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hace 5 meses
[Especial]

Ese circo llamado… ¡Ruliman!

Los actos que ofrecen al público son dignos de los mejores circos internacionales.

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Ese circo llamado… ¡Ruliman!
La imitación y fonomimica no podían faltar en el espectáculo.
Monclova, Coah.- La espeluznante estructura de cerca de nueve metros de altura se erguía en uno de los extremos de la pista de aquel espectáculo que anunciaba ser no apto para cardiacos.

Un hombre atlético, subió por una pequeña escalerilla instalada en medio de aquel diabólico artefacto y finalmente el maestro de ceremonias lo anunció: Se trataba de nada más y nada menos que ¡El Péndulo de la muerte!

El equilibrio fenomenal de “Carlos Víctor”, temerario artista que desafiaba el destino mantenía al filo de las gradas al respetable público que abarrotaba aquella carpa.

Y más aún el péndulo comenzó a girar con mayor velocidad mientras que en un alarde de destreza, aparte de mantenerse dentro de uno de los círculos, el esteta hizo malabares.

Aquello arrancó una lluvia de aplausos del público que admiraron el número, uno de los más complicados en los programas circenses, mientras que “Carlos Víctor” agradecía en lo alto con una caravana y se paraba de cabeza.

Pero, la escena antes descrita no pertenece a un circo de nivel internacional, ni de grandes espectáculos que se instalan en los lugares más exclusivos del mundo, tampoco de los que se apostan en capitales importantes del planeta.

Ese acto es parte del programa de uno de los circos más queridos y famosos de Monclova y la región, su nombre usted en alguna ocasión lo ha escuchado porque es sinónimo de diversión: ¡Ruliman!

GENUINA FAMILIA DE ARTISTAS

Los orígenes de la entrañable carpa se remontan a Nuevo Laredo, Tamaulipas, cuando Doña Carmen García era dueña del circo “Castillo” desde los años 60´s.

La caravana recorría el norte del país y su hija Alicia Castillo García se casó con Félix Francisco Martínez Méndez, quienes siguieron la vida itinerante del espectáculo de las pistas y la alegría.

Ellos procrearon tres hijos, Francisco, Carlos y Víctor Manuel quienes poco a poco aprendieron los secretos de la profesión dedicada a hacer feliz a las personas.

Desde malabares, chistes de payasos, controlar el equilibrio, entre otras aptitudes poco a poco fueron dominadas por aquellos jovencitos que formaron parte de los números.

Don Félix Francisco hizo buena amistad con otros empresarios de la República a quienes trató siempre de tomarles los consejos que aplicaba en la empresa de su suegra, y a la muerte de ésta, junto a su esposa heredaron el negocio.

E incluso trabajó y entabló un compadrazgo con “Don Rule”, familiar de uno de los integrantes del famoso grupo de “Las Águilas Humanas”, trapecistas suicidas de diferentes países que triunfaron desde la década de los 60´s hasta el 2000.

Esta persona le enseñó diversos números que transmitió a sus hijos con el fin de acrecentar la diversidad del programa para beneplácito de los asistentes.

NACE EL “RULIMAN”


Carlos Martínez Castillo, el segundo hijo, nació el 7 de Mayo de 1965 y fue quien siguió con la tradición circense que hasta la fecha hace las delicias de chicos y grandes.

Explicó que el origen del nombre “Ruliman” es una palabra compuesta por su padre en honor a “Don Rule”, con quien trabajó en la capital del país y la transformó en “Ruli” y “Man” es un homenaje al famoso personaje Kalimán, creado por los mexicanos Rafael Cutberto Navarro, Modesto Vázquez González y Clemente Uribe Ugarte.

Ya con este distintivo iniciaron los recorridos principalmente por el norte del país y fue en la primavera de 1975 cuando llegaron por primera vez a Monclova.

Montaron la carpa sobre un baldío en la calle Progreso de la Zona Centro, contiguo a lo que hoy es la escuela primaria federal Sara Múzquiz Castillo.

Dos años después, en 1977, cuando Carlos tenía 12, decidió probar suerte y buscó trabajo en el circo “Francisco Atayde” que rentaban el nombre los hermanos Esqueda donde hacía de todo.

