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Guadalupe Loaeza
Guadalupe Loaeza
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16 Noviembre 2017 04:00:00
Grillos y libros
“Los buenos amigos se conocen en los informes”, dijo Arturo Núñez, gobernador de Tabasco, al abrir el discurso de su Quinto Informe. La maestra Ifigenia Martínez, quien se encontraba a mi lado vestida con un traje sastre naranja y negro, esbozó una sonrisa y me comentó al oído: “Fue mi alumno y he venido a todos sus informes”. En la primera fila, de un repleto auditorio, se encontraban varios exgobernadores de Tabasco, gobernadores en función y el jefe del Gobierno de la Ciudad de México. Sentada en la misma fila estaba la primera dama del estado, muy cerca del secretario de Educación, Aurelio Nuño, así como representantes de otros gobernadores del país.

Aunque nos habían citado a las 11 de la mañana, ya que el evento empezaría a las 12, comenzó una hora tarde. “¡Qué raro, porque el gobernador es puntualísimo!”, comentaban algunos invitados que se fueron congregando poco a poco. Todo el mundo se saludaba con una enorme cordialidad, se hubiera dicho que eran amigos de antaño o antiguos correligionarios del PRI, del PRD y hasta del PAN. Nacho Cobo, el único que llevaba una guayabera negra, abrazaba efusivamente a toda persona con la que se topaba. “Ahora sí, nos vamos a desayunar”, decía con una sonrisa de oreja a oreja. Cuando llegó don Enrique González Pedrero, todos los fotógrafos se arremolinaron para tomarle fotos; lo mismo sucedió cuando fueron llegando los otros exgobernadores de Tabasco. Fue a partir de ese momento que empezó “la grilla”. Alejandra Barrales no llegó vestida de negro, como acostumbra, sino con un vestido de encaje color azul, lo que la hacía parecer mucho más joven. Prácticamente todos los asistentes iban a saludar al joven Aurelio Nuño, que aunque peina canas, parecía adolescente.

El ambiente olía a “polaca”, evocaba los informes de los años 70. “Nada ha cambiado en México”, escuché decir a uno de los invitados. Tenía razón, seguramente esto se debía a la proximidad de los comicios electorales del 2018 tanto para la Gubernatura de Tabasco como para la Presidencia. “Se van a poner buenas las elecciones entre Morena y PRD”, opinaban unos. Era evidente que todo el mundo sabía de los desencuentros entre Núñez y AMLO. No en balde uno de los momentos en que más aplausos se escucharon durante el informe, fue cuando el gobernador exhortó para las próximas elecciones, “a todos los actores políticos...” para que se comportaran con civilidad y elevaran el debate para motivar a los electores. Por su parte garantizó, dada su convicción democrática, un comportamiento apegado a la ley, pues “no toleraré acciones fuera de la ley (...) vengan de donde vengan”.

El informe duró dos horas completitas. Afuera llovía a cántaros, lo cual permitía a los “grillos” seguir “grillando” en “la tierra que el sol mejor alumbra”. Un selecto número de invitados fuimos a la comida que ofreció el gobernador en La Quinta Grijalva. En la mesa principal, además de los anfitriones, estaban Nuño, el presidente de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, con una guayabera bordada preciosa, Alejandro Carrillo Castro, Manuel Gurría y su esposa guapísima y Nacho Cobo que no dejaba de “grillar”.

Al otro día, se inauguró la décima Feria del Libro organizada por la Universidad fundada originalmente por don Benito Juárez en 1861 con un presupuesto de 52 mil pesos procedente de los bienes nacionalizados. En esta ocasión estaba dedicada a Italia, ya que en Tabasco es el tercer idioma que los universitarios aprenden después del inglés y francés. Vincenzo Muscolo, presidente de la Sociedad Dante Alighieri, fue muy enfático en su discurso al recordar a un muy numeroso grupo de estudiantes que el italiano era la cuarta lengua más estudiada en el mundo, debido seguramente a su historia, su cultura y claro, su futbol. Seguramente en ese momento Vincenzo no sabía aún que el equipo nacional de su país había perdido la oportunidad de asistir al Mundial de futbol en Rusia, situación que no se había dado en 60 años.

Una vez que se inauguró la Feria del Libro, brindamos junto con el rector de la Universidad, José Manuel Piña, con vino Lambrusco de la región Emilia-Romagna por el espléndido queso tabasqueño, por su delicioso chocolate, por la lectura, que como bien decía Flaubert, “leer para vivir” y por amor a Tabasco.
09 Noviembre 2017 04:00:00
#AquiSigo
Una de las etapas más bonitas de mi vida fue cuando Enrique y yo vivimos en la Plaza Río de Janeiro. Caminar por las calles de la Roma me parecía un verdadero privilegio. Sentía que el tiempo transcurría en la colonia de un modo distinto, que era redondo como una naranja. El azul plumbago de las mañanas competía con el azul de las jacarandas. Las tardes se pintaban de color ámbar, y las noches, un momento ideal para descubrir un nuevo restaurante. Si nos decían que ya no había lugar, no nos importaba.

Bastaba con encaminarse por Álvaro Obregón, atravesar Insurgentes para, de pronto, toparse con la Condesa. “¿Chino, francés, italiano, estilo kosher, español o mexicano?”, nos preguntábamos divertidos a sabiendas que a lo largo del hermosísimo y arbolado camellón de Amsterdam, encontraríamos todo tipo de restaurantes, cafecitos, loncherías y taquerías.

Si en nuestra imaginación uníamos las dos colonias, con su respectivo ambiente bohemio, nostálgico y afrancesado, juntas nos parecían formar un “Quartier du Marais a la mexicana”. Cuando nos cambiamos a Polanco, antes de los temblores, empezamos a extrañar ese mundo idílico lleno de jóvenes, de bullicio y de constante actividad cultural. Por eso cuando tembló el pasado 19 de septiembre, en lo primero que pensamos Enrique y yo fue en la Roma y en la Condesa. Por eso, cuando en la televisión veíamos las imágenes de algunos edificios totalmente colapsados, sentíamos que se nos partía el corazón. Pero más nos ha dolido a los dos saber acerca de la muerte de muchos vecinos y de la orfandad y de la tristeza de centenas de damnificados.

Estarán heridos moralmente, pero no están solos. Gracias a Ana Elena Mallet, impulsora de la campaña #AquiSigo, han podido reunirse entre ellos y formar un verdadero movimiento social de la zona Roma-Condesa. Uno de los objetivos principales de la primera reunión que tuvieron el 28 de septiembre en el Condesa DF fue que, con la presencia y apoyo de más de 600 vecinos, su proyecto se convirtió en “vernos la caras, reconocernos –y conocernos– como vecinos que somos y a partir de ahí trabajar juntos”.

Ese mismo día pasaron un video de la técnica japonesa de restauración llamada kintsugi en la que los maestros artesanos pegan las grietas con oro, haciendo alusión a los barrios heridos por el temblor “y nuestro oro es la comunidad entonces con eso hay que pegarlo”. Como primera acción conjunta, se les envió a los que asistieron un mensaje de agradecimiento. “La comunidad #RomaCondesa manifiesta su permanencia y el cariño de sus barrios con una sencilla afirmación: #AquiSigo”.

En seguida se creó una página de Facebook para publicar calendarios y comunicar actividades (
https://www.facebook.com/groups/839489462876254/). “Esta acción ciudadana es independiente a proyectos personales, marcas, o negocios propios, ni tiene ninguna afiliación política. Tenemos como meta común la reactivación y preservación de la Roma y Condesa”. No hay que olvidar que la colonia Roma genera 62 mil empleos, y la Condesa, 29,777, según la Secretaría de Economía de la CDMX. En uno de sus recientes encuentros se formaron siete mesas de trabajo con diferentes ejes de acción, “formulando acuerdos basados en proyectos colectivos, concertados y organizados para comunicar que estos barrios son seguros, vitales y patrimoniales”.

Por ejemplo en la mesa de Arte y Cultura, participaron Andrea Ruy Sánchez y Carlos de la Mora. En la de Patrimonio, el gran conocedor de la ciudad, Salvador de Maria y Campos. En la de Espacio Público y Bienestar: Dolores Beistegui, Héctor Esrawe y Ana Jimena Ramírez. En la mesa de Comunidad están Ana Elena Mallet y Alejandra de la Paz. Igualmente están las mesas de Gastronomía, Turismo y Comercio.

Para el Día de Muertos, el movimiento organizó una procesión comunitaria con alrededor 300 personas. Todas caminaban por Amsterdam al ritmo de música de jazz. En el parque México se hizo un pase para las víctimas de cada uno de los inmuebles colapsados. “Al mencionar el edificio de Álvaro Obregón 286, se contó uno por uno hasta 49, el sitio de la Ciudad de México donde el movimiento telúrico cobró más vidas” (Reforma 2/11/2017). En el camellón colocaron un camino de flores cempasúchil, rodeadas por 100 velas.

Como dice mi amigo politólogo, después del temblor y con este tipo de movimientos, se dieron muchos momentos luminosos y una ola de solidaridad muy esperanzadora.

Los vecinos de la colonias Roma y Condesa dicen orgullosos: #AquiSigo.
02 Noviembre 2017 04:00:00
¡Shhhhh…!
Después de la retahíla de escándalos a raíz del weinsteingate, han surgido todo tipo de denuncias de acoso sexual que involucran a todo tipo de personajes de la farándula hollywoodense. Nunca imaginé que uno de mis actores predilectos se vería involucrado en actos de pedofilia. Kevin Spacey, a quien he seguido desde películas como American Beauty, The Usual Suspects, Beyond the Sea y L.A. Confidential, además de sus obras de teatro.

Acerca de su vida creía saberlo todo, que había comenzado su carrera artística como actor de teatro, que había ganado la aclamación de la crítica, antes todavía de recibir el Oscar por mejor actor de reparto, por la mencionada película The Usual Suspects (1995), mismo año en que filmó el thriller Seven, para por fin hacerse acreedor del Oscar de la Academia como mejor actor por American Beauty, en 1999. A partir de entonces, las ofertas se hicieron cada vez más abundantes. A pesar de la fama lograda en Hollywood, nunca abandonó el teatro; como prueba de ello, fue designado director artístico para la nueva compañía creada para salvar al famoso teatro inglés Old Vic. Su primera producción, de la cual fue además director, fue la obra Cloaca, en 2004. Y su debut como actor shakespeariano fue con la obra de Ricardo II, en 2005. En el 2013 Spacey obtuvo el papel principal de la serie original de Netflix House of Cards. Lo que no sabía es que la infancia del actor había sido un infierno con un padre abusador, nazi y sádico, experiencias que hicieron que se encerrara en una “burbuja emocional”, como declarara su hermano también abusado por el padre. Como infancia es destino, con el tiempo, Spacey se volvió, a su vez, abusador de adolescentes.

El actor ha sido acusado, hasta este momento, de tres acosos sexuales. El primero hecho en 1986 a Anthony Rapp cuando tenía 14 años y Spacey, 26. Andando el tiempo Rapp se convirtió en un actor muy conocido por sus papeles musicales de Broadway, de allí que su declaración hubiera dado la vuelta al mundo. Una nueva denuncia hecha a la BBC es de un hombre, que no quiso dar su nombre. Cuando tenía 16 años fue invitado a pasar un fin de semana a casa de Spacey, al otro día se despertó con la cabeza de su anfitrión boca abajo y con los brazos alrededor de él. Y la tercera denuncia fue por parte de Roberto Cavazos, actor mexicano: “Parece que sólo hacía falta ser un varón menor de 30 años para que Spacey se sintiera libre de tocarnos. Era tan común que hasta se volvió un chiste local...”, recordó en su carta publicada en su Face.

Todas estas denuncias, incluyendo las hechas contra Harvey Weinstein, me han hecho reflexionar sobre el silencio, a veces sepulcral, acerca de todo tipo de acosos generalmente padecidos por mujeres: en la oficina, en el Metro, en la televisión, en discotecas y hasta en fiestas privadas. Por ahora me quiero referir, exclusivamente, a los que han sufrido las pacientes de psiquiatras y psicoanalistas masculinos. Cuántas veces he escuchado a amigas y conocidas, muy conocidas, relatar los acosos sexuales de que han sido objeto por parte de estos “profesionales”. Lo más llamativo de todo es que nunca se han atrevido a denunciarlos a las autoridades del ramo por temor a que su queja no sea más que un producto de su imaginación calenturienta. “No lo denuncio por miedo a que se enteren mi marido y mis hijos”. “Lo que me pasó fue hace mucho tiempo, ya no vale la pena”. Y como no denuncian a los susodichos psiquiatras, seguramente lo siguen haciendo con otras pacientes aprovechando la llamada transferencia.

Estos psiquiatras incurren en doble delito, el delito profesional como médico y el delito de acosador sexual. ¿Qué hacer frente a este abuso del que poco se habla y sucede más seguido de lo que uno se imagina? ¿Cómo ayudar a esas mujeres que sufrieron el trauma de haber sido acosadas en un diván? ¿A quién recurrir? ¿Y cómo impedir que siga sucediendo? ¿Cómo castigar a estos delincuentes que en lugar de curar, enferman?

Si en verdad se atrevieran, no obstante han pasado 20 o 30 años del acoso sexual que padecieron, no me quiero imaginar lo largo de la lista de nombres de mujeres pacientes que se dejaron manipular por su psiquiatra cuyo poder sobre ellas no hacía más que confundirlas aún más.

Denunciemos este tipo de acosos sin temor al qué dirán. Denunciémoslos a pesar de que muchos de estos médicos, o ya son unos ancianos o están jubilados. Por nuestra salud mental, ¡denunciémoslos!
26 Octubre 2017 04:07:00
Ciudad Luz
Seguramente les ha sucedido a muchos que, al llegar a París por primera vez la hacen suya, es decir, la adoptan para siempre, para toda la vida. Así la hice mía. La Ciudad Luz me pertenece, más bien yo le pertenezco, ella, a su vez, me adoptó, soy suya. Por ello cada vez que nos reencontramos es como si fuera una eterna cita de amor acordada desde que tengo 18 años. París es mi amor secreto, se diría que siempre me está esperando en cada una de sus calles, puentes, museos y monumentos. Lo maravilloso con mi París es que nunca envejece, siempre luce impecable con sus avenidas perfectamente bien trazadas, con sus árboles todos alineados y sus terrazas en los cafés, en los cuales tal vez se sentó, hace muchos años, Octavio Paz para terminar de escribir El Laberinto de la Soledad. En uno de esos cafés, precisamente el preferido del poeta, “Deux Magots, es donde siempre he acudido a mis citas de amor con París. Entonces por enésima vez le confieso otra vez mi amor y le digo que siempre le seré fiel, que no hay otra ciudad en el mundo entero que me haga tan feliz.

Así se lo repetí hace apenas unos días. Se lo dije, al oído y muy quedito, mientras tomaba un delicioso chocolate vienés con crema Chantilly. Se lo dije todos los días durante mi estancia. No podía evitarlo, bastaba con que atravesara a pie algunos de sus puentes o “flaner” y pasearme por el “quartier du Marais” y llegar hasta la Place des Vosges, para agradecerle a mi París todo el gusto que me brindaba, a una de sus tantas enamoradas que ha de tener por todo el mundo. Lo digo porque veía a muchos turistas, especialmente japoneses tomándole fotos a la Tour Eiffel, con la misma cara de enamorados.

La verdad es que no me daban celos, porque muchos de ellos eran muy jovencitos, por lo tanto, no hubieran podido tener las mismas vivencias que yo tengo respecto a París. Yo lo conocí de estudiante, de casada, de divorciada, de asalariada por una casa de modas francesa, de reportera, de arrejuntada y ahora, esposa de un médico que entiende perfecto mi viejo amor por la Ciudad Luz. De hecho, cuando viajamos juntos, formamos un maravilloso “ménage à trois”.

Enrique también está enamorado de París. No tanto como yo. Lo mío es un asunto muy personal, se trata de una vieja historia que tiene que ver con mi biografía. La culpable de mi “amour fou” es doña Lola, mi madre.

Ella fue la que me lo inculcó desde que era niña. No había día en que no les hablara a sus hijos de su “Douce France”, canción con la que crecimos. No en balde, antes de conocer París, ya lo amaba. Era “mon amour” platónico, lo imaginaba, lo descubría en algunas películas de la “nouvelle vague” y hasta le cantaba las canciones de Charles Trenet. Por eso cuando la conocí, en 1965, me rendí a sus pies y desde entonces no he dejado de amarla, pero sobre todo, admirarla. Nunca como en este viaje le tomé tantas fotografías con mi celular.

Se las tomaba a todas horas y en todas partes. Caminando, en coche, mientras comía y hasta unos minutos antes de irme a la cama, le tomaba fotos desde la ventana de mi pequeño hotel de la calle de St. Dominique. A tan solo unos metros de distancia aparecía frente a mis ojos la Tour Eiffel, toda iluminada. Este espectáculo correspondía perfectamente como también se conoce a París, La Ciudad Luz.

Dice Nacho Otero, en su página Muy Historia, que respecto al nombre de la Ville Lumière existen tres teorías. La primera corresponde al siglo 17: “(...) franceses de provincias de paso por la capital y visitantes extranjeros, quienes, maravillados por la visión del primer alumbrado público del mundo, difundieron la idea de una ciudad siempre iluminada (...) ante la alta tasa de criminalidad callejera, se ordenó en 1667 colocar lámparas de aceite y antorchas en puertas y ventanas para disuadir a los malhechores”. La segunda explicación tiene que ver con el siglo 18: “En la Revolución de 1789, París se convirtió en la capital mundial de la filosofía, el pensamiento político y la cultura merced a figuras del renombre de Voltaire, Diderot, Rousseau, Montesquieu, etc., (...) Así, se dio en llamar a dicha centuria el Siglo de las Luces...”.

Y la tercera: dice el autor que en 1830 “gracias a la innovación del alumbrado de gas, la magnífica iluminación de las calles y los pasajes comerciales parisinos habría fascinado a los ingleses, que no dudaron en bautizar a la urbe como City of Lights”.

Después de 10 días de recibir la luz de París, llego a México y de pronto me encuentro entre las tinieblas: violencia, corrupción, tráfico, etcétera, etcétera, etcétera.
24 Octubre 2017 04:00:00
Toño Vivaldi
Es cierto que a Antonio Vivaldi nunca lo llamaron “Toño”, no obstante a Antonio Juan-Marcos siempre lo han llamado “Toño”. Ambos no nada más son tocayos, sino que son compositores, con la diferencia de que el primero nació en Venecia en 1678 y el segundo, en la Ciudad de México, en 1979. Son muchos años de diferencia, sin embargo, ahora están los dos vivamente unidos, gracias a Las cuatro estaciones, la obra más conocida del músico italiano, precedida cada estación por sonetos atribuidos a Vivaldi y musicalizados por Antonio Juan-Marcos bajo el título Paesaggi Corporei.

Gracias a la invitación de este joven condecorado con la Medalla de Oro y la más alta distinción del jurado por su pieza Nocturno Eléctrico en los Global Music Awards 2016, regresé a Francia después de 4 años y vine a Orleáns a escuchar su obra bajo la dirección de Patrick Cohën-Akenine y de la maravillosa participación de la soprano Mailys de Villoutreys.

Qué orgullosa me sentí al ver el Theatre d’Orleans lleno. Había todo tipo de público, adultos, jóvenes y niños que habían ido a escuchar a Vivaldi y a Juan-Marcos. También vi a muchas parejas de viejitos. Imaginé que muchos de ellos tal vez pertenecían, de alguna manera, a los ancestros de Juana de Arco, heroína, militar y santa francesa cuya capilla había visto unas horas antes en la espléndida catedral gótica.

Hay que decir que fue el violinista Patrick Cohën-Akenine quien le pidió al compositor mexicano musicalizar los cuatro sonetos. Antonio es el tercer compositor en recibir un encargo de creación por parte del ensamble de música barroca Les Folies Francoises, creado hace 18 años. Los primeros dos compositores en formar parte de esta selecta lista fueron Kaija Saariaho (2009) y Tierry Pécou (2013). Algo que llamaba mucho la atención durante el concierto fue la absoluta armonía entre los sonetos atribuidos a Vivaldi y las musicalizaciones de “Toño”. Se escuchaban totalmente naturales y refrescantes. Como escribiera, al otro día del espectáculo, el crítico musical Jean Dominique Burtin: “(...) me quito el sombrero en admiración de la virtuosidad marcada por una dulzura incandescente de Patrick Cohën-Akenine al dirigir a la orquesta de cuerdas. Van de nuevo mis agradecimientos a Antonio Juan-Marcos por esas palabras esculpidas, esas líneas melódicas y delicadamente batientes, verdaderas filigranas llenas de (un) alma (que marcha en pianos y crescendos alrededor de la obra de Vivaldi).”.

Al finalizar el concierto, y mientras los aplausos entusiastas se escuchaban seguramente hasta las torres del Castillo Chambord a dos horas de distancia de Orleáns, el director llamó a Antonio Juan-Marcos para que subiera al escenario. El compositor mexicano subió con una timidez impresionante. Vestido con un traje gris oxford y una camisa blanca sin corbata, daba las gracias con una sonrisa en los labios. Lástima que en esos momentos no hubiera aparecido su tocayo, Toño Vivaldi, estoy segura que también él le hubiera agradecido su virtuosa cooperación. Porque como él mismo explicó:

“Me gusta pensar que las impresiones que nos ofrece la naturaleza se pueden hacer palpables a través del sonido. Es como si a través de la música, las estaciones descritas en estos bellos sonetos tomaran un cuerpo que pudiésemos tocar ...’tocar el cuerpo de la idea’ como señalara Octavio Paz” y agregó: “Este encargo me dio la oportunidad de trabajar sobre textos en italiano antiguo, así como en la diversidad sonora de un conjunto aparentemente homogéneo como es una orquesta de cuerdas. En el proceso creativo, busqué generar puentes entre estos dos universos sonoros (barroco y contemporáneo) para crear nuevos espacios imaginarios. Los textos de los sonetos que musicalizo fueron una gran fuente de inspiración puesto que ponen de manifiesto la importancia de la naturaleza y su relación con los seres humanos: tema de especial relevancia, por la acelerada destrucción de los ecosistemas que vivimos en la actualidad”.

Al salir del teatro me dije mientras que en mi país solo se hablaba de corrupción y violencia, a más de 10 mil kilómetros de distancia, aparecía en el Teatro d’Orleans, un joven mexicano, concentrado en escribir música, no nada más para Vivaldi, sino para musicalizar relatos de Rulfo y Octavio Paz. Mi amigo, Toño, cursa actualmente el grado de doctorado en Composición Musical en UC Berkeley, donde también es profesor de Armonía.

¡Qué vivan los dos Toños!
19 Octubre 2017 04:00:00
Muerte chiquita
Nunca me había pasado. Nunca había experimentado una sensación próxima a la muerte chiquita. Y nunca imaginé que podía sucederme en un restaurante en París.

Eric y Michelle, su esposa, me invitaron a comer. A pesar del típico tráfico, llegué puntualmente a la cita. El restaurante, decorado al estilo de la Belle Époque, estaba lleno. Mientras me dirigía hacia donde se encontraban mis amigos de hace muchos años, me llamó la atención que prácticamente en todas las mesas, muy cerca una de la otra, los comensales no dejaban de platicar frente a sus respectivos platillos pletóricos de todo tipo de carnes, pescados, ostiones, patés, sopas, ensaladas, quesos, etcétera, etcétera. El típico ambiente de restaurante francés no podía ser más seductor.

Mis ganas de disfrutar al máximo la gastronomía gala hicieron que todo lo que veía y olía se me antojara. Mis amigos estaban ávidos porque les contara acerca de los temblores, los huracanes y de los padecimientos de los damnificados. Igualmente me preguntaron a propósito de las próximas elecciones presidenciales, del muro de Trump y de nuestra difícil relación con Estados Unidos. Y yo quería saber qué pensaban de Macron, de Angela Merkel y del terrorismo. De todo esto platicamos durante el aperitivo.

Finalmente, un maître d’hôtel impecable nos trajo el menú. Et vous, madame?, me preguntó. Opté por unos espárragos y un filete con papas fritas. Mientras esperábamos la comida, les pregunté qué exposiciones me recomendaban. “La de Gauguin, El Alquimista y la de Picasso 1932”, me recomendó ella. Y él, amante de la música, me sugirió fuera a escuchar jazz al “bar Alternatif”. Terminamos las entradas y llegaron los platos fuertes.

Cuando comí el primer bocado, curiosamente, la carne me pareció un poquito dura. Entre más la masticaba, más me parecía difícil de tragar, sin embargo la engullí con cierta dificultad.

Súbitamente me di cuenta que se me había atorado, estaba bloqueado, lo que me impedía respirar. Me estaba asfixiando por atragantamiento. Me incorporé de un brinco. Por más que trataba de respirar, no podía. Me estaba ahogando. Dios mío, creía morirme. Mis amigos no sabían qué hacer.

Eric me daba palmaditas en la espalda, Michelle me acercaba el vaso de agua, pero no podía tragarla, me estaba asfixiando; era como si en esos instantes, alguien me hubiera hundido la cabeza en las profundidades de una alberca. Tenía las vías respiratorias totalmente obstruidas. Por una extraña reacción empecé a caminar, como podía, por entre las mesas, me estaba muriendo. Era como si estuviera pidiendo auxilio. Algunos meseros vinieron a ayudarme, pero sin saber realmente qué hacer.

Los comensales me miraban sorprendidos, pero nadie hacía nada. Me estaba muriendo por asfixia. Tenía la tráquea totalmente obstruida. De pronto, sentí que había pasado del otro lado y que me alejaba de la vida. Veía a Eric y a Michelle pálidos y muy lejos. Ellos estaban vivos del otro lado de donde me encontraba, mientras que yo me estaba muriendo sin que ninguno de los dos se diera cuenta de que había pasado del otro lado. No podía llorar, ni gritar, ni hablar, ni quejarme, pero sobre todo, no podía ¡¡¡respirar!!! Me estaba muriendo. Quería que alguien me diera una cachetada con todas sus fuerzas para poderme despertar de esa pesadilla. De repente, alguien me alcanzó un vaso de agua y con toda la voluntad del mundo, tragué y tragué hasta que sentí que el pedazo de carne se desalojaba. Comencé a respirar y a llorar porque ya no estaba del otro lado... el de la muerte. Minutos después, mis amigos y yo empezamos a hacer chistes: “deberías de ser vegetariana”, “a partir de ahora, te sugerimos que comas nada más omelettes…”.

De regreso al hotel me pregunté cómo nadie en el restaurante, ni meseros, ni ningún cliente de un país civilizado conocía “la maniobra de Heimlich”, llamada también “compresión abdominal”, que consiste en abrazar por la espalda fuertemente a la asfixiada, colocando las manos entrelazadas al nivel del diafragma (boca del estómago) hasta que escupa el trozo de alimento que le causa asfixia. Si hubiera estado Enrique, él lo hubiera hecho. Esto debería de ser una norma en todos los restaurantes del mundo, que por lo menos siempre hubiera una persona entrenada para estos casos.

Por otro lado, qué bueno que todavía no me tocaba... y que viví para contarlo.
17 Octubre 2017 04:08:00
La esquela
No hay nada más difícil que redactar una esquela. Además de doloroso, resulta muy difícil, especialmente si se trata de un familiar muy entrañable, alguien con el que se ha convivido desde hace muchos años.

Cuando conocí a quien se convertiría en mi cuñado, entonces él era muy joven. Regresaba de un viaje a Cuba, donde había ido como reportero de la revista Paris Match cuyo fundador había sido su padre. Corrían los primeros 60 cuando vino a México como representante del mismo semanario para la Exposición de Francia. Más que de nuestro país, se enamoró de mi hermana. Fue un verdadero “coup de foudre”, un flechazo fulminante. El mismo momento en que el sacerdote los declaró marido y mujer, para mi cuñado fue como si en ese momento le hubieran anunciado que había ganado el premio mayor de la lotería. Desde ese día, decidió hacer feliz a la novia cada instante, momento, hora, día y año de su vida matrimonial. Los deseos de su flamante esposa serían para él órdenes ejecutadas hasta sus últimas consecuencias. Su único objetivo en la vida sería hacerla feliz.

En todo esto pensaba mientras intentaba redactar la esquela de ese hombre, tan buen hombre. Cómo expresar en tan pocas palabras lo que había significado para mí, como joven estudiante, haber vivido en París, con los recién casados. Dieciocho meses en los cuales a diario descubría maravillada, gracias a mi cuñado, algo interesante sobre gramática, historia, literatura, política, gastronomía e incluso detectar el buen vino, en suma diariamente aprendía algo nuevo de Francia. París, ciudad que amaba profundamente, se la conocía como la palma de su mano: con toda paciencia me explicaba el Metro y la línea de autobuses. A mi hermana nada le gustaba más que darle gusto, le platicaba, lo hacía reír, le cocinaba sus platillos predilectos, le contaba todos sus secretos, pero sobre todo, escuchaba con atención todas sus reflexiones.

En todo esto pensaba en tanto hacia lo posible por escribir esa maldita esquela que me parecía tan increíble que fuera cierta. Hacía menos de un mes que me había despedido de los dos. Estaban encantados de regresar a París para ver a sus hijos y nietos. De allí se irían a Rusia como si se tratara de otra de sus tantas lunas de miel. Como de costumbre, él se veía espléndido y ella, guapísima. Después de 50 años de casados habían terminado por parecerse entre sí: miraban hacia el mismo lugar y de la misma forma, sonreían de la misma manera, les gustaban las mismas cosas y votaban por el mismo candidato.

Parece que fue ayer cuando en realidad ha pasado medio siglo, que la enfermera de la clínica Belvedere de Boulogne le entregó en sus brazos a Cecilia, su primera hija, mi primera ahijada. Mi cuñado no sabía a quién sonreírle más, si a la madre o ese bebé rozagante. Al verlo tan conmovido, de inmediato comprendí que, en primer lugar, le sonreía a la vida, tal y como lo había hecho a lo largo de sus 75 años. Así de satisfecho recibió a sus dos hijos varones y a sus nueve nietos. Con todos estos acontecimientos tan vitales para él, seguramente, mi cuñado tenía la misma sensación que cuando se casó, que se había ganado el premio mayor de la lotería.

Cómo narrar todo lo anterior en una simple esquela de un cuarto de página. ¿Por qué publicarla, entonces? Porque en México mi cuñado tenía muchos amigos, porque aquí viven su hijo, su nuera y sus nietos, y porque habiendo sido tan educado, pienso, que es una forma cortés de despedirse.

Su partida fue tan intempestiva y tan rápida. Personalmente todavía no lo creo. Todavía hablé con él, el jueves pasado, para avisarle que llegaría a París el lunes y que me hospedaría en el hotel que me habían reservado. Su voz se oía fatal, pero pensé que tenía gripa. A la 1:15 p.m., le llamé a mi hermana para confirmarle mi llegada. Súbitamente escuché: “¡Se murió, se murió...!”, me gritaba entre sollozos. “¡Nooo!”, exclamé a todo pulmón. Mi cuñado había muerto de un infarto 15 minutos antes. Unas horas después, con todo el dolor de mi corazón, finalmente redacté la esquela para el Reforma que tanto me resistía a escribir: Anunciamos la muerte de Marc Lebreton. Admirable marido, papá, abuelo, tío, cuñado, padrino, amigo; gran ejemplo de entrega y amor de todos aquellos que lo quisimos. Acompañamos a Natalia su esposa, sus tres hijos y sus nueve nietos”.

¡Descanse en paz!
10 Octubre 2017 04:00:00
Migajas del PAN
El PAN está hecho migajas: intrigas, golpes bajos, rencores, odios, resentimientos, corrupción, división, fake news, expulsiones y renuncias. ¿Qué pasa con Acción Nacional que ayudara a fundar mi señor padre, junto con Manuel Gómez Morín y otros distinguidos personajes en 1939? Desde entonces ha pasado mucha agua bajo el puente. Dos sexenios presidenciales desperdiciados, las complicidades del PRIAN, gobernadores corruptos, la posibilidad de unirse en el Frente Ciudadano, es decir la alianza PAN-PRD-MC, y ahora la salida, después de 33 años de militancia, de Margarita Zavala como candidata independiente.

Otro de los aspectos del partido de derecha que siempre me han llamado la atención es su relación con sus militantes mujeres. Entre más empoderadas lleguen a ser, menos apoyo tienen de parte de su partido: allí están los casos de Luisa María Calderón Hinojosa, mejor conocida como “Cocoa”, exaspirante a la Gubernatura del estado de Michoacán; Josefina Vázquez Mota, candidata a la Presidencia y a la Gubernatura del Estado de México, y la más reciente, exdiputada, exprimera dama Margarita Zavala, quien a pesar de encabezar las preferencias para ser candidata de su partido con un 8%, decidió renunciar para que: “...nadie se equivoque. Mi renuncia no es la causa de la división del PAN sino su consecuencia. Es el resultado de un partido dividido por una jefatura que impide participar a quien no se suma al ‘proyecto’ personal. Es el resultado de la división que provoca la actitud de quien debiendo ser jefe, se comporta como candidato; de quien en lugar de dirimir controversias, prefiere profundizarlas”, escribió Zavala en su texto Las Razones de mi Renuncia (El Universal). ¿Habrá renunciado Margarita por culpa del machismo de su partido? No hace mucho uno de sus militantes, Guillermo Anaya, candidato del PAN a Coahuila, dijo en un acto de campaña: “¿Qué les dan los del PRI? ¡Les dan puro chile!, ¿verdad? Bueno, pues ahora les daremos puro chile a las lideresas del PRI”. O bien, porque sabía que jamás ganaría las elecciones presidenciales. ¿Por qué no pensar que su marido, Felipe Calderón, la convenció de que era mejor salir con dignidad de una encrucijada que no la llevaría a ninguna parte? ¿Se dará cuenta el expresidente de que uno de los negativos de Zavala es, precisamente, Felipe Calderón?

Haiga sido, como haiga sido, preguntémonos, ¿a quién favorece la renuncia de Margarita? ¿Al Frente? ¿A Anaya? ¿A Rafael Moreno Valle? O ¿a Andrés Manuel López Obrador? ¿Cuántos panistas de hueso colorado estarían dispuestos de votar por Zavala a sabiendas de que ya no pertenece al PAN? ¿Quiénes votarían por ella?

Siempre he sostenido que Margarita Zavala ha sido, después de doña Amalia Cárdenas, la primera dama más inteligente, discreta, entrañable y auténtica que hemos tenido. Con el tiempo le fui tomando afecto. Me gusta que quiera tanto a México, aunque no sepa llevar el rebozo y que sea tan combativa a pesar de que a veces parece que se hace bolas. Me gusta que balconee públicamente a Anaya y que exprese su inconformidad por el estado en que se encuentra el PAN. Confieso que hacía mucho tiempo que nadie me inspiraba tanta confianza. Cuando he escuchado sus discursos, le creo. Incluso escribí que lo que más privilegiaban sus seguidores era, justamente, su cercanía con el otro y su transparencia.

“Yo voy a votar por ella porque no es corrupta”, me comentaban cada vez que su nombre salía como posible candidata a la Presidencia por el PAN. Cuando me preguntaban si votaría por ella para Presidenta, contestaba que no votaría por ella nada más por el hecho de que fuera mujer, sino que votaría por una candidata o un candidato que me convenciera, que fuera el mejor para el México de hoy, es decir, el violento, el pobre, el desigual, el agredido por Trump y el amurallado en medio de un mundo cada vez más globalizado e incierto.

Veo a Margarita Zavala como una persona profundamente humana, la siento comprometida con su proyecto y con valores que ya parecen inexistentes entre los políticos de hoy. Me enorgullece saberla como la única candidata a la Presidencia pero siento que le falta levadura, mucha levadura.

Dicho lo anterior, con o sin Margarita, el PAN está hecho ¡¡¡migajas!!!
05 Octubre 2017 04:00:00
Por dos cabezas
Escuchar a Leonardo Curzio todas las mañanas en su espacio radiofónico Enfoque Noticias se había convertido para mí en un verdadero rito. Por increíble que parezca, abría los ojos a las 5:57 am y me colocaba los audífonos casi inconscientemente. Esto era cinco veces a la semana. Con 4 horas de información quedaba yo ahíta, es decir, plena, con muchas respuestas a otras tantas preguntas. La sección que más disfrutaba y nunca me perdía era La Tertulia con los analistas políticos María Amparo Casar y Ricardo Raphael. Junto con Leonardo Curzio, los tres gozaban ante mis oídos de una total autoridad intelectual.

Lo anterior no es pura retórica, es la verdad. Por ello, cuando Leonardo Curzio tuiteó que el programa siguiente, miércoles, sería el último, no pude evitar exclamar: “¡No puede ser! ¿Por qué? ¿Y ahora qué pasó?”. En la última emisión se confirmó que el programa dejaría de contar con Curzio, con Casar y Raphael. En el curso de la mañana de ayer, me fui enterando del motivo por el que Leonardo decidió abandonar el programa. “No me cesaron, me voy por mi propia voluntad. En efecto, me pidieron la cabeza de dos colaboradores”, decía un tuit de Curzio. Unas horas después leí otro, pero este de María Amparo: “Ya salió el peine a @LeonardoCurzio le pidieron la salida de @ricardomraphael y @amparocasar x sus posiciones en la tertulia de los jueves”. A su vez, Ricardo Raphael tuiteó: “@LeonardoCurzio decidió dejar 18 años como conductor @EnfoqueNoticias porque no estuvo dispuesto a cesarnos...”.

¿¿¿Quién pidió la cabeza de estos espléndidos periodistas??? ¿Cómo es posible que censuren el programa si éste tenía las puertas abiertas para todo el mundo, no importaba de qué partido era, ni cuál era su ideología? Leonardo siempre los dejaba hablar. Siempre les hacía preguntas pertinentes e impertinentes también cuando lo juzgaba necesario, pero siempre en un tono respetuoso. Cuántas veces no escuché las declaraciones de innumerables priistas. “Gracias, Dr. Curzio, por invitarme a su programa y darme la oportunidad de expresar mi opinión respecto a...”, este no es más que un ejemplo de las fórmulas con las que se dirigían al conductor. Curzio nunca fue agresivo, ni petulante, ni mucho menos grosero. Para él, no era necesario, bastaba con desarmar a los políticos con un argumentación inteligente e informada. De allí que este noticiario resultaba tan ilustrativo y tan enriquecedor. Las 4 horas pasaban en un santiamén. No las sentía.

¡No, no se vale! Este sentimiento y enojo que tengo ya lo padecí con la salida de José Gutiérrez Vivó y naturalmente con la enorme censura que sufrió Carmen Aristegui. No, no se vale que a estas alturas del partido, los mexicanos todavía padezcamos la falta de libertad de expresión. Que nos quede claro, la petición de las cabezas de Casar y Raphael es gra-ví-si-ma! ¿Cómo puede haber democracia en un país con este tipo de censuras? En ese sentido, seguimos siendo un país del tercer mundo, que en lugar de avanzar, retrocede.

No, no se vale que, después de que la sociedad civil le mostrara al mundo tras los sismos su creatividad y energía para ayudar a miles de compatriotas, se siga pensando que la ciudadanía es imbécil. No, no se vale que, en pleno arranque de las elecciones, nos priven de la opinión de analistas profesionales cuyo único objetivo es compartir con los radioescuchas la realidad mexicana.

Por más patán que sea Donald Trump, no lo imagino pidiéndole a una emisora estadounidense que se deshaga de dos periodistas críticos de su gobierno. No imagino a Macron pidiéndole al director de France Culture que sacrifique a dos periodistas porque no están de acuerdo con sus reformas. A quien sí imagino haciéndolo es al presidente de Venezuela, Maduro. Me parece que ya lo ha hecho con la televisora Caracol.

¿No que los priistas ya habían cambiado y estaban muy abiertos a las críticas? ¿Acaso la falta de autocrítica no es lo que más le reprochan a López Obrador? Lo juzgan de autoritario, de tener la piel muy delgadita y de que su opinión es la única que vale.

Dicen los priistas: “Estamos por el diálogo, queremos estar cerca del pueblo y escucharlo, son bienvenidas las críticas”. Nada más falso. Los priistas de ahora siguen siendo los mismos que en la década de los sesenta: autoritarios, sin respeto por la libertad de expresión y listos para cortar cabezas.

¡¡¡No, no se vale...!!!
26 Septiembre 2017 04:00:00
Los millennials
“Pasamos toda la vida haciendo simulacros y ahora nos dimos cuenta de que sí pasa, que la Tierra sí se mueve, que el mundo sí puede caerse y que sí nos puede pasar a nosotros”. Esto me dijo Gaby, una brigadista que pertenece a la generación millennial, como los que suponíamos que no hacían nada y que ahora nos han dado una gran lección de vida.

Gaby estaba en su casa, frente a la computadora, cuando de pronto sintió un jalón, su primer impulso fue salir a la calle “los vecinos se abrazaban, rezaban, gritaban. Era evidente que este temblor era distinto”. Con el celular en la mano verificaba los edificios que se anunciaban como caídos en los diferentes puntos de la ciudad. El que más le impresionó fue el de los multifamiliares de Tlalpan en la colonia Educación. Era la 1:45 de la tarde del 19 de septiembre de 2017. A pesar del miedo y con un enorme valor regresó a su casa. Se bañó, se vistió con sus viejos jeans y sus tenis y salió a la calle.

