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hace 4 meses
[Ruta Libre]

Rompiendo el bullying

Fueron hostigados severamente, hoy son victoriosos ejemplos de que vencer al bullying es posible gracias al imua lima lama

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Rompiendo el bullying
Fotos: Zócalo | Idalia Chávez / Diana Rodríguez / César Vargas | Video: David Rivas
Por: Paloma Gatica

Saltillo, Coah.-
De un solo movimiento lo hace caer al suelo. Aún no le ha permitido incorporarse cuando de un golpe veloz y certero lo noquea y queda tendido en el piso.

Sus manos parecen delicadas, como las de cualquier señorita de 15 años, pero sus puños golpean con tal fuerza que puede partir en dos la nariz de alguien si así lo desea. Cada una de las extremidades de su cuerpo es casi como un arma blanca.

Quien la ha visto vencer cuerpo a cuerpo a sus contrincantes no se imagina el infierno que alguna vez vivió. Con aproximadamente 50 kilos, metro 60 de altura y el abrazo cálido con el que recibe a la gente la convierten en un blanco fácil de hostigar.

“En la escuela me molestaban por mi forma de ser, algunas veces también porque mis compañeros no toleran que tenga buenas calificaciones. Durante toda la secundaria me han molestado, hablaban mal de mí, me hacían menos, inventaban chismes y luego se los contaban a otros para que dijeran que era una niña problema y no me hablaran”.

Se llama Ángeles Sanmartín y tiene 15 años. Terminó la secundaria en un colegio gracias a una beca y ahora planea estudiar la preparatoria también becada. Es una chica que saca fortaleza de la adversidad, pero no siempre fue así. Ella misma lo declara: por años el bullying fue su verdugo.

Se atrevió a decirlo por primera vez en público un día en que anunciaban una Expo Bullying, cuando frente a reporteros y camarógrafos, durante una rueda de prensa, dijo “yo fui víctima”.

Hasta ese momento pocos conocían la historia detrás de esta campeona, quien rompió el acoso, la violencia psicológica y el miedo gracias a un matrimonio que decidió ayudarla a ella y a otros niños y adolescentes que encontraron en el arte marcial conocido como imua lima lama la fuerza para salir adelante.

El mérito lo tienen Ronald Arias Bonilla y Daniela Marín Gómez, fundadores de la escuela Imua Mundo Nuevo, que nació también gracias a una adversidad y que se convirtió en un proyecto de vida.



GOLPE DEL DESTINO

Ronald era un hombre exitoso y activo que trabajaba para una empresa. Un día la adversidad tocó a su puerta: una embolia cerebral sacudió su vida y lo dejó indefenso. Contó con el apoyo de su trabajo para sacar adelante el padecimiento, pero tuvo que pensionarse por enfermedad.

Lo que siguió fue recuperar su cuerpo de los daños físicos y psicológicos que dejó el padecimiento. Con el apoyo de su esposa Daniela decidieron tomar clases de imua lima lama.

Por medio de instructores se capacitó, llegando incluso a pagar para recibir clases en casa; luego acondicionó una parte del inmueble. Ronald no sólo se recuperó de los estragos de la embolia, sino que él y su esposa adquirieron tanta capacidad, que fueron subiendo en las cintas del imua.

Un día recibieron la visita de una mujer, quien al poco tiempo llevó a su hijo con la intención de que también a él le enseñaran; se trataba de un pequeño que era víctima de bullying. Su madre deseaba que aprendiera un arte marcial con el cual pudiera defenderse.

Poco a poco aquella técnica que a Ronald ayudó a salir del atrofiamiento de su cuerpo, también logró que el niño elevara su autoestima. Con esos avances comenzaron a llegar más pequeños víctimas del acoso, la violencia y la burla de sus compañeros, a los que Ronald recibió en su casa y que, como él, pagaban a un instructor.

