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hace 5 meses
[Especial]

A dios le ruega buena venta en su sex shop

Don Ricardo y su esposa, por azares del destino se hicieron propietarios de una tienda que ofrece todo tipo de objetos sexuales.

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A dios le ruega buena venta en su sex shop
Infinidad de productos venden en Sex Shop.
Monclova, Coah.- Cada mañana tras abrir su negocio, Don Ricardo Alarcón se dirige a la imagen de Jesucristo que tiene en su local en la calle De la Fuente 126, rogándole tener buenas ventas, de ningún modo cree que esté haciendo nada malo porque lo que buscan él y su esposa es ayudar a las personas, orientarlas para que recuperen la confianza en sí mismos.

Se trata del propietario del establecimiento llamado Sex Shop, primera tienda de sexo que se instaló en la ciudad hace 10 años, inicialmente en un local en la calle Miguel Blanco, para vender desde baby doll, tangas, ligueros, bromas para las despedidas de soltera, dulces afrodisiacos, etc.

Don Ricardo Alarcón, actualmente pensionado de Altos Hornos de México, dijo que Sex Shop es una idea de un yerno que empezó por la calle Miguel Blanco, quien luego de un tiempo tuvo qué dejar la ciudad y les dejó el negocio a él y a su esposa.

DIFÍCIL INICIO

“Al principio sí fue difícil; una, por el tabú y otra, porque entraban muchas personas con pensamientos negativos, afortunadamente yo tenía mi salario en AHMSA y pudimos hacer frente al mal tiempo por uno o dos años”, expresó Don Ricardo.

Dijo que una de las cosas fue que tuvieron qué dejar el primer local, porque el propietario les argumentó que por su causa no rentaba el resto de los locales.

“Gracias a Dios nos abrieron las puertas aquí en De la Fuente 126; batallamos porque el señor del anterior local nos dejó el anuncio de la reubicación muy poco tiempo, la gente preguntaba y no los mandaban para acá”, señaló.

“Luego, tanto mi yerno como mi hija nos siguieron ayudando, porque antes yo trabajaba y traía turno y es difícil que un ama de casa se meta a esto, antes era más mal visto, afortunadamente poco a poco salimos adelante”, dijo.

“TERAPÉUTICOS”

“Aquí viene gente adulta de mi edad, que busca un apoyo y nos ha tocado que nos dice: “ya fui con el urólogo, me dice tómate tal cosa, pero le pregunto ¿y si me muero? te moriste, en lugar de darles una buena explicación”, dijo.
“Yo les explico que si tienen diabetes, alta presión deben tomar la mínima cantidad, siempre buscando proteger al cliente”, dijo.

“A lo mejor por eso ahora tenemos más gente que necesita una ayuda, una orientación, no es que seamos nosotros expertos ni nada de eso, pero hemos tenido tantos casos que si usted me hace una pregunta con toda libertad le puedo contestar de qué se trata”, expresó.

“Han venido personas que tienen otra idea del negocio, pero nosotros les decimos que lo nuestro más que nada es dar orientación y felicidad a la pareja, que recuperen su confianza porque la mayoría de las personas que vienen nos dicen es que no tengo lubricación, no tengo la erección que quiero, no duro el tiempo que yo quisiera”, indicó.

“Nosotros les ofrecemos el producto, les explicamos cómo aplicarlo, cuánto tiempo va a tardar en hacer efecto, qué debe hacer y qué no debe hacer y en qué le va a beneficiar, tratamos de ayudarlos; cuando no sabemos, sí les soy honesto y les digo que no sé resolver tal cosa”, expresó.

Y es que señaló que algo muy común es por ejemplo que un varón vaya a una farmacia y pida una pastilla para la erección, se la venden pero no le explican que puede tener consecuencias algunas veces hasta mortal.

“Aquí nosotros les preguntamos si tienen alta presión, si la tienen controlada, quién les recomendó que tomaran tal producto, y aunque nos contestan que el médico, les decimos que hay qué tener cuidado, que tomen sólo una pizca, que miren cómo se sienten al probar”, dijo.

“Tengo muchos clientes con alta presión que se toman la pastilla de la erección, yo les recomiendo que tengan cuidado con ciertos productos porque algunos te dejan ciego momentáneamente y eso yo no lo inventé, ahí dice”, expresó.
“Yo les doy la información para darles confianza de que yo conozco los productos que vendo”, expresó.

GRATAS EXPERIENCIAS

“Este negocio a mí me ha dejado muchas satisfacciones, hay personas que vienen y te lo agradecen; un ejemplo, un señor que tuvo un accidente, su miembro quedó muy lastimado completamente hecho gancho, él iba con un urólogo y cada visita, le cobraba 150 pesos por usar una bomba de vacío”, dijo.

“Viene y me pregunta que cuánto cuesta? le digo usa la bomba del vacío y me la dejas aquí y así lo estuvo haciendo hasta que terminó de pagarla, se la llevó como a los 4 o 5 meses y viene, me saluda con mucha confianza, me dijo que solucionó su problema en un 60 ó 70 por ciento ya pudo tener relaciones sin dolor, el tratamiento ya lo traía nada más que le estaba saliendo caro”, comentó.

“Es que como dice mi señora, el sexo es caro, algunos productos sí son caros, algunos no son caros porque te ayudan mucho. Por ejemplo, hay una pastilla que hace que la mujer tenga mejor desempeño sexual, algunas personas no saben lo que es un orgasmo, se lo toman y dos personas o más me lo han agradecido, dicen dame otra o ya no regresan pero me queda la satisfacción que les ayude”, expresó.

EN CONSTANTE APRENDIZAJE

“Yo tengo mucho apoyo con mi señora porque ella tiene más experiencia en los problemas de la mujer, ella dice si ya te quitaron la matriz, si eres diabética, ¿qué pastillas tomas, qué te recomendó el ginecólogo?, si eres diabética lleva lubricante neutro para que no tengas problemas en las vías urinarias”, dijo el hombre que junto con su esposa están constantemente aprendiendo.

“Aquí hay productos tanto para hombres como para mujeres, algo que un médico me dijo que a un diabético nunca le ofrezca un anillo porque forma hematómas y es muy peligroso y es que el problema es que los productos dicen es responsabilidad de quien lo recomienda y de quien lo compra, no dice del fabricante, entonces qué responsabilidad tiene si es él que lo hace”, expresó.

CONTRA EL TABÚ

Don Ricardo Alarcón reconoce que fue un reto para los dos hacerle frente al negocio de este tipo, entre otras cosas por el tabú que hay.

“Está un señor comprando y dice, ya me voy; se pone los lentes oscuros se asoma si no viene nadie y siempre tienen la suerte que cuando se asoman ya te vieron que vas saliendo de la tienda”, comentó.

“Gracias a Dios como le digo viene más gente buscando un apoyo como le hago con esto, desde un familiar hasta gente que me conoce”, expresó Don Ricardo Alarcón, quien confiesa que cree en Dios y que en ningún momento siente que esté haciendo nada malo.

“Nosotros tenemos una imagen de Dios Nuestro Señor aquí en el negocio y cuando entramos le pedimos que tengamos ventas”, dijo.

“Yo no creo que estemos haciendo nada malo porque como le dije al principio, buscamos ayudar a las personas, orientarlas en lo poco que sabemos, en la experiencia que hemos adquirido, todo lo hacemos de buena fe, si vienen buscando un producto no se lo vendo por vendérselo, si sé que no le va a dar resultado le digo”, expresó.


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