Junto con otros millennials que tenían las mismas ganas de ayudar se encaminaron hacia los multifamiliares: “Cuando llegamos, el primer anuncio de la tragedia fue un hombre tirado en la banqueta, luego la hilera de personas transportando piedras y de pronto vimos el edificio colapsado, cinco pisos con 40 departamentos de los que sólo quedaba en pie la planta baja. Lo único reconocible en ese montón de escombros eran las cortinas. Nos unimos inmediatamente a las filas llenas de jóvenes de todos los tamaños y de todas las clases sociales, yo, que me veo como niña fresa, y al lado mío un chico que parecía un gigante. Los ciclistas y los motociclistas, más precavidos que los demás, se habían puesto sus cascos. Nadie tenía guantes, ni botas, nuestra máxima defensa era un cubrebocas. Escuchábamos atentos las órdenes de los rescatistas y aprendimos que levantar el puño significaba silencio y que el silencio significaba una vida. Yo creo que ninguno de nosotros sabíamos lo que estábamos haciendo, pero sabíamos que era importante hacerlo. A pesar de nunca haber cargado tantos kilos el peso no se sentía, mis brazos respondían a un reflejo impulsado por los otros cientos de manos que repetían el mismo gesto. No sentía cansancio, ni hambre, ni sed, sólo era molesto el picor de la tierra en los ojos. Resultaba muy extraño ver, al lado de ese montón de piedras, los edificios completos. ¿Cómo podía caber alguien entre ese montón de losas?

“Más o menos a las 6 de la tarde empezaron a pedir lámparas y ahí me di cuenta de que llevábamos horas trabajando solos: ¿cómo era posible que no hubiera una autoridad? ¿Dónde estaban los encargados? Aprovechamos la pausa para comer unas donas y tomar agua y compramos unas botellas para los demás, al volver, el panorama había cambiado completamente: había botellas de agua por todas partes, gente repartiendo sándwiches, niños con huacales repartiendo fruta y camiones recogiendo escombros.

“Lo que seguía faltando eran herramientas de rescate, recorrimos casa por casa pidiendo lámparas, pilas, palas, picos, pinzas para cortar varilla y todo lo que pudieran darnos.

“Cuando llegué a mi casa, no aguanté más las ganas de llorar, lloraba porque estaba viva y por los que no lo estaban, porque estaba sola, por las dos señoras que vi llegar y desplomarse frente a su edificio, lloraba porque este drama no estaba en televisión, porque me hubiera gustado poderle llamar a mi mamá. Quería meterme a bañar, pero para esa hora el valor de la tarde se había esfumado y sólo me quedaba el miedo, no sabía si dormirme vestida o ponerme la pijama, revisaba internet constantemente en busca de algo, ¿qué? No sabía, pero seguía buscando. Sobra decir que no dormí.

“En la mañana le dije a un amigo que había visto que Xochimilco estaba completamente abandonado. Cuando llegamos entendimos lo que significaba abandonado, había gente por todas partes cargando víveres de un lado para otro sin saber dónde dejarlos, cadenas humanas que vaciaban camiones para llenar otros, una desorganización total y ni una sola autoridad para controlarla; las ambulancias pasaban vacías, los policías ni sus luces, de los militares ni rastro, gente que controlaba gente que no sabía lo que controlaba. Nos fuimos de ahí tristes y abrumados, este día no habíamos logrado nada.

“Aprendí mucho, estoy orgullosa de mi generación, esos millennials que tomamos las calles y las ruinas con el valor que nos dio nuestro miedo”.
21 Septiembre 2017 04:00:00
Vida y muerte
Hacía mucho tiempo que el pueblo mexicano no estaba tan unido. El temblor de 1985 no nada más nos unió sino que, por primera vez, nos permitió organizarnos casi como una verdadera sociedad civil. Treinta y dos años después, justo un 19 de septiembre pero del 2017, volvimos a confrontar tanto la vida como la muerte. El mismo susto, el mismo miedo y la misma solidaridad, tanta, que a veces nos rebasa y nos impide ver y actuar con claridad y con orden aunque nos humanice y nos acerque a los otros. A los damnificados, a los enterrados bajo los escombros, a los padres de los niños muertos y a los más necesitados. Como dijo Peña Nieto: “Tenemos que estar atentos, ser solidarios. No hay forma de predecir un sismo, no hay forma de que alguien lo pueda anticipar…”.

Viva y más vivos que nunca nos sentimos cuando vemos aparecer las imágenes en la tele de montañas de escombros, y muchos hombres mezclados entre “topos”, bomberos o rescatistas voluntarios, con los puños en alto. Señal de que hay que guardar silencio porque hay alguien vivo bajo las toneladas de cascajo. En esos momentos desearíamos convertirnos en “topos” y sumergirnos entre las losas y el polvo. Desearíamos toparnos con la mano de un niño vivo y rescatarlo de la pesadilla en que se encuentra.

Hay algo que indudablemente marca la diferencia entre 1985 y 2017, y es la tecnología que está a disposición de prácticamente cualquier persona. Los casos son innumerables, allí está el de Óscar Cantellano que pudo comunicarse con sus familiares para hacerles saber que estaba vivo. “Les dijo en qué parte estaba al momento del sismo y entonces los paramédicos supieron en dónde buscar y dar con su ubicación. Aunque tenía golpes y fracturas, Óscar pudo salir con vida de los escombros y con el celular en la mano” (Reforma). ¿Qué le hubiera pasado a don Óscar si al caer se hubiera desprendido de su celular? ¿Qué hubiera pasado si se descarga la pila? Y, ¿qué le hubiera pasado a Óscar treinta y dos años atrás?

Entre la vida y la muerte, ese oxímoron que como tal va siempre enlazado, como si fuera una sola palabra. Una comunión de contrarios, tal vez no tan contrarios. Como dice el Diccionario Larousse de la Lengua Española: “Oxímoron, figura retórica que consiste en reunir dos palabras que son en apariencia contradictorias”.

En las redes, los ciudadanos no cesan de exigir que se cumpla con la iniciativa #PartidosDenSuDinero, de manera que los institutos políticos cedan parte de sus abundantísimos recursos para 2018 (6 mil 788 millones de pesos) a los dos recientes sismos. Morena prometió destinar el 20% de la parte que le corresponde. Los demás ni abrieron la boca. ¿Qué sentirán estos políticos cuando ven las imágenes de miseria y destrucción de Oaxaca, Chiapas y Tabasco? ¿Y qué sentirán ahora con el sismo del 19 de septiembre? ¿No es suficiente para que esta vez hagan algo? Parece increíble que exista tanta gente dispuesta a arriesgar su vida y estos miserables no estén dispuestos ni a arriesgar sus bolsillos.

Es cierto que hay muchas semejanzas entre el temblor de 1985 y el de 2017. La primera, que seguimos sin estar preparados, ni la población, ni las autoridades, ni los rescatistas, ni los voluntarios. Qué pena me dan estos valerosos ciudadanos cuando los veo en la tele, con las manos desnudas, sin los cascos adecuados, sin protección en los ojos, sin mascarilla y sin el instrumental necesario. Qué pena cuando no les queda otro remedio más que pedir, a través de las redes y medios de comunicación, que les proporcionen martillos, guantes, gotas para los ojos y cubrebocas. Qué pena que la alarma sísmica suene al mismo tiempo que sucede el terremoto. Qué pena que aumenten los asaltos y los saqueos en circunstancias como éstas. Todo lo anterior es la muerte.

Para hablar de la vida, habría que enumerar el torrente de buena voluntad, de boca a boca, en las redes y en los medios comunicación. Todos queremos ayudar, sobre todo los jóvenes. Así como cuando nosotros fuimos jóvenes en el 85. Cuántos centros de acopio, cuántas empresas dispuestas a colaborar con productos y servicios y cuántas instituciones públicas solidarias. No podemos dejar de mencionar las brigadas de rescatistas enviadas de países tan lejanos como Israel y Japón, para ayudarnos.

No hay duda, este desastre natural nos coloca a los mexicanos, una vez más, frente al espejo negro de Tezcatlipoca, el señor del cielo y la tierra...
14 Septiembre 2017 04:07:00
Leo Matiz
El mismo día que asesinaron a León Trotsky, el 21 de agosto de 1940, llegó a la Ciudad de México Leo Matiz (1917-1998). El fotógrafo colombiano, nacido en Aracataca, tenía apenas 23 años cuando se embarcó en el vapor Santa Elena, con su inseparable boina negra, su cámara Rolleiflex colgada al cuello y un frondoso bigote oscuro. “La sed de viajar y de conocer convirtió a Leo Matiz en un fotógrafo incansable que saltaba del desierto mexicano a la inhóspita selva brasileña, cazando imágenes para las portadas de las revistas Reader’s Digest, Look, Norte, Harper’s Magazine, Life y Así”, dice su hija Alejandra, presidenta vitalicia de la Fundación Leo Matiz creada en 1998 por iniciativa de su padre, quien también era caricaturista, pintor, creador de periódicos y galerías de arte; “soy pintor por atavismo, fotógrafo por hambre y loco por talento”, solía decir de sí mismo.

A finales de 1941, Leo Matiz conoció a José Clemente Orozco, quien se encontraba terminando sus murales en la Suprema Corte de Justicia. En uno de los paneles que reflejaba la postura política del pintor jalisciense, el fotógrafo descubre un brazo rojo que levanta un piolet. Era la misma arma que usó Ramón Mercader para asesinar a Trotsky. Sin pensarlo dos veces, Matiz tomó su cámara y fotografió esa parte del mural. Ya para entonces, Leo había leído mucho sobre el muralismo. También conocía el trabajo de David Alfaro Siqueiros, cuyo estudio visitó en 1944. Lo que nunca se imaginó fue que relacionaban al pintor con el asesinato de Trotsky, tal como lo consignaban los diarios mexicanos, los cuales reiteraban las acusaciones en su contra como responsable del asalto a la casa del fundador del Ejército Rojo antes del homicidio, según relata Miguel Ángel Flórez Góngora. Así como el fotógrafo estableció una amistad fundada en la estética y la admiración con Orozco, igualmente la establece con Siqueiros. “Ingresé a los estudios de los grandes pintores y de ese encuentro tuve una experiencia importante. Me propuse presentar sus vidas en la actividad de sus propios caballetes. Mi amistad con Siqueiros, Orozco y Rivera se basó en que nunca les mentí. Fui honrado con cada uno de ellos y fotografié su trabajo con profundidad y entusiasmo. No hice el papel del fotógrafo que capta una escena y se va. Trataba de entender sus obras y sus motivos. Me aproximé a ellos con la veneración juvenil que se tiene hacia los ídolos”.

Con esa misma veneración se acercó y trabajó con directores de cine como: Emilio Fernández, Julio Bracho y Fernando de Fuentes. Del director ruso Serguéi Eisenstein, había aprendido una consigna la cual nunca lo abandonaría: “la esencia de una nación se deposita en sus rostros”.

Y vaya que supo captar la esencia de una nación a través de los rostros, como el de Luis Buñuel, Esther Fernández, Cantinflas, Pedro Armendáriz, María Félix, Pedro Infante, Diego Rivera, los hermanos Soler, Gloria Marín, Manuel Rodríguez Lozano, Agustín Lara, Pablo Neruda, Lupe Vélez y Dolores del Río.

De todas estas fotografías que admiré con verdadero fervor en la exposición “Leo Matiz, el muralista de la lente. A cien años de su nacimiento”, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso (la cual estará abierta hasta el 24 de septiembre), las que me entusiasmaron y conmovieron enormemente fueron las de Frida Kahlo. Allí está con su rebozo largo, largo, en su cocina cubierta de azulejos y jarrones de barro, al lado de Diego. Ambos tienen cara de sorpresa, como si Matiz los hubiera captado inesperadamente. Frida, platicando con su alumna frente a la cantina de Coyoacán; Frida, de pelo muy corto por haberse enterado de que su hermana Cristina y Diego habían tenido un affaire. En esa fotografía lleva falda recta y mira fijamente el lente del maestro. Y Frida, con su blusa floreada de mazahua, peinada de trenzas adornadas con muchas flores y mirando al sol. La fotografía fue tomada de abajo hacia arriba, un ángulo perfecto el cual capta los pómulos de Frida y sus inconfundibles cejas. Su gesto pensativo y su tocado me recordaron el busto recién presentado en la Casa Azul, por una prestigiosa casa española.

Después de haber visto esta espléndida exposición del maestro Matiz, al bajar las escaleras de San Ildefonso, no pude evitar imaginar a Frida corriendo con los “cachuchas”, por los jardines del convento, en la época en que era estudiante de preparatoria. Seguramente en esos años, jamás se figuró que con el tiempo se convertiría en un gran ícono fotografiado por Leo Matiz.
09 Septiembre 2017 04:00:00
Todos somos soñadores
Yo sueño; tú sueñas; ellos sueñan... todos soñamos... especialmente aquellos inmigrantes sin papeles que llegaron a Estados Unidos, cuando apenas eran unos niños. Lo más probable es que en seis meses sean deportados a un país que ni conocen, ni mucho menos hablan su idioma: México. Basta con leer algunos de los tuits que muchos de ellos le dedicaron al “hombre anaranjado”, y al hombre que no sabe de sueños, Donald Trump: “Trabajo en tres empleos para pagar mi colegiatura. Estudiante, editor web y host en un restaurante. No había estado en una escuela durante 10 años hasta que llegó #DACA”. “Soy una soñador, no soy un criminal, yo valgo. No estoy hablando por nadie más, soy americano y merezco estar aquí”. “Donald Trump, estoy a 2 semestres de conseguir mi licenciatura en Tecnología de Información bajo una beca completa que me gané gracias a mis méritos #DACA”. Como escribiera Obama: “Estos dreamers son estadunidenses en su corazón, en sus mentes, en todos los ámbitos, menos en uno: en papel”. Esto a Trump lo tiene sin cuidado. Entre más baja su popularidad incluso en su partido, más necesita consolidarse frente a sus votantes, haciendo realidad las promesas que hizo en campaña.

Los dreamers ya salieron a la calle, ya gritaron en Nueva York: “¿Sin DACA?, ¡sin miedo!”. En Washington, muchos lloraban frente a la Casa Blanca. Se les veía indignados, devastados, con mucha ira en sus corazones. Saben que si regresan a México tienen que aprender el idioma, encontrar un trabajo o, probablemente, volver a la escuela. Saben que si se quedan en Estados Unidos, regresarán a las tinieblas. Y saben que en el país de sus padres las cosas andan muy mal, que todo se inunda con las lluvias. Saben de la corrupción de México y saben que por acá no hay muchas oportunidades. “No human being is illegal”, decía un cartel sostenido por una joven no mayor de 20 años. Encima de que se sienten en la mira y totalmente desorientados, muchos manifestantes fueron arrestados frente a la Torre Trump. Por más que se tomaban de las manos, como cuidándose unos a otros, la Policía les ponían las “esposas” para llevárselos. “Seamos claros. La acción adoptada hoy no era requerida legalmente. Es una decisión política y una cuestión moral” (…), escribió Barack Obama, quien en 2012 puso en marcha, después de que estuvo vegetando durante tantos años el programa DACA, por sus siglas en inglés: Acción Diferida para los Llegados en la Infancia.

En esta ocasión Donald Trump no estaba tan seguro de su decisión, de allí que no la declarara él personalmente, sino su procurador, Jeff Sessions, de línea muy dura en lo que se refiere a la inmigración. A pesar de sus dudas, Trump anunció este “plan” a través de varios tuits. “No nos equivoquemos, pongamos el interés, primero, en los ciudadanos americanos”. En otro tuit que escribió decía: “Congreso, prepárate hacer tu trabajo: DACA!”. Respecto a esta cancelación del programa, Trump dudaba, sí, pero gracias a Ivanka y a su yerno, Jared Kushner, se armó de valor y se dijo que había que cumplir con su promesa de campaña, a pesar de que el 64% de los estadunidenses apoya el programa DACA, según la reciente encuesta de NBC News. Sin embargo, no faltaron las protestas, por ejemplo, de Mark Zuckerberg: “Poner fin a DACA es cruel, pues se ofrece el sueño americano a jóvenes y luego son castigados (...) El Congreso debe aprobar una ley de ciudadanía”. También el director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, junto con Bernie Sanders, lo criticaron.

Más de 600 mil dreamers mexicanos se sienten amenazados, aunque Peña Nieto escribió un tuit en el que ratificó que su Gobierno “promoverá una solución permanente que beneficie a los jóvenes dreamers”. Muchos de ellos no le creen al Presidente. “México ha tenido una política exterior hacia Estados Unidos y los connacionales acá, demasiado patética”, reprochó Paul, un dreamer de 22 años que radica en Washington. “México ha dejado que nos pisoteen”, dijo un joven colimense que trabaja como asesor político de una diputada local en Washington (Reforma).

Como decía Amado Nervo: “No turbes, pues, mi paz con tus discursos, amigo: mucho sabes; pero mi sueño sabe más... ¡Aléjate!”.
08 Agosto 2017 04:00:00
La esposa y la amante
La oficial está libre y la “otra”, recién salida de la cárcel. La esposa huyó a Europa, en el momento en que su marido fue aprehendido en Guatemala. La “viuda alegre”, como también llaman a la amante, se declaró culpable en el Puerto de Veracruz, después de pasar 5 días en la prisión y de haber sido aprehendida en el hotel de lujo Grand Miramar Resort & Spa, que se ubica al sur del malecón, en la colonia exclusiva Conchas Chinas. Su abogado le dijo que se encontraba en “absoluta libertad”, después de pagar una fianza de 40 mil pesos por el delito de enriquecimiento ilícito: “el dictamen que presentó la Procuraduría establece que el incremento en su patrimonio fue por 2 millones 900 mil pesos, ella lo pudo haber acreditado fácilmente porque tenía unas casas que vendió...”. La verdad es que la amante no tenía de otra más que entregarse porque valora muchísimo su libertad y porque ya no aguantaba tanto escarnio por parte de la opinión pública. “Las dos residencias que devolvió (la otra) con valor de 10 millones de pesos, serán vendidas o donadas a una institución de beneficencia pública...” (Reforma). Gracias a la fianza, la pareja sentimental del exgobernador se ahorró 3 años de prisión.

En cambio, la esposa, que es la más culpable de las dos, continúa viviendo, muy quitada de la pena, en Europa. Bueno, lo de “muy quitada de la pena” no lo sabemos a ciencia cierta. Antier el gobernador de Veracruz anunció que tenía pruebas fehacientes de los actos de corrupción de la exprimera dama de su estado: “Todos estos datos seguramente serán muy útiles a la PGR para poder proceder en contra de todos los cómplices, incluyendo (a la huida) como una cómplice muy relevante en todo este proceso”, dijo el jefe del Ejecutivo del estado más robado de toda la República Mexicana. Es tal la indignación que provoca la actitud de la prófuga, que en varias redes sociales se lee el siguiente mensaje escrito en inglés: “Queridos amigos en Londres, si ven uds a esta mujer (foto a colores de la cómplice mayor) quédensele viendo fijamente y por lo menos grítenle ladrona. Es la esposa de un ex gobernador (del estado de Veracruz, México) ambos robaron millones, dieron falsos tratamientos para el cáncer, así como falsos ensayos para HIV a la población en general, además de otras acciones despreciables. El esposo está siendo actualmente juzgado en prisión, pero la esposa, esta mujer que aparece en la foto, de la que hay evidencia suficiente para encarcelarla, vive en Londres, libre y sin castigo”.

Nos preguntamos, un poco ingenuamente, por qué la esposa no sigue el ejemplo de la amante de su marido, y decide, de una vez por todas, entregarse a la justicia o pagar la fianza que le correspondería. Ella, la más ratera de las dos, también podría entregar todas las propiedades que compró, tanto en el país, como en el extranjero, con el erario de un estado tan necesitado. Además de devolver lo comprado para que se conviertan en guarderías, asilos o centros de atención, daría un excelente ejemplo para las otras primeras damas, cuyos maridos, también gobernadores y exgobernadores, o que están prófugos de la ley, o que aún no han sido acusados. Aunque ya sabía de la existencia de la “otra” ha de estar furiosa de que ahora aparezcan las fotografías a todo color de las dos corruptas, en las primeras planas de los diarios. “Cuando (la esposa), en su calidad de primera dama veracruzana, le exigió (a su esposo) tronándole los dedos y con mirada acusadora, que ‘a ver cómo le hacía, pero de inmediato sacaba a ‘la amante’ de la nómina gubernamental (como titular de Espacios Educativos), era porque ya habían llegado a sus oídos, en repetidas ocasiones, rumores sobre una ‘peligrosa’ cercanía con su esposo” (El Universal). Es cierto que era “la más aventajada”, en el corazón del entonces gobernador. Lo que aún ignoramos es que si la amante, próxima a cumplir 30 años, regresó la camioneta roja de lujo.

Como conclusión, nos preguntamos si las amantes son menos peligrosas que las esposas. En el caso de la “novia” de Duarte, Xóchitl Tress Rodríguez, sin duda, tiene un poco más de escrúpulos que la esposa (por cierto, dicen que ya está a punto de pedir el divorcio desde París), Karime Macías Tubilla. He aquí una serie maravillosa para la televisión que bien se podría titular: Dos Corruptas para un Ratero.
28 Julio 2017 04:00:00
Arrivederci, Roma…
Desde que era niña, soñaba con vivir en la plaza Río de Janeiro. Me parecía tan bonita y emblemática que cuando mis hijos eran pequeños, solía pasear con ellos por la plaza mientras les platicaba anécdotas de la Casa de las Brujas, de la dulcería Celaya y de la iglesia de la Sagrada Familia: “Allí se casaron sus abuelos. Mi mamá era tan entusiasta que invitó a su boda, aparte de la familia y de sus amigos, a todos los comerciantes de la colonia Roma y Juárez: al carpintero, al zapatero, al globero, al de los algodones, al afilador, al de la tintorería, al de la carnicería, al de la farmacia, al cilindrero e incluso, al ropavejero”.

Todo en la colonia Roma me resultaba nostálgico y muy familiar. Entonces me daba cita con Guillermo Tovar para tomar café en su casa porfiriana de la calle de Colima. Me contaba de todas las familias aristócratas que habían vivido por esos rumbos.

Andando el tiempo, gracias a la providencia y a una hipoteca (la cual hasta la fecha sigo pagando), se cumplió mi sueño, Enrique y yo terminamos viviendo en la plaza Río de Janeiro, con vista a la fuente y a dos jacarandas frondosísimas que cada año nos regalaban sus maravillosas flores. Cuando nos cambiamos a la Roma, corría el año 2005.

En ese tiempo todavía era una colonia relativamente limpia y tranquila, no había tantos perros, ni restaurantes, ni ambulantes, ni “valet parking”, ni bicicletas, ni heces de los canes, ni mucho menos los llamados “hipsters”, es decir, los jóvenes, como dice la Wikipedia, que “son bohemios, de clase media alta que se establecen, por lo general, en barrios que experimentan procesos de gentrificación o sea aburguesamiento”, con gusto por la música alternativa y vestidos con un sentido irónico de la moda.

Lo anterior no nos molestaba, al contr ario. Lo que nos empezó a perturbar era la desaparición de las casas señoriales en aras de edificios que comenzaron a construirse con permisos dudosos para albergar a la nueva gente que llegaba.

Debo decir, asimismo, que el departamento que compramos era inicialmente amplio y suficiente para dos personas. Después, dadas ciertas circunstancias aciagas, hubo que dividirlo, para vivir en uno y rentar el otro.

El espacio se redujo a tal grado (nos la pasábamos diciendo uno al otro: “compermisito, compermisito”, todo el día) que resultaba muy poco confortable; los libreros se nos venían encima, los objetos y cuadros parecían volar sobre nuestra cabeza, el baño era insuficiente y lo peor de todo fue la construcción accidentada de un edificio de la calle de Colima que da a la recámara al mismo nivel de los ojos y a un metro de distancia de los que habitamos allí. La construcción que no ha terminado se ha prolongado más de 2 años. Había días que teníamos a los albañiles prácticamente dentro de la recámara. Era insoportable, sufría tanto que lloraba desconsolada todos los días como una verdadera María Magdalena.

Ahora la calle de Colima, una de las más bonitas, se ha convertido en intransitable, plagada de restaurantes y edificios que venden lofts de 120 metros en 6 millones de pesos.

La plaza Río de Janeiro, durante este tiempo, ha pasado por varias etapas: con tráfico de un sentido sin parquímetros, con tráfico en otro sentido con parquímetros; para volver a cambiar a la ausencia de parquímetros y con sentidos diversos. A pesar de los arreglos: las luminarias, el cambio de adoquín de las banquetas y del cuidado del jardín, no ha cesado el ruido.

Especialmente cuando traen mercados, festivales y los sábados, los beneméritos Boys Scouts.

Si a lo anterior le agregamos una severa crisis de ciática por parte de la que esto escribe, más las escaleras del departamento, la imposibilidad de abrir la puerta principal a los que nos visitan y el tráfico de la única salida al occidente de la ciudad, la calle de Mérida, no nos quedaba otra alternativa más que emigrar.

Enrique y yo, desafortunadamente, ya no tenemos edad para enfrentar tanto... ¡des-ma-dre!

Nos vamos de la Roma con el corazón roto, pero contentos de haber encontrado un pequeño paraíso que da justo enfrente del Bosque de Chapultepec, un departamento rentado, de un solo piso, luminoso, con vista a los árboles.

Este sábado, si sobrevivimos a la mudanza, cantaré nostálgica: “Arriiiiiivederci, Roma…”.
25 Julio 2017 04:00:00
El carrito de Narro
De todos los precandidatos a la Presidencia de la República, al único que me he encontrado en el supermercado ha sido a José Narro Robles. Curiosamente, varias de mis amigas que viven en Las Lomas también se han encontrado al secretario de Salud. “Me sorprendió verlo sin guaruras empujando su carrito. Lo vi muy concentrado mientras elegía con cuidado los jitomates”, me dijo una de ellas. “Como si se tratara de cualquier ciudadano, lo descubrí en la fila de la caja. Me conmovió tanto que tuve ganas de saludarlo, pero me dio pena, sobre todo que mi carrito estaba hasta el tope y el suyo llevaba muy pocos productos. He allí un político honrado”, me comentó entusiasta mi amiga. En uno de sus textos periodísticos, el exdirector del Canal 22, Raúl Cremoux, escribió también de su sorpresa al topar su carrito del súper contra el de José Narro. “Casi fue un accidente. Definitivamente él empujó su carrito contra el mío y en el estrecho pasillo del supermercado no alcancé a cambiar de dirección hasta que centímetros de por medio, él decidió evitar el percance. ‘Quiubo, Raúl, ¿qué haces por aquí?’. ‘Lo mismo que tú, Pepe, buscando la chuleta’. De la sonrisa pasamos a las carcajadas”, (El Financiero).

Cuando yo me encontré al exrector de la UNAM en el súper de Virreyes, quedé igualmente sorprendida. Me saludó con tal entusiasmo y sencillez que casi me atrevo a preguntarle qué ofertas me recomendaba. Si mal no recuerdo era un sábado a media mañana. Me dijo que él vivía por esos rumbos y que le gustaba a hacer su súper personalmente. “Seguramente esto te acerca más a nuestra dura realidad”, le dije refiriéndome al costo de la vida. No pudo estar más de acuerdo. Mientras cambiábamos de un tema a otro, tuve tiempo de echarle un vistazo a su carrito. Me fijé que sus compras eran más bien austeras, no llevaba botellas de vino, ni latas de productos de importación. Entre algunos productos de limpieza, descubrí varias bolsitas con algunas verduras como: chayotes, tomates verdes, jitomates, dos elotes y si mal no recuerdo, varias ramitas de yerbas de olor. Asimismo, el doctor Narro se había inclinado esa mañana por unos perones, uvas verdes y una papaya mediana lista para comer. En un rincón del carrito, vi una caja de avena, un paquete de jamón de pavo y unas galletas. “Él sí consume lo que el país produce”, pensé con ciertos remordimientos al comparar mi carrito con el suyo; yo llevaba quesos y mermeladas importadas, vino chileno, jamón serrano español y muchos productos sin gluten de Estados Unidos.

De todo esto me acordaba el domingo pasado cuando vi en la Revista R, la encuesta, Conocimiento y opinión personajes, que José Narro Robles ocupa el sexto lugar entre los precandidatos priistas, después de Manlio Fabio Beltrones y antes de José Antonio Meade y Enrique de la Madrid. Sin embargo el 74% de la ciudadanía no lo conoce. Pero nada más el 14% tiene mala o muy mala impresión del secretario de Salud, en comparación del 30% que tiene Miguel Ángel Osorio Chong. Al repasar la lista de todos los precandidatos de los partidos más importantes, no pude evitar de imaginar su respectivo carrito del supermercado.

Por ejemplo, imaginé el carrito de Manlio Fabio Beltrones, lleno, lleno, lleno de productos muy caros, prácticamente todos ellos de importación. Lo imaginé con todo tipo de aperitivos, que van desde angulas españolas, latas de abulón, palmitos, sardinas portuguesas y quesos suizos. Imaginé su carrito repleto de botellas de aceite de oliva, frascos de mostazas francesas, productos congelados norteamericanos, paquetes de jamón ibérico, salmón y camarones gigantes. Chocolates suizos y muchas cajas de vino de Burdeos. El carrito de Jaime Rodríguez “El Bronco”, lo imagino hasta el tope de carnes de cortes importados como Porterhouse Steak, T Bone Steak, New York Steak, Ribeye Steak y Tri-Tip Steak, muchos paquetes de tortillas de harina y miles de latas de salsa especial para barbecue.

Por falta de espacio, ya no podemos analizar los carritos del súper de los otros precandidatos, especialmente del que está hasta arriba de las preferencias, con un 33% de opinión “muy buena” y un bajísimo 13% de votantes que dicen no conocerlo. Me refiero naturalmente a Andrés Manuel López Obrador, por cuyo partido, si hoy fueran las elecciones, votaría el 28 por ciento.
20 Julio 2017 04:07:00
El burócrata
No hay nada más mediocre y patético que el típico burócrata que a todo le dice que sí a su jefe. No hay nada más triste que el burócrata agachado, servil, dispuesto a todo con tal de proteger las transas de su jefe. Por lo general este tipo de burócratas confunden la lealtad, con la complicidad. “Yo estoy a las órdenes de mi jefe. Y es mi jefe quien decide si le sirvo o no le sirvo. Yo sé a quién le respondo y cómo le respondo”, dice el clásico burócrata sobre todo aquel que se ufana de serlo 48 años ininterrumpidos. “Desde los 20 años no he dejado de servir a mis jefes”, afirman con orgullo.

Por lo general, a todo el mundo le da mucha flojera el burócrata profesional. ¿Por qué? Por arrastrado, por lambiscón y por “bocón”. Ah, cómo es “rollero”, habla y habla y no dice nada; se contradice, se desdice, se pone nervioso y se hace bolas.

Especialmente cuando está en entredicho la imagen de su jefe. “Que me insulten, que me critiquen, que me humillen y que me desprestigien, me tiene sin cuidado. Después de tantos años de servir, ya estoy acostumbrado. Para mí lo fundamental es la relación con mi jefe la cual me he ganado a pulso. Hace años que le sirvo. Él cree en mí y yo, en él. Eso me basta para continuar sirviéndolo en lo que me pida”, afirma cada vez que tiene oportunidad. Desde el primer día en que el burócrata fue nombrado por su patrón, no ha dejado de pensar en otra cosa más que en servirlo.

Cada vez que su jefe le llama a su celular, el burócrata se pone de pie, contesta de inmediato y con la voz temblorosa, dice: “A sus órdenes, jefe”. Su voz es música para los oídos del burócrata, por eso siempre lleva consigo tres celulares, uno, que sostiene en su mano; otro, que guarda en el estuche que tiene en su cinturón y el tercero, lo guarda en uno de los bolsillos de su saco. Si su esposa o alguno de sus hijos, se les ocurre llamarlo, incluso para algo importante, en seguida contesta y casi en susurros, advierte: “No me llames. ¿Qué tal si me llama el jefe?”. Por la noche, antes de acostarse, suele ocultar uno de sus celulares debajo de la almohada, en seguida, se coloca sus audífonos e intenta conciliar el sueño lo cual no siempre lo logra, ¿qué tal si le llama el jefe?

Fue precisamente el jefe quien le avisó a su burócrata más burócrata, de todos sus burócratas, Gerardo Ruiz Esparza, todavía secretario de Comunicaciones y Transportes, del socavón de ocho metros de diámetro que se abrió en el Paso Exprés de Cuernavaca. “Sí, jefe. Entiendo. Yo me ocupo. Usted tranquilo. Lo que usted diga, jefe. Estoy a sus órdenes. Para servirle, señor. Gracias por avisarme”, dijo antes de colgar con las manos sudadas. Era evidente que la situación ponía en un terrible aprieto a su jefe. No podía decepcionarlo; él era el que más sabía de sus secretos financieros y había sido su socio desde los años en el Estado de México, cuando su jefe era gobernador. A pesar de su nerviosismo, en el fondo el burócrata Ruiz Esparza estaba tranquilo porque sabía que su jefe no despediría a su colaborador, amigo y socio de la SCyT. Sabía que era intocable. Que los 16 meses que aún restaban del sexenio, no le pasaría nada y que cobraría su aguinaldo sin problema. Después de tan profundas cavilaciones, se dio a la tarea de escribir el primer tuit de un rosario de tuits que escribiría ese día: “Debido a falla en el drenaje que cruza el Paso Express de Cuernavaca se reblandeció el subsuelo y provocó un socavón en Km. 93. Precaución”.

Nueve horas después de que la tierra tragara al vehículo en un hoyo de cinco metros de profundidad, el burócrata de Ruiz Esparza escribió otro tuit: “Se rescató el vehículo Jetta del socavón en el Paso Express de Cuernavaca. Lamentablemente los dos ocupantes fallecieron”. A esas horas, el burócrata Ruiz Esparza no sabía aún sus nombres. Después de un buen rato, volvió a escribir: “Los nombres son Juan Mena López y Juan Mena Romero. Los familiares serán indemnizados”. Nunca escribió sus edades del padre de 56 años y del hijo de 36, ni que habían muerto asfixiados. Días después vendrían sus declaraciones más que desafortunadas, “el mal rato”, que les ocasionó el accidente a sus familiares, y que este tipo de hechos eran, “gajes del oficio”.

He allí las típicas expresiones de burócratas “come-mierda”, como Gerardo Ruiz Esparza.
18 Julio 2017 04:00:00
Te queremos tanto, Martha
No conozco persona más agradecida con la vida que Martha Chapa. Ignoro a qué se deba. Seguramente tiene que ver con haber encontrado su verdadera vocación: la pintura. Lleva 50 años pintando. Es decir que desde que tenía 20, pinta con una absoluta entrega. Todos sabemos que su tema predilecto, además de los volcanes, cactus, magueyes y de la Virgen de Guadalupe, son las manzanas. Estas han sido, a lo largo de 50 años, sus verdaderas protagonistas. Como infancia es destino, cuentan que desde que Martha era una niña tenía una conexión sumamente especial con su señor padre. A pesar de su complicidad, debido al trabajo de él, cuando llegaba a su casa, su hija ya estaba dormida. Sin despertarla, le ponía una manzana en el buró. Sin necesidad de recurrir a las palabras, era una forma de decirle pensé en ti y te quiero mucho. Seguramente el señor Chapa nunca se imaginó que gracias a su gesto tan delicado, andando el tiempo, Martha se convertiría en la pintora de manzanas más famosa de México. Estas manzanas han sido exhibidas en más de 250 exposiciones individuales y más de 1800 colectivas tanto en México, como en el extranjero. En una de sus tantas entrevistas dijo: “Siempre he sido muy precoz; fui madre a los 17 años, estudié en la Prepa número 6, luego estudié medicina. Luego estudié pintura en La Esmeralda. Luego me casé, luego tuve a mis hijos. Luego... Bueno mi vida siempre ha sido muy intensa y precoz...”.

Cuando pienso en Martha más que imaginarla mientras pinta sus manzanas, la veo en medio de una cocina muy semejante a la que tenía Frida en la Casa Azul de Coyoacán. Ella misma ha dicho: “Soy una pintora de cocina”. De allí que la vea preparando unas deliciosas enchiladas. Para ello, basta con que la pintora recuerde una de sus 32 recetas que comprenden su libro titulado precisamente Enchiladas. Qué razón tiene Martha cuando afirma que: “No se puede pensar bien, amar bien, dormir bien, si no se ha comido bien”. Como dice de ella, José Iturriaga: “la pintora y escritora asume la cocina como un acto de creación”. No en balde fue premiada con el premio “Gourmand” en el 2007. Martha es una mujer creadora, auténtica y generosa. En cualquiera de sus múltiples disciplinas se entrega de todo corazón. Así como es entregada en cada uno de sus libros y en sus pinturas, así suele ella entregarse en lo que se refiere a la amistad. Si tienes la fortuna de ser su amigo o amiga, lo serás para siempre. Martha Chapa, son de las amigas a la que se les puede llamar a las tres de la madrugada para pedirle ayuda. A pesar de la hora, allí estará, con una sonrisa en los labios, para ayudar y solidarizarse contigo. Y eso que vive hasta el fondo del Pedregal de San Ángel y seguido se pierde en la Ciudad de México. Para sus amigos no hay imposibles. Especialmente si se trata de una vieja amiga. Algo que siempre me ha llamado mucho la atención de Martha es su constante lucha por la causa de las mujeres. Escribe sobre ellas, si hay que organizar una manifestación a propósito de las mujeres, allí está Martha; si hay que recabar firmas, allí está Martha; si hay que donar una de sus obras para recaudar fondos, allí está Martha.

Hace unos días recibí una invitación para asistir al homenaje que le rindió, la tarde de ayer, la Secretaría de Cultura a través del Instituto Nacional de Bellas Artes, con motivo de los 70 años de vida de Martha Chapa y 50 como pintora. “Es grande el entusiasmo y la satisfacción que me embargan, pues encarna una síntesis de mi biografía y muchos esfuerzos personales y afanes en la plástica contemporánea de mi país”, agregó en el correo. Repito, más agradecida que Martha, no hay. He allí un don, el cual seguramente la estimula hasta la médula para seguir pintando sus manzanas, para imaginar otros libros de cocina de otros estados, para disfrutar del amor de su compañero, Alejandro Ordorica, y para fundirse con su México que tanto quiere.

Me pregunto si cuando despertó Martha esta mañana, no encontró en su buró una manzana traída por su padre del más allá. La imagino como el corazón de la pintora, de oro y muy brillante.

¡Gracias, querida Martha, por todo lo que nos has dado a lo largo de cinco décadas!
11 Julio 2017 04:00:00
Mi voto 1988
Yo sí voté por él; voté por Cuauhtémoc Cárdenas en las elecciones de 1988. Lo apoyé en su campaña, escribí textos a su favor en el diario La Jornada, organicé desayunos, mesas redondas, viajes al interior de la República, encuentros multitudinarios con mujeres, entrevistas para el radio y decenas de manifestaciones. Entonces era una perredista convencida. Convencidísima, de que el ingeniero Cárdenas había ganado las elecciones sobre un personaje de triste memoria, candidato del PRI, Carlos Salinas de Gortari.

“Salinas no ganó en el 88”, ahora señala el extitular de Gobernación, “preciso que no fue por medio de fraude cibernético, sino por la manipulación de cifras y, después por la destrucción de las boletas tras un acuerdo con el PAN y la complicidad de dirigentes del entonces Frente Democrático Nacional, que postuló a Cuauhtémoc Cárdenas”. ¡Qué vergüenza! Más bien qué sinvergüenzas los del PRI que no suelen creer en la democracia, que siempre les ha valido sombrilla pisotear el voto de los ciudadanos. Están tan acostumbrados a los fraudes electorales, que les parece normal. Siempre he pensado que los priistas creen que los ciudadanos mexicanos somos idiotas, retrasados mentales, ignorantes y muy manipulables. Con estas mismas mañas, se salieron con la suya en el Estado de México. “Con poquito, pero ganamos”, dicen muertos de la risa. Lo más triste de todo es que repiten lo mismo en relación a las elecciones del 2018. “Se va a repetir lo mismo que en el Estado de México. Vamos a ganar la Presidencia”, afirman y reafirman. ¿Por qué están tan seguros? Porque en materia de elecciones fraudulentas, son los amos, se la saben de todas a todas. Allí está su gurú, Salinas de Gortari y sus achichincles. Imagino que el expresidente no hará otra cosa con su tiempo que figurar el fraude perfecto para el año que viene. Y todo para qué, para que en unos años, el que fuera secretario de Gobernación, en las próximas elecciones declare: “El PRI no ganó en el 2018”. ¡Qué vergüenza!

Independientemente de las declaraciones de Bartlett, respecto al triunfo frustrado a la Presidencia del ingeniero Cárdenas, ya era sabidísimo. Leemos en la Wikipedia: “A pesar de haberlo negado anteriormente, en el año 2009 el expresidente Miguel de la Madrid confesó que el PRI perdió la elección de 1988, confirmando así el fraude electoral orquestado por su gobierno para imponer a Carlos Salinas de Gortari como ganador. En julio de 2017, el exsecretario de gobernación Manuel Bartlett declaró a medios que se había cometido fraude electoral a través de la manipulación de cifras, además de que éste se había llevado a cabo en complicidad con el Partido Acción Nacional para evitar que Cuauhtémoc Cárdenas llegara a la presidencia”. ¡Qué vergüenza por los del PAN! Confirmo, una vez más, que los políticos mexicanos no tienen ni un ápice de ética, sin escrúpulos, que son cínicos, que no les importa el país y que, en el fondo, tienen un profundo desprecio por el electorado mexicano.