Por circunstancias que dice que no vale la pena ni mencionar dejaron de contratar al instructor. Entonces, con ayuda de maestros en otros estados él mismo logró su certificación de imua para convertirse en instructor, por lo que decidió abrir su propia escuela.



“Nunca pensamos que esto tendría mayor alcance. Cuando Dani y yo empezamos fue con el cariño de un niño que necesitaba ayuda, luego se convirtió en dos niños, en tres, de ahí pasamos a cinco, 10 y sin darnos cuenta cada vez había más”, dice Ronald.

La idea nunca fue la de una escuela por cobros y horarios. La cuestión era apoyar a cada uno de los niños que así lo desearan, por ello les es difícil no admitir a un nuevo integrante en su grupo, sobre todo cuando son los padres quienes se sinceran y piden ayuda porque su hijo sufrió bullying.

Eran casos terribles, niños que perdieron la voluntad, la fuerza, la confianza en sí mismos por ser la burla de sus compañeros de escuela. El bullying los hizo presa de un miedo que los orillaba a hacerse del baño, esconderse, llorar todo el tiempo; ya no querían ni ir a la escuela, e incluso a llegaron a tener pensamientos suicidas.

Dice Ronald que quisiera contar uno a uno los testimonios de la crueldad a la que eran sometidos estos pequeños y de la que salieron adelante practicando imua, pero son casos tan difíciles que los chicos ya prefieren dejar atrás, lo mismo sus padres, que los padecieron con ellos.

Sólo unos cuantos, como Ángeles, quisieron dar muestra de cómo la voluntad, el apoyo y el esfuerzo traen resultados no sólo sacando de ese oscuro rincón a las víctimas, sino convirtiéndolas en campeonas.



ENCERRADA

Tener las mejores calificaciones en la escuela debería ser motivo de admiración para el resto de sus compañeros. Sin embargo también convierte a los estudiosos en un objetivo del bullying.

Ángeles Sanmartín sabe de eso. Estudiante destacada durante toda su primaria, su madre quiso que esa capacidad se siguiera cultivando en un colegio particular, por eso lograron una beca y la pequeña inició feliz su primer año de secundaria.

Pero la sonrisa le duró poco. Sus compañeros y compañeras comenzaron a rechazarla, a hostigarla, a burlarse de ella por ser una “nerd”, por sacar buenas calificaciones, por sobresalir en todo. Así conoció de cerca el verdadero significado de las palabras miedo, tristeza y desesperación.

“Nunca me agredieron físicamente, no llegó a tanto, nada más a veces me encerraban atorando las puertas. Cuando eso pasaba me escondía y me ponía a llorar; no me sentía a gusto en la escuela”, cuenta Ángeles.

Pero no sólo sufrió el acoso psicológico de sus compañeros, también tuvo que soportar la indiferencia de su maestros. Dos años duró su infierno, aunque ella reportó el problema en el colegio, los profesores y encargados nunca intervinieron, asegurando que se trataba de asuntos personales en los que ellos no tenían jurisdicción para imponer reprimendas.

Esto prácticamente se volvió un permiso implícito para que sus compañeros, con total impunidad, continuaran los ataques verbales y los encierros. Llegó el momento en que levantarse para ir a la escuela se volvió su mayor miedo y muchas veces deseó con toda el alma no ir.

Pedir ayuda ya no era una opción, su única salida era defenderse. Así fue como conoció la disciplina que ahora practica y de la que es campeona mundial.

“¿Defenderme físicamente? No lo pensé hasta que me metí al imua hace un año, y pues después que sabían que entrenaba dejaron de molestarme, porque fui subiendo cosas de que estaba en artes marciales, subía videos entrenando a Facebook”, platica Ángeles.

Lo primero que adquirió fue seguridad en sí misma, carácter, disciplina, fuerza de voluntad, capacidad de enfrentar la adversidad y la habilidad de usar la técnica no para atacar, sino para defenderse en caso de que fuera necesario.

