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Querida Ana
Querida Ana
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26 Abril 2017 03:00:00
Querido Jubilado
QUERIDA ANA:

Dios me dio con mi suegra una gran bendición. Ella fue una de las mejores suegras que hombre alguno pudiera desear. Era ayudadora, comprensiva, cariñosa, más bien amorosa. En fin era una gran mujer. Ella y yo éramos muy parecidos en muchos aspectos, aunque ella era no sólo buena, sino extraordinaria y yo no, pero teníamos algunas coincidencias. Eso hizo que muchas veces le dijera que debí haber sido su hijo.

Fue una mujer con una gran voluntad que dirigía una casa eficiente. A sus hijos nunca les permitió hablar de alguien a sus espaldas. Cuando mi suegro murió, ella quedó viuda a los 80 años y como no quisimos que viviera sola, ella quiso vivir con mi esposa y conmigo. Nosotros ya vivíamos solos y ella tenía mucho espacio para sentirse cómoda. Mi esposa y yo estuvimos encantados de recibirla en nuestra casa. Y sabiendo que ella siempre dirigió su casa, le dije que mi esposa (y que ella la conocía) era especial y mejor la dejara a ella hacer todo a su manera, y me dijo que no venía a dirigir la nuestra, que sabía que mi esposa lo hacía muy bien y que ella sólo colaboraría cuando se le necesitara. Por nueve años mi querida suegra fue una gran compañía y consejera nuestra.

Hace tres meses me jubilé de mi propio negocio. Ahora lo manejan mis dos hijos varones. Mi esposa y yo tenemos maneras muy diferentes de pensar. A mí me gusta mucho cocinar y cuando cocino, lavo y guardo los utensilios y cacerolas tan pronto los desocupo. Mi esposa, en cambio, amontona todo en el fregadero esperando que yo los lave y si no estoy disponible, ella los lava más tarde. Un día le critiqué esa desorganización y ella me paró en seco: “¿Recuerdas lo que le dijiste a mi mamá cuando vino a vivir con nosotros, que me dejara dirigir mi casa?”. “Sí, lo recuerdo”, le dije. “Bueno, por muchos años estuviste dirigiendo tu negocio. Ahora que estás aquí compartimos nuestra casa, pero no la diriges. No quieras cambiarme a estas alturas. La casa la dirijo yo”. Callé y ahora mejor trato de ser útil. Le cuento esto para ver si les sirve a los hombres jubilados para que en lo posible eviten problemas domésticos y lleven una vida armoniosa. Gracias por su atención y reciba saludos.

JUBILADO

QUERIDO JUBILADO:

Publico su carta para que cualquier señor recién retirado o piense hacerlo, pueda aprender de ella. Gozó usted de la bendición de una maravillosa suegra y lo felicito por ello. Ella supo vivir con lo que usted le pidió y funcionó muy bien. Ahora le tocó a usted permanecer callado. Es difícil, pero no imposible y sé que usted en aras de la armonía de su hogar y para evitar discusiones y malos entendidos, va a salir avante con su propósito. Yo también le mando saludos. Gracias por escribir.

ANA
25 Abril 2017 03:00:00
Querida Soñar no Cuesta Nada
QUERIDA ANA:

Todo el mundo parece quejarse de la violencia en las películas y en la televisión. Y mi opinión es que los productores de esas películas podrían poner al final, una nota en los créditos, como cuando ponen: “ningún animal fue lastimado al hacerse esta película”, pero en este caso diciendo: “En esta película, las balas estaban huecas, las heridas eran de maquillaje, la sangre era pintura, los choques de los automóviles fueron efectos especiales, se ensayaron las peleas y los golpes y el sexo no se llevó a cabo, fue fingido. No pruebe hacer nada de esto en casa”.

¿Cree usted que alguna vez pudiera suceder esto que digo? Pienso en los niños.

SOÑAR NO CUESTA NADA

QUERIDA SOÑAR NO CUESTA NADA:

Dudo que en esta época los adultos que ven esas películas en el cine o en la televisión no estén enterados de lo que usted desearía que incluyeran al final de la película junto con los créditos. Algunas personas son muy sensibles y tienen dificultad para diferenciar la realidad de la ficción, aunque sepan que todo es “de mentiritas”, y se cubren los ojos o en sus casas se levantan de su asiento y van a otro lugar. Pero eso es por sensibilidad.

En cuanto a los niños.

Ellos ya no se engañan. Están más preparados que nosotros los adultos para ver todo eso y ya no les afecta. Aunque cuando se trata de niños menores, creo que es responsabilidad de los padres no permitir que vean esas películas. Y no sólo las de derramamiento de sangre, balazos o muerte, sino también los llamados “thrillers” o esas de vampiros (es mi opinión muy personal).

En mi caso, como soy hipersensible, cuando veo películas en las que resultan lastimados los actores o los animales y notan mi angustia, mis sobrinos me dicen: “Ay tía, todo es mentira, esa no es sangre, es cátsup”.

Actualmente los niños saben más y están más preparados para eso que nosotros, los adultos. Sin embargo, cuando voy al cine y veo algunas películas, quisiera haber pagado con “dinero de mentiritas” con esos billetes de los juegos de mesa o con “panchólares”, porque no merecen el gasto. En lo que nunca estaré de acuerdo es en que los niños vean películas con escenas de sexo.

Saludos afectuosos a la “soñadora”.

ANA
24 Abril 2017 03:00:00
Querida Dolida
QUERIDA ANA:

Hace seis semanas falleció mi hija mayor víctima de cáncer en el pecho. Yo trabajo en una empresa desde hace cinco años y no había dicho nada sobre ese asunto a mis compañeros. Trabajé hasta una semana antes de que mi hija falleciera y luego pedí otro permiso. Pero tres días antes del fallecimiento de mi hija, cuando me presenté a solicitar el segundo permiso, me llamó mi supervisora y me dijo que últimamente había tenido una mala actitud. Admito, como digo, que me había guardado lo de la enfermedad de mi hija y mi estado de ánimo se reflejaba en mi conducta, pero mi actitud nunca fue mala.

Me molestó lo que me decía y le dije que mi hija se estaba muriendo y le pregunté cómo se suponía debía actuar. Me dijo que todos tenemos problemas de todo tipo, pero eso no es motivo para portarse como lo estaba haciendo yo, en especial porque tratamos con el público. Le dije que quisiera que por un ratito se pusiera en mis zapatos y que como ella parecía ser semejante autoridad sobre el comportamiento de quienes tienen a sus hijos muriéndose, quizás podría iluminarme sobre cómo actuar porque yo no sabía. Yo estaba nerviosa, enojada, sentida y todo lo que puede sentirse en esas condiciones. Tal vez me propasé, pero ni modo. Ella entonces me dijo que estaba bien, que podía irme y salí de ahí.

Después de todo aquello regresé a mi trabajo, no puedo negarle que tengo una gran aversión por esa persona, no quisiera ni verla, pero tengo que hacerlo. Y ¿qué cree? Tiene el descaro de hablarme después de ese tremendo incidente. He estado a punto de reventar, pero gracias a Dios he podido contenerme. Por favor dígame cómo puedo superar esto. Ella, el primer día que regresé, se disculpó conmigo por sus comentarios de aquel día y también estuvo en el sepelio de mi hija, pero el daño ya estaba hecho y no puedo olvidarlo. ¿Qué hago? Gracias por una rápida respuesta.

DOLIDA

QUERIDA DOLIDA:

Fue muy desafortunado que su actitud fuera entendida como mal comportamiento y no provocada por el terrible momento que pasaba, pero ya que sus compañeros y la supervisora no sabían lo que sucedía, ella solamente estaba cumpliendo con su trabajo. La invito a que acepte la disculpa que le ofreció esa persona y también la perdone. Si no puede y continúa con su rencor, sugiero busque terapia profesional para ayudarla. La vida es demasiado preciosa para albergar resentimientos. Y además, ¡son tan largos los resentimientos y tan corta la vida!

Le doy mi sentido pésame por la gran pérdida que tuvo, y ruego a Dios para que les dé a usted y a su familia la paz y la conformidad que tanto necesitan.

ANA
22 Abril 2017 03:00:00
Querida Temor a Ofender
QUERIDA ANA:

Buenos días. Mi pregunta hacia usted no es médica, sino cómo resolver un dilema que tengo. Gracias anticipadas por su ayuda. Se trata de lo siguiente. He estado enferma de una dermatitis muy molesta y eso se ha prolongado. Fui a consultar a un dermatólogo. Me recetó y hasta me regaló la pomada y el otro medicamento lo compré inmediatamente. Comencé ese mismo día el tratamiento y ni un día he dejado de seguirlo. Sin embargo, el problema continúa. Tal vez sean mis nervios, pero en ratos me parece que va en aumento.

El doctor es amigo de uno de mis hijos, son muy amigos desde hace muchos años y no quiso cobrarme, pero me preocupa que no mejore mi problema. Ya han pasado 15 días y nada.

Quisiera consultar a otro médico, pero me daría mucha pena que el doctor se diera cuenta y se sintiera ofendido, sobre todo por la amistad con mi hijo. ¿Cómo puedo hacer para no lastimarlo? Esperaré su sugerencia. Gracias.

TEMOR A OFENDER

QUERIDA TEMOR A OFENDER:

Si no ha mejorado, ya debiera haber visitado nuevamente al mismo doctor. Hágalo cuanto antes, y si no hay alivio, tiene todo el derecho de consultar a otro médico para tener otra opinión. No va a ofender a su médico si busca a otro para que dé ideas nuevas para su recuperación, ya que él no pudo aliviarla.

Realice cualquiera de las dos opciones y espero que muy pronto esté completamente bien. Y por favor acepte dos recomendaciones de mi parte, que también va para todos mis lectores. La primera: no salgan a la calle sin aplicarse protector solar. Y que sea de un factor alto. El sol está demasiado fuerte y puede causar mucho daño. La segunda: cuando estén consultando a un médico y los tratamientos recomendados no funcionan, consulten a otro. Los médicos no tienen por qué molestarse si se busca otra opinión. La salud de cada quien es lo importante.

ANA
21 Abril 2017 03:00:00
Querido Vicio
QUERIDA ANA:

Soy jubilado y mi esposa también. Tenemos casa propia. Los dos recibimos nuestra pensión. Ella de un lugar y yo de otro, pues trabajamos siempre en diferentes dependencias. Nuestros tres hijos ya están casados y tienen sus familias. Nosotros ya somos mayores, pero con buena salud y entusiasmo.

El problema es que acabo de enterarme que mi esposa ha estado viajando a Monterrey algunos fines de semana para jugar en los casinos. Me di cuenta por pura casualidad, pues me dio la curiosidad de ver un estado de cuenta de la cuenta de ella y noté que había sacado $60,000 el mes pasado. Esa noche, cuando regresó de ver a sus amigas yo estaba esperándola. Cuando entró al salón de la televisión le dije que se sentara y le pregunté en qué había gastado tanto dinero el mes pasado. Se sorprendió y después de enojarse porque vi su estado de cuenta me confesó que había estado mintiendo diciéndome que iba a Monterrey a ver a su hermana que vive allá o que iba con amigas al cine y a cenar en Monterrey y en lugar de eso se iba, sí a Monterrey, pero a veces con sus amigas y a veces en un autobús especial para ir a jugar a los casinos. Que el mes pasado le había ido mal y perdió, pero que estaba segura que iba a reponerse. ¡La misma ilusión tonta de todos los jugadores!

Yo me molesté bastante y le dije que lo que teníamos lo habíamos hecho con mucho esfuerzo y que si cuidamos el dinero de nuestra pensión podemos vivir muy bien, pero que si ella continuaba jugando nos vamos a quedar sin nada. Ella me contestó que es su dinero y su vida y que ella también habría trabajado toda la vida y que su dinero lo gastará en lo que le dé la gana. Es cierto que ella siempre trabajó, pero ¿le parece justo para ella y para mí lo que está haciendo? ¿Cree usted que pueda dejar de jugar? ¿Me hará caso? Gracias por su consejo.

VICIO

QUERIDO VICIO:

Si su esposa no está dispuesta a admitir que el juego se ha convertido en un problema que no puede controlar, ella continuará jugando. La mayoría de las parejas de mayor edad deciden juntos cómo debe ser gastado su ingreso. El argumento de ella de que es su vida y su dinero y hará lo que le plazca con ellos, es defensivo, irracional y egoísta.

¡Cuidado! A menos que su esposa esté dispuesta a recibir ayuda psicológica para su vicio, ella podría dejarlo sentado en medio de la calle, sin casa y sin nada. Le sugiero que busque un buen abogado para que le indique la manera de poder hacer una separación de su dinero y de sus bienes, antes de que ella lo bote todo en el juego. Y le sugiero que no espere.

ANA
20 Abril 2017 03:00:00
Querida Prisas
QUERIDA ANA:

Mi esposo es un hombre sumamente impaciente. Siempre anda a la carrera para todo. Desde que se levanta, lo hace apresuradamente, salta de la cama, se baña rápidamente, se viste, almuerza y sale a su negocio. Allí sé que siempre anda de la misma manera. Y a veces no le salen bien las cosas. Con los niños es igual, y quiere que tanto ellos como yo le sigamos el ritmo, y a veces nos trae como locos, pero ninguno estamos de acuerdo con eso, y sufrimos. Por favor dígale algo. Él lee todos los días –a la carrera– el periódico y lee su columna, pues lo comenta conmigo. Leer el Zócalo es el único rato en que está algo tranquilo, aunque a veces lo lea en la noche ya acostados y sólo las notas principales, los editoriales y su columna. Le he dicho que está bebiendo la vida a grandes tragos y así se le va a ir, pero no hace caso. Le voy a agradecer mucho su ayuda.

PRISAS

QUERIDA PRISAS:

Existen muchas personas como tu esposo. ¡Qué lástima que no esté disfrutando todos los regalos que nos da Dios! Y la reflexión sería: ¿Para qué tanta impaciencia? Por lo general todos queremos que nuestros problemas y asuntos se resuelvan al instante, pero si cultivamos la paciencia (no es tan difícil), se van a diluir los deseos de terminar al instante con todo. Al esperar que evolucionen las situaciones todo resulta mejor. Con paciencia, que no es pasividad ni indolencia, manejamos mejor las respuestas a los problemas, pues nuestra mente está abierta y serena, viendo su complejidad, y podemos resolverlos inteligentemente. Y querer que los demás nos acompañen en esa carrera, no es justo. Por favor, señor de las “Prisas”, hasta Dios hizo el Universo en una semana, pudiéndolo hacer en un segundo. Tiene razón su esposa, la vida se le va a ir en un gran trago. “Despacio, que vamos de prisa”. Piense en eso, verá que tiene gran profundidad.

ANA
19 Abril 2017 03:00:00
Querida Comprensión y Ternura
QUERIDA ANA:

Si me permite, quisiera relatarle un hermoso pasaje en la vida de mi hija mayor, y en la de nosotros sus padres. Lo que voy a relatar sucedió años atrás, pero aún está presente en nuestras vidas por las repercusiones que tuvo. Por motivos de trabajo, mi esposo fue destinado a esa ciudad. Yo soy mexicana y él ciudadano canadiense. De ese país llegamos con nuestra hija de 8 años de edad. Al llegar, la empresa donde trabaja mi esposo nos facilitó mucho las cosas. Nos consiguieron casa y también colegio para la niña, entre otras cosas.

Cuando llegamos, las escuelas y colegios ya habían empezado su ciclo escolar dos meses atrás, pero se logró que recibieran a mi hija en ese colegio. Estábamos muy contentos por todo eso, pero entonces la niña comenzó a regresar llorando y ya puede imaginarse que llevarla al colegio cada mañana se convirtió en una verdadera tragedia, lloraba desde que subía al carro y hasta que la dejaba en la puerta del colegio. El motivo era que la maestra era una persona algo mayor, conservadora y con poca paciencia y aunque el colegio era bilingüe, tal vez la maestra no estaba capacitada para hablar sólo inglés que era la lengua que la niña sólo comprendía entonces al principio y se impacientaba y regañaba a mi hija.

Afortunadamente, después de una conversación con la encargada del área de primaria, cambiaron de salón a mi hija, donde daba clases una maestra joven. No sé qué pasó, el caso es que la situación cambió. Ella nos esperaba en la puerta del salón y tomaba de la mano a mi hija, le sonreía y la trataba cariñosamente, con voz dulce y suave. En tres semanas la niña ya podía comunicarse con sus compañeras, con cierta dificultad pero bastante bien y regresaba a casa sonriente y contenta. A los cuatro meses ya se entendía en español con todas sus compañeritas y vecinas de nuestra casa.

Terminó mi hija ese año y siguió en el mismo colegio hasta terminar secundaria. Entonces volvimos a Canadá y acá estamos todavía. La maestra se casó mientras aun estábamos allá, pero seguimos frecuentándola. Ella además es una artista, pinta hermoso. Continuamos en contacto desde acá con la maestra y su familia. La apreciamos muchísimo. Mi hija ahora está estudiando arte y dice que un día va a dar clases de arte a niños y niñas. Siempre le hemos expresado nuestro agradecimiento a esa bendita maestra, pero ahora lo hago por este medio aprovechando que leo por internet el periódico Zócalo todos los días, pues dejamos muchas amistades por allá y queremos tener contacto con la ciudad. Y van mis bendiciones para ella que es prueba viviente de que las leyes burocráticas no son un sustituto del amor. Gracias por su atención. La leo a diario.

COMPRENSIÓN Y TERNURA

QUERIDA COMPRENSIÓN Y TERNURA:

Gracias a usted por compartir con nosotros la conmovedora historia de su hija y su aventura hacia la felicidad. Ese importante capítulo de la vida de la niña tiene dos lecciones: que una maestra dedicada y amorosa puede hacer una gran diferencia en la vida de los niños. Y que no siempre es importante lo que se hace y se dice, sino cómo se hacen y se dicen las cosas, pues la comprensión y la ternura siempre deben estar presentes en nuestro modo de actuar, especialmente cuando se trata de niños o niñas. ¡Qué profunda huella dejó esa maestra en su hija que ahora quiere seguir sus pasos! Mi sincera felicitación para esa maestra que supo educar, no solamente enseñar.

ANA
18 Abril 2017 03:00:00
Querida rayito de sol
QUERIDA ANA:

Mi tía abuela que se llamaba Josefa, pero todos le decíamos Pepita, vivió hasta la edad de 103 años. Dios le concedió el privilegio de permanecer con su mente perfectamente lúcida, alerta y hasta con gran memoria hasta el último día de su vida. Recordaba el nombre de todos sus nietos, bisnietos y tataranietos. Perdió tres hijos y dos hijas a lo largo de su vida, pero resistió y continuó adelante. Cuando cumplió 100 años sus nietos y demás, le organizaron un hermoso festejo al que fuimos mucha familia. Todos estábamos felices de verla aún tan bien. Y ella, aunque feliz, tenía una mirada un poco entristecida. Yo creo que pensaba en sus hijos que ya se le habían ido.

Un día después de la fiesta fui a visitarla y conversando me dijo: ?Hija, ¿por qué tengo que vivir tantos años? Ya no sirvo para nada. ¿Hay alguna razón para que aún esté aquí??. Yo le contesté: ?Pepita, estás aquí en primer lugar porque Dios ha querido regalarte todos estos años por alguna razón. Porque tenerte con nosotros nos da una gran felicidad pues nunca te quejas, nunca estás de mal humor y tienes la sonrisa más bonita del mundo y cuando sonríes haces que todos nos sintamos muy dichosos.

Ese es el propósito de Dios para dejarte todavía con nosotros?. Ella inmediatamente se puso alegre, sonrió y preguntó: ?¿Eso crees de verdad??. Yo le dije: ?Por supuesto que eso creo?. Continuó la plática otro rato y cuando me iba le dije: ?Continúa sonriendo siempre Pepita?.

Cuando se puso enfermita y estuvo en el hospital unos cuantos días antes de que falleciera, me dijo una enfermera que siempre que estaba despierta estaba sonriendo, alegre y animosa. Ella siempre nos levantó el ánimo a todos. Era como un

RAYITO DE SOL

QUERIDA RAYITO DE SOL:

¡Qué bellísimo homenaje a su tía Pepita! Su sonrisa debe haber sido contagiosa, porque cuando leí su carta, yo también sonreí. Una sonrisa abre todos los corazones y todas las puertas. ¡Cuántos quisiéramos tener o haber tenido una tía Pepita! Gracias por su hermosa carta. Mi corazón se enterneció.

ANA
17 Abril 2017 03:00:00
Querida reclamos
QUERIDA ANA:

Le escribo contra todo lo que yo siempre creí. De verdad que jamás pensé que algún día le escribiría a usted en busca de un consejo o iría con un “loquero” para el mismo propósito. Pero aquí me tiene, pues pienso que como con usted no se sabe quién le escribe, es mejor que buscar terapia como me ha dicho mi esposa.

Y es que últimamente he tenido muchos problemas con ella. Bueno, no sólo últimamente sino desde hace tiempo, a los pocos años de casados. Nos casamos hace 11 años y tenemos tres hijos de 9, 6 y 4 años. Tengo un negocio propio que nos da una buena vida, muy buena de un tiempo para acá, pues le he echado todas las ganas. Pudimos cambiar la casa chiquita que teníamos por una bastante grande, con jardín y doble cochera en una urbanización muy buena. Y la casa chiquita se la dimos sin renta a una hermana de mi esposa que tiene un niño solamente y a su esposo no le ha ido muy bien.

