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Enrique Martínez y Morales
Enrique Martínez y Morales
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Enrique Martínez y Morales Presidente del Colegio de Economistas de Coahuila, A.C. e-mail: [email protected] Twitter: @enriquemym

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20 Febrero 2018 04:09:00
Una quinceañera jovial
La Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero (FND) es una de las instituciones de banca de desarrollo, sectorizada a la SHCP, cuya misión es financiar el desarrollo rural mediante el otorgamiento de créditos a los productores y a quienes participan en la cadena de valor del sector agropecuario.

Sus orígenes datan de 1926, con la creación del Banco Nacional de Crédito Agrícola, S. A. Con el paso del tiempo, la FND fue evolucionando hasta convertirse en 2003, con un innovador modelo, en Financiera Rural, para finalmente adquirir su nombre actual una década después, producto de la reforma financiera.

La FND debuta este año como una quinceañera jovial, confiable y saludable. Por sus recientes aciertos, es merecedora de la confianza del Banco Mundial y del BID, con quienes descuenta importantes líneas de crédito. Autosuficiente, sólo recibe una mínima asignación presupuestaria federal, principalmente por conceptos de apoyo en tasa al Pequeño Productor y para fondos de garantía.

Esta institución no compite con la banca comercial, sino que la complementa. Pero sí le arrebata clientes al agio, práctica muy socorrida en el medio rural. Sus víctimas pagan tasas de interés altísimas -más de 200% anual, en ocasiones. Por ello, difícilmente tienen flujo para comprar de contado y deben hacerlo a crédito, en abonos semanales ofertados por engañosas tiendas, que acaban cobrando tasas de tres dígitos.

Esa es, en el fondo, la tragedia de muchas familias del sector rural. Con tasas de un solo dígito para el Pequeño Productor y la Producción Primaria, la Financiera Nacional rompe ese círculo vicioso y permite a sus acreditados contar con flujo para negociar compras de contado.

La FND también es ejemplo de austeridad. En lo que va de la presente Administración, la colocación crediticia pasó de 35 mil a 70 mil millones de pesos en 2017, prácticamente sin aumentar personal ni infraestructura, y el edificio corporativo no paga renta porque es propio desde hace más de 50 años.

Con cinco oficinas regionales y 95 agencias de crédito en las principales regiones del país, se abarca la mayor cantidad de beneficiarios posible en “primer piso”. Además, hay medio millar de intermediarios financieros para coadyuvar en la colocación de los créditos.

La FND se seguirá consolidando como una institución para combatir la pobreza y crear riqueza en las zonas rurales de México. Más de un millón de créditos en apoyos a casi 3 millones de mexicanos la han convertido en ejemplo de éxito y motivo de orgullo nacional.

Este 2018 la quinceañera está lista para bailar el vals y seguir contribuyendo al desarrollo del campo mexicano.
13 Febrero 2018 04:09:00
El sofisma de Trump
Parece increíble. Trump ganó la Presidencia de EU con una falacia. ¿Cuál de todas?, se preguntará usted, porque un recuento del rotativo The Washington Post revela que el magnate transmite un promedio de cinco mentiras o frases engañosas al día. Me refiero al sofisma tan viejo como los cerros que usó como eje rector de su campaña para alentar la xenofobia y despertar el adormilado subconsciente fascista del electorado: el empleo es fijo y escaso, y se lo roban los inmigrantes.

Y me llama la atención no por el hecho de haberlo utilizado, al fin de cuentas es un argumento muy taquillero, sino porque nadie, ni el equipo de su adversaria Clinton ni algún economista de renombre, lo desenmascaró. No lo hicieron en su momento ni lo han hecho ahora, cuando es su arma favorita contra el TLCAN.

A diferencia de la energía, que puede ser transformada pero no creada ni destruida, el empleo dentro de una economía varía y se ajusta a su dinámica y cantidad de personas en ella. Cierto que los migrantes ocupan puestos laborales, principalmente los menospreciados por los estadunidenses, pero también generan demanda y empleos por sus compras de alimentos, electrónicos, vehículos, amén de muchos otros productos.

Las pruebas empíricas existen. Recordemos el “Éxodo de Mariel” en 1980. Derivado de las tensiones políticas del Gobierno cubano con la Embajada de Perú, Fidel Castro se vio forzado a permitir la salida de isleños hacia Miami. Cientos de barcos transportaron a 125 mil “marielitos”, quienes se instalaron en el sur de Florida.

Un profesor de la Universidad de Berkeley, David Card, demostró que esa migración masiva no ocasionó desempleo ni redujo los salarios en Miami. Una economía saludable, como lo es la norteamericana, tiene la capacidad de adaptarse y crear los empleos suficientes para mantener el equilibrio en el mercado.

La idea de la rigidez e insuficiencia laborales proviene de Thomas Malthus, quien a comienzos del siglo 19 pronosticó un desastre alimentario global en pocas décadas porque el incremento poblacional se daría de manera geométrica mientras la producción de alimentos lo haría aritméticamente.

Malthus no previó que al pasar los años el progreso tecnológico compensaría la escasez del factor tierra e incrementaría enormemente la productividad agropecuaria.

Una vieja ley económica, la Ley de Say, reza “toda oferta genera su propia demanda”, y también es cierto que toda demanda genera su propia oferta, sobre todo en el mercado laboral. Es momento de desenmascarar a Trump y exigirle argumentos racionales de debate.
06 Febrero 2018 04:09:00
Quimeras irresponsables
Es periodo de precampañas. Por disposición legal está prohibido dirigir mensajes fuera de la militancia y realizar propuestas, pero no todos cumplen. Por ejemplo, hay quien ya comprometió garantizar un precio de la tonelada de maíz al doble de lo que actualmente paga el mercado por ella. Veamos las consecuencias de esa medida en nuestra economía.

Primero, no olvidemos que el precio del maíz lo determina el mercado internacional. Si el Gobierno quiere obligar a un comprador local a pagar más por el grano, pues este mejor lo importa y listo. ¿Qué pasaría? Las bodegas de los productores estarían a reventar de maíz, y, eventualmente, tendrían que rematarlo.

Y si además se prohibiera su importación, el efecto sería más devastador ya que el maíz es indispensable en la dieta de las familias mexicanas y se emplea, también, para alimentar ganado vacuno y aves de corral. Pero al duplicar su costo, automáticamente la tortilla, la carne, el pollo y el huevo costarían el doble, generando una ola inflacionaria que golpearía brutalmente los bolsillos de los mexicanos.

Ahora bien, si ese eventual y ficticio gobierno decidiera subsidiar el diferencial prometido, las consecuencias serían igualmente desastrosas, pues habría que disponer de más que el presupuesto total de la Sagarpa. Es decir, ¡un solo año, un solo cultivo y una sola política absorberían todo el presupuesto para el campo!

Pero para no desatender de manera tan drástica al agro mexicano tendrían que pensar en otras alternativas. Y no son muchas: subir impuestos o endeudarnos más…

¡Y eso no es lo peor! Seducidos por los márgenes irreales de utilidad del maíz, ¿cuántos agricultores no dejarían de sembrar trigo, frijol o soya, incluso frutas y legumbres? Obvio que al escasear estos bienes aumentarían sus precios y los de sus productos derivados, afectando a la población en general.

El esquema propuesto, a todas luces inviable e insostenible, podrá generar taquilla electoral, pero no resiste el mínimo análisis económico. En algunos casos la reconversión de cultivos requiere inversiones muy fuertes en infraestructura, lo que acentuaría la tragedia de quienes se dejaran llevar por el canto de las sirenas.

El experimento ha probado ya su ineficacia en las épocas del populismo a ultranza. Cada vez que el Gobierno pretende intervenir controlando precios, acaba en desastre. La distorsión de mercados siempre nos aleja del óptimo.

Lo que realmente necesitan nuestros productores es crédito, agricultura por contrato, coberturas de precios, seguros, apoyos para la tecnificación e incremento a la productividad, no quimeras irresponsables que sólo nos conducirían al precipicio.
30 Enero 2018 04:09:00
El yo de mañana
Aunque en apariencia radicalmente disímbolas, la economía y la sicología son ciencias complementarias. La primera ayuda a generar estructuras mentales basadas en la razón, el sentido común y la lógica para decidir cómo maximizar la utilidad o reducir los costos; la segunda nos explica por qué frecuentemente no seguimos ese camino.

A veces, una corazonada nos lleva a comprar un boleto de lotería, aun a sabiendas, por el razonamiento económico, que las probabilidades de pegarle al “gordo” son escasas; en otras ocasiones lo complicado o inexperiencia personal en un asunto nos conduce a tomar decisiones ligeras, como cuando buscamos el régimen de aportación pensionario más rentable o el esquema hipotecario menos oneroso.

Pero, sin duda, uno de los motivos principales que aleja nuestras decisiones del óptimo en términos económicos es la procrastinación, es decir, el hecho de demorar o posponer actividades relevantes sustituyéndolas por otras menos importantes o complicadas. Esta actitud, tan arraigada en nuestra cultura, es una mezcla de falta de voluntad y exceso de hedonismo.

Tenemos muchas ganas de bajar de peso, de dejar de fumar o de ahorrar para nuestro retiro, pero las ganas de nuestro “yo de hoy” de comer, de fumar o de gastar son superiores a ese deseo. Luego, decidimos delegar la tarea a nuestro “yo de mañana”, que para entonces será de nuevo el “yo de hoy”. Y será este -¡ojo!- quien nos cobre la factura respectiva.

“El próximo lunes” siempre será el día prometido para iniciar la dieta, y “el próximo año” la fecha anunciada para materializar el anhelado proyecto. Pero… ¡no! Y así nos la llevamos lunes tras lunes y año tras año, postergando eternamente tareas incómodas para el “yo de hoy”, en una evidente y perjudicial decisión cortoplacista, que afecta además a la sociedad en general.

Si bien cada individuo es libre de elegir su destino, una actitud procrastinista nos afecta a todos y, por tanto, creo que la autoridad debe actuar. ¿Por qué no pensar en incentivos y castigos? Que el adolescente no quiere estudiar ni trabajar, lejos de becarlos, ¿por qué no otorgar incentivos fiscales a las empresas que los contraten. Que muchos mexicanos siguen bebiendo y fumando, pues aplíquense aún más impuestos a estos productos para eventualmente costear el tratamiento de quienes enferman por consumirlos.

Para tener una sociedad más sana y más próspera, el Gobierno debe de generar políticas públicas que internalicen las desviaciones en el comportamiento de las personas. Y nosotros, la sociedad, aceptar retos para no deber nada al “yo de mañana”.
23 Enero 2018 04:09:00
Generación de sobrevivientes
No cabe duda: quienes nacimos entre finales de la década de los 60 y principios de los 80 somos una generación de sobrevivientes. Algunos nos conocen como generación X. Somos hijos de los baby boomers y padres de los millennials. Nos tocó ser testigos de los avances tecnológicos que juegan a favor de nuestra seguridad, pero al mirar al pasado no podemos más que preguntarnos: ¿qué hicimos para sobrevivir?

En esa época los automóviles eran menos seguros que los actuales, sin bolsas de aire ni frenos de disco ni sistemas ABS; tampoco existían las hoy indispensables sillitas para transportar menores en los vehículos, y el cinturón de seguridad era un artículo decorativo, utilizado sólo cuando viajabas a Estados Unidos. Y, a pesar de eso… ¡sobrevivimos!

No se empleaba la palabra “orgánico” para justificar un precio superior en los productos alimenticios, pues la mayoría gozaba de esa condición; los geles antibacteriales y los aerosoles desinfectantes existían sólo en la ficción. Y, no obstante… ¡sobrevivimos!

Las puertas de la casa se aseguraban sólo de noche. Jugábamos futbol en campos agrestes. Pedaleábamos la bicicleta en cuanta oportunidad teníamos, con la condición de regresar a casa antes del anochecer. No usábamos casco ni rodilleras, ni llevábamos un celular que pudiera referenciar nuestra ubicación a nuestros padres. Y, aun así… ¡sobrevivimos!

El cinto y la chancla eran nuestros psicólogo y terapeuta en casa. La palabra “bullying” no existía y “la carrilla” era solamente eso, pues rara vez subía de tono. De lo contrario, unas trompadas a la salida de la escuela, y listo. Al siguiente día, tan amigos como siempre. Y, a pesar de esas salvajadas… ¡sobrevivimos!

Que los niños ayudáramos a nuestros padres en sus labores durante las tardes, los sábados o en periodos vacacionales, no era visto como explotación infantil sino como una extraordinaria oportunidad de fortalecer nuestros valores, aprender a ponderar mejor las cosas y a conocer de raíz el negocio familiar. Y, sin embargo… ¡sobrevivimos!

De pequeño me tocó todavía viajar en avión al lado de algún fumador compulsivo y respirar su humo durante horas. La imagen que recuerdo de algunos maestros de primaria es fumando cigarrillo tras cigarrillo, a tal grado que el aula permanecía llena de humo durante su clase. Y, con todo y eso… ¡sobrevivimos!

Y aquí seguimos, con cicatrices en las rodillas y en las cejas, mas no en el alma, tratando de inculcar a nuestros hijos los buenos valores familiares, y luchando contra la inercia hedonista y la tecnología aislante. Pero de algo estoy seguro:… ¡sobreviviremos!
16 Enero 2018 04:09:00
Tierra bendita
Coahuila, como su himno lo exalta, es una tierra bendita. Somos la tercera entidad federativa en extensión territorial, la segunda en el índice de desarrollo humano y la primera en producción automotriz. El desarrollo forjado por nuestra laboriosa gente en las últimas décadas nos coloca en una posición privilegiada en este México tan múltiple y contrastado.

A veces no valoramos lo que tenemos. La comparación constante con nuestro vecino del norte, obligada por la cercanía, y la contaminación permanente de notas negativas sobre nuestro entorno político, económico y social, abonan a ese demérito.

Siempre que alguien viene a nuestra tierra y emite algún juicio de valor, genera reacciones de algún tipo: el que critica y habla mal, nos enerva y pone a la defensiva; el que celebra y habla bien, invita a la reflexión. Si lo expresado es falso, se identifica inmediatamente un esfuerzo zalamero y adulador, que conduce a la decepción y al escepticismo; si el razonamiento es verdadero, nos congratula y crea un vínculo de afección y confianza.

Fue el caso de Pepe Meade en Saltillo. En su mensaje ante la clase empresarial de nuestro estado sorprendió a propios y extraños por su conocimiento de la economía coahuilense:

Con el acero producido en Monclova se fabrican las tuberías que llevan el agua hasta nuestras regaderas y nos surten de combustible para movilizar nuestros vehículos. Esa agua sale caliente en virtud de un bóiler probablemente hecho en Saltillo, que también fabrica mucho del peltre en el que cocinamos.

Además, 13 de cada 100 focos en México utilizan electricidad generada por nuestra producción de carbón. Al desayunar cereal y café lo más seguro es que estemos consumiendo leche de La Laguna. Cuando vamos a nuestro trabajo es muy posible que lo hagamos manejando un coche ensamblado en la Región Sureste, y al comprar artículos de joyería, bien puede tratarse de piezas elaboradas con plata refinada en Torreón.

Quien ingiere una cerveza estará degustando una bebida elaborada seguramente en el norte del estado, y si prefiere un vino tinto, no es remoto que escoja una etiqueta de vitivinicultores coahuilenses.

Hacemos muchas cosas bien, dijo. Hasta “los Santos siempre le ganan a los Pumas”, reconoció, a pesar de su sabida simpatía por estos últimos.

Realzar virtudes no es ocultar problemas, sino ánimo de generar y contagiar un anhelo, de ofrecer un punto de partida optimista, y de otorgar certeza en momentos de desconfianza y turbulencia. Las semillas de la esperanza fructifican en esta tierra bendita sólo si se siembran con pasión y se riegan con las aguas de la congruencia, la honestidad y el amor por México… Como lo hizo Pepe Meade en Coahuila.
09 Enero 2018 04:09:00
Moralidad equivocada
En economía no existen maniqueísmos. Las decisiones jamás son completamente buenas o completamente malas. Siempre habrá ganadores y perdedores, aunque pretende, generalmente, que sean más los primeros que los segundos. Sin embargo, el problema se agudiza cuando se atraviesan cuestiones subjetivas, como la percepción, la inercia y la moralidad equivocada.

Todos hemos escuchado hablar sobre la vaquita marina que habita las aguas del Mar de Cortés y está al borde de la extinción. Por increíble que parezca, este cetáceo no es el objeto principal de la pesca furtiva, sino el daño colateral de la extracción ilegal de la totoaba, pez que comparte hábitat con ella y cuya vejiga compran a precios estratosféricos los mercados asiáticos.

Supongamos que las autoridades detienen a un grupo de traficantes de vejiga de totoaba con varios kilos, valuado cada uno en decenas de miles de dólares. ¿Qué hacer con el producto? ¿Destruirlo o vendérselo a esos insaciables chinos que por darse un lujo frívolo no les importa extinguir nuestra fauna marina?

La mayoría preferiría la primera opción, la moralmente correcta, sin duda.

Pero la economía juega un rol que no debe menospreciarse. La venta de las vejigas generaría recursos importantes para financiar programas de conservación de la vaquita marina o extremar la vigilancia de la zona. Más importante aún: vender en un mercado específico un bien tan escaso hace caer su precio. Consecuentemente, los pescadores ilegales perderían interés en una empresa más arriesgada (por la mayor vigilancia) y menos rentable (por la disminución del precio).

El caso de la totoaba es exactamente similar al de muchos mercados, como el de los narcóticos. Cuando se incauta un cargamento de mariguana siempre es reducido a cenizas porque la moralidad impera. No se considera que así la droga se hace más escasa y, por tanto, más cara, generando un incentivo indeseado. ¿Por qué no sopesar, entonces, la posibilidad de exportarla a quienes la comercializan con fines medicinales en algunos de los estados que así lo permiten en la Unión Americana?

Sería una forma de generar importantes recursos fiscales dirigidos a programas de prevención a las adicciones o a mayor capacitación y equipamiento de las fuerzas del orden. Al bajar el precio del estupefaciente se desincentivaría su comercialización; por ende, bajaría la criminalidad.

Y si en vez de vejigas de totoaba se detiene a traficantes de órganos humanos que llevan un corazón para salvar una vida, ¿también habría que destruirlo por cuestiones morales?

Al final de cuentas, las decisiones económicamente morales son las que benefician a la mayoría.
02 Enero 2018 04:00:00
Top Ten 2017
Terminó el 2017. Como ya es costumbre, en este espacio y en esta fecha, presentaré la decena de textos que más me impactaron, influyeron o gustaron durante el año.

El cubano Leonardo Padura me hechizó con sus Herejes, historia que entremezcla el misterio de un cuadro de Rembrandt (uno de mis pintores favoritos), el Holocausto y la Revolución Cubana, y me cautivó con El Hombre que Amaba a los Perros, novela histórica sobre los protagonistas del asesinato de León Trotsky, desde Stalin hasta Siqueiros, Rivera y Kahlo.

El Laberinto delos Espíritus, cuarta y última entrega del Cementerio de los Libros Olvidados, de Carlos Ruiz Zafón, cumplió cabalmente con mis expectativas: una trama absorbente y obsesiva, una narrativa elocuente e impecable.
Stefan Zweig nospresenta su biografía de Fouché, ese genio francés de las relaciones públicas que supo hacerse indispensable, lo mismo para la monarquía que la República y el Imperio Napoleónico, en una historia apasionante y adictiva.

Laura Restrepo noscuenta con audacia una historia poco conocida: el sacrificio de un puñado de mexicanos para preservar la soberanía nacional en un atolón perdido en el Pacífico conocido como La Isla de la Pasión, mientras que Yuval Noah Harari nos narra la historia de la humanidad en Sapiens: De Animales a Dioses, desde una perspectiva diferente, atendiendo las causas que formaron las sociedades y sus culturas. Ambas lecturas son indispensables para comprendernos mejor como mexicanos y como seres humanos.

En recienteviajea Nicaragua, Humberto Ortega, hermano del Presidente de ese país y líder de los ejércitos revolucionarios, me obsequió La Epopeya de la Insurrección, texto de su autoría, que describe con lujo de detalles el triunfo de la Revolución Sandinista sobre la dictadura de Somoza. Su riqueza histórica es invaluable.

Delectura densa y complicada, que acentúa su misticismo, El Péndulo de Foucault, de Umberto Eco, es un extraordinario tratado sobre las religiones, el esoterismo y las sociedades ocultas aún vigentes en el mundo.

Robert Langdon, personajeinsignia de Dan Brown en sus novelas, nos ofrece una aventura más, rebosante de acción y salpicada de cultura a través del recorrido por los principales monumentos históricos de Bilbao y Barcelona. Además, nos invita a la reflexión sobre el origen y el destino de la humanidad.

En Una Columna de Fuego, saga tardía de Los Pilares de la Tierra y Un Mundo Sin Fin, Ken Follet nos vuelve a sorprender con una fascinante narrativa sobre las disputas por la corona inglesa en el siglo 16, y la influencia de católicos y protestantes en esa pugna, representados por María Estuardo e Isabel Tudor, respectivamente.

¡Feliz2018! ¡Quesea un año de éxitos, salud y mucha lectura!


.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo) @enriquemym
26 Diciembre 2017 04:09:00
La magia de la sonrisa
Llegó la Navidad, y con ella, el deseo genuino de dar y compartir. Y no hablo necesariamente de objetos materiales. Obsequiar tiempo a nuestra familia, es un presente que quedará para siempre en el recuerdo; otorgar el perdón a quien nos lastimó nos hace más grandes; hacer una llamada o redactar un mensaje al amigo, alimenta el espíritu; regalar una sonrisa, una simple pero sincera sonrisa, puede hacer la diferencia.

