×
hace 6 meses
[Negocios]

Profesiones que perdieron su prestigio

Maestros politizado, periodistas relacionados con morbo y jueces relacionados con lentitud de justicia

Imprimir
Profesiones que perdieron su prestigio
ILUSTRACIÓN: RODRIGO SERNA
El Mundo | España.- El nombre de determinadas profesiones ha supuesto siempre un broche de oro a la frase "papá, yo quiero ser..." que los hijos expresan a sus familias para desvelar sus planes de futuro. La docencia, la salud, el derecho, la arquitectura y la ingeniería han coronado, por tradición, la escala jerárquica de carreras con mayor prestigio en la sociedad, ya sea por garantizar empleo, salario digno o por su indudable utilidad para la comunidad.

Sin embargo, la opinión popular varía en función del contexto de nuestro país y dicta sentencia. Factores como la exposición mediática o los vaivenes del mercado laboral han puesto en entredicho últimamente el atractivo y el crédito de estereotipos con un gran reconocimiento durante décadas.

Las profesiones de médico y profesor han gozado, con diferencia, de una valoración privilegiada. Así queda reflejado en el informe sobre Prestigio Ocupacional y Estructura Social publicado por el CIS en 2013, en el que ambas carreras obtuvieron una puntuación de 81,58 y 75,16 sobre 100, respectivamente. Unos resultados que las situaban por encima del resto. No obstante, también mostraban cierta reserva los españoles encuestados cuando se les preguntaba por la docencia. Sólo un 11,7% recomendaría a un hijo o amigo ser profesor universitario.

Una parte de los docentes españoles reconoce que su oficio ha perdido el estatus que proyectaba hace años, tal y como asegura Javier Sánchez, profesor del Instituto Sierra Luna de Los Barrios, Algeciras. "Hace dos décadas, un profesor era una institución allí donde estaba. Eso ha desaparecido. Muchos viven cambiando de lugar constantemente, y ha hecho que hayan perdido autoridad", afirma este educador, que ha pasado por más de diez centros andaluces en sólo seis años.

Hace dos décadas, un profesor era una institución allí donde estaba. Eso ya ha desaparecido

La imagen reconfigurada de este oficio entre la opinión pública tiene que ver, además, con la falta de seguridad económica y laboral que ofrecía en décadas pasadas. En los últimos años, el sector público ha perdido un 14% de poder adquisitivo. Por otro lado, la docencia ya no es la profesión favorita de quienes la eligen. "Ahora, muchos no llegan por vocación o por ser los mejores, sino de rebote, mientras que en países como Finlandia están tan bien considerados que los números uno son recomendados para ejercerla".

A ello se suma una fama de labor funcionarial que -arguye Sánchez - tiene que ver con el desconocimiento social sobre los problemas que sufren para afrontar una nueva legislación burocrática colmada de informes individuales para cada alumno y la dificultad para conciliar la vida familiar.

Ese deterioro es un cambio de percepción social que también se aprecia en los médicos. Julio Álvarez Escudero, decano de la Facultad de Medicina de Santiago de Compostela, explica cómo las guardias se han vuelto "imprescindibles" para mantener un cierto nivel adquisitivo. Pese a que siguen teniendo una posición laboral privilegiada, Álvarez aclara que los sueldos de los facultativos españoles son mucho más bajos que los de otros países vecinos. "No es un problema de la crisis, sino de la propia sociedad, que tiene que decidir qué recursos dedicar a la salud", comenta.

En los últimos años se ha puesto de manifiesto el desequilibrio entre una demanda sanitaria que ha crecido exponencialmente y recursos muy limitados. La figura del médico se mantiene al margen de las quejas que suele haber por retrasos de asistencia, pero también, dice, "esto añade presión". Álvarez muestra su preocupación por cómo han ido perdiendo respeto en la comunidad. Las cifras de agresiones aportadas por los colegios de médicos muestran una escalada significativa en los últimos años (de 495 casos en 2016 pasaron a 515 en 2017).