Cuando nos cambiamos todos estábamos muy felices. Los niños en colegio y mi esposa con su carro para ella. Pero ya habían comenzado los problemas entre nosotros porque dice ella que casi no estoy en la casa, que nunca estoy disponible para los niños pues no voy a los festejos del colegio, ni juntas de padres, ni salgo con la familia siquiera los fines de semana. Ella vive quejándose de que los tengo olvidados por estar haciendo dinero. Pero está exagerando. Sí dedico mucho tiempo al negocio, juntas y viajes, pero es que quiero darles una buena vida a ella y a mis hijos. Mis padres no necesitan, viven bien, por ellos no me apuro, es por mi familia. Pero ella no me comprende. Es cierto que nunca voy a nada de mis hijos, a veces ni a vacaciones con ellos, mejor les digo a mi cuñada y su hijo que los acompañen y les pago sus gastos. Tampoco le gusta ir sola a bodas o festejos familiares, lo que ha pasado algunas veces, pero a ella no se le olvida. Tiene muy buena memoria para eso. Pero pienso que debería estar contenta de que vivimos muy bien y sin ningún apuro. Ella me reclama mucho y dice que soy una máquina de hacer dinero y que ella quiere un esposo. ¿Verdad que usted sí me cree que sólo quiero darle lo mejor a mi familia? Necesito que me diga si estoy bien. Gracias.

RECLAMOS

QUERIDO RECLAMOS:

¿Trabajamos para vivir o vivimos para trabajar? Es una pregunta que todos alguna vez nos hacemos o al menos hemos escuchado en bastantes ocasiones. En el caso de usted se aplica completamente. Habitualmente la persona que vive de esa manera no quiere considerar este punto porque secretamente conoce la respuesta. Usted, en realidad, está viviendo para trabajar y voltea la cara para no reconocerlo, ya que su carta no iba enfocada a ese tema, sino al problema que está teniendo con su esposa. Le sugiero que en lugar de molestarse por las quejas de ella, se plantee la pregunta de dónde comenzó ese viaje para cada vez llegar más alto en los negocios. Siéntase capaz de mirarse al espejo y observarse tal como es ahora y reconocer sus errores. Así descubrirá a dónde va y por qué va, y espero que se convenza de que el camino que ahora recorre no lo va a llevar a ser feliz ni a hacer felices a su esposa ni a sus hijos. Y si no lo comprende, sí necesita terapia.

ANA
15 Abril 2017 03:01:00
Queridos lectores
QUERIDOS LECTORES:

Hoy no es el final. Nunca será el final. El viernes le dijo al buen ladrón: “En verdad te digo que hoy mismo estarás conmigo en el paraíso”. Es decir, con el Salvador. Esta afirmación nos tranquiliza en cuanto a cuál será nuestra suerte al morir, a pesar de que no podemos saber lo que será de nosotros antes de la resurrección.

ANA

SÁBADo Y… RESUCITÓ

Era el día de la preparación de la Pascua y ya estaba para comenzar el día sábado. Las mujeres que ya habían venido desde Galilea con Jesús no se habían alejado; vieron de cerca el sepulcro y cómo colocaban su cuerpo. Después que volvieron a sus casas, prepararon perfume y mirra, y el sábado descansaron, según manda la Ley.

El primer día de la semana, muy temprano, fueron las mujeres al sepulcro llevando los perfumes que habían preparado. Pero se encontraron con una novedad: la piedra que cerraba el sepulcro había sido removida, y al entrar no encontraron el cuerpo de Jesús. No sabían qué hacer, pero en ese momento vieron a su lado a dos hombres con ropas fulgurantes. Bajaron los ojos, pero ellos les dijeron: “No está aquí. Resucitó”. Corrieron de regreso para contarles a los Once y a todos los demás lo que había sucedido. Ellas eran María de Magdala, Juana y María, la madre de Santiago. Pero los apóstoles no les creyeron y les parecieron puros cuentos. Pedro, sin embargo, se levantó y corrió hacia el sepulcro, se agachó y no vio más que los lienzos, por lo que volvió a casa preguntándose por lo ocurrido.

Desde el día de su resurrección, Jesús había renacido a la vida gloriosa, pero quiso encontrar a sus discípulos en varias oportunidades para convencerlos de que su nueva condición no era una vida disminuida, algo fantasmal, sino la entrada definitiva a la plenitud de la vida. Primero se apareció a los dos discípulos que se dirigían al pueblo de Emaús y que lo reconocieron hasta que partió el pan. Luego, mientras los apóstoles estaban reunidos, Jesús se presentó en medio de ellos. Y les dijo: “Paz a ustedes”. Quedaron atónitos y asustados, pero él les dijo: “¿Por qué se desconciertan? Miren mis manos y mis pies: soy yo. Tóquenme y fíjense bien que un espíritu no tiene carne ni huesos como ustedes ven que tengo yo”. Y como no acababan de creerle, les dijo: “¿Tienen algo que comer?”. Ellos le ofrecieron un pedazo de pescado asado. Lo tomó y lo comió delante de ellos.

Jesús les dijo: “Todo esto estaba escrito… ahora yo voy a enviar sobre ustedes lo que mi Padre prometió. Permanezcan, pues, en la ciudad hasta que sean revestidos de la fuerza que viene de arriba”. Jesús no podía afirmar con más fuerza su autoridad divina y la unidad de las tres personas divinas. Luego los llevó hasta cerca de Betania y levantando las manos, los bendijo. Y mientras los bendecía, se separó de ellos

SONETO A CRISTO CRUCIFICADO

No me mueve, mi Dios, para quererte

el cielo que me tienes prometido,

ni me mueve el infierno tan temido

para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte

clavado en una cruz y escarnecido,

muéveme ver tu cuerpo tan herido,

muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,

que aunque no hubiera cielo, yo te amara,

y aunque no hubiera infierno te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,

pues aunque lo que espero no esperara,

lo mismo que te quiero de quisiera.

Algunos dicen que los probables autores son:

Fray Miguel de Guevara

Santa Teresa de Jesús o

San Juan de la Cruz

Quien haya sido: Es bellísimo.
14 Abril 2017 03:01:00
Queridos lectores
QUERIDOS LECTORES:

En este viernes nos acercamos a Jesús en su camino hacia el Gólgota, donde será crucificado. María, la Madre, tiene ahora un rostro tan distinto del que tenía cuando nació su Hijo, porque ahora el dolor la ha hecho pálida. Una sonrisa de dolor y amor pasa por sus labios, sus manos juntas al pecho, entrelazadas para que no tiemblen… Llegaba el momento…

CAMINO DE LA CRUZ

Celebrada la Pascua, en la ciudad vieja de Jerusalén, bajó por la calle de escaleras hacia lo que había sido el arroyo de Tyropeón, subió al barrio de Ofel, la vieja ciudad de David, para luego bajar al torrente Cedrón, que casi nunca lleva agua. De allí debió tomar un sendero para al Cerro de los Olivos. Lo siguieron también sus discípulos. Llegados al lugar les pidió que oraran. Se alejó un poco para orar. Allí, entró en agonía y su sudor se convirtió en sangre. Cuando regresó los encontró dormidos. Les pidió que se levantaran y todavía estaba hablando cuando llegó un grupo encabezado por Judas, uno de los Doce. Como se acercara a Jesús para darle un beso, Jesús le dijo: “Judas, ¿con un beso traicionas al Hijo del Hombre?”. Y dirigiéndose a los que habían venido a aprehenderlo, les dijo: “Tal vez buscan a un ladrón, y por eso han venido a detenerme con espadas y palos. ¿Por qué no me detuvieron cuando día tras día estaba entre ustedes en el Templo? Pero ahora reinan las tinieblas, y es la hora de ustedes”.

Cuando lo apresaron lo llevaron a la casa del sumo sacerdote. Los que custodiaban a Jesús comenzaron a burlarse de Él y a darle golpes. Cuando amaneció se reunieron los jefes de los judíos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la Ley. Ante el Consejo preguntaron a Jesús: “¿Eres tú el Cristo? ¿Tú eres el Hijo de Dios?”. Jesús contestó: “Dicen bien, Yo lo soy”. Llevaron a Jesús ante Pilato, pero él no quería condenarlo, en parte porque odiaba a los sacerdotes judíos y por eso lo envía a Herodes. Y ese mismo día Herodes y Pilato se hicieron amigos. Porque a pesar de ser tan diferentes, se dieron cuenta de que pertenecían a la misma clase de gente que tiene poder para jugar con la vida de un hombre del pueblo. Pilato, que quería liberar a Jesús se dirigió a todos diciéndoles: “¿Qué mal ha hecho este hombre? No encuentro nada que merezca la muerte, por eso, después de azotarlo, lo dejo en libertad”. Pero ellos insistían que fuera crucificado y que soltaran a Barrabás. Entonces Pilato pronunció la sentencia que reclamaban y entregó a Jesús para que lo crucificaran.

Cuando lo llevaban, iban también dos malhechores para ejecutarlos. Al llegar al lugar llamado de la Calavera (Gólgota), lo crucificaron y con él a los malhechores, uno a su derecho y el otro a su izquierda. Sobre la cruz había un letrero que decía: “Este es el rey de los judíos”. Uno de los malhechores lo insultaba, pero el otro le dijo: “Jesús, acuérdate de mí cuando entres a tu reino”. Jesús le respondió: “En verdad te digo que hoy mismo estarás conmigo en el paraíso”. Hacia el mediodía se ocultó el sol y todo el país quedó en tinieblas hasta las tres de la tarde. En ese momento la cortina del Templo se rasgó por la mitad, y Jesús gritó muy fuerte: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Y expiró.

Al convertirnos a Dios, necesariamente nos convertimos en hermanos de los demás, porque Dios está en nuestros hermanos. Si nosotros no somos nuestro objetivo, como un milagro todo cambiará en nosotros. Y así podremos orar de esta manera:

¡No te pido Señor, que todo lo poseo, al no desear, por Ti, ya nada!

¡Te pido por los otros que desfallecen en la noche y tienen la boca rebelde a la miel de la plegaria y jamás doblegaron la rodilla a tu presencia santa!

¡No te pido por mí, Señor! ¿Qué puedo yo desear, si has rebasado mi esperanza? ¡Te pido por los otros, cubiertos de tinieblas, que desde el polvo no ven la final estrella y miran sin ver que florece tu sonrisa en el borde de sus tristezas!

¡No te pido por mí, Señor, que has poblado mi pobreza de astros y azucenas! ¡Te pido por los otros, que gozando múltiples riquezas y que dueños de muchas fuentes, desfallecen de sed porque les falta tu agua!

¡No te pido por mí, Señor! ¡Si me has enseñado hasta a bendecir las lágrimas! ¡Te pido por los otros, que lloran sin remedio. Y se afligen por el jardín estando secas las flores, cuando Tú eres la fuente, huerto y rosal que les falta!

¡No te pido por mí, Señor! ¡Te pido por los otros, mis hermanos. No saben que el sendero está escondido, hazles mirar dentro del alma! ¡Ignoran que tu casa no está arriba, sino en lo íntimo del corazón que bien te ama!

¡No te pido por mí, Señor! ¡Te pido por los otros, para que te amen y los ames, Señor del dulce fuego y de la fuerte agua!

5 Minutos de Oración en el Hogar.

Julio de 2014.
13 Abril 2017 03:01:00
Queridos lectores
QUERIDOS LECTORES:

Hoy, Jueves Santo, mañana Viernes Santo y pasado mañana Sábado Santo, igual que en años pasados, esta columna está dedicada a tratar de enviar a ustedes algunos mensajes con la palabra de Dios. Tengo la esperanza de que se logre el propósito de hacer un acercamiento a Él y a Su Palabra, que es la Santa Biblia. Porque cuando abrimos esos Libros, es que vamos en busca de Jesús, y en estos días nos encamina hacia su Pasión y su Resurrección.

ANA

LA ÚLTIMA CENA

Así pues, hoy jueves vemos que como se acercaba la fiesta de los Panes Ácimos, es decir, sin levadura, y también la fiesta de la Pascua del Pueblo Judío, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la Ley querían hacer desaparecer a Jesús pues temían que el pueblo lo considerara rey.

Y llegó el día de los Panes sin Levadura y en el que se debía sacrificar el cordero de Pascua. Entonces Jesús envió a Pedro y a Juan diciéndoles: “Vayan a preparar lo necesario para que celebremos la Cena de Pascua”. Ellos le preguntaron: “¿Dónde quieres que la preparemos?”. Jesús les contestó: “Cuando entren en la ciudad, encontrarán a un hombre que lleva un jarro de agua. Síganlo hasta la casa donde entre, y digan al dueño de la casa: ‘El Maestro manda a decirte ¿Dónde está la pieza en la que comeré la Pascua con mis discípulos?’. Él les mostrará una sala grande y amueblada en el piso superior. Preparen allí lo necesario”.

“Encontrarán a un hombre”. El cántaro de agua era habitualmente cosa de mujeres. Por eso era fácil identificar al hombre del cántaro. Jesús sabía que Judas lo estaba traicionando y no quería indicar de antemano el lugar de la ceremonia, pues allí podían sorprenderlo. Por eso se fía de una intuición profética. El lugar de la Última Cena lo tiene designado el Padre.

De hecho la casa era de un discípulo de Jesús en Jerusalén. Los discípulos se fueron, entraron en la ciudad y encontraron las cosas tal como Jesús les había dicho y prepararon la Pascua.

Llegada la hora, Jesús se sentó a la mesa con los apóstoles y les dijo: “Yo tenía gran deseo de comer esta Pascua con ustedes antes de padecer. Porque les digo que ya no la volveré a comer hasta que sea la nueva y perfecta Pascua en el Reino de Dios”. Lc. 22: 14-16.

Jesús recibió una copa, dio gracias y les dijo: “Tomen esto y repártanlo entre ustedes, porque les aseguro que ya no volveré a beber del jugo de la uva hasta que llegue el Reino de Dios”.

Después tomó pan y, dando gracias, lo partió y se lo dio diciendo: “Esto es mi cuerpo, que es entregado por ustedes. (Hagan esto en memoria mía”. Hizo lo mismo con la copa después de cenar, diciendo: “Esta copa es la alianza nueva sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes”). Lc. 22: 17-20.

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A propósito con lo anterior, les entrego un hermoso texto publicado en el pequeño librito “5 Minutos de Oración en el Hogar”, en marzo de 2014. Dice así:

“Acompáñame Señor en la tribulación. Acompáñame Señor en la dificultad, en el peligro, la responsabilidad, en la persecución y el fracaso. Acompáñame en la tiniebla, en la duda mortificante, el sinsentido y el desencanto, todo arropado en un manto gris. Acompáñame en la tristeza, soledad y depresión. Acompáñame Señor en pleno día, en el éxito, el halago y la conquista, en el placer y el enriquecimiento, en los premios, los aplausos y los afectos. Te necesito más en esta tentación. Pero acompáñame siempre, porque no es cuestión sólo de ayuda, es un tema de amor.

¿Por qué no me utilizas?

Dices que soy manantial y no vienes a beber, sediento.

Dices que soy vino bueno y no te embriagas, hombre triste.

Dices que soy música y no te oigo cantar.

Dices que soy aceite perfumado y no te unges.

Dices que soy fuego y sigues con frío.

Dices que soy fuerza divina y no me utilizas, débil.

Dices que soy Paz y no escuchas el son de mi flauta.

Dices que soy Consolador y no me cuentas tus penas.

Dices que soy don y no me abres tus manos, pobre.

Dices que soy libertad y no dejas que mi viento te empuje.

Dices que soy amor y no dejas que te ame.

Dices que soy testigo y no me preguntas.

Dices que soy huésped y no me escuchas ni acompañas.

Dices que defiendo de los pobres y tú te apartas de ellos.
12 Abril 2017 03:00:00
Querida Escuchar es Comprender
QUERIDA ANA:

Durante mucho tiempo mi esposo y yo tuvimos serias peleas. Tenemos 26 años de casados y durante ese tiempo en muchas ocasiones hasta llegamos a dormir en recámaras separadas. ¿Y todo por qué? Porque ni él ni yo nos dábamos la oportunidad de escucharnos. Muchas veces (o casi siempre) cuando él me decía algo que no le parecía, antes de que terminara de hablar o casi al comenzar, yo me sentía agredida y le contestaba y se hacía el pleito. Y de su parte sucedía lo mismo. Ya estábamos predispuestos a contestar y a entablar la polémica sin saber ni por qué se iniciaba. El caso era no dejarse.

Un día él, después de asistir a una plática que hubo para matrimonios y a la cual yo no quise asistir porque en esos días estábamos peleados, vino y me pidió que por favor lo escuchara. Como había pasado casi una semana en la que no nos hablamos y ya estaba preocupada, estuve de acuerdo y después de lo que me dijo, tomamos la determinación de escucharnos el uno al otro sin contestarnos antes de saber a cabalidad de qué se trataba lo que el otro quería decir. Quiero decirle que no fue fácil. La costumbre es fuerte y se dificulta el cambio, pero con buena voluntad todo se logra y como los dos nos queremos y ya estábamos hartos de pleitos, lo logramos. El sistema que salvó nuestro matrimonio y que él aprendió en esa plática es muy sencillo y se los quiero recomendar:

1.- Acepte que escuchar a la otra persona no significa que está de acuerdo con lo que está diciendo.

2.- Permita que la otra persona hable el tiempo necesario y no interrumpa por más que no esté de acuerdo. En lugar de interrumpir, anote mentalmente alguna palabra clave para acordarse de lo que habló.

3.- Cuando la persona termine de hablar, usted tiene el mismo derecho de hacer lo mismo.

Mi esposo y yo descubrimos que cuando nos escuchábamos el uno al otro sin interrumpir, entendíamos el punto de vista del otro. Si considera que lo anterior es útil, ¿quiere compartirlo con sus lectores? Gracias.

ESCUCHAR ES COMPRENDER

QUERIDA ESCUCHAR ES COMPRENDER:

Me da mucho gusto compartir tu interesante propuesta para acabar con las discusiones. Los malentendidos muchas veces ocurren porque las personas hablan y otros se forman juicios antes de entender el punto de vista de quien habla. Esto se aplica en todos los órdenes de las relaciones humanas.

Muchas gracias por su colaboración.

ANA
11 Abril 2017 03:00:00
Querida Fuereña
QUERIDA ANA:

Hace casi un año conocí a un hombre que me encantó. Se trata de una persona muy agradable, educado, muy bien parecido, inteligente y me parecía entonces muy cristiano. Pero qué engañadas se da uno con la gente.

Resultó que ese hombre perfecto… está casado. Su esposa, con sus hijos, había tenido que estar fuera de la ciudad por varios meses y él llevaba una vida de soltero. Cuando descubrí que estaba casado, inmediatamente lo dejé y le dije que jamás me volviera a buscar, pero me buscó. Por ese motivo decidí dejar la ciudad para dejar de verlo, para no encontrarme de nuevo con él y tratar de olvidarlo. Y me vine a vivir aquí, donde viven varios parientes y era una ciudad a la que ya había pensado venir a vivir.

¿El problema? Que no puedo dejar de pensar en él. Traté de empezar de nuevo en todos sentidos, pero no ha funcionado, o al menos no tan pronto como yo quisiera. Pienso en él todo el tiempo y entonces me puse a escribirle. Le envié varias cartas a su correo por internet pero no me ha respondido. Y no sé si darle gracias a Dios por ello o reclamarle. Desde que llegué a esta ciudad he estado leyendo Zócalo y lo primero que leo es su columna, así que decidí escribirle para que por favor me diga qué me pasa y cómo superar esto.

Muchas gracias por su ayuda y saludos.

FUEREÑA

QUERIDA FUEREÑA:

Da las gracias a Dios desde lo más profundo de tu corazón. El tiempo, el trabajo, la diversión y si eso no funciona quizás la terapia, serán tus mejores aliados. Y si ya conseguiste empleo, cumple a cabalidad tu labor, convive con tus compañeros, visita a tus familiares, y como te digo, diviértete.

También busca ofrecer tu apoyo de servicio voluntario en alguna Organización no Gubernamental. Cáritas recibirá con mucho gusto tu ayuda. Pero también existen otras asociaciones y clubes que puedes visitar para apoyarlos. Cuando lo hagas –si lo haces–, no sólo dejarás de pensar en tu amor perdido, sino que conocerás a personas que están haciendo algo que vale la pena. Y también recuerda que “un clavo saca otro clavo”. ¿Comprendes? Y por favor, no escribas más cartas a ese hombre. Esto no es el fin del mundo, haz una nueva y mejor vida para ti misma. Puedes hacerlo.

Buena suerte.

ANA
10 Abril 2017 03:00:00
Querido Lector
QUERIDA ANA:

Quiero rogarle que les diga a sus lectores que muy pronto habrá elecciones de gobernador, diputados locales y alcaldes (por un año) en nuestro estado y nosotros, “las personas”, podemos permitir que nuestras voces sean escuchadas o decidimos permanecer callados. Los políticos y los partidos tienen poder, pero nosotros, el pueblo, tenemos poder también. Tenemos el poder para votar, comunicar nuestra aprobación o nuestra oposición a los candidatos y a esos que dictan las propuestas de su partido.

Nosotros, el pueblo, tenemos la responsabilidad de decidir que esos a quienes elijamos, cuiden nuestros mejores intereses, el futuro de nuestros hijos y de nuestros nietos, porque lo que se hace hoy es para siempre. ¿Cuáles candidatos tendrán el método más práctico, el mejor plan y proyecto para resolver los problemas de nuestro estado, la injusticia, la ignorancia, la indiferencia, la inseguridad?

El día de la elección, nosotros, el pueblo, determinaremos exactamente la clase de liderazgo que merecemos. Por favor Ana, exhorte a sus lectores para que se aseguren de votar y elegir a quien estén seguros que ofrecen lo mejor.

Gracias por su atención. Sé que su columna es muy leída y la gente la escucha. Porque su palabra escrita tiene sonido.

ELECTOR

QUERIDO ELECTOR:

¡Con gusto lo hago! Las elecciones en nuestro estado son muy importantes. Y es necesario no equivocarnos porque los resultados determinarán cómo funcionará nuestro estado durante varios años. Y con consecuencias para siempre. Durante décadas, miles de personas han luchado a brazo partido y algunas hasta han muerto por nuestro derecho a votar en una democracia libre. Es tiempo de que cada ciudadano se levante y sea tomado en cuenta, porque en las elecciones cada voto cuenta. Gracias por tocar este importantísimo tema.