Se antoja fácil. Una sonrisa no cuesta nada, se podría pensar; sin embargo, a veces es el presente más difícil de conceder. El trajín nos quita frecuentemente el sueño y la calma. En ocasiones las cosas no salen como queremos. Sin ser invitadas llegan la tragedia, la amargura, la enfermedad, la muerte. Encima de todo, mañanas grises, tardes gélidas y un sol perezoso que se despierta tarde y se duerme muy temprano en la temporada invernal, se empeñan en activar nuestros genes depresivos.

Pero la vida sigue, y hay que darle buena cara.

Incluso ciertas profesiones regatean tiempo para la tristeza y el luto: la de los artistas, los comunicadores, los políticos. Un padre de familia, una madre soltera, un líder empresarial, también deben mostrar entereza, pues de lo contrario todo se derrumbará a su alrededor.

En su emotivo poema Reír Llorando, Juan de Dios Peza narra la historia de un hombre afligido que acude al médico en busca de cura para su profunda depresión. Después de una minuciosa revisión, este le receta lo que considera un remedio infalible: asistir a una función de Garrik, el cómico más gracioso de Inglaterra. Reirá tanto que dejará su aflicción.

“No me curo”, aclaró tajante el enfermo. “Yo soy Garrik, cambiadme la receta”.

Bella época del año lo es sin duda la de las fiestas decembrinas. La Navidad trae consigo un ambiente de fraternidad, despertando ilusiones de la niñez. El Año Nuevo, a su vez, ofrece un sentimiento esperanzador, un nuevo inicio, una nueva oportunidad.

La sonrisa es la expresión visible, el síntoma infalible de la felicidad. Muy pocos lo saben, pero también funciona al revés: una sonrisa genera felicidad tanto en quien la recibe como en quien la expresa. Aprovechemos la inercia navideña para regalar sonrisas, ser felices y hacer felices a otras personas.

¡Feliz Navidad! Y principalmente salud para el 2018, pues lo demás vendrá por añadidura.
19 Diciembre 2017 04:09:00
¿Y la ideología, apá?
1998. Mi padre, Enrique Martínez y Martínez, había logrado hacerse con la candidatura del Revolucionario Institucional para contender por la gubernatura de Coahuila después de un proceso interno sumamente competido, de consulta a la base.

De la contienda interna su candidatura salió muy fortalecida, pues a pesar de jugar en contra el sistema, triunfó con un margen muy amplio. Para tratar de frenarlo, toda la oposición se unió y firmó una alianza que se antojaba imposible por lo disímbolo de sus integrantes: PAN, PRD, PVEM y PT.

Sus números eran muy alegres: la resultante de sumar los votos de los cuatro partidos en la última elección superaba a la del PRI. Sin embargo, desdeñaron un factor muy importante, la ideología. El resultado para la alianza fue una estrepitosa derrota por más de dos a uno.

La mezcla de ideologías y principios con el fin único de alcanzar el poder por el poder jugó un rol determinante en esa aventura, pues sin sustento doctrinario ni programa de gobierno claramente definido sólo había confusión y desánimo entre los militantes de los partidos coaligados.

La ideología es el conjunto de ideas fundamentales que caracteriza la forma de pensar de una persona o de un grupo. Se forma en una persona, explica Giovanni Sartori, cuando existe una convicción arraigada y conocimiento de causa. Luego, los partidos políticos la plasman en sus documentos básicos, y así se convierte en su alma.

La absurda alianza entre Morena y el PES, organizaciones con ideologías radicalmente opuestas, provocó fuertes reacciones de personajes emblemáticos de la izquierda mexicana, desde connotados legisladores hasta figuras como Elena Poniatowska y Jesusa Rodríguez. De ganar, ¿cuál sería la postura del nuevo gobierno con respecto al derecho a la diversidad sexual? ¿Y las libertades individuales y de culto?

El Frente no se queda atrás, ¿cómo pedirles a genuinos creyentes de Dios y del mercado, apoyar una alianza con un partido que pretende abolir el capitalismo? ¿O cómo solicitarles el voto a las izquierdas progresistas de este país para un candidato que viste ropa de marca y tiene a su familia viviendo cómodamente en Estados Unidos?

El elector mexicano ha madurado y ya no se deja engañar tan fácilmente. Los gobiernos de coalición se forman después de las elecciones, sólo entonces y con números en la mano. Querer hacerlo antes es una aberración que conlleva a resultados nefastos. Y como los votos no son fichas ni canicas ni manzanas, es imposible querer sumarlos, así como así, olímpicamente.

Incluso, hay sumas que restan.
12 Diciembre 2017 04:09:00
La tercera vía política
El siglo 20 fue arena de conflicto entre dos filosofías económicas diametralmente opuestas: el socialismo y el capitalismo. El enfrentamiento fue de tal magnitud que nos colocó al borde de una tercera guerra mundial. Finalmente, triunfó el capitalismo con la caída del Muro de Berlín.

Sin embargo, voces prestigiadas propusieron entonces aprovechar lo mejor de cada sistema e integrar uno solo de economía mixta e ideología central, una tercera vía. Algunos de los ponentes llegaron incluso a gobernar sus países; es el caso de Tony Blair, en Reino Unido, y Bill Clinton, en Estados Unidos.

Actualmente, una solución como esa parece ser la más viable en la política mexicana. Me explico.

Por un lado, tenemos un sistema de partidos políticos desacreditado y en decadencia que debe prevalecer, pues no hay país sin gobierno ni democracia sin partidos. Su desaparición no es viable, mucho menos deseable, porque son los mecanismos más eficientes para acceder al poder de manera pacífica.

Estas organizaciones cargan con el costo por el desempeño y la probidad de los gobernantes emanados de sus filas, que se cuentan por miles y son mayoritariamente de nobles intenciones. Pero también menudean los casos sonados de pillos sin escrúpulos que salpican a todo el sistema mientras las redes sociales abonan al encono social. El resultado es obvio: un rechazo ciudadano generalizado hacia los partidos.

Por otra parte, hay ahora una ciudadanía cada vez más interesada en participar. Las puertas para que esto suceda ya están abiertas, si bien los mecanismos todavía dejan mucho que desear. Algunas candidaturas independientes (no necesariamente ciudadanas) comienzan a ganar espacios y elecciones, pero aún es muy complicado satisfacer los requisitos para conseguirlo.

Si estos se relajan, habrá legiones de contendientes, tantos que no cabrán en las boletas y su financiamiento tenderá a lo imposible. Se nos escapa considerar que las ineficacias son asociadas a la inexperiencia, y la corrupción a la cultura y a la debilidad en nuestro andamiaje institucional. Así que, ante la percepción comunitaria, la marca “independiente” pronto será relacionada con otro partido político.

La solución permanente es una “tercera vía”: candidaturas ciudadanas dentro de los partidos políticos. Justo lo que hizo el PRI al modificar sus estatutos para elegir sus contendientes a la Presidencia del República y al Gobierno de la CDMX.

De esta forma, perfiles íntegros y no maleados se someten a los criterios de selección, vigilancia y rendición de cuentas de los partidos políticos, amalgamando, lo mejor de los dos sistemas. La propia ciudadanía así lo comienza a percibir. Por eso el miedo de los adversarios.
05 Diciembre 2017 04:09:00
Meade, arquitecto de instituciones
Conocí a Pepe Meade en 2003. Él, director general del agonizante Banrural; yo, asesor de la Subsecretaría de Hacienda y Crédito Público, instancia coordinadora sectorial de la banca de desarrollo a la que estaba adscrita dicha institución de crédito. Esa afortunada circunstancia me permitió tratar a José Antonio Meade Kuribreña: siempre responsable y afable, tenaz y eficaz, trabajador y emprendedor.

Cuando recibió el mando, Banrural era un barril sin fondo. Un monstruo con más de ¡30 mil empleados! Un aparato burocrático sobradamente obeso, que sangraba al erario con miles de millones de pesos al año. Por mucho, Banrural había dejado de cumplir su cometido; los excesos y las prácticas paternalistas lo llevaron a la quiebra técnica.

Después de un trabajo de meses, Meade liquidó al banco. En su lugar, fundó la Financiera Rural, con un rostro y un esquema completamente novedosos. Ahora que formo parte de esta institución puedo valorar, con más claridad, lo que su genio creador le aportó al bienestar y desarrollo del campo y las comunidades rurales.

La Financiera, orgullo de México, es un caso de éxito mundial. Con apenas 2 mil empleados coloca actualmente créditos por más de 70 mil millones de pesos anuales, sin recurrir, como hace años, a subsidios gubernamentales, salvo algunas excepciones: los destinados a fondos de garantías y apoyo en tasa a pequeños productores.

El destino nos enlazó de nueva cuenta cuando Meade, ya como secretario de Desarrollo Social del actual sexenio, me invitó a ser su delegado en Nuevo León. Sin recursos adicionales, realizamos un trabajo intenso para combatir la pobreza, basado en una Estrategia Nacional de Inclusión por él diseñada.

Los resultados de su gestión los publicó recientemente el Coneval. Son cifras muy destacables y esperanzadoras: en apenas dos años, de 2014 a 2016, México redujo 20% la pobreza extrema. Una hazaña histórica y de un alcance y magnitud que aún no han sido ponderados en su justa dimensión. De seguir por esa misma ruta, en 10 años habremos erradicado la pobreza más lacerante, que nos agobia desde las épocas coloniales.

Por otra parte, Meade, el canciller, recompuso la imagen y las relaciones internacionales de nuestro país en el exterior. México volvió a ser ese “Big Brother”, querido, admirado y respetado por los países de América Latina y el Caribe.

También demostró ser un conciliador nato. En su doble paso por la Secretaría de Hacienda supo negociar, sin sobresaltos, los presupuestos de egresos con las distintas fuerzas políticas de la Cámara de Diputados. Jornadas largas e intensas, sí, pero sin los agobiantes momentos de incertidumbre que tan nocivos resultan para nuestro país. El orden financiero, la honestidad a toda prueba y la transparencia en el ejercicio de los recursos marcaron su paso por esa dependencia.

Por su desempeño en el servicio público, Pepe ha recibido cualquier cantidad de reconocimientos. El de “Señor Internacional” reviste una importancia especial, pues le fue otorgado por un organismo norteamericano, con el aval de las autoridades estadunidenses, en un contexto de desacreditación que prevalece de algunos políticos mexicanos en el extranjero. Vivir con él y con su esposa Juana ese fin de semana de emociones y sorpresas en Laredo, hace un par de años, fue una de las experiencias más gratas que he experimentado.

Ahora, a casi 15 años de merecer su amistad, me toca vivir una nueva faceta de él. Dicen que en política el mensajero es el mensaje. ¡Qué gran verdad!: el solo pronunciamiento de su intención de participar en la contienda presidencial de 2018 causó reacciones muy favorables en los mercados. El peso, por ejemplo, vivió su mejor jornada en meses. ¿Cuántas personas pueden generar esa confianza y esa esperanza en el sector financiero y empresarial? Muy pocas, quizá tantas como los dedos de una mano.

Pepe es un arquitecto de instituciones y de programas exitosos. Es un servidor público que siempre que empeña su palabra, cumple. Es un político sensible, talentoso, sensato, con auténtica vocación de servicio y un gran sentido común que deja profunda huella por donde camina; es un enamorado de su familia y de su país, a quienes ama por sobre todas las cosas; es un funcionario cuya honestidad y calidad moral permanecen sin mácula… Es, sin ninguna duda, lo mejor que le puede pasar a México en su futuro inmediato.
28 Noviembre 2017 04:09:00
¿Unas chelas? ¡Y por qué no!
La cerveza es uno de esos productos que dividen diametralmente las opiniones: unos la satanizan por considerarla dañina para la salud, mientras otros la ponderan enormemente por sus múltiples beneficios. ¿Quién tiene la razón?

Estudios científicos serios demuestran que beberla moderadamente reduce los riesgos de accidentes cardiovasculares, fortalece los sistemas óseo y renal, mejora la memoria, pospone el envejecimiento, combate la caspa y hasta, aunque parezca inverosímil, previene la diabetes.

Tomarla con responsabilidad también reduce el estrés y la ansiedad, fomenta la camaradería y propicia sanas relaciones sociales. Por si fuera poco, derrumba fácilmente las barreras protocolarias y genera un ambiente de confianza entre comensales cuando sustituye al amargo café en los restaurantes.

Para los mexicanos la cerveza es motivo de orgullo nacional. En todo el mundo reconocen nuestras marcas más importantes. Es tal su calidad e influencia que el envase de 70% de las consumidas por los norteamericanos lleva impresa la frase “Hecho en México”.

¡Y ni qué decir de la cerveza artesanal! Se ha convertido en una industria pujante que genera miles de empleos, enriquece el turismo gastronómico y abona a nuestra cultura e identidad social. Cientos de marcas regionales mexicanas han logrado superar las adversidades, y crecen a tasas de alrededor de 50% anual desde 2011, cuando empezaron a popularizarse.

La cerveza, como el resto de las bebidas alcohólicas, el tabaco, la gasolina y la comida chatarra, fortalecen en buena medida al erario. El IEPS, una contribución asignada para reducir el consumo de productos dañinos para la salud y el medio ambiente, recaudará este año alrededor de 90 mil millones de pesos, cifra récord en este concepto, equivalente al doble del presupuesto de estados como Coahuila y Sinaloa.

Claro, los beneficios citados se desvanecen al cruzar la línea de la mesura y la prudencia. Pasar de un estado alegre y sobrio al embrutecimiento y al ridículo, sustituye las fortalezas por amenazas, pues genera riesgos graves para la salud y potencia las probabilidades de accidentes.

Cualquier exceso es malo. Disfrutemos entonces con gusto y moderación esta bebida en familia, con los amigos, al ver el futbol, al preparar una carne asada, o simplemente durante una reunión social. Beber cerveza así es benéfico no nada más para nuestro cuerpo, sino también para con la economía nacional.
21 Noviembre 2017 04:09:00
¿La debacle del dólar?
En días pasados circuló en redes sociales el video de un individuo de acento sudamericano pronosticando una crisis económica mundial de proporciones apocalípticas como consecuencia de un desplome inminente del dólar estadunidense. Quizá sobredimensionando la capacidad predictiva del autor, algunos amigos me pidieron opinar al respecto. Va.

El personaje inicia su monólogo recordando cuando al papel moneda lo respaldaba el patrón oro, sistema en desuso desde hace casi medio siglo. Afirma que el entonces presidente Nixon visitó al rey de Arabia Saudita para exigirle que todos los miembros de la OPEP vendieran su petróleo en dólares. A cambio, gozarían de protección militar norteamericana; de no aceptar, deberían atenerse a las consecuencias.

Así, ante la ausencia del soporte en oro, el dólar mantendría su valor con el respaldo del combustible. Y los que desafiaron el chantaje, como Libia e Irak, pagarían con sangre su “insolencia”.

Sin embargo, ahora China es quien lo hace. Compra el petróleo a Rusia y a otros países en yuanes convertibles a oro. Pero China es un gigante al que no espantan esas tácticas intimidatorias. Por lo tanto, infiere el individuo del video, pronto el dólar dejará de estar respaldado por el petróleo y valdrá menos que el papel en el que está impreso.

El dinero no es un fin en sí. No me lo puedo comer, no me puede transportar, no me puede curar. Pero sí me sirve para comprar unos tacos, un automóvil, una medicina. Es un medio de intercambio. Lo que sostiene su valor no es ni el oro ni el petróleo, es la confianza. ¿La confianza? Sí, confianza en las instituciones, en el sistema económico, pero sobre todo en que el taquero, el dueño del lote de autos y el boticario lo aceptarán como medio de pago.

Los bancos centrales, sobre todo la Fed, son autónomos y no imprimen dinero a capricho del gobernante en turno, como erróneamente afirma el catastrófico narrador. Su oferta monetaria se apega estrictamente a los criterios de su mandato: controlar la inflación.

Las divisas también hacen mercado y obedecen sus leyes. Por tanto, mientras los países sigan demandando dólares como reservas y para comerciar bienes, y mientras Estados Unidos se mantenga como potencia económica mundial por excelencia (aunque Trump se afane en lo contrario), el dólar seguirá rigiendo las divisas del mundo durante muchos años.

Conclusión sobre dicho video: fake news, patraña o fábula. Usted elija. Cualquier respuesta es la correcta.
14 Noviembre 2017 04:09:00
Nunca comas solo
Hace unos 12 años me topé casualmente con el libro Never Eat Alone, de Keith Ferrazzi. Varado por una tormenta en el aeropuerto de Dallas y sin material de lectura, fui en pos de un texto para hacer más llevadera la espera. Tan sólo al leer el título del texto a lo lejos, recién puesto a la venta, supe cuál compraría.

No equivoqué la elección. El libro, un extraordinario tratado sobre la importancia y las estrategias para generar y mantener redes profesionales útiles, pronto se convertiría en un best seller, y su autor, nieto de inmigrantes e hijo de un obrero iletrado, en gurú de las relaciones personales.

Responsable y tenaz, Ferrazzi se agenció desde muy joven un ingreso modesto desempeñándose como “caddie” en un exclusivo club de golf, y gracias a la persistencia de su padre pudo estudiar en las mejores escuelas, hasta graduarse en la prestigiada Universidad de Harvard. De ambas circunstancias capitalizó una red de contactos que lo catapultarían para alcanzar sus sueños y metas.

Su texto, actualizado y corregido a raíz del “boom” de las redes sociales, es un compendio de consejos basados en su experiencia y en la de importantes figuras sobre cómo agenciarse y administrar contactos para ayudarse mutuamente. Uno de los tips más notables es, precisamente, nunca comer solo.

Sin duda, el consejo va dirigido más a la cultura anglosajona del “fast food”, donde es común que los empleados ingieran su lonche dentro de su cubículo aprovechando la media hora asignada para ello, para inmediatamente seguir con sus labores.

En nuestro país es raro que alguien coma solo. La mayoría trata de hacerlo en familia. A quienes por cuestiones laborales no les es posible, se reúnen en el comedor, en la sala de juntas o alrededor del anafre, para convivir y compartir los alimentos.

Las comidas de negocios o sociales son sumamente efectivas. Sin escritorio de por medio se derriba una enorme barrera, generándose un ambiente de camaradería y confianza improbable en la formalidad de las frías oficinas.

Ya no existen estrellas solitarias ni héroes individuales. Si queremos triunfar en la vida necesitamos un equipo de aliados con quienes compartamos ideales. Y con ellos, hay que comer seguido.
07 Noviembre 2017 04:09:00
El misterio de Stradivarius
No ha construido la mano del hombre un instrumento musical más perfecto que un violín Stradivarius. Es inevitable que quienes escuchen sus melodiosas notas caigan en un trance de embelesamiento y éxtasis, una experiencia única de encanto y fascinación.

El talento artesanal de Antonio Stradivari, lombardo de nacimiento, obsequió al mundo alrededor de mil 200 instrumentos de cuerdas, de los cuales sobreviven alrededor de la mitad. A pesar de llevar a cuestas más de tres siglos, continúan emitiendo su música angelical. Son muy apreciados, llegando a valorarse cada pieza en decenas de millones de dólares.

Durante décadas, científicos han dedicado tiempo y recursos para desentrañar el misterio de Stradivari: encontrar el secreto de su perfección. Las teorías propuestas son innumerables, desde el uso de un componente químico singular para tratar la madera, hasta la utilización de un material especial, único y de mayor calidad sonora, producto de un ciclo invernal atípico que habría generado árboles con una fibra más compacta y densa.

De todas, dos teorías llaman la atención por inverosímiles y fantasiosas. La primera afirma que Stradivari encontró una especie de árbol mágico en un río, del cual obtuvo la mayor parte de sus piezas. La vibración del agua en movimiento habría sido internalizada por la madera, y de ahí la originalidad del sonido que produce.

La segunda sostiene que la madera de sus instrumentos provenía de galeones hundidos y habría sido energizada por los largos periplos oceánicos. La salinidad y el reposo marino, aunado a las historias de piratas y batallas navales, le habrían concedido su magnificencia acústica.

La explicación más racional parece ser la ofrecida por un profesor de Química de la Universidad de Texas A&M. Identificó como supuestas responsables del peculiar sonido de esos violines a partículas metálicas en la madera empleada, residuos de un insecticida utilizado en la época para combatir cierta plaga.

Trescientos o más años después permanece en el misterio la causa verdadera. Sólo especulaciones. Pero hay un hecho irrefutable: pese a los avances de la ciencia y la tecnología, nadie ha logrado reproducir fielmente el sonido de un Stradivarius.

Y no lo han conseguido porque no han considerado un factor único e irrepetible: la pasión que Stradivari le ponía a su trabajo. Esa pasión de alguien que ama lo que hace y deja huella por siglos.

Construyamos todos nuestro Stradivarius, México nos lo agradecerá.
31 Octubre 2017 04:09:00
La Catrina
Tres eventos paralizaron la Ciudad de México el sábado por la tarde: las peregrinaciones de los fieles devotos de San Judas Tadeo, los fanáticos de la F-1 del Gran Premio de México y el tradicional desfile del Día de Muertos.

Cientos de miles de mexicanos se volcaron a este último evento y abarrotaron las calles aledañas al Paseo de la Reforma, Bellas Artes y el Zócalo; familias completas en busca de un espacio para ver pasar los carros alegóricos, tripulados no por brujas, calabazas o vampiros, sino por calaveras y catrinas.

