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La rosa de castilla: posible anticancerígeno

Por Agencias

Publicado el sábado, 24 de marzo del 2018 a las 09:00


Si bien los resultados no son definitivos, siguen teniendo avances importantes.

Saltillo, Coahuila.- En la búsqueda para aprovechar de forma sustentable los recursos naturales y residuos agroindustriales de la región, científicos del Departamento de Investigación en Alimentos (DIA) de la Facultad de Ciencias Químicas (FCQ) de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), extraen compuestos bioactivos a partir de plantas del semidesierto y desechos de la industria agrícola y alimentaria.

Con este proyecto los investigadores buscan conocer y aplicar las propiedades benéficas de plantas y residuos aparentemente poco útiles.

Actualmente, el equipo de investigadores está enfocado en la rosa de castilla (Purshia plicata), una planta del área semidesértica de Coahuila utilizada en la medicina tradicional y con aplicaciones potenciales.

Respecto a la relevancia de estos estudios los especialistas de la UAdeC detallan sus resultados, potencial y áreas de oportunidad de esta planta.

BENÉFICO

Un compuesto bioactivo es una molécula de origen natural (en este caso vegetal) que tiene la propiedad de conferir un beneficio a la salud. De esta forma definió este tipo de compuestos el doctor Juan Alberto Ascacio Valdés, profesor investigador del DIA de la FCQ de la UAdeC y miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

Algunas de las propiedades que puede tener un compuesto bioactivo son, por ejemplo, protección contra radicales libres evitando la oxidación celular, evitar enfermedades causadas por microorganismos, efectos anticancerígenos, entre otros.

La existencia y características de estos compuestos han sido estudiadas a partir de residuos agroindustriales como: cáscara de nuez, cáscara de granada, cáscara de cítricos, bagazos, entre otros; además de plantas del semidesierto como hojasén, gobernadora, sangre de drago, candelilla, rosa de castilla, hierba anís, etcétera.

“En esa inquietud quisimos estudiarlas más a fondo para ver qué moléculas son las responsables de las propiedades medicinales que pueden tener plantas nativas de aquí, como la rosa de castilla que estamos trabajando ahora”, añadió el investigador del DIA.

POTENCIAL

En los laboratorios del DIA desarrollaron un proyecto para evaluar la planta rosa de castilla como una potencial fuente de compuestos polifenólicos con importantes actividades biológicas.

“Lo que se hizo primero fue realizar pruebas para conocer la planta, ya que ha sido poco estudiada, y si la planta era un material adecuado para realizar la fermentación. Se realizaron diversas fermentaciones para conocer las condiciones de extracción”, explicó el químico farmacobiólogo José Carlos de León Medina, egresado de la FCQ y colaborador del proyecto.

Para obtener estos compuestos, durante el experimento se empleó el hongo filamentoso Aspergillus niger GH1 en un proceso de extracción asistido por fermentación en estado sólido.

“La fermentación en estado sólido se considera así porque tiene una humedad relativamente baja, o una humedad mínima, que necesita el microorganismo para poder crecer, a diferencia de la convencional, donde el agua es abundante”, puntualizó el doctor Ascacio Valdés.

Además del bioproceso de fermentación en medio sólido, los especialistas utilizan otras técnicas como ultrasonido, microondas y tecnología híbrida de ultrasonido y microondas.

Durante la investigación se hicieron pruebas para determinar su actividad antioxidante y antiproliferativa en células de cáncer cervicouterino. Los resultados confirmaron que la rosa de castilla tiene alto contenido de compuestos polifenólicos y la presencia de compuestos de interés para el sector industrial farmacéutico y alimentario, como el ácido elágico.

También se demostró que el extracto de la planta cuenta con una alta actividad antioxidante y se redujo de forma significativa la proliferación de las células cancerígenas.

Una prueba de viabilidad celular indica la cantidad de células presentes, en este caso cancerígenas, y se consideran efectivas cuando la viabilidad celular es menor a 70 por ciento.

Como resultado se observó que al aplicar los compuestos provenientes de la rosa de castilla sobre una línea celular de cáncer cervicouterino, la viabilidad celular fue de 40 a 50% aproximadamente. Es decir, tras la aplicación de los compuestos, sólo se encontró de 40 a 50% de células cancerígenas presentes y se evitó la proliferación del resto. Sin embargo, a pesar de los resultados prometedores, el científico Ascacio Valdés aclaró que es prematuro indicar que estos compuestos son anticancerígenos. 

Actualmente, los investigadores están definiendo las diferentes condiciones de extracción y protocolos de identificación de compuestos, además de evaluar la toxicidad de estos compuestos que, hasta el momento, ha resultado negativa.

Respecto a las perspectivas a futuro, De León Medina comentó que “también los mismos compuestos podrían ser probados contra otra línea celular cancerígena para observar si se tiene el mismo efecto que contra las de cáncer cervicouterino”.

Para finalizar, el doctor Ascacio Valdés agregó que a pesar de que las moléculas hasta ahora son seguras, aún falta tiempo y pruebas para llegar a una aplicación en los sectores farmacéutico y alimentario.

“Estamos en la parte inicial. Son moléculas seguras, pero creo que para llegar a formulaciones de alimentos o nutracéuticos será de dos a tres años más cuando estaremos abordando esa parte”, finalizó.

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