¿Cuántas veces no se ha escrito lo anterior? ¿Cuántos memes no se han difundido haciendo mofa de los usos y costumbres de este vetusto y corrupto partido? ¿En cuántas mesas redondas no los han criticado hasta el infinito? Me he fijado que ya ni les importan las críticas. Las escuchan o las leen con una profunda indiferencia. ¡Les vale! Tienen el cuero tan grueso que no les penetra ni el aguijón de una avispa. Tal vez lo único que les preocupa un poquito es la censura internacional. Entonces, escriben cartas a la dirección de los diarios, negando todo.

“Para el también exgobernador de Puebla, lo que generó el escándalo fue que el entonces líder del PRI, Jorge de la Vega, declaró triunfador a Salinas sin tener cifras. Esto, aseguró, fue lo que desató las acusaciones de fraude y no la supuesta caída del sistema, ‘slogan’ que se usa para descalificarlo y no destapar la verdad del acuerdo de Salinas con el PAN”. (Reforma, Claudia Salazar). Seré curiosa, ¿por qué en esos momentos no denunció el fraude Manuel Bartlett, quien entonces fungía como presidente de la Comisión Federal Electoral? ¿Cómo pudo dormir la noche de las elecciones el ahora senador? ¿Por qué no se indignó y pensó en la democracia? Por eso le pide el ingeniero Cárdenas que cuente todo lo que sabe en relación a las elecciones de 1988.

Por lo pronto, ahora estoy más segura que mi voto a Cuauhtémoc, ¡valió madres!
06 Julio 2017 04:00:00
Triste despedida
¡Qué doloroso para los hijos tener que despedirse para siempre de sus padres! Pero no poder hacerlo, ha de ser, sin duda, aún más doloroso. Con mucho dolor, se ha de haber ido José Luis Cuevas sin haberse despedido de sus tres hijas. Y qué decir de la profunda desolación de Ximena, Mariana y María José al enterarse, por medio de un tuit, que su padre había fallecido. Hacía más de cuatro años que no lo veían. Un tiempo demasiado largo para unas hijas que adoraban a su padre. Que aprendieron a admirarlo y a respetarlo, gracias a Bertha, su madre. Ella les enseñó a aceptar la figura pública que siempre fue su padre. “Su padre es como una estrella de rock”, les decía Bertha. “Que no les importe si las mujeres, al reconocerlo, se le echan encima. Haga lo que haga, su padre siempre me será leal. Yo soy su amante preferida”, les comentaba Bertha muerta de la risa. Las tres lo conocían como la palma de su mano; sabían de sus gustos, sus obsesiones, sus infiernos, sus exposiciones, sus tristezas y alegrías. Desde niñas eran cómplices de su padre, sus consejeras y sus musas. Juntos se reían, se divertían, salían a pasear por las calles del Centro Histórico. Juntos dibujaban, viajaban con la imaginación y se disfrazaban. Más que un padre, era como su amigo, su confidente y su pintor predilecto.

¡Cuántos recuerdos, cuántas cartas y álbumes de fotografías se fueron acumulando a lo largo de los años! Allí, está la familia Cuevas Riestra en los cumpleaños de las niñas, en sus primeras comuniones, en las posadas, sobre todo, de su estadía en París. Allí están las tres niñas, con sus papás, bajo el Arco del Triunfo, en la Place de Vosges y en los Jardines de Luxemburgo. Allí están las fotos de su casa de Galeana en San Ángel, de sus cenas y comidas con Octavio Paz, Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Fernando Benítez, Elena Poniatowska, Vicente Rojo, Juan Soriano, entre muchos otros amigos de toda la vida.

Lo que les quedaba claro a sus tres hijas, era que Bertha, era el amor de la vida de su padre. Cuando Bertha enfermó de leucemia y debido a las quimioterapias, tuvo que raparse la cabeza, como acto de solidaridad, José Luis también se rapó. La adoraba. Para él, ella era su mejor socia, su compañera incondicional y la madre de sus tres hijas. En su libro Gato Macho (Fondo de Cultura), Cuevas escribió entonces: “Al casarme con Bertha, ella supo que lo que iba acumulando sería algún día patrimonio nacional. Ni en los momentos de penuria se nos ocurrió vender nuestras posesiones artísticas. Mis hijas Mariana, Ximena y María José, al crecer, compartieron con nosotros esta intención”. No había duda, en la familia Cuevas había un pacto inamovible. En el mismo libro, Cuevas también escribió en un texto titulado: “Orgullo por mis hijas”: “Estoy orgulloso de Mariana en la misma medida que lo estoy de Ximena y de María José. Todas ellas traen en la sangre la vocación artística. Engendré tres hijas de singular talento. Todas dibujan con destreza”.

Cuando muere Bertha, a José Luis se le viene el mundo encima. No había momento en que no hablara de ella, en que no escribiera a propósito de su esposa en su columna archileída el Cuevario y en que no la recordara con sus hijas. Nunca como en esos momentos, los unía la tristeza y la nostalgia por Bertha. Los cuatro habían quedado en la orfandad. Antes de morir en el hospital MD Anderson de Houston, el 9 de mayo del 2000, su madre convocó a las tres y les dijo: “José Luis no sabe estar solo y no voy a poder controlar qué tipo de mujer va a entrar en su vida”.

Lo que nunca imaginó Bertha fue el tipo de mujer que finalmente entró en la vida de José Luis. Como escribió Elena Poniatowska en el diario El País: “Para asombro de todos sus últimos años lo aislaron, primero de sus hijas, luego de sus amigos. Recluido, enfermo, triste, se separó de todo. Beatriz del Carmen Bazán su segunda mujer se puso a cubrir sus figuras de azulito y de rosita pero Cuevas no vivió ninguna vida en rosa porque ya no aparecía en ningún lado y no tengo la menor idea de quiénes lo visitaban”. Por esa mujer, José Luis Cuevas se fue para siempre sin despedirse de sus tres hijas. Se queda la viuda sola con su conciencia. ¡Vaya compañera!
04 Julio 2017 04:00:00
Insumisa
Su número de matrícula, tatuado en su brazo izquierdo, del campo de Auschwitz, era 78 651. Tenía 16 años y medio cuando Simone Jacob fue deportada en 1944. Los nazis asesinaron a su padre, su madre y su hermano. La noche del 15 de abril, los alemanes habían llevado a Simone al tren número 71. “El convoy se inmovilizó en medio de la oscuridad. Antes de que se abrieran las puertas, empezamos a escuchar los gritos de la SS y los ladridos de los perros. La luz de los reflectores nos cegaba a la vez que descendíamos la rampa del vagón. Toda la escena tenía un carácter irreal. Nos lanzaban hacia un viaje del horror, para precipitarnos a una pesadilla”, contaba en 2007 la exministra de Salud Simone (Jacob) Veil. En menos de tres meses, Simone Veil fue testigo del exterminio de 400 mil judíos húngaros. Presencia, asimismo, día y noche, el arribo de los convoys llenos personas tratadas como animales. En medio de toda su desgracia, un día la jefa del campo de concentración, Stenia, una vieja prostituta, le dijo: “Eres demasiado bonita para morir tan joven en este lugar”. Junto con su madre y su hermana, Simone fue transportada al campo Bobrek. Nueve meses después las tres mujeres son enviadas a Bergen-Belsen en el norte de Alemania. Para su fortuna, la jefa de este campo era la misma polaca que la había salvado en Auschwitz. Finalmente sobrevivieron tres hermanas Jacob: “El interés de Stenia hacia mí en particular siempre ha sido un gran misterio”, escribió Simone Veil en sus Memorias. En ellas también cuenta lo que solía decir su padre, cuando ella era una niña. “De todas sus hermanas, la que siempre dice ‘no’ a todo, es Simone”. Con los años confesaba que su primer reflejo era decir que “no”. Gracias a esa palabrita, nuestra “insumisa” se convirtió en un verdadero símbolo, no nada más para las mujeres como “símbolo del feminismo”, sino para Francia. Muchos años después, en enero de 2005, Simone Veil y su hijo visitaron el campo de Birkenau. Allí reconoció la barraca en donde estuvo con su madre y su hermana, justo debajo de la cámara de gas.

Simone Veil, política, abogada, ex ministra de Salud, miembro de la Academia Francesa, primera presidenta del Parlamento Europeo, Gran Cruz de la Legión de Honor, Caballero de la Orden Nacional del Mérito, Dama comendadora de la Orden del Imperio Británico, Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, pero sobre todo gran defensora de la ley de “Interrupción voluntaria del Embarazo” mejor conocida como “la ley Veil”, murió el viernes a los 89 años (el 13 de julio, hubiera cumplido 90 años). “Su humanismo intransigente forjado por el horror de los campamentos hizo de ella la aliada constante de los más débiles y el enemigo resuelto de cualquier compromiso político con la extrema derecha. Ella llevaba en alto estos valores como miembro de la Academia Francesa”, dijo Emmanuel Macron.

No, no fue nada fácil para Simone Veil, entonces, secretaria de Salud del presidente de derecha, Giscard D’Estaing, no fue fácil convencer a la Asamblea Nacional, la mayoría compuesta de hombres, de su proyecto de la ley para legalizar la interrupción voluntaria del embarazo. “No podemos seguir cerrando los ojos ante los 300 mil abortos que, cada año, mutilan a las mujeres de este país, que pisotean nuestras leyes y que humillan o traumatizan a aquellas que tienen que recurrir a ellos. (...) Ninguna mujer recurre con alegría al aborto. Siempre será un drama, y como drama quedará para siempre”. ¿Cómo convencer a una derecha antisemita acerca de un asunto tan complejo el cual resultaba totalmente tabú para ese año de 1974? A tal grado que un diputado, Jean-Marie Daillet, la acusó de mandar a los bebés a los hornos crematorios. Esta absurda y cruel acusación provocó el llanto de Simone Veil. “No pudo más, se puso a sollozar”, escribió su biógrafo Maurice Szafran, “le surgió el olor de la carne quemada en los hornos de Auschwitz”. Más que como feminista, Simone Veil hablaba como secretaria de Salud: “Por qué seguir entonces cerrando los ojos, cuando la situación actual es mala, diría más, es deplorable y dramática”. Finalmente Simone Veil los convenció y la ley fue votada por 284 a favor y 189 en contra.

Esperemos que, finalmente, Simone Veil sea enterrada en El Pantheon, al lado de Victor Hugo, Alejandro Dumas y Marie Curie, entre muchos.
29 Junio 2017 04:00:00
El Caballito
A pocos días de haberse iniciado el grupo en Facebook El Caballito, Conservación, el 21 de septiembre de 2013, fundado por Guillermo Tovar y de Teresa, la respuesta de miles de cibernautas era más que entusiasta. Guillermo no se daba abasto en contestar a tantos interesados por el rescate de El Caballito. A los 2 mil integrantes que muy rápidamente se habían unido al “face” les quería expresar una palabra de aliento y agradecimiento.

“La mayoría se ha manifestado de manera constructiva: los entusiastas, lúcidos, inteligentes, responsables y sinceramente preocupados por el tema, quienes enriquecen la causa aportando información y aportando comentarios muy interesantes. A ellos debemos el éxito de nuestra empresa”, escribió Guillermo, historiador acostumbrado a consultar y descifrar documentos del Virreinato, en ese momento rebasado por la intensa actividad de las redes sociales.

No era para menos. La estatua ecuestre de Carlos IV, esculpida por Manuel Tolsá e inaugurada en 1803, en presencia de Alexander von Humboldt, había sido restaurada por un baño de ácido nítrico, lo cual no se utilizaba desde 1950 en el tratamiento de antigüedades y “que disolvió los elementos menos estables de la aleación de bronce, estaño y el zinc, provocando una extravagante coloración naranja y verde”. (El País). Según el dictamen del INAH, los daños eran “irreversibles”, se había dañado el 50% de la escultura y la capa micrométrica original que cubría la escultura se había perdido. Por añadidura, el rostro del penúltimo borbón aparecía como si Carlos IV se hubiera bronceado en extremo en cualquiera de las playas de Acapulco. El daño se evaluó, entonces, en 1 millón 415 mil 723 pesos. Sin embargo, la segunda intervención de la estatua resultó un poco más cara. Gracias a los fondos federales y estatales, se pagó un total de 7.5 millones de pesos.

Desafortunadamente, Guillermo Tovar y de Teresa nos dejó sin ver los resultados del rescate de El Caballito. Estoy segura que hubiera quedado muy complacido con los resultados. Incluso la expresión de Carlos IV ya no muestra una extraña mueca, sino una leve sonrisa de paz, se diría que a lo lejos está escuchando la música de su músico de cabecera y compositor predilecto, Gaetano Brunetti. Por su parte, Tambor, el caballo, se ve espléndido, sin sus capas de cera, chapopote y resinas acumuladas a lo largo de tantos años. El pedestal también fue restaurado, ya no muestra manchas de humedad, ni tampoco grafitis, ni mucho menos las manchas de cobre y hierro provocadas por los primeros trabajos de restauración.

Nada me gustaba más que escuchar a Guillermo, mi primo, contarme acerca de la época en que se inauguró El Caballito. Entonces, el virrey era el marqués de Branciforte, cuñado de Manuel Godoy, ministro plenipotenciario de Carlos IV. El mismo día en que la reina María Luisa cumplía años, el 8 de diciembre de 1796, el virrey, además de ordenar grandes fiestas, mandó construir un muro oval en el centro de lo que es ahora el Zócalo. A las 8:15 a.m. en punto, en medio de multitudes de soldados y de gente de todas las castas: los no-te entiendo, los salta p’atrás, los tente en el aire, etcétera, etcétera, desde el balcón central del palacio, el virrey agitó su pañuelo blanco y en ese instante cayó el velo que cubría la espléndida escultura del valenciano Manuel Tolsá, se escucharon los clamores del gentío y el repique de la campana. Esta estatua estaba esculpida en madera, pintada toda de dorado, la cual serviría después como molde para vaciar la pieza en bronce. Como parte de las fiestas, hubo muchos fuegos artificiales y el arzobispo cantó la misa y escuchó con atención el sermón del canónigo Beristáin, el cual se imprimió y fue bautizado como el Sermón del Caballito.

No fue sino hasta 1802, en que se pudo reunir el bronce y esculpir la estatua original de Carlos IV. Como dice Fernando Benítez: “Al declararse la Independencia, el caballo emprendió algunos viajes. Se le quitó de la plaza –daba la impresión de que el monarca se dirigía a Palacio– y aún se pensó en fundirlo y en hacer monedas de su augusto cuerpo: más prevaleció la cordura de Lucas Alamán y se le relegó, siguiendo el ejemplo de la Coatlicue, al claustro de la Universidad. Sin embargo, como el caballo pisoteaba el águila y el carcaj, símbolos del antiguo imperio azteca, a golpes de cincel se hizo desaparecer el águila y con gran sentimiento tuvo que dejarse la aljaba, pues en ella descansaba una de sus pezuñas”.
27 Junio 2017 04:00:00
Querido Macron
Dirigirme al Presidente de la República Francesa con esta familiaridad y por un medio tan público, le resultará si no sorprendente, sumamente excéntrico. Sin embargo, no puedo dejar pasar un día más sin comunicarle que, mi país, México, está ávido por encontrar un “Macron”, para las elecciones presidenciales del 2018. Lo más llamativo de todo es que los tres partidos más importantes del electorado mexicano, de corrientes ideológicas diferentes, se encuentran en el mismo dilema, les urge un candidato con sus características: preparado, joven, ético, independiente, pero, sobre todo, honesto. Un candidato que pudiera hablarle al tú por tú, con firmeza, valentía y en su idioma a Trump, tal como lo hiciera usted en varias ocasiones. Ha de saber, que no hay día en que el presidente de Estados Unidos no escriba un tuit amenazante contra México. Sigue obsesionado con la construcción del muro entre Estados Unidos y México, con revisar el TLCAN y con regresar a México a nuestros compatriotas, sin importarle ni la separación de las familias, ni mucho menos, su ya precaria economía. Para colmo de males, nuestra supuesta democracia se encuentra, como habitualmente, en entredicho. Es decir, la ciudadanía en este país no cree en nada ni en nadie y menos, por supuesto, en los partidos políticos. Inútil decirle, mon cher Président, que hemos sido gobernados, por el PRI (#GobiernoEspía), por más de ochenta años y evidentemente no quieren dejar el poder, de allí que en las pasadas elecciones para gobernador del Estado de México y de Chihuahua, los priistas incurrieron, por todos los medios que jamás podría usted imaginar, en otro de sus típicos fraudes electorales. Lo cual, a la mayoría de los mexicanos no deja de aterrarnos que lo mismo pudiera suceder en las elecciones del año que viene. No hay que olvidar que en México, no existe la segunda vuelta, esto significa que el candidato del PRI, podría ganar hasta con un 30%, nada más con su voto duro. A pesar de que, en estos momentos, este partido ocupa el tercer lugar de preferencias, la más reciente encuesta muestra al presidente Enrique Peña Nieto, con un 86% de desaprobación.

Dicho lo anterior, no puedo dejar de mencionarle, que entre los partidos mexicanos, solamente hay uno que sí se le puede enfrentar al PRI con grandes posibilidades de que gane la Presidencia. Es un partido fundado en el 2011, por su líder nacional, Andrés Manuel López Obrador, ex jefe de Gobierno de la Ciudad de México. Morena es la tercera fuerza política en México, representa el Movimiento Regeneración Nacional, es de izquierda, y en estos momentos, encabeza las encuestas de los comicios del 2018, junto con la candidata del Partido Acción Nacional, partido de derecha, Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón.

Así como millones de mexicanos le tienen pavor al PRI, por inconcebible que le parezca, Monsieur le Président, Morena es igualmente temido sobre todo por las clases medias y empresariales. Muchos de sus líderes relacionan a su candidato con Maduro, el nefasto presidente de Venezuela. Critican a AMLO (Andrés Manuel López Obrador) quien ha contendido por la Presidencia en dos ocasiones, por intransigente, por falta de autocrítica, por autoritario porque no tiene ninguna visión del mundo y porque todo aquel que no está con Morena es un traidor a la patria y coincide con la “mafia del poder”. Como se percatará, cher Macron, nada tiene que ver con usted, ni con sus valores republicanos, ni mucho menos, con su sentido liberal. AMLO no está de acuerdo ni con los matrimonios del mismo sexo, ni con la despenalización del aborto, ni con el consumo de mariguana. Además, se asume como cristiano. Por todo lo anterior, hoy se anunció que el PAN y el PRD buscarán la conformación de un frente común para 2018. He allí una buena noticia.

“¿No existen candidatos independientes en México?”, se ha de preguntar, Monsieur Macron. Claro, que sí. Entre ellos hay uno que de alguna manera podría asemejársele, de hecho, ya lo llaman el “Macron mexicano”. Se llama Armando Ríos Piter, es senador independiente. Es joven, carismático, inteligente, preparado, muy honesto y tiene los ojos claros.
22 Junio 2017 04:00:00
¿¿¿Niños bien???
“Por su puesto los agresores están plenamente identificados con nombres y apellidos (los cuales no cito a solicitud de quienes nos asesoran) y es imposible de creer que son hijos, sobrinos y primos de gente conocida, varios de ellos escudados detrás de sus padres millonarios y guaruras que los solapan”, escribió en su Facebook Rocío González, madre de una de las víctimas, “J”, ex alumno del Cumbres (sus asesores le han de haber aconsejado que retirara la nota de las redes porque ya no aparece). “La persecución fue terrible ya que cabe aclarar que por whatsapp dieron aviso de que los buscaran para ‘madrearlos’”.

Hay que decir que la rivalidad entre el Cumbres y el Irlandés data de hace mucho tiempo. Los dos colegios pertenecen a los Legionarios de Cristo (no hay duda que los alumnos de Maciel siguen muy confundidos con el legado que les dejó su fundador...). Rivales como son, entre ellos y alumnos de otros colegios de la misma congregación tienen su propio código, como lo podemos advertir en la canción que dedican a los del Cumbres los del Irlandés, justo una semana antes de la tremenda trifulca:

“En el Vistahermosa eso es otra cosa, no son las hermosas, tampoco las chismosas, hablo de ustedes, bola de mariposas. En el Americano les gustan los peruanos del tamaño, del tamaño del gabano. El pollo confundido aplicó la de Salcido, fue sorprendido por un desconocido. Amigo, tú eres del Cumbres, tú no puedes ver lo grande que es ser del Irlandés”.

Según la mamá de “J”, sus dos hijos “fueron brutalmente golpeados SIN RAZON ALGUNA (sic) por una bola de delincuentes (35) del colegio Irlandés, de sexto de prepa”. A sus dos hijos los tuvieron que llevar al hospital, junto con otros amigos quienes sufrieron varias fracturas. Uno de estos estudiantes tiene una contusión cerebral. Una vez que “J” le llamó, buscó a su marido para que juntos fueran a recogerlo a la Expo Santa Fe. De allí tuvieron que salir ya con sus hijos por otros accesos ya que la salida principal estaba repleta de guaruras.

Leamos algunos fragmentos en donde describen a estas escuelas de “excelencia”: Ambos mencionan “que su lema en latín Semper altius (‘siempre más alto’), expresa su aspiración ‘porque nuestros alumnos alcancen, cada día, el máximo desarrollo integral posible’”. Se señala que “el Cumbres tiene fama de ‘golpeadores, juniors, amigos de las guapas del Del Bosque y Regina’, además de ser ‘la escuela mirrey por excelencia y les encanta serlo’”. Sobre el Irlandés se señala que “su fama radica en ‘ser igual que el Cumbres pero más acá, o sea, über turbo mirreyes’, además destacan sus ‘canchas de padel, alberca al aire libre, cancha de futbol rápido, amplios jardines y más. Parece publicidad de hotel spa’”. (Huffington Post).

Guaruras de los estudiantes del Cumbres, contra los guaruras del Irlandés. ¿También los hijos, sobrinos, y primos, de “gente conocida” y de padres millonarios, están enojados entre sí? ¿Qué tan competitivos serán entre ellos? Seguramente todos estos estudiantes han de presumir entre sí que si tienen el mejor coche, la mejor compu, el último iPhone y naturalmente, “mi papá es más importante que el tuyo” y yo “tengo la ‘niña’ más guapa y la más hot”. Han de describir sus vacaciones y subir en su face centenas de fotografías de su yate, mientras están esquiando, en las discotecas, etcétera, etcétera.

¿Qué leerán estos “niños”? ¿Leerán? ¿En qué creerán? ¿Creen? ¿Por quién votan? ¿Qué opinan de su país? ¿Opinan? ¿En qué consiste su ideología? ¿Quiénes son sus héroes? ¿De qué platicarán con sus padres? ¿Platican? ¿Se drogan? ¿Cuántos litros de alcohol consumen cada fin de semana? ¿Cuántas tarjetas de crédito tienen? ¿Habrán sido educados exclusivamente por los guaruras y las nanas? ¿Qué opinan de Trump? ¿Amarán a México? ¿Se sabrán algunas estrofas del Himno Nacional? ¿Quisieran volverse ciudadanos de Estados Unidos?

Por lo pronto los directivos de Los Legionarios ya emitieron un comunicado al respecto de lo sucedido en que dice: “Hoy más que nunca, hacemos un llamado a todos los jóvenes a reflexionar acerca de la importancia del mutuo respeto y el fomento y vivencia de los valores que les han sido inculcados”. El documento está firmado no por los directores, sino por su respectiva dirección del Cumbres y el Irlandés.

No, estos “niños” no son “bien”, son producto de un mundo raro creado por sus padres...
13 Junio 2017 04:06:00
Mujeres priistas
“Quiero ser el Gobernador de las mujeres mexiquenses”, repetía Alfredo del Mazo durante la campaña para Gobernador del Estado de México. Si a la promesa anterior le agregamos la propuesta del “salario rosa”, no hay duda que para muchas votantes, las palabras del candidato por el PRI eran música para sus oídos. Tan fue así que Del Mazo obtuvo 37% del voto del sector femenino, mientras que, por Delfina Gómez, este representó a Morena, el 28%. Ignoramos cuántas ciudadanas votaron por la otra candidata mujer, Josefina Vázquez Mota por el PAN, queremos pensar sin embargo que fueron pocas.

Lo anterior no tiene que ver necesariamente con la escolaridad de las mujeres que votan, allí está el caso de Hillary Clinton, quien perdiera ante Trump a pesar de toda la violencia verbal que utilizaba al referirse a las mujeres. Y qué decir Marine Le Pen, candidata a la Presidencia de Francia confiada en que estaría apoyada por las mujeres. ¿Por qué entonces las mujeres no votan por las mujeres? La respuesta a esta pregunta podría ser vastísima, concentrémonos en las mujeres que siguen creyendo en el PRI, incluso si en su estado se muestran estadísticas espeluznantes de feminicidios, violencia de género y desapariciones como sucede en el Estado de México. Nada más en el 2016 se registraron 263 posibles feminicidios, 39 de ellos ocurridos en Ecatepec, seguido de Nezahualcóyotl, Atizapán, Naucalpan, Acolman, Chimalhuacán, Toluca, Chalco, Nicolás Romero, Tenancingo, Lerma, Ixtlahuaca y Texcoco. La ONU establece que el 95% de ellos quedan impunes. “Tendremos que velar para que Alfredo del Mazo no convierta el Estado de México en un territorio aún más hostil para las mujeres” (El País).

Aparte del “salario rosa” y de todas las promesas del mismo color que le hiciera Del Mazo al electorado femenino, ¿por qué las mexiquenses votaron por el candidato del PRI, a pesar de que muchas de ellas reconocen que en este partido hay puras “ratas”? ¿Por su físico? Es cierto que el modelo del típico “galán” mexicano ha cambiado en los últimos años. Basta con ver las nuevas telenovelas de Televisa. Los galanes de ahora nada tienen que ver con Pedro Infante, Luis Aguilar, ni Rogelio Guerra. Tiene que ver con un tipo más moderno y cosmopolita, semejante a los modelos de revistas o de empresas de bienes raíces. Entre menos rasgos indígenas tenga, resulta más atractivo, especialmente para las jóvenes. No tiene que ser tan musculoso. Al contrario, entre más frágil y desvalido se perciba, mejor (tal como aparecía Del Mazo en la propaganda con el brazo levantado, el cual se veía débil y muy poco musculoso, a tal grado que retiraron los espectaculares). Es muy evidente que Del Mazo se parece a Peña Nieto (quien ganara la Presidencia con el 41% de voto de las mujeres) y que sus respectivas esposas tienen entre ellas muchas semejanzas. Ellas también parecen heroínas de telenovelas: pelo largo, delgadas y dientes perfectos. Ambas parejas son aspiracionales. No creo que ninguna de sus votantes hayan escuchado con atención las propuestas de Del Mazo, ni hayan seguido los debates entre los demás partidos. Aunque tal vez muchas de ellas eran parecidas físicamente hablando a la maestra Delfina, precisamente por eso no votaron por ella. La candidata de Morena no se parece a ninguna heroína de Televisa, ni tampoco de TVAzteca. Habrá sido, sin duda, la mejor candidata, una mujer trabajadora y honrada; pero esos valores me temo que ya no cuentan. Estas priistas quizá lo son, pero de dientes para afuera. Votaron por el PRI, por el “salario rosa” y porque su candidato está muy “galán”.

Por su parte, el candidato de la coalición Por un Coahuila Seguro, el priista Miguel Ángel Riquelme Solís, ganó 482 mil 891 votos, muchos de ellos emitidos por mujeres. Como Del Mazo, Riquelme también les prometió un “monedero rosa”, para apoyar a las que trabajan en el hogar, las madres solteras o con hijos con discapacidad. El Gobernador electo por Coahuila no es galán y sin embargo a miles de coahuilenses les inspiró confianza. Me pregunto, ¿por qué? Tal vez se deba a que fue un excelente Alcalde de Torreón, o que las coahuilenses sienten una enorme nostalgia por los hermanos Moreira. O porque ellas sí son priistas de corazón...

Lo que habría que descubrir, ahora, es qué porcentaje de mujeres votarán por el PRI para el 2018. Todo dependerá de si su candidato es o no es “galán”...
25 Mayo 2017 04:00:00
¿Potica o pizza?
Dos hombres con sensibilidades totalmente opuestas. Dos hombres con perspectivas en la vida, completamente contrarias. Y dos hombres con culturas diametralmente ajenas. Así se percibe en las fotografías y videos al Papa Francisco y a Donald Trump, durante la visita del presidente de Estados Unidos al Vaticano. Transparente como suele ser su Santidad, era evidente que la presencia de Trump no nada más lo irritaba, sino que lo abrumaba en extremo, a tal grado que el encuentro, en lugar de durar un poquito más de media hora, se prolongó por nada más por 27 minutos, los cuales contrastan con los 50 minutos que le dedicó a Obama. “Te lo ofrezco, Señor”, ha de haber pensado muchas veces el Papa en tanto hacia esfuerzos por respetar al máximo el protocolo de un encuentro con un jefe de Estado, sobre todo cuando le dijo: “Encantado de conocerle”. He allí una mentira, de la cual se tendrá que confesar cuanto antes. Así mismo, se excusó por no hablar correctamente inglés. Hay que decir que a pesar del abismo que existe entre estos dos jefes de Estado, hay conceptos en los que coinciden, por ejemplo: la condena al aborto, la eutanasia, medio ambiente, venta de armas, el matrimonio entre personas del mismo sexo, son algunos “valores no negociables”. No obstante, en febrero del 2016, el Santo Padre declaró acerca de Trump: “Una persona que sólo piensa en la construcción de muros, donde quiera que se encuentren, y no en la construcción de puentes, no es cristiano”, dijo Francisco. “Eso no está en el Evangelio”.

Por lo que se refiere a los regalos que intercambiaron al finalizar la entrevista, los del Papa representaban un gran simbolismo: “el mensaje que lanzó el último día de las Jornadas Mundiales para la Paz y un medallón con una rama de olivo grabada. ‘Es una medalla de un artista romano. Es el olivo, símbolo de la paz’, le ha dicho el Papa al término de la reunión. Segundos después, ha insistido: ‘Se lo doy para que sea instrumento de la paz’. A lo que Trump ha contestado: ‘Necesitamos paz’”. Además de su tres veces maravillosa encíclica sobre la ecología: “La cura de nuestra casa común, el medio ambiente”, le dijo Francisco. Con una sonrisa más falsa que un billete de tres dólares, Trump le entregó al Pontífice “una caja negra con los libros de Martin Luther King en su interior: ‘Es un regalo para usted, libros de Martin Luther King, pienso que le gustará... espero que sí’, ha señalado” (El País).

Por su parte, la primera dama de Estados Unidos no abandonaba su expresión de “whaaaaaaat?”. Siendo tan bella y elegante como siempre aparece Melania en los medios, en esta ocasión su arreglo no le favorecía en lo absoluto. Su pequeña mantilla resultaba demasiado pequeña. Su vestido negro, demasiado negro, y su lenguaje corporal, demasiado rebasado por las circunstancias. “Ella, eslovena de influencia católica (no está bautizada), que vivió un tiempo en Milán y habla algo de italiano, ha sido clave para ese distendimiento y ha pedido al Papa que le bendijese un rosario. Además, ha bromeado con el Pontífice sobre lo que come Trump: ‘¿Qué le da de comer? ¿Potizza?’, ha preguntado Francisco, en referencia a un dulce esloveno que le encanta y que pide siempre que encuentra a alguien de dicha nacionalidad”. De plano Melania no le entendió al Papa, ni sus amables palabras, ni mucho menos su sentido del humor y la gana de verse más amable con ella, que con su marido. “¿¿Pizza??”, alcanzó a murmurar. Segundos después reaccionó y exclamó: “Potica, ah sí”. ¿Por qué nadie le dijo a la primera dama que el Papa era un apasionado de la “potica” y que siempre acostumbraba preguntarle a los eslovenos acerca del pastel enrollado? Tal vez, Melania Knavs fue muy sincera y nunca le ha dado “potica” a su marido, sino nada más pizzas.

A partir de la mención del pastel que hiciera el Papa a Melania, ahora en todas las redes sociales y páginas de diarios internacionales leemos en qué consiste este platillo tan tradicional: “Potica es un strudel esloveno usualmente muy nutritivo con nueces, semillas de girasol, queso cottage, chocolate, tarragón y miel. Ha sido preparado por más de 200 años en platos de loza o directamente en el horno. Zdravka Balon, dueña de un restaurant en la pequeña ciudad eslovena de Bizeljsko, no lejos del pueblo natal de Melania, Sevnica, dijo que la potica ‘es probablemente el plato esloveno más tradicional’”.

A mi manera de ver, descubrir este pastel fue lo más útil de la visita de Trump al Vaticano.
23 Mayo 2017 04:00:00
¡70 años!
¡70 años cumple el Festival de Cannes! Para celebrar uno de los festivales de cine más importantes de Europa, se ha organizado La Semana de Cine Positivo”, del 17 al 28 de mayo, presidido por Pedro Almodóvar y como maestra de ceremonias Mónica Belluci. Positivo, en el sentido de toma de conciencia y de propuestas cada vez más atrevidas que tienen que ver con el amor, la solidaridad y las ganas de luchar por un mundo mejor que el de ayer. Películas y documentales de autores bien seleccionados que nos reportan el estado en que se encuentra el mundo, que hacen reír, soñar, viajar, llorar, olvidarse de nuestros problemas, sobre todo, distraernos.

En 1953, las cámaras de los noticiarios franceses y las páginas a todo color de la revista Paris Match mostraban a una jovencita llamada Brigitte Bardot, quien acababa de terminar su bachillerato, en ¡bikini! La veíamos en las playas populares de la Costa Azul, mientras Kirk Douglas la peinaba con dos trencitas adorables. Igualmente descubríamos al director de cine Alfred Hitchcock entrar, poco a poco, al mar con sus pantalones remangados. “¡Camina sobre el agua!”, exclamaban muertos de la risa el actor Jean-Pierre Cassel y Melina Mercouri. En esa época la película Easy Rider era una de las preferidas del Festival, gracias al trío de actores Dennis Hopper, Peter Fonda y Jack Nicholson. Estaban tan contentos de su éxito, que los tres bailaban el Can-can en la playa. “Cannes era una continua fiesta. Me pasaba las noches sin dormir, queriendo rehacer el mundo en el bar de la Chungade. El Festival de Cannes es la meca del cine”, afirmaba Roman Polanski. En 1957 se paseaban en la alfombra roja para después ir a bailar al Whisky a Go Go, Alain Delon y Romy Schneider, Lennon y Yoko, Sophia Loren, Gina Lollobrigida y Ursula Andress. También por allí andaban Federico Fellini, feliz por haberse ganado una Palma de Oro por el filme La Dolce Vita, de la mano de Giulietta Masina, quienes llegaron a cumplir 50 años de casados. En 1966, el cine francés nos hizo descubrir una espléndida historia de amor, en la película Un Homme, une Femme, del director Claude Lelouch, quien ese año se llevara la recompensa suprema gracias a la actuación de Anouk Aimée y el actor legendario Jean-Louis Trintignant. Ambos fueron a recibir su premio en alpargatas. En 1961, Luis Buñuel se llevaba la Palma de Oro por su película Viridiana, a cuyo estreno asistieron Marcello Mastroianni y Catherine Deneuve. Unos años después, “en mayo de 1968, Truffaut y Godard se unen a los manifestantes que levantan los adoquines en París y proponen suspender el certamen” (El País).

Hoy por hoy, más que artistas de cine famosas, vemos en el Festival de Cannes a top models, vestidas con ropa que deben promocionar. Las actrices consagradas tienen su agenda hasta el top, además de su evidente su deterioro físico. A los que vemos correr de un lado a otro, especialmente por los salones del hotel Carlton, donde se hospedan las estrellas más famosas, es a los periodistas, cuyo número de asistencia no se puede comparar con el de los años anteriores. Nada más en el Festival del 2016 se acreditaron 4 mil 400 reporteros. Nunca como ahora la industria cinematográfica francesa quiere hacer buenos negocios, ya que quiere superar el cuarto lugar que ocupa en el mundo, después de la India, China y Estados Unidos, y el segundo, de ventas en el extranjero. En el 2016, se llegaron a proyectar en las salas extranjeras, entre películas y cortometrajes, 550 propuestas. Este año fueron seleccionadas cuatro cintas francesas como las oficiales, entre ellas, Un Bello Sol Interior, de Claire Denis, interpretada en el rol femenino por Juliette Binoche.

Al hablar del Festival de Cannes, no podemos dejar de mencionar a nuestra estrella, a nuestro director, Alejandro González Iñárritu, junto con “El Chivo”, Lubezki, quien, una vez más, sorprendió a Cannes con su estreno Carne y Arena, en la que cuenta “una experiencia de realidad virtual” de la frontera sur de Estados Unidos, y relata la tragedia de los inmigrantes. “Espectacular, terrorífico, interesante, distinto, son algunos de los adjetivos de los primeros privilegiados que pudieron visitar la instalación que para poder ser vista precisa de una reservación ya saturada y un desplazamiento a un hangar a las afueras de Cannes” (La Jornada).

El cine de antes y de ahora es un arte que me apasiona de más en más. Por eso digo y parafraseando a Enrique IV, el Festival de Cannes bien vale una misa...
18 Mayo 2017 04:00:00
Comala 2017
Los habitantes, muertos en vida, de Comala de Juan Rulfo, creían en el infierno. También creían en el pecado y en la culpa. Mucho se ha comparado a Comala con el infierno, el infierno de Dante, y ahora, podríamos decir, el infierno en que se ha convertido nuestro país para muchos periodistas por el “pecado” de hablar del crimen organizado. Todavía no han pasado ni dos meses del asesinato de Miroslava Breach, corresponsal de La Jornada en Chihuahua, del cual aún no hay detenidos, cuando nos enteramos con horror de la violenta muerte de Javier Valdez, corresponsal de La Jornada, en Culiacán. Respecto al homicidio de Miroslava, Valdez escribió en su cuenta de Twitter: “A Miroslava la mataron por lengua larga. Que nos maten a todos, si esa es la condena de muerte por reportear este infierno. No al silencio”. A Javier Valdez, de 50 años, lo asesinaron en pleno día. En el lugar quedaron 12 casquillos. Murió con su sombrero puesto.

México es un infierno para los periodistas. Como dice la CNDH: “Ser periodista en México parece más una sentencia a muerte que una profesión”. México es Comala donde deambulan, como alma en pena, en lo que va de 2017, siete periodistas acribillados, junto con los 11 que mataron en 2016, incluyendo los 17 del periodo de Duarte en Veracruz. Según la CNDH, en total, son 126 los periodistas asesinados desde el 2000.

Javier Valdez era un periodista valiente, muy apasionado, pero sobre todo comprometido con su oficio. No en balde, en 2011, recibió un reconocimiento de la Universidad de Columbia, en Nueva York, por su labor “heroica”. La misma organización que entrega el Premio Pulitzer les otorgó, a él y a sus compañeros del semanario Río Doce, el Premio María Moors Cabot por su excelencia en la cobertura en América Latina. Además del Premio Internacional de la Libertad de Prensa que le otorgó, también en 2011, el Comité para la Protección de los Periodistas, “en homenaje a su valentía y su periodismo sin concesiones ante las amenazas”, declaró Joel Simon, director ejecutivo del CPJ. “Su pérdida es un duro golpe para el periodismo y la sociedad mexicanos, quienes ven cómo la sombra del silencio se extiende por todo el país”. Su obra -Miss Narco, Los morros del narco, Levantones: historias reales de desaparecidos y víctimas del narco, Con una granada en la boca, Huérfanos del narco y Narcoperiodismo- deja testimonio del mismo horror que lo mató.

Javier siempre estuvo consciente que arriesgaba su vida. A pesar de lo que le significaba escribir sobre el narco, jamás se dejó intimidar por las amenazas que recibía por las verdades y denuncias de su columna Malayerba. Decía que le tenía más miedo al Gobierno que a los narcos. Al gobierno lo encontraba subordinado, omiso o indiferente ante el crimen organizado. En relación a lo anterior y evocando de nuevo al autor de El llano en llamas y Pedro Páramo, Juan Rulfo, de quien se acaban de celebrar los 100 años de su nacimiento, no podemos dejar de recordar un fragmento de su cuento Luvina, que describe “un lugar moribundo donde se han muerto hasta los perros... Yo diría que es el lugar donde anida la tristeza, donde no se conoce la sonrisa, como si a toda la gente le hubieran entablado la cara”.

“-¿Dices que el Gobierno nos ayudará, profesor? ¿Tú no conoces al Gobierno?” “Les dije que sí”.

-”También nosotros lo conocemos. Da esa casualidad. De lo que no sabemos nada es de la madre del Gobierno”. “Yo les dije que era la Patria. Ellos movieron la cabeza diciendo que no. Y se rieron. Fue la única vez que he visto reír a la gente de Luvina. Pelaron sus dientes molenques y me dijeron que no, que el Gobierno no tenía madre”.

En estos momentos los señores del Gobierno están muy ocupados y preocupados por las elecciones del Estado de México. Un periodista más asesinado los tiene sin cuidado, no obstante, la condena internacional es contundente.

Susana San Juan, la pasión frustrada de Pedro Páramo, el cacique de Comala que podía comprar todo menos su amor, creía en el infierno. Javier Valdez también hablaba del infierno que vivía a diario como periodista en Sinaloa.

