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[Arte]

Pedro J. Fernández noveliza a Zapata

Retrata el historiador al Caudillo del Sur en su más reciente obra literaria

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Pedro J. Fernández noveliza a Zapata
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Guadalajara, Jal.- Emiliano Zapata ha sido visto siempre como ese héroe de botas y sombrero, bigote profuso y lleno de polvo proveniente de la tierra que juro regresar al pueblo, pero hay siempre algo más allá: un hombre con miedos y vacilaciones, ambiciones y deseos, un ser real que tiene en la novela Morir de Pie (Grijalbo, 2019) un retrato de tres dimensiones.

Escrita por el divulgador histórico Pedro J. Fernández, la novela relata esos claroscuros por los que atravesó El Atila del Sur a lo largo de su vida y en su lucha agraria, aquella que se movilizó bajo el estandarte de “la tierra es para quien la trabaja”.

Fernández visitó la Feria Internacional del Libro Guadalajara 2019 para presentar este libro, el cual busca “acercarse más al héroe y persona que fue Zapata, porque antes había tratado a puros villanos como en Yo, Díaz e Iturbide”, explicó a Zócalo.

“La novela nació como una segunda parte de ese libro sobre Díaz y el personaje que me daba ese rango histórico y humano era, precisamente, Emiliano Zapata mucho más que Madero. Lo que quería era rescatar ese personaje, porque lo que le pasa a los héroes mucho más que a los villanos es que se convierten en seres de dos dimensiones, creo que Zapata se ha convertido solo sus frases célebres, pero realmente no conocemos el resto de su vida.


“Quiero que el lector acompañe a Zapata en toda su vida y conozca sus ideales: su infancia en Anenecuilo, el robo de tierras, la marginación y el analfabetismo que vio. Pero también aquellos momentos de la Revolución en los que él pudo detenerse pero, en cambio, se mantuvo firme”, apuntó.

Pancho Villa, Venustiano Carranza y Francisco I. Madero fueron humanos en sus inicios, pero han pasado a volverse metálicos y hieráticos con el paso del tiempo. Todos ellos son, ahora, un compendio de ideales vistos no a la distancia, sino demasiado cerca pero sin la suficiente atención, apuntó el autor.

Es por eso que la ficción es importante en una época así: conocer los datos históricos y rígidos de la vida de ellos, pero también esos sentimientos y actitudes que encarnaban en ellos. Por ejemplo, señaló Fernández, “todos creen que Zapata siempre vestía de charro pero no era así, su diario era suéter y manera casual; era muy introvertido y gran lector, a diferencia de, por ejemplo, Villa, que sí era mucho más abierto para todo”.

Nuevos lectores
Además de esos detalles del día a día, existen tres décadas de casi desconocimiento en torno a la figura del caudillo. Nacido en Anenecuilco, Michoacán en 1879, el Atila del Sur, falleció en el 10 de abril de 1919, a los 39 años. Si se toma en cuenta que la Revolución Mexicana tuvo una duración de poco menos de una década, hay 30 años de la vida del caudillo para el público, y son esos años nebulosos los que Fernández utiliza para cimentar al hombre.

“Es importante que el mexicano conozca también a todas las revoluciones que conformaron la Revolución pero también los aspectos ideológicos detrás de ellos: que Zapata no se llevaba bien con Villa; que desconoció a Madero y los roces con Carranza. Todos esos héroes que vemos juntos en una imagen realmente no estaban siempre de acuerdo. Quiero quitarles su pose de estatua y mostrar al lector lo bueno y lo malo y, que a partir de ahí, él se forme la idea de si fue eso o un villano.

“Quiero también regresarlo al pueblo, porque el gobierno en turno siempre toma algo de Zapata y lo vende, pero realmente no atiende a los intereses zapatistas. Eso tiene que ver también con cómo nos educan en las escuelas, desde niños nos venden la idea de que son héroes pero no nos muestran el panorama completo”, explicó.

Otro de los objetivos que tiene Fernández es el de la divulgación histórica y la creación de nuevos lectores para la academia, aquellos textos de rigor con los que se habla sobre los hechos y no desde la imaginación. Abrir caminos cada vez más llanos para el acercamiento del pueblo con la historia y, así, evitar que esta vuelva a repetirse.

“La ficción histórica tiene una labor doble: la de investigar y crear, pero además atrapar al lector y para eso necesitas licencias dramáticas. Yo no sé cómo pensaba Zapata pero, a través de todo lo que investigué me hace pensar que eso sería lo que sentía, y eso debe ser real para el lector”, concluyó.


A leer


libro

Morir de Pie
De Pedro J. Fernández
Giejalbo, 2019
328 páginas


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