La nueva Ángeles que sus compañeros vieron en la escuela ya no era la miedosa que todo se aguantaba, la tímida y pequeña jovencita delicada que no se iba a defender, la víctima que ellos conocieron se había esfumado.

“Tenían miedo cuando veían lo que practicaba. Pensaban que los iba a agredir, pero nunca lo hice; de haber sido necesario lo hubiera hecho”, asegura la jovencita, quien no sólo se volvió en un ejemplo de éxito personal, también logró ser campeona nacional.

Ahora tiene el respeto y admiración de muchos: los que le hacían bullying la llaman campeona. Se lo ganó con disciplina, lágrimas y el valor suficiente para romper el silencio haciéndose respetar como una fuerte oponente en el tatami, en la escuela y en los peligros del día a día.



IMUA: LA SALVACIÓN

El imua lima lama es una conjugación de técnicas orientales con una amplia gama de movimientos que consisten en técnicas rápidas de contraataque que van de lo simple a lo complejo, y en el cual usan todas las herramientas del cuerpo para golpear, bloquear, controlar, defender y derribar.

Se podría pensar que el arte marcial incita a la violencia, pero el imua se sustenta en la defensa personal sin armas, aunque debido a la diversificación para su introducción al público de todas las edades, algunas organizaciones realizan torneos y competencias donde se aprecian combates por puntos, formas con armas, forma creativa y combate continuo.

Por ello es que Ronald instruye a sus pupilos de la escuela para no atacar a sus agresores, pero sí a defenderse cuando sea necesario y en situaciones de riesgo.

“En imua te enseñan a defenderte. La diferencia entre atacar y defenderte es que una lo haces por reacción para tu seguridad y la otra es por molestar”, explica Ángeles, porque como se los ha enseñado Ronald, no se trata de combatir violencia con violencia.

En Imua Mundo Nuevo todos aprenden más que artes marciales, también aprenden respeto e igualdad. Nadie se ríe de nadie, aunque alguien se equivoque durante la clase. Ahí todos se tienden la mano, se ayudan y respetan, desde el más pequeño hasta el más grande.

Ahí la palabra bullying sólo existe en la imaginación. La ofensa, el maltrato, los gritos, la burla, se quedan afuera. Dentro fomentan la tolerancia, la aceptación, el apoyo, la confianza, el compañerismo, la mano abierta y el hombro siempre listo para levantar a quien caiga.

NI UNA VEZ MÁS

Esos conocimientos hicieron salir del bullying a otros que no tuvieron la suerte de no defenderse físicamente de sus agresores. Fernanda es una chica que no pudo utilizar la tolerancia para alejar a quien la hostigaba.

La pequeña de 10 años es linda y simpática. Su carisma y belleza hicieron que un compañerito se acercara a ella primero sólo para piropearla, pero después aquello dejó de ser un juego inocente. El acoso fue constante y malintencionado hasta que llegó al terreno físico.

Todavía temerosa por haber vivido aquella experiencia durante meses, Fernanda no quiso hablar durante la entrevista de los detalles que tuvo que sufrir con el acoso físico del que fue objeto por parte de aquel chico, ni siquiera referirse a qué tipo de manifestaciones físicas ofensivas padeció.

“Para empezar no le quería contar tanto a mi papá porque sentí que él me iba a regañar o no sé, porque no comentaba las cosas como eran y aparte no me sabía defender y dejaba que me molestaran”, alcanza a platicar Fernanda.



Tras varios meses de vivir bajo la sombra de aquel agresor, doña Martha, abuela de Fernanda, preocupada por la situación que su nieta atravesaba, decidió que la manera más adecuada de ayudarla era que enfocara su energía en alguna disciplina que le levantara la autoestima y el carácter. Así comenzó a tomar las clases de defensa personal que pondrían fin a su calvario.

“Cuando aprendí imua me sentí más segura, porque si intentaban hacerme algo por lo menos ya sabía
reaccionar. También me ha servido para defenderme en la escuela. Un niño llevaba mucho tiempo molestándome hasta que llegó un tiempo en donde me hartó y tuve que aplicar con él lo que sabía”, declara orgullosa.