“-¿Tú crees en el infierno, Justina?”, quien la cuida noche y día. “Sí, Susana. Y también en el cielo”. “Yo solo creo en el infierno -dijo. Y cerró los ojos”. Javier Valdez, asimismo, cerró para siempre los ojos por el pecado de haber denunciado el infierno.
16 Mayo 2017 04:00:00
Por amor
Todo lo que ha hecho el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en su vida ha sido por amor. Por amor a su abuela, descubrió la gramática, la historia, la filosofía, la literatura y escritores como Moliere y Mauriac. Por amor al teatro, poco a poco, se fue enamorando de su maestra de teatro a pesar de que Brigitte Trogneux, le llevaba 25 años, estaba casada y tenía tres hijos.

Por amor, Macron se enfrentó a todas las críticas y rechazos que recibió en el liceo jesuita La Providence de Amiens, donde inició la pasión clandestina e incomprendida entre profesora y alumno. Por amor, el joven de 15 años esperó en el Liceo Henri IV en París para, al terminar sus estudios, buscar a Brigitte.

Por amor, en ese año de preparatoria, reprobaba una y otra vez los exámenes, porque no alcanzaba a concentrarse debidamente. Por amor, su historia con Brigitte le fue inculcando una voluntad tenaz por no ceder al conformismo y a los convencionalismos. Por amor, Macron estuvo de acuerdo en adoptar a los hijos de Brigitte y a sus nietos. Por amor, eligió nunca ser padre de ningún hijo biológico, sino convertirse en el padrastro de los hijos de Brigitte y en el abuelastro de sus 7 nietos.

Por amor Brigitte y Emmanuel se casaron oficialmente en el 2007 en la alcaldía de Touquet. Ese día Macron le dijo a sus invitados: “Cada uno de ustedes han sido testigo de lo que hemos vivido Brigitte y yo, a lo largo de los últimos 13 años. Ustedes nos aceptaron y ustedes han hecho posible lo que somos hoy: una pareja para nada normal, aunque no me gusta mucho el adjetivo, pero una pareja que existe”. Y finalmente por amor a Francia, Emmanuel Macron se convirtió en el octavo presidente de la V República.

¿Qué tendrá Brigitte para que su marido la ame tanto, después de 20 años de vivir juntos? La revista francesa Paris Match, le hizo una larga entrevista el 7 de abril del 2016, cuando Macron todavía era ministro de Finanzas del expresidente, Francois Hollande. He aquí algunos extractos, Brigitte nos habla de su vida e historia de amor. Una historia de amor sin adjetivos. Brigitte creció en el seno de una familia adinerada. Era la más pequeña de seis hijos. Cuando llegó a la adolescencia llamaba la atención por la chispa de su mirada y por sus minifaldas.

Al terminar su bachillerato en el Sagrado Corazón, se daba permiso de beber dos whiskeys con soda y coquetear con sus compañeros. Como era previsible para Brigitte se casó muy bien, con André-Louis Auziere, futuro y muy próspero banquero y el padre de sus tres hijos. Un buen día, siente que su corazón da un vuelco. La invitan a ver una obra, Jacques y su amo, de Milan Kundera, y el personaje principal es uno de sus alumnos de tercero. Se llama Emmanuel Macron, es muy sonriente, tiene los ojos azules y lleva un sombrero de paja en la cabeza. “’Mis colegas sólo hablaban de él. Un geniecillo con muchísima presencia...’.

Cada vez que Brigitte se topaba con su estudiante, sentía mariposas en el estómago. En primero de prepa presenta La Comedia del Lenguaje de Tardieu; en segundo, le pide sin ningún complejo a su maestra de teatro, que reescriba con él El arte de la Comedia de Eduardo de Filippo, para añadirle nuevos personajes. “La escritura nos reunía todos los viernes y eso generó una increíble cercanía. Se volvió muy importante para mí... Sentí que me rebasaba algo de su personalidad. Lo mismo le sucedía a él conmigo. Le pedí que fuera a París, al liceo Henri IV, para su último año de preparatoria. Me aseguró que volvería”. Brigitte sufrió hasta la médula con esta separación.

Su amor se fue haciendo cada vez más intenso. A los 17 años Emmanuel le declaró: ‘¡Haga lo que haga me casaré con usted!’”. Por amor, Brigitte se divorció. Por amor, les habló a sus padres y a sus hijos de la pasión que sentía por Emmanuel. Por amor, ignoraba todas las groserías que empezó a recibir por parte de sus hermanos. Por amor, mientras Macron estudiaba un diplomado de Filosofía en Sciences Po y después en L’Ecole Nationale d’Administration, en un departamento minúsculo, Brigitte daba 18 horas de clase a la semana, las cuales entre correcciones y preparativos se convertían en 50 horas de trabajo. Por amor, desde el domingo pasado, Brigitte es una primera dama, quien no olvida de entregarle, todas las noches, su corazón a Emmanuel, envuelto con un enorme moño rojo, azul y blanco, mientras le canta La Marsellesa al oído.

Y todo por... ¡¡¡amor!!!
09 Mayo 2017 04:00:00
El presidente Macron
Más joven que John F. Kennedy, que Justin Trudeau, que Tony Blair, que Louis Napoleón Bonaparte (y que mis tres hijos, incluyendo la menor de la familia), resulta ser Emmanuel Macron el presidente más joven que ha tenido la V República Francesa. Macron no nada más representa la juventud, la consolidación de la Unión Europea, un programa económico moderno y eficaz, la derrota de un programa demagogo y xenófobo que representaba su contrincante, sino una nueva etapa para Francia, que hace años está de capa caída, especialmente después del pésimo Gobierno de Hollande. A pesar del 33.90% que obtuvo Marine Le Pen, de los votos anulados y del importante abstencionismo, con Macron es que como si a millones de franceses les hubiera llegado una ráfaga de oxígeno, una esperanza y una luz al fondo del túnel. Al otro día de las elecciones del domingo 7 de mayo, La Marianne, el símbolo francés, durmió tranquila y con una sonrisa en los labios. Durmió mecida por los tres valores del triunfo de la República: libertad, igualdad y fraternidad. La que seguramente durmió también en absoluta paz ha de haber sido la canciller alemana, Ángela Merkel, quien antes de acostarse le llamó a Macron porque: “Él lleva las esperanzas de millones de franceses y de muchos alemanes (...) Lideró una campaña proeuropea valiente, defiende la apertura al mundo y está comprometido decisivamente con una economía social de mercado”.

Por mi parte, ese domingo, me dormí con las notas del Himno de la Alegría de Beethoven, con el cual Emmanuel Macron hizo su entrada en la explanada del Louvre para saludar a sus seguidores. No fue casual que eligiera esta oda, extracto de la Novena Sinfonía, representativa de la Unión Europea, y un mensaje de paz, alegría y amistad. Dormí tranquila porque había ganado mi candidato por el que voté en la primera y segunda vuelta. Todavía tenía parte de su discurso en mis oídos: “Esta tarde Europa es el mundo que nos contempla y espera que defendamos el espíritu de las luces”. Además, dormí tranquila pensando en sus promesas de campaña respecto al programa para las mujeres del que se llama a sí mismo “feministe”. ¿Cuál es su compromiso?: igualdad en el salario, lucha contra la violencia, interrupción voluntaria de la maternidad, 50% de mujeres diputadas, publicar el nombre de las empresas que no respetan la igualdad salarial “para que las mujeres puedan vivir de su trabajo”, y un nuevo status con responsabilidades bien específicas para la primera dama, “para poner fin a una forma de hipocresía muy a la francesa”.

Hay que decir que ahora Brigitte Macron, la esposa omnipotente del nuevo presidente, está en la mejor disponibilidad, como profesora de literatura, de cooperar en la educación nacional. “Tendría que ser un rol oficial, dependiendo como se entienda esto. Ella tendrá un rol que siempre ha tenido a mi lado. Siempre me ha acompañado, porque es el equilibrio en mi vida, así es como funcionamos. Nunca ha sido remunerada por la República y jamás lo será”, dijo Macron en una rueda de prensa en marzo. Ya hablaremos de “Bibi”, como la llama Macron, 25 años mayor que él y de su historia de amor, que dura desde que su alumno, es decir el presidente, tenía 15 años.

¿Quién es este líder encantador, inteligente, inspirador y que nadie conocía hace apenas tres años? ¿Quién es este político sin experiencia quien dice no ser de derecha, ni de izquierda, ni nacionalista y que en sus discursos no deja de citar a Antonio Gramsci, Victor Hugo, Albert Camus y Charles de Gaulle? ¿Quién es este seductor profesional quien osa lanzar a toda una multitud palabras de amor como “Je vous aime farouchement, mes amis”? Escuchemos algunos testimonios de intelectuales y líderes publicados en la revista Marianne de abril: “Adoro la audacia de este cuate, tiene una gracia (panache), como no se lo he visto a nadie”, dijo Jean-Marc Dumontet, productor de espectáculos. “Emmanuel es espléndido en lo que se refiere a las relaciones con los demás”, Gael Duval. “Fascina como Obama”, dice Renaud Dutreil. “Cuando le habla a uno, entra inmediatamente en resonancia con lo que usted le dice”, comenta Cédric Villani, matemático. “Es un personaje entre Pierre Mendes y Antonin Artaud”, Roland Castro, arquitecto.

Y para mí, Macron es el antónimo de Trump.
20 Abril 2017 04:00:00
Smart cities?
Qué tan inteligente es la Ciudad de México? ¿Qué tan inteligente es su Gobierno? Y, ¿qué tan inteligentes somos los que nacimos y vivimos aquí? Dice Mauricio Jessurun en su magnífico texto Internet de Todos (Nexos) que existen muchísimas definiciones de “ciudad inteligente” tanto en la literatura como en la bibliografía. “El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) recientemente lanzó una estrategia llamada La Ruta Hacia las Smart Cities y, efectivamente, define a una ciudad inteligente como aquella que coloca a las personas en el centro del desarrollo, incorpora tecnologías de la información y comunicación en la gestión urbana y usa estos elementos como herramientas para estimular la formación del gobierno eficiente con participación ciudadana”. Dicho lo anterior me pregunto: el Metrobús Línea 7, ¿es un proyecto inteligente? Si lo es, ¿por qué entonces ha causado tanta polémica, disgusto y revuelo entre la opinión pública? Es cierto que no todas las respuestas hacia el proyecto han sido negativas, debemos reconocer que la opinión está muy dividida.

Pude corroborar lo anterior a raíz de mi texto Para Llorar, publicado en este mismo espacio, en el cual me quejaba amargamente al ver el Paseo de la Reforma herido, partido, dañado, violentado y afeado por las obras que creará la nueva Línea 7 del Metrobús. Después de recibir cerca de 20 correos entre los que están a favor y los que están en contra y de haber hablado con el secretario de Obras y Servicios de la CDMX, Edgar Oswaldo Tungüí (apellido purépecha), ingeniero civil y vicepresidente del Colegio de Ingenieros Civiles de México, creo estar un poco más sensibilizada respecto a los cambios naturales de una de las más grandes ciudades del mundo y de sus necesidades. (No obstante, cada vez que paso por el Paseo de la Reforma, me siguen dando las mismas ganas de llorar como las que describí en mi texto). Lo primero que me dijo el funcionario fue que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha estado muy al pendiente del seguimiento puntual del proyecto para que se respete al máximo el valor histórico del Paseo de la Reforma y la Calzada de los Misterios. Después me comentó de la mejoría de la iluminación de los monumentos, de la rehabilitación de las banquetas, de la sustitución de los 180 autobuses contaminantes, del mantenimiento de los jardines, la garantía de una construcción segura que tendrán las 32 nuevas estaciones a lo largo de los 15 kilómetros que tendrá la Línea 7 y que 110 mil capitalinos serían los beneficiados de dicho Metrobús. Mientras lo escuchaba me dije que seguramente el joven secretario de la SOBSE nunca había conocido la Zona Rosa especialmente en la década de los 60 y que por lo tanto no había seguido de cerca su deterioro a partir de la construcción del Metro Chapultepec. Me dije que lo más probable es que el ingeniero nunca conoció los jardines del Paseo de la Reforma llenos de rosas en la época de Uruchurtu, que nunca vio montar a caballo a lo largo de este paseo a la actriz mexicana Miroslava, así como a Luis Barragán con sus botas de piel. De haberle expuesto mis temores y nostalgias, lo más seguro es que me hubiera encontrado clasista y totalmente desinformada acerca de las “ciudades inteligentes”. Muchos de los lectores que estaban a favor de la nueva línea me comentaban precisamente de los beneficios que obtendrían los 110 mil capitalinos. Como dice Luis Javier Castro en Ejemplos en México y en el Mundo (Nexos): “Hemos llegado al punto en el que es urgente y necesario voltear a ver el futuro de nuestras ciudades, sin esto iremos por la ruta lenta del desarrollo de México, que es inminentemente urbano, 98% del PIB del país se genera en las ciudades. El futuro está en el desarrollo tecnológico de innovación a través de las ciudades inteligentes”. El autor cita como ejemplo de ciudades inteligentes que existen en México a Puebla (me consta), a Guadalajara, Madero cerca de Querétaro y Guanajuato.

Si ya somos dueños de nuestro smartphone, si ya pertenecemos a la generación de “nativos digitales”, si no podemos prescindir de internet, del Waze, si trabajamos como freelance desde casa y si estamos hartos de transportarnos en coche y del tráfico, empecemos a utilizar la Línea 7 incluso para ir a tomar un café a Polanco o de shopping a Santa Fe...
11 Abril 2017 04:00:00
Para llorar
Cuando paso por el Paseo de la Reforma y veo las obras de la Línea 7 del Metrobús, tengo ganas de llorar. “Esto es una mentada de madre para la ciudadanía”, me digo con un nudo en la garganta.

Mientras manejo y freno cada dos minutos, me pregunto desconsolada cómo fue posible que para estas obras de construcción hubieran tenido permiso de derribar 640 árboles y suprimir 4 mil metros cuadrados de áreas verdes. Totalmente frustrada e impotente, trato de imaginar los 15 kilómetros que tendrá de recorrido el Metrobús pasando por 32 estaciones que irán desde Los Indios Verdes a la Fuente de Petróleos, pasando por la Basílica de Guadalupe. Mis lágrimas que están a punto de rodar por mis mejillas son totalmente inútiles, ya que hasta ahora ya existen cuatro frentes de obra, dos de ellos en el cruce con Eje 2 Norte, uno más en la intersección con Prolongación de los Misterios y el último que se encuentra en Calzada de los Misterios, llegando hasta Santa Fe. A este paso, muy pronto ya no tendremos ciudad, sino puras líneas de Metrobús, y miles de unidades de doble piso para dar servicio a millones de pasajeros al día. Con la Línea 7 se transportarán 130 mil pasajeros todos los días. Aunque digan que los 90 nuevos autobuses con tecnología diésel con equipamiento para abatir emisiones sustituirán a 180 camiones de transporte público, tengo ganas de llorar. No obstante estas unidades vengan de Escocia y sean fabricados con la cromática del BRT (Bus Rapid Transit) en rojo con logotipos en blanco, tengo ganas de llorar. ¿Acaso estas obras no atentan contra nuestro patrimonio? ¿Acaso el Paseo de la Reforma no es un referente nacional y un monumento histórico? ¿Qué diría el historiador Silvio Zavala (1909-2014) que consignó en su libro En defensa del Paseo de la Reforma (1997) todo lo que padeció la avenida a lo largo del siglo 20? “Reprochaba a las autoridades que cedieran ante la especulación y el comercio, antes de defender los valores históricos y artísticos de la ciudad...”, recordó Martha Fernández en un artículo de la revista Casa del Tiempo de la UAM, del 14 de marzo de 2015. (Proceso). ¿Qué diría el cronista de la ciudad Guillermo Tovar y de Teresa de estas obras, quien muriera con la tristeza de ver la estatua ecuestre de Carlos IV, “El Caballito”, hecha una piltrafa?

Como dice Carlos Martínez Assad, en su libro La Patria en el Paseo de la Reforma del Fondo de Cultura Económica, 2005: “El Paseo de la Reforma se constituyó en el eje en el cual se asentó, junto a un trazo urbano sobresaliente, el discurso patriota contado por las estatuas sembradas a lo largo de su camino. La Columna de la Independencia o El Ángel expresa la síntesis de la búsqueda de la soberanía y simbolismo del arduo camino de la formación de la Nación mexicana con una sociedad dispuesta a defender y a mantener las conquistas logradas a través de cruentas luchas contra países extranjeros e incluso entre mexicanos. Es el Paseo de la Reforma en su recorrido una lección viva de historia porque su construcción fue obra de muchos años, la síntesis de varios gobiernos, y sus señas prevalecen imbatibles frente al tiempo incluso aceptando la modernidad que recorre el país. Diferentes sectores de la sociedad han hecho de esa vía el escenario de sus paseos cotidianos, de sus manifestaciones, de sus celebraciones patrias y hasta de sus batallas porque sus elementos son reconocibles y permanecen en la memoria de las generaciones de mexicanos que han hecho suyos sus espacios en algún momento de su vida”.

Hace algunos años, también lloré cuando reemplazaron, a lo largo del Paseo de la Reforma, el camellón de flores por los horribles picos, bajo el pretexto que, de este modo, los peatones no se atreverían a atravesar la avenida. Esa pésima iniciativa también fue una mentada de madre a todos los que nacimos y vivimos en la Ciudad de México.

Carlota afirmaba que desde las terrazas del Castillo de Chapultepec se “veía el panorama más hermoso del mundo”. De allí que para comunicar el Palacio con el Castillo, Maximiliano mandó a abrir lo que sería el Paseo de la Emperatriz, según el modelo de los Campos Elíseos. Una vez construido, lo recorría a pie todos los días.

¡Vaya vista la que tendrá ahora el Paseo de la Reforma desde el Castillo con las 90 unidades del Metrobús a lo largo de 15 kilómetros!

Por todo esto tengo ganas de llorar.
04 Abril 2017 04:00:00
Doña Ciática
Nos hemos hecho íntimas. Desde el jueves 9 de febrero me ha seguido paso a paso. Al principio me era insoportable, no la aguantaba. La odiaba, sobre todo por las madrugadas. Entre más trataba de alejarla, más parecía pegada a mi espalda. Me prohibieron subir las escaleras con ella. Para alejarla tuve que inyectarme más de 20 veces, ingerir docenas de pastillas y todo tipo de calmantes. Han pasado cerca de dos meses desde que apareció y sin embargo sigue allí. Después de tres semanas de tolerarla postrada en mi cama (tuve que bajar mi recámara a la sala), cuando a veces parecía alejarse no pasaban 24 horas sin que regresara aún con más ferocidad. Fue así que me fui acostumbrando a ella. He aprendido a dominarla, a espiarla y por momentos a acallarla. Ha habido ocasiones que no sabía de ella a lo largo de dos días. No obstante, me mantenía alerta, estaba consciente de que podía reaparecer en cualquier momento. Ya la conozco, puede ser lo más desconsiderada del mundo. Por eso siempre estoy alerta. A veces parece irse por completo, pero en seguida retorna. La muy mula puede manifestarse en tanto estoy platicando muy tranquila con una amiga, mientras estoy escribiendo o viendo una película en la tele. No hace mucho estaba dando una plática en Morelia, cuando de pronto la descubrí en medio del auditorio. Me hice la loca y continué con mi exposición. No habían pasado ni dos minutos cuando, de repente, sentí el jalón terrible en la pierna de siempre, la derecha: “ya llegué, aquí estoy”, me dijo la sinvergüenza mostrándome sus dientes bien afilados. Yo creí que me moría. A pesar de ello, le mostré indiferencia y proseguí con mi charla. Fue en ese momento que me percaté que podía dominarla. Bastaba con que respirara varias veces, hondo y profundo, relajara mis extremidades, mi cuello, pero sobre todo la columna vertebral. Le había ganado la batalla a la que se había convertido en mi adversaria. Ya no me hacía padecer tanto. Había puesto en práctica todo lo que he aprendido para atenuar su implacable presencia. Empecé a escuchar mi cuerpo (algo que nunca me enseñaron de niña). En otras palabras, he aprendido a convivir con... ¡¡¡mi ciática!!!

Todo empezó al regreso de la marcha de las mujeres en Washington, en la cual había caminado más de cinco kilómetros. Primero fue un dolorcito que me venía desde la cadera y recorría toda la parte posterior de la pierna. El 17 de febrero ocurrió la primera crisis. Estaba en un grito de dolor a tal grado que tuvo que venir una ambulancia del hospital ABC. “A ver madre, ponga sus brazos alrededor de mi cuello”, me decía el camillero. A partir de ese momento, me llamaba “mamacita”, “madrecita”, etc. etc. No me lo imaginaba con un paciente varón diciéndole “padrecito” o “papito”. En la ambulancia sufrí como nunca a causa de los baches y topes. Odié mi ciudad. Llegando al hospital, me inyectaron morfina. Tres horas después me pasaron la cuenta: ¡¡¡15 mil pesos!!! Un verdadero atraco como son todos los hospitales privados. Al otro día, me acordé del IMSS. Cómo no se me había ocurrido acudir a esta bendita institución para millones de mexicanos. Allí, en el Centro de Especialidades del Centro Médico me hice mis estudios. El espléndido neurocirujano doctor Carlos Cuevas me dio los resultados: cuatro hernias en cuatro vértebras y la columna vertebral totalmente desviada. “No queremos operarla de la espalda. Tiene que seguir al pie de la letra su tratamiento, sobre todo, comenzar con sus ejercicios de la fisioterapia”. Desde entonces voy diario a la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación Centro de las calles de Anzures. Gracias a su directora, la doctora Minerva Saraiba Russell, la clínica, gra-tui-ta, funciona como un relojito. Desde que llegué a la clínica se ocupó de mi un joven fisioterapista, el doctor Antonio Oswaldo Trejo, un verdadero mago. Él fue el que me enseñó a respirar, a relajarme, a sentarme correctamente, a hacer mis ejercicios y a escuchar mi cuerpo.

Por lo general llego todas las mañanas a las 9:00 am. A esa hora ya me está esperando la doctora Irma Alegría Alegría, para practicarme las diferentes rutinas. Ahora me siento otra y hay mañanas en que tengo ganas de volar. Sé, sin embargo, que no me he librado del todo de ella. Estoy consciente que puede regresar en cualquier momento, la maldita doña Ciática...
28 Marzo 2017 04:00:00
Sin muros
Imagínense una ciudad sin muros en la cual se escucha por todas sus plazas y calles la música de Claudio Monteverdi, conocido como el “padre de la ópera” (Cremona, Italia, 1567 - Venecia 1643). Monteverdi fue la figura más importante en la transición entre la música del Renacimiento y del Barroco. Imagínense escuchar L’Orfeo de Monteverdi, la primera ópera de la historia, interpretada en Bellas Artes bajo la dirección de Guido María Guida, con Pablo Varela como director huésped del coro. Imagínense ustedes sentados cómodamente en las butacas de Bellas Artes o bien admirando este espectáculo desde pantallas gigantescas en el exterior, el día de la inauguración de la edición número 33 del Festival del Centro Histórico. Dejémonos de imaginaciones, pongamos los pies en la tierra y mucha atención con lo que les voy a anunciar.

A partir del 30 de marzo hasta el 16 de abril, nuestra ciudad se convertirá en la ciudad sin muros y nos recordará que el Centro Histórico es patrimonio de la humanidad y que estamos invitados en este periodo de Semana Santa, las meras vacaciones, a redescubrir lo nuestro, es decir teatros como Esperanza Iris, el Anfiteatro Simón Bolívar del Antiguo Colegio de San Ildefonso; el Julio Jiménez Rueda del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), y lugares tan emblemáticos como el Palacio de la Escuela de Medicina, el Colegio Nacional, el Colegio de las Vizcaínas y la Sinagoga Histórica Justo Sierra. En estas sedes escucharemos conciertos, presenciaremos espectáculos de danza, atenderemos obras de teatro, conferencias y exposiciones. ¿Se dan cuenta que durante 18 días el Centro Histórico de la Ciudad nos brindará cultura, mucha cultura de todas partes del mundo? No hay duda que nuestra flamante Constitución nos confirma, una vez más, su vocación como ciudad de libertades, abierta a todas las manifestaciones. El nombre del Festival, nunca mejor dicho ahora, como la ciudad sin muros. “La capital mexicana es una potencia cultural, cuya principal riqueza radica en su diversidad, decantada a través de los siglos con migraciones del país y de otras naciones, cuyas culturas se integran y la reinterpretan; en ese sentido, la programación que el Festival ofrece, con actividades gratuitas en el Zócalo, espectáculos escénicos en plazas públicas y en otros espacios del Centro Histórico, la confirman como referente cultural a nivel mundial”, dice el boletín de prensa.

Me muero de ganas de ver al Malandain Ballet Biarritz, el ballet contemporáneo que representará La Bella y la Bestia en Bellas Artes, con la coreografía de Thierry Malandain.

¿Salir fuera de México durante la Semana Santa? ¿Para qué si está el Festival del Centro Histórico? ¿Para qué gastar si todos los espectáculos del Festival son gratis? ¿Para qué padecer las carreteras repletas de coches, las cuales, además, están carísimas así como la gasolina? Mejor quedémonos en la ciudad sin muros y disfrutemos al pianista Peter Donohoe y a la orquesta Sinfónica Nacional, cuyo director invitado esta vez será Sylvain Gasancon, con un muy buen programa que incluye de Lalo, Saint-Saens y Dukas. Asímismo, vale la pena escuchar, en el teatro Simón Bolivar, al joven pianista francés Remi Genient con obras de Bach, Beethoven, Prokofiev y Ravel. No nos podemos perder el 2 de abril a las 13:00 horas al grupo Sefarad con un espectáculo de canciones sefardíes, romanzas y poemas judeo-españoles de la Edad Media que se presentará en la Sinagoga Histórica de Justo Sierra 71.

No, no salgamos de la ciudad sin muros estas vacaciones y consultemos la página oficial del Festival:
http://www.festival.org.mx, porque de lo contrario nos vamos a perder Las Clásicas de Javier Bátiz: Un homenaje sinfónico por sus 60 años de rock, el cual será un espectáculo que se podrá disfrutar en el Zócalo de la Ciudad de México el 15 de abril, a las 18:00 horas.

¿Y qué me dicen del cierre del festival cultural que tendrá lugar en la explanada del Zócalo capitalino el 16 de abril a las 18:00 horas, con el espectáculo Celebrando el Centenario de Dámaso Pérez Prado, a cargo de la Orquesta Filarmónica Juvenil “Armando Zayas” de la Ciudad de México, con la participación del pianista Héctor Infanzón, como un popurrí con arreglos del músico Eugenio Toussaint; ambas actividades son organizadas en colaboración con la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México?

¡Qué felices estarían Rafael y Guillermo Tovar y de Teresa, dos promotores fundamentales, desde hace 33 años del Festival del Centro Histórico! Los vamos a extrañar como nunca.
24 Marzo 2017 04:00:00
El jersey de Tom
A fines de febrero el embajador británico en México, Duncan Taylor, organizó una cena para recibir al Consejo Británico. Una vez que se fueron los invitados (entre 300 personas más el personal, músicos, meseros y guardias de seguridad) la esposa del embajador, Marie Beatrice Taylor, se percató de que faltaban varios objetos de una colección muy importante de la Embajada. Los ladrones se llevaron una moneda con incrustaciones de Nicolás Segundo, otra de Alejandro Segundo, un tazón Paul Revere con valor superior a los 125 mil pesos y una pluma conmemorativa Mont Blanc. Ignoramos si la Procuraduría ya dio con los responsables. Hasta la fecha seguramente los embajadores se preguntan: ¿quién, quién pudo haber robado las piezas de dicha colección? ¿Uno de los meseros? ¿Un diplomático extranjero? O, ¿uno de los invitados mexicanos?

Unas semanas antes nos enteramos de otro robo igualmente excéntrico, la desaparición del jersey de Tom Brady, el quarterback de los Patriotas de Nueva Inglaterra, después del Super Bowl 51. Cuando Tom se dio cuenta de que su jersey con el número 12 no estaba en su maletín, empezó a preocuparse y fue a quejarse con Robert Kraft, dueño de los Patriotas y muy amigo de Trump. Al otro día, el 6 de febrero, durante la conferencia de prensa en la que recibió su premio al Jugador Más Valioso, Brady confirmó el robo y presentó reporte del hurto. ¿Quién pudo haber osado sustraer el jersey todo sudadito de Tom? ¿Otro jugador? ¿Un entrenador? ¿Un jugador muy enojado de los Halcones de Atlanta? ¿Una fan fetichista de Tom? ¡No! ¡¡¡Un mexicano!!! Mauricio Ortega, exdirector del diario La Prensa, quien días después de que se descubriera su responsabilidad renunció a su puesto. Fue la Policía de Houston quien descubrió el video del estadio NRG, donde se llevó a cabo el partido, y ubicó a Ortega muy quitado de la pena mientras atravesaba las puertas del locker room, con su credencial colgada al cuello, para acercarse hasta el maletín de Tom para sacar el jersey valuado en medio millón de dólares. Se dice que Ortega ya sabía lo que costaba y que ya tenía una persona interesada en comprarlo.

El que también estaba sumamente molesto con la desaparición de la camiseta era Kraft. Seguramente el propietario del equipo triunfador ya había hablado con su amigo Trump para quejarse de los mexicanos y decirle furioso: “¡es como si se hubieran robado un Picasso!”. Para entonces la división de agentes especiales de Texas, conocidos como los Rangers de Texas, ya se habían unido a la Policía de Houston y al FBI para buscar el jersey.

El más cool de todos era el mismo Tom Brady. El 22 de febrero publicó, con un gran sentido del humor, en Instagram un pizarrón con los posibles sospechosos, allí estaban los nombres de Julian Edelman y Lady Gaga; entre ellos no aparecía ningún nombre mexicano.

Finalmente, un mes y medio después del Súper Domingo en que ganara Nueva Inglaterra 34-28 sobre Atlanta, la NFL publicó un comunicado en el que confirmaba que ya se había encontrado el jersey de Brady en México. No sólo había encontrado ese, sino ¡¡¡dos!!! El que Tom había usado durante el Súper Tazón 49, edición en la que Nueva Inglaterra se había impuesto a Seattle. ¿Un par de jerseys de Tom, robados por un mexicano? Oh, my God!, ¡cuánta afición al deporte! ¡Cuánta habilidad para robar! Y ¡cuánta visión respecto al valor de las prendas! Entonces, entre las dos prendas, ¿Mauricio tenía un millón de dólares? Muchos más. ¿Por qué? Porque también se había robado el casco y los zapatos de Von Miller, de los Broncos y el jugador más valioso del Súper Tazón 50. Tenemos entendido que el casco lo tenía su hija Karla. En su página de Facebook, aparece vestida con una camiseta de su equipo favorito de los 49 de San Francisco.

No fue sino hasta el 20 de marzo, cuando el reportero de Fox Sports Jay Glazer confirmó que el FBI y el departamento de seguridad de la NFL habían finalmente encontrado el jersey de Tom en la casa de Ortega en el fraccionamiento Condado de Sayavedra, en Atizapán de Zaragoza, Estado de México.

Por último, suplicamos encarecidamente al FBI y al departamento de seguridad de la NFL que localicen tanto a los ladrones de los objetos robados en la Embajada de Inglaterra, como a Javier y a Karime de Duarte (dueña de un millón de jerseys, pagados con el erario de Veracruz). Estoy segura que ellos sí los encontrarían.
21 Marzo 2017 04:00:00
Constitución atacada
¿Por qué será que por todos lados le están pegando a la Constitución de la Ciudad de México? ¿Por qué ha habido tanta indiferencia por parte de la ciudadanía respecto a la nueva Constitución? ¿Por qué no entienden que esta ciudad es una entidad federativa que necesita sus reglas? ¿Por qué la clase política que estaba representada en el constituyente no se encuentra debidamente preparada en relación a la Ciudad de México? Lo que no entiendo es por qué se involucra tanto el Gobierno de EPN. Como dice Miguel Ángel Velázquez de La Jornada: “En esta historia sólo había una consigna: impedir, de cualquier forma, que la capital de México obtuviera su Constitución. Pero el asunto se les fue de las manos, no pudieron controlarlo. Ya hay Constitución en la Ciudad de México, y ahora la consigna se renueva: hay que destruirla”. Qué triste porque no hay día en que no salga una controversia para anular nuestra flamante Constitución. Ayer precisamente, se presentó otra polémica por parte de Pablo Escudero, presidente del Senado. “Es increíble como desde la Presidencia de la República utilizan al presidente de la Mesa Directiva para que presente, sin consultar con los grupos parlamentarios del Senado, una controversia”, argumentó Ángel Ávila, presidente del Consejo Nacional perredista. Como dice Alejandro Encinas, presidente de la Asamblea Constituyente: “Hay ignorancia y mala fe”.

Hace unos días la PGR presentó una acción de inconstitucionalidad que consiste en impugnar derechos reconocidos en la constitución de la CDMX. Dice que la ciudad no tiene facultades para legislar en esa materia y que sólo le corresponde al Congreso de la Unión.

La semana pasada con la asesoría de Gustavo Vela, del equipo de Muñoz Ledo, quien coordinara el grupo redactor y diputado constituyente, me permití escribir seis tuits en defensa de la Constitución de la Ciudad de México. Quiero compartírselos y espero sus comentarios.

“Dice la PGR que el derecho a la muerte digna, lo decide la federación, y no la soberanía individual de las personas”. Yo pienso que sin duda esto atenta contra los avances logrados en la CDMX. Lo anterior se podría considerar como un franco retroceso al oscurantismo y a estas alturas en un país en donde las libertades se encuentran permanentemente en riesgo significaría negar un derecho elemental. El conservadurismo parece no tener límites.

“La PGR pretende invalidar derechos de las mujeres en la Ciudad de México para interrumpir legalmente el embarazo”. Después de una victoria para las mujeres, ganada a sangre y fuego en la CDMX y validada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ahora la benemérita PGR pretende retroceder lo ya conquistado. Las mujeres decidimos sobre nuestro cuerpo. Es una victoria que probará ser muy difícil anularla. No saben con quiénes se meten.

“En la Constitución de la CDMX se reconoce a las diversas estructuras y manifestaciones de familia, entre ellas el matrimonio igualitario”. Esto le parece al PGR, “que viola derechos de las mujeres y que propicia la poligamia”. Es evidente que actúan de mala fe contra el matrimonio igualitario, a pesar de que Peña Nieto ya lo había propuesto a nivel nacional pero su partido se lo rechazó. Este país está habitado por personas que practican en general la religión católica no la mormona.

“Parece que a la PGR le da envidia que la Constitución de la Ciudad de México tenga más derechos que la Constitución Federal y nos lo quieren quitar”. No sólo la nueva constitución de la CDMX tendrá más derechos, sino que se intentará hacerlos valer, algo en lo que la PGR se ha quedado muy corta.

“Que alguien le explique al procurador el principio de progresividad de los derechos humanos para que deje de molestar a la Ciudad de México”. Los derechos humanos son cada vez más exigidos por las sociedades modernas y por lo tanto el número de derechos tienen una tendencia natural a ser cada vez más abundantes, en parte por el desarrollo tecnológico y por el desarrollo social.

“Es una pena que a la PGR le dé temor que la Ciudad de México contagie a los estados de la República de derechos humanos”. Hay de enfermedades a enfermedades. Yo creo que la PGR está enferma de ignorancia, de soberbia y de sumisión con EPN.
14 Marzo 2017 04:00:00
Un priista distinto
No todos los priistas son iguales. Afortunadamente hay algunos, unos cuantos, que se distinguen por su trayectoria, su amor a México, pero, sobre todo, por su honestidad. Así era Jesús Silva-Herzog Flores, hijo del reconocido escritor e historiador, don Jesús Silva Herzog (1892-1985), Premio Nacional de Ciencias y Artes y merecedor de la medalla Belisario Domínguez. Autor entre muchas muy leídas obras de La Breve Historia de la Revolución Mexicana, que todos debemos de leer para entender una época muy importante de la historia de nuestro país. ¿Cómo habrán sido las conversaciones entre padre e hijo? Seguramente la mayoría trataban acerca de los retos y avances de México. Sin duda estos intercambios de ideas debieron haber sido sumamente enriquecedores para el joven Silva-Herzog. ¿Quién le iba a decir muchos años después que el ejemplo de su padre se convertiría en una brújula fundamental para su propia trayectoria política? Porque si algo inspiró a su hijo, mientras fue secretario con tres presidentes, fue su amor por México.

¡Ah, cómo sufría el secretario de Hacienda mientras enfrentaba la crisis económica del final de sexenio de López Portillo y parte de la administración de Miguel de la Madrid! No había noticiario en la televisión en que no apareciera subiéndose o bajando de un avión después de múltiples viajes para pedir prestado. “En Hacienda, Silva-Herzog fue el adelantado del Gobierno de De la Madrid. Llegó a ese poderoso ministerio para recoger pedazos de las finanzas públicas y encarar en agosto de 1982 la crisis mexicana ante sus acreedores internacionales. Su diagnóstico fue engañoso, no se sabe si porque un secretario de Hacienda no puede aparecer dominado por el pesimismo o porque su análisis de la situación fue inexacto, pero no se trataba de un problema de caja, como llegó a decir, sino de una crisis estructural en cuya corrección debió participar”, escribió en su momento, Miguel Ángel Granados Chapa.

Imagino que la fuerte personalidad y talento político natural de Silva-Herzog Flores han de haber despertado muchas envidias y “grillas” entre sus congéneres. Pero lo que más les ha de haber perturbado era que, siendo priista, no era como los demás. Esto lo corroboré después de que me invitara a cenar a raíz de un artículo que escribí al imaginar su casa en la época en que fuera candidato por el PRI a la Jefatura de Gobierno. “La casa de Silva-Herzog, la veo del clásico priista que a lo largo de su larguísima trayectoria ha recibido una cantidad de obsequios de todo tipo, además de todos los muebles que pudo haber heredado por parte de su padre. De allí que suponga que las paredes de su gran residencia luzcan muy buena pintura mexicana. Imagino sus baños cubiertos con piso de mármol con un jacuzzi último modelo; muchos teléfonos e interfones por todos lados, pero especialmente, veo una biblioteca espléndida, enorme y muy confortable, etc. etc”.

Lo anterior no correspondía en absoluto a la realidad. Al llegar a su casa lo primero que me dijo Silva-Herzog Flores, con su voz tan característica fue: “Llevo 35 años en esta casa. La compré con un préstamo bancario que me representaba el 50% de mi salario de entonces. Pero en esa época tuve mucha suerte, porque Víctor Urquidi me invitó a dar un seminario, muy bien pagado, en El Colegio de México. Así pude pagarla sin tantos aprietos!. Debo decir que su casa era en efecto muy pequeña; que no ostentaba diplomas ni condecoraciones, ni mucho menos fotografías con personalidades. Por fin llegó la hora de la cena y el exsecretario de Hacienda dijo con humor. “Aquí en esta casa acostumbramos darle a nuestros invitados unas tortas deliciosas que prepara el ‘Jorobadito’ de ‘La Castellana’”. Efectivamente, en dos platones de cerámica, aparecían partidas por la mitad y muy bien colocaditas. Había de jamón con queso; de pierna y de lomo adobado.

Nunca olvidaré esa cena tan amistosa y cálida, pero sobre todo, lo que siempre tendré presente es la lección de vida que Jesús Silva-Herzog Flores me dio: no hay peor hábito que generalizar, aunque se trate de priistas. Sin embargo, es imposible no pensar en los Duarte, los Moreira, los Borge, los Yarrington, los Granier y todos los que se acumulen en esta semana...
09 Marzo 2017 04:00:00
Compro, luego existo
Ahora que está prófuga y que se ha descubierto el lado más oscuro de su personalidad, nos preguntamos ¿cómo se habrá vestido hoy Karime Macías, esposa de Javier Duarte? ¿Se habrá puesto uno de los tantos trajecitos de importación que se compró en Saks Fifth Avenue el 8 de febrero del 2011, día en que con su tarjeta de crédito pagó un total de 447 mil 444 pesos? O tal vez, ¿llevará puesto uno de los conjuntos di-vi-nos que adquirió el 22 de julio del mismo año en Bergdorf Goodman y cuyas compras, en esa ocasión, representaron un total de 111 mil dólares? Ese mismo día Karime gastó en el hotel The Peninsula, 9 mil 820 dólares y al otro, tuvo que desembolsar 8 mil 796 dólares por la limosina de Jersey Executive Limo. Seguramente Karime, ni sumaba, ni mucho menos convertía estos dólares en pesos. ¿Para qué? Si contaba con una tarjeta de crédito mágica.

Una tarjeta de crédito que le había extendido “Moy” (Moisés Mansur Cysneiros), el amigo íntimo de Javier Duarte. “A mi First Lady, no le niego nada. Ella es mi reina y puede gastar lo que quiera”, seguramente le ha de haber dicho a su “cuate” el exgobernador de Veracruz. ¿En qué más consistía el gigantesco shopping de Karime? ¿Incluía ropa para su marido, hijos, hermana y papás? ¿Acaso compraba algunos regalitos para sus empleadas domésticas? O, ¿para su equipo del DIF? ¿En qué tanto gastaba Karime en tan solo un día? ¿Cuál era el límite de crédito de su tarjeta American Express Platino? ¿Cuántas millas para viajar habrá acumulado en tantos años de shopping pagado con el erario de Veracruz? ¿Habrán sido las mismas que utilizó para fugarse de la ley? Si es así, tal vez la pareja Duarte se encuentra en la isla más remota de la Tierra, en Tristán de Acuña, que está en los confines del Atlántico. Para llegar hasta allá, hay que viajar miles y miles de kilómetros.