ANA
08 Abril 2017 03:00:00
Querido Sin Sexo
QUERIDA ANA:

A los 39 años de casado y con dos hijos adultos, he aprendido muchas cosas del matrimonio. Una de ellas y creo que la más importante, es que en el matrimonio las mujeres están a cargo del sexo. Los esposos que piensen que ellos llevan la batuta en el aspecto sexual, están equivocados. Y un día, más pronto que tarde, se van a dar cuenta de ello. Cuando tengan 20 o 25 años de casados, más vale que acepten que tendrán sexo sólo una vez a la semana y lo gocen mientras puedan. Después de un tiempo será una vez al mes, luego cada tres meses, después dos veces al año. Mi esposa y yo no hemos tenido sexo desde diciembre de 2015.

Después de muchos intentos de mi parte para remediar esta situación, le pedí a mi esposa que fuéramos a terapia, pero no ha ayudado. Ahora estamos viendo a nuestro tercer psicólogo o consejero. Hace 11 meses estuvimos a punto de separarnos, pero el psicólogo de entonces hizo un buen trabajo en ese sentido y seguimos juntos. No quiero el divorcio, amo a mi esposa y por lo tanto no estoy interesado en una aventura extramarital. Por consejo del psicólogo he cambiado muchas de mis actitudes y bastante mi comportamiento para hacer una mejor vida para mi esposa y por ende para mí. Y continuaré la terapia para cambiarme más a mí mismo. El problema es que mi esposa no ha hecho el intento de seguir las sugerencias del psicólogo y en ratos pienso que va en sentido contrario. Ella dice que me quiere, pero que así es su forma de ser, que no tiene nada que ver con el amor. ¿Habrá algo para mejorar el impulso sexual de la mujer? Le pido su ayuda. Ya no sé qué hacer. Gracias. Atentamente.

SIN SEXO

QUERIDO SIN SEXO:

Voy a hacer algo que rara vez he hecho en mi columna: dirigirme a su esposa en lugar de contestarle a usted. Discúlpeme. Trato de hacer lo mejor.

QUERIDA ESPOSA DE SIN SEXO:

Tiene usted un esposo extraordinario. Por su carta me doy cuenta de que es un hombre considerado, fiel y bondadoso y es obvio que la ama mucho. Usted ha perdido el interés en el sexo y si ama a su esposo, como dice, le sugiero que, para que no lo pierda, hable con su ginecólogo para que pueda recomendarle algún medicamento que le ayude a recuperar el perdido deseo sexual. Y también le recomiendo que continúe con la terapia psicológica, pero que ponga todo su interés en seguir las indicaciones del psicólogo. Es importante que trate de encontrarse con su esposo en este camino que han emprendido y en el que él ha puesto tanto afán.

Puedo ver que él está más interesado en el sexo que usted y de acuerdo con la experiencia que me ha dado mi columna, eso puede suceder en parejas cuya edad es de 50 años y más. Su esposo se preocupa mucho por usted. Sea abierta en su amor y considérese bendecida. Aún si no la envía a la luna cada vez que tengan sexo, él no tiene por qué enterarse. Su matrimonio se verá recompensado. Se lo garantizo. Reciba saludos de

ANA
07 Abril 2017 03:00:00
Querido frustado
QUERIDA ANA:

¿Qué pasa conmigo y seguramente con muchísimas personas que lo que soñamos nunca se nos cumple? A mí no me resulta lo que planeo y no crea que tengo sueños irrealizables. Soy un hombre de 32 años, aún soltero y no por mi gusto, no me he casado porque no quiero llevar a una mujer a compartir mis fracasos. Soy preparado, tengo una carrera y sé trabajar bien.

No soy un hombre descuidado, me visto bien, sin lujos porque no puedo, pero ando con ropa limpia y de buen gusto (digo yo). Y tengo buen trato. Tenía finalmente un buen trabajo y por algo que no comprendo, lo perdí. Creo que tengo que reinventarme, pero no es fácil. Soy un hombre de fe, pero se me está terminando. Ayúdeme amiga. Lo necesito mucho.

SUEÑOS FRUSTRADOS

QUERIDO SUEÑOS FRUSTRADOS:

A todos y cada uno de nosotros la vida nos enseña la amarga lección de que los sueños más acariciados se pueden hacer añicos. Aprendemos de las tristezas, de las tragedias inesperadas, de los accidentes, de las enfermedades, del dolor, del fracaso y de la derrota. Que las realidades más obstinadas, con frecuencia frustran nuestros deseos más profundos y hacen estragos en nuestros planes más elaborados.

La conciencia religiosa, cualquiera que ésta sea, siempre se ha percatado y ha estado presente en los fracasos y derrotas que tenemos en nuestras vidas, particularmente en los hechos que afectan la trascendencia humana y la muerte. ¿Cómo vivir de cara a la adversidad? ¿Cómo tolerar las vueltas crueles del destino que pueden destruirnos? Un cálculo mal hecho, por pequeño que sea, puede arruinar el más noble de los planes humanos.

En la parte de tu carta que me pediste no publicar, veo que has pasado por momentos muy amargos, pero la muerte no ha estado presente en ellos. Da gracias a Dios por ello. Has enfrentado la adversidad de manera admirable. Por favor no te rindas ahora. Si te has levantado otras veces –varias– puedes hacerlo de nuevo, y por la experiencia que tienes, por el ímpetu que nunca te ha faltado, por esa fe inquebrantable que siempre te ha acompañado, te invito, te incito a no decaer. Eres joven, tienes salud, tienes una familia, tienes amigos. Y siempre has tenido a Dios de tu lado y a tu lado. ¿Qué más quieres para volver a empezar? Esta vez no vas a fallar. No te separes del lado de Dios, en compañía de Él vas a alcanzar tus sueños. Te lo puedo asegurar.

ANA
06 Abril 2017 03:00:00
Querida Anónima
QUERIDA ANA:

Soy viuda desde hace 15 años. Vivo de la pensión que me dejó mi esposo. Mi casa es propia. Tengo un hijo que tiene 40 años que es soltero y todavía vive conmigo y depende de mí económicamente. Tengo dos hijas más, casadas y fueron y perfectamente responsables cuando solteras y ahora de casadas no me molestan para nada. Él es el único hombre y siempre lo ha esperado todo de nosotros, desde que vivía mi esposo. Hace poco quiso ir a vivir solo y una de sus hermanas se puso tan contenta que le prestó una casa que es de su propiedad, pero él finalmente no quiso irse a vivir allí porque no le gustó donde está ubicada. Y sigue conmigo.

Él no tiene carro. Su papá, cuando vivía, le compró uno. Luego, entre sus hermanas y yo se lo cambiamos por uno más nuevo muy bueno, pero lo chocó y fue pérdida total y ya no completó para comprar otro y nosotros ya no quisimos darle más y se quedó a pie. Ahora tiene poca ropa porque siempre se la hemos comprado nosotras, pero sus hermanas ya están cansadas y no quieren comprarle nada. Todos lo hemos ayudado, pero él no responde. Estudió dos años de contador público y dejó la carrera. Ha tenido algunos trabajos, pero los deja y pasa tiempo antes de que busque otro. Y así ha sido la historia.

¿Qué podemos hacer para que comprenda que tiene que mantenerse solo, sin la ayuda de nosotras? Sus hermanas ya lo han excluido, pero a mí me duele y todavía estoy tratando de hacer lo mejor para él. Ayúdeme, ¿sigo así o ya no? Gracias anticipadas por su ayuda.

ANÓNIMA

QUERIDA ANÓNIMA:

Su hijo es lo suficientemente mayor para saber cuál es la realidad de la vida. Pero, por si él no lo sabe aún por la protección que siempre le han dado, decídase a ayudarlo de verdad. Tendría usted que endurecer su corazón de madre y decirle que ya no va a apoyarlo. Y hágalo, piense que usted no siempre va a estar en la vida de él y cuando falte y sus hermanas continúen en la misma actitud que tienen ahora, va a caer en la mendicidad. Él necesita ayuda profesional para que aprenda a romper su dependencia de otros. Pídale, exíjale que lo haga, y esperemos que sea lo último que usted tenga que pagarle.

ANA
05 Abril 2017 03:00:00
Querida Gran Error
QUERIDA ANA:

Soy enfermera y tengo 33 años de edad, estoy casada y tengo un hijo. Trabajé en un hospital privado durante seis años. Hace dos meses por casualidad me encontré con un hombre que fue paciente durante dos semanas en el hospital donde trabajaba y yo fui una de las enfermeras que lo atendió. Cuando nos encontramos, atento se detuvo para saludarme y me invitó a tomar un café con él. Acepté y como era un poco tarde cuando salimos y no traigo carro, ofreció llevarme a casa. En el camino me dio un beso, yo le correspondí pues es un hombre muy guapo y agradable. Y sucedió lo inevitable. Nos fuimos a un hotel y tuvimos relaciones. Cuando salíamos me vio una de las compañeras del hospital que llegaba con una familia, que luego supe eran sus familiares que venían a una boda. Nos quedamos viendo pero ni nos saludamos. El hombre me llevó a mi casa y todo terminó allí. No lo volví a ver y creo que no volveré a verlo.

Tenía la esperanza de que aquello pasara sin consecuencias, pero por desgracia la compañera lo comentó con otra persona y esa persona fue con el jefe y se lo dijo. Me llamaron y dijeron que había hecho muy mal y que le informarían al director. Les dije, y le juro que es verdad, que mientras él fue paciente nada impropio sucedió, pero quizás no me creyeron o de todas maneras no les pareció. El caso es que el director me pidió mi renuncia y acepté, porque de otra manera me despedirían y no me darían carta de recomendación y no encontraría trabajo. Supe que en el hospital ha habido rumores y por eso decidí enterar a mi esposo lo sucedido, porque seguramente iba a enterarse por fuera. Le pedí perdón y como él es muy bueno, me perdonó y me apoya mientras trato de continuar con mi vida.

No cometí un crimen, pero siento que así fue, no puedo perdonarme el error tan grande que cometí. Por favor ayúdeme con eso. Gracias de verdad.

GRAN ERROR

QUERIDA GRAN ERROR:

Tú lo sabes. Cometiste una gravísima falta hacia tu esposo y una seria falta de ética profesional. Los doctores, enfermeras, trabajadores sociales y otros profesionales del cuidado de la salud, no deben tener relación física con sus pacientes. Lamento que hayas perdido tu trabajo, pero ellos actuaron de manera correcta. Afortunadamente no circularon tu falta a otros hospitales. Ojalá pronto encuentres otro trabajo. Tú y tu esposo se beneficiarían mucho si buscan terapia profesional. Es importante que veas por qué pusiste en peligro tu matrimonio y corriste el riesgo de perjudicar tu futuro profesional, para que puedas entender y perdonarte a ti misma. Y luego comprender que tu fidelidad hacia tu esposo y tu vida familiar son más importantes que cualquier hombre bien parecido y agradable y que tu trabajo requiere gran respetabilidad. Tienes como compañero de vida a un hombre magnífico. No cualquiera perdona lo que hiciste. Valóralo y no vuelvas a lastimarlo. No lo merece ni tu hijo tampoco.

ANA
04 Abril 2017 03:00:00
Querido Giovanni
QUERIDA ANA:

Hace algunos días leí la carta de “Románticos” y la verdad me impactó. Se la di a leer a mi esposa y a ella también le hizo mella y nos pusimos a repasar nuestros errores y nuestras costumbres que por ser cotidianas ya no nos damos cuenta de que están equivocadas. Debo confesar que he tenido algunas aventuras (por supuesto sin valor sentimental) fuera de mi matrimonio, pero debo decir que el motivo fue que mi esposa ni me hacía caso por atender a los niños (tenemos cuatro de 7, 5, 3 y 2 años) y siempre anda cansada. Y yo casi no le ayudo en la casa. No les falta nada a ella ni a los niños, pero tampoco les he dado mi tiempo. En ratos llegué a pensar que ella ya no me querría y ella pensaba lo mismo.

Como la carta me hizo reflexionar, le pedí a mi esposa que tuviéramos una conversación tranquila una noche y ella estuvo de acuerdo, así que lo hicimos. Comencé por confesarle mis dos infidelidades y le pedí perdón con todo mi corazón. Le dije la razón y ella, aunque llorando, aceptó que me tenía muy abandonado en el sentido afectivo. También le pedí perdón por no haberla apoyado en la casa y le prometí (y ya lo hice) que pagaría a una persona que nos ayudara en la casa para que ella no se cansara tanto. Los dos aceptamos nuestros errores y nos propusimos corregirlos.

Como verá, la carta nos puso a reflexionar en serio y nos propusimos un cambio. Hemos comprendido que nos amamos y sólo estábamos aletargados. Sabemos que “metimos la pata” pero estamos sacándola y nos sentimos felices. Por favor siga con su columna. La abrazamos y le damos las gracias.

GIOVANNI

QUERIDO GIOVANNI:

No imaginan, su esposa ni usted la alegría que me ha traído su carta, porque significa que tanto “Románticos” como yo hemos contribuido de alguna manera a que su matrimonio se reinvente o se reconstruya. Le sugiero que no busque más mujeres, sea comprensivo con su esposa y pase más tiempo con ella y con sus hijos y además se haga tiempo para tener momentos románticos con ella, aunque sea de manera sencilla, lo esencial es que ambos disfruten juntos ese amor que se tienen, porque segura estoy que se aman profundamente, aunque ese amor lo hayan guardado para vivir una vida de quehaceres, obligaciones y en el caso de usted, aventuras que sólo pueden traer tristezas y problemas. Les recuerdo que la familia unida, las risas, las diversiones, las dificultades superadas, los mejores esfuerzos hechos al criar juntos a los hijos y el orgullo de ser un matrimonio feliz y amoroso, harán que ambos se sientan llenos de satisfacciones. También le envío saludos y espero que Dios y los directivos de Zócalo me permitan continuar con mi columna.

ANA
31 Marzo 2017 03:00:00
Querida Aprendiendo Siempre
QUERIDA ANA:

Me animo a escribirle por una carta que leí hace algunas semanas en su columna escrita por una señora que comenta que muchos matrimonios se separan porque la esposa se dedica exclusivamente a los hijos y el esposo es “cosa olvidada”. La señora y su esposo dedican un día al mes a vivir una cena romántica con velas y música en su propia casa, lo hacían cuando sus hijos estaban chicos y continúan haciéndolo ahora que sus hijos ya están hasta casados. Su largo matrimonio ha sido muy feliz y exitoso aunque han vivido con limitaciones económicas, lo que no ha impedido su romanticismo. Me gustó muchísimo lo que esa señora escribió porque la mayoría de las mujeres casadas nos dedicamos en cuerpo y alma a criar y tratar de hacer felices a nuestros hijos y de alguna manera nos olvidamos del esposo. Y ellos, como si fuera algo natural, se acostumbran y viven de alguna manera una vida “separada”, y a final de cuentas encuentran entretenimiento con los amigos, en el juego o en otra mujer.

También en muchos casos se tiene por entendido que el hombre es el jefe de la casa y su esposa e hijos deben obedecerlo sin chistar y pienso que esa es una de las razones por las que ocurre el abuso de poder. A menos que los cónyuges sean iguales y compartan las responsabilidades con madurez, pueden tener problemas y terminar en separaciones. Cuando los hijos son la preocupación de ambos padres, pueden encontrar alegría el uno en el otro.

Otro aspecto de separaciones o vidas divididas en el matrimonio es que muchas mujeres trabajan tiempo completo fuera de la casa y también hacen la mayor parte de los quehaceres de la casa. ¿Cuánto tiempo y energía les queda para el esposo y aun para los hijos? Otras son perezosas, indiferentes, atenidas o “conchudas” y se la pasan con amigas o jugando o simplemente viendo telenovelas. Suceden cosas tristes cuando uno de los cónyuges deja al otro todo el paquete. El matrimonio que trabaja junto, permanece junto. Son reflexiones que saqué de la carta de esa señora.

Esa carta ha sido una gran lección para mí, ojalá que lo haya sido para otras mujeres y hombres que son padres. Gracias por escribir su columna que nos enseña tanto y tanto aprendemos de ella. Dios la conserve muchos años.

APRENDIENDO SIEMPRE

QUERIDA APRENDIENDO SIEMPRE.

Tiene mucha razón al afirmar que cuando un cónyuge deja gran responsabilidad de los hijos y de la casa al otro, el matrimonio puede experimentar un serio desequilibrio en su relación. El esposo debiera apreciar en todo lo que vale que su esposa les dé su tiempo y amor a sus hijos. Pero si aún atendiendo todos esos deberes, la esposa está dispuesta a tener una vida romántica con su esposo y éste la propicia y da la pauta para que suceda, puede predecirse que el matrimonio será feliz y bien avenido, que tendrán una vida llena de satisfacciones como esposos y como padres.

Gracias por escribir y me da mucho gusto que la carta de esa señora le haya traído un significado. Y también que mi labor en esta columna le represente algo más que una simple lectura.

ANA
30 Marzo 2017 03:00:00
Querida Dieciséis
QUERIDA ANA:

Soy una muchacha de 16 años. Tengo un novio de 17. Los dos estudiábamos en la misma prepa hasta julio del año pasado que él terminó y ya estudia en la universidad. El tema es que cuando iba a graduarse me dijo que quería que le hiciera un regalo muy bonito para esa ocasión. Cuando le pregunté qué quería, me dijo que me fuera con él a un hotel. Yo un poco asustada, le dije que no, y él me dijo que lo pensara. Pero hasta ahora no he aceptado a pesar de que él ha seguido insistiendo.

Lo quiero mucho y tengo miedo de que me deje y se vaya con otra, especialmente porque ya no estudiamos juntos y cuando yo termine este julio no iré a la misma escuela que él en la universidad.

Tengo pánico de lo que pueda suceder y de lo que me dijeran mis papás si se enteraran de lo que me está proponiendo. Dígame por favor cómo le hago para que se convenza de que no voy a aceptar hacer lo que me pide. Gracias.

DIECISÉIS

QUERIDA DIECISÉIS:

Quieres a ese joven, pero puedo asegurarte que en el momento que aceptes su proposición, vas a perderlo. Porque, aunque sigan siendo novios y seguramente será en otras circunstancias, él no va a ser serio en su relación contigo.

Es necesario que pongas punto final a esa insistencia. Dile que si insiste no lo verás más, y si continúa, hazlo, aunque te duela. Puedes ver a tu alrededor y en películas y en cosas que te cuenten, que cientos de jovencitas practican el sexo libre desde que tienen hasta menos edad que la tuya, pero si a ti te interesa mantener tu virginidad hasta que te cases, no cedas, porque vas a sentir que arruinas tu joven vida, que cambiará totalmente si accedes a lo que ese muchacho te pide. Aunque en estos tiempos muchas jóvenes ya no le dan importancia a eso, dásela tú. Atrévete a ser diferente, a conservar tu castidad hasta que te cases.

ANA
29 Marzo 2017 03:00:00
Querida Asustada y Precavida
QUERIDA ANA:

Leyendo por internet un periódico de una ciudad del centro de la República que me interesa leer porque yo soy de allá y allá vive mi familia, vi una nota acerca de una tragedia. En una casa donde hay alberca se ahogó un niño. Dice la nota que el papá del niño dijo que sabía nadar y no se explican qué sucedió. Había otras personas cerca, pero al parecer nadie se dio cuenta de lo que sucedía. Tan pronto leí esa nota decidí escribirte porque el asunto me conmovió bastante, pues en mi casa pudo haber sucedido una tragedia igual. Tenemos en casa una alberca y hay una cerca alrededor de ella con un candado que siempre está puesto y cerrado cuando no se está usando. Nuestros dos hijos saben nadar muy bien y obedecen las reglas de seguridad que hemos establecido.

Hasta el mes de junio del año pasado, creí que yo era dueña responsable de alberca. Invitamos a un grupo de amigos a una carne asada en la casa por el cumpleaños del hermano de mi esposo. Les dijimos que si deseaban trajeran traje de baño para nadar, así como sus niños. Algunos adultos andábamos alrededor de la alberca, otros en el asador encendiendo el carbón y tomando alguna cerveza o refresco. Una amiga y yo estábamos tomando un refresco y botana a un lado de la alberca. Mi esposo estaba adentro de la alberca con los niños. Todos los niños habían tomado clases de natación, excepto el hijo más pequeño de mi amiga, que flotaba en un colchón inflable. Ella y yo estábamos adentradas en la conversación y por unos momentos no miramos a su niño de 4 años y cuando volteamos no estaba sobre el colchón y estaba en el agua tratando de subir por aire. Reaccioné antes que ella y me arrojé al agua y me las arreglé para sacarlo.

El niño había estado sosteniendo la respiración, pero si hubieran pasado algunos segundos más, seguramente se habría ahogado. Mi esposo estaba muy entretenido con los otros siete niños, entre ellos nuestros hijos y tampoco se había dado cuenta de lo que sucedía con el niño de mi amiga. Todo esto sucedió a dos metros de distancia de donde estábamos y con cuatro adultos alrededor del área. Desde entonces hemos añadido nuevas reglas. Ahora exigimos que haya al menos un observador adulto por cada tres niños. Nos turnamos para que el mismo adulto no sea siempre el mismo observador. Si alguno de los niños no sabe nadar, debe usar chaleco y los padres son responsables por sus hijos todo el tiempo que estén en la alberca.

Ana, una cerca alrededor de la alberca y una puerta cerrada con candado, es obligatorio y las reglas de seguridad no sólo deben establecerse, sino ser enérgicamente obedecidas. Le cuento esto porque suceden tragedias muy grandes que pueden ser evitadas. Le agradeceré publique mi carta. Saludos.

ASUSTADA Y PRECAVIDA

QUERIDA ASUSTADA Y PRECAVIDA:

Mil, mil gracias por escribirnos. No podemos saber cuántas vidas puede haber salvado por haberse tomado el tiempo e hizo el propósito de escribirnos. Gracias por advertir que no es suficiente estar cerca de una alberca cuando los niños están en ella. Deben ser observados constantemente.

