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Querida Ana
Querida Ana
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25 Julio 2017 04:00:00
Querida Sufriendo
QUERIDA ANA:

Mi abuelita materna, que tiene 89 años y vive en una casa de reposo, tiene un cáncer terminal y tiene fuertes y constantes dolores. Mi familia le ha pedido a su médico que la mantenga cómoda, pero el doctor se ha negado a controlar su dolor como pensamos que debiera, prefiere recetarle ibuprofeno o acetaminofén y otros medicamentos no narcóticos, pero la pobre viejecita está sufriendo mucho.

¿Qué opinas de eso? Me interesa mucho lo que piensas. Gracias.

SUFRIENDO

QUERIDA SUFRIENDO:

Opino, con todo el respeto para el doctor de tu abuelita, que él no está actuando correctamente, porque los médicos, además de tener la misión de curar a los enfermos, tienen la de quitar sus dolores, o al menos evitarlos en lo posible. Ningún doctor desea alentar el uso de medicamentos analgésicos. Sin embargo, permitir que un enfermo de cáncer sufra innecesariamente, y más a la edad de tu abuelita, en mi opinión, es inhumano. El control del dolor se ha convertido en un problema grande en la práctica médica y existen medicamentos disponibles para los enfermos con dolor crónico. El doctor de tu abuelita parece ignorar sus necesidades.

El dolor menor por lo general puede ser controlado con el uso a corto plazo de aspirina, ibuprofeno, acetaminofén o drogas antiinflamatorias no esteroides, y las hay muchas en el mercado, y hasta están disponibles sin receta, y por lo regular resuelven el problema en unos cuantos días. Y esto es algo bueno, porque el uso prolongado de estas drogas pueden causar malestar de estómago o sangrado si son usadas regularmente a largo plazo. Sin embargo, a pesar de esta observación, la mayoría de pacientes con problemas del corazón o de hipertensión, son ayudados tomando diariamente una aspirina protec.

El dolor crónico y severo, por lo regular requiere el uso de narcóticos controlados. Espero que ustedes puedan convencer al doctor de su abuelita para que la trate con esos medicamentos y así deje de sufrir. O cambien de médico.

ANA
24 Julio 2017 04:00:00
Querida Sin Brújula
QUERIDA ANA:

Mi hijo menor tiene 16 años y es un muchacho mucho muy inteligente. Y no crea que lo digo yo. Lo dicen sus notas en el colegio y sus maestros. Ha recibido innumerables reconocimientos. Sin embargo, es sumamente desorientado. Difícilmente puede seguir instrucciones cuando le digo que algo está a la derecha o a la izquierda. Lo hemos llevado con varios médicos y sólo nos han dicho que está perfectamente bien su cerebro, que simplemente no tiene sentido de la orientación. Pero ¿qué cree? Hace unos días unos amigos con quienes platicábamos en la calle y estábamos mi esposo, mi hijo y yo, se rieron de él y creo que hasta era burla, porque al hacerle yo unas indicaciones para que se adelantara a comprar algunas cosas mientras su papá y yo conversábamos con ellos en una plaza comercial, él se fue al lado contrario de donde yo le indiqué. A mí me dolió, pero no dije nada. Ana: ¿por qué hay gente tan mala o sin tacto? No les importa lastimar. Quisiera que quienes lean esta carta pensaran antes de reaccionar de esa manera, de hablar o de criticar a alguien.

Agradezco su paciencia y sus grandes deseos de ayudar.

SIN BRÚJULA

QUERIDA SIN BRÚJULA:

Pienso que nadie nacemos con el sentido de la orientación ya desarrollado. Su hijo, por supuesto no está enfermo, seguramente nació sin ese sentido aunque sea notablemente inteligente. Algunas personas tienen un sentido de la orientación infalible y quienes no somos así, nos maravillamos frente a ellas. Yo he conocido y tratado a varias personas así y siento que son dignas de ser envidiadas por quienes no tenemos esa habilidad.

Hay quienes tienen un muy elevado coeficiente de inteligencia, que tienen habilidades ejemplares para leer mapas, para hacer un bello soneto, para mover multitudes, que pueden llegar al nivel de genios, pero pueden perderse en una puerta giratoria. Quienes no tenemos sentido de la orientación podemos dar vueltas equivocadas cuando vamos conduciendo un automóvil, cuando entramos a un edificio con varias puertas y pasillos. Muchas veces no sabemos cómo regresar. Yo, personalmente, cuando voy a un centro comercial con estacionamiento grande, debo fijarme dónde dejo el coche, tomar un punto de referencia, para poder localizarlo cuando regreso. Y me he esforzado por superar este “defecto”, pero ha sido inútil.

No se enfade con quienes se expresan sin delicadeza de esa inhabilidad de su hijo, seguramente es porque no lo esperan de un joven con inteligencia tan brillante y lo hacen en un acto demasiado espontáneo. O son personas sin finura. Y reciban felicitaciones por tener un hijo como el que tienen.

ANA
22 Julio 2017 04:00:00
Querida Enojada
QUERIDA ANA:

Siempre leo su columna. Me encanta. Y cuando ha hecho observaciones en ella acerca de lo que llaman “mordida” cuando algún festejado o festejada apaga las velas y va a cortar el pastel, en el sentido de que no es educado ni ningún chiste ni del agrado de la mayoría de la gente el hecho de empujarlo para darle al pastel una mordida directamente y lo empujen para que la cara se le llene de betún.

A mí me sucedió algo que califico como desagradable en una despedida de solteros que nos hicieron a mi novio y a mí un grupo de amigos. Después de la rica cena sirvieron un pastel con unos novios encima. Me pidieron que yo cortara la primera rebanada, pero ya se habían puesto de acuerdo con mi novio para que alguien me empujara la cabeza contra el pastel y él no me defendiera ni lo detuviera. Le dijeron que era la última broma que iban a hacerme y él aceptó.

Cuando lo hicieron, por supuesto que me tomaron de sorpresa, no me lo esperaba en una reunión de adultos y además en despedida de solteros y además estando mi novio presente. Pero sucedió. Me indigné mucho y me sentí humillada, tanto que me puse a llorar. Todos se reían mientras yo lloraba. Creyeron que yo estaba bromeando, pero al fin se dieron cuenta que mis lágrimas eran reales y dejaron de reír y mi novio también. Pero el daño estaba hecho.

Cuando mi novio fue a dejarme a mi casa le dije que me daban deseos de suspender la boda porque no me esperaba eso de él. Me dijo que estaba arrepentido, que yo tenía razón, pero pensó que sería algo simpático. Me pidió perdón muchas veces y al fin me convenció y me contentó y todo quedó atrás. Pero francamente fue muy desagradable.

Quise escribirle para que la gente lo lea y se dé cuenta de que a nadie le gusta ser el hazmerreír de otros. Gracias.

ENOJADA

QUERIDA ENOJADA:

Gracias por confirmar lo que he dicho en diversas ocasiones desde este espacio. Quizás para los niños sea divertido, aunque no para todos. Pero es sumamente desagradable para un adulto que se le empuje sobre un pastel con el afán de divertirse quienes lo rodean. Lamento el mal rato que pasaste y espero que no vuelva a repetirse.

ANA
21 Julio 2017 04:00:00
Querida Insoportable
QUERIDA ANA:

A mi papá le están sucediendo cosas muy raras. Más bien es él quien ha ido cambiando mucho. Esto ha ido sucediendo desde hace algún tiempo. Antes era un hombre como todos, es decir, era una persona como llamamos “normal”. Se comportaba bien, no era molesto, era solícito, apoyador, agradable y generoso. Ahora es todo lo contrario y hasta puedo decirle que se ha vuelto insoportable.

Acaba de cumplir 78 años y creo que al ir envejeciendo su carácter ha ido cambiando. Al principio pensamos que sí era algo de los años, pero que no se acentuaría tanto o al menos pararía. Pero no, ha ido en aumento con el paso del tiempo. Se ríe de la gente, nos dice cosas que nos lastiman, hasta para hacer algún regalo a sus hijos o nietos lo hace con el ánimo de molestar. Creo que todo eso se ha acelerado más en los últimos meses.

Lo último que hizo me lo hizo a mí. Iba con él y él manejaba. Repentinamente se detuvo de manera muy abrupta en una calle que estaba muy transitada en ese momento y yo me asusté y me puse muy nerviosa porque luego comenzaron los pitos de otros carros, entonces él se puso a burlarse y a reírse de mí. A mí me molestó mucho y estoy enojada. A él ni le importa.

Tenemos planeada una reunión familiar para dentro de un mes. Será en mi casa y me dan ganas de excluirlo. ¿Usted qué opina de eso? Agradeceré su respuesta.

INSOPORTABLE

QUERIDA INSOPORTABLE:

Si invita o no a su padre a una reunión familiar sería la menor de sus preocupaciones. El comportamiento extraño de él va aumentando de excéntrico a peligroso. Pienso que es necesario que hablen con su médico acerca de la manera como está actuando. Creo que debe ser evaluado clínicamente por profesionales para buscar la causa de esos cambios tan radicales.

Lamento ser drástica, no deseo atemorizar. Los resultados de lo que investiguen puede ser algo sencillo que con algún medicamento se corrija. No dejen de hacerlo por favor.

ANA
20 Julio 2017 03:01:00
Querida guerra de los pasteles
QUERIDA ANA:

Mi primero y único hijo hasta ahorita, cumplirá un año dentro de un mes y tengo planeado festejarlo con una fiesta muy bonita. Estoy muy emocionada y haciendo muchos planes.

Mi suegra es una mujer muy buena y muy trabajadora, es también una persona muy creativa y siempre ha hecho y decorado pasteles de todos sus nietos y también ha hecho los pasteles de las bodas de sus hijos e hijas. Lo hace muy bien y sé que va a querer hacer el pastel de mi niño. Ana, a mí me gustaría hacerle personalmente el pastel a mi hijo, es el primero y es su primer cumpleaños. Yo soy la mamá y también hago buenos pasteles.

Me llevo sUperbiÉn con mi suegra, jamás hemos tenido ningún problema, más bien tengo muchas cosas qué agradecerle. Habrá muchos parientes y amigos en la fiesta y no quiero que el pastel se convierta en un problema. No quiero conflictos y dice mi mamá que no convierta esto en “la guerra de los pasteles”.

¿Dejo que mi suegra haga el pastel, continuando con su tradición, o estaría bien que le pida que me deje hornear y decorar el primer pastel de mi hijo? Gracias por su consejo.

LA GUERRA DE LOS PASTELES

QUERIDA GUERRA DE LOS PASTELES:

Continúa planeando la fiesta de tu hijito, decide el tema y dile a tu suegra cuál será; permite que esa maravillosa mujer haga lo que sabe hacer mejor. Dale las gracias a ella y luego dale las gracias al Señor por tener a esa persona tan generosa, amorosa y creativa en tu vida y en la de tu hijo. En verdad eres afortunada.

Te sugiero que le pidas a tu suegra que te enseñe todos sus secretos para que la tradición no termine cuando ella se haya ido. Así podrás continuarla tú. Te aseguro que eso será una satisfacción para ella. Puedes hacer un hermoso recetario de cocina con todas sus recetas y recomendaciones que te dé.

Espero que todo resulte muy bonito y felicitaciones a tu bebito. Que Dios te lo conserve lleno de salud y dicha, es mi sincero deseo.

ANA
19 Julio 2017 03:00:00
Querido L.S.E.
QUERIDA ANA:

He estado saliendo con una mujer viuda que vive en la casa que compartió con su fallecido esposo, el cual era viudo cuando se casó con ella y tenía tres hijos. En el testamento él dejó dicho que ella podía seguir viviendo todo el tiempo que quisiera o hasta que se casara de nuevo si lo hacía. En ese caso la propiedad pasará a los hijos del primer matrimonio del marido. Ella no tuvo hijos.

Poco después de morir el papá, los hijos le ofrecieron una cantidad generosa por la casa, fue una oferta de una sola vez, pero ella no la aceptó, pero luego decidió que quien se casara con ella debe pagarle la cantidad que le ofrecieron sus hijastros. Y cuando le hablé de un posible matrimonio, así me lo dijo ella. Yo tengo mi casa propia, soy un soltero ya mayor y me gustaría casarme con esta mujer, pero no me parece aceptar sus términos, ya que si tengo mi casa que está magnífica, está muy bonita y me siento muy a gusto en ella, no tengo por qué pagar por otra.

Querida Ana, no estoy dispuesto a pagar por una casa que no será mía. Tengo suficiente dinero para pagar lo que ella me dijo que le habían ofrecido sus hijastros, pero si lo hiciera sentiría que se aprovecharon de mí. Ni que la quisiera tanto (es broma). Por favor dígame su opinión acerca de esto. Gracias.

L.S.E.

QUERIDO L.S.E.:

La manera como está actuando su amiga da un nuevo significado al término “financiamiento creativo”. Alguien que insiste en un trato de bienes raíces antes de aceptar casarse está haciendo un trato de negocios, no un matrimonio por amor.

En ocasiones, cuando hay mucho dinero de por medio, ambos cónyuges se protegen a sí mismos, o el adinerado se protege del otro y firman un acuerdo prematrimonial.

Pero esta señora seguramente ahora se arrepiente de no haber aceptado la propuesta de sus hijastros y quiere reponerse. Ni remedio, dejó ir la oportunidad. Tanto de hacerse de un buen dinero aceptando vender su casa a sus hijastros, como de casarse con un buen hombre como supongo que es usted.

Le sugiero que mientras más lejos… mejor.

ANA
18 Julio 2017 03:00:00
La primera vez que me embaracé perdí a mi niño
QUERIDA ANA:

Voy a tener un bebé y estoy feliz, pero a la vez nerviosa y asustada porque la primera vez que me embaracé perdí a mi niño. Aquella vez, muy emocionados, mi esposo y yo se los dijimos a todos: mis padres, mis suegros y hermanos, a toda la familia y a muchos amigos. Y resultó que a los cuatro meses perdí a mi bebé. Fue un trauma tremendo.

Pasaron casi dos años antes de poder embarazarme de nuevo, pero ahora solamente se los dije a mis papás y a mi suegra (mi suegro ya no vive). Se alegraron mucho, pero les pedí que nos guardaran el secreto, que no se lo contaran a nadie por lo que sucedió la vez anterior. Pero, ¡ay, mi querida suegra ya lo contó! Y haz de cuenta que casi lo publicó en el periódico. Me encuentro con conocidos y me preguntan acerca de mi embarazo. Estoy muy enojada porque la vez anterior fue terrible tener que decirle a toda la gente que había tenido un aborto espontáneo. Pregunté a mis padres y dijeron que ellos no le habían dicho ni siquiera a la familia.

Estoy muy enojada con mi suegra porque prometió no decir nada. ¿Qué hago? Por favor aconséjeme.

SECRETO A VOCES

QUERIDA SECRETO A VOCES:


Comprendo tu enojo pues tu suegra no debió haber divulgado el “secreto” de ustedes si así se lo pidieron. Pero, querida amiga, al minuto que más de dos personas conocen un secreto, ya no es secreto. Las fugas ocurren inevitablemente, y por supuesto, siempre hay una buena excusa. Tu suegra va a decir que lo hizo porque se sentía feliz y quería compartir esa felicidad y tiene razón, pero primero estaban ustedes y la petición que le hicieron por las razones que ella conocía.

Como te digo, estoy de acuerdo contigo. Y que no se sorprenda si la próxima vez es la última en enterarse de las cosas. Pero no hagas un drama con ella. Echa atrás el asunto pues ya no tiene remedio. Tengo la seguridad de que en esta ocasión todo irá bien y tu bebé nacerá perfectamente. Mientras más tranquila estés, mejor te sentirás. Deseo de todo corazón que todo sea felicidad.

ANA
17 Julio 2017 03:00:00
Estoy embarazada por vez primera
QUERIDA ANA:

Estoy embarazada por vez primera y quisiera saber si puede decirme cuáles serían los problemas que podría tener un recién nacido o, mejor dicho, los factores que pueden causarlos. Muchas gracias por su atención.

PROBLEMAS

QUERIDA PROBLEMAS:


Hubiera sido preferible que esto lo hablaras con tu ginecólogo, pero pregunté a mi amigo el doctor y me dijo lo siguiente, que espero no influya en tu estado de ánimo. Algunos factores que pueden causar problemas de nacimiento son los siguientes: que la madre contraiga alguna enfermedad viral o infecciosa durante el embarazo. El sarampión podría causar serios daños. La rubeola es otra enfermedad que puede traer problemas a los bebés. La sífilis de la madre puede causar malformaciones de los huesos y la infección de muchos órganos. El uso de drogas también puede afectar potencialmente al desarrollo del feto. La talidomida causó numerosas deformidades, y la evidencia se está acumulando en contra del uso de drogas como el alcohol, la nicotina, la mariguana, la cocaína y otros narcóticos. Cuando la madre fuma durante el embarazo, el bebé puede nacer con peso muy bajo. El nacimiento de niños prematuros se asocia frecuentemente con una dieta pobre de la mujer embarazada. Y las radiaciones que recibe la mujer en ese estado se han asociado a toda una variedad de defectos de nacimiento. Mientras esperas a tu bebé no tomes ningún medicamento que no autorice tu doctor.

Te sugiero que converses acerca de todas tus dudas con tu ginecólogo. Y espero que tu bebé nazca sano y sean muy felices.

ANA
15 Julio 2017 04:00:00
Querido Dudas
QUERIDA ANA:

Le escribo para que me ayude a tomar una decisión muy difícil que me martilla la cabeza y el corazón. Se trata de un asunto muy importante para mí y quisiera que por favor me diera un consejo. Lo que le agradeceré muchísimo.

Hace cinco años nos divorciamos mi esposa y yo. Tenemos una hija que ahorita tiene 14 años y la adoro y ella me adora. La niña se quedó con su mamá, la que dos años y medio más tarde se casó nuevamente. Hace cuatro meses mi exesposa me dijo que su nuevo esposo había sido promovido en la empresa donde trabaja y lo enviaban a Estados Unidos y me pedía que le extendiera un permiso a mi hija para salir del país y acompañarlos a vivir a Estados Unidos mientras dura el trabajo de él.

Yo lo pensé y me negué por varias razones. La principal era que no podría ver a mi hija como hasta ahora todos los fines de semana y otros días. También porque no me gusta el ambiente de ese país para una jovencita. Me dijo el juez que tenía el derecho de tomar las decisiones respecto a la educación de mi hija, así que me negué a dar el permiso para que se fuera para allá.

Mi exmujer se puso furiosa y el asunto ha resultado muy mal, ya que el esposo se enojó tanto que dijo que él se iba porque no iba a desperdiciar esa oportunidad y que si ella no podía irse con él por la niña entonces se divorciaban. Así que inició los trámites del divorcio y en eso están, y él se fue dejando el asunto con su abogado. Pero por lo pronto ellas están aquí. Pero el enojo de él fue tanto o quizás para tener pretexto para el divorcio, el caso es que propagó entre los amigos de ellos que mi ex me fue infiel aún casada conmigo y que también a él le fue infiel. Algo muy bochornoso.

Pero eso me ha hecho tener dudas de mi paternidad de mi hija. ¿Qué tal si no soy el padre de la niña? Cuando le pregunté sobre eso a mi ex se puso furiosa, tanto que pensé que iba a enfermarse y dijo que se sentía insultada en lo más íntimo. Pero ahora me siento inquieto y pienso que fui usado para cubrir sus infidelidades y para tener una pensión alimenticia. A mi hija no le he mencionado nada, pero quisiera saber si estaría bien que sin enterar a mi ex pudiera llevar a mi hija para hacernos el ADN. Por favor aconséjeme. Y que sea pronto, por favor.

DUDAS

QUERIDO DUDAS:

Comprendo que si no se hacen la prueba de ADN usted y su hija, su vida va a ser un pequeño infierno y el trato con ella podría verse deteriorado. Sin embargo, ¿ya pensó cómo va a sentirse la jovencita cuando usted le pida que acepte hacerse el ADN para verificar que es hija de usted? Podría sentirse tan lastimada que quizás no lo olvide nunca. Mi sugerencia es la siguiente:

Hable con el laboratorio que elija para hacer el ADN y pregunte qué debe llevar para hacer el examen. Que se lo den por escrito. Luego hable con su ex esposa y háblele de su propósito y muéstrele la orden del laboratorio y pídale que le proporcione lo necesario de su hija para poder hacer ese examen. Mire, su esposa ya está enojada, si se enoja más, ni remedio, pero su hija debe permanecer fuera de todo ese enredo. No sería justo involucrarla en un asunto tan triste y tan molesto como una posible infidelidad de su madre y la desconfianza de su padre.

Y quiero decirle algo muy importante. Sea cual fuera el resultado del examen, si usted no fuera el padre de su hija espero que permanezca en la vida de ella y siga siendo el mismo padre amoroso que ha sido para ella y que ella ama tanto. No le falle a esa niña. Padre no es solamente quien engendra un hijo y usted es el único padre que ella conoce. Ella es su hija. Y punto.

ANA
14 Julio 2017 04:00:00
Querida Amiga Insaciable
QUERIDA ANA:

Tengo una amiga que tiene un afán insaciable de comprar de todo y tener más de todo. A donde quiera que va, prefiere irse de compras a cualquier tienda que visitar lugares interesantes. Yo le he dicho que no sólo piense en tener más, porque además de acumular cosas que quizás nunca usará o las usará muy poco, se está perdiendo de muchas cosas valiosas. Pero ella no hace caso. Sigue acumulando y acumulando. Es incapaz, además, de dar a los demás, algo de lo que le sobra. ¿Qué pudo decirle para que entienda? Gracias por tu ayuda.

AMIGA INSACIABLE

QUERIDA AMIGA INSACIABLE:

Cuando una persona acumula mucho de lo estrictamente material, una pregunta legítima es: ¿Para qué quiere tanto? Bien, si las personas tienen el infortunio de tener demasiado y de no saberlo conscientemente, caen en una espiral de desear más y más y no saben la razón. Así describes tú a tu amiga. Pero esas personas, mientras más consiguen o más tiene, más desean, ya que no se dan cuenta de la relación tan íntima entre lo que han conseguido y su vacío interno.

Cuando satisfacemos los anhelos espirituales de todos los seres humanos, entonces podemos guardar un equilibrio y, razonablemente, ir al encuentro de lo que deseamos, pero siempre cuidando de no traspasar las líneas y sabiendo a qué obedecen sus deseos. Tal vez lo que necesita tu amiga es terapia psicológica. Si tienes la confianza necesaria con ella, recomiéndale que lo haga, pues dices que le has advertido de su error y no ha entendido.

Espero que tu amiga no conozca la manera difícil y dura de que el dinero no da la felicidad ni la salud del cuerpo y del alma y que comprenda que ese vacío interno no podrá llenarlo con “cosas”.

Te saludo con calidez y te felicito por preocuparte por tus amistades.