¿Por qué tantas especulaciones? Porque ayer nos enteramos de todos estos gastos gracias a nuestro periódico, en cuya primera plana leímos escandalizados: “Gasta $8 millones al año en shopping” corroborados a “los estados de cuenta obtenidos por Reforma reportan que, en el periodo de diciembre de 2010 a enero de 2012, Macías firmó compras por 511 mil 740 dólares en Estados Unidos, entonces equivalentes a unos 7 millones de pesos, además de un millón 27 mil pesos en México y 7 mil 100 reales brasileños, o 51 mil pesos, en una joyería de Sao Paulo”.

“¿Nada más?”, se ha de preguntar la parte enferma e infantil de Karime. Para ella, sí se merecía la abundancia, porque eso de ser la presidenta del DIF qué “weva”, como escribió en una de sus libretas Mont Blanc. Para ella, en realidad quien tenía la culpa de su compulsión por comprar era su tarjeta de crédito, la cual la desvinculaba por completo de la realidad. Jamás hubiera podido pagar esas cantidades si hubiera tenido que hacerlo en efectivo. Además, contaba con la venia de su marido.

Lo más probable es que nunca de los nuncas Javier Duarte le llegó a reprochar sus derroches. La veía feliz, sonriente y llena de ánimos. No había que aguarle la fiesta. Tampoco “Moy” le ha de haber dicho ni una sola palabra. Por lo tanto, Karime se siente inocente, siempre sintió que se merecía su shopping.

“Noviembre fue otro mes de excesos: la mujer hizo compras por 165 mil pesos en Hermes y Max Mara en la CDMX. Y en la segunda quincena hay cargos por 45 mil 789 dólares en Scottsdale, Nueva York y los resorts invernales de Vail y Beaver Creek, en Colorado”, dice el reportaje. Aunque Karime descuidaba su salud mental, la física la tenía muy presente. Por ejemplo, con la misma tarjeta pagó al dentista de Interlomas por la cantidad de 60 mil pesos. Seguramente, para ella, sus dientes eran muy importantes.

En todas las fotografías, siempre sale sonriendo. Para ella, era fundamental tener “a million dollar smile”, para que no se notara que tenía un hueco en su interior, que no se notara que en el fondo estaba insatisfecha y que no se notara su trastorno obsesivo compulsivo (TOC) que en realidad afectaba a tantos y tantos veracruzanos empobrecidos y que consistía en una necesidad irrefrenable de comprar y comprar y comprar, provocándole la oniomanía o el síndrome del comprador.

Por último, me pregunto, ¿qué se habrá puesto hoy Karime? ¿Cuánta ropa se habrá llevado al huir? ¿Tendrá pensado hacer, con su shopping, un garage sale?
07 Marzo 2017 04:00:00
¡¡¡Una niña!!!
Hoy, hace 40 años, me dieron una de las mejores noticias que jamás haya recibido en toda mi vida: “Felicidades, ¡es niña!”, me anunció en Dr. Felipe Castro con una amplia sonrisa. No lo podía creer, una niña después de dos varones, más colmada no podía sentirme. Ayer, mientras comíamos en casa con sus dos pequeñas hijas para celebrar su pre-cumpleaños, la observaba con detenimiento. Sin ni una gota de maquillaje, peinada con un chongo ligeramente suelto y vestida con un suéter y leggins negros, más que una mujer a punto de cumplir cuatro décadas, me parecía una joven no mayor de 30 años. Siempre he admirado en Lolita, su absoluta sencillez y buen gusto para vestirse. Lo que más me gusta de ella es que no se parece nada a su madre y menos a su abuela materna. Me gusta que no sea frívola, que tenga sus propias convicciones políticas, aunque sean mucho más radicales que las mías, y que exprese con toda honestidad sus puntos de vista en las redes sociales, las cuales sigue, desde su celular, las 24 horas del día. A veces esta sinceridad le provoca problemas entre sus seguidores, muchos de ellos la encuentran demasiado crítica del sistema. Durante las elecciones de Estados Unidos, criticaba mucho la campaña de Hillary Clinton, y por lo mismo auguraba que ganaría Trump, esto lo decía sin la menor duda, su candidato era Sanders. Lo que también me gusta de Lolita es que sea una lectora curiosa, que se devore los libros de Houellebecq (su autor predilecto), que le guste la pintura de Jackson Pollock, la música de Natalia Lafourcade y que sea tan amante de las plantas, especialmente de las orquídeas.

A Lolita nadie la apantalla, las relaciones sociales la tienen sin cuidado y lo que más le importa en la vida son sus dos hijas. Convencidísima de las propiedades de la leche materna a ambas les dio el pecho por más de dos años. No le importaba ni la hora, ni el lugar, ni tampoco el tiempo que le dedicaba. Les organiza las fiestas de cumpleaños más alegres y originales de todo Valle de Bravo donde vive desde hace nueve años. Dos semanas antes de su respectiva fiesta, ella misma dibuja y distribuye las invitaciones temáticas (un año, el tema son las hadas, otro, unicornios o bien, colibríes) entre sus compañeritos del colegio.

A pesar de que la vida quiso que Lolita naciera con cucharita de plata, es todo menos la típica niña-bien. En su casa, ella lleva a las niñas a la escuela, plancha, lava y cocina como una verdadera “cordon bleu”, no en balde sus hijas nacieron siendo “gourmandes”. Pero lo que a ella más la apasiona es hacer jardines, junto con Carlos su marido. Como una paisajista profesional, dibuja los planos, las jardineras y dónde deben encontrarse estratégicamente las diferentes clases de cactus, plantas en las que es especialista. Además de los jardines, esta vallesana apasionada tiene una pequeña tienda llamada “Colibrí”, en la calle de Salitre, en donde vende artesanías, accesorios, gallinitas de vidrio de Puebla, sombreros de la marca La Maldita Envidia, cactus, orquídeas y las bolsas más bonitas importadas desde Italia.

Siempre he pensado que Lolita es mucho más feminista que yo (estoy segura que mañana festejará el Día de la Mujer con conciencia y a su manera). Probablemente se debe a que pertenece a otra generación más informada, pero sobre todo, mucho más libre que la de su madre. Como ex alumna del Liceo Franco Mexicano y licenciada en Comunicación, tiende a ser pragmática y con un instinto de conservación muy llamativo. En otras palabras, no se ahoga en un vaso de agua. Más bien se lo bebe despacito antes de tomar cualquier decisión. Dicho lo anterior y como a cualquier ser humano, se diría que a veces se le atraviesa la vida. Cuando me anuncia por teléfono: “Hoy no vendí nada. Valle está muerto”, entonces tengo ganas de correr hasta su tienda y comprarle toda su mercancía sin descuento (confieso que soy yo una de sus mejores clientas). Hay ocasiones, sin embargo, en las que vende dos sombreros, tres bolsas y cinco “gotitas” de vidrio con su pequeño cactus. Entonces se pone feliz, corre a su casa y cocina para su familia las pastas más suculentas, rociadas con salsa blanca y morillas.

Hoy, hace 40 años me dieron la mejor noticia de mi vida, la llegada al mundo de una niña que con el tiempo, su inteligencia y sensibilidad, supo hacerse mujer. Mañana la felicitaré doblemente.
28 Febrero 2017 04:00:00
Adiós a una musa
“¿Qué pasa cuando se empiezan a desaparecer las musas, aquellas que una vez inspiraron tantos amores en tantos talentos? ¿Cómo le dirá una musa adiós para siempre a la vida? ¿A dónde se irán las musas cuando mueren?”. Entre tristona y melancólica me pregunté lo anterior, ayer por la tarde, al enterarme que había muerto Yolanda Santacruz Gasca, viuda del músico Agustín Lara.

La última voluntad de esta musa la transmitió a su hijo, Gerardo Agustín Lara Santacruz, a quien le pidió que sus cenizas fueran llevadas a Tlacotalpan.

Tuve el privilegio de conocer personalmente a Yiyi. Durante el proceso de la escritura de la biografía de Agustín Lara, Mi Novia la Tristeza, Pável Granados y yo la entrevistamos y convivimos con ella en varias ocasiones. Yiyi era una mujer fascinante. Sus ojos y su cabellera larga toda dorada la hacían parecer como una pintura de los prerrafaelitas del siglo 19. Cuando le abrí la puerta de mi casa, con lo primero que me topé fue con un par de ojos enormes de un verde esmeralda que nunca había visto en mi vida. En seguida comprendí por qué Agustín Lara le había escrito a su musa el 4 de febrero de 1958:

“Hay leyes milagrosas que se cumplen; tal vez en mí por fatalidad o por ventura, un piadoso y oculto designio hizo que, ya en mi ocaso, floreciera la luz de tus ternuras: si nunca tuve los albores de la mañana, supe, en cambio, de la majestad de los crepúsculos... y en esa hora serena, que tiene la beatitud de todas las renunciaciones, clavé mis ojos en el infinito para buscar tu amor... ¡y lo encontré!”.

Como ninguna de las parejas de Agustín, Yiyi guardó, a lo largo de 10 años que duró su relación, fotografías de ambos, recados, cartas, tarjetas, telegramas, programas de teatro, fotos en donde aparece Lara en sus películas y hasta ropa, además de muchos originales de canciones que le dedicó. Gracias a que conservó todos estos recuerdos, Yiyi pudo inaugurar un museo en la tierra de Agustín, Tlacotalpan. Decían que hasta hoy, ella guardaba un baúl lleno con todas las cartas que a lo largo de casi 10 años se escribieron ella y Lara, incluyendo las que se mandaron a lo largo de los ocho años siguientes después de haberse separado. En esos documentos sólo hay dos personajes y nada más: Yiyi y Agustín. Todo lo demás viene por añadidura. El mar existe porque se parece a la mirada de Yiyi, lo mismo ocurre con el cielo y la selva. Todo el mundo parece un adjetivo de la mirada de Yolanda.

Tal vez Agustín no se resignó nunca a esta separación. Hay muchas cartas inteligentes, sensibles y humorosas que siguió mandando a Yiyi prácticamente hasta el último año de su vida. También es cierto que siempre se preocupó por ella en todos los aspectos, lo demuestra el hecho de que –a pesar de que la boda entre ellos no se llevó a cabo en realidad– llevó al Registro Civil al hijo de Yolanda y le dio su nombre y apellido: Gerardo Agustín Lara Santacruz. Agustín sabía que la despedida era irrevocable, que ya no había forma de continuar unidos. Lo que ninguno de los dos pudo negar nunca es que el afecto entre ambos sobrevivió con mucho a su relación. Yiyi era la única de las parejas de Agustín que se ha preocupado por difundir y promover la obra del compositor. Asimismo, mantenía el museo en Tlacotalpan para preservar la vida y la obra de Lara. Igualmente luchó junto con Ida Rodríguez Prampolini, precursora del Instituto Veracruzano de Cultura, para que la “Casita Blanca”, en la que habían vivido, se transformara en museo.

De todas las musas-mujeres de Agustín Lara que entrevisté para su biografía y entender aún mejor a este compositor tan enamorado, la que me contó con verdadero fervor cómo fue su primera noche de amor con él fue Yiyi. Entonces ella tenía 18 y él, 58 años. “Era un amante perfecto. Calzaba muy grande y a pesar de ello era de una ternura indescriptible. Nunca te obligaba hacer cosas que no hubieras deseado. Te preguntaba, te guiaba y te amaba como si hubieras sido, en esos momentos, su único amor. A partir de esa noche, me dije que lo amaría toda mi vida”.

Ahora que el compositor y la musa ya se fueron para siempre, quiero imaginármelos muertos de la risa por todas las travesuras que hicieron en esa “Casita Blanca”...
14 Febrero 2017 04:00:00
Un sueño guajiro
Seguramente se debió a una serie de medicinas que estoy ingiriendo y de ampolletas que me han inyectado a causa de una radiculopatía (lo que en cristiano es igual a una ciática) lo que me condujo a tener unos sueños muy extraños desde el viernes. El del lunes por la tarde fue el más exorbitante, por no decir, el más psicodélico de todos. Postrada en la cama y con mi computadora sobre un cojín, me dispongo a contárselos íntegramente y con todo lujo de detalle.

Estaba yo en la marcha. Había muchísima gente: jóvenes, señoras de Las Lomas, indígenas, universitarios, maquiladores, niños, personas de la tercera edad, campesinos, empresarios, burgueses, obreros y personalidades tanto de la izquierda como de la derecha. Todos nos veíamos muy contentos sosteniendo nuestras pancartas con consignas especialmente contra Trump. “Nuestro presidente no le teme a Trump”. “Videgaray es más duro que cualquier muro”. “Trump le hace los mandados al Gobierno de México”, decían algunos carteles. Me llamó la atención que no hubiera ninguna agrediendo a Peña Nieto, al contrario, me topé con algunas que decían: “EPN: No estás solo”. Las que más abundaban eran en apoyo a nuestros compatriotas que se encuentran en Estados Unidos con riesgo de ser deportados y acosados por la Border Patrol. Junto a mí caminaba Enrique y muchos colegas de distintas ideologías. Por allí andaba Óscar Chávez, marchando junto con Emilio Azcárraga y Andrés López Obrador. También vi a Margarita Zavala conversando con Ricardo Anaya y Moreno Valle. Vi a muchos jugadores del América intercambiando puntos de vista con los de las Chivas. Enrique Krauze, al lado de Martí Batres, platicaban animadamente. Vi al cardenal Norberto enarbolando una bandera de arcoíris entre un grupo de la comunidad gay. Todos parecíamos muy unidos. Pero lo que más me llamaba la atención era la cantidad de gente que se unía de más en más a la marcha, llegando de todas las calles aledañas. Era un río de ricos y pobres; de blancos y morenos; de chavos y “rucos”.

Qué contenta me sentía de compartir una marcha entre miles y miles de mexicanos donde campeaba la solidaridad y la tolerancia. De pronto tomó la palabra la señora Wallace ante el júbilo de la concurrencia. “¡Viva nuestra adalid!”, gritaba la mayoría mientras ondeaban las banderas: “Mexicanos, nunca como ahora estamos unidos con un solo objetivo: ¡Por un México-Unido! Marchemos todos hacia el Zócalo, el corazón de la República. Que desde allí se escuche nuestra voz en el mundo entero”, gritaba entusiasta. Todos la aplaudían y hasta la abrazaban. El Paseo de la Reforma se veía pletórico de gente. Todos vestidos de un blanco inmaculado. A lo lejos se escuchaba la música de los mariachis. No muy lejos de estos grupos de música, marchaban los artistas de las telenovelas y los conductores de noticias. Todo el mundo, pero sobre todo los universitarios, venían a pedirles sus autógrafos y muchas selfies, al grito de “¡Viva Televisa!”.

Los contingentes seguían llegando por todas partes. Para ese momento, éramos más de 100 mil personas. Pude hacer el cálculo por haber asistido a muchas marchas, especialmente a la más reciente en Washington, promovida por mujeres contra Trump. Los fotógrafos de diferentes diarios internacionales no dejaban de fotografiar a esa multitud tan alegre y diversa. Al llegar al Zócalo, nos fuimos acomodando lo mejor posible. Todavía faltaban muchos contingentes que venían de Madero y 5 de Mayo. Tuvimos que esperar como una hora, para poder cantar, todos juntos, el Himno Nacional. Para entonces me empezó a doler muchísimo mi pierna, pero no me importaba. Lo único que deseaba en esos momentos era disfrutar de ese México tan unido. De pronto, se me acercaron Los Tigres del Norte y me pidieron que cantara junto con ellos. Estaba a punto de empezar a entonar el Himno Nacional cuando súbitamente, me desperté con un fortísimo dolor por la ciática.

Todo había sido un sueño. Un sueño guajiro.
09 Febrero 2017 04:00:00
Domingo 12 a las 12
El país más afectado por las políticas del maniático, ya saben quién, es el que menos ha mostrado signos de indignación y solidaridad ciudadana. Nadie grita, nadie protesta, todos calladitos y, lo peor de todo, agachados. ¿Por qué somos así? ¿Qué nos falta para mostrar nuestra cólera, la cual mostramos constantemente en lo individual? En la casa, puras mentadas contra Trump. En las redes, llenas de memes ingeniosos, burlándonos del tirano. Nuestra ira se convierte en chacoteo, rompemos piñatas alusivas a Trump, nos mandamos videos graciosos por WhatsApp a los amigos, contestamos con “jajaja”, contamos chistes y terminamos por trivializar algo que es tan serio y que nos afecta en todos los órdenes.

Pero, eso sí, a la hora de la hora, nadie sale a la calle a protestar, a reclamar y a expresar nuestro encabronamiento. ¿Qué nos pasa? ¿Por qué si en otras partes del mundo ha habido tantas marchas contra las agresiones de Trump (al día siguiente de que tomó posesión protestaron en todo el mundo más de 4 millones de ciudadanos), en México, una ciudad de casi 20 millones de habitantes, nada más se reunieron 600 personas? ¡Qué pena! En la Embajada de Estados Unidos se han de haber reído de nosotros.

Quiero pensar que tenemos esta actitud tan pequeña porque tenemos un gobierno pequeño, con políticos pequeños, incluyendo a Videgaray, responsable, entre otros, de habernos metido en un laberinto con piso resbaloso, oscuro y sin salida aparente. Parece que vivimos en una pesadilla borgiana. Para colmo, temo que a Peña Nieto ya no le queden más arrestos (valor, audacia, agallas y arrojo). Por lo que a mí respecta, quisiera apoyarlo, pero me encuentro demasiado decepcionada por la conducta de estos jóvenes gobernantes apocados y opacados.

¿Dónde están los líderes? ¿A quién seguir? ¿Quién marca la ruta? ¿Cuál es el plan “X”? Digo equis porque, aparentemente, todos los anteriores ya se agotaron. ¿Por qué en el 68 existía esa mística de inconformidad con la entonces realidad mexicana? ¿Dónde están los jóvenes, los universitarios, los del Poli, los de la Ibero, los inconformes, la generación X y los millennials? ¿Dónde están las mujeres, las universitarias, las amas de casa y revoltosas? ¿Dónde están los maestros que ante cualquier pretexto salen a las calles, pero que en cuanto se trata de un peligro inminente para el país se quedan callados? ¿Dónde están los campesinos, los traileros que se inconforman por el aumento del precio de la gasolina, pero no ante una amenaza externa? ¿Dónde están los priistas patrioteros, los panistas quejumbrosos, los perredistas entrones y los morenistas dispuestos a envolverse en la bandera mexicana? ¿Dónde están los artistas, los dramaturgos, los pintores, los escultores, los músicos, los locutores y los periodistas que se dicen ultracomprometidos con su país? ¿Dónde están los sindicalistas, la CTM, la CNTE, el SNTE y todos los demás? ¿Dónde están los maquiladores, los ambulantes y los taxistas? ¿Dónde están los sacerdotes, las monjas, y los poetas?

Por todo lo anterior, creo que es fun-da-men-tal asistir a la llamada Marcha Ciudadana por el Respeto a México. Como dice la convocatoria que, afortunadamente, ha invadido las redes sociales: “Ante las amenazas del gobierno de Trump contra México, los ciudadanos tenemos que reaccionar: activarnos y sumar esfuerzos para defender los derechos de los mexicanos y promover el desarrollo de nuestro país. En este sentido, te invito a participar en la Marcha Ciudadana por el Respeto a México. Nos acompañará un amplio grupo de organizaciones de distintos ámbitos para hacer un llamado a la unidad nacional y una exigencia para que el Gobierno defienda los derechos de los mexicanos dentro y fuera de México. La cita es el: domingo 12 de febrero a las 12:00 hrs. Saldremos del Auditorio Nacional, por avenida Reforma hasta llegar al Ángel de la Independencia. Asiste vestido de blanco con tu familia y amigos. Este acto cívico es una expresión pacífica y respetuosa para defender los derechos de todos, exigir un buen gobierno y celebrar el orgullo de ser mexicanos. ¡Pasa la voz y ahí nos vemos! #VibraMéxico”.
02 Febrero 2017 04:00:00
Recién nacida Guadalupe Loaeza
Querido Tomás:

Hace mucho que no te escribo. Ahora que ya eres un adolescente, pienso que debes estar cada vez más informado, especialmente con aquello que te concierne directamente. Hace 14 años naciste en lo que era el Distrito Federal, como sabes, ahora se le llama Ciudad de México. Pues bien, fíjate, Tomás, que desde ayer tu ciudad cuenta con una nueva Constitución. Es decir que muy pronto será dueña de un Congreso local, lo que significa que aprobará o rechazará reformas constitucionales. Los ciudadanos decidiremos nuestros derechos y deberes. El jefe de Gobierno nombrará al procurador de Justicia y al jefe de la Policía, sin tener que consultar al Presidente. Tuvieron que pasar muchos años para que por fin obtuviera su autonomía respecto al Gobierno federal y se convirtiera en la entidad 32. Esta ciudad de leyendas es la ciudad del águila posada sobre un nopal devorando una serpiente, capital de los mexicas. Esta maravillosa ciudad es conocida en todo el mundo por sus monumentos como la Plaza de la Constitución, el Antiguo Colegio de San Ildefonso, el Templo Mayor, la gran catedral de la Nueva España, etcétera, etcétera. No hay duda, Tomás, que nuestra ciudad ha cambiado mucho, ahora la agobian más de 5 millones de vehículos, marchas, vendedores ambulantes, inundaciones, contaminación y, sobre todo, tráfico, mucho tráfico. Bajo su cielo habitan más de 8 millones, y con la población flotante, en total somos 24. La ciudad representa 17% del Producto Interno Bruto. Y a pesar de todo eso, no tenía un Congreso y un Poder Judicial completito. Nos urgía mayor libertad en la toma de decisiones. Sin una Constitución propia, éramos como ciudadanos de segunda. De ahora en adelante con esta nueva Constitución consolidaremos aún más los derechos civiles que han caracterizado a la Ciudad de México durante los gobiernos de izquierda, nos sentiremos más seguros, más comprometidos y con una identidad mucho más arraigada al sentirnos parte de una sociedad civil más independiente, y podremos protestar, exigir, debatir y denunciar a nuestros gobernantes locales, con más derechos.

En lo que a mí respecta, tu abuela se siente particularmente orgullosa porque formó parte de los 28 ciudadanos del Consejo redactor de esta primera Constitución de la Ciudad de México. Por ello, me dio tanto gusto que finalmente y con un poco de prisa se llegara a un acuerdo entre los partidos, sobre todo los más conservadores. No fue fácil, al contrario, a los redactores se nos criticó mucho, así como al documento que presentamos a Miguel Ángel Mancera. Muchos artículos fueron rechazados, entre ellos, por ejemplo, el derecho a votar a partir de los 16 años. Tendrás que esperar hasta los 18 para elegir a tus gobernantes.

Permíteme a continuación, mi querido Tomás, comentarte algunos de los nuevos derechos de los capitalinos: Muerte digna, es decir, que en el Artículo 11 “Ciudad de libertades y derechos”, establece lo que se llama “Derecho a la autodeterminación personal”. Quiere decir que tienes derecho a una muerte sin sufrir y sin hacer que sufran los demás. También, los capitalinos tendremos derecho al uso de la mariguana con fines medicinales y terapéuticos. Tendremos derecho a un medio ambiente sano “para su desarrollo y bienestar”. El apartado B es el que seguramente te dará más gusto de todo, fíjate bien, Tomás, “se reconoce a los animales como seres sintientes (que sienten) y que por lo tanto deben recibir un trato digno”. ¿Qué te parece, querido nieto? ¿Acaso no es maravilloso? Tú que tanto quieres a “Minu”, tu perro Labrador, que tanto lo cuidas y por el que tanto te preocupas, aparte de los demás animales; ahora con esta nueva Constitución, serán más respetados y protegidos. (Recuerdo muy bien el martes que se discutió este derecho, al acordarme de ti, lo voté con absoluto entusiasmo).

Por último, te quiero decir, Tomás, el artículo que más me gustó, que pasará tal y como lo redactamos los 28 “notables”, es el de Revocación del Mandato. Lo cual quiere decir que la ciudadanía “tendrá el derecho a solicitar la revocación del mandato de las personas que desempeñen un cargo de elección popular, cuando así lo demande al menos el 10% de las personas inscritas en la lista nominal de electores de la Ciudad o demarcación territorial”. Por ejemplo, si lo está haciendo muy mal el próximo jefe de Gobierno, le podremos decir au revoir sin el menor problema.

¿Verdad, Tomás, que los nacidos en la Ciudad de México nos tenemos que sentir felices con nuestra nueva Constitución?
06 Enero 2017 04:00:00
‘¿La primavera mexicana?’
No ha pasado ni la primera semana del año y México se encuentra ya en medio de una encrucijada. Una moneda en el aire; un tiempo de dudas; un país que se debate entre tomar las riendas que le corresponden o seguir rumiando sus frustraciones.

La ola de indignación por el artero “gasolinazo” podría convertirse en detonador de una energía social, largamente contenida, y cuyo encauzamiento colectivo permitiría a la sociedad mexicana organizarse para sacudir –algunos dirían para derrocar– las estructuras políticas que la gobiernan de una forma que no va más.

El plato se colmó; el agua ha llegado a los aparejos. Hay espacio para pensar que llegó el tiempo de una sociedad organizada que logre conducir al país hacia un nuevo derrotero. Cuando observamos la reacción generalizada que ha provocado este agravio, que se suma a tantos otros, no es descartable imaginar una “primavera a la mexicana”.

Si la sociedad mexicana logra sacudirse el miedo, la apatía y la indiferencia y construye nuevos espacios de actuación con las reglas de la democracia y la participación, la historia se escribirá de otra manera. México requiere de nuevos liderazgos y dotar de contenidos a su indignación. México debe plantearse, sin más, qué sí y qué no es lo que quiere como nación. Así de sencillo. Así de poderoso.

Muchos dicen que no habrá tal “primavera mexicana”. Que el gobierno de Peña sorteará –una vez más– el vendaval que lo arremete y que el coro de voces que lo incriminan hoy, se volverá pronto en paisaje. Que los gritos de protesta se convertirán sólo en zumbido. Piensan que desde el poder, con los recursos que cuenta, Peña Nieto sorteará la crisis y que, aunque raspado, volverá a salir del paso y para que las cosas sigan igual esencialmente.

Ante la pasividad de los mexicanos, se piensa, vendrá, simplemente, un control de daños para regresar, más temprano que tarde, a un estado de “normalidad”. Confían en que la gente se acostumbre. Que la gente deje de pensar en manifestarse, participar u organizarse y que caiga de nuevo en la apatía y el desencanto. La gente en México, al final de cuentas, aguanta todo. Se tragará de nuevo el “gasolinazo”. La mayoría, piensan, correrá a protegerse, debajo de la cama, presa de un miedo inducido y de la desinformación, esa que han hecho circular masivamente con reportes falsos sobre violencia, muertos, heridos, golpe de Estado. Sólo en la Ciudad de México, la Policía Cibernética había identificado cerca de mil 500 cuentas falsas en redes sociales y se habían registrado –hasta el miércoles– cerca de 100 llamadas falsas a los números de emergencia. Sin embargo, en esta ocasión, al parecer no será tan fácil. Las acciones porriles y de quienes patrocinan trolls, bots y halcones, se están topando con la defensa que hace la gente de sus propios espacios. Ayer en Monterrey ante la acción de vándalos por encargo e infiltrados –que rompieron vitrales y saquearon comercios– la gente los enfrentó en un coro: “Esos no son el pueblo”, repetían. No sería de extrañar que en el resto del país ese grito se multiplicara.

Al momento de escribir este artículo, se anuncia que el presidente Peña Nieto dará un nuevo mensaje a la nación, este jueves por la noche. Cuando el lector lea estas líneas, sabremos ya lo que habrá dicho. No hay otro tema posible que no sea el “gasolinazo”, el enojo de la sociedad; la violencia, saqueos y robos a establecimientos y lo que vayamos viendo las próximas horas.

¿Qué habrá dicho Peña Nieto? ¿Acaso habrá revertido el “gasolinazo” reconociendo, humildemente, que se equivocó y que este río se le está saliendo de madre? O por el contrario, ¿nos habrá anunciado medidas extraordinarias para frenar el “caos que se ha desatado en las calles?”. ¿Se habrá puesto firme y nos habrá anunciado un “toque de queda?”. ¿Acaso que, para mantener a salvo la “seguridad interior de México”, toma como necesarias ciertas medidas que nunca hubiera querido tomar, como sucedió con el “gasolinazo”?

Es este un pulso de la historia, ¿podrá la sociedad mexicana salir fuerte y victoriosa? ¿Podrá impulsarse, positivamente, desde el actual enojo y la indignación? ¿O cargará en la espalda, simplemente, un nuevo motivo de frustración? Sólo ella tiene la palabra.
05 Enero 2017 04:00:00
Maraki
“Maraki”, como es ampliamente conocida entre sus colegas, lleva más de 30 años contribuyendo a la política cultural de nuestro país. “Se convierte, así, en la primera mujer en encabezar esta joven Secretaría”, dijo el presidente de la República desde Los Pinos, al mismo tiempo que destacaba la trayectoria de María Cristina García Cepeda al frente del INBA, el Festival Cervantino, y el Auditorio Nacional, así como dentro de Conaculta.

Maraki, en efecto, es sin duda la titular más indicada para ocupar esta responsabilidad tan compleja e importante como puede ser todo aquello que tiene que ver con la cultura de nuestro país. No es fácil suceder a alguien como Rafael Tovar y de Teresa y sin embargo, en el caso de Maraki, su colaboradora más cercana a lo largo de más de tres décadas, resulta lo más natural. Nadie como ella conoce los tejes y manejes de esta aún muy joven Secretaría que abarca todo un universo de disciplinas artísticas. En sus entrevistas no deja de repetir que ella ha hecho de la cultura su pasión y su vocación principal. Los que la conocen desde hace muchos años aseguran, como le dijeron a la reportera Virginia Bautista en relación a la flamante secretaria, que “tiene el enorme valor de la discreción”, “sabe cómo y para qué se ejerce el poder” y que por lo general, siempre está abierta al diálogo. Hay que agregar que Maraki no se considera una mujer política, ella se asume como una funcionaria muy disciplinada con vocación de servicio.

Maraki ha estado en contacto con el mundo de la cultura desde que era muy joven. Seguramente su pasión se consolidó todavía más gracias a su primer trabajo en una de las exposiciones que representaba a México en París por la década de los sesenta. Ignoro si fue organizada por Fernando Gamboa o por Víctor Flores Olea, de lo que sí estoy segura es que uno de estos dos jefes estaba encantado con esta edecán tan sonriente, bonita como ella sola, que no se cansaba de llevar y de traer a los visitantes, por todo el pabellón, entre las pirámides y las pinturas de los artistas mexicanos. El historiador Eugenio Aguirre la recuerda como una mujer muy bella, atractiva, alegre y entusiasta: “Siempre ha sido responsable y profesional y eso la distingue. Ocupó cargos en el INBA y fue pareja de Carlos Montemayor, en la época en que él hizo sus pininos en la ópera. Es una mujer sensata. No se presta a arrebatos ni desmanes. Es controlada. Ahora sigue siendo hermosa, responsable, profesional y honesta. Es sumamente confiable. El gobierno debe aprovechar sus virtudes, cualidades y experiencia”.

Algo me dice que en la época en que Eugenio era el mejor amigo del hermano de Maraki, conocido como “el güero London”, por elegante y distinguido, estaba medio enamorado de Maraki. De hecho, se podría decir, sin exagerar y por lo que he oído, que Maraki era inspiradora de grandes pasiones. Una de estas pasiones era su amistad con Gabriel García Márquez: “Un tesoro compartido generosamente”. Hace unos años en la FIL, durante una mesa dedicada al autor de Cien años de soledad, Maraki recordó a su gran amigo: “Uno de los aprendizajes más positivos que me enseñó Gabo fue que el cultivo y el cuidado de una amistad puede ser también el origen de la capacidad de sentir que nos une con nuestros semejantes. Su andar por el mundo era un hermoso ejemplo, era amigo de la humanidad, de la cultura, del arte, de su tierra maravillosa, esa capacidad de fraternizar nació de su pasión por la vida”.

Maraki tiene una cualidad: no deja de sorprenderse con la vida. Todo le llama la atención y por si fuera poco, cuenta con un gran sentido del humor. Asegura, no obstante, que llora por cualquier cosa, ya sea por un concierto o una obra de arte como las de Leonardo da Vinci. Es cierto, Maraki es muy sensible, pero a la vez es tan aguerrida que cree que para tener éxito se necesitan tres cosas: trabajar, trabajar y trabajar. Ese ha sido el ejemplo que le ha dado a sus hijas. En una entrevista que le hace Alberto Tavira, Maraki cuenta que en 1977, tenía una pequeña oficina en el Palacio de Bellas Artes cuya ventana daba hacia lo que es ahora el Eje Central Lázaro Cárdenas. Allí, trabajaba feliz de la vida, mientras admiraba el edificio morisco de Correos. “¿Qué es lo que te conmueve?”, le pregunta Tavira.

“La sonrisa de mi nieta”, contesta esta espléndida abuela, primera titular de la Secretaría de Cultura.
03 Enero 2017 04:00:00
Madre e hija
Entre todas las relaciones humanas, es bien sabido que una de las más complejas es la que existe entre madre e hija. Por más aceptables que estas sean siempre estarán unidas por amor-odio, mutua competencia, envidia, resentimientos, admiración, humillación, miedos, etcétera, etcétera. Si a todo lo anterior le agregamos que las dos son artistas de cine muy reconocidas, entonces la relación puede llegar a ser destructiva, nociva y particularmente infernal, como era el caso Debbie Reynolds y Carrie Fisher. La primera, la protagonista de una de las mejores películas que jamás se hayan filmado, Cantando Bajo la Lluvia, y la segunda, la heroína de La Guerra de las Galaxias, la princesa Leia. En medio de todo este dilema, también está la abuela, madre de Debbie, que solía encerrar a su hija en el ropero después de golpearla con violencia, y el padre de Carrie, actor y cantante, Eddie Fisher, quien abandona a la familia por haberse enamorado de la mejor amiga de su esposa, Debbie, Elizabeth Taylor.

“Mi madre era de verdad muy mala conmigo, pero era peor mi abuela. Yo heredé el dolor de las dos, así como el de mi padre, a quien abandonara Elizabeth Taylor por Richard Burton. Por todo eso la adicción a las drogas y al alcohol y a los electroshocks. Cuando tenía 13 años empiezo a fumar marihuana. Sentía mucha vergüenza, por eso, cuando entré a la clínica, escribí mi nombre ‘Vergüenza’, con la mano izquierda. Sentía que nadie me entendía, no quería por ningún motivo ser una winner, ni como mi madre, ni como mi padre, no obstante murió a los 82 años sin un centavo”, dice Carrie a Oprah Winfrey en su show en el 2011.

“Es verdad, mi madre me victimizaba desde que tenía 3 años. Cuando llegué a ser artista de cine, ella quería ser yo. Quería vivir mi vida. Con los años, me entero que Carrie sufre una enfermedad de maniática depresiva, una enfermedad mental. Los médicos me decían que había que cuidarla toda la vida. Una de mis mayores preocupaciones es saber quién la cuidará después de que yo me vaya. En una ocasión Carrie desapareció durante seis días, nadie sabía dónde estaba. Además, me dejó de hablar durante 10 años y eso sí fue muy duro. Reconozco que en su vida tuvo muchos problemas. Mi primer matrimonio fracasó. Eddie se fue con Elizabeth. Mi segundo esposo era adicto al juego y se acabó todo mi dinero. Hubo una época que no tenía un centavo y vivía en el coche”, dice por su parte Debbie Reynolds a Oprah.

“En esa época odiaba a mi madre, porque la veía sufrir y que su marido la engañaba en sus narices y que no se daba cuenta. La odiaba porque la veía sufrir y no quería que sufriera. Por otro lado, la veía muy vital. A pesar de todo lo que hemos pasado, respeto quién es y admiro su fuerza interior. Pero a veces me exasperaba. Entraba a su walking closet como mi madre y después de recorrerlo entre faldas, blusas, vestidos largos, zapatos, salía transformada en Debbie Reynolds. Ya no era mi mamá, era una artista de cine”.

Hay que decir que Debbie Reynolds tenía 19 años cuando filmó Singing in the Rain. La misma edad que tenía Carrie cuando fue la princesa Leia, estos logros, a pesar de que ambas fueron víctimas de su respectiva madre. Debbie se casó con el cantante Eddie Fisher y su hija, con el cantautor Paul Simon. Las dos se divorciaron y se casaron de nuevo. Las dos son iconos de Hollywood. A las dos las adoraban en Estados Unidos. Y las dos murieron intempestivamente a unas horas de diferencia, Carrie el 27 de diciembre y Debbie el 28 del mismo mes. La primera por un infarto y la madre, mientras organizaba los funerales de su hija. Con la muerte de su madre, tuvieron el mismo funeral. Las dos dejaron un legado importante en el mundo del cine, Cantando Bajo la Lluvia y La Guerra de las Galaxias, son dos clásicos muy importantes. Ambas fueron nominadas para los premios BAFTA, Carrie por el mejor guión adoptado de su novela autobiográfica Postales desde el Filo, la cual se llevó al cine con Shirley MacLaine y Meryl Streep, y la comedia Wishful Drinking, de su libro con el mismo nombre fue nominada a un Emmy. Debbie fue nominada para el Oscar como mejor actriz en la cinta The Unsinkable Molly Brown y cinco veces nominada para el Globo de Oro.

Debbie y Carrie se adoraban, pero también se odiaban, tal vez todo por culpa de la abuela, Maxine N. Harman.

De todas estas versiones, ¿cual será la de Billie Catherine Lourd, hija de Carrie Fisher?
27 Diciembre 2016 04:00:00
¡Ro-pe-ra-zos!
¡Qué tire la primera piedra el que no haya recurrido en su vida a un “roperazo”! Igual se podría afirmar para aquellas personas que han sido víctimas del imprescindible “roperazo”. Tal vez se deba a la crisis que se vive hoy por hoy en el país, o a un estado de ánimo particularmente apagado en estos momentos, el caso es que este año recibí y di varios “roperazos”. Estaba tan desesperada por no tener recursos suficientes para comprar regalos a mis amigos y familiares, que incluso recurrí a roperazos de la Navidad pasada, que había guardado en una bolsa de plástico con listones y papel para envolver. (Los únicos que no recibieron “roperazos” fueron mis nietos, a ellos me alcanzó para regalarles un buen paquete de libros, pero nada de juguetes, ni juegos electrónicos, ni iPads, ni iPhones, ni ningún otro gadget y ningún producto norteamericano. A mis hijos les regalé unas primeras ediciones de Las Niñas Bien, que había guardado celosamente como parte de una colección. A Enrique le puse en un sobre muy bonito un vale para un agua de colonia marca Brut). Respecto a mis “roperazos” hice todo por disimular y actualizar el envoltorio, los envolví con un papel mucho más moderno y con listones nuevos y brillantes. Asimismo procuré, como todos los años, que correspondieran con la personalidad del destinatario. Ignoro si se percataron, digamos, de mi trampa o si se incomodaron como me sucedió a mí al recibir otros varios “roperazos”. Los que me regalaron eran tan obvios, que no podía más que ofenderme: la bolsita que solían regalar las aerolíneas, cuando se viaja en primera clase; una crema de manos de hierbas naturales cuya botella indicaba que el contenido estaba a la mitad; un sacacorchos usado, un ejemplar leído de Las Mujeres que Aman Demasiado, un turrón mal envuelto y mordido, unos anteojos de sol cuyo logo aparecía pegado con Resistol, una pashmina que olía a perfume y una agenda del 2012.

Lo cierto es que este año los regalos me deprimieron o tal vez fueron el termómetro de una nueva etapa de austeridad impuesta a la fuerza. Ya no hubo canastas con vinos y conservas de todo tipo, ya no hubo pavos, ya no hubo libros de arte impresos en Italia, adiós a las botellas de champagne, a las latas de foie gras, a las cajas de vino francés, etcétera, etcétera. Ni artesanías recibí. Qué tan de capa caída hemos de estar que por primera vez en mi vida no puse árbol de Navidad, ni mucho menos nacimiento. Siempre tuve un espíritu navideño que rayaba en lo cursi, pero este año mi estado de ánimo andaba como foco fundido. Para Año Nuevo tampoco formularé los consabidos 12 deseos por miedo a atragantarme con las uvas, por la depresión.

Curiosamente, este año, Enrique y yo asistimos a varios recalentados, y no tuvimos empacho en pedir nuestro itacate para nuestro propio re-recalentado. ¿De qué se platicó en estas reuniones? Que si vieron a Hillary Clinton pasada de copas, que si Trump ya se hizo íntimo amigo de Carlos Slim, que si Beatriz Paredes será la próxima secretaria de Cultura, que si Margarita Zavala va a salir en la portada de Time o de Proceso, que si Videgaray ahora es el héroe mexicano, que si George Michael, el cantante pop, murió por sus excesos, que si Moreno Valle será el caballo negro de la contienda electoral para la Presidencia, que si Javier Duarte se llevó pinturas del Museo de Arte del Estado de Veracruz, en Orizaba, que si Peña Nieto ahora va a invitar a Putin a México, que si el dólar alcanzará niveles insospechados, que si el desabasto de gasolina alcanzará a la Ciudad de México, que si el mundo está girando rápidamente hacia la derecha, lo cual indica que Marine Le Pen puede ganar las elecciones en Francia, que si san Pedro le negará a Norberto entrar al cielo por la vanidad de pintarse el pelo, etcétera, etcétera.

