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[Internacional]

¿Quién mueve los hilos del mundo?

El banquero David Rockefeller financió esta primera reunión, cuyo éxito animó a los organizadores a convocarla anualmente

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¿Quién mueve los hilos del mundo?
Ciudad de México.- Su sede se encuentra en Leiden (Holanda) y su nombre procede del Hotel Bilderberg de Oosterbeek (Países Bajos), en el que tuvo lugar la primera reunión de este privilegiado club de potentados en 1954. La idea partió de un consejero político polaco llamado Jozef Retinger, que decidió establecer un grupo entre Estados Unidos y Europa que se opusiera a la Unión Soviética y al comunismo.

El banquero David Rockefeller financió esta primera reunión, cuyo éxito animó a los organizadores a convocarla anualmente. El club está compuesto por jefes de Gobierno y de Estado del ámbito occidental, miembros de las casas reales, financieros, banqueros, grandes empresarios, dueños de los principales medios de comunicación y políticos influyentes, gente como Henry Kissinger, Rupert Murdoch, el exsecretario de Defensa estadounidense Donald Rumsfeld, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, el expresidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, miembros de la familia Rockefeller, de la familia Ford, de la Krupp, de los Rothschild y de otras grandes corporaciones y empresas de Estados Unidos y Europa.

El presidente de PRISA, Juan Luis Cebrián, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, la presidenta del Santander, Ana Patricia Botín, el de Acciona, José Manuel Entrecanales, o el exministro de economía Pedro Solbes son algunos de los españoles que han acudido a las reuniones anuales del Club Bilderberg, un grupo que ha sido acusado de conspirar para imponer un gobierno mundial. Entre sus detractores se encuentra la Sociedad John Birch, un grupo ultraconservador y anticomunista estadounidense. Esta sociedad mantiene la hipótesis de que el presidente Franklin D. Roosevelt sabía de antemano que Japón iba atacar a la flota norteamericana en Pearl Harbor y que no hizo nada al respecto, para poder así declarar la guerra a Japón y evitar de ese modo el rechazo de la opinión pública americana a la participación de su país en la II Guerra Mundial.

Con información de Muy Interesante


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