ANA
13 Julio 2017 04:00:00
Querida Paqui
Una amiga con la que me escribo por internet me envía relatos interesantes, otros jocosos y muchos muy bellos. Hace tiempo me envió este que es precioso y sustancioso y me permito enviárselo por si quiere publicarlo. Dice que lo leyó en un periódico y lo guardó. Aquí lo tiene. Se titula:

MI MADRE ME ENSEÑÓ

Mi madre me enseñó que hay tiempo y lugar para todo: “Si se van a matar uno al otro, háganlo afuera. Recién terminé de limpiar la casa”.

Mi madre me enseñó religión: “Más te vale que reces para que eso que se te derramó en el tapete pueda quitarse”.

Mi madre me enseñó lógica: “Porque lo digo yo. Y punto”.

Mi madre me enseñó previsión: “Asegúrate de ponerte ropa interior limpia todos los días. Nunca sabes cuándo podrías estar en un accidente y te lleven al hospital”.

Mi madre me enseñó control: “Sigue riéndote y te daré algo con lo que vas a llorar”.

Mi madre me enseñó acerca de ser un contorsionista: “Mírate la parte de atrás del cuello. Está sucio”.

Mi madre me enseñó acerca de la fuerza vital: “Te quedarás sentado ahí hasta que termines todas esas espinacas”.

Mi madre me enseñó acerca del tiempo: “Parece que un huracán pasó por tu recámara”.

Mi madre me enseñó acerca de hablar sin rodeos: “Si te lo dije una vez, te lo he dicho un millón de veces, no exageres”.

Mi madre me enseñó autocontrol: “No te acerques al pastel. Lo hice para la reunión que tengo esta tarde con mis amigas”.

Mi madre me enseñó acerca de la modificación del comportamiento: “Por favor deja de actuar como tu padre”.

Mi madre me enseñó que es más impresionante cuando otros descubren tus buenas cualidades sin tu ayuda.

Mi madre me enseñó que la manera más rápida de doblar el dinero es doblarlo a la mitad y guardarlo en el bolsillo.

Mi madre me enseñó que boca cerrada no mete la pata.

Mi madre me enseñó nunca checar la profundidad del agua con ambos pies.

Mi madre me enseñó que si siempre dices la verdad, no tendrás que recordar qué dijiste y a quien se lo dijiste.

¿Qué le pareció Ana? A mí me gustó mucho. ¿A usted? Atentamente.

PAQUI

QUERIDA PAQUI:

También me gustó mucho. No deseo hacer una comparación, sin embargo me recordó las palabras de un sacerdote cuando en unas pláticas cuaresmales nos dijo, al tratar el tema de los Diez Mandamientos, que más que órdenes son reglas para vivir una vida tranquila, pacífica y sin problemas. Me parece que la mamá que dio esas importantes lecciones, pretendía lo mismo. Y no sé a ti, pero a mí me hizo recordar a mi mamá. Ella también me dejó muchas enseñanzas para la vida, para una vida interior iluminada y para que la vida cotidiana se me hiciera más fácil. Hasta me pareció escuchar su voz. Seguramente a ti también y a quienes lean esta columna les pasará lo mismo. Estoy muy agradecida con tu colaboración y espero que no sea la última. Saludos afectuosos.

ANA
12 Julio 2017 04:00:00
Queridos Abuelos Tristes
QUERIDA ANA:

Tenemos un solo hijo que se casó hace 10 años y él tiene dos hijos. Uno de 7 años y otro de 6. Los dos son varones. Nos sentimos bendecidos por nuestro hijo y por nuestros nietos. Ellos son unos niños adorables y muy bien portados. Nos quieren mucho y les gusta mucho visitarnos y vienen a vernos una o dos veces por semana. Para nosotros es la gloria verlos, atenderlos y consentirlos.

Hace dos semanas llamó mi hijo para decir que los niños “se habían portado mal” y que por eso no les permitirían visitarnos (no nos dijo cuánto tiempo). Cuando sugerimos que buscara otra forma de castigarlos dijo que eso era lo que más les dolía a los niños, pues no les importa si no ven televisión o no salen con sus amigos, que el verdadero castigo es no venir a vernos.

¿Cree usted que sea justo que se use el amor hacia los abuelos como una herramienta de castigo? También nos está castigando a nosotros, pues estamos desolados sin ver a los niños y quién sabe por cuánto tiempo.

¿Qué nos aconseja que le digamos a mi hijo o a mi nuera? Ella nos quiere mucho y podría ayudar.

ABUELOS TRISTES

QUERIDOS ABUELOS TRISTES:

Al no poder ver a sus nietos, efectivamente su hijo los está castigando a ustedes tanto como a los niños. Se supone que el castigo no debe “dolerle” a un niño, sino que debe fortalecer una lección. Hablen con su nuera, si quieren junto con su hijo, vayan a su casa para que vean que están verdaderamente tristes, y pídanles que relajen o quiten ya el castigo a sus niños, y que ustedes hablarán con ellos acerca de ese “mal comportamiento” que tuvieron para que recapaciten y no vuelvan a actuar de esa manera. Estoy segura de que la petición y su pena van a conmover las fibras del corazón, tanto de su hijo como de su nuera.

ANA
11 Julio 2017 04:00:00
Querido Felices
QUERIDA ANA:

Le escribe un hombre para pedirle un consejo. Mi esposa y yo nos casamos hace ocho años. Cuando cumplimos dos años de casados mi esposa tuvo mellizos. Hemos sido muy felices con nuestros hijos y como gracias a Dios a mí me va muy bien en mi negocio, no tenemos preocupaciones de dinero. Además ella es una magnífica administradora de nuestro presupuesto.

Los dos pensábamos que esos niños (dos varones) sería toda la familia que íbamos a tener, pero hace seis meses mi esposa fue con el ginecólogo y le dijo que estaba embarazada. Nos alegramos mucho por ello. Luego pasaron algunas semanas y en una de las consultas el doctor le dijo que son triates lo que está esperando. Además, ahora sabemos que dos son mujercitas. Los dos nos emocionamos mucho y por ese motivo se lo comunicamos de inmediato a la familia y a nuestros amigos.

Tanto mi esposa como yo estábamos seguros que todo mundo iba a alegrarse por la noticia tanto como nosotros, pero resulta que no ha sido así, estábamos equivocados. Los comentarios que hemos recibido han sido de esta forma: “Olvídense de poder salir juntos durante varios años”, “Espero que tengan bastante ayuda, la van a necesitar”, “Duerman bastante ahora porque no van a dormir mucho en adelante”. Y cosas por el estilo. Solamente mi mamá se alegró mucho y nos bendijo.

Ana, ¿por qué son tan negativas las personas? Nosotros esperábamos que siquiera alguien nos dijera: “Es maravilloso, los felicito”. Nadie lo ha hecho, sólo mi madre.

Cuando sigamos recibiendo esos comentarios, ¿qué podemos decir? Nos encanta su columna.

FELICES

QUERIDO FELICES:

Reciban mi sincera felicitación. En primer lugar porque su hijo y sus hijas serán tres bendiciones maravillosas. Y pueden tener la seguridad de que Dios no nos da nada que no podamos afrontar si tenemos la confianza suficiente en Él. Y en segundo lugar por su amor a la vida y a sus hijos; por ser tan auténticos y tan llenos de esperanza y de aliento.

Por favor no tomen a mal los comentarios de esas personas al conocer la noticia.

No lo hacen de mala fe, simplemente se preocupan por ustedes. Ellos, más que ustedes, se sienten abrumados por la idea de que manejar tres bebés recién nacidos al mismo tiempo será difícil, y suponen que ustedes lo estarán. Simplemente sonrían y digan (aunque no sea la realidad): “Nos vamos a arreglar. En primer lugar nos sentimos bendecidos por Dios.

Además algunos amigos nos han ofrecido apoyarnos, esperamos que ustedes estén entre ellos”. Y que nada nuble esa felicidad que los espera.

ANA
10 Julio 2017 04:00:00
Querida Aurea
QUERIDA ANA:

Mi hermana menor acaba de comprometerse con un muchacho magnífico. Él es de excelentes familias, personas sencillas, pero de gran corazón y costumbres de lo mejor. El muchacho es profesionista, es responsable, cariñoso y confiable, acaba de comprar una casa para que cuando se casen vayan a vivir allí y no tengan que ir a casa rentada. Por ese motivo no tuvo suficiente dinero para comprarle a mi hermana un anillo de brillantes para el compromiso. Le compró uno muy hermoso con una zirconia rusa y le dijo que tan pronto pueda le comprará uno de brillantes. Y si así le dijo, yo estoy segura de que así lo hará, es hombre de palabra. Mi hermana le dijo que ella estaba feliz con ese hermoso anillo y que no necesitaba otro. Todos en la familia estamos muy contentos de que él vaya a formar parte de ella y nos llevamos muy bien, pero muy bien con la familia de él.

En casa se hizo una reunión con parientes y amigos para celebrar el compromiso de mi hermana. Allí estuvieron también varios vecinos y dos vecinas de mi mamá, le dijeron a ella que supieron que el anillo de mi hermana no era un brillante y le preguntaron si estábamos de acuerdo con eso.

Mi mamá solamente se les quedó viendo y se sonrió. Entonces volteó hacia donde estaba el novio de mi hermana, al otro extremo de la sala y lo llamó. Él acudió presuroso y cuando estuvo cerca de ella, les dijo a sus vecinas. “Esta es nuestra joya, ningún anillo de diamantes se le puede comparar”. Le dio un fuerte abrazo y un beso en la mejilla. ¿Cómo ve Ana?

Le escribo esto como un testimonio de solidaridad y cariño con mi futuro cuñado.

AUREA

QUERIDA AUREA:

Admiro los valores de tu madre. Quienes basan el valor de una persona por el dinero que tiene, por la casa donde vive, el automóvil que conduce, los trajes que usa, las joyas que porta, los viajes que realiza, en fin, si piensan que alguien vale por lo que tiene en bienes materiales, esa persona no conoce los verdaderos valores morales y espirituales. Esa persona ve a los demás como “objetos”. La fidelidad, la sensibilidad, la honradez, el amor, no significa nada para ella. ¡Qué tristeza!

Felicito a tu hermana por su excelente oportunidad de ser esposa de esa joya, estoy segura que ella también tiene los valores de tu madre y será una gran esposa. Son ustedes una hermosa familia. Y muy afortunados. Gracias por enviarnos tu testimonio de cariño hacia tu cuñado.

ANA
08 Julio 2017 04:00:00
Aunque él esté feliz con su hija, no me hace sentir mejor
Soy una mujer de 36 años, tengo 14 de casada y tres hijos. Un hijo de 12 años, una hija de 10 y una bebita de 2 años. Mi esposo se puso furioso cuando le dije que estaba embarazada de la última niña. Me dijo que fuera con el médico para decirle que me practicara un aborto, pero desde luego que me negué rotundamente. Y desde esa fecha no volvimos a dormir juntos, me dijo que no quería volver a tener nada conmigo. Yo me fui a otra recámara y casi no nos hablábamos.

Cuando ya iba a nacer la niña me fui sola al hospital, no le dije nada hasta que en el último momento, mi hermana le llamó por teléfono y le dijo que ya estaba adentro del quirófano a punto de tener a la niña. Él le dijo que ya me había dicho que no quería saber nada de la criatura y que era asunto mío. Él pagó la cuenta, pero no se presentó en el hospital. Regresé a mi casa y así fueron las cosas. Él casi no nos hacía caso. De pronto un día en que regresó de la oficina, la niña estaba llorando y yo me estaba bañando y seguramente a él le dolió que la niña llorara y fue a verla. Desde entonces se prendó de ella. Ahora la niña tiene 2 años y él la adora.

Por mala suerte, aunque él esté feliz con su hija, eso no me ha hecho sentir mejor a mí por la manera como me trató y por no querer a su hija desde un principio. No he podido superarlo. Cuando la niña tenía 6 meses le pregunté a mi esposo si no estaba arrepentido y si no se sentía culpable por la manera como nos trató, y no me contestó. Nuestro matrimonio no anda bien, todo es pura tensión. Estamos emocionalmente distanciados y raramente tenemos sexo. Quisiera darle una lección.

Él ha sido muy buen esposo y padre y jamás nos ha faltado nada en la casa, al contrario, pero me siento muy sola y alejada de mi esposo. Le he pedido que vayamos juntos a terapia, pero no acepta. Quiero a este hombre, pero cada vez se me hace más difícil seguir viviendo de esta manera. Por favor oriéntame qué hacer. Gracias mil.

AUSENTE

QUERIDA AUSENTE:

Ya que tu esposo no acepta acompañarte a la terapia, ve tú sola. Lo necesitas. No creo que tu esposo continúe enojado porque te embarazaste, ya que anda loco por su hijita, pero tal parece que no quiere aceptar la responsabilidad de su comportamiento anterior y tú le tienes gran rencor. Necesitas hablar con un profesional acerca de ese serio problema que traes dentro. Por favor no dejes de hacerlo. Buena suerte y que todo vaya mejor.
07 Julio 2017 04:00:00
Querido Advertencia
Tengo un amigo al que aprecio mucho. Es uno de mis mejores amigos. Es un hombre excelente. Está casado y sé que tiene problemas económicos de los cuales ni está enterado, porque su esposa se lo ha mantenido en secreto. A ella le gusta jugar, pero o no sabe o no ha tenido buena suerte, el caso es que ha perdido y como le gusta el juego, no ha dejado de hacerlo y ha pedido préstamos sin que mi amigo se entere.

Él ni siquiera tiene idea de lo que está sucediendo y continúa tan tranquilo y llevando la vida de siempre, pensando que puede hacerlo. Él de ninguna manera es dilapidador, pero le gusta ir a restaurantes a comer y le gusta vestir bien. Pobre, no sabe que su esposa está endeudada hasta el copete. Y pues claro que él en cuanto se rompa la pompa de jabón, tendrá que pagar las deudas de ella.

La esposa se lo dijo muy confidencialmente a una amiga y esa amiga me conoce muy bien y sabe que soy buen amigo de él y me contó del problema y me dijo que ya que soy tan buen amigo de él cree que debo decirle lo que está sucediendo.

¿Cree usted que debo hacerlo? No quiero meterme en asuntos que no son míos, y además éste es muy delicado, pero no me gustaría ver a mi amigo llevarse la sorpresa de su vida. Y tal vez que empezara a arreglar ese asunto.

ADVERTENCIA


QUERIDO ADVERTENCIA:

Mi sugerencia es que usted no intervenga en ese delicado asunto. Hable con la persona que le dijo eso y que ella hable con la esposa de su amigo y la convenza de que sea honesta con su marido y le diga la verdad, misma que tarde o temprano va a salir a la luz. Ellos dos deben trabajar en sus problemas económicos antes de que se vuelvan inmanejables.

Un matrimonio debe ser una sociedad en todo el sentido de la palabra. Y más allá de eso, pienso que usted no debe intervenir en un asunto que no es de su incumbencia, aunque quisiera hacerlo en nombre de la buena amistad que lleva con él. Si lo hace quizás hasta esa amistad se vería lastimada.

ANA
06 Julio 2017 04:00:00
Querido Lastimado
QUERIDA ANA:

Tengo 29 años. Hace ocho años enteré a mis padres que soy homosexual. Desde luego que la impresión fue fuerte y la reacción también, pero poco a poco la tormenta amainó y ellos se conformaron. Meses después conocí a mi compañero desde entonces y se los presenté y ellos lo aceptaron y los visitábamos con alguna frecuencia. Otras veces los he visitado yo solo.

Hace algunos meses me llamó mi papá a la casa para decirme que ya no quieren que mi compañero y yo vayamos más a su casa, que si sus vecinos se enteran que tienen un hijo homosexual y que tiene una pareja, serán el hazmerreír y los criticarán mucho, y ellos no van a soportar sus miradas.

Ana: estoy devastado. Mi compañero y yo somos personas serias, jamás hemos hecho un escándalo, nos comportamos con propiedad delante de la gente, nuestras amistades nos reciben con gusto y afecto. No comprendo el grado de vergüenza que ostentan ahora mis padres y tampoco que me estén echando de su vida. He tratado de convencer a mis padres de su error, pero no he podido lograr nada. Dicen que su decisión es final y que no desean discutirlo más.

He gastado mucho dinero en terapia psicológica tratando de lidiar con esta pérdida. Hablé con mi hermano y me dijo que habiendo puesto a mis padres en el “horror” de tener un hijo homosexual, debo entender más sus temores. Esto me está destruyendo. Tengo problemas para dormir en la noche y le agradecería mucho que me aconseje qué hacer.

LASTIMADO

QUERIDO LASTIMADO:

Acepta mis condolencias por la prematura pérdida de tus padres y al parecer del resto de la familia. Tú no vas a poder cambiarlos y ellos tampoco van a cambiarte a ti. Tal vez (y lo deseo fervientemente), cuando algún día ellos se den cuenta de su pérdida y su injusta actitud, cambien su mentalidad y vuelvan a verte, pero tú no puedes pasar la vida esperando a que eso suceda. Tal vez te aliente el comprender que más tarde o más temprano, cada uno de nosotros llegamos a ser huérfanos. De-safortunadamente para ti, te convertiste en huérfano más pronto que otros.

Alcohólicos Anónimos tiene un pensamiento llamado “Oración de la Serenidad”, ojalá la memorices y te ayude a comprender tu situación. Dice así: “Señor: dame serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, fortaleza para cambiar las que sí puedo, y sabiduría para conocer la diferencia”.

ANA
05 Julio 2017 04:00:00
Querida Consolados
QUERIDA ANA:

Uno de mis tres hijos falleció hace algunas semanas en un accidente automovilístico. Fue un gran muchacho. Muy deportista, le gustaba escalar, correr, nadar. En fin, todo lo que fuera deporte y fue bastante bueno y sin descuidar sus estudios. En ese ambiente hizo muchas amistades. Nos sorprendimos su papá, hermanos y yo, durante el funeral, de que asistieran tantos jóvenes y otros no tan jóvenes, y nos dieran el pésame diciéndonos que habían sido sus amigos por el deporte.

Y lo más sorprendente y emocionante para nosotros fue cuando un grupo de ellos, que les gusta escalar, nos pidieron que por favor les regaláramos un poquito de sus cenizas para esparcirlas en sus lugares favoritos, donde a él más le gustaba ir cuando escalaban.

Nos pareció maravilloso que nos pidieran eso, así que después de la Misa, fuimos a casa y les pedimos que nos esperaran unos días para ordenar unas urnas. Una semana después depositamos en seis pequeñas urnas un poco de cenizas y se las dimos a ellos. El resto lo dejamos en la nuestra.

Toda la familia nos quedamos encantados y muy contentos con lo que nos pidieron esos jóvenes, solamente les dijimos nos dijeran en donde iban a quedar las cenizas de mi hijo. Quedaron esparcidas en varios lugares y tenemos pensado ir a todos ellos y hacer allí hacer una oración por mi hijo. Ellos dijeron que nos acompañarían. Por nuestra parte esparcimos cenizas en un prado lleno de flores que hay en nuestro rancho y donde mis hijos iban con nosotros desde pequeños y allí jugaban.

Dios bendiga a esos jóvenes por darnos esa felicidad en medio de nuestro gran dolor y hacernos sentir que nuestro hijo no se fue realmente, que está con nosotros y con ellos constantemente. Todo ha sido muy consolador.

CONSOLADOS

QUERIDA CONSOLADOS:

Les ofrezco mi más sentido pésame por la pena de haber perdido a su hijo. Hicieron algo muy hermoso y me da mucho gusto que eso haya sido de tanto consuelo para ustedes. Hermosísima memoria para siempre. Tengo la certeza de que todo ello fue más significativo que un epitafio cincelado en granito.

ANA
04 Julio 2017 04:00:00
Querida Ignorada
QUERIDA ANA:

Hace poco, una señora a quien traté en la iglesia a donde asisto siempre y a donde ella iba siempre también, falleció. Era bastante mayor que yo, pero a pesar de ello, siempre conversábamos y algunas dos veces hasta nos fuimos a almorzar juntas. Al enterarme de que había fallecido y dónde la estaban velando, me apresuré a ir a darles mis condolencias a sus familiares. Yo nunca los conocí, ya que sólo la traté en la iglesia, pero de todas maneras quise estar presente para acompañarla un rato y saludar a su familia.

Durante mi visita al funeral, a pesar de que me presenté con sus dos hijas y su hijo, su esposo y algunos familiares, y les expliqué mi relación con la señora, al menos a su esposo e hijos, fui completamente ignorada por todos ellos. Algunos estaban platicando, otros serios y callados, mirando hacia abajo, a otros los escuché en otra habitación conversando animadamente. El caso es que después de saludarlos, nadie se acercó a mí y fue como si ni se enteraran de mi presencia. Siento que al menos alguno debió haberse acercado para intercambiar algunas palabras o preguntar cómo había sido mi amistad con la señora, pero no sucedió así. Finalmente salí de allí después de una hora de soledad. ¿Piensa usted que eso es lo normal o no? Gracias por su comentario.

IGNORADA

QUERIDA IGNORADA:

Eso no es lo normal. Los familiares de la persona fallecida, aunque dentro de su dolor y pesar por su pérdida, debieron apreciar su presencia, especialmente porque no hubo una amistad muy estrecha entre ustedes y de todas maneras usted tuvo la gentileza de asistir a presentar sus condolencias y respeto para ellos y acompañar a su eventual amiga y darle su último adiós. Usted les explicó a sus hijos y esposo su relación con ella, y debieron apreciar su presencia en mayor grado que si hubieran tenido una estrecha amistad. Lo lamento, pero pudo originar ese desaire el dolor de la familia o que son personas no acostumbradas a mostrar su aprecio y gratitud. Usted siéntase tranquila y contenta de haber acompañado ese rato a su amiga y dedíquele un apreciado recuerdo.

ANA
03 Julio 2017 04:00:00
Querida Amiga
QUERIDA ANA:

Te ruego disculpes que utilice tu columna para enviarle una carta a mi exesposo. Espero que eso haga que él vea la luz y comprenda sus errores. Te agradezco mucho si aceptas publicar mi carta.

Exesposo: Te escribo para ver si comprendes tus errores, a ver si todavía es tiempo de que tus hijos te perdonen. En este momento sé que nuestros hijos tienen mucho tiempo de no verte ni hablar contigo siquiera por teléfono. Ellos son lo suficientemente mayores como para buscarte de alguna manera y mantenerse en contacto. Si no lo hacen es porque no quieren.

Le has dicho durante muchos años a bastante gente que yo puse a nuestros hijos en tu contra. Tú sabes que es mentira. Además no fue necesario hacerlo. Tú te buscaste lo que ellos te dan: indiferencia. Cuando los veías, en esas contadas ocasiones después de que nos separamos, sólo los criticabas y les gritabas. Te negaste a pagar pensión alimenticia, mentiste acerca de tus ingresos para no pagarla, pero dabas todo tu dinero a tu nueva esposa. Decías que querías a tus hijos, pero ¿los viste o les diste algo para sus necesidades? ¡Qué amor!