ANA
28 Marzo 2017 03:00:00
Querida Familia Amorosa
QUERIDA ANA:

Mi esposo se divorció de mí hace cuatro años. Tengo dos hijas que ahora tienen 7 y 9 años. Volví a casarme con un hombre soltero dos años mayor que yo. Cuando nos casamos, yo esperaba que mis hijas, que son hijastras de él y nada de sus padres o hermanos, serían discriminadas y por supuesto recibir menos atenciones y regalos de ellos o tal vez hasta desaires. ¡Qué equivocada estaba! Desde que conocí a la familia de mi actual esposo me llevé la mejor de las impresiones. Nos recibieron con cariño y muchas atenciones. No me extrañaba en mi esposo, que en dos años de tratarnos, se ganó el cariño de mis hijas y ellas el de él. Pero tenía grandes dudas con su familia. Ahora mis hijas, además de adorar a su nuevo papá, quieren muchísimo a sus ”abuelitos”, sus “tíos” y sus “primos”.

Le voy a contar algo que ilustra lo que le digo. Hace meses iba con mi suegra de compras en una ciudad de Estados Unidos y ella, que me dijo no le dijera “señora” y la llamara por su nombre y le hablara de “tú”, andaba escogiendo regalos para sus nietos. Y me dijo que quería ir a una tienda especializada en ropa para niñas para comprarles regalos a mis hijas.

Le dije que no era obligatorio, que ya les llevaba yo algo y que ellas entenderían que no siempre se les tiene que llevar regalos y necesitaban saber que la vida no nos da siempre regalos. Mi suegra se me quedó viendo y dijo: “tienes razón, necesitan aprender muchas cosas, entre ellas esas que tú dices, pero no lo van a aprender a través de mí”. La actitud de mi suegra y de toda la familia de mi esposo hacia mis hijas ha sido de aceptación y amor. Qué triste que en otras familias no lo sea. Creo que el egoísmo y la ausencia de amor hacen esas diferencias.

Le escribo lo anterior como un testimonio hacia mi querida familia política y también para que otras familias piensen en la felicidad que puede darse con amor y aceptación.

FAMILIA AMOROSA

QUERIDA FAMILIA AMOROSA:

Estoy de acuerdo contigo. El amor siempre produce más de lo mismo. Y tú y tus hijas son muy afortunadas. Las niñas que están siendo criadas en un ambiente de aceptación y de cariño, se sentirán siempre bien acerca de sí mismas y de los demás. Los hijos, a la edad de las tuyas, no pueden elegir a la nueva familia y discriminar en base a ello, es injusto para los niños. Mi admiración y respeto para tu suegra en especial y para toda la familia.

ANA
27 Marzo 2017 03:00:00
Querida con Ambiciones
QUERIDA ANA:

Mi esposo es un hombre muy bueno. Es honrado, inteligente, disciplinado, cariñoso, muy educado y excelente padre de nuestros tres hijos. Es fiel, jamás se enoja ni me mortifica, y a los niños los educa y trata muy bien. Ha sido un esposo ejemplar y nuestros hijos lo adoran. Jamás nos grita ni ha dicho una mala palabra ni siquiera palabras duras. Cuando les llama la atención a los niños siempre lo hace de la mejor manera. En fin, es lo que puede llamarse un hombre muy bueno. Sin embargo, es un hombre sin ambiciones. Vivimos bien, pero no le gusta tener deudas. Él espera que el tiempo lo resuelva todo. Yo lo empujo, pero él no quiere avanzar, se conforma con lo que gana en su negocio, él dice que van a venir tiempos mejores, que esperamos con confianza y paciencia.

Tenemos casa propia y dos carros, uno para él y otro para mí, aunque no último modelo. No nos falta comida, ni ropa ni para pagar colegios (no de los más caros), pero casi no vamos de vacaciones. No piensa que queremos mejor ropa, carro nuevo y una casa más grande o con un buen jardín y mejores condiciones. Usted sabe que el dinero da poder. No quiero millones, pero sí ambiciono vivir mejor, sin estar viendo cómo otros viven mejor, sin contar los pesos. ¿Qué puedo hacer? Gracias por el consejo que pueda darme.

CON AMBICIONES

QUERIDA CON AMBICIONES:

Muchas personas, miles, piensan como usted, que lo material significa felicidad y un día va a darse cuenta de que eso es una concepción equivocada de la vida. Usted no debe desconocer que mucha gente llena de dinero y poder vive preguntándose cuál es el sentido de la vida y es un hecho que la riqueza no da la felicidad.

Para usted el hecho de que su esposo espere que con el transcurrir del tiempo su vida y por tanto la de su familia, va a mejorar, que sus problemas se van a resolver y van a ser más felices, es un error, y tiene algo de razón, pues el tiempo nos enseña a todos que podemos morir esperando. Pero el Universo es muy sabio y nos enseña que cuando se es realmente inteligente, aprovechamos la experiencia, directa o indirecta. La verdadera felicidad está en tener salud, vivir en armonía, tener paz espiritual, no hacer enemigos sino amigos, disfrutar de lo que se tiene, gozar de la naturaleza. Y en especial, compartir lo que se tiene.

Ustedes tienen mucho, no lo compare con los bienes materiales. Además, no les falta nada. Un hombre como su esposo no se encuentra fácilmente, es una joya inapreciable. Anímelo, estimúlelo, impúlselo, no lo empuje. Usted sí es una mujer ambiciosa y eso no es malo, dele a él algo de lo suyo, pero no le quite lo mucho que él tiene. Si lo empuja él va a perder su paz interior. Y en lugar de contar los pesos, cuente sus bendiciones.

ANA
24 Marzo 2017 03:00:00
Querida Desilusión y Enojo
QUERIDA ANA:

Tengo 23 años, soy la mayor de cuatro hermanos y acabo de graduarme en la universidad. Después de la felicidad de ese evento ha venido a golpearnos una terrible noticia. Mis padres tienen 26 años de casados. Siempre he vivido con ellos y he visto que aunque tienen sus problemas, siempre se las arreglaban para solucionarnos y han llevado una vida que a mí me parecía feliz. Sin embargo mi papá, que tiene 48 años, le ha dicho a mi mamá que quiere divorciarse, que conoció hace tres años a una mujer a la que desde entonces ha visto y que está enamorado de ella y quiere el divorcio. Mi mamá no estaba enterada de eso ni nadie de nosotros. Fue una noticia devastadora.

Hablé con papá a solas y me dijo que nunca amó a mi mamá como ama a esa otra y que es lo suficientemente joven para encontrar la verdadera felicidad. Que le duele mucho hacer esto porque quiere a mamá como madre de sus hijos y por los años que han vivido juntos, pero que también tiene derecho a la felicidad. Ya no pude decirle nada, sólo que no hiciera sufrir a mi mamá. Ella llora todo el día, dice que quiere mucho a mi papá y no quiere divorciarse. Papá me pidió que hablara con mis hermanos menores y los apoye durante estos tiempos difíciles. No sé si podré porque no me siento por ahora como una persona objetiva y estoy muy enojada con papá y hasta le estoy perdiendo el respeto, pues le grité el día que hablamos. Así que, ¿cómo puedo ayudar a mis hermanos si yo no puedo ayudarme a mí misma? Estoy enojada, desilusionada y muy triste.

¿Qué le pasó a mi papá? ¿Está pasando por la crisis de la media edad? ¿Cree que realmente va a dejar a mi mamá? ¿Podré perdonarlo algún día?

DESILUSIÓN Y ENOJO

QUERIDA DESILUSIÓN Y ENOJO:

Pienso que nada vas a poder hacer en favor del matrimonio de tus padres, excepto darle a tu mamá todo tu apoyo moral posible. Por supuesto no esperabas esto y no sabías las condiciones en que estaba realmente el matrimonio de tus padres. Estás emocionalmente muy afectada y ya probaste que nada puedes hacer después de haber hablado con tu papá, así que es preferible que permanezcas lo más neutral posible. Toma el lado de tu mamá, pero sin pelear con tu papá. Es muy posible que más adelante puedas personarlo y hasta ver bien que haya alcanzado la felicidad.

Apoya a tu mamá y ayúdala a que pueda perdonar a tu papá. Si eso se hace difícil, convéncela para que vaya a terapia psicológica. Le va a ayudar mucho.

En cuanto a que seas tú quien hable con tus hermanos, me parece que en estos momentos no estás preparada para hacerlo, además eso le corresponde a él, así que dile a tu papá que es él quien debe informarles a ellos lo que va a hacer.

Deseo con todo mi corazón que tanto tú, como tu mamá y hermanos puedan muy pronto superar estos malos momentos y seguir viviendo felices.

ANA
23 Marzo 2017 03:00:00
Querida ¿Triste o Alegre?
QUERIDA ANA:

Me voy a casar dentro de un mes y tengo un problema que quiero comentarle a ver qué me aconseja. Hace 15 días falleció mi abuelito, papá de mi papá, tan querido por todos porque fue una persona extraordinaria y muy cariñosa, y una de mis tías me preguntó que si quiero que pongan cerca de nosotros, de mi novio y yo, en la iglesia, durante la Misa, una mesita con la fotografía de mi abuelito. La verdad me sorprendió mucho su pregunta y no pude contestarle nada. Ella me pidió que lo pensara y luego le dijera. Pero no sé qué decirle.

Quise muchísimo a mi abuelito y lo gocé mucho cuando vivía, lo visitaba seguido y le llevaba los panecitos que le gustaban hechos con maicena. Fui una de sus nietas preferidas. La verdad, Ana, es que no quisiera hacer de un evento alegre como es mi boda, algo triste y hasta deprimente. Lo que sí cambiamos fue la fiesta, pues solamente se hará una reunión tanto de los familiares de mi novio como míos (que somos bastantes) y los amigos más cercanos a ambas familias, y amenizará la cena un cuarteto de cuerdas, pero no habrá baile.

¿Qué piensa usted de la petición de mi tía?

¿TRISTE O ALEGRE?

QUERIDA ¿TRISTE O ALEGRE?:

Mi opinión muy personal es ésta: no tiene por qué ser triste o deprimente el hecho de instalar en la iglesia durante la Misa de bodas, una pequeña mesa cercana a ustedes con la fotografía de tu abuelito recientemente fallecido. Será un gesto sensible y lleno de cariño hacia alguien tan querido y tan cercano a ti. Y una corta y sencilla lectura podría ser dedicada al abuelito difunto, quien estará con ustedes en espíritu.

ANA
22 Marzo 2017 03:00:00
Querida Mari
QUERIDA ANA:

Recientemente asistí a un funeral donde me sorprendió la ropa y adornos que algunas mujeres usaban. Me pareció falta de respeto. Será que ya nos sucedió a la familia cuando murió un primo en un accidente y una de las primas se puso un vestido de color y corto, y con tacones tan altos que parecía que se caía. Te juro que se veía fatal.

En esa ocasión con la tristeza que traía no hice nada, pero ahora que fue el funeral del papá de una amiga, decidí ir a una biblioteca y busqué un libro que me orientara al respecto y encontré la información siguiente acerca de los buenos modales en un funeral y que me permito anotar a ver si puede ser útil:

Usar ropa oscura y seria.

Usar pocas joyas. Aretes pequeños y de buen gusto y alguna cadena sencilla o un collar de perlas y, si se usa, el reloj.

El humor es aceptable si es de buen gusto y lejos de los deudos y en tono bajo. Nunca risas fuertes.

Si acepta la familia, los ex pueden asistir.

Sólo los miembros de la familia pueden sentarse en las primeras filas del oficio religioso.

Abrazar o saludar a la familia cuando están en la funeraria, afuera de la iglesia o en el panteón (a veces en las iglesias se permite que se haga adentro de las mismas). En el panteón no mientras están cerca del ataúd, durante el oficio religioso o en el lapso en que dan sepultura al cuerpo.

No llevar bebés o niños que lloren o hagan travesuras.

Puede haber más “reglas”, pero de manera general eso fue lo que leí. Creo que todos debemos mostrar respeto en los funerales. Gracias por su atención y reciba mis saludos respetuosos.

MARI

QUERIDA MARI:

Seguramente esta lista será de interés para muchas personas. Muchas gracias por escribirnos. Sin embargo, quisiera compartir contigo y todos los lectores una experiencia personal. Hace bastantes años murió el novio de una muy buena amiga mía en un accidente de automóvil. Por mi amistad con ella le dije que me gustaría acompañarla a la funeraria y ella aceptó y fui a recogerla temprano a su casa. Cuando bajaba la escalera de su casa vi que usaba un vestido color naranja que le llegaba debajo de las rodillas. No le dije nada porque venía llorando, pero por supuesto que cuando llegamos a la funeraria todas las cabezas de los asistentes voltearon hacia nosotros con las cejas levantadas.

Ella vio las miradas y me dijo con sus ojos llenos de lágrimas: “Traigo puesto este vestido porque a mi adorado…. le gustaba más que todos mis vestidos, era su favorito. Sabía que iban a criticarme pero no me importa, quiero usarlo hoy que es la última vez que voy a verlo”. Esa amiga nunca tuvo otro novio y no se casó. Después de presenciar eso, dejé de formarme juicios acerca de lo que las personas usan para ir a los funerales (y en otras ocasiones) y presté más atención a lo que hay en sus corazones.

ANA
21 Marzo 2017 03:00:00
Querida Niña
QUERIDA ANA:

Tengo 11 años y soy una niña. Le estoy escribiendo porque tengo un problema y a ver si puede ayudarme. Mi mamá insiste en que me vista estilo hombre. Nunca me ha dejado escoger mi ropa a mi gusto. Además me corta el pelo muy corto. Claro que muchas niñas usan pantalones, la mayoría, pero los que a mí me compra mi mamá son de hombre, y las camisas y playeras también. A mí me gusta vestirme de mujer, tener el pelo largo, usar cola de caballo o traerlo suelto. Me gustan las blusas que usan las niñas y las chanclas de niña, los adornos del pelo y las pulseras. Y nada de eso tengo. No sé qué le pasa a mi mamá. Como soy hija única, yo creo que ella quería tener un hijo hombre y yo fui mujer. Pero como me viste y con el pelo corto, no parezco niña. Mis amigas se burlan de mí en el colegio. De verdad estoy sufriendo.

¿Cree que le debo decir a mi papá lo que está haciendo mi mamá? Yo creo que como él siempre anda tan ocupado con su negocio ni cuenta se ha dado de cómo ando vestida y menos cómo me siento y lo que me pasa. Le doy las gracias por adelantado. Por favor ayúdeme con un consejo.

NIÑA

QUERIDA NIÑA:

Sí pienso que debes hablar con tu papá para que lo enteres de tus sentimientos y le digas que no te gusta ni estás conforme con usar ropa masculina y traer el pelo corto, porque todo eso te da la apariencia de niño. Háblale de todo lo que me dices en tu cartita y pídele que te ayude a que tengas el cambio que deseas y necesitas.

Si te parece bien, cuando salga publicada esta carta, enséñasela a tu papá y dile con tus propias palabras que quieres ser una niña también en tu apariencia. Niña querida, defiende como puedas tu legítimo deseo de vestir de acuerdo con tu sexo y tu gusto. Espero que lo logres muy pronto.

ANA
20 Marzo 2017 03:00:00
Querida Aterrada
QUERIDA ANA:

Tuve una hija cuando era una soltera muy joven. El padre no volvió a aparecer y yo tuve que hacer de todo para salir adelante con ella. Yo era huérfana y vivía con una hermana de mi papá que no quiso saber nada de mí cuando quedé embarazada. Suspendí mis estudios y busqué trabajo, pero como a nadie le falta Dios encontré personas que me ayudaron y poco a poco pude salir adelante, aunque con mil carencias y dificultades. Luego comencé un negocio en el que gracias a Dios me fue muy bien. Cuando mi hija tenía 12 años conocí a un hombre de fuera de la ciudad que comenzó a rondarme. Empezamos a salir hasta llegar al matrimonio. Antes investigué y supe que había sido casado pero legalmente divorciado y sin hijos. Me llevó a conocer a sus padres y hermanos y todo perfecto.

Mi hija siempre se llevó muy bien con él. Pasaron cuatro años y cuando ella comenzaba a salir con muchachos o amigos, mi esposo empezó a ponerse raro, le hacía muchas preguntas sobre sus amigos, quería enterarse de todos los detalles de las citas y cuando se hizo novia de un chico muy bueno no paraba de hacerle preguntas de lo que hacían: si le tomaba las manos, si la besaba, de qué hablaban, etcétera. Mi hija comenzó a ponerse incómoda y ya no quería que el muchacho viniera a la casa por ella. Cuando terminó con él y comenzó a salir con otro no quiso que este viniera a la casa, desde luego por la actitud de mi esposo.

Eso sucedió hace como tres meses. Hace una semana mi hija me dijo que quería hablarme. Mi esposo anda fuera de la ciudad por trabajo y ella aprovechó para decirme que la veía de fea manera y no le gusta, y que un día se dio cuenta que cuando estaba vistiéndose en su recámara él se estaba asomando como sin querer. Yo me asombré y me asusté. Le pregunté si estaba segura y dijo que no inventaba nada, me juró que es verdad y que por favor le creyera. Desde esa noche no puedo dormir. A ratos pienso que inventa porque le pregunta sobre sus novios o amigos pero creo que él sólo se siente sobreprotector. Pero ¿y si ella tiene la razón? Mi hija siempre ha sido muy sincera y nunca miente, ni cuando lo que pase le acarree problemas. Además siempre se llevó muy bien con él. Espero que tú me ayudes diciéndome qué piensas de esta situación y te doy las gracias.

ATERRADA

QUERIDA ATERRADA:

Ciertamente no todos los padrastros (o hasta los padres) que son sobreprotectores tienen fantasías sexuales acerca de sus hijastras. Sin embargo, en este caso tantas interrogaciones de tu esposo hacia tu hija fueron excesivas y que ella lo haya sorprendido mirándola en la recámara mientras se vestía, eleva la situación a una dimensión verdaderamente peligrosa. ¿Sería la primera vez?

Por favor no hagas caso omiso de lo que te dice tu hija. Ha sucedido muchas veces que las madres no le creen a las hijas o hijos y hasta de manera verdaderamente criminal toleran situaciones de abuso; las hijas viven momentos, días y en ocasiones hasta años de verdadero infierno. Piensa muy bien cómo vas a manejar este asunto, pero haz algo ya. No dejes pasar el tiempo. Tu hija está antes que todo: escúchala y protégela.

ANA
14 Marzo 2017 03:00:00
Querida Frustración
QUERIDA ANA:

Tengo 30 años, soy soltera, profesionista y he sido muy feliz en mi vida porque mis padres me han dado mucho amor y una vida de lo mejor en todos los aspectos. Mi papá es un profesionista exitoso y como hija única ellos han derramado en mí todo su amor, su ternura, su cuidado. En fin, como te digo, me han hecho feliz. Pero… hace tres meses mi mamá me dijo que mi papá es homosexual. Fue un tremendo impacto para mí, no podía creerlo y casi ni lo creo todavía. Ellos siempre parecieron una pareja muy bien adecuada el uno para el otro, sin el más ligero indicio de un problema.

Yo puedo vivir con la orientación sexual que tiene mi papá, lo que me está lastimando mucho es la necesidad de mi mamá de mencionarme todos los detalles de la evidencia que ha encontrado y la tristeza y frustración que la han invadido. Le he dicho que vaya a terapia, que busque ayuda, pero se niega a hacer algo para superar su pena, desconozco la razón, quizás por el temor de delatar a mi papá. Sin embargo, está obsesionada con contarme al detalle su descubrimiento y ya no quisiera escucharla. Mi papá no ha cambiado nada. Es el de siempre.

Me ha dicho mi mamá que no tiene intención de separarse de mi papá porque dice que lo ama, que lo quiere igual que siempre y no concibe la vida si no es a su lado. He tratado de apoyarla pero francamente me siento frustrada y me abruma todo el asunto, principalmente por su afán de tenerme al tanto de todo lo que considera su propia frustración. Dime por favor qué debo hacer. Me he desahogado contigo porque a nadie he podido decirle nada.

FRUSTRACIÓN

QUERIDA FRUSTRACIÓN:

Si realmente tu padre es homosexual (creo que puede ser bisexual), pienso que tu mamá debe haberlo sospechado hace mucho tiempo y me pregunto: ¿por qué ella sintió la necesidad de contártelo hasta ahora? Tu consejo de que acuda con un terapeuta es correcto. Te sugiero que insistas hasta el cansancio y te asegures de que lo haga. Lo necesita mucho. Y sugiero que tú también busques ayuda, puedes necesitarla para ayudarla a ella.

Dices que tu papá es el mismo de siempre, por ello, es conveniente que, a menos que él te mencione algún día este asunto, tú no le digas nada y manejes la revelación que te hizo tu mamá en completa privacidad y lo mejor que puedas.

ANA
13 Marzo 2017 03:00:00
Querida Madre
QUERIDA ANA:

Te escribo después de pensarlo mucho. Soy una mujer de 32 años, casada y con dos hijos. Uno de 9 años y otro de 7. Tenemos una vida feliz, pero oscurecida por una pena. Y quisiera pedirte que si puedes publiques esta carta que podría ayudarnos y ayudar a otros. Nuestra gran pena y preocupación es que nuestro hijo de 7 años ha estado enfermo. Tiene problemas médicos a largo plazo que lo obliga a que lo tengamos hospitalizado durante 3 o 4 semanas cada seis meses y a veces cada año. Mi esposo y yo hemos ideado un sistema en el que al menos uno de nosotros está acompañándolo todo el día. Él nunca está solo, ni de día ni de noche. Hemos conocido a algunos padres cuyos hijos están en el hospital por largas estancias y hemos hecho una lista muy cortita de “deseos” o “anhelos” para aquellas personas que tal vez quisieran darnos la mano. Aquí la tienes.

1.- Si el hospital lo permite, por favor visítenos. Nuestro día comienza a las 6 de la mañana y no podemos dejar a nuestros hijos solos cuando están despiertos. Nos encantaría una visita para ayudar a romper la rutina, el tedio y tensión.

2.- Si nuestro hijo lo o la conoce, ¿puede quedarse con él por un ratito mientras nos tomamos una taza de café o comemos rápido? A veces pasan días sin que hable con mi esposo a solas. Yo agradecería poder hacerlo aunque fuera unos pocos minutos.

3.- Si no puede visitarnos, pregunte si está bien que llame al cuarto para platicar un rato. Eso podría significar lo más interesante de nuestro día.