Fusión perfecta entre la diosa precolombina de la muerte Mictecacíhuatl, la picardía mexicana y la inventiva creativa de José Guadalupe Posadas, la catrina se ha convertido en un ícono de identidad y unidad nacionales que traspasa fronteras.

Lejos de ser una fecha de duelo y de guardar, esta efeméride es motivo de fiesta y de júbilo para los mexicanos. Cierto, a lo largo y ancho del país las celebraciones varían ampliamente en formas y estilos, pero no en pasión e intensidad. Los altares de difuntos, las calaveras de azúcar y el pan de muerto son símbolos mexicanos, no exclusividad regional.

En pleno siglo 21 la ciencia reporta avances impresionantes y ha respondido preguntas imposibles de contestar antaño. Pero una sigue sin resolver: ¿qué hay más allá de la muerte? Las religiones, instituciones milenarias que reclaman para sí el monopolio de la verdad, ofrecen una amplia gama de respuestas basadas en la fe, sin otro sustento.

La incertidumbre es la madre del miedo, sentimiento que el mexicano no puede darse el lujo de aceptar. Todo lo contrario: los descendientes de Cuauhtémoc, Hidalgo, Juárez y Villa, herederos de una estirpe de valientes, no le tememos a la muerte. La hemos internalizado en nuestra cultura, transformándola en motivo de alegría y hasta de mofa.

Junto con las fiestas patrias y las de-cembrinas, debemos celebrar con igual ímpetu la del 2 de noviembre, no solamente para honrar a nuestros seres queridos que ya se fueron sino también para afianzar y fortalecer nuestros valores, nuestra cultura y, sobre todo, nuestra identidad.

Nada tengo en contra del Halloween, Santa Claus ni las costumbres anglosajonas, consecuencias de una inevitable integración cultural, aparejada de la comercial con nuestro vecino del norte. Esas prácticas podemos sobrellevarlas, siempre y cuando no olvidemos nuestros orígenes, tengamos muy claras nuestras prioridades, y cultivemos en nuestros hijos el amor a México y a sus tradiciones.
24 Octubre 2017 04:09:00
El camino de la paz
Todos aspiramos a alcanzar la felicidad, escurridiza quimera que parece nunca terminar de instalarse en nuestras vidas. De hecho, para muchos es su objetivo de vida. Y a pesar de ser un tema tan importante, son pocos los estudios comparativos al respecto. La ausencia de datos radica, principalmente, en la dificultad para medirla.

Un estudioso de la materia y Premio Nobel de Economía, Daniel Kahneman, encontró (coincidiendo plenamente con lo planteado por Nietzsche siglo y medio antes) que darle sentido a la vida es la mejor forma de alcanzar la felicidad.

Los niveles de felicidad se miden en las sociedades a través de encuestas, que no dejan de ser instrumentos falibles y subjetivos. Para la RAE, es un “estado de grata satisfacción espiritual y física”. Se suele afirmar que la felicidad viene de adentro de uno mismo, y aunque parezca cliché trillado, es muy acertado: el estado de satisfacción en cada individuo es generado por procesos bioquímicos en su cerebro.

Estas reacciones son temporales. La Naturaleza y la evolución así lo dispusieron por razones de conservación de la especie, ya que los lapsos prolongados de satisfacción nos sitúan en una peligrosa zona de confort, incluido lo relacionado con la reproducción.

Los tipos de gobierno, los sistemas económicos y las religiones influyen de manera decisiva en los niveles de felicidad de sus ciudadanos. Regularmente, una competencia económica encarnizada supone un mayor estrés social que se refleja, incluso, en las tasas de suicidio, mayores en países desarrollados.

Si hay una sociedad feliz, es la cubana. Aunque se tiene una imagen distinta, basta recorrer sus calles para comprobar que la gente vive contenta. De todo hacen una fiesta, y cantan y bailan sin parar. Viven sin muchos lujos y comodidades, innegable, pero no por ello son infelices.

Las religiones, aun sin quererlo, históricamente han demostrado ser causa de angustia y sufrimiento. Quizá la única que privilegia la felicidad sobre el sacrificio, la adoración y la redención, sea el budismo. Su meta es lograr un estado subliminal de felicidad llamado Nirvana, mediante un proceso de meditación que influye, precisamente, en las reacciones bioquímicas cerebrales.

La felicidad está en nuestra cabeza. Por lo tanto, no es necesario cambiar de país ni de régimen ni de religión para conseguirla. Sólo démosle sentido a nuestra vida, dejemos de lado las enfermizas envidias y meditemos un poco. Así estaremos más cerca de encontrar no sólo la felicidad, sino la paz interior.

Y si tienes paz, lo tienes todo.
17 Octubre 2017 04:09:00
Arquitectura de elecciones
Salió humo blanco en la Real Academia de las Ciencias de Suecia. El Premio Nobel de Economía fue para Richard Thaler, profesor de la Universidad de Chicago, cuyos estudios no implican teorías complejas ni fórmulas complicadas entendibles únicamente para avezados en la materia.

Todo lo contrario. Sus aportaciones explican comportamientos humanos aparentemente ilógicos, esos que vuelven locos a los economistas, pues uno de los supuestos básicos de la ciencia económica es que los individuos, los ‘homo economices’, toman decisiones racionalmente.

Su libro más famoso titulado Nudge, traducido al castellano como Un Pequeño Empujón, demuestra que mediante acciones aparentemente intrascendentes se pueden conseguir resultados asombrosos en el comportamiento humano. ‘Arquitectura de la elección’, en términos de Thaler.

En un buffet, por ejemplo, la selección que el individuo haga influye hasta en 25% en el orden y la distribución de los alimentos, mientras un bicho impreso en el centro de los mingitorios incrementa 80% la puntería para evitar posibles derrames indeseables.

‘To nudge’ (o ‘dar un pequeño empujón’) consiste en influenciar de manera muy sutil, prácticamente imperceptible. Lo más sencillo sería prohibir la venta de cigarros, pero eso atentaría contra las libertades individuales y la esencia misma del capitalismo. Si queremos una sociedad más saludable, mejor empleemos las herramientas psicológicas propuestas por Thaler.

Otras fuerzas, como la ‘inercia’ y el ‘sesgo del statu quo’, juegan un rol importante. Muchas suscripciones son gratuitas los primeros meses, y después de ese plazo comienzan a causar un costo, salvo cancelación del suscriptor, lo cual rara vez sucede. Una vez entendido esto, los gobiernos tienen una gran área de oportunidad para mejorar los planes de retiro y de seguridad social de la población, entre otros.

El ‘sesgo por disponibilidad’ puede ser también moldeado. La probabilidad de otro temblor en la Ciudad de México es la misma de hace dos meses, pero ahora los seguros son más demandados, y por tanto más caros. La psicología humana juega en contra de las probabilidades reales. Esos desajustes pueden ser corregidos con las teorías de Thaler.

Aunque no guste a los economistas, los seres humanos no somos homo economicus, sino homo sapiens, y nuestras decisiones no siempre van ligadas a la cabeza, sino también al hígado, las tripas y el corazón.
10 Octubre 2017 04:09:00
Hotel Moscú
Igualdad y libertad fueron, básicamente, los postulados que incendiaron el ánimo de los franceses a finales del siglo 18, dando paso a una revolución, origen del principio del régimen democrático que hoy los gobierna. Esos mismos ideales fueron la causa de guerras independentistas y liberadoras en otras partes del mundo, como sucedería en México un par de décadas después.

Robespierre y sus idealistas seguidores nunca ponderaron la posibilidad de coexistencia entre ambos objetivos. La teoría y la historia coinciden en que el binomio igualdad-libertad es de difícil realización, son metas excluyentes y contradictorias entre sí. Los norteamericanos fueron más realistas: la ideología de sus dos principales partidos políticos plasma claramente la diferencia para dar al electorado la oportunidad de elegir entre ambos valores.

Por ejemplo, los demócratas demandan una sociedad más equitativa; por lo tanto, proponen incrementos impositivos para sufragar programas sociales y asistencialistas, como lo hizo la administración de Obama; pero más impuestos significan menor libertad para que el contribuyente gaste su dinero como le plazca. Por el contrario, los republicanos prefieren mayor libertad económica para los individuos, aunque esto amplíe la brecha entre ricos y pobres.

Todavía se encuentra de pie, a 100 metros del Kremlin, el Hotel Moscú, construido durante los años más álgidos de la Dictadura del Proletariado. La obra pretendía ensalzar la supremacía socialista y ser un derroche de belleza arquitectónica. Terminó convertida en un adefesio por sus diseños completamente diferentes en ambas mitades de la fachada principal.

¿La razón? A Stalin le presentaron dos proyectos arquitectónicos y por alguna circunstancia desconocida (un descuido quizá) plasmó su firma de autorización en ambos. Como nadie se atrevía a cuestionarlo o contradecirlo, so pena de terminar en un campo de concentración siberiano, entonces construyeron el hotel mitad con base en un proyecto y mitad en el otro. De ese tamaño era el miedo al caudillo y, por lo tanto, la opresión de una sociedad, eso sí, muy igualitaria.

En contraste, en los países muy liberales, con grandes diferencias sociales, es común el ataque y la falta de respeto a los gobernantes.

En México se aproximan épocas electorales. Permanezcamos muy atentos. Desconfiemos de quienes nos ofrezcan alcanzar a plenitud ambos ideales. Lo correcto es hablar con la verdad y proponer puntos medios realizables. No binomios utópicos.
03 Octubre 2017 04:09:00
Reforma trepidatoria
Además de terror y tristeza, el sismo originó una serie de reacciones complejas y de alcances aún insospechados. Desde el despertar de la conciencia colectiva solidaria y filantrópica, hasta la exigencia social de redirigir los recursos públicos para financiar la reconstrucción.

El reclamo principal se centró en las prerrogativas que perciben, por mandato constitucional, los partidos políticos. Algunos, como el PRI, escucharon el clamor ciudadano y sin tapujos solicitaron formalmente a la SHCP la retención de sus recursos para ser aportados a las zonas afectadas. La iniciativa, incluso, propuso eliminar a los legisladores de representación proporcional.

En su conjunto, la propuesta se traduce en una reforma política de gran calado. Por lo tanto, requiere de un análisis, estudio y debate serio y responsable.

No hay mucho margen de discrepancia en cuanto a abolir el financiamiento público de los partidos políticos. Su origen era evitar la intromisión de intereses malsanos en la política. Sin embargo, con el tiempo, los montos relativos crecieron a niveles grotescos. Será indispensable debatir el qué y el cómo avituallar ahora a las organizaciones políticas.

En cuanto a la eliminación total de los plurinominales, el espíritu del Senado de la República es que fuese una representación igualitaria entre las entidades federativas. Al incluir senadores de lista, sin restricción de procedencia, se rompió el equilibrio general. En tal virtud, su eliminación no sólo es conveniente, sino necesaria.

En cuanto a la Cámara de Diputados, cuyos miembros son representantes de la población, han cambiado mucho las circunstancias políticas que motivaron la inclusión de plurinominales en la reforma política de 1977. Ahora las elecciones son más competidas y los resultados impredecibles, organizadas por un árbitro imparcial.

Sin embargo, existen dos razones importantes para justificar su permanencia parcial. La primera es garantizar foros de expresión institucional a las minorías que no ganen una elección distrital, pero representan corrientes de opinión relevantes. Así se evitaría que tomen las calles.

La otra está relacionada con la profesionalización: a muchos políticos les queda poco margen para prepararse parlamentariamente por andar en las calles conquistando simpatías. Entonces, en aras de enriquecer el debate, sería deseable incluir perfiles experimentados y preparados en las listas de representación proporcional. Pero 200 son muchos, 100 serían más que suficientes.

Una reforma de tipo trepidatorio para poder estremecer los cimientos de nuestro sistema político. Una fuerte sacudida que México sin duda aplaudirá.
26 Septiembre 2017 04:09:00
Después del temblor
A lo largo de su vida, el autor de estas líneas ha pasado por varias situaciones de temor y riesgo, pero jamás de la intensidad como la experimentada el pasado 19 de septiembre. Ser sorprendido por un fortísimo terremoto en un séptimo piso, escuchar el crujir de las paredes, sentir el trepidar del suelo y ver cómo se desmoronaba del techo, es un episodio que seguramente cambia la vida a cualquiera.

En los primeros de los 80 segundos que dura el sismo, el instinto de supervivencia se impone y todo el personal en la oficina corre espantado. Casi enseguida, Protección Civil da indicaciones precisas para reunirse en el punto indicado y posteriormente salir en forma ordenada. Muy asustadas, pero prácticamente ilesas, todas las personas evacuan el impávido edificio.

En la calle reina el caos. Nubes de humo, fumarolas de polvo y un helicóptero que surca el cielo presagian lo peor. El estridente e incesante aullar de las sirenas y la imposibilidad de comunicación con familiares multiplican la desesperación, la impotencia, la angustia. Los momentos de terror comienzan a ser paliados por espontáneos y solidarios abrazos entre todos, actitud que se replicaría y multiplicaría en toda la ciudad a partir de ese momento.

Justo hacía 32 años, un terremoto mató a miles de mexicanos. La parálisis oficial obligó entonces a la sociedad civil a organizarse. Prestó invaluable auxilio a las víctimas sin el Gobierno, achicado ante la magnitud de la tragedia. Esta siguió consolidándose al paso de tiempo. Divorciada de la esfera oficial, prosiguió su camino, que traería trascendentes aportaciones como la democratización del país.

Hoy ha sido diferente. La sociedad volvió a volcarse a las calles como en 1985, pero esta vez en sincronía con el esfuerzo gubernamental: lo mismo vemos a los “topos” trabajar junto a los marinos, que a la Cruz Roja con los federales; a los centros de acopio públicos abarrotados, alejados de toda suspicacia y duda, y a un incansable Presidente de la República que arenga sobre los escombros, pone el ejemplo, inspira a los rescatistas y fortalece las esperanzas de la sociedad.

La tragedia nos ha unido y pone a flote lo mejor de nosotros. Demuestra que es posible el entendimiento entre órdenes de gobierno sin distingo de colores, que sociedad y gobierno pueden trabajar tomados de la mano, y que si bien persisten intereses y expresiones oscuras y mezquinas apostándole a la división y al encono, son cada vez menos.

No paremos este impulso que nos puede llevar al lugar que merecemos.
20 Septiembre 2017 04:09:00
Simbiosis
El planeta está enojado. Cual feroz bestia cabreada, gira y se sacude tratando de derribar a su inconsciente jinete, que cada vez la castiga más fuerte con la espuela y el fuete. Pero la Madre Tierra ya no tolera más el cruel castigo. Hoy se rebela, con justificada inquina, contra sus nocivos habitantes. Se sirve de sus poderosos huracanes y temblores para protestar.

Creámoslo o no, el problema del cambio climático es real y muy grave. La contaminación desmedida e indiscriminada generada por el hombre desde la Revolución Industrial, ha incrementado 40% la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. Cada año aniquilamos más de 13 millones de hectáreas de bosque, y día con día contribuimos a exterminar 150 especies animales.

Aquí los temas de la soberanía de las naciones y el derecho de la autodeterminación de los pueblos juegan en contra. La contaminación ambiental no respeta fronteras; por lo tanto, las acciones de cada país debieran ser de interés y preocupación general. Lo que hagan los chinos o los pakistaníes con su entorno, tarde o temprano repercutirá en nuestro continente.

Para dejar este punto en claro, recordemos el reciente ciclón “Irma”: después de arrasar con algunas islas de Las Antillas, su devastadora trayectoria viró hacia el Norte, inundando ciudades importantes de Florida. Catastrófico reclamo de la Naturaleza para Donald Trump, quien justo hace unos meses decidió, de manera unilateral, levantarse de la mesa de los Acuerdos de París.

En México, aunque nos salvamos milagrosamente de la indeseable visita de “Irma”, otros fenómenos sí nos trastocaron. Aunque de menor magnitud, un par de meteoros impactaron nuestras costas del Golfo y del Pacífico, y un terrible terremoto devastó la zona del Istmo de Tehuantepec.

La venenosa anémona protege con sus tentáculos al cangrejo ermitaño porque este le procura alimento, de la misma forma que el temible búfalo africano tolera que algunas aves encuentren refugio en su lomo porque lo acicalan y se comen las molestas garrapatas. A eso se le llama simbiosis.

En tales casos, ambas partes se benefician de la coexistencia y la cohabitación. Pero cuando una de ellas comienza a abusar de la otra, a tratarla sin respeto y a no escucharla, se rompen los equilibrios.

Los estudiosos del tema nos alertan desde hace tiempo: Un negro futuro depara a nuestra descendencia si seguimos maltratando a la Tierra. Y ese futuro, por lo visto, ya nos está tocando las puertas.
12 Septiembre 2017 04:09:00
¡Bienvenidos a casa!
En un verdadero dolor de cabeza se convirtió para la sociedad estadunidense la decisión de Trump de eliminar de un plumazo el programa denominado DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia), implementado por Obama. Y es que hasta los nacionalistas más enconados y los fundamentalistas más obcecados saben que en la política hay principios inalienables.

Uno de ellos, válido también para el arte venatorio, es no disparar a las hembras ni a las crías. Con esta irracional acción, Trump deja en posición vulnerable y desamparada a cerca de 800 mil “dreamers” que llegaron en su infancia a suelo norteamericano de la mano de sus padres, no como soñadores, sino víctimas de las circunstancias.

Pero además del aspecto humanitario, el económico también ha despertado el interés público de los estadunidenses. Según un análisis de New American Economy, esos jóvenes perciben ingresos superiores a los 20 mil millones de dólares al año y pagan más de 5 mil millones en impuestos y seguridad social.

Su aportación a la economía se estima en ¡300 mil millones de dólares! en las próximas décadas.

El 40% de las empresas de Fortune 500 son creación de inmigrantes o de sus descendientes, y centros importantes de innovación y tecnología, como Silicon Valley, no se podrían entender ni describir sin la participación y el talento foráneos. Expulsar a los “dreamers” equivaldría a realizar una purga de talento y contracción relevante en la oferta laboral de magnitudes insospechadas.

Por ello, empresarios de la talla de Michael Bloomberg han alzado la voz y advertido sobre los riesgos para la economía del Tío Sam si esto llega a materializarse. Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, fue más allá: invitó a tres “dreamers” a conversar a su casa, tras haber expresado su categórico rechazo a la medida del Presidente republicano. Actualmente el seguimiento del caso está en el Congreso, a donde Trump aventó la “papa caliente”.

Por lo pronto, nosotros en México ya los estamos esperando con los brazos abiertos. Las dependencias federales trabajan en la logística de reinserción y la banca de desarrollo en el diseño de productos crediticios para ellos. Acá sí valoramos su talento, cultura, capacidad y conocimientos, virtudes con las que Trump, al parecer, está reñido.

“Dreamers”, ¡bienvenidos a casa!
05 Septiembre 2017 04:09:00
La mejor noticia
La semana pasada fue pródiga en excelentes noticias para México. Y no necesariamente por la clasificación de nuestra selección al Mundial Rusia 2018, acontecimiento muy grato para los aficionados al balompié, sino por la publicación de algunos indicadores de gran relevancia, pero, a mi juicio, no dimensionados en su total magnitud.

La primera provino del secretario Meade al anunciar el mayor superávit primario nacional en los últimos 25 años. El ajuste del gasto y la eficiencia contributiva, sus principales causas, enviaron una señal de salud financiera, equivalente a confianza, estabilidad, inversión y empleo.

La segunda potenció a la anterior: el Coneval anunció una importante reducción de la pobreza en México durante el periodo 2014-2016. Acortar considerablemente el gasto gubernamental, acompañado por una disminución relevante en los niveles de pobreza, objetivos en apariencia contradictorios, es una proeza digna de reconocimiento, aquí y en China.

La pobreza se redujo 3.5% en dos años. Algunos argumentan que no es suficiente. ¡Claro que no lo es! Pero hay mucho más detrás de esa cifra. La pobreza extrema, la más lacerante e indigna de todas, se redujo casi 20 por ciento. De seguir con esa tendencia, en la próxima década la habremos erradicado por completo, un sueño acariciado por México desde antes de ser nación.

De todos los organismos internacionales que miden la pobreza, como Banco Mundial, Cepal o la OCDE, por mencionar algunos, el Coneval es el más estricto de todos, pues la evalúa considerando niveles de ingreso y seis tipos de carencias: educación, salud, alimentación, servicios en el hogar, calidad de vivienda y seguridad social.

La mayoría de las dependencias federales tiene responsabilidad en el combate a la pobreza. De ahí la importancia de la Estrategia Nacional de Inclusión, diseñada y promovida desde la Sedesol hace un par de años por su entonces titular José Antonio Meade. El objetivo (alinear las acciones y programas federales, estatales y municipales hacia una meta común) logró su cometido y generó la sinergia deseada, a pesar de las restricciones presupuestales.

Por fin entendimos como país que la pobreza no se combate con dádivas o despensas, sino con liderazgo, inteligencia y estrategia, mediante el trabajo organizado y en equipo, y esa, esa es la mejor noticia que los mexicanos podemos tener.
29 Agosto 2017 04:09:00
Los Simpson, por el TLC
Con casi tres décadas al aire, Los Simpson se ha convertido en una de las series cómicas televisivas de dibujos animados más exitosas de todos los tiempos.

Además de involucrar temas y personajes de moda en sus episodios, su éxito se basa en el argumento principal: satirizar la forma de vida del norteamericano común de clase media.

La familia está compuesta por Maggie, la bebé recién nacida que no habla, pero todo observa; Lisa, la hija nerd e idealista en busca del sentido de su vida; Bart, el hijo travieso y divertido a quien no le importa la escuela; Marge, la madre noble y refunfuñona que hace lo imposible por mantener a la familia unida, y Homero, el padre, la estrella del programa, un tipo despreocupado y ocioso, fiel partidario de la ley del mínimo esfuerzo.