La escena no nos la contó ella, pero supimos por fuentes cercanas que un día el niño aquel fue más allá en el acoso físico y Fernanda tuvo que actuar, se defendió de su agresor por medio de la fuerza, utilizando las técnicas aprendidas y llegó a fracturarle la nariz a su acosador.

“Después tomó un poco más de respeto por mí, porque ya sabía de lo que era capaz”, cuenta Fernanda. Sin embargo, no sólo se hizo un favor a sí misma, también se lo hizo a otras compañeras que también sufrían del acoso físico de aquel chico, porque a partir de que se defendió ya no la volvió a acosar ni a ella ni al resto de las niñas.

Fernanda no permitió que nadie la volviera a molestar. Nunca atacó a sus compañeros en venganza por las veces que le hicieron bullying, pero sí comenzó a defenderse si se sentía en peligro.



Martha, quien se encarga del cuidado de Fernanda, dice “cuando vi a Fernanda la primera vez que me invitaron a acompañarla, vi que echó afuera todo aquello solamente en el entrenamiento, empezó con una fuerza que me dejó asombrada”.

Asegura que es una disciplina que da seguridad al defenderse no sólo físicamente, también es defensa interior y aunque se dice fácil no lo es. Salir del bullying y aprender la disciplina lleva tiempo y esfuerzo, algo que vale la pena a la hora de ver los resultados.

“El hecho de que se realicen, que se esfuercen, no es para que den golpes, sino para que se valoren como personas. Yo estoy muy contenta de ver cómo Fernanda ha progresado”, resalta la abuela, quien ha sido testigo del apoyo que Ronald y su esposa dan a los más de 30 niños que actualmente instruyen.

CIFRAS QUE PESAN

Pero los casos de Ángeles, Fernanda y el resto de los niños que se han superado por medio del imua lima lama no son aislados. El problema del bullying es una constante en las primarias y secundarias de Saltillo, la Secretaría de Educación (Sedu) ha tenido que tomar medidas.

Según la Sedu, se detectaron 71 casos de bullying en el estado en el ciclo escolar 2015-2016, mismos que fueron atendidos por la Unidad Especializada de Atención Integral del Acoso Escolar. Del total de los casos atendidos el pasado ciclo el 70% correspondía a Saltillo.

El director de la Coordinación General de Asuntos Jurídicos, Enrique Flores Ruiz, informó a Ruta Libre que en el ciclo escolar 2016–2017 la cifra disminuyó a poco más de la mitad, en comparación con el pasado.

Hasta el momento en Saltillo se tiene registro de 29 casos confirmados y se han proporcionado 154 asesorías solicitadas por los padres de familia y maestros que desean información para detectar, prevenir y manejar el bullying en distintos puntos de la ciudad.

La mayoría de los casos de acoso escolar son atendidos por las autoridades educativas (supervisores, directivos y maestros) donde ocurren los hechos. Únicamente aquellos casos con mayor relevancia o complicación son canalizados a la Unidad Especializada.



“Cada escuela tiene la capacidad y los conocimientos para detectarlo, atenderlo y darle seguimiento y resolverlo. El área jurídica únicamente tiene un registro de aquellos casos que de alguna manera trascienden o se denuncian a través de los medios de comunicación, o cuando existe algún caso relevante en los cuales nos piden el apoyo para resolverlo dada su complejidad”, expuso Flores Ruiz.

El funcionario también señala que uno de los principales objetivos a cumplir es la prevención del acoso escolar, por lo que el personal educativo se encuentra en constante capacitación en el tema de la prevención y oportuna detección del bullying.

“Acabamos de realizar una capacitación en la que tuvimos cerca de 3 mil directores, supervisores y jefes de sector de las escuelas para prevenir situaciones de riesgo, situaciones que tengan que ver con el acoso escolar o que garanticen una convivencia sana y segura en las escuelas”, señaló.