En el estudio elaborado por el CIS, otras profesiones de peso salen bastante peor paradas. La de juez es la menos valorada. Para Íñigo Navarro, decano de la Facultad de Derecho de Icade, esta figura ha perdido su condición de élite. "Ya no se le considera como antes, porque se le relaciona con el retraso de la Justicia. Ahora hay más control social y su trabajo se ha mediatizado", argumenta.

La crisis ha llevado a algunos periodistas hacia el morbo y a no saber hacer frente a presiones externas

A pesar de que cree que el estereotipo "casposo" de los jueces ha mejorado, añade que su autoridad está "destronada" y que las condiciones laborales tienen hoy menos aceptación que otras figuras del Derecho. "En un pleito, un abogado puede ganar hasta ocho veces más y, además, cuenta con un mercado sofisticado de trabajo", remarca.

En esa misma línea de crédito perdido, los periodistas acompañan a los jueces en los puestos más bajos de las estadísticas. La sociedad no sólo es cada vez más conocedora de su inestabilidad laboral, con cerca de 31 mil profesionales en paro, según la Encuesta de Población Activa, sino que ha perdido confianza en él. La presidenta de la FAPE, Elsa González, explica que, aunque la precariedad no difiere mucho de hace 30 años, la imagen de los periodistas "era ligeramente mejor, porque era la de un sector que había ayudado a construir la democracia, y la sociedad aún tiene esa deuda".

Sin embargo, añade que la crisis actual y el cambio del modelo empresarial de los medios "les ha llevado a algunos a la tentativa del morbo y a no saber hacer frente a presiones externas", de las que los ciudadanos son cada vez más conscientes. Es una idea compartida por Carlos Marciá, vicedecano de la Facultad de Periodismo de la Universidad Carlos III, quien cree, por un lado, que "se le ha puesto una etiqueta por la proliferación del entretenimiento", y por otro, que "no sabe pedir perdón cuando lo hace mal".

Al contrario de este caso, un estudio realizado en 2015 por la empresa farmacéutica AstraZeneca situaba a los científicos como los más valorados en España. Jesús Martínez-Frías, geólogo del Instituto de Geociencias, reconoce el buen prestigio de que gozan y la implicación de nuestra sociedad. Pero también admite que hace tres décadas, la imagen "era más sofisticada" y que, pese a todo, no está respaldada como en Francia o Inglaterra. "Desde la política se le ha intentado dar un valor excesivamente crematístico, y no tanto desde el progreso. Los medios no ofrecen una imagen configurada y se nos sigue tratando como personas extrañas sin familia", comenta.

Al juez ya no se le considera como antes, porque se le relaciona con el retraso de la justicia

Para otras profesiones, su diversificación también ha provocado que la calle las vea con otros ojos. Las ingenierías se han ganado esta reputación pero la informática es la mejor vista por sus posibilidades. Así lo cree Pablo García, director de la Escuela Politécnica de la Universidad de Extremadura: "Antes se veía un perfil más friki en ellos y eso se ha normalizado". En los últimos cinco años, añade, "la sociedad se ha dado cuenta de la gran dependencia que tiene de ellos". Si bien es cierta la alta consideración de nuestros informáticos y la gran empleabilidad del sector, García habla de un desconocimiento social: "Hay quienes aún ven esto como una carrera para hacer videojuegos o robots".

Con el boom de la crisis, la visión pública de otros oficios se ha visto alterada. Es el caso de los arquitectos, a quienes, según el decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, José María Ezquiaga, "se les ha considerado corresponsables de la situación cuando, para entonces, muchos de ellos trabajaban por cuenta ajena, y se ha vendido una visión elitista de artista desligado de la sociedad con la foto icónica junto al político". Por ello, cree necesario dar un giro hacia la arquitectura nórdica. "Es el futuro, una arquitectura de las personas".



Imprimir
te puede interesar
[Arte]
hace 36 minutos
[Ayuntamiento]
hace cerca de 24 horas
[Espectáculos]
hace 7 horas
[Internacional]
hace 15 horas
[Eagle Pass]
hace 23 horas
similares