Siguió con su aprendizaje en el circo de Johnny Lam y sus tigres blancos, además de laborar en el Circo Barley. Todos de gran tradición en México y donde perfeccionó el trapecio, la cuerda floja, entre otros actos temerarios.

Diez años después falleció don Félix en 1987, el circo estaba en el Estado de Chihuahua donde hizo muy buenas y jugosas temporadas.

En el año de 1989, Carlos tomó las riendas del circo “Ruliman” poniéndose de acuerdo con sus hermanos.

REGRESAN A COAHUILA PARA QUEDARSE

Los tres tomaron la decisión de retirarse de Chihuahua, la situación en cuestión de inseguridad era intolerable y desmontaron las carpas retornando en 1992 a la “Capital del Acero” que anteriormente les mostró una gran hospitalidad.

En esta etapa fue cuando nacieron los famosos personajes admirados por al menos tres generaciones: Carlos se convirtió en el simpático e icono payaso “Cachurrín”, además de ser el malabarista temerario “Carlos Víctor”; su hermano menor Víctor Manuel era el inolvidable equilibrista y trapecista “Víctor Iván”; el mayor de todos Francisco, se transformó en el legendario “Mister Rulimán”, experto en el trompo y maestro de ceremonias.

Se integraba al equipo su prima, Ericka Castillo Davenford, contorsionista que además mostraba la fuerza de su cuero cabelludo, misma que actualmente radica en Inglaterra.

Además de los dos perritos samoyedos “Ford” y “Marquis” que realizaban su número que asombraba a propios y extraños.

Su popularidad creció como la espuma y se distinguió entre los demás circos pequeños como “La Carpa Meraz”, circo “Gigante de Mónaco”, “El espectáculo de Claudia Tayde” y “La carpa Carrusel”.

Recorrieron las colonias populares donde buscaban lotes baldíos o llanos para instalarse. En la Obrera Sur Segundo Sector escogían la esquina de la avenida Sidermex con la calle Augusto Spies cuando era un monte. Fue famoso también el acto del “Rolland Rolland” en el cual se invitaban a niños a tratar de ejecutarlo, era una tabla encima de un rodillo en el cual “Carlos Víctor” demostraba su equilibrio.

ALTAS Y BAJAS

Martínez Castillo, padre de siete hijos y quien sigue al frente del circo tuvo que suspender las funciones cuando se separaron sus dos hermanos y tomaron rumbos diferentes.

Francisco “Mister Ruliman” hizo el Circo Castillo en honor a la primera razón social que tuvieron pero trabaja principalmente en la Región Carbonífera, Norte y Cinco Manantiales del Estado, encariñándose más por Nueva Rosita.

Víctor por cuestiones familiares regresó a Nuevo Laredo donde sigue su vida dentro de un trabajo estable. Los tres aun mantienen contacto aunque sea por teléfono.

Posteriormente Carlos reanudó el espectáculo donde actualmente invita artistas locales y otros de renombre como el Payaso “Martinete”, “Conejita” y “Balín” cuyos sketches son muy aplaudidos. Se llevan a cabo concursos en los que se involucra al público.


Su actual mujer, Victoria Robles Tobías, se encarga de la taquilla y es ayudada en la dulcería por la señora Sonia Rodríguez Garza.

En la segunda parte del programa se monta un ring en la pista y se lleva a cabo un enfrentamiento de lucha libre con tintes cómicos, pues es para toda la familia.

Esa manera de ganarse la vida es complementada por sus conocimientos de soldadura, cuyo modesto taller lo tiene instalado en la colonia Veteranos de la Revolución, además de rentar juegos mecánicos y fabricar dulces o alquilar el mobiliario. Pero la vida es dura y se hacen sacrificios, cada lona nueva le ha costado miles de pesos.

La ley general de vida silvestre, que prohíbe utilizar animales salvajes en los circos que entró en vigor el 8 de julio del 2015, afectó a la mayoría de las empresas de este giro. El dueño del personaje “Cachurrín” explicó que eso provocó que los espectáculos cambiaran totalmente y buscaron otras formas incluyendo obras de teatro, más números musicales, entre otras cosas, pero nunca van a suplir el mostrar las suertes con animales.


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