motivos de seguridad no se revelaran los nombres de quienes están detrás de la iniciativa de PejeLeaks. Se explica que por esas mismas razones –las de seguridad–, el público no conocerá el nombre y el rostro de los periodistas
investigadores.

Sin embargo, ninguna de esas justificaciones, explicaciones y argumentos pueden ser aceptables. ¿Por qué? Porque la difusión de anónimos no es periodístico y porque no le sirve de nada a la democracia la difusión de “materiales periodísticos” elaborados por manos invisibles y en el anonimato.

En efecto investigar temas delicados, asuntos de riesgo o historias negras significan un peligro. Pero también es cierto que ese riesgo es el que cotidianamente corre el periodismo serio y los periodistas que lo practican, sin importar si el trabajo de los PejeLeaks vaya encaminado a las historias negras de Morena o de AMLO; sin importar si ese “esfuerzo periodístico” apunta al presidente Peña o a los precandidatos Anaya o Meade.

Lo grave, lo cuestionable, lo inaceptable para una democracia como la mexicana es que se pretenda justificar el trabajo periodístico anónimo a partir de lo bueno, lo malo o regular que pudiera ser el objetivo a investigar.

No, lo cierto es que iniciativas como el “PejeLeaks” deben ser rechazadas no sólo por los ciudadanos sino por los partidos, los candidatos y por la autoridad electoral.

Y es que los ciudadanos no podemos tolerar investigaciones anónimas, supuestos justicieros o portadores de la verdad que pretendan escudarse en la opacidad, sea que investiguen y/o exhiban al candidato preferido o al más cuestionado de los presidenciables.

Tampoco son tiempos de juicios sumarios salidos del anonimato, sea cual fuera la dirección en la que sean lanzados los anónimos.

Y es que dar carta de naturalización a las “investigaciones secretas” contra tal o cual candidato, partido o ciudadano, es aceptar una versión moderna de los “Comités de Salud Pública” de “dictaduras bananeras” como la cubana, la venezolana, la argentina…

Aceptar, aplaudir y estimular la aparición de los “PejeLeaks” es lo mismo que aceptar las campañas negras lanzadas por López Obrador contra sus adversarios y críticos, es lo mismo que avalar los miles o millones de bots a sueldo lanzados por los hombres de AMLO contra periodistas y críticos; es cometer las mismas fechorías que los promotores de AMLO en redes y digitales.

No, en democracia –y en una no consolidada como la mexicana–, resulta inaceptable y debe ser condenable por ciudadanos, partidos y autoridades, el anonimato en la investigación y difusión de supuestas o reales “historias negras” del candidato o partido que sea.

Y si temen a los pisotones, “que no se metan al baile”. O si no quiere ver fantasmas, “que no salgan de noche”.

Al tiempo.
08 Febrero 2018 04:00:00
¡Sociedad de idiotas!
El tema resulta difícil de tratar y, peor aún, complicado de entender.

¿Cómo entender, por ejemplo, que el partido y el candidato con más negativos, como son los casos de Morena y de AMLO, encabezan las encuestas –para la aspiración presidencial del 2018–, entre una sociedad que se dice harta de los políticos con mala imagen?

¿Cómo entender que, por ejemplo, que el partido y el candidato que han perdonado a ladrones, pillos, matarifes y políticos de la peor estofa, estén a la cabeza de todas las preferencias, en una sociedad que dice estar “hasta la madre” de la impunidad?

¿Cómo entender que políticos nefastas como Manuel Bartlett, Elba Esther Gordillo, René Bejarano, Dolores Padierna y Marcelo Ebrard, entre muchos otros que en sus alforjas cargan un negro historial, resulten purificados sólo por entrar a las filas de Morena y por recibir la bendición de Andrés Manuel López Obrador, mientras la sociedad sólo aplaude y ve hacer y pasar?

¿Cómo entender que un político nada democrático, autoritario al extremo, con claros tintes dictatoriales, que llamó “Pirruris” a casi un millón de manifestantes contra su mal gobierno en el DF, que impuso al matarife Abarca como alcalde de Iguala, sea el político que encabeza las encuestas y las preferencias?

¿Cómo entender que un político que tiene más de 10 años sin trabajar, que lleva una década sin pagar impuestos, del que nadie sabe de dónde obtiene recursos millonarios para la manutención de una numerosa prole, sea el político que más aceptación tiene entre el electorado?

¿Cómo entender que la izquierda mexicana y que un partido político como Morena haya pasado del culto a Cuauhtémoc Cárdenas –el dos veces candidato presidencial y constructor del PRD–, al culto a Cuauhtémoc Blanco, el patán golpeador de mujeres que brilla por su ignorancia? ¿Y cómo entender que luego de ese salto al vacío –el impensable salto de Cárdenas a Blanco–, esa dizque izquierda sea la más votada?

¿Cómo entender que luego de uno de los peores gobiernos en la capital del país, como el de López Obrador, exista la posibilidad de que de la mano de Obrador, su preferida a pesar de graves corruptelas, tenga posibilidades de convertirse en jefa de Gobierno de la capital?

¿Cómo entender que periodistas inteligentes e intelectuales reputados sigan aplaudiendo a López Obrador, a pesar de su desprecio a la prensa, de su repudio a la inteligencia y al intelecto, de su fobia a la educación de calidad, de su “chaparra” preparación, de su odio hacia los críticos de sus disparates y de su rechazo a libertades fundamentales en democracia?

¿Cómo entender que el segundo lugar en las encuestas lo ocupe un candidato como Ricardo Anaya, de muy escasa experiencia en el servicio público, sin ningún referente político, incapaz de sembrar en la conciencia colectiva de los votantes una idea que se recuerde y que –en cambio– lleva meses tratando de explicar sus pillerías, desfalcos, manejo de dinero turbio y enriquecimiento inexplicable?

¿Cómo entender que un mentiroso profesional como Anaya, que llegó al puesto gracias al engaño, la mentira y la deshonestidad, ocupe la segunda posición en las encuestas?

¿Cómo entender que la izquierda del PRD, esa que logró sacudirse a AMLO y que sobrevivió a sus intentos destructivos, haya cometido suicidio político en una alianza con Ricardo Anaya y con el PAN, que representan todo aquello contra lo que luchó el PRD, contra lo que nació y contra lo que sus padres fundadores emprendieron un largo camino a la revolución democrática de las conciencias?

¿Y cómo entender que el candidato que no tiene cola que le pisen, que no milita en el PRI, que es un candidato ciudadano, que tiene la mejor preparación, la mayor capacitación para gobernar, el mayor reconocimiento de empresarios e inversionistas, se encuentre en tercer lugar, en la cola de las preferencias?

Sin duda que asistimos a un paradigma en donde la tambaleante democracia mexicana puede ser destruida con las armas y los instrumentos de la propia democracia. Sin duda que podríamos estar en el umbral del fin de la democracia mexicana.

Algunos dicen que la preferencia por AMLO –y la culpa de la debacle potencial–, se debe al hartazgo de los mexicanos por el PRI. Ante esa premisa se impone otra pregunta aún más elemental.

¿Por qué AMLO encabeza las encuestas si es el representante de lo peor del PRI y si ha reunido en Morena a lo más cuestionable del PRI, del PAN y del PRD?

El problema, entonces, no son los buenos o los malos candidatos, los malos o los peores políticos y tampoco los pingües negocios familiares llamados partidos políticos.

El problema parece estar en la sociedad. ¿La mexicana es una sociedad de idiotas?

Al tiempo.
06 Febrero 2018 04:00:00
Anaya, el retrato
Con una buena dosis de ironía, los estrategas del PRI utilizaron un discurso de Ricardo Anaya –en el que elogia sin límite cualidades y capacidades de José Antonio Meade–, para sugerir que hasta el candidato de la alianza PAN, PRD y MC “sabe que el PRI ganará” la elección presidencial.

En el mensaje, difundido en redes a manera de spot –titulado “Esto piensa Anaya de Meade”–, el expresidente del PAN aparece empeñado en elogiar sin límite al que en ese momento era su aliado y amigo.

Por eso, Anaya dice que Meade “es un mexicano del que nos sentimos profundamente orgullosos”, “de los poquísimos mexicanos que han ocupado tres secretarías de Estado”, “el único habiendo participado en dos gobiernos emanados de distintos partidos políticos” y por eso “no nos sorprende porque es una consecuencia, sí de su preparación de su solidez técnica”.

Y remata con el elogio de elogios a Meade: “pero es, sobre todo, una consecuencia natural de su verticalidad y de su extraordinaria calidad humana”.

¿Habían imaginado a Anaya en tal nivel de admiración? Lo cierto es que luego de escuchar lo anterior, cualquiera podría decir que Anaya no es candidato presidencial y que el verdadero aspirante a Los Pinos se llama José Antonio Meade, actual candidato presidencial del PRI.

Pero antes de continuar, obliga la primera pregunta: ¿Por qué hace cuatro años –fecha del mensaje elogioso a favor de Meade–, Ricardo Anaya parecía enamorado político de Meade?

En la respuesta a la interrogante anterior está el misterio detrás de la meteórica carrera de Anaya. ¿Y cuál es ese misterio?

Todos lo conocen con el feo nombre de “lambisconería”, mientras que en política lo motejan como “el cultivo yucateco”.

Pero resulta que el único antídoto posible a la fea “lambisconería” y al “cultivo yucateco” es la inteligencia del que no se deja cortejar por el elogio interesado.

Lo cierto es que Anaya llegó a donde llegó –en sólo cinco años–, porque tiene “un doctorado en lambisconería” y “cultivo yucateco”. Desde sus tiempos de joven militante del PRI y luego del PAN, en su natal Querétaro, Anaya conseguía todo con el elogio y la sumisión. El fin justifica los medios.