La rutina de Homero es muy similar a la del promedio estadunidense: trabaja todo el día frente a su COMPUTADORA; por la tarde, aborda su VEHÍCULO rumbo a su casa; al llegar, abre el REFRIGERADOR, saca una CERVEZA y se tira en el sillón de la sala a ver TELEVISIÓN.

Y se puede dar esa vida, a pesar de tener un empleo y un salario medio, porque los precios de las computadoras, los carros, los refrigeradores, las cervezas y los televisores son relativamente bajos. Y son accesibles gracias al libre comercio. Específicamente, gracias al TLCAN.

Aunque producidos principalmente por empresas extranjeras, esos cinco productos son -¡oh, ironía!- los que más nos compran. De cada 10 computadoras o tabletas que comercializan allá (como Intel y HP), dos se producen aquí; más de 40% de los vehículos que importan (GM y Fiat Chrysler Automobiles, entre otros) procede de nuestras plantas armadoras, y casi la mitad de los refrigeradores que adquieren (Whirlpool y Electrolux, en su mayoría), llevan la etiqueta Hecho en México.

Por si no bastara, casi 70% de la cerveza que importan (Corona y Modelo) tiene como origen suelo azteca, y cuatro de cada 10 televisores son ensamblados en México por empresas como Samsung y Sharp.

Si Trump pretende bloquear el comercio con argumentos nacionalistas, deberá explicarle a sus conciudadanos que carecerán de esos lujos, o tendrán que pagar un sobreprecio sustancialmente mayor para conservarlos. Sería el fin de la parodia de la familia Simpson… y de no pocas comodidades para el establishment norteamericano. La pregunta surge: ¿Estarán los millones de “Homeros” dispuestos a aceptarlo?

Vistas así las cosas, creo que los Simpson apoyarían el TLCAN.
22 Agosto 2017 04:09:00
Ganamos el primer round
Finalmente inició la tan anunciada renegociación del TLCAN, establecida como condición trumpiana para no romper del todo la relación con México. La reacción favorable de los mercados demuestra que pudo más el profesionalismo, la prudencia y la dignidad de la delegación mexicana, encabezada por el secretario Ildefonso Guajardo, que la beligerancia y la sinrazón de la contraparte norteamericana.

La cantaleta, que ya comienza a sonar trillada, es la misma: el déficit comercial de la balanza de ellos es la causa de todos sus males, y el TLCAN, una de sus principales razones. No les importa que el déficit con México sea únicamente de 8%, apenas una sexta parte del que mantienen con China.

Los déficits comerciales no son, en sí, necesariamente malos. En el caso de Estados Unidos es la consecuencia natural de su propio éxito: el premio a la productividad. Países altamente productivos, como Hong Kong, intercambian los frutos de su preparación y trabajo por las riquezas y manjares del mundo para que sus habitantes disfruten la prosperidad.

Quizá el único déficit justificable de condenar, por cuestiones más ideológicas que pragmáticas, sea el de la balanza agroalimentaria. El término “soberanía alimentaria” vende mucho políticamente cuando erróneamente se utiliza para criticar a los países cuya producción alimentaria es insuficiente para atender a su población. Lo que garantiza la soberanía, en este sentido, es la autodeterminación de las políticas agroalimentarias, según lo define la FAO.

Después de muchos años de haber sido negativa para México y por tanto positiva para Estados Unidos, la balanza comercial agroalimentaria se invirtió como consecuencia de un mayor dinamismo del sector y, en palabras del secretario José Calzada, de la atinada política de sustitución de volumen por valor que implementó la Sagarpa durante la primera parte del sexenio, cuando Enrique Martínez y Martínez encabezaba esa dependencia.

Menos granel y más empacado, menos sorgo y más berries, menos aguacate y más guacamole ha sido la fórmula de nuestras exportaciones. Aunque esta debiera ser la preocupación de nuestros vecinos del norte, no lo es. El sector manufacturero, principalmente el automotriz, es el principal centro de su atención.

La negociación será ardua y compleja, no cabe duda. Tenemos de nuestro lado a los mejores y, lo más importante, tenemos la razón. Ganamos el primer round. Vamos por los demás.
15 Agosto 2017 04:09:00
Quemar las naves
La Conquista española se debió, entre otros, a determinados factores: mejores armas, mayor conocimiento en el arte de la guerra, reclutamiento de pueblos enemigos de los aztecas y el contagio de la mortal viruela. Pero, según narra la historia, hubo un acicate adicional que modificó la actitud de los conquistadores, eliminando toda posibilidad de retirada: Hernán Cortés mandó quemar los barcos en los que llegaron.

La política social de nuestro país ha venido evolucionando con los años y con las ideologías de los gobiernos en turno. Durante la época populista, y con el pretexto del “boom” petrolero, los apoyos sociales se otorgaban masiva e indiscriminadamente, generando como consecuencia el agotamiento de las arcas públicas y el arraigamiento generalizado de la pobreza.

Después, los llamados gobiernos neoliberales cambiaron la estrategia y propusieron las transferencias condicionadas: el beneficiario seguiría recibiendo los recursos de manera temporal hasta que abandonara su situación vulnerable. Pero esto no sería gratis, pues los comprometía a realizar ciertas acciones.

Así surgió el Programa Nacional Solidaridad (Pronasol), que cambiaría de nombre a Oportunidades durante las administraciones panistas. Ahora se denomina Prospera, y consiste en que las amas de casa reciben un subsidio, pero condicionado a utilizarlo exclusivamente en la alimentación, la salud y la educación de sus hijos. Y así lo tienen que comprobar.

A través del INAES, Sagarpa y el DIF, entre otras entidades, se han generado, también en favor de estos y otros grupos, apoyos a fondo perdido para proyectos productivos, con el objetivo de generar una fuente de ingresos y abandonar su condición de pobreza.

Muy loables esfuerzos, sin duda. Para evitar que esas intenciones naufraguen deben ser soportadas por un incentivo del tipo “fracasar no es una opción”. Está comprobado que esos mismos proyectos se tornan milagrosamente exitosos cuando reciben un crédito.

Afortunadamente, la política pública nacional transita en esa dirección. Muchos de los apoyos ya se empiezan a otorgar a través de la banca de desarrollo para constitución de garantías o reducción de las tasas, pero siempre orientados a fomentar el crédito como estrategia de combate a la pobreza.

Nuestra gente es responsable, y cuando recibe un préstamo, sabe responder. Al adquirir un crédito están, como Cortés, “quemando sus naves”. No hay marcha atrás. Por tanto, su única opción es hacer rentable el negocio.

Así crecen ellos, y crece México también.
08 Agosto 2017 04:09:00
Fast fashion
En los albores del siglo pasado, la empresa norteamericana Ford Motor Company sentó las bases de la estrategia de producción que prevalecería durante las siguientes décadas. Produjo en serie un automóvil de bajo costo, el Modelo T, privilegiando la uniformidad y la escala. Todos eran idénticos, lo único que podría elegir el consumidor era el color, siempre y cuando este fuera negro.

Un siglo después las cosas han cambiado. Ahora es una empresa española la que está revolucionando no sólo a la industria textil, sino a los mercados en general: Zara, una cadena de tiendas minoristas de moda perteneciente al conglomerado textil Inditex, propietario también de las reconocidas marcas Massimo Dutti, Pull and Bear, Bershka y Oysho, entre otras.

Comenzó como una empresa artesanal confeccionadora de batas que no salió de España hasta 1988, pero una década después ya había dejado atrás en ventas a los gigantes Gap (norteamericano) y H&M (europeo). Ahora cuenta con más de 2 mil 500 sucursales en 88 países, de los cuales México ocupa el séptimo lugar con 79 tiendas.

En nuestro país, Inditex es la empresa líder en ventas de ropa con una participación de 4.3% del mercado, seguida de Levi's y Milano, con cerca de 400 unidades esta última.

¿Cuál ha sido la estrategia de Zara para alcanzar tan impresionantes números? Producir volúmenes más pequeños sin incrementar costos, estrechando el ciclo de vida del producto, de tal forma que se use una sola temporada del año. Desechables, prácticamente.

Esta empresa no necesita más de dos semanas para diseñar, fabricar y colocar en sus tiendas un nuevo modelo, mientras el resto del sector ocupa seis meses. Lanza al mercado al año la imponente cifra de 10 mil nuevos diseños.

En esta estrategia de “fast fashion”, Zara es sumamente sensible a los cambios en los gustos y preferencias de los consumidores, respondiendo inmediatamente a ellos. Esto importa mucho más que las ventajas asociadas a la producción en masa; la velocidad antes que la escala.

Fast fascino. Una nueva y agresiva tendencia en el ramo textil, pero que no puede ser ignorada por la industria en general.
01 Agosto 2017 04:09:00
Vueltas da la vida
Dicen, con mucha razón, que los países que desconocen su historia están condenados a repetirla. Aseguran, también, que el ser humano es el único animal en tropezar dos veces con la misma piedra, porque el tiempo borra del subconsciente social las malas experiencias del pasado.

El mundo es redondo y gira. Da muchas vueltas. La vida es caprichosa y nada garantiza una posición permanente. Venezuela es un claro ejemplo de ello.

En la década de los 70, el Gobierno de Estados Unidos y las dictaduras militares del Cono Sur apoyadas por él, implementaron la ominosa y terrible Operación Cóndor, como un dique para contener la ola creciente del comunismo de aquellas épocas.

El asesinato, encarcelamiento y de-saparición de decenas de miles de chilenos, argentinos, uruguayos, paraguayos, bolivianos y brasileños forzó el éxodo de multitudes a países generosos, ricos y democráticos que les brindaron asilo político. Venezuela fue uno de los principales en recibirlos.

De hecho, a pocos meses del triunfo absoluto de la Revolución Sandinista sobre la dictadura de la dinastía Somoza, fue Venezuela, la misma nación sometida hoy por una férrea dictadura, quien llevó ante la Organización de Estados Americanos (OEA) la iniciativa para promover elecciones libres en Nicaragua, moción que fue aprobada.

Décadas después se han invertido los papeles. En el mismo foro de la OEA, la delegación venezolana se levantó de la mesa de negociaciones lanzando epítetos deshonrosos contra todos los que “osaron” pronunciarse por la democracia y en contra de la represión en su país. Los muertos, detenidos y desaparecidos crecen exponencialmente, como en los 70, pero ahora desde la izquierda y sin el apoyo de la inteligencia norteamericana.

De aquella Venezuela próspera y digna, sólo el recuerdo queda. La represión, la violencia, el hambre y la desesperación del pueblo son cada vez más evidentes. Igual sucede con la intolerancia, la megalomanía y el delirio de Maduro, condiciones todas encaminadas a generar una tormenta perfecta.

El mundo es redondo y da muchas vueltas. Ojalá no sólo aprendamos del pasado, sino de las experiencias de otros países. Es una buena forma de no cometer los mismos errores.

Y la mejor forma de salir vencedores de yerros pasados.  
01 Agosto 2017 04:00:00
Vueltas da la vida
Dicen, con mucha razón, que los países que desconocen su historia están condenados a repetirla. Aseguran, también, que el ser humano es el único animal en tropezar dos veces con la misma piedra, porque el tiempo borra del subconsciente social las malas experiencias del pasado.

El mundo es redondo y gira. Da muchas vueltas. La vida es caprichosa y nada garantiza una posición permanente. Venezuela es un claro ejemplo de ello.

En la década de los 70, el Gobierno de Estados Unidos y las dictaduras militares del Cono Sur apoyadas por él, implementaron la ominosa y terrible Operación Cóndor, como un dique para contener la ola creciente del comunismo de aquellas épocas.

El asesinato, encarcelamiento y de-saparición de decenas de miles de chilenos, argentinos, uruguayos, paraguayos, bolivianos y brasileños forzó el éxodo de multitudes a países generosos, ricos y democráticos que les brindaron asilo político. Venezuela fue uno de los principales en recibirlos.

De hecho, a pocos meses del triunfo absoluto de la Revolución Sandinista sobre la dictadura de la dinastía Somoza, fue Venezuela, la misma nación sometida hoy por una férrea dictadura, quien llevó ante la Organización de Estados Americanos (OEA) la iniciativa para promover elecciones libres en Nicaragua, moción que fue aprobada.

Décadas después se han invertido los papeles. En el mismo foro de la OEA, la delegación venezolana se levantó de la mesa de negociaciones lanzando epítetos deshonrosos contra todos los que “osaron” pronunciarse por la democracia y en contra de la represión en su país. Los muertos, detenidos y desaparecidos crecen exponencialmente, como en los 70, pero ahora desde la izquierda y sin el apoyo de la inteligencia norteamericana.

De aquella Venezuela próspera y digna, sólo el recuerdo queda. La represión, la violencia, el hambre y la desesperación del pueblo son cada vez más evidentes. Igual sucede con la intolerancia, la megalomanía y el delirio de Maduro, condiciones todas encaminadas a generar una tormenta perfecta.

El mundo es redondo y da muchas vueltas. Ojalá no sólo aprendamos del pasado, sino de las experiencias de otros países. Es una buena forma de no cometer los mismos errores.

Y la mejor forma de salir vencedores de yerros pasados.  
25 Julio 2017 04:09:00
La Isla de la Pasión
Hace unos días, el 21 de julio, se conmemoró el centenario de un hecho inadvertido para la mayoría de los mexicanos: el rescate de los sobrevivientes de Clipperton. Aunque desconocido para el común de la gente, los hechos registrados en ese pedazo de tierra perdido en la inmensidad del océano Pacífico merecen ser recordados y aquilatados por el pueblo mexicano.

Clipperton, o Isla de la Pasión según la bautizara Fernando de Magallanes en 1520 al divisarla en lontananza, es un pequeño atolón de apenas 11 kilómetros de diámetro, ocupado mayormente por una laguna de aguas podridas, localizado a unos mil kilómetros al suroeste de Acapulco.

A principios del siglo 20 la isla era nuestra, aunque ahora es posesión francesa en virtud de un fallo internacional dictado en 1931. Para Porfirio Díaz tenía un valor militar y comercial estratégico. Por eso, en 1908 envió al capitán Ramón Arnaud a colonizar y cuidar “la plaza”. Arnaud marchó hacia el atolón al frente de un regimiento militar y sus familias (100, en total).

En los siguientes años, la Revolución cambiaría los mandos del Ejército, y la Primera Guerra Mundial, sus prioridades estratégicas. Derrocado el Gobierno espurio delahuertista, los colonizadores fueron olvidados y abandonados a su suerte, en parte por desinterés de las autoridades, en parte por el hundimiento durante la refriega revolucionaria del barco que los provisionaba.

A mediados de 1914, la nave USS Cleveland enfiló a la Isla de la Pasión debido a una operación de rescate por el naufragio de una fragata norteamericana. Su capitán ofreció también a los mexicanos ahí varados llevarlos a puerto seguro. Arnaud declinó estoicamente la oferta, después de enterarse de la invasión norteamericana (dos meses antes) al puerto de Veracruz.

Mostrando dignidad ante el enemigo, ese valiente grupo de mexicanos decidió permanecer en la remota isla, aun sabiendo que quizá el Cleveland era su último boleto de retorno a casa.

Pasaron los siguientes años buscando infructuosamente supuestos tesoros del pirata John Clipperton. Comían básicamente peces, moluscos, pájaros bobos y los cocos ofrecidos por un puñado de palmeras. Pero la prolongada ausencia de vitamina C les pasó la factura y el escorbuto arrasó con la mayoría de ellos.

Tres años después descenderían del cañonero Yorktown, en Salina Cruz, cuatro mujeres y siete niños, únicos sobrevivientes. Traían como posesión más valiosa el testimonio de valentía, dignidad y patriotismo de sus compañeros expedicionarios muertos en la Isla de la Pasión, legado que nos pertenece a todos los mexicanos.
18 Julio 2017 03:00:00
Nadie es profeta…
Nadie es profeta en su tierra, reza el popular adagio. Pocas veces le había encontrado tanto sentido a dicho apotegma como en nuestro reciente viaje a las capitales política y financiera de nuestro vecino del norte: Washington y Nueva York.

Los directivos del Banco Mundial, reconocida institución internacional dedicada a otorgar asistencia financiera y técnica a sus 189 países miembros, se quedaron gratamente sorprendidos por el uso que se ha hecho de una línea de crédito por 400 millones de dólares, de los cuales al finalizar el 2017 se habrá ejercido la mitad, otorgada hace un par de años a la Financiera Nacional de Desarrollo (FND).

El haber colocado decenas de miles de créditos en el sector rural (en su gran mayoría a mujeres) y con un alto porcentaje en municipios de muy alta marginación, con una recuperación de más del 96% de la cartera, nos valió una gran cantidad de elogios y la solicitud de ofrecer una conferencia a la totalidad de los países miembros, vía internet, para transmitir nuestra experiencia exitosa.

Las reuniones en el Banco Interamericano de Desarrollo, prestigiado organismo internacional creado para combatir la pobreza en el continente por medio del desarrollo de proyectos sustentables, se desenvolvieron en forma similar. Con ellos, la FND descuenta una línea condicional por mil millones de dólares, de los cuales se han ejercido cerca de 800. Después de mostrar los resultados, los directivos de este organismo no sólo aseguraron la disposición del resto de la línea, sino que ofrecieron 300 millones adicionales para continuar con nuestra labor de inclusión financiera y desarrollo rural.

La FND realiza su función de manera discreta, prudente y sin protagonismos, por lo que sus logros son poco ponderados en México. Hasta los funcionarios de nuestra Embajada, donde se realizó una rueda de prensa, quedaron impresionados al conocer nuestros números y nuestros alcances.

Estos son hechos concretos, medibles y tangibles, no palabras.

Por ello regreso a mi querida patria cargado de nuevos bríos, orgulloso de la institución en la que laboro y más convencido de la eficacia de sus liderazgos: desde su primer director y ahora cabeza de nuestro sector, José Antonio Meade, hasta su actual titular, Mario Zamora.

11 Julio 2017 04:09:00
Caballeros de la política
Una de las muchas ventajas de radicar en la Ciudad de México es el acceso al buen teatro, de calidad mundial, que poco o nada le pide al de Broadway. Hace unos días disfruté, junto con mi esposa, las extraordinarias actuaciones de Sergio Zurita, José Carlos Rodríguez y Luis Miguel Lomaba en la obra titulada 3 Días en Mayo.

El argumento nos sitúa detrás de las puertas de Downing Street, en Londres, al finalizar mayo de 1940. Con apenas 16 días en el cargo, el gabinete de guerra del primer ministro Winston Churchill se enfrasca en ásperas y apasionadas discusiones sobre la decisión de aceptar o rechazar la propuesta de Francia, a punto de la rendición ante los nazis, de tratar de negociar la paz con Hitler, a través de Mussolini, a cambio de ceder las colonias del imperio británico situadas en el Mediterráneo.

Un año antes, en Múnich, se suscribieron acuerdos que los teutones no respetaron. En contra de la opinión enconada de miembros de su gabinete, quienes exigían agotar hasta la última carta pacifista, Churchill se negó a perder tiempo y mostrar debilidad.

Con Francia, Polonia, Bélgica y Noruega sometidas por Alemania, Italia y España dominadas por el fascismo, la Unión Soviética pactada con Hitler y unos Estados Unidos distantes y abúlicos, el Reino Unido, tras el descalabro de Calais y con un poderío aéreo inferior en 4, llevaba todas las de perder.

El desenlace es historia, así que no pecaré de imprudente. Lo relevante es cómo se tomó la decisión de pelear hasta el final. En las discusiones participaron Churchill, el exprimer ministro Neville Chamberlain, el líder del Parlamento y próximo primer ministro Clement Attlee, y lord Halifax, canciller y cercano competidor de Churchill por la primera magistratura británica.

Es decir, resolvieron el que era, el que fue, el que sería y el que podría ser. El acuerdo se tomó en conjunto, en equipo, privilegiando siempre el interés nacional. Hacia adentro, las posturas fueran encontradas y sacaron chispas; hacia afuera, mostraron unidad y patriotismo.

¿Podríamos imaginar, por ejemplo, a Zedillo, Salinas, Fox y Cárdenas llegando a un acuerdo de esta naturaleza? ¡Jamás!

Mucho debemos aprender de la historia y particularmente de los ingleses, caballeros de la política y señores de una gran madurez, tolerancia y civilidad.
04 Julio 2017 04:09:00
Juego de caballeros
Hace poco llegó a mis cuentas de redes sociales un video del presidente Trump jugando golf, con su carrito estacionado sobre el green y a pocos metros del hoyo. Aunque el golf es un deporte practicado por muchos mandatarios como sano esparcimiento, esa imagen dice mucho más de lo aparente.

“El golf es un juego de caballeros”, aseguran los clásicos; sí lo es, pero no en la acepción misógina del término, pues muchas damas practican este deporte. Tampoco debe referirse a una concepción de estatus social, ya que si bien es una actividad cara en México, en otros países es accesible para las mayorías. De lo que sí estoy seguro es del sentido ético y moral de la frase.

El golf saca a flote el verdadero ser de las personas. Dice un adagio: “Si quieres conocer a alguien, dale poder”. Yo propongo una fórmula más simple y menos arriesgada: “Llévalo a jugar golf”.

En este juego cada quien cuenta sus golpes. Depende de la conciencia individual si se hace trampa o no, sobre todo cuando la bola sale del “fairway” y es necesario ejecutar tiros complejos, ocultos a la vista de los demás. Sin embargo, la honestidad, o falta de ella, no es la única virtud puesta de manifiesto en el golf.