Las personas casi siempre olvidan que quienes tienen enfermos en hospitales necesitan un descanso. Ayudarnos de esa manera también será ayudar al enfermo, porque permite estar tranquilos y descansados. He visto que cuando un adulto está enfermo, hay personas que se ofrecen a cuidar al enfermo, pero poco lo he visto en este hospital que es para niños.

Gracias a Dios nuestro hijo ha ido mejorando y dicen los doctores que un poco más adelante (no dicen cuándo) llegará el día en que ya no tenga que estar hospitalizado. Esperamos que Dios permita que eso suceda pronto.

UNA MADRE

QUERIDA MADRE:

Agradezco mucho tu carta, que podría significar un milagro para padres con hijos enfermos, estén hospitalizados o no, porque ese apoyo podría hacerse también en el hogar. Espero que quienes estén bendecidos con hijos sanos o no tengan hijos o cualquier otra persona de buena voluntad, estén dispuestos a realizar algunas de estas sugerencias. Y deseo de corazón que tu hijo muy pronto esté totalmente recuperado.

ANA
11 Marzo 2017 03:00:00
Querida Dominio y Poder
QUERIDA ANA:

Te escribo a ver si puedes ayudarme. Soy una persona muy rara. Tengo 48 años, estoy casada y tengo tres hijos. Mi vida es buena y no tengo queja, ni de mi esposo ni de mis hijos. Lo que me sucede es que siempre me ha gustado estar por encima de los demás y nunca he cambiado, aunque eso me ha traído problemas. Desde que era niña siempre quise manipular a mis hermanos y ser yo la que mandara. Cuando trabajé, antes de casarme, en una empresa, pretendí hacer eso con mis compañeros y obviamente eso me acarreó enemistades y críticas. Cuando me casé fue lo mismo. En mi hogar soy la que manda (aunque me sienta mal al decirlo) y allí no hay problema, porque mi esposo es muy bueno y nunca ha dicho nada y mis hijos están acostumbrados a eso, pues desde siempre han visto lo mismo.

Sin embargo, con las otras personas que trato he tenido muchos conflictos por ese motivo. No soy mala persona, solamente me gusta tener el poder. Y ¿qué ha pasado con ello? Que me estoy quedando sola.

Ayúdame Ana. Lo necesito, pues con todo y que me salgo con la mía casi siempre, estoy aislada, pues sólo en mi casa me soportan o están acostumbrados. Así que por eso necesito tu consejo. Gracias anticipadas.

DOMINIO Y PODER


QUERIDA DOMINIO Y PODER:

Sospecho que en ti está ausente la bondad. La persona bondadosa no busca el poder, porque sabe y comprende que el poder sobre otros, el poder convencional, el poder material, es una condena. Por eso te estás quedando sola, al menos por ahora de amistades sinceras. Ellos, tus amistades y otros que te rodean no han tolerado tu manera de ser; por ahora tu familia sí, pero ¿será así en el futuro? Cualquiera se cansa, por más amor y consideración que haya en su corazón.

Piensa con toda calma qué obtienes con esa actitud y cuando te des cuenta que es más lo que pierdes que lo que ganas, comenzarás a intentar un cambio acerca de tu actitud. No será de hoy para mañana, pero el cambio llegará. Te lo aseguro.

ANA
10 Marzo 2017 03:00:00
Querida Sin Rumbo
QUERIDA ANA:

Te escribe una mujer de 37 años. Soy esposa y madre de tres hijos. El mayor tiene 13 años, el que sigue tiene 10 años y la menor tiene 7. Mi problema es que estoy muy cansada, pero no creas que porque no descanse, pues tengo ayuda en la casa y mi esposo y mis hijos no son exigentes con la comida, les gusta todo. Lo que pasa es que estoy cansada de ser madre y esposa.

Amo mucho a mi esposo y a mis hijos los adoro, son la razón de mi vida. Tanto él como los niños son tan buenos y tan considerados. Mi esposo tiene un excelente empleo y no nos falta nada, al contrario, nos sobra. Él es fiel, íntegro, inteligente, agradable y me quiere mucho, y además es muy bien parecido. Mis hijos son obedientes y buenos niños, estudiosos y nunca me dan problemas. Sin embargo, estoy pensando en dejarlos e irme para estar sola.

Ana, ¿qué me está pasando? Estoy casada desde que tenía 18 años y he sido esposa y madre casi toda mi vida adulta, pero siento que ya no puedo seguir adelante con esta vida, que ya no puedo seguir haciéndolo como hasta ahora.

Por favor te suplico que me ayudes. Y te doy las gracias desde ahora.
SIN RUMBO
QUERIDA SIN RUMBO:

Dejar a tu familia, irte, quién sabe a dónde y dejar atrás a tu esposo y a tus hijos, no es la solución para ti. Te puedo asegurar que si te fueras, te sentirías más desdichada. Lo que es muy probable que te suceda, es que estás sufriendo de una severa depresión, y para eso hay ayuda profesional.

Por favor, te pido que para comenzar le comentes a tu esposo cómo te sientes y lo que piensas que necesitas. Y después pedirle que te ayude a encontrar la ayuda de un buen psicólogo o psicóloga o de algún psiquiatra. Pero no esperes más. Hazlo ya. No pienses que esos profesionales están ahí sólo para quienes “están locos” como algunos comentan; no. Casi todos a lo largo de nuestras vidas tenemos la necesidad en algún momento de consultarlos. Así que no tardes. Te lo ruego.

ANA
08 Marzo 2017 03:00:00
Querida Gratitud
QUERIDA ANA:

Quisiera pedirle que por favor alentara a sus lectores con la donación de órganos y de sangre, lo que es verdaderamente necesario y vital para muchas personas que lo necesitan. Mi esposo y yo hemos donado sangre varias veces. Gracias a Dios somos muy saludables y además nos importan mucho nuestros semejantes. Además ya fuimos con un notario para dejar establecido que donamos nuestros órganos cuando fallezcamos. Dios permita que sirvan cuando el momento llegue. Yo tengo gran admiración hacia quienes deciden donar sus órganos y hacia quienes donan sangre.

Este año celebramos el octavo aniversario del trasplante de médula ósea de nuestro hijo menor, que la necesitó por tener anemia aplásica idiopática. Él apenas tenía 8 años cuando lo diagnosticaron, así que ahora acaba de cumplir 16 años mi adorado hijo. Cuando le hicieron el diagnóstico requirió de transfusiones de plaquetas dos veces por semana y varios tratamientos. Después, finalmente se pudo hacer el trasplante. Su hermano mayor fue el que le donó la médula. Sin embargo, sin la sangre de un sinnúmero de voluntarios, no estaría ahora con nosotros.

Yo hago un atento llamado a todos los que nunca han donado sangre para que por favor lo hagan. Y también para que se decidan a ir con un notario para que quede asentado que decidieron donar sus órganos cuando fallezcan. Y también que rueguen a su familia que acepten su decisión, pues eso es requisito para que se haga la donación. Les aseguro que esas personas, así como quienes donan sangre, se convierten en verdaderos ángeles en la tierra.

Gracias por aceptar publicar mi carta, que lleva este importante mensaje para todos sus lectores y para que ellos lo pasen a otros.

GRATITUD

QUERIDA GRATITUD:

Me da enorme gusto enterarme que el trasplante hecho a tu hijo resultó exitoso. Tu carta es muy oportuna. Ese tema siempre lo es, porque en nuestro país no está muy difundida y sobre todo aceptada la cultura de la donación de órganos y de sangre. En muchas ocasiones se ve hasta como una violación al cuerpo de la persona fallecida, y eso es un grave error. Si las personas se percataran e hicieran conciencia del enorme beneficio que hacen donando sus órganos, porque ellos pueden dar vida a otros que en muchas ocasiones son niños o personas muy jóvenes que pueden tener una larga y hermosa vida por delante, no pondrían objeción alguna para ser donadores de órganos.

Haces mención a un punto muy importante. Es necesario aceptar ante notario que la persona está dispuesta a ser donador de órganos y que la familia esté de acuerdo. De esa manera, llegado el momento y si sus órganos son “apropiados”, se facilita en gran manera el trámite. Lo que me preocupa es que nuestra sociedad necesite tener “incentivos” para hacer lo correcto. Se sabe que personas de escasos recursos económicos piden, a cambio de los órganos de sus parientes, que sea liquidada la cuenta del hospital. Y alguien ha llegado a proponer que cuando alguien done sus órganos tenga deducciones en sus impuestos sobre herencias. (¿¿¿???) Existen miles de personas en lista de espera y rezando por un corazón, un riñón o un hígado que salven sus vidas, o por unas córneas que le permitan volver a ver. Y también miles de personas mueren orando por un órgano que nunca llega. El único incentivo es hacer lo correcto. No es lo mismo un humano que “ser humano”.

ANA
07 Marzo 2017 03:00:00
Queridos Románticos
QUERIDA ANA:

Quién sabe qué estará pasando en estos tiempos en nuestra sociedad. Hay parejas que tienen problemas porque la mujer no le pone atención a la familia, se sale, se descuida o simplemente es perezosa. Otros se quejan de que la esposa se dedica exclusivamente a los hijos y el esposo es cosa olvidada. He sabido de parejas que se separan porque las esposas pasan demasiado tiempo dedicadas a sus hijos y los esposos se sentían desplazados. Y en cuanto a los hombres, muchos dedican todo su tiempo al trabajo, o al negocio propio. No todo es ganar dinero. Otros prefieren a los amigos. Algunos a la bebida o a otras mujeres.

Como muchas otras parejas, mi esposo y yo hemos estado demasiado ocupados con el trabajo de ambos, la crianza de los hijos y las diversas ocupaciones de la casa, etcétera, y además casi nunca hemos tenido dinero suficiente para salir fuera. Por ese motivo ideamos que una vez al mes, cuando ya se hubieran acostado los niños, gozaríamos de una cena a la luz de las velas en nuestra propia casa. Y poníamos música que nos gustaba en una grabadora.

Continuamos haciéndolo muchos años, aún cuando crecieron nuestros hijos. Nosotros teníamos nuestra cena romántica cuando se salían a pasear con amigos o a ver a la novia o al novio.

Después vinieron tiempos mejores y comenzamos a hacer pequeños y sencillos viajes nosotros solos. Todo sencillo, sin sofisticaciones ni grandes gastos, sólo gozando de la compañía uno del otro.

Usted ha dicho que las parejas deben encontrar tiempo el uno para el otro. Nosotros lo hicimos y aunque con limitaciones, hemos gozado nuestro matrimonio, que ha durado maravillosos 36 años y tuvimos cuatro hijos que adoramos.

La felicitamos ambos por su columna, nos encanta y la leemos todos los días, por la noche cuando ya todo está en calma y los dos comentamos nuestro día. Hemos aprendido muchas cosas. Gracias.

ROMÁNTICOS


QUERIDOS ROMÁNTICOS:

Un aplauso y mi felicitación para su romántico y exitoso matrimonio. Muchas veces los matrimonios se presionan tanto por el trabajo, los problemas económicos, los compromisos sociales, etcétera, que no se dejan tiempo para estar juntos.

El hacerse una disciplina para hacerlo, puede significar la diferencia entre un matrimonio feliz, bien avenido y lleno de éxito, y uno que no.

Gracias por sus comentarios a mi labor. Es para ustedes.

ANA
06 Marzo 2017 03:00:00
Querido Juan sin Miedo
QUERIDA ANA:

Tengo un serio problema. Me casé con mi primera esposa y tenemos una hija. Una niña hermosa de 9 años a la que adoro. Nos divorciamos hace 4 años, pero hemos tratado de mantener una relación cordial para bien de la niña. Hace siete meses me casé de nuevo. Estoy enamorado de mi esposa, pero ella es una persona tremendamente insegura, sobre todo respecto a mi exesposa y mi hija. Piensa que no debo tener ningún contacto con ellas a menos que afecte la salud de mi hija. Yo encuentro esto sumamente restrictivo, ya que hay muchos eventos de la escuela y actividades deportivas a los que mi exesposa asiste y yo asisto con frecuencia.

El problema actual es el siguiente: cada año mi exesposa y yo hemos ido juntos con mi hija durante tres o cuatro días de vacaciones, ya sea una playa u otra ciudad, para celebrar el cumpleaños de la niña. Desde luego ellas en una habitación y yo en otra. Este año, debido a que volví a casarme, mi hija invitó a mi esposa a que fuera con nosotros y ella estuvo de acuerdo. En ese momento ella dijo que sí, pero luego hasta se enfermó físicamente ante la posibilidad de ir ella en ese viaje con ellas. Me dice que no tengo por qué andar con ellas en esos viajes, principalmente ahora porque dice que si estoy con ella, eso alentaría a mi hija a ilusionarse con la idea de que sus padres pueden volver a estar juntos. Yo he hablado con mi hija desde antes, cuando al año siguiente del divorcio hicimos juntos el primer viaje, y ella tiene perfectamente claro que su mamá y yo no volveremos a estar juntos y menos ahora que he vuelto a casarme. También mi exesposa tiene claro que no tengo ninguna intención de volver, aunque mi hija lo deseara.

Quiero pedirle que me diga por favor cómo puedo asegurarle a mi esposa que no hay motivo para preocuparse. Quiero agregar que desde que comenzamos a salir juntos, yo le hablé acerca de la relación que había con mi exesposa y del viaje que una vez al año hacemos con mi hija. Ella dijo que le parecía bien. Ahora piensa de manera diferente. Por favor ayúdeme.

JUAN SIN MIEDO

QUERIDO JUAN SIN MIEDO:

Usted y su exesposa no son la primera pareja que viaja junta en compañía de una hija, hijo o hijos. Yo conozco varios casos similares. Y me parece muy bien que lo hagan pensando en los hijos que es prioridad. No es raro que los hijos de padres divorciados piensen, sueñen o esperen que sus padres vuelvan a estar juntos. En los casos que he conocido, eso no ha sucedido y no tiene por qué suceder con ustedes y usted lo ha dejado claro. Además, usted ya está casado de nuevo. El problema que usted tiene ahora, es cómo lidiar con la inseguridad de su esposa. Ella conocía las circunstancias que manejan su situación de padres divorciados con su hija y de una vez por todas debe dejar perfectamente aclarado que usted no va a cambiar sus costumbres o deberes que se ha fijado en relación con la niña. Es decir, ir en ese viaje (en el que ella puede acompañarlo), así como asistir a eventos escolares y deportivos de la niña. Para los niños es esencial que ambos padres estén presentes en esos eventos y usted lo ha hecho.

La situación podría parecer “muy moderna”, pero en mi opinión, a pesar de que soy de otra época, es bueno para todos (aunque no faltará quien lo critique). Esas situaciones en las que el padre se aleja totalmente de su familia por divorciarse de la madre, no es recomendable. Su exesposa ha adoptado un papel muy inteligente, ojalá que su esposa lo haga también.

ANA
04 Marzo 2017 03:00:00
Queridos Lectores
QUERIDOS LECTORES:

En una ciudad de Texas, en Estados Unidos, vive una de mis sobrinas. La amo profundamente, no solamente porque es mi sobrina, sino por la manera como siente, como expresa sus sentimientos, por su generosidad, por su alma exquisita y porque esté donde esté, ella siempre busca mi presencia, mi voz. Hace algún tiempo me envió varios textos, muy hermosos todos. Entre ellos está el que publico hoy. Es de Paramahansa Yogananda, espero que les guste y sirva para su vida. Tiene como título:

SONRÍE POR SIEMPRE

Sonríe cuando florezcan las rosas.

Sonríe cuando se desprendan los pétalos del placer.

Sonríe al vigor que palpita en tu pecho.

Sonríe cuando en tu frente se dibuje un ensueño.

Sonríe porque hallas la felicidad en la paz,

más no en las posesiones perecederas.

Sonríe porque eres valiente.

Sonríe de tu gallardía, pues el temor se amedrenta

de causarte fracaso o desconfianza.

Sonríe cuando las dificultades se desaten sobre ti.

Sonríe cuando el fantasma de la pobreza esté al acecho.

Sonríe cuando toda esperanza intente abandonarte.

Sonríe cuando llores,

y sonríe cuando rías.

Sonríe cuando fracases

y sonríe cuando triunfes.

Sonríe al triste pasado, pues ya no existe.

Sonríe al recordar el gozo de antaño.

Sonríe al pasado, sonríe hoy y sonríe mañana.

y así podrás sonreír siempre y para siempre.

Sonríe de nuevo con la sonrisa eternamente nueva de Dios.

Sonríe en Dios por siempre.

¿Repetitivo? Tal vez, pero necesario para enfatizar el propósito. Con cariño para mis lectoras y lectores.

ANA
03 Marzo 2017 03:00:00
Querida Amelie
QUERIDA ANA:

Mi hijo único va a casarse y la noche anterior a la boda, mi esposo y yo queremos organizar una cena para la familia cercana de la novia y la nuestra y algunos amigos íntimos de ambos. Mi hijo dice que debemos incluir a quienes invitamos de fuera de la ciudad y ya estarán aquí ese día. Le digo que a mí me encantaría eso, pero que aumentaría el gasto, del cual ya nos excedimos. Mi esposo dice que piensa como mi hijo y que hagamos el esfuerzo. ¿Cree usted Ana que deberíamos invitar también a esas personas?

AMELIE

QUERIDA AMELIE:

Con todos los invitados a cualquier evento que organicemos, se debe atender de manera especial, pero quienes viajan de otras ciudades, atendiendo una invitación, deben ser atendidos de manera muy preferencial, ya que se desplazan desde otra ciudad, quizás dejan su trabajo por varios días, gastan en transportación, hoteles, comidas fuera de su casa, etcétera. Así pues, pienso que su hijo tiene razón. Además ese hijo es único y no habrá otra boda en la que ustedes vayan a gastar.

Comprendo que han hecho muchos gastos y la cuenta del banco ha de estar temblando, pero traten de ahorrar en otro rubro, tal vez utilizar flores menos costosas en la iglesia o reducir la lista de invitados al máximo; cambiar el menú del banquete por uno más sencillo o servir menos licor. Cualquier cosa que pueda reportarles una economía al gasto, pero sí invitar a quienes vienen de otras ciudades a la cena previa al día de la boda. Finalmente lo importante es la convivencia armoniosa, y lo que adorne o se coma, si se ofrece con cariño y buena voluntad, es siempre hermoso y exquisito.

ANA
02 Marzo 2017 03:00:00
Querida Cobradora
QUERIDA ANA:

Mamá falleció hace dos semanas. Estuvo enferma 10 años. Papá había fallecido dos años antes de que mamá comenzara a estar enferma. Somos cinco hermanos, tres mujeres y dos hombres. Una hermana, la de en medio, se quedó soltera y fue quien cuidó a mi mamá durante ese tiempo. Cuando mi mamá se puso más enferma, cuatro meses antes de morir, quisimos que fuera una enfermera en la noche a ayudarla, pero mi hermana no quiso.

Hace dos días tuvimos una reunión de familia para hablar sobre las cosas que dejó mi mamá. Ella no dejó dinero, su casa se la había dado a mi hermana soltera porque todos los demás tenemos casa propia y vivimos bien. Solamente se trató lo de las alhajas, que no crea que son muchas, y algunos muebles buenos, antiguos que se distribuyeron entre todos. Pero al final de la reunión mi hermana dijo que ella quiere que le demos 200 mil pesos por los 10 años que cuidó a mi mamá. Todos nos sorprendimos y yo le dije que ella la había cuidado porque había querido y que ya mamá le había dejado la casa y que no había aceptado ayuda cuando le ofrecimos que fuera la enfermera.

Ella contestó que la casa había sido voluntad de mi mamá dársela desde hacía muchos años, que efectivamente ella había cuidado a mamá porque así lo quiso, pero que esos 10 años fueron de completo encierro para ella y de bastante trabajo, y que la ayuda que le ofrecimos solamente fue cuando faltaron cuatro meses para que mamá falleciera. Y que además todos tenemos buena manera de vivir. Ana, como le digo todos estamos sorprendidos y no sabemos qué hacer. ¿Opina usted que debemos pagarle o no?

COBRADORA

QUERIDA COBRADORA:

Las cuestiones de dinero son difíciles, especialmente entre la familia y más cuando alguien fallece. A mí me parece que su hermana que se dedicó a cuidar a la madre de ustedes, aunque no le pidieron que lo hiciera, pero que de todas maneras lo hizo, merece plenamente lo que está solicitando.

Todos ustedes hicieron durante esos 10 años una vida completamente normal. Salían a trabajar, a divertirse, a viajar, dormían sus horas completas, etcétera. Ella se hizo mayor cuidando a su madre, sin salir y trabajando bastante –como ella dice–, y yo agrego: preocupándose por su mamá mucho más que ustedes. La suma que les pide de 200 mil pesos no es nada, comparándolo con lo que hubieran cobrado tres enfermeras cada día durante 10 años.

Hagan cuentas, por favor. Acepten –y de buen grado– lo que les pide, es un trato muy generoso para ustedes. Además, su madre recibió un trato cariñoso y especial de su hija, lo que no hubiera sucedido en manos de personas ajenas a ella. Ustedes le ofrecieron ayuda sólo a cuatro meses de fallecer. ¿Y esos diez años atrás? No sean avaros y recompensen (no paguen) a su hermana no solamente con eso, sino con más.

ANA
01 Marzo 2017 03:00:00
Querido Desconcertado
QUERIDA ANA:

Soy un hombre divorciado de 58 años. Tengo un excelente empleo, buena casa y coche del año. Vivo muy bien. Al lado de mi casa vive una mujer muy guapa que ahora es mi amiga o pareja, como se le quiera llamar. Ella tiene 55 años y se ha divorciado dos veces. Nos llevamos muy bien, pues tenemos gustos similares y siempre que estamos juntos nos divertimos mucho y nos la pasamos de lo mejor. Ella sabe que me gusta y que hasta la quiero, pero desde el principio me dijo que tiene una historia de muy malas relaciones, porque la mayoría de los hombres que ha tratado solamente quieren dominarla y llevarla a la cama.