Tal vez ni siquiera sabes si estudian o no lo hacen. El mayor casi termina la carrera de Derecho, el de en medio estudia ingeniería y la niña está terminando preparatoria y tiene magníficas calificaciones. No les has enviado siquiera una tarjeta en sus cumpleaños o navidades. Ellos saben que acabas de comprar una gran casa muy elegante y coches Mercedes, pero nunca pudiste darles algo. Ya saben dónde está el dinero. Ojalá no te tardes más en despertar y quieras conocer verdaderamente a esos maravillosos muchachos mientras ellos todavía están dispuestos a perdonar. Les he pedido que te llamen, no por ti sino por ellos. No han aceptado y cada vez será más difícil que lo hagan. Se está acabando el tiempo. Tú lo sabes.

Tu exmujer.

QUERIDA AMIGA:

Tal vez su exesposo jamás aprecie en todo lo que valen esos maravillosos hijos que usted le dio, pero le suplico que no siga albergando rencor hacia ese hombre. Si lo hace, va a parecer que la del problema es usted. La felicito mucho y muy sinceramente. Merece gran reconocimiento por criar a esos hijos tan buenos y exitosos. Dos ya son adultos, casi profesionistas, y la jovencita va en camino de serlo y todo es obra suya. Olvide los agravios y goce el fruto de su esfuerzo y amor.

ANA
30 Junio 2017 04:00:00
Querida Aburrimiento y Alcohol
QUERIDA ANA:

¿Qué piensa usted del aburrimiento? Mi esposo quiso jubilarse cuando cumplió los 65 años, de eso hace un año. A raíz de su jubilación, como estaba en casa casi sin hacer nada, comenzó a aburrirse. Sus amigos un poco menores que él aún trabajan y otros de la edad de él o quizás un poco mayores, también. No sé por qué. Él se encontraba ocioso y yo creo que para animarse comenzó a beber, poco pero a diario, lo que nunca había hecho. Ahora es un hombre ocioso, aburrido y borracho, porque el ánimo que da el alcohol le dura sólo un rato. ¿Qué hago?

ABURRIMIENTO Y ALCOHOL

QUERIDA ABURRIMIENTO Y ALCOHOL:

Pobres y ricos, hombres y mujeres, niños y adultos, todos estamos sujetos a aburrirnos algún día si estamos ociosos. El aburrimiento es un estado de insatisfacción, y en el caso de su esposo como dice, originado por el ocio, vacío y frustración. Muchos pasan del aburrimiento a la depresión. El problema –como le sucedió a él– es que mucha gente trata de huir del aburrimiento con el alcohol o las drogas. El alcohol es uno de los medios más usados para matar el tiempo, y dizque aliviar las penas. Pero todas sus consecuencias son destructivas. La euforia que produce el alcohol alivia la monotonía y la soledad, pero usted ya lo vio, eso es sólo temporal. PERO existe algo muy peligroso: el alcohol puede romper la barrera defensiva que envuelve a la depresión y allí puede surgir la brutalidad destructiva o una terrible tristeza. Sin embargo, debo aclararle que el aburrimiento ocasional es normal y es un descanso a las luchas de la vida diaria. ¿No cree que eso es por lo que pudiera estar pasando su esposo? Pudiera ser que sí, y al encontrarle un nuevo sabor a la vida, puede volver a ser el de antes. Anímelo a que busque algo qué hacer, un nuevo empleo aunque sea de medio tiempo, o algún negocito que lo mantenga ocupado. Ayúdelo usted, no solamente lo contemple y se moleste o se preocupe.

ANA
29 Junio 2017 04:00:00
Querido Desdeñado Feliz
QUERIDA ANA:

Mi padre biológico no quiso casarse con mi mamá cuando supo que estaba embarazada. Eso ha sucedido en infinidad de casos. No es bueno pero no se conocen las razones. Lo que sí es reprobable es que los padres no se acerquen a la vida de los hijos. En mi caso, en una ocasión mi madre vio a mi padre y le reclamó que nunca me buscara ni me viera, aunque a ella no la viera. Él le dijo que no estaba interesado en mí, que él ya estaba casado y no quería problemas en su vida. Y así pasaron los años.

Mi madre llegó a tener hasta tres empleos juntos para poder darme todo lo que necesario sin que me faltara nada. Ella después se casó con un hombre que fue un gran padre para mí. Bondadoso y atento a todas nuestras necesidades y excelente esposo para ella.

También tuve tres maravillosos tíos (hermanos de mi mamá), un tío político excelente y amigos de la familia.

Todas esas figuras paternas hicieron una gran diferencia en mi vida.

Pero más importante que todo, valoro a mi madre por amarme tanto y criarme tan bien y de manera tan entregada.

Nunca tuve contacto con mi padre, pero al graduarme de ingeniero tuve la malhadada idea de invitarlo a mi graduación… y no fue.

Fue la primera y la última vez que tuve un intento de acercamiento. Lo desprecié por los siguientes ocho años, hasta que me mandó decir que estaba enfermo del corazón y quería verme. Mi mamá me convenció de ir y me presenté ante él y lo he visto tres veces desde entonces algunos minutos. Pero le mentiría si le dijera que siento cariño hacia él.

Siento lástima, pero no amor.

Quizás si sigue vivo la cosa cambia, pero aunque cuando me ve se pone a llorar, eso no me conmueve como para compensar por todo el tiempo perdido y haberme despreciado cuando nací y cuando me gradué.

Ahora estoy casado, tengo un negocio que me permite vivir muy bien. Tengo dos hijas, visito todos los días a mi mamá y a mi padrastro y vivo una vida muy feliz y de familia con ellos, mis abuelos, tíos, primos y muchos amigos.

Un mensaje para quienes su padre no ha figurado en su vida es decirles que van a estar muy bien, que se olviden de esos “padres fantasmas” y que ni ellos ni sus padres se enfoquen en el pensamiento de que esos hombres les van a hacer falta, pues sólo se llenarán de tristeza y desdicha.

Esos hombres que desprecian a sus hijos un día lamentarán su ausencia y tengan la seguridad de que otros llenarán el hueco que ellos dejaron en la vida de sus hijos y de esas mujeres que creyeron en ellos. Se los digo porque a mí me sucedió. Gracias Ana por atenderme y publicar mi carta.

DESDEÑADO FELIZ


QUERIDO DESDEÑADO FELIZ:

Me encantaría que tu mamá leyera esta columna. Mándala enmarcar y dásela a ella, aunque seguramente muchas veces le habrás dicho a ella lo que expresas ahora.

Tu Madre es la verdadera heroína de tu historia. Lo mismo se debe decir de esos miles de mujeres y muchos hombres divorciados que crían a sus hijos sin el apoyo de su pareja.

Y muchas bendiciones a tus abuelos, tíos, tías y amigos de las familias que cooperan con ellos. Todos merecen una ovación.

ANA
28 Junio 2017 03:00:00
Resulta que nuestra vecinita es ratera
ANA:

Hace tres años mi esposo compró la casa de nuestros sueños. Nos encanta tanto a él como a mi hija y a mí. Vivimos encantados en ella, pues nos gusta la ubicación y el entorno. El problema son nuestros vecinos de enseguida. Mi hija tiene 14 años y ellos tienen tres hijos, la de en medio es una jovencita de 15 años que inmediatamente se hizo amiga de mi hija. Suena bonito, ¿verdad? Pues no. Resulta que nuestra vecinita es ratera.

Cuando lo descubrimos fue hace algunos meses cuando mi hija notó que le faltaban unas sandalias y luego se las vio a la vecina. Llamé a su mamá para decirle y ella me dijo que su hija “sólo las había llevado prestadas”. Me dijo que no era gran cosa y la jovencita las regresaría. También dijo que su niña compra muchas cosas porque trabaja medio tiempo y su dinero es sólo para ella.

Después enunareunión en una casa de otros vecinos, me sorprendí mucho al ver que la mamá usaba una sandalias de piel bastante finas que eran mías y me faltaban hacía dos meses. Le pregunté dónde las había comprado y dijo que en una tienda de departamentos y luego dijo que una parienta se las había regalado a su hija.

He pescado a la pequeña ladrona con otras cosas que se nos han perdido, y cuando le he dicho a su mamá, ella da una excusa frívola. Y jamás han devuelto nada ni han ofrecido disculpas por las cosas que le he preguntado. Quién sabe cuántas cosas más se habrá llevado.

Estoy muy enojada por la actitud de esa señora y por su falta de preocupación por lo que hace su hija, a la que le hacen mucho daño si no la corrigen. Lo correcto es que la castigaran para que aprendiera la lección. ¿Me puedes sugerir cómo actuar? Gracias por tu atención.

ROBADA


QUERIDA ROBADA:

No te culpo por estar tan molesta. Ser robados es verdaderamente frustrante. En especial si quien hurta no es siquiera reprendido. Ya has tratado ese asunto con la mamá de la joven, así que puedes volver a hacerlo, pero sugiero que ahora lo hagas en presencia del papá, aclarando al señor que antes ya habías hablado con la mamá sobre el tema y no ha hecho nada.

Añade que si la niña continúa como hasta ahora, podría encontrarse en serios problemas en el futuro y tal vez no muy lejano. Explícales que la jovencita necesita ayuda profesional, y que no están haciéndole a su hija ningún favor protegiéndola en sus hurtos. Veo mucho peligro para esa muchachita que no se corrige.

Ojalá que esaentrevista pueda llevarse a cabo y que los padres acepten que su hija tiene serios problemas y actúen en consecuencia. Mientras, sería conveniente que la hija de ustedes tuviera menos contacto con esa joven hasta que se detenga de lo que hace. Puede poner en problemas a tu propia hija.

No se le debe negar amistad a nadie, pero si esa amistad puede dañar, pienso que es mejor la lejanía. Y si va de visita, nunca la dejen sola.


27 Junio 2017 04:00:00
Querida Bruja
QUERIDA ANA:

Estoy casada, tengo una hija de 7 años. Trabajo desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la tarde. Mi esposo sale una hora más tarde a su trabajo. Una hermana mía recoge a mi hija en el colegio y la lleva a su casa, donde mi esposo pasa por ella a la salida del trabajo. Yo llego a casa cerca de las cinco y como tengo muchísimo trabajo, cuando llego a casa estoy exhausta, pero tengo que llegar a hacer comida-cena para los tres, ver que la niña haga su tarea y vigilar que la haga bien. Tengo que escuchar las quejas de mi esposo por las broncas que tuvo en su trabajo. Luego levanto la cocina, lavo algo de ropa y hago aseo de la casa aunque sea “por encimita”, pues la limpieza en forma la hago del sábado. Con todo eso me pongo a veces histérica, así que mi esposo y mi hija y a veces mi familia también, dice que esa es la “hora de las brujas”. Pero creo que tengo razón de reaccionar así. ¿Qué puedo hacer Ana?

BRUJA

QUERIDA BRUJA:

De alguna manera justificas que tu esposo, tu hija y a veces tu familia, digan que es la “hora de las brujas”, pero eso no significa que tengas que ponerte a cantar en lugar de enojarte. Para que esa hora no llegue, la cuestión es compartir las responsabilidades. Pídele a tu esposo que mientras preparas la comida, él vigile la tarea de tu hija. O también que un par de tardes, mientras tú vigilas la tarea, él prepare la comida, aunque esos días coman algo muy sencillo (a muchos hombres les gusta cocinar). Al terminar de comer, entre ambos laven la vajilla y limpien la cocina o, si prefieren, compartan un rato de televisión con su hija y dejen los platos para más tarde y los lavan entre los dos. Pasar un rato tranquilos en familia, recarga las baterías emocionales de cualquiera. El trabajo de la lavandería también pueden compartirlo. Me daría gusto que mi sugerencia les sea de utilidad.

ANA
26 Junio 2017 04:00:00
Querida Sorpresas
QUERIDA ANA:

Quiero compartirte una muy triste experiencia que tuvimos en la familia y que nos agobió durante más de un año. Afortunadamente las cosas han tomado su rumbo y parece que todo va a arreglarse. Resulta que mi papá, de 79 años y viudo desde hace 10 años, se encontró con una mujer de la que creyó estar enamorado (o ella lo enredó) y le pidió que se fuera a vivir con él. No se casaron, pero estuvieron viviendo juntos por unos tres años. Al principio él parecía estar muy contento, pero luego vimos que ya no estaba tanto, pero cuando le preguntábamos, no permitía que la conversación continuara y se molestaba.

Hace tres meses mi papá sufrió un infarto, el que afortunadamente no fue muy grande y poco a poco fue recuperándose. Sin embargo esa triste situación dio pie para que nosotros, sus hijos, comenzáramos a buscar papeles en su casa donde vivía con ella. Buscábamos escrituras de las propiedades, cuentas de cheques, etcétera. No sabe todo lo que encontramos. En las cuentas de cheques la puso como beneficiaria, encontramos unos papeles de un notario y al preguntarle a él, nos dijo que dos meses antes del infarto, ella había ido con él, con las escrituras de varias propiedades de mi papá diciéndole que el propietario deseaba ponerlas a nombre de ella, también había ido a la compañía de seguros donde mi papá tiene sus seguros y ya empezaba a hacer trámites para cambiar beneficiarios, supuestamente había ido con mi papá y él estaba de acuerdo.

Cuando papá salió del hospital, le pedí que fuera a recuperarse a mi casa y él aceptó y cuando el doctor ya lo dio de alta, con mucho cuidado y sin mostrar enojo, le dije lo que encontramos. Él dijo que no había dispuesto nada y que le dijera a esa señora que se fuera de su casa. Así lo hicimos. Ella juraba que todo lo había hecho por instrucciones de mi papá, que seguramente con el infarto lo había olvidado. Todavía no sabemos qué pasó. Yo le creo a mi papá que dice que no quería hacer cambios en nada. El infarto le echó a perder los planes a esa señora.

Quise contarle esta historia para que la gente que esté en condiciones similares, se ande con cuidado. Todo puede suceder.

SORPRESAS

QUERIDA SORPRESAS:

La experiencia de ustedes fue bastante fuerte, pero han existido y existen muchas hasta peores. Sin embargo todas tienen hilos comunes: la ambición que no conoce límites, la avaricia y la ausencia de una conciencia limpia.

Muchas personas mayores experimentan aislamiento, soledad, temor de dependencia y también tendencia a confiar en personas que no conocen. Eso puede originar muchos problemas y muchos abusos. Al parecer ese no fue el caso de tu papá, pero en ocasiones por eso se presentan situaciones como la que vivieron ustedes. Y en muchos casos debe recurrirse a la acción legal si es necesario. Me da gusto que la historia de tu padre haya tenido un final feliz y realmente sin grandes complicaciones, debido a la enfermedad de tu papá, que fue el motivo por el cual ustedes “levantaron las antenas” muy a tiempo. Su padre tiene suerte de ser bendecido con hijos tan considerados.

Es necesario estar alertas con parientes, amigos, vecinos, etcétera, cuando se sospecha que existe alguien que se aprovecha económicamente de una persona mayor para reportar el hecho a quien pueda corregir el asunto. Gracias por tu llamada de alerta.

ANA
24 Junio 2017 04:00:00
Querida Hija, No Amiga
QUERIDA ANA:

No tengo a quien más recurrir y va a comprenderme cuando le cuente lo que me sucede. Lo hago porque confío plenamente en su discreción. Mis papás se divorciaron hace tres años y desde entonces yo vine a vivir con mi mamá. Soy soltera y tengo 22 años, estoy por terminar mi carrera, comenzaré el último semestre. Tengo un novio encantador y muy bueno, agradable, correcto, trabajador y de muy buen humor.

Desde el divorcio, mi mamá y yo nos volvimos muy unidas. Ella es muy jovial y entretenida. Hemos compartido parte de nuestras vidas personales, pero desde principios de este año mi mamá ha empezado a tratarme más como su amiga que como su hija. Me ha contado la historia de sus travesuras sexuales de la época en que estaba soltera, lo que me ha sorprendido mucho. Pero lo peor es que ahora me pide que le diga detalles de mi vida sexual con mi novio. Yo no tengo grandes secretos, pero no me gusta ni pensar en la idea de compartir con mi madre los detalles de mi relación con mi novio. Cuando le digo que no quiero hablar de ello, me dice que soy una “mojigata” y me pide que “me abra” con ella, que es con quien debo tener más confianza.

Ana, esa nueva franqueza de mi mamá me ha puesto muy incómoda y francamente me molesta. Quiero ser amiga de mi madre pero también quiero que siga siendo mi madre. De verdad no me importa compartir con ella algunas cosas, pero otras definitivamente no. Y tampoco quiero oír todas esas historias que ella me cuenta. Por favor dígame cómo hago para que ya no invada mi privacidad, pero quiero hacerlo sin lastimar sus sentimientos.

Le voy a agradecer muchísimo su consejo.

HIJA, NO AMIGA

QUERIDA HIJA, NO AMIGA:

Tu mamá es una pobre mujer que está tratando de convertirte en su amiga para poder volver a vivir su juventud. Pero eso no es de ninguna manera sano, ni para ti ni para ella. Te sugiero que, con mucho cariño, traces una línea firme y clara entre ustedes, y mientras más pronto, mejor.

ANA
23 Junio 2017 04:00:00
Querida Lil
QUERIDA ANA:

Voy a permitirme contarle las historias de amor de mi mamá y la mía. Pero con la mía hay una duda y es donde quisiera su opinión. Mi mamá vivía en otra ciudad y allá tuvo un novio desde que comenzaron los dos la preparatoria y fueron novios durante tres años, cuando él ya graduado se fue a estudiar a Estados Unidos la carrera, pues allá lo mandaron sus padres. Mi mamá se quedó en su ciudad y allí conoció a mi papá y, aunque no había terminado su carrera, se casó y se vinieron a vivir aquí, donde nacimos mis dos hermanos varones y yo, que soy la menor. Mis padres tuvieron un matrimonio muy bonito. Jamás los escuché pelear y ni siquiera discutir. Fueron muy felices.

Cuando yo tenía 13 años falleció mi papá, hace 12 años. Continuamos viviendo aquí y cuando ya los tres habíamos terminado la carrera, mi mamá dijo que estaba pensando volver a su ciudad natal, pues allá está toda su familia y tiene muchas amistades. Nosotros la animamos y se fue. Nosotros no quisimos seguirla, porque ya todos teníamos buenos trabajos y nuestra vida hecha. Mis hermanos ya se casaron y yo sigo viviendo en la casa de mis padres.

Mi mamá continuó viviendo en su ciudad y ha venido a verme a mí y a mis hermanos como cada seis meses. En una ocasión, por pura casualidad, se encontró con su antiguo novio de la preparatoria y se saludaron con mucho cariño. Él le contó que se había ido a vivir a otra ciudad y que se casó y tuvo dos hijos varones, que uno está casado y otro soltero, profesionista y con muy buen trabajo. También le dijo que su esposa había fallecido hacía cuatro años y fue cuando decidió volver a su ciudad. Invitó a mi mamá a un café y allí intercambiaron sus números telefónicos. Para no alargar la historia, comenzaron a salir y a los ocho meses se casaron. Están felices de la vida, viviendo el romance que no terminaron hace tantos años.

Cuando ellos se casaron, desde luego que mis hermanos y yo fuimos a la boda y allí estaban los hijos de él. Allí conocí al hijo soltero del esposo de mi mamá. Y adivinó: nos gustamos y empezamos a salir y ahora somos novios, con planes de casarnos para el año próximo. Estoy muy contenta, pero la duda que tengo es si estará correcta esta relación con el hijo del esposo de mi mamá. Necesito su opinión y le ruego me la diga. Muchísimas gracias.

LIL

QUERIDA LIL:

Gracias por regalarnos esas preciosas historias de amor con un final de sorpresa. Respecto a tu pregunta. Por supuesto que la relación de ustedes es correcta. No veo y estoy segura de que nadie verá, que haya algo indebido. Y ya estoy escuchando las campanas nupciales. Sinceramente felicito a tu mamá y a ti por la fortuna de haber encontrado ambas al hombre correcto.

ANA
22 Junio 2017 04:00:00
Querida Maika
QUERIDA ANA:

Hace casi tres años trabajo en la recepción de un hotel. Estoy contenta con mi trabajo y mis jefes me han dicho que también lo están conmigo. Tengo un sueldo decente y le doy gracias a Dios que tengo un trabajo seguro, que a veces no se consigue. La historia es que al hotel viene frecuentemente un señor que hace negocios en la ciudad y se queda varios días.

Siempre que viene, platica conmigo, pues cuando comencé a trabajar él ya venía a hospedarse al hotel. En ratitos que platicamos, porque yo siempre tengo mucho trabajo, me ha dicho que trabaja por su cuenta y viene a ver clientes y que mientras viaja, su hijo mayor se queda en el negocio. Que tiene cinco años de estar viudo, que tiene otros dos hijos varones, uno ya casi para graduarse y otro al que le faltan dos años para terminar su carrera. Sus hijos viven aún con él en su casa propia y cada quien tiene su automóvil.

Últimamente el señor me ha invitado varias veces a cenar, pero yo, aunque me encantaría ir, no he querido aceptar porque no estoy segura si debería hacerlo. ¿Sería correcto si acepto salir con él? ¿Está bien tener una relación social con un cliente del lugar de trabajo? Él es una persona encantadora, amable y gentil, siempre anda muy bien vestido y es muy inteligente, tiene una conversación muy interesante y es muy educado. No quisiera perderme la oportunidad de hacer con él una relación más estrecha. Me dijo que él tiene 55 años. Yo tengo 38 y nunca me he casado.

Le ruego que por favor me aconseje lo que es conveniente que haga. Espero su respuesta con ansias.

MAIKA

QUERIDA MAIKA:

Si el señor es elegible, como parece ser, conversa con tu jefe en el hotel y pregúntale si existe alguna regla en contra de socializar, fuera del hotel, con algún cliente del hotel. Si no existe esa regla, no veo ninguna razón para que no puedan ambos profundizar más esa relación. Sin embargo, te sugiero que investigues bien que el señor no esté casado o comprometido de alguna manera, para que evites una desilusión.

Te deseo la mejor de las suertes de todo corazón.

ANA
21 Junio 2017 04:00:00
Querida Sin Güiri Güiri
QUERIDA ANA

Recientemente me contrataron para manejar una pequeña tienda especializada donde había estado encargado un señor bastante mayor que yo y él quedó como mi subordinado. Yo me sentí incómoda cuando me lo presentaron y luego me dijo el dueño que él había estado encargado, pero también me dijo que ya no estaba haciendo bien su trabajo, pues se le habían ido varios clientes y que necesitaba a alguien más joven, con más ganas de trabajar y más conocimientos. Me quedé más tranquila porque vi que el señor no estaba molesto.