Y es que en tanto diputado federal y jefe de la bancada del PAN en San Lázaro, Ricardo Anaya fue aliado del gobierno de Peña Nieto hasta niveles de abyección –como lo muestra el video–, con tal de lograr sus objetivos: escalar hasta los primeros niveles de la política.

Está claro que el Ricardo Anaya del video y del discurso era el diputado federal del PAN que aplaudía al gobierno de Peña Nieto y a su gabinete; el mismo que aprobó y aplaudió todas las “reformas estructurales” y el mismo que hoy dice pestes del gobierno de Peña.

Lo revelador del video en donde Ricardo Anaya elogia sin límite a Meade, no es el elogio sin freno –de suyo penoso–, sino que Anaya queda exhibido como lo que siempre ha sido: un trepador político capaz de tragar sapos y serpientes para subir peldaños de poder.

En resumen, el de Ricardo Anaya en donde elogia a Meade, es el retrato de la política mexicana: retrato del servilismo, la abyección, de la lambisconería, la falta de principios y valores; es el retrato de la decadencia política a niveles “de la chimoltrufia”; de los políticos “que así como dicen una cosa, dicen lo contrario”.

Pero también es evidente que el Anaya elogioso de Meade, era el político que estaba lejos de imaginar que poco tiempo después tendría en sus manos “el premio gordo de La Lotería”.

¿Y cuál fue ese “premio gordo”?

Todos lo saben, la presidencia nacional del PAN, primero como interino de Gustavo Madero y luego como presidente electo, desde donde se apoderó de la candidatura presidencial mediante la compra de conciencias a través de los recursos millonarios que manejó a su antojo, gracias a la Secretaría de Hacienda.

Y es que, por si no lo sabían, el entonces diputado federal del PAN y jefe de los diputados azules promovió la entrega discrecional a los partidos políticos, de miles de millones de pesos etiquetados en el llamado Ramo 33.

Es decir, diputado de todos los partidos aprobaron una iniciativa en la que cada uno de ellos recibe 20 millones de pesos para gestión en su distrito. Y como jefe del PAN, Anaya utilizó para su beneficio los miles de millones de pesos del Ramo 33 –a través de los llamados “moches”–, para comprar conciencias en el PAN, para callar opositores y para asegurar lealtades.

Por eso el elogio sin límite a Meade, el mismo que hoy combate.

Anaya es retrato de lo más corrupto de la clase política.

Al tiempo.
05 Febrero 2018 04:00:00
‘¡Con dinero baila el perro!’
Dice el refranero político: “En política, es barato todo lo que se resuelve con dinero”.

Dice el refranero popular: “Con dinero baila el perro”.

Y dice “la mala leche” de las redes: “La boca del político siempre se cierra con un billete”.

Cualquiera que haya sido el caso, vale la referencia a propósito de la peculiar solución político-económica que encontró el Gobierno federal al conflicto de la supuesta persecución presupuestal contra el Gobierno de Chihuahua.

Y es que no sabemos si se trató de una estratagema bien pensada y diseñada “por nota” o de una respuesta desesperada del Gobierno federal.

Lo cierto, sin embargo, es que la percepción que flota en el ambiente es que con un billete de 900 millones de pesos le cerraron la boca al gobernador Javier Corral y –al mismo tiempo–, se probó que tanto la justicia como el Mandatario estatal, tienen precio.

Como saben, el Gobernador de Chihuahua denunció una supuesta persecución presupuestal del Gobierno federal en respuesta –según dijo–, a que su Administración emprendió una purga contra los corruptos del PRI en Chihuahua.

Y es que a través de su “fiscal carnal” –grosera manipulación del Poder Judicial estatal–, Javier Corral montó una persecución contra Manlio Fabio Beltrones, expresidente del PRI, a través de la detención de Alejandro Gutiérrez, exsecretario general adjunto del mismo partido tricolor, a quien se imputó el supuesto desvío de recursos públicos con fines electorales.

El escándalo llegó a niveles dictatoriales cuando se denunció que Alejandro Gutiérrez había sido torturado por el Gobierno de Chihuahua –para inculpar a otros líderes del PRI–, y cuando el gobernador Corral inició una feroz persecución contra la prensa local y nacional crítica de su gestión.

En medio de esa crisis política, de seguridad y gobernabilidad –y ante los más elevados niveles de violencia que ha vivido Chihuahua–, el gobernador Corral estiró la cuerda al máximo al iniciar una supuesta “caravana de la Dignidad” para exigir que el Gobierno federal le entregara 900 millones de pesos y que no obstaculizara la detención de César Duarte, exgobernador de Chihuahua.

En los hechos, “la caravana” fue un vulgar chantaje político, electoral y económico y, al mismo tiempo, parte de la campaña del precandidato Ricardo Anaya, contra el Gobierno federal y contra el PRI.

Repentinamente, la noche del pasado sábado, el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, y el gobernador Javier Corral, firmaron un acuerdo que incluye la entrega de 900 millones de pesos al Gobierno de Chihuahua, a cambio de que el gobernador Corral accediera a trasladar a Alejandro Gutiérrez a una prisión federal, en tanto la Federación acelera la extradición de César Duarte.

En pocas palabras, el Gobierno federal encontró una solución al conflicto con el Gobierno de Chihuahua que pasa por la exhibición pública del chantaje y por la confirmación de que tienen precio el Gobierno de Chihuahua y su Gobernador.

¿Qué no es ese tipo de impunidad y de chantajes lo que cuestiona el candidato Ricardo Anaya? ¿Qué debemos entender luego de ese desenlace?

1.- Que, en efecto, “con dinero baila el perro”, que es cierto que “en política es barato todo lo que se resuelve con dinero” y que “la boca de un político se cierra con un billete”.

2.- Queda exhibido que, en efecto, el gobernador Javier Corral montó un chantaje político electoral en donde lo último que importa es castigar la corrupción y a los corruptos.

3.- Y es que a cambio de 900 millones de pesos, Corral se olvidó de los corruptos y de las corruptelas. ¿Por qué? Porque al más puro estilo dictatorial, entregó a un supuesto “pez gordo” del PRI, con lo que olvidó el origen de su protesta, la gritería, la caravana y hasta el gasto millonario del dinero público para el circo.

4.- Y resultó de tal eficacia la estratagema diseñada por la Secretaría de Gobernación que hasta los aliados mediáticos de Javier Corral denunciaron la claudicación del Gobernador de Chihuahua, que no significó otra cosa que impunidad y poner precio a la justicia.

5.- Curiosamente “la solución” al conflicto de Chihuahua se produjo al tiempo que uno de los medios aliados de Andrés Manuel López Obrador –el semanario Proceso–, hizo revelaciones escandalosas sobre un presunto desvío de dinero publico por parte de Ricardo Anaya, el candidato de la alianza PAN, PRD y MC.

6.- Y por casualidad, el PRI difundió –a manera de spot–, un discurso de Ricardo Anaya en el que elogia sin freno a José Antonio Meade.

¿Y la crisis de violencia e inseguridad que vive Chihuahua?

¡Les vale madre!

Al tiempo.
04 Febrero 2018 03:00:00
Migajas a Marcelo y Monreal!
Cualquiera habría imaginado que por el peso específico de los nombres y por la relevancia de su pasado, el dueño del negocio familiar les habría ofrecido un encargo de mayor jerarquía.

Sin embargo, no están en el Gabinete imaginario, tampoco son parte de la codiciada coordinación de campaña y menos ocuparán responsabilidades en las zonas geográficas y políticas de relevancia.

Más bien parece que los quieren lejos de las decisiones y, por eso, los mandaron a una zona gris, en donde el pasado de los dos personajes no cause daño a la imagen y al proyecto del patriarca, del dueño de vidas y carreras políticas, dador de oportunidades y aspirante a la mayor lotería sexenal.

El primero, Marcelo, fue de los preferidos en el pasado, al grado de que estuvo a punto de disputar la aspiración presidencial en la contienda de 2012. El segundo, Monreal, amagó con disputar al patriarca la segunda posición más relevante –la capital del país–, luego de la lotería presidencial.

Sin embargo, ni Marcelo ni Monreal tuvieron agallas para cumplir con las reglas del “parricidio político”, lo que los habría llevado “a los cuernos de la luna”. En su momento, a los dos “les dio frío” enfrentar al mesías.

Y es que durante el breve tiempo de la posible rebelión, a Marcelo y a Monreal les lanzaron todos los anzuelos posibles. Incluso, al zacatecano hasta le ofrecieron la secretaría de Gobernación.

Al final, no les cumplieron. A los dos los “doblaron” y punto.

Lo curioso es que tanto Marcelo como Monreal fueron enviados al frío político del norte, a picar piedra y a formarse en la fila de la meritocracia.

Y si lo dudan, hasta hoy nadie ha sido capaz de explicar lo que significa el cargo de coordinadores electorales que les asignó el mesías, tanto a Marcelo como a Monreal en una decena de entidades en donde poco o nada podrán hacer. ¿Por qué?

Porque en muchas de esas entidades la rebelión en Morena no ha sido contenida ni por el peso de “Andy”, primogénito del patriarca y actual gerente de Morena.

Lo cierto es que en Morena todos saben que los nombramientos de Marcelo y Monreal son lo más parecido a migajas; parte del circo mediático para engañar a la opinión pública, por un lado, y para mantener entretenidos los potenciales rebeldes, por el otro. Y es que los sabios de la política saben que “el peor enemigo de un político es otro político en el desempleo”.

Por eso, el patriarca mantiene ocupados a Marcelo y a Monreal.