Un “swing” calmado y elegante es característico de individuos organizados y sofisticados; mientras que uno desgarbado y precipitado refleja personalidades desordenadas e inconsistentes. Los golpes conservadores y a la segura son propios de personas aversas al riesgo, mientras los osados son característicos de aventureros y audaces.

Quienes practican de manera profesional este deporte saben que siempre se juega contra dos rivales: el campo y uno mismo. Cada campo es diferente, pero el jugador siempre es el mismo.

Y aunque no hay campo igual, todos juegan con las mismas reglas. Una de ellas prohíbe tajantemente introducir los carritos al green, por lo delicado de esta superficie donde se realizan los tiros finales. La imagen de Trump, violando flagrantemente esta norma, desnuda su verdadera personalidad.

Ese desprecio evidente a las reglas es una clara muestra del nulo respeto que siente y tiene hacia los códigos y preceptos, actitud que nuestros negociadores deberán tomar muy en cuenta a la hora de decidir la nueva etapa de relaciones comerciales con EU para evitar desagradables sorpresas.
27 Junio 2017 04:09:00
Duelo de divas
Vaya noche que nos regalaron la Guzmán y la Trevi a los más de 20 mil espectadores que, en cada una de sus tres presentaciones, asistimos a la Arena de la Ciudad de México a presenciar su show.

Lo rutilante de las estrellas y el rumor persistente de su eterna rivalidad, aderezado con los murmullos sobre la reanudación de hostilidades “backstage”, prometían, de origen, un espectáculo electrizante y una velada para el anecdotario.

Y lo fue. Lo magnético de sus personalidades, lo colorido y variado de sus atuendos, lo preciso de la iluminación y lo envolvente del escenario fueron el complemento perfecto a sus grandiosas y elocuentes voces. Sin embargo, había algo más detrás de todo esto: un halo mágico en el entorno, difícil de explicar.

Sin duda ambas figuras, carismáticas y enigmáticas a la vez, son un derroche de talento. He presenciado sus actuaciones por separado en palenques y auditorios, y aunque muy meritorias todas, lejos quedaron de esta mezcla explosiva.

El fenómeno me obligó a la reflexión y a buscar razones que hicieran del experimento de la confluencia un rotundo éxito. Encontré dos:

La primera es la sinergia, que es la potenciación de dos fuerzas cuando se juntan y se encauzan. Es el valor agregado, producto del trabajo en equipo y el esfuerzo simbiótico; es la suma de capacidades o, para ponerlo en palabras de Mario Benedetti, juntos “en la calle, codo a codo, somos mucho más que dos”.

La segunda es la competencia. Las comparaciones son odiosas, cierto, pero inevitables en un encuentro de esta naturaleza. La necesidad ególatra de triunfar en el aplausómetro las obliga a esfuerzos extraordinarios, de los que el público resulta el principal beneficiario.

Sinergia y competencia, dos impulsores de éxito, no sólo en presentaciones musicales, sino en la política y en la economía, en lo público y en lo privado, en la vida en general.

La competencia nos hace grandes, y la sinergia vuelve exponencial esa grandeza. No les tengamos miedo.
20 Junio 2017 04:09:00
‘Huachicoleando’
“Huachicol”, singular palabra de uso cotidiano que hasta hace algunos meses era desconocida en muchos sectores de nuestra sociedad, hoy día se hace presente en la mayoría de los medios electrónicos y escritos para hacer referencia a un nuevo flagelo: el robo de combustible, principalmente de los ductos de Pemex.

De hecho, el vocablo no existe en el Diccionario de la Lengua Española, pero, como muchos otros, se ha popularizado y se encuentra ya muy generalizado en la jerga ordinaria del pueblo mexicano.

La palabra huachicol se utiliza, en su acepción original, para hacer referencia a las bebidas alcohólicas adulteradas que, por un deficiente proceso de fermentación y destilación, representan un gran peligro para la salud de quien las consume.

Con el tiempo, empezó a emplearse para referirse a todo tipo de licores, adulterados o no.

Bautizar actividades ilegales con palabras elocuentes y floridas no es una práctica nueva. Ahí tenemos la actividad del “burrero”, aquel destinado a transportar la droga al norte del Río Bravo; o la del “pollero”, encargado de llevar indocumentados al mismo destino.

La fauna delincuencial, en el argot popular, la complementan el “coyote”, quien funge como intermediario abusando de una posición de poder; el “chacal”, el que abusa de menores, y la “rata”, un ladrón común, entre otros.

El problema no es tanto el nombre o el origen de dicha ocupación, sino su socialización e institucionalización. Cuando a la actividad se le asigna un patronazgo celestial y un corrido, malo el asunto. Los delincuentes ligados a esa labor ya veneran a un Santo Niño Huachicolero en sus plegarias y cantan la Cumbia del Huachicol en sus fiestas.

Apología del delito en su más descarnada expresión.

El mercado negro generado por el robo de combustible ha repuntado enormemente por la liberación de los precios de las gasolinas, potenciando este dañino ilícito. Comunidades enteras viven de dicha actividad, insertadas en una red gigantesca de complicidades y corrupción.

Lo peor que podemos hacer como sociedad es permanecer pasivos y permitir que esta deplorable actividad forme parte de nuestras vidas, corroyendo los fundamentos esenciales de nuestro estado de derecho. Estamos a tiempo de impedirlo.
13 Junio 2017 04:00:00
Época de invertir
Contra el pronóstico de algunas voces pesimistas de principios de año, que auguraban un tipo cambiario de hasta 25 pesos por dólar, hoy nuestra moneda está fortalecida y la divisa verde se ubica en su cotización más baja de los últimos 10 meses.

Atrás quedaron los tiempos cuando las devaluaciones, ejecutadas mediante decreto, eran sustanciosas, irreversibles y terriblemente dañinas.

Muchas son las razones de la apreciación del tipo de cambio. Algunas externas, como el incremento de los precios del petróleo y la difusión de las amenazas trumpianas; otras internas, como el buen manejo de las finanzas públicas, la llegada de inversiones extranjeras y, sobre todo, la confianza de los agentes económicos que quita presión al mercado cambiario.

Son muchos los efectos que la apreciación del peso trae a la economía, no todos positivos, por cierto. Si no, preguntémosle a los exportadores, quienes han visto mermados sus ingresos en la misma proporción que el peso se aprecia.

No obstante, la mayor parte de las consecuencias es positiva. La inflación se controla al bajar los precios de los insumos de importación y se envían señales muy favorables a los mercados internacionales. Pero la mayor aportación es que, en un entorno de tasas de interés al alza, se convierte en el músculo impulsor del crecimiento.

Veamos. Cuando las tasas de interés suben, el público decide ahorrar y recibir un rendimiento seguro, en lugar de invertir con riesgo y esperar una ganancia incierta, lo que asfixia el emprendimiento y enfría la economía. De la misma forma, cuando una moneda se deprecia, la gente prefiere adquirir activos altamente improductivos pero garantes de reservar valor, tales como tierras, casas y arte.

Sin embargo, cuando una divisa se aprecia, como pasa con el peso, sucede lo contrario y se prefiere invertir en proyectos productivos, con la certeza de que los pesos generarán ganancia por partida doble, generando empleo y riqueza.

Así que es buen momento de cambiar bienes inmobiliarios por pesos, invertirlos en bolsa o en cuentas bancarias. Ya el sistema financiero se encargará de hacerlos productivos.

Sin duda, un contundente revés de nuestro peso para los agoreros.
06 Junio 2017 04:09:00
El fin del poder
No cabe duda que los equilibrios del poder en el mundo se están alterando significativamente. Si bien el proceso de reacomodo de las fuerzas internacionales no comenzó con la elección norteamericana reciente, sí precipitó su desencadenamiento.

En el texto El Fin del Poder, el venezolano Moisés Naím explica de manera elocuente las razones por las cuales los grandes conglomerados empresariales y las principales potencias económicas y militares, como Estados Unidos, están perdiendo su supremacía. El poder se dispersa cada vez más en entes que el autor llama “micropoderes”.

Cuatro son las fuentes generadoras de poder:

1) La fuerza, otorgada por el poderío militar, principalmente, y que en Estados Unidos ha sido seriamente comprometida por las exhibiciones nucleares de economías asiáticas.

2) El código, originado por las obligaciones morales y las normas de conducta social, seriamente afectado por las recientes decisiones de nuestro vecino del norte.

3) El mensaje, proveniente de la persuasión de la imagen y la propaganda, es crecientemente negativo ante el resto del mundo por parte del emisor estadunidense, y

4) La recompensa, el acicate del estímulo, de ser aliado del gigante norteamericano se diluye cada vez más en un entorno de de-sencanto y escepticismo.

Naím descubre también las tres revoluciones que están ayudando a derribar esos cuatro diques de contención: la del más, la de la movilidad y la de la mentalidad. Más gente en los países y más riqueza causan mayor cuestionamiento y mayor resistencia; más migración de personas y de cerebros genera alteraciones culturales y transmisión de ideas renovadoras, y mentes más libres equivalen a mayor inconformidad e inquietud.

En este contexto, el triunfo de Macron en Francia es emblemático por razones sin relación con su inexperiencia política, su juventud redentora o su singular matrimonio. Francia se convirtió en la caja de resonancia de la decepción y el rechazo mundiales al populismo, cuyas muestras más palpables ya se manifiestan en países como Estados Unidos, Reino Unido y Venezuela.

La hegemonía norteamericana se diluye. El poder se fracciona. Y los países que, como Francia, sepan aprovechar esa coyuntura, resultarán ganadores. ¡Preciosa oportunidad para México y los mexicanos!
30 Mayo 2017 04:09:00
La Financiera
De manera discreta y sin aspavientos, la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero (FND) cumple con su objetivo de llevar crédito al sector rural y financiar los proyectos productivos que, por su naturaleza, no son sujetos de atención de la banca comercial. Se asombran mis amistades, incluso quienes realizan actividades agropecuarias, cuando les platico sobre nuestro quehacer, nuestros números y nuestros alcances.

Con orígenes de casi un siglo, la FND ha evolucionado con los años. Comenzó como el Banco Nacional de Crédito Agrícola en 1926 hasta convertirse en Banrural, el cual concluyó su existencia a principios de siglo después de una larga agonía. El desastroso desempeño de su antecesor causó que el nacimiento de la FND se diera en un contexto de incredulidad y expectativas adversas.

Sin embargo, gracias a las fértiles y sólidas simientes sembradas por su creador y primer director, José Antonio Meade, así como la responsabilidad y profesionalismo de los funcionarios que le siguieron en el encargo, la FND es hoy un modelo exitoso a seguir, reconocido allende nuestras fronteras.

Con un patrimonio que dobla ya al inicial, la FND sigue creciendo y consolidándose. Son casi un millón 700 mil los beneficiarios en lo que va del sexenio, de los cuales 300 mil son pequeños productores: ejidatarios y campesinos en su mayoría.

La FND no coloca crédito únicamente en el campo y las zonas marginadas, sino también en las ciudades cuando el destino del financiamiento son proyectos de comercio y servicios vinculados al sector rural. Esos pequeños emprendedores que son víctimas del agio y tienen que financiarse a tasas que, a veces, llegan a los tres dígitos.

Para ellos la pesadilla no termina ahí. Al tener comprometidos sus ingresos en el pago de onerosos intereses, no pueden consumir de contado, lo que los obliga a comprar “en abonos chiquitos”, pagando tasas también de usura.

Los programas y portafolios de la FND rompen con este círculo vicioso y ayudan a mejorar los niveles de ingreso familiares y a combatir la pobreza. Por todo eso y más, la FND es una de las instituciones motivo de orgullo de nuestro país y nuestro Gobierno.

¡Acércate a la Financiera!
23 Mayo 2017 04:09:00
Trumponomics
Con esa alusiva palabra, la prestigiada revista inglesa The Economist tituló su más reciente publicación. El cuerpo de la misma contiene una serie de artículos que hacen referencia a las ideas económicas del presidente Trump, a sus propuestas y a los riesgos que conllevan. Un peligro latente no sólo para Estados Unidos, sino para todo el mundo.

Pretende más empleos y mejor remunerados para los norteamericanos, empleos que, según su obtuso entender, son sistemáticamente robados por los “aprovechados y abusivos mexicanos”, tanto inmigrantes, legales o ilegales, o por quienes laboran en las empresas norteamericanas instaladas en México.

Por ello, un Trump arrogante amenaza con levantarse de la mesa de negociación del TLCAN y mandarlo todo al carajo, un Trump engreído insiste en la construcción de ese ridículo muro, un Trump populista propone reducciones fiscales extremas para las empresas que produzcan en tierras del Tío Sam y castigos draconianos para quienes lo hagan desde el exterior.

Para complementar su utopía, un Trump ignorante propone una intensa reforma desregulatoria y una agresiva inversión en infraestructura. Su “lógica” simplemente descarta que un modelo económico funciona si, cuando menos, está sustentado en supuestos racionales y es congruente con las leyes económicas básicas.

Ni una ni la otra para este aprendiz de estadista.

No existe evidencia probatoria de su postulado de que el libre comercio juega consistentemente en contra de Estados Unidos, como él afirma.

De ser así, otra sería la principal potencia económica del mundo. Los empleos en disputa son del sector manufacturero y apenas representan 8.5% de la oferta laboral norteamericana.

Las empresas obligadas a quedarse allá invertirían mejor en automatizar sus plantas, en lugar de gastar ocho veces más en mano de obra. Así de lógico.

No se necesita ser economista para darse cuenta de que sus propuestas son antagónicas entre sí e incompatibles a todas luces: ¿Más inversión pública con menos recaudación fiscal y sin endeudamiento adicional? ¿Empresas más productivas con mayores costos laborales? ¡Por favor!

Es imposible aspirar a conquistar el futuro regresando al pasado. No, al menos, en un individuo con tres dedos de frente. Y el grandilocuente Trump está empeñado en demostrar que no los tiene.
16 Mayo 2017 04:09:00
Orejas y rabo
Dicen algunos que la economía es como los toros. ¿Será?

Terminó el primer cuatrimestre del año, el primer tercio en lenguaje taurino. En ese tercio, el de varas, el matador mide la bravura del astado, procura sacarle algunos pases de verónica, gaonera o chicuelina y se le castiga con la pulla.

Para la corrida de 2017 se previó un toro de Miura, de encaste indómito y salvaje. No obstante, nuestro torero, Pepe Meade, secretario de Hacienda, ha sido hábil con la diestra y ha logrado dar gráciles capotazos a los principales riesgos que se preveían a principios del año.

El peso ha experimentado un histórico fortalecimiento y el mercado interno se consolida a pasos agigantados. El comportamiento mensual ascendente y sostenido de los índices de confianza del consumidor, así como los incrementos sustanciales en los indicadores de ventas al menudeo y de exportaciones, son muestra de un dinamismo económico materializado en una nada fácil percepción ciudadana.

Y aunque el toro comenzó la corrida muy altivo y desbocado, amenazando con saltar a los tendidos con niveles inflacionarios por encima de los deseados, el gobernador del Banco de México también ha sabido embestir a la bestia de manera precisa con la pica y aplicar la presión correcta para dosificar su ímpetu y facilitarle la lidia al matador.

La cuadrilla de banderilleros, compuesta por los secretarios de Economía y de Relaciones Exteriores, se ha lucido con una colocación magistral de sendas banderillas en el lomo de la res bravía.

Sus acertadas y responsables intervenciones en torno a la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y a la relación bilateral con Estados Unidos, han dado tranquilidad y certeza a los mercados y a los inversionistas, enorme logro si tomamos en cuenta los pronósticos vigentes al momento del triunfo de Trump.

Aunque la volatilidad internacional amenaza con chubascos y tormentas para el resto de la corrida, la expectativa del respetable es que las condiciones son favorables para que nuestro matador se adorne durante el tercer tercio con la muleta, dé una certera estocada para llevarse orejas y rabo y salir así en hombros del coso.

¡Olé!
09 Mayo 2017 04:09:00
Ni tanto que queme al santo…
La semana pasada participé como panelista en la 38 Conferencia Nacional de Mejora Regulatoria, organizada por la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) y el Gobierno de Colima. Escasa y valiosa oportunidad, de esas en las que coinciden en un mismo foro quienes crean las regulaciones (legisladores), los reguladores (funcionarios públicos) y los regulados (empresarios).

La regulación es un mal necesario. Es el costo que pagamos como sociedad por garantizar la vigencia de nuestras instituciones, la certeza jurídica, los derechos de propiedad y la salud, entre otros. ¿A cuánto asciende este costo? Según Cofemer, a 2.72% del PIB. Una cifra muy alentadora si la comparamos con el 4.25% registrado en 2015. Sin embargo, aún tenemos muchas áreas de oportunidad, ya que ocupamos el lugar 47 de 190 economías evaluadas por Doing Business: trámites por internet y eliminación de requisitos, documentos innecesarios o duplicados, por mencionar algunos.

La sobrerregulación es peligrosa y puede causar daños irreversibles a la economía al alterar el equilibrio natural del mercado. Uber, por ejemplo, durante el evento se quejó amargamente de las legislaciones de algunas entidades federativas, como las del estado anfitrión, cuyas restricciones draconianas hacían inviable su incursión, afectando a miles de potenciales usuarios.

Esta práctica no es exclusiva de países en vías de desarrollo. El caso extremo de un infectado de VIH que se presentó en Estados Unidos en 1985 y se llevó al cine como “Dallas Buyers Club”, puso en jaque al sistema regulatorio de aquel país. Al violar las estrictas normas de la FDA (Administración de Alimentos y Medicinas) ganó varios años de vida y generó un valioso precedente: sin nada que perder, el desahuciado está dispuesto a correr riesgos mayores.

En México la mejora regulatoria es ya política de Estado. Es menester ahora encontrar un saludable punto medio: ni tan laxa la regulación como para arriesgar el derecho de terceros y la armonía social, ni tan rigurosa que atente contra la economía y el equilibrio del mercado.

Es decir, ni tanto que queme al santo…
02 Mayo 2017 04:09:00
¡A tomar vino!
El vino siempre ha sido una bebida controversial. Unos, mediante loas y versos, exaltan sus cualidades de socialización y camaradería; otros, con lúgubres presagios, exponen los riesgos de su abuso. Aunque con sus azúcares el vino tinto puede empeorar la terrible dolencia de la gota, la mayoría de los especialistas coincide en que tomar una copa diaria reduce los riesgos de infarto, ayuda a controlar el sobrepeso y el colesterol, combate el cáncer y evita infecciones.

En nuestro país el potencial vitivinícola es enorme. Aunque el consumo de vino en México ha crecido anualmente a una tasa extraordinaria de 8% en el último lustro, la ingesta promedio por habitante es de ¾ de litro, muy bajo comparado con los 20 litros que beben los españoles, los 37 de los italianos o los 48 de los franceses.

En México sólo consume vino 2% de la población, esto es, unos 2.5 millones de personas. El crecimiento en ventas, de dos dígitos, sugiere un mayor gusto del consumidor nacional por vinos mejores y más caros. Sin embargo, y a pesar de estas señales del mercado, la producción nacional apenas satisface la tercera parte de su demanda.

Nuestro país no sólo cuenta con la primera bodega vitivinícola del continente, localizada en Parras de la Fuente, Coahuila, en lo que ahora es Casa Madero, sino con más de 600 premios internacionales otorgados a nuestro vino, que nos colocan por encima de la media mundial.

Falta de crédito accesible, déficit en la infraestructura de los valles vitivinícolas, escasa cooperación entre los participantes de la industria y competencia desleal de otros países, son los principales obstáculos al sector.

El Congreso de la Unión ya cocina una importante iniciativa para promover la industria, y la Financiara Nacional de Desarrollo, un programa a la medida para financiar proyectos de esta naturaleza. Con esto, estaremos generando grandes inversiones y miles de empleos en estados como Baja California, Coahuila, Nuevo León y Guanajuato.

Todos los excesos son malos. Aprendamos a disfrutar de una copa diaria de buen vino mexicano, conscientes de que así contribuimos a cuidar nuestra salud y la de nuestro campo.

¡Salud!
25 Abril 2017 04:09:00
La energía del dinero
Desde sus orígenes, el dinero ha venido evolucionado con el tiempo y las circunstancias. Buscando objetos que cumplieran con sus funciones básicas, tales como medio de intercambio, el hombre ha utilizado desde piedras y metales preciosos, en la época medieval, y granos de cacao en la América prehispánica, hasta cigarrillos en los penales actuales.

El dinero-mercancía ha dejado de ser efectivo, por lo que el dinero-fiduciario ha venido a ocupar su lugar: billetes y monedas que, desde el patrón oro, abandonado hace casi medio siglo, no cuentan con un respaldo físico por parte de la entidad emisora.

La evolución no ha quedado ahí. Ahora el dinero sólo es un número en los sistemas de alguna entidad financiera. Los depósitos, los pagos y las transacciones bancarias se realizan, en general, por medios electrónicos a través de internet. La única certeza de su existencia es un número de cuenta y una contraseña.

Yehuda Berg, uno de los principales exponentes de la Cábala en el presente siglo, explica en su libro Prosperidad Verdadera que el dinero es conciencia, es fe, ¡es energía! Ahora, más que nunca, sus postulados toman vigencia.

El dinero es energía, y como tal, entre más, mejor. No hay nada de malo en ello. La diferencia radica en su origen y en su destino. Si el dinero fue mal habido, llegó por actos inmorales o es fruto ilegítimo, se transformará en una fuerza negativa que traerá desgracia a su poseedor.