El señor es amable y educado, pero es sumamente platicador. Él habla de todos los temas, pero desde luego no es un erudito; él busca la manera de hablar de todo, y no solamente su conversación es excesiva y su información incorrecta, él ignora todos los signos visibles que haga la gente para terminar la conversación. A veces hasta cuando la persona se despide y se dispone a salir, él la sigue y continúa hablando. A veces a mí me ha interrumpido cuando hablo con algún cliente. Eso me está molestando mucho. No quiero perjudicarlo. Ya es mayor y fue el encargado, pero algunos clientes ya se han quejado conmigo por su agobiante charla. También habla mucho por su celular.

Como él y yo somos los únicos empleados, además de la persona que hace el aseo y al terminar se va, deseo mantener una relación cordial con él, pero cada vez se me hace más difícil. Comenté el asunto con mi jefe y me dijo que depende de mí hacer lo que crea más conveniente. Dígame por favor qué debo hacer para que modere su comportamiento. No quiero perjudicarlo de ninguna manera.

Le agradezco su ayuda Ana.

SIN GÜIRI GÜIRI

QUERIDA SIN GÜIRI GÜIRI:

Tu trabajo es manejar a ese señor tan conversador, así que principia fijando un tiempo para conversar en un rato cuando no tengan tanto trabajo con clientes que atender y con el papeleo administrativo. Ordénale de manera comedida que no ahogue a los clientes con tanta conversación y aunque parezca disco rayado, subráyalo todos los días. Enfatiza en que se requiere más trabajo y menos charla durante las horas de negocio. Dile con gentileza que el jefe te llamó la atención y no deseas que ninguno de ustedes resulte perjudicado. Puedes hacerlo de manera comedida, pero firme, sin lastimar. Buena suerte.

ANA
20 Junio 2017 04:00:00
Querida Frustrada
QUERIDA ANA:

Hoy es mi cumpleaños y estoy triste. Le doy gracias a Dios porque llegué a los 46 años, porque tengo bastante salud, por mis dos hijos y porque tengo a mi esposo que es un buen hombre, responsable, respetuoso y amoroso. Estoy bendecida con mis padres y cuatro hermanos, muchos sobrinos y muchas amistades. Tengo mi casa propia, no ando a pie. Mi esposo me compró un carro que aunque no es nuevo, no me da problemas.

¿Por qué estoy triste? Te diré la razón. Hace unos 10 días fui al cine con mi esposo y a la salida me encaminó hacia una joyería de por ahí. Le pidió a la persona que nos atendió nos mostrara algunos anillos de brillantes y otros de otras piedras preciosas. Me preguntó cuál me gustaba y yo le dije que todos estaban preciosos, pero me gustó uno y se lo mostré. No me dijo nada más.

Hoy llegó del trabajo con una caja más o menos grande y me la dio con un beso. Ya me había felicitado en la mañana pero me besó nuevamente y me dijo: “¡Feliz cumpleaños, mi amor!”. Yo le di las gracias con cariño y pensando que adentro de la caja venía otra más pequeña con el anillo, la abrí, pero sólo venía un juego de batas, una para dormir y otra para levantarse. Están preciosas, pero ¡no era el anillo! Pero no perdí la esperanza y esperé a que se sentara a ver la tele y conversáramos después de cenar y me diera el anillo, pero nada. Así quedó todo.

Él se fue a dormir y aquí estoy en el estudio escribiéndote en la computadora para preguntarte si puedes decirme: ¿Se burló mi esposo de mí? ¿Fue una broma pesada ver los anillos y preguntarme cuál me gustaba? Por favor contéstame para que me digas qué piensas. Gracias, muchas gracias.

FRUSTRADA

QUERIDA FRUSTRADA:

Puedo decirte lo siguiente: ¿Examinaste ya cuidadosamente las bolsas de la bata de levantarse? Si el estuche con el anillo no está en una de ellas, tu esposo muy probablemente no tuvo suficiente dinero para comprarlo. No te molestes ni te enojes. Él recordó la fecha y te compró un regalo de buen gusto. Además tienes muchas bendiciones. ¡Feliz cumpleaños! Aunque sea un poco atrasado.

ANA
19 Junio 2017 04:00:00
Querida Resfriada
QUERIDA ANA:

Serán los calores tan intensos que hemos tenido o que tomamos bebidas muy heladas o vamos a lugares con aire acondicionado y salimos al calor de la calle, el caso es que he sabido que hay personas enfermas de gripe, aunque parezca que el tiempo de frío es el más propicio para este padecimiento. Por lo pronto, hace como dos semanas vino a casa el plomero para arreglar un lavabo y el tinaco y me contagió el resfriado. El señor tosía mucho y se veía que traía bastante catarro. A los cuatro días era mi cumpleaños y pensaba recibir a algunos familiares y amigos como lo hago cada año, pero tuve que cancelar todo, no quise contagiar a nadie, especialmente a mis abuelos.

Esta carta es para que recuerde a sus lectores que se tapen la boca cuando tosan o estornuden y que si están bastante enfermos, mejor no salgan de su casa. Eso debe hacerse en bien de los que nos rodean. Muchas gracias y felicitaciones por su excelente labor.

RESFRIADA

QUERIDA RESFRIADA:

El tema es siempre oportuno. Deseo sinceramente que ahora esté mejor de la gripe que la aquejó. Muchas gracias por tomarse el tiempo de escribirnos y recomendarnos que tengamos cuidado con los estornudos y toses que dan con los resfriados, pero tan importante como taparse la boca al toser o estornudar, es importante que todos lo hagamos preferiblemente con un pañuelo, ya sea de tela o desechable. Preferiblemente desechable y si ya se nos presentó el resfriado, quedarnos en casa.

Igualmente importante es lavarse las manos frecuentemente. Contrariamente a la creencia popular de que los resfriados son principalmente contraídos debido a los gérmenes en el aire, muchos resfriados son contraídos porque las personas tosen y estornudan en sus manos y luego tocan objetos como chapas de puertas, botones de los elevadores, pasamanos, teléfonos, etc. y luego quienes usan esos objetos, se tocan los ojos, nariz y boca y de esa manera se transmite la enfermedad.

Y por favor, si ven a un bebé recién nacido o crecidito, no le toquen sus manitas porque luego el bebé se lleva su manita a la boca o se frota la nariz o los ojitos, y esa es una manera de trasmitirle el resfriado. Aunque los bebés son irresistibles y dan grandes deseos de tocarlos, debemos recordar que los sistemas inmunes de ellos son frágiles y hacerlo es un esfuerzo para disminuir su exposición a las enfermedades para las que no están preparados para combatir. Lavarnos las manos frecuentemente es la mejor defensa.

Y si desafortunadamente se presenta de nuevo la gripe AH1N1 o cualquier otra, volver a usar cubrebocas. Oremos para que eso no suceda.

ANA
16 Junio 2017 03:01:00
Querida en apuros
QUERIDA ANA:

Trabajo en una empresa no muy grande, pero en ella laboramos varias mujeres. Somos 27 compañeras y además 25 hombres. Yo trabajo como jefe de personal. He desempeñado ese puesto durante siete años y lo he hecho bastante bien. He recibido el apoyo de mis patrones y he hecho cosas buenas por mis compañeros. Los he apoyado bastante y sé que ellos también están contentos con mi trato y mi labor.

Una compañera desde que entró a trabajar ha dado problemas. Llega tarde, pide permisos, ha tenido problemas –aunque no muy serios– con otras de sus compañeras. No es una empleada ejemplar. Yo he estado en continuo contacto con ella y al parecer ha mejorado, pero no del todo. Me levanté para abogar por ella en una ocasión en que el patrón quiso desocuparla. En esa ocasión la perdonó, pero con ciertas reservas. Al patrón le disgusta que haya problemas entre los empleados y sabe que ella es conflictiva. Pues bien, ella va a casarse y me pidió que le organizara una despedida de soltera en la oficina. Dice que le daría mucho gusto eso, además de que necesita mucho todo lo que podamos regalarle, porque ella y su novio andan muy cortos de dinero para la boda. Dijo que le gustaría que al menos hubiera música grabada. Le dije que no podía autorizar un festejo dentro de la oficina y en horas de trabajo, pues nunca se ha hecho antes. Y se molestó. Lo lamento, pero el patrón es persona muy especial.

No es la primera vez que trabajo para una compañía. Tengo 42 años de edad y ya he navegado bastante. En ninguna de las compañías donde he trabajado se han organizado despedidas de soltera para nadie. Si acaso, en cumpleaños que se juntan cada mes, al final de la jornada se hace una sencilla reunión con pastel y refrescos, pero no algo como lo que ella quiere. Quiero hacer lo correcto sin lastimarla. ¿Qué me sugiere? Gracias por su consejo. Lo necesito pronto. Por favor.

EN APUROS

QUERIDA EN APUROS:

Ya que la despedida, como esa persona la desea, puede ser origen de problemas, no permita que se organice en la oficina. Si usted se anima, solicite a su jefe que le autorice contratar un salón de fiestas y organícenle allí la despedida. También pueden ir un día que no trabajen, un sábado o un domingo, a algún restaurante y hacer allí la reunión, con regalos y por el tiempo que deseen. Cada quien puede pagar su platillo y entre todos el de ella. Dígaselo y si le parece, con la ayuda de algunas compañeras, organicen el festejo. Sé que usted lo hará, pues ha sido siempre solidaria con sus compañeros.

ANA
15 Junio 2017 04:00:00
Querida Bomba de Tiempo
QUERIDA ANA:

Hace bastante tiempo le escribí diciéndole que mi esposo estaba excedido 25 kilos de su peso y que bebía en exceso y que por eso los dos teníamos muchos problemas y muchos pleitos. Usted me dijo que dejara de molestarlo. Pues bien, ahora pesa 30 kilos más de exceso y bebe más. Tiene la presión arterial alta y aunque ve de rutina a su doctor del Seguro Social, no cambia. Me sorprende que su doctor no le diga que afronte la realidad y le recomiende que baje de peso. Yo pensaba que la medicina preventiva era lo mejor, pero parece que el doctor no piensa igual. ¿Acaso han cambiado las cosas? Mi esposo es una bomba de tiempo esperando explotar.

Lo triste del caso es que seré yo la que lleve las consecuencias pues voy a sufrir su pérdida o tendré que ser su enfermera cuando se enferme y tenga que cuidarlo por su malsano estilo de vida que lleva. ¿Qué hago?

BOMBA DE TIEMPO

QUERIDA BOMBA DE TIEMPO:

No recuerdo que alguna vez haya alentado a alguien que ignorara o fuera indiferente con alguien cuyo destructivo estilo de vida puede llevarlo a enfermarse gravemente o lo lleve a la tumba. Y no lo recuerdo porque nunca lo haría y siempre he procurado aconsejar (en estos casos sí aconsejo, no sugiero ni recomiendo), que las personas cuiden su salud, se alimenten sanamente, dejen de fumar o dejen de beber. Sin embargo, como usted (y la mayoría de la gente sabe), los enfermos o personas proclives a descuidar su salud, no siempre toman en serio los consejos médicos o de alguien que los da de buena voluntad.

Un médico, un terapeuta, un consejero, un familiar o una persona bien intencionados, no pueden hacer cambios en la vida de alguien como sucede con su esposo. Solamente él puede modificar su comportamiento. El papel del doctor y de quienes de buena voluntad comentamos algo al respecto –como yo lo percibo–, es proporcionar información y estimular a la persona para que se origine un cambio. Pero ese cambio tiene que ser voluntario. Este es un país libre y, odio decirlo, pero hay muchas personas que resisten el sentido común, ignoran las recomendaciones o hasta las órdenes del médico y continúan con patrones de vida destructiva, sin importar la familia o la intervención profesional. Una intervención de la familia o de amigos podría introducir a su esposo a un programa de rehabilitación para su proclividad a la bebida. Y lo mismo, con advertencias para que acepte un régimen alimenticio. Pero hasta eso puede ser que no tenga éxito. Lamento la situación de su esposo y la suya, pero deseo de verdad que él reaccione y cambie.

ANA
14 Junio 2017 04:00:00
Querida Crisis Morales
QUERIDA ANA:

Mi esposo es un hombre muy pesimista. Ya puede imaginarse como está ahora con la crisis por la que atraviesa el país y el mundo entero. Como él tiene tarjeta de residente en Estados Unidos, antes decía: “Si nos va mal, nos vamos para el otro lado”. Pero ahora ellos también están muy mal y con Trump ni hablar. Así que ya podrá imaginarse cómo está. Yo lo animo y le digo que no se apure tanto, que gracias a Dios tiene su trabajo y nuestros hijos ya están casados y yo soy cuidadosa con los gastos, así que no estamos tan mal, pero a veces ni duerme. Dígame algo en el periódico para que él lo lea y se tranquilice un poco. A él le gusta mucho su columna y comenta sus respuestas. Sé que me ayudará eso.

CRISIS MORALES

QUERIDA CRISIS MORALES:

Para muchos, las crisis se van acumulando hasta que pueden provocar un colapso nervioso o una depresión. Espero que no sea el caso de su esposo. Mire señor pesimista: las crisis siempre llevan envuelto un mensaje. Pueden ser oportunidades positivas.

Vivimos en un mundo con diversas realidades. Cada persona tiene la suya. Lo que una realidad es para alguien, es diferente para otra. Es como decir: “Cada cabeza es un mundo”. Las experiencias no son tan determinantes en sí, sino cómo las percibimos cada quien y cómo dejamos que nos guíen y nos afecten.

Por ello tenemos que comprometernos a nosotros mismos, firmar mentalmente una carta de intención de comprender que la crisis trae tiempos difíciles para todos, pero que no es algo mortal, que tiene solución y que las circunstancias debemos utilizarlas para crecer interiormente. Hacer una vida más productiva y menos frívola.

La situación de ustedes no es desesperada ni mucho menos. Mientras usted tenga un trabajo, una esposa cariñosa y buena ama de casa, cuidadosa con sus gastos y no malgaste en frivolidades, ustedes están en muy buena posición.

No se agobie con cosas que nunca van a suceder. Viva tranquilo y contento al lado de esa mujer que lo quiere y sólo desea que usted sea feliz.

ANA
13 Junio 2017 03:01:00
Querida miel y vinagre:
QUERIDA ANA:

A mi esposo lo jubilaron porque cumplió 60 años y en la empresa donde trabajaba es la edad en la que los mandan a su casa. Como él tenía muy buen puesto nos acostumbramos a vivir muy bien. Tenemos muy buena casa, una cabaña en la sierra, tres carros: uno de mi esposo, uno mío y otro de mi hijo que va a terminar ya una maestría en una costosa institución.

A mi esposo le ha encantado siempre el campo y ahora jubilado va casi todos los días para allá. Ahora tiene un empleo de medio tiempo y algunas asesorías. Tiene mucha relación con los campesinos y dueños de terrenos cercanos a nosotros y los ayuda y aconseja. Todo el tiempo que le queda libre lo pasa allá y eso me parece mal, pues como tenemos un tren de vida elevado, su pensión, empleo de medio tiempo y asesorías no era suficiente, me vi precisada a buscar empleo, ya que también soy profesionista. Encontré uno muy bien remunerado, pero trabajo todo el día y cuando quiero hablar del tema, se niega a que lo tratemos. Eso me deprime y hasta me dan ganas de terminar el matrimonio.

Debo admitir que él es un hombre excelente y muy de su casa. Como yo trabajo todo el día, los días que no va la señora que nos ayuda, él compra comida o prepara algo y me espera a comer. Él lava los trastos. Se encarga de pagar todos los recibos y va de compras sólo cuando no puedo ir. Cuando es necesario, lava en la lavadora la ropa de camas, pantalones que no son de tintorería, ropa interior de él y de nuestro hijo. Raras veces sale con sus amigos. No me quejo de él como esposa, pero sí siento que tengo demasiada responsabilidad económica.

Una vez usted le dijo a una mujer que le escribió que se preguntara: “¿Estoy mejor con él o sin él?” Mi respuesta fue que estoy mejor sin él. Hace un año asistimos a terapia, pero el psicólogo no me ayudó. Se rió cuando le dije que mi queja era que se iba a la sierra. No tengo a quien contarle mi situación, por eso recurro a usted. ¿Qué puedo hacer con todo esto que le cuento? Gracias.

MIEL Y VINAGRE

QUERIDA MIEL Y VINAGRE:

Le sugiero que busquen un nuevo psicólogo y discutan los problemas que tienen. Principalmente usted que está tan inconforme. Si se pone a pensar en otros casos se dará cuenta que su esposo podría estar haciendo cosas peores que ir a su casa de la sierra para disfrutar del campo que tanto le gusta y apoyar a los pequeños propietarios con consejos para mejorar sus siembras. Un hombre ya jubilado que trabaja medio tiempo, atiende asesorías, prepara la comida cuando es necesario, la espera para comer juntos, lava la vajilla y la ropa, que raramente sale con amigos, para mí es un hombre muy decente y hasta excelente. Si usted está dispuesta a perder un hombre así, no está demostrando ser muy inteligente. Mejor reduzca sus gastos y sus gustos, pero no deje ir a ese señor.

ANA
12 Junio 2017 04:00:00
Querida Paqui
QUERIDA ANA:

Una amiga con la que me escribo por internet me envía relatos interesantes, otros jocosos y muchos muy bellos. Hace tiempo me envió este que es precioso y sustancioso y me permito enviárselo por si quiere publicarlo. Dice que lo leyó en un periódico y lo guardó. Aquí lo tiene. Se titula:

MI MADRE ME ENSEÑÓ

Mi madre me enseñó que hay tiempo y lugar para todo: “Si se van a matar uno al otro, háganlo afuera. Recién terminé de limpiar la casa”.

Mi madre me enseñó religión: “Más te vale que reces para que eso que se te derramó en el tapete pueda quitarse”.

Mi madre me enseñó lógica: “Porque lo digo yo. Y punto”.

Mi madre me enseñó previsión: “Asegúrate de ponerte ropa interior limpia todos los días. Nunca sabes cuándo podrías estar en un accidente y te lleven al hospital.

Mi madre me enseñó control: “Sigue riéndote y te daré algo con lo que vas a llorar”.

Mi madre me enseñó acerca de ser un contorsionista: “Mírate la parte de atrás del cuello. Está sucio”.

Mi madre me enseñó acerca de la fuerza vital: “Te quedarás sentado ahí hasta que termines todas esas espinacas”.

Mi madre me enseñó acerca del tiempo: “Parece que un huracán pasó por tu recámara”.

Mi madre me enseñó acerca de hablar sin rodeos: “Si te lo dije una vez, te lo he dicho un millón de veces, no exageres”.

Mi madre me enseñó autocontrol: “No te acerques al pastel. Lo hice para la reunión que tengo esta tarde con mis amigas”.

Mi madre me enseñó acerca de la modificación del comportamiento: “Por favor deja de actuar como tu padre”.

Mi madre me enseñó que es más impresionante cuando otros descubren tus buenas cualidades sin tu ayuda.

Mi madre me enseñó que la manera más rápida de doblar el dinero es doblarlo a la mitad y guardarlo en el bolsillo.

Mi madre me enseñó que boca cerrada no mete la pata.

Mi madre me enseñó nunca checar la profundidad del agua con ambos pies.

Mi madre me enseñó que si siempre dices la verdad, no tendrás que recordar qué dijiste y a quién se lo dijiste.

¿Qué le pareció Ana? A mí me gustó mucho. ¿A usted? Atentamente.

PAQUI

QUERIDA PAQUI:

También me gustó mucho. No deseo hacer una comparación, sin embargo me recordó las palabras de un sacerdote cuando en unas pláticas cuaresmales nos dijo, al tratar el tema de los Diez Mandamientos, que más que órdenes son reglas para vivir una vida tranquila, pacífica y sin problemas. Me parece que la mamá que dio esas importantes lecciones, pretendía lo mismo. Y no sé a ti, pero a mí me hizo recordar a mi mamá. Ella también me dejó muchas enseñanzas para la vida, para una vida interior iluminada y para que la vida cotidiana se me hiciera más fácil. Hasta me pareció escuchar su voz. Seguramente a ti también y a quienes lean esta columna les pasará lo mismo. Estoy muy agradecida con tu colaboración y espero que no sea la última. Saludos afectuosos.

ANA
10 Junio 2017 04:00:00
Querido Engañado
QUERIDA ANA:

Me siento utilizado, engañado, estafado. Le cuento. Hace dos años tuve una relación con una mujer. Resultó embarazada. Yo ni la quería ni ella a mí, pero como me dijo que yo la había embarazado, aunque con dudas le creí y a pesar de que no nos casamos, le estuve dando dinero para lo necesario para el niño, análisis, medicamentos, ropa para ella, ropa y todo lo necesario para el niño y cuando nació pagué el parto y comencé a pasarle una pensión para el niño. Y lo peor fue que me emocioné cuando nació y para qué engañarla a usted, me encariñé con la criatura. Al poco tiempo sucedieron algunas cosas a las que prefiero no referirme, el caso es que esas cosas me hicieron dudar de nuevo, así que un día saqué al niño dizque a pasear y lo llevé a un laboratorio para pedir una prueba de ADN y también a mí. Cuando me dieron los resultados, el niño NO era mío. Ni para qué contarle lo que sucedió después, fue muy enojoso y duro. Sigo queriendo al niño, pero ya no lo veo ni a ella tampoco, pero traigo una espina clavada y por eso le escribo.

¿No cree que sería recomendable hacerles a todos los bebés la prueba de ADN al nacer? Algunas mujeres tienen sexo con varios hombres y atrapan al más crédulo y el pobre nunca se entera del engaño. Un hombre tiene derecho a saber si un hijo es suyo o no. ¿Qué opina usted?

ENGAÑADO

QUERIDO ENGAÑADO:

Comprendo y lamento su enojo. Debe haber sido muy doloroso ese suceso de su vida. Lo lamento. Sin embargo, pienso que las pruebas de ADN al momento de nacer no debieran ser obligatorias a menos que haya una seria duda acerca de la paternidad. Estoy de acuerdo, no obstante, que si un hombre por razones válidas cuestiona la paternidad, una prueba de ADN puede ser valiosa porque disipa dudas.

ANA
09 Junio 2017 04:00:00
Querido No Soy Monedita de Oro
QUERIDA ANA:

Le escribo porque mi esposa me pidió que lo hiciera. Le explico la razón. Soy una persona algo fría, tanto con la familia, como con amigos, compañeros de trabajo y conocidos. No soy afecto a los arrumacos y no ando dando ni recibiendo besos de familiares o amigas. Y aunque ya me han dicho que el amor al prójimo es lo máximo, yo soy como soy y no le hago caso a nadie y eso me parece suficiente. Quiero a mi familia y a mis amigos y amigas, aprecio mucho a mis compañeros y compañeras de trabajo, pero no me gusta demostrarlo.