Es decir, el patriarca usa a los políticos para el lucimiento y la foto y nunca más se ocupa de ellos. Son políticos dese-chables; ¡usar y tirar!

Al tiempo.
02 Febrero 2018 04:00:00
¡Venezuela apoya a Obrador!
No es nueva la versión de que el Gobierno dictatorial de Nicolás Maduro, en Venezuela, intenta “meter la majo” en las elecciones mexicanas, a favor de un candidato: Andrés Manuel López Obrador. Además, algunos de los leales de AMLO y pilares del partido Morena –como Yeidckol Polevnsky, René Bejarano, Dolores Padierna, Héctor Díaz Polanco, Gerardo Fernández Noroña y Alberto Anaya, dueño del PT– son probados adoradores del dictador Maduro de Venezuela. Pero acaso podamos estar asistiendo a la prueba irrefutable de que, en efecto, la dictadura de Maduro ya metió la mano a las elecciones mexicanas. Pero juzguen ustedes.

En redes sociales circula un video en donde el supuesto diputado a la Asamblea Nacional de Venezuela, Rafael Ramírez Colina denuncia el “uso indiscriminado” de recursos de Venezuela para el supuesto financiamiento de la campaña presidencial del mexicano Andrés Manuel López Obrador.

El diputado Ramírez Colina hace referencia a un “boletín especial”, fechado en Caracas, el 21 de diciembre de 2017 por el Partido Socialista Unido de Venezuela –que es el partido oficial–, en el que se establecen las prioridades políticas de la dictadura venezolana, respecto a las elecciones presidenciales mexicanas. Y, en efecto, el documento en cuestión establece que una de las prioridades de la dictadura venezolana sería el apoyo a la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador, quien una vez en el poder podría establecer “un poder vertical y centralista”. Es decir, una copia de Venezuela. Dicho documento existe y se puede obtener de la página del propio partido oficial, PSUV, de donde obtuvimos la siguiente transcripción.

“Ante las intensificaciones injerencistas e intervencionistas contra Venezuela durante el 2017, el país respondió con medidas soberanas en favor de consolidar la estabilidad de la patria y del bienestar de todo su pueblo, como el retiro de Venezuela de la OEA…

“En ese sentido, el actual mandatario venezolano, Nicolás Maduro Moros, recibió de manos del diplomático Roy Chaderton, un informe detallado de lo que serían sus recomendaciones para alcanzar alianzas con un nuevo gobierno de México para el 2018 de cara a las elecciones presidenciales en ese país norteamericano fronterizo con los Estados Unidos, principal gobierno imperial que arremete constantemente contra la revolución bolivariana.

“Uno de los objetivos de esta alianza, es la de evitar el bloqueo económico internacional que actualmente aplican contra la patria de Bolívar. En el referido informe que ya está en poder del Presidente Maduro, se destaca como un factor clave para la revolución en el país azteca, a Andrés Manuel López Obrador, principalmente por su aparente fortaleza, carácter y capacidad para conquistar el voto popular, pueden convertirlo en el presidente de México pero también en un gran aliado para el gobierno de Venezuela frente a los pueblos de América, lo que podría convertirlo en un activo presidente de izquierda con gran influencia en la escena internacional.

“Conjugar políticas internacionales con el gobierno de México teniendo a la cabeza un presidente como López Obrador, haría factible estructurar el Estado mexicano bajo un esquema vertical y centralizado totalmente democrático porque goza de legitimidad electoral, aunque eso implique querencias y rechazos dentro de la polarización de fuerzas en ese país norteamericano.

“Por otra parte se puede ofrecer apoyo desde Venezuela para facilitar el desarrollo de una campaña sin limitaciones algunas y así garantizar una certera victoria de AMLO y el partido MORENA. A la fecha se han adelantado algunos encuentros con una comisión de enlace naciente, a la cabeza de Héctor Díaz Polanco como principal aliado dentro de MORENA.

“AMLO debe insurgir (insurreccionarse) contra el poder neoliberal que ha hecho de México un país en descomposición, empobrecido, con una vergonzosa historia de violaciones de derechos humanos y de corrupción masiva, debe dignificar a todos los mexicanos, en especial a los más pobres, a los explotados, y excluidos de siempre. Necesario convertirse en un constructor de instrumentos para la liberación”.

Hasta aquí el texto. ¿Qué significa todo lo anterior? ¿Es real el citado documento? ¿Por qué el Gobierno de México no ha dicho nada? ¿Por qué, en su caso, la cancillería mexicana no ha desmentido la versión de que el Gobierno del dictador Nicolás Maduro mete las manos en las elecciones mexicanas y propone una insurrección de López Obrador? ¡No es juego el interés ruso y venezolano en la destrucción de la democracia mexicana!

Al tiempo.
01 Febrero 2018 04:00:00
¡Los cañonazos de AMLO…!
Seguramente muchos recuerdan dos de las más celebradas ocurrencias del entonces presidente Álvaro Obregón y que, hoy, son parte de la picaresca de la política mexicana.

La primera, cuando dijo que sería el presidente más honesto… “porque sólo tengo un brazo para robar”.

Y, la segunda –y celebrada aún en nuestros días–, es la epítome de la corrupción: “Nadie aguanta un cañonazo de 50 mil pesos”. Claro, 50 mil pesos de aquellos tiempos.

Y viene a cuento el ejercicio memorioso porque a lo largo del tiempo “los cañonazos” de dinero y/o en especie –mediante puestos públicos–, se convirtieron en la metodología privilegiada para cooptar adversarios, para comprar conciencias, para adquirir lealtades y, en suma, para corromper.

¿Quién recurre hoy a esa modalidad de corrupción, ante los ojos de todos, de manera abierta, cínica y hasta lo festeja como si se si tratara de una cualidad democrática?

Todos conocen al partido y al dueño del partido. El primero se llama Morena y el segundo responde al nombre de Andrés Manuel López Obrador.

Pero, en realidad, la cooptación y compra de conciencias no es exclusiva de Morena, aunque es cierto que el partido de López Obrador es el que con mayor intensidad acude “al supermercado de la política” para comprar figuras, liderazgos y hasta personalidades.

El caso también se puede ver en el PRI, en el PAN y en el PRD; en realidad en todos los partidos, sobre todo cuando se trata de partidos con potencial para ganar y paras repartir puestos públicos.

Sobre el tema, hace horas, el exjefe nacional del PAN, Germán Martínez reveló una verdadera joya de “la forma y el fondo” que utiliza López Obrador, para estimular la cooptación, la traición y la deslealtad.

Como saben, Germán Martínez es uno de los políticos –en retiro– con la más sólida educación y con los principios mejor colocados. En realidad es un ideólogo del PAN y uno de los demócratas más acabados.

Acaso por ello, Andrés Manuel López Obrador invitó a Germán Martínez a ocupar el puesto de “Fiscal General de la República”, invitación que el michoacano rechazó según explica en su más reciente artículo de Reforma.

En un texto sin desperdicio, Germán Martínez se dice sorprendido por la invitación, además de que no guarda elogios para López Obrador, a quien coloca con mejor preparación y mejor conocimiento de México que el expresidente Fox. Al guanajuatense lo pendejea y se dice arrepentido de haberlo apoyado.

Escribe Germán Martínez: “La labor política exitosa genera confianza y toca las puertas primordialmente a indecisos o rivales. Andrés Manuel lo hizo conmigo: conversamos con su hijo y otros personajes. Mi sensación de esas pláticas es de franqueza y “ganas de ganar”.

“Quizás soy ingenuo después de nueve años fuera de la tarea política (en 2009 renuncié a la presidencia del PAN y no he vuelto a ocupar cargos públicos). No percibí dobleces ni simulaciones, a cada pregunta volvía una respuesta amable, puntual, razonable. Recuerdo de mi primera entrevista: “porque me invitan a mí”. “Porque queremos gobernar… no dividir al país”.

Luego el exjefe del PAN se dice devote de Unamuno y, por ello, dice mantener las dudas sobre López Obrador. Casi al final del texto, Germán Martínez se pregunta si López Obrador lo puede engañar a él o si engaña a todos. Y el propio Germán responde que sí, que López Obrador puede estarlo engañado a él y puede estar engañando a todos.

Lo cierto, sin embargo, es que la historia confirma a López Obrador como un “engañabobos”. Engañó a Cuauhtémoc Cárdenas, engañó a todos en el diario La Jornada; engañó a “Los Chuchos”, engañó a muchos de sus leales que hoy hablan pestes de él, como Guadalupe Loaeza; engaña cotidianamente con encuestas falsas, con cifras de su gestión en el DF que son mentira, engaña con el desfalco de los segundos pisos, engaña al ocultar que “cobró el diezmo” a miles de trabajadores del GDF para obtener dinero para su causa y, sobre todo, ha engañado durante muchos años con mentiras sobre el fraude, La Mafia del Poder y el supuesto perdón a infieles que entran a su redil.

Pero lo importante no es si Germán Martínez cree o no en López Obrador, tampoco si López Obrador lo engaña a él o engaña a todos. No, lo verdaderamente importante es la revelación de la metodología empleada por López Obrador para despertar la codicia de los políticos.

¿Y cuál es esa metodología?

Los cañonazos al estilo de Álvaro Obregón.

Así como AMLO tentó la codicia de Germán Martínez –quien resistió el apetitoso cañonazo porque es un político de una sola pieza–, así Obrador derrite casi a cualquiera.

¿Ya entendieron por qué se doblan la mayoría de políticos basura que tenemos en México? ¿Ya entendieron la corrupción moral de AMLO?

Al tiempo.
31 Enero 2018 04:00:00
¡Son 32 mil casos como ‘Marcos’!
El del joven Marco Antonio es una reproducción en sepia –o si se quiere una copia burda–, del grosero manoseo político electoral del caso de los 43 de Ayotzinapa.

