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hace 5 meses
[Especial]

Convierte ‘El Azulito’ penal en salón de fiestas

Secciones del centro penitenciario eran gobernadas por líderes del cártel de Sinaloa.

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Convierte ‘El Azulito’ penal en salón de fiestas
Culiacán, Sinaloa.- Un día antes de la fuga de Juan José Esparragoza Monzón, “El Azulito”, y cuatro capos más del cártel de Sinaloa, celebraron una fiesta dentro del penal, con música, alcohol y drogas.

Familiares de presos del penal de Culiacán revelaron que la noche del miércoles hubo una fiesta entre los módulos 7 y 5 del reclusorio, los cuales, según los internos, están gobernados por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada.

Previo a la fiesta, se hizo el cambio de presos en los módulos del penal, el cual acusan de seguir las órdenes de los hijos de “El Chapo”.

“Yo le pregunté a mi hijo que por qué lo habían cambiado y por qué había dejado sus cosas en el otro módulo y él me dijo que eran órdenes de alguien pesado, entonces yo le dije que me dijera quién para yo decirle, y me dijo que era de fuera, que había sido (Iván) Archivaldo”, dijo una señora que solicitó anonimato.

Para el miércoles, los presos de los módulos 5 y 7 comenzaron una fiesta con distintos tipos de drogas, cerveza y música con alto volumen, y después comenzaron a gritar amenazas dirigidas a personas dentro y fuera del penal.

Incluso, se habría suscitado un conato de violencia, el cual fue detenido por los custodios que estaban a cargo.

“Me comentó mi esposo que había hombres que se querían trepar de las bardas para pasarse a los otros módulos, que hablaban de que se irían contra unas 30 o 40 personas”, dijo una señora.

De acuerdo con fuentes de Seguridad Pública, entre los internos circuló el rumor de que se buscaba crear un enfrentamiento al interior del penal de Culiacán, y que por ello debía evitarse cualquier situación que los pusiera en peligro.

Ese rumor llegó también fuera del penal, de tal forma que el jueves cuando ocurrió la fuga de Esparragoza Monzón y cuatro personas más se confirmó que fue creada una riña previo al escape.

Lujos y privilegios

Tras la fuga de los cinco reos del centro penitenciario de Aguaruto, se destapó una serie de irregularidades y corrupción al interior de este, en donde los criminales de “alto rango” contaban con privilegios.

Desde tener libre uso de teléfonos celulares, pasearse por la cárcel sin vigilancia alguna, hasta tener acceso a sexoservidoras en el momento que ellos lo solicitaran.

Las celdas de los ahora evadidos poseían un sinnúmero de comodidades y lujos dignos de cualquier habitación de hotel. Ellos contaban con pantallas planas, servicio de televisión de paga, incluso hasta sillones en sus dormitorios.

De acuerdo con videos de las cámaras de seguridad de la cárcel, se aprecian a estos reos en total libertad, con celulares en mano, consumiendo alcohol y drogas, ante la indolencia de los custodios, quienes además dejaban horarios abiertos para visitas y permanecer afuera de su celda sin limitaciones.

Cesan a 3 en NL

El Gobierno estatal informó que cesó al subdirector y a dos jefes del penal de Apodaca tras darse a conocer el video de abusos a internos.

Aldo Fasci, vocero estatal de seguridad, aseguró que las acciones de los ahora exfuncionarios ocurrieron después de que recibieron amenazas al exterior del centro penitenciario.

“Estas acciones anómalas que se dieron tienen que ver con amenazas y presiones que se dieron por parte del crimen organizado en el exterior del centro penitenciario. Amenazaron a algunos servidores públicos y a sus familias y en ese sentido van las investigaciones, sin embargo fueron cesados”, explicó.

Fasci atribuyó las acciones del crimen organizado en la ciudad a los operativos realizados contra el narcomenudeo.

Fue el martes a través de redes sociales, que fueron difundidos videos donde aparecen reos abusando de otros internos de manera física, verbal y hasta sexual, pese a que la Administración del gobernador Jaime Rodríguez ha presumido que mantiene en orden las prisiones estatales.

Se disparan las ejecuciones en México

Aún no termina el primer trimestre del año y los homicidios relacionados con la delincuencia organizada paracen no tener fin. En los diferentes estados de la República Mexicana, donde hay presencia de más de un cártel de la droga disputándose su distribución, se han teñido de rojo con ejecuciones y los también llamados ajustes de cuentas.

También el crecimiento de las estructuras del narcotráfico y el crimen organizado, el asentamiento y origen de nuevos cárteles en el centro y norte del país se ven reflejados en los números de muertos en las calles.

De diciembre de 2012 a enero de 2017, es decir 50 meses, suman 90 mil 694 ejecutados, correspondientes al actual sexenio de Enrique Peña Nieto.

Tan sólo en enero de 2017 en México hubo 3 mil 6 víctimas de homicidios dolosos, cifras que reporta el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Las estadísticas evidencian una vez más que la inseguridad porpiciada por la delincuencia organizada ha superado los esfuerzos y estrategias del Gobierno federal para su combate.

Tan sólo el fin de semana en tres estados del país se reportaron cerca de 23 asesinatos vinculados a las peleas entre cárteles contrarios de droga.

El domingo tres personas fueron asesinadas en distintos municipios de Guerrero, informaron autoridades estatales. En Acapulco, fue encontrado un hombre muerto envuelto en una sábana.

En Chilpancingo, fue hallado un individuo dentro de bolsas negras, mientras que en la comunidad de San Jeronimito, un hombre fue asesinado a pedradas.

Según reportes de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, en las últimas 24 horas, la violencia ha dejado un saldo de 11 personas asesinadas en distintos municipios de Guerrero.

De acuerdo con reportes de la SSP guerrerense, la violencia dejó un saldo de 12 personas ejecutadas en los últimos dos días en la entidad.

En Veracruz, cinco policías y otros dos hombres y una mujer fueron asesinados por un comando que buscaba a un Alcalde del municipio de Coxquihui, Riveriano Pérez Vega. Hombres armados irrumpieron en la casa del cuñado de este exigiendo su ubicación, y al no recibir esa información lo mataron. En un enfrentamiento posterior entre el comando y policías municipales, murieron cinco uniformados, otro hombre y una mujer, siendo la entidad una de las más afectadas por las pugnas entre al menos tres cárteles de la droga.


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