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[Internacional]

Dos mil metros de cables metálicos para sujetar una montaña

Los operarios retiran esta semana 6 mil metros cúbicos de roca

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Dos mil metros de cables metálicos para sujetar una montaña
ABC.ES | España.- Dos meses se acaban de cumplir desde que un talud se desplomara en Anzó (Sobrescobio), sobre el corredor del Nalón (AS-117), y los operarios de la Consejería de Infraestructuras no han dejado de trabajar desde entonces para doblegar al obstáculo. Tras sanear la montaña tirando abajo sus partes más inestables, las faenas se centraron en fijar la pared y darle seguridad. Una vez logrado, en los últimos días se activó una nueva fase que consiste en ir retirando las toneladas de roca y tierra depositadas sobre la calzada. Conforme se rebaja la cota del desprendimiento, los obreros tienen que reforzar las fijaciones del talud. Se trabaja así con un ojo puesto en la montaña y otro en el terreno acumulado sobre la calzada.

La técnica empleada para contener la montaña está consistiendo en el despliegue de una malla de alambre de acero de tres milímetros de diámetro, con gran capacidad elástica para deformarse en caso de desprendimiento de rocas. Va anclada a la roca mediante bulones de entre 40 y 32 milímetros de diámetro que son insertados en la pared desde lo que los técnicos denominan un 'carro' para perforaciones. Se trata de una plataforma que la grúa eleva a la altura requerida y que actúa como un taladro de grandes dimensiones.

Una vez desplegada la malla de alambre, el plan de acción diseñado desde Infraestructuras ha consistido en colocar cables tensados, de lado a lado de la montaña, para contenerla. Se trata de un refuerzo clave, y para el cual se están empleando cables de acero galvanizados, de grosores que varían entre los ocho y los 22 milímetros en función de la altura a la que se instalan y, en consecuencia, la carga a la que pueden enfrentarse.

Las máquinas empiezan a llevarse las rocas en un lado mientras en el otro se sigue 'cosiendo'

Las dimensiones de la operación son considerables. Al inicio de la semana se habían extendido 1.600 metros cuadrados de la malla de acero, fijados mediante 205 anclajes de coronación. El sostenimiento principal lo aportan sin embargo los bulones; esta suerte de 'tornillos' insertados a la roca formarían una longitud de 524 metros uno puesto detrás de otro. Para dar mayor seguridad a la sujeción, los cables galvanizados se tensan horizontalmente, cosiendo toda la instalación a la pared. De momento van 2.000 metros de cable empleados en anudar la malla con lo que, desde fuera, asemejan renglones metálicos.

Como queda dicho, esta combinación de malla, bulones y cables ha dado ya la estabilidad suficiente como para iniciar una nueva fase, consistente en retirar la roca desplomada. Hasta ahora se estaba aprovechando su presencia para utilizarla como rampa desde la cual las grúas podían elevar a los operarios hasta las cotas más altas del talud. El plan que avanza la consejería confía en que las excavadoras y camiones se lleven del lugar los primeros 6.000 metros cúbicos de material. Para acortar los plazos, recogerán el material solo de una zona, permitiendo que en la otra continúen trabajando los operarios que desde la cesta de una grúa siguen 'cosiendo', con otros 400 metros cuadrados de malla y 800 de cable.

Reparación de calzada

Con todo ello las maniobras inician su recta final. Las operaciones de retirada de roca, saneo y estabilización se seguirán sucediendo hasta llegar a la altura de la carretera. Será entonces el momento de valorar los daños que ha sufrido la calzada y reponer los elementos que la hacen apta para el tráfico. Es seguro que la avalancha de roca y piedra se llevó por delante la señalización, la barrera de contención y la escollera del margen derecho, que afianza la carretera y la impide sufrir hundimientos hacia el río Nalón. También habrá que rehabilitar la propia calzada, al menos en su capa más superficial.

El consejero Fernando Lastra viene reconociendo las dificultades que el argayo ha causado a la zona, pero insiste en que la AS-117 solo reabrirá al tráfico en este punto cuando sea completamente seguro. Una vez logrado, el trabajo no habrá terminado. Será el momento de desmontar el desvío provisional, retirando el aglomerado, tuberías y resto de componentes hasta dejar el lugar como estaba.


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