Es decir, un desaparecido –que en este caso terminó aparecido–, unos padres que juegan al martirologio para sacar raja económica –el pago por el circo en el juego del bufón–, un abogado “engañabobos” que busca sus tres minutos de fama y unos políticos que ya tienen un mártir en construcción.

El problema, sin embargo, es que nadie ha sido capaz de decirle a los ciudadanos –esos a los que todos quieren engañar en las redes–, que el caso de “Marco Antonio” no es una excepción, sino que es un engaño con fines político electorales.

¿Y por qué es un engaño político?

Elemental, porque en todo el país existen por lo menos 32 mil casos como el de Marco Antonio –jóvenes desaparecidos, hombres y mujeres, que a nadie importan–, a los que nadie atiende, ninguna ONG pela y, sobre todo, a los que ningún medio de comunicación abre espacio como lo hicieron en el caso de Marco Antonio.

Por eso, todos estamos obligados a las preguntas elementales. ¿Por qué esa grosera discriminación social y mediática? ¿Por qué todos decimos que estamos preocupados por el caso de Marco Antonio, cuando son más de 32 mil los “Marco Antonio” desaparecidos en todo el país, a los que no atendemos, no nos importan y por los que nunca realizaremos una marcha, una protesta, una movilización y menos un reclamo mediático?

Por eso debemos volver a preguntar. ¿Por qué ningún partido político, ninguna ONG, ninguna de las oportunistas agrupaciones de la cínica “sociedad civil organizada” se preocupa por dos, tres, 200, dos mil, 20 mil desaparecidos como Marco Antonio?

Por si no lo sabían, en México hay un total de 32 mil 277 personas desaparecidas hasta 2017, de las cuales el 73.7% son hombres y el 26.3% son mujeres. Llama la atención que de esta cifra, una gran mayoría, el 41% son jóvenes que tienen entre 15 y 29 años. ¿Por qué nos ocupamos de no y los otros miles a nadie importan?

La repuesta a las anteriores interrogantes todos la saben. Porque el de Marco Antonio es un caso político electoral, un montaje con fines electoreros y del cual los padres del joven tendrán jugosas ganancias.

¿Qué habría pasado si el caso de Marco Antonio no hubiese sido “tripulado” por lo barones de las mafias político electorales? Hoy nadie conocería a Marco Antonio, como lo conocemos todos.

Pero tampoco nadie sabe que en las calles de Ciudad de México hay más de 6 mil indigentes concentrados en 440 puntos de los lugares más emblemáticos de la capital del país.

¿Quién se ocupa de esos ciudadanos, de esos mexicanos sin empleo, sin futuro, sin vida, a los que la sociedad debe todo y el Gobierno nada ha resuelto? ¿Quién atenderá a esos mexicanos en situación de calle y de muerte?

¿Cuántos periodistas, cuántas ONG, cuantos vulgares representantes de la “sociedad civil organizada” están cerca de los desaparecidos de los que nadie se ocupa, a los que nadie atiende?

Por si lo no saben, cerca de cuatro ciudadanos en situación de calle, deambulan en las principales ciudades del país, mientras que otros tantos viven en albergues públicos y privados.

Por otro lado, ¿a quién importa la cifra de muertes en el Metro, por razones de desesperación y suicidio?

Dicha cifra está en focos rojos, pues en comparación con 2016 aumentó considerablemente. Es decir, en 2016 hubo entre 35 y 40 muertos por suicidios en el Metro y en 2017 el portal Letra Roja ha registró 64 muertos.

A su vez, un informe del Instituto Nacional de las Mujeres reveló que en 2017 se cometieron 12 mil 811 casos de muertes de mujeres con presunción de homicidio. Por eso es el año más violento para las mujeres.

En Veracruz, por ejemplo, se hallaron 343 fosas clandestinas durante 2017. En esas fosas había más de 225 cadáveres, además de 335 cráneos y más de 30 mil fragmentos humanos. ¿A quién le importa ese porcentaje de muerte?

Está claro que el caso de Marco Antonio es dramático. Es evidente que se trata de un caso que merece toda la atención social y mediática. No hay duda que las instituciones están en situación de deuda.

Sin embargo, también es cierto que se trata de un caso extremo en donde la sociedad toda tiene una gran dosis de culpa; es un caso en donde las redes y los digitales deben ofrecer una disculpa.

Es decir, en el caso de Marco Antonio asistimos a un montaje en el que los medios tienen –tenemos–, una dosis importante de culpa.

¿Hasta cuándo?

Al tiempo.
30 Enero 2018 04:00:00
¡Quieren un muerto…!
Sin duda que merece un aplauso esa porción social preocupada por el paradero de un joven preparatoriano, como Marco Antonio.

Sin duda, se reconoce que ONG y grupos de la llamada “sociedad civil organizada” se movilicen para exigir a la autoridad –sea de CDMX, sea mexiquense– la aparición con vida de cualquier ciudadano.

Más aún, resulta alentador que un desaparecido sea buscado por muchos que se dicen preocupados por la presunta detención ilegal a partir del supuesto delito de robo. En efecto, todo abuso de autoridad merece la atención de toda la sociedad.

Incluso es aleccionador que los medios de todo el país –prensa, radio, televisión, digitales y redes– se hayan volcado y lanzado sus poderosos reflectores a favor de la búsqueda de un desaparecido, cualquiera que sea su nombre.

Sin embargo, el caso Marco Antonio tiene muchas otras caras; la cara de la “sociedad basura”, la cara del oportunismo y –sobre todo– la cara del vulgar manoseo político-electoral de los mismos de siempre; políticos que todo lo pudren, en especial cuando se trata de obtener raja político electoral. Por eso las preguntas.

¿De verdad la sociedad está preocupada por un desaparecido? ¿Por qué, entonces, nadie ha marchado gritado y se ha manifestado a favor de miles de mujeres y hombres desaparecidos durante décadas?

¿No será que “la sociedad basura” sale sólo cuando existe raja política y cuando buscan sus tres minutos de fama? ¿No será que la fiebre electoral exalta una mentirosa preocupación social?

Pero la farsa de “la sociedad basura” –esa sociedad de doble moral y de preocupación de temporal– es sólo una parte.

Por ejemplo, resultó de náusea que políticos de Morena en CDMX, como Pablo Moctezuma Barragán –delegado de Azcapotzalco– no sólo “se haya colgado” del caso, sino que, en el extremo del oportunismo, se haya mostrado urgido por “encontrar muerto” al joven, a pesar de que la detención y supuesta desaparición ocurrió en la delegación que mal gobierna Moctezuma Barragán, por cierto, adorador del dictador de Corea del Norte.

Está claro que Morena, el PT y el PES están urgidos de un mártir que –una vez conseguido– se traduciría en votos. ¿Y por qué un mártir? Elemental, porque les urge un muerto para cobrar venganza contra Miguel Mancera.

Y si lo dudan, basta recordar que asistimos al segundo intento de construir ese mártir con bandera electoral. El primer caso se produjo cuando, luego de un choque vandálico entre militantes del PRD y Morena, la muerte de una mujer quiso ser usada para convertirla en la mártir “de la causa” electoral de Morena. Sin embargo, la hija de la mujer muerta desmintió la farsa montada por Morena.

Pero tampoco termina ahí el circo mediático armado en torno al joven desa-parecido quien, por cierto, sí era ladrón y tiene serios problemas de adicciones.

Y es que resultó no sólo grosero, sino grotesco, que en pocas horas el caso de un detenido y luego desaparecido –en realidad detenido en dos ocasiones y en las dos liberado– se haya convertido en causa nacional.

Lo cierto es que vivimos “tiempos de canallas”. ¿Por qué? Porque todos los días, en todo el país, desaparecen decenas de jóvenes –hombres y mujeres– que, a pesar del peregrinar de sus padres y familiares, a nadie importan, además de que no merecen la preocupación de ONG, tampoco de la oportunista “sociedad civil organizada” y menos de los medios.

¿Por qué el caso de Marco Antonio se convirtió en golpe mediático? Por eso, porque los tiempos político-electorales son “tiempos de canallas” y porque ningún partido político rechaza un mártir para llevar agua a su molino.

También, por eso redes y digitales enloquecieron con la difusión de noticias falsas y bulos sembrados de manera criminal, como el mensaje del usuario de Twitter @guruchuirer, quien informó que el “cadáver” de Marco Antonio había sido hallado en el estanque de Amealco, y que había sido “torturado, violado, calcinado”, además de que “le cortaron los genitales”. La información fue falsamente atribuida al portal de noticias de Carmen Aristegui.

¿Quién se beneficia de un circo como el que hicieron crecer las redes y las digitales y al que se volcaron de manera poco profesional muchos medios?

¿Quién, en tiempos electorales, fabrica y financia circos como ese y bulos como los que se movieron en torno al escándalo?

Podrán decir misa, pero también falló el segundo intento por fabricar un mártir que sería lanzado contra el Gobierno de CDMX. Y muchos podrán odiar a los policías capitalinos, pero aquí también hicieron los que debían, a pesar del odio sembrado contra la policía. Al tiempo.
29 Enero 2018 04:00:00
‘¡Hasta la madre de CDMX!’
Como saben, el PRI fue echado de la capital del país en la primera elección democrática del entonces DF. Es decir, que desde 1997 la CDMX es gobernada por las llamadas izquierdas.

Pero la llegada del PRD al DF no sólo se explica por las nuevas reglas democráticas o por la naciente voluntad de cambio en la capital. No, la alternancia y la caída del PRI se deben a la conjunción de factores de cambio conocidos como “alineación astral”.