Muchos fines de semana sale de la ciudad con dos o tres amigas, también divorciadas o solteras. El fin de semana pasado se fue con ellas y solamente me dijo: “Te hablo de por ahí y te encargo mi casa”. En este momento que le escribo, hace ya cinco días que se fue y no he tenido noticias de ella. Antes de eso ella había estado enferma durante dos semanas, en las cuales yo le llevaba la comida (tengo una sirvienta y una cocinera), le surtía sus medicinas, vigilaba que se las tomara, le llevaba flores todos los días y mi jardinero le regó su jardín.

Estoy desconcertado, he respetado su privacidad y le he dado todo el espacio que ha necesitado, pero haberme dicho desde la puerta trasera de su casa lo que me dijo, me ha molestado bastante y hasta ha sido doloroso. Le comenté a dos amigos de confianza lo que está sucediendo y me dicen que si le reclamo tal vez ella ya no quiera seguir conmigo, que deje todo como está y goce mi relación sin problemas.

Por favor amiga, ¿cuál es su opinión sobre esto? Le agradeceré mucho que me lo diga.

DESCONCERTADO

QUERIDO DESCONCERTADO:

Seré sincera, a pesar de que le parezca crudo mi comentario. Cuando se vive una situación como la que usted está viviendo, cuando está claro que no hay compromiso cercano y se recibe el trato que usted ha recibido, las personas que desean una relación seria, se alejan. Solamente cuando piensan que no merecen algo mejor, permanecen en esa desdichada situación.

ANA
28 Febrero 2017 03:00:00
Querida ¿Qué es lo Correcto?
QUERIDA ANA:

He estado trabajando durante los últimos cinco años en una compañía, pero a principios del mes próximo voy a dejar este trabajo porque me ofrecieron otro mejor remunerado. En esta empresa he hecho muy buenos amigos y amigas, pero hay un compañero que ha sido mi especial amigo. Él es un hombre educado, competente, agradable y es soltero. Yo tengo 27 años y él tiene 29.

Este pasado fin de semana todos mis compañeros me ofrecieron una comida de despedida y algunos hasta me llevaron unos regalitos, pero este compañero me ha dado un regalo muy costoso, que tiene en mi opinión un valor cercano a los 4 mil pesos. Supongo que es una muestra de amistad. Él solamente me dijo: “tengo algo para ti” y me lo dio.

De verdad me sorprendió recibir un regalo tan costoso. Es algo de lo que yo le había contado en una ocasión, hace como dos meses, que me gustaría comprar, así que él sabía que yo lo deseaba, pero no podía comprarlo.

Por favor dígame qué debo hacer, porque algunas compañeras me han dicho que no lo acepte y se lo regrese, pero otras me dicen que me quede con él, pero que debo corresponderle con otro regalo muy bueno a cambio. Y mi mejor amiga, que también es compañera de trabajo, me dice que lo acepte simplemente. Agradeceré mucho tu consejo. Y felicitaciones por tu columna.

¿QUÉ ES LO CORRECTO?

QUERIDA ¿QUÉ ES LO CORRECTO?:

Si tu compañero no hubiera tenido el dinero suficiente para comprarte ese regalo, no lo habría comprado para dártelo. Como ya le habías comentado sobre el asunto, él sabía que deseabas ese artículo y que te gustaría tenerlo.

Cuenta entre tus bendiciones tener un buen amigo generoso. Estoy segura de que lo hizo con afecto y con la intención de que te sintieras halagada de que recordaba que tú lo deseabas y quiso verte contenta. Te sugiero que aceptes el regalo y que le escribas una bonita carta expresándole tu agradecimiento. Como tú lo consideras un amigo especial y al parecer él también a ti, si después te pide tener una cita contigo, pudieras aceptar. Al parecer él está sinceramente interesado en ti y con el regalo te lo demostró. Y no necesitas corresponder con otro obsequio, de ningún precio. Algún día se presentará la ocasión de que tú correspondas con un regalo, pero no tiene que ser costoso, sino simplemente algo que sepas que le gusta y por supuesto de buen gusto.

Espero que tengas mucha suerte en tu nuevo empleo.

ANA
27 Febrero 2017 03:01:00
Querida con angustias
QUERIDA ANA:

Tengo dos hijas y la menor tiene 15 años. Es una niña hermosa y popular y tiene muchas amigas. Es buena estudiante y hasta comienza ya a salir con un jovencito que la pretende. Desde luego bajo nuestra supervisión. Mi preocupación se debe a que hace tres días me di cuenta de que tomó una navaja de rasurar y se hizo cortadas en sus piernas y hasta una en el antebrazo.

Considero esto un problema muy serio y por eso he hecho una cita con una psicóloga. Como la psicóloga tiene mucha clientela, nos dio la cita hasta el mes próximo, pero de todas maneras pienso que es mejor que hasta entonces no salga de la casa con sus amigas, y quizás hasta más tarde. Ella no quería que buscara a la psicóloga porque dice que está bien y piensa que yo soy una sobreprotectora, y que no volverá a hacerlo.

Estoy sumamente preocupada por mi hija, pero de ninguna manera quiero sofocarla. ¿Qué piensa acerca de que la lleve a terapia? Ella lee siempre su columna y seguramente aceptará de mejor manera que vayamos, pues tomará muy en consideración lo que usted diga.

Muchas gracias y espero su opinión lo más pronto posible.

CON ANGUSTIAS

QUERIDA CON ANGUSTIAS:

Tienes toda la razón para estar profundamente preocupada acerca de las cortadas que se hizo tu hija. Ella puede ser una niña hermosa y popular y hasta comenzar a salir con su primer pretendiente, pero quienes se cortan a sí mismas sienten con esa acción un alivio a un severo dolor emocional.

En mi opinión es una decisión muy acertada que la lleves con la psicóloga para que reciba pronto ayuda profesional y comience un tratamiento. Mientras ella esté dispuesta a cooperar con la psicóloga, no veo ninguna razón para que tenga esa especie de “castigo” o “sobrevigilancia” y no se le permita salir con sus amigas. Ella necesita también el apoyo emocional que esas jovencitas pueden darle. Y desde luego que la opinión de la psicóloga acerca de ese aspecto también deberá ser atendida.

Deseo sinceramente que muy pronto tu hija esté totalmente aliviada de sus problemas.

ANA
25 Febrero 2017 03:00:00
Querida A.L.
QUERIDA ANA:

Comencé a salir hace un año con un muchacho estupendo y somos novios desde hace 10 meses. Él tiene 29 años y yo tengo 27. Es profesionista y tiene excelente trabajo. Es educado, guapo, atento. En fin, toda una joya y nos llevamos muy bien. El problema es… que hace seis años yo tuve una relación con su padre. Él ya era viudo y es 26 años mayor que yo. Fue una relación breve e insignificante e irrelevante, no sucedió nada de qué avergonzarme y además jamás he vuelto a verlo.

Pues ahora resulta que me dijo que quiere llevarme a presentar con su papá, pues ya piensa en matrimonio y quiere que me conozca el señor. ¿Crees, Ana, que debo decirle lo que sucedió entre su papá y yo? Yo no quisiera, pues no significó nada para mí y estoy segura que para él tampoco. ¿Estoy obligada a decirle la verdad a mi novio? Estoy verdaderamente conmocionada.

A.L.

QUERIDA A.L.:

Quizás no estarías obligada a informar a tu novio acerca de esa relación que sostuviste con su padre, pero yo sugiero siempre no iniciar un matrimonio basado en una mentira o en verdades ocultas. Si no le dices lo sucedido y cuando se encuentren ese señor y tú, él le dice a su hijo acerca de lo sucedido, no deseo imaginar la reacción que pudiera tener. Seguramente también la va a tener cuando le cuentes sobre lo sucedido, pero de esa manera seguramente considere disculparte.

Será una decisión muy difícil, pero tendrás que tomarla. Haz lo correcto y ojalá que él sea comprensivo y te ame lo suficiente para pasar por alto el asunto. Lo deseo sinceramente.

ANA
24 Febrero 2017 03:00:00
Querida ¿egoístas o justos?
QUERIDA ANA:

El día último del año mi hermano pidió la mano de su novia y a los 15 días, el día de mi cumpleaños, mi novio pidió mi mano. Los suegros de mi hermano y mis padres aceptaron, así que mi hermano y yo decidimos que él se casará en octubre y yo en abril del año próximo. Mi hermano tiene 24 años y yo cumplí 23.

Nuestros padres están muy bien económicamente, pero inmediatamente que se definió el matrimonio de mi hermano y el mío, dijeron que sólo podían darme $100,000.00 y a mi hermano la misma cantidad. Considerando cómo están las cosas, esa cantidad no ayudará mucho ni a él ni a mí. Pero como no hay nada qué hacer, aceptamos. Nos dijeron nuestros padres que están atravesando por una situación económica difícil por el momento y era lo que podían darnos. Exactamente tres semanas después mis padres compraron una casa, dijeron que había sido una verdadera oportunidad y lo hacían como inversión.

Tanto mi hermano como yo estamos ofendidos porque nos dijeron que atraviesan por una situación económica difícil y sin embargo pudieron comprar una casa que no necesitan. Ninguno de los dos tenemos planes para grandes bodas. Yo tendré cuando mucho 150 invitados, incluidos los invitados de mis padres. Ellos parecen no comprender esto y se mantienen firmes en lo que dijeron. ¿Y qué cree? A los dos nos han pedido que de aquí a que nos casemos (porque vivimos en su casa) les paguemos una especie de renta. Nosotros tenemos que ahorrar bastante para la boda, pero a ellos parece no importarles.

Nosotros hemos sido buenos hijos y les hemos dado muchas satisfacciones a nuestros padres. Yo siempre fui buena estudiante y los dos últimos años de la universidad trabajé y estudié y no pedía nada para mis estudios. He tratado de ser la mejor hija. Mi hermano también terminó su carrera con excelentes notas y siempre ha sido excelente muchacho. Él y yo pensamos que nuestros padres están actuando con mucho egoísmo. ¿Usted cree que eso es verdad o estamos equivocados? ¿Hacemos mal al pensar de esa manera?

¿EGOÍSTAS O JUSTOS?

QUERIDA ¿EGOÍSTAS O JUSTOS?:

Sí están equivocados al pensar que sus padres están siendo egoístas. Un regalo para una boda, ya sea en efectivo o en especie, es un regalo y no una obligación o un derecho de parte de los novios. Sus padres les han ofrecido lo que ellos consideran que pueden darles cómodamente. Por favor acéptenlo como los adultos maduros y a punto de casarse que son.

Sería muy bueno que sus padres continuaran sosteniéndolos hasta que se casen, pero está claro que cualquiera que sea la razón, piensan que ya no pueden llevar esa carga. Tú y tu hermano son mayores de edad y están listos para ir a formar su propia familia. Es llegado el momento de que ambos maduren y acepten las responsabilidades que sus padres les están pidiendo que asuman, sin demostrar disgusto o rencor, o simplemente hagan a un lado cualquier mal humor.

Les deseo felicidades en su matrimonio tanto a ti como tu hermano. Y si hacen todo de buena voluntad, verán cómo les va a rendir ese dinero que sus padres van a regalarles.

ANA
23 Febrero 2017 03:00:00
Niña de Alba
QUERIDOS LECTORES:

Hoy me refiero a la mujer y en esta ocasión tomo para ello un hermoso poema de uno de mis poetas predilectos, el cubano José Ángel Buesa. El poema está dedicado a una niña, ¿o a una mujer? Sé que va a gustarles. Se titula:

NIÑA DEL ALBA

Niña de la alta noche, mariposa del frío,
que conoces las calles a la hora del pan:
Qué más da que te bese los hombros el rocío,
si el rocío y los besos son cosas que se van.

Vienes de no sé dónde por aceras lejanas,
y el aire te acaricia con dedos de tahúr:
Tu domingo es un tiempo que empieza con campanas;
tu otoño es cuando vuelan los pájaros del sur.

Vas del brazo del viento por las calles vacías,
como una primavera de flores de papel,
ofreciendo tu sombra para los mediodías,
cuando llueven las duchas en los cuartos de hotel.

Niña del viejo parque de sol convaleciente,
para inventar los besos que no son como son:
Eres como una carta devuelta al remitente,
como pintar por dentro las pompas de jabón.

Niña sin cumpleaños: Tú eres la que no quiso
preguntarle sus horas al reloj de un taller;
habitante del mundo desde un séptimo piso,
con un libro de versos para el atardecer.

Nada es tuyo en la noche; nada te pertenece
en la ciudad inmensa, nada –ni una ilusión,
porque un terco almanaque señala un martes trece
cada día del año sobre tu corazón.

Y así, niña nocturna, cuando faltes mañana,
nadie ha de ver tu sombra por la orilla del mar,
bajando una escalera o abriendo una ventana,
tan pequeña en el mundo con tu pena vulgar.
22 Febrero 2017 03:00:00
Querida Siempre Sola
QUERIDA ANA:

Soy una mujer de 21 años y he estado saliendo desde hace tres meses con un hombre casado que tiene 29 años. Hace cinco meses se separó de su esposa y vino a vivir en el barrio donde yo vivo. Estábamos siempre juntos después de que ambos salíamos del trabajo y eso era maravilloso. Pero hace dos semanas que decidió que por el bien de sus dos hijos le daría a su matrimonio otra oportunidad… Ya regresó con su familia.

Yo estoy muy, pero muy triste. Apenas estábamos llegando a algo más serio y ahora estoy como al principio: sola la mayor parte del tiempo.

He intentado por todos los medios permanecer lejos de él, pero cada día se me hace más difícil. Sé muy dentro de mí que al final dejará a su esposa y estaremos juntos otra vez, pero ¿qué tal si regresa conmigo y como en esta ocasión vuelve a cambiar de parecer? Estoy preocupada, estoy triste y

SIEMPRE SOLA

QUERIDA SIEMPRE SOLA:

¿Que si vuelve a hacer lo que ya hizo? Si crees que éste, tu romance, va a llegar a algo serio y definitivo, estás soñando.

Lamento mucho decírtelo así, de manera tan cruda, pero por favor, no pierdas más tu tiempo. Tu amigo ya tomó su decisión cuando regresó al lado de su familia. Créeme: llegó el momento de que aceptes la realidad y de que debes continuar con tu vida. Sé que será difícil, pero no será imposible y cada día que pase estarás más cerca del olvido. Eres muy joven y tienes una larga y hermosa vida por delante, y en cualquier momento, en donde menos lo pienses, está el hombre ideal para ti.

ANA
21 Febrero 2017 03:00:00
Querida Hija Triste
QUERIDA ANA:

Hace casi dos años tuve un disgusto con mi madre y rompimos todo lazo de unión entre las dos Yo estaba muy molesta y frustrada con su comportamiento acerca de mis hijos y cuando me di cuenta ha se había hecho grande el problema. Yo pensé que el alejarme la despertaría, pero eso no ha sucedido y creo que no ayudó en nada. Pero la extraño muchísimo y no sé qué hacer. Le voy a contar lo que sucedió:

Estábamos en su casa, comiendo en el comedor, mis hijos y yo, entonces mi hijo menor, que entonces tenía 6 años estaba comiendo un pedazo de sandía. Ya ve usted qué jugosa es la sandía. Pues bien, algo del jugo se le escurrió al niño por la comisura de la boca y le chorreó la barba y cayó en el plato. No se ensució el mantel, pero mi madre le dijo al niño que no tenía modales para comer en la mesa y que no debía estar comiendo sandía con las manos (la sandía tenía cáscara). Le dijo también que si no sabía lo suficiente para comer apropiadamente, no quería ella que se volviera a sentar en su mesa. Yo, muy enojada, le dije a mi madre que me respetara como madre y me permitiera criar y educar a mis hijos de la manera como yo pienso que es mejor o no los llevaría más a verla. Ella me contestó: “Está bien, ya no regresen”.

Cuando había pasado un año de esa ausencia, le llamé por teléfono y le pregunté si podíamos resolver nuestro problema y me respondió: “¿cambiaste de parecer? Si no, ¿para qué me molestas?”. Esa fue la última vez que hablé con ella.

Estoy muy ofendida Ana y no sé qué hacer porque, como le digo, extraño mucho a mi mamá y no puedo creer que ella decidiera no volver a ver a sus nietos ni a mí. Yo sé, al menos pienso, que los modales de mis hijos son apropiados para su edad y ahora son dos años mayores que la última vez que ella los vio. Quiero que mis hijos convivan con su abuela, que la traten, que la quieran y además quiero que mi madre regrese a mi vida. Por favor dígame qué hacer, cómo proceder. No sé.

HIJA TRISTE

QUERIDA HIJA TRISTE:

Es tan corta la vida, y son tan largos los rencores. Por favor llama de inmediato a tu mamá y sin más dile que la extrañas mucho y tus hijos también, y que ellos y tú van a ir a verla esa misma tarde. Cuando la veas dile que la quieres mucho y que la has extrañado mucho y quieres que entierren el pasado y sigan adelante.

Tu mamá parece ser una mujer muy estricta, pero te puedo asegurar que ella también los extraña y desea verlos, y recibirá con gran felicidad la oportunidad de verlos nuevamente y tenerlos de regreso en su vida. No puedo imaginar que tu madre rechazara la rama de olivo, si fue ofrecida con cariño. Tu buena voluntad para reiniciar su relación es, en mi opinión, muy generosa. Esta noche diré una pequeña oración por ustedes.

ANA
20 Febrero 2017 03:00:00
Queridas Abuelas y Queridos Abuelos
QUERIDOS LECTORES:

Recibí una carta de una señora que me pidió no solamente que no publicara su carta, sino que no le contestara de manera “confidencial”, por razones muy personales que yo respeto. Y por otro lado está la suegra, que es el origen del mensaje. Me dice que a ella no le importa si la suegra “se pone el saco”. Hago esta aclaración porque de otra manera no se explicaría lo que leerán a continuación:

QUERIDAS ABUELAS Y QUERIDOS ABUELOS:

Por favor no hagan diferencias con sus nietos. Cuando compren un regalo para los hijos de su hija, pongan el mismo interés y compren un regalo de igual precio y belleza para los hijos de su hijo (o de cualquiera de sus nietos). Esos primos, si no siempre, frecuentemente andan juntos o se comunican entre ellos, y cuando ven los juguetes costosos, ropa o libros, o adornos, o lo que sea, que la abuela o el abuelo han dado a su o sus primos, es natural que sientan celos porque los abuelos nunca les han dado regalos tan espléndidos. Les dan pequeñas chucherías… o nada.

La señora que me escribe es una madre de dos niños que casi nunca reciben, o reciben muy poco de sus abuelos (principalmente de su abuela, que es quien compra los regalos), porque siempre son los hijos de su cuñada (hija de su suegra) quienes reciben regalos espléndidos, y ella ha visto los ojos tristes de sus hijos cuando visitan a sus primos y ven que han recibido regalos costosos de su abuela. Dice que siempre son los hijos de su cuñada los favorecidos que reciben los regalos caros o muy bien elegidos de parte de la abuela.

Esa historia no es la primera vez que la escucho o la leo. He conocido otros casos similares y por ello sé que esa señora no está imaginando lo que relata.

Desde luego que hay muchas abuelas y muchos abuelos que son justos y equitativos con todos sus nietos y que de ninguna manera entran en este apartado, pero para quienes sientan que este mensaje remueve algo en sus corazones, hagan un examen de conciencia, cambien su manera de ser y no dañen el alma de sus pequeños nietecitos. La mayoría de los niños no “necesitan” nada, pero se sienten lastimados cuando sus primos reciben los duraznos y ellos solamente los huesos.

ANA
18 Febrero 2017 03:00:00
Querida La Mamá de mi Novio
QUERIDA ANA:

Hola. Buenas tardes. Estoy muy triste y no sé qué puedo hacer. Hace dos días salí del trabajo y mi novio y yo nos fuimos a comer. Después, como ya nos teníamos que ir, caminamos para tomar el camión que va para su casa y como mis abuelos viven por donde él vive, quise acompañarlo y de pasada ir a visitarlos. Él aceptó, el tiempo se fue volando, llegamos y aún nos quedamos otro rato platicando. Se hizo noche (8:00 pm). Él tiene diferencias con su mamá, pues ella no me acepta porque piensa que soy una mala influencia para él, ya que lo único que ha visto de mí es que llega tarde por estar conmigo.

Cuando regresé a mi casa él llegó a la suya y supongo que discutieron, por lo cual ella me llama diciendo “que no me quiere cerca de su hijo, que ya no le hable, que ya no iría a trabajar” y muchas cosas más. Después me colgó sin dejarme hablar. Como ella le había quitado el teléfono desde antes, por eso él no pudo avisarle que llegaría un poco después. Entonces ella me bloqueó en el celular y no me permite para nada hablar con él ni nada. No sé nada de él y estoy devastada. Yo lo quiero muchísimo. Comprendo la molestia y preocupación de la señora, claro, es su madre, sin embargo siento que está actuando injustamente. Lo sacó de un grupo en el que estábamos, lo bloqueó, le quitó su celular, ya no lo dejó asistir al trabajo, lo alejó de mí por completo.

Sólo quiero demostrarle lo contrario, disculparme con su familia, que se permitieran conocerme al menos. Yo lo quiero demasiado, nunca haría algo para mal suyo. Lo extraño mucho, él es muy importante para mí, no quiero que la señora me vea como una mala persona, demostrarle que soy decente y no quiero causar problemas.

LA MAMÁ DE MI NOVIO ME ODIA

QUERIDA LA MAMÁ DE MI NOVIO:

No mencionas tu edad ni la de tu novio, pero por la manera como dices que lo trata la mamá, supongo que son demasiado jóvenes, pues ella lo maneja a su antojo. Mira jovencita, preocuparte como lo estás haciendo, no va a servir de nada. Te sugiero que mejor te apartes un poco de ese joven para que su madre se tranquilice. Cuando él recupere algo de su libertad, su teléfono y vuelva a salir a trabajar, seguramente va a buscarte. Cuando vuelvan a encontrarse, si aún quieren continuar su relación, trata de que se vean un poco menos, véanse los domingos y procuren que él llegue temprano a su casa. En ocasiones las madres son demasiado absorbentes y al parecer la de tu novio es así. Lo digo porque no conozco la historia contada por ella, pero lo único que puedes hacer es aceptar por ahora no verlo algunos días y esperar a que él te busque. Deseo que todo se resuelva favorablemente para los dos.