Sí, queridos lectores, además de pobre y endeudada, ando triste y desanimada. Extraño a los que se fueron para siempre, extraño el dólar a 15 pesos, extraño los regalos glamorosos y extraño mi entusiasmo de antes. Lo peor de todo es que ya se me acabaron los “roperazos” para el 2018. Temo que me veré obligada a regalar palomitas caramelizadas en bolsitas de papel de estraza.
06 Diciembre 2016 04:00:00
Las Yeguas Desbocadas
Entre las muchas tareas que realicé en la FIL fue presentar el libro Las Yeguas Desbocadas (Edit. Planeta), segunda parte de Las Yeguas Finas. Tuvieron que pasar más de 10 años para que por fin me pusiera a escribir dicha obra.

En primer lugar, tenía un compromiso con mis lectores y en segundo, con Sofía, la protagonista, quien no había semana en que no me reprochara el hecho de haberla dejado abandonada en el camastro de la Cruz Roja, tal como terminaba el primer tomo, de esta saga de la familia Garay comprendida por cinco tomos. “¿Te va a dar tiempo?”, me preguntó Federico mi hijo, con su humor tan característico. Le dije que sí, que hasta me iba a sobrar para hablar de los nietos de Sofía.

El domingo pasado se presentó el libro dentro del marco de la FIL. Desafortunadamente no pudo llegar el escritor Ernesto Murguía, no obstante, me hizo favor de enviarme sus palabras. Si me permito transcribirlas es porque reflejan a la perfección el mundo de esta adolescente que a sus 14 años desde el principio del libro afirma que odiaba mundo.

“En Las Yeguas Desbocadas, Sofía se descubre como una señorita de 14 años, ingenua por un lado, pero con un enojo y una frustración acumulados y contenidos durante años. Para colmo, su despertar sexual se encuentra en pleno apogeo. Un despertar sexual, por cierto, del que nadie habla, nadie opina, nadie reconoce su existencia.

Sofía vive también en medio de nuevas y más violentas crisis familiares agravadas por la delicada salud del padre y la presencia de inesperados integrantes de la familia, sobrinas que por designio y mandato se convierten en hermanas, para que así la sociedad no se entere de que alguien de la familia Garay ‘salió con su domingo siete’.

Dueña y señora de este entorno caótico, la figura de doña Inés, una de las grandes protagonistas de la historia, se yergue ‘como un Dios’, como diría nuestro poeta Manuel Acuña. Si desde Las Yeguas Finas, la mamá de Sofía y sus tantas hermanas ya era un personaje fascinante por sus contradicciones, en esta nueva novela la matriarca de la familia está más desatada, voluntariosa y preocupada por el ‘qué dirán’ que nunca.

Es una figura trágica que en su obsesión por mantener las riendas y dictar los destinos de su familia, termina afectando profundamente la vida de todos los que la rodean. De verdad, doña Inés es uno de los grandes logros de la novela, no pueden dejar de conocerla. Es en este mundo de mentiras y presiones, donde las viejas estrategias de Sofía, como su imaginario manto de invisibilidad, ya no le funcionan, le quedan muy chiquitas. Más que yegua fina, con sus modales correctos y siempre dispuesta a obedecer, es hora de que Sofía saque las garras antes de terminar atrapada en la vorágine que la envuelve. Es así como esta adolescente tan confundida y necesitada de cariño, comienza una rebelión que trae consigo no sólo la humillante expulsión del Colegio Francés, sino también sus incipientes apapachos... ¿qué digo ‘apapachos’? ¡Apapachotes! ¡Con una compañera de la escuela! Y no son los únicos: algunos chicos de la alta sociedad también andan ‘tirándole un lazo’ a la tierna Sofía, que nomás capotea la situación como puede en un intento de poner un poco de orden en un mundo que no comprende y donde nunca parece encajar. (...) Es aquí donde la autora se confirma como gran cronista de la Ciudad de México y nos lleva de la mano en el recorrido de una capital que ya sólo vive en la nostalgia.

Pero no crean que se trata de una visión idealizada: el ojo crítico de la autora y su memoria prodigiosa aprovechan para realizar un retrato descarnado de una sociedad hipócrita, dos caras, mustia y despiadada a la vez.

Es un México donde la revista Social premia y castiga a sus adeptos, donde los chismes entre las familias más acomodadas... y desacomodadas de la sociedad pueden destruir a su antojo reputaciones, exiliar a familias enteras, aplicar la ley de hielo a quien se atreva a salir del canon.

El punto de vista de la protagonista, por ejemplo, y cómo Sofía cambia su voz, crece como personaje y como narradora. Las subtramas en Canadá, el janitor acosador de menores, la aventuras de Sofía en Burmester y sus amores ocultos. Eso es algo que ahora corresponde descubrir a los lectores”.
29 Noviembre 2016 04:00:00
¡Ay, Jalisco!
Gracias a la FIL y a sus 30 años de existencia, me encuentro una vez más en Guadalajara, en donde presentaré el sábado a las 20:00 horas Las Yeguas Desbocadas, segundo tomo de Las Yeguas Finas. Después de tres días de estar en la Perla de Occidente y de pasearme por la ciudad, de comer y cenar en diferentes restaurantes, he llegado a la conclusión, como dice la canción de Manuel Esperón que Jalisco no se Raja ante los difíciles retos que estamos viviendo.

Todo lo contrario, Jalisco está en plena consolidación. Una vez que platiqué con el gobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, me enteré de sus principales logros a nivel nacional. A veces los mexicanos tendemos a criticar y a generalizar subjetivamente lo negativo, sobre todo en estos momentos de tantas incertidumbres.

Pienso que esta actitud en lugar de favorecer a nuestro país, nos convierte en voceros de puras malas noticias. Basta de derrotismos y de autoflagelaciones. Permítanme transmitirles, queridos lectores, todo lo importante que tiene Jalisco para ofrecer.

¿Que por qué me entrevisté con Sandoval Díaz yo que no me considero nada priista sino todo lo contrario? Por su discurso inaugural en el 30 aniversario de la FIL dedicada a Latinoamérica. Me gustó que se refiriera a los tiempos que estamos viviendo: “Es difícil saber en qué momento de nuestra vida como sociedad moderna comenzamos a perder la memoria, empezamos a construir muros cuando ya los habíamos derribado”.

Todo esto lo decía con mucho fervor ante más de mil 500 personas congregadas en la Expo Guadalajara. Vargas Llosa, que se encontraba en el presídium, escuchaba el discurso entre desapegado y un poco ajeno.

Por su parte Raúl Padilla, presidente de la FIL, parecía no perder detalle de nada de las palabras pronunciadas por el Gobernador. Hay que decir que su discurso abarcó todo lo sucedido en la FIL a lo largo de tres décadas incluyendo anécdotas y referencias a la muerte de Fidel Castro. José Narro parecía sumido en sus pensamientos. Mientras que Fernando del Paso se advertía muy atento y recuperado.

“Como cultura iberoamericana debemos mirar las adversidades a las que nos enfrentamos y decidir qué haremos con nuestra historia. Qué desperdicio sería no poder discutir sobre la verdad y crear a través de ella”, terminó diciendo “Aris”, como le dicen en Jalisco. ¡Cómo le aplaudieron! cosa inusual en la FIL. Todo esto fue lo que me intrigó al grado de querer conocerlo personalmente.

Nuestro encuentro fue breve, pude advertir en el Gobernador a un joven político (42 años) muy dinámico, carismático, pero sobre todo, audaz. Le pregunté cómo se encontraba su estado y esto fue lo que me dijo:

–Después de cuatro años Jalisco recuperó 17 lugares en “doing business”, lo que significa el ranking que mide los estados para la creación de nuevas empresas. Por eso mi estado está en los primeros tres lugares de la creación de empleos formales.

–¿Cuál es su proyecto llamémosle “romántico” de su estado?

–Mi proyecto es dejar un legado. Por ejemplo la alta vinculación entre el Gobierno y las universidades que nos dan la oportunidad de atraer a los jóvenes a buenas prácticas. A los niños y adolescentes a las orquestas, porque estoy convencido que un niño con un instrumento en las manos jamás tendrá un arma. No sé si usted sepa que Jalisco hoy es el gigante agroalimentario.

–¿Por eso hay tanta apertura de restaurantes en Guadalajara?

–En efecto, las condiciones que tenemos para generar oportunidades se traducen en restaurantes, fábricas, armadoras; tan es así que al estado lo comparan con Silicon Valley.

–Este año Jalisco alcanzó un nivel de exportaciones de aguacate y berries, de manera histórica. Hoy ya podemos competir la demanda que se genera en el evento de Super Tazón con el estado de Michoacán. Esto nos ha servido para evitar la migración de los jóvenes.

–A ver, señor Gobernador, ¿cuál sería la obra emblemática de su sexenio?

–Sin duda alguna, con una inversión de 18 mil millones de pesos, la línea tres del tren ligero que transportará 250 mil pasajeros diariamente, esto después de 20 años de no construir un Metro de Metro.

–Además de la FIL, ¿qué más hace Jalisco por la cultura?

–El regreso de la Ópera al Teatro Degollado. Después de 18 años y tres gobiernos panistas por fin volvemos a tener ópera. El domingo por la noche, precisamente, se presentó Otelo y el teatro estaba a reventar. La entrada fue gratuita.

Después de dedicarle mi libro al Gobernador de pronto me di cuenta que le había puesto para “Sócrates” en lugar de “Aristóteles”. Pero como diría el primero: “Sólo sé que no sé nada”.
24 Noviembre 2016 04:00:00
¡¡¡Go home!!!
Hace tres días el alcalde demócrata de Nueva York Bill de Blasio, nieto de abuelos inmigrantes italianos que mide casi dos metros, leyó un discurso en Cooper Union en la Gran Manzana. Palabras más palabras menos, dijo: “He aquí mi promesa a ustedes, como su alcalde. Emplearemos todas las herramientas que estén a nuestro alcance para defender a nuestra gente. Si todos los musulmanes serán obligados a registrarse, tomaremos acción legal, para impedirlo. Si el Gobierno federal quiere que nuestra policía separe a las familias de inmigrantes, nos rehusaremos a hacerlo. Si el Gobierno federal intenta deportar a neoyorquinos que cumplen la ley sin antecedentes criminales que no tengan representación, intervendremos. Trabajaremos con los concejales de la ciudad para proveer a estos neoyorquinos con los abogados que necesiten para protegerlos a ellos y a sus familias. Si el Departamento de Justicia ordenara a la policía local reanudar las acciones de detener para catear no cumpliremos con esa orden. Si se amenazan los fondos federales para la planificación familiar de la ciudad de Nueva York, nos aseguraremos que las mujeres reciban los cuidados médicos que necesiten. Si judíos o musulmanes o miembros de la comunidad LGBT o cualquiera otra comunidad son victimizados o atacados encontraremos a los atacantes y los juzgaremos. Esta es la ciudad de Nueva York. Nada de lo que somos ha cambiado con el día de las elecciones. Siempre seremos Nueva York”. Y al finalizar agregó en español: “Somos siempre Nueva York”. Lo anterior me dio mucho gusto porque cada vez más vemos en las redes escenas de violencia y xenofobia en restaurantes y supermercados.

Vi un video que muestra a un joven mexicano que se encuentra frente a la caja registradora de un supermercado mientras le cobra la mercancía a un señor. De pronto aparece un hombre negro altísimo vestido con unas bermudas y una gorra y sin más comienza a insultar al empleado: “¡Go home, you don’t belong here”. El muchacho no sabe qué hacer. El hombre gigante sigue agrediéndolo y reprochándole por qué le quita el empleo a otros americanos. Viene el responsable del súper, trata de calmar los ánimos, pero es inútil. El gigante, continúa gritando: “¡Go home!”.

Otra escena sucede en un restaurante en alguna ciudad de Estados Unidos. Se trata de violencia física entre mujeres que insultan a una mesera mexicana a la que también le gritan a todo pulmón: “¡Go home!”. Esta fue publicada por el portal de SinEmbargo. “En el video que comenzó a circular en redes sociales esta semana, se observa el momento en el que las dos estadounidenses le gritan a la mujer mexicana que se regrese a su país, la insultan y se burlan de su origen. ‘Mexicana de mierda, regrésate a tu país’ y ‘mexicanos apestosos’, son algunos de los insultos que se alcanzan a escuchar en la grabación”. La situación es realmente de una agresividad impresionante. En efecto, por un momento, se ve a nuestra compatriota aguantarse los insultos, cuando de pronto, ya no puede más y se les va encima a golpes, a trompadas, a jaloneos y tirones de pelo. Su expresión es de rabia, de humillación pero, sobre todo, de indignación. Lo más llamativo de todo fue que las noqueó a ambas. Las tiró al suelo y el pleito se dio por terminado entre aplausos de unos comensales y gritos de otros: “¡Go home!”.

Son tan frecuentes estos ataques que se han hecho incluso ejercicios para medir las reacciones de los estadounidenses. Por ejemplo, circula un video en las redes donde se ve a una mamá con su hija intentando entender el menú. La hija hablaba muy bien inglés, sin embargo, la madre no se hace entender. “Why don’t you go to Taco Bell?”, le reprocha un señor que se encuentra a su lado. La hija se defiende, pero el individuo continúa reprochándoles por qué no hablan “american”. Después de verlas con un enorme desprecio, el tipo les grita: “¡Go home!”. La adolescente se pone a llorar junto con su madre. El señor es tan agresivo que los otros comensales le reclaman y hasta una señora hace llamar al encargado del establecimiento. Se crea una tensión terrible en el restaurante. Es decir que hay clientes que apoyan al barbaján y otros que defienden a las agredidas. Todo esto en un ejercicio para ejemplificar la intolerancia que se está viviendo en Estados Unidos.

Quién nos iba a decir a los mexicanos que la expresión que empezó a usarse durante la guerra de invasión de Estados Unidos a México, en 1846, ahora los gringos se sienten invadidos y les gritan a los mexicanos: “¡¡¡Go home!!!”.
22 Noviembre 2016 04:00:00
Desde el puente
Me atrevería a decir que nunca como ahora nos vino de maravilla a los mexicanos, el “puente”. Quiero pensar que este fin de semana largo nos ayudó para hacer un paréntesis el cual nos permitió momentos de reflexión y de nuevas perspectivas en relación a los inevitables cambios que se darán en el mundo a partir de la elección a la Presidencia de Estados Unidos de Donald Trump. “¿En México, hay vida después de Donald Trump?”, le preguntó absurdamente un conductor de un noticiero a José Antonio Meade. Al secretario de Hacienda le pareció seguramente tan descabellada la pregunta que le pidió que por favor se la repitiera.

Palabras más palabras menos, Meade contestó: “Hay vida, sin ninguna ambigüedad, en el diálogo. Nosotros somos arquitectos de nuestro propio destino. Tenemos proyectos de inversión extranjera y hemos creado un mercado interno. Somos la decimocuarta economía en el mundo, con presente y con futuro. Hay vida después de Trump. México ayer tenía futuro y hoy tiene presente”.

He allí una espléndida reflexión: una nueva circunstancia sobre la cual ahora nos toca construir el presente. Decirnos con toda claridad que con Trump en la Presidencia del país más poderoso del planeta Tierra, el mundo ha cambiado.

Como diría nuestro poeta Amado Nervo y que muy atinadamente evocó Meade en la entrevista arriba mencionada: “ser arquitectos de nuestro propio destino”. Decía el filósofo y escritor español Miguel de Unamuno: “renovarse o morir”. Estas palabras me hicieron recordar lo que dijo Barack Obama el día de las elecciones: “no importa qué pase, el sol saldrá por la mañana”.

Durante el “puente” un amigo muy querido, Toño Juan Marcos, me platicó de una obra de teatro que le había gustado mucho: Panorama desde el Puente, de Arthur Miller, en la cual aborda la problemática de los inmigrantes italianos en Nueva York durante los años 50 y 60.

A pesar de que muchos italianos continuaban viviendo en Norteamérica y representaban una comunidad importante, hacían todo lo posible por mantener sus usos y costumbres. ¿No es acaso lo que les pasa a muchos de nuestros migrantes en Estados Unidos, hoy por hoy amenazados de ser deportados?

Como los protagonistas de esta obra de teatro tampoco nuestros compatriotas se entienden a sí mismos y menos en las nuevas circunstancias que les esperan. Ellos también tendrán que reinventarse. Seguramente muchos regresarán a su país y se verán obligados a buscar otro trabajo, otras perspectivas y otros puentes.

–¿Qué diferencia existirá entre la era del macarthismo y la de Trump?– me preguntó Toño. Mi novio respondió: –“Entonces el enemigo de América eran los ‘rojos’, los intelectuales, hoy se trata de las minorías raciales, los negros, los mexicanos”–, –“Oh my God!, como dicen los americanos” – exclamó Ana Lilia. –No podemos regresar a la Guerra Fría, hoy es un mundo globalizado y todos dependemos de todos. Lo cierto es que hoy es el momento de voltear a vernos a nosotros mismos, a reivindicar lo propio–, –¿Pero qué va a pasar con los millones de deportados cuya perspectiva les cambió de la noche a la mañana? ¿Qué va a suceder, qué va pasar si sus familiares y el país no reciben las remesas? –pregunté alarmada. –¿Habrá más ambulantes? ¿Más ninis? ¿Más jóvenes incorporados al crimen?–, –Es el peor momento para claudicar. Tenemos que consumir lo nacional, lo aparentemente pequeño va haciendo las grandes diferencias–, apuntó Ana Lilia.

Todos estuvimos de acuerdo con que las próximas elecciones en México son fundamentales, tenemos que elegir a los mejores. El reto es enorme, sin embargo tenemos que asumir que puede suceder lo peor. La moneda está en el aire, sobre todo en lo que se refiere al Tratado de Libre Comercio. Su cancelación no puede ser automática.

Seguramente voces en México y en Estados Unidos buscarán preservar el espíritu de libre comercio entre las naciones, a pesar de lo que se dijo en la campaña electoral en Estados Unidos. Una cosa es ser candidato y otra muy diferente gobernante: hay contrapesos. Felipe González, expresidente de España, bien afirmó que los norteamericanos nada más respetan a quienes se hacen respetar. No nos queda más que darnos a respetar. Ojalá esto lo entiendan nuestros gobernantes en México.

Retomando las reflexiones de Meade, pongámonos a trabajar a trabajar, y trabajar. ¡No hay de otra!
03 Noviembre 2016 03:00:00
Ya no la amo más…
Estoy tristísima. Cada día que pasa mi tristeza se convierte en un rencor amargo y oscuro. Aunque me duela en el alma tengo que admitir que ya no la amo más. Sí, solía amarla y mucho. Recuerdo las épocas en que me daba mucha ilusión; me inspiraba confianza, y me proporcionaba una vida tranquila y armoniosa. La veía además de bella, alegre e interesante. Lo que más me gustaba de ella es que fuera tan distinta a las demás. Por eso cuando viajaba, la extrañaba y al reencontrarla, apreciaba más su calidez y su sentido de hospitalidad. Cuando me encontraba nostálgica, les platicaba de ella a mis hijos y les contaba todas sus historias y hazañas. “¿De verdad era tan bonita, mamá?”, me preguntaban intrigados. “¡Preciosa! Venían de muchas partes del mundo para conocerla y hasta para filmarla. Muchos llegaron a enamorarse de ella, especialmente los pintores y poetas. No faltó uno que otro compositor que le dedicara una canción. Era tema preferido de escritores y cronistas muy famosos. En otras palabras, era inspiradora y protagonista de diferentes manifestaciones artísticas. Era ¡única!”. Todo eso ya se acabó, hoy por hoy, desafortunadamente, ella ya no es ni la sombra de lo que fue. Y así como José Emilio Pacheco escribió en su poema titulado Alta Traición: No amo mi patria / Su fulgor abstracto es inasible. Igualmente afirmo: No amo mi ciudad...

Ya no aguanto mi ciudad. Siento que me sofoca, que me enoja y me irrita sobremanera. Últimamente, la padezco, la sufro y la transito en un diario vía crucis. Ya no me gusta caminarla. Sus banquetas son cada vez más peligrosas y difíciles de transitar. Odio, con todo mi corazón, cada uno de sus millones de baches que agreden a los conductores. Los hay por todos lados y en todos los rincones de todas las calles de la ciudad. Así como se topa una con ellos a lo largo y ancho de la avenida Virreyes o de Palmas, lo mismo aparecen, aún más profundos y constantes, en la Roma, en la Condesa, camino al aeropuerto y por la salida a Puebla. Odio los topes. Odio el periférico y el segundo piso. Odio la contaminación, el tráfico, las manifestaciones, los expertos que pasean, en los parques, a diez perros, al mismo tiempo. Odio a los del valet parking, a los del “trapito” y a los “viene, viene”.

Nunca imaginé que llegaría a odiar tanto mi ciudad, en el lugar donde nací y crecí. Ya no me da ilusión. Me pone de mal humor. Por su culpa, con el tiempo, me he ido amargando. Cuando salgo a la calle de todo me quejo: de los cables, de la basura, del ruido, de las motos, de la falta de iluminación, del olor de los orines de los perros, de sus excrementos que encuentro a mi paso, de las ratas que vienen de la Zona Rosa, de los abusos del uso de suelo y del absoluto desorden urbano. Por eso ya no hago ejercicio al aire libre. Por las mañanas, no me quiero despertar, para no encontrármela. Si sueño con ella, tengo pesadillas. El otro día, no pude regresar de Polanco, a mi casa, porque todo Reforma estaba cerrado por una manifestación. No pude ir a comer con mi novio. No pude ir al dentista. No pude pagar mi teléfono. No pude ir a varias citas. Y no pude más que odiar aún más esa ciudad que me tenía como rehén.

Mi nieta de 6 años que vive en Valle de Bravo, se niega a venir a la ciudad. Ella también la odia. Cuando de casualidad tiene que venir a ver al pediatra y vamos juntas en el coche sumidas en un tráfico atroz, llora y llora y a gritos dice: “Ya me quiero ir a mi casa. Ya no quiero ver tantos coches. Me quiero bajar. Ya no quiero volver aquí. No me gusta”, vocifera sin dejar de llorar y de sentirse atrapada en medio de calles saturadas de coches y más coches. Yo la distraigo y le platico, para que deje de llorar, pero no hay manera de consolarla, sufre como si un animal gris y chato la estuviera amenazando. Ese animal es la Ciudad de México. También yo he tenido ganas de llorar junto con mi nieta. Y de gritar como ella: “Ya me quiero ir de aquí”. Pero no me puedo ir a ninguna parte porque aquí vivo con mi novio, aquí vive parte de mi familia, y de mis amigos. Todavía seguimos pagando la hipoteca del departamento de Río de Janeiro. Cuando lo compramos, hace 12 años, la colonia Roma era otra cosa. Más tranquila, más segura.

No, ya no amo mi ciudad.
04 Octubre 2016 04:00:00
El vintage
Sabemos que todo es por culpa de Trump. Sabemos que, últimamente, nuestro peso sube y baja y vuelve a descender hasta los infiernos. Y sabemos que a causa de todo lo anterior, ya no podemos viajar ni siquiera a McAllen y mucho menos podemos comprar ropa made in Italy, France, USA, ni tampoco China. Tampoco nos alcanza para adquirirla de importación. ¡¡¡Está carísima!!! ¿Qué podemos hacer las compradoras compulsivas y obsesivas por estar a la moda para nuestros próximos compromisos que nos espera la Navidad? ¿Qué podemos hacer, sin necesidad de viajar, ni de comprar en el extranjero, para seguir manteniendo nuestro glamour? Nunca como ahora, muchas de nosotras tendremos que recurrir al viejo adagio: “que no se note la pobreza”. ¿Qué nos queda entonces por hacer? Tengo para ustedes la solución. ¿De qué estoy hablando? De el Vintage organizado por la Asociación de Amigos del MAP. Sí, ya llegó y ya está aquí. El viernes 7 y el sábado 8 abrirá sus puertas a partir de las 11:00 hasta las 20:00 horas, en Palmas 1145. ¿Es esto una publicidad? De ningún modo, es invitar a ayudar.

Todos, absolutamente todos los recursos que se reúnan de la venta de antigüedades, muebles, línea blanca, cuadros, electrodomésticos, bolsas para dama, joyería, libros, prendas para mujer y hombre de diseñador, juguetes y artesanías, entre otros objetos, irán directamente al Museo de Arte Popular, cuya única misión es apoyar a nuestros artesanos. Además, también es una excelente oportunidad para hacer consciencia de la reutilización, reciclado y reparación de los objetos en lugar de generar desechos que perjudican al medio ambiente, además de contribuir también al ahorro familiar.

“La palabra vintage se utiliza para referirse a aquellas prendas o accesorios que han sobrevivido al menos 20 años después de su creación convirtiéndose en un clásico preciado. Sin embargo, en el mundo de la moda se viene utilizando vulgarmente para catalogar también artículos nuevos inspirados en los clásicos, que en realidad son de estilo ‘retro’. Esta confusión no se da por ejemplo en el mundo del automóvil, donde un Mini Cooper de 1965 es vintage o clásico, mientras que el modelo de Mini fabricado actualmente, inspirado en el anterior, es simplemente retro”. (Wikipedia).

La última vez que fui al Vintage de la AAMAP fue en 2015, tuve la suerte de encontrar una bata de terciopelo rojo vino original de “Nina Ricci”-París. A pesar de que el modelo era de los 60 la prenda se veía nueva. Ignoro a quién perteneció, pero desde que acostumbro ponerla a los pies de mi cama, sé que está allí para ponérmela como de rayo en cualquier temblor, y así bajar a la Plaza Río de Janeiro, enfundada en una bata preciosa que bien podría haber pertenecido a María Félix o, en su defecto, a una esposa de un exembajador de Francia en México de la época del sexenio de López Mateos. De eso se trata el “vintage”, de descubrir los objetos o prendas de vestir más insólitos del mundo.

A partir de los 90, el “vintage” se popularizó en Europa y Estados Unidos, pero por lo general la mercancía es carísima. Fue Viviana Corcuera, una de las promotoras más activas de la AAMAP y vicepresidenta de dicha asociación, la que tuvo la espléndida idea de incorporarlo en todas las actividades culturales que realiza el MAP mes con mes, gracias al apoyo de un ejército de voluntarias, encabezadas por María Teresa Arango.

Por su parte, fue a María Teresa a la que se le ocurrió el “Vochol” creado en el 2010 por el MAP y la AAMAP junto con los estados de Jalisco y Nayarit. El Vochol es un Volkswagen sedán donde se mezcla la expresión popular mexicana “vocho” y la palabra huichol. El proyecto constó de 8 artistas huicholes que dedicaron más de 9 mil horas en su elaboración, 90 kilos de chaquira o lo que es igual a 2 millones 277 mil chaquiras y 16 kilos de resina, textiles, pintura y nierikas. Desde su nacimiento el 9 de diciembre de 2010, el mágico y colorido “Vochol” ha sido exhibido en la Ciudad de México, Guadalajara, Tepic, San Diego, California, Washington D.C., Colorado, Houston, Francia, Alemania, Bélgica, China, España, Reino Unido, y su ruta continúa... Como dijera Carlos Fuentes “las manos de los artesanos son las manos de la gente y... no podemos pensar sino que fueron tocados por las manos de Dios”.

El Museo de Arte Popular, gracias a la iniciativa privada y a algunas instancias gubernamentales, también está tocado por Dios.
22 Septiembre 2016 03:59:59
Dear Hillary
Dear Hillary: Antes que nada, te quiero comunicar que a millones de mexicanos nos indignó y nos sorprendió profundamente la desafortunada invitación que hiciera a nuestro país Enrique Peña Nieto a Donald Trump. Todavía, hasta la fecha, no lo hemos digerido y ocupa la mayor parte de las columnas políticas de los diarios mexicanos. En mi país lo vivimos como una verdadera amenaza. Esto no es casual, el 94% de las personas a quienes se les ha preguntado respecto al candidato republicano dicen tener muy mala opinión de él. En cambio, dear Hillary, tú obtuviste una aprobación del 93% de los encuestados (El Universal).

Me enteré por internet que ayer te sentiste particularmente “conmovida” por el apoyo a tu candidatura de Vicente Fernández, tal como señalara el portavoz latino, Jorge Silva. El cantante incluso te dedicó una canción llamada: El Corrido de Hillary Clinton. También el grupo musical Los Tigres del Norte convoca a los mexicanos que viven en Estados Unidos a votar por ti. Por su parte, el prestigiado director de cine Alejandro González Iñárritu declaró que la invitación de Peña a Trump fue una verdadera traición: “es avalar y oficializar a quien nos ha insultado, escupido y amenazado por más de un año ante el mundo entero”. La actriz mexicana Salma Hayek y Carlos Santana han manifestado públicamente su admiración a la candidata Clinton, porque tiene más compasión y es más incluyente. Incluso, la bellísima veracruzana compartió una imagen en sus redes en donde aparece a tu lado. “I have a lot of hope for Hillary”, dijo Salma en una entrevista en la televisión norteamericana. Diego Luna apoya el boicot que se ha dado contra Tump y dice: “No me preocupa lo que ha dicho. Lo que preocupa es toda la popularidad que pueda tener alguien tan ignorante con acceso a un micrófono”. (holaciudad!). Y por último y aunque no sea santo de mi devoción, te apoya con fervor, por medio de varios videos, el expresidente Vicente Fox.

Hace unos días leí un editorial del New York Times y que ocupa un par de columnas del diario publicado el 19 de septiembre, con el título: El Éxito del Mito del Fraude del Voto. Lo que más me llamó la atención fue la encuesta, atribuida al Washington Post ABC News, en la que la mitad de los votantes norteamericanos registrados aseguran que el fraude electoral ocurre de vez en cuando o muy frecuentemente. Como dice el periódico estadunidense, esta cantidad de personas incluye a dos terceras partes de aquellos que dicen que votarían por Donald Trump y un poco más de un cuarto de aquellos que lo harían por Hillary Clinton. “Tan sólo el 1% de los encuestados dio la respuesta que se acerca a reflejar a la realidad: nunca”. Es decir que después de haber efectuado estudio tras estudio en aquel país, prácticamente no existe fraude del voto en ningún lado de Estados Unidos. Como se le atribuye al tristemente célebre Joseph Goebbels: “una mentira dicha mil veces se convierte en verdad”.

Curiosamente la gente que piensa de igual manera en México es innumerable. Tal vez más que en el caso de nuestros vecinos. New York Times afirma que este “engaño masivo debe acreditarse a los legisladores republicanos quienes por años han impulsado la falsa historia del fraude electoral y por lo tanto la necesidad de que existan leyes para la identificación de los votantes (credencial de elector). Este sería un esfuerzo para reducir las votaciones entre grupos específicos pro demócratas”. Inmediatamente después la editorial se refiere a estos grupos como minorías de todo tipo que difícilmente tendrían la manera de tener identificación requerida: pobres, estudiantes y otros. Dicho editorial concluye que lo que más les preocupa es que ahora el Partido Republicano en boca de su candidato Trump ha elevado la mentira sobre el fraude electoral a estrategia central de su campaña.

Dear Hillary, no me resta más que decirte que hace muchos años te admiro y que he seguido tu trayectoria política con mucho interés y solidaridad. Todos los días te deseo suerte, y moralmente voto por ti. El próximo lunes estaré muy al pendiente del debate entre Trump y tú, el cual estoy segura que le ganarás holgadamente. Love, Guadalupe.
01 Septiembre 2016 04:00:29
Peligro: ¡Trump!
Mi novio y yo seguimos en Martha’s Vineyard. Gracias a nuestros anfitriones que resultan ser primos de mi novio, hemos asistido a algunas reuniones de minorías liberales compuestas por afroamericanos, judíos, latinos, gays y norteamericanos de origen. El tema principal de estos era cómo matar a Trump metafóricamente hablando, es decir, acabar con el sentimiento entre los grupos conservadores de que Trump podría ser el individuo que “salvaría” al país de la ruina moral, económica y social.

Howard Rye Institute (HRI) es la organización afroamericana que dio cobijo a una de estas reuniones. Horace Small es el director ejecutivo del instituto asentado en Boston. Horace nos recibió con una enorme sonrisa al mismo tiempo que nos decía cuando se enteró que éramos mexicanos: “We have to kill Trump”. Había cerca de sesenta personas de todos los colores y sabores. Muchos de la comunidad artística como Tony Shalhoub, protagonista de la espléndida serie Monk que trata de un brillante detective de San Francisco cuyo trastorno obsesivo compulsivo de repente le impide comportarse como persona normal. En la reunión, mientras Horace hablaba con una voz muy similar a la de Morgan Freeman, Tony se comportaba como la persona inteligente y atenta que es. Después de cenar chili con carne y una especie de kugel, estilo judío alemán, nos pasaron un video sobre la organización en el cual descubrimos que el HRI se encarga de educar a jóvenes de ascendencia afroamericana de edades de 20 a 35 años para ser líderes comunitarios, activistas y organizadores que aboguen por sí mismos y por su comunidad. Los miembros del HRI aprenden la importancia de la historia y cómo se relaciona con las cuestiones comunitarias que se enfrentan en la actualidad. Además, desarrollan una comprensión de cómo funcionan las instituciones y las políticas que las guían, asimismo desarrollan una manera de pensar política y económica que se refiere a temas y a sistemas que impactan a su comunidades. No me imagino una reunión de este estilo entre los vacacionistas de Valle de Bravo preocupados por la situación en que se encuentra el país.

Desde que llegamos a la isla de Martha’s Vineyard, no hay persona que no nos comente lo preocupados que están por las próximas elecciones. No comprenden que una persona como Trump haya llegado donde llegó. Por lo visto muchos de ellos se sienten desconectados de una parte importante de su país, la conservadora, de la región central y sureña, la cual tal vez sea numéricamente importante como para elegir a un Presidente del estilo de Trump. “En el siglo XIX, las orillas de la isla atraían a esclavos liberados con la promesa de unas tierras. Hoy este retiro, a pesar de contar con una minoría afroamericana, ve cómo ésta crece año tras año. Barack Obama es uno de sus últimos adeptos, desde su primera visita en 2004 y, según The New York Times, ha descrito la isla como ‘uno de esos lugares mágicos donde se reúnen personas de todos los lugares y se tratan como iguales’” (El País).

A la última reunión a la que fuimos en casa de unos cineastas, muchos de los invitados se acercaron a nosotros para presentarnos sus condolencias y casi disculpas por el hecho de que Trump hubiera sido invitado por Peña Nieto a México: “Oh my God, what a nightmare!”. Yo les decía que en efecto era una verdadera pesadilla.

Después de tantas reuniones con gente inteligente e informada, finalmente nos encontramos frente a la televisión y nos topamos con varias escenas y comentarios sobre la visita del desesperado de Trump con el desesperado de Peña. Fue una visita, además de intempestiva, totalmente inútil. Lo único que logró fue mostrar a un gobierno debilitado y errático. Mi anfitriona Carol piensa que la gente que apoya a Trump son personas no-pensantes. Sus seguidores no tienen sentido de la historia y se han olvidado de personajes como Hitler y Mussolini que hacían gala de sus discursos huecos y repetitivos hasta el cansancio. Carol concluye diciendo: “No hay duda de que los medios norteamericanos han contribuido a aumentar la presencia de Trump de la misma manera en que el candidato republicano había acostumbrado a los televidentes al contenido inane de los programas en los que anteriormente aparecía”.

Conclusión: Donald Trump es un miserable y no se le puede creer nada y EPN es un... porque lo único que hizo fue legitimar a Trump.
26 Agosto 2016 04:00:54
Nuestra Chachita
“¿Por qué Diosito nos ha abandonado? ¿Por qué no quiere a los pobres y nada más quiere a los ricos?”, se pregunta Chachita (Evita Muñoz) en el momento en que muere su abuelita (María Gentil Arcos). A unos metros de distancia, en el mismo hospital, fallece La Tísica (Carmen Montejo). “¿Por qué se mueren las mamás buenas?”, inquiere “Chachita”, mirando hacia el cielo y hecha un mar de lágrimas. La niña de 12 años acaba de descubrir que “la mujer mala”, como todo el mundo la llamaba, era su verdadera madre. Pepe “El Toro” (Pedro Infante) no alcanza a despedirse de su madre, ni de su hermana, inmediatamente después de que las dos fallecen es llevado de vuelta a la cárcel, por dos policías vestidos de civil, de donde se había escapado por un robo que nunca cometió.

A lo largo de toda la película Nosotros los Pobres (1948), dirigida por Ismael Rodríguez, Chachita sufre y sufre, por eso, llora y llora sin parar. Llora, porque Pepe “El Toro”, a quien considera como su papá, es el hombre más bueno sobre la tierra; porque a pesar de que lo ve trabajar intensamente como carpintero para sostener a su “madrecita” paralítica y muda, no tiene un centavo; porque para ayudar ella tiene que lavar y planchar ajeno; porque le robaron los 400 “varos”, que le encargó su papá para pagar la madera; porque teme que “La Romántica” (Blanca Estela Pavón) le robe el amor de su papacito; porque el billetero, “El Camellito” (Jesús García), ya no tiene piernas por haber sido arrojado a las vías del tren; y más llora cuando se muere “el Torito Jr.” en el incendio de la carpintería.

Chachita no nada más llora en esta película, llora aún más en Ustedes los Ricos (1948), también dirigida por Ismael Rodríguez. En la segunda película de la trilogía, “Chachita” tiene muchos motivos para llorar, odia a su verdadero papá, Manuel de la Colina y Bárcena (Miguel Manzano), porque por su culpa su madre murió como una cualquiera. Llorando a mares, le reprocha a su abuela “La Millonaria” (Mimí Derba) que en la vida no todo se puede comprar con dinero, y llora como María Magdalena cuando su novio, “El Atarantado” (Freddy Fernández), le dijo al verla con el pelo corto: “¡Chachitaaaa, te cortastes (sic) tu pelo!”, lo hizo para comprar la cadena para el reloj de su novio, quien a su vez lo había empeñado para comprarle a Chachita sus peinetas como regalo de Navidad.

Las dos películas, junto con la de Pepe el Toro, marcaron mi infancia. Cuando cumplí 12 años yo quería ser tan buena y sacrificada como Chachita. Quería ayudar a todos los de mi familia. Odiaba a los ricos y pensaba que nada más los pobres podían “ser felices porque tienen en el amor”, como le dice el Lic. Montes (Rafael Alcayde) a “La Tísica”. Hablaba con las mismas expresiones que usaba Chachita. Cuando quería poner fin a una discusión, decía “bueno, ya murió” o “ya estuvo suave” o, “ni hablar mujer, traes puñal”. A mi papá, le decía “mi jefecito”; a la boca, “la buchaca”. Cuando quería que se fuera alguien de mi presencia, exclamaba: “¡píntese!” o “¡me lleva el tren!”. Cuando mis amigas se ponían chocantes, les gritaba: “¡no se pongan fufurufas!”. Quería que mi papá llamara a mi mamá a chiflidos y que los dos cantaran: Amorcito Corazón. Cuando iba al centro, visitaba todas las vecindades y pensaba que ellos eran mucho más unidos, auténticos y honrados que las familias que vivían en Las Lomas, cuyo corazón se había endurecido por sus millones. En esa época, estaba secretamente enamorada de Pedro Infante, como suponía lo estaba Chachita, en la vida real. Quería ser amiga de todos los billeteros y hasta novia de los carpinteros. Detestaba que mi mamá dijera cosas como la “Millonaria”, se expresaba de los pobres: “no son gente de nuestra clase”, “son unos pelados” y “unos muertos de hambre”.

Por todo lo anterior, al enterarme de la muerte de Evita Muñoz, me puse tristísima. Era como si mi adolescencia también se hubiera muerto. Nunca se imaginará Chachita todos los valores que aprendí gracias a sus películas, sobre todo las primeras. Aprendí a ver a México con otros ojos y, lo más importante, aprendí que las lágrimas son muy poderosas, que pueden abrirnos las puertas más inimaginables, tanto las del cielo, como las del infierno.
04 Agosto 2016 04:00:57
¡¡¡Hilaria!!!
“¿Tiene Donald Trump el temperamento para ser Comandante en jefe? No puede ni siquiera lidiar con la rudeza de una campaña electoral. A la menor provocación, pierde su sangre fría [...] imagínenlo en la Oficina Oval, enfrentando una verdadera crisis. Un hombre a quien se le puede provocar con un tuit, no es un hombre a quien se le puedan confiar las armas nucleares”.

He aquí una de las frases claves del discurso de (Hillary) Hilaria Clinton. Vestida con un traje de pantalón inmaculado, perfectamente bien peinada y cuyo corte de pelo fue la envidia de millones de mujeres de todo el mundo (entre ellas, yo), nuestra Hilaria hizo muestra de su verdadera personalidad durante el último día de la Convención Demócrata, ya elegida como candidata a la Presidencia del país más poderoso del mundo.

A lo largo de su discurso, mencionó varias veces el nombre de Donald Trump, subrayando su insistencia por resolver él solo la “terrible” situación en la que está su país. No obstante, Hilaria, como he decidido llamarla con toda mi admiración, recordó todos los buenos aspectos que sí tiene el país. Pero sobre todo, hizo hincapié en una de las características de la mentalidad americana: “escucharse los unos a los otros, compartir la responsabilidad y encontrar un objetivo común”. Asimismo, recordó la divisa de América: “e pluribus unum”, de varios, uno solo. (Nouvel Observateur).

El egoísmo, la ignorancia y el narcisismo de este tipejo, le hizo olvidar que un país no se construye solo. Al evocar a los militares, a las madres de familia, a los bomberos y a los maestros que todos los días luchan para mejorar la vida de los otros, Hilaria dijo: “Él [Trump] se olvida de todos nosotros. Los americanos no dicen: Yo puedo repararlo solo. Decimos: Nosotros reparamos las cosas juntos”.