¿Y cuál fue esa alineación?

El factor detonante fue un Gobierno federal comprometido con la alternancia, como el de Ernesto Zedillo, que diseñó reglas electorales confiables y aceptadas por todos, para dar paso a la democratización nacional.

El segundo factor fue el cansancio social producto de cuestionables gobiernos del PRI en la ciudad capital, que eran producto de la designación del presidente en turno. Es decir eran “regentes”, lo más parecido a virreyes.

Pero el factor determinante fue la esperanza social por el naciente PRD –un partido nuevo y de izquierda–, que pronto se convirtió en poderosa fuerza política surgido de la unificación de las izquierdas y que llevó como su primer candidato a jefe de gobierno en el DF al mítico Cuauhtémoc Cárdenas.

Sin embargo, a pesar de la alternancia, de la caída del PRI y de la primera elección democrática, la capital siguió en manos del viejo PRI. ¿Por qué?

Porque el primer jefe de gobierno electo en un proceso democrático en el DF fue el expriista Cuauhtémoc Cárdenas, quien más que un partido democrático encabezó un PRD caudillista, clientelar y populista.

Luego vino una de las peores gestiones en la capital –diagnosticada así por expanistas como Gabriela Cuevas–, la de Andrés Manuel López Obrador, quien endureció el caudillismo y la antidemocracia, a niveles de mesianismo.

Es decir, que a la vuelta de los años no pocos capitalinos concluyen que el proceso de alternancia y salida del PRI del DF, en realidad fue un retroceso a los peores tiempos del PRI.

Y esa percepción la confirmó la llegada de Marcelo Ebrard al Gobierno de la Ciudad de México, otro priista de cuestionable gestión que, para salvar la hegemonía de las llamadas izquierdas en Ciudad de México debió impulsar a un ciudadano no partidista, como Miguel Mancera.

Lo curioso –y trágico a la vez–, es que a 21 años de la gesta casi heroica de echar al PRI del poder, en la capital del país buena parte de los capitalinos están de nueva cuenta “hasta la madre” de malos gobiernos y peores gobernantes de las llamadas o mal llamadas izquierda.

Lo peor es que para 2018 los partidos de las izquierdas proponen más de lo mismo, a pesar del hartazgo ciudadano.

Y es que candidaturas como las de Claudia Sheimbaun y Alejandra Barrales –de Morena y de la alianza PRD, PAN y MC, respectivamente–, son producto del mismo establo político y no representan alternativa alguna.

¿Cuál será el cambio o cuál la diferencia de un gobierno encabezado por la señora Sheimbaun o por su excompañera de partido, Alejandra Barrales?

¿Es posible suponer que harán gobiernos diferentes dos mujeres que tienen el mismo origen ideológico y partidista?

Por ejemplo, a la señora Sheimbaun la persiguen escándalos de corrupción como los segundos pisos del periférico, además de que es producto del gobierno de AMLO en el DF y que nunca ofreció resultados positivos, más allá del discurso mentiroso.

A su vez, Alejandra Barrales también surgió del establo político de Martí Batres, uno de los incondicionales de AMLO. Barrales es un producto puro de la izquierda clientelar, autoritaria, caudillista y nada democrática y tiene poco que presumir, pues también la persiguen escándalos de corrupción.

Lo cierto es que en la capital del país la única alternativa de cambio se llama Mikel Arriola, el candidato no partidista que competirá por las siglas de la alianza PRI, PVEM y Panal.

Y es que el exdirector del IMSS es la segunda generación de candidatos ciudadanos en la capital –la primera la encabezó Miguel Mancera–, que llega a la competencia sin filiación partidista, sin ataduras de un partido y sin los amarres de un grupo político.

Mikel Arriola no es producto del PRI, tampoco del PAN y menos del PRD o de Morena; “Miguel” –traducción al castellano del catalán Mikel–, lleva en sus alforjas una carrera de éxito y, sobre todo, no tiene cola que le pisen.

La terca realidad señala que Mikel Arriola es la única carta para una verdadera alternancia en la capital, la carta de quienes están “hasta la madre” del PRD y de Morena en la CDMX.

Al tiempo.

EN EL CAMINO

En efecto, es urgente localizar a Marco Antonio Sánchez, para aclarar que el gobierno de Mancera nada tuvo que ver en su desaparición. Y es que ya se convirtió en un asunto electorero.
28 Enero 2018 04:10:00
¿Por qué?
¿Por qué ninguno de los periodistas detrás de investigaciones brillantes como “la casa blanca” o “la Estafa Maestra” se ocupa del desfalco millonario de Ricardo Anaya en el caso de “los moches”? ¿Por qué no tocan siquiera “con el pétalo de una critica” la caravana de Javier Corral? ¿Por qué no dicen que el pago a marchistas, periodistas y líderes cuesta millones diarios; sea el costo de vehículos, gasolina, comida, hospedaje; sea el pago de salarios de marchistas a sueldo y vuelos de Corral y su claque? ¿Por qué nadie dice que esa “marcha” le cuesta millones a los ciudadanos de Chihuahua?

¿Por qué esos y otros periodistas, analistas, articulistas y opinantes nada han dicho del peligro autoritario y hasta dictatorial de mesías tropical, cuando habla del perdón? ¿Por qué nadie advierte que el perdón que propone el mesías, sea a políticos, criminales o matarifes, es aviso de que un potencial gobierno del mesías matará la división de poderes y que –al mismo tiempo–, el mesías será Presidente y dueño de los poderes Judicial y Legislativo?

¿Por qué el PRI y su candidato presidencial parecen dar tumbos en las primeras semanas de campaña? ¿Por qué “Pepe” Meade arrancó respondiendo las provocaciones de AMLO y de Ricardo Anaya y luego reculó y entendió que no era el camino correcto? ¿Por qué no despidieron a los responsables de esa estrategia fallida? ¿Por qué el PRI no dio una respuesta contundente a los rumores sembrados –guerra sucia– sobre una supuesta rebelión de Miguel Osorio y luego de Manlio Fabio Beltrones? ¿Por qué debió responder a esos rumores con sendos eventos de “apapacho”, tanto en Hidalgo como en Sonora, en lugar de negar, de manera contundente, la ruptura y el rumor de la supuesta rebelión y la presunta traición?

¿Por qué el PRI y su candidato no negaron de manera tajante la especie difundida por Obrador y por Anaya de que Meade “no crece”, “no despega” y que, por ello, “sería relevado”? ¿Por qué los estrategas del PRI y de su candidato se han dejado ganar la carrera en redes sociales y en espacios digitales? ¿Por qué el PRI y su candidato no tienen una estrategia para desmentir de manera categórica los bulos –vulgares fake news–, de Anaya, de AMLO y de los muchos malquerientes del partido tricolor y de su candidato?

¿Por qué el INE, los intelectuales, los analistas y los críticos reales e independientes de la contienda electoral no han criticado que en más de una decena de ocasiones el dueño de Morena haya mostrado encuestas falsas, videos falsos y hasta videos truqueados de sus adversarios? ¿Por qué el INE se muestra parcial ante una elección que puede ser la última en México?

La anterior es una selección de interrogantes escuchadas en una cena reciente.
Al tiempo.
26 Enero 2018 04:00:00
¿Perdón o golpe de Estado?
Para nadie es nuevo que en México los tiempos electorales son como los tiempos navideños. ¿Por qué?

Porque aflora lo mejor de los políticos; la bondad, la comprensión, la caridad, la solidaridad, la igualdad y, sobre todo, ese fuerte sentimiento de perdón, ausente en los tiempos no electorales, en donde ningún político es capaz de perdonar a su propia madre.

Sin embargo, en tiempos electorales y frente a la ambición desmedida por lograr un hueso –y no se diga el gran hueso presidencial–, son muchos los políticos dispuestos a perdonar todo; la traición, la ratería, el crimen, la deslealtad, la infidelidad política, la pertenencia a una mafia poderosa y, en el extremo, a algunos se les perdona incluso ser parte del crimen organizado.

Dicho en pocas palabras, en partidos como Morena todo tiene perdón, siempre y cuando el perdonado sea capaz de prometer sumisión y de sumar votos a la causa del perdonavidas.

Es decir, resulta que los tiempos político-electorales mexicanos son tan milagrosos que pueden convertir a un candidato presidencial en un hombre tanto o más bondadoso que el mismísimo papa Francisco.

Por eso, en abierta competencia con el Sumo Pontífice, el mesías mexicano declaró recientemente que está dispuesto a perdonar a toda la “mafia del poder”, incluidos sus principales cabecillas.

¿Y qué significa lo anterior?

Casi nada, que el precandidato presidencial que se autodefine como el salvador de la patria y perdonavidas de la clase política, apuesta por la impunidad en su Gobierno.

¿Qué no es el fin de la impunidad una de las grandes exigencias de la sociedad en el último medio siglo? ¿Será, entonces, que uno de los grandes reclamos de la sociedad toda, que es la aplicación de la justicia y el castigo a los responsables –el fin de la impunidad– no se hará realidad durante el hipotético gobierno del mesías?

Resulta fundamental la interrogante porque el mesías pregona por todo el país que lo suyo –lo suyo, suyo– “no es la venganza” y que está dispuesto a perdonar a los peligros jefes de la “mafia del poder”, entendida como Carlos Salinas y Enrique Peña.

Pero no es todo. Recientemente, en medio del escándalo, el propio mesías mexicano propuso el perdón y el olvido para criminales y matarifes, ya que, en su “chabacana concepción”, la violencia y el crimen se acabarán sólo con muestras de buena voluntad.

¿Quiere decir el mensaje del mesías que en su gestión habrá borrón y cuenta nueva no sólo para criminales y matarifes, sino también para los políticos?