ANA
17 Febrero 2017 03:00:00
Querida Necesito un Consejo
QUERIDA ANA:

Vi tu columna en internet y quería pedir un consejo, ya que me siento muy sola y no tengo a quién contarle esto. Mira, tengo 20 años y llevo dos saliendo con mi novio. Él es un chico muy especial y lo amo, sólo que actualmente vive conmigo. Tenemos casi un año así, pero él antes de mí vivió con su ex que para colmo fue con la que perdió su virginidad. Él tiene 29 años ahora y la verdad me duele su pasado, me duele que haya vivido con otra, que haya estado con otra persona. Yo era virgen y él ha sido el primero y el único, tal vez por eso me duela.

Estoy consciente que tengo un problema, pero no sé cómo tratarlo. Él es muy paciente y no se molesta cuando le reclamo algo del pasado, más bien dice sentirse incómodo y a mí esto me duele doble, porque me duele lastimarlo y me duele lastimarme yo sola.

Me dan celos que haya tenido un pasado y yo no haber estado ahí, que no se pudiera guardar para mí. Él jura que su ex no significó nada para él (ella lo engañó, por eso dejó de vivir con ella). Pero cuando ya estaba conmigo encontré unos mensajes de face con uno de sus amigos donde decía que le dolía que su esposa lo hubiera engañado (cuando dijo esto ya había tenido relaciones conmigo). Tal vez comenzamos a andar muy rápido, pero él se veía tan contento conmigo que ya no sé ni qué pensar y me vuelvo loca. Lo juro. Necesito ayuda.

NECESITO UN CONSEJO

QUERIDA NECESITO UN CONSEJO:

También contigo comienzo ofreciendo una muy sentida disculpa por mi tardanza en dar respuesta a tu carta. Como dije en otra de mis respuestas, mi computadora tuvo un problema y fue difícil recuperar algunos de los correos que me envían. Después de eso, te diré que espero que mi respuesta te sea de utilidad. Te la envío con el mejor deseo de que así sea.

Tu juventud disculpa tus excesivos celos por el pasado de tu pareja. A mí me parecen tremendamente excesivos. Repito el adjetivo porque siento que necesitas darte cuenta de que si tu novio, después de un año de estar escuchando tus quejas por su pasado y “por no haberse guardado para ti”, aún está contigo, es porque de verdad te quiere. Por favor disculpa a ese hombre por haber “vivido una vida antes de conocerte”. ¿Quién crees que eres para esperar que puedas ser siempre la primera y la única en la vida de alguien? Bájate de ese pedestal y ponte al nivel de todos los humanos. Acepta a tu novio y a todos como llegan a tu vida. Es lo mejor que puedo decirte, porque pienso que si lo haces no echarás por la borda tu relación con ese muchacho.

ANA
16 Febrero 2017 03:00:00
Querida Preocupada
QUERIDA ANA:

Le escribo porque mis hijos fueron al local de mi yerno y vieron algo como un embrujo o trabajo de brujería y creo que iba dirigido a una mujer, no sé si para mi hija, porque no creo que sea para su mamá o su hermana. Son tres veladoras con su dibujo respectivo cada una. Una de ellas tiene de dibujo una pared y la segunda una persona inclinada y una persona parada, y la tercera la cara de una mujer con la boca tapada.

Mi hija corroboró lo que mis hijos le dijeron y le dijo a su esposo que tirara ese mugrero y él le dijo que era para un amigo que lo traía en chismes y para las malas vibras, pero su respuesta no me convence. Mi hija le creyó, pero me parece que ya no es una persona de confianza porque si se lo hizo a mi hija, ¿qué se puede esperar de él? Incluso mi hija estaba embarazada cuando él hizo eso.

No sé si está bien decirle a mi hija que lo deje, porque se me figura que no está segura con él. Espero su respuesta o ¿será que eso me asusta y sólo estoy haciendo un lío? Oriénteme por favor.

PREOCUPADA

QUERIDA PREOCUPADA:

Comienzo ofreciéndole una muy sentida disculpa por no haber contestado con la debida rapidez que usted requería debido a su preocupación. Mi computadora tuvo un problema y recuperar algunos de mis correos fue difícil. Sin embargo estoy dando respuesta a su carta con la esperanza de que aún le sean de utilidad mis palabras.

No creo que su yerno haya estado haciendo eso porque un amigo lo traía en chismes. Para acabar con chismes no utiliza uno esos métodos. Y por otra parte, su hija debió haberle exigido a su esposo que en ese mismo momento retirara y tirara lejos esos objetos. Y no porque yo crea que eso puede tener algún poder, sino porque es una práctica que no va con ninguna creencia que no sea la brujería.

Tampoco creo que estaría bien que sugiriera o aconsejara a su hija que dejara a su esposo. No creo que sea un motivo para que ella llegara a esa determinación. Sí que le pida a él que se aparte definitivamente de esa práctica y que vigile en su negocio si lo está haciendo. Espero que lo que hayan hecho tanto usted como su hija sea lo mejor para todos, especialmente para ella por su estado de embarazo.

ANA
15 Febrero 2017 03:00:00
Querida Inconforme
QUERIDA ANA:

Estoy casada con un hombre bueno al que quiero mucho y sé que él me quiere igual. Él es demasiado franco y nunca miente. Antier por la mañana cuando ya salíamos juntos rumbo a nuestros trabajos, le pregunté qué le parecía un traje que me había puesto, si creía que me veía bien. Era la primera vez que lo usaba. Su respuesta fue: “No me gusta como se te ven esos pantalones, no te quedan bien”. Me enojé bastante y le dije algo, luego él se enojó conmigo porque como dijo yo le había preguntado, que no volviera a preguntarle.

Entiendo que su respuesta fue sincera y me sobrepasé con mi disgusto, pero pienso que fue grosero y rudo y lastimó mis sentimientos. Además era demasiado tarde para cambiarme y aparte no tengo mucha ropa. Creo que de ahora en adelante no voy a preguntarle, pero cuando me vuelva a poner ese traje voy a pensar que los pantalones no se me ven bien. Supongo que yo buscaba una alabanza y no una crítica. Sigo enojada. ¿Cree que he sido demasiado sensible o él fue muy insensible? Espero su pronta respuesta, por favor. Gracias.

INCONFORME

QUERIDA INCONFORME:

Tu esposo pensó que le pedías su honesta opinión y te la dio. No creo que merezca tu enojo y no debe ser culpado por hacerlo. Además su respuesta no fue ruda ni grosera, simplemente fue sincera y honesta. La próxima vez que le hagas una pregunta acerca de tu apariencia u otra cosa que te afecte, considera cómo vas a recibirla, porque pienso que él continuará siendo sincero y franco. Esa es su manera de ser. Y creo que él tiene buen gusto y buen ojo para la calidad. Te eligió a ti para esposa.

ANA
14 Febrero 2017 03:00:00
Querida Cuñada Obsequiosa
QUERIDA ANA:

Hace cuatro meses se casó mi hermano menor que era el último que quedaba soltero. Somos seis hermanos, tres hombres y tres mujeres y ya con él todos estamos casados. Mis padres viven, gracias a Dios. Todos somos muy alborotados y por todo nos juntamos en familia y comemos o cenamos juntos. Nuestra nueva cuñada es una muchacha encantadora y preciosa, ella siempre quiere congraciarse con nosotros (desde que ellos eran novios) pero no es necesario, la queremos y la hemos querido mucho siempre.

Sucede que cuando hemos tenido reuniones en casa de mis papás o en alguna casa de nosotros, mi cuñada siempre llega con algo preparado por ella: espagueti, ensalada, pastel, galletitas, postres, etcétera. Cocina delicioso y nos encanta todo lo que hace. Y nosotros como somos tan alborotados, como le digo, seguido nos juntamos.

Mi mamá siempre tiene todo preparado y casi siempre con la ayuda de nosotras sus hijas, cuando nos reunimos en su casa, y nosotros llevamos sólo desechables o las bebidas o refrescos. También cuando la reunión es en casa de los hermanos, lo mismo. Y cuando ha sido en casa de ellos, ella se pule. Pero como ella llega con más comida, resulta que hay demasiado y sobra mucho. En una ocasión mi mamá tuvo que poner el espagueti que ella llevó en el congelador porque realmente no iba con el resto de la comida. Ella no dijo nada porque no se sirvió, pero pensamos que pudo sentirse.

¿Qué podemos hacer con ella? No queremos ofenderla de ninguna manera, ¿cómo podemos decirle que no lleve nada? Le damos las gracias por su consejo.

CUÑADA OBSEQUIOSA


QUERIDA CUÑADA OBSEQUIOSA:

Por favor dile a tu mamá (y la sugerencia va para ustedes, las cuñadas de esa joven, cuando la reunión sea en su casa), que al estar organizando la reunión, le llamen a tu cuñada y le digan que se está preparando esto o aquello y le pidan que si puede traer el postre o la ensalada o lo que sea pertinente para el complemento de la comida o cena.

De esa manera esa muchacha puede participar y va a sentirse tomada en cuenta y el platillo que traiga no tendrá que ir al congelador, lo que puede hacerla sentirse lastimada.

ANA
13 Febrero 2017 03:00:00
Querida Rica vs Pobres
QUERIDA ANA:

Me animo a escribirle para pedirle un consejo, ya que leo siempre su columna y sé que podrá ayudarme como a tantos. La felicito. Trabajo en una oficina donde laboramos ocho mujeres y cuatro hombres, además del jefe. Todos nos llevamos muy bien, congeniamos y hasta tenemos relación de amistad. Sin embargo tenemos un problema con una compañera y no hemos podido hacer nada para detenerla. Por favor ayúdenos. El favor es para todos.

La compañera que menciono es una persona de 55 años y tiene bastante tiempo trabajando en la compañía. Ella gana muy bien, es soltera y al parecer siempre ha sido de dinero. Yo tengo 30 años y apenas dos años allí. La situación es la siguiente: a ella le gusta comprarnos regalos de cumpleaños para todos en la oficina y en la Navidad también nos regala. Pero lo malo es que nos da regalos muy costosos. Nos hemos dado cuenta que cuestan a veces 300 o 400 pesos. Lo sabemos porque acostumbra dejar el precio en la etiqueta. Así pues, nosotros nos hemos visto obligados a corresponder con regalos caros para ella. Quién sabe por qué lo hará. Un día que me dio un regalo caro le dije que no podía aceptar un obsequio tan costoso y le pedí que se lo llevara, pero se ofendió, dejó el regalo sobre el escritorio y durante una semana no me dirigió la palabra. En una ocasión hasta tuve que pedir prestado para poder darle un buen regalo en su cumpleaños. Eso nos hace sentir incómodos a todos. Ninguno de los demás tenemos el dinero que ella tiene.

La situación continúa. En la Navidad que acaba de pasar hizo lo mismo y dentro de un mes es el cumpleaños de ella y todos nos sentimos presionados y no sabemos cómo le vamos a hacer. Por favor ayúdenos con un consejo para manejar esta situación. Muchísimas gracias y reciba un abrazo.

RICA vs POBRES

QUERIDA RICA vs POBRES:

No hay nada que puedan hacer para que esa compañera que tienen deje de comprar regalos costosos y en ocasiones poco apropiados. Me parece que está desesperada por captar la atención y la aprobación de todos ustedes. Tú y ninguno tienen obligación de hacer gastos que no pueden para corresponderle. La próxima vez que te dé un regalo de cualquier precio, acéptalo y dale las gracias. Y si intercambiar regalos en la Navidad es costumbre en tu oficina, cómprenle a ella el mismo tipo de regalo que le comprarían a cualquier otro compañero o compañera: bien pensado y de buen gusto, pero de acuerdo con sus posibilidades económicas. En su cercano cumpleaños hagan lo mismo. Si ella ve que su extravagancia no los está impresionando, tal vez deje de actuar como lo está haciendo. Se siente compasión por ella.

ANA
10 Febrero 2017 03:00:00
Querido Rey Midas
QUERIDA ANA:

Estoy casado con una mujer a la que amo mucho y ella también me ama mucho. Ella es muy hermosa, inteligente y preparada, buena ama de casa y muy simpática. Tenemos tres años de casados y aún no tenemos hijos. Quisimos esperar un tiempo. Yo tengo una empresa mediana que me da para vivir muy bien. Vivimos en una casa grande y muy bonita con jardín grande, con muebles y adornos finos. Ella tiene un coche de los mejores que hay y usa ropa fina, tiene algunas buenas joyas y vamos de vacaciones dos veces al año. Como ve, es una vida bastante buena.

Pero… mi esposa tiene un hermano y una hermana. El hermano es muy buen hombre con quien me llevo perfectamente. Vive en esta ciudad y nos vemos con frecuencia. La hermana vive en Nueva York. Primero se casó aquí con un muchacho que no pudo cumplir sus caprichos y tendencias millonarias y se divorciaron. Se fue a Estados Unidos y se casó a los dos años con un hombre muy rico y viven a lo grande. Ella es una mujer muy, muy hermosa y tiene un porte muy elegante. Mi esposa va a visitarla cada año y siempre sola, a mí no me gusta ir. Pero este año fue cuando la situación se puso difícil. Cuando estuvo allá (va por dos semanas) compró cosas demasiado caras que no podemos darnos el lujo de comprar. Cuando llegaron las cuentas de las tarjetas, me fui para atrás y le pregunté por qué lo había hecho. Me dijo que pensaba que yo podía pagar eso y ni modo.

Sospecho que mi esposa está tratando de llevar el mismo estilo de vida que su hermana, lo cual es imposible. Nosotros vivimos muy bien (según mi punto de vista), pero no tenemos el dinero que tiene mi cuñada. Cuando le dije a mi esposa que no podemos pagar todas esas cosas costosas que compra su hermana, que esta vez pagaré todo, ni remedio, pero que no sucediera de nuevo, ella se molestó, se volvió indiferente y está enojada.

Que mi esposa trate de llevar el mismo estilo de vida de su hermana nos está trayendo problemas y pienso que puede causar hasta un rompimiento en nuestro matrimonio, que había sido muy feliz. Nos estamos distanciando y no sé qué hacer. Amo a mi esposa y me duele lo que está pasando. Además me siento herido a causa de que ella no comprenda que desnivela nuestro presupuesto con esos excesos y que si continúan lesionarán nuestras finanzas. ¿Qué hago? Gracias por ayudarme.

REY MIDAS

QUERIDO REY MIDAS:

Si las visitas de su esposa a su hermana la hacen “alocarse” hasta el punto de perder de vista su situación personal y no preocuparse por su economía, ha llegado el momento de que ambos se pongan a hablar muy seriamente. Su esposa lo ama y es inteligente, preséntele números y explíquele que no es tacañería de su parte pedirle que mida sus gastos, sino que es por no desequilibrar su presupuesto y también para que no sea origen de desavenencias que usted no desea y seguramente ella tampoco.

Le ruego dé a su esposa este mensaje de mi parte: “Si no aprecias lo que ahora tienes, que es maravilloso, lo puedes perder. Espero que lo comprendas”. Y de verdad eso espero.

ANA
09 Febrero 2017 03:00:00
Querida Apenada
QUERIDA ANA:

Te escribo sobre un problema bastante penoso que tengo y que me da vergüenza tratar con un médico, por eso me dirijo contigo porque así nadie va a saber quién soy. Pues sufro de incontinencia fecal y ese asunto me trae muy molesta y mortificada. No puedo salir a ninguna parte, ni ir de visita y a veces ni siquiera ir a casa de mis padres o parientes.

Tengo 36 años y soy madre soltera de una niña. Tengo que llevarla al colegio y recogerla y sufro mucho cuando tengo que salir porque no sé qué va a pasarme en el camino. Sé que no es doctora pero le escribo porque sé que puede orientarme para que me diga cómo puedo obtener la ayuda que necesito. No quiero ir con un doctor. ¿Su amigo que es médico no podría ayudarme por medio de usted? Muchas gracias por su intervención.

APENADA

QUERIDA APENADA:

Mi amigo el médico me dijo lo siguiente: muchas personas sufren con frecuencia ese y otros problemas de salud que los avergüenzan y que consideran muy privados. Él y yo comprendemos tus pocos deseos de compartir tu secreto, aún con el médico, pues a pesar del hecho de que tu calidad de vida está siendo afectada por tu problema, has evitado consultarlo. Sin embargo, es absolutamente necesario que consultes a un médico, si es posible a un gastroenterólogo, pues puedes tener un problema serio, o quizás tan simple que puede corregirse fácilmente, pero no debes dejarlo sin atender. Mira amiga, los médicos están acostumbrados a ver cientos de casos que a nosotros nos parecen vergonzosos, pero para ellos es lo más común. Por favor no retrases tu consulta y sé muy clara en tus explicaciones al doctor. El pudor mal entendido puede llegar a ser fatal. Espero que acudas a consulta y que todo resulte bien.

ANA
08 Febrero 2017 03:00:00
Querida Agobiada
QUERIDA ANA:

Soy una mujer de 29 años, profesionista, tengo un novio que tiene 30 años y siempre he sido muy independiente. No estoy casada, pero vivo sola desde que tenía 22 años. Ya para terminar mi carrera comencé a trabajar y a juntar dinero y primero renté un departamento y en cuanto pude compré una casa. No es una gran casa, es pequeña pero está bonita, tengo buenos muebles y arreglada con gusto.

El problema que tengo son mis padres. Ellos tienen 32 años de casados y desde hace casi un año están teniendo problemas conyugales. Yo soy hija única y al parecer ninguno tiene amigos íntimos con quienes comentar sus problemas y sus cosas y quizás no quieren discutirlo con la familia, pues a mí recurren con sus problemas. Han ido juntos y separados a sesiones con terapeutas matrimoniales, pero al parecer la terapia no les funcionó pues continúan igual. Y ahora mamá finalmente ha empezado los trámites del divorcio y corrió a papá de la casa. Él se fue a un departamento amueblado, pero ahora los dos me llaman todos los días, a veces llorando, otras gritando y luego pidiéndome lo que debo decirle al otro de su parte. Además cada uno me hace preguntas tratando de sonsacarme información. Hablan mal uno del otro y hasta están ahora enojados conmigo porque me niego a tomar partido a favor de uno o de otro.

Ana, estoy tratando de mantenerme fuera de esto, pero no es fácil. Les he dicho que no quiero enterarme de ningún detalle acerca de sus pleitos, yo solamente les he dicho que si son desdichados viviendo juntos, que continúen con los trámites del divorcio. Pero lo que les digo les entra por un oído y les sale por el otro. No ha hecho ninguna diferencia, sigo recibiendo llamadas todos los días y a veces varias veces al día. Me dejan recados en la contestadora de la casa, en mi teléfono celular y a veces hasta a mi trabajo me ha llamado mi mamá. Han llegado hasta a llamarme a la casa de mi novio. Y, ¿qué cree? Han decidido verse en mi casa para poder discutir en terreno neutral.

Me estoy volviendo loca y la que quisiera divorciarse de mis padres soy yo. Dígame por favor cómo puedo alejarme de esta situación. Gracias.

AGOBIADA

QUERIDA AGOBIADA:

Pienso que no habrá manera de que te alejes de esa situación como lo deseas. Comprendo por lo que estás pasando, pero eres hija única y por lo tanto la “escuchadora designada”, pero te sugiero que escribas y mandes una carta a cada uno que pudiera decir lo siguiente: “Siento mucho que las cosas anden mal entre tú y papá (o entre tú y mamá). Por favor traten de acordarse de los buenos años que pasaron juntos, cuando yo los veía tan felices y recuerden por qué se casaron. Si ambos sienten que ahora la situación es imposible y ya no pueden vivir juntos, vean a un abogado, cada uno por su lado, para tratar lo que deben hacer y que sean ellos los que lleguen de parte de ustedes a un acuerdo o que discutan las condiciones que cada uno ponga. Siento mucho no poder continuar escuchándolos, me duele mucho cuando lo hago y francamente está más allá de lo que puedo soportar. Ustedes son mis padres, los amo mucho a los dos y me duele infinito todo lo que me dicen. Me está haciendo mucho daño que me pidan ser parte de sus problemas. Tienen mi amor siempre y en cualquier circunstancia”.

Espero que te sirva mi sugerencia y que encuentres algo de paz.

ANA
07 Febrero 2017 03:00:00
Querida Albert
QUERIDA ANA:

Soy ciudadano estadunidense, pero mis papás son de Saltillo. Ellos, al casarse fueron a vivir a California en Estados Unidos, buscando una vida mejor. Primero fue mi papá y luego mi mamá. Ellos son ciudadanos legales, siempre lo fueron, mi papá es un hombre muy derecho, honrado y estricto. Somos cuatro hermanos y yo soy el menor.

Mis padres viajaban y siguen viajando cada año a México y desde luego a Saltillo a ver a los parientes y recorrer la ciudad donde vivieron, crecieron y se casaron y fueron muy felices. Cuando éramos niños siempre íbamos con ellos, al ir creciendo ya no tanto, por la escuela o por otros intereses. Mis dos hermanos mayores estudiaron carrera en universidad con beca, fueron muy estudiosos. Mi hermana sólo hizo high school o prepa y se casó. Es feliz y vive bien. Yo me hice militar. Mis padres siempre nos pidieron que no olvidáramos nuestras raíces y para aprender español nos pusieron una maestra que nos daba clases dos veces por semana y ellos nos hablaban siempre en español. Lo aprendimos bien los cuatro.

Ahora estoy muy lejos. Mis padres están preocupados y yo extraño mucho a mi familia. Tengo acá poco más de un año y extraño las reuniones familiares del Día de Acción de Gracias, de Navidad, los cumpleaños y las comidas en casa de mis padres los domingos. Me da tristeza y nostalgia y tristeza, pero yo escogí esta vida y cuando me pongo mi uniforme sé que estoy haciendo algo bueno por una buena causa. Ahora me preocupa mucho lo que le está sucediendo a México, pero por mis padres sé que el país saldrá adelante a pesar de todo. Así es México. Me gusta mucho leer sus cartas, pues mi mamá siempre nos hablaba de ellas porque las leía siempre por internet y yo desde acá lo hago y da muy buenos consejos. Sé que mi mamá va a leer esta carta, nunca se las pierde. Mamá, cuídate mucho y cuida a mi papá. Estoy bien. Les mando mi amor y también a mis hermanos y sobrinos. A usted le mando un saludo y espero esté muy bien.