Mi esposa siempre me reclama mi frialdad. No reparto abrazos, ni sonrisas ni regalos, ni nada. Ni a mi mamá. Pero no le hago mal a nadie. Le comenté a un amigo ese mi “problema” y me dijo que mi esposa tiene razón, que nada voy a perder con ser afectuoso y demostrar mi cariño. Lo comenté con mi esposa y le dije que va a ser difícil para mí, que siempre he sido así. Que mejor sigo así y me deje en paz. Ella entonces me dijo que le escribiera a usted y por eso aquí estoy. Dígame qué piensa. Gracias.

NO SOY MONEDITA DE ORO

QUERIDO NO SOY MONEDITA DE ORO:

No tiene ninguna obligación de ser cálido ni afectuoso. ¡Pero no sabe de lo que se está perdiendo! Porque dando es como recibimos, y si damos amor, recibimos amor. Y si usted está dando hielo, seguramente está recibiendo hielo y así va a seguir si no cambia. Su esposa y su amigo tienen razón. Pero no necesita ser “monedita de oro”, simplemente externe esos sentimientos de cariño y afecto que siente por su familia, sus amigos y compañeros. No sólo no hacer daño a los demás hace que una persona sea buena. Debemos ser buenos y sensibles a las necesidades de los demás. Y muchas veces las necesidades de otros no son materiales, necesitan afecto y las demostraciones del mismo. Una sonrisa, un abrazo o un beso es el milagro que otros necesitan para sentirse bien y continuar con su vida. Además, quien es generoso con su cariño se siente muy bien, muy relajado y su presión sanguínea baja considerablemente. Además, su sistema inmunológico se fortalece. Y ni hablar de cómo mejoran las relaciones con quienes le rodean. ¿Quiere usted más razones para cambiar de actitud? Y no será difícil. Pero de usted depende.

ANA
08 Junio 2017 03:00:00
Querida Lectora Furtiva
QUERIDA ANA:

Le escribo para hacerle una confesión. Y a la vez pedirle su opinión sobre algo que he estado haciendo hace tiempo. Se trata de lo siguiente: hace seis meses venimos a vivir a Saltillo, mi mamá, un sobrino y yo a unos departamentos bastante bonitos. Mi hermano, papá de mi sobrino que vive con nosotras, nos ayuda con una parte de la renta. Estos departamentos están muy bonitos y mi mamá está encantada. Ella ha estado algo enferma y mi hermano y yo queremos que viva lo más cómoda posible. Frente a los departamentos hay un jardín muy cuidado y podemos salir a caminar o a descansar por la tarde.

En el departamento de enfrente vive una familia que había llegado a los departamentos un año antes que nosotros. Nos llevamos muy bien con ellos y en general con todos los vecinos. Sucede que los vecinos que viven enfrente reciben el periódico Zócalo todos los días. El repartidor lo deja en algo como buzón, pero abierto, y como soy muy madrugadora, salgo con mucho cuidado y sin hacer ruido tomo el periódico y entro a mi casa. Separo las distintas secciones y tomo la Internacional y Glam o Flash. Leo rápido las noticias principales, los editoriales y luego paso a leer sus cartas y lo referente a artistas,a pues en sociales no conozco a nadie. Doblo perfectamente todo el periódico, lo acomodo como venía y lo pongo en el buzón de los vecinos. Lo hago con tanto cuidado que ellos nunca se han dado cuenta de lo que hago.

Cuando mi mamá se enteró de lo que hago me dijo que no es correcto, que deje de hacerlo de inmediato. Yo le digo que no daño a nadie, pues no lo maltrato ni lo mancho y ellos ni siquiera se han dado cuenta. Ahora quiero preguntarle si mi mamá tiene razón, pues insiste en que deje de hacerlo, pero eso me proporciona buenos ratos y estoy enterada de muchas cosas. ¿Hago mal en leer ese periódico sin su permiso? Espero su respuesta en el periódico. Gracias.

LECTORA FURTIVA

QUERIDA LECTORA FURTIVA:

Sí está haciendo mal. El periódico pertenece a sus vecinos. Ellos han pagado la suscripción. Tienen derecho a recibirlo recién salido de la prensa, no después de haber sido leído. No suponga que no lo notan, el periódico nunca queda igual cuando está sin leer que cuando ya está leído. Es fácil que ya estén enterados de lo que usted ha estado haciendo, pero por consideración o amistad, decidieron no decirle nada.

Hable con sus vecinos, pregúnteles si les parece prestárselo una vez que lo hayan leído. O propóngales dividir el costo de la suscripción y que cuando ellos hayan terminado de leerlo, se lo pasen a usted, o que como usted madruga, quizá les parezca que usted lo lea antes que ellos y sin maltratarlo, lo deje en su puerta. O llame al periódico y adquiera una suscripción. Tal vez le interese alguna de las ofertas que ofrecen. Reciba saludos y espero que vivan felices en nuestra ciudad.

ANA
07 Junio 2017 04:00:00
Querida Bella Sonrisa
QUERIDA ANA:

Le escribo para que sus lectores estén atentos a los beneficios de la leche de vaca, que tiene mucho calcio y para ello le contaré de mi nieto. Ahora tiene 16 años de edad y desde bebé le encantó la leche. Nunca dejó de tomarla desde chiquito. Cuando dejó el biberón le gustaba ver la tele o hacer su tarea bebiendo un vaso de leche. Y cuando regresaba de la escuela, mal llegaba a la casa, corría al refrigerador a sacar la leche y servirse un vaso lleno. Y siempre pidió un vaso de leche antes de dormir.

Nunca en la casa se le regañó y menos nos burlamos de él. Llegó el momento en que solamente bebe un vaso por la mañana con el cereal. Pero hoy es un guapo estudiante de 16 años con unos hermosos y saludables dientes superblancos y pensamos que se debe a la leche que bebió durante tantos años.

BELLA SONRISA

QUERIDA BELLA SONRISA:

Me alegra que su nieto tenga esos bellos dientes blancos, pero pienso que aunque desde luego la leche es una buena fuente de calcio y es importante para desarrollar huesos y dientes fuertes, no hace los dientes blancos. El color de los dientes quizá es heredado y eso puede ser afectado por factores ambientales como fumar, alimentos que manchan los dientes como beber café en exceso y también el envejecimiento. Si su nieto tiene dientes blancos podría darle crédito al historial de su familia. Al uso del fluoruro quizás, y desde luego a una estricta higiene dental.

Saludos afectuosos y gracias por escribirnos.

ANA
06 Junio 2017 04:00:00
Querida Sin Suegros
QUERIDA ANA:

Muchas mujeres se quejan de sus suegros o especialmente su suegra. Otras han escrito que han tenido o tienen suegras maravillosas. Hay de todo. A mí me tocó la mala suerte de tener unos suegros infames. Me identifico con las mujeres que se quejan de sus suegros y lo que voy a referir le dirá la razón.

Al casarme esperaba tener una relación feliz, cariñosa y estrecha con los padres de mi esposo, especialmente con su mamá y que el respeto y cariño fueran mutuos. En lugar de eso he recibido insoportable abuso verbal y emocional, los dos me han tratado como ciudadana de segunda y jamás me han tratado como parte de la familia. Ellos se ocuparon de la boda, no permitieron que ni yo ni mi madre interviniéramos para nada. ¡Ah, pero sí en los gastos! Mi suegra hasta se metió en la elección de mi vestido. Fue con nosotros a la tienda e insistió en que comprara el que a ella le gustaba. Finalmente elegí el que me gustaba a mí. Quizá de allí venga su encono.

Ellos han pretendido escoger el nombre de nuestros tres hijos. Querían que mi hijo mayor llevara el nombre de mi suegro, pero no lleva siquiera el de mi esposo ni el de mi papá, lleva el del padrino de mi marido que es bonito y además es una persona muy querida por él y lo ha apoyado siempre. Mi hijo menor sí lleva el nombre de mi esposo. Y la niña lleva un nombre que a mí me gustaba siempre y no es el de nadie de la familia.

Desde el principio ellos querían decirnos donde deberíamos pasar las vacaciones, el tipo de carro que debíamos comprar y hasta pretendieron imponernos algunas amistades. A ellos nunca les cayeron bien mis padres y jamás lo ocultaron. Vivimos con ellos cuando nos casamos, porque dos semanas antes de la boda mi esposo perdió su trabajo por recorte de personal, pero pronto consiguió otro trabajo y pudimos cambiarnos. Actualmente vivimos en nuestra casa propia y visitamos a mis suegros, aunque no tan seguido. No quiero que mis hijos vayan mucho, me da miedo que los envenenen emocionalmente. Mi suegra dice que los adora, y de verdad los trata muy bien y les hace bonitos regalos, pero es muy manipuladora. Yo no les hablo mal de sus abuelos, pero no los quiero tanto en mi vida ni en la de mi familia. Después de nueve años de matrimonio, si no los volviera a ver, lo consideraría una suerte.

MEJOR SIN SUEGROS

QUERIDA MEJOR SIN SUEGROS:

La descripción que haces de tus suegros es realmente deprimente. La parte más triste de las diferencias con los suegros es que terminan distanciándose de su hijo o hija. Y todos pierden. Los suegros de ambos lados, debieran recordar siempre que es en su mejor interés y en el de sus hijos, desarrollar una buena relación con la nuera o el yerno, especialmente cuando existen niños de la pareja.

Recomiendo que permitas que sus hijos vean seguido a sus abuelos. Nadie debe usar a los hijos como arma en contra de otros. Si tú no deseas ver a tus suegros, permite que tus hijos los visiten, puede acompañarlos su papá. Si tu suegra llegara a decirles a tus hijos algo en contra tuya, seguramente ustedes se enterarían y entonces hablarían con ellos. Tarde o temprano tus suegros van a entender la situación.

Te saludo y espero que llegue el día en que tus suegros y tú puedan llevar una relación, si no cariñosa, al menos armoniosa, en beneficio de los niños.

ANA
03 Junio 2017 03:01:00
Querido indeciso
QUERIDA ANA:

Soy un hombre casado de treinta y tantos, aún sin hijos, profesionista. Le escribo porque me encuentro en un gran dilema. Hace algunas semanas en una fiesta, una amiga me declaró sus sentimientos. Mi amiga es casada, sin hijos y profesionista también, pero tenemos un pasado maravilloso en común. Hace algunos años solíamos salir muy seguido, pero siempre como amigos. La verdad es que nos divertíamos mucho. En gran medida la amistad se debe a muchos gustos en común, la plática se daba naturalmente por horas. Sin ningún afán de ir más allá de la amistad. En su momento intenté algo más, pero no pasó a mayores y nos distanciamos un poco. Yo comencé a salir con otras personas y ya no me volví a fijar en ella.

En los últimos meses habíamos estado coincidiendo en actividades en común, porque por azares del destino, a pesar de haber pasado años de algo de distanciamiento, evolucionamos en los hobbies y resulta que volvimos a coincidir.

La vez que me lo dijo, la verdad me movió el piso, tanto que comencé a tambalearme en algo que ya tenía construido de hace años: mi matrimonio. Me dijo que siempre había sentido algo por mí, y que aún lo hacía a pesar de estar casada.

Desde entonces nos hemos visto algunas ocasiones, ya como algo más que amigos, a escondidas. Por un lado tengo una relación completamente estable con mi esposa, ella me ama y se desvive por mí, hemos comenzado proyectos juntos y están por concretarse. Y por otro lado tengo a esta amiga que es como mi alma gemela y que me trae recuerdos tan gratos, que tenemos los mismos hobbies y pensamos de manera muy similar.

No sé qué hacer. Mi corazón dice que tire todo por la borda y comience un nuevo camino con mi amiga. Pero la razón me dice que continúe por el camino que llevo hasta ahora. Además, no quiero lastimar a mi esposa.

Saludos cordiales.

INDECISO

QUERIDO INDECISO:

Tú sabes, amigo Indeciso que voy a decirte que no respondas al impulso de destruir tu matrimonio por una mujer que una vez te rechazó, pero ahora “te movió el piso” al declararte “sus sentimientos”. Aún sabiendo eso, me escribes porque buscas que alguien te confirme que vas a cometer una equivocación si dejas a tu esposa por seguir a tu amiga casada. Y aunque sabías que te iba a decir que no dejes a tu esposa, te voy a decir por qué no debieras dejarla. Y ahí voy: tu esposa no te rechazó como tu amiga. Están casados y son felices, ella te ama y, aunque tú no dices que la amas, sé que así es. Si no lo fuera no te habrías casado con ella ni habrías construido un matrimonio feliz y estable, no habrían comenzado esos proyectos que ya están por concretarse y no estarías buscando un “consejo”. Dices que no quieres lastimar a tu esposa. Lastimarla no es la palabra, la destruirías. La harías infeliz y acabarías con sus sueños. Y casi puedo asegurarte que, tarde o temprano, tu amiga te dejaría como quizás está dispuesta ahora a dejar a su esposo. Y a todo esto, ¿ella está dispuesta a dejarlo? No dices nada de eso. Quizás ella sólo quería una aventura contigo, saciar un deseo que tuvo en su juventud y que no tuvieron oportunidad de realizarlo.

Por favor… No dejes a tu esposa. Si lo haces va a pesarte toda la vida.

ANA
02 Junio 2017 04:00:00
Querida Olga
QUERIDA ANA:

Le ruego por favor me pase los datos de la señora de la carta “Una Madre” que se publicó el día de hoy. Saludos. Gracias.

OLGA

QUERIDA OLGA:

Te contesto hasta hoy porque escribí a “Una Madre” para preguntarle si estaba de acuerdo en que proporcionara sus datos. Recién me contestó y me apresuro a responder tu carta.

Me dice la señora que gracias a Dios su hijito ha mejorado notablemente y los médicos le dicen que ya no tendrá necesidad de pasar semanas en el hospital como estaba sucediendo. Que ella escribió esa carta como un llamado a las personas de buena voluntad que pueden ayudar a quienes tienen pacientes, ya sean niños o adultos, que deben permanecer en cama largas temporadas y muchas veces para siempre, ya sea en hospitales o en su propia casa, ofreciendo cuidarlos aunque sea pequeños ratos para que los parientes o personas que deben cuidarlos, dispongan a menos de un pequeño rato para salir a caminar un poco por algún parque o ir a tomar un café.

“Una Madre” me dijo que te informara que ella vive en una ciudad de la frontera de Estados Unidos y que está muy agradecida de que tú te hayas preocupado en informarte de su situación y que le ruega a Dios por ti y te pide que le pidas a Él por su pequeño hijo, que por ahora ha mejorado y no tendrá que estar en el hospital, para que esa mejoría sea permanente muy pronto.

Por mi parte agradezco tu interés en la señora y su hijito. Dios bendiga tu buena intención y a ti te llene de Su Amor.

ANA
01 Junio 2017 03:00:00
Querida Por los Niños
QUERIDA ANA:

Le escribo esta carta para agradecerle todos sus consejos y además para pedirle uno más. Tengo tres años viviendo en unión libre con mi pareja, al cual amo con toda mi alma y estoy feliz por eso. Sólo que hay un gran detalle: tengo tres niños con mi exesposo y yo quisiera que los niños vieran a su padre sin tener que discutir con mi pareja, lo que no es posible porque se odian y siempre han tenido problemas.

No sé cómo convencer a mi esposo de que no me interesa nada de mi ex, más que el bienestar de los niños y así no haya ningún problema cuando ellos quieran verlo. También le comento que no les permite que lo nombren porque piensa que a mí me importa, y no es así. Agradecería que me ayudes con un buen consejo. Un abrazo y gracias. Atentamente.

PREOCUPADA POR LOS NIÑOS

QUERIDA PREOCUPADA POR LOS NIÑOS:

Mi querida amiga, sé que te preocupas por tus hijos, pero siento que quizás estás más preocupada por su pareja, por lo que sienta y por no molestarlo o lastimarlo. ¿Y sabes qué? En mi opinión estás muy equivocada con tu actitud pasiva frente a la injusticia que tu pareja está cometiendo con tus hijos.

A menos que tu exesposo sea un hombre indeseable, que haya sido un mal padre o no merezca ver a sus hijos. Tú necesitas poner en orden tus prioridades. ¿Quiénes son primero, tus hijos o tu pareja? ¿Y quienes necesitan más de ti? Noté que en tu carta mencionas tres veces a tus hijos, y las tres veces ni una sola dices “hijos”, solamente dices “niños”.

¿Qué te estará pasando, querida amiga? ¿Soportas que tus hijos no puedan mencionar a su padre delante de tu pareja? Pienso que estás cometiendo una gran injusticia con tus hijos. ¿Y tu exesposo está enterado de la situación real que viven tus hijos? Si la conoce y no ha hecho nada al respecto, también comete una injusticia.

Por favor, si amas a tus hijos como ama una verdadera madre, termina con eso y pon a tus hijos por delante de tu pareja, aunque lo ames con toda tu alma.

Ellos deben ser primero siempre y delante de quien sea. Y más ahora que son pequeños. No te preocupes. Ocúpate de esas criaturas como lo debe hacer una madre amorosa y digna de llamarse así.

Lamento ser tan dura pero quiero abrir tus ojos, quitarte la venda que te pone en ellos el cariño hacia tu pareja. Necesitas ver con claridad y sinceridad.

ANA
31 Mayo 2017 04:00:00
Confidencial para Obesa
CONFIDENCIAL PARA OBESA:

Al escribirme, tú sabías lo que iba a contestarte. Y si lo hiciste es porque estabas deseando que alguien te dijera que estás cometiendo un crimen con tu cuerpo. No es posible que a tu edad peses los kilos que pesas (y no los menciono porque me pediste que no lo hiciera, hasta sin que te vean ni sepan quién eres, te inhibes por tu peso). ¡¡¡Por todos los cielos!!! Querida amiga, ¡sal ya del carril de la grasa, de la comida chatarra, los azúcares y las harinas! Camina por el sendero de la salud. Es importante tu aspecto físico, pero más tu salud. Estás disminuyendo tus expectativas de vida y la calidad de la misma, como tú misma aceptas, cuando ingieres demasiadas grasas y esa desastrosa comida chatarra que tanto te gusta.

Existen millones de personas de 70, 80 o más años con mejor salud que tú, que solamente tienes 32 años. Por favor no deteriores y acortes tu vida por comer cosas a las que tu llamas “sabrosas”. Come fibra, alimentos naturales, poca carne y que esa poca, sea magra y una sola vez al día. Deja a un lado los embutidos, olvida los chocolates y pastelillos. Al menos hasta que bajes todas esas tallas que traes de más. Y cuando hayas perdido los kilos que te andan sobrando, controla tu alimentación para no volver a ganar peso. Podría ser peor.

Te sugiero, o mejor, te insisto en que visites a un nutriólogo o nutrióloga para que te ayude con tu dieta. Puedes preparar deliciosos platillos que te van a encantar y no te dañarán. Bebe agua suficiente y no bebidas endulzadas. No comas en la calle preferiblemente, pero si lo haces, pide los alimentos que puedas comer sin que lleven grasa o azúcares. Si te decides ahora, seguramente en un año o poco más estarás en el peso ideal y te verás preciosa, pero sobre todo, saludable. Te abrazo con afecto.

ANA
30 Mayo 2017 04:00:00
Querido X.Y.Z
QUERIDA ANA:

Espero poner en palabras que no sean ofensivas para nadie mi teoría acerca de las violaciones (no callejeras) a las mujeres por parte de hombres que quizás las acaban de conocer o salen con ellas. Aunque presento un punto de vista masculino, no estoy diciendo que “ellas se lo buscaron”. Ninguna mujer en el mundo debería ser forzada a tener sexo en contra de su voluntad. Sin embargo, cuando la mujer acepta estar sola en una habitación de una casa, de un departamento, de un hotel, en el asiento trasero de un automóvil –o donde sea–, y han avanzado lo suficiente después de besarse, acariciarse, etcétera, ciertos resultados son obvios. El hombre, en esas circunstancias, ya no puede disimular su excitación. En ocasiones, la mujer goza causar esa excitación tanto como el hombre goza el sentir esa experiencia. Todo es parte de la naturaleza humana.

El problema es que para muchos hombres solamente hay una manera de terminar con la excitación y esa es la eyaculación (por favor nadie se ofenda, estoy hablando de manera natural).

En el punto alto del éxtasis, ¿piensa la mujer que el hombre se va a disculpar y si están en un hotel o departamento va a ir al baño a darse un regaderazo? De ninguna manera. El hombre quiere el acto final.

¿Hacia dónde voy? Tal vez me meta en problemas con las damas, pero es porque les doy más crédito a ellas que el que les doy a los hombres y esa es la razón por la que digo esto. Si la compañera ha decidido que NO va a permitir el acto final, deberá poner alto al primer signo de excitación masculina (claro que si ya aceptaron ir a un motel o a una habitación con el hombre, dejaron en claro que aceptan todo lo demás). Una mujer que no quiere la experiencia sexual total, deberá tener un gran respeto por esa luz roja intermitente de advertencia que tienen las mujeres. Si pasa ese punto, podría estar en problemas. Y de hecho en muchas ocasiones los problemas se presentan. Es lo que quería advertirles a las damas. Si le parece que se publique mi carta, le doy las gracias.

X.Y.Z.

QUERIDO X.Y.Z.:

Probablemente yo también estaré en problemas con las damas, ni remedio, pero lo que usted dice tiene mucha lógica. Las mujeres no merecen ser insultadas al suponer que son tan débiles, indefensas o torpes como para no poder hacer entender a los hombres el mensaje de: “No quiero tener sexo contigo y quiero que te detengas en este mismo instante”.

Y si un hombre, a pesar de la protesta, insiste, ella debe salir corriendo. Siempre y cuando no haya aceptado ir a un hotel o departamento. Todos sabemos que en muchos casos, ninguna cantidad de protestas es suficiente, porque cuando un hombre se propone conseguir lo que quiere, el hombre puede violar a la mujer y no hay nada que ella pueda hacer.

Sin embargo, la mujer que está de acuerdo en recibir y dar caricias, pero no quiere un acto sexual completo, está buscándose problemas y muy probablemente los tendrá.

La idea de que la mujer tiene el derecho de cambiar de opinión después de dos horas de caricias apasionadas, puede tener algún fundamento legal, pero está cometiendo un error y se arriesga a ser objeto de los impulsos biológicos humanos del hombre. Jovencitas y mujeres de cualquier edad: por favor sean sensatas y no tomen riesgos que pueden ser de muy serias consecuencias.

Gracias X.Y.Z. por este importante mensaje y tocar este tema, muchas veces oculto o disfrazado.