Detalló que, en primera instancia, los docentes y directivos deben de detectar que existe una conducta de acoso repetitiva, es entonces cuando el profesor debe documentar la situación, citar a los padres de familia para realizar mesas de trabajo con el propósito de atender profesionalmente al niño afectado y al probable responsable.

“Tiene que documentar la solicitud a especialistas como los sicólogos que tienen como apoyo en las escuelas, y avisar a su directivo o cuando se requiera adicionalmente algún apoyo institucional como la Secretaría de Educación, la Secretaría de Salud o la Pronnif, además de adjuntar los perfiles del niño que está violentando y del pasivo para el apoyo sicológico”, explicó.

Agregó que entre los trabajos y acciones que se implementan se encuentran los grupos de trabajo en todo el estado, apoyados por más de 300 psicólogos distribuidos en las distintas sedes de la dependencia especializada contra el acoso escolar y la Procuraduría para los Niños, las Niñas y la Familia (Pronnif).

Como parte de las primeras dinámicas de reacción ante el fenómeno del bullying en 2007 se creó el programa Escuela Segura, que se encarga de difundir una serie de cuadernillos y guías dirigidos a diversos actores sociales para informar sobre el proceso a seguir en caso de detectar situaciones de bullying, así como el perfil de la víctima y el acosador a fin de ayudarlo.



Uno de los más efectivos, según la Secretaría de Educación Pública (SEP) es el Programa Nacional de Convivencia Escolar, estrategia de carácter preventivo y formativo que se implementa en la educación básica con el objetivo de favorecer el establecimiento de ambientes de convivencia escolar sana y pacífica que coadyuven a prevenir situaciones de acoso escolar en escuelas públicas y privadas.

De igual forma, la Sedu ha publicado el sitio en su portal de internet relativo al acoso escolar, en donde se definen y establecen los canales de denuncia a través de dicho medio. Sin embargo, pese a los esfuerzos conjuntos de las dependencias en Saltillo, el bullying sigue presente en las aulas, pues las denuncias son escasas y los casos detectados son menos aún.



EXPO BULLYING

Ronald y su esposa presentaron un proyecto al DIF para crear la primera Expo Contra el Bullying y Violencia, la cual se llevó a cabo el domingo 5 de febrero de este año, organizada por la fundación Por un Mundo Mejor, A.C.

El evento contó con la participación de diferentes escuelas de artes marciales de Saltillo, cuyos alumnos mostraron exhibiciones de cada disciplina, pero también estuvieron presentes instituciones del Gobierno estatal para brindar asesoría y ofrecer apoyo.

“El tema de la primera Expo que organizamos era precisamente contra el bullying, para dar a conocer que la doctrina de todas las artes marciales es la no violencia. En todas las familias hay hijos buenos y otros no tan buenos; sucede lo mismo en una academia de artes marciales: hay maestros malos y agresivos, pero es la persona no el arte marcial. Hay maestros buenos que enseñan ante todo el respeto”, explica Ronald.

Fue precisamente en la rueda de prensa para anunciar ese evento en donde Ángeles reveló su antigua condición de víctima y contó su testimonio ante las cámaras para mostrar a otros niños o niñas que se puede acabar con el bullying.

Pero el compromiso que los integrantes de la escuela Imua Mundo Nuevo han adquirido no sólo los llevó a derrotar al bullying, también a trascender fronteras. Recientemente en su paso por el Torneo Mundial de Defensa Personal lograron colocarse arriba del medallero, situando a Coahuila como semillero de campeones en las artes marciales.

En el torneo internacional Rey del Kamehameha, en el cual compitieron con más de 400 participantes provenientes de España, Estados Unidos, Alemania, entre otros países, los estudiantes lograron adjudicarse 29 medallas en distintas formas de la disciplina, además del reconocimiento por parte de los asistentes y de la Federación de Imua Lima Lama por la labor que han perseguido desde la fundación de la escuela, que es romper con el bullying por medio del imua.







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