¿Quiere decir que en ese hipotético gobierno del mesías no habrá persecución judicial contra gobernadores como Javier y César Duarte, Borge, de Quintana Roo, y que no habrá acción panel contra los barones de la droga que han matado a cientos de alcaldes y exalcaldes?

Pero hay más contradicciones y de una relevancia aún mayor. Si el mesías dice que perdonará a criminales y políticos y hasta le otorgará el perdón a la “peligrosísima mafia del poder”, ¿quiere decir que no existirá el Poder Judicial o, incluso, que el Poder Ejecutivo mangoneará al Poder Judicial?

¿Se habrá dado cuenta el mesías de que está anunciando, como propuesta de gobierno, que desde el Ejecutivo someterá a los poderes Legislativo y Judicial? ¿O estará anunciando que el suyo puede ser un gobierno golpista?

Pero lo más grave es que muchos “genios” de la “opinocracia”, que con toda razón y severidad critican la propuesta de seguridad del candidato del PRI, nada dicen de las barbaridades que propone e insinúa el mesías.

¿De verdad no entienden el significado del supuesto “perdón” selectivo a criminales y matarifes, por un lado, y a los políticos, por el otro?

Lo cierto es que nadie debe tomar a broma y menos a “chacota” el supuesto “perdón” que promete el mesías a sus odiados adversarios de la mafia del poder

Lo cierto es que se trata de un mensaje que va mucho más allá de las “chabacanas” declaraciones de AMLO o de una “ocurrencia engañabobos”.

¿Qué hubiesen dicho los rabiosos críticos del PRI si José Antonio Meade hubiese propuesto amnistía a criminales y perdón a las mafias políticas, imaginarias o reales? ¿No se lo habrían acabado en redes y digitales y no habrían exigido que fuera colgado en leña verde?

Pero, claro, como la ocurrencia es del mesías y “al mesías no se le toca”, entonces tirios y troyanos guardan silencio, a pesar de que lo que propone no sólo es la perpetuación de la impunidad y la desaparición del concepto de división de los Poderes de la Unión.

En efecto, lo quieran ver o no, lo cierto es que son muchos los indicios de que el mesías “enseña los dientes” de un potencial golpe de Estado.

Al tiempo.
25 Enero 2018 04:00:00
¡El rival más débil…!
No, no estamos hablando de un popular programa de concurso que prueba la cultura general de los participantes.

No, en realidad nos referimos a la contienda presidencial de julio próximo, que vive su etapa de precampañas y que por tanto se ha convertido en competencia por detectar, no al mejor presidenciable, sino al mejor comediante.

En el fondo, sin embargo, la comedia que vemos todos los días entre los aspirantes presidenciales –incluidos los independientes–, tiene un objetivo estratégico en el cual trabajan casi todos y al que dedican su mayor tiempo.

Nos referimos al esfuerzo constante por empujar a uno de los candidatos de las tres grandes coaliciones lo más lejos posible de los punteros. Es decir, que todos luchan por mandar a uno de sus adversarios al lugar de “el rival más débil”.

¿Y eso por qué y para qué…?

Porque todos saben que en una contienda cerrada como la que veremos en las próximas semanas, “el mejor de los mundos posibles” es conseguir la polarización de la contienda, sólo entre dos punteros.

De esa manera, al quedar sólo dos candidatos en la punta de la contienda, el llamado “voto útil” manda al olvido al rival más débil.

Por eso, la cantaleta reiterada de AMLO –un día sí y otro también–, de que el candidato del PRI “no crece”, “no levanta” y “se ha rezagado”.

En realidad lo que busca el dueño de Morena es sembrar la duda entre los potenciales votantes, sobre la efectividad de José Antonio Meade. Pero además, la anterior estrategia “cierra la pinza” mediante esa suerte de “compras de pánico” de los desertores que se mudan a Morena, al PAN y hasta al PRI.

Y es que López Obrador hace todo lo imaginable por sembrar en el imaginario colectivo la idea de que Meade “es el rival más débil” y que Morena ya es imbatible.

Es decir, AMLO juega el juego del voto por percepción –la percepción de que Meade no crece–, cuando en realidad sabe que el verdadero enemigo de su aspiración presidencial es el candidato de la alianza PRI, PVEM, Panal.

Lo curioso es que “las compras de pánico” no sólo han alterado la conciencia de la clase política, sino de no pocos analistas, editorialistas, opinantes y columnistas, quienes igual que los políticos, ya empezaron a desertar de sus posturas críticas a AMLO. Empiezan a tragar los sapos y las serpientes del engaño.

En pocas palabras, asistimos al fenómeno “Chapulín Colorado”. Es decir, que empieza a “cundir el pánico” entre políticos, partidos, analistas y estudiosos de la cosa político electoral.

Y precisamente ese es el objetivo de la estratagema mentirosa: de que tal o cual candidato no crece y de que existe un éxodo masivo a favor de Morena.

A su vez, Ricardo Anaya mueve sus propias fichas para hacer creer que la suya –la coalición de PAN, PRD y MC–, es la alianza ganadora. Igual que AMLO, el señor Anaya prefiere a Meade fuera de la contienda, ya que supone que si la elección se polariza precisamente entre las coaliciones de Obrador y Anaya, el ganancioso será el expresidente del PAN.

Lo cierto, sin embargo, es que a pesar del pánico colectivo, del pánico sembrado y de todos los intentos por desdibujar a Meade, a Anaya y al propio AMLO, hasta el momento no es posible hablar de “un rival más débil? ¿Por qué?

1.- Porque si bien el puntero en todas las encuestas se llama Andrés Manuel López Obrador, también es cierto que lleva casi 20 años en campaña y que tiene un conocimiento de casi el 100 por ciento del electorado. Es decir, se trata del puntero porque era el único en campaña.

2.- De esa manera. Frente al altísimo nivel de conocimiento de AMLO y que asiste a su tercera elección, los números de José Antonio Meade resultan inmejorables. ¿Por qué?

3.- Porque a pesar de que Meade arrastra no sólo un bajo nivel de conocimiento, a pesar de que muestra un muy reciente ingreso a la contienda presidencial y pese a que paga los altísimos negativos del PRI, aún así, compite por el segundo lugar.

4.- ¿Y qué quiere decir lo anterior? Que frente a todas esas variables, el hecho de que Meade se mantenga en empate técnico con Ricardo Anaya y a sólo seis puntos de AMLO, es la señal de que se trata del candidato correcto.

Dicho de otro modo, conoceremos al “rival más débil” de la presidencial, una vez que las encuestas sean levantadas en un piso parejo; frente a variables similares entre los tres aspirantes.

Hoy el puntero es AMLO porque lo conoce casi el 100 por ciento de los electores y porque lleva 20 años en campaña.

Por lo pronto, nadie sensato puede cantar victoria y menos descalificar a ninguno de los contrincantes.

Al tiempo.
24 Enero 2018 04:00:00
La basura y el bote
No, que nadie se equivoque. La mudanza de oportunistas y vividores de todos los partidos, de los medios y hasta de la farándula a las filas de Morena no es una virtud del mesías del trópico.

No, en realidad se trata de un fenómeno que retrata de cuerpo completo a la clase política mexicana –toda–, y a buena parte de la llamada “sociedad civil organizada”. ¿Por qué?

Porque es mentira que la migración a Morena sea producto de que un buen día los ambiciosos sin límite y los vividores del dinero público hayan despertado con la buena nueva de que el sol los tocó con un rayo de esperanza que hizo el milagro de la conversión ideológica.

No, nadie olvide que en el tango, igual que en la traición, se requieren dos. Y, en el caso de la mudanza a Morena, lo primero que existió fue la debilidad ideológica –o la inexistencia ideológica–, que siempre estuvo latente en espera de la segunda parte, del líder o partido capaces de premiar al traidor.

Dicho de otro modo, que los oportunistas que saltan de cama en cama partidista siempre fueron eso, vulgares oportunistas que aman la promiscuidad política a cambio del beneficio personalísimo.

Y una vez que Morena hizo público el premio mayor por la traición saltaron sin pudor alguno; de la noche a la mañana pasaron de ser severos críticos de Morena y de AMLO, al penoso papel de adoradores del “demonio” al que antes satanizaban.

Es decir, antes de que existiera el bote de basura, antes de Morena, ya existía la basura política, ideológica y ya existían los oportunistas que, agazapados en sus mentiras ideológicas, sólo esperaba un momento para encontrar su respectivo bote de basura.

Y el tema viene a cuento por el caso emblema de la senadora Gabriela Cuevas, que vio la luz de la verdad cuando casualmente en el PAN le negaron una nuevo cargo que, milagrosamente sí le regaló Morena.

Sin embargo, en 2012, Gabriela Cuevas desenmascaró en El Universal la gestión de AMLO en el DF. Así lo dijo:

1.- Durante los primeros cuatro años de su gestión, la capital reportó un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) inferior al promedio de las entidades.

2.- De 2000 a 2005 el empleo formal no creció igual que en el resto del país.

3.- En materia de educación, el número de alumnos (de preescolar a bachillerato) se mantuvo igual durante su mandato.

4.- Los subsidios a las personas de la tercera edad estuvieron sujetos a la opacidad y sus beneficiarios a la manipulación: “¿Cómo puede explicamos López Obrador que en la delegación Azcapotzalco existiera un 107% de cobertura o un 105% en Iztacalco y Gustavo A. Madero?”, cuestionó.

5.- AMLO no permitió que se implementaran durante su gestión, el Seguro Popular y Oportunidades, dejando a millones de personas sin este importante beneficio.

6.- Durante su gestión cada ocho horas se reportaba la violación de una mujer.

