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[Especial]

Corrientes en pugna por Estatutos desdibujados

La cita ocurre cuando el partido enfrente bajos niveles de popularidad, exgobernadores bajo proceso penal y grupos que buscan

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Corrientes en pugna por Estatutos desdibujados
Ciudad de México.- A menos de un año de la elección presidencial, el PRI camina hacia la confrontación por las reglas con las que definirá a su candidato para 2018.

Como un mal karma que se repite en cada asamblea nacional, el debate sobre los Estatutos anuncia un choque entre la cúpula priista y los militantes que pretenden disputar al presidente Enrique Peña Nieto la facultad de elegir por “dedazo” a su posible sucesor.

Lo anterior de cara a la 22 Asamblea Nacional partidista, cuya plenaria está programada para el 12 de agosto.

Los días 9 y 10 de agosto, cinco mesas temáticas sesionarán dispersas en diferentes estados, pero una de ellas acaparará la atención: la de Estatutos, que ocurrirá en medio de un debate sobre la permanencia o eliminación de “candados” (que se anularían en automático con una alianza electoral).

En esta, los grupos disidentes exigirán que el abanderado presidencial sea producto de una consulta a la base y a la ciudadanía.

La cúpula priista llevó esta mesa a Campeche, con el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas como anfitrión, conocido por sus argucias en la operación política y su obediencia al presidente Peña Nieto.

A esa cita los priistas llegan con antecedentes de agrias discusiones y hasta portazos que resultaron decisivos en la definición de las reglas que abren y cierran el acceso a candidaturas y posiciones de poder.

En las disputas, los priistas se han insultado en público y en privado, acusándose de actuar como caballos de Troya, autoritarios, gandayas, tramposos y manipuladores.

Llega la escisión

Desde los tiempos de Miguel de la Madrid, el PRI enfrentó problemas internos. La 13 Asamblea evidenció la división interna que terminó con la mayor escisión de ese partido en 1988: la salida de Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, quienes más tarde fundaron el PRD.

Los entonces integrantes de la Corriente Democrática reprocharon las resistencias para abrir el proceso de selección del candidato presidencial, y el autoritarismo al interior del tricolor que, al final, impuso a Carlos Salinas de Gortari como abanderado.

El propio De la Madrid recordó que fue en aquella Asamblea cuando el entonces dirigente nacional del PRI, Jorge de la Vega, exigió a los inconformes renunciar al partido porque no había cabida para “caballos de Troya”.

“Se desató públicamente un pleito campante de dirigentes de la Corriente y Jorge de la Vega”, refiere el expresidente en el libro Cambio de Rumbo: Testimonio de una Presidencia 1982-1988.

En la 14 Asamblea, en 1990, Luis Donaldo Colosio dirigía un PRI que aprobó la consulta directa a la base como método de selección de candidatos, pero sólo para gobernadores y alcaldes.

De acuerdo con testimonios de priistas, el sonorense se vio obligado a maniobrar para “bajar” de la mesa de Estatutos su propuesta que ponía como requisito a la candidatura presidencial el haber tenido un “cargo de elección popular”.

Las fuentes consultadas refieren que Carlos Salinas pidió a Colosio desistir de la medida que, para fines prácticos, le beneficiaba directamente a él rumbo a la sucesión presidencial, ya que muchos integrantes del gabinete no cumplían con ese candado.

En 1996, la 17 Asamblea desató la rebelión de las bases. Corría el sexenio de Ernesto Zedillo, el Presidente de “la sana distancia”, y los delegados desataron una revuelta que comenzó con la destitución de las mesas directivas y llegó hasta la aprobación de un paquete de “candados”.

En los debates, el entonces dirigente, Santiago Oñate, no sólo tuvo que lidiar con quienes exigían la expulsión de Salinas, sino también con la decisión de la militancia por cerrar el paso a quienes llamaban “tecnócratas”.

Al final, en el Artículo 144 de los Estatutos se estableció que para ser candidato a Presidente o a Gobernador, se requiere “acreditar la calidad de cuadro dirigente y haber tenido un puesto de elección popular, así como 10 años de militancia partidista”.

Para el 2001, la refriega subió de tono en la 18 Asamblea.

Tras la derrota de Francisco Labastida, el PRI vivió por primera vez una Asamblea Nacional sin un Presidente en Los Pinos.

Molestos y resentidos, los delegados llegaron a las mesas de debate polarizados por la contienda interna y vapuleados por la derrota electoral.

Surge el Tucom

Roberto Madrazo llegó finalmente a la dirigencia priista y, en 2005, organizó la 19 Asamblea, cuya mesa de Estatutos fue instalada en Puebla.

La nueva batalla se gestó otra vez entre los madracistas y el grupo de gobernadores conocido como el Tucom (Todos Unidos contra Madrazo).