ANA
29 Mayo 2017 04:00:00
Querida Sesentona
QUERIDA ANA:

Hace varios años usted publicó un texto referente a los ancianos. Recuerdo muy bien que se llamaba Agradecimiento de un Anciano. Me gustó mucho y lo recorté del periódico de la oficina donde trabajo y se lo llevé a mi mamá, que entonces ya era bastante mayor. A ella le encantó y lo guardó. Decía que lo leía seguido. Mi madre falleció hace año y medio y yo cumplo hoy 60 años, que en nuestra sociedad es la edad en que uno es anciano. Tengo bastante buena salud, sigo trabajando, hago todo el quehacer de mi casa, recibo a mis hijos (me refiero a mi hijo y a mi nuera, pues soy madre soltera) y nietos con comida o merienda cuando vienen a visitarme, pero de todas formas ya cumplí 60 años y ya soy una “anciana”, aunque no me sienta así.

El recorte de aquel periódico se perdió y me gustaría, si es que eso fuera posible, que si lo tiene, lo publicara de nuevo. ¿Podría hacerme ese favor? Sería como mi regalo de cumpleaños. Y les va a gustar mucho a los viejitos. Muchas gracias.

SESENTONA

QUERIDA SESENTONA:

Eres una “pollita”. Y qué bueno que te sientes joven. Por tu carta sé que así te vas a sentir siempre y me alegro por ello. Recibe mi sincera felicitación por tu cumpleaños y mi deseo de que cumplas muuuuchos más. Y con mucho gusto publico el texto que me solicitas. Está en un libro que aprecio y siempre lo tengo a la mano porque contiene muchos textos, versos y artículos muy interesantes que gusto de leer de vez en cuando. Dice que es de autor anónimo:

AGRADECIMIENTOS DEL ANCIANO

GRACIAS a quienes:

Entienden lo torpe de mi caminar, la poca firmeza de mi pulso y la escasa fuerza de mis manos.

Comprenden que ahora mis oídos se esfuerzan por escuchar lo que dicen.

Se percatan de que mis ojos han perdido visibilidad a pesar de usar lentes y mi sentido del humor se ha limitado.

Disimulan cuando derramo algo sobre la mesa.

Se detienen a charlar conmigo por unos momentos.

Aceptan mis fallas de memoria y cuando no me dicen: “eso ya lo dijiste”.

Saben despertar en mí recuerdos de un pasado feliz.

Me hacen saber que soy querido(a) y respetado(a) y no estoy solo(a).

Comprenden lo difícil que es encontrar fuerzas para vivir con dignidad y me permiten esperar tranquilo el día de mi partida.

Reciba un abrazo.

ANA
27 Mayo 2017 03:00:00
Querida Sola y Triste
QUERIDA ANA:

Tengo 71 años, fui esposa durante 49 años, pero no pudimos tener hijos. El falleció hace cuatro meses y he estado muy triste desde entonces porque me siento muy sola. Él era mi compañía, estábamos siempre juntos. Me ayudaba con el quehacer de la casa, en cosas sencillas aunque yo siempre cociné, pues decía que yo era excelente cocinera y le gustaba todo lo que le cocinaba. Tenemos sobrinos, hijos de un hermano de él, pero nos ven poco, son algo despegados, aunque ahora que él murió vienen un poco más o mi concuña me llama. Quizás por eso siempre fuimos muy unidos. Él tenía muchos amigos y yo tengo amigas. Muchas veces me invitan y hasta vienen por mí. Como yo fui secretaria y él un empleado importante de una compañía siempre usamos la computadora y yo sigo usándola. Por eso le escribo.

Quiero pedirle un favor. Que me ayude a dormir bien en la noche. Lo que me lo impide es pensar en mi esposo, porque estoy muy confundida con lo que dice el certificado de defunción. Allí anotaron como causa de su muerte: “accidente cerebrovascular agudo”. ¿Qué quieren decir con “accidente”? Él estaba enfermo del corazón desde hacía un año, aunque eso no le impedía sus actividades. Yo era la que manejaba y lo llevaba a donde quería ir. Y sigo manejando nuestro carro, que no es nuevo, pero está muy bueno. Él no se cayó ni se dio un golpe. ¿Me puede ayudar con eso? He leído en sus cartas que usted tiene un amigo médico. Por favor pregúntele, a ver qué le dice. Y le agradezco mucho su atención. Le mando un abrazo.

SOLA Y TRISTE

QUERIDA SOLA Y TRISTE:

Por favor reciba mi sentido pésame por la ausencia de su querido esposo. Y no se angustie por lo que dice el certificado de defunción. Pregunté a mi amigo el doctor y dice que en medicina la palabra “accidente” se refiere a un accidente biológico repentino, inesperado en el cuerpo. El “accidente cerebral” es, explicado de una manera simple, la manera médica de decir que su esposo tuvo una embolia, un disturbio repentino de los vasos que sirven al cerebro. Así que ya ve, fue algo que puede suceder y ha sucedido a miles de personas. Tranquilícese.

Y quiero decirle que aunque sé que es muy pronto para que se conforme con su pérdida, le recomiendo que se distraiga. Salga con sus amigas, visítelas y también a sus parientes, quizás no los veían porque ustedes eran muy unidos y sentían que no necesitaban a nadie, pero ahora usted está solita. Está usted muy bien, se vale por sí misma, conduce un auto, tiene salud, atiende su casa. ¿Desea algo más? Tiene muchas bendiciones. Estoy siempre a sus órdenes y gracias por leer mi columna.

ANA
26 Mayo 2017 03:00:00
Querido Lector Constante
QUERIDA ANA:

Soy un hombre soltero de 36 años, profesionista, empresario con bastante éxito, agradable, buen conversador, trabajador y sin ningún vicio. Desde hace seis meses vivo con una muchacha encantadora. Ella tiene 29 años, también soltera, profesionista, tiene un buen empleo, es guapa, atractiva, muy agradable, fiel, amorosa, tiene muy buen carácter y por ello tiene muchas amistades. Y como cereza del pastel, cocina excelentemente y es magnífica ama de casa. En fin, es la persona que siempre esperé para casarme. Estoy enamorado de ella y ella dice que también me quiere. Y así lo siento. Nuestras amistades dicen que hacemos una bonita pareja.

Por lo que le digo, hace unos días le dije que fuéramos pensando en el matrimonio. Ella volteó a verme con mucho amor y me dijo que eso la haría la mujer más feliz del mundo. Pero agregó que tengo que cambiar antes de que lleguemos al altar, porque dice que soy muy posesivo y dominante. Antes ya lo habíamos hablado, pero creí que no lo decía en serio. Yo no siento que sea así, pero si ella lo dice debe haber algo de verdad. ¿Qué me aconseja que haga? No quiero perder a mi novia, la amo y me ama. Y de verdad quiero formalizar nuestra relación. Muchas gracias.

LECTOR CONSTANTE

QUERIDO LECTOR CONSTANTE:

Gracias por confiar en mí. Y reciba sincera felicitación por haber encontrado a esa joya, que por añadidura lo ama y desea casarse con usted. En parte reconoce que ella tiene razón y eso es parte de la solución. Y aunque no dice que esté dispuesto a hacer un cambio en su carácter o comportamiento, supongo que así lo piensa. Muchas veces no nos damos cuenta de cómo somos hasta que alguien nos hace que nos veamos al espejo y veamos nuestras fallas o defectos. Y como el amor hace milagros, estoy segura de que hará hasta lo imposible por cambiar su manera de ser.

La vida no puede existir sin el amor, pero cuando éste es posesivo y manipulador, puede convertirse en algo angustioso. ¿Puede uno amar y sin embargo no poseer? Desde luego que sí. En la mayoría de las relaciones uno se siente enriquecido, creador, activo, siente que la llamita propia se incrementa gracias a la otra persona. Pero para no verse privado de esa sensación busca la posesión. Sin embargo, eso resulta en graves problemas, que podrían hasta derivar en un conflicto serio. Las pocas relaciones que están basadas en el amor genuino, no sufren de fricción ni de guerra. Se fusionan para crear una verdadera unión, una comunión de las almas, que es rara, pero no imposible. Deseo muy sinceramente que un buen hombre como es usted y una buena mujer como es ella, lleguen a unirse en un amor sincero, desinteresado, verdadero.

ANA
25 Mayo 2017 03:00:00
Querida Gaby
QUERIDA ANA:

Soy dueña de un pequeño negocio que me da para vivir bien, sin lujos pero también sin preocupaciones. Solamente tengo dos empleados. Uno es hombre y trabaja para mí de manera externa y solamente cuando lo necesito. La otra es una muchacha soltera, de 26 años, bonita y siempre anda muy limpia y, aunque sencilla, muy bien arregladita. Es competente, respetuosa, trabajadora, puntual y sobre todo muy honrada. Ya ha estado trabajando conmigo casi dos años. El único problema con ella es que es muy introvertida y no es amable con los clientes, es muy seria.

Yo quisiera que fuera diferente, pues el trato amable es importante cuando uno atiende al público. Ya le he dicho que se porte diferente, pero no lo he podido lograr. Y necesito que lo haga. No quiero perderla como empleada y además siento un sincero aprecio por ella. ¿Qué me sugieres que haga? Gracias por tu atención para mi consulta.

Saludos muy atentos y felicitaciones.

GABY

QUERIDA GABY:

Tienes razón de estar preocupada por el trato de tu empleada para con los clientes de tu negocio, especialmente en esta época difícil. Es necesario que reciban un trato cordial. Una sonrisa amable logra cualquier cosa. Te sugiero que hables de nuevo con ella para ver si puedes lograr un cambio en su manera de comportarse, sin provocar resentimiento.

Dile que le reconoces muchas cualidades (como realmente es) y que sientes sincero aprecio por ella, pues se lo ha ganado en este ya largo tiempo que tiene de trabajar contigo. Pregúntale por qué se inhibe y no muestra amabilidad con los clientes. Sin criticarla, indícale lo que ves en ella y echando mando de tu mejor estímulo, resáltale sus cualidades y al señalarle sus faltas, que aparezcan como mínimas y fáciles de corregir. Permítele que se disculpe y te explique sus sentimientos. Dile que te observe y poco a poco vaya imitando tu comportamiento. Dale tiempo para que vaya aprendiendo a mostrar amabilidad y gentileza. Y que cuando algún cliente o clienta se porten de manera incorrecta por algún motivo, que escuche tranquilamente y te llame para que tú atiendas el problema. Y que con el tiempo también ella pueda resolver pequeños incidentes que se presenten.

Espero que estas sencillas sugerencias te sean útiles. Y cuida a esa joven. Es difícil tener a nuestro servicio personas con los atributos que ella tiene.

ANA
22 Mayo 2017 03:00:00
Querida Excluida
QUERIDA ANA:

Esta es otra de esas cartas que dicen: “Nunca pensé que le escribiría a Querida Ana”. Pues bien aquí estoy y es para que me ayudes a decidir qué hacer. Hace varios años mi papá hizo su testamento diciendo que cuando muriera él, sus tres hijos deberíamos heredar todo por partes iguales. Mi mamá falleció hace cinco años. Pero Ana… el testamento firmado ante notario acabo de verlo y nombra específicamente a mi hermana y a mi hermano, con sus nombres, pero mi nombre no aparece para nada. Fue excluido del todo.

Hablé ya con mi papá de este asunto porque él permitió que viéramos todos el testamento, me dijo que debe haber habido un error, pero cuando le pedí que hiciera otro testamento para incluirme, me dijo que no, porque entonces se gastaría 2 o 3 mil pesos, pero que no me preocupara, pues mis hermanos van a ser justos conmigo y van a compartir todo por partes iguales. Yo le ofrecí a mi papá pagar el costo del nuevo testamento para que mi nombre quedara incluido, pero insiste en que no es necesario, dice que él conoce a sus tres hijos y sabe que no me van a excluir. Dice que él tiene gran sabiduría que le ha dado la vida y que sus hijos no van a fallar. Quizás tiene razón, pero… ¿y el esposo de mi hermana y la esposa de mi hermano? ¿Los conoce también? Soy la menor y la única soltera.

Ana, espero no parecer ansiosa de dinero. Solamente deseo que las cosas queden legales y no correr el riesgo en un asunto tan importante que se está manejando tan casualmente. ¿Qué me aconsejas que haga? ¿Insisto con mi papá o dejo las cosas como están y acallo mi preocupación? Muchas gracias por tu tiempo y espero tu acertado consejo.

EXCLUIDA

QUERIDA EXCLUIDA:

Pregúntale a tu papá si sinceramente quiere que tú compartas su herencia con tus hermanos. Si dice que sí, entonces dile que te demuestre su sinceridad mandando hacer un nuevo testamento donde tu nombre quede incluido. Pídele que hable con su Notario (quizás mejor con otro, pues el primero cometió ese error garrafal) para corregir el error de nombrar solamente dos herederos y suponer que serán justos con una tercera hermana que no aparece mencionada legalmente.

¿Tus hermanos han dicho algo al respecto? Ellos están enterados y ya deberían haber dado su opinión a tu papá para que se elabore un nuevo testamento. Si lo hacen, eso puede afianzar lo que le pidas a tu papá. Si no lo han hecho, habla con ellos para que te apoyen. Sugiero que insistas con tu papá sobre este importante asunto. Desde luego amorosamente, pero que no dejes de hacerlo y ofrécele otra vez pagar el costo del nuevo testamento. Imagino que no será muy costoso, ya que solamente va a incluirse tu nombre. Y también puedes pedir, por tu parte y de manera muy prudente y callada, el consejo de un abogado. Deseo que todo quede claro y no se origine ningún sentimiento de tristeza o disgusto entre la familia.

ANA
19 Mayo 2017 03:00:00
Querida Lector
QUERIDA ANA:

Tengo una amiga que fue mi compañera desde la primaria hasta que terminamos la prepa. Ella no hizo carrera porque se casó muy joven. Yo sí la terminé. Luego me casé, pero seguimos siendo muy buenas amigas y viéndonos con cierta frecuencia. Ahora tenemos nuestros años. Yo soy abuela. Ella desgraciadamente quedó viuda hace seis años y no tuvo hijos. Ella tiene 74 años y yo 73. Es mayor que yo seis meses.

Mi querida amiga tiene artritis. No es muy grave su enfermedad, pero ve a dos doctores. Por su esposo tiene Seguro Social y va cada mes a consulta. Pero como su esposo le dejó una buena pensión y suficiente dinero, además de su casa y coche, ella ve a un doctor particular o a veces a varios. Siempre anda con doctores. Visita al traumatólogo, al reumatólogo y al médico general que siempre vieron ella y su esposo. Pero a ninguno de los doctores le dice que ve a otros.

Desconozco si su doctor o doctores reciban con agrado sus visitas. Tal vez no les desagrade porque les paga, pero aunque así sea no les ha de caer tan bien sus visitan tan frecuentes. Pienso que muchas son innecesarias. ¿Usted qué piensa de eso? ¿Cómo puedo ayudarla? Gracias por su respuesta.

LECTORA DE SIEMPRE

QUERIDA LECTORA DE SIEMPRE:

Estoy de acuerdo con usted de que la actitud de su amiga refleja un uso inapropiado de los recursos médicos. Y estoy segura que sus doctores corregirían el problema que la aqueja si pudieran. Evidentemente no. Al recibir su carta consideré algunas de las razones por las cuales una mujer de edad podría decidir eternizar sus visitas a médicos y pensé lo siguiente: quizás se siente bastante solitaria. Su esposo murió, no tiene hijos y aunque usted no lo menciona, quizás su familia no la frecuenta mucho. Usted la visita, pero quizás no tiene otras amigas o deben estar alejadas, han muerto o simplemente no se ven. Tal vez por su artritis no puede salir mucho. Con pacientes como ella, el médico puede convertirse en casi la única fuente de atención o estimulación intelectual, un amigo, un confesor. Las consultas semanales, quincenales o mensuales, toman el papel de eventos sociales, no simples citas médicas.

Desconozco, y al parecer usted también, si alguno de esos médicos haya sugerido que ella se involucre en recursos a la comunidad para ayudar con la soledad. La iglesia es semejante recurso. Los sacerdotes, los pastores y los miembros de las congregaciones, por lo general siempre están muy dispuestos a involucrar a ese tipo de personas en actividades de la iglesia. También los ONGS son un excelente recurso a donde dirigirse.

Es posible que su amiga no ha sido convenientemente orientada y supone que está actuando normalmente buscando cura a sus enfermedades, pero en realidad busca atención. Oriéntela acerca de esas posibilidades que podrían modificar sus prioridades. Ahí puede entrar usted en su ayuda hacia su amiga para que encuentre un nuevo camino. No sólo se preocupe, ocúpese.

Me alegra que haya escrito y desee ayudar a su amiga de toda la vida. La felicito.

ANA
18 Mayo 2017 03:00:00
Querida Tocaya
QUERIDA ANA:

Quiero contarte lo que me ha sucedido y no encuentro cómo calificarlo. Tengo 28 años y hace ocho meses yo pesaba 84 kilos y no soy alta, mido 1.64. Siempre había sido algo gordita, pero nunca había llegado a ese peso, así que fui con una nutrióloga y comencé un régimen alimenticio y ella misma me recomendó que fuera a un gimnasio para que también hiciera ejercicio. Llevé a cabo todas sus indicaciones y me inscribí en el gimnasio. Al principio bajé bastante rápido, pero poco a poco la pérdida de peso fue más lenta. Sin embargo persistí y ahora estoy pesando 68 kilos y voy a continuar adelante hasta estabilizarme en el peso correcto.

Estoy muy contenta y orgullosa de mi fuerza de voluntad, me siento muy bien y me veo mejor físicamente y estoy muy agradecida con la nutrióloga que me ha ayudado tanto, me ha animado en cada consulta.

Pero, ¿qué crees? Hace algunos días me encontré con una “amiga” a la que no veía desde hace un poco más de un año, cuando estaba tan obesa y me dijo: “Me gustabas más cuando estabas gorda”. Yo me quedé pasmada y no acerté a decirle nada más que “Gracias” y nos despedimos, pero me dolió. ¿Por qué me diría eso, Ana? Si alguien me vuelve a decir algo parecido, ¿qué le contesto? Te agradeceré tu atención.

TU TOCAYA

QUERIDA TOCAYA:

¿Por qué te dijo eso tu “amiga”? Quizás le dio envidia o es una persona a la que le gusta molestar a los demás. Pero no hagas caso, sigue sintiéndote feliz y orgullosa.

Te felicito. Y si alguien te dice algo parecido, contéstale: “¡Me caías mejor antes de que me dijeras eso! Cuida lo que dices, porque si continúas así vas a perder a tus amistades”.

ANA
17 Mayo 2017 03:00:00
Querida Renovada
QUERIDA ANA:

Leí una carta donde usted sugiere a una persona acudir a Al-Anón que es el sitio a donde pueden acudir los familiares o personas cercanas a quienes tienen el vicio de la bebida. Y lo sugiere usted porque dice que tiene fundamentos para hacerlo, así como la asistencia de quienes padecen alcoholismo a las sesiones de Alcohólicos Anónimos.

Le escribo porque yo también tenía un esposo enfermo. Pero al principio me cegué e hice lo peor: lo solapaba. Creo que para no hacer problemas, para no reprocharme a mí misma haberme casado con él sabiendo que bebía, aunque nunca pensé que fuera alcohólico. En fin, no le reclamaba, no hacía nada por ayudarlo. Vinieron después tiempos peores, él no sólo continuó con su vicio, sino aumentaron los días que bebía y la cantidad. Entonces sucedió todo lo contrario de lo que había sido. No podía soportarlo cuando bebía, yo gritaba, chillaba y amenazaba hasta quedar exhausta. Nuestro matrimonio naufragaba. Finalmente comprendí que vivir así era enfermizo para mí y nuestros hijos. Era obvio que él no mejoraba con eso y decidí dejarlo, pero una amiga me dijo que fuera a Al-Anón. Eso salvó mi matrimonio y tal vez la vida de mi esposo. Después de asistir yo a las juntas de Al-Anón, él se animó a ir a Alcohólicos Anónimos y dejó de tomar. No ha vuelto a hacerlo en cuatro años. Y me contaba su primera experiencia en A.A. de la siguiente manera:

Dice que cuando llegó por primera vez a una de las juntas y entró, se dijo a sí mismo: “Esto no es para mí. Yo no pertenezco a este montón de borrachos”. Entonces escuchó hablar a un muchacho joven y comprendió que él estaba colgado de las uñas del peñasco en el que el joven aquel había caído. Y se dijo entonces: “Yo soy un borracho”.

Mi esposo dejó de beber. No puedo dejar de decir que al principio fue difícil, más difícil desde luego que para mí, pero yo ya estaba preparada para ayudarlo, para apoyarlo. La recuperación de mi esposo la considero un milagro. Y el milagro fue hecho posible a través de A.A. Estoy segura de que él estaría ahora muy enfermo si no hubiera sido por ellos.

Quise dejar un testimonio con esta carta. Y también mi agradecimiento.

RENOVADA


QUERIDA RENOVADA:

Gracias por tu testimonio. He recibido otros anteriormente, pero ya lo dije, conozco lo que pueden hacer en A.A. y en Al-Anón y los admiro, y siempre que haya alguien que manifieste sus beneficios, estaré para respaldarlos. Y ahora un comercial: Alcohólicos Anónimos y Al-Anón, pueden ser encontrados en todas partes y no cuesta nada ingresar. Ninguna cuita, ninguna presión, ninguna obligación. Quien tenga problema con la bebida, hable e investigue cuándo y dónde es la siguiente junta. Podría cambiar y hasta salvar su vida.

ANA
16 Mayo 2017 03:00:00
Queridos Lectores
QUERIDOS LECTORES:

Quienes han seguido mi columna, saben de la “misión” que yo misma me impuse de incluir cada vez que encuentre algo que pueda ser importante e interesante para mis queridos lectores en cuanto a la terrible adicción al tabaco, para hacer de su conocimiento o reforzarlo, a fin de que, aunque sea como una pequeña semillita, mis observaciones lleguen a su vida y germine para inspirarles el propósito de dejar esa adicción. El tabaquismo es nefasto. Todos lo sabemos. Pero aún así, muchos, miles, continúan fumando. Sin embargo, sigo en esa trinchera, lanzando recomendaciones para lograr que al menos una persona se aleje del cigarrillo.

Y paralelo a esa “misión”, en ocasiones incluyo consejos (en cuanto a salud, sí lo son), relativos a daños que producen algunos productos, alimentos o hábitos, con el propósito de recordarles los prejuicios que pueden acarrear. El día de hoy, me voy a referir a la obesidad, su relación con la diabetes y las consecuencias que estas dos enfermedades pueden llevar a dañar los riñones. Tuve la afortunada oportunidad de conversar algunos momentos con el Dr. Gabriel Hugo Mendoza Sosa, que cuenta con especialidad en Nefrología. Fue una charla corta, pero llena de sustancia. Y voy a pasarles a ustedes los datos e información que tuvo a bien proporcionarme.

La diabetes se ha estado convirtiendo en una de las grandes epidemias desde hace años y especialmente en este siglo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que de 1995 a la fecha, el número de personas que viven con diabetes se ha triplicado. La cifra llega ya a 347 millones de personas en el mundo que viven con diabetes. Los países con mayor número de diabéticos son: China, India, Estados Unidos, Brasil, Rusia y México (en ese orden). Por ese motivo es muy importante luchar contra ese padecimiento.