La electricidad es energía. ¿Es mala la electricidad? Depende del uso que se le dé. Se puede usar para alumbrar un hogar o para terminar con la vida de un sentenciado a la silla eléctrica. Los rayos solares son energía. ¿Son malos? Depende de la relación: pueden utilizarse para alimentar celdas solares o quemar la espalda de un bañista desprotegido.

Lo mismo pasa con el dinero. Como la energía, si es bien habido debe fluir hacia inversiones que generen empleo, combatan la pobreza y hagan de este mundo un mejor lugar para todos.

Así se evitará cualquier sobrecarga, que en términos de energía siempre resultan peligrosas.
18 Abril 2017 03:00:00
Apocalipsis cibernético
“La seguridad cibernética es un mito”. Con ese lapidario título, la prestigiada revista británica The Economist publicó recientemente un artículo estresante. El problema, sostiene el semanario, es que el asunto se aborda, y por lo tanto se busca resolver, desde el punto de vista técnico y no económico.

Los fraudes cibernéticos han ido evolucionando en la medida que las computadoras toman el control de nuestras vidas. Los mecanismos ingenuos y “engañabobos”, como el “phishing”, han cedido su lugar a crímenes más sofisticados: el robo de identidad, los fraudes con tarjetas de crédito, el hurto de bienes digitales y la extorsión computarizada.

Sin embargo, el atrevimiento no queda ahí. Los atracos han escalado de nivel, y seguirán haciéndolo. Desde robos espectaculares a bancos centrales, como el de Bangladesh, hasta la intromisión de hackers en procesos políticos, como lo hicieron los rusos en la pasada elección presidencial de Estados Unidos.

Las computadoras ya no sólo trabajan con bases de datos y flujos abstractos. Ahora, y cada vez con más frecuencia, son componente esencial de bienes tangibles de uso cotidiano. Desde vehículos hasta señales de tráfico; desde aviones hasta aeropuertos; desde satélites en órbita hasta trenes subterráneos; desde bombas sumergibles hasta bombas atómicas.

En la actualidad, para desatar la Tercera (y seguramente última) Guerra Mundial ya no se necesita más que la genialidad de un hacker fundamentalista.

La seguridad cibernética es laxa de origen. Lo exponencial de los avances tecnológicos ha sido posible, precisamente, gracias a la apertura que ofrece internet. El problema no se resolverá únicamente con ingeniería ni vigilancia pues cuando una solución sea ideada, habrá ya 10 formas de burlarla.

Sin duda la regulación gubernamental, todavía en pañales, jugará un papel importante en mejorar la ciberseguridad. Pero el mejor regulador será el mercado. Que sean los consumidores quienes premien a las tecnologías más seguras y castiguen a las que no inviertan en ello.

Para eso es necesario fijar reglas claras y establecer los incentivos económicos correctos. Sólo así podremos prevenir que una tragedia de esa magnitud suceda, que bien podría ser el inicio de un infierno apocalíptico.
11 Abril 2017 03:00:00
Un oficio ingrato
Cuando de errores se habla, dicen que los arquitectos los exhiben, los abogados los encierran y los médicos los entierran. Yo añadiría: “y los escritores los eternizan”. La función del articulista, columnista y escritor en general es a veces muy ingrata: si se hace bien, nadie lo nota; pero si se incurre en un error, ya sea de forma o fondo, queda plasmado para la eternidad, sujeto al escarnio público.

Quizá por eso Sócrates se negó a redactar sus ideas. Para justificar su postura, solía contar una leyenda egipcia recogida por Platón en su Fedro, en la que Tot, el dios inventor de la escritura, es reconvenido por el rey:

“Este descubrimiento tuyo creará una tendencia al olvido en el alma del que aprende, pues no usará la memoria; confiará en los caracteres escritos externos y no recordará por sí mismo. Oirá muchas cosas y no aprenderá nada”.

Tampoco escribieron un solo párrafo los grandes profetas de la humanidad, como Jesús, Buda y Mahoma, tal vez siguiendo la doctrina socrática. Lo que sabemos de ellos es lo narrado por terceras personas.

Quien se aventura con la pluma para transmitir una idea, generar un juicio de valor o contar una historia, se juega su prestigio y su honor a cambio de unas cuantas monedas, en el mejor de los casos. Pero es gracias a estos valientes autores que el conocimiento se ha podido democratizar y la cultura transmitir, y eso, es invaluable.

Es sin duda un oficio ingrato, pero a la vez gratificante. Exige respeto en cada palabra, en cada línea que se plasma, además de disciplina y preparación, como lo consignó nuestro recordado Carlos Fuentes: Primero “tienes que amar la lectura para poder ser un buen escritor, porque escribir no empieza contigo”.

Es cierto, como profetizó Sócrates, que en la actualidad oímos mucho y escuchamos poco. Pero no creo que la tinta sobre el papel sea la causa. No imagino a la humanidad, con sus logros y avances, sin la contribución de la palabra escrita. Mi reconocimiento a quienes aportan su talento y su bolígrafo para contribuir en sus respectivos campos. Con su trabajo, moldean nuestra historia y enriquecen nuestro mundo.
04 Abril 2017 04:09:00
Capítulo que cierra
Hoy cierro un capítulo importante en mi vida. El haber coordinado los esfuerzos federales para combatir la pobreza en uno de los estados más importantes del país me dejó profundas enseñanzas y grandes satisfacciones.

La marginación no se ataca en un solo frente, sino de manera transversal. No es responsabilidad de una sola dependencia, sino de todas, sin excepción. No de la Federación exclusivamente, sino de los tres órdenes de Gobierno. La Estrategia Nacional de Inclusión es una decisión inteligente para dirigir los esfuerzos dispersos hacia objetivos medibles.

La pobreza es más que un número, una estadística. Su medición es muy relativa y obedece a una infinidad de factores y variables que generan más incertidumbre que certeza. Por lo que la lucha se da en el campo, no en el escritorio.

Atrás quedaron los programas asistencialistas, de entregas indiscriminadas de despensas y dádivas, que no hacían más que arraigar el problema y agotar los recursos públicos. Ahora, se privilegia el facilitar las herramientas básicas para que cada familia salga adelante por sí misma y mejore su nivel de ingreso. Las aportaciones ofrecidas a los adultos mayores sin pensión, no son limosna, sino el justo pago a una vida de lucha y trabajo, asegurándoles una vejez digna.

La responsabilidad principal del Gobierno es ofrecer las condiciones mínimas de bienestar y generar un ecosistema propicio para el desarrollo. En esto, los gobiernos municipales juegan un rol importantísimo en la ejecución de los recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social.

Las carencias futuras se combaten hoy, invirtiendo en educación, salud y alimentación. El efecto no es inmediato. No existen fórmulas mágicas ni sortilegios fantásticos.

La pobreza se combate también con estabilidad económica y de precios, con paz social que atraiga inversiones y genere empleos.

La pobreza tiene muchos rostros, pero el peor de todos es el de la pobreza de actitud. El desgano y la resignación son los peores enemigos que tenemos.
28 Marzo 2017 04:09:00
Conejillos de indias
Siempre nos quejamos del precio de las cosas, de cómo se ha encarecido la vida. Algunos bienes, como los combustibles, aumentaron su precio debido a la eliminación de su nocivo subsidio; otros, como los importados, por la depreciación del peso respecto al dólar. Unos más, como los agropecuarios, por distorsiones en el mercado internacional o doméstico.

Pero en general los precios suben como consecuencia de una mayor demanda por ese bien o servicio. Con todo esto, rondar una inflación inferior a 5% no es tan mala noticia para México.

Tenemos la percepción de que, con el tiempo, todos los precios tienden a subir. ¡Falso! Me topé con un anuncio de 1989: la computadora Tandy 5000 por ¡8 mil 499 dólares! Hoy, cualquier equipo infinitamente más potente y avanzado cuesta menos de una quinceava parte de eso. Ya en los albores de este siglo una pantalla plana de alta definición costaba 40 veces más que hoy.

Ni qué decir de los equipos de DVD, VHS y hasta Blu Ray, prácticamente descontinuados. Aun así, muchos consumidores, los de alto poder adquisitivo, hacen largas filas para adquirir el nuevo iPhone, aunque al siguiente año valga apenas una fracción de lo que hoy cuesta.

Los lujos de hoy serán lo común mañana. Los novedosos adinerados juegan un rol importante al capitalizar las ideas innovadoras. Son “conejillos de indias” que, a cambio de la primicia, aportan recursos importantes y el incentivo correcto para que los emprendedores encuentren la forma de ofrecer productos caros a precios bajos, democratizando la tecnología.

Así, mientras algunos precios suben, otros bajan. A veces como consecuencia, a veces como dinámicas independientes. El prestigiado economista John Tamny tiene razón cuando afirma que “los precios son una medida pobre de la inflación o la deflación”.

Y es que la inflación es mucho más que el incremento sostenido de los precios. Tiene que ver más con el poder adquisitivo de la moneda, donde juegan otros factores y prevalecen equilibrios. Una inflación rondando 3% es sana, como ya anunció Banxico será el próximo año. Lo único peor a la inflación es su antítesis: la deflación.
21 Marzo 2017 04:09:00
Jugo de naranja o Tratado
La mayoría de los analistas económicos ha visualizado los riesgos para México por la inminente renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Pero son pocos quienes han detectado la gran oportunidad para nuestro país.

La semana pasada, frente a un nutrido grupo de reconocidos economistas, Ildefonso Guajardo explicó algunos puntos relevantes a considerar. El secretario de Economía es una de las voces más acreditadas y con mayor conocimiento y experiencia sobre el tema no sólo por su posición actual, sino también por haber participado en la integración del Tratado vigente y haber invertido parte de su vida en su seguimiento.

El avance democrático en México nos coloca en una posición de igualdad para negociar que no teníamos hace 25 años. Ildefonso nos compartió la anécdota: “Cuando queríamos llegar a un acuerdo favorable para nuestros productores de jugo de naranja, la contraparte norteamericana nos decía que eso no lo permitirían sus legisladores de Florida. Y preguntaba: ¿Qué quieren, ¿jugo de naranja o Tratado?”.

Y cuando seguía el turno de defender a nuestros productores y se trataba de utilizar el mismo argumento, lo desactivaban de inmediato, minando así nuestra capacidad negociadora, con un: “Ustedes no tienen problema con eso, pues cuentan con una mayoría legislativa que obedece la línea presidencial”.

Los derechos laborales y ambientales, que originalmente fueron tratados en líneas paralelas, ahora deberán integrarse plenamente, trayendo beneficios importantes a nuestros trabajadores y al medio ambiente.

Considerando que no se pueden reinventar cadenas productivas -perdidas desde hace décadas- y la existencia de ineficiencias generadas por la integración de insumos en los contenidos de valor, será muy difícil proponer modificaciones radicales. En Estados Unidos no hay problema de desempleo, y si lo hubiera, sería consecuencia de la automatización, no del libre comercio.

Esto lo conoce muy bien Ildefonso. Por eso ha sido tranquilizador para México y los mercados que sea él quien esté al frente de las negociaciones, no sólo por su conocimiento y habilidad persuasiva, sino por su visión integral y optimista de la oportunidad histórica que se avecina para México.
14 Marzo 2017 04:09:00
La paz de Ronald McDonald
McDonald’s, empresa líder mundial en la venta de comida rápida, es objeto constante de análisis comparativos de todo tipo: desde aquellos que buscan desvelar el secreto de su éxito comercial, hasta los que se esmeran en demostrar lo dañino que resulta para el cuerpo humano el consumo excesivo de sus productos.

No es el único tipo de estudios a los que es sometida la transnacional norteamericana. Desde 1986, la prestigiada revista inglesa The Economist desarrolló el Índice Big Mac, el cual es un indicador basado en el precio de la hamburguesa insignia de McDonald’s en diferentes países, con el objetivo de calcular el nivel de apreciación o depreciación de la moneda local con respecto al dólar, siguiendo los postulados de la Teoría de la Paridad del Poder Adquisitivo.

Y es que McDonald’s se ha convertido en el ícono del libre mercado. Por eso, más interesante resulta aún la observación hecha por Thomas Friedman, columnista de The New York Times, quien descubrió que ningún país con un McDonald’s ha invadido nunca a otro país que tenga un McDonald’s. Y no es que Ronald McDonald, su mascota oficial, sea un buen negociador de la paz, sino porque el libre comercio lo es.

En el mundo de la libre competencia, los países productores tienen un sano interés en el éxito de las economías a las que exportan, por lo que prefieren comerciar con ellas que luchar contra ellas. Como alguna vez manifestó el célebre economista y tribuno francés Frédéric Bastiat: “Cuando las mercancías no cruzan las fronteras, los soldados lo harán”.

El comercio une a las naciones y a las culturas en la medida que intercambian bienes, servicios e ideas; luchan juntas por combatir enfermedades y epidemias, y tratan de resolver amenazas comunes, como la contaminación ambiental y los desastres naturales. Cualquier amago de destruir esta armonía enemista y abona al conflicto.

Caro le ha salido a la humanidad padecer líderes populistas que han bloqueado el comercio internacional y han calado las bayonetas de sus ejércitos. Hagamos votos por que este binomio no se repita y Ronald McDonald pueda continuar con su apostolado pacifista.
07 Marzo 2017 04:09:00
Chorizo con huevo
En América del Norte no sólo existe una profunda dependencia comercial fruto de un cuarto de siglo de libre comercio, sino una pronunciada interrelación productiva entre Canadá, Estados Unidos y México. “Es como en el chorizo con huevo”, me dijo un distinguido empresario regiomontano: “Una vez hecho el guiso, imposible regresar las partes a su estado original”.

Difícil es, por ejemplo, determinar la nacionalidad del Learjet 85, de Bombardier, cuyo diseño e investigación se realizan en Montreal, el motor se manufactura en Toronto, las alas, arneses y fuselaje se fabrican en Querétaro, para finalmente ensamblarse en Kansas. El avión no es ni mexicano ni canadiense ni estadunidense. Es un producto de América del Norte. Y punto.

Al igual que las personas, los países no pueden ser todólogos. Las teorías básicas de comercio demuestran la conveniencia de que cada economía atienda sus ventajas comparativas, produzca en lo que es eficiente, y luego se beneficie con el intercambio. La especialización en el trabajo es la fuente de riqueza.

Nike, fabricante de artículos deportivos, ocupa cuatro veces más empleados en Vietnam que en Estados Unidos. Pero de no haber aprovechado las ventajas comparativas asiáticas para maquilar allá sus productos, ni Nike ni sus 8 mil empleos en Oregon existirían.

Como para enloquecer a Trump saber que cuando compró su iPhone, ¡él fue el primer norteamericano en tocarlo! Gracias a que se ensambla en China, la matriz de Apple en Cupertino, California, puede dar empleo a más de 12 mil personas que trabajan en diseño e ingeniería.

Como región, hemos venido perdiendo terreno contra China. En 2000 la participación de América del Norte en el comercio mundial era de 19% contra 3.9% del Dragón Asiático. Ahora, nos encontramos empatados con ellos en un 14 por ciento.

Sólo espero que cuando el nuevo Gobierno del Tío Sam tenga conciencia del alto nivel de nuestra integración económica, de la imperante necesidad de no restringir el libre comercio, y de que México es su principal aliado, no su enemigo, el chorizo con huevo no se haya quemado ya.
28 Febrero 2017 04:09:00
Dólar caprichoso
Hace no muchas semanas el tipo de cambio de nuestra moneda frente al dólar rondó los 23 pesos por unidad. La noticia fue motivo de encendidos discursos de políticos de oposición y un sinfín de columnas apocalípticas vaticinando un desastre financiero e inflacionario. Ahora que el tipo de cambio se aproxima con paso firme a los 19 pesos por dólar, poco se habla de ello.

El tipo de cambio es un regulador entre la inflación de dos países. Es decir, la depreciación de la moneda tendría que ser igual al diferencial inflacionario entre las dos economías para ajustar de manera natural la relación comercial. Fuera de esto, es mera especulación. Y los mercados tienden a retornar el tipo de cambio a sus niveles de equilibrio, que es lo que está sucediendo.

El problema con una depreciación especulativa, como la que sucedió recientemente a consecuencia de la volatilidad de los mercados internacionales y la amenaza trumpiana, es que esta genera inflación, ampliando la brecha entre los niveles de precios de ambas economías, y generando una devaluación sustantiva de la moneda. Una especie de “profecía autocumplida”.

Sin duda las oportunas medidas tomadas por Banco de México, el extraordinario manejo mediático del secretario de Economía relacionado con la crisis comercial con Estados Unidos y los reveses recibidos por Trump ante muchas de sus propuestas draconianas, han quitado presión al tipo de cambio. Sin embargo, la razón principal del ajuste a la baja es que la burbuja especulativa se empieza a desinflar.

Nada es completamente bueno o completamente malo en economía. Un peso devaluado conviene a los exportadores, a ciertos especuladores y a quienes reciben remesas; es malo para los importadores y los productos importados, sobre todo los commodities, como la gasolina, el maíz y la carne, por mencionar algunos ejemplos que impactan de manera relevante en los bolsillos de la gente.

El dólar es muy caprichoso y su cotización no siempre depende de nuestra voluntad. Debemos aprender a vivir con la inestabilidad del tipo de cambio y a saber aprovechar con inteligencia sus fluctuaciones fuera del equilibrio.
21 Febrero 2017 04:09:00
¡Escúchame!
Hace algunos días me encontraba en mi oficina, abstraído en la lectura de un interminable documento, cuando comencé a oír un murmullo del exterior originado por una distorsionada bocina. Frente a mi sede laboral se encuentra la Macroplaza, flanqueada por la Presidencia Municipal de Monterrey y por el Palacio de Gobierno, así que no es raro encontrar ahí grupos manifestándose, por lo que no presté mucha atención.

La mención de mi nombre en la arenga del sujeto al micrófono captó automáticamente mi atención. Al asomarme por la ventana observé al individuo de la voz rodeado por una docena de mujeres. La distancia, el ruido del tráfico y la baja calidad del equipo de sonido me hacían imposible entender el mensaje, por más esfuerzo que hacía en escuchar. Así que los invité a pasar a mi oficina.

Pocos de los temas tratados, motivo de la inconformidad, tenían que ver con la dependencia que represento. Pero el haberlos escuchado con atención fue suficiente para que de ahí salieran satisfechos.

Vivimos en un mundo que oye mucho pero escucha poco. Gracias a la conectividad permanente, estamos expuestos, como nunca antes, a cantidades ingentes de información, casi toda inútil. Son tantos los distractores generadores de ruido, que dejamos de escuchar lo realmente importante.

Creo que Dios, en su infinita sabiduría, nos proporcionó a los seres humanos dos oídos y una boca, para que los usemos en esa proporción. No siempre podemos resolver todos los problemas que se nos plantean, pero a veces es suficiente el saber escuchar y obsequiar una sonrisa, una palmada en el hombro o una palabra de aliento.

La empresa que deja de escuchar a sus clientes está condenada al fracaso. Lo mismo pasa con los gobiernos, las relaciones personales y la familia. En esta última es donde se concentra el problema, ya que los hijos ignorados son la fuente de desintegración familiar y pérdida de valores.

Para hablar se utilizan varias decenas de músculos. Para escuchar, ninguno. Dice el dicho popular: “Nunca pierda la oportunidad de quedarse callado”. Así que mejor escuchemos, genera menos riesgos y aporta grandes beneficios.
14 Febrero 2017 04:09:00
La falacia del déficit
El ser humano es averso a los déficits. La sola mención de la palabra nos eriza la piel, ya que tradicionalmente han sido el proemio de males mayores. Los déficits presupuestales se convierten en mayores impuestos, recortes brutales o endeudamiento; los déficits de divisas se transforman en devaluaciones y mayor inflación. De hecho, uno de los razonamientos utilizados por el presidente Trump para justificar la aplicación de sus draconianas medidas comerciales es precisamente el alto déficit comercial prevaleciente en Estados Unidos.

Desde hace muchos años México le vende más a Estados Unidos que viceversa. Y aunque los mexicanos hemos sido por esta razón el blanco de sus ataques, aderezándolos con los argumentos racial y migratorio, países como Alemania, Japón y, por supuesto, China, presentan un desbalance comercial con Estados Unidos mayor al nuestro.

Los déficits no son necesariamente malos. Un déficit en la ingesta calórica para una persona con sobrepeso o un déficit en ingresos penitenciarios pueden ser buenas noticias. Incluso, un déficit comercial, ¡puede ser una extraordinaria noticia!

Las naciones no comercian entre sí, lo hacen sus empresas e individuos, quienes producen para consumir. En economías socialistas la producción no es suficiente para atender la demanda de consumo, por lo que los ciudadanos presentan superávits comerciales, lo cual debiera ser bueno. ¡Pues no lo es!

Honk Kong, uno de los países más ricos del mundo, debe importar petróleo, alimentos y electrónicos. Gracias a eso, es una nación próspera. Sus habitantes, que son altamente productivos con empleos de primera, intercambian los frutos de su trabajo por la riqueza del mundo… a cambio de un déficit masivo, que no les afecta. Lo mismo sucede en Estados Unidos.

Por definición, todas las transacciones internacionales están siempre en equilibrio y los déficits son la recompensa a la productividad, a la riqueza y al éxito. Mientras el señor Trump no entienda esto, será difícil llegar a un acuerdo comercial razonable.
08 Febrero 2017 04:09:00
Recorte legislativo
La legislativa es una de las actividades menos prestigiadas en nuestro país. En las encuestas de percepción siempre se disputa el fondo con otras funciones públicas, como las de seguridad. Un juicio muy ingrato y severo, en mi opinión, toda vez que existen tribunos prudentes, probos y patriotas.