ALBERT

QUERIDO ALBERT:

Me emociona mucho que me escribieras y agradezco que lo hicieras. Saludo con cariño a tu familia y deseo fervientemente que regreses pronto al lado de ellos y en plena salud. Estoy seguro que tu carta alegrará a tu familia. Ruego a Dios para que te cuide en todo momento. Tu español es inmejorable. Felicitaciones. Recibe un abrazo con mucho cariño.

ANA
06 Febrero 2017 03:00:00
Querida asidua lectora
QUERIDA ANA:

Fíjese que últimamente he tenido un problema. Ojalá usted sepa algo de eso y pueda ayudarme aunque no sea doctora, como lo ha hecho con otras personas. Le doy las gracias por anticipado. Resulta que sufro de incontinencia urinaria cuando hago algún esfuerzo. No es mucha cantidad, son pocas gotitas y uso algo para protegerme, pero me molesta. El doctor del Seguro me dijo que es por la edad y me dio unas pastillas, pero no me resultó. Ojalá pueda ayudarme.

ASIDUA LECTORA

QUERIDA ASIDUA LECTORA:

La emisión involuntaria de orina –incontinencia– tiene varias formas. La incontinencia por esfuerzo es una filtración de orina al reír, toser o levantar un objeto pesado. Los músculos de la vejiga son demasiado sensibles y se contraen cuando un pequeño volumen de orina está en la vejiga.

Lo anterior me lo dijo mi amigo el médico al contestar una llamada telefónica que le hice. Y añadió que un médico alemán ideó unos ejercicios para la incontinencia de esfuerzo, que pueden ayudar. Al orinar, pare intencionalmente el flujo de orina. Los músculos usados para detener el flujo de la orina son los que deben ser ejercitados. Al no estar orinando, contraiga esos músculos de la manera siguiente: manténgalos apretados por tres segundos, descanse otros tres segundos y luego apriete de nuevo. Repita hasta llegar a 15 contracciones, tres veces al día. Debería verse una mejoría en su habilidad para retener la orina como en dos meses. También agregó que puede orinar cada hora, lo necesite o no, y que luego aumente el tiempo entre las evacuaciones por 15 minutos. La meta es alcanzar tres o cuatro horas entre cada viaje al baño. Sin embargo, le sugiero que consulte con su médico o con un urólogo. Es necesario. Quizás necesite otro medicamento y eso solamente un médico puede recetarlo. Espero pronto esté bien.

ANA
04 Febrero 2017 03:00:00
Querido Diamante de un Kilate
QUERIDA ANA:

Soy un profesionista de 29 años. He tenido varias novias pero ninguna con la que haya llegado a un compromiso formal. Ahora tengo una novia con quien quisiera casarme, pero tengo varias dudas que quisiera compartir con usted. Ella es tres años mayor que yo. Nunca se ha casado, también es profesionista y tiene un negocio en el que parece comienza a irle bien. Es una mujer muy guapa, tiene excelente figura, cara y cabellos preciosos, un cutis que envidiaría cualquier artista. En fin, una mujer hermosa. Hemos estado saliendo ocho meses, pero somos novios desde hace seis. Nos llevamos muy bien y nos divertimos mucho juntos. Yo la quiero y ella dice quererme mucho. Pero como le digo hay cuestiones que temo pudieran ser problemas en el futuro.

Cuando hemos hablado de nuestro futuro y la posibilidad de un matrimonio, ya que ni yo ni ella somos jovencitos, me dijo que para casarse ella tenía ciertos requisitos y uno era que quiere un anillo de compromiso que tenga un brillante de al menos un kilate, que sea limpio. Ana, eso costaría cuando menos 80 o 100 mil pesos. Amiga: ¿qué sucedió que se perdieron esos días cuando la mujer que amaba a un hombre aceptaba lo que éste le diera, lo que podía darle y lo apreciaba? Cuando le hice esa pregunta ella contestó que el matrimonio es una inversión y el hombre debe demostrar su amor dándole a la mujer lo que ella realmente desea para probar su amor por ella. Si yo tuviera dinero, se lo compraba. Pero no tengo.

Ella, como es muy guapa y atractiva, tiene muchos pretendientes. No sé si serían serios o formales, pero sí que la persiguen. Recibe muchas llamadas y mensajes en su celular y en su casa dejan muchos mensajes en la contestadora. Eso me da celos, me siento ofendido y ansioso. Ella dice que necesita la atención de los hombres, que nada hace con ellos, a veces sólo platicar, pero que tiene la necesidad de sentirse atendida y tener atenciones. Además, que con eso no me ofende porque no hace nada para que yo me sienta así.

Yo pienso de manera diferente, pues ya que somos novios y hablamos ya de matrimonio, debiera decirles a esos hombres que tiene novio. Ella dice que ya les dijo, pero insisten y las llamadas continúan. Y son muchos. Acabo de empezar a trabajar en una empresa, pero pasará mucho tiempo antes de que yo pudiera reunir el dinero suficiente para comprar el anillo de compromiso que ella quiere. Le pido por favor que me diga qué piensa de lo que le cuento. Muchas gracias.

DIAMANTE DE UN KILATE

QUERIDO DIAMANTE DE UN KILATE:

La mujer que define el matrimonio como una inversión e insiste en que el hombre demuestre su amor con el tamaño de un diamante en el anillo de compromiso, es calculadora y está más inclinada en lo que desea recibir que en el hombre que sería su esposo. También es muy preocupante que esos hombres tengan su número telefónico y ella reciba sus llamadas con tanto desparpajo y diga que necesita la atención de los hombres. Si estuviera verdaderamente enamorada de ti, no necesitaría tener la atención de otros hombres.

Me alegra que tengas ese nuevo empleo porque eso te beneficia, pues te va a tomar bastante tiempo ahorrar el dinero suficiente para comprar el anillo que tu novia exige. Eso ayudará a que la conozcas mejor y te enteres más acerca de ella antes de que inviertas tu vida en un compromiso para toda la vida.

ANA
03 Febrero 2017 03:00:00
Querida no molestar
QUERIDA ANA:

Tengo una hermana que tiene 36 años, divorciada y sin hijos. Todos la queremos pero tiene un carácter sumamente difícil. Nosotros tratamos de ayudarla en muchos sentidos y especialmente en que trate de cambiar su manera de ser, y de manera de no lastimarla, pero nunca le “atinamos”, siempre surge algo que “inventa” para que el asunto termine mal. Muchas veces hasta me da miedo llamarle o ir a verla. Nunca sabe uno con qué va a salir. Yo quiero ayudarla y de manera correcta para no lastimarla. ¿Usted puede orientarme para lograr un cambio en ella sin que hubiera resentimientos? Le voy a agradecer infinito su apoyo.

NO MOLESTAR

QUERIDA NO MOLESTAR:

Te felicito por el deseo que tienes de ayudar a tu hermana a lograr cambios en su manera de comportarse, pero sobre todo, sin lastimarla. No puedo decirte que será fácil. Muchas veces las personas con esa manera de ser son muy sensibles y fácilmente se sienten agredidas o lastimadas. Lo que voy a sugerirte son actitudes que podrían hacerla recapacitar e intentar cambiar, pero si no lo lograras, lo mejor sería convencerla de asistir a terapia psicológica, porque pienso que no serán suficientes para ayudarla plenamente, mis sencillas recomendaciones. Será difícil, pero inténtalo. La quieres y vale la pena.

Te recomiendo dejar atrás tu frustración por sus reacciones o tu enojo, y tratarla siempre con mucho amor, disculpándola cuando así se requiera. Prodíguenle elogios y muéstrenle un aprecio sincero por su persona. Pregúntale sobre su vida, sus actividades, su estado de ánimo, pero no le gires órdenes directas. Si comete errores, indícaselos, pero gentilmente y sin criticarla. Y si se mencionan errores de los demás, que sean de manera indirecta. Echa mano del mayor estímulo posible. Hay que hacer que cada falta aparezca como mínima y fácil de corregir.

Si ella se sintiera satisfecha y feliz por llevar a cabo lo que le sugieres y te lo comenta, no le digas “te lo dije” o “yo sabía que esto iba a pasar”. Hablen de ello sencillamente. Y cuando quiera disculparse o explicarse, permíteselo y discúlpala de manera natural y sincera.

Espero sinceramente logres tu objetivo y principalmente que tu hermana tenga un cambio favorable para que disfrute de la vida que aún puede llevar por mucho tiempo.

ANA
02 Febrero 2017 03:00:00
Querido Poder Ayudar
QUERIDA ANA:

Hace 21 años, cuando estudiaba el último año de preparatoria, uno de mis maestros nos dio a escoger un proyecto. Realizar y reportar un trabajo de investigación o destinar 25 horas de trabajo de voluntariado y reportar sobre la experiencia. Por razones completamente no altruistas, escogí la segunda opción, es decir, la experiencia del voluntariado porque pensé que sonaba más interesante, por no mencionar más fácil. Introducirme en el voluntariado, aún por las razones que expongo, fue una de las experiencias más memorables que tuve en esa época y sigo teniendo en la actualidad.

Yo no venía de un antepasado perfecto, ¿quién sí?, pero fue algo excelente para un joven impresionable como yo ver cómo esas personas, con una verdadera necesidad vivían. Jamás olvidaré cuando mecí en mis brazos a un bebé que nació cieguito porque su madre usó drogas estando embarazada. Cuando entré a una casa, por no decir “choza”, donde seis dormían en una sola “pieza”, en sólo dos colchones viejos, y allí mismo estaba la cocina y en un ladito el “baño”. Cuando veía los ojos llenos de necesidad y de ansiedad de niños y adultos (hoy adultos mayores), esperando que les entregáramos despensas, cobijas o artículos de primera necesidad.

Muchas experiencias del voluntariado no son tan serias, pero siempre hay algo importante que aprender. Y como resultado de ese proyecto, desde entonces he llevado una vida de voluntariado –aún si es solamente durante unas horas a la semana. Además he introducido a mis hijos al maravilloso mundo del voluntariado, desde pequeños, y les encanta.

Ana, por favor publique mi carta y hable algo del tema a sus lectores. Si no los buscan como voluntarios, se lo deben a sí mismos intentarlo. Es una maravillosa experiencia. Aún cuando piensen que solamente estarán dando, estarán recibiendo una extraordinaria vivencia y una experiencia que vale la pena.

PODER AYUDAR


QUERIDO PODER AYUDAR:

Estoy totalmente de acuerdo con usted de que realizar trabajo de voluntariado es emocionalmente gratificante. Muy sinceramente lo recomiendo. Yo alguna vez hice trabajo de voluntariado y me sentí como pocas veces en mi vida. Da una felicidad muy especial. Además es una cura para la depresión y aumenta la autoestima.

Y por añadidura, algunas personas han encontrado oportunidades de carrera a través del voluntariado en hospitales, escuelas, refugios, etcétera. Gracias por escribir sobre el tema y lo felicito por esa vida de asidua ayuda a los demás.

ANA
01 Febrero 2017 03:00:00
Querida Delicadeza
QUERIDA ANA:

He estado enferma de una dermatitis y eso se ha prolongado, pues comencé con algo pequeño que ha ido aumentando. Consulté a un dermatólogo, amigo de uno de mis hijos que ni siquiera quiso cobrarme la consulta. Me atendió muy bien, recetó y él me regaló una pomada. Surtí los medicamentos ese mismo día pero no he notado mejoría, y hasta en ratos me parece que ha ido en aumento. Y no es que sea desesperada, pero han pasado ya dos semanas desde que fui a consulta y no veo resultados.

Por ser amigo de mi hijo el médico, me daría pena consultar con otro médico, pero me preocupa mucho mi problema. No quiero que el doctor se sienta ofendido y por eso le escribo para que por favor me diga qué hago para no lastimarlo, pero buscando mi mejoría.

Muchas gracias por su ayuda y la felicito. Me gusta mucho su columna. Espero su respuesta.

DELICADEZA

QUERIDA DELICADEZA:

Alabo su finura, pero cuando se trata de la salud no podemos ser tan escrupulosos. Si desea, vuelva con el médico amigo de su hijo y dígale que no ha mejorado, sino que le parece que ha empeorado su situación. Seguramente le dará otro tratamiento. Si pasa una semana y no hay mejoría, consulte con otro médico. Tiene usted todo el derecho de tener otra opinión porque no ha tenido resultados. Otro médico podrá darle ideas nuevas para su recuperación, ya que el amigo de su hijo no pudo aliviarla. Comience ya con cualquiera de las dos opciones que le sugiero, y espero que pronto esté completamente aliviada. Gracias por su opinión a mi trabajo. Saludos.

ANA
31 Enero 2017 04:00:00
Querida Regalos Reciclados
QUERIDA ANA:

La mamá de una amiga que se casó hace poco, me dijo estar indignada porque una tía de su esposo le regaló a su hija una fuente de porcelana alemana que ella había visto en la casa de la tía. Dice que su hija no necesita regalos “de segunda” y que hasta le dieron ganas de regresarla, pero su esposo le prohibió hacerle esa grosería a su tía, pues esa tía es una persona gentil y cariñosa y que regala lo que puede y que deben estar agradecidos por ese regalo tan fino y bonito. Y admite la señora que la fuente verdaderamente es fina y muy bonita.

Ana, a mí me pareció un hermoso detalle de la tía regalar esa fuente de porcelana que probablemente tenía desde hacía muchos años, porque uno aprecia lo que tiene en uso, especialmente objetos antiguos y finos, que no es fácil deshacerse de ellos. ¿Usted qué piensa de un regalo reciclado? ¿Es un buen obsequio?

REGALOS RECICLADOS

QUERIDA REGALOS RECICLADOS:

Para mí está bien reciclar regalos, especialmente si quien hace el obsequio está sujeto a un ingreso fijo y quizás escaso y necesita economizar. Además hay personas que en algún tiempo vivieron muy bien y luego su estilo de vida cambió y tienen objetos de valor hermosos y en excelente condición, que aunque aprecian, se deciden a obsequiarlos a quienes aman. Quizás fue ese el caso de la tía del esposo de la señora “ofendida”. Ella debería aprender algunas lecciones sobre cómo aceptar un regalo agradablemente. ¿Dónde está escrito que un regalo debe ser nuevo? Y no se trataba de un plato de plástico barato. Era una fuente de porcelana alemana que seguramente es bastante antigua y tiene un valor elevado. La señora necesita bajarse de su pedestal y darle un ejemplo positivo a su hija.

Si alguno o alguna de mis lectores o lectoras tienen objetos finos o no tan finos que han ido comprando con el paso de los años y en algún momento se ven en la necesidad de hacer un buen regalo y sus ingresos se han visto menguados, no se sientan minimizados por tener que obsequiar alguno de ellos. En muchas ocasiones la situación económica nos impone o exige hacer ese tipo de cosas y más en estos tiempos difíciles.

Revísenlos que estén en buen estado y limpios y con una hermosa envoltura harán un obsequio fabuloso.

ANA
30 Enero 2017 03:00:00
Querida Problema
QUERIDA ANA:

Hola, vi tu espacio web y te escribo para desahogarme. Te cuento, tengo 26 años, nunca tuve novio, los hombres siempre me quisieron para pasar el rato, nada serio. Entonces sentí que tenía 2 opciones: quedarme virgen y monja para siempre por no tener nunca novio o acostarme con un hombre sin que sea mi pareja, y tuve que decidir tener sexo con un chico que no es mi pareja porque no me quedaba otra. No quería llegar virgen a los 30, y en este momento me cansé de tener que regalarme porque nunca tengo novio. Entonces no quiero tener ningún amante.

A esta altura no creo que consiga novio, los chicos con los que salí se terminaban poniendo de novio con otra. Conmigo sólo querían algo ocasional y nada más. Y sin novio y sin amante lo único que me queda con el tema sexual sería comprarme un juguete… ¿Cómo se arregla la gente soltera con ese tema?

Me parece que lo mejor va a ser aceptar que nunca tenga novio y además, con el tema hijo, tampoco voy a poder tener porque no lo puedo mantener económicamente yo sola si me hiciera inseminación artificial, así que nunca voy a formar una familia. Me resulta imposible tener novio.

Gracias por leerme. Saludos.

PROBLEMA

QUERIDA PROBLEMA:

Me parece muy fatalista tu posición ante la vida. Hablas en tiempo pasado como si tuvieras 50 años o más y las ilusiones y posibilidades de un novio, esposo o pareja hubieran sido imposibles.

Como no te conozco ni me dices nada en tu carta acerca de tu carácter y manera de ser, no puedo decirte en qué pienso que pudieras estar fallando. Pero te diré lo que sí puedes hacer: en primer lugar quitarte ese pesimismo, pensar que tú tienes suficientes atractivos para atraer no sólo a un hombre sino a varios. Cuidar tu salud y tu figura, ser pulcra, vestir bien, sin importar que sea con ropa sencilla si no puedes comprar prendas caras, pero de buen gusto y que combinen; maquillarte sencillamente, peinar tu cabello con gracia. Actualmente se usa mucho el cabello largo sin grandes peinados, sólo limpio y sano, con un buen corte y si te gusta y puedes, cómprate un perfume que, aunque no sea muy fino, tenga un aroma agradable.

Y algo muy importante: Tu manera de comportarte. No te sientas menos que otras jóvenes, trata con cortesía y amabilidad a todas las personas, con desenvoltura y sin timidez; camina con garbo y una sonrisa en los labios, que la gente sienta que eres feliz y que confías en ti misma.

Da gracias a Dios por la vida y por lo que tienes. Y te sugiero que no tengas sexo ocasional, es peligroso para tu salud moral y física. Sé feliz y no te amargues tu juventud.

ANA
28 Enero 2017 03:00:00
Querida Carola
QUERIDA ANA:

Tengo una amiga a la que conocí hace como unos cuatro años. Ella es una muy buena persona, además es inteligente y agradable y aprecio mucho su amistad. El problema es que siempre se invita a sí misma para ir conmigo a los eventos de la familia. Mis padres viven en otra ciudad que no está lejos, y también mis hermanos, y cuando se entera de que voy a ir a verlos el fin de semana, inmediatamente me dice “yo voy contigo”. Viene a casa conmigo para la Navidad, para el Año Nuevo y para los cumpleaños de mi mamá y de mi papá y también para las piñatas de mis sobrinos. En fin, para todas las reuniones familiares ella se hace presente conmigo.

Temo mencionarle el tema de esta manera a mi amiga porque ella es huérfana y creció en varios hogares de parientes y en realidad nunca tuvo una verdadera familia. Nunca quisiera que mi amiga pensara que le estoy dando la espalda como dice que todos los demás hacen.

¿Estoy siendo egoísta, Ana? ¿Cómo puedo pasar tiempo sólo con mi familia sin lastimar los sentimientos de mi amiga que tanto aprecio?

Muchas gracias por el consejo que puedas darme. Leo a diario tu columna y me encanta.

CAROLA

QUERIDA CAROLA:

Tal vez el motivo por el cual “todos los demás” le han “dado la espalda” a tu amiga, es porque no tuvieron el valor para explicarle que se sentían usurpados. Creo que es necesario que se lo digas, aunque no con esa palabra, sino de una manera gentil y cariñosa. Tómalo como un deber. El hacerlo no te hace egoísta, evitará que tu resentimiento llegue al punto donde esa joven sea rechazada una vez más.

Tú la quieres y la aprecias, y ella lo sabe, explícale lo más amable y cariñosamente posible que aunque puede acompañarte en algunas ocasiones, necesitas tiempo a solas con tu familia. Es la verdad y hacerlo no debe hacerte sentir culpable porque no la estás apartando, estás creando límites sanos.

Estoy segura de que tu aprecio por esa joven va a hacer que ella te comprenda y esa amistad que tanto estimas, va a perdurar.

ANA
27 Enero 2017 03:00:00
Querida Insegura y Preocupada
QUERIDA ANA:

Mi esposo y yo nos divorciamos hace tres años y yo tuve un solo hijo, que ahorita tiene 7 años. Mi exmarido va a volver a casarse dentro de dos meses y yo no estoy manejando bien el asunto. Él tiene apenas menos de un año de conocer a su novia. Ella tiene 21 años menos que él, es alta, delgada, rubia y parece una modelo. Él compró una casa (mansión) para que vivan cuando se casen. Dicen que le costó como 10 millones de pesos y que ella se está gastando un dineral en decorarla.

Mi ex por lo que ve está en excelente posición para hacer mucho por nuestro hijo en el aspecto económico. Y de hecho lo hace y ese es mi temor. Mi hijo y yo somos muy unidos, pero es difícil competir con una mansión como la que compró su papá, con autos caros y vacaciones de lujo que puede darle su papá y yo no, a pesar de que él me pasa una buena pensión. Me preocupa que cuando mi hijo sea algo mayor vaya a querer irse a vivir con su padre debido a todos esos lujos que puede darse y puede darle a nuestro hijo.

Me siento tremendamente insegura y le ruego que me dé algunas palabras de sabiduría para poder superar esta sensación tan desagradable. Muchísimas gracias.

INSEGURA Y PREOCUPADA

QUERIDA INSEGURA Y PREOCUPADA:

Te sugiero que no trates de competir con tu exmarido. Los niños de 7 años no se impresionan por las zonas lujosas donde están ubicadas las casas, con los autos caros y los lujos. Ellos responden a la atención que reciben y pueden sentir desde un principio si son amados.

Tu hijo puede gozar las cosas, los viajes y todo lo que tu exesposo puede proporcionarle, pero eso no significa que él lo amará más o menos que a ti.

Consuélate sabiendo que tu hijo tendrá seguridad económica, pero manténlo motivado para que quiera lograr algo por sí mismo cuando sea su tiempo.

Más que todo, continúa haciendo de tu casa un hogar donde él se sienta feliz y muy querido. No hay ninguna caja registradora en el corazón de un hijo.

ANA

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