Desde el año 2000, la diabetes mellitus en México es la primera causa de muerte entre las mujeres y la segunda entre los hombres. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016, exploró el estado de diversas enfermedades crónicas en México y encontró que la prevalencia de diabetes en el país, pasó de 9.2% en 2012 a 9.4% en 2016, con base en un diagnóstico previo a la enfermedad. Sin embargo, los datos pudieran no ser muy exactos, ya que muchas personas padecen la enfermedad, pero desconocen que la tienen.

En Coahuila, la segunda causa de muerte es la diabetes. Al año, cerca de 2 mil 300 coahuilenses fallecen debido a que padecen diabetes. Y Coahuila ocupa el séptimo lugar nacional en diabetes, la cual se detecta en personas en edades entre 25 y 44. Los casos nuevos rondan los 14 mil. También llama la atención que los casos detectados de este padecimiento han aumentado en los menores de edad. México ocupa el primer lugar en el mundo en obesidad infantil y entre los primeros cinco lugares de obesidad en adultos. Y, ¿a qué puede conducir la obesidad? Puede llevar a padecer diabetes. Y un mal cuidado de la misma, tanto en adultos como en menores de edad acarrea múltiples complicaciones, y una de ellas es la insuficiencia renal. Y una de las más tristes y penosas complicaciones para los pacientes de diabetes que padecen ya insuficiencia renal, es tener que recurrir a diálisis o hemodiálisis para toda la vida. Es una cadena que llena de pena y tristeza la vida de las personas.

El tercer tratamiento sería un trasplante de riñón. Pero en México hay más de 12 mil pacientes a la espera de un riñón. Por este motivo, también hago hincapié en la importancia de asumir el compromiso de convertirse en donadores de órganos. Decisión que debe comunicarse a la familia o seres queridos, para que cuando una persona que sea el sujeto apropiado como donador y perdiera la vida, el proceso sea más sencillo. Los órganos que se pueden donar son: riñones, hígado, corazón, páncreas, pulmones, tejidos, huesos, córneas y válvulas cardiacas. Se pueden donar órganos completos y parciales en vida, como riñones, un lóbulo de pulmón, partes del hígado, páncreas o intestinos.

Por lo anterior, el doctor Mendoza insiste en que una alimentación saludable con la ingesta de una variedad de alimentos que brinden los nutrientes que se necesitan para mantener sana a la persona, sentirse bien y tener energía, es indispensable. Estos nutrientes incluyen las proteínas, carbohidratos, grasas, agua, vitaminas y minerales. Y para cualquier persona y en especial quienes tienen obesidad y ya padecen diabetes, alimentos bajos en calorías. Beber cada día entre litro y medio y dos litros de agua y en temporada de calor, beber más agua por los líquidos que se pierden al sudar. Y, por supuesto, combinar todo esto con actividad física, es decir, hacer ejercicio al menos cinco días a la semana. Y una recomendación muy especial es hacerse una revisión al menos una vez al año con los análisis químicos más elementales como son: química sanguínea, electrolitos, biometría hemática, examen general de orina.

Queridos lectores: quizás les haya parecido un poco pesada la lectura de este día, pero les aseguro que mi mejor intención es darles información “dura” a fin de que pongan la mejor atención a su salud, pues como decimos en muchas ocasiones, pero también casi siempre es sólo de palabra: “Teniendo salud, lo tengo casi todo”. Dios los bendiga con muchos años saludables.

ANA
15 Mayo 2017 03:00:00
Queridos románticos
QUERIDA ANA:

Quién sabe qué estará pasando en estos tiempos en nuestra sociedad. Hay parejas que tienen problemas porque la mujer no le pone atención a la familia, se sale, se descuida o simplemente es perezosa. Otros se quejan de que la esposa se dedica exclusivamente a los hijos y el esposo es cosa olvidada. He sabido de parejas que se separan porque la esposas pasan demasiado tiempo dedicadas a sus hijos y los esposos se sentían desplazados. Y en cuanto a los hombres, muchos dedican todo su tiempo al trabajo, o al negocio propio. No todo es ganar dinero. Otros prefieren a los amigos. Algunos a la bebida o a otras mujeres.

Como muchas otras parejas, mi esposo y yo hemos estado demasiado ocupados con el trabajo de ambos, la crianza de los hijos y las diversas ocupaciones de la casa, etc. y además casi nunca hemos tenido dinero suficiente para salir fuera. Por ese motivo ideamos que una vez al mes, cuando ya se hubieran acostado los niños, gozaríamos de una cena a la luz de las velas en nuestra propia casa. Y poníamos música que nos gustaba en una grabadora. Continuamos haciéndolo muchos años, aun cuando crecieron nuestros hijos. Nosotros teníamos nuestra cena romántica cuando se salían a pasear con amigos o a ver a la novia o al novio. Después vinieron tiempos mejores y comenzamos a hacer pequeños y sencillos viajes nosotros solos. Todo sencillo, sin sofisticaciones ni grandes gastos, sólo gozando de la compañía uno del otro.

Usted ha dicho que las parejas deben encontrar tiempo el uno para el otro. Nosotros lo hicimos y aunque con limitaciones, hemos gozado nuestro matrimonio, que ha durado maravillosos 36 años y tuvimos cuatro hijos que adoramos.

La felicitamos ambos por su columna, nos encanta y la leemos todos los días por la noche, cuando ya todo está en calma y los dos comentamos nuestro día. Hemos aprendido muchas cosas. Gracias.

ROMÁNTICOS

QUERIDOS ROMÁNTICOS:

Un aplauso y mi felicitación para su romántico y exitoso matrimonio. Muchas veces los matrimonios se presionan tanto por el trabajo, los problemas económicos, los compromisos sociales, etc., que no se dejan tiempo para estar juntos. El hacerse una disciplina para hacerlo, puede significar la diferencia entre un matrimonio feliz, bien avenido y lleno de éxito, y uno que no.

Gracias por sus comentarios a mi labor. Es para ustedes.

ANA
12 Mayo 2017 03:00:00
Querida Sin Siesta
QUERIDA ANA:

Mi carta va a parecerle sin importancia, pero le aseguro que para mí es importante lo que voy a tratarle. Es acerca de mi esposo. Él es un hombre de 46 años, saludable, trabajador, no bebe ni fuma, duerme suficiente. Siempre hemos comido alimentos sanos, sin grasa y sin mucho azúcar. En todo es un hombre metódico. Se levanta a las 6 para ir a correr, regresa, se baña, desayuna y se va al trabajo; los fines de semana va al gimnasio y a nadar. Afortunadamente tiene un muy buen empleo que le permite venir a comer a casa.

Por lo que le digo se dará una idea de su manera de ser y vivir. Lo que no me parece es que desde hace aproximadamente un año, después de comer ha tomado la costumbre de dormir una siesta. Es una siesta corta, de 20 o 25 minutos porque debe regresar al trabajo, pero yo le digo que eso es cosa de viejitos o de flojos, y él nunca ha sido perezoso, pero dice que dormir esa siesta lo hace sentirse muy bien. A mí no me perjudica en nada que duerma, pero pienso que eso debe dejarlo para más adelante. Ayúdeme a convencerlo de que deje de dormir siesta. Gracias.

SIN SIESTA

QUERIDA SIN SIESTA:

Napoleón Bonaparte, Winston Churchill, Albert Einstein, John F. Kennedy, Thomas Alva Edison, entre otros personajes, solían tomar siesta. En un tiempo, la siesta fue vista solamente como una costumbre de las personas de edad avanzada, como lo considera usted, pero en la actualidad la siesta se ha vuelto más popular y cada vez gana más aceptación. Se tiende a tomar más siestas porque se duerme menos. Hoy la gente con problemas del sueño es demasiada y con la siesta se compensa y se vigoriza.

Usted dice que su esposo duerme suficiente, pero suficiente ¿para quién? ¿para usted? Tal vez el sueño de la noche no es suficiente para él. Además se ha documentado que dormir siesta mejora las capacidades para resolver problemas, el razonamiento lógico y el funcionamiento psicomotor. Afortunadamente su esposo tiene la ventaja de poder ir a casa en la hora de comida, así que respétele sus 20 minutos de siesta, los necesita y seguramente, como él dice, se siente muy bien.

ANA
10 Mayo 2017 03:00:00
Queridas madres y queridas abuelitas
QUERIDAS MADRES Y QUERIDAS ABUELITAS:

Hoy, como otros años y con el mismo cariño de siempre, esta columna está dedicada a ustedes en su día. Se trata de un precioso texto que me fue enviado hace años por Chayito, una querida lectora, y que tengo la certeza va a gustarles. Deseo que todas las madres que leen esta columna, que las madres que no la lean y que todas las mujeres del mundo que no han sido bendecidas con la maternidad, reciban muchas bienaventuranzas de parte de Dios y de Su Madre.

ANA

LA MADRE INVISIBLE

Hay días en que se siente el peso cuando eres madre de familia. Hay días en que todo te fastidia, como cuando estás ocupada y uno de los niños te dice que si lo puedes llevar a tal lado, o que le des esto o aquello, como si no se percataran de que estás ocupada. No lo toman en cuenta. Igual si estás cocinando, o limpiando el piso o poniendo la ropa en la lavadora. Parece que fueras una persona invisible.

Algunas veces se siente como si sólo fueras un par de manos… ¿me arreglas esto? ¿me abres aquello? ¿me abotonas? Otros días me he sentido como un reloj que sólo da la hora… o la guía de canales… ¿cuál es el Disney Channel? Otras veces he estado segura que estas manos que alguna vez sostuvieron libros, hicieron excelentes trabajos en la universidad y recibieron el título universitario, se han perdido entre huevos fritos, arroz y guisados, lavadoras y el volante del auto.

Una noche asistí a una reunión de amigas para dar la bienvenida a una de ellas que regresaba de un viaje increíble. Estaba sentada delante de mí y en algún momento comencé a comparar su vida con la mía y no pude dejar de compadecerme. De pronto ella se me acercó con un paquete envuelto para regalo y dijo: “Te traje este libro que contiene las más hermosas catedrales de Europa”. De pronto entendí por qué me lo había traído; llegué a mi casa, lo abrí y leí la dedicatoria: “A Olivia, con admiración por la grandeza de lo que está construyendo cuando nadie la ve”. En los días posteriores devoré el libro y descubrí en él verdades que cambiaron mi vida.

Nadie puede decir con certeza quienes construyeron esas magníficas catedrales, no se tiene registro de sus nombres. Muchos de esos constructores trabajaron toda su vida en una obra que nunca verían terminada; hicieron grandes esfuerzos y nunca esperaron crédito. Su pasión por el trabajo era alimentado por su fe y por la convicción de que nada escapa a la mirada de Dios.

El libro cuenta la anécdota de un hombre poderoso que fue a supervisar la construcción de una de esas catedrales y se encontró con uno de los trabajadores que tallaba un pajarito en una de las vigas de madera que sostenían el techo. Curioso le preguntó por qué perdía su tiempo tallando esa figurilla en una viga que nadie vería, pues sería recubierta de yeso. Y le respondió: “Porque Dios sí la ve”.

Cuando terminé el libro todo tenía sentido. Fue como si escuchara la voz de Dios murmurando en mi oído. “Ya ves hijita, ningún esfuerzo o sacrificio que haces, pasa desapercibido a mis ojos, aún cuando estés realizando tus labores en soledad: ningún botón que pegues, ningún platillo que cocines, son actos demasiado pequeños para que yo no los vea y eso me hace sonreír. Estás construyendo una gran catedral, sólo que ahora no puedes ver lo que tus esfuerzos se convertirán”.

Ahora entiendo que ese sentimiento de “invisibilidad” que sentí no era una aflicción, era el antídoto para mi egoísmo y mi orgullo; era la cura para el querer estar siempre en el centro. Me ha ayudado mucho a ubicarme al verme a mí misma como una constructora. El autor de este libro dice que en la actualidad no se construyen este tipo de edificios porque ya no hay personas con ese espíritu de sacrificio que estén dispuestas a dar su vida en una labor que a lo mejor nunca verán concluida.

Cuando pienso en eso, sólo deseo que cuando mi hijo invite a sus amigos a la casa, no les diga: “te invito porque mi mamá se levanta a las 6 de la mañana a hacer pasteles deliciosos, y plancha personalmente los manteles de la mesa donde nos sirve la comida y trapea la sala y el comedor”, porque eso sería estarme construyendo un monumento a mí misma. No, lo que deseo desde el fondo de mi corazón es que mi hijo les diga: “te invito a mi casa porque ahí te la vas a pasar muy bien”. Mi meta es hacer de mi casa un verdadero hogar, un lugar donde mis hijos quieran llegar porque pueden estar felices y relajados, y que por esa razón quieran traer a sus amigos.

Como madres de familia estamos construyendo grandes catedrales; mujeres y hombres de bien, almas que vayan al cielo y lleven entre sus manos a todos los suyos. Mientras laboramos, no podemos estar absolutamente seguras si lo estamos haciendo bien, pero un día es muy posible que el mundo se maraville, no sólo por lo que habremos construido, sino por el bien y la belleza que habremos aportado, por todo el trabajo silencioso de las “madres invisibles”.
09 Mayo 2017 03:00:00
Querida Consejo
QUERIDA ANA:

Espero que mi carta les sea útil a sus lectores. Se trata de lo siguiente: es un sencillo mensaje para que cuiden sus pertenencias. Y para ello les contaré lo que le sucedió a una querida amiga mía.

Ella acostumbraba poner en el techo de su carro, mientras abría la portezuela, su bolso o lo que trajera en las manos, y en una ocasión olvidó su bolso, se subió y echó a andar su carro, caminando varias cuadras para cuando recordó que lo había dejado sobre el techo. Por supuesto que aunque se regresó, nunca encontró su bolso. Yo le aconsejé que mejor pusiera sus cosas sobre el cofre, enfrente del parabrisas y definitivamente nunca arrancaría con ello todavía allí. El consejo dio resultado. Nunca ha vuelto a perder nada. Espero que el consejo sirva a todos los que lo lean. Saludos y felicitaciones sinceras.

CONSEJO


QUERIDA CONSEJO:

Muy bueno y útil el consejo para mis lectores y para mí. Agrego lo que me sucedió a mí. Me acerco al automóvil al salir de mi trabajo para ir a casa.

Traía muchos papeles, el bolso y algo más, así que puse los papeles sobre el techo. Los olvidé, me subí y arranqué. A las tres cuadras recordé que los había dejado en el techo, pero los papeles habían volado y nunca logré recuperarlos. Así pues, queridos lectores, tomen muy en serio este consejo que tan gentilmente nos regala “Consejo”.

Y querida amiga, muy agradecida por haberte tomado el tiempo de escribirnos y también por tu felicitación.

ANA
08 Mayo 2017 03:01:00
Querida insultada
QUERIDA ANA:

Toda mi vida he sido obesa. Actualmente peso 15 kilos más de lo que debo, de acuerdo a mi estatura y mi edad. He intentado mucho bajar de peso, pero me vence la tentación y vuelvo a recuperar los kilos perdidos. Siquiera ahora me he mantenido en este peso. Hace dos años que no aumento. Estoy felizmente casada con un hombre muy bueno y tenemos un hijo de 4 años. Mi esposo es hijo único, así que tenemos una relación muy cercana con mis suegros. Ellos adoran a mi hijo, pero mi suegro no me quiere a mí.

Antes de conocernos, mi esposo tuvo una novia que era hija de un amigo íntimo de mi suegro y él obviamente estaba feliz con el noviazgo, pero mi esposo me conoció en un tiempo en que él y su novia habían terminado, y aunque en otras ocasiones eso había sucedido, comenzamos a salir y nos hicimos novios y no volvió con la otra. Mi suegro se enfureció y creo que es el motivo por el que nunca voy a lograr su cariño. Con mi suegra es diferente. Ella es muy buena y me quiere y nos llevamos muy bien. Nunca nos hemos disgustado y siempre estamos contentas, platicamos mucho; ella es mi confidente y amiga además de mi suegra.

Pero mi suegro, ¡Dios mío! Siempre que nos vemos trata de amargarme el rato. ¡Y lo logra! Lo hace cuando no está presente mi esposo, ni mi hijo ni mi suegra. Comenta en voz alta que como mucho y me insulta diciéndome: “¡Gorda!” o “¡Hipo!” (por hipopótamo) y así por el estilo. Lo hace sonriendo, pero sé que es con mala intención. Al principio no dije nada por respeto, pero después me molestó bastante; le dije que me dolía mucho y le pedí que se detuviera, pero me dijo: “Tendrás que acostumbrarte”.

El trato con mi suegro está ahora en el punto donde ya no puedo tolerar su comportamiento y me siento mal cuando estamos cerca. Como mi esposo es hijo único, los vínculos familiares son muy importantes para él, pero le pedí a mi esposo que hable de esto con su padre. Hasta ahora no lo ha hecho, pero presiento que al decírselo, mi suegro va a decir que trato de separarlos o de que haya fricciones entre ellos. ¿Cuál es tu consejo Ana? Gracias por tu ayuda amiga.

INSULTADA

QUERIDA INSULTADA:

Por respeto a tu suegro o por no querer erosionar la relación entre él y su hijo, es obvio que no has sido capaz de defenderte debidamente. Por eso estás sufriendo un trato injusto y humillante de parte de ese señor. Te sugiero que hables con toda sinceridad con tu esposo y le digas palabra por palabra todo lo que tu suegro te ha dicho y su respuesta cuando le pediste que detuviera sus insultos. Y hasta me atrevo a decirte que digas a tu esposo que si no habla con su padre y éste detiene sus ofensas, no volverás a su casa y no aceptarás que él venga a la tuya, y le expliques a tu suegra los motivos que tienes para ello. Estoy segura que tu esposo va a apoyarte, porque es un buen hombre y te ama, y porque sabe que su padre ha sido injusto contigo, su esposa y madre de su nieto. También porque todo este asunto sería gran mortificación para su madre.

Por otro lado, respeto profundamente los motivos por los que te has conformado con tu obesidad, pero te pido que observes que aunque te veas bonita ahora que eres joven y aún no haya afectado tu salud el sobrepeso, piensa que la obesidad puede acarrearte muchos problemas de salud, de bienestar y de incomodidad. Visita a un profesionista de la nutrición y cuando menos acuerdes vas a estar delgada y más bonita. ¡Y tu suegro tendrá que morderse la lengua!

ANA
06 Mayo 2017 03:00:00
Querida Tempranera
QUERIDA ANA:

Quiero preguntarte algo que requiera, más que una respuesta de buenos modales, una respuesta de ser conscientes, respetuosos o ser prudentes. Te voy a decir la pregunta y el por qué:

A pesar de ser separada (o divorciada), me invitan a muchos eventos, entre ellos a las bodas. A mí me gusta acudir a esas invitaciones. Y cuando se trata de ir a la iglesia (haya ceremonias o no), procuro llegar temprano para ocupar un buen lugar, es decir adelante y en la orilla del pasillo, donde pasan los novios o quinceañeras, para verlos bien.

Pues bien, van dos veces que, estando yo sentada en la orilla de la banca en la iglesia, llegan parejas y la señora me pide que “me corra” para sentarse ellos en la orilla. La primera vez me agarraron desprevenida y lo hice, pero la segunda vez le dije que se pasara en medio. Ella me vio muy feo, pero no hice caso. Ana, ¿fue desconsiderado de mi parte o es mala educación de esas personas que no llegan temprano, querer mover a quien ocupa un buen lugar? Gracias.

TEMPRANERA

QUERIDA TEMPRANERA

Indiscutiblemente los asientos que están en el pasillo en las iglesias son los más deseados, en especial durante las ceremonias. Quienes llegan temprano, como tú, muchas veces lo hacen para precisamente poder hacerlo. A menos que sean los parientes cercanos de los novios, quinceañeras, etcétera, no veo la razón de ceder el lugar a quienes llegan tarde. Y no me parece de buena educación querer mover a alguien para lograr un buen lugar. Pero si eliges la banca de la tercera fila, o más atrás, no creo que alguien vuelva a pedirte que “te corras”. Saludos.

ANA
05 Mayo 2017 03:00:00
Querida Arrepentida
QUERIDA ANA:

Hace casi cinco años, cuando tenía 25 de edad, me casé con un hombre divorciado de 48 años de edad. Teníamos relaciones desde hacía dos años que comprendió un año antes de que él se divorciara. En realidad y hablando con la verdad, él se divorció para casarse conmigo. Él tiene tres hijos, yo era soltera. Me casé totalmente enamorada, él, con su experiencia y por ser un hombre muy bien parecido y bastante inteligente, me tenía alelada, así que cuando me pidió que firmara un acuerdo antes de casarnos, acepté sin pensar en mí ni en lo que significaba aquel acuerdo.

El tal acuerdo fue de la siguiente manera: la primera condición fue que yo respetara su privacidad. La siguiente condición fue que quisiera a su familia, es decir, a sus hijos, a su madre (no tiene papá), a sus tres hermanos y una hermana, sus cuñadas, su cuñado y sobrinos. Y la tercera era que no le exigiera tener hijos. Eso era porque él tenía ya tres hijos y no quería más. Eso me dijo. Yo, ingenua, acepté todo, pues lo consideraba como una broma. Ahora me arrepiento.

Y me arrepiento por lo siguiente: su exigencia de privacidad me preocupa porque recuerdo bien la manera como engañaba a su esposa conmigo, para verme, para salir fuera de la ciudad, etcétera. El segundo punto, eso de querer a su familia, no se me ha hecho difícil. Yo tengo un buen carácter, soy dócil y siempre me llevo bien con toda la gente, pero lo que me duele es que su mamá me recrimine por haber destruido el matrimonio de su hijo. No me molesta siempre con eso, pero me lo ha dicho en varias ocasiones y me siento mal. Pero lo que más me ha dolido y me aflige es no tener hijos. Soy muy maternal, siempre soñé con tener hijos, era mi gran ilusión. Como le digo, estaba muy enamorada de él y acepté todo lo que me pidió, pero ahora que ha pasado el tiempo se me ha hecho muy difícil aceptarlo. ¿Usted cómo ve las cosas? ¿Qué me aconseja que haga? Gracias.

ARREPENTIDA

QUERIDA ARREPENTIDA:

Lamento tu situación. Veo que estás triste y lo comprendo. Y te digo lo siguiente: Si respetar su privacidad significa que debes tener los ojos cerrados a alguna o algunas infidelidades de él, me parece bastante difícil para tus sentimientos y también bastante arriesgado. Porque si estás preocupada respecto a su fidelidad, es porque consideras que puede estar engañándote y por lo tanto se corre el riesgo de contraer alguna enfermedad. ¡Ay, el SIDA!