Por eso fue tan bien recibida en la sociedad la propuesta del Revolucionario Institucional de reducir a la mitad los diputados de representación proporcional y eliminar la totalidad de los senadores electos por esa vía. Dada la baja estima hacia nuestros legisladores, he escuchado voces que se pronuncian por quitar a todos los de lista, otras, incluso, se inclinan en suprimir alguna de las cámaras.

El Legislativo es, o debiera ser, el contrapeso del Ejecutivo. Este último sin el primero se convertiría fácilmente en dictador, con todos los males que eso conlleva. Sin embargo, coincido que un Congreso más esbelto sería no solamente menos oneroso, sino más eficiente, mientras no se caiga en el extremo de la pérdida de representatividad: un justo medio, pues.

El espíritu del Senado es ser una representación igualitaria de las entidades federativas, por lo que la introducción de senadores plurinominales, sin discriminar por su procedencia, ha roto ese equilibrio. Así que la propuesta de su eliminación es no sólo lógica, sino deseable.

En contraparte, la Cámara de Diputados es una representación de la población. Los plurinominales fueron incluidos para brindar espacios institucionales de expresión a minorías en tiempos en que el partido en el poder era invencible. Como eso quedó atrás, la competencia electoral es real y cualquier fuerza puede ganar un escaño en las urnas, su vigencia es cuestionada.

Sin embargo, creo que es conveniente mantener la mitad de los plurinominales, tal como está propuesto, siempre y cuando los partidos incluyan en esa lista no cuotas políticas, sino académicos e intelectuales que enriquezcan la labor legislativa, y que por su perfil difícilmente resultarían vencedores en una justa electoral.

A final de cuentas no es un asunto de “más o menos”, sino de contar con mejores legisladores. Y eso es tarea de todos.
07 Febrero 2017 04:05:00
Recorte legislativo
La legislativa es una de las actividades menos prestigiada en nuestro país. En las encuestas de percepción siempre se disputa el fondo con otras funciones públicas, como las de seguridad. Un juicio muy ingrato y severo, en mi opinión, toda vez que existen tribunos prudentes, probos y patriotas.

Por eso fue tan bien recibida en la sociedad la propuesta del Revolucionario Institucional de reducir a la mitad los diputados de representación proporcional y eliminar la totalidad de los senadores electos por esa vía. Dada la baja estima hacia nuestros legisladores, he escuchado voces que se pronuncian por quitar a todos los de lista, otras, incluso, se inclinan en suprimir alguna de las cámaras.

El Legislativo es, o debiera ser, el contrapeso del Ejecutivo. Este último sin el primero se convertiría fácilmente en dictador, con todos los males que eso conlleva. Sin embargo, coincido que un Congreso más esbelto sería no solamente menos oneroso, sino más eficiente, mientras no se caiga en el extremo de la pérdida de representatividad: un justo medio, pues.

El espíritu del Senado es ser una representación igualitaria de las entidades federativas, por lo que la introducción de senadores plurinominales, sin discriminar por su procedencia, ha roto ese equilibrio. Así que la propuesta de su eliminación es no solo lógica, sino deseable.

En contraparte, la Cámara de Diputados es una representación de la población. Los plurinominales fueron incluidos para brindar espacios institucionales de expresión a minorías en tiempos que el Partido en el poder era invencible. Como eso quedó atrás, la competencia electoral es real y cualquier fuerza puede ganar un escaño en las urnas, su vigencia es cuestionada.

Sin embargo, creo que es conveniente mantener la mitad de los plurinominales, tal y como está propuesto, siempre y cuando los partidos incluyan en esa lista, no cuotas políticas, sino académicos e intelectuales que enriquezcan la labor legislativa, y que por su perfil difícilmente resultarían vencedores en una justa electoral.

A final de cuentas no es un asunto de “más o menos”, sino de contar con mejores legisladores. Y eso es tarea de todos.

31 Enero 2017 04:09:00
Thank you, Mr. Trump!
Salvo algún encuentro de México en Copa Mundial, nunca había sentido un ánimo nacionalista tan apasionado y unánime como el que ha invadido nuestro espíritu en los últimos días. Robert Greene, en Las 48 Leyes del Poder, explica que un enemigo poderoso es el mejor acicate para salir del área de confort y poder triunfar: “Si no tiene enemigos, busque la forma de creárselos”.

Sin buscarlo, los mexicanos ya encontramos al nuestro. El ahora hombre más poderoso del mundo, nuestro perverso favorito, nos ha satanizado y subestimado, visualizándonos como un pueblo atrasado y dividido. Pero se ha topado con pared y se ha perdido en la barbaridad de sus palabras.

¿Cobrar el muro a los mexicanos con un impuesto a las importaciones? ¡Vaya estupidez! No se requiere ser Nobel de Economía para darse cuenta que esa contribución transfiere el costo al consumidor final, al pueblo norteamericano. He leído una idea mejor en diversos foros que resolvería el problema sin necesidad del muro: expedir más visas laborales.

La inmigración ilegal es consecuencia de un mercado negro debido a una oferta y una demanda insatisfechas por regulaciones políticas. Gustosos, nuestros paisanos pagarían por una visa en lugar de arriesgarse a atravesar el desierto para realizar, legalmente, el trabajo que ningún norteamericano quiere hacer.

Pero en lugar de buscar soluciones de “ganar-ganar”, Trump quiere mostrar sus dotes de negociador rudo que aplasta a su oponente, al que cree débil e inferior. Le hemos demostrado ya que no somos ni lo uno ni lo otro. Vamos ganando la partida, pero no cederá fácilmente. Debemos ir pensando el siguiente paso.

Tenemos años luchando una guerra que no es nuestra, la del narcotráfico. La inmensa mayoría de la droga que cruza por nuestro territorio tiene como destino el ávido e insaciable mercado estadunidense. ¿Qué cara pondría Trump si le dijéramos que nuestro Congreso analiza la posibilidad de permitir la transportación de estupefacientes siempre y cuando no se consuman en México? Es pregunta…

Por fin encontramos un factor de unidad. Thank you, Mr. Trump! Aprovechemos ahora la coyuntura para embriagarnos de patriotismo y romper las cadenas del conformismo y la mediocridad.
24 Enero 2017 04:09:00
Historia de la unidad
Coahuila y Nuevo León comparten origen y destino. Sus capitales están íntimamente ligadas desde su creación hasta en su futuro económico. El capitán Alberto del Canto fundó Saltillo en 1577. Inmediatamente después realizó un fallido intento de crear el pueblo de Santa Lucía, a la orilla del río con ese nombre, en el Valle de Extremadura, hoy Monterrey.

Pocos años más tarde, Luis de Carvajal, en cuyo homenaje se bautizó la pronunciada cuesta desde donde su expedición divisara el Cerro de la Silla por primera vez, hace un segundo intento de fundación, ahora con el nombre de San Luis. La brutalidad de la Inquisición, que llevara a Carvajal a la hoguera, y la ferocidad de los indios coahuiltecas dieron al traste con el proyecto.

Finalmente, procedente de Saltillo, Diego de Montemayor logra exitosamente fundar la Ciudad de Nuestra Señora de Monterrey.

También fue una saltillense de origen tlaxcalteca, Antonia Teresa, quien llevara a Monterrey a la Purísima Concepción de María, conocida además como la Virgen Chiquita, ícono religioso de la ciudad y cuyos milagros documentó fray Servando Teresa de Mier.

La industrialización de ambas capitales se dio de la mano, en sinergia. Desde la antigua alimentación de los hornos regios con carbón coahuilense, hasta la consolidación de un poderoso clúster automotriz regional en la actualidad.

Mucho nos une, aunque nos separan mil metros de altura y 80 kilómetros de distancia. Nuestras disputas suelen ser gastronómicas, regularmente sobre la paternidad del cabrito, y las rivalidades se reducen a los partidos de Saraperos contra Sultanes.

El flujo de personas entre ambas entidades es enorme. Miles de mis paisanos se mudan a Nuevo León a estudiar y trabajar, y no pocos nuevoleoneses buscan en Coahuila destinos turísticos y de inversión. En este intercambio no hay prejuicios ni sentimientos xenofóbicos. Nos vemos como familia. Y de hecho lo somos: es raro encontrar un regio sin raíces coahuilenses, y viceversa.

Es momento de fortalecer no sólo la unidad regional, que nos ha granjeado importantes dividendos económicos, sino la nacional. Sólo así podremos sortear los vientos huracanados del norte que amenazan a México.
17 Enero 2017 04:07:00
El acicate de la competencia
La semana pasada caminé como hacía mucho tiempo no lo hacía. Completé casi 90 mil pasos, alrededor de 77 kilómetros, en 5 días, medidos con una pulsera para tal efecto. ¿Cómo? Me levanté temprano a correr, contesté las llamadas telefónicas andando, atendí audiencias caminando por las calles, usé mínimamente el automóvil y disfruté increíbles paseos familiares. ¿La razón? Una competencia entre amigos, aprovechando la novedad de una aplicación tecnológica.

El espíritu del ser humano es competitivo por naturaleza. Así está inscrito en nuestro ADN desde hace cientos de miles de años. La competencia es sana y benéfica, y las personas participan en concursos, aun con remuneraciones simbólicas o nulas, por el simple placer de competir.

Sin duda la calidad cinematográfica que disfrutamos actualmente mucho tiene que ver con el aliciente otorgado por los premios Oscar y los Globos de Oro. El periodismo norteamericano se ha profesionalizado gracias al Pulitzer y la ciencia ha avanzado en mucho por el acicate de los galardones Nobel y Príncipe de Asturias.

Hace 20 años, Peter Diamandis, presidente de la Fundación Premio X, reunió de la filantropía 10 millones de dólares para otorgarlos como recompensa a quien desarrollara un modelo de viaje comercial tripulado al espacio, un sueño acariciado por él desde su infancia. No sólo obtuvo el prototipo, sino una derrama de más de 100 millones de dólares en investigación y desarrollo sobre el tema, cortesía del resto de los participantes.

En tiempos de vacas flacas, una alternativa interesante para multiplicar la inversión en ciencia y tecnología es que el Gobierno, las universidades y las fundaciones dedicadas a promover el emprendimiento promuevan concursos y competencias con propósitos específicos y con premios atractivos.

El ingenio sólo espera ser motivado por el incentivo correcto: una competencia ordenada y dirigida a resolver los grandes retos de nuestra sociedad, a desterrar el conformismo y desarrollar el enorme potencial de nuestras mujeres y hombres.

Ya lo dijo René Descartes: “No basta tener buen ingenio; lo principal es aplicarlo bien”.

Y para ingeniosos, nadie como los mexicanos.
10 Enero 2017 04:09:00
La ‘vending machine’
Hace tiempo, en un ensayo de Tim O’Reilly, autor del concepto Web 2.0 y pionero en los movimientos de software libre y código abierto, leí una analogía que llamó poderosamente mi atención: el Gobierno es como una “vending machine”.

Una vending machine es, traducida al castellano, una máquina expendedora. Son muy populares en nuestro país desde hace años. Están prácticamente en todos los lugares con aglomeraciones humanas y ofrecen productos variados como refrescos, botanas y golosinas.

De manera simplista, pero no sin razón, O’Reilly afirma que el Gobierno es una especie de vending machine en la que depositamos nuestro dinero y, a cambio, esperamos recibir ciertos bienes y servicios, como calles, carreteras, seguridad y salud, entre otros.

En el Gobierno, como en las vending machines, la oferta de productos es limitada y el menú de opciones no siempre satisface la totalidad de los deseos de los consumidores, con perfiles y preferencias muy disímbolos.

Cuando la máquina no nos da lo que queremos, o cuando existe esa percepción, protestamos. Y esa protesta no siempre queda en epítetos altisonantes y reclamos severos al aparato despachador; a veces sube de tono y se convierte en una severa sacudida a la máquina.

El ciudadano agita la vending machine con la esperanza de que el armatoste le entregue el anhelado producto por el que ya pagó. Hasta ahí todo bien. La inconformidad es válida y la zarandeada legítima.

El problema se gesta cuando el individuo arremete violentamente contra la máquina para canalizar su enojo y frustración, y se agudiza cuando comienza a vandalizarla, incluyendo todo lo que la rodea aunque no haya vela en el entierro de por medio.

Los actos de barbarie en una sociedad racional dañan nuestra imagen, nuestras instituciones, y sobre todo, nos dañan a nosotros mismos. Se vale estar en desacuerdo con el tipo y calidad de los productos ofrecidos, de eso se tratan las democracias. Pero existen conductos, legales y eficientes, para manifestarlo.

Lo que es imperdonable es pretender destruir esa máquina, única e insustituible, que cambia de administrador cada seis años. Es la vending machine que, fallas aparte, proveerá a nuestros hijos el día de mañana.
03 Enero 2017 04:09:00
Propósitos de Año Nuevo
Siempre la llegada del nuevo año trae consigo un tentador ánimo de renovación del que pocos pueden escapar. Es momento de hacer recuento y reflexión del ejercicio que concluye, pero sobre todo, mirar hacia delante, fijar metas y propósitos, aunque a las pocas semanas muchos abandonen tan titánica empresa.

Atendiendo la curiosidad de quienes me han interrogado al respecto y en un afán de forzar su cumplimiento al publicarlos, compartiré en este espacio algunos de mis propósitos 2017.

Disfrutaré más atardeceres y amaneceres al aire libre, a costa de la tecnología. Disfruto mucho trotar, lo seguiré haciendo, pero en superficies adecuadas para cuidarme las rodillas, esas no retoñan.

No puedo proponerme leer más sin caer en un conflicto conyugal, pero sí puedo leer mejor: seleccionar con más cuidado los textos y los horarios de lectura, que no resten tiempo de convivencia familiar.

Me preocuparé menos y me ocuparé más. Dejaré los problemas afuera de la casa y por ningún motivo los llevaré a la cama. Pondré más atención en cómo la gente se siente al tratar conmigo y menos en el qué dirán. Atenderé con gusto la crítica constructiva e ignoraré la ofensa estéril.

Comeré más de lo que no me gusta y menos de lo que me gusta esperando que, a fuerza de costumbre, se inviertan los papeles. Más frutas y verduras, menos carbohidratos y leguminosas.

Le daré más tiempo a mis amigos, para no perderlos con el tiempo. Disfrutaré intensamente mis pasatiempos, como ver una buena película en el cine o deleitarme con una entretenida serie en casa en compañía de mi esposa.

Dormiré menos y soñaré más. Seguiré luchando desde cualquier trinchera, con honestidad y perseverancia, para mejorar la sociedad en que vivimos, para dignificar la política y para que mis hijos se sientan orgullosos siempre de su padre.

Todos los especialistas vaticinan un 2017 especialmente complicado. Yo más bien creo que será un año de cambios, y los cambios generan siempre oportunidades, oportunidades que serán aprovechadas por quienes estén atentos y listos, optimistas y propositivos, y que tengan propósitos firmes y tengan la voluntad para alcanzarlos…

¿Y tú, tienes ya los tuyos?
27 Diciembre 2016 04:09:00
Top ten 2016
La presente es mi última columna editorial del año. Más que una reflexión sobre un ciclo que agoniza, quiero compartir con mis apreciables lectores, como ya es costumbre en estas fechas, los 10 textos que más me gustaron e influyeron durante 2016, como una modesta recomendación literaria para estos días de descanso.

Jorge Zepeda Patterson me volvió a dejar gratamente sorprendido en Milena o el Fémur más Bello del Mundo por su habilidad para hilvanar una absorbente novela policiaca, salpicada de política mexicana, con los mismos caracteres de su primera incursión novelesca. Ni qué decir de Paula Hawkins con su adictivo thriller La Chica del Tren, que fue a parar hasta la pantalla grande.

Mi amigo José Elías Romero Apis nos regala en El Jefe de la Banda un extraordinario manual de política contemporánea escrito con gran maestría, basado en vivencias trascendentales y anécdotas invaluables. De lectura obligatoria para quienes participan en el servicio público.

Muy recomendables dos narrativas históricas. Julián Herbert, en La Casa del Dolor Ajeno, explica con lujo de detalle el vergonzoso genocidio ocurrido en La Laguna hace poco más de 100 años, mientras Carlos Tello Díaz, en Porfirio Díaz, su Vida y su Tiempo, cuenta con gran realismo y esmero la etapa heroica de esa controversial figura. Ninguna tiene desperdicio.

Aunque disfruto mucho a los clásicos, por alguna razón nunca había leído Crimen y Castigo, la extensa obra de Fiodor Dostoievski publicada hace siglo y medio. Ahora lo hice y no me arrepiento. Sus diálogos son elocuentes y lo pormenorizado de su descriptiva nos ofrece una radiografía fidedigna de la situación política y social imperante en la Rusia zarista.

El Murmullo de las Abejas, de la regia Sofía Segovia, es una riquísima prosa que cuenta, mediante una niñez imposible, una vida aciaga y siempre sobre la delgada línea del mito y la realidad, la fundación de la zona citrícola neoleonesa en el contexto de la época revolucionaria.

Cinco Esquinas no es el mejor aporte literario del Nobel Mario Vargas Llosa, pero sin duda hace una honorable defensa a dicho premio. Por el estilo se encuentra El Amante Japonés, de Isabel Allende, que me absorbió por completo por lo entretenido de su historia, lo sabroso de su narrativa y lo interesante de su contenido.

Mark Sisson nos comparte Los 10 Mandamientos del Cavernícola como la receta ideal para despertar a nuestros genes primitivos y vivir así una vida sana y saludable. Buen motivo para iniciar el próximo año con el pie derecho.

Diez obras. Diez autores. Diez formas inmejorables de sacar provecho a esta temporada.

¡Salud y prosperidad para 2017!
20 Diciembre 2016 04:09:00
… lo concede el Infierno
“No hay mal que por bien no venga”, es uno de los aforismos más recordados de nuestro muy colorido refranero popular. Víctor Hugo plasmó esa misma idea, en términos más poéticos, en su conocido apotegma: “A veces, lo que se pide al Cielo lo concede el Infierno”.

Los grandes males de la humanidad siempre traen aparejados beneficios que no se vislumbran hasta después. La emancipación de la mujer occidental, por ejemplo, fue acelerada, indiscutiblemente, durante las dos guerras mundiales: mientras los varones combatían en el frente de batalla, las mujeres debieron salir de sus casas, para ya nunca regresar, a ocupar esos huecos laborales.

Esas conflagraciones bélicas globales también fueron una especie de catarsis en las disparidades mundiales -como lo demuestra Thomas Piketty en su controvertida obra El Capital en el Siglo XXI- al terminar, de golpe y porrazo, con la concentración obscena de la riqueza.

Steve Jobs fue corrido de Apple, empresa fundada por él en una cochera en sus años mozos. Eso lo impulsó a desarrollarse por su cuenta para después regresar por la puerta grande y convertirse en uno de los hombres más ricos del mundo. Twitter partió de un fracaso y sus fundadores, como Biz Stone, estaban al borde de la quiebra por haberle apostado a proyectos fallidos en el pasado.

El destino nos ofrece un sinnúmero de problemas y desafíos, pero siempre vienen acompañados de soluciones escondidas y al alcance de quienes saben buscar. El ser humano cuenta con una capacidad asombrosa de adaptación para sobrevivir a la adversidad y aprender de las desgracias. Nuestro pueblo es el mejor ejemplo de ello.

Para que los astros se alineen, a veces deben dar la vuelta completa a la bóveda celeste. Igual sucede con nosotros, con la salvedad de que durante el ciclo algunos se de-sesperan mientras otros pierden la esperanza.

Ese es el juego del destino, lo que le da vida a la vida. Lo que parece una gran tragedia, en algún momento tendrá un rostro amable. Pero sólo los grandes saben que “la noche es más oscura justo antes del amanecer”.

¡Feliz Navidad!
13 Diciembre 2016 04:09:00
Artillería virtual
Conforme se aproximan las épocas electorales, los partidos comienzan a revisar encuestas, analizar sus números y plantear alianzas, en busca de la estrategia que conlleve al triunfo al menor costo posible. Si algo hemos aprendido de los recientes procesos electorales es que esa lógica ya no funciona.

Recordé, al respecto, una conversación entre dos estadistas que leí en algún libro de historia, desarrollada en los momentos más álgidos de la Guerra Fría. Mientras discutían asuntos de guerra y paz, Mao le dijo a Khrushchev: “Camarada, si comparamos el poderío militar del mundo capitalista con el del socialista, notarás que contamos con una clara ventaja sobre nuestros enemigos. Piensa cuántas divisiones podrían aportar China, la Unión Soviética y los demás países socialistas”.

“Camarada Mao”, respondió con parsimonia el líder soviético, “esa forma de pensar está completamente fuera de época. Ya no puedes calcular tu fortaleza militar basado en quién tiene más hombres. Antes, cuando las disputas se dirimían con puños y bayonetas, sí que marcaba la diferencia. Después, cuando apareció la ametralladora, el bando con más tropas no necesariamente tenía la ventaja. Ahora, con la bomba atómica, el tamaño del ejército de cada una de las partes es prácticamente irrelevante”.

Las campañas electorales son guerras civilizadas. Y al igual que en las contiendas bélicas, las electorales han evolucionado. El electorado está más informado y es más analítico que una década atrás; actúa con estrategia y reserva sabiamente sus preferencias hasta el momento de acudir a las urnas, engañando a las encuestas.

Pensar que los votos se pueden sumar simplemente, cual fichas o canicas, al pactar una alianza entre ideologías opuestas, es un error. La propagación de la información ya no tiene filtro ni control: en pocas horas, con un obús acertado, las redes sociales pueden dar un vuelco estrepitoso a una elección.

