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[Cultura]

La verdadera historia de Rapunzel no es un cuento de hadas, es escalofriante

La desdichada joven que vivió una historia similar nació muchos años después de que se publicó este cuento

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La verdadera historia de Rapunzel no es un cuento de hadas, es escalofriante
Foto: Especial
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Ciudad de México.- Todos sabemos que la versiones de los cuentos de hadas y princesas que conocemos actualmente son versiones sumamente ligeras y azucaradas, narraciones que se mantienen poco apegadas a sus versiones originales. Versiones aptas para niños, libres de cualquier evento traumático, pero basta con repasar la historia original para darse cuenta de que aquellos retorcidos relatos no son apropiados para mentes cerradas o sensibles, mucho menos para los niños.

Un buen ejemplo de esto es el cuento de Rapunzel, una dulce y simpática princesa que es robada cuando es una bebe de los brazos de sus padres por una malvada bruja. El cabello de Rapunzel tiene maravillosos poderes por lo cual nunca es cortado.

La bruja la cría en una torre muy alta, lejos de la civilización y le dice que ella es su madre y que sí quiere estar tranquila jamas debe bajar de la torre y no debe confiar en nadie, todo esto bajo un discurso de falso amor y sobreprotección.

Los hermanos Grimm

Sucede que esta noble versión está basada en el cuento escrito por los hermanos Grimm, autores de otros cuentos y fábulas populares como “La princesa y el sapo” o “Hansel y Gretel”.

A principios del siglo XIX la historia de Rapunzel era mucho más cruel y oscura; Rapunzel era constantemente torturada y violada en su encierro.

Cuando el príncipe, ayudado de la larga y poderosa cabellera de Rapunzel, está a punto de salvarle, los hermanos de la joven lo atacan, le cortan la lengua y los ojos antes de arrojarlo nuevamente por la torre, todo frente a los ojos de Rapunzel. Al final, una parvada de cuervos devoran los restos del príncipe y Rapunzel es sacrificada por sus hermanos.

Pero, a diferencia de lo que se podría creer, los hermanos Grimm no se basaron en ninguna historia de la vida real para crear este cuento. En realidad, la desdichada joven que vivió una historia similar nació muchos años después de que se publicó este cuento.

Blanche Monnier

Su nombre era Blanche Monnier y recibió un trato sumamente cruel por parte de toda su familia, quien la orillo a vivir en condiciones inhumanas de encierro por más de 25 años, constantemente sufría abusos emocionales, físicos y sexuales.

Se dice que la joven pertenecía a una buena familia de la élite francesa. Blanche siempre se distinguió por ser muy atractiva, Louise, su madre la sobreprotegió, no quería que hubiera hombres rondando cerca de ella, esto provocó que Blanche siguiera soltera y sin pretendientes hasta los 27 años, por lo tanto se le comenzó a considerar como una “quedada”.

Hasta que apareció un abogado protestante interesado en ella, pero la madre de la joven no lo consideraba suficiente para su hija. Blanche rogó por la aprobación de su familia, sin embargo, esto fue contraproducente, como castigo la encerraron en una pequeña habitación de la casa durante 25 años.



Para justificar su ausencia, los padres dijeron que la joven se había inscrito en un internado en Inglaterra y después que se había mudado a Escocia. Ambas versiones fueron aceptadas con naturalidad y no levantaron ninguna sospecha de la respetada familia.

Cuando Blanche estaba por cumplir 52 años su padre murió, ella estaba en una condición de salud tan deteriorada que no podía ni mantenerse de pie, había perdido la cordura y mostraba signos de extrema desnutrición, era alimentada con sobras de comida. Su largo cabello le rebasaba los tobillos.

El secreto de la existencia inhumana de Blanche no era propio únicamente de la familia, ya que había muchas personas que trabajaban en la casa en calidad de sirvientes, quienes se mantuvieron en silencio hasta que el 23 de marzo de 1901, hartos de la crueldad y malos tratos decidieron mandar una denuncia anónima a la policía.

Cuando tres miembros llegaron a inspeccionar la casa, se sorprendieron al encontrar a Blanche completamente desnuda y desnutrida, viviendo sobre un colchón putrefacto, entre restos de orina, heces y comida en descomposición. La policía rompió los vidrios de las ventanas tapiadas para ventilar la pestilente habitación y por primera vez en muchos años un poco de luz pudo entrar al lugar.

El lúgubre aspecto de Blanche dejó impresionados a miembros de la policía y prensa, quienes no tardaron en comparar su historia con la de Rapunzel, la pobre princesa atrapada en una torre, custodiada por su malvada familia, poseedora de una larga cabellera.



La madre de Blanche asumió toda su responsabilidad, pero murió poco antes del juicio, su hermano tan sólo fue condenado a 15 meses en la cárcel.

Blanche Monnier jamas se pudo recuperar de todos los abusos, así que tuvo que ser encerrada en un hospital psiquiátrico hasta el día de su muerte.

Esta terrible historia fue inmortalizada en la novela de André Gilde llamada “La secuestrada de Poitiers”, la cual ganó el Premio Nobel de Literatura en el año de 1930.


Fuente: Cultura Colectiva


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