Es cierto que a nuestra Hilaria la han tachado de “mentirosa”, “sin carisma”, “demasiado a la derecha”; es cierto que nos parece arrogante y a veces hasta demasiado fría, pero también es cierto que su preparación y que su experiencia hacen que la competencia sea absurda. Pero no hay duda que es una gran inspiradora para muchas mujeres. Escucharla tan inteligente, tan lúcida y tan profesional no hace más que estimularnos aún más para que nos empoderemos y nos lancemos al reto más difícil por alcanzar, como lo ha hecho ella desde que era una universitaria. No nos queda más que rogarle a la providencia que las mujeres de su país (muchas de ellas la critican, le tienen desconfianza y la consideran demasiado cerebral) voten por ella.

Fue tan convincente y tan echada para adelante, que no en balde, después de la Convención, Hilaria subió cuatro puntos en las encuestas; en cambio, Donaldo asusta, cada vez más, incluyendo a los propios republicanos.

En la última aparición de Obama ante los medios, se le veía particularmente desencajado, dos cuerdas (arrugas) enmarcaban unos labios resecos y descoloridos; se le veía igualmente ojeroso y con una seriedad fuera de lo común. Inclinó un poco su cabeza, cada vez más entrecana, parpadeó, y con una voz lenta y apesadumbrada, dijo: “Creo que el nominado republicano no está capacitado para servir como Presidente”. En ese momento comprendí, entre líneas, que el Presidente de Estados Unidos nos estaba diciendo que el contrincante de Hilaria estaba mal de la cabeza. No es que esté loco, es que es un desequilibrado que en cualquier momento puede bombardear California, donde habitan millones de mexicanos, por el sólo hecho de quererlo.

Llama mucho la atención, además, la forma en que Trump se relaciona con su familia. Por ejemplo, hace unos días, le preguntaron que cómo reaccionaría si su hija Ivanka fuera víctima en la empresa donde trabaja, de un acoso sexual. Lo único que se le ocurrió a Donaldo contestar fue: “Me gustaría pensar que ella encontraría la forma de encontrar otra carrera u otra compañía si ese fuera el caso”.

No me imagino el abismo que existirá entre Hilaria y Donaldo al momento en que tengan que enfrentarse cara a cara para los debates. No me imagino la cara de él, de ira y de rabia, cuando empiece a ver que desciende de más en más en las encuestas. Y no me imagino la expresión de júbilo que tendrán Obama, Michelle, Bill Clinton y Chelsea cuando resuene: “And the next President of the United States is... ¡¡¡Hilaria!!!”.
28 Julio 2016 04:00:15
The first guy
Bill Clinton es el mejor orador del mundo, no importa su edad ni su actual aspecto de fragilidad, tiene la capacidad de seducir a las multitudes.

En la convención del Partido Demócrata de Estados Unidos dio prueba de lo anterior y además demostró que a pesar de deslices anteriores es un marido incondicional, tierno y con una memoria prodigiosa.

Como dice la revista Time: “Su trabajo fue humanizar a Hillary Clinton, convertirla de una figura de cartón –la persona famosa más desconocida del país– en alguien descriptible” y vaya que lo hizo con creces (espero que Felipe Calderón haya visto y escuchado este discurso porque seguramente lo tendrá que hacer muy pronto para su esposa Margarita Zavala, que se vaya preparando).

Las comparaciones son siempre chocantes pero muchas veces útiles, especialmente en este caso en que están compitiendo para la Presidencia de EU dos partidos –como es costumbre– y dos personalidades diametralmente opuestas, uno es hombre la otra mujer, uno es ignorante y la otra es una de las mujeres más preparadas del orbe, uno es una creación artificial y la otra es real, como dijo Bill Clinton.

Volviendo al discurso del first guy, resultaba conmovedora la forma tan sencilla pero elocuente en que relataba la biografía no sólo de ella sino de la pareja. Sus palabras de complicidad incluían a su única hija, quien lo veía arrobada sin siquiera voltear a ver a su marido, se notaba que padece de un caso agudo de “papitis”.

El público aplaudía todo, hasta un grado de molestia para el orador, tanto, que lo obligó a mencionar algo sobre la brevedad del tiempo.

The change maker (agente de cambio) mencionaba reiteradamente el marido de Hillary, apoyado por los cartones que levantaba el público con insistencia.

“Hillary está especialmente calificada para aprovechar las oportunidades y reducir los riesgos que enfrentamos y además es el mejor agente de cambio que he conocido en toda mi vida”.

Clinton habló de su perseverancia para lograr que ella aceptara por fin -después de tres veces-, su oferta de matrimonio. “I married my best friend”, y ahora “su mejor amiga” tiene amplias posibilidades de convertirse en la primera Presidenta de Estados Unidos y él en aparecer como el primer consorte expresidente de ese país.

Clinton, Bill, puso mucho cuidado en no opacar a la candidata, no siempre lo logró, fue demasiado abrumadora su demostración de elocuencia.

El expresidente hizo una observación referente a los logros durante los dos periodos en que fue el primer mandatario de su nación, para inmediatamente aclarar que en el momento actual con los problemas que aquejan al mundo la persona indicada para ese puesto era su esposa. Como diciendo, yo no lo hice tan mal, pero ella lo hará aún mejor.

De entre toda la historia que evocó Bill sobre su relación con Hillary me llamó la atención una frase: “La primera vez que le dije que se presentara como candidata para un cargo, me respondió: nadie votaría por mí”. Ahora creemos que serán muchos los que voten por ella, sobre todo las mujeres, la comunidad latina, los liberales, etcétera.

Como dijo, con su pasión característica, la primera actriz norteamericana Meryl Streep: “Ustedes han hecho historia, porque Hillary Clinton será nuestra primera mujer presidente y será una excelente presidenta. Será la primera de muchas mujeres y hombres que prestarán servicio con coraje y gracia...ella será la primera pero no la última”.

Por su parte, Michelle Obama dijo en su discurso de apoyo a la candidata demócrata: “Me despierto cada mañana en una casa que fue construida por esclavos y hoy veo a mis hijas, dos inteligentes chicas negras, jugar en su césped”. Si la primera dama se refirió a los cambios que estamos viendo en la historia de un país importante en el concierto mundial, esto quiere decir que cualquiera de estas dos chicas negras puede llegar a la Presidencia “a pesar” de su género y su color. El verdadero cambio sucederá con una Presidenta, mujer y no blanca.

Todo lo anterior me estimula en lo personal y me digo que entre mis cuatro nietas tal vez alguna ocupe la silla presidencial de mi país de machos, espero poder asistir, aunque sea en silla de ruedas, a su toma de posesión.

Por lo pronto convocó a todas las ciudadanas mexico-americanas a votar por Hillary Clinton, la esposa de Bill.
26 Julio 2016 04:00:46
El prólogo
¿Cómo es posible que el prólogo escrito por Carmen Aristegui, del libro La Casa Blanca de Peña Nieto, cuyo reportaje ha ganado el Premio Nacional de Periodismo y el de la Fundación García Márquez, sea ahora causa de la demanda por daño moral por Joaquín Vargas, presidente de la cadena MVS? ¿Cómo es posible que el mismo empresario, demande así mismo a la Editorial Grijalbo, quien por cierto ya ha vendido 15 mil ejemplares de la espléndida investigación de Daniel Lizárraga, Rafael Cabrera, Irving Huerta y Sebastián Barragán? Y, ¿cómo es posible que se le exija a la periodista una indemnización cuyo monto se desconoce aún y a la editorial Penguin Random House que retire de circulación los ejemplares que no hayan sido vendidos y que nunca más se mencione en ninguna entrevista el prólogo? Por todo lo anterior, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en la persona del relator Edison Lanza, expresó: “quiero manifestar una preocupación por la demanda vinculada a este episodio que viene investigando la periodista por el efecto amedrentador que tiene en la periodista y porque además está acompañado por un pedido de censura y supresión de contenido”. Líneas abajo, se aclara que: “preocupa que se solicite que se suprima un capítulo del libro. Es algo bastante inédito porque cualquier orden de censura o de suprimir contenido está prohibida por la Convención (Americana sobre Derechos Humanos)”.

¿Sabrá todo esto Joaquín Vargas? Supongo que Vargas, empresario exitoso, ha de tener espléndidos abogados y asesores. Supongo que se ha de haber reunido con ellos para hablar sobre el asunto con el fin de tomar este tipo de decisiones no sin antes protegerse. Y supongo que no descansará hasta que el prólogo no sea retirado por completo de la obra. ¿Qué opinará el director de MVS sobre la libertad de expresión? ¿Qué pensó cuando escuchó al presidente Peña pedir perdón por la “casa blanca”? Si aprobó este gesto de “humildad” y de autocrítica por parte de EPN, ¿acaso no querrá decir que la investigación daba en el clavo? Como dijo Fernando del Paso, Premio Cervantes: “Si una persona considera que debe disculparse significa que se considera culpable”.

Respecto al perdón de Peña Nieto y de la demanda de MVS, resulta interesante releer el prólogo de Aristegui, del libro La Casa Blanca de Peña Nieto, ya que a la distancia su contenido adquiere otro cariz. Leamos algunos fragmentos. En la página 11, párrafo 4 se lee: “La primera reacción de Peña Nieto, ante la publicación del reportaje, fue de disgusto. Trató de minimizar su contenido. En una primera declaración, en medio de un viaje a China, dijo que la información tenía ‘imprecisiones’. Nunca dijo a qué se refería, y tampoco volvió a referirse así al tema. El reportaje era, por demás, contundente”. Una vez que estalló el escándalo, ¿por qué en ese momento el Presidente de la República no pidió perdón a los mexicanos? ¿Por qué esperó casi año y medio? Y, ¿por qué mandó a su esposa frente a los medios para justificar la compra de la “casa blanca” en 7 millones de dólares? Me temo que nunca lo sabremos. Debería de escribirse otro libro que se intitule La Casa Negra, con otro prólogo.

En relación a las consecuencias para el equipo de investigación y despidos con excusas absurdas, leemos en la página 13, párrafo 3: “Los periodistas que formamos parte directa del equipo que realizó las investigaciones sobre la casa blanca y los demás miembros del programa noticioso en el cual debió haberse divulgado originalmente el reportaje fuimos sometidos a una grotesca maquinación cuyo único propósito era sacar el programa del aire. Todo el grupo de producción y contenidos fue despedido de manera fulminante, por la simple razón de formar parte del programa, cuya directora había rechazado, categóricamente, la aplicación de nuevos ‘lineamientos editoriales’ que pretendían imponer, a sabiendas de que no aceptaríamos un sometimiento editorial vergonzoso y humillante”.

El prólogo comprende 29 páginas, las cuales nos dan mucha luz alrededor de un caso que sigue abierto, a pesar de perdones y denuncias. Como dice Carmen Aristegui en su último párrafo: “A fin de cuentas, el reportaje de la casa blanca nos ha salido caro a todos. Creo, sin embargo, que ha valido la pena. Por lo menos para los periodistas”.

Y yo agregaría, para la libertad de expresión y la sociedad mexicana.

LM
19 Julio 2016 04:00:55
Too late…
¿Se puede perdonar lo imperdonable? El que pide perdón, necesariamente se siente culpable, de lo contrario no reconocería públicamente que su “error” en el caso de la “casa blanca”, “lastimó la investidura presidencial y dañó confianza en el Gobierno”, como afirmó Enrique Peña Nieto en su discurso del evento del Sistema Nacional Anticorrupción. ¿Quién perdona a un Presidente de la República? ¿Los gobernados, es decir, la sociedad?

Pero a estas alturas del partido y después de tanta, tanta, tanta, tanta corrupción, e impunidad, ¿estará dispuesta la sociedad mexicana a perdonar al jefe de los priistas que perdona a sus congéneres más corruptos, como por ejemplo Javier Duarte, Roberto Borge y César Duarte, por citar a algunos? Con este “perdón”, ¿le apostará el Presidente a lo desmemoriado que es el pueblo mexicano?

¿Qué tan arrepentido estará realmente Enrique Peña Nieto de haber ofendido, con la adquisición de la “casa blanca”, al pueblo mexicano? ¿Y la Gaviota no va a pedir perdón? ¿Peña Nieto le va a pedir perdón a Carmen Aristegui y a su equipo?

Si en algo creo es en el perdón. Es bien sabido que el perdón sana, alivia y nos hace ser mucho más humanos. Allí está el perdón del obispo hacia Jean Valjean, el personaje de Los Miserables de Víctor Hugo, quien se roba unos cubiertos de plata que pertenecían al obispo Myriel. Cuando lo atrapa la Policía y lo lleva ante el Obispo, éste afirma, para salvarlo y así perdonarlo a la vez, que también le había regalado unos candelabros. Jean Valjean no da crédito de la bondad del Obispo.

Allí está otro ejemplo, para la comunidad judía del mundo, el Día del Perdón, mejor conocido como Yom Kippur. El día más importante de su calendario.

Dice el Antiguo Testamento (Levítico): “A los 10 días de este mes séptimo será el día de expiación, tendréis santa convocación y afligiréis vuestras almas, ofreceréis ofrenda encendida al Eterno.

Ningún trabajo haréis en este día porque es día de expiación, para reconciliaros delante del Eterno, vuestro Dios...”.

Lo anterior quiere decir que, por medio del rezo y del arrepentimiento, el creyente se reconciliará con Dios, no obstante es fundamental reconciliarse también con el prójimo; para eso es costumbre que desde varios días antes los judíos soliciten el perdón de sus conocidos, viejos amores, familiares e incluso enemigos.

Hay que decir que este día es de carácter introspectivo y se dedica totalmente a una especie de autoexamen, no comen, no acostumbran arreglarse, no tienen relaciones sexuales, no trabajan, no usan artículos de piel (zapatos, bolsas, cinturones) y permanecen la mayor parte del día en el templo.

Es importante hacer notar que los judíos liberales no acostumbran observar todo lo anterior. Sin embargo, respecto a la “casa blanca”, el mal ya está hecho.

Como dice el diario El País: “El Presidente reconoció que el reportaje difundido por la periodista Carmen Aristegui en 2014 causó ‘gran indignación’. La investigación revelaba que el Mandatario y su esposa, la actriz Angélica Rivera, poseían una lujosa mansión en una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México.

La casa fue construida y vendida por una de las empresas de Juan Armando Hinojosa, que ha sido favorecido con más de 80 contratos por la Administración del presidente priista.

La revelación llevó al despido del equipo de periodistas y obligó al Gobierno a abrir una investigación por un presunto conflicto de interés. La Secretaría de la Función Pública (SFP), parte del Gobierno, “no encontró delito tras meses de pesquisas”.

Dice Peña Nieto que cada día está más “convencido y decidido a combatir la corrupción” y todos “tenemos que ser autocríticos, tenemos que vernos en el espejo. Empezando por el propio Presidente de la República”. Pero, si todas las mañanas el Presidente se ve en el espejo, ¿por qué hasta ayer fue realmente autocrítico y pidió perdón?

Seguramente hay muchas razones: la presión de los empresarios, la de Estados Unidos, la de Morena, la del fracaso de las pasadas elecciones para el PRI y finalmente el 2018. Nada me gustaría más que creer en Peña Nieto.

Nada me gustaría más que, a partir de ahora, se convirtiera en un ejemplo para los otros políticos que deberían asimismo pedir perdón. Y nada me gustaría más que perdonarlo de todo corazón, pero hay algo que me lo impide. Tal vez sea que ya es too late...
12 Julio 2016 04:00:27
Estrés pre-vacacional
¿Salir o no salir de vacaciones? ¿Endeudarse o no endeudarse no obstante el peso mexicano pierde terreno cada minuto frente al dólar y al euro? ¿Vacacionar o no vacacionar en el interior de la República a sabiendas de la falta de seguridad en la mayoría de los estados?

¿Quedarse o no quedarse en la Ciudad de México tomando en cuenta las contingencias, el tráfico y el No Circula? ¿Pagar o no pagar el seguro de gastos médicos, cantidad que destinaría para las vacaciones? ¿Pedir o no pedir prestada, a unos amigos, su casa en Acapulco y aguantarse la humillación de que le digan que no? ¿Ir o no ir en coche a Oaxaca con riesgo de toparse con múltiples bloqueos y quedarse en la carretera por más de 10 horas?

¿Solicitar o no solicitar un préstamo bancario para pagar las vacaciones contando los altísimos intereses que tendrá que pagar cada mes? ¿Irse en autobús o no irse en autobús a la playa más cercana a la Ciudad de México siempre y cuando se considere la posibilidad de ser violada o asaltada en el trayecto?

¿Visitar o no visitar los museos, durante el periodo vacacional, del Centro Histórico a pesar del tráfico y de las manifestaciones? ¿Rentar o no rentar un departamento en el extranjero, en Airbnb, para que las vacaciones familiares resulten más económicas, no obstante, serán pagadas en moneda extranjera? ¿Recurrir o no recurrir al Monte de Piedad ya sea para empeñar ese reloj Rolex que ya no usa o para obtener un préstamo rápido de mil a 10 mil pesos, para
pagar el mínimo de la tarjeta antes de irse de vacaciones?

¿Quedarse en casa o no quedarse en casa, viendo la televisión hasta la hora de las noticias en donde se enterará cómo la CNTE reanuda los bloqueos, de las últimas declaraciones de Trump respecto a México y de qué manera los gobernadores: Borge, Duarte y el otro Duarte, dejan endrogado a su respectivo estado? Y por último, ¿suicidarse o no suicidarse ante la imposibilidad de pagar, ni la gasolina, ni mucho menos todas las casetas de la carretera que lo
llevaría a visitar a un familiar o un amigo a Valle de Bravo?

“Es muy conocida la depresión post-vacacional, pero quizás no todos sepan que también existe el estrés pre-vacacional. Consiste en una sensación de agobio que se siente en las semanas anteriores a tomarse las vacaciones, y que puede llegar a traducirse en problemas de concentración, dificultades para dormir y cambios de humor”, escribe en su blog El efecto Galatea, el doctor Asier Arriaga, psicólogo y técnico de prevención.

¿Cómo explicarle al doctor Arriaga que el caso de los mexicanos ante las vacaciones que vienen provoca dos veces más estrés debido a la situación de absoluta incertidumbre, en todos los ámbitos, que vive nuestro país en estos momentos? ¿Cómo decirle que anímicamente hablando la mayoría de los mexicanos nos sentimos cabizbajos y deprimidos, que nunca, como ahora, hemos perdido la confianza en nosotros mismos y en nuestros compatriotas y que cada
vez más hablamos pestes de nuestro país, lo cual nos provoca un estrés casi enfermizo?

Y, ¿cómo preguntarle al doctor Arriaga qué tipo de estrés padecerán algunos funcionarios del Gabinete del presidente de Enrique Peña Nieto ante la frustración de constatar todos los días la pésima imagen que tenemos en el extranjero, a pesar de los viajes presidenciales, sus discursos y sus reformas? Dicho lo anterior, nos preguntamos ¿qué tan estresados se sentirán algunos priistas futuros vacacionistas que tienen una larguísima cola que les pisen pero no les
impide, gracias a su avión privado, viajar a Miami, a Nueva York o a Europa?

No hay duda, este tipo de noticias nos provocan mucho estrés. Por ello, el investigador del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, Jesús Alfredo Whaley Sánchez, asegura que: “Estamos hablando de entre 10 y 14% de la población que estaría en este tipo de estrés y requiere de atención médica”. (El Universal).

¿Terminó todo el trabajo pendiente antes de salir de vacaciones? ¿Está usted listo para desconectarse de su estrés? ¿Ha pensado las deudas que le esperan a su regreso?

No se desanime y piense con toda salud mental que las vacaciones son im-pres-cin-di-bles, para seguir echándole ganas hasta que lleguen las próximas vacaciones, las de fin de año.
07 Julio 2016 04:00:27
El ‘Nerd’
Para un político mexicano no es usual que sea autocrítico, que tenga sentido del humor, que sea dueño de una amplia cultura y que, por añadidura, sea llano y sencillo. Este es el caso de José Antonio Meade, “el hijo de Dionisio” (abogado y economista), como le gusta llamarse al secretario de la Sedesol.

Desde que era niño tuvo la fortuna (¡moral!) de haber sido educado, tanto por sus antepasados maternos como paternos, con estos valores. Así lo reconoce en cada entrevista que le realizan al cuatro veces secretario de Estado, con dos licenciaturas (Derecho y Economía) y un doctorado de la Universidad de Yale. Con esa misma transparencia habla de su compromiso social, de su trayectoria política y de su persona.

En una de sus más recientes entrevistas, se le preguntó:

-¿Se considera nerd?

-Absolutamente, nada más mírame. Pero como en las películas de los 80, ahí viene la venganza de los nerds... -respondió con una amplia sonrisa (Eje Central, 30 de junio, Juan Carlos Rodríguez).

¿Qué es exactamente ser nerd, término que apareció por primera vez en 1950 en el libro Si yo dirigiera el Zoológico, del Dr. Seuss? En Wikipedia dice que es una connotación “aplicada a personas con inteligencia frecuentemente mayor que la media, y que además tenían algunas dificultades para relacionarse socialmente, y que por ello presentaban algún perfil físico e intelectual correspondiente al de alguien marginalizado, tímido, solitario, inteligente, y también trabajador”. Si es así, confieso que a mí me gustan los nerds. Especialmente si se trata de un funcionario público honesto, educado y que, para él, “nada es imposible”. ¿Acaso no le fue posible al secretario de Sedesol abastecer, a pesar de los múltiples bloqueos carreteros por parte de la CNTE especialmente en Oaxaca, todas las tiendas de Diconsa y Liconsa? Con qué gusto ha de haber tuiteado “el hijo de Dionisio” el martes: “Ya atendimos las 19 tiendas @Diconsa_Mx que nos faltaban para abastecer al 100% en #Oaxaca”. Este abastecimiento se hizo vía terrestre desde Veracruz a la región de la Cuenca; desde Guerrero a la zona de la Costa y del Istmo, y desde Puebla a la zona de la Mixteca. Mientras que la transportación aérea de 178 toneladas de maíz se realizó desde el Aeropuerto Internacional de Puebla hasta Huatulco y Puerto Escondido (Reforma). Lo anterior no puede más que aplaudírsele y agradecérsele a nuestro nerd.

Para la vida personal tampoco hay imposibles. Porque se lo propuso con la cabeza y el corazón, José Antonio Meade Kuribreña supo y pudo conquistar a una de sus compañeras más guapas de la universidad, Juana Cuevas, pintora y madre de tres hijos. Por ello, no hay día en que no se lo agradezca a Dios “por su paciencia y su cariño”. Hay que decir que Meade se asume como católico y apostólico practicante. De hecho, se “reporta (con Dios) todos los domingos”.

El también licenciado en Derecho por la UNAM es un lector voraz y un amante del arte. Cada vez que se lo permite su agenda, corre al cine, a los museos o a las librerías. “¿Cuáles son los tres libros que han marcado su vida?”, le preguntó, hace unos días, el periodista Juan Carlos Rodríguez: “Como escritor siempre me ha parecido sugerente Malcolm Gladwell. The Tipping Point y Blink son los más interesantes. El segundo, que siempre me ha parecido que da mucha información sobre cómo tomamos decisiones es uno que escribió el psicólogo Daniel Gilbert y el libro se llama Stumbling on Happiness. Y el tercero te lo voy cambiando cada semana en función de cuál es el tema en el que estoy metido o cuál es la novela que me tiene enganchado”. Qué bueno que el exsecretario de Relaciones Exteriores no contestó que el libro que lo había marcado era la Biblia, ni tampoco se hizo bolas con los nombres de algunos escritores...

José Antonio Meade, de carácter alegre y muy generoso, vive en perfecta armonía con su familia en general: con su esposa que pinta; con su madre, de quien ha recibido grandes enseñanzas; con sus hijos, hermanos y abuelos, José Kuri, de origen libanés, y Mela, zacatecana.

Dicho todo lo anterior, como para el secretario de Sedesol no existen los imposibles, quiero pensar que para el 2018 no será imposible que tengamos el presidente de la República más nerd pero más honrado que haya existido.
21 Junio 2016 04:00:54
Foto histórica
Nunca imaginé, ni en sueños, que un día vería una fotografía de un grupo de empresarios, perfectamente bien trajeados, peinados, con zapatos boleados y seguramente coloniados, frente al Ángel de la Independencia para protestar contra la corrupción. ¿El sector empresarial sale a la calle para protestar? ¿De veras caminaron más de 100 empresarios mexicanos desde el Hotel Sheraton en Reforma, y de una forma muy educada, sin detener el tránsito hasta las escalinatas de la columna? ¿Es cierto que hasta se tomaban una selfie para ponerla en su Twitter y en su Face, no sin antes escribir el hashtag: #MXSinCorrupción? Lo mejor de este plantón vino después, el discurso del presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos Walther: “Aquí se han gestado grandes causas por México, por la democracia, por la unión y por la solidaridad de todos los mexicanos. Aquí también reposan los restos de nuestros héroes de la Independencia... Es la primera vez que los empresarios nos damos cita en el Ángel de la Independencia para decir a una sola voz, queremos erradicar la corrupción de México, no más corruptos impunes en nuestro país”. Al ver la foto publicada en la primera plana de mi periódico, la mandé a enmarcar con vidrio antirreflejante, para colgarla muy cerquita de mi escritorio. “Mis descendientes tienen que ser testigo de este hecho tan insólito, valiente y patriota”, me dije.

A pesar de mis esperanzas, después vino una catarata de preguntas: “¿Por qué esperaron tanto tiempo los empresarios para protestar contra la corrupción, la cual existe desde antes de la Independencia? ¿Qué tanto influyó en su protesta la denuncia por parte de Carmen Aristegui de la Casa Blanca de doña Angélica y la de Malinalco de Luis Videgaray? ¿Qué tanto los habrá irritado el nombramiento presidencial de Virgilio Andrade, como secretario de la Función Pública para investigar estos casos?

Lo que sin duda ha de haber sido determinante en la acción de los empresarios fue la labor de Eduardo Bohórquez, director ejecutivo de Transparencia Mexicana, quien hace dos años inició la construcción de un Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) y quien fuera el encargado de: “(...) presentar en la tribuna del Senado la propuesta ciudadana de Ley General de Responsabilidades Administrativas, que obligaría a los funcionarios a hacer públicos todos sus bienes y los de sus dependientes económicos, en los mismos formatos en los que algunos gobernadores y funcionarios públicos ya las han presentado” (Revista R). No obstante de la reciente y muy limitada aprobación, Borhórquez no se siente nada tranquilo, teme que una vez aprobadas las siete leyes que contiene el Sistema Nacional Anticorrupción manden por un tubo las otras 20 que aún deben reformarse para que el Sistema funcione como se debe: “Lo que más me preocupa, lo que realmente me inquieta en este momento, es que ahora pensemos que el ciclo reformador anticorrupción ya terminó, cuando nos vamos a llevar una década, y no estoy exagerando, para hacer que esto funcione como un verdadero sistema”, advierte (Revista R).

¿Diez años para que entre en vigor plenamente la ley? Me temo que ya no estaré aquí para verlo... ¿Quiere decir que, a lo largo de una década, no importa qué político (de los tres partidos) puede seguir robando impunemente? Afortunadamente allí está parte de la #Ley3de3, la cual obligará, no sé para cuándo, a los funcionarios a publicar sus declaraciones patrimoniales, las de sus impuestos y de conflicto de interés. Lo que resultó de risa fue la ley que sí pasó respecto a la declaración patrimonial y de intereses que dice: “cualquier persona física o moral que reciba y ejerza recursos públicos o contrate bajo cualquier modalidad con entes públicos de la federación”.

¿A qué se habrá debido la renuncia de Beltrones? ¿Quién más renunciará dentro del PRI? ¿Vendrá una nueva incisión en el interior de este partido después de estas leyes, incluyendo la del consumo de la mariguana para uso medicinal y la de matrimonio entre personas del mismo sexo? ¿Le convendrá a Peña Nieto que pierda el PRI en el 2018 antes de que le apliquen la ley anticorrupción?

Suceda lo que suceda, por lo pronto, me quedó con la foto histórica y enmarcada de los empresarios frente al Ángel de la Independencia para exigir un México sin corrupción.
14 Junio 2016 04:00:02
Todos somos gay
No hay palabras para calificar la matanza que padeció Orlando. No hay palabras para describir tanto dolor por la muerte de 49 personas y 53 heridos, que se encontraban, la madrugada del domingo, en el club nocturno gay Pulse. Y no hay palabras que puedan consolar a familiares y amigos de las víctimas, entre ellas tres mexicanos muertos.

“Los primeros indicios apuntan a un único tirador, que murió abatido por la policía. El atacante, identificado como Omar Siddique Mateen, era un ciudadano estadunidense de padres afganos. (...) El presidente Barack Obama calificó la masacre como un ‘acto de terrorismo y odio’” (El País). Por su parte, Mir Saddique, padre de Omar, declaró a la cadena NBC que el motivo del ataque nada tiene que ver con la religión, sino con su terrible homofobia.

¿Por qué sabía Omar Siddique que esa noche Pulse celebraba su noche latina? A pesar de su homofobia, ¿solía asistir a la discoteca más popular entre la comunidad gay de Orlando? ¿El hecho de que la mayoría de los asistentes hubieran sido de origen latino fue un motivo más para que Omar se atreviera a cometer el peor atentado en Estados Unidos desde el 11 de septiembre? ¿En qué medida los discursos homofóbicos y xenófobos de Trump influenciaron a este sujeto, investigado en dos ocasiones por la FBI?

El hecho de que su país se encontrara en pleno proceso de campañas presidenciales, ¿acaso fue una razón más para cometer semejante locura? Y por último, ¿qué habrá pasado por la cabeza de Omar de 29 años, vigilante de seguridad de la empresa G4S con permiso para llevar armas, divorciado con un hijo de 3 años y residente de Port Saint Lucie, localidad situada a 200 kilómetros de Orlando, segundos antes de tomar su rifle de asalto y su pistola corta para dirigirse a la discoteca?

Seguramente en esos momentos todavía se encontraba muy indignado, había estado recientemente en el centro de Miami y había observado a dos hombres besándose en la boca, frente a su entonces esposa e hijo. Dice el padre de Omar que esto lo enfureció de sobremanera.

“No era una persona estable”, dijo su exesposa. Debido a los golpes que le daba durante su matrimonio, duró nada más unos meses. Uno de sus excompañeros de trabajo, Daniel Gilroy, declaró a Los Angeles Times que Omar: “era peligroso, no le gustaban los negros, las mujeres, las lesbianas ni los judíos”. Características con las que cuenta la mayoría de los homofóbicos.

No hay duda que la homofobia es un mal que se encuentra en muchas sociedades, especialmente la mexicana. No hace mucho, el 24 de mayo, también hubo una matanza en Xalapa de cuatro personas, en el bar gay Madame. Cuando el centro nocturno se encontraba con mayor afluencia, cerca de la medianoche, de pronto irrumpieron en el bar cuatro hombres armados y encapuchados.

Armados con fusiles AK-47 y AR-15 empezaron a disparar por doquier. “Estaba en uno de los sillones, a un amigo le dieron en un brazo, ambos corrimos hasta el baño, hasta el fondo del antro, la sangre en el piso nos hizo resbalar. Además del miedo todo ocurrió entre gritos y el ruido de la música que nunca se detuvo”, narró uno de los clientes (Reforma).

Intolerancia y homofobia vienen juntos y pegados. Leamos algunos ejemplos: “Hace poco el presidente de México, Enrique Peña Nieto se declaró a favor del matrimonio gay y a pesar de que varios lo aplaudieron hay quienes arquean las cejas a su nueva postura y hasta ponen en entredicho su orientación sexual. ‘Pobrecito, ¿qué asesores tendrá el pobre? Es un error garrafal, otro engaño más. No será que anda buscando un Gavioto en vez de una Gaviota’, expresó al respecto el obispo de la Diócesis de Culiacán Jonás Guerrero Corona en un audio que circula en las redes sociales” (Entravision).

Precisamente el domingo pasado, una vez que todo el mundo se enteró de la tragedia de Orlando, un funcionario de la Secretaría de Desarrollo e Integración Social (Sedis) de Jalisco, José de Jesús Manzo Corona, escribió un tuit: “Lástima que sólo fueron 50 y no 100”. Al otro día, el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, ordenó la destitución del funcionario.

Me uno al duelo de los familiares y parejas de todas estas víctimas y digo, como una denuncia y como un gesto de solidaridad, desde mi ronco pecho: “Todos somos gay”.
07 Junio 2016 04:00:13
INE-ficacia
Según Lorenzo Córdova todo salió perfecto. “Los resultados del día de ayer demuestran que la segunda prueba de ácido (las elecciones del 5 de junio), fue superada exitosamente con el trabajo conjunto de los OPLE (Organismos Públicos Locales Electorales), con el Instituto”. Cada vez que entrevistan al consejero presidente del INE, se diría que se refiere al sistema de elecciones de Suecia. Su “rollo”, porque no es otra cosa, además de poco convincente, es tedioso, barroco y arrogante.

En estas entrevistas me gustaría escucharlo indignado e incluso preocupado por el despilfarro de los partidos políticos en cada elección o porque los candidatos no rindieron cuentas, ¿acaso no es la responsabilidad del INE fiscalizar su financiamiento y gastos de campaña? Me gustaría escucharlo mucho más empático respecto a la falta de credibilidad de la sociedad en relación a las elecciones. Y me gustaría escucharlo menos autocomplaciente, en otras palabras, no tan “cool”. Cuando hace declaraciones, no debería de olvidar, el consejero presidente, que se está dirigiendo a un sector del electorado que ya no cree en nada, ni en nadie y mucho menos en las instituciones.

Para Córdova, las denuncias que se hicieron previamente a la jornada electoral, “no tienen la menor importancia”, como diría Arturo de Córdova (¿habrá sido su tío abuelo?). Para él, son “incidentes menores, contados con los dedos que no constituyen ninguna anormalidad...”. Claro, “si se compara a éste con procesos anteriores”. ¿A qué procesos anteriores se habrá referido? ¿A los de la época de Ávila Camacho? O bien, ¿a los de 2012? No entiendo por qué los que vi el domingo me parecieron aún peores que los de hace cuatro años.

Para él, siempre que se acercan las elecciones, no “hay focos rojos”, hay más bien “un clima de tranquilidad”. A los medios de comunicación nos recomienda “no magnificar casos aislados”. Es cierto que Córdova se podría sentir satisfecho porque, sin contratiempos, se instalaron todas las casillas, donde laboraron más de 475 mil ciudadanos como funcionarios en el conteo de los votos. Es cierto que hay casillas que se cierran hasta las 6:00 p.m. y que por lo tanto no se pueden dar resultados preliminares más temprano, sobre todo si se encuentran en puntos muy lejanos. No obstante, el PREP (Programa de Resultados Electorales Preliminares), y que depende del INE, el domingo por la noche resultó más que decepcionante.

Eran casi las 11:00 p.m. y no había resultados formales, salvo los del conteo rápido. Era exasperante y además, se prestaba a mucha confusión. Eran las 6:33 p.m. cuando una amiga de Veracruz me mandó una lista de encuesta de salida, donde Héctor Yunes Landa, “el bueno”, aparecía con 34% y “el malo” (el otro Yunes pero Linares) con 29%. A esa hora, aproximadamente, lo escuché en una entrevista donde se declaraba ganador con más de 8 puntos arriba, de acuerdo con la encuesta de salida.

Pasaban las horas y los minutos, cuando a las 6:55 p.m. me quedé plácidamente dormida, frente a la televisión prendida, confiadísima en que había ganado mi candidato, es decir, “el bueno”, (advierto que nunca de los nunca he votado por el PRI, pero en esta ocasión, moralmente le di mi voto a Yunes Landa). Eran cerca de las 11:30 p.m., cuando me desperté sobresaltada. Había tenido una pesadilla espantosa, en mis sueños escuchaba a López-Dóriga donde anunciaba que “el malo” del PAN era el que encabezaba las votaciones para gobernador de Veracruz. ¡Era el ganador! A lo lejos, veía y escuchaba a Ricardo Anaya, presidente del PAN: “Nosotros francamente contentos, entusiasmados, estoy convencido, Joaquín, el PAN es el gran ganador.

Estamos de regreso con estos resultados de esta elección 2016 en la mano vamos con fuerza al 2018”. El que se veía desencajado era Manlio Fabio Beltrones, presidente del PRI, que decía: “debemos de serenar mucho estos ánimos para evitar seguir en las descalificaciones...”. Debido a mi pesadilla, empecé a sudar, me dolía todo el cuerpo. “Es un mal sueño, es un mal sueño”, me repetía entre murmullos. De pronto, me despertó una campanita para anunciarme que me había llegado otro mensaje de mi amiga veracruzana: “En Veracruz ganó el odio a Duarte. Estoy triste. Pobre de mi Veracruz”.

¿A cuántos ciudadanos o ciudadanas ilusas no les habrá pasado lo mismo por culpa de la INE-ficacia del INE y del PREP?
24 Mayo 2016 04:00:02
El malo y el bueno
El malo: desde que empecé a publicar en los periódicos hace más de 30 años, escuchaba constantemente el nombre de un político cuyo prestigio ya desde entonces era malo, muy malo. Contaban entonces que de niño era malo y de adolescente, malísimo. Con la edad se fue haciendo de más en más, ¡¡¡malo!!! No en balde en la sección de Controversias de su ficha biográfica de Wikipedia describen su lado oscuro con dos aspectos lamentables: Pe-de-ras-tia y En-ri-que-ci-mien-to i-lí-ci-to. Basta con poner su nombre en Google para que aparezcan decenas de referencias, todas ellas negativas. De la lista de sus propiedades, gasolineras, ranchos, empresas, cuentas de bancos extranjeros, destaquemos solamente tres condominios: uno de 45 millones de pesos en el municipio de Alvarado, otro, que se encuentra en Miami, Florida, con un valor de 1 millón de dólares y el de la Quinta Avenida de Nueva York de 2 millones de dólares. Muchos colegas han escrito sobre su oscura trayectoria desde que militaba en el PRI, así como cuando ingresó en el 2008, al PAN. Por ejemplo, el periodista Granados Chapa escribió en 2010: “Al comenzar la campaña electoral en Veracruz, el candidato del PAN y del Panal a la gubernatura, se reunió con la señora Bertha Malpica”, directora general de El Dictamen.

Según ella misma ha denunciado públicamente, el expriista “en una actitud supuestamente de gran amistad”, expresó “su voluntad de ayudar a la empresa con algún problema que tuviera con Hacienda federal”. En otras palabras, el candidato ejercía presión a través del “terrorismo fiscal”. Más adelante Granados Chapa apunta: “Los periodistas veracruzanos conocen bien a Yunes. Lo padecieron durante casi todo el sexenio de Patricio Chirinos. El ahora panista ejerció de modo autoritario sus funciones de secretario de Gobierno, que incluían el trato con la prensa. Mediante la conocida técnica de las dictaduras, de pan y palo, pretendía modelar cotidianamente el comportamiento de la prensa veracruzana”.

Hoy por hoy, cuando se habla del malo, es decir, Miguel Ángel Yunes, candidato del PAN para la gubernatura de Veracruz, no hay persona que no exclame: “Es un pésimo bicho. Es capaz de todo...”.

El bueno: como su primo el malo, el bueno también es choleño, como se llama a los oriundos de Soledad de Doblado, Ver. De niño, siempre fue un excelente alumno. Cuando cumplió 11 años, se mudó al puerto de Veracruz junto con mi familia, donde cursó la secundaria en el Colegio La Salle y el bachillerato en el Centro de Estudios “Cristóbal Colón”. Su sueño era llegar a ser un buen abogado. Para ello se preparó a tal grado que obtuvo mención honorífica, de la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana, con un promedio histórico de 10 de calificación en todas sus materias de estudios universitarios. Igualmente realizó estudios de Maestría en Derecho Internacional y Comparado en las universidades de Georgetown y George Washington University en Washington, D.C. Además de estudiar en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, en Holanda, y en el Instituto Internacional de los Derechos Humanos en Estrasburgo, Francia. Tengo la impresión que también en la Universidad de la vida, en donde se inscribió de muy joven, el bueno, también ha obtenido 10 de calificación. Contrariamente al malo, de él nunca he oído hablar mal ni de su larga y rica trayectoria política, ni mucho menos en lo que se refiere a su vida personal. Al contrario, siempre que se habla del bueno, la opinión generalizada es: “es muy buen tipo”. El bueno no es corrupto, ni mucho menos pedófilo. No tiene propiedades tan lujosas. Hace poco un grupo de ciudadanos veracruzanos “notables” conocieron su casa de dos pisos, cuatro recámaras y un pequeño patio. “Ya debería cambiar sus muebles debido a que ya están viejos”, dijo el presidente de Canacintra en el estado de Veracruz, Antonio Pino Aguilar.

A pesar del terrible lastre de Duarte, el nefasto Gobernador de Veracruz, como todo se paga en la vida y los veracruzanos no son tontos, quiero pensar que el próximo 5 de junio, votarán, por el bueno, es decir, Héctor Yunes Landa.
10 Mayo 2016 04:00:28
La mamá de Trump
Seguramente, hoy 10 de mayo, la mamá más recordada por los mexicanos será Mary Anne MacLeod de Trump, madre del precandidato a la Presidencia de Estados Unidos por los republicanos. Algo nos queda clarísimo que no nos valen “madres”, las declaraciones respecto a México de Trump. Todo lo contrario, un personaje tan emblemático en nuestro país como Vicente Fernández fue muy contundente en su último concierto cuando dijo al micrófono: “le voy a escupir la cara, le voy a mentar la madre”.