Las ideas y las propuestas, armas tradicionales de la contienda electoral, ahora ceden terreno a la metralla de las campañas negras y a la radiación tóxica de los escándalos políticos. Los candidatos, en adelante, tendrán que ser a prueba de balas… y de la artillería virtual de las nuevas comunicaciones.
06 Diciembre 2016 04:09:00
Callejón sin salida
Con pan y palo, Donald Trump logró retener una inversión norteamericana destinada a establecerse en Nuevo León. El pan lo recetó a través de la promesa de un jugoso paquete de incentivos fiscales; el palo, mediante la sutil amenaza de sacar a Carrier de la lista de proveedores consentidos del gobierno del Tío Sam.

Ya sea un afán por demostrar su intención de cumplir lo prometido, por asestar un golpe propagandístico temprano o por un interés genuino de proteger el empleo, con esta acción Trump encamina a su país a la boca del lobo.

No tardarán en llover noticias de empresas anunciando su decisión estratégica de trasladar sus operaciones a otro país, esperando recibir un cheque o un contrato. Cuando el Gobierno decide utilizar el dinero del pueblo para tratar de desviar el inflexible cauce del libre mercado, las consecuencias son siempre funestas.

Y ya montados en ese populismo demagogo, no nos extrañe que su próxima decisión sea la prohibición de cajeros automáticos, de bombas autodespachadoras de combustible y el uso de tractores, para obligar a bancos, gasolineras y empresas agrícolas a contratar locales, ¿o no?

Querer relanzar como manufacturero a un país que dejó de serlo hace mucho tiempo para montarse en la era de la tecnología, el internet y los servicios, es un retroceso de magnitudes imponderables.

Querer obligar a las compañías de su país a competir pagando ocho veces más en mano de obra, sacará a muchas del mercado y le pegará duro al bolsillo de los ciudadanos, quienes enfrentarán la escalada de precios. El consumo se desplomará y con él, el crecimiento económico.

La destrucción de empleos es consecuencia propia de una economía desarrollada y del intercambio comercial. No es algo negativo, pues vuelve a esta más competitiva, más eficiente y, con el tiempo, generadora de más y mejores fuentes laborales.

Si realmente Trump quiere impulsar el empleo, debe comenzar por replantear el seguro de desempleo, ese que encarece la mano de obra y mantiene legiones de holgazanes a costa de los contribuyentes.

El populismo impregnado de proteccionismo es un binomio peligroso e insostenible, generador de crisis. Un callejón sin salida.

A los mexicanos nos preocupan las acciones de Trump, pero sus gobernados debieran estar aterrados.
29 Noviembre 2016 04:06:00
La ley del mínimo esfuerzo
La del mínimo esfuerzo es una de Las Siete Leyes Espirituales del Éxito explicadas por el hindú Deepak Chopra en su texto de ese nombre. Muchos la citan para justificar su desgano y parsimonia, y refugiarse así en la comodidad que brindan la inactividad y pasividad. Víctimas de las circunstancias, muchos prefieren aceptar la mediocridad ofrecida por el destino en vez actuar.

“Es sólo a través del trabajo y el esfuerzo doloroso, por la energía sombría y el valor resuelto, que pasamos a mejores cosas”, solía decir con gran acierto Theodore Roosevelt. No sé cuántas horas invertiría en esfuerzo físico un atleta para ir a la Olimpiadas, pero apuesto que no son pocas. Cuando menos se requieren 10 mil horas de práctica en alguna actividad para hacernos expertos en ella, concluye Robert Greene es su libro Maestría.

Si nos queda alguna duda, observemos a la naturaleza: las especies sobrevivientes son aquellas que se han esforzado por adaptarse al medio y a los nuevos retos. Quien ayuda a una crisálida a abandonar su capullo o quien le facilita a un ave la ardua labor de romper su cascarón, los condena a su muerte por no haberles permitido desarrollar la fuerza suficiente para sobrevivir.

Hasta en los vegetales ocurre: las frutas que fueron cultivadas con pesticidas, al no tener que desarrollar defensas contra plagas y enfermedades por sí mismas, presentan una muy pobre generación de antioxidantes y nutrientes, necesarios en la dieta humana.

Los jóvenes problemáticos regularmente provienen de familias cuyos padres no resistieron la tentación de darles todo, sin dejar que ellos se esforzaran por conseguirlo.

Más bien, creo que Chopra sugiere que estemos dispuestos a corregir el rumbo cuando las cosas no fluyan naturalmente o cuando los obstáculos sean infranqueables, en lugar de frustrarnos y cruzarnos de brazos. ¡Eso sí que es una buena idea!

Ahora, como nunca, nuestro país demanda un esfuerzo adicional de nuestra parte. Saquemos la casta y abandonemos la comodidad en la que nos encontramos instalados. Levantémonos, esforcémonos y demos lo mejor de nosotros. Sólo así construiremos el México que todos queremos.

No nos queda de otra.
22 Noviembre 2016 04:09:00
De tripas corazón
Desde que cayó el Muro de Berlín y el comunismo dejó de ser una amenaza real, poca atención se le ha prestado a esta forma de gobierno. Los pocos bastiones socialistas se relegaron a un segundo plano. La propia condición aislacionista de este modelo contrastó durante décadas con las políticas liberales del capitalismo.

Después de muchos años de ausencia, los que lleva este siglo, pude volver finalmente a la Isla gobernada por los hermanos Castro. Quedé gratamente sorprendido. Tendemos a imaginar a esa nación como una enorme cárcel de la que todos quieren salir. Nada más alejado de la realidad.

Seguridad, empleo, pobreza y salud, son las principales preocupaciones de los ciudadanos de cualquier país, según publican las encuestas.

En el primer rubro, Cuba es uno de los países más seguros del mundo, con índices de muertes violentas de un dígito al año. Nadie consume drogas, por lo cual el narcotráfico es un concepto ajeno. Se respira un ambiente de paz y tranquilidad que envidiaría cualquier potencia europea.

Asegurar a todos los cubanos un empleo, es uno de los pilares del sistema. Los sueldos y salarios son muy similares entre sí, no importa la actividad realizada. Esto permite a cada quien trabajar más por gusto que por dinero. Nadie pasa hambre, pues el Gobierno asigna raciones alimenticias por persona, y privilegia a niños, enfermos y grupos vulnerables.

El acceso a la salud es gratuito para todos. Su esperanza de vida supera, por mucho, a la nuestra.

La falta de equipos de punta lo sustituye el trato personalizado y cálido de los doctores. Adelantos médicos y áreas de especialización distinguen a la Isla, como en el caso de la rehabilitación, homeopatía y tratamientos contra el cáncer, entre otros.

La igualdad forzada, requisito indispensable del sistema cubano, castiga el éxito, pero aun así es un pueblo feliz, educado e innovador, que hace de tripas corazón y ha sabido vencer adversidades.

Hay mucho que podemos aprenderle al pueblo cubano. La apertura, la cercanía y el relanzamiento de nuestra relación es una oportunidad que no podemos ni debemos desperdiciar.
15 Noviembre 2016 04:09:00
La locomotora capitalista
Finalmente, y contra todo pronóstico, ganó Trump. Sin duda el episodio merece muchas reflexiones. Las encuestas volvieron a fallar de cabo a rabo, víctimas de una estrategia ciudadana empeñada en ocultar cada vez más, por alguna extraña razón, sus preferencias.

Volvió a triunfar el voto inesperado y aparentemente irracional, como el “sí” al continuismo de las hostilidades contra las FARC en Colombia; ganó otra vez el sufragio globalifóbico y populista, como el que sacó a Reino Unido de la Unión Europea. Al optar por una alternativa diferente al establishment, la ciudadanía muestra que está dejando de lado su aversión natural al riesgo y al cambio.

Por quinta ocasión llega a la Casa Blanca el candidato que no conquistó la mayoría ciudadana, poniendo en evidencia el agotamiento del sistema electoral estadunidense.

¿Qué pasará ahora? Esa es la gran interrogante. Las preocupaciones van desde lo pragmático, como la cancelación de acuerdos comerciales importantes; hasta lo fantástico, como la detonación de la Tercera Guerra Mundial; pasando por lo mundano, como la construcción del multicitado muro y las deportaciones, ya existentes en demasía.

Aparte de la volatilidad temporal contagiada a los mercados, el principal riesgo es un resurgimiento de la xenofobia y el odio racial, que tanta violencia han generado en nuestro vecino del norte. De ahí en fuera no va a suceder gran cosa. Estados Unidos es un país de instituciones, no de caudillos. La fuerza inercial del aparato hace imposible virajes pronunciados sin descarrilar la locomotora capitalista.

Quizá no nos vaya a ir tan mal a los mexicanos como pensamos. Tal vez era el acicate que necesitábamos como país. Hernán Cortés quemó sus naves para evitar que sus soldados estuvieran pensando en la posibilidad de regresar. Gracias a eso, fue posible la conquista del Nuevo Mundo.

Tal vez si creemos que nuestras fronteras se cerrarán, en términos comerciales y migratorios, despertemos nuestro emprendimiento aletargado y talento subutilizado, y de una vez por todas demostremos de lo que somos capaces los mexicanos cuando nos lo proponemos.
08 Noviembre 2016 04:09:00
El Jeremías
Si no ha ido al cine a verla, hágalo antes de que salga de cartelera. No solamente por ser una comedia sumamente divertida e ingeniosa, ni por ser una película producida y dirigida por talentos con raíces coahuilenses, sino porque “El Jeremías” aborda un tema frecuentemente descuidado por la sociedad: los niños superdotados.

Jeremías es un niño-genio originario de Sonora, nacido en el seno de una familia modesta, que llegó tarde a la repartición de talentos. El gran diferencial intelectual complica la comunicación con sus padres; lo extraño de su comportamiento dificulta el hacer amigos; la posibilidad de dejarlos en ridículo, ocasiona la animadversión de sus maestros.

Incomprendido en casa, aislado y buleado en la escuela, es orillado a buscar alternativas de crecimiento, incluso a costa de su seguridad e integridad física.

El caso del protagonista no es aislado. Según estadísticas confiables, en México hay alrededor de un millón de menores en la misma situación de Jeremías. La mayor parte de ellos son ignorados o diagnosticados, erróneamente, con Trastorno por Déficit de Atención (TDA). El subsecuente tratamiento inhibe lo extraordinario de su capacidad. De los pocos que reciben impulso e incentivos, la mitad acaba por abandonar el país.

Un niño superdotado bien dirigido aportará, cuando adulto, mil veces más en términos de crecimiento económico que ciudadanos con un coeficiente intelectual promedio. ¿Se imaginan el potencial? Cada talento extinguido, cada genio sin detectar, cada superdotado inadvertido es un invento sin crear, una vacuna sin desarrollar o una solución sin encontrar.

La SEP promueve la aceleración académica como modelo de intervención educativa para impulsar al talento. El Tec de Monterrey, al igual que otras escuelas, cuenta con programas para alumnos de excelencia. Organismos como el Centro de Atención al Talento brindan direccionamiento a niños y jóvenes en estas condiciones.

Nuestros sistemas educativo y económico se encuentran en el camino de absorción de talentos. Alternativas existen, sólo se requiere un esfuerzo para detectar a los potenciales Jeremías. Y la sociedad puede aportar mucho en este sentido.
01 Noviembre 2016 04:09:00
Sana cercanía
Quienes proponen desaparecer las delegaciones federales no innovan en su empeño. Desempolvan, eso sí, una vieja idea surgida desde los orígenes mismos de la existencia de las oficinas federadas. La utilizan como ariete político, según coyuntura y circunstancia.

Son los gobiernos locales quienes, regularmente, ondean esa “bandera” federalista. ¿Sus argumentos?: duplicidad de funciones, falta de coordinación y altos gastos indirectos; ¿el objetivo?: hacerse de su presupuesto. Es un discurso muy redituable en términos político-electorales. Pero, ¿qué pasaría de concretarse?

Primero, no todas las dependencias federales tienen representaciones estatales. La Secretaría de Salud, la de Energía y el DIF nacional, por mencionar algunas, ejercen sus recursos a través de convenios estatales, igual que la SEP.

Imaginemos:

Desaparecen las oficinas locales del SAT y las entidades federativas asumen esa responsabilidad. ¿Resultado?: la promesa de eliminar el ISR sería la constante en las campañas políticas, como sucede con la Tenencia. ¿Y el Municipio cobrando el IVA con la misma puntualidad y eficiencia con que muchos cobran el predial y los derechos de agua? ¡La recaudación se iría por los suelos!

Cada gobernador dictaría arbitrariamente al INEGI la población de las ciudades en su estado con el afán de "jalar" más participaciones federales.

Además, sería inviable trazar proyectos carreteros allende las mojoneras de cada entidad, pues la SCT pasaría a ser un apéndice estatal.

Y más grave aún: el equilibrio al que obliga la coordinación de las instancias de seguridad pública se rompería al desaparecer los destacamentos policiales y las regiones militares.

Las autoridades locales, a su vez, serían juez y parte en el otorgamiento de permisos, licencias y autorizaciones ambientales, sanitarias, laborales, comerciales… ¿Consecuencia?: conflictos de interés a la orden.

La mayoría de los fondos de pensiones locales están técnicamente quebrados: ¿así administrarían el del Instituto Mexicano del Seguro Social?

Cada nivel de gobierno tiene muy claras sus responsabilidades constitucionales. Podrán fusionarse algunas delegaciones, mejorar otras, ¡claro! Pero desaparecer, no; reingeniería, sana cercanía y mejor coordinación, sí.
25 Octubre 2016 05:12:00
El Camino de las Personas Comunes
La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante: Coehlo.

Una de las rutas de peregrinaje más socorridas por la cristiandad es, sin duda, la del Camino de Santiago. El recorrido comienza en los Pirineos franceses y termina, después de cruzar el norte de la Península Ibérica, en la ciudad de Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias de uno de los dos apóstoles con ese nombre.

La Ruta Jacobea, como también se le conoce, es una especie de catarsis para quien la recorre. Los peregrinos, avituallados con un cayado, una mochila y una cantimplora, con una concha por emblema y sus sueños por bandera, acuden al místico sendero en busca de sí mismos.

Algunos andan el camino para encontrar sus orígenes; otros, para adivinar su destino. Algunos buscan enfrentar sus demonios; otros, aprender a vivir con ellos. Algunos más pretenden abandonar un vicio; otros, adquirir un hábito. Hay quienes acuden al Camino para alejarse y esconderse de sus problemas; otros, para prepararse y combatirlos.

Los enfoques son diversos, pero al final de cuentas todos buscan en el Camino la respuesta al “¿Por qué?”: ¿Por qué estoy aquí? ¿Cuál es mi misión en la vida? Para contestar las preguntas, primero debemos encontrarnos, reconocernos y conocernos a nosotros mismos. Es el requisito indispensable para cumplir con el objetivo último de todo ser humano: trascender.

El Destino Está en tus Manos, libro que tuve el honor de presentar en la Feria Internacional del Libro en Monterrey y aportar uno de sus capítulos, es como ese Camino para sus autores: la búsqueda espiritual para encontrarse a sí mismos.

Describe Paulo Coelho esa ruta, en su libro El Peregrino, como El Camino de las Personas Comunes, como comunes son los autores del texto. Exrectores, inventores, académicos, coaches, políticos, artistas, empresarios y madres comprometidas, cada quien aportando una experiencia, una idea, una solución, con el objetivo último de trascender.

Para dejar huella, primero hay que poner los pies sobre la tierra y después andar el camino, El Camino de las Personas Comunes.
18 Octubre 2016 04:09:00
Por una sonrisa
Teletón, la fundación creada hace casi dos décadas para apoyar la rehabilitación de niños con alguna discapacidad motriz, está en crisis. Así lo ha comunicado reiteradamente su presidente, Fernando Landeros.

“Estamos pasando un momento muy difícil”, reconoce. Esta situación ha obligado el cese de más de 20% del personal operativo de los Centros de Rehabilitación Integral Teletón (CRIT) y ha dejado en el desamparo a centenares de niños sin otra forma de atenderse.

¿La causa? Una campaña de odio y desprestigio en contra de la institución, fraguada desde el anonimato de las redes sociales, la cual afirma que Teletón no es más que una estrategia para evadir impuestos y decorar la imagen de ciertas empresas, según explica Landeros.

Pero creo que el fondo es otro. Teletón, como su nombre lo indica, basa su éxito en la promoción que el evento tenga en la televisión y la influencia que despierte en el “homo videns”, en palabras de Giovanni Sartori. Interés que se desvanece progresivamente porque cada vez la gente ve menos televisión.

Contra la profecía de Sartori, el ciudadano ha dejado de ser un sujeto pasivo, que sólo recibía imágenes visuales obsequiadas por la “caja negra” y en detrimento de su capacidad de abstracción, para convertirse en ente activo, que interactúa mediante las redes sociales, gracias a la magia de internet.

¿Para qué esperar al noticiero cuando puedo acceder a cualquier fuente informativa desde la computadora? ¿Por qué esperar la programación de la cadena televisiva cuando puedo escoger la película, la serie o el programa que desee y a la hora que mejor me acomode?

Para entender lo generoso de la causa, basta preguntar al padre de alguno de los más de 27 mil niños atendidos diariamente su experiencia en el CRIT. La respuesta haría cambiar de opinión incluso a muchos cibernautas renuentes.

Teletón ha comenzado su colecta. Con creatividad e inventiva demos un uso noble a las redes sociales. No hacerlo supondrá condenar a la invalidez a cientos de niños, arrancarles la sonrisa y aniquilar su esperanza.
11 Octubre 2016 04:09:00
¡Que se jodan!
Unos recibieron la noticia con sorpresa; otros, con indignación: ¿Cómo es posible que el pueblo colombiano haya rechazado, mediante plebiscito, el acuerdo de paz del Gobierno federal con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)? ¿Son los colombianos tan masoquistas como para querer seguir viviendo en un baño de sangre?

El análisis es más complejo que eso. La política y el conflicto, ese binomio inseparable que en todos lados aparece, también se inmiscuyó en el proceso. Los egos de dos grandes y rutilantes figuras se enfrentaron en un duelo que dividió a la población en mitades.

Por un lado, el presidente Juan Manuel Santos, con un sexenio al frente del Gobierno, vio frustrado su intento de colocar la cereza del pastel a su Premio Nobel de la Paz, recientemente recibido, al perder el referendo popular por estrecho margen. Con ello, los esfuerzos por llegar a un acuerdo de paz con el mando guerrillero y terminar con medio siglo de hostilidades, cristalizados en la firma de compromisos pacifistas en La Habana, se echaron por la borda.

Por el otro, el expresidente Álvaro Uribe, predecesor de Santos, logró por medio punto porcentual que continuara la lucha a favor de la legalidad, del fortalecimiento institucional y de respeto irrestricto al estado de derecho, motivos para estar en contra de los acuerdos. Quizá es lo férreo de su convicción, o el recuerdo del asesinato de su padre perpetrado por las FARC y los atentados fallidos en su contra.

Las FARC comenzaron como grupos de autodefensa. Se nutrieron en la espesura de la selva con la filosofía comunista propia de la época, hasta prostituir sus principios y convertirse en viles narcotraficantes, secuestradores y asesinos. Se cuentan por cientos de miles sus víctimas e incuantificable el daño económico que han causado a Colombia.

¿Borrón y cuenta nueva, siempre y cuando se garantice la paz? ¿Seguir luchando para que los criminales paguen sus fechorías y se restablezca el estado de derecho? Una decisión nada fácil para los colombianos. Por lo pronto, un tímido “¡No!” en el que subyace un rotundo “¡Que se jodan!”.
04 Octubre 2016 04:09:00
El Auto Increíble
Durante mi infancia mi serie televisiva favorita era la de El Auto Increíble, allá por principios de los ochenta. “Kitt”, el protagonista de la serie, era un vehículo Trans Am provisto de inteligencia artificial, capaz de hablar, conducirse y hasta externar juicios de valor. Cuando comentaba con adultos sobre el particular, me respondían que eso era pura fantasía hollywoodense. Hoy, esa ficción es superada por la realidad.

Desde que Google lanzara su proyecto del vehículo autoconducido, se espera ver estas maravillas sin volante circulando por las calles en un par de años. Si a eso le añadimos los avances exponenciales en las tecnologías de generación de energía limpia y de administración de transporte público, pronto la estructura de la economía mundial se verá profundamente alterada.

La apuesta es que dentro de pocos años ya nadie posea vehículo propio. Quien necesite transporte lo solicitará mediante una aplicación y pagará electrónicamente por el traslado, como sucede con Uber ahora; incluso se podrá compartir la ruta, como también se hace en el presente. Los congestionamientos viales se reducirán considerablemente, y descenderán hasta en 94% los accidentes automovilísticos.

La industria automotriz, pilar económico de algunas regiones, recibirá un duro revés; la industria petrolera mermará su relevancia; la industria de seguros se vendrá a pique, y los estacionamientos deberán encontrar un uso alterno.

¿Qué nos depara esta innovación tecnológica? Un tráfico más ordenado, ágil y silencioso. Los recordatorios maternales con el claxon serán cosa del pasado. Y lo mejor: se respetará finalmente al peatón.

Se avizora toda una panacea y un caudal de oportunidades. Una ventana para emprendedores con visión, siempre y cuando le apuesten, desde hoy, a un futuro nada improbable.

La fantasía fílmica vuelta realidad en sólo décadas. “Kitt” se encuentra listo para salir de la pantalla, cambiar el modelo económico vigente y compartir con nosotros calles, autopistas y sueños. El Auto Increíble ya no lo es tanto. ¿Estamos listos?

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