No me cabe en la cabeza que alguien exija “querer a otros”, en este caso a su familia. Se puede aceptar, tratar con respeto y hasta ser cordial, ¿pero obligar a quererlos? ¡Qué difícil!

Y muy legítimo tu deseo de tener uno o varios hijos. Si él ya tiene, ¿cómo es que te priva de ese privilegio y esa felicidad?

Su unión, más que un matrimonio parece un trato de negocios, que tal vez algún día quisieras concluir, a pesar de querer tanto a tu esposo. Te sugiero que vayas a terapia y trates de convencer a tu esposo de que también lo haga. Ojalá que eso ayude para que él cambie su actitud y quite de su mente y de su “contrato” esas tremendas (a mí me lo parecen) exigencias. Deseo que llegues a ser feliz.

ANA
04 Mayo 2017 03:00:00
Querido Manuel
QUERIDA ANA:

En Semana Santa salí de viaje con mi esposa y con mis dos hijos en automóvil, y de paso por una ciudad, nos detuvimos en un restaurante de comida rápida que estaba por donde pasábamos. Nos tocó estar en una mesa cercana al dispensador de refrescos, a donde se acercó un niño pequeño, que no alcanzaba el botón para servirse refresco. Yo me levanté de la mesa y me acerqué y le dije que si quería que lo ayudara. Él me dijo: “Sí, por favor”. Le pregunté de cuál refresco quería y después de decirme y de yo entregarle su vaso lleno, me dijo: “Muchas gracias, señor”.

Me impresionó y me agradó mucho lo bien educado que estaba el niño y a la salida me acerqué a la mesa donde estaba el niño con sus padres, quienes atendían a otros dos niños más pequeños y les dije que había sido un gran placer ver a un niño con tan buenos modales y dirigiéndome al niño le dije que lo felicitaba por sus modales tan buenos y que siguiera así siempre.

Ana, sus padres eran gente sencilla, pero me dijo la mamá que siempre les enseñan a sus hijos a ser corteses y educados y que pidieran las cosas “por favor” y dieran las “gracias”. En estos tiempos de tanta descortesía, es gratificante ver niños tan bien educados y padres que se preocupan por hacerlos corteses y amables.

MANUEL

QUERIDO MANUEL:

Felicitar al niño delante de sus padres fue una excelente idea. Le hizo ver que sus buenos modales fueron notados y apreciados. Yo lo felicito a usted por eso.

ANA
03 Mayo 2017 03:00:00
Querida Siguiendo Consejos
QUERIDA ANA:

Cuando usted ha aconsejado a algunas personas que viven al lado de un alcohólico o alcohólica, que vayan a Al-Anón, me parecía algo sin importancia, pero ahora he rezado para que le hayan hecho caso y no pasaran de largo su consejo, ya que Al-Anón cambió mi vida.

Desde hace bastante tiempo mi esposo es alcohólico, aunque él no había querido reconocerlo y tuve que ir a terapia durante algún tiempo con un psicólogo, pero por cuestiones económicas suspendí las visitas y seguí mi vida de problemas. Un día estando desesperada por los problemas con mi esposo, me puse a recordar lo que había leído en sus consejos de ir a Al-Anón, pero me dije que nunca podría contarle a un grupo de desconocidos acerca de mi vida familiar, que con el psicólogo lo había hecho porque es un profesional, pues soy una persona muy privada y consideraba humillante que unos desconocidos escucharan mis confesiones. Estuve mucho rato reflexionando en eso, pero no hice nada. Pero a los pocos meses toqué fondo en mi situación con mi esposo e hice caso del consejo que diera usted a otras personas. Fui a una junta e inmediatamente me sentí en casa, sentí que estaba en un lugar seguro donde la gente entendía, se interesaba y no iba a juzgarme, pues todos teníamos problemas similares.

En Al-Anón encontré la fuerza y el valor para darle a mi esposo un ultimátum. Le dije: “Recibe ayuda o vete”. Él sabía que ya no podría convencerme y se registró él mismo en un centro de tratamiento por 30 días y después ha estado asistiendo a las juntas de Alcohólicos Anónimos. El cambio ha sido como un milagro. Ha estado sobrio por ocho meses, ha ido a su negocio con regularidad, está de buen humor y al parecer nuestro matrimonio vuelve a ser lo que un día fue. Yo estoy tranquila y contenta. Agradezco a Dios que mi esposo reconociera su problema y después a Alcohólicos Anónimos y a Al-Anón.

Gracias por escucharnos, gracias por aconsejarnos, gracias por ayudarnos.

SIGUIENDO CONSEJOS

QUERIDA SIGUIENDO CONSEJOS:

Podría escribir largo y tendido acerca de Alcohólicos Anónimos y de Al-Anón, pero el espacio no me lo permite. Otras veces he escrito acerca de esas maravillosas asociaciones que, sin más interés que el de ayudar, han existido por tantos años y seguramente seguirán existiendo, cada vez con más resultados exitosos. He convivido en diversas ocasiones con algunos de sus miembros y reconozco en ellos a personas extraordinarias, con logros extraordinarios.

Felicitaciones por su nueva vida y gracias por escribir y tocar ese tema tan apreciado.

ANA
02 Mayo 2017 03:00:00
Querida Escéptica
QUERIDA ANA:

Mucho he escuchado que algunas madres dicen que desean que sus hijas se casen para estar tranquilas de que ya van a estar seguras y no tendrán apuros. Yo quisiera decirles a esas madres, por experiencia propia, que el matrimonio no necesariamente significa seguridad y felicidad. Hay muchos esposos que son estafadores, jugadores, alcohólicos, abusadores y muchos simplemente infieles. Infinidad de hombres abandonan a la esposa y a los hijos para siempre y jamás les proporcionan lo que necesitan para sobrevivir.

Encontrar seguridad en el matrimonio es como agarrar una pluma en el viento o encontrar una aguja en un pajar. No creo en los hombres. Le mando muchos saludos y felicitaciones por sus respuestas a las cartas que le escriben.

ESCÉPTICA


QUERIDA ESCÉPTICA:

Nadie que va al matrimonio, hombre o mujer, tiene comprado su boleto de ida a la felicidad o a una vida fácil. Pero todos quienes se casan “se atreven” a vivir lo que venga.

Nadie tenemos seguridad en nada, pero deseo decirle que estoy de acuerdo con usted en que el matrimonio no es garantía, ni para el hombre ni para la mujer, de una seguridad en ningún sentido, y que muchas veces sucede todo lo contrario. Los padres debieran procurar que sus hijas estén preparadas para enfrentar las diversas circunstancias de la vida, enseñarles a ahorrar y a tener suficiente autoestima y confianza en sí mismas.

Y que no estén esperanzadas en que con el matrimonio van a resolver todos los problemas y van a estar seguras toda la vida. Y no siempre las desgracias vienen porque el esposo sea un mal hombre, también puede morir o enfermarse. Nadie tenemos seguridad en nada.

Agradezco que haya escrito y también por su felicitación.

ANA
01 Mayo 2017 03:00:00
Querido Inconforme
QUERIDA ANA:

Soy homosexual de 29 años. Estoy felizmente comprometido durante poco más de dos años (no casado) con mi compañero. A mis padres y demás familia les informé de mis inclinaciones sexuales y afectivas hace tres años y aunque para mis padres, principalmente, fue algo fuerte la noticia (no tanto para mis hermanas y un hermano ni demás familia como tíos y primos), poco a poco fueron asimilándolo y finalmente aceptaron la situación. Mis padres me aman igual que a mis hermanos y pienso que los padres quieren a los hijos aunque sean como yo. O sean ladrones o hasta asesinos. Es un amor incondicional el suyo.

El comentario que quiero hacerle no es respecto a los sentimientos de mi familia, sino a los míos. Para ello tengo que decirle que también mis amistades y amistades de mi compañero, están enterados de nuestra situación, lo que no ha detenido a dos amigas para que hayan invitado a mi compañero para que él sea su “cita” o compañero en bodas. Mi compañero es muy, pero muy bien parecido y por eso las mujeres lo persiguen. Pero amiga Ana, ellas saben que estamos comprometidos y que vivimos juntos. ¿Por qué no respetan nuestra relación?

Me parece bien que los amigos se ayuden entre sí, pero me molesta que ninguna de esas mujeres piense en mis sentimientos y yo quede relegado. No deseo ser incluido en las invitaciones esas, pero creo que debieran preguntarme si está bien que él las acompañe ese día. Después de todo, si una mujer pidiera al esposo de una amiga que la acompañara a un evento, si se atreviera, seguro primero hablaría con la esposa y le pediría que su esposo la acompañara, ¿verdad? Al ignorarme, siento que nuestra relación no está tomada en serio y sí lo es. Sé que mi carta va a escandalizar a algunos, que van a levantar la ceja a otros o burlarse tal vez, pero todos tenemos sentimientos y todos tenemos corazón.

¿Me sugieres algo que pueda hacer para que esa situación no se repita? Gracias.

INCONFORME

QUERIDO INCONFORME:

Estás dentro de la razón cuando te sientes excluido de la vida de tu compañero si esas chicas, que están enteradas de la relación de ustedes, no te han tomado en cuenta para pedirle tu parecer para que él las acompañe (o abstenerse de hacerlo en mi opinión). Ellas no han considerado que hieren tus sentimientos al no pedir tu consentimiento para que tu compañero las acompañe.

Pienso que debes hablar con tu compañero acerca de esta situación, para que si llega a presentarse de nuevo, él le diga a la chica que debes estar enterado y saber si estás de acuerdo. Pones el ejemplo de que si una mujer pidiera al esposo de una amiga que la acompañara, pediría a la amiga su permiso. Es un ejemplo excelente. Plantéaselo a tu compañero. Él va a entenderlo.

Si algunos se escandalizan con tu carta y otros levantan la ceja, yo no hago nada de eso. La vida me ha enseñado muchas cosas, las experiencias que vamos viviendo nos abren los ojos y suavizan nuestros sentimientos, nuestras emociones, nuestra sensibilidad. Para mí todas las mujeres, todos los hombres, son mis hermanos.

Espero que tu problema se termine. Gracias por escribir a mi columna.

ANA
29 Abril 2017 03:00:00
Querida Amiga Insaciable
QUERIDA ANA:

Tengo una amiga que tiene un afán insaciable de comprar de todo y tener más de todo. A donde quiera que va, prefiere irse de compras a cualquier tienda que visitar lugares interesantes. Yo le he dicho que no sólo piense en tener más, porque además de acumular cosas que quizás nunca usará o las usará muy poco, se está perdiendo de muchas cosas valiosas. Pero ella no hace caso. Sigue acumulando y acumulando. Es incapaz, además, de dar a los demás, algo de lo que le sobra. ¿Qué puedo decirle para que entienda? Gracias por tu ayuda.

AMIGA INSACIABLE

QUERIDA AMIGA INSACIABLE:

Cuando una persona acumula mucho de lo estrictamente material, una pregunta legítima es: ¿Para qué quiere tanto? Bien, si las personas tienen el infortunio de tener demasiado y de no saberlo conscientemente, caen en una espiral de desear más y más y no saben la razón. Así describes tú a tu amiga. Pero esas personas, mientras más consiguen o más tienen, más desean, ya que no se dan cuenta de la relación tan íntima entre lo que han conseguido y su vacío interno.

Cuando satisfacemos los anhelos espirituales de todos los seres humanos, entonces podemos guardar un equilibrio y, razonablemente, ir al encuentro de lo que deseamos, pero siempre cuidando de no traspasar las líneas y sabiendo a qué obedecen sus deseos. Tal vez lo que necesita tu amiga es terapia psicológica. Si tienes la confianza necesaria con ella, recomiéndale que lo haga, pues dices que le has advertido de su error y no ha entendido.

Espero que tu amiga no conozca la manera difícil y dura de que el dinero no da la felicidad ni la salud del cuerpo y del alma y que comprenda que ese vacío interno no podrá llenarlo con “cosas”.

Te saludo con calidez y te felicito por preocuparte por tus amistades.

ANA
28 Abril 2017 03:00:00
Querida Aislada
QUERIDA ANA:

Me he enterado mucho de personas que cuando perdieron parcial o totalmente el oído y se pusieron aparato auditivo, dicen que volvieron a nacer. Otros dicen que no les ha servido tanto porque escuchan muchos ruidos alrededor de ellos. No me explico qué les sucede. Pero quienes sí pueden aprovechar bien sus aparatos dicen que con ellos pueden ahora compartir y convivir con sus familiares y amistades.

A mí me pasó algo frustrante. Mi esposo tuvo que ponerse un aparato de esos, sin embargo, como es una persona algo conflictiva, cuando no quiere oír apaga el aparato o se lo quita y grita: “Los aparatos están apagados, así que no se esfuercen para que oiga”. Eso es muy frustrante para mí. Los dos estamos ya mayores. Cuando estamos en el carro, a veces apaga sus aparatos porque el ruido del camino le molesta. Tenemos una hija que vive en otra ciudad y aunque no es lejos, tenemos que tomar carretera. Vamos a verla seguido, así que salimos mucho a carretera. A veces también vamos a visitar a mi hijo, que él sí vive más lejos, son como seis horas de camino.

Hace poco fuimos a ver a mi hijo y estuvimos seis horas en la carretera en completo silencio porque él desconectó sus aparatos. Aunque yo también manejo en ciudad y carretera, ese día él manejaba y casi siempre lo hace. Fueron seis horas de silencio absoluto, pues él no puede oír radio o CDs, así que yo tampoco. No puedo conversar porque no puede escucharme. Él está en su propio mundo, manejando y feliz. Y yo estoy lista para el manicomio. O para arrancar.

Felicito a quienes mejoraron su vida con los aparatos auditivos. Quisiera poder decir lo mismo. ¿Qué me recomienda?

AISLADA

QUERIDA AISLADA:

No goce victimizándose. Discúlpeme, pero usted está jugando ese papel. Si su esposo apaga su aparato en la carretera (lo que no debiera hacer y más adelante le digo la razón), quiere decir que no va escuchando, así que usted puede encender el radio y escuchar lo que le guste o poner un CD. Pasar seis horas en una carretera en absoluto silencio porque su esposo no puede escuchar la radio, no tiene sentido. Y si él se negara a encender el radio, usted puede comprar su propio radio portátil o ponerse los audífonos de su celular (supongo que tiene alguno) y escuchar música bonita, la música que usted disfrute. La sordera puede ser enormemente frustrante, pero no necesita arruinar su matrimonio. Piénselo y cambie de actitud. La razón por la que su esposo no debiera apagar su aparato auditivo cuando maneja, en ciudad o carretera, es porque quien conduce un automóvil DEBE escuchar lo que sucede a su alrededor: el ruido de una llanta en mal estado, alguien que pitando le avisa que algo anda mal en su propio auto. En fin, existen muchos factores que el conductor debe escuchar para evitar un accidente. Dígale a su esposo que si desea ser él quien conduzca el coche, no ponga off a su aparato o no maneje. Y evítenselo.

Saludos afectuosos.

ANA
27 Abril 2017 03:00:00
Querido Equivocado
QUERIDA ANA:

Te escribo pensando en que puedes comprenderme. Soy un hombre de 49 años, casado y con tres hijos. Tengo un buen trabajo y vivimos bastante bien en la familia. No tengo por qué quejarme. Sin embargo, la conciencia me remuerde por muchas razones. He hecho negocios equivocados (por decirlo de alguna manera), o podría decir crudamente, he hecho tranzas. También he engañado a mi esposa muchas veces. Algunas con aventuras de un momento y otras con relaciones más largas. También a esas otras mujeres las he engañado ofreciendo lo que no podía cumplirles. También a mis hijos les he hecho promesas que no les he cumplido y eso sé que les ha afectado. Lo he hecho desde que eran niños, pues les ofrecía que íbamos de vacaciones o que les compraba algo, etcétera y no lo hacía y ellos se decepcionaban. ¿Me habrán odiado algunas de esas personas por lo que he hecho?

En fin, que estoy “confesándome” contigo como lo debiera hacer con un sacerdote. No sé la razón, será porque es más fácil para mí escribirlo que decirlo de palabra. Me sentí con necesidad de hacerlo y seguí mi impulso. Sé que puedes decirme muchas cosas duras, pues he leído tus cartas por mucho tiempo, pero no me importa, lo merezco. Disculpas por tutearte.

Ahora estoy en el mejor plan y con el firme propósito de enmienda, como cuando uno va a confesarse. Y espero que Dios me dé la fuerza para llevar a cabo lo que me propongo. Hago esto porque fui a unas pláticas en las que todo lo que dijeron dio en el blanco y sé que he estado muy equivocado. Nos dijeron que escribiéramos todo y decidí hacerlo contigo. Sé que eres muy discreta y todo queda entre nosotros en cuanto a mi identidad. Gracias por tu comprensión y por lo que puedas decirme.

EQUIVOCADO

QUERIDO EQUIVOCADO:

No hay ningún problema en cuanto al tuteo. Tú pretendes cambiar la forma equivocada de vivir que has llevado y de la cual apenas te has percatado. Eso va a originar que entables contigo mismo una lucha que puede ser muy intensa. Reconocer el error en el que se está viviendo es el punto de partida, y tú lo has reconocido. Si hubieras aparentado reconocerlo, pero siguieras en él, te hubiera causado más confusión de la que tenías, y aún tienes, pero sólo basta decidirse y la resolución definitiva se toma en un instante, y tú ya lo has hecho. Sé que vas a continuar por este nuevo camino, la lucha interna va a empezar a aquietarse porque el modo equivocado de vivir se va quedando atrás rápidamente y se van a acabar los sufrimientos inútiles. Los errores del pasado ya no existen, los odios, rencores, resentimientos, se han quedado atrás.

Vive y sé feliz y haz felices a los demás.

ANA
26 Abril 2017 03:00:00
Querido Jubilado
QUERIDA ANA:

Dios me dio con mi suegra una gran bendición. Ella fue una de las mejores suegras que hombre alguno pudiera desear. Era ayudadora, comprensiva, cariñosa, más bien amorosa. En fin era una gran mujer. Ella y yo éramos muy parecidos en muchos aspectos, aunque ella era no sólo buena, sino extraordinaria y yo no, pero teníamos algunas coincidencias. Eso hizo que muchas veces le dijera que debí haber sido su hijo.

Fue una mujer con una gran voluntad que dirigía una casa eficiente. A sus hijos nunca les permitió hablar de alguien a sus espaldas. Cuando mi suegro murió, ella quedó viuda a los 80 años y como no quisimos que viviera sola, ella quiso vivir con mi esposa y conmigo. Nosotros ya vivíamos solos y ella tenía mucho espacio para sentirse cómoda. Mi esposa y yo estuvimos encantados de recibirla en nuestra casa. Y sabiendo que ella siempre dirigió su casa, le dije que mi esposa (y que ella la conocía) era especial y mejor la dejara a ella hacer todo a su manera, y me dijo que no venía a dirigir la nuestra, que sabía que mi esposa lo hacía muy bien y que ella sólo colaboraría cuando se le necesitara. Por nueve años mi querida suegra fue una gran compañía y consejera nuestra.

Hace tres meses me jubilé de mi propio negocio. Ahora lo manejan mis dos hijos varones. Mi esposa y yo tenemos maneras muy diferentes de pensar. A mí me gusta mucho cocinar y cuando cocino, lavo y guardo los utensilios y cacerolas tan pronto los desocupo. Mi esposa, en cambio, amontona todo en el fregadero esperando que yo los lave y si no estoy disponible, ella los lava más tarde. Un día le critiqué esa desorganización y ella me paró en seco: “¿Recuerdas lo que le dijiste a mi mamá cuando vino a vivir con nosotros, que me dejara dirigir mi casa?”. “Sí, lo recuerdo”, le dije. “Bueno, por muchos años estuviste dirigiendo tu negocio. Ahora que estás aquí compartimos nuestra casa, pero no la diriges. No quieras cambiarme a estas alturas. La casa la dirijo yo”. Callé y ahora mejor trato de ser útil. Le cuento esto para ver si les sirve a los hombres jubilados para que en lo posible eviten problemas domésticos y lleven una vida armoniosa. Gracias por su atención y reciba saludos.

JUBILADO

QUERIDO JUBILADO:

Publico su carta para que cualquier señor recién retirado o piense hacerlo, pueda aprender de ella. Gozó usted de la bendición de una maravillosa suegra y lo felicito por ello. Ella supo vivir con lo que usted le pidió y funcionó muy bien. Ahora le tocó a usted permanecer callado. Es difícil, pero no imposible y sé que usted en aras de la armonía de su hogar y para evitar discusiones y malos entendidos, va a salir avante con su propósito. Yo también le mando saludos. Gracias por escribir.

ANA
25 Abril 2017 03:00:00
Querida Soñar no Cuesta Nada
QUERIDA ANA:

Todo el mundo parece quejarse de la violencia en las películas y en la televisión. Y mi opinión es que los productores de esas películas podrían poner al final, una nota en los créditos, como cuando ponen: “ningún animal fue lastimado al hacerse esta película”, pero en este caso diciendo: “En esta película, las balas estaban huecas, las heridas eran de maquillaje, la sangre era pintura, los choques de los automóviles fueron efectos especiales, se ensayaron las peleas y los golpes y el sexo no se llevó a cabo, fue fingido. No pruebe hacer nada de esto en casa”.

¿Cree usted que alguna vez pudiera suceder esto que digo? Pienso en los niños.

SOÑAR NO CUESTA NADA

QUERIDA SOÑAR NO CUESTA NADA:

Dudo que en esta época los adultos que ven esas películas en el cine o en la televisión no estén enterados de lo que usted desearía que incluyeran al final de la película junto con los créditos. Algunas personas son muy sensibles y tienen dificultad para diferenciar la realidad de la ficción, aunque sepan que todo es “de mentiritas”, y se cubren los ojos o en sus casas se levantan de su asiento y van a otro lugar. Pero eso es por sensibilidad.

En cuanto a los niños.

Ellos ya no se engañan. Están más preparados que nosotros los adultos para ver todo eso y ya no les afecta. Aunque cuando se trata de niños menores, creo que es responsabilidad de los padres no permitir que vean esas películas. Y no sólo las de derramamiento de sangre, balazos o muerte, sino también los llamados “thrillers” o esas de vampiros (es mi opinión muy personal).

En mi caso, como soy hipersensible, cuando veo películas en las que resultan lastimados los actores o los animales y notan mi angustia, mis sobrinos me dicen: “Ay tía, todo es mentira, esa no es sangre, es cátsup”.

Actualmente los niños saben más y están más preparados para eso que nosotros, los adultos. Sin embargo, cuando voy al cine y veo algunas películas, quisiera haber pagado con “dinero de mentiritas” con esos billetes de los juegos de mesa o con “panchólares”, porque no merecen el gasto. En lo que nunca estaré de acuerdo es en que los niños vean películas con escenas de sexo.

Saludos afectuosos a la “soñadora”.

ANA

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