Curiosamente, Mary Anne nació, precisamente, el 10 de mayo de 1912, en la isla de Lewis al oeste de Escocia, inmigrando a Estados Unidos cuando tenía 18 años y hablaba gaélico escocés. ¿Cómo habrá sido la relación entre madre e hijo? ¿De qué manera habrá influenciado la personalidad de Mary Anne en su educación? ¿Por qué si Donald la adoraba como ha declarado en diferentes foros, cuando se refiere a las mujeres lo hace de una forma tan misógina? ¿Qué tanto se parecían entre sí? ¿Qué tan cómplices eran entre los dos? ¿Era tierna con su hijo o todo lo contrario? ¿Qué hubiera dicho Freud de esta relación?

Cuando era apenas un adolescente, la señora Trump le regaló a su hijo una biblia, la cual conserva hasta la fecha como su gran tesoro: “En ella escribió mi nombre, y mi dirección, por eso me es tan especial”. Mary Anne era una mujer sumamente religiosa. “Ten confianza en Dios y sé tú mismo”, era uno de sus constantes consejos. Lo que nunca se imaginó Mary Anne fueron las dos caras totalmente opuestas de su recomendación, por ser Donald precisamente, él mismo, es odiado por millones de detractores y, a la vez, amado por sus seguidores.

Una de las convicciones que tal vez la madre de Trump le metió en la cabeza a su hijo es el poseer genéticamente hablando, un “don”. Así como los monarcas solían estar convencidos de haber nacido con una gracia especial, asimismo está convencido Trump. “Tengo un don natural. Está en mis genes. Desde que nací poseo una habilidad innata. Está en mi ADN. Cuando pienso en mí de cuando era adolescente, soy básicamente el mismo que ahora. Mi temperamento no ha cambiado un ápice”, afirma el todavía precandidato.

Los invito a imaginar, hoy día de las madres, lo que quizá le decía esta mamá a su hijo cuando era apenas un niño. “Eres mi rey. Tienes una misión en la tierra. Naciste especial. No eres como los otros. Tendrás muchas envidias, pero al mismo tiempo mucha gente que te aclamará. Nunca te olvides que eres un Trump”.

El día más triste de la vida de Donald fue cuando su madre, Mary Anne MacLeod de Trump, murió en New York City en el 2000, a los 88 años. En su obituario decía que había sido una esposa pero sobre todo, una madre ejemplar. Asimismo, se destacaba su espíritu altruista y su trabajo en Jamaica, Queens, para el hospital y como gran colaboradora de Woman’s Auxiliary of Jamaica Hospital y The Jamaica Day Nursery. Además, todo el mundo la recordaba por las grandes cantidades de dinero que aportaba a diferentes instituciones. No hay que olvidar que su marido, Fred Trump, había acumulado una fortuna de “300 million”, la cual ha sido incrementada a “10 billion” por su hijo Donald, según Business Insider. Religiosa y tradicional era Mary. Según Donald: “estaba obsesionada con todo aquello que tenía que ver con la reina (de Inglaterra) se podía quedar frente a la televisión durante horas y ver los reportajes y programas especiales alrededor de este personaje. Le tenía una enorme admiración a la reina”. (CNN).

En 2008 Trump viajó a Escocia para conocer el lugar donde había nacido su madre y al mismo tiempo encontrarse con su familia. Se emocionó tanto de reencontrar sus raíces que de inmediato ordenó construir un campo de golf de lujo que costaría “1 billion” en honor a su madre. “Quería hacer algo muy especial para mamá” (The Guardian).

Muy cerca de la capital de Stornoway (Escocia), aún viven muchos primos de Trump, mismos que están informados de su trayectoria y su campaña para llegar a ser candidato a la Presidencia. Por irónico que parezca y a pesar del entusiasmo que demostró Trump al conocerlos, muchos de ellos no nada más no lo quieren sino hasta sienten cierta vergüenza e irritación por el parentesco. Además de encontrarlo demasiado intolerante, opinan que su comportamiento es muy cuestionable.

Hoy, no podíamos dejar de hablar de una de las mamacitas más malamente recordadas en nuestro país, por haber engendrado a un verdadero monstruo.
03 Mayo 2016 04:00:02
Una vida, un destino
Más azarosa que la vida y el destino de Guadalupe Rivera Marín, no se puede una imaginar. A los 2 meses de nacida (23 de octubre de 1924) pesaba apenas dos kilos y medio y según el diagnóstico del médico, se iba a morir. “Mi hija se va a morir a consecuencia de una deshidratación; ya no tolera ni el tecito de yerbabuena”, le dijo su madre, Lupe Marín, al escritor Alejandro Sux, quien por casualidad había ido hasta al barrio de Mixcalco a casa de Diego Rivera. De inmediato Sux remojó un pedazo de algodón con agua de arroz y durante horas fue exprimiendo, con mucho cuidado, en la boca de la bebita hasta verla fuera de peligro. El destino de la niña Lupe ya estaba escrito, con los años se convertiría en licenciada en Derecho, maestra en Administración Pública y doctora en Historia de Derecho Colonial por la UNAM. Asimismo, ya estaba escrito que haría política, tal como se lo anunciara al muralista mexicano: “Mi padre no quería que yo me inmiscuyera en la política, mi padre quería que yo fuera arqueóloga, pero yo le dije ‘papá, discúlpame, pero yo no quiero ser arqueóloga porque yo quiero ser política’, ‘¿pero por qué vas a asumir una actitud ante la vida tan dura, por qué has escogido algo que es tan sucio?’, le dije ‘papá porque nací política, me siento que nací política y que algo tengo que hacer en beneficio del pueblo mexicano’”.

En eso se convirtió su vida y su destino: en la política. Entre todas sus responsabilidades como diputada tres veces, senadora, diplomática y escritora, Lupe Rivera tenía una misión impostergable: reivindicar el papel de las mujeres en la vida pública y social. Su destino quiso que se volcara en el programa de Atención de las Mujeres Indígenas Mazahuas y Otomíes. En la década de los 80 desarrolla en el Conapo (Consejo
Nacional de Población) el Programa de Integración de la Mujer al Desarrollo. Por ello y debido, precisamente, a su compromiso hacia las mujeres, al recibir el viernes pasado la Medalla al Mérito Ciudadano 2016 por parte de la Asamblea Legislativa (ALDF), la galardonada fue muy clara al decir, con una sonrisa en los labios: “para todas las mujeres mexicanas que hemos luchado desde los tiempos antiquísimos por
mantener esa presencia que nos caracteriza. México es grande por sus hombres y mujeres, pero más aún, por sus mujeres”.

Curiosamente, el destino de Lupe Rivera era también convertirse en modelo de su papá. Junto con Modesta, hija de la nana Jacinta, las dos niñas posaron para un cuadro donde se encuentran jugando con muñecas de trapo y de cartón. A Piquitos, como llamaba Diego Rivera a su hija, la vistieron con un traje de indita: blusa blanca, bordada, enredo negro y cinto rojo, la peinaron de trencitas y le pusieron dos moños rojos.
En otro cuadro titulado Pico con Naranja, la pequeña modelo era muy inquieta: “¡Pico otra vez!... ¡Ya agujeraste la naranja!... ¡Estate quieta!…”. Vestida también de indita fue modelo para el mural de la Secretaría de Educación Pública, llamado: Unión del Obrero, el Campesino y el Soldado. Allí está Piquitos, medio tristona, en todos los libros de arte que hablan de la historia del muralismo.

Además de ser modelo nada menos que de Diego Rivera, estaba escrito también que Lupe Rivera sería escritora. Ella es autora de muchos libros que van desde las ciencias sociales y económicas hasta la historia de México. Pero sin duda, los más relevantes son aquellos que tienen que ver con la vida y obra de su padre: Un Río, dos Riveras, Encuentros con Diego Rivera, en coautoría con Juan Coronel Rivera; Diego el
Rojo y Mi padre Diego y Yo (literatura infantil). Además, escribió un libro de cocina junto con Marie Pierre Colle: Las Fiestas de Frida y Diego.

Lupe Rivera Marín, a sus 91 años, es la mujer más jovial que he conocido. Como a su madre, le encanta la moda y vestir muy bien; le gusta viajar, leer, ir al cine, a museos, comer con sus hijos y nietos y encontrarse con sus amigas de toda la vida. Aunque actualmente vive en Cuernavaca, no deja de fungir como presidenta de la Fundación Diego Rivera, A. C. Es cierto que le ha dedicado muchos libros, ensayos y
conferencias a su señor padre, sin embargo, en el prefacio de su libro Un Río, dos Riveras fue muy clara al escribir: “Esto explica por qué mi libro se interrumpe en 1929 de manera un tanto abrupta. Al separarnos fui otra, otro fue mi padre, otra fue la vida. Las nuestras fueron, a partir de entonces, dos vidas paralelas. Cada uno en la orilla de enfrente del mismo río; cada quien en su propia ribera”.

26 Abril 2016 04:00:21
Catorce cigarrillos
Las que han de estar encantadas con la posibilidad de portar li-bre-mente en su enorme bolsa de piel 14 cigarrillos de mariguana, sin que sean detenidas, son las “niñas bien”. Y no es que todas sean adictas de esta hierba, sino que muchas de ellas sí suelen fumar su “churro” (pesa alrededor de 2 grs.), especialmente los weekends ya sea en Valle o en una reunioncita tipo petit comité, entre amigos. ¿Dónde la comprarán estas consumidoras tan lúdicas? ¿Les traerán la mariguana sobre pedido a su domicilio? ¿Quién se las proporciona? Si se limitan a venderles nada más 14 cigarrillos y ni uno más, ¿estarán de todas maneras penados por la ley?

En todo esto pensaba, el jueves pasado, en el patio central de la Secretaría de Salud, mientras el presidente Enrique Peña Nieto decía: “Se dejará de criminalizar el consumo. El aumento de la cantidad permitida también dará oportunidad de que queden en libertad los consumidores que actualmente se encuentran presos o sujetos a proceso por haber
portado cantidades de mariguana inferiores a 28 gramos”. (Es decir más que Colombia o Perú, pero menos que Uruguay, país donde se permiten 40 gramos).

Por otro lado, pensaba que hasta la fecha no tenía conocimiento de ninguna “niña bien” aprehendida por haber portado, lo permitido entonces, más de 5 gramos de mariguana. O bien siempre se manejan con mucha cautela, o bien las relaciones de papi se ponen de inmediato en práctica acallando cualquier tipo de escándalo. Esta realidad contrasta
con lo que dijo el subsecretario de Derechos Humanos de Gobernación, Roberto Campa, quien calculó que el 10% de los presos que purgan una condena por delitos contra la salud podría quedar en libertad de ser aprobada la iniciativa de la Presidencia (Reforma).

La verdad es que me dio gusto lo que se dio a conocer en ese evento, sobre la iniciativa presidencial en relación al uso médico y científico de la mariguana. Respecto a esta iniciativa el más feliz era Raúl Elizalde, padre de Grace, quien desde que inició el tratamiento, hace cinco meses, ha visto reducir en un 80% la intensidad y frecuencia de los 400
ataques epilépticos que padecía al día. “Es un gran ejercicio de justicia. Aunque no es el final de la carrera, es un paso muy importante”, dijo en su discurso tan conmovedor. Tengo entendido que el medicamento de Grace es sumamente caro por ser importado. ¡Qué extraño que importemos estos medicamentos, siendo México el mayor productor de
mariguana de toda América Latina! Siendo así, ¿por qué entonces no se autorizará exportarla oficialmente tanto para fines médicos como para los lúdicos? Seríamos millonarios y habría menos muertos. En todo caso, Peña Nieto ya ofreció autorizar “medicamentos elaborados a base de mariguana y la investigación científica de la planta para producir
remedios propios”. (El País).

En quien pensaba también durante el evento era en un personaje de triste memoria, en Felipe Calderón. Hay que reconocer que contrariamente a Peña Nieto, el expresidente le hizo la guerra al crimen organizado provocando con ello miles de muertos y más violencia dejando al país totalmente quebrantado. Él jamás pensó en este tipo de iniciativas,
que aunque todavía están lejos de resolver el problema de fondo, son pasos fundamentales. Como dijo Peña Nieto en la tribuna de la Organización de las Naciones Unidas (ONU): “La guerra contra las drogas no ha logrado inhibir la producción, el tráfico, ni el consumo de drogas en el mundo”. Después de 10 años de violencia y más de 100 mil
muertes relacionadas a la lucha contra el narcotráfico, no hay duda que ha sido: “un precio excesivo por el prohibicionismo”.

Me gustaría citar parte del discurso que le escuché al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dicho en Ciudad Juárez el 23 de febrero, que tiene que ver no con las niñas bien, sino con las mujeres que han sido encarceladas injustamente por haber portado más de 5 gramos de mariguana: “Se trata de terminar con situaciones en las
que, por ejemplo, y esto suena a veces hasta dramático, mujeres madres, primo-delincuentes, no armadas y portadoras de pequeñas cantidades, purgan penas desproporcionadas, con altos costos no solo económicos, sino principalmente sociales”.
Por último, me pregunto, ¿cuántos días les durarán los 14 cigarrillos a las “niñas bien”? Ahora que se legalice esta cantidad de mariguana, ¿les pedirán a sus invitados que lleguen a sus fiestas con sus respectivos “churros”? Si así fuera, por lo que a mí respecta, estoy más puesta que un calcetín...
22 Abril 2016 04:00:02
Erotismos
Ayer tuve la fortuna de ser guiada por mi amigo Pável Granados por los laberintos del erotismo. No, no nos fuimos de parranda ni tampoco fuimos a una sex shop. Visitamos la exposición que él organizó a lo largo de ocho meses y que se titula Erotismos. La vida íntima de los objetos, la cual se inauguró el miércoles 20 en el Museo del Objeto de la colonia Roma (Colima 145), una exhibición que comprende más de mil objetos, relacionados con el erotismo en todas las épocas, desde el can-can hasta hoy, con los juguetes sexuales fabricados con tecnología de punta. Gracias a la generosidad de casi 40 coleccionistas se pudieron reunir pinturas, vestuario, publicaciones, publicidad, tarjetas postales, muebles, películas, muñecos, carteles de cine, afeites, discos, implantes de seno, pelucas, caricaturas, esculturas, cómics, zapatos, estolas y decenas de fotografías con los sex symbols del siglo 20.

Al entrar a la primera sala, nos da la bienvenida una vitrina que nos muestra dos figuras de porcelana de Sèvres, en las que se puede ver a Eros, el dios del amor, con sus flechas. Se nos explica por un texto en el muro la presencia del erotismo en otras culturas y se pueden ver piezas prehispánicas. Una de ellas me llamó mucho la atención: se trata
de un carrusel, pero no es un carrusel normal, son pequeñas figuras humanas unidas en forma de trenecito por sus órganos masculinos. Asimismo, Pável Granados, autor de todos los textos que se presentan en el museo, nos advierte en la presentación:

“Una sonrisa insinuante nos dirá que pasemos, luego seguiremos un rostro que nos guiñará un ojo. Cuando lo queramos tocar, se va a desaparecer o a transformar en una pasta de dientes. Pero ya no podremos salir... porque cantará para nosotros María Victoria; bailará Tongolele; Marlon Brando se quitará la playera... y ya no habrá de otra más que
seguir por los pasillos del erotismo”.

La segunda sala está dedicada al arte mexicano erótico. Ahí vimos una espléndida pintura de Nahui Ollin, en la que se ve a la bellísima pintora de ojos verdes haciendo el amor con un marinero muy fornido de enormes ojos negros. No lejos de esta obra de arte se encuentra la trenza de Nahui Ollin a la que imaginé con una melena rubia que
seguramente despertaba grandes pasiones. Sus fotografías, que también están en esta sala, son la máxima expresión del erotismo. En este espacio también se encuentran obras de Julio Ruelas, Ricardo Regazzoni, José Luis Cuevas, Manuel Rodríguez Lozano y Ricardo Martínez, entre otros. Unos pasos después se encuentra la tercera sala que
comprende la publicidad erótica: hay cajetillas de cigarros, charolas, carteles, revistas, encendedores, pero sobre todo las ilustraciones de Galas de México, la empresa que hacía los calendarios antiguamente y que prestó el museo Soumaya. En el piso superior se encuentra una línea de tiempo que empieza con el can-can, el baile que llegó de
Francia en 1869, y a cuyo estreno acudió tanta gente que casi invade el palco presidencial de don Benito Juárez. Vemos las imágenes de French can-can interpretado por María Félix y los primeros cabarets franceses de finales del siglo 19. Más adelante están también los mexicanos. Una de las piezas que más le gustan a Pável es el vestido de una
joven flapper de los años 20, que perteneció a Lupe Rivas Cacho, quien encendió la pasión de Diego Rivera. Me contó Pável que cuando ella fue a París, los franceses que la vieron en el teatro exclamaron: “¡Un mármol que canta!”.

A mí me encantó ver las minifaldas, las pantimedias, la colección de bras desde 1920 así como las fajas, las tiranteras, los primeros condones, los primeros vibradores (increíbles). (Pocos saben que los vibradores los recomiendan los médicos contra las várices y la flebitis). A propósito, están expuestos los vibradores 2016, que no tienen nada que
ver con los antiguos, porque los de hoy son muy elegantes. Incluso se pueden llevar de viaje porque son muy discretos. Como un ejemplo de sensualidad y de erotismo, me encantó ver la fotografía de Arielle Dombasle rodeada de su colección de zapatos de Louboutin (los de talón rojo). También es espléndida la colección de fotos de rumberas que
van desde María Antonieta Pons a Rosa Carmina, incluyendo el vestuario de Amalia Aguilar, quien aparece en la película de Tin Tan, Calabacitas Tiernas, por lo que le gritaban en la calle: “¿Calabacitas tiernas? ¡Ay qué bonitas piernas!”. Y no hay que olvidar los zapatos de María Rojo que usó en la película Danzón. Dice Pável que está muy
orgulloso de haber encontrado el archivo de la Legión de la Decencia, que luchó por muchos años contra el chachachá, las rumberas y el erotismo en general.

Qué contenta ha de estar Paulina Newman, directora del Museo del Objeto, con esta exposición tan única y excepcional. No me queda más que decirles: vengan al MODO y ¡¡¡e-ro-tí-cen-se!!!
05 Abril 2016 04:00:24
¡¡Mi-so-gi-nia!!
Dice la periodista Jay Newton-Small de la revista Time (31 de marzo), que no es que a Donald Trump no le gusten las mujeres (se ha casado tres veces y tiene una hija de la que dice que si no fuera su hija, le haría la corte...), sino que a las mujeres no les gusta Trump. Sobre todo, a partir de sus más recientes declaraciones respecto a que debería de existir algún tipo de castigo para las mujeres que practican el aborto. Hillary Clinton fue la primera en contestarle al precandidato republicano con un tuit: “Justo cuando una creía que esto no podía ponerse peor. Espeluznante”.

Bernie Sanders se unió a la candidata demócrata y escribió: “No sé en qué mundo vive esta persona”. Las reacciones de muchas mujeres no se dejaron esperar. No hay que olvidar que una de cada tres mujeres estadunidenses ha pasado por un aborto a lo largo de su vida.

Una encuesta realizada por CNN, el 24 de marzo, mostró que el 43% de las mujeres norteamericanas reprobaba a Trump. “Su misoginia existe y se manifiesta públicamente desde que Trump es Donald Trump y su padre lo coronó rey, lo que significaba que podía establecer sus propias reglas”. (El País).

La periodista española Yolanda Monge asegura que Trump es fundamentalmente misógino y cuenta que el magnate suele ufanarse de sus conquistas sexuales, así como acostumbra burlarse del físico de las mujeres. En su conversación con otros hombres uno de sus temas preferidos es preguntarles quién tiene la esposa más sexy.

En su espléndido reportaje, titulado El Misógino Donald Trump”, Monge cuenta algo atroz de la vida personal del magnate, información que leyó en el libro The Lost Tycoon: The Many Lives of Donald J. Trump (El Último Magnate: las Muchas Vidas de Donald J. Trump. En 1989, Trump asaltó sexualmente a su exmujer Ivanka.

Todo fue porque acababa de someterse a una intervención muy dolorosa contra la caída del pelo. Puesto que su entonces esposa le había recomendado el doctor, la culpaba de sus terribles dolores. “Mientras agarraba con fuerza a Ivanka de los brazos comenzó a arrancarse el cabello de la cabeza y luego procedió a arrancar la ropa a su mujer.
Entonces Trump mete por la fuerza su pene dentro de ella por primera vez en más de 16 meses. Ivanka está aterrada... es un asalto violento. Según versiones que ella repite a algunos de sus más cercanos confidentes, ‘me violó’”.

A este misógino sin escrúpulos le encanta calificar a las mujeres del 1al 10 nada más en lo que concierne a su físico. “Una mujer sin pecho es muy difícil que tenga 10”, dice con su sonrisita. Hace 15 años, Trump tuvo un pequeño altercado con el periodista Tucker Carlson de la cadena de televisión FOX. Al otro día, el precandidato republicano le dejó un recado en su grabadora: “Es cierto que usted tiene mejor pelo que yo, pero yo puedo obtener más pussy (coños) que usted”.

Con todo lo anterior, una pensaría entonces que todas las mujeres están dispuestas de votar por Hillary Clinton y no por Trump. No todas. Por lo que se refiere a Susan Sarandon, mujer de izquierda y seguidora de Bernie Sanders, no le dará su voto a Clinton. En una entrevista realizada por Chris Hayes en MSNBC, la actriz fue muy clara al decir:
“Algunas personas creen que Donald Trump traerá inmediatamente una revolución, ¿sabes? Que si él gana las cosas explotarán. Si piensas que es pragmático reforzar el statu quo en este momento, entonces no estás en contacto con el statu quo”.

¿Cómo veía Donald Trump (nacido en Nueva York, 1946) a la primera mujer que conoció en su vida? ¡Su madre! Mary Anne MacLeod era inmigrante escocesa nacida en la isla de Lewis, en el norte de las Hébridas Exteriores (Wikipedia). Dicen que Mary era sumamente intransigente, casada con un hombre quien se hizo millonario gracias a la
construcción de casas dirigidas a la clase media. Con cinco hijos, se daba tiempo de administrar una mansión de 23 habitaciones en el barrio de Queens de Nueva York. En diversas biografías de Trump se dice que de su madre (¿misógina también?) heredó su “soltura social y su afán de protagonismo”.

No obstante, de niño Trump no era particularmente sociable. Su madre era constantemente convocada a la escuela debido a la mala conducta que tenía su hijo. “¿Sabe que el pequeño Donald le pegó a la maestra, porque según él, ella no sabe nada de música?”. Lo mismo la llamaban por los golpes que solía darles a sus compañeritas más que a
sus compañeros. “Tenemos que mandar a Donald a un colegio militar”, le dijo Mary a su marido.

A los 13 años Trump fue enviado a la Academia Militar de Nueva York, donde probablemente aprendió a odiar a las mujeres.
31 Marzo 2016 04:00:56
Daphne y su padre
El lema del Instituto Rougier, A. C. de Veracruz es: “Amar al Espíritu Santo y Hacerlo Amar”. En su página de internet, la Congregación de las Hijas del Espíritu Santo dice que su filosofía consiste en brindar “una formación humana-cristiana a niños, adolescentes y jóvenes, en un ambiente de acogida, libertad responsable, respeto y solidaridad, según el Carisma Vocacional-
Sacerdotal y Mariano de los Fundadores”. A este instituto tan santo pertenecen Los Chacales del Rougier, mejor conocidos como Los Porkys, es decir, los cuatro jóvenes acusados de abuso sexual y violación: Diego Cruz, Enrique Capitaine, Jorge Cotaita y Gerardo Rodríguez. Según fuentes extraoficiales, el primero voló hacia España y el resto a Houston. Daphne Fernández, de
17 años, también es estudiante del Instituto Rougier y víctima de los cuatro violadores. “¿Por qué lo hicieron, si son ‘niños bien’?”, era una de las tantas preguntas que le planteaba Daphne a su padre, cuando Javier Fernández decidió finalmente, a pesar de que su hija le suplicaba que no lo hiciera, presentar la denuncia ante la Fiscalía General del Estado. De hecho, fue él quien
grabó a los cuatro violadores, exigiéndoles que asumieran los hechos y pidieran disculpas a su hija.

Igualmente, Javier Fernández grabó su encuentro con los padres de los violadores, no sin antes reiterarles una y otra vez que su hija estaba colapsada, “es una niña que se quiere morir y tiene la mirada vacía (...) Toda la familia está destrozada. Todo ha sido un infierno”. Por su parte, Alicia Cabrales, madre de Jorge Cotaita, le dijo a Javier: “No puedo creer que haya actuado así.
Mi hijo es una persona caballerosa, lo ves en su trato diario, no lo puedo pensar, ya ahorita entiendo que no es así (...) ¿Cómo puedo entender que es el monstruo que se está armando si yo convivo con él? Imagínate la decepción que tengo, de que me dedico al cien para ellos. Mi hijo tiene 17 años y está en el ojo del huracán”. (Sin Embargo).

A pesar de que ha pasado más de un año desde el abuso sexual, Daphne continúa luchando contra los rumores que provocó el video de la violación que se hizo viral entre la comunidad universitaria. He aquí algunos fragmentos de la carta abierta que puso a través de su muro de Facebook: “(...) me siento triste porque me siento sola, sé que no es así pero así lo siento, muchos
de mis ‘amigos’ y muchos de mis ‘conocidos’ dudaron y me juzgaron (antes de que salieran los vídeos) y aun con los vídeos siguieron o siguen criticando, algunos otros optaron por poner estados ‘neutrales’ como ‘no sabemos la verdad no hay que juzgar’ ‘no sabemos si son inocentes o no’, por favor si hubieran querido ayudar o ponerse en una posición neutral mejor no hubieran
puesto nada, eso solo me lastima mas ya que al poner ‘no sabemos si son inocentes o no’ YO sentía una patada en el estómago de saber que CLARO QUE NO son inocentes, de saber que ELLOS SABEN la verdad, ellos saben lo que paso esa noche y aun así siguen mintiendo”.

Como dice su padre en la grabación de la reunión con los padres de los violadores, Daphne continúa “colapsada”, porque a pesar de que los cuatro violadores le pidieron disculpas a través de un video, piensa que no es suficiente: “(...) sé que en las noches lo piensan, antes de quedarse dormidos se acuerdan, no sé cómo no están perdiendo la cordura después de TANTAS
mentiras porque sé que de sus corazones y mentes no podrán borrarlo, podrán decir lo que sea, su abogado podrá inventar mil tonterías, pero en su conciencia va a estar ahí de por vida”.
Daphne se siente juzgada, traicionada y profundamente incomprendida: “Si, meses después intente seguir con mi vida, a los ojos de los demás muchos podrán decir que ‘estaba bien’, pero quienes estaban conmigo en las noches? cuando lloraba hasta quedarme dormida, cuando me deprimía, cuando destroce mi cuarto varias veces por enojo e impotencia, Donde estaban todos
aquellos que el día de hoy se atreven a juzgarme?”.

También su padre, hombre valiente quien exige la verdad de los hechos, se pregunta en una carta enviada a los padres de los violadores: “Cómo es posible que después de haberme reunido con ustedes, después de que sus hijos aceptaron su participación en los hechos, después de que sus hijos se disculparon con mi hija, después de llorar inconsolablemente padres y madres
por lo sucedido, después de lamentarse dramáticamente por lo que hicieron sus hijos, después de pretender hablar con mi hija para ofrecerle apoyo moral, después de toda esta tragedia... ¿Cómo es posible que cambien las versiones y ahora resulta que la víctima es la culpable? ¿Cómo se les ocurre engañar a sus propios familiares, amigos e incluso a las autoridades diciéndoles
cosas tan inverosímiles como que les pedí dinero?”.

Como decía doña Lola, no existe la justicia, sobre todo en Veracruz.
29 Marzo 2016 03:00:53
Fernando Solana
Para Eugenia y Armando.

¿De qué tanto se habrá acordado Fernando Solana mientras escuchaba las canciones de Agustín Lara, único gusto que se permitía semanas antes de morir? Tal vez la música del compositor veracruzano lo llevaba hasta la mitad de los años 60, época en que fuera secretario general de la Universidad con el rector Javier Barros Sierra. O quizá pensaba con nostalgia en los días en que fuera nombrado por el expresidente de la República José López Portillo como secretario de Estado. Entonces Fernando Solana tenía 45 años. Para ese momento ya había muerto Lara, en 1970, pero por ello su música no dejó de escucharse en la radio. Al contrario, no había trío todavía de moda en esos años que no evocara alguna de sus canciones. Un año después de haber sido nombrado secretario de Comercio, López Portillo lo nombra en 1977 secretario de Educación. Algo me dice que cuando llegaba a su casa, cansadísimo, de la maravillosa oficina que había pertenecido a José Vasconcelos, quizá lo primero que hacía era poner sus discos de Agustín Lara. Lo más probable era que para entonces ya se sabía de memoria todas sus canciones. ¿Las habrá tarareado en su despacho del Banco Nacional de México, una vez que lo nombró el expresidente Miguel de la Madrid, en 1982, como director general de Banamex? Seguramente. Imagino que cuando era secretario de Relaciones Exteriores en el sexenio salinista, de regreso a su departamento de Guadalquivir, donde vivió la mayor parte de su vida, le pedía a su chofer que le pusiera una casete de Agustín Lara. En Tlatelolco permaneció hasta 1993, año en que Salinas lo nombra secretario de Educación por segunda ocasión. Meses después don Fernando renuncia para convertirse en candidato al Senado por el Distrito Federal.

Fue a partir de esa decisión que Miguel Ángel Granados Chapa (también súper amante de la música de Agustín Lara) se pregunta en su columna del periódico Reforma: “¿Y por qué no Fernando Solana?, se han preguntado de tiempo atrás quienes vieron integrarse las listas de presidenciables sin que figurara en ellas el secretario de Relaciones Exteriores y quedaran incluidos, en cambio, políticos tan menores como Emilio Gamboa. Y en verdad resultaba extraño que el decano del Gabinete (fue secretario de Estado en diciembre de 1976, cuando la mayor parte de sus compañeros eran directores generales, o estaban aún en rangos inferiores) no fuera considerado con merecimientos para ocupar la Presidencia de la República”. No obstante, el nombre de Fernando Solana empezó a circular por todos lados, a raíz de la corrección que hiciera el propio Salinas. Es decir que en lugar de siete, eran ocho los precandidatos priistas. “(...) González Graf, que semana a semana examina (en Radio Red) el acontecer político nacional, presentó las biografías de ocho, ya no de siete presidenciables priistas.

E incluyeron como el octavo al canciller Solana”. A lo largo de su texto, el autor de Plaza Pública hace un listado de todas las virtudes de don Fernando como el más completo de los miembros del Gabinete, “(...) advirtió muy temprano, en los 60, la importancia estratégica de Estados Unidos para el destino nacional. Cuando México parecía una isla, percibió la necesidad de abrirse al mundo, y apenas pudo poner en práctica sus nociones, las convirtió en políticas públicas. Parece claro que ganara su pertenencia al actual equipo gobernante cuando presentó en la campaña salinista, en mayo de 1988, un certero diagnóstico sobre las relaciones entre México y sus vecinos del norte. El ‘descubrimiento’ de Canadá, por así decirlo, como potencia a la que conviene vincularse, se produjo en esa celebrada intervención”. Finalmente, y para nuestra desgracia, Solana no llegó a ser candidato a la Presidencia debido a que estaba “fuera del círculo más íntimo del Presidente”. Nunca se me olvidará lo que me contestó Granados Chapa cuando le pregunté quién, de todos los políticos mexicanos, lo apantallaba realmente. “Solana”, me contestó con mucha contundencia.

Mientras escucho a Agustín Lara, lamento de todo corazón que un personaje tan honesto, preparado y brillante (fosforescente, diría yo) no nos hubiera gobernado. No hay duda que de haber llegado a la Presidencia, otro gallo nos hubiera cantado. Por lo pronto diremos que Fernando Solana además de todas sus cualidades como político comprometido, de los pocos que realmente amaban este país, era un hombre profundamente romántico. Estoy segura, que a todas sus colegas, alumnas, admiradoras, novias y esposas, les regaló muchos discos de Agustín Lara. No en balde muchas de ellas lo visitaron, con absoluto fervor, hasta sus últimos días, mientras juntos escuchaban al músico poeta.

25 Marzo 2016 03:00:21
Bruselas herida
Para Alejandra Frausto.

Para Jacques Brel (1929-1978), su infancia era Bélgica, su segunda piel. El poeta y uno de los cantautores más importantes del siglo 20, amaba a los belgas, especialmente a los flamencos. Los amaba tanto que escribió una canción muy provocadora dedicada a ellas, a las flamencas, lo cual le provocó muchos problemas. En cada entrevista que daba Brel hablaba (con su fuerte acento belga) de la historia de su país y de su paisaje tan característico, todo gris.

Si Jacques Brel (autor de Ne me quitte pas) se hubiera enterado de los terribles atentados ocurridos el martes por la mañana en Bruselas, se hubiera vuelto a morir. Y desde su tumba, seguramente, le hubiera escrito a esa ciudad donde vivió de niño y que le era tan entrañable, una canción triste, muy triste.

A raíz de estos actos terroristas se han escrito muchas cosas, en la prensa extranjera, sobre Bélgica: que si era un Estado sin nación y que ahora es una nación sin Estado; que si no logra ser un Estado fuerte debido a las divisiones internas entre la parte norte que es flamenca y la del sur que es francófila; que si Flandes es francófila y que sin duda lleva la delantera; que si el Gobierno federal de Bélgica está formado por gobiernos de coalición entre los francófilos y los flamencos (cuya personalidad se podría comparar con la de los regios).

En suma, Bélgica es un país totalmente polarizado desde la mitad del siglo 20. Por ejemplo, si un turista visita Amberes y se expresa en francés, nadie le contesta. Para hacerse entender tiene que hablar en inglés. Divididos como están los belgas, hay una pregunta que los une a raíz de los actos terroristas: ¿por qué diablos cuando sucedieron los atentados en París en noviembre del año pasado y que no había sucedido nada en Bruselas, el Gobierno belga puso una alerta máxima durante 4 días? En esos días la ciudad se paralizó, no había colegios y los comercios estaban cerrados. Sin embargo, ahora que el terrorismo los ha atacado, al otro día, el Gobierno belga abre las escuelas, comercios y estaciones de trenes. Se diría que en esta ocasión el Gobierno no hace nada, comparado con lo que hizo después de los atentados de París. Los belgas no entienden. Además muchos de ellos lamentan que no haya habido, todavía, la enorme unión nacional que hubo el año pasado en París. Se quejan de que en su país no existe una identidad nacional. Una identidad fuerte que los haga volcarse a las calles para protestar contra el terrorismo. “Es un Estado fallido”, aseguran los más decepcionados. Seguramente son los mismos que leen la prensa extranjera muy crítica hacia el Gobierno belga. Le reprochan a Bélgica la falta de comunicación a nivel de los 19 distritos como a nivel europeo, pero sobre todo el hecho de que no comparta los servicios de inteligencia con los demás países europeos. No en balde el Presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan, hizo ayer una declaración muy reveladora este miércoles: “(...) que su país devolvió a Bélgica a uno de los implicados en los atentados de Bruselas por sospechar que participaba en actividades de Estado Islámico (EI) y que les advirtió de su radicalización. ‘En junio de 2015, detuvimos a uno de los atacantes de Bruselas en Gaziantep (provincia del sudeste de Turquía fronteriza con Siria) y lo deportamos’”, explicó en una rueda de prensa.

Si bien Erdogan no ha dado detalles sobre a cuál de los, por ahora, cuatro implicados en la masacre se refiere, el Ministerio de Exteriores aseguró que se trata de Ibrahim El Bakraoui, uno de los dos terroristas suicidas que se hizo explotar en el aeropuerto de Bruselas-Zaventem (El País).

Resulta realmente extraño que Bélgica no haya considerado su relación con el terrorismo tras la deportación. En relación con la comunidad musulmana también tienen los mismos problemas que en Francia; desde hace años, esta comunidad se siente totalmente marginada, olvidada y desairada. Es cierto que los jóvenes musulmanes nacidos en Bruselas viven con un estilo occidental, pero también es verdad que se quejan del desempleo y de la pobreza en que viven. De allí que muchos de ellos se hayan radicalizado y se encuentren tan enojados contra el país que los vio nacer, de allí que muchos sientan con EI una identidad que no existe en su realidad.

De los dos kamikazes que provocaron la muerte de 31 personas y 270 heridos en el aeropuerto de Bruselas, todavía no se ha identificado a uno, y el tercero, huido, el que lleva un sombrero y anteojos redondos, es ahora el hombre más buscado de Europa. Los tres son belgas, jóvenes y...
musulmanes.

Pobre Bruselas, hoy tan herida. Como le decía su enamorado, Jacques Brel. Eran los tiempos en que Bruselas cantaba/ Eran los tiempos del cine mudo/ Eran los tiempos en que Bruselas soñaba/ Eran los tiempos en que Bruselas “bruxellait” (bruseleaba).
22 Marzo 2016 03:00:00
Michelle en Cuba
Es evidente que la primera dama de Estados Unidos cuente con su propia agenda, incluso en los viajes oficiales que realiza al lado de su marido Barack Obama. (No hay que olvidar que Michelle es egresada de las escuelas públicas de Chicago, estudió Sociología y Estudios Afroamericanos en la Universidad de Princeton, es además graduada de la Escuela de Leyes de Harvard). Durante el viaje histórico a Cuba, Michelle tenía un objetivo preciso, dar a conocer en la Isla su programa Let Girls Learn (Dejemos que las Niñas Aprendan), cuya finalidad es dar educación a 62 millones de niñas en todo el mundo que no tienen acceso a la escuela debido a las limitaciones financieras, físicas y culturales.

Por lo que se refiere a Cuba todas las niñas y adolescentes asisten gratuita y de manera obligatoria al colegio hasta noveno grado, paralelamente a la enseñanza artística, la cual empieza desde que son muy pequeñas. Una de las primeras cosas que llama la atención al llegar a La Habana es descubrir, a la hora de la salida de los cursos, las calles y las plazas llenas de niñas y jóvenes que van y vienen perfectamente bien uniformadas (por lo general llevan falda de cuadritos), peinadas con sus moños de colores y sus mochilas en la espalda repletas de libros y cuadernos.

Michelle Obama platicó con 10 jóvenes estudiantes (dos estudiantes del preuniversitario Saúl Delgado, una del politécnico Antonio Guiteras, otras matriculadas en la Academia de las Artes San Alejandro, en el Instituto Superior de Arte y en la Universidad de La Habana) a propósito de su interés personal acerca de las experiencias educativas de la isla.

El diálogo se dio en el complejo cultural habanero Fábrica de Arte cubano, de una forma fluida, cordial, pero sobre todo, entusiasta. Por su parte, las jóvenes le informaron a la primera dama todo lo que se ha logrado en esa materia en la Mayor de las Antillas, “donde la voluntad política estatal posibilitó desde el triunfo de la Revolución que se alcanzara la plena participación de las jóvenes en la sociedad, escenario traducido en un país con acceso a la educación, la salud, el empleo digno y los derechos sexuales y reproductivos” (Jorge Legañoa, de Cubadebate). Las estudiantes le comentaron igualmente a Michelle la posibilidad que tienen al terminar sus estudios de especializarse en diferentes materias. En seguida, Michelle escuchó sorprendida algunas estadísticas.

En Cuba las mujeres representan el 48% de la fuerza laboral, 9 de 15 provincias cubanas tienen a una mujer frente al Gobierno, igualmente las mujeres encabezan la administración de justicia y 8 de cada 10 profesionales de educación son mujeres. En lo que se refiere a los parlamentos, las mujeres representan el 48.86% y el 45.2% del Consejo de Estado. En otras palabras, Cuba es la cuarta nación del mundo con mayor representación femenina. Empoderadas como están, las cubanas cuentan con todos los gastos médicos gratuitos, no en balde la expectativa de vida para ellas es superior a los 80 años, con una tasa de mortalidad materna de las más bajas del mundo. Además tienen derecho a una pensión por viudez, una licencia de maternidad retribuida, hasta un año después de nacido el bebé, y el derecho a la tierra y a recibir créditos bancarios. (¿Qué hubiera sido este país para las mujeres sin bloqueo?).

Imaginamos que después de este encuentro, Michelle Obama se sintió muy estimulada en relación a su propio programa. Si pensamos que 62 millones de niñas en todo el mundo no van a la escuela, es decir, no están recibiendo ningún tipo de educación, no saben leer ni escribir, es evidente que no se podrán valer por sí mismas ni tampoco podrán contribuir a su propio país. ¿Qué será de esas niñas, de esas mujeres y de esas ancianas totalmente marginadas? En su artículo publicado en theatlantic.com, Michelle Obama habla de cómo los cambios culturales pueden hacer que los países hagan mayores inversiones en la educación de las niñas, por lo pronto ella se compromete: “Como primera dama, como madre y como ser humano, no puedo abandonar a estas niñas y planeo mantenerme alzando mi voz en su nombre por el resto de mi vida. Planeo mantenerme pidiendo a los líderes mundiales que inviertan en su potencial y creen sociedades que realmente las valoren como seres humanos. Planeo seguir llegando a los líderes locales, las familias y a las mismas niñas para crear conciencia sobre lo poderoso que es enviar a las niñas a las escuelas”.

No nos queda más que decir, qué envidia de primera dama...

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