Enrique Martínez, de Coahuila; Tomás Yarrington, de Tamaulipas; Manuel Ángel Núñez, de Hidalgo; Eduardo Bours, de Sonora; el senador sinaloense Enrique Jackson y Arturo Montiel estuvieron en el combate.

El grupo acusó a los madracistas de registrar a delegados “cachirules”, originarios de Tabasco y Oaxaca, con el único objetivo de mayoritear en las votaciones.

Pacto por México

El siguiente cambio significativo en los Estatutos del PRI fue operado sin sobresaltos en la 21 Asamblea, en marzo de 2013. Con el regreso del PRI a Los Pinos, tras 12 años en la oposición, también retornaba la calma, la disciplina o, al menos, una línea clara.

Peña Nieto eliminó, de entrada, la sana distancia decretada por Zedillo.

César Camacho, dirigente nacional del PRI, propuso que el jefe del Ejecutivo se convirtiera, también, en el jefe de la Comisión Política Permanente, uno de los órganos internos de decisión.

Además, el “candado” del cargo de elección popular para ocupar una candidatura fue eliminado.

En esa asamblea, los priistas se “acomodaron” a las exigencias del Pacto por México y se dieron permiso de votar a favor del IVA en alimentos y medicinas, así como la inversión privada en Pemex.

Preparan pelea

El PRI podría vivir esta semana un nuevo choque, en Campeche, donde sesionará la mesa de Estatutos.

Integrantes de cuatro expresiones disidentes se preparan para dar la pelea y demandar la consulta a la base como método para elegir a los candidatos de 2018, incluido el presidencial y los nueve a Gobernador.

Aunque la semana pasada se reunieron con el dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa, ninguno confía en que sus exigencias serán tomadas en cuenta para la elaboración de los dictámenes.

En su análisis, los escenarios van desde un acalorado debate, pero sin consigna; hasta un mayoriteo con delegados “enviados” por los gobernadores, o la abierta confrontación que obligaría a suspender los trabajos.

Para la exgobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega, existe un riesgo real de que la mesa de Estatutos sea “llenada” con delegados sin representación que permitan a la cúpula priista controlar el resultado de las votaciones.

La exsecretaria general del tricolor condena que se permita a organismos secundarios, como el Instituto de Capacitación y Desarrollo Político (lcadep) y a la Fundación Colosio –presidida por el oaxaqueño José Murat, operador de Peña Nieto–, acreditar a más delegados que los propios sectores del PRI.

“El Icadep y la Fundación no tienen militantes registrados. Con esto denostan a la militancia, ¿cómo puede estar acreditado como delegado alguien que ni siquiera es cuadro del partido?”, reprocha.

“Espero que los delegados se quiten la pesadez de la línea y que voten en conciencia aunque estén ahí sus gobernadores”, señala el exgobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz.

El escenario para una nueva escaramuza entre priistas está listo.



Eliminar protagonismos

‘Nadie es indispensable’

» El dirigente del PRI, Enrique Ochoa, rechazó ayer los protagonismos dentro del partido.

» A una semana de que se realice la Asamblea Nacional del tricolor, afirmó que todos tienen cabida y que el debate es bienvenido.

» “Todos somos necesarios y nadie es indispensable”, asentó durante un encuentro con el sector popular del tricolor.

» Pidió a los priistas salir unidos y fuertes del proceso de selección del candidato presidencial.

» También los convocó a plantear a la ciudadanía un proyecto de gobierno creíble.

» “Demos el debate en la asamblea, construyamos un programa convincente para la ciudadanía, démonos las reglas de participación política en nuestro partido, salgamos unidos y fortalecidos, y volquémonos a las calles a contagiar el discurso de triunfo del mejor partido, que es el PRI”. (Reforma)



Mantener disciplina

» Para vencer en las votaciones, los operadores de los grupos en conflicto han aplicado a sus correligionarios prácticas que van desde listados rasurados, delegados “cachirules” y votaciones dudosas, hasta el “planchado” previo de acuerdos que terminan imponiéndose a mano alzada.

» Aún con Presidente en Los Pinos, a los priistas les ha costado mantener la disciplina en las asambleas.

» Animados por la inconformidad, la colectividad o la consigna, los militantes han usado las mesas de Estatutos para la catarsis, el reclamo y hasta para vaticinar rupturas.

Diferencias

» Mientras cada sector tiene 20 delegados, el Icadep y la Fundación tienen 50 delegados asegurados en cada mesa, cuestión criticada por Alianza Generacional.

Las mesas

» La instalación de las mesas de la Asamblea serán instaladas en Campeche, Coahuila, Jalisco, Estado de México y Sinaloa.



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