7.- En un día típico se denunciaban 86 robos de vehículos, 13 robos a casas habitación y dos homicidios dolosos.

8.- Cuando se detectó que su subdirector de Política y Estadística Criminal, César Alfonso Rodríguez Gómez, era secuestrador, la respuesta del procurador nombrado por Andrés Manuel fue: “Sí era un secuestrador, pero no en horas de trabajo”.

9.- A los 700 mil ciudadanos que protestaron en el Paseo de la Reforma para exigir a las autoridades mayor seguridad, López Obrador los tildó de “pirrurris” y manipulados. Hasta aquí lo que dijo Gabriela Cuevas.

Por eso, obligan las preguntas.

¿Qué pasa en la cabeza y en el corazón de un político o mujer dedicada a la política, que un día se acuesta con la capacidad crítica que acabamos de leer y, al día siguiente, despierta con la certeza de que ese mal gobernante que dibujó, es en realidad es el salvador de la patria?

Dicen algunos expertos del comportamiento social que la pregunta anterior no es digna de un análisis político, sino psiquiátrico.

Sin embargo el tema parece más sencillo. Lo cierto es que entre la clase política, entre los políticos y las mujeres que se dedican a la política, abundan los políticos basura, que pululan en busca del bote al que jurarán lealtad y pertenencia, a cambio de un hueso.

Y hoy el mayor bote de basura se llama Morena, como ayer se llamó PAN y antes de ayer se llamó PRD.

Y es que los políticos basura sólo van tras el hueso y el dinero público, sea en el PAN, el PRI, el PRD, Morena o donde quiera que les den un hueso.

Lo más grave, sin embargo, es que la llamada “sociedad civil organizada”, también se contagió del gusto por al bote de basura, en ese caso llamado “candidaturas independientes”.

¡Ver para creer…!

Al tiempo.
23 Enero 2018 04:00:00
El castillo de la pureza
Dice que no roba, pero entre sus leales y principales colaboradores están Claudia Sheinbaum, René Bejarano y Marcelo Ebrard, quienes nunca explicaron el contexto de las pacas de dinero en bolsas de súper, el costo fraudulento de los segundos pisos y el fraude de la Línea Dorada del Metro.

Habla de “honestidad valiente”, pero hasta hoy nadie sabe de qué vive, cuánto dinero gasta, cuantos impuestos paga, quién mantiene una campaña por años; nadie sabe de qué viven los hijos y de dónde sale el costoso gasto de una prole que disfruta de vivir en “el castillo de la pureza”.

Cuestiona el nepotismo de políticos y servidores públicos, pero “el castillo de la pureza” es el reino del nepotismo; manejado precisamente por “Andy”, el orgullo nepotista, además de que toda la prole tiene hueso en la empresa familiar.

A la menor provocación dice que sus adversarios son ambiciosos e inmorales, que sólo buscan puestos, pero nadie ha explicado las milagrosas contradicciones entre “unccandidato pobre y un partido rico”, por un lado y, por otro, “un candidato pobre con hijos ricos”.

Pregona en plazas públicas que no es un populista, pero todo su discurso y buena parte de su propuesta de gobierno es una grosera copia populista; populismo para la educación, populismo para la economía, populismo para la seguridad, para el campo…

Acusa al PAN y al PRD de haber traicionado sus ideales y no tener principios –por aliarse a “la mafia del poder”–, pero es dueño de “el castillo de la pureza”; la casa en donde perdonan y purifican todas las traiciones, las deslealtades, las pillerías, los delitos, los desfalcos, las peores trapacerías de los peores partidos y los peores gobiernos y los más negros crímenes.

Para eso existe “el castillo de la pureza”, para perdonar los peores pecados. Y el perdón se consigue con un sencillo acto de fe, a través de una red social, y punto.

Y claro, el premio por la traición y deslealtad va desde una alcaldía, una diputación local, una senaduría, una diputación federal o la candidatura a un gobierno estatal. Según el tamaño de la traición y del traidor, es el premio en “el castillo de la pureza”.

Dice que es falso que pretenda un gobierno populista y dictatorial, como el de Nicolás Maduro, como el de los criminales hermanos Castro, en Cuba, o como el del inmoral Evo Morales, en Ecuador, pero está rodeado de adoradores de Maduro, de los Castro, de las dictaduras latinoamericanas y hasta del sátrapa dictador de Corea del Norte.

Niega que pretenda una dictadura como la venezolana, pero “el camarada” Alberto Anaya es adorador del dictador de Corea del Norte y de Nicolás Maduro; son adoradores de la dictadura de Maduro, desde René Bejarano, pasando por Dolores Padierna, Héctor Díaz Polanco, Gerardo Fernández Noroña y muchos otros.

Habla de pureza ideológica, pero en “el castillo de la pureza” la mayor virtud es la promiscuidad entre expriistas, expanistas, experredistas, exnarcos, exfuncionarios de gobiernos de Calderón, de Fox, de Zedillo, de Salinas y, en especial, existe una impensable pureza juarista.

Todos los arriba citados duermen y amanece en la cama de la extrema derecha fascista, del Partido Encuentro Social (PES). Juarismo a toda prueba.

¿Es para presumir esa pureza ideológica? ¿Imaginan la tara ideológica del “castillo de la pureza” en donde cohabitan lo mismo Manuel Bartlett que Sergio Mayer; las congruentes Gabriela Cuevas, Layda Sansores, Elba Esther Gordillo, su nieto, su yerno y toda la parentela de “pirruris”, con Marcelo Ebrard, Cuauhtémoc Blanco, Lilly Téllez, René Bejarano, el matrimonio Abarca, “Juanito” Ackerman, Esteban Moctezuma, Dolores Padierna, Claudia Sheimbaun, Martí Batres, Alberto Anaya… y muchos otros presuntamente vinculados con el narcotráfico y el crimen organizado.

¿Imaginan esa pureza ideológica, luego de nocturnos aquelarres entre ideólogos de chile, mole y pozole?

Dice que es un compló y parte de la guerra sucia el supuesto vínculo con la mafia política rusa, pero “su hombre” en “Russia Today” es “Juanito” Ackerman, uno de los que “padrotea” “el castillo de la pureza”.

Presume que “en un dos por tres” –tres años–, acabará con la guerra contra el crimen, pero “el castillo de la pureza” está lleno de pillos confesos a los que él mismo ha perdonado. Eso sin contar con el perdón y el olvido que ha propuesto a criminales, matarifes y toda clase de alimañas que hoy están en prisión y/o son perseguidos por la justicia.

Y dice que del “Castillo de la Pureza” saldrá a gobernar a los idiotas mexicanos, incapaces de darse un Gobierno de calidad. Lo mejor para 2018, dice, es “el castillo de la pureza”, en donde hay lugar para todos los pecadores.

¡Brillante clase política mexicana…!

Al tiempo.
22 Enero 2018 04:00:00
¡Titular de Gobernación que censura!
¿Imaginan la escandalera mediática, especialmente en redes y digitales, si el titular de Gobernación de Peña Nieto hubiese callado a los periodistas en plena conferencia de prensa?

¿Imaginan la paliza que se habría llevado no sólo el encargado de Gobernación, sino el Presidente? Lo cierto es que no hace falta mucha imaginación, acaso un poco de memoria. ¿Por qué?

Porque una muestra de la vigorosa crítica que se ejerce en México contra el PRI, la vimos apenas en días pasados cuando un “chafa” boletín del candidato del PRI, insinuaba que podrían ser demandados los medios que vincularon a José Antonio Meade con un presunto desfalco en Sedesol.

Con toda razón, analistas, editorialistas, intelectuales y columnistas apalearon al tonto que redactó y autorizó dicho boletín. Y los argumentos fueron tan certeros como los siguientes: “¿Se imaginan lo que hará Meade como presidente, si hoy amenaza a los medios con llevarlos a juicio?”.

Y es que el de la censura es uno de los temas más sensibles para los medios mexicanos, sobre todo porque la libertad de expresión se ganó luego de años de lucha y de vidas de periodistas.

Sin embargo, resulta no sólo curioso, sino aberrante, que la crítica hacia los ataques a la libertad de expresión sea groseramente selectiva y que los mismos que ardorosamente cuestionan las amenazas del PRI, no sólo ignoren sino aplaudan cuando otro candidato, de otro partido distinto al PRI, pone en peligro la libertad de expresión.

¿Quieren pruebas…?

1.- En días pasados, Ricardo Anaya fue presentado formalmente como candidato de la empresa familiar Partido Movimiento Ciudadano, propiedad de Dante Delgado.

El evento habría pasado con más pena que gloria de no ser porque Dante –un expriista de largo “colmillo”– le quitó la palabra a Ricardo Anaya y se dirigió a los medios de comunicación en tono agresivo y amenazante.

El exdirigente del PAN intentó responder preguntas relacionados con el dueño de Morena, Andrés Manuel López Obrador, cuando Dante intervino y tajante dijo “nosotros no vamos a hablar o descalificar a nadie”.

Y exhortó a los medios “a dimensionar” los comunicados políticos y no “las entrevistas banqueteras” en donde, según él, “se pregunta lo que quiere”.

¡Ver para creer…! Ahora resulta que Dante Delgado quiere una prensa a modo y no quiere cuestionamientos incómodos.

Por si fuera poco, además de callar a su candidato, también le dio una lección de autoritarismo, “le vamos a enseñar a la sociedad que podemos tener mensaje político y no en base (sic) a las ocurrencias de quienes responden y preguntan”.

Para Dante Delgado, no solamente el llamado “chacaleo” periodístico no debe existir, sino tampoco las respuestas de Ricardo Anaya, las que calificó de “ocurrencias”.

Lo aterrador del caso es que Dante Delgado sería el secretario de Gobernación si es que Ricardo Anaya gana la elección presidencial del 1 de julio próximo.

Pero igual de aterrador resultó el silencio de articulistas, columnistas, intelectuales y editorialistas que días antes habían apaleado la supuesta amenaza de la oficina de prensa del PRI. Todos callaron frente a las amenazas de un potencial secretario de Gobernación. ¿Complicidad, solapamiento, militancia?

2.- Sobre el tema, la aspirante independiente a la Presidencia de la República, Margarita Zavala, aseguró para MVS Noticias, que el “Frente de Cuates” negoció desde un principio que en caso de que Anaya ganará las elecciones, Dante Delgado sería su secretario de Gobernación.

En respuesta, el periodista Luis Cárdenas dijo, “Qué miedo (...) Si lo que dice Margarita es verdad, sería una muy mala noticia que una persona intolerante como Dante estuviera al frente de la Segob”.

¿Dónde está la severa crítica al potencial titular de Gobernación, por parte de los preocupados por la libertad de expresión, que apalearon al PRI?

3.- En su más reciente gira por Veracruz, un reportero cuestionó abiertamente a Andrés Manuel López Obrador, sobre la riqueza de “Andy”, el primogénito del candidato presidencial.

“¿Cómo explica la incongruencia de un candidato pobre y su hijo rico…? le preguntó el reportero, al tiempo que exhibía una fotografía de “Andy” desparramado en un sillón, con una copa de vino en alto, en señal de brindis.

La respuesta de Obrador fue rabiosa y amenazante… “¡es usted un provocador, lo manda Peña Nieto. Es un provocador…!”. Luego cambió de Mandatario. “¡Es un provocador mandado por Yunes… yo no caigo en provocaciones”.

En este caso la complicidad mediática fue peor. La mayoría de los medios omitieron la nota. Ya no se diga la crítica.

¿Imaginan la paliza si Meade hubiese respondido de esa manera?

Al tiempo.
21 Enero 2018 04:09:00
¡La fiesta del odio!
El trending topic es claro: Ricardo Alemán “es ganador del premio “#chayotesdeoro” que, según los promotores, identifica “al medio y al periodista oficialista”.

¿Oficialismo? ¿Cuáles son los criterios para calificar el oficialismo, si todo el sistema de partidos y todo el Estado mexicano son oficiales? ¿Quienes son los árbitros y cuales las reglas para valorar el oficialismo?

Juego de párvulos que se resume en fiesta de intolerancia y odio; competencia que exalta el culto al fascista pensamiento único y que termina en romería a favor de matar la libertad de expresión.

Y es que –les guste o no– “#chayotesdeoro” es un juego de adultos congelados mentalmente en las boberías de la “secu” –adultos lactantes–, que no encuentran mejor causa que odiar y satanizar al que piensa distinto, disiente y cuestiona las farsas electorales de AMLO y Anaya.

Por eso preguntamos. ¿No son oficiales los candidatos como AMLO y Anaya? ¿Por qué “los lactantes” no satanizan al candidato que no trabaja y no estudia; a sus hijos que viven como potentados que nunca han trabajado? ¿Por qué no denuncian la intervención rusa? ¿Por qué callan ante las pillerías de Anaya? ¿No es oficialista el efebo del periodismo que abraza a Obrador?

Lo cierto es que el “oficialismo” es un pretexto idiota para ocultar la persecución fascista que, en elecciones mexicanas, emprenden fascistas que apuestan por aniquilar a los críticos del populismo y del riesgo de que México seas arrastrado a una tragedia como la venezolana.

Y si dudan, basta ver los intríngulis del juego “#chayotesdeoro”, que organizaron verdaderos “lactantes” mediáticos.

A partir del odio, los creadores del “#chayotesdeoro” seleccionan a sus víctimas, les ponen el sambenito de “oficialistas” y, a una señal, azuzan a la babeante jauría de redes y digitales.

Irracional, ignorante y fanática –“el fascismo azteca” ataca al “pinche judío” que piensa distinto, que se atreve a criticar al mesías de Morena y que rompe las reglas al exhibir las pillerías de Anaya. Y el trofeo es el premio “#chayotesdeoro”.

Luego, la jauría exhibe al “pinche judío”, que será llevado a la cremación y lapidación en redes y digitales.

Mensaje claro: que nadie se atreva a cuestionar el populismo de AMLO y la trapacería de Anaya, porque le pasa lo que a “a Ricardo Alemán”.

Gracias por exhibir a los fascistas que aspiran al poder en 2018; gracias porque ratifican que nuestro trabajo va por el camino correcto y gracias por abrir los ojos a muchos que no sabían del peligro de los fascistas que elogian el pensamiento único. Por el retrato completo, gracias.
Al tiempo.
19 Enero 2018 04:00:00
¡Beltrones, a Morena!
La especie recorre los meandros del poder. Sea en comederos políticos, sea entre supuestos adivinos de la cosa político-electoral, crecen las voces de quienes refuerzan la idea de que el candidato presidencial del PRI –y el partido tricolor mismo– están frente a una crisis de unidad que derrumba a José Antonio Meade.

Lo curioso es que la especie fue sembrada luego del montaje de que el candidato Meade “no crece” o “no despega”.

Los mismos hacen crecer la especie de que Manlio Fabio Beltrones “estaría analizando” la posibilidad de abandonar el PRI y “estaría pensando” sumarse a Morena.

Lo simpático es que el grosero bulo –el castellano de fake news, es precisamente la palabra bulo–, quiere ser soportado con “chabacanas evidencias” que no se sostienen por ningún lado.

Dicen los deschavetados que la muestra de que Beltrones se va a Morena son los elogios desmedidos de Ricardo Monreal al sonorense y la defensa sin límite de Yeidckol Polevnsky al exjefe nacional del PRI.

Lo cierto es que la especulación parece no tener límite, sobre todo cuando se mete a las matonas redes sociales. Y no existe un solo indicio que demuestre la tontería de que Beltrones pudiera dejar al PRI y sumarse a Morena.

En el fondo asistimos a una campaña bien orquestada para sembrar la duda de que el PRI se derrumba y que se fortalecen las alianzas encabezadas por Ricardo Anaya y por Andrés Manuel López Obrador, respectivamente.

En sentido contrario, cada vez son más las evidencias de que no existe tal fractura en el PRI y tampoco se puede hablar de un despegue de José Antonio Meade, en tanto no empiecen las propuestas concretas en los tiempos de campaña de los candidatos. Y es que los actuales son tiempos de precampaña.

¿Y cuáles son las evidencias de que no existe un divorcio en el PRI, ni con Miguel Ángel Osorio Chong y menos con Manlio Fabio Beltrones?

1.- En días pasados, en la capital de Hidalgo, se llevó a cabo uno de los eventos de mayor simbolismo político electoral en el tiempo que lleva la precampaña de José Antonio Meade.

En Hidalgo, Osorio encabezó un acto en el que confirmó la lealtad al candidato del PRI, Partido Verde y Panal, José Antonio Meade, quien –a su vez–, respondió con un gesto de cortesía pocas veces vista. Osorio Chong levantó la mano a Meade, en señal de victoria, pero Meade cambió las señales de apoyo a favor de Osorio.

2.- Al buen entendedor, pocas palabras. En ese acto, Osorio se sumó a la campaña de Meade, no sólo como candidato al Senado, sino como pieza clave para recorrer el país y hacer los amarres necesarios en la estructura priista.

Al final, vale recordar que Osorio se mantuvo como puntero en todas las encuestas, durante 5 años –en las mediciones de aspirantes presidenciales del PRI–, gracias a su fuerte influencia en el priismo de todo el país.

3.- En efecto, resulta impensable la defensa de Beltrones por parte de los morenistas Ricardo Monreal y Yeidckol Polevnsky. El primero dedicó un largo artículo al elogio de la política y del político Beltrones y la segunda acusó a Javier Corral de oportunista y de inventar una persecución contra Beltrones.

Está claro que las dos expresiones no son aptas para “villamelones” de la política. ¿Por qué? Por qué de inmediato aparecieron interpretaciones de “párvulos” que suponen, presumen, adivinan o, de plano inventan un coqueteo entre Beltrones y Morena. O al revés, de Morena y Beltrones.

4.- Pero son interpretaciones falsas. ¿Por qué? Porque sólo los idiotas que no entienden los mensajes políticos y sólo quienes no conocen a Beltrones pueden imaginar tal tontería.

5.- Lo cierto es que desde la “pared de enfrente” –es decir desde la alianza PAN-PRD-MC– se hizo todo para hacer creer a la opinión pública que Manlio Fabio Beltrones era perseguido por Javier Corral, gobernador de Chihuahua, y que el Gobierno federal había dejado solo a Beltrones.

6.- De nueva cuenta resulta falso. En efecto, existió la persecución de Corral a Beltrones, pero también es cierto que el Gobierno federal salió al quite de inmediato.

Y es tan falso que dejaron solo a Beltrones que la PGR ya inició la persecución contra el gobernador César Duarte de Chihuahua, en tanto que la Fiscalía del Estado aclaró que no hay nada contra Beltrones.

7.- Pero, además, Javier Corral, el gobernador de Chihuahua, encontró en el nuevo secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, un interlocutor confiable.

Es decir, luego de que la PGR hizo público que ya inició el proceso de extradición de César Duarte –proceso que venía de lejos–, Javier Corral dijo que existía “una ventana para dialogar con la Federación”. La política hace su parte.

Sólo falta desmentir el bulo de que Beltrones pelea con el PRI, con el presidente Peña Nieto y con el candidato